<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items?output=omeka-xml&amp;page=102&amp;sort_field=Dublin+Core%2CTitle" accessDate="2026-06-19T20:48:58-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>102</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16277</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="13622" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11689">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13622/DESLINDE._1986._Vol._5._No._12._Ene-Abr._0002015552.ocr.pdf</src>
        <authentication>1f948071772672aff664dc32409625c6</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377164">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo.Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

NUMERO 12 / VOLUMEN V/ ENERO-ABRIL DE 1986
CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Alicia Escamilla
Lic. Miguel González
Lic. María de lós Angeles Pozas
Dra. Alma Silvia Rodríguez
DIRECTOR
Lic. Miguel Covarrubias
REDACCION
Mario Anteo Hinojosa
Humberto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, N. L.
México.
Publicación tetramestral
Precio del ejemplar: $500.00 MN
Suscripción anual:$1,300.00 MN.

1-'

�SUMARIO
4

PARA PENSAR EN LA FUGA
Hermann Broch
MONSIEUR VALERY
Mario Anteo Hinojosa

6
10

POEMAS
Nancy Morejón

14

17

EL COMPLEJO DE EDIPO EN LA TEORIA DE LACAN
Manuel Contreras Ramos

SI NO HAY AMOR
E'l'nesto Rangel Domene

Hélene Pedneault / Marie Sabourin

DRAMATURGIA: ARTE Y RIESGO.
Guillermo Schmidhuber
.

PERVIVENCIA DEL TEATRO ESPAÑOL EN LOS ESCENARIOS MEXICANOS
Leticia Pérez Gutiérrez

53
57

RE/VISION DE LA INFANCIA
Sergio Cordero

LENGUAJE Y TEATRO UNIVERSITARIO
Rubén Sandoval

46
48

LA ANTIMETAFISICA DE ALBERTO CAEIRO
Hugo Padilla

¿QUIEN TEME A SIMONE DE BEAUVOIR?

39
43

ALFONSO REYES, LUIS LEAL Y LA LEALTAD A LA CULTURA
Helia M. Corral

PLAGIOS
María Cristina García T.

25

28

61
62

19
. 23

60

EL DRAMA DE LA PROVINCIA: HOJAS DE DIARIO
Javier Treviño Castro

OBSESION AZUL CRISTAL
Leticia Hülsz

EL JUEGO Y LA FILOSOFIA
Silvia Mijares
ESCRITO EN EL TIEMPO
Minerva Margarita Villarreal

AGUJERO
Isabel Quiñónez

64

GUERRA CONTRA EL INDIO Y GASTOS MILITARES
EN UNA REGION ARGENTINA
Félix E. Converso

Ilustran este número vifl.etas de Enrique Canales

�PARA PENSAR EN LA FUGA

Hermann Broch
Una vez más respira, una vez más sabe,
sabe una sola vez más,
al borde del infinito, cuál es tu sabiduría;
sabe que a las flores, aú,n en los ramos de la primavera,
un silencioso viento o dulce nieve las deshoja;
conoce una vez más, antes de que tú lo olvides,
la cercanía.

te sea restituida
y tu memoria sea tuya por ti mismo.

Versión dé Miguel Covarrubias

Sólo la cercanía es infinita, sólo ella es divina;
pero en la muerte sin atisbo de divinidad, lo inacabado,
lo atrozmente inmaduro, lo atrozmente ineluctable
en su presencia
se revela sin infinito, sin cercanía.
Pero tú no tocarás una hoja más, unas flores,
tu pena te lo vedará y la vergüenza ante aquéllos
cuyas manos se pudren.
Pero tú no puedes quejarte,
porque gritos de triunfo y lamentos suben juntos
desde los pozo~ de la locura,
desde las guaridas de las bestias.
Sucesos impenetrables, dignos de desprecio,
pero nosotros sabemos que así tiene que ser;
más aún: algún día todo será descubierto.
Así pues, estamos obligados
a esperar.
He aquí a la divinidad perdida,
olvidada su viva imagen,
su cercanía,
hasta que una hoja mecida por el viento

Auf der Flucht zu denken
Noch einmal atme, noch einmal wiiBe,/wisse ein
einziges Mal noch/am Rande des-Unendlichen dein
Wissen;/wisse die Bliite des Frühlingsweige&amp;'und
den leisen Wind, der sie schneezart herabweht,/wisse
noch einmal, eh du vergessen wirstjdie Nahe. //Nur
die Niihe ist unendlich, gOttlich nur sie;/aber der
entgottlichte Tod der Unvollendeten,/ grassl.ich vor
Unrei.fe, griisaich unverscheuchbar/in seinem Hiersein,/
ist ohne Unendlichkeit, ist ohne Nfhe.//Bald wirst du
kein Ilatt, keine Blüte mehr heriihren,/dein Gram wird
es dir verbieten und die Scham vor/jenen; deren H§nde
verwest sind./Und doch darfst du nicht klagen, denn/
Siegesgeschr!lÍ und Klagegeechrei kommen gemeinaam/aus
dem Schachte der Irrsinnsfeme,/aus der Hi!hle des Tieres.//
Undurchschaubar verllchtlicbes_Geschehn, aher/wir wissen,
es mua; seinJmehr noclt: es wird iich einstens enthüllen./
Darum sind wir verpflichtet/zu warten.//Das Gottliche
vertan und/vergessen des Ehenbildetiniihelos/his ein
hingewehtes Ilatt/es zur!:lckbringen wird,/erinnerungsnahe
du selher.// (1940)

�-MONSIEUR VALERY

1

J

Mario Anteo Hinojosa
INTRODUCCION
Nunca estaré seguro de haber entendido correctamente El Señor Teste, d~
Paul Valéry. De todas maneras hab~a_i:e
de la novela. En esto me aval_a la vieJa
teoría que defiende la pluralidad connotativa del sgno liter~?, tal vez, en
contra de la misma ~~~cion de_Va~eryJ
obediente a la precJS1on y uruvocida
del discurso bien articulado.
Incluso yo mismo me adhiero a esta
posición, pero la incertidumbre despertada por una obra de la cual hay que hablar, me obliga a ace~tar, al me~os provisionalmente, la validez de mJS, conclusiones como lector de Teste, aun en
el caso de que éstas fácilmente puedan
ser barridas por algún valeriano de cepa.
En fin mi interpretación de la obra adolece d~ todo, incluso de fantasía.
Después ,de leer la no!e~a en versión
espaftola solo queda la imtante sensacion de 'que uno es un perfecto idi~ta
que no entiende nada. Repasamos la m:
telectual sentencia, sabemos que por aln
ronda alguna verdad profunda, desbrozamos un símbolo, encontramos una
culta alui;ión. Y, sí, algo nos queda, aunque nunca la certeza de haber entendido
a Valéry.
En esto es instructivo el prólogo de
Salvador Elizondo, traductor de la
obra. No hay duda de que este señor ~fre una obsesión logofi1ica por traduci_r
lo intraducible. Basta recordar una pagina suya del Finnegan's Wake, vertida
escalofriantemente a la lengua de Cervantes, para entender la fiebre de E~zondo por encontrar la correspondencia
semántica entre las lenguas. En cuanto
a su decisión por u-aducir Teste, muy
probablemente fue el resultado de un~
doble provocación: la de Juan Jose
Arreola, quien le pro~uso el r~to de la
traducción, y la del mISmo Valery, rece~

loso de la versión inglesa de su opra, la
cual prologó, concluyendo: "El texto,
sujeto a estas condiciones tan particulares no es, ciertamente, de una lectura
muy fácil en el original. Debe presentar tanto más a quien desea transportario a una lengua extranjera, dificultades ca&amp; insuperables... "(p.15).
Bas~n estas complejidades acerca de
la equivalencia entre las lenguas, como
excusa de un lector que, esclavo del
español y poco, avezado ,en ?1~tiones
de epistemologia, hablara mas bien de
sus impresiones en tomo de Teste.
Todas las citas provienen de Valéry,
Paul El Señor Teste, UNAM, México,
1972 a menos de aclaración en contra.

'

I. LA ESTRUCTURA DE LA NOVELA
NO hay tal. Se trata ~e una serie. de textos más o menos autonomos y sm duda
escrito;i en muy diversas fechas, como si
esporádicamente el autor fuera ~saltado
por el prurito de retocar el c~acter de
su protagonista. El p~to de vJSta narrativo de los textos es diverso:
a. Prefacio: La voz es la del autor, quien
presenta la obra para la segunda ~aducción al inglés, esto es,. much? .~empo
después de haberla escnto. El JUicio que
el autor maduro hace de su jµvenil obra
es muy interesante: "Padecía yo el agudo mal de la precisión. Tendía al extremo del deseo insensato de comprende~ "f
buscaba en mí mí,,mo los puntos cntícos de mi facultad de atención" (p.10).
Valéry pide un poco ·de clemencia para
el arrebatado adolescente que, lindando
en la hibrys de la soberbia, quiso encontrar la verdad ah,oluta: ''No había comprendido que los problemas más significativo;i apenas si se manifiestan" (p. 11).

b La velada en casa del señor Teste:
P~nto de vista del narrador testigo, es
decir de un amigo del protagonista. Se
trata' de una voz fascinada por Teste. La
desciipción de Teste es lacónica y casi
arquetípica:

- Vivía de modestas operaciones en la
Bolsa.
- Tenía quizás cuarenta años.
- Tenía porte militar y el paso de una
regularidad asombrosa ..
- Era el ser que se convierte en su propio sistema.
No tenía opiniones.
- Odiaba la melancolía.
- Operaba todo aquello que le era propuesto.
- Había matado lc,. marioneta.
El narrador acom~ña a Teste a una
función de teatro, luego- ambos van a la
casa del último, donde se despiden.
c. Carta de la señora Emilie Teste: La
esp03a del prop¡gonista se dirige a un
amigo de éste (sin duda, el narrador de
La Velada). Reflexiones de una esposa
en tomo del extrafto carácter de su marido. Confesiones que un ortodoxo feminismo arrojaría a la hoguera, por machistas y masoquistas: "Jamás me sien•
to un alma sin límites, sino rodeada, inclusa. ¡Dios mío, qué difícil es de explicar! No quiero decir cautiva. Soy libre,
pero soy clasificada" (p. 41).

d. Extractos del c1J,&lt;Jderno de bitácora
del seflor Teste: El texto más oscuro y
sentencioso. Por primera vez, la voz narradora corre a cargo de Teste. Se trata
de una desarticulada serie de aforismos
y sentencias filosóficas, donde ob!esivamente el bisturí doloroso cala en la
autorreflexión.
e. Carta de un amigo: No se sabe si éste
es el mismo de La Velada. Hay una

nota a pie de página donde se su&amp;iere
que, efectivamente, la obra nunca tuvo
una previa y unitaria organización:
"Hemos pensado que debíamos adjuntarla (la carta) a esta colección de texto;¡ que podria prescindir de.ella como
ella de la colección" (p. 63). La carta,
fundamentalmente, es una crítica a todos aquellos intelectuales que, preocupados por las ideas, no advierten la confusión y ambigüedad innata de las palabras, creyéndolas un instrumento cerrado e indiscutible.
f. El paseo con el seflor Tes te. El texto
más breve y poético, casi surrealista:
" ...un incesante caballo de colores que
se lleva toda la vista y hasta los momenta. aniquiladO:! en un vacío singular..."
(p, 79). El amigo encuentra por casualidad a Teste en una calle concurrida. Se
establece una extraña simbiosis entre
ambos, por la cual parecen recibir las
mismas impresiones del medio ambiente.

g. D;,álogo o nuevo fragmento relativo
al señor Teste: Corta conversación con
el" amigo, donde .flotan algunos aires .
nietzschea,ios. Soledad del pensador que
ha desterrado de su léxico la masificante y adormecedora palabra Derecho.
Zaratustra que no se entuEiasma con
l0:1 juegos de los tontos: "En cuanto al
entusiasmo, este relámpago estúpido,
aprenda usted a embotellarlo, a hacerlo
correr por hilos dóciles. Sepárelo de
Jo;¡ objetos ridícul0:1 en los que la multitud lo experimenta o lo desp0:1ita" (p.

83).
h. Para un retrato del señor Teste: Lo
antecede el vocativo Señor~s y está
fechado: Noviembre 34. Miscelánea de
sentencias, retazos de anécdota, citas
que parecen notas personales. A veces
habla Teste, otras se habla de él. No hay
tema, aunque sobresalen las reflexiones
filosóficas sobre el Yo.

i. Algunos pensamientos del seflor Teste: El texto se inicia con una sentencia
que muv bien podría resumir toda la
obra: "Hay que entrar en sí. mismo armado hasta los dientes". Severa vigilancia de uno mismo, sin apapachos ni plácidas justificaciones. MasoqJiista conciencia del dolor que nos avisa que ya
no somos inocentes.

j. Fin del señor Teste: Broche más o
menos improvisado con el cual cerrar
la obra. Pero todo final es sólo aparente,
ya que lo único que sucede es el tránsito de cero a cero. La muerte del protagonista es el cierre de un instante en el
cual el pensamiento encamado, adolorido de tanta confesión sacada a garrotazos, ha lor.ado algo así como el nirvana
intelectua , gracias al cual se obtuvo
una fugaz vivencia de la abstracción formal.

II. LA SOLEDAD ROMANTICA
Entre otras paradojas de la novela sobresale la del héroe que, racionalista hasta
el colmo, analítico y frío, no por eso
lo·gra desprenderse de cierta aura romántica. Al contrario, tal parece que el razonamiento exacerba·do, abstracto y formal, hace de Teste una isla solitaria, y
por más que el narrador no;i diga que este personaje rio conoce la melancolía ni
los sentimientos, uno como lector no
termina de convencerse. Vemos a Teste
como una ánima en pena, deambulando
por las calles; observamos su soledad
nocturna al momento de aco;itarse y
luchar contra los fantasmas de una mente a _punto de vagar en la irracionalidad. Por eso no estoy muy seguro de lo
que dice Caillois del autor: "Detestaba
lo oscuro y lo inefable, lo misterioso y
lo insólito, lo arbitrario y lo incoherente, lo informe, lo absurdo, todo prestigio a la vez sumario y extrafto en el
que la conciencia no toma parte, que no

debe nada a la meditación y que deja estupefacto al espíritu en lugar de poner
a prueba sus poderes" (Caillois, Roger,
Valéry, en Desfiladero, núm. 2, México,
1984).

Es cierto que cualquier lectura de
Valéry inmediatamente descubre el
aliento clásico e intelectual, la meditación cartesiana y el interrogatorio calculado, pero no por eso podemos asegurar que el autor detestaba lo misterioso e insólito, como si se tratara de una
fobia. Hay cierto idealismo épico en
Teste, algo así como un epopéyico campo de batalla localizado en la mente
universalista del héroe intelectual, que
nos hace dudar de si efectivamente
Valéry logró desterrar el lastre romántico. Una mente universal como la de
Teste, tan en las alturas, tan fuera de la
vida diaria, se asemeja a la flor azul de
Novalis y provoca un dolor similar al de
Werther. Por algo el dolor es un motivo
recurrente de la novela: "Yo combato
todo, menos el sufrimiento de mi cuerpo, más allá de una cierta dimensión"
(p. 31), dice Teste pa,trado en su cama.
III. EL SISTEMA CARTESIANO
En un discurso pronunciado por
Valéry en la Sorbona, en la inauguración de un congreso de Filosofía dedicado a Descartes, se habla de las mutuas
correspondencias entre Filosofía y Literatura: "Vosotro;i sabéis que entonces el
filósofo se hace poeta, y a menudo gran
poeta: no;i toma prestada la metáfora y,
con magníficas iniágenes que debemos
envidiarle, convoca toda la naturaleza a
la expresión de su profundo pensamiento" (Obras Escogi.das, Sep-Setentas, México, 1982).
Sí, no tiene por qué resultar ex1rafta
una lectura poética de, dmamos, el
Discurso del Método. Aquí fo poético

�no está en las imágenes, al menos de
manera sobresaliente, y tam.,uco en el
ritmo de la obra. La poesía de Descartes
la encontramos en su propio F 1samiento, capaz de barruntar un sisten infalible, regido por algunas reglas bien determinadas, donde todo pueda ser formalizado, incluso el azar. Un sistema tal
tiene que ser simétrico y bello como un
poema redondo. Aqu1 no hay cabida
para las excrecencias ni lo arbitrario,
todo guarda proporción, todo es brillante y autoconsecuente. "Al gemido
elemental yo quiero que él mezcle las
reglas y las ~ras de todo su espíritu"
(p. 24), dice el amigo refiriéndose a Teste, en clara alusión a Reglas para la dirección del espfrítu, de Descartes. Pero
esto no quiere decir que Valéry, si. es
· que es portavoz de Teste, repudie el
misterio, como Caillois asegura. Más
bien se trata de, operando reglamentariamente sobre el gemido elemental, encontrar el cauce misterio,o del discurso
metodologizado. De ahí que entre el
poeta más romántico y el filósofo más
racionalista haya un puente, aque1 donde los contrarios se unen y la paradoja
se vuelve insoportable.
IV. UN NIETZCHE SIN PREOCUPACIONES ETICAS.
Eliot describe a Valéry como el más
consciente de todos los poetas. Por otro
lado, Freud atribuía la locura de
Nietzsche a su exagerada conciencia de
sí mismo, tan extremada así que en su
mente incluso eran representados movimiento, y procesos fisiológicos de su

propio cuerpo. Hay una rara coincidencia entre Valéry, un poeta sin preocupaciones éticas o sociales, y el filósofo
alemán: Ambos son hiperconscientes,
no hay inocencia en ninguno. Su soledad es dolorosa, tanto que no les queda
otra sino la soberbia, el estigma fáustico
de quien se sabe diferente. No comprenden esa felicidad facilitona tan cara a las
mayorías. Su incapacidad para vivir como dios manda, gustosos de los pequefios detalles, sin tanta turbulencia mental, les provoca una reacción contraria
muy sintomática: Prefieren estar por encima de todos.
Es esta soberbia juvenil, propia de
un Icaro inexperto, la que parece disculpar el Valéry maduro que, luego de
20 afios de silencio, escribe el prefacio a
la versión inglesa de Teste. No he leído
Mon Faust, también de Valéry, pero se
intuyen los temas nietzscheanos en el
título.
V. UNA NOVELA SIN ASUNTO
La parca y sosa anécdota del texto no
es más que un endeble soporte narrativo para más o menos enmarcar el rosario de ideas lacónicas expresadas directamente. Si es verdad que el auténtico escritor muestra y no demuestra,
narra y no interpreta, Valéry es el peor
de los escritores. Efectivamente, en
Teste la presencia del autor es constante, en ningún momento se esconde
tras la mimesis. Valéry no tiene reparos
en entrometerse en el texto que más
bien es un pretexto para que él discurra

como un pensador, un filósofo para
quien el genero novelístico no es más
que un medio, una excusa para la reflexión. Algo similar a lo que sucede en
Zaratustra. Pero lo que salva a ambas
obras del desprecio, lo que evita que
sean tildadas de petulantes y sermoneras, es esa fuena interior que caracteriza
a la verdadera disección, al bisturí de
unos rayos X que calan a fondo, y que
disipa cualquier tentación de rotular
aquello con la etiqueta de frivolidad
narcisista.
La pobreza de la descripción visual
colabora con la debilidad del asunto.
Sólo se busca describir lo abstracto, lo
innominable y asensorial. La constante
au torreferencia de las palabras en un
intento metalingüístico por lograr la
descripción directa, sin alegorías ni metáforas, de conceptos tales como el de
duración, momento, Yo. Hazafia incre1'ble parecida a aquella de Carpentier
al representar, . sin echar mano de símiles, por medio de la P.Scritura, la estructura de una sinfonía.
VI. VALERY: UN ROMPE NERVIOS
Valga este apartado como colofón: He
leído la selección que Elizondo ha hecho de Valéry en dos tomos para SepSetentas: Leonardo da Vinci, Teste,
Descartes, El Cementerio Marino, La
Isla de Xiphos, etc. La verdad, casi
ninguna de las obras la he entendido
cabalmente, y con esto rep-eso a mi Introducción. No sé por que sospecho que
a mi falta de entendederas ha colabora-

do el selector v traductor. Vamos, ¿no
pudo haber dicho Elizondo las cosas de
otra manera'( Pero sea, no dudemos de
las buenas intenciones de este señor en
cuanto a difusión cultural.

somete a una creciente tensión contra la
que han de rebelarse la mente y nervios
human0ti" (p. 52).
REFERENCtAS

De todas maneras, la conclusión de
Eliot en ll1 ensayito De Poe a Valéry
es atractiva y le damos las palmas. Eliot_
cree que con Valéry ee cierra un ciclo
que ya nunca más podrá repetirse, al
menos textualmente: "El art poétique
cuyo germen hallamos en Poe y que
fructificó en la obra de Valéry, ha ido
ya todo lo lejos que podía ir. No creo
que esa estética pueda servir de ning1ma
ayuda a poetas posteriores" (Eliot,
ºP· _cit., p. 51). Enseguida, en la p~a
s1gu1ente, concluye (y nosotros también): "La progresión del conocimiento
r~tlexivo, la extrema percepción consciente y preocupación por el lenguaje
que hallamos en Valér~ es algo que
tiene que quebrarse por ultimo, porque,

Berardinelli, Alfonso, "Paul Valéry", en
La Cultura del 900, Siglo XXI, México.
Eliot, T. S., "De Poe a Valéry" en Criticar al Cr(tico, Alianza Ed., Madrid.

Caillois, Roger, "Valéry", en De&amp;filadero,
No. 2, México.
Freedman, Ralph, "Paul Valéry: Un crítico proteico", en La moderna cn'tica ¡¡.
teraria france84, F.C.E., México.
Valéry, Paul, El Señor Te,te, UNAM, Col.
Poemas y Ensayos, México.
Valéry, Paul, Obras E,cogidas (selección
de Salvador Elizondo), Se¡&gt;-Setentas, México, dos tomos.

�POEMAS

Nancy Morejón
FLORA CONTEMPLA FLORAS

los misterios de la existencia 01,ía.

Las leyes de la flor contempla Flora
cuando en sus arcas de hermosura breve,
campesina mujer, blanda y sonora,
late en el mundo junto al cristal leve.

Fino temblor sucede en la mañana
•fieca que cierra mis ojos con premura
cuando, sedienta de una luz hermana,

¡Ah! Quién nunca jamás, Flora, pudiera
hurtar el fuego limpio que devoras
con el piadoso llanto que vertiera
el ameno pintor a todas horas.

convocas a los v'ientos con dulzura,
lanzas el firme aroma que engalana
la colina de miel hecha mesura.

Tu edad de polonesa nos circunda
en gozosa tormenta despeñada
como la soñolienta luz que ya te inunda

NUNCA VI GRANDES LAGOS

divertida cual temblorosa fuente
en una noche inquieta y desvelada
pues tú nos dejas hoy tu dulce frente.

En esta isla que me viera nacer,
nunca vi grandes lagos,
o breves lagos verdes,
o amarillos,
o simples lagos límpidos
en el centro del valle.

A ALEXANDER PUSCHKIN
¡ Qué torres tan sin fin, qué desmesura
la que esconden sus humos encendidos!
La ribera y el margen conmovidos
transitan en mi voz ctm su frescura.

Abrazadas al látigo del día
sinuoso cual serpiente en la laguna,
se guarecen en esta incierta duna

Mas cuando silba el huracán,
mis ropas se desgajan
y el nudo en la garganta,
y el salto que sube hasta los sesos,
y el nido de mis gorriones
revuelto, húmedo, vacío...

�LEO
Agosto trae sus hljos únicos,
sus hombres leo, sus niñas leo
y el estrépito del verano,
la luna angosta como langosta ingrávida
y el aguacero seco
hecho calor y lágrima,
hecho lagarto y viento.

ANALISIS DE LA MELANCOLIA
Horas que pasan
como un soplo.
Sombras de un mundo vivo,
que pasan como un soplo,
me hacen hablar contigo.
Descoyuntadas, breves,
coloreadas de rabia,
vienen a mílas horas
y también vienes tú
expresándote,
honrándome con ellas.
Entrando a un río. Brincando
charcos. Volando
sobre un muro. Leyendo
las noticias del día. Descubriendo
la lluvia. Andando

sobre hojas de ceiba. Cantando
en el atardecer.
Latiendo
en su erotismo: la quieta y pura melancolía.

A UN MUCHACHO
Entre la espuma y la marea
se levanta su espalda
cuando la tarde ya
iba cayendo sola.
Tuve sus ojos negros, como hierbas,
entre las conchas brunas del Pacífico.
Tuve sus labios finos
como una sal hervida en las arenas.
Tuve, en fin, su barbilla de incienso
bajo el sol.
Un muchacho del mundo sobre mí
_y los ~a~tares de la Biblia
modelaron sus piernas, sus tobillos
_y las ~vas del sexo
y los hlmnos pluviales que nacen de su boca
envolviéndonos sí como a dos nautas
. enlazados al velamen incierto del amor.
Entre ~s brazos, vivo.
E~tre sus brazos duros quise morir
como un ave mojada.

�EL COMPLEJO DE EDIPO
EN LA TEORIA DE LACAN

Manuel Contreras Ramos
Hace 31 años Jaques Marie Lacan fue
excomunicado por la Asociación Psicoanalítica Internacional. Pocos imaginaron entonces las enonnes contribuciones que su genio aportaría al pensamiento occidental y las repercusiones
que esto tendría en el quehacer de los
psicoanalistas.

su obra intelectual el sello de una bien
actualizada eruc:Jición, un extremo rigor
teórico y una tal viveza evolutiva en sus
fonnulaciones que resultaría imposible
embalsamar su discurso en esquemas o
presentarlo como algo acabado sin al
mismo tiempo empobrecerlo y traicionarlo.

Durante años, al principio ante muy
pocos, al final en repletos auditorios,
dictó seminarios en los que desmenuzó,
criticó, enriqueció, amplió y transformó la teoría psicoanalítica y la manera
de conceptualizar el inconciente. Fueron sus interlocutores los más conspicua; intelectuales europeos de la época,
y puede afirmarse sin lugar a dudas que
actualmente no hay rincón de las cien•
cias humanistas que haya escapado a la
impregnación del pensamiento lacaniano.

Valgan las aclaraciones para !ituar
un anticipado reconocimiento de límites en esta atrevida y necesariamente
fallida empresa de presentar ante ustedes, suscintamente, el profundo y revolucionario pensamiento de Lacan.

Lacan siempre se definió como freudiano, aunque como bien lo saben quienes lo conocen, el adjetivo vale si connota lealtad con el quehacer de Freud, no
con la dogmatización de su discurso.
Los dogmas y las ortodoxias nacen de la
fe, no del sabe.r. Esto Lacan lo sabía y
tan bien, que en un acto inédito, cuando
su figura amenazaba .:;on sacralizarse,
disolvió su tan afanosamente construída
escuela antes que verla convertida en
templo.

Es lógico· pues suponer que si fue capaz de someter su propia imagen a un
cuestionamiento tan insobornable, no
habría de adoptar una actitud condescendiente ni menos severa con otra;, incluyendo al mismo Freud. Lacan actuaba con la lealtad de los grandes descubridores, convencido de que para que el
saber evolucione no basta con homenajear a los antecesores por ilustres que
hayan sido, sino que hay que trascenderlos.

. Así, como hombre de su época dio a

Siendo las ideas de Lacan evolutivas.
no sin arbitrariedad situaré el comienzc
de sus esP.eculaciones acerca del comple
jo de Edipo en 1936 en Marienbad, en
tomo a un trabajo muy poco comentado entonces, en el que Lacan planteó
que el Yo se fraguaba frente a otro que
fungía como un espejo, es decir, que la
integración del Yo se producía al ver
reflejada su imagen en otro. Le otorgó
así desde entonces, como puede verse,
por una parte capacidad integradora a la
imagen y por otra, importancia al otro
en quein la imagen se refleja.
Para mejor ilustrar lo anterior, invoquemos aquí la ayuda de los Griegos e
imaginemos por un momento a la Ninfa
Eco ante Narciso, deseando ser amada
por él pero carente de palabras propias,
limitada a expresar sólo lo que el otro
exprese y prisionera en consecuencia de
un lenguaje ajeno del que sin embargo
podrá seJVirse en tanto Narciso se dirija
a ella y le diga que la ama.
Volvamos con el mito al planteamiento de Lacan. F1 Yo se constituye
ante la imagen reflejada en otro: "el
deseo de otro es el deseo del deseo del
otro". Este Otro, gran Otro puesto que
es el dueño del lenguaje a través del cual

el pequeño ser humano va a encontrar
un lugar en el mundo, es la madre.
La madre, como Narciso a la ninfa
Eco, provee al niño de palabras y se
complace también durante un tiempo
sien·do todo para el niño, y aunque hay
por cierto parejas madre-hijo o hija que
quedan eternamente capturados en el
hechizo imaginario de la completud,
generalmente la dualidad se rompe cuando la madre se asume inserta en un lenguaje que no le es privativo sino que corresponde a un orden que la incluye no
sólo a ella sino a todos. Esto dará lugar
a que a través de ella milma, el. hijo o la
hija comience a tomar contacto con ese
orden que al principio sólo se hará pa•
tente bajo la fonna de un tercero en el
discurso de la madre, un tercero aún intangible, que no llega todavía a ser alguien, que aparece sólo como referencia
a otro, a una palabra, a un nombre, al
nombre del padre.
E.se orden universal aludido por Lacan es propiamente el orden cultural
estudiado por la antropología, que si
bien es capaz de variar con la época y
la geograf1a, se finca desde el otjgende la
especie en la prohibición del incesto.
Lo dicho hasta aquí tiene ya varias
consecuencias inmediatas que conviene
destacar. La primera es que el Edipo
lacaniano, sin traicionar al freudiano, lo
ha transformado. Tal transformación
consiste en que para Fr.eud, el complejo
de Edipo estaba organizado como en la
tragedia de Sófocles, es decir en relaciones binarias vistas desde un solo prota·
gonista: Edipo. Edipo deseante de la
madre, Edipo rival del padre, Edipo cuidadoso de su anatomía.
En cambio Lacan se interesó también en los personajes de Yocasta y Layo y en las relaciones de estos entre sí
y para con Edipo, y al plantear la impor•

tancia del deseo del otro convirtió al
complejo en algo infinitamente más
complejo.
La estructura ternaria del complejo lacaniano otorgó importancia no sólo a
las fantasías del niño o de la niña respecto a su lugar como sujeto, sino también a las de la madre en cuanto a su
producto, a sí milma, al orden y al encargado de representarlo, de cuya función por cierto. también se ocupó Lacan.
Por otra parte, de la imagen especular surgió el interés de Lacan por la
óptica y lo imaginario, interés que dana lugar más tarde a otra estructura ternaria de categorías: lo real, lo imaginario y lo simbólico.
Lo real, quizás el más inexplorado de
la; tres sectores, es el orden primordial
y fehaciente sobre el cual se inscribirá
lo imaginario. En aras de la simpleza
pensemos en la anatom1a. Los niños varones tienen -pene, las niñas tienen vagina. El hecho de que estas últimas sepan
o no lo que tienen pierde importancia
porque lo que adquiere significación es
lo que aparentemente se tiene o no se
tiene. Hasta aquí estaríamos todavía
hablando en lenguaje freudiano del concepto de falo, totalmente articulado con
el de pene.
Lacan, en la búsqueda de las claves
edípicas de las perversiones y de las psi•
cosis estableció con claridad la diferencia entre lo que es evidente de acuerdo a
la realidad y lo que puede parecer evidente de acuerdo con el deseo y con lo
imaginario. Así, !Í bien desde la realidad
~ las mujeres no les falta nada, desde la
Imagen infantil del cuerpo la no presencia del pene se asume como pérdida del
mismo. Desde la realidad una mujer sin
pene, como las mujeres son, está completa, desde lo imaginario una mujer sin
pene está castrada. Luego habrá-como

sucede con algunos- que imaginarle un
pene para suplir la falta imaginaria, aunque para ello haya que alterar la realidad. Los suspicaces se habrán dado
cuenta que estamos incursionando ya en
el terreno de la ysicosis. No seguiremos
por allí, pero 81 conviene enfatizar que
la angustia de castración y su causa de
consecuencias, es un evento desatado
por el descubrimiento de la falta de algo
que en la realidad nunca existió. Así
pues, el pene real es importante en el nivel imaginario en tanto sobre él se estructuran las diferencias no sólo de los
sexos sino de la incompletud y lo completo.

A diferencia de Freud, que hablaba
del falo .~orno sinónimo de pene, Lacan
establec10 claramente la diferencia entre
el pene real, anatómico y masculino, y
el falo como significante imaginario de
la completud
. . . narcisista' tllstentado en
un pnnc1p10, sobre la imagen del cuerpo
pero despues transfonnado en significante movil del deseo y del poder en
tomo al cual se estructurará la ca~tración simbólica. De esta suerte en la teoría de Lacan es la pérdida de ia fantasía
de completud lo que constituye la castración fálica que introduce al sujeto en
la cultura, que no la amenaza de mutilación _corpórea. _Con es_to quedan de paso
abohdas las diferencias entre el Edipo
masculino y el femenino, con lo cual ya
pueden las mujeres sentirse reivindicadas, pues ni son inferiores, pasivas ni
amorales, ni es tan absolutamente importante 11!1~ conozcan desde pequeñas
su anatomia mtema.
nificante representa al fonema o secuencia arbitraria de sonidos capaz de evoPara comprender mejor lo que des- car la imagen mental que corresponde al
pués vendrá, nos será foizoso aquí to- significado.
car brevemente la historia del significante. Nacido en el seno de la LingüísCon Lacan la moneda se rompió en
tica saussuriana como una de las dos da; partes, y al perder el significante su
partes del signo, inseparablemente unido univocidad comenzó a hacerse audible
al agnificado y descritos ambos como su movilidad y su deslizamiento sobre la
"las dos caras de una moneda", el sig- barra que lo separa del significado. Pu-

�SI NO HAY AMOR

Ernesto Rangel Doinene
dieron descifrarse así los caminos de 1a
creatividad en el lenguaje y las vías de
expresión del inconciente: el acto fallido, el chiste, la poesía, la metáfora, la
metonimia, la condensación y el desplazamiento.
Los ágnificantes se mueven y se articulan en todas direcciones; el falo es la
completud, el falo es lo que mamá desea,
el falo es papá, el falo es la inteligencia
de papá, es el poder que da la inteligencia, es el prestigio que da el poder, es el
reconocimiento que da el prestigio, es
la admiración que da el reconocimiento,
es el amor que surge de la admiración, es
la ilusión de com¡fetud que da el amor...
AP.í, ser amado significa en esta línea
ser admirado, que significa ser reconocido, que significa ser prestigioso, que significa ser poderoso, que significa ser inteligente, que lignifica ser como papá,
que lignifica colmar el deseo de mamá,
que lignifica la completud perdida.. . y
para siempre buscada.
Y si soltamos wt pÓco sus amarras el
significante se toma juguetón y nos
divierte, aunque a veces también nos
acongoja.

Pero cerremos el paréntesis y volvamos al llamado segundo tiempo del Edipo lacaniano, el momento en que el niño o la niña descubren en la madre la
referencia al tercero. El planteamiento
vulgarizado del niño o de la niña, vendría a ser algo así como entonces, si yo
no soy todo paro mi madre puesto que
orienta su mirada hacia otro sitio, all(
debe encontrarse quien s(lo es todo. En
leguaje lacaniano, el niño ( o la niña)
· descubre que no es el falo de la madre, y
entonces el falo debe ser ese tercero que
captura su interés. El falo ya no es el
hijo, el falo se aparece en otro lado. El
padre hace así su aparición, no como el

portador de la ley, ley del tercero, de la
interdicción que prohibe al hijo ser el
falo de la madre y a ésta reincorporarlo,
sino como si fuera el hacedor de la ley o
el falo mismo. Y aunque evidentemente
hay padres como el del presidente
Schreber, que asumen ilícitamente ese
sitio reservado para Dios y persiguen para siempre a sus aterrorizados hijos, los
que saben cumplir con la función del
padre ejercerán ésta mostrando a sus
hijos que ellos también son sujetos de la
ley y firmarán con ellos un pacto a través del cual les muestren que si se aceptan incompletos como él mismo lo es,
podrán tener lo que los seres humanos
tienen: no la completud de ser el falo,
sino el deseo para buscarlo y para vivir
gozando de los fugaces espejismos del
orgasmo,

implícitamente se estará declarando incompleto y con ello no le dejará a su hijo ( o hija) otra salida que asumir que la
completud representada por el falo no
existe más que como aspiración. Este
acto de asumir la falta que sitúa al ser
humano en su verdadera dimensión de
finitud y que posibilita la vida y el amor,
es producto de lo que Lacan llamaba la
castración simbólica, puesto que lo que
en última instancia se pierde no es el
pene real sino el falo imaginario y es
éste el que luego, como ocurre con los
símbolos, se sitúa en todas las cosas en
donde individualmente radicamos nuestros aspiraciones y deseos.
Este estado de búsqueda interminable Lacan •lo representaba con el ágno
~. tomado de la teoría de conjuntos de
las matemáticas en cuyo contexto significa conjunto vacío. El conjunto vacío puede contener dentro de sí a otro
conjunto vacío, que puede a su vez contener a otro conjunto vacío, que puede
a su vez contener a otro conjunto vacío
y así interminablemente; pero nunca podrá contener a un conjunto lleno porque en ese-momento quedaría colmado
e imposibilitado )!ara contener a nada
más. Vale la metáfora para el deseo humano, quizás sólo pleno en el momento
de la muerte.

AP.í pues, la estructura ternaria del
Edipo lacaniano incluye paradójicamente no tres sino cuatro elementos: el
hijo, la madre, el padre o quien desempeñe su función y el falo; este último
como significante móvil que cambia de
sitio desde la postura narcisista en el niño o la niña, de creerse el falo, hasta
convertirse al final en a,lgo inalcanzable
por definición, como a continuación veremos.
El desenlace o tercer tiempo edípico
consistiría, pues, en wt segundo desencanto para el hijo (ola hija), ya que después de buscar en el padre la imaeinaria
completud tampoco allí la encontrarán, pues si como decíamos hace un momento, el padre es alguien que sepacumplir con su función, este saber emanará del hecho de que e1 también se asumirá incompleto y deseoso de compll'r
tarse. En otra. términos, si el padre ti!'r
ne una pasión, que en el mejor de los casos podría ser la madre, pero que pul'r
de ser cualquier cosa que signifique para a la búsqueda de algo que le falta,

-

¿Si no hay amor
sobre la tierra
de qué sirve el aroma de la flor
en la pradera?
¿Si el trigo cambia su esmeralda en oro
y el pan no se multiplica
a qué las redes y los peces, si el llanto no es de todos,
si no hay ojos en el alba que esperen el rocío
para cortar la mejor rosa de la aurora
y dársela al amigo,
de qué vale el poema y la tumba y las estatuas
si otro es el idioma y sordos nos quedamos,
si el viento ha dispersado las palabras
para qué llevar esta guitarra ociosa a los balcones
y tafler su confesión nocturna, su alegría,
si no hay alguien que también haga suyos los dolores,
y para qué los cuerpos de ardorosos enlaces
si la simiente y la esperanza sólo sirven
para que los hijos se odien y se maten,
para qué tanto amor sobre la tierra
si ha de enloquecernos el fuego que procura
y luego deja montaflas de ceniza yerta?

Cerca de su propia muerte, que por
cierto lo sorprendió como a todos los
genios, ante muchos enigmas y con algunas claves, Lacan dijo que el Edipo
era sólo un sueño de Freud.

¿Qué de verdad no es pa,ihle que amemos
sin destruir o mancillar lo venerado,
y todo esto no sea más que un mal sueño?

Y aquí me detendré no porque se haya agotado lo que ten~o 911e decir sino
porque ahora o despues Siempre quedará algo no dicho. Como diría el mismo
Lacan "Yo digo siempre la verdad: no
toda porque de decirla toda no somos
capaces. Decirla toda es materialmente
imposible. Faltan las p3:1abras."

Y aún así, el amor es la fuerza y el destino,
su luz está.al final de un túnel
y es el fuego y la flor y la voz que nos mantiene vivos.

�LFONSO REYES. LUIS LEA
LA LEALTAD A LA CULTURA

Helia M. Corral
¿Si no hay amor
en la pradera
de qué sirve el aroma de la flor
sobre la tierra?

En la historia de las letras mexicanas,
nunca ha faltado quien exprese cierta
duda cuando se trata de escritores en el
exilio, Con toda la ~de7.B. y glcxi~ que
representa para México, el me:ncano
universal por excelencia, Alfonso Reyes,
éste no eseapó a esta ley, aparentemente inexorable, a la que está sujeto todo
aquel mexicano que se halle en el extranjero, ya sea por necesidad o por su
voluntad,
Si hacemos memoria, fue precisamente Alfonso Reyes, junto con el
dominicano-mexicano Pedro Henríquez
Urefia, quien defendió la mexicanidad
del autor de La verdad sospechosa
quien, injusta y superficialmente había
sido acusado de ser un desarraigado de .
su cultura. Su cortesía marcadamente
mexicana, nos dice don Alfonso, era lo
que lo distinguía y lo colócaba en un
marco adverso ante los españoles.
Irónicamente, este defensor de la mexicanidad y paladín de la cultura, también aifrió, como se ha dicho, el dolor
de ser acusado de desarraigo por algún
escritor mexicano. La acusacion que se
fonnulaha era: "Sí, Alfonso Reyes escribe muy horúto, pero iqué ha hecho
por México? 111 ¡Como SI escribir bien
y dar a conocer los valores de México
y del mundo fuera poco para justificar
ampliamente una existencia!
Por -alguna razón misteriosa, rú la
mexicanidad de Juan Ruiz de Alarcón
rú la de Reyes han dejado de ser discutidas, principalmente en el extranjero.
Sobre la mexicanidad del primero, leí
hace pocos años un artículo de un aca_démico norteamericano. Sobre el seE.ste trabajo fue presentado en el Simposio sobre Literatura Mesoamericana y Qúcana, organizado por el Centro Cultural Alfa y
la Universidad de Cincinnati, en noviembre
de 1985.

gundo, hace apenas tres años, precisamente en este Monterrey que le rinde
homenaje a Reyes cada año con su Festival Alfonsino, escuché una ponencia
por un profesor de la Universidad de
Texas que defendía la mexicanidad de
Reyes basándose en la correspondencia que sostuvo con innumerables personajes de las letras y las artes de su
palS,
Excelente estudio el de nuestro colega norteamericano, pero aunque nadie elida en México de la mexicarúdad de Reyes, falta demostrar en una
fonna sistemática que su mexicanidad
no se limita al hecho de haber mantenido lazos culturales con sus amigos
mexicanos, ni se afirma solamente en
contados ensayos dedicados obviamente
a México, como la "Visión de Anáhuac ",
"México en un pifión" o "Yerbas del
Tarahumara •~ sino que penetra los rincones más ~ y los momentos
más inesperados de su producción Ji.
teraria. Y este es un estudio que vengo
preparando desde hace algún tiempo,
,siguiendo los consejos del mismo
Reyes de observar las imágenes y el
trasfondo de las obras de arte.2
· Reyes no permitió que los comentarios que cuestionaban su mexicarúdad
lo incomodaran y en uno de sus ensayos de la col.eccion Simpati'as y diferencias, comenta que para él "el ser mexicano es un hecho incontrovertible que
le parece ahmrdo defender. »3

otras razones por ésta, su producción
literaria volvió alimentada y reconfortada al contacto favorable con esa madre fuerte. España, distinta de México
como la madre del hijo, pero al fin ma~
dre, da fue_rza _al hombre que sabe aprovecharla eJercrendo la debida objetividad, para remontarse a mayores alturas.
Si la mexicanidad de Juan Ruiz no
reside en el lenguaje, que tuvo que sujetar a los cánones de la comedia espafiola del Siglo XVII, sí se halla en su
actitud más seca, más intelectual, más
objetiva, más universal y menos arraigada al ambiente espafiol que la del
"monstruo de la naturaleza." La coml}dia de tesis de Juan Ruiz casi hace caso
omiso a los juegos y las situaciones locales, y se eleva a los temas universales
que causan impacto, inclusive fuera del
ambiente hispánico.
Como podemos ver, este asunto podría ser más complejo en el caso de Lwis
Leal, ya que su i:rítica se desenvuelve en
un ambiente, hasta cierto punto, refractario a su cultura. Este hombre, en el
exilio, escoge la difícil tarea del crítico
al estudiar y enamorarse de las literatu. ras de su propia tradición.

Fuera de su ambiente, Luis Leal decide ser leal a su cultura hispánica y mientras Reyes había discutido el paisaje en
la obra de Manuel José Othón, Leal, como crítico y catedrático se dedica a estudiar a Mariano Azuela, el cuento hispanoamericano, el mexicano, el veraHoy hemos rendido homenaje a un cruzano, la novela de la Revolución Mehombre de México que, al igual que xicana y al propio Reyes, logrando estuestos ilustres mexicanos, ha establecido dios excelentes, bien documentados, exsu residencia, no sólo en un país extra- plicados y, sobre todo, preparados con
fio, sino a diferencia de ellos, de lengua la intención de promover la difusión y la
y tradición marcadamente distintas. ·comprensión de la cultura hispánica en
general y la mex;icana en SI enorme
Juan Ruiz y Reyes fueron a los orí- complejidad, Leal estudia también las
genes, a la madre de su patria y, entre producciones locales de México, como

�el cuento veracruzano, estudio hecho casi exclusivamente con la mira de impulsar a los escritores de Veracruz a escribir más y mejor. El mismo, en las introducciones a su Siglo veinte, bella recopilación de fOesía y cuento que hace en
colaboracion con Joseph Silverman, al
igual que en su bien délineada obra didáctica, México, culturas y civilizaciones, expresa su misión de difusor de la
cultura.~
Jorge Luis Borges ha afumado que
Reyes es el mejor prosista en lengua castellana ya que logra una verdadera síntesis de las letras de tódos los pueblos
hispanos. ¿Cómo se logra esta síntesis?
nos preguntaremos. La respuesta es sencilla, el proceso dificilísimo: estudio,
investigación, reconciliación de diferencias y aescubrimiento de semejanzas.
Abrazándose a todo lo que represente
los más altos valores artísticos, intelectuales y humanos.
Tarea difícil, indudablemente, de la
cual se ha dicho mucho al hablar de la
obra de Reyes. Ahora nos toca ver, brevemente, la tarea realizada por Luis
Leal. La ruta más sencilla será la de hacer un breve recorrido por los títulos de
algunas de sus obras, para después enfocar las que le dedica a su coterráneo Alfonso Reyes, terminando con lo que le
ha ocupado en los últimos años.
La tarea crítica de Luis Leal ha sido
ardua, pero provechosa. Llegó a la cátedra en una época difícil en que se subestimaba cualquier español que no fuera
el hablado en España. En aquellos tiempos, de los cuales me tocó vivir una pequeña farte, se consideraba que el buen
españo solamente lo era si se hablaba
con la elle mojada, la ce y la zeta ·castellanas linguodentales y la ese espesa,
además de la selección exclusiva del léxico español.

Sin embargo, Leal le hizo honor a su
nombre y se negó, según nos dice en
una entrevista concedida a Francisco
Lomelí, a usar el acento peninsular,5 Este crítico siempre demostró tener metas
claras y una personalidad mexicana bien
definida. Se propuso desde el principio
de su carrera elucidar y exponer la literatura mexicana. Eso lo demuestran sus
primeros libros sobre el cuento mexicano, que datan de 1956. Pero su interés
amplio en las letras le lleva, no sólo a estudiar este género en México, si.no que
viendo hacia lo más local y hacia lo más
universal, se transporta en 1966 al ambiente de Veracruz para estudiar con
amor y con el deseo de impulsar a los
escritores veracruzanos, como he dicho
anteriormente, a ~cribfr más y mejor.

La trayectoria se aclara cuando en
1960, con Edmundo Valadés, publica
sus estudios sobre el cuento y la Revolución Mexicana; en 1961 su Mariano
Azuela, vida y obra y en 1967, en Buenos Aires, su breve pero · sustancioso
Mariano Azuela. En 1971 da un recorrido a Hispanoamérica en su Historia
del cuento ·hispanoamericano. La trayectoria de don Luis Leal es un constante zigzagueo entre lo local y lo universal de la literatura de su patria y de
las literaturas hispánicas.
Esto se demuestra al ó.hservar que, ya
en 1954, escri® uno ·de los primeros
estudios norteamericanos sobre la generación del Centenario en la revista His-·
pania. En este estudio comenta brevemente la personalidad de Alfonso Reyes. En 1956, separa a los ateneístas de
·los miembros de la generación del Centenario, al clasificar a Reyes en su Breve
historia del cuento mexicano, entre los
primeros,
Su contacto con la obra del mexicano universal se hace más patente en dos-

artículos, uno relativamente breve y el
otro relativamente largo; sobre dos temas fascinantes de la obra de R,eyes. El
primero, sobre "La caída'' publicad~ en
1952, es una verdadera joya de la exegética literaria. En este en_~ yo crítico,
Luis Leal demuestra la grandeza dé su
coterráneo, exaltando al hombre de letras y de intuición, que llega a la verdad a través de la intuición poética y"el
proceso de asociación intelectual: "ABí,
Reyes, el poeta -nos dice Leal-, logra
darnos una smtesis que explica el universo.'' Síntesis a la cual llega a través
de la intuición, de la inspiración poética, iin necesidad de tecurrir a experimentos científicos o fórmulas matemáticas.6
El segundo estu.dio es, sin duda, uno
de los primeros en reconocer a Reyes
no sólo como ensayista, sino también
como poeta y en ofrecer ciertas definiciones apropiadas al estilo y técnica dt:
su obra. En Teor(a y práctica del cuen-·
to en Alfonso Reyes, aparecido en
1965, Luis Leal, al hablar de la naturaleza híbrida del ensayo reyesiano, y
del hecho de que los cuentos de Reyes
son más cuento-ensayos que ficción total, expone la actitud del gran mexicano
hacia las letras, en la forma siguiente:
Su genio se manifiesta-mejor en la
poesía, y cuándo escribe prosas, en el
ensayo. El ensayo en verdad, es la
modalidad formal a la cual siempre
dio preferencia. A ello debido, las narraciones que escribió - con pocas excepciones- más parecen ensayos que
cuentos.?
La naturaleza sintética, experimental
y especulativa de -ambai, la poesía y el
ensayo, hacen muy lógico el comentario
·de don Luis, quien afirma que Reyes se
expresa mejor dentro de estos géneros.

Además, el estudio crítico de Luis Leal
sugiere que Alfonso Reyes se negó a ser
clasificado y encerrado en un solo género, al decimos: "Para Reyes el género
literario no es molde absoluto."8 ¡Y es
verdad que casi todo lo que escribió Reyes es de género abierto!
El artículo de Leal hace una verdadera síntesis de lo que es Reyes, el hombre

de letras. Lo seiiala como precursor de
los novelistas del boom latinoamericano; su literatura es difícil de clasificar y
es una literatura de expresión personal;
Reyes crea un monólogo disfrazado, es
teórico de la literatura y escritor sin
fronteras.
Alfonso Reyes, según lo presenta
Luis Leal acertadamente, no acepta, en
cuanto respecta a su intelecto y a sus
temas, ninguna frontera. Igual diserta
sobre la anécdota más sencilla de su vida cotidiana mexicana que sobre Jane
Austen, Rahelais, Shaw, Stevenson,
Lamb, Chesterton, Montaigne, etcétera.
Su secreto residió siempre en &amp;1 habilidad para lucir su vasta erudición
aun en los temas más humildes. Así,
Leal concluye:
. . . sus cuentos no .son fríos, impersonales, indiferentes, desinteresados.
No hay duda de que en ellos palpita
todo su ser, con su ~ersonalísimo
aliento y su misma vida.
De la década de los cincuenta a la de
los setenta, Leal ha demostrado una disciplina y una versatilidad poco usuales.
Además ha mantenido, a través de todos esos años, su amistad con la obra de
Alfonso Reyes. Simultáneamente, este
hombre ampliamente fogueado y reconocido, pone los pies en la tierra y se
agiganta al reconocer el movimiento incipiente de la literatura chicana. A él le
toca ayudar a esto¡ jóvenes escritores a

definirse y a valorizarse. De acuerdo con
Juan Bruce-Novoa, "Leal supera la simple división entre los chicanos que escriben en español y los que prefieren el inglés. "1O La mezcla chicana se revela más
compleja, como era de esperarse, ya que
trasciende la síntesis cultural en una lengua y llega a la complejidad de la mezcla
de dos culturas que tradicionalmente se
han considerado extrañas. "Su presencia
-dice Bruce-Novoa con toda razón- ha
enriquecido la cultura chicana."11

ó.~La caída de Alfonso Reyes", en Boleh'n
de la Capilla Alfonsina, de Luis Leal.
1 .Teor{a y práctica del cuento en Alfonso
Reyes, de Luis Leal

8.Misma fuente.
9.Misma fuente.
1O. "La crítica chicana de Luis Leal," La palabra, de Juan BrucE&gt;Novoa.
1l .Misma fuente.

Tocó a Reyes, el mexicano universal,
la ardua labor de lograr, en su persona y
en su obra, una síntesis de las culturas
hispánicas en particular y de la cultura
universal. A Leal le ha correspondido alcanzar esta meta en su labor crítica y
difundidora, como mexicano residente
en los Estados Unidos de Norteamérica.
También le tocó reconciliar su pasado con su presente y ayudar a los creadores de una nueva literatura en proceso
de definición, y a los nuevos escritores
que la han venido practicando y desarrollando. Ahora, ya que las brechas han
sido abiertas por estos hombres, a los
escritores mexicanos, mexicoamericanos
y chicanos de todos los tiempos, les está
reservada la misma tarea. Se trata, nada
menos que de alcanzar el cielo, como lo
hizo Reyes y lo hace su estudioso Leal,
sin dejar de tocar el suelo.

BIBLIOGRAFIA
BrucE&gt;Novoa, Juan. "La crítica chicana de
Luis Leal," La palabra. Revútn de Litera.
tura Chicana. Vols. 4/5. Primavera-Otoño
1983. Números 1 y 2. págs, 25-39 .
'
Lea~ Luis. Antolog(a del cuento mexicano. la.
ed. México: Ediciones de Andrea, 1957.
162 págs,
Emory,
Georgia, Emory University. Méxioo: Ediciones de Andrea, 1958. (Colección Studium, 21) 162 págs.

Bibliografra del cuento mexicano.

ed.
México: Ediciones de Andrea, 1956.166
págs.

Breve historia del cuento mexicano. la.

Decade of Chicago Literature (1970-1979):
criticnl essaye and bibliography.

Introducción, selección y notas de Luis Leal. Xalapa, México: Universidad Veracruzana
1966. (Colección Aguila o Sol) 211 págs'.

El cuento veracrozano, antolog(a..

NOTAS
1. Revista Siempre!
2.Cortone$ de Madrid
3.Simpat{a$

y

de Alfonso Reyes.

diferenci/J$,

III, de Alfonso

Reyes.
4.México, culturas

y

civilizaciones,

de Luis

Leal.
5.'"Entrevista con Luis Leal", La palabra, de
Francisco Lomeü.

Historia del cuento hispanoamericano. 2a. ed.

ampliada. México: Ediciones de Andrea
19 71. t. 2 en (Historia literaria de Hi;
panoamérica). 187 págs,
Buenos Aires: Centro Editorial de América Latina. 1967. 56 págs.

Mariano Azuela.

y obra. México: Ediciones de Andrea, 1961. (Colección Studium,

Mariano Azuela, vida

�PLAGIOS

Maria Cristina Garcfa T.

30) 182 págs,
Leal Luis y Edmundo Valadés. La Revolución y las letras: dos estudios sobre la
novela y el cuento de la Revolución Mexicana, México: Instituto Nacional de

Bellas Artes, Departlmento de Literatura,
1960. 132 págs.
Leal T.'lis y Joseph H. Silverman, en colaboración con Gladyz C. Leal y June Chavez
Silverman. Siglo Veinte. New York:
Holt Rinehart and Winston, 1968. vii,
4 29, 'Ixxvii, 16 pág; . illlstradas.

Leal, Luis. "La caída de Alfonso Reyes", El
Rehilete, México, número 4 (feb. 1952),
págs. 5-8 . Y en Boleti'n de la Capilla Al•
fonsina, México: número 15 (marzo,
1970), págs, 22-25.
"La generaci6n del Centenario", Hispania,
AATSP, xxxvii: 4 (Dec. 1954), págs.
425-428; y en Páginas sobre Alfonso
Reyes, t. II, págs. 429-436.
"La presencia deh soneto", Estaciones. Méxi-

co, 111: 10 (verano, 1958), págs. 129-131.

afuera, el sol:
en lo profundo
nosotros tiritamos

bandada delirante:
en mi paladar
la uva estalla

camino:
bajo mis pies, la huella
se ríe de mi torpeza

puntito negro:
pienso que aún te vuelves
a decirme adiós

enramada enriquecida :
en tus ramas
pajarillo azul

brevedad del día:
a veces
un relámpago de mí

�LA ANTIMETAFISICA
DE ALBERTO CAEIRO

Hugo Padilla
RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para
convertir en ceniza cualquier página, es el hombre quien
fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño
luminoso que nos dirige nuestro semejante desde el ayer.
Este ensayo de Hugo Padilla apareció en la revista trimestral de la Universidad de Nuevo León: Armas y Letras,
Monterrey, Núm. 2, año 6, 2a. época, 1963, pp. 64-69.

En las alturas dd motor inmóvil bien
pudo el caei prudente Aristóteles estrechar la mano del metafísico Parménides. A buenos entendedores, con un
sólo ser incorruyto e inmóvil basta.
Lástima de las lastimas que a tal ser (y
especie de seres) no se suba por la rampa d~ la sensación o por la escalera de
los OJOS. Al menos, para Alberto Caeiro
heterónimo del lusitano Pessoa. "N~
creo en Dios porque nunca lo he visto". Ver para creer. Verlo con los ojos
de la cara, como se ve una flor, una nube o una modesta caja de cerillos. Ver
a Dios, hablar con Dios, de tú a Tú como le gustaría a García Bacca. Así también lo pide Caeiro. Un Dios tan concreto que tendría que empujar las
puertas para entrar o salir por ellas.
Si él quisiera que yo creyese en él
sin duda que vendriaa hablar conmigo,
empujaria la puerta y entrada
diciéndome:
¡Aqu( estoy!
Es de notar también que el poeta
Caeiro no siente una inclinación a la
búsqueda de seres metafísicos. En última instancia, pide que los seres metafísicos lleguen o se aparezcan a él. Aparentemente esto entraña una actitud de
fl?herbia. Sin embargo, lo que revela es,
simple y sencillamente, la actitud vital
Y antimetafísica del poeta. No hay nada que trascienda al mundo que aparece
ahí delante. La realidad se reduce exclusivamente a lo percibido y a la conciencia percipiente. No hay nada más que
~o. Incluso, si al poeta Caeiro se le diJese que Dios es lo percibido, esto es,
que Dios es los árboles y las flores, los
montes, la luna, el sol, una caja de cerillos, entonces el poeta se rehusa a llamar a lo percibido con la palabra "Dios";
simple y sencillamente lo llamaría árboles y flores, montes, luna, sol o caja de
cerillos. Por esto, el poeta se pregunta
"¿para qué lo llamo Dios?"

Para Caeiro no hay nada más allá de
la }!~esencia de las cosas mi&amp;nas. Lo metafiSlco, lo trans-físico no existe. Unicamente la dualidad yo-cosa llena el universo entero. Justamente por esto, y
a~nque parezca extraño, el poeta se
ruega a llamar Dios a la naturaleza. La
llama, con una simplicidad plana y sin
recodos, natur~leza. No hay nada que
no se revele. Solo lo que se revela existe. "El único sentido oculto de las coS3? / es no tener sentido oculto". Hegel
afirmaba que la filosofía es una tarea
que pone el mundo de cabeza. Para
Caeiro el mundo es ya lo suficientement~ raro y extraño, como para que,
ad?mas de esto, se Jo haga más raro y
mas extraño todav1a. Es ya un mistt}
rio suficiente el que las cosas sean lo
que son.
M~s raro que todas las rarezas,
mas que los sueños de los poetas
y los pensamientos de los filósofos,
es que las cosas sean realmente lo que
parecen ser
y que no haya nada qué comprender.
No hay nada, pues, qué comprender.
Esta es la destrucción Qlisma de la metafísica. Caeiro no es griego; sin embargo, conseIVa una actitud netamente
griega: el po~,ta no ~s más que ojos, más
que percepc10n, mas que sensación. Se
ve a la natnraleza tal cual es. Los árboles
son verdes y copudos y echan ramas y
frutos a su tiempo. Pero nada de ello hace pensar en nada. Simplemente la naturaleza existe, sin plantear ningún misterio. El misterio mismo es puesto en duda. El poeta afirma que no sabe lo que
es el misterio. Esta concepción de Caeiro nos hace pensar, evidentemente, en
que su actitud es una actitud que no resuena con la vieja definición: el hombre
es un animal racional. Caeiro no pide razones ni da razones. De esta suerte, se
pierde la diferencia específica. Acaso no

queda, sin,o ~ seca~, una conciencia que
roz~ los hmites m1S~OS de la pura animalidad. O a~aso, mas lejos aun, la de
una pura existencia biológica o más
aún, la de una existencia miner:U. Es
claro que la conciencia humana el hombre m1Smo,
.
' piedra
no es un animal o una
o una planta. Pero, esto no quiere decir
que el hombre sea más que la piedra o
la planta, El poeta se rehusa a decir si
es más -o acaso menos- que la piedra
o la planta. A lo más a que se atreve es
a decir que es diferente. El hombre es
diferente al resto de los entes. No se sabe más. Apenas se sabe esto. Dice el
poeta: "Apenas sé que es diferente /
sólo diferente. Más, nadie puede p;obarl?"· El hombre es diferente justa y
prec1Samente por su conciencia. Esta
diferencia, sin embargo, sólo obliga a
despl~gar su. función, esto es, a ser
consc1ent~, SlD qu~ esto signifique que
ser consciente quiera decir ser racional. La conciencia es percepción desnuda. "Tener conciencia no me obliga a tener teorías sobre las cosas: / me
obliga a ser consciente". Todo lo que
el poeta sabe es lo que sus sentidos le
dicen. En esto el hombre se distingue del
resto de los entes, pero no por ello es
superior. El poeta, incluso, al plantearse
el problema de la superioridad del hombre con respecto al resto de los entes se
plantea también el p_roblema de &lt;Fle,
acaso, fuese lo contrano. Pero no afirma
ni que sea una cosa ni que sea otra. No
hay que elaborar teorías: se dice de cada
una de las cosas lo que cada una de las
c?sas es. De la piedra se dice que es una
piedra; del hombre se dice que es un
hombre. No hay nada más que decir.
La vida entera sólo consiste en abrir
los ojos y ver. Lo que se piensa se piensa con los sentidos. Ver, abrir los ojos,
no pensar en nada es el máximo de los
valores. Las cosas son lo que son y por
esto son buenas. Tal vez, esta posición

�llevaría a pensar que para Caeiro d origen del mal está en la razón.
Si abre los ojos y ve al sol
no puede ya pensar en nada
porque la luz del sol vale más que los
pensamientos
de todos los filósofos y todos los
poetas.
La metafísica es falsa; carece de significación: no IJllÍere decirnada. No hay
"constitución intima de las cosas", no
hay "sentido íntimo del universo". Al
poeta le parece increíble que alguien
pueda pensar en ello. La única tarea humana es la de existir sin pensar en la
existencia. La vida no consiste en desentrañar un supuesto mi.terio dd universo. Más bien, consiste en ver al universo
sin los anteojOB de las teorías. Verlo así,
es verlo de una manera nueva, porque es
la manera propia de ver el universo.
La posición antimetafísica de Alberto Caeiro no es sino uno de tantos reflejos de una posición más amplia: la antiintelectualista. Precisamente por esto, el
poeta no se plantea preguntas, no acepta
misteriOB ni sentidos íntimos de las cosas. Preguntar, requiere contestar; interrogar, requiere dar respuesta. Pero contestar y dar respuesta es ya hacer teorías. El poeta no quiere tener más idea
de las cosas, que lo que las cosas son. No
quiere tener ninguna opinión sobre causas o efectos. Todo sucede de manera
absolutamente natural, y siempre sucede
lo que tiene que suceder. No vale la pena encontrar explicaciones. No vale la
pena pensar más allá de lo que la naturaleza presenta. Por esto mi.roo, cuando el
poeta dice que una vez pensó que lo
amarían, y no lo amaron, no encuentra
más razón de este amor fallido que la
ausencia de razón. "Así tenía que ser~'.
A fin de cuentas, la mioma palabra "explicación" no explica nada. No se debe

pedir nada, pues, a la razón. En cierto
sentido, el poeta se coloca continuamente en un plano infantil. No quiere
esto decir que su actitud desmerezca ante otra que podría ser llamada madura.
Más bien, lo que significa es que la vida
humana entera debe conseivar frente al
mundo una relación absolutamente e&amp;pontánea. El deseo no apunta a la teoría; apunta, eso sí, a la vida: estar bajo
el sol o bajo la lluvia, cuando hay sol o
cuando hay lluvia. Vivir de esta suerte
entrafia, según parece, una actitud religiosa en el fondo. Sólo que es la religión
abandonada por otras religiones de carácter intelectual. "Si muero pronto, oigan esto: / No fui sino un niño que jugaba. / Fui idólatra como el sol y el
agua, / una religión que sólo los hombre ignoran". La verdadera religión, para Caeiro, pues, es equivalente a lo ~tirreligioso para otras religiones; es equivalente a idolatría. Religión y Metafíaca tienen mucho de común. La actitud
antimetafísica de Caeiro, de esta ruerte,
es también una actitud hasta cierto punto antirrdi~osa, No obstante, lo que
verdaderamente es se revela en una nueva postura frente al mundo. La única religión válida es la de la adoración de la
vida.

Es suficiente con existir. No se carece
de nada porque nada se pide. No falta
nada porque todo basta. Curiosamente,
si las ca;as constituyen esta realidad y
esta realidad es una realidad religiosa,
Caeiro, al igual que en otras religiones,
descubre a lo divino como algo espantoso en ocasiones. Rudolf Otto hace ver
bien esto. Para Caeiro Ea la relación con
la realidad es una relación religiosa, aunque sui generis, la realidad aparece también y cotidianamente como una realidad espantosa. "Todos los días descubro / la espantosa realidad de las cosas:
/ cada cosa es lo que es". La posición
del poeta, tan especial, hace pensar in-

relación de maestro a alumno algo pasara del uno al otro. Justamente la concepción antimetafísica de Caeiro tiene
ecos nítidOB en la poesía de Campos.
Come chocolates, muchacha,
¡Come chocolates!
Mira que no hay metaft'sica en el
mundo como los chocolates,
Mira que todas las religiones enseñan
menos que la confi teri'a.

mediatamente en uno de los tantos casillerOB que el hombre ha fabricado para entender el mundo. Pero el hombre
que fabrica casilleros es precisamente
d hombre que Caeiro no es: el intelectual, el que trata de entender por la
vía de las razones. Hace pensar que
Caeiro es un poeta materialista. Alguna
vez, dice Caeiro, lo llamaron precisamente eso: poeta materialista. "Y yo
no me sorprendí: nunca había pensado / que pudiesen darme este o aquel
nombre. / ni siquiera soy poeta: veo".
Ver y también oír, porque la audición es la mejor compafiera de Ja vista. Todo es comprendido por los sentidos. Por medio de estos, también,
el poeta sabe que éJ es real. Los sentidos presentan pero no explican. Por
otra parte, la ex,Plicación es un mecanismo inútil. La unica manera de pensar
el mundo es ver el mundo, oírlo o tocado. Pensarlo de otra suerte, equivale
a deformarlo. El estado normal, según
Caeiro, sería el de la ausencia de pen-

samiento. "S me enfermase, pensaría".
El momento del pensar, así, es un estadio patológico. Con amor habla dd río
de su pueblo, que al mismo tiempo es y
no es el río Tajo. Pero, lo sea o no lo
sea, el río del pueblo de Caeiro es un río
adecuado para el poeta. Hay ríos que
incitan a pensar. Estos no son del agrado
del poeta. En cambio el río de su pueblo es un río del gusto de Caeiro, y lo
es porque:
El r(o de mi pueblo no hace pensar

en nada.
Aqué1 que está a su orilla está sólo
a su orilla.
Alberto Caeiro es el maestro de
Pessoa; por tanto, en cierta medida, el
maestro de los demás heterónimos.
Campos, otro de los heterónimos, habla
de Caeiro expresamente como su maestro, "mi maestro Caeiro ", dice. Y aunque la poesía de Campos es distinta a la
poesía de Caeiro no era difícil que enla

Pero, ¿hemos dicho concepción antinietafúica? ¿Cómo r,iede haber una
concepción antimetansica, si justamente
la metafísica equivale para Caeiro a
concepción? Tener conceptos, ideas, respuestas a la mano para las preguntas en
mente, es hacer metafísica. Decir algo
de las cosas es hacer metafísica, racion•
lizar sobre las cosas es hacer metafísica.
Caeiro parece caer en !11 propia trampa.
Para decir que no vale la pena pensar
tiene que pensar que no vale la pena ha~
cerio. Para afirmar que carece de valor
tener ideas, al menos tiene la idea de
esto. Por ello, la concepción antimetafísica de Caeiro es en el fondo una concepción metafísica. No pensar en nada
hace nacer el germen de destrucción de
la metafísica. No pensar en nada es no
~oder hacer metafísica, porque metaü.
s1ca. es pensar en algo. Pero la postura de
Caeiro es una postura ella misma metafísica, Sólo que !11 postura es radicalmente contraria a las posturas tradicionales. El poeta no puede dejar de
pensar ,porque tiene la intención de
expresar. Sólo que el pensamiento
del poeta postula. la ausencia de pensamiento. E, incluso, si después de expresar que no debe pensarse en nada, el
poeta callara y realmente centrara la
flecha de su intención sólo en la vida
incluso en ello habría metansica; pues!
Bastante metafísica hay en no pensar
en nada.

�¿QUIEN TEME ASIMONE DE BEAUVOIR?

Hélene Pedneault
Marie Sabourin
París. Decimocuarto distrito. En una
pequeña calle que atraviesa el Boulevard Raspail donde ella nació, entre la
Plaza Denfert-Rochereau y el cementerio Montparnasse en el que Sartre fue
sepultado el 29 de diciembre de 1983 a
las cuatro horas, Simone de Beauvoir
nos recibe en su casa. El departamento,
donde vive desde hace 25 años, tiene como único lujo cientos de recuerdos (lujo
de recuerdos como se dice "lujo de detalles"): figurillas, fotos, máscaras, muñecas, cuya cantidad traduce a la vez sus
numerosos viajes alrededor del mundo y
su "escala del tiempo", como ella dice.
No es fría ni intimidatoria, como pretenden algunas malas lenguas; incluso la
califican como "un reloj en un refrigerador"1, lo que ella misma cuenta con humor. De las cuatro mujeres presentes,
casi. es la más tímida2 . Y estoy segura de
que debe estar más a sus anchas escribiendo que hablando. Esto no impide
que su presencia sea notable; escucha
nuestras preguntas como si. fuera su primera entrevista: atenta, intensa, precisa.
Precisa porque, dice, "soy una intelectual, do¡ su valor a las palabras y a la
verdad" . Esto es literalmente exacto.
Cuando le preguntamos de qué discute
con su hermana, responde: "¡No se
discute, se habla!" Matiz. Tiene razón.
Tengo la sensación de que debe sentirse
siempre un poco traicionada por la palabra, de que la palabra no alcanza jamás
el poder de evocación de lo escrito, la
pr~cisión de lo escrito. En. compens~
cion, tenemos la espontaneidad, las nsas frecuentes, las. exclamaciones, la expresión sumamente móvil de su mirada
y el lenguaje de sus manos que bien puede reemplazar a sus palabras, porque su
. fensamiento es aún mas veloz que estas
ultimas. Con todo, habla rápido, con
una voz velada que, no obstante, logra
hacer las palabras cortantes, di.rectas.

:;:o
~ •:N

Podría darse el derecho a ser preten-

ciosa (otros (as) lo son con mucho menos) pero no )o es jamás, y se apresura a
recordarnos de tanto en tanto que no es
una enciclopedia, que hay temas que no
conoce bien. Sin embargo, sabe bien el
efecto que nos causa: nos ayuda a salir
de su mito como nos ha ayudado tantas
veces, en el pasado y también ahora, a
no conformarnos con las apariencias, los
engaños, las ideas recibidas. Honesta
hasta la punta de sus uñas bien limadas
y pintadas de rojo, refinamiento de una
mujer segura de poder apropiarse de
cuanto desee, incluso de los símbolos de
ese tipo. Satisfecha de sí.
Personalmente, no habría podido
prescindir de Simone de Beauvoir en
mi vida. No todos son como yo. La
preparación de esta entrevista me dio
la ocasión de releer su obra de golpe.
Lo hice sin demoras, receptiva, y fue
una experiencia magnífica, emocionante: la impresión de absorber energía pura. Y, finalmente, el hecho de
entrevistarla personalmente fue un regalo adicional. Puede parecer presuntuoso presentar así las cosas. Pero no.
La obra de Simone de Beauvoir es de
esclarecimiento, y ella nos da todas las
claves para que la consideremos como
un ser humano y no como un monumento. Insiste en ello y su petición es
pedectamente legítima. Suzanne Jacob
me escribía: "Se encuentra lo que se
busca". Y como yo buscaba encontrar
una mujer y no un mito, la encontré,
semejante a la mujer que había hallado
en la obra: viva, exigente, abierta al
mundo.
No habría podido prescindir de su
pasión, de su sensualidad, de su absoluto. Esta mujer me parece como una
ogresa magnífica, excesiva, un gran ser
que absorbe el mundo por todos los
poros de su piel y de su espíritu. Enton~es, ¿quién hace circular el rumor de

una mujer fría y parsimoniosa, á la
generosidad está en toda su obra y en
su vida, en la sustancia que nos da a
leer y a vivir, tanto como en las acciones que su vida y su obra han propuesto, numerosas, para con sus semejantes, para tratar de liberar al planeta de
toda clase de opresores? Es una mujer
radical, en el auténtico sentido de la
palabra: "quien permanece en la esencia de una cosa, de un ser" ("pequeño
Robert"). Su referencia final es lo a1soluto, no se conforma con poco. Termina su ensayo sobre "la vejez" diciendo: "La vejez denuncia el fracaso de toda nuestra civilización. Es todo el sistema el que está en juego y la reivindicación no puede ser sino radical: cambiar la vida". Nada menos. Y no es para
menos. Tiene razón. .

Este año*, Le deuxieme sexe cumple

35. Simone de Beauvoir, 76. ¿Cómo vive, qué hace, qué dice y qué piensa

ahora? Con Marie Sahourin, quien, como yo, no habría podido prescindir de

ella, le hicimos preguntas sobre su actualidad. Y ya es tiempo de cederle la pa-

labra.

Hélene Pedneault

y como la ley antirracista permite a las
organizaciones protestar si hay cosas racistas. Y esta ley ha ganado mucho contra el racismo cotidiano. Esperamos
pues que la ley antisexista logre lo mismo.

Será un estudio de la condición de
las mujeres: la niña, la joven, la mujer
casada, la mujer soltera, la sexualidad
femenina, el trabajo femenino. Y luego
otras "cápsulas" sobre la mujer norteamericana de hoy, la China con los infanticidios de niñas, las Indias, etc. En
fin, será rico en contenido.

Ya escribí artículos de apoyo para
esta ley, la cual será presentada al Parlamento por la ministro Yvette Roudy,
probablemente entre fines de enero y
el mes de abril

L VR: Se está tratando de filmar Le
sang des autreJ. F.s su primera novela
que se lleva a la pantalla••.

Ya hice muchas entrevistas y todavía
voy a hacer algunas más. Por ejemplo,
con Elizabeth Badinter, que escribió el
libro L 'amour en plus, hablé sobre el
instinto maternal que ella niega, y sobre
el amor maternal que, naturalmente,
ambas reconocemos. Hablé con -una
prostituta, quien me explicó lo que sig,
nificaba serlo, así como las relaciones
con los proxenetas. Hablé con una argelina a la que vinieron a recoger su pa. dre y su hermano para mandarla a Argelia y casarla. En fin, he hablado con una
gran cantidad de mujeres, y todas tenían
algo concreto qué contar. Josée Dayan,
por su parte, hizo algunas entrevistas a
las cuales yo no aS1StÍ.

En astrología se dice que los Capricornio son de "viejos jóvenes" y de "jó.
venes viejos". Nosotros encontramos
''una mujer joven con las exigencias intactas", como decía el personaje de
Anne en Les mandarins. Una mujer b~
lla, tocada con ese turbante con el que
se hizo un nombre, este día azul eléctrico, casi. del mismo color que sus ojos
que tanto aire tienen de saber mirar.
Desde 1970 está resueltamente comprometida con la lucha feminista, luego
de que su libro Le deuxieme sexe se
convirtió en la biblia de las feministas
norteamericanas en el principio mismo
del movimiento de liberación de las mujeres. Hemos hallado feministas que la
conocen¡ nos reunimos con Madeleine
Gobeil, su "amiga canadiense" que la
conoce desde hace 25 años: todas nos
hablan de ella con amor, "con la misma
ternura que ella manifiesta para con la
gente", como decía la escritora francesa
Cathy Bernheim. Ella recibe lo que da.
Y lo que da -su amistad, su confianza o
su apoyo político- lo da por completo.

ticularmente en el rodaje de una serie
de programas televisivos que se llamará
El segundo sexo. Esto es lo que más me
interesa por el momento. Desgraciadamente, no tenemos más que cuatro horas.

-

L VR: También está ocupada en la ley

1A vie en rose: Simone de Beauvoir,
dentro de diez días usted cumplirá 76
aftos. ¿Cómo le va?

Simone de Beauvoir:

¡Muy bien!

LVR: ¿Qué hace usted en este momento?
S. de B.: Trabajo en ciertas cosas, par• 1984.N. dela T.

anti.sexista...

S. de B.: Sí. La Liga de los Derechos de
la Mujer, que yo fundé y de la cual soy
presidenta (nominalmente, porque ya
no me ocupo tanto de ella), ha sido la
primera en pror,oner que se hagan leyes
antisexistas análogas a las leyes antirracitas. Exigimos, por ejemplo, que las asociaciones de mujeres puedan protestar si
en los periódicos, pero sobre todo en la
publicidad, aparecen cosas verdaderamente envilecedoras para la mujer. Tal

S. de B.: Sí, pero ha sido tomada por
una compañía norteamericana 7 una
canadiense. No se me consulto para
nada sobre el guión, el cual fue con.fiado a Claude Chabrol. No sé lo que hizo.

LVR: ¿No le inquieta a usted esto?
S. de B.: No me inquieta porque no me
importa. Pero será algo que no tendrá
relación alguna con mi novela.

LVR: Que se haya escogido esta novela
sobre la Resistencia, ¿tiene a.leuna importancia particular en el actual contexto político?
S. de B.: Ciertamente no. Pienso que deseaban hacer ~o nostálgico, que ella Qa
novela) les agradó y la tomaron.
L VR: Tras la aparición de Le ttres au
Castor, muchos se preguntaron por qué
usted no publicó sus respuestas. Nos hacen falta. ¿Tiene laintención de hacerlo?

S. de B.: No. Ante todo, muchas de mis
cartas se perdieron pues no estaban en
mi casa sino en la de Sartre. Y como hubo en su casa un atentado con bomba.
varios de sus papeles se perdieron. Ad;
más, no creo que deba publicar mis car-

�tas en vida. Cuando esté muerta, quizás,
si son halladas, podrán ser publicadas.

ro igual como novelista que como pensadora,

LVR: ¿Tiene una obra en proceso?

LVR: ¿De qué habla usted con ella?

S. de B.: No. Por el momento mi trabajo
es el rodaje de El segundo sexo, que
considero importante y al que me consagro totalmente.

S. de B.: Usted sabe ¡de qué se habla ... !
Hablamos de minucias. Igual hablamai
de lo que se hará de cenar que del paseo
que podríamos dar,

LVR: •Es esto un paso de la literatura
a lo aud'iovisual?

LVR: ¿Pero comoquiera hablan de fe.

S. de B.: No. Continuaré prefiriendo
siempre la literatura a lo audiovisual. Pero lo audiovisual nos permite H~iar a
mucha más gente. Sol:re la cuestion de
las mujeres, me interesa llegar a un gran
público, y ~ partic~ar a la~ ~ujeres a
las que jamas llegue con mis libros. Y
espero que esto pueda hablarles.

S. de B.: Naturalmente que de esto ha-

minismo?

mente?

blamos mucho. En cierto sentido, los
Estados Unidos están retrasados respecto a Francia. Por ejemplo, la ley sobre la
igualdad de los derechos y salarios entre
hombres y mujeres no fue aprobada.
Quince estados, creo, la rechazaron, lo
cual es monstruoso. Hay muchas fuerz;~s
contra el feminismo en los Estados Umdos. Claro que aquí también las hay, pero es un poco más suave.

S. de B.: Sobre todo los viejos amigos.

LVR: ¿Cómo se porta la prensa feminista en Francia?

L VR: ¿Quiénes son sus amigos actual-

Pero también muchas feministas a las
que conocí después
l 97~. No se
puede decir que son vieJas amigas, porque 1970 para mí no es tan lejano dada
mi escala del tiempo. Pero son buenas
amigas y las veo con frecuencia.

?~

Mi hennana Hélené es todavía muy
importante en mi vida. No nos vemos
mucho porque vive cerca de Estrasburgo. Pero yo voy a verla una vez al año y
ella viene a París bastante a menudo.
Ella pinta muy bien.

LVR: ¿Fue usted a los Estados Unidos
el verano pasado?

S. de B.: Sí. En verdad hice un viaje d~
reposo, de placer, de turismo. Recom
las campiñas del noreste. Y estuve tres
días en casa de Kate Millett. Siento m_u•
cho aprecio y amistad por ella. La quie-

S. de B.: Casi no hay nada, y algo co~o
La vie en rose, específicamente, no exISte en Francia. Hubo un esfuerzo que er~
la F Magazine, pero muy pronto ~racaso
por razones priva~s y de c:ipital; se
convirtió en una revista femenina como
las otras, e incluso peor que ellas. ~o.mo
quiera, hay un pequeño brote ~emlill_sta
en ciertas revistas como Marte Claire,
donde hay algunas páginas so~re las m11;jeres. Pero en realidad las revistas feministas se pueden contar con los dedos
de la mano. Están La revue d'en face,
Nouvelle questions féministes, y cierto
número de revistas que aparecen muy
esporádicamente y que en verdad no llegan al gran público.

LVR: ¿Cuáles son sus nexos con Nouvelles ques tions f éminis tes?

S. de B.: Nominalmente, soy direct~ra
de la publicación. Ayudo a proporcionar y a escoger los artículos y me entiendo muy bien con la directora r~al
que es Christine Delphy. Es una muJer
muy fuerte, una pensadora. P_or desgracia esta revista tiene muchas dificultades
para aparecer por falta de diner5&gt;, pero
es deveras interesante. En frances, -~ la
única revista verdaderamente teonca,
profunda, la más sólida e ideol?gica
que existe referente a las muJeres.

L VR: Y en la información oficial, en
Francia, ¿cómo tratan el asunto de las
mujeres?

S. de B.: Lo tratan muy poco. Porque
en conjunto, la prensa esta en manos de
hombres; y para colmo, a causa de los
intereses capitalistas, en manos de gente de derecha que no está interesada en
absoluto por las cuestiones propiamente
femeninas.
LVR: ¿Y la gente .de izquierda? No parece que sea mucho mejor que la gente
de derecha. , .
S. de B.: ¡Ah, sí, vaya! Ellos están mucho más interesados, ayudan mucho
más. Además Miterrand ha creado un
Ministerio de Derechos de la Mujer. Antes de éJ. no había más que un ~misterio de la Condición Femenina, Blil presupuesto alguno. En cambio, ahora, la
.señora Roudy tiene un presupuesto 1&gt;:1stante serio. Hace un vt:rdadero trabaJO,
Apoya las investigaciones feministas.
Ayuda a las mujeres un poco en tod()l
los planos.

y en la prensa de izquierda, ¿hay
la misma preocupación?

L VR:

S. de B.: La prensa de iz~er_da apoya
de todas maneras a los mov1ID1entos feministas. Apoya, por ejemplo, la ley

antisexista. Pero, en fin, no se puede
decir que sean muy fervientes o muy
apasionados por la cuestión de las mujeres, para ellos bastante secundaria. Pero en conjunto, en la medida en que se
les obliga un poco a tomar conciencia,
están evidentemente en favor de las mujeres.

LVR: Con frecuencia usted dice que escapó a los inconvenientes de la condición femenina porque era económicamente independiente, respetada en tanto que escritora y por sus camaradas
masculinos. Pero no sólo existen inconvenientes de orden económico o político. Hay también los inconvenientes de
orden psicológico. ¿Diría usted que escapó también a estos inconvenientes?

S. de B.: ¿A cuáles re refiere usted?
LVR.: Pienso, por ejemplo, en las diferencias de comportamiento en las relaciones amorosas. Al comienzo de su relación, usted estaba demasiado preocu.
pada por sus vínculos con Sartre como
para poder escribir. Sartre no lo estaba,
al grado de no poder escribir...

S. de B.: Si, pero si se tiene verdadera-

to, durante dos años no fui hasta tal
punto feroz como para escribir. Pero no
duré así por mucho tiempo.

LVR: Actualmente se dice mucho que
el feminismo ha muerto. ¿Qué piensa
usted?

S. de B.: Yo creo que el feminismo no
ha muerto en absoluto. Ya no tiene el
color agresivo que antes tuvo, al menos
en Francia. La ministro Yvette Roudy
es extremadamente feminista y hace un
montón de leyes en favor de las mujeres. Así pues, las mujeres mejor procuran integrarse a este movimiento, yo no
diría "gubernamental" porque en el gobierno hay también muchas tendencias,
pero, en fin, a este movimiento que les
permite p&lt;&gt;r ejemplo tener centros de investigacion sobre los estudios feministas,
etcétera.
Las mujeres intentan ahora adquirir
influencia e infiltrarse más que organizar
grandes movimientos, grandes manifestaciones. Estas manifestaciones ya no tienen tanta razón de ser, puesto que ahora
tenemos el aborto gratuito, una conquista enorme, y la anticoncepción es totalmente aceptada. Y en verdad hay leyes
que insisten mucho sobre la igualdad de
derechos, de salarios, de contratación, y
sobre el antisexismo en la escuela. Y esto, esto me parece muy importante.

mente la voluntad de escribir o de hacer
algo, este impedimento no puede durar
mucho tiempo. Estuve bastante preocupada, pero no era solamente por Sartre.
Era también por mi libertad. Después
Pienso que el movimiento feminista
de haber trabajado tan duramente como es ahora menos escandoloso, pero que
lo hice para tener una cátedra (esto llega gana más en profundidad. Pienso que
a mucha gente, y hasta a los hombres), conquistó interiormente a las mujeres
se desea un poco de descanso durante que no querían, por decirlo asi, y por
los dos años siguientes, y no se tienen nada del mundo, decirse feministas. Comás deseos de volver para ponerse a tra- mo fuere, ellas están ganadas para el mobajar. Esto es lo que vivi cuando tenía vimiento. Pienso en las revistas femeni21 años, supongo. Estaba contenta de nas completamente malas desde el punhaber obtenido la cátedra, de encontrar to de vista feminista, como Elle; pues
un nuevo ambiente, no sólo a Sartre, si- bien, a pesar de todo, los consejos del
no a los amigos, un medio intelectual corazón que da una Marcelle Ségal ya no
con el cual yo me entendía. Y, en efec- son del todo los mismos.

Antes, ella encontraba asolutamcnte
escandoloso que una mujer tuviera un
amante. Ahora aconseja sobre la táctica
que debe seguirse entre el marido y el
amante. Aconseja la anticoncepción. En
un caso extremo, aconsejaría el aborto.
Así pues, hay un gran cambio en las
mentalidades. Es decir, las mujeres no
feministas son más feministas de lo que
creen. Tienen un sentido más claro dr su
dignidad, de sus derechos y de la lucha a
emprender que no tenían hace veinte
años. Entonces, se gana más !lltilmente
y a la vez de manera más oficial.
L VR: En la entrevista con Francia
Jeanson en el 65 usted dijo: "Las feministas radicales jamás podrán traicionarme porque siempre me llevarán adelante
consigo"...

S. de B..: &amp; cierto. Es todavía más cir.rto después del 70. Porque yo no conocia las feministas radicales en el 65, y
ahora las he conocido; y en efecto, me
han ayudado a progresar más en el feminismo.

L VR: Cuando se dice a las mujerrs activas en las luchas de liberación nacional,
por ejemplo en El Salvador, que la Ju.
cha de clases no incluye a la lucha dr
sexos, como usted le dice, r.llas nos responden que ellas y los hombres tienen
un ene1nigo común, el imperialismo o
la dictadura, y que es la hora de la unidad. Es un viejo problema este asunto
de la unidad a cualquier precio...
S. de B.: Pienso que en efecto, por el
momento, en Nicaragua o en El Salvador, hay ante todo una lucha general en
la que hombres y mujeres deben estar
unidos, es cierto. Las reivindicaciones
feministas vendrán sin duda d~pués.
Naturalmente, lo que yo rncuentro
muy peligr9so es que sirmpre se dice:
"las luchas feministas vendran d~pués ".
Es necesario ver en qué momento des-

�pués. Pero a pesar de to 'º hay momentos en que es a tal punto delicado y
difícil vencer al imperialismo, que me
parece normal que las mujere:, 1uchen al
lado de los hombres.
Sólo que en cuanto las cosas se estabilicen es necesario que de inmediato se
apresu;en a hacer valer sus reivindicaciones de mujeres. Sin esto, pasa como en
Argelia donde las mujeres lucharon con
los hor:ibres pensando que así ellas podrían obten~r su emancipación. En verdad, el grueso de las mujeres no fu~ d~}
todo liberado porque el Islam reprumo
el derecho y las argelinas están de_nuevo
completamente oprimidas. Y he vISto esto en no sé cuántos países donde se me
dice: "Ah, sí, la lucha de las mujeres, de
acuerdo, pero nosotros tenemos otras
prioridades".

LVR: Igual cuando _se estabiliza_, com?
en Nicaragua, por eJemplo, se sigue ~ciendo que no se puede ~eclamar tal reivindicación para las m~Jeres po~que el
imperialismo norteamencano es Siempre
amenazador. Siempre hay algo. · ·
S. de B.: Es cierto, siempre hay algo.
Hay un ejemplo ahsoluta~ente sorpre~dente conmovedor y horrible; es la historia 'de Irán, donde las mujeres lucharon contra el régimen del, Sha, por
Khomeiny. y luego vemos como lastratan, es horrible.

LVR: En ciertos países, las f~ministas se
están incorporando tranqm~amen te al
pacifismo, como en Alemama y Holanda. ¿Qué piensa usted de esto?

S. de B.: Pienso que también a~í los
hombres y las mujeres deben umr sus
esfuerzos en favor del pacifi~o. No es
un asunto propiamente femenino. y no
es de ningun modo en nombre de la m~ternidad que las mujeres deben ser pac1fistas. Muy a menudo se trata de confi-

narlas en una especie de ghetto diciendo: "Es porque ustedes son madres". En
tal caso, no estoy de acuerdo. Es porque
son seres humanos por lo que deben batirse por el pacifismo. Y ahí puede haber una alianza con los hombres, que
también deben ser pacifistas.
Yo soy ahsoluta, resueltame~te pa~ifista. No estoy en contra de la mduslria
nuclear no se puede detener el progreso. Per¿ estoy en contra del intervencionismo y estoy en contra de la bomba
nuclear.
LA PORNOGRAFIA

LVR: Quisiéramos tener su opinión sobre ciertos grandes temas de la lucha fe.
minista; la pornografía, por ejemplo.

S. de B.: Nulas, ¡completamente nulas!
No soy una enciclopedia, uste~ sabe.
Hay un montón de cosas que 1~oro.
Pero no estoy contra la tecnologia; ~orno no soy atávica, pienso que U?~º m:
vento puede rendir grandes serv1?os s1
se le utiliza bien. Pero no tengo mnguna
relación personal con esto. Usted sab~,
•no sé ni siquiera servirme de una ma~ ina de escribir!
EL TRABAJO DOMESTICO
ASALARIADO.

gratuito es algo fonnidable. Pero no estoy muy satisfecha en cuanto a la aplicación de las leyes. Como las costumbres siempre son más fuertes que las leyes, muchos médicos se rehúsan todavía a practicar abortos. Sería preciso
hacer o1ras leyes -y yo pienso ~e se
harán- para impedir que estos medicos
se nieguen al aborto cuando se les exija. Sería preciso poder acusarlos de no
asistencia a una persona en peligro, por
ejemplo, cuando se nieguen,
Habría todavía mucho por hacer pa-

LVR: Usted dijo en una entrevista reciente que sería necesario , ~blar de
nuevo sobre el trabajo domesbco. ¿Está usted a favor de un salario al trabajo
doméstico?

S. de B.: No, en absoluto. ,S~giín yo 1 dar

un salario al trabajo domestlc? enc1e1;a

S. de B.: Este es un asunto sobre el cual todavía a la mujer en el trabaJO dom~no estoy muy al tanto. Si hay personas tico. Advierta que esto es muy complique quieren ser t'pomócratas ", que lo cado; no se puede hablar d~ ello ~~ tres
sean. Estoy en f.avor de la libertad en palabras. Ciertas personas dicen: .En el
tanto que no se imponga la pom?gra- momento en que hubiera un salru.;10, las
ña. Evidentemente, la pronografia va mujeres se sindicalizarían; ~a~~ia una
toma de conciencia y una posibihdad de
contra las mujeres en general,, ~uesto
lucha
contra el trabajo doméstico". ~
que las trata como objetos erob~os y
una posibilidad. Personalmente, me _múnicamente como eso. Pero no pienso
que éste sea un gran problema pa_ra la clinaría por la polí~ca de ~º-peor; es d_ecir dejar a las muJeres vwir el trabaJO
'tu ción de los hombres y las muJeres.
SI a
, fi
do~éstico de la manera siniestra en que
No obstante, el cartel pomogra co. ~s ahora lo viven, para que se rebelen, para
algo totalmente distinto: llega ~mb1en
que exijan hacer otra co~a .Y demanden
a los· niños, puede hacer. q_u~ mas tar~e que éste (el trabajo domesbco) sea comlos hombres tengan. preJwc1os machistas y en suma es un msulto para las mu- partido por el hombre y el Estado ·
jeres. Estoy por completo en contra del
cartel pornográfico y es por eso que EL ABORTO
apoyo la ley anti.sexista. Pe~onalmente,
encuentro esto muv aburrido, la por- L VR: ¿Está usted totalmente satisfecha
con los resultados obtenidos por la lunografía ...
cha feminista sobre la cuestión del aborto?
LA INFORMATICA
S. de B:: Naturalmente que no. Estoy
LVR: ¿Cuáles son sus relaciones con la muy satisfecha de las leyes: el aborto
tecnología?

ra que esto suceda realmente en la vida

cotidiana. Hay todavía mucha resisten.
cia, lo que obliga a muchas mujeres a
abortar clandestinamente, es decir, de
una manera peligrosa y en ocasiones
mortal.

Así, los resultados no son absolutamente gratificantes. En el plano de las
leyes, pienso que no se podría hacer al.
go mejor: comprendo que el Ministerio
de Derechos de la Mujerno puede hacer
las cosas demasiado ofensivas para algunos (as). Pero evidentemente, esto no
es el aborto del todo libre que yo desearía. A título personal, pienso que se
podría pernútir el aborto en tanto que
haya ocasión de practicarlo.
LA VIOLENCIA Y LA VIOLACION

LVR: Otro tema que usted tiene en el
corazón es el de las mujeres atacadas,
golpeadas, violadas. ¿Que se puede ha.
cer por ellas?
S. de B.: Esto es muy difícil. Pienso que
lo primero por hacer es crear instituci0nes como el "Centro Flora Tristán '~donde se recibe a las mujeres golpeadas con
sus hijos. Se les pennite respirar un poco, librarse del marido que les pega, tener un sitio dónde vivir mientras tanto.
También se trata de reintegrarlas, de tra-

bajarlas un poco pticológicamente diciendoles: "Escucha, trata de tomar tu
destino en tus manos". Pero no es posible refugiarlas eternamente. Es necesario
que lleguen a encontrar trabajo y al mismo tiempo_una independenCia afectiva.
Ustedes me hablaron de problemas
afectivos que son tan importantes como
los problemas económicos; lo vemos
muy bien en estos casos, en efecto, Pero
mientras la iituación de la mujer no
cambie completamente, siempre será
muy parecida. &amp; necesario derribar todo el bosque y no solamente un árbol.
En tanto que las mujeres conserven la
dependencia económica o afectiva, muchas mujeres golpeadas volverán con !lls
maridos. &amp;to es lo terrible. Ellas vuelven sobre todo porque no tienen de qué
vivir; además dicen: e1 me pega, pero así
y todo lo amo y no tengo nada.

¡Hay tal demanda afectiva en las mujeres! También en los hombres, a decir
verdad, pero es todavía peor en las mujeres porque ellas no tienen otros recursos. El hombre, aunque esté muy solo
afectivamente - lo que a veces lo des&lt;¡Uicia del todo-- tiene pese a todo mas o
menos camaradas, a causa de su carrera.
Para una mujer es mucho menos fácil .
Entonces, cuando ella está totalmente
sola y perdida, se dice: "Un hombre que
me pega es mejor que ninguno". Es la
condición entera de la mujer y de la socidad lo que es necesario cambiar para
llegar a suprimir este fenómeno de las
mujeres golpeadas.

L VR: Pero este es un fenómeno que
crece cada vez más. Y no pienso que
sea únicamente porque se hable más de
él. ¿Cómo explica usted esto?

S. de B.: En primer lugar pienso que es
necesario distinguir completamente el
problema de las m19erea golpeadas del

de las mujeres violadas. Aun defendien.
do !ll cuerpo, la mujer golpeada más o
menos lo consiente, en la medida en que
vuelve, en la medida en que no se va.
Por otra parte, no puede hacerlo, Está
integrada a la sociedad por el matrimonio o por un concubinato que viene de
largo tiempo atrás. Y lo pennite porque
su posición económica y afectiva es tal
que ella está golpeada de antemano.
La mujer violada es otra cosa. Ella no
está accediendo, contra lo que los hombres querrían pretender y es en verdad
una violencia la que se le hace. ¿Por qué
hay más ahora? Primero, pienso que las
mujeres lo denuncian mucho más. Antes
no se atrevían, pero ahora se les anima y
hay asociaciones para ayudarlas a hablar.
Además, creo que hay una animosidad mucho más grande de parte de los
hombres, porque hay más libertad del
lado de las mujeres. En particular esta
famosa libertad sexual de la que se habla
tanto y que los hombres aprovechan en
su favor, porque siempre vuelven las
cosas en provecho !'llyo; ellos dicen que
la mujer, después de todo, puede acostarse cuando sea y como sea, ¿y por qué
no con ellos? Así, se ofenden personalmente si una mujer los rechaza. Hay una
animosidad creciente a causa de la lucha
de las mujeres y esto también, creo yo,
explica cierto número de violaciones.

LVR: Usted diferencia entre la mujer
golpeada y la mujer violada en cuanto al
consentimiento. Pero desde el punto de
vista del hombre, hay así y todo algo del
mismo orden en esta violencia hecha a
las mujeres...

S. de B.: Creo que es totalmente distinto. Porque el tipo que golpea a su mujer, lo hace como parte de la seducción ;
él piensa que es nonnal golpearla. ¡Bien
puede ser que la quiera mucho! En cam-

�bio para aquel que viola, es verdaderamente una especie de revancha malintencionada, una venganza contra la libertad de la mujer y contra tocias las
mujeres. Son dos cosas igualmente reprensibles, pero muy distintas.

LVR: ¿Qué se puede hacer contra la
violación desde el punto de vista legal?

S. de B.: En Francia, ahora, se ha logrado que los violadores sean llevados a
juicio. En consecuencia, a veces se les
condena a varios años de prisión. Bien
visto, es raro, porque se defienden y
dicen siempre que la m~jer más o m~
nos accedió. Esto plantea . también un
problema a las mujeres de izquierda, que
se dicen: "Nosotras no· usaremos la justicia burguesa1'. Pienso que están en un
error. Si no nos defendemos, én cierto
sentido accedemos globalmente, a nombre de las instituciones, a que el hombre nos pueda violar.
Ciertamente, es espantoso cuando
una mujer viene a la comisaría a quejarse de violación. Ella es en verdad vejada
e insultada, igual que durante el proceso
mismo. Esto suele ser atroz para las mujeres. Pero, en fin, de vez en cuando se
logra arrancar, pese a todo, un veredicto
contra los violadores. En la medida en
que esto los pueda disuadir un poco, es
importante.
EL AMOR

L VR: Su relación de pareja con Sartre
fue, pienso yo, un ideal para muclias
mujeres. Por el contrario, jamás he oído
a un hombre citarla como un ideal a alcanzar. ¿Cómo puede explicar esto?

S. de B.: Pienso que para ellos es mucho más fácil parrandear y mentir de lo
que lo es para las mujeres. En consecuencia, no quieren tomarse el trabajo

de tener una relación transparente con
su mujer. Piensan que es magnífico guardarse sus historias para ellos. Algunas veces, desvían la cosa. Pero hay una manera de contar a su mujer sus hazañas amorosas que es un insulto suplementario
para ella -y que no es en absoluto la
transparencia. Sería necesario que ellos
aceptasen que su mujer tuviera sus historias y se las contase. Creo que muy pocos hombres son capaces de esto. No lo
desean en absoluto¡ de alguna manera,
esto sería sancionar la libertad de la mujer. Como fuere, ellos tienen el mejor
papel, y forman parte además de lacasta privile~ada: pueden hacer lo que se
les antoje y callarlo.
LAS MUJERES Y LA CREACION

LVR: ¿Usted cree, como se pretende,
que h_ay verdaderamente una gran diferencia entre la escritura de los hombres y la de las mujeres?

fícil. Pero también en esto las mujer.es
se evaden cada vez más: por ejemplo,
hay ahora en Francia muchas mujeres
colocadas en el escenario cinematográfico.

L VR: En El segundo sexo, usted decía
que la creación era imposible para las
mujeres si no devenían en seres humanos por entero. Decía por ejemplo, y la L VR: Hay una mujer con la que usted
cito, "que una mujer no podría escribir tiene relaciones particulares, Violette
La guerra y la paz, que Cumbres borrase o. Leduc. Ella pudo escribir mucho gracias
sas es menos buena que Los hermanos a usted, gracias a su ayuda...
Kararnazov ". · Diría usted lo mismo
ahora? ¿Es que 1as mujeres se adueñaron S. de B.: Al escribir su primer libro, ella
de su creación? . . .
:
no me conocía en lo absoluto. Como és.
te era bueno, efectivamente le ayudé un
S. de B.: Pienso. que desde antes eran · poco, _la recomendé. Pero si ella no hudueñas de su creación, y que qu~á fui · hiera t.enido su talento, mi apoyo de na. un poco sev~ra. Finalment.e, releyendo · da le habría servido. Un montón de mu. a George Eliot, encuentro que sus libros . jeres me escrib«:n: "Ayúdeme comb le
valen tanto comó los de Dickens, y que ayudó a Violett.e Leduc". Y me envían
.esto puede· deberse a que ella era una cosas de una mediocridad espantosa.
. mujer que no fue puesta en el pináculo Violett.e Le·duc tenía un gran talento.
como .lo fue él •.En conjunto piens9 que Pue~e ser que comoquiera hubiera llegaefectivamente hay una dificultad para do sin mi ayuda.
·
las mujeres -:Y Vir~nia Woolf lo aijo·antes que yo-: el no t.ener "un departa- L VR.: Ella argu_menta lo con~acio I en
mento propio". Y eso que la creación tod~ caso, en sus libtos. ; .
lit.eraria es la más fácil, porque no pide
más que un pedazo de mesa, un poco de · S. de B.: Sí, ella lo dice y sn duda así lo
papel y una pluma. En cambio la crea- piensa. Pero esto no es tan seguro; al
cion artística, sea escultura o pintura, contrarip: ella tenía talento, algo qué
es para una mujer algo terriblemente di- decir, una especie de genio.

S. de B.: Para nada. Y por lo mismo estoy completamente en contra de las mujeres que buscan una escritura "femenina". El lenguaje es una herramienta de
tantas.; fue forjado por este mundo y resulta que este mundo ha sido masculino.
Pero ahora es necesario robar el instru.
mento más ~e transformarlo. A~ello
que hay de diferente es la condicion de
la mujer, que no es la misma que la del
ho~r~; Un libro expresa ante todo una
cond1c10~: entonces, en efecto, un escrito. femenino. no es lo mismo que un escrito masculmo, en cuanto a contenido
y en cuanto -a estilo. Pero no pienso que
haya verdaderamente una escritura un
lenguaje que deban ser diferentes. '
MODELOS Y AMBICION

LVR: Víctor Hugo ha dicho: "Yo sería
Chateaubriand o nadie". ¿Cree usted
que ahora, con todos los logros de la lucha feminista, una mujer podría decir
por ejemplo, "Yo sería Simone d~
~eauvoir o nadie"? ¿Cree ust.ed que es
importante tener modelos, heroínas?
Porque las muj_eres tienen muchos problemas con la ambición . ..

S. ~e .~.: No sé si po&lt;hía decir que la
amb1cron es una gran virtud. No es tan
~lo que las mujeres no sean competitiv~ a la manera de los hombres: el
'!}as grave defecto de los hombres es
quere~ aven~ajar al otro. Y las mujeres
d_ehenan evitar esto. Esto no quiere d~
c1r que ellas no deben tener una ambición en el sentido más profundo de la
l&gt;'.1labra, es decir, anhelar el éxito en su
vida; hacer de ella lo que deseen. Pero
por esto, ellas no tienen tanta necesidad
de modelos. Es un impulso que viene del·
interior de uno mismo.

~ VR: Usted dijo en el 76 que pocas mu.
Jeres la habían influído O marcado intelectualmente. ¿Volvería a decir lo mismo ahora?

S. de B.: Oh, sí. Hay una mujer que me
ha servido un poco de modelo y a la
.cual Y? _admiraba -en fin, era algo muy
superficial-; era George Eliot. Cuando
le1 Le moulin sur la Floss yo tenía 18
años y me entusiasmé con su heroína y
a la vez por ella. y o había pensado:
"querría que se leyeran mis libros con
la misma emoción con que yo leo el
suyo''. Pero no se puede decir que era
ve~daderamente una influencia. Era algo
a~1 como. un encuentro. Y si yo no hubiera terudo ya esta especie de "ambición" clayada en el cuerpo, aquello no
me _habna alcanzado. De igual manera
L?mse Al_~ott con Mujercitas, donde babia tamb1en un personaje que me llegó
mucho cuando era un poco más joven
hacia, los 14 ó 15 años: era Jo, que n~
~e~1a ser una mujercita y deseaba escribir, hacer cualquier cosa.
EL PSICOANALISIS

LVR: En Tout compte fait usted habla
_de ~alraux, a quien usted no habría
imaginado con un puesto de ministro
y añade que si hubiera conocido su in'.
fancia ello tendría menos de asombroso.
~arece. conceder mucha importancia a la
mfan_cia para explicar en lo que una se
convierte, y ust.ed lee mucho de psicoanálisis. . .

S. de B.: Ciertamente. Doy mucha im-

po~tancia .ª la infancia, pero esto no
quiere decir que esté de acuerdo en todo
·con el psicoanálisis. El psicoanálisis tie. ~e raz?n al indicar la importancia de la
mfancia para el devenir de cualquiera:
no se comprende bien a una persona no
se le comp~ende de cerca, a no ser que
se le conociera de niña o se conozca de

cerca su infancia. Pero no estoy forzosame~t.e de acuerdo en la importancia excesiva del psicoanálisis en cuanto técnica, oficio y manipulación de personas.
Eso es otra cosa. Hay un montón de cosas en Freud que no me gustan en absoluto, pero creo que su descubrimiento
d_e la sexu~lidad _infantil, de la import.anc1a de la mfanc1a, son cosas esenciales.
L VR: ¿Qué valor concede exactamente
al psicoanálisis?

S. d~ B.: _Ahí ~Í que hay una cuestión . ..
¿c~ál pSI~oanálisis? Hay un montón de
pSicoanahst.as. ~n la medida en que hacen de la teona algo que vuelve siempre a lo mismo, "papá-mamá-pene-no
pene", esto me fastidia. Encuentro muy
elemental la mayoría de sus interpretaciones. Es interesante cuando llegan a
aclarar ciertos casos. Hay libros de
~reud qt_ie so~ buenos, entre otros los
cmco JlSICOanálisis, aunque muchas c0sas sean del todo discu tibies en particular la historia de Dora· c~mo Freud
era l:l:~riblemente ~isó~~o, no comprend10 nada esta hIStoria. Se ha discutido un mont?n de ~eces, pero yo pienso que los ps1coanahstas se obstinan en
no comprender a las mujeres. Han conseivado el esquema freudiano, y creo
que esto es absolut.amente estúpido en
la práctica.
'
CRITICAS Y ADVERSARIOS
L VR: Usted ha dicho: "So, sensible a
las censur!~ y a las alabanzas". ¿Cuáles
son las ~nticas que le harrn más daño?
¿Es poSiblr que una cn'tica la dañe?

S. de B.: No. No las críticas de los críticos. Las críticas que me interesan más
son aquellas de personas instruidas de
mis amigos(as) o de gente que me ~cribe y que rne hace observaciones señalamientos. Pero las críticas propiamente

�dichas, cuando surjan, en todo caso, no
hay una sola cuyo parecer tenga importancia para mí.

muy bueno para contestarle. Habrá
otras como ella, de seguro.
LE DEUXIEME SEXE

L VR: En el 65 usted dijo a Francis
Jeanson que no tenía adversarios verdaderos. ¿Sigue siendo éste el caso ahora?

L VR: Usted ha dicho que El segundo
sexo es un libro que usted defendería
contra viento y marea ...

S. de B.: No, porque estoy bastante más

S. de B.: Sí, es verdad. Hay un montón

comprometida con el feminismo de lo de cosas por decir sobre este libro, pero
que lo estaba; en tonces ahora tengo se lo doy tal cual es, con su fecha. Y no
muchos adversarios. De todos modos, en quiero reescribirlo hoy porque, nab.Iralel 65 yo era un poco ingenua; hoy sé mente, las referencias serían por comque un montón de gente me consideraba pleto distintas. Los libros que ahí cito,
ya en esa época como una loca, una ex- por ejemplo, son ya muy anticuados.
céntrica, una disoluta, una descarriada,
etcétera. Soltera, sin hijos, en fin: era LVR: Al leer este libro, uno se pregunta
atroz . Más que adversarios, son personas de dónde tomó usted toda la documenque me detestan, porque un adversario tación sobre la sexualidad y la homosexualidad de las mujeres. En 1949 había
supone un combate.
pocos libros sobre estas cuestiones...
Hoy diría que tengo adversarios porque represento algo en el feminismo, y S. de B.: ¡Ah, sí! Sin embargo había
porque hay muchos antifeministas, muchos.
hombres y mujeres. Los adversarios visibles son a menudo las mujeres puesto LVR: ¿Usted formuló sus hipótesis a
que los hombres son siempre, como de partir de observaciones personales? ¿Hicostumbre, globalmente despreciativos. zo entrevistas con mujeres?

les. Ni Sartre ni yo deseamos eso alguna
vez. La gente dijo que al publicar las cartas de Sartre yo lo hacía bajar de su pedestal. Pero él jamás quiso tener uno.
Camus quería un pedestal. Sartre y yo
gueríamos ser apreciados por lo que
eramos, en nuestra realidad, en nuestra
humanidad de todos los días, tal como
somos, tal como vivimos, con la cosas
que hacemos y con las cosas que no hacemos. En nuestra verdad, dicho de otro
modo. Así pues, nada de pedestal.
L VR: Usted dijo en Memorias de una
joven formal que Sartre no podía hacerla sufrir más que muriendo antes que usted. Tres años y medio después, · cómo
se las arregla con su ausencia, cuifi. es su
vida sin él?

S. de B.: Pues bien, una se las arregla. Se
hacen cosas. Concretamente, me ocupo
de este rodaje de El segundo sexo, el
feminismo me interesa muchq, en fin ...

, No tod&lt;l! lo sienten así: hay un monton de gente que ha vivido de otro mo.
do, Y otros que están enfennos. y O no
tengo estos inconvenientes. Simplemente, lo que me molesta -en fin no me
m~lesta por sí mismo: sé que' esto es
asi_- , lo que cambia mi vida, si usted
quiere, de lo que era cuando tenía cincuenta afi.&lt;l!, es que en aquel momento
yo podía vn:ir con un fuwro casi ilimitado. A los cmcuenta años una no se die?: :•,Todavía.me quedan b'einta años de
vida . Una piensa que es .para siempre.
Pero a mi edad, cuando una mira diez
años hacia el fuwro .•.
LVR: Usted dijo, en la película que sobre _usted hizo JQ;ée Dayan: "Se podría
decu- que soy un poco apagada"•..

LVR: ¿Está usted en la acción?

S. de B.: ¡Era en respuesta a un amigo

S. de B.: Usted lo ve, así es.

que me preguntaba si no lo era completamente! (Risas)• • • Entonces le dije
que quizá lo era un poco ...

LVR: ¿Cómo se pasa su vejez? Usted
tiene catorce años más que en el 70,
cuando publicó su ensayo La vejez. Esta vejez que usted vive, ¿corresponde a
lo que temía?

S. de B.: No hice una sola entrevista.
Leí muchos libros, hice observaciones
sobre las mujeres que conocía, seguro.
Pero no sobre cuestiones como la frigidez,
la sexualidad, porque las mujeres
S. de B.: ¡(una argumentación) jamás es
no
hablaban
de ello· en esa época. S. de B.: Jamás he temido a la vejez. Yo
inteligente. . .! (Risas) A veces está
hablé de la vejez sobre todo para los
construida, pero usted sabe, descansa
demás; dije que era horrorosa cuando
"ENTRE
LA
PIEL
Y
LA
CARNE"
siempre sobre bases muy sencillas, antiuno formaba parte de las clases desfavofeministas: "Hay que tener hijos, hay
recidas de la sociedad. Como yo soy de
que subordinarse al hombre, pese a to- LVR: Esta celebridad que usted deseaba las más favorecidas, a mí la vejez no me
alcanzar
a
través
de
la
escritura,
la
logró,
do el hombre es superior.. ."
con sus inconvenientes. Sin embargo, molesta mucho. Me encuentro bien, vivo cómodamente, tengo todavía mucho
LVR: ·Como Suzanne Lilar que escri- siempre ha querido que se le baje del interés por la vida.
bió un 1ibro contra El segundo sexo•..? pedestal sobre el cual se le había colocado. ¿No es esto un poco contradictorio?
Simplemente, me parece que jamás se
S. de B.: Eso era ah.surdo. Ella se aposubraya
fo suficiente el hecho más imyaba en cierto cientificismo de cocina. S. de B.: No, no es contradictorio. Es portante de la vejez, que es la escasez de
Fran~oise d'Eaubonne hizo un artículo ..ah.surdo suponer que se tengan pedesta-

L VR: Cuando usted dice "adversarios",
usted sugiere una argumentación construida, inteligente...

futuro. Usted no puede lanzarse en pos
~e gi.:~des empresas, sabe que es necesano VIVU- co~ f!US e~periencias, un día a la
ve~, y no vivrr m~ en el futuro. y para
mi esto es lo esencial de la vejez.

LVR: Pienso que usted hablaba de la
muerte, de la rebelión. Usted decía que
ya n~ es como antes, 'fa luz plena o la
~cundad", que uno se fastidia de estar
siempre en la rebelión, y que siempre
hay una parte de consentimiento en los
estados de ánimo. ¿Diría usted que ya
no consiente más a los estados de ánimo?
~-_de B.: Yo consiento a los estados de

¡os1mo?~!smos
pero puede que éstos ya no sean
.. /Risas), Por ejemplo, la
rebehon es vana, No la rebelión humana
c_ontra la opresión, contra los hombres
sino la rebelión contra la condición hu~
mana; ésta es totalmente vana. Así pues,

estoy cansada . . .(Risas).
LV!?,: Usted no ha escrito ficción despues ~e La mujer rota en 1968. Y en
La Ve1ez usted cita a Mauriac, quien dice que, cuando se es viejo, ya no hay lugar para per8?najf;S d~ ficción. ¿Significa
esto que lo nnagmano ti.ene una edad?
~- d~ B:: Puede ser. Puede ser que lo
imagmano tenga edad, Puede ser que en
efec~o haya un momento en que una ya
~o tiene mucho fuwro, cuando una se
i~teresa mucho menos por imaginar la
vida de. otros de lo que lo hacía cuando
s~ era ~ov,en. Puede que así sea, no lo
se. Escnbi acerca de eso tanto como pude en La Vejez, y he comprobado que,
de hecho, eran muy raros los novelistas
que, después de los sesenta años todavía escribían novelas. Por el con'trario
algunos empieum a ser novelistas a lo~
sesenta años; podría citar tres o cuatro
pero son muy pocos. A menudo inclus~
los grandes novelistas como 'Thomas
Hardy, a partir de estas edad escriben
. pero no más' novelas
poemas, memonas,
propiamente dichas.

LVR: Pero así y todo no está excluido
si le viniera una idea de ficción que u;
ted hiciera de buena gana. . . '

S. de B.: Ciertamente. Nada está excluido. Seguro que no.
LVR: Usted escribió en La Vejez: "Contra lo ~e aconsejan los moralistas, es
necesario querer conservar en la edad
madura las pasiones lo suficientemente
fuertes para que nos impidan volver a
nosotra; mismos. La vida tiene un valor
en tanto que uno se lo conceda a la de
los otros a través del amor la amistad la
~n~gna~~n, la compasión;,_ Recuerd~ la
mdignac1on1 porque he leído en sus artículos recientes sobre las mutilaciones
sexuales, sobre la ley antisexista, y usted

�RE/VISION
DE LA INFANCIA

Sergio Cordero
no se traga sus palabras...
S. de B.: ¡Seguro que no! (Risas) Si llevo bien mi vejez, es precisamente porque soy todavía capaz de (tener) pasiones, indignación, amistad. Pienso que
esto es muy importante.

LVR: Estas no son las palabras de alguien "un poco apagada" ...

S. de B.: ¡No, en efecto! (Risas)

LVR: Usted dijo también: "No quiero
convertirme en una gran anciana".
¿Que quería decir?

S. de B.: ¡Quería decir un "jarrón de

porcelana"! (Risas) Es cuando empiezan a tratarla a una como un monumento nacional, como un jarrón de porcelana. Se le piden muchos autógrafos, o
presidir los juega,, y finalmente, lo que
usted piensa, lo que usted dice, lo. que
usted hace, ya no tiene importancia alguna. Se quiere simplemente su nombre.
Esto es a lo que llamo un jarrón de porcelana.

NOTAS
1. Extractos de la conversación con Francis
Jeanson. Simone de Beauvoir ou l'entreprise de vivre.
2. Con Marie Sabourin y la fotógrafa Do-

S. de B.: Absolutamente.

Entra al cuarto de sus padres
y mira, en la penumbra,
el reloj descompuesto.

minique Doan.

3. Ex tractos de la conversación con Francis
Jeanson. Simone de Beauvoir ou 1~mtreprise de vivre.

L VR: ¿Aún cuando usted permanece
en el presente, y siempre revisa lo que
ha dicho y hecho?

1

Tomada de La vie en rose. Le mag:,zine
femini.fte d'actualité. No. 16. Mars 1984.
Montréal Canada. Versión de María Libertad
Gonzále-z Hernández.
Ya estando el rna terial listo para entrar a
las prensas, nos llegó la noticia de la muerte
de Simone de Beauvoir (14 de abril de 1986).
Si bien la intención de traducir esta en trevista era difundir las ideas de nuestra autora, sirva hoy principalmente para ofrecer un pequ1&gt;ño homenaje a una de las grandes escritoras
de nuestro siglo. (Nota de la T.)

Luego sale de sí,
penetra en los objetos
y no vuelve.
¿Has oído
ese llanto lejano
por las tardes?

�2
A mis hermanos

No pudimos hablar, ser obedientes
fue nuestra obligación. Nuestros deseos
murieron sin mirar hacia afuera ..
Tuvimos que escarbar, crearnos el mundo en el patio de la casa;
en las cuatro paredes descubrirnos que la cal era el único alimento
y creímos haber envejecido: nuestro pelo también estaba blanco.
Pero ahora ¿con qué nos cubriremos?
Alguien prendió la luz y no hubo vida, todo fue un engaño.
No se puede morir si no se vive.
No podremos morir.

3
Falté a la escuela
y saliste a buscarme
Les preguntaste a todos por mi nombre,
nadie sabía mi nombre.
Yo cruzaba
la noche por un puente
y miré
las luces de los autos
esperando encontrar
a la vuelta de una esquina
la casa de mosaico y piedra negra
donde vivíamos juntos.
Ahora
sé que la búsqueda no ha terminado:

oigo tus pasos, que no vuelven la espalda,
Y tras ellos -muy lejos, muy atráscorre mi llanto,
cruzo
por el puente que dejaste tendido
cuando todo dejaste
e interrogo, como antes,
a esas luces que salen de lo oscuro.
Hace mucho que tengo siete ~ños
Y no encuentro la casa todavía.

�LENGUAJE YTEATRO UNIVERSITARIO

Rubén Sandoval

ABANICODeslinde publica en esta _sección una
breve muestra de los trahaJos pre.sentádos al "Primer simposium sobre teatro
regional" celebrado en la Facultad de
Filosofía y Letras (UANL) durante los
días 26, 27 y 28 de febrero de este año.

Toda universidad tiene la obligación de
velar por las manifestaciones esenciales
del hombre. El teatro, en su larga historia, a través de regímenes "/ hombres,
ha llegado hasta nuestros dias con una
fuerte carga de conceptos y de principios que lo ennoblecen conforme pasa el
tiempo, mostrándolo como uno de esos
valores. esenciales que deben defenderse
por razones de su historia.
Si antes, desde los inicios del ritual
dionisiaco, el teatro mostraba su lenguaje con capacidad propia de manifestarse
ante los poderosos y ante el pueblo, éste
fue adquiriendo una gran fuerza en su
lenguaje IJl;le lo hizo ap~ecer coro&lt;&gt; u~a
forma artística que unia en su esencia
diversas formas del comportamiento humano.
El teatro, al igual que la lengua y l_a
universidad se consolida por la necesidad implícita de evdución y de sobrevivencia.

TEATRO TEATRALIZADO
De aquella concepción que se nos muestra en los testimonios que hasta hoy han
llegado, nos queda el recuerdo de los rituales mediante los cuales el hombre
roscaba una comunión, una manera de
comunicarse con fuerzas que estaban
fuera de su alcance.
Grecia no fue ni más ni menos grotesca en ·su historia del teatro. Era una concepción de ver el mundo a través de una
óptica propia de su tiempo. De esos seres fenomenales enfrentándose a los dioses, a su propio destino. De _esas vi~~
puestas en crisis frente a su mISma mlDlmidad y a una fuerza -la palabra, la
profecía-, nos llegaron los legados de
un hombre a quien le era imposible escapar a una fuerza superior, a un destino
impuesto por seres desconocidos: los
dioses.

Para poder conocer su tiempo, su
esencia y su finitu~l hombre griego tuvo la necesidad de dominar el gesto, la
palabra, la acción de lo que giraba en
tomo suyo. Tuvo necesidad de descifrar
el mensaje contenido en una palabra
enigmática, como lo hizo Edipo para conocer su desgracia.
El hombre, jugando al teatro hace
teatro. El hombre, haciendo teatro, conoce la vida.
Nos remitimos a hechos históricos
que hablan de esta acción concreta de
una palabra teatral autoelahorándose,
recreandose como una manera de hacer
historia.
La Commedia dell' Arte es un &lt;f,lehacer del hombre italiano que "juega 'a no
hacer nada, a no decir nada, a reírse de
la vida y sus contornos.
Lejos de imaginarlo se encontraban
quienes hicieron surgir este lenguaje,
~e un día no lejano, tan sólo unos sigtos después estos sistemas de comunicación vendrían a dar un testimonio muy
claro de esta teatralidad.de las clases sociales y llegarían a nuestro momento, el
hoy del siglo XX, como legado de un
tiempo que no muere; es "la eterna repetición de la cena con Dios y con el
Diablo."
La teatralidad no implica, sin embargo, de manera determinante el hecho
teatral como se pretende hacer creer.
Pensadios en teatralidad cuando se juega con los elementos que en un tiempo
han servido para caricaturizar y poner
en evidencia lo ridículo del ser humano.
No es difícil ver eQ la actualidad que
las mi&lt;lmas manifestaciones humanas se
repiten con este ser que hereda tradiciones y costumbres. No podrían quedar

fuera de marco de referencia su propia
ignorancia, petulancia y comportamiento que ponen en evidencia su ridiculez.
No podemos dejar de pensar en ninguna manifestación teab:al que no haya
incurrido en el hecho de poner en tela
de juicio la propia cordura del hombre.
Esta cordura, puesta de manifiesto en
ocasiones como racionalismo, ha sido el
punto de ataque por quienes se ocupan
del quehacer teab:al. Así pasamos de la
parodia a la sátira, de la comedia a la
tragedia, en donde el centro de atención
es el hombre como parte sensible de la
sociedad en la cual se desarrolla.
Regímenes se instalan dando paso a
otra forma de teatralidad. Esa es la fuente de energía del hombre de teab:o:
imposible sería negar este manantial de
riqueza para el "teab:ero ". Si el ser social dejara de comportarse como ese ser
ridículo que siempre es, el acto teatral,
su propia teatralidad dejaría de tener
sentido. Para ello bástenos pensar en
cualquier régimen político que impide el
buen funcionamiento de su sociedad, en
donde el hombre teatral no haya ejercido su crítica a b:avés de este hecho artístico.
El lenguaje siempre ha servido como
arma fundamental en el tiempo escéni-

co del teatro. Hablar de lenguaje dentro
del teatro es hablar de todo. los elementos de que di&lt;lpone el cuerpo del
actor para ejercer su lahor.
Digamos, mejor, que la serie de lenguajes disp,uestos al azar, pero de mane.
ra concienzuda por el director o el actor, van del simple hecho de un vestuario, de un gesto, de la mmima referencia
a cualquier elemento escénico que sobre
"el espacio vacío" (P. Brook) adquiere
una dimensión y una fuerza diferente
del valor propio que en realidad tiene.

�/

Es en ese sentido, y en muchos más,
que podemos hablar de los límites exEtentes entre lo teatral y la teatralidad.
Lo teatral, lo verdaderamente grotesco ,
lo proporcionamos usted , yo ( ¡que
desde una desvencijada máf ina pretendo escribir algo coherente .), ellos, los
que nunca entenderán el hecho del teatro más que como una fonna , u_n lenguaje inexplicable en las profundidades
de una conciencia difícilmente comprendida.
Pero no sólo se trata de un lenguaje
exclusivo del teatro. Ello comprende un
. acto de razón y de relación social que
rara vez logramos establecer !nt~ el espectador ciego y sordo que solo i~tenta
ver en la historia del teatro un bempo
sin sentido. Y considerando que la lengua, el lenguaje teatral como un ?eriv~do de ella ha ido creando una histona
que va mk allá de una institución o de
un hombre.
No pocos han sido los detractores de
sistemas arcaicos de entendimiento entre quien crea y quien es recreado. Más
allá de Moliere, y aún más lejos de Arlequín la palabra teatral ha sido una fuerza dn dedo puesto en la purulencia de
lo ' grotesco que resulta ser un. hombre
y/o un sistema.
EL LENGUAJE MARGINADO
Multitud de muestras de esta marginación se han dado en los diversos espacios y en las temporalidades rebuscadas
de las conciencias colectivas o aisladas.
·Qué sería el ejemplo más evidente de
e1lo que los grupos chicanos, los underground neoyorquino~, _los p_erseguido,
saltimbanquIS de Amercia Latina?
Tal vez poco importe conocer una
respuesta parcial o absoluta. Mejor es
pensar que de este len_guaje en el ex~?
nuevas voces han surgido como posibi-

lidades de reencuentro con una nueva
fonna de teatralidad. Se ha recobrado
el derecho a la palabra; se han vuelto
los ojos hacia este teatro que no busca
protección sin complicidad (en el mejor
de los sentidos) del acto artístico. Lo
que significa entendimiento y comprensión.
De esta etapa de búsqueda de formas, muchas muestras
innovadoras para
,
h
nuestra concepcion del teatro nos an
quedado en herencia y bajo la consigna
de no acallar esta palabra maldita. Poco
importa que el teatro. haya tenido que
encontrar su lugar en el interior de una
fábrica, bajo los puentes, en las calles y
plazas. O en las universidades. ;,Qué mejores espacios para llenarlos del h~cho
mágico que es el teatro?_ Al . m~,;no
tiempo que manifiesto de Imagmacion,
como hecho concreto, el acto teatral
lucha por su supervivencia en este foro
de encuentro con el tiempo del hombre.
UNIVERSIDAD (O LA PUERTA DEL
ENCUENTRO)
Al igual que el teatro, la universidad _ha
debido sobrevivir, y en muchas ocasiones lo ha hecho con gran decoro, a las
duras pruebas que el ridículo ser humano la ha sometido.

etapas por'Pe sería negarle el derecho a
su evducion natural. Igualmente mez.
quino sería encerrar su libertad bajo
banderas o conciencias obtusas que nada tienen qué hacer en este espacio de
contacto con nuevas formas de entendimiento.

maniatado en donde se entiende que
lo más importante es la libertad de la
acción pensante. El teatro universitario, hoy, como lo ha sido siempre, debe ser esa bandera que se alza cada día
en nuestra mente como forma de encuentro así como de búsqueda.

La universidad de la crítica del pensamiento de siempre debe abrirse como
hasta hoy lo ha hecho cada una de las
universidades que hoy participan en este
encuentro, porque es sólo gracias a la
crítica a la pluralidad de la conciencia y
de la
que vamos cada vez más lejos
en busca de nuevos rumbos de entendimiento.

La concepción de un teatro universitario debe darse a la par con los ideales
mismos de la universidad que encierra
la recopilación de la esencia del pasado
y la proyecta hacia el futuro .

;oz

Es por eso que la función del teatro
ha encontrado un fuerte eco dentro de
los recinto, en donde fluye la sangre
nueva. Es también por ello que el teatro
crítico, conciente de su función social,
ha abierto su palabra, se ha desdoblado
en símbolo para estar acorde con el momento de la historia que le corresponde
vivir.
Absurdo sería pensar en una universidad que carezca de teatro. Impensable
nos parece la concepción de un teatro

LENGUAJE Y TIEMPO
RECOBRADOS
Hoy estamos en un momento de nuestra historia, de este espacio que nos pertenece y nos corresponde llenar con un
grito que apague el silencio. Pero se acabó ese grito que también iba a parar en
un vacío. Hoy elementos como la "crisis", la apolitización en el joven tienen
un valor, o por lo menos así debiéramos
concebirlo. El teatro, la lengua y la universidad tienen nuevas metas que cumplir: no podemos contentamos con el
molde de un teatro maniqueista; se antoja una nueva voz en la escena que venga a cumplir nuevas funciones. Que encue~tre nuevas metas en su propia realizac1on.

Ella la universidad, ha debido también v~ir el momento·histórico en cada
etapa que el hombre le ha señalado. E~
su dialéctica ha debido encontrar su SI·
tuación y adaptarse a su fonna de sobrevivencia.

Si Grotowsky aboga(ba) por un teatro pobre, es nuestra obligación asumir hoy por hoy el teatro con sus limitaciones económicas, bajo una nueva
manera, un enfoque distinto, en el
campus universitario.

En esto encuentra su punto en común con la lengua y el teatro. Como .re:
cinto de apoyo a pensadores, las, cnas
por ella vividas no ~n hecho ma~ qu_e
fortalecer su expresion y su propia libertad. Pero no se podría hablar de ninguna universidad que -haya vivido estas

Contentarnos con la ruptura de un
esquema sin proposiciones sería tanto
como ofrecer nuestro espectáculo bajo
los mismos moldes de siempre.
El teatro y la lengua deben ofrecer
otro tipo de alternativas como pueden

serlo el revIS1onismo del llamado teatro "de vanguardia". Es nuestro deber
abrir una puerta diferente a la vanguardia, puesto que ahora ya no tenemos
que luchar contra la matraca o la censura socio-política (aunque aún existen
algunos, quizás muchos, cas&lt;?5 en que
esta actitud por parte de nuestros dirigentes sigue persisten te). También hemos madurado y hoy la alternativa del
teatro deberá enfocarse aún con mayor
rigor a la crítica acerba de lo ridículo del
ser social, a lo absurdo de ciertas estructuras caducas.
El enfrentamiento tiene que ser a
base de un teatro más inteligente, lo que
conlleva en sí la crítica pensada, racionalizada (no racionada), tomando en
consideración que las estructuras de un
poder, cualquiera que éste sea: ideológico, religioso, materialista, etc., se han
reforzado y con ello también se ha fortalecido un nuevo tipo de censura. De
manera especial la falta de un apoyo
fuerte económico. Ahora se nos ofrece
una estructura endeblemente raquítica,
en cuanto se habla de una erogación
pecuniaria.
El "teatrero" ha recibido en herencia, dentro de este caos en que vivimos,
una multitud de elementos que pueden
hacer de su ejercicio una más bella y
grande forma de hacer teatro. ~o sólo
por la pobreza en todos los sentidos, y
de manera más precisa, en el de la conciencia; sino que también recibió una
cualidad: esa del ave fénix que tendrá
que retomar de acuerdo a las circunstancias que se le presentan.
Ello no implica, ni mínimamente, el
tener que claudicar con nuestros ideales.
Tampoco significa rechazar o miirse a
un poder bajo diversas máscaras. Representa un acto de conciencia analítica

profunda que nos confronte y nos enfrente a nuestras nuevas obligaciones
por recuperar aquello que en cierta medida se ha perdido: lo combativo en sus
diversas acepciones.
No podemos negar que el trabajo nos
requiere; y que tal vez cuando creamos
haberlo logrado, nuevamente el poder
(de crear o de negar la creación teatral)
ae nuevo se imponga bajo una mascarada diferente. Esa será una nueva tarea y
una ponencia más sobre teatro en un encuentro de gentes inquietas en algún fo.
ro de nuestro país. Tendremos que reto.
mar la adarga y cabalgar a la búsqueda
de otro estilo de hacer teatro y lengua,
es decir, historia.
Las perspectivas &amp;:&gt;n múltiples. Los
caminos difíciles ante los embates que
se imponen cada día. Pero ahí entra en
práctica nuestra función y nuestra conciencia abierta al tiempo.
No hay proposiciones en este trabajo.
Si alguna existiera sería de acuerdo a la
conciencia individual, tomando en consideración dos factores indispensables,
como lo son el lugar, y el momento de
la creación. Algo, sin embargo, se impone: el refuerzo, la retroalimentación,
la comunicación entre las universidades
y el teatro. La crítica, el comentario a
nuestra labor deberá servimos para un
futuro mejor de teatro igualmente dialéctico y combativo (de nuevo, bajo
sus diversas concepcion~) que hable por
el hombre de hoy y de siempre.
Que mejores ideas surjan de esta reunión, que un boletín que sirva como
punto de apoyo nos ayude en un futuro como medio de acercamiento. Porque el teatro, la lengua y la universidad
encuentren• la mejor vía hacia la realización del ideal de esa nueva voz que hoy
se levanta ¡aquí y ahora!

�DRAMATURGIA: ARTE Y RIESGO

Guillermo Schmidhuber
Dramaturgia es una palabra ,e~igmática,
su sonido evoca palabras magicas como
demiurgo o taumaturgo, su significado
parece ir más allá del mero arte de escribir obras de teatro. Cuando pretendemos adentrarnos en ese arte, descubrimos que desde la primera obra de t~atro griego que ha llegado a nuestros ~1as
han pasado casi 2,?)0 añ~~ (Es~ilo,
484 a. C.), y si seguimos el 1bnerano de
la dramatur~a, vemos los pocos textos
que la teor1a dramática nos ha legado.
Aristóteles abre la historia de la crítica
dramática con su Poética, que puebla
el lenguaje teatral con las obscuras y
multifacéticas palabras tales como tragedia imitación catarsis y, sobre todo, las
'
' tres unidades: espacio,
.
demandantes
tiempo y tema. Roma nos dejó el Arte
Poética de Horacio, que sirvió de fuente
inspiradora hasta los albores de!, Renacimiento, incluyendo la concepc10n dramática de Dante Alighieri.
España nos ha heredado varios textos sobre "el arte de escribir comedias".
Cervantes le dedica el Capítulo 48 de la
primera parte del Quijote; ahí encontramos que de la comedia "artificiosa y
bien ordenada, saldría el oyente alegre
con las burlas, enseñado con las veras,
admirado de los sucesos, discreto con
las razones, advertido con los ejemplos,
airado contra el vicio y enamorado de la
virtud". Lope de Vega escribe en 1609
su Nuevo arte de hacer comedas. Por
una parte, siente respeto por las teorías
aprendidas en los libros, y por otra ve
que sus inno~ac!ones provocaron . los
aplausos del publico. Un verso nos dice:
"Y cuando he de escribir una comedia
encierro los preceptos con seis llaves".
También Tirso de Molina escribió algunas líneas sobre dramaturgia en Los cigarrales de Toledo.

...
...,·"•"'....

Podríamos seguir desgranando nombres de autores dramáticos que quisie-

ron descorrer el velo misterioso de su
maravilloso arte: Corneille y Racine,
Diderot y Voltaire, y más cercanos a
nosotros, Piran dello y Chéjov, O Neill y
Dlirrenmatt.
Pero al final de todas estas lecturas
nuestro ~imo sigue permaneciendo inquisitivo sobre los secretos de cómo escribir teatro. Las respuestas son múltiples, todas han servido maravillosamente
para que un gran autor hiciera su arte,
pero la regla dorada de la dramaturgia
no ha sido encontrada. Lo que es bueno para Shakespeare, fracasaría en Lope; Racine subordina la situación a los
personajes mientras Corneille subordina
los personajes a la situación, así hasta
parece que cada autor crea su propia
manera de hacer teatro.
Pero hay algo que todos los dramaturgos tienen y es la intención de presentar la libertad humana como parte
sine qua non del hombre y, por ende,
del teatro. Ferdinand Brunetiere, un
crítico francés del siglo XIX, ha llamado a la capacidad volitiva de los personajes la raíz fundamental del arte dramático; no es sólo el conflicto lo que
determina al teatro como Aristóteles y
Hegel lo afirmaron, sino el conflicto
enfrentado a la potencialidad humana de
decidir. Aquí reside principalmente ~a
diferencia entre el teatro y los demas
géneros literarios. Los grandes _Personajes teatrales son hombres y muJeres qt_1e
deciden, a veces aciertan como Segismundo de La vida es sueño y Nora de
Casa de muñecas, y otras no, se equivocan como en El rey Lear y como en
Espectros. Esta es la única ley universal del teatro que he encontrado. Todas las demás leyes y reglas sólo sirven
en cuanto logramos llevar a feliz final
la obra que está en proceso de creación.
Unida a esa búsqueda de un receta-

río del arte de escribir comedias, está la
terrible y taladrante pregunta: ¿Por qué
escriben teatro los dramaturgos? Usigli
da testimonio el 23 de diciembre de
1950, a las 3:58 a.m., al final de su prólogo a El gran circo del mundo, de que
no escribe para vivir, sino para no morirse.
Usigli es para el dramaturgo mexicano el máximo ejemplo. Leer el III libro de su Teatro completo es vivir nuevamente su sufrir y su buscar. Sus innumerables prólogos y ep11ogos, y su abundante poesía nos hacen vislumbrar el
fuego del autor dramático con toda su
fuerza existencial. No escribía teatro
sino era dramaturgo, todo lo que leía,
hablaba y pensaba estaba percibido a
través de la óptica dramática. Escribió
numerosos ensayos sobre su obra y sobre el arte dramático. Uno de ellos, el
más importante, se llama "Itinerario de
un autor dramático", publicado en 1947
y nunca reimpreso por la incumplida
promesa de incluirlo en un IV tomo de
sus Obras completas publicadas por el
Fondo de Cultura Económica, y por una
edición pospuesta, una y otra vez, de la
UNAM, con prólogo nunca escrito de
Raúl Moneada Galán.
Miguel Sabido cuenta cómo transcribió esta obra a mano en la Biblioteca
Nacional, en aquellos años en que no ~abía copias instantáneas. Y yo lo llrgue a
leer después de años de buscarlo en una
copia que me obsequió por correo Dagoberto Guillomin. Como nota al margen,
quiero recordar que un ensayo de Usigli
titulado "Anatomía del lea tro" fue premiado por la Universidad de Nuev?
León en 1938, anécdota y texto perdidos para nuestra historia regional, solamente nos queda la mención en su diario y la humorada de haberse bebido los
trescientos pesos del premio en champagne, acompañado de una dama.

Quiero hoy dejar patente dos encuentros que he tenido la alegría y la responsabilidad de tener. Uno con Usigli
en 1978, y otro en 1985 con Antonio
Buero Vallejo en Madrid. Usigfi es considerado el iniciador del teatro mexicano con el estreno de El gesticulador en
1947, y :Bu ero Vallejo es unánimemente
colocado como el primer dramaturgo de
España despué.s de la Guerra Civil,
cuando en 1948 estrenó Historia de una
escalera, en Madrid.
Usigli me recibió en su apartamento
el año de su muerte, apartamento deer
truido hasta los cimientos en el terremoto de 1985. Nuestra conversación
fue larga y a solas. En un punto le pedí
un consejo para un nuevo dramaturgo y
él respondió: "Que le monten sus obras
o que no le monten, no debe importarle;
que le publiquen o que no le publiquen;
que lo alaben o que lo critiquen; nada
importa. Lo único importante es correr
el riesgo del teatro toda una vida, y
cuando llegue al final, sabrá si valió la
pena y fue usted un gran dramaturgo;
pero también puede usted correr el riesgo y descubrir que no lo fue, pero ese es
el gran riesgo que debe correr". Al final
de la entrevista me dedicó uno de sus
libros con estas palabras: "Para Guillermo Schmidhuber, autor de La catedral
humana, porque corrió el riesgo del teatro", escribiendo el verbo en pasado, como profetizando que yo lo iba a correr.
Ese sentido del riesgo llevó a Usigli
a decir: "Así como el infierno está empedrado de buenas intenciones, el cielo
está empedrado de fracasos, y el México de mañana -un México sincero, real
y mexicano-- tendrá mucho que agradecer a los pequeños Leonardos y a los
grandes fracasados que hemos querido
darle alas a nuestro tiempo".
Buero Vallejo escribe en 1957: "Mi
teatro es respuesta precaria a esas per-

manentes preguntas acerca del mundo y
de la vida que me acompañan... Se escribe porque se espera, pese a toda duda. Pese a toda duda, creo y espero en la
verdad, en la belleza, en la rectitud, en
la libertad. Y por eso escribo de las~obres y grandes cosas del hombre". rimer acto, núm. 1, abril de 19 7).

Con Buero Vallejo, mi esposa y yo
conversamos en su apartamento madri.
leño por hora y media. Poder llegar a conocer al que considero el mejor dramaturgo viviente de lengua castellana, fue
para mi' una de esas experiencias que
cimbran la vida. Hablamos de muchas
cosas, pero recuerdo que dijo: "para ustedes los jóvenes, escribir es fáci~ pero
al irnos haciendo viejos la pluma se dificulta cada vez más, cada dia requiero de
un mayor esfuerzo para comenzar a escribir una nueva obra, es como si no;¡
fuéramos secando". Recuerdo que yo
hablé del oficio del dramaturgo y él
puntualizó que eso muchos lo consiguen, lo importante está en lo que se
quiere comunicar.
En mis 19 años de querer escribir
teatro y sólo teatro, he llegado a pensar
que hay tres estadios qué superar para
llegar a ser dramaturgo. El primero es
dominar el oficio y sus múltiples facetas: diálogo, ribno, estructura, y todo
aquello que da la experiencia de un taller o de las producciones teatrales, y la
lectura de miles de obras de teatro.
El segundo estadio es el estético, lograr alcanzar la belleza del teatro como
literatura
como espectáculo visual
plástico. E tercer estadio es el ético,
decir algo que permita al público o al
lector adentrarse en la búsqueda metafísica de su yo.

l

Todos los grandes dramaturgos han
logrado alcanzar y equilibrar esos estadios, y con rus obras y con su lucha nos
marcan el camino a los que queremos vivir el riesgo de ser dramaturgos, y tenemos que ser ambiciosos para alcanzar las
tres dimensiones de la dramaturgia: lo
técnico, lo estético y lo ético, y así quizás, algún día, podremos comprender y
saborear con toda profundidad el mandamiento que Usigli nos propone: "0
teatro o silencio".

�PERVIVENCIADEL TEATROESPA~OL
EN ESCENARIOS MEXICANOS

_Leticia Pérez Gutiérrez
México es tierra de contrastes: altas
montañas, planicies, mesetas, profundas amas, valles, desiertos, se suceden
en un interminable paisaje de singular
variedad. Los hombres que habitan estas tierras presentan también características variadas, desde el indígena, el
mestizo, el criollo, hasta el español de
pura cepa.

atendremos al dicho que reza "para
muestra con un botón basta."
"La historia del teatro -dice Juan
Sánchez Ascona- es estrictamente complementaria de la historia de la civilización. El espectáculo público Eiempre ha
sido el reflejo sintético del carácter de
cada pueblo. Desde que los hombres han
vivido en sociedad organizada el espectáculo público ha iido una necesidad
humana".2

En el siglo XVI, en la Nueva España,
coexisten dos mundos diferentes. Por
un lado el victorioso, el del español que
En el siglo XVI el teatro en la Nueva
habiendo llegado como conquistador,
con el empuje de sus armas y su cultu- España tuvo eminentemente un carácter
ra, domeña al otro. El segundo, el del necesario pues fue el instmmento evanindígena silencioso y destruido, acep- gelizador por excelencia. Del teatro indítando el pesar de su derrota. Son dos gena han quedado sólo recuerdos y almundos diferentes que se enfrentan, guno que otro fragmento. Sin embargo
dos mundos que aparentemente recon- no se puede negar que el indígena tuvo
ciliados tienen juntos que emprender su gusto por las representaciones dramátiproceso de interacción y asimilación. cas y que esto facilitó la acogida del teaLa barrera de la lengua dificulta entre tro misionero. No de otra manera se exellos el proceso de comprensión y de plica el éxito que tuvieron los misterios,
transformación. El siglo XVI, es un loas, y autos sacramentales que los fraisiglo en el que se irá creando una cul- les mendicantes propusieron como parte
tura. "El impacto de la cultura espa- de su tarea catequizadora. Así se escriñola en cepa mexicana -escribió Al- ben los primeros autos en lengua náfonso Reyes- supone un incidente huatl, mixteca, zapoteca o purépeeha;
previo: la comunicación de la lengua, en ellos el ingenio indígena se retrata en
mutuo aprendizaje entre dos personas "las metáforas de la pluma, la flor, la
del diálogo, cuyo símbolo será la Ma- piedra preciosa, con uno que otro destelinche, traductora de Hemán Cortés."1 llo de agua y sol, que van deslumbrando
Las da, lenguas, la española y la indí- nuestros ojos. "3 Hacia 1533, a escasos
gena convivirán juntas durante todo el doce afios de la Conquista, ya se represiglo XVI y parte del XVIl, ya que la sentaba en México, en lengua náhuatl,
segunda ira paulatinamente menguando El juicio final. El teatro evangelizador
en -su importancia hasta quedar confi- fue un verdadero teatro de propaganda
nada a pequeños núcleos alejados de las donde la catequesis era el objetivo central y el bautismo la meta principal. La
grandes urbes.
temática de estas obras de teatro no difiere
de las de algunas obras españolas.
Para demostrar la pervivencia del teatro español en los escenarios mexicanos,
En el siglo XVIl cambios profundos
permitanme ustedes que tome a un solo
autor español, Pedro Calderón de la Bar- se producen tanto en lo económico coca, como el hilo conductor de este estu- mo en lo político, Se moldea consciente
dio, o dicho con más propiedad reseña o inconscientemente un nu~vo tipo de
histórica. Nuestro trabajo no pretende h(?mbre que no es ya el indígena puro,
ser exhaustivo ni totalizante pues nos ni el espafiol. En lo político el Virreinato

de la Nueva Espafia viene a ser una prolongación de la Corte de los Asturias.
Todas las cosas que se hacían en España tenían su consiguiente réplica en el
Virreinato: fiestas, saraos, tradiciones,
costumbres, aficiones, restricciones, leyes. La única diferencia entre el Nuevo
Mundo y la Madre· Patria la constituía
el elemento indígena que teñía las cosas dándole un carácter especial. La
Epoca Colonial no puede negar su filiación de dependencia, Ya para 1621.existen en México tres compañías- profesionales de actores. Se efectúan representaciones en corrales, teatros, el Palacio
Nacional y en los colegios. El teatro deja aquel su sabor de teatro evangelizador. Ahora son los dramaturgos españoles los que empiezan a acaparar el
gusto reinante y eso es natural porque
el teatro se encuentra en manos de espafioles o peninsulares, los autores y las
compafiÍas vienen de la Madre Patria y
las obras que se representan están acordes con la estricta censura establecida
en España y en el Virreinato. En 1601,
el Virrey Conde de Monterrey envió una
orden terminante: "No se reciten comedias rú entremeses si no está visto y examinado por el provisor y no se exceda
de lo aquí conterúdo.''4 Hacia 1628 se
ordenó "te los ensayos sean quince
días antes' 5 de las representaciones. En
1660 la censura está en manos del Santo Oficio. "El Consejo dispuso que las
Comedias sean de buen ejemplo sin mezcla de amores, y para conseguido se prohiben todos los que hasta entonces se
han representado, especialmente los de
Lope de Vega que tanto dafio han hecho
a las costumbres ".6 Es en este ambiente
cuando aparece por primera vez el nombre de Calderón de la Barca en América,
en una lista de comedias enviadas a Lima, Perú en 1640.7 Con un afio de diferencia (1641) aparece la traducción al
náhuatl del a~to sacramental El gran
teatro del mundo por don Bartolomé de

Alva Ixtlixóchitl, ilustre descendiente
del historiador Femando de los mí,mos
apellidos. La obra presenta algunas partes parafraseadas aun cuando el texto
nahua por efecto de la misma lengua es
m~ conciso. Se omiten algunos personaJ~ como el Labrador, y se hacen referencias a la fJora y fauna americana para
acercarse a la idiosincrasia indígena. La
obra segur~mente fue presentada con
actores nativos y dentro de la ie;lesia
pues se menciona como representada en
Chapa de Mota en 1655.
El siguiente hito en nuestro estudio
lo constituye la mención de una comedia de Calderón Celos aun del aire matan presentada en el Teatro Real del Palacio del Virrey en diciembre de 1728.
En_ ese mismo mes y afio pero el día 23,
se maugura el Gran Teatro Coliseo Nuevo con la obra Mejor está que estaba.
Nada se consigna en las historias de teatro
sobre quiénes fueron los actores ni el
nombre de la Compañía.
'
De que era bien conocido Calderón
en México, nos habla el expediente de
un Auto del 15 de diciembre de 1778
firmado por don Basilio Venegas, Oidor
de la Real Audiencia. En el Acta de dicho Auto se mencionan las comedias
más en boga en la Nueva España entre
1785 y 1786 y éstas son: La dama
Duen?e, El mayor monstruo los celos, y
La vida es sueño. 8 Las carteleras del
teatro Coliseo Nuevo del domingo 27 de
marzo de 1785 a febrero de 1786 señalan las presentaciones de La niña de
Gómez Arias, La vida es sueño. y La
dama Duende.
·
De las fuertes restricciones y censuras que las obras de todo¡ los dramaturgos sufrieron durante el sie;l.o XVID no
se salva ni Calderón. En ef documento
firmado en el Santo Oficio en enero
20 de 1791, el censor don Ramón Fernández del Rincón, hablando de las

obras de teatro representadas en la Nueva España señala que La niña de Gómez
Arias de Calderón y La Raquel de García de la Huerta, son obras en las cuales
no obstante los horrores que en ellas
cometen los personajes nadie ha prohibido su representación aunque sobrados
motivos habría para prohibirlas". 9
Desde fines del XVIl y a lo largo de
todo el siglo ~m, Calderón marca la
pauta. Junto a el, como su sombra está Moreto, .ª veces Rojas Zorrilla, Lope
de Vega, Tirso de Molina y Juan Ruiz
de Alarcón.
La primer~. mitad del siglo XIX se
muestra raqui bca en cuanto a espectáculos, parte por los movimientos liberta•
ríos, y "luego por la consolidación de la
República. E~tre agosto de 1806, cuando se presento en el Coliseo Nuevo Los
empefíos de una casa y la temporada de
1826 en el Teatro Principal que tuvo
en cartelera El alcalde de Zalamea se
abre un silencio. Este fue debido a las
diversas confrontaciones armadas de la
Independencia.
En abril de 1826 el Teatro Principal
abre su temporada con El alcalde de
Zalamea y el 9 de agosto de ese mismo
año la sección coreográfica presentó entre otros bailes: Ni amor se libra de
amor. Esta fue llamada "fiesta de zarzuela'' y en ellas alternaban canto danza y diálogo. Calderón fue el c:eador
de este tipo de obras que mezclaban
~lementos corteses, mitológicos, rústicos y ~opulares. La obra fue dirigida
por Andres Pautret En el estreno escribe Olavarría y Ferrari: "La Pautret estuvo muy _bien en la, parte de Psiquis,
la Gambonno, y la Cordero, Martínez
Rodríguez, Rinaldi, la Munguía y Juar:
Medina en los pasos para los que fueron
designa dos".10
Las obras de Calderón regresan a la .

escena mexicana en la temporada de
mayo de 1855 cuando en el Teatro Nacional se anuncia entre otras obras Casa con dos puertas,
, De 1865 a final~ de siglo el espectaculo teatral _e? Mexico fue acaparado
por las ~ompan1~s de ~p~ra ltalian,a que
fueron siempre bien recibidas en Mexico.
No obstante esto el drama muestra también relativa actividad. Se destacan var~as compañías de teatro espafiolas que
vienes a ofrecer diversas temporadas y
todas ellas traen obras de Calderón en
sus repertorios. La Compañía de José
Valero presenta El alcalde de Zal.amea
el 7 de junio de 1867, el 21 de junio de
1873 y el 17 de junio de 1879 en los
teatros Iturbide y Nacional. La Compañía de Bernís Burón y luego la reformada de Leopoldo Burón representaron
aparte de otras obras La vida es sueño y
A secreto agravio, secreta venganza en
los teatros Principal, Nacional y Arbeu
en las fechas del 3 de julio de 1880 12
de septiembre de 1880, 4 de abril de
1882, 29 de abril de 1882, 25 de abril
de 1886, 19 de julio de 1888 21 de
abril de 1889 y 5 de febrero d~ 1890.
., Una nueva compañía hace su aparic1on en los tablados mexicanos la de
Antonio Vico, que representa Ei alcalde de Zalamea el 13 de enero de 1895.
El siglo XX (1 de enero de 1900) se
inaugura con Casa con dos puertas representada por la Compafiía de María
Guerrero. El comentario de los críticos rezó así: "La obra es una maravilla
tanto por ~ estructura, elogios y triun'.
fos de Mana Guerrero y cómo dice el
verso, María Guerrero 'cómo lo suaviza
cómo lo hace ondular,' y lo despliega co'.
mo un manto real: la décima calderoniana pomposa y fuerte, tórnase flexible y
delicada en boca de esta admirable recitadora ".u

�El triunfo de la Guerrero se ratifica
el 6 de enero al representar La dama
Duende y con la reposición de Casa con
dos puertas el 7 de enero.
De 1900 a 1907 las temporadas teatrales anuncian las compafüas de Antonio Vico, María Guerrero, Fernando
Díaz y de Francisco Fuentes en los teatros Arbeu, Renacimiento, Circo-teatro
Orrin y Principal, y en todos sus repertorios se anuncian siempre entre otras
cuando menos una obra de Calderón, ya
que éste seguía gozando de gran popularidad.
De 1908 a 1914 se presentan las
compañías de Francisco Fuentes, María
Guerrero, Leopoldo Burón, Enrique Borrás y la de Miguel Muñoz. Aparte de los
teatros antes mencionados se abre el
Teatro Colón y las carteleras anuncian
las comedias s!e~pre espe~a~s y ap~udidas por el publico de Mex1co: La vida
es sueño y El alcalde de l,alamea. Al decir de los críticos esta última obra fue
siempre bien acogida, así como ~~enteovejuna de Lope porque se utilizaron
como instrumento de propaganda y de
política, sobre todo contra la tiranía de
los poderosos.
Durante siete años (de 1914 a 1921)
el teatro guardó silencio. La temporada de mayo de 1921 en el teatro Arbeu
vuelve a anunciar con bombo y platillo
la Compafiía Dramática Espafiola de
María Guerrero, la que repone Casa con
dos puertas con un éxito apoteósico.
Otros teatros empiezan a abrir sus
puertas. El teatro ~idalgo ,recibe ~ la
Compafiía de lsabehta Faure en abril de
1922. El Teatro Esperanza Iris a la Compañía Dramática del teatro Español de
Madrid dirigida por Ricardo Calvo con
El alcalde de Zalamea ( febrero 1926) y
La vida es sueño (marzo 19~). El Tea-

tro Principal a la misma compai\ía con
las dos obras antes mencionadas. En
julio de 1935 la Compafiía Dramática
de Margarita Xirgú estrena en el grandioso Palacio de Bellas Artes el auto sacramental El gran teatro del mundo.

se presenta El gran teatro del mundo en
el atrio de la Iglesia de Tepozotlán, la
presentación de obras calderonianas será auspiciada por mexicanos y por cenáculos universitarios.

El teatro de la Universidad AutónoDe 1945 a marzo de 1957 nuevos ma de Nuevo León presentó en marzo
escenarios reciben a las Compafiías de de 1973 El gran teatro del mundo en
Teatro Clásico Espafiol con Asunción el Aula Magna de la U~.e~sidad de Nu~Casals y Eduardo Casado, Teatro Espa- vo León. La ob~a ~e diri19~ por Sergio
1\ol de América dirigido por Cipriano García y consbtuyo un ex1to rotundo,
Rivas Cherif Teatro Español de México y los lauros no se hicieron esperar. Otro
dirigido por' Alvaro Custodio, y al ~i- esfuerzo ~o de elogio fue el de la Prerector Cristián Caballero: el Teatro Vir- paratoria "E:ugenio Garza Sada" del Insginia Fábregas ,enero 1945 y diciemlre tituto Tecnológico y de Estudios Supe1947); el Teatro del Seguro Social ( oc- riores de Monterrey, quien con actores
tubre 1954); el Auditorio del Centro estudiantes y bajo la dirección de AmaUniversitario ( diciembre 1954) y el do Barrera Charles, llevó a escena con
Atrio de Acolman y Frontón de la ciu- toda propiedad y gran aplauso La hidaldad Universitaria. Estos presentan las ga del Valle (10, 12, 2l&gt; y 27 de may?
por supuesto consabidas obras de ~alde- de 1977), y en 1982 en el Teatro LU18
rón El alcalde de Zalamea, La vida es Elizondo, La vida es suefio.
sueño El gran teatro del mundo, a las
Para cerrar esta reseña histórica menque ~ agrega La hidalga del valle.
cionaremos la representación de La vida
Al fundarse el teatro espafiol de Mé- es sueflo presentada en el C}a~stro _d_e
xico dirigido por Alvaro Custodio las Sor Juana en la ciudad de Mex1co, diriobras de Calderón continuaron vigentes gida por Luis G. Basurto y llevando en
y se presentaron en El Centro Gallego, los papeles estelares a Rosenda Montelos Jardines del Pedregal de San Angel, ros y Carlos Bracho.
y el patio del Colegio de Vizcaínas, en
En nuestro análisis de la pervivencia
octubre y diciemlre de 1958 y marzo y
del
teatro espaflol en los. escenarios meabril de 1959. El año siguiente, también en marzo y alril.(1960), las repr~ xicanos podemos conclmr que se hallB.?
sentaciones se cambiaron al Teatro Mi- cuatro fases bien diferenciadas. La pnlán y la obra ~~ogida P.º~ Alvaro Cus- mera, la del siglo XVII,. en la c":al el escritor español se ve obligado a disfrazartodio fue El magzco prodigioso.
se de copal e incienso. Para ser aceptado
Hasta este momento, como puede por el indígena era necesario presentarse
observarse por esta resei\a histórica, las bajo un ropaje conocido y en la len~a
representaciones estuvieron marcadas nativa. "Se utiliza el teatro -como dice
por una fuerte influencia española ya Héctor Azar- para sustituir el universo
que las compañías, los actores y los di- religioso del hombre am~ricano y para
incorporarlo a las nuevas ideas propulsorectores eran españoles.
ras de la Edad Moderna". El Virreina~o
A partir de 1964 en que Miguel Sabi- utilizó el teatro como un elemento mas
do funda el Teatro de México, A. C. Y de ancilaridad y dependencia de la me-

trópoli hispana. Los autores españoles
son conocidos, sus obras presentadas,
con el fin de imitar el tono, las ideas y el
estilo. Los siglos XIX y XX constituyen
una tercera fase donde el elemento español se mantiene latente en México, debido a la presencia de las compafiías de
teatro y directores espafioles que cada
afio presentaban sus temporadas teatrales con artistas de la Madre Patria. La
cuarta fase arranca de la década de los
sesenta cuando Miguel Sabido funda el
Teatro de México, A. C. Ahora es el m~
xicano el que se ha vuelto con admiración hacia la obra de Calderón haciendo
suyos sus pensamientos. Y nos preguntamos con interés: ¿Qué tienen las obras
espaflolas que las ha hecho perdurar en
los escenarios de México? ¿Cómo fueron escritas estas obras que aún hoy a
trescientos años de distancia siguen deleitando al público espectador? Contestaré a estas preguntas con la voz de dos
autorizados escritores. La primera la de
Rodolfo Usigli en el "Itinerario de un
autor dramático" cuando explica que
"la única forma en que sirve el teatro,
está en la selección de temas verdaderos
y actuales, correspondientes a una realidad social. Como la ~oesía, el teatro se
nutre de realidades". 2 Y la segunda la
que dio el insigne escritor Manuel Gutié- ·
rrez Nájera en su crónica teatral de El
federalista intitulada "0 locura, o santidad": "Yo tengo para mí que el teatro
puede escogitar entre dos medios, o mejor dicho dos caminos, el uno es lo grande, lo verdadero el otro. Lo grande ha
producido a Calderón encarnando el espíritu de la humanidad en el Segismun•
do de La vida es suetto'~
Espíritu y realidad social, esos son
los componentes de las grandes obras
que perduran, las que llevan imlricados
en sus entrañas ese binomio que las marca indeleblemente como una cruz, en
la horizontalidad de su realismo social y

en la verticalidad del espíritu del hombre que las hace proyectarse hacia las
estrellas. He alü donde reside el secreto.
NOTAS
l. Reyes, Alfonso, Letra, de la Nueva E,pafla
México, Editorial Fondo de Cultura Económica, 1948.p. 30.
2.Sánchez Ascona, Juan, Prl'.iogo a Hiltoria
del Teatro Principal en México de Manuel
Mañón, México, Editorial Qil.tura, 1932,
p. 5.

3. Reyes, Op. cit., p. 25.
4.Schilling, Hildburg, Teatro profano en la
Nueva E1pafla México, Centro de Estudios
Literarios, 1958, p.161.
5Jbid, p. 163.

6. Olavarría y Fenar~ Re,ella h ilt6rica del
Teatro en México (J 538.1911), Méxi:o,
Biblioteca Porrúa, No. 25, 1901, pp.
22-23.
7.Cfr. lrving, Leonard, "Notes in Lope's
Works in the Spanish lndies", Hilpania
Review, VI, pp. 277-293 (Philadelphia).
8.Olavarr{a, Op. cit., p. 80.
9Jbid., p. 86.

10lbid., p. p. 216-217.
lllbid., p.1210.
12.Usigl~ Rodolfo, "Los estilos" en Sergio
Jiménez y Edgar Ceballos, Teorio y praxil
del teatro en México. Editorial Gaceta,
México, 1982, p. 88.
BIBUOGRAFIA
Arrom, José Juan. El teatro de Hispanoamérica en la época colonial. Hablna. Ed.
Anuario Bibliográfico Cubano, 1956.
Gutiénez Nájera, Manuel. Obrm III: Cróni•

ca, y c,t1culo, ,obre teatro-1. {1876.
1880) México: UNAM, 1974.
Henr{quez Ureña, Pedro. "El teatro de la
América Española en la época Colonial"
en los Cuadernos de Cultura Teatral del
Instituto Nacional de Estudios de Teatro, Buenos Aires: Comisión Nacional de
Cultura, No. 3, 1936.
Horcasitas, Femando. El teatro náhuatl.
Epoca novo-hispana y moderna, México:
Instituto de Investigaciones Históricas,
1974.
Hunter, William A. The Calderonian Auto
Sacramental El Gran Teatro del Mundo,

An edition and translation of a NáhuaU
Version. New Orleans: Middle American
Research Institu te, Tulane University,
1960.
Magaña, Antonio y Ruth S. Lamb. Breve hiJ.
torio del teatro mexicano. México. Ediciones de And.rea. Manuales Studium Núm. 8,

1958.

�EL DRAMA DE LA PROVINCIA;
HOJAS DE DIARIO

Javier Trevifto Castro
Febrero 14 de 1986

Mañón, Manuel. Historia del teatro principal
en México. México: Editorial Cultura,
1932.
María y Campos, Armando de. El prolf~ma
de I 00 años de teatro en México. Mextco,
Ed. Mexicana, 1950.
Monterde Francisco. Bibli~rafi'a del teatro
en M~ico. Col Monografías Bibliográficas
Mexicanas, México: 1933.
Olavarría y Ferrari, Enrique. Reseña históric~
del teatro en México 1538-1911, 3a. edición ilustrada y puesta al día de 1911 a
1961. México, Biblioteca Porrúa. No .25,
1961.
Reyes, Alfonso. Letras de la Nueva Efpa~a.
México: Fondo de Olltura Econorntca,
1948.
Reyes de la Maza, Luis. El teatro en M_éx_ico
con Lerdo Di'az. 1873-1879. Mex1co:
UNAM, 1963.
Rojas Garcidueñas, José. El teatro &lt;fe. la
Nueva España en el Siglo XVI. Mex1co:
Sepsetentas, 1973.
Schilling, Hildburg. Teatro profano de la
Nueva España. Fines del siglo XVI a mediados del XVIII. México: Centro de Estudios Literarios, 1958.
Usigli, Rodo!fo. México en el teatro. México:
ImpreI\ta Mundial, 1930.
"Los Estilos" en Sergio Jiménez Y Edgar
Ceballos. Teori'a y praxis del teatro en
México. Editorial Gaceta S. A. México,
1982.
Valbuena Prat, Angel. Calderón, su personalidad su arte dramático, su estilo _r sus
obra;. Barcelona: Juventud, 1941.

He recibido una invitación para participar en el "Primer Simposium sobre
Teatro Regional" que organiza la Facultad de Filosofía y Letras de ia Universidad Autónoma de Nuevo León. Javier Serna y Magucamar me han dicho
que estarán ahí grandes personalidades,
y la sola idea de asistir me abruma. Uno
siempre est.á, quién sabe por qué, un poco incómodo frente a las celebridades.
Me he consolado y armado de valor pensando que tanto a mí como a esas grandes 'personalidades nos importa fundamentalmente la factura y la difusión del
teatro, esa expresión fantasmal cuyos estertores nos dan la esperanza de la vivacidad. Me detengo un poco. ¿Por qué he
escrito "estertores"? Si el teatro está
moribundo, nosotros debem~ ser los
últimos en reconocerlo. Hay que dar
una lucha continua hasta no ver que de
veras y definitivamente el teatro ha sucumbido ante la cibernética modernidad. La ponencia que escriba debe excluir la palabra "estertores"; no quisiera poner una nota fúnebre en las mesas
de discusión. Después de todo, el propósito de este Simposio es, como se lee
en la convocatoria que he recibido, hacer un análisis, barruntar perspectivas
e imaginar innovaciones.
Me he quebrado la cabeza pensando
cómo abordar un tema tan espinoso:
dramaturgi-a, producción, dirección, actuación, difusión, crítica ... Cualquiera
de estos caminos consumiría montones
de cuartillas y muchas horas de reflexión y de búsqueda. Y si Coahuila es el
punto de partida, el problema se toma
aún más aicuro. Siendo éste un estado
tan heterogéneo, el desarrollo del teatro ha sido bastante irregular. Uno puede encontrarse con centros culturales
más o menos avanzados, como Torreón
o Saltillo, per~ tam~ién con ciudades .Y
pueblos que aun estan en una etapa sil-

vestre, sin que esto quiera decir 911e
Virgilio sea su autor de cabecera. ·(}ué
hacer? ¿Contar la historia desJe el
principio o redactar algunas notas que
se propongan menos un análisis exhaustivo que una descripción territorial?
Empiezo a arrepentirme de haber aceptado esta invitación. ¿Quién soy yo,
después de todo, para convertirme en
portavoz de los teatristas coahuilenses?
Febrero 15

Me pasé la mañana escuchando la grabación de las mesas de trabaio que sostuvimos en la Primera Reunion de Teatristas Coahuilenses convocada por el Museo Biblioteca Pape el pasado enero. Todo lo que se dijo fue de sumo interés.
Tendré que seleccionar algunos fragmentos de los más consistentes para
publicarlos en Aleph. Descubro que la
fauna teatral en Coahuila es menos glamorosa que la de otra¡ lugares, a pesar
de contar con especímenes encantadores como lo son Alejandro Santiex y Rogelio Luévano~ c~yas in~ervenciones fu«;
ron siempre lucidas. Mientras que Luevano hacía una descripción pormenorizada de su trabajo teatral en y fuera de
Torreón tratando de llegar a una conclusión que no excluía la posibilidad de un
trabajo conjunto, Alejandro postulaba el
único camino permitido en el teatro:
trabajar mucho, mucho, mucho, y fuera
poses y grillas.
Aunque la Reunión fue un éxito, éste no es más que el primer paso para llevar a cabo el proyecto que llamé "El
Nuevo Teatro Mexicano" y que consiste
en que cada grupo teatral de Coahuila se
comprometa a montar la obra de un joven dramaturgo nacional para hacer un
rol mensual de presentaciones en todo el
Estado y una muestra final que reúna
todos la; trabaja; presentados. Sé que lo
ambicioso del proyecto no impide su

realización, Contando con el apoyo de
personas como Alejandro Santiex, que
dirige el Laboratorio de Investigaciones
Teatrales en Saltillo; de Rogelio Luévano, que forma un buen equipo de trabajo en el Teatro Isauro Martínez de Torreón; de Sonia Salum, que en esta misma ciudad exprime el presupuesto que
le proporciona Bellas Artes para impulsar el ·teatro; de Joaquín Villarreal, que
en Piedras Negras fatiga el escenario de
la Casa de la Cultura para formar actores; de Alfredo Hernández, que tiene la
osadía clásica de montar Volpone en
San Pedro de las Colonias; de César Luna Lastra, que ha invertido más de veinte años en el Teatro del Seguro Social
de Monclova para montar a como dé
lugar todo tipo de obras. .. Con este
apoyo, digo, y el de muchos otros, el
proyecto puede ser perfectamente realizable. La reunión que tengamos en
marzo para la presentación de proyectos específicos estará llena de sorpresas. Ojalá que mayo o junio nos encuentre lista; para empezar con la primera puesta en escena.
Febrero 16

Me he reunido con las cuatro personas que dirigen teatro en Monclova:
César Luna, Salvador López, Mayela
Aguilar y Marisela Flores, estos tres últimos, discípulos de César. Hemos hablado de nuestros proyectos para el montaje de la obra seleccionada y les he planteado la posibilidad de un trabajo que
puede servir de apoyo a nuestras puestas en escena. Se trata de un ciclo de
Teatro en Atril. Cada uno escogerá una
obra breve de un autor mexicano y dará una lectura pública valiéndose de todos los recursos que quiera. Esta actividad adyacente les pareció provechosa y
escogieron el autor de inmediato. Acordamos, sin embargo, que la oLra a montar sería distinta de la seleccionada para
la lectura. Escogí Minotastasio y su fa-

VI:
e,.;,.

�milia, de Hugo Hiriart.
Hablé con Sonia Salum por teléfono
acerca de la Muestra de Teatro Coahuilenae que se hará en Torreón en mayo.
Piensa visitar los lugares en que haya alguna actividad teatral y ver d. trabajo
que se está haciendo para seleccionar lo
que pueda llevarse a la Muestra. Le he
sugerido que no debe pensar en hacer
una selección muy rigurosa, porque finalmente se trata de presentar lo que
ahora se hace en el ámbito escénico del
Estado. Y tomando en cuenta la escasa
tradición teatral, la calidad tan dispar y
la inexperiencia de muchos grupos, no
puede esperarse un trabajo general de
nivel excelso. Estuvo de acuerdo. Piensa invitar al mayor número de grupos
pidiendo un mínimo de calidad y un alto grado de interés. Si la Muestra resulta
heterogénea, ni remedio, así está la situación en el teatro estatal.
Debo ensar en cómo abordar el tema para a ponencia que voy a presentar en el Simpo.io. Definitivamente, la
mejor opción es un texto
describa
a vuelapluma el estado de teatro en
Coahuila. Si es así, gran parte del espacio estará dedicado a lo que se hace en
Torreón y en Saltillo, que son los dos
centros más importantes de producción
artística. Y habría que dudar un poco
de Saltillo; ya sabemos que desde hace
años está un poco a la zaga en lo que a
cultura se refiere. De la gente invitada a
la Reunión de Teatristas, además de
Alejandro Santiex, acudieron dos: Gustavo García, que ha dirigido un grupo
en la Normal Superior, y Adolfo Torres, que dirif ó otro en una prepa de
la Universida y es un dramaturgo casi
inédito. Nadie más. De no haberse marchado a Inglaterra, hubiese invitado a
Guillermo Sheridan, que desplegó hasta
hace poco en Saltillo una admirable actividad teatral. Alguien me dijo que
otras personas se habían interesado en la

1

~r

Reunión, pero que por alguna razón no
habían podido asistir. Jesús Valdez entre ellas, quien es un actor de mucha trayectoria en la ciudad y que ha incursionada esporádicamente en la dirección de
escena. Quién sabe qué pasará con la
Atenas del Norte, pero hace algunos
años ya que abrió un paréntesis de mudez cultural y no tennina por cerrarlo, a
pesar de los intentos desmedidos de alranas personas de talento. Alejandro
ntiex, por ejemplo, despué. de no dirigir en mucho tiempo, volvió al trabajo
escénico y fundó el Laboratorio de Investigaciones Teatrales, que cuenta con
pocos elementos aunie todos muy entusiastas. Han monta o La historia del
zoológico, de Edward Albee - pronto
llegarán a las 100 representaciones- y
preparan un montaje de Lenguas muertas, de Carlos Olmos. Siendo un grupo
independiente, hay a veces problemas de
dinero que son inmediatamente sorteados. Alejandro insiste siempre: "Si tengo treinta pesos, voy a hacer teatro con
treinta pesos. Si tengo un millón, lo hago con un millón". En la entrevista que
tuvimos Alejandro y yo y que se publicó en el número 5 de Aleph, describe el
panorama cultural de Saltillo y, a decir
verdad, tal panorama tiene una gran similitud con otros: "Hoy está un señor
al que no le interesa (la cultura), mañana viene• un señor al que sí le interesa,
pasado un señor al que le interesa regularmente, después viene un mecenas del
arte. .. y que bueno, Pero no nos debe
importar eso, nosotros seraimos trabajando. . . Quién esté en as posiciones
de mando, eso no me interesa. Nosotros
seguimos trabajando".

Febrero 17
He releído la entrevista que le hice a
Joadín Villarreal mientras seleccionaha material para el próximo número
del cuaderno cultural. Jo~ín es conductor de la Casa de la C tura en Pie-

dras Negras, director de teatro y actor.

&amp; un tipo que se precia de hacer mil
cosas en el día y en la noche otras tantas. No abandona nunca, sin embargo,
su actitud amable y su sonrisa. Me parece admirable que hable de difundir el
teatro nacional en un lugar como Piedras Negras, donde uno puede comprar
videocassettes pornográficos con sólo
cruzar el puente internacional, que está
a unos pasos del centro de la ciudad. (Y
digo videocaaiettes pornográficos porque están de moda .. .) A pesar de estar
tan ocupado, Joaqu1Íl se da tiempo para
dirigir un grupo de teatro con el que ha
montado ya varios trabajos. Hace algunos días se lamentaba conmigo porque
a Piedras Negras no llega nada de lo que
se ha venido publicando de teatro mexicano. "Con eso de que cerraron la librería de Cristal, dijo, no hay dónde comprar nada". Prometí enviarle algo de lo
Úrie han sacado en Editores Mexicanos
nidos.
Ah, el otro día me habló un señor de
Piedras Negras. Eduardo Barrienta.. lli
rige una galería de arte, "El Angel",
donde exponen pin to res locales y donde
se ha acondicionado una salita teatral.
"No para hacer la competencia a la Casa
de la Cultura, aseiró, simplemente para
colaborar con os". Hablamos largamente. Ahora están representando La
apasionata, de Héctor Azar, y han tenido un buen éxito. Preparan una obra de
Bemard Shaw. Los invité a dar una función en Monclova y aceptó en nombre
del r'1Pº· Me gusta La apasionat.a. TodaVIa recuerdo el monta~ de Paco Sifuentes en el Teatro de la epública con
los alumnos del antiguo Taller de Teatro
de la Universidad. Todo sea por la Macroplaza y el ungido ...

Febrero 18
Cuando ha~é con Jorge Méndn apenas

pude hacerle ver que lo que me interesaba era que él dirigía un grupo de teatro
en Torreón. "Sí, sí. Dirijo teatro ... "Y
sonriendo ampliamente me veía con
unos ojit(); de conejillo inquisitorial
. do: "No es eso lo que quie-'
como di aen
res saber, ¿verdad?" Lo conocí en los
Baños Polendo de Torreón tan céle~res como la Avenida Morel~s y el pan
arabe. &amp;~~ baños se caracterizan por
una amabilidad extrema en su servicio·
sus cubículos se ven siempre ocupado~
por e su ulicación no puede ser meJor: a entrada da nada menos que a un
costado del Palacio Municipal. Todos los
que practican la disolución en Torreón
y aun los otros después de una noche de
excesos saben que los malos humores
el alcohol pueden disiparse aquí a partir de las seis de la mañana.

1

Jorge continúa viéndome con una
sonrisa en los ojos, a la espera de una
frase reveladora. Yo pregunto: " ?Qué te
parece el trabajo de Rogelio Luevano?"
Sin dejar de observarme y como un corredor que :ioiere llegar a la meta final
salvando cua quier suerte de obstáculos,
contesta: "No sé... Yo dirijo de otra
manera. . . A mí me interesan otras
cosas. . • Comoquiera, me parece muy
serio su trabajo . •. "
Jorge Méndez dirige un grupo de teatro independiente y ahora ensayan una
obra cuyo nombre se me escapa a pesar
~e que ya me pasé 15 minut(); frente a
ti, querido diario, tratando de recordar
Yel nombre no me viene.
Me despedí de él prometiéndole una
llamada telefónica para darle la fecha
exacta de la próxima Reunión de Teatristas. Cuando se alejaba, xude ver por
un espejo que alguien lo etenía en el
pasillo para preguntarle algo. Mientras el
otro formulaba su pregunta vi la mis~ sonrisa_ inquisidora en su'rostro y la
m111ma actitud de corredor profesional.

Febrero 19
Rogelio Luévano me dijo que en San Pedro de las Colonias había cuatro.i\1&amp;pos
de t~tro además del que dirige fredo
Hemandez. Me parece extraordinario
que en una e~tidad tan pequeña y que
suponemos deJada de la mano de Dios
pueda darse una actividad teatral tan
rica. Cuando conocí a Alfredo en el
Primer Encuentro Regional de Poetas
-su esposa Concha Luna dio una lectura de su poesía- me sorendió al decirme 911e habían puesto olpone hacía
p~co tiempo. M~ sorprendió y no pude
evita~ ~?ª, sonnsa. ,"¿ Volpone?", pref:te. S1, contestó, y nos fue muy
1en ". Como otras personas me hablaron con entusiasmo del trabajo de AJfredo y de su grupo, terminé por acep~r. ~e San Pedro es ?11 lugar con sens1bihdad teatral. Quiza la cercanía con
Torreón sea nutritiva, aunque Torreón
tamyoco es una plaza con gmn cultura
~cenica. Sucede un poco como en Saltillo o Monclova: su proximidad con
Monterrey les es, quién sabe por qué
vivificante. Me detengo en lo de la cul:
tura teatral de Torreón. No, tal vez no
sea abundante, pero la tiene de algún
modo. Sé que Uriel Martínez prepara
un trabajo de investigación sobre "El
teatro de La Laguna", para conmemorar, según me dice Sonia Salum los cincuenta años de teatro en esa' región.
Supongo que en tan buen período de
trabajo escénico habrá en Torreón una
buena colecci0n de especímenes interes~ntes. Escribo esto pensando en el gemal retrato oral que Alejandro Santiex
nos hizo una noche de una actriz saltillense que se ha convertido ya en un mito maravilloso. Algunas frases que han
pasado a formar parte de un código secreto entre la gente de teatro en Saltillo: "¡Ay, es que estos cabrones me
h?11den!" y "i,Ah! Usted, se preguntara. ..
fce? Pues vera..." Alejandro me a 'cho que pronto hará una

¿'ft

recreación pública de este personaje en
M~t~r~y. Esp~ro que la esclerotizada
sensibilidad regiomontana lo entienda
P~r lo demás, me pregunto si entre 1~
mitos te~trales de_ Monterrey, si existen,
los habra tan fascmantes como éste cuyo nombre no oso escribir en tus págin~s, que~do diario, por temor a que una
mirada mtrusa recorra tus páginas.

Febrero 20
Hay una gran espectación por la Muestra
de Teatro que se hará en Torreón. Una;
se preguntan cómo va a llevarse a cabo
la ~l~~ción. Otra; se inquietan ante la
p~1bihdad de no ser invitados. Hay
quien prepara a quemarropa una puesta
en escena para deslumbrar a quienes
vengan a ver lai trabajos. Yo he insistido
a Joaquín Villarreal para que monte La
revolución, de Isaac Chocrón cuyo lib~to le envié hace tiempo, pe'ro me ha
dicho que la obra es demasiado fuerte
"Hagáma.la
. tú y yo", le diie, "tú ha~
el travesb y yo el otro". "¡ ero nos colgarían a los da. iuntos en la Plaza Central !", contesta. ues ya es ta ría de Dios,
¿no? En todo caso, La revolución es
una obra que pudo haber resultado fuerte ha~ año~, no ahora. Me_pregunto si
Rogd10 Luevano no tendra algún ~roblema de censura ahora que ensaya astel de zarzamoras, de González Dávila
para finalizar su curso con los aspiran'.
tes a actores en el Teatro Martínez El
dice que _piensa. ~ubrayar e! rasgo d~ la
decadencia familiar en Mexico. "Despué. de todo, dice, el problema de la
homosexualidad es un resultado de esta
decadencia".
Algo ~e me parece importante es
que a l(); irectores de Coahuila les in teresa mucho el teatro mexicano. A pesar
de la dificultad para encontrar textos
los consiguen. Cuando Vi'ctor Hug~
Rascón Banda estuvo en nuestra Reu-

t~:

�OBSESION AZUL CRISTAL

l

·Leticia Hulsz
nión de Teatristas, Alejandro Santiex le
dijo que no sabía qué pensar de sus textos, pero que le interesaban. Que le interesaba lo que se estaba escribiendo en
el teatro nacional. César Luna demuestra también un buen interés, aunque arguye que los nuevos dramaturgos tienden demasiado a la procacidad y al sexo.
"Hasta el mismo Carballido se ha soltado el chongo últimamente, dice, acabo
de leer sus últimas obritas de D. F. y,
realmente, cuando no hay mentadas de
madre, hay escenas en las que la mujer
está con un tipo..." Piensa, además,
que los nuevos dramaturgos se parecen
mucho entre sí.
.

Febrero 21
Me parece que es muy probable instar a
los escritores del noreste a escribir teatro. Hay tantas cosas que suceden frente
a nosotros, tantas h~torias 9!1e son por
sí mismas, ya, teatrales. Es solo cuestión
de disolver esa barrera que se levanta entre el arte y la realidad para que esas historias sucedan en el escenario tan aplastantemente como suceden en la vida. En
la vida fuera de la escena. Y si se fuera
muy ortodoxo en cuanto a géneros, no
habría problema: Monclova, por ejemplo, es pasto de surrealismo, semillero
de anécdotas descabelladas y acontecimientos extraordinarios. Aquí hay osos
salvajes paseando por la plaza principal,
perra, con la mano de un cadáver entre
los dientes, narcotraficantes extranjeros
que después de fugarse de la cárcel envían postales con tiernas salutaciones a
las autoridades, bares travesti en plena
zona de tolerancia con una concurrencia tal que provoc_a la histeria de las
meretrices verdaderas... Hay de todo
para todos. Tamlién está ese gran aparato que es Altos Hornos de México:
ahí habría mil historias, mil tratamientos. La deliciosa idiosincracia de los
monclovenses, su vida cotidiana, sus
burdeles, sus rodeos, sus feriaceros, sus

peleas de gallos, sus bares normales y
de los otros, sus contiendas sindicales,
su clase obrera, sus ubicuos burgueses,
sus discoteques cumbiancheras, sus pasiones secretas, sus fasiones públicas:
ahí está la vida de a ciudad. Así, de
lejos, ¿no es un gran espectáculo como
lo es cualquier ciudad del mundo? Só.
lo falta la mano del arte, claro.

hay censura, no se consiguen textos, no
hay salas teatrales, hay vedetismo •..
En fin. Quizá mis propuestas sean consideradas triviales, pero en un medio con
estas características me parece que es lo
menos que se puede hacer. Voy a anotarlas aquí, aunque sea esquemáticamente, no se me vayan a olvidar:

l. Hacer una muestra regional por año.
He hablado con algunos escritores
de por aquí y los he invitado a trabajar en esto. Les he pedido obras breves
para montarlas con el grupo teatral del
Museo Pape. Me encantaría montar un
espectáculo que se llamara algo así como ''Monclovenses" y que estuviera hecha de estampas hilvanadas de tal manera que pareciera que se está en el centro de un gran tiovivo. Todo como en
una gran feria. Sí. Cuando no estoy en
Monclova, pienso en ella así, como en
una gran feria donde uno puede, si qúiere, disparar al blanco o comerse un algodón azucarado o subirse a los carritos
chocones o enamorarse o sentarse en algún lugar para ver pasar a los transeúntes que quizá se sienten también para
vernos a nosotros. (Perdón, qtterido diario, por tanta cursilería ...).

Febrero 22
Como la idea del Simposio sigue atormen táirdome, anoche, mientras tomaba un tequila y escuchaba a Sergio Facheli en la rocola de "El Jaguar", escribí unas notas en una servilleta. Curiosamente empecé por el final. Empecé
por· las propuestas. Se trata, me dije,
de hacer algo. Ya sabemos que el teatro está mal. Esa es una premisa que me
espeté como incuestionable. Aquí, en
Nuevo León, en Tamaulipas, en Chihuahua, en Zacatecas, en San Luis. . . el
teatro no es lo que debiera ser: no recibe apoyo, el público no acude, los actores son incultos, los directores son
unos dictadores, no hay presupuesto,

2. Establecer una red de comunicación
entre los puntos estratégi.cos del Noreste para realizar giras.

3. Disefiarun programa anual de trabajo
que nos mantenga en contacto.

F.ata es la enésima vez que pienso en
ti, cabrón del alma. Es increible cómo
tres cifras, relacionadas con tres letras,
que a su vez ~ relacionan contigo, pue~
den quedarse fondeadas en la memoria.
El otro día por poco y me estrello porque pasó un chevi como el tuyo, del
mismo azul cobrizo, y tuve la ilusión de
que fueras tú. Entre tantai miles de coches que circulan a las ocho por el periférico, sólo a una loca como a mí se le
puede ocurrir que te voy a ver:
Y al milmo tiempo, ¿por qué no te
vEoy_ a encondtrar yo si Verónica, Laura,
_nnque, to os, me cuentan que te han
VJSto1

4. Fundar una colección editorial que
imprima textai escritos por dramaturgos regionales.

5. Convocar a un concurso anual de teatro.
6. Convocar a un concurso anual de
dramaturgia.
7. Fundar una revista de teatro que puede ser, por lo menos, trimestral.
8. Provocar el intercambio entre los diferentes centros culturales de la región. Intercambio de directores, actores ..• Talleres de escenografía, de
maquillaje, .de expresión corporal...
9. Hacer un montaje con diferentes elementos d~ la región noreste.
Hasta aquí las propuestas. Habrá que
ponerlas .en orden y desarrollarlas. Pero
esto tengo que hacerlo frente a la máquina, porque estar oyendo: "Hay amores con hambre de amor / Amores con
sed de pasión..." en la rocola de "El
Jaguar", junto al puesto de tacos "El
Taco H", no es muy alentador que digamos.

En realidad no sé si me gustaría. Imagino que tú me ves en la calle, enfrente
de tu casa, un domingo en la mañana
por ejemplo. Yo paso en mi coche, des:
pacio, como iiempre que transito por
ahí, como para amortiguar la nostalgia.
~ desde dos cuadras antes estoy repiüendo 278 AZU, 278 AZU como si
fuera una fórmula mági.ca par~ evocarte
y cuando paso por ahí el vientre me hormiguea, mil ojos se desvían a los coches
estacionados, localizo el azul cristal
te~ue. Miro, verifico ~as placas, hay al:
gtuen dentro, reconozco tu cabello
chino, tus manos enormes y peludas
sobre la cara, presientes mi mirada, vuelves la cabeza y gritas ¡Raquel! y yo te
veo, palidezco, sonrío apenas.
O tal vez te viera y acabáramos como si nada en la cama, dejando nuestros desamores y los cuerpos y las voces de otros cuerpos y luego al amanecer suhiérama¡ al chevi azul sin una
raspadura, testigo de tantos silencios,
de tantas otras palabras dichas a quién
~be quién, y reconociéramos la lana
Jaspeada de las vestiduras y me trajeras
a casa.

O acaso la versión más terrible es que
hubiéramos cambiado aquel tablero
aquel volante, aquellas placas, volviend~
otra vez al anonimato.

. El tiempo no respeta nada, ogro quendo. La memoria disuelve las imágenes
les otorga un nuevo orden o desorde~
que en un principio no tenían. Ya no re-

�cuerdo qué fue antes y qué después: ¿la
ciudad de noche y la intensidad indómita en la solidez o aquel viaje? Recuerdo
la luz de esas placas que como una luciérnaga alumbraba los números y un
pavimento siempre móvil allá en Santa
María, junto al romper de las olas.
Te veo circular en ese auto por los astilleros, fumando un cigarro que el viento te ayuda a consumir. Estás recién bailado y mueves la mano para acomodarte el cabello, miras el piso de la acera
blanca esforzándote por no pensar en
nada, pero alguien te llama y te hace
volver el rostro. Una mujer te sonríe y
te recuerda su presencia en ese pueblo.
La saludas y continúas tu . paseo, internándote en las calles que ya oscurecen.
Los trabajadores recargan sus herramientas en los barcos y deciden tomar
su primera cerveza y jugar una partida
de dominó.
Al final del trayecto, cuando regresas a la plaza, tal vez te acuerdes de
aquella tarde en que hartos de recorrer
la carretera en tu coche, paramos en un
hotel de las afueras: el ventilador inmenso en el techo, el calor inhóspito, los tabiques verdosos, la regadera. Y una tristeza húmeda y pegajosa que partía de
mi cuerpo y que era impc&amp;ble silenciar.
Paramos ahí para platicar, pero sólo nos

miramos, y no hicimos el amor, ni siquiera nos desvestimos.
·
Tus placas. ).Dónde estará estacionado ese chev~ atuera de qué cone.al? Qué
desgracia querer salir en la noche a alguna parte y sentir que todo huele a ti,
que cualquier sitio, cualquier eafé o restaurante -que Alvaró me propone ya lo
he visitado contigo. Una de las avenidas
más afectadas, por desgracia, es Reforma.· No quiero ni mirar afuera mientras
Alvaro me platica, Ahí esta Niza, donde
una tarde estuve a punto de bajanne y ·
dejarte en el auto, hablando solo ( ¿por
qué no lo hice?). Más adelante el Continental, otra ocasión en que mientras tomábamos café tú mirabas a las muchachas. Refonna la de la madrugada cuando subíamos a mi casa con el rocío,
muertos de sueño en el chevi todavía
frío por el cercano hotel de paso, a esas
horas en que casi ya no hay estaciones
de radio con música, y el silencio se traga las balbuceantes imágenes de los cuer-º
pos aletargados.
·Cómo es tu rostro exactamente? He
olvi~_ado las _arrugas, lo, pliegues de tu
sonrisa, En cambio casi toco tu cabello
rizado, tus mejillas azulosas. Y si de
pronto en esta misma ciudad de sorpresas y sutilezas te mirara, viera por fin ese
coche azul, esas placas· inconfundibles

con ese 8 para tenninar, y luego el 7 cabalístico y el 2 de la pareja, en total 17
que también es un buen número, ~qué
haría?, ¿pensarás tú lo mismo? S1 de
pronto te viera no sabría que hacer. Sería tal vez más torpe que nunca.
AZU dice tu coche, 278 AZU dice
tu coche, azu~ como tus camisas, azul
como el mar. (A de Amor, de Angustia,
de Abandono. Z como el zumbido de tu
rec_uerdo. U de Utopía, de Unión). ¿Qué
puedo hacer para borrar esa clave de mi
memoria?
·
Despertar es abrir los ojos y saber tu
pérdida, tu ausencia. Pero luego pienso
que no, que en realidad no me gustaría
verte.
Vengo con Alvaro y de pronto su coche es tu chevi, yo al lado tuyo mirando
de reojo tu silueta, sin atreverme a ha. blar porque vienes enojado, Alvaro me
mira y yo sonrío sin explicarle que ahí
estás tú, entre nosotr05 do,, y enojado
no hablas ni quieres saber nada. Alvaro
me deja en mi ·casa cuando la maflana
empieza y el cielo se vuelve azul, como
tu coche, y mientras lo veo alejarse, decirme adiós con la mano, no puedo evitar ver las placas y pensar en las mafianas en que nos despedíamos así.

SERAS/
RESERAS/
CONTRASERAS

�EL JUEGO Y LA FILOSOFIA
El niño y la filosof1'a es un pequeño libro 9.'1e ha sido escrito con profundo
interes y respeto hacia loe niftos. Su
autor, Gareth B. Matthews, noe destaca
-con frescura y sin prejuiciol- la manera en que los niños abordan los problemas filosóficos. A lo largo del libro
encontramos una cadena de anécdotas
y relatos conmovedoff.11, curioaos e inocentes, que nos enseñan cómo los nifi.os
no permanecen indiferentes ante el conocimiento, ante los valores, ante las
experiencias sensibles de su corta vida.
·

El autor se vale, principalmente, de
la literatura para infantes y establece
una relación que resulta acorde con la
sensibilidad de los niños · y la hiena
literatura hecha para ellos. El libro constituye también una afinnación de la capacidad de ,ah;trac.ción del nmo., .ea·c.ootra de quienes los menoeprecian en eate
terreno de las realizaciones humanas.
La obra-consta de un prefacio, nuev~
capítulos yuu índice alfabético. Uno de
los temas que estudia es el de la perplejidad. Matthews resalta con abundantes
ejemplos sacados de las propias experiencias de los niños, cómo éstos poseen
una facilidad increíble para el asombro.
Aristóteles ha dicho que la filosofía einpieza con la admiracion y a los niños no
les cuesta trabajo admirarse, lo hacen
de una manera muy natural. John Edgar,
de cuatro años de edad, se vdvió hacia
su padre y en tono tranquilo le dijo:
''las cosas realmente no se vuelven más
pequeñas aquí arriba." Esta reflexión
probablemente lo obligó a distinguir
entre apariencia y realidad. La actitud
del niño refleja cómo al presentársele
contradicciones en la realidad él puede
irlas aclarando y comprendiendo poco a
poco.

El niño representa todo un universo
de posibilidades p~~ desarrollar, y tal
vez esto se logre abnendole el camino en
todas direccio~~• a tr~vés de los juegos
que lo conduciran hacia la realidad material, hacia los sueños, fantasías, etcaetera. En este tipo de juegos deben intervenir los padres, los maestros los hermanos, los amigos. Y el niño. través de
~a~ relac~ones, en sus juegos, el pequeño
1~a perdiendo el miedo y ganando confianza; en ~e momento se atreverá a
preguntar con la seguridad de que su
pregunta no está de más y quizá el mismo l~ quiera. contestar. El juego nos
permite aproxunarnos a los demás plantearnos preguntas filosóficament; profundas pero quitándoles el tono de solemnidad. Por ejemplo, un niño puede
pregunta~se qué es la vida y responder
con sencillez y desenfado "es un juego
en el que no siempre ganamos ni siempre perdemos", y evitar en el futuro
pensar que el ser feliz o infeliz son conceptos acabados. Por el contrario, la vida es un juego y la filosofía también.

Se puede decir que la perplejidad y el
poder de asombro de los nifios es algo
que ellos deben conservar y los mayores
debieran estimularles !iempre. Sería fa.
tal que el niño fuera indiferente a todo
lo que lo rodea y que constituye su horizonte. El niño debe esforzarse por ir
explicándose el mundo y no sao repetir lo que los adultos le dicen. La buena
disposición de los grandes para sostener
una conversación con los pequeños puede ayudar a estimular esta facultad, esta
necesidad constante de preguntarse, No
olvidemos que las incógnitas tienen
más interés para la ciencia que las respuestas, recordemos cómo se asombró Newton cuando vio caer su famosa manzana al 111elo. Fue en ese momento cuando sirgió una gran pregunta: ¿por qué caen loe cuerpOi a la tierra? La respuesta es sustancial, pero
mientras no se subraye la incógnita, no
habrá tal respuesta. De la aporía o incógnita dd juicio se desprenden las
conciciones general'8 qne implica todo

A

problema cientiTico. Toda pregunta canfonna la relatividad del conocimieato.
·E n síntesis, la formación del infante
a,,endtrá en pn medida de su vocacion para preguntar acerca de todo lo
que le interese.
Según Matthews, el niño al realizar
sus juegos va descubriendo un sinfín de
cosas, todo un reino de posibilidades
que le motivarán a preguntar. El juego
conceptual, filo;;ófico, puede resultar
muy divertido. No es lo mismo decir
lo que se dijo, que lo que tal vez se quiso decir, que lo que debería haber dicho
cuando dijo algo fin pensarlo. Los ruñas
se plantean problemas diversos y en cada uno de ellos recurren al principio de
razón suficiente para explicar suspensamientos.
En otra parte del libro el autor critica a Piaget, porque éste pretende darle

validez a sus afinnaciones utilizando los
mismos patrones de mipuesta en todai
los niños. Para Matthews larespuesta c~
mún es, por lo general, un producto no
analizado e irreflexivo de la socializa·
ción; en cambio, la respuesta disconfor•
me e individual será mucho más rica en
cuanto fruto de la reflexión !incera.
M~chos psicólogos y técnicos de la educación se han preocupado por estudiar
la fonna en que el niño aprende el mundo, peró no se han interesa.do en fomentar la capacidad para asombrarse. Lo
que sí ha despertado nuestra curiosidad
es que los escritores de cuentos para niños sean los interesados en reconocer
que muchos pequefios se inquietan por
las cuestiones filosóficas.

Silvia Mijares

Matthews, Gareth B., El niño y la filo,of(a
trad. de Carlos Valdés, la. ed. (Breviario~
339), Fondo de Cultura Econórni::a México

1983, 147 pp.

'

'

ESCRITO EN EL TIEMPO

Ingeni~, frescura, ~das ajenas que se
entreteJen en una vida propia en la ha~it:1ción .propia de Bárbara Jacohs. Su
último libro, Escrito en el tiempo es
una aventura. La cotidianidad de una
escritora que se compromete con su
oficio con ~e~odicidad y disciplina,
tomando not1C1as de la revtita Time
que le provocan dudas, rechazos discrepancias, o !implemente ganas de hacer
literatura de la literatura.
Bárbara Jacohs inicia un reto: durante un año, de diciembre de 1983 a diciembre d~ 1984, esc~e 53 cartas que
nunca env1a a la mencionada r1wista. Finalmente, esta correspondencia epistolar cumple su ciclo en nosotros los lectores. Las cartas tratan de la vida del
escritor, de sus fantasías y de sus fande_ lo Cfle ágnifica el quehacer
bterano. Histonas van e historias vienen
a complementar el mundo maravilloso
y terrible de este oficio. Bárbara nos
abre la cortina a ese mundo que puebla
también a la literatura: el mito con respecto a la vida de los escritores y de los
artistas.

t:1sm~,

El elemento lírico y la investigación
literaria se combinan en las cartas de
Bárbara Jacobs. Su curiosidad se satisfizo, y la nu~tra también, a través de
los personajes construido;; en la memoria de una autora a través de la obra de
otros escritores. Podemos ver en estas
páginas a Lillian Reliman, a J oy ce a
Borges, a Hilda Dootlittle, a Shakespea're
al ocio que arrebata a una lectura la~
posibilidades de elucubrar, de hacer
otra lectura, de empaparse y continuar
flotando en esa historia, reinventándola
en la imaginación.

Escrito en e!, tiemp? es un libro que
nos abre tamh1en hacia otro oficio un
poco olvidado y descuidado: la lectura
como quehacer de todos los días.

Minerva Margarita Vil/arrea/
~haz:i Jacohs: Escrito en el tiempo,
Editorial Era, México, 1985.

�AGUJERO

Isabel Quiftónez

&lt;N

'°

La niña nunca se miraba en el espejo para no ver el hoyo que le atravesaba el
corazón y el centro del estómago. Siempre usaba suéter, pero de todas maneras
sus compañeras sabían lo que le pasaba
y la llamaban "Agujero". Ella quería
ser completamente real, como sus piernas, que se sentían a gusto con el pavimento caliente al salir de la escuela o
cuando corrían. Se le había ocurrido pedirle a la señorita Cata que la rellenara
con cartón y engrudo, pero aún no se
atrevía a pedírselo, aunque el salón era
el lugar de la señorita y rus ojos transparentes, de los patos y flores de papel.
La niña recorri'a todos los pasillos antes
de salir a recreo, aunque dijeran que eso
traía mala suerte, porque así estaba segura de que nadie la empujaría para darse el gusto de atravesarle su agujero;
por eso también le gustaba jugar sola y
negaba con la cabeza cuando algunas le
decían: "¿no quieres venir con nosotras, Agujero?" antes de que estallaran
en risas. Ella siempre se iba derecho al
volantín y se le enrojecía la cara de felicidad al dar de vueltas y vueltas y luego
ir a tirarse en el rectángulo de pasto que
estaba en el fondo del patio. Fue así,
cuando corrió con sus piernas fuertes,
que tropezó con los platos, oyó que le
decían "escuincla babosa, nos la vas a
pagar", y voló a esconderse en los baños. Durante los días siguientes el hueco
le pulsaba, se le iba llenando de escalofríos. Ahora, cuando sonaba la campana iba a esconderse a los baños y sentía
que algo le iba creciendo en el estómago, tirante, como la liga con .que le hacían la cola de caballo. Cuando la señorita Cata fue a buscarla y le preguntó
que qué le pasaba, ella le dijo que nada,
la· obedeció y fue a columpiar a una de
las niñas de a de veras. Una patada le borró el patio poco después; cuando despertó en la enfermería un montecito
morado le abultaba la frente. Estaba sola; le habían dicho "quédate recostada,

a Mana Luisa Puga
ya va a venir tu mamá por ti". Allí había muchas co;as de metal frío: las camillas, las mesas de latón, la perilla de
bronce que giró porque entraron las
que hacían la comidita antes de que
ella les quebrara sis platos. "Shhht,
estáte quieta Agujero, vamos a enseñarte a alguien que no conoces. Todas
en la escuela sabemos quién es, pero
tú no. Sólo tú nos faltabas". Le mos-

traron el retrato del señor de pantalones rayado; y saco negro que sonreía
malignamente desde su cara blanquísima. Y entonces, con las piernas tensas, el estómago tan frío y desbocado
como el corazón y su espalda arqueándose, en la esquina de la camilla, Agujero sintió que su cuerpo ya estaba entero,
que ahora sí ella era comple~mente
real.

REGION

�GUERRA CONTRA EL INDIO Y GASTOS
MILITARESENUNAREGION ARGENTINA

Félix E. Converso
En 18.32, don Juan Manuel de Rosas**
elaboró un plan mediante el cual se organizó una expedición cuyo objetivo
fue combatir a los indios del sur, extendiendo de ese modo la frontera*** ha&amp;ta el río Negro. La ofensiva se llevaría
en un amplísimo frente que se extendería desde el Atlántico hasta la zona cordillerana. Siendo planeado en un comiezo contando con la colaboración del
gobierno chileno, viose posteriormen~e
frustrada esta parte del proyecto, a raiz
del estallido de una revolución en Chile.

* Facultad de Filosofía y Humanidades de

la Universidad Nacional de Córdoba, Ar·
gentina. Este trabajo fue publicado previamente en las memorias del "Congreso Nacional de Historia sobre la conquista del
desiertó;, (Buenos Aires, Acaderrúa Nacional de la Historia, 1980) bajo el título
"Contribución económica de C6rdoba a la
conquista dd desierto de 1833 ".
0

Juan Manuel de Rosas, poderoso estanci~

ro transformado en un hábil jefe militar,
había sido ya gobernador de la provincia
de Buenos Aires, la más rica y fuerte de la
confederación argentina. Desde 1835 ocuparía nuevamente ese cargo, desde el cual
regiría en los hechos la política nacional
hasta 1852 cuando fue derrocado Y se
exilió en l;glaterra. Tras su caída, _Argen_-tina consumQ su organización definitiva
como esta.do nacional (nota del editor).
•u Este combate contra grupos indígenas s~
minórnadas y la ocupación de las tierras
· po~ las.que circulaban se- llamó en _Ar31:rttina conquista del de$ierto. Las fértiles ti~
rras de buena parte de la región pampeana serían destinadas a la explotación
agropecuaria, con la que Argentina se integró netamente al mexcado .mundial. El
exterminio y/o expulsión de "los salvajes"
fue un acto de.cisivo en el proceso secular
de fonnación del capitalismo en Argentique corrió a la par de la configuración
de un poderoso núcleo terrateniente (nota
del editor).

na,

Operando para ello con tres divisiones, interesa_ a los fines del ~resen!e trabajo la del centro, que se mtegro con
tropas de las provincias cuyanas y de
Córdoba, quienes a las órdenes del general José Ruiz Huidobro, debían avanzar por La Pampa en dirección al sur
hasta arribar al. río Colorado.1
El director de la guerra, brigadier
general Juan Facundo Quiroga, juntamente con los gobiernos de San Juan
y Mendoza, ofició a fin~ de dicho
año, al gobernador d,e Cordoba , d_on
José Vicente Reynafe. Su proposito
fue hacerle conocer las medidas que
creía conveniente debían implantarse,
con el objeto de llevar adelante la empresa detallando elementos y presupuesto con que la provincia de Córdoba debía coadyuvar para el logro
de la empresa propuesta.2
La Sala de representantes de la provincia de Córdoba, a quien se derivó
el tratamiento del asunto, deliberó intensamente en sesiones extraordinarias
en los primeros días de enero de 18:33.
·urgida no sólo por_ ~l _gobernador! smo
también por las difíciles y acuciantes
circunstancias en que se hallaba la zona
¡¡ur -de laprovincia: hostilizada y s~quea.da por los indios, que provocaron mge~tes pérdidas, las -que resultaba tnuy dificultoso, a Ja provincia, paliar con medidas circunstanciales y _de corta pers·pectiva.
Los representantes ·c_onsideraron im•
prescindible legi~ar imp~em~ntando la
apoyatura financiera nec~a1:~ que_ debía prestarse a la orgamzac10°: ~e un
contingente integrado por quinientos
hombres, y su avituallamiento durante
el tiempo rereri90 para concretar el
plan previsto.
Las autoridades cordobesas estaban

contestes en la conveniencia, para Córdoba y en general a toda la república,
que reportaría la expedición proyectada.

las autoridades- un decreto definitivo
aunque modificatorio de la sanción re~
ferida.

Es así como los diputados convinieron en que todas los ciudadanos debían
prestar con equidad sus sacrificios pecuniarios, aportando de esta manera al
Estado cordobés una ayuda, en esos
momentos imprescindible, pl,lra solventar los gastos ordinarios y ex traordinarios que provocarían · estos enfrentamientos bélicos.4

En él se estableció un plazo de doce
días para que el comercio efectivizase
e! empréstito forzoso al Es~do provincial, hasta integrar la suma de cuarenta
mil pesos en metálico.

Ese criterio primó en la acordada del

3 de enero que decidió la contribución
de la provincia de Córdoba con el contingente pedido en el tiempo y fonna
por él estipulado.
Para ello se facultaba al poder ejecutivo a abrir créditos por la cantidad que
considerase necesario con la condición
de devolver lo aportado por los acreedores con el importe de los derechos, que
percibía la tesorería, ap_licados a las
importaciones y exp~rtaciones de ~ercaa.ería. ·Estas operaciones eran realIZa•
das indudablemente sólo p0r los comerciarites.
Pero según el criterio de los l~sladores1 no sólo los mercaderes debian pres·
tar ayuda a las finanzas del Estado cor,.
dobés. En consecuencia resolvieron que
por "el tiempo que se prolongase la n~ce-.
sidad que se presentaba, se les reba.Jélra
la cuarta parte a quients percibieran sus
sueldos del E-stado, como así también de
los derechos de los curas y de todos loi
emplea.dos eclesiásticos, siempre con la
condición de reintegro una vez que se
hubiese solucionado el desfásaje finan·
ciero d~l ·erario públic"o.5
En base a las decisiones del poder legislativo el gobernador Reynafé pr~mul·
~ó el mismo día -nótese la urgencia de

Se aseguraba la devolución del importe, documentando la deuda, y adoptando el criterio de la Sala de representantes en cuanto al procedimiento de
reembolso del préstamo, es decir instrumentando una modalidad de reintegro
en el momento en que los prestamistas
debieran pagar sus impuestos de aduana.
Quizá obligado por el endeudamiento
del erario provincial con los monaste,.
~os6, por una parte, y por razones políb~as en lo que hace a los empleados públicos, el gobernador resolvió dejar sin
efecto la medida que reducía los sueldos
y demás percepciones en una cuarta
parte, dispuesta por la legislatura_?
, . Una comisión designada por Reynafe, integrada por notorios comerciantes
cordobeses, como lo fueron don Manuel
de la Lastra, don Vicente Machado, don
fo,é Isidoro Payán y don Juan García
~osse, fue la encargada de calcular y fi.
)ar las sumas, que a cada comerciante
de acuerdo a la importancia y volume~
de su giro comercial, le correspondía
prestar.
Además otra comisión, esta vez formada por los comerciantes, don Andrés
San Millán del Signo, don Hilarión Funes y don Luis Ignacio Marquez, recibió
el cometido de determinar el monto del
empréstito que les correspondía a cada
un? de la; integrantes de la comisión refenda en primer término.8

. La documentación es muy poco pr«&gt;
cisa y sumamente desacorde cuando se
trata de determinar el monto total de
la~ asignaciones que se calcularon y distnbuyeron. En alguna comunicación oficial se mencionó la suma de treinta y
tres mil pesos9; en documentos de tesorería se determinó como cantidad total
que debía prestarse, la suma de veintid~ mil cuatrocientos cincuenta pesos.10
Cualquiera sea la distribución meditada y aplicada, como se verá, el monto
aportado a la tesorería no alcanzó la
mitad de la suma decretada el 3 de
enero.11
SITUACION DEL COMERCIO
CORDOBES
Antes de analizar los pormenores de
préstamo forzoso, es necesario conocer
cuál era la situación del comercio cordobés directamente afectado por esta
medida gubernamental.
Es indudable que la caída del gobierno del general José María Paz provocó
un descalabro económico entre los
mucha! comerciantes que no sólo apoyaron su gobierno, sino que intentaron
asimismo constituirse en el basamento
financiero del proyecto político y militar de la liga del interior.f2
Las guerras civiles suscitadas durante
la gobernación del general Paz, provocaron circunstancias que trastornaron el
orden y el libre desenvolvimiento del
comercio, las haciendas de la campaña
fueron depredadas por los distintos
bandos en pugna y los bienes de consumo propios del intercambio mercantil
se perdieron a causa de las ejecuciones,
embargos y secuestros muy comunes en
lo; singulares avatares de toda guerra.13
A la caída del gobierno del general

Paz, le sucedió la administración de José
Vicente Reynafé, que hallando deficitario el erario público, y al no conseguir
ªP~Y? a su~ solicitudes de empréstito,
aplic? ~eclidas persecutorias de tipo
~onomico qu_e sm lugar a dudas perjudicaron a un"importante sector del comercio.14
Significativos miembros del comercio cordobés se vieron obligados a emigrar con la consiguiente pérdida de sus
bienes, otros con el objeto de rehacer su
giro comercial adoptaron criterios y actitudes que los llevaron a entramparse
con la adopción de un sistema de financiación basado en créditos o préstamos
otorgados por comerciantes y hacendados de la ciudad y campaña, así como
también de Buenos Aires, y en otros
ca~s fuer_o~ las instituciones religiosas
quienes oficiaron de prestamistas.
Todos percibían, a cambio, altos intereses, que llegaron a consumir las magras ganancias del comercio.15
El tráfico mercantil atravesaba por
una etapa diñcil, de pesada movilidad,
con un mercado carente de demandas a
causa de la muy pronunciada falta de
numerariol 6. Si a esto se le suma casi
veinte años en que el comercio debió
satisfacer empréstitos forzosos contribuciones y variadas exaccione~ por requerimientos de diversos gobiernos que
en muy contadas oportunidades los
devolvieron, es innegable que la situación presentaba una imagen bien definida de los potenciales prestamistas de
1833, la que no podía reflejar una buena predisposición para acudir presurosos a los .requerimientos del gobernador Reynafé.
Nada ilustra mejor la circunstancia
imperan te que los siguientes párrafos
provenientes de la pluma de uno de los

�más importantes comerciantes del momento1 don Manuel de la Lastra:
...pagamos grandes intereses, a los mo.nasteóos, conventos y ·algunos individuos
de esta ciudad, por -principales que debe•
mos, también es bien público, que algunos de nuestros acreedores, lo son de cantid~s considerables, que me han cobrado y no he podido pagar en la actualidad.
Nuestra cása es verdad que en otro p.empo estuvo.en un pie respetable, y .que fué
útil al Estado, a la Provincia y a infinitos
particulares, pero los quebrantos que ha
sufrido en estos últimos .años en todos los
pueblos, especialmente· en Buenos Aires y
aquí, son por desgracia bien sabidos. Que
puede pues haberle quedado a una Casa
que habiendo sido tan generosa cómo
prodiga, es acreedora en solo el tenitorio
de la república a más de cien mil pesos,
de los que no cuenta con un solo real, por
la general escases de la fortuna? Que disponible puede tener una Casa en los años
26, 27 y 28 a consecuencia de la infinidad
de quebrantos que hubo en Buenos Aires
por la guena con el Brasil, perdió suma
ingentes? Y que negocios hizo desde entonces hasta hqy, que pudiesen repararles tantos quebrantos? Es sabido que además, a la guerra del Imperio, siguió la desastroza civil, en la cual se acabaron los
últimos recursos que teníamos que comenzar a trabajar y atender a los innumerables compromisos que tanto nos oprimen.
...en mayo de 1831, fuí obligado por el
general La Madrid al tiempo de su retirada a entregar mil novecientos pesos, que
en junio, a la entrada de las tropas auxiliares confederadas fuí también obli~do a
entregar dos mil pesos y en setiembre
cuatr_ocientos pesos más. Que en aquella
época desaparecieron de las estancias de
San Roque, Olain y San Franc~co casi la
totalidad de los ganados que teníamos, cuyo valor pasa de diez mil pesos, que nuestra fábrlal de curtiembre, barraca y quintas, fueron ocupadas por un Regimiento
de infantená de Buenos Aires dejandolas
totalmente destruídas, que no se ha podi.do reparar hasta el día _completamente.
...por último nuestra Casa na estado des-

de entonces en una completa inacci6n,
pagando crecidos intereses y sin poder hacer la menor cosa. Presos y vagabundos
todos los individuos que la componían,
originaron gastos muy superiores a nuestra
fatal situáción, que hasta aho~a gravita sobre nosotros...firmas improductivas e inajenablés,recar~dos de censos es lo único
que conservamos. . ·.Mu-y manifiesto está
que desde el año 31 hasta la fecha no he
hecho más introducción que una de yerba,
fiada, y que está hasta ahora sin vender.17

tad el primero y el cincuenta por ciento

~o obstante la implementación de
vana~os procedimientos, meditados con
el ohJeto de acelerar la recaudación del
empr~tito forzoso, éste presentó caractensticas de marcada lentitud.

el segundo.
Otras asignaciones dignas de comentar son las que les fueron atribuí das a
lsid9ro Payán y Cía., y a don Manuel de
la Lastra: el primero tuvo- que recurrir a
un comerciante de Villa de la Concepción del Río Cuarto para que afrontara
la entrega del dinero21 ; en cuanto de
la Lastra ya verem_os cómo no le será
factible efectivizar el préstamo en metálico. Es decir, aun los más fuertes comerciantes no pudieron satisfacer el empréstito tal como lo solicitaron las autoridades.

, Si bien el decreto de 3 de enero hab1a establecido un plazo de doce días
para efetivizar las sumas establecidas
~llo no fue óbice para que un demorad~
mfonne de contaduría elaborado luego
de transcur~_do un ~es, contabilizase
una percepcwn que ascendió a la suma
~e ~mee mil veintiún pesos31, lo que
significaba una tercera parte del total
presupuestado.

a

Consecuentemente diversas. fueron
las solicitudes elevadas por los comerciantes afectados al empréstito, abogando para que se los eximiera dé la entrega
del efectivo en algunos casos, en otros
La organización en tomo a la recauofreciendo una mínima parte, y los hudación
y contabilidad del empréstito se
bo que propusieron entregar m_er~ancía,
es decir efectuar el préstamo en ~specie. evidencia, a través de la documentación,
Los argumentos fueron muy variados como de características marcadamente
pero todos giraron alrededor del indis- · deficientes. Tal es así que a fines de enecutible aserto referido a ias desfavora- ro el contador de hacienda se halló enbles circunstancias en las que el comer- frentado a la desagradable desubicación
que le proporcionaba su ignorancia de
cio se hallaba inmerso_! 8
las asignaciones a los prestamistas, ya
Oportunamente se verá en qué medi- que el poder ejecutivo nada le había no~ el gobierno contemplará estos peti_
to- tificado22; por consiguiente desconocía
qué suma percibir y cómo proceder con
nos.
106 prestamistas ·que ·se presentaban esEL EMPRESTITO .SANCIONADO EN pon táneamente.
ENERO DE 18.33
.
A pocos días de haberse promulgado
el
decreto
las autoridades se percataron
Los montos asignados para el empréstide
la
inmovilidad
comercial y de su iliqu~
to variarion considerablemente de acuerdez,
hecho
este
que
las resignó a recibir
do a las.posibilidades económicas de casólo
parte
de
lo
ordenado.
Por lo tanto
da comerciante, según ·el criterio de las
comisiones ya mencionadasl-9. Se nota consintieron reservadamente a que por
tomando como referencia las sumas asig- tesorería se receptase las asignaciones
nadas, la envergadura económica· de co- en forma fraccionada o en cuotas23. A
merciantes como don Bernardino Case- poco se aceptó que en algunos casos se
res, a quien le correspondió prestar una integrase el total con mercaderías o diimportante suma: la entregó en su ma- versos suministros que resultasen útiles
yor parte, aunque no todo, en metálico, para_ avituallar al ejército en campaña
sino mediante suministros para consumo contra l06 indios del sur.24
militar20. Como más cotizados le seAsimismo el ejecutivo cordobés, com•
guían Rosen do Lastra y Man~el Pruneda
probando
la impos~ilidad y en otros ca~uienes sólo facilitaron menos de la mi-

l~ nulidad financiera de algunos comerciantes, decidió eximirlos de la obligac~ón ~mpuesta25, y a otros, acorde a
su mop1a probada, les disminuyó la suma requerida forzosamente.26
sai

Con idéntico criterio, convino con un
grupo de comerc~ntes el compromiso
de es~os a formalizar sus asignaciones
co~ bienes _necesarios a las tropas. No
~eJa de ser interesante constatar la iden~dad de los comitentes, ya que la mayona. de ellos habían sido importantes y
activos mercaderes, que vieron disminuídai sus capitales y expectativas en el
transcurso de las variadas vicisitudes por
¡as que la provincia transitó.
Dicho trato se celebró con don Man~el de la Lastra, don José Isidoro Pa~an, don Baltazar Ferrer, don Vicente
Mac_hado, don Juan García Posse, don
anano Machado, don Cayetano Lozano, don José Manuel Robles don FeliG?mez, doña Manuela Almeyda y
J~~nc1ado Lorenzo Villegas27. lnter.-,aa
ue11tacar que no se encuentran constan-

r

cias de que fueran efectivizados en su
totalidad estos pagos, sólo se comprueban en una mínima parte.28
Otro ~po de acu_erdo celebrado por
las autondades y ciertos comerciantes
con la finalidad de paliar en parte la
estrechez de estos y al mismo tiempo de
n_o . desperd}ciar la oportunidad de percibir el prestamo, es el celebrado con
don J_osé Joaquín Domíniuez, don
Gregono Pruneda y don Vicente Machado: se comprometieron a realizar todo
el esfuerzo posible para entregar en tesore~ía el total del monto que les cupo
mediante el procedimiento de serl~
desco~tado de ~~s _importaciones y expo~c1ones penodi~s una suma igual
al cmcuenta por ciento de las mismas.29
. En otras ocasiones, el gobierno prec1sad_o a abaste??r algun~ de sus dependencias, recumo a algun comerciante
deudor del empréstito, retirándole variadas mercancías, cu yo valor era descontado del monto adeudado.30

~?r esa fecha, fue motivo de preocupac1on un hallazgo de funcionarios de
tesorería, que al proceder al recuento de
los _valores, detectaron onzas selladas y
falS1ficadas. No obstante las diligencias
encomendadas por las autoridades no
fdu\fosible pesquisar el origen del fraue.

Aun_que a fines de mayo el préstamo
ascendia a la suma de catorce mil cuatr~cient?8 ~~cuenta y cuatro pesos33,
existen mdic1os que permiten sospechar
que el total aportado fue un poco mayor34; de todos modos es por demás evidente que a cinco meses de decretado
el, emp~~~to forzoso, la plaza no ofre.
c1a pos1b1hdades de satisfacer las expectativas del gobierno.
A1:3ñe remarcar que el carácter obligatono de la disposición sancionada no
produjo los _resultados esperados, ya que
los prestar~ustas no poseían capitales ni
l~ oportu11Jda~ e~a propicia para posihihta~ el cumplimiento d~ ~o requerido,
razon por la cual determmo una innegable re~istencia a las intimaciones y amonestac10nes del gobierno.
Prueba de ello es que sólo a media-

�dos de año se lograron setecientos cuarenta y seis pesos más35' y los es~?ºª
de cuenta posteriores son apenas uoles
para pautar qu~ ~ nueye meses de ,su
sanción el emprestlto aun estaba en vias
de ser recaudado36. A todo esto la expedición ya había tocado a su fin.

Pero todo este esquema fracasó cuando presipnado por las provinc_ias cll:yanas el gobierno cordobés se vio obligado 'a derogar a mediados de abri~ el
impuesto de ' dos reales aplicados por
bultos de efectos que transitaban por la
provincia.40

Según el gobernador José Antonio
Reynafé, la suma prestada por l~ c.omerciantes de Córdoba a la provmc1a,
para que esta se viera posibilitada de
afrontar los gastos del contingente destinado contra las tribus del sur, ascendió a sólo diecinueve mil pesos37 . De
acuerdo a la misma fuente, a la provincia mediterránea la campaña de 1833
costó sesenta mil pesos, sin tener en
cuenta los auxilios y contribuciones de
caballos y ganado vacuno.3 8

LA SANCION DE UN NUEVO EMPRESTITO y OTROS SUPUESTOS
PALIAT!VOS.

Es incuestionable entonces que con
el producido del empréstit? f~noso, no
fue posible lograr la financiacwn _que en
esferas gubernamentales se habia planeado. Nótese asimismo que no solamente distó mucho la sum~pr~puesi:a
a la prestada, sino que se aleJO au~ !1!as
ésta de la que insumió la expedic10n.

00
\C)

El programa previsto por la~ ,auto~dades cordobeses se ensombrec10 aun
más, ya que además de las razon~s expuestas le resultó un fra~_aso el cálculo
realizado en base a una importante, recaudación potencial que se elevana a
treinta mil pesos, que planeaba .obtener
en concepto de impuestos aphcados a
los bultos en tránsito. Con esta suma y
las demás obtenidas en base a las restantes medidas que se había implem~,ntado, los responsab~es de la co!'1ducc1on
administrativa consideraban 1:1as que suficiente el monto para cubnr e~ presupuesto enviado por el general Qu,iro,ga, y
hasta especulaban con que arroJana un
' · 39
posible superav1t.

Antes esa conyuntura, el poder ejecutivo no halló otro mejor expediente que
dirigirse al ligisl~?vo, ~olici~ándole se e~pidiese en relac1on a si debia o no conbnuar con la expedición41. Expresaba
que en caso afirmativo, la Sala de rep~e,.
sentantes debía proporcionarle ~e~os
compulsivos para exigir el emprestito,
pues transcurridos más de dos meses
sólo se había logrado recaudar una t~rcera parte, además . de una tenaz resistencia de los comerciantes.

transacciones comerciales, lejos de prometer utilidad, más bien ofrecían pérdidas irreparables.
Claro está que la comisión, sólo teniendo en cuenta el presupuesto mensual de gastos, que según un cálculo
aproximado pasaba de $7.000, proyectaba solucionar el grave problema dd
gobierno agregándole al ~~préstito en
ciernes una simple reducc10n de 50 por
ciento a los sueldos de jefes, oficiales y
tropas.43

Como los pedidos de auxilios elevados por el general Ruiz H.ui~o~yo se
acumulaban, el gobernador ms1stlo co~
persistencia42, hasta que a fines de abnl
se comenzó la discusión de un _nuevo
proyecto para cubrir las urgen~1as en
que se hallaba el Estado para disponer
los recursos necesari.os con el fm de
mantener el contingente en campaña.
El proyecto de la coll1;isión encargada al efecto sólo se reduJo a llenar las
necesidades del gobierno para solventar
los presupuestos de pagos mensual,C;&gt; que
se debían hacer efectivos a los militares
destacados en la división del centro. ,C?nsideraba que exigien?o un empre;,oto
por mayor cantidad, este redundaria en
el descrédito del gobierno, ya que no
podría reintegrarlo y por otro lado se
perjudicaría a los ciudadanos, que como
era notorio habían quedado en una muy
apurada situación financiera, ya que las_

Apremiado por .la ~gustia e~o~?m~
ca del erario, el eJecubvo convrrtio en
ley el proyecto sancionado por la S~a
de Representantes en los pnmeros días
de mayo44 , basándose en el dicta~en de
la comisión le~slativa, que en ngor de
verdad no era acorde a lo solicitado por
el gobierno por cuanto elaboró un proyecto que ~o respondía a lo requerido.
La ley facultó al gobierno p~ra lanzar un empréstito hasta la can?~ad de
$4.000 en la ciudad, y para s~hc1tar en
la campaña el ganado necesano _pa!a ~
sostén del contingente, que deb1a JUstI·
preciar una comisión integrada al efecto.
Es interesante destacar las calidades
condiciones que lo diferenciaba~ dd
empréstito lanzado en enero d~l mismo
año La más evidente es que a este no s:e
adj~dicó carácter compulsivo, es ,decir
no fue empréstito fonoso. Ade~as no
sólo fueron afectados los comer~1ant~
sino todos los habitantes, lo que mclu1a
a los hacendados de la campaña.
0

tes e inestables habían causado innume-

rables perjuicios a aquellos ciudadanos
que forzados o no contribuyeron a las
necesidades del erario público.
Es evidente entonces que el gobierno
debió buscar los medios necesarios para
atraer a los potenciales prestamistas,
disponiendo que la tesorería aceptase en
favor de ellos letras pagaderas al portador, a seis meses de su fecha de emisión,
con un interés de medio peso por ciento
mensual.
Con ese fin se debían hipotecar al pago de la deuda las propiedades públicas,
urbanas y rurales, especialmente las rentas principales del Estado.
Además, en esa oportunidad, las autoridades tomaron otras medidas relativas a los sueldos efectivizados por el erario provincial, reduciendo los estipendios mensuales del contingente en campaña a la mitad: es decir que si estaba
presupuestado el sueldo a $5, la tesorería abonaría $2,4, y el restante 50 por
ciento adeudado legalmente desde la
promulgación de esta ley debía ser solventado con letras al portador a seis
meses de su fecha de emisión45. Se legisló así en base a un error de información de los diputados, que ignoraban
que los soldados cobraban; en esa fecha,
sólo 20 reales mensuales.4t&gt;

También se diminuyó a la tercera parte el sueldo mensual de todo empleado
que percibiese más de $ 50, y a la cuarta
parte a quienes cobraban de $25 a $50;
Esta ley ofrecía garantías Y también por el resto no abonado se establecía la
intereses, lo que ~vi~encia las singular:. entrega de letras pagaderas a seis meses.4T
dificultades econom1cas en que se hal
ha la población, verdaderos ,e~collos
Cabe preguntarse qué resultados se
obstruían este tipo de pohbca credi
cía que habiendo sido implantada Y obtuvieron de la aplicación de las medi•
aplicada por gobiernos poco consecuen- das enunciadas.

f;

No ob!tante la mayor flexibilidad y
conveniencias que se incluyeron en las
cláusulas de la ley, para de este modo
interesar a más prestamistas, no se lofÓ
que el empréstito de $4.000 se efecnvizara48, _constituyéndose así en un total
fracaso. La insólvencia general, en especial la del comercio desvalido, anularía
este recurso extremo del erario.
Por otra parte, tesorería aplicó descuentos a los empleados, la tercera o
cuarta parte -según los casos- de sus
sueldos, y recién e fines de año el gobiemotomó en consideración los reintegros correspondientes. 49
Otro tanto aconteció con el contingente militar, que en un comienzo partió con sueldo doble adelantadoS0. S«}
gún el gobernador José Antonio Reynafé, todo lo adeudado a la tropa fue saldado posteriormenteSl. Estas operaciones de pago se registraron en la contabilidad de forma muy aislada e incomple,.
ta, comprobándose sólo algunos casos,52
En lo que se refiere a la devolución
del dinero proporcionado de manera
fonosa por los prestamistas de la ley
del J de enero de 1833, el gobernador,
en su mensaje a la legislatura del año siguiente, afirmó que de los $19.000 que
los comerciantes habían prestado a la
administración provincial, ésta había
devuelto a esa fecha la suma de
$12.552.53
En efecto, a partir de mayo de 1833
se comprueba esta devolución en forma
muy pausada, siempre observando el
procedimiento de descontar el 50 por
ciento de los derechos adeudados por
el prestamista en concepto de im~ortación y exportación de mercaderias54.
A fines del año 1834, aún el gobierno
continuaba ordenando la devolución del

préstamo, siempre cumpliendo la regla
establecida.SS
LA CONTRIBUCION DE LA CAMPARA CORDOBESA
A los contingentes militares del siglo
XIX les resultaba indispensable contar
con un importante número de caballos,
que eran utilizados para la movilidad de
las tropas y armamentos, como asimismo con ·una cantidad -aunque menor- de mulas de carga que auxiliaban
en buena medida, particularmente cuando se debía transportar bultos de peso
considerable. Y para el cotidiano alimento de los soldados, era menester la
disposición de una considerable reserva
de carne vacuna.
Sin la provisión de equinos y vacunos, la campaña que debía llevarse a cabo a través de tierras inhóspitas, en las·
que reinaba una sequía prolongada que
no permitía el desarrollo de vegetación
alguna (tan sólo médanos, viento y
polvo continuo) no hubiera podido ser
sobrellevada.
Planteándose estas necesidades, Reynafé ordenó que se obtuvieran auxilios
de esta naturaleza, distribuyendo por
curatos las cantidades de animales con
que éstos debían contribuir. Remitiéndoselos, vía ciudad de Córdoba, a la Villa de la Concepción del Río Cuarto, a
disposición del coronel Francisco Reynafé. 56
Dichos auxilios debían ser requeridos con la mayor equidad de acuerdo a
las riquezas de sus dueños, pero con el
requisito de ser escogido entre animales de la mejor calidad.
La administración no evidenció propósito alguno de procurar alguna retribución a los propietarios de dichos ani-

�males, por lo tanto la medida configuró
una exacción sin tapujos. En consecuencia, la retracción de los hacendados fue
manifiesta. Los jueces de alzada se vieron en figurillas para solventar innúmeras dificultades que los afectados creaban, con el objeto de evadir el suministro de ganado.
Para ello los hacendados se ausentaban de su lugar de residencia; otros alegaban que no pertenecían al curato designado a los fines expresados, negándose a aportar ganado, argumentando que
ya lo hacían en otro curato. De tal forma que los jueces se vieron obligados en
reiteradas oportunidades a proceder a
apartar las reses, sin expreso consentimiento de sus dueños. 57
Hubo curatos donde los hacendados
importantes eran contados. Por ello fueron objeto de la mayor parte de la exacción, ya que sus vecinos sólo poseían pequeños rodeos58. En Luyaba, la situación presentó visos de gravedad; allí se
pasaba por momentos de considerable
indigencia, singularizado en la notable
escasez de ganado, habida cuenta que
en las contingencias bélicas anteriores
las administraciones provinciales recurrieron a esas chacras, extrayendo de
ellas animales para abastecer sus divisiones. Dada la circunstancia paupé.
rrima, si a ella se le agrega la disposición del gobierno, es comprobable Como consecuencia la falta de alimentos
cárneos que perjudicó a muchas familias, que no contaban con otros recursos que algunos deficientes cultivos.59

o

r-

No obstante los contratiempos, la
campaña mal o bien dispuesta, contribuyó a la remonta y al sustento del contingente que marchó a enfrentar a los
indios60. El general Ruiz Huidobro
calculó el aporte efectuado en los primero, meses de la expedición, en dos
\

mil caballos e igual número de vacunos.61
Resulta imposible justipreciar el costo de dicha hacienda. El único dato referido a precios informa que en La Carlota
se adquirieron 236 vacas, a 20 reales por
cabeza, y 20 caballos a $2 cada uno62.
Lo que permite aventurar un cálculo de
gastos referido al aporte de los meses de
enero y parte de febrero -de $5.000 en
ganado vacuno y" de $4.000 para el equino.
Luego del indefinido encuentl:o de

Las Acollaradas, Ruiz Huidobro decidió perseguir ·a los ranqueles hacia el
sudeste con el propósito de lograr la
caída de Yanquetruz en poder de la
división de la derecha.
Lento fue el avance, ya que parte
de los ~hombres -el batallón de defen.
sores- debió hacerlo a pie, con el fin
de no fatigar el ganado, entendiendo
así no desmejorarlo. A éste se agrega•
ron otros inconvenientes, como la dificultad para su~rar los arenales, que_
junto a la ·sequ1a de los campos y los
soles abrasadores obligaron al contingente a efectuar jornadas _cortas.63

Al llegar a la laguna de Trapal cundió la desazón al saberse que el ganado
considerado de reserva, que se hallaba
pastoreando en la laguna de Soven, había &amp;do arrebatado por una partida de
Yanquetruz.

reserva, arrojará como resultado el in:
ne~ble descalabro logístico que iigni•
fico I-a pérdida de 1.300 cabezas de ga•
nado vacuno y número mayor a 200
de equinos.6 4
Este daño obligó al jefe de la expedición a solicítar al gobierno cordolia
500 caballos y 1.300 yacas, y ordenó al
coronel Francisco Reynafé proveerlo de
144 monturas y la recolección de los
caballos p~rtenecientes 111 Estado, que
habían _ conducido los desertores.6S
De inmediato, el gobernador ordenó
al comandante Pedro Bengolea la com•
pra en el curato de Río Cuarto de 500
caballos gordos, a razón de $3.00 cada
uno.66 El importe a que ascendió la operación, es decir un total de $1.500, fue
saldado con dinero obtenido del em•
préstito forzoso. 67
Pero difirió mucho el procedimiento
puesto en práctica por las autoridades
cuando se diligenció .el petitorio de las
1.300 vacas, ya que no se aé.gnó canti•
dad alguna en dinero _para solventar d
desembolso de los afectados. Lo cual
configura una exacción más, de ~ado
bovino de la mejor gordura y corpulen·
cía.
A los curatos de Punilla y Calamu·
chita se le exigieron 350 cabezas a cada
uno, y a los de Pocho y San Javier el resto, es decir 6O0vacas más.68

La distribución se efectuó sólo en
cuatro
curatos, pues a juicio de Vicente
tériles melló la moral de los milicianos
cordobeses, provocando una notable Reynafé eran los únicos que podían prodisperáón en sus filas; los desertores lle~ ve.er de ganado, por cuanto el curato de
varon lo mejor de la caballada. Si a ello · Anejos llevaba ya contribuyendo desde
se le suma la negligencia con que se de- largo tiempo al sostén de las fronteras
sempeñaron los _agentes del gobierno en- del Tío. Por su parte los curatos ~
carga dos de proveer de equinos al ejérci- Ischilín y Tulumba proveían al canton
to: para el cuidado de los animales de tulumbano. Los restantes no se encon-

La intrincada travesía por tierras es-

traban en condiciones de suministrar ganado akuno a causa de las guerras civiles
que los 'habían transformado en regiones
desoladas. 69
Innúmeros inconvenientes debieron
sort.earse para reunir el ganado necesa-

rio, no _se reparó en las familias que quedaron sm ~stento, en los campos sin sementeras, m en los curatos empobrecid08. Todo se sacrificó para cumplir con
el requerimiento. 70
Estas reses no llegarían aRío Cuarto
sino en mayo, en tanto las necesidades
de abastecimiento a los soldados en
campaña era insostenible.
Buscando un paliativo a la penuria, el
gobernador ordenó al comandante de
frontera que permutase aquellos caballos y vacas regresados de tierra adentro
que estuviesen enflaquecidos, por animales pertenecientes a Villa de la Concepción de Río Cuarto, procurando así
algún sustento pero dejando a la;i vecinos sumamente escasos de hacienda. 71
Otras 100 reses más conse~irá el
comandante Francisco Reynafe -abonándolas de su peculio- para ser enviadas al general Ruiz Huidobro, que se debatía en una cortedad de abastecimientai que por momentos lo desesperaba, al
verse imposibilitado de continuar con su
empresa.72
Pocos días transcurrieron y nuevamente el comandante se dirigió al gobernador, exponiéndole que teniendo en
cuenta la gravitación onerosa que el consumo de 32 cabezas diarias significaba,
~da la escasez de hacienda en la provincia, era necesaria la compra de 500 caballQl más para facilitar de este modo la
P~nta movilidad del contingente. Es deCll', consideró más factible y conveniente la compra de caballos para trasladar

a los soldados, que el abastecimiento
con nuevas reses.
La expresada cantidad de caballos debía ser adquirida por el comandante Pedro Bengolea, a $3 cada animal.
~ero teniendo presente que a fines de
abril el arqueo del tesoro provincial arrojaba un resultado de $255,328 -lo
que exime de comentarios relativos al
estado del erario público- el comandante Reynafé envió de Río Cuarto a Córdoba tres carretas con 307 cueros de la;i
vacunos consumidos por la guarnición,
para que el producto de su venta coadyuvase a la integración de la suma necesaria para abonar los caballos. 73 Indiscutible indicio de que se echaba mano de
cuanto recurso estuviese disponible, a
fin de afrontar la situación. No obstante no debió ser muy apreciable la suma
obtenida, ya que los cueros de vaca se
cotizaban a $2 y los de novillos a $3. 74
Al finalizar abril, en momentos en
que el erario provincial se hallaba exhausto, el gobernador remitió una circular urgentísima a los jueces de alzada de
los curatos de Punilla, Anejos, Pocho,
San Javier, Tercero Abajo, Tercero Arriba, Calamuchita y Villa de la Concepción, ordenando a todo propietario de
equinos, de cualquier clase o rango, fuese obligado en el término de dos días a
vender a $3 todo caballo capaz de ser
útil en el servicio de la division. Lo que
debía llevarse a cabo en el lugar designado en cada curato, donde el comisionado recibiría los animales y los pagaría de
acuerdo a sus calidades y estado.

Reynafé dispuso también que todo
vecino que ocultase algún equino, le
debía ser confiscado y entregado al Estado, aplicándose además al infractor
las penas concernientes al caso.75

En esos días, el comandante Pedro
Bengolea recibió del ministro general de
Mendoza una nota oficial que apresura,damente elevó al gobe~ante cordo~: En ella el funcionario cuyano co~1s10naba a Bengolea para que invirtiera $2,000, a cargo del erario mendocin~,. en la comfra de caballos para ser
utilizados en e servicio de la división
centro. 76
Grave problema se presentaba a Córdoba, pues ya era por demás notorio
que no existía la abundancia de animales, tanto equinos como bovinos que
en un principio se había calc~lado.
Evidentemente las guerras civiles y
los aportes a las luchas de las fronteras
habían diezmado la campaña y desolad~
las haciendas, a tal punto &lt;JUe los hacendados no habían podido aun restablecer
las crías.77
En consecuencia se limitó la zona de
compra de caballos a los curatos de Río
Tercero Abajo, Río Tercero Arriba, Calamuchita y Río Cuarto, dejándose sin
efecto la circular de abril para los casos
en que no hubiese hacendados con suficientes equinos para vender a Bengolea. 78
Se desconoce la cantidad de equinos
adquiridos en la campaña, pero existen
evidencias de las considerables dificultades que hubo que sortear para conseguir
caballos en los curatos designados. 79
En momentos en que el poder legislativo discutía la sanción del segundo
préstamo, y arreciaban los pedidos de
auxilios, se agregó otro del comandante
Francisco Reynafé, quien solicitó más
reses para proveer de carne a la división
del centro que a mediados de mayo debía continuar la campaña. Para fundamentar lo pedido adujo que los 1.300

�vacunos no bastaban, ya qu antes de la
partida muchos serían sacrific_a ~?s y ~rante la -campaña la eonsurm,,10n seria
cuantiosa. 80 ·
.
.·

cio arruinado-. como la campaña -devastada por las demandas .const¡µites de
sus productos- · hicieron . aportes ?O~
enorme sacrificio y en la medida de sus
cortas .posibilidades, y toda vez que el
gobierno les exigió ( exceptuando e! e~;
préstito de $4.000, el que no cons1gii10
respuesta alguna).
·

6.AHPC, 1832-1838, Gobierno, Contadur(a
. Nota,, t. 2, f. 74.

18.AHPC, 1833, Gobíemo, t. 132, Letra B,
f. 130 a 152; t. 131, Letra A, f. 656 .

34.AHPC, 1833, Hacienda, t. 401, Comprobante no. 207 •

1.Compilaci6'! de leyes. . ., ob. c.it., t:l, p.
·7 5 y 76; AHPC, 1832-1836, Gobierno,
Decreto, del Registro Oficial, t. 3, f. 67 y
68.

19.AHPC, 1833, Gobiemo, t. 131, Letta A,
f. 661, y 1832-1838; Contadur(a, Nota,,
t. 2, f. 87.

35.AHPC, 1833, Hacienda, t. 401, Comprobante, no. 302.

Una vez más se remitieron cir, ,,lares
a los jueces de alzada, instruyéndolos
del procedimiento para exigir ~acurios
8.AHPC, 1833, 'Gobierna, t. 131, Letra A,
f.661 \ •.
.
de la mejor gordura, corpulencia y ~:
nidad.
La contribución económica cordo~-.·
.9.AHPC, 1832-1838, Gobierno, Contadur(a,
.
. ·
sa no adquirió una gran importancia pa· ·Nota1, t. 2, sin foliar.
La exacción ?eb[a practi~~' peto . · ta el proyecto prinúgenio ·de Ro~as, ni
cuidando no per.iudicat a !os µi~ntes satisfizo lo planeado por las au~on~des
y de n(! ~xceptuar al p~diente. So~o. se . mediterráneas: Pero se .constituyo .en 10.AHPC, -1832-1838, Gobie~no, Contaduná;
Nota1, t. 2, f. 87.
eximió de es!'11 obligac10n a los mihta- . una ·entrega muy estimable -por CO!!_t.o-..
res de jerarqu1a.
sa- para· el vecino oordobés .:;comer• U.Biblioteca del Institüto de Estudios Am&amp;ciante o hacendado - que deb10 solven•
. ricanist:as, Facultad de Filosofía. y HumaEl número de reses exigidas por cura; ·tar de su empobrecido peculio una er?- .'
nidades de la Universidad Naci9na.J. de Córtos se distribuyó en la siguiente propor- gacion que a la·p~tre nó 'sólo'resultó
do~a, Folleto 108, No, 1, p:12; Ana Inés
Feneyra, Lo, men$0jes de los gohernadoción: Santa Rosa, 250; Ischilin, 200; · abnegada . sino también quebraritadóra.
re, de Córdobci'en el sislo XIX. 18~8-1870,
Tulumha; 250 y Río Seco 100. Es decir de ernpr~as que, a éa~a de las dificulta:•
Inédito, Córdo.ba, 1978. ·
un total de 800 cabezas. 81
des financieras de la.epoca, -se hallaban
sumamente empobrecidas;
·
12.Beatriz Moreyra ~ Alba, ÚJ. compañía
Nuevamente, con notorio sacrificio,
proveedora ·del ejército · nacional •(183~
afrontando infinidad de vici!átudes ad.
. 1831). En: Primer Congreso ~ Historia
versas la campaña cordobesa aportó lo
· Argentina y Regional, Academia Nacio'
,
.
meior de su prod~ccion a esta emprenal .de la Historia. Buenos Aires, 1.973, p.
NOTAS
sa. 82
·
347 a 354; Anainés.I:~rreyra,Aporte,pa.
El aporte. ·de la camp~a .~emos~?
abnegación. Sin duda oca&amp;ono .perJIUcios pues Ei bien los equinos eran comprados por el Estado, el ganado bovíno
era confiscado. En uno u otro caso se
privaba a los cordobeses de dos imprescindibles elementos, de trabajo el uno y
de alimento el otro.
CONCLUSIONES
Es prácticamente imposihl.e 1 dado el eS:.
tado de la documentación y la metodología utilizada en la contabilidad de la
época, estimar en cifras exactas la contribución económica cordobesa a la c·onquista del desierto de 18.33. Pero resúltó
indudable como se observa en lo actuado, que ~nto la ciudad -con su comer•

1.Juan Carlos Walther, La conqui,tq del deiierto, Capítulo VII, p. 191 ·a 203, Eudeba, Buenos Aires, 1976.

ra. el estudio .de la pol{tica tributaria de
Paz'en la campafla de Córdoba (1829-1830),
Primer Congreso de Historia Nacional Y
Regional, Academia Nacional de .la Historia,. Buenos Aires; t973, p. 355 a 364.

2.Archivo Histórico de la Provincia de Cqrdoba, (eri adelante AHPC}, 1833, &amp;óbier-. 1j,AHPC, 1'833, Gobierno., t.. 132, Letra B,
f. 130,131,141, 142.
·
no, t.111, LetraA,f..77.
3.Archivo de la. Honorable Cárnaia· de Diputados de la Provincia de Cótdoba, t.
IV,p.259 a262,Córdoba, 1923.
4.Archivo de la Honorable. . ., ob. cit.,· t.
IV, p. 263 a 266.
.
· 5.Compilación de leyes, ,decretos, acu~,dos·
· de la Excelentísima Camara de Justicia Y
•demás disposiciones de carácter público
dictadas en la provincia de Córdoba desde
1810 a 1870, t I, p. 75, 76, Córdoba,
1870; AHPC, 1832-1836, Gobierno, Decreto, del Registro Oficial, 3, f. ·67 Y 68.

14.Acade~· Nacional de la Historia, Col.ección Enrique Fitte, Documento nó•.456,
sección VII, 113.
15.AHPC, 1833, Gobierno, t 132, Letra B,
f. 130, 131, 145, 146,147, 148, 149, 150,
151.
16.AHPC, 1833, Gobiérno, t . 132, Letra B,
f. 139, 140, 145,146.

i 7.AHPC,

1833, Gobierno, t. 132, Letra B,
f. 150, 151.

20.AHPC, 1833, Hacienda, t. 400, Compro
bante no. 195; y Gobierno, 1832-1834,
C.Ontaduná, Copiador t. I, sin foliar,
21.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta
I, f. 3 vto.
22.AHPC, 1832-1834, Contaduná. Copiador,
t. I sin foliar; y Gobierno 1832-1838,
C.Ontadur(a, Nota,, t. 2, sin foliar.
23Jbídem.
24.AHPC, 1833, Hacienda, t. 400, comprobantes no. 91,143,187,198; y Gobierno,
1833, t.131, Letra A, f. 346.

36.AHPC, 1832-1838, Gobierno, C.Ontaduná, Notas, t. 2, sin foliar.
37 .Biblioteca del Instituto, . , ob. cit., Folleto 108 m. 1, p. 12; y Ana Inés Ferreyra,
Lo, men,aje,. ;. ob. cit.

bante No. 542.
53.Biblioteca del Instituto... ob. cit., p. 12.
54.AHPC, 1833, Hacienda, t. 401, Comprobante, No. 227,352,361, 363, 384, 401
y 405; Hacienda 1834, t. 412, Comprobante No, 12, t. 403; Comprobante, No.
227, 220, 250, 273, 350; t. 404, Comprobante, No, 416, 448, 454,467,471,520,
530; t. 402, Comprobante No. 408.

38Jbídem.

55.AHPC, 1834, Hacienda, t 413, Comprobantes No. 544, 638.

39.Archivo de la Honorable. . ., ob. cit., t.
IV, p. 263 a 266.

56.AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letra A,
f. 355.

40.lbi'dem, t. IV, p. 521.

57 .AHPC, 183 3, Gobierno, Caja 133, Carpeta 5,f. 618,
58.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta 5, f. 611 y 612.

25.AHPC, 1832-1838, Gobierno, t. 2, Contadur(a, Nota,, f. 104 -104 vto,

41.AHPC, 1830.1833, Gobierno, L~islaturo,
Notas y Copiadore,, f. 307 y 31 O; Archivo
de la Honorable..., ob. cit., t . IV, p. 518
a 529.
42Jbi'dem.

59.AHPC, 1833, Gobiemo, t. 134, Letta D,
f. 5.

26.AHPC, 1832-1838, Gobierno, Contadur(a,
Notaa, t. 2, t: 104.

43.Archivo de la Honorable.•. ob. cit., t
IV, p. 3 30 a 336.

27.AHPC, 1832-1838, Gobiemo, Contadur1á,
Notas, t. 2, f, 105 y 105 vto.

44.lb(dem.

28.AHPC, 1833, Hacienda, t. 400, Comprobante no. 91.

45.AHPC, 1832-1836, Gobierno, Decret08 del
Registro Oficial, t. III, f. 76 a 78.

61.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta 2, f. 260.

29.AHPC, 1833, Hacienda. t. 401, Comprobantes no. 216, 218, 372.

46.Compílación de leyes . .., ob. cit., t. I, f.
312.

62.AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letra A,
f. 272.

30,AHPC, 1833, Hacienda, t. 401, Comprobante, no. 215, 267, 273, 342, 344; Gobierno, t. 131, Letra A. f. 442,

47.lb(dem.

63.Juan Carlos Walther, La conquista• .• ob
cit., p. 206:

31.AHPC, 1833, Hacienda, t. 400, Comprobante no. 106; Gobierno 1830-1833, Legislatura, Notas, Copiadores, t. I, f. 307,
310.
32,AHPC, 1833, Gobierno, C.Ontaduriá, Notas, t. I, sin foliar.
33,AHPC, 1832-1838, Gobierno, ContlJdur(a,
Notas, t. 2, sin foliar.

48.AHPC, 1830.183 3, Gobierno, Legislatura,
Notas, Copiadores, f. 31 O.

60.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta,
5, f. 605 a 607,611,612,616,621, 623 a
633, 640 a 646; 1833, Gobierno, t. 131,
Letra A, f. 100 a 102.

64.AHPC, 1833 Gobierno, Caja 133, Carpeta 2, f. 255,259, 260.

49.AHPC, 1833, Hacienda, t. 404, Comprobante, No. 524; Biblioteca del Instituto•. ,
ob. cit., Folleto 108, No. 1, p. 12.

65.AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letta A,
f.133.

SO.Biblioteca del Instituto . .., ob. cit., Folleto 108, No. l, p.10.

66.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta 1, f. 50 y 52.

51.Ib(dem.

67 .AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letra A,
f. 134; y Letra D, f. 180, 181, 187;Hacienda, t. 400, Comprobante No, 188,

52.AHPC, 1833, Hacienda, t. 404, Compro-

e:;!

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

71.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta
1, f. 125,129.

HERMANN BROCH. Este año cele-·
bramos el Centenario del nacimiento del
escritor austriaco (Viena, 1886-New
Haven, 1951) que antes de emigrar a los
Estados Unidos (1938) dirigió la empresa textil de su padre. Su nombre se puede colocar al lado de los de Kafka, Proust,
J oyce, Musil. Principales obras: El s0námbulo (trilogía, 1929-1932), La m_uerte de Virgilio (1941).

72.AHPC, 1833, Gobierno, t. 1-31, Letra A,
f. 138,140, 141.

MARIO ANTEO HINOJOSA. Ver
Deslinde número 10.11.

73 .AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letra A,
f. 153; y Caja 133, Carpeta 1, f. 23.

HELIA M. CORRAL. Investigadora
y crítica literaria del California State
College en Bakersfield. Se ha especializado en la obra de Alfonso Reyes, y en
general ha estudiado la literatura mexicana.

68.AHPC, 1833, Gobierno, CaJ. 133, Carpt}ta 1, f. 19.
· 69.lbi'dem.

70.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta 5, f. 567 1 576,581, 583 , 591.

74.AHPC, 1833, Gobierno, t. 131, Letra A,
f. 160, Caja 133, Carpeta 1, f. 4, 43, 44 Y

FH.
75.AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta
3, f. 351, 352
76.AHPC, 1833, Go bierno, t. 134, Letra D,
f.188.
77 .AHPC, 1833, Gobierno, Caja 133, Carpeta
1, f. 29.
78.AHPC, 1833, Gobierno, Caja-133, Carpeta
3, f. 353; y carpeta 5, f. 563.3.
79.AHPC, 183 3, Gobierno, Caja 133, Carpeta
3, f. 355 a 359.
80.AHPC, 1833, Go bierno, t. 131, Letra A,
f. 158.
81.AHPC, 1833, Gobierno. Caja 133, Carpeta
1, f. 40 y Carpeta 5,f. 514,515.
82.AlIPC, 1,833, Gobierno, Caj~ 133, Carpeta
. 5, f. 516; 517, 518, 520,528,534, 535,·
545,557, 573,_ 578,579, 58q.

MANUEL CONTRERAS RAMOS.
(Ciudad Victoria, Tamaulipas, 1947).
Psicoanalista de origen medico. Catedrático en la Escuela de Graduados de
la Facultad de Psicología en la UANL.
Se han publicado artículos suyos en revistas y suplementos culturales de la
prensa local.

sional: "Ideas axiológicas en las Investigaciones lógicas y en las Ideas de Edmundo Husserl" (1964). Fue jefe del
Departamento de Extensión Universitaria en la UANL (1961-1964) y secretario de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en la década pasada.
LETICIA PEREZ GUTIERREZ.Doctora en Letras. Jefa del Departamento de
Metodología y Letras en la Escuela Preparatoria del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.
RUBEN SANDOVAL. En Francia
obtuvo el doctorado en Artes. Es dire&lt;'r
tor general de difusión cultural y extensión universitaria en la Universidad
de Baja California Sur.
JAVIER TREVrnO CASTRO. Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL . Publica periódicamente ensayos y artículos en la prensa regiomon tana. Jefe de difusión cultural
del Museo Biblioteca Pape (Monclova,
Coahuila).
GUILLERMO SCHMIDHUBER. Ver
Deslinde, número 10.11.

SIMONE DE BEAUVOIR (1908)
Ensayista y novelista francesa nacida
en París, propugnadora con Jean Paul
Sartre del existencialismo y autora de
importantes obras como Los mandarines, la novela documental sobre la vida literaria francesa más importante de
la postguerra, galardonada con el premio Goncourt, Memorias de una joven
formal, La plenitud de la vida yLa fuerza de las cosas, que constituyen su autobiografía; y ensayos como El segundo
sexo -denuncia del mito de la feminidad- , El marqués de Sade y El pensamiento político de la derecha.

SERGIO CORDERO (Guadalajara,
Jalisco, 1961). Integrante, de 1979 a
1982 del taller de literatura que dirigió Elías Nandino. Becario INBAFONAPAS de poesía durante 1982-83.
Sostiene la columna "Taller literario" en
el suplemento ''Aquí vamos" del periódico El poroenir. Actualmente estudia
la carrera de letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Libros: Jorge Cues/ll: viaje poético de la
f _.
inteligencia (ensayo, 1981), y Testimo-~ "')
nios del día (poesía, 1983).

HUGO PADILLA. Estudió la carrera de filosofía en la UNAM y se tituló
en nuestra universidad. Su tesis profe-

NANCY MOREJON. Nació en La
Habana, Cuba, en 1944. Licenciada en
Lengua y Literatura Francesas por la.

~,
1

�Universidad de La Habana. Crítica litctaria y. teatral. Traductora y redactora
de La gaceta, · de Cuba. Autora de los
libros ~e . poesí~: _Mutismos (1962),
A~or, ciudad atribuida (1964), Richard
tra¡o su flauta (1967), Parajes de una
época (1979), Poemas (selección y p~ólogo, de Efraín Huerta, UNA.tvl, 1980),
Eleg1a de las conver1nciones (inédito,
1981), Cuaderno de Granada (bilingüe, ·
New York City, 1984).

MARIA CRISTINA GARCIA. Nació
e?, Matamoros, Tamaulipas, 1945. Estudio Letras en Monterrey y en la ciudad
de ~é~ico. Pocas obras suyas han sido
publicadas. Radica actualmente en Cuernavaca.
ERNESTO RANGEL DOMENE. Nació en Monterrey, N.L., 1936. Estudios
de derecho en nuestra universidad, en el
I!ESM y en New York University; de
literatura francesa contemporánea en
París. Becario del Centro Mexicano de
Escritores (1965-1966). Notario público. Ha pub)icado más de diez libros de·
poesía.
ISABEL QUI RONEZ. Nació en 1943.
B~caria del INB".'-. (l 97~ 1980). Ha pubhcado ·-Ex tracc1ón de la piedra de la
loc_u:a (La máquina de escribir), El
cr~neo de _la primavera (UNAM), y Alguien maulla (F .C.E., México, 1985).
LETICIA HULSZ. Nacida en la ciudad de México, 1957. Estudió letras
francesas en la UNAM. Traduce para la
colección "Material de lectura" de la
UNAM y para el Fondo de Cultura Económica. En 1984 publicó Fragmentos
completos (Punto de Partida, UNAM) .
. FE~IX E. C~NVERSO. Argentino.
Licenciado en historia por la Universidad Nacional de Córdoba. Docente en
la Facultad de Filosofía y Humanidades

de la mis_ma , u~iversidad. Jnvestigador
del Consejo N-ac1onal dr Investigaciones
Científicas y Wcnicas, CONICET, de
A~gentina. Trabajos suyos han sido publicados por la Academia 1acional dr
la Historia en ese país: "Contribución al
éSU;Jdio del comercio entre Catamarca y
Córdoba_, 1815-1~1 "fl 973); "Aportr.s
al estudio de la mmena en éórdoba r.n
1~ déca&lt;l:1 de 1870" (1977); "El comrrc10 de Cordoba y las invasiones inglrsas"

(1979).

ENRIQUE CANALES. Pintor y escul!or nacido en Monterrey, Nuevo
Leon, rn 1936. Ingeniero mecánico administrador egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Suprriores de
Monterrey y candidato a Doctor en una
Universidad de Houston, Texas. Tomó
sus primeras lecciones de pintura en
1950, y ha expuesto en diversas galerías
del p_aís del extranjero (Bogotá, Colomb1a; San Antonio, USA). Actual~ente es colaborador gráfico dd periódico El porvenir.

r

�,~-f

LETRAS UANl

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376142">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376144">
              <text>1986</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376145">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376146">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376147">
              <text> Enero-Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376148">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376149">
              <text>Tetramestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376169">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376143">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1986, Vol. 5, No 12, Enero-Abril</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376150">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376151">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376152">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376153">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376154">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376155">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376156">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376157">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376158">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376159">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376160">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376161">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376162">
                <text>Anteo, Mario, 1955-, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376163">
                <text>01/01/1986</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376164">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376165">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376166">
                <text>2015552</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376167">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376168">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376170">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376171">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376172">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28388">
        <name>Alfonso Retes</name>
      </tag>
      <tag tagId="27706">
        <name>Dramaturgia</name>
      </tag>
      <tag tagId="13901">
        <name>Lenguaje</name>
      </tag>
      <tag tagId="20211">
        <name>Plagios</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28389">
        <name>Teatro universitario</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13623" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11690">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13623/DESLINDE._1986._Vol._5._No._13._Mayo-Agost._0002015553.ocr.pdf</src>
        <authentication>3d43a8d62548d36308bebdc4e5f220f0</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377165">
                    <text>�"
fONOO ~NlvU...JTNIIO

�INDICE GENERAL
Volúmenes I - IV, Números 1 - 12,

-----------

agosto de 1982 - abril de 1986.

ENSAYO

...· .

l. literatura/ Lingüística
Barahona, Rosaura: El guión cinematográfico y la literatura (5)
Bouché, Claude: La crítica literaria materialista en Francia. Tr. de Horacio Salazar Herrera (4)
Coseriu, Eugenio: La lingüística del texto como hermenéutica literaria (1)
Dagut, M. B.: ·Pueden traducirse las metáforas? (8)
Díaz Castillo, ~oberto: Lo esencial en el concepto de arte popular (6)
Jiménez de Báez, lvette: Una alternativa crítica para una sociología de la literatura (4)
Mijares, Silvia: Antonieta Rivas Mercado: mujer, artista, mecenas (2)
Monsiváis, Carlos: Del muralismo al ballet folclórico (3)
Pérez Gutiérrez, Leticia: Pervivencia del teatro español en escenarios mexicanos (12)
Pérez Martínez, Herón: En torno al pensamiento barthesiano (1)
-: La sociolingüística en busca de su identidad epistemológica (4)
- : La intraductihilidad textual como problema hermenéutico (8)
Perus, Francoise: Sociologismo y formalismo en la literatura (1)
Sada Villarreal, Marcelo: Actualidad de la metáfora (9)
Sandoval, Ruhén: Lenguaje y teatro universitario (12)
Schmidhuber, Guillenno: Teatro mexicano contemporáneo (10-11)
- : Dramaturgia; arte y riesgo (12)
Todorov, Tzvetan: La noción de literatura. Tr. de Herón Pérez Martínez (12)
Wills, Wolfram: La traductología. Tr. de Martha Bander y Herón Pérez Martínez (8)

2. Filosofía/ Ciencias sociales
Aranguren, José Luis: Todos son heterodoxias (6)
Claudín Fernando: Teoría de la revolución (6)
Contreras Ramos, Manuel: El complejo de Edipo en la teoría de Lacan (12)
Herrera, Leticia: Análisis de un mito ·cora· (8)
Hierro, Graciela: El Leviathán, Hobhes y la obligación moral (3)
Infante, José María: La tecnología en la metodología de las ciencias sociales (3)
- : Notas para el deslinde de las ciencias sociales (7)
Mendirichaga, José Roberto: La estética de Vasconcelos como aportación filosófica sin más (2)
Morales, Cesáreo: ¿Qué hay con la filosofía? (4)
Palacios Hernández, Benjamín: Por Gramsci (1)
Ramírez, Santiago: ·Ciencia o ideología? (2)
S~cristán, ~anuel: ¿6ué Marx se leerá en el siglo XXI? (6)
Sanchez Vazquez, Adolfo: Las ciencias sociales y la enseñanza de la filosofía (4)
- : Pensar bien para vivir mejor (8)
Savater, Femando: Las relaciones con los libertarios (6)
Sweezy, Paul M.: La revolución permanente (6)
Vargas Lozano, Gabriel: Ideología y ciencias sociales (1, 2)

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

�CREACION

CRITICA LITERARIA

l. Poesía

Corral, Delia M.: Alfonso Reyes, Luis Leal y la lealtad a la cultura (12)
Flores, Clara Eugenia: Partes de teatro (2)
.
Galván, Delia V.: Andamos huyendo Lola; madres e hijas perseguidas (10-11)
Hinojosa, Mario Anteo: Monsieur Valéry (12)
.
Mejía Sánchez, Ernesto: Tres textos sobre Neruda (6)
Meneses, Vidaluz: La literatura infantil en Nicaragua (9)
Villarreal, Minerva Margarita: Elena Garro y sus testimonios (3)

Andrade, Eugenio de: Dos poemas. Tr. de Margarito Cue1lar (10-11)
Boccanera, Jorge: Exilio (6)
Broch, Hermann: Para pensar en la fuga Tr. de Miguel Covarruhias (12)
Cantú de la Garza, J Ol'(e: Movilis anima (10-11)
Carlos, Antonino: Poemas (1)
Copani, María: Apuntes para un largometraje (2)
Cordero, Sergio: Re/visiori ~e la infancia (12)
Covarrubias, Miguel: Es cristal su monumento (4)
Cuadra, Pablo Antonio: El jocote (4)
Cuéllar, Margarito: Poema (5)
.
Darwish, Mahrnud: Orgullo y furia Tr. de Ahraham Nuncio (1)
Enzesberger, Hans Magnus: Karl Heinrich Marx. Tr. de Horacio Salazar Herrera (3)
García, María Cristina: Plagios (12)
García, Nelva Alicia: Poemas (10-11)
García Valdés: Alf1lCle: Poemas (4)
Garza Mercado, Ario: Erefacio (4)
González, Jnan Francisco: Tres poemas mínimos (10-11)
Huerta, Andrés: Dos poemas (9)
Joyce, James: El santo oficio. Tr. de Horacio Salazar Herrera (2)
Langagne, Eduardo: Poemas (1)
Lugo, José María; Poemas (7)
Maluy Mijares, Lucía: Poemas (6)
Mandujano Guzmán, Jorge: Para peinar a una mujer blanca (3)
Martínez Sáenz, Ramón: Poema (4)
Meléndez, Guillermo: Estirpe de Leda (1)
Morejón, Nancy: Poemas (12)
Novaceanu, Darío: Mucho más tarde (7)
Noyola, Samuel: Seiiora del fuego (7)
Ortega, Arturo: Dos poemas (2)
Pérez Martínez, Herón: Siluetas (5)
fisanty, J ulieta: Poemas (7)
Rangel Domene, Ernesto: Si no hay amor (12)
Reyes Martínez, Alfonso: Poemas (7)
Roble, María del: Entre mis manos (9)
.
Ruiz, José Jaime: De la lógica como absurda fonna de en la mente limhar el moho (9)
Salazar, Humberto: Poemas (3)
Salazar Ortiz, Horacio: Canción tardía para Marilyn Monroe (8)
Sexton, Anne: Remando. Tr. de Humherto Salazar (5)
Stoyanov, Rumen: Imitación de León Felipe. Tr. de ~duardo Lang~e (8)
Supervielle, Jules: Sed buenos con el poeta. Tr. de Miguel Covarruh1as (1~11)
Villalobos, Jorge: Evidencia (8)
Villarreal, José Javier: Poemas (3)
Yáftez, Ricardo: Cabeza romana (5)
Zambrano, Eduardo: Desde la piedra (6)
Zamora, Daisy: Para mi abuelo Vicente (9)
2. Prosa poética

Basabe, Heidi: Sobre educación sexual y otras enseiianzas (10-ll)
Collado, Gloria: Textos de amantes (7)
Villarreal, Minerva Margarita: Poemas (5)
3. Narración

Hinojosa, Mario Anteo: Esa cosa peligrosa que es la prisa (10-11)
Hülsz, Leticia: Obsesión azul cristal (12)
León, Jesús de: Dos cuentos (5)
Quiftónez, Isabel: Agujero (12)

CRONICA / ENTREVISTA/ REPORTAJE

•

Arredondo, Carlos: Límites y contingencias: entrevista a Tomás Segovia (7)
Cerutti, Mario: Josep Fontana; conocimiento histórico y proyecto social (5)
Flores, Clara Eugenia: Diario mínimo del festival cervantino (1)
Mendirichaga, José Roberto: Entrevista a Eduardo Nícol (6)
Pedneault, Hélene; Marie Sabourin: JQuién teme a Simone de Beauvoir? Tr. de Libertad González Hernández (12)
Salazar, Humberto: Nace organizacion de escritores (4)
Treviño Castro, Javier: El drama de la provincia; hojas de diario (12)

.,
DIBUJO/ FOTOGRAFIA/ ILUSTRACION
Canales, Enrique: Viñetas (12)
Estrada Bellman, Erick: Fotografías (1 y 5)
Jiménez, Aristeo: Fotografías (9)
López, Armando: Viñetas, de la serie Fobos (7)
·Machuca, Mauro: Ilustraciones (3)
Pinoncelly, Salvador: Viñetas (4)
Rodríguez, Eduardo: Fotografías (2)
Salazar Herrera, Horacio: Viñetas (6)
Sánchez, Femando F.: Viiietas (10-11) ·
Uviiia, Raymundo: Viiietas (8)

ECONOMIA / POLITICA / EDUCACION
Arreola, Federico; Enriqueta Medina: De Ricardo a Sraffa (4)
Cerutti, Mario: Las relaciones tecnología y sociedad; una visión histórica (3)
- : Frontera norte y mercado nacional a fines del siglo XIX (7)
Follari, Roberto A.: La crisis y la universidad latinoamericana (5)
García, Ricardo; Chad Richardson: Los niños extranjeros como chivos expiatorios (7)
González Casanova, Pablo: No-intervención, autodeterminación y democracia en América Latina (9)
Guerra Borges, Alfredo: Variaciones sobre un tema de Kissinger (10-11)
Infante, José María: Calidad de vida (2)
Laclau, Ernesto: Teoría marxista de la política (5)
Mussacchio, Humberto: Vigencia de Vasconcelos (2)
-Ortega Saavedra, Daniel: Mensaje durante la toma de posesión presidencial (9)
Palacios Hernández, Benjamín: La nacionalización efimera (3)
Paoli, Francisco J.: La UAM Xochimilco y su modelo alternativo (5)
Piñeyro López, Alfredo: Diagnóstico de la universiiÍad latinoamericana (5)
Pozas, María de los Angeles: El lenguaje y algunas teorías del desarrollo en América Latina (10-11)
Richardson, Chad: Los refugiados centroamericanos en los Estados Unidos (7)
Rojas Sandoval, Javier: Estado y sociedad en Nuevo León (10-11)
Sánchez, Juan Angel: Modelos alternativos al de la universidad latinoamericana (5)
Vilas, Carlos M.: Insurgencia popular y revolución social en Nicaragua (9)
Villarreal, Minerva Margarita: La reproducción social en el capitalismo (2)
-: Montemorelos, las mujeres y las agroindustrias (10-11)

�SECCIONES FUAS (*)

l. Rescoldo ,•
Guerra Castro, Felipe: Delirio (10-11)
.
Padilla, H o: La antimetafísica de Alberto Caeiro (12)
.
Zertuche,'.'ranciaco M.:.EI p~iento materialista en la enseftanza de la literatura (9)

I DICE GE ERAL
Volúmenes V-VI, úmeros 13-18

Mayo de 1986-&lt;iiciembre de 1987

E SAYO

2. Sefuu / Re1efuu / Contrtuefuu
J. Literatura / Lingüística

Arellano, Eduardo: La narrativa en Káthar,i, y Apolodionil (6)
BeDinghaueen, Hennann: Ser mero mero o no ser (6)
Brinckmann, Lutz: Charlas en pasado (3)
Contreru, Gabriel: Leer, diversificar (7)
..
Estrada Bellman, Erick: Guillermo Macl~ fotógr~~ de la versatilidad (3)
Franco Sáenz Héctor: La educación supenor en Mexico (5)
Gana, Luis L~uro: La izquierda partidaria en México (1)
-: Toma y defensa de la palabra (3)
Gonzále-i Hemández, Libertad: Fruta verde _Y sus ~to~ ¿verdes.1 (2)
Herrera, Leticia: Vírgenes consagradas y muJeres solitarias (2)
Hinojosa, Mario Anteo: Hall y su Breve_ hi,toria (10.11)
Mendirichaga, Joeé Roberto: El fo~ahsmo ruso (4)
Mijares, Silvia: El juego y la filosof1a (12)
O'Ward Aída: El saber y el poder (5)
Pérez Martínez, Herón: Sobre El concepto de universidad (5)
- : Religión, política y de~agogia (!~
,.
.
- : Del rito a la maqumac1on; la act1V1dad po!1tica del Vaticano (8)
Salazar Humberto: La poesía en Monterrey; los libros de 1981 (1)
-: El comuniamo en la encrucijada (6)
- : Voto por la presencia (7)
Salazar Herrera, Horacio: Hacer olas (2)
Sául Reyes, Genaro: Precisamente erótica, femeninamente intensa (10.11)
Villarreal, Minerva Margarita: Círculo del suefto (9)
-: Escrito en el tiempo (12)
Waldmann, Gilda: El amante (10-11)

3. Región
Cerutt~ Mario: Burguesía regional, merc~dos y capi~i~mo (1)
. ( )
Converso, Félix E.: Guerra contra el indio y gastos militares en Argentma 1 2
G bo Leticia· La huelga textil de 1918 en Puebla (4)
y
, ( )
Gam, a,QuintaniÚa, Alejandra; Raúl Murguía: El ejidatario henequenero, la tie~a y sus d~ei\os en. uca(ta)n 7
. Esperanza Uribe de Alanís·· Nuevas
en elE trabaJO
Maalrcd1a
onado, Horacio;
. estrategias
d
afta (5)educativo con niños 2
Martín, José Luis: La CNT: Guerra, cris~s y organizaciones . e m~ ~n sp
Miller, Hubert J.: La historia oral como mstrumento de la hJSt?na chic~ (6)
Pedrero Nieto, Gloria: San Cristóbal y Tuxtla, capitales de Ch!ªP:18 en el s~lo XIX (l~l 1)
p· G"el, Altagracia: El surgimiento de la sección 147 del Smd1cato Nacional de Mmeros (9)
oz=. Alejandro: La supervivencia de una éli,te p~rfirista (~}
.
Vic~ria, Nidia: Yucatán 1865-1910; c~lonizacionlao 1:portac10~ de ~raba/:r:: ~!grupos marginados urbanos (8).
Zúftiga, Víctor: La disociación: las relaciones entre e tura esco ar Y a cu

s:~ez

•
--ción "Abanico" aparecen cluificados según su tema.
(*) Los materiales
correspond'aentes a la .,.,..,

•

Barahona, Rosaura: La formación de críticos de teatro en Monterrey (14)
Braña, Irma: Elena Garro (18)

Genet, Jean: "Los comediantes de veinte años no deberían ser canónigos" (Carta a Roger Blin). Tr. de Miguel
Covarruhias (13)
González Dueñas, Daniel: El sueño demorado. Las imposibilidades apremiantes del cine mexicano (13)
Lugo, José María: Borges y el espejo (16)
Pavel, Thomas G.: arrativas literarias. Tr. de Aída OWard (15)
Pérez Martínez, Herón: Los refranes exclamativos (17)
Rangel Guerra, Alfonso: García Lorca, cincuenta años después (16)
San Jerónimo: A Pamaquio sobre la mejor manera de traducir. Tr. de Herón Pérez Martínez (15)
Sánchez Vázquez, Adolfo: García Lorca en su España (16)

2. Filosofía / Ciencias Sociales

Contreras Ramos, Manuel: El sentido de la apalabración de las acciones (15)
González, Rolando: J. Lacan : nombre propio de la frontera entre el saber y la verdad (15)
Gutiérrez Gómez, Alfredo: Sociología informal: una experiencia inédita (13)
Infante, José María: El estructuralismo en Lévi-Strauss (13)
Mendirichaga, José Roberto: Vigencia de la ontología tomista (15)
Norten, Enrique: Por una nueva urbanidad (14)
Pérez Lubrina, María Inés: A propósito de un texto de Marguerite Duras (15)
Rangel Hinojosa, Elena: Un sombrero de hombre (comentario de la novela El amante de M. Duras) (15)
Vellinga, Menno: Amor latino: ejemplos de la cultura popular. Tr. de Estela Cerutti (17)
CREACIO

l. Poes(a
Alardín, Carmen: uestros dientes (13)
Arias, Oiga: Fantasía para flauta (15)
Benn, Gottfried: Altitud 317. In memoriam. Tr. de Miguel Covarrubias (14)
Brecht, Bertolt: La voz del enemigo. Tr. de Miguel Covarrubias (17)
Bukowski, Charles: Los mellizos. Tr. de Roberto Castillo (17)
Collado, Gloria: Cuarto de hotel (16)
Coronado, Efigio: Dos poemas (16)
Chávez Rodríguez, Jorge Roberto: Siempre hay un tiempo para todo (14)
Escalante, Evodio: En la ciudad estercolada (15)
Herrera, Leticia: Tres poemas (14)
Laforgue, Jules: Risa amarga. Tr. de Miguel Covarrubias (18)
Lasker-Schüler, Else: Sobre guiiarros rr plandecientes. Tr. de Miguel Covarrubias (16)
Leal, Gerardo Guadalupe: Titirimundi (Selección) (13)

�León, Armando de: Dos poemas (14)
Luna Carlos, Hilario: Poemas (16)
Morales, Dionicio: El caracol (17)
Puertas, Gerardo: Poemas (15)
Rodríguez Arredondo, Osear: Líneas dispersas (13)
Roselli, Amelia: Nieve. Tr. de Abraham Nuncio (13)
Salazar Ortiz, Horació: Dos poemas (16)
Trakl, Georg: Sombrías frentes de guerreros. Tr. de Miguel Covarrubias (15)
Villarreal, José Javier y Minerva Margarita Villarreal: Desde la vieja casa (Selección) (13)

2. Prosa poética

Basahe, Heidi: Carmen Alardín (13)

CRONICA / ENTREVISTA / REPORTAJE

Alardín, Carmen: La realidad concreta son muchas realidades. Entrevista con Elena ·Garro (18)
Cuéllar, Margarito: "El teatro es una puesta en escena de la imaginación" : Emilio Carballido (16)
Muncy, Michele: Encuentro con Elena Garro (14)

DIBUJO / FOTOGRAFIA / ILUSTRACION

•

Cantú, Gerardo: Viñetas (17)
Flores, Arturo: Viñetas'(l5)
Florez, Pablo: Viñetas (18)
Guajardo, Julián Hugo: Fotografías (14)
Sebastián Xavier: Viñetas (13)
Tejeda, Jaime: Viñetas (16)

3. Narración

Basabe, Heidi: Una pequeña ceremonia familiar (14)
Carlos, Antonino: Amor frustrado (Fragmento) (13)
Cervantes;Francisco:Como te prometí (15)
Chávez, Fidel: El regreso (17)
González, Dulce María: En la sierra mazateca (13)
Radíchkov, Yordan: Dos relatos. Tr. de Graciela Aguilar Salazar (16)

4. Teatro

Garro, Elena: Los pilares de doña Blanca (14)

ECONOMIA / POLITICA / EDUCACION

Bianchi, Susana y Norma Sanchís: Las madres de Plaza de Mayo : la ~olitización de lo doméstico (17)
González, José María: ¿Crisis de la democracia representativa? (17)
Guevara Niebla, Gilberto: Crisis, educación y democracia (16)
Hernández Gálvez, Cástulo: El pensamiento educativo de Antonio Gramsci (16)
Leal Lozano, Libertad: La maestría en enseñanza superior: una alternativa de desarrollo académico y personal
(13)
Mendirichaga, José Roberto: Quehacer académico y político del universitario (13)
Nuncio, Abraham: Cultura política y cotidianeidad social en Monterrey (16)
Orozco, José Luis: La formación del estado corporativo en los Estados Unidos (17)

CRITICA LITERARIA
SECCIONES FUAS

Alardín, Carmen: El amor como alucinación en Los pilares de doña Blanca (14)
- :La pasión intransferible en El Encanto, tendajón mixto (18)
Braña, Irma: Elena Garro y su teatro de evasión y magia (18)
Covarruhias, Miguel: El ultraísta Pedro Garfias (17)
- : Ser bailarina o general (18)
González, Libertad: Felipe Angeles, uno más (18)
González González; María Esther: La dama boba, una mujer activa (18)
Gutiérrez, Rosa María : Transtextualidad en Los pilares de doñq, Blanca (18)
Lindstrom, Naomi: Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Una retórica dulce contra la injusticia amarga (13)
Martínez, María Guadalupe: El tema del honor y la virginidad en La casa de Bernarda Alba (16)
Marx, Joan F.: La mitología azteca y el surrealismo francés en Elena Garro. Dos cuentos de Andamos huyendo
Lola (18)
Mijares, Silvia: Este es el mundo al revés/ ¿Quieres que Elena Garro / te lo cuente otra vez? (18)
Mudrovcic, María Eugenia: La señora en su balcón y los mundos incompatibles (18)
Villarreal, José Javier: El público, el atentado a la máscara: "un poema para silbarlo" (16)
Villarreal, Minerva Margarita: Lo increíble es verdadero (18)
- :Los personajes femeninos de Elena Garro. Una aproximación a partir de Los recuerdos del poroenir (14)

l . Rescoldo

Brion, Marcel: Alfonso Reyes narrador, ensayista y poeta. Tr. de Miguel Covarrubias (16)
Cantú, Arturo: Octavio Paz: una malinterpretación de Tlatelolco (13)
Colina, José de la: Poesía: moneda para comprar nada (17)
Hauck, Dietrich: La educación pública entre los aztecas (14)
Rangel Frías, Raúl: Horas de Monterrey (15)
Spitzer, Leo: El conceptismo interior de Pedro Salinas (18)

2. Abanico*

Dedicado al Premio literario "Profesor Simón Salazar Mora " (13)
Dedicado a Elena Garro (14)
Dedicado a Jacques Lacan (El significante en psicoanálisis) (15)
Dedicado a Federico García Lorca (16)

*Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.

�Dedicado a la Cultura popular y politización (17)
Dedicado al Teatro de Elena Garro (18)

3. Señas / Reseñas / Contraseñas

Anteo, Mario: Su enciclopedismo espeluznante y la frialdad de una lengua muy bien articulada. Encuesta Borges
(Para escritores·regiomontanos) (13)
Arredondo, Carlos: U!!a toma de conciencia sobre la literatura como un acto de escritura. Encuesta Borges (Para
escritores regiomontanos) (13)
Becerra ViUegas, Jesús: El cierre de Fundidora Monterrey (15)
Braña, lrma: Algo más sobre la conversión de Sor Juana (17)
Contreras, Gabriel: os descubrió nuevos modos de la libertad. Encuesta Borges II (Para escritores
regiomontanos) (14)
Cordero, Sergio: La serena coherencia con que tramó las más seductoras fantasías. Encuesta Borges II (Para
escritores regiomontanos) (14)
Covarrubias, Miguel: Mesías literario. Encuesta Borges (Para escritores regiomontanos) (13)
Chávez, Fidel: ¿Qué onda con la palabra onda? (14)
Elizondo Elizondo, Ricardo: Giraba la cabeza como pájaro. Encuesta Borges (Para escritores regiomontanos)
(13)
Herrera, Leticia: Una combinación original de solemnidad y fina ironía. Encuesta Borges (Para escritores
regiomontanos) (13)

Huerta, Andrés: Como si nosotros fuéramos los ciegos y él nuestro lazarillo. Encuesta Borges·(Para escritores
regiomontanos) (13)
Mendirichaga, José Roberto: El estudi.o de la religión y su significado (l~)
-: Su obra definitivamente se inscribe en lo perenne . .. Encuesta Borges (Para escritores regiomontanos)
(14)
Pérez Martínez, Herón: Los Fastos de Ovidio por Quiñones Melgoza (14)
Rodríguez Arredondo, Osear: Rompía las funestas redes del subdesarrollo cultural. Encuesta Borges (Para
escritores regiomontanos) (13)
Salazar, Humberto: Homero en Cuernavaca, Reyes en la memoria (18)
- : Tres rounds con Jorge Luis Borges. Encuesta Borges II (Para escritores regiomontanos) (14)
Salazar Herrera, Horacio: Sólo poco a poco empiezo a encontrar todo el quilataje que hay detrás de algunas
líneas... Encuesta Borges II (Para escritores regiomontanos) (14)
Salazar Ortiz, Horacio: Un homenaje incondicional a la inteligencia... Encuesta Borges (Para escritores
regiomontanos) (13)
Villarreal, José Javier: Antología de la poesía mexicana de los cincuenta I (15)
- : Antología de la poesía mexicana de los cincuenta II (16)

4. R egión
Flores, Osear: La política fiscal obregonista en uevo León. Las reformas radicales de Juan M. García.
1920-1923 (18)
Florescano Mayet, Sergio: El agua y la industrialización de Xalapa y su región durante el siglo XIX. Usos,
destinos y conflictos (15)
Gómez Serrano, Jesús: Los trabajadores agrícolas en la región de Aguascalientes durante el siglo XIX (16)
Ramírez Rancafío, Mario: Haciendas y hacendados en Tlaxcala durante el porfiriato (14)
Rangel Guerra, Alfonso y Hugo Padilla: Dos revistas de Monterrey (17)
Reséndiz Balderas, José: La política dr Vidaurri y la expulsión de las tribus nómadas en el nor~ste de México
(13)

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 13 / VOLUMEN V / MAYO-AGOSTO DE 1986
CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini Ratto
Lic. María Alicia Escamilla Martínez
Lic. Miguel Angel González Quiroga
Lic. María de los Angeles Pozas
Dra. Alma Silvia Rodríguez
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
REDACCION
Humberto Salazar, Mario Anteo Hinojosa
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras UANL
Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, México.
Publicación cuatrimestral impresa
en los Talleres de Impresora Gralex, S. A.

�5 8 AMOR FRUSTRADO (FRAGMENTO)

SUMARIO

Antonino Carlos

LA MAESTRIA EN ENSE~ANZA SUPERIOR: UNA ALTERNATIVA
DE DESARROLLO ACADEMICO Y PERSONAL
Libertad Leal Lozano

61
i

4 NIEVE

Amelia Roselli

5
9

63

QUEHACER ACADEMICO Y POLITICO DEL UNIVERSITARIO
José Roberto Mendirichaga

EL ESTRUCTURALISMO EN LEVI-STRAUSS
José María Infante

18 LINEAS DISPERSAS

Osear Rodríguez Arredondo

20 SOCIOLOGIA INFORMAL: UNA EXPERIENCIA INEDITA

"E~CUESTA BORGES" (PARA ESCRITORES REGIOMONTANOS)
Ma~~ Anteo, Carlos Arredondo, Miguel Covarrubias, Ricardo Elizondo,
Letic1a. Herrera,
Andrés Huerta, Osear Rodríguez Arredondo,
al
Horac10 S azar Ortiz.

70 EN LA SIERRA MAZATECA
•

Dulce María González

LA POLITICA DE VIDAURRI Y LA EXPULSION DE LAS TRIBUS NOMADAS
.
José Reséndiz Balderas
·

73 EN EL NORESTE DE MEXICO
-

Alfredo Gutiérrez Gómez
En este número ilustraciones de Sebutián Xavier

23

EL SUEÑO DEMORADO; LAS IMPOSIBILIDADES APREMIANTES
DEL CINE MEXICANO
.
Daniel González Dueñas

.SAB DE GERTRUDIS GOMEZ DE AVELLANEDA

RETORICA DULCE CONTRA LA INJUSTICIA AMARGA
28 UNA
Naomi Lindstrom

37 OCTAVIO PAZ: UNA MALINTERPRETACION DE TLATELOLCO
Arturo Cantú

42 CARMEN ALARDIN
Heidi Basabe

43

NUESTROS DIENTES
Carmen Alardin

"LOS COMEDIANTES DE VEINTE AÑOS NO DEBERIAN SER CANONIGOS"

4 4 (CARTA A ROGER BLIN)
Jean Genet

47
53

DESDE LA VIEJA CASA (SELECCION)
José Javier Villarreal y Minerva Margarita Villarreal

TITIRIMUNDI (SELECCION)
Gerardo Guadalupe Leal

�NIEVE

QUEHACER ACADEMICO YPOLITICO
DEL UNIVERSITARIO

Amelia Roselli

José Roberto Mendirichaga

Semejan miníisculos insectos celebrantes
un enjambre de motores resonantes, una
pena escindida en fatigosas atenciones
y una asamblea de bravatas.
Afuera nieva, y todo esto pareciera
una crisis juvenil de llanto, si
no fuese porque las lágrimas son tan secas
como la nieve.
Un experto en cuestiones meteorológicas
diría que se trata de un enamoramiento
pero yo que soy un experto en estas
cosas diré que se trata -tal vez- de una
emboscada.
1

1

Versión de Abraham Nuncio

Percibimos este momento como uno de
los más graves y peligrosos, para la vida
de los centros de estudios .superiores,
porque es demasiado poco lo que acontece en su seno; porque su tremenda potencialidad de entidades gestoras del
cambio social se ha mediatizado por un
sinnúmero di: fuerzas, que van desde la
propia autoridad civil y su partido oficial, hasta los tradicionales grupos de
pr~ón de la sociedad mexicana y otras
entidades que tienen intereses internacionales y subvención del exterior; y
porque su nivel académico se ha deteriorado seriamente, pasando de una
universidad crítica a una universidad
egoísta, mimética, pasiva y carente de
preocupación social.
No podía ser de otra manera, desde
el momento en que se optó por la cantidad en lugar de la calidad; desde que se
populizó al extremo de suprimir los exámenes de admisión en casi todas las fa.
cultades; y desde que prácticamente dejó de existir para el estudiante la posibilidad de quedar suspenso y tener que
optar por otros caminos del ejercicio
humano.
Estos son los resultados de esa poütica ext:esivamente tolerante y laxa, de
esa permisión que dio al traste con una
sana competencia académica, tanto en el
estudiante como en el maestro universitario. Un sistema de evaluación de esta
naturaleza, lo que genera es un desestímulo para el ruen estudiante y ejerce
sobre el maestro calificante una presión
sicológica de que ño debe -ni puedeejercer su capacidad de evaluación, la
que queda reducida, en tal caso, a una
potencia sin sentido que, a la postre, se
vuelve frustrante.
Como luminoso y digno de evocación, recordemos la definición estudiantil - ideológica, de política universitaria
Y de convicción individual y colectiva,

que muchas veces se encendió al extremo de volverse violencia ñsica, injistificahle para nuestra forma ae pensamiento pero entendible en una época
de efeivescencia apasionada-; una definición que nos hacía tratar de vivir en
la mayor fidelidad a las ideas que nos
movían y ser congruentes en esta línea,
sin asomo de utilitarismos.
¿Volverá este espíritu a la universidad mexicana? Tenemos que creer afirmativamente. Será un proceso doloroso, pero habrá de lograrse. Y gran parte
de ello dependerá de lo que suceda en
el ámbito de lo poütico y de lo econórruco. Si sigue el mismo sistema, nada
cambiará. Pero si son auténticos los
crujidos que amenazan el derrumbe,
entonces habremos de tener muy pronto nuevas estructuras sociales, IJUe habrán de influir y, en parte, saldran de la
misma universidad.
Univeriidad y ámmto univenitario

Nunca estará de más recordar cuál es la
misión de la· universidad, donde quiera
que ésta se encuentre situada y trabaje,
porque ello nos permitirá .esclarecer
muchos de los sofismas y de los vicios
que se han filtrado al seno mismo de la
comunidad universitaria, desvirtuando
su función y meta.
De acuerdo al perenne método escolástico, pudiéramos señalar lo que no es
la universidad: no es el estado ni la autoridad civil, no es el _brazo largo de un
partido político, no es la extensión de
una iglesia ni de una organización religiosa, no es la S'Ucursal de una o varias
sociedades mercantiles, no es un agente
del ejército, no es una entidad colaboracionista con sociedades secretas y
organismos de acción internacional...

•

Es sencillamente, tomando a Basave
en su obra Ser y quehacer de la univer.

sidad, " .. .la corporación de estudiantes
y profesores (nosotros agregaríamos
también de trabajadores, de acuerdo aun
a la misma concepción y tradición cristiana) que por la investigación y la docencia se ordena a la contemplación de
la verdad, a la unidad orgánica del conocimiento, al cumplimiento de- las vocaciones personales y a la preparación de
profesionales necesa~os para la realización del bien común ".1

O, bien, siguiendo a Pedro Henríquez
Ureña, es " .. .una institución destinada
a cumplir fines de alta cultura y de cultura tecnica ". Alta cultura que, para el
maestro dominicano, comienza una vez
que se han captado las nociones fundamentales y de aplicación práctica. 2
Ahora bien, hay que aclarar que la
actividad académica no se da, única y
exclusivamente, dentro del recinto o
campus universitario. Más aún: la labor
de extensión universitaria es connatuf.ll
a esta investigación y a esta búsqueda de
la unidad orgánica del conocimiento y
de la sensibilidad artística.
Es un imperativo social y es, a la vez,
la mejor forma de integrar teoría y praxis; de aplicar esos elevados conceptos
universales en la particularidad de la
problemática cotidiana, de manera que
puedan constatarse esas leyes y esos
principios generales que la ciencia aporta.

·

Por tanto, no es fácil separar actividad académica y extra-academica; ni siquiera recomendable, cuando esta actividad extraescolar se atiene a los cánones de la investigación aplicada y se
mantiene dentro del prpceso de enseñanza-aprendizaje. Cuando a cambio de ello
hay de por medio remuneración económica u otro tipo de intereses materiales
y tangibles, deja de existir este academismo, donde lo que los alumnos reali-

�zan está dentro de su etapa formativa y
donde los maestros van aclarando y rectificando dudas o desviaciones de esta
"alta cultura" y. de esta "cultura técnica".

Lo académico como esencia de la es•
tudianteidad
Orteguianamente, podemos hablar de
"estudianteidad". Diríamos que es un
neologismo que puede aplicarse a nuestra cuestión.
Debemos partir del supuesto que el
estudiante se encuentra en una etapa
fonnativa , de búsqueda, de cotejo de
normas y realidades, de actitud acuciosa y, en cierta forma, escéptica o de duda cartesiana.
Si normalmente no se conduce así,
quiere decir que no está viviendo de
acuerdo a su edad. Si no hay idealismo
utópico en esta etapa de la vida, quiere
decir que el materialismo sórdido lo invadió todo y se trata de alguien que se
encuentra ya inmerso en un establishment social excesivamente limitante de
la personalidad libre del joven.
Cuando el alumno es incorporado en
el cotejo y revisión de planes de estudios, hace eso: cotejar, revisar; pero el
diseño corresponde primariamente a los
maestros, que se supone manejan un
corpus doctrinal estructurado, científico, a fin de que puedan planear, modificar y sugerir los programas de carreras,
materias y acentuaciones que habrán de
seivir para la formación de futuros profesionales, técnicos, docentes e investigadores.
Nada suple al estudio y ~ la investigación. La asamblea estudiantil, la reunión coloquial, los viajes de estudio.. .
P todos son medios complementarios; pe-

ro los esencial.es y primarios son el estudio individual y de grupo, la investigación, la interrelación de los temas y materias que se abordan. Una escuela o fa.
cultad no puede concebirse sin una buena biblioteca para la consulta de textos
básicos y de referencia, lo mismo que
sin espacios adecuados para publicar el
resultado de esas investigaciones.
Si no viviéramos dentro de la estrechez propia de un país en vía de desarrollo, nuestro porcentaje de estudiantes
de licenciatura y maestría dedicados a
tiempo completo sería superior; pero tenemos que confonnarnos con personas
que fundamentalmente trabajan para sobrevivir y secundariamente estudian, la
mayor parte de las veces para poder escalar social y económicamente, y no
tanto de acuerdo a una radical vocación,
lo cual tampoco implica juicio moral alguno sobre tal actitud-acción, ent~ndihle sobre todo en una concepción materialista y pragmática, que parece estar
por encima de "ismos" y sistemas económico-políticos.
La política como ciencia y como praxis

Aristóteles establece tres aspectos de la
política: l. es la ciencia que describe la
forma de un estado ideal ; 2. la ciencia
que determina la forma del mejor estado
posible, en relación con determinadas
circunstancias; y 3. la ciencia que establece el arte de gobierno o "la que
considera el modo en que ha surgido el
gobierno y el modo en que, una vez surgido, puede ser conservado el mayor
tiempo posible".
Por su parte, Roger Vekemans-para
tratar de demostrar el porqué la iglesia,
a través de su jerarquía, }'JUede y debe
intervenir legítimamente en la política
propiamente tal, de la misma forma co-

mo lo hace en las llamadas "cuestiones
mixtas"-.distingue entre Doctrina, ideología y política, que es justamente el
título de este fascículo.3
Allí, Vekemans apunta que toda actividad humana se desarrolla, necesariamente, en dos planos distintos: a. el teórico, que es el plano del saber, el plano
abstracto, despojado de las más inmediatas determinaciones del tiempo y del e&amp;
pacio; y b. el práctico o de la acción,
donde esta actividad humana es determinada por el "aquí y ahora", por las
exigencias inmediatas del tiempo y del
espacio.
Vekemans incluye en la doctrina, las
disciplinas que constituyen el plano teórico o abstracto, a saber: la ciencia, la
tecnología y la ética o moral. La doctrina, pues, es un cuerpo sistemático de enseñanza.
Por ideología, Vekcmans entiende
"la disciplina encargada de dar los criterios fundamentales en escalas de prioridad, que permitan una opción racional frente a fines múltiples y alternativos". Así, esta disciplina permite conciliar una escala de importancia fundamentalmente doctrinaria y ética, con
una escala de urgencia, a manera de no
herir ni las normas doctrinarias, ni las
exigencias que imponen el tiempo y el
espacio.
En la doctrina, las variables de la evolución ·objetiva eran la ciencia y la tecnología; ~n la ideología, los factores de
variabilidad, de evolución, van a ser las
escalas de eficiencia, urgencia y posibilidad, subordinadas naturalmente al criterio de licitud.
Así, la política va a mantener una
causalidad recíproca con la ideología y
va a ser la disciplina que "entrega al
hombre los criterios, fundados en va·

rias escalas de prioridad, que _le permitan ·optar de manera racional frente a
medios múltiples y alternativos".
Todo esto es la política como ciencia y como acción, como p·raxis. Una y
otra están íntimamente vinculadas. Todavía más: Fodemos decir que todos los
hombres, en un sentido o en otro, hacemos política con nuestra omisión o
nuestra acción.
Y en un sentido así, toda actividad
que vaya encaminada al cambio o progreso de las estructuras temporales, tie-.
ne una connotación política, entendida ésta_como transformación de la polis,
de la realidad temporal.
·•
Los cambio.s sociales se ejercen cuando el pueblo, la mayoría, determina que
así sea. Doctrina e ideología señalan el
fin mediato e inmediato de la acción,
pero es esta última la que finalmente determina la forma específica . en que el
cambio habrá de realizarse.
Al respecto, Arnold Hauser apunta
que "...una influencia histórica externa no es nunca la razón última de un
cambio espiritual, pues una influencia
de esta clase sólo se vuelve activa cuando ex~ten ya las premisas para su admisión", lo que de inmediato nos hace reflexionar en lo que sucedió con e.l Movimiento Estudiantil de 1968. Es cierto
qu~ la revolución fue reprimida, pero
mas lo es que el pueblo de México no
quería en ese momento (y no quería
porque no tenía concjencia plena de su
opresión y de su servidumbre) un cambio fundamental en las estructuras económicas y sociopolíticas· del país.
En nuestros planteamientos, debemos
referimos forzosamente a México nues~ro ámbito de acción. En él, la p~lítica
imperante es algo que está afectando a
la primera de las escalas manejadas: la

de licitud. La centralización y el presidencialismo atentan contra una sana democracia. La· corrupción lo ha invadido
todo, al grado de que el pueblo tiene
un escepticismo radical, circu~stancia
donde facilmente abona todo genero de
inconfonnidades y donde, a nuestro
modesto parecer, podría darse un estallido social que nuevamente sería reprimido, porque por mucho que existan
las razones para ese cambio social, en
el pueblo mayoritario no parece existir
la conciencia dé ·la urgencia del cambio;
es decir; se elige nuevamente una praxis
social que, como dice Sánchez Vázquez,
no necesariamente ha de ser violenta,
porque "en un mundo verdaderamente
humano, donde los hombres se unan
libre y cons~ientemente,, la violencia
tiene que ser excluida":&gt;, pero donde
· también resulta difícil entender cómo
y cuándo va a operar·se este cambio, si
no es por la vía revolucionaria.

Ambito de la acción política del universitario

De la misma manera como no pueden
desgajarse en el hombre cuerpo Y. alma, materia y espíritu, no debe hacerse una separación tajante entre el hombre-estudiante y el hombre-político.
Lo que el estudiante profese,• defienda en el terreno de la transformación
social de su comunidad - dentro de un
partido político .o de una asociación
cívica-, lo tiene como realidad propia
y pertenece a su yo más íntimo. No
puede despojarse de esta doctrina y
de esta ideología, aun a sabiendas de
que estas convicciones puedan acarrearle con docentes o autoridades universitarias ciertas fricciones o choques, ·
que muchas veces, por desgracia, repercuten en la forma de ser evaluado
académicamente.
En muchas ocasiones, la pasión,

partidista se filtra en la universidad e
inficiona la esencia misma del proceso
enseñanza-aprendizaje. No debiera existir esta situación, porque la universidad
.debe acoger en su seno a todas las corrientes del pensamiento que no nieguen
esencialmente la libertad y la dignidad
humanas, pero sabemos que en la realidad no ocurre tal cosa y que la disidencia se castiga de muy diversas formas.
.E_l estudiante universitario -y mayormente el catedrático-, en su actuación política universitaria debe reflejar
aquellos valores que postula para la socidad civil como los más adecuados para lograr una convivencia más justa y
más humana. Estos valores de rectitud,
lealtad, congruencia_, democracia, respeto..., los ha de trasladar a las relaci0nes de los distintos factores que integran la comunidad universitaria.
Si hay . claridad. en estos principios,
todo resultará más fácil. Por tanto, las
luchas que su doctrina, su ideología y
su partido libran en el terreno social ·de
la comunidad regional, nacional o internacional, los puede y debe adaptar a
la realidad universitaria; p·ero también
debe cuidarse de no utilizar, manipular decisiones estrictamente académicas,
escolares,· con las decisiones de estricta
política militante o partidista.
Ahora bien, ¿qué suéede cuando un
partido político -el oficial, por ejemplo, · el PRI- , trae a ·un candidato al
cámpus universitario pero niega el ingreso de otros? Entonces se procede de
otra -forma, o bien señalando este abuso sin caer en el mismo vicio, o bien actuando de facto, puesto que hubo otros
que imterionnente violaron esta costumbre universitaria de no pennitir el ingr~o de candidato alguno al seno de la
universidad, a no ser que fuera para un .
diálogo interpartidario y estudiar allí

�ELESTRUCTURALISMO EN LEVI-STRAUSS

José María Infante
Es un autoengaño, cuando el tiempo
destinado para debatir cuestiones vitales
de la facultad y de la universidad se dedica a la vagancia, al espectáculo hueco,
a la pérdida criminal del tiempo. Es algo
que se dio y se da; y se señala, so riesgo
de ser señalados como anticuados y reaccionarios.
Debemos apuntar que, desgraciadamente (y esto no es sólo culpa de los
alumnos sino, sobre todo, de nosotros
los maestros, qu_e con nuestra apatía e
indiferencia transmitimos esta actitud
frente al estudio, la sociedad y la vida
misma), se advierte una acentuación de
esa pasividad por las cuestiones universitarias, al mismo tiempo que una total
desvinculación de los alumnos y de los
docentes fuera del aula, lo que impide
una más rica trasmisión del saber y un
enriquecimiento a través de una continua actividad dialógica.
sus proposiciones con un criterio estrictamente académico.
Pero donde sí debe realizarse una acción política es en la elección del rector
y directores de facultades; en la ratificación de algunos puestos administrativos
y académicos; en la elección y vigilancia de los representantes estudiantiles;
en la crítica a los programas de estudios
y de actividades de extensión universitaria y de práctica profesional; y en todo aquello que esté vinculado con el
aprendizaje.
Con Paul Gerhod, debemos advertir
entre la fundada inquietud estudiantil
por el creciente absentismo magisteria~
. el hurocratismo administrativo, la crítica de métodos pedagógicos clásicos, la
puesta en tela de juicio de los programas de estudio o la voluntad de debatir libremente los problemas de actualidad, y la agitación de lo que· él denomina la "fiesta" de esta protesta.6

El cambio ansiado
Si es cierto que hay necesidad de un
cambio en la acción, más parece haberla en un cambio de actitud, en el espíritu a que debe conducir un auténtico
academismo univerritario.
Concretamente, es recomendable que
se participe más activamente en el proceso académico; que se involucren de
lleno - maestros, alumnos y trabajadores- en cuanto pasa en su facultad y
universidad; que sepan relacionar de manera lógica y crítica lo que sucede en
nuestra realidad y en aquella más amplia
que es la de una comunidad region~ nacional e internacional.
No puede valer la excusa de una ignorancia que, en todo caso, es ya culpable.
Abandonar la etapa cómoda del paternalismo magisterial; destetarse y cortar el
cordón umbilical dd alumno de enseñan-

za elemental y media; saltar al campo de
la praxis, aplicando estos conocimient&lt;»
y este saber estructurado, sobre todo en
los sectores que más requieren de la presencia universitaria, serían algunas de la1
acciones a seguir ya desde ahora, con ca•
rácter de urgentes.
Esperar para entonces sería como volver a caer en los errores y omisiones de
la generación nuestra, donde sólo unos
cuantos pudieron acometer la problemática social y científica, en tanto que la
mayor parte aún continúa bajo el trauma del perfeccionismo o de la impotencia creativa y crítica, disfrazada de humildad.
NOTAS
1. Agustín Basave Femánd12 del Valle, en
Ser y quehacer de lo univer,idad, Centro

de Estudios Humanísticos Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
1971, p. 56.

2. Pedro Henríqu12 Ureña, Univer,idad y educación, Lecturas Universitarias, Direc-

ción General de Difusión Cultural, Univer•
sidad Nacional Autónoma de México,
1969, pp. 5Fr59.
3. Roger Vekemans, Doctrina, ideología y
política, Colección Desarrollo Integral 9,

Secretariado Social Mexicano, México,
1970.

4. Arnold Hauser, Hittorio ,ocia/ de la literoturo y del arte, Tomo I, Decirnosex1a
edición, Colección Punto Omega 19, Guadarrama, Barcelona, 1980, p. 344.

El problema del estructuralismo en Lévi-Strauss ha tenido una historia de
polémicas y contrariedades en las que,
como en muchos casos similares, no
siempre la razón ha sido la soberana. Ni
siquiera cuando, en ·nombre de esa
misma razón, se pretende ubicar al -estructuralismo como la más nueva y última "miseria dela razón" (COUTINHO,
C.N.; 1973).
Sin embargo, el primer acto debería
ser la discusión del sentido de los ismos
en ciencia y filosofía de la ciencia la
ubicación del llamado estructur~o
para luego situar las ideas de Lévi-Strauss
en ese punto.
. , ¿Qué es un ~mo? En una primera vis10n, algo muy sunple: un sufijo; un breve agregado a ciertas palabras que le
otorgan un significado particular. En la
filosofía
e historia de, las ciencias, los
.
lSffiOS aparecen en numero considerab_le .Y. sin embargo, por ello mismo, su
s1gmficado no siempre es claro. Veamos
algunos casos.
Uno de los filósofos de la ciencia que
más en este siglo por la preC1S1on conceptual fue Bertrand Russell.
Muchos de sus trabajos han versado sobre lo~ problemas del lenguaje y aunque
en algun momento admitió que la vaguedad lingüística era inevitable (RU SSELL
B.; 1?60), en muchos otros bregó po;
la busqueda de precisión lingüística.
~ ~reocupó

La referencia a ismos de. todo tipo en
1~ obra de B. Russell es múltiple: se reÍle~ a ellos, por ejemplo, cuando caracteriza al "idealismo" como una doctrina
(1973:1082), o en su obra más vasta
que alguna vez fue mencionada como d;
6. Paul Gerbod, Lo, en,eliante, y lo política, las pocas cosas dignas _de salvarse de una
Colección Edaf Universi1aria 10, Prólogo guerra o d~stre total (RUSSELL, B.;
de Enrique Tierno Galván, Edaf. Madrid, 1_971). ¿Cuando y de qué manera ae re1977, pp.190.191.
fiere Rrissell a los "ismos''? En ocasioS. Adolfo Sánchez Vázquez, en el capítulo
séptimo, "Praxis y violencia", de FiJ,o,ofí•
de la proxil, Colección Teoría y Praxis SS,
Grijalbo, México, 1980, pp, 452-453.

nes los menciona como un sistema lógi- francés· es Gaston Hachelard. Autodefico de clasificación, como cuando habla nido como racionalista, sus definiciode los dualismos y dice que en todos nes de racionalismo, muy variadas, terellos hay en la hase una distinción entre minan por colocarlo siempre como una
la verdad y la falsedad. También se refie- filosofía (BACHELARD, G.; 1980). Tore a los dualismos como un conjunto de do sería sencillo si 111 piéramos qué es
principios sostenidos por una escuela una filosofía: ¿un modo de vidar, ¿un
(1971:15). Pero el conjunto de las sig- estilo de pensar y ser pensado?, ¿una
nificaciones no termina allí: también serie de principios, postulados o puntos
los ismos pueden ser una tradición de partida?, ¿una ideología? En otra
científica (1971 :21 ), cualquiera sea la obra de Bache!ard, las menciones a los
ismos son frecuentes (BACHELARD,
cosa que una tradición científica fuere
o una _t;oría -~i~ntífica- (1971:42)'. G.; 1973). Podemos encontrar mencioo tamb1en, acepc1on usada por muchos . nes o descripciones de atomismo,
otros, una doctrina (1971:271).
conceptualismo, cosismo, cualitativismo,
cuantitativismo, eclecticismo, electrisRevisemos la obra de otros autores mo, empirismo, irracionalismo, matecuyas ideas han sido difundidas y dis- rialismo, nominalismo, pedagogisrno,
cutidas en la filosofía de· la ciencia del pluralismo, positivismo, racionalismo,
siglo XX. De entre los muchos a quie- realismo, utilitarismo, sensualismo, simnes podemos citar, comencemos con L. bolismo, subjetivismo, suhstancialismo y
Wittgenstein. Alguna vez acusado de ha- posiblemente algunos más que se me esber introducido el caos en la ciencia ac- capan. Uno no puede menos que pretual (BUNGE, M.; 1980), la influencia guntarse: ¿tantas filosoñas?, ¿qué valor
de Wittgenstein en las concepciones de tienen?, ¿para qué sirven? ¿Son simples
la filosofía de la ciencia contemporánea sistemas clasificatorios para ubicar eses indudable. En su obra más famosa, el quemas que reduzcan o faciliten la refeTractatus lógico-phílosophicus (1973) rencia? ¿Son recursos de un pensamienhay pocas alusiones a ismos de alguna to que ubica metafóricamente en forma
especie. Al principio, se refiere al sim- rápida una idea y con ello se apacigua
bolismo como un metalenguaje, nece- · ante la angustia de la incertidumbre?
sario para evitar los errores derivados del
uso de las palabras en los lenguajes natuSigamos la exploración de los ismos
rales, donde las palabras designan a ve- y para ello tenemos a K. Popper, otro
ces diferentes símbolos y se pronuncia discutido autor peco de innegable prepor la necesariedad de un simbolismo ri- sencia en la filosoña científica de nues•
guroso que evite estos tipos de errores .tro siglo. Buscaremos en una de !llS más
(WITTGENSTEIN, L.; 1973: 3.32-5). recientes obras su tratamiento del proMás adelante, habla de otro tipo de ismo blema de los ismos (Popper, K.; 1982).
al que no define ni tampoco otorga gran En lo que parece ser su referencia mas
importancia: se trata del solipsismo que, exacta y explícita a los ismos, sostiene
en una de las típicas expresiones -witt- que el realismo es la única hipótesis sengensteinianas, coincide con d realismo sata en ciencia y que todas las alternati- cualquier cosa que sean ambas- y que v~ ~ue se ha~ opu_esto a él, ya sea el poallí deja sin másnimás(l973:5.62-5.64). .s1tiv1Srno. el 1deah.smo, el fenomenali&amp;mo o cualquitt otro son erróneos. Sin
Un filosófo de la cilncia que ha in- ~mo de discutir aquí las ambiguas nofluido en especial en el pensamiénto ciones de verdad y aun la de reali.&amp;no en

�el pensamiento de Popper, quede claro
que tampoco Popper es muy explicito a
la hora de caracterizar los ismos; a veces
se refiere a una cierta tendencia, como
cuando habla del escolasticismo; a veces,
a cierta categoría o especificidad de los
argumentos, una especie de metalenguaje, que sería propia de presentaciones o
discursos de tipo metafísico antes que
científicos - en la típica distinción que
Popper ha hecho siempre de esta cuestión-; a veces, a teorías, como cuando
habla del escepticismo y aún más, en
otras ocasiones, a teorías del conocimiento.
Si por el lado de los filósofos de la
ciencia la cuestión de los ismos no parece proporcionamos ninguna salida, ni
técnica ni por Jo menos elegante, tratemos de ver qué pueden decirnos los historiadores de la ciencia. A. KOYRE
(1978) también utiliza los ismos para reíerirse a diferentes formas o expresiones:
Habla de los ismos como interpretaciones del conocimiento, o sea como ideas
o filosofías acerca de lo que es el conocimiento científico ; como doctrinas p&lt;&gt;
líticas y también como actitudes, a veces como actitudes metafísicas -quién
sabe lo que esto sea-.

-i

gidos a ci;sificar un discurso o un conjunto de símbolos, sean o no símbolos
de otros símbolos, pero nunca se apl~
can a percepciones de Jo real En todo
caso, son también un modelo para clasificar esas percepciones, como cuando
sostenemos que un individuo insiste en
sostener que él percibe la realidad tal
como es, está afirmando uno de los
elementos más caros al empirismo. El
problema es que si los ismos no pertenecen al campo del lenguaje-objeto, los
elementos que pretenden ser clasificados
a veces lo son y ya hemos visto que
éstos presentan una gran variedad, ya
que pueden cubrir una larga lista, desde
posturas personales hasta teorías, pasando por comunidades de científicos y
llegando a otras cosas no muy bien
definidas.

Sin embargo, es fácil advertir que en
las controversias que se desarrollan en
los ámbitos cientificos - al menos en
las ciencias humanas y sociales- el apolar al calificativo de ismo para una proposición o discurso suele su, además de
una forma de argumento ad hominem,
una forma de descalificarlo, una manera
de desvalorizarlo. La reacción o respues•
ta dependerá, en muchos casos, de la
situación social en que se encuentre el
Podríamos continuar este viaje pero
probablemente ya no encontraremos científico acusado y su posición ante el
nuevas cosas sino los mismos paisajes; grupo de referencia. Me refiero aquí a
grupo de referencia en la acepción de R.
los ismos son una gran variedad de coMerton (1980). La comunidad cientísas: son doctrinas, filosofías, sistemas de
fica funciona en ese aspecto como un
clasificación, tradiciones científicas,
grupo humano cualquiera y la dinámica
ideologías, teorías de! conocimiento,
es
del mismo tipo: los mecanismos psipostulados o principios irrefutables o no
cosociales por los que un científico
discutibles, metalenguajes, actitudes o
aceptará de buen o maJ grado su inclurasgos actitudinales, modos de vida.
sión en un ismo cualquiera son los mismos por los que un hombre de la calle se
De . todas maneras, adoptemos o no adhiere o rechaza cualquier grupo social
una de las concepciones anteriores, me o poü tico. No hay que olvidar aquí que
parece que todos deberíamos coincidir la operación de descalificación, aunque
en una representación: los ismos perte- de orden simbólico, es siempre una exnecen al metalenguaje, o sea están diri- presión de agresividad y por lo tanto,

que la respuesta será determinada por
las condiciones sociales generales que la
hacen posible.
Sin embargo, si todo ismo se expresa
en un sistema simbólico - texto y discurso-, es inevitable que reflexionem0&amp;
sobre la forma ºde ubicarlo, o sea, concretamente, sobre el sistema de operaciones que debemos efectuar para determinar ai presencia o ausencia. Ya sea
que lo tratemos como análisis del discurso o como operación hennenéutica,
el ismo debe ser descompuesto, recompuesto, analizado en su estructura interna, con-textuado en un sistema sociocultural, despojado de elementos superfluos y procesado en sus componentes
básicos. P. Ricoeur ha definido la hermenéutica como un conjunto de reglas
que dirigen la interpretación de un texto (RICOEUR, P. ; 1965).
¿Hasta qué punto un ismo mantiene
coherencia? ¿A quiénes debe pedirse
coherencia: i. los emisores del discurso o
productores del texto - con lo cual volvemos al argumento ad hominem- o al
discurso mismo, que sin embargo tiene
multifacéticas formas de presentarse,
quizá tantas como emisores adscritos a
un ismo podemos encontrar? Siguiendo
a T. Van Dijk (1980), probablemente
podamos ubicar un ismo como tema o
macroestructura semántica, pero esto
implicaría todo un programa de investigación y de trabajo. Mientras esto ocurre, me parece que sería más correcto
tratar de olvidarnos de los ismos y utilizar"ai si~ficación lo menos posible.
La •fiiosofia de la ciencia ganará mucho
en claridad, sin duda, si pudiéramos ac•
tuar así. Sin embargo, soy consciente de
que no podemos erradicar de raíz y de
un golpe un uso tan difundido. Aspiro
a que, al menos, seamos cautelosos en
esto.

El estructuralismo parece haber aparecido recién en el Siglo XIX (VIET, J.;
1965). Antes de eso, algunos pensadores parecen h31?er hablad_o ,de estru,c~ras. Sergio Bagu (1979) situa a Coperruco como el primer científico en haber
hablado de estructura como un concepto para expresar una cierta realidad. Al
margen de la resolución que demos a lo
planteado en la primera parte de este
trabajo, sobre lo apropiado de hablar ~e
un ismo cualquiera en particular, la historia de la ciencia presenta diferentes
ciencias y diferentes momentos en ellas
en las que se utiliza el término estrucuralista ya para la calificación de una proposición en particular o un conjunto de
ellas, ya éomo autorreferencia. También
es obligado mencionar que no todo discurso que u Liliza el vocablo estructura
puede ser calificado de estructuralista.
En ese sentido, el término estructura es,
por &amp;ipu csto, anterior al de estructuralismo.
El término estructura estuvo asociado . siempre a un conjunto de relaciones
estables entre dos o más elementos, objetos o fenómenos. Sin embargo, Raymoncl Boudon (1972) - y en esto coincide con otros autores que enseguida revisaré- anota que el término estructura
es polisémico o, más concretamente,
que responde a una colección de homónimos qu e a su vez forman parte de un
conjunto de asociaciones sinonímicas.
El análisis de la noción de estructura debcría explicar al menos, cuatro aspectos: a) las asociaciones ( estructura-e&lt;&gt;
herl'ncia; cstructura-totaliaad no reducible a la ruma de sus partes; etcétera) que
normalmente están inscriptas con la idea
de estructura; b) las oposiciones - lingüísticas, represcntacionales o de cualquier tipo- entre estructura y otras
ideas: e) por qué existen asociaciones
homonímicas: así, habría que explicar
las posibles relaciones entre las "estruc-

turas de parentesco" en el sentido en
que las usa Lévi-Strauss, con las " descripciones estructurales" chomskyanas,
con los "parámetros estructurales" utilizados por ciertas concepciones de la
econometría, etcétera; y por último,
d) la difusión ace!erada en el con~ xto
actual de las ciencias humanas de la idea
de estructura. En relación a las tres primeras, habría que indagar hasta el mismo inconciente de los científicos, lo
cual, además de no ser tarea fácil, quizá
tampoco nos produciría mayor claridad
conceptual, sino todo lo contrario. El
cuarto aspecto pertenece al ámbito de
la sociología de la ciencia y sería de especial interés en este caso, ya que ha
sido en los círculos intelectuales parisinos donde el debate sobre estructura y
estructuralismo alcanzó su mayor nivel
en las décadas de los sesenta y setenta.
El am biente intelectual de París siempre
ha sido muy sensible a las m_odas, pero
también es cierto que ha tenido con
ellas la misma conducta veleidosa de
aquellas personas qu e se abandonan al
fenómeno de la moda: tan pronto como
el ciclo del frío o calor estacional reinician su periodo, el ropaje lexicográfico
se tira a la baaira para adoptar el de las
nuevas tendencias. En este punto es beneficioso que el estructuralismo como
moda haya sido prácticamente descalificado, ya que nos quedaremos ahora
con una noción más aut.éntica y una discutiión más honesta.
Para J. Piaget (1968), también, la
definición del estructuralismo tiene
dificultades y contradicciones, propias de
la historia científica e ideológica. Hay
tres caracteres básicos en la idea de estructura: a) totalidad, en la medida en
que toda estructura está compuesta por
elementos en carácter de sistema; b)
transformaciones, ya que una estructura
está regida por leyes de composición
que le dan el rasgo estructurante y por

tanto, sometida a transformaciones; y e)
autorregulación, que implica la conservación de sus propias estructuras y un
cierto cierre. Con esta noción, Piaget
recorre ~1 conjunto de las ciencias humanas y sociales y encuentra, en todos
los niveles, estructuras -en psicología:
la gestalt en percepción y las estructuras
lógico-matemáticas en inteligencia; en
lingüística: la diacronía-sincronía saussuriana y las formas que arume en
Chomsky; en sociología: los modelos
lógico-matemáticos, la concepción l?"
winiana y el estructuralismo antropologico de Lévi-Straus.s.. .
También para A. Schaff (1976) la
noción de estructura parece poseer tantos significados como autores la utilizan,
lo que complica las posibilidades de encontrarnos con una idea conceptualmente clara. Sin embargo, la noción de
estructura remite a la de construcción,
o sea que para Schaff toda estructu~
alude necesariamente a una compleJ1dad y a un sistema dinámico.
En Viet (1970) la idea de estructura
está asociada a tres términos: modelo,
significación y dialéctica. En cuanto
modelo, toda estructura es una construcción simbólica que representa la realidad, está construido a partir de o sobre
la realidad pero no está en el objeto, es
un sistema de relaciones que pertenecen
al superobjeto -yo diría al meta-objeto--,
La significación de la estructura está
vinculada a SI función epistemológica,
es sólo en el conjunto de relaciones de
conocimiento que podemos ubicarla. En
cuanto al tercer aspecto, d de la dialéctica, está vinculado a la forma en que
la producción de bienes se relaciona con
la producción de relaciones sociales, es
decir, el conjunto de relaciones estructurales-estructurantes en un nivd se liga
con las del otro nivel.

�,1
1

"

En síntesis, la noción de estructura
en un campo científico dado alude a:
Cualquiera sea el alcance que le dea) conjunto complejo en el que la signi- mos o el c9ntexto en el que lo situe- fundamental en esta cadena es Roman
ficación de un elemento sólo es posi- mos, el estructuralismo como corrien- Jakobson, representante primordial de
ble por los demás; b) sistema de rela- te específica de las ciencias humanas y la escuela de Praga, cofundador y presiciones en ese conjunto; c) dinámica de sociales surge, como una cierta tendendente del Círculo Lingüístico de Mosese sistema de relaciones y sus corres- cia asociada más bien a una metáfora
cú (1915-20), quien por los avatares
pondientes transformaciones y d) lími- metodológica, en la lingüística del políticos de la Europa de este siglo se
tes -reales o representacionales- de ese Siglo XX (CULLER, J.; 1976); ei,to lo ve obligado a emigrar a los Estados
conjunto.
han reconocido Roland Barthes, Paul
Unidos de América, donde se desem.
Ricoeur y especialmente Lévi-Strauss peñará como profesor de lingüística en
Pero si la noción de estructura se nos -y probablemente muchos más-. La la Escuela Libre de Estudios Superiopresenta ya como homónima ya como idea se extendió a partir del famoso res de Nueva York, entre los años 1942
polisémica, con la relacionada de es- Curso de F. de Saussure (1983), quien,
tructuralismo las cosas no son mucho paradójicamente, no habló nunca de es- y 1946. Allí comenzará una relación
de amistad y de trabajo con Claude
mejores.
tructura, pero colocó las bases de lo Lévi-Strauss que fructificará en algunas
que luego se identificará· como el mí- obras en común, pero sobre todo en una
Para Schaff (1976) habría cuatro cleo de las ideas así catalogadas: que
propiedades en común a las ciencias (?) ningún término es independiente en la mutua referencia -especialmente por
que se llaman "estructuralistas". En lengua y que el sistema de relaciones parte de C. Lévi-Strauss- acerca de
ideas y teorías sobre las cosas y las relaprimer lugar, la primacía del todo sobre es lo que otorga significado a un tércualquiera de sus partes; segundo, la mino aislado. En este sentido, se ponía ciones que guardan entre sí. Si todo lo
necesidad -metodológica- de descubrir una valla entre una concepción así y que el estructuralismo hubiera traído
como novedad fuera el juego de oposiesta estructura en el sistema de la cien- todas las formas en las que la tradición
ciones y diferencias es eviilente que no
cia de que se trate; luego, el interés por científica inglesa se había prese11tado, al
encontrar regularidades coexistenciales menos desde Hume. Ya no se trata de se habría armado tanto revuelo. El alcance de las innovaciones propuestas
en las estructuras y por último, el pro- observar hechos y generalizar a partir
debe ser complementado con otros
blema de la diacronía para el que Schaff de éstos tomados en forma sepai;ada, no
factores sociales - la rápida adhesión
da un tratamiento relativamente ambi- hay una clausura de los hechos sino que
de amplios círculos de intelectuales, que
guo.
sólo significan por el conjunto de rela- hicieron de lo que se llamó históricamenciones; es una visión epistemológica y te estructuralismo algo más que una duPara J. Parain-Vial (1972) el estruc- metodológica que rompe con una tradipla de propuestas teórico-metodológicas.
turalismo, al proponer la búsqueda de ción científica demasiado apegada a lo
Como, con razón o sin ella, la mayoría
la razón de ciertas relaciones aparentes fáctico. María Manoliu (1978) piensa
de quienes se autodenominan estructuraen elementos ocultos, como la estruc- que la idea de un sistema de lengua en listas o se han ocupado de estudiar el estura, es un infeliz retorno a no~iones el que el rasgo básico está constituido tructuralismo - para denigrarlo o tratar
causales superadas por el positivi&amp;no. por el juego de oposiciones y diferende entenderlo- han hecho de Claude
Sin ánimo de ahondar aquí sobre vir- cias está presente en varias manifestacioLévi-Strauss
y su pensamiento la figura
tudes y defectos del o los llamados po- nes de la lingüística europea de fines central de todo el desarrollo, tenga.algún
sitivismos, es evidente que la noción del Siglo y que pensadores como J. sentido que nos detengamos un poco
de causalidad que maneja nuestra pen- Baoudouin de Courtenay y A. Noreen en tratar de entender qué significa en
sadora es muy amplia y se vincula con habían expresado ya esto, pero que sin y para Lévi-Strauss hablar de estructulo . que en la moderna filosofía de la duda fue Ferdinand de Sauswre el que ralismo.
ciencia se denomina explicación. Y, re- expresó este principio con mayor clalacionémosla o no con principios de ridad. Esta primera formulación fue
Para comenzar, el término estruccausa y efecto - antiguos o modernos-- adoptada y desarrollada por otros círcu- tura. Aparece una y otra vez en la
el problema de la explicación, llamé- los intelectuales y escuelas europeas, co- obra de Lévi-Strauss, y sin embargo,
mo la de Praga, la soviética, la de
mosla así o no, es insoslayable.
Copenhague y la de Londres. Eslabón podemos encontrar más de un significado para él. En primer lugar, pese a

?~

formar parte del título
la primera
obra importante de C. Lev1-Strauss, ca. no habla de estructura
a lo largo de
SI
• •
las más de quinientas paginas que constituyen el volumen total: en Las estructuras elementales del par?ntesc_o
Lévi-Strauss sólo constata la extstenc1a
de estructuras y da por supuesto que todo el mundo sabe de qué h~bla. Encontramos aquí uno de los cmco ~s~s
o niveles en los que podemos d1Str1buir el término estructura a lo largo de
toda su obra publicada. La estructura
pertenece a una ?e las formas_ en que se
nos presenta el Sistema de obJetos Y fe.
nómenos que pertenecen a lo real, aunque sea aprehendido siempre en un orden simbólico, y en esa forma a lo no
perceptible de m~nera directa. Esto,
porque tal como el lo expresa, las estructuras elementales del parentesco so?
~temas cuya nomenclatura nos P~?11I·
te, en forma inmediata, saber qu!~nes
son los cónyuges prohibidos Y qmenes
los permitidos (1969). Aunque _el P~~ntesco como tal sea un sistema S1mhóhco
-sólo un lenguaje- su existencia en el
mundo de lo social es determinante de
comportamientos y aunqu~. in~o~~e~te
para los sujetos, su expreSion l_1~glllst1ca
asume una materialidad especifica. Pero
estas estructuras no se limitan al parentesco, sino que tamb~én su~yacen a
otras instituciones sociales, Siendo su
"descubrimiento" y análisis una tarea
que corresponde por igual a los métodos
etnológico e histórico (1968a).

La operación conjun~ de estos dos
métodos es la que perm!te enco~trar ~n
su diacronía y sincroma, la exIStencia
de estas estructuras. Estas estructuras,
tal como la del lenguaje, restan inconcientes y sólo un esfuerzo teórico y metodológico consigue sacarlas a flote.
Sin embargo, también a este.orde?
pertenecen otras estructuras mas ev1-

�dentes, o sea, susceptibles de ser percibidas en forma más manifiesta, como es
el caso de la estructura social (1984,
1983, 1968). En su polémica con Marvin Harris, en especial, no deja de insistir en la existencia de estas estructuras
sociales como instituciones que se concretizan en las acciones humanas que las
hacen patentes (1983). O sea que, en
rnera~ la estructura es una cualidad de
a organización de ciertos fenómenos sociales, a veces imaginariamente percepti•
bles, a veces remltado de discriminaciones perceptuales o reconstrucciones de
esas discriminaciones perceptuales
operaciones de racionalidad. Debe rec •
carse que s bien estas estructuras son
símbolos, éstas a su vez pretenden tener
una vinculación muy directa con lo real.
Hasta aLÍ las conceficiones de estructura de évi-S trauss. abría que agregar
cómo se piensan esas estructuras en un
conjunto dinámico y de qué manera explica la primacía de las estrucbuas, su
sincronía, y diacronía. En un pasaje de
El pensamiento ·salvaje (Lévi-Strauss,
1964) lo expresa sin lugar a dudas: las
concepciones que los seres humanos desarrollan acerca de las relaciones entre el
mundo de la naturaleza y el mundo de
la cultura, están determinadas por la
manera en que se modifica su propio
sistema de relaciones sociales.

J.

·I

1 ¿

11\

~

Pero donde la idea de estructura alcanza en Lévi-Strauss &amp;1 máxima expresión es en sus estudios sobre el mito.
Aquí hay que reconocer que ninguno
como él había trabajado antes en las
ciencias sociales para tratar de entender, explicar, en síntesis, dar racionalidad a esa expresión universal y recurrente del espíritu humano que es el
mito. Es en este aspecto &lt;JUe queda claro cómo una concepcion ontológica
determina las aproximaciones epistemológicas y, sobre todo, los abordajes
metodológicos. Porque la idea de Lévi-

Strauss sobre el mito se reinstaura en el
procedimiento por el cual le hará decir
al mito lo que puede decir, su expresividad acerca del conjunto de fenómenos
de que se trate.
Como resultado de la relación que
habíamos mencionado con Jakobson es
claro que Lévi-Strauss imagina la posibilidad de aplicar ciertas metodologías
d~ análisis lingüístico a los mitos. Así
lo dice en un artículo publicado originalmente en 1955 y reproducido luego
en la Antr ttogía estructural I (LéviStrauss, 19 8J Su idea era que, por un
lado, el sentí o de los mitos no puede
depender de los elementos aislados que
lo componen, sino de la forma en que
esos elementos se encuentran combinados; por otra parte, el mito es un lenguaje, pero con propiedades específicas; además, estas propiedades deben ser
buscadas por encima del nivel habitual
de las expresiones lingüísticas que le dan
cabida, o sea, que el mito en sí mismo
tiene una estructura pero que además el
análisis debe revelar enun nivel de metalenguaje otras estructuras también significativas para entender a las del otro nivel. Además, en el mismo artículo propone un sistema o metodología de análisis que se habrá de convertir en paradigmático: muchos de los análisis del
discurso o del texto de hoy en día son
tributarios de este esquema metodológico.

6

Pero, ·qué pasa con estos dos niveles
estructur:ies? Si recorremos las bellas
páginas de los cuatro tomos de las Mitologías, (1968b, 1970, 1972, 1976),
encontraremos que además de esos dos,
habrá un tercero, que es el mundo al
que se refieren los mitos, que ya no es
un mundo de reino exclusivamente simbólico, sino que es el de las estructuras
de la naturaleza y la cultura.

¿Cuál ~ el universo de referencia de
los mitos? La naturaleza humana. O sea,
las viejas preguntas y dilemas que la filosofía se ha hecho recurrentemente y
que no han tenido respuestas casi hasta
hoy: ¿quién es el hombre?, ¿de dónde
viene?, ¿a dónde va? Los mitos hablan
del origen del agua y del fuego, de la
caza y la pe~a, de los animales importantes para el conjunto en cuestión, de
las mujeres, de la menstruación, de las
estrellas, la luna, el sol, de los hábitos
humanos, etcétera, en fin, de todas esas
cosas que son importantes, que tienen
valor, para un grupo humano cualquiera.
El segundo nivel de la estructura, d
del mito mimno, es objeto de extensoa
tratamientos: la estructura del mito posee a su vez subestructuras ( armadura,
código, mensaje), que deben ser extraídas por medio del análisis. No son evidentes por sí mwnas, pero están allí. La
labor del analista consiste en descubrirlas, sacarlas a la luz, mostrarlas. Todo
mito tiene una sintaxis para expresarse,
pero esa sintaxis se adecúa a las características del mito mismo, o mejor, a
relaciones expresadas en el mito.

1j

En síntesis, entonces existen cinco
ámbitos o niveles donde pueden situarst
las estructuras a que alude Uvi-Strausa
y cada uno de ellos tiene su propio cálculo y es a su vez expresión de un coriespondiente tratamiento teórico y metodológico. Para quienes insisten en que
la alusión a las estructuras es una operación idealista, habría que preguntarl~
sobre cuál de los niveles están hablando
y qué quieren entonces sugerir con ello.
Para algunos críticos de Lévi-Straul!Bj
su pecado idealista no estaría en
concepciones teóricas, como las hem
desarrollado,_sino en su postura metodológica. Reiterando lo expresado un poco más arriba, en el sentido de que no

hay metodología sin ontología, o sea,
no hay metodología a secas, sino como
consecuencia de postulados ontológicos
que deben explicitarse, veamos .cómo
trata Uvi-Strauss con el problema del
método.
Las referencias a lo estructural como
un sistema de conjunto de procedimientos -por lo tanto, un método- aparecen en toda la obra, pero, además, su
obra es expresión de su mismo método.
El análisis estructural pretende ser un
camino económico que permita ahorrar
energía a la hora de reunir los mensajes
y reducirlos a una expresión que, siendo
menos en extensión, cubra todas las posibilidades. Pero en ningún momento se
piensa que esto deba operar en el vacío
sino en el mundo de los datos. Sólo un
conocimiento profundo de los datos
puede salvar cualquier análisis de caer en
formalismos sin sentido, y puede contrihuir a comprender la relación que existe
entre el mundo de los mitos y la estructura social Porque los mitos no son sólo
construcciones imaginativas del espíritu
humano, sino además explicaciones de
un mundo de hechos que debe ser explicado. Por lo tanto, los mitos tendrán
siempre un ,carác!er estructural, y_ estructural sera el metodo que les confiera
~gnificado (1984).
Estructural también es el sistema
perceptual, o sea, las condiciones del
psiquismo humano por las cuales reparamos en el mundo que nos rodea
(1983); pero también es estructural un
tipo d_e lingüística, que se opone al
formal_lS~?,; ~ero también ?n el campo
de la linguistica hay que distinguir entre un método estructural - al que par~ce adsc~ibirse Lévi-Strauss y que con~1ste ~n situar con precisión las formas
1~vanantes en el seno de contenidos
diferentes- de un análisis estructural
al que son afectos ciertos críticos liter~-

ríos que buscarían contenidos recurrentes por detrás de las formas variables
(1973). También estructural puede ser
un modo de estudiar o escribir la historia (1973).
En otro sentido, estructural es un
método de trabajo intelectual que posee características especiales que lo definen: el análisis estructural tiene como en:ipresa unificar las perspectivas
que las visiones científicas limitadas
mantienen separadas e incompatibles:
sensibilidad e intelecto, calidad y cantidad; debe reconciliar lo físico y lo
moral, la naturaleza y el hombre (1983).
El análisis estructural, además, no es
autosuficiente: debe recurrir a varios
tipos de modelos, que a su vez se refieren a explicaciones sobre diferentes
sistemas de las estructuras de lo real
En lo que hace al estructuralismo,
las referencias son mucho menores: reconoce que el estructuralismo pasó de
moda(l984). Pero, fundamentalmente,
el estructuralismo, si algo es, es algo
que se opone al empirismo, al idealismo y al formalismo. Lévi-Strauss cae
aquí en la trampa ya denunciada de
aceptar los ismos como un esquema de
referencia en metodología y filosofía
de la ciencia. Sin em,bargo, no estaría
de más preguntarnos por qué es a esos
tres sistemas a los que opone el estructuralismo: aorque cada uno de ellos
ha acentua o y al mismo tiempo excluido características o posiciones metodológicas que no podemos aceptar
sencillamente en ciencia sin hacernos
cargo de las consecuencias; ya sea que
nos interese destacar la mera superposición de hechos, ya las abstracciones despojadas de su materialidad, ya
los rigores de un mecanismo que se
autojustifica en su propio funcionamiento.

Está claro entonces que la estructura y lo estructural, omnipresentes en
la obra de Claude Lévi-Strauss, no son
suficientes para declarar o calificar de
ismo a, su obra -como a la de ningún
otro-.
Además, me gustaría destacar que,
cualquiera sea el calificativo que queramos adosarle -amistoso u hostlla obra de C. Lévi-Strauss es una vasta y complejísima construcción que
aspira a explicar:
• Las relaciones naturaleza-cultura
y el hombre dentro,de ellas, incluyendo el sentido mismo que puede
tener la evolución o desarrollo cultural, si es que hay desarrollo y si
es que éste tiene algún sentido.
• los sistemas de intercambio social,
el de bienes y en especial el de parentesco que son simbólicos y que
junto con el sistema de intercambio
de símbolos son los que hacen que
el hombre sea una criatura u organismo diferente de todos los otros
organismos - al menos de los existentes en este planeta-.
• el sistema de intercambio simbólico que si bien está vinculado a los
otros dos, presenta por su parte una
estructura que lo hace relativamente independiente de ellos. Este intercambio de símbolos tiene su materialidad en el lenguaje y su dinámica es, en principio, similar para
todas las sociedades.
Quizá lo que podría ser el aporte
fundamental de C. Lévi-Strauss en esto, aparte de sus ideas conceptuales específicas en muchos de estos temas, es
la idea de una profunda unidad entre
inteligencia y afectividad. La percepción de la realidad -incluida la social-

�no consiste en ver lo que se tiene 1a
certeza de ser como es, sino en ver lo
que creemos que es, y a partir de allí,
tomar las claves que permitirán, en·un
proceso de reflexión racional y crítict
de esa creencia, entender lo que es lo
real, cualquitt cosa que esto sea En
la medida en que lo real intenta ser
definido, ya es un proceso simbólico el
que tenemos por delante. Ha sido 1a
creencia de que lo real es lo concreto
perceptible -obviamente erróneauna de las más persistentes y que a la
Vf Z más males han traído en filosofía
de la ciencia
Por último, me gustaría dedicar
unos párrafos a 1a idea de que el "estructuralismo" ha sido una fuerza
monolítica que cubrió el desarrollo
intelectual francés durante un periodo,
' Entre las dudas que habría de resolver
están quiénes integrarían ese pretendido movimiento, cuáles habrían sido
~s objetivos - explícitos o latentes-,
ello sin perjuicio de resolvex la primera
de las cuestiones, que es crucial: ¿qué
es lo que da o caracteriza la unidad del
"estructuralismo"?

.)

~

Y la respuesta, para mí, es completa y pesimista: nada. Lo que probablemente haya influido para colocar en la
misma bolsa a C. Lévi-Strauss, J. Lacan, R. Barthes y -aquí hay menos
coincidencias- a J. Derrida, L. Althusser o M. Foucault es más una moda y
un invento -atribuíble quizá a Le
Nouvel Observateur- que una .coincidencia de pensamiento. Es cierto que
a veces ellos mismos se han solazado
en estas "coincidencias" que un público masivo consumidor de cultura
creía ver"; es cierto también que han
tenido amistad personal: en una entrevista publicada precisamente por Le
Nouvel Ob,ervateur y reproducida entre nosotros por Excébior, C. Lévi-

tructuras elementales del parentesco, Buenos Aires, Paidós.

Strauss (1985) habla de su amistad
personal con R. Jakobson y J. Lacan,
pero ~mbién allí dice que su relación
intelectual con Jakobson consistió en
tomar algunos principios fundamentales de inspiración. También sabemos
que cuando J. Lacan fue de alguna manera "clausurado" en la institución
analítica francesa fue C. Lévi-Strauss
quien favoreció su entrada en el Colegio de Francia para proseguir desde
allí la difusión de sus ideas (CLEMENT C.; 1981). Pero, como lo expresa muy bien el mismo Roland Barthes
(1978), a propósito de la ubicación de
el como estructuralista:

CLEMENT, C. 1981: Vida, y leyenda&amp;
de ]acques Lacan, Barcelona, Anagrama

La moda afecta al cul'tpo. A través de la
moda, regre!K&gt; en mi te,cto como farsa,
como caricatura. Una suerte de "eso"
colectivo sustituye la imagen que yo creía
tener de mí, y soy yo, "e!K&gt;".

KOYRE, A. 1978: Estudios de historia
del pensamiento científico, México,
Siglo XXI.

MANOLIU, M. 1978: El estructuralismo lingü(stico, Madrid, Cátedra.

LEVI-STRAUSS C. 1935: "Román,
mi amigo P, en Excélsior, año LXIX,
tomo N, No. 24975, 13 oct 1985.

PARAlN-VIAL, J. 1'972: Análisis estructurales e ideologfos estructuralistas, Buenos Aires, Amorrortu.

Bibliografía

LEVI-STRAUSS C. 1984: Paroles données, París, Pion.

PIAGET, J. 1968: El estructuralismo,
Buenos Aires, Proteo.

BACHELARD, G. 1980: El compromúo racionalúta, México, Siglo
XXI.

LEVI-STRAUSS C. 1976: Le regard
éloigné, París, Pion.

POPPER, K. 1968: Conocimiento objetivo, Madrid, Tecnos.

BACHELARD, G. 1973: Epistemolog(a, Barcelona, Anagrama

LEVI-STRAUSS C. 1976: Mitológicas
(IV). El Hombre desnudo, México,
Siglo XXI.

RICOEUR, P. 1965: Freud: una interp~etación de la cultura, México,
Siglo XXL

BAGU, S. 1979: Tiempo, realidad social y conocimiento, México, Siglo
XXI.

LEVI-STRAUSS C. 1973: Anthropologie Structurale, París, Pion.

RUSSELL, B. 1973: Obras Completas (t II: Ciencia y Filosofía), Madrid, Aguilar.

BARTHES, R. 1978: Roland Barthes,
Barcelona, Kairós.

LEVI-STRAUSS C. 1972. Mitológicas
(ll). De la miel a las cenizas, Méx~
co, Fondo de Cultura Económica.

RUSSELL, B. 1971: La sabidur(a de
Occidente, Madrid, Aguilar.

LEVI-STRAUSS C. 1970: Mitológicas (lll). El origen de las maneraJ
de mesa. México, Siglo XXl

RUSSELL, B. 1960: Antolog,a semántica, Buenos Aires, Nueva Visión, 14-24.

BOUDON R 1972: Para qué sirve la
noción' de estructura, Madrid, Aguilar.
BUNGE, M. 1980: Epistemolog(a, Barcdona, Ariel

COUTINHO, C.N. 1973: Elestructuralismo y la miseria de la razón, México, Era
CULLER, J. 1976: "La base lingüística del estructuralismo" en RO BEY,
D. (ed) 1976: Introducción al estructuralismo, Madrid, Alianza, 3759.
DUK. T. Van 1980: Estructuras y
funciones del discurso, México,
Siglo XXI.

LEVI-STRAUSS

C. 1969: Las e•

LEVI-STRAUSS C. 1968a: Antropología estructura~ Buenos Aires, Eudeba.
LEVI-STRAUSS C. 1968b: Mitológicas (1). Lo crudo y lo cocido, México, Fondo ae Cultura Económica.
LEVI-STRAUSS C. 1965: El totemismo en la actualidad, México, Fondo de Cultura Económica
LEVI-STRAUSS C. 1964: El pensamiento salooje, México, Fondo de
Cultura Económica

�LINEAS DISPERSAS

Osear Rodríguez Arredondo
*

Ha llovido
(Pese al pronóstico de los meteorologistas)
La lluvia con sus múltiples y delgados brazos
Aseó la ciudad
Los edificios están ahora refrescados
El ajetreo humano resucita
Las gentes pasan a mi lado
Con sus gabardinas y sus cabellos hartos de agua
El viento con menos temperatura
Despeina tiernamente
Las calles transpiran frescura
La gente confundiéndose con la gente
En las aceras de estas céntricas avenidas
Los merolicos con voz descansada
Continúan su bla bla blá

*
Las uñas largas y coronadas de negro denuncian
al tipo que no se preocupa
por el aseo personal.
Quisiera que la mediocridad se manifestase
con un signo igualmente evidente,
y rotundo.

*

:o
~

Yo estaba chavo
y me gustaba ver la Lucha Libre
por la tele
y mis hermanos (mayores qué yo)
me decían: "La Lucha Libre es puro camuco"
yo no les creía

es que se me hacía imposible
que existiesen farsas organizadas

*
Al evocar, Isela, los momentos perdidos
que habitaste conmigo,
la sonrisa se afirma
y vislumbrar consigo.
1ü no te has alejado:
tu presencia gemela cicatriza el olvido.

�SOCIOLOGIA INFORMAL:
UNA EXPERIENCIA INEDITA

Alfredo Gutiérrez Gómez
1. Una presentación traicionera
Presentar una propuesta con base en
una experiencia hasta ayer inédita es
ya dé por sí un problema; más aún si
esta propuesta se inscribe dentro del
sector temático relativo a la docencia,
puesto que c·omo verán, no se agota en
esta dimensión de la actividad académica.
Aunque lo dicho parezca . el mero
cumplimiento de una fórmula introductoria para llamar la atención sobre
algo que para el ponente reviste especial
interés, lo cierto es que esta apretada
exposición parecerá por un lado, y con
razón, ir contra su propio contenido,
puesto que se trata de someterlo a un
orden que permita la comunicación entre nosotros. Por otro lado, podrán
apreciar cómo, en este documento, se
pretende recoger la aventurada búsqueda que un grupo de colegas ha emprendido para enfrentarse a cierta realidad
intelectua~ académica y profesional que
muchos podríamos fácilmente identifi.
car y reconocer como esa lamentable
circularidad temática y argumentativa,
esa reiteración desgastante de preguntas
y problemas, enfoques y tratamientos
que han sentado sus reales en la producción sociológica y para cuya comprobación, desgraciadamente, no es necesaria
la denuncia de sus enemigos.
Aquí no abordaré la molesta sospecha, abrigada por algunos, de que vamos
también hacia el fondo de una supuesta
crisis en las ciencias ·sociales, que tiene
su fuente o su desenlace en las nuevas
características del mercado de trabajo,
en la crisis económica nacional o en los
últimos desastres. Me referiré sólo a una
experiencia originalmente circunscrita al
ámbito de la licenciatura en sociología
de la Universidad lheroamericana, pero
que, por esos accidentes de la información y los intercambios institucionales,

se vio muy pronto inserta en una panorámica común y más amplia de desafíos
hasta cobrar diversas significaciones en
otros medios del quehacer socioló~co.
El contenido de esta· experiencia se
ha venido formando en un juego de participaciones extra-académicas de estudiantes, profesores, exalumnos y simpatizantes ante una realidad intelectual sin
relieves ni promesas.
En este trabajo me refiero a ese esfuerzo como a un proceso experimental
de altema1ivas. No hay a la vista evaluación final. Se han explorado, entre otras,
algunas direcciones. El proceso y su diversificación no autoriza a poner señales
definitivas, o sentidos excluyentes, como tampoco autoriza a reducir esta experiencia múl1iple a una ponencia. De
ahí las anteriores advertencias.

2. Respuestas lignificativas a la convocatoria inicial
En 1982 se propuso a la Dirección del
Departamento de Ciencias Sociales y
Políticas de la UJ.A., que se iniciara un
proceso de autocrítica académica y profesion~ y que nos comprometiéramos
en la búsqueda de inquietudes y motivaciones que se suponían existentes en algún lugar d~ nosotros mismos, profesores y estudiantes, exalumnos y disciplinas afines.
Para provocar su manifestación se
aprobó la iniciativa de convocar a lo
que se denominó Primer Encuentro con
la Sociología Informal, mismo que se
llevaría a cabo en el primer semestre de
1983. En la hase de una invitación tan
ambigua estaba la inconformidad con lo
que veníamos haciendo y la expectativa
de revitalizar un quehacer esquemático
y repetitivo, que así se mostraba en los
temas de t~is, en los proyectos de inves-

tigación, en las rutinas delas clases, en
las crisis personales, en la menguada
creatividad y en el empobrecimiento de
la imaginación. Ademas, el ambiente general de la profesión no se presentaba
distinto.
La frustración y el desánimo se traducía en la crítica de los temarios; de
los métodos pedagó~cos; de las capacidades profesorales o de la apatía estudiantil.
El espíritu de la convocatoria era el
de estimular la participación espontánea
en un trabajo extra curricular, sin valor
reconocido en créditos, fuera del calendario y de los horarios de trabajo; .en
fin, contra viento y marea de los compromisos académicos estrictamente pa,ctados. Su sentido fue, desde el origen, el
de la inf0l'malidad abierta y confesada.
En la medida en que Sociología informal fue extendiendo su invitación,
esa denominación se comportó como un
provocador no previsto. Esto es, despertó en cada quien un significado, representó expectativas, descubrió ideas, que
aparte del entusiasmo notorio, llamaron
la atención de los promotores, quienes
tuvieron la curiosidad de irlas anotando
para acabar enterándose, ellos mismos,
de lo que podrían llegar a ser esos en•
ciientros...
Desde su convocatoria, pues, se fue
construyendo un horizonte de posibilidades tomadas de aquellas interpretaci~
nes que cada quien adelantaba al ser invitado y que constituían ya, una serie
creciente de indicadores que apuntaban
a los temas y problemas que no se s~
lían abordar en la relación académica
fqrmal. Así se propuso, por ejemplo:
•Que si se trataría de un foro para ex•
plorar esa zona afilada de fa realidad

en la que se une o separa al individuo
de la sociedad.
•Que si se andaría por el puente que
comunica la conciencia individual
con la conciencia social, las visiones
grupales con las formaciones psicológicas o el campo de lo imaginario.
•Que si entraríamos a discutir sobre
la trama de la biografía y la ideolo~í~, en la red de lo subjetivo y lo ol&gt;
Je1lvo.
•Que si por fin se enfrentaría con detenimiento el paso del sentido común al conocimiento ..científico.
•Que si sería la oportunidad para el
reconocimiento de las corrientes y
prácticas sociológicas que se han de~ro~ado en las márgenes de ciertos
rigorJSmos conceptuales y de ciertas
perspectivas teóricas endurecidas, y
que a veces resultan de esfuerzos de
conocimiento y acción generados en
los movimientos sociales.
•Que si se trataría de una explorac~ón en los diversos, y hasta ahora
ªJe!los, campo_s de la actividad profesional y social que el sociólogo no
s~ ~ propuesto o decidido a ocupar,
vicbma de una concepción estrecha
d~I profesionalismo o la especializacion.
,Que si es el espacio para encontrarnos con las imágenes que del sociólo_se han ~or~ado los demás, o con
a ~'!1agen mdiscutida que el mismo
soc10logo se ha venido formando de
sí mismo.

fi°

•_que ~ propiciaría ~na confrontacion abierta con los dichos y rumores
que, sobre la sociología y sus practicantes se difunden unilateralmente.

•Que si sería la oportunidad de intentar una reducción fecunda de las
grandes perspectivas sociológicas al
punto de observación inmediato de
lo cotidiano, lo más próximo y accesible.
•Que si se constituiría en un ejercicio
saludable el flexibilizar y ablandar
los esquemas interpretativos, las conceptualizaciones demasiado formalizadas, las rutas y procedimientos
establecidos abriéndole cauce a la
imaginación como reserva de provocaciones inexplotadas.

.Que si éste sería el intento de hacer
sensible el conocimiento a las diferencias y divergencias que se suelen reu.nir económicamente bajo el rótulo
breve de "la sociedad". Esto es, si es
ocasión para el reconocimiento frontal de la existencia de múltiples sociedades, aun dentro de las formas
histórico concretas con que se lastrata de especificar.
En suma, lo que aparecía detrás de
esta explosión de promesas, deseos e
interpretaciones acerca de la "informalidad" a la que se nos estaba convocando, era la inquietud y la exigencia de
que, lo que hace fecunda y aviva esta
actividad es la puesta a prueba de todos
los puntos de contacto imaginables con
lo que hasta entonces se llamaba nuestro
objeto de estudio; y que eso no había
sido posible ni lo era actualmente dentro de la relación académica formal.
La convocatoria decía: "Esta es una
reunión sin objetivos, sólo con ideas. ..
Es el principio de muchas cosas que aún
desconocemos... No venimos a Li sociología por accidente, sino por una cauda
velada y aparente de experiencias que
deben jugar un papel en el conocimiento más pleno y cercano de una realidad

que también nosotros constituimos...
Queremos compartir la idea de que la
sociedad es mucho más de lo que cabe
en un "objeto" de investigación, en un
programa académico, en un conjunto de
textos... No venimos a resolver cuestiones, sino a crearlas, y a plantear otros
modos de encuentro; a dejar que entre
más la vida en nuestro ejercicio intelectual... "Hasta aquí el inicio.
3. Primeros desarrollos y diversificación

de alternativas
El Primer Encuentro nos ·sorprendió a
todos. Fue como el preludio de la diversidad y la señal de que estáhamo; pisando en la realidad. Desde entonces se
han celebrado cuatro encuentros con un
nivel de asistencia inusual.
Los encuentros se han constituido
con iniciativas como estas: Una generación veterana de exalumnos nos ofreció
un espectáculo reproduciendo los tiemPOII en que estudiaron, su contexto fa.
miliar, ambiente familiar y cultural de
entonces, teorías y obsesiones intelectuales que marcaron su formación, ilusiones y realidades y visión de si mi&amp;
mos diez años después.
En otra acción asistieron historiadores, ingenieros, filósofos, arquitectos y
ñsicos para mostrarnos la imagen que
proyecta o se le fabrica al sociólogo
desde esos terrenos profesionales. Se
montó una exposición de caricaturas, dirojos y medios de producción sociológica. Se alteró el material para provocar
la duda y el cuestionamiento de la obra
de nuestros autores clásicos, confrontar
sus líneas teóricas y mostrar sus limitaciones.
Se han presentado anti.conferencias a
base de cuestiones no resueltas, ignorancias múltiples e incertidumbres de todo

�EL SUERO DEMORADO;
LAS IMPOSIBILIDADES APREMIANTES
DEL CIN.E MEXICANO

Daniel González Dueftas

tipo. También se implementaron talleres efímeros como los de "Bio-socioanálisis del sociólogo" y "La imaginación
sobre la~ rodillas, sociología veloz". Su
sentido fue mostrar prácticamente el endurecimiento de la imaginación y la ausencia de creatividad y humor en el quehacer intelectual, como riesgos ya cumplidos de una exagérada profesionalización, academización y cientifización en
el trabajo universitario. Se ha criticado
iguahnente el _lenguaje esotérico, la jerga excluyente y el discurso sacerdotal de
los clásicos y sus seguidores, así como
las fijaciones técnico-metodológicas y
las deformaciones del intelectual monoteórico.
4. Una experiencia abierta a la imagina•
ción y la iniciativa

Para muchos de nosotros se están alterando los cuadros de referencia teórica
y los parámetros de reflexión. Hemos
provocado modificaciones que no estaban en la visión originalmente contffllplada. Por ejemplo: Trabajar con la idea
de ~e el avance en el desarrollo de los
medios de investigación no agrega interés, ni alerta nuestras capacidades si no
podemos dar cuenta de lo que precede,
rodea y sucede a la investigación misma;
la realidad social con sus complejidades
y dÍI)amisrnos no justifica la reiteración
de las mismas preguntas o la atención
reduccionista sobre los mismós fenómenos.
Por estos empobrecimientos debemos
preguntar más que a los temarios y capacidades yersonales implicadas en la docencia, a tipo de vacío establecido entre

los puros contenidos del refrigerador intelectual y la problemática diversa e inagotable que atraviesa -abriendo preguntas y rompiendo esquem~ la biograña
nuestra y la historia inmediata de los actores y agrupamientos que formamos y
nos forman.
A la idea de una supuesta crisis en
las ciencias sociales se ha enfrentado la
idf2 de identificar a aquéllos que "son
su crisis" y las han llevado a su despolitización, desintelectualización y al "dinosaurismo" histórico¡ igualmente que a
la distracción hipertecnicista, al debate
permanente entre el sujeto y el obj,lto y
al aldeanismo político de los sociologos
que aún rinden tributo al patrimonialismo intelectual de los caporales financieros -que, como maestros de la fuerza, interfieren el paso de lqs androides mendicantes o del ayudantazgo hormigueril
que ya forma legiones.

S. El desafío a la rutina y los beneficio8
académicos
El súbito arraigo de esta iniciativa ha
sentado un precedente que para algunos
es el principio de un movimiento. Independientemente del juicio provÉional
que merezca, vale como indicador tangible de las posibilidades aún no exploradas en las motivaciones y disponibilidades del estudiantado y los profesores.
Los encuentros con la Sociología Informal se han constituido en un tiempo
especial para el ejercicio de la crítica y
la autocrítica, donde se desmolla una
práctica de la interacción intelectual no
reducida al enfoque profesionalista. Un

intento de rusquedas para ampliar la
discusión libre de prejuicios y dogmatism08 cientificistas. Una apelación a la
experiencia biográfica y social de algún
tipo de intelectual no reducido al puro
ejercicio de la razón. Una recaptura del
humor y la flexibilidad coloquial en
favor de la creatividad y la imaginación,
a través del juego entre las alternativas
utópicas y las realidades consumadas.
Una remisión a la vida cotidiana reulicándonos en lo que todavía para muchos es "su objeto de conocimiento".
Una pregunta por los condicionamientos
de la vocación sociológica. Un cuestionamiento de 108 esquema¡, teóricos y
metodológic08 "firmes". Una disponibilidad para 108 problemas, temas y preocupaciones que se ubican más alla y más
aca de la sociedad habitual que nos acomoda. Un reconocimiento de los saberes
y prácticas sociológicos marginales al espacio institucional, atendiendo a las iniciativas independientes y a los mov~
mientos sociales. Una recapitulación de
incertidumbres y una apertura franca a
las imágenes y aportaciones que nos vienen otorgadas por otros profesionsitas.
Un cumplimiento práctico de la colaboración dentro del campo de las ciencia•
sociales, d ecumenismo científico y la
distensión interdisciplinaria. Un modo
de descubrir otr08 mod08 de encuentro
con la sociedad y dejar que entre más la
vida en nuestro ejercicio académico.
Departamento de Ciencias Sociales Y
Políticas de la Universidad
Iberoamericana. Octubre de 1985.

El cine mexicano está dormido. Sin embargo, esto no quiere decir que ~o pueda despertar, o incluso que sea mcapaz
de soñarse a sí mismo. Hay frecuentes
pesadillas, pero también hay asom08 _fugaces de vigilia. Vigilia soñada, es cierto, pero vigilia al fin.
El sueño cumple cincuenta años, y
hay muchos que han soñado. ¿Qué 108
mantiene dormidos? ¿Sueñan lo mismo?
¿Se trata de un sueño de reposo o de fuga? A final de cuentas, ¿no se puede
afirmar que otros medios masivos de
comunicación también duermen? ¿Qué
singulariza al sueño del cine mexicano?

pausas, aun si están preparando ~ escena siguiente, sea cambiar de sueño.)
Por esto, en el cine flota un registro acaso más amplio, hay más niveles ·de lectura, involuntarios o no. hay un espejo
más pulido.*
Si d cine mexicano duerme, es porque quizá r~fleja otro sumo que le da
tamaño, el gran sueño nacional. Aquí
se puede también colocar un matiz:
·nuestra pantalla recibe o da tamaño
i 1 gran sueño? Aún más: ¿no late en
cada peücula ( o en ciertas películas)
una demanda de despertar, la intuición de insospechadas vías hacia la
vigilia?

Cine ~ imagen en movimiento a
Aun en el muy posible caso de
través de una técnica y un lenguaje que
se podrían llamar "excesivamente mecá- hacerlo desde dentro del sueño, se
nicos ". Quizás el único territorio que pueden diferenciar, por un lado, las
comparte esas características (imagen, películas que "arrullan", que contrivoz, reproducción mecánica) es la tel~ buyen al letargo, y por otro, aquellas
visión. Sin embargo, en fa "pantalla que lo combaten. Estas últimas, minochica" todo es veloz, inminente, el sue- ritarias, sienten que si no es inmediataño se precipita sin fin, la voracidad de mente p08ible el despertar, cuando m~
imágenes muerde y digiere al mismo nos existe la muy concreta posibilidad
tiempo; de forma muy diferente, en el de tomar las riendas del sueño, afinarlo
cine hay un ritmo "demorado" que aun voluntariamente y mostrar que existen
las peüculas hechas "al vapor" deben las viiu; no se trata de las "soluciones"
respetar: la cámara se coloca, los soña- si.no de las preguntas bien colocadas, hedores practican, las luces cambian de redadas, desafiantes.
lugar y se afinan. Todavía hay lapsos
Si algún calificativo se puede aplicar
mayores: entre el rodaje y la primera
vez que se presencia lo filmado (los a la cinematografía mexicana es cri'tica:
riuhes), media el proceso de revelado aun en las multiañ.oradas épocas de oro,
e impresión, las imágenes caen en la la eterna crisis se alimenta de sí misma,
pantalla horas e incluso días después muestra una enorme capacidad de adapde haber sido rodadas. Mientras que tación, perdura. El sueño cumple, pues,
las técnicas de video son inm.ediatas cincuenta años, porque su estructura es
( el resultado puede ser contemplado
Ser "vertiginoso" en el mundo cinematoapenas unos segundos después de la • gráfico
implica una lentitud impensable en
grabación), el cine "se tarda": hay un
el vértigo televisivo. Aun cuando el prim«&gt;
alejamiento obligatorio y tiempos dé
ro usa oon creciente eficacia técnicas de
reposo, los cineastas en pleno trabajo
video, mientras exista un negativo fotográfico, el tiempo del cine será capaz·de oomdespiertan un rato para volverse a dorpartiJ, así ~ en briznas, la magia descumir más tarde cuando se reanude la fil.
bierta por Lumiere y Mél.ies.
mación. (O quizá lo que hacen en las

industrial (con todas las implicaciones
del término). A principios de los años
treinta, varias películas mexicanas tienen éxito internacional: Redes, El compadre Mendoza, La mujer del puerto.
Tres sueños excelentes, esperanzadores.
Motivado por la repercusión de es08
filmes, Lázaro Cárdenas da un definitivo impulso al cine mexicano con la crea•
ción de los Estudios CLASA,. en 1935.
Si bien antes de ese año ya existían estudios, inversión oficial y estructuras
sindicales, los CLASA coagulan los sueños dispersos, unifican el espectro· y
asientan las expectativas al hacerlas coherentes. Es la primera vez que México
cuenta con una infraestructura cinematográfica a la altura de las mejores del
mundo de esa época. La ~~l{cula inau~ral es una superproducc1on· esta ta~ Vámonos con Pancho Villa, que promete
con firmeza una industria bien encaminada.

Sin embargo, los Estudios CLASA no
llegan a convertirse en el gran centro
energético que demandaba su creación.
Antes que armonizar un mecanismo, lo
que de inmediato salió a la luz fueron
las d08 partes formativas de ese mecanismo, contrapuestas y no modulares. Ya
en 1935 aparecen claramente dibujadas
las contradicciones internas del cine
mexicano que aún en nuestros días siguen vigentes. Al tneño se lo disputan
dos maquinarias: por un lado, el cine del
Estado, por otro, los productores privados, mal llamados "independientes". Si
bien esta contraposición no es prerroga•
tiva de la industria cinematográfica, en
ella -espejo poderoso- se dará de una
forma muy curiosa e intensa. El cine,
por las particularidades de su lenguaje,
es el territorio ~ptimo para las extra-·
polaciones, las cátarsi.s y las reacciones
químicas. (Si hay pauYJS, si a pesar ele
todo no se puede ceder a lo inmediatoconstante, los sueños tienen tiempo de

�sedimentarse no se esfuman, alcanzan a
'
..
cobrar sustancia, empiezan a vwir por su
cuenta.)
Conviene examinar, aun muy someramente algunos hilos históricos de ese
sueño' disputado; quizá sea significativo
distinguir entre pesadilla y sueño au.todirigido. El cine esta~l, que nace Simbólicamente como entidad en ~ ~35, no
logra cohesionar su proyecto basteo. La
pugna con los productores privados llega
a la gran falacia que aún en el present.e
lo determina todo: las entradas en taquilla. Mientras el cine producido_por el Estado avanza con crecientes dificultades
y un muy saludable ritmo mesurado ( en
parte impuesto, en p~rte fruto de la experiencia), los negociantes d~cubren ~a
mina y la explotan con vorac1&lt;1:1~ propia
de los sistemas de mercado:·rap1das películas muy baratas de pro~ta recuperación económica crean capitales autosuficientes. " ¿De qué otra cosa se trata?" preguntan los negociantes, "¿no
esta~os en una industria?•~ Con tal
punto de partida, la aberración ~rge
como manifiesto: "el cine compleJo no
es masivo". Todo a priori se sintetiza,
"no dle gusta
Pues, en que al público
f
,
.
complicarse la vida' . As1, con esprec10
"complicarse el sueño", los pro.ductores privados fom~tan la pesadilla, la
elevan a valor nacional, hacen del letargo la fórmula que justifica todo
círculo vicioso. (Entonces no es desmedido ·comenzar a ver al cine comercial
como determinante del público -y no

a

• Si una película "rápida" ruenta ~Jipau1a1 menores que la. de un filme nguro~
Y lentame~te diseñado, en cons~uena~
fomentará filtraciones oscuras - irreflexivas- de sueños Y hasta pesadillas estancadas. Por un lado posee mayor tim_ing qu~
la televhl6n, pero por otro no quiere -ru
puede- ''.tener tiempo" para huigar en
las raíces; delimitar los contornos o asumir las imtan cias.

a ~ inversa-, como principal ca~~te
-por masivo- de la. deformac10n y
suhjetivación que conviene a los sohr~
entendidos para funcionar.) Otra cualidad, mucho más significativa que la noción del tiempo, separa a nuestra mercantil pantalla "grande" de su correspondiente "chlca '': mientr8;8 que esta
última se diseña en hase a cuidadosas estrate.gias y estudios de mercado, aquélla
responde a las vagas y nunca demasiado
complejas intuiciones de los productores "de clan familiar". Sólo cuando la
'~niciativa privada" se aboca al cine hacia finales de los setenta, convirtiendo la
riqueza cinematográfica en mera prolongación de sus acostumbrados letargos, el
sentido de "estrategia privada" aparece
como confinamiento programado.
Cualquier cinematografía tiene . su
tristemente mayoritaria zona comercial;
lo que importa es que el cine estatal esté siempre muy pres~nt: como. alternativa seria, y que el pubhc_o n_ac10nal .sepa reconocer ambos territoi:i~s Y dif~renciarlos a la hora de las dec1S1ones. Sm
embargo la cinematograña estatal se ve
oprinú&amp; desde su. ~cio porque depende de dos maquman~ IJl;le n?,le pertenecen totalmente: la distnhucion Y !a
exhihició.n. A esto se sum~ la c:ire~c1a
de métodos racionales de financ1a~nento y una actitu? confusa ante e! fenomeno cinematográfico en su dualidad arteindustria.
Hacia finales de los treinta ·el sueño
se polariza en una cinta sorprendentemente exitosa: Allá en el Rancho Grande. Brotan infinidad d~ secuel~s que,
lejos de hu~ar en-~ª. mees la via escatimada hacia la vtgtha, adaptan el folklore como opción rentable. y como el
cine es un espejo virulento, a~aso las
innumerables variantes mei;canbles_ ~el
Rancho Grande comienzan a condicionar el verdadero rostro de lo mexicano,

como más tarde lo harán, en sus respectivos momentos de vigencia, el nielo,
drama superficial, la "saga" del ca~et
0 la tarjeta postal exportable. El Bl!eno
bus:a' su rostro: mientras una pehcula
comienza a dirujar rasgos veraces y profundos brotan cien otras que se abalan•
zan a borrar y "corregir" las líneas legítimas.
El sueño tuvo·, sí, una edad de oro
que ahora es sujeto de gran añoranza,
Pero era el oro el que de todas maneras
marcaba los rumbos. Si algo tiene de
rescatable y ejemplar esa ~tapa es qu_e
por un momento fue pos~ble armonizar el instrumento con lo instrumentado; basta oir los testimonios_d_,.e autores,
actores y técnicos qt!e participaron ~n
esos años de auge. El sueño entreve1a
que la pesadilla no es el único y ~x?lusivo modo de soñar. (Tal descubrimiento causaría tan insospechatlas aperturas
que nuestro cine pasaría años tratando
de olvidarlo.)
Paradójicamente, la Segunda Guerra
Mundial resulta muy beneficiosa para la
pantalla mexicana: un gran número de
exiliados se interesan en colaborar con
la cinematografía de est~,país, en t~~os
los renglones: producc10n, ac~~cion,
guiones. Surge~ proyectos :irohic1os~,
se forma un primer Banco Cmematogr•
fico se promueven nuevos cuadros, se
ahr;n las puertas. Debut~~ en la !ndustria directores como Emilio F~man~e~,
Julio Bracho, Roberto Gavaldon. Me~tco se coloca a la cabeza' del cine mundial
en castellano. Las dos mitades del sueño
colaboran porque descubren .&lt;J?.e e~ con•
finamiento tampoco es cond1c10n melu·
dible. y a pesar de todo, este dora~o h'!"
rizonte muestra las entretelas que Jªm:i
perdió; la esperanza se esfuma no con
fin de la ~erra sino mucho antes: retof'
nan las formulas de "éxito", la descOll·
fianza de los productores privados bt

cia temas y tratamientos "no comerciales", se monopolizan los ~tines 911e _habían comenzado a repartlrse equitativamente, aparece la disgregación sindical.
El mjedo a la intemperie sólo estuvo
deslumbrado por un momento: la súbita bonanza había traído no sólo sueños
de todo el mundo, sino el alejamiento
indispensable para que nuestro cine se
mirara -por reflejo en el otro- a profundidad. La edad de oro comenzó por
abrir el espacio; sin embargo, lo que hizo fue sacar a luz las agorafobias. El
miedo al sueño-vaso comunicante, la
"peligrosa" aparición de temas no ''redituahles ", la intolerable certeza de que
los monopolios pueden fomentar pero
no dominar a las grandes corrientes oníricas, todo eso provoca una reacción severa que dura hasta nuestros días: la industria se cierra herméticamente y toda
aventura queda proscrita. No sólo ella,
sino la visión que de una u otra manera
la implica en un sentido exigente'; en
hase a esto, también quedan fuera de
las murallas una gran cantidad de directores jóvenes con su natural empuje y
capacidad de cuestionamiento. A partir
de ese instante, "debutar" en la industria no será el pa.so lógico de la culminación de una carrera, sino un verdadero
milagro. Cerrados los caminos de sana
renovación, el sueño vuelve a estancarse
y la pesadilla se ve "enriquecida" con el
anquilosamiento crónico.
"Los sueños de la razón", dice Goya, "producen monstruos". Por ello
nuestro cine de horror es más bien una
variante involuntaria de la comedia:
los monstruos han sido acaparados por
los demás géneros. Porque la que sueña
es la propia pesadilla.

Por fortuna logran "entrar" antes del
definitivo cierre de puertas los directores que van a luchar por la sobrevivencia
del cine, precisamente en un punto en

que todo término está contaminado de
indu1tria. (Una \rez así definido el terreno, ¿por qué extrañarse de que el cine
sea objeto menos del "séptimo arte"
que de la bolsa de valores? ¿Cómo intuir la v1á donde todo es promociona! y
revisteril?) Sin proposiciones nuevas, -reina la "secuela" y la reiteración de fórmulas probadas. En sus momentos óptim031 realizadoi:es como Alejandro Galindo y Emilio Femández tratan de posibilitar una expresión más cercana y
menos adulterada; el primero renueva
un cine urbano que da voz a las áreas
marginadas (y que tendrá un magnifico
heredero en el primer Ismael .Rodríguez), el s~gundo ~ur~ en sus raíces y
logra un eme nacionalista con profundo ·sentido trágico. Sin embargo, el aparato ·detecta el éxito de estas tres obras
y condiciona a sus directores: mucho
antes que Galindo o Rodríguez, el "Indio" Fernández se convierte en otra
"fórmula" más, aislada de la reciprocidad y diálogo con sus contemporáneos
( que podrían posibilitarle tamaño y desarrollo armónico); se le convertirá en
la petrificación de la simple fotogenia.
Hilo suelto en un sueño confinado, el
cine de Enúlio Femández termina opacando el espejo que en un principio había sido veraz y lúcido. La prueba está
en que, para Europa, el cine mexicano
comienza y termina con el "Indio"; es
que se ha exportado una fórmula y no
un canal abierto de expresión dinámica.
No es difícil comprender que Europa
prefiera el estilizado sueño de Femandez antes que a esas rabiosas pesadillas
de nuestro cine que se cuelan en las
pantallas internacionales de la época.
Si el roen cine urbano pronto deja
toda honestidad, las filtraciones de las
más profundas corrientes del sueño qui}
dan a cargo del inefable Santo, la muy
saludable edad de plata a cargo del ring
arrabalero, la lucha solitaria, única "li-

hre" de inconciencia precisamente por
sumergirse en ella (mecánica de la que
no participan las infinitas secuelas y
mucho menos otros tipos de "héroes"
ávidos de santidad).

Ni siquiera la llegada de Buñuel a
México cambia el rumbo caótico y mediatizado. La pura presencia de un fil.
me como Los olvidados delió probar
que, antes de esta película, aquí estaban todos los elementos necesarios para
intuir la vigilia. Buñuel toma los sedimentos de los sueños y les ofrece un espejo virulento, insobornable. En esa permuta genial (no invención sino mirada
básica), el sueño de Pedro _es un momento climático sólo comparable con el
universo rulfiano. Pero ni esta secuencia
ulterior ni el auge posterior en el sexenio echeverrista c:onsiguen abrir las
puertas ( ¿perceptivas?) y sanear los
ámbitos ( ¿espirituales?) enrarecidos. Filma quien. pueda o,fre~er "garantías" de
recuperac1on econom1ca; por tanto, aun
los géneros más exitosos de los últimos
30 años, melodrama, cine de aventuras
y comedia, deearrollarán de sus respectivos territorios los elementos más inofen11ivos y de una u otra manera aletargan.
tes. En 1958 se llega al irrepetible r~
cord de 136 películas producidas; pero
este hecho carece de valor cualitativo: el
grueso de esa lista sigue marcada por un
criterio convencional, el de "más vale un
mal sueño por conocido que una mena
pesadilla por conocer".
Afortunadamente, frente al letargo
sigue viva la alternativa. A finales de
los cincuenta, Manuel Barbachano Ponce consagra al cine independiente* al
producir Torero, de Carlos Velo, cinta
m~ premiada que cualquier película de
su tiempo. Con ese antecedente, una lar• Ya lo había creado en 1953 como productor y co-autor de Ra{cu.

�ga serie de cineastas independieµtes se
incrementa a medida que la crisis industrial se acentúa. Así. se llega a los muy
significativos I y II Concursos de Cine
Experimental hacia finales de los sesenta, en la1 que se hace patente la fuerza
de los disidentes y la impa1tergable necesidad de sanear la cinematograña en
todos sus órdenes.
Con impuleo oficial, esos concursos
son magnífico termómetro; primero,
porqu~ no se consigue implementarlos
en forma anual y sólo se llega a la segunda edición; segundo, por su nombre
mismo. Es indudable que decir "experimental" es aceptar tácitamente que el
cine industrial no tiene a la experimentación como factor definitorio. La pesadilla no "experimenta" porque muy
bien fodría encontrarse en el camino
con e conjunto fatal Un cine que experimenta es zona minoritaria, pero se
distin_~e en que para él no es ilusoria
la vigilia.
El cine independiente se separa de los
canales viciados, en rosca de una mayor
libertad expresiva, pero no toda película
independiente es experimental. Separarse de las estructuras atrofiadas es sólo el
principio; en lo que ambas zonas coinciden es en la casi suicida aventura que representa renunciar a los que deberían
ser canales lógicos de toda cinematografía lúcida: la distribución y la exhibición. Las denominaciones se separan en
esta coordenada: si basta ese voluntario
dt:sarraigo para calificar al cine independiente,· el e,cperimental sigue a fondo,
para ganarse ese nombre, en busca de las
vías.
Por ello, lo experimental no debe ser
confundido con lo amateur. Las grandes
corrientes son siempre experimentales,
y surgen a partir de profesionales. Cuando en 1976 se inaugura el CCC (Centro
de Capacitación Cinematográfica), es-

cuela estatal, es muy claro que la expre- pondiente "pero" es la defraudación por
sión del cine requiere, de forma paralela parte de los exhibidores, quienes se aproa la práctica, el manejo de la teoría a ni- vechan de toda ventaja para incrementar
vel profundo. Sin embargo, también es sus ganancias. El Estado contrarresta
claro el hecho de que sus egresados. de con el otorgamiento de premios de "esla misma manera que quienes terminan pecial calidad", en efectivo, enfocados a
sus estudios en el CUEC (Centro Univer- una protección industrial de toda pelísitario de Estudios Cinematográficos), o cula lúcida y exigente. Por último, se
en otras escuelas, serán profesionistas olliga al distribuidor a exhibir un día
sin ejercicio y quedarán en el aire ante de cine español por cada tres de cine exla imposililidad casi absoluta de arribar tranjero.
a la industria. De esta forma, se buecará
Este año, en el cincuenta aniversario
de modo natural la plataforma del cine
independiente para construir una obra, del cine estatal, se ha convocado al III
y del experimental para conectarla con Concurso de Cine Experimental ( diecisiete años después de su inmediato antelas grandes interrogantes.
cesor). Ante la crítica situación econóLa alternativa existe, sin duda, y es mica del país y el alto costo de materianecesario oir lo que su pura presencia les y equipo, casi todo el cine indepenindica: una imposibilidad apremiante, la diente se ve en severa amenaza: el riesurgencia de incorporar la experimenta- go de un productor privado se multición a la estructura general de la cinema- plica hasta lo inverO!ímil; la paradoja
tografía mexicana. Una mena muestra se redobla: este financiero, en el improde la salud fun·dsmental de los márgenes bable caso de asumir tal empresa deestá en que las peüculas escolares de sesperada, tenderá más que ninguno a
16 mm surgidas en los pasados cinco apostar por lo seguro y a apoyar temas
años han acumulado más premios inter- triplemente aletargantes. Por ello _las
nacionales que la producción "regular". pelí.culas experimentales de nuestr~
días _pueden contarse con los dedos de
Las proposiciones concretas pueden una mano. Con esa perspectiva, evenparticipar de otros sueños: el actual tos como el Concurso de Cine Expericine españo~ sobreviviente victorioso de mental se constituyen en la única poun largo naufragio pesadillesco, ofrece sibilidad viable de producción alternaun cuadro significativo. La intervención tiva si se racionaliza su estructura. No
del Estado en esa cinematografía tiene se trata tampoco de esperar que las sovarios puntos básicos: ante todo, hay luciones caigan del cielo, sino de provoun Banco de Crédito Industria~ entidad carlas a fuerza de introducir preguntas
oficial (11:1~ da créd!tos a lo~ productores precisas, exactas, vigilantes. Porque la vien condiciones mas ventaJosas que en gilia es constante mirada autocrítica. Sóla Banca Privada. Si en principio sucede lo hasta que el cine experimental ad
lo mismo que en México, es decir que el una importante ladera prioritaria de la
productor recibe apoyo siempre y cuan- industria cinematográfica, se podrá hado cuente con un patrimonio personal blar de un cine mexicano entero.
suficiente o con avales que "respondan
El sueño debe ser asumido y polaripor él", existe también un Fondo de
Protección a la Cinematografía, enorme zado. Si algún despertar es posible, este
cantidad de la que toda película españo- surgirá cuando el durmiente llegue a la
la recibe el 15 y hasta el 300/o de su re- vigilia desde un sueño lúcido. El lfl'
caudación bruta en taquilla. El corres-

despierta violentamente de una pesadilla
atroz se moverá en la v~lia con la mis-

ma angustia corrosiva. El que despierta
desde un su.eño controlado, comunica
a los demás un movimiento de pregunta
viia. Los mon$1Jos -y esto hay que
subrayarlo-, no son tan necesarios.
Ponencia leída en el II Encuen1ro Nacional Sobre Medios de Comunicación, Morelia, Michoacán, jwoo de 1985.

�SAB DE GERTRUDIS GOMEZ

DE AVELLANEDA; UNA RETORICA DULCE
CONTRA LA INJUSTICIA AMARGA
.,,.

Naomi Lindstrom
I
El propósito de este trabajo es el examen crítico de la eficacia retórica de
Sab (1841) de Gertrudis Gómez de Avellaneda (éuba-España, 1814-1873). En
los últimos aña;, esta novela breve ha
sido objeto de una renovada atención
crítica, al despertar el interés de estudiosos que ven en ella una clave para la
comprensión de la situación del negro
en la lústoria sociocultural latinoamericana. Pedro Barreda y Richard L.
Jackson, para nombrar los dos investigadores más destacados al respecto, han
sometido Sab a un nuevo escrutinio con
la finalidad de identificar la iinagen del
nefo que proyecta.1 El juicio de estos
cnticos ha sido esencialmente negativo,
debido a factores que se discutirán a
continuación. El presente estudio, en
cambio, propone una lectura de Sab
que da como resultado un saldo evaluativo generalmente favorable a la novela.
Para realizar tal lectura, (a) se admite
desde el principio la legitimidad de las
convenciones que emplea Sab - convenciones altamente románticas- , y (b) se
tienen en cuenta los propósitos retóricos que busca satisfacer la novela.
Para contextualizar la polémica que
ha surgido en tomo a Sab, sería convenie.n te un reswnen del asunto qu-e se
trata en el texto. Sab, protagonista idealizado de la trama romántica, es un esclavo mulato, modelo de conducta altruista. La fábula narrativa la constituye
la destrucción de este individuo ejemplar como consecuencia de su obsesión
amora;a por Carlota, lúja de su amo.
Carlota se casa con el indigno Enrique,
quien la mantiene subyugada. Una prima de Carlota, Teresa, figura como confidente de Sab y Carlota; alberga un
amor escondido por Enrique.
El esquema de amores frustrados no
agota la materia de la novela. También

existe una buena dosis de realismo documental que se manifiesta en descripciones pormenorizadas de la naturaleza cubana, el cultivo de caña, la vida de los
terratenientes y la de los esclavos negros.
En toda esta elaboración de materias
heterogéneas, da; características se destacan sobre todo: la representación de
las injusticias cometidas bajo el sistema
de esclavitud y la utilización extensa de
las convenciones retóricas del romanticismo europeo. Como Uncle Tom 's
Cabín (1852) de Harriet Beecher Stowe,
Sab constituye -a un nivel- un acto
pragmático de comunicación. A través
de la persuasión que ejerce la trama.
y mediante pronunciamientos explícitos,
por parte de narrador y personajes,
Sab pone de manifiesto los abusos que
padecieron los miembros de la población esclavizada. Como señala Barreda,
negar el elemento antiesclavista de la
novela es una verdadera "ceguera" crítica.2
Tampoco se puede negar el romanticismo que permea la novela. Sab presenta en -su figura un espécimen excelente
del héroe romántico: noble, sensible,
aristocrático, dado a exaltaciones y depresiones bajo el dominio de una pasión
oculta. Carlota, con su inocencia absoluta, también es de corte romántico. El
lenguaje del texto, con su fuerte carga
emotiva,· busca convencer dirigiéndose a
los sentimiento, de éste. Esta estrategia
francamente afectiva impresiona mucho
más que la documentación novelística
de condiciones sociales que también se
encuentra en Sab.
Para los contemporáneos de la Avellaneda, la coexistencia de los do, aspectos arriba señalados no parce haber
constituido un problema literario. Lo
problemático era la crítica del sistema

esclavista, ya que la novela podía ser
objeto de censura. Según informa Barreda, "Precisely becaueeitwasabolitionist,
the novel was not allowed entry into
Cuba, as shown in the Havana National
Arclúves; and the author left it out of
the edition she prepared for her Obras
literarias (1869-71) in order to avoid
censorship on the island and thus to
secure the very important Cuban market". Otros investigadores indican que el
riesgo d.e supresión no fue tan severo como se ha creído generalmente.3
Hoy en día, pocos lectores se ofenderían ante la expresión de sentimientos antiesclavistas. La dificultad actual
de la novela es otra: la dificultad de
apreciar la presentación romántica de
una denuncia social. Precisamente en este punto radica la insatisfacción que expresan lectores de nuestros días, al encontrarse con lo que bien puede parecer
un sistema de estereotipo, rígidamente
elaborados según un concepto romántico de la escritura.

cotejo con la triste realidad social. Aunque _B:t1;eda concede la validez del planteo uucial -deplorar la situación del negro esclavizado- "in trying to prove it,
her deep-seated romanticism· causes her
to conceive a conventional black figure
the fruit of her reading in the French
ro~an ti.es" ·4 Riehard L. Jackson categonza a la autora entre los que derraman "false tears for t;he black man". La
falsedad que percibe en 1a novela radtca, en gran medida, en la forma estiliz!~ de la ficción romántica.5 Sería
hcita la conclusión de que estos críticos encontrarían más adecuado un sistema de r~pres~ntación menos destacada~ente literano Y más directámente
cefüdo a las realidades cubanas.
Otros observadores, menos explícitos
en. sus ?bje&lt;:iones, parecen compartir la
m1Sma insatisfacción . .Según Slúrley M
Jac~son, por ejemplo, el héroe es
s~n~~~tal victim of love. . . selfpitymg · _A pesar del valor documental
que perc~ en la novela su reacción
P?Co entuSlasta indicaría cierta incomodidad ante la intriga amorosa con sus fi.
gu~s Y parlamentos estilizados.6 Otros
cnticos han mirado con desaprobación
:~ de~ndencia de la autora de modelos
iterai:ios,. sobre todo cuando tenía una
~=knencia p~pia del asunto que pudieher servido de hase para la novela 7
J.ean Franco , sm
· mencionar
·
·
Sab, cues~~na la validez de todas las obras de ficc10n
. que eserib'ieron autores latinoameh~an~s Sh~j~ la influencia de Chateaunan . egun el análisis de Franco los
textos
'
di
. que se produ'Jeron ha'JO estas concio~es quedaron ajenos a las realidades
,1~ten~ron captar; las realidades de
enea ' could not he fitted into European moulds •1.8

«;

Barreda ha articulado con más nitidez esta objeción a Sab. Señala, como
un factor desfavorable la influencia
que recibió la autora del pensamiento
social de Jean-Jacques Rousseau (sobre
todo el concepto del salvaje noble) Y
de los procedimientos del Vizconde
de Chateaubriand para la figuración
de protagonistas exoticos (A tala, 18011
de ambiente americano, impresiono
hondamente a la Avellaneda). Barr&amp;
da concluye que sería posible co~
derar a Sab " a psycholo~cally ncla
character" , pero que tal riqueza sólo
da dentro de un contexto específico:.•
plan of abstract characterization, wh ,
in this case bears the stamp of romanfi'
cism". El grado de artificio que exige
esquema literario deforma la figura
util~:r comentarios tienen una gran
esclavo hasta el punto de dejarla '' d i , señalan lo que el lector no puesentially false", incapaz de sostener
e encontrar -y no debe buscar- en

Z:

Sab. P~~ero, Sab no ofrece una document~ci?n directa de las condiciones en
~e vman los esclavos cubanos. Por su
misma naturale1A, es una obra francamente "?e a~e", es decir, que proyecta
la experiencia humana a traves de estructuras estilizadas, no~miméticas. SeWrndo, como sugiere el comentario de
ranco, Sab no es, en el fondo transmisor ~e una ex~riencia específicamente
amencana. Enteierto sentido pertenece
a la tradición literaria eurore'a. Tercero
la novela no aboga por la abolición de 1~
esclavitud. Lo que 81 ofrece es un examen de cuestiones universales concerrüentes a la libertad y la injusta ausencia
de la libertad. La situación de los esclavos es un caso ejemplar, pero también lo
son la subyugación de las mujeres casadas; los lazos del amor; la libertad de los
seres na1llrales (indígenas, animales) · las
restricciones de la vida conventual. C~da
si1llación es objeto de una consideración
novelística, siempre vinculada con los
tópico, centrales que organizan la novela.
Sin embargo, sería irracional descartar la obra por ser artificial, por mostrar una influencia europea o por llevar
una denuncia social difusa y sutil. Tal
rechazo es producto de una convicción:
que, el realismo docwnental es el mejor
v_e~icul~ ~r~ la exposición de la injustic,i~. H1St?ricamente, sin embargo, la
critica social se ha difundido mediante
una expresió? exaltada y figurada. Los
ensayos apaS1onados de Thomas Paine
p. ej., todavía mantienen su vigenci~
como textos de verdadera calidad literaria y persuasión eficaz. Los críticos
han señalado repetidas veces los poderes de un discurso afectivo como ins1rumento de denuncia. Un ~jemplo
e:'c~lente es el estudio que hizo Noé
J1trik_ de Facu.ndo (1845) de Domingo
Faustmo Sarnuento. Realizado a base de
un análisis minucioso del rasgo estilísti-

co, ~ es1ll-dio demuestra que la protesta mas radical de la obra se encuentra en
su retórica romántica, no en sus elementos racionalistas y realistas.9
. ~l .~resente trabajo presupone la admlSlbilidad de tales_ recursos persuasivos e~ Sab. A parflr de esta premisa
examma el diseño retórico que presen~
la novela cómo los recursos empleados contr~uyen a ~a argumentación
~ontra las crrcunstancias represivas e inJUStas.

r

11
La caract~~ación de los personajes es
el procedimiento organizador de toda
la retórica novelística de Sab. Este aspecto de la novela es el que más ha despertado r~cciones fuertes por parte
de los ~nticos, . cuyo enfoque principa~ ha ~do el mllmo Sab, Según Barreda, P· eJ., la manera en que viene retratado Sab delata la incapacidad del texto de manejar debidamente las cuestiones que trata. Para e1, Sab es "the incamation of a literary myth, an absolutely false and conventional being an
apparentlr unique species, but hasically topical and generic,, .10 Richard
L. Jackson, también encuentra defectuosa la figuración del esclavo.11 Para
Hele~~ Percas Ponseti, en cambio, la
creac10n de Sab es uno de los grandes
lofos del texto. Asevera que el personaje es ca~az de encarnar propiedades
abstractas sm por eso carecer de riqueza
y complejidadJ2
¿Cómo se acerca uno a esta cuestión
carr~ com_o ha quedado de opinione~
Y l11cios, &lt;D;Sp~es? El procedinúento
critico mas. mdicado es ampliar el campo _de es1lldio para incluir un examen de
v_anos personaj~, no sólo del controvertid~ heroe. Asi se pueden identificar las
nociones fundamentales de lo que es un

�personaje literario, los principios rectores que detenninan la realización concreta de los personajes específicos, Una
segunda consideración importante es
la necesidad de mantener la distinción entre la adecuación de los personajes como constituyentes de Sab y su
pa,ible valor como agentes de un programático mensaje social. Barreda reconoce la existencia de esta distinción,
sin conceder la legitimidad de un criterio plenamente literario.13
Al buscar los rasgos comunes que
comparten los personajes, uno se enfrenta de inmediato con la cuestión de
la representación simbólica. Cada personaje tiene que funcionar como emblema de una o más abstracciones. En su
forma más simple, este plan de caracteriz.ación produce la figura unidimensional del suegro de Carlota. Jorge Otway
es un modelo de la codicia. Siempre que
interviene en la acción manifiesta este
vicio. El narrador no ceja en subrayar su
único rasgo: describe a don Jorge "frotándose las manos, y abriendo cuanto
le era posible sus ojos brillantes con la
avaricia ".14
El padre de Carlota tiene un carácter
poco menos simplista. Figura como signo de la flaqueza espiritual. Su participación en la trama consiste en gran
parte en evitar cualquier acción ~e pudiera remediar una situación dificil. El
lector no puede menos que condenarlo
cuando asiente al casamiento de su ruja
con un hombre que no la merece -un
asentimiento basado puramente en la
conveniencia. Una vez . más,: el narrador
subraya las conclusiones: "la pereza de
su carácter, y el desaliento que en él
producía cualquier golpe inesperado,
influían no poco en la aparente fortaleza con que se sometía desde luego a la
desgracia, sin hacer un enérgico esfuerzo para contrarrestarla" (p. io).

Si todas las caracterizaciones fueran
tan fáciles de describir, la queja contra
la utilización de estereotipos sería harto justificable. Pero los personajes principales demuestran una variante mucho
más sutil del _mismo código simbólico.
Est03 personajes, a la vez abstractos y
complejos, son Teresa, Carlota y, sobre
todo, Sab. Los tres son paralelos en que
cada uno patentiza, en sus padecimiento;, los efect~ de la injusticia y la esclavitud.
Teresa, durante la mayor parte de la
novela representa la frustración de los
anhel~ mundan03. Su amor por Enrique tiene que ¡oprimirse; hasta entablar amistad con Sab, ni tiene con
quien hablar abiertamente; en suma, vive en un aislamiento penoso. El narrador hace runcapié en el carácter inmerecido de esta privación afectiva: "fue
desde su nacimiento oprimida con el
peso de la desventma" (p. 28). El orden
social ha sido injusto: Teresa es ruja
ilegítima, víctima de hogares inestables.
La misma biología ha contriooido a ·su
infelicidad. Aunque Teresa es capaz de
pasiones fuertes, "ninguna de l'US facciones participaba de aquella conmoción" (p. 28). Su aparente impasibilidad la aisla aún más de 8US semejantes.
Además de estas dificultades básicas, Teresa es víctima de varias circunstancias
menores: p. ej., Enrique hace una mala
interpretación de su amÉtad con Sab.
Al morir su amigo Sab, Teresa ya no
espera encontrar una felicidad mundana y se hace monja. Ahora se efectúa
una inversión simétrica. La joven se
conYierte en una figura de satisfacción
espiritual: "En efecto, Teresa había alcanzado aquella felicidad tranquila y ~
lemne que da la virtud" (p. 197). Esta
imagen de plenitud sólo se da en el
ep11ogo de la novela. Así, Teresa es
primordialmente una representante de

todos los seres desventajados en es
mundo.

En el segundo capítulo, se describe
el sentimiento que experimenta Carlota
para con Enrique, es decir, una adoraCarlota forma p_arte ~l mismo esqu ción incondicional y generosa. El segma. Como contrafigura de Teresa, p mento se cierra con la pregunta: " ¿Mesee lo que su prima no puede tener, recía Enrique Otway una pasión tan
no puede conseguir lo que Teresa lo
hennosa? " (p. 31). El tercer capíp03eer. Al comenzar la novela, Cario tulo, en yuxtaposición contrapunteada,
es la joven con todas las ventajas:
brinda una respuesta. El padre de Enribelleza; una fortuna; una familia c
que es un cazador de dotes con su rujo
ñ08a; un don casi mágico que le penn· como cómplice pasivo. Más adelante,
ganar el afecto de los demás; un nov· cuando Enrique se atreve a sugerir que
hennoso. El narrador resume el con
el amor justifica el matrimonio, la ré,.
te: "El destino parecía haberla colocad plica del padre es contundente: "Un
a Teresa junto a Carlota para hacerla
comerciante. . . se casa con una mujer
nocer por medio de un triste cotejo, t lo mismo que se asocia con un compada la inferioridad-y desgracia de su pa!Í ñero, por especulación, por conveniención" (p. 28).
cia" (p. 71 ).
Las fuerzas de la injusticia transfor
El v~rdadero carácter de Enrique se
man los dones de Carlota en-causas «k hace evidente a todos, menos a su novia
sufrimiento. El novio gallardo resul~ ingenua. Los que la rodean la protegen
ser frío y despectivo. La familia de Car-i de datos desfavorables a Enrique por
lota la entrega a este individuo a pesar¡ temor a herirla y a deshacer el pr~yecde saber cómo es. Sumida Carlota en~ tado casamiento. Aun hay un intento
matrimonio infeliz, sólo Teresa le brin sistemático de disuadirla de las dudas
un apoyo emocional. Al final, Cario que_ empieza a experimentar acerca del
queda reducida a un estado de sometí• n~v1~. La premisa que motiva tal encumiento y subyugación, sin fuentes de bnmrento es que el matrimonio, aun en
satisfacción vital. El narrador, con • sus. fonnas defectuosas, beneficia a la
mucho apego a las simetrías y_parado- mur~ -una suposición que rebate
jas, hace notar la nueva relacion entie energicamente la Avellaneda.
Carlota y Teresa: "la mujer hermosa,
rica y lisonjeada, la que tenía espa10 Y
Si el noviazgo se caracteriza por una
placeres, venía a buscar consuelos en la fal~ de franqueza y por un predominio
pobre monja muerta para el mundo.•• d~ mt~reses poco dignos, el enlace mala mujer que creían dichosa lloraba y.•· tr1morual es una verdadera esclavitud pala monja era feliz" (p. 197).
I'3; Carlota. Hay poca infonnación espe. c1~ca acerca de este fracaso, pero las
Como ya se ha indicado, 108 Jll()li-l rai.ces del problema se exponen en las
vos de la desdicha juvenil. de Te
pala~as ~e Sah: "Sin otra guía que su
son varios. Carlota, en cambio, cae
corazon ignorante y crédulo (las mujesa de una institución social: el ma res) eligen un rueño para ~da la vida.
monio. Su gran inocencia, uno de
El esclavo al menos puede cambiar de
elementos que más pueden p
amor, p~ede ,espe~ar que juntando oro
"fechada¡" hoy, es fundamental
coI?prara algún dia su libertad, pero la
demostrar la corrupción . del ii
mUJe_r, cuando levanta sus mana; enflamatrimonial.
quectdas Y su frente ultrajada, para pe-

dir libertad, oye al monstruo de voz
sepulcral que le grita: En la tumba"
(p. 196). El matrimonio es, en suma,
una fuerza más destructiva de la libertad que la misma esclavitud.

III
Sah es la gran figura pardigmática de la
desdicha inmerecida. Sus motivos y conductas son siempre puros; es capaz de
sacrificarse por sus semejantes en cualquier momento. Sin embargo, padece
hasta el punto de morirse de un corazón
que literalmente se rompe (la explicación fisiológica de este fenómeno tiene
un interés anticuado).
El primer capítulo de la novela consiste en una anecdota reveladora del injusto trato que recibe Sab por su color.
Enrique entabla conversacion con el mulato, sin percatarse de la identidad racial de éste ( que también ignora el lector). El intercambio revela a Sab como
un individuo inteligente, informado y
cortés. Enrique lo trata con la gentileza
debida hasta que Sab da a conocer su
etnicidad. Ahora se produce un cambio:
"¿Conque eres mulato? - dijo el extranjero tomando, oída la declaración de su
interlocutor, el tono de despreciativa
familiaridad que se usa con los esclavos" (p. 19-20). Enrique le hace preguntas como a un niño, tuteándolo. El
narrador divulga lo que pasa por la conciencia de Enrique para revelar su actitud desdeñosa. El blanco se burla en su
interior al oír que la madre de Sab era
una princesa africana; sonríe "con malicia" cuando Sab habla de sus relaciones amistosas con sus amos; y, con una
presunción arrogante, infonna a Sab
que: "Estás acostumbrado a la esclavitud", sintiénda;e "muy satisfecho con
acabar de expresar el pensamiento que
suponía en el mulato" (p. 22.23).

Barreda y Jackson han visto una
muestra de racismo en la descripción de
un Sab casi blanco, con facciones poco
indicadoras de su origen africano,15 Pero
para que se cumplan los fines retóricos
de la escena, la identidad de Sab tiene
que ocultarse al principio. El lector es
testigo del trato que se le ofrece a un
hombre que se supone blanco y al mismo individuo una vez percibido como
mulato. El ESClavo demuestra poseer
cultura e intelecto, pero esta evidencia
se descarta al saberse su condición ra-•
cial y social. Es una exposición sencilla
pero eficaz, de los efectos del prejuicio
racial en una 9tuación cotidiana.
En el mismo capítulo, Sab emite un
juicio sorprendente: "A pesar de su color, era mi madre hermosa" (p. 21)
- una aserción qt!e fácilmente sugiere un
racismo estético.16 Sin embargo, en otra
ocasión Sab niega la superioridad del
blanco en cuanto a belleza. Al dirigirse
mentalmente a Carlota, afirma que "no
serías menos hermosa si tuvieras la tez
negra o cobriza" y anhela que pudiera
ella haber nacido de ¡u mismo color
(p. 94). ¿Por qué, entonces, su aparente racismo al referirse a su madre?
Una explicación obvia sena un simple descuido por parte de la Avellaneda. La rupótesis es verosímil, pues se
trataba de una joven provinciana en
trance de liberarse del conservadurismo
de su familia y formarse una ideología
liberal. Sería incongruente enjuiciar a
una autora de la formación y época de
la Avellaneda según los criteri~ actuales de expresión cuidadosa en materia
de raza y etnicidad.
Sería más interesante conjeturar que
Sab, en el curso del intercambio con
Enrique, se contamina del racismo de
éste. Como ha demostrado Frantz
Fanon, uno de los efectos más nocivos

�del prejuicio es el aborrecinúento de la
propia negritud que produce en el negro:? Sab desvaloriza la piel negra durante el diiiogo con Enrique -una interacción cargada de tensiones raciales latentes. Luego, ante la cariñosa y liberal
Carlota, su actitud es muy otra: afinna
la compatfülidad de la heller.a y la ¡iel
oscura,
El carácter de Sab se complica por su
doble esclavitud. Es decir, en un sentido
literal es esclavo perteneciente a la familia de Carlota, pero en un plano figurado, es el "esclavo de amor" de la joven.
Los dos sist~mas .de subyugación se afectan de un modo paradójico. Aunque Sab
tiene muy presentes los horrores de la esclavitud, rechaza su propia liberación
cuando se le ofrece. Su negativa se basa
en una necesidad de pennanecer junto
a Carlota; es un vasallo espiritual de la
muchacha, para utilizar la terminología
del amor cortés.
Se ha objetado que la intromiiión del
tema del amor esclavizador disminuye la
utilidad de la obra como documento antiesclavista. Sin duda, la figuracíón del
hombre encadenado por el amor resta
atención e· importancia a la denuncia social. Pero hay que reconocer que la novela no tiene como propáiito único deplorar la esclavitud social. Lo que sirve
de cuestión organizadora de.la novela es
el problema de la libertad. Desde tal
perspectiva, poco importa si la pérdida
de la libertad se debe a un mal social o a
un encarcelamiento por amor.
A pesar de ser compleja, la cuestión
de la subyugación no es confusa en su
exposición. Sao distingue entre la esclavitud del amor, capaz de pÜrificar y ennoblecer, y la de la sociedad, que sólo
· degrada. El protagonista elige conservar
su condición de esclavo, pero no por
eso deja de protestar la esclavitud como

tal. Al sugerir Enrique que el esclavo, al
acostumbrarse a su situación, ya no sufre, es evidente su equivocacion al respecto (p. 23).

jan a la población esclava de la isla. Un
trozo de este pasaje sirve para demostr
el tono declamatorio y emotivo que
racteriza los discursos de este tip

Sab se da cuenta de la confusión que
puede engendrar su historia, dada la multiplicidad de factores que lo lleva., a la
derrota final. Cae víctima del destino
que lo coloca junto a Carlota; de su temperamento fogoso; pero !igue tiendo
víctima de la sociedad. La necesidad de
destacar la culpabilidad del orden social
es el tópico central de la "Carta de Sab a
Teresa". Este documento, que sólo se
divulga· al final, enfatiza el elemento de
injusticia social en toda la obra. El esclavo teme ser visto como un mero obsesivo que muere por haberse entregado a
un amor imposible. Al rebatir esta interpretación de su vida, Sab recurre a una
expresión abiertamente antiesclavista:
"no es Dios, Teresa, son los hombres los
que me han fonnado este destino, si
ellos han cortado las alas que Dios concedió a mi alma" (p. 211 ).

&amp; una vida terrible a la verdad.. . bajo

IV
Las vidas de los personajes constituyen
la vía principal para el ejercicio de la
persuasión novelística. De una importancia inenor, pues sólo se emplean en
contadas ocasiones, son los discursos
liheracionistas que se han incorporado
dentro del texto. Al entrar en juego esta
estrategia, la acción de la novela se detiene mientras el narrador o uno de sus
personajes expone un aspecto de la problemática central.

El primero de est()l discursos se produce durante el diálogo entre Sab y Enrique. Este busca informarse acerca de
las tierras pertenecientes a su futuro suegro. Sab le proporciona, además de un
caudal impresionante de datos, una exposición fogosa de los males que aque-

Ahora bien, no tod()l los -Oiscursos
acusan un tono tan panfletario, Un pasaje más interesante en BU desarrdlo
invoca llllas nociones derivadas de JeanJacques Rousseau Qa devoción de la
Avellaneda por Rousseau es bien sabida), Dentro de este esquema, los seres
humanos son por su misma naturaleza
puros y libres; la opresión y los demás
males sociales son producto de la organización social, sobre todo en su forma
occidental.

rique•.. ningún infeliz respirará a mi lado el aire emponzoñado de la esclavitud. Daremos libertad a todos nuestros
esclavos" (p. 65-66).

ne una interpretación de la historia se-

gún la cual la esclavitud es producto de
la ·cultura occidental y la correspondiente búsqueda de una yroducción cada vez mayor. Esta mama de crecimiento económico se contrasta con la actitud indí~ena, que se contenta con la
satisfaccion de las necesidades. Los indios se mantienen atentos al equilibrio
ecológico y a los valores humanos, mientras que los blancos llevan consigo una
ruptura de las armonías naturales.

Las palabras de Carlota se diferencian de las de Sab por el enfoque casi
exclusivo en los conceptos abstractos
de autonomía y sometimiento. El ~po
de esclavos que despierta su indignación no presenta muestras de abuso; al
contrario, en aquel momento expresa
su agradecimiento por el trato benév0Toca a Carlota formular estas ideas. lo que recibe. Para Carlota, sin embargo,
Carlota hace notar la posibilidad de
Le conviene esta tarea, por su gran ino- la generosidad de los amos no quita el una reducción '.en el nivel de vida como
cencia y su vinculación íntima con el pecado de un sistema fundamentalmen- consecuencia de la liberación de los esmundo natural. A pesar de su ascenden- te injusto. La satisfacción que eviden- clavos. Al aludir a este riesgo, recoge y
cia euroyea, participa de las caracterís- cian los esclav()l le inspira una lástima explicita un tema introducido en su disticas de salvaje noble. Su meditación más honda, pues acusa un deterioro del curso anterior~" ¿Qué importa ser mesobre la libertad tiene como punto de impulso natural hacia la libertad: "Se nos neos.
.
?", p. 6) .
partida la caza de una mariposa. Esta creen felices porque no se les prodiga
actividad, emprendida como diversión, palos e injurias, y comen tranquilamenOtra declaración extensa es la ya
cobra un significado serio. El narrador . te el pan de la esclavitud" (p. 65). mencionada carta de Sab a Teresa. Es
indica la importancia moral del epis0en este documento donde se encuentra
dio al referirse a la mariposa como
La influencia de Rousseau y Chateau- la comparación entre las situaciones res"pritionera" y describir la reacción ins- briand se manifiesta nuevamente en un pectivas del esclavo y de la mujer casada;
tintiva de Carlota: "cesa de repente de episodio que enfrenta a·1os personajes se juzga peor ésta. El asunto principal·
complacerse en la desgracia de su vícti- con una representante de las casi perdi- de la carta lo constituye la autodefensa
ma: abre el pañuelo y se regocija con das culturas indígenas de Cuba. Otra de Sab, que ya se ha disru.tido por la
v_erla volar l~re..." (p. 64). Para suge- vez es Carlota, con sus facultades de interpretación que ofrece de su vida y
nr el conterudo moral de este episodio comprensión intuitiva, la que enuncia el carácter.
Tanto el contenido como la manera¡ al parecer tan trivial, el narrador insiste mensaje. Su discurso se fundamenta en
de explayarlo son eviden_tes, s~ ningún en las capacidades de discernimiento es- una creencia: la pureza de los pueblos
La carta también interesa por la inintento por darle un mabz sutil. Lo que piritual que posee Carlota. A pesar de~ no europeos y la corrupción IJUe trae troducción de un nuevo argumento: que
se enfoca es la administración de la escl~ s~ncillez, alberga "grandes facultades" y como consecuencia la civilizacion occi- la esclavitud es contraria a la voluntad
vitud -los malos tratos prodigados a lai lleva una vida interior vívida y poderosa. dental .
divina. Sab enumera las capacidades inesclavos- y no la esclavitud como tal.
natas cuyo ejercicio le ha sido negado
En efecto, hay una sola alusión a la
Estas facultades de comprensión coAnte la visión del pasado nativo, evo- precisamente por ser esclavo. Ahora
cuestión más abstracta de la libertad hu b~an un,a importan~ia especial en el pró- ca una utopía indígena: "Aquí vivieron bien, no rneraliza el argumento para
mana (la marca de la esclavitud). F1 len• xuno parrafo. Aqu1, Carlota experimen- felices e inocentes aquellos hijos de la hablar mas globalmente de todos los
guaje es característico_ ,de la r~t~ca ta un horror inusitado ante el espectácu- na'turaleza; este suelo virgen no necesi- dones malgastad(); de la población esromántica: la acumulac10n de ad1e11va1 lo de unos esclavos. Al hacer un cotejo taba ser regado con el sudor de los escla- clava; se limita a lamentar su propio caafectivamente cargados ~a repetición.de entre la libertad natural de la mariposa vo, para producirles" (p. 94).
so. Esta limitación fácilmente sugiere
terrible); el empleo de figuras granda~ Y la subyugación que impone la socieque Sab, como individuo dotado, no
cuentes Qa desesperación del infierno) dad, ee decide en contra de la esclavitud.
Predomina aquí un idealismo senti- debe vivir esclavizado, pero que la esclay, globalmente, un esfuerzo por vencer Enuncia su nueva posición en un dis- mental, pero la retórica del pasaje no vitud sería meno, horrorosa si se tratara
al lector mediante la insistencia y la en
curso que termina con la siguiente reso- «JU-eda exenta de consideraciones de de una persona menos capacitada. La
gía enfática.
lución: "Cuando yo sea la esposa de En- mdole más pragmática. Carlota propo- carta es un buen ejemplo de una retórite cielo de fuego el esclavo casi desnu
trabaja toda la mañana sin descanso, y
la hora terrible del mediod.íá, jadeand
abrumado bajo el peso de la leña que co
duce sobre sus espaldás, y abrasado p
los rayos del sol que tuesta su cutis, lle
el infeliz a gozar todos los placeres que ti
ne para él la vida: dos horas de sueño
una escasa ración. Cuando fa noche vien
con sus brisas y sus sombras a consolar
la tierra abrasada, y toda la natu"raleza d
cansa, el esclavo.va a regar con su sudor
sus lágrimas el recinto donde la n0che n
tiene sombras, ni la brisa frescura, porqu
allí el fuego de la leña ha sustituido
fuego del sol, y el infeliz negro, girando ·
cesar en tomo de la máquina que arrane
a la caña su dulce jugo, y de las calderas d
metal en las que este jugo ~e convierte e
miel a la acción del fuego, ve pasar hor
tras horas, y el sol que toma le encuent
todavía allí. , . Ah! sí; es un cruel esp
táculo la vista de la humanidad degrada
de hombres convertidos en brutos, que lli
van en su frente la marca de la esclavitu
y en su alma la deseperación del infiero
(p. 18).

�'

ca cargada de las expresiones típicas de
la agonía romántica . Pero como documento antiesclav~ta, carece de la coherencia que exhiben la; otros discursa;
liberacionistas.
V

Sab puede desconcertar por su abordaje
heterogéneo de los temas organizadores.
Los personajes, cuyos caracteres y destinos dominan la obra, son los agentes
m~ importantes en la exposición de la
problemática central.

Así es el caso sobre todo en la caracterización de Teresa, Carlota y Sab, fi.
guras que padecen, sin merecerlo, un
truncamiento de su autonomía vital.
Sólo en la historia de Carlota hay una
opresión puramente social. En la ·crónica .de Sab, el esquema se complica por
la introducción de factores ajenos a la
organización de la sociedad. En la vida
de Teresa intervienen fuerzas opresivas.
Se enfrenta tanto con dificultades de
origen social (su nacimiento ilegítimo;
su falta de dinero) como con otros de
carácter idiosincratico (su incapacidad
para dar señales de emoción).
También son muy dispares los pasajes de exposición retórica en que se denuncian las barreras a la libertad. Sab,
en su diálogo con Enrique, protesta la
administración defectuosa de la esclavitud, con lo cual se sugiere un deseo
de reformar la institución más bien que
de abolirla. Carlota, en cambio, condena la esclavitud en su misma esencia.
Le repugna el concepto del ser humano como propiedad de otros, no obstante las mejoras que imponen ciertos
amos bondadosos para . mejorar.la vida
de sus esclavos. Hay una yuxtaposición de argumentos idealistas con otras
consideraciones de índole pragmática,
inclmive el ·análisis de las bases econó!11ÍCas de la esclavitud en Cuba. .

De allí la imposibilidad de identificar un modelo único de la opresión humana, sus causantes y manifestaciones.
El desarrollo del tema es difuso. Pero
hay que tener en mente que la novela
no es un texto antiesclavista como ta~
sino una obra de literatura con sus correspondientes paradojas, ironías, y ambigüedades. La retórica, con tu exaltación romántica, todavía conserva un
grado adecuado de coherencia. Los
elementos dispares se conjug;m para señalar la injusticia y la falta de libertad
que existen en el mundo y que necesitan ser oijeto de reflexión. La novda
se ofrece como abertura de esta reflexión; toca al lector continuar la consideración de las cuestiones inquietantes
que se le plantean.

NOTAS
l. Véase, al respecto, Pedro Barreda, The
Block Prolllgonilt in the Cubon Novel,
trans. Page Bancroft (Amherst: University ofMassachusetts, 1979), págs. 71-82;
también, Richard L. Jackson, The Block
/mage in Latín American Literature
(Albuquerque: University of New Mexico, 1976), págs. 22-27. Shirley M: Jackson, "Fact From Fiction: Ano1her Look
at Slavery", en Miriam de Costa, ed.,
Blackl in Hi1ponic Literature (Port
Washington, N. Y.: Kennikat Press,
1977), comentl las mismas cues1iones.

2. Barreda, pág. 74.
3. Jack90n sugiere que la supresión de Sab
podrÍahaber tenido varios motivos: el
miedo a la censura; lo atrevido del tema
(el amor entre prota~nistas de distintas
razas); el reconocimiento por parte de la
autora de los defectos de su obra temprana.

Mary Cruz, en su prólogo a Gertru
Gómez de Avellaneda, Sab (La Ha
Editorial Arte y Cultura, 1976), com
la exclusión de Sab de la compilación
la Obras de 1869. En sus observacioo
p~. 53-55, ex.pone otra hipótesis, la
que "los coll5ejos de sus preceptores
las cosas 'divinas' fueron los respo _
bles" (pag. 54).
Otro punto controvertido es el ,ipues
intento de suprimir la pñmera edkión
Sab. Emilio Cotarelo y Morí, ÚJ A
necia y 1u1 obra, (Madrid: Tipografía
Archivos, 1930), pág. 392, reconoce
mucha difusión que han tenido los v ·
rumores acere.a de tal supresión (p. ej
la compra de la edición por parte de
familia de la autora) pero los rebale.
gÚn su testimonio, la edición de 1841 e
accesible en todas las librerías de Madli
Dada la falta de información ,egum
respecto, sería lícito lanzar una hipÓ
sis 90bre la deaaparición de Sab del COI
pus literario de la Avellanedá. QJiZÍ,
pasar por varias etapas en su evoluci
estética, la autom se haya .ipartado
to del romantiásmo vehemenm de S.
que ya no se identificara e,on esta o
temprana. Cotarelo demuestra los
des cambios que sufrió la Avdlaneda
su concepción del quehacer litemrio
la resultante insatisfacción de la escritora con su propia producción. Fn. el CIIO
de la poesía, una nueva elaboración podn'a efectuar una reconciliación entre el
texto y los nuevos principios poétioJI
de la Avellaneda (solía utilizar este •
curso). La novela, armada Sobre una
concepción hondamente romántica c,ae
afectaba todos sus aspectos, no se P•
taba á una reescritura. Quizá por eso la
haya descartado.
4. Barreda, pág. 76. La aserción de que la
figura tiene "riqueza psicológica" es odginalmente de Helena Percas Pomri.
"Sobre la Avellaneda y su novela s.•~
Re11iltu iberoamericana, Núm. 38 (1962),
347-57.

5. Richard L. Jaclcson, págs. 23-27.

,

~dv;;J,.~ Y:&gt;·J•v ·. ~.:..

6. Shirley M. Jackson, "Fact From Fiction:

Another Loolc at Slavery", en Miriam
de Costa, ed., Blacks in Hispanic Literature (Port Washington, N.Y.: Kennikat
Press, 1977), pág.,. 85-86.
7. Fl carácter libresco Y artificioso de la

nov~la es el tema de los comentarios de
Jose A. Portuondo, Bosquejo hútórico
de·'°' letras cubanas (La Habana: Mini&amp;teno de Relaciones Exteriores, Departam~nto de Asuntos Culturales, 1960)
pag. 49; Aurelio Mitjans, Estudio ,obr~
el mov un,en
· · t° cien
· t(¡'fi1co Y literario de
Cuba (La Habana: Consejo Nacional de
C!l1tura, 1963), pág. 197; Y Lorenzo Garc1a Vep, Antologaá de la novela cubana
(La Habana: Dirección General de Cultura, Ministerio de Educaci6n 1960)

'

'

pág. 49.
8. J~ Franco~ The Modern Culture of
Latm Amenm, ed. rev. (Baltimore:
Penguin, 1970), pág.,. 17-18.

9. Noé Ji trik, Muerte y re.,urección del Facundo (Buenos Aires: Centro Editor de
América Latina, 1968).

la vez una abstracción y una a-eaci.ón
psicológicamente compleja.
13. Barreda, pág.,. 76-77.
14. Gertrudis Gómez de Avellaneda, Sab
(La Habana: Consejo Nacional de (hl.
tura, 1963), pág. 70. Las citas de esta
novela se indicarán con la paginación

correspondiente a esta edición.

10. Barreda, pág. 82.

11. Ri~h~d L. Jackson, págs. 25-27. &amp;ta
ob¡ec1on no agota la queja que hace
Jackson contra la nóvela, pero es importante.
12. Percas Ponseti, pág. 357. En la pág
354, hare notar que la figura de Sabes~

15• B~reda, pág. 78; Richard L. Jackson,
pags. 25-26.
16. Barreda, pág. 78.

17. Frantz Fanon, IJack Skin, White Masks,
trans. Charles Lam Markham (New
York: Grave, 1968).

�OCTAVIOPAZ:
UNA MALINTERPRETACION
DE TLATELOLCO .

Arturo Cantú

RESCOLDO

El 2 de octubre de 1968 señaló para mu- sa común con él, detenninan que el
chos una fecha límite en la manera de asunto se presente como uno de los más
vivir y entender las cosas. No es raro oír trascendentes del momento actual.
la pregunta ·fue antes o después de lo
La revista Armas y Letras, dirigida ,Pº~ Alfo!150 Re~ de Tlatelolco~ y no tanto para colocar
Octavio Paz es con mucho el artista
un hito en el tiempo como auxilio de más importante en la presente hora de
Martínez, recogió este texto -que h~ia sido leido pr
la memoria, a la manera como .podría- la cultura nacional. Entre los poetas vimente en la Escuela de Verano Francisco M. Zertuchemos preguniamos por el antes o el des- vos de México solamente lo sobrepasa, a
811 tercera época, número 2, septiemhrer-noviemhre de 197
pués
en el tiempo de un hecho cualquie- mi juicio, José Gorostiza, que hace vapp. 22-28.
ra a partir de otro hecho cualquiera. El rios decenios no pu~ica. Nadie en el enantes y el después tienen aquí casi siem- sayo, donde ejercita una prosa fulguranpre, una connotación moral. Hay cosas te y extendida. Líder desde su juventud
"explicables" y hasta "perdonables" si de publicaciones y movimientos in.telecsucedieron antes del 2 de oétu_bre, otras, tuales de primera línea del país, ha delas mismas, habiendo sucedido después, sempeñ ado con generosidad el papel -de
no tienen razón alguna de ser, o inclu- promotor en un medio cultural frecuensive por ese solo hecho cambian de signo
temente hostil y las más de las veces
moral. Como si la esfera de nuestros va- ·
apático. Su renuncia a la embajada en la
lores, nuestras referencias emotivas, y
India, a par_tir de los sucesos de Tlatelolaun nuestra lógica de lo socia~ hubiesen
co, lo honra y lo hace insospechable de
cambiado y estuviesen cambiando todaoportunismo en una época especialmenvía. Es obvio que no resulta lo mismo,
te difícil para los funcionarios públicos.
desde el punto de vista mora~ ingresar al
ejército antes o después del 2 de octuNo es este Octavio Paz el que identibre, o ser activista del partido oficial, o
ficamos, a través de los dos puntos del
escalar por las jerarquías del poder polítítulo de la conferencia, con "una maltico o económico. De la misma manera,
interpretación " de Tlatelolco, y sin emlo que antes sólo era un pequeño desbargo, a pesar nuestro, no hay otro Ocplante de valor, una actitud libre, hasta tavio Paz,
una frase pronunciada en una conversación rutinaria, tienen un peso distinto a
En una de las páginas centrales de
partir de esa fecha.
Posdaw Octavio Paz nos dice:
.
¿Por qué, tal vez se pregunten, me
atrevo yo ahora a traer a cuenta esa fe.
cha y a insinuar, ya desde el título de la
conferencia, un rechazo al significado
cultural de la personalidad de Octavio
Paz?
No, desde luego, porque crea estar en
forma alguna a la altura de lo que la fecha o el personaje significan. Me apresuro a decirlo no por humildad sino porque un mal entendido de principio podría enturbiar la visión que quiero proponerles ahora. Precisamente dada la
importancia de Octavio Paz, y la importancia de otros escritores que hacen cau-

Lo que ocurrió el 2 de octubre de 1968

fue, simultáneamente, la negación de
aquello que hemos querido ser desde la
Revolución y la afinnación de aquello
que somos desde la Conquista y aún antes. Puede decirse más exactamente, de
uno de sus aspectos. Apenas si debo rept.,tir que el otro México no está afuera sino en nosotros: no podríamos extirparlo
sin mutilamos. Es un México que, si sal»
mos nombrarlo y reconocerlo, un día acabarema¡ por transfigurar. cesará de ser ese
fantasma que se desliza en la realidad y la
convierte en pesadilla de sangre. Doble
realidad del 2 de octubre de 196 8: ser un
hecho histórico y ser una representación
simbólica de nuestra historia subterránea o

invisible. Y hago mal en hablar pe representación pues lo que se desplegó ante
nuestros ojos fue un acto ritual: un sacrificio. Vivir la historia como un rito es
nuestra manera de asumirla; si para los españoles la conquista fue una hazaña, para
los indios fue un rito, la representación
humana de una catástrofe cósmica. Entre
estos dos extremos, la hazaña y el rito, han
oscilado siempre la sensibilidad y la imaginación de los mexx:anos.

El 2 de octubre encierra para Paz una
doble realidad, la de ser, según sus propias palabras, un hecho histórico y un
acto ritual, y más específicamente un sacrificio. En otro lugar de Posdata, refiriéndose a los hechos de Tlatelolco nos
dice: "fue una repetición instintiva que
asumió la forma de un ritual de expiación". Debemos entender, según esto,
y según el discurso de Posdata, que el
hecho histórico está representa do por
los estudiantes muertos, por los que ordenaron su muerte, y por las fuerzas,
ideologías y actitudes políticas y econÓmicas que se enfrentaron a lo largo del
movimiento estudiantil y que culminaron en la matanza. Por otra parte, "el
sacrificio ritual•: según las palabras de
Paz, "nos revela que un pasado que
creemos ·enterrado está vivo e irrumpe
entre nosotros" porque "lo que no se
ha dicho es que los mexicanos, en su
inmensa mayon'a, han hecho suyo el
punto de vista azteca y así han fortificado, sin saberlo, el mito que enci~
rra la pirámide y su piedra de sacrificios". Según la tesis de Paz, una sería
la realidad aparente, visible, del 2 de
octubre: la del hecho histórico; otra la
realidad verdadera invisible: la del sacrificio ritual. Las fuerzas económicas y
políticas, la actuación personal de los
dirigentes estudiantiles y los detentadores del poder, no serían sino instrumentos, marionetas, al servicio de una
representación más profunda y más
verdaderamente real, la de los aztecas y

�sus dioses que seguirían actuando a través de ellos y de nosotros. Así., según
sus palabras "hay un puente que va del
tlatoani al virrey y del virrey al presidente", "el régimen se ve, transfigurado, en el mundo azteca".
La efusión de sangre lo remite directamente a los sacrificiai humanos. Y
ctee encontrar, por ello mismó, una
suerte de estigma cruento en el mestizaje mexicano, como' si fuésemos, sin
saberlo, un pueblo destinado a la sangre en desbordamiento, aún temerosos, aunque inconcientemente, al igual
.que los aztecas, de que el _mundo termine si no damos a los dioses la imprescindible .cuota de sangre.
No. sé si en este _punto sea preciso refutar la peregrina tesis de Paz. Para ser
consis~entes- con ella tendríamos que
explicar igualmente las matanzas en
Vietnam acudiendo ,a las divinidades de
los pieles rojas o a no i qué dioses vikingos, habría que pensar también que
Mussolini. no fue sino una reencárnación de Nerón, o Hitler un instrumento
de Odin. Así, no sólo tendríamos una
historia mítica de México, sino que podríamos llegar a construir una historia
universal mítica.
Aun haciendo un esfuerzo de hnagi·
nación no me es posible imaginar a los
capitanes de la industria y de la banca
oficiando ante otras divinidades que no
sean la riqueza o el capital extranjero.
De la misma manera no resulta fácil
concebir a los que dispararon en Tlatelolco como saceraotes al servicio de la
revitalización cósmica. La sangre derramada en las escalinatas de Tlatelolco fue
lavada cuidadosamente; al parecer la intención no fue que sirviera de alimento
a u~ sol desfalleciente.
Si lo de Tlatelolco con todo, resulta-

ra ser un sacrificio ritual ordenado por se publicó por primera vez en El labeel tlatoani en turno ¿cómo explicar en- rinto de la soledad. En aquel moment
tonces, ·dentro de ese mismo contexto, asustaba a la naciente burguesía mex.'
las tres manifestaciones de agosto y sep- .cana y proveía a los disidentes con
tiembre del 68 que colmaron el Zócalo? gerencias heterodoxas para lanzar a
¿&lt;;:ómo entendéríamai las reuniones ge- cara de los priístas, ·1os miembros
neralizadas y permanentes de estudian- Taller de la Gráfica Popular, y el Parti
tes en busca de una clarificación de la si- Popular Socialista por igual. Enton
tuación nacional? iC(}mo explicaríamos, las fuerzas de la oor~esía eran roen
míticamente también, la coincidencia poderosas, estaban aun desorganiza
la Revolución Mexicana era un ac.m
temporal del movimiento de México con
cimiento relativameñte--c-ercano.
lCIS movimientos estudiantiles. de París,
Berkeley, Roma o Tokio, lugares todos
Después del 2 de octubre, los ar
ellos donde sería diñcil suponer tam- mentos de Paz se vuelven contra lo
bién la vigencia deun pasado azteca? En tratan de preservar y defienden lo
fin.
intentan atacar.
La tesis de Paz, con todo lo descabellada que resulta a poco que la analicemos racionalmente, tiene · sin embargo
atractivos que es pre~iso mencionar. El
joven lector de Posdaw. puede sentirse
admirado y aliviado por una imaginación que coloca su responsabilidad tan ·
lejos como en Moctezuma y Cortés. En
ocasiones, la belleza de su prosa puede ·
hacer aparecer como lógicas y coherentes relaciones traídas de los c¡ibellai. Pudiera encontrarse ·también algún consue- .
lo en leer un libro en el que se compara
y hasta se identifica al presidente con
un tlatoani azteca, y a su corte de ministros con los sacerdotes encargados del
sacrificio. Pero en definitiva la tesis de
Paz tiende a oscurecer, a desvirtuar, la
dolorosa luz a que ya nos estábamos
acostumbrando después _de Tlatelo\co:
la de- un régimen político, social y económico, que se ve obligado a recurrir a
la violencia pública e indiscriminada en
defensa d~l statu quo.
La idea de que Hutzilopochtli, la
Malinche, Cortés, y cuantas otras entidades se quiera de la conquista, están
presentes aún entre nosotros, presidiendo secretamente nuestras voluntades,
pudo i:esultar divertida en 1950, cuando

Posdata, a pesar de·su autor, resul
ser en el fondo una defensa del régime
porque responsabiliza a las divinidad
aztecas de la matanza de Tlatelolco
porque sitúa el problema !Jrincipal
México fuera de la relación entre expl
tadores y explotados, en el ámbito
una supuesta lucha y un supuesto ven
miento con y sobre nuestros vestigi
indígenas.
Con todo, la falla de Paz va mue
más allá de una simple "malinterpre
ción" de los hechos de Tlatelolco, e
realidad esconde. una malinterpre
ción del mundo actual mucho más gr~
para todos nosotros. En primer lu
porque es una interpretación racial,
cista, de la historia mexicana, y por e
mismo no da lugar a solución real
guna, como no fuera la desaparici'
misma del mestizo o algo tan vago
insignificativo como _la frase final
Posdata: "tenemos que aprender a
aire, sueño en libertad". En segun
porque creyendo colocarse en une P
ción crítica, Paz difunde y trata de
petuar el equívoco cultural que
dente, y más coricretamente Euro~,
sostenido desde siempre, en favor do

1

explotación d,·I hombre por el hombre.

. Quizás un breve ~ecuento de las opimonr~ de otro escritor, D. H. Lawren-.
cr, pu&lt;'da ayudarnos a explicar más claranH'nt" los dos puntos anteriores. Lawr&lt;·ncr vivió "n Mrxico a principios de los
20. Su obra principal sobre Méxíco es
La serpiente emplumada. Escribió tambirn La Mujer que partió a caballo y
1l~añanas e_n N!éxico en los que se refiere
chrccta o mdrrcctamen te al país y a sus
problemas. Sus opiniones son interesantrs en rstc punto porque coinciden totalmente con las de Octavio Paz, a tal
grado que debemos considerar que El
laberi~to de la soledad y Posdntn no
son smo de.sarrollos de algunas frases
st~cltas dr La wrence, y porque sus opin_ionc.s sobre México gozan de una rela~1v-a popularidad entre ciertos círculos
rntclectualrs.
~a _visión de Lawrence sobre México
r,s llpicamente la de un extranjero blanc~ que llega a un país subdesarrollado.
~1,nguna persona, costumbre, instituc~~n, merece su_ aceptación Osu simpa•
t~a, aun cntrn_d1end~ la palabra simpatia c1_1, su sentido mas general de comprrns1on o idcn ti ficación intelectuales
Apenas sí algún produ cto del folklor;
artrsan~l, el eo~orido de alguna prenda
de veStir, lo mas superficial de México
logr~n despertar en él un elogio. En ~
serp1en~e. emplumada se cree obligado
a _dcscnbrr, con lujo de detalles, una corrula de !OrCll en la que, desde luego, la
p~otagomsta extranjera se siente "ofendidaM'en .su cultura y en su orgullo". y·!Ve
en l c~ico por la sencilla razón de que
no cnll_ende a los mexicanos y su obra
no es smo la expresión de ello. Fascinado ~or lo que considera "otredad ", el
mestilzo, no puede abandonar un país
en e que se SJcn
. te b,as1camen
.
.
te a disgu&amp;0 , para usar sus propias palabras: "a
ª manera de un gran hombre blanco en

f

harapos, cautivo en un mundo de hormigas".
~u. Juicio sobr~ el país ~e reduce en
d~~1~1tiv_a a esta cita suya: "las antiguas
c1Vilizac10nes locales no han superado a
Quetzalcóatl. Y éste es simplemente
'
una suerte de serpiente emplumada
que'
necesitaba de vez en cuando que llegara
hasta ella, el sahumerio de un poco d~
sangre". "Hombres incapaces de dominar
los elementos, sometidos a las fuerzas
del sol, ~e _la elec~icidad, de las erupciones volcarucas, sujetos a rencores ardientes y al odio diabólico de la vida misma.
No hay ~ll!cer sensual que iguale a la
voluptuoSJdad que se experimenta al clavar un cuchillo y ver brotar la sangre de
la herida". "Es el supremo placer de un
puebl? apegado al pasado cuyo yugo
colomal no pueden sacudir unos hombres que no conocen Redentor ni Salvador".
Tal es la visión de Lawrence sobre
México, y tal es la de Paz, que la retomará 25 años después acaso con mayores galas literarias.
~no podría preguntarse ahora por
que les sorprende tanto, a Paz y a Lawrence, el espectáculo de un poco de sangre ; sobre todo a Lawrence, cuando los
europeos y en especial los ingleses han
~erramado tanta a lo largo de ~ntos
siglos. Como si detrá~ del inglés Lawrenc~ ~n 1925 no ~stuv1ese el Imperio Britan1co, con su mcreíble historia de dominación y pillaje. ¿Por qué sólo en el
caso de Mé,xico es indispensable recurrir
a Quetzalcoatl, o con más conocimiento
hist~rico, a Huitzilopochtli? Parecería
que mcluso en el caso del crimen las razas subdesarrolladas fuésemos incapaces
de encontrar las menas razones que a
cada paso encuentran las razas desarrolladas.

La explicación, en el caso de Lawrence, reside en el hecho de que en realidad
no piensa que seamos razas subdesarrolladas, piensa que somos razas inferiores.
Las razas superiores, entre comillas, matan por poderosas razones, las inferiores
por consumar ritos diabólicos. Octavio
Paz, no se percata de que su hipótesis, al
partir en lo fundamental de la mezcla de
razas, acaba por cerrar nuestra historia a
cualquier otra explicación o destino que
n~ sea también racial. Por una parte
afirma que el mestizo está condenado
irremediablemente a llevar dentro de sí
la sangrienta mitad azteca, de tal modo
que no pueda arrancarla de sí sino mutilándose, y por la otra afirma' que nuestra tarea histórica es precisamente transfi~rar esa ,mitad que hasta ahora, de&amp;pues de mas de cuatro siglos ha resu~
tado intransfigurable.
'
La wrence, en todo caso es mucho
,
mas
congruente que Paz, si 'su visión de
México empieza siendo una tesis racial
concluye de igual forma racialmente. Ei
punto está en que los conceptos de raza
y transfiguración tal como Paz los emplea son conceptos incompatibles. Si suponemos . que en los hombres existe la
capacidad 4e transfigurar su propia natur~leza, el concepto de raza pierde toda unportancia explicativa. Pero si suponemos que en lo humano lo determinante es la raza, estamos cerrando el
can:i!nº a toda posibilidad de transfigurac1on. Por ello Lawrence, más congruente·, acaba exclamando en La serpiente emplumadn: " ¡Ah las razas oscuras!. ; . Las razas oscuras pertenecen
a. un circulo desaparecido de la huma~dad; se quedaron rezagadas en una
suna de la 9lle no han podido salir.
Nunca llegaran a los niveles especiales
del hombre blanco. Le seguirán de lejos como servidores".
No hay metáfora, cuando desde su

�1'1111111 d,· , i,t,1. l.a1,r1·11t·•· afirma 11uc no
1,·11,·1110.- 11i 1t-11dr1•1111,:; H1·cl1·ntor ni Sal1 adnr. Harial111,·111 .. •·~lamo:: contf,,nados
a ,,·n ir a lo.- l,lan,·o,. l'or dio Paz, al
alm11:ar la ri,ic111 d,· La11n·11cP, araba por
110 c·111·011trar ,;alicl,1 al~'lma al problema
tic· \I,'·\ irn. porq111· no 1p1irn concluir,
rntt 1;,!.~l',I ol,liµucla a partir dP su propio pla11t1·,11ui1·11to. qu,· .,¡ mestizo rsun
,·,dl,,jí111 ,i11 ,... licla.
l'm1 aútt 111áo, al adoptar PI 1•squcma
1·11 lt 11ra I el,· La wn·nc,-, Octav io Paz adopta ta111l,ic'·11. "in ,1·11tirlo, su mundo cultural. \ r, ...rza d,· a,imilar la tradición
l'l1ltural d,· rn·1·id,·11t1· (tradición equí' c..-.r q111· ro11,i,1,· 1•11 proponer por un
l.1dn lo, 111á, alto,, alort·$ t•spiritualcs, y
,·11 ,·jcnw por 1·1 otro la más despiadada
do111i11a1·icrn :-0lm· lo$ condenados de la
ti,·rra a lo larµo d,· tocia la historia: es.-lm o, 1·11 (; re Tia ) Ro111a, siervos durant,· la c;poca frudal, obreros a partir de la
l'C'\ ol11riú11 i11d11strial, pueblos !ll bdcsarrollaclo,; ,·11 d momrnto presente), a
r11,·r1.a d,· asi111ilar rsa ,·1¡uívoca tradiriú11 cultura~ diµ;o, Octavio Paz ) la
lllill oría d,· nosotro, con r l hemos acal,.11io por co11l1·111plarnos a nosotros mis1110, co1110 ,;i fu1·~e111os los dominadores,
~ por juz:,rm1os drsdc ,,J punto de vista
d,· lo., do111inadorcs. La adopción de las
id ..a, el,· La11rPnc1• por Paz drsgraciadam,·11 t,· no •·s la 1•xc1·pción rn nuestro
1111111110 cultural, sino la regla. Una reµla a la 11111· hasta hace poco era impo,i lJl1· c·sc-apar porqur ni siquiera nos
¡11·rcatábamos dr rila. Al obligar al dominado a mirarse a sí mismo con los
ojos del dominador, el Occidente aseguro la · he¡i;emonía de su injusto sistema
por milenios. Desde el esclavo Epicteto,
1¡ut• no sólo defiende sino aun exalta los
valores del mundo romano que lo esclaviza, hasta el subdesarrollado Paz, podría
cstablecrrsi• un hilo de autoengaño y
traición a sí mismos de los dominados.

E11 d prólogo a Posdata afirma que
'"lo~ latinoamericanos somos los co111,·11,;al1•,, no invitados que se han colado por la puerta trasera de Occidente".
Pri111rro. romo si los latinoamericanos
no ·p,1rticipáramos con todos los puelJlo~ ~1 IJdrsarrollados del mundo de la
calidad dr no invitados. Segundo, como si junto con todos esos pueblos no
t':ilurií·si·rnos pagando el festín de Occid,·nt,·.

,u.

stro sentido crítico está asombra,lanwntc desarrollado cuando se trata d.. :,ub,•stimarnos a nosotros mismos,
) tan •·mbotado como el de Lawrcnce
cuando juzgamos la cultura europea.
Toda, ia rnntcmplamos con admiración
las u1úv1·rsidadcs alemanas y norteamericanas, a pesar de que sabemos perfectanwnt,· que de ellas salieron los autor,·s d,· los t·ampos de concentración y los
diri¡r,·ntes de la guerra de Indochina Y
no súlo los hombres, también los produdos culturales que hicieron posible
la rnaj,·nación colectiva del fascismo y
la 1·xplosión de la bomba atómica.
Pm&gt; d,·jrmos por el momento a Octavio Paz ) a Lawrence para concentrar
nurstra atención en el movimiento estudiantil del 68.
\téxiro, Berkeley, París, tienen un
significado inmediato diferente en lo tocantr· a movimientos estudiantiles. En
general, mientras en París y en Berkeley
los estudiantes lucharon por objetivos
más birn abstractos, donde las palabras
enajrnación y autenticidad jugaron un
paprl principal, en México la lucha parecía dirigirse contra autoridades concretas y situaciones injustas claramente detm11inadas. Los primeros pasaron de la
concrpción abstracta a la acción concreta, los segundos de la acción a la inteligencia de los fines. La situación de Francia y E.E.U.U., como países desarrolla-

dos y la de México como país su.bd
rrollado, así lo imponía. Ante los o'
de los gobernantes, el movimiento e
diantil aparecía como algo injustifica
pero sobre todo como algo anárquico
sin sentido, como una impugnación
tal, irracional y estúpida. En México,
movimiento a!llmÍa formas de orga ·
ción, sistemas de desarrollo, estrate ·
y tácticas, que rebasaban con mucho
saber político y la previsión de los
bernantes. Si en 1929 los estudian
que obtuvieron la autonomía de la U
versidad Nacional habían tenido un
der público y notorio en Alejandro G
mez Arias ¿por qué ahora, en un m
miento que manejaba masas huma
10 veces más numerosas, no había
líder, o un grupo de líderes al frent
sino • un amplio, vago, heterogéne
Consejo Nacional de Huelga? Si a pr'
cipios del régimen de Adolfo Lóp
Mateos, los lerrocarrileros, con buen
argumentos, no lograron concentrar
el Zócalo contingentes importantes ¿e'
mo era posible que los estudiantes, co
la bandera de la destitución de un jd
policiaco, lograsen llenar tres veces
Zócalo y organizar manifestaciones d
cientos de miles de personas? ¿Qué pr
tendían los estudiantes con sus brigad
de información en mercados, en cam·
nes urbanos, a las puertas de las fá ·
cas? Si querían tomar el poder ~p
qué no se organizaban según los line
mientos clásicos, en partido del prol
tariado, y llamaban abiertamente o
cretamente a la revolución? ·Por qu
no se avenían al diálogo privaJo, o a
componenda, y exigían en cambio u
diálogo público, en contra de todas la
tradiciones de la polítfoa mexicana.
¿No resultaba demasiado tonto, dem
siado inútii un derroche tan fabulos
de energía y organización, al servicio d
ninguna propuesta política importante.
¿Por qué resultaban simpáticos al pueblo, si en su mayoría pertenecían a la

clase media y a la clase alta? ¿Por qué
no defendían sus propios intereses de
clase? ¿Por qué se comportaban con
tanto desenfado y con tanto desprecio frente al gobierno, cuando de él precisamente recibían gratuitamente su
educación? ¿Por qué parecían tan alegres, tan seguros de sí mismos?
No pudieron contestar estas preguntas, y no hallaron más camino que
el de la represión brutal para detener
algo que no comprendían, que rebasaba con mucho &amp;i capacidad de comprensión.
Pero aun cuando hubieran comprendido el movimiento estudiantil seguramente habrían actuado en igual forma.
No se equivocaban aJ considerar que 1a
estabilidad económica y política del régimen estaba en peligro, se equivocaban
sólo aJ juzgar la magnitud y la naturaleza del ataque. El ataque era más serio y
más profu11d0 de lo que creyeron, y estaba dirigido contra la base misna de
r:ustentación del sistema en su conjunto,
no contra personas o procedimientos políticos concretos.
En definitiva, los movimientos estu•
diantiles del 68, incluyendo al de México, no fueron tan inportantes por haber combatido tal o cual orden particular de injusticias, como por haber puesto
al descubierto la visión del dominador.
Podrá decirse que desde siempre ha habido quien enuncie la doble f.az de la
cultura occidental, a la que ya nos hemos referido, la de ser, por un lado, proclamadora de valores eternos e irunarcesibles, y por el otro, sojuzgadora de pueblos y destructora de culturas ajenas. Pero lo que no estaba claro es que las tesis
a favor del hombre y las tesis en contra
del hombre, no combatían entre sí en
un terreno libre y neutral. Hasta hace
muy poco se consideraba que las tesis

ideológicas antagónicas se debatían en
un ámbito cultural imparcial, donde fi.
nahnmte acabaría por imponerselaverdad sobre el error y la jUBticia sobre la
injusticia. En realidad de verdad, el ámbito cultural (la universidad, la plaza pública) nunca ha sido la are1_1a para el
combate, donde seguramente trnnfaría el mejor, sino el mercado, para la
transacción y la componenda, donde todo antagonismo acababa relllelto en una
postergación. Verdad, error, bien, mal,
integridad, bajeza, pasaron a ser palabras demasiado rígidas y oogmáticas.
Quizás, acaso, tal vez, siempre y cuando,
pasaron a ocupar sus lugares. Se llegó a
pensar que la virtud fundamental del
espíritu era. establecer matices, y que
la cúspide de la estimativa moral estaba representada p«x la tolerancia. Matices que en un caso definen al crimm
como guerra santa, y en otro como sacrificio diabólico; tolerancia para con
los explotadores nacionales que nos
obliga finalmente a tolerar la explotación mundial. Todo un tejido de sobreentendidos disimulos, concatenaciones,
diplomacias en donde los más perspicaces quedan atrapados y donde loe más
rapaces medran a su conveniencia.
No fue tal o cual régimen monolítico y falaz, como en el caso de México,
lo que los movimientos estudiantiles
pusieron en evidencia; no destruyeron
alguna filosofía trasnochada; no politizaron a amplios sectores de la población. Pudieron haber hecho todo eso,
y lo hicieron, pero por encima de todo
señalaron con claridad que el tapete sobre el que se estaba apostando no servía
más para el juego, que el ámbito cultural misno era el principal enemigo de la
cultura, que la parte mayor de la tradición de occidente era la tradición de la
mentira.
Desde este punto de vista colran

otro sentido algunas de las características del movimiento estudiantil que frecuentemente se señalan como errores y
como abaudos. Es un movimiento sin
líderes en el sentido tradicional rorque
justammte está contra la tradicion. No
enarbola propuestas ¡&gt;&lt;&gt;líticas claves y
concretas porque está en contra de la
política. No obedece a intereses clasistas pol'T1e los poderes contemporáneos
han desfigurado y confundido las clases.
No cree en los héroes de los blancos
porque las estatuas de esos héroes son
ahora los instrumentos de la dominación. Se presenta orgulloso; desenfadado, alegre, porque avizora un camino
diferente y un mundo diferente.
La impugnación total de los movimientos estudiantiles da justamente en
el blanco porque no se refiere a tal o
cual manifestación de la ideología burguesa, sino al aire misno en que se
mueven las ideas y los personajes de la
burguesía.
El 2 de octubre, por doloroso que sea
decirlo, fue el catalizador de todas estas
realidades. Señala un antes yun después,
porque a partir de él comprendimos,
pero sobre todo, porque a partir de él se
abre para todos una tarea de clarificación vital: abandonar todo lo que deba
ser abandonado, como si ahora empezáramos una larga marcha, y encontrar todo lo que viene a nuestro encuentro.

�CARMEN ALARDIN

NUESTROS DIENTES

Heidi Basabe

Carmen ·Alardín

Monterrey, N.L., lunes 29 de octubre
de 1984. nueve de la noche.

¡,

L .;

1 ,

t¾ '1 ,
•""-¡•~W:
=-

~ ~~

l

embestida. Una lluvia de miradas
como saetas, furtivas y descaradas,
tratando quizá de penetrar o hurgar el mutuo caparazón y los recorreres químicos y eléctricos bajo
la corteza -para aquí y para allátras la aparente desconfianza o indiferencia. Un caminar como de
ciegos en la ebriedad de las sensaciones.

Conocer a Carmen Alardín, sus
contornos, ¿qué significa?, ¿qué
significa para mí?, a esa Carmen
de desnudas piernas sin malicia
aparente, con sus afrancesadas
"eges ", su palabra "reaccionario",
su aparente "despiste" y las preguntas que hace y que no hace.
Mirar en esos ojos sin pretender
encasillarla, explicarla o conocerla
exhaustivamente pero sentirlos de
gato: misteriosos, indiferentes o
cansados, con sus muchas implicaciones, a veces como un largo pasillo en la penumbra con muchas
puertas a un lado y al otro como
El castillo de Barba Azul de Bela
Bartok, en el que lo mismo puede
habitar el horror, que la muerte o
los más esplendorosos tesoros.

Carmen y sus poemas, Carmen
y sus contornos, tocar, penetrar
a un mundo mágico, imaginativo,
más allá de la publicidad, de las
pastas de dientes y sus sonrisas y
de las cabelleras que se "merecen"
el nuevo color, más allá de su corte de pelo a lo "punk", más allá
o más acá de su vestido color ejército, de su germanismo u otras
adicciones y de su ser laureada o
reconocida poeta.

Conocer a Carmen y sentir por
dentro un entrechocar de astros
locos en la noche, con astrología
u horóscopos o sin ellos, la posibilidad de nombrar, por un momento, lo innombrable, un delinear de
manos suaves, con cuidado o con
miedo, por· los contornos de las
separadas existencias: la tuya y la
mía, un topetear de unicornio
contra el cristal que separa los
cuerpos y las almas como queriendo probar su fragilidad antes de la

Conocer a alguien quizá no programable en este mundo de computadoras, aún así no descifrable.
Conocer a esa Carmen aparentemente infantil o inocente, en estado de gracia, como en un juego de
boliche en el que el golpear de -la
bola provocara innumerables preguntas. Conocer la placidez de esta Carmen, su aparente instalarse
cómodamente en el mundo, junto
o a pesar de sus dolores de cabeza
y espalda y su estar muy dcspier-

Hemos pagado la vida con los dientes
por cada sueño que se cumple
por cada encarnación de un universo
les hemos ofrecido nuestros dientes.
¿A los dioses? ¿A las diosas o las flores?
No sabemos a quién, pero alguien pide
que se cumpla el ritual de nuestros dientes.
Hemos roto la carta amarillenta
de la abuela al abuelo
con los dientes.
Y con ellos también hemos rezado
un rosario macabro simulando
triturar al amor bajo la luna.
Nos hemos roto el alm~ con los dientes
desgarrando a pedazos la sonrisa
por las fauces hambrientas del destino.
¿A dónde irán rodando nuestros dientes
cuando la muerte venga a provocarlos
como loba feroz?
Tal vez no quieran ir
y allí se queden
asfixiando con un .collar de luces
el cuello de un amado peregrino ..

ta como animal al acecho ¿
miedo o al ataque? A la Carm
Alardín tan mencionada y tan
veces vestida, desvestida y vu
a cambiar de innúmeras cara
contornos. Conocer a alguien
tiendo que te desborda y no po
decir ni la primera ni la última
labra y mucho menos explicar

De La libertad inútil

�"LOS COMEDIANTES DE VEINTE AROS
NO DEBERIAN SER CANONIGOS"
(CARTA A ROGER BLIN)

JeanGenet
lean Genet reunió, veinte años antes de
su muerte, algunas cartas, hojas de dia·rio, aforismos y observaciones sueltas en
torno a la puesta en escena de Les paravents (Los biombos). El breve conjunto
-apenas 69 páginas- fue editado por
la editorial Gallimard con el título
Lettres a. Roger Blin (Cartas a Roger
Blin). Este, Blin, no es otro que el reputado actor y director que se atrevió a
ensayar en el escenario las concepciones
teatrales de Antonin Artaud y a estrenarle a Samuel Beckett en 1953 su Esperando a Godot.
En la carta que aqu( publicamos,
Genet menciona, entre otros nombres,
el de María Casares, actriz galo-española
que brillara en las pantallas y los escenarios franceses, junto a Albert Camus,
lean Cocteau, Gérard Philippe. André
Acquart-otro de los mencionados- fue
el realizador del vestuario y decorados.
La obra se estrenó el 21 de abril de
1966 en el Théatre de France por la
compañía de lean-Louis Barrault y Madeleine Renaud.
Hasta donde alcanza nuestra información, este opúsculo dé Genet está traducido al alemán pero no al españoL (M.C.)

Por supuesto, yo del teatro en general
lo ignoro todo; pero del mío sé bastante.

táculo, bello según la belleza habitu
eso es lo qu·e acontecería. Sólo C
por sí misma, fulguró la última noc

Dictar sentencia exige del juez que
se prepare de otro modo, que vaya más
allá de su conocimiento del código. La
vigilia, el ayuno, la plegaria, una tentativa de suicidio o de asesinato podrían
ayudarle a fin de que el juicio que va a
pronunciar sea un acontecimiento tan
grave -quiero decir: un acontecimiento
poético- que acabe, el juez, extenuado
hasta el punto de perder su alma en la
muerte o la locu~. Exangüe, afónico,
permanecerá así dos o tres años antes
de recuperarse. Es demasiado pedirle a
un juez. ¿Y nosotros? También nosotros estamos lejos del acto poético. Todos, usted, yo, los actores debemos
macerar durante largo tiempo en las tinieblas, trabajar hasta el agotamiento
para que al fin, en una sola noche, podamos llegar al borde del acto definitivo.
Debemos engañarnos con frecuencia,
servirnos de nuestros errores. Realmente,
aún no caemos en la cuenta y ni la locura ni la muerte son para m1, aplicada a
esta pieza, la sanción más justa. Es, sin
embargo, a esas dos Diosas a las que tenemos que conmover para que se ocupen de nosotros. No, no somos nosotros los que estamos en peligro de muerte: la poesía no ha llegado en la forma
que mejor conviene.

En otra carta, que usted sin duda
perdido, le decía que mis libros, co
mis piezas teatrales, estaban escri
contra mí mismo. Usted comprende
que quiero decir. Entre otras cosas, e
las escenas de los soldados están dcsti
das a exaltar -digo bien, exaltar- la
perior virtud del Ejército, su virtud ca
tal: la necedad. Y si por otra parte
consigo, con mi solo texto, explica
necesitaría que me ayudaran. Con
mí mismo, contra nosotros mism
cuando estas representaciones nos
locan yo no sé si del lado· bueno,.
donde la poesía no aparece.

Si yo quise lo que usted me había
prometido, la imaginación, era para que
cada actor rematara con brillan tez sus
gestos o sus parlamentos, y que fuera rival de la luz más intensa. Quería también la luz en la sala: el culo aplastado
en la butaca de los espectadores; su inmovilidad impuesta por el juego de luces sería suficiente para eliminar el escenario de esta sala, mas la imagi,ación es
necesaria para que la complicidad se establezca. Un acto poético, no un espec-

Hay que considerar que hemos
casado. Nuestra falta es habernos d&lt;' ·
fiado, como aquella gaita que S&lt;' v
mientras emite sonidos comunt's 1¡
nosotros quisiéramos Crt'er atrayent
y aceptamos la ilusión: la lllt'lodía b'
vale cualquier pérdida de un gas pr&lt;'
so. Por pequeñas sacudidas suc&lt;'s·
nosotros · nos dirigimos sin eluda ha
lo insulso de la pieza. Sacudidas suc
vas a fin de asegurarnos ele un rxito
finalmente, a mis ojos, se transforma
fracaso.
Jacques Maglia me dijo: "Todo p
ce como si, Blin y tú, estuvieran o
liosos de ustedes mismos. Al lado
una pieza cuya conclusión debiera e
ternarios, su éxito aparente los tran
. ".
liza
Muchas veces he capitulado, por
tidio, ante las objeciones de Barraul
ante las suyas. Sus conocimientos
teatro y sus peligros los lleva a l'V
faltas de gusto: la ignorancia di' ese
cío t.enía que conducirme a d

Yo no digo que el texto escrito de la
pieza sea de un gran valor, pero desde
luego le aseguro que, por ejemplo, no he
despreciado a ninguno de mis personajes -ni a Sir Harold, ni al Gendarme, ni
a los Paracaidistas. Sepa usted bien que
jamás he buscado a los "conocedores",
pero a los creados, en el papel y para la
escena, no deseo repudiarlos. Lo que me
liga a ellos es de un orden diferente a la
ironía o el desprecio. Ellos le sirven también a mi creación. Jamás he copiado a
la vida -un suceso, un hombre, la Guerra de Argelia-, pero la vida ha hecho
nacer naturahnente en mí, o las ilumina
si ya estaban allí, las imágenes que he
traducido para un personaje, para un acto. Pascal Monod, uno de los estudiantes
al servicio del orden, me dijo, después
de la última representación, que el ejército no era tan caricaturesco como yo
lo he mostrado. No he tenido tiempo de
responderle que se trataba, aquí, de un
ejército de sueños, sueños esbozados en
el papel y realiudos, bien o mal, sobre
un e~enario, por ejemplo de madera y
cuyo pmo cruje bajo los pies.
Regresemos a la iluminación. Debe
usted comprender bien que este modo
de jugar con la sombra, la penumbra y
la luz es un recurso, delicioso y friolento, q~e le da al espectador tiempo de
extaarse y de tranquilizarse. Yo quería
u~ banco de hielo, tierra prometida que
ciega y no deja ningún reposo. ·Dónde
estaba esta materia, a la vez b'nca y
metálica, de la que _nos había hablado
Ac~art y que, según mis indicaciones,
habna de constituir la materia misma
donde se estarían moviendo los actores? En fm, ¿podría usted emplear, por
una sola nadie, esta materia misteriosa
mallarmeana y alegórica?
'
No _se puede hacer la guerra si no se
a~a, s1 no se siente hecho -o si se pre-

fiere, destinado- para el combate. El

teatro es igual. Demasiado cómodos en
el escenario, los comediantes, entre SIS
apariciones momentáneas, descansan, o
mejor dicho, se aplastan el uno contra
el otro, alrededor del televisor colocado
en los vestidores de los artistas. Ciertos
canónigos durante el oficio leen SI brev~io pensando en yo no sé qué, pero
los comediantes de veinte años no deberían ser canónigos. Cuando no es visible al público, Casares deambula entre
bambalinas, atenta o distraída, pero presente: los otros se escapan. Podrían al
menos escuchar por los magnavoces.
Pero no: aprietan un botón y hacen callar todas esas palabras provenientes del
escenario, ésas que aportan brillo o fastidio, debilidad o destreza. Miran la televisión. La escuchan. En lugar de abandonar al mundo lo reintegran, como si el
escenario fuera· un lugar de perdición.
Los jóvenes actores son extraordinarios
en el sentido de que apenas pisan el
escenario y ya están haciendo todo lo
posible por disimularse, por anularse
dentro de una nube gris de palabras y
movimientos. ¿No puede usted decirles que demasiado brillo en la ciudad
impide que un resplandor, largo tiempo

contenido, explote al fin, iluminando el
escenario? Si no tienen más que una frase por decir, un gesto por hacer, frase y
gesto deberían contener aquello que cada actor lleva en él de luminoso y que
esperaba desde hace mucho tiempo ese
instante privilegiado: ser en la escena.
Ciertamente hay que estimular a cada
comediante para que su aparición aea
fulgurante y verdadera, de una gran belleza; que su desaparición entre bambalinas sea sentida en la sala como desesperante. Y que, estando todo aún bajo
el hechizo que primero se operó en el,
los lamentos continúen mucho después
de que haya desaparecido.
En fin, si yo pongo tanta imaginación en el escenario y en la sala es que
querría, de una cierta manera, que uno
y otro recibieran el mismo abrazo y que
en ningún sitio fuera posible disimularlo.
He aquí, mi querido Roger, al~1.mas
notas que me dictaron la realizacion de
Lo, biombos y la gran amistad que le
profeso.
Traducción de Mii,ie.l Covmubias.

�DESDE LA VIEJA CASA
(SELECCION)

José Javier Villarreal
y Minerva M. Villarreal

ABANICO
El jurado del primer concurso "Prof~or Si~ón S
Mora" con sede en la Facultad de Filosofia y
(UANL), concedió unánimemente el lo. de feb~e~o de
afio el premio al libro de poemas Desde la v1e1a e
sendas menciones honoríficas a la novela corta Am?r
trado y al poemario Titirimundi. Ofrecemos ensegmda
selección de estas obras.

DESDE LA VIEJA CASA
La lluvia es el trazo inicial del desenlace que no acaba,
es la angustia que empuja la belleza al precipicio

mientras aves enjauladas y caballos de aca-o asoman
su mirada desde la vieja casa.
Ensordecen los ruidos de la tempestad,
las paredes se inclinan y todo es una escena movediza,
todo es una mesa donde sucumbe a la fua-za una muchacha;
las aves y las pieles observan la caída.
El desprecio crece. Su complejidad no encuentra salida.
Afuera las olas azotan el cuerpo de la noche.
Adentro la navaja hiere a una mujer.
El frío da bruscos movimientos.
Alguien huye. Las olas avanzan;
Las aves enloquecen con el ruido.
Con pavor, con el cuerpo victimado, la joven abandona la casa.
La imagen se suspende. La tempestad no termina.

HISTORIA
caer de un cielo y ,er demonio en pena
y de aerlo jamó, arrepentirae.

LopedeVega

Un día despertamos bajo el cielo de la derrota,
vimos nuestros blasones quebrados, nuestras mujeres violadas y nuestros reinos perdidos.
Despertamos sobre la sucia cama del condenado,
sobre el camastro que anticipa la burla y la vergüenza;
amanecimos con la certeza de que no llegaríamos a la media tarde.

/

�Fuimos victimados por nuestros propios bufones y lacayos,
por la dulce muchacha que una tarde gozamos en silencio,
por su padre, que al día siguiente nombramos capellán.
También estuvieron ahí para escupimos el mendigo, la puta y su tahúr,
el hombre que construyó el cadalso, y el falso juez que dictó la orden.
Un día Versalles amaneció bajo la ira de su pueblo,
y los comerciantes, los nuevos señores, comenzaron a escribir la historia.

pero en ese aliento hecho piedra, en ese cuello quebrado acecha el último de los
arcángeles,
- la voz de mandoel coro de los ángeles, de los desterrados,
el odio de una batalla que aún no se ha perdido.

\LG UIEN, EL

111

, 11 ,;

!}~¡¡

BALADA A LA MEMORIA DE FRANCOIS VILLON
Ahora, a veinte de abril de 1470, un cadáver germina,
nace firme como rama de encino, como pechos de doncella.
Es el silencio que provoca el invierno, la corona que protege al asesino.
A las afueras de París los ángeles juegan a los dados
mientras los menesterosos oyen el graznido de los cuervos,
ven el rostro ya cercano de nuestra señora la muerte.
Ahora que los cadáveres se levantan como pendones al aire,
que los buitres celebran la justicia de los hombres,
un muchacho de poca estatura y corto entendimiento,
un villano cualquiera, un aprendiz quizá, lee unos versos al pie del cadalso,
unas estrofas burdamente rimadas y peor construidas;
lee el epitafio que años atrás escribiera uno de los colgados,
uno de aquellos ángeles que, a las afueras de París, se jugaban el
recaudo de los clérigos, el oro, la soberbia y el poder de los príncipes y señores.
Ahora el pueblo contempla la obra de la justicia:
los vientres hinchados, las caras amoratadas, y esa mujer que llora con el rostro embozado.
Todos los artefactos se han detenido, todas las maquinarias han parado su marcha:
el reloj de arena, la clepsidra, el resorte de la ballesta, y la noche inmensa del astrolabio;
y es que esta mañana, al amanecer,por el camino de Angen han colgado a Fran¡;ois Villon,
lo han dejado como una señal, como un punto de referencia:

Un día nos pusimos tristes
~uestras derrotas se sumaban ·año tras año
y llegaban a alcanzar grandes cifras
Eran los tiempos duros
Cuando Alguien decidió
Borrar nuestras sonrisas y apagarnos la voz
Pero no todos estuvimos del otro lado de la cortina
llubo quienes jugaron a contarle secretos
\ lamerle la piel a estar altivos y graciosos
Cada vez que El lo pedía
Esos también eran mis amigos estaban alegres
Y no comprendían el por qué de esta tristeza
Eran los tiempos duros en que fue mejor
\prender a mentirle hasta a la almohada

DECLARACION
De nuevo el ruido del mar llega a mi ventana
Estoy otra vez a merced de tus sirenas y tus ~aviotas hambrientas
estoy en una c· d d
•
'
.
tu ª que no tiene mar, que no tiene puerto alguno
sm embargo, eres t,u e l que llama a mi puerta y humedece la tarde '

'

�el mismo de hace diez años, el de la playa brumosa en California.
Estás aquí,
te sientas a conversar de tus marinos,
de tus muchachas de ojos claros;
la tarde, de pronto, tiene un olor a sal y viento de octubre.
Estás de nuevo junto a mí con tu seriedad de viejo conocido,
estás para tomarte el vaso de aguardiente y fumar de tu tabaco;
la tarde se pierde para dar paso a la noche de la tormenta,
de los muchachos tristes, de horas aburridas en el patio de otra casa.
Has llegado a esta ciudad que no te pertenece,
a este desierto en llamas que nada tiene que ver contigo;
pero si no fuera por estas tardes, por tus visitas nocturnas,
qué dura sería la vida -esta ciudad- que tampoco a mí me pertenece.

11

1

l~,:111

'~

el que araña las paredes, el que abre las puertas e inunda la noche,
el de los jardines desolados; el asesino que recorre los cuartos de la casa.
No hay quien pueda detener su paso, su fuerte batir de alas encendidas,
ni quien cubra la herida que deja el navajazo de su vuelo.
El mar, es en realidad, el silencio que separa nuestros cuerpos.
El salón ha quedado vacío, sólo se oye el viento entre las hojas,

el c~to leja~o de las sir_e~as, y el lamento, apenas quedo, de los marineros perdidos.
Es~ amaneciendo en Mitilene bajo un cielo gris de lluvia y ángeles;
la crudad se puebla de gente ordinaria, de gritos y extranjeros.
Clodia, te he vuelto a amar en esta ciudad de bárbaros
'
y mañana, a mi regreso, frente a ti,
sabré que el mar es sólo la distancia que hay entre la noche y el día.

1
1

A CLODIA

EL DESEO I

Los ojos azules de los muertos vigilan desde lo alto de la noche.
Las aguas del Egeo, quietas, a la orilla de la playa;
y las mujeres, desnudas, en la oscuridad de su deseo.
Con octubre han llegado los hombres de corazón solitario,
han llegado a instalar sus tiendas, sus madejas de actos fallidos.
.
El cielo se tiñe con el color de estas calles, con el color de esta ciudad adormecida,
mientras las muchachas deambulan, de aquí para allá, con la tristeza de sus lunas perdidas.

Caen los pétalos de una rosa
bajo mi vientre

Son el abandono, la rapiña y la usura el platillo fuerte de esta mesa,
la música que deleita a nuestro oído y marca el compás de los danzantes, .
la tregua que marchita la flor de la victoria, y la herrumbre que muerde el filo de la espada.
Estamos aquí, en el banquete, saboreando los placeres de la carne, gozando de los besos
de Claudia y sus hijastras,
rodeados de mancebos de mirada hueca.
Pero es el mar ·quien nos entrega su tributo de cadáveres y demonios hambrientos,
oU')

es él

EL DESEO TI
Ave que aletea bajo mi vientre
sin conocer el sueño

�TITIRIMUNDI
(SELECCION)

- Gerardo Guadalupe Leal
COSTUMBRE
HE VISTO A LA CORNEJA. ..
He visto a la corneja volar siete veces sobre mi cabeza
y al caballo de la bruja merodear las fronteras del reino.
Mi sueño se ha poblado de serpientes y dragones,
he descubierto que me engañas con el mejor de mis espadas.
Ahora sé que la batalla no será en Worms ni en Wincester,
como se había anunciado,
sino aquí, en los jardines de mi casa, en los pasillos, en
la terrible oscuridad de mi alcoba.

EL SEÑOR DEL DESEO

Iban las marionetas al café.
El reía,
ella miraba el mismo aparador
la misma fuente.
'
Se tomaban la mano
aún _con los hilos raídos y enredados.
El eme O mirar tiendas.
Y al regresar a casa
remendaban sus hilos
para la próxima presentación.

FALTA DE TACTICA

Eres el caballero anónimo que busca el despertar de una mujer;
el hombre que se repite en mis sueños y ahora tiene rostro,
el de los pantalones flojos y chaleco beige,
el que camina por las calles oscuras,
el que viene hacia mí,
el que besa mi cuerpo.

Sabía que no vendrías a la fiesta
porque_ no puedes hacer algo tan sencillo
como hrar los hilos al arroyo
0 mover un solo dedo
para llamar y disculparte.

Durante diez años he despreciado su misterio,
he querido engañarme amando un mar inexistente,

LAME TO DEL TITIRITERO

he bajado los ojos,
y el silencio ha inundado mi cuerpo.
Durante ese tiempo he visto entre calles vacías la máscara de un hombre.
De ese hombre que ahora camina más de prisa, y llega.
Cae a pedazos el miedo cuando se abre el mar.
Entonces, sobre la tibia arena,
aguardo los pasos del deseo.

Un día de estos
mandaré a la porra
todas las marionetas
que bailaron en mi teatro.
Es justo que descansen
aunque sepa y me duela
que nadie volverá a moverlas co moyo.
i:.n

w

�CARTA A GEPPE'ITO
Señor Geppetto:
Su hijo predilecto ha mentido otra vez
negando que conoce el color del sombrero
de su amigo, el mentado Pepe Grillo.
Por eso lo puse a contar los caracoles
que atraviesan el jardín.
Pero es tan distraído su muchacho
que se quedó dormido hasta sonar el timbre.
Espero que usted le ponga otro castigo
y me ayude a educarlo
pues no soporto ya
que los muchachos le griten ¡narigón!
Sin más por el momento,
La Maestra de Urbanidad y Buenos Modales.

TITIRIMUNDI l.
Corren, parecen canicas
que alguien dejó caer de la azotea.
Chocan, compran, se precipitan
en cantinas, bancos, almacenes.
Cada uno con su lazo.
Ven el reloj, ven la cartera.
¿Tendrán miedo?
Guiñapos en espera de monedas
tendidos a la puerta de la iglesia,
muñecas fumando en una esquina,
monos apretujados en el c0lectivo infame,

y tú,

comprando la última edición de una revista literaria
que casi nadie lee
y que mi abuela usa para matar las moscas.

TITIRISTORIA III
Dile a tu maestro de historia
-debiera ser de cálculoque no sirve para nada.
¿Cómo fue capaz de contarte tal patraña?
Dalila no tocó ni un pelo de Sansón,
que fueron sus esclavos, ya te dije.
Siempre es así,
los envidiosos se valen de un tercero.
Y olvídate de tu cola punk
o saldrás expulsado del colegio.

SURREALISMO
Intentas anudar las barbas de Neptuno
y ya te dije que es inútil,
el muy astuto se despierta al menor ruido
y tú no puedes contenerte esa alocada risa.
Sería mejor
que enmarañaras la cabellera del Halley
y lograras un mejor efecto surrealista.

humo y ruido,
~

11')

VI
VI

�MUJER DOMINANTE
¿Por qué no evades
los zarpazos del tigre de bengala?
No vengas conque así
impresionas a la gente.
Además tienes que comprarte ropa
porque ni creas que te la remiendo.

1

Anda, trae la cena
y recuerda
que aquí no eres el domador.

AYUDA

1

111
~1,,ij1 1\ 1:

1111

Es alto el precio de la gloria.

Lo sabía.
Torres de niebla
circundan nuestras manos.
Tú hacia la perfección.
Yo a expensas de la suerte.
Yo ave cansada. Remolino.
Pero tú, jalándome del brazo.

HILO FALSO
Para ser como tú
basta tirar la piedra
y esconder la mano,
lanzar un limón agrio
y pelar los dientes,

o bien,
dar el beso en la mejilla
Ypensar, luego,
qué hacer con algo de dinero.

�AMOR FRUSTRADO
(FRAGMENTO)

Antonino Carlos
CAPITULO I

/

El que e1té libre de la ignominia
que teja 1u1 lágrima, a la, ola,
del mar.

Yo, Aníbal de Gala, soy oriundo incierto de una endorrecida ciudad del norte
cuya zona de tolerancia lleva el onomastico de una de nuestras macilentas
glorias de la Revolución Mexicana. Nada
grave si bien esto prueba, y es lo que
más ha lastimado aberrantemente mi
fuero humano, que mi país rehíla escrupuloso en base a la sutil indiferencia
de las apariencias; panacea de la mediocridad. Hoy como jamás me he visto
en tan agrio y acérrimo debate nimio,
donde mis sentimientos suelen inconfigurables como obsoletos; más qué
saben del amor aquellos que no han
padecido el ultraje hechicero de la infusa hipocresía de la piel desnuda de
una mujer amada. No puedo jactarme
con flexibles reverencias verbales diciendo que poseo una vasta visión de
la vida y mucho menos que la amo
profundamente, sin embargo arrostro
la bruma de la gloria. En mi país, oh
efímeros mortales engallados de ardides, existen dos cosas idénticamente
similares e iguales a señas calladas y a
gritos pelados: lo enamorado y lo pendejo. Con este último vocablo de mala
leche fue maculada ·mi noble persona
sin pompa ni misterio, descaradamente
y sin el menor reparo de pudor verbal.
A primeras cuentas tajantes, coercitivos de la verdad, hay quienes confunden, sé que una sombra mental trae mil,
el segundo hipócritamente con el que
actúa bondadosamente; y son aquellos
que toman lo bueno por lo bueno y lo
segundo por lo segundo, que no es más
que el empleo de una insulsa torre de
señales para sitiar la realidad.
co
\f)

No pretendo dilucidar con efusivos
arrebatos íllbjetivos ni con dispara-

tada frui,tlidad el lado ciego de la
trampa G.neal, elaborando !lldorosos
escolios a ton y a son. Mas debo aclarar, implícitas razones pasionales me
inducen a ello como un tigre a su presa, que yo formé parte deslumbrante y
abigarrada facción con el primero,
aunque, sea dicha la verdad, deserté
por la puerta ¡xíblica del segundo como una hoja abatida inexorablemente
por las lágrimas del cielo.
En el ca_uce expresivo de esta carta
de presentación interior, quede mi
rostro no oculto sino noctámbulo en el
aciago anonimato, digo que mi corazón
no comulga con las mordaces fronteras
del deseo; sé que el turbulento beso rosa del deseo puede ser descrito por una
caricia. Mayormente acuño que por las
calles de mi corazón corre, cual tiempo
herido por el silencio de los equinoccios,
la sangre libre de un bardo espíritu gitano, lo que ha hecho que mi corazón sea
proclive a su propio deseo y no a la fi.
delidad caprichosa de su destino, y que
en la mía int~ligencia -detesto la vulgar
palabra cerebro- , habita irrebatible un
ánima europea. Este aire de inherentes
virtudes a mi persona, inocente a la realidad (al tiempo que mi conciencia la
fue descubriendo), ha provocado un remolino· de sinnúmeros aplausos amenos y otros amargos y deplorables y no
pocas confabulaciones peyorativas (como la de pintarme cuernos de buey en
la frente) nacientes del lado de los malagradecidos con la fulgurante naturaleza del estado de la mía persona.
Sé que el odio encarcela los sentimientos, c?nfinamiento por estrategia,
para experunentar el frío semblante del
placer, proceloso lerútivo de las pasiones. Yo, que jamás me he ider-tificado
con el odio ni me he dejado seducir por
la amargura, aunque he probado el afilado olor de 8.IS cardos, los creo necesa-

ríos para el beneficio público de la id prejuicios y a veces o al mismo tiempo
tidad de la realidad. Porque desde cautivado por el aiblime rito de la creapalestra el odio ha vociferado con
ción literaria. Tengo la sana convicción
yúsculas que el amor en sus garras
y la sabia paciencia en demostrarlo, daes la imagen obscena de su vehemen do el caso de que alguien de ustedes me
y he visto que más allá del amor y convoque solícito a exponerlo, que el
odio, la pasión sólo es un payaso e
corazón a sus primeros años aún gatea
puloso.
en la ternura invisible del aire; es un papalote de seda arrobado por el precipiHoy mi corazón se debate lúcido cio del vuelo úrúcamente atado al hilo
mo un ex poeta con el silencio del
de la inocencia y piloteado no por el
do; días sin cauce ni ocaso. La
alma desdichada de Palinuro, sino por
dad, madre gloria de la solemrúdad, d sacro portento familiar que es la aleefímera sombra cotidiana del sol, gría de los padres. Así quede la mía inpalidecido y estrujado sombríamen
fancia grabada en la proverbial memoria
hojas azules de mi vida; el tiempo de mis familiares y al azar de los funessólo me es una sensación dcsorde
tos labios de mis vecinos de aquellos
sin peso y sin rostro como un recu años, atrapados con toda &amp;1 cobardía en
malinterpretado y vagabundo que d el bullicio público de la ignorancia.
bula hambriento de nostalgia por lt
bera de mi memoria, mar de mi vi
Ya siento el pudor husmear inexoravecrs, cuando sorprendo. a mi me
ble por mis sienes al pensar que el excomo a un gato ramplón en la n
traño espíritu con!lletndinario de los
me da la impresión de que ya sólo
mil ?jos se in!ernará por los pretéritos
charco de aquel mar. . . Y es por lo
cammos de m1 no silenciosa alma para
he repasado con asaz furor y enco · cono,c~ y contemplar el pasado, pronto
recato las pálidas hojas de mi coraz
explicito, de mi corazón.
aún no logro diferenciar el hilo
de mi hoy enmarañada madeja sa
¡Ah, el amor, sombra clandestina de
nea; parece perturbarme el olor · 1a realidad!
lente del silencio de septiembre.
~~8 a despecho de las desabridas caNo quiero pecar de excelso
lummas e intrépidas blasfemias maquigrullo acotando que el inicio dt&gt;
ladas por el rencor y que han surgido
quier meta literaria empieza por el con pasmosa exacJitnd y atino precario
bo sereno del comienzo, no. En mi ~ndo ~elato en agapes familiares y 80•
razón no existen la perorata men
ia!es rms amores, ahora lo haré con más
ah.. meo Y sm
· empacho, como sin verla calumnia, rú siquiera la mentira
sa y lisonjera para encubrir en un
a la verdad, atribulado por mi
80
vado afán mi desdicha. Sirva decir
: dª ,. Y me ~forzaré para que no
mis memorias no arrancan desde la
qu e nmguna lmea turbia como oscuinfancia; son unas memorias sin inC
~ aia~do mi vida se derrame cual llucomo las de Dios, que sólo &lt;lis
vdm al_viento, en estas páginas arrancadas
.
grosso modo certero un lapso cr
ble m1 corazon. Tamb',
ien hare, ¡o imposigico de mis tantos años. Me remi
d e para que en estas memorias no quenamente a escribir los hechos y
_en ~ntredicho como dicen que quedó
¡ae musitada
desdícha apaS1onada
.
cunstancias de mi consciencia en
t .
en que
bio laberinto perpetuo del amor
errmnaron los mis no pocos días en el

gujdd

laberinto del amor. Én este momento
crítico, encrucijada del olvido y del
recuerdo, caen rebeldes lágrimas de mis
ojos; detractoras a mi estoicismo. . .

Araceli; cante y cante como sapo toda la
noche, y luego las emborrachadas. Qué
fue antes. Ah, pues cuando lo expulsaron de la escuela.
·

¡Paciencia, que los recuerdos míos
jamás han de ser pasados por lágrimas!

Su esposa: Le fue mal en la escuela.
Nunca tuvo, bueno, nunca usó la cabeza
como la gente normal, como la decente
~~a que me entienda orita. Aunque saho muy bueno para. .. ¡Dios no me
oiga el pensamiento!

l. luan Remedio: Es difícil recordarlo,
le soy sincero. Su esposa, Juana de Remedio: ¿Cómo dice que nos dijo que se
hizo llamar para su .. .opúsculo; . .? ¡Ah,
Ambal de Gala! Qué chistoso. Mira,
Juan, qué candil de la calle...No, Juan,
tú sí lo conociste. Era aquel muchacho
que se pasaba toda la noche en la esquina sin hacer nada más que. . .viendo.
- ¿Estás segura, mujer?
- Acuérdate, Juan.
- ¿El hijo del Uyuyuy? . . . Ah, qué
muchacho tan averiguado. No, si lo que
me destanteó fue el nombrecito. Hasta
dónde llegó; y mira, Juana, con qué apodo.. .Cómo dice...Pseudónimo literario. . -~, pues sí. No, nunca hizo gran
cosa; Siempre se la pasaba toreando la
soledad en la esquina hasta eso de la guitarra. Sí, le dio por cantar de esas canciones que no son canciones. Sí1 hombre
la~ que no se cantan; de esas que nad~
mas se habla y habla y no se canta.
¿Ha oído los corridos del Loco Mendoza? Andele, como esos. No, de su
infancia no sé nada. No recuerdo nada
importante. Lo único que puedo decirle
es que su madre lo arreaba a la casa como todas las madres arrean a sus hijos a
la casa.
Un silencio ridículo se apoltrona taciturno en la sala.
·
Juan Remedio: Se había quedado
peor que antes cuando i;;e enamoró de la

-M~a, Juan,a, asómate a la estufa pa~a ver SI ya está el agua para el café del
Joven.
-Con permiso.
- Mire qué cabrón nos salió.. . Pues
sáquela, al cabo mi mujer no es probJe'.
ma f menos en mi casa. ¿Con café?. . .
Ja, Ja, pues nos picamos a Ambal de
Gal~ que Dios lo tenga en su perpetua
gloria (carcajadas irónicas y pueriles
malolientes). Oiga, orita que no está 1~
Juana, usted cree, se me ocurre, usted
cree que yo . .. Bueno, si Anibal. .. Ah,
An1'hal. ..Sí, hombre, si Am'bal de Gala
pu?o, _un ignor~nte arrepentido, yo podria bien que se.. . ¿_No? . .. Cómo que
qué, eso de la literiada; yo también tengo corazón de donde arrancar hojas azules.

Le calculo unos cuarenta y cinco
o cuarenta y seis años a más tardar a
Juan Remedio, huraño con su memoria
y diligente con sus detestables anécdotas al procurar impresionarme con su
fatua ,vida; queda asido a deplorables
recuerd?s _que deja~ percibir un dejo de
remordimiento hacia &amp;1 señora esposa.
Se _ha plantado ahora una tregua inmisencorde entre nosotros. Juan Remedio
la . elude con aire total al incorporarse
mientras _me va diciendo que va al baño,
y que-deJe de preocuparme; "estás en tu
casa", me dice con su intangible tono,

CJl

'°

�LA MAESTRIA EN ENSERANZA SUPERIOR:
UNAALTERNATIVA DEDESARROLLO
ACADEMICO YPERSONAL

Libertad Leal Lozano

· a. quien
desde su seriedad. Su muJer,
admiro más joven que su m~ndo, se
hasta mí haciendo un 51gno con
.acerca
la mano para que desenchuf e la grabad
"Es confidencial", murmura. Le
º;co que usaré nombres ~feren~s y
e~izás inverosímiles, que ~1erda et11dalo• no me entiende. E insiste cot ~na
te~ura inexplicable, tal vez por o mefahle de su aguzado dedo sobre sus l~bios delgados y nada ~altratados r,~l b~
llo a 'tado de sus OJOS negro~.
o
gidice-· pero como que siempre le
-me
'
.
llamarlo
tuve buen ojo a ..siento raro
d'
así de esa manera, como que no ¡e t ¡.
ce 'nada pero en fin. Le decía que e e.
nía esperanza a Am~l _de Gala -se
'fi ta nerv1·osa, irradia. en
mames
. su ros,
tro un recuerdo total y mmuc10so mas
l 'destino de Aníhal de G11.la. Me en~c anó y no sólo a mí (advierto un deJO
deorexcusa, entre complicidad y d~scaro) sino a varias vecinas. N? sabe como
el fantasioso deseo de un Joven sacud~
el cuerpo de una mujer usada en matrimonio (me desconcierta, me ofrece _una
sensación abierta, de asom_hro y trís~eza; la miro negligente para situar la ~nedad de mi no grata tarea). No sabe cdom~
fastidia la rutina amorosa e IDl
Me apena decírselo, pero P~ª
eso son las penas; sólo borracho ~am ia
un poCO . Pero cuando una va. y Viene,
d ,, él
anda como fantoche de fe~ se ~cie?•
dome abochornado, como sm misteno
y con los ojos cerrados. Antes pensaba
e Juan pensaba en otra c~ando cono ~go. Pero después tuve razon al pensar

=~:

"°

que me imaginaba de otra manera; d~da y es que yo nunca cuando CODml·
; lo· hago desnud~;. sólo (dice un nom~
breque ni es el onginal pero que supon
go se refiere a Aníbal de Gala) me d_esnudó hasta el corazón. Y lo que Jhizo
. o se parece a lo que hace
conmig
difi uan
cuando anda borracho, pero
ere en
,
ternura. No sahe como.
· ·"
Juan Remedio viene gritando de_ alegría al parecer el alcohol ha despejado
su dejo huraño y lo hacina al ~rde de
su preponderancia, ~esde el paSl~O que
entronca con la cocma y las recamaras.
Una fotografía familiar bastante remota, ellos y dos hijos, ado~a escrupulh
samente la yerta pared enJ3h,elgada, .
, de la sala·, presiono el record Y el
mas,
play.
Juan Remedio: Ya m~ acordé de una
de sus tarugadas. Juan Sm ella, me_ confei, una vez que lo enco?tro di_zque
arreglando el refrigera~or sm _cam1Seta.
Me dijo que lo abofeteo y le d10 un_ santo golpe en...(mira a Juana Remediho)...
aquí (señala su sexo)...y que no ..izo
nada ni ningún e~ándalo por sus h1JOS,
Pero todo el mundo lo SUPo _como _el
buen diablo lo manda (carcaJ~das Sin~
acia; no sabe que es un ch1Ste_ sa .
griento ya bastante obsoleto, me msp1•
lástima). Usted no sabe la que se armó...

fa

Vuelve a hablar de cosas que no ini
teresan a mi ardua y ya penosa tarea. E

alcohol ha depurado ';'-1 memoria;
círculo vicioso del eg01smo, co_mo
maba Ambal de Gala a la ?1emona. J
Remedio sólo habla de el, cuando.
·oven. Su mujer se levanta de! sofíi
ha excusado diciendo _que ver~ el
y mientras camina hacm la cocma;
va las manos a la cara. Una escena
rradora como mediocre, amor~sam
hablando cuando Juan Remedio v
hacia ell~ y le grita con sua~e to
¡Apúrate, mujer' qu~ a lo meJor se te
tá quemando el agua.

AJ concluir mis estudios de Postgrado
en Enseñanza Supttior me queda una
profunda sensacion de descubrimiento
sobre la forma en que estos estudios
pueden contribuir al enriquecimiento de
la perspectiva para analizar problemas
aparentemente ajenos a una especialidad como la biología; creo definitivamente que este tipo de alternativas
académicas no son del todo comprendidas y valoradas, particularmente por
quienes nos desempeñamos en el campo de las ciencias naturales o exactas.
Quitto, por lo tanto, escribir estas ideas
en un afán de contribuir a una mejor
comprensión y posibilidades de aprovechamiento de este tipo de alternativas
académicas.

sión de Estudios Superiores de la Facultad de F'ilosofía y Letras de la Univer- que prácticamente se inició en la primesidad Autónoma de Nuevo León, cuyo ra sesión, pues con agrado quiero añaobjetivo podría expresarse en los si- dir que tuve la suerte de contar con la
guientes términos: formar profesionales orientación y apoyo de maestros que
de la educación superior capaces de ana- durante llJS cursos me "obligaron" a
lizal' críticamente los problemas de la realizar pequeñas investigaciones en torUniversidad desde una perspectiva inter- no a la biología, que me permitieron
disciplinaria, que puedan operar como reunir diferentes elementos de análisis
agentes de cambio en las instituciones para mi profesión y con ello definir el
en que se desempeñan. Este objetivo, tema de la tesis de maestría, que no pueinsisto, me parecio una alternativa a mi do considerar como un simple trabajo
rusqueda y me incorporé. Se inició así final ni como requisito para la obtenuna enriquecedora experiencia que me ción del grado, sino como el ejercicio
condujo a través de la filosofía de la que me permitió integrar los elementos
educación, la sociología de la educación, de análisis que la' maestría me proporcionó y conformarlos en una plat.afor.
la historia de la educación superior, a
ma desde la que me propongo contiuna mayor comprensión del fenómeno
nuar mi formación, que siento entrar
educativo en general y de mi disciplina
ahora en 111 fase más import.ante,
en particular. El estudio de la planeación, del diseflo curricular, de la evaluaQuiero concluir este breve escrito
ción de proyectos y su administración,
con
una expresión de reconocimiento
me aclaró muchas interrogantes sobre
a
este
programa de formación profe.
las relaciones entre la educación lllpesional,
que
con frecuencia no es interrior y el desarrollo de nuestra sociedad.
pretado
en
su verdadera dimensión.
Ese amplio marco de referencia me perEstoy
convencida
de que en mi caso la
mitió abordar, con más profundidad y
maestri'a
cumplió
su objetivo, me dio
actitud crítica, los fenómenos relacioelementos
para
adoptar
una actitud
nados con el proceso mismo de ensecrítica
y
me
alentó
en
la
búsqueda
de
ñanza-aprendizaje hasta los aspectos inscambios,
a
partir
de
esquemas
rigurotrumentales concretos de la tecnología
educativa.
sos y apegados a consideraciones de racionalidad.

Como profesional universitaria me
formé en la primera mitad de la década
de los setenta, periodo partirularmente
álgido en lo que a problemas universitarios se refiere. Quienes pertenecemos a
Pienso entonces que es de una
~s
generaciones fuimos tes~os y parbosa verg\ienza escru~ lo que
ticipamos de una fase de diñciles ajusde Gala calló estratégicam?n~
tes! que contribuyeron a despertar inmemorias. Una búsqueda im c
quietud y duda sobre los düerentes asentero de ~e sus vecinos no loco.
pectos de la esencia misma de la Unisino de "01das", y no por 81 opu
versidad
y de su papel en la sociedad.
sino por la leyenda negra que arra
No
sé
si
esta
in&lt;piietud me condujo a insu corazón hasta la muerte.
volucranne ~n el trabajo docente, o ya
den~o _de e)1 ~~terminó mi actitud y
Juana de Remedio me ha dicho,
a~no
~-BellSibilidad ante cualquier mapués de alcanzarme calles adel_ante,
Es importante destacar como un innifestac1,on
que yo pudiera interpretar
de me he detenido, que caSI t .
Creo que una experiencia como la
grediente significativo de esta experienc001_0
sin toma de la crisis: problemas
han cambiado, que no queda n
que he descrito, puede ser de gran uticia,
que
si
bien
el
involucrarme
en
una
c~rnculares, vinculación universidad-so.
pregunto por ese " nadie"' y me 1 ciedad, mercado de trabajo etcétera· maestría diferente a mi disciplina por lidad a aquellos que comparten inquiesa que ella sí fue al funeral Y qt;ie
tudes como las mías y que aceptan que,
~ &amp;':Cuencia sentía. que d;sbordaha~ espacio de tres años (tiempo que me lle- independientemente
tó que lloviera porque tamb1en
de la disciplina en
el ámbito de mi propia disciplina ( quie- varon los estudios y elaboración de la te"aquel día". Me quedo obse~
la
que
se
hayan
insertos,
están sujetos a
ro aclarar que soy bióloga de profesión, sis de maestría), podría interpretarse
"problemas"
de
tipo
universal,
para los
barrio donde pasara 81 in~anc1ad
a'rada
de la Facultad de Ciencias como separación o alejamiento, esto no que la maestría en enseñanza superior
10
ventud; compruebo co!1 ngor
ogicas de la UANL), y no pocas ve- fue así, ya que significó un elevarme y ofrece una alternativa de mejor comgen clasemediero de Arubal de G
ces
co?
mayor o menor intensidad me lograr contemplar mi profesión desde
lo digo a Juana de Reme di?• Y me :~sü:iron Ycondujeron a una búsqueda una óptica düerente, sumamente nece- prensión.
ña; me tacha de malagradecido.
e ~bles respuestas. En ese proceso saria si nuestra preocupación es llJ com. Monterrey, Nuevo Le6n, 25 de enero de 1986
en contacto con la Maestría en En. prensión con un sentido social. Esto me
-Deje los recuerdos del co
se 1.1 Superior ofrecida por la Divi- penniti.ó desarrollar mi tesis como un
como son.
trabajo result.ante del propio proceso,

!

ni::

�"ENCUESTA BORGES"
(PARA ESCRITORES
REGIOMONTANOS)

SERAS/
RESERAS/
CONTRASERAS

Estando en preparación el presente número de Deslinde tuvimos conocimiento del fallecimiento del escritor
argentino Jorge Luis Borges. El tiempo estab,a sobre nosotros como para solicitar ,"'?teriale,s o estudio~ ~lusivos a este importante autor, por lo que (amen de no descartar lo pnmero para prox1mos numeros) dec1d1mos
incorporar los resultados de una miniencuestaBorges "para escritores regiomontanos", la que incluyó estas dos
preguntas: J. Usted leyó a Borges por primera vez. Desde entonces habrán pasado varios aiíos. Eso lo ignoramos
y por el momerito no importa. ¿Quiere decirnos en qué circunstancias se diG ese encuentro, qué significó para
usted descubrir
al escritor argentino?; y 2. Borges ha muerto. ¿Qué juicio le merece su obra, ahora s1; definitivamente
concluida?

S,1 enciclopedismo espeluznante y la frialdad de una lengua muy bien articulada
l. Hará doce o trece años el camino a Borges era el El Aleph, como si en ese punto que concentra al universo
confluyeran los lectores del autor. Por aquella época nos parecía muy novedoso un autor que tan descaradamente, tal vez más que Proust, se entrometía en su propia obra, jalando con sus amigos. Así leí a Bioy Casares
y Macedonio Fernández, vía la "ficción" de Borges. Curiosamente, Macedonio me entusiasmó, no así Borges.
Del Aleph (del libro) sólo recuerdo un laberinto, un nazi y unos tigres, y todo vagamente. A distancia, creo
que el lihro no me entusiasmó por la sencilla razón de que no lo entendí. Entonces yo gustaba de la ortodoxia
narrativa, de la paulatina tensión encaminada al clímax, y en casi todos los cuentos del Aleph, a mediados de
ellos, encontraba algo así como un machetazo que partía en dos a los textos.
En fin, me olvidé de Borges mientras algunos de mis amigos abrazaban sus Jihros al borde del llanto. Empe&gt;
za!&gt;a en la región el culto al autor argentino. Para entonces ya aparecía en todo su esplendor el mitote aquel del
Nobel, y las sagaces declaraciones de Borges eran muy festejadas.
, ~s intereses y gustos literarios fueron mudando, me atrajo la lingüística, las maneras clásicas, el giro econom1co, pero ni aun así se me ocurrió leer a Borges. Dice mi mujer que en eso soy muy esnobista y me recuerda una vez que estando ambos en la playa junto a unos amigos, me resistí ferreamente a beber un licuado de
guayaba en agua sólo porque entre el grupo había consenso acerca de lo exquisito de la bebida. Preferí volverme loco de sed a condescender con la unanimidad de gustos. Bueno, eso dice mi mujer.
2. Por mi respuesta a la primera cuestión está claro que soy el menos indicado para hablar de Borges. Luego
del Aleph, he leído poqu1simo a este autor: Algunos cuentos de un lihro cuyo título ni siquiera recuerdo, dos o
Poes1as breves y los casos policiacos que firmaba Borges con el seudonimo de Bustos Domecq o algo así.
uego me. topo con que Foucault y Eco también quieren ponerle casa al argentino, y esto me parece el colMe digo: "Mario, ¿no serás un imbécil", pero sigo firme, como con el licuado, estoico, sin leer al simpático
vteJtto. ~as_ta que por fin muere Borges. Y cuando me doy cuenta que el deceso, en cuanto a publicidad, puede
~omr:ir dignamente con el Mundial, no así Libia, la cual sabrá Dios su destino, siento que la gota ha derramaº e vaso Ysaco del librero Historia de la Eternidad. Leo el ensayito dedicado a la metáfora.

r8

~~:

diatriba¿9ué juicio 'me merece la redonda obra de Borges? Podría lanzar aquí un bizantino panegírico anexo a una
contra la academia Nóbel, pero, como habrán visto, no me queda el micrófono. En todo caso, tendría

�, .d tif al elefante por la cola, así que mejor
'to de la metáfora, pero esto sera 1 e~ icar
ante la frialdad de una lenque reducir mi foco al ensay~edo admirar en Borges su enciclopedismo espdluzndel 1:Ctor su homérica cegueme callo. Db_e tod:
compasión de sus breves textlos por l~ T~~ie~:~illón de h~aca (old,rock!ng·
gua muy ien a ic
..
l
de miel embonada a a eterm a .
1
" Ojalá e en el mas allá no
ra y, sobre todo, slu pobsltnmaerlaª muunaerte" es una de las metáforas en 'd'~a Me~foraa s·u mJpara ir a la esquina.
h · ) l d. n en os ues
'
8 añ
' le pe 1a perm1So
e arr
:eeridículo edipismo del autor que adlos 3 .. os =iente aversión por el autor argentino ...
se rep1 a
P tal
me esté proyectan o y m1 meo
Me asquea esto. ero vez
Mario Anteo

:ia:i:1i

1

·t

111

\1
1

1'
•

~ 11111

11\

.
. . bre la literatura como un acto de escritura
Una toma de conciencia so
s encontramos unos espejos se
•
falt
dera de juez. Pero desde que no
• arrih '¡ labertinos, y
1 No sabría cómo culpar a algmen,Smile. Radrma1'guez funoió como cancerbera para m1
o a os
.
.
t os. Alma v1a o
.,,. . lin .,
quebraron y surgieron o r
.
h ostrado alguna me ac1on.
de ahí a ciertos juegos por los que siempre e m
,
, ll dera la carga del 68 y mi reovocaba ciertos excesos que me hac1an mas rª ta el grado de recibir fuertes
El Borges de rto~ces ;e Fui un borgiano "excedido" en ese entoncd, :n la lentitud que les permitía
ciente ingreso a a umve~1 a iocales· después las pasiones se fueron anfpagan o con ser sólo eso meros intentos
reclamos de algunos escn ores
.. '
a estos intentos que se co orman e
'
el sarcasmo que dejaba elJ¿8° d:l~t;.~ suele permitirse el común de la gente.
por comprender un poco
,
.
tes momentos: en muchas y re. l b d Borges se entrecruzo en otros impo~trik
J , E Pacheco, con
Desde este pu~to de v1sta,J a:
Suárez con Teresa Aveleyra, ,con NdoedJ1 b
Ad:_n¡ García Roel y
petidas conversaciones co_n org
artid¿ un entusiasmo que mas tar e escu n
alumnos y amigos con quienes he comp

¡r
alli

A.

6

~f

:q:~~-

t;:

el viej~ enc¡:gdí~e;;:~:j~~E: to~do creo que la ~rrte del esc~:Ía~~~::
Dicho de oJr~
;r~;i:j: s~ poemas y ficciones, sin )as cuale~t? podr•~~~n; : de la historia de la palabra no, y ah1 s1
forma: de la historia de autores y titulos po na presc
'
Borges resulta imperativo.

"Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas úna
idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos. Mejor procedimiento es simular que esos libros ya
existen y ofrecer un resumen, un comentario. (...) Más razonable, más inepto, más haragán, he preferido la
escritura de notas sobre libros imaginarios." Estas fueron las primeras líneas que me regaló aquel Borges metido en un volumen de pastas verdes y papel de una blancura casi marfilefla. Emecé de Buenos Aires estaba editando sus Obras completas y yo, que acababa de adquirir Ficciones en la librería contigua, no sabía si levantarme de la mesa y dejar allí abandonada mi taza de café capuchino. Porque -siendo sábado- podrían llegar
los amigos en cualquier momento y suspenderme la lectura. Y no, no se trataba de darles sobre la marcha la grata
nueva No era el descubrimiento aún, sólo su intuición: aquel especial desasosiego que me recordaba el previo a
otros encuentros: el primer Hesse, el primer Rulfo, el primer Saint-John Perse. Mi descubrimiento estaba incompleto. ¿Qué me hacía falta? Me hacía falta comprobar -con la lectura de sus ficciones y artificios- que
Borges era el Mesías literario, Aquél a quien ~ardábamos con las punt$ de los lápices bien afiladas. Y, qué
bueno, no tuve que abandonar la atmósfera refrigerada del café: los apiigos más cercanos no llegaron esa vez,
pero sí lo hicieron las páginas bellamente elaboradas de "Pierre Menard, autor del Quijote", "Las ruinas circulares", "El jardín de senderos que se bifurcan", "Funes el memorioso", "El Sur" y los otros doce relatos.
Ali, claro, para entonces ya me encontraba en mi casa, metido en el bafio, el único territorio ajeno a la oscuridad propia de esa madrugada y de otras muchas más. Después de una mañana somnolienta le tocó su turno a
la relectura, al asombro depurado por la convicción de que sí, no nos habíamos equivocado, el Escritor había
llegado con la carga precisa de palabras precisas, con una erudición que en realidad era sabiduría.
Desde entonces Borges continuó dándonos una y otra vez páginas perfectas y el espectáculo bizarro y ambiguo de sus declaraciones periodísticas: la más apropiada cancha para el ejercicio de un gimnasta intelectual.
Nuestra deuda con Borges a estas alturas ya debió convertirse, con toda seguridad, en deuda impagable, similar a la de aquellas generaciones que no lograron saldar la suya eon el otro gran Libertador de la lengua espaiiola: con Rubén Darío, el que nació en Nicaragua.
Miguel Covarrubias

'-:°:

en el doctor Armando Led~zma.
. ·a sobre la Literatura como un acto,de es~~t?,·
·nué s;unificó? Pues por principio un_a totmdaedsceocnfion::ac~obre el tradicional concepto de ' creac1on .
Que i,.'1
,,..
l f ·'
una crec1en e
ra; un adelanto sobre a icc1on y
.
l de Jorge Lú.is Borges.
.
.
l l
h. panoamencanas, es e
.
•,
· en la histona de as etras 18
.
h robre viejo que, en me2. Un caso c:~;~~¿n'f:arca~f ~ºacuciosa en medio _del univers~u~;~~:~:ªJ¿ ;:m~nto. De ve~ en ~u~ndo,
tªd~t\:Uera,,fue asediado por periodis:lae:::dej~t.erTodo en medio de ~na obra cad: ~;d::s1

~

Mesíu literario

Carlos Arredondo

Giraba la cabe-ia como pájaro
Yo conocí a dos Borges. Primero al Borges escritor, luego al Borges hombre. No sé si con todos los escritores
v~a lo mismo, pero en éste caso la distinción es fundamental. Al Borges escritor lo conocí cuando mi •vida
salia del callejón huracanado de la adolescencia; acababa de leer El lobo estepario de Hesse y no sé cómo, o
por quién, cayó en mi mano El Aleph. Lo único que puedo recordar de entonces -todavía ahora sigue el mismo ~entirniento- es que el asombro llenó mi ojos y todo yo me volví ojos. La voz de Borges a través de sus
escntos me llegó y me llega siempre desde más allá de todas mis lectura¡¡. Es como si todo lo que soy, y lo que
c~nozco, y lo que sé, estuviese geográficamente puesto en un estero, luego, desde el cielo de ese estero una voz
sm voz que es mi voz, me contara cosas, cosas. que desde antes sé, pero que no sabía que sabía. En fin, creo
que las sensaciones que Borges despierta en mí son más colmadas -aun cuando un poco desmadejadas-, que

,;,n
°'

�cualquiera de sus impresionantes inventivas.

f.omo si noaotros fuéramos los ciegos y él nuestro lazarilló

,
do ser el ochenta y uno, o antes, no recuerPor otro lado, al Borges ~o~re l? con_oc1 po: :~:~her:o;~;iento en el Alcázar del Castillo de Chapultedo bien- en la ciudad de Mex1co. Mislamigoh.m .. ~ecial Lo tuve por dos horas como a tres.metros. ~e
ec lu donde él iba a dar una char ª•.'!,º ice Vlrtl{ es . ~erto de sus o'os y su pelo; en sus ?-ientes; en a
1
t¡;'en'::, man?'
un• p,egunta, im~o,.:iu]IÍY1
0 : - ; : ~0 ,:
forma en que grr
'
f f.·
, or alto su cerebro, no me arrep1en .
,
1 .
oídos; me fijé sólo en su naturalez~ ISIC~ y pase p
·dad Es curioso, a los dos Borges lo efimero de a e,osha muerto mientrru. el otro, el escntor, VIVe yahasu etem1d .ll es inmortal Yo tenuo a los dos; a uno en los.
'
.
1
rtifi , siempre ora uno e e os
.
.,,
tencia, su anonimato, _os mo d cAmbos so~ muy queridos para mi propio yo.
estantes y al otro en m1 recuer o.
Ricardo Elizondo Elizondo

Mi primer encuentro con Jorge Luis Borges fue por los años sesenta, me acuerdo que leí una ~trevista que se
le hizo en la Universidad de Austin, en la que pude darme cuenta de este hombre 811 adversidad: la ceguera.
Y de cómo además podía publicar y ser famoso. Recuerdo que un día un amigo mio me regaló El Aleph y pude entonces leer narraciones que me llevaban hasta el suefto, ese 811ef10 que permite Ja imaginación y la soledad, que nos hace penetrar a otras dimensiones y a historias de ciudades y seres que hablab~ idiomas ya
muertos, inscripciones en la faz de la piedra como si se tratara de la memona y que al roce del Viento desprendieran palabras y dijeran historias y leyendas del hombre perdido y encontrado en el laberinto.

~=¡:

J,'L, :¡,;:;::.::~

. .,
. . al de solemnidad y fina ironía
Una combmac1on ongm

1: :~~~!~

~lB~~;~r{ij~:

fi
f .liar
c, a Borges Me resulta más bien una gura amll ]

,

a!!n~~t~1~~~~

:í~:yd:1: ::i!n:n
:~p;.é;1~i!IJ:=:edí
e:~~{;t:,\~o~
de primera intención, a deslumbrarme con su
"Gólem".
, d al
., .
.
limitaba por la forma, condenan ose
Para mi novatez, el descubrimiento de que l~ creac1on liter~a n~ ;or parecía lograr lo que todo escri~.r
hastío. Pulcritud lingüístic~, c~dencia y ~t1od1~alfor::iél 1fdesea. ~or supuesto, el _abordaje de te~::
desea: hacer que el lengu&amp;Je diga lo iet e -::'. la !uerte el tiempo, los orígenes, a traves de lo que mas
cas no tradicionales, al menos_ en ~ r~, am;l del;ite de la p~abra escrita.
.
queda de Borges: el humor, 1a 1D1agmac1on,
.
Bo
frece
. ,
ear recrear los personaJes que rges o
Una combinación origin_al de 5?lemnidadd BYill6fiª lt~~~'po~~Elrhonihre de la esquina rosada", por mencionar
.
rtal", "El asesmo desmteresa o
arng
en "El mmo
algunos textos.

•
·' d
.
1 , dolo uno se queda con la impres1on e
Lo que hace grande a Borges? como a otros escrit~resd es
a:Jó: Pla~er que deja un remanente; aunque
íen ha gústado un platillo delicado;con un~ ,sensadcl1oln guesaªen sus inesperadas adjetivaciones, pennanecen en
. d
l · ' enes, la recreac1on e a en
,
texto deJe e estar, as im~
art d las cosas que uno se reserva para s1.
la memoria latentes, pasan a ormar P e e

:f

r

. obra se detiene, encuentra diques, deja, de inc~emen~
La muerte de Bor~ define alg~ co~creto, su uscadores de es ecializaciones; ya surgiran bor~anos, mas.
cuantitativamente. Ya tienen matenahp&amp;a los b xplorar paia re-correr para recorrer, para mterrogar
A nivel personal, aún me ~eda mue o rges para
cuyo diál~go esperas O el fin de una nove
solazarme, y su mu~rte indica, a lo sumo, la muerte e un amtgo
,
que ha logrado cautivarte.

d

Pero, ;J la relectura?

'.

r

Supimos de Borges gracias a nuestro optimismo snob de los años sesenta, cuando tomáhamos café con los
amigos y salían a relucir las pretensiones más o menos "intelectuales": algunas veces hasta lucimos bajo el brazo la Historia universal de la infamia o Ficciones, que leíamos a zancadas y en mal orden o en desorden que es
lo mismo... Algunos extremistas pedían a gritos un Borges comprometido con una corriente política: querían
un Borges marxista, como si todo el pensamiento tuviera que ser así; a Borges sabemos que no le importaba la
política por "lo imperfecto de la democracia" -decía él Aflos más tarde me encontré, en la casa de mi amigo Jorge Cantú, un libro de poemas de Borges y fue creciendo en mí una admiración por 811 poesía. No era
una poesía de adivinanza o de alguna clase de esoterismo, era un lenguaje que yo podía entender y sentir como se siente algo que nos ~ega de manera muy natural, como la luz de una estrella a la que al levantar la vista
miramos brillar sin mucha dificultad. Eso era para mí la poesía de Borges, llena de vivencias y recuerdos, donde Borges nos lleva por el camino de sí mismo como si nosotros fuéramos los ciegos y él nuestro lazarillo que
nos va situando frente a un mundo grandioso de imágenes retenidas en el mar de 811 memoria.
Cuando Borges nos habla de una calle de los barrios de 811 Buenos Aires querido, como dice el tango, nosotros nos asomamos a esas vivencias tan bien enmarcadas y llenas de vida, luz, y también de nostalgias.
Y de pronto sentimos que Borges está dentro de nosotros sin más afán que la admiración. Saskia, mi mujer,
e?, un cumpleañ?s me regaló Luna de enfrente, uno de esos bellos regalos que da el destino; este libro me parec10 ~e~OIIO y tierno, a la vez que sabio y lleno de confesiones: Seguro de mi vida y de mi muerte, miro los
amb1c1osos y quúiera entenderlos; y nos dice que: mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja
e,pada, I la oración evidente del ,auzal en los atardeceres. • •
•

Hoy, desr,tés de 811 partida, habremos de volver a Borges y retomarlo y sea de nosotros para siempre hasta_
la consumación
de los siglos. ..
Andrés Huerta

¿
Rompía las funestas redes del subdesarrollo cultural

L!
~ n : del ~c~nciado Mwxel Covarrubias leí, hará catorce años, la Nueva antología personal de Jorge
t .
la e cautJVo sobre todo la forma
magistral en que Borges combina la belleza de las imágenes Iitan

eranaa Y

certeza de los concepto expresados a través de ellas. Me asombró también la cultura universal
0

�.
de este genial ~ritor ~gen:id~

.

fr~:.

d' . al de lo que es un tíe a artaba radicalment~ del con~ept~~tai~oiliordaje d~ una probl?'
!nt!rpecida por r~gionald:e~frd~ir;: un ámbito cosmopolita y rompia

:~:'!:~:.'.!:":.';:'.::,i.J.ll~~~:-.i~J:",~:¡~¡';':".,ya me deslumb.ó.

d al .

alista. Sin embargo, la lectura e_ gu l
.
. ah frío desapasionad~, conceptu . duda de un pacient~ trahaJO d~
Antes de leer a Borges, .n:1~ ~o i ~ estil~ pulcro y pre,cu1º' p~d~~~ ~:arquitectura lingüística y la sabinas de sus obras me penmdtio eÍa emoción sofrenada y la ca a re exio '
.
l que se con ensan
escntor, e~ e
.
ilibrio entre la
duría filosofica
. d
ifican su estilo: el equ
b
n
'tor
V
arias
cualida
es
magn
fil
,
fi
as
encarnadas
en
una
o
fu
an poeta y ese
.
l
fl .ones oso e
.,
. raa

las funestas redes del subdesarro

u:

;;..~ci1::i~:'fi, in'i.i;,~,;,, con":,t..º'::t~i~t•.i/::.;:..::ne, ~:.¡;,:,!:'~H:;:;';i;i,
fundamentalmente literana; _la. d:~~~s regionalistas (comen~o ap¡te i:eas (quizá esta caractenstic~ de _su
de un lenguaje,, ajer° a
1:)~l apego a una exp_resi~n cod~fosd;e:as abordados sino de sus co~macioesquina rosada y as m l ng eso a la novela); la vaneda no
. 1 d' Borges e acc
estilo e ve o a
. N 'bel
nes. . .
•
L • B rges no haya recibi.dO el Premio 0 •
.
bremanera que Jorge UlS o
.to res recibieron este premio
A todos sus lectores nos desco:~~:r::as~l pensar que no tod~s los gran!:d:::critores). No nos cabe,duda,

ii:

t t!':."';. ;: :,i,.;fl!:'r.i'~~;•:,::;J::t:. ¡;¡:::¡~;:'!!..;b:'~";;1',:j~,h:!:~~~~
0

empero, que la _obra dde
vez más lectores. Leer, analizar y
l atención paciente e ca a. .
;odemos rendir al autor de Ficciones.

que me hizo mi amiga Inna Sabina Sepúlveda, en uno de mis cumpleaffos de aquel tiempo. Después de eso,
he leído y releído, empecinadarnente, todo Jo que Borges escribió.

Osear Rodríguez Arredondo.

2. Nunca me acerqué a las páginas de Borges con mi probable carácter de escritor. Ante su obra siempre he tenido y quiero seguir teniendo, el deleitoso oficio de lector. De modo que pido que se me permita opinar acerca d; su obra como a cualquiera de 8118 lectores, ya que, cabalmente, como escritor al mismo tiempo clásico y
popular, Borges es un escritor para ser leído, con mucho provecho, por otros escritores, y también por lectores
comunes. Se ha dicho que la escritura·de Borges es co~pleja, y es probable que lo sea, pero no hay que olvidar
que lo es igualmente toda escritura de hombre. Creo más bien que la obra de Borges, como la Escritura Sagrada, pese a su complejidad, puede ser leída, comprendida y amada por toda persona que sepa leer.
En vista de que no tengo ideas acabadas y coherentes sobre la obra de Borges, se me ha de permitir enunciar
de cualquier modo dos o tres de las ideas que con el tiempo me fui fonnando sobre el escritor y su obra.
Primero, una cosa notoria en la obra de Jorge Luis Borges, algo que se siente al leerlo, es que siempre parece
dirigirse en primer lugar a la inteligencia del lector. De este modo su lectura, aparte del deleite que proporciona, nos hace sentirnos grandes, ante un escritor que establece como presupuesto indiscutible la inteligencia de
sus
lectores.aToda
la obra dehumana.
Borges, aparte lo demás, al margen del análisis de los críticos, es un homenaje incondicio~
la inteligencia

Sin duda existen ilustres antecedentes de este proceder. Yo recuerdo en primer lugar a los grandes escritores
y poetas griegos de los tiempos clásicos. Y es que Borges, sea cual fuere nuestro punto de observación, es un
clásico por los cuatro costados, en el más pleno sentido del ténnino.
En segundo lugar, creo que Borges ensanchó, con su obra prodigiosa, los límites de la capacidad expresiva de nuestro idioma, no en un sentido barroco sino en el sentido clásico. Su clara inteligencia nos regaló
también,
este aspecto,
una
un
sentidoennuevo
y luminoso
. neta lección de magia, al transmutar antiguas y gastadas palabras, dotándolas de
. En tercer lugar, el ho~re Borges. Borges ha muerto. Este hecho nos duele a sus lectores, pero eso no cambia las cosas. Al parecer el anhelaba el descanso, el olvido total. Creo que, de parte de sus lectores de esta segunda mitad
del siglo
XX,
ninguna de las dos cosas. Por fortuna, espero que esta violencia hecha a su
voluntad
expresa,
ya no
ha no
de tendrá
inquietarle.

d' · al a la inteligencia. · ·
u años fabuUn homenaje incon ic1on
. . . de la década de los sesenta) ~n aqdue rlé A uellas
.
ocurrió a pnncipios
.
.
• ables pláticas e e ·
1 Mi encuentro con J º!ge Lu~ Bo~;ara dilapidarlo en las dianas e .m\:11cdés de Espino B~os, E~ e :
l~os cuarzdo todos te~iamose!i:~tras vidas teniendo como escfue~~ uno tras otro y aquel tiempo enn
horas verdes transcumEelrpn Como siempre ocurre, los afl.os se
Sarz Rafael y a veces
aso.
. .

t, .

cab'
.
ro 'sito de Fzccwnes, qu1
se a o.
.
arrubias el que hizo aquel pri_mer co~en:Mf!n!Elizondo y Juan Leyv
Probablemente fue
llevaron el mism~ M~el,
Is~ig~ Pero entonces oí su nombre
recién acababa de leer. a p
ta entonces no habia leido na a e
Sánchez (QEPD), ya que yo as
.
.

~~t~:~a
he

~d

primera vez.
,
. al egalo de Historia universal de la infarn
Comence, mi. lectura dfl Borges en aquellos mismos dias, gracias r

!ncluso tengo la ilusión, tan válida como cualquiera otra, de que en el incesante fluir del tiempo infinito,
seran sus compañeros de destino todos los grandes escritores Cfle en el mundo han sido. Cubiertos por el polzones.
vo Y polvo ellos mismos, pero condenados a eterna resurreccion en las nuevas inteligencias y los nuevos coraComo lector me siento triste porque ya no habrá nuevos asombros, pero también me alegro, en lo que cabe, por la gran dignidad que supo asumir frente a la muerte. Por la lucidez de su espíritu hasta el último día.
B La grandeza de Borges como escritor está fuera de cuestionamientos, pero además, qué tipo fonnidable este
1
cuando
le 14
llegó
la hora,
sin hacer concesiones "al sentimentalismo ni al miedo", "murió en su
ey , en ~e,
Ginebra,
el día
de junio
de 1986.

º'es,

Horacio Salazar Ortiz

�EN LA SIERRA MAZATECA
El contemplador y los astros
contemplados rodaban inevitablemente hacia ,u fin.

Marg-.ierite Yourcenar

Dulce María González.
La fabulosa selva lacandona se aleja con
lentitud; un extractor inmens~_ le va absorbiendo los colores, los paJaros? los
peces de oro, el e~traño caracol de Jade,
el cangrejo maravilloso que pro~uce sonidos rojos y azules, siempre brillan~es.
M.ientras tanto, amanece en, el Medite, . l
rráneo; ahora el sol abrazara ?rotico a
sagrada diosa madre, nuestra tierra (y al
decir nuestra hablo en nombre del gran
Minos nunc~ en el mío propio, nombre
de mi:stizo mexicano de visita en tierra
mazateca). El palacio se ilumina; navego
entre enormes pasillos inundados de ~olumnas, cuernos, toros furibundos; haJ~rrelieves que muestran ~l atu~ndo de ~s
siervos la belleza de mIS muJeres a qm~nes algún día llamar~ ')_arisinas", sm
imaginar siquiera el significado del dedal sobre el cabello, de los pechos altos
y desnudos. Las voces se acercan, son
olas, son océanos que lloran: ¡Oh_Cnosos de Creta, ahora que me desli~o a
través de tus jardines me re~elo al tiem:
po! -No grites, van a vem~ a ver lce
pasa. No mueras, no_ permitas que o~
siglos se coman tus piedras, _tus fuent~s,
lucha contra ese futuro escnt? de ta11~ta postal. . . Si no, iY,ara que construir
palacios?, ¿para que la sala ~el tron~
cuyo verdadero . nombre, nadie podra
descifrar? Para que un dia lle~e Evans
y diga que un gran llano salpicado ~e
muros a medio derruir fue un palaci~,
que tal vez existió un _rey, llam~do Minos; y no más, porque Jamas s?ran cap~ces de leer los signos que escribo con ligereza sobre mis tablillas. ¡Oh C?o~s

•

cosho.
,
.
Lo ofendes, provocaras su ira.
En mí se mueven las voces de los
siglos.
.
·No serán más bien los gntos de la
¿
muerte?
_ No, es la agonía del gran Minos.

san con las olas. . . anochece en el

reo. No debo permitir que la me
lía me doblegue; ~e luc~~do contra
durante toda mi VIda vabendome de
dios como el placer de la belleza, la
ducta noble, el fiel cultivo del Wl!a.
ocasiones, al conversar con Anax
acerca de misterios tales como l?s
bios de la materia, como la posible _j
Un repentino dolor de .~alda me derefutable- existencia de un supremo.~
vuelve al cuartucho, la tal Jua_n~ me oh: der creador de todo y de todos, l~-~
serva con ojos de sapo; se dmge a mi
za me invade; sé que yo tambie~ l
con un ademán y después de cerrar los ese pedazo de pan que se tranforma,
párpados continúa m~cullando extra- sangre y huesos y cabello, Y ~e te~
ñas letanías. Me deslizo hasta quedar -como todo- olvidado haJO la_ ~
tendido en el petate. Mientras lo obser¿Cuál es la finalidad de tan~~~
vo el techo empieza a mov~rse, poco.ª nes acerca del sol y los planetas. Sé
po'co va apareciendo una gneta; la PªJª dejaré de ·existir aun si ~erodoto
es ahora un enorme toldo que se abre muere; sé que el retrato mas ~e~fe':'O
con lentitud hasta pennitir que la noche piedra, soy incapaz _de tras~Itrr vida
penetre, que la obscuridad me abra~e; un objeto; sé que la mmorta~dad no.
soy un cuerpo que flota en, el vac10. bita en los libros ni en el ~arm?l, m
Extrañas melodías llegan a mi, cad~ una la grandeza de la Acrópolis, m ~
se pinta de un color diferen~e; los Jarr~
manos de Fidias. Debo actuar sah
nes me observan con una mirada de a~- me dios aun cuando me no~bren_
mal en acecho, sé que est?Y sudar ,O eles aun cuando deba dormir Y
porque siento cómo la lluvia se de~,uza tar~e. Amo la perfección humruJ8t
en mi ropa. Después de u~a larga proce- tima esperanza de lo eterno. Me hare
sión de camiones, cangreJOS Y 0 rtug~ dear de belleza, de hombres justoS.
vuelven a aparecer las miradas; -~n OJO edificios inmaculados, del oro Y el ,
solitario me observa desde un tnangulo mol, del marfil y el bronce. Tocare
perfecto luego son los ojos azules de siglos con mis enormes columnas ~
una muj~r, bellos y tem1?les, inocentes numentos. ¿A quién engañas, Pe
y fatídicos. Aparece un OJO enorme, _po¡Silencio! No permitiré ~e la n
dría tocarlo si el temor no me tuviera gia me envuelva. Debo olvidarlo
paralizado. Inicio una dolorosa lucha pensar únicamente en el esplend«
hacia el ascenso, sin embargo el enorme Atenas, mi criatura. El calor de
poder de este otro mundo me arrastra me ayudará a tejer cada nuevo cap
hacia ahajo, hacia ese mar tan suave, ~ de la que será llamada mi era. ¿A
de Creta! Sesenta años es una razon ll\· cálido. . . el sol se oculta una vez mas tratas de engañar, Pericles? - ¡Pe
suficiente ante la gran pregunta. Mi vida detrás del Egeo. Resulta increíble pen- ¿Flotas en la eternidad?
es breve como una· sonrisa, apenas un sar que algún día, el Atica fue pobre;
hoy no tengo . mas que observll! esta
grano de arena mi reinado.
enonne muralla para saber' de ~a nqueza HUAUTLA JIMENEZ, OAX. _3O de
ro. ..se cree que el joven r~giom,
·Por qué mueres Cnos~s?
. ,
que rodea mis horas, , d~l •tiemp? de
talla así nunca lograras sentir co- abundancia que me toco VIVIr. El VIento murió a causa de una severa intoll.
mo ~l señor del Nindoó Tocosho del ocaso me acaricia el rostro con sus provocada por la ingestión de unde
dedos exquisitgs; los astilleros duermen hongo conocido con el nombre
se mueve en ti.
No necesito a ningún indio To- mientras las piedras de la playa conver- nancate; sin embargo hasta las

!

~- del día de hoy, los forenses no hab!an arribado al lugar de los hechos debido al difícil acceso y las elevadas temperaturas que prevalecen en. . .
" La única ventaja al morir en un
hsanto lugar de águilas" y después de
abe~e alimentado de ~uestros pequeñ?s d1~ses del Noi-shi-to, es la de presenc~ nu propio funeral. Ahora sé que no
l:ns;e ~ino la soledad eterna de Minos,
e encles, la mía propia. Sé también

del enorme océano de arena inmortal en
.donde flotaré desde el momento en que
terminan los festejos. Hasta entonces,
mis brazos serán piedras lo mismo que
mis labios, los cuales se negarán a obedecer los estímulos de un espíritu desahuciado.

Así pues, durante los siguientes cuarenta días, mi alma estará encadenada
al cuartucho donde ha concluido la historia, donde me tienen aguardando a un

médico que vendrá a deshacer lo que
queda dé mí, donde un pueblo se ha dado cita para despedirme, donde se comen tamales de guajolote. y de chivo recién sacrificado. El canto de los chamanes asciende, se mezcla entre la paja húmeda, entre esa otra humedad que soy
yo escuchando el canto: "Yo, el hijo sin
padre; yo, el brujo tigre; yo, el sacerdote
encantador; yo, el &lt;le las siete flores; yo,
el. . ." ¡Nindoó Tocosho!, ¿En dónde

habitas?

--.J
,...

�LA POLITICA DE VIDAURRI
Y LA EXPULSION
DE LAS TRIBUS NOMADAS
EN EL NORESTE DE MEXICO &lt;·&gt;
José Reséndiz Balderas

REGION

l. Antecedentes históricos ( l 83~ 1854)

La historia de la frontera norte de México se explica en buena parte por las consecuencias del !llrgimiento, desarrollo y
expansión del capitalismo norteamericano. Estas se manifiestan, entre otras formas, a través de los cambios de frontera
que viven México y los Estados Unidos
a costa de la pérdida mexicana de una
gran parte de !ll ex tensión territorial, a
mediados del siglo XIX. La dinámica de
la reproducción capitalista norteamericana da margen también a la reaparición de un fenómeno social fronterizo:
las tribus nómadas y la secuela de sus
actividades a que fueron constreñidas.
La gestación de la rebelión de este conglomerado indígena comienza con la colonización del norte de México, por parte de los españoles, a mediados del siglo
~Vl Desde entonces y hasta finales del
siglo XIX, se convierte en una fuerza social. que no ~uede ser ignorada por el
gobierno mexicano en el diseño de la
política económica y social que enmarque a la región norte del país.
La colonización de la región norte tuvo como una de !lis consecuencias la
~pulsión ~e la mayoría de las tribus indigenas, Blendo obligadas a replegarse
más al norte, hasta una distancia considerable de la margen izquierda del Río
Bravo. En esa zona permanecieron sin
representar rúngún elemento inquiE;tante
para los poblados norteños. Ello debido
ª '!?e ~ontaban con la posesión de un
territono que garantizaba 111 habitat, y
~ra _parte, gracias al sistema de proecc1on implementado por el ,gohiei:iio
er,ol -establecimiento de p¡esidio~
m itares, fundamentalmen~ qi;¡~ ha-

r

:::e trabajo constituye una :s~~ de ~
t que, con este nombre presentó el au..~: ~mo opción al título de licenciado en
IIULOna,

bía garantizado, en la práctica, la segt.
ridad que exigía la población del norte
de México contra cualquier ataque indígena; pues debido a que son despojados de sus tierras y sus aguas los indios
responden atacando continuamente a las
poblaciones españolas que se van estableciendo. Dicho comportamiento se
puede interpretar como una expresión
de la lucha defensiva de lo que consideraban como parte vital de !ll modus
vivendi y como una manifestación de
negación al intento de integración al sistema virreinal español, que era uno de
los objetivos de la política colonizadora
española.

timadas. 2

La guerra de independencia de Texas
se presenta desde la óptica racional como una circunstancia histórica favorable
para la práctica depredadora de los indios. Es lógico deducir que la &amp;1blevación de los texanos obligaba a la concentración de las fuerzas armadas nacionales para dirigirlas a combatir a los insurrectos, dejando de esta manera más
desprotegidos a los poblados norteños
de los ataques indígenas, debido a la
disminución obligada. de las fuerzas defensivas. Resulta explicable, bajo esta
perspectiva, que las invasiones indígenas se multipliquen a partir de 1836,
La presencia de las tribus indígenas después del reflujo que habían tenido
se va dejando sentir cada vez con mayor hasta entonces. 3- Esta circunstancia es
por el poderoso vecino del
fuerza en la vida de las poblaciones de aprovechada
1
norte
&lt;Jl:lien
~io
~uevamentc en las trilos estados del Noreste de Méxic~,. a_
bus'
r~liéi~es
a
u'
í
i valioso aliado coyunpartir del momento en que s.~ W¡~ensiii-¡
tural
en
lp
con~ución'
de sus objetivos
ca el avance de los colop.9s ang\o~meri,
canos hacia el &amp;1r d~ /o~ Estado$ Un1~ é~ansiQnistaY.' flierón utilizadas como
dos. En los tiempo~1p,n crn~rrp.ás ~.1, fl'\µl- u'ná'. fuerza dé'avanzada,en sus pretensiotiplicaron las inv~5!9~eal 59s ,¡iíiv~da;I nes iriterveríciortí$tas en teii-itório ' mexitaiio.1'Wr~nté 'la1guerra de independes llegaron ar~~~ ~ Jll},4-,r~ &lt;Mñ
abarcaba casi ,l;i /llit,"ij .Ael/ territnnQ d~ denéijl de.j'r~x~s/ ~p'oY.aron a los texanos
y ",ektimú'llir&lt;lh las'fuyasiones de los inla República Me:ii~;a. 1
'· ' m ·
1
dios.
En tal~s cárt~lc(ónes no resulta 'dí, l· .. . , , id , , L 1110 i'l
f(c~
fxp'fihtrs~
Ja1ine~ati~a ca'tegórlcá del
~s. tempor~~ªl\. en qut;;~ás ~jal?a
gobietno
norteatirenc~~o
a seguir acepel cauye, d~l llíq , B,rav,&lt;;&gt; 7 ,ep. ~ifjrn?j
por, ~jem_pl.0- 1 eran1,111ás ,propic~.s P~:1- tando lo qu{se e stipulaba en una 'de las
que las tribus penetraran a te~9ri9' p~e~ de} artjcqlqJ Q del 1:r~tado de
mexicano; esto claro está, sin tomar en Guadálupe Hidalgo, eón el &lt;ru~ .se puso
cuenta ni~na, foyuntura, ,histp ica fin y legitimó a la felonía norteamerica- la ,sub~evació9¡, I lo!} ,l:e,Jfa,pg~, la t,1a, y IJ~% ~ fl!f~r~a ~ co1T_1.prpmiso rcguerra de secesion de los· Estados Uni- c,:p,i:pco, de no yende~les o suministrar•
dos, .-\l!S invasio(\es 1'or\~e.ti~na y les l,iajo cualqui~ títµlo armas d«¡ fue¡
francesa- a México-. Las penetracio- gQ o municion11s,,a los .in~ios &gt;En realinps estuvieron ~qf\erizadas, PW in- dad, l9s. norteamer,icanos no splo . no
cendios de ranch¡:lrías" .de~tpJj¡ción de ~mplierpn,¡ con,- ,el Qomprolfliso l\OJ1-.
sembradíos, robo de caballada, asaltos traído en el artfoulo XI de contener \as
a I h\~ haciendas, asesinato · da pei:mes, incursiones .de.los indios a nuestro país
raptos de mujeres y nifios,robo de toda sino que ,las eªtimulaban vendiéndoles
clase de bienes materiales, dejando tras armas de fuego y municiones 111,~empo
de sí una estela de. desmoralización y que les ofrecían un mercado.acguro p&lt;U"a
pesadum~re entre las poblaciones vic- la,colocación del pi9,1lucto obtenido en, ~

aq

�os valladares econóa.
En cuant o a l
l' ·
bili.dad .
e
a
crear
un
ambiente
de
inesta
l
e
tropieza la po itica
.:,. García Cantú,
G
sus aventuras.,, as..,nn comentari'o de y oco propicio para impulsar el desarro- Sos ::-no Vid:rri contra las tri~us re
p
, . Sus acciones son favorean g ' l..:pJes Basta mencionar
haciendo alusion a u l
bl a co- llo
economico.
. l .
des, son mu u
•
del biemo
Francisco Zarco sobre .e pro eEm d
fin
ta· " ·Cómo cumplieron los sta os cidas por una. coyuntura nalac:°:te~:: no hay un presupuesto
d ral canalizado a los esta ~s a
men · . ¿ , 1 XI d l tratado antes ternacional coronada por
Unidos el articu o
e
? N
'l
.
. ana y francesa y por
e , tos lo destinen excluS1vam~te
. il~"'ten
d
e ¡0 borrara Santa Anna · ~ 50 0 ciones norteamenc , . h . el inte- que es
•
tabilidad
poüoca
acia
lo
ar su expulsión o ª~'l'1 .....
!laron, faltando a la obligacilon. de una mes
paban
gr
¡ d l l oca La
objetivo esencia e ~a Pº i or .parte
t r en sus fronteras a los sa vaJes, rior de México, a la que no esca .
's
frecuentados
por
los
mde
un
respaldo
econo~IC?
pd
c?n ene .
lsaron sus depredaciones los estados ma
,.
·• l
ma-·
l l l ta os rec
smo aue unpu
. .
lan .di . La crisis pohtica
naciona
se.
d
obier~o
federa
'
os
um
..
vcndilndoles armas y mumciones, . os.
te
en
una
sene
e
g
'al
de
los
estados
y
la
cnsas
· fiesta concretamen
d
maten es
arte
zándolos a nuestros estados septent~:
:olpes
de
estado,
rebelione~,ilen
e~tfr::
tica
naciodnal,
expli~nd:\fsª;iJios
mo
perros
de
presa,
y
c
.
nales, co
,
bot que se lléva- - cimiento de u.na guerra csIV d/ ienes prolonga a presenci
d M, .
prándoles despues e1 in ,
Du
- han de Chihuahua, Nuevo Leon y - cuentes cambios. forz?so l Rqu úbli- . beldes en la región noreste, .e e
ocupaban la presidencia de ª. epdif
La disposición de los raquiticos r
,,4
rango.
. "Entre 1821 y 1872 trem~
e- sos· económicos dificulta grandemen
ersonalidades alcanzaron la pre- Vidaurri la formación de una fuerza
Las invasiones de las trib~ nómada~ ca.
rentes
p
l R , bli Uno sólo oculi'tar bi'en equipada que
·
bl fueraEcapaaero
p·
son paralelas a una inestabilidad_.Pº~- sidencia de a epu ca.
ó la silla presidencial en nu~ve ocasio- acabar con aquel pro ema. m .
tica . de nuestro país. y a u.i;;li:C:Sequ: p
tÍ
tres fueron presidentes en
esar de todas las limitantes mat,
agresiones de potencias capid'd d ,
nes y ·º . os
,,5 En medio de p
rteño desarrollo
¡
·
la
nér
i
a
e
mas
tres
ocaSJ.ones
cada
unf.
,
.
la
el
gobernante no .
0
tienen como coro an 1 •F ¡, .\! « 11 .. rnl11 ifata circunstancia historica surg~ .
serie
de
medidas
que
pueden re
te~!torio1y , l\
de. la- mitad .de'. nu~tro
"" i:,. ., de desarrollar una pohtica de la manera ~o-niente:
, . , - culmmt co~ la P.réoeu1;1;c1on
. d
te
.....,,,invaSÍÓÍl fr¡m~.C~l qU\ ,¡ • ' l
eluf h't ~·a' llir_qbatir organiza amen
.11nposicion
· ·' .''.djl '.Archiauq_uc
,
ernal}.,
"
,. , , . •· · Empera • rbs ,e liáies"d'f qás tribus reb~ldes. Es
Militarizó el estado establee'
Maximilianó e A,~~!r~ /º~~\1 t..
_em ·Vfüauhi"quien por pnmer~ vez
• fuerzas armadas fijas y desp
clor de Mé.xicó. 'En~,~d;tt¡á ,i;n~.~an~trl\ifto~i,, ~arl.:&amp;~~ -1revá' al'JH° práctica es~ idea,
.ca las trw·us no' ma' s encu"'n
an un
I
~ ,ull'
tes.
's~•i!tes 'afrontar i;ra;ndes dificulta'
11. l1 ' :r-ble.·.a ,sus
esma·
e
'&gt;i
·
o
,.m
ente
..
1avora
,
'fü
,, ,,.
01
m a ,. ., •· , o º' .'· . , d l s ''erzas
'e~n~ic~~:· , ,
elmpulsó la formación de cil~
~es, púes la conC~ij~ª~t~n 'e_¡ª,,, ' di&amp;
0
· dios, de fam 111
rruuias contra el iw.asor Y ,/'1 i&lt;'' ,
de negros m
El ontexto .político en el cual 'feda
~
• i,
·
p
:
or
.. [l la~&gt;ru'bli'a~ intestín¡is .14-n
centro del país Y del
. pcrS1on 1 .
,. , ., li' · 11 ,. .d
a ·1a p""h'l!',..ávidatlrtista
u u:-&lt;
litcoJl.tra.
t .
frecuentes dabaH _
ün l~P ,0 mar,r · e_ enmarca
las trjh1ls'invasoras, podenio~ÁJ
imp~~~dad~a sus ,~~~\vidad~s. 1• • ol ,,r•
. • Replanteó la. i~~a de la fo
.... ~1o ~,;;or
'los'siguienfes'
su.cesve
r ,. ·,
za1
I:'
.
•
, .
l,
de una coalicion de los d
I ,
. ••
jd
ist,a .,V la&amp; tribus lierltes:•,J
. "' fronterizos más frecuenta os
2. Lá po~~~ v, ~urr ,. ,,¡, &gt;·pi•; r,.,, 11 ., d• J . ' , O
, 18.5,6_18.5'7 . la "presi.dencit dé 'C&lt;r 1 • los indios.
nómad~
- .
"'. ·~ 1 ,
•
'
,i
,
..
d. ·Ayutla
JI
1
ñr6nfort. ilf
R;evof~cion \
r.
La presenéia de 'la fuerza índígena, ~n
,1
)
, El rriaíiténimiento de fuerzas
·o·do de transfórmación" paulaun
. •y de -me
t 185811860 La Guerra de Réfor~_a:._ implicablf el desembolso de su~
. · peri
del aparato ptbductívo
• .,,.,u .·
l
i~
,!
'
i .•
tilla
. 1 l.
siderabl'es He dinero para el gob
,,,;:,. lde la ecónomía nacioná
gra,,avn
b . , a · a.,
urla lu'cha: _política y ar- d11.urrista. Ésta necesi.da~ le ~
.3itisión internacional -del tra a]O, mar
1
bande\'iÉ permanente a Vidaum
·m··adá,álnivel
local.
"V1~·l
' ino-lesa·
,se .ma•
:
l
I ·• •
cada pbr la11lteg«;morua,
-"t,
, .
baJ
gir- al-gobierno federal ayuda pe
niíiesta como un fettome~~ pcrtur
. 1-861-1865 la gu·errll de secesión de destinada especiahne~te a l~ gu
dor del'pl'Oceso de ade~uac1?11 del mer..
' ; •
1·
~f j •
tra el indio. :Vidaum habra de
Oi:udos.
·
cado nacional a las exigencias del mer- . i los Estados
1
char toda ocasión para-lograrlo.
cado mundial, en la medida en que oon
gra que''e n capítulo sexto del tra
1 1862-1'867 la intervención francesa.
una serie de acciones &lt;fe r~pondeilt
~
i
sus esfuérzos de supervwenc1a contl' u-

f

1:

:rn

J

,,.T,

•

.:

irlJ

d' iái?trard f'
' La·

'

Ji=~-

ti,

C·

,•is59-i86o,

•

'

1

A

1

•

la Cuesta de los Muertos, firmado el 18
de noviembre de 1856 (y con el que se
pone fin a su rebelión contra el go~ierno de Ignacio Comonfort),6 se ~ollSlgile
el ofrecimiento que hace el gobierno de
éste de otorgar la suma mensual de oc~o
mil pesos para ~l fin. El c~m~~omiso
del gobierno nacional se conS1gmo, aunque en la práctica, a! rarecer, no se ~izo
efectivo en las condiciones establecidas,
pues el gobierno de Vidaurri constantemente se quejaba de tal incumplimiento.
Ante la insistencia de éste de la necesidad de hacer efectivo tal compromiso y
ante la incapacidad de concretizarlo por
parte de aquél, se acuerda en conformidad de ambas partes que de los ingresos
de la Aduana de Mier, se extraiga men11.1almente la suma sefialada en el tratado
de paz mencionado, a fin de que se le
canalice con el objetivo debatido. Cabe
seí\alar que esta disposición tampoco es
suficiente para acallar las quejas del gobierno vidaurrista en cuanto a la carencia de recursos monetarios para combatir al indígena, ya que según se argumentaba, los ingresos de la Aduana de Mier
no eran suficientes ni para sufragar sus
propios gastos de funcionamiento administrativo, menos para derivar de allí
r~~s para la guerra contra el indio.
S1 h1en esta lamentación podía ser cierta, hay que tener presente que Vidaurri
tenía el control directo de parte de las
aduanas norteflas, las que inobjetablem~te rendían grandes dividendos a su
gobierno. Asimismo la sistemática insistencia de Vidaurri ~onduce a que en el
decreto referente a Contribución Sobre
Propiedades y Arrendamientos expedipor el gobierno de Ignacio' Comon: el, 26 de '!lªYº de 1857, se estipule
da8articulo primero que quedan liberafi del pago de las contribuciones las
~dique sufran las depredaciones de
1osm
..
. d 06, 1;tenc10n
que debe ser deter~ a &amp;egun el criterio de los gobemaores de los estados. El artículo prime-

to

ro del mencionado decreto a la letra dice: ''Los dueños de propiedades rusticas y los arrendatarios y los subarrendatarios de ellas, contribuirán por una sola
vez los primeros con el importe del
6º/~ de la renta anual .9.ue cobraren; y
los segundos, con el 3v¡o de la misma
renta; verificándose la exhibición por
terceras partes cada dos meses. Se exceptúan las fincas perjudicadas por los
indios bárbaros, dejando la calificación
a juicio de los Gobernadores de los res,.
pectivos estados.''1 Con base en esta decisión el Gobierno de Nuevo León, en
circular de 28 de julio de 1857, declara
que quedan exentas del pago de contribuciones a que se refiere la Ley de Contribución Sobre Propiedades y Arrendamientos, todas las haciendas y rancherías de Coahuila incorporadas a Nuevo
León, así como la gran mayoría de las
de este Estado. Las haciendas y rancherías de Nuevo León a las que se hace
extensivo el beneficio mencionado, son
las que se encuentran ubicadas en las
municipalidades de Pesquería Chica, Marín, Cerralvo, Agualeguas, Parás, Los
Aldamas, García, Salinas Victoria, Carmen, Abasolo, San Nicolás Hidalgo, Vallecillo, Galeana, Doctor Arroyo y China. 8
Conjuntamente al establecimiento de
fuerzas armadas por distintos lugares
estratégicos de los estados de Nuevo
León y Coahuila, Vidaurri pugna por
la formación de colonias indígenas y su
establecimiento en lugares tales que su
ubicación resulte más efectiva en 1a pretensión de ser utilizadas como fuerzas
aliadas del gobierno en la guerra contra
el indio. En el convenio celebrado en
septiembre de 1857, entre el gobierno
de Nuevo León y Eduardo L. Barnard,
con facultades del gobierno norteamericano, para traer a México a quinientos
seminoles y utilizarlos en este tipo de
guerra, en la estipulación sexta se esta-

blece: ''Como hijos adoptivos de México y sometidos ya a sus leyes y autoridades se obliga en toda forma a defender c~n sus armas la integridad del territorio mexicano cada vez que el país
se vea invadido por alguna nación extranjera, y muy principahnente a combatir a los bárbaros bajo la dirección del
gobierno hasta lograr la completa pacificación de la frontera, a cuyo efecto el
gobierno les impartirá los auxilios necesarios. •'9 Cabe hacer notar que ya el general Mariano Arista había aceptado a
un grupo de seminoles en territorio nacional y que tanto éstos como aquéllos fueron de los mejores aliados indígenas del
gobierno en la lucha contra las tribus
invasoras. La colonia de seminoles
formada con el consentimiento del general Arista se estableció en la jurisdicción
de la Villa de Múzquiz, Coahuila. También fonnaban parte de esa colonia negros que, según se afirma, eran prófugos
de las plantaciones del ·sur del estado de
TexaslO y al igual que los seminoles fueron utilizados en la guerra de exterminio
indígena. Dejaron constancia de su lealtad y su valor en varios combates contra
el indio, luchando muchas veces al lado
de Francisco Treviño y de Jesús Fernández García. El 16 de mayo de 1856, en
el aguaje de Sardinas, las fuerzas armadas al frente de estas personas combaten
contra las fuerzas indígenas a las que
causan serios males materiales, quitándoles, además, seis niños que traían
cautivos y ocasionándoles más de sesenta bajas. En dicha acción participan varios negros mascogos que destacan por
su valor y audacia combativos.U
La política de colonizar con indios
negros las áreas más frecuentadas por los
inidios se hace extensiva a extranjeros
y a familias provenientes del centro de
la República. Todo parece indicar que
las familias nacionales no fueron atraídas por esta política; en cambio algu-

.._¡
C.ll

�fuerzas armadas. Con relación a lo
mo en el Periódico oficial se com
nas familias extranjeras, principahnente
que d. gobierno de Vidaurri
norteamericanas y alemanas, son esti$3.753.00 para 353 hombres d'
nmladas por las proposiciones que se les
dos en diversos lugares de Nuevo
hacen y por la coyuntura internacional
y Coahuila. Esta cantidad repr
que se presenta. En relación a lo prime4.9°/o del presupuesto de egre808
ro hay una garantía de traslado hasta el
Estado de Nuevo León para el ai\o
lugar de su ubicación y el ofrecimiento
nómico de 1874, cuya suma total•
de las condiciones necesarias que permi$75.611.95. Como la erogación
tan un mejoramiento material basado en
es para que se auxilien durante un
el trabajo; en cuanto a lo segundo, Sil
las fuerzas que combaten al indio,
venida es incentivada por la guerra de sepuede deducir que el 4.9°/o se con ·
cesión ~e padecen los Estados Unidos
en un 58.8°/o si la partida se man
en el periodo de 1861-1865.
constante durante el año de 1857t
que pone de manifiesto la imp
El proyecto de formación de una
tan considerable que Vidaurri con
coalicion de los estados del noreste para
la militarización del territorio bajli
defenderse conjuntamente de los ataautoridad, a pesar de la escasez de
ques indígenas, nace en el año de 1852
sos económicos de que sistemática
siendo secretario del Gobierno de NueSin embargo, fuera de todas las po- se quejaba.15
vo León Santiago Vidaurri. Este, en sibles implicaciones que dicho proyec1856, replantea h\ idea y trata por to- to pudiera tener, se proponía enfrenIncuestionahlemente que la c
dos los medios posibles de que crista- tar con realismo el problema del indio era una medida muy ambiciosa.
inasimilado. En el contenido de los por su propia naturaleza, BUS
lice.
diez artículos de que consta el decreto podrían ser mayores y su mismo
La coalición de los estados, que in- que estipula las condiciones de la alian- rrollo natural la podría convertir
cluía a Nuevo León, Coahuila, Chihua- za, se contempla entre otras cuestiones, fuerza política incontrolable en d,
hua, Zacatecas, San Luis Potosí, Duran- "el fomentar la población de la frontera
nacional y en una fuerza
go y Tamaulipas, tiene su origen en las con familias nacionales y extranjeras";l 2 bito
que podría impulsar la formación
hostilidades de las tribus, y evitarlas es "el propósito del gobierno de Nuevo grupo económico ragional, que J
uno de los objetivos inmediatos que se León de asegurar, mienttas se celebra la
internas de desarrollo, hari
plantea el esfuerzo conjunto de dichos alianza, la defensa de los pueblos ame- leyes
dificil su integración a una polí ·
estados. Vidaurri estaba convencido de nazados por las incursiones de los in- nómica de interés nacional. D
que este tipo de lucha era la más efecti- dios. Para conseguir tal objetivo, se man- mente que estos alcances no pa
va contra las devastaciones provocadas tendrán fuerzas armadas fijas en puntos saperéibidos ni para los promo
por los indios en sus incursiones. Propu- estratégicos, en tanto que otras, con
la alianza ni para quienes se m
so, dio forma y luchó con entusiasmo carácter de desplazantes, recorrerán el
porque el proyecto se convirtiera en rea- desierto en busca del indio rebelde".13 renuentes a su constitución.
lidad. Era un proyecto ambicioso que de También se consignan las fuentes de inLa implementación y el ·
llevarse a la práctica en la forma en que gresos del estado para cubrir los gastos todas estas medidas fueron
estaba ¡!anteado podía erradicar con de esta guerra.14 Al parecer la coalición ción constante del equipo de
facilida las depredaciones indígenas, no logra concretizarse a ~ del empe- hasta la salida de éste, en 1864,
pero además se presentó como un tram- ño incansable de Vidaurri. Pero al mar- corporarse a las fuerzas francesa&amp;
polín político para la realización de las gen de ello, el citado gobernante desplie- chahan por ani9.'1ilar al gobierno
aspiraciones caudillistas del gobernante ga grandes esfuerzos que se-materializan rez. Pennanecio fiel a las fu
nuevoleonés. El compromiso común de en la formación de colonias d.: indios, vencionistas hasta su muerte,
hacer la guerra al indio podría fácil- de negros, de familias de extranjeros y acaeció enjulio de 1867.16
mente derivar hacia un compromiso y en el mantenimiento permanente de
formar así, un bloque de los estados
norteños que les diera mayor presencia
y capacidad de decisión en la política
nacional. Indiscutiblemente que para
Vidaurri no pasaba desapercibida esta
deducción lógica, lo que puede explicar en parte su desmedido interés porque la coalición de los estados mencio~ados fuese una realidad inaplazable.
Peto sin duda alguna que para d. gobierno del centro tampoco pasaba
inadvertida la posibilidad de la formación natural de un bloque político de
los estados que trataban de organizarse para presentar un bloque ofensivo y defensivo a las incursiones de las
tribus nómadas, lo que puede explicar
en parte BU renuencia a dar el apoyo
matei:ial al citado pr_oyecto.

Creo conveni~te hacer hincapié en
el hecho de que mdependientemente de
su ~~a farticular de gobernar de
su_s mcl!83c10nes político-caudilliJs a
Vula~ le preocupó sobremanera, la
presencia del indio nómada e hizo and.~ esfuerzos materiales para que jf
h~ca. contra el mismo cristalizara en1:
obJ~~o fundamental: expulsarlo de la
region o exterminarlo.

NOTAS
l.~obr~ es1e asunto se comenta que: "la
:wmnes de los indios bárbaros han teni~
ro por teatro los estados siguientes: Sono~
~uah~ Durango, Coahuila, Nuevo
tecas' ama pas, San Luis Potosí, ZacaY algunas veces sus correrías han ,
canzado a J alise ,
ar
cir han b do Y Aguascalientes, es de'
a
arca
o
la mitad d la
,
ca" AGENL
., .
e Republide . .
' Period1co oficial sábado 12
septiembre de 1874.
'

2 cuentes
Relatos comola los SJgUientes
. .
son muy fre"Habien: sai:dfuentes ~ información:.
o el enemigo co
ll
cho, fue parte de la t
mo evo
campo, donde hallar ?Pª a reconocer el
to amarrado de los ~n un hombre muersegun dicen v . pies a un palo alto, que
Teodoro Quinanos qu~ lo conocían, era
habº
tana vecmo de Cerralvo 1
11D apnado cau ti
1 ,
o
tarde y tenia dcl
vo, e sabado en la
lanzada
pecho ª la garganta diez
za (. s) Y palos que le dieron en la cabe. . asegurando toda, la gente que es
partida de indio
ochenta ya ~ que segun calculan serían
doscientas bésti ron ~ se llevaban como
bor que tenia as habiendo acabado la laRmlndura
once_ abnudes de maiz de
ses que ~o:U;nendo espigar. Las r~
encuentran
ueron muchas pues se
muertas unas !K&gt;bre' otras"
F.NL,
Periód'
AG
tubre de 1840. ico oficial, jueves 1 de o;_
di

ª,

3.Hay indicado
que entzt la :~lque ~os llevan a afümar
la inten1mcación c:;8ct6n_ de los tel'.(anos Y
nas hay una re.la . , e las mvasiones indíger~to Plled lc10n bastante estrecha. Al
lido(
eeerseLacominon
... pe1qui.
,. IObre depredoc'
wne, de lo, indio,),

~ru;:: ~udi~ rico _sobre el tema. AGE
n m os, caJa mm. 8.
4. Gastón
.
.
tea
. García Cantú.• Las mv011one,
normencana1 en México Er
ción, p. 164.
• ª• segunda edi5. ~ ¿:nodo ~~ cuestión comprende desde

la m:::~~o~:: :~epen~encia hasta
arez, siendo el de
;:J~~;o~~lsi6: en_ el ej~rcicio del poder
,
es ml.Sllla epoca hubo e 1
~1s 4~ ~inistros de Relaciones Ex terio:e:
mwstros de Gobernación 57 .. '
tros de Hacienda Y 51 secretanos
'. dem1ru9rra y Mar.
Gu~
,
,ma Y, en muchas ocasiones el
pa!S conto e'on dos presidentes a la v '
por supuesto con d
bº
ez Y,
tes" Inf
' .,
os ga metes düeren. ormac1on bastante detallad
cuentra en Luis González
. a se encano y otros: La
, Enrique Floresla , '
econom1á mexicana en
epoca de ]uárez, México 1972 Se
tentas, Núm. 236, p. 122. '
' p~

6.EJ. artículo literahnente dice: "El Su
Gobierno ofrece al Estado d N prell}o
un subsidio mensual de ochoem~evo Leon
ra su defensa contra las tribus b' :sos padebastan sus campos cuya
ar aras que
ex lu .
'
suma se gastará
e s1vamente en este ob. t
ella la correspondiente _:ie ?• Y ~ dará en
Gobierno dcl •
E distríbuc1on por el
riódico ofic. ~;od stad&lt;f'. AGENL, Pe'°• e noviembre de 1856.
7. AGENL, PerkÍdico oficia' 31 d . li
1857.
.,
e JU o de

8.Jdem. Dicha c·ircular expresa: "Y estand
e~eptuadas por la parte final dcl artícul~
rrllllero _del ~~ecedente decreto del pago de
a co!1~1buc1on á que él se refiere las fin
cas rusticas perjudicadas por los indº bárbaros, cuya calificación se deja á :: Gober~adores de los respectivos Estado hverudo en declar
s, e
ciales que haar, qu~ segun los datos ofise n terudo á la vista
del beneficio de la ley las ha • d ' gozan
cherú d 1
cten as Y ranas e os pueblos de Coahuila .
porados
mcoralidad á Nuevo León Y las de las municip
es de Pesquería Chir.,. M , C
rralvo Agual
•....., ann, 1&gt;'
eguas, Parás Mina Villalda
ma, Bustamante Llanos '
:
•
zos, Sabinas Hid'aJg
Y Valdes, lampaD
o, Vallecillo Gal
octor Arroyo y China".
•
eana,

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

AMELIA ROSELLI. Nació en París en
1930. Estudió música en varias partes
de Europa y ha escrito obras teatrales y
guiones cinematográficos. Ha realizado
experimentos en música concreta. Su
poesía, escrita en italiano, ha sido difundida en publicaciones de Estados
Unidos y Europa.
JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA.
(Monterrey, N.L., 1944) Es licenciado
en filosofía y pasante de la maestría de
letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Colabora como editorialis~ en el diario El porvenir, y ha
publicado una antología periodística
(La letra y la tinta).
ALFREDO GUTIERREZ GOMEZ. Docente e investigador del Departamento
de. Cie~cias Sociales y Políticas de la
Universidad Iberoamericana. Participó,
con el trabajo _que aquí se incluye, en el
Congreso Nac~onal de S~ciología celebrado en la cmdad de Mexico en octubre de 1985.

9.AGENL, Periódico oficial, 9 de octubre
de 1857.
10.AGENL, Periódico oficia~ 19 de julio de
1859.
11.AGENL, Periódico oficial, 27 de mayo de
1856.
12. Ver el artículo tercero del proyecto de
coalición de los Estados hostilizados por
los indios, AGENL, Periódico oficial, 9 de
octubre de 1857.

00

t--

13.Respecto al tópico en cuestión, en el artículo cuarto se señala: "Entre tanto se
celebra la alianza á que se refieren los artírulos anteriores, el Ejecutivo del Estado
establecerá á la mayor brevedad en los
puntos de la fronteia, que juzgue más á

propósito para defender á todos 'los pu&amp;blos del mismo Estado, los destacamentos
que considere necesarios; y como segunda
línea de defensa puede disponer que partidas moviliarias recorran continuamente los
desiertos, ocupando en éstas y en los destacamentos hasta setecientos hombres de la
guardia nacionaf'. AGENL, Periódico ofi•
cía~ 9 de octubre de 1857.
14.La contemplación de las erogaciones de
la guerra oontra el indio se especifican en
el artículo quinto de la manera siguiente:
"Para cubrir los gastos de la guerra podrá
disponer el Ejecutivo de los ocho mil p&amp;sos concedidos á este objeto por el Gobierno general, de los productos de la contribución sobre terrenos criada nuevamente, de lo que destine al mismo objeto la
ley de hacienda y del fondo de excentos".

AGENL, fuente citada en la nota an
15.El gobierno de Vidauni destina en
$3.753.00 para que durante un
auxilien 35 3 hombres distribuidos •
versos lugares-de Nuevo León y C
para combatir al indio. Con esta
de dinero se forman seis partidas co
tas de 49 personas de Saltillo, 54
rras, 72 de Monclova y San Buen#
60 de Villaldama y Bustamante, 71
Lampazos y Candela, 48 de Sabinal
llecillo. Ver AGENL,. Periódico o
de septiembre de 1857. Consultar
AGENL, Periódico oficial, 7 de
1874.
16.Santiago Roe!: Nuevo Le6n. Ap11•
tórico,, impresora Bachiller,
ción, pp. 187, 188 y 189.

DANIEL ~?NZALEZ DUE~AS (Ciudad de _Mex!~º, 1958) Estudió la carrera de direccion de cine en el Centro de
Capacitació? ,Cine~atográfica. En esta
esc~ela reali_zo vanos cortometrajes. Su
tes~ profesional, la película La selva
furtiva (1979-80) fue nominada por la
Acad~nua Mexicana de Ciencias y Artes ~mematográficas al "Ariel" corresÍ9stente ~ cortometraje de ficción en
. · Mantiene una columna de crítica
~nematográfica en la revista Casa del
tiempo (UAM).
~AOMI LINDSTROM. Investigadora y
pente d~l Departamento de Español
y ortugues de la Universidad de Texas.

r1URO CANTU. Ex-profesor de las
i:i:~:sl dUe ~co~om ía y Filosofía y
ª ruversidad de Nuevo León.

Autor de un proyecto de reformas al
plan de estudios del bachillerato. Editorialista de los diarios capitalinos El día
y Uno más uno.

ción. Participó en la "Primera jornada
de poetas" (Monterrey, 1985) y en el
taller de la Universidad de Monterrey:
en su.. publicación Palabras para llevar.

JOSE MARIA INFANTE. (Tandil, Argentina, 1942) Estudió psicología en la
Universidad Nacional de Córdoba, donde se especializó en psicología social.
Radica en Monterrey desde 1976. Es
maestro de las facultades de Psicología
y Filosofía y Letras. En esta última funge como Secretario Académico.

ANTONINO CARLOS. Egresado del
colegio de Letras, de la Facultad de
Filosofía y Letras, UANL. Perteneció
al teller literario "Litoral".

JEAN GENET. Novelista y dramatur~o
(París 1910-1986) rescatado de la caree! por Sartre, C'octeau y otras destacadísimas figuras de las letras francesas. Dos de sus obras más difundidas:
Nuestra Señora de las Flores (novela,
1944) y Las criadas (teatro, 1947).
El título de la carta que aquí se incluye
pertenece al traductor.
MINERVA MARGARITA VILLARREAL. (Montemorelos, N.L., 1957)
Estudió sociología en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, donde
actualmente es maestra. Codirige Hoga·
za, hoja literaria, junto con José Javier
Villarreal. Es colaboradora permanente
del diario El norte. En 1982 publicó
Hilos de viaje.
JOSE JAVIER VILLARREAL (Tecate,
B.C., 1959) Egresado del colegio de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras,
UANL, donde actualmente imparte clases. Editor de Hogaza, colabora en el suplemento Ensayo, del diario El norte.
Ha publicado: El valle / De cómo la
noche llegó a comerse un sandwich, Historia de la coronación, Estatua sumergi·
da (dos versiones).
GERARDO GUADALUPE LEAL (China, Nuevo León, 1962) Profesor normalista. Estudia ciencias de la comunica-

OSCAR RODRIGUEZ ARREDONDO.
Nació en Zaragoza, Coahuila, en 1952.
Realizó estudios de letras españolas en
la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Actualmente es maestro de
tiempo completo en esta misma escuela.
HEIDI BASABE. Ver Deslinde 10- 11.
CARMEN ALARDIN. Nació en Tampi•
co (1933). ~aestra en ~etras por la
UNAM. Éscntora con mas de 35 años
de publicar poesía, reunirá dentro de
poco sus libros en un solo volúmen.
"Nuestros dientes'' pertenece a la obra
titulada La libertad inútil (inédita).
DULCE MARIA GONZALEZ. (Monte•
rrey, N.L., 1958). Realizó estudios de
Letras en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey, yactualmente estudia Letras Españolas en la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Ha publicado en Aqu{ vamos.
Diálogo y Palabras para llevar. Es integrante del taller literario de la Universidad de Monterrey.
JOSE RESENDIZ BALDERAS. Maestro normalista egresado de la ormal
Miguel F. Martínez y de la Normal Superior del Estado (especialidad en matemáticas). Licenciado en historia por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, donde se desempeña como maestro e investigador. Ha publicado artículos en revistas especializadas. Actualmente trabaja en el proyecto " El

�problema del agua y de la tierra en
Nuevo León en el siglo XIX".
SEBASTIAN XAVIER. Pintor muralista,
originario de Monterrey, egresado del
Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León (1966). Ha expuesto en forma individual o colectiva en
diversas ciudades del país, incluyendo
por supuesto Monterrey. Exposiciones
individuales en Alemania, Holanda, Polonia, Dinamarca y Grecia. Miembro
activo del Sindicato de Pintores Extranjeros Residentes en Berlín; miembro
fundador de la Asociación de la Plástica
Neoleonesa, A. C.
LIBERTAD LEAL LOZANO. Nació en
Monterrey (1954). Fue nombrada profesora de tiempo completo y encargada
del laboratorio de biología en la Facultad de Ciencias Biológicas al término de
8118 estudios (1978). En la Facultad de
Filosofía y Letras (UANL) es la primera
mexicana que obtiene el grado de maestra en enseftanza superior (1985).

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376173">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376175">
              <text>1986</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376176">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376177">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376178">
              <text> Mayo-Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376179">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376180">
              <text>Cuatrimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376200">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376174">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1986, Vol. 5, No 13, Mayo-Agosto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376181">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376182">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376183">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376184">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376185">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376186">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376187">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376188">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376189">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376190">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376191">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376192">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376193">
                <text>Anteo, Mario, 1955-, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376194">
                <text>01/05/1986</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376195">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376196">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376197">
                <text>2015553</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376198">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376199">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376201">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376202">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376203">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27635">
        <name>Carmen Alardín</name>
      </tag>
      <tag tagId="26681">
        <name>Cine mexicano</name>
      </tag>
      <tag tagId="3249">
        <name>Nieve</name>
      </tag>
      <tag tagId="28391">
        <name>Nuestros dientes</name>
      </tag>
      <tag tagId="13828">
        <name>Octavio Paz</name>
      </tag>
      <tag tagId="28390">
        <name>Sociología informal</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13624" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11691">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13624/DESLINDE._1986._Vol._5._No._14._Sep-Dic._0002015554.ocr.pdf</src>
        <authentication>bb9369b2b24dff4e8a51714e04ee3ca0</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377166">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 14 / VOLUMEN V / SEPT.-DICIEMBRE DE 1986

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Alicia Escamilla
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Dra. Alma Silvia Rodríguez
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L.
MEXICO.
Publicación tetramestral
Precio del ejemplar: $500.00 M.N.
Suscripción anual: $1 200.00 M.N.

�SUMARIO
4

ALTITUD 317 IN MEMORIAM
Gottfried Benn
FORMACION DE CRITICOS DE TEATRO EN MONTERREY
Barahona
5 LARosaura

9

POR UNA NUEVA URBANIDAD
Enrique Norten

13
15

TRES POEMAS
Leticia Herrera

UNA PEQUERA CEREMONIA FAMILIAR
Heidi Basabe

16

SIEMPRE HAY UN TIEMPO PARA TODO
Jorge Roberto Chávez Rodríguez

EDUCACION PUBLICA ENTRE LOS AZTECAS
18 LADietrich
Hauck
POEMAS
Armando de León
24 DOS
AMOR COMO ALUCINACION EN LOS PILARES DE DOfvA BLANCA
2 8 ELCarmen
Alardín
LOS PILARES DE DO~A BLANCA
O
Elena
3 Garro

33

LOS PERSONAJES FEMENINOS DE ELENA GARRO
Minerva Margarita Villarreal

39

ENCUENTRO CON ELENA GARRO
Michelle Muncy

¿QUE ONDA CON LA PALABRA ONDA?
4 6 Fidel
Chávez
EL ESTUDIO DE LA RELIGION Y SU SIGNIFICADO
4 7 José
Roberto Mendirichaga
FASTOS DE OVIDIO POR QUffiONES MELGOZA
4 9 LOS
Herón Pérez Martínez

ENCUESTA BORGES 11: Gabriel Contreras, Sergio Cordero,
53José
Roberto Mendirichaga, Horacio Salazar Herrera Humberto Salazar
y

HACIENDAS Y HACENDADOS EN TLAXCALA DURANTE EL PORFIRIATO
6OMario
Ramírez Rancaño

75 LOS COLABORADORES
Ilustran este número fotografías de Julián Rugo Guajardo.

�ALTITUD 317 IN MEMORIAM

cómo ~.a hora se escapa:
teje un crespón de cenizas,
por las montañas se escapa.
Ah, en las montañas, el
fruto al verano enguirnalda,
y en todo ese resplandor
nadie pone la mirada:
tu oído nunca ha sentido
cómo la hora se escapa:
en la•montaña, en el viento
un coro de sombras clama.

Sobre las montañas, su
modo de vivir proclaman,
y uno se estremece como
si tocara el manantial:
tu oído nunca ha sentido

DE TEATRO EN MONTERREY

Rosaura Barahona

Gottfried· Benn
Sobre las montañas, donde
sin ataúd y sin paja
nocturnos desconocidos
pierden todas las batallas:
tu oído nunca ha sentido
cómo la hora se escapa:
adelante de la puerta
teje redes una araña.

LA FORMACION DE CRITICOS

Versión de Miguel Covarrubias

Con toda certeza podemos asegurar
que la queja más frecuente que escuchamos en la ciudad con respecto al
teatro, es la falta de crítica. Y tal vez
estemos ante una de esas poquísimas
ocasiones en que todos aquéllos a quienes nos gusta y/o nos preocupa el teatro, estemos de acuerdo.
Sin embargo, si abrimos los diarios de
la ciudad al día siguiente de un estreno
teatral encontraremos casi infaliblemente una nota impresa que habla acerca
del estreno.
Y quiero subrayar lo anterior: una
nota impresa que habla acerca del estreno teatral. Consciente e intencionalmente
evité utilizar los términos crítica, c1r
mentario y resefta porque, aunque en la
mayoría de los casos dichas notas impresas puedan parecer cualquiera de esas
tres cosas, rara vez lo son.
Monterrey es -y todos lo sabemos-

Auf den Bergen, wo / Unbekannte nachten / nicht auf ~arg und
Stroh / Opfer aus den Schlachten -: / Wie die Stunde rmnt, /
. Ohr - / eme
·
spürst du 's nicht 1m
pmne spinnt / Netze vor das
Tor. // Auf den Bergen, die/ Art von Leben tragen, / d~s mann
schauert, wie / nah die Quellen lagen, / wie die Sbm~e ~t, /
.. t d 's nicht im 0hr / von den Bergen rinnt, /spmnt em
spurs u
'
S
k .. t /
A. h
.t\l!C
enflor. // Ach, dem Berge, den / Frucht und ommer. ranz
/ '
'st nicht anzusehn / all das Ungegliinzt, / wie die Stunde nnnt,
:pürst du's nicht im 0hr, / wie vom Berg im Wind /
schluchzt ein Schattenchor.

s·

Por supuesto, siempre hay manera
de subestimar su labor y su herencia.
No hay forma más fácil de acabar una
plática en la que se hable del teatro rewomontano que dejar caer el clásico:
'¿cuál teatro?", pregunta que deberá ir
seguida de una larga lista de obras y autores jamás vistos en la ciudad y que son
el pan de cada día en París, San Francisco, Nueva York, Los Angeles, Buenos
Aires, Roma y ¡por supuesto! el coco
de todas nuestras pesadillas: el De efe.

Sí, deijnitivamente, si nos valemos de
lo que las revistas claves de teatro reseun papel importante. Me consta que esta ñan o critican, estamos fuera de concuraseveración ha provocado la risa escéptiSin embargo, esto es válido no sólo
ca, cuando no abiertamente burlona de so.
para el teatro sino para todas las demás
mucha gente que la ha escuchado. A pesar de eso, somos muchos los que cree- manifestaciones artísticas y, por supuesto, para lo urbano (nuestros pasos a desmos que ll8 así.
nivel provocan pesadillas persecutorias a
muchos arquitectos extranjeros, según
El hecho de que hasta el momento
na~e _haya podido o querido sentarse a me contaba alguien); nuestra política siescribir acerca de la historia del teatro gue provocando discusiones sesudas y fi- ·
re~omontano no quita que la historia loeóficas en muchos sitios· del mundo:
este ahí y que la figura de Elisamaría ¿cómo habremos logrado institucionali~iz, resulte una figura clave a donde zar la revolución, cuya índole es precisamente in-institucionalizable?; es algo
casi todo va a parar. Quien~ dirigen actúan o escriben obras de teatro -~vo que nadie entiende. Supongo que a muchos nos gustaría que el Santa Catarina
alguna excepción que confirma la regla- fuese
el Sena, el Danubio o el Mississipi,
º. 6!eron discípulos de ella o fueron pero no,
el Santa Catarina es el Santa
diec1pulos de sus discípulos. Elisamaría
fue al teatro regiomontano lo que Mig- Catarina: seco, polvoriento y espan~
norance fue a la pintura y Daniel Zam- so pero ahí está y si hemos decidido vibrano a la música de esta ciudad. Pero vir aquí o si el Destino nos retiene en estampoco se ha escrito con seriedad te inhóspito paraje tal vez la actitud más
sana sera aceptarlo de buena o mala gauna ciudad en la que el teatro ha jugado

In Memoriam Hohe 317

acerca del significado que ellos tuvieron en un momento dado aquí porque
como 8118 presencias siguen estando muy
cercanas, los vemos todavía de carne y
hueso y no hemos sido capaces de ubicarlos aún en la proporción adecuada.
Cuando lo logremos -porque esto tendrá que hacerse algún día- entenderemos la importancia de 8118 respectivas
influencias.

na o marcharnos de aquí. Desear que
Monterrey sea Madrid, Barcelona o Nueva York puede ser muy estimulante y
útil pero también puede llevar a una actitud absolutamente estéril.
Así pues, partamos de que en Monterrey hay teatro. La parte complementeria es que hay también -en teoría- las
condiciones propicias para que haya crítica y, sin embargo, no la hay.

A. Escuelas o facultades de letras
En la ciudad hay tres carreras de Letras
-muy venidas a menos si 118tedes quieren, pero ahí están- dos de las cuales se
fundaron hace alrededor de 25 ó 30
años. En los objetivos generales de las
tres se contempla el preparar críticos
para el campo de la literatura o campos
afines. Por supuesto, entendemos que
los críticos no se preparan siguiendo una
fórmula secreta, y aunque no se espera
que los jóvenes egresados salgan capacitados para ser unos críticos hechos y
derechos, si nos consta que -con todas
las fallas y lagunas con que salimos quienes pasamos por tales carreras- al menos se recibe una formación básica que
podría servir -si se quisiera- como un
excelente punto de partida para formar
críticos serios y responsables.
Sin embargo, en algo o en mucho fallamos quienes hemos sido o quienes son
todavía responsables de estas carreras; el
c11.so es &lt;JUe todavía no vemos resultados
en esa línea. Tiene mucho que ver, por
supuesto, con el tipo de población estudiantil que asiste a ellas.
Es cierto que en el Tecnológico y en
la Universidad de Monterrey, entre el
80 y el 900/o de la población de dichas
carreras es femenino y, por lo general,
no tienen una necesidad imperante de
trabajar al graduarse, pero también es

�cierto que la mayoría se casa rápida
mente y se aleja del campo que supuestamente le interesaba.
Es muy osado asegurar que n~ les
interesaba. y más arriesgad~ generalizar.
Me consta que hay gente bnllante, ent~siasta y preparada que se sume e~ el silencio eterno porque tiene un.~entido de
autocrítica feroz, pero tamb1en P?rque
tiene un auténtico pavor a ser cnticada.
Sé que en la Universi~d Autónoma
de Nuevo León la poblac1on de estas ca:
rreras es más numerosa y que no eshcas1
exclusivamente femenina pero, asta
ahora, aunque muchos de sus egre~dos
se integran a suplemen~os y reVI~,
tampoco ha surgido alguien que se dedique de lleno a la tarea crítica tan necesaria.

B. Los "críticos"
Aquí debería incluir la de~~ón de
crítica, su función y su relac1on, por
una parte, con la obra de arte Y, p~r
otra, con el público, pero e~? alargaria
excesivamente esta intervencion.
Tradicionalmente, se da por sentado
que la crítica debe ser orientadora porque al hacer el análisis de una puesta en
escena deberá ayudar al lector a comprender la importancia del autor, los
aciertos y las fallas del direc~or, ~1 papel
que jugó el escenógrafo o el iluminador,
lo adecuado o inadecuado de las actua. ciones. Suena simple; sin em_h:irgo, ~orno todo oficio, el de ser cntico enge
una fonnación y además un .co~ante
ejercicio para lo cual se ~e~e~1ta tiempo
y dinero -con todo lo hieratico y metalizado que esto pueda sonar-.
La otra parte, la que insiste en que la
crítica debe ser objetiva es una de ~as
!!landes falacias de todo esto. La ob1e-

"

tividad no existe. La visi?n d~l. crítico
cambia junto con el propio critico y esto es natura!• Lo más que podemos pedir es una cierta objetividad: toda 1a que
sea posible.
Por desgracia, en nuestro medio, es lo
que menos se encuentra.
Cuando supe que debía presentar esta onencia, me dediqué a revisar las notasp periodísticas referentes a obÍas ~e
teatro que se han presentado en a ciudad· puestas en escena locales o no. Estuv; tentada a traer algunos fragmentos
pero en r calidad no se trata de poner
f "den
evidencia a nadie, por eso he pre en o
señalar lo que encontré de manera general:

l. Notas en donde se habla del t~atro
como espacio físico, del_ t~lon y
de las fallas del aire acondicionado
junto a un resumen del argumento.
2 Notas acerca de la posición p~líti. ca del autor de la obra, exclus1Va o
casi exclusivemente.
3 Notas en las que se enjuiciaba sin
· fundamentar, las actuacion~: están bien, están regular, están !11:11
y la dirección: acertada o debil.
4_ Notas en las que se habla de co~
. e no vienen al caso: la actriz
:arece en tal telenovela haciendo
el papel de tal cosa (y aprovechan
para contar parte de la novela) o
se cambió de peinado.
5 Columnas de chismes al por ma. yor muchos de los cuales son
bro~as O puyas privadas.
Pregunté a los periódicos .Y a la televisión cómo seleccionan a quienes deben

cubrir tal o cuál puesta en escena. Clli
siempre se escoge al azar, ~~ entre el p
po de redactores de la secc1on de cul~
les. Es decir, si a al~~en le corr~spon~
cubrir la peregrinacion de la mgen •
Guadalupe y se quedó s~ gasolina ~r,lo
al llegó tarde al periódico, se enVIaru
~~o compañero y el accidentado en;
de ver matachines verá a Albee o a
ller o a Carballido.
Como si esto fuera poco, est~s jó,e,
nes que -confesado por ellos ~oeno tienen a veces ni idea de re¡ ~
autor y mucho .menos ~an le1 o ~ .
o saben qué quiere decir ~azo escemco,
salen corriendo de la función d~ estreM
l 11 ó 12 de la noche, se sientan•
Ía ~áquina de escribir y en el mellll
tiempo posible tienen forzosamente qae
entregar la nota, a veces para enco~
se con la frustrante sorpre_sa de queba,
¡ormatear, parte del espacio qu:W
bía separado para la nota fue d
,
a un anuncio de última hora y se coitó
la conclusión (si bien le fue) poni¡~•
menudo cortan sin pudor aunque epi
una ora~ión a la mitad.
Como si esto fuera poco, l~yequea:
del ambiente hace que estos JOVRidíc:tó
re nte se sientan poderosos. ¿
lorSí, 'pero así es. Si hacen u~a b :
crítica nadie la va a comentar, enscdt
bio si "destrozan" la puesta en_e
todo mundo les dirá cuán a~reVIdos ':
y cuánto le molestaron al director,; .
actores, al productor o a to.dos! susluClt
bras. Si el director -o alguien mvo
do- se defiende ho~~stamen~e
joven aprendiz de critico sentira qude
por buen camino. ¡Ah! Se hab1ª
(o de ella). y entonces suced~ un
meno curioso y comprobable. l~
rías de ahí en adelante se apuntaran•
carie el hígado al director molesto y,
cima, ll ufanarse de ello. y con eso
· mos fondo. El más chabacano Y

,nuu:-

mmte fondo: "Aunque se va a enfurruflar fulanito, debemos decir que nuestras

antenas nos dijeron que su próxima obra
eatá tan aburrida como la anterior". "Perenganito, dicen las buenas lenguas, hará
el papel de neurótico en su próximo estreno. Qué chiste, eso no es actuación."

C.On este manejo absolutamente irresponsable de los medios, destrozan, núnan o daftan a veces una labor de meses
de esfuerzo y trabajo constante. Y no se
trata de defender el halago indiscrinúnado y gratuito sino de exigir-inútihnente quizá&amp;- un poco de respeto para
quienes se dedican a un oficio que no
paga más que en el orden espiritual.
Sí quiero aclarar que no estoy culpando a los jóvenes reporteros de lo que
&amp;Ucede. No es fácil hallar a un culpable

en algo en lo que intervienen tantos factores. Si acaso, sería responsable directo
quien estableció este patrón en el que
los jóvenes tienen que hacerle al tod6lo~o -y, el término no es mío- al vapor.
Los Jovenes reporteros no hacen sino
c~plir con lo que se les ordena. EngolOIIIDarse con ese remedo de "poder" es
parte de su chamba: la vanidad humana
es. ~eleido~ y es comprensible que un
.~
e ignorante joven que incluso es
recién llegado a la ciudad, vea crecer su
ego de manera incontrolable cuando su
~mhre empieza a andar de boca en
Por otra parte, quizás, está la crítica
que a veces hacen quienes están involucrados en el ambiente teatral, o bien, los
:~~ ,de las facultades de letras o co~10n. Los primeros, en ocasiones
~terados de lo que sucedió
, alinas que terminan por justificarelrnas que .Por criticar lo que sucedió
en e&amp;cenano. Y esto no es válido. Por
t.ac&gt; no se pennite ser juez y arte ni
COJD¡&gt;aclre del juez. Se critica e produc-

:t.:

f

to tenninado y lo que el público ve. Si
la fábrica de pintura le surtió el color
eguivocado o si la modista no entre~ó a
tiempo o si hubo que cambiar al protagonista dos días antes del estreno, son
gajes del oficio. Pero si se estrena una
obra, se deben sujetar exclusivamente al
resultado final.
Los segundos, los maestros, son muy
curiosos. Escriben no para el público en
general sino para sus colegas. Sienten
que deben mostrar su erudición y su capacidad ante sus iguales. También curiosamente, el silencio se apodera de ellos a
menos que otro colega haga una crítica
y ¡entonces s11; en vez de hacer su pr&lt;r
pia crítica hacen una crítica acerca de la
crítica que hizo el otro y se desgarran
las vestiduras tratando de probar la ignorancia del otro en yez de la calidad de
la obra. Lo curioso es que a quienes no
arriesgan su voz nadie los molesta. Por
eso muchos prefieren callarse.

C. El público
Para terminar, quiero hablar del público. El público regiomontano tiene
fama de estricto. Otra vez, ¿comparado
con quién? Porque si alguien estuvo en
un concierto operístico reciente, no es
explicable que el aplauso avasallador de
esa noche se lo haya llevado el tenor que
desafinó de principio a fin. Luego sabríamos que estaba mal de la garganta
pero durante el concierto esa información no había llegado al público. En
cualquier ciudad con público estricto,
al sefior lo hubieran abucheado y sacado
del escenario a gritos. No aquí. En México seguimos manteniendo la mentalidad y la visión de loR vencidos y nos solidarizamos con el débil.. siempre y
cuando no sea de casa.
Nuestro público universitario está
muy venido a menos. ¿Dónde está el

teatro experimental? ¿Dónde las puestas
en escena equívocas y débiles pero llenas de frescura y entusiasmo? ~Dónde el
público entusiasmante y vivo. En muchos casos, aburriéndose frente a un
Hamlet o a un Zoológico de crista~ actuados por adolescentes preparatorianos
que ni siquiera sospechan qué quieren
decir las palabras que se memorizaron.
En muchos otros, muertos de risa
con Medea porque les han enseñado que
al teatro se va a divertirse y que sin carcajadas no hay diversión.
¿Y del público maduro! En número
ha aumentado. "Antes, dicen, iban 50
personas a ver la obra en tres días; hoy
llenan el teatro de la Ciudad o el San Pedro o el Luis Elizondo": Es cierto. Pero
no debemos olvidar que antes éramos
300,000 habitantes y ahore le tenemos
que añadir un cero a ese número. Y es
un público que, sin darse cuenta, guía
su criterio estético en cuanto al teatro
por los spots de Televisa. Si Televisa
anuncia durante seis meses Un tranv(a
llamado deseo vía nuestro televisor,
aquí se empieza a decir: "Dicen que está
muy buena". Si se les pregunta" j.quién
dice?" responden, siniplemente, "dicen".
Por eso el éxito de Vaselina y de ese
atentado a la inteligencia humana que
se llama Cachún Cachún y cuya consagración ha sido bendecida vía Lengu.ardo, personaje creado supongo para mo&amp;trar el poder del consorcio que lo patrocina. Si la imbecilidad de Lenguardo merece un programa semanal ¿por que no
ha de merecer Humberto Zurita su oportunirlad ¡ara atentar contra Stanley
Kowalski.
Es necesario que aceptemos que los
teatristas merecen ser respetados. La crítica -buena o mala pero siempre fundamenbtda- es una muestra de respeto.
Sin embargo, tampoco se puede exigir

�POR UNA NUEVA URBANIDAD

Enrique Norten
En la edad media "urbanidad" quería
decir "el gobierno de la ciudad"; más

que se fonnen críticos al. vapor "! sin
ninguna base, ni que los siga habiendo
· · que se pague la
por amor al arte.Y eXIgrr_
.
crítica no es ni una -~ctitud m_ercenana
ni implica una posic1on, metalIZad_a. y a
hasta de que la cult~ra se~ gratIS. Se
escrihre gratis, se actúa ~att.s, se annan
programas televisivos gratis, se hacen se·
minarios gratis. Cuando es por nuestro
propio gusto y beneficio ¡adelante! pero cuando es para beneficio de otros,
momento.

pagan entre 2 y 6 mil pesos por crítica
(no por hora).
Sí hay mucho qué hacer Y hay
quié~ lo haga pero ~or lo g~n?al, todas
las personas capacitadas id?ne~ente
para ello -y para evitar suspicacias, por
supuesto me excluyo-, están n;iuy ocupadas sacrificándose por el pais, trab~jando cada día más para ganar cada dia
menos.

y como si todo fue~~ paco, 8:1'1?ra te•

Escribir una buena crítica de teatro nemos aquí a la lnquis1C1on Rediviva _en·
.ando listas a muchos centros de difuimplica, además del tiempo que lleva
:Ón
cultural y prohibiendo la compr~
leer la obra, verla y analizarla, el ti~~po
de
determinados
libros para ~nas h1·
e se toma en escribirla. Escrihrrla
&amp;be tomar entre 2 y 4 horas. Un exper• hliotecas de instituciones educatlV~ Yla
to de cualquier campo _cobra .Pºr una lista negra de obras de teatro P!ohibidas
asesoría de diez mil a ciento cmcu~nta para ser representadas por algun centro
mil pesos la hora. Dejé1!1oslo en eme? universitario.
mil para ser condescendientes. Una criSin embargo, muchos sabemos ~e el
tica de teatro, mínimo debería pagarse
teatro
aquí va a continuar contra viento
en veinte o veinticinco mil pesos.
y marea. Con todos los agoreros cpizaPero ¿cómo pode~os exigir algo si dos de dedos para que s~ profecias se
las notas sobre teatro van ya incluidas cumplan y todo resulte pesuno.
en el salario y deben ser escritas ju1!'to
Esos agoreros que al anunciarse algc
con 3 ó 4 más ese día, y todos los dias,
como
PROTEAC dicen: "No va a funpara cumplir con el trabajo; t~~3;8 ell_as
con temas distintos (una expo~Cion p_1~- cionar" y ponen el mejor de sus esfuertórica un concierto, un retrro esp111:- zos en hacer que no fun~io~~- Esos agotual)?' O si no se trabaja de planta, se reros que con tal de decrr: y o lo proco

feticé desde un principio" prefie~~ que,
darse sin teatro antes que permitir qae
un esfuerzo mínimo prenda. Esos agoreros que aplauden cuando el barco ~
hunde porque así confirman ~e sep
mos fritos. Esos agoreros que exigen qae
de la noche a la mañana se funde UJII
compañía de teatro estatal con ~
las de la ley y recursos ilimitados Y•
embargo desalientan todo paso dado •
esa dirección si es lento o pequeño.
Sin crítica seria por un tien_1p~~
peremos que sea PºCO:- Yco~_limi
nes cada vez peores s1 nos guiamos ~
lo que el país promete. Pero va a segur
ahí porque, finalmente, es parte d~ Df&gt;
sotros y nos ayuda a entender que ao,
mos.
Probablemente ~ora l~ p~ud~~
ca no orienta a nadie (mas bien t de
contrario) pero tenemo~ la esperanz~ 1
que pronto pueda surgir para ~~u sai,c
valorar lo que otros hacen, quien
cómo, desde hace años.
Creo muy sinceramente que ~
Julián Luis, Virgilio, Cuco, Ro~
Hemá~ Ruhén, Minerva, Rosa
Edgard~, Gerardo, Fidel Y una
larga lista de nombres, se lo merecen.
en serio.

=1

tarde se convirtió en el indicador de
"todo lo que tuviera carácter urbano".
En tiempos recientes, esta palabra se
ha hecho de nuevos significados: afabilidad, deleite, cortesía y civismo, con
analto contenido de savoir vivre y experiencia mundana. Un nuevo uso del término ha surgido recientemente, indicando los varios aspectos de creación
y organización urbana que se han desaaollado como reacción a las ruinas
aparecidas por la práctica del urbanismo
moderno (de la posguerra al día de hoy)
y a las desviaciones tecnocráticas nacida de las múltiples doctrinas funcionalistas preocupadas por los aspectos meeínicos, cualitativos y materiales de la
ciidad. De hecho, los métodos del llamado urbanismo moderno sólo han lo&amp;rado la segregación de los ciudadanos y
~ Íl'a¡(ntentación del tiempo y el espa•
CÍO. Estos métodos han provocado un
aentido muy real de enajenación urbana
Yhan contribuido a la pérdida de toda
identidad urbana.

En un intento de liberar al urbanismo
de estas desagradables asociaciones, se
ha sugerido un nuevo uso para la palaIn urbanidad. El término alternativo
~de enfatizar los modos de uso,
diaeftoy desarrollo de las ciudades, y sus
PGtencialidades humanas y arquitectónicas. _El nuevo significado se refiere in~C20nalmente a la dualidad de los significados originales y subsecuentes en
tac sentido; urbanidad abarca y reúne
dIOVoir fairP. y el savoir vivre citadinos.
'•

.... ' .................... .

Aquellos que por primera vez procla~ n la verdad absoluta de la Ciudad
•111111erna, cometieron un error fatal.

.Lospioneros y fundadores del movi-

llllento moderno, que propusieron trans-

fonnar 1. ciudad en una tabla organizada de relaciones funcionales, sugirieron
un cambio sustancial para la vida del
hombre nuevo, extendiendo su horizonte infinitamente, pero al caer en esta
equivocación, por lo menos seguían creyendo en la historia y en la arquitectura.
Brutalmente purgaron a la ciudad de
su tradicional urbanidad, pero al mismo
tiempo pretendieron anunciar una nueva
era donde el progreso del hombre desarrollaría una nueva civilización industrial.
Más allá de las' divergencias de Maiakovsky o Marinetti, Gropius, Leguer o
Meyer, encontramos un mundo de constructores de la Ciudad del futuro, el lirismo de una tecnología liberadora. Con
esta bandera proclaman por una nueva
urbanidad, que confirmara sus compromisos políticos y su lucha por un nuevo
orden universal. Su falta de éxito proporcionó a las autoridades económicas y
burocráticas las bases y marcos para
mantener el orden. Pero cometerían1.ps
el mismo error si rechazáramos del todo
su análisis y descubrimientos.
Su fracaso (que fue parcial y tempo•
ral ·en comparación con el larguísimo y
pausado movimiento de la historia y los
cambios tan lentos de la ciudad), no ha
horrado sus esperanzas. Sus deseos de
influenciar y transfonnar el viejo mundo siguen palpitando.
Existe una gran confusión al observar
y criticar los efectos negativos del movimiento moderno y las regresiones de sus ·
disfraces burlones. La ciudad es un continuo que nos permite entender el pasado y gozar el porvenir. Debemos rechazar el progreso que no representa más
que una ruptura con el pasado y la historia para llegar a un alto repentino, petrificado en sus resplandores anteriores,
como la mujer de Lot.

No podemos reducir la ciudad a una
función. Su plasticidad es tal que sus
formas cambian constantemente y se
enriquecen con las fuerzas vitales, 11ue
trastornan sus órdenes de diseño y a los
responsables de los mismos, y al mismo
tiempo destruyen su significado local,
parcial y temporalmente. Pero no podemos detener esta batalla imponiendo un
alto formal; artificial, al devenir histórico.
Detener el proceso de penetración
dinámica y de apropiación progresiva
de los modelos dominantes por las fuerzas populares, y negar definitivamente
la modernidad que ha transformado sus
formas de vida y ha modificado el a&amp;
pecto de las ciudades, significa detener
el tiempo. El hábito convierte los sentimientos en fingimientos, las fuerzas
primarias en ocultas, congeladas en modelos sin vida; este es el caso de muchas
de nuestras ciudades contemporáneas,
petrificadas en el tiempo sin tiempo.
Pero ni los nuevos ropajes del viejo
Camilo Sitté, ni la habilidad de sus embalsamadores pueden prevenir el olor
a muerte de tales ciudades.
La historia de las ciudades está marcada por la dualidad de la misma arquitectura. La arquitectura es simultáneamente una expresión social (que refleja
al mismo tiempo las luchas de poder, el
ambiente y estilos de vida), y una expresión estética; una complejísima estructura de poder, conocimiento y sensibilidad.
Por mucho tiempo, el monarca fue
el único depositario de estas fuerzas, la
"fuente" del poder y el "templo del
buen gusto", fue el moderador de la
historia, que dejó a través de sus arquitectos sus marcas, los trazos concretos de
sus deseos y valores para las generaciones venideras. Ahora sucede lo contra-

�rio, quienes nos gobiem~ s;&gt;n rep~s:i:~
tantes electos ( ¿por qtnen ·) que al
gan sus fuerzas delegadas. La natur eza contractual de su mandato &gt;: su corta duración sumado a expectativas personales de ~rden político, los hacen pensar en términos de lapsos C?rtos,
da tienen que ver con el be~!.'? úblico Las fluctuaciones, la oplDlon ~
. l ambiciones personales, tienen
ca y as
.
rtancia mucho mayor
ahora
una unpo
ta
ue
la
lectura
de
los siglos. Pero es
q
., ragmática por el presenpreocupacion p .
. la democracia
te - donde no existen ru
.d
ni los sistemas de valores estableci o~
convierte a la arquitectura en un fenomeno a destiempo.

t;::

Ahora ya nadie puede invocar su gustoysensibili'dad personal como
, modelo'
d la arm1itectura contemporanea, y asi,
e . • dican a atender "lo urgente
me1or se ·o~ menos comprometedor. Es
~~ilce::pr;nder el enorme dbaño fi~&lt;!i·
rectamente proporci·onal al ene cro
económico acumulado) ca~ado por es,
titudes que se marufiesta en ~
~ j : intol¿rable de objetos yfuv~C!OS
(la ciudad moderna) Y que se re ~ en
.
.
de lo que no ex...,.e y
apronmac1ones
de lo e no se dice, y que por compro. ~ere que la arquitectura no es
=•que un mero acompañante casual;
ero tarde o temprano nuestros gober~antes tendrán que tomar en cuenta, a
l
'tectura, ya que no encontrar:in
ª
arqwolítica (discurso efímero de ad1een su p
demotivos retóricos) ni en 1o~ f~ceso 8un lan
cráticos formales Y poSitlVIStaBÍ . pdad
que les perIT?ta expresarse en a cru
de nuestros tiempos.

d

Todos los fracasos del mo~ento
od
de sus análisis hcríticos ·se
m emo
basan en e mismo deseo de acer comcidir a la arquitectura con la democracia. Se puede explicar esto _de mue~
maneras, alrededor de un mismo error.

r

0

la preferencia, en nombre ldegibl~ de¡:;
cracia, de todo lo que sea e e, e
y preciso.
La legibilidad empobrece a la ciudad. Cuando El 1:íssitzky proclilil!
"las formas precISas ~ r~co~oc uando
'lo las formas geometrícas ' o c
so
un
marGropius explica que " queremos
l
simple
uitectónico que sea e aro, . '
co arq
d
• do de mentira y
estructurado, . espoJal .
fin demoartificio", persiguen e mISmo
crático.

fo~

Refieren la expresión plástica Y su
. , n únicamente a patrones cuanpercepcio
,
t riales y estitativos de geometria, ma e
tructura, ignorando que lo qu_e. en veÍ~
d d el hombre pretende percibir en
~ d d y su -l11'011itectura
son el uso y suls
cru a
-ial
, que os
relaciones socioc~tur. es, mas
métodos constructIVOS.
Una de las paradojas del fun~ionalÍ!r
descansa en el hecho de ser
m(ao esar de los intentos de.Ha~~ . eei or darle los más amplios signific~yd p sibles) de sobrepasar en la arqmos po la real'd
1 ªd racional •de las fuertectura
·
rial
zas mate es Y. constructIVas,
. a conviren un
• d a la arqmtectura nusm
ti.en, o
ti cial En la arquitectura
fenomeno an so
h
·ste dentro
de Mies Van Der Ro e, eXI l gib'.ilidad
de su esplendor formal, una e rial
"d al uso perfecto de los mate es,l
uru a
.
El · 'ficado y e
técnicas Y ntmos.
SigDI_ ald d en
significante luchan por_ la igu ª
la creación de un lenguaJe.

mcarr

La ciudad es una expresión de realid des económicas y socioculturales, y es
e las contradicciones de nues,
o VIOsocie
~ dades no podrán ser resueltas
tras
·,
por la arquitectura o la planeacdon :·
bana, pero deberían ser capaces e p;~
cibir y reconocer en la cruda~ algu
resentación de las formas VIVas que
conforman. Lo sorprendente es que
las autoridades ya no se atreven a expre-

h.

í:!'

. a través de comodidades fun.
sarse smo
cionales.
Las clases dominantes de la socieda
industrial carecen de los valores que lfl
ennitan ser representadas en sus ~
P. · cru
• dades,. usan al Estado pero
nola
•
pias
hasta
611
atreven a usar
autoridad, Y •
••
núsmas autoridades, en su dimell.fl
institucional, han sido golpeadas por•
laconismo similar.
Ahora las autoridades temen de lOI
re resentantes de la autoridad y la 1111p , de los ciudadanos prefieren DO
yoria
. d
bie&gt;
darse cuenta de la autonda que gola
. dad. La infraestructura
na l acru
l de •
toridad se vuelve inocua, Y \qu .•
ta más vergonzoso (barracas,
risiones asilos, etcétera) se
tscret~ente fuera de l~ ciu
cambio el museo, el estadio y e
•
presencia relajante _d~ la cultura,_ ei
y el consúmo continuan expresan
se mantienen agrupados en una ~
de representación mítica de l~ socd d,
sin clases y jerarquías. Ademasi_ na a •
grandilocuencia, ni arcos de ~~
, ·
monumentos alego~cos
º. perspela il'ficas
y
al
mISmo
tiempo,la DIII"
magm
•
.
fraestructura industrtal y 1
. os que uisadoi
tienen trabajando, han sido exp , lltl
de las puertas de la ciudad en VIaB
esterilización. Si comple~os est¡e
dro con el efecto estandanzador .
'tectura contenida en la exp
deq: estructura, la pérdida de su
la mímesis de un acompañ~te, la
arición de las pequefías tienda_s .
P
d distribución, las restrícc
agentes e
ubli 'd d y 811111'
en los reglamentos de p . ci a
cios, la sustitución de habitantes ~or
bajadores de oficinas. y _hancod, 1~
mos un mejor ent~ndinuento e
dencia de la urbamdad.

era

ºe•
1d~t
¡
t:.

Estas ciudades duennen ,~al,
dedo en el gatillo de la legitima

r

sa. Sanidad y seguridad han hecho desaparecer de la ruidosa y sucia masa de la
vida de las clases trabajadoras, sus conflictos y celebraciones. Una enorme clase media en expansión que pretende encontrar su identidad en la estandarización, el deseo de integración y las influencias de los medios de comunicación, devora sus bordes. Pasamos por un
tiempo donde una nueva actitud estética
pretende borrar diferencias para sumirlas en el mar de la mediocridad. Todos
nos empezamos a parecer a todos los
demás y sospechar de todo aquél que
no se parezca a uno. Seguridad se ha
convertido en sinónimo de justicia y el
miedo a lo diferente en semblanza de
igualdad. Todos están preocupados por
8118 look1 {como dicen los punks), en
huaca de diferencias marginales, el último refugio de la identidad. La violencia no tiene más remedio que desatarse repentinamente.
No tendría sentido retomar la me-

lancólica letanía de una urbanidad olvidada. La evolución de la ciudad no es
una maldición. En camhio, lo que de~ríamos hacer es trazar las primeras

!meas de una nueva urbanidad _que res-

po,nda a ~ realidades de hoy: El auto-

ll!óvil, la mdustria, el progreso de la sanidad pública, etcétera. La Ciudad-Mu-

~ ~n su casco antiguo renovado con
técnicas anestésicas, sus "zonas peato-

nales" cerradas sistemáticamente al trá-

fico, sus calles convertidas en jardines

incontrolada; no responde a opiniones
académicas ni a elucubraciones de bur~
cratas bien intencionados.
Esta urbanidad es lo que los habitantes de la ciudad quieren que sea. Es el
resultado de sus hábitos, sus deseos, sus
luchas, su sociabilidad.

interacción entre lo uno y lo otro. No es
de extrafiarse que en esta línea de búsqueda, el arquitecto contemporáneo haya reincorporado a su lenguaje pórticos,
verandas, bahías, galerías, conservatorios, etcétera.

Pero la urbanidad de la ciudad conLa urbanidad cubre la ciudad entera temporánea no es sustituto de su paz
y penetra todos sus tejidos, se confor- social, su violencia (sus motivos, sus
ma en una variedad infinita de escalas. fuerzas motoras, sus cantidades, sus
La ciudad es un todo fragmentado don- cóleras y sus reajustes) es una realidad.
de la urbanidad tiene su lugar en todos Se necesita algo mucho más humano
los tiempos; en ella el tiempo ha encon- para reconocer una ciudad que las
trado la misma diversidad desde los ini- plantas bajas verdes de Le Corbusier
cios del sitio, y su carácter en cada uno o los signos urbanos universales de Bade los instantes de la vida cotidiana; na- rré. La planificación urbana y sus returalmente, la urbanidad se define mor- presentantes pretenden convertir a la
fológicamente, voluntariamente adopta ciudad en un escenario indistinto y neulas fonnas que han so~nido sus proce- tro que cancela toda posibµidad de consos y han definido sus costumbres. trastes y nivela emociones y sensaciones.
Tendremos que redescubrir el color, el
ruido,
los materiales, las gradaciones, la
Durante su crecimiento, la t~dad
luz,
el
ritmo, el espíritu de la ciudad retiene a su disposición una plastiéidad
inmensurable. No es posible definirla pleta de accidentes. Debemos conservar
con moldes o patrones intangibles. De la posibilidad de la sorpresa, la erupción
nada sirven modelos conocidos para su de lo indetenninado, la fuerza de la dimejor vida. Lo importante no es sólo su versidad y aceptarlo repentina y paulamorfología, y menos sus tipologías, sino tinamente. El marco del orden y del
control no deben reprimir las actuaciosus relaciones y sus memorias.
nes espontáneas, los esfuerzos de suLa urbanidad relaciona y da cohe- pervivencia que llenan las calles, los ritos
sión a la ciudad, establece sus contrac- nocturnos que redisefian la ciudad y forciones y congruencias, teje la trama y al man jardines secretos para sus manifesmismo tiempo narra su historia. En ella taciones, las fronteras privadas en prolas relaciones de los grupos y los indi- piedad pública. Además, la ciudad debe
viduos son simultáneamente una tela y mantener sus páginas en blanco, sus
una novela, y son la base de toda urba- áreas de desecho, sus sacos de aventuras,
nidad.
lugares y barreras que ya otros sabrán
cómo usar.

Pila boy-,couts y neo-artesanos prome~dores, no nos pronostican un porvelllr halagador para una urbanidad viva.
Además, sería demasiado ambicioso
q_u~r retomar el hilo de satisfacciones
La urbanidad tiene dos fachadas: por
~
-,anteriores, interrumpidas con
ªP~CJon de nuestra era industrial, y un lado presencia social, que representa
resu~as con formas distintas. Esta al grupo, y por el otro, territorio domés~~dad
vital difiere de los conceptos tico en sus múltiples expresiones. Las
1
do111 ~~nales de ciudad y cultura. Es transacciones entre lo público y lo priestica y turbulenta, institucional e vado requieren de una mayor posibilidad de comunicación, de una necesaria

Es obvio que no podemos recrear la
ciudad pintando sus muros, pero restringiendo y reglamentando sus usos podríamos destruirla muy fácil.
Las razone:. hh~óricas .¡uc provocaron el rechazo absoluto de la decora-

,-

�TRES POEMAS

Leticia Herrera
ción y el estilo, son mucho más complejas 'Jlle lo que nos sugieren los tratados
de Adolf Loos. Los principios del modernismo agruparon alrededor de la ar•
quitectura, síntesis de todas las artes, a
todas las fonnas de expresión artística.
Los artistas plásticos, músicos, fotógrafos, arquitectos, cineastas, diseñadores,
poetas. . . se propusieron la misma meta: definir y dar coherencia a un nuevo
lenguaje. Si nos referimos como estilo
a las correspondencias e interrelaciones
,¡ue unen expresiones y objetos de un
periodo detenninado, nos veremos forzados a reconocer la actitud estilística
de los fundadores del movimiento moderno, la propuesta estética se ~o evidente con la sugerencia de Gropms de
que uno de los aspectos de la arquitectura era la posibilidad de responder a
las demandas prácticas con placer estético y transf~nnar necesidades pragmáticas en un deseo de claridad formal.
También fue rotundo al tratar de explicar su nuevo concepto de espacio a
través de asimetrías y equilibrios rítmicos. El concepto estético de la nueva
realidad propuesta rechazó tanto la ornamentación como las composiciones simétricas, tratando de reinstalar al individuo como centro de la realidad social
dinámica.
La desintegración del movimiento
moderno y la dispersión de sus diferentes disciplinas, dedicándose a las investigaciones autónomas, pero sobre todo, su profunda ignor~ncia sobre la ciudad y, su incómoda semiología, provocaron una grave distorsión en el lengua·
je propuesto. Para muchos, esta realidad es el símbolo del rompimiento y la
exclusión.

(N
,...

La naturaleza social, como la misma
naturaleza, no puede vivir sólo sobre el

COTIDIANEIDADES

principio de la realidad material. Lo_qu;
es más, no podemos negar que el pnnc1•
pío suntuario es parte integral de su
realidad. La sociedad IJUe se desprende
de sus referencias y su vocabulario ornamental pierde también aquellos sig·
nos de inteligencia que la identifican.
Esta pérdida resulta más ~olorosa,si
consideramos que las expresiones pla&amp;ticas contemporáneas no han sido más
que intentos eruditos que pretenden
desmantelar la representación y la historia.
La ciudad no se encuentra más a sí
misma. El miedo a lo trivial, el temor a
lo popular, la indiferencia a las manifestaciones más cotidianas de la vida
contemporánea, la estandarización de
las apariencias sociales, las reglas del
"buen gusto", han acabado con el simbolismo y bloqueado el surgimiento de
la urbanidad de la ciudad actual.
Considero que la nueva urbanidad
vendrá vía la reconstitución del fol.
klore urbano industrial y post-industrial. Cada día absorbemoH más imágenes, vivimos música y mitologías, multiplicamos las redes de comunicación e
información, invocamos constantemente
los cuerpos recapturados; las minorías
olvidadas reafirman su identidad, pero la
ciudad y su arquitectura no se atreven a
ningún significado o imagen. Sólo la in-

dustria, en fas afueras de la ciudad, 1'
inventado un paisaje, una ornamenta,
ción tecnológica y un nuevo sistema de
símbolos. Tiene razón Venturi, y •
los puritanos funcionalistas, en qun:
proporcionarle a la ciudad una lC)·eMlt
Es cierto que la lucha por la vida domo,
crática no puede ignorar la necesidad hí-:
sica de una estructura común, un ordei!
perceptible planeado para la ciudad, JII'.
ro ese orden sería una brutalidad bo
crática si ignorara el papel que jutp
los deseos, pasiones y sueños de la .,.
ciedad. "La conquista de lo supertllt
es más excitante que la conquista de 1t
necesario. El hombre fue creado porlft.
seo, no por necesidad" (Gastón' Bacht
lard: La pshychanalise du feu).
Afortunadamente se empieza a ~
rar el panorama que nos permitirá 11!
corporar a nuestras ciudades la urbllí'
dad democrática. Nuestra realidad
cionada, nuestro universo mediatizado
complejo, han encontrado identi
aisladas en una arquitectura de ac
ciones, de sobreposiciones, de co
Pero esta fe -que no niega ~º.
complementa el deseo del mo\'
moderno de influir y cambiar
mando el vocabulario estético-,
drá que ser sostenida, l~nta y. p
samente, combinando la mvenc1~n
tiva con la invención participabVlt
olvidar que la ciudad será un caso
diente e inconcluso.

corro porque los ruidos me persiguen
presa fácil del estruendo
mis reclamos como siempre
ésta que soy tan terca
no me dejo en paz
vuelo de la peor ansiedad a está bien
ahí la llevas
ni modo hay que bajar

por padre mier y hasta la casa
después me tropiezo con el bar
mesón dicen los que saben
una bohemia se me pega en el ahna
después otra y así hasta que la noche
me lame despacio como a su cachorro
se está tan bien aquí todo es tan fácil
tan cotidiano

ya salgo a medio pensar
la calle juega a las serpientes y escaleras
batallo para seguirle la corriente
es que yo no juego
no tengo ganas y además
por qué ando tan sola
si soy bien buena onda

MOMENTO
me siento henchida
tus manos me han tocado
y los botones de mis breves pechos
reventaron la noche
la serena expresión de mi rostro
tus ojos me hablaron
y entonces yo
cardumen y desierto
hube de ser húmeda y acuática
los cuervos bajan a mi carne
soy fruto que alimenta su necesidad
de vuelo perpetuo
las bestias mayores abrevan en mí
y entonces yo
que fui duna y polvo extranjero
me vuelvo río
el más feliz
el más correlón
el que lame las orillas
y nunca se habrá de hartar
de su ración de piedra
y musgo

�UNA PEQUEÑA CEREMONIA FAMILIAR

Heidi Basabe

AVE FENIX

no siempre arrebolarse
menos caer en éxtasis
-sentir que todo vuela
el cuerpo es una esponja
que todo lo contiene
henchida y eternizante
el caracol del miedo
enterrado en el jardín de las uñas
te pone silencios en el beso
eres el espejo de nada
dónde entonces el verbo
cantarino danzante vagabundo
tu arcoiris visceral

el río de tus pupilas
mañana es ayer y estás vivo
todo lo contendrás
belleza y podredumbre
esquirla de lo eterno
por qué suspiras
si las estrellas están
donde tus ojos las dibujan
todo en su tiempo
tuvo su razón de ser
y a veces cuesta abajo
indica principio
aunque no te sientas
ave Fénix

La verdad, últimamente he notado muy hora fijados, yo· aproveché la ocasión
extraña a mi mamá, a veces me pregun- para estren;rr mi vestido azul con rato qué habrá provocado que se descha- yas lila que me hizo mi mamá y mis
vetara; por ejemplo, lo más reciente con hermanos también se pusieron sus meque nos ha salido es que se va a poner en jores galas. Mi papá, como la iba a hahuelga si no hacemos lo que se le ha cer de comité de recepción, de juez, de
ocurrido: dice que ya son muchos años maestro de ceremonias y era el que iba
de trabajo ininterrumpido y que ya me- a dar el discurso, quién sabe de dónde
rece mínimo un reconocimiento; men- fue a sacar una vieja toga y un birrete
ciona, entre otras cosas, que la ha he- que le quedaban chicos pero que por
cho de limpiona, fregona, planchadora, lo menos había mandado limpiar y
lavandera, pedagoga, psicóloga de cabe- planchar. Al perro y al gato los bañacera (así dijo), cocinera, consejera sen- mos y les pu~os moños en el pescuetimental, costurera, secretaria, etcétera, zo e hicieron fila con nosotros, los hiy dice que todo sin reconocimiento ni jos, que representábamos al público.
pago y que ahora quiere alguno de estos dos incentivos.
A mí, este tipo de ceremonias, ya
fueran
escolares u oficiales siempre me
Así es que con este motivo hubo reuhabían
parecido algo ridículas, aburrinión familiar y después de muchas di&amp;cusiones se llegó a la conclusión de que das o tontas, muchas veces fatuas, llevamos a organizar en la casa una peque- nas de verborrea, etcétera, y no comña ceremonia a la que asistiremos mis prendía bien por qué en un· determinapapás, mis tres hermanos y yo y el pe- do momento parecían emocionar a mi
rro y el gato, o sea, toda la familia. En mamá y por qué mi papá se había presesta ceremonia le impondremos a mi tado a la farsa, si porque creía real~~ una medalla o varias porque ella mente justa alguna clase de reconocidice que se merece un reconocimiento miento o porque se le hacía de munacional o tal vez mundial pero que por chas consecuencias la supuesta huelga.
el momento se conformaría con uno faCuando estábamos ya todos listos es~ ' Yque lo de las medallas por qué
perando
a la homenajeada y que mi pamas que nada a los hombres, que ella
se lo merecía tal vez más que muchos de pá había puesto un disco con una marellos. T~iél). llegó a aceP.tar que en cha que intercalaba ésta con aplausos y
vez de_ vanas medallas será sólo una, pe- vivas, apareció mi madre radiante, muy
~ 0hac1en~o la aclaración de que dijera: arreglada, con un vestido largo, una flor
en la manó y una expresión serena y so} r mént~s en campaña" porque, diJ , algo tellla que ver con la guerra. Fi- lemne en la cara. Caminó frente a nosonalmente se ?efinió el día y la hora en tros con la mirada en alto y esos pasos
que se llevana a cabo el acto mi papá cortos y raros que se usan en bodas, graCOIIAim,: •
'
. -,;:uo un disco de aplausos y ova- duaciones y todo ese tipo de ceremoClones, arreglamos la sala de manera nias, tratando de seguir el ritmo de la
~uy sobria para la ocasión se impro- marcha. Cuando llegó ante la tarima, la
Yl8ó un . 'f
'
rima
nu~ro ono y una especie
de ta- subió lo más dignamente que pudo por• Y quitamos los muebles sólo ese que el vestido era algo estrecho y tomó
d1a.
asiento al lado de mi padre que, en pie,
se dispuso a iniciar su discurso; éste fue
Todo estuvo listo pata el día y la alusivo a las virtudes y merecimientos
de mamá pero creí notar que hacía hin-

capié en lo que mi madre había resaltado de ella misma al hacer su requerimiento; así es que, aclaraba al final de
su breve discurso, por todos esos motivos era de justicia hace1Ie entrega a la
ciudadana de esta medaJJa que simbolizaba ese reconocimiento a todo lo anteriormente mencionado.
Mi madre se puso de pie para que le
colocaran en el pecho la medalla que
mi padre había mandado hacer fundiendo alguna medalla escolar de nosotros
y que atrás llevaba no sé qué secreta
inscripción. Al recibir su medalla mi
madre no pudo evitar el dejar escapar
una lágrima, pero se recuperó rápidame~te y dijo que ella también quería
dec1r unas palabras. Su pequeño parlamento fue muy emocional y altisonante, no pudo evitar en él algunos
gestos y braceos que parecían copiados de algún discurso oficial, se dirigió a los oprimidos de la tierra, como
yo, dijo, y les recomendó - supongo
que en abstracto- que no creyeran ni
se dejaran envolver por sentimentali&amp;mos o falsos reconocimientos, que lucharan, que no cedieran, etcétera.

Total, que después de la ceremonia
nos miramos mutuamente los organizadores con la triste expresión de no haber logrado darle gusto a mamá.

�SIEMPRE HAY UN TIEMPO
PARA TODO
(Variaciones sobre algunos poemas de Andrés .Huerta)

Jorge Roberto Chávez Rodríguez
Siempre hay un tiempo para todo.
Para escribir de Pedro Garfias su elegía
y prometer la luz de un cometa ciego
y sonreir y dormir y esperar
los meses de la fruta.
Siempre hay un tiempo para todo.
Para decir un adiós a la tristeza
escuchar la lluvia cantar en el tejado
y escribir sobre la espalda de la amante
un te amo infinito
al contar los lunares de su piel.
Tiempo. . .
de escribir la historia de tu rostro
y encontrando un día el horizonte
caminar detrás de ti
sin saber que alguien te sigue.
Siempre hay un tiempo para todo.
Para escuchar el mensaje dicho por el viento
para tener un secreto y no contarlo
nunca a nadie.
De esperar los veranos girasoles
y sintiendo el entusiasmo de la noche
amanecer en otra cáma
bajo otro muro bajo otro cielo.
y al final. . .
contemplar pasivamente
cómo el tiempo devora mis poemas.

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el oder
.
.
convertir en ceniza cualq!e , q_ue tiene el tiempo para
fuera llamado a descubir u r pagina, es el hombre quien
luminoso que nos dir'
na y otra v1z el rescoldo: guiño
,ge nuestro semejante desde el ayer.
El doctor Dietrich R k
l!':rziehungsinstitutione aduc Azes O'.k•tor de. Die offentlichen
n er
te en· eme Q JI
d
. , . púhl' ue en un
Sekundiirliteraturkrit1'k· La educac10n
l
aztecas: una crítica de las fu
. .1ca e!1tre os
daria (ITESM M
entes Yde la hihhograf1a secuneste libro tu'ero:npterrbel-'.' d1968). Las JX!rtes centrales de
its
u zca as en alema ("Q ll ,,
ekundiirliteratur'1
_0 8 1.. ~
ue en y
'Prólogo", "Bibliogr,~+'e,,;,,esP';.! ~}: . ~,,cia.les Y las finales:
"'R
'J,
,
rreJacw
'lntr d ., ,,
esumen y conclusión" "A , d' ,,' R
o ucc1on '
este número el penúltimo ~pít~~: /ela.
b
eproducim_
~s en
e O ra en cuestwn.

�LA EDUCACION PUBLICA
ENTRE LOS AZTECAS

Dietrich Hauck
Ampliamente detallado hemos desarro- preaztecas de los altos valles y, adenllado un tema, atendiendo a todas las trándose más en la historia, eran probavoces que hasta la fecha se han ocupado blemente descendientes de los huaxtt&gt;de é~ así es que ahora puedo limitarme, cas. Esto parece comprobarse por sus
finalmente, a emitir una opinión propia. fiestas, sus costumbres, sus dioses, hasta
Para esto quiero proceder como Miguel por su indumentaria, porque el "pocht,.__
León-Portilla, basándome única y exclu- ca" típico, como lo muestran algunos
sivamente una vez más en las fuentes, tal códices con sus atributos, aparece ya en
procedimiento creo poder permitírmelo, los frescos de Teotihuacan, en donde,
puesto que la literatura secundaria ha según mi opinión, se encontró ya como
un cuerpo extraño en el sistema de cas-sido exhaustivamente analizada.
tas de esta ciudad, el cual se integró
En la introducción anticipé mucho también por procedencias tribales.
de lo que más tarde tendría que comDescendamos un paso en la jerarquía,
probar; allí mismo argumenté la razón
de este procedimiento inusitado. Empt&gt;- entonces nos encontramos con los "tolcemos entonces de nuevo por el punto teca", es decir los artesanos. También
principal del cual hablamos en esta éstos reclutáronse, opino, no de una triintroducción, es decir, por el punto de bu ñahua, sino de descendientes de popartida y desarrollo del Estado Azteca bla~iones subyugadas, culturalmente
y por el cristalizarse lento de las düt&gt;- más viejas. Pero los aztecas han de~arentes instituciones p6hlicas educati- do sin distinción con el término de ' tolvas, una parte de ellas ciertamente por teca", a quienes sabían manufacturar
imitación, otra eventualmente por in- hábilmente productos artesaniles, conscientes de una gran tradición; así que
vención propia.
no fueron estos "tolteca" exclusivamente
los descendientes de los históriEspero haber llegado a comprobar
-en l~parte anterior de este estudio, que cos toltecas vencidos, quienes también
la sociedad en el "Imperio" azteca fue habían sido incorporados como artt&gt;formada por castas -ningún fenómeno sanos en el "imperio" azteca. Porque
nuevo en la historia de la humanidad- cuando los aztecas habían invadido los
de la cual la clase superior, globalmente valles de la meseta, etnológicamente
hablando, había sido integrada exclusi- como última ola chichimecaf, en vervamente por lo general, por miembros dad no encontraron un pueblo cultude los clanes particulares de las tribus ralmente unificado que habrían de
aztecas. De esta casta surgió la clase su- subyugar, sino una mezcla de poblaperior, es decir sacerdotes, guerreros y ciones que se habían superpuesto crofuncionarios administrativos. Debajo, nológicamente estratüicándose. En
siguiendo una verdadera estratificación ellas los, momentáneamente más jóvenía probablemente la casta de los co- venes, ·vencedores, habían imitado e inmerciantes, estrictamente separada de la corporado a los subyugados por ellos
casta superior y de las inferiores, con sus con mucho éxito.
propios jefes, su propia jurisdicción mt&gt;Algo semejante aconteció con las innor, sus propias deidades y fiestas relifraestructuras,
integradas principalmengiosas, etcétera; gente que, refiriéndose
a su origen trib~ no eran aztecas sino a te por obreros y labradores, quiene veprimera vista, descendientes de los co- getaron fuera de la historia y que sólo
merciantes de las ciudadee-- estados en casos excepcionales -según mi opi00

,-4

nión únicamente en épocas de trami,
ción, es decir hasta el momento de
reconsolidación de la sociedad de
después de sobrevenir un cambio en
poderío de una tribu- se véían en 11
posibilidad de un cambio de su cllll,j
promovido por hechos extraordi ·
generalmente guerreros. Me imagino •
to de la manera siguiente: que cuandt
un "machual", «fe había servico coa
cargador en el ejercito de uno de los JII"
cursores de Moctezuoma II, podía
sualmente capturar a un enemigo,
alabado y aceptado luego en la
guerrera. Pero como lo acentué ya •
vez, parece como si no mucho ante&amp; tlt
la conquista española las fronteras enlll
las clases se hubieran nuevamente enit.
reciclo, debido a la consolidación pll'
gresiva del "imperio".
Tampoco creo equivocanne en IIÍ
criterio - fortalecido por Beuchatde más de cien calpullis de la Gra&amp;
nochtitlan sólo unos veinte eran ·
dos por aztecas. Ya una breve refl
sobre los hechos demográficos, es
que los aztecas no habían logrado
plicarse suficientemente en el brefe
so entre su inmigración a su s ·
bajo el agresor español, parece
mentar esta hipótesis. Además
que pagar año por año un elevado
to de sangre a causa de su guerrear
tante, a pesar de una tasa de au
enriquecida por la poligamia.
Pero como respetaron los dioses
los f ueblos por ellos subyugados, ·
porandolos, por el contrario, al ·
que los romanos, en su propio pan
así respetaron también las je
existentes en las provincias, cuando
encontraron una rebelión abierta;
camente se reservaron el derecho de
estricta vw}anci~ en ellas. ~or e~-'
aztecas sedentanos -no pienso 1111'""
clanes de otras tihus nahuas-

mente eran raros si no, lo ~ue es más
probable, enteramente ineXIStentes en
f. ciudades de los altos valles fuera de

.Tenochtitlán, como por ejemplo en .A2r
capotzalco, Te~coco, Tlacopan, Xochimilco, Huexotzmco, Cholula, etcétera.
Po~e en estos centros urbanos, quizá
habran operado sin disturbios las estra:
tificaciones jerárquicas tradicionales.
Para que este rígido sistema existente
en la casta superior fonnada por los aztt&gt;CII, no degenerara en

una consanguinidad

~fasta, se instituyó i'unto a la poligamia, que prac~caba a casta guerrera,
que_ las conc~mas no tenían que provemr ~esanamente de los mismos
tribale5: Y para evitar la decanoa ~e castigada la cobardía guerrera
en loe vastagos con aniquilación personal o al menos con muerte civil.

':1fl!'

• Pero ~nalmente no creo que los
tecu tuvieran que refugiarse frt&gt;~ue~temmte en semejantes drásticos
edios, pole separando el hecho de
;:.: ae ~u ~ ~esde la infancia a los
tía nea 818tematicamente en la valenguerrera Y en la tolerancia de fatigas Y toda suerte de dolores, se puede
atraer
la I tencion
" sobre la selección
biológica
v .
en esta raza. El conocido in~jor alemán del comportamiento
K0una de Lorenz
• , 11amo, la atención en'
leeció 1118. ~ obras2 sobre una sebu de•~J?1og1ca semejante en una tricual
~e Améric~ del Norte, la
enenu¡o mglos se VIO rodeada por
COntinU:,/ tuvo que hacer la ~erra
~ ente. Cuando a causa ae la
dígenu n forogresiva de todos los ineeta trib en 08 • E.y.A. repentinamente
. u se VIO desprovista" de sus
~ en ~se momento el instinto
en ~n,mbcnado por cientos de años
-- IIUe ros,
,1;~..: , h .
tao en vea d ha . se ~wº acia aden~ e CJa afuera. Los hombres
ª matarse entre sí. Y debido

duran:

a _que sobre el delito de matar a un
miembro de la misma tribu había esado . ante~ormente la pena 'del sui~idio
o~ligatono, la tribu se redujo muy rápidamente por autodestrucción. Parece
entonces que la valentía guerrera puede
no solamente
,
..
P educarse sino tamb'wn
propiciarse. or esta razón no creo que
entre los aztecas hubiera muchos fracasados en las batallas, como tampoco entre los espartanos O los vikingos.

!',- este factor de temeridad heredi-

~ se. ~adió en los aztecas la forma-

'º'

en ép?cas _lej~nas, la guerra no jugaba
todav: ~n. papel; los sacerdotes
eran m1Sl1lo tiempo también los jefes
de pueblos pacíficos. Cuando los nómadas pro~ed~~tes del norte adoptaron
esta mstitucion, no sólo la imitaron sino le sumaron una novedad: fonnadión
en la_ ~erra sagrada Y especialización en
rel~cion a que no ~ecesariamente desp~es de la educacion, los alumnos teman, que_ fungir como sacerdotes, sino
podian eJercer una carrera "seglar" com? _ofici~,es o altos especialistas en adrrurustracion. lSiento tener que operar
con tales nociones occidentales modern~, pero dado que nuestro lenguaje refl_eJa como en un espejo las circunstancias del momento que vivimos es tr _
tando de medir los estados de ~o~ d:l
pasado, un instrumento. incompleto.)

cion. ~tar, cuya meta casi exclusiva
s~
en el Telpochcalli, a la capacitacion de futuros guerreros -el rest
d~ l~ formación consistió en el apren~
dizaJe del ~tual religioso como baile y
~to- e igualmente en el Calmécac
solo c~n U!13 acentuación a la inversa;
es . ~ecir el aprendizaje de ceremonias
.•En ?l _Telpochcalli veo una institureligi?sas Y ritos ocupó un lugar más
c10n
m~ J?~en y extraña en su concepamplio que el adiestramiento para la
to
al
pn~?"º Calmécac; aquél me pabatalla. Pero como el hacer la guerra
rece
tarnbien,
como éste, de origen prt&gt;no era otra cosa, en el fondo, para los
azteca, pero opino que fue concebido
azte~ qu~ _la realización de un cert&gt;- por pueblos emparentados con los az.
m~rual, r~ligioso3' entre ambas cosas te~as, f!O.r así decirlo, por primos tíos
O
existe urucamente düerencia para el obmas VIeJOs. . ,(Semejantes instituciones
servador moderno, que trata de anali-casas para Jovenes soltero~ se enconzar los hechos.
traron y se encuentran aún hoy en un
~~do primitivo, entre algunas tribus de
Vamos ahora a pretender investigar mdios norteamericanos sedentarios ) A
el desarrollo histórico de ambas insti- est! teoría _me induce el hecho de ·que
tuciones educativas-problema que nun- vanos crorustas hablan de la existencia
ca podremos dilucidar definitivamente de Telpochcallis también en ciudades
porque. no contamos con la infonnaci6n fu.era de Tenochtitlan, en do~de otras
necesan!-i. enton~~ se puede estable- tribus nahuatlacas, no aztecas se habían
~er. ~ SigWente hipotesis formada r sedentarizado desde antes de 'su llegada.
~ndi,cios.: el tipo más antiguo de amhaa Por esto yo creo q_ue tenemos que ver
~tucionl)s, no solamente preazteca pro~ablemente también en los Telpoch810~ pro~ablemente también pretolteca
cal~ de los aztecas nada más que instiestá, re~~do en el Calmécac, el cual tuc!ones creadas sobre una hase de imisel'Vla ~&gt;ngmalmente a la finalidad de in- taci6n.
trodu_CJ_r futuI?s. sacerdotes por sacerdotes VIeJos ~a uuciados en los misterios
La finalid~d, de la formación de las
del culto, ntual y ceremonia. En el mo- escuel~
~on&amp;st1a, como ya dije, en primento en que esta institución cristalizó mer término
en la capacitación de futu-

:-ó

�ros guerreros¡ pero porque rápidamente
se podía ascender a "oficial" por la cap,
tura de enemigos y porque tales "oficiales" egresados del Telpochcalli fueron
utilizados como jueces y funcionarios
menores, cuando no se encontraban en
expediciones guerreras, se puede designar al Telpochcalli naturalmente también como un sitio dedicado a la capacitación para desempefi.ar tales puestos
civiles. Pero no creo conveniente hablar
aquí de una separación entre carrera
civil y militar, porque la una estuvo íntimamente ligada a la otra.
Como traté intensamente de demo&amp;trar en la parte principal de este estudio,
tanto a los Calmécacs como a los Telpochcallis en Tenochtitlan, exclusivamente tenían acceso los hijos -en menor cuantía también las hijas- de aztecas. Al contrario, los hijos de los artesanos estaban imposibilitados de ingresar en instituciones públicas de educación, así como los hijos de los comerciantes y con absoluta seguridad tampoco las de campesinos, obreros, pe&amp;cadores, cazadores, esclavos, etcétera.
El Código Mendocino nos muestra, de
manera convincente, que los "tolteca"
iniciaban a sus vástagos desde temprana edad en los misterios de su artesanía,
y Sahagún (II, p. 349). indica ~ue los
descendientes de los 'pochteca ' eran
llevados desde muy niilos a lejanas expediciones comerciales. lDónde encontrarían entonces éstos el tiempo necesario
para una fonnación que duraba afi.os en
dichas instituciones, en las cuales la sola
falta eventual durante las actividades,
fue duramente castigada? Además con&amp;ta en varias fuentes serias que los comerciantes nunca se vengaron, cuando habían sido atacados o asaltados en un
pueblo enemigo, sino recurrieron para
ello a guerreros de profesión. Un indicio
más para mi hipl&gt;tesis.

Por lo que se refiere a los vástagos de
las clases inferiores, estoy seguro que los
padres nunca se hubieran podido permitir económicamente el lujo, de pre&amp;cindir durante largos afi.os de la colaboración activa de los hijos en las tareas de
la agricultura o en otros quehaceres manuales.
En las otras ciudades de los altos valles las fronteras entre las castas tribales
muy probablemente aparecían también
muy marcadas. Tanto el conjuro de las
deidades como el guerrear fue relegado a
quienes tenían que aprenderlo y posteriormente ejercerlo a causa de un ordenamiento establecido, a cuyo efecto sólo la adherencia tribal determinó &lt;{uién
tenía que ejercer tal o cual actividad.
Casi automáticamente se piensa al observar dicho ordenamiento en la historia de
la India, sólo que en el México precortesiano las invasiones y cambios de poderío tuvieron lugar más frecuentemente.

bre las circunstancias en otras ciudadea
de los altos valles, tenemos que limitu,
nos por desgracia casi exclusivamente a
los Calmécacs, Telpochcallis, Telpom,
pans y Cuicacallis en la Gran-Tenocldi,
tian.
Preguntémonos primeramente por f1
número de Calmécacs en la ciudlll.
Sah~n indica seis y los nombra¡ p«o
quizas había a4tunos más, si quereme1
confiar en el "Conquistador Anónimo",
Probablemente eran de diferentes tama,
ños, el más grande seguro se enconll6
junto al templo mayor, pero muchae
cronistas concuerdan en que ningmll
podía albergar más de cincuenta alua,
nos. (Los resultados de las excavo
nes muestran asímismo que se trat8I
de construcciones relativamente peque,
ñas.)

Eran admitidos en estas instituciolll
en primer término los hijos de la arilllocracia azteca que generalmente •
destinados para ello desde la lactad
Las contradicciones que en este a&amp;- Pero en casos excepcionales parecen»
pecto encontramos en los cronistas, se her sido aceptados hijos de la casta g,,
explican primeramente por su inseguri- rrera azteca. Era causa de un fan cet
dad frente a todo lo nuevo, inusitado, a monial la dedicación al Calmecac y lill
lo cual se veían enfrentados, pretendien- padres tenían que ofrecer ricos p~
do encuadrarlo en esquemas habituales; tes. En lo que se refiere a la edad de•
y en segundo lugar, en nuestro caso e&amp;- greso, los cronistas se contradicen; •
pecífico, por el hecho de que tampoco gún mi opinión esta edad fluctdl
en Espafi.a en esta época existía la obli- entre diez y quinee afi.os. Es cierto f'
gación de asistir a la escuela y ni siquie- los vástagos de padres influyentes fl"
ra los mejores cronistas como por ejem- han de mejor trato en los Calmécacsqat
plo Sahagún, aventuraron la idea de que el otorgado a hljos de guerreros m~
se podrían interpretar un día los relatos importantes. Ya a su ingreso los pdllt
procedentes de sus informantes, de tal ros recibían un pectoral distinto .~•
manera de descubrir en ellos una obliga- los se~ndos. Esta línea separatona ~
tamhien observada por los alumnos ffil
toriedad.
mos, porque aquellos cuyos padrea
Después de haber aclarado, cómo se podían ofrecer continuamente ricoe
desarrollaron los hechos sociológicos, se- sentes, eran con frecuencia m
gún nuestra opinión, podemos entrar en por sus condiscípulos.
detalle al referirnos a los dos tipos de e&amp;Las hijas de los aristócratas fa
cuelas. Debido al poco conocimiento so-

admitidas en tales instituciones de formación, dedicadas a Quetzalcóatl, sólo
en casos extraordinarios y únicamente
cuando habían sido destinadas por algún
voto materno. A tales futuras sirvientas
de los templ_os les fue hendido el pecho
antes de su mgreso a la institución. Normalmente parece haber sidc regla en todas las castas el educar a las jóvenes en
el hogar.
Para los internos de lo.s Calmécacs en
Tenoc~titlan h~f~ dos caminos: o permanecian como siervos de los dioses"
d~sp~és de haber ascendido la escala je'.
rariruca hasta el sacerdocio completo y
t~~1an entonces eventualmente la posibilidad de encumbrarse en esta actividad O egresaban, una vez alcanzada la
ed~d del matrimonio. No sabemos si se?1~~n~e opci?n era relegada a la propia
IDici:itIVa º. s1 los padres previamente la
hab1an elegido.

~?, parece que necesariamente todos
1os ~os de la aristocracia azteca hubiesen Sid0 envia
· dos a un Calmécac· mu.
chos
cursab
. , en alguno
'
d l
an su educac1on
e os numerosos Telpochcallis, existenlos ap~oximadamente veinte calp s de la ,cmdad habitados por aztecas. Quedara oscuro para siempre el núd~ es_tos Telpochcallis, debido a las
co !:diccwnes de los cronistas. Tampob
en¡os sobre qué puntos de vista se
d~on os, padres en su decisión para
esignar cu~ de sus hijos debía asistir a
una ulaotra
., p
que
d .mst'tu
I. , cion. odría suponerse
de q l eSignacion partiera del criterio
ue a madre fu
·
·
concubina·
. ese mu1er prmcipal o
preferente~~ ~ienfque los primogénitos
para el C hn ;1 e ueran determinados
cionado
ccac. E~ todo caso el mentlipoca, d~ ; chcall~, dedicado a Tezcaténnin
considerarse en primer
futuro: como un lugar de formación de
destinad guerreros y según esto estaba
o con preferenc1.a a los h11os
..

~nt

::ro

T

6

~e la casta ~errer~ azteca, que a los hiJOS _de la ar1~tocracia. Una piedra preciosa _mtr?du~1da en una perforación del
labio mfe?or, re~zada en temprana
edad, tem~ el. mismo s~ntido que en
nuestros dias tiene un anillo de ingreso
en un colegio.
Para las jóvenes había instituciones
paralelas, los Telpochpans, que sin embargo, no er~n muy numerosos por las
razones patnarcales antes mencionadas.
Los cronistas concuerdan al afirmar
q~e también- en los Telpochcallis exishan grandes diferencias por parte de
ed_ucadores y educandos en el tratamiento ~e los alumnos, respectivamente
los condiscípulos, según la posición de
los recíprocos padres en el orden de rangos azteca. Los instructores de las escuel~s de guerra eran -al contrario de
los Jefes de los Calmécacs- exclusivamente ameritados jóvenes guerreros que
se veían precisados a abandonar sus
puest~s como maestros después de su
casalillento; y todos los alumnos eran
obligados a abandonar los Telpochcallis
al, alcanzar cierta edad límite en que dehian casarse.
Ocupémonos ahora una vez más en
detalle de los campos de actividad de
educadores y educandos en ambos tipos
de_ escuela y tratemos de reconstruir
pnmeramente la secuencia diaria de los
mternos del Calmécac: después de levantarse de los petates, espartánicamente
duros, donde habían pasado algunas ho~as_ de la noche durmiendo, cubiertos
urucamente con lo más indispensable,
emp~zaban los alumnos con su primera
actmdad que consistía en el barrer ri~al de los templos, después de haberse
pmta~,º el cuerpo entero - como hacían
tamhien los ancianos sacerdotes- con
un color negro, el cual había sido elaborado durante la noche por los novi-

cios más jóvenes. Posteriormente eran
separa~os e?- varios grupos, después de
haber :mgendo un frugal . desayuno: algunos tenían que acarrear madera d 1
haber mg~n
.
ºd un frugal desayuno:e alas
gunos teman que acarrear madera de las
montañas para los fuegos sagrados otros
ramas para la decoración de los l~gares
de veneración, otros más puntas -de maguey para los ejercicios de penitencia.
Otr? grupo -en casos necesarios- era
d~Jignado a cooperar en la construcc1on de edificios públicos. Además
consta en fuentes seguras que todos e;
t8?an obligados a aprender una artesama Y_a pesar de que ningún cronista lo
menciona, yo puedo imaginarme que
fueron también adiestrados en el uso
de las armas. . La comida espartánica
con que se alimentaban, . provenía ya
fuese de_los tributos o bien de terrenos
pertenecientes a algunos templos, cultivados por c~,resin?s semilibres (mayeques). Muchisuno tiempo se dedicaba a
las ceremonias: incensar, tocar instrumentos sagrados, tomar baños rituales,
lacerarse en lugares solitarios asistir a
los servicios dedicados a los' dioses 0
cooperar en la organización de la muchedumbre de fiestas en honor a ellos y
no en_ r~as ocasiones, participar en la~
expediciones guerreras.

°

. En lo que se refiere a la preparación
mtelectual, de la que se habla exageradamente en la literatura secundaria he
)legado ~ conclusión de que se r~duJO a r~tonca, astrología, interpretación
de ~~enos, cuenta de los días y mcmori~acw~ .de cantos religiosos. El pintar
1eroghficos sobre piel de venado creo
que era un privilegio conferido a una
casta de art~~nos. ~~almente, al parecer, se enseno tamb1en a los internos
una e~p~cie de historia y geografía, el
c?noc1m1ento de leyes y nociones básicas de ta administración.

!ª

�Se exigía en primer lugar absoluta timos -a diferencia de los internos de
obediencia, represión de toda manifes- los calmécac&amp;-- estaban a merced de sus
tación de dolor, frecuentes ayunos, au- padres.
tohumillación y castidad. Esta última
Muy frecuentemente se encontraban
disposición fue válida sin excepción pa- en expediciones guerreras, primero como
ra los dedicados de por vida al servicio mecapaleros, luego como guerreros conde los templos y temporalmente para los sumados y - cuando habían logrado haque egresaban una vez alcanzada la edad
cer cautivos- como oficiales. Para alcandel matrimonio. Consciente o incons- zar esta actividad eran naturalmente
cientemente, con esto se lo?°ó en esos adiestrados con intensidad en el uso de
hombres una sobreexcitacion nerviosa las a~as comunes de los aztecas. Su
que tuvo que resultar altamente útil juventud transcurría muchos menos aus-considerando la visi6n azteza del tera que la de los discípulos del Calmémundo- para los sacrificios y las expe- cac, porque la laceración a que estaban
diciones guerreras. Según las más sometidos, era menos frecuente y ademodernas investigaciones en el sector ae más servía más bien al endurecimiento
la psicología sexual, parece haberse del cuerpo y a la tolerancia, sin lamentacomprobado que la abstinencia en ese ción, de toda suerte de dolores, que a la
aspecto suele liberarse en la mayoría de penitencia en honor de los dioses. Tamlos individuos en un exagerado instinto
bién parece haber reinado entre ellos
de agresión4.
un tono ordinario, áspero y nada aristocrático, y su comportamiento se consiA propósito de las pocas instituciones similares existentes para las jóvenes deraba como poco refinado. Al parecer
su disciplina, en muchas ocasiones, dejó
en los templos de Tenochtitlan, creo
que el enfoque y las metas de la educa- qué desear.
ción eran muy semejantes. Por desgracia
Por la noche se dirigían j\.\ntos a un
no estamos suficientemente bien inforCuicacalli donde efectuaban, durante
mados sobre ellas por los cronistas.
horas, bailes y cantos rituales.
Una vez más volvemos a los alumnos
Notamos que su forma de educación
de los Telpochcallis. Estos dormían en se diferenciaba, como por un abismo, de
el Telpochcalli o bien -cuando ya se la impartida en los Calmécacs, con cuhabían destacado como guerrero&amp;-- con yos internos no se entabló ninguna agrasus concubinas. Por la mañana tenían dable relación. Las aversiones instintivas
que formarse para la recepción de órde- estallaron una vez cada año en ocasión
nes donde se les informaba en qué tra- de una pelea ritual entre los alumnos de
bajos serían empleados durante el día_
En tropas partían después como servi- ambas instituciones.
dores públicos para cooperar activaAquí, al terminar mi estudio, se ofremente en la edificación de construccioce naturalmente la posibilidad de buscar
nes de uso común -como templos, pa- material de comparación con sistemas
lacios, acueductos, canales, puentes
educativos estructurados en fonna seme,
etceterao marchaban hacia las mon-' jante entre culturas indígenas altamente
tañas en busca de leña. Fue concedida desarrolladas en el continente americano.
gran importancia a la resistencia física
Pero la empresa no es nada sencilla, pordesplegada en la carga de grandes pesos. que de los incas, en este sector, todo nos
(N
Para su alimentación y vestido, estos úl(N

ea deeconocido
ª,,..__ conocumen• •
tos
a ro , . y nu=nos
voe e!trei¡srto de los métodos educatiy
os mayas, se agotan en breves

~ ~~ºÉ:

Di~e
obs~rv~ciones de
ron tamh"•
esta ultuna existie· lO XV dos tipos
.
escuelas, 1en
d en el sig
de
formaci . ~ 1as cuales la una sirvió a la
civil
e sacerdotes y mandatari
ea y otra -al
.
os
por los toltecas- ¡ar?cer mtroducida
guerreros. No se
edicada a futuros
más a este res pue?e agregar mucho
supen'or de 1 pecto, smo que en la casta
os mayas 1 .,
todas enviadas amb' • as Jovenes fueron
cas.
t
ien a escuelas públi-

º1aº

Hemos llegado al final
tor no se la hab .
. • Al atento leccho de que
~ podido escapar el hede sacar a luno 80 0 perseguí la finalidad
el tl'anscursoz en todo~ sus aspectos, en
con las fuente/;1ull: mtensa polémica
un ISpecto par iala d eratura secundaria
teaiana -es dec~ ~ la historia precor~
tivas de I
Ir las mstituciones educaos aztecas- smo
· que insistí

particularmente en demostrar co 1
ayuda de esta
.,
. , n a
fundidad
po~ion estudiada a pro. . , que existen todavía extraord.manas
. .
l' . 1a~as en el conocumento
socio o~co, etallado de las grandes culturas md1genas. y sin
, co, embargo, aun
nocemos mucho mas acerca de los aztecas que a propoSito
, · de todos los otros
p
ero una vez que se penetra más a
do, en estos problemas, sin contentarse
con una mera pincelada a grandes rasgos, uno se enfr?nta, por todos los ánrolos, fuon amplios espacios inexploraos y era de nuestro saber -ines era
damente también a propósito de licul:
tura azteca• ,
tall
,
' con un Sinnumero
de dees aun !1º resueltos. Por esto creo
due, no ~ria exagerado afirmar ue todavia vana~ generaciones de inJestigaores estarán en el futuro intensamente
ocupados en aclarar aspectos soc· l' .
cos
10 ogique apai:entemente se nos muestran
cd?mdo conocidos y suficientemente estu
1a os.
-

fo;

NOTAS
l. norte
Acercasob
de la expansi6n de los nómadas del
tual,
rée grandes partes del México aoencu ntranse intere t
hbro· Chich · é I
san es datos en el
Am,;:.e (Saltunill cat., por]. de Je~s Dávila
06 =•
o, 1967).

2.

f::ntS6,esnon.
!~na~nte B_ose.. Zur Naturguchichte
Viena, 1965.

3. Vé~se para esto el Códice Mend .
peciahnente el folio 64'verso 1 b.ocmo, e94. Particularmente instructivo
los resultados de la inve&lt;+;.,s ci61:°e parecen
mann Gl
º"óª
n de Heraser, los cuales hace constar
una obra titulada: Ero, und R l'
_en
,~zialpathologilche Untermch: ,tik. Eme
c1da en Colorua en 1967 E ng, apar&amp;cuentra también una poi' . . n ella se enlo que se hab ,
. enuca sobre todo
1ª escnto anterio
propósito del tema.
nnente a

�DOS POEMAS

Armando de · León
hazla trizas con tu pinza prieta
RONDA AEREA
A Vicente Aleixandre

Querido canto
que brillante rompes la tarde acerada
Nubes de metal rojizo
Camarón
Pájaro alto
muy lejano
portentoso
Nadie te ve
nadie te sabe
Pero una vpz
-la tuyaque no escuchas, es
instante a lo lejos
Curvatura celeste
Horizonte henchido
como plumas de ave
en sacudida.
como batalla de palo.mas
Son las incalculadas horas
las que hacen tu sueño
¡Picotea pajarraco!
Picotea esa piedra inútil

Escarba hacia el corazón de la tierra
y detén tus sentidos
Más bien tu único y confuso sentido
que juega a cinco
o mil percepciones
Ahí
allí, como la luna
como las nubes sombrías
como el tormentoso romper de olas
gira

¿Qué piedras o qué soles

qué granizo o silencio mortuorio
miden tu rosa de los vientos?
¿Qué corazón como el mío

sirve una nota, apenas
al oscuro juego de tus embelesos?
Pájaro amante
señor del sueño
Querido canto
que brillante rompes, quieta
la tarde acerada.

Sube
sube hasta el respiro
Hacia mi frente calurosa
Sube como un montón de vidrios
que estorban _al pecho anhelante
Calla el frío
Aguanta esa lluvia que es presagio
Cirros inmensos
que como árboles af\ejos
susuhan a los prados
Sí, sí
aléjate
Pues ¿quién te ata
a ese nogal indiferente?
N)
C,11

�ABANICO

SIN SONIDO
a Juan José Matamoros

Algo bate sus alas en el fondo del tejado
se mueve
y yo puedo verlo
(Escucho)
A la luz de la mañana los aletazos estentóreos
(Dormido)
Pienso en el polvo que va cubriendo
los rincones
los r~cuerdos
los sueños
Una llama se extingue poco a poco:
la del amor
que cede al silencio
Y en esta flébil, opaca visión
otra se aviva...
(Nos acabamos en la sola presencia) .
Amigo mío:
un pájaro no sueña con su causa.

�EL AMOR COMO ALUCINACION EN
LOS PILARES DE DOÑA BLANCA

..

Carmen Alardín
El teatro de Elena Garro tiene verdadero
derecho a llamarse de " vanguard'1a" . An·
tes de que Ionesco estrenara Los rinocerontes, la Garro había publicado Ventura Allende, en donde trata el tema de
la bestialización.
Aunque en la autora se adviertan ciertas influencias, la creación de esta dramaturga es una de las más personales de
la dramaturgia contemporánea. Ciertamente hay algo del teatro del absurdo
en Los pilares de Doña Blanca y en Andarse por las ramas, pero conserva una
línea lógica de acción y mucha credibilidad en los diálogos. Hay algo de las
tendencias existencialistas en La señora
en su balcón. .. pero una dosis mayor
de poesía que en cualquier texto sartriano.

Los personajes son simbólicos desde
el comienzo: Doña Blanca y Rubí, Cuatro Caballeros, y el Caballero Alazán,
son de por sí números importantes en
la Cábala. Y no desechamos que la autora haya tenido conocimientos esotéricos, ya que su padre se dedicó durante
su vida a las distintas ramas de la teosofía.

Los pilares de Doña Blanca ha sido
estudiada especialmente por Frank
Dauster, quien advierte en ella "notorias referencias de tipo freudiano y
jungiano". Nos señala los indicios de
naturaleza sexual, pero a nosotros nos
paroce que esta obra es mucho más
rica en otras interpretaciones que van
más allá de un contexto psicoanalítico.

rando el milagro. El tercer caballero ea,
cama el amor experimentado, el que ha
recorrido muchos caminos y continía
buscando el ideal. Ella dice que es •
corazón de pobre, porque se ha empo,
brecido de tanto dar y dar sin recompasa alguna. El cuarto corazón ya eali
más allá de todo, este caballero ha •
cumbido y se ofrece a sí mismo, o lllÍI
bien, lo que resta de él.

Los personajes en "Los pilares de Doña Blanca" no son caracteres en el sentido aristotélico, sino "presencias" que
simbolizan diferentes estados anímicos.
La personalidad de Blanca es definida, a pesar de su mágica ambigii~dad;
típica de muchas mujeres que siguen
buscando insaciablemente el amor, a
pesar de que aparentemente ya lo han
encontrado, pero se complacen en ver
rendido a todo caballero que pase cerca de su puerta. La autora sugiere el viejo refrán que dice que " ...todo aquél
que juega con fuego llega a quemarse".
"Blanca: Quiero ver tu corazón en
llamas. ¡Préstamelo! lQuiero arder de
arriba a abajo... ! ·M1 llamarada sobre
la torre iluminaría Ía ciudad! Préstame
tu ardiente corazón."

Es verdad que hay un intento de violación en el hecho de romper los pilares, cierto que Doña Blanca lleva la
etiqueta de la pureza en lo blanco del
nombre, pero también cabe señalar gue
el teatro de la Garro es un teatro de unpulsos, de instintos, que compendia toda esa magia que va más allá de una clasilicación.

Pero Doña Blanca, a pesar de tener
una tipología definida, no es más que
una alucinación, y los intertos de amor
caballeresco de sus pretendientes son
vanos anhelos que no se cumplen. La
autora sin duda quiere decimos que el
amor es uno de los "absolutos" imposibles de llevar a cabo en la realidad inmediata.

Los diálogos en el teatro de Elena
Garro tienen multiplicidad de sentidos,
y con esto se cumple una de las mayores funciones del género dramático, que
es la de ayudamos a aclarar y liberar
nuestros impulsos.

Los caballeros que pretenden a Doña
Blanca simbolizan distintas etapas del
amor: El primer caballero simboliza el
amor fogoso; el segundo, el amor sublimado, amor fantasmal que traspasó los
límites del desencanto, que siguió esp~

Blanca, como la mayoría de las maje,
res, provoca el incendio y después huyt
de él; es asimismo como el aprendiz de
brujo, que se arrepiente de haber dat
tado los hechizos.
El último en aparecer es el C ~
Alazán, quien viene a despertar emili
por su fuerza y decisión, y porque 11t
brá de romper los muros .que r e ~
a Doña Blanca. La consigna def quillt
Caballero es la que ha regido al amor•
téntico desde siempre: La de encontrase a sí mismo en el ser amado. Cuaaa
Blanca le pregunta qué es lo que h-.
él responde:
"Alazán: (Humildemente) Me ballll
ami., "
El hecho de que este Caballer? !'JI
derribando pilares hasta llegar al últdli
se asemeja al simbolismo total del dft
en donde nos vamos despojando ~e~
táculos hasta quedar sin nu.Sólo que en la farsa poética
Garro, cuando los amantes de
contrarse por fin, se ve que no h
tes, que todo fue una ilusión. ¡
te el cauteloso engaño del sen
que hablaba Sor Juana Inés de
"Voz de Rubí: -" ¡No hay
¡No hay Blanca! ¡No hay Rub1~
era el reflejo de un espejo. Aho~ 11
roto y ya no somos más. Sus ast

flejan otros soles."
Después de esta búsqueda infructuosa, el público esperaría un retorno a la
realidad. Pero aquí no hay vuelta al
mundo cotidiano. El Caballero Alazán
sobre los despojos de lo que fue la ilu:
sión de Doña Blanca, comienza a fabricar una nueva alucinación:
"(Sobre uno de los fragmentos del
espejo aparece una paloma. Alazán la
coge y la posa sobre su lanza y la contempla.)
"Alazán: -Ven aquí, copa de espuma, fonna_ perfecta del granizo. Entra:
Que te reciba mi corazón. (Se la guarda
en el pecho.)

La autora nos confirma con esta obra
que una ronda infantil es un cuento de
nunca .a~ar. Siempre tiene implicacio~ magicas, Y lo que aparentemente po~• ~~ una historia deleznable, es el
~:;cip10 de muchas búsquedas, ya que,
d ~ fragmentos de un espejo roto po~m~ yolver a fabricar imágenes, t~das
unagenes que sean necesarias para
encontramos a nosotros mismos.
Dona Blanca, una vez desaparecida
se convierte en paloma, como ocurri6
~n aquella doncella protagonista de
ded amor, quien después de hama dui O el escolar, regresa en la for.
La autora
n de una paloma mensajera.
emu~ra una vez más que el teaea un jUego intemporal, y que e&lt;·
moentod08 l .
,
esbozad
os Juegos, encontraremo.,
mana, '! lo es.encial de las actitudes hutos \ 10 mas teatral de los sentimienguen4:ie :111 movido al mundo y nos siPin....:_ OVJendo a todos nosotros. Las alu--..unes del amor.

herró.~

i:

�LOS PILARES DE DOÑA BLANCA

Elena Garro

1

l

Personajes:
Blanca
Rubi'
Cuatro Caballeros,
y

El Caballero Alazán

l

l

(Un cielo azul claro. Una torre, rodeada por una muralla so1tenida por
enormes pilare,. Silencio. Blanca asoma por lo alto de la muralla. Mira en
toda, direcciones, haciéndose una visera
con las manos.)
Blanca.- ·Nada!
Voz de 'R.ubi:-(Desde dentro) ¿Qué
buscas, Blanca? ¿Qué miras con tus
ojos redondos de paloma?
Blanca.- jHorizontes! (Sigue mirando.)
Rubf.- ¡Hlancaaa!
Blanca.- ¡Ya voy, amor! (Salta encima
de la muralla, y &amp;e ¡xuea alrededor de
la torre. Abre su sombrilla !Oja.)
Caballero I.- (Entrando) ¡La luna, con
el sol en la mano!
(Blanca lo mira y &amp;onríe.) ¡Tanta
luz! ¡Tantas luces!
Ardo: ·me deslumbrn!
Blanca.-dugando con su sombrilla) ¿Y
no te da miedo quemarte, hermoso?
Caballero I.- Mi corazón no cesará de
arder por ti, reflejo de reflejos.
Blanca. - ·Y si te incendia todo? ¿Sisólo que~a de ti un montoncito de cenizas?
Caballero l.- Mi corazón es incandescente.
Blanca. - ¡Quiero verlo! Prenderlo a mi
pecho, iluminando mi garganta. . .
Caballero I.- Es tuyo, Blanca. Baja por
él.
Blanca.- Nunca podré salir, ni bajar de
esta torre. Mi marido la construyó
para guardarme. Catorce muros que
envuelven otros catorce .muros me
defienden.
Voz de Rub{.- ¡Blanca! Cuello de palo-

ma, ¿qué haces?
Blanca. - ¡Ya voy! Estoy viendo un pai
saje incandescente! (Hace ademán
de irse.)
Caballero I. - LNo desparezcas todavía,
las llamas de mi corazón amenazan
matarme!
Blanca.- (Volviéndose hacia él): ¡Amo
el fuego! Soy como las salamandras:
no me quema.
Caballero I. - Si tocaras mi corazón, ar•
derías de arriba ahajo.
Blanca.-(Sentándose en la muralla)
¡Quiero ver tu corazón en llamas!
¡Préstamelo! 19uiero arder de arriha abajo! Mi llamarada sobre la torre iluminaría la ciudad. ¡Préstame
tu ardiente corazón!
Caballero I.-(Se saca el corazón, en el
cual arden tre, llamita,: una azul,
otra roja y la última blanca) ¡Tómalo, Blanca! (Extiende la mano
ofreciendo el corazón. Blanca trata
de alcanzarlo sin conseguirlo.)
Blanca.- ¡Echamelo!- No se me escapa•
rá: de nii'la jugaba muy bien a la pelota.
Caballero I. - (Lanzando el corazón)
¡Ahí va, bólido, cometa!
Voz de Rub(.-Blanca, ¿qué haces?
Blanca.-(Cogiendo el coraz6n) Cazo
cometas en el aire. (Mira el corazón.) ¿Quieres que arda por la cabeza? (Se coloca el corazón en el
pelo.)
Caballero 1.- ¡Sí, que arda tu divina
cabeza!
Blanca.- (Ouitándose el corazón del
pelo) Mejor empiezo a arder por los
pies. As1, cuando el fuego llegue a
mi garganta, tendré un hermoso collar de llamas. ¡Nadie habrá llevado
alhaja tan peligrosa! (Coloca el corazón en la hebilla de su :zapato.)
Caballero Il.- (Al entrar, saca su corazón) Blanca: deja que mi corazón
arda en tu incendio. (Lanza su corazón, di,co de plata. Blanca lo co-

ge al vuelo.)
Blanca.- ¡Este es un corazón plateado!
Caballero II.- Ya no queda de él sino 11
fantasma.
Blanca.- (Mirdndolo al trasluz) ¡Qá
pálido! Parece una luna disecadL
Caballero II.- Hace ya mucho que•
jó de latir. ¿Recuerdas la pl'ÍIIIIII
vez que pasó por esta muralla? O.
de entonces la sangre lo ha aban•
nado.
Blanca.- ¡Pobre fantasma! Estará a
migo hasta que arda mi rizo últia
Después, almas en pena los dos, a,
mos a espantar a los arrieroe del •
mino.
Voz de Rub(.- ¡Blanca, paloma reflejt,
, , ¿que'haces.?
da en un no.,
Blanca.- {Prendiéndose el corazón ;
pecho) Adornarme para ir al aá
allá.
Caballerolll.-(Entra y apmuraOOlflllo
te saca ,u corazón ya muy viejo, p
tiene la forma de un zapato •
Lo lanza y Blanca lo recoge.)
Blanca.- ¡Qué humilde! Es un conaá
de pobre. ¡Ven aquí, que no por•
dejarás de arder conmigo!
,
Caballero III. - Esperaba ese gesto de 1
Mi corazón ha caminado mucho, ..
dado mil vueltas a tu torre y a •
rostro. Se ha perdido en el b08(j08•
tus cabellos, ha recorrido los _..
ros azules de tus sienes, el borde•
musgo de tus párpados, el mapaill
nito de tu frente, el jardín submdl
de tu oreja, la profundidad de lOI
lles de tu mano, la pendiente v
nosa de tu empeine, los arcos
de tu espalda. Y a fuerza de andlr
andar por los caminos dibujadOI
tu. voz, se ha ido gastando hasta•
vertirse en un zapato viejo.
Voz de Rub(.- ¡Blanca, baja,
triagan tus pies rosados de
Blanca.- Llegaré a ti con un
vi.:jo que conoce los vericuetol
mis palabras y los parajes sec

las plantas de mis pies.
Caballero IV.-(Entrando precipitadamente) ¡Antes que desaparezcas oh
huidiza, acepta también mi ofre~da!
(Se ,oca el corazón, que es un pan de
muerto ~on dos velita, y lo lanza.)
Blanca.- ¿Tiene canela? (Le da un mordi,co.)
Caóallero_ IV.-Tiene todas las especias.
Yo nusmo lo hice. Tus desdenes lo
mataron y con sus restos preparé esta ofrenda de Día de Muertos.
Blanca.-Ahora arderá conmigo, arderá
con nosotros. (Se pone el pan como
corona.) ¡Esperemos el incendio!
Voz de Rub1:- Blanca, ¿qué esperas?
Blanca.- ¡~pero el fuego! ¡El fuego!
.Ardere como una pira sin Santa
Juana! (Mira en silencio a lo&amp;cuatro
cab~ro, que la miran.) Siento un
calomto en el empeine. ¿Ardo?
Coro de caballero,. - ·Sí! .Arde Blanca•' 1·Arde.'
'
'
,
Blanca.-;-En la seda de mi media hay un
bunuto.
Co"! de caballeros.- l~de, Blanca!
,1Ardamos todos! ¡No hagas más
wga la espera! (Saltan de entusias~0·) jQue arda la torre! •Que arda
cm ad! ¡Arde, Blanca, aide!
Blanca.
·Rub111
,,,• jSocorro! ¡Estoy en
__
11 - ,

-··

RubL-fA
b parece so bre la muralla con ,u
ca. eza de caballo. Los caballuos se
nuran entre s,; se quedan silencio,os
ª resguardarse bajo la muraBlan ) ¿Donde está el fuego?
R bC;O--(Mostrdndole el pie) •Mira!
Y apga el corazonc~to en
•
ra apenas la chispita de un
;lprro. ¿Eatabas fumando? (Rubí
'fe a Blanca de la mano y desapa~dentro de la muralla. Un insla ,:mb e~pués, Rubí vuelve y recoge
donat1a.ri~ que hab~a quedado abano,c
escenario queda casi a

fI:ºrre~

"~;°~la

:n

Lo uro,.)

• eoballero1.- Se cogen de la mano

'

hacen la ronda y cantan:

el rostro y la mira a su vez.)

Dof\a Blanca está cubierta
de pilares de oro y plata
romperemos un pilar
para ver a dofia Blanca.

Blanca.-(Sonr(e) ¿Qué deseaba? Aquí
no hay entrada y mi marido olvidó
poner un aldabón. No recibimos visitas. (P~usa.) ¡Qué hermosa cola alazana tienes! ¿Es el camino por don¿Quién es ese. . .?
de se pone el sol? (Alazán no contesta; la sigue mirando.) ¿A quién bus(Al decir esto se interrumpen, pue,
cas con esos ojos terribles?
entra a escena el Caballero Alazán, con Alazán.-(Humildemente) Me busco a
su hermosa eola dorada. En la mano llemí.
va una lanza. El Caballero Alazán mira Blanca.-Pues sigue las huellas dejadas
en torno suyo, caracolea un poco mosen el polvo por tu hermosa cola de
trando la tupida crin de la cola y 'queda
oro.
frente a la torre, con su lanza en ristre.) Alazán.- Hace mucho que descifro el la~erint? escrito por ella. Todos esos
Coro de caballeros. - ¿Qué busca este
Jero~1fi~os, trazados en el agua, en
insensato?
los Jardines y en el aire me han
traído hasta aquí.
'
(Alazán contesta con un golpe de Blan~a. - ¿_Y por eso golpeas mi casa?
lanza sobre el muro.)
Alazan.- liolpeo a este muro que me
cu~re _al mundo, que me aparta de
Voz de Blanca.- ¿Quién golpea las piem1 mJSmo. Debo ver qué guarda.
dras altas de mi casa?
Blanca.- Me guarda a mí pero no es a
Caballero l.- ¡Un indiscreto!
mí a quien buscas.
'
Caballero II. - ¡Un malnacido!
Alazán. - ¡Quizá! Para saberlo debo enCaballero fil.- ¡Alguien que intenta detrar.
rribar la obra de don Rubí!
Caballero IV. - ¡Un malandrín!
(Vuelve a dar de golpes.)
(Alazán da otro golpe a la muralla.)
Blanca.- ¿Es el tambor del Juicio Final!
Coro de caballeros.- ¡Un arrogante, con
rabo de, mamarracho! jNunca vimos
por aqu1 esperpento semejante!
Voz. de Blanca. - ¿Su figura es tan siruestra como sus golpes?
(Alazdn da otro golpe.}
Coro de caballeros.-Peor que un sicofante disfrazado de filólogo.
(Blanca asoma la cabeza por encima
de la muralla y ve al Caballero .Alazán
con a,ombro. El Caballero Ala:zdn alza

Blanca.-Si es a mí a quien buscas, mírame_ desde allí, y no golpees más estos pilares.
Alazán.-Mientras más te miro menos
te. veo. T,endría que verte ad~ntro de
m1 corazon.
Blanca.- ¡Nunca he sido más rica en
corazones! Con el tuyo haré cinco
de coraz?nes. ¡Déjame que lo vea!
El corazon es tan variado como la
calle Madero: hay de todo, ihasta zapatos! ¿Tu corazón es como San
Francisco?
Alazdn.-.~ corazón no se enseña. Hay
que v1s1tarlo. por dentro y no tiene
P?erta de salida. Es un palacio deshabitado.

�LOS PERSONAJES FE.MENINOS
DE ELENA GARRO
Una aproximación a partir de Los recuerdos del porvenir

Minerva Margarita Villarreal
Introducción
Blanca.- •Un palacio!
, . , .
Alazán.-ton largas g~enas Jamas p1Sadas con espejos virgenes de rostros
exh'años. Si te miraras en ed~os, encontrarías el rostro que p~r ISte por
haberte reflejado en espeJOS contaminados de narices que no eran las
tuyas.
, , b .Blanca.- ¿Y en tu espejo sena mas omta?
'la )
Alazán.- {Da otro golpe y cae un pi r
No sé, serías tú.
Voz de Rubi:- ¡Blanca!, ¿qué ruido es
ése?
Blanca._ ¡Una lluvia de estre~as!
Coro de caballeros.- iUn pilar, señor!
¡Un pilar! ,
,
?
Blanca.- ¿_Y como sena yo.
Alazán.-Como yo.
? CóBlanca.- Y tú, ¿ya te has mirado. ¿
moeres tú?
..
Alazán.-Nunca me he visto. Te diJe
antes que me andaba buscand?.
Blanca. - y si tú te miraras, ·¿que encontrarías?
Alazán.-A ti.
Blanca.-(Desilusionad~)
esta cara
contaminada de narices•
.
Alazán.- ¡No! A tu rostro ~tenor a tu
sombrilla roja.
.
.
.
roJa. (Tira
Blanea. -Odio a mi sombrilla
·
· de la to.
la sombrilla roja al interior

l

rre.J
(Alazán da otro golpe y cae otro pilar con mayor estrépito.)
Voz de Rub(.- ·Qué mañana desapacible! ¿Qué ruiáo. es é~?
,
Blanca.- Mi sombrilla roJa, Rubi.
Coro de caballeros.- iUn caballero desbocado!
Blanca.- ¡Es inútil que te busques, Alazán! Deja en pie esta torre, acueducto por el cual corro yo por las mañanas, como el agua que deshace la sed
de las ciudades.
.
Alazán.-{Dando otro golpe) El signo de

La narrativa de Elena Garro es definitiva para las letras mexicanas por distintas razones.
Empezaremos por decir que sus no-

velas Los recuerdos del porvenir y Testimonios sobre Mariana son verdaderos
hallazgos. Además de incorporar un lenguaje poético y fluído en la narración,
exaltan el carácter de los personajes y
el ambiente psicológico y social por el
que estos atraviesan, a partir de un punto de vista femenino.
En este trabajo hemos centrado la
atención sobre los personajes femeninos
porque en la literatura de Garro éstos
reflejan un conflicto ineludible en la
mujer mexicana contemporánea que ha
salido del marco tradicional.

mi cola apunta hacia esta torre. (Cae
otro pilar.)
,
Voz de Rub1:-Blanca, ¿no cesara nunca
este furioso ruido?
.
Blanca. - iHay un derrumbe de nances¡
Rubí! ¡Se me están cay;endo todas.
Alazán.-Debajo encontraras las tuyas,
finas como la quilla de un vele~o.
Blanca. - y o no tengo narices, Alazan.
Nunca las tuve. Es inútil que las busques entre los escombros.

(Los pilares caen con estrépito,
Blanca desaparece.)
Voz de Blanca. - ¡Rubí, huyamo~!
.La casa se me está cayendo enc1iha! ·Ha caído sobre nosotros una
' de nances.
. ,
montaña
Voz de Rubí.- ¡No hay to~re! ¡No hay
Blanca! ¡No hay Rub1! Todo era
el reflejo de un espejo~ Ahora s~ ha
roto y ya no somos mas. Sus astillas
reflejan otros soles.

(Reina un gran silencio. Alazán pt
netra en las ruinas de la torre. Hay•
espejo roto; a un lado, e~tre el pol,ti
la sombrilla roja y los tra.,es de Rub{J
de Blanca, vacíos y viejos.)
Caballero I.- ¡El loco!
Caballero JI.- ¡Se escaparon!
, 1
Caballero lll.- j Le negó su c~razon.
Caballero IV. - ¡Ah, el tacaño.

u:~

(Salen los cuatro. Sobre uno de i,,
fragmentos del espejo aparece
loma. Alazán la coge, la posa so
lanza y la contempla.)

Alazán,-Ven aquí, copa d~ e ~
fonna perfecta. del ~amzo,laP!'
que te reciba m1 corazon. (Se
da en el pecho.)
TELON

En Los recuerdos del porvenir los
pe~najes femeninos representan la génes~ el punto de partida de las protagomstas que en sus novelas posteriores
lran«itarán otros mundos.
Se parte en esta novela de un ambiente social en crisis, un pueblo: IxteP~,.que puede ser cualquier pueblo de
MeXJco durante la_guerra cristera
d En el ámbito rural de Los recuer?' •:• en ese mundo cristero y revolucionano, las mujeres acaban perdiéndose
en la m~erte porque la vida no pennite
?tras.salinas. Su sino es trágico, el amor
Irrealizable. Hay una lucha pennanente
entre deseo Y realidad, el primero repre-

-

Ponen ·

~nti Clll presentada en la "Sixth annual
tera:n~ of romances languages and lira de r~dentro de la sección "La escritulta Anita Gano" ~rg~ada por la maesUSA,
Stoll, Uruversrty of Cincinnat~
mayo de 1986.

sentándose en fantasía, la segunda en
negación, en cárcel.
En esta batalla a oscuras crecerá la
ambigüedad como elemento fundamental del carácter femenino.

minante de los personajes femeninos. En
la trama de esta novela tanto Julia como
Isabel presentarán características psicológicas que serán definitorias en la estructuración de los posteriores personajes femeninos de Garro.

Cada uno de lo personajes de la noveDespués del pueblo como personaje
la contiene elementos de la afectividad
perecedero, como personaje memoria,
que se expresan en lo tajante. De ahí son tres los personajes cuyo peso y figuque la relación hombre-mujer se presen- ra son indispensables para la realización
ta como irresoluble. El amor se paga
de la historia: Isabel, Julia y Francisco
con la muerte. Así sucede a Julia e Isa- Rosas; triángulo afectivo donde se juebel, personajes que encaman la dualidad gan los conflictos esenciales de la impode la mujer mexicana; vivirán incomple- sibilidad del amor.
tas, sin concretar sus deseos, perseguidas
· por una culpa mayúscula y profunda
Aunque las dos mujeres conocen y se
que quizá parte de su misma condición relacionan en diferentes momentos con
femenina.
el general Francisco Rosas, son muy distintas, pero hay algo que las une, que
Estos personajes cuya tragedia se ges- las fusiona: ambas asumen una rebeldía
ta desde su propia incompletud, desde sin concesiones frente a las circunstanel hecho de ser mujeres dentro de una cias, ambas se entregan a su pasión. Julia
sociedad regida por patrones exclusiva- es una especie de diosa que emhmja y
mente masculinos, se verán acosados por perturba a los hombres con su belleza,
la fuerza y el poder de los varones. El es el amor idealizado de Francisco Romundo se hace según las detenninantes sas, y a veces parece estar ajena a su side quien lo dirige. La actitud drástica de tuación de prisionera, como si no estuFrancisco Rosas, su autoritarismo, su viera en su cuerpo y la posesión de que
hambre de poder, lo vuelven víctima de la hace objeto Rosas cayera en el vacío.
sí mismo, lo disocian. En esa circunstancia donde la última palabra la tiene la
Sin embargo, logra asirse a su verdad,
violencia, qué otro destino sino la trage- se difumina con Felipe Hurtado, se pierdia les tocará vivir a sus personajes. de con su amado en la luminosidad de la
muerte, que no es otra que el extenniNo sería raro que en el futuro los nio del que los hace víctimas el poder
personajes de Elena Garro fueran cla- del general. Aquí, Elena Garro ofrece
ves dentro de la literatura mexicana. Su una visión maravillosa de la muerte,
humanidad es ambivalente y contradic- porque mueren por amor, y el amor le
toria, reflejo de un México en transi- gana al despecho del poder. Esa visión
ción, un México que pretende, desde el maravillosa es también una imagen sublipoder, dejar atrás el mundo rural pre- me del cuadro de horror propiciado por
sente, hambriento, mágico, en búsqueda el conflicto amoroso.
de la riqueza del primer mundo que a la
larga no ofrece más que espejismos.
La personalidad de Garro de alguna
manera se refleja en sus personajes. En
En Los recuerdos del porvenir se ini- este caso Julia e Isabel, son como ~; fuecia la ambivalencia como elemento deter- ran las dos caras de una misma moneda,
c.,,,
c.,,,

�como si una se hallara detrás de la otra,
de espaldas, sin poder verse el rostro.
Si fantaseamos un poco más con esta
idea podemos llegar a encontrar en la
ficci6n de nuestra autora la dualidad de
la mujer mexicana expresada doloro~mente hasta la disociación, Y con matices que vuelven a los personajes de carne
y hueso.
Si bien Isabel se presenta como una
muchacha inteligent~, capaz, _de hacer
continuamente reflexiones criticas sobre
la realidad que atraviesa México con el
gobierno de "los revolucionarios" desde
la traición de Carranza, se mueve como
personaje dentro de una familia n:adicional que estalla contra las desgracias acarreadas por los gobernantes.
Sin embargo, Isabel no acce~e a las
circunstancias, asume su rebeldia hasta
encontrar el fin. Repudiada por el pueblo y su propia ~amilia al_ seguir a Rosas,
termina convertida en piedra. La culpa
y el remordimiento, como conseci~encias al pleno ejercicio de su rebeldia Y
su deseo la llevan a la muerte. Su pasión po; Rosas la hace sumirse en el
abandono ya que no se siente amada
por él. Isabel se pierde en sí misma hasta
petrificm.'ae. La crueldad y los arrebatos
de Isabel son en gran medida producto
de su impotencia: al nacer, por concentrar la fuerza que otorga el deseo, su
madre la rechaza, culpándose és~ de su
nacimiento. Como nifia no cubno el d~seo de su madre, por lo que ~us atrevimientos eran percibidos por esta como
maldad:
¡Es Mala!. .. -gritó Ana Moneada
sintiéndose culpable de la maldad de
su hija.
.
"·Qué viva! ·Qué bonita! ¡Se ve
.que
. • la' hicieron con
' gusto., " oyo, decir a la comadrona que bañaba a Isa-

bel recién nacida. "Las niñas hechas
as1; as( salen", agregó la mujer.
,
Ana enrojeció desde su cam°: ~artm
le lanzó una mirada de co~1cw. To_dos sabr(an su lujuria gracias a la vzveza de su hija. Se mordió la boca
con ira. Isabel hab(a ve_ni~o al mu~do a denunciarla. Se 1uro corr~gU:·,
se y ¡0 cumplió, pero Isabel siguw
pareciéndose a aquellas noches.
Además, al resumir la culpabilidad de
Ana, y querer ser igual a sus hermano~
Isabel está negándose a aceptar ~~quilamente su "naturaleza femenma ' lo
cual implica una _ve~d~dera revuelta, dado el momento histonco en el que se desarrolla la trama:
Le humillaba la idea de que el único
futuro para las muj~res ~era ~l matrimonio. Hablar de matrzmonzo co_mo de una solución la dejaba reducida a una mercancza a la que ~abía
que dar salida a cualquier precio.
Por otra parte, hay_ un _juego incestuoso entre Isabel y Nicolas, su hermano, que en el momento en que entran al
mundo de los adultos se rompe.-~~ ruptura se da de golpe, con la t~aicion, Y
quien traiciona es Isabel. Asi, de guerrear entre Roma y Cárta~, los árboles
donde manifestaban sus dominios, los
niños inesperadamente _entraron a la
otra guerra: a la guerra cnstera.
Isabel se rebela contr~ su carencia, _le
dice a su hermano Nicolas que no quiere a su madre. Este aparente desapeflo
hacia la figura materna imprime un se o
específico que caract~rizará al resto de
los personajes femenmos de Garro en
obras posteriores.
Si tenemos en cuentá el punto de
partida de esta escritura sobre ~a novela
como un roman a clef, es decir, como

una trasposición de personas reales~
vertidas en personaJeS en el texto lile,
rario podríamos atrevemos a ver "en,
.
cer" ' y "transformarse" a los person,Isabel y Julia en el resto de su narratin.

roman aele!, en una carta que la autora
envió al crítico Emmanuel Carballo, encontramos una relación directa entre la
realidad y la ficción. Aquí, Elena Garro
habla de su familia:

Sin embargo, la madre ~e encontn,
mos en Los recuerdos• .. casi desaparece
en la distancia. Después vienen muja
mayores terribles, perversas, p~rsecatoras o mujeres buenas que atraVIesan •
ri~ dificultades para defender a las mí
jóvenes.

Helena Paz es mi maestro. Deva, la
que fue pájaro, se parece a la Partícula Revoltosa Paz: a veces las confundo. Mi madre entra en otro orden:
fuera de la realidad. !

Es como si después de muertas J•
e Isabel renacieran en otro contexto,
con situaciones distintas, transformada
en Lelinka, Eva, Lucía, Mariana, ~
lia en la relación familiar; o en Veron■
o Consuelo Veronda para el caso de la
últimas historias donde la soledad cnce
y maltrata a los personajes como ~o ht
cía la Inglaterra de principi~s de siglo•
las mujeres jóvenes de la hteratnn
Jean Rhys.
Obviamente la autora trabajó 1 •
personajes bajo una nueva persp~
de mayor conciencia hacia lo que •
fica ser mujer. Es claro cómo en lA~
mana de colores, Andamos huyendo
la y Testimonio~ sobre ~ariana_ ~ •
juego en la pareJa femenma
protagoniza la mayoría de las histO1A
a veces son hermanas, como Evalfuka
a veces madre e hija, como Le
J
Lucía.

f~:

Bajo esta nueva óptica de s o ~
femenina, el desapego en~e
Ana se convierte en cercania, ~ro
dad unión-entre Lelinka Y Luci,a O ,
,
.
.
n
riana y Natalia. El personaJe V~ •
ticamente desaparece, Y el confl_icto
ciado en el orden amoroso, tennma
do un conflicto existencial.

J

Continuando con el postulado

~asculino que violenta y niega a las muJeres.
El general Rosas representa en la vida
de Isabel, lo que ella rto puede tener directamente: el poder.

Pero, a medida Tle se va desarrollando la trama, y que Julia, el amor del general, huye en un escape de luminosidad
y muerte muy característico de las salidas que da Garro a sus personajes femeSi bien entre Isabel y su madre el ninos, por ejemplo la muerte-paso a otra
sentimiento de culpábilidad ocupa un vida que sufre Consuelo Veronda en La
plano clave, Julia definitivamente es la casa junto al r(o; este hombre, el general
génesis de la mujer con todos los ele- Francisco Rosas, repre86ntante de la irra~entos sociales en contra, que se ma- cionalidad del poder y del servicio a los
mfitsta plenamente como protagonista
superiores, se encuentra más indefenso
en los personajes: Verónica y Consuelo que cualquiera de sw; víctimas. Su opreVeronda, de las novelas Reencuentro de sión interna es tan fuerte como sus críPers?najes y La casa junto al río, res- menes. Es también atl1bívalente, y tampectivamente.
bién se equivoca al en~orarse. Es un
enajenado del amor, su memoria es una
Julia sufre por su belleza. Julia es Julia desconocida, una Julia rodeada de
una mujer etérea, su hermosura parece otros hombres y llena de placer. Julia se
no ser terrena. Es tan encantadora que convierte en su maldición, es "una prepara el resto de las mujeres de Ixtepec sencia ausente", irreal, inalcanzable. La
-menos Isabel- resulta hechicera. Ella rebeldía de Julia se expresa al nunca en~ e las culpas de todos; la responsa- tregarse al general, al negarle su amor.
bilizan de las desgracias del pueblo:
Junto con Julia muere la otra memo-Julia tiene la culpa de que los ni- ria de Isabel, muete la dualidad. Julia se
fl?s se vayan tan lejos y solos en me- define, y al definirse prácticamente abre
dio de los peligros de los hombres y la posibilidad de que Rosas ame a Isabel.
las tentaciones del demonio.
Isabel, al enamorarse de Rosas le está
En aquellos días Julia determinaba ofreciendo la realización concreta; pero
el destino de todos nosotros y la
esta seguridad, y la iniciativa de su caculp4bamos de la menor de nuestras rácter, hacen que Rosas le tema.
de,dichas. Ella parec(a ignorarnos escondida en su belleza.
'
Isabel, con su amor por el general, se
rebela contra los que no la dejan ser.
Julia aparece en la vida de Isabel co: ~n ob~t? idealizable: la observa, la
1~ con. el general significa perderse
tra, qu1S1era ser como ella y quizá conscientemente en un asomo de liberpor eso se enamora de Francisco Rosas
en
unteITeno confuso y equivocado del' tad que no podrá tener por otros lados.
afecto•
10 . ' ama al general como quien goza
Rosas no podía haber amado a Isabel
IIDpredecihle del poder, de un poder porque ésta era real; amaba a Julia por-

que la había mitificado, le había creado
una historia imaginaria. Al idealizar a
una y negar a la otra, la imposibilidad de
expresarse plenamente como hombre
queda asentada. La forma como el general Rosas cierra este triángulo amoroso
en crisis, es completa, perfecta; reúne la
complejidad, el miedo, la fuerza vencida,
el vicio, el convertirse en sombra de un
hombre férreo entregado al poder.
En Los recuerdos del porvenir hay
una lucha interior en los personajes que
los debate y vence, una lucha de equívocos amorosos, un conflicto de afectos.
Los personajes no pueden acceder materialmente a la satisfacción de su libido,
porque tropiezan, caen en el más hondo
precipicio. La imposibilidad para la realización amorosa unifica a los personajes, los vuelve crueles y ariscos.
Así se van hilando las voces de los
personajes muertos. El porvenir se asoma en los pensamientos y los diálogos
de los personajes como un futuro asesinado. Las mujeres más importantes de
la historia: Julia e Isabel, giran en torno
de Rosas en un juego de complementariedad. Ambas comparten el desdén, la
visión desolada que arrastra un presente
hacia el pasado de una infancia irrecuperable; sin embargo, la trama plantea un
desplazamiento, un intento de sustitución de una con la otra:
La presencia de Isabel volvía intole-·
rabie la n.usencia de Julia, su sombra
ligera se esfumaba expulsada por la
voz y el cuerpo de su nueva querida.
También se gesta en esta novela el
clima opresivo que ambientará otras
de las historias de Garro. En la novela el
nihilismo es producto de una visión idílica del pasado, un conservadurismo mágico doiide sólo perduran los lados buenos. Es tan determinante esta visión que

w

CJl

�la gloria tiene el rostro de _un p~e?!0
cristero levantado contra la unpos1c10n
de Calles, y derrotado de tanta muerte.
El pasado vuelve a cada paso en la na., se hace presente.
rrac1on,
. Por esto todo
·
sucede en el mismo tiempo; 1a mem~na
n es una cualidad más de los p~rsona:,es,
sino que es parte del escenano donde
éstos se mueven.
El tiempo se estanca;-las hor~_no pase detienen, se vuelven estaticas; el
s~, o corre los minutos muertos
aire n
,
bl h ·
acompañan el recorrido del pue o ac1a
su propio fondo:
Quizá la opresión se debiera al abandono en que me encontraba y ~ la ex-.
tralla sensación de haber perdido m1
destino. Me pesaban los días y estab~
inquieto y zozobrante esperando e
milagro.
Después de tanta sangre los ~~b!os
no sirvieron de nada. La revol~~1on solo
trajo desengaño y f rustrac1on. Esta
amargura va transformando las perspectivas de los personajes y de un Ill:~ndo
maravilloso donde el tiempo tamb1en e_s
cómplice, se van perfilan_d~ hast~ ~gud1zarse los desmanes, la v~1on tragica de
un país que parece extraviarse en el porvenir:

- ¡Si tuviéramos siquiera un buen
temblor de tierra! -exclam~ dofi.a
Ana clavando con ira su agup en el
bordado. Ella, como todos n?sotros,
padecía una nostalgia de catastrofes.
Antes de morir en el minuto eterno
de un tiempo qu~ no ~~curre,, antes
de quedar en la mmovibdad sena preferible un desastre, porque. · ·
~

"La voluntad de separarse del Todo
es el infierno."

Bajo esta perspectiva ambivalente, en
una tajante dualidad se nos presentan
los personajes. Había dos Isabel'es, una
real y otra irreal. • •
.• .una que deambulaba por los patios y las habitaciones. Y la ~.tra que
vivía en una esfera leiana, f1¡a en el
espacio.

, tarde, casi al final
Mas
. ., de la historia
Isabel confirma esta v1S1on:
Francisco, tenemos dos memorias. ..
Yo antes viv1a en las dos y ahora sólo
vivo en la que me recuerda lo que va
a suceder.
La Luchis recrudecía al encamar
abiertamente sólo un aspec~o de la con. ., profunda a iraves
trad1cc1on
, . de tla cual
la
se ha representado histoncam?n e a
mujer en México, bajo la polaridad S~nta o Virgen de Guadalupe/Puta o Malmche:
Damián Alvarez, como todos los
hombres que se acostaban con el"7
buscaba el cuerpo de la otra y la ~1raba con rencor por habe~lo enga;i~do. "Las putas naci~os sm pareja '
se decía la Luchi mientras le hablaban de "la otra", y los hombres.desnudos se convertzan en el m1S7!10
hombre, su propio cU(!rpo, la·h~bztación y las palabras desaparec1an, y
sólo le quedaba miedo frente a _lo
desconocido. Sus acciones suced1an
en el vacío y los hom_bres que dorm1an con ella eran nadie.
La dualidad vivida en un solo persona'e o en dos perso~mes distintos y
co~ lementarios permite, por un lado,
p dé la escisión como un puente
ªdisociación a través de la cual se
ocultan y se intentan negar componentes de la totalidad. Y, por el otro,

::"1:

esconde una necesidad de refugio, de
huida hacia lo que no .se pue~e ~
zar. El ambiente opresivo. se mtenáfi.
ca y los personajes femenmos cada ,es
menos podrán coincidir ~on los ~
culinos. Aquí, el bi1;1om10 fem~
aparece como ~ternativa a la opreaon
masculina y soe1al.

girando en órbitas distintas. El
criulo depositó la bandeja sobre la
me,ita y luego, como era ya costumbre, pasó a ver a Rafaela:
-No durmieron.
-¿_E,tuvieron cavilando?
-.S( andan huyendo -afirmó Leonardo.

Siempre sin hombre, las mutem •
acompañan, adecuándose entre s1.

Huyen de ellos mismos, y de la posibilidad de encontrarse uno al otro.

En Los recuerdos del porvenir dola
Elvira y Conchita son el _anteceda
a lo que más tarde se convierte, den1l8
de la narrativa de Elena ~a~, en •
clara pareja de.. protagon1Stas, la •
ciación madre-hiJa.

El antagonista de esas voces reurúdas
en la desesperanza, el que propicia como
única y posible aspiración la nada, es el

Ahora, aunque le ~~comendaba ti
matrimonio a su h11a, estaba CGt
tenta al ver que Conchita no le~
ningún caso. "No todas ~ muJI"
pueden gozar de la decencw de f!t
darse viudas" se decía en secrtll

. coIDO '
Esta relación madre-hi~a,
caso anterior, o hemana-hermana,:
en el caso de las gemelas, y los
ientes casos, J!e':ffiite '?~tener :
f1quilihrio psicologico mmuno ª
personajes.
En cambio, la locura de Juan C.es una disociación plena:
·
huta
• la dieha j
.por esa grieta
mundo.

Ante el abatimiento que prodadl
el conflicto y la desavenencia, •~ ~
sonajea se van perdiendo como ::-.
tragara el polvo o la tierra. A F
Rosas y a Isabel. . • .
., d,qit;
El amanecer los sorprend10 ,,.¡,
tos. Leonardo, cuando le, ,
desayuno, los vió pálidos y

gobierno.

El gobierno es un personaje de terror,
un depravado que juega con la vida de
loe pueblos, como los revolucionarios
ju~ con la vida de sus m~jeres.
htepec es uno de esos pueblos y sus
personajes son el eco; sólidamente construidos, transitan por sus calles, habitan
8118 casas, o se ubican, todavía más trágicamente, en el hotel o el prostíbulo.
lxtepec alza su voz desde el cuerpo
d~ una mujer petrificada. Está sobre una
Piedra donde se ha escrito un epitafio:
"Soy l1abel Moneada, nacida de Martín Moneada y Ana Cuétara de Moneada, en el pueblo de Ixtepec el primero de diciembre de 1907. En piedra me convertí el cinco de octubre
de 1927 delante de los ojos espantad?, de Gregoria Judrez. Causé la desdi~ha de mis padres y la muerte de
11111 hermanos Juan y Nicolás. Cuando venta a pedirle a la Virgen que me
curara del amor que tengo por el ge~ Francisco Rosas que mató a
~ hermanos, me arrepentí y prefen. el amor del hombre que me perdió Y perdió a mi familia. Aqui' estan! con mi amor a solas como re-

cuerdo del porvenir por los siglos de
los siglos".

tur&lt;nnuerto contado por el pueblo, lo
mágico se percibe a través de sus mujeres: Julia, la amante de Ixtepec, la
El final de esta novela enfatiza un mujer más bella que guardaba una sonsentido trágico, que parece consolidarse risa para cada estado de ánimo; Isabel,
en la voz femenina. Hasta antes del epi- con sus dos Isaheles dentro, la pura, la
tafio de Isabel, era el pueblo el que na- que amaba infinitamente a sus hermarraba o prestaba su silencio para que ha- nos, y la traidora, la que concentra el
blaran el resto de los personajes de la mal de la lujuria de la noéhe en que sus
historia. La angustia de la esperanza, la padres la concibieron; las gemelas Rosa
muerte colmada de soledad y horror, los y Rafaela, que dan placer a un solo
afectos quebrados, sin probabilidad de hombre; doña Elvira y Conchita, doña
que se abra la puerta de la comprensión, Ana, doña Matilde, las señoras bien del
son algunos de los síntomas de una en- pueblo, las damas del deber ser, y las
fennedad mayor que no es otra que los putas: La Luchis y la Taconcitos, con
cambios descompensados, desiguales, in- sus trajines cotidianos.
justos, que provocan los rigores de una
"democracia" que se impone a los indiTodas enredadas en la guerra crisviduos, sin antes abrir canales para la tera, todas ayudando a tejer la trama del
revision de lo individual, de la autono- desenlace, la intriga, el silencio.
mía de los pueblos para i;er y manifestarse.
Los muertos se multiplican y el pueblo es una piedra afarente, una piedra
Los recuerdos del porvenir es una donde se inscribe e epitafio de Isabe~
novela llena de caminos. Los cuestio- la nifia que se convirtió en amante, y
namientos surgen de frases poéticas, poco después en piedra
límpidas, surgende la voz popular que
recoge Elena Garro durante los años
Esta fuerza de los personajes femeque vivió en México.
ninos de Elena Garro no termina con la
muerte de las mujeres importantes en
Esos caminos que pueblan Los re- la historia de Ixtepec. Son las mujeres
cuerdos conducen a un presente. Ele- también las que van más allá de sus vina Garro se adelantó al tiempo. Su das, desmenuzando el crudo equilibrio
historia bien puede ser la esencia de los de la vida moderna, atravesando lugares
defectos de la política del México mo- fríos e inhóspitos en Andamos huyendo
derno: imposiciones, caudillismo, presi- Lola o en Reencuentro de personajes,
dencialismo, centralismo. . . y la provinci11, lejana, sin tener alternativas siCon ansias de despojarse de un munquiera a opinar, casi muerta. Cómo se do masculino que las margina y las
ha deterúdo el tiempo.
oprime, se enfrentan, luchan, se repliegan, se van devaluando lenta y profunComentario'final
damente hasta terminar agobiadas por
el peso de la indiferencia social.
Lo más valioso y a la vez más trágico
y siniestro de la narrativa de Elena
Las pautas de comunicación se van
Garro son sus personajes femerunos, agotando, y esta., mujeres necesitan
sus mujeres. En Los recuerdos del por- combinar la fantasía con la realidad
venir, esa lústoria que viene de un fu. para obtener un recurso suficiente de

�ENCUENTRO CON ELENA GARRO

Michélle Muncy
MM: Sé que tu salud no es muy buena
y que vives, en cierto aspecto, aislada de los medios literarios, por
eso te agradezco mucho haberme
concedido hoy esta entrevista en
París. Naciste en Puebla, ¿tienes
muchos recuerdos de tu infancia
alh'?, ;._cuándo te marchaste de esa
ciudadI

EG: Sí, más o menos. Quería hacer
algo. No pensé nunc\ ser escritora. Yo era gran lectora y me gustaba el teatro. Quería ser bailarina
o actriz porque había estudiado
baile clásico con un profesor ruso
y había hecho teatro. Había sido
la coreógrafa de Bellas Artes antes
de casarme.

EG: En realidad no tengo ningún re-

MM: ¿Es 'Felipe Angeles tu primera
obra?

cue!do de Pueb!a, Nací allí por
ace1dente. Mama desembarcó en
Veracruz y como tenía una hermana en Puebla, fue a verla y allí
nací a los tres días de llegar al
país. De allí nos fuimos a México
y luego mi infancia la pasé en la
Capital al principio y en el Estado
de Guerrero después, pero no en
Puebla, como ves.

MM: Te casaste muy joven con Octavio
P~, .1!1e parece que antes de los
vemtrun años, ¿ya escribías cuando te casaste con él?

EG: Me casé menor de edad cuando
todavía estaba en la Fa~ultad de
Le~as, Y empecé a escribir en segw~a ~espués porque me metí de
penod1Sta
importancia que éstos adquieren a lo largo de la trama, hacen pensar en una temática que resulta de una conciencia
Las mujeres de Elena Garro son mul- crítica sobre la condición femenina. Se
tifacéticas: mujeres ingenuas, frágiles, presentan situaciones extremas, graves,
atonnentadas, girando entre el amor y denigrantes, quizá como una vía de cael odio, resistentes a la persecución per- talizar, de poner el dedo en la llaga. APií,
manente en un mundo de tensión y el horror de la cotidianidad de mujeres
crisis, con un destino crudo, propicia- que buscan su autonomía, su independo en su inadaptación, van huyendo, o dencia, se manifiesta en "toda la extenbuscando sus orígenes en un mundo sión de la inocencia" de la voz narradoque se les cierra, hasta dejarlas sin salida. ra.

locura que les pennita sobrevivir a la
crueldad y hostilidad del medio.

F

o:)
e,')

Los paralelismos que se presentan en
las distintas novelas de Garro, con respecto a la fonna como se han estructurado los personajes femeninos, y a la

Aunque Elena Garro narre una historia diferente en cada novela, o en sus
cuentos, sus personajes femeninos crean
el ambiente de tensión, son personajee.

sólidamente estructurados para tranill
las páginas en crisis de la decadente lit
dernidad.
l. Carballo, Emmanuel: "La vida y la ob1dl
Elena Garro, rescatada por...", sup_.
to Sábado del periódico Uno,ruÚIIIIA
México, 24 de enero, 1981, ~- 4.

Agradezco a Miguel Covarrubias, José
Infante, María de los Angeles Pozas,
SaúI Reyes y Ricardo Villarreal sus e
tarios que hicieron posible la realización
de este trabajo.

MM: Tu carrera de periodista merece
~gurame~te la pena de ser discutida. Me mteresa mucho la ambivalencia.periodista-escritora. ¿Puedes decmne algo de este aspécto
detu vida?

EG: En realidad me metí al periodismo
por casualidad. Luego me gustó
~orque ganaba dinero. En ese
tiempo Octavio Paz tenía una
~ casa pero nada más. Me convema.

MM: Te metis'
· dista pues por
. te de perio
necemdad.
'

EG: Sí. Mi primera obra de teatro.
MM: ¿De teatro o tu primera obra?

EG: De teatro, porque ya había esc~to Los recuerdos del provenir. Los recuerdos los escribí en
Berna, donde estuve muy enferma. No sabía qué hacer y me puse
a escribir. Los escribí en un mes.
Se quedaron en un bául. Viajamos
mucho y se quedaron allí. Después de tiempo, Octavio Paz los
rescató y los quiso publicar.
MM: Parece que en muchos casos les
pasa eso a tus obras. Por ejemplo
Felipe Angeles, para volver a la
misma obra, la escribiste en 1954
pero no se publicó hasta 1967.

volucionaria. Mis tíoa fueron generales villistas y el único que quedó
vivo, mi tío Benito hablaba mucho de Angeles. Mi padre, que era
español, también lo admiraba mucho. APií me di cuenta que era una
~ra &lt;Jl,le estaba olvidada, que na~e h~c1a cas~ de ella. Empecé a
mvestigar y VI que era una figura
prohibida oficialmente. Como me
gu~a lo que no es oficial, dije. . .
alla debe de ser lo bueno. Quise
descifrarlo en el Archivo Militar
del Ministerio de Guerra y no me
dejaron ver el expediente. Entonces fui a ver a don Salvador Azuela, que era el directo1 de los Archivos de Historia y él me ayudó mucho en la búsqueda de los datos
sobre Felipe Angeles. También el
general Cervantes, que había sido
su ªY!1d.ante. ~s una figura que para m1 S1gue siendo asombrosa. Es
el típico personaje de la Revolución que se ha olvidado. Todas las
revoluciones sufren el mismo proceso, se autodevoran.
MM~ Vives ahora en París. 6·Desde
cuándo?

EG: Desde junio de 1981.

escena?

MM: Se ~a dicho ~uchas veces que el
ambiente parISmo es propicio para
la creación literaria o artística. En
el caso tuyo, ¿ha venido bien para
tu obra el residir en París?

EG: No hasta 1978 ó 1979, cuando la
pusieron en la Universidad.

EG: Pues, no. Creo que esta vez vine
tarde a París.

MM~ ¿Por qué la escribiste?

MM: ¿Para tu obra?

EG: La escribí porque desde niña oí

EG: Sí. París me ha producido una
gran depresión, no porque París
haya cambiadv, sino porque he
cambiado yo.

EG: Sí, en México, en una revista de
provincias que se llamaba Coatl.
MM: ¿Nunca se puso en

hablar del general Felipe Angeles
con mucha admiración. Mi familia, la familia de mi madre era re-

�MM: ¿En qué aspecto has cambiado?

EG: No. París sí corresponde, p~ro la
que no corresponde a Pans soy
yo.

EG: En todos, desde el físico hasta el

intelectual. Me siento mal. No p~san en balde tantas cosas en tu Vl·
da sin que te hagan mella.

MM: En abril de 1979, en Cuade;nos
hispánicos, escribiste un art1c?10
titulado "A mí me ha ocumdo
todo al revés". Ahora tu obra es
muy conocida y se te adm~a mucho. Sé que en Estados Uru_dos se
están escribiendo varias tesIB doctorales sobre ti Y tu obra. ¿Podrías decirme si todavía crees que
todo te ocurre al revés?

"

EG: Sí, ahora más que nunca Cr?o

que me ocurre todo al contrario.
Mira. . . tanto como lloré por
París, tantos años. .. desde qu~
me marché en 1964. Me quede
muy triste. Me hacía mucha ~alta
París y luego cuando volv1 en
1981 sentí que era tarde, que era
igual haber venido o no haber venido. No me gusta salir a la calle.

MM: De lo que has escrito, ¿hay una
obra o unas obras que te parecen más logradas, mejor hechas,
o más a tu gusto que las demás?
¿Cuál es o son y por qué?

el' cambio de París, sino porque
me oprimen recuerdos tan terribles. Me siento otra persona, un
ser raro, como un fantasma que
anda pasando por lug~e~, que ya
visitó antes, donde viv10 cosas,
donde vio cosas muy import~tes
y parece como que ya no tiene
sentido que las vuelva a v~r porque
no me causan mnguna
emoc1on.

MM: ¿Por qué no lo piensas ahora?

EG: Déjame ver. . . ¿Cuál puede ser?
Tal vez un cuento de La semana
de colores que se 11ama "Q'
¿ ue
hora es?"

o-.j&lt;

MM: . Refleja La casa junto al río 1111
ipinión general tuya sobre la ft
rra civil española?

MM: Y ¿por qué?

EG: Sí, claro que la refleja.

EG: Porque es brev~. Está P~s ~í

MM: ¿Por eso la escribiste?

también. Ademas es una histona
de amor que me parece muy lograda

MM:

EG:
MM:

EG:
MM:

EG: La escribí porque quería decir.,
que me pasó. Esa familia !f'
nombro1 es mi familia, Yese dint
ro es el dinero de la.familia. Todl
.Es el cuento de la señorita de la
lo que cuento ahí, más o m•
~alina de &amp;asa color durazno Y
es auténtico.
del collar e perlas? Es muy romántico.
MM: Entoi¡ces, obviamente, tú eres la
perseguida en la obra.
Sí, ése.
·Es La casa junto al r(o tu últi- EG: Sí. Todo lo que cuento, 911e 1~
la fulana esa y que le dicen ~
~a novela publicada?
una y cuarto y lue!o a las ee111
cuarto y todo eso e cuando,'¡
Sí, es la última.
su nombre, es lo que me paso
en Cangas de Onís.
Además de la amistad que os une,
¡,hay alfana r:izón partic~~ar or
la cual a dedicaste a Emilio ar- MM: Tu padre era es añol, como ya~
dicho. En mue as de tus obrll
ballido?
imagen del padre sobresale de ¡.
versas
maneras, a veces opueelll
¡Ah! Se la dediqué a Emilio, pri-.
· El. padre de'hil, como en R
mero porque lo quie~o mu~ho Y
cuentro de personajes, 0 el P
segundo porque gyac1as a, el volmtty fuerte, como en los cu. ,
ví a publicar. Tema un ha~ lleno
de La semana de colores. Qu
de cosas, de papeles, de hoJas, por-

6

r~

MM: ·Quieres decir con esto que tu
fealidad de París no corresponde a
tu ilusión, a la ilusión que tenías
de él?

'i

EG: Nunca lo he pensado.

MM: Bueno, París ha cambiado mucho
en todos los aspectos.

EG: Sí ha cambiado, pero no es por

que vivia como gitana en Espaftay
se presentó Emilio un día OOIIIO
un duende, como es él , Y pidió.
Me dijo: ¿tienes algo, tienes algo?,
dije, no tengo n_ada. Pe~o Hel~
mi hija, sacó hoJas y hoJas y E•
lio me dijo que se llevaba todo. Se
lo llevó y me lo publicó todo, fo.
do. Salió Testimonios sobre M,.
riana, La casa junto al río Yel
Reencuentro de pers~":1]~. 1• Ah'
una obra de teatro v1eJ1suna, la
Benito Fernández. Emilio ha sido
como mi ángel de la guarda.

EG:

1

pedirte que me dijeras algo so~re
ese papel paterno en tu narrativa.

padre?

EG: El venía de Cangas de Onís.

EG: Bueno, la imagen paterna ~e toda

mi obra es la imafen de m1 padre,
que era. .. pues e típico padre espaftol. Ese padre que consiente
mucho a 1011 hijos. Era muy bueno
y muy culto mi padre.

MM: ¿Y por qué había ido a México?

MM: Como uno de los personajes de
Los recuerdos del poroenir. Y ¿tu
madre?

MM: Volviendo a la imagen de los padres en tu obra. Al contrario de la
del padre aparece la de la mujer
fuerte que tiene mucho éxito, a
veces de una manera no muy honrada, como Cora Logan en Reencuentro de personajes, o una de
las perseguidoras sobre todo en
La casa junto al ri'o. Este tipo de
mujer muy fuerte aparece mucho
en tu obra también.

EG: Mi madre era muy buena, pero era
como una hermana. No era como
madre. Era como otra hija de mi
padre. Muy caprichosa. Eso sí,
siempre leía. Creo que tengo un
cuento en donde digo que siempre estaba leyendo.
MM: Sí, hay un cuento en La semana
de colores con la madre, el padre
y las dos hermanas, Eva y Leli...
Me parece que se titula "Antes
de la guerra de Troya".

EG: Eso es. Pero volviendo a mi padre.
Iba a ser cura, pero por suerte no
lo fue. Fue más bien arquitecto.
Era un señor muy culto. Nos ensefió latín desde chicas, y también
&amp;ancés, porque en Guerrero en
esos tiempos teníamos un maestro
en la casa, pero era un maestro
mexicano muy limitado; por eso
mi padre nos daba clases. Teníamos muchos libros. El tenía
una biblioteca muy grande y lo
mismo mi padre como mi madre
estaban siempre leyendo. Si cualquiera de nosotors nos quejábamos de que estábamos aburridos,
mamá nos decía - "Lean, tengan
virtud".

MM: ¿De qué parte de España era tu

EG: Porque cuando murió su padre
se fue a trabajar al Banco de Espap.a en México.

EG: Sí, aparece a veces, pero no es mi
madre. No está tomado de la imagen materna porque mi madre no
era nada fuerte. Mi madre era en
cierto aspecto muy infantil y como dije, muy caprichosa, pero no
autoritaria. Escribía muy bien y
charlaba te te quedabas boba
oyéndola. os contaba cuentos y
nos hablaba de sus bailes de joven
con una gracia y una vivacidad
que oyéndola nos dejaba encantadas.
MM: ¿Tuvo influencia tu madre en el
liecho de que también escribes
muy bien los cuentos?

EG: Pues mira, yo creo que sí, que eso
más bien lo heredé de la madre.
Perola imagen de la mujer tremenda, de la mujer terrible, no viene
de ella. Viene de otras muje);'es
que estuvieron cerca de mi vida,
que he conocido.

MM: Me dijiste que habías sido muy deportista, que habías sido bailarina.
Encuentro en alguna de tus obras
un vaivén muy rítmico, y por
ejemplo en Testimonios sobre Mariana, se habla mucho de baile. La
protagonista y su hija sueñan que
están en escena en un ballet ruso.
Tiene el baile también un papel
concreto en uno de los cuentos de
Andamos huyendo Lola, en el que
el vals vienés del viejo judío parece como un leitmotiv que acoropaña muy bien el cambio, la desilusión y los altos y bajos de la
acción. ¿Me podrías decir si en
este aspecto de tus escritos hay
una intención símbolica, cierta representación alegórica del contraste que la crítica ha reconocido en
tu obra de fantasía-realidad o imaginación-materia?

EG: No, no tengo esa intención. Si
existe eso que dices, es el subconsciente que actúa, ya que no
me lo propongo como motivo, como cosa literaria. Siempre teio
la nostalgia del baile, de día y e
noche, desde niña hasta hoy. Una
de las cosas que más se me marcó
en la vida fue cuando supe que Nijinski se elevaba, se detenía un segundo en el aire y luego volvía a
caer. Alguien le preguntó cómo es
que hacía eso y él dijo: "Es muy
fácil . . . salto, me detengo y lue9o
me dejo caer". Esa contestacion
me ha impresionado tanto que la
pienso casi todos los días y siempre digo: "El dar el salto, ¡Hay
que dar el salto!" Pero pensando
en Nijinski, el salto es irse muy
arriba, detenerse un instante, ver
todo y luego bajar. Tal vez subconscientemente esto actúa en lo
que escribo.
~
~

�1

MM: Por eso querría saber algo sobre la
creación de algunas de tus obras.
Acabas de hablar del subconsciente de· que no tienes ninguna intenci6n preconcebida, de que te viene
así y lo escribes. ¿Puedes hablar
de tu proceso creativo?

Entonces me vino una gran depresión y no he escrito nada más.
MM: ¿Cómo se llamaba la novela?

EG: "Mi hermanita Magdalena".. ~arec,e que coincidió c~n la en~ de
México, 0 fue a raiz de Testlm?"
nios sobre Mariana que produlo
mucho descontento en aquel pa1s.

MM: Y el premio Grijalbo...

EG: Sí gracias a Emilio. El me enea
tr6 muy fastidiada en Espafta_y •
llevó Testimonios sobre Manan&amp;
Lo presentó a Grijalbo y me dieron el premio. Me gust~ por,e
además era dinero y me vmo ba

EG: Mira, desde la primera vez 9'1e esMM: Viviste también en Estados Uní,
cribí, que fue Recuerdos siempre
dos. El ambiente de Nueva Yen
sigo el mismo proceso. Cuando es- MM: ·Viviste mucho tiempo en Espaaparece y reaparece como tela de
cribí esa obra estaba en la cama Y
~ ?
.
fondo en varios de tus libros. 11
na.
muy aburrida. Empecé a pensar, a
algunos cuentos de Andamo1 •
acordarme de mi infancia, de todo
yendo Lola, en Testimoni?s sobn
EG:
Viví
ocho
ai\os.
lo que he visto, de todo, Y. cuando
Mariana. ·Conoces muy bien ~
ya lo había pensado todo, cuando MM: ·Tiene tu obra éxito allí? Hay
chos de los aspectos de la ptaeOya tenía la novela en la cab,eza cología norteamericana. Tu_ novela
~ora mismo en Espai\a una ~?~rmencé a escribir y la acabe en un
Reencuentro de personaies, por
me boga de muchos de los ~emes. Antes yo bordaba mucho y
ejemplo, habla de un autor qua
jos" escritores . hispano~e~caesta labor me servía para invent8:1'
se ha hecho de nuevo popular,
nos, que se reflela en ~a ad1u~i~auna novela o un cuento. Lo esc~Scott Fitzgerald, y de su novela
ción de los premios mas presttgtobía como siempre lo hago, rapisos de las letras espai\olas, como el
Tender is the Night. Esa ~
dísimo. Si no lo hago rápido lo deCervantes o el Príncipe de Astutuya se presenta d~de el prmajo. La dama boba la hice en dos
pio .como una peh,cula con •
rias.
días. Hace mucho bien el tener
movimiento, ¿podrías comentl
que hacer los quehaceres d~ la ca• EG: Es curioso pero en Espai\a no he
tu intención af escribirla? La b;
sa. Mientras barro o cocmo yo
tenido ningún éxito. Soy desconoma y el fondo. La forma de ~
pienso en escribir y siempre se
cida. Antes del sesenta y ocho se
guión de cine y los P~!8°:C
publicaron unas obras de teatro
me ocurre algo.
que pareeen una recreac1on de
mías después en 1979 fue el conpersonajes de Fitzgerald.
curs~
de
Sitges,
lo
de
Felipe
AngeMM: La dama boba fa escribiste en ~?s
les y eso es todo. En realidad soy EG: Mira, esa es una novela que eaaidías. Sé de antemano que tam~i~n
un'a desconocida. (Es que tengo
bí aquí antes del sesenta Y Clt
escribir teatro te viene muy facil.
un veto encima. El veto del gotro. Creo que por 1961. En 1111
tiempo yo y también Helena, f'
bierno de México).
EG: Sí, es lo que más fácil me parece.
era muy chiquilla, admiráb. ? MM: Pero, ¿no recibiste muchos premucho a Fitzgerald. Entonces yo
rib
¿Es
lo
que
más
te
gusta
ese
ir.
MM:
conocí, aquí en París, a unos[.
mios?
sonajea que aparecen en Ten ..J..
EG: Es lo que me parece más fácil.
the Night y uno de ellos eB&amp;P
EG: No, nunca premios.
encantado de salir, eran los h:;
·Tienes
obras
sin
publicar,
pero
MM: -¿
sexuales.
Hice todo lo que abÍ
ya para salir?
1
Ml\1: El premio Villaurrutia. • •
en la historia fara meter
.
Eddy.
Bueno
a
este
Y
a
ese
,_.
No
tengo
editor.
En
el
ochen~a
Y
EG:
to de homosexuales que eran llllf
dos u ochenta y tres, por prime- EG: Allí en México, pero hace muchos
famosos por Europa; gente·•
anos. En el sesenta y dos o sesenta
ra vez me rechazaron una novela.
importante, como ves. Tamli
Me rechazaron también "La hisy tres.
toria de la Revolución Soviética".

señora Logan existió. No sé si ha
muerto, pero vivía en la Avenida
Foch.

MM: Esa novela sería un guión perfecto para una película. ¿Has escrito
mucho para el cine?.
EG: Sí, mucho. Para el cine mexicano
primero y luego escribí una obra,
un guión para Marcel Camus. Acabó no haciéndose porque se saboteó la película.

MM: Muchas de tus novelas se prestarían perfectamente para el cine, pero me ha parecido ver en
las últimas un tono, una dirección hacia la novela policiaca,
¿es verdad?
EG: Es verdad, sí. Me movieron tres
cosas a escribir Reencuentro de
penonajes, una porque sobre los
homosexuales nunca ha escrito
una mujer. Siempre son los hombres los que escriben sobre ellos.
Ocurre entonces que dan una visión muy azucarada, muy buena
del homosexual y ocurre que éste es un ser muy complejo, muy
complicado, muy lleno de recovecos. Me dije: yo voy a escribir
sobre ellos, y ése fue el motivo
principal. Otro fue que este Eddy
~staba tan orgulloso de haber sa!ido en la obra de Fitzgerald, y
otro que quise hacer. . . como el
medio de ellos es tan claroscuro,
porque llevan una vida subterránea_ incre1ble, quise airearla. He
terudo muchos amigos homosexuales f sé te su vida clandestina es
tenible. or eso quise hacerla un
poco policiaca.

MM: Esto reaparecerá también en La
casa junto al r(o. Hasta el final no

se sabe quién mató a quién. Este
aspecto le da también a tu obra un
tono muy contemporáneo y muy
en demanda hoy en día...

MM: ¿Podrías decir entonces que en esta exposición de la violencia, sobre todo contra los animales, eres
pesimista?

EG: La verdad es que quiero hacer
una obra policiaca pero auténtica.

EG: Sí, porque creo leie seguirán matando animales. es que ahora ya
los crían para eso. Cómo tienen a
las gallinas metidas, :e no pueden moverse, ¡Ié bar aridad!, se
vuelven locas, s es.

MM: ¿La tienes ya pensada?

EG: Más o menos pensada sí.
MM: ¿Es verdad también que en tu
obra hay una denuncia muy sostenida de la violencia en todos sus
aspectos? ¿Existe una condenación de la violencia? ¿Fue tu intención al escribir tus novelas la
de defender a los cam~esinos, a
los débiles en general? or ejemla violencia contra los animaes, contra los niños, las mujeres...

tº

EG: Sí, sí, eso es intencionaÍ. Porque
he visto que sí hay una violencia
muy fuerte que se ejerce contra el
más débil. Yo soy vegetariana, por
ejemplo, y no soporto que maltraten a un animalito. Yo quisiera
escribir realmente sobre los animales. Mira, una vez hace ai\os me fui
con unos americanos, unos líderes
obreros a cenar y a enseñarles París y acabamos en Les Halles para
comer la soupe a l'oignon. Ellos
quisieron entrar, cosa que yo nunca había hecho, y cuando vi ese
pabellón lleno de reses muertas
me dio una impresionada que pensé que eso eran campos de concentración, campos de extermino.
Pensé, nosotroA los hombres hemos hecho esto para los animales
y ahora lo hacemos para los hombres. Es lógico. Estoy en contra de
toda la violencia. Lo que más me
preocupa son los animales. No se
pueden defender.

t

MM: Ya lo sé. .. desgraciadamente. Es
una de las facetas de tu obra que
más me conmueve, esa defensa de
los animales.

EG: Y los perritos callejeros de México, ¡ay, qué horror!
MM: Sí, hablas de ellos en Los recuerdos del poroenir. Tu hit Helena
Paz es encantadora y cu ta. ¿Querría saber si tus dos papeles, el de
escritora y el de madre se enfrentaron alguna vez?

EG: No, porque como se escribe en la
casa, y yo cuando escribo lo ha~o por doce horas seguidas,· pues
elena sabe que estoy escribiendo
y no me interrumpe, no molesta. .
MM: ¿Escribe ella también?

EG: Sí, muy buenos poemas. Ha hecho muchos ensayos también be
no se han publicado. Estaba aciendo un estudio sobre Robespierre que ha interrumpido, por
trabajar, por falta de tiempo.
MM: ¿Has enseñado alguna vez en tu
vida?

EG: Una temporada muy corta, porque para salir de maestra en Letras tenía que dar un año de cla-

~
&lt;:,¡J

�ses antes de obtener la maestría y
di clases en una escuela nocturna
para obreros en México.

MM: Muchos escritores en América del
Norte y del Sur son profesores.
Esto es un medio de poder vivir y
permitirles escribir sin problemas
económicos. ;,Te gustaría volver a
enseñar para facilitarte la vida?

SEÑAS / RESEÑAS / CONTRASEÑAS

mejor. Ves... s1 hag? un plan, n~
sirve porque a lo meJOr no sale. S1
proyecto ir a, España el ~es que
viene y despues me da la gnpe, como la que tengo ahora, no puedo
irme y el plan me ha fallado. No
sé la vida me ha enseñado que los
' se van abaJo
. .. .
planes

MM: Pero también a veces las cosas te
han salido bien. ..

EG: Sí, pero lo veo un poco difícil.

EG: Sí me considero muy afortunada.
H; hecho tantas cosas de verdad
MM: ¡,Pero no te opondrías a hacerlo?
peligrosas. . . y que haya salido
con vida es un poco asombroso.
Antes escribí artículos que llevaba
EG: No.
a los periódicos, y me decían los
directores de las revistas: '' ~Usted
MM: Casi siempre se pone una etiquese atreve a firmar ésto?' - Sí.
ta a la obra de los escritores. ¡,Có- "Pues yo no me atrevo a publimo caracterizarías la tuya?
car lo rcirusted firma." Y no me
lo pub 'caban. Muchas cosas que
EG: No sé, no se me ocurre.
me publicaron se me perdieron en
México.
A
algunas
de
tus
piezas
de
teatro
MM:
se les ha calificado de surrealistas.
MM: ¡,Te dieron alguna razón para no MM: ¡,Hay alguna razón para estar ti
¡,Estas de acuerdo?
publicar tu novela Mi hermanita
aislada?
Magdalena?
EG: De surrealista nada. Creo estar
EG: Sí hay la razón del sesenta J
más cerca de algunos clásicos esocho que fue tan horrible ~
pañoles con su juego de aparienmí. Se han dicho tantas atroéidt
cía-realidad, como se ve en La ver- EG: Que no la Merían. Y es raro, pordes sobre mi persona que
que
tanto
ortiz
como
Grijalbo
dad sospechosa o en El coloquio
quedado como si me hubil'd
aceptaban
todo,
todo
lo
que
tede los perros.
marcado con un hierro... Por
nía. "Chica mándalo, mándalo."
cho tiempo tuve verguenza
De pronto mando Magdalena y no
También
me
parece
que
este
juego
MM:
llamanne Elena Garro. No 11
la
publican.
Me
quedé
un
poco
existe en al~mos de tus cuentos,
1
atrevía. Cuando me presentabal
atontada
porque
era
la
primera
como "El d1a que fuimos ¡erros".
alguien, gente desconocida, 11
vez que me rechazaban _alg~, en
En este momento tu salu es hascualquiera
de
las
dos
ed1tonales.
daba apuros decir mi nomk&amp;
tante precaria.. .
Entonces propuse la Historia de
la Revolución Soviética y no la
MM: Hoy tengo mucho orgullo
EG: Sí.
tar aquí hablando con El~n• TI
quisieron tampoco.
rro y de hacer esta entre~
planes
para
el
futuro?
MM: ¡,Tienes
Aquí
en
París,
¡,te
tratas
con
esobra tiene una importancia dt
MM:
cial en las letras hispánicas Y.
critores
franceses?
EG: No, yo nunca tenf planes para el
prestigio al nombre de M
futuro. Nunca he echo un plan.
Gracias.
Vivo "a lo loco", como dicen en EG: No, no veo a intelectuales.
España, porque a lo loco se vive

ID~•
8.
de:

�¿QUE ONDA CON LA PALABRA ONDA

José .Roberto _Mendirichaga

Fidel Chávez
"Onda (Unda, ola), siglos XIII al XX,
porción de agua que alternativamente
se eleva y deprime en la superficie del
mar, de un río o de un lago por la impulsión del aire u otra causa y aparentemente se mueve formando círculos
concéntricos o líneas paralelas". Definición que se consigna en el Diccionario del idioma editado por Aguilar, muy
semejante a la que trae J. Corominas en .
su Diccionario etimológico de la lengua
castellana. Pienso que podríamos seguir
con el Pequeño Larousse o quizá con
el Diccionario del idioma, pero no es la
onda, o sea: no es el asunto. En este caso he empleado la palabra onda como
asunto, lo cual no quiere decir que el
sinónimo de esta palabra sea asunto o
viceversa. Si consideramos la función del
referente en este caso, encontramos que
es amplísimo -pero esto en forma muy
éspecial- en nuestro contexto mexicano.

EL ESTUDIO DE LA RELIGION
Y SU SIGNIFICADO

cial sino también lingüístico. Y además
otro punto muy importante: la diferencia de pensamiento entre generaciones
distintas.

concepto mismo sí lo haga.

Por otra parte, creo que sería in~
sante considerar en qué momento la
labra empezó a adquirir, por el uso
ferentes significados. Cuando cito aj
Actualmente, y esto es en cualesquieAgustín con ese cuento me remonto
ra nivel, la palabra en cuestión ti.ene una los setenta -o poco antes- y tal f4
plurivalencia de significados que se de- allí, en el D.F. , la palabra empezóA
terminan por el contexto: si le quiero utilizarse en el habla coloquial, con
decir a alguien si se decidió o no a hacer gama diversa de significados. Hoy
tal cosa le diré: ¡entonces, qué onda!, comúnmente, sin recelo, en difer
aquí la palabra sugiere un si o un no. niveles sociales, por hablantes de ••
Pero por otra parte, si quiero saludar a y edades muy distintas, aunque la jufflli
una persona, en lugar de un ¡qué tal! o tud, lógico, siempre va a la caber.a•
un qué pasa, le puedo decir ¡qué onda! aquello de hacer uso muy propio dll
Indudablemente que la carga emotiva o
lenguaje.
·
la intencionalidad que- se imprima a la
palabra definirá en gran parte su signifiSi quiero preguntar a un X interl•
cado.
tor qué hace, o a qué se dedica, le~
decir tranquilamente: ¿y tú, qué o
A nivel univ.ersitario es frecuente es- o bien: ¿qué onda, qué haces, ·
cuchar: "presenté el examen de macro- eres, qué vas a hacer, qué estás hac'
economía y no sé ni qué onda", o bien,
aquí? Etcétera.
"las preguntas del examen me sacaron
El contexto social, el uso y la movili- de onda porque andaba. yo en otra onLa palabra onda implica una serie
dad de una palabra determinan su des- da; de todos modos te hablo luego para cargas significativas que varían o
plazamiento y su función. Onda: me ver qué onda". Estos ejemplos se rela- bian porque el referente es muy am
llama mucho la atención esta palabra cionan exclusivamente con alumnos, pe- tan amplio como lo sea nuestro con
porque actualmente se oye de manera ro esto no quiere decir que algunos do- to, nuestro criterio, nuestra vida
común en diferentes niveles sociales centes no los utilicen.
tra cultura. La palabra va así, de lo CGt
y/o educativos· y lo más interesante es
diano a lo social, y a otros estratos 1111'
En el habla coloquial, en la de todos
que con un número de significados inmo el educativo, y no sólo eso, sino
crei'ble. Cerca de los años setenta el los días, la palabra se mueve amplia- la palabra onda ha sufrido una serie
escritor mexicano José Agustín escri- mente sin distinción de edades ni se- transformaciones: onda, ondín, on
bió un cuento titulado Cuál es la onda, xos, salvo en el caso de los puristas del once: ¿Qué onda? ¿Qué ondín? ¡
donde se empezaba a observar el sentido lenguaje, tan escasos hoy en día como el ondón? ¿Qué once?
y el uso de la palabra en un medio am- oro o como el dólar en nuestro país.
biente capitalino y entre jóvenes de una "Mira, la onda es que llegues temprano
clase social media baja. Además el para que seas de los primeros"; onda es (Perdón a los puristas del lenguaje~
cuento representa una revolución lin- cuestión o asunto. Pero cuando escucha- los estudiantes del habla colo
güística, tanto por las influencias que mos por ahí: "agaITé una onda. muy soy un simple aficionado a estas e
mane_µ¡ (Cortazár, sobre todo) como poi buena", puede ser que la persona se ha- .
la forma en que estructura el lenguaje. ya tomado algunas copas y se haya di- ·
vertido mucho o haya hech'b el gran neEn el cuento, sólo en dos ocasiones gocio de su vida. Aunque también puede
se alude a la palabra como onda y otra ser que la diversión hubiese llegado a ni· .
como ondón, aparte del título. Lo veles que prefiero no especificar para no
obvio es que el mismo título nos deja meterme en temas de moral, aunque el
ver una actitud de cambio, no sólo so-

se•

y••

Tal vez lo único que habría que reclamade al doctor Joseph E. Barnhart de
la North Texas State University sería el
haber incluido un subtítulo
no resnde exactamente a su enunciado1 a sar: "Nuevas exp1orac10nes
a la luz de
·
Kan Popper y Emile Durkheim", porque realmente su pensamiento se inscribe en la corriente más ortodoxa de la
filosofía de la re~ón, misma que en
este momento está siendo cuestionada
en muchos círculos latinoamericanos como ob~leta o carente de significado, en
~ SO?edad donde el sentido de justi~ 80Cl~ parece querer sustituir al sentido Dll8Jilo de Dios o, incluso, plantearse como elementos dialécticamente
contrarios.

qu;

e

~bre la imposibilidad de esto último,,1ustamente, nos habla Barnhart en
m libro, el que por cierto fonna parte
una estupenda colección donde cola•ran pensadores europeos en su mayona, ~ea como Benz, Bianchi y Ricoeur
citar ª los más conocidos y reconO:
~os, ~pados en esta aventura editoW~oas al esfuerw de Jacques
Utrechturg, de la Universidad de

t

~d

oi::r.:
e!1
·
pensana
fecha

que fue editada esta
que ha dejado de ser
r e Yque poc~ o nada hay que decir
en~- Lo pnmero puede ser cierto
lectoa~!i O en algunos círculos muy se•
pensamiento filosófico norteam
• · Y en el resto· de
loeencano
• En Mexico
ee J;l8es e Latinoamérica, la cuestión
ha emeren~ porque la crisis económica
crisis : ~ a ser determinante en la
desd l
por la que atravesamos,
aceeaoe e momento. en que no tenemos
:-;por precio Y dificultades en la
tradu
'• de obras sujetas al
pago CCIOn
de Yedi
, cion
extran· regabas y derechos en moneda
men:l:sra- a materiales que son fundapara no frenar un impulso da0

d

do O yara mantenerse actualizados en
matenas, temas y especialidades.
El por~é de esta reseña, no deja de
te~er _r,elac1on con un sentimiento de admrraci?n por encontrar· en una universidad teJana de esta latitud un pensamiento w:1 .europeo, . tan distante de este
eclectic~mo propio de las sectas, que se
han r~~ado a tal fado de las religiones
ey~elicas que practicamente ha éonstituido un nuevo fenómeno sociocultural en los Estados Unidos y, desde luego
II!uy apartado del catolicismo el luter;
msmo, el _calvinismo y el anglicanismo
las denommaciones cristianas más impor~
tantes de Europa.
B~art explica en el Prefacio de El
estudio de la religión y su significado
911e esta aventura entra al terreno de la
mterdisciplinariedad, y que es de esper~ que en el futuro mediato e inmediato~ enriquezc_a .~ste saber, donde "la
filosof1a de la religion -como él mismo
sefial~- no puede prosperar aislada del
e~_dio de la religión realizado por otras
dlSCiplinas" (viii).
Lo primero que hace Barnhart es intentar. de~r el .~oncepto de religión.
Para. e~. ~ es preocupación por la
ropia finitud, o por la contingencia de
ª real O imaginaria finitud a la cual se
~erra. c~d~ ~!en para ser, ~n algún sentid~, identico (p.6); es un sentimientoactitu_d que envuelve lo cognoscitivo, lo
emocional y lo moral, dimensiones fundamentales del fenómeno religioso

n~ disciplinado (filosofía) y el pensa~iento o act,itud religiosa, es "la postenor tendencia para dejar cambiar las
respuestas, _cognoscitivas por el argum~~to cntI~o y la experiencia empírica (p.115), para lo cual se apoya mucho en el caso de Kierkegaard.
P~~~ ser que, en muchas ocasiones,
la religion se maneje como un elemento
de orden. emotivo, para responder a las
grandes mterrogantes del ser humano
muerte, por ejemplo-. y esto es
válid?, sefiala el autor, siempre que no
se m~rie el esfuen.o racional de comprenSion,. ~e análisis filosófico. No sólo las religiones tradicionales así lo han
hecho, sino que incluso el marxismo en
cita de Carl Becker, opera de una m~ner~ supletoria de la religión cristiana, med!fflte la promesa de un paraíso mesiámco (p. 36).

-!~

También la religión -apunta Bamhart- resulta tener una dimensión moral, pero esto nos aleja del fundamento
natura de esta norma de moralidad que
es la conducta humana. Con Ber~n el
p~ofesor tejano asienta que es una ~ociedad dinámica y abierta donde pued_en darse estas adecuaciones morales,
sm trastocar la esencia de esta moralidad fundamentada en la misma naturaleza humana (p. 49), por lo que únicamente cuando esta religión se mueve
en e~ ca~po de los derechos y los deberes md1V1duales Y sociales desarrolla
esta dimensión moral que 'usualmente
se l~ atribuye (p. 61).

(p. 11).
Después el autor nos habla acerca de
la p~eocupación de la finitud, cómo las
comentes económicopolíticas pueden,
en u~ momento dado, constituirse en
sucedáne?8 de la re1!gión aunque no lo
son en si, Y establece que lo que hace
realmente diferentes el esfuerzo racio-

Para el autor, educación religiosa implica ~na serie de elementos: tolerancia
pluralidad, objetividad, etcétera si bie~
es cierto que incluso el más pr~fesional
eStudio ':°mparativo conlleva desde su
planteanuento una dosis de subjetividad inevitable, la que se vuelve crítica
con el establecimiento de una religión

�LOS FASTOS DE OVIDIO

Herón Pérez Martínez
El texto que presentamos incorpora una
múltiple circunstancia: la tra?ucción, e~
primer lugar, de un texto latmo, de Ovidio por cierto, al español contemporáneo; una introducción, luego, «¡ue repasa los Fastos con la convicción de que
"el traductor no sólo Lraduce, sino estudia, deduce, abstrae y resuelve" como
dice la palabra anónima dirigida "al lector" (pp. VII-VIII); finalmente la sección de "notas" por partida doble: al
texto latino y al texto español.

de Estado, de tal manera ,¡u_e la_única alternativa menos mala o mas viable,_ según se quiera, son lo~ cur:sos. optativos
para el estudiante umvers1tar10 y el escolar en general (p. 73).
La felicidad es una tarea cotidi~na,
señala Barnhart apoyándose en el teolo0 Barth. Es un poco el concepto paufino-luterano de que no funciona, ~a fe
sin obras (y en esto hace una critic:i a
las tesis de Billy Graham). El aqu1 }
ahora es fundamental, aun dentro d~ esta dimensión trascendente. Pero siempre permanece el hombre en el límite
y el misterio, cuando ~e. enfrenta a las
interrogantes de la felicidad (p. 109).

La publicación en sí, como todas las
de este género, es un acontecimiento:
reconstruir el entorno textual a fuerza
de palabras para que un texto vuelva a
"s4l!üficar'' no es tarea simple. Indicio
de ello es el enonne espacio de la "introducción" y las "notas": 234 páginas para
las 172 1¡ue ocupa el texto ovidiano en
ambas lenguas. La tarea, entonces, de
reconstrucción del entorno textual para
que el lector contemporáneo pueda
"leer" a Ovidio implica, de hecho, un
tipo de traducción tan importante como
la otra, la lingüística. José Quiilones
Melgóla lleva a cabo ambas tareas, con
~ a , de acuerdo con la idea ~e él
tiene de ellas. En la "introducción ', en~ en un lenguaje, a veces ovidiano,
Cll'C~nda los Fastos entre henneneuta y
~ del estilo. Su prosa se versifica y
- ¿quien lo duda luego que lo lee?- se
poetiza. "Oiga" si no el lector:

La manía cientificista de la verificabilidad ha penetrado -de acuerdo al
profesor B~art-, hasta 1~ -~édula
misma de la filosofia de la religion, pa•
ra no citar que en la teología ~uc~as
veces pretenden implantarse criterios
estrictamente sociológicos o antrop~
lógicos (p. 114). ~rente a este neop?s1tivismo la voz de Karl Popper adquiere
irnpÓrti:ncia, pues "no hay me~or método científico que ac¡u:} que m~luy~ ,Y
desarrolla la irnaginac1on, la d1scus1on
crítica y el argumento experimental en
la búsqueda de la verdad" (p. 146).
El problema de Dios ~iguc estan?~ ,en
la temática de la filosofia de la relig1on.
No es cuestión pasada de moda. "Las
respuestas religiosas con una argurnen•
tación metafísica -establece el autor-,
me parece que no ~ueden_ ~uperar el
análisis c¡uc sobre la mducc1on han establecido Hume y Popper" (p. 153).
Con todo la teología es inobjetable como rnéto'do y corno síntesis del dato
revelado.
Finalmente, el sentido mismo de la
vida S!9UC estando en el esfuerzo_ de la
filosofia de la religión. Es El mito de

Han rodado los versos a su antojo
Yel dístico ha corrido, moldeado

Sísifo de Camus; es el mundo del absurdo de Sartre y el existencialismo fi.
losófico. Y a esto debe dar respuesta,
o intentarlo al menos, el filósofo que se
precie de serlo (pp. 195-196).
Se trata, pues, de un ~e~Jº que es~udia el problema de la rehgion desde angulos muy variados, pero aun dentro de
este rigor filosófico elemental, donde la

Bibliografía y los Indices O~omástill
Temático vienen a contribuir a 11111
tura dinámica y enriquecedora.
J.E. Barnhart: The 1tudy of religion ,J
meaning (New explorations in Jigh! ~f
Popper and Emile Durkheim), ReligíOI
Reason 12, Mouton, Toe Hague, 1977•
pp.

Yllllasado por las manos de su arte,
como manso corcel de suelta brida.

d La sección de "notas" evidencia una
_?!il~ sabiduría en José Quiñones: lingui&amp;tica, en las "notas al texto latino"
\' cuhuraJ en las "nolas al texto espa-'
fiol''
En el Primer caso, Quiñones despliega

su sabiduría ovidiana explicando figuras,
relacionando estructuras o justificando
una traducción con razones a veces de
lingüística contrastiva, a veces de crítica textual. Estas "notas al texto latino" cumplen, excelentemente, la fun.
ción de la necesaria reconstrucción del
contexlo lingüístico para poder hacer
hablar a Ovidio.
Las otras "notas", en cambio, las "al
texto español", permiten a Quiiiones
desplegar "cultura": se trata de reconstruir los "entornos" del texto de Ovidio. Pero en algunos casos va más allá.
Mientras piensa en los '.' fastos" romanos Quiiiones se plantea, aunque tímidamente, los vínculos posibles con el
calendario cristiano (cfr. CLXXII, notas
48, 5, 2; CLXXXIX, notas 513, por
ejemplo).
La circunstancia, sin embargo, del libro que reseñamos es su traducción al
español. Más aún todo el trabajo de José Quiñones, a que nos referimos, es, ni
más ni menos, un trabajo de traducción:
si hay una "introducción" y unas "notas" es como parte del quehacer de traducción, por un lado, y como sostén de
la "traducción" como texto, por otro. No
es capricho, por tanto, si en esta reseña
nos detenemos en el asunto de la traducción.
Antes de referirme al texto de Quiiiones como resultado de su actividad de
traductor, es preciso que esboce algunos
"principios" sobre la cuestión. Si doy
rodeos es, al fin de cuentas, porque los
principios que me propongo esbozar discrepan de los sustentados en esta traducción. Exponerlos, aunque sea sumariamente, no significa restar méritos al libro que reseñamos, ni "enmendar la plana" al traductor. Significa, más bien, un
acto de "textualidad" de la obra de José
Quiñones, en el sentido de Gerard Genet,

como el texto a que ahora nos referimos,
al igual r¡ue toda traducción; es un acto
de "textualidad" de la obra ovidiana.
Significa en resumidas cuentas, 1¡uc respetamos y admiramos la tarea de Quiñones.
Yo entiendo por traducción el proceso lingüístico por el que un hablante
bilingüe "lee", descodificándolo, un
texto en una lengua A y a partir de sus
"contenidos" elabora un texto análogo
en la lengua B, en el que recompone los
"contenidos" leídos en el texto de origen, utilizando las "categorías" propias
de esa lengua; de esta manera el texto,
así constituido, "resuena" en su nuevo
contexto sociocultural produciendo análogo sentido al que el texto original produce en el suyo.
La "fidelidad" de la traducción, entonces, sugiero que se entienda no como la equivalencia de categorías de una
lengua a otra sino, más bien, como la
búsqueda de un sistema semiótico en la
lengua B de tal naturaleza que reproduz.
ca, lo más aproximadamente posible,
"todos" los contenidos, con su red de
relaciones y evocaciones, tal cual funcionan en el sistema semiótico c¡ue es el
texto en la lengua A.
Esto presupone, lingüísticamente,
que no creemos adecuada la teoría del
lenguaje según la cual ideas universales y
autónomas son simplemente "revestidas" del ropaje verbal correspondiente
a cada lengua, como sostienen, entre
otros, los "modistae" medievales y, en
la actualidad, cierta teoría de la trad ucción ligada al generativismo norteamericano. Presupone, como diría E. Coseriu, que la traducción hay que plantearla como fenómeno "textual" y no como un proceso que tiene lugar exclusivamente a nivel de lengua. En otras palabras, traducir no debe consistir, cree-

�mos, en sustituir las "categorías" de una
lengua por las "categorías" de las otras.
Ya Ferdinand de Saussure (véase el Curso) había considerado inadecuado concebir una lengua como una lista de palabras a la que corrresponde una lista
de objetos.
Desde esta perspectiva, echo de menos en la traducción de José Quifl.ones
la fluidez y el señorío que de la lengua
hace gala Ovidio. Me parece que el texto
acumula " dureza", -~ e, por supuesto,
es contraria a la "agilidad" de la poesía,
en expresiones como ésta: "con sus causas los tiempos dispuestos por año latino y cantaré en las tierras puesta y salida de los astros" (l, 1-2). Compárese,
para que se vea de qué hablamos, con
este otro texto: "lo que ves por doquiera: cielo, mar, tierra, nublados, todo se
cierra y por mi mano se abre" (1, 117118). En el primer caso se violenta la
sintaxis del español; en el segundo, el
texto se desliza, elegante y rítmico, con
donosura castellana.

o

11:)

El procedimiento de traducción es el
mismo en ambos casos - la traducción
"literal"- pero con distintos, más aún,
opuestos resultados. El asunto a discutir no es la "habilidad" de José Quiñones Melgoza, que está fuera de toda duda, como lo demuestra su larga trayectoria como traductor, sino su "teoría
de la traducción". De la misma manera
que "tempora cum causis'' es traducido
como "con sus causas los tiempos",
"Latium...per annum" exigía en español, por ejemplo, el artículo. En español
hay dos estructuras usuales: por -t- año
y por + artículo + año. Se dice, entonces, " por año", "por el año" y " por un
año". La expresión "por año" indica,
· como se ve, unidad de medida: " fulano
de tal gana tanto por año". En este sentido " año" se asume como una entidad
puntual: es la unidad de medida. "Año",

en cambio, puede entenderse como
tiempo T1,e dura. Entendido como duración ' año" requiere artículo determinado: el año. En cambio, entendido
como entidad puntual o unidad de medida, "año" exige, supuesta siempre la
preposición "por", o bien el artículo indetenninado que entonces, funciona como numeral C'por un año", "por dos
años", etc.) o bien, se usa sin anículo:
" por año", " por mes", "por semana".
En este último caso, pues, "año" es tomado unitariamente y no como tiempo
que se extiende: como tiempo comprimido. Este es, justamente el sentido
opuesto al de la expresión ovidiana:
"tempora cum causis Latinum digesta
per annum". La palabra "digesta", traducida muy bien por José Quifl.ones como "dispuestos", da la idea de una distribución: el año latino se "divide" en
fiestas. Año, por tanto, no es asumido
como unidad puntual de medida sino
como una duración en la que se "distribuyen" las fiestas: el verbo digero remite a esos "significados". Es "dividir",
"separar", "distribuir", "ordenar". Exigen, por tanto, el artículo determinado
el: las fiestas distribuidas por el afio latino.
Sin embargo, la traducción de José
Quifiones quiere ser una "versión ríqnica". Ello significa que se propuso reproducir, de alguna manera, el ritmo del
texto latino. A estas horas, sin embargo,
luego de los trabajos, sobre todo, de
Tomás Navarro, R Bachr, Pedro Henríquez Ureña, Dámaso Alonso, Luis
Alonso Schoke~ entre muchos otros, ya
se sabe que el ritmo cuantitativo latino
ha encontrado en la tipología textual
del castellano una amplia variedad de
estructuras rítmicas que, por otro lado,
no equivalen, sin má~ a la métrica latina. Mientras que una estrofa sdfica renacentista combina el risosilabismo con
el ritmo acentual y el tonal, el endeca-

stlabQ f&gt;lan~o lo ¡;esuelve cornliúait.
simplemente, el ritmi cuantitativo C814
acentual, como la silva. Quiñones Nlllf
ve la transferencia rítmica mediaale
reproducción de esquemas acen
los ictus rítmicos latinos corra111V111a•
en general, acentos castellanos.
dad, el asunto no tendría i m ~
dado que las relaciones entre la ,mil
cación espaftola y la métrica latia
deslizan en un· mar de discusionea.
decir, el asunto a discutir no es ai la
terpretación ~e José Quifl.ones
en su traducción del ritmo latino •
única posible o la más adecuada.
asunto es, más bien, que esa inte
ción interfiere de tal manera en
ducción que lesiona seriamente la
taxis del español con frases trunca
incoherentes, aunque aparezcan "
ga~as" , palabra por palabra, al
latino.
Por ello, mi discrepancia más
se refiere al "modelo" de tra
adoptado por José Quifiones: la
ción, justamente, "palabra por p
Sin pretender en este breve
analizar exhaustivamente la cu
debo decir, sin embargo, que la .
ca entre la traducción palabra por
bra y la traducción según el sentillt
remonta a los orígenes mismos de la
toria de la traducción. Debo decir, •
mente, que sería esteril repetir
argumentos de uno y otro bando
Cicerón, San Jerónimo, Luis Vivea,
tero, Fray Luis de León hasta las
les opiniones en teoría de la tra
de Wolfram Wilss, Eugene A.
Georges Mounin, Luis Alonso S
Octavio Paz o Rubén Bonifaz Nu6G
una larga lista, que la actual bib ·
fía sobre el tema se cuenta por
Quien lo dude puede ascender
BabeL Revue lnternationale de 1,
duction, en circulación desde 1955
ta obras como The Science of 7i

tion: An Analytical JJibliography que K.
R. Bausch, J. Klefaf y W. Wilss han publicado, en 2 volumenes, entre 1969 y
1971.

Echo. de menos en la traducción de

J?sé Quiñones el que, como dijera Ciceron a propósito de la traducción, las palabras, a veces, no estén "acomodadas a
nuestro uso,, sino, al contrario a veces
parecen •·repugnarte". La condición ...us~?1ente, que Cicerón exige a la tr;Juccion palabra por palabra es que no reP?gnen ª nuestro uso: "Ita expressero,
dice, verba persequens eatenus ea non
abhorre?!'t a more nostro"(Prólo~ a la
traducc1on del Protágoras dé Platon y
el Económico de J enofonte).

Me bastaría, en todo caso señalar
que .la polémica en cuestión ha ence~ a ~as .partes y que, quizás,
llll afanes smcret1Stas la solución pro,enga de la actual l.ineüística del texto
A ~ de ella, en electo, ha quedad~
de ~esto la gran v~edad en la ti~ • textual por un lado, y el distinto compo~ento lingüístico" ~ e
• ~ cada tipo textual. Su relacion,
Por ello Horacio, en su Arte Poética
por e.,emplo, con el entorno es distinta recollllen
. da: " nec uerbum uerbo curabis
en cada caso. ~i hubiera que simplifi- reddere [idus interpres" y San Jerónimo
car lo cual, Justamente, ha sido el en ~ celebra carta 57 a Pama io "De
prob ema- se podría decir, al menos,
optimo genere interpretand~ dice:
existen tipos
.
textuales indepentes del co~t~xto y otros que son abSi a alguien no pareci~e que la gracia de
~ente d1S~tos: en los tipos texJa lengua cambia con la traducción, que
taules mdependientes del contexto el
traduzca a Homero al latín, palabra por
~lema de la traducción se desliza del
palabra, más aún, tradúzcalo en su misma
textual para concentrarse en los
l~a a palabras en prosa Yverá un orden
ridículo Y apenas balbucir al más elocuen~~ categoriales del texto: categ,,._
nas
i:....&amp;\ísti
..,...
te de los poetas.
..:., -i;u
cas, en general y en espe...., ~ problema léxico. Por ;azones de
~o, !Ile contento con afirmar que Y más adelante agrega:
este tipo de textos no es totalmente
La traducción palabra por palabra de una
~ e la traducción palabra por palengua a otra oculta el sentido y cual gama
hablam fin de cuentas, sobre todo si
exuberante estrangula lo sembrado. ·
08 d~ le~as indoeuropeas, las
~ linglhsticas no varían mucho
~ quienes le reprochan no haber trala ~~ textuales, por un lado, y ducido P!11abra por palabra la célebre
blm.'feS/0 , ~dad semática es fundamen- carta motivo de su escrito les dice:
ente lexica, por otro.

1

l:

~a

&amp;a camb.10 81, •
palab
seria discutible traducir
caao ra rr palabra textos, como en el
comoqudirínosSocupa, 9u~ por un lado,
orden d ~ an J eronuno "hasta el
e
palabras es significativo"
Ymuehos de S\18 "co te 'd "
otro,
•
n ru os , por
con
de la confluencia del texto
toe.
erentes entornos y contex-

:;¡;

Lo ~ue ustedes llaman fidelidad en la tra~ucCJón los expertos denominan kakozeliin

(mal gusto)".

y Lutero en su celebérrima "Cart
d~l traductor" en medio de la polémic:
afmna:
Wer gut übersetzen will, darf nicht immer

11m: Buchstaben hangen bleiben" (quien
qwera traducir bien no debe pennanecer

siempre pegado a las letras).

¿Sería P!eciso recordar aquí los l(},
gros .del feliz modelo de traducción den~m~7ado por Nida " equivalencia dinámica · },~º será hora de una traductología diferencial? ¿Qué hacer con la ya
desarrollada hermenéutica, la teoría del
texto y la denominada pragmática del
t~xto? ¿Las desconoceremos? ¿No es
cierto, en ningún caso que el proce.5o de
"lec.turas". d~ un texto
' implica que el
destinat~~o llene los espacios vacíos"
com~ dina Barthes, de ese tejido conectandolo con lo que Julia Kristeva
llama la intertextualidad y por tanto
" extrayendo, como dice Umberto
'
Eco'
lo que el texto no dice pero que presu~
P,º~e, promete, entraña e implica
lógicamente"?
.. Siempre en la h1Storia de la tracluccion, se ha censurado la "adaptación"
~orno una forma de traición al •exto, al
!P.1ª1 que l~ .~,e se ha dado en llamar
mterpretac1on . Ello supondrá que el
modelo
aceptado' la "tra., de traducción
,,
duccion
exacta , consiste en que cada
palabra del texto original encut:nm: su
corr~pondiente en la lengua de :;alidn
~e~1:1nte un recurso al paradigma lingmst1co; el resultado tendrá que ser una
traducc!ón ~ptica, "objetiva" y sin la
contammac1on de la interpretación del
traductor que es subjetiva.
¿Re~ente .existe una lectura que
sea .al mismo tiempo "objetiva"? ¿No
es cierto que, al fin de cuentas, un acto
de lectura e~ la superposición por el lec
to~, cualquiera que sea, de su propio
uruverso de categorías?
. Traducir palabra por palabra 110 es
smo cerrar los ojos al inevitable fen&lt;&gt;men? de la textualidad y pensar ,¡uc
cerrand&lt;tlos el texto ya no es trairionado. Se podría hacer un inventJrio.

c..,
i-

�ENCUESTA BORGES 11

para ilustrar esto, de los innumerables
mecanismos de significación que tienen
lugar en la "supedicie" del texto y que
no tienen nada que ver con los ' significados" de las palabras sino por el hecho de que los modifica. Piénsese, por
ejemplo, en un texto en castellano usando el hipérbaton latino o el hipérbaton
alemán.
Si no fuera inútil hacerlo, recordaría
en este poco espacio que uno es el significado de las palabras a nivel paradigmático y otro su significado dentro del
sintagma. ¿Favoreceremos con esto la
anarquía al traducir? De ninguna manera: creemos, con Umberto Eco, Van
Dijk, Greimas, Coseriu y muchos más
que todo texto, por el hecho de serlo, al
tiempo que ofrece los espacios de la textualidad a la libre interpretación exhibe
características estructurales y categorías
estables de la más diversa índole, que
regulan la "aceptabilidad" de las interpretaciones.
En resumidas cuentas son precisamente esas "marcas" de superficie, que
escapan al imperio de la palabra autónoma, lo que hace que el excelente trabajo
de José Quifiones Melgoza desmerezca.
No es licito, en efecto, por la simple razón del uso de.la leiwia encerrar la lengua castellana en la' camisa de fnerza"
del hipérbaton latino.
Todo texw, por el hecho de serlo, es
una interpretación. La lectura de un
texto se da no sólo, ni principalmente,
como si se tratara de un código estático
de equivalencias fijas. La lectura es más
bien el resultado de la confluencia del
sistema de categorías lingüísticas como
marco semántico obligatorio dentro de
una comunidad de hablantes, y de lo
gue vagamente podríamos denominar el
' contexto sociocultural" pero que es
complejo y que, justamente, la lingüís-

tica del texto se interesa en dilucidar.
Por el simple hecho de pretender hacer
hablar un texto en un contexto sociocultural distinto, aunque no se quiera, se
está suponiendo una interpretación a ese
texto y, en el caso de una traducción palabra por palabra, en vez de "pasar al
costo" el texto en cuestión se le hace
leer con categorías totalmente extrañas
a él, lingüísticas y extralingüísticas.

unos objetivos que, todo junto, hattt,
dentro de esas reglas, que ee pueda cm,
siderar el texto que reseñamos como pt
radigmático en todos los sentidos quek
palabra tiene. Si lamentamos discreps
del modelo de traducción que la coleo,
ción ha adoptado, de sus razones y •
resultados, coincidimos sin embargo 11
que la tarea que realizan enriquece, ia
duda, la cultura mexicana. Como ti.
saludamos esta traducción, excelente de
Del mismo hecho, forman parte, en acuerdo con sus reglas, de José QuiliOla traducción que reseñamos, desde un· nes Melgoza y deseamos que ella aina
léxico latinizante hasta la imposición de para replantear la discusión en tomo i
estructuras sintácticas latinas a la len- problema de la traducción que tanta imgua castellana. ¿Diremos que el paren- portancia tiene en la génesis, desarrol&gt;
tezco entre el latín y el español autori- y actualidad del pensamiento y, en P
za, en este par de lenguas, la traducción "41, la cultura mexicana.
palabra ¡ror palabra? No se necesita mucha sabiduría, aunque sí mucho espacio, para mostrar la distancia que hay
entre la sintaxis latina y la española.
La traducción, de José Quiñones Melgoza, de los tres primeros libros de los
Fastos de Ovidio, aparece publicada en
una colección con amplia trayectoria,
con una muy definida actitud teórica
ante el proceso de traducción y con

Ovidio: Fasto, (Libros 1-III), Introducd6t,
y notas de José Quillollll
Melgoza, México, UNAM, 1985, CentJO di
Estudios Clásicos, Instituto de Invert~ack&gt;llll
Filológicas, Bibliotheca Scriptorum G,_
tum et Romanorum Mexicana. 86 páginll•
bles más 234 de introducción y notas.

versión rítmica

E,tando en preparación el presente número de Deslinde tuvimos conocimiento
del fallecimiento del escritor argentino
J~ Luu Borges. El tiempo estaba sobre nosotros como para solicitar materiJu o estudios alusivos a este importante autor, por lo que (amén de no
ducartar lo primero para próximos números) decidimos incorporar los resultado, de una miniencuesta Borges "para
eicritores regiomon tanos ", la que incluyó estas dos preguntas: l . Usted leyó
o Bor&amp;e1 por primera vez. Desde entonce, habrán pasado varios años. Eso lo
i&amp;noramos y por el momento no impor•
ta. ¿Quiere decirnos en qué circunstancia, ,e dió ese encuentro, qué significó
para ruted descubrir al escritor argentin??; y 2. Borges ha muerto. ¿Qué juicio le merece su obra, ahora s~ definitMente concluida?

�~=r::¿1•¡,;:¡;•:,~ ~;;;'!~:,St".;fs"P,:'fah:,:,: f n;::;~;:,'/"~: :,:r.:i~)".,;1:~'t'i:"ª

obsedió durante
d espues,
, ene tr ,
N
1 , muchos meses. Dos anos

. .

os

Nos descubrió nuevos modos de la libertad. ..

l. La primera vez que lo leí fue precisamente la que antecedió a la segunda.
Descubrir nuevos modos de la libertad, otras formas a las cuales nuestra lengua podía acceder, personajes
cuya esencia consta exclusivamente de lenguaje; ésas son las cosas que han llegado a interesarme de Borges.
Los años me han querido acostumbrar a leerlo siempre con la misma sopresa ante la magnitud de su
inteligencia y la integridad de su prosa.
Seguramente nuestro siglo no nos ha dado muchos escritores con una paciencia comparable a la de este

dana. La
serena coherencia
con que el maestro ur
en. un libro
- ' secunq ar,
, M
,
argentmo
tr ,de¡ texto, de Español para la ensenanza
para mi. e parecia, para usar una frase
"
.
amo as mas seductoras fantasías era al .
tonces el punto de partida de sus argu roentsuya,
irresponsable
de. , la imauinación"
I gnoruahcmante
os y esounfaormaha
parte delicencia
la at raccion
t,-·
•
a enque me
provocaban

Con el paso del tiempo y las lecturas he d
bº
.
~¡°~~~~nen su funafd~':1ento en alguna~ corri::~: i:~:ók~ª~:~orí: ~e lods arHgu~e~tos de los cuentos de
.
o y 1a met isica, entre otras) y en una rofu
\' ,oc. rmas e erachto, Croce y Spinoza·
cias ~e se han vuelto representativas del unive! de nda sahi~una filológica así como en ciertas recurren~
aprendido a reconocerlas en todas
b
este escntor. Al principio no las dist.
,
h
espejos. . .
sus o ras; particularmente, en sus poemas·· los !ah ermtos,
. mguila,
_pero lose
e tigre,

argentino. Seguramente nos ha dado muy pocos. Es más, demasiado pocos.
Creo que Borges vino a cimbrar el idioma y el pensamiento americanos, con una fascinante concepción
de las relaciones entre la historia, la biografía y la literatura fantástica. Aspiró a impulsar el estudio de la
t eología y la metafísica, quizá sin éxito. Promovió la idea de que el tiempo es un problema y no un hecho;
la idea de que todo ocurre simultáneamente, y que la literatura no puede sino intentar su reflejo a través de
enunciados que son, necesariament~, sucesivos. Se preocupó hasta la erudición por resolver algunos problemas que sabía invencibles: la división del tiempo, la eternidad, el cuerpo de los símbolos, las metáforas, los

.
, como podría
. Conocer estas claves no dIS. mmuyo,
1
c10naron.
El asombro se mantiene , pero su sentido
. suponerse,
eAnasombro inicial m1e
estas ohras me propor¡
es dº t'
-io qibue era evidente en ellos. Ahora, lo que me d tmbmto.
tes, los textos de Borges me deslumbraban
o pos les.
es u ra es el trasfondo, la oculta m aqumana
. . que l os

J:r

Sergio Cordero

sueños, la muerte.
Fue, en síntesis, un escritor en todo el sentido de la palabra, y.un hombre de extraordinaria inteligencia.

2. No veo cómo su muerte física pueda significar gran cosa en términos literarios. El sentido artístico no
se detiene, no mira detalles como ése.
Ni la juventud, ni la vejez, ni la vida, ni la muerte de un escritor garantizan o avalan la validez de su obra.
Los libros saben defenderse con sus propias armas. Y los libros de Borges, como las palabr as de Cervantes,
pesan mucho más allá de su muerte, y de muchas otras tantas muertes.
Siento, no lo niego, me duele que haya muerto, pero hay que admitir que ese no es un problema para la
literatura. Así pues, no percibo ninguna variación en mi lectura de su narrativa y su poesía. Sigue teniendo,
a pesar de su muerte, líneas ejemplares, increíbies. Y sigue teniendo, por ahí también, ideas un tant o extra-

Su obra definitivamente se inscribe en lo perenne...

l. A
~7:iet
~º
d

Borge~ lo leí tarde, como casi todo lo e he h
. .
d~ralqu~ente
tuve coi:tacto dire:o con 1:c::~:;av:i;i=~~i}r:menc:o~ahhan algunos ~e mis mae&amp;l
'
me amaron mas la atención
t
l
que ei, asta 1970 Sm duda,•fu
e guerrero y la cautiva"' "L'a busca de Averroes"
y gus
o
sus
reatos
"El
inmortal"
. " ' " Histona
.
_e
Y, desde luego "El al h"
'd"L~s teo'logos
Lu
• .
'
ep , que a titulo al libro.

;º

F·1cc10nes,
. ego sigmeron,
aunque
de esto ten
.
El infarme
de Brodie
t;do ya m enos seguridad,
El hacedor, Historia universal de l . -r. •
· · •
o prosa aunque, claro está, en
b
.
a in,amia,
Para mí si

..

muy uena medida, prosa poética.

c

.
gnificaba una nueva literatura.
f ·
por su dISposi~ión e imaginación. No acierto aon eccionada a partir de _elementos viejos, eternos

: . que podua ,segum habe, leído muehos

vagantes. Sigue siendo, en resumen, el que fue y el que será.

Gabriel Contreras

ero nu

!;:'~".,:;,:cn,t"
ese senbmi'.nto cuasipl,tónico d,'!,ncont:
' sm que esto tuviera fundamento alguno en la reali-

2. Nada puedo opinar. acerca de su poesia,
,
autor, ni por un libr
puesto que la desconozco No
d d .
mento literario.
o, m mucho menos por uno o varios poemas' reum
.. dos pue
ecirse
se conoce
a un
en heaz en
unaque
revista
o un supleLa serena coherencia con que tramó las más seductoras fantasÍaE
Lo primero que conocí de Jorge Luis Borges lo leí, a los 16 años de edad, en la Anwlogía de la poes(a
hispanoamericana (1914-1970) de José Olivio Jiménez. Allí están dos poemas a los que he seguido fiel:
" Límites" y "Arte poética". En este último, la audacia de rimar con éxito una palabra consigo misma me

De su pro
..
teratur a, regida
. sa qms1e,ra
afirmar
que ·es una de mis f avoritas,
.
, suficiente - en este arte que es 1a 1·1por canones
estéticos
lo cual sena
1:.11
1:.11

�El juicio que pudiera dar sobre su obra es que definitivamente se inscribe en lo perenne, en lo válido para
todos los tiempos y situaciones, porque aborda con sensibilidad y genialidad los temas del amor-odio, seguridad-temor, realidad-ficción, etemida~concreción...
Es una literatura a la que no puede despreciarse por su burguesía, por su falta de compromiso, ya que el
autor entendió siempre que este compromiso estaba en hacer buena literatura, buena narración.
Hemos de perdonarle a Borges su afán de llamar la atención, disimulo tal vez de su enorme soledad, situación que -por otra parte- él parecía disfrutar. Su obra, pues, es universal. Con esto, tal vez, esté todo dicho.

José Roberto Mendirichaga

Tres rounds con Jorge Luis Borges
El primer round fue por el 75 ó 76, y seguramente por consejo partemo, pero me encontraba yo tan ayum,
de experiencia en lecturas que no pude comprender los títulos de grandeza literaria que awmpañahan su ~om•
bre. Neruda o Vallejo eran ciertamente más cercanos en esas circunstancias.
El segundo round fue por 1980, cuando leí con un poco de calma y atención parte de su obra narrativa y
sentí el calorcillo que dicen es el efecto estético, señal de sintonización con los autores. Ahora sí, Borges me
hablaba un idioma claro. Quedé encantado con el humor sutil de la Historia universal de la infamia y lo incorporé a mi nómina de "favoritos", aunque sin gran arrebato porque me seguía pareciendo un poco acartonado,
solemne (entonces prefería yo lecturas más "existencialistas" y confesionales; Cortázar, por decir alguno). Pero de todos modos lo integré a mi panteón, un poco tal vez por pose pero otro poco, s~ por auténtico deleite
de lector.
El tercero fue hace apenas dos o tres años, y es a partir de entonces que me cuento como militante entre
sus muchos y devotos admiradores. Sobre todo por su obra poética y ensayística (en ese orden).
Admiro en Borges, más que al escritor (el artífice de la palabra, nuestro miglior fabro) al hombre mismo,
al temperamento.
Sé que la literatura, estrictamente hablando, no es más que palabras, palabras ordenadas intuitivamente
de acuerdo con la voz: interior, el demonio (en el sentido socrático) que todos llevamos dentro. Pero más
allá del sintagma y la dispositio (y a pesar de lo que digan los estructuralistas) está el hombre singular, el individuo concreto que nos habla desde sus varios niveles (concientes o no).
Pienso en Borges de esta manera: como un hombre concreto, un hombre vitalmente orientado a lo metafísico, habitante del mundo de los libros, más que como un escritor, un artesano de la palabra. Pienso en él
como en Sócrates o Montaigne, en Marx o Epicuro.
Su obra poética (que es lo que más me toca), además de arte verbal es una propuesta moral, un proyecto

axio~ógico. Cuando él menciona como dones o mercedes el último día de Sócrates las palabras que se di'
r::d: una_cru~ a ?tra cruz,? ~os arquetipos y :ut! t:aplendores de la ontología plató~ica, no sólo está cons~y.
bomtas imagenes retoncas o haciendo alusiones eruditas; está proponiéndonos también un orde
miento personal de los valores que cimentan nuestra cultura.
naso Po~ie co~parto esa "cartill~ moral", m~ siento ciudadano de la República borgiana, aunque sin los exces ans ocratizantes de ese magmfico señor.
·Su
¿

obra?• Permanecera· Vigente
·
por todo el tiempo que dure el ascenso del hombre.
Humberto Salazar

�Sólo poco a poco empiezo a encontrar todo el quilataje que hay detrás de algunas líneas. ..
Leí a Borges por primera vez antes de los diez años. Como es natural, ni siquiera sabía lo que tenía entre
manos; lo leí como engullía en ese entonces cuanto texto tuviera algo de interies. hí, me zampé una serie
de historias sobre gente tan inverosímil como una dama practicante de la piratería y un mesías de esclavos
que a fin de cuentas resultaba ser un sinvergüenza. Estos relatos me agradaron y punto. Fue casi diez años
después cuando, habiendo digerido con más elementos una parte de la obra de Borges, supe que aquellos
relatos formaban la Historia universal de la infamia. En la segunda vuelta, y gracias a las páginas recorridas
en el intervalo, puede encontrar en Borges algo más que simples historias interesantes. La experiencia fue
muy sabrosa; tan sabrosa como cuando uno vuelve a Las mil y una noches y encuentra que además de genios y derviches, hay también en los cuentos de Scheherazade,mil pistas culturales, una concepción moral,
una filosofía y, en fin, tantos detalles. Es algo parecido también a lo que se experimenta cuando se vuelve
a la vieja casa; uno tiene la impresión de que ha encogido, y resulta penoeo• recordar que la verdad es otra:
uno ha crecido. La ventaja de las lecturas es que este crecimiento resulta fructífero; es posible hallar en algunos textos una visión nueva en cada lectura. Esta riquezjl es lo que justifica a los exégetas y a uno mismo,
cuando vuelve a las viejas lecturas.
Por supuesto, no todos los textos tienen esta propiedad; en una relectura, muchos realmente acaban empequeñeciendo. Sólo unos cuantos escritos logran pasar con fortuna esta "prueba del añejo". Yo ubicaría
entre ellos a unos cuantos clásicos, el Quo vadís de· Sienkiewicz, varias novelas de Dumas (aunque no las de
Salgari) y, entre las lecturas más intelectuales, a Borges.
Creo que este es uno de los méritos de su obra. Por ejemplo, en una primera lectura me deleitó la cadencia de los endecasüabos en "El gólem"; luego el Manuel de zoología fantástica enriqueció mi perspectiva;
después, un repaso a Platón y la lectura de Scholem acabaron por dotar al poema de una riqueza intelec•
tual que todavía me deslumbra. Recuerdo que en mis primeros aeercamientos a Borges, su poesía me parecía excesivamente erudita, inalcanzable. Sólo paso a p¡¡so, y conforme he asimilado mal que bien otras referencias, empiezo a encontrar todo el quilataje que hay detrás de 1..gunas líneas de apariencia sencilla.
Desde luego, Borges no es un autor fácil; más bien, se trata de uri escritor elitista. Esto se presta admirablemente para un culto más basado en el vox populi que en la lectura directa. Poco bien traerá esto a la
comprensión de la dlna de Borges, que sin duda irá perdiéndose tras la imagen mitológica que surgirá a su
alrededor. Por mi parte, creo que seguiré acercándome a él' con respeto, en la medida en que siga siendo
una piedra de toque: cuando en una relectura encuentre qu~ ya no me ~porta una nov~dad,\ entonces quizá
podré decir que lo he asimilado. Por lo pronto me contento con admirarlo.
Horacio Salazar Hen:era

REGION

�HACIENDAS Y HACENDADOS
EN TLAXCALA
DURANTE EL PORFIRIATO

Mario Ramírez Rancaño
Desde tiempos inmemoriales Tlaxcala
ha sido el asiento de un número importante de haciendas. Las informaciones
que se remontan a la época colonial dan
a conocer que desde entonces se forjaría
un núcleo poderoso de grandes propietarios. Isabel González Sánchez, en un
libro célebre sobre las haciendas y los
ranchos en Tlaxcala, da a conocer para
el año de 1712 la existencia de 87 haciendas y 58 ranchos solos; 8 haciendas
arrendadas, 13 haciendas con uno o dos
ranchos anexos a más de otras propiedades.1 Una publicación oficial del
gobierno de Tlaxcala reporta para 1757
la existencia de 145 haciendas y 69 ranchos.2
Para el siglo XIX las informaciones
remarcan que esta entidad continuaba
siendo dominada por los hacendados.
En 1824, el entonces territorio de Tlaxcala poseía 153 haciendas y 134 ranchos.3 En 1876, momento en el que se
marca el ascenso de Porfirio Díaz al poder, las fuentes oficiales contabilizarían
123 haciendas y 116 ranchos. Para
1890. el número anterior de haciendas
permanece invariable, no así el de los
ranchos, los que aumentan a 188. En
el momento de 'despuntar el siglo XX
las haciendas suman 113 y los ranchos
148. Y para 1910, las haciendas son 117
y los ranchos 110.4

~

La diferencia entre lo que eran propiamente las haciendas y los ranchos
siempre fue bastante difusa. En principio todo se circunscribía a la extensión en número de hectáreas, aunque
ciertamente no existía un parámetro
fijo a partir del cual se pudiera asegurar que se trataba de una hacienda o de
un rancho. De~ :do a ello, se darían casos en los cuales tratándose propiamente
de una hacienda, se optaba por llamársele rancho, y lo mismo ocurría a la
inversa.

Pero independientemente de estas salvedades, es evidente que en Tlaxcala el
sistema de haciendas se remonta a la
época colonial. Pero no sólo eso, sino
que en lo esencial se mantendría hasta
el siglo XX. De hecho, durante la dictadura porfirista no se da aquello que
en otras regiones del país es conocido
como el proceso de formación de la gran
propiedad. Pero habría otras implicaciones.
Sobre este sistema de haciendas se
fincaba la vida y el movimiento de la entidad. Por ejemplo, durante la dictadura,
el gobernador Próspero Cahuantzi, ,n?
dudaría en establecer con ellos una solida alianza. Por supuesto que los hacendados no se conformarían con tener un
gobernador adicto a sus intereses, sino
que penetran y colocan a otros personeros al interior de la maquinaria estatal
local. Al interior del congreso local, del
congreso federal y en diversos puestos
de poder intermedios, la oligarquía
agraria haría sentir su presencia.5
Para la economía local, la estructura
de las haciendas sería decisiva. A ello
contribuía el hecho de que las clases dominantes estaban poco diferenciadas.
Sólo existía un reducido grupo de grandes industriales textiles cuyo número
no superaría la decena. El resto estaría
conformado por comerciantes de nivel
mediano y pequeño, dispersos tanto en
los pueblos libres como en los contados
centros urbanos; nueve propietarios de
molinos de trigo; una veintena de fabricantes de aguardiente, etcétera. 6
Pero aun en el terreno comercial los
hacendados se hacían presentes mediante la comercialización del pulque y el
manejo de tiendas de raya al interior de
sus dominios.
Al despuntar el siglo XX, tanto los

hacendados como los industriales teiti,
les alcanzarían enorme gravitación allivel local e incluso nacional. Tlaxcala•
ría uno de los más firmes bastioneatl
poderoso cordón industrial textil alladt
de Puebla, Veracruz, el Distrito Fedeal.
etcétera.
Alfonso Luis Velasco, quien por •
cargo oficial lleva a cabo la empreaa de
escribir monografías sobre divel'888á
dades federativas, diría que para finalll
del siglo XIX Tlaxcala era "relativ...,
te uno de los Estados más ricos y pt
peros, y donde la agricultura y lainit
tria están más desarrollados". 7 En olll
parte de su trabajo expresaría p
" Tlaxcala es un Estado esencialnne
agricultor, y bajo este punto de Mli
uno de los más importantes de la R,p,
blica".8
Por supuesto que semejante p. .
ridad no sólo era atribuida a una heotética vocación transformadora
hacendados y de los industriales, sino~
hecho de que justamente desde el íti
mo tercio del siglo XIX, Tlaxcala qe
dó articulada en forma casi total al•
del país por las redes ferroviarias. Sil
toma en cuenta la pequeñez de
ficie de la entidad, se deduce que ila
sólo es superada por Morelos en cllllill
al tendido de kilometraje de ví• J
rreas.9

de•

la•

Los ferrocarriles jugarían un ~
importante ya que los hacendad~
industriales textiles quedarían .
dos al mercado interno, con eVJdenll
ventajas en relación con las clases •
minantes de otras entidades.
Distribución de las haciendas
Tradicionalmente Tlaxcala era diridi
en seis distritos políticos. Criterio
se seguirá para analizar la singular

t

trihución de las grandes propiedades.
Tomando en cuenta los años de 1890 y
de 1905, se puede apreciar que el distrito de Juárez era el que contaba con
el mayor número de haciendas. En el
primer afio de referencia tenía 39 y en
elsegundo 34.

Le seguiría en orden jerárquico Morelos con 29 y 27 respectivamente. Después ya no habría una estricta concordancia en cuanto al número de haciendas, tanto en el año de i890 como en
el de 1905. Por ejemplo, en 1890, el
tercer lugar lo ocuparía el distrito de
Zaragoza con 22 haciendas, pero en
1905 el tercer lugar lo ocuparía el imp0rtante distrito de Ocampo.
Cambiando de óptica de análisis se
tiene que los distritos con el menor
número de haciendas serían el de Hidalgo y el de Cuauhtémoc. Según las
mismas fuentes informativas, el mayor número de ranchos existía en el
distrito de Ocampo, ya que en 1890
eran 79 y en 1905 se contabilizan 70.
Aun cuando para 1890 se reportan 45
ranchos en el distrito de Juárez, apenas
se registran 24 en 1905. En síntesis, el
total de haciendas se eleva en el primer afio de referencia a 136 y en el segundo afio a 115; y el de los ranchos a
188 y l 48 respectivamente.

Esta disminución en cuanto al núme-

bablemente
de grandes propiedades es debida proa la enorme confusión en el

manejo del criterio para clasificar a una
gr~ propiedad tanto bajo el rubro de
hactenda como de rancho sin descartar
que_se !'!-anifestaran los pr~cesos de centrahzac1on de la gran propiedad.

Al interior tanto de las haciendas comode los ranchos se había producido el
~ncel?amiento de trabajadores acasilla08, los cuales eran vitales para su fun-

cion 'lllliento. No se tiene información
ofic.al sobre la cantidad de trabajadores
que al final de la dictadura vivían bajo
tales patrones de existencia y de explotación. Sólo se dispone de información
fragmentaria y parcial.

estacional en las haciendas, para el cual
se utilizaba mano de obra proveniente
de los pueblos libres. Pero sobre estos
sectores se carece por completo de información.

El tamaño de las haciendas
Por ejemplo, La antigua república
aseguraba que para el año de 1905 existían al interior de las haciendas de 5
distritos, unos 7,823 trabajadores acasillados. Pero a esta cifra habría que agregar los trabajadores acasillados de un
sexto distrito y para el cual no existía
información. !O
Para el año de 1910, Frank Tannenbaum consigna otro dato. Partiendo del
supuesto de que existían 227 haciendas,
número que parece ser bastante elevado
pero que adquiere cierta lógica si se
acepta que se contemplan también los
ranchos, afirma que al interior de tales
propiedades vivían nada menos que unas
50,677 personas.11 Por supuesto que se
trataba de una cantidad que incluía a los
peones y a sus familiares. De ninguna
manera se trataba de una cantidad despreciable, ya que significaba el 32.2
por ciento del total de la población rural. El resto de esta población vivía en
los pueblos libres.12
Teniendo en cuenta el promedio de
trabajadores acasillados existentes en los
cinco distritos en 1905, y atribuyéndoselos al sexto distrito, se estima que 1m
las haciendas de Tlaxcala habría unos
9,300 peones acasillados; y para 1910,
de acuerdo con los datos de Tannenbaum, una cantidad similar.13
Si bien los datos son sumamente ambiguos, son los únicos elementos de juicio disponibles para tener una idea del
potencial de retención de mano de obra
al interior de las haciendas. Téngase en
cuenta, además, que existía el trabajo

Isabel González Sánchez, en su citado
trabajo sobre las haciendas y los ranchos
existentes en Tlaxcala en 1712, da te&amp;timonios sobre su tamaño. Tabulando
información sobre un total de 129 propiedades, 13 de ellas tenían menos de
100 hectáreas; 51 tenían extensiones
que iban desde las 100 hasta las 500
hectáreas; otras 38 propiedades tendrían extensiones que oscilaban entre
las 500 y las 1,000 hectáreas; y 27 de
ellas tendrían entre 1,000 y 6,000
hectáreas.14
La autora agregaría que los datos
aportados por los propios hacendados
eran sumamente interesantes: "Por
ellos sabemos de la existencia de grandes haciendas de labor y ganaderas, algunas con ranchos anexos, otras con
'sitios' o estancias de ganado menor
(780 hectáreas cada uno) o de ganado
mayor (1,750 hectáreas cada uno), lo
cual aumentaba más sus tierras y, desde luego, su poderío".15 Hilaría Joy
Heath Constable expresa que:
"Las haciendas de mayor extensión
(con un promedio de 1,308 hectáreas), se localizaban, desde el
siglo XVI, principalmente en el norte del Estado, aunque no exclusivamente, y su actividad principal era
la ganadería. En el valle de Nativitas,
en el sur, donde la tierra es mucho
más fértil, las haciendas tendían a ser
menos extensas, de mayor valor, y se
dedicaban más bien al cultivo de trigo y del maíz. Las haciendas de Santa Ana Chiautempan tenían un prol

/

�medio de 466 hectáreas, y con una
sola excepción, ninguna rehai;aha una
extensión de 900 hectáreas".16

't:t

Por supuesto
existieron 'Cambios
a través de los sig os. Es probable que un
número indeterminado de haciendas hayan modificado sus límites; que incluso
se abandonaran ciertos cultivos y se optara por la especialización en otros de
mayor atractivo comercial. Y si bien al
interior de tales haciend~ imperaba el
acasillamiento de los peones, también es
probable que los propietarios hayan procedido a utilizar mano de obra asalariada proveniente de los pueblos libres, a
quienes despojaban de sus tierras.
.

IN

'°

Para el siglo XIX o principios del XX,
no se tiene información sistematizada
sobre el tamaño ni la extensión de las
haciendas. En cambio existen múltiples
testimonios entre los cuales impera un
criterio común. El tamaño de las haciendas en Tlaxcala, siempre fue similar
al existente en la época colonial. Y este
tamaño de las haciendas podría ser calificado como de pequeño en comparación con el tamaño que alcanzaron las
haciendas en otras entidades, y que causaron el espant o de los críticos de la
dictadura. Raymond J . Buve, quien ha
realizado una de las mayores empresas
de investigación social en Tlaxcala,
aporta información parcial sobre el tamaño de las haciendas:
". . . en el estado de Tlaxcala prerrevolucionario existían tres tipos de
estructura agraria local. En el norte
de Tlaxcala dominaba el tipo latifundista basado en unidades productivas agrícolas de entre 1,000 y 2,000
hectáreas, con cultivos comerciales y
mano de obra en gran parte acasillada. El nivel máximo de autonomía
campesina era el del pegujal, es decir,
el muy reducido minifundio interno

de la hacienda y totalmente controlado por el duefio. En el centro-sur
de Tlaxcala dominaba el minifundio
externo, la agricultura parcelaria de
campesinos residentes en pueblos y
con actividades económicas complementarias en la industria, la artesanía o la agricultura comercial de la
cuenca del río Atoyac-Zahuapan. En
la cuenca de este río encontramos al
tercer tipo. Fincas de tamaño más
reducido, de entre 250 y 1,000 hectáreas, pero destinadas al cultivo intensivo, en gran parte a hase de ríego. Junto con la zona pulquera del
Norte, la cuenca Atoyac-Zahuapan,
constituía en 1910 el sector más
próspero de la agricultura comercial
tlaxcalteca con cultivos especializados y a base de grandes inversiones
infraestructurales".17

más célebres haciendas pulqueras:
"La familia Sánz y Solórzano •
dueña de Mazaquiahuac y El &amp;ear..
dos hacie~das pulqueras con máe ■
9,300 hectáreas, en el distrito del,
relos. Además de extensas plantaei,
nes de maguey cultivaban ~
tenían ganado y explotaban los •
tes. La mano de obra consistía ea1
mayor parte de trabajadores aca
dos en la misma finca y las dOI lt
ciendas estaban alejadas de pueMI
campesinos".
Este tamaño de las haciendas en 1iala se ve confirmado en el estudio •
Frank Tannenbaum. Ciertamente p
existe el inconveniente de que los da
pertenecen al año de 1923, pero 8011ll
µnicos disponibles por el momento. Ali
se consigna que 88 grandes propietllÍII
concentraban casi la mitad de la sopD
cie de la entidad, y que 16 de ellosena
duefios de una quinta parte de la mia&amp;

Refiriéndose exclusivamente al valle
de Nativitas, Buve afirma que ahí las
haciendas oscilaban entre las 231 y poco más de 1,300 hectáreas. Una de las
más grandes haciendas sería la del americano Carlos Kennedy, llamada San
Juan del Molino, con 1,345 hectáreas;
la de Ricardo Carvajal, llamada San
Juan Mixco, con 926 hectáreas; la de
Baldomero Rejón, Santa Elena, con 558
hectáreas; la hacienda Segura Michac, de
la testamentaria de M. Conde, con 513
hectáreas; y varias · de los hermanos Caso de origen español, entre las que figurahan Santa Bárbara con 231 hectáreas,
San Antonio Michac con 248 hectáreas,
Santo Tomás Xoxtla con 402 hectáreas,
Santa Clara Atoyatenco con 574 hectáreas, y Santa Ana Portales con 459
hectáreas.18

La misma información vista ~
otro ángulo refleja que 72 grandes plt
pietarios tenían dominios cuya eita
sión oscilaba entre las 1,000 y las 3,11
hectáreas, y que los 16 grandes olp
cas cuyo poder era manifiesto tenía■
sus manos extensiones que iban dell
las 3,000 hasta las 20,000 hectárea&amp; Pt
ro habría un dato adicional. Si se toma
en cuenta las propiedades de 500
1,000 hectáreas, las cuales sumaban 7~
y se les agregan a las detentadas porlll
88 grandes propietarios, era de so~
se que en conjunto tuvieran el co
de alrededor de las dos terceras pata
de la superficie de Tlaxcala.20

Por supuesto que se trataba de una
región en la cual las haciendas predominantemente eran pequeflas. En el polo
opuesto, esto es. de haciendas de gran
extensión, se podrían citar dos de las

Y eso que para 1923 de alguna ~
ra ya se había iniciado el proceso de ~
titución y de dotación de ejidos. Enfl'
tud de ~!lo, no es descabellado so
que se trataba casi del mismo pe

imperaba en Tlaxcala durante la dictadura. En otras palabras, que hasta cierto
punto Tlaxcala era el patrimonio de una
poderosa élite de hacendados.

Pero, ¡quiénes eran los hacendados?
No obstante la disponibilidad de información sobre el total de haciendas en le
entidad y su extensión aproximada, no
se tiene una relación completa de los
nombres de los hacendados, si todos
enn o no mexicanos, si tenían o no intereaee en otro tipo de actividades, etcétera.

Se sabe que durante la época colonial tanto la iglesia como los funciona. rios de la corona llegaron a tener un número importante de haciendas en sus
manos. Asimismo, que durante la dictadura porfirista existían hacendados de
origen españo~ americanos y por supuesto mexicanos. Aquí sólo interesa
reconstuir una lista lo más completa poible de los nombres de los hacendados,
Y.la ubicación de sus respectivos domiDI08.

Para ello se han utilizado diversas
fuentes. En principio la lista de haciendas que difunde P. G. Holms, que contiene 60 nombres; la de J ohn R. Southworth, tien aporta los mismos nombrea de aciendas y de hacendados con
~ novedad de que agrefa 9 casos más.
ero como se puede in erir, el número
total tanto de haciendas como de hacendados no rebasa los 69, cuando que
ee sabe que en Tlaxcala rebasaban el
centenar.
C,On infonnación parcial difundida a
traves del semanario La antigua república, Yde los Diarios de debates de la cálllara de diputados (en particular los del
afio de. 1912, en que se suscitan toda
una aene de discusiones sobre el papel

que juÉaban los hacendados agrupados
en la iga de -¼tlcultores durante las
elecciones de diputados federales), se logra reunir información adicional que
permite reconstruir una lista que contiene 115 haciendas con sus respectivos
propietarios.
Si bien tampoco se puede afirmar
;ree esta lista sea la definitiva, sí es una
las más completas. La relación podría
contener errores debido a que en ocasiones una misma hacienda es atribuida
a distintos propietarios. Mas no se sabe
si en los distintos periodos de tiem o en
los que fueron elaboradas las listas ubo
ventas de haciendas, o bien en algunos
casos en lugar de registrar al propietario
se consignó en la lista al representante.

1

De entre los hacendados más notables de Tlaxcala destacarían Diego L.
Kennedy, propietario de las haciendas
La Laguna y San Juan del Molino, quien
incluso llega a ser gobernador al momento de consumarse la caída de Próspero
Cahuantzi. Otros no menos famosos serían el científico Pablo Macedo, quien
aparece como propietario de las haciendas Santa Teresa Ixtlapayuca y de La
Calera; Eduardo Tamariz, duefi.o de las
haciendas Tamaríz y de Zoquiapan;
esta última hacienda también es atrihuida a J. Cortina Rincón. Por su papel
dentro de la promoción de la candidatura
de Cahuantzi para la gubematura, destacarían Ignacio Morales Benítez, duefi.o
de las haciendas Notario, Santa Agueda
y de la fábrica textil La Trinidad; Mariano Muñoz, duefio de las haciendas La
Compañía, Techalote, Tlatzalan; Rafael
Bemal, duefio de Solterc y de San
Juan Buenaverttura;José olórzanoyMata, dueño de las haciendas El Rosario y
Mazaquiahuac; Ignacio Torres Adalid,
duefi.o de la hacienda pulquera San Bartolomé del Mónte y promotor del mayor número de expendios de pulque en

el Distrito Federal21; la familia española
de los Caso, duefia de varias haciendas
en el valle de Nativitas; Valentín Gómez
Conde, duefio de la hacienda Acocotla;
M. Zamacona e lnclán, propietario de
Tepetzala; los Haro, duefios de las haciendas Santa Ana Ríos y de La Concepción; a más de otros más.
Pero también figurarían familias 4e
hacendados quienes desde entonces incuharían en su seno a futuros gohemadores de la etapa postrevolucionaria.
Entre ellos la de los Bretón, duefi.os de
las haciendas Tecoac y La Compañía;
los Mazarraza, quienes también desde
entonces poseían las haciendas de San
Juan Bautista y la hacienda Mazarraza;
Luvín González, propietario de la célebre hacienda ganadera de· Piedras Negras; los Pardo, dueños de la importante hacienda de Mazapa.
Por lo demás, y tal como lo muestra
la relación de las haciendas, en su gran
mayoría eran productoras de maíz, trigo, cebada, arvejón, e incluso algunas de
ellas producían caña de azúcar, como las
de los Pérez Hermanos en Huamantla y
Nativitas llamadas San Bartolo, Santo
Domingo y San ~el Xoxtla; la hacienda de Salvador liveras llamada Cerón, ubicada en Huamantla; la hacienda
Mazarraza de la familia del mismo apellido y las dos haciendas de Rafael Montillo llamadas Balcón y Guadalupe uhicadas en Huamantla, las que también
producían caña de azúcar.
Pero obviamente que el wupo de hacendados a quienes la literatura reporta
como de los más prósperos y beneficiados con la construcción de las líneas ferroviarias son los productores del pulque. Estos incluso como es sabido, en
1909 organizan el monopolio de clistribuciórt y venta denominado Compañía Expendedora de Pulques, Sociedad

::-

c.;

�Cooperativa Limitada, al lado de otros
hacendados de entidades contiguas a
Tlaxcala como lo eran Hidalgo y el Estado de México.22
Los más representativos serían los
Scholtz de !turbe, dueños de la hacienda pulquera San Nicolás el Grande, los
J. Cortina Rincón, Pablo Macedo, los
Pardo, Sánz Solórzano, los Torres Adalid, los Zamacona e Inclán, Miguel Suárez, Ricardo Carvajal, propietario de tres
haciendas pulqueras llamadas Aculco,
San Juan Mixco y Santa Marta.
Pero estos eran sólo los hacendados
que comercializaban el pulque en gran
escala a través de las redes ferroviarias.
Había hacendados que producían el pulque bajo patrones de autoconsumo de
sus dominios. Su venta se realizaba en
las tiendas de raya y sus consumidores
eran los peones acasillados.
Un grupo también destacado de hacendados sería el dedicado a la cría de
ganado, en particular en el distrito de
Morelos. En esta región es introducido
el toro de lidia en 1870 gracias a la iniciativa de José María González, quien
funda la primera crianza en Piedras Negras. En 1888, José María González Pavón establece la crianza de Tepeyahualco, que sería comprada en 1908 por los
nietos del fundador de Piedras Negras.
Para 1892 se habían establecido otras
dos ganaderías de toros de lidia en
Xalostoc y en San José Atlanga. 23 En
el mismo distrito de Morelos estaría ubicada la que posteriormente sería una
de las haciendas ganaderas más famosas
como lo era la de Mimiahuapan.
La articulación de las haciendas mediante el sistema ferroviario
tj&lt;

'°

Durante el último tercio del siglo XIX,
al advertirse la construcción de las re-

des ferroviarias, el suelo tlaxcalteca
quedaría atravesado por dos de las
principales líneas. Y no es que Tlaxcala haya sido precisamente un firme
bastión de la economía rrimario-exportadora, que justificara e tendido de las
líneas férreas, sino que todo se debía a
la ubicación geográfica de la entidad. Al
proyectarse la construcción del ferrocarril de la capital de la república hacia
Veracruz o hacia Puebla, inevitablemente se tenía que atravesar Tlaxcala. Debido a ello, un núcleo importante de hacendados, quienes tradicionalmente vegetaban al interior de sus feudos, de
pronto se verían conectados con el resto
del país. Con la excepción de los hacendados de unos cuatro municipios, el
resto quedaría ubicado en las mejores
condiciones. 24
Su campo de acción dejaría de ser
uno raquítico y local. Pasaría a tener alcances nacionales. Se erigirían en las palancas de la transformación de la entidad mediante el aumento de la producción agrícola, ganadera y pulquera, y su
consiguiente colocación en el mercado
interno.
Un número importante de haciendas
serían atravesadas por el Ferrocarril
Mexicano y el Ferrocarril Interoceánico,
a más de una tercera línea local denominada el Ferrocarril Oriental que también operaría en Tlaxcala, sin contar las
líneas privadas construidas por los propios hacendados para conectarse con las
líneas principales.
Otras haciendas, si bien no serían
cruzadas por el ferrocarril, teniendo en
cuenta el reducido tamaño de la entidad, de alguna forma quedarían situadas a lugares no muy distantes. Además
de que todos tendrían la posibilidad de
utilizar la red de carreteras que desde
tiempos remotos los ponía en contacto

con la capital de la república vía lill
Llanos de Apam o por la ruta de S.
Martín Texmelucan, o bien con V
cruz y Puebla.
En síntesis, los hacendados de
cala quedarían articulados en forma
bita a los principales centros urhanoe
país. Raymond Vernon da un
bastante ilustrativo de ello:

dad de México con la de Veracruz, tenía que pasar por Tlaxcala. Debido a
ello penetraba en la entidad en terrenos
del distrito de Morelos. En particular
cruzaba el Llano de Pie Grande, San
Buenaventura, terrenos de Soltepec, Pie
Grande. Después pasaba cerQa de San
Andrés Buenavista y de los cerros de
Mazatepec y Tliltepec, la ranchería de
Tezoyo. A continuación entraba en el
distrito de Cuauhtémoc. Aquí cruzaba
la hacienda de Guadalupe, el río Zahuapan, terrenos de Pie Chico, Zacatepec,, Tlalcoyo~la, el cerro de Cimatepec,
Act1pac, Barron Escandón o Apizaco y
el río Ateneo. Al continuar hacia el
oriente, penetraba al distrito de J uárez
pasan~o por _las haciendas de Acocotla,
Notano, Batán, Compañía, Huamantla,
Soltepec y Santa Ana Ríos. Seguía hacia el sureste hasta penetrar al Estado de
Puehla.26

". . . . el producto principal,
portado por la línea -30°/o de
carga total- resultó ser el pulque,
cerveza de los pobres de México.
trás de esta estadística habría •
falacia dramática sobre el carídJ
comercial del pulque a lo largo de~
da la extensión del ferrocarril. Lí
productores de las vecindades
área magueyera de Apiiaco encoa
ron repentinamente abierto el lit
mercado de la ciudad de México,IAI
productores de la ciudad de M~
Un ~amal a Puebla partía de Apizaco
más alejados de las fuentes adeCIIIII
o Barron Escandón y continuaba hacia
de suministro, no fueron competili,,
el sur pasando cerca del Molino de San
res de consideración para los de Al,
Diego, fábrica de San Diego, fábrica de
zaco; la ciudad de México perdió San Manuel, San Miguel Contla, Santa
sus industrias que producían
C~z 11axc~a, _Santa Ana Chiautenpam.
a alto costo, mientras Apizaco
De1aba el dJStnto de Cuauhtémoc y pecía. El pulque barato de este
netraba
al de Zaragoza tocando los tetambién se abrió camino, por p ·
rrenos
de
Santa Isabel Xiloxoxtla Sanra vez, hasta el Puerto de V
ta Maria Az tama, Contla, San Antonio
'
A
agregándose a las posibilidades
ruamanala,
Santa
Catarina
Ayometla
elección del consumidor (y a 111
San Marcos Contlalcingo Palula y Pan'.
ficultades de las autoridades para
~
la. Continuaba hacia ~l sur rumbo al
zar el cumplimiento de la Ley)
ah
do
de Puebla en cuya ciudad termiaquella ciudad".25
: j0 es~ ramal que tenía 47 kilómetros
~ ~d.2? Este ferrocarril contaba
Por supu.votO que existieron h .
npestac1ones en Apizaco, Santa Ana y
dos quienes no obstante los parab
en anzacola.
que les aportaban los ferrocarriles,
ferirían que.dar sumidos en su reductolt
, • atravesaba EllaFerroca
. m·¡ Interoceamco
mifeudal.
Pentrabentidad de_ noroeste a suroeste.
O a a la entidad por el distrito de
Las líneas ferroviarias
ca'?Pº atravesándolo
de norte a sur A
contmu ·,
,
·
dad de ac1on _coma por la municipaliEl Ferrocarril Mexicano, al unir ala
lxtacuixtla, f erteneciente al dis-

trito de Hidalgo, y los municipios de El
Carmen y Nativitas. Tenía estaciones en
Calpulalpan, Mazapa, Nanac-Amilpa Lagunilla y Atotonilco.
'
De la estación de San Lorenzo en el
Esta~o de Hidalgo, partía el ram~ que
termmaba en la estación de Soltepec.
Este ramal pertenecía al Ferrocarril Mexicano. Pasaba por las haciendas de San
Nicolás el Grande y La Luz hasta donde medía 22 kilómetros. Estaba destinado exclusivamente al transporte del
pulque de las citadas haciendas hacia el
Distrito Federal.28
El Ferrocarril de Santa Ana Chiautempan a Tlaxcala, con una extensión
de 8 y medio kilómetros,29 más que nada servía para unir a ambas ciudades y
no tanto para poner eq circulación la
producción agrícola de las haciendas.
De acuerdo con el semanario La antigua república, en el número de julio
de 1906, en muchas haciendas se habían construido ferrocarriles de varios
sist~mas para transportar la producción
agr1cola, ganadera y pulquera hacia los
centros de consumo. En el distrito de
Zaragoza, los señores Morales y Benítez, Caso y Reguero unieron las haciendas de Santa Agueda, Dolores Santo
Tomás, Santa Clara y Los Reyes por
líneas férreas con la Estación Panzacola del Ferrocarril Mexicano y con la
de Analco.
En el distrito de Cuauhtémoc un grupo de hacendados construye el Ferrocarril Agrícola que recorría 24 kilómetros
para terminar en la población de Tlaxco.
Pasaba por importantes haciendas como
Ahuatepec, Zocac, Tepetzala, Piedras
Negras y Xalostoc. Este ferrocarril se
aproximaba a otras haciendas, unidas varias de ellas por ramales a la vía principal.

En el distrito de Morelos, los señores Sánz, Solórzano, González Pavón,
Bernal, entroncan las haciendas de Soltepec, Mimiahuapan, Mazaquiahuac El
Rosario, San Buenaventura, Tepeyah~alco y Buenavista con la estación Soltepec del Ferrocarril Mexicano.
En el distrito de Ocampo, los señores
!turbe, Guillén, Pardo, Viñas, Fernández del Castillo tenderían las vías férreas desde sus fincas San Nicolás el
Grande, _San Miguel Calpulalpan, Mazapa, Ixtaf1ayuca, San Bartolomé del Monte hasta entroncarse con el Ferrocarril
ln!eroceánico. Y en el escape de San
Miguel y estaciones de San Nicolás, Calpulalpan, Mazapa y Nanac-Amilpa, embarcan los cuantiosos productos de
aquellas zonas.30
El Ferrocarril Oriental cruza una
zona de 100 kilómetros desde Tinacos
hasta la estación Cahuantzi, tocando las
haciendas de los Iturbe, La Luz Bernal
, Trasquila, Mena, Payo, Baqueda'
'
Sanz,
no, Postigo, Tecoac, Rosario, Pérez y
Mazarraza.31
El llamado Ferrocarril Agrícola sería
terminado en el año de 1905. Partía de
la hacienda de Los Reyes tocando las
fincas de Santa Agueda, Santa Ana Portales, Santo Tomás, San Antonio, Santa Clara, hasta llegar a la estación de
Analco del Ferrocarril Interoceánico.
Tenía además un ramal de la hacienda
de San Antonio a la de Michac.32
En el mismo año se anunciaba la
construcción del ramal de un ferrocarril
particular que conectaba la hacienda de
Jongo con el Ferrocarril Oriental en la
jurisdicción de Cuapiaxtla. Ade~ás se
había puesto en explotación un ferrocarril de la hacienda de Atlamaxac hacia la
estación .Muñoz del Ferrocarril Mexicano. 33 Los propietarios de las haciendas

°'i:.n

�de La Luz, San Bias y San Antonio Techalote, situadas en el distrito de Ocampo, construyen una línea de ferrocarril
que partiendo de dichas haciendas llegaba a Soltepec con el objeto de conectarse con el ferrocarril tanto Oriental como con el Mexicano.34 Asimismo se
construiría un ferrocarril desde la población llamada Aserradero, perteneciente
a Atlzayanca, con destino a la hacienda
de Junguita, y de dicha finca hacia el
Ferrocarril Oriental.35
Pero estos y otros hacendados no se
restringirían a tener a su alcance las vías
férreas, sino que harían gala de su bonanza mediante la introducción en sus
dominos del sistema telefónico. Las redes quedarían instaladas entre una o
varias haciendas de un mismo propietario o familiar cercano con las estaciones
del ferrocarril. El objetivo era aprovP,char al máximo el flujo ferroviario y poner en circulación la producción agrícola-ganadera-pulquera.
Destacarían por su importancia la línea telefónica que iba de la hacienda de
Mazaquiahuac a la del Rooario; la de la
hacienda Mazaquiahuac a la estación del
ferrocarril de Soltepec; de Xalostoc a
Tlaxco; de Quintanilla a la estación de
Soltepec; de la hacienda Mimiahuapan a
la estación Solteeec; de Mimiahuapan a
la hacienda San José de las Delicias; de
Apizaco a la hacienda de San Diego; de
San Diego a la fábrica textil San Manuel; de la fábrica San Manuel a la también fábrica textil de La Trinidad; de
Los Reyes a la estación de Analco y de
la hacienda Santa Agueda a Puebla, 36 sin
olvidar la línea telefónica de Tlaxco y
Barrón-Escandón a la hacienda de Zotoluca37 ; la de Calpulalpan a las haciendas de Mazapa, Santa Teresa, La Calera,
El Corte, anac-Amilpa, San Bartolomé y Tlamapa,38 la línea del rancho
Carranza a San Juan (molino) y la de

Huamantla a la hacienda de San Bartolomé.39
Todo un sistema de comunicaciones
ferroviario y telefónico al servicio de la
expansión y de la acumulación de capitales entre la oligarquía agraria. Cuando
menos hasta el final de la dictadura, los
parabienes del progreso y de la civilización acogerían a tales hacendados. Los
cascos y las construcciones de las haciendas inspirados en los castillos medievales, de los cuales aún perduran no pocos de ellos, son la mejor evidencia de
que en otros tiempos imperó una situación de bonanza en suelo tlaxcalteca.
El valor de las haciendas

Determinar el valor de las haciendas no
es una cuestión fácil de realiza.r. Lo más
pertinente es tomar en cuenta el valor
fiscal de las haciendas, aceptando toda
la secuela de distorsiones que ello implica. Según datos del afio de 1890, de
entre un total de 136 haciendas, 3 de
ellas tendrían un valor sumamente bajo
que oscilaba entre los 2,157 y los 5,000
pesos. En realidad es probable que se
tratara de ranchos con poca extensión y
mal ubicados respecto a las vías férreas,
o bien que tuvieran una tasación baja
para pagar menos impuestos. Habría
otras 10 haciendas que también tenían
un valor calificable como de bajo, el
que variaba entre los 5,000 y los 10,000
pesos cada una. A continuación habría
un grupo compuesto de 40 haciendas
que valían entre los 10,000 y los 20,000
pesos. En el distrito de J uárez se encontraban ubicadas 13 de ellas. El resto de
las haciendas tendrían valores superiores
a los 20,000 pesos. Por ejemplo, 28 haciendas estarían tasadas en cantidades
que variaban entre los 20,000 y los
30,000 pesos cada una. Y como en el caso anterior, 12 de ellas también estarían ubicadas en el distrito de J uárez.

Con valores catastrales que ita
de los 30,000 hasta los 40,000
habría 24 haciendas, de las
también estarían situadas en el
de J uárez. Y lo que podría ser
rado como la cúpula del poder
mico y político del sistema de
das radicaba en un grupo de 31
ciendas, que tenían valores
a los 40,000 pesos cada una.
tritos concentraban las hacienda
mayor valor: Morelos y Ocampo,
y 8 haciendas respectivamente.
En el distrito de Ocampo, de
las 8 haciendas altamente v
existían 4 de ellas con un valor
rior a los 80,000 pesos. Es má,
serían las de más alto valor ea
la entidad: San Bartolomé, que
280,000 pesos; Mazapa, 260,0II
sos; San Nicolás y Cuautepec,
pesos y Nanac-Amilpa con 111
de 100,000 pesos. De hecho 81
no tendría paralelo en Tlaxcala.
3 haciendas tendrían un valor
rabie: San Cristóbal y San Antonio
80,000 pesos; Zoquiapan que
77,000 pesos y San Blas con DI
catastral de 70,000 pesos. La ·
de Amantla ubicada también en
trito de Ocampo apenas superalle
40,800 pesos.
En el distrito de Morelos d
por su alto valor, aunque no
ble con el alcanzado por las
de Ocampo: Mimiahuapan y UI
cias con un valor de 100,000 ~
tepec con más de 93,000 peso8i
vista con 92,000 pesos; Maz
con 83,500 pesos y Piedras N~
un valor fiscal de 80,0()0 pesol.
seis haciendas vald.rían entre l01
los 80,000 pesos cada una: ·
lla valuada en 71,600 pesos;
luca, -con 72,000 pesos;
61,600 pesos; Llano del Pie G

50,000 peeos; El Rosario con más de
4BiOOO ~ y Tepeyahualco y sus ranchoe que valían 43,500 pesos.
En el distrito de J uárez no existirían
haciendas que valieran más de 70,000
peeoe. Las 4 haciendas altamente valuailas eerían: Cuautla y San Juan Bautista que valía justamente 70,000 pesos;
Soltepec y Anexas, 65,000 pesos; Notario, 46,000 pesos y San Diego Pinar
con un ,alor de 45,000 pesos. Las cinco
haciendas más importantes del distrito
de Zaragoza tendrían valorC,o que oscilaban entre los 44 y los 55,000 pesos.
Ellas serían Santa Agueda, que estaba
Yllknda en 55,000 pesos; Ixcualco y
Teosingo, San Sehastian y Espíritu
Santo con un valor de 50,000 pesos;
Santa Elena con más de 48,000 pesos;
San Antoruo Michac, que tenía asignado
an val~ de 46,600 pesos y finalmente
la hacienda de Los Reyes que valía
44,000 pe&amp;os. En el distrito de Hidalgo
las tres haciendas de más alto valor
aan: San Juan Atoyac con 53,500 pel(ll; San_Juan Mixco con 46,600 pesos
Yla hacienda La Compaflía valorada en
4~000 .P':808- Es necesario destacar que
en el distirto de Cuauhtémoc no había
haciendas que valieran más de 40,000
peaoe.

Las haciendas más baratas o de valor
~ - inferior a los 10,000 pesos es~ ~uidas de la manera siguien: 5 haciendas ubicadas en el distrito
de ~ ! ' , 4 en el de Hid~o, 3 en el
Oeam témoc y una en el distrito de
po. En total 13 haciendas.40

~ C:~":, y el fin de la bonanza de
~ se rebasaba

t

la primera década
XX, cuando 1011 hacendados
IOfln&amp; cala verían peligrar su mare
"'- Pero también verían cómo los

de

buenos tiempos y la bonanza económic_a los aba~donar!ª· El prime; mal auguno se manifestar1a con la ca1da de Prós-pero Cahuantz~ fiel guardián de sus intert;5es en _la gubernatura. A ello se agregar1a el virtual proceso de desarticulación de todo el sistema de dominio. Los
hacendados estarían concientes de que
algo catastrófico se avecinaba. Uno de
los miembros más prominentes de los
hacendados, como lo era el estadounidense Diego L. Kennedy, se entronizaría en la guberatur11; pero Kennedy sólo aguantaría unos días y se alejaría de
la gubernatura.
Un rápido movimiento entre las fi.
las de las clases dominantes locales les
permitiría colocar a otro de sus miembros en tan preciado cargo. Es así como llegaría a ser gobernador el comerciante Agustín Sánchez. Mas en las primeras elecciones realizadas a finales de
1911, las clases dominantes serían des-bancadas de la gubernatura. Un miembro de la oposición tomaría el cargo de
gobernador.
Ello significaba un virtual revés al
tradicionaf predominio de las clases dominantes. De inmediato éstas tomarían
las medidas que el caso ameritaba para
recuperar la gubernatura y revitalizar
el viejo orden político oligárquico que
tantos parabienes les había acarreado.
En 1912 formarían la Liga de Agricultores en la ciudad de Apizaco. Su
principal dirigente sería el hacendado
pulquero Ignacio Torres Adalid.41 Otros
hacendados como Eduardo Tamariz
haciendo fórmula con Manuel Sánche~
Gavito llegarían a la Cámara de Diputados.42 Esta repentina irrupción de los
hacendados dentro de la política nacional les daría los resultados apetecidos.
Para enero de 1913 recuperarían la gubernatura por intermedio de Agustín

Sánchez. Y a partir de mayo de 1913
gobernaría la entidad el gobernador
huertista Manuel Cuéllar.
Sobra decir que los hacendados estallarían en una suerte de histeria por
Huerta. No vacilarían en aportar recursos económicos a la nueva causa, y
otros de sus miembros ingresan dentro de las filas de la política nacional.
Ignacio Torres Adalid, en compaflía
de Ignacio Sánchez Gavito, ingresan al
Senado representando a Tlaxcala.43 Pero no todo pararía ahí. El hacendado
Eduardo Tamariz es designado por
Huerta ministro de Agricultura y de
Colonización. 44
Pero esta apoteosis sería efímera.
Huerta se desmoronaría a mediados de
1914 y los hacendados· de Tlaxcala
qu?da1/an de PI"?nto a la deriva, y ante
el umunente peligro de ser barridos por
el nuevo gobierno constitucionalista y
las clases populares. Durante el segundo
semestre de 1914, en particular los dirigentes de La Liga de Agricultores tendrían que huir de sus dominios. No pocas haciendas serían incautadas y el nuevo gobierno les aplicaría fuertes impuestos. Pero lo más dramático de todo ello
es que el pulque, eje de la prosperidad
de un cierto núcleo de hacendados entraría en crisis. Casi de inmediato e~traría en quiebra la Compañía Expendedora de Pulque. Los industriales textiles
perderían pujanza e interés en continuar
siendo uno de los ejes del capitalismo
regional.
Después de la guerra civil el capitalis-mo agrario-textil en Tlaxcala entraría
en una fase de profundo estancamiento.
Tanto los hacendados como los indus-triales textiles nada de importancia harían por impedir el eclipse de su otrora
imponente predominio. Los ferrocarriles
_y las carreteras que en otros tiempos les

~

�sirvieron de precondiciones para imponer su hegemonía a nivel regional, dejaban de ser factores de estímulo y de
expansión. Como una s~erte _de_maldicion, los hacendados serian victimas d€
una marcada inercia, de incapacidad y
de desinterés por revitalizarse como clase, y por ende como agentes de ?'~sformación en la estructura econom1ca
y social Sin el menor asomo de culpabilidad serían los cómplices directos de
sumir a la entidad en lo más profundo
del atraso. Del aug~ y de la prosperi?a~
que a finales del siglo XIX les e~dil~
Alfonso Luis Velasco no quedar1an ru
las cenizas. Los últimos vestigios de estas clases serían barridos en la década
de los setenta del siglo actual. Las viejas fábricas textiles serían desmanteladas o cerradas y los hacendados sufrirían el último golpe de muerte tendiente a desintegrar sus otrora imponentes
dominios: los campesinos les invadirían
y el gobierno federal se vería obligado a
repartirlos.
NOTAS
l. Isabel González Sánchez, Hacienda, y rancho, en Tlaxcala en 1712, México, I.N.A.
H., 1969, p. 14.
2.LISTA de la, hacienda, que ,e hallan en
elta Provincia de Tlaxcala, cuyo número
,egún m, Partido&amp;, y duel'io1 que la, po1een con la, cantidade, que ,e le, reguló
'
.
por 1011eflore1
Diputados,
1.p.1..

c:o

'°

3. Gilberto Fabila, et. aL, Tlaxcala. Tenencia y aprovechamiento de la tierra, México, Centro de Investigaciones Agrarias,
1955, p. 44; Moisés González Navarro,
E,tad(,tica, 1ociale1 del porfiriato, México, Dirección General de Estadística,
1956, p. 41; Alfonso Luis Velasco, Geograf(a y e,tadi'stica de la república me•
xicana. Tomo XI. Geograf(a y estad(1tica
del e,tado de Tlaxcala, México, Oficina
Tipográfica de la Secretaría de Fomento,
1892, p. 43.

4.Loc. cit.

5.Miembros de familias de hacendados ÍJgU
rarían en el congreso local en forma reiterada. Por ejemplo los Bretón, los Viv~
ros, Los Pardo, Drusina y otros. Consultar La antigua república. Tlaxcala, los
números correspondientes a septiembre 25
de 1904, p. 3-4; octubre 2 de 1904, p.
4; julio 29 de 1906, p. 25-26; septiembre
16 de 1906, p. 2; y octubre 11 de 1908,
p. 3.
6. La antigua repliblica, Tlaxcala, 29 de julio de 1906, p. 48.
?.Alfonso Luis Velasco, op. cit., p. 11.
8.lbidem, p. 34.

9. Gilberto Fabila, et. aL, op. cit., p. 21.
10. La antigua república,, Tlaxcala, 29 de
julio de 1906, p. 34.
11. Frank Tannenbaum, "La revolución agraria mexicana", en Problema, agr(cola, e
industriale, de México, México, Vol IV.
No. 2, 1952, p. 146.
12.Loc. cit.

Amsterdam, CEDLA, 1984, p. 217.
18. Raymond J. Buve, "Mo ·
pesina y refonna agraria en lo
Nativitas, Tlaxcala (1917-1923
de un caso de lucha por recu
habidas durante la revolución
Eisa Cecilia Frost, et. al, El
y lo, trabajadore, en la hiltoria
México, El Colegio de México y
of Arizona Press, 1979, p. 535.
19.Raymond J. Buve, "Agricultom,
ción política y estructura agraria • 11
volución mexicana: el caso de
(191(}.1918)", en op. cit., p. 251.

3lú ~ repiJblica, Tlaxcala, 7 de mayo
de 1905.
33.ú

o,quo

21.Juan Felipe Leal y Mario Huacuja
tree, &amp;onom(a y 1i,tema d_e
México. La hacienda pulguero n ti
bio. Siglo, XVIII, XIX y XX,
ERA, 1982, p. 120.

hoc,....

cala, en lo, albore, de la reoolucí6n agraria: 1910-1914, mimeografiado; y Rayrnond J. Buve, "Agricultores, dominaci&gt;n
política y estructura agraria en la revolución mexicana: el caso de Tlaxcala (191(}.
1918)", en op. cit., p. 220.

39.Loc. cit.

34.Loc. ci&amp;.
3S.ú atpi repiJblica, Tiaxcala, 5 de notlembre de 1905.

36.ú ulipl repiJblica, Tlaxcala, 29 de julode 1906, p. 36.
37.Alfomo Luis Velasco, op. cit., p. 124.
38..4Nn, eltadiítico de la república me-

20. Frank Tannenbaurn, op. cit.,
XIII, XV y XVI, p. 148-15 O.

40.Alfonso Luis Velasco, op. cit., p. 52-53,
6(}.63, 72-76, 86-88, 102-104 y 113-114.
No obstante que la propiedad rústica en su
conjunto sería revaluada constantemente,
es posible que no lll alteraran en lo subttancial los agrupamientos aquí presentados.

43.Diario de debate, de la Cámara de Senadoru, México, Cámara de Senadores, 1913.

41.Margarita Menegus Bomemann y Juan F~
lipe Leal, Lo, trabajadore, de ta, hacienda, de Mozaquiahuac y El Ro,ario, Tla,c.

44.Michael C. Meyer, Huerta; a political
portrait, University of Nebraska Press,
Linean, 1972, p. 237-238.

42.Diario de debate, de la Cámara de Diputado,, México, Cámara de Diputados,
1912.

CUADROS _ _ _ _ _ __

22.Jbidem, p. 113.
13.Hilaria Joy Heath
p. 15-16.

13. Esta estimación se basa en la hipótesis de
que cada uno de los peones haya tenido
entre 5 y 6 personas a su cargo o dependientes.

24. Gilberto Fabila, etc. al., op. cit., p, 2',
Rosa Filatt~ et al, Bo,que;,
económico del e,tado de T
xico, Secretaría de la Economía
nal, 1935, p. 81-82.

14. Isabel González Sánchez, op. cit., información extraída de las láminas insertadas
enel hl&gt;ro.

25. Raymond Vemon, El dilema ,1,1
rrollo económico de México,
Diana, 1966, p. 59.

HACIENDAS Y llANCHOS EN TLAXCALA:

Haciendas

Ocampo
Morelos

Jaáz

15.lbidem, p. 14.

26. Alfonso Luis Velasco,

16. Hilarla Joy Heath Constable, Lucha de
clase,: la industria textil en Tlaxcala,
México, El Caballito, 1982, p. 14.

27.Jbidem, p. 122.

Caauhtémoc

28.lbidem, p. 122-123

TOTAL

29.Loc. cit.

30. La antigua república, Tiaxcala, Jllt
1906, p. 14.
31.Loc. cit.

1890.1905

1890

Ditritos

Zaragoza
BMlalgo

17.Raymond J. Buve, "AgncuJtores! dominación política y estructura a_grana en la
revolución mexicana: el caso de Tlaxcala
(191(}.1918)", en Raymond J. B_uve (editor), Hacienda, in central Mex1co f~om
late colonial time, to the reoolution,

república, Tlaxcala, lo. de

octabre de 1905.

xicana 1898 a carg" del Dr. Antonio PI!?
flafie4 México, Oficina Tipográfica de la
Secretaría de Fomento, 1899, p. 407.

Ranchos

1905
Total

20
29
39
22
15
11

45

84

4

26

29
13

44
24

136

188

324

79
18

99
47

Haciendas

22

Ranchos

Total

15
9
8

70
21
24
3
14
16

24

115

148

263

Z7
34

92
48
58
18
23

~ : Para 1890, Alfonso Luis Velasco, Geograf(a y estadútica de la república mexicana. Tomo XL Geograf(a y estad(stico del estado de Tla:rcala, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1892; y para 1905; La antigua repúbliCli 'l'lucala, 29 de julio de 1906, p. 34.
·

�'(

Propietario

VALOR DE LAS HACIENDAS EN TLAXCALA POR DISTRITOS: 1890
NUMERO

Cuauhtémoc

'11

..

'

11

o

t---

Direccion

ObseIVaciones

Aculco
San Juan Mixco
Santa Marta
Tlalcoyotla
Zocac
San Antonio Michac
Santa Ana Portales
Santa Bárbara
Santa Clara
Santo Tomás
Los Reyes
Xaltelulco
Santiago Michac
Xalpatlahua
Segura Michac
Zoquiapan a/
Santa Cruz
Guadalupe
Acocotla
El Rosario
Piedras Negras
Coaxamalucan
La Laguna
San José
San Miguel Ateneo
Zacatepec y Pie Chico
San Francisco Soltepec
Santa Ana Ríos
Concepción
Metla
Nanac-Anúlpa
La Luz
San Juan Atoyac
La Laguna
San Juan del Molino
San Rafael
San Miguel Báez

Tlaxcala
Nativitas
Tlaxcala
Barrón-Escandón

Maíz, trigo, frijol, pulque
MaiL, trigo, pulque
Maíz, trigo, frijol, pulque
Maíz, cebada, pulque

Nativitas
Nativitas
Nativitas
Nativitas
Nativitas
Nativitas
San Pablo del Monte
Nativitas
Distrito de J uárez
Nativitas
Distrito de Ocampo
Hueyotlipan
Xaltooan
Distrito de Cuauhtémoc
Tlaxco

Maíz, trigo, pulque
Maíz, trigo, pulque
Maíz, trigo, pulque
Maíz, trigo, pulque
Maíz, trigo, pulque
Maíz, trigo
Maíz, trigo
Maíz, trigo

Huamantla

Maíz, trigo

HACIENDAS

16.- Carvajal, Ricardo
Hidalgo
Zaragoza
17
.. Carvajal, Ricardo
Juárez
Morelos
Ocampo
18.· Carvajal, Ricardo
3
4
5
19.- Carvajal, Mucio
o
o
1
2,157 - 10,000
4
3
9
13
20.- Carvajal, Leopoldo
8
3
10,001 - 20,000
2
2
2
21.Casó, Bernardo
12
5
5
20,001- 30,000
2
3
1
22.- Casó, Bernardo
10
5
3
30,001 - 40,000
o
2
4
23.-Casó, Bernardo
2
3
1
40,001 - 50,000
o
1
1
24.- Casó, Bernardo
o
o
o
50,001- 60,000
o
o
25.-Casó, Bernardo
o
2
1
1
60,001 - 70,000
5
o
o
26.- Casó, Bias R
o
o
3
2
70,001 - 80,000
t
o
27.-Cejudo, Ignacio
o
o
o
4
4
80,001 y más
28.- Conde, Test. M.
11
29. Conde, Francisco
15
22
39
29
20
TOTAL
30.-Conde, Test. N.
31.-Cortina, Rincón J.
FUENTE: Fonnado con datos de Alfonso Luis Velasco, Geografía y estadística de la república mexicana, Tomo XI,
32.- Díaz, Moisés
fía y estad(stica del estado de Tlaxcala, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 189i p. 52-114.
33.-Garibay, Agustín
34.-Gómez Conde, Valentín
35.-González, Josefa
HACIENDAS Y HACENDADOS EN TLAXCALA: 1910
36.-González, Lubín
Observaciones
37.- González, Carlos
Dirección
Nombre de la propiedad
Propietario
38.-González, Romarico
39.-González, Manuel
Distrito de Morelos
Tecomalucan
1.- Arratia, Angel
Maíz,
trigo
40.-González, Miguel
Ixtacuixtla
2.- Ballarino, Sra. Rosario G. V. de San José Buenaventura
Maíz, trigo
41.-González, José María
Huamantla
Xalpatlahuaya
3.- Bárcena, Vicente
Maíz,
trigo
42.. González, Amado de
Nativitas
Dolores
4.- Benítez Morales, Ignacio
Maíz,
trigo,
arvejón
4.3.- Baro, Amado
Huamantla
Notario
5.- Benítez Morales, Ignacio
44.. Baro, Amado
Maíz, trigo
Nativitas
Santa Agueda
6.- Benítez Morales, Ignacio
Maíz,
trigo,
cebada
45.- Hemández, Antonio
Tlaxco
San Buenaventura
7.- Bemal, Rafael
Maíz,
trigo,
cebada
46.-Hoyo,
Esteban
Tlaxco
Soltepec
8.- Bemal, Rafael
47.-lzquierdo
Maíz, trigo, cebada
Citlaltepec
San Diego Pinar
9.- Borbolla, Francisco O.
Maíz,
trigo,
arvejón
48.. Kennedy, Carlos
Huamantla
Tecoac
10.- Bretón, Gustavo
49.-Kennedy, Diego L.
Maíz,
trigo
Huamantla
La Compañía
11.- Bretón, Justo
5
Maíz, trigo, arvejón
0.-Kennedy, Diego L.
Huamantla
Meca
12.- Brito, Luis M.
Maíz,
cebada,
pulque
5
l.- Llamedo, Juan
Barrón-Escandón
Cuamancingo
13.- Calderón, Micaela
5
2
.. Lozano, Francisco
Maíz,
cebada,
trigo
Calpulalpan
San Cristóbal
14.- Campillo, Luis
Maíz, trigo, arvejón
Cuapiaxtla
La Rascona
15.- Carpintero, Ignacio

Intervalos en pesos
lotl ,11

DE

Nombre de la propiedad

Distrito de Ocampo
Calpulalpan
Lardizabal
Distrito de Zaragoza
Nativitas
Nativitas
Huamantla

Pulque, etc.
Maíz, cebada, pulque
Maíz, cebada
Maíz, cebada, trigo

Maíz, cebada
Maíz, trigo

Maíz, trigo
Maíz, trigo, arvejón

....:a

�Propietario

1
.,1 1++1

~ll~; ;:•
~ 11111111
,111
,11+

¡:11
111'

1 11•

1 11

1

!!

.
. ·~·

.li~.11, 1:

~lij¡ 11~

~

53.- Macedo, Pablo
54.- M. Manuel del Castillo
55.- Mantilla, Ramón
56.- Mantilla, Ramón
57.- Mantilla, Ramón
~8.- Martínez, Jesús
59.- Matienzo, Vda. de
60.- Mazarraza, Felipe
61.- Mazarraza, J.
62.- McCullough, Charles
63.- Merchán, Mariano
64.-Merchán, Mariano
65.- Merchán, Mariano
66.- Mier, Cándido
67.- Mier, Test.
68.- Montillo, Rafael
69.- Montillo, Rafael
70.-.Moreno, José de la Luz
71.- Muñóz, Mariano
72.- Muñóz, Mariano
73.- Muñóz, Mariano
74.- Muñóz, J. Miguel
75.- Muñóz de Cote, Joaquín
76.- Muñóz, Rafael
77.- Oliveras, Salvador
78.- Pardo, Agustín
79.- Pasquel, Romualdo
80.- Pavón González, José M.
81.- Pérez, Hermanos
82.- Pérez, Hermanos
83.- Pérez, Juan
84.- Pérez, Juan N.
85.- Picazo, Bernardo
86.- Prieto, Benigno
87.- Rejón, Baldomero
88.- Rivera, Agustín
89.- Rivera, Feliciano

Nombre de la propiedad

Dirección

Observaciones

Propietario
Santa Teresa Ixtlapayuca
San Bartolo
Balconcillo
Guadalupe
San Buenaventura
Atotonilco
San Diego Xocoyucan
San Juan Bautista
Mazarraza
La Blanca
Coapexco
Zochuca
Herradura
San Martín
Talapasco
Balcón
Guadalupe
Quintanilla
San Antonio Techalote
La Compañía
Tlatzalapam
San Bias
San Lucas Mozoyuca Alpozonga
Tenezac
Cerón
Mazapa
San Cristóbal Zacacalco
Tepeyahualco
San Bartolo
Santo Domingo
San Miguel Xoxtla
Xaltitla
Teometitla
San Lorenzo Techalote
Santa Elena
San Francisco Cuexcontzi
La Natividad

Distrito de Ocampo
Calpulalpan
Huamantla
Huamantla
Huamantla
Yxtacuixtla
Yxtacuixtla
Citlaltepec
Calpulalpan

rulque, etc.
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo
Azúcar

90.- Rivero, Enpque G.
91.- Scholtz de Iturbe, T.
92.· Sánchez, Emilio
93.- Sánchez, Emilio

Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo
Azúcar
Azúcar
Maíz, trigo,cebada
Maíz, cebada, pulque

Xicohténcatl
Huamantla
Calpulalpan
Distrito de Ocampo
Tlaxco
Huamantla
Huamantla
Nativitas

Maíz, trigo
Azúcar
Maíz, trigo, cebada,

Terrenate
Hueyotlipan
Nativitas
Cuapiaxtla
Huamantla

Maíz, trigo
Azúcar
Azúcar
Azúcar
Maíz
Maíz, cebada, pulque
Maíz, trigo
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo

Dirección

Observaciones

San Bartolo
San Nicolás El Grande
Toltecapa
El Potrero

Huamantla
Calpulalpan

Maíz, trigo
Maíz, cebada, pulque

Lardizabal
Xalostoc Apizaco
Distrito de Hidalgo
Distrito de Morelos
Distrito de Morelos
Huamantla

Maíz, trigo
Maíz, trigo

94.-Sánchez de Femández de Lara,
Lucrecia

95.- Sánchez, Gonzalo
96.- Sánchez, Enrique
97.- Sánz, Manuel

98.-Sala y Fernández, Francisco
99.- Sociedad Anónima
100.-Solís, Víctor
Huamantla
Yxtenco
Huamantla
Huamantla
Tlaxco
Hueyotlipan
Distrito de Morelos
Distrito de Morelos

Nombre de la propiedad

~01-.- Solón:ano y Mata, José

102.- Solón:ano y Mata, José
103.- Sousa, Sra. Virginia C. de
104.- Tamariz, Eduardo ,
105.. Torres Adalid, Ignacio
l(Mí.. Torrehlanca, Miguel
107.- Valle, Ignacio del
108.-Valle, Ignacio del
109.-Viftas, Eduardo
llO.-Viftas, Eduardo
lll.-Vitarán, Eusebio
112.-Viveros, Miguel
113.-Viveros, Guillermo
114.- Zamacona e lnclán

115.-

NOTAS:

a/

Ahuatepec
La Noria y Anexas
San Antonio Zoapila
Buenavista
San Pedro Xochihuacan
San Diego Apatlahuaya
Metepec
Rosario
Mazaquiahuac
Xonecuila
Tamaríz
San Bartolomé del Monte
Baquedano
Brito
Santa Bárbara
La Calera b/
Ixtafiayuca
Tochapan
Tepalca
Ameca
San Antonio y Tepetzala
Mimiahuapan

Distrito de Ocampo
Distrito de Ocampo
Huamantla
Huamantla
Hueyotlipan
Distrito de Ocampo
Chiautemnan
Españita
Españita
Distrito de Tlaxcala
Distrito de Morelos

Pulque, etc.
Pulque, etc;
Maíz, frijol, trigo
Pulque, etc.
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, trigo, arvejón
Maíz, cebada, pulque
Maíz, trigo, frijol, pulque
Maíz, trigo, friJol
Maíz, trigo, frijol
Pulque, etc.
Maíz, trigo, frijol, ganado

Est~ hacienda también es atribuida a Eduardo '1'amaríz. Los descendientes de este personaje
la Siguen detentando en la actualidad.

t-

--.l

C/J

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

GOITFRIED BENN. Este año se cumplen cien del nacimiento (Brandenburg,
1886) y treinta de la muerte (Berlín,
1956) del médico militar especialista en
enfermedades de la piel, escritor y poeta
alemán, uno de los más notables de la
primera mitad del siglo XX. Entre sus
libros destacan: Gehirne (Cerebros, novelas cortas, 1916), Fleish (Carne, lírica, 1917), Statische Gedichte (Poes(as
estáticlU. 1948) y Probleme der Lyrik
(Problemas de !(rica, ensayo, 1951).
ROSAURA BARAHONA México D.F.,
1942. Licenciada en Letras Españolas y
Lengua Inglesa. Estudió Guión cinematográfico en la Escuela Oficial de Cinematografía, en Madrid, España. Actualmente es profesora en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey.
THOMAS G. PAVEL. Nació en Bucarest, Rumania. Actualmente es profesor
de estudios literarios en la Universidad
de Quehec en Montreal, Canadá, e imparte cursos en la Universidad de Harvard; la Ecole des Hautes Etudes en
Sciences Sociales, Paris, y la Universidad
de Amsterdam. Sus publicaciones incluyen investigaciones, estudios literarios y
de estética.
ENRIQUE NORTEN. Arquitecto. Actualmente reside en la ciudad de México.

b/

FUENTES:

. ·,
. .
Pablo Macedo En el año de 1909, durante la constitt
Esta hacienda tamh1en es atribmdad ªPul
S .edad Cooperativa Limitada, Pablo Macedo
ción de la Sociedad Expendedora e ques, oc1
aparece como propietario.

.
.
d h · das 1905-1906, México, Americtl
P.G. Holms, !h~ directory of age:;3¡;,'.nj;;:;: R ~~:hworth, El rJ.irectorio oficial de 111
Book and Pnntmg Co., 19~5,
¡'910 241-242· La antigua república, Tlaxcab.
minas y haciendas de México, . ~x1~0, debat;spde la cám;a de diputados, México, CáJl¡II
16 de febrero de 1908, P· l; Diario e
U· J Felipe Leal y Mario Huacuja Roat
de Diputados, 9 de octubre de 191_
2, dap. 10- M~ Y_ u~a hacienda pulquera en el camllMi
tree Economía y sistema de hac1en s en
x1co.
Sigl:s XVIII, XIX y XX, México, ERA, 1982, p. 116- 118.

PM' .

DIETRICH HAUCK. Filólogo alemán.
Profesor de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL (1967-1970). Obtuvo el grado de doctor en filosofía con
Kaufmannsbuch des Johan Blasi
l 329-1337), Saarbrücken, 1965.

Da,(

HEIDI BASABE. Ver Deslinde 10-11
LETICIA HERRERA. Nació en Monterrey, N.L., en 1960. Estudió sociología
en la Facultad de Filosofía de la UANL.

Colabora en el periódico "El Nacional".
Ha publicado: Pago por ver (1984), Canto del águila (1985).
JORGE ROBERTO CHAVEZ. Nació
en Sabinas, Coahuila. Estudió después
de preparatoria en la Escuela Normal
Superior (Ciencias Sociales es su especialidad). Trabaja como maestro en una
escuela federal de Coahuila.
ARMANDO DE LEON. Nació en Monterrey, N.L., en 1958. Estudió periodismo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UANL). Es profesor de literatura en una preparatoria de esta
misma universidad.
CARMEN ALARDIN. Nació en Tampico . (1933). Maestra en letras, por la
UNAM. 'Escritora con más de 35 años
de publicar poesía, reunirá dentro de
poco sus libros en un solo volumen.
MARIO RAMIREZ RANCA~O. Profesor e Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, ha
trabajado sobre el tema de la industria
textil a fines del siglo XIX en nuestro
país. Entre otros trabajos, es autor de
"Los políticos empresarios", incluido en
Revolucionarios fueron todos (SEP-FCE,

1982).
JULIAN HUGO GUAJARDO. Nació en
1963. Practica la fotografía desde 1976.
Ha expuesto en la Ciudadela, la Casa de
la Cultura, la Escuela Superior de Música y Danza, el restaurant 'La noria' . Actualmente trabaja como fotógrafo del
periódl.co El porvenir.
ELENA GARRO. Novelista y cuentista
nacida en Puebla (1920). También autora de piezas dramáticas. Entre estas
últimas destacan Un hogar sólido (1958)
y Felipe Angeles (1979). Los recuerdos
del porvenir (1963) y Testimonios sobre

Mariana (1981) son dos de sus narraciones más notables.
MINERVA MARGARITA
RREAL. Ver Deslinde 13.

VILLA-

MICHELLE MUNCY. Maestra e investigadora de Rutgers University, E.U.A
Se ha dedicado especialmente a la crítica literaria. En 1976 el INBA le publicó el libro Teatro de Salvador Novo.
Su trabajo más reciente, inédito, versa
sobre la crueldad en la obra de Elena
Garro.

�Revista

de Historia

1

,,,,\

"11 ::i11
~:
'I

1111
i!I•

:1

:w

~

¡ti

1

LIBERALISMO: REFORMA

11,

Y CONTRARREFORMA

1

~

EN EL SIGLO XIX

•

(Chile, Perú, México, Venezuela,
~

'.
1
~

España y Portugal)
'

11~1

Año Il, número 3
enero -ju~o de 1987

Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma
de Nuevo León
Monterrey-México

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376204">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376206">
              <text>1986</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376207">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376208">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376209">
              <text> Septiembre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376210">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376211">
              <text>Tetramestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376230">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376205">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1986, Vol. 5, No 14, Septiembre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376212">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376213">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376214">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376215">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376216">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376217">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376218">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376219">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376220">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376221">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376222">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376223">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376224">
                <text>01/09/1986</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376225">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376226">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376227">
                <text>2015554</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376228">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376229">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376231">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376232">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376233">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14223">
        <name>Aztecas</name>
      </tag>
      <tag tagId="20476">
        <name>Educación pública</name>
      </tag>
      <tag tagId="28364">
        <name>Elena Garro</name>
      </tag>
      <tag tagId="9527">
        <name>Religión</name>
      </tag>
      <tag tagId="98">
        <name>Teatro</name>
      </tag>
      <tag tagId="2220">
        <name>Urbanidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13625" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11692">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13625/DESLINDE._1987._Vol._6._No._15._Ene-Mar._0002015556.ocr.pdf</src>
        <authentication>10a6f7570f15ecd66b43f805b9fb4a15</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377167">
                    <text>~

~ór,
~e·
~

LETRAS UANU

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NlJEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 15 / VOLUMEN VI/ ENERO- MARZO DE 198fCONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Alicia Escamilla
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Dra. Alma Silvia Rodríguez

1

.

.:~

'"•l,t 1

i111 11ml

DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humherto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L.
MEXICO.
Publicación trimestral
Precio del ejemplar: $1000.00 M.N.
Suscripción anual: $3.500 M.N.

¡
__/

�SUMARIO
SERGIO FLORESCA O MA YET
El agua y la indu trialización de Xalapa Y su region
·' durante el siglo XIX.
Usos, de tinos y conflictos.

4 GEORG TRAKL

76.

Sombrías frentes de guerreros

SA JERO l\10

6 A Pamaquio sobre la mejor manera de traducir
Ilustran este número viñetas de Arturo flores

12

EVODIO E CAL\NTE
En la ciudad estercolada

4 FRAXCI CO CERV .\ ~TE
1 Como te prometí

22

JOSE ROBERTO ~IE~DIRl~HAGA
Vigencia de la ontología tomista

OLGA ARIAS

2 7 Fantasía para flauta
29

TIIOMAS G. PA VEL
arrativas literarias

1 GKRARDO PUERTAS
4 Poemas
46

RAUL R . GEL FRIAS
lloras de ~lonlerrcy
~1 \RI I i\ l~ES PEREZ LUBRI~A

50 A propósito de un texto de :\largucrite Duras
\lA~UEL CO~TRER \SRA\TOS

55 El sentido de la apalal.Jración de las acciones
ELE~\ R1\ \GEL lll~OJO, .\

62 Un sombrero de hombre (comentario de la novela El aniante de M. Duras)
ROLA DO GONZALEZ

64 J. Lacan: nombre propio·de la frontera entre el aLer y la verdad

70
72

JOSE JAVIF.R VILLAHREAL
Antología de la poesía mexicana de los cincuenta (1)

JESUS BECERRA VJLLEGA
El cierre de Fundidora ~lonterrey

..r-

'!E
-~

.r.,..~

-J''

-:,

-'

�SOMBRIAS FRENTES
DE GUERREROS

Georg Trakl
HU \1 A \IDi\D

La música agreste de la invernal tempestad
Se asemeja a la oscura cólera de los pueblos,
La ola púrpura de la batalla
A despojadas estrellas.
Con las cejas rotas, con plateados brazos
La noche a los soldados moribundos hace guiííos.
tntre sombras del fresno otoñal
Suspira el alma de los victimados.
1:-:spinosa maleza ciñe a la ciudad.
Por ensangrentada escalera persigue la luna
A espantadas mujeres.
Salvajes lobos derriban la puerta.

Humanidad ante bocas de fuego colocada,
Ln redoble de tambor, sombrías frentes de guerreros,
Pasos entre la niebla ?e sangre, hierro negro que zumba
Desesperación, noche en los funestos cerebros:
'
\qu í la sombra de Eva, caza y rojas monedas.
\ubes que rompe la luz, la Cena.
L'n dulce silencio habita el pan y el vino.
\ aquéllos son reunidos en número de doce.
Por la noche gritan, en sueños, bajo las ramas de los olivos.
Santo Tomás hunde la mano en la divina llaga.

Versiones de Miguel Cova"ubias

Men chheit
Im Osten
Den wilden Orgeln des Wintersturms / Gleich l des Volkes finstrer
Zorn, / Die purpurne Woge der Schlacht, / Entlaubter Sterne. / /
Mil zerbrochnen Brauen, silbernen Armen/ Winkt sterbenden Soldaten
die acht. / Im Schatten der herbstlichen Esche / Seufzen die
Geister der Erschlagenen. / / Dornige Wildnis umgürtet die Stadt. /
Von blutenden Stufen jagt der Mond / Die erschreckenen Frauen. /
Wilde Wolfe brachen durchs Tor.

Menschheit vor Feuerschlünden aufgestelJt, / Ein Trommelwirbel
d~nkler Krieger Stirnen, / Schritte durch Blutnebel; schwarzes '
E1_sen schellt; / Verzweiflung, acht in traurigen Gehirnen: /
II1er Evas Schatten, Jagd und rotes Geld. / Gewolk das LirhL
durchbricht, das Abendmahl. / Es wohnt in Brot u~d Wein ein
sanftes Schweigen. / Und jene sind versammelt zwolf an Zahl.
/ achts_schrein im Schlaf sie un ter Olbaumzweigcn; / Sankt Thomas
laucht die Hand ins Wundenmal.

�A PAMAQUIO SOBRE LA MEJOR
MANERA DE TRADUCIR

San Jerónimo
l. Cuando el apóstol Pablo, tuvo que
responder ante el rey Agripa de incriminaciones inteligibles para su interlocutor, seguro del triunfo de su causa, se
congratulaba desde el comienzo diciendo: me considero afortunado, oh rey

Agripa, de poder defenderme en tu presencia, de todas las cosas de que soy
acusado por los judíos, pues tú conoces
bien todas las costumbres de los judíos
y las cosas de que discuten. Había en
efecto leído el texto de Isaías: dichoso
el que habla a los oídos del que escucha
y sabía que las palabras del orador sirven en la medida en que conozca la
prudencia del juez. De la misma manera,
yo también me considero afortunado en
este asunto aunque sea sólo porque he
de responder ante oídos eruditos a una
lengua estúpida que me achaca ignorancia o mentira según que no haya sabido
o no haya querido traducir con veracidad una carta ajena: lo primero sería
yerro, lo otro delito. Y como quizá mi
acusador, con la facilidad con que habla
de todo y con la impunidad con que
piensa que todo le está permitido, me
incrimine ante ustedes, como al papa
Epifanio, te mando esta carta que indique la realidad de las cosas a ti y a los
que se dignan brindarme su afecto.
2. Hará casi dos años, el suso mencionado papa Epifanio, envió al obispo
Juan una carta reprendiéndolo por algunas doctrinas e invitándolo luego, con
benevolencia, a que hiciera penitencia.
Ejemplares de esta carta, en Palestina,
eran arrebatados con vehemencia ya por
el prestigio del autor ya por la elegancia
del escrito. Había en nuestro monast erillo un hombre no oscuro entre los suyos, Eusebio de Cremona, que me empezó a pedir insistentemente, dado que la
carta en cuestión volaba en boca de
muchos y tanto doctos como indoctos
la admiraban por su doctrina y pureza
de lengua, que se la tradujera al latín y,

para entenderla con más facilidad, que
se la explicara más claramente; era, en
efecto, totalmente ignorante de la lengua griega. Hice lo que quería. Mandé
llamar a un amanuense y, a escondidas,
se la dicté rápidamente anotando brevemente, al margen de la página, el sentido
de lo que contenía en su interior cada
uno de los capítulos -en efecto, hasta
esto me había pedido que hiciera para
él solo- por mi parte, yo le pedí que
guardara en su casa el ejemplar para que
no fuera, fácilmente, a circular en manos del vulgo.
Así pasó el asunto un año y seis meses, hasta que la susodicha traducción
emigró de sus armarios hasta Jerusalén
con su nuevo prestig_io. Pues cierto seudomonje ya sea por dinero, como claramente se deja entrever, ya por gratuita
malicia, como en vano intenta demostrar el corruptor, compilados los documentos y sus haberes, se convirtió en un
Judas traidor dando a los adversarios
ocasión de ladrar contra mí, y de que en
reuniones de estúpidos me acusaran de
falsario, de que no traduje palabra por
palabra, que puse "carissimum" en vez
de "honorabili" y que por traducción
malintencionada - lo cual es ilícito afirmar- no quise traducir aidesimótaton
(reverendísimo). Estas pequeñeces y
otras del género son mis crímenes.
3. En primer lugar, antes de referirme a
la traducción, quisiera preguntar a quienes llaman prudencia a la malicia: ¿Dónde obtuvieron ustedes el ejemplar de la
carta? ¿Quién se las dió? ¿Con qué cara
proclaman lo obtenido por medios criminales? ¿Qué seguridad podrá tener en
lo sucesivo la gente si ni con paredes y
ni siquiera en nuestros armarios podemos ocultar nuestros secretos? Si yo les
arrojara a u stedes este crimen ante los
tribunales judiciales los colocaría cual
reos bajo el yugo de las leyes que esta-

blecen castigo, hasta para los delatons
en bien del fisco. Se benefician con k
traición y condenan al traidor. E,'s dq,
les gusta el lucro pero no la actitud.
Hace poco el príncipe Teodoio
condenó a muerte a Hesiquio, funci,.
nario consular, con quien el patriaia
Gamaliel tenía gravísimas enemistad11i
porque habiendo sobornado a un notario violó documentos de su ene~
Leemos en las historias antiguas que u
maestro de escuela, luego de haber tri,
cionado a los hijos de los faliscos, fue
entregado, atado, a los niños, y remitía,
a quienes había traicionado para qued
pueblo romano no obtuviera una victoria con un crimen. Y Fabricio considuó
crimen que Pirro, rey de los epirota.
fuera asesinado, traicionado por un médico, mientras convalecía de una heria
en el campamento. Fabricio, por e&amp;,,
remitió al médico a su señor antes qat
aprobar un crimen aunque fuera en d
enemigo. Lo que protegen las leyes ~
fanas y hasta los enemigos, lo que aáa
para las guerras y espadas es sagrado, no
encontró seguridad entre nosotros, mi!
jes y sacerdotes de Cristo. Y todaTII
hay, entre ellos, quien con el
fruncido y chasqueando los dedos .•
atreve a eructar diciendo: "~y qué 11ne qué ver que haya comprado y sobcrnado si hizo lo que le convenía?" ¡Vaya
defensa del crimen!, como si los 1~
nes, rateros y piratas no obraran f1!,8
su conveniencia. Ciertamente Anas Y
Califás creían hacer lo que conside
útil para ellos al seducir al infeliz deJuda

e•

4. Yo quiero en mis papeluchos ese~
algunas necedades, hablar de las ed'
turas, dar, a mi vez, mordiscos a losf
me hieren, desalojar mi estómago, t!f'"
citarme en lugares comunes y re
las flechas casi listas para pelear: en
to no profiera mis pensamie~tos,
siquiera las maldiciones son dehto,

aún, ni maldiciones, en tanto no lleguen
a oídos públicos. ¿Puedes acaso, co1romper a tus sirvientes, hacer proposiciones indecorosas a quien se te antoje
y, como leemos en las fábulas, entrar
hasta Dánae valido de tu oro, y luego
llamanne falsario como si nada hubiera
pasado, aunque seas culpable de un crimen mucho peor del que me achacas?
Que otro te acuse de hereje y te atribuya doctrinas perversas: tú te callas
a él no te atreves a responderle y mejo;,
laceras al intérprete con asuntos sobre
las sílabas, fincados en calumnias; planeas toda ,tu defensa denigrando a quien
cal!a. Sup?n que al traducir me equivoque o pase por alto algo -de ello depende el meollo de tu asunto, es toda tu defensa-, ~acaso tú no serás hereje sólo
por el hecho de que yo fuese mal traductor? No quiero ?ecir con esto que supiese que_~res hereje -sépalo quien hizo la
ª?Jsacion Y &lt;JUi~n lo escribió-, lo que
61 es muy estup1do, es que quien es acusado por alguien busque incriminar a
otro, Y cosido el cuerpo por doquier
ª. puñaladas quiera solazarse en la henda de quien duerme.
~: Hasta aquí he hablado como si huiera., cambiado algo de la carta en
festíon, y mi sencilla traducción puiese contener error, aunque ciertam:11te no un crimen. Ahora bien la
mfª carta muestra que no ca~bié
na a del sentido, ni se agregaron cosas
o se ·
,
mvento alguna doctrina "actúan
com
·a1
'
da~' si comprender no entendieran
~
Y como si al querer demostrar
t~rpeza ajena evidenciaran la suya
propia.
Pues yO
,¡
Proelam
no so o reconozco, sino que
0 con toda libertad que al tradu .
·
duCll'., a Ios gnegos,
excepto' en la tra.

ta ~IOn de la escritura santa, donde hase ºrden de las palabras es un miste-

río, no traduje palabra por palabra sino
que expresé sentido por sentido. Y tengo como maestro en esto a Cicerón
quien tradujo el Protágoras de Platón el
Económico de Jenofonte y dos her~osísimas oraciones de Esquines y Demóstenes uno contra el otro. No es la ocasión ~e menci~~ar l? que pasó por alto,
agrego y cambio a fm de poner de manifiesto las propiedades de la otra lengua
con los recursos de la suya.

A mí me basta la misma autoridad
del ~aductor que en el prólogo de las
menc10nadas oraciones dice:
Me pareció ser deber mío asumir un
trabajo útil para los estudiosos, aunque ~o necesario por cierto para mí;
traduje, por ello, las nobilísimas oraciones de dos de los más elocuentes
entre los atenienses, contrarios entre
sí. Las oraciones, a saber de Esquines '! ~emósten_es. No las 'traduje como mterprete, smo como orador con
los mismos contenidos, con su; respectivas formas y figuras, pero en palabras acomodadas a nuestro uso. En
ellas no consideré necesario tradu cir
palabra por palabra, sino preservar la
categoría y la fuerza de todas las palabras. No creí conveniente tenérselas
que enumerar al lector sino más bien
sopesárselas.
Y de nuevo al final de su texto dice:
Si, como espero, he traducido de tal
suerte sus discursos preservando todas sus cualidades, es decir siguiendo
las palabras en cuanto no repugnen a
nuestro uso, con los mismos contenidos, figuras y orden de la materia; de
tal manera que aunque no hayan sido
traducidos absolutamente todos los
elementos del griego, sin embargo,
nos hemos esforzado para que fueran
de la misma índole.

Hasta Horacio, hombre ingenioso y
docto, prescribe lo mismo en su Arte
poética al traductor experto:
No traduzcas palabra por palabra,
fiel intérprete.
Terencio tradujo a Menandro Plauto
y Ceci!io a los antiguos cómicos; ¿acaso
se adhieren a las palabras y no más bien
conserv~ el encanto y la elegancia en la
traducc1on? Lo que ustedes llaman fideli~ad en traducción los expertos denomman k~ko~elían. Por ello, también yo
hace casi vemte años enseñado por esos
tales y engañado, entonces, también por
semejante error -ciertamente sin saber
que habría de ser objetado por ustedes-al traducir al latín el Kronikón de Eusebio, dije, entre otras cosas, en el prólogo:
Es difícil para quien sigue trazos ajenos no destruir en alguna parte; es tarea ardua lograr que las cosas bien
di~has en otra lengua, conserven el
mISmo encanto en la traducción. Supongamos que una palabra expresa
con propiedad su significado y no
tenga al traducir ninguna que lo exprese; mientras intento llenar el sentido con un largo rodeo, apenas si
avanzo en mi intento un poco. Hay
~ue t?mar en cuenta, además, las
smuoSidades de los hipérbaton, las diferenci~s (en los sistemas) de casos,
las variedades de las figuras y, finalmente, por así decirlo, el mismo carácter casero de la lengua: si tradujera palabra por palabra todo lo anterior resonaría absurdo; si por necesidad cambiara algo en el orden del
texto, daría la impresión de apartarme del oficio de traductor.
Y luego de muchas cosas que sería
ocioso mencionar aquí, añadí también
esto:

�Si a alguien no parecie_re que la gracia de la lengua cambia con la traducción, que traduzca Homer? al _latín, palabra por pal~bra, mas aun,
tradúzcalo en su misma lengua, a
palabras de prosa y verá ~n orden
ridículo y apenas balbucir al elocuentísimo poeta

..... '

6. Sin embargo, para que la autoridad
de mis palabras no sea pequeña -aunque con esto sólo pretendiese pro~r
que yo desde mi juventud he trad~c1do
no las palabras sino los contemdoS:lee sobre este asunto, el pequeño proIogo del libro en que se describe la vida
de San Antonio:
La traducción palabra por palabra de
una lengua a otra oculta el sentido y
cual grama exhuberante estrangula
lo sembrado. Pues mientras el estilo
esté al servicio de casos y figuras apenas logrará explicar, haciendo un
gran rodeo, lo que se puede explic3!
con un texto breve. Intentando ev1tar esto, yo, por consiguiente, traduje a petición tuya, (la vida de) San
Antonio de manera que no faltara nada del sentido, aunque algo faltara de
las palabras. Que otros esten al acecho de las sílabas y las letras, tú busca los contenidos.

J

Me faltaría día si expusiera los testimonios de todos los te han traducido
conforme al sentido. ara el caso basta
mencionar al confesor Hilario quien tradujo del griego al latín las homilías sobre Job , muchos tratados sobre los Salmos v ni se acuarteló en la letra dormilona ·ni ~ retorció en la fétida traducción de los rústicos sino que transfirió,
a guisa de vencedor, los contenidos cautivos a su propia lengua.

C0

7. '\ii habría que maravillarse de los
otros varones tanto laicos como de Igle-

sia si los mismos setenta traductores, y
hasta los evangelistas y apóstole~, hicieron lo mismo en los sarados lih~?S·
Leemos en Marcos que e Señor d110:
Talitha cumi y añade ense~ida: l?
que se traduce niña. te lo d!!{º a ti,
levántate. Tachen de mentiroso al
evangelista por haber aña?ido _te lo d_~o
a ti cuando en hebreo solo dice: 11ma.
levántate. Pero lo añade para hacerlo
más enfático (emphatikóteron) y expresa el sentid~ de qui_en lla~ando e
imperando agrego te lo digo a ti.
Por el contrario en i\1atco devueltas
por el traidor Judas las treinta monedas
de plata y comprado con ellas el cam.po
del alfarero se escribe: entonces se cumplió lo escrito por el profeta J~remías
al decir: y recibieron tmnta piezas de
plata, como precio en que fue ..tasado
aquél a quien tasaron los h11os de
Israel, y las dieron por el campo del
alfarero como me lo ordenó el Señor.
Este texto de ninguna manera se encu entra en Jeremías, y sí en cambio en
Zacarías con palabras muy distintas y
en un orden totalmente discrepante. La
edición ordinaria en efecto, está así:
y les diré: si les parece bien, denme mi
paga. o niéguenmela. y tasaron mi f.aga
en trem ta piezas de plata. } me ,11Jº el_
eñor: ponlas en el crisol .Y f11ate s1
pasa la prueba. como fui sometido _yo a
prueba por ellos. ) tomé treinta ~ionedas y las arrojé en la casa del Senor en
el crisol.
Es evidente cuánto dista la traducción de los setenta del testimonio del
evangelista. Pero hasta en hebreo, a pesar de ser el mismo contenido. las palabras están en orden distinto y son totalmente diversas: dice: _Y les dije: si está
bien a los ojos de ustedes, tráiganme mi
paga. .Y si no. no se inquieten. r tasaron
mi paga en treinta piezas de plata. } ~e
dijo el eñor: arrójalas al estatuarw,

hermoso precio en que fui klsado 1lf.
ellos. F tomé las treinta pie:as de !1lelt
y las arrojé e11 la casa del eñor al
tuario.

:1

Acusen de falsedad al apóstol,
no concuerda ni con el texto hebreo
con los setenta traductores, y, lo que-.
más, hasta se equivoca en el noml.e
puesto que puso Jeremías en vez de 1.a,
carías; pero líbrenos Dios de decir•
de un compañero de Cristo cuyo cuilll
do fue puesto en los contenidos docl&amp;
nales en vez de dedicarse a acechar pala,
bras } sílabas.
\ ayamos a otro testimonio del~
mo Zacarías tomado por el evangeliila
Juan conforme a la verdad hebrea: telll
hacia el que traspasaron; e~ ve~ de ..
leemos en los Setenta: /\a, ep,ble~
tai pros me anth 'o~ enorjé s~nto, queh
1
latinos han traduclCio:
y mtraran •
m( como si fuera su burla o bien ins,dt,.
Discrepan el evangelista, los Setenta
nuestra traducción, y sin embargo~•
la diversidad textual concuerdan porll
unidad de contenido.
En ~Jateo leemos, igualmente, quetl
·Señor predijo a los após~oles )a fuga~
firmándolo con el testimomo de bilil
rías. Dice: está escrito: heriré al
y se dispersarán las ovejas. Pero
Setenta y en hebreo está de muy
manera: no se refiere, en efect
persona de Dios, como quiere el
lista, sino a la del profeta que
Dios Padre: hiere al pastor _Y -~"
san las ovejas. En este lugar, me
según el entender de algunos el e
lista es reo de culpa ya que se a
referir a la persona de Dios palab
profeta.
El mencionado evangelista
que, por aviso del ángel, José

ah
e,

aifto a su madre y entró a Egipto; y

pennaneció hasta la muerte de
para que se cumpliera lo que
ajo el Señor por el profeta: de Egipto
11,nté a mi hijo. Nuestros códices no
lienen esto. En cambio en Oseas leemos
de acuerdo con la versión hebrea: porl,mel es un niño lo amé, y desde
lo llamé a mi hijo. En vez de lo cual
loe LXX tradujeron en el mismo lugar:
porque es pequeño Israel lo amé tanto
que llamé desde Egipto a mis hijos.
¿Hay, acaso, que rechazar totalmente a
quienes tradujeron de manera diversa este texto que pertenece en gran medida
al acnmento, de Cristo o, más bien
como seres humanos según
sentencia de Santiago que dice: todo, emimos en muchas cosas; si, enton~•, hay alguien que no se equivoca al
/,.bl., e, un varón perfecto que puede
rt/renar también todo su cuerpo?

J;,

r:narlos

Aquello otro que se escribe en el mismo evangelista: y al regresar se fue a vilir a la ciudad llamada Nazareth, para
1J11e ,e cumpliera lo dicho por el profe·
11: 1erá llamado Nazareo. Que respondan los dédalos de la palahra, molestos
fiecales de todo lo que se escribe, dónde han leído Qo anterior) y sepan que se
tllCUentra en Isaías. Pues en el mismo
~ donde leímos y tradujimos y sal'1 un rP.toño de la raíz de Jesé y una
JI!" ,e alzará de su raíz, en hebreo, sef!D la _manera propia de esa lengua esli escnto así: saldrá un retoño de la
IIIÍ de Jesé y crecerú un nazareo de su
"!IÍ. ¿Por qué los LXX omitieron esto'/
no es lícito traducir palabra por pala. , es un sacrilegio tanto ocultar como
'1orar el misterio.

t

8. P-.n06
;::!
.
06

a las otras cosas ya que la
de la carta exige que no nos
demasiado en cada una. El
._o Mateo dice: todo esto sucedió
,.,. que le cumpliera lo que dijo el Se-

ñor por medio del profeta: he aquí que
hebreo sólo en este lugar. El evangelista,
la virgen tendrá en su seno y parirá un
en efecto, dice¡s:e no es la más pequeña
hijo, y le pondrán por nombre Emmaentre los cau · los de Judá, mientras
nuel. Los LXX tradujeron: "he aquí que
que, por el contrario, se pone: "la más
la virgen recibirá en su vientre y parirá
pequeña eres, ciertamente, y poca cosa;
un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel". Si nos pusieramos a criticar sin embargo de ti, pequeñita y Iºca cosa, saldrá, fara mí, el caudillo e Israel
exageradamente cuestiones de r,alabras,
según aque lo del Apóstol: Dios eligió
ciertamente no es lo mismo 'tendrá"
las cosas más frágiles del mundo para
que "recibirá" ni "pondrán por nom- confundir a los fuertes. Finalmente, lo
bre" que "pondréis por nombre". Más
~e sigue: "que rija" o "que apaciente"
aún en hebreo leemos que está escrito
' a mi pueblo Israel" es evidente que esasí: ''he aquí que la virgen concebirá y tá de otra manera en el profeta.
parirá un hijo y le pondrá por nombre
Emmanuel ". o Acaz, reprendido por 9. Expongo esto, no para acusar de falsu infidelidad, ni los judíos que habrían sedad a los evangelistas - lo cual, ciertade negar al Señor, sino que le pondrá el
mente es propio de los impíos como
nombre la misma que lo concebirá, la Celso, Porfirio, Juliano- sino para acumisma virgen que lo parirá.
sar de inhabilidad a mis censores e impetrar su venia: que me concedan en una
simple
carta lo que, queriendo o no, han
En el mismo evangelista leemos que
de
conceder
a los apóstoles en las escriHerodes se turbó con la llegada de los
turas
santas.
Marcos, discípulo de Pemagos y que habiendo congregado a los
dro,
ordena
su
evangelio así: principio
escribas y sacerdotes se informó con
del
evangelio
de
Jesucristo, según está
ellos dónde habría de nacer Cristo, y
escrito
en
el
profeta
lsa(as: he aqu( que
que i!llos respondieron: en Belén de Juyo
envío
mi
ángel
ante
ti, él preparará
dá; así, en efecto, está escrito en el protu
camino.
Voz
que
clama
en el desierJeta: y tú, Belén, tierra de Judá, de ninto:
preparen
el
camino
del
Señor,
endeguna manera eres la más pequeña entre
recen
sus
sendas.
Este
texto
está
comlos caudillos de Judá ya que de ti ha de
puesto de dos profetas. A saber: de Masalir el caudillo que rija a mi pueblo Is- laquías y de Isaías. Pues lo primero que
rael. Este texto es presentado por la edi- se dice: "he aquí que yo envío a mi
ción vulgata así: y tú, Belén, casa de ángel ante tí, é)Jreparará tu camino" se
Efrata, eres poca cosa para estar entre encuentra al fin de Malaquías. En camlos míllares de Judá; de ti saldrá, para bio lo que sigue: "voz de quien clama
m( quien será el príncipe en Israel. en el desierto" etcétera, lo leemos en
Cuánta discrepancia haya entre Mateo Isaías. ¿Mas cómo Marcos puso inmey los Setenta en las palabras y en el diatamente al principio de su libro "seorden te sorprenderá más si ves el (tex- gún está escrito en el profeta lsaías: he
to) hebreo tiene "Efrata", en los Seten- aqu( que yo e11v(o mi ángel" lo cual, cota " casa Efrata " ; "de nmguna
.
manera mo ya dijimos, no se escribe en Isaías
eres la más pequeña entre los caudillos sino en Mala~ías, el más reciente de los
de Judá": en los Setenta, se lee "eres doce profetas.
poca cosa para estar entre los millares de
Juda", y en hebreo 'iequeña eres enQue la inhábil presunción resuelva
tre los millares de Ju á" el sentido es esta cuestioncilla y yo, a cambio, pedicontrario, concordando los Setenta y el ré perdón de mi error.
\O

¡\

1

�El mismo Marcos presenta al Salvador diciendo a los fariseos: ¿nunca leísteis lo que hizo David cuando encontrándose en necesidad tuvo hambre tanto ¿1 como sus compañeros, cómo entró
a la casa de Dios, bajo el sumo sacerdote
A biatar, y comió los panes de la proposición, que sólo a los sacerdotes estaba
permitido comer? Leamos a Samuel o
los libros de los reyes, como se les llama comúnmente, y allí encontraremos
que está escrito no "Abiatar " sino
"Aquimelec", el sumo sacerdote que
después fue asesinado, con los demás
sacerdotes, por orden de Saúl.

o.-1

Vayamos con el apóstol Pablo. Escribe a los corintios: si, en efecto, lo hubieran conocido, 11unca hubieran crucificado
al Señor de la majestad. Pero como está
escrito: ni el ojo vió, ni el oído oyó, ni
al corazón humano han llegado las cosas
que preparó Dios a quie11es lo aman. En
este lugar suelen algunos seguir los delirios de los apócrifos y decir que el pasaje está tomado del Apocalipsis de Elías,
donde, según el texto hebreo, se lee así:
jamás oyeron ni percibieron con sus
orejas. El ojo no vió, oh Dios, aparte de
ti, las cosas que preparaste para quienes esperan en ti. Los Setenta tradujeron esto de muy distinta manera: nunca
oímos, ni nuestros ojos vieron otro
Dios, aparte de ti, y tus obras verdaderas; pues serás compasivo con los que
esperan en ti. Vemos, pues, de donde tomó la cita y sin embargo, el apóstol no
tradujo palabra por palabra sino, parafraseadamente, indicó el mismo contenido con otras palabras. En la carta de los
Romanos el mismo bienaventurado
apóstol dice tomando un texto del profeta Isa.fas: he aquí que pondré en Seón
la piedra de tropiezo, la roca del escándalo. Discrepa de la vieja traducción y,
sin embargo, coincide con el texto hebreo. En los Setenta, en efecto, el sentido es contrai;io: no correreis al encuen-

tro como piedra de tropiezo ni roca de
perdición, mientras que Pedro, de acuerdo con Pablo y los hebreos, puso así:
mas para los incrédulos piedra de tropiezo y roca de escándalo. De todo esto
resulta claro que los apóstoles y evangelistas al traducir las antiguas escrituras
buscaron el sentido, no las palabras, ni
se preocuparon grandemente del orden
y de los vocablos con tal de que los contenidos quedaran claros al entendimiento.

1O. Lucas, varón apostólico y evangelista, presenta a Esteban, el primer mártir
de Cristo, narrando mientras disputa
con los judíos: con sete11ta y cinco almas desciende ]acob a Egipto, habiendo
muerto él y nuestros padres fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que había comprado Abraham, a
precio de plata, a los hijos de Emmor,
hijo de Sequem. Este lugar se encuentra
de muy distinta manera en el Génesis:
que, en efecto, Abraham compró a
Efron el hitita, hijo de Saar, cerca de
Hebrón, por cuatrocientas didracmas de
plata, una cueva doble con un campo
adjunto, y que en ella sepultó a Sara su
mujer. Y más adelante, en el mismo libro, leemos que Jacob, a su regreso de
Mesopotamia, con sus mujeres y sus hijos puso una tienda frente a Salem, la
ciudad de los siquemitas, en la tierra de
Canaán, y que habitó allí, y que compró
parte del campo en que tenía sus tiendas a Emor, padre de Siquem, en cien
corderos, y que colocó allí un altar e
invocó al Dios de Israel. Abraham no
compró la cueva a Emor, padre de Siquem, sino a Efron, hijo de Saar, ni fue
sepultado en Siquem sino en Hebrón llamado por corrupción Arboc. En cambio
los doce patriarcas no fueron sepultados
en Arboc sino en Siquem, cuyo campo
no fue comprado por Abraham sino por
Jacob. Aplazo la solución también de
esta cuestioncilla para que la busquen

mis detractores y entiendan que en-la
escrituras no se han de considerar las,.
labras sino el sentido. El comienzo tlif
Salmo 21, según los hebreos, es el mi,
mo que recitó el Señor en la cruz: W
heli lama zabtani, que se traduce: Dio,,
mi Dios, ¿por qué me abandonaste?,qwe
expliquen por qué los Setenta agrep
ron, en el medio "mírame". En efecto,
ellos tradujeron así: Dios, mi Dios, •~
rame, ¿por qué me abandonaste? Re.
ponderán, ciertamente, que no 1
perjudica al sentido si se agregan dm
palabras. Escuchen, entonces, que yo
no pongo en peligro la solidez de la
iglesias si por dictar aprisa omití alguna
palabras.

ll. Sería largo desarrollar ahora toa
lo que los Setenta agregaron por ■
cuenta y lo que omitieron, indicado ca
obelos y asteriscos en los ejemplares de
la ~lesia. Por ejemplo lo que leemo&amp; •
lsaias: dichoso el que tiene descendtacia en Sión y parientes en Jerusalén. la
hebreos suelen reir cuando lo oyen; le
mismo en Amós luego de la descripcm
del lujo: tomaron es tas cosas como
bles y no como huidizas. Realmente 1
trata del sentido retórico y de la dedt
mación ciceroniana. pero ¿qué hemOBdl
hacer con los libros auténticos en 11
que se encuentran estos y otros textAI
semejantes? Si intentáramos mene•
los serían precisos infinitos libros. P•
lo que hace a las omisiones, como die,
o están señaladas con asteriscos o p«
nuestra traducción si la compara el~
tor cuidadoso con la traducción aalígua. Y sin embargo, la versión de IosSt
lenta se conservó en las iglesias, p«
derecho: o porque es la primera Y1
efectuó antes de la venida de Cristo,•
porque fue utilizada por los a ~
en los puntos, al menos en que no dit
crepa del hebreo.

e•

En cambio a Aquila, traductor

tico y terco, lo rechazamos, con dere- tros tiempos, tú que eres crítico de tocho, porque no sólo intentó traducir pa- dos l?s escritores? ¿En vano, entonces,
labra por palabra sino hasta las etimolo- ~,studrn~os durante tanto tiempo y
gías de las palabras. ¿Quién, en efecto,
sustraJunos, muchas veces la mano a la
aceptará que se lea o entienda jeuma, ferula"? ¡Apenas salimos 1del puerto y
oporismón y stilpnóteta como "trigo", ya hemos chocado!
"vino" y "aceite", respectivamente, 9,!1e
nosotros podríamos denominar ' fuDado que es humano equivocarse y
., ", " cosecha", " esp1endor" o, porSJOD
del prudente reconocer el error tú
que los hebreos no sólo tienen artícucensor, quienquiera que seas, corrígeme'.
108 sino preartículos, traduzca como
él cacozélicamente tanto letras como maestro, y traduce palabra por palabra
sílabas y diga syn ton ouranon kai A lo cual responde: "deberías haber disyn ten gen que ni la lengua latina ni cho: era conveniente, amado, no dejarla griega toleran? De nuestra habla po- nos llevar por la estimación de los cledem08 tomar ejemplos de este asunto. ros". ¡Esta sí que es elocuencia plauti¡Cuántas cosas hay bien dichas entre n?, la elegancia ática comparable, según
los griegos que si las traducimos pala- dicen, a la elocuencia de las musas! Se
bra por palabra, no suenan bien en cumple en mí el trillado proverbio polatín! Y hasta al revés, lo que nos pular: "Mandar un buey a un masajista
gusta a nosotros según un determina- es perder aceite y dinero". No tiene la
do orden si se traduce así desagradará culpa aquel bajo cuya apariencia otro
representa la tragedia, sino sus maestros
alos griegos.
que le enseñaron, a gran costo, a no sa12. Pero dejando a un lado infinito nú- ber nada. o censuro en el cristiano común el ~;ibla. ¡Ojalá, sin embargo, que
m~ d_e_ cosas, para mostrarte, varón
~•suno entre todos los nobles y nos atuv1eramos al dicho socrático "sé
el mas _noble de los cristianos, qué tipo que no sé" o al del otro sabio "conócede fals~~caciones me reprochan en la te a ti mismo". Siempre me causó reslraducc1on de la carta, pondré el comien- peto no la rusticidad parlanchina sino
zo de la ~ta en cuestión, en griego, pa- la santa simplicidad: quien dice imitar a
partir de un delito entiendas tam- los apóstoles en el habla, imítelos pribien los demás: edei hémas agapeté me mero en la forma de vivir. La magnitud
~ .
.
'
'
d oiesei ton. kler?nJéresthai, me a cuer- de su santidad excusaba en ellos la sencillez en el hablar, y un muerto resucitao que tradu1e as1: convenía que nosolros,_amadísimo, no abusáramos por so- do refutaba los silogismos de Aristóteles
berb1a del honor de la clerecía". " •Mi- y las retorcidas agudezas de Crisipo. Por
ren": dice, " cuánta mentira en un solo
,
lo demás, es ridículo que entre nosotros
vers1cul ,,, E
·
haya
quien, entre las riquezas de Creso
''dil º· n primer lugar agapetó es
mus~~t.~s" ("?'!! ado ') y no "dilectissi- los placeres de Sardanápalo se ande jacde . ,{ ª'!1ªd1~';ffio"); luego oiesis quiere tando de rusticidad como si todos los
bandidos y los reos de los más diversos
cir estunac10n", no "soberbia" pues
1
~texto no dice oiémati sino oiés~i pa- crímenes fueran elocuentes y ocultaran
s~nifican una "tumor" y la entre libros de filosofía sus sanguinarias
Juicio ; todo lo que sio-ne - no espadas y no entre troncos de árboles.
a.,.busar, pº[. so ber b.ia del honor
"bde la
"""ciaIUtn d es tuyo ,,. ¿Que, d.ice oh co- 13. Me excedí en el tamaflo de la carta
na e las letras y Aristarco de nues- pero no en la dimensión de mi dolor.

~-ª

y

on:~.~e.

Pues mientras se me llama falsario y soy
despedazado entre husos y bordados de
mujerzuelas me contento con limpiar mi
d~lit~ sin devol~erlo. Por ello, según tu
criterio, te penmto que leas la carta misma, en griego y en latín, para que te des
cuenta al instante de las babosa.das de
mis acusadores y de sus preciosas querellas. P~r lo que a mí respecta, me basta
h:ber mstru1do a un amigo carísimo y
solo esperar en mi celdilla el día del juicio._ Y, si es posible, deseo, aunque se
pusieran furiosos mis adversarios escribir más bien comentarios a las esc~ituras
que ~ípicas como las de Demóstenes o
Ciceron.
Versión del latín de Herón Pérez Martínez.

�EN LA CIUDAD ESTERCOLADA

Evodio Escalante
Luna de inmensas depresiones,
sebosa, gorda, putrefacta;
luna de horribles excrecencias,
obesa certidumbre;
luna recién parida o recién ordeñada
por la blanca impotencia, por el cuchillo blanco
que destila la sangre por corredores súbitos;
muy tenebrosa luna que destronas al cielo
y limpias las paredes y abortas a tus hijos,
luna fornicatoria y erizada de semen
y erizada como un billón de besos
o temibles gardenias sin luz y sin memoria,
desorejada, tuerta, cacariza,
luna del diablo, acaso puta o celestina,
además de agorera,
y aún así fosforescente y mórbida
y celeste y maldita.
He visitado los más turbios hoteles
y he ido a la cama con hombres, con mujeres,
con perros, con gallinas
y hasta quizás con niños,
en la ardorosa claridad, en la noche aturdida,
soliviantado por las penas, el tiempo apresurado,
el no saber qué cosa,
el alcohol, el dinero,
por la estéril estrella
y por la vida, en fin, soliviantado por la lumbre,
por el deseo marchito de la rosa vencida,
he penetrado en turbias, obscuras cavidades,
he cavado sin fin,
he dividido en dos las porquerizas,

he cerrado los ojos, entre aturdido .
he ava d ·
Yciego,
nza o sm tacto y sin remedio
en la ciudad estercolada
y he
del círculo f~ngoso , s1·n esperanza
' bsalido
·
mas ien llevado por el cuerpo
'
Y, contra el propio cuerpo si era necesari0
solo. por comprender los goces más violentos
,
y dilatar orgasmos de una hora.

�COMO TE PROMETI

Francisco Cervantes
Anulo, por constancia,
;I que/ s11e1io felino

Perdido en la distancia
Y luego . . .cesa el trino
Del ai•e quP en el bosque fui
t·scribo esto, como te promet(
Rafael de Duarte
(La duda y el ser)

Pasaron los años grises, distantes. Definiendo un carácter sombrío. Hasta que
salí de casa, su casa, que por casualidad
era también la mía. Tenía yo dieciocho
años y sed de vivir, de encontrar mi propia Joanna. Tras muchos años de decc~ciones y espejismos dolorosos, la halle.
A continuación adjunto dos textos sobre mi ] oanna, que no se llamó así. El
nombre lo leeréis en breve. "lo se me
pida qu e lo diga en estas 1íneas, pues
aparecerá repetidas veces adelante.
1

I
Me llamo Enrique. No me preguntéis
por rni apellido. 'o lo teng?. De pequ~ño con dos hermanos a qmenes quena
y ~dmiraba, sin correspondencia, encontré en la soledad mi destino. Pero por
entonces yo creía que una mujer llamada Joanna que me atendía era mi madre.
En ella se daba el summum de la belleza
y las virtudes femeninas. Quería casarme
con ella, crecer a su lado, salir con ella
del brazo, y que se sintiera orgullosa de
mí. Pensaba que el tiempo no pasaría
para ella, que permanecería igual, sin
cambio alguno, mientras me desarrollaba y llegaba a adulto.
Por entonces, las fiestas siempre me
sorprendían y las disfrutaba con ella,
más cerca de mí que en días comunes.
Aún la quiero y así como la recuerdo,
deseé que ~era mi comp~~ra de toda
la vida; aquella que me hic~~ra ?~sgraciado para siempre o con qmen VlVlr los
años felices, que podían serlo todos.
Joanna.
Repito su nombre porque la necesito
y nunca comprendí a la otra señora: jamás la quise. Se llamaba Oiga. Aunqu~
trató de entenderme, de acercarse a m1,
no le fue posible. Si lo pienso bien, se,ntiré que fue en gran parte culpa mia.
Pero poco sabía entonces de las culpas,
de responsabilidades. Y si hubiera sabido tampoco me hubiera sido útil para
nada.

El primer texto es un poco amb~o.
Contiene algunas -escasas- observaciones mías. Pensamientos de ella. Sus reflexiones y hasta invenciones que me hizo sentir sobre un personaje que, cuando leáis esto, conoceréis, si tal fuera posible. Algunas consideraciones que podrían nominarse como irresponsables,
son esas invenciones. Las he pensado en
tal forma Pero no es mi asunto hacer
mayores juicios, y hasta creo que he calificado sentimientos, hechos que yo no
debería explicar.
El segundo texto es una visión, tan o
más válida que la inicial, aquélla que relato, si bien para quien hace un esfu_erzo es demasiado, aunque trato de solo
permanecer dos breves párrafos.
Si he de ser franco, nada de lo contado es cosa de la que pueda sentirme seguro, o por cuya veracidad pudiera poner la mano en el fuego. Interesante o
aburrida. no pude sino repetirla tal cual
me dijeron sucedió. El lector juzgará.
Adelante, pues, en I ínea recta.
JI

:\1ati temuno su historia. Me quedé un
momento viendo el cielo, a través del
cristal del café. Algunas nubes; un poco
de sol crepuscular las doraba tenuemente.

Mis ojos pasaron bruscamente dd
azul gris exterior al magenta del bill8ÓI
de Mati, y luego al castaño de sus ojoe.
"La última vez", pensé.
-Comprenderás ahora -continaó
ella- por qué no puedo ni quiero casarme contigo ni con nadie.
-Rafael -agregué- ...nombre ta
común, y sin embargo .. .
-El nombre podía ser común, él no.
-Lo sé- me oí decir.
Ya no hubo palabras. Vi ese CUeflN!
rubensiano levantarse de la mesa, sent1
sus labios dulces y cálidos en mi m~
y cómo se alejaba, sin atreverme a 111rar hacia la puerta. Dolía Mucho.
Entonces, todo empezó a girar ante
mis ojos, en la memoria. Y vi como lit
gaba Enrique, que soy yo, a la ~
buscando este caíé, que no conoclL
El hermoso rostro, bronceado e itfan til de Ma ti tras de la vidriera. Algo me dijo que se empañ? la_ ~ransplfflt
cia y el aliento suyo dibujo un ~
qu~ de pronto s~ _borró. Me_ ;s~remec•
Un gallo, la traic1on, ¿de qu1rn. Loe,
sus labios un poco gruesos se pegaron 1
ese aire que nos separaba y sus mhicieron un gesto, indicándome la~•
ta, que buscaba azorado. Entre, casi corriendo. Tenía ya todo planeado ~
nuestra vida. Pero el gallo, mal auguno.
Cuando me senté frente a ella,,k
tristeza me volvió a invadir. Emp~
hablar, a proponérselo. Mali_ ~ e ..,,.
hablar, sonriente, como dic1endcile
que sí a todo. Que la dicha mr era alc.!
zable todavía, que ella me acomp~
Y su rostro agitándose, como en los_.
mentos del orgasmo, que recordabet

me ofrecía a mis
afl06 y los días.

OJOS

ávidos, por los

~&amp;entras me oía, se echó un poco el
cabello atrás con una mano. Pero siempre afinnando. Después de explicarle lo
quesería la luna de miel, el apartamento
que ya tenía preparado para nuestro
regreso y nuestra vida, ella sólo dijo:

-No.
Comprendí su sonrisa. Era sólo un
poco de piedad, no afirmación. Y que
Mali se encontraba no ahí sino en el pasado, ese pasado que su voz un poco
ronca empezó a narrar para mí.
"Como nunca me fue dado escuchar
d crujido de las hojas que cubrían la tierra entre el p:alpón y el cuerpo principal de la casa, cuando entrábamos en la
habitación de huéspedes, mi sentimiento
de culpa aumentó. Era otoño siempre
(al menos no logro recordarlo de otra
fonna) y las hojas jamás estaban amariUentas ni frágiles".
"Cuando pienso en esto, cuando lo
~en~o, y no lo hago muy a menudo, me
1mag100 que cerca, en algún rincón de
no sé dónde, Rafael me escucha. Con
ais ojos fijos, diciéndome algo irónico
que no alcanzo a entender. Bueno, me
~ordaba de las hojas de otoño o lo que
fueran".

"Padre me hizo acompañarlo al cuarto de huépedes un día. La caminata enlre ~I cuerpo principal de la casa y el
~ pon, donde se encontraba la habitacion_temporal, me gustó, creo que fue a
partir de ese día".
~ Vendr~ a pasar el otoño con nosoun amigo mío•·.

"Lo dijo en ese tono de asunto termi-

nado, de información precisa que usaba conmigo. Ese hombre que supe que
era mi padre, cuando ya había crecido y
aceptándolo a él como amo. Extraño,
distan te".
"Espero que le guste el cuarto, los
muebles, la vis ta al campo".
"Hablaba consigo mismo. Pero luego
se dirigió a mí:
" o quiero que lo vayas a molestar.

Es un hombre cansado y mayor, serio,
no una muchachita como tú".
"Así que, cuando uno de los maltrechos taxis del pueblo cercano lo trajo
hasta nuestra puerta, que se quedó mirando y que aún tocaba cuando le abrimos, su presencia no me fue novedad.
Pero si su palidez".
"Lo esperábamos para almorzar, y
tras las presentaciones, entramos al comedor. Padre, que siempre fue conversador, o hablaba mucho de sus asuntos,
como se quiera, estuvo parco, y lo de
mamá se rozó escasamente".
"Rafael era un hombre bien plan lado,
pero un poco femenino en sus movirnientos, en su aire distante que no se
sabía en qué radicaba. No era en sus palabras, ni mucho menos abunclaba en
ellas. Tampoco el tono, que con propiedad, aunque yendo contra la eufonía,
llamaríamos monótono. Y su cuerpo
grande, fofo, parecía dejamos, no obstante su atractivo, como en círculos aislados de él".
"Como una deferencia excepcional,
pennanecimos en el comedor algún
tiempo tomando el café, pero, bruscamente, Padre recordó no sé qué negocio
pendiente en el pueblo. Le dijo rápidamente las cortesías acostumbradas a Ra-

fael, y salió de la casa, no sin antes indicarme que lo llevara a su cuarto. Padre se fue y detrás de él me levanté. Rafael tomó su maleta y me siguió. Los
criados, como siempre, preferían ahorrarse cuanto esfuerzo pudieran, así
es que nadie interfirió''.
"Al pasar por el terreno de las hojas
silenciosas, la luz caía extrañamente,
pero aún ésa parecía natural, comparada con nuestras sombras, no sabría
explicar por qué".
"El campo que rodeaba el cuerpo
principal de la casa no ofrecía especial
encanto, pero ese día me hizo estremecer. os alejamos un poco, entre unos
árboles inmóviles que, al igual que las
hojas, no se alteraron a nuestro paso.
Como si fuera de un pasillo, salirnos del
terreno de los árboles y fue entonces
que vimos el edificio del galpón, arriba
del cual estaba el cuarto de huéspedes.
Abajo, el pajar. La escalera, por fuera
del edificio. Cuando la subimos, a mí
me temblaban las piernas. Sentía detrás de mí a Rafael, que de vez en
cuando murmuraba algunas palabras, a
las que asentía o negaba, según el caso".
"Abrí la puerta y resbalé en la entrada. Me levanté, mientras me limpiaba
las rodillas, mirando cómo todo estaba en orden, listo para que alguien viniera. Rafael se acercó a ver mi rodilla. Se
cercioró de que nada digno de preocupación me hubiera pasado".
''Luego, le mosLré dónde poner su
ropa, me acerqué después a la ventana.
Todo caminando hacia atrás, para darle
la cara siempre a Rafael, pero sin mirarle a los ojos. Después, me volví de
espaldas. El se me acercó y comprendí
temblores y estremecimientos, porque
Rafael me abrazó y acarició. Primero
tuve una sensación sólo nueva, luego me

�pareció agrad~le y poco ~ poco del,~ciosa, de ah1 que lo de1ara hacer .
"No sé cómo explicar lo que empezó
a suceder entre nosotros. Lo que sí sé
es que era inevitable y de una dulzura
que tardará en desvanecerse, porque aún
la siento. No tuve miedo de Padre, pues
él nunca se enteraría, y hasta creo que
nadie en casa lo notó. Resulta un poco
difícil de explicar, pero era así: na~ie lo
notaba ni se enteraba. Creo que m Rafael ni yo nos dimos cuenta, o no nos
importó ocultarlo. Ahora, a esta edad
qur es aproximadamente la que é! tenía entonces, me parece que corrimos
un riesgo grande, que a Raf~el _le_ tu~o
sin cuidado y que yo no sabia m siquiera que existía".

"Hermosa niña La observaste al llegar. Disimulando siempre, Renato! tu
amigo, se hizo un poco el desen_t~ndido.
Pero la nifta hermosa te sacudio desde
que llegaste a la casa. Tan hermosa o
más que la madre. Renato, segur? de lo
que te iba a ocurrir, acaso hubiera ya
olvidado a la madre. Pero ahora estaba
frío, tan distante que ya no lo sentiste.
Y él recibiéndote en esa casa donde todo pasó. Y tú, como si lo ocurrido ,hubiera sido algo en lo que nunca conto tu
presencia".
"Jamás sentiste con nadie lo que con
Mati, aunque querías llamarla con rl
nombre cariñoso que le dabas a su madre. Te mordías la lengua para no pronunciarlo, para que ella no se diera
cuenta".

"Jamás había sentido mi piel con
"Afuera, los escasos pero preciosos
tanta intensidad. Y la piel de sus manos, ruidos del campo, que nunca descansa.
ligeramente áspera, me pareció muc}to Y tú, despierto en la madrugada. El
más hermosa. Recuerdo que tan solo Rafael que sabe su destino y no le dueme quitó una prenda y empezó a besar- le Tu ca.--ne al mismo destino encaminame por todas partes del cuerpo. Grité, él d~. Acaso Renato crea que debe ser más
se detuvo y me miró. Pero al adivinar difícil vivir estos días para ti. Pero es
que no era de rechazo sino más bien de más cómodo. Conocer el día de la parsorpresa, siguió. Estaba aturdida y ape- tida. O su aproximación".
nas si sabía lo que pasaba, pero me estaba gustando y contuve una se~nda
"Un gallo cantó. ¿_Qué haces a_quí;
excalamación. Experimentaba miedo,
·Aquí o en otra parte cualquiera.
mucho miedo, pensaba que si me que- ~Cuál es tu sitio si no es éste o ninguno?
jaba él se lo diría a Padre. Cuando me Íci gallo repite y tú, despierto, 51;ntado
lev~té de la cama, él me miraba con sus en la orilla de la cama, oyes que solo haojos invariables. Se quedó acostado en el ces las preguntas que toda tu vida te has
lecho, un poco jadeante, mient_ras me hecho. Pero ahora sientes el descanso
incorporaba y una secreta alegria pare- de tu cuerpo, de tu alma. La i:ima bella
cía nacenne en la carne".
le da descanso a tu cuerpo, mientras tu
espíritu se va".
"Esa noche, me quedé en mi cuarto,
y ya cuando fueron a llevarm~ de co"¿Qué piensa Renato? No importa
mer algo me dijo palabras de viento sonando entre los árboles. Mamá vino a ya, nunca importó. Tú crees qu~ !o
tomarme de las manos y me estuvo ob- ocurrido con la madre lo provoco el,
servando. Me quedé quieta para que no Renato. Respiras, después de caminar a
se desvaneciera su querido fantasma, la ventana. La abres y ves cómo las manque no lograba evocar muy a menu do " . chas nocturnas se disuelvep en pequeños

cuerpos reales, concretos, que el sol coa,
torna, empieza a dibujar prec~amadl.
El gallo que cantó no lo yes. Miras on
animales. El establo alla, las vacaa. 11
día empieza. El aire penetra tus
nes hondamente''.

pw.

"Los días siguieron en su hilen die,
nante. Jamás uno era igual al antena¡
pues pequeñas variantes evitaban la•
petición. Aunque todas las mañan~.JO
iba a despertar a Rafael, para que vlllll'I
al cuerpo central de la casa a desayuu.
Algunas veces nos amábamos con pDIII,
antes del desayuno, otras, al mediodía,
por la tarde y casi nunca por las nocl••·
"Recuerdo la ropa de Rafael, qac
eran unos vestidos formales, que
tían en el campo como fuera de lag&amp;
Acaso el pullover, sobre 1~ c~.isa, tltjando dibujarse la corbata s1metnc8lllfl'
te, estaba más cerca de la naturaleza~
lo rodeaba. Yo, con mis vestidos de•
ña de quince años en una provincia,•
sentía rara cuando él me abrazaba•
esos hábitos. La ropa me imponía U
respeto y una sensación de pecad~. Pt
ro cuando sólo teníamos nuestras piel,a,
todo cambiaba y se volvía natural, hit
moso, profundo".

se•

"Al cabo de los años, he po~do 1t
construir esos tiempos, que a m1 mept
recieron una o dos semanas, Y ruetres meses. Pero partidos de pronto"
una ausencia de Rafael, que se fue,
pueblo. Cuando regresó ... no me~
explicar a qué había ido. P~ro
después en la piel suya unos pm~~
pequeños, y moretones a su alrede"El territorio donde uno fue fb-'
olvida fácilmente, no así ciertos
que alteran la dicha. Pero eso ~a..
sabe solamente cuando ha concalll'lf'.
Hoy, por ejemplo. Véase qu~ casi
cuerdo las palabras, ni de que me

de":

ba. Muy vagamente pienso en un lugar
de las montañas, frío, donde él iba de
pequeño, con sus padres. Algún paseo a
éaballo y el prolongado olor del heno.
"Mati, mi nombre, nunca lo pronun-

ció, y hasta estoy por pensar que nunca
supo de él. Pero si lo conoció, siempre
lo evitó. ¿Sería creíble si te contara
que eso me molestó siempre, pero nunca me atreví a decírselo? La pena de
recordar es sólo tolerable porque te
explicará a ti mis razones personales. No
lo hago por otra cosa, Enrique ".

"Dicen aquellos que leen a los clásicos, que los dioses no permiten que la
alegría sea duradera, y que por eso es
alegría. Lo aceptaré por cierto, ahora
que paso a contarte ya lo último".

"Algunas veces, cuando era mediodía, ya después del almuerzo que nos
amábamos, yo ponía mi mano en su pecho y 811 garganta. Uno de esos días, él
me ~partó la mano, molesto. Se levantó,
ymirando por la ventana, me dijo:

-Vete. No quiero verte más hoy. Ni

ré de inmediato la cama. Estaba Rafael
metido entre las frazadas, quieto, como
dormido. Entré casi sin hacer ruido,
pero sin cuidarme de ello. Me gustó el
aparador, en cuyo espejo me miré, y
hasta me acomodé una cinta en el cabello; contemplé mi rostro y mis labios, cuya separación sentí entre los
dedos".
"La cómoda, con la ropa puesta para
cambiarse afuera. Los dos o tres libros
de Rafael, que nunca leyó aquí, y cuyos títulos no quise conocer. Caminé
hacia la ventana. Corrí las cortinas y el
sol entró, por primera vez, ese día en
la habitacion donde el suelo de madera
olía también a heno. Me asomé por la
ventana. Vi a lo lejos las montañas con
hielo en las cumbres, el camino con algunas casas y, también distante, el
grupo blanco, casi gris casi azul, del
pueblo que yo escasamente había pisado".
"Oí el trote lento y pesado de un
caballo viejo, que pasó por abajo, como
si fuera rumbo a la casa. Tenía una
gran mancha blanca en el lomo".

vas, qué bueno. La dicha que llega, oh,
sólo al cuerpo tuyo, niña, comparable".
"Lo que siguió después, queda entre
brumas. Ya sólo pienso, puedo repetirme la imagen de la niña que era yo,
mientras los criados y Padre se retiraban
de la tumba que ten{a una lápida con
el nombre de Rafael. Veo a Mati llorar, sentir el dolor ya así, lejos de su
querido Rafael, porque sólo entonces se
enteró de que lo quería, aunque él también mantuvo en silencio lo que pudo
sentir. Allí dejó a Mati niña. Tú comprendes que no quiera seguir adelante
con ese sentimiento. Pero yo tenía
quince años, hoy tengo casi la edad de
Rafael a su muerte. Fue mi único amor,
lo sé porque he tratado de encontrar
siempre a alguien como él, y no lo hay
ni lo habrá. He decidido no buscar más.
No hacerme daño por eso ni hacérselo a
los demás. Vivir la vida de mi cuerpo
con otros cuerpos, sin procurar más a
Rafael. Tampoco tú lo repites exactamente, aunque quienes han estado conmigo, sin escapatoria posible para ti
tampoco, alguna particularidad de Rafael tuvieron o conseivan".

maftana ".

"Esa fue otra pequeña interrupción.
Pero superado eso, vino un día hermoso
Yél se portó más tierno que de costumbre. ~ aún de otro día posterior, él
: h~JO a desayunar. Dieron las nueve,
diez de la mañana. Y cuando iba a
~ario, me quedé pensando en que estaña cansado".

"Así llegó la hora del almuerzo sin
que hubiéramos tenido señal algun~ de
~~ada presencia; decidí ir por él.
la e el pasadizo de árboles y llegué a
ab~era, que subí cantando. Cuando
n_la puerta, sentí la penumbra de las
~ • que aún cubrían la ventana.
111t de la fatiga flotaba todavía. Mi-

"Después salí de la habitación. Bajé
tranquilamente las escaleras. Y ya en casa, les dije a los criados que llamaran a
Padre, que Rafael estaba muerto".
"Oyeme. Si puedes, óyeme... Si tu
carne sintió la mía. Si ambas se encontraron, óyeme. Este cuerpo no es mío,
acaso fuera tuyo estos meses. Descansa
tú, que yo no pude. Te hablo hoy, para
ti será mañana. Tu sangre turbulenta
está llamando. No la tuya, nifta, la mía.
Perdona que ni aún en la agonía sepa
decirlo. Todo gira, tú también. ¿A dónde vas? Oh, qué bueno que a ninguna
parte. Aunque tu cuerpo se sacude y se
fatiga, llega el descanso. unca, Rafael, estuviste aquí, pero ahora que te

- ¿Comprenderás ahora -tenninó
ella- por qué no puedo, ni quiero casarme contigo ni con nadie?
-Rafael -agregué- ...nombre tan
común, y sin embargo.. .
-El nombre podía ser común, él no.
-Lo sé -me oí decir.
Mati se levantó, con esa sonrisa triste que le era propia. Me besó y caminó
hasta salir del café. Ya afuera, agitó una
mano y fue lo que quedó de ella en mi
memoria, lo que áún persiste.

�III
Ayer Gali, _hoy s? hija, Ma~: Gali. La
gente es as1. Repite en ~os_hiJos los. d~fectos de los padres. O s1qmera los dim_inutivos. Cuando Gali decidió que sen~
libre, no pude ni quise oponerme. ~
tiempo había pasado. O el de ella conmigo. Como sea. P~msé ent?nce~ en que
quienes le gustar1an a Gal1 serian hombres rudos O muy intelig~ntes. Pero u~o
es tonto, e imagina segun s?s propias
ideas. Es natural que se equ1v~que. ~n
lugar de ellos, esc?gió a un anugo_ mio.
Exactamente aquel que no podia hacerme sentir celos: Rafael. Acaso el q~e
mayor desamparo proyectaba. y o mismo, aún hoy, en este momento, me
siento muy· predispuesto a su favor.

00

'""

Recuerdo bien una tarde silenciosa,
en esta casa. por excepción, no tuve
que ir al pueblo, ni a la ciudad. Me quedé arreglando algunos papeles de la sucesión ya que Mati tendría que ser la legí~a heredera. La propiedad nunca me
importó, pero creí que esta. ~nea, que
siempre ha sido de una familia,. de ?na
forma O de otra, deb1a seguir S1e~do de ella. Pues b~en, mien~as revisaba papeles, h~c1a anotac'.ones y
consultaba por telefono con ffilS abo}sados, entró Rafael a verm~. Se me h1z?
extraño que estuviera aqu1, fren!~ a m1,
con esa su sonrisa ambigua. DeJe a un
lado mis preocupaciones, lo hice ~entar
para poder escucharlo, pues lo pn'!1ero
que vino a mi mente fue que tendna algún problema y que me ~~scaba_ para
que lo ayudara. Rafael, casi sm vai:iar en
nada su gesto, tomó asiento. Me dispuse
a escucharlo. Fingió no darse por enterado y, más bien, presurnió aten~enne.
Como resultado, vinieron unos rru?utos
de espera para ambos lados, que solo se
interrumpieron en el momento en que
los dos empezamos a hablar_ al m~mo
tiempo. Nos detuvimos de inmediato,

Jt

riendo, al coincidir__casi palabra por
labra Rafael me diJo entonces que abía ~asado a saludarme, que le había
nacido el deseo de conocer la finca. Salí con él, le acomp?fié, explicándole, todo con detalles. Donde quedaba que, y
qué utilidad tenía. Vio la parte de la
granja, los caballos, la casa. Obse:1"aba
todo de arriba abajo, como haciendo
un examen minucioso. Preparando algo
funesto O entusiasta. Sonriente, con esa
propiedad de quien no quiere antic_ipar
nada, reservándose para un gran final.
Fue durante ese trayecto &lt;JU-e nos encontramos con Gali; la saludo muy coi:dial, quizás exageradamente_pue_s beso
su mano y tuvo para ella van_o~ piropos.
Era creo su manera de ser c1ruco. Ahora ~ue l~ pienso, _me sonrío: Y si e~
día hubiera entendido, le hubiera seguido la broma. Poco a poco, entre el suceder de los días, la presencia repeti_da de
Rafael fue más notoria. Gali no mtentó disimular y a mí no me importó mayormente.
Hay quienes ~~ensan ~n el honor, en
la familia. Tamb1en aquellos que t~atan
de sacar provecho de eso que los mgenuos llaman "los cuernos". Pero es muy
probable que existan algunas person~
como yo. Preten?i~so en_ extremo sen_a
considerarme el uruco. Si alguna explicación tuviera que dar; ~ría s~ncilla:
amé alguna vez a una mu1er y m1 capacidad de celos se agotó en ella y por
ella. Después, me quedó algún deseo
e, satisfecho, pasó a º!ra cosa. u~
día entre los días, me case con Gal1. MIS
fines al hacerlo fueron nítidos. Gali er_a
hermosa, me daría hijos be~~s. lnte_ligente en extremo, no se sentma _propiedad mía. Libre, lo era en la medida que
nos es dado y también en la medida que
a lo dado nos es posible agregar algo,
así sea una minucia.

'!-

Hacer el amor con ella fue agradaNe.
Sencillo tener la hija que quería y a
Gali parecía complacerle. D_el mime
origen, la frialdad nos era a1ena a k.
dos aunque de si'!1ilar ma!1era la gran pa,
sión, que para m1 ya ha,bia p~ado Y808pechaba Gali no tendna. Y s1 la encontró en Rafael, no me aryepiento. ~ermano menor, pariente d:b~ y quendo
me lo fue siempre. No se SJ esto queda
claro. Paso a explicarme.
Cuando niños, asistimos a la misma
escuela. El liceo lo hicimos juntoL
Aun cuando nunca sabré por qu~, él P~
firió estudiar filosofía. Yo a mJS quendos asuntos: la agronomía. Mis padm
sabían que la granja y el_ ca~po que b
rodea siempre tuvieron m1 canno. ~ que
amo profundamente el olor de la ti~
la tierra misma y sus productos. A~
ésta, que nunca he sentido como 1111
carne.
Pero al asistir a los prim~ros ~
elementales, en los que la in~eligencl8de
Rafael sobresalía, su capacidad de pel'
samiento abstracto y su desarrollo fut
. a mi' me Clt
ron mayores. En camb10,
taba un enorme esfuerzo salir adelaa11
con cierto decoro. Y nunca obtuve OII
de esas calificaciones sobresalientes qs
todos le admiramos a Rafael. Pero •
los. deportes, s~a _las carreras o el
casi nunca participaba, aun~ue ~
tenía disposición. No supenor a la mt1,
pero cuando menos la,misma. No I~ ~
envidia. ¿Cómo tenersele a qwendÍII
acompaña a uno desde los nueve,
años?

n2'

Recuerdo una tarde en la que, al ter'
minar las p~eb~~ de ca_rr~r,as, el m: :
de educacion f1s1ca fehcito a tres p
nos. y dos de ellos éramos nosotros.
ro en tanto que para mí tuvo ~na
tud distante, a Rafael lo )!,amo: ~
Rafael mismo se sorprend10 Y s

J

que hasta se sonrojó. Me pidió que lo
esperara. Y cuando salió del aula donde
el maestro habló con él, venía dolido.
Caminamos hasta la puerta de los pasillos de la dirección y entramos al comedor, donde, con escasas palabras, Rafael
pidió un vaso con soda. Yo hice lo propio. Mientras el mozo salía, Rafael miró
hacia mí y sólo me preguntó:

- ¿Qué piensas hacer cuándo salgamos de aquí?
- ¿De dónde -pregunté-.
- De la escuela, bobo.
- No lo sé. Seguir estudiando.
-Pero estudiando qué.
- Lo sabré cuando lo haga.
Bebimos nuestra soda, nos quedamos
silenciosos, mirando las ventanas que daban a los campos deportivos. Callábamos cosas que queríamos decirnos, pero que no nos atrevíamos. Temíamos
preguntarnos sobre asuntos que suponíamos que si uno ignoraba el otro conocíaa fondo.
Pero después salimos hacia el área de
fútbol. Nos sentamos solos en las graderílti de madera, entre el polvo que
nos enviaba el viento y un atardecer de
fines de verano, alto y rojo el sol, entre
~~es que nos alentaban en nuestro sentim1en_½&gt; de tristeza, produciéndose una
sensac1on de despedida.
Rafael, con esa sonrisa irónica que ya
n~ le abandonaría, pero que si uno quenanotar, era más de tristeza que de otra
cosa, me contó:
- ¿Qué crees? El profesor me ha dicho_que soy un marica. Que de nada me

sirve mi fuerza natural. Que podría ser
un magnífico deportista, pero que el
miedo me lo impedirá.
-Y tú, ¿qué piensas de eso?
-No lo sé. Pero me cansa el deporte.
Y no hablo de fatiga física. No tengo
ideas suficientes, ni vocabulario para
expresarlas. ¿Recuerdas, René, aquel
día de nuestros diez años, en que se me
vino encima el muro y tú me arrancaste
de ahí? No te lo agradecí entonces. Pero tampoco te lo agradezco ahora. Diría que te guardo rencor.
Cómo evitar mi sorpresa. Y no era sin
embargo, la primera. Pero tampoco sería
la última. Rafael. Así lo acepté. Así lo
quise. Solo. Desamparado siempre.
N.os enamoramos de la misma mujer
a los veinte años. Pero el novio elegido
fui yo. Así por la familia como por ella.
Rafael pareció aceptar todo con ese aire
de intrascendentia muy suyo. Sentí que
no era sincero. Ya muy avanzado el noviazgo, Rafael dejó la ciudad. Pero una
tarde, antes de irse, llegó hasta casa de
mis padres para hablarme. Lo sentí casi
feliz, pero algo tenía en la mente que se
lo impedía. También sentí que algo más
quería decirme. Algo fuera de la habitual despedida, del cortés deseo de volvernos a ver. Pero no agregó nada. Y
salió de la ciudad, de la que fue orgullo,
pues sus ensayos de filosofía dieron motivo a galardones para nuestra tierra. Y
su nombre le dio fama cuando él tenía
nuestra edad. Resulta curioso que no haya mencionado hasta aquí ni siquiera el
nombre de la novia, que pudo habernos
separado. Pero es muy clara la indicación, pues se refiere a mis sentimientos
reales. Angélica era el nombre. Si hubiera sido poeta en esa época, habría
escrito acrósticos con su nombre y hasta
llegué a creer que correspondía a lo que

ella era.
La familia de Angélica llegó muy solemne, un día, a conversar con Padre.
Según supe después, en una reunión
donde ellos, Padre y yo, hubimos de asistir, habían ido a explicar que Angélica
no era pura, que habíase entregado a
un poco hombre que la abandonó. Naturalmente, las dos familias estaban de
acuerdo en que la promesa de matrimonio era inoperante.
Nunca, salvo en esa ocasión, lloré. Y
de noche, en mi cuartó, a solas, para que
nadie se enterara. Así me gané el respeto
de la casa y el derecho a mandar en ella
con igual autoridad que Padre. No me
explicaré nunca por qué no sentí odio
por Rafael, pues aunque entonces no
hubo nadie que me dijera el nombre de
quien había deshonrado a Angélica. sabía que él había sido.
Y ahora sus relaciones con Gali me
hacían sonreir. Por mi parte, corría a
caballo por los campos de los alrededores. Labraba con los campesinos, me bañaba en el río y subía a las montañas
nevadas. Cosa que ni Gali ni Rafael podían. Sé sin embargo, que me lo envidiaban. Pero ninguna alegría obtenía
de ello, aunque tampoco la buscaba. Yo,
Renato, el jefe del Clan, a la muerte de
mi padre, que exhaló el último suspiro
orgulloso de dejarme a mí al frente de
toda la familia y sus posesiones.
Rafael. Recuerdo que sus relaciones
con Gali, stipuestamen te discretas, me
eran comentadas por criados, campesinos y hasta por mozos de tabernas
donde bebía yo mis cervezas después de
cabalgar, o los tragos con los campesinos, después de la última jornada de la
semana. Todos me miraban con sorpresa, quizás porque yo no expresé
ninguna, ni emoción que ellos pudie-

�Me siento seguro, sobre todo de que un país que siempre intervino en lnW.
no soy nada, de que nada fui sino un del nuestro, según me decían en la •
espectador, pero un espectador soli- cuela. Y ahora, propietario de una ...
tario y diría que feliz, en la medida que ca, por segundo apellido, último clef
ser feliz es sufrir con aquéllos que uno cendiente de una raza tan notable co,
quiere y sin necesidad de que se ente- mo la de un caballo de carreras o la de
ren. Aquí termino de escribir esta carta. un perro de caza. Y quizás como .._.
o pensaré más en ellos. Mati se fue , cotizada.
mucho después de lo ocurrido. St: llevó
Mi hermosa, querida ciudad, a orilla
Se sabía por entonces de algunas una parte de su herencia y vivió en un del río, cerca del gran océano. No hetle
campesinas que se acostaban conmigo. país distante. Rafael, mucho después volver a verla. La sueño en un día tle
Lo que ellas contaban de mi resisten- de muerto, sigue siendo un enigma para niebla, con sus personajes caminando cacia en el lecho. Y se hizo una leyenda. quienes lo conocieron y trataron, sobre si a tientas, abriéndose paso entre eau•
No sé si favorable u odiosa, aunque lo todo por el silencio que se hizo en tor- pecie de infierno. Pero bella, con las nino a su muerte. Tanto es así, que los
natural sería que odiosa.
campesinos y los hombres del pueblo, ñas y los niños que yo quería. Era clm,
por eso entonces mi ascendencia de la
Un día, Rafael y Gali huyeron. Se sin olvidar, dan cada día menos impor- otra raza. Aprendí el idioma, tan •
tancia
a
su
relación
con
Gali.
comentó que yo los había sorprendido
tinto al de mi ciudad, que éste me•
y que, en un gesto de prepotencia, los
recía desprecio. Y hablar el otro me lihabía amenazado de muerte, si ambos IV
zo sentirme mejor, superior a mis•
no dejaban el pueblo, la provincia y
gos y compañeros. iPero no, no era cief.
(lnesperado)
hasta la nación.
to! Si ellos se reían de mis pretensiollfl,
si
me reía con ellos.
Renato T..., tal mi nombre. Ya he daGali murió en un accidente en la cado por concluidos los asuntos de mi farretera, del que salió ileso Rafael. !'ero
Tanto ellos como yo odiábamoe ~
milia. Dejo pues, estas últimas notas
después nos encontramos en algún respaís vecino, que trataba de humillaJIGI
para
...
¿quién?
Bueno,
poca
importantaurante, en cualquier lejana ciudad, y
y de que olvidáramos nuestra bandlla.
Rafael acudió a mí, sin pedir disculpas cia le daré, si es alguien. Sé que necesi- nuestro pasado así de glorioso que elGI
to escribirlas, sean dt: confesión, de acuni mencionar nada. Sólo cuando yo le
morían de envidia. Pero ya sabísación,
de súplica.
pregunté, me hizo una narración detaquiénes eran ellos, cuando alguatl
llada del asunto, si bien breve. También,
Recuerdo, como en brumas, esa ave- traidores a nuestra patria nos unieroa•
por primera vez, me habló del daño
nida bella, que llevaba a los muelles. su territorio. Los mismos que noseabt
interno que lo mataría a él, y del que ya
Que venía desde la parte alta de la ciu- garon a ellos, con vergüenza, hubid
tenía noticia por su médico. Mal ajeno dad y concluía en una plaza, donde po- de &lt;;onspirar con nosotros para la 111t
al accidente y anterior. Me dio tristeza.
díamos ver aquel castillo. Mi apellido tauración de nuestra libertad. ¡Viva la
Y preferiré no comentarlo.
ahí, entre los nuestros, tenía sentido, patria! Entonces lo grité con al~ J
era usual. Por eso, cuando hubimos de hoy, que lo recuerdo, aún siento ~
Por eso lo invité a la granja. A pasar
abandonar el país e ir rumbo a otro, las mejillas se me humedecen. Pero.a.
sus últimos días. Pensaba acaso que, da- donde parientes ricos nos habían here- lo hago cuando estoy solo, duran~•
da la personalidad de Rafael, Mati mi dado una posesión, me resultó todo noches de este invierno terrible, mídt
hija pudiera tener un :fugaz encuentro tan diferente. Decían que nuestra ciu- do el blanco panorama. O en el ve•
. iniciático con él. No es que me lo pro- dad era una maravilla, que debíamos ventanas abiertas a los ruidos de la at
pusiera, pero mentiría si dijera que no sentir el cambio, pero que la otra, don- che.
pensé en eso. Mati, mi hija, a quien no
de íbamos a vivir, era extraordinaria.
supe educar; darle cariño ni nada. Ojalá
Mi padre y yo, por esa aven~~
nunca sepa de esto mío y no se haga magando
a despedirnos de una faJIII
Con mi pantalón cort~, acompañanlas ideas. Mis añ~ de vida serán largos
;_dónde
quedó, cómo se llamaba!
o aún. Poco fui en la vida y nada valgo. do a mi padre en esa ciudad, capital de
IN
ran entender. Lo que sí sé es que, contra el desprecio popular, mi poderío en
el pueblo aumentó, y adquirí tierras
por doquier. Pero no pude convertirme en un reyezuelo despectivo, aun
cuando quienes hubieran sido mis súbditos sí manifestaran gran desprecio por
mí.

de_ la Luz. Eso era. ?u padre, amigo del

mio. Pero ella, Mana de la Luz. Sus tierras que cultivaban con cariño, a las que

iba. Jugaba con ella, y hasta la había besado. Creo que llegamos incluso a tocarn~, u~ po~o temblorosos, sin saber por
que, m que era lo que hacíamos. Tenía
unas largas, largas trenzas, y era morena.
Su naricilla un poco respingada y su
voz lige~amente chillan!e. La besaba y le
promet1a que n? que~ria a ninguna, aun'l!le nun~ volviera m a la patria ni a la
cmdad. Se ahora que no regresaré a nin~ n• de las tres, aunque lo quisiera. Mariade la Luz Silva.
_Pero nunca olvidé. Jamás esperé ni
qwse regresar. Mi adorada ciudad de la

infancia. La patria, los colores de la bandera, _mi lengua original allí se quedan.
La pnmera tarde, cuando, corriendo entre los árboles, buscando a María de la
~~• ava~ando, su voz vino desde algún
sallo atras de donde yo me había detenido.
- René. ..
_FJ último brillo de sol, entre ramas
Yárboles. El suelo cubierto de hojas susurrantes, la extraña voz de María de la
Luz, q~ien abrió los brazos y, sin saber
~r que, me arrojé a ellos. Besé sus la?9, toda su cara. Observé su rostro, la
nuradª ~n tierna que nunca he vuelto a
ver
· · como miserable
. . repetid
. , a, ni· s1qu1era
1n11tac10n.

Todo lo que he tenido lo que tengo
no valen 1 que esos momentos
'
cuyo'
recue
· dañar. Yo no' valgo
da rd? no qmero
: d· No S?Y nada. Mi única riqueza es
e esos instantes los días que vinie
rondes'Lb
'
. pues. as romas
de m1. padre y: amigo. Y nosotros, enojados contra
.;, porque n? nos en_tendían. Y una
ana, en la ~mdad, m1 padre me llevó
1
casa de los Silva y me dijo, seflalando

°

a mi María de la Luz:
-Ahí está. Bésala. Dile adiós. Su padre te pide que te despidas.
¿A quién invocar para que se me
crea? Fue mi primer, mi último amor.
Marja .d~ la Luz lloraba. Yo ni para eso
tenia antmos. El padre de ella nos miraba.' comprensivo. Luego enmedio del
fr10 de la mañana, que yo sentía muy
hondo, pero que ahora que lo pienso
pudo no haber sido mucho, salimos a la
calle de mi- querida ciudad. Y más adelante subimos al buque que, lentamente,

vi ~ómo se distanciaba de lo que me era
m3: caro. Y pensé entonces que 110 volvena: acaso fuera un deseo. Oh Río tú
que me tr.ajiste a esta tierra ¿sigues
en ese pa1s, donde menos aún tengo que
ver con nadie?

illí,

Educado siempre_ lo fui. Amigos, pocos, per_o _muy queridos. ¿Mujeres? Pues
al prmc1p10, porque era un tema obligado para conversar con los compañeros
en la escuela. D_~spués, nada que dejara
huellas. Y ¿9u1en entendería que mi
sueño, que m1 amor estaba con María de
la Luz, cuando éramos niños?

�VIGENCIA DE LA ONTOLOGIA TOMISTA

Por el mismo mero hecho de existir el
hombre acontece el filosofar.

José Roberto Mendirichaga
Bertrand Russell ha escrito que, al continuar "desgajándose" las ciencias particulares de ese gran tronco común o
"ciencia de ciencias" que es la filosofía,
lo constitutivo de ésta será justamente la
ontología o el tratado del ser.
Pues bien, la filosofía tomista, c¡ue
se inscribe dentro de la llamada filosofza pere1111e, abarca cuanto hoy se entiende como análisis y dilucidación racional radical, y su parte medular es,
sin duda, la ontología o metafísical.
Estudia esta filosofía tomista lo que
ha &lt;lado origen a las diversas ramas tradicionales de la filosofía, a saber: el origen de nuestras ideas y la teoría del conocimiento (epistemología y ló6rica), la
materia y la forma (cosmología o filosofía de la naturaleza, con esa gran
aportación del hilemorfismo), el origen
) funciones del alma humana (sicología),
el conocimiento de Dios por la vía racional (teodicea), la naturaleza y rect~
tud &lt;le nuestros actos (ética), la esencia
y existencia (ontología).
Pretendemos en este breve trabajo,
mostrar las tesis ontológicas más importantes de Santo Tomás de Ac1uino.
Pudiéramos decir que constituyen la espina dorsal de este impresionante corpus
de saber racional estructurado, iluminado por la fe (' filosofía, sierva de la teologia'), el que continúa respondiendo
a las irn¡túetudcs y planteamientos de la
filosofía moderna y contemporánea; estos problemas que son: el más allá, la
unidad y la multiplicidad, los valores,
la existencia, el devenir, el hombre y la
libertad, el cosmos, el absoluto...

IN
IN

Descubrir la afinidad entre este pensamiento moderno y contemporáneo y
su inconfcsa influencia del pensamiento
tomista, pretende ser, también, otro de
los objetivos de esta investigación.

Finalmente, brinda la oportunidad al
lector, no siempre con la facilidad de acceder a este tipo de materiales, de probar la profundidad del pensamiento f~
losófico del Aquinatense, validar este
saber medieval con el análisis filosófico
contemporáneo y disipar toda duda de
que este periodo de la escolástica nada
tiene que ver con el decadente del final,
donde c¡uedaron sólo las fórmula5 externas pero el contenido se soslayó y pasó a segundo término.
Ojalá logremos el objetivo c¡ue, confesamos, no deja de resultar un temerario intento, toda vez que el pensanúento
tomista implica una especialidad dentro
de la especialidad y es tan amplio y profundo que lo que aquí hacernos es a
manera de parcial acercamiento, con el
fin de que posteriormente el lector pueda continuar profundizando en el tema,
en base a la bibliografía citada.
Tomismo y neotomismo

Por tomismo debe entenderse el mismo
corpus doctrinal de la obra de Santo
Tomás de Aquino, esto es: 1) la doctrina de las relaciones entre razon y fe, demostrando cómo no hay contradicción
o repugnancia lógica entre lo que postula la fe y lo que afinna la ciencia; 2) la
doctrina de la analogicidad del ser; 3) la
doctrina del carácter abstractivo del conocimiento: 4) la doctrina de la individuación, dependiendo de la materia señalada; y 5) la ilustración de los dogmas
de la Trinidad y la Encarnación.
Indiscutiblemente, c¡uiencs mas mfluyen en Santo Tomás son Aristóteles,
San Alberto Magno, Avicena y Maim&amp;
nides.
A finales del pasado siglo, surge en
Europa un movimiento denominado
neo tomismo, que busca revitalizar la es-

Martín Hcidegpr

colástica clásica y dar impulso aJ pena,.
miento tomista.
En realidad, tal interés existía deade
los Papas León Xlil y Pío X, pero cola
fuerza con Benedicto XV, quien encaap
a un grupo de filósofos católicos - encabezados por el dominico Eduardo Hagon- la estructuración compendiadadrJ
pensamiento to,nista, lo que da origena
las llamadas 'Veinticuatro tesis'.

do intento por escudriñar los problemas
más acuciantes del hombre y su entorno; esa cosmovisión c¡ue en sentido
teilhardiano, ya 110 puede ~ustracrse del
dat~ reve!ado porque investiga con él y
1~ lie~e siempre corno punto de referencia, Slll negar a la razón su dinamismo }
sus propias funciones esclarecedoras.

Las tesis tomist:15.son harto amplias2.
Aharc~ lo ontolog1co_; lo cosmológico
~~t~na Y. fonna, cantidad, principio de

Cayetano Sanseverino, Mateo Lihert
torc, Jaime Ilalmes, Cefcrino Gonzáles,
José Kleutgcn. . . y, ya en este siglo,
D. ;\1ercier, A. D. Sertillanges, R Gt
rrigou-L3hrrangc, V. Cathrein, Jaciiu11
Maritain y Eticnne Gilson - por citara
los más representativos-, contribuye111
dar auge a esta doctrina, distintiva dela
escuela católica.

mdi~1~uac1on, lugar); lo lógico y epistemologico (el origen ele las ideas, la ma~era de conocer): lo si~~lógico (el alma
) sus ~acultadcs): lo divmo, a partir de
la . razo~ ( demostración natural de Ja
e~cnc1a_ &lt;le Dios, esencia y atributos
d~·mo~, ciencia } voluntad divinas pron~cncia } predestinación, rclaeiodes de
Dios con el mundo)...

Fundamentalmente, lo que logra c8k
movimiento es algo sumamente pofili.
vo: que se dé la debida importancia ea
las universidades y senúnarios a la &amp;.
sofía medieval o escolástica clásica; y
que se estudie con más detenimiento J
profundidad el pensamiento de SanlD
Tomás.

Sería sumamente ambicioso abarcar
un anál'
· por somero que fuese, de
. JS1s,
este un¡,rcs1onante corpus doctrinal.
:'\os centraremos, por tanto en las tesis
ontolómcas
' parte son
f d .,. , 1as &lt;¡ue por otra
un ~e'.itales en tocia filosofía a fin
dnal,
e defuur
.L
de este csfucri;o
'
.
e1 runwo
a i_hco del mundo y de sus circunstanc1as3.

Las llamadas Veinticuatro Tesis

La potencia y el acto

Alguna razón tuvo que haber para qae
la más alta instancia de la ensefianu et
tólica -la Sagrada Congregación de S..
minarios y Universidades- hiciera "19
el pensamiento tomista y lo instibd
nalizara, sin menoscabo del pluralidl
ni de la libertad que se dan en el terftll
de lo discutible.

t.\n~·s q~c nada, veamos qué dice Sana~to
respecto: "La potencia } el
de tal manera al ser r¡ue
lo que es en
nec . ' 0 es acto puro, o bien es' acto
, ac~mentc ~o~p~esto de potencia
0
tn'nsecos
• ~? mo ¡mnc1¡nos originales e in4.

Y esta razón, no parece ser otra qll
la claridad y vigencia de este ~
miento filosófico, de tal forma c(llt 1t
presenta la más exacta versión, coa
propio énfasis y acento, de la fil
cristiana, la c1ue trabaja en ese con

vemEs decir' que, &lt;¡e todas las cosas que
dos ºj' nos habremos de plantear estos
dre!o:n~!tllde cosas y conceptos, ponera están en eccr que, de alguna ma....
. acto Y de algruna manera
'" potencia
,
ción en
' segun e1 grado de pcrfccquc se encuentren.

º::V~~

Sólo el ser está en acto. Un trozo de
madera, mediante el esfuerzo del artesano, ha pasado a ser, de tronco a objeto manufacturado, de una base de lámpara en potencia, a una base de lámpara
en acto, luego de aplicar pacientemente
serrucho, .formón, taladro, lija, barniz ...
Ese estu~ntc, que aspiraba a mitigar el
d?lor mediante sus conocimientos v téemcas terapéuticas, luego de cursar Ía carrera de medicina, es ya un profesional
de la salud Y cura efectivamente las enfermedades ~e sus pacientes; ha pasado
de la potencia de ser médico al acto de
serlo.
En, lo_s anteriores casos, se ha dado
un tra~s1to del poder ser al ser; de la
potencia al acto. A.hora bien, corno señ,ala Grenet, "Santo Tomás no invento, e! 'acto' Y la 'potencia', pero tuvo el
mento de comprender exactamente estas nociones y de comprender que son
la clave del ser"5.

Y del acto, ~lantead~s por la vía analógica Y ~n _estricto sentido filosófico. Si se
~atcnaJIZan estos conceptos, de sí
ide~es } racionales, entonces -como
adv1ert~ Grenet líneas más adelante,1ueda mtacto el dilema de Parménides:
El ser n~ ~uede empezar a ser, puesto
que ya cs. ) del no ser no 1mcde salir
nada"?.
Lo c¡uc hace Santo Tomás es clarificar el concepto acerca de las fom1as o
de los acto~ estableciendo &lt;¡ue las formas no empiezan a existir por virtud de
la naturalez~ o ~el arte, sino que se encuentran alli )ª incubadas, larvadas. Lo
que sucede es que estas fonnas no existen en la _materia de una manera simple
) pura, smo compuesta. y ya sabemos
que en la simplicidad está la perfección
Y que lo compuesto adolece de esta
mezcla, que debe diluirse para acceder
a un grado superior de perfección.

. , Conocemos quién posee esta perfec. Antes ya, Aristóteles había establcCI~n en gr?d0 infinito. Estamos ya en la
c1do que ni el ser ni el no ser son nociomedula, m!sma del problema de lo uno
nes simples. Que ha} el ser que es (esto
Y_l~ mult1ple. Hay división, hay multieso O aquello), el ser por el cual el se;
phc1dad, ~orque se da la potencia, la
es (la dimensión o la forma de un objeimperfecc10n. Cuando se resuelve este
to, las notas características que hacen
que Pedro sea Pedro y no Juan), el ser proble~a, es~~os ante_ lo uno y único,
qu? se 1dentif1ca con Dws, principio de
q_ue puede_ ser (la uva que va a conver- umdad absoluta8.
tirse en vmo, la madera que va a ser
transfonnada en mueble), y hasta el La esencia y la existencia
ser que puede ser, s6lo como concepto
(un proyecto, una elucubración un cnt? de razón), si bien no es ser c;1 el sen- Al admitir que Dios es acto puro c1ue
e~ Ser en plenitud, Ser en sí o Se; subtido pleno del término 6.
siste~te, exento de potencia, pasa Santo
Tomas a postular una tesis más: la de
D? tal manera, las personas y las co- qu_e
en. el ser !~ubsistente, esencia y
sas tiene la potencialidad de ser O Ja viexistencia_
se distinguen; sólo en Dios
gencia misma de ese ser una vez c¡uc
son
lo
mismo,
alcanzando la sin1plicihan sido puestas en acto, 'i1ue acogen al r!ad, que es perfección
9.
ser por el cual son o que se acoO'en
al
0
ser que los constituye.
La esencia o ser sustancial es lo que
e~, la realidad fundamental que cons~?vierte Santo Tomás del peligro de t1tu~e al ser en una especie; y la exiscosificar estas relaciones de la potencia
tencia, aquello por lo que es en s( mis-

. ...

1

�ma, Juera de su causa. De esta manera,
la sustancia sirve de base a los accidentes: y la naturaleza es el mismo ser real,
como primera fuente de donde brota la
operación espontánealO.
La existencia es la llamada última actualidad de toda forma, de toda realidad. La esencia, potencia real, actualizada, se convierte en existencia. Nada hay
después de la existencia, luego del ser:
es la ultima actualitas omnis Jormaell.
Con todo, conviene aclarar que esencia
y existencia no son dos realidades que
actúan en forma independiente, pero
sí las distinguimos, como la potencia
del acto.

Y como aquí estamos en terreno debatible, es Santo Tomás quien afirma lo
anterior, frente a otros ilustres representantes de otras escuelas filosóficas, como Escoto y Suárez, por citar a los más
conocidos. En esto se da un amplio margen de libertad, siempre y cuando estas
doctrinas racionales no se contrapongan
con el dogma. Pero no podemos negar
que esta tesis tomista es una de las fundamentales del Doctor Angélico, la que
ha sido tomada como propia por el Magisterio, aplicada al terreno teológico.

Existe una esencia, una realidad estable que subsiste. Esta sustancia individual, cuando es completa o llega al
término de su individualidad, se llama
persona. Y lo que participa de esta sustancia, las "formas secundariamente
añadidas" -que dice Santo Tomás-,
son los accidentes, que la modifican.

Dijimos antcrionnente que Tomú
de Aquino no es el primero en estable,
cer que ni el ser ni el no ser son noclo,
nes simples; que tampoco inventa el •
to y la potencia; y, finalmente, hemoe
visto de qué manera concibe la suata,
cia y los accidentes, incluidos ya en el
corpus doctrinal aristotélico.

Entre los accidentes, está el llamado
"de relación". La relación es una realidad distante de la sustancia, "pues la
realidad del fundamento es distinta de
la realidad del sujeto y del término, como es claro 1¡ue la generación es distinta del padre (causa) y del hijo (efecto)"14. La sustancia va así unida al accidente, pero "al accidente le corresponde existir en otro ser"15.

Entonces, ¿es o no es original Santo
Tomás? En rigor absoluto, no lo es; ningún filósofo, para hablar llanamente. P~
ro tiene el mérito de haber comprendido perfectamente estas nociones qae
son la clave del ser, de haberlas enriquecido mediante agregados y divisione1i
mediante un ejercicio racional continuado, serio y estructurado, del que da
testimonio sus obras y, en especial, la
Summa theologica.

La sustancia es "el ser que recibe
por sí o en razón de sí la existencia";
es "una cosa o una naturaleza a la cual
conviene por sí misma, en sí misma y no
en otra cosa"; en tanto que el accidente -como apunta Maritain, quien a su
vez hace notar que la palabra ous(a significa, en primer lugar, esencia o naturaleza, pero que las sustancias, por ser el
primer objeto al cual se dirige la inteligencia, son las primeras en merecer este nombre-, es "una naturaleza o esencia
de la que es propio, o a la que coAhora bien -como advierte el Aquinatense-, "la noción de ente o de ser rresponde existir en otro scr"16.
no se aplica de manera unívoca a Dios y
a las criaturas, ni tampoco de manera Actualidad del tomismo
puramente equívoca, sino analógicamente, con abstracción tanto de atribución Nos interesa ahora ver si el tomismo
- particularmente en su aportación oncomo de proporcionalidad"12.
tológica- continúa vigente, o ha quedado superado, para integrarse, en todo
La sustancia y los accidentes
caso, a la Historia de la Filosofía, mas
dejando de ser una doctrina viva de la
Pasemos, pues, al último punto de esta que se extraen "ideas madres" y enfoteoría tomista del ser. Además de po- ques para resolver la problemática filotencia-acto y esencia-existencia, existe sófica actual.
una tercera tesis: el ser se divide en sustancias sólidas y accidentes efímeros13. ¿Es tal el caso de la filosofía tomista?

En la teoría del acto y la potencia, la
esencia y la existencia, hemos de monocer los precursores intentos de Talm,
Anaximandro, Heráclito y Parménideli
los de Sócrates y Platón; y sobre todo,
los de Aristóteles, a los que se asocia el
Aquinatense para constituir lo que ee ~
denominado filosofía aristotélico-to•
ta, en función de que la segunda 001t
pl~ta a la primera y la 'bautiza'.
El asunto es: ¿por qué interesa t111D
a los filósofos modernos y conte•
ráneos la filosofía tomista? SimplellO'
te porque contiene los resortes ~
que dan sentido al esfuerzo racimdel hombre de ese y de este tielllplL
Descartes advierte que las ideas e8IÍ!
en nosotros en potencia, en tanto no~
expresemos, y que no puede haber fi!í'
to sin infinito. Spinoza afirma que lo•
finito se da con anterioridad a lo ~
Leibniz parte de una premisa to~
reconoce que es imposible hallar
principios de una verdadera unidad ~
materia sola y que la "mónada" (

de fuerza) no puede ni empezar a ser ni
dejar de ser, siendo la fuerza un ser simple. Hegel, mediante la dialéctica, construye una lógica que no es otra cosa que
la vida del espíritu que constituye a la
naturaleza. Marx, a falta de un sustento
como el de la filosofía perenne, cae en
la contradicción de términos que se distinguen y conservan, al mismo tiempo.
Bergson, aun compartiendo la convicción hegeliana de la identidad del ser
con el devenir, rechaza la negatividad. Y
Sartre, descubre de nuevo la intencionalidad del conocimiento, a través de una
conciencia que apunta a lo real.
Debemos concluir con Grenet que
"es imposible admitir la distinció~ real
de esencia y existencia, sin admitir al
mismo tiempo la creación de lo finito
por lo infinito, y la semejanza solamente proporcional (analógica) entre lo finito Y lo infinito, en calidad de seres"l 7.

Por l? que "cada esencia guarda con
propia existencia una relación característica", lo cual nos da un amplísimo
~en para concebir las múltiples relamnes que se dan entre los seres sus características individuantes, ~iempre
~o entes reales en acto, con una esen~ Y ~ stencia diversas, y una sustancia Yaccidentes sui generis.
BU

Para concluir, sólo habremos de decir
~ e, por no tener en la debida considera~ n a esta doctrina filosófica, muchos
modernos y contemporáneos
~pezado con una serie de escollos,
: bien podrían haberse perfectamente
.. addeo -en ganancia para la compren~
las esencias y últimas causas81 no ~ubiera prevalecido el prejuicio d~
apro~marse a un pensamiento que se
obsoleto sólo en razón del
. ~ que de ?l nos separa y por el
e la osc?ndad de la Edad Media,
Clllndo en realidad se encuentra vigente,

:-,fos

:-'era

es perenne, por estar sustentado en un
sólido cimiento antiguo y medieval, que
da estructura a todo el pensamiento occidental.

un ser metafísico, cuya razón de ser depende inmediatamente de su misma esencia Y, ultimadamente, de la esencia divina".

7.Grenet, op. cit., pp. 54-55.
NOTAS
l. De antemano sabemos que algunos lecto-

res no estarán de acuerdo en que ontología y metafísicá sean lo mismo; nosotros
aquí equiparamos los términos, en apego
a lo que sostiene Juan David García Bacca, en Elementos de filoso/(a, Quinta edición, Manuales Universitarios, Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1975.
2.Cfr,: Hugon, Eduardo, O.P.: Las veinticuatro tesis tom utas, Prólogo y análisis

de Francisco Larroyo, Colección "Sepan
Cuantos. .." Vol 274, Porrúa, México,
1974, pp. 4~68.
3. Cuando nos aproximamos a lo ontológico, siempre son bien recfüidas las palabras del filósofo Marce!: "En un mundo
tal (lo llama 'materialista' y 'funcionm
ta'), la exigencia ontológica, la exigencia
de ser, se extenúa justo en la medida en
que, por un laqo, la personalidad se fra~
ciona, mientras por el otro triunfa la categoría de lo enteramente naturai y en
que se atrofian por consiguiente lo que habría que llamar quizás las potencias de
asombro" En Posición y aproximaciones
concret0$ al misterio onto/6gico, Cuadernos 3, Facultad de Filosofía y Letras,
UNAM, México, 1955, pp. 18-19.
4. Santo Tomás, Summa t/ieologica, I P.,
q.77-1.

8. El Aquinatense va a ir más adelante. Nos
indicará que "el acto, por lo mismo que es
perfección, no está limitado sino por la
potencia, que es una capacidad de perfe~
ción. Por consiguiente, en el orden en que
el acto es puro, no puede ser sino espiritual y único; por el lado en que es finito
Y_ ,múhiple, entra en verdadera composic1on con la potencia". En Summa, I P.,
q. 7, aa. 1 y 2; y Contra gentiles, 43.
9. "Por tanto -nos dice en la Summa, I P.,
q. 50, aa. 2 y 3; y pcwim, en su obra total: ContTa gentiles, De ente et essentia,
De spiritualibus creaturis De veritate
Comm. in Boetio, etc.-, e~ la absoluta ra:

zón del mismo ser, solamente Dios uno y
simplísimo subsiste; las demás cosas que
de El participan, poseen una naturaleza
donde el ser se halla limitado y donde los
principios de la esencia y la existencia
realmente se distinguen".
10.Cfr.:

Hugon, op. cit., pp. 54 y 55.

11. Ya ~bemos ~ue en el terreno antropológi-

co, la esencia actual de las criaturas no es
precisamente el acto mismo de la existencia, pues de otra suerte sería necesariamente acto puro, que ni es recibido ni
puede recibir, por ser único, infinit~ y
eterno" (Hugon, op. cit., p. 57, citando al
cardenal Mercier en su Ontología).
12.Santo Tomás, Contra gentiles, ce. 32-34; y
De poten tia, q. 7, a. 7.

5. P.B. Grenet, Ontología (Curso de filosofía tomista), Herder, Barcelona, 1980, p.
35.

13.Para estos puntos, ver: LM. Bochensk~

6.Cfr,: Salomón Rahaim, Compendio de filoso/fa, Tercera edición, México, 1978,

Décima edición, Rialp, Madrid, 1975, ;.
33 :,passim; y M. Heidegger, ¿Qué es metaf1nca?, Siglo Veinte Buenos Aires, p
40.
'
.

pp. 151-157, donde establece, fundamentado en Santo Tomás, que "el posfüle
considerado en su máximo ser, no tien~
ninguna existencia; pero tampoco es la
nada pura ni es ente de razón, sino que es

Los métodos actuales del peruamiento

14. Hugon, op. cit., p. 63.

�FANTASIA PARA FLAUTA

Oiga Arias
15 "Existe además, en toda criatura, com. posició~ real de un sujeto subsiste_?te_ con
otras fonnas secundariamente anad1das,
que se llaman accidentes; Y esto no se
podría entender, si no fuera porque el ser
no se recibiera en una esencia distinta de
sí mismo". Santo Tomás, en Summo, I P.,
a. 6 y De ente et essentia, cap. VIL
q. 3'
16.Cfr.: Jacques Maritain, Introducción ? lo
filoso[ío, Club de Lect_ores, Buenos Aires,
1975, p. 192-199, pomm.
17. Grenet, op. cit., pp. 87-88.

, ,. - •
'V_ \11

..

1

El reclamo de una flauta en la noche
es una luz
dulcemente afiil
por las pupilas de los sentidos.
Al escucharla
alguien libera pájaros de vidrio
en las frondas de las emociones
y una torre
con ángeles de alabastro
en todas l~s galerías,
es coronada, por la certidumbre del éxtasis,
con diademas de rútilas luces.
) unas potestades de azúcar
establecen lámparas
por los rincones del pensamiento.
Se dibujan las siluetas,
de improviso recordadas,
de aquellos que eran reyes
en los días de oro
y no son ausencia las mariposas,
ni los pétalos, perfumes,
y suspiros cintilantes.
Así,
rápidos venados cruzan los segundos,
al igual que una estrella
desde la altura que nos cubre.
Luego
brillan mundos efímeros,
maravillosos,
parecidos a las llamas románticas
de los fulgores fatuos
Yhay flores, querubes,

cristales arcoiris,
una fuente de aromas auditivos
y unas sílabas de licor malva,
con rostros en lluvia,
índices de agua,
zenzontles en el espacio y en el tiempo,
pero, es el saber,
al punto,
lo de nuestra brevedad,
y el sentir
que tenemos una brasa

~
~
(.!.({e.,

1\:1

---1

;l'

�NARRATIVAS LITERARIAS

Thomas G. Pavel
l INTRODUCCION
para calentar lo eterno,
lo que pone,
entre el ánima
y el ánimo,
un viaducto de sentimientos
diáfanos,
como esas tonalidades
en que holgan lejanías y horizontes
bajo la cúpula el áureo atardecer,
y de este modo,
un listón glauco,
tal un beso rozando la epidermis,
ata quimeras,
construye saudades
y encumbra votos
hacia donde la noche emblanquece,
para que un ramillete de palomas,
escriba por los cielos,
que aquí,
en la tierra y por el aire nocturno,
una flauta dice
lo que mira el corazón humano.

Las modernas investigaciones sobre narrativa literaria se han desarrollado
debido a diversos factores: l. el gradual
abandono del impresionismo en los e&amp;
tudios literarios en favor de métodos
más objetivos; 2. el auge de la lingüí&amp;
tica moderna con sus ramificaciones -la
semiótica, el estructualismo literario y
la gramática del texto-; 3. además el propiciamiento de la interdisciplinariedad
en las ciencias sociales, que promueve
una fertilización entrecruzada en lo
conceptual y metodológico. En las primeras décadas de este siglo se hizo evidente el decaimiento del impresionismo;
corrientes tan diferentes como el fonnalismo ruso, la nueva crítica americana y
la escuela de Chicago hicieron posible
una objetividad creciente en el análisis
literario.
La lingüística estructural proporcionó una metodología concreta para dicha
tendencia, cuya influencia recayó en la
poesía moderna donde los intereses fueron enfocados hacia las leyes generales
de la literatura y no en el trabajo individual, hacia la estructura en vez de la
historia y hacia la fonna por encima del
c?ntenido. La semiótica, el estudio del
~ o, la gramática del texto y el estudio del_ texto, constituyeron un apoyo
~e cru~1al importancia para los especialistas_ literarios al ubicar su objeto de
estudio dentro de marcos referenciales
más amplios.
Gradu:iimente se fue comprendiendo
r,e no.solo muchas propiedades que haian _sido atribuidas previamente a los
lraba.ios individuales o al genio del autor,
P~~en ser explicadas no sólo por princapios poetológicos o estructurales sino
~~én algunos rasgos que durant~ muteº. tiempo se pensaron como puramenliterarios son, de hecho, de naturaleza

más general y su estudio va más allá de
la ciencia de la literatura propiamente
dicha.
El desarrollo de la moderna ciencia
social amplió este enfoque, por una parte debido al deseo creciente de compartir metodología y por otra al entender
que muchos problemas surgidos en una
disciplina no pueden ser resueltos sin recurrir a investigar en alguna otra disciplina. Así, la antropolo~ía se convierte
en tributaria de la lingü1stica, la lingüi&amp;
tica de la psicología cognitiva, la teoría
del texto de la lógica fonnal, etcétera.
En medio de esta agitación epistemológica, la teoría de la narrativa literaria se comienza a desarrollar. Empezó como un estudio de las fonnas altamente estilizadas de la literatura popular, llegó a ser una parte central de la
poética moderna, padeció la influencia
de la antropología, la semiótica, la lógica, la psicología y la teoría del texto;
y produjo en un período relativamente
breve una variedad de hipótesis y modelos.
Es sin duda, la riqueza y rápido desarrollo de los estudios narratológicos lo
que origina la confusión tenninológica
en torno al nombre de la disciplina.
Tzvetan Todorov propuso el ténnino
"narratología" para designar un dominio general de estudio que incluye tanto
la investigación sobre la estructura del
argumento (histoire) como la estructura·
del texto (discours). El ténnino "narratívica" fue usado en algunas ocasiones
para referirse al mencionado dominio.
Los seguidores de A. J. Greimas emplean el título de "semiótica narrativa"
para referirse al estudio de niveles narrativos profundos, incluyendo el argumento, y el de "semiótica discursiva"
para la teoría de las manifestaciones del

discurso. El estudio de la literatura narrativa desde el punto de vista del di&amp;
curso narrativo es llamado "narratología" por Mieke Bal, quien parece excluir
de la disciplina el argumento independiente del texto.
En el desarrollo de este trabajo adoptaré los criterios de Todorov al referirme a la "narratología" como el estudio
integrado de todos los niveles del fenómeno narrativo. En particular la "narratología literaria" se refiere al estudio
focalizado de la narrativa literaria. Dividiré este capítulo en dos secciones, cada una dedicada a las dos macrodivisiones de la "narratología literaria": el e&amp;
tudio de estructuras narrativas abstractas y el estudio del discurso narrativo.
Como se verá, en la práctica, la distinción es menos clara de lo que parece.
De hecho, las investigaciones del di&amp;
curso narrativo de Genette, Bal, Stanzel
y Cohn, casi siempre se enfocan a los
niveles narrativos abstractos.
En lo que respecta a las estructuras
narrativas abstractas, su naturaleza varía
considerablemente de una propuesta teórica a otra, al grado que poco parecen
tener en común por ejemplo los "motifs" de Dolezel y los mitemas de LéviStrauss.
Este campo se encuentra en un estadio donde teorías no relacionadas proyectan cadenas de nociones muy independientes. La mejor estrategia de presentación en tales casos es la explicación
de las propuestas teóricas más importantes del área, indicando las conexiones
interteóricas donde sea apropiado.

2. NARRATOLOGIA ABSTRACTA
2.1. Las funciones narrativas de Propp
La teoría y crítica literarias han sido in-

�fluidas durante mucho tiempo por un
prejuicio romántico en pro del genio
individual y por la obra artística; es
por lo tanto natural, que la narratología abstracta haga su primera aparición
en conexión con el análisis de la literatura oral. Los estudiosos del folklore
siempre han buscado clasificaciones
óptimas para las manifestaciones literarias orales, particularmente los mitos, cuentos y las leyendas. Los intentos de categorizar dichas manifestaciones culturales de acuerdo a su temática, a sus motivos o a criterios genéticos,
han resultado insatisfactorios. Las taxonomías temáticas tienden a multiplicar
indefinidamente los insumos categoríales ya que los temas pueden variar ilimitadamente. La investigación genética propone los tipos primitivos puros cuya
existencia no puede ser establecida en
fonna independiente la mayoría de las
veces, y la clasificación de acuerdo a
los "motifs" elimina conjuntos cruciales de regularidades que se encuentran
en las leyendas.

ciones, juegan sólo un papel secundario.
También las funciones narrativas están
unidas en secuencias predeterminadas.
Una "prohibición", por ejemplo debe
preceder a una "transgresión".
Una función se define por su contribución al significado total del cuento.
La lista de funciones encontrada por
Propp en un corpus de cien "cuentos
maravillosos" rusos es la siguiente: ausencia, prohibición, violación, reconocimiento, rescate, fraude, complicidad,
villanía, falta, meditación, acción contrarrestada, salida, tarea, prueba, abastecimiento, traslado, conflicto, marca, victoria, falta liquidada, regreso, búsqueda,
rescate, llegada irreconocida, tarea difícil, cumplimiento de tarea, reconocimiento, exposición, transfiguración, castigo, boda.
2.2. Análisis estructural del mito.

El análisis de Propp enfoca el objeto
desde una perspectiva sintáctica; cada
narrativa popular perteneciente al corpus
demuestra en forma manifiesta la
El folklorista ruso Vladimir Propp
misma estructura abstracta, indepenpercibió que los cuentos que incluyen
diversos asuntos pueden ser descritos dientemente de los motivos que intecomo manifestaciones de unidades con gran el cuento.
una secuencia muy similar. Así, el heLa similaridad con el análisis lincho de que los héroes de diferentes
güístico
es sorprendente; realmente, la
cuentos sean transportados a tierras
sintaxis
descubre
patrones combinatoextranjeras por un águila, un caballo o
rios
de
categorías
abstractas (por ejemun bote mágico serían representados coplo:
artículo
sustantivo
+ verbo) inmo manifestaciones de diferentes asundependientemente
de
unidades
lexicatos, aunque formalmente sean sólo
les
que
constituyen
la
frase
real
(v.g.
ejemplos de un elemento constante llaEl
perro
duenne;
el
niño
corre;
un
mado "traslado". Consecuentemente, en
alumno
bosteza).
Estas
unidades
de
un nivel más abstracto, lo que cuentan
léxico
poseen
sus
propias
regularidades
son las constantes llamadas "funciones"
co-ocurrentes, qut pueden ser considepor Propp.
radas -hasta cierto punto- de naturaLas funciones son los elementos leza semántica. Así, el verbo "dormir"
esenciales del cuento mientras que di- tomado en un sentido no metafórico se
versas circunstancias de tal actuación, combina con sujetos animados, miencomo !oe agentes, los medios, las inten- tras que " leer" con sujetos humanos. En

+

fonna similar, el estudio de la narrativa
se puede centrar en las relaciones entre
vm elementos semánticos esparcidos
a lo largo del cuento.

Cadmo busca a
su hermana Europa
raptada por Zeus

FJ clásico acercamiento a dicho problema lo encontramos en el análisis del

Cadmomata
al dragón

mito de Edipo hecho por Claude LéviStrauas. De acuerdo con Lévi-Strauss el
significado de un mito es independie~te
de su contenido narrativo evidente
Uri-Strauss compara los mitos con la
estructura de una partitura orquestal en
donde en lugar del orden correcto de
las notas Y medidas de diferentes instru~ se hubiese anotado una sucesión
lineal en la que sólo apareciesen las notas de la flauta seguida de las del oboe
del ~ ete, etcétera. De esta forma l~
partitura no presentaría ningún sentido
~lo que un músico que deseara enten'.
. . tendría que reacornodar las partes
ramentales una bajo la otra de acuero con las leyes de la armonía, el contra~cétera. Igualmente, para entenel nuto que fluye de una narrativa
~~ mezcla de elementos desordena~ tie~e que ser descompuesto y reuido en orden a las leyes de la
eat¡ctu_ra del mito. Lévi-Strauss reorde: : nuto de Edipo de la siguiente ma-

Los espartanos se
matan mutuamente

Labdaco (padre
de Layo) = cojo
(?)
Layo (padre
de Edipo) =
cojo del pie
izquierdo(?)

Edipo mata a su
padre Layo

r;ito,

Edipo mata
a la esfinge
Edipo = pie
hinchado (?)
Edipo se casa
con su madre
Yocasta
Etéocles mata a
su hermano Polinice
Antígona (hija de
Edipo) entierra a
su hermano Polinice a pesar de la
prohibición

�rrativa y virtualmente en todas las ten·
El mito se relata leyendo las colum- dencias del estructuralismo literario. Sin
nas de izquierda a derecha y de arriba embargo, se encuentran dos puntos déa abajo; y se comprende considerando biles, sujetos de ser criticados. Primero,
las columnas como unidades, leyéndo- hay poca justificación metodológica pa·
las una después de otra de izquierda a ra preferir un cierto orden de los evenderecha. Desde el punto de vista de tos del mito en columnas sobre cualLévi-Strauss estas columnas signific,in quier otro orden posible y las evidencias
respectivamente: las relaciones de paren- socioculturales independientes no tietesco sobrestimadas, manifiestas en el nen una explicación, por lo que las desincesto de Edipo así como la devoción cripciones se quedan en un plano intuitide Antígona por la memoria de su her· vo y muchas veces arbitrario. Segundo,
mano; las relaciones de parentesco sub- todo principio general del análisis esestimadas, traducidas en diversos asesi- tructural requiere que la descripción
natos entre familiares; la matanza de pre-estructural del objeto sea predecible
monstruos y finalmente las dificultades unívocamente a partir de una descrippara caminar derechos y erguidos, suge- ción estructural que incluya la gramátiridas por el s~cado de los nombres ca. Así, la descripción fonética de una
Láhdaco, Layo y Edipo.
frase se predice partiendo de su descripción fonológica, la cual incluye las reEn la interpretación de Lévi-Strauss, glas fonológicas del lenguaje. Pero, oblas dos primeras columnas representan viamente esto no se hace efectivo en la
sucesivamente la afirmación y negación descripción del mito de Edipo anotada
de los lazos de sangre, mientras que las más arriba; de hecho, dada la eliminados últimas columnas, niegan y afirman, ción de muchos sucesos en el arreglo de
respectivamente, el origen autóctono del columnas, la descripción pre-estructural
hombre. Este mito relaciona dos grupos del mito es irrecuperable. Posteriores inde ideas; por una parte las concernientes vestigaciones basadas en las ideas de
a los lazos familiares y por otra las que Lévi-Strauss intentaron evadir estas dise refieren al origen del hombre. Se pre- ficultades, fortaleciendo la coacción mesenta una cierta relación proporcional todológica del análisis del mito y de los
entre estos dos grupos de ideas; la so- textos, desarrollando una serie compleja
brevaloración de las relaciones sanguí- de niveles entre el texto y su descripción
neas referida a su subvaloración se da más abstracta.
como un intento para escapar de la autoctonía por la imposibilidad para triun· 2.3. Mediación en la narrativa
far sobre ella. La correspondencia proporcional o analógica entre estas ideas Como hemos expuesto, de acuerdo con
es una solución que se encuentra en la Lévi-Strauss cada mito narrativiza opocultura, la cual crea el mito de las ten- siciones fundamentales. Esta idea se desiones intelectuales ocasionadas por es- sarrolla en el trabajo de dos antropólotas contradicciones.
gos canadienses, E. Kongas-Maranda y P.
Maranda, quienes discuten la fórmula
El enfoque de Lévi-Strauss tiene el Lévi-Straussiana: fx(ar fy(h :Íx(h} f
mérito de haber dirigido la atención a-1 (y) y le asignan una interpretación
de los investigadores hacia las relacio- narratológica. Ellos asumen que el cennes intertextuales, nunca antes toma- tro narrativo del mito es el acto de medas en cuenta. Esto influyó en el desa· diar entre contrarios. Por consiguiente,.
rrollo de la semiótica enfocada a la na-

r

si a es un p~er t~rmino especificado
en una fun?on positiva (fx) que como

2•4• Semiótica de la narrativa

consecuen~ia alcanza una victoria comple~ ocasionando la destrucción del
traidor (a-l) Yla afirmación del valor y.

El intento más elaborado para desarrollar
de vi·sta LéVl·. Straus·
dell punto
.
s1ano e mito y la narrativa como un
~dqu~d entre oposiciones semánticas
ª. uc1 o en una teoría completamente
articulada
. y
n ti d' esGla semiótica discurswa
__arra va e reimas. Ya que la com le~d d~ la teoría es tremenda y sutracaciones van más allá de los problem: ~e la,narratología abstracta, en este
tr ªlº solo será posible esquematizar
algunos rasgos, especialmente los e
B?n relevantes para la teoría de la n!"ativa.

U~a fó~ula i:nás sencilla, propuesta
por di~hos mvestigadores, establece que

cualquier ~tructura narrativa consiste
de ~ c~s1-resultado seguido por una
,olución final y un resultado final
Q_S:CR:SF:RF. Tomando en cue~t~ ¡ea
diversas posi:hilidades de la mediació:

se eaquematlza la siguiente taxonomí~
~ ~~~ntos que viene a ser un modelo de
1KCll10n

para el cuentista:

Contraste

A

Intedi~t~ ~e
me acion

A
A
Exito en la
mediación

Logro en la
mediación
(Modelo 4)

, La semiótica de Greimas es una teona general del significado presentada

co~o un modelo generativo. En su nivel
mas abstracto,_ el nivel profundo de la
estructura
d
se
o
. semio-narrativa, el siunifi
"t&gt;·- ca o
rgamza como un cuadro semiótico
que es ~na_ estructura constituida por
cuatro t~rn:unos que contienen dos rasgos semantic~s o sernas, S1 y S2 or nidados en_ el e1e semántico S con 3 tos
e·• relaciones: contrariedad, contrad"1~
cwn Y complementación:

-,

1
S1 +·-···► S2

No contraste
(Modelo O)

~«--.a.•

contradicción

&lt;----··· ~

contrariedad

S1 ---+ complementación

_I
No hay intento
de mediación
(Modelo 1)

l Cdourtés (1976) da el siguiente ejemp o e un cuadrado semiótico:

No hay éxito en
la mediación
(Modelo 2)

No hay logro en
la mediación
(Modelo 3)

no-negación

L

no-afirmación

~

.. La afirmación es contraria a la ne acton y co_~tradictoria a la no-afirmaciZTL
~;. nega_c_wn es complementaria a la noaJ 1rmacw11.

1

'.

�en la cobertura y riqueza de las nociones. Pero en este enfoque también ae
El cuadro semiótico es una forma puencuentran ~nos problemas: Prim&amp;ra que revestida con sernas concretos se
ro, la universalidad semántica de las 11convierte en un microuniverso semántitructuras narrativas es un postulado que
co. El nivel profundo contiene también
minimiza la especificidad de las ÍOnDII
un conjunto de operaciones sintácticas:
narrativas y puede obstaculizar la invet
conjunciones y disyunciones que relaEste es un ejemplo muy simplüicado; tigación sobre las diferencias entre el
cionan los cuatro elementos del cuadro de hecho, la teoría permite situaciones
semiótico entre ellos mismos, que junto más complejas: el nivel superficial pue- significado narrativo y no narratifo.
con las operaciones sintácticas se conec· de presentar diversos tipos de frases na- Segundo, el diseño de la teoría no perta formalmente a un segundo nivel: la rrativas simples, modales, descriptivas y mite una amplia verificación empím
organización superficial de las estructu- atributivas. El centro de gravedad de la de las proposiciones teóricas.
ras de la semio-narrativa.
narración es el encuentro entre dos hePero por otra parte, la semiótica 111:
cos narrativos antagónicos confrontados rrativa tampoco es una disciplina pllllMientras que en su nivel profundo las con lo que Greimas llama actuación, que
mente formal -en un sentido lógicorelaciones son puramente conceptuales, corresponde en cierta forma a lo que
en el nivel superficial uno encuentra las Propp designa como conflicto y Maran- matemático- y sus pretensiones revelan ciertas dudas epistemológicas enllc
relaciones figurativas. En este nivel, a las da como mediación. La actuación es la
las ciencias formales y sociales. Esto 11
operaciones sintácticas profundas les co- unidad más característica de la sintaxis revela en la investigación hecha sobrela
rresponde lo que Greimas llama "el que- de la narrativa: lleva a efecto la transnarrativa de acuerdo con guías semiólt
hacer sintáctico" Qe faire syntaxique). formación del contenido narrativo. cas; los análisis de textos disímhob
S~ por ejemplo, en el nivel profundo
conducen a descripciones uniformesllllf
hay una conjunción entre dos sernas, se
La sintaxis narrativa se complementa perturbadoras.
encontrará en el nivel superfluo un con una tipología de los actantes. Esta
enunciado narrativo (énoncé narratif) noción se utiliza para sustituir al tradique alude a la conjunción de dos actan· cional dramatis personae ya que es más 2.5. Una gramática observacional de la
narrativa
tes quienes dan cuerpo a los sernas abs- abstracta y se relaciona menos con rotractos.
les definidos o personajes. Una antigua Una línea de investigación diferente fue
clasificación incluye a: el exponente, el
Desde la óptica de Greimas, la transi- destinatario, el sujeto, el objeto, el ayu- asumida por R Barthes, T. Todoror f
ción de las estructuras de signüicado dante, y el ene.migo. Un personaje pue- C. Bremond, cuyos trabajos se conClt'
-desde las profundas a las intermedias de desempeñar en ocasiones algunas de tan más al estudio de propiedades espt
y a las superficiales- es sobre todo una estas "misiones" abstractas de acuerdo cíficas de la gramática usada en la oant
transición del esquema lógico-semántico con las necesidades del programa narra- tiva que en los sistemas semióticos. B.
a la organización narrativa. Efectivamen- tivo.A la inversa, un actante puede ser Barthes (1966) esquematiza una ._
te, de acuerdo con Greimas (1970), las interpretado por más de un actor. Por nomía perspicaz de las unidades en•
estructuras narrativas no se encuentran ejemplo en las tragedias clásicas, los per- relato. Barthes conserva el término ~
sólo en los textos narrativos; más aún, sonajes y sus confidentes pueden que- ppiano función para designar a las •
estas estructuras constituyen un nivel dar agrupados como un solo actante. dades narrativas que contribuyen al ~
universalmente presente en la producsarrollo de la acción. Las funciones
ción de significado.
En este sistema se pueden identificar portantes que constituyen los pu
algunos rasgos de las teorías de Propp y medulares de la narrativa son ll
Para ejemplificar, la historia de La de Lévi-Strauss tales como la cualidad funciones cardinales o ruícleos
Cenicienta analizada por Greimas y abstracta de las unidades narrativas y tras que las funciones que aparecen
Courtés puede ser reducida a una tran· el énfasis puesto en la centralidad de las rellenar el espacio narrativo, se
sición de la diyunción a la conjunción: oposiciones. La semiótica de Greimas funciones catálisis. Las funciones
(S1 n S2) --♦ (S1 U S2). Los representa, sin embargo, un progreso nales ejercen un efecto directo en el
sernas S1 y S2 se representan en el ni- claro en la exposición teórica, claridad sarrollo subsecuente de la narración;
vel figurativo de la narrativa por dos actantes: el sujeto y el objeto; por lo
que, el nivel narrativo de la fórmula
expuesta se convierte en (S (\ O~
(S V O) donde S representa a1 sujeto
y O al objeto.

designadas como funciones catálisis también son funcionales pero dependen del
ndc_leo y son só~o detalles específicos de
acciones . poco importantes. Aparte de
las funciones, una narrativa contiene
índices que informan al lector sobre las
cireunstancias del relato. Dichos índices
pueden ser: los índices propiamente dichos, los.cuales de~riben a un agente de
la narrativa, una cierta atmósfera O una
posición filosófica; y los índices infor~tes que se_ ;efieren al tiempo y espacio de la acc1on.

Esta taxonomía tiene el mérito de
prodigar atención adecuada a otros elementos aparte del núcleo; elementos
que fuero~ usualmente desatendidos por
~ comentes del estructuralismo. Enfatiza en el rol de elementos no-narrativos co'!1o descripciones, caracterizaciones e ideas filosóficas, ofreciendo un
punto de vista más general del relato
com~arado con el enfoque de la acción
propiamente dicha del análisis estructunl Pero es~e sistema sigue partiendo del
punto de ~IS~ mi~océntrico, marginali~do ª prwn los mgredientes no-narrativos del cuento. Presumiblemente este
j e~~otivo por el cual la categoría de
08 mdices mezcla indiscriminadamente
aspectos heterogéneos no-narrativos que
merecen un trato más elaborado.
tn traba~os posteriores Barthes subsana . mencionada objeción al construir
: :: ~ma analítico detallado -llamatos ·d1os- el cual funciona a distinti ruve es. _Estos códigos son. proairé~ (~arrativos), hermenéuticos temáct simbólicos y culturales. Aquí el
0 narrativo del cuento se margines z~ Y~e torna una secuencia de accio_¿_m runguna lógica. La gramática na... ..,a -en este mve
· l- es VIsta
·
Barth
por
es como una empresa espuria.

:J¡

U' Lanarrahva
· Yel lenguaje natural

La teoría narrativa de T. Todorov presupone que las narrativas se comportan
como una lengua, por lo que Todorov
supone que una descripción de la narrativa deberá contemplar las categorías
que se encuentren en el lenguaje natural. Un relato tendría, por lo tanto tres
aspect?s: verbal, sintáctico y semá~tico.
La ,umdad de la sintaxis de la narrativa
sena el ~nunciado narrativo compuesto
d~ un suJeto Y un predicado. Los enunc~ados narrativos aparecen unidos entre
s1 PºX: una secuencia. Las principales cat~gonas ~e )a frase son: el nombre propio, el adJehvo y el verbo.

tesis- Y las relaciones temporales tales
como el énfasis y la inversión.

Los ~ombres propios designan a los
p~rsonaJes o agentes pero no muestran
mnguna característica específica por lo
que _no pertenecen a ningún sistema actanc~al. To~a la información de los persona1es está contenida en los adjetivos
los cuales definen atributos referidos ~
fo~as de ser, estatus y/o propiedades;
a~1 como en los verbos que definen acCIOnes. ~os v~rbos usados con mayor
frecuc~c1a -~esignan la modificación de
una S1tuac1on, la transgresión de una
regla Y el castigo de una acción equivocada.

La _mayoría de las teorías arriba expuestas r~presentan a la narrativa como una
tot~dad en la cual todos los elementos
?oexISten ~n. una estructura sincrónica
ideal. La log:ica de la narrativa es considerada una finalidad, donde los eventos
aparecen para conducirnos a un desenlace. Una lectura teórica del relato tiene
que p~oceder. a la inversa, comenzando
ª partir ~el final. Esta óptica sostenida
por, ~re1mas, . entre otros, ignora las
autenticas opciones que deja el narrador
en cada parte del relato. Claude Bremon~ _muestra en su elemental Logique
d_u _reczt que la narrativa -tanto como la
logica progresiva- se estructuran a lo
larg~ de un eje temporal. Cada función
cardmal se puede dividir en tres pasos:

Un aspecto interesante del sistema
de Todorov ,-que fue apropiado por
otros n~ratologos- consiste en la introduc?1º~ d~ la modalidad verbal. Al
modo md1cativo de la narración simple
~odorov le agrega dos modos volunta~
nos: el 0 ptattv? y el obligatorio, y dos
mod?s _hipoteticos: el condicional y el
predictmo. El modo visionario se usa
p~a dar cue?ta de las percepciones subJetiv~ Y erroneas sostenidas por un determ~ado personaje. Las secuencias
narr~tivas ocasionan diversos tipos de
relaciones entre las frases que las componen como. _las . ;elaciones lógicas
--:c0 ~,0 la modificac1on, el deseo, lamot1vac1on, el resultado, el castigo, la hipó-

Esta t~xonomía es más variada que
la mayona_ de sus competidoras y posee
un contemdo empírico distintivo. Sin
~mbargo, puede ser criticada por ser
mcompleta Y por el uso de recursos ad
hoc. Un claro análisis de la gramática de
Todorov la encontramos en Bremond
(1973).
2-7- La lógica de las posibilidades
narrativas

Realización
Posibilidad{

r

xito
Fracaso

No-realizacion

~ste esquema permite una serie de
opc10nes en el desarrollo de la narrativa. Un agente que delibera sobre la venganza d~l asesinato de su padre, se encontrana en el estado de la posibilidad
Puede decidirse por la no-realización ~
proceder,a la acción. En este último caso, estaria propenso al éxito o al fraca-

�dió a los investigadores del área para no
arriesgarse innecesariamente con los
nuevos enfoques. También, debido al
desarrollo histórico de los estudios literarios, una reacción contra el estructuralismo tal vez hubiese producido posturas antiformales en lugar de formalismos
más sofisticados.

Obtiene cuentos complejos por medio
de reglas recursivas que pueden conmner indefirúdamente la estructura na,
rrativa (EN). Se le agrega un compo,
ncnte semántico esquematizado que
opera en los enunciados narrativos y ae
encuentra en la base de las derivaciones
narrativas.
Van Dijk ideó varias gramáticas na,
rrativas entre las cuales, tal vez la má
interesante sea la 197 6a (ver Van Dijk
1976b para un enfoque teórico-activo~
La propuesta 1976a se presenta como
la base de un mecarúsmo generativo
transformacional cuyo rasgo peculiar es
el de juntar unidades narrativas plll'II
con las unidades que pertenecen a
den más elevado en el relato, tales como
la Moral o la Evaluación. A contÍJllllo
ción se presenta un árbol típico generado por esta gramática:

Los resultados presentados en los puntos anteriores (2.1 al 2.7) pertenecen a
lo que podría llamarse "1a edad de oro
de la narratología", durante la cual la
metodología de la investigación ha sido
influenciada por la lingüística estructural y la antropología. Desde entonces
han aparecido dos desarrollos metodológicos que presentan hasta ahora un
éxito incierto: la introducción de las
técrúcas de la gramática formal y los
intentos de vincular la semántica narrativa a una posible lógica universal.

Sin embargo, deben mencionarse
unos cuantos modelos inspirados en la
lingüística generativo-transformacional.
G. Prince (1973) empieza su cuestionamiento defendiendo los relatos mínimos
como conjunciones de enunciados que
expresan tres eventos: el primero y tercero, estáticos y el segundo, activo. Tanto los eventos como los enunciados se
orgarúzan en una sucesión temporal y el
tercer evento es una causa del segundo.
El relato mínimo sería el axioma de una
elaborada gramática generativo-transformacional del relato. El modelo se presenta poco después de las primeras gramáticas chomskianas, primero genera
relatos mínimos, los relatos 'base' sin1,ples que son cuentos mínimos más algunos eventos no narrativos organizados cronológicamente, por lo tanto
relatos simples donde el orden cronológico de los eventos no es reproducido
por el orden de los enunciados, y finalmente relatos complejos que combinan
el relato simple a trav~s de las transformaciones generalizadas.

A pesar de su éxito en la lingüística,
los modelos generativo-transformacionales sólo fueron aplicados tentativamente
a la sintaxis de la narrativa. Así, mientras el estructuralismo ha sido virtualmente abandonado en la lingüística en
favor de corrientes más recientes, la narratología permanece aún bajo la influencia de la metodología estructuralis-ta. Esto se explica por el marcado éxito
de la tradición estructuralista en los estudios literarios, lo que tal vez persua-

El impacto del llamado modelo estándar (Chomsky 1965) y de la semántica generativa es visible en Pavel (197 6).
La gramática posee una base recursiva,
cuyo axioma es EN (estructura narrativa).
Un EN se construye de un universo con!uso (situación inicial - violación) y un
ausencia
Universo restablecido Qa mediación - el
desenlace). La gramática tiene, pues, un
componente categorial que concuerda
con las nociones de Greimas y Todorov.

so. Bremond, al dirigir la atención al desarrollo temporal del relato, logra distender los rígidos apremios de la lógica
de la finalidad y muestra lo complejo
que puede ser comprender los relatos
sinuosos. Su trabajo establece un eslabón del uso de la teoría de la acción de
la narrativa y como una contribución
teórica para la investigación de la narrativa.
Además de su percepción d;la lógica temporal de la narrativa, Bremond
nos ofrece una simple y elegante truconomía de los roles en la narrativa (agente, paciente, influenciador y enemigo o
frustrador) y una descripción elaborada
de las situaciones que surgen en la narrativa en conexión con dichos roles.

2.8. Nuevas técnicas formales

un•

/Narr¡tiva'---.
Relato

ocasiona

Moral

i ..

,E
. d'10
I ntro ducc1on
y pISO

l

· . / segw.d~o de
Acontec1ID1ento
/
Complicación .

~

\ una)
ua~

seguida de (~}
ResoluclOll

2.9. Semántica narrativa.

'o

10

Las diversas gramáticas narrativas presentadas en este trabajo raras vec~s ~
sideran en detalle aspectos sema~tiCOI
de la narrativa. Cierto, las teonas di
Lévi-Strauss y Greimas poseen una base semántica, pero por su naturalesa
abstracta, las categorías semánticas~
das son en sí muy generales. El a~•
miento de una posible semántica u~
sal y el aumento del interés filoso
en la novelística ofrecieron una

de inspiración para los narratólogos.
La narrativa semántica de L. Dolezel

ea articulada en dos rúveles principa-

les: la teoría de los motivos narrativos y

las restricciones globales de la narrativa.
Un motivo es la representación semántica de estados o eventos narrados. Tendría la forma de un predicado con uno
o más argumentos. Los eventos estarían
definidos en términos de estados como
cambios de un estado a otro aconteciendo en un cierto punto cronológico.
Los motivos que representan estados se
llamarían motivos estáticos mientras
~ los que representan eventos serían
designados como motivos dinámicos.
Loa eventos son diferenciados entre proce,01 y acciones de acuerdo con la
esencia o presencia de la intención. A su
vez los argumentos pueden ser agentes o
no-asentes. Estos también se subdividen
como afectantes y afectados. Una fuerza
~ un afectante que no se puede convertir en afectado. Estando exentas de intenciones, las fuerzas provocan proce~ los agentes - representados por objeto.- ~n afectantes que no pueden ser
~ertidos en afectados pero si son pac1ente1, entonces podrían convertirse en
~ tad~ Los pacientes a su vez son
DreVersibles en relación a las fuerzas, pero pueden ser convertidos en afectantes
cuando son dominados por agentes y fi~ente, los objetos afectados no-convertibles. La subcategorización semánti~ de motivos los divide en: motivos fí~ -.-si predican estados o cuentos
IJIBl:08-, motivos mentales, motivos
Qnales y motivos sociales. Las evativ ones -comentarios morales y narra0&amp;- no son tratados como motivos
que pertenecen a la narración sino co: tetatexto, ofreciendo una interpren del texto narrativo primario.

litaLas restricciones globales de la narrase definen en términos de modali-

dades lógicas. Aquí introduce Dolezel
su propia noción de relato atómico caracterizada como una cadena de r:iotivos que disfrutan de una homogeneización modal. Se definen cuatro tipos
de relatos atómicos en el sistema, y son:
l. Relatos aléticos, expresan posibilidad,
necesidad e imposibilidad; 2. Relatos
deónticos que expresan permiso, prohibición y obligación; 3. Relatos axiológicos que expresan bondad, maldad e
indiferencia y 4. Relatos epistémicos
que expresan conocimiento, ignorancia
y creencia. El sistema está abierto y se
le pueden agregar más tipos. En los relatos que contengan más de un agente, las
modalidades se pueden relativizar en
agentes específicos. Las modalidades relativizadas definen el "mundo" del agente.
La semántica de Dolezel es probablemente el intento más elaborado de dar a
la narratología una firme base lógicofilosófica. Además, tiene el mérito de no
perder el contacto con la tradición del
análisis textual· y con los problemas literarios específicos surgidos dentro de esta tradición.
Algunas ideas de Dolezel han sido desarrolladas más ampliamente por Pavel
(1980), quien define la noción de "dominios narrativos". Sintácticamente, son
las acciones emprendidas por un agente
y sus aliados. Desde un punto de vista
semántico, los domirúos son controlados
mínimamente por cuatro tipos de regularidades: las reglas ontológicas, que establecen lo que existe, lo posible/necesario de cada donúnio; las reglas epistémicas, que regulan el conocimiento; las
reglas axiológicas, que establecen valores
y prioridades de cada grupo y las reglas
de acción, que funcionan como instrucciones normativas. Estos donúnios combinan los relatos atónúcos de Dolezel
con sus modalidades relativizadas.

El sistema modal más comprensible
de la reciente narratología lo encontramos en Ryan (en imprenta). Ryan redefine el argumento como una sucesión
temporal de estados de los asuntos mediados por los eventos. La autora mencionada distingue entre los mundos de
la narrativa reales y los posibles, incluyendo representaciones de mundos reales con sus modelos idealizados y los
modelos creados por la mente como alternativas. Los posibles mundos de la
narrativa se relativizan en personajes y
pueden ser clasificados de acuerdo a
numerosas modalidades como mundos
episténúcos, mundos intencionales,
mundos modelos (expresan grados deseables) mundos de valores morales y
mundos de obligaciones. Ryan examina
pues, la delicada interrogante de la relación entre estos mundos y esboza una
teoría interesante del conflicto narrativo como un choque entre mundos modales.

3. NARRATOLOGIA TEXTUAL
3.1. El discurso de los relatos
Un enfoque totalmente diferente de la
narratología contemporánea consiste en
examinar el relato au ras du texte para
entender los fenómenos discursivos que
son específicamente narrativos pero que
no pueden ser percibidos en niveles más
abstr~c~os. Ge~ette (1972) distingue entre reczt (el dIScurso o la narrativa propiamente dicha), histoire (el contenido
narrativo) y narration (e1 acto de la
pro~ucción narrativa). El propio trabajo
semmal de Genette consiste en el análisis textual del récit. A semejanza de las
propuestas irúciales de Todorov, Genette encuentra tres aspectos fundamentale~ en el. realto: tiempo, modo y voz.
El tiempo mcluye a un grupo de relacio~es cronológicas dentro del relato, particularmente las relaciones temporales

�los problemas de modo y los problemas
entre el discurso del récit y lo abstracto de voz. Los de modo serían la respuesde la histoire. Estas relaciones se orgarú- ta a la pregunta" ¿quien ve?" mientras
zan de acuerdo a tres grandes catego- que los de voz contestan a la interroganrías: el orden que incluye la interacción te "¿quién habla?" La perspectiva es
entre la cronología de la histoire y la una cue§tiÓn de focalización (o punto
conjunción textual de los eventos del de vista). Hay tres tipos de relatos: no
récit, la duración que contrasta la lon- focalizados que corresponden al narragitud de los eventos con la longitud de dor omrúscente; internamente focalizasu presentación textual; y la frecuencia dos con un punto de vista restringido a
que relaciona el número de veces que cierto personaje, y externamente focaocurre un evento en el relato con las lizados, donde el narrador sabe menos
veces en que se narra en el texto. Las que el personaje. Los sistemas llamados
figuras del orden son anacron{as o fal- "polimodales" son los que la focalizatas de coordinación cronológica entre ción con frecuencia cambian.
la historia abstracta y el texto. Pueden
ser analepsias (retrospecciones) o proFinalmente, la voz se refiere al acto
lepsias (anticipaciones). Jugar con la de enunciar la narración que siempre se
duración ocasiona anisocron{as, acele- sitúa en un rúvel diegético inferior al
raciones o desaceleraciones. La acelera- evento narrado. Así, es posible recoción máxima es una elipsis mientras nocer un rúvel extradiegético situado
que la desaceleración máxima del texto fuera de los eventos (la voz del supuesto
ocurre durante las pausas descriptivas. editor de las cartas en Les liaisons
Entre estos dos tipos de anisocronías dangereuses), otro nivel intradiegético
se encuentran formas intermedias: sín- que se relaciona con el relato principal
tesis que son rápidas y escenas que son y una serie de niveles metadiegéticos
lentas. Los efectos de frecuencia esta- que ocurren cuando las narrativas esblecen diferencias entre los relatos tán imbricadas. Los tipos de narradosingulativos (cuentan una vez lo que res se clasifican de acuerdo con su parsucede una vez), los relatos singulativo- ticipación en la acción: los relatos hcanafóricos ( cuentan ''n" veces lo que su- terodiegéticos tienen narradores extercede "n" veces) los relatos repetitivos nos; en los relatos homodiegéticos el
( cuentas "n" veces lo que pasa una vez) narrado, es uno de los personajes, ya
y los relatos iterativos ( cuentas una vez sea un protagonista principal o un oblo que pasa "n" veces).
servador.

El modo narrativo designa las técrú-

1

:o:,

·co

cas para filtrar la cantidad del relato
que se contará en el texto. Los dos modos principales son: la distancia y la
perspectiva. Bajo el nombre distancia,
Genette incluye la distinción entre el
relato de los eventos y el relato del habla. El relato del habla contiene tres
niveles de distancia: el discurso directo,
el discurso narrativizado o síntesis y el
discurso transpuesto o estilo indirecto
libre. En cuanto a la perspectiva, Genette establece una sutil diferencia entre

La teoría de Genette es considerada
como un desarrollo importante de la
narratología textual. Establece el mapa
de un extenso territorio que no había
sido estudiado como un todo. Las críticas que ha recibido se refieren a la ausencia del autor en la taxonomía, la
confusa distinción entre modo y voz
así como la defirúción poco adecuada
de la focalización (Rimmon-Kennan,
1976). Mieke Bal (1977) sugiere un modelo de comurúcación narrativa en cua-

tro niveles, incluyendo la focalización
como un nivel intermediario crucial entre narradores y actores.

yna teoría alternativa de la narrato1o~1a textual la ofrece F. Stanzel quien
onen~a su propuesta en tomo a las categon~ de Persona, Modo y PerspectiBaJo
categoría de persona opone
a narrac1on d~ primera a tercera persona. El Modo mcluye pasajes contados
por un narrador ( diegesis) y pasajes
contados
por
(rmmeSJS
.
. ).
L
. un refleiador
J
a perspectJVa es externa o interna
corr~sponde a la focalización de Genett{
~I circulo de Stanzel -simplificado po;
:, Cohn (1981) se aprecia a continuac1on:

El propio trabajo de Dorrit Cohn
usa la narrat?}ogí~ t1;xtual para explorar 1~ evoluc1on hJStorica de las técrúC8;&gt; literarias. Entre las nuevas herra~entas conceptuales que utiliza en su
libro Transparent Minds debe menciona~e la clasificación de las narrativas en
P:!111era persona de acuerdo a la distinc1on en!r.e situaciones comurúcativas
problematicas y no problemáticas; y en~e _los eventos que son narrados cronolo~camente y acronológicamente. Se
denva una tipología de cuatro elementos:

---------

l. ~~ativas autobiográficas (situa-

r°'

1.- Autor - lector·
2.- Narrador - lect~r implícito 0
explícito;

3.- Focalizador - espectador
implícito;

4.- Actores.
Paralelamente a la clásica distinció

entre la narración y su objeto (le narré)
{~ro~?ne una diferenciación entr~
acion y su objeto (le focalisé).
AGURA 1: CIRCULO TIPOLOGICO

!~

Narración
Periférica
VI
V

Catdier
il the
Rye

PRIMERA
PERSONA
Sit. Narr.

I
AUTORIAL
Sit. Narr.

Límite de Modo

Elexuan,
jero

IV
Monólogo
Interior

etc.

III
Uly
(C!ayp

FIGURA
Sit. Narr.

En el análisis de las narrativas en terce~a perso~~• Cohn propone llamar
ps1co-narra_cwn a la narración autorial
Límite de Modo
Middle- qu~ se refiere a la ciencia de los perso,-....;;;.;~:;;..:::.:..::::~_....,¡Jmarch n~1es. E~a examina en detalle las técmcas ps1co-~arrat~vas y sus relaciones
con, e~ monologo mterior. El trabajo tiP?1?gico lleva a las consideraciones hisII
Los Ase- t~ncas acerca del desarrollo de las técEIL*
sinos
meas. na1;a~vas del siglo XX y a un
etc.
c:irnb10 c1clico más general de las narrativas desde un modo orientado externamente hasta un modo orientado int~rnam,ente. Para un buen repaso del
libro vease B. Me. Hale (1981).
Los Embajadores
Retrato de
un artista

'EIL: ....
~-"o
. dir
LU m ecto libre.

El Castillo

CJO~ ~problemática / orden cronolog1co).
2, ~?nólogo autobiográfico (situac!o~ problemática /orden cronologico).
3· Relat? _memorial (situación aproblem~tica / orden acronológico).
4· Monologo memorial (situación
problemática / orden acronológico).

Será un~ _tarea para los años venideros_ reconc1liar las dos grandes orientac1~nes _de la narratología en una nueva smtes1s que incluye el análisis del arp11mento abstracto y la narratología

�POEMAS

Gerardo Puertas
textual. Un prometedor inicio lo podemos encontrar en el reciente trabajo
de Dolezel (1980).
REFERENCIAS
Bal, Mieke. 1977. Narratologie. París: Klincksieck. (Traducción española: Teon'a de
la Narrativa; una introducción a la narratologia, Cátedra, Madrid 1985).

Barthes, R. 1966. "Introduction a l'analyse
structurale des récits." en Communica•
tions 8. 1-27 (Traducción española: Análisis estructural del relato, México: Premia.)
- . 1970. S/Z. Paris: Seuil (Traducción ei,pañola: S/Z, México: Siglo XXI.
Bremond, C. 1973. Logique du récit. Paris:
Seuil
Chomsky, N. 1965. Aspects of the Theory of
Syntax. Cambridge, Mass.: MIT Press.
(Traducción española: Aspectos de la Teor(a de la sintaxis, Madrid: Aguilar).
Cohn, D. 1978. Transparent Minds. Narrative Modes f or Presenting Consciousness
in Fiction. Princeton, N. J.: Princeton
University Press.
Cohn, D. 1981. "The Encirclement of Narrative". Poetics Today. 2:2. 157-182.
Courtés, J. 1976. Introduction a la sémiotique narrative et discursive. París: Ha·
chette. (Traducción española: Introducción a la semiótica narrativa y discursiva:
Hachette.)
Dijk, A van. 1976a. "Narrative Macro-Struo-

tures: Logical and Cognitive Foundations." PTL 4.
- . 1976b. "Philosophy of Action and
Theory of Narrative". Poetics 5. 287338.
·:o
l
¡ "&lt;!'

Dolezel, L. 197 6. ''Narrative Semanties"
PTL 1.29-57.

--. 1979 Essays in Structural Poetics and
Narrative Semantics. (Toronto Semiotic
Circle: Monographs, Working Papers and
Prepublication); Victoria University, Toronto.
- . 1980. "Truth and Authenticity in Narrative." Poetics Today. 1: 3. 7-28.
Genette, G. 1972. Figures III. París: Seuil.

Stanzel, F. 1979. Theorie des Eriahla&amp;
Gottingen: Vandenhoeck &amp; Rupiedd,
Todorov, T. 1969. Grammaire du Déc:aif.
ron. The Hague: Mouton.

Trad. de Aula O'Wn

ANHELO
La paloma negra
de mi anhelo
ha volado ciega,
hasta romper sus alas
en tus cejas.

Greirnas, A.J. 1970. Du sens. Paris: Seuil
Septiembre 7 de 1983.
- . 1976. Maupassant. París: Seuil.
- . &amp; J. Courtés. 1979, Sémiotique. Dictionnaire raisonné de la science du Langage. Paris; Hachette.

Kongai,-Maranda, E. &amp; -P. Maranda. 1971.
Structural Modeu in Folklore and Transformational Essays. The Hague: Mouton.
Lévi-Strauss, C. 1958. Anthropologie structurale. París: Pion. (Traducción española:
Antropologia estructura~ Buenos Aires:
Eudeba).

BELLOTA
A una bellota del "Holmes Quadrangle"

Bellota:
oriental caballero
de turbante.

McHale, B. 1981. ''Islands in the Strearn of
Consciousness." Poetics Today 2: 2. 183191.

Septiembre 8 de 1983.

Pavel, T. G. 1976, La syntaxe narrative des
tragédies de Corneille. Paris: Klincksiek.

DIVA

- . 1980. "Narrative Domains". Poetics
Today. 1:4. 105-114.

Avanza,
dueña de la escena
'
con un coro de grillos
vegetales:
la noche.
Protagonista brillante
y sigilosa.

Prince, G. 197 3. A Grammar of Stories.
The Hague: Mouton.
Propp, V. 1928. La morphologie du conte.
Traduction M. Derrida &amp; alii, 1970. París:
Seuil. (Traducción española: La morfología del cuento, Madrid: Editorial Fundamentos).
Rirnmon-Kennan, S. 1976. "A Comprehensive Theory of Narrative". PTL 1.33-62.

Septiembre 5 de 1983.
Ryan, M. L. The Modal Structure of Narrative Universes. Forthcoming.

�AVEGA TE
MA OS VEGETALES
Las hojas,
rojas manos despojadas
de sus brazos,
me saludan desde el césped,
ofrendándome su adiós
en rictus seco.
Isletas de muerte
entre lo verde,
presagio de otoño
en el verano.

Con sus alas recogidas,
la mariposa es velero
de colores atrayentes,
navegando sobre las ramas
del encino.
Octubre 7 de 1983.

BRAZOS VEGETALES

MA ZA A

Como brazos que surgen
de la tierra,
los árboles estallan
en las manos
de sus ramas.

En tus manos rebanada,

Septiembre 21 de 1983.

la manzana
se transforma en mariposa
de alas blancas.

MISIO r DEL LIRIO

Septiembre 4 de 1983.

Octubre 8 de 1983.

PA rAL DE ABEJAS

Del aliento del lirio
'
cada noche,
el cielo extrae
la blanca tersura
de la luna.

Repetición aburrida del hexágono,
pura geometría,
morisca celosía:
panal de abejas.
Octubre 11 de 1983.
:--1
'.,j&lt;

':

Septiembre 27 de 1983.

..1

�RESCOLDO

HILERA
ROMA 1CE DE ELEME TOS
La noche se ha permeado
de romance:
la lluvia copula
con la tierra.

Las hormigas escriben
sobre el polvo,
el lenguaje punteado
de su esfuerzo:
frase interminable.

Septiembre 22 de 1983.

Septiembre 27 de 1983.

SERPE TARIO

O DULA TE ORACIO

Alrededor del tronco,
cesta de serpientes,
las raíces se asoman
taimadas y silentes,
obscuras boas de la tierra.

En rosario serpenteante,
las hormigas forman
la ondulante oración
de su trabajo.
Septiembre 27 de 1983.

Septiembre 21 de 1983.

SERPIE TE
PEÑASCOS
Peñascos:
Palomas yertas
que chocaron
con la arena.

La serpiente arrastra,
en sonoros cascabeles,
el largo rumor del río,
ondulante sinfonía.
Septiembre 27 de 1983.

Septiembre 27 de 1983.

Aunque es indiscutible el poder
.
.
convertir en ceniza cual uier , q_ue tiene el tiempo para
fuera llamado d
b .q
pagina, es el hombre quien
a escu r1r una y otra
I
ld
.
luminoso que no d' .
vez e resco o: guiño
s mge nuestro semejante desde el ayer.
EStos
dos Fri'as
muestras del. ensayo l'inco
· practicado por
Raúl
Rangel
aparecieron en el /'b Co
(Monterrey, 1971,pp. 141 _147).
i ro
sas nuestras

·- -

-

I·
I'

r::. •

'

r.r

~-,-_.
,
;-,,..;;w--~~

-= - - _\,_-

f.

- __:_-_-_-_'f,,- =-----:
- - - - - \--:.:.:
~

�HORAS DE MONTERREY

Raúl Rangel Frías
Otra vez lo mismo

o es seguro que la sabia distinción de
un hombre genial entre el espíritu de
geometría y el de finura - /'esprit de
geometrie et /'esprit de finesse- tenga
algo que ver con la estampa de Monterrev. Acaso más barrosa que barroca.
SóÍo que resulta tentadora la sugestión
) además invita a experimentar esta
diáfana idea contra la indistinta man•
cha marrón y gris que envuelve todo,
los árboles muy raros de las avenidas, el
sucio arroyo siempre natural de sus calles las masas de nubes hinchadas de un
vah~ triste y húmedo, las vestiduras de
las personas, las bicicletas, los coches y
los horrendos anuncios luminosos.
Ahora sí parece llover de abajo arriba. Barro o lodo, mezcla reblandecida
de cielo y tierra que toma las acercas,
sube por los muros, se pega a las ruedas,
salpica las piernas de las muchach~. y
casi de seguro escurre por las rend1JaS
del alma.
No está destruida la ciudad por las
trincheras de zanjas, agujeros, escombros, materiales de construcción, cables subterráneos al aire y otros aéreos
que se vienen abajo en postes tambaleantes. Tan sólo se muestra al descubierto tal cual es, ni acabada de hacer
ni terminada de destruir. A caballo
enmedio del fango. Como si dijésemos
que da lo mismo amanecer el día que
apagar la noche. ¿En qué sentido corre
el tiempo, vamos o venimos?
Un hombre cruza la calle con las
manos en las bolsas de la chaqueta.
Quizá es un joven mecánico o un estudiante de Medicina, que se dirige al
taller o al Hospital. Pero también puede ser un trasnochador que toma el
rumbo de su casa para aliviar la fatiga
de la prolongada fiesta, hasta la extenuación de los convidados.

¿En qué delicia esconde su
dicha esta vida a la intemperie
ciudad errabunda de su cauce,
una geometría que no tiene la
de honrar la naturaleza?

secreta
de una
rica de
fortuna

El río tan recio, serio y rectangular.
Por tanto tiempo ausente de su casa, vino por ella a su regreso de la montaña; y
de puro sentimental se puso desconocido y vehemente. Luego hizo por disolver su pasión en una anécdota de color
) movimiento.
Donde sólo hubo huellas o escombros de máquinas y de ingenieros constructores, arrastró piedras, guijarros y
malezas. Amenizó la seca geografía de
unos puentes de concreto con árboles
verdaderos y paisajes sin autor conocido. Una líquida y graciosa cabalgata
de ondas espumosas sobre su piel turquesa curva, o vaga, y rompe por litorales de arenas nuevas entre pies descalzos de niños y cascadas inverosímiles.
En cambio por la asfaltada avenida
inspiran lástima unos pinos adolescentes, a los que la manía geométrica de un
peluquero de jardines les arregló la cabellera como monos de escaparate; iel
espíritu de fineza o el de geometna?
Una como revancha de un modelo académico sobre la imagen impresionista;
¿será cierto que la naturaleza imita al
arte?
¿Dónde está, pero dónde, la secreta
dicha del vivir regiomontano? Anochece temprano y amanece tarde. Es un
destiempo que se instala atravesado entre los espesos muros, las chimeneas
fabriles, el barrizal de las calles, la turbiedad del calor y la humedad del otoño.
Un destiempo en busca de la hora

puntual que voló del reloj de la lgleeia
parroquial y se fue al campanario eléctrico de una torre del comercio. ¡Dóade la nota tónica entre la dispersión y el
tumulto, las estridencias y las Íl'U'.I
musicales, entre tiempos perdidos y promesas de ser?
No es bello ciertamente su tiempo,
pero es apasionante, tenso, cargado de
los extremos por donde se vacía la hittoria mexicana. Un pasado sobre el cual
apenas si se apoya el esfuerzo, pero que
nutre el alma secretamente de nostalgia
y visiones.
Contrapunto de miserias y excelencias. El barro de la Ciudad, para edificar
o manchar la vida. El río para ser olridado en el taller y recuperado en el
paisaje amoroso. Los transeúntes, empapados de alba ruborosa o lim_~ios de
conciencia. Un alma con rendiJ3s 1ft
también son atravesadas por la luz de
la mañana.
De estos días uno fue ennohlecOI
de poderosa y magistral ilu_mina~
Toda la calve del cielo quedo cub~
de inmensos montes de nubes ,-.
empujadas por un tibio viento de otoño. La bóveda recogía por dentro de•
concha de acero, las ráfagas de luz ~
que también se reflejaban en los~
azules de las montañas. El aire se to!IID
cárdeno y violeta como empap~do •
tinta episcopal o túnica de pemt~$
El coro de las apasionadas luces acribll
• el espacio con lanzadas, hasta hacer rJ/1
gotas de sangre violácea sobre un día
moribundo a hora meridiana.
Exasperado, exhausto de tanta ~
templación huí al campo en busca
alivio. Ahí cerca entre collados y barll'das, nuevas fuentes crecieron a mis
sus caudales de plata. Los verdes di
pradera no quedaban lejos y contri

horizonte un alto follaje oscuro y dentellado puso en descubierto el bosquecillo de sombríos ahuehuetes.

Cómo invitar a la Ciudad a contemplar esta belleza, no acerté a resolver.
Salir de paseo para hallar el día que
busca nuestro afán de consumir una
~Ón de amor. T~ vez alguien tenga la
formula: y es posible que acople la tinbJra apasionada del cielo con la seca
geometría del hombre. Ese día será.
1967

Cosas imprecisas
o es la plataforma del castillo de Elsinore sobre los arrecifes, a orillas del
mar de Dinamarca. Pero hay correspondencias de aquélla con ésta y otras
escenas que pone la temporada invernal a la ciudad. Frío intenso hasta hacerse amargo el gusto. Y también niebla, gruesa y apostada en los bajos fa.
voreciendo las sombras que vagan fuera
d~ los le~h~s donde yacen. Arriba, muy
leJana, cintila por el orte la misma estrella que marca el paso de la media
noche. Las tinieblas se adueñan de todo
el resto y los vigilantes dormitan en la
confianza que ancla su fe en la inclemencia y el rigor imperantes. Lo que
r~cuerda aquellas palabras del presagio funesto: "Si el Señor no cuida la
Ciudad, inútil es que velen los que la
guardan".
¿Quién vaga surto de la noche y la
espesura, para amedrentar a los hombres? Y para qué, si no existe el trono
ganado con un filtro venenoso al oído
presto, ni arrancado a golpes de filoso
pufíal. o hay duelo, ni sobrevive a las
lágrimas adúlteras de los esposos un
príncipe de estirpe real. El sobre de la
Justicia está vacío con el lacre roto v se
han desparramado los papeles que· sellaban el misterio, para quedar tan sólo
las constancias del proceso judicial, repleto de huellas, testimonios dudosos y
residuos oculares.
Es la Historia que se abre contra la
fantasía y la leyenda del mundo. Pero
Hamlet sólo vive para la venganza, en
tanto la cuenta larga del usurpador se
derrama en silencio sobre el misterio y
la ocultación del crimen, con la doble
re~~a~ión que ~segura la herencia al
umgemto y legaliza el amor impuro de
aquellos padres y esposos.
Venganza exige la sombra del Rey. o

J ~sticia ni Historia. Y lo reclama su propia sangre. Es la cuenta corta del tiempo
h~mano que se apoya en el límite inmediato, el contragolpe y la dura orilla del
odio. Todo ello por amor a lo verdaderam~nte humano, por detener el dolor,
Y SUJetar la angustia. Hacerse fuerte en
una locura, la de los inocentes, para sop~rtar el embate de la locura total, del
crimen y de la lujuria.
l\o ha) paz que pueda cobijar el horror de la noche, si los asesinos están vivos. La conciencia se tambalea al encuentro de las sombras, con los fantasmas que reclaman un lecho de olvido.
La calma para dejarse consumir la carne
bajo tierra, en la combustión sin tortura
que disfrutan los que no fueron interrumpidos del destino.
~ara no enloquecer y trascender la
org1a a todos los descendientes de los
hombres, violenta su presencia el amor
con el rostro
la venganza. Hace que
tom~n sobre s1 la culpa seres inocentes
O~eha y Hamlet, más aquélla que ést;
mISmo, ,rara. arrastrar a los culpables y
a sus complices. El destino debe quedar .r?staurado para nuevos héroes que
fort1f1quen la esperanza y hagan limpia
la sangre de los Reinos de la Historia.

?e

Montemayor podría errar perseguido
por una sombra, su esposa, dicen, ejecutada con sus ma.'loS. O bien, el Gobernador ~-avala en póstuma exigencia de
rep~~cio~ de sus bienes trabados por la
Justi~ia Fiscal: quizá Servando el fraile
~~ ~nstal Y fuego, apostrofa con gracia
iromca a los intrigantes de la República.
Nada de eso. Si acaso vuelven a la tierra _no hay quién reconozca sus figuras 0
entienda sus voces. Ni un eco, una som~ra, _el recuerdo, nada. La Ciudad está
limpia, al amparo Y a salvo de acechan.zas ultraterrenas. o hay misterios ni

..1

�ABANICO
En esta ocasión presentamos algunas de
la~ ponencias del Primer Ateneo del Significante en Psicoanálisis, que el año
pasado se llevó a cabo en las instalaciones del Departamento de Difusión Cultural de la UDEM, amablemente facilitadas por dicha Universidad a un grupo
de entusiastas investigadores del pensamiento lacaniano.

pasado de emociones culpables. Todo lo
que es. El poste del teléfono. El muro
de cemento. Las calles asfaltadas a medias.

pito? Más bien simula un huésped inoportuno para la comodidad de los sueños que realizamos a despierta luz del
día.

¿Es la niebla una invitación a meditar? Habría que interrogar sobre qué, si
todo se muestra patente ante la vista.
Nuestras casas sólidas de tierra y las caras también. Plomo en las palabras como en las pesas y medidas; lo mismo los
brazos que las piernas. Medidas con balanza, igual que las manos las virtudes,
para dar y recibir: pan, trabajo, alegría
y ternura. La rectitud a escala de nuestros conceptos, donde se cuadricula al
mundo y al prójimo en centímetros de
altura.

He querido salir al aire libre de estas
noches lechosas a entablar un diálogo
con el silencio turbio y húmedo, en busca de los seres misterioros que flotan a
la deriva de la Ciudad. Parece que dicen
cosas buenas y tranquilas procedentes de
los valles de donde emprendieron su
vuelta por el mundo. Traen el tufo y el
vaho de la respiración animal en los establos de vacas. Es tibio y confortable.
Hay también la gasa delgada que se desprendió del lago en que dormitan las
aves acuáticas. Brumas azuladas y frías
con otras más bien rojizas y cerules de
los encinos, acarrean los aromas de la alta respiración de la serranía, entre las
frondas de árboles, la piedra filosa y el
espejo del cielo.

¡A qué vino la niebla si no reclama la
restitución de agravios fraternos! ¿Trae
siquiera un soplo de avisos para iluminar
nuestras conciencias o para despertar a
la vida todo lo que del mundo yace sú-

Son las cosas imprecisas. Nadie es
dueño de la vaguedad y las sombras. S~
seres olvidados en un rincón de la eXlltencia; que ni siquiera tienen la rara
consistencia de los juguetes despedazados. No vuelven a suscitar melancolías ni fiestas. La vida es así, toda codicia o llevarse algo para uno; el agua !1t la
lluvia y las semillas; o cortar en line81
plJ.l'alelas las palpitaciones de la tierra.
Un solo anuncio, una gran oferta•
cambio de la esperanza, del amor o también frente a la muerte: la Ciudad. &amp;i
ella la seguridad vela en los párpad~!
los durmientes. Allí el muro de laonuv
está hecho para no tener miedo. ¿Y laa
palabras?
Las palabras también se hicieron p8II
no caer todos en la demen.cia.

�A PROPOSITO DE UN TEXTO
DE MARGUERITE DURAS

Una novela afirma nade:
una novela busca alga y
plantea interrogant~

María Inés Pérez Lubrina
Acercarse a una obra de arte implica la
posibilidad del goce, el encontrar afuera, en la forma propuesta por otro, resonancias de uno mismo devueltas bajo
una expresión que cautiva por lo perfecto, por la manera en que revela una
búsqueda.
Es ahí donde toma sentido la boutade
de Picasso: "yo no busco, encuentro".
De pronto, u~o se encuentra con algo.
Algo inesperado que va más allá de lo
dicho, que entra en el terreno de lo no
dicho. Esto es particularmente claro en
la obra literaria, escrita. Ese algo que se
encuentra de este modo siempre tiene
que ver con el inconciente. Lo no dicho, lo medio dicho nos remite a la
dimensión del inconciente.
Ya nos decía Freud con gran sabiduría que si queríamos saber del inconciente, entonces oyéramos a los poetas.
En 1908, en su obra El creador literario
y el fantaseo. 1 Freud rastrea en la actividad lúdica infantil las bases de la creación poética. Así nos dice que: "Todo
niño que juega se comporta como un
poeta, pues se crea un mundo propio, o
mejor dicho, inserta las cosas de su mundo en un nuevo orden que le agrada.
Además -continúa diciendo Freud- sería injusto suponer que no toma en serio
su juego, emplea en él grandes montos
de afecto. Lo opuesto al juego no es la
:,eriedad bino. . . la realidad efectiva"

vigilia, así como en la dimensión onírica, desfiguradamente, el soñar nos dirige hacia la misma dirección, la del deseo.
Soñar despierto y soñar dormido
(Tagtraum y traum) mantienen en ese
sentido una equivalencia fundamental,
la equivalencia que les otorga la sabiduría del lenguaje.
También nos señala Freuda las correlaciones existentes entre los sueños diurnos y la obra de la creación literaria. En
ambos ámbitos, nos dice irónicamente
se vislumbra como héroe, en forma evidente o disfrazada, a su Majestad, el Yo.
Del mismo modo encontramos en la
obra literaria los tres tiempos que
son típicos en el desenvolvimiento del
fantasear.
Un primer tiempo, actual, engarzado
en una vivencia presente de mucha intensidad. El nos conduce a un segundo
tiempo, un tiempo anterior, que es
siempre el de la infancia. Y desde allí
arranca un tercer tiempo que es el del
futuro, el del cumplimiento del deseo
como proyecto. Cumplimiento que la
obra literaria alcanza a través de vericuetos a veces muy complejos.

En décadas posteriores de la vida el
jugar se reemplaza -no sin grandes esfuerzos- por el fantasear. Pero si el juego es una actividad lícita y explícita en
la infancia, el fantasear se oculta, aparece y se desenvuelve en la intimidad de
los neuróticos adultos.

Pero si afirmamos que el neurótico
despliega el fantasear en la intimidad,
aludíamos con ello a la necesariedad de
la represión en el fantasear neurótico.
Su expresión directa sería ocasión de
escándalo, de desagrado o de benevolencia compasiva. Lo que sucede ante la
narración literaria es que la fantasía se
despliega, se ramifica bajo las formas
de la perfección estética y provee al lector de un placer, que sin duda, proviene
de más de una fuente.

l\o obstante, el fantasear mantendrá
su función de expresar el deseo en la

Ese retorno de lo reprimido no doliente, no sintomático, sino que atrae

(p. 127).

,\filan KunJm

al placer, aparece frecuentemente en la
creación literaria. Freud habla de UD
placer previo que estallaría aquí al igual
que sucede con el chiste. Afirma que ese
placer previo permite la liberación de
tensiones en nuestro interior. El an
poe tica reside en presentar lo escandaloso, lo no dicho, bajo una forma estética que nos brinda ese placer previo. Pero
el verdadero placer se produce en el entronque de nuestro deseo que se reconoce en el de quien escribe. Otro lo dice.
Otro habla. Se podría decir que es UD
acto de amor.
Pero así como la fórmula freudiana
en relación al sueño como una re.aliza.
ción de deseos encierra sus complejidades - porque ¿de qué deseo se trata
cuando la angustia invade al soñante?-,
también el deseo que se reconoce en la
obra literaria sigue los vericuetos de la
línea deseo-represión-angustia.
Desde 1905 con los tres ensayos
freudianos sobre la sexualidad, el psicoanálisis plantea que en el ser humano no
hay una armonía preestablecida entle
la pulsión sexual y el objeto de la polsión. La relación entre ambos es. Por el
contrario, lábil y el objeto de la pulsióe
es cambiante y azaroso, tal como lo demuestra, por ejemplo, la clínica de las
perversiones.
Así, desbrozando el campo ~
analítico, podemos decir que la pulsiól
no tiene objeto, que no lo tiene predoterminado. Y del mismo modo Pode:
mos afirmar que el deseo no va haciael
goce naturalmente. En el hiato entre.el
deseo y el placer se produce la angustiL
Lacan dirá que la angustia es un ~
mento en que el sujeto, el sujeto del ..
concientc, vendría a no ser representadt
por un significante para otro signifiell'
te.

Y así como la pulsión no conduce naturabnente al objeto, ni el deseo al goce
tampoco la palabra conduce inequívoca'.
mente a lo que significa, no nos asegura
sobre su referente. La palabra tiene la
capacidad de referirse a otra cosa.
Leer una novela o un poema nos puede ~traducir ~n. el terreno del placer
Pre_v,10 que an~!c,pa el goce por la liberac1on de tens10~, o también nos puede
Devar por el cammo de la angustia. Siempre nos captura Y compromete en nuestra subjetividad.
Dice Lacan en el Seminario '(f2 ·
"En la ~antasía ~l Sujeto pasa frecuente~
m~nte madverltdo, pero siempre está
ah,, ya sea ~n el sueño, en la ensoñación
o en cualquiera de sus formas más o me~~ desarrolladas. El propio ujeto se
com_o determinado por la fantasía.
f~tas1a es el sostén del deseo, no es
~l~b,1eto el que sostiene al deseo. El SuJe se sostiene como deseando con respectoª u~ conju nto significante siempre
mucho mas complejo".

tª

1

reEn{I

esta dirección es posible pensar
relato se hace, como diría Rosoto con las peripecias del deseo v
en esa. f'h
. podemos identificar 'los
,
ª rica
l:~bsnlOs e~unciados por el psicoanáOi · regres,on y la progresión el conti..cto,1 lo prohibido, el sacrificio' el cas"'60 a d
·, el ideal. De este
' mod
' dse ucc,on,
1
d~ e .eseo que es al mismo tiempo el
la ¡nto~ } el del lector, es quien señae per{¡J de los personajes indica el
0 rd
· y se pone
' en evid en. de las secuencias
encta en la puesta en escena del relato.

~:re.ª

Esta _manera de abordar la cuestión

008

la noción del significante en
ettralin -~'5·, _Sabemos que en ~l campo
-.I'ti gu 1stico que es la leona psicoel~~ es Jacq~es Lacan quien retoma
~o saussuriano sobre el significan-

te, dándole una pertinencia particular

q~~ l_o redefine más allá del enfoque lin-

gu,stico.

En SU ya muy comentado retorno al
texto freudiano, Lacan se apoya en el
valor ~onced(do_ ~or Freud a la palabra
Y hara del sigruf,cante un pilar fundam~nlal de ~u teoría del Sujeto, 0 sea, del
SUJeto del mconciente.
Si. el ªP?rte de Saussure produce un
cu_est1onam1ento de las relaciones entre
SUJet~ y obje~o, Lacan se pregunta en
relac,on al SUJeto, al sujeto del habla.
Estable~e allí _la diferencia entre el sujeto del m~onc,ente y el sujeto gramatical, el suJeto del enunciado y el sujeto
de la enunciación.
Entonces podemos preguntarnos ante
la obra literaria ¿quién habla?, así como
Fre~? ~e preguntó ¿quién sueña?,
¿qmen piensa en el sueño? Y la respuesta parece ser la misma en ambos casos:
eso,,eso l~abla, sue~a y piensa en mí. Eso
e~~nbe. Freud decia del soñante en relac10n a la significación de sus sueños que
"~? sabiendo que lo sabe, cree ignorar-

Iº·

ción es que el sujeto habla desde otra escena. El sujeto cree hablar cuando en
realidad es hablado,
El inconciente expresado a través de
9;1s forn1aciones típicas -lapsus, sueños,
smtomas- provoca la fractura de la unida_d imaginaria que la conciencia nos
brmda. Por eso es que Lacan desliza y
transforma la frase cartesiana "Pienso
l~~go existo·· a la formulación psicoana'.
httca en los términos de "Pienso donde
no existo, existo donde no pienso".
Esta teoría del sujeto humano descentrado de_ su conciencia, es una teoría
que necesanamente implica al deseo. Al
deseo en relación a esa verdad que anida en ,el inconci~nte ) que al expresarse
a traves del medio de~ir apunta siempre
al Otro, al tercero. As1 se puede decir retomando a Lacan que "el significante es
I? ~-e rep~~n ta a un sujeto para otro
SJgm_f1canle . El significante en sus desliz~m,entos es el integrador de los tres registros del aparato psíquico identifica~os ~or ~acan: lo real, lo simbólico y lo
1magmar10.
Si ~na obra literaria habla para nosotros, s1 eso habla a través de ella es fácil
comprender el por qué de la rec~rrencia
del trabajo psicoanalítico sobre los texto? _lit~rarios, que devienen así textos
pnv,legiados.

-~º.s efectos del significante en psicoanáh~,s aparecen entonces en este planteamiento sobre un Sujeto de un saber
~ue. no conoce. En la cadena o red de
~gruficantes se desliza la verdad, pero
siempre a medio decir. En el hablar o el
l\o cabe ~uda que Marguerite Duras
e5e;ribir, el sujeto hablado siempre dice es .e~ es~ sentido una autora privilegiada.
mas ?e lo _q~~ su conciencia piensa. l\sí Pnv,legiada por sus dotes como escritoel, ps1coanáhs1s deviene en una psicolo- ra
de ello dan cuenta los premios ligia, de la terce~a persona. Para la psico- te~~1os_ que sus obras han merecido- y
log1a pre-freud1ana el sujeto es el po- pnvilegt~da por el material que éstas han
seedor del sentido, es quien puede ha- ~roporc1onado a la reflexión psicoanalíblar de la verdad desde su conciencia
tica. Valgan como ejemplos los trabajos
A partir de Freud, con la inlroducció~ de au lores tan diversos como David Lidel concepto de inconciente1 se des- berman -en relación al texto de Hiroshicentra ese sujeto cartesiano el sujeto ma, ~on amour-, o como Lacan -en
del cogito, y el efecto de esa 'deseen tra- relac1on a Le ravissement de Lo/ V.

-r

�Stein
El amante, la obra que intentamos
abordar aquí es una narración autobiográfica. Junto al placer estético que su
estilo literario produce, este libro abre
múltiples interrogantes, varias vías de
reflexión. De ellas se desprenden muchas líneas de trabajo posibles sobre el
texto, de las cuales sólo tomaremos algunas, a sabiendas que esto implica un
recorte, necesario para este trabajo, pero nunca para la unidad del texto que
nos propone la autora.

Ji/ rostro, el cuerpo, la mirada. Siempre
el deseo
Estos fragmentos autobiográficos que
retomaré nos permiten reencontrar -o
encontrar en el sentido apuntado antes
por Picas.so- la concepción psicoanalítica lacaniana en la obra de arte. Me refiero a las aportaciones iniciales de la década de los treinta, con lo que se desprende de la formulación del estadio del
espejo, hasta el replanteo subversivo del
mismo efectuado treinta años después,
cuando Lacan introduce (Seminario Xl)
la mirada como un objeto pulsional, estableciendo así una nueva dimensión de
la teoría del objeto. A partir de entonces los objetos pulsionales oral y anal se
integrarán con la mirada, la voz y el falo.

..

1

En relación a la imagen y a la mirada,
vayamos ahora al texto de Marguerite
Duras. Sus frases breves, concisas, encierran una claridad que golpea. A veces es el golpe del placer como en el chiste, otras es el golpe de la angustia que el
acercamiento al despojamiento de nuestras vestiduras imaginarias nos produce.

•

; :"-"'1

-~

El rostro. Marguerite Duras -esodice: " Pienso con frecuencia en esta
imagen que sólo yo sigo viendo y de la
que nunca he hablado. Siempre está ahí

en el mismo silencio, deslumbrante. Es
la que más me gusta de mí misma,
aquélla en la que me reconozco, en la
que me fascino". 4
"Diré más, tengo quince aí'íos y medio" (pp. 11). "Muy pronto en_m! vida
fue demasiado tarde... A los dieciocho
años envejecí . . . Ese envejecimiento fue
brutal. Vi como se apoderaba de mis
rasgos uno a uno, cómo cambiaba la relación que existía entre ellos, cómo
agrandaba los ojos,cómo hacía la mirada
más triste, la boca más definida, cómo
grababa la frente con grietas profundas...
He conservado aquel nuevo rostro. Ha
sido mi rostro. . .Tengo un rostro lacerado por arrugas secas, la piel resquebrajada...Ha conservado los mismos contornos, pero la materia está destruida.
Tengo un rostro destruido" (pp. 11).
". . .a los dieciocho, a los quince
años, tenía ese rostro premonitorio del
que se me puso luego con el alcohol, a la
mitad de mi vida. El alcohol suplió la
función que no tuvo Dios. También tuvo la de matarme. Ese rostro del alcohol
llegó antes re el alcohol. El alcohol lo
confirmó. sa posibilidad estaba en
mí. .. al igual que estaba en mí la del
deseo. A los quince años tenia el rostro
del placer y no conocía el placer. Ese
rostro parecía muy poderoso" (pp. 16).

lil cuerpo:
Y ví. Bajo el sombrero de hombre, la
delgadez ingrata de la silueta, ese defecto de la infancia se convertía en otra cosa. Dejó de ser un elemento brutal, fatal, de la naturaleza. Se convirtió, por
el contrario, en una opción contradictoria de ésta, una opción del espíritu.
De repente, se hizo deseable. De repente me vio como otra, como otra sería
vista, fuera, puesta a disposición de todos, puesta a disposición de todas las

miradas, puesta en la circulación de la
ciudad, de las carreteras, del deaeo"
(pp. 21).
"Sé perfectamente que todo fJIIÍ
ahí (en el cuerpo). Todo está ahí y 111da ha ocurrido aun, lo veo en losr
todo está ya en los ojos. Quiero ese · · "
(pp. 30).

La mirada:
"Mi familia es una familia pétrea. No
sólo no se habla sino que tampoco ae
mira. Desde el momento en que
ve, no se puede mirar. Mirar es tener
un impulso de curiosidad hacia, aolift.
es perder. Nadie que sea mirado merece
ser objeto de una mirada'' (pp. 71~

se•

El deseo:
"Podría engañarme, creer que soy het
mosa como las mujeres hermosas, como
las mujeres miradas, porque realmeale
me miran mucho. Pero sé que no •
cuestión de belleza sino de otra cOlli
por ejemplo, sí, de otra cosa, por~
plo, de carácter. Parezco lo que qweae
parecer, incluso hermosa si es eso_lo tpl
quieren que sea, hermosa, o b~r!1t4 l
nita por ejemplo para la familia,
mente para la familia no, puedo conv•
tirme en lo que quieran que sea y ad
lo" (pp. 27).
"No se trataba de atraer al deseo. r,.
taba en quien lo provocaba o no exiltÍIExistía ya desde la primera miradaolO
había existido nunca" (pp. 29).

j

A partir de esta lectura, escot}~
nombrada arbitrariamente por llll
rostro, el cuerpo, la mirada.
el dese~, s~ impone rec~rdar que~
perienc1a VIsual es la p~u:nera ex
cía humana Ella se anllc1pa a la
y conforma el dominio de lo ·

s~-,,,

rio. Antes del periodo del espejo el ser
humano podría preguntarse ¿qué soy?
Soy un ser ·mirado, observado, expuesto.
Hay allí una pasividad fundamental
que intentará ser sometida por el dominio de la visión, por la fascinación ante la imagen que integra el cuerpo fragmentado. El niño ve el cuerpo de otro,
ve también su cuerpo en el espejo. Esas
imágenes serán la matriz de su yo. Primer molde que surge bajo la tutela de la
~nación. La imagen del semejante, la
tmagen de uno mismo en ese otro que
refleja el espejo, determinarán la imagen del cuerpo, la fonna del yo.

Si, ~n consecuencia, el origen del yo
es_es~ctamente imaginario, este arraigo
pnnutivo tiñe toda relación ulterior. Dice Lacan 5: ·'La relación imaginaria primordial proporciona el marco fundamental de todo erotismo posible. Es
una condición a la cual debe someterse
el o~j,eto d~l Eros en tanto que tal. La
relac1on obJetal debe siempre someterse
al marco narcisita e inscribirse en él. Lo
~~nde, por cierto, pero de un modo
•~Slble de realizar en el plano imaginano._Es lo que hace, para el Sujeto, la
Decesrdad de lo que llamaré amor... "
Si lo imaginario sólo es impensable
~e la formulación del ternario realimbólico-in:iaginario, la imagen sola
-ap~e de imposible- deviene una ima'21 Sle~pre frágil, cuestionable. La in:::venc1o_n d~ la palabra viene a llenar
ll1Sufic1enc1a de la imagen.
Si nuestra primera pregunta posible

tenrecoger
relación a ¿quién soy?, tratamos
de la voz del Otro lo que so:'9 realmente. Esperamos la revelación
iden~tro ser, que nos digan de nuestra

ad.

La pregunta 4qui~n soy? se ?"aslada,
se desliza al ¿que quieres?, ¿que quieres
de mí? Con esto se inaugura la problemática del deseo y esta pregunta permane~~rá susfen!1ida de u~a respuesta enig~atlca. Nmgun lenguaJe humano, ningun humano, puede dar la respuesta a
nuestra demanda, ya que el enigma del
deseo del Otro estará siempre ahí.Ahí
es donde nos encontramos no con el significado, sino con el significante del
enigma. Los significantes remiten al
Otro, al lugar del tesoro de las significaciones de la lengua materna.
Lo hablado, lo dicho primero sobre
el , ser humano legisla, funciona como
oraculo, como la suerte echada. Eso dicho primero viene de Otro, generalmente de los padres, de la madre. Esto
le confiere a la madre su oscura e indiscutible autoridad. Desde la lengua materna, desde la palabra materna se configuran las identificaciones, o sea, los
rasgos del ideal del yo. Lacan designa a
esto como el trazo unario o el rasgo unario de la identidad. Dirá también que éste sostien·e la ima~en narcisista del yo. Si
la imagen especu ar tiene un claro estatuto imaginario y es consustancial al
narcisismo y a la formación del yo ideal,
el trazo o rasgo unario tiene que ver con
lo simbólico, con la palabra.
Veamos en la obra de Marguerite Duras algunas referencias en este sentido.

La madre: imagen y palabra
"Mi madre pasaba cada día por esa tremenda desgana de vivir. A veces duraba
a veces desaparecía con la noche. He te:
nido la suerte de tener una madre desesperada por un desespero tan puro que
mcluso la dicha de vivir, por intensa que
fuera, a veces, no llegaba a distraerla por
com¡leto... Lo te ignoro, igual que
debia ignorarlo e a, es la naturaleza de

la,s evidencias que la asaJtaban y re hac1an aparecer ese desanimo. ¿ ra la
muerte de mi padre, ya presente o la
del día? ¿El hecho de poner en t;la de
juicio e~ matrimonio? _¿Ese marido?
¿Esos h1Jos? ~O algo mas general que
todo ese haber.·, (pp. 22).
". . .Ella no se da cuenta de nada
nunca, esta, para encerrar, para apalizar,'
para matar. Me mira, dice: quizá bÍ te
salgas de eso. Día y noche la idea fija"
(pp. 33).
" ...Pero la niña, un día, ella lo sabía, se iría, lograría liberarse" (pp. 32).
" .. _.queda e~ pequ_eñ~ que crece y
que quIZas un d1a sabra como traer dinero a casa. Por eso, ella no lo sabe la
madre le permite a su hija salir vestida
de niña pros ti tu ta. Y por eso también la
niña sabe ya qué hacer para desviar la
atención que se le dirige a ella, hacia la
que ella dirige al dinero. Eso hace sonreir a la madre" (pp. 35).
"La niña sabe que lo que hace, lo que
hace ella, es lo que la madre hubiera
deseado que hiciera su hija, si se hubiera
atrevi~o, si hubiera tenido fuel"las para
ello, ~1 el daño que hacia el pensarlo no
estuviera presente cada día extenuante"
(pp. 35).
'
"La madre no conoció el placer" (p
p. 52).
"Me pregunto cómo he tenido el valor de ir al encuentro de lo prohibido
por lnÍ madre. Con esa calma, con esa
determinación. Cómo he llegado a ir
hasta el final de la idea" (pp. 53).
"Digo (al amante) que mi madre se
va a mo~... Que la muerte muy próxima de m1 madre debe estar también en
correlación con lo que hoy me ha suce-

~

�EL SENTIDO DE LA APALABRACION
DE LAS ACCIONES

Manuel Contreras Ramos
dido. Descubro que le deseo" (pp. 53).

,,
1

"Hoy' esta tristeza es un bienestar' ~l
de haber caído, por fin, en una de~gracia
que mi madre anuncia desde s1em_pre
cuando clama en el desierto de su vida.
Le digo (al amante): no co~prendo
exactamente lo que mi madre dice, pero
sé que esta habitación es lo que yo esperaba" (pp. 59).

"Le digo que, en mi infancia, la desdicha de mi madre ha ocupado el lugar
del sueño. Que el sueño era mi madre y
nunca los árboles de avidad, siempre
únicamente ella... "(pp. 61 ).
En estos párrafos que se r?fieren ~ la
madre es fácil reconocer la formula lffi·
placable -e impecable- de que el deseo
es el deseo del Otro. El texto de Duras
habla por sí solo en ese se?,tido. m?S·
trando la marca de la funcion ~1gmficante que se sufre, en el lenguaJe, por
ejemplo como la imposición del deseo
matern~. Es una relación inici~l ª. la que
nadie escapa, que por su ant~nondad se
c·onvierte en punto de partida. La _trayectoria del deseo recuerda el obJeto
perdido. 3
Lo siniestro
"Miré a mi madre. La reconocí ~al_. Y
luego, en una especie de desvanecumento repentino, de caída, brutalmente dejé de reconocerla del t?do. Hubo de
pronto, allí, cerca de mi! una perso~
sentada en el lugar de, mi m?dr~, tem~
su aspecto, pero jamas h~b1a sido mi
madre. . . El terror provema de que estuviera sentada allí donde estaba sentada mi madre en el instante en que ~
produjo la sustitución, de que Y~ sabia
que nadie más que ella estaba alh en su
lugar, pero de que p~ecisamente esta
identidad que no podna, ser reempl~ada por ninguna otra habia desaparecido

y de que yo no disponía d~ medio alguno para hacer que ella volviera, que en,1pezara a volver. ada ya se p_ropoma
para habitar la imagen. Me vo_lvi loca_ e!1
plena razón. El tiempo de gritar. G~t~.
Un grito débil, una llamada de. auxil10
para que se rompiera aquel espeto en el
que permanecía mortalm?!1~~ fiJ3 toda
la escena. Mi madre se volvio. (pp. 109).
Me intersa, por último,_come~tar esta
cita final que incluye la dimension de lo
siniestro lo unheimlich. Freud consagra
un brev¡ artículo al análisis de este sentimiento de extrañeza que desemboca
a veces -como es el caso que nos ocupa- en el asalto de la angustia sobre el
yo.6
Allí dice que ese sentimiento aparece
en ciertos hombres neuróti~os ante la
visión de los genitales fememnos, como
por un recuerdo del sexo y del cue~po
materno. Lo que fue familiar (h~iml1ch)
se transforma en extraño, s!mestro u
ominoso (unheimlich). Lo mas cercano
se füelve así lo más extraño. Son la casa,
la primera morada del claustro materno el sexo de la mujer para el hombre,
el 'doble con el que nos encontramos
sorpresivamente, el espejo donde nos
vemos y no nos reconocemos.
Dice el texto: " ada ya se proponía
para habitar la im~en". Nad~, hueco,
falta. Sin imagen, solo el vacio se enfrenta al sujeto. Sin imagen que prop_~rcione el ropaje imaginario de la fun~~on
narcisística trabajosamente adqumda
frente al espejo. La angustia se esboza
como la posibilidad de respuesta de! ,Yº
y para salir de ella sólo _queda la acc~on:
gritar, aunque desfallecida~~nte, gritar.
Gritar para que la imagen f11a se mueva,
para que la imagen se encarne otra vez
en la madre, gritar para romper el espejo. Gritar, hablar para que la_ ma~e,
foto, recupere el habla y alguien dijo,

hace tiempo . . . "y en el principio fte
el Verbo".

Entre los antiguos hebreos, el
nombre de Dios era tabú; no se le
debía pronunciar ni escribir; ejemplo éste de la particular importancia del nombre en las culturas
arcaicas, que de ningún modo es
el único. La prohibición era mantenida tan estrictamente, que también hoy se desconoce la vocalización del nombre divino.
S. Freud, "El significado de la aliteración de las vocales".

Referencias bibliográficas.
l. Freud. S.: El creador literario Y el /altseo, Tomo IX, Amorrortu Ed., Bueno1
Aires, 1979. Obras completas.

!'?"

2 Lacan, J.: Seminario XI. Los c~atro
cipios fundamentales del p,icoanílii,,
Barral Ed., Barcelona, 1977.

3. Rosolato, G.: La relaci6n de de,cOftllÓdo, Ed. Petre~ Barcelona, 1981.
4. Duras, M.: El amante, Tusquets Ed., a.
celona, 1985.
Lacan J.: Seminario J. Los escrito, ticPaidós Ibérica, Barceloa,
1981.

s· nico, de Freud,

6. Freud, s.: Ú&gt; ominoso, en Obras Complt
tas, Tomo XVII, Amorrortu.

caces teólogos2- los .fragmentos del universo quedaron organizados y distinguidos del ser constituído a imagen y semejanza de su creador.
La Biblia sigue diciendo que todo fue
saciedad y amor colmado hasta que una
serpiente -por cierto erecta 3- hizo
probar a la nueva pareja del fruto del árbol del saber y les ocasionó la primera
discrepancia. Desde entonces, la plenitud imaginaria cedió su lugar al símbolo
escurridizo 4ue produce sudor en la
frente y agonía en el corazón enamorado.

Son estos una serie de apuntes correspondientes a otras tantas reflexiones
que me fueron motivadas por eventos
que en alguna forma he atestiguado y
que intentaré compartir, hasta donde
aea posible, con ustedes.

Versan mis notas sobre los caminos
~-~ acción y voy a comenzar la expolllCIOn con unas palabras que no son nueYl8 ni mías, sino muy viejas y de todos:

del Génesis.

"En el principio era el verbo. La tierra estaba informe y vacía y las tiniebla cubrían la superficie del abismo. Y
el eapíritu de Dios se movía sobre las

...

Dijo, pues, Dios: sea hecha la luz, y

la hn quedó hecha. Vio Dios que la luz

Ahiena y dividió la luz de las tinieblas.

la luz llamó día y a las tinieblas noch~ Y se hizo
la tarde y la mañana: el
1

pruner día ...

~ primero que diré, porque no me

W:ºes nodecirlo,
es que la metáfora bísólo un hermoso mito sino
a

'-~n ~~a estupenda descripción de la
.:tiluc!on del ser. En siete días - que
pudieran corresponder a siete me-. COmo lo sospechan algunos perspi-

~o quiero solazarme demasiado en
la tarea de vincular el saber psicoanalítico al contenido bíblico, más bien quiero utilizar la narración para poner el énfasis en una secuencia del Génesis que
delata un nudo en tomo al cual tejeré
mis reflexiones.
El Génesis afirma: "Dijo, pues, Dios:
sea hecha la luz, y la luz quedó hecha.
Vio Dios que la luz era buena, y dividió
la luz de las tinieblas... "
De acuerdo con eso, Dios hizo la luz
en el acto de decir que ésta se hiciera.
Decir y hacer aparecen inicialmente como las dos caras de la misma moneda, la
de nombrar, aunque la frase inmediata
siguiente vuelve a separar la acción de la
palabra: sólo pudo ver que la luz era
buena una vez que quedó hecha
Si el nombramiento mismo fuera en
sí la acción, bastaría la palabra para la
realización de lo deseado, pero no es así.
Hay acciones, y de eso se trata este escrito, despalabradas.
Iniciemos ahora un inevitable y necesario rodeo.
Las cosas aparecen, se configuran,

con las palabras que las nombran, pero las palabras también son elementos
reales en sí mismas que sólo se distinguen de otros cuando se vinculan a lo
que designan. Cuando algo es descubierto, se le bautiza. Nace un objeto y nace
una palabra que lo nombra. Antes de
eso el objeto no está o sus límites están
difusos. Antes de eso el fonema no existe o es indistinguible de los otros sonidos de la realidad.
ombrar pues, organiza los objetos
y los liga a fonemas que los representan.

Pero, y el acto de nombrar ¿quién lo
efectúa? Para nombrar hay que estar
constituído como sujeto nombrador, sujeto de la acción, y para ser hay que tener también un nombre, un nombre asociado a una imagen. Lo que unifica al
sujeto es una imagen del sujeto mismo,
pero lo que lo autonomiza es también
una palabra.
ombrar implica tener la capacidad
de nombrarse y para ello es necesario
haber sido uncido previamente por
otro a un nombre que nos represente.
Esto quiere decir que la palabra preexiste al ser aunque para él aparentemente surja al unísono con el nombre
propio.
Lo que se unce al nombre es una
imagen, imagen que inicia al sujeto y
que se forma alienadamente reflejada
en otro. Volveremos luego al momento
de vinculación del nombre con la imagen. Interesa por ahora decir que antes
de la imagen se está, pero no se es. Se
está en el vacío, en el abismo de lo innominado, de lo Real lacaniano, del cuerpo fragmentado, del mundo del verbo,
de la pura acción.
La acción se unifica en una imagen
formada ante el espejo, que le permite
al proyecto de sujeto juntar sus pedazos

�marca así ilusoriamente los límites del
adentro y del afuera, de lo que se tiene
y lo que no se tiene, parece insertarse
entre lo deseante y lo deseado, pero ha
de estar allí, en la frontera, para mantenerla. Cuando el sujeto se despalabra se .
Cuando esta relación dual imagina- expone al extravío; de hecho, generalria es rota por la interdicción de un ter- mente por momentos, se desaparece.
cero -y aquí nos adentramos en los teEl significante se parece a una monrrenos del símbolo lacaniano- se produtura
que facilita al jinete tachado la
cen efectos extraños.
conducción de la briosa cabalgadura de
Por una parte el sujeto -castración lo Real. Si el cincho no está suficientesimbólica mediante- queda separado mente apretado, el que monta evita
del Otro imaginario a quien en lo Real angustiado los galopes por temor a
no estuvo nunca unido, pero del que de descabalgarse, y entre más el inquieto
todos modos acusa la falta. Este sujelo corcel caracolée, más se le reprimirá
interdictado, con nombre propio y a y así interminablemente.
partir de allí deseante, es el sujeto tachaLuego de esto podríamos releer el
do (S). Pero para ser nuevo ciudadano
Génesis
así: El verbo, la acción origicon plenos derechos en el mundo simbónaria,
fue
transformándose en espíritu
lico del deseo nunca colmado, ha de llevar a cabo además, una extraña opera- creador a medida que, llenándose de
ción: sobre el muñón en donde imagina- voces, iba nombrado los mares, los deriamente estuvo el Otro de la imagen es- siertos, las frutas, la simiente, los aspecular, el sujeto tachado (S) crea una lros y la luna, los peces y las bestias, y
especie de miembro fantasma, una ilu- con cada nombramiento iba insuflando
sión que se constituye en causa de su palabras en el barro ya vivo de su propia
imagen hasta quedar plasmado lo divideseo: el objclo a.
no en el lenguaje de amor de los humaAsí pues, el objeto a cubre, obtura la nos.
falta, y al colocarse como objeto causa
Pero el significante no es sólo la iludel deseo saca al sujeto de la inercia y
soria
frontera entre el adentro y el afuelo lanza a recorrer la vida. Luego volveremos a él, .cuando hayamos pasado de ra, ni solamente la línea divisoria entre lo imaginario y lo simbólico, es tameste interminable prolegómeno.
bién el borde de lo real, el sitio en cuya
Una vez constituído el sujeto del de- proximidad aparece el goce y donde se
seo, la sucedánea nominación sigue cau- asoma el mundo de la muerte.
.sando efectos en dos sentidos. El acto
Es sobre este lindero de lo abisal sode vincular los objetos a palabras hace
también que se distingan del sujeto, de bre el que pretendo urdir algunas conmanera que la palabra designa y separa jeturas. Para hacerlo tendré que revivir
al mismo tiempo al sujeto del objeto. El con ustedes algunas historias de amor
significante se apropia del objeto repre- que terminaron en una acción despalasentándolo, pero también sojuzga al brada. Las he seleccionado de entre vasujeto puesto que se apodera de sus ac- rias porque, como es comúnmente saciones al representarlo. El significante bido, no todos los amores culminan en

y comenzar a distinguirse del no-ser,
aunque los límites con el otro ser en que
se mira, se refleja y reconoce, no sin goce, distan muchos de ser nítidos y precisos.

acciones. Algunos permanecen sielllJII'
de las palabras presos, como nos lo iJa.
tró Santa Teresa con aquellos inflama.
dos versos:
¡Ay qué larga es esta vida!
¡qué duros estos destierros!,
¡esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida me
causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.4
Comienzo pues la serie de amor selecto con la recientemente difundida Jit.
toria de dos ancianos que desde hace
muchos años navegan incansablemellle
por un río tropical.
Se amaron espistolarmente durdle
años en los que el amor permaneció
prisionero en las misivas. Cerca ya dela
muerte, apoltronados en la cabina cala,
rosa de un buque fluvial varado, apt
das la leña y las palabras, del eterno~
tendienle se extiende silenciosa y decididamente la mano fría hasta enconlnt
se con la mano, también enjuta y 1111'
gada, que él anhela y que lo espen. 11
aclo sella la consecución del milagro~
amor. El significante simbólico, fincll1t
en una ilusión, cedió su lugar al actoJ
se produjo el goce inenarrable que fll.
rentino había imaginado desde sie....
Ella se dejó invadir por la temida loclra que le acometía en los barcos Y~
ron así comienzo al interminable fif
del que tanto se defiende la n~
Aquí tendríamos que deten~
nuevamente para intentar la paradqilll
tarea de hablar de lo inefable: del ~
Y nadie mejor que una mujer para ...
nos por ese sendero.
Recurro a Slaada, la insaciable
tagonista de la película de Osh
5
imperio de los sentidos. Slaada

mueatra en escena la inagotabilidad del
fffllenino del que Lacan nos enseftÓ en Encore.6 El goce que no se acaba
el ~ infirúto, no relacionado ya co~
un objeto causa del deseo sino como túnel abierto hacia lo real innominado.

Real.

~

, Separemos el goce del amor y definamosl~s: El amor requiere de los nom~ aun cuando detrás del Otro sólo
tAté colocada la ilusión del objeto a. El
goce en cambio está situado en el cuer~ más próximo a lo Real, a la mera acCIOII despalabrada.

_Por eso es el amor el que rescata al
IIJeto del extremo gozoso del orgasmo
de 0 ti;a forma el infinito goce aca~
, 1 con el como Slaada mató y mutiló aII finito compañero.

I:'

La desigualdad entre los sexos favo!'eCe el freno que el amor le impone al
magotahle "otra ve:¡, " 7 de las mujeres.

. El hombre, adherido al pene sobrevinente de la castración resuelve fálicam~te el acto de amor vaciándose en un
'
'
la11110
e laspen!ano
que se agota, mientras
qu . muJeres, no en todas por cierto
~ : en las más dichosas, el clítoris e~
:
yesca que enciende el goce fálico
cuerpo entero. Tal vez por eso cuando •e1combañero se Ie acaba, requ,1ere
. la
lllUJer del anto, del gn·to de los espasmoe .convu1s·IVos, para apagar
,
tión
la sensamagotable que la invade.

~:o

así .~s fácil entender que al ortamb1en se le conozca como la
muerte, pues el goce infinito
tial,
es como un hoyo negro celeslico ~ capaz de conducir del simbóde i::erso ~el amor al abisal registro
·
nea dicho. Para decirlo en térdel ternario de Lacan de lo Sima las proximidades te:n_ibles de lo

c:u~
e:d

..t!

Ahora sí puedo, ya sin reservas citar
la "sospecha tardía" del Capitán 'de la
Co~pañía ~luvial del Caribe, "de que es
1~ Vid~, ~as que la muerte la que no
tiene lim1tes".8
Con lo_dicho hasta aquí pretendo haber _descrito uno,. ~I más gozoso, de los
caminos de, la acc1on En éste, en el del
goce, los s1mbolos acompañan al sujeto
hasta el borde _de lo Real; lo esperan disc~etamente mientras su cuerpo se divierte y después lo recuperan y lo restauran, cuando menos habitualmente al
mundo del nudo tripartita.
'
Sigo con otro sendero del acto que
aunque proviene y conduce también a
lo Re_~l, no lo hace como el anterior,
despoJandose deliberadamente de las
palabras, sino en forma más obligatoria
Y menos placentera.
Me refiero al acting-out, situación en
la que la trama discursiva se interrumpe Y en sitio d~ la desgarradura aparece la acc1on desuJetada, es decir, sin ataduras palabrescas, aunque ofreciéndose
~om~ materia pr~a para ser codificada,
mclmda, en la urdunbre del deseo simbolizado.

~!

. El acting-out es como un amoroso
mtento de restituir el lenguaje entre dos
seres que no logran encontrarse en la
palabra.
.
Imaginemos a dos sujetos en el intento de comunicarse. Uno de ellos pretende describir un objeto cuyo nombre no
conoce. Lo compara con otros referentes, lo de~ribe, hace circunloquios, hasta que finalmente su interlocutor lo
nombra y él puede continuar su camino discursivo.

Pero_ a veces _ocurre que el otro tampoco ?ene registrado simbólicamente,
es decrr, en palabras, el objeto que el
hablante se esfuerza vanamente en nombrar. Ocurre entonces que los recursos
verb:iies s~ agotan, surge entonces la angt_I~ba Y finalmente se comienza a esce~icar lo que el hablante no puede decrr Y el oyente no puede descifrar. En
otra~ palabras, se comienza a actuar lo
no dicho.
.. Aquí también pues, aparece una ac~10n despalabrada, en este caso no "de~~radamente" sino como un recurso
ultuno de la comunicación. El sujeto
r?nunc~a a los símbolos aledaños a lo no
SIITlbohzado y da paso a la acción en el
anhelo de .~e ésta pueda ser directamente codificada y después descifrada
por el otro. Hay pues en el acting-out
~n h~ec? en el código simbólico, pero
im~ar10, es decir en ambos lados del
mensaJe. Po~ eso decía Lacan, refirién~ose al actmg-out psicoanalítico, que
e~te co?'espondía a una transferencia
sm analista.
. Luego ese hueco se llena con las acciones más diversas e inesperadas algunas quizás alusivas a lo no simbolizado, otras producto de la rabia por la
sordera del otro.
Veamos lo dicho en el terreno de los
hechos a través del trillado ejemplo del
famoso paciente de Kris. 9
., Ese joven brillante tenía una inhibic1on: no podía publicar sus trabajos
~orque no estaba seguro de la originalidad de sus ideas.
_C~n ~l beneplácito de su analista se
arumo fmalmente a publicar los resultados de una invest~ación pero antes
hurgó ~n la _bibliografia y p~a desencanto de el m1Smo y de su analista, se en-

�contró con una cita que sintió como
muy similar a su propia tesis y como impedimento para su honesta publicación.
Ernest Kris, experimentado analista,
lleno de sospechas acerca de la adecuada ponderación de la realidad por parte
de su paciente, abandonó su sillón analítico, buscó la ficha bibliográfica causa
del entuerto, pareció olvidarse de los
orígenes de las inhibiciones neuróticas
y convencido de que su acción ayudaría a su paciente a evaluar mejor la
realidad, le mostró que no había tal similitud invalidante de su tesis en el otro
trabajo. El parecido era debido, asoció
feliz el paciente, a que en realidad el
plagiario era el otro escritor, personaje con quien en alguna época había trabajado. Quedó así además descubierta
la antigua rivalidad y culpa con el padre superado y todo fue felicidad hasta
que, por no dejar, el paciente le contó
que todos los días, al salir del consultorio, vagaba por una calle de muchos
restaurantes y terminaba siempre parado ante un menú que ofrecía "sesos
frescos".

plazado, metaforizado en un par con
quien se comparte el terreno de la producción intelectual. Si como lo sospechamos, este paciente también era
analista, o aunque no lo fuera, la inhibición sustituía en la transferencia la rivalidad con su propio analista.

mente en ayudar al paciente a simbolizar, pues en ese momento, el de su propia acción, está negando su condición
misma de analista.
Ser el más bonito y eficiente ante el
espejo es incompatible con el incómodo
lugar del analista, lugar supuesto, sí,
pero susceptible de ser destituido.

Así las cosas, el analista seguramente con un hueco parecido en su
Hay una foto de Luis Buñuel que le
propio registro simbólico y enfrascado
fue
tomada durante el rodaje de Belle de
muy obviamente en una identificación
jour,
en la que se le vé tomando de la
imaginaria con su analizando, no sólo
no entiende lo que el otro le expresa en cabeza a un actor desconocido y aforta•
forma desplazada, sino que en un fran- nado y presionándole la boca sobre la
co acting-out, en este caso del analista nuca descubierta de Catherine Deneuve,
mismo, se convierte en sabueso f.ºlicía- en la forma en que él seguramente queco para dar con la evidencia de 'distor- ría que lo hiciera. Esa podría ser una
ción neurótica de la realidad" que su bella imagen plástica de lo que es el
paciente padece. Y bueno, diría el pa- acting-out. Me valgo también de las
de Buñuel para t»
ciente, si me pides señas, señas te doy: ponderadas pala~ras
1
rrar
el
capítulo:
·
en mi analista busco sesos, no consejos. Acto en el que, de pasada, expresa
"No tengo ninguna técnica e ~
su rivalidad inconfesada.
para trabajar con los actores. Todo
depende de su calidad, de lo que me
El acting-out pues, depende de una
ofrecen, o de los esfuerzos que debo
solución de continuidad en el terreno
desplegar para dirigirlos cuando et
de lo simbólico. Cuando aparece en el
tán mal elegidos. De todos modt1.
medio de la situación analítica señala
una dirección de actores obedece
siempre a una visión personal del i
La extraña acción fue incorporada el sitio de un hueco simbólico en amrector, que éste siente, pero que DO
por Kris, con la tranquilidad del que na- bos miembros de la diada, es decir que
da sabe nada teme, a las interpretaciones como todo lo imaginario, es especular.
siempre puede explicar".
genéticas, pero el famoso ac ting-out de El acting-out del analizando puede ser
Me internaré ahora en la parte fmll
ese paciente que buscaba fresh brains le provocado o no por un acting del anasirvió luego a Lacan para ilustrar como lista, pero se puede asegurar que cada de este trabajo que como dije en. 81
vez que éste abandone su sitio ante una
el abandono del sillón analítico por par- demanda transferencia!, el ac ting se principio, no agota, sino apunta haciad
te del analista, tiene siempre consecuen- producirá también en el paciente. sitio donde se inicia lo desconocido. tl
terreno en que incursionaré ahora es,~
cias.
parece, el más desconcertante y elllt
Con lo anterior quiero decir, en desPodemos pues decir que cuando una carga de Kris y de todos los que como mático de la acción. Se trata de en~
parte de la fantasía inconciente no está él nos dedicamos a trabajar en este cam- der el origen de actos que aparecen
resuelta simbólicamente, como en este po resbaladizo donde "el que no cae res- manera intempestiva, que a menudo 1t
caso la vigente rivalidad imaginaria con bala", que nadie está exento de que sus sultan trágicos y que dejan siempre ..
el padre, se aparece en la transferencia analizandos actúen cuando no son capa- cauda de estupefacción. Es la
como un hueco innombrable al que se ces de comunicarse simbólicamente, la acción que se conoce como pasaJl'
alude justamente por su negativo, es de- pero otra cosa es que el analista se olvi- acto.
cir por una inhibición. Lo no dicho se de de que su trabajo consiste precisaexpresa en otro lado, en este caso des-

fo~•

Recordemos para _ilustrarlo, el ejem-

plo por todos conocido de la inesperada1r&gt;fetada &lt;J!le le propinó Dora al Sr.
K, C?ando este, a la orilla del lago le
co~feso que su esposa no era nada pan él, y. que. era a ella a quien deseaba.
¡Que dio origen a la cachetada?

O ~l caso de la joven homosexual, 12
atendida por Freud a raíz de que en un
en_cuentro inesperado con su padre
m~ntras ella paseaba con su amada, despues de_ cruzar con él una mirada intemp~tivamente se arrojó al foso' del
tnnv1a.

!ªY

ejemplos a granel. Actos inespen s que sorprenden. Así como hay
~ores a primera vista, hay también
miradas
que
. ' me
?"
d después de un " ¿que
ves• . con ucen a la tragedia. Así pues,
teJedmplo i:nás Y nos largamos al inen e descifrar el misterio.

t°

lo Dejo a P~ul Gauguin la descripción de
d d~~ paso en Arles la noche del 24
e 1C1embre de 1888:
" · ·, ·1a misma tarde fuimos al
~e. El tomó un ligero ajenJº· Repentinamente me tiró a
la cabeza su vaso y el contenid~. Yo evité el golpe y toma~dole en brazos salí del
cafe, atravesé la plaza Víctor
Huio Y algunos minutos despues Vincent se encontraba
sobre su cama donde, en algunos segundos, se durmió para
no despertar hasta la mafiana.

Cuando se despertó, muy cal~ado,. me dijo: 'mi querido
'augum, tengo un vago recuerdo de que os he ofendid0 ayer noche'.
_
- Os perdono de buena gana y

con todo mi corazón, pero la
escena de ayer podría repetirse ,Y si yo fuera golpeado podna no ser dueño de mí y
estrangularos. Permitidme
pues, que escriba a vu¡stro
hermano para anunciarle mi
regeso.
jVue día, Dios mío!
Llegada la noche yo había
bo5911ejado mi comida y expenmentaba la necesidad de
rr solo a tomar el aire por los
send!lros de laureles en flor.
Hab1a atravesado ya casi enteramente la plaza Víctor Hugo, cuando oí detrás de mí
u~ pasito bien conocido, rápido Y sacudido. Me volví en
el. mismo momento en que
V~cent se precipitaba sobre
mi_ con una navaja de afeitar
abierta en la mano. M¡ mirada debió ser muy poderosa en
este momento, pues él se detuvo Y bajando la cabeza emprendió de nuevo corriendo el
camino de la casa.
· • •de una sola tirada fui a un
buen hotel de Arles donde
ilespués de haber preguntado
la hora tomé una habi"tación
y me acosté.
Muy agotado, no pude dormirme hasta las tres de la
madrugada y me desperté bastante tarde, hacia las siete y
media.
Al llegar a la plaza vi reunida

ª una gran muchedumbre.
Cerca de nuestra casa había
gendarmes y •.. el comisario
d~ policía. He aquí lo que habia pasado: Van Gogh volvió
ª la casa e inmediatamente se
cortó la oreja al ras de la ca-

beza. Debió tardar cierto tiempo en detener la fuerza de la
~em_orragia, pues a la mafiana
siguiente numerosas toallas
mojadas se mostraban sobre
las losas de las dos habitaciones d~ abajo y la sangre había
ensucia?º la escalerita que
c~mducia a nuestro dormitono.
Cu~~do estuvo en estado de
sahr, con la cabeza cubierta
con una boina vasca completamente encasquetada, fue directamente a una casa en
donde a falta de paisana se
encuentra una conocida y dio
al encargado su oreja bien layada Y e_ncerrada en un sobre.
He aqui -dijo- un recuerdo
mío'; después huyó a su casa
donde se acostó y se durmió ".13
.Decía al_ principio del escrito que el
SUJeto comienza a ser sujeto no cuando
se ~e pone un nombre, es decir, cuando
arriba ª, un ~undo lleno ya de palabras
due ~stan alli mucho antes de su llegaa, smo cuando queda ligado al nombre que le fue elegido para representarlo. ~ste ~o~~nto,_ verdadero inicio de
Slffibohzac1on, implica la presencia
e un tercero, ~ente de la palabra y
de la ley, cuya interdicción produce la
ru~t~~a del sujeto con la imagen que lo
umf1co y lo rescató de lo Real del cuerpo fragmentado, pero con cuyos límit~s se encuentra hasta entonces confund1do.

t

Esta_ f~actura pues, produce no sólo
surgimiento del Sujeto, que se convierte desde entonces en tachado y
desean!e vía el reconocimiento de
fal_t!, smo que lo sitúa ante el hueco que
deJo el espejo, el hueco que dejó el otro

e!

¡~
~

..

�cinar que cuando el deseo materno por lo imaginario más dramática será la batael padre es nulo, ya sea porque éste es- lla para diferenciarse del Otro eapeaatá ausente o porque al contrario, sea lar y más severos los pasajes al adD,
tiránico y omnipresente, tal situación cuando éstos ocurran. Recordemoa qae
conducira al sujeto a ubicarse correla- en el terreno de lo imaginario las lucha
tivamente en una relación de descono- son siempre y necesariamente, feroceay
cido caracterizada por el llenado ima- a muerte. Ante el dolbe, la única alterginario y mortal propio de la esquizo- nativa para ser es matar o morir.
Intersubjetiva en apariencia, la rela- frenia, o por la accesibilidad imposición de desconocido es intrasubjetiva en ble a la identificación con el padre que
La mirada, lugar del encuentro cal
esencia
se observa en la paranoia. La presencia el Otro y de reencuentro con el olro
paterna insuficiente matizaría el arco de uno mismo, es como decían loap
A partir de entonces pues, esa ilugos en el mito de Narciso, un pozo•
sión de lo ~erdido que es el objeto a, se iris de la inhibición neurótica.
fondo y un lugar de reflejos sin fiL
le aparecera al sujeto en y aparentemenAsí pues, volvamos a Van Gogh y
te desde Otro, dando principio y fundaLa mirada del padre de la joven homento a la cadena significante del regis- a los casos de Freud, afirmando que mosexual y la de Gauguin produjeNIUl
el
pasaje
al
acto
es
un
encuentro
brutro simbólico. Todo ello a condición de
tal con el objeto a dejando al descu- mismo efecto: el desenmascaramiento
que el objeto a sólo se muestre lo necede la ilusión del sujeto. Detente y JDÍI,
sario para ser causa del deseo sin delatar bierto y con el peligro consiguiente del te en mí, no soy yo tu opresor, eres tí
derrumbe
del
ternario
subjetivo.
La
su condición de ilusión originada en el
mismo quien ha puesto en mí lo que te
sujeto mismo. Es decir, deberá apare- acción es súbita porque es utilizada cofalta.
mo
un
dispositivo
extremo
en
defensa
cerse en el Otro, vestido con sus ropadel
sostenimiento
del
sujeto
o
como
jes, pues de lo contrario, si es sorpren·
Dejo enunciadas muchas preguntasJ
dido, el edificio ternario del Sujeto no un acto heroico que consuma su caída, apuntadas algunas direcciones en b
pues
no
hay
que
olvidar
que
hay
acciotendría dónde sostenerse. Buscar la ilucaminos despalabrados de las accÍOlllllt
sión de lo perdido en Otro es la rela- nes de este tipo que culminan en suicipero hasta aquí por el momento llt.gD,
dios.
ción de desconocido, o para decirlo laaquí me detengo.
canianamente, el llmor es dar lo que no
Si lo que sostiene la simbolización
se tiene a quien no es.
es la huella de lo imaginario y ésta apa- Garza García, N. L., a 25 de Abril de 1986.
Algo más sobre el objeto a. En la me- rece al desnudo, como mero significante
dida en que surge de ese encuentro trian- sobre el vacío de la falta, sólo la acción
gular de donde emerge también el Suje- puede intentar el salvamento del sujeto
to tachado, las características particu- restaurándolo en el nudo Borromeo de
lares de los elementos que intervinieron su existencia.
Notas Bibliográficas
en la solución triangular, marcarán las
Si he puesto mi objeto a, la razón de
características singulares del objeto a y
mi
existir, en la Sra. K, porque no sé
! .La Sagrada Biblia, El antiguo te,__.,,
de la relación de desconocido que ese
Genesis, ( 1947), Editorial Guadalupe, 111t
qué es ser mujer -diría Dora- y si ella
sujeto particular establecerá.
nos Aires, Argentina, pp. 39.
no es nada para el Sr. K, entonces, aunQuiero decir que es la relación con que él declare que es a mí a quien de2. Op. Cit., pág. 41.
sea, tampoco yo soy nada para él. Anla madre en su interacción con el pate la angustia de la caída estrepitosa, la
dre (evidentemente, cada uno en su
3.0p. Cit., pág. 48.
propia relación de desconocido) en el cachetada que le restituye el equilibrio.

polo perdido de lo imaginario. Este agu·
jero, decíamos, es obturado, no llenado, por el objeto a tapadera de la falta
y causa del deseo, iniciándose entre él
y el sujeto tachado una relación extraña: la relación de desconocido.

momento del inicio del ternario lo que
" labra el ferfil de la relación de desconocido ".1
A guisa de ejemplo podríamos vati-

Los dos casos restantes son más graves y espectaculares por que los límites con el Otro son menos nítidos que
en la neurosis. Entre más próximo a

4. Santa Teresa de Jesús, Poesías, (19Sl~fama, Buenos Aires, Pág. 23.

...,., (1984), Paidós, Barcclona,.España,
pp. 45.
6.ucan, J., Aún, (1981), Paidós, El semina•
rio, voL 20, Barcelona, España.

7.0,. Cit., Pág. 79.

8.Ciercía Márquez, G., El amor en los tiem,0, del cólera,
t'O, Pág. 473.

(1985), Ed. Diana, Méxi-

9.~lis, ~-• F,go Psychology and interpreta•
111 pychoanalitic therapy, (1957),
Psych. Quarterly, vol. XX: 15; pág. 15.

10.Buñue~ L., Mi último suspiro ( 1982)
, Ed., pág. 211.
'
'
PlazaJanes
11.Freud, S., Obras completas, Biblioteca
iueva, "Análisis fragmentario de una histeria", pág. 964.
ll.F~,, S., Op. Cit., tomo 3, "Sobre la
psicogenesis de un caso de homosexualidas femenina", pág. 2546.
ll.Van Gogh, V., Cartas desde la locura
09BS), Premia editorial, 5a. ed., pág...13'.
14.Rosolato
, _ relacwn
., de desconocido,
Edi . ' G·• La
~nes Petrel, (1985), Barcelona, Espaila' pag. 24.

�UN SOMBRERO DE HOMBRE
(COMENTARIO DE LA NOVELA
EL AMANTE DE M. DURAS)

Elena Rangel Hinojosa
La escritora fancesa inicia así su novela:
"Un día ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio un hombre se me
acercó. Se dió a conocer y me dijo: _La
conozco desde siempre. Todo el mundo
dice que era usted hennosa; me he acerCl!,do para decirle que en mi opinión la
considero más hermosa ahora, que en su
juventud, su rostro de muchacha me
gustaba mucho menos que el de ahora,
devastado".
Este señalamiento de un otro, ella se
lo apropia, lo hace suyo, se reconoce y
se fascina en la imagen que mira ante sí.
Para dar cuenta de la conformación
de ese rostro devastado, se da a la tarea
&lt;le desentrañarlo, desentelarañarlo, nombrando a su paso los significantes que
atravesaron su historia. Dichos significantes en su particularidad tocan regiones muy alejadas de nuestro acontecer.
Tienen su registro en Indochina, en Saigón, Sadec, las montañas de Siam, el
río \1ekong. En su universalidad, sus resonancias nos resultan familiares. Se estructuran alrededor del deseo, el amor,
la muerte.
Lo simbólico empieza a jalar a lo
imaginario. La significación del rostro
devastado, envejecido, destruido, circula sin hacer concesiones a un tiempo de
reloj, a una cronología esperada, a la
convención significante-significado.
"Rostro lacerado por arruga~ secas",
" rostro de la niña de quince años'',
" rostro de la noche", "rostro del
miedo", " rostro marcado por deseos
de muerte hacia el asesino de los niños de la noche" , "rostro del amor a
la madre,de,su increíble", rostro donde quedarán fijos los significantes alcohol, placer, ojeras", "rostro premonitorio".

Al ordenar lo simbólico a lo imaginario teniendo a lo real como soporte, la
autora anuncia las huellas, antes de los
pasos. Habla de un saber que se anticipa al conocimiento. De un rostro del
placer en la travesía del brazo del río
Mekong, participante por adelantado del
placer mismo. Para ella, se trata de un
saber que no sahe de dónde procedt'. \osotros podemos nombrarle como el saber del inconsciente, un saber que no
comporta conocimiento. l'na puesta en
juego del saber del OTRO. Un saber en
el significante.
También lo podemos pensar como
una certidumbre anticipada. De las tres
instancias del tiempo lógico: mirar,
comprender, concluir, en la novela se
tratarÍa del instante de la mirada, que
puede comprender en su instante todo
el tiempo necesario para concluir el
tiempo de comprender. Cito a Marguerite Duras:
"No se trataba de atraer el deseo, es-taba en quien lo provocaba o no
existía. Existía ya en la primera mirada o no había existido nunca. Era el
entendimiento inmediato de la relación sexual o no era nada. Eso, también lo sabía antes del experimento".
''Se perfectamente que todo está
ahí. Todo está ahí y no ha ocurrido
nada aún, lo veo en los ojos, todo
está ya en los ojos. Quiero escribir".
"!'.:scribiré libros. Eso es lo que vislumbro más allá del instante, en el
gran desierto bajo cuyos trazos se
me aparece la amplitud de mi vida".
''Sigo estando en esta familia, es ahí
donde habito con exclusión de cualquier otro lugar. En su aridez, en su
terrible dureza, en su malignidad
siento la más profunda seguridad en

mí misma, en lo más profundo de
mi esencial certidumbre, sé que IIÍI
tarde escribiré".
Si consideramos esta novela como a
esfuerzo de la autora para escribir ■
historia, estamos leyendo precisanm
el pasaje de un plano de ligazón inlli,
tivo-imaginario a un plano de 1simbólica. Desde este lugar, puede •
tenderse con Lacan lo siguiente: "C..
do algo ve la luz, cuando otro ordende
la estructura emerge, este nuevo cd,a
crea su propia perspectiva en el
) decimos; nunca pudo no estar alí,
existe desde siempre".

La inmortalidad sin tacha, sin acciA su vez el
lljeto que ~o ~e~ía nada qué decir, repeaenta el s1gmf1cante inmortalidad sin

nte, representa al sujeto.

-

~ara d~ cu;nta del empalme de los
~ sun~olico, imaginario y real,
y al m1Smo tiempo de la amalgama entre futu_ro, presente y pasado, cito a
Marguente Duras:

"Mi madre sabrá de la muerte de mi

pm

El rostro premonitorio, el deseo. •
como ciertas reflexiones sobre la_.
le, plantean la pregunta acerca de la•
terioridad del sujeto sobre el s ~
te, o la del significante sobre el sujea.:
en otras palabras; el sujeto como efedt
del significante, o el significante coal
representante del sujeto.
Respecto a lo anterior, tenemo&amp; •
un texto reciente de Lacan y ~
res declaraciones sobre el tiemPo de k
generación circular. Esto quiere deci
que las dos proposiciones se puedll
considerar verdaderas; se trataría de•
relación circular, por lo tanto no rect
proca.
Trataré de ilustrar Pste tiempo~~
lar con un pasaje de la novela referido
hermano menor de la protagoiillt.
Paulo:
"En lo que respecta al herm~o 1t
nor se trató de una inmortalidad•
tacha, sin leyenda, sin accidente.~
ra, de un sólo alcance. El
menor no tenía nada que ciad
el desierto, no tenía nada que
ni aquí ni en ninguna parte,

padre, La sabrá antes de la llegada del

tdegrama ", "por.~ pájaro que en
r.tena ..noch~ grito, enloquecido",
tamb1en ah1 , unos días después de
la mue~e de su marido, mi madre se
en~n!~º frente a la imagen de su padre , los dos murieron a la hora y
fecha 1t' las imá~enes ", "la imagen se
destaco } alcanzo su punto álgido t' n
la lr~~~Ía por el río \lekong". " La
anb,gu~dad detenninanle de la ima1'" radica en un sombrero de hombre, de ala plana, un sombrero de fieltro flexible, de color de palo de rosa
con una ancha cinta negni ".

Heb pnv· ¡¡eg1ado
·
este significante al
~ar mi trabajo ; esto se debe a una
n..• • al pie de la letra de la novela

VIII.Za porque alJ 1
' podemos leer algo que.
tiene

;..ft "'!°e ver con el nacimiento del su,....,, "1to a Marguerite Duras:

"De repente, me veo como otra co-

• VI.Sta
· fuera, puesta
' a
d'mo otr. ~, sena
a'!os1c1on de todos, puesta a dispo-

la .n de t?_das las miradas, puesta en
circulac1on de las ciudad, de las
carreteras, del deseo".
IO~~nd o. e~

dé la

aió

?~ ~lterid~d,

co~o el significante que
~1c1a la crrculac10n y a partir del cual
crrcul~n . t_odos los otros significantes.
¿El s¡gnif1cante que levanta el velo ?

Pero el significante viene del OTRO.
~e. esto tenemos algunas citas que lo
sitúan procediendo del deseo de la
madre.
"Ella fue quien compró el sombrero de ala plana, con una ancha cinta
negra, ella, esa mujer de determinada
foto es mi madre."

Y en páginas más adelante:
"La niña sabe que lo que hace, lo que
hace ella, es lo que la madre hubiera
deseado qu~ hiciera su hija, si el daño que hacrn al pensarlo no estuviera
presente cada día extenuante''.
Una cita más:
"La madre habla, habla. Habla de la
p~ostitución manifiesta y ríe del escandalo de esta payasada, de ese
sombrero fuera de lugar".

. ?in .

?lvidar el escrito sobre "La sigmficac10n del falo", pienso que los
efectos enu~erados, son veredas por
donde tranSJta el significante. Sin emba_rgo e~ punto de convergencia que permite_ Situar retroactivamente y prospec~vam~nte todo lo que sucede, es la
part1cular1da? sombrero de hombre. ' o
c_omo un obJeto colocado en la cabeza
smo com~ un significante que represen'.
ta al SUJeto para otro significante.
Así quiero explicar porqué ...... .

"Cuando mi madre se recupera, cuando sale de la desesperación, descubre
el so,mbrero de hombre. Me pregunta
¿Que es eso? Digo que nada. Me mira, le gusta, sonríe. No está mal. Se~ejante inconveniencia le gusta".
A ella, tan fonnal como una viuda
vestida de grisalla. com~ una monj~
e~claustrada, semeJante mconvenienc1.a le gusta".
El som?re~~ d?, hombre provoca
efectos de s¡gmf1cac1on diversa:

61 la irrupción del signifi
sombrero de hombre como cau~

"~I sombrero de hombre es una rebaJa rebajada". ''El sombrero de

f&amp;at,,~

El cuarto de los significados que he
destacado, "es un sombrero de clow "
h~ce su ªP?r!ción en un contexto e;e~
c1almente util para comentario analítico. Ella ha descrito las maravillas del
cue_rpo de la amiga Helene Lagonelle, la
m~Jer que desea llevar a su amante, el
chmo de Cholen, para que la posea frente a ella. En contraste allí está, la del
sombrero de clown.

Aún otra:

_los Escritos el tratado

J..ata ant~rior
stgruficación del falo" recor; entonces se me ocu-

hombre colorea de rosa toda la es-cena ,,· "Es un sombrero insolente e
infantil". '"Es un sombrero de
c1own" · "E s un sombrero fuera de
lugar".

"Ella. · • La pequeña... La joven del
tra~sbord~dor... La niña blanca...
La Jovencita. · • Una chica blanca
la pu tilla blanca del puesto de EÍa:
dec. :...Esa niña. : . Esa chiquilla...
La ~1J1ta. · · La mña de la historia . .
~a Joven. • .Pequeña viciosa ... La hiJ~ de_la d_ir~ctora de Sadec... Cosa
aun m?efimda. • .Joven criatura. . .
Esa tristeza a la que podía dar su
nomb!e. .. " la del sombrero de hombre sm nombre de repente circuJa.

1

'.

�J. LACAN: NOMBRE PROPIO
DE LA FRONTERA ENTRE
EL SABER Y LA VERDAD

Rolando González
Prestar mi voz para sostener estas palabras intolerables: "Yo, la
verdad, hablo... " va más ~ de
la alegoría. Quiero decir sencillamente todo lo que hay que decir
de la verdad, de la única, a saber,
que no hay metalenguaje (afirma:ci6n hecha para situar a to~o ,el
lógico-positivismo), que rungun
lenguaje podría decir lo verdadero sobre lo verdadero, puesto que
la verdad se funda por el hecho
de que habla, y puesto que no
tiene otro medio para hacerlo.

..
t.'',,
'11

11

'

1

•

·(,·

i

ri

~

'°

carta: "Sed realistas, buscad lo imposible". l Frase a la que debo, en ~an medida, no sólo la posibilidad e estar
aquí, sino además, de ser lect~r de
Freud y de Lacan, cuyas producc1on~.s,
para mí, deberían ser insepar~les. Dge
deberían pero lo que los lacamanos_ llaman "el ' tercer Lacan,,2
' parece opmar
lo contrario: "El inconsciente, pues, n?
es de Freud es necesario que
lo d1ga, es de L~~n. Esto no ~mpi,,' ~e el
cam¡,o ese si sea freudiano . ero,
1 el del m'
·
.
·cual campo
es' el freudiano.,
tonsciente O el del parletre; el del conJ. LACAN,
cepto o el del materna, el del lenguaje o
La ciencia y la verdad.
el de la lengua, el del ps!c?análisis o
el de la lingüistería. En d1c1embre de
Pretender abordar el problema del _sa- 1972 Lacan, mostrando cierta preo~her y la verdad en la obra de Lacan im- pación por la comprens~ón que su~ dis:
tica ciertos riesgos, de los cuales el que c~ulos lofearan de su discurso, af1rma.
" ambio e discurso: eso se mueve, eso
abla no escapa.
los, eso nos, eso se trasp~, nadie acusa
En ¡runer lugar, lo que se va a leer el golpe. Me canso de decir que esa notarte e una lectura parcial de Lacan. ción de discurso ha de tomarse co~o
s decir, de las publicaciones -y no to- vínculo socia~ fundado en el lenguaje,
das- a las que tenemos acceso en nues- y por ello parece estar en rela~i~n con
tra lengua, además de uno que otro re- lo que en la lingüística se espec~ca cotexto en el que aparecen citas inéditas mo gramáti,,,, pero nada cambia apaen castellano. Dije: "retexto". ~ero, rentemente .
¿quién -después de Lacan- confia _en
"Cambio de discurso" donde "nalos retexto~? ¿~o es acaso Lacan quien
nos enseña que son precisamente los re- die acusa el golpe", qué equivocado
textos los que empobrecen, achatan Y e~taha Lacan al pensar que "nadie"
traicionan un discurso? Así, ~l. texto -término absoluto- acusaba el golpe,
que se leerá es un texto tra1c1oner~, ya que sus que~bines se m,ostraron
no puede no serlo. Pero... ¡se me olv1- prestos a difundirlo, demostrandole a
daba mencionar la palabrita! Imposible. su maestro-amo que sí acusaban el
¡Sí, eso es!, me apena decirlo P_Ort!:e golpe y que, tan lo acusah_an, que ~ran
ya se ha repetido ha_st:3 el cansancio. e- capaces de cometer la m1si:na equ1voro bueno ¡0 escupire: retextuar a La- cación, no error, que su majes~d, exacan -y d cualquiera- es imposible. Y ftando el cuestionamiento epISt~1!!º:
ogico de Lacan hasta lo ab5?luto; . ~1
he aquí el segundo riesgo.
no hubiese materna del ps1coanaliSIS,
Sin embargo, el par de no débiles entonces el psicoanálisis ~ería una expeescollos recién mencionados (estuve a riencia inefable. Los analistas nunca5ten~unto de esci:ihir co~esados), no borra drían la posibilidad de entenderse". De
e mi memoria la curiosa frase con que donde se comprende que S. ~cl~ire e~
Jaime Szpilka se encontró en una pan- cribiera a Lacan: "¿Pero que mas estú-

lº

pido hoy, que esos cenáculos dolllle el
ser la~iano ocupa el lugar de lo..,.
dido?"
No estoy pla~tean~o aquí nada~
vo Es Braunstem quien, con • 'W'
~acterístico, observa los "riesgoe"(ic)
del producto de la última década i
vida de Lacan: " ...puede ya ueallm
que el inconsciente de Lacan es el •
blente y que ese habiente está e8lllcllo
rado como la lengua puesto que IIMI
existe del lenguaje fuera de e808 •
tes concretos que son lalengua. u~
mula freudiana que Freu~ nun1;1 llfl
a formular pero que es_ mequIV:ir1. 1
partir de la lectura lacamana de el •
consciente está estructurado como •
lenguaje' ha dado lugar a esta otra:~
habiente estructurado como lalen,a,
con retorno a la experiencia Y lllllia
tación explícita de rechazo de ~ .
den conceptual trata~o ahora ~ M
curso del amo' y de elucubraCIOI
saber'. Esta recuperación de 1~ • ~
to' de la experiencia tiene,. sm . . .
go, un air~ más de cosa antigua qae
novedad".

0•

De todo esto se desprende
cante -lo confieso- ~irm~ción: ~
co~álisis no_ es un_a c1enc1a, ~
objeto -el mconc1ente-, :,:.. •
es una "elucubración del
Jti
fundamento -el lenguaje-, 0~
Miller: "tiene la estructura del d.del amo". 8 Es el mismo e~~
quien escribe: "No podría ~r~
por aquellos que aprenden ,1unto •
can, que sus maternas Simulaacienc~ que en modo alguno "
"simulan,,, mas "no
man,
d
man". Sin embargo, recor emOI
era la intención de Lacan, al e
el materna, ya que por mas
canianos se embelesen en el
de su aparente fracaso, la 0
Lacan pretendía aliviar al

la plll de que cojeaba, y esto desde el
iiio de su enseñanza: "Este es el prollema de los fundamentos que deben
~ a nuestra disciplina su lugar
■ ciencias: problema de íormal~1ti
ci6I, en verdad muy mal abordado".

Si creemos a pie juntillas las afirma-

aaee absolutistas de

algunos discípuloa de Lacan, provocadas -hay que adllilirlo- por las características mismas
iW diacurso del maestro, la operación
-tle la pata- fue un fracaso. Ya que lo
áico que logró fue permitir al psicoaiia cojear más a gusto. Cojear mej«. Con muletas. El materna es una
ll\lleta para el psicoanálisis y un muletao para los lacanianos. Pero en la
• Lacan corre el riesgo de ser corudo y en el caminar con muletas, el
corre el riesgo de caerse.
; ;muleta (la de torear), está en el
epígrúe: "no hay metalenguaje". Pero,
cosa hacemos, los lectores de
.
ai no es -intentar- metalenguajeulo!; ~qué otra cosa hacen sus discí,._? o dejamos de -no- lograrlo;
~ de -no- lograrlo. El mismo
. alhaftil del metale~je, nunca
"6 de -no- lograrlo: " uando digo
110 (no hay metalenguaje), quiere decir
~ente, no hay lenguaje del
~ • "Aparentemente, no hay lenguaaer" pero, ¿es qué hay que recor_?, _debido a que "Freud por su desCllriniento hizo entrar dentro del círla ciencia esa frontera entre el
líiiite l2el ser que parecía señalar su
". No estoy aquí tratando de
P,Olenne en el lado opuesto del absolu~ para afirmar que sí hay metalen&amp;llíei. ~poco que el psicoanálisis es
• Clellcu¡ que engalane con listones
de rosa a la verdad, trato simple~ - - no hacer caso omiso de las
de aquel Lacan del discurso
,.,.Lraa: "...es la certidumbre anticipor el sujeto en el tiempo para

J:::tisis

,:;.otra

f.t'
tode

comprender la que, por el apresuramiento que precipita el momento de
concluir, determina en el otro la decisión que hace del propio ~~vimiento
del sujeto error o verdad". En ese
lugar estamos atrapados todos los lectores de Lacan, cosa que él no deseonocía ya que siempre 'dvirtió: "No
comprendan demas1a
'd"
o .1
Es el mismo Lacan quien nos pone
el ejemplo de no comprender demasia:do el texto freudiano; leLéndolo, releyéndolo volviéndolo a eer. ¿Y todo
para qué. ¿Para metalenguajearlo! Escuchemos a acan: "La formalización matemática es nuestra meta, nuestro ideal
¿Por qué? Porque sólo ella es mate?\~
es decir, transmisible íntegramente".
Este "ideal" manifestado en Encore, se
dejaba leer ya en los Escritos: "Nunca
ha habido otro pensamiento sino simbólico, y el pensamiento científico es
aquel que reduce el simbolismo al fundar en él al sujeto: Lo cual se llama/g
matemática en el lenguaje corriente''.

1

parece quedar claro apres coup, que en
primera instancia la preocupación de Lacan fue siempre "asegurar a nuestra disllina su lugar en las ciencias"; en ese
n se tropezó con un problema "mal
abordado": la formalización. Se r,ercató también de que el marbete de 'ciencias del hombre", después de Freud, resultaha absurdo: "No hay ciencia del
hombre, cosa que debe entenderse en el
mismo tono que no hay pequeñas economías. No hay ciencia del hombre,
porque el hombre de la ciencia ¡o exi&amp;
te, sino únicamente su sujeto''. 1 A ese
grupo de ciencias, Lacan propuso llamarias "conjeturales", ya que su operación era precisamente la conjetura, la
cual, lo repito, "no excluye el rigor".
Además, se había venido alardeando del
procedimiento inefable de la abstrae.
ción en las pretendidas ciencias del hombre: "la teoría de la abstracción, necesaria para dar cuenta del conocimiento,
se ha fijado en una teoría abstracta de
las facultades del sujeto, que las peticiones sensualistas más radicales no han
hodido hacer más funcionales ~n lo que
ace a los efectos subjetivos". 1 Eso por
un lado, y por el otro: ".. .la conjetura
no es lo improbable: la estrategia puede
ordenarla en certidumbre. Del mismo
modo lo subjetivo no es el valor de sentimiento con que se lo confunde: las
leyes de j8 intersubjetividad son matemáticas". Así, el psicoanálisis toma
su lugar en el " ... reagrupamiento que
se afirma como orden de las ciencias
conjeturales ",21 lo cual no era suficiente, había que abordar el problema
de la formalización. Y como "las leyes
de la intersubjetividad son matemáticas",
el recurso a la lógica matemática era
imprescindible.

Parece que el tan vituperado "ideal"
freudiano (al final, no podemos negar
que, antes que de nadie fue de Freud)
de adjuntar el psicoanálisis a las ciencias naturales, en Lacan lo es hacia las
ciencias exactas. De hecho, en los inicios de su enseñanza, sus comentarios
epistemológicos tendían a rechazar la
supuesta oposición entre las ciencias
conjeturales y las exactas: "Aquí no
parece ya aceptable la oposición que podría trazarse de las ciencias exactas con
aquellas para las cuales no cabe declinar
la apelación de conjeturales: por falta
de fundamento para est.a oposición.
Pues la exactitud se distingue de la verdad, y la conjetura no excluye el rigor.
Y si la ciencia experiniental toma de las
Y allá fue a dar Lacan, con el matematemáticas su exactitud, su relación ma, con el siniestro materna, que le recon la naturalert no deja por ello de ser cordó aÍe4ellos años en que nos ensei'íó
problemática". Después de esta cita a leer, a eer a Freud, a no comprenderlo

°'
CJ1

�demasiado desde la certidumbre anticipada. A reconocer el alcance de la re_presión primaria y la resistencia del Ello,
facilitado ºr la función de desconocimiento de Yo: "el saber al cual se anuda la verdad debe estar do~do, sin duda, de una inercia propia". Y tan está
dotado de inercia propia que "no hay
lenguaje del ser", "no hay metalenguaje", pero sí hay ciencia -dije cienciapsicoanal ítica: "se trata de mostrar a
dónde va la formalización, ese metalenguaje que no es, y que hago ex-sistir.
Sobre lo que no puede ser demostrado,
algo verdadero puede, empero, ser dicho''. 23

f

La búsqueda de Lacan no fue un fracaso, fue una búsqueda en vano, como
todas las búsquedas de saber; de saber la
verdad. El deseo de saber en tanto deseo, comparte su estruc tura, es una metonimia: " ... el deseo no es ni el apetito de la satisfacción, ni la demanda de
amor, sino la diferencia que resulta de la
sustracción del primero a la segunda, el
fenómef.f mismo de su hendija (spaltung)".

Lacan nunca dejó de saber que su búsqueda era la de lo imposible; de hecho,
del discurso de Roma (1953) en adelante, nunca habló de la verdad como todaposihle, ya que su aparición sólo es posible cuando se anuda a un saber, a un
saber que no sabe, ¿qué?, que sabe la
verdad que no-toda es. Pero si algo caracterizaba a Lacan, era su necedad. Lacan era necio entre los necios, cosa que
no ignoraba. Y tan no lo ignoraba, que
el tomo veinte del seminario se titula
Encore. .. y es precisamente ahí dónde,
al enmarcar el trabajo de Jakobson en
el registro de lo necio queda, no sin saberlo, él mismo inscrito en dicho registro: " . . es necesario alimentar la necedad".15 Claro que no todo lo que se
alimrnta t:s por ello necio... "pero

está demostrado que alimentarse forma
parte de la necedad, ¿tengo que decir
más en esta sala donde, a la postre, se
está en el restaurante, y donde se imaginan que se alimentan porque ~% están
en el restaurante universitario". Pero
es la inscripción en el registro de la necedad lo que sostiene al discurso analítico. Y a los demás tambiéJL Sólo que los
otros discursos necean sublimemente.
¿Qué otro camino puede tomar el
discurso analítico en su búsqueda de
la verdad sino mantenerse neciamente
en la ignorancia?: "la verdad no es otra
cosa sino aquello de lo cual el saber no
p~ede enterarse que 1~ ~f sino haciendo actuar su ignorancia .

?e

Pero, recordémoslo, la verdad no-toda es, porque no le queda más que ser
dicha. Y en ese intento de empalabración, de poner lo real en palabras, que
se llama saber, es lo real mismo lo que
se pierde, lo que se negativiza. La verdad
entonces no toda es posible de enganchar al saber, pero ahí está en el discurso, como ficción, como secreto, como
síntoma Lo real está en otro lado: "recuerden lo que dice Hegel sobre el concepto: el concepto es el tiempo de la
cosa. Ciertamente, el concepto no es la
cosa en lo que ella es, por la sencilla
razón de que el concepto siempre está
ahí donde la cosa no esj, llega para
reemplazar a la cosa".
osotros,
felices tristemente humanos que gozamos y que no podemos dejar de no
gozar, nos tenemos que conformar con
el significante de la cosa, ya que ni
siquiera somos capaces de significar al
significante; " no hay metalenguaje". Sólo nos queda necear, necear ahí donde
la muerte vigila de cerca nuestros pasos, nuestros pasos - de- palabra. Es a
la palabra a la que tenemos derecho. Es
la palabra la que nos tiene de derecho:
"Es la palabra la que instaura la mentira

en la realidad. Precisamente porque it,
troduce lo que no es, puede tamllia
introducir lo que es. Antes de la ,bra, nada es ni no es. Sin duda, todo•
tá siempre allí, pero sólo con la palaln
hay cosas que son. Sólo con la dima,
sión de la palabra se cava el surco de la
verdad en lo real Antes ~e la palabn ■
hay verdadero ni falso''. 2
Por todo lo dicho, es necesario f11
nos mantengamos en la dimensión •
la necedad para la lectura de Freudye
Lacan, antes que caer -y todavía me•
toy tratando de levantar- en la "en,
dumbre anticipada", antes que "coaprender demasiado". Me parece (dije•
parece), que los aparentes absolutiaal
de Lacan (como "no hay metalenguaje•,
"que uno diga queda olvidado tna le
que se dice en lo que se escucha", "11
quiero saber nada de eso"... ), intenlll
precisamente romper con lo que IJMl9:
tan, cosa que se pone de manifieelD'
leer - no comprender- lo que se ~
tras la enunciación del sintagma. La•
tención era promover una lectura_.
de Freud, la lectura de Freud. Y • lt,
hagamos que Lacan nos lo repita, prect
samente en su visita a Caracas un •
antes de su muerte: "sean ustedes lalt
nianos, si quieren, yo soy ~
Por eso creo adecuado decirles ai,palabras del debate que mantengo
Freud, y es que no es de aytt •

J

1

Con ese afán a cuestas, llegó Ld
la lógica matemática, al materna, al•
talenguaje que no es y que sin emmil'
ex-siste: "' .. ... no creo vano haberllef
do, al cabo, a la escritura del a, ddl
del significante, del A y del f. Su•
tura misma constituye un so~orte
va allende la palabra, sin _sahr .de
efectos mismos del lenguaJe, Tít:111
valor de centrar lo simbólico,
condición de saber usarla, ¿pO
para retener una verdad congrue

la ftl'dad que pretende ser toda, sino la que en pos de los sangrantes talones de
'1 decir a medias, la que se evidencia Edipo, seguro como estaba de encon-

pm cuidarse de llegar hasta la confesión
.- sería lo peor, la verdad que se Pººf
• guardia desde la causa del deseo". 3

Quizá con sólo haberme parado aquí
pn repetir es~ cita hub!era dicho todo
lo l(IIC las cuartillas antenores han inten-

trar con él en la cita siniestra de Colona la hora de la verdad. Entrad en lid a
mi llamada y aullad a mis voces. Estáis
ya perdidos, me desmiento, os desafío
me detejo: decís que me defiendo". 3~

tack, deeir.

(Después de estar quince minutos,
lllama en mano, frente a la hoja tratan-

ilo de armar el cierre, pienso en el título.•-~ Pero, ¡qué absurdo!, cómo pue-

do estar hablando de "frontera'' entre
el aaber y la verdad, si la verdad se in-

emye en el saber. Es más, la verdad que
le qancha a lo real, a lo real del deeeo, se produce - no-toda- por apres
eoy en el discurso. Lo siento, son las
aeeuelas de haber estado en la universidad. No hay la "frontera" entre el saber Yla verdad ; hay la frontera juntura
!'~/1 saber y la verdad. O mejor: el
~ entre el saber y la verdad. Y en
;.:oral está el discurso de Lacan. Ese
se llama LacaJL .. Y allí quedaatrapados todos. Entre las arenas
aaher Y las aguas de la verdad.

.j

:tt

La obra de Lacan condena a nuestra

Referencias bibliográficas
l.J. Szpilka: La realización imposible. Encrucijadas de la psicopatología psicoanalítica. Trieb, Bs. Aires, 1979, p. 39.

2.J. A. Miller: Cinco conferencias caraqueña.t Ateneo de Caracas, Caracas, 19 80,
p.14.
3.J. Lacan: "Conferencia en la Columbia
Universit(, en Scilicet, núm. 6-7, 1976,
p. ~9. Citado por Braunstein en: Lingüist~ria, (~an, entre el lenguaje y la lingüística) Siglo XXI, México, 1982, p. 225.
4.J. Lacan: Aún. El seminario, tomo 20.

Ateneo de Caracas/paidós Caracas, 1981
p. 26.

'

5.J. A. Miller: Théorie de lalangue (rudim_ent), en Ornicar?, núm 1, 1975, p. 20.
Citado por Braunstein en op, cit., p. 226.

a depender de la marea de la
6. S. Leclaire: Un encantamiento que se
¿O no es acaso ella misma la
rompe. Gedisa, Bs. Aires 1983, p. 25.
D08 lo di~e en la prosopopeya de
7. N. Braunstein: La Linguister(a. . . op.
an COIia fre~diana"? Oigámosla: "Que
cit., p. 225.
olla~ mas s~ro que todas vuestras
~•as os gu1e a la carrera a la que
8.N. Braunstein: Op. cit., p. 225.
si el ~did de la razón por
•
eñosa hacia vosotros que se
9.1. A. Miller: Algoritmos del psicoanálisis.
fe, e,tre, pennaneciese abierto a vuestra
En Ornicar? tqmo II Petrel, España, 1981,
la yo, la verdad, seré contra vosotros
p. 17.
,_":; embustera, puesto que no sólo
Lacan: "Función y campo de la palabra
8-d,f.alsedad pasan mis caminos (.. .). 10.J.Y del
lenguaje en Psicoanálisis", en: Escricoiw . perros, que en eso os habéis
toi, tomo 1, Siglo XXI, México, 1980 p.
~do escuchándome, sabuesos que
103.
'
~ prefirió lanzar tras el rastro
co del ladrón de Apolo antes 11.J. Lacan: Aún. op. cit., p.. 103.

\e

~-zpues

- -- 12· J. Lacan: "La instancia de la letra en el inconc_iente o la razón desde Freud", en:
Escritos, tomo I, op. cit., p. 212.
13.J. Lacan: Función.. .op. cit., p. 106.

14.J. Lacan: Los escritos técnicos de Freud.
El seminario, tomo J, Panós, Barcelona
1981, p. 120.
'

�15.J. Lacan: Aún. ..op. cit., p. 114.
16.J. tacan: "De un silabario a destiempo",
en: Escritos, tomo n. Siglo XXI, México,
1980, p. 333.
17.J. Lacan: Función. . .op. cit., p. 105.
18.J. Lacan: "La ciencia y la verdad", en:.
Escritos, tomo l. op. cit., p. 344.
19.J. Lacan: "De una cuestión preliminar a
todo tratamiento posible de la Psicosis",
en: Escritos, tomo II, op. cit., p. 217.
20. J. Lacan: "Situación del psicoanálisis en
1956", en: Escritos, tomo II, op. cit., p.
195.
21.lbid.

22. J. Lacan: El Yo en la teoría de Freud y
en la técnica psicoanalítica. El seminario,
tomo II, Paidós, Barcelona, 1983, p. 13.
23.J. Lacan: Aún, op. cit., p. 145.
24.J. Lacan: "La significación del Falo", en:
Escritos, tomo I, op, cit., p. 285.
25.J. Lacan: Aún, op. cit., p. 23.
26.lbid.

27. J. La can: "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconciente Freudiano'', en: Escritos, tomo l. op. cit., p. 309
28. J. Lacan: Los escritos técnicos. . . op. cit.,
p. 351.
29.Ibid., p. 333.
30.J. Lacan: El seminario de Caracas. En:
Actas de la reunión sobre la enseñanza
de Lacan y el psicoanálisis en América
Latina. Ateneo de Caracas, Caracas, 1982,
p. 5.
31.J. Lacan: Aún, op. cit., p.11'3.
~

32.J. Lacan: "La cosa Freudiana", en:
Escritos, tomo 1, op. cit., p. 155.

SEÑAS / RESEÑAS / CONTRASEÑAS

�ANTOLOGIA DE LA POESIA
MEXICANA DE LOS CINCUENTA (1)

José Javier Villarreal
Presentación

I. ERNESTO TREJO (Fresnillo, Zacatecas, 1950).

Un poco por la cantidad t;an abrumadora de "poetas", otro tanto por el haber La poesía de Ernesto Trejo brota de un
mundo que comienza siendo rural y acanacido en 1959 y en el norte de México.
Por leer y leer y no asir el Libro, el Poe- . ha urbano, para luego reiniciar el ciclo
ma que venga a darle sentido, valor a del presente urbano al pasado rural; lo
este maremagnum poético -que el país uno alimenta a lo otro hasta provocar
ha venido festejando y sufriendo- com- un paisaje visto desde la nostalgia, despuesto por los autores nacidos entre de una "furiosa claridad" donde la in1950 y 1959 (los nacidos en los cuaren- fancia late a través de elementos comuta ya los tenemos, bien o mal, detecta- nes y ordinarios. Este paisaje es eminendos; los del sesenta todavía no los alcan- temente nocturno, silencioso. Todo parece emerger de una irrealidad matizada
zamos a ver en su conjunto).
por el paso del tiempo.
Por ese decrépito y "perdonavidas"
Hay poemas donde lo rural, el pasacentralismo (culto al poder, vocación
.
do,
visto a través de la infancia, se ende servicio, maldición histórica o ausencia de padre) que, cabe decir; ya no
se perdona ni a sí mismo. Por esa falsa
"Literatura nacional" que nos hemos
soplado y a la cual hemos servido. Por
un amor y un respeto a la poesía que,
irremediablemente, conducen al compromiso, y por Jorge Cuesta (?) en
función al carácter de su Antología
de la poesía mexicana moderna, es que
nos hemos aventurado a trabajar en una
antología de la poesía mexicana de los
cincuenta. Trataremos en ella, lo más
honestamente posible, de presentar
a los poetas, a partir de su producción y de nuestro criterio estético, que
juzguemos más sólidos y acabados de
esta década; no los más representativos
de ella, ya que nadie puede ser representativo más que de sí mismo.
Sirva esta nota de primera presentación - no de introducción- para la publicación por entregas de esta antología.
A partir de ahora la moneda está en
el aire.
José Javier Vil/arrea/

rosca en sí mismo para producir un llelltimiento de añoranza, de pérdida; hasta
lograr que la historia del autor se vuelva
la propia del lector, y que, la infancia,
la niñez del poeta nos alcance y trant
greda.
El misterio de lo cotidiano, de lo
porvenir, y un paisaje etéreo, difícil de
precisar y de asir va surgiendo de et!la
poesía, va fijando su mundo, su roer,
po, a partir de ciertos puntos de referencia: el invierno, la autopista, el desamor, la literatura, la luz del alba; la hitoria, una historia.
El lenguaje se despoja casi de tooo
ornamento; el poema es anécdota, in-

tmsidad que levanta el vuelo desde la
infancia, desde lo hondo hasta aflorar
ytomar posesión del presente.
Apartir de un discurso cotidiano y
algunas veces ~asta prosaico, la poesía
de Ernesto TreJo se desborda en densidad y fuerza, desdoblándose, construyendo alegorías y exigiendo una lectura reposada y sumamente atenta.

S? aliento es íntimo, susurrante, de
med10 tono; su virtud radica en la limpiez~. y cl31:i~ad de las imágenes, en esa
~ns•o~ poetica que permite sentir la
bistona y sufrir el momento, el paisaje
evocado por ella.
~ihro consultado: El día entre las
Fondo de
Cultura Económica, Méxic~, 1984. Poemas escogidos: "El día" y "Cipriana".
hoj(U. Letras mexicanas.

ELDIA
Ver al mundo es deletrearlo

CIPRIANA

1
Hubo trenes que nunca volvieron a salir
de los túneles. Los caballos
con los ojos enrojecidos,
trotaron hacia la muerte.
El maíz se echó a dormir en la cisterna
y cuando despertó estaba podrido.
2
Una foto vieja. Estás junto a tus flores de cempasúchil
(las de la muerte, según mamá)
y yo me aferro a tus faldas. Qué extraños son
los dibujos de tu falda. Tras de nosotros
el muro se escarapeló toda esa mañana,
la madreselva tuvo sed de luz, la hiedra
encontró un resquebrajo y ahí entró.
Hacía cuatro años que me habías dado mi nombre.

OCTAVIOPAZ

la madrugada la ciudad es otra
sd
·
, urmientes
adquieren en reposo
llls lmeas verdaderas.
~ luz, entre mortecina y de Anunciación
Efªen sus alas el aliento de Dios.
'
.;.r~o _de alambres Ymontañas se ha hecho etéreo.
~in eanimas en pena ª!!dan por las calles?
0 he enterrado a nadie
asuntos puede la mu~rte tener conmigo?
na se ha acostado 1·unto a mí
Heah'la
·
1 forma de mi amada
UnhilO
·
Ya sól transparente hasta aquí me ha conducido.
0 soy un vaso para llenarlo con el día.
EnLo

e~

3
Nunca viste el mar ni los pelícanos
con alas de ángeles. Al final tus visiones
fueron vergonzantes: tu nieta
acostándose con Satanás; una voz
llamándote en cada esquina; tu esposo,
el ciego perdido en sus oraciones,
era tu padre que te castigaría.

Hoy tus hijas no quieren hablar del final.
Yo ~í, yo tomo el mundo en que viviste,
tu vida, me la echo al bolsillo, y te nombro.
In memoriam, 1881-1975.

�EL CIERRE DE FUNDIDORA MONTERREY

Jesús Becerra Villegas
Lo que en términos técnicos puede considerarse como una simple medida de
"racionalización de recursos" de una
macroindustria, suele convertirse, al pasar a la dimensión social del suceso, en
la concreción de mecanismos con los
cuales una clase social impone sus intereses particulares sobre el destino de
otra. El simple cierre de una empresa
paraestatal, pues, se despliega ant~ el
análisis cuidadoso como todo un sISte•
ma de mecanismos económicos y políticos inmerso en un proyecto oficial de
dos caras: la del discurso y la de su implementación en la sociedad. Este doble juego del Estado, con sus causas y
efectos, es el que se propone presentar
Rosa Albina Garavito en un artículo
que sirve de entrada a la sección especial "Fundidora", de la revista a su cargo.

.

"

.

•
1

En apenas cinco páginas compartidas con apoyos visuales y recuadros informativos, la autora desarrolla en favor
de los obreros una argumentación que
traza la línea de la sección y de la revista en su totalidad. Recorre su exposición el conjunto de las posibles causas
del cierre de Fundidora Monterrey: desecha las explicaciones mal fundadas,
contextualiza el caso de análisis en los
marcos nacional e internacional y asume una posición respecto al grado y tipo de responsabilidad de los obreros.
Pero, sobre todo, retoma los propios
elementos técnicos del problema para
llevar la discusión al terreno de los costos humanos.
La estructura del artículo parece ir
adecuándose a las necesidades surgidas
de la propia lectura, sin emplear un esquema fijo de ordenación por amplitud
temática, cronología, rúvel de concreción o alternancia de perspectivas ideolé;
gicas. Más bien, utiliza uno u otro criterio para hacer sucederse las ideas, con

lo cual el escrito seguramente gana agilidad.
Así, dedica Rosa Albina Garavito los
primeros párrafos para presentar, con los
obreros como protagonistas, la problemática del sistema productivo nacional
desatada en el desmantelamiento de lo
que hasta poco antes había sido fuente
de optimismo. Pasa entonces a señalar la
compleja intervención de diversas causas
en la decisión estatal, entre las cuales
ella destaca el carácter inadecuado de
los planes expansivos de la administración ante el estrangulamiento interno y
externo del mercado acerero, con el
consiguiente desbordamiento de la producción. De este modo, la autora parece introducir a la discusión, sin nombrarlo directamente, el viejo escollo capitalista de la caída de la tasa de ganancia en la rama, nacional y mundialmente, exacerbado en el caso de Fumosa por
políticas equivocadas y otros problemas.
De las consideraciones teóricas, la articulista llega al punto obligado: la crisis. A partir de ese momento la exposición puede hacerse más concreta; basta
con hacer referencia a la historia reciente de la empresa y del país para entender cómo la situación de la primera se
inscribe de lleno en la del segundo. Tal
es el camino seguido en su argumentación. Señala luego: "Pero la crisis financiera de una empresa o de un país
no puede durar mucho tiempo, los
ep11ogos son obligados: o se declara en
quiebra o se transforma, o ambas a la
vez. Es justo lo que está sucediendo en
Fundidora, por lo demás un paradigma
de la situación por la que atraviesa el
país" (p. 24). ~urge ento~ces
pr~
gunta de por que en una s1tuac10n critica generalizada se deja hundir a una
empresa. La autora señala varias razones, que finalmente se explican por los

-~ª

planes de reordenamiento (o "recoa,
versión") de la planta productiva nacional. Con esto explica el caso del ciem
de la paraestatal y a la vez caracteru
los dos aspectos de la restructuracimen
su plano social: externamente, ~ ona
concesión al conjunto de presiones de
los acreedores; internamente, es ona
modificación del sector no sólo en el•
pecto técnico de las fuerzas productinl,
sino, principalmente, en las relaci&gt;nes
sociales de producción, así "modemiudas".
De todo lo analizado, Rosa Allina
Garavito pretende extraer finalmente
una enseñanza para la clase obrera al eI•
plicar cómo el problema de Fundidon
comenzó en la década de los setenta, a
raíz de algunos errores sindicales. ~
experiencia, a su juicio, ha de ser vaoosa en un momento en que siguen vigento
los planes de reordenamiento y, ~
tanto, de cierre de fuentes de trabajo.
En su conjunto, las ideas contenidll
en el artículo parecen consistentes 1
manejadas a un nivel que, sin caer enk
hiperespecialización, logran dar coenll
de los principales ele~entos su_hracel!~
en el conflicto analizado. Quiza ~"~
co pendiente por resaltar sea la dwar
tad real de un país subdesarrollado pll
impulsar sus fuerzas productivas ~e 1111
forma relativamente autosostellid\!
decir, con una rentabilidad que no "'t'
el recurso del castigo a la fuerza de bt
bajo como única salida para c~m~
la escasa competitividad efectwa t.11
"
sector manufacturero de una naCl()II
palt
portadora de tecnología. En pocas 11111.
hras, en la "reconversión" no es,simplemente se trate " tam bº'
1en'' dellt
,,
dernizar las relaciones de produ~
ante todo, los planes estatales no
otra alternativa.

..

El segundo artículo de la sección 1

didora" ofrece una perspectiva más específica y, de algún modo, más amplia
del problema, abordándolo ahora desde
~ óptica del estado financiero de la
empresa y del sector paraesta tal en su
conjunto. El propósito de Enrique
Quintana parece ser complementar el artículo introductorio y reargumentar a
partir de las cifras que el criterio del
CÉtTe de Fundidora no radicó en ellas.

serta en recuadros pero no retomada en
su amplitud dentro del texto. En una
publicación para divulgación podría haber resultado provechoso "leer" algunos datos reproducidos. Por ejemplo, en
los Datos Fmancieros de Fundidora de
1971 a 1984 (p. 29) faltan aclaraciones
de codificación y se desaprovecha la
oportunidad de mostrar la coincidencia
entre la relación gastos financieros-utili~ades de operación Y. el comportamiento del conjunto de la economía nacional.

Tras presentar la situación deficitaria de Fumosa a partir de 1984, el autor
coincide con Garavito en señalar como
elemento importante el apoyo del fidei- La primera de dos cronologías que ciecomiso para riesgos cambiarios (Ficor- rran la sección dedicada a Fundidora
ca). El no haber contado con este bene- Monterrey en realidad consiste en una
~ ~i_ficó para la empresa en cues- revisión histórica doble: el movimiento
~ perdidas en 1984 por cambio de obrero de 1970 a 1979, como hase, y
pandad monetaria equivalente casi a las acciones de la industria en los mis1.5 veces el rédito de la deuda, según mos años, como contraparte ("La em~ desprende del artículo. Más adelan- presa: neurosis de grandeza').
te se lee: "De asumir como criterios
para declarar en bancarrota la imposiEn el seguimiento a la conducta de
bilida~ ~e pagar la deuda y el atraso los trabajadores de Fumosa sobresalen
~olog1co, multitud de empresas pú- las luchas directas ante las medidas de la
~ Yprivadas tendrían que ser inme- administración, y las sostenidas perma~~ente declaradas en quiebra" (p. ' nentemente contra las infiltraciones en
el seno de la organización por "charros"
y "porros". A lo largo de los diez años
.~?tinúa el articulista con una trans- pueden notarse las continuas violaciotnpcíón de líneas sustanciales del Presu- nes a los derechos laborales que enmarl"lesto de Egresos de la Federación en can la expansión de la empresa; despi&amp;e anuncia el mantenimiento de las
dos, condicionamientos, desacatos al
E es de Sidermex de alta prioridad. Contrato Colectivo, agresiones físicas,
: : ell:u, no resultó finalmente Fundí- acciones de desprestigio público, reten• Ys1 una empresa atractiva al capi- ción de utilidades, faltas a acuerdos, matalJaponés: Sicartsa
las condiciones de seguridad laboral, divisionismo, rompimientos de huelga y
Finaliza Quintana con una precisión silenciamiento, son todos elementos de
~nal: modernizar las tecnologías tra- expresión de las luchas dadas en la eminier:1«:8 para alcanzar competitividad presa, el sindicato, los medios de difulénn· CIOnal debe ser el contenido del sión y las calles.
lllaotellllO ''.reconversión", y no el desam1ento.
La lectura simultánea de las perspectivas de las dos clases en pugna, aunque
p~ apun~ que el artículo se com- dificultada por el diseño de la edición,
enta con mformación contable in- permite encontrar coincidencias tanto

t

en el tiempo de los recrudecimientos del
conflicto con las alzas en los índices de
explotación de la fuerza de trabajo
(1972), como también en la implementación de medidas más eficaces para
controlar a los obreros, con las situaciones externas más adversas para la empresa (1976). Otro aspecto importante que
se destaca en el trabajo de Rubio y Veloquio es el apagamiento sindical una
vez que Fundidora pasa al sector paraestatal: el control se hace más férreo y
el advenimiento de la crisis se imputa a
los trabajadores.
Una síntesis de los acontecimientos de
mayó y junio de 1986 en torno al cierre
de Fumosa, completa el análisis de El
cotidiano. La autora recoge las acciones,
pronunciamientos, titubeos, apoyos y
amenazas de obreros y burócratas con
sus partidarios y detractores.
Sucintamente, el proceso es presentado así: el Gobierno Federal solicita la
quiebra; el Sindicato Nacional de Mineros se opone al cierre; la 1P y los partidos de oposición acusan a la empresa; el
Gobierno se mantiene en su posición y
no accede al diálogo en los altos niveles;
los obreros inician movilizaciones masivas; Del Mazo se reúne con los representantes de los obreros y ofrece discutir
en el Gabinete las demandas de éstos· la
1P presiona para que Fundidora pague
sus adeudos a los proveedores, obtiene
por lo pronto facilidades fiscales para
ellos; los mineros del país contemplan
posibilidad de huelga, mientras algunos
rompen nexos con el PRI; el gobernador
Jorge Treviño ofrece gestionar entrevista MMH-acereros; los trabajadores rechazan la liquidación y continúan las movilizaciones; el Colegio de Abogados de
Nuevo León considera ilegal el cierre de
la paraestatal; De la Madrid rechaza
dialogar con las esposas de los trabajadores; el sindicato niega facultar a Fidel

�REGION

Velázquez como negociador; Sidermex
anuncia nueve mil despidos más; la dirigencia sindical acepta el cierre de Fumosa y Aceros Planos, mientras la base
de trabajadores se resiste, pero días más
tarde acepta la liquidación enmedio de
presiones del Gobierno Federal y Sidermex.
Angeles Castillo elabora esta cronología a partir de notas seleccionadas de
tres periódicos nacionales. Quizás le habría resultado provechoso revisar al menos uno local. Por ejemplo, ella arranca
de una nota exclusiva de El Universal
con fecha 8 de mayo según la cual el
Gobierno Federal solicita la quiebra; El
Norte, de Monterrey, publicó dos días
antes, en la columna "M.A.Kiavelo", la
acción que se preparaba en contra de la
paraestatal. 10 menciona la autora la
discusión generada respecto a si se trataba de un cierre técnico o de una quiebra, casos muy distintos política y económicamente. Tampoco hace referencia
a los pronunciamientos diversos del sector privado, del clero o de la ciudadanía; no se ocupa de la posición que guardan los medios locales en el manejo de
la información del conflicto. Si bien la
cronología está relativamete completa,
podría haberse emiquecido con estos
elementos de la lucha que formaron parte de la resistencia obrera.
Por último, es pertinente hacer una
mención al trabajo de edición de la sección "Fundidora". Antes que nada, puede decirse que el resultado es visualmente atractivo, completo y de fácil lectura
en su mayor parte. En los cuatro artículos integrantes se incluyen apoyos visuales, cuadros, gráficas e inserciones amplias: el trabajo de Quintana López sobre la perspectiva financiera del problema se acompaña de una reproducción
de "Fundidora de la industrialización",
importante revisión histórica de Mario

Cerutti; la cronología de Angeles Castillo se presenta conjuntamente con un
valioso extracto del "Plan Hiriart'' que
condenó a Fundidora. Sin embargo, los
dos últimos artículos exhiben fallas que
van desde la ortografía y ambigüedad en
la redacción, hasta las omisiones y discrepancia de fechas en la asunción de la
empresa por el Estado. También es de
señalarse que el último artículo, más
que una "cronología del cierre de Fundidora", es una cronología de la cobertura del cierre de Fundidora, pues las fechas presentadas corresponden a la publicación de las notas y no a los días
precisos en que ocurrieron los hechos.

Garavito E., Rosa Albina: "Fundido11: lit
conversión como castigo", en El cafilll&amp;
Revi$la de la realidad mexicana
11
3, número 12, Universidad Autónoma•
politana, juli&lt;ragosto 1986, pp. 22-26.

oc,.,,

Quintana López, Enrique: "La banc:anull•
fundidora: dimes y diretes financicros",lil.
pp. 27-31.
Rubio Raúl y Francisco Veloquio: "Lata obrera a la modernización. Cronoklfa
diez años de lucha", /bid., pp. 32-35'1
Castillo Flores, Angeles: "Cuarenta
sistcncia obrera. Cronología del
Fundidora", [bid., pp. 42-47.

�EL AGUA Y LA INDUSTRIALIZACION
DE XALAPA Y SU REGION
DURANTE EL SIGLO XIX.
USOS, DESTINOS Y CONFLICTOS

Sergio Florescano Mayet
INTRODUCCION
El recurso agua ha sido uno de los hilos
poco visibles, pero de capital importancia, al través del cual se ha venido tejiendo buena parte de la trama histórica (antigua, moderna y contemporánea) de
Xalapa y su región. Ello ha sido debido,
en primer término, a las crecientes demandas que dicho espacio ha tenido
como cenlTO de poblamiento, de desarrollo de actividades agrícolas, comerciales, industriales (partirularmente durante el siglo XIX y los primeros años
del presente) y de servicios; en segundo,
a la e&amp;:asez que ha presentado dicho recurso desde que la población se incrementó a raíz de la independencia; y en
tercero, a la consiguiente dificultad que
empezó a surgir y a crecer (sin que hasta la fecha haya cesado) para satisfacer
adecuadamente las agr&lt;'gadas demandas
domésticas de la población, junto con
aquellas otras nuevas de tipo industrial
que aparetieron en la década de 1830 al
amparo de las expectativas que dentro
de ese campo abrió la fundación del
Banco de Avío.
El agudo problema del abasto adecuado de agua potable a la ciudad que se
padece hasta hoy en día arranca, pues,
desde aquellos años y aparece unido al
del abasto industrial que se planteó entonces, cuando se estaba intentando el
e.tablecimiento dentro del área de las
primeras fábricas textiles. Pese a esta
unidad que pr~enta el problema del
abasto de agua para Xalapa y su región
a lo largo de casi todo el siglo XJX,
aquí nos referiremos sobre lodn al relativo a los usos industriales de las fábricas
de hilados y tejidos y, en cambio, al d!'Stinado a otros usos (tales como el agrícola o el doméstico) sólo en la medida
en que ello nos sirva para iluminar mejor
la problemática del primero.

El interés por profundizar en el aspecto del abasto de agua a las fábricas
textiles que se establecieron en la zona
procede de las continuas evidencias encontradas en torno a dicho problema,
así como a la cada vez más visible constatación de que constituyó uno de los
más poderosos obstáculos para su desarrollo y posterior consol idación en los
años dorados del Porfiriato. El problema del abasto de agua a las fábricas ,
conducirá al pequeño grupo de comerciantes industriales a un conflicto por
la mayor posesión de un recurso escaso
con el también pequeño pero antiguo
grupo de hacendados locales, que esgrimirá y defenderá hasta la Suprema
Corte de Justicia los derechos de usufructo previamente concedidos. Así,
sin el abasto pleno de un recurso que se
volvía crítico en los períodos de sequía,
las pequeñas fábricas textiles de Xalapa
y su región tuvieron que funcionar irregularmente en muchas ocasiones. La
persistencia de este grave freno impidió,
no solamenle que en el máximo periodo
de esplt'ndor porfiriano ya no aparecieron nue\'as fábricas, 1 sino que continuó
limitando el tamaño de las ya existentes, dificultando así sus posibilidades de
innovaciones tecnológicas. Establecidas
ele ese modo sobre tan frágiles bases y
enfrentadas además después a los nuevos
retos que les depararía la situación que
siguió al movimiento armado de 1910,
de las cinco iniciales fábricas que se habían establecido 100 años atrás apenas
si lograrían subsistir hacia 1942 tres ele
ellas: San Bruno, Industria Jalapeña
(alias El Dique) y la Probidad ( o La Paz).
Para e.se entonces, se decía que dichas
fábricas ten ían más de quince años que
habían dejado de depender del agua como fuerza motriz de la maquinaria utilizada, pero que se seguía haciendo todavía un uso importante de ella " ...para
lavado, alimentación ~?) de calderas, y
otros menesteres... " La vieja y pode-

ao ■tiir.ó

rosa dependencia del agua como faem
motriz sólo hasta en~onces había a.
do , iniciándose así otra nueva: la de ~
electricidad; a partir de aquelloe •
esa fuerza se las proporcionaba la C..
perativa Industrial de Luz, Fuena J
Transportes de Xalapa.

la, guas drl río anliago sino

lit del rí~-S1.'dcño que_ pasaban cerca y
~ ae o~naban lamb1en en las estriba-

.., del Cofre de Pero le.

Para tratar de alcanzar tal propósito
com_enzaron ~xponiendo ante el \yun:
tam1rnlo la unpo:-.ibüidad que exi:,tía
pa~a que ~on el c~udal que entonces poseia _el no antiago se pudiera hacer
trabaJar "...en tiempo de seca rigurosa
como la_presenl&lt;'... •'4 el total de husos
que L_en!an en c~e año de 18-!l las cuatro fabrteas textiles que haeían uso de
esas aguas en \alapa y que era de 5.160
como se manifiesta en el cuadro 1'.

70_0 per:,0nas qu&lt;' ganarían aJ año
mas de S150.000 haciendo un total
ele 2:200 pers~na,, (??upada,,) ) un
a~m( nto a la C11"Culac1011 de (sic) esta
cmdad de S-J.00.000 al año'·.6

Los inicios dr las tres primeras fábrica que comenzaron a funcionar duran, Oc ese, modo. 110 sólo sr inrrt'mentate loe últimos años de la tercera, década
na ese nunu'ro de personas ocupadas'
eliglo pasado, fueron plenamente vend monto , de los salarios pagados. sino
I. EL SURGIMIENTO DEL PROU. lillolo&amp;, V pam·en habrr contribuido a
que ademas
MA: LA RIGUROSA SEQUIA 11 ~ .la_aparición de las otras dos úl~ fábncat, qur aparecieron al poco
LA PRIMAVERA DE 1841
"!!abría - dijrron los industriales- un
~ : la de Bernardo ayago y la de
J1~dicaron después que para hacer
numNo
111U) considerable (de p&lt;'rsoGn,a Tenwl. l na vez establecidas és- fu nc1?nar ese número total de husos se
En un periodo de tiempo muy ccn,
nas) que ganarían ~ususlenlo dt' ellos,
111 ~arecicron _
los felices arios y se necesitaban a cerca de 300 personas (sin
entre 1837 y 1841, fueron estáblal
com_o herreros. albañiles, carpinteros.
,._.to, en tamh10, el tremendo prodentro del área de Xalapa y su ngÍII
contar con las ocupadas en tallNes), "cucurtidores. cargadores, enfardeladolileaa del abasto de ~a. La primavera yos sueldos llegarán aJ año a SS0,000. "5
cinco fábricas textiles como raulfa.
res, etcétera. . . "7
4e
I841 se &lt;'onslituyó por su fu erk sepor un lado, de los apoyos y las~
tivas que en ese nuevo campo de.,.. .-ia ftl una p&lt;'sadilla para el reducido
}{esaltaron, por otra parte, que au. Aseguraron_ enloncr de modo mu)
~~ &lt;'Omcrciantr!&gt; mrtidos a nuc- mentado el ~au?al del río Santiago en
sión proporcionó la fundación M
ligero,
~u_best1mando así el poder de
actívidad('~ qu&lt;' no paree ían promrBanco de Avío (1830)y, por otro. M
la fo,1:11ª ya m?1cada ("con un bue, de
los trad1c1onab hacendado, y sohrevainterés del capital comercial local•• ~entonees méb q_ur grand~ rie..gos. agua ) se podria aumentar el número de
lorando su nuern fuerza. qur:
~ irob_lcma comun a la ma) or parte h~_sos hasta 25,000; y expresaron lamafán por alcanzar mayores tasas de ,
•Mn embargo, parre(' habrr ~ervi- bicn que como consecuencia de ello
nancia. De esa forma aparecieron •
"~I agua que pensamos lomar para
do dd
e basr para. "'
cr• n," rar por primera
•
vez
sivamente: Industria Jalapei'ia (183'/)
aurn~nlar a la d_e e~te río(el antiago)
:- ..ara i·on&lt;·1rnria de grupo, la cual se
de José Welsh y Juan Mauricio}•
" · · ·hama
1 ' o~upación para J ,500
no sme ª nadie en la actualidad. ,
Ja
Oqó en la ron~lilución di' la l'rimera
Bella Unión Jalapeña (1837) de MaÍII
aun cuando alguno quisiera ponér
per,onas ~:'"ª hilar, cuyos sueldos llenta de lnd~slna que existió en XalaDom ínguez y Bernabé de ~lías, La y¡.
~-~ian a, 2~0.000 al año y (que) si se
u~o .º dos trapiche,, má~. el ht'neficio
~ ~~o P~•mrr pre~idenle fue Bernatoria primero de Manuel Facio (1leJ1cra la mitad de la hilaza manufacpublico que re~ultaría no ~ería nada
) poco después d&lt;' Francisco Ferníal • , . las. Como re~u ltado también de
turada por dichos husos, como rs nacomparable con el que redundaría
(1841), Libertad de Bernardo S.,., ..:intica se1¡uía (¡ue paralizó las actitural suponer, se ocuparían a otras
del aumento del ele rst&lt;' río". 8
es dr la, naeienles industrias el
(1841) y, por último, Luc,as Marta6
: , : de _comerciante::.-industriale~' se
Luis García Teruel (18-H 0.
00d~,·id~. a planlearsr una delerllinada
CUADRO l: \úm_rro di' hu,,,os de la,, fábricas trxtiles que ulilizal&gt;an. . 1 1 ,
itntaba
8?IU1·1011 al problrma que rncanliago1·11184l.
agua&lt;e no
E.ste pequeño pero dinámico
1,ja 'mclu}end_~ rn rila alguna vt•nde incipientes empresarios localel
la pohlac1on de la. ciudad , a
poco a poco localizando casi todla .. 1-- e e&lt;t'
\O\IBl{L
mod O pod ta
. obtener la, .in\.o. de husos PROPJET \Rlüv
lltdiati
nuevas fábricas a lo largo del ~
aprohatión
del
_
\
}untamiento.
río antiago que corría desde
Brlla l nión
960
Ber?abé El ía~) \la ria no Dom ínguez
noroeste a la sureste del centro -":
Iuduslria
Jalapeña
La
deci,ió
d
1
·
·
·
2,400
1
I
Jose
\\el~h) Juan \lauricioJonc•
Pftarial ·
e 1nc1p1enlr grupo cmde Xalapa, y cuyas aguas procedía
]bid.
-·
De
D.
\lanuel
Facio
600
[&amp;4¡'
madurada
entre
ahril
)
junio
los escurrimientos del Cofre de ,_
D&lt;'I ~lolino
1,200
L ..L 'fue la dr realizar cuanto anles
Bernardo Sa) ago
!'ara mejor utilizar la fue rza de
••ras
· de,,tinadas a aunwnlar el necr,arias
aguas se formaron represas o •
llo S..~~ 1·au_dal_de agua del pequeño
TOTAL
3,160
partido de aquellos saltos que
-,.,,
ligo. prmcipal abastecedor de la
Unicamente la fábricas de hila
._ • parte de ell~, "con un buey de
jidos de Lucas Martín, establec~
Fuente:
\.A.\., Paquelt&gt; 1, Exp. 2, 1841, p. 8 anvmo.
centro de la hacienda de dicho

:,O

L

re

-

la ,-

*

parad

�La propiedad de los nuev,os ~edi~s
de producción que ahora teman 1mhma
de avasalladora fuerza el ánimo del grupo de antiguos comerciantes transformados:
" ...y además muchos de los operarios de las fábricas -decían- mantienen con lo que se les paga a otras p_ersonas de sus familias que no trabapn
en estos establecimientos y así aumenta considerablemente el número
ya citado que vive de nosotro~, pudiéndose asegurar que con la mtroducción del agua el número de éstas
no bajaría de 3.000 personas... " 9
Con dicha fuerza culminaban su escrito espetándole en su actuación al Honorable Ayuntamiento:
" . . ,¿·y no es éste motivo de. consi?
deración para el Ayuntamiento.,
pues aunque se dirá que es nuestro
bien particular el que pretendemos,
lo que nunca hemos negado, pero de
éste viene el bien general de la población, pues los $400.0~ que se
pagarán al año a los operarios aumentarán las ventas a las tiendas de ropa
y de comestibles, a los panaderos,
carniceros y otros". 1O
El Ayuntamiento, al ~ravés d~ _la
elaboración de un convemo, cond1c10nó poco tiempo después la realización
de tal obra que deseaba_n empr~n_der los
industriales al compromiso explicito por
parte de éstos de surtil' tam~ién ('con
una naranja") de agua al vecmdano del
barrio del Calvario (situado en la parte
norte de la ciudad), el cual recién había
estado creciendo y padecía de una apremiante necesidad de ella desde por lo
menos 1830.l 1

a) El crecimiento demográfico de Xalapa y los inicios del problema del
abastecimiento de agua a la parte
norte de la ciudad
A lo largo de todo el periodo histórico
abarcado por el presente trabajo, se observa que la población de la cabecera de
Xalapa atravesó por diversas fases en
cuanto a su ritmo de crecimiento se refiere el cual es necesario caracterizar
aquí' por cuanto que ello pennite comprender mejor el objetivo fundamental
que ahora poseemos.
Ese ritmo de crecimiento poblacional
es dP.sde luego el que se desprende de las
diferentes cifras que arrojaron los censos que se elaboraron entre 1791 y 1937
y que fonnan el cuadro siguiente:

En base a esas cifras, observamosprimero que entre los últimos años del periodo colonial y los primeros años de la
guerra de independencia la población de
Xalapa registra una ligera disminución
de su población del área urbanizada, pero que posterionnente, para cuando ya
había sido elevada a la categoría de ciudad( decreto número 187 del 29-Xl-l~O}
experimentó un salto cuantitativo repentino. Las tres cifras que arrojaron 10!
censos siguientes, esto es las relativas ~
periodo que se extiende entre 1830 y
1870, revelan en cambio que el crecimiento de la población se frenó casi~
la misma forma repentina como hal111
sido ésta, lanzada hacia adelante a
raíz de los últimos años de la guerra de
independencia. La duració_~ de ei:te ':5'
tancamiento de la poblac10n seria, SIi
embargo, mucho más larga. Afortuna-

CUADRO 2: Población de la ciudad de Xalapa basada en varios censos realizadoe.

1791-1937.
AÑOS

1791
1816
1830
1838
1870
1901
1910
1921
1930
1937
Fuentes:

POBLACION

5,923
5,195
10,628
10,680
10,900
20,388
23,640
27,623
36,812
40,059
Vicente Nieto, Padrón de Xalapa, 1791, México, Editorial Citlal~~
1971; Francisco González de Cossío, Xalapa, Breve reseña _huti,rrl,
México Talleres Gráficos de la Nación, 1957; y sobre todo Lms G.
dón, o/ cit., en nota 2, p. 13.

damente, a partir del último de esos
años, el ritmo de crecimiento pausado
que había observado en otros tiempos
la población fue finalmente retomado.
&amp;ite ritmo de lento crecimiento se manlendría más allá de los tiempos revolucionarios, empezándose a volver como
ya es sabido, mucho más acelerado sólo
apartir de la década de los 40.

El repentino aumento que presentó
lapoblación de la ciudad y que obserYIIIIOS en la cifra de 1830, fue el resultado de uno de tantos efectos que causó
la guerra de independencia en el lugar:
la población de las congregaciones y
rancherías cercanas buscó refugio en la
zona urbana que estaba entonces mucho
mejor protegida. Y esta recién llegada
población se fue extendiendo sobre lodo en la parte alta que estaba entonces
muy poco poblada debido precisamente
asu falta de agua. Este problema estaba
Y.ª presente hacia 1830, como ya ha
sido señalado, pues José Cowley , Jefe
~ Departamento de Xalapa, así lo hah1a entonces destacado. Pero se tomó
sumamente agudo a partir de ese
cntico año de sequía que fue el de 1841.
De ahí que preocupara ya seriamente
~hién al Ayuntamiento de aquella
epoca y se impusiera como condición
para la realización del proyecto de los
IDdustriales.

i&gt;!~

b) Lu fuentes de abastecimiento de

agua

Asentada al pie del cerro del Macuiltépec,
en las estribaciones del Cofre de Perote
~- la Sierra Madre Oriental, la poblaC!on de Xalapa disfrutó desde los tiem~ pre-hispánicos de la existencia de un
81D •
d numero de manantiales que brotaban
e entre su suelo arenoso y volcánico
~~?'Jado a fines de la Era Terciaria,
~ , f e una intensísima actividad vol- a.

La población indígena anterior a la
llegada de los españoles desparramó su
singular caserío hacia los cuatro puntos cardinales, pero cuidó con atención
que los diversos barrios así constituidos
estuvieran siempre ubicados en las cercanías de los principales manantiales
que tiempos más tarde quedarían dentro del casco urbano de la villa colonial. De esa fonna se desarrollaron en el
norte Xalitic, en el sur Tecuanapa, al
este Techacapa y al oeste Tlalmecapa.
La población española que se fue arraigando poco a poco rebautizó a estos
dos últimos barrios con los nombres de
San José de la Laguna y Santiago respectivamente, y fusi.onó a todos ellos
dándole al conjunto el nombre de Santa
María de la Concepción de Xalapa. Los
manantiales, que para ese momento
eran: Tecajetes, Chorro de San Pedro,
Techacapa, Xalitic y Chorro Poblano,
continuaron siendo los principales medios a través de los cuales se surtía de
agua la mayor parte de la población de
la villa,13
Además de esos manantiales el área
de Xalapa y su región se veía surcada
por otras corrientes de agua de mucho
mayor caudal en esos tiempos. Estas
aguas eran las del importante río Sedeño
que se originaba en los escurrimientos
del Cofre de Perote; pasaba este río cerca de la Hacienda de Lucas Martín, ubicada en las orillas del camino MéxicoVeracruz , y sus aguas servían para regar
sus tierras y más tarde para impulsar
también la maquinaria de la fábrica allí
instalada. Otro río, de mucho mayor
importancia que el Sedeño, pero que
hasta la cuarta década del siglo XIX sólo escurría ligeramente por el rumbo
de la población de Xalapa, contribuyendo a la fonnación del río Santiago, era
el Pixquiac, cuyo nombre se volvería
más famoso con el correr del tiempo.14
Las aguas del río Santiago, como ya lo

hemos señalado, servían para proporcionar la fuerza motriz de las primeras fá.
bricas textiles que se instalaron en la
región.
e) El Proyecto Bernardo Sayago

Para principios de la década de los 40
del pasado siglo, Bernardo Sayago
(1805-1880), un comerciante local joven originario de Naolinco, recién ingresado al pequeño grupo de industriales textiles, empezó a destacar como su
principal conductor. Había ya adquirido
la antigua hacienda del Molino de Pedreguera (situada en la parte noreste de
Xalapa y en los principios del descenso
de las aguas del Cofre con las que se formaba el río Santiago) y procedido al establecimiento de la fábrica textil que
más larga vida alcanzaría.
Como miembro del nuevo grupo de
fabricantes y sobre todo por la localización de su establecimiento de hilados y
tejidos, Bernardo Sayago aparecía como
el primero en sentir los efectos que produjo la sequía de 1841 al disminuir
drásticamente el caudal de las aguas del
Santiago. Por ello se explica que de él
partiera la elaboración del proyecto que
fue presentado al Ayuntamiento para remediar en lo futuro los efectos de semejante tipo de fenómenos climáticos.
Las principales ideas de su proyecto
-como las del mejor proyecto que se
elaboró un siglo más tarde para resolver
por primera vez en forma seria el problema del agua potable de la ciudadfueron: a) considerar el río Pizquiac como la principal fuente de abastecimiento de agua para cualquier tipo de usos,
b) en recoger después todas estas aguas a
través de la construcción de una serie de
pequeños canales y c) conducir dichas
aguas hasta el río Sedeño para, a partir
de un punto de este río cercano ya a Xa-

�lapa, establecer una derivación que condujera el volumen de aguas agregado al
Sedeño por un caño (el de Otilpan) y
aumentar las aguas del río Santiago con
las cuales abastecer de agua suficiente a
las diversas fábricas instaladas en Xalapa.15

•••

El Ayuntamiento de la ciudad, como
ya hemos visto, apoyó al principio el
proyecto de los industriales porque vio
en él la oportunidad de resolver al mismo tiempo el crítico problema del abastecimiento de agua que se presentaba
en la parte norte de la ciudad. Sin embargo, en esos precisos momentos ninguno de los dos pareció percatarse de los
efectos que tendría sobre los antiguos
usufructuarios de las aguas del Pixquiac:
los importantes hacendados de la vecina región de Coatepec, particularm·ente
aquellos que eran los propietarios de las
haciendas de la Orduña, y Tuzamapa, y
a las cuales se agregaría tiempo después
también los de Mahuixtlán y Zimpizahua.16

les, tal como fue el caso del mismo Bernardo Sayago y su cuñado Luis García
TerueI. 17
En el caso de los propietarios de las
fábricas más grandes y antiguas de Xalapa, el problema del abasto de agua que
se agudizaba en la temporada de sequía,
los condujo poco a poco a sopesar en varios momentos los pros y los contras de
tener que hacer nuevas inversiones para
poder comprar las primeras máquinas a
vapor de baja presión y condensación
con que paliar en algo los efectos negativos que sufrían generalmente durante la
primavera.

2. EL DESARROLLO DEL PROBLEMA: LACONCE~ONOTORGADA
A ANTONIO SAYAGO A PARTIR

DE 1871 POR EL EJECUTIVO DIL
ESTADO
Fueron todos esos malos efectos que
entrañaba el problema del agua los que
obligaron finalmente al grupo de fabii.
cantes a presionar al gobierno del e.
tado para que tomara partido a su ÍIYm
en la cerrada pugna que estaban libra
do desde hacía ya tiempo con los hacendados. En los inicios del último ter,
cio del siglo XIX, nuevos Iíderes encahezaban ahora esa vieja lucha. Bemanlo
Sayago, para ese entonces ya de más de
65 años, empezaba a dejar el mando de
todos sus negocios a su hermano Antonio, imponiéndolo así como el principal cabeza de su grupo mientras qut
por otro lado los hacendados de Coatt
pee poseían a un nuevo miembro procedente de una rancia familia portefta:

CUADRO 3: Número de husos de las fábricas textiles de Xalapa en 1843.
Núm. de Husos

La fuerte oposición de estos poderosos propietarios locales de tierras, que
habían obtenido inclusive concesiones
importantes de las aguas procedentes del
Cofre a través de diversos medios, frenaría en forma sorprendente el ambicioso proyecto de los fabricantes durante
más de 30 años.

25

La suspensión del proyecto", que ya
había empezado a generar grandes expectativas entre casi todos los propietarios de establecimientos fabriles (como
puede observarse en el cuadro 3 por el
aumento del número de husos tanto en
acción como establecidos en las fábricas que ya existían en 1841 como también en las nuevas), aceleró la pugna por
la posesión del agua disponible aun entre algunos de los miembros más íntimos y tardíos del grupo de los industria-

en acción

Núm. de Husos
establecidos

Total

1,500

!bid.

1,500

B. Sayago

600

1,200

!,'10

Industria Jalapeña

José Welsh

3,000

!bid.

3,000

La Victoria
(antigua fábrica de

Feo. Fernández
D. Manuel Facio)

600

!bid.

600

Luis García Teruel

864

NOMBRES

PROPIETARIOS

Bella Unión

Vda. de El ías e hijos

El Molino

(o Libertad)

Lucas Martín
TOTALES
Fuentes:

6,564

2,200

3,064

9,964

Documentos para la historia del comercio exterior de México, La induilri, ,,.
cional y el comercio exterior (1842-1851 ), México, Publicaciones del BanCONt
cional de Comercio Exterior, S. A. 1962.

D, Guillermo Pasquel y Palma, ~uien
no desdeñaba ninguna buena mversión aun dentro de la industria de sus
rivales, pero sin olvidar por ello la viej~
pugna en que estaban enfrentados, m
tampoco su pertenencia al grupo de los
grandes señores de la tierra.
Antonio Sayago -con la fuerza que
lebrindaba el importante capital acumulado por su hermano, así como las relaciones que éste había ido tejiendo al
lravés de una larga vida personal muy intensa, aunque colmada también de muQ infelicidades familiares 18- resultó
d inmediato beneficiario del apoyo
otorgado por el gobernador Francisco
Hemández y Hernández para llevar al
cabo el viejo y ya casi arrumbado proyecto del abasto de agua a las fábricas y
a una pequeña porción de la población
dela ciudad.
Fue así como en noviembre de 1871,
al decidir Francisco Hernández y Hernández otorgar a Bernardo Sayago por
intennediación de su hermano Antonio
": ..una concesión que le daba en propiedad, y sin perjuicio de tercero, el
uso de todos los manantiales nacidos en
~ montaña 'Cofre de Perote'",19 que se
pudo romper con el impasse en que había desembocado el conflicto y los industriales gozaron, aunque sólo fuera
~r un corto tiempo, de las mieles de su
triunfo. Una vez obtenido éste se dedi~aron a poner en práctica sus antiguas
ideas con las cuales se empezaría a alterar drásticamente casi todo el sistema
hidro]ó~co de la porción oriental del
Cofre.
FJ grupo de los viejos hacendados, sin
dbargo, no se dio fácilmente por vencioo· Después de pasar en la década de los
. por un periodo de fuerte pugna judicial dentro de los tribunales del estado
lle fueron haciendo de nuevas y mejores

cartas que les ayudarían en forma decisi- Construido ya el sistema por medio del
va para poder vencer más adelante a sus cual se aumentó el caudal de aguas del
acérrimos rivales. La familia Pasquel se río Santiago en la década de los 70 (sishabía hecho en 1903 propietaria de la tema que empezó a ser conocido como
estratégica hacienda de Lucas Martín; de Sayago, o bien "acueducto de Sayaesta hacienda gozaba de una antiquísima . go "), los hacendados encabezados por la
concesión otorgada por cédula virrei- familia Pasquel determinaron llevar a
nal de 1643 sobre las aguas del importan- juicio el asunto relativo a la pertenencia
te río Sedeño, el cual resultaba capital, de las aguas del río Pixquiac, primero
como ya se ha indicado, dentro del sis- ante los tribunales del estado y después,
tema que construyeron -los industriales al serles adversos los fallos en éstos, anpara servirse de las aguas del Pixquiac. 20 te la Suprema Corte de Justicia de la
Esta añeja concesión sería hábilmente Nación. En mayo de 1882, el juicio fue
manejada un poco más tarde, cuando se ventilado en el Juzgado de Primera Insexacerbó más aún el pleito judicial tancia y resultó contrario a los promoto(1883), por la Familia Pasquel y los de- res que eran los hacendados Juana Palmás hacendados en contra de la conce- ma de Pasquel, Francisco de P. Pasquel,
sión que el gobernador Francisco Her- José Ma. Garazpe y Lic. Rafael Dondé.
nández y Hernández había otorgado a Todos ellos apelaron a su vez al Tribunal
favor de Sayago en 1871.
Superior de Justicia del Estado, el cual
emitió un fallo que les fue desfavorable. 21 Ello dio pie para la elaboración
3. LA AGUDIZACION DEL CONFLIC- de una serie de transacciones en las que
TO EN LOS MOMENTOS DE MA- se vio obligado a intervenir el Gobierno
YOR AUGE DEL PORFIRIATO. del Estado para buscar la conciliación
PASQUEL, GOROAPE Y DONDE de los distintos intereses. Sin embargo,
CONTRA ANTONIO SAYAGO
más tarde, los hacendados se manifesta-

CUADRO 4: Principal fuerza motriz de las fábricas textiles de Xalapa en 1900
Nombre de la Fábrica

Fuerza motriz

Lucas Martín

Hidráulica y vapor

80

Industrial Jalapeña

Hidráulica

60

La Probidad

Hidráulica

30

El Molino o San Bruno

Hidráulica

33

Fuente:

Potencia en caballos

Memoria del Gobernador del Estado Teodoro A. Dehesa, 17 de septiembre de 1902.
0:)
,_.

�ron otra vez inconfonnes. Debido a
eJio acudieron finalmente en 1887 a
la Suprema Corté, la que para su fortuna
les otorgó el amparo que solicitaron
contra la concesión proporcionada a Sayago.
" ... por haber privado a los quejosos
del uso y aprovechamiento de las
aguas de los manantiales de Perote
interrumpiendo injustificadamente la
q~ieta y pacífica posesión en que habian estado los dueños de las haciendas la Orduña, Tuxamapa, Zimpizahua, Mahuixtlán, de que ahora son legítimos dueños y propietarios los
quejosos". 22
Pese a este laudo favorable concedido
a dichos hacendados por el máximo tribunal de justicia de la nación, las quejas
de estos en contra de los industriales,
que siguieron usu fruc tu ando las aguas
del Pixquiac conducidas a través del sistema Sayago, no cesaron sino hasta que
empezaron a perder fuerza como resultado de los efectos que trajo consigo el
movimiento de 1910. Todavía para mayo de dicho año, el principal heredero
de la familia Pasquel: Guillermo Pasquel
y Palma, dueño entonces de la hacienda
de Lucas Martín, se quejó de que se había operado una descompostura en el
sistema Sayago (que no sabía si por el
transcurso del tiempo o por la mano del
hombre) que le estaba afectando seriamente en sus intereses, pues el nivel del
Sedeño "...sobre todo en la época de
escasez de aguas",23 había disminuido y
que las aguas estaban siendo conducidas
· en su mayor parte para la ciudad de Xalapa. En consecuencia, volvía a exponer
algunos de los problemas que habían tenido lugar con motivo de la construcción del acueducto Sayago, para después
pedir en hase a las transacciones que habían tenido lugar en los años de 1880,
que el gobierno de la ciudad, a quien co-

rrespondía ahora la propiedad de las
a~as del Pixquiac por la cesión que hab1an hecho sus anteriores propietarios,
tomara cartas en el asunto a fin de efectuar las reparaciones necesarias, cuyo
costo él mismo cubriría.

CONCLUSIONES
~I abastecimiento de agua a las fábricas
de hilados y tejidos que se empezaron a
establecer en Xalapa y su región desde
los finales de la tercera década del siglo
XIX, y que se pensó tener resuelto en
un principio para la mayor parte de ellas
recurriendo únicamente a las escasas
aguas que poseía entonces el río Santiag_o, se convirtió muy pronto en una particular barrera para su propio desarrollo.
Ese problema se agudizó drásticamente
con la rigurosa sequía de los meses de
abril, mayo y junio de 1841. Debido a
ello, los nuevos empresarios, a la cabeza
de los cuales se colocó entonces Bernardo Sayago, pensaron como solución aumentar ~l caudal de aguas del Santiago
co_n ~n sistema de canales que recogiera
prmc1palmente los derrames del río
Pixquiac, principal río de la vertiente
oriental del Cofre de Perote. El Ayuntamiento de la ciudad, por su parte, otorgó originalmente su aprobación a dicho
proyecto, poniendo sólo como condición el que se proveyera al mismo tiempo con parte de esas aguas al barrio del
Calvario que presentaba una crítica escasez de ella.
Frente a ese esfuerzo de los industriales de Xalapa por solucionar lo que se
había convertido ya en un serio cuello
de botella para la expansión de sus infantes empresas, se levantó la inflexible
oposición de los principales hacendados
de la vecina región de Coatepec, los propietarios de las haciendas de la Orduña
y Tuxamapa primero, y las de MahuixtJán y Zimpizahua después. Esta cerrada

oposición de los señores de la tierra y
de las aguas de la zona, como se creían y
se sentían lós hacendados, hizo fraea
y olvidar aquel proyecto por más de30
años.
Fue sólo gracias al apoyo que encontraron en el gobernador Francisco Hernández y Hernández que los industriales
pudieron, a partir de 1872, llevar ab
práctica su antiguo y ambicioso proyet•
to. La concretización de él en la realid.t
no los libró, sin embargo, de continua:
con engorrosos pleitos judicialesconl~
hacendados, especialmente a Antonio
Sayago ( relevo de su hermano Bernardo~
Pese a esa otra forma que asumió en
esos tiempos el conflicto, que llegóincluso hasta la Suprema Corte de Justicia
de la Nación y en donde finalmente~
hacendados encontraron el amparo, 1~
industriales pudieron seguir gozando de
las ventajas que les brindó el proyecto
realizado al engrosar un poco mÉ d
caudal de aguas del río que les abasltcía. No puede pasarse por alto, sin em•
bargo, que todo este problema del abasto de agua que enfrentaron todas las Úbricas establecidas en Xalapa y su rtgión, particularmente las localizadas a
un lado del río Santiago, constituyó un
poderoso freno para su expansión. ~
cual se reflejó casi siempre en el tan•
ño de su talla o dimensión.
El agudo problema del abasto ~
agua que experimentaron los industnlles xalapeños entre 1841 y 1871, clJIIO
consecuencia de la suspensión del ~iyyecto Sayago, junto con la agudjzaclOII
de la crisis económica interna de ~
años, posiblemente explique el c0111Po'·
tamiento que asumieron entoncesy_~
creemos reflejado a través de su
pal cabeza en esos tiempos: ~-Sayago. Frenado éste en sus uui:-.iniciales por realizar una obra que
gaba vital para la futura expall8l01

P:

~-

.. el/'"

~"!. empresa,

ap_esadumbrado por la
norteamericana que le tocó sorfearcomo principal autoridad de la ciu~ ,Y agobi~?º por diversas y graves
pérdidas fam1hares, dejó de invertir sus
inpo~tes capitales en empresas nue,. Y nesgosas y prefirió aquellas que
~ me~?s rentables, pero más seguras:
bmvers1on en numerosos bienes raíces
ylc. préstamos con hipoteca.

7.Ibidem.

■181011

8.Ibidem

(subrayados del autor).

9.Jbidem.
10.lbidem. _Véase

para mayores detalles sobre
~stºs pnmeros años de la industria textil
Jalapena, Sergio Florescano Mayet; Origen

Y desarrollo de la industria textil veracruza~. Siglo XIX: El caso de Xalapa y su regwn. 1837-1845. Ponencia presentada en

el ~erc.er Encuentro sobre el desarrollo del
cap1tahsmo en México. Siglo XIX. El enfoque regional, México, D. F., diciembre de
1984.

NOTAS
l.~ esos ~os sólo aparecerá una más en
el area vecma de Coatepec: La Purísima

en el lugar conocido desde tiempo atrá;
como "~os Puentes" Y a un lado del caudaloso 110 de Huehueyapan.

?.Cf. Luis G. Rendón, Introducción del agua
potable ª la c'.udad de Jalapa, Veracruz,
di,,.nte el gobierno del Lic. Jorge Cerdán

(mecanografiado), septiembre 15 de 1942

p. 21.

'

l.:repo a_unque incluía a los dos primeros
dos ran ingleses, éstos estaban avecinda-

atrás.en 1~ localidad desde algunos años
Jose Welsh para ese entonces estaba
~o ~a con una mexicana: Carmen Ba:Oe~1en !1 .Principios de 183 7 hizo la
par " solicitud ante el Ayuntamiento
del a , · · .hacer una represa en la baranda
111a no Santiago para dar movimiento a
~ueda de ª~ª _(sic) que impulsó la
~a de una fabnca de hilar algodones
ar1ensa_ poner en las tierras contiguas
Drient propiedad .. ." Archivo del AyuntaUbro O de Xalapa (en adelante AA X)
Acuerdos, 1837. Cabildo de E;e~
183•/~
Ouo 2 reverso.

r
4

¼._ 1841, Paquete J. Exp. 2.

~-

11. Cf. el inform: del jefe del Departamento
de Jalapa, lose Cowley, rendido en febrero
de ~831 y contenido en la renombrada estad1stlca publicada en ese año de acuerdo
a lo ordenado por el entonces gobernador
del estado, Sebastián Camacho: Estadistica del Estado-Libre y soberano de Veracruz, Jalapa, Impreso por Blanco y Abur-

to, 1831, Cuaderno Segundo (que comprende los departamentos de Acayucan Y
Jalapa), p. 67.
12. Luis G. Rendón, op. cit., p. 7.
13.Ibidem, p. I y
14.Ibidem, p.

17.

16.

15 ,A.A.~.! 184~, Paquete I, Exp. 2, F. 13 bis.
Tamb1en Luis G. Rendón, op. cit., p. 18 _
16 · M~n~el B. Trens, Historia de Veracruz,
Mex~o, 19,50, 6 Tomos, T. VI, p. 326-27,
Archivo Púbhco de Notarías de Xalapa
(en adelante A.P.N.X.), año de 19 lO Exp
27.
'
.
17. Socorro Benítez Guevara, La hacienda de
Lucas Martín a través de la historia Tesis inédita de Lic. en historia, Xalapa,' Universidad Veracruzana, 1984, p. 1OS.
18. A.P.~X., Testamento de Bernardo Sayago, ano de 1880. Sufrió la pérdida de su
esposa (Margarita García Teme!) y de todos sus hijos (lsabe4 Angel Luis, Rafael,

Eduardo y Amelia), ".. .los cuales murieron en edad pupilar por los años de mil
ochocientos cuarenta y seis á mil ochocientos cincuenta y seis".
19. Trens, op cit., T. VI, p. 326.
20.A.P.N.X., añode 1910,Exp. 27.
21. Trens, op. cit., T. VI, p. 327.
22.Ibidem.

23.A.P.N.X., año de 1910, Exp. 27.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

ia éctica
No.IS

En este número se publican:

...

GEORG TRAKL. Nació hace cien años
en Austria, en Salzburgo, y murió en el
frente mfüar de Cracovia (1814). "Poet.a maldito": incestuoso, drogadicto, suicida. Se le ubica en los inicios del movimiento expresionista alemán, junto a
Georg llcyni, Elsc Laskcr-Schiilcr, Cottfried Benn y Bertolt Brecht. Autor de
Gedichte (Poeslas, 1914), Sebastian im
Traum (Sebastián en el sueño, 1915,I

sé Vasconcelos (1986 ).

RAUL RANGEL FRIAS. Monterrey,
Nuevo León, 1913. Abogado, político,
escritor, maestro. Creador de la Ciudad
Universitaria de Nuevo León y de la Facultad de Filosofía y Letras. Rector de
la UANL (1949-1955) y Gobernador del
Estado de Nuevo León (1955-1961). En
su juventud formó -junto a Octavio
Paz, José Alvarado, Salvador Toscano y
JOSE MARIA LUGO. Nació en Mana- otros- el grupo Barandal. Algunas de
gua, Nicaragua, en 1936 pero ha publi- sus obras: Cosas nuestras, Gerónimo
cado gran parte de su obra poética en Treviño, Kato, El Reyno, Testimonios y
Monterrey. Colaborador en los años se- Secuencia de Reyes : las palabras.
senta, de las revistas Apolodionis y SaGERARDO PUERTAS.Monterrey,Nuelamandra.
vo León, 1959. Maestro en derecho por
SAN JERONIMO. (347-420). ació la Harvard Law School (1984). Profeprobablemente en Dalmacia, fue discí- sor de materias de su especialidad en
pulo del gramático Elio Donato y se re- la Universidad de Monterrey. Editolacionó con los mayores centros intelec- rialista del periódico El porvenir. Obtuales de su tiempo. Ordenado sacerdo- tuvo el tercer lugar en los Juegos Flote en Antioquía, llevó vida eremítica rales convocados por el Ayuntamiento
por algunos años y más tarde se trasladó de Monterrey el pasado 1986.
a Roma, donde comenzó la traducción
de la Biblia al latín, versión conocida co- FRANCISCO CERVANTES (Querétaro,
mo la Vulgata. Además de esta extraor- Querétaro, 1938). Poeta y traductor.
dinaria traducción a la que dedicó los Recibió la beca de la Fundación Gugmejores años de su vida, San Jerónimo genheim eri 1977-1978. Es el principal
escribió obras históricas como De viris divulgador de la literatura de lengua porillustribus y estudios críticos, filológi- tuguesa en nuestro país. Su obra poética
cos y de análisis textual de las Escri tu- quedó recopilada en el libro Heridas que
ras. Doctor de la Iglesia, se le considera se alternan (Fondo de Cultura Econóel más sabio y elocuente de los Padres mica. 1985).
latinos.
OLGA ARIAS (Toluca, 1923). Vive en
Durango
desde hace muchos años. AutoJOSE ROBERTO MENDIRICHAGA.
ra
de
medio
centenar de libros de poeMonterrey, Nuevo León, 1944. Licenciado en Filosofía por el Instituto Su- sía, cuento, novela y relato infantil. Poeperior Autónomo de Occidente (hoy sía, antología mínima de su obra, fue
U IVA), maestro en Letras por la publicada por Oasis en 1982, con próloUniversidad Autónoma de Nuevo León, go del poeta jalisciense Elías Nandino.
donde imparte clases desde 1974.
Actualmente colabora en las páginas edi- EVODIO ESCALANTE. Poeta y crítico.
toriales y culturales de El porvenir. Ha Nació en Durango, Durango, en 1947.
publicado: La letra y la tinta (antología Autor, entre otros, de los libros: Revueltas, una literatura del lado moridor
~ periodística, 1981) y La estética deJ o-

(1979) y Tercero en discordia (1982~
THOMAS G. PAVEL. Nació en Buearest, Rumanía. Actualmente es profesor de estudios literarios en la Univemidad de Quebec en Montreal, Canadá, e
imparte cursos en la Universidad de
Harvard, La Ecole des Hautes Etudesen
Sciences Sociales, de París, y la Univenidad de Amsterdam.
MANUEL CONTRERAS RAMOS. Nació en Ciudad Victoria, Tamaulipas, en
1947. Psicoanalista de origen médico.
Catedrático en la Escuela de Graduad«de la Facultad de Psicología, en la
UANL.
ELENA RA';GEL Hl"'OJOSA. Psicólo~a. ~ació en Monterrey, N. L. Tra·
l,aja en el área tic educación csp1-cial dt
la Secretaría de Educación Pública, en
la ciudad &lt;le México.
ROLANDO GONZALEZ. Licenciadoen
psicología por la Universidad Autónoma de Nuevo León.
MARIA INES PEREZ LUBRlNA. (J•
mes Craik, Córdoba, Argentina, 1~}
Estudió la licenciatura en psicolog1aen
la Universidad acional de Córdoba. 1
tiene una especialización en psicoant
lisis y una maestría en enseñanza superior por la Universidad RegiomontanlSERGIO FLORESCANO MAYET. L,.
vcsti~ador del Centro &lt;le luvrsti~ ~
Históricas del Instituto de Inv1:5~Viones Humanísticas de la Univers1oau ecracruzana.
ARTURO FLORES (Monterrey, ,
Estudios en la Academia de San. tlt,1/
(Escuela Nacional de Artes Plas
UNAM). Su obra posterior se ha~
trado en galerías del norte delJ.8.!.,
sur de Texas y en la capital de .uu-r---

México YNicaragua ante la poi ítica de la administración
Reagan.
Gabriel Vargas Lozano, La recepción del marxismo en
América Latina.
Néstor Garc/a Canclini, Gramsci y las culturas populares de
América Latina.
Pablo Guadarrama, Tendencias en la recepción del marxismo
en el pensamiento filosófico cubano.

Jaime Tamayo, Julio Antonio Mella y el marxismo en el
movimiento obrero jalisciense.
Gustavo Vargas Martínez, Pensamiento socialista en Nueva
Granada (1850-1860).
Jaime Mesardo, El marxismo de Mariátegui.
Pablo Guadarrama, Reflexiones sobre la filosofía de la
liberación latinoamericana.
J
~
José Luis Balcárcel, La rece~pción del socialismo en
Guatemala.
Osear Terán, Filosofía y cultura política en la
•
Argentina (1956-1966) .
-Textos de Juan Mora, Francisco Galván
~---y Enzo Segre.
•

1

1

.

~
,_.. ~

Escuela de Filosofía y Let ' ·.
Universidad Autónoma de PuebrM

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376234">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376236">
              <text>1987</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376237">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376238">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376239">
              <text> Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376240">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376241">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376260">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376235">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1987, Vol. 6, No 15, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376242">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376243">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376244">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376245">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376246">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376247">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376248">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376249">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376250">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376251">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376252">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376253">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376254">
                <text>01/01/1987</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376255">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376256">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376257">
                <text>2015556</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376258">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376259">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376261">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376262">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376263">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28393">
        <name>Francisco Cervantes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28178">
        <name>Georg Trakl</name>
      </tag>
      <tag tagId="27812">
        <name>José Roberto Mendirichaga</name>
      </tag>
      <tag tagId="28394">
        <name>Olga Arias</name>
      </tag>
      <tag tagId="14485">
        <name>Raúl Rangel Frías</name>
      </tag>
      <tag tagId="28392">
        <name>San Jerónimo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13626" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11693">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13626/DESLINDE._1987._Vol._6._No._16._Abr-Jun._0002015555.ocr.pdf</src>
        <authentication>9b3e6944c189ddafd05e0ea1f708dc71</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377168">
                    <text>,, '

j

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: lng. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flo_res Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José J\1aría Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 16 / VOLUMEN VI/ ABRIL-JUNIO DE 1987

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, N. L.
l\IEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar: $1,000.00 M.N.

1
¡.

�SUMARIO

2O.H.SIAtITJi) J.IHHOa
64 ELIGIO
CORONADO u3T~31J3(IYJ:AJq~rJa
Dos poemas
u~ IJ.
J.

4

65 Dos
YORDAN RADICHKOV
relatos

ELSE LASKER-SCHULLER
Sobre guijarros resplandecientes

6 JOSE MARIA LUGO
Borges y el espejo
COLLADO
10 GLORIA
Cuarto de hotel
12 GILBERTO GUEVARA NIEBLA

68

JESUS GOMEZ SERRANO
Los trabajadores agrícolas en la región de Aguascalientes

&lt;.

~1 ,lirrJ~~. . JSi

18

(¡ - ; .

1.-:

i:,•,f!Hl!j
•. ·

,11! ¡,J

~·•ri oL•;;,q 'iiin01.; J :.
-

•¡,.,

,;,!,'lf'1

ABRAHAM NUNCIO
Cultura política y cotidianeidad social en Monterrey

n[c~ ',in¡ ~nl ·,q! ,!O
0·11-: H 11

fu;dm1.'[;

L ú.r,rn1 t,íif',iJirt u,')

n'j

,,!¡ (lfl")f1Í1. l!íl

11~1

I

29 HILARIO LUNA CARLOS

1

d J;:d i·1~1 &lt;n!p.L·I

Poemas

1 ii¡q

,d r:,íwo ¡,,.1 1

·,·i,w i:dr;,i;r
1-i10
,-s
·1

MARCEL BRION
Alfonso Reyes narrador, ensayista y poeta

34 MARGARITO CUELLAR

t"J
'•~:.1.J
"'f " ~ ~

' l¡; ,-··{ w11r.:,¡nit·,,,1 , 1;;..

•· ' · ' •·• •¡ r,¡1

Dos poemas

32

,«..

• • • •, f, ' ; ,:

22 HORACIO SALAZAR ORTIZ
24

lR1

.- ""~1 ~

Ilustran este número viñetas de Jaime Tejeda

Crisis, educación y democracia
CASTULO HERNANDEZ GAL VEZ
El pensamiento educativo de Antonio Gramsci

durante el siglo XIX

.

1·

·1tl·:m 1,tw1'HP¡J dU·

--~;Y,~.A~~~)ll~:if~~~~1tt-;.__

"El teatro es una puesta en escena de la imaginación": Emilio Carballido

39

ALFONSO RANGEL GUERRA
García Lorca, cincuenta años después

·,e vhm.;m b nrp "h ,•Jlrt/
til!J 0~fl'.tl Ofi &lt;IHffillf'l'Jll

45

JOSE JAVIER VILLARREAL
El público, el atentado a la máscara: "un poema para silbarlo"

ADOLFOSANCHEZVAZQUEZ
50 García
Lorca en su España

57
60

MARIA GUADALUPE MARTINEZ
El tema del honor y la virginidad en La casa de Bernarda Alba

}OSE JAVIER VILLARREAL
Antología de la poesía mexicana de los cincuenta (2)

f Hú ·&gt; Óg:it flf!"f')[•t,l(

!'➔

�SOBRE GUIJARROS
RESPLANDECIENTES

••

Else Lasker-Schuler
Si pudiera ir a casa. . .
Las luces se apagan,
Se extinguen las últimas voces.
¿A dónde puedo ir?
Oh madre mía, ¿lo sabes tú?
¡También nuestro jardín ha muerto!
Un ceniciento ramo de claveles yace
En)un rincón de la casa paterna.
El, que recibía tantos cuidados

Uber glitiernden Kies

Kü1111l id1 nach Haus - / Di,· Lichte "clw 11 aus _/ t:rlischt ihr
lelzler C russ: // \Ve! soll ich him? / OMultf'r lllf'Ín, weisst du\? ¡
-~ ud 1 unser (,artrn 1s~geslorben! ... // Es liegl ein graU&lt;·r
~clk'.•nsl1:auss / lm Wrnkd wo irn t:llernhaus. / Er hattr grossc
~-orglall sid1 crwerben. / / l imkriinzte das \Villkornm en anden
1oren / ll nd gaL sich gani in s1:iner FarLt: aus. / O Iiebi·
Muller!. - • / / Versprühtc Abendrot / Am Morgen weicht· Sehnsucht
aus, / Bevor die Wcll in Schmach und Nol. / / lch habe keine
~: hM:stern mchr uud kcinr Brüdcr. / Der Winter spiclte rnit dem
lodt· 111 den :-Íeslern / Und Rcif erslarrle allc Lid.wsli1°1Jc r.

Festonaba las puertas con su bienvenida
Y prodigaba enteramente su color.
¡Oh querida madre!
El crepúsculo ardió.
Por la mañana, el deseo se abandona
Antes de que el mundo sea vergüenza y miseria.
Hermanas no tengo más, ni hermanos.tampoco.
El invierno jugó con la muerte en los nidos
Y la escarcha congelaba todas las canciones de amor.

Vr•rsión d1• MiguP.l Covarrubias

�BORGES Y EL ESPEJO

José María Lugo
La poesía como portadora del anhelo de
reivindicación del patrimonio humano
en esta tierra de penuria, se aviene en
ultimidad a despejar la tierra. Ella encamina al Hijo Pródigo de la humanidad
entera hacia la heredad abandonada y
sólo libremente recobrada.
Escriben los historiadores de Mesoamérica, que los primitivos pobladores
de estas tierras desmontaban el terreno,
limpiaban, barrían antes de invocar a las
fuerzas poderosas del cielo. Era este el
gesto más primitivo de su desempeño religioso; primitivo y primordial puesto
que en el virreinato barrían los atrios de
las iglesias antes de representar y, aún
hoy en día, barren las plazas de los pequeños pueblos donde celebran sus ritos.
En vista de que el poeta es aquel que
prepara el camino de la tierra hacia sí
misma, hacia su transparencia que debe
ser penetrada por la luz, se me ocurre
pensar que el oficio de poeta es el de
barrendero al servicio de lo divino, el
de acólito que predispone el advenimiento de lo sagrado, como entendedor
que es del lenguaje de los dioses. Borges
fue, en este sentido, exclusivamente un
poeta. Y todas aquellas argucias para
traslapar los géneros literarios no tenían
otro objetivo; su mismo oficio de pensador no perseguía otra meta que la de
pensar la Palabra, despejar el lenguaje,
predisponer el terreno para levantar el
altar. Despejar el lenguaje como libera
el mago al espejo de su densa niebla para
encontrarse con el genio, con la respuesta; para convert.ir el ultraje de los a,ios/
en una música, un rumor y un símbolo.
En el prólogo a su Obra poética (Emecé, 1964), y con el deseo de desmaterializar el mundo, confiesa una estética
personal que desearía se denominase
Estética de Berkeley. La última realidad
del hecho estético - palabras en un libro- es, nos dice, el lhril: "la modifica-

ción física que suscita cada lectura en el
'comercio' entre poeta y lector". La
poesía contribuye a la redención del poeta y se aplica a la caridad con el prójimo
lector en esta alquimia del mundo natural, en donde la palabra emergerá corno
el rostro del genio. La realización espiri- .
tual del escritor transforma a la naturaleza en lenguaje, la revitaliza, la bautiza.

agrega Borges a esta impasibilidad de la
razón, un tanto indeciso, el temeroso
amor de las doncellas; dejándonos así
en el pu ro y claro vivir liberado de la
metáfora y el mito, de la metáfora y el
mito que, de mentira y materia pasan a
ser carne.

Liberado en el sentido de control, de
obediencia sensorial. El tigre de los senEn esta época, empeñada en industriatidos enguanta sus garras en la poesía
lizar la materia por la materia misma, el borgiana que no quiere ser " persistencia
poeta es el más alto industrial de la made hermosura" sino de "certeza espiriteria; la refina, la clarifica hasta que altual". Esta certeza espiritual, que alude
cance el "punto", hasta que sea penetra- a la conciencia siempre alerta, incesante
da por la luz del Verbo. El alquimista - del espejo, del espejo insondable de la
Borges dirá, entonces, ese verbo soy yo,
divinidad que asecha, del ojo de Dios,
aunque ese yo sea nadie; o, precisamenacaba con todas las patrafias del mundo,
con el simulacro de esos espejos serviles
t~, por ser o llegar a ser ese yo Nadie.
¿Quién err.s tú? le grita el poeta a Dios, y a la imagen y que por lo mismo impiden
nadie contesta; pero, habrá de recoger la comunicación entre lo divino y lo
en este vacío, en esta nada, como un humano.
eco, la imagen y semejanza del hombre.
Esta certeza espiritual es la cumbre
desde donde el poeta puede ver, recoger
Hay que ubicarnos en el diálogo entre dentro de sí, todo el mundo; es, en fin
Heidegger y Holderlin para realizar el de cu entas, el aleph, el todo en la parte.
montaje de esta poesía de pensativo-sentir de Borges en la fuente original del
Dilucidar qué sea más importante si
mito, ese hablar que hace superfluo el la parte o el todo, figura ya en el proeso/ve del pensamiento por ser él el mis- mio de Los trabajos y los días; luego los
mo pensamiento. coagulado; el " firme románticos utilizarán las categorías del
diamante" frente al "agua suelta". Pero mito (pars pro to to e illo tempore) insispara eso hay que pulir, para eso hay que tiendo en la cuestión que finalmente llebarrer, hay que esmerilar. Spinoza en vará a Holderlin al encuentro de la verHolanda puliendo lentes y Borges en dad de lo sagrado del ser, aquello que en
Buenos Aires labrando infatigablemente el pensar de Heidegger se liberaría como
los colores de la tarde ante el miedo y el lo "abierto", lo abierto en el bosque,d
frío ; soñando un claro laberinto, a me- claro, lo limpio, lo barrido, el telffllO
dida que su ceguera lo interiorizaba, co- desmontado de la siembra.
mo soñaba un claro laberinto el judío al
tender la red de l;i E tica y apresar a Dios
Pero, en el contexto de Borges, d
en su malla.
aleph no se ve en la cumbre de una monEn su labor de pulimento ni sus pro- taña. Paradójicamente el aleph se~~~
pias manos traslú cidas distraen al filóso- un sótano, y gracias a una hendi~ua•
fo, ni el t'Spacio de jacinto - la tarde de abierta en esta "jaula de hierro del~
8
sangre que palidece en el confín del ba- po ", y por donde Dios asecha. Y, ,
rrio-, mucho menos la fama. Y, todavía más, el aleph se ve en el noveno esca1óD,

de abajo hacia arriba, de esta fosa de
desperdicios del sótano. (El nueve, lo
noveno, la novedad, es el arcano de la
seguridad y la protección que la sabiduría confiere al hombre circunspecto, al
hombre que no expone la llama del conocin1iento a las insaciables lenguas del
viento. De aquí que Zeus, después de
haber sometido a los titanes, con la primer mujer que se desposa es con Metis,
la sabiduría-prudencia, para establecer el
mundo equilibrado de los dioses.)

Com.o Holderlin, Borges sabe que el
poeta tiene que descender al abismo, como Cristo descendió a los infiernos, para emerger como luz victoriosa y redimir. Este sótano es esa Cueva de la
..\scensión, como denominaban los caldeos al solsticio hiemal, desde donde el
sol invicto reiniciaba su ascensión su
111elta hacia la .primavera o prima~verdad. Es en la última sala del infierno en
donde lshtar se desnuda completamente
ante el dios del submundo para liberar a .
~amuz. Soy yo, Borges. le dice Borges al
retrato de la amada desaparecida en .Ja,
soledad de la casa del amigo indeseable.

d Borges ciego, interiorizado, acurruca:
0

_en el regazo de su madre - o· de la
~Jer- saldrá de sí únicamente en aque-~ hora considerada por Darío como
crepuscular y de retiro" la hora en
qu_e, ;:egún Borges, "langu¡'decen los esllqos , u hora de la "vejez enclaustrada
un ~spejo ", y más preciso e impornte aun: hora en que caduca el simula- .
l?s espejos/que ya la tarde fue
r utec,endo. Lo sagrado, ese temps
pe du, se nos da a medida de que el sol
se_.va ocultando, forma en &lt;Fle Borges
~m.o describe su ceguera física. Son
1eneºJos volteados al revés de como los
dirá
los que entregan lo abierto,
llU
lke, en las Elegías. Nuestro sol,
~est:~ d1a humano en la penuria, es
fr,b[p, Por eso lo veremos en su cal

=

;::~e

¡:;s,

vario de las tardes de Buenos Aires husmeando con sus ávidos dedos un color
que agoniza en un barrio, en un barrio
en donde de pronto aparece la pampa
-su amada. Cuando en Iré no la vi - nos
dice- estaba acurrucada /en lo profundo de una brusca guitarra. Y, después:
1 i muchas bra=adas de cielo
sobre un man.ojito de pasto.

Vi una loma que arrinconan
quietas distancias
mientras leguas y leguas
caen desde lo al to.
Vi el campo donde cabe
lJios sin f&gt;aber de inclinarse.
Vi el único lugar de la tierra
donde puede caminar Dios a sus
anchas.
Quiero detener la observación en
"Vi muchas brazadas de cielo/ sobre
un manojito de pasto. " Esta polaridad
de lo cerrado en lo íntimo opuesto a lo
desplegado en lo in-significante, es un
recurso constante en la poesía bor-'!iana:
"firme diamante y agua ·suelta", ''polvo
disperso y apretada roca", "inevitable
realidad de fierro y barro", " por el sueño y la muerte", "en la alcoba del hábito y el amor": y, nada menos que en
su famoso "Borges y yo": (el Borges de
la diferenciación y el Borges del punto).
Qué otro lugar puede ser este del manojito de pasto y brazadas de cielo, sino
el paraíso del tiempo recobrado. Esa loma que arrinconan quietas distancias,
·no es la casa? ¿No es el arte la Jtaca
•1de verde etr.rnidad no de prodigios"? La
música, esa "extraña forma del tiempo"
recobrado en la memoria, vendrá a ser
la historia investida del don de la feminidad, que es refugio o casa. Georges
Gusdorf nos dirá (Mito y metáfisica,
1960) que "la conciencia mítica permite

constituir una envoltura prolecl9ra. en
cuyo interior el hombre encuentra su
lugar en el universo''. Bo~gcs confina el
recuerdo dr la amada en Lorla música.
Cuando se apaga la "guitarra apasionada·', el silencio hace que se estanque el
vivir, se convierta en agua muerta. Quizá
dt' este_ pensamiento borgiano se derive,
en la hondura de su pensativo-sentir esa
preferencia de Borges por el endecasílabo, ya que la música conLriLuye a la organización sorpresiva de las pálabras en
el verso. El análisis o desglose de este
texto me ha servido para comprender
que en el pensamiento de Borges no hay
evolución; hay evolución en sus escritos,
o más bien, acendramiento.
Así como la verdad se genera en el
sótano por la mínima luz de una hendidura o clarabova, el ser se da en la inmensiclad del cielo. Para Borges como
para Holderlin Dios aparece en este vacío abismal, en este puro azul de nada,
("la ceja azul del Padre" que dirá Gcorge Trakl, otro de los poetas estudiados
por Heidegger). Holderlin escribe:
¡_ J,,'s desconocido dios? ¡ lis patente
como el cielo? Esto
creo yo más bien?"

................. ' ....
¿QuP es diosr Desconocido, y sin .
embarf!O el rostro del cielo e;tá lleno
de sus atributos.

Borges ha recurrido no sólo a este
dios que camina sobre la pampa, sino,
también, a la música, ya que la música
no se ve, es un tiempo que no se ve, esto
es, no se resguarda en la ima.cren apoi ínea. La visión se encuentra a~urrucada
en su profundo regazo como un niño y,
en el curso de la melodía, de un instante, se da completa. Hay que tomar en
cuen ta la categoría de humilde que apa-

�rece como fundamento esencial de la
poesía borgiana. Una humildad hasta la
muerte; hasta haber manifestado al borde de su muerte no desear vivir jamás.
Desde luego que no desear vivir jamás
en la imagen corporal, en esa falsa unidad que pluraliza la existencia del Todo, puesto que él cree no en "la inmortalidad personal, pero sí en la cósmica";
esa memoria, ese espejo que lo recoge
todo en su seno; esa matemática, esa
'música pitagórica.
Y todo su quehacer poético fue propiamente una incineración de su cuerpo
y de su razón corpórea en el fuego del
tiempo, para llegar a aprehender que él,
Borges, es ese mismo tiempo que lo
desgasta, ese logos heracliteano que se
despliega. El arte -las leyes del vivirserá para él el recogimiento humilde del
agua en la cisterna, pero del agua que ha
recorrido (recorre) el mundo, y que en
sus múltiples espejos lo ha bebido como
bebe esa corriente interminable.

que pasa y queda y es crital de un
mismo
Heráclito inconstante, que es el
mismo.
y es otro, como el río interminable.
Saber esto equivale al fénix resurrecto. La memoria, será esa líquida oscuridad del espejo al cual llamamos Virgen,
es el agua de fondo del universo, espejo
de justicia que Gabriel Marce! (Le mystere de l'étre) recomienda debe ser limpiado, pues su superficie virginal está llena de polvo, del polvo de los sentidos o
del alma decaída. El espejo del agua de
Tales de Mileto, en la oscura visión del
alquimista, esconde el rostro de un ser
secreto que lo convertirá a la postre en
nada, pues este espejo es sólo la potencia del reflejar. Pero, quien se refleja en
él es el Padre, y su imagen especular, el
Hijo, la luz del mundo, lo lumínico

evidente. ielische nos recordará en el
Anticristo que el Hijo es la entrada en el
umbral de esta evidencia y el Padre la
permanencia misma en ella una vez que
original e imagen refleja se han identificado.
Cuando Borges dice de los espejos,
que . multiplican "el mundo como el
acto/generativo, insomnes y fatales" se
refiere al espejo de la luna, esa Diosa
Blanca de Graves que como Moby Dick
nos destroza, y a la cual el hombre se
enfrenta con la moral puritana en una
forma de venganza. Pero este espejo de
la tiniebla, especie de dragón hespérido,
es solamente el reflejo servil, destinado a
repetir, de aquel de Pitágoras escrito con
'sangre.
Una de las características del Borges
escritor es la de suponer siempre que el
mundo no· es como nos lo pintan. Encuenlra en Bloy que el universo es un
espejo que refleja inversamente la verdad de las cosas. Eslo debería ser más
terrorífico que la multiplicación generativa que hace que la criatura, o que más
criaturas, participen de la imagen y semejanza divina. Generosidad pues, más
bien que tragedia, ya que todo lo que
sale de las man.os divinas Ueva su sello,
su estilo. Si los espejos "prolongan en
vano el mundo incierto·, tendrán que
ser necesariamente espejos velados,
"donde todo acontece y nada se recuerda'' (Los Pspcjos). espejos que son
a la vez metáforas del sueño. o bocas
con que el OLro nos devora ( Los laberintos). Borges nos da dos razones de
por qué los espejos Ir infundían miedo
en su niñez, y estas razones señalan
precisamente las dos categorías que hemos venido deslindando: l) aquellos
que repiten infaliblemente la farsa
cósmica de lo que acontece y 2) aquellos que al anochecer adquieren un carácter sobrenatural. El niño temía más

a estos últimos, los cuales podrían peligrosamente empezar a "divergir de la
realidad" y "desfigurar su verdadero
rostro", tal cual un retrato de Dorian
al revés. En ambos casos el espejo ejer.
ce una función crítica, ética, una ju.
ticia. Son las máscaras de la persona, l.as
máscaras de Borges las que velan el espejo de la amiga, no obstante no haber
entre ellos una relación erótica, o qu~
zá por eso; y así se vela también el rostro de la Historia, ese olvido del ser,
irP..plícito en la etimología de la palabra fenómeno en f:l ser y el tiempo. Pero no sólo en la historia se vela 1sis, la
potencia virginal, sino en el libro sagrado, en la Sagrada Escritura y, por 111·
puesto, en el universo mismo en cuanto lenguaje que es, según la cábala y
una lista heterogénea de clásicos acuciosos, desde Filón de Alejandría hasta
De Quincey. Y no sólo el Libro y d
Universo son espejos enigmáticos, sino
cada palabra y cada cosa mínima, ya
que una y otra son símbolos. ltoo
Bloy conduce a Borges el descubrimiento de esta terrible realidad en I
Corintios XIII, 12: "Ahora vemos por
un espejo y oscuramente, pero en~
ces veremos cara a cara. " Borges admilt
de entrada que esta cuestión en sí no
es irracional. Que el universo no tenga
sentido es lo que debemos espelS
puesto que el poseedor del sentido~
aquel hombre que transite por lo ~•·
nico evidente. Las montañas son SltDl"
pre m_ontañas y tus rfos, ríos. César V•
llejo asume un tono profético y rotundo
cuando resuelve esta cuestión:

Os digo. pues, que la v1·da esta_'end
.
espejo, y que vostros sois el orpa/,
la muerte.
Solamente en lo lumínico, en lo•
grado, hay vida (hay vida, verdad Y:
mino). El mero existir sin recuerdo

sí no implica la vida, o tierra de la promesa. La vida no se da, la vida se conquista libremente volviendo en sí. El
reino de Dios es para los esforzados, para aquellos que como Pitágoras escriben
con sangre en el espejo. Es la sangre del
costado del Cristo la que devuelve la
luz ~ ciego Longinos. La heroicidad que
estriba en_sustentar c_o~ nuestra propia
sangre la unagen lum1mca del universo
•convierte a la poesía borgiana -enamo~
mda del tigre- en un trágico y constante testimonio del :vivir. En uno de sus
primeros poemas, Borges escribe: "Yo
siento la fatiga del espejo/ que no descansa en una imagen sola." Pienso en esa
realida~ tajante y profunda, y mágica,
~l'la, a que nos ha conducido la
ciencia moderna al mostramos el universo _in~inito e incesante que habita
:-m~l~plicado- en trn pedazo de piedra
mmovil. Hay ~e arar la tierra despeja~. hay que fatigarse, porque quien no
mente la fatiga, quien no se enfrenta a
esa ardua plenitud de ser dios incesan~mte, se expone a ser devorado por
dtiempo como la tibia Susana Soca la
quepor mirar desde la barrera:
'

Dioses que moran más allá del ruego
la abandonaron a ese tigre, el Fuego.

t

. El mero existir en el tiempo es ese
que ?ºS_devora, en cambio la luz
la conciencia es el espejo abierto que
fª puede ser penetrado por los mortalestnmortales, aquellos que Rilke llamó ánpues transitaban con tal naturali~ L • entre este mundo y el otro que no
i!illtan
· 1os. Las 1magenes
• ,
celadasdistinguIr
encardel M dentro del espejo de aquel relato
den~ual de ~oología fantástica, conhiladas ª repet:r,_ se encuentr~n obnun,;,. . por el clas1co letargo magico del
r"ucipe encantado.

t;,

�CUARTO DE HOTEL

Gloria Collado
1
lo blanco

3
la redondez del muro

la cal ensombrecida
por las huellas de los ojos
otros ojos amando
las vigas sosteniendo el aire
los ladrillos enmascarando
su hermetismo opaco
los azulejos de turbio barro
de turbios desandares sin olas de mar
la sal de su lavabo
la tina y sus sangrantes arterias
escurriendo
el excusado lacio contagiando
el maloliente escalofrío de la soledad
la impúdica soledad del cuarto
de hotel

errático
alargas tus sueños
en la vastedad salada
de mareas arenosas /
no toques el fondo del misterio
donde la pasión embiste
enfurecida

4
entre la nada y la nada
la nada y el tiempo
el tiempo y el sueño
el exiguo sueño

y el escarnio
la visión translúcida
de la impotencia

5

2
me veo las piernas
me desnudo las piernas
me toco las piernas
los muslos tibios
las rodillas estragadas
los tobillos alucinados
de tarso y metatarso me confundo
1

•

me obligo irresistible a sobornarme
con la caricia que inicio
una vez más
me veo las piernas

el remedio que te estriñe
que te zambulle en ti mismo
que te arranca despiadado
de nubes escurriendo el agua de tu fuente
/ la habitación es oscura
es fétida depravada
y qué serenidad tan basta

se respira

�CRISIS, EDUCACION Y DEMOCRACIA

Gilberto Guevara Niebla
¿Puede la escuela por sí misma contribuir a la democratización de un país?
La pertinencia de esta pregunta se desprende de la experiencia de .estados nacionales que después de la segunda guerra mundial enarbolaron un optimismo
educativo que los condujo a aplicar políticas vigorosas de expansión escolar
persuadidos de que tal era la vía para la
re'dención de sus pueblos. El mito de la
escolarización de la sociedad produjo un
fenómeno de expansión educativa sin
precedente, pero el tiempo hizo visibles
los límites y contradicciones del fenómeno: la proliferación escolar jamás satisfizo las expectativas que en ella se depositaron, pero sí contribuyó a crear un
cuadro de contradiccioues - una encrucijada- que, al parecer, revela nuevos
horizontes para la función educativa. En
las páginas que siguen tratamos de recuperar, en trazos muy breves, la experiencia .de México.

l. -Educación y dominación en México
El desarrollo del sistema educativo constituye una de las realizaciones más conspicuas del Estado de la Revolución Mexicana. Al finalizar la guerra civil, los
gobernantes revolucionarios usaron deliberadamente la educación formal para
conquistar la adhesión y subordinación
de las masas populares y para crear consenso alrededor de las políticas ·gubernamentales. Campañas espectaculares de
educación popular como la de Vasconcelos ayudaron enormemente a crear y
arraigar en lá conciencia popular la idea
de que la educación escolar era intrínsecamente buena: se le' contemplaba
como un vehículo adecuado para promover la justicia social, la democracia y
~ . la igualdad. El prestigio de la obra edu-

catíva del Estado llegó a ser enorme. En
los años de la presidencia de Cárdenas la
educación popular contribuyó decisivamente, junto a la reforma agraria y la
expropiación petrolera, a conquistar para el Estado un consenso formidable.

corporativa de la educación" se simbolizó, primero, con fa creación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE) en 1943 y,segundo,
con la expedición de la nueva ley orgá2
nica de la UNAM, en 1945.

El viraje que experimentó el d~sarrollo del país en 1940 contribuyó a dar a
la educación un papel fundamental. En
la perspectiva del nuevo ciclo de acumulación de capital por la vía de la industrialización, la educación escolar pasó a
desempeñar varías funciones sociales cruciales para el sistema: a) en primer lugar, ,
se, convirtió en un medio privilegiado
para la movilidad social y la igualdad;
b) en segundo lugar, adquirió la función
esencial de instrumento de socialización e integración de las nuevas generaciones a los valores de la modernidad
capitalista ; c) en tercer lugar, la educac:ón escolar tuvo como misión la formación y capacitación de los recursos humanos especializados que reclamaba el
desarrollo industrial; d) finalmente, el
sistema educativo conservó su función
de formar a la élite político-administra-

Al mismo tiempo, la acción del Estado incluyó una uniformización de la
educ~ci'ón pública en torno a un paradigma liberal cuyos rasgos esenciales
eran: universalismo (exclusión de formas de cultura popular); neutralidad
(respecto a intereses de clase); generalidad (ausencia de objetivos específi.
cos); autonomía (como actividad separada de la comunidad). 3

tiva dirigente. 1
El proyecto , desarrollista involucró
una renovación del compromiso del Estado de ofrecer educación básica a toda
la población (simbolizada en la reforma
del texto del artículo tercero constitucional, de 1945) y la cristalización de
una alianza corporativa entre el Estado
y las fuerzas (magisterio de primaria y
secundaria, profesionales universitarios,
técnicos y educadores privados) encargadas de realizar en concreto la empresa
educativa nacional.
El establecimiento de esta "alianza

Sobre estas bases tuvo lugar la el·
pansíón del sistema educativo despui:s
de la posguerra. Esta expan.síón fue su·perior a la que hubo entre 1910 y
1940: en 1910 el porcentaje de niños
que carecían de escuela era equivalente
al 74.6°/o y para ~940 ese porcentaje se
había reducido a 41.4, sin embargo, en
1960 el déficit escolar se reducía a
34.3°/o y veinte años más larde las autoridades proclamarían que se había
eliminado por completo.4 I&lt;:n el coa·
dro 1 el lector encontrará una relación del número de niños atendidos en
la escuela primaria, número de maestroS.
número de escuelas y presupuestos dt
nados al sector educativo; en el cuadro
2 se presenta un cuadro sinóptico del
sistema educativo por niveles correspondiente al año de 1985.

t

Los límites de la expansión educatifl

¿Cómo evaluar la expansión educatin!
¿Qué significado ha tenido en térmÍJIOI
económicos, políticos y culturales? Et

lamo., 1,·jos, ,l,·sd,· lilf'¡!o, d,· ronlar co 11
1111a pn111l1·ra1·iú11 adrn1ada d,, los ,·f'cc·lti,; ,nrial,·s glolial,·s d,· ,:si,· 1:n·ei111irn lo
,h·I ,i,t,·ma 111t:xi1:a·no d,· Nlucar.i&lt;&gt;n formal} nuestra rt·í11·xi1Í11, ¡ior lo 111is1110,
hah~.í el,· rrd11 &lt;·(rs1: a algunos a~pt·&lt;:los
pamall's rli-l frnom1·110.

r) CrNlr•111'i11li:rll'ÍtÍ11 m111·or l l11ra11l,·
t•I. l'it·I,'. ,·,pa11.,i10 .,,. ,11-r,'.,.,.,;laro11 la,
,·x,µ-,·111 ·¡¡1., d,· 1·,r11larid,ul forr 11 ,d 1.11 ,·1
lral,a¡o ,,, d,,,.,·,. 11 .11.. l1
_
. · · ·
· • " ' ·,1•111p1•11ar 1111
n11,;i1111 p111·,lo ,..,. l'\ig-,·11 111.í, ,·1,·vado,-. 11iv,·I,·, d,· t',l'olaridad f'orrw,l 1: ·t ·, --¡·tt 1ra
hal'ia. addanl,· ,. d,· la l'f'l•d,·111:ializa1·i,;11
co11lnli11y1· a ,·1111~1·rrar b, d1·,i)!t1aldad,·,
\ a han·r n11gatmi11 ,.¡ ,·f,•1·[0 ,l,·111onatiza_dor rl,·1 i11µ-r,·,11 d,· 1111,·vas •·a¡,as
soc1al1:s a los niv,·lt:s 1,.í,in, 1 11 ,,·dio dd
si,lt-rna t·ducalivo. 8
(

•

,::"'I

(

a) /,o d&lt;'sif(ualdrul persiste. l•:111µ íritamrnlc sr pw•d p constatar, sin &lt;·mhar1!11• &lt;fil&lt;' a1111q1w ha habido rxpansií,n rl,·
la ,·1lucaci1í11 l'or111al las conrlicion&lt;·s dr
chi~~rnldatl p,:rsisl&lt;:11: drsi&lt;rualdad ,·ro' .
.J
!"
norni,·a, ,wsig11alrlad 1·1tlt11ral. E11 más d,·
ruarrula alios dt· d&lt;:sarrollo &lt;·co1111111iro
fundarlo &lt;'11 la industria son los sr&lt;·tor,·s
· d) .-lita i11ejt1•ipni•ir,. l.a 1·:,.pan,iú 11
ahos Y_ nw&lt;lios rl,• la soci,•dad q11i1·1ws st·
d,·
la 1·sl'olarizacii'111 Ita !,·nido ,·0111 0 l'Onhan VtSlo pri11ciµal1111·11l1· ll&lt;'ndir iado~
lrapart,•
1111 índi,·t• 1-li-v,1do d,· i11dil'i1·ncon 1~ t•dw:ariú11 ~' 1;asla &lt;·1 pn•ti&lt;'11l1·,
&lt;'ia.
\sí
por
1•j1·1111do : d11ra11l1· la d,'.l'ada
por t'Jt'lll!Jlo, so11 l'SOs s&lt;:clon:s quit:rt&lt;'S
l'J7O-19HO
"la
nwtrírnla 1·11ln· ..! pri11 11 •.
atTt•drn 111·,t\ 011:l aria1111·11t&lt;·
·
1
a os 1:,·11lros
ro~ _,·1 ~•·)!1t11do 1n11lo (d,· pri111aria) pr,·O&lt;· rd11rariú11 s11pt'l'ior. 5
"''nto d1,11111111u11111·, ,•11tn· 70() 111il \
ltOO
mil al111111111, ,11111al1111·11li' \ ,·ii'ras ,¡ .
. li) Fmcrm1 r11 lu i11stmrción. l.a 11 ,a,.¡firarit'in rl,· 1,·i &lt;' ,1. .u,· 1a 11a V&lt;'IIIC· 1o aro111- 111ilan·s d,· dis111i1111ri(1111·11 106 ¡l,•111á,· rtrral1~riad.1 por 111 "' rn·ci,•111.- p,;rdida d&lt;• los do., 'ª" lflll', 1'11 1·1111j1111lo. f'1wro11 ,11¡.w111vrl1•,' '.11 ..' 1,¡ 1·.1fll(· .os (l&lt;' Ia t't lllt'artoll
. , \' non·s a l .:l 111illorws ,11111al1111·nt,·". 9
una .ti t•r 1·11111l'IOII
· • ac1•11t11ada &lt;lt• la función·
l·:11 ,·I diaµ-1u',st\1·0 n·aliwdo por (:( ).
d,· 111~·1run:ton.
·•
L'
rAt• hPcho, ,.vid 111t-l'I.
\ \1 .\1{ ,ol1n· d f'1111i:iona111i,·11to d,·1
m,·n1t-, , ·•t· r&lt;·l·11·,·11
·
, na &lt;:on 1a e11·p.-1H11·11na
,i,t,·11ia
1·11 la d,'.1:arla pa, ada '"' arrilialw
&lt;·rouomira
rl
,(
·
•··1
·
•
1 pats. r , 1·01101:11111,:11 lo,
. •
l (,,•rn1a'1 I{
a la 1·011d11,iú11 d,· 4111· la rl,·"·n:iú11 a 11 ual
&lt;M·,·
"
¡·
d
I ama , 110 lll' 11 na l'IIHIII·
,,·ría ,·nln· 600 ~- 900 111il alumno,. Por
da ,·~tabl,·(·,·&lt;l·.i a partir
• &lt;l ,. 1a~ 11,·1·rsularli-s
.
""
parlt- , la la,a d,· di1·i1·1tl'ia 1·11 la ,·,t:111't'.' apara!('. procludivo ,-.6 En otras pala- la primaria
,,·r Ía in f',·rior a .íOº/o. ll ..,d,·
ira~. ha e\1
·t
d
.J•1.·1
.
. ~ I O una llt'Ul (' llll'Oll, ist1·11l111·)!t1, ,·1 frat ·a,o ,·,rolar af1Tla 111á, s,·v1·lt• l'l'larii'i 11 ,11 l , I ..
,
.,
' n l O11O1111a \ 1·ducac1o11:
1·11 au,.., :. &lt;l
· .
ra111,·11 l,· a lo, al11111110, prov1·ni,·11tt•s d,·
dt•·· • 111 ta 1· un ¡.,ro~Tl'lo 1•l1·ctivo d,· l. .,.
10
a1111 'ª" d,· 1,ajo, ingn·so,.
t'ilrrollo na:
l
·
.J
r1·
t1O11a 111m•pt•11 lt'nlt· \. 1, 011
un
aparat0 pro&lt;l 11cl1\'o
· ~o,t1•111do
. ·,·11 ,·1
. ,.
l'ilun lrc I' .
•
no og1co ¡.,row11it•11l&lt;- &lt;ld ,·xll',·) Re.:11w1. Por otro lado. ,·1 ,-r,·cinor, dt•:,¡¡11· , .
. .
da:; . r-an ct&gt;n o"' &lt;l1l11yt'n las &lt;l,·111a11- 111i,·11to ,·,r olar Ita sirio imporlanl,· IJl'rO
. para devar la i11~lrueriú11 ri,·nl ífi- ,,. 1·O11,,·rva 1111a rantidarl 11111 ) f'lt:vaila
ca,• lt•\·no1·O11ca
. &lt;1t' la poLlariún \ afird,· la polilariún qu,· ja 111 á, ha a~islirlo a
111
11
ar ~ rl t·onjunto ,orial una "c¡'vili;,;a- la ,•,t·u,·la O q11 1· 110 ha culii,·rlo su r~cllt'·
00

la primaria. l•:11 sq,ti,·nilirc rl,· l 9B:l st•
i11f'orn1alia q111· haliía 6 111illo11,·s 769 mil
¡wrso11as ""'~'º"''" d,· q11i11l'1: alios analfallt'las.
t·sti111alia para 1·11tor1t·i·s ffllt' la
~~rolan_darl pro111,·dio d,·1 país ,·r.i &lt;l,·
•&gt;. I• 1. l·.s d,· l'ol,·¡rirs,·, sin 1·111 l&gt;ar.,!"0 , ,¡u,·
n1st,· 1111a ,·1,·vada &lt;:a nti&lt;la&lt;l d,· analfolwlos .firn&lt;:io11a/1•s. 11

&gt;·

I) f,'x¡mnsúín Y di/i•re,wiarüín in trrna
&lt;f,,/ .Óll'ma r•dur·atirm. ~:l l'l't•t·irni,·nlo d,·
oporl1111idad1·s cd1H·¡¡tivas ha sido awmpariado por 1111 1'1·11Ú1111·110 d,· si&lt;rno &lt;:O11lario: la dif,·r1·1lt'ia1:iú11 i11t1:rna d,·l sist1·111a ,:d1u:alivo. Exist,·11 por lo 111c11os lrt·s
¡,ro,:,·~os l(llt· ~i_- ¡11u:d1·11 s1·11¡¡lar: 1) S,, ha
dado 1111a n1·1·H·11l1· rlift-n·111·iaciÍ&gt;11 t:nln•
la rt'(I p11lilil'a y la rt'(l privada d,·1 sislt·llta ,·,i·olar ~', por lo 11tt·11os a niv(•I d,·
dis&lt;'urso (dado q111· no Ita) ,·val11,lt'io111·s
,11l,•1·11adas) la ,·rl11c,1t:ií111 privada s,· pn·~•·11ta ,·orno una ofnla d,· mayor calidad
,·11 !auto 'flH_' s,· n·cono&lt;:t: a111pliarn,:11lt•
'.'"'' ,·1 d,:l'.·m:ro aliat,·, ('11 su t'onjunto,
a la n·d p11lilH:a. Lo n·al f'S q111· ha aulllt:nlarlo nol~1ria111t·nlt: la parli&lt;:ipaci1ín
d,·1 s,·,·tor privado (Muiioz, 1, 1981) v
&lt;¡11_,. t·n alg11nos campos las instit1H·ion,;
privadas d" ,·ducacié,n superior han rlf'splazado a las púlilicas "º la tart•a ,¡,. formar fu11,c_ionarios para el Estailo (l'cs&lt;:ador y Iom:s, 1985). 2) 1-:1 segundo
pro,·,·so d,'. rl1ft:n~nriaciún s,· en•¡¡ por la
t10111og1·nt:1dad ¡wdagc1gica d,, la f'St: 11t·la
~ las_ rlif,·r,·1H:ias d,· t:apital rnltural d1·
lo~ _11,iios 4u,· asist,·n a t:lla. La lwría dt:I
l'ap1tal rnlt11ral afirma 'fllt' la h1·r1•1lf'ia
t'llllural varía f'nln· las distintas tlas,.,
soi:!al,:s ) qu,· ,·~la,; difcn•nt ias provocan
1lt-s1¡rnaldad en d Í·xilo 1'-~colar (Bourditu
19 7-l ). lc:sla_ ~ipé1lt•6is lrndría una ampli~
rorn proba1·1on
una soci,:dad t:omo la
ntPxicana con violentos contrastes ;;ocioculturalrs. Algunos t·sludios, PO ¡,f, ·cto,

"º

�han permitido comprobar que el fracaso
escolar afel'ta preferentemente a nii1os
vrovenientcs di! si:ctores socialt:s drprirnidos (Muñm. l., 1973). 3) El tercer
proceso corrrspomle a las dif r.renciaciones que se estaulec,,n por recursos y
aconrlicionamirnto dt' las escuelas y que
gcnrralmentc coinciden con diferencias
en la uuicación socio-geográfica de ellas.
st) puede rnnstalar, por ejemplo, que
persiste una franja de escuelas primarias
qur no poseen los seis grados y que es12
tán ubicadas en el medio rural.
l&lt;:stos tres procesos contribuyen obviamente a reproducir las diferencias sdciales y contradicen el propósito democratizador de la fun~ión educativa.

3. Socialización y cultura escolar

,...

tj&lt;

La escuela básica ha tenido como misión
esencial la de integrar a las nuevas generaciones a los valores correspondientes a
una convivencia moderna y civilizada, es
decir, ha tenido corno misión la de formar a los futuros ciudadanos preparando a los niños para una participación democráliea. La dicacia con la cual la escuda cumple la función de socialización
no ha sido suficientementl' estudiada en
México pero los análisis que se han realir.ado (Segovia, 1975) revelan que la esl'Uf•la rPflcja orientaciones y valores que
son propios di' la cultura polítil'.a dominanlr. Aceplacicín del autoritarismo, des. información poi ítica, dcsconfiam,a y
rechazo hacia las formas democráticas,
individualismo, etcétera , son rasgos que
muestran los estudiantes dt' primaria y
secundaria , aunque, al parrccr, la acción
cultural del sistl'ma educativo no es uniforme y, por ejl'mplo, exist,~n diferencias significativas entre la red pública y

lervenido en la formación de profesores,
en el nombramiento de delegados de~
SEP, en el proceso de desccntrali1.ación
de la educación, en la definición de los
programas de primaria y srcundaria, CB
el control de la Universidad Pedagógica
Nacional, etcétera, etcétera. Vinculada
al PRI, la burocracia sindical drl SNTE
represen lada por el grupo "Vanguardia~,
ha sido un instrumento poi ítico fundamental en el control de las masas magisteriales y gracias a su existencia el Útado ha podido mantener los salarios dd
.
. en mve
. 1es muy l.uaJOS.
.
16 Dr
mag1steno
hecho, el pacto corporativo tslad~
SNTE ha influido delerminantemenlt
en: a) la ausencia de una doctrina y un
proyecto educativo capaz de moviln
la
voluntad y despertar un nut'VO entup. 29).
siasmo del magisterio por la labor rduca4. La alianza corporativa Estado-SNTE tiva; b) la resistencia a toda iniciatin
innovadora que involucre una reforma
del
orden político interno del sistema
Las limitaciones y contradicciones de la
educativo;
c) la persistencia de relacioexpansión del sistema educativo deben
nes
de
tipo
clientelar entre jefes y su~
ser relacionados sobre todo con la natuordinados
dentro
de la educación nacioraleza corporativa del poder político y
las formas específicas de relación entre nal.
el Estado y las fu('rzas sociales l'llcargadas de realir.ar la f~11 ciú11 edul:ativa. En- 5. La educación en la encrucijada: ¡f•
del populismo educativo?
tre éstas, desdt' luego, la má~ im¡rnrtantl'

la red privada. Por otra parte, estas consecuencias de la educación no pueden
disociarse de un conjunto de situaciones que se han observado en el desarrollo de la educación pública en las
últimas décadas: a) presencia de prácticas pedagógicas tradicionales y autoritarias (Muñoz l. y Rodríguez, 1976;
Gihaja, 1979); b) reforzamiento de la
autonomía cultural de la escuela y de su
alejamiento de las realidades externas
(Nassif, et al, 1984); c1 crisis en la formación de profesores;1 d) crisis en la
14
investigación educativa; e) ausencia de
.
d
.
. . 15 Estás
una doctrma e ucat1va umtana.
situaciones han influido decisivamente
para crear una cultura escolar empohrecida, obsoleta y aislada (Nassif, 1984,

es el SNTE, organismo oficialisla qui' r!'·

clama una m1·11H·lircsí~ su¡H'rior a lo~ Una serie de parámetros novedososdeú8.50,000 trabajadorl'S y qui' con~titll) e nrn la encrucijada en que se encuenll1
el principal int,·rlocutor d1·I Estado ,·n actualmente la educatión mexicana. &amp;
materia dt' educación pública. Trad irio- primer lugar, la expansión rducativa,conalmcnle gn·mialisla, el SNTE pasó di' mo hemos visto, significó el dr..bordt
las reivindicaciones ,·conomicistas a las mi,:nlo de las exigencias del aparatoetO'
reivindicaciorn·s µolíti i.:o 1'd11i.:ativas drs· nómico nacional y la gcnnación dellll
de el momento 1•11 qui· Sl' lanr.aron las dinainica de credencializac_ió~ qur.
primeras rdormas 1n(Hli-rnir.adoras íll' la más allá de las demandas limitadas
educación pública ((·n los scx 1·nios de mercado ( de ahí el aumento preoC~
Echrverría y Lúpl'r. Portillo). En todo~ le de la dr.socupación y suLoc~,_1
los casos man tuvo una postura típii.:a- de fuerza de trabajo cali fic_ada1111 chll
mente grrmialisla. Así, ,·1 SNTE ha in- con calificación universitaria); ell 111'

z

!!Undo lugar la expansión involucro' ¡.
ª
P'''nl'd
J a por el sistema educativo de la
fun~ión de _form_a~ión de Ja élite políticoa~mms~rat1va dmgente, situación que se
l~o e~1dente con la masificación de la
1D11vers1dad; en tercer lugar - y asociado a las dos consideraciones anterioresa! haya e!derrun:ibe que está experimenta?d_o la ideolog1a de la educación como
medio de movilidad social; en cuarto, se
enc_uentra el desplazamiento que ha expenmentado la educación formal
~ d' d
por
~~ ios e comunicación social en la
func1on ~e conformar la cultura colectiva; e~ quinto tendrían que señalarse los
desaf1~s. que represen ta la revolució11
tecnol~g1ca actual para la generación fu.
tura. Fmalmente, el cuadro quedaría incompleto si no se mencionan los efectos
generales
, . y en
. l· de .la cr=sis
• econom1ca
ar_ su impacto negativo sobre el
i~anc1am1ento educativo que han deter· ¡o expansivo
.
. y el •
.mmado
. . el fi n de1 c1c
rn1c10 de una etapa de contracción.18

re~

TIodas estas circunstancias se reunen
en a coyuntura presente y se traducen
,n una p ·'
•
~es1on ~ocia! que apunta hacia
una
redefmición
d
•, nacional Esta
. . _e, t·a educac1on
ne •
redefm1c1on, está claro supo· · , d e Ias fuerzas
' socialuna recom pos1c1on
es
que
actúa
¡
·
forrn 1 .,
n en e sistema y una reu ac1on de 1as re 1ac1ones
.
fSCu I
entre la
eª Yel poder público.
·
Todo hace
Íin drl o : pensar que se aproxima el
r.itivo /. Mp~lt~mo Y corporativismo edu1
ex1co y qu fr t
'I
.
gi'n dos pcrsp,·1·t' . e e
l n t' a e se endi, e ,
• • 1vas 1:xc uy1:ntes: una
aractt'r pf" . · •
'
'ficar I f iuenllsta, que aspira amoa i•s era d I
t ad . .
· . t' os me d.10s ,·dur.ativos
· r.1.uar al s1st
d
~i
. t:ma &lt;' ucativo a las cxidi,JIJo~ ?1~dcr111r.adoras dd capital: otra
l.fThf'a
, se propondri'a pon!'r la'

educación al servicio &lt;le los intereses de
las -~asas ~opulares. En la primera persp_ect1va ~e. i~cluyen, a mi juicio, las prin?1pales imciativas modernizadoras que
m~!uye la llamada "revolución educativa ; con la segunda se identifican múltiples reformas que basta hoy han tenido
un caracter marginal.
NOTAS

P;im~ia fue de 14 millones 495 mil. Jose Lopez Portillo,.Sexto lnforme de Gobierno, Sector Educativo. 1982.
5. Hist_óricamente la Universidad Nacional
ha )nlegra~o su matrícula con una mayor¡~ de Jovenes proceden tes de estratos
rned~os Y altos de la sociedad. Esto sucede: mcl?so, en el marco de la masificacion.
Guevara N·• G· Y De Leonard p Vease
L
U~A,

as antinomias d~I desarrollo de la

M. Rev. Foro Universitario No 3

feb. de 1981.

· •

l. Esta. es sólo una forma de desglosar las

fun_c,iones que se le atribuyeron a la educac1on.. Antes de que se iniciara el ciclo
de 1~ mdustrialización prevalecieron concep_c,iones _idealistas sobre la relación educacwn-soc1edad (recuérdese a V
celos 0
ascond
, ª 1os reformadores socialistas)·
espues de los años cuarenta dom.
,
con e ·
maron
c pcwne~ economicistas que atribuían
a la educac1on potencialidades fundamental,es para el desarrollo. Véase Rama, German, Educación, imágenes y estilos de desarrollo. PNUD/DEALC/6 15 d
de 1978.
,
e marzo
\Hay o_tros elementos -como la Ley de
.Profes_1ones- que también sirvieron para
consolidar la alianza entre universitarios
Y Estado.
. . y 1a
ed
., " En mi ensayo "La CflSIS
u~acion (en González Casanova p y
A_guilar Camín, I-f., México ante la ~r~is
S!glo_ XXI, 1985) trato de explicar lo~
termmos de esa alianza.
3.La uniformización del sistema en torno al par~digma liberal se realizó a partir
~q~Ja~eTorrmBo~tu~iób~
cretar1a
de Educación en 1943 y s1gm
• .fi1,
c_o, d~sde luego! l_a liquidación de las expenencrns pedagog1cas comunitarias y de
otro llp_o del sexenio cardenista. Los conceptos liberales de Torres Bodet se pueden
leer en Torres B., Jaime, Discursos (19411964), J&gt;orrúa, 1965.
4.La declaración oficial cuando el porcentaJe d¿: atención a la demanda alcanzó
el 98 I?· En el año escolar 1980-81 la
poblacwn de 6 a 14 años fue de 17 millones 141 mil Y la población atendida en

6.~ama W., Germán, Educación y democrac,a en Nas~i~ R. et. al, El sistema educativo en America Latina VNESCO CEPAL
PNUD, Kapelusz, Buenos Air:s, 198/
7. Desde luego que estas afirmaciones sólo
tienen valor en general. Existen áreas escolares que constituyen una excepción a
la _regla y e~ las cuales la relación econom1a-educac1on _ha tenido una dinámica difere~te: por eJemplo, la relación entre la
ensen_anza _Y !ª producción en el campo
de la mgeniena civil.
8-''Se
• observa la existencia de una creciente desvalorización de la ed ucac1on
.,
en e1 mercado del trabajo" dicen Muñoz
I, ~arios, Schmelkes, Sylvia y Guzmán J
Teodulo en v·iagnoS
· tlco
· Y marco concep-·
tual para la planeación integral de la edu.
cac1ón en México en Morales Gómez D me! (C ?mp.), ''La educación y desarrollo
, a

de~e~d1ente en América Latina", CEE
Ediciones Gernika, 19 79.
Y
9.Necesidades esenciales en Mé .
.
ció
x1co, s1tuan actwzl y perspectivas al año 2000

Vol. 2, Educación. COPLAMAR s·gl
1 '
•
o

XXI, 1982.

10.Est~ :orrelación se adviritió desde que se
realizo el estudio para fundamentar el
P~an de Once Años (Citado en CEE,
S1ntes1s y diagnóstico de la realidad educativa del país. Cuadernos de Lectura No

l. UPN).

'

11 .Los estudios
., de COPLAMAR revela n que
1a poblac1on mayor de 15 años sin el míni-

.....

U!

�mo educativo .:n 1982 era equivalente a 30
millones. Véase Boltvinik, Julio, En la base
de la pirámide, en "El desafío en México''.
Nexos-Océano, 1982.
12. De hecho, para 1979 había en las zonas rurales 2,500 escuelas incompletas. Véase
Nrcesidade., esrnciales. . ., op. cit. pp.
42-43.
13. Hay varios fa..:tores que han influido en la
crisis de la formación de profosores: 1) las
uadiciones políticas contestatarias del magisterio que enseñaba en la Escuela Nacional de Maestros llevaron al Estado a apl:::ar
una poi ítica de negligencia respecto a esa
escuela; 2) históricamente la formación de
maestros se separó de los centros de investigación cien tífica de las universidades;
3) la ideología gremialista y sectaria que
ha dominado al magisterio normalista ha
contribuido enormemente a este resultado. No ha sido sino muy recientemente
que se ha dado la reestructuración de la
enseñanza normal: primero con la fundación de la UPN (1979) y luego con la reestructuración que alentó Jesús Reyes Heroles (1983). Gobierno de Miguel de la
Madrid, Las ra=om•s .v las obras, Crónica
del sexen io 1982-1988. Segundo año,
FCE, 1985, p. 292.
14. El atraso de la investigación educativa es
inseparable de lo anterior. La burocratización, las inercias corporativistas, la fuerza
del tradicionalismo y las prácticas centralistas y autoritarias contribuyeron decisivamente a ahogar todo espíritu de innovación. Hubo después de 1968 un cierto
despertar de la pedagogía en los centros de
enseñanza superior, cosa que se puso en
evidencia en el Congreso Nacional de Investigación Educativa de 1981. Por lo de-más, los recursos dirigidos a esa materia
han sido siempre muy limitados. Véase:
Documentos Base, Congreso Nacional de
1nvestigación Educativa. 1981 y Plan
maestro de investigación educativa 19821984. Programa Nacional Indicativo de Investigación Educativa. CONACyT, 1981.
15. En realidad, el mismo orden corporativo

que reina en la educación pública limita
la posibilidad de una orientación doctrinaria un itaria. Los dirigentes de la SEP
desde 1940 se han preocupado mucho por
la expansión pero casi nada han aportado
en términos doctrinarios. En la práctica
domina el pragmatismo y la improvisación.
La preocupación por este vacío se ha manifestado en numerosas ocasiones: véase·
por ejemplo Abugaber L., A, ~tal, Educa•
ción primaria, evaluación y alternativas
en Educación, revista del CNTE, No. 37,
Vol. VII, IV época, julio~eptiembre de
1981.
16. "En 1970, el sueldo del maestro equivalía a 2.7 veces el mínimo general, mientras que ahora apenas lo rebasa". Declaración de lván Solís, dirigente del Movimiento Revolucionario del Magisterio. Diario uno más uno, 4 de julio de 1986.
l 7. La tendencia al aumento de la desocupación de fue rza de trabajo calificada se
mantendrá en los próximos años. Aunque
no hay cifras confirmadas se sabe, por
ejemplo, que los profesionales desempleados suman cientos de miles.
IS.Diversos estudios demuestran que, haciendo la deílactación correspondier.te, el
presupuesto de educación ha sufrido una
merma notable después de 1982. Un estudio realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana demostraba que la proporción del gasto público que se destinó
a educación fue en 1977 de 9. 18°/o y en
1983 de 5.75 ( uno más uno, 2 de junio de
1986).

CUAD RO 1

Años

Niños alen&lt;li&lt;los en escuelas
primarias y º/o en relación
con el censo escolar

escuelas

profesores

1910
1925
1940
1960
1980

889,511 (25.4º/o)
946,271 (32.1)
2,111,875 (58.6)
5,026,9 12 (65.6)
14,666,257 (63.3)

12,418
14,355
18,469
32,146
76,024

22,009
26,128
43,931
116,849
375,215

Fuente: México, cincuenta años de revolución FCE 19
.
di: Gobierno de Miguel De la Madrid (i983)·· S 62 VEol. 4 y _Pnmer Informe
, ector ducatlvo.

CUADRO2
Sistema t:ducativo nacional 1983-1984
Ciclo Educativo
Pree:ieolar
Primaria
Capacitación para el trabajo
Secundaria
Pro frsional medio
Bachilleralo 1
l ormal
Superior
Total

E~uclas
28,245
78,903
2,715
13,590
1,004
2,284
525
1,314
128,580

Personal docenlr
60,937
428,029
19,867
205,274
24,571
74,117
14,085
92,338
919,218

Alumnos
1,893,650
15,376,153
435,933
3,841,673
316,619
1,310,899
159,140
1,121,252
24,455,319

1_. Incluye 112 escuelas, 5334 maestros Y 108 261 alumnos del C
.
.
fuente: Secretaría de Educación P'bl'
,.•
oleg10 de Bachilleres.
de 1984.
u Jea. 1n,orme de labores 1983-1984, septiembre

�EL PENSAMIENTO EDUCATIVO
DE ANTONIO GRAMSCI

Cástulo Hernández Gálvez
En verdad ninguna sociedad se organiza a
partir de la previa existencia de un sistema
educativo, al que cabría la tarea de encontrar un cierto perfil o tipo de ser humano
que, a continuación, pondría a la sociedad
en marcha. Por el contrario, el sistema
educativo se hace y se rehace en el seno
mismo de la experiencri práctica de la sociedld.
Paulo Freire

Consideraciones previas
El postulado inicial de que los hombres
son producto de las circunstancias y de
la educación . . . y de que por tanto, los
hombres modificados son producto de
circunstancias distintas y de una educación modificada, olviga que son los
hombres, precisamente, los que hacen
que cambien las circunstancias y que el
propio educador necesita ser edu&lt;_:ado. 1
Bajo este postulado podemos decir que,
Antonio Gramsci, considerado como
clásico del marxismo contemporáneo,
supo expresar en sus últimos años de
vida carcelaria (1927-1937) toda una
conceptualización que articulada a una
acción materializó continuamente a
través 'de la filosofía de la praxis, con la
cual pretendió no sólo interpretar la
realidad, sino modificarla.

00

,...,

En el largo proceso histórico de la
educación éste ha asumido los diversos
enfoques, 'tanto en el plano metodológico, como en su categoría teórica, pero la
gran mayoría de ellos han dependido -~el
carácter de las relaciones de producc1on
y de la formación social dominante; de
esta manera, en las condiciones conc~etas más cercanas a la actualidad persisten aún concepciones educativas engarzadas a una pedagogía escolástica, libera,l,
nepositivista, estructuralista y/ o desarrollista; modelos que están articulados a
una perspectiva economicista en el marco

de los ~aíses subdesarrollados y dependientes.

hegemonía, tomada originalmente de
Hegel, pero transformando su carácter
idealista.

Educación-ideología
El concepto de ideología es, sin duda alguna, uno de los términos que más debates ha provocado, ya que su empleo es
por una parte común y, a la vez, confuso en cuanto a su connotación. Es en
este sentido como Gramsci entiende a la
escuela, en tanto institución, como
aquélla que no· sólo prepara a los explotados del sistema sino también a los explotadores, y ambos por lo tanto no
pueden poseer ese "saber" (ideológico)
en la misma forma, ya que en la escuela
primaria particularmente sólo se trasmiten subproductos de la cultura y de la
técnica necesarios para su asimilación.
Hay en consecuencia en ej sistema educativo un yroceso a traves del cual se
inicia el transito de aquellos que han de
ser difusores de esa cultura y de esa
ideología dominante.
Asimismo, se habla de ideología en
general y de una teoría de las i~eologí~s
en particular. En cuanto a la 1deologia
en lo particular, ésta se simboliza como
la relación imaginaria de los individuos
con sus condicioues materiales de existencia. En relación al concepto anterior,
se advierte que la ideología no está ligada de manera directa al proceso de producción, en virtud de que constituye
"un fenómeno que funciona de manera independiente y que actúa en el seno
de los aparatos que lo constituyen...''3
Evidentemente que la función de la
ideología no puede circunscribirse a un
rol de "ocultamiento de la realidad", sino por el contrario, va más allá en cuanto constituye la expresión material del
tejido social. La aportación de Gramsci
al concepto de ideología incorpora una
nueva _categoría de análisis: la noción de

El papel que Gramsci le asigna a la
ideología tiene que ver no sólo con 11
concepto de hegemonía, sino con lll
campo de acción constituido por la sociedad civil. Es en esta orientación donde articula la ideología con la educación, en cuanto ésta constituye la dirección ideológica, representada por el aparatO" escolar, pero a la vez por todo un
conjunto de apar?tos de hege~onía ~e
tienen su expresion en la sociedad civil.
La edJJ_c.ación en la concepción,~
ciana representa, por lo tanto, la dirución intelectual y moral" que ejercen
los diversos aparatos de hegemonía. &amp;ta perspectiva constituye en los prec,tos de Gramsci uno de los mayores ysig·
nificativos aportes a su prQpuesta peda·
gógica, la cual encontramos en gran~te de sus escritos en los cuales se plant~
en términos de reflexión lo que para él
significaban las dos concepcione~ dd
mundo y de la educación; es decll', las
contradicciones inherentes entre dos
ideologías de la educación: por_una par·
te, la interpretación rousseaumana _que
orientaba su filosofía educativa hae1dla
. e
naturaleza, y por otra, la existenc111
concepciones libertarias. En cuantoª la
primera, Gramsci rechazó_la idead:;;
siderar al hombre como sunple na . ,
za sin embargo reconoce el valor histórido de la teoría educativa de Ro~
en tanto ésta ,repre~ntó e~~ mom:da
una concepcion antiautontana gene
por la educación de los jesuitas. Esª~
vés de estas críticas no contestaian:
donde Gramsci formula su propuestaoi,I
escuela única intelectual y moral ~
coloca al niño en contacto con 1
~. del
ria humana pero bajo la direccion
maestro.

Consecuentemente, no es posible desarticular la educación de la ideología
en tanto la misma constituye un conjunto de valores o una determinada con~epción del m~ndo,. sino esencialmente
f~as de existencia material y un espac10 de las luchas sociales en el conjunto de los procesos sociales de produc.• •'4
1
.
c10~
y, por e contrario, tampoco es
posible reducirla a "un conjunto de rep~ntaciones deformantes producto de
wta relación imaginaria entre los individuos y sus condiciones reales de existencia" .5

Sistema educativo y aparato escolar
En realidad, un profesor mediocre, puede
lograr que los alumnos sé hagan más "inslruído$'' pero no logrará que sean más

cuho,, de"sarrollará con escrúpulo y conciencia burocrática la parte mecánica de la

e,cuela, y el alumno, si es un cerebro activo, ordenará por su propia ·cuenta, con la
ayuda de su ambiente socia4 el "bagaje
acumulado".
A. Gramsci

El obje,tivo_ del examen, en este apartado,_está orientado al conjunto de instituc10nes de la sociedad civil, mismas
que no se pueden circunscribir a la enseñ~,ª escolar como única fuente de transllll8lon de la cultura, la cual en determi~do_ periodo histórico, no dependió de
. nadie en especial sino de todo el conJunto de la sociedad".6

~clEn las actuales condiciones, la esa, entendida como aparato escolar
ee ha convertt'do en un punto de unión,
~lre la estructura económico-social do;i:¡nte, ya 41;1,e prevalec,e el criterio de
a educac1on les dara a quienes tienen acceso a la misma la legitimación

para arribar a una escala social y económica más elevada, sobre todo entre los toa sectores del bloque gobernante,
sectores de la clase me1ia, hoy pulveri- amparados en el más rancio nacionalismo ~orno expresión ideológica, han prezados por las contradicciones de la crisis económica. Sin embargo, al lado de tendido aislar, y en ciertos casos desverla anterior argumentación, cada día es tebrar la implicación política de la educación; bástenos revisar a la luz de las
más -evidente que la enseñanza escolariexperie1:1cias
~!stóricas el proceso de las
zada ha entrado en un proceso de devaluación, en tanto no satisfac~ las aspira- mas recientes . re_forma~ educativas" que
ciones previstas, ya que en el actual con- no han, ~onstJtuifto mas que expresiones retoricas vacias de contenido y cutexto económico se hace cada vez más
yos resultados son productos de ideas
difícil que la escuela pueda responder a t~cnocráticas y/o eficientistas que adsus objetivos funcionalistas. Esto ha oca- vierten en ~sencia su carácter utilitario y
sionado que surjan nuevos proyectos s~ prete_nd1da neutralidad ideológica. A
que formulan la reestructuración del diferencia de lo anterior la educación
.
,
aparato escolar, planteando como alter- constituye
un fenómeno social totalizanativa el rechazo a los títulos y grados dor y complejo, que exige no sólo el emacadémicos como únicas vías de acce- pleo de métodos y técnicas modemiso.7
zantes, ~ino arar en la búsqueda de una
perspectiva que perfile a la educación
Otra de las propuestas alternativas como un todo social.
es aquella que plantea dar más importancia al binomio enseñanza-trabajo, no
La crisis educativa que hoy experien términos economicistas, sino "en
mentan_ las soci~dades subdesarrolladas y
una relación dialéctica entre trabajo dependientes, tiene que incorporarle a
manual e intelectual, como vía para lo- 5? _funciona~iento ':una acción sociopograr la transformación de la sociedad y htica que le1os de contaminar' el amde la educación, conformando de esta biente cultural se puede convertir en un
manera el perfil de un nuevo modelo de podero~o agente de transformación",9
hombre en un sentido de omnilaterali- La pohtica representa una de las más
dad ". 8 No obstante, a diferencia de importantes dimensiones del ser humano
~rlos Marx, Gram'sci reformula el sigrú- y pretender liquidar o al menos cercena;
ficado de los conceptos enseñanza-traba- esta actividad es renunciar al derecho de
jo, no considerándolos como la necesa- constituir una nueva sociedad. En estas
ria incorporación del niño al trabajo con~ici_ones, una sociedad que renuncia
productivo directo, sino que lo interpre- a przorz a la democracia se convierte en
ta como un proceso encaminado a desa- una sociedad políticamente enferma, enrroll~ la capacidad de trabajo, es decir, fermedad que no podrá ser curada con
relacionar la enseñanza con el trabajo s~ples reformas aisladas y parciales
pero entendida como un componente aJenas por completo a la realidad condel proceso de instrucción.
creta; la escuela es pues, por su naturaleza, sus funciones y su estmctura una
Educación y política
institución social que cumple coro~ ninguna otra actividades de tipo político.
Uno de los aspectos que se han convertido en los últimos años en motivo de
Para Gramsci, educar significa necesapolémica, lo constituye la relación eduriamente formar no sólo productores
cación-política. Tradicionalmente cierde bienes espirituales y materiales, sino

�al hombre en tanto ciudadano, y en consecuencia, la ciencia se encontrará tanto ligada a la política como a la pedagogía. La interpretación del hombre político adquiere en este sentido suma importancia, ya que establece la relación
entre intelectuales y productores, entre
cultura y trabajo, entre intelectuales y
masa.
.Casi toda la producción educativa de
Gramsci fue formulada reflexivamente
en sus cuadernos, temas a los cuales dedicará gran parte de su esfuel"Zo, y siempre analizados a la luz de su entorno familiar.
En cuanto a su filosofía educativa,
ésta tiene que ver con la formación del
hombre nuevo, de ese modelo de hombre ligado a los conceptós de conformismo y de americanismo. Su modelo del
hombre moderno deberá ser "la suma
del ingeniero americano, el filósofo alemán, el político francés y el hombre culto del renacimiento, pero sin desprenderlo de la idea del hombre colectivo".1º Todo este conjunto de reflexiones sobre la pedagogía y la política,
Gramsci las asocia con el papel de los
intelectuales, los cuales están llamados a
ejercer en el nuevo orden una hegemonía histórico-social. Es por ello que la
ciencia política eslá orientada por la
existencia de gobernantes y gobernados,
aspecto que constituyó sobre todo en
Maquiavelo la causa de su obra política
determinada por dos aspectos fundamentales: el cómo se puede dirigir y el preparar a los dirigentes.

, --.

·N

A partir del principio de que existen
dirigentes ) dirigidos, Gramsci elaboró
su tesis del moderno príncipe, que no
significa en su formulación un retorno a
las ideas de Maquiavelo, ni del príncipe
absolutista y mesiánico, sino la formación de un hombre colectivo. represen-

tado por el partido político, comprometido con la reforma intelectual y moral,
así como con una voluntad colectiva-nacional y popular.
Educación, intelectuales y hegemonía
. . . el modo de ser del nuevo intelectual,
no puede residir ya en la elocuencia, motor exterior y momentáneo de los efectos
y de las pasiones, sino el inmiscuirse activamente en la vida práctica, como constructor, organizador "persuasor perman ente" y no puro orador.
A. Gramsci

Las ideas antes expuestas, toman en
cuenta que todo proceso educativo. visto desde su concepción amplia, lleva implícita una función política, la cual depende en gran medida del papel de los
intelectuales. La educación debe entenderse como un fenóm eno histórico científico, en el cual " nadie educa a nadie,
tampoco, nadie se edu ca a sí mismo, los
h.-imbres se educan en comt'.i n''. 11

en una dirección intelectual y moral a
través de una guerra de posiciones. convertida a su vez en una trinchera ideológico-educativa que perr:i.itirá a los intelectuales formar su contrahegemonía,
función que adquiere sentido bajo e! siguiente principio: ··un grupo social, puede e incluso debe ser dirigente, antes de
conquistar el poder'·.13

pnsciana contempla la existencia de

dos orientaciones de la educación una
espontaneísta, libertaria e innati~ta y
o~ voluntarista, la cual exige un determmado grado de conformismo social
Yuna fuerte dosis de coerción-dirección.

Notas
Los conceptos anteriormente descri•
tos c0nducen a considerar que la educación constituye una práctica que define
y deslinda una toma de posición ideológica, la cual no tendrá ninguna significación si no se traslada a su campo de aplicación, ya que de lo contrario no deja•
rían de ser más que simples valores discursivos.

La educación en cuanto su significado político de clase, se expresa a la
luz de la práctica de los intelectuales: en
tanto categoría social, los intelectuales
tradicionales y los· orgánicos de las clases dominantes desempeñan una función
de élites en las esl'tucturas políticas: así
pues, la función del educador abarca todos los niveles de la sociedad civil, no
sólo como trasmisor de valores, sino por
las funciones de dirección-dominación
que realiza; en este sentido ··se es educador desde diferentes nivele y persprctivas en tanto orgánicos de clase., .12

En síntesis, la propuesta educativa~
Gramsci ticnr como eje articulatorio
los conceptos de educación e !nstnlceión que implica tanto la cap~c1dad de
dirigir como la de producir; dicha propuesta está configurada por dos fases:
la primera, en la que el niño debe desarrollar cierto grado de capacida~es_cot
noscitivas. impregnadas de au tontansmo
y de confoqnismo social; y una segunda,
én la que predomine la creatividad Y. la
autodisciplina, asimismo, la altei;nabYl
de escuela única, planteada en parraf06
anteriores, debe comprender diferentes
momentos del proceso educativo,~
cuales sirvan para el desarrollo humalll'
ta y formativo y el desarrollo de la cultura, como también el impulso ~ las
capacidades tanto manuales como inlt
lectuales.

El papel que desempeña la hegemonía en la propuesta gramsciana está Íntimamente ligado no sólo con los intelectuales, sino también con la crisis orgánica del bloque histórico dominante; en
este sentido, la hegemonía se convierte

La unidad entre instrucción y educt
ción no sólo puede estar dete~
por el ejercicio docente del maestJO, f'
que él mismo es consciente de 1•.~~
tencia de contradicciones en l a ~
y en la cultura: por ello, la pro.,..-

!.Marx, C. Y F. Engels: Obras escogidas, v.
!,Moscú, Progreso, 1973, p. 8.
2.Puiggrós, Adriana. Imperialismo y educación en América Latina, México, Nueva
Imagen, 1980, p. 17.

3.!pola, Emilio de: Ideología y discurso populuta, México, Ed. Folios, 1982, p. 73.

4-Alt!'usser, Louis: Ideología y aparatos ideol'l,ico, de Estado, México, Ed. Teoría y
Praxis, 1979, p. 112.
S.Bllldel?t_ Y Establet: La escuela capitali,.
ta, Mexico, Siglo XXI, 1978, p. 19.

6-Ponce,_ ~níbal: Educación y lucha de clalPI, Mex1co, Ed. Eka~ 1974, p. 10.
7-Ro~a, Rossana: Segundo manifiesto·
ltEIII de una disidencia comunista, México'
ra, 1973, p. 134.
'

8.:anacordª' ~fario: M~rx y la pedagogía
t nuestro tiempo Mexico UAG s/a p
103.
'
'
• • ·
9. Guitérrez
·
E'ducac1ón como
. , Franc1sco:
Plllxi, política, México SiaJo XXI 1984
p. 69.

' ..,

'

'

IO.~rtantiero, Carlos: Gram1ci y la educa~n (en Sociología de la educación
A. mp. por Guillermo González y Cario~
F.d Toi:res), México, Centro de Estudios
ucatwos, 1981, p. 227.

1!. Freire, p 1
lléx• ª~ o: La pedagogía del oprimido
ICO, Siglo

XXI, p. 65.

'

12.Monteforte Toledo, Mario: El discurw político, México, Nueva Imagen, 1980, p. 70.
13. Gramsci, ~-• citado en Antonio Gramsci y
la educ~cw~ como hegemonía, de Angelo
Broccoli, Mexico, Nueva Imagen 1977 p
147.
'
' .

1

1..:..

1:

�DOS POEMAS

Horacio Salazar Ortiz
UEVO PO tMA DEL AZAR

Llegamos de improviso a la playa del mundo.
Con una sola ficha en la mano cerra.da
Los hilos del destino se mueven en la sombra.
Tiramos nuestra ficha sin saber la jugada.

PARABOLA DE LOS Slrn~os

¿Alguna vez has soñado que cobran entidad,
que e materializan tu más hermosos anhelos,
y al despertar te das cuenta que todo sigue igual,
que tus sueños han vuelto al reino de los sueños?

Estoy contento porque tu camino y el mío
se han cruzado en tm punto de la arena infinita
Bajo este cielo malva ~e soñado que somos
dos instantes fundidos en una sola vida.

te preocupes, muchacha. Las cosas son lo que son.
La misma vida e un surño dentro de otro sueño
Y no se trata de rnetaf ísica ni de imaginación.
Lo propio de los sueños es seguir siendo sueños.

Déjame ver de cerca tus ojos de crepúsculo.
Perm ítem e tocar tu carita de rosa
Porvenir y pasado son simples fantasías.
Sólo está en nuestras manos el aquí y el ahora

Como un desierto sin oasis sería nuestra, ida,
si el volantín de lo sueños dejara de funcionar.
La realidad es algo que enferma, que contamina.
o hay nada más deprimentr que un sueño hecho realidad.

El cielo es infinito y el sol está muy alto.
Pero la tierra humilde dá raíz a tu vi.da.
Soy hombre afortunado porque puedo mirarte.
Sólo tú eres verdad. Lo demás es mentira.

En la ruleta de mi vida eras tú d sueño prrfecto.
Porque puedo verte y locartr sin qur.drjrs dr srr.
Puedo cubrirte de besos y acarieiar tu cuerpo
in que te vuelvas humo con el arnancc·,·r.

Abril de 1987.

1
0

MorllPrrey,

28 di.' abril de 1987.

�CULTURA POLITICA y COTIDIANEIDAD
SOCIAL EN MONTERREY

Abraham Nuncio
Cultura dominante y cultura de la
resisten cía

El fenómeno de la relación entre la vida
cotidiana y el poder configura una c~tegoría específica en el ámbito de la ciencia social: la cultura política. La cultura
políLica en una sociedad dividida en clases tiene su matriz en las formas que cada una de estas clases van desarrollando
a través de su práctica frente al poder y
por la conquista de éste.
Las respuestas frente al poder y la lucha por alcanzarlo dan or_ige~ a diversas
conductas sociales que cnstahzan e,n. valores v tradiciones de combate pohtico.
En el.capitalismo, desprovista del pode,
d¿l Estado o en el mejor de los casos,
con una relativa intervención en su
orientación y políticas esencia!~s, la clase obrera da pie a una formac1on ?ultural cuyo contenido está determ1_n,ado
por su .práctica frenteª. la explotac10n y
frente al poder que ha implantado y defiende las bases sobre las cuales _tal exp!olación se erige. La nece~idad de r~producir su fuerza de trabaJ~ en condiciones las más favorables posible d~ntro
de una relación, unidad productiva y
gremio localizados, y _en ciertas circunstancias el cuestionam1ento a la explotación, e incluso a las causas políticas ~e
ésta, producen una cultura de la resistencia. Evenlualmente esla cultura puede transformarse en una cultura revo-

*Ponencia presentada en el _Se~inario Procesos Políticos y Cambio lns!Jtuc10nal en Nuevo León, organizado por la Universidad de_las
Naciones Unidas, el Instituto de lnv~st1gaciones Científicas de la UNAM Y la Oficma de
Investigación y Difusión del Mov1m1ento
Obrero A. C. (noviembre 18 y 19 de 1986).

lucionaria, cuando la clase obrera lle_ga
a dispular, conjuntamente con sus ah~dos, el poder que detenta la burguesia
apoyada en el aparato estatal.
La cultura dominante en la sociedad capitalista, sobre ,t~do en la etapa·
del desarrolio mo11opohco, es una culÍura de la dominación en la que la bu~guesía tiende a imprimir sus ras~os mas
clasistas y -valga la redundancia- excluyentes. Conce'ntra esta clase _en s~s
manos los medios de control social mas
eficaces y sofisticados, así como los resortes fundamentales del poder. A su re:
!ación con las clases dominadas po_dra
darle un contenido paternalista, fas~1sta
0 negociador, según la propia cap~~idad
de éstas para oponerse a su poht1ca ,e
ideología. La oposición puede ~er fr~gil, lo que permitirá a la burguesia -v1a
cooptación- el control de, las masa_s
obreras, normalmente a traves de sus d1rigencias, a bajo costo y con car~o a su
sumisión; puede, por el contr~no; ser
vigorosa y dar lugar ~- dos pos1_bles escenarios: a) la reprcs10n y posible derrola de la insurgencia o b) el avance de
sus promotores en la polílica Y_ en la
cullura, cualquiera que haya sido ~I
tratamiento recibido, si éstos logran evitar la derrola.
El tipo de respuesta de la clase obrera a la dominación poli'tica y cultural
tiene que ver con el grado de indepen· y democracia
alcanzado por
dcncia
,
d' sus
.
. ·
· d I·e·a les
orgarnzac1ones
sm
, · Las tra 1c10. .
nes de lucha de éstas cucnlan muy s1g111ficalivamente en la vida colidian~, que
es el t:spacio donde se afirman o dtluyen
los valores de clase. Denlro de tales tr~diciones se inscribe el papel de los parl1dos políticos represcnlativos del proleta-

riado; de su mayor o menor asc~ndiente
en éste y en otros sectores so~t~les depende en gran medida la extens10n de la
cultura obrera (sus esquemas ideológicos reivindicaciones, proyectos) en su
doble significado de cult~ra d~ la resistencia· y cultura revoluc1onana. En el
curso de la disputa por el poder_, 1~ cultura revolucionaria tiene una mc1dencia en la capacidad estratégica y eventual triunfo de la clase obrera que de
ninguna manera puede soslayarse.
Monterrey: la swnisión climatizada•

Sirve el anterior punto de partida _para
introducir el análisis sobre la cu1tura
política y la cotidianeidad social en un
ámbito de contornos históricament~
muy definidos: el Monterrey metropolitano.
Las concepciones, los modo~ de ~xpresión y los instrumentos que identifican a la cultura política que ha gcnera_d?
la lucha de clases en Monterrey se or1~.
nan Justamente,
en e1proces0 de const1•
, ,
tuci6n y desarrollo de la burgurs1~ ;dustrial dominante Y del prolet~rt~ 0
urbano fabril y no fabril caracter1st1cos
. .
del cap1tahsmo
mo derno. Los rasuos
" de
. .
este capitalismo
mad uran más lcm prana·
.,
menle en esta ciudad eje de la re~on
' YseI 1nsnoreste que en el resto de1pais
, .
1es, en e cur·
criben, en termrnostempora
so de los últimos cien años.
• ano
~ s, el núA lo largo de estos cien
cleo obrero de mayor peso en .Monte·
t nu·
rrey -tanto desde el punto de vils ª n1
•
en
mérico como por su pos1• c10n
. a P1a,
.
las
mdustrias
la producliva- se u bica en
'o!
básicas dominadas por los consorc~e. · han man
privados, cuyos propictarws

nido desde siempre una actitud conlraria a la autonomía sindical y a las polítjcas populares que en algunos momentos
ha generado el reformismo del partido
en el poder.
Un rasgo determinante en la fo rmación cultural de este núcleo de obreros
ha sido la casi inexistencia de huelgas
¡romovidas por las organizaciones si ndicales adscritas a tales consorcios.

La configuración de la cultura de la
resistencia tiene en los instrumentos
de lucha de la clase obrera uno de sus
ejes clave. La huelga sería el de mayor
recurrencia y carga educativa. Su empleo pone en juego la capacidad logística y de negociación de la clase obrera
frente a los patrones y el Estado, y de
convocatoria respecto de otros de sus
destacamentos y, en ocasiones, respecto de diversos sectores de la población,
La burguesía regiomon tana percibió,
d~e el surgimiento de las primeras
grandes industrias, la utilidad de introducir ella misma reformas en el tralo a
~ fuerza de trabajo que reducirían al
míoimo su iniciativa de demandas, eliminando con ello el uso de la huelga par~ traducirlas en conquistas. Sin direcciones autónomas y genuinamen le rt'.·
Jlr~ntativas, las organií\aciones de
este núcleo obrero conservaron, en gran
medida, las características presindicales del mutualismo, rt'-gi111cn qur partía
de la concepción de comunidad de inletese, de trabajadores y patrones dentro
de una misma empresa. Este concepto,
remozado, aparrc1~rá más tarde con d
'-&gt;rnhre de unión.

Los pocos movimientos hurlguísticos

(algunos de ellos cierlarni·nle de trascendencia) mellaron el espíritu de lucha de los obreros y crearon en ellos
una tradición de obsrcucncia a la dominación patronal mediada por una relación palernalisla que abarcaba, y abarca hasla el presenle, los diversos aspectos de sus vidas dentro de la empresa y
fuera de ella. Los bienes y el tiempo libre de que disponen, la casa qur· habitan, la prensa que leen, las escu('las a
las que asislen sus hijos y las bPcas de
que pueden disfrutar algunos de ellos,
todo se los provee la empresa y a rila,
matriz om nicom µrcnsiva, parecen deherli- Lodo. A cambio ~e ello abdican , o
deben alidicar, a su derecho dt· lil,re expresión y organización gremial independienle. Este frnómeno ha inhibido rl
surgimiento de una cullura de la rcsisLencia en estos obreros, que significan
casi la mitad de la población rconómicamentr activa de Monlerrey y su área
metropoliLana, ) sus efectos han irradiado hacia el conjunto dr la sociedad
una mcnLalidad conservadora y han alejado en vastos sectores d1· ella la idea dr
un cambio social favorable a sus intereses.

los que hoy los mandan.

La posiLilidad de cambiar de régimen sindical se presentó para ese núcleo
de oLreros en los años treinla al influjo
de la insurgéncia proletaria que se gestó
dura11te el periodo de la crisis y de las
reformas impulsadas por Lázaro Cárdenas. La nueva fuerza oLrera, que va forjando un nuevo marco cultural a parlir
de sus luchas reivindicalorias, amenazaría, al cen tralizar sus recursos y capacidades de clase en Lorno al surgimiento
de la CTM, el moddo de organización
sindical que los industrialrs habían logrado estratificar para la época. Si hasta
en ton ces rstos sólo haLían mantmido
una actitud paternalista molt•ada dP represiones hacia su fuerza df' Lrabajo,
ahora se mostraban despólicos y pasaban a asumir una política de rasgos
abicrlamcnte fascistas. AdvrrLÍan el fermento de una cultura que rápidamentr
incorporaba elemenlos rrvolucionarios a
su conlcnido df' incipieult'. resislcncia,
lo cual podría conlraslar con la cultura
de dominación crlosanwnle t·dificada
por t·llos duranlt· más dP cinnwnta años.
Su rrspuf'sta fui- violen la y radical: golp1·aron al 111ovirnienlo oLn·ro in:-urgt•nlt•
) presionaron al Estado para Pvilar que
las acciones de aqui'.I l11virran d menor
éxito. 1\lcdianlc una y otra fórmulas
lograron dcrrolar a estP movimiento
ayudados, involunlariamrnte, por la
propia división y ulterior debililamienlo
que se producen en su in lerior al t'Scindirsc la CTM.

Una serit• dt· circunstancias hislóricas ha reafirmado la cullura dr dominación dC' la burguesfa regiomonlana sobre las clases suballt-rnas. Mienlras qw·
esta burguesía J1a lt·nido qui' lidiar con
el Estado pnrrcvolucionario y con el
nuevo Estado que CHlf'rgió de la revolución, y se ha visto por Lanto obligada a
modificar su tácLicas de lucha, la fuerna
de trabajo bajo su control no ha camA la derrola drl movimirnlo oLrero
biado de patrones y ha tenido que per- de los años lrr.inta, carenlr éste de una
ma111·ct·r durante un siglo bajo los mis- dirección independiente y lenir.ndo comos esquemas culturales y de dominio mo contrapeso a los sindicatos Llancos
político, impuestos por los abuelos de
conlrolados por los oligopolios locales,

�siguieron otras derrotas menos cspecta•
culares pero igualmente efectivas rn la
contribución al estancamiento político
y cultural de la clase obrera n·giomonUlna. Reanimado en la década de los setenta, el movimiento obrero sufrirá nuevas y sustanciales derrotas rn la década
siguientr, mismas que culminarán ,aunque
por la vía indirecta de la quiebra) la liquidación subsecuente de los trabajado·
res, con el cierre de la Fundidora Mon·
terrey en mayo de 1986. En los últimos
quince años, el sindicato de la siderúrgi•
ca más antigua de América Latina habfa
creado, justamente, lo que llamo una
cultura de la resistencia. o por nada los
obreros de la Fundidora fueron objeto
de una campaña sistemática de despres·
tigio a través de la prensa escri la } tel1··
visiva que articula con ma) or consisten·
cia el discurso de los industriales regio·
montanos. Los fundidores, ahora descm•
pleados, resultaban irresponsables, holgazanes y hasta sospechosos de la comi•
sión de crímenes dentro de la planta.
Los valores de la cultura obrera eran
desvirtuados y expuestos al dPsprecio
público, espccíficamenfr en aquello que
habían acumulado de resistencia al capi•
tal. Como para hacer más fPhacienle la
subordinación - real y simbólica- de es·
tos valores al dominio cultural de la bur·
guesía, por las fechas en que se consumaba el cierre de la Fundidora era implantada, por decreto gubernamental, la
medalla al mérito empresarial "Eugenio
Garza Sada " .
El voto: a la derecha
uevo León registra una de las volacio~ más altas por los partidos de la derc•
cha al tiempo que d voto por los de la

izquierda acusa uno de loo ínclicl' más
pobres. La explicación de esl(' frnómc·
no tiene, además de aquellas implicadas en el recurrido histórico de la clase
obrera de \1onterrey, razoneo qur vale
la pena apuntar a fin dr enlrndn con
mayor precisión las bases culturales o·
bre las cuales se ha estructurado.
Si bien es cierto qur la sumisión fue
un rasgo del sindicalismo blanco, tam•
bién lo es que paralelamente, aunque de
manera esporádica y &amp;in mayor fuerza,
apan:cl'n rntrc los trabajadores -como
lo advierte Javier Rojas-, lao ideas anar•
quistas y socialistas. F:nlrt' los in l(•n los
recu prrabl(·S ('n 4Ut' couraron dirru'n·
siún poi ítica cab(• citar al Club Obrero
Hidalguensc (1911), anlm·dr nl&lt;' el más
antiguo dr organización parl id aria _ani·
;nada por (' fr tipo dr id(•as, y al Parti•
do ocialista Obn·ro d1• 1urvo L&lt;•Ón
(1918), que s1·ría 1•1esfurrzo de mayores
alcarH·r , anks d(• la aparición en escena
del Partido Comunista rn rl curti0 de los
años Vt'int". A diferencia de rste parti•
do qu«' va a ,·obrar una gran imporlarr•
cia hacia nwdiados de la siguiente déca•
da ('n las lurhas obreras que sr suscitan
en \1onlcrre), la influencia de sus predecrsores fur poco relevante. La del pro·
pio Partido Comunista no sería de consideración en el plano electoral, pues se
circun cribía a la acción directa en la
lucha de masas. El actual Partido Revo•
lucionario Institucional absorbe desde
sus inicios PI ámbito electoral del cual
margina a sus drmás adversarios. Sin
embargo, en m·vo León habrá de com•
partir con r l Partido Acción acional,
desde los años cuarenta, pequeñas fran•
jas de poder que se irán ampliando con
el tiempo. Acción acional conquista en
1967 el ayuntamiento de Garza García;

lt&gt;t'go, hacia finales de los setenta, ooe,
quistará dos ayuntamientos más. Entre
1979 y 1985 este partido aumenta IU
caudal electoral de manera significatiwi
en los planos municipal, estatal yr•
ral, ) empieza a repre.;entarle al PRI un
desafío de envergadura.
La presencia de una clasc media ed•
cada en los patrones conservadores de,
rivados. fundamentalmente, de la ide&amp;
logía empresarial le va atrayendo adherentes al PAr . Cada vez menos ideftli.
ficados con la ideología de la revolucióa
mexicana, los sectores medios de la burocracia también habrán de aportar atJe
partido una cierta cuota de adherentes
debido, entre otras cosas, a la quiebra•
la clase política durante los años sesenta.
la desafección que producen algunas políticas del gobierno, los efectos económicos de la crisis y el propio procesocle
conservadurismo que se ~a produciendo
en esto sectores vía el PRl.
La creciente participación de los empresarios en la política ha dado COIIIO
consecuencia un corrimiento del PRlli•
cia las posiciones de la derecha panilaEI partido oficial ha reproducido en~
mismo seno el bipartidismo caracterll'
tico de la monopolización de los realtados electorales que ha compartidocel
el PA en el norte del país. Este bipd
di mo, como ocurre en los Estados Uit
dos, tiende a estabilizar la dominaaél
política y cultural de la burguesía J 1
eliminar las expresiones ideotó;c,- r
participación de la clase obrera en la1t
da pública.
·
El seccor obrero del PRI no sóll,11
perdido peso político en el curso•,
corrimiento, sino que internamente;

eri¡rse paulatinamente su direcciór, en
una tercera burguesía, ha visto dismi~
ftllÍda su indrpendencia: en no poca me·
ila, d funcionamiento de los sindicatos de este sector se ha ido asimilando
si bien con rasgos y estilos diferentes ai
delos sindi~atos blancos. Unos y ot;os
lle hallan SUJelos a un corporativismo regido por políticas contrarias a sus intereses y, l'n la misma medida, favorables
alos de la burguesía. No fue casual que
al negarles el PRI su :.tpoyo a los obreros
de la Fundidora en su lucha por la rea•
~ra de la empresa, un considerable
numero de ellos quemaran las credencia•
b que los acreditaban como miembros
de este partido. En el acto de la quema
lllO de rJlos exclamaría: "Y a no perle·
~os al PRI, ya somos libres". En
mas de un sentido el partido en el poder
lle ha opuesto a las manifestaciones de
~ cultura de la resistencia en varios de
~ d_estacamentos obreros afiliados a su
normna.

La oposición e incluso el combate del
PRI ª esa cultura se advierten débiles
en la comparación, desfavorable para los
obn•ros organizados, (•ntre la rapacidad
de la_lucha ~ mecanismos ideológicos de
que estos disponen y esa misma capacidad y mecanismos en manos de los empres~r(~s regiomontanos. Prensa, radio y
televtSJon, escuelas, universidades, museos, centros ) agrupaciones civiles de
tod~ í~~ol~, or~anismos de producción
y d1Cus1on ideologica, cuadros especiali~dos, forman partt del inventario cultural _de la burguesía que ni de lejos los
trabajadores priístas podrían aspirar a
tener.
Una cultura postrada

~a centralización de sus fuerzas y n:lac~onrs fue rasgo temprano de la hurgue·
Sta asentada en ,1onterrey. La Cámara
de Comercio y el Casino de Monterrry
fueron creados hace cien años. Con el

tiempo crearía otros orgamsmos y cen·
tros que le han permitido cohesionarse y
mantener un bloque de clase desde el
cual ha enfrentado con éxito las políticas del Estado que considera contrarias
ª. s~s proyecros, y las demandas y mo-·
v11nientos reivindicativos de la clase
obrera.
.Esa centralización, aunque no han
deJMO de conseguirla, es en los obreros
men_os sólida. Su división, que en los
partidos de izquierda ha alcanzado extre~n~s lam;ntables, les ha impedido
res1strr co~ exito los embates del capital.
La ausencia de conesión entre ellos ha
corri?o pareja a la_ pérdida de indepen•
dencra y democracia en sus organizaciones sindicales.
En el vértice de la gran crisis de los
ochenta, la posibilidad de fortalecer el
proletariado sus formas culturales básicas, que ti~nen que ver con la capacidad
para organizarse y defender sus conquistas desde una posición de autonomía
respecto del Estado y los empresarios se
ha visto disminuida considerableme;te.
Al contrario de como ocurrió en la déc~da anterior, se han debilitado sus posic'.ones y su calidad de respuesta se halla
c1ert~mente reóajada no sólo por los
~esp1dos y derrumbe de sus ingresos motivados por la política recesionista v anti_obrera ~ue ha seguido el gobiern¿ mexicano, 81110 por los golpes recibidos durante la administración encabezada por
Alfonso_ Martínez DomÍnguez. A esta
doble circunstancia adversa vio sumados
,us propios errores en la conducción
de sus organizaciones de lucha.
o es extraño que ante el ascenso político de la derecha, ascenso que ha sido

t..?
-.J

1 :

�POEMAS

Hilario Luna Carlos
marcado por los avances electorales del
PAN, su identidad de clase, rrsultado de
sus prácticas culturales, haya sufrido
menoscabo. Los votos por el PAN y en
contra del PRI, que no se cuentan por
pocos, han provenido de las capas medias ganadas por la ideología y la agitación antigobiernista de aquí-1, pero '
también de capas populares en las que la
irritación contra el fraude electoral, la
desesperación por su cada vez más precaria situación económica y la despolitización a que han sido inducidas tanto
por uno como por otro partido se· han
conjugado para distorsionar sus asideros
de clase, vale decir, su cultura política.
La ·dispersión y escasa densidad de los
intelectuales identificados con la clase
obrera y el carácter cons~rvador y pobreza cultural de las instituciones de
enseñanza superior, particularmente la
Universidad Autónoma de Nuevo León
en otro tiempo irradiadora de un considerable movimiento cultural, son apenas dos de los efectos notables de esa
distorsión cuyas caµ sas habrá que buscarlas en el continuum de la. compresión política y cultural de 1~ clase obrera.
Pequeña, restringida su influencia en
el movimiento de masas y apenas visible como fuerza electoral, la izquierda
no ha podidio modificar - ni parece estar en condiciones de hacerlo en el corto plaz~- las bases e impactos de la
cultura de la dominación en Monterrey.
De estas condiciones puede inferirse el
retraso en la recuperación de la clase
obrera y en el renacimiento de sus po· tencialidades culturales y de cambio social.
:.
' co
. ; ( IN

Monterrey, N.L., noviembre de 1986

VAZAZlACHY
- Recordarás
aquella cascada caprichosa
donde los aromas palpitantes
trepan-.
Dormí bajo enorme piedra,
platiqué con la araña.
Temeroso caminé por la vereda del bosque.
Un tarahumara nació de una roca.
Saqué mis plegarias·
y las arrojé al riachuelo.
El sQl brillaba en la profunda grupa del bosque.
Bajé a reconocer tu rostro
y unos labios fríos besaron mi asombro.
Entre troncos el agua bramaba
como un solitario auriga en el Universo

400 A. de C.
Ve, mi felina, mira
cómo camina gente insatisfecha.
En sus ropas se mira
el deseo de la tárde que se marcha.
Afligida penumbra.
Desdén de las personas por la calle;
tristeza que acostumbra
a destruir por simpleza el detalle.

�·, .......

4
.,
Ilas visto en el cristal de una gota la navegac1on.
En el baño escurre el tiempo.
Con su barca perdida, el agua cae.

~oy oomí de tus calles y de tus cansados esc_aparates
mi hi. o ue ha soplado de velas el honente,
,.
como
J
q
.
"d
h
hopara
decorar
el
espmtu.
como si el mundo hubiera s1 o ec
como una mancha en el mantel.
5

horizonté, crepúsculo.
E.res como una mujer preñada
que se esconde para no ver el mundo.
0

7

.

Como un beso en la mejilla de la tierra
la noche se pierde en la calle.

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para
convertir en ceniza cualquier página. es el hombre quien
f Ul'ra llamado a descubir una .Y otra vez el rescoldo: gui,io
luminoso que nos dirige nuestro semejante desde el ayer.
Las tres notas crtticas que incluimos en esta srcción
fueron publicadas originalmente - bajo un mismo Utulo
general: "l 'actualité littéraire a l'étranger "- en Les
nouvelles littéraires en 1931 (febrero 21) y en 1933 (abril
22 y agosto 12). Las reprodujo la Universidad de Nuevo
León en Páginas sobre Alfonso Reyes (1911-1945), L 1,
Monterrey, 1955. El título con que aparecen ahora estos
trabajos se debe al traductor.

�ALFONSO REYES NARRADOR,
ENSAYISTA Y POETA

_Marce) Brion
La curiosidad que los escritores sudamericanos manifiestan con respecto al indio es uno de los elementos más llamativos de esta literatura que ha encontrado en su continente tantos motivos nuevos de inspiración. Ese deseo de comprender al indígena silencioso y lejano,
esa sorpresa frente a su misterio, esa necesidad de penetrarlo, animan el nuevo
libro de Alfonso Reyes, El testimonio
de Juan Peña (Río de Janeiro). Esta
novela corta que tiene atisbos de memoria y que revela una emoción profunda , participa de lodo el talento
poético de · Reyes. Tiene, eIJ particular, un sentido del paisaje verdaderamente asombroso, subrayado justamente por los dibujos del pintor Manuel
Rodríguez Lozano. Su historia es muy
simple: la incursión de un joven abogado en una comunidad de indios mexicanos que han sufrido un perjuicio y que
le han solicitado su ayuda. Pero la atmósfera de sufrimiento auténtico y sordo que lo acoge, ese mundo ignorado
por él hasta ese día y que se le aparece
de pronto en su real y dolorosa humanidad, merecía en ese libro un subtítulo:
Descubrimiento del indio. Porque, en
efecto, es un descubrimiento, un sondeo en la vida profunda de seres desconocidos, mientras que para el lector
tiene el encanto de una de esas obras
perfectas donde la prosa del gran escritor mexicano es recorrida por un lirismo poderoso y contenido, subterráneo,
y que, por esla razón, da más fuerza
y esplendor al talento del narrador. La
mirada que arroja sobre esta humanidad
miserable no aleja a Reyes de la cumbre
~erena de la poesía: 1~ permite alcanzar
un conocimiento más vasto y más com-

pleto y enriquecer su genio con los elementos más diversos y más fecundos de
la realidad.

de esta materia lograda aquí por algu1101
refinamientos de forma que me parecen complrtamente deliciosos.

II

Si se quiere considerar, por otra parte, este Tren de ondas como algunas
páginas desprendidas de unas "memorias" que él nos dará quizá un día y que
nos revelarán entonces tanto aspectos
preciosos de la vida literaria en Europa
y en América, no se puede menos que
encantarse de la bonhom ía delicada yrisueña con la que Alfonso Reyes nos hace confidencias. Además, nos hace ver
más lejos y comprender que la princ~
pal virtud de este libro está en la expresión de esta poesía inmanente e inteasamente asociada al acto mismo de mi
que es tan reveladora de Alfonso Reyes.

Los pequeños ensayos que Alfonso Reyes ha reunido y publicado bajo el título Tren de ondas (Río di' Janeiro), se
sitúan bajo el signo di' ~lonlaigne: '·Lo
consagro a la comodidad particular de
mis parientes y amigos.'' Se podría decir lo mismo de este libro, que se presenta como un homenaje a la amistad, ya
que allí em:onlramos el relato de encuentros sostenidos uajo la rslrella propicia
de los azares felices, entre seres unidos,
aún antes de verse, por los contactos
más delicados (ésos son quizá los más
sólidos) de las afinidades espirit~ales.
Con una simplicidad encantadora que
deja fluir est&amp; poesía intima, poes1·a
del corazón tanto como del espíritu, y
que encontramos con tanta frecuencia
en la mayor parte dr los libros del gran
escritor mexicano, Alfonso Reyes escribe, aquí, algt1nos pequeños troios de
circunstancia de una exquisita resonancia.
tsl1: lil,ro 1·stá dt·dicado a los amigos,
con est s1:ntido cs¡u:cial 11•11~ .;! tie1w par.i escuchar la voz s1·crl'la ) post'er las
diversas llav1·s d1· .-s1• rnrazún ) d1· rs1•
esp íritu. Es ante tocio una obra íntima
que un crítico all'nlo al solo valor obj1·tivo d1· los lil,ros or1l1·1taría prouahl.-ment,· 1·11tn· las opera minores ele Alfonso R1·yrs. Habría al¡,rt11ia injusticia
en esta clasificaci&lt;Ín, porqu,· yo encuentro, 1·11 rsas piezas de circunstancia, el
regrt:so d1· los principales lemas poéticos dr. Alfonso Rt:yt:s, y a su arte delimitado por la humildad simple y cordial

III
AJ adaptar la estructura y la cadffl'
cia del viejo romance castellano a ~
expresión de los sentimientos moder·
nos y de las ideas más recientes, Alíd
Reyes viene a demostrarnos, un• 10
más, que las formas tradicionales plt'
d1:n contener aspectos nuevos cuando
un talenlo de poeta sabe animarlos t.GI
su inspiración y su genio. Yo he elfl"
sado muchas veces, aquí, cuáles 90D 111
l'araclcrú,ticas del talento de Alfollt
Reyes, para tener necesidad de ~
las de nurvo; la palabra "perfeCCIIII
viene inevitablemente a mi pen. ,
lo t'n cuanto abro un nuevo libro
gran poeta mexicano, y se imPone.a•
pluma desde la primera línea cu. lento analizarlo.
Una vez más hay que decir qué
ta perfección. Para Alfonso Re~
redero del lirismo castellano Y1

podría ser la orfebrería suntuosa y pre-

cm de un Góngora. Algunos de sus poemas se parecen, por otra parte, a los más

bdl?5 que el siglo de oro español ha producido. y como los grandes líricos de
tiempo, encirrra, en una forma flexilh ) ~ 1.ida como rl acero, el impulso
del espmtu } el ardor del corazón ...
Pero se podría drcir también que este
poeta de hoy ha retenido lás cualidades
de sus predecesores sin compartir sus
defectos, y que sólo lrs ha solicitado
la lección_acerca de una lengua poética
de la que el debía utiliiar los rrcursos de
una manera completamente personal y
actual.
tl!t'

El ritmo
,Je1 romance, que es a la vez
,
muv
, ·1 , es el que con. · solido
. ) muy d uct1
l'l~ne mrJor a la traducción de un prnsa¡ •r~t'.' at~nlo ~ las refracciones móviles
, int"hgenc1a ' a los juegos de la fa nl¡sia, a los recovecos p icológico ... En

sus Romances del. Ri'o de Enero, que A.
A. M. Stols_,. de Maestricht, ha editado
con un csp 1r1Lu de perfPcción, Alfonso
Reyrs s_eñala las raíces que conserva de
la P?~~ia castellana de antaño, la nol,le
lrad1c1on qur ha recibido de rila.
~íc,•s} nada más. El árhol qur, por
encuna dC' ,·llas, se desarrolla magníficamen_l~ C'S Lodo .u.n árbol dr hoy ) de
Amenca. Los af1c1onados a las ran•zas se
co~1placcrá11 &lt;·n obsrrvar de qué manera
sut•.i. 1.a m~dernidad de rsle poeta y su
trawc1011alismo S&lt;' concilian en po&lt;'mas
d~nd«•. la bell,•za provien1· d1• i·sa forma
cris~ltna que es, más qur una lranspan·nc1a, una atmósfera. La filosofía dr
~ lfonso Rry&lt;'s, .esa contt&gt;mplación apasionada, esa armonía perpetua y total
dt&gt;! individuo y di·l 111 un&lt;lo, no podía'
menos que traclucirs1• en eso&amp; octosi1a?ºs, .soportes preciosos d., una música
llllcnor, ligeras columnas de un ritmo
tramado rn arcadm,.
Todo lo qu1• hay di· frágil } di· impondrrabl", a Vt'C1·s, i·n la pot•sfa el,· Alfonso Reyes, doncl1• juPgan las alusiones
la~ sugt·stion'.·s ~ los r.-fl1·jos dr imág,w•~
mas qui· las imag1·1ws mismas, s1• encuadran exc1·l1·11l1·mentc t'n esta arquit1·tlur~ d1• luz. ~ diría que, lo mis1110 qu ... un
d1ama11l1:, cierta página ofr1·c1· sus fac1·las como t•l rt'tt:pláculo dr un rrv1•rbr-

rc1ote pensamirnlo. (Yo piPnso sohr" todo en los poemas intitulados "Contrast1·
y sueño", "Río d.- olvido.,, "('·
J· &lt;l,,)
F
,ast'Ha
.
,n cuanto al apóstrofe· al llío dr f:1lt'ro
que. abre l'I volumen (&lt;·~ta divinidad
fluvial parece se1 c·I genio tutelar \ i·I
patrono
olímpico
dl'I• li1ro)
. 1
1
.
u
, un tano
o g&lt;'.ngoma, con una nobl!'za ) una • 1,
ganeta lfllt' hac,·n de i·sla obra una¡),. la~
obras..maestras más r111ociona ntC'~ \ ,,1 ~
:
rxqu1s1tas d1· ¡\Jfon¡,o R1·)t's. btjui:,ita
por su lwllcza plástica, ) c111ocio11a11l1·
por lod~ ~4w·llo qw· Li1•n1· d,· i1un1·n,o.
d,· d1·fi111l1vo, d,· mistC'riosa11w11Lr· divino
en su LPll1·za, un porma co1110 ,·st,· alc~~za las c!mas últimas de la exprr~iún
lmca. La idea (arabescos quf' van d,·
una estrofa a la otra), aferrada a las ari las de la~ imá~c·nes, dPspierta aquí un:
reso~anc1~, ali~ un color, una tran ¡,a1:n.c1a mas alla, f'voca rcpcrcusion,·s i11l1n1las. y? srría feliz cuando un l'rudito
com,·ntarisla lograra ofn·rn un ,rnáti,i~
comparable
i•n t•xcrl1·11cia a aqL1 1'' I 4111·
•
'
(
,ustav1·
Coh,·n
hizc,
.
. ,, ,
' d1· "El el'm(•11 l f'rt()
marino ..Entonc('s, sin quen•r forzar la,
c·or~1µa,~a.c 101lt's, ) o diría qui• '•Río d"
olvido J~1rga i·n la obra dP •\lfon~o R1•· ·1"1'S d n11~m.o ¡,a¡wl -cou .,¡ 111i~rno iaor- qw· ·¡.;¡ e1·m1·nt
· marmo
· .. 1·11 la
· · 1'rtO
obra d" Paul VaJ,:n. · Ta11ta e~ :,,u .tmporlant ia.
'

Tmducci6n de Miguel CotVJrrub~.

c...;

w

�''EL TEATRO ES UNA PUESTA EN ESCENA
DE LA IMAGINACION '':
EMILIO CARBALLIDO

Margarito C~éllar
Yo también hablo de Carballido y de la
entrevista

que corría era una especie de obra de
teatro.

Nacido en 1925 en Córdoba, Veracruz,
Emilio Carballido ha escrito novela,
cuento y guiones cinematográficos, pero
ha sido la dramaturgin la que le ha dado
reconocimiento internacional.

En una película el material literario
muere, su fin es el cine.

Se confiesa asiduo lector de Strindberg,
Cocteau, Chéjov, Ibsen, Huxley y
Giroudoux.
El entrevistado, ha dicho Emmanuel
Carbal/o, puede convertirse en asesino o
en víctima del entrevistador. Confieso
que deseé encontrar en Carbal/ido esa
especie de "ser comprensivo, lúcido e
inteligente" que todo entrevistador espera. Y lo hallé. Lo que sobraban fueron respuestas. Fui yo quien agotó prim~ro su repertorio de preguntas. Cada
pregunto a su vez originó varias respuestas, mismas que requirieron la interpretación del eritrevistador (lo más fielmente posible).
En fin, para qué esperar la tercera llamada, empezamos.
El teatro como facultad natural

- Tú has abordado div1:rsos g1:ncros
literarios, desde la novela al cu1:11lo,
pasando por el ensayo y el guicín de
cine, ¿por qur. esa insislcnc;ia en d
teatro?

..,¡,
1(
(

C'I'",)

- Para mí la facultad natural más clara es escribir teatro. Cuando algo no
sale en teatr0 va a dar a otro género.
A veces si: me ocurre una novela y
sale como tal, es el caso de El sol,
El Norte y La veleta oxidada. El tren

¿Con la poesía no te has metido?
- La obra literaria pide una forma por
sí misma. Es como una proposición
que llega de afuera y uno tiene que
encontrar la mejor forma de ganarla.
La poesía no me ha llegado.
- Sin embargo hay obras tuyas que están cargadas de poesía. Digamos la
visión desolada de las mujeres en Orinoco; el paisaje mismo de gran parte
de tu material.

rios a montar obras como Te i,ro
Juana que tengo ganas, ¡Silencio, pollos pelones, ya les van a echar su
maíz!, Yo t~mhiin hablo de la rosa,
Una rosa con otro nombre. ..

- Te juro ]uana que tengo garltJ$ es la
obra más cómica que tengo. Lo mimo que ¡Silencio, Pollos pelones...!
La comicidad es muy abierta. ¡SJen•
cio, pollos...! enfrenta el peligro deb
fatiga, es demasiado larga.

¿Tienes preferencia por algunadetus
obras?
- A la gente le gusta mucho reiree, le
gustan mucho mis obras cómicas.
El censo y Cuento de navidad son las
más editadas.

- La poesía del drama no depende de
las palabras, aunque dehe estar apf\yada por el texto, puede tener momentos de lirismo.
El teatro es una poesía en que las
imágenes son visuales y de tres dimensiones. La poesía en el teatro es
un encadenamiento de acc10nes.

- El cuento, la novela y la poesía pasan
del original al libro y de ahí al lector.
Con el teatro el proceso para llegar al
público es distinto. Una cosa es tl
teatro en forma de libro y otra muy
difercnle f'S la puesta en escena.

Ilas escrito farsa, drama, comedia,
sainete, ¿qué género prefieres?

- El teatro es una puesta en escena sobre la imaginación. El que lo lee sin
visualizarlo está perdido. A la gentt,
por su parte, le gusta la obra de teatro.

- Tocio m1: 1:s ~ralo &lt;:uando lo escribo.

Tengo un espíritu muy bromista y
juguetón; tiendo a hacer obras cómicas pero también me gustan las
obras serias.
- Hay obras tuyas que se han puesto
en escena infinidad de veces, no sólo en este país sino en otras partes
del mundo. Hay una tendencia por
parte de los estudiantes universita-

¿Cómo te ha tratado el cine?
- En México suceden cosas tan curiosas como esta: Las dos veces
ha filmado La guerra y la paz,
T olsto~ las ventas del libro han 11"
bido. Con lo mío sucede lo
Cada vez que !,as visitacionel del la
blo pasa en televisión aumenta
venta del libro.

que:

in-:

Los inicios y algo más
- ¿Qué te parece si platicamos un poco sobre tus inicios en el teatro?

- Fue allá por los años de la facultad.
Deci~imos. ~acer un programa con
Magana. ~1cunos una puesta privada,
en la recamara, la montaron unos
compañeros Y gustó. Esto nos animó
a hacer una puesta de tres obritas en
el Aula Martí, que para horror n~eslro estuvo más que llena.
Nos presentamos por primera vez Ma~ña Yyo, ~I tercero era Miguel Guardia. La obrita era La triple porfía un
maestro se la llevó, le gustó a S~vador ~~~o Y la publicó. Después Novo
me pu:lio una obrita para presentar en
Bellas Artes. Así surgió R osalba y /os
llaveros, de las aulas estudiantiles al
palacio de Bellas Artes.
Maestros Y condiscípulos

- ¿Qué recuerdas de tus maestros?
- Agust'm y·~
anez fue mi maestro en
preparatoria. Empezaba apenas su c~rrera P0 lItica.
' · En una huelga lo apoyam~s para ,director de la prepa. Me
1
: ; ª· Poma ejercicios de estilo en
ª la literatura de la revolución
en~ñah~escribir.
'
~lvador To-s~ano ~os daba. hisloria y
, •
demito preh'ispamco.
Bernardo Ortiz
Montellano me bautizó. Un día
me pregunt ' · " ¿Es muy necesario el
segund0 apellido? (Fentones) ·Nose
~ h
t
daace, muy largo? Entonces firmé
~ mas como Emilio Carballido y
~ ;amá se ?fendió mucho con el
e su apellido. Ortiz de Montella-

°·

no era muy disc~eto, nos daba poesía
moderni:. Le dabamos a leer cosas.
~s~91i no m~ ~uería nada. En compos1c10n dramat1ca saqué con él siempre
6 Y 7 de calificación. YO lo buscaba
lo admiro mucho, pero no le simpat/
zaba, aunque yo era el más informado de la clase.
Por ~ie~o qu~ daba una clase muy
academ1ca y ngida. Se basaba en la
~cademia francesa y leía mal Ja poética_. Daba ~na clase muy dogmática
y aislada. Evitaba el contacto personal c~~ los estudiantes. A Magaña lo
ofendw de gratis con su mala manía
de hacer chistes contra la gente.
¿Cuál fue la actitud de Usigli una vez
que alcanzaste cierta notoriedad como dramaturgo?

- Seguimos chocando toda la vida. Dr.
autor a autor. Cuando lo de los teatro~ populares que Usigli manejaba,
tuvunos otro choque.
Usigli era muy enamorado. En una
ocasión publicamos unos libritos.
Ahí aparecieron poemas de Dolores
Castro y Rosario Castellanos entre
'
otros autores. Resulta' que publicamos unos textos del poeta surrealista ~lfredo Sa~cho, costarricense que
dedicaba su hbro Cinco sonetos con
adivirianza a Leticia Larrea, hija del
poeta de mismo apellido. El padre
ofendido por el tono de los poemas'.
mandó a la hija a recoger la edición
para quemarla. y o no se la di. Se
trataba de un libro que nos costó mucho. "¿Y si se lo pide Usigli?", me

~jo, ''tampoco se los doy", contesté. Me dio pena, antes de la clase
me encontré a la niña muerta de risa.
Le dije a Usigli : "Maestro, no le voy
a dar los,, libros". ''Carballido) cómo
es .usted • La guapa niña murió después en un accidente de aviación.
¿Quiénes eran tus condiscípulos?
- Había una brillante y activa pandilla: Erneslo Mejía Sánchez Otto
Raúl González, Carios Illesca~, Augusto Monterroso, Ernesto Cardenal.
En la Facultad todos éramos amigos.
~e llevaba bien con Otto, con Mejía
Sanchez y con Alfredo Sancho.
Novo Y otros contemporáneos

- ¿También Salvador Novo fue tu
maestro?
- Nov~ fue amigo mayor y portentoso
padrrno. Nos hiz9 la carrera a varios,
tanto a autores como a directores.
Era de las personas que aún le cantaban a la vida, era generoso.
Hacía tremendas fiestas con la "alta
sociedad" de México. Ahí conocí a
~olores del Río. A todos nos trataba
igual.
¿Eran retobados?
También testarudos y borrachos.
¿Cuál es la importancia de la obra de
Novo en la actualidad?
Es muy curioso ver a estas alturas su
forma de vida. Para vivir se impone al
talento de Usigli. El público se arre-

w

C/1

�bata sus obras. En la colección de
teatro que dirijo en Editores Mexicanos U nidos hay lres tomos de ovo y
uno de Usigli. Es una desgracia que
su prosa ¡wriodística no circule. Habrá que ver el modo de volverla a editar.
- Novo ha sido de los pocos escritores
mexicanos que ha sabido manejar el
humor con precisión.
- Tenía mucha vena, humor e ingenio.
Era un hombre tan ingrnioso romo
desdt• el Si11lo
dr Oro no se ha vislo.
o
Todos los Contemporáneos tenían terribles plumas y lenguas.

¿A quiénes de esa genéración recuerdas?

1ículas muy memorables.

Hay marcas que dejan huella

- ¿A quiénes debes tu aprendizaje
litt:rario?
De los autores aprende uno. A mi generación le tocó la marca cercana &lt;le
Sartre y a mí el teatro francés. A
través de mis maestros recibí muy
fuertemente a Cocteau y por esfuerzo propio me adentré en el expresionismo alemán. Después me llegó muy
fuerte el teatro oriental. me tocó admirar de cerca al teatro " oh" y
los procedimientos de hacer drama
con otros elementos distintos a los
acostumbrados.

Estas ruinas que vemos

- A más &lt;le veinte años &lt;le hal,erse e&amp;ln•nado ¡Silencio, pollos prlonP.s, ya
les van a r,char su maiz!, ¿rnál1:~ ,on
los 1:ambios 4111· ha cxpnim1·nlarlod
país respecto a los planteamiento&amp;
que ahí se hacen?
- La obra no envejece. La situación ha
empeorado. El PRI está en peorsituación que antes. Hay algo de m•
quinaria humana en las cosas que se
reflejan. En mi farsa hay el retmto de
esos viejos que al día son pobres.
El ala de la música
¿Qué papel juega la música en tu producción literaria?

Háblanos un poco de tu generación.
- A Jorge Cuesta ya no me tocó conocerlo. A Gilberto Owen le debo una
obra. Cuando escribía en América
Owen mandó un gran trozo de poemas. Margarita Paz Paredes y Margarita Michelena le perdonaron la vida.
Me los pasaron. Leí su Madrigal por
Medusa, fue algo así como un relámpago.

¿Cuál c.rees tú que fne la aportación
de una generación como la de Contemporáneos a la cultura nacional?
- J:ransformaron el país como escritores y ejercieron el poder cultural.
Carlos Pellicer rescató la pintura mexicana olvidada. Novo resucitó autores dramáticos olvidados, los dejó vivos y coleando. Puso a Gorostiza y a
Sor Juana, que fueron enormes éxitos. El y Gorostiza fueron además
cineastas. Gorostiza también tuvo pe-

- Sergio Magaña, Luisa Josefina Hernández ...

¿,Y Elena Garro'(
Garro es un poco mayor, pero su teatro está cercano al nuestro.
Tengo entendido que has escrito a
dúo, con Magaña, primero, y con
Luisa Josefina Hernández después.
- Y con los difuntos Calderón de la
Barca y Gorostiza. No como adaptador sino como una forma de colaboración. A Calderón le he quitado y
le he puesto. A Gorostiza le tenniné
una obra: La fonda de las siete cabrillas, según yo, Don Bonifacio, según
él.

- Tengo muy educado el gusto mus~L
Crecí oyendo música. Mi madre can·
taba. Tenía nivel profesional de pia,
nista y cantante. Desde muy joreii
fue gente de sinfónica, ópera y brJltL
Las ediciones com·o necesidad nacioall
- Además de escribir teatro te has dedicado a publicarlo. Me refiero a que
diriges una revista de teatr&lt;' para ~
Universidad Veracruzana (]'romo,-},
y una colección para dramaturgGI~
Editores Mexicanos Unidos. Adeilil
has preparado varias antologÍIL
- Ha sido una necesidad nacional, Me
cho..:a la gente que dice hay qué hacer esto y lo otro. La mayoría dt.lal
revistas de teatro publican ~
y crónica, pero textos no, Y~ •
una tontería. Tramoya tiene ya i,tJI
años de estarse publicando en follll

ininteffllmpida. Han surgido revistas
que no resisten el tiempo. En Tramoya la metz son los textos. Esto ha sido muy lento, pero pe,ge a la circulación pésima el repertorio ha pent:trado; El autor joven está sin salida. De
1111 que Teatro joven de México tenga un número de ediciones admirable.
Editores Mexicanos Unidos se ha preocupado por editar teatro para obreros
Y teatro pna jóvenes y niños. El arca_ d~ Noé fue una propuesta mía;
eXJSha antes, la publiqué primero en
la SEP.
Hace. falta una antología de teatro
del siglo XIX para atrás. Tenemos
una herencia espléndida- de dramaturgos, el teatro más antiguo de Améri~- Aunque hay una bola de pendeJ08 colonizados que dicen que no
tenemos tradición. Lo han dicho
Ancira y Solé.
~uando se pone teatro mexicano
•empre es con menos presupuesto y
con _peor repertorio qu!! el teatro ex-

Lo exf!isito fallido

¿Corno enfrentas el peligro dr lo
cursi?

- No me preocupa caer en lo cursi. La
gente que le leme a la cursilería es
la más cursi del mundo. Lo cursi
como decía Reyes de la Maza es 1~
~xquisito fallido. La Juana de Te
JUr~ Juana que tengo ganas es una
m~J~r cursil~sima. También lbargüengo1ba manejo mueho esto.
Por últiy10, ¿4 ur concepto tienes sobre la creación colee tiva?
La creación colectiva es una obra con
la gente que la ejecuta en el foro. Así

hizo Licona con Las tres heridas. El
grupo encuentra el tema, improvisa
hace proposiciones; el autor tiene li~
bertad total para seleccionar el tema
y desarrollarlo. La creación colectiva
es necesaria en países donde no hay
autores; donde hoy no se necesita
tanto.
El tiempo para la entrevista ha termina-

~º• ~ aunque Carballido se define como
jima desatada, persona violenta y de
mal carácter, terco como una mula y
con capacidad para caerle gordo a much~ gente", concluimos en que ya habra ot_ra oportunidad para continuar
esta primera conversación.
Lobby del Hotel Monterrey, diciembre de
1986.

tranJcro.

- ¿Cómo te han tratado en la UNAM'?
- Difusión Cultural cuenta con un gran
pttsu~uesto, pero ha habido ahí una
:~ie de elitismo viejo, una megalonia notable. arcisismo de los di~tores que encuentran presupuestos
millonarios para obras horrorosas.
~ te~tro de la UNAM es estático.
al118. ~irectores hacen espectáculos de
~'ISlmo costo. En la UNAM, La hede oro tardó más de diez años
en venderse·, El ange
, l que perturbó
la,
agua,, también.

w,
--,)•

�GARCIA LORCA, CINCUENTA AÑOS
DESPUES

Alfonso Rangel Guerra

ABANICO

FJ mundo de lengua española ha recor•

dado en este año , y en agosto, al poeta
granadino, sacrificado en su propia tie11'1 en los primeros días de la guerra ciril espafiola. Su muerte violenta y cruel,
lo con~irtió en símbolo y testimonio de
otras muchas, en un conflicto cuyas ca•
racterísticas de luch'.I fratricida no se
han repetido, en lo que va del siglo, en
la cultura occidental. La imagen de Federico García Lorca como poeta sacrificado por una brutalidad ciega, ideolóp:a y partidista, permaneció durante
b tres afios de la guerra, se mantuvo a
lo largo de las casi cuatro décadas de
franquismo que le siguieron, y llega
hasta nosotros, cincuenta años después.
Con la emigración de los republicanos españoles viajó el poeta, es decir, su
n:cuenlo y su poesía, pues un símbolo
ae lleva en el alma y en el corazón. Con
d exilio se transportó el nombre y la
tragedia de García Lorca, llegando a todos los rincones de Hispanoamérica. Enlre los emigrados españoles los había no
li&gt;lo contemporáneos del poeta, sino
llligos y compañeros; todos dejaron
testimonios y recuerdos en diálogos,
conferencias, ensayos y libros. Los que
lo escucharon alguna vez dieron también
11 versión, y lo propio hicieron quienes
sólo habían sido sus lectores, o visto sus
obras de teatro en la escena. Al paso de
los aiios, la bibliografía sobre García
~orca fue creciendo de manera impre~nante, mientras su obra permanecía
~esible para las mayorías, o reducida
IIÓlo al Romancero gitano o los Poemas
de cante jondo, primero porque no se
~tenían las pocas ediciones previas a
11
muerte; después, ya publicadas las
obras completas por Guillermo de Torre
ea Losada, porque su distribución desde

Buenos Aires era insuficiente y las ediciones caras. FinaLnente, llegó la avalancha de ediciones populares.
&amp;tas circunstancias debieron repr.lirse en todos los países de Hispanoamérica. En México, donde la emigración española fue más numerosa, incluyendo a
escritores, poetas e intelectuales, el fe.
nómeno quizá fue más acentuado. Baste recordar que a México llegaron, de
la Generación del 27, Emilio Prados,
Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, José
Bergamín ; de paso, Pedro Salinas, y
otras muchas figuras que fueron afines a
aquel grupo: José Moreno Villa, Juan
Rejano, Juan GiJ.AJhert, Miguel Prieto,
Concha Méndez y tantos más, sin olvidar al gran solitario que vivió y murió
entre nosotros: Pedro Garfias.

suplementos especiales, y Televisión Espaflola filma un programa de cincó epi•
sodios sobre la vida y la muerte de
García Lorca, bajo la dirección de Juan
Antonio Bardem.

En, la misma ciudad de Granada, al
iniciarse en el Ayuntamiento, el 3 de
enero de 1986, las actividades para la
organización del homenaje nacional conmemorativo del cincuentenario de la
muerte de Federico García Lorca, se
dijo expresamente que se buscaba desmitificar la vida y obra del poeta, borrar la relación de su nombre "con la
guerra civil, el asesinato o la barbarie"
(El País, Madrid, 5 de enero de 1986),
y sobreponer la imagen del escritor, artista y poeta. Difícil, si no imposible
tarea, porque los hechos históricos e&amp;
tán ahí, incontrovertibles y elocuentes,
Pasaron las generaciones pero el sím- rescatados de un pasado de silencio por
bolo se mantuvo y hasta incrementó los testimonios de los ~rotagonistas
su fuerza. En la medida en que fueron y testigos, algunos todavía vivos. Cuanenvejeciendo tanto el régimen impuesto do el suceso histórico está oculto por
a partir del triunfo militar de 1939, co- el misterio, el desconocimiento o la
mo su caudillo, la imagen y la obra de desinformación, se da pie a versiones y
Federico García Lorca pasaron en Espa• leyendas que no obstante su impreciña, de la prohibición y el ·silencio, a sión se mantienen vigentes y es difícil
una aceptación inevitablemente cada erradicar. Sin embargo, en el caso de
vez .mayor, hasta llegar a la publicación Federico García Lorca ha ocurrido
de sus obras completas, por primera precisamente lo contrario: el trabajo y la
vez, el año de 1955. Cuando llega la investigación de muchos, entre los que
transición y más tarde. el _gobierno so- basta recordar a dos franceses, Claude
cialista, el poeta es ya una figura del do- Cauffon y Marcelle Auclair, y un irlanminio público, en la medida en que no dés hoy nacionalizado español, Ian Gibsólo su vida y su obra, sino también son, han permitido clarificar todo lo
su muerte, es decir su asesinato, se han ocurrido desde el 13 de junio de 1936,
ventilado en todos los foros y medios fecha en que Federico García Larca tode comunicación. Ahora, al cumplirse ma el tren de Madrid a Granada, hasta
los cincuenta años de aquel lamentable el 19 de agosto, fecha de su asesinato.
suceso, todos los periódicos de España La única forma de agotar las versiones
se han incorporado al homenaje, los más y falsedades difundidas es enriquecer
importantes de Madrid le han dedicado el conocimiento histórico. Así ha ocu-

�rrido con la muerte del poeta granadino.

l

l

•

'

:, ~
e:J&lt;

En un cuento árabe, un hombre sueña que encuentra a la mu~rte. Despierta
y decide evadirla marchandose ~ otra
ciudad. La Muerte, que lo ve partir co~
prisa, no encuentra extraño este mo~1miento pues esa noche tiene una cita
con ese hombre, en la ciudad a la que se
dirige. Algo semejante o_currió con Federico García Lorca, quien se encuentra
en Madrid en los días previos al e~ta!lamiento de la guerra civil. En la capital el
ambiente es tenso y los rumores de un
levantamiento militar cobran cada vez
más fuerza. El 13 de julio de 1936 es
asesinado Jo;é Calvo Sotelo. En la mañana del día siguiente, 14: de julio, García Lorca toma el tren . con rumbo a
Granada, para estar con su ~arrúlia en
la Huerta de San Vicente, dIStante un
kilómetro del centro de la ciudad. El
temor lo hace abandonar Madrid, lugar
que consideró inseguro y expuesto, para optar por la ~asa pater~a, junto a ~os
suyos. Cuatro d1as despues, el_ 18 d_e_Julio se produce el levantamiento militar
en, Ceuta, Marruecos, y la ciudad de
Sevilla queda en poder del general
Queipo de Llano. Con su desplazamiento García Lorca fue al encuentro
de su destino: Granada, su ciudad,_ era
o de los focos extremistas antirre;:blicanos, y el mismo día del !evantamiento militar estaba ya convertida en
un lugar de abierta actividad en co?tra
del gobierno legítimamente establecido,
y el gobierno civil y la ciudad toda son
tomados por la guarnición con el apoyo de la Guardia Civil, guardias de as~to y falangistas. Sólo qued~ una res,IStencia en el Albaicín, sometida dos d1as
después. Afil empieza en .?rana~a. la
guerra civil y su manifestac1on mas m-

mediata será la violenta represión dirigida a todos los que de una o de º:U-ª manera apoyan la República, cu~quiera s~a
su -filiación política, y aun s1 no la t1~.nen ni militan en un determinado parado. Sorprende el gran número _de gentes
que fueron fusiladas en esas primer~ semanas después del estallido d~l confüct?.
Ejecuciones ·cotidianas, ?~VIame~te sm
proceso, ajenas a toda logi~a, ammadas
por un odio ciego y que solo busca ~l
exterminio. Los muertos y desapare~1dos fueron aumentando día co~ drn.
Entre los primeros, Manuel FernandezMontesinos, alcalde socialista d~ G~anada y cuñado de García L_orca. El miedo
y la sensación de inseguridad envuelve?
a los habitantes de la Huerta de San Vicente, se encierran y no salen. Pero_ la
suerte ya está echada. Se sabe en la cmdad -lo ha informado la prensa- la
presencia del poeta. El 9 de agosto se
presenta gente en la Huerta, buscan~o a
dos hermanos del hombre que la cmdaba acusados de asesinato. Actuaron con
vi~lencia, y García Lorca sufri~ _empellones y golpes, y uno de lo~ v1s1tantes
mencionó que Lorca era amigo de Fernando de los Ríos, antiguo minist~~ ~e
justicia e instrucción p~blica al i_mc10
de la República. Seis dias despues, el
15 &lt;le agosto, volvieron a la Huerta, con
una orden de detención para llevarse a
García Lorca. Pero é91:e fª no estaba
ahí. El mismo día 9, después de lo sucedido y convencida toda la familia del
peligro que corría García Lorca, se ~~­
bía trasladado a la casa de la fam1ha
Rosales. Frente a varias opciones, incluida Ía de pasar a territorio republicano lo que fue rechazado por el poeta,
se ~ptó porque se refu~_ara con los Rosales, amigos de la familia, entre los que
había dos connotados falangistas, Y

Luis, el amigo de García Lo~a.,Porla
presencia de aquellos se considero el lugar seguro y el poeta se quedó ah_í, calle Angulo número 1, en el corazon de
Granada. Al no encontrarlo en la Huezta de San Vicente, y ante la amenaza~e
llevar.se al padre, la hermana de ?arcia
Lorca, Conch:a, ya viuda de Femand~
Montesinos, les dijo que estaba de V&amp;
ta en casa de los .Rosales. No esperaro~
mucho para presentarse aquí, y al día
siguiente tocaban a la puerta de 1~ casa
de Angulo l. Toda esta secuencia, la
reiterada persistencia en encontrar. a
García Lorca, y el desenlace final, deJID
ver que era una persecusi~n a~enta~
por esa peculiar conducta 1ITacwnal, di,
rígida contra todos aquellos que, de una
o de otra manera, representaban ~o per·
nicioso, lo indeseable, lo contrano ala
España que deseaban "salva~"- ~ara_et
tos Ultras lo opuesto merec1a, sm mua. "1
mientos ' los calificativos de "roJO
"comunm,
. ':,..a,, o "marxista,, · y ese
16
de
,
agosto de 1936, Federico GareiaL~
, dec1rse
· eraapobtique si bien no po dia
,. .
co pero que no actuaba en pohtica DI
'
, a nmgun
· ' P~rti'do
pertenecia
. ' fue dete.
nido y conducido al ed1fic10 del gobierno civil. Dos días después, en la noche
del 18 al 19 de agosto, fue llevado:
lugar que se encuentra entre 1?5 pu No
de Víznar y Alfacar, y asesmado. d
fue solo. Con él fueron ejecutado~
banderilleros anarquistas, de no .
Joaquín Arcollas Cabezas Y Fra!ICIICOpubliGaladí Mergal, Y un profesor reaÍn8lio
cano del pueblo de Pulianas, ll ,
Dióscoro Galindo González. Cuanti.
día siguiente, 20 de agosto, un~
Rosales se presentó ante el gob la ot
civil Valdés, llevando en la man~da
den de liberación de Lorca expe~.
el gobernador militar, aquél le diJO

'

=

ya era tarde, que la noche anterior había
ido llevado a un "paseo" . De acuerdo

Ramón ,\laría d,·1 Vall1: lncláu , 111uPrlo el
retratarlo cabalmente. Sería necesario
5 de enero de 1936, y el de Miguel de
recoger Slt presencia física, hacer mencon las investigaciones de Ian Gihson, se
Ünamuno, tdllecido ese mismo año el
conocen los nombres de al menos dos 31 de diciembre. Ninguno &lt;le estos dos ción a esa misteriosa identificación con
de los que participaron en este asesina- grandes escritores ha recibido, ni segura- la naturaleza, especie de relación telúrito, cuya vida transcurrió tranquilamente mente recibirá este año, un homenaje ca con la fuerza de las cosas; a una inagoen Granada en los años siguientes, y que semejante al de Federico García Lorca. tahlc 1•1wr¡:1a para transformar el munse jactaban de su intervención aquella El poeta de Fuentevaqueros sigue siendo do circun&lt;lantl' en palabra poética,
en sonido musical, en · color. "Y o he
ooche.
el símbolo de un sacrificio absurdo e
visto -escribió Vicente Aleixandre- en
inútil. "En la cifra redonda del medio
Han pasado cincuenta años de estos siglo -se afirmó en un editorial de la las noches más altas, de pronto asomado
111cesos. En el camino, han ido quedan- prensa española (Dinrio 16, 19 de agos- a unas barandas misteriosas, cuando la
do los recuerdos, la mayoría de !os to de 1986)- su tragedia personal en la luna correspondía con él y le plateaba
protagonistas, sus testimonios. La histo- guerra civil reverdece el recuerdo de su rostro; y he sentido que sus brazos se
ria empieza a ocupar el lugar de la vi- aquellos tres años que nunca debieron apoyaban en el aire, pero que sus pies se
vencia. Todo quedó atrás, el conflicto existir... La guerra acabó hasta con el hundían en el tiempo, en los siglos, en
la raíz remotísima de la tierra hispánica,
y la pasión ; pero la memoria permanece.
más civil de los poetas".
hasta
no sé dónde, en busca de esa sabiEl intento, manifestado poi: el Ayuntaduría
profunda
que llameaba en sus ojos,
miento de Granada al iniciar los actos
Toda historia literaria es por necesique
quemaba
en
sus labios, que encandel año del homenaje al poeta, de sepa- dad esquemática. De lo que fue la comdecía
su
ceño
de
inspirado. No, no era
iar su figura y su obra del signo de la
pleja urdimbre de una vida, recoge los un niño entonces. ¡Qué viejo, qué viebarbarie y el asesinato, no se logró. En rasgos esenciales y entrega sólo unas
~ madrugada del 19 de agosto de 1986, cuantas líneas . que alcanzan a dibujar jo, qu,: 'antiguo·, qu,i fabuloso y mítico!
el lugar del fusilamiento cerca de Víznar un perfil simplificado del hacedor de Que no parezca irreverencia:'sólo algún
recibió la visita de unas trescientas per- literatura. En unos casos, es poco lo que viejo 'cantaor' de flamenco, sólo alguna
sonas de diversa procedencia, que fue- se sacrifica cuando la obra del autor no vieja 'bailarina', hechos ya estatuas de
ron a rendir homenaje al poeta ·asesina- tiene referencia inmediata con su vida. piedra, podrían serles comparados. Sólo
do, precisamente en el lugar de su sacri- En otros, sin embargo, es la obra de tal una remota montaña sin edad, entregada
podría entonces
ficio. Ahí, en lo que fue la fosa común manera expresión vital de la existencia en un fondo nocturno,
hermanárseles ".1
de más de cuatro mil víctimas de aque- del escritor, que su carácter y peculiariloe días de represión, voces y guitarras dades requieren iluminarse con la luz
Este testimonio, exacto por ser poése dejaron ofr en un acto convocado ori- que St' desprende del conocimiento de
ginalmente por el Ayuntarrúento de Víz- esa vida. Federico García Lorca perte- tico, lo escribió Vicente Aleixandre el
nar Yque se convirtió en una manifesta- nece a estos últimos, y sqs te.xtos poéti- año de 1937, muy cercana todavía la
ción popular de homenaje hasta las pri- cos y dramáticos entregan más cabal- muerte de Lorca, y nos ofrece esa peculiar visión del poeta ligado por igual
llll'ras luces drl allia. Una cruz, formada
mente su secreto s1 se acercan a la
a
lo más alto y lo más profundo de la
~n las velas que iluminaron el lugar, fuerza y energía de las que brotaron.
existencia:
cielo y raíz, aire y tierra,
este acto singular su sentido y prorrústerio
y
claridad.
Más adelante dice
!l08ito. Nada impide pensar que en los
11106
Aleixandre:
"No
hay
quién pueda defipor venir se repetirá este tipo de
¿Cómo era García Lorca? Quienes
nirle".
En
efecto,
es
imposible atrapar
hoinenajes, porque la vida y la obra del lo conocieron y trataron coinciden en su
esa
fuerza
creadora,
esa
natural capaciPileta están inevitablemente unidas a su testimonio. Se trataba de un ser singu~erte. 1986 es no sólo el cincuentena- larmente dolado para la expresión y la dad para comunicarse con las variadas
'-&gt; de Lorca. También se cumple el de creación poéticas. Pero esto no logra formas de la creación y trasponer los
límites de la existencia en el hacer y.

~-ª

�convivir cot1.d.ianos.. Porque Gareía
. : , nLorde
. , esa maravillosa con1uncw
ca v1via
·1nor
vi or creativo y desenvo1tura, e~ ,e
.
g
o de los días. o hay quwn puemal pas
• ¡. s vo1·es
da definirlo ciertamente, puo a;
las palab;as de sus amigos y contemy , eo&amp; penniten asomarnos a algunos
~ran '
t
fu~
de sus rasgos, rnovimit'nt_os, ges ~ y .
as1 algu nas
rores y han quedado
·
f instan
", '
1 ue se capturan u¡¡:-.izrnt'n·
taneas en as q
f
~ingular.
te perfiles de esta igura .

•,

(:
e

~•

&lt;ef'

··Su recuerdo , trazar a f'Sta, dista11cia•
f tografía es •irnpos1·htc., Era un. n ·
s~ o f ' . .' una t'íll'rtrÍa ¡,11 ro11t11111a
lam¡iacro ,~11 0 ,
"
1 d
a
, un resp
, .d .,.z una alegna,
, an or, un
~~;,:u;a• complda111,·11t1· ~ol,n·hum(~\
Su ersona era mágira y n~orena: y . ra1 s
pf 1· .d d,, El que as1 lo d1lmJa e
la e ic1 a .
(' . L rea
Pal I eruda con quien ,arr.ia o
&gt;
¡·o,
19'34 aquella famosa con ~erea izo en
u l, ,
Dan o
. 1 r ón sobre n.U en
.
renc1a a a IIl1
todos coinciE ta magia de la persona,
.
,
ds
reconocerI·a e·n Federil"O Garc1a
tm er. en ella radica la dificultad de
Lorca, y
h d . do su retrato
definirlo. Otros an eJa
. 1 d· d
,'.
revelar en él la persona i a
ÍlSICO, para
'
. Así I ui.s l{osamagnética del personaJel.
lo reribií,
1 !:&gt;U amigo dt' Crana&lt;a que
, .
es,
l"' d·,,, rt•fuaio en lo~ trag1ro,,
·u casa Y '
"
en s
d 1·¡( .•1-'rderiro rra una
días de agosto e , &gt;.
'I' ,
. . . un n 1crpo alPlado. t' n ,a
cabeza viva -y
' . m rrsionantt'.
a r aueza realmentt I p
,
u_n
, u rande la frente, de po( ,rande, m Y g
b. ,
muy anrha
ulos randes tam ,en,
•
m
g
'J'en
' I'a una pid terrunera,
cranealmente.
u
·
,
na
con
unos
ojo~
negros
m
'i
a m Pes ·
os
r ros a veces que reían poco, ~n .
os· u de ' poca risa.
. l no~" º J.os muv· vivo;;,
OJ OS
1· te despejada, amplísima. y
con una ren
·u r eraboca creo yo, sum1 a ,g
con una
·
.
Las mano!&gt;
mente en el labio !&gt;Upenor. . ·i1 F n un
de Federico eran una marav1 a. ,_ra h
. En primer lugar, Fedenco aproo·1g10.

con 'u' luck y con Brah_ms y conhOarill
mbtt
:\lilhaud . y l\lanuel Torres, eI o
de mayor cultura en la sangre que ~eco'd d.. o escuchando al propio F•
noc1 o. IJ ,
¡r. eatu•
Ita su Noc turno drl Genera L1e,.
, d·da frase: Torlo lo que bene •
p1en i
. d
y no t..d
e.
-,
··Trnía una ¡rran voz, un_a voz pod_e- m os ,negros tiene duen
4
ura\"e muy bien tunbrada, sm verdad más grande ".
ro~a, lllU) "
'
. - .,
: ¡·. que
. una mat1zan on meta ,ca,
El duende no es ángel ni es m1181. tl
tt·nr r mn¡r
I oz Tenía una voz
d
tanto molesta en a v 2··
,
cabeu
e ange1' d",ce Lorea , '·vuela sobre
. laderra
líqnida. pero anc·1ia" . ·· l;. y la. (voz
"·
. O ·1· - ~t , p1·1•tr11nta
]os1· Luis' .ano' 1' del hombre, está por enc~ma,_ ,
F,t'f1l' rll"
,-,
.
su gracia y el hombre, sm ~rngun,•
,,
• "I \adíe que alcanzo a o1r a
·( orno era.
oz
, . su ob ra o ,su Slmpalllodo
/. . ,odra. o1Vlf
. I·a,.• Porqu1• t·ra unadv . fuerzo, realiza
la
l
.
,,
tuvo angel,"dicta
com
a a su danza • ('arcilaso
. da, o:,eura \• ca'l·d
i a, qL1ebra
•
y
1110)ª
V
.
d
11·ta
)
la
musa
,
.
. 1 alt&gt;gría o la pena. • esa voz Arcipreste e '. ·
,, Es la"'
,rces poi a
.
. . d· de su en algunU!&gt; ocasiones, sopl~ . , 1 k
iba r on frecuenna acompana a
.
oetas El ange
Y
1
, .ino1v1.dable, que
uél i1ult
risa. tambien
. tonlclaiaº 1 que t•S&lt;·uc1ian os P . .
"stán en el exterior, aq
.....J.
a
.
la
tuerza
natura
El du-.
b· generosamente con
.
', mus ,
a
. d'· le 1·uventud , &lt;le su s11npat1a na y ésta otorga las formas. h'b....
de su ra ,an
. . . . , rr ue en cambio,
. esta. dentro , desde 1a • •lt
. .s·t.ble
1rres1
1 , de. su m1:.,:;3teno,,o ang q
&gt;
emerge
para
manifes~a~se,
,i:;.
a todos l'Onqu1staba .
e.o¡¡:&lt;,. el dicho de un
, v1eJO gu
arganta•DJ
1a g , pbt
"El
duende
no
esta
en
Prro no era quizás ·'ángel.. _lo ~~: po. l'"'dºriro C:an·ía l.orl'a, ~1110 uen- dUt·nd1· sub1· µor drntro d1•sd'. la di
se ,a · • '
1·
.· ue ta de 1os pies
. ,, . l'oetas y escntores
.
led
d ., 1:1 mismo. en una rnn r rr nc,a q
e
·
,
1
¡
,
d
"
exduende:
,
an
Juan
de
la
Cruz
y
A1tJit
. 1, ·· Tt'oría , jue¡?:O dr e uen _e .
t1t
u o sus id€'as · sol,rr esta mis
· t enosa 1·a- de Jesús; Quevedo y Cer_vantes. aísdl
nuso
nia.cs país de musa; ltaha, un P.elf.l
r • ·
,1
1
a.-idad, otor¡1;ada so o a a guno.""·eres
.·.
ángel; España "está en tod~í:ckat
p 11acr Pº"'·b¡ ..' rx presar
qur
· lo sustancial
¡d dul'nd,·,
como p .
moVida oor
r
. ,,
1 1 . rte. 1•:sta troría, Íntegra, es_ap ,ca- sica
y danza milenarias .
'11e · ªal propio Can·ia
, 1,orca. .. I·, 11 toda1
l e
I
(
•
.
'.
1
circ·a
en
e
' - dr1· ara ,an 'ª '
.
d 1 . 'ª
,
afinnaG_.
'·En tod os los pa1ses - _ UrpJlt
.\n. .a m
do u l'Onfr rt' nt"ia..... rJ)l"a de.jaen
llllClll ' ~
,
h bl· . ·.
orca- la muerte es un bn.
t,
. . . I· dr Cádiz. la grnte a a cons 1,
lt:I t
'! i araco a
d
lo rlr.srnhrr en corren las cortinas. I'•,11 España • no.
lantPmr nlc dr l duen e y .
.
.
L-:spaña se levantan . Muchas ~ndÍI •
alr rnn instinto l'licaz. U mara
t
rnan ° "
,
..
.
.
dor de vr n a11 I, ent re muros hasla I elln·11 &gt; ti t·antaor /•,/ l.1•br11a1w, t rea
v1 1 ~
,
•anlo
ue mui:1'!'11 &gt; las sacan ~I so ·mo1·1 lk lila . dl'l'Ía: ·Los d,a~ qu e yo e . q
'
en España esta, mas
vtVO CO doº W,
to
' &lt;l1w11 dt• no Ila) quirn
conrn1,
·
·
d
·
ro11
. pu1·da
/ M
/ •na
to que en ningun s1t10 eI mun YIP
.. la \ i,·ja bailarina ir1ta1w ,a aB, .
perfil como el filo de una na •
~o ·
·
i•ndo torar a nu·
,,x1·la1110 "" d ,a oy .
·h · ·01 ' ' :
El chiste sobrcla muerte y.
1 _e.
ra. . ,
il .
son fa
1owh-k Y nn rra¡!menlo _de Hac.aburrida
t.em plac1on s enc1osa
¡Eso tit· nc rli11"nd1•'. , )' t•,-,tuvo .

• 1a parte supebiaba con las manos. (,on
las
. d"'I cuerpo con la cabeza, con
nor ,
'
,
, 1 d n de
mano:,.. · · ' adema~. tema
, e b otodo
. : t 0~.10
11 lo que dec1a, so re· ,
hacer '"'r
cuando 1:ontaha como narrador...

loe españoles". Y concluye más adelante: "En el mundo, solamente México

identifican los secretos impulsos del
quehacer literario, la visión de las cosas,
&lt;'l pulso de !a existencia y la revelación
del-propio entorno en la continuidad ch•
las edades. De la lectura atenta de su
poesía se desprende, inevitablemente, la
imagen de un creador que se revela igual,
y siempre diferente, en la tendida curva
del tiempo de su existencia poética.

X X, y su oi)ra ocupa un indiscutible
lug-.ir en la literatura universa!. t\o obsEs sabido que el paso de Federico Gartante, suele afirmar&amp;' por algunos que
cía Lorca por Granada en el verano del
su obra es ahora importante por causa
d1·I :,,anifil'io pad1·cido por el poeta.
~ era para una breve temporada, por
que su proyecto era viajar a México donCuando mut'rt', (;arcía Lorca ti1•nr
de Margarita Xirgu ya se presentaba con
38 a~os de vida; es fácil preguntarse
alguna de sus obras. La muerte, sin emql'é hubiera pasado si Federico García
Lorca se hubiera mantenido vivo, aunbargo, impuso su presencia en el barranco de VÍznar.
que quizá la respuesta por genérica, poPoeta con los pies hundidos en la
co podría ofrecernos. Recordemos una
"raíz remo tísima de la tierra hispánica"
anr-cdota
de su vida : un día se marcha
Este duende está en el origen dP. la como dijo Aleixandre, y volcado de maa
\1.ílaga
) ahi visita, en compañía de
aeación lorquiana. No sólo en su poe- nera natural a la visión de esa pugna de
otros
amigos,
al poeta Salvador Rueda,
sía del Romancero gitano y el Poema
las fuerzas que confonnan y erigen la
figura
importante
del modernismo. Está
dt cante jondo, sino en toda su obra. Si
existencia, llegó sin esfuerzo a la mani- viejo y olvidado y después de la visita
lien estos poemas le dieron populari- festación de un teatro trágico y poétidici: García Lorca: "El poeta no debería
dad, García Lorca debió luchar contra
co, anclado en esa misma tierra. El teael estereotipo impuesto p·or el mismo
sobrevivir nunca a su poesía. ¿Qué tietro de Federico García Lorca, y particu- ne que hacer un poeta en este mundo
éxito, de un poeta de gitan,•rías, flalarmente esa trilogía confonnada por cuando ya ha agotado su palabra y namencos y mundo andaluz. EvidenteBodas de san¡;re, Yerma y La rasa d" di1· lo cs&lt;"ucha? Lo nwjor 4ue dl'bc hacer
mente, Lorca es mucho más que esto,
Bernarda Alba, alimentada en la realies morirse.',5 Extrañas palabras en boca
lit que ello signifique un menor valor
dad misma p_ero transfigurada por el
dt· García Lorca, si se rnnsidi-ran a la luz
para esa parte de su obra. Pero importa
efecto de la concepción poética que da
de su destino trágico. Sin embargo, en
seiialar, como lo ha hecho la crítica espaso a la grandeza trágica, ha recorrido
pecializada de los últimos decenios, que los escenarios de muchos países, vertido ellas expresó el poeta el viejo apotegma
el carácter esencialmente .español de la a distintas lenguas, y siempre, no obs- A rs longa, vita brevis; el creador, una
poesía de García Lorca, es precisamente
ve1. dada a! mundo su expresión, debe
tante tratarse &lt;le un teatro enraizado ·en
el que da la dimensión universal a su las peculiaridades y forma&amp; &lt;le vida de dejar paso a ésta y ausentarse definiti~ra. El Poeta en Nueva Yor'k, como revamente. La historia literaria nos ofrece
una región española, siempn• se produvelación del impacto que le pr~dujo ese ce el milagro de la identificación de es- muchos nombres de poetas y artistas
mundo enajenado y distinto del de su
de vida breve y arte longevo; baste citar
tos diversos públicos con esta poesía
~ito andaluz y español, mllrca un
a Lord Byron en las letras inglesas,
teatral de valor indudablementr uniRaymond Radiguet en las francesas o
hito en la producción lorq~iana y mues- versal.
Espronceda en las españolas. Entre notra, al mismo tiempo, el temple poético
sotros, recientemente, a J06é Carlos
de Glll'Cía Lorca enfrentado a esa disEl tiempo se r ncarga
sedimentar
Becerra. Pero paralelamente a estos
~t.e Y distanciada conc_epción de la
los frutos y productos &lt;l&lt;' una época. El
ida anglosajona. Hay sin duda una lí- simple transcurso &lt;le los años va colo- nombres, los hay también de aquéllos
que han traspuesto los años de la junea secreta que establece la unión e incando en su propio lug-.ir lo que los
ventud,
o aun los de madurez, y llegan
tegración de los diversos tiempos en que hombres prociucen y crean. Hoy, cercaa
la
senectud
con su obra poética a
~ ,a g,e&amp;tando la obra poética. Diferente no el fin del siglo, Federico García
cuestas. Es el caso de Ezra Pound, o
1111 duda la creación de los últimos años,
Lorca se ha convertido ya Pn una de
Robert Graves, y tantos otros que
• 1a inicial en los años juveniles, ambas
las principales figuras de la cultura oclllrdan esa íntima relación en la que se cidental de la primera mitad del siglo sería largo enum rrar. Pez-o la s1·nlrncia
dt· Lorca nos rt•rnilc· más bien a l'l¡OS

puede cogerse de la mano con mi país".

º"

�EL PUBLICO, EL ATENTADO A LA
MASCARA:: ' UN POEMA PARA ·SILBARLO'

José Javier Villarreal

'1

;

. "1'

·, c:"l"

'

poelas di' vida fulgurante, qu~- dejan_d_,·~Lordar su vida en la exprcs10n_ poet1ca
y en ella dejan grabado su perf~. Como
. o como Federico Gar\;ta
e·¡ m1sm,
. Lorca,
que de acuerdo a l~s t~ timomos perteneció a esa raza mtStenosa de los grandes creadores. 'o nos pre~nte~os entonces lo que hubiera ocumdo ! 1 Lorc_a
no es sacrificado a los 38 ano~. Demosle a la pregunta un pequ~ño gir? para .m t en tar una respuesta mas clarifica.
dora; es decir, pregunté~on~s s1 ,en ~1
momenlo dt' su m1wrll' ~1·dt'r1ro (,~n-1,a
Lorca había dil'ho ~ a lodo lo q lll_' l1•n 1a
qut' d1·cir. La m;put•sla t·s_- ~in n11'.guna
duda: no. El poeta granadmo halm !l~~ado apt·na~ a la l'Umbrt· dr ~~ m•al1v1dad, y t•~ rlaro qui' ,-u 111u_1·rt1• 111l~rrun;~
pió una obra 4ut' pudo ~t·r t'.&gt;dav,_a ma,
rica. Pt'ro no pod1·rnos d1•rir mas._ Lo
qm· ya no fui· pnmanPCt' v1•dado, lllt'S·
crulable.
La gent•ración 0t'l 27, se dict• t·s la
prinll'ra gran eonjunción dt• autor? y
poetas t•n España dt•spuí·s, d'.: lu~ siglos
d1: oro. P¡•ro pronto qu1•do d1sp¡•r~a. ' us
in tt':-,rranlcs habían narido al fma!tí'.ar el
siglo X IX o comt·nzar i·l adual. ~J nombre. como se sabe, provienr. ~e aquel
homenaje 4w· rn PSt' año ~1c1cro~1, al
gran pol'la co~dob&lt;-s, ~on Luis ?(' (,_o'.1gora t'll ocasion d,,l tr1ccnl1:nano dt su
muc;t1•. En 1936, al t•stallar la Gut'rra
Civil , todos se cnronlraban ~n plt&gt;na r_apacidad ert·adora ) el con flicto los d1spcn,ó hacia todos lo~ rurnb_os: Pedro
'alinas a Estados Unidos, Luis Crrnuda
a InglalPrra, Rafa1·l Albt'~ti ª Ro~~•
Emilio Prados ) Altolagu1m• a M1•x1co. En España pnmanecil'ron ~ámaso
Alonso, Virrnlt· AlrixandrP ) Gr rar?o
Dil'"º· t;em·ra&lt;'iÓn dt' longevos, en mnº1ln~ dP ellos S!' cumplió el dt'stino que
o

"Henma: ¡Oh infierno! ¡Elegir amor por
los ojos de otro!"
William Shakespeare, Sueño de una noche
de verono (Acto primero. Escena 1).

·Una noche -finales del otoño de 1930,
o principios de 19.in _ Federico leyó El
público a un grupo de amigos reunidos
en casa de los Morla .
'Ya vPrás qué obra. Atrevid ísima y
una técnica totalmente nueva. Es lo
· que he escrito
· para e1 teatro '"
me¡or
. 1

presionante finura y fresca belleza que
en esa puesta no logra gustar y tiene qt.1e
retirarse a los pocos días. AJ aíio siguiente, en 1921, publica su primer libro de
versos: Libro de poemas. Este breve
libro, que ya era por muchos esperado, a
diferencia de las dos obras anteriores, le
gana el aplauso de la crítica y lo presenta ante el mundo literario madrileño
como un "Poeta nuevo".

0011

-a firmó Careía Lorca d1•spu1:s d1' visitar al arwiano alvador Ru~·da_- t'S
l'I propio d1· los podas: monr J0vcn.
\p1·nas t·n 1984 y 198~ muriero~, oc' ·11 t·n
· y V1cenl1·
IU"t'llarios, Jorg•· ('ur
Al;ixandrt•. Vivt·n aún Dámaso Alonso,
Rafa,·1 Albnli ) G1•rardo Di,·g~. -~os
ant1,1·1·di1·ron .en la au encia d'.:fmrlrva
Pt·dro Salinas, Altolaguim:, ) CP~nuda.
Prro finalnwnl1•, d,· todos r llos 1~ un!ca figura lrági1·a i·s Ft•clcriro Garcr~
Lorca. \ t:I lo&lt;'Ó morir anlt•s dt• 1~ dcrlt., rlt. Lu
f111·rza
nar1on
~
· n· t'a&lt;lora, rn crrcunstarn·ias i11rvitabl1•me11le ligada;; para
sit•mpn· a e;;a lucha qui' dividi_ó_ a su
país t·n do,, handos ir~1·ro111:tliabl1:s.
Hoy, su¡.lt'ra&lt;lo aquPI ah1smo dt•
' paS·•o'n , F1,d1·rirn Carda Lorca
. , es sun.
bolo d1·l ~acrificio, pml. qup:as ~~~ p~t;za
tambit:n a snlo dt· la n·conc1hac10~,
pues s1. en su mut·rlt• arluÓ la violencra
,.
ci,•ga aliml'ntada pur la lucha po1ll1_r:ª•
.d
su obra fu1·ron la ex pn•s1.fon
SU VI a y
creadora de la poesía ) i·I arle. A d1 ere~cia d1· las luchas fratricidas y de la
anécdota dr la dt·strucción del ho~bre
por d hornbrt·, estas dos altas man'.f1•s.
d.1. la v,·da humana sobn:v1vcn
tac1om·s
y permanl't:en.

º?'°

NOTAS
l ''Federico", Epílogo a las Obras Cam~lt-

. tas de Federico García Lorca, Ed. Aguilar,
2a. Ed., Madrid, 1955, p. 1650.

2.Estos testimonios se publ 1.~~r~ n en el Su·
de
plemento especial del penod1co .4BC
Madrid, 17 de agosto de 198(f.

Para 1929 García Lorca era el poeta,
d dramaturgo y el personaje más popular, de mayor éxito, de la entonces joven
promoción de escritores que, tiempo
después, se les conocería como la Generación del 27, por el amor y la justa re11klrización que demostraron en el homenaje público de 1927, en el cual celebraron rl tercer centenario de la muerte
del gran poeta corodobés Luis de Gón,ira.

3. José Luis Cano "Federico García Lorc~;:
mi recuerdo", La poes(a de la Crnera::
del 27, Ed. Guadarrama, Madrid, 1970,p.
30.
4.0bras Completos, Agui·1ar, -?a · Ed• MadriiÍ.
1955,p.37.

5. José Luis Cano, /bid, pp. 29-30.

_Fa:::

• Conferencia presentada en la
Filosofía y Letras de la Unrve de 16,
Nuevo León, el día 29 de agoStO ,19en el homenaje dedicado al poeta
dino.

--

. En 1918, en Granada, publica una sene de prosas -impresiones de viaje-

qu, mucho tienen de la atmósfera y del
rn~terio de las leyendas del hasta hoy
rnenospreciado Gustavo Adolfo Bécquer.
F.sta serie de estampas que fueron acogidas sin pena ni gloria la~ tituló lmpresio~, '! paisajes. Primer libro que, un tanto ílojo, ya revelaba una geografía que
tría vital para la producción del poeta.
f.stando ya en Madrid, en la hoy fa.

-n~,

ntoaa e idealizada Residencia de E.stu-

bajo la dirección de Gregorio

ll.t1nez Sierra y con bailables de La
~lin_ita, en 1920 estrena su obra
"'4le/1e10 de la mariposa; texto de im-

En 1922 con motivo ele la Fiesta del
Cante jondo que organiza al lado de
don Manuel de Falla, empiPza a bosquejar y, presumiblemente, a escribir El
poema del cante jondo que publicará
hasta 1931.
Para 1924 termina de escribir Canciones, y comienza ese arma de doble filo
que para él fue el Romancero gitano.
En 1925 termina Mariana Pineda que
se estrenará dos años más tarde con la
actriz Margarita l(jrgu, a quien está dedicada y, posiblemente, para quien se
escribió.
La Revista de Occidente,.espacio fundamental para la difusión de la literatura
española y del pensamiento crítico de
aquellos años, le publica en 1926 la
Oda a Salvador Dalf; poema que se recogerá tiempo después en el volumen Poeta en Nueva York. AJ año siguiente da
lectura en Granada a su trabajo La imagen poética. de don luis de Góngora.
En 1928, de nuevo, la Revista de Occidente IP publicará, Esta vez se trata
del Romancero gitano.
De 1929 a 1930 el poela residirá en
Columbia University, ueva York don-

A Javier Treviño, María Eugenia L6pez
y Guillenno Chávez

de intentará estudiar inglés; después irá
a Cuba donde escribirá la primera versión de El público.
"Era evidente que en Norteamérica,
y sobre todo en Cuba, había recuperado
la confianza y el optimismo perdidos a
raíz del éxito que tuvo la publicación '
•
n2
dlR
e omancero gitano
.
"Criado: Señor.
Director: ?Oué?
Criado : Ahí está el público.
.
Que pase ,,.3
D1rector:
Este comienzo encierra el final de la
obra. lil público arranca en el momento
en que termina una obra, cuando los actores han "terminado" su repre,,entación y el público quiere pasar a saludar
al director. En esta pieza asistimos a un
teatro dentro del teatro a la infinita potencia. Shakespeare lo hace en Hamlet
y también en Sueño de una noche de
verano, esta última fundamental para la
obra de García Lorca. Pero El público
también es una dolorosa reflexión sobre
el quehacer teatral; esto nos recuerda
una estupenda. película de Bergman titulada Después del ensayo.
García Lorca, como José Juan Tablada, no put'de ser indiferente a la gran urbe, ueva York es la modernidad, el
siglo XX; Cuba es el recuerdo -el cuerpo- de una tradición vigorosa, es la F,¡¡..
paña del pasado y es la América que sorprende. Así, gracias a toda una tradición
y a un mundo moderno, García Lorca
empieza a vislumbrar una estética que le
permita reflejar una serie de problemas
y emociones que le bullen por el cuerpo: "Y tus zapatos estaban cocidos por
el sudor, pero sabíamoi, comprender que

�'t'

li! 111i,.111a n·larió11 ll'n ,·a la_ lu "''.. ~011
. 1•1&gt;1l1·ida,
e·n la l111•rha . 11· e ,111a11za11a,-.
,
(
'·
I
·
11
s
·•1
Din·t·lor,
"ron
,,,.10.
1
ci·n os ,a 1a o "
.
t•I poda 1',l,Í rnn,.lrtt) Pile!'&gt; una g:1·~gra:
l..ia º"rur.i. \ . a la \l'Z·, de•olumbranlt
, • di
.
·
•
•
•
a,e·nlara
1·11 :-ll
1
ll na s1111bo 021a qui "'
·
.
"
'
•
1
•nauaJ&lt;'
I
•
poético
)
qur
,-.rra
ou
e
1
t'nguaJt'
'
1 . . ue asen
\tieo· lia,-lt· rr1·ordar . si q P
P~H . : · (!9:31), ,ui'ilti111olibrork
cmco ano.~ . .
· ·,_ . , • 1 líriro,
. . &lt;¡u,za
PO(•111a,.,
· t'I rna, p1 r. 011.i ,·¡·
/'.
1
Diuá11
¡/p/
aman
1 t·
maduro d1· lo&lt;º":
_ I I·
·
1
·
,
r
t·I
,ut·no
e 1· ª"
"Porqut· quwro r or111
.
11w11za11a" 1 P•·,ra a¡m·ndPr un llanto .qill'
lllt· li111pie· rl1· tiara: , por4u1· c¡u11·r'.1
.. o,1·11ro ¡ que •t¡111·r1a
'i, ir l'Oll ,14111'1 111110
.. 5
t·orla1.-1· '·1 e·111·azt'· ,11 e·11 alta 111ar .

ªl'"''•.1d11 1·11 b 1·1 i11wdia d,· ,.,_1 ,-11 fri111i1·11l )., ·( ¡11 ,·. 1,.1,alia. ,.,,1ior l lm·l'lor. · ··
' . ,. •
1 ., ·1' .
·1!1·1·
. ) ,•1 "''flll ITO. I, OI
t , ldlH 1O llt...,ll·¡ ;-,,
e '· '•
. a1 I"llld.
· 1 110 ln'
qui·.
' .¡o 11:--lt-d la, i·,ral1·ra,
.
d,·1 -,·111ilt-r1i''. 1'11d11 ii,.t,-d halwr ""to 1111
. 1 t¡llt' • I . lle·\ aba t·I "1'\0 cfi. Konlt'o
a1t&lt;11•
r. 1,a I'1 o 1ro. 1•1 .,,11\0
mi1·11lrn,,
clrJa
·. . i•I (tlll'·1
,
, 1 "1
· ~ 1&gt; lt· dwo
1,· 1·01-r1•,-ponu. 1 1a.
r qui· ,
ll'rso11aJ
·1·
1iri11ri¡.,al
el,·
lodo
Í~II'
_1111a(:!or
l
·. 11"11.fI .' 1
. ,011\l'lll'IIO,,I. , /.'lf 111'• ¡w11,-.11. lil
1•

li':--lc'.

.g

111,·o 111. ,1,11-1:11 ·,,•iJ •lulil'la . lo i111porlanl1·
,.,. q111• _,. a1111·n.
--IJin•dor: (Rea1·rio11a11do.) l',-ro '"'
todo. ~,·rta
p111·11o. ,-;,. hundiría
..
. : tl,-JII'
h
ri,•tro, a 111i, htJO" ~ 1111·¡¡:o .. ,_cpu a~&gt;
11 11 '/· 1,·V111'· hil"U
ro n,.. ,. 1 pu. ,' ,..
,.. 1·011 ,·1 pu-•
..
,
.
:,
ljl&gt;ilo
la,1,aranrla,
al ptwnlt·!
111 1111 •
'
·
.
la
111·:•1·arn
a
Jt•\
oramll'.
o YI
\ 1·1111na
"·'
1111a ',·z d un ho111br1· dt·v1'.rado por~
··
' l111·rtr,d~~
•
. f , 11"· JOV•'III'»
lllil"
111a,-1·ar.i.
.
. . .I·, Ir
.
I
I
.
¡iu·u,
t•
sa,wri
11
1·1111 af • e o11
..
'"t 111a,
1 a1.. dr
•
1
1
.
.
ura
111
,..
10 a.•, .
h11ncl lilll por •· r,1~1ro e
¡wriúdi1·0,-. ahil111l011ado,., ~ ,·n \11~11'"~
h11ho llllil ,1·z un 11111rlult'ho a ,¡uM•n_
má,-.~ara ahon:Ú rnlgado d1· , 11, prop11•
.
.
·, 10
111 l1·,-.l1110,- ·

:-ihak,·,..p,·an·. e·11 ,11 -~U&lt;'ño_ dP una nocltr dr t:t'rafl(¡, han· rc·l1·n·1_11'1a a _1·~~ Í~º-~
. ',.1
. . ··111·r,011i!Jt' prinnpal
t'('lll'/IOS/1, ,1
f'
(
·
.
.
,t·ní, la11 •'ª •10.~0. _.
q111· ¡1;Jra ,,m 1·..1 t ' OITil
.
r11a11clo I llll'rÚ11 1,· dw1· a _l 11'.-k &lt;n , 1 a,
"Criado: :,;1·i1or.
lo 11 . 1·,-1·1·11,1. II ·· ··()1,,· 1,n,· ' ,-.1111·111l1ar¡!&lt;&gt;,
. .I
• 1.a m11j1·r t·11 t' I lc•iJ Iro rl·(:arríalurt .
. .
·1 ,·1io
clo11rl1· ,·1 J'l'O\l'l' lil rlt· Lu¡m o l'~1
Din·1· Lor: i,Vu(:'.
1111 1"'
·
1
11ar
,
1
tal.
1 . • hiri,·1ulo 1111a ¡wq11:·11a
fl
el
·
ornra ,.il'lllfll'I' lll\0 1111 11,.
1 r ,.¡.
or ,
0
Criado: El p11lilirn. __
6
~d1·11l1·. lili!nt·a t·o1110 1a 1.' t·I11. ••, 1¡111· a la11l1·. l'art·t·t· a Vt'l'I', q1w i·I ho111 ir
Di n·dor: ()ue· pa,e· .
f""
.
.
1() -in(' ¡iara (1ar1(' ,-.11 1'\u·•i·la 1"•la1Ura,
ra11,-a 111· 1,·1 l1,·ri1h' d1· a111or ,-.t· haII\11,·llo
11·
·
¡
·
1..a e¡ 11' • 1•nrirrJ
d1·,C'11l1rirl1·
toda
l'NI
111·r
...
a h rni!l la, do111·1· ª" ,1.
• • t' 1 voh e·r a c·o111e·11'l.ar.
La w11t'rar1011.
p11rp1111·.1 • ~
,
1 . T .' ,·1111· ,·,a n·a: ,.111
. 1·111 1,arµo. 1:,¡
· •.1· ·,i,•111 i&gt;íl' Íllt'
I UIII
J_
lllall
•i!IIIOI'
d1
,,-.1·o11,olilc o . ra
. I
t·I ,.it·rnpn· l',lar rom'.•nza11do . l_':in·_r,·11
. _ ~ i·,i,..l1gil&lt;
• . 1·a I' or ,. urnn
11111
¡
·
1-r
opr111111la
-•~·
, ... I . . rl , un ,li"rnr,..0 al'I 1011,1110 fl .. \ .1 1,11 olrn 01·;J,i1'111 11· IIIO,.[r,· a
~,•rt·,p11a1 s 1
.
1· cr1•11li'
.
por ,·! sla/u quo, (Jllt' 110. ,., .INI•
or . ' . .
',·rtido ,olm· lo,- ,lor- ,-01·iiJI
wr la ll'rrilill' lltTt:,,ulad ' por a ur,._
11la11 la. :--11 111 ;!0 .¡111· ,·1. q111· t· 1 110111 1lrl' h·ª 1·1111 lr1-rN&gt;lli1
.
.1
: : 1,, hi!1·1· 1¡111· •t·I ho111lm·
ti
1
IIIH 0 ,.. parpi!t e •,
• 1.
c·111oc1
on d1· i·xpri·,.ar ª'"º
e ' dt• dt·c·ir lo
,,110
. .11 i,1qu,pt
1
' . · I· \ol'II
111á,-. Í11ti1110, lo 111á, \ ivo ~ doloro,o. la 11111j,·r _,. e•11a1111ir1· 1wrd11la111,·11 lt .'. 9 do~ rt•¡!la1111·11la&lt; o. '
. ·o a,ios ,·-lo i·anil11,1. a
la pri111,·ra rrialura 'i, a q11,· 't·a SI' 11 (' lfl(
•,
1 • l'l'lllillanlr.
'1 l
•1•ra. llllil lllllJ.l'r .,.¡•&lt;111ra.
&lt;'
nir•
(;arrÍa l.orrn t·n t•,la olira lla111a a lo•
• .
.
,
&gt;r rt'llr-•
,·l11·lde•
l11rharn
,-.111
(')larl1
1
pt
J r
l•:11
l11ma11a
Pi11,,da
I'!
a11lor
lo111il
u11
. d
(1ª" l.ª" p111•r1a,. . 111 ª"ª,
,. pn •gr1111la '..1·\7 1,.&lt;1e•1·
'
1
1ll11Pl"1..L
''
.
• •
. l1,-.
1 101·11·0
.\ 1o , 111 ,l,1·. lo lra11»I 1 po r 'i, ir a ,,u,.. anr ta,. ,·n 11111., tpw, ..,.."
I· vc·rdad d1· la, ,qJ11ll11ra, • ,, lwn,1,11iJ¡1·
. ~
· ,..1111
, 1'º 1o tit · li! lilll'rla1I. ,\ 1.1·1 "hntt•11li!ílo por lo, hom m.
íor111a ,·11
vi•r;la;t\1ti111a ~i i·,.. qnt· ha~ ,1·rdad alµ;•,.111' ._ :-t· d1·,..morona. . F,.sl1· ¡wr.-Hllilf,
I ..
·¡
.
lilwr•ad
'
la
!,halar
. FI lrnmiaJ·•· no,. i·,·nlra t•n un 11111111 o illll or - ·. a111or i "
\ . . ..
1 rl . .
ª.,.
lit' 10 ffl•·
na. ,
e·
. .
1
• , , , ali·
1''· 1 () .
\m ia , Li,·111• hll a nl1•1·1·d1·n 1_,. 111 ... t·adr( 11 \, I'
·
11' 1·t11·1·za
de• , írnliolo,-, d,· un l1r1,..1110 la qw . 1 1. la 111·111',.,
- ,·n 1il 1'ª"11 ·. , . ...
.
. ",
. P1,r,..011aJ1'
d, ,., n
r.id1ral
1·11 ¡:¡
, 111
·
1: J,'/ públic·o, d1· IIHllll'l'il tila:- a &gt;1_1 , l a'.
dt&gt; todo: dc·I dolor. d,· la am.ir~ura: 1 t .
•11 •
i·,·t a Hl1·a1 . nador dt· El público.
·1 dt' la alt-"ría' d,·1 amor. bit• h- rar1.1n1 1 ' 1l1·" i·arnada i·,¡10111·
1n.,.. 11:.z!,
.
e apo, .
.
.
tal
n1•t·1
·,,1la
d,·
una a 1ri,-.1110 ~o,-lt'11ido ~ 1·11 a,-n11rn ,t·d. : '_1 1·1 a111or parn ~11
~) •\ rlr ni
··1•:l1•11a: (Al flombrl' .,.
'
· po¡·,va11·1111• · llt•no I S&lt;
1 l ·1 ' total lilwrtad : t·11 i·I illltor no
.11 1111 lt•11&lt;1LtaJ1'
• 11
..wsamc·
,
. 1u·• Vt"rrlad 4 vida'
so u ,
·¡ 1
I'ª
t'
·
I'
.
)
r
11
n
~a
11wrl1· Íialwr ¡wn1·r,io111•,... "º o ta)
'li,lo,- , de,. , 0111 1&gt;ril,... "1, alirn1·n
. . la dt·_. Sha.I.
' mt· ·imporl a r¡.w· r,lu
1.,
,1
.
1
'1)
ljllt'
,.,,.
cl1•rriJlllilll
lta,..lil
l'llorulta,... \o
·r· ·.ir pr··H
I
.
·&gt;
·&lt;
.orno
01111,1
1,1
11
kt·, ,,art':
0111 1rt - · 1. •
, 1011 \ "'
. .1
II ' 1.
l ,. 4 uit•rah· Jll"11 idod"
l,rirlc;
todo,
ha,-la
loc·arlo
todo.~
i
:-o
l,orrarho
y
4ut·
ro·
'
/
•
~
·
t¡111·
no
1·,
Honwo, ~1·11or m·t·lor. ¿ -~
. ,
.,
ro
tú
lo
ha,.
lwsado
~
ha,
dorm
. Iº• ,.,.,l 0 roi lljll ' ,·011 •todo I{or.
rodUtT 1111t•1
l1011ilo \1·r or111ar
ª "u 1,nwo1· 1·L11anla.
·
.
I'
• \ 0 ·irnporta 1¡111• ·-,•a 0 - mi~ma 1·a111a -,•11
1
dt"t1
i·~Lal,lc·t·1do.
·
·
·
11
1
la
lorn·
para
"'
,·,•t'I':' fin;r10 l1rar,-.,· ·

lk'.,

·:,
e

El amor es esa furia desbordada, esa

fum.a que lo devasta todo. Elena, la
Hdena de Homero y la Elena de todos
pone en evidencia la relación homose11111 del Hombre 3 con el Director de
escena, y la pone en evidencia porque
es secreta, porqur se vive con culpa y
con miedo; porque el Hombre 3 se avergüenza de sí mismo y tiene que justifitant, porque compite con la mujer, portfUe no se acepta como homosexual, como hombre que es; sino que se denigra
y no pasa de ser, como el propio García
Lorca diría en su Oda a Walt Whitman,
•perras de sus tocadores ,,, 12

3:
."Hombre
'

¡Veremos quién puede

11115.

Elena: Yo y siempre yo. " 13

y celebradas por Ovidio 1•s, por lo genemi, de naturaleza 111ítica, lírico-rrligiosa; y en Gart'Ía Lorra rstas s1• dan por la
fuerza Of' la pasióu y del dcs!'o. También
lrndríamos que me11cionar las Soledades d1• Góngora. Aparlt', otra relación
qui' encontramos t·nlrc ,·stos dos portas
es que el aspt•cto popular de sus obras
t•s dt· forma y no dt' contenido. No ha)
un Góngora JJOpular ni otro que no lo .
sea, hay un solo Góngura qur escribe
romances y tarnbit;n cultiva la silva. En
García Lorca, si t'XCt'ptuamos algunos
poemas del Romancero gitano y La zapatera prodigiosa, no encontramos un
autor popular y menos, todavía menos,
populachero; lo que s{ encontramos es
un poeta qur habla desde sí mismo y
canta lo que le· e~ más próximo; el lector se· ic·ntt• enlorm·s parte de su
obra, protagonista; por lo Lanto se identifica con ella y la hace· suya.

En el cuadro segundo de El público,
titulado Ruina romana según transcripción y versión de Rafael Martínez adal,
"Figura d,· Cascabeles: ¿Si yo me
encontramos de golpe dos cosas; por un
~do, uno de los diálogos más intensos} convirti1•ra 1·n nubr?
de mayor entrega de la poesía amorosa,
Figura d1• Pámpanos: \ o nw convrrya que en este autor es, quizá, más justo
Wilar de poemas dramáticos que dt: tiría 1·11 ojo.
oLras teatrales propiamente dichas; y
Figura rfr Cascab1·l1·s: ¿Si yo me conpor el otro, unos personajes-figuras que
tienen más que ver, tan to en su forma virtiera ,·n cacu?
como en su expresión, con la cultura
Figura de: Pámpanos: Yo me converdááca que con el surreaJismo de André
tiría
en mosca.
Bitton. Estas metamorfosis, este melallorí&lt;&gt;searse lfrico tiene su raíz más eviFigura neCa1:walwll's: ¿Si) o me condente en la mitología grecolatina, habría
virti1·ra
en ma11zana'?
~ pen&amp;ar en Homero, pero quizá partir, en nuestro caso, de Ovidio y sus MeFigur.1 de Pám pa11os: Yo me conver~10r/osis, que también alcanzan a
tí
ría
t'n bPso.
..._capeare en su Romea y }ulieta.

Hay que tener en cuenta que el leitlloli, de las transformaciones cantadas

Figura de Cascab,·lrs: ¿Si yo me convirtiera rn pecho?

Figura de Pámpanos: Yo mt' convNtiría en sáhana blanca.

Figura de C,1scaheles: ¿Y si yo me
convirtiera rñ pe1. luna?
Figura de Pámp,anos: Yo me convertiría en cuchillo". 4
La muerte (el cuchillo) y lo fálico

(el pez luna) cierran, coronan este diá-

logo amoroso, lo acaban dolorosa y lajantemen t,•; porque lo nocturno es lo
negado, lo vergonzoso, lo que se vive, lo
que se padece en la esclavitud; y el amor
es luz , día que todo lo descubre, ruego
4ue Lodo lo quema. A continuación, la
Figura de Pámpanos nos habla del amor
homosexual, no d,~la rapiña del maricón
ni del veneno del puto, sino del amor, el
amor como libertad de elección, de vida;
de la relación homosex ual viril, la que se
lev.inta, la que no se oculta, la que cantó
Cernuda en sus Placeres prohibidos, la
que soñó Cavafis en algún puerto del
Mediterráneo; la altiva, la de los hombres, la de Aquiles y Patroclo: "Cuando
rondas el lecho y los objetos de la casa
te sigo, pero no te si~ a los sitios a donde tú, lleno de sagacidad, pretendes llevarme. Si tú te convirtieras en pez luna
yo te abriría con un cuchillo, porque
soy ur:i hombre, porque no soy nada
más que eso, un hombre, más hombre
que Adán y quiero que tú seas aún más
hombre que yo. Tan hombre que no haya ruido en las ramas cuando tú pases.
Pero tú no eres un hombre. Si yo no tuviera esta flauta le escaparías a la luna, a
la luna cubierta de pañolitos de encaje
. ,,1s m emy gotas de sangre de muJer.
bargo, el amor es complejo, imprcdeci-

s·

�ble. Las rrglas sociales lo muerden, lo
desgajan y, tambit:n, dcsgraciadamcnle
lo determinan. El homosexual se vr reducido, marginado: es el leproso, el
apestado. u amor se arrastrará t·n la
marginación y en la amargura, la moira
de la tragrdia parece ser su deslino: " l,q
Lienc porqu e nunca lo podrá tencr".1 6
Al iniciarse el cuadro tercero de El
público la acolaciún nos dice que habrá
un muro, una luz de luna y una "inmrnsa hoja vrrdr . .." En el Sueño de
una noche di' verano, en f'I acto primero , escena 11, vemos como Snug, Botlom ,
Flauta, Quincio y Starvt·ling ensayan La
muy lamentable comedia .Y muy cruel
muerte de Píramo y Tisbe. "La escrnografía, en las dos obras, será fundam(• ntalmente la misma. Con esto García Lorca intenta introducirnos a un mundo
mágico similar al evocado por Shakespcarc.

ter contra la máscara, contra r. a doble
moral qui' asl'sina al niiio y corrompr al
adolescente. jl'sucristo 1·l-&gt;tá f' n la vo'l. lastimosa d1·l dt· nudo riel cuadro quinto,
pero aquí, en El público, 1' ll estt• lr rritorio sin concesiones, se vr !'('(lucido a la
impotencia, a una puerta falsa y 1·s11'. ril.
Elena se conviertr en 1-lcw--, la nochl' y
la mu rrte serán los dctonadorrs dr la
tragedia, pero tamuién d(' la rrdención
de la verdad sobre la máscara. En medio
de esla arremetida t'I Estudiante 4 a firma: Romeo era un hombre de treinta
aiios ) Julieta 1111 muchacho d&lt;' r¡uint·t'.
La denuncia del público ha sido t•fi1;3z ·•.17 Pero el Estudian le :i afirma:
~ .. . no rnr qu€'da I iem po para pe11sar si
t'S hombrr o mujt'r o 11iño, sino para ver
que me gusla con un alegrísirno desco ". 18

El amor para García Lorca f'S ruptura , enfrentamiento, lihertad. En d deseo
no puede haber traba ni concesión alguLa homosexualidad sigue _latiendo na; el amor libera, pero tambirn condecon fuerza , pero se trata ele una homo- na. E.I enamorado siempre toma partido,
sexualidad de encuentro, de afirmación, se compromete con la pasió~. Por eso
parecida a la que detectamos rn la ya el Direc tor le confiesa lo siguiente al
Prestidigitador, quien en realidad es la
mencionado Oda a Walt Whitman.
muertr: "Para t'Xprcsar lo qui· pasa lodos
los días en todas las grandes ciudaEn este euadro tercero constatamos
des
y en los campos por medio de u11
que El Emperador es la personificación,
rjemplo
que, admitido por Lodos a ¡.wobvia por demás, del infame, de la arsar
de
su
originalidad, ocurrió sólo una
pía, del vampiro, drl poder drl orrl1·n
Vt%
Pude
.habPr d egido d Edipo o t'I
social ,) en él sí caben todas las pf' rvcrOtelo.
En
cambio, si hubiera levantado
sioncs posibles.
el telón con la verdad original , se
habrían manchado de sangre las butacas
Julirta, personaje clave en esta obra,
.
,, 19 La
se rebela contra su condición de amoro-· desde 1as primeras t·scenas .
sa doncella, para demandar su autoridad Vt'rdad es Lal que no St' put•dt· rt:sistir,
nadie soporta las pcqudías Lragt•dja de
dr elección sobre ella misma, para consu
vida diaria , no obstante, t:sta misma
quistar su ser mujer.
gente, ti público, se divierte con la~
E.I ¡,orla en rsta obra parecr arrcmc- grandes tragedias dt: los demás.

Con El público (:arcía Lorca se ponía a la vanguardia dr su época, propugnaba por un teatro crítico, comprometido con la vida y su tiempo: un teatro que no ocultara nada , un teatroq11t
abrieta pucrlas, total. Un teatro que no
fuera espejo del hombre, sino el hombre
mismo.
" o se han enterado de nada o ee
han asustado, y lo comprendo. La obra
rs mu y difícil) por el momento irreprtsrnlablc, Lienen razón. Pero dentro de
die'!. o veinte aiios será un exitazo; ya
lo verás".2

º

·'V oz:(Fuera.) eiior.
Voz: (Fuera.) Qué.
Voz: (Fuera.) El público.
Voz: (Fuera.) Que pasc".21

7.lbid., p. 41.

1.1'-m.
9.Shakespear_e, William. Hamlet, Penas por
•ar perdidas, L06 do, hidalgo, de Vero1111, Suello de una noche de verano y R .
.
"S
meo Y.Jul!eta.
epan cuantos. . ." númo
~1tonal Porrúa, S. A. México, 1977:
9

:¡

!O.García
. ,Lorca' Federico• El pu' bl'ICO y CO ·
MIO 11n título, pp. 41 . 43.

11./6id., p. 51.
12.García Lorca
. ~- Federico• Obra, compIeta,, Recopllac1on, cronología, bibliografía
notas ~o~ Arturo del Hoyo. Prólogo de
orge Guillen· Aguilar• S• A., de Edic1.ones
Bilbao, 1973, p. 531.
·

j

13.García
mttJº ·Lorca
, ' Federico · El pu'bl'ico
la 11n titulo, p. 51.
l4.Jbid., pp, 55, 57.

Telón lento

IS.lbid., pp, 57, 59.

16.16id., p. 71.
NOTAS:

17.16id., p. 139.
1. García Lorca, Federico. El público Ye,.
mPdio sin título. Introducción, transcrt
ción y versión depurada por R. MarlÍIII

Nada! y M. Laffranque. Biblioteca a-.
Editorial Seix Barral, S. A. BarceJoll.
1978, p. 22.

l8./6id., p. 141.
19 ,.,,

olvtll,,

p. 15 3.

!J.Aid., P. 22.
21./6id., p. 165

2./hidem.
3.lbid., p. 33.
4./bid. , p. 35.

5.García Lorca, Federico. Diuín dt1 T~
rit, Llanto por Ignacio Sánch,J 11,pi
y Sonetos. Edición, introducci?n !
Mario Hernández. Alianza Editorial
drid, 1981, p. 72.

no;

6.García Lorca, Federico. El púb/icO yf,
media sin título, p. 37.

y

CO-

�GARCIA LORCA EN SU ESPAÑA

Adolfo Sánchez Vázquez
l•:,.1i111a1l0~ pro f1•;,on·~ ~ alum no~ d,· •·~ta
•
· •1· l111r·1
1·11 prillH
Fa1·11harl : quu·ro.
,-' r · .-ao-ra" .
d1·1·1·r la oporlunidad qu i· nw ha_lll ul1d,1. ·t01. &lt;l1. la Farul tad . n1.1 ,·o i·:ra
do 1,I &lt;J1rt·1
.
·
ro
\ ,11111¡.. , li&lt;·1·111;iado Bi·rnar&lt;lu ~ Ion•,-, ,),
-1'11 ht'gtllll 1O 1111:rrar
,-tb ':tr1•111·rm,a~
" '·ttrr-tdl'tTr
r- '
,
nal·1l,ra,an·rt·a
d1·
n11 ..b, i•,.-;la
11
' ama • t'h .., ' .
•phítin , nw propo11go ,.,·1uar
. a l·1·&lt;krwo
,
(;·,rr ía l.on·a ,·11 la E,-paña q1w lt· Ion,.
'
í1lti111anwnl1·,
V·I\ ·ir ~ 111 orir • ¡lf'ro an t,·s•
,
eri·o &lt;flll' Sl'ra opo1·L u no qui' r1·1·orru11100..
•ua l1rt'Vl' llll'lllc' , algunos
1 ~•
aun4 11·
.
.lra11100
.. cli- ::,11 vicia \ su ohra a11lcnor a ' "' ano
l1·1-r1·1111· ) lr.a'".,·11·0 t·n 1¡u1· .,.,. i·orla aLru ¡ila ,. i1ll',-lll'rada1111•nl1· ,-u ,ida.
La adividad µ0t:lil'a di· Lol'I'~ ~ . la
. duri· (,· clwo
ol,ra i11n11·11~ 4 111' !}JO
r:, 111m1·11sa por ~11 calidad a1_1J1qut· lamli'.1·1~1:")
d,· una ,·xlt'n::,ión rl'lallva11wnlr gran. t
api·na~ hl· a1.
,an .a 15
• a1io::, , de,,de 1·omwn.
.
.zo,. et1. la drl'ada dl'I 20 haslab'nw&lt;liad~s
t
. - 30 . Por si no hu iera 1110 1.&lt;1,. 1º" ano::,
para cond&lt;·nar su as1·~1' º" 811 l..1(:lt'. nl"S
'
. 1 b
l
' l r di' 1a 1·r run11ato. tt-n dr ,iamos, t'8
l'ado la obra d1· un altísimo creador en
. .. . .. dora ,.,, cuando tanto"
,
111,·na n1a rl u11 'l. 1.n a
,
h
b
dado
aun
13
d
y Lantos frutos po
ª t'r
·
llrrordr mos a grand1•s r.ancadas los
. .µa 1t':,. h'L
pr111!'1
I o d1· la 'ida ,' la olira d1·

' (:

l'I q111· ,.,•rÍa d1•,-pUt:,, fa111 0,o ~inlor, ~~JI01' D"· li' ' ,. &lt;·on t'I 11111. ,.,,ria lamlrn. 1n
1111·110:, n·1·01101·1r o•
uran p&lt;w la. , a11n•¡111·
'
.-' llllli'rl t &gt; la111bi,:n i·n \ 11:,;,•c, 1'01110
t'XI•
·
ii •rdo Emilio l'rados. En la Rr, 1&lt;lf'n&lt;·1a
•
. l.on:a 9 .~11- º",.hasla
d,·' E::,Lu:lian
l1·~ ' 1,,.
.
l'):!B. ~11 t',La11l'ia t' II la H.,·,1dt&gt;11&lt;·1a 111tl11\ Í1 111111:ho t·n ,.'I ) 110_1·a nlo - ¡&gt;e,t·
. al
.
1
1
·
la
Rt',id1·1\l'iarumo
l',tu110111 )ít' ( 1
'
dia11l1· (ha} que n·rnnotw. ~ qut• ho.~
no,- , irva dt• t'j&lt;·mplo, q111· Lorra nu n&lt; .ª
i·11 la,. ,·las1·h d1· lil.111· 1rn1·11 &lt;•st udiant,·
. ,
I· ,. ·,·ra d,·
ti-ral 11ra, ) nw110, aun &lt;'~ ~ c~_n . .·
d1·n·dw qu,· su padn- 11· im,t~lw q•~&lt; ,,,. a JJ·1r·1
q111· f1ll'ra -1·0111 0 d1·1· ia su
cruu·r·
&lt;
.-padn·- un ''l1omLr1· dr prov1·cho .
\forlunadame11lt' Lorca no fue l~II homhn· d,, proved10 en PSl(• srnlldo, "'.1
lnlt'n ahoJTado, lo cual Lal vez !t' ¡.wrm1tió S('r d gran po1·la 4u1' f~t'- '., u t·,t~n. 1•11 I·a R... . ,'den(·ia dt· Eslud1anlt•::,
cia
.
, in,
llu,ú ('11 su aclividad litrraria, aun_111a~
. 1·-,u, 1·ron 11&gt;S conlactos ) n·larw111·~
rn
. ano
- s man tuvo i·n las piar.a:,,
qui· r, n rsos
i\l
rnllt•ti, \ Labf'rnas con el pll(·blo. dr ad . 1 Tkbo dl'cir, con rt'frrcnr1a a ,u
n &lt;·
'
co11dieió
n dr estud ,anlc,
q uc tras gran1
·
r·
¡
el
,
1.1 t•SÍU!'r'LOS ) d 1 1cu.la ( s por. ¡1arl&lt;'. t1('
eLo~rca,
•
• ,
, dr hcrnnac o
1a carrua
Lcnamo
. .,
1'11 (1l 'rt,(·I10 (aun4uc nunca la &lt;'. JCrc10) y,
lrop1ezos
qu(
~u¡ll'ranc1o al fin alrrunos
t&gt;
•

,·a,

l.

')

. 1t'l'II'(
. &gt; ('ar1•
luvo Lori-a i·n alguna::- m:iteria:, -:) parl·1•(
' 1'a Lor&lt;'a
. t¡111·, &lt;'omo salwn
•
~
nnwn•
a
los
3B
u, tt-d,·s 11ar1· t'll 1898 ;
1i1·11lar1111·11ll' " 11 una. qur :,e rrs1
, slla I'a
_
6
L'
19
l
9
,
,
traslad,1
Lor1
anos 1·11 193 • r.- ll
arq1 tar .• 1·uslamente la economia po •,·a d,· Crauada - d,· , 11 (:ranada , &lt;'~n'. 1_, tira.
diría 1·11 ,.1 .1111i.,,r la1 flOt ·m a 411. ,. 1·::,niluo
\11to11io \!adiado 1'0 11 motivo d,· ~u
\lgunos cli· lo~ qut• trataro_n a ~ordca
mu•-rlt'- a \ladri&lt;I para in~Lalar,_1• t•r~ a
, _ . ·.a t' n la Residencia
llranl&lt;·
su 1::-lanc1
.
.e
rl
un1·sH
. 1P111·1a
. rlt · F,tudianlt•,.
una
1s11t1l11-•
•·
.
·
d
ertos
test1d cp O ci
i·iú11 lilll'ral 1111 tanto i·11ro1w1zanl1·. ,·,1~1 F'·sturl. iantrs . han
. s di· ¡:¡_ Así, t·l poela
Lorca
hrit ú11ica. •·11 la qw· Lon·a har1· , 11, pr_1- 11101110s o n trato, .
,·s,·rrbe sobre es~r
.
. tacI,.,.. 1.11 Lr·,, ,·lla~
r111·ra,- a1111,
. . 1·m1
. l .111,- l-liía1·I \lbt'rli
,
,
s
poco
mas
dr
·
•b· .. 20
do
811ii111·I t•I fa 1110,-o &lt;l.iri·&lt;·10 r d. 1, t·11·-· 4111· qw· tl'lldria 1·nloncr
.,In():-,.
- . -'Tt'11 ía la pi!'I morena , rt. ap
llllli'J'I' 1' 11 \1 1:,' ·11.11 ,- 111110 ,·,ik ulo- : 1·nn

por un V&lt;'rf1&lt;· a1·,•1·l un a· ' fm1t,· all('ba
, lar¡ra ~obrt• la 1111 r l&lt;'rll Llaba a Vrtt5
;111 i11 111f' nso IIH'l'hón rl1· µr lo~ t·m~avonarlo como d drl Antonio Carnbono ~
bll
Romancero ". , a'!TI'"ª
e , .- . · \lbmr
•
•
··una rli·,rarga romo d_t· 1·l~•rl_r1ca ~1m~
1ía. 1111 lwr hizo, una 1rn·s1Slthl1· al~~
fr ra rl1· ma¡,.ria para t'nvolvn ~ ~p11N011ar a ~IIS a11diton•s SI' d1·sprl'l1d1adr a
rnanrlo hablaba, recitaba o rf'prrsrnlaba Vt'IOt''S ocurrencias teatrales o cantaba ''.
Otro poda y am igo suyo. Luis Crr:
· · 1amb·,e'n acerca d,· a.
11uda. 1·,wn·1110
.. l II pol'o muri·11,·seo, Ja cara r1•donda
. •1
ob,rnra ,.,r11_1brada d(• lunares lac'.~ ~
al i,ado t•I lirillanlc prlo ":_gro .
otro rn mpañi·ro de su gener~c,100 ~p
p&lt;ll't", también dr la gen&lt;'rac1on .ª
· , Lorc,1
. , Vicente AleIXIIU&lt;•
pnlt-llt'l'to
ncha
·¡
•')-'
.
1·1•rno
como una codarit'SITI 11': .ra I
d1· la ¡,la, a, inoc1•nlr en su trem: n
· como un ar
, boI fur10so
..
"ª mon·11a,
r naadir 11l1· t•11 su~ rlcsros, como un_se ,
. d •, ,·n Fedcrc10 se lit
" 11
do para 1a l.b
i l'í 1a
,.,obrt· todo al porl,·roso e~cantadorb aleµarlor cli- lri~lt-za~, h1•ch1cero dr 'd ·•
•
1
uozo
de la vi
11rí:·, t'o11¡uraror
;.111•1 ,..
,
• a,
_.1.
e
.
·
cos
apas1
11111,
('0razon i·ra 1·01110 po
. donF..!lt
amú n11w110 .. L'r,n 1a I{is. ·id,·nna
. de vi,,
•
1
,
tr·t
1111
an,ia
dian 11',- .orca 111 u1 h ,
. e IO'
d1· ,·01101·1·r g,·1111•,-, 1i,·1w a1111~os ¡,or
dati part,·,.

.J~

.
. ,·tanlr dt
Otro a1·o nl1•1·i11111·11lo 1111p1' I"''
. . 1 ',,,• .,.,
su vida ti rnt· lugar 1·n dwll'lll Jl'I . • E,
,.
111•111·rar1on.
año 4u,· da '.1~111 1m a. :,U ~ ,u, collpt
año Lorca vtaJa a· 1·vil la 101_1 · \fL...i,
· , .. Ra.la1·I l&gt;áutall'
,.,~
ñn os rle grnf'rar1on
Jorgr (; uillén, Gn ar&lt;lo ~11·~';:, rnolllf
Alon~o ' Jos1: Bngan1111. . ..,...
r ...
- Ínluma· d,, una rup l ura ,·0 11 la. ,,_
.
.
1
.
1
&gt;
rar
,·n
~u
an1\
11
tradll'1vna - i-s H

al gran poeta del .Siglo de Oro español,
Luis dr Góngora. El viaje está patrociaado por un lorero que también escribiá y que fue gran amigo de Lorca, Ignacio Sánchez Mejía, tornro que murió
lrá~camente en la arena y al que Lorca
dedicó después su gran elegía " Llanto
por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía". Este viajr y los acontecimientos
que tuvieron lugar en Sevilla constituían
~ afirmación y la presentación pública
de lageneración poética del 27.

ción de la República -el 14 dt&gt; abil dr
d tratro la llegada de la luz de arriba,
1931- y la sublevación franquista -,·1
sicmpn• drl paraíso " (como sabrán uste18 de julio de 1936- Lorca desarrolla
d1·s, r n España se llama para íso a la gauna intensa actividad en diversos camlt·r ía, ,·s decir, a la srcción más popular
pos; organiza y dirige el teatro univerdel lratro): ",·n r uanlo los de arriha basitario ambulante "La Barraca", que rt'jen al patio &lt;le butacas todo estará recorre nu merosos pueblos dr España llesu,,lto; hay millones de hombres que no
vando a ellos lo mejor d,·J IPalro clásihan visto teatro ali í y cómo saben verlo
co rspaiiol: Crrvantes, Lopc, Cald erón.
cuando 11• ven". Y agrrg.i: "yo en este
1,a Barraca Uega a los rinconrs más aparmundo siemprr soy y seré partidario de
tados ) su público, como diría Lorca,
los poLrrs; yo siemprr srré partidario dr
es el público de los obreros, de la gente
los que no tir nen nada y hasta la transencilla de los pueblos, gentes que trabaOtro gran acontecimiento en la vida jan y estudian. A los señori tos y a los quilidad de la nada sr les niega".
y enla obra de Lorca fue su primer viaelegantes sin nada drntro no les gusta
je a América, a los Estados Unidos, en mucho ni nos importa a nosotros que no
Y así llegamos al año d1• la tragedia,
los primeros meses de 1929. Era la pri- les gustara esa actividad. Mientras está 1936, De estr año o del Lorca que vive
y mu,•re ese año me ocuparé un poco
mera ve'I. que Lorca salía de España y
al frente dr La Barraca no s,, frena su
entr.iha en relación con otro mu ndo,
más adrlan le: ahora hagamos un brPve
actividad creadora literaria, ni su activirrcorrido por la obra dr García Lorca.
pero ¡qué mundo!, el mundo deshumadad social, ni su Sl'd de vivir ) d1• hacf'r
En n·alidad se inicia con su libro dr poraizado del capitalismo t'n su más alta exnuevas y nuevas amistades. En 1933
111:,, de 1921 as{ titulado, Libro de poe)Wesión. El impacto que produjo el enestrena Bodas de sangre, que constitumas, en los qu,, Lorca da ya muestra de
cuentro de Lorca con ese mundo fue
ye su primer gran rxito como autor lt'asus ronstrucciones verbales inesperadas,
tremendo; Lorca no podía entender
tral. Vive inlensamrntr dando confrm1cfo la presencia df• un aliento popular y
aquella terrible d•:shumanización de la
cias, asislicndo a todo tipo d(• e prclácud,·
la audacia de sus imágrnes. Su seciudad de los rascacielos. Lo únic_o que
los ) sobre lodo escribe, y cultiva una
gundo
libro, t'SCrito en 1921 pero publi~ atrajo fue el ambiente de los negros intensa vida de relaciones.
cado
solamente
diez años después, es su
4e Harlem y su música. Como resultado
Poema
del
cante
jondo, en ,·1 que ya sr
de ese rncuen tro, escribe el libro de poeEn 1933 hace su segundo v1a1&lt;· a ,•ncut•ntra la Andaluc ía popular ) del
~ Poeta en Nueva York, que se publi- América, esta vez a Argentina, donde t'S
cante con los lemas dl'I amor y dt- la
co ya después de la muerte de Lorca,
acogido triunfalmente al rrprrSt'nlarst· muerlr, con su erotismo sutil y con el
tn 1940, y precisamente en México. En
su obra El rPtablillo de don Cristóbal act·nlu popular qur encontraremos de,s~ viaje Lorca conoce también La HaAllí inicia su amistad, una de sus más purs t' ll 1·1 Romancero gitano. ,. &lt;'11bana qut', a diferencia de Nueva York le
grandes amistades, con Pablo Nt'ruda y cucntran bellísimos versos como estos:
&amp;edujo desde el primer momento. Allí se
en una escala del viaje de rrgreso, en Sevilla es una torre llena de arqueros f ien~llt'ntra con rl gran intdertual y nvoRío de Janeiro, se encuentra de nuevo nos / Sevilla para herir, Córdoba para
~ IOnario Juan Marinello y el poda
con Alfonso Rryes a quien ya había morir...
Sicolás Guillén.
conocido en Madrid. Vuelto a España en
1934 asiste al estreno de Yerma, que los
Ciertamente, tenemos aquí ya un anDr rrgreso a España, Lorca vive el reaccionarios intentaron sabotear. En rl'~~ hiiltórico qur. significa la desa- lación con este estreno , pocos días an- ticipo del Romancero gitano. La creati~kln d,· la monarquía } la rl'staura- trs, Lorca hace unas declaraciones a un vidad po1:tica lorqu iana va n ecif'ndo
hasta brotar espléndidarnl'nl&lt;' en d Ro!11111 d,, la Rl'públi('a. En ,·sos r inco
p,~riodista refiriéndose a la situación del
aloa qur mrclian entre. la proclama- t1iatro en España y dice "yo espero para mancero gitano escrito rnlre los años
1924 y· 1927. En él, el pod a sr sitúa

�los hallazgos de la vanguardi_a pe~o sin
dl'jar nunl'a de vincularlos, sm dcJ~r de
pi~r t'I lerrrno popular 9ue se as1rnta
so.hrc lodo r n esa obra csplrndida. Dr
• • a \ U(' \ 'a ) 0ft,
1 ' donde permanece
su VlaJ('
.
cnlre losí1llimosmesrs de 1929 y pnme0 ha w la ¡Jrimavrra dr 1930' surge'
r ~
t
como habíamos dicho, esr olro l'b
J ro_ an
distinlo clrl Romancero gitano, libro
quP rl tituló P()('ta en Nueva York, que
rrsulta d,·1 i·ncut•ntro con e.e mundo,
con e;,a ciudad.

F:8 claro quP no ha) tal "~~ro dP la
rn erla ,. sino t•n la imaginac1on, en la
cr;·a&lt;'ión dt• Lorca ) ,,in nnuargo , t·l toro po,:Lico errad o por Lo re-ª sr &lt;la lam·
.
uién &lt;'ll &lt;"I purblo. l\lr locó _una vez o1r
a un cam¡wsino andaluz decir qu&lt;' cuando t'. I caminaba por rl campo sr &lt;•ncontró el&lt;- pronlo, irn·s pPradamt•nlP, con un
surtidor' con un chorro dP agua que brotaba de la tierra. ,\I ¡•:,..prrsar r~to_mr
dijo PI campr ·ino: " Y d e Pron to sal lo un,
loro de a,.,al1a" · ¿·Pu1•de haber una mt·la·
fora más lorquiana que la qui' Pncontra.' pop ular del cammos en PSla expre;,1on
d
pc·sino'! Tampoco l'Xistcn los :•toros r
. ,o no rxistrn lo,, ·toros de
all'lla ,, 10n
.
n•y~rta " ck Lorca, y sin embargo c_x,slÍan como creación dr este camp..smo.
Por est1• i;ontenido auténticamrnt&lt;' p~ular el Romancero sr rnfrrnla a la ~u.
P
'
lura deshumanizantr
y el'L'
• ,s&lt;lta' ~ ue c1rrla vanguardia rslétiea prcten ia nnpo1~rr
'rn aquellos Liempos Y qur Ort~ga ) Gasscl hah ía considerado en un libro que,
dc~lc entonces, sr hizo famoso, La ~eshumanización del arte, como propia o
caract(•ristica dd arte mo~crno. C1crl~mcntc l&gt;asla abrir cualquH'ra de las pari1~as ¡!(, los lihros dr po&lt;'mas _de Lorca
~ara cnlcndrr que (q no hace CH'rtamt·nte una po(•sía lradicional. Lorca asum1·

Es en esos años en los que Lorca esurva york es
cribe
su trilogía trágica compuesta p&lt;I
el pot'ta andaluz con esa vena popular,
Bodas de sangre, Yerma y La_ casa~
t'S rl poda d,· una Españ~ atrasada o
sub&lt;lt•;,am,llada -wmo de•c1mos h_o) - ) Bernarda Alba. En esas tragedias e8bl
.a :,U Vt..Z de• una dt· la,; rt·"ion1•:,
ma»
r,
Es aira_ presr.ntes los lemas del amor' de la"'
sadas má,; ~uh&lt;lc·~arrolladw, di' . pana presión Y la violencia; pero el gran-~
(com~ t•s o era \n&lt;laluda). Pues UH'l1, es lorquian·o es rl de la libertad ero~~
un porta dt· esa España y de esa Andalu- perseguida y suprimida por los p~JG'
cía el qul' llega a la ciudad su_prema d~l cios de la socirdad española dt' ,u liellcapitalismo, a la poderosa capital del ca- po, así como dr las vícli~nas dr ~""
sociales,
pitalismo mundial y su encuentro con pres1·,on, de rsas convrnc10MS
.
rila produce• en el poela (y ~~ lo qur se que son ante todo las muwes, aunque
cxprc·sa e·n t•l poema) 1·onfus1on, dolor y ellas, al interiorizar Y hacer. _s~yos
anll'llslia· se manilirsla clararncnlr tam- prejuicios, con~ribuye_n. tambie~ ªues, la
biS.1 un 'lono anlicapilali~ta aunque con su propio destmo trag1co. As, p L
opresión y la rcpres1·,on, por un lado
d y■
ci1·rla lona l.d
I ad pc~ .11ni ,;·ta • t'· d,· prrnde
.
.
.
otro
•
claramr nlt- d1· la lcl'lura del poc~a qut' librrtdd y la 1ust1c1a por . ' ,an...
sustancia
trágica
a
la
gran,
Lnlog1adot,
.
l
oder
omn1modo
a Lorra 1" repugna e p
de·I dinero. \hora bi1·n , ,;i hay un lugar mática de García Lorca. En estoslou•·
rn el mundo donde el dinero rs todo- no produce tanta poesía como enR -. dO de º"yort,
podrro o rs justanlcnlr &lt;'n "1/urva York, kriores, como en e1 perro
una t·iuclad ('11 la qur l'I cli1w1:o ,·s el rry cero gitano, de Poeta ~~ Nuevaeste¡¡.
al.,soluto; pero a la ve·z, una r1uclad t'll ~~ pl'rG hay dos obras poet1ca~ d~ •
timo periodo que por su cahda .:o•
qur s1• da la mist·ria espantosa provoca
er comparadas con las del per~ d ~
da por t'Se· podrr dl'I dinm, . qui' se ~r· con motivo
e
SánOII
·slra e·n los l&gt;arrio ne•oyorkmos y par- trrior: una es la escrita
gi
· nt •gro de Harmuerte de su amigo , el torero
ticularnwn tr "n 1·I hamo
,
le·m. Todo P8lo ,. ¡.wreilw e·n la po1•sia MeJ· ía rn la plaza: se trata de su 11..:,,.
· San
' chez •~J.•
.,..,
de· Lorca corno ri·sullado Ot' su t-nc·uc_n- Por la muerte de Ignacw
,
1
·
o
de
su.,..,
. ~í , ll1•oamos
elegía escrita e1 u tuno an
J
lro c·on e·s,· n:un do }, a.
o
. a la
:,ra,
el
año
trágico
de
1936.
Lorca
,l.
..
1
r4u'
1
a11a
t•n
c
·se·
rlf'nodo
O
,ra
pcw
1
ca
r
01

1:

'. ~

'

último, dcrisivo en su vida pt'rsonal y
en su vida poética, que son los añoe de
la Rt'pública. Por lo q~e tora a su ohn,
esos años se• caraclrnzan, sobre todo,
porque la capacidad _crc~dora de Lora
SI' drsenvuelve en el aml.,1to lratral yen
él Lorca, como autor, se levanta como
una \ erdadera montaña frente a la _mediocridad del teatro español de su t~
po en el que solamente podemos rep
Ir~ como una excepción esa cumbrt
que representa Valle Inclán.

augusli¡¡rlo anlt' una rralidad so~ial agr'.:·
biva y violt'nla. Para ,·,pn·sar!as Lona
funde los halla1.go~ de la poe::,1a modt'r·
na con la tradición popular clr Andalucía. La, famo~as mrláforas de Lorc~,
que lanlo nos sorprenden. son rn rra_
d 1•·
dad mrtáfora,, populart'S aunque pu w. mi;,·
ran pan·cn
. alt•J·ada~ &lt;lr la ~uglancia popular. R1·cordan; a t~l&lt;' rr ·pe&lt;'_Lo,
aqurlla mrtáfora drl _Romancero g1ta110 cuando Lorca l'SCrl lw: F,/ toro de la
reyerta / sP sube por las paredes.

'4.:51, poda que IIPga a

ia:

LI•""

una profunda amistad por el torero y
quebrar por siempre y trágicamente.
amigo, que patrocinó el viaje a Sevilla
atribuirla en ocasiones a las víctimas,
para que aparecieran públicamente aquí
fue una práctica corriente durante toda
Lorca fue asesinado en la madrugapor primera vez casi la totaJidad de los
da del 19 de agosto de 1936, hace just«- la guerra civil y aún después. Un ejempoetas de la generación del 27. Sánchez
mente 50 años; las fuerzas polilicas y plo histórico de esto fue lo sucedido en
M~ía era un torero con cierta cultura,
sociales a las que se adjudicó tan horren- Guernica, la pequeña ciudad vasca, sant.on ciertas inquietudes intelectuales, aldo crimen eran las que, casi por el mis- tuario de libertades y tradiciones autogo poco frecuente en el gremio. El mismo tiempo, ya iniciada la guerra civil, nómicas de siglos y que fue arrasada
mo había escrito una obra de teatro que
en un acto en la Universidad lile Sala- completamente por la aviación nazi. Du&amp;e estrenó en Madrid y fue gran amigo
manca, habían gritado por la boca espu- rante largo tiempo los franquistas prode los grandes poetas de aquel tiempo,
meante de ungeneraJ franquista: " ¡mue- clamaron que fueron los rojos (osea, los
ysobre todo de Lorca y Alberti,
ra la inteligencia!" Así había gritado republicanos, en el lenguaje de ellos)
ese iracundo general para responder a los que habían bombardeado la ciudad.
Pero Lorca, a su vez, era no sólo amiuna de las más altas figuras del pensa- En el caso de García Lorca, todo sucego de este torero sino un apasionado de
miento esµañol, Miguel de Unamuno, dió conforme a la lógica implacable de
~ fiesta de los toros. Por eso dijo alguna
que había lanzado allí mismo al rostro la guerra que libró el franquismo contra
ftZ que el toreo es p{obablemente la ride los sublevados su famosa predicción el régimen legaJ establecido, la Repúbli,ieza poética y vital mayor de Espaca, y contra el pueblo español.
de "venceréis pero no convenceréis".
ila, increíblemente desaprovechada por
¿Cómo puede asombrarnos después de
escritores y artistas. Y agregaba que los
Pero para comprender mejor esa lóeso que un altísimo representante de la
loros son la fiesta más culta que hay en
gica,
es preciso que digamos aJgo de la
poesía española -y con la sustancia poel mundo; es el drama puro en el cual el
España
en que Lorca muere. La España
pula_r. que antes hemos subrayado- caespañol derrama sus mejores lágrimas
yera asesinado en Granada? En su Gra- en que Lorca va a encontrar tan terrible
Y sus mejores bilis, es el único sitio a
nada, como diría Machado, aquel ama- desenlace, la España de la guerra civil, se
donde se va con la seguridad de ver la
necer trágico en el que Lorca vería por va incubando sobre los comienzos del
llllerte rodeada de la 'más.deslumbradoaño 1936. Era una España q(!e no había
última vez la vega de su ciudad natal.
ra beUeza. Pues bien, con motivo de la
perdido su ímpetu revolucionario desde
muerte de este torero amigo suyo, esla insurrección de los mineros asturiaSe ha dicho y se ha repetido hasta la
tribe Lorca una de las elegías más gran- saciedad que fue un crimen absurdo, nos de 1934, que fue aplastada por las
des que se hayan escrito en la lengua inexplicable, tomando en cuenta que tropas deJ ejército en las que ya tenía
un mando importante el general Franco.
apallola en todos los tiempos.
Lorca nunca fue un político y que su actividad estaba consagrada fundamental- Después de la insurrección de los mineOtra obra poética de este período mente a actividades poéticas, teatrales ros asturianos, la bandera de lucha de la
que conviene considerar es menos cono- y musicales, que no tenían una relación izquierda fue la liberacióf! de 30,000
cida: Diván del Tamarit. En ella agrupa directa con la política de su tiempo. presos políticos; a consecuencia de esa
~ serie de poemas amorosos angus- Los franquistas, que durante largo tiem- insurrección y con esta bandera, se agru~ ' tal vez porque esos poemas eran po trataron de rehuir toda responsabili- paron todas las fuerzas de izquierda,
lllotivados por un amor oscuro, terrible, dad en el crimen, aJ final -a regañadien- se forjó el Frente Popular y se triunfó
deitusionado, que en aquella época di- tes- aceptaron que se ..trataba de un he- en las elecciones de diputados del 16
líciniente podía aceptar la sociedad es- cho lamentable que se había producido de febrero de 1936. Pero las fuerzas sofllola. Pero la calidad poética de los sin desearlo dios, corho un hecho pro- ciales derrotadas, la derecha tradicional
flOanas del Divdn del Tamarit es inne- pio nalural en una situación de guerra española, se prepararon de,5de ese mopl,fe Ycon esto llegamos a la España en
mento para burlar el triunfo electoral )
civil. Esta táctica, de cometer crímenes
,e la obra y la vida de Lorca se van a
derribar a la República, aunque sus ma.Y de rehuir la rebponsabilidad o incluso
c.n
nejos conspirativos fueron denunciados w

�conslanlemrnle al gobierno republicano , que s,· rnconlraba maniatado por
sus rscrúpulos legalistas. El gobierno no
se d1•cidió a tomar ninguna medida contra los con~piradorrs ) esto hizo que la
a~e:iividad dr la drrecha aumentara.
Cada día (me tocó vivir en Madrid esos
mrsrs), la lrnsión en la calle erá conslanlr ; lo~ atentados y la$ provocaciones
de la dcrrrha exasperaban cada vez más
a los militantes de la izquierda; con to·
do rilo, la situación se hacía cada vez
má::. inquietante, las agresiones se mul•
Liplicaban,) a ellas respondían decididamenlr las fuerzas de izquierda, ya que el
gobierno s,· mostraba tímido e indrciso
anlt• aquella amenaza creciente } grave
a la República. Era rlaro para tocios
que nos arcreábamo::. a una sublevación
armada: el 12 de julio de 1936 fur ase inado el joven tr nienle Castillo, de las
fuerzas de seguridad , llamadas guardias
de asalto, leales a la República. Castillo
era un oficial conocido por sus idras
democráticas. Ante la inactividad del
gobierno, el cuerpo dt· oficiales de Madrid exigió a éste que tomara pronto las
medidas adecuadas, medidas que no lomó. Al día siguiente, o sra estamos ya
en rl 13 de julio y a cuatro días de la
sublevación ; el día siguiente cayó asesinado Calvo Solelo, que era la figura
política más destacada y más impor. tanlt' dr las fuerzas de la derecha. Ya
e::.taba claro para todo el mundo que la
ublt&gt;vación drl ejército era inminente;
el gobit'rnO de la República, temeroso
y pusilánime, se rrsistía a creerlo y confiaba todavía en los jefes militarees que
habían jurado lealtad a la Constitución.
¿Qm: hacía Federico García Lorca en
mrdio dr aquel terrible torbrllino de
amt'nazas y actos violentos? Volvamos

un poco hacia atrás, a los pocos días an- fue en uno de esos banquetes dado tateriores al inicio del año trágico; volva- bién a Alberti (con otro motivo: que re,
mos exactamenlr a diciembre de 1935. gresaba de América Latina y de México1
Lorca se t•ncucntra en Barcelona disfru- donde yo conocí ocasionalmente a
tando de algo qur para él ya era común García Lorca. Ese año la tensión polítiy corriente: sus triunfos literarios. Se ca seguía creciendo ; cada atentado~
encontraba en Barcelona, dohde se ha- alentados eran el pan de cada día: UIO
bía presentado su ·obra Doña Rosita la de derecha, otro dt&gt; izquierda- la bacía
soltera o el lenguaje de las flores, con un subir más y más. Un homenaje al falle.
éxito clamoroso (como dato curioso, cido novelista Valle lnclán , dos dí■ ..
en una entrevista de prrnsa qut&gt; se le ha- tes de ·las elecciones del 16 de ftbrero,
ce por esos días, Lorca anuncia que va a adquiere una clara significación polítihacer pronto un vi¿,je a México con la ca. Lorca interviene en ese hQmenaje leactriz que había reprrsen lado siempre yendo dos poemas que Rubén Darío
sus obras, Margarita Xirgu; como sabe- había dedicado a Valle lnclán; Lera,
mos, r,ste viaje nunca lo realizó. De ha- sin embargo, en medio de aquella teeberlo realizado con la prontitud que sión poi ítica creciente no abandona•
anunciaba tal vez no habría tenido actividad literaria. Pronuncia una confeLorca el terriblt&gt; fin que le esperaba en rencia sobre el Romancero gitano el 7
de marzo en San Sebastián y el 10 de
agosto del año siguiente).
marzo firma, con otros escritores y,,.
Pero volvamos a la pregunta: ¿qµé tistas, una presentación de la expoihace Lorca en tsa España caldeada, ca- ción Picasso en Madrid. Para aquellot
si hirviente, de 1936? El 6 de enero días, el lo. de abril -seguimos en d
muere uno de los escritores españoles año trágico de 1936- , firma Lorca •
que más admiraba García Lorca, don manifiesto pidiendo la libertad del p
Ramón del VaUe Inclán, asociado por revolucionario y dirigente comunila
su famosa novela Tirano Banderas con brasileño Luis Carlos Prestes.
su estancia hacía ya años en ~1éxico. El
9 de febrero se reúne Lorca con un grupo de escritores para celebrar el regreso
de la Unión oviélica del poeta Rafael
Alberti, tan amigo suyo ) compañero
de generación. Lorca firma la convocatoria al acto, que aparece en la prensa
junto con los nombres de Antonio Machado, Leóll" Felipe, Luis Buñuel y
otros, y Lorca t'S el que se -encarga de
ofrecer en eSí' acto el homenaje. En ese
mismo acto se lee, con motivo de la::.
próximas eleccio nes, un manifiesto de
los escritores españoles contra el fascismo y de apoyo al Frente Popular que,
por supuesto, firma también Lorca. Y

Vemos, pues, que Lorca, aUDqlC
no es miembro de ningún partido político, permanece atento a lo que oclllff,
no sólo dentro sino también fuera de•
país y, pocos d fas después, o sea en 11t
primeros días de abril del 36, dice 1.4a
a un periodista del diario La voz ,¡,JI,.
drid, "la poesía es algo que nada parll
calles" y agrega: "el día que el ~
desaparezca va a producirse en el
la explosión espiritual más grande f'
jamás conoció la humanidad" y de_~
vo anuncia que va a ir a México GIIP'
actriz Margarita Xirgu a estreobras y -eosa interesante- a dar f//1

conferf'ncia obrt&gt; Qut'vedo• O O1VI.de~~fería a La casa de Bernarda Alba) rf'qu,c·. _Quevt•do fu e en su época la
le1wr noticia al"una
d1· re
~· dt·rrco
. (:yo
.,
\ISlo para t•l mt•:, d1· octubri&gt;.
p
fflW'nac·1on dt' la ~esistencia a los poper,onalm1•nlt• 'u¡.
s H. a 1"º 1'S1' llll:-1110
.
m· ,
~o.~os, a los reyes y aristócratas d1• su
di', ª"º
l o 1•11 \J'I
., t·ra la ,·apita!
f'
.,
'
a
aga
qu,•
Como sabemos,)ª nunca vnía ,.¡ es~~pe&gt;· Po~ ello ~ice. Lorca al pniodis- treno d1· su última obra L
mas cer~~n~ al frrnlt· dr Cranada, cuando
. orca f'S con~- t".ºs m1!H'1anos IIH' lransmilit•ron, más
ra. hablare en Mexico de Qut'vedo por- cie t, 1
. n t &lt;&lt;' Lodo lo graw qu,• t·~Lá ocuque Qut•vedo t•:, España". O St'a' para
J_11 n a lllulo d1• rumor. la 1t-rrihl1• nolim endo a su alrrdrdor ) por ,.11o aan•aa
,.,a &lt;¡111• todo
· ,amo,
,
~ , t'n un momento en qut&gt; sr acerca
. "' no, n·,,~t
a arqilar
(t.Stá en _acecho) un duelo mortal entre co~ un suspiro, Sf'gún cu,·nla su :111i:,; ~, qur nadw, duran!,• algún ti,·r11¡H&gt; q11t•·
t·hileno
t·n :,u diario·
"'
las dos Espafias
~ mqu1s1to. . ..
t d
. .. '·Lo ma. 1o ,~~ t¡u,·
ria 1·n·t·r
,
ria)
,
' de la Es pana
.
. llo,. ., a. ,a. 1w1110, q111· h·tl,·rieo
o o rr,,ulta 11111) 1n1·11·rto con t•~la vida t1·1111rndo
' retrograda y Ja Esp¡¡ña 4u
.
¡wr ~u , id·i'• ,1
, , r1.¡·U~IO
. , 1•11 (',ra-•
ler librr
, '
t· 4 u1t•rr
que
, llevamos t•n E paña , ·sol,r,. un vo 1. nada, t'll t·a,-a d,·1 pol'la 1 111· R 1
.
.
Lorca
esta
con
la
S&lt;'
g
,und·
,
I
~ . !'osa r~
dtti
I L'a, es can Pn ebullición p&lt;· rpt'lua ·, F
r con a e,:;paña de Quevedo.
wrruano i·ra u11 dt·"L,U
· ..a&lt;1O fa1·111-,
cicrlamt'ntt' F .
. ,:,o era &lt;U)O
·
• .
' pañ~ al 1·omenza1 1,J g1sla l'll ··~a ciudad d(' e ra11ada.
mes el !' Jnl,o.
t·
l I L
'ro,
Sigue rlt•vándo &lt;' la trnsión poi íti~
dº" &lt;&gt;&lt; o,. orca fu,· d t·l,, uu· 1o y a ¡11·,ar
i· los esf ucrzo:, d,· Lui:. Ho,al1•
;• ~~o Lorca no se deja arrastrar por
' ,, el(' , 11
El l5. García Lor&lt;:a liace una nuc·- 1
·
11·rr11a110 ~- ~t·l gran t·ompo,i tor \lamwl
• panico. •V prosial'
"' '.,como Sl&lt;'m¡,rr,
su
mlen~ vid~ de relacwn con e crilores y va let'lur~ dr La casa de Bernarda A Iba ,_
1_1· ..Fall~ (~ll'JC~ am!go "" F,·dt·rirn d,·,,li·
t·n -d\1adnd
IIU
a ,,"Sle, O aqu1·
.
J otro acto.
1 1'3 anle_ un grupo dr amigo:.. ta,,, la lllla11na) ' fu,· 1·u "'·¡.J
~- a&amp;tslencia
1
auo a1 a111aiwDt'S (' ('
d'• JU
· 1· rn qu" apan·t·ió
.ie eh' rn
C1·r dt'I l 9 d,· ª/!&lt;&gt;,Lo.
. esos d,ias de fines dt· abril
muerto "I dirig,·nt1· di' la dm·cha Calffl un rt't'1tal d )
Andte a canlanlt' nt·¡;ra i\1ary
~~elo, lodo el mundo p,.¡,,-ra la oub. Lo wmo:- lam• rson que lt'- fase,· na.
r,.' llo~ ,~h,·mo,, la111hi,:11 qu,· au114111·
hilieen el 24 d,· JUn10
· · en un Lauqut'lt· (fUl' 1t•vacion
• rlt' un momento a o tro . ' '.10 d('
.. dt'len,do &lt;',laudo au,f' nlf'~ de la t·aos a~•~Lt-nfrs a psa l1•t·tura d,. /,a casa
ya neu una clar_a significación política d,e Bernarda rl Iba• ·1
. ) 'ª los lwrmano,, Ro,-aJ,.,, Lodo íu,· ,·I
_
, ' pol'la, a111wo
po ql e rl motivo t·s apoyar al Fn•nlt&gt; .
tl1· una fr(a ~ ralt-tdada df'rito111pa_rlt'ro d,· la g,·,wrat'iÚn d,· F1~1·ri- ,~r,oduclo
1on d,· la
1 lranqui,ta,
.
l\os_ ~amos acercaJ1do pues a ro, Da.maso \11 . 1 1 . 1
. " aulorrc· 1ar,.,
J0
.
. •
&gt;nso, 1a , t·JaC O uu ll':,- qu,· t·\ ulwa . t
'
.1_ laet a:, lrag,cas del 18 de julio
día l1mon10
rt"
a
11111,·rlt•
1
1ara
111111·1
dt' •t'Sél rf'Uni1í11 • ¡:f ·d t'ílf..o :,(' al, u1·J
., sublevac·'
·
'º"
1011 • Y 19 de ª"OSlo ' dí·
1
1 "' , ua 1· nw,¡,linhl,,
' . ¡:111'' f ·01110
~lUt•slra
~
a 11npaci1·nlf' por salir para
rsu murrtt'.
"
' a
( t'CJalllOS
,r,mada; lal v1•1, pi1•11:-,¡¡ qu,· allá ,·nlrr cii,n
d, I· al , ('Olllin1zo
. . · , ""ª 11ian1·rt·sta1ogwa u11¡,,larahl,· d,·1 fa:.ri,1
.
a
SU}O:,, rorn•rá nwnos P"l·,gro q' u
Fr.derico Garc1a
· , L
· ,ort·a ofr!'c(' la pri- lo:,
. •
\1· d .
, . .
.
" i•n mo, en v1r:ucl d,· la t' ua· I ,,,. 1·0111t'l11·ron
.
~
rtd . '\I d,a , 1gu1t'lll1·. o M'a d l .J. dt·
llera
l,•,tura
d
•
t
d.
1 Su rag(' ta l1•atral úl.:..._
c_rimcncs ) t-rím,·n",, a \1•1·,·, &gt;or ,·1
"""' que !,o&lt;'rr·b·10,
, y que ,:¡ no Vt'rá' ya JU
M· 'º·, com,· . con otro ami"O
., , Rar.ia,•1 s11~•-p.~t• h,·cho d,· . halwr volado ~-n la,
~
6-, •ntada, La casa de Bernarda Al- . arl lllt'Z, qu~•·n lo v,· prrocupado por elt¡ &lt;cw,w, por
: , .1111 .
, la 1z411i1·rd a· o, ma,
~qiw 'a a &lt;'ompl!'Lar a í la~ dos "ª 1~ l~·nsa_ al111~sfrra política qur imp,·ra p i·mt·nlt· au11 , por ..t l11•d10 el,· l'"n,ar
t n Espana, ,. rntrnla ,·onvrncrrle dr qut'
, . Bodas de
'
por rn1·11 ta propra.
· l,on·a c,111111 11
lllrBrenada..~
, y t·on rn~rrnr t"(llo,
- 11
,
1·1110,
~"
, qut'dt• t·n Madrid, porquP allí rslaría
IIÍnt- 1· erma. 1oco antes d,, qu,· t,·rsr11a a, o, "º &lt;·ra 1111 fl&lt;1 l1't·u.o.. 1·11·rla.
mas
s,·guro
qut•
,·n
Granada.
Prro
no
11·
... r . mr· d,, J·u 1,·10, Lorca d.1cr a ~u
m1:n lt· nun&lt;"a la poi Ílic:a ornpú una parC_arlo:, Morla , un diplomáti('o chi- co~vf'~Wt· ) a4Ut·lla mis111a noch,·, el 16 le im¡,ort,11111'
t·n ,u vida ' p.f ro, t .01110 h1'·
•
d,: JLil_10,. sal,· ~'t·d,·rico ¡,ara Granada. Al
1011!!0 ~u
, h
lt
". . yo, s1•gun act' constar ésmo~ v1, to, i•n ,11, ,·,pn•:,iorw, ¡.,úliliea,
llíaa'11 su diario , qut· ·ira, dt•nlro d!' bn•v,•s ~1a s1guu~nlc, r l ejército sr sublrva en -:-) como sr d,·,,pn·nd1· d1· ~u o hra fu ..
1
arruec_o. y rl 18 rn la p,·n Ínsula. La s1rmprr un hombn· s,·n ihl1• al -u rr· .
llya suA Granad
, . ª ) agn•ga 4ur quizás
lo j .
"
lllllt'll·
guc~ra civil ha comcn:1.ado.
~da~ mmca ) vurlva enseguida, si
11 e r
1_rn1·bl?. \o podía ,·onc·1·bir por
empo, al rstrt'no d,· su obra (SI'
e ~ e. a,~lamlt'nlo, t i lwrnwti~mo rl
Dt&gt;sd1· r::.t&gt; mo111en t o ,no se vudvc a
alrJamwnto dt• t·w put·blo, Ct·rrar ',,us
lllOI

I' :

'°,

tº

1.t~ ~-

111- ,.J1

t

�EL TEMA DEL HONOR Y LA VIRGINIDAD
EN LA CAS,4 DE BERNARDA ALBA
,,

María Guadalupe Martínez
El trma de la virginidad &lt;'n La casa de
Btrnarda Alba di' Fed&lt;'rico García Lora. rs la problemática sociológica que
runo~ a tratar. Esta obra fue estrenada
~ tumamrnt,·, c•n 1945, en el Teatro
~venida, en Bu1·nos Aires.1 En un "drama d(· mujeres en los pueblos de Espa-

De acuerdo a los princ1p10s retóricos
Veamos sus raRgos psicológi&lt;'os. 4nclásicos, la oLra teatral dehe cumplir
gustias,
la prometida de Pepr el Romacon las tres unidade,,, mas en esta trano,
es
una
mujer ma}or, con intrrr~ en
g&lt;·&lt;lia no se cumplPn ya que se rompe
casarse, } como toda novia, entusiasmacon la l nidad de tiempo. \, camos: El
da por su futuro matrimonio. lfagdalelugar es uno : La rasa c)p Bernarda Alba
na es una joven ro n srntido ('OmÚn coy sus alrededores. rn un pueblo de Esña''.
mo lo captamos 1·n diver,,,os lugar{':, d(•
paiia. El tiempo en qur la acción transla obra. A melia es una j01 f'n que no soEl argumento es el siguiente : BPrnar- curre es de trece días, aproximaclamrn- bresale, i·s un 1u·rsonaj1• gris. l1artir10 es
te. Y en cuanto a la occión tenemos una
da Alba. mujrr de la clase media espauna r hi &lt;'a oparada, angustiada por los
doLle
acción: l na principal en torno a
ñola, puehlerina, dr 60 años, es madre
rt'cw•.rdos dt' su pasarlo, pw•~ había tPh inco hijas: Angustias - hija dt&gt; su pri- Bernarda Alba )' otra subordinada en nido un prrtrndiente, EnriquP Humanas,
torno a Adela.
lllfr rsposo-, \1agdalena, Amclia, \fartial que no lt· corn•~¡,ondió } ~,llo Ir qurrio) Adela hijas de su segundo Pspoda la ilusión.
~-: les impone su voluntad fhrea f'n su Psicología de personajes
hogar al tratar de "ern•:,rnstrarlab'' ) a
Adela es, 0(' Pnlre los prr,.onajes fr.
qu~ cuando empieza la arción dP la ti personaje principal t'S Bernarda Alba, mrnino" R(TUmlarios, el má, sobm,aoora, acaba de morir su segundo ('SPO· en torno a la cual gira la acci&lt;&gt;n princi- liente, pues en torno a dla gira la ac'°· Don An tonio i\laría Benavides y sur- pal. B,·rnarda es una mujer tirana, ab- ción subordinarla ru, a tPmática r~ PI
r rntonces la rebeldía de sus hijas· casa- sorbente, impositiva con sus hijas, a amor qu" ,(' n·sw·h ~- rn trag(•dia, ~ a
t-ras: el an~ia d(• vivir y de amar, la~ c¡uiene., mantiene con una rigidez rstre- 4ue al final o(' ~uirida, "ahorcándose''.
i111idias r intriga~: el celo ) d 1•11amora- cha, a tal grado que motiva a Adela a 1·n- He aquí la noluriún p,ir-ológica dt' f'snúFnto di· trrs dr rilas -Angustia,-, \lar- ln•garse a Pepe t'I Romano, acción su- 11• p('Nmaj(•: l'll i·I primrr arto, Ad('la
tiriu y AdPla- df' Pepe .. J Romano, jo- bordinada.
apan·n· ~ a (·omo un llf'r,onajt&gt; rPhrld(',
lPn dr 2.3 años.
¡,w•,; vislt• di· t•nde ,·n lugar di' rn·gro }
Como Bernarda qul'da viuda de MI :it·· s.ilc a pa:,carsr. El t'Pf&lt;ÍP e·~ PI l'Ímbolo
P,·p(• el Romano es t'I "prometido gundo i·sposo, lJ011 A11tonio \1ar ía B(•· d(• vi rla, dr amor, d1· juventud. Como es
of1tiar' dr Angustias, de 39 años, ri- navidc,., al morir rslt' la rasa PSlaría de la más jown ) más lwrmosa dr las hijas
ta hrrPd1•ra d1· su padre, mas lambirn
luto, rgún sus dispo5icionr"', pues todas d1· Bmiarda -tien1• V(•intr año,,,- PS la
~ rnamoran de rl \lar tirio y Adt'la, ha- las ruujen·s - madres e hijas- vestirían rnujrr más apropiada para PPpe el Rot1t-ndo
triánuulos amorosos ton Anuus.
o
dP rn·gro durante "ocho años". De aquí mano, ~egún \fagdalena.
ha; i su amado. Luego, en el desarrollo
la rebrld ía dr las jóvenes, lo que ocasiot ~ acción, Adela Sl' le e11lrega a PqJe na luego la tragedia.
En el sil{uiente acto, Adrla tambiPn
~ Romano y al final se suicida, ahorse nos prcsrnta como una rhica rrhrldi·
ra~, 1unque Bernarda, su madre, Personajes secundarios.
~ a qui· dice que como rs durña dP su
r;ia dr ocultar la verdad para resguarcurrpo ptwde harer dr rl lo q1w quirra.
dar ~I 1.ionor de su familia al proclamar
Veamo:- el siguiente diálogo entrP ,1 drSon pPrsonajes srcundarios las cinco hi'la l'lrginidad" de Adela,) (•xclamar, al jas d(• Bnnarda Alba , Angustias, \1agda- la, \lartirio, la Criada } la Poncia.
'-al di'! drama: "ha rnunlo virgt'n . lena, Amrlia, Martirio y Adela. Pepe el
éMt habris oído? ¡Sil!'ncio, silrnC"io he Romano - personaje nombrado-, la
i:1-i! ¡Silencio! "2.
madre de Bernarda, la Poncia , sirvirnta
con 1nud1os años di• servicio en esa casa,
"Adela (fuerte)
l.a"lla de las tres unidades
y otra e, iada.
'Déjame ya' 'Durmiendo o velando
~

'dos a e'I• L
senü'ra un hombre sensible,
.
sihlr como hombn: y sensible c.omo
• 1a ba, romo vimos
pot:la; por e11 o vmcu
.,
('n una d1iclaració11 SU)'a, la i·xplo~dwdn
, ..
, alt·a qu.1 la humam
a
('Sp1r1t11al
mas
•• ,
drl
U&lt;'dt• conocrr a la desapar1~1~~
hambrt', es decir a la desapar1c1~n de
las condiciont'S socialrs que har1•n impo01

· · 1. Al honrar
sible esa explosión espmtua
h . ( ha) que m:onocrr todo lo que
.º)' ·r·y cst&lt;· ciclo en honor o a la me·
s1gm 1ca
,
d la
moria dr Frdrrico Garc1a Lorca, r
Facultad dr Filosofía )' Letras df' t·s~~
Univ1·rsidad), al honrar hoy la ~rm~na
dt' Frdi•rico García Lorca 50 anos es:
pués de su trágica mue rte, estamos hon

artr.
rando con e11 o ª1 pensam iento,, alLoit'i
.
quena
h·-'Por cuy :s venas, com0
, pura de los ()IIIU'~
corre la sangre mas
)' de los pm•blos.
Facultad de Filosofía Y Letra1, ~
21 de agoito

�110 tirnes por qur mrlcrlr rn lo
mío' ·Yo hago con mi cuerpo lo que
me paree,•
~larlirio

dt· quien yo quiera.
La Ponria (con intención } en vo1.
baja)
De Pepe el Romano. ¡,\o es eso?
Adela (solm·co~ida)

-~ólo r interés por ti'
Adela
Interés o inquisición. ¿i'.o estálJais
COtiicndo?
l'ur :-eguir. ¡Quisi,•ra sn invisilJlr ,
pasar por las hahitacionrs sin qu&lt;· mr
rm-guntárais dónde voy!
Criada (,1ntra)
B,·rnarda os llama. Está t'I hornhrt· dt•
los cn&lt;'ajt•s. ( alrn) ( '\I :,alir i\1artirio
mira fijamrnt,· a i\drla)

La Pon!'ia
i()u,· ,·s lu ht'rmana y ad,·má~ la que
má:, lr qui,·n•!

,.
'

co

L~

Mr sigiw a todos lados. ¡\_ v,·c&lt;'S St'
a~oma a mi cuarto para vrr si dtwrmo. \/o nu· drja n·~pirar. Y biemprr.
"iqu,: lástima d!' t'ara!, iCJ11r lá~tima d,· cuerpo, qu,· no vaya a s1·r &lt;le
nad it· !" iY t·so no! Mi eut'rpo será

Asimismo no~ mur:,tra la ohra La
casa
. (', ar, Lde Bernarda Alba dt' Lr' cd1•riro
cra_ orca, la lradici&lt;Ín rnltural de la Es~:~~ de ayer ) d&lt;· hoy ,·on su univrr&amp;1li-

Otra criada es sólo personajt&gt; ambie.
tal así como "Paca la Roccta ", "mujer
mala", única mujer dr este tipo en d
purblo, pnsonaje aludido .

Monterrey, N.L., 28 de Mayo de 1986.

¿Qur dices?

III, Conclusión

NOTAS

La Poncia
Lo que digo, A&lt;lc•la.

Calla ".3

En el tercer acto al final de la obra,
Adela se ahorca. Así dice Bernarda:
"'Desco l~arla ' '\li hija ha muerto virgrn ,,~.

Adda
i o me min~is má ! i quim•~ lt· darí· mis ojos qur tiOn frebCO:, } mi~ p;:;palda!\ para qw· lt• compon¡.(a ' la
joroha qut· ti!'n!':,,, pPro vw·lvl' la ral)('za t'Uando ) o pa~o. (S,· va \1arlirio).

de Bernarda es la voz dr la conciencia,
cu ya posición crítica la podrmos ca¡u
en los diálogos eon las hijas de Bernarda.

Pepe el Romano PS sólo un personajt· nombrado , CU) o rt'lralo lo lr ncmos
a tra,í• dt' \1agdalrna. Veamos:
" Magdalt·na:
" Pt•pt· ,.¡ Romano ti,·nt• v1·111t1cmco
aiirn, ) 1·s "I mejor ti¡io de todos estos
contornos. Lo natural s1·ría que le
prt'lt·ndirra a ti, Anwlia, o a nu1•5tra
Adl'la, que tierw v1·inl1• años, pt·ro no
qut' vcn¡i:a a bu:,car lo más o,ruro d1·
!'Sla casa, a una m11jrr qui·, r omo su
padrr, habla con las narices".

La ,\ladre de Bernarda, \laría Josefa ,
¡wn;onaje serundario tarnbirn, r~ una
virjt·cila loca, pues a su Pdad oclwnta
año - lambit" n quirn· rasar::ir.
La Poncia, sirvienta rle murhos años

Corno conclusión o crÍlica pmonal litmos considerado la temática dt'l "oonor' ' y de "la virignidad" en La c1111
de Bernarda A Iba, como una problemátJ.
ca social en la rpoca d1· Frdl'rico Gat■
Lorca, en España - primrr tl'rcio .i
siglo XX-, put:ti nos presrnta unasiht
ción absurda de la mujer tiOltm,Adda.
que se entrega al hombre amado, Pq,t
el Romano, ) , consrcuenlrrnrnte la critica social dt·l entorno pUt•blrrino abt
vés de La Poncia, criada Je la familia,•
muchos año , personaje que repmtlll
la rigidez de costumbres dd conldll
social español , así como la actitud 4e
Bernarda, la madrr di' Adela, que desil
a toda costa subsanar el prror de 511 k;,
señalando a la sociedad en qm· vive"
su hija ·' ha muerto virgen., a fin de!llvaguardar '·d honor" d1· la

fa.-

La crítica so,·ial va dirirrida, asiniiillt
a la mala i·ducación dr la~ hijas ras por la falta dr li bertad di'~--,
en esa época y rn ,•se Iugar -Espallt"
para la s,•lpcción amorosa, \ a ese 1111
excesivo, " ene1auslram1.enlo·,. que&amp;t
,
h.. . " --i... aill
narda quena para sus
11
dt&gt; lulo riguroso" por la murrte
s&lt;'gundo ,•spo o.

•Jª•• ocuv•

. Otra crítica ocial también se

l.Zu!et~ Emilia de: Cinco poetas españolPs.
E~1tonal Gredos, Madrid, 2a. ed. 1981
pag. 202 y sigs.
2. Garcfa Lo rea, Federico. La casa de Hrrnarda Alba. Ecl. Losada, Buenos Aires
7a. ed. 1966,pág. 125.
·

3. García Lorca, Federico. La casa de Bernarda Alba, Acto II, ;&gt;ágs. 58-59
4.García Lorca• Feden·co. La casa de 8 er.
narda A Iba, Acto I, pág. 38.

BIBLIOGRAFIA
Basave Fernánd:z del Valle, Agustín. Visión
de Andaluc1~, C.A. -139l - . Espasa-Calpe. la. ed. Mexico, 1966.

a liernarda, mujer rxcr.sivamente pro,,tectora )' , rígida con sus hiJ·as , muJ·er
caSlrante ' cuya consecuencias sociales saltan a la vista: "los triángulos amorosos" enlrt' tres de las hijas y l'I único
varón que logró act&gt;rcarse a "La casa de
Bernarda Alba " y, consrcuentemente la
tragrdia , el suicidio d&lt;· Adela.
Sin embargo, esta obra no sólo es reg_ional si_no universal, pues la problrmál1ca so1:ral planteada subsi. t&lt;' en nues~os ~ía~,. la l~·,mátil'a df'I "honor" y dr
la v1rgm1dad de la mujer en nuestra
cultura española) Occidental.

Couffon, Claude. Granada y Garcfa Lorcn.
&amp;l. Losada. Traducción de Bernardo
Kordon. Buenos Aires, 1967.
García Lorca, Federico. Obras completas.
Ed. Aguilar. Madrid, 1962.
García Lorca, Federico, La casa de Bernarda
Alba_. Editorial Losada. Buenos Aires. Ar.;entma. 7a. ed. 1966.
Martíne~ Berrones, Ma. Guadalupe. Federico
Garc~ Lorca, 1898-1936; su dualidad
poética: cldsica Y surreafüta. Conferencia
Monterrey, N.L., marzo de 1978.
.
Z~eta_, E~ilia de. Cinco poetas españoles.
Ed1tonal Gredos, Madrid, 2a, ed. 198 1.

�ANTOLOGIA DE LA POESIA MEXICANA
DE LOS CINCUENTA (2)

José Javier Villarreal
11. JOSE LUIS RIV AS (Tuxpan, Ve.
racruz, 1950).

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

La poesía de José Luis Rivas parece
ser un navío, un velero que va dando
lestimonio de su viaje, de su rica travesía. Para el velero el viento es fundamental: para Rivas, el aliento.

El mundo poético de este autor:

b infancia y la adolescencia, se da a
partir de una geografía natural que, si
no esencial sí elementalmente, sigue

siendo la misma. La infancia que evoca
el poeta se complementa con la figura
de su padre - " .. .viejo Capitán de rada.•. "-, fusionada al cuerpo vivo
dd trópico; a esa geografía_ ya antes
~udida. La adolescencia, emerge a basede elementos de consumo sumamenle particulares y altamente significativos: etiquetas de cerveza, marcas de
papel, el automóvil; además ésta, la
adolescencia, siempre se sitúa en espacios determinados y determinantes para el poeta: La parroquia, Xalap_
a, San
!nstóbal, el mercado, la costa. Todo
tltf univl'rso tiende a expresarsti por
rnrdio del poema ex tenso, d,· gran
~lento; de ahí, 4uc Rivas a la liora de
'propiciar" el torrente líri&lt;;o-narrativo
¡¡, val~a de voces, paráfrasis, parodias
! Vt'l'S(¡s d" otros autores. De una mcillOria poúica 4 uc algunas veces se le
11
' i1:rtc: pero 4ue, por lo general, le
dad pi,:, la r trada y, hasta, el tono.
lodo 1,stá &lt;:11 función del todo, del reillllado, de la emoción-sensación última ~uc cicm: y englobe al poema. La
1
oz d" José Luis Rivas, entonces, está
compuesta
por voces (Eliot
~0
'
, Perse,
), por reos (Rimbaud, García Lor!a, Y, lejanamente, como una somLra distante, pero presente con respcc7

lo a la intensión, al tratamiento de la
"fantasía poética": Dylan Thomas).
Estas presencias la asaltan y confor.
man, lo que la hace un "caso particular" en la actual poesía mexicana
que gusta del poema breve o mediano en cuanto a la extensión, excesivamente cuidado y encorsetado - no liberado- por el ritmo; y, obviamente,
que no tiende al desbordamiento, a
sucumbir ante la emoción lírica; fuerza que corona y avala el poema extenso, el poema lírico-evocativo-narrativo
de verso amplio, de gran aliento. Forma en la que, hasta ahora, Rivas ha
obtenido sus mejores momentos poéticos, y donde ha centrado su canto,

su aventura lírica.
Libros consultados: Tierra nativa.
Letras mexicanas. Fondo de Cultura
Económica. México, 1982. La balada
del capitán. Colección Molinos de
Viento. Serie/Poesía, número 43. Dirección de Difusión Cultural, Departamento Editorial. Universidad Autónoma Metropolitana. México, D. F.,
1986. La transparencia del deseo.
Premio de Poesía Aguascalicntes 1986.
Editorial Joaquín Mortiz, México,
D.F., 1987.
Poema seleccionado: ¿ Verdecen todavía aquellos montes?

¿VERDECEN TODAVIA AQUELLOS MONTES?
.• . Of restless nights in one-night cheap hotels. ..

T.S. Eliot

Hurgo a tientas en busca de papel y lápiz ...
Tomo el reloj de la mesita; es medianoche.
La sombra alin'ea
el último lit•nzo dr su tapia infranqueable.
Presiento la escritura de una frase muy larga.
"Un borLotón de voces
alza su chorro desde un grifo descompuesto".
Afilo pensamientos como esquirlas...
Me gustaría rasguñar lascivamente la piel de las horas.
- Ahora muere aquella tarde en "Las Camelias"...
-Y mi mano también, al tiempo que sostiene el foco que
iluminaba
el cofre abierto de aquel auto . ..
-Y mis palabras, resonando al otro lado de la verja de metal.
-Apenas interpuesta, porque nuestras miradas
suavemente se rozaron .. . ¿Recuerdas su

�exhorlo para que le marcharas?
Dulce, mi amor, tu padre de seguro
ha de estar ya con el pendiente.
- Es verdad: algo así
dijo el grasienlo Julio,
echándose de bruces otra vez sobre el motor.
- Al otro día,
en la tirnda de ultramarinos,
mientras nosotros conversábamos nerviosamente
junto al mostrador . ..
- Mi prima Mari
hizo saber a la familia en pleno
que nos había convidado
a viajar en su auto por los ahdedorcs,
sonsacándole d1· paso
a los gruesos labios de mi padre
una aquit&gt;scenria rápida, impensada.
- Visilamos Las Vegas la semana siguiente.
- Los altos pinos de montaña
habían tomado un color ocre mu} intr nso.
- Y de las nevadas zarzas
brotaban, de repente, pájaros frioleros...
- En el asiento de adelanlc
viajaban mi prima con su novio.
Pero ... ¿era él quien conducía?
- Y en el de atrás,
bajo los gajos del edredón,
nueslras manos, ya húmedas,
se enlazaron .. .
- Tal vez esa fuera
una de las llamadas "noches blancas".
- Pese a tu op-.,sición
(sólo franca al principio)
fui deslizando, despaciosamente,
mi mano cnlre tus muslos.. .

·:

,·
1

Paseándome en silencio por Los Berros
las manos en la gabardina,
o sentado en alguna mesa de El Escori:1I. ..
¿Repetiré con reverencia las sílabas de tu nomb,e?

¿Repasarán mis dedos la suavidad de tu cuerpo ac.ariciandod
pétreo vaciado de la ausencia?
¿Será camino del estadio, teniendo como fondo
las ruinas del crepúsculo;
o por Villa del Mar, un domingo cualquiera,
o dilatando a sorbos, simplemente, un café en La Parroquia,
o bebiendo quizá de prisa una lata de cerveza en algún muelle
desolado,
al mediodía,
cuando de la plazuela parten estrepitosamente las palomas!
Yo iba provisto de esquirlas enconadas.
Yo iba en busca de la piel de las horas. . .
¿Seguirá a tu partida un nuevo encuentro?
¿En Xalapa o San Cristóbal,
o tal vez en un sitio más rugoso?
Tus manos infantiles recorren todas las noches el teclado...
"¿Qué melodía es esa?"
"Un aria muy simple."
¿Recliné a la Belleza en mis rodillas?
Sólo sentí que galopaLa sobre mi cuerpo
la noche entera,
y que cuando salimos del hotel
en busca de un restorán
Qo tengo presente todavía,
tanto, que me da la impresión
de que apenas ocurre ahora),
f/Us senos, desasidos de sostén,
empilonaban firm emente el raso de la blusa . ..
Lóbregos corredores de la ansiedad
bajo el celaje rojo de Poza Rica ...
Al fin, la niña eterizada se despierta;
va en busca de mis brazos,
aquejada de vértigos, presa del delirio .. .
Ya en el autobús, una leve hemorragia.
(Durante loda una semana,
un méc!ico, que era mi amigo, remontó
mañana y tarde
la cuesta que llevaba a nuestro escondite:
una cabaña, sucia,
abandonada en la punta de algún cerro.)

Pero, ~asado ya el mal tiempo...
No quiero saber más de tisólo olvidar la pesadilla. •

¿Com~raré jamoncillo:, en Perole?
¿Habra petunias en Fortín
nieve en Las Vigas o en El Cofre?
En Altotonga y Martínez
subimos a los montes
y allí hc?rtamos peras de oro dulce, manzanas y chayotes ásperos
e rrsutos...

�DOS POEMAS

DOS RELATOS

Eligio Coronado

Yordan Radíchkov

ELTRE
Desde la esquina veo el tren abandonado.
Los hundidos vagones
perpetúan el vértigo
que de noche resuena en sus metales.
Fundidas por palabras urgentes,
las atmósferas
clausuraron al fin
el tránsito de las ventanas.
Nadie desciende ahora por su puente de luz
ni en su armadura
lunas blanden artificios.
Al margen de su sombra,
desesperados tallos
levantan sus columnas al paisaje.

INFINITA
Delectación furtiva de los premiosos dedos,
desborde cauteloso del brillo que te envuelve,
plenitud que se agolpa como un flujo crispante,
perfiles que girando se disuelven,
y entonces tú perduras,
te extiendes,
te desdoblas,

,·
e

tj&lt;

'°

sujetas otras manos,
muerdes otras caricias,
tu cuerpo es un murmullo que vulnera el asedio
y ya no hay superficies que retengan la tuya.

Para tener amigos

;\o .-s, 1•,; H~rdad, tan difícil, conseguir
anigos!
.\1 lado drl camino, vivía solitario un
írli?I. S,•. rnlristccía mucho porque no
tenia amigos. Alrededor SU) o rstaba de~ico: por el campo sólo vagal,an los
iirntos, prro nadie se paraba junlo a 1:1.
Lo, pájaros pasaban rápido, pero ni
IBIO solo se delen ía en sus ramas, porque todavía l'blaba pelón.
Junto a rl corría un río, pero tampoco rsk St' ddt•nía, ni por un instante. a platicar con 1·1 árbol. El río t·:.Laba
apurado ¡,o_r n•unirst· con otro río, para ~corm Juntos el cam ino que los lle11naal mar.
Transitaban también pl'rsonas, por
iijpue~t~, pero iban al trabajo y nad ic se
tlrnia Junto a ;.1. 1uestro árbol ¡,rnsadr• ª v~ces, 4ur era m~cho mejor pon:" trasladar a cualquier parle. Prro
~ arbolrs no pueden caminar; ni siquiera puedrn escaparse cuando ven que los
camPfsinos
·
·
v1cnrn
con sus hachas a tirarlos.

'

. Así pasaron las estaciones. Y, apenas
:o!ª primavera, d árbol se cubrió de
¡as, se puso un bellísimo sombrt'ro
itrde · P", ro srgu1a
, ,·~Lando solo.
· que 1·11 t' ¡ c1.1·1o un gav1.
linCierta vr·~' vio
1ª a un gorrión. El gorrió11
'1r asttmosament1· y como aln:drlri-~odo t'Slaba dcsi,:rto, s,• ornltó t·nv,•rd,· ramajt· d,·1 árbol.

:i~
El árbol

110

, A1to,1lrario,
s,• d'1 gusto.

plalicar_on dura_nt~ tod_a la noche )', al
otro d1a, el paJanto hizo su nido y se
quedó ahí a vivir.
En otra ocasión, bajo el árbol se det~vo una carreta. El campesino at·omodo los caballos, les dio heno v t;I sr
a_costó a ?ormir. Pasaban otros 'campesmos, veian la sombra lan agradable
que se formaba bajo el árbol \ decidían
también reposar un poco en ¿u camino.
Se sentaban y comenzaban a contar historias; también el árbol las escuchaba )
estaba muy contento, pues ya no estaba
solo.
El trataba de que su sombra se exlendif'ra bien para que, gustándolt a la ut• nlc, se deluviera.
"
Dt'sdt' entont:t'S, quien pasa por PI camino, St• dt'Lit·n.· si,·mpre bajo la hmnosa ~ombra para descansar. Es cirrto q111•
el arhol no puedt· andar romo lo hac,•
la gentt·, ¡pero lambifo t•s vrrdad que
en el camino los viajPros pu,•dt·n disfrutar mucho con ;,u ombra !
Así fu,· romó ,·1 árhol gantí am i~o~ ~
compn·ndió que para lt•nprfo~, ha;.taha
con ofr,·twll':,. algo SU)º·

Las termitas
~li padrl'
1n 1· dt&gt;JO
·' dt· ¡tercncta
· una casa
.
ro~ d11111r1wa, una ov,·ja ) u 11 lobo. La
ch1111 " 11"ª no:. impresionaba a torl 0 ,. con
fuerza l'\lraorrlinaria ) la llat11áhamo~,
ª?ernás, "rhim~nt'a del diablo", porqut·
cierta vez ca~ o adt·nlro ,·1 misrn ísirno
d,·monio, quit'n mit&gt;nlras st sacudía rn
,·1 fogón, gri taha : "¡pues aunqu,. lo digJn, ) 0 no ~º) tan rojo como mt' pinta11 !"
un~a saLt'n, ni el hombre ni la casa,
con que s1• han de volver famo;;o:,. Así
pasó con la nu('~tra, qu,· alcanzó fama
gr~~ia_s a la chinwn,·a. l\,1i ¡,adre me aco nSt'JO s1_1•~1pr~ qut&gt;, si algún día nw ponía
a rscnL1r historias, usara romo tinta t'I
hollín dt· la chinw1wa dt·l dial,lo.

¿Odio a,-1•gurarl1·:; 4ut&gt; sit'mprc• Lomaha t·on lodo m,pt'Lo ,.u,- const&gt;josi Pero
pt'rm Ílanme l,·rminar lo dP la casa: t•~~
taba IIPna dr L«·nnilas qur durantt· la
nodw hacían rt'chinar la,, ~igas de roblt•, vagando por su~ propios labt·rinlos.
\i siquit·ra mt· molt·staban, al conLrario,
ª) udaLau a qut· mis id,•a:,, vac,aran tamLit:n, por ,·1 tronco d1· la conciencia. \le
p~~t·ce, incluso, qu,· ,·s 111i µropia rdlexiou la ~1adn· dt· las termitas ) que cada casa tu·m· su propio nido y w:,. dudas.
La ov,·ja, a difm·ncia dt· la ea~a, na
baslantr común. Los prolhmas de su
vid:i t·ran el1·mc11lal,•:- y fácil,·~ d,· n·Milver. Consist Ían t·n lo ,.iguit•nl«·: couwr
esta hi1·rl,a o no c:om(•r;.1•la. Para ,·lla l'ra
su firit·nt,· nada má~ lm~mt'ar , dt·cidir
qué 1·omer} dónclr.
·
El lobo no prolt-:..LalJa por s,·r dt&gt; mi

�propiedad. Se paseaba alrededor de la
oveja o estaba a su lado, metido hasta
las rodillas en la lana, como diría SaintExúpery. Sus ojos rebosaban de vehemente bondad. Les aseguro que era un
cuadro magnífico el corral de mi casa.
Sus patas rojizas eran fuertes y musculosas, parecían algo herrumbrosas, a causa del sudor y el rocío. A veces, en su
pelambre se metía una pulga arrogante y
él, con truenos y gran estruendo de sus
colmillos, la aniquilaba. En casos así me
parecía que dentro _de los animales se
mueven fuerzas terribles, como resortes,
mientras a su alrededor sólo pasan relámpagos. Las termitas de mi pensamiento detenían su trabajo y me susurruban que yo debía tener mucho cuidado con el lobo, si una pulga, nada más,
era capaz de despertar su ferocidad. "Sigan perforando , sigan perforando" - decía yo a las termitas.
Un día los llevé a pastar y los tres estuvimos platicando sobre lo lindo del
color verde de la hierba y concordamos
en que no hay nada más hermoso que la
hierba verde.
La oveja se lanzó a comer, mientras
nosotros, el lobo ·y yo, rodábamos sobre
la hierba. La oveja nos advirtió que tuviéramos cuidado para no ponernos muy
verdes con tanta hierba fecunda ya que,
por error, podría comernos también; al
oir esto, , : lobo sonrió.
Y.así pasamos todo el día ,jugando y
diviritrndon.os y fue realmente bonito.
A lo lejos se veía nuestra casa, con la
chimrnca drl diablo como corona dt' zar
1:n su ll'Cho.
Al n·greso pasamos por el río ) br.bi-

mos agua: hay que admitir que ni el lobo reclamó a la oveja por qué le enturbiaba el agua, como en el famoso cuento,* ni que la oveja le contestara: "y
tú, ¿por qué me metes en apuros?"
Charlamos y convinimos en que el
río es de todos y, en ese momento, de
nuestros ojos se desprendieron verdes
destellos. En la lejanía destacaba nuestra casa, atrayéndonos hacia ella, pero
el lobo propuso ir a la pastura nocturna, por lo que inmediatamente fuimos
de nuevo a la pradera, porque en verdad
era muy linda esta pradera. La oveja
comenzó a enseñarle al ·lobo cómo distinguir entre la hierba para pacer y la
que no lo es; él asentía con la cabeza y
murmuraba: "oh, oh, caramba. . "
Probó de todas las hierbas, pues le
atraían la atención irresistiblemente.
Ambos, la oveja y el lobo, caminaban
uno junto al otro, pastando. Así llegaron a la pradera; después, daban vueltas
y regresaban hacia mí, mientras yo los
veía enternecido y no podía reprocharle a mi padre por haberme dejado tal
herencia. Por úHimo, se echaron sobre
la abundante hierba y comenzaron a rumiar pacíficamente lo que habían comido, y desde ahí se oyeron alternados sus
balidos: "be, be". Habían encontrado
una lengua común y se entendían.

*El autor alude al cuento popular según el
cual un día el lobo fue al río a beber agua
y encontró allá a la oveja. "Te voy a comer",
le dijo el lobo. "¿Por qué?", preguntó la oveja. "Porque me enturbias el agua". "¿Cómo
que te la enturbio, si estás más río arriba
que yo?", preguntó la oveja. "No importa,
me la estás enturbiando", respondió el lobo
y, por supuesto, se la comió.

No queriendo perturbar el ambiente
pastoril, me escabullí ·silenciosamente y
regresé a la casa.

REGION

Las termitas hacían un ruido terrible, como si royeran el hierro y no m•
&lt;lera, pero yo no les hice ñiugún caso.
Raspé el hollín de la chimenea del diablo, preparé tinta con él y estuve escribiendo toda la noche, porque sentía que
era mi deber contar esta historia. Hubo
un momento en que las termitas hicieron tanta bulla, que parecía que destruían con dinamita las vigas, pero tampoco esta vez les presté atención. ¡Miserables termitas, mezquinas roedoras de
laberintos, no vale la pena hacerles c.
so! Las dejé mordisquear tranquilamente toda la noche. . .
En la mañana tomé las tijeras y fui a
la pradera a trasquilar a las ovejas. Puede
que les parezca extraño, pero allá rea~
mente había dos ovejas. Comencé a
trasquilarlas y en ese momento llegó
corriendo, quién sabe de dónde, un rudo
campesino y de todo este asunto se ar·
mó un gran escándalo. Dijo que 1~ ovejas eran· suyas y yo le contesté que no lo
eran y cuando le expliqué la historia del
lobo de cómo se había acostumbrado a
pace~ y a balar, el campesino me dijo
que era yo el que pacía y balaba, m~
atacó con su cayado y aden:iás me robó
la lana, poniendo así en entredicho la
herencia que me dejó mi padre.
0tra vez regresé a la casa. Pero de~
ta ya no quedaba nada porque las ter_n1"
tas habían devorado las vigas, redu~
do a escombros lo último de la herencJI
que me había dejado mi padre.
Traducido directamente del biJlgaro por C,,.
ciela Aguilar Salazar,

°'-..J

�LOS TRABAJADORES AGRICOLAS
EN LA REGION DE AGUASCALIENTES
DURANTE EL SIGLO XIX

Jesús Gómez Serrano
A lo largo del siglo XlX, se observa
en la región de Aguascalientes la aparición de una serie de fenómenos cuya
consecuencia última será la transformación radical del escenario agrícola. Dichos fenómenos serían en resumen los
siguientes:

..........

l. La descomposición acelerada del
régimen latifundista y su sustitución por
otro que supo combinar con éxito la
gran propiedad hace ndaría con la pequeña y mediana propiedades rancheras.

2. En estrecha relación con lo anterior, se da un proceso de ocupación
más intensa del suelo, que suponf• la incoq.1oración de grand,~s sup1°rficiPS antes
incultas a un iegimen de inl1•nsa explotación y la aparición, al interior de las
unidades productivas, del después poderoso grupo de los rancheros.

3. La sustitución de la ganadería,
que fug durante más dr doscientos años
la actividad favorecida por los terratenientes, por 1a agricultura, y en particular por una agricultura de carácter comercial, qu~ suponía una estrecha y
siempre difícil relación con los principales puntos de consumo de la región.
4. La consolidación de la ciudad de
Aguascalientes como gran demandante
de granos, harinas y carnes, lo cual tuvo por consecuencia que la agricultura
dejase de responder mecánicamente a las
señales que t enían su origen en la zona
mmera.

co

\O

5. La modernización parcial de la
agricultura: construcción de presas y
canales, apertura de grandes sistema::; de
riego, utilización creciente de abonos

químicos, instalación de laboratorios en
los que eran analizados suelos y semillas, mejoramiento del ganado, r te.

6. Finalmente , la aparición al interior de las unidades productivas de tres
tipos de trabajadores bien diferenciados:
los peones acasillados, los medieros y
los arrendatarios. tste útlimo fenómeno, que es al mismo tiempo causa y
efecto de los cinco .anteriormente mencionados, será el objeto de las reflexiones que ofrecr.rnos en las siguientes páginas.
En un tex to breve, pero muy· claro y lleno de sugestiones interesantes, Fricdrich
Katz ha señalado que no t'S posible estudiar las condiciones de vida y trabajo
que privaban en el campo mexicano con
criterios homogeneizantes. Por un lado,
este autor advierte la existencia de cuatro tipos rle trabajadores agrícolaR bien
caracterizados: los peones acasillados,
que vivían en la hacienda, que estaban
vinculados a ella por deudas y que hacían uso de la tiendá de raya; los temporaleros, que trabaj~an en la hacienda
sólo durante la época de las cosechas ~'
que con mucha frecuencia eran dueños
de pequeños ranchos; los arrendatarios,
que cultivaban a cambio de una renta
an ual fija porciones de terreno de extensión muy variable y que estaban obligados a prestar a los hacendados ciertos
servicios en trabajo ; y los medieros o
aparceros, que invertían su industria
personal en el cultivo de las tierras del
patrón y que compartían con éste lo
cosechado.
Por otro lado , Katz distingue tres
regiones - el sur, el centro y r l norte- ,
en cada una de las cuales l'l trabajo tu-

vo rasgos específicos. En 1·1 sur, el augr
de las plantaciones y el ininlmumpido
aumento que experimentó la demanda
de productos tropicales, ddenninaron
que la net:csidad de mano de obra i"
multiplicara. Para satisfacrrla, drsdr rl
centro d1•l país fueron enviados contingentrs numerosos de trabajadores inle·
grados por ind ígcnas deportados, prrsos políticos y comunes, campesinos
desposeídos y descmpclados. En las
plantaciones, el régimen de trabajo rra
excc•pcionalment1~ riguroso. Los pronr,.
mal comidos, peor vestidos y víctimas
con frecuencia de las enfcrmedaJ,~
tropicales, vivían en un estado de cuasi•
esclavitud. En el centro del país, rn
cambio, la abundancia de mano de obra
y la diferente constitución de los mer·
cados domésticos determinaron que la.1
condiciones de trabajo fueran mil)
otras. Desde luego, habría que distin·
guir las haciendas ccrealeras del centro
del país, que con cierta ligereza se ha·
cen pasar como el prototipo de las haciendas mexicanas, de las pulqueras )'
azucareras que se desarrollaron en estados como Morelos, Tlaxcala e Hidalgq.
El salario real de los trabajadores detodas estas haciendas disminuyó en forma
constante durante la segunda mitad ~
siglo XIX, sin contar con que a lasanb·
cruas familias de arrendatarios y apareeºros se les restringió el acceso a 1a tierra.
•
Además 1 se observa un fenómeno en
apariencia contradictorio: por un lado.
aumenta en las haciendas el número de
trabaJ·adores residentes , endeudados,pt"
de
ro por el otro pareciera que los ~azos
sujeción entre el peón y la propiedad se
. n carelajan y que los hacendados tiene kl!
da vez menos necesidad de atar ª d
trabajadores mediante las deudas..~
norte, por último, se asiste al nacunltl'

to d~ nuevos métod?s paternalistas que
!mdian ~ prop~~c1onar al trabajador
ma segundad m mima. Los salarios son
IIÍs elev~dos, la movilidad es evidente,
bs trabajadores van de una hacienda a
otra r. incluso del campo a la ciudad en
donde son contratados de inmediato ~or
l1.1nuevas fábricas. 1

un lad? había autores qur hablaban dr
J. . "4
&lt;tsqu1te . Por s11 partt• ' i\liclwl C ut,·1su caracter benigno, qur rn'gahan la leY~ndª negra Y que sobrestimaban el ca- man SPñala qu,· los p,•011c~, a f.l&lt;'~ar d" s11
pob~Pza, no eran prol,·tarios 1'11 1•1 pl,·uo
ract~r patcrnalista de los hacendados
s_e11L1do
dl'I tú111ino, &lt;'~ dt:t'ir, ·'obrt'l'os
~ ex1canos, y por rl olro había quienes
hhrPs
qw•
no dis¡,01w11 d1• nincrún m1:dio
igualaban peonaje y rsclavitud, rxacrrdP
producción
µropia ~ iiv,•n°d,· la sola
rando los padecimientos de los sirviinwn la d,·
su fU&lt;'rza
. . .. . l' or 1·1
.
• d,· 1ral
, MJO
tes o bien, lo qur al fin dr cuentas virnr
contrario , "O'rac1'as a la·~ 11t·111
· la~ d,, ra,a
a ser lo mismo, atribuyéndoselos tau sólo
Aguascalientes, una región agrícola a la wdiei_a r inmo ralidad dr los patro- ) a los ad,·lantos, ",·1 ¡.,,·ón qu,·rlalia .liIN' excelencia, comparte tanto algunos nes. Andres Molina l&lt;:nríqurz, qur por gado d1·fini_1 i,:31111•111t- a la h;u·i,.nda , pt11·~
la ley proh1b1a abandonar su trabajo $in
~ propios de la zona central del muchos conceptos puede rr¡.,utarsr cohahn parrado
sus d1·uda··:, " • E's·1as r1·1·11 d a~
pais como otros que son más bien ca1:,
mo. un oLsrrv~dor fino y agudo, llrgó a
8:,
trans111itía11
de ¡:w1wració11 ,·n g,·n,-ra·racterísticos del norte. Desde luego
det:ir que los Jornaleros estaban sometic1~n:. d,· tal su'.·rt(' qui· lo~ fH·on1•, , l1·jo~
llllqllc dado el actual estado de las in~ dos ª un n:gimcn dr ''verdadera esrlavil'f.lti .
.
d, Sf t los tral,aJador&lt;'s lihn·s q111· qunían
gacioncs no es posible precisar el tud" Y qur la piedra angular ·dr rse sisI~ ley Yla rdóriea oficial ,·slahan rnnv,·rikance que tuvo el peonaje por deudas
tema er~n lo~ p~rstamos. Aunqur rl mis~ de dr,cirse que a lo largo de todo ci mo Molma Ennquez no drjó de advrrtir tidos en sinvos cuasi frurlall's. 5
XIX fue el sistema favo recido por t¡ue las tirndas dr raya y los adrlantos
Muy otra es la rnnrlusión a la l.{11''
!re hacendados. También se recurría soe~ especi'.' no constituían una simple
han llegado Jan Bazanl, Juan F..lipt•
L todo en la época de las cosech;s a
anagaza, smo qw• ven ían a ser " una neq; al ·1 d
'
L'.:aI, '.\,larco Bl'lli11gl'ri ,. inv,•sligadon·s
qu~ ª os'. cuyo salario era pagado
cesidad
del sistema d~ Ja gra n propit&gt;da¡l a, ID('S qll(• d"r1'va11 '
111
·
'.
v
1&gt;US a e·1rn1ac1on&lt;'s
no
, efecllvo, srn permitir nunca que la de la_s haciendas'·,_2 En túminos muy
beoda de raya les entregara efectos a pa~ecidos se e_xpresó Luis Cabrera, par~ d:· la literatura d1: d1·1rn11cia d,· la ,;j)Ot'a
smo
d,·1 ana' l1·5-,·s mrnucwso
· ·
•
&lt;¡1· los ,·xp&lt;'-'
llltnta de la raya. Aunque el método
qutcn el pcomsmo era "la rsclavitud de
flr alcanzó más notoriedad, tanto por hecho o servidumbre fe udal en l{Ue se d1ente~ wnservados en archivos } ,li· las
. 1' por
~ ,a~o de generalización como por sus encuPnlra el peón joraalero ". \'el hac,·n- colr.ccwncs hem1·roITT"áf1·,.as B·•aZall
llprevistas e ·
.
r11:m plo, .•·studicí i·I caso d1· los p,·0111·,
Ílc I
unportantes consccuenc1as, dismo, o sea su contraparte, -~o otra coque
rn la ha1:i,·nda d,· Bot"t
1at·e
los arrcn_damientos. En algunas sa que ·'la presión et:óni1mica v la com- en "ltraLa1aLan
F' stªd0 d e ~an
-: Luis
· Potosí, a llll'flia'',.
L _ien as, el alquiler de ranchos supuso
pel&lt;'ncia
ventajosa
que
la
gra
n
propii!dad
• IDcorpor · ,
, •
d_os dd siglo pasado. Di,ti11guió los sirltió .acion a un rcg1
men de explo- rural ej,·~t'&lt;' ~obre la pt'qudia ". pn·sión
v1cntrs, ¡.,ermanrntPs ) ,·ventual1·s, dt'
n
activa
de
a
¡·
f'
.
lis •
mp 13S super 1c1rs an- que: s1) CJcrc1a a hase de privilegios, de
los am•ndatarios } los apar&lt;:t•ros. En tn·
mcuhas
y , a 1a 1arga, una sr.ns1hle
.
J,.
.,
des1 ual?ad anti· el _fisw _Y de , orat:i- los acasillados, a su v1•z, había ln's "ru1
"rac1on d J , ·
~
. e regimen de propirdad. Así
d~d. b1 f1·(' has mas rPc1t·n 11-s, JPSÚ~
p~s bien difm·nciados: la t:Ji11•, un
(lre~nc1a J
·,
'
¿. traba· ~n a reg1on de tres métodos Silva Hrrwg , otros estudiosos han arrirr:1•0
formado ¡.,orno rrrás d1· {'in,·o i11di¿. JO dis.111tos, revestido cada uno ~ado a &lt;:ondusionrs similares: los salav1d~os 4ue ejercían fu rn:io,ws admini~caracteres
p
.
1
·
h
.
ll-su
. ecu 1ares, ace arnnseJa- nos pagados a los p1·011Ps t&gt;ran mis,·ratral1vas, lo_s acomodados. qu,· ,.ran i·inestudio por separado.
bl&lt;'s, Ru dil'la i11su fi1:it·1llt&gt; v sus vivi,·ncuen_ta } cmco ~ qui· d1·s&lt;'mpdiaban las
das de todo. punto i11ad1·c~ada~. Can•nfonciorn·s qu,: ho) &lt;'jt-rnlarían lo,; lrabat1·s ~•· tod~ derecho _P?lítico, ª) uno, el,· J_ad_on·s llama~los 1. confianza ... , por
:ºn~1d1·ra1:101ws soc1al&lt;'s y ,·xplotados ultimo la gran masa d1· los ¡worws &lt;:-0111u~lt mucl10 ti·rmpo, rl problema drl
"1lla'
mm1s1•ril'ord1·nwntt-, los lrabajador,·s di·
\ corri1·nl,·s, t¡IJI• tl'nlan o,•r,•(·ho d,·
~ por dr11das prrmanr.t·ió t'0fllO las h~ciP11?as 110 ¡.,od ía n 111 ~~ qu,· ·',-spP- n'.·s
1
1'
$~ ' qw· olil1•11ían maíz a ¡m·cio~ l'~por un velo dr mistrrio. Por
rar ~1l1•11cwso$ la hora san¡!ri,·u lá d .. J p1·t'1al1·~. Lsto1,, últinio~ eran lo~ qui· má~

t

•

"

V

•

:e

5

"""

;r,,.

;·c1

�mal la pasaban: ganaban cuando mucho
cuatro pesos al mes, con frecurncia eran
obligados a trabajar los domingos, su
dieta estaba reducida al maíz, el frijol) el
chile. Aunque en la tienda de raya no eran
explotados tan inicuamente como quieren ciertos panfletistas: ni los artículos
eran vendidos en ella a precios excesivos, ni estaban obligados los peones a
hacer uso de su crédito. Luego de un
"examen cuidadoso" de las cuentas presentadas por el administrador de la tirnda, Bazant concluye que "aproximadamente el treinta por ciento de los prones no debían nada a la hacienda" . Los
peones temporales, por su parte, qur en
ciertas épocas del año eran más que los
acasillados, ocupaban en la hacienda
chozas provisionalrs, no tenían crédito
en la tienda de raya ni podían adquirir
maíz a precios reducidos. Todo indica,
pues, que su situación era más angustiosa.- En cierto sentido, los acasillados
tenían su subsistencia asegurada, mientras que los alquilados eran con mayor
frecuencia víctimas de las hambrunas,
los años malos y las crisis agrícolas periódicas. 6

a trabajar toda la semana en las tierras
dr la hacienda , a mantener r n buen estado sus instalacionrs ) a prestar todo
tipo de servicios ex traordinarios. En
conclusión, los peones vinculados por
deudas a las grandes propiedades eran en
cierta fonna objeto de un trato prr ferente , que suponía que entre el trabajador y los medios de producción no había una escisión total, puesto que el
productor directo conservaba "un acceso parcial a modestas porciones de tierra''. El sistema, a la vrz que garantizaba a los peonrs un sal¡irio complementario "permitía al hacendado la aprobación de una renta en trabajo". Con los
trabajadores eventuales, en cambio, Si&gt;
establrcían rrlaciones esencialmente salariales. La fuente de aprovisionamiento
dr dichos trabajadores eran las comunidades indígenas y los pequeños ranchos
cercanos a las haciendas pulqueras. Algunos alquilados ejecutaban labores especializadas, como por ejrmplo los tiachiqueros o encargados de extraer el
aguamiel d&lt;' los magucyes. Se les pagaba
en efectivo y a destajo, esto es, de
acuerdo con la cantidad de líquido recogi'do. 7

Similar era la situación que vivían los
Marco Bellingeri, por su parte, despeones de )a,; haciendas pulqueras tlaxcaltecas a fin es del siglo XIX. En ellas, puí-s de reconocer que el asunto es
según Juan Felipe Leal , "el peonaje por "compl&lt;'jo ", señala que desde princideudas conformaba un conjunto de de- pios del siglo XVII hasta el momento
rechos y obligaciones consuetudinarios, drl estallido revolucionario los trabajade carácter precapitalista, ']Ue se r,gtable- dores agr ícolas estuvieron ligados al lacían entre la hacienda y sus trabajadores tifundio bajo mecanismos "más o menos
permanentes". Los sirvientes explota- restrictivos y violentos". El salario no
ban en su propio provecho d pegujal, seri'a más que "un aspecto mistificador
recibían semanariamente su ración de de la verdadera relación de producción
maíz, percibían cierta cantidad fija de dominante en la hacienda mexicana",
dim•ro 1·n efectivo y obtenían t·ri la una especie de parapeto tras el cual se
tienda aqelantos de su salario en especie. ocultaban relaciones de carácter casi
A cambio , los peones estaban obligados feudal. La parte monetaria del salario

no equivalía siquiera a la quinta partt
del salario real. Los derechos de pioy
dl' acceso a una parcela, los pagos ea
especie y los adelantos de diversa índole con fonnaban las cuatro quinta
partes n•stantes. Así. de acuerdo QJI
el razonamiento de Bellingeri, el wrtict
df' la pirámide formada por la fuem
de trabajo de una hacimda estaría OClpado por los alquilados y por 10&amp; qat,
como ellos, recibían el todo o una ¡,ale mayor de su salario en dinrro eÍ(clÍvo. Ello los convertía en asalariados~
bres, en portadores de relaciones de p!O'
ducción modernas, destinadas a pmt
lccer sobre los anquiloaados método!
de ca¡tación y retención de mano de
obra.
Aunque no es fácil estableceren~
medida precisa las hacirndas pormt
nas siguir ron valiéndose drl peonaje~
deudas. Factores ecológicos Y ~
micos, tales como la calidad del• 11rras y la proximidad de los mercacb. 1
otros referidos a las peculiaridades dd
mercado de trabajo en cada región, 11
dC'cir, a la facilidad con la que los~
dados podían disponer de opt~
estacionales, influían en la proporcd
. et
guardada en cada unidad producbva
tre los trabajadores residentes Ylos ed
tuales. El peonaje por deudas, COI•
111
acusado matiz de trabajo forsado,
una esprcie de sucedáneo de 1~ ~
tud : formalmente se reconoc•~ ~ ,
indio era libre, aunque en 1~ P ~
le atara de por vida a la t1e~
bien, es evidente que en las
norteñas era mucho más difícil a los operarios a vínculos penn--:
La competencia representad! par 111
nuevas industrias, la cerca~~1:.,
Estados .Unidos y ciertas d.,.---

leples que señalaban límites a la deudas

?,e los "peones de raya " y el de los
El salario de cada sirviente era liqui~ loe peones son razones más que sufipcon~ muchachos de a dos pesos". dado a lo largo del año a base d1• entreaentes para dar por buena esa hipótesis.
L_os primeros eran unos cuantos, ejer- gas i_rregula~es de reales en efectivo y
Por _o_tra parte, parece evidente que la
cian
~o~re lodo funciones de vigila~cia de bienes diversos. La parle recibida en
ndic1onal estratificación social observay rcc1b1an los salarios más altos. Los se- efectivo sumaba poco más o menos el
r.le al intf'rior de las haciendas sufrió algundos integraban el grupo más numero- cincuenta por ciento del salario total
pnos cambios. Un número creciente de
so, tenían a su cargo la myoar parle de de un año, era entn•gada en partidas
tícnicos fueron contratados para manelas labores y ganaban un promedio de esporádicas de dos o tres reales cada una
11r la maquinaria adquirida por muchas
cuatro pesos mensuales. Los peones de Y se destinaba a la compra de aquellos
liaciendas en vías de modernización. Es- raya, por último, eran con mucha freefectos que no podían ser obtenidos C'n
lot técnicos, junto con aquellos otros
cuencia hijos de antiguos sirvientes a la hacienda misma. Al trrminar el año
CIICa'gados de dirigir la perforación de los que se hacía responsables de trabapozo~,. la apertura de canales y la cons- jos no excesivamente pesados. Se les a cada trabajador se le hacía una cuent;
lru~•on de presas, se hicieron lugar en pagaba a razón de dos pesos mensua- particular, de la que se deducía si su
saldo le era favorable o no y el monto
~.cima de la pirámide, ocupada tamles. El n~mero de alquilados, por su de la diferencia. En los casos en los que
po_r d ~ayor~omo y el personal de parte, vanaba mucho dependiendo de
tigilancia. l\1ás abaJo, en un segundo ni- la estación y de las necesidades de oca- los trabajadores eran acreedorrs de la
hacienda, circunstancia que se d&lt;'nomi"1, estaban "los acasillados que habían
sió~ de la finca. Se les contrataba para naba. c~n _el ténnino de "alcance", para
bgrado conservar el uso de tierras de la
la siembra del trigo, o para su corle, y se el d1a ultim o drl año tenían derl'cho a
mcieoda Y alguna forma de adelantos
les pagaba en efectivo a razón de uno o ~ cibir lo que les correspondía. Es po~icos sobre sueldos". Sin duda, el
dos reales diarios. Así, la raya
un allllar!o r,·al de estos trabajadores dismi- quilado podía sumar hasta cinco pesos ~1ble qur los peones hicieran sus cuentas
y que dt'liberadamentc fueran acumunuyo rnlre 1880 y 1910, pero de lomensuales, cantidad que se comparaba
4.s formas conservaron, gracias sobre ve11tajosamente con la recibida por la lando e~ la caja de la hacienda parte de
lodo al pátcrnalismo de los hacendados mayor parle de los sirvientes permanen- su salario. Otra porción importante d,·1
salario, que oscilaba rn tomo al diez
11 estatus superior al de la masa for:
tes. En Paredes se empleaban también por ciento, estaba formada por el llamalllda por ~añanes, peones estacionales y unos cuantos artesanos especializados
lltndatarios pobres. El nivel de vida de en algún quehacer, remunerados a des- do recaudo, que a lo que pan·ct' era una
lodos dios •·rn peoró tanto en términos tajo y objeto de un trato hasta cirrto mixtura de verduras, carne y espPcie~
con la que se pn-paraba un caldo muy
~utos
llUt
. , como relativos , pues a la dis- punto preferente. Había un carpintero
procurado por la gmte de Paredes ) sus
~ ~•~n dt· salarios tl'nÍan que agregar encargado de la hechura y reparación
rumbos.
El maíz en grano formaba lam~ rd•da d,· tit•rras comunales y las di- de puntas, ventanas y bancas, un hebil'n part1• importan te d1·l salario. A un
ltadcs para trasladarse a zonas 1, 11 fas m·ro que hacía azadores, palas, picos
peón de ra) a le eran ministradas a lo lar"- rl trabajo resultara más benigno. 9 y herraduras, un jabonero encargado de
go del año cantidades de maíz qut' iban
procesar el s1•bo dejado por la matanza desde los seis o siete almud,·s hasta las
*peones de la hacienda de Paredes
de pu,·rcos y de preparar con él jabón sics o siete fanegas. Naturalmente, e11
no muy suavt' ni perfumado pero sí
caso la cantidad variaba dep,·ndicn~ ~~~s las haciendas aguascal,~nten&amp;•s muy cft.ctivo m las callosas carnes de cada
do
del
estatus del trabajador y del nú"'111e1a
1·
4euda.. amp 10 uso del peonaje por los peones. -A todos estos maestros de mero de días que llevaba trabajados t'n
IJelll En Sa~ José dr Paredes, por oficio se lt!S pagaba por tarea y en efec- la finca. El chilr aparee ía también en
~• ª m1•d1_ados d1·l siglo '(JX, los tivo, aunque con mucha frecuencia re- muchas
de las cuentas de sirvientes y
, ..)•dorf's residentes constituían una cibían adelantos en especie en la tiensu
valor
sumaba cantidades bastante
.....:am 0 . F
4•
ria. armaban tres grupús: da de raya. 10
variables, que iban desde un real hasta
los pcorlt's de mes corrido", d
cuatro ·o cinco pesos. La harina era un ---1

~-ª

º"

ªt

�producto más especial, que sólo se
ministraba a unos cuantos trabajadores.
En 1847, por ejemplo, sólo a siete de
los sesentaiún sirvientes de la hacienda
se les cargó algún dinero por concepto
de harina. 11 En resumen, la composi-

ción del salario anual de un peón de la
hacienda de Paredes que hubiera trabajado los doce meses, que recibiera un
jornal de cuatro pesos mensuales y 'que
no tuviera ningún adeudo sería la siguiente:

Salario mensual: 4.00 pesos
Haber por 11 meses trabajados (330 días): 44.00 pesos

CANTIDAD
PESOS

CANTIDAD
PORCENTAJE

Reales en efectivo
Maíz
Recaudo
Carne
Harina
Chile
Total recibido al último del año
Alcance

22.50
8.75
4.50
4.25
1.75
0.50
42.25
1.75

51.13
19.88
10.22
9.65
3.99
1.13
96.00
4.00

TOTAL

44.00

100.00

CONCEPTO

Hay que tener en cuenta que la ha,· l1•s ahonaban rn bloque doce mesi·s a
Estos, t¡ue r0-1:1. frt:cuP11cia LPn ian qui• &lt;'ncienda llevaba la cuenta ·de los días
razím d,· cuatro o cinco pesos cada
frcntar, probl,·ma~ financieros, vil'ron en de cakularsr tfU&lt;' cada fanrt1a dr Li,·rra
11110.12
trabajados por cada peón con un métolos am:ndatarios un inr.dio para incor- drsmonta&lt;la valía do,·r ¡wso: más, t't¡uido muy peculiar. Un mes pagado equ~
porar t11·rras al cultivo y para oblt'ncr v~lentPs al doseicnlos cinnwnla por
Airendatarios
valía a treinta días de trabajo efectivo,
un t·gular ca_ntidad de dinero efecti- ciento di' su valor original. En oeasiocon jornadas cada una de doce o más
vo. Ah?ra bien, la función social del m:s, los rancheros adquirían cll'rcchos
horas. De esta manera, había meses
llabl1•mos ahora de los arrendatarios cuarrendan11ento de tierra~ como dice sobr'.': supcr~icics considerable~, 4111· no
(como el de febrero, con sus veintiocho
l.º níunr•ró creció mucho a lo larg; del John C. Super, va un p~co más allá
pod1an cultiva r dirl'ctaml'nli· , 1. i·nLondías) en los que era literalmente imposi!iglo .\ Vlll f cuya presencia en las ha- p~cs l_as dif&lt;:rcnc_i~s existentes cntrP pro'. c_..s sr hacían ayudar di' ~uba;rr•ndatable completar "un mes" de trabajos. La
ciendas dr la región hizo posibles ciertos pietarros e mqmlmos tendieron a anu- nos, lo cual volvía aun más atraelivo ¡,)
16
peonada por lo general dedicaba al asuecambios de no escasa importancia en fos !ar_se, o por lo menos a hacerse menos rregocio.
to y a ocupaciones personales los dopalroni:s de tenencia de la tierra. Algu- i'.nlanlt's. El ranchero no era propietanos autores han querido ver en el siste- r1~, pe_ro, estaba en vías de serlo y ademingos; además, por su cuenta y riesgo
En la hacienda &lt;le Bocas había a Jlll'muchos peones se regalaban frecuentema d1• ranchos un simple recurso de los mas vrvrn con mucho mayor decoro
~iados dd siglo XIX casi 600 arrrndatamente con el descanso durante algún o
harrndados qw· pl'rmi tía redurir al mí- que los sirvientes de la hacienda. En nos, distribuidos en dos clocc·nas di' ranalgunos días a la semana. De esta mane·
nimo los ric·sgos. f,os propi,·Larios sólo realidad'. ~~chos grandes ganadr.ros que- chos y congregaciorn·s de tamaño l' imra, era excepcional el caso de un trabaoos,•chahan los productos comerciall's, rctanos n11c1aron su carrera como arren- portancia. d1·sigualc·s: Todos dc·hi'an pajador que hiciera de un mes nat~ral un
aqw·llos l'Uya venla n·sultaba aftamrnte datarios. 15
gar &lt;'n primer lugar el llamado dnl'cho
mes de trabajo efectivo. Del análisis de
W'J1lajosa, Y clPjaban a los arrendatarios
de piso, que amparaba la n·nta ,Ji. fu i·alos libros de raya de la hacienda de Pasa
) d,·1 rorral de los a11imab dom,:~Lib la~i·a dt• cultivar el maíz, el frijol y
_En Michoacán, la generalizaC:ión de la
redes se desprende que el término medio
d chtf,,, productos con los que por lo agmultura &lt;le arriendo a fin es clrl siglo cos. J\d1·111ás, por cada almud rli- tierra
~·ni•ral no podía lucrarse en i·xceso. 13 XVII fu,• una especie d&lt;' rt's¡.,uesta dada rJ,, s1·mbradura pagaban i·ualro n·alcs
de días mensuales trabajados por cada
peón oscilaba entre 18 y 25. tn el e~
al p_roblt:ma representado por la gran anualt's. Los pastos ~,· colirahan no S1'F
1·
,
,n
rea
idad
,
el
problema
era
mu
cho
hipotético de un cumplido sirviente que
cantidad de blancos y mestizos pobres ~n la t·xLt-nsión ocupada por el ganado,
mas romplc·jo. David Brading ha mos- que poblaban la región. Claude Morin
sólo descansara los domingos y un día
sino d,· acuerdo &lt;·on ,·! número de ealH·lrado ~u~ en lrl's haciendas quc-rl'tanas Sl'ílala, recordando lo dicho por un ª"ri- zas: cuatro n·al1·s por di,·z cabc:,,as di' "a•
más cada mes, tendríamos que al fin~
~urhrtlan, Atongo y Los Morales- c_ultor de Ario en 1769, que la renta"d,· nado rnl'nor Y 1111 111 ·so por cuatro dr n7adel año su cuenta particular rrgistraria
Wranl'hi•~os ocupaban, a finl's del siglo ~erras representaba un negocio por par- ) lH. Había arrt't11latarios, los rnás imtan sólo trescientos días &lt;14' trahajo, rS
DI: &lt;'asi todas las ti&lt;·rras cultivables. tida doble: por un lado producía un iñ= portantrh, qiu• t1·11 r'an tinras de cultivo
decir, diez meses cerrados. De aquí 9'
La unrd d ·1· d
debe drducir también que aunque i'II
ª uti iza a para drslindar y &lt;·n- r.eso an~al ~ijo y por rl otro aseguraba y adl'más a11i111al_'·,: otros i·ran sólo paslri·•ar 1 ¡'
~ ª wrra 1·ra la fanl'ga de scmbralos libros de cu1•ntas dr la hacirndaapala valomac1011 gratuita de tierras mon- tores, pagaban u1111·,tt111·ntc t'l ar,·,·~o a
00
díara, 4ur 1·ra la supl'rficiP en la que pv- tu?sas o cubir.rtas de bosques". Ade- los pastizalrs: fo~ tttás pohn·,, µor ,,11
redan "peonr.s de a cuatro prSClS'. l
S1•nil1rars1· una fancrra de maíz La
"muchachos de a dos p1•sos'', Sl'nrrllamas, la colonización de las porciones part1·, no lrnía11 tiPrras ni aninralrs. i·ra11
n•nta · b
o
•
\arra a t·n Lre los seis y los diez más inaccesibles de la hacienda consoli- arrimados qur a¡.irna, ' akanzuba11 a
mente no existía el caso de un peón~
(l·sns an 1•
,
que al final del año se le liquidaran sus
-1 ua, s µor fa1wga. Una parte se daba los drr_cchos de propiedad di:l agri- f&gt;a/.iar a la liaf'it'llda la ,.;,uta d1• la i·a:;u1
pa..,ia
'11 ,. ft·1·L·
t
·
·
E~tl' 1ílti1110 crn1¡1o
cuarenta y ocho pesos o el del mucha- ltl ~ .
rvo y o ra con scrvu:ws cultor, fo aÍlfmaba en tt&gt;rrr.nos sobre los clia q111• ocupaban.
,
"·
,
t¡ur era ,,1 nra~ 1111mrro:;o, 1',laha iulr. s limas d1· labor del ha&lt;'endado. Lo qur. tenía títulos "imprrcisos, dudosos
cho gratificado con vein ticu~tro P~
0
g~ado por asalariados de la prouia ha: no i•s daro t•s i•I origen di' Lodos
esto es, con cantidades equrvalenles .
· , si· tratara en un f~audulrntos ". En La Barranca, una ha- cirnda, :V d&lt;' la,- finca:; alrda rias. Las drutrabajo de doce meses. El método,-~
•is .ranch1·r
.
os. Qu1za
cienda crr(:ana a Coronco, había a finr.s
iruic1p10 d1· .. 11
. d
embargo, admitía la relativa excepcr •ia
I
sunp ·s arrima os, labrie- del siglo XVHI cim:ur.nla y trrs ranchos d~~ dr los am•ndatario~ d,, Boras asernd Jall , ', 11 j &lt;&lt;¡r-·&gt;
j t -1u
~ po ,rl's u u1, . 11 · b
.
••- , a -t.•&gt;:1-t pr~os. lJnn~
del selecto grupo compuesto par ~ rilla;;
. . ,, t ~ '.va au 1:as1 a hurta- arrrndados. Los mismos rancl1rros sr ha"sirvientes de mes corrido", en cuy; '-d.- par,,1 las m111usrula:; } qut• más bían encargado dr. dr.smonlarlos, crrcar- f"'.rn~ drbiau varios 1·ir11to:&lt; dr prsos.
·
cuentas no se daba el detalle de
IJ., ,O llla ~ L,1111 prano Luvreran
qui· l'!l- los y acondicio11arlos. Prod uda11 una 11~1r11tras qur r l ad'rud,o íll' la gran mayo1
d Ías efectivamente trabajados, sino qer
n arri•gfos t'On los ¡.iropictarios. rr.nla anual dr 661 pesos. Adr.má~, pur.- na akanzaba aprnas los diez o los vcintr prsos. En cualquier caso, dice Bazant,

1

1

'

Fuente: Jesús Gómez Serrano, "Paredes: una hacienda en trasición ",
op. cit., p. 153.

�·'easi Lodos debían y muy pocos abonahan a cuenta ,,. 17
Ranchos y rancheros en el llano del
Tecuán

··,·

~

Las mu&lt;'has ve:nlajas que· en el sist,:ma
de· arrf'ndamicnlos encontraba el hace:ndado puPden ser ilustradas 1'.on el caso
de los ranchos formados al mtcrn?, del
vasto latifundio conocido como C1cnega de: Mata. A mediados del siglo ~X
había ah{ más de 200 am:ndatanos,
que producían rentas por no ~ enos de
veinte mil pesos anuales, cantidad que
con toda seguridad constitufa ~na porcwn muy importante de los mgresps
del ge:neral José María Rincón G,allard~, dueño del latifundio. Ademas, lo
que muchas veces entregaba e,I general
a L1tulo d1: "rancho,, no era mas que un
páramo inculto y sin límites pr:cisos.
En 1829, por ejemplo, s_e senal~~a
qw: el rancho de San .Juan sm Agua lo
hizo,, su arrendatario, Manuel Calera ,
"por no ser antes más que llano": Además, d1,sdc lw:go, el ranchero hacia muchas veces del cultivo y fomento de
una porción de las tierras de la hacienda
un verdadero modus lucrandi. Ser ra_n1:hcro era colocarse en un peldaño socrnl
e~petial, intermedio ~ntre_ el de simple
~irvicntc y el dr prop1ctan? rural ; s1gn1ficaba tanto wmo convertirse en el usufructuari o dr,I propio esfuerzo. Aunque
por supuesto el sistc~a enlrañah,a tambie:n ciertas desvr.ntaJas. Ocuma con
fm·uenci"a que r.l ranchero dcsarr?llaba
8(:ntimir.n Los de arraigo inconvcmentes
y que no era fácil despojarlo de la parcrla lfUr hahía e:ultivado a lo largo de
diez o más años. Crisanto Romo, por
rjemplo, rr.cibió en 1858 el rancho_ de
El Novillo, sin casas, cercados, aguaJCS,

corra-les ni "otros muchos rlrmrnlos
bien cono1:idos por indispensables para
el cultivo dr esta clase de fincas". Prro
Romo era un hombre industrioso, r.~prendcdor, que en quincr años tenia
convertido el páramo en hermoso :crgel. La lisia de las mejoras in,troduc1das
por don Crisanlo es por s1 sol~
cuentc: casa grande, casas para s1rv1entes, aljibe, corrales, .troj_cs, vallados y ~n
estanque que con sus rnvdr.s y ace·qu1as
daba riego a más de tres fan egas de labor. Por supuesto, cuando en 1874 l,c
fue pedido el rancho, Romo Sf' ~ego,
alegando que todo lo hecho en an'.,s Y
años de trabajo "constituye un rne.1or~mien to necesario y Útil'' Y qw· suponia
una inversión superior a los mil pesos.
Don Crisanto no pretendía ser el dueño
del rancho; insistía en que era un "hombre honrado" que n~ desea_b~ queda~sc
con lo ajeno: tan solo ex1grn una mdemnización justa. El p leito, aunque no
conocemos su desenlace, demuestra que
el sist ema de arrendamientos, pese a sus
innegables ventajas, no carecía de incon.
18
vernentes.

:1°-

Pero fue en el llano del Tecuán, : n
la parte sud poniente del mayorazgo ~neón Gallardo, donde los ranchos tuvieron mayor importancia.
En 1829, el adeudo de lo~ arrendatarios sumaba más de once mil pe~os, -~cñal inequívoca de la amplia d1fus1on
había alcanzado. En
que e 1 s1'stema
.
. su
gra n mayoría , estos ranchos eran iguales a los descritos por un cura de Tlaxomulco en 1778:
unas casas dr poca pompa y valor en
que vive:n hombres de mcd~ano pasar
y pobres, cultivando las tierras que

Lie·111·n o arriPndan , e·n 1¡w'. se·mbrar al
tamaño de la po~ihilidad di' &lt;'ada uno
v criando sus ani111aks 1lo1nc:stiros
i am~ritfl!S, s1~glln sus f111•r1.as alcanza n.
l ,as modalidadf'S del arrendamiento
se fueron definiendo poco a poco, conforme el tiempo hizo v~·r la tonvf'niencia
de someter al inquilino a una Sl'ric• el,
condiciones fijadas de . antl'mano. La
unidad de superficie utilizada para drslindar y medir el terreno era la "f~nega
de sembradura de maíz" qui·, Sl'~n b
costumbre ee iencga, era "un euadro.
cuyos cuatro costados tengan dr longitud doc1: pasos de caballo". Se' arrrn~aban terrenos muy dispares, qu&lt;' pod1an
ir desde las sie•tr hasta las rincm•nla Ía•
ne gas de se:m bradura. Cada fanrga era
arrendada a un precio 4uc oscilaba rnlrl'
los seis y los siele pe·sos anuales. Las mrjoras con que co_ntaba e!_ ranc~:1:
meticulosamente mventanadas y d
, por supuesto en un aumentod
ducian
..
valor del arrendamiento. El inqmhno St
obligaba a conservar 1a f .mea " e•n el mr·,
jor estado pos1'ble " , e ·melusivc asum1'
nsahm·
con bastante frecuencia la rc~po ecul~
dad de practicar con su propio P
toalgunas mejoras, pero en esos casos
I ·asa
dos los beneficios quedaban para ae
de los Rincón. El )-anchero se compr~
metía tambiéj, a prestar ciertos sr1'1'1"
,
,
cios
en trabajo: concurr 1a
con suscaJ'll'"
I nona!
a
tas y con su esfuerzo per~o dos os
purr-d
treros y en las fechas designa ah . St
Patrón "y lo que importe su tr a¡ortll"
le irá ,abonando en cuentadrsus
tas". 2

] e·,

º

.
tr.ndria ~
La gran importancia qur. · cid
decisión de fraccionar el 118;°depeTccuán y de arrendarlo en forrn

ifUtñOS y medianos ranchos se .revelaría
veintinueve por ciento). aludían a pre1861, cuando el general José María
táreas de superficie; Dioi:iisio Esparza
dios con un valor superior a los 1,001
ffincón Gallardo resolvió disolver su mapor su parte, se quedó con el de San
pesos. Y si consideramos el asunto_ desftmgO, repartrr las haciendas que lo inRafael, que tenía · cuarenta y· cinco
de el punto de vista de la extensión,
ltpban entre sus doce hijos vivos y
hectáreas; Marcelino Richarte hizo lo
nuestras conclusiones serían similares:
iender todos los ranchos a sus antiguos
veinticinco ranchos (el cuarenta y nueve propio con el de El Milagro, que no dismndatarios. En el llano del Tecuán, la
ponía sino de treinta y cuatro hecpor ciento) teni'an una superficie infetcisión del general fue acogida con vertireas. Pocos arrendatarios pudieron adrior a las 100 hectáreas, otros diecisiete
dadero entusiasmo: apenas se conoció
quirir predios de consideración. Bernabé
(el treinta y tres por ciento) andaban en■ idea de vender los terrenos "cuando
del Valle, por ejemplo, que no por acaso
tre las 101 y las 500 hectáreas, cuatro
kMlos los arrendatarios ocurrieron presuera el dueño de la hacienda de Paredes,
tenían más de 501 pero menos de 1,000
nwos, pidiéndole ser preferidos unos a
pudo adquirir el rancho de San Isidro,
y sólo uno sobrepasaba las 1,001 heccon 329 hectáreas. José María Nieto,
- , y aun hicieron montar el valor
táreas. De aquí se deduce, pues, que en
por
su parte, se quedó con el rancho de
1111 fijado para la venta por el propicla
inmensa
mayoría
de
los
casos
los
preSan
Juan sin Agua, un predio enorme,
i.io".21 Por desgracia, no sabemos con
dios vendidos por el general Rincón Ga- CIJSi una hacienda, con una superficie de
11actitud cuántos ranchos se vendieron
llardo en el llano del Tecuán conforma- 1,155 hectáreas y un valor de once mil
i cuáles eran sus características. De
ban auténticos ranchos, unidades propesos. Pero en términos generales, aun!oda; formas, un cuidadoso seguimiento
~ los protocolos notariales de la épo- ductivas de tipo mediano que dada su que con sus excepciones de no escasa
capacidad y sus recursos debían ser
significación, el llano del Tecuán se conca nos ha permitido reconstruir en/foratendidos directamente por su propievirtió
en un reducto de la pequeña pro111 aproximada el acontecimiento. Con
tario.22
piedad individual, refractaria a todo
kida seguridad, fueron más de cien los
reparto e insensible a cualquier prédiQllchos vendidos, aunque sólo contaLos compradores, por supuesto, eran ca socializan te. 23
'16 con el testimonio correspondiente
rancheros de la más pura cepa, personalcincuenta y una operaciones de comjes hechos a la vida ruda del campo,
Además, hay .indicios de que la
Pl-Yenta. Esos ranchos ocupaban una
acostumbrados a u_n cir personalmente
venta masiva de ranchos influyó positillpetficie aproximada de trece mil
los bueyes, individualistas, aferrados a la
vamente en asuntos tales como la pro"!áreas, lo que daría a cada unidad
tierra, siempre en el.filo de la subsistenductividad y el uso eficiente de los rela extensión promedio de ciento trein~ hectárea. Comparativamente ha- cia. Eran, en suma, el tipo del ranchero cursos. En su Informe sobre la agriculen el que muchos ilustres pensadores deWando, las tierras vendidas en el llano
tura en el Estado de Aguascalientes,
cimonónicos vieron el componente esen"1lían a tres veces las ocupadas por
Agustín R. Gonzálcz dice que la proscial del aisaje rural mexicano , el auténperidad que se observaba en el llano
bhacienda de Jaltomate y al sesenta
tico prototipo del carácter nacional. En
hacia 1887 tenfa su origen indudable
~ ciento de las que tenía la hacienda
la gran mayorfa de los casos, por no
en la "notoria laboriosidad de los po' Palo Alto, la más amplia de las fincas
decir que en todos, los adquirientes de
bladores y en la perfecta división de la
1le tenía la familia Rincón Gallardo en
ranchos eran antiguos arrendatarios.
propiedad". Esa llanura, cultivada pri~ tientes. De las cincuenta y una
Por lo demás, pareciera que el general mordialmente con maíz y frijol, carecía
c,iracioncs de venta localizadas, dieciRincón Gallardo no quiso ni escuchar
de ríos, lagunas y manantiales, es decir,
llfvt (el treinta y siete por cie~to) amofertas de ·comerciantes de la ciudad y
de toda fuente natural de aprovisiona_ranchos con un valor inferior a
de especuladores, muchos de los cua- miento de agua, y los progresos que en
. ~~hll'ntos pesos; otras catorce (el
les, con toda seguridad, habrán estado este terreno se podían observar, bajo la
por ciento) se referían a raninteresados en el negocio. Francisco de forma de numerosos bordos y presitas,
leeC:On un valor situado entre los 501
Anda, por ejemplo, adquirió el Rancho se debían tan sólo al empeño de los
J 1,000 pesos, y sólo quince (el
Nuevo, con apenas cincuenta y una hec- agricultores tecuanenses. 24 Aunque es18

r~

:i-ete

�la laboriosidad, por supurslo, no r~a
gratui ta. \1artín W. Chávrz, en lo mas
álgido dr la refriega provocada por la famo,a Lt&gt;y \ graria drl gobcrnado_r E,l('ban Avila, señaló con toda claridad el
móvil de lanlo espíritu d&lt;" progr&lt;'so:
" Que ~,· prc·gunk -drcía- a los c~mpradorrs dr terrenos en rl llano del f rcuán i es lo mismo ser poseedor qur
arrt'ndatario, y si jamás tuvieron como
lif'nrn hoy pro)eclos de tomas de agua
} d,· m('joras de todo g,:ncro para _s_u
f.mea~ ··.25 1\ sí pu,·s , la transformae1on
súbita de varias docenas dr arrenda,tarios rn propietarios significó no ~ lo
una dinamización d1• I mrrcado d(' 1~
ti,•rra, sino tambií·n un notable ~sl~mulo a la &lt;·rc•atiYidad ~ la labonos,dad dr los ranclwro~.
Medieros

La rí1rdit'rÍa $(' rnnvirtió ('11 ~lirhoarán,
durant,· la seo-uncia mitad drl siglo \._Vlll,
., ·n ·el sist,•n~a d1· l'Xplolación dominanll'&lt; ◄ 'll et l'uhivo de lo~ Cf'rt'a 11•:-. '': FI, h·a('f'ndado ponía la tif'rra , la s,•m1lla y la
· Ir as- 11u1•
,·1 m,·' unta de bU&lt;'Y"S, mwn
-i
·dicro aportaba· su ·m d ll ti•Lria
· • p&lt;•r~onal.
· ,
\ unqur no ~,· salw con t'xaetilud como
s1· n•partían las ganancias: la c~s~u'.nbn·
indh-aba qw· la &lt;'OS1•cha 's&lt;' d1v1d ,a t·n
ilm, parl,•:-, igual,·s". PUt•df' supon"r~"
qu,· los aparcrros, dada su falta ~e a_re·
Ilirio,, rran en su mayor partf' md igt•·
na~. Las tierras qut• St' les daban "~~n
por lo ocnrral pobrrs, con la inlt'nc1on
Prt•&lt;'i~a "'d,, qu«' las drsmontaran Y las
·
" I~~
acondicionaran para r l cu 1tivo.
hacil'nda dueña dt' extcmas :-,up1·rf1ci1·s pla~as, si,•mbra maíz blan:;o destinado al consumo humano
Por
lo dl'más, rntre los mrclieros s~· dabar.
desigualdadt•s di' ingrc O Y di' mvde:, dP

vicia bastan le arubada:;.• 26

l.&lt;.:l Saucillo, San Jacinto y anexas, Li
medieros hah fan hecho su aparición dtadr
las prinwras dí•cadas drl ,iglo ~
En las haciendas ubicadas en el muHubo
aparcrros importante~, romo l,~
nicipio d,· Rincón ele Romos, en e~ E_.
lacio ele Aguascali!'ntes, la medien~ Rangcl, tocio un pcr~naje_ t¡ue •~
se extendió también en form_a ~ono1- conYirtiéndo e en prop1clano dr C1t11td1·rablr. "La decadencia del giro , d&lt;'- ga Granclr, una más dr la:. haci~ndan~
cía un informanlf' en 1877. oblig?1&gt;a a culadas al latifundio quf' tema la fn
los propietarios a n·s,·n arst· tan sol~ r~ lía Rul-Púrcz Gálvez en la rr~ón. Ai
cultivo clf' los mejorrs poln•ro:,, aquellos fercncia de lo que suredl'rÍa df'jjp~és,b
qu(• podían r1·gan,r. En n•alidad' lm, do_s contratos clr rm·dirr ía no l'xclu1an la
tt·rcC'ras parks d,• los lt·m•no, s1• ~ult1- mejores linras dr las fincas: al conlnvaban a m!'dias. La parle de la ha1"w11cla rio, se n•feri'an a rilas dt~ma~m f"'Ítcos,•rhaba casi Lodo el trigo y algunos renle. \gust ín Romo, por "Jt•mplo,_1r
otros C&lt;'rcalcs ,•scogiclos, mientras '.¡ur a oblioó ,·n 1838 a s,·mbrar a ~~
los aparcf'ros s1• l,·s d1•jaban, los ch1larcs. lrf'i1~la fanegas de riego, con ma1z, di28
F:n cuanto al n•parto d!' las c~src·has; a Ir } trigo. A Gil Ranw·I, por su patt
difrrt'ncia ele lo sucf'dido en ~lu:hoac~n, S(• le pnmitió t·n orptirmlm• dr ISII
loo pro¡,it'larios acostumbraban t•n Rm- trabajar "todas las tima, o planr&gt; dr
cón ronsnvar las dos trrrnas p~rtrs, San Antonio que St' riPgan ron su~
d1·jando sólo una para sus m'.•d•n~s- ) rn11 los tanq Ut':, d1· La \ íbora
Cru 1: ' aclará11close• qur df' lo ,rm , L
1.• t,• m&lt;:lo&lt;lo , como lo rrconon&gt;t r l m1~s
,11 ti,· 1'-ras dr lt·mpora t " no l1· tocara u
1
forn1ant1·, '•c..~ t·ronómico rn lo~ gasto_s .'
.
Ia n11lac,
· 1 smo
·
la trrcrra, P"
hac1e·nda
lit
au nqu1• ll'n ía d irn·onvf'ni,•11lf- c1 .. d1v11~ .
lt·
·,_
29
Lo~
nwdi«•ros
ad1·má,.
Jl0~
,1: r cnlrt' clt'masiadas manos los proclu1·1u
..
,. . ' t \ ''aba~
c,•r un uso 1iasla t.-H•rto punto mdlClt
. \
los de acarrl'ar un cons1
gu1cn t
.
d
d
1
.
.
lo)
,·1
ra~tro¡oO
e os pa~ º
. ~
.)
·
timil'nto
dt· pn·r1os,
sobn , tocl o . eu , e1 m ma
H'&lt;'t'.S, adt·más, :,e le•:, :,umm . ~
.
o
d,·
la
n·colf'cri&lt;&gt;n
".
F:n
Rineon,
tH'mp
1
lo mismo qtw ,·n tanta:, otra, partrs, os ~·millas ) hasta dinero _rn ,•Ít'Cbvo.pir
nlt'dicros can·dan dr r&lt;'1·ur:,OS y ,·n los , a mencionado Agustm Rom~::_
6
·
. • 1 ano ~uiuaños bue·nos inundaban rápiclanwnl1• l?s ejr·mplo, s,· 1.. pn~slo e _gr • de_.
mt'n:ados con sus pro~u\'lo~,, cou ,.f" frn para hacrr las primeras siembras . '
, d · . cargas deilino
trf',t
,k auxilian;r en la sal1sfacnon clr sus ) trigo, adcmas ,. c1c n
1,500 pesos. Prro con _Tranqut la•
J .. " · D1• todo rilo
más urgentes ncce:,1·d atJKS
León, otro dc: los nwdwros d odar•
SI' d,·rivaba, 1'11 el com:t·plo de º?estro
.
1as conc1•,101
. 1t•s• furron 1 aJ
cienda
sentencioso informante , un grave mcon'
ma)Orcs: el apod1•ra do d•
t .facasa•
nNlt~
vcnienle: concluidas las cosechas, ~o
,
"l
.
tad
dt•l
lffir-·.le
enlregana
a
mi
,....:IJil
medieros vauaban sin oficio, cnlregan•a st•an
aiq-;1
jomal
de
os
p1·0
nes,
)
.
,
duse
.° ex&lt;·,·sos
dosc a 1os peores
·
, violentando
, .
,,
27
o
)
a
acomodados,
enlendwn
1.1
......
'·ta moralidad y srguridad públicas .
·
para ,.,,_..
los drspunll's Y swgas
L.-a
' ¡,º ,,vaaSe,_
pues Lodo lo demas
nas
de
las
hacirndas
Aunqur e n algu
costa el señor dr Lron :__L t1eltlt
rineon1•nscs, particularmente rn las de t'm pero,. que no era eostunwre

\nt1o

"' "I

tirnda hac,·r talr, cn11e1•:,io1ws, " pPro
un 1·onv«•nio ¡,arti1·11lar f'Oll 1•1 se•b d,· Le•1í11, por las divt•r,a:, c·ons1~·ra&lt;"imws fllle· 111t'rlia11 n•s¡.wclo rle•
Íilt e,;

a~.JO

Ll,•gado f'I ti Pmpo di' las 1·os1•cha::, s«•
¡rucrdía al n·parto di' los frutos. S,· disriiuían por mitad,·s ,·1 grano, la paja ~
drastrojo, aunqu" 1·011 fn·1·11f'1H"ia 1·st1·
illimu qw·dal,a ,·n su totalidad para la
patr d1· la hacil'nda. El lri¡.(o na n•cilidu por los r1•prt'M·nta11t1·, de· la ca,a
Rul rn lo, avr.ntadt'ros, ) a limpio } afillldo. El maíz, por su parlP, s,• rt'cogía
fitado} t·n 111azon-a, a orillas di' las ~f'llrlllt·ra,. Le•vautada la pri11wra cost•·
rlia, le-nía e·I nlt'di,·ro la ohligarión d,·
ll'Íntrgrar a la haril'1Hla las :,1•111illa, qw·
W.ic•ra rt•ribido 1·11 pr;slamo. Emµno ,
ruando algún sini,·stro im¡wdía l1·vanlar
liurna.~ m,l'rha~, ~,· l'Xim ía al 1111·die·ro
4r tal oLligaricín. En una dr las cláu:-,ut.. drl 1·011trato c1·l,·Lrado 1·011 Agu~l 111
Roo.o s1• se•iialaba a e·st,· n·spt·cto:

podi'a ,u,wl«•r qu,· 1'11 algún aiio no
hic-int• la si1·111bra, o porqu1· las
lluvias fu,·n·n tan t'srasas qui· no t11"rl'I' bastan l1• agua la presa, o porqu,, ,:sta pad,·rió alguna avería o dC'lrimt•nto, o porqUt· lo su frió la toma
donde· se· co11du1·1• d agua; en estos
lrr:- t"aso~, ~••rá n·cm plazada la sicmhr-,, hari1:ndola al año siguien tf'.
11•

rado dt· la ('Usa t•stiman•
los int1•rc•h1•s dt• r ila.,_

110

ronw11ir a

El l'arádt'r d.. ve·rdad,·ra colonización

qw· tr11t'a11 1·11 Sa11 Jacin to los rnntratos dt' nwdif'ri'a rs 1·vidl'll1P: 111il1·s d,·
h1·1'lán·a, ;.e• i11n1rporaro11 al e·ultivo, al
111ismo liP111po qu«• se· íonnaha un nú111e•ro no dl',prtTiable· dt· n111•va~ unidade·s produt'li\'a;.. \ pri11ri pio, df'I si~lo
\ 1'(, 1·1 lati f1111dio Kul na t·xplotado
alTfÍcola111rnl1·
,í1lo t·n las inrrwdiae·iob
rws d,· lo, t·asrn:, dt· las l1at·i1•111lai, d,·
San Jat·into ) Ci1:1wga Granel('. Ci11cue11ta año:. dc~pué,, 1·l inve·nlario di'
las propi,·dadrs fa111iliarc•:, intluía una
cantidad 110table· d1· ranchos y harie·11rlas
4u1• en su gran rna}oría habían sido
aronclicionados por me·dit•ros ) am•ndatarios. Esta idl'a de·I rob11sl1-c-i111iPnlo d,· la caparidad productiva d,·I latifundio 1·staha fija sin disimulo, 1·11 la
mt·nlf' d,· los propif'larios. Sin hablar
d,· tocias las p1·qu1·iia~ rq1ara1·io111·s )
obras ele· at·ondirionamirnto qw· rnn
fr1·c111'1H"ia s,· obligaba a prat'li,·ar 1·1
nwdie•ro, pan•f'il'ra qw· 1·1 f'SfJ íritu mismo d,· mw·ho~ 1·011v,·nios t·ra fortal,·rl'r
la (·apa1·idad produt·Liva dt·I giro. Agu,tín Romo, por 1·implo, s,· obligaba a
sembrar se·s1·11la cargas el,· trigo ,·11 tt'rrcnos d,· El Saucillo ) a
prornrar
nam ent,·
d,·ro drl
guos... ,

1·1 ir aumentando ¡,aulatila si,·mbra f'll el dt·rramaarroyo y lcm·no~ conti-

llabía que· añadir qut· con mucha
sin omitir esta opnac_ió~,
"?irnc·ia 51• limitaba la presencia de
porque ha sido uno de los prznc1~os m las lil'rras dadas rn aparpales intereses que se propuso la
lllria. A don Gil Rangcl , por ejt•mplo,
hacienda al conceder en las men"1P hizo saber que· "no trndrá para la
cionadas medias.
~ aqu,•llos d,·pt'lldirntt•s, ni pro1111, ni p1•rsonas de alguna otra mafü•ra
Aunqur desdr lu«·go ,.¡ caso dt· los
~ a s 1·11 el nrgocio qu" el apod1•- grandes m,·dirros d1· San Jacinto, du-

ranll• la prinwra 111itad dt·I siglo \1\ ,
t~,tá muy l,•jo, dt• lo que• podr1a1110,
dt•finir 1·01110 apanwo t ípirn. J1·,1í,
ílfaz d,· Le·Ón :-t· rn·guntaha, ('ll 111%,
l{Ut'· tanto hah ,a nwjorado 1·11 1111 ,il-(lo
la ,ituación d,· lo, ta1111Jl',i110, 111e·xintno,, flUI' f'0111ponían las tn·s t'Uartas
¡,arlt•:, rlt• la poblat:ión dPI país. Ot•f' ía
e·I rlo,·tor Díaz de· l.1·t'111 q1ll' para lo:,
¡,ropidarios ruralf',, "ho~ 1{111' t•n 11111rhos Pstados la di vi,ií,n d1· la propiPdad
"' una rt·alidadº', la~ co;.a:, hahfon 1111'·
jorado df' marwra harto ~•·11sible·. ~in
,·mbargo, para t•l gañán, para la multitud d,· ca111 pe·sinos mis,·rablt·s qui' habitaban la:, ¡trandt·~ haei1·11das, las dift.n·1wias no t•ran la11 M·nsibl,•:,. Ci,·rto r¡Ut·
\ a 110 pnlP1wl'Ían al P11t·omcndPro ni
;.ra11 1'ot'lavos df' pod,·ro~o~ :,e•iicm·s dt·
ti,·rru, ) i!anado~, "¡,,·ro ,on tan ignoran 11'~ , lan ,·sclavos dt· su 111is1·ria"
rnmo duranlf' la t:pof'a t'Olouial. Su
ra tf'goría d,· p«·orn•:, 1•11 la,., rnatlrilla:,
Pra t·I 1·4 uivale·nte• clt• la dt• lo, animalf'~ 1·11 las tahall1!rizas. "La 1·xpn·sió11 1·s
dura - rrconocía Díaz dr León-, prro
1•~ la wrdadº'. La 1,·) garanti~aba la n·habilitaf'ión dt· los ca111p1·~i11os, p,•ro la
lt'rea rt'aliclad ~•• 1·111pPñaha rn mantrnrrlos 1·n "alidad d,· IH'stias d,· carga. ¿Qu,:
hae,•r'( Se·gún Díaz d1· Lf'ón, 1·1 único
n•m,·dio f'ra la im,lruccir111 agrícola, la
n·clt'll&lt;'iÓn dt'I ca111p1·,ino m,•diantl' su
ilustrarión. Para 1·1 propidario, la inslru\'1·ión t·ra d pasaport,· mái, s,•guro a
la prospnidad; para 1·1 ramrw~ino, bastaba eon qu" fut·st• un s,·guro rnnlra la
de·grada.. ión.

NOTAS
1.

F. Katz, La ieroidumbre agraria en México
Pn la época porfiriana, op. cit. pp. 47-48.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

2, Andrésr Malina
Enr;(q4e~, Lq§_
gr~rul,es P
rn·.
• 111 ,. ,
• t-d•' •
E
hlem'as nacionales, ¡Merico,,.c: IC\On~.s ra,
1978, pp'. 169-1 70:
l.
¡,

'♦

l

l

11

•

; I¡

t

( .•

' I'

,,,f J1J

,, , Htf"'- , ·t l'J

•1 'I

.

3:A,tíoulo publ~Qado ·en La Opinión,, perió-,
,,dico ve~acruz~o,. el 5-0'-Wll,, ,y1 c1taqo
-en Jesús Herzog, Él agrari$mO mexiC(mo Y !
, la ~efof~'J·· agraria. Expo~icióll' y cr;tticd'.

..... d·r C·, .-.,,;· ~d

,. México, ''Fondo de' Cultura Eeonom1ca,
; 19'59, ppul64i-165 . ,., ;., , " · , " ;
1

~:

1

i

'

·¡,

J ,, il

,,.;¡ . . . .

,,.

¡ , :&gt;

t

4Jbid.,p,¡i., 131-p5.
·I

.\ •·' {

1

.

.·.. ,:, .,..-.. -4'l!,'i

•.¡ ...
0

Blizáli( Cincó''·ha~ie~;d~s meitra~s.
.Mexito; EI".Coiegio áé ~éxíco; 1'980, ~p.'
1 ,,,,
1

\

1'

1

; '

P
1

1 1.-:

.'

't

•

t1!
rt

&gt;

1

lJ·

I

•
1

¡

1

, ;,1!1 1, ,, •

rn·,1()· 110

it

,1

\:1 1

,.,.1.\ti

'?

td,1;:1:r

~co, Tamaulipas, en 1940. Como pinto-

J, ' '

L;!ill., '

.,,.,

:,-.! --:~-;.! 4,h r.rit: Jt !
t.rJ,:J_/ fO (tlll.i J ir1
!-=- ~ l

•1

l ,

,;

,,.¡

._¡¡,
f

~H

;1.

1

, .. , ;

,t_i11I&lt; li

\l'~""jl!

1

1

GLORIA COLLADO. Nació en Tam-

•t., '•

•,'i·•!J

Je ...

• , 'J

11 ·•

,, ..

,¡ ''· 1' '· 1
t1'J't1pfl J d ¡¡¡.}..-•11q '1 t oi !,( d
1í, n,.1·,I l.!, 11p111 ,,si, ,j ,., I
&gt;l'l

Mé;ico. La hacil!~d0i ,púlguer,-re·n el cam_•
bió. Siglós' XVIIJ, XIX y•~X;'México;,Edi,.,

i

:l J ,t.p

tr ... ;_,

r... ti

~•,,.o, :;1 ,f íflt¡

•

•¡¡;/Jt!!J~

'\:'h.al !l .. "lit1

•li1 u•;I h~ild

'.'"l

! J iir,,

tl-h

J

. ·I ,,1,,, ,; :•:1:

_:J ,f; --:t.dl··!,

'

o,,. ·

'l!,lt •l

tf

lh·

,¡·,,~ 1 :J,;1,:L,J,.;

',:!.,P ,. 1 ,

7. J11an Felipe Le.al•r t,iario ,fh¡ac~ja Rountree f;co nom (a y sistema de hf!c.rendas e.n
1

f:·,:, ,·,-:)

.,¡ ...

•

ciones, Era, 1982,pp:•97-98J '

z

f\j

1

i' Ji .tT1 :i;..' !l

ti 1J~~

1105-109. '

q• 1·••i n

1

:~ , J .nrt· ~, !..

i

!5. Micllel' 'G~telrt1arl, '1Capitalismd!Ylréformb'
agraria, \mi Mé.xieo, ·Méxicb, !Ediciones !Era,,
I!, 1974, pp" 42-4i - . : ,,
,, '1 ,!, ,,i) ., :

1

&lt;

... ,.,'

ELSE LASKER SCHULER(l869-1945). Filosofía y Letras, en la UANL. Fue
Poeta alemana de origen judío, expresio- miembro del taller literario Litoral.
nista, vivió en Berlín hasta 1933, después en Zürich y por último en JerusaABRAHAM NUNCIO (Saltillo, Coa~n, donde murió. Mein blaues Klavier huila, 1941). Hizo estudios de derecho
(lfi piano azul) está considerada como en la Universidad Autónoma de Coa.
una de sus obras más logradas.
huila, de letras en la UNAM, y de filosofía en la UANL. Ha publicado: En
JOSE MARIA LUGO. Nació en Mana- blanco y .negro (poemas, 1979), Recegua, Nicaragua, en 1936, pero ha pu- tas para nada (prosa poética, 1982),
blicado la mayor parte de su obra poé- El Grupo Monterrey (ensayo político,
~ en Monterrey. Entre sus libros de 1985) y El PAN (ensayo político,
i-iesía se encuentran : Muchacho con 1986). Ex profesor de la Facultad
~ilarm (1961), Carne de la noche de Filosofía y Letras de la UANL.
n964) y Colección de poemas (1978). Director fundador de Deslinde.

u;) !il ~Íi · ,.•.

ra ha participado en exposiciones colectivas e individuales. Tiene publicados

!res libros de poesía: Juego de dos
n97I), Colección de poemas (1977) y
Ji W(salvo el título) todo lo que sigue
1.tunpoema (1985). ·

USTULO HERNANDEZ GALVEZ.
~ofesor del Colegio de Pedagogía de es~ F~cultad. Fue secretario general del
~nd1cato de Trabajadores de la UANL

en 1979.

25 .Artículo periodístico citado en Ibid.
•

"'t ·,¡ n

11.Jbid. ,.
&lt; •

12.lbi1: ,.

,,.,,¡ • 11111 1·;,h•: h 1,1 1 • i',r,· ll
•t¡ in,·, t, hir 1 _r, ► !111 · 11 ¡. . ,,.,q ·
,1

_ ,

.,
1

•

, •

.,,

1

Agraria

¡' 13 .Frank Tannenbaum, La Revolütíó~
Mexicana, en Problemas agricolas e
industriales de México no. 12, Vol. IV,

abril-junio' 1952, pp. 50-51.

,

1

14.David Brading, Haciendas and Ranchos
co

r-... ,

,

in the Merican , Bajío. León} 1700,1860,

Cambridge U¡Jiversity ,Press, 1978,11 pp.

i

-.. !

• e

• ••

!'

• t

·1~, ¡ ¡· ! 1 "!t'

26.G. -~ ?.~Ílj,,Michoacán, ~n ~ ¡N~vp !f,,sJ?aña
del siglo XVIIJ, op. c!t,, pp. 2it227.
,

l

t,

,1

1

#t,fi-'.'·t

,t, ·;t.iU~1, J. • hl!nlí&gt;

-ffl •!•-;

:-•l

,.-:

h~ \:;Li •;) t.. f.
. ,&lt;¡,,,
•,,f,.,
f •:, 11
, I¡,
l'".

. )f.t•i!I',...,'

,

(

1

27:Migu\!1 ,Velázquez' 'de I:.eó'n, "Infotme.¡¡o·bre..\a hacienda de,Pabellón, ,28 1le ,agQ~t?
d~ \&amp;J7';,
el) Em~ianp .~t¡s\o.- Est~4((t1•
1
1a República
Mexicana,,
tom?,,\ ,11II,
\ c11 de
(1\'
,,:•,~·)
\\\1
6
pp. · .
,._ ,¡
,1,fü\\ '
28.AHEA-FPN, Not. José María Calvillo,
1838, s.n,,.2}0-2$3,1, :, ; 1 ,, ...
,,
, -:.t11· 1h ,ru ,.. • 11Jj

¡:, un
'1 l
'"ft

•!•

j

'l•

ti

1 •.,..,

,¡·1

•j C. ¡;

..; 11 d

• '1

º1jl}1:iít,

JiJiuif

1

11'",ÍJ
... ,.1
,,.,_,
t

~

~qt'. '

29''iAHÉÁ~~N~ .
)fl~é ~aJÍ~
' , 184Ó,
n:,
189-192.
, 11 • .,
!
,
\ t 11

s.

HOR~CIO SALAZAR ORTIZ (Tlalchalli!, Guerrero, 1933). Abogado, ·poeta,
profesor universitario desde hace más de
'~nte años. Ha publicado más de una
docena de libros, entre ellos: Breve
~nto a la aurora, En el nombre de Eva,
de Cruz azul y otros poemas, A vuelta
rueda, El viento que mueve los olmos.

tA~IO LUNA CARLOS (San Pedro,
30:AHEJ\~PPN, 'Nnt' José Mari(~ 4t
1960). Egresado del Colegio
- , 1839,~. m, 93•95:•· '

·

i:,as

&amp;pañolas de la Facultad de

MARCEL BRION. Novelista y cuentista francés. Afamado crítico del romanticismo alemán. Autor de Robert
Schumann et l'ame romantique y de
L 'Allemagne romantique. (Barral publicó esta obra, traducida al espanol, en
dos tomos.)
MARGARITO CUELLAR (Ciudad del
Maíz, S.L.P., 1956). Licenciado en periodismo por la UANL Ha publicado varios libros de poemas: Que el mar abra
sus puertas para que éntren los pájaros
(1982), Hoy no es ayer (1983), Batallas
y naufragios (1985), La poesía se compone de piedras y gusanos (1986). En
1986 obtuvo el Premio Nacional de
Poesía otorgado por la Universidad de
Zaca tecas.
ALFONSO RANGEL GUERRA. (Monterrey, 1928). En la Universidad de
Nuevo León ha sido director de la Preparatoria Núm. l , din:ctor de la Facultad de Filosofía y Letras, rector. Profesor de la UNAM. Fue secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades. Es secretario -del Colegio de

México. Crítico literario, ha publicado
Imagen de la novela; Curso de literatura
española; Agustín Yáñez: un mexicano
y una obra.
JOSE JAVIER VILLARREAL (Tecatc,
B.C.N., 1959). Egresado de Letras Españolas de la Facultad de Filosofía y
Letras, en la UANL, donde imparte clases actualmente. Colaborador del suplemento Ensayo, del periódico "El norte".
Ha publicado varios libros de poesía:
Seis poemas (1981 ), El valle (1982),
Estatua sumergida (1982), Estatua sumergida (segunda versión, 1983). Este
año obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes.
ADOLFO
SANCHEZ
VAZQUEZ
(1915). Filósofo hispano-mexicano, uno
de los más prominentes creadores de la
ei,tética marxista. Profesor emérito de la
UNAM y profesor huésped de la UANL
desde hace veinte años. Autor que cuenta con una abundante bibliografía, publicó recientemente en la Editorial
Océano: Ensayos marxistas sobre filosofía e ideología y Ensayos marxistas
sobre historia-J política.
MARIA GUADALUPE MARTINEZ. Licenciada en derecho y doctora en letras.
Profesora e investigadora de tiempo
completo del Colegio de Letras de esta
Facultad. Publicó Filosofía del Derecho
en 1976.
ELIGIO CORONADO (Monterrey, N.L.

l 948). Fue miembro fundador del taller
literario Tinta Joven (1981-1982) y editor de La hormiga herrante (1981-1984).
Ha pub Iicado En la raíz del mito (cuen•
tos, 1977), Impenetrable aurora (poemas, 1981) y Manzanas de raíz láctea

-.J
IO

�(poemas, 1985).
GILBERTOGUEVARA NJEBLA. Investigador y docente en la Universidad
Autónoma Metropolitana, es uno de los
más importantes sociólogos de la educación en nuestro país. Es autor, entre
otros títulos, de El saber y el poder
(UAS, México, 1983).
YORDAN RADICHKOV. Nacido en
Kalimanitsa, Mijailovgrad, Bulgaria en
1929. Periodista y escritor, su obra incluye más de veinte libros de narrativa
(cuentos, novelas cortas, novelas). Por
su libro de cuentos Abrccdario de
pólvora, publicado en 1969, recibió el
Premio Dimitrov. Su obra está profundamente enraizada en la tradición popular.
JESUS GOMEZ SERRANO. Jefe del
Departamento de Investigación Regional del CIRA (Centro de Investigación
· Regional de Aguascalientes), en 1985
publicó Hacendados y campesinos en
Aguascalienles. El · trabajo que se incluye fue presentado en d "V Encuentro sohre la formación del capitalismo en México. El enfoque regional",
realizado en Zacalecas, Zac., en noviembre de 1986.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376264">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376266">
              <text>1987</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376267">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376268">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376269">
              <text> Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376270">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376271">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376290">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376265">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1987, Vol. 6, No 16, Abril-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376272">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376273">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376274">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376275">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376276">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376277">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376278">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376279">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376280">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376281">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376282">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376283">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376284">
                <text>01/04/1987</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376285">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376286">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376287">
                <text>2015555</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376288">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376289">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376291">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376292">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376293">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28395">
        <name>Cuarto de hotel</name>
      </tag>
      <tag tagId="14351">
        <name>cultura política</name>
      </tag>
      <tag tagId="6572">
        <name>Democracia</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13627" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11694">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13627/DESLINDE._1987._Vol._6._No._17._Jul-Sep._0002015557.ocr.pdf</src>
        <authentication>5288bd95b4e936b0ca2948fb0315fbd0</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377169">
                    <text>¡

1

�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
1

FACULTAD DE-FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal \rrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José ~Iaría Infante

·1

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 17 / VOLUMENI/I / JULIO-SEPTIEMBRE DE 1987

1

1

l.1

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumcn de los Santos
Lic. 1\1artha Casarini
Lic. Armando Gonzálcz
Lic. Miguel Conzález
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCTO!\
Humberto Salazar
OFICJ 'AS
Facultad de Filosofía y Letras. liAl\ L.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, 1\. L.
:\IEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar: Sl,000.00 \J.~.

�SUMARIO

4

BERTOLT BRECHT
La voz del enemigo

7

JOSE LUIS OROZCO
La formación del estado corporativo en los Estados Unidos

7oIRMA BRAÑA

Algo más sobre la conversión de Sor Juana

·73 ALFONSO RANGEL GUERRA / HUGO PADILLA
Dos revistas de Monterrey

CHARLES BUKOWSKI

13 Los mellizos

15

JOSE MARIA GONZALEZ
¿ Crisis de la democracia representativa?

DIONICIO MORALES

23 El caracol

HERON PEREZ MARTINEZ

2 5 Los refranes exclamativos
DE LA COLINA
38 JOSE
Poesía: moneda para comprar nada

COVARRUBIAS
40 ElMIGUEL
ultraísta Pedro Garfias

43

MENNO VELLINGA
Amor latino: ejemplos de la cultura popular

SUSANA BIANCHI / NORMA SANCHIS

5 6 Las madres de Plaza de Mayo: la politización de lo doméstico

6 2 FIDEL CHAVEZ
El regreso

Ilustran estf' número viñetas de Gerardo Cantú

�LA VOZ DEL ENEMIGO

Bertolt Brecht
CUANDO LLEGA EL MOMENTO DE MARCHAR

...

Cuando llega el momento de marchar, muchos no saben
que su enemigo marcha a la cabeza.
La voz que les ordena
es la voz de su enemigo.
Quien habla del enemigo
es el propio enemigo.

LA MASCARA DEL MAL

De mi pared una talla de madera japonesa pende:
máscara de un demonio maligno, barnizada de oro.
Compasivamente veo
hinchadas las venas de la frente, reveladoras
de cómo fatiga ser malvado .

Wenn es zum Marschieren kommt
Wenn es zurn Marschieren kommt, wissen vielc nicht / Dass
ihr Feind an ihrcr Spitze marschiert. / Die Stimme,
die sie kommandiert / Ist die Stimme ihres Feindes. /
Der da vom Fcind spricht / 1st selber der Feind.

Die Maske des Bosen
An meiner Wand hiingt ein japanisches Holzwerk / Maske
eines hosen Diimons, hemalt mit Goldlack. / Mitfühlend
sehe ich / Die geschwollenen Stimadem, andeutend /
Wie anstrengend es ist, hose zu sein.

�FORMACION
DEL ESTADO CORPORATIVO
N LOS ESTADOS UNIDOS

José Luis Orozco
EPITAFIO
De los tigres escapé.
\ chinches alimenté.
Y devorado me sé
por puras mediocridades.

Epitaph
Den Tigern entrann ich / Die Wanzen
erniihrte ich / i\.ufgefressen wurde
ich / Von den \1ittelmiissigkeiten.

Ver,ione, de Miguel Covarrubias

ciencia :-in adjeti\·o:, parrce rc&gt;eminicio del :,iglo la pmprctiva
binista ori¡dnal. lo cirrto c&gt;s que, rn
plano de las ciencia:. de la conducta
meamericanas, el e,,¡ueleto corporatifill ae instala rnmo el referente episte..lógico articulador del pluralismo, la
aaúnistración científica \', afio,, más
lllde, del e:,tructural-funcionali:.mo. A
~ optica , penceriana puede justamente
lllihuirse el &lt;JU e. ~11 í donde :\larx desCllre el potencial ~ocializador de la or,-.ción capitalista, el ren~micnto
-1 norteamericano no dc&gt;scubra :-ino
■ potencial individuali:,ta ) rlitista. \J
aonimizar la:, pauta;; de la administraaon emprr:-arial ) la nueva tecnolo¡;ía
idustrial con la catrgoría de la raciona&amp;dad, al volver antitética~ la drrnocracia
la eficiencia, la corporación puede clelale a paradi~rna políticamrnte univerlllizable. \ sí, la corporación pro) reta
• modelo ideal de las relaciones indusbiales ) financiera. hacia las relacione:,
llciales ) políticas ) reduce el espacio
lllre la microeconomía cm pre:-arial ) la
lllcroeconomía política.
1111

lndustrv. William Ghcnt, socialista, vr a tica creativi,ta ) productivista de la,,
la cor¡;oración irrewr:,iblf'rnrntr engra- élites.
nada en rl ,;istema inrlu~trial ) anuncia,
más al tono de los reeorsi de Vico que al
Esceptico an te una drmocracia políde la pro¡rre,-ión histúrica dr \larx, rl
tica vi"ta como "producto tardío ) arreencuentro con el feudalismo, "fruda- tificial·•. carrnte ele "iclralrs especiales
fürno henr\olo ,. ,i bien. Finalmente, de vida•· , '·naturalmente celosa de la
sindicalista, Samurl Gornp&lt;'r:, invita a la grandeza•·; Santa) ana se inclina con :,U,;
clase ohrcra al business unionism pon¡uc coterráneo,. dr la l\ u&lt;'va Inglaterra rn
rl trust r:- rl modelo dr la acti\idad fa, or de la rmincncia. ··La teoría clrmoasociada ) porque, en las condicionrs crática ~e rquirnca a todas luce:, ,;j se
corporativa,; modPrna,,, la trO¡!e conscio- imagina qur. la &lt;"minencia no C:,, naturalusness ocupa ahora el lugar de la class menl&lt;' rrpre,;entati,a. La eminencia es
consciousness.
sintética } rrpm;enta lo &lt;¡uc sintetiza·•.
\nte rl puehlo incapaz de crear al 1-:,taPero 1•1 paradi¡..rma corporativo no :,,e do, rapaz "irnplcmrnte de controlarlo
circun:,cribe a ofrecer la utopía organi- rnvidio,,a ) torpernenlt', ~anta)ana
zativa ) oprrativa del capitali~mo. \n- apunta qur " rl F,tado admini,trarlo e,..
te el populi. mo que reclama rl r&lt;'lorno una prodigiosa maquinaria hi::.tórica que
a la democracia a¡..rraria o ante rl perio- va autocreándo~r. Lo., \otos populares
dismo muckraker que rnarhola la ba11- jamás han &lt;'stahlecido la familia, la prodera del liherali:,mo reforrni,-ta 1, aqur.l piedad pri\ada, la,.. práctica:, religio,a:,
bo:,t¡ucja y alimenta los im prrativos ca- o la,. frontera:, intt&gt;rnacionale~. La:, instegóricos de la rrcomersión industrial titucicmrti, lo:, irlrales } los adrninistrade la sociedad nortearnrricana. Promo- dore, prrl&lt;'necen todo,. a una categoría
vida por la gran figura crn pre;;arial ) que jamás pudo haber ;-.ido producida
política del tirmpo, por \larcu:, \Jonzo por la,; clase:- popularr,, ,._ Ante el soHanna (1837-1904). la c·orporaciém drja calisrno )' rl rrfonnisrno. Santa) ana rs
Ni siquirra el :,ocialismo norteameride ber un mero instrumento administra- claro: ''Si la d,·mocrada ~ocial pudi&lt;·ra
Cllo &amp;e :;u,trae a la ilu::;ión corporativa.
dor \ movilizador de f'apital para con- nutrir una nuern ci\'ilización a partir
F.dw•d Bdlarny, nacionalista, gira en vrrti;se rn un porkr moralizador en tan•
dl'I pueblo, esta nueva civilización sería
•nersiom•, novelada, sohre la sociedad
to la eficacia, dentro rl&lt;" la nue\·a línea má,. profunda ~ má penetrante c¡ut· la
r.i.. de la impugnación a la empresa dr i&lt;leas, es moral rn sí. Por otra partr,
nuestra. Prro indudabl,•mentr que no
tlpítalista a la biemenida a la utopía
acercánclo,-e más a la filosofía poi ítica, ¡,uedr. Lo que trnrrno:, drscansa en la
ij Gran Trust ) su corporativismo sin
la corporaciún traza natural ) orgánica- conquista ) la conwr,i(m, rn el lidrrazflpitaljlllllo, dominado rxclusivamrnte
mente los parámetros r&lt;'ales de la volunla capacidad v el talento de una ,:lite tad i.ocial. En medio de la rnluntad rfo go ) la irnitacitÍn, en la surieriorid;irl y
lllhiatriai que, pr~sagiante de lo:, Sovirts, pod1·r indhiclual a la \\'illiam James ) la :.urnisi,ín. Aliolir la ari~tocracia en el
11eabeza al ·•rjército industrial·· del fu- la voluntad de poclrr colectivo-nacional sentirlo drl privilegio social y la autoridad ~antificacla sería amputar la foente
'- W'tlliam Demarr,t Llovd, rc&gt;formisa la ]osiah Ho) c·c•. GPorgc Santayana de la cual ha dimanado ha:-ta ahora toda
gira igualmente de la c~ítica al "tri2
de la imitación" que el pueblo de- (1863-1952) sanciona en 1905 una nul'- cultura".
"8dir a la corporación } eleva como va teoría dr la racionalidad que, todavía sin las connotaciones corporativas
La enunciación drl cliti,mo rnrporaIOcial al publiNeromg Captain of
ulteriores,. abre el camino para una mís- tirn no puede empero dar,;r f'n los tra--l

flmr al

�Bentley man:.iene al laissez faire como excelencia, Marcus Alonzo Hanna. En
d mrcanismo de ajuste de los intereses, Hanna, Croly encuentra personalizada b
el corporativismo dirigista a la Croly dialéctica del interés empresarial y el inplantea un estatismo mercantilista que terés nacional. Arquitecto de sus planes,
no subordina a las corporaciones sino las ingeniero de su maquinaria, "fuente
concierta y coordina en función del in- real de la energía" del Partido Republi,
terés nacional. De esta forma, el verti- cano durante la decisiva campaña eleccalismo político de Croly ofrece la posi- toral de 1896, Hanna encarna el nuevo
bilidad de que, depurado de su irracio- prototipo político pragmático y mananalidad y sus desaciertos europeos, el gerial. Irn perialista hacia afuera, corponacionalismo coincida con la democra- ra ti vista y sindicalista hacia adentro,
cia y se trad uzca en la eficacia adminis- s:. magro conocimiento de la econom~
trativa nacional. Lo cual no equivale al y la historia lo desti'na paradójicamente
reino de la burocracia: de permitirse su a simbolizar la más lúcida pr&lt;Jl(ma cor·
interferencia, aclara Croly, "la flexibili- porativa. "En la medida en la que sus
dad y la acometividad, características de negocios y su vida poi ítica habían cirnuestra organización económica nacio- cunscrito su experiencia personal, sus
nal existente, desaparecerían lentamen- teorías eran correspondientmente
te". El elitismo corporativo asume un parciales e inadecuadas. Pero su expe·
contexto nacionalista. "La ventaja pecu- riencia personal en todos los asped~
liar de la organización de la industria humanos de los negocios había sido lar·
americana que ha sido forjada gradual- ga y edificante, y el pensamiento end
se reflejaba se volvía por igual lomente durante los últimos cincuenta cual
.
.
,, 5
años reside precisamente en la oportuni- mmoso y smcero .
dad que ha ofrecido a _los hombres de
Si en 1909 y 1912 el elitismo corpohabilidad excepcional para llevar a cabo
un trabajo económico realmente cons- rativo se mueve en las coincidencias en·
tructivo. El interés público nada tiene tre democracia y nacionalismo, para
que ganar con la mutilación o la destruc- 1914, y al contaclo con el taylorism~!
ción de esas instituciones económicas la administración científica, la rnd
ca del liderazgo industrial y poiítico ~
nacionalizadas ".4
A lo interno, la corporación queda torna más pautada e impersonal. ~~
como la selectora del mejor liderazgo Croly da constancia de un "espiritl
económico; a escala social y derivado de científico" que se introduce con_~
allí, el nuevo elitismo a la Croly, a la métodos en "la maquinaria capitafista.
incrementar. "la plusvalía ecOOo"
Walter Weyl y a la Walter Lippmann, .y lo"ra
h
•
mica
de
la cual depende la csperaDU
Pero si los modrlos de la política de eleva a la corporación a generadora y
11
presión que dibuja Bcntley se ·'oprracio- distribuidora de la plusvalía social. El la liberación humana". Al tono de
nalizan" hasta años después, la "nurva arte del Estado consiste entonces en tiempo y su país, Croly confí~ ¡¡(di
síntesis'' entre el corporativismo y el na- adecuarse a la dinámica productiva de en una ci;n_cia "pacie1~te, rcílex'.:ª•~
cionalismo norteamericano se presenta la corporación, en reconocf'r en ella la tica, orgamca y dcsmtercsada ·
rn 1909 con The Promise of American fuente verdadera del liderazgo, y Croly ella, con su disciplina, con su feU~
Life de ITerbcrt Croly (1869-1930). Al lo documenta pocos año~ más tarde en of spirit, la auténtica democra~ lt!
lado del pluralismo negocialista que en su apología del héroe corporativo por dustrial deviene alcanzable. Lej08

zos de un aristocratismo tan abierto como el de Santayana. El gran viraje intelectual norteamericano consiste precisamente en i:·..,,::rtar a la corporación dentro del proceso competitivo-democrático y, una vez legitimada allí formalmente mostrar a los dispositivos corporativos corno los únicos capaces de conciliar
la democracia y la eficiencia. Creador incuestionable del pluralismo corporativo .
Arthur Bentley (1870-1957) registra el
agotamiento bajo las condiciones modernas de la política centrada en torno
al individuo, a la clase social y al Estado.
En su The l'rocess of Government
(1908), la corporación aparece como el
"grupo de interés" que transparenta
idealmente "las Iíneas estructurales de la
actividad de la sociedad entera". Modelo
organizativo, la corporación es también
un modelo participatorio y selectivo, y
de allí que sus pautas corrijan incluso
las deformaciones delllocráticas de la
competencia. Así, el esquema corporativo determina en Bentley la forma que
asumen las presiones en el sistema: de
él adquirren los grupos en competencia
un "método técnico" para incrementar
su eficacia en el mercado político. Las
rules of the game del pluralismo norteamericano reproducen darwinianamente
la selcctiviclad y la organicidad que serán vertidas cibernética y matemáticalllCnte en la ciencia política posterior a
la Segunda Guerra 1\lundial.3

...

co

"las autocracias de negocios", el espíritu de los "talleres científicamente
administrados" conduce al autogobierno
yéste a la disciplina, la inspiración y el
desinterés. A escala directoria), empero,
la figura imprescindible será la del gran
anpresario, si bien en su imagen se da
18 giro de varios grados - "los Napoleollftl de los negocios están siendo reemplazados por los Von Moltkes". "El
héroe de la revolución industrial", asienta Croly , "es el promotor flexible y
enérgico que adivine la oportunidad de
atablecer nuevas empresas y que pueda
disponer del capital y la habilidad necelll'Íos, pero que él mismo sea esencialllente un pionero, un sportsman y un
~~r~, 2ue viva en consonancia con la
DICIOn •

Punto de convergencia de lo público

lo privado, la corporación se afirma
como_e! eje científico y pedagógico de
Y

b actmdad moderna. Una administra-

tión científica que se proyecta nacional~ te en la plusvalía social e internaaonalmente en la expansión de los mertados h~inda la ocasión de recuperar el
!Oluntansmo político. ~upuestamente
~ do la lógica de los partidos, la
~cidencia "progresívista" entre la
IIIStocracia de la fuerza de Theodore
~velt y la aristocracia de la eficien~e Woodrow Wilson invita a Walter
~ "}~nn (1889-1974) a proclamar mar.avelica
y nietzscheanamente el arribo
IIQ p , .
Yohi ~mc,~e pragmático que opaca recionariamente a los "rutinarios"
~ Consen:adores), a los "remendones"
L refonn1stas) y a los Utopia-makers
\"18 radicales).

Con Wilson, Lippmann enfrenta la
pción maquinista del gobierno"

de la Constitución, sus copias inconscientes de "la teoría newtoniana del universo" y, particularmente, una democracia que ahoga "las fuerzas vitales":
"celosas de todos los individuos, las
democracias han recurrido a las maquinarias. Han intentado borrar el poder
humano, minimizar la influencia de la
personalidad". 7
Crolyianamente, y puesto que "el objeto de la democracia no es el de imitar
el ritmo de las estrellas sino el de uncir
el poder político a lo que la nación requiera", Lippmann pide una "hombría
alerta de Estado" que combine en la
psicología y en la mitología a la sabiduría y la audacia. Con William James,
Graham Wallas, H. G. Wells, George
Santayana y, fundamentalmente, Georges Sorel, abandona el viejo racionalismo y busca "la naturaleza humana total" para que el Príncipe cuente con el
catálogo de recursos racionales e irracionales que le permita operar flexiblemente en medio del cambio revolucionario .
Al año siguiente, Lippmann será más explícito con la corporación visualizada, a
la manera de Croly, como la creadora
de "los fondos del progreso" en tanto
factor productor de la plusvalía social.
Equiparables a sus creadores o inventores políticos de 1913, sus "hombres modernos de negocios" de 1914 poseen el
adiestramiento científico que garantiza
la generación de riqueza y, sobre todo,
poseen el respaldo de la organización
idónea para hacerlo. "Dondequiera que
podáis substituir un hombre por una
máquina, un trabajador deficiente por
un buen trabajador, un ejército de jornaleros por unos cuantos managers asalariados, vosotros habréis situado algo
de la plusvalía social. Los trusts han si-

do los líderes en este trabajo". 8
Cuestionador de la organización corporativa e implícitamente de la ecuación corlyiana y lippmanniana entre
ciencia y democracia, Thorstein Vebien (1857-1929) emprende rlesde 1904
la crítica a una instancia que, con todo
y establecer 'ia disciplina del proceso
maquinista·• y racionalizar con ello la
actividad productiva, queda no obstante mutilada en su racionalidad por
la lógica del desp·erdicio y el desacoplamiento entre el desarrollo de las
fuerzas productivo-tecnológicas y la propiedad privada ausentista y los intereses
9
creados. Advertido de la contradicción
entre ese desarrollo productivo y "las
obsoletas ideas de propiedad" con su
cauda de nociones triviales como el
·valor, el precio o .la ganancia, Veblen
constata al terminar la Primera Guerra
Mundial cómo la lógica productiva de
la industria parece rebasar tanto a la del
gobierno como a la de los negocios mismos. Sus artículos de 1919 en The Dial
Quego recopilados en 1921 en The
Engineers and the Price System) se prestan así, en medio ele la "histeria roja''
postbélica y la pretendida amenaza de
la revolución rusa, a que algunos lean en
ellos "el manifiesto de la tecnocracia".
La concepción materialista de la historia indica allí a Veblen que la "fuerza
motriz" del cambio reside en "un cuefpo masivo de conocimiento tecnológico" y que, puesto que "puede decirse
que los técnicos representan la comunidad corno un todo rn su poder industrial", cualquier cambio revolucionario
en los Estados Unidos es ·'una cuestión
sobrr qué es lo que hará d ~rrrmio de
los técnicos''. A ellos correspondena pa-

�o

..--f

ra Vehlen rom pPr las viejas relaciones &lt;le f-IPrhert Croly no duda en proclamar a
producción y formar un "'dirPctorio ", mediados rle 1928 la llegada del revun "Soviet de Técnicos". "Las probabi- filosofo de! nuevo capitalismo polílidades de algo como un Soviet en Amé- tico en la fi~ra de Herbert Hoover.11
rica", reza la conocida fórmula de Ve- Aun_c¡ue el crack de 1929 ponga en tela
blen. "son por lo tanto las probabilida- de juicio la nueva mitología, son !:'icott
des de un Soviet de técnicos". "Y y sus seguidores quienes mantienen la
-se apresura a añadir- para la debida fe tecnocrática. Life in a Technocracy,
tranquilidad de los Guardianes de los de Harold Loeb, valida en enero de
Intereses Creados y los buenos ciuda- 1933 un proyecto que, trascendiendo
danos que conforman su entorno su- la corrupción y la miseria del gobierbordinado, puede demostrarse que cual- no político, pide organizar de maquier cosa similar a un Soviet de Técni- nera corporativo-sindicalista la sociedad
cos es cuando más una remota eventua- y confía su dirección a los expertos más
lidad en América". Característico en él, competentes vinculados a su vez con los
el escepticismo en torno a la desapari- obreros organizados. Al enfrentarse a la
ción de la propiedad o los intereses anti-economicidad del político, Loeb
creados ante la racionalidad industrial también se enfrenta a la anti-socialidad
le lleva a percatarse de cómo se incor- del empresario: la viabilidad de la tecpora la clase obrera norteamericana al nocracia depende así de que ésta asuma
proyecto capitalista y de cómo los téc- no sólo las funciones polilicas sino las
nicos, los ingenieros y los expertos in- de la iniciativa privada misma. "La produstriales desarrollan hábitos ajenos, si piedad en la industria", sentencia Loeb,
no es que contrapuestos, a la revolu- "es tan obsoleta como el feudalismo .
ción. Conclusión: los financieros y los Las fábricas están pata ser utilizarlas,
patronos continuarán disponiendo para no para ser poseídas. El gobierno poVeblen de las foerzas industriales en lítico está probablemente tan pasado de
función &lt;le sus ganancias. 10
moda como el derecho divino de los reyes " 12
El escepticismo del materialismo hisA pesar de que plantee los imperatitórico de Veblen no será sin embargo el
vos
de los sectores tecnológicos de vanánimo predominante en la New School
guardia,
el elitismo corporativo nortefor Social Research a la que. se incorpoamericano
no se inclina a confiar el
ra en 1919. Allí, y a partir de 1920, se
consenso
en
torno suyo a un moviaglutina en torno a la figura de Howard
miento
que,
tras
la creación en marzo
Scott Pi movimiento que anuncia la
de
1933
de
Technocracy
Inc., dirigida
cancelación de las viejas estructuras ecopor
Howard
Scott,
apunta
hacia una
nómicas y políticas y, con ellas, de la
heterodoxia
patrimonial
y
económica
mala administración, el desperdicio y la
ineficiencia. Pero el optimismo geren- cercana más al fascismo que a un marcialista no se circunscribe a un ¡,-u- xismo fosilizado en la "filosofía de la
po: la prosperidad y el fordismo de los escasez" y la reliquia teórica del valoraños veinte universalizan de tal manera trabajo. Al arribo de la Segunda Guerra
al personaje del ingeniero que el propio l\lundial, al impulso de una propaganda

que postula a Scotl como Director Ge.
neral de Defensa, al uso de los trajes y
los automóviles grises, al brillo de sus
emblemas y sus llamamientos ~tivistasy
populistas al "amcricanismo ", Daniel
Bell no duda en 1942 en equtarar el
tecnocratismo y el fascismo. 3 Una
ideología que rechaza al liberalismo yla
democracia invocando a la •'élite natural" y la dictadura de los ingenieros en•
tra así en una dimensión abiertamente
disonante con el sistema norteamericano de hacer creer: la legitimación de la
corporación deberá moverse entonces en
un- ámbito menos oligárquico, más
pragmáticamente plástico y plural, el del
universo 1íquido de la separación de la
propiedad de la mana¡;ement y el control que enuncian Adolf BPrle y Gardi·
ner Means en 1932.
Visualizando al iwial que Veblen o
Loeb a la corporación como una fonna
organizativa infra y suprapoi ítica, Berle
y Means resuelven en el juego pluralista
el problema que aflige a aquéllos, el de
la superposición de "la organización de
la propiedad'' que traba anacrónica·
mente el desarrollo fluido de las fuenas
productivas. "La visión de numerosos
historiadores insiste en que, visibles oinvisibles, los intcre,;es patrimoniales han
dominado en todos los tiempos", consignan Berle y Means; sin embargo, d
propio desarrollo organizativo de ~
corporación moderna determina, al ladó
de la "atracción centrípeta" que ;
centra la riqueza y ''arroja el con
en las manos de cada vez más Ymas
pocos hombres", el surgimiento de
modalidades "sólo comparabl~s ~ las~
sistema comunista". "La pecuiiandad
la forma corporativa", asientan Bede
Means, "reside en que somrte los

chos económicos, hasta ahora conocidos
como derechos de propiedad, a las exigencias de la soberanía en un grado peculiar y drástico y en función de fines
mucho más limitados".14 No solamente se trata de que el capitalista
pierda allí su jus disponendi y que de
"cuasi-socio, gerente y empresario" pase
aser un simple apartador de capital: la
corporación misma, al actuar dentro
mercado público y del sistema bursátil
que incrementan la líquidez del capital,
la corporación misma, al actuar dentro
del mercado público y del sistema bursátil que incrementan la liquidez del capital, hace que el valor pierda su concreción y mensurabilidad. Fuera ya de la
'1ógica tradicional del capital", la corporación separa la propiedad pasiva e
impersonal de la propiedad activa y orgánica y sanciona una instancia socialir.adora de la riqueza de la cual prácticamente todos resultan accionistas directos o indirectos.
Por dos vías distintas, la tecnocrática~utoritaria y la accionaria-pluralista, la
literatura corporativa norteamericana le~tima a la altura de 1932 y 1933 un elillsrno corporativo empresarial que parece diferir plenamente del elitismo personalista y político europeo. Bajo las
~?dalidades asépticas de la adrninistracton científica, del desarrollo tecnoló~co o de la distribución en aumento del
cap!tal accionario, la corporación de negocios ocupa empero políticamente un
lugar tan decisivo como el del Estado
Ni el pluralismo ni el liquidismo impi~
den entonces que Berle y Means suscriban las ideas formuladas por Walther
Rathenau en 1918 en el sentido de que
'1a empresa deviene transformada en
-. institución que se asemeja en ca-

rácter al Estado". "De acuerdo a ello",
concluirán ambos, "el derecho de las
corporaciones bien podría ser considerado como un derecho constitucional
potencial para el nuevo Estado económico, mientras que la práctica de los negocios adquiere cada vez más el aspecto
del arte económico del Estado". 15
Al constituirse en el punto formalmente más cercano a la categoría del
Capital Tatal, la corporación pliega a
ella las modalidades concretas de la planificación del New Deal. Con todo, y
porque la homogeneidad capitalista global nunca se da, la corporación no puede saltarse los parámetros de la democracia pluralista en tanto reflejo político del mercado y la bolsa de valores.
La corporación no operará sino como
corporaciones, como unidades particulares y (relativamente) plurales de capital, privilegiadas como un todo pero
contrapuestas entre sí en las fases particulares de su actividad. Integrado y
desintegrado dialécticamente, el elitismo corporativo no se sustrae a los procesos competitivos de la reproducción
de capital y, adecuándolos, a los procesos de una democracia entendida ~ás y
más como mercado asignador de valores
políticos y como uno entre los varios
counteroailing powers del capitalismo
moderno.
NOTAS

l. Ver mi "El periodismo norteamiricano
de denuncia", Casa del Tiempo, Vol.
III, No. 26, Octubre 1982, pp. 15 a 22.
2. Santayana, Geor~e, Reason in Society, Tomo II de The Life of Reason; or the Phases
of Human Progress (1905), Dover Publications, Inc., New York, 1980, esp. Capítulo V., pp. 115 a 125.

3. Ver mi "Bentley: notas sobre una ciencia
de los grupos de presión", Revista Mexicana de Ciencia Política, Año XVIII, No. 68,
Abril-Junio, 1972, pp. 101 a 121.
4.Croly, Herbert, The Promise of American
Life (1909), TheAmerican Heritage Series,
The Bobbs-Merrill Company, Inc., Indianapolis, New York, 1965, pp. 362 y 368.
5.Croly, Herbert, Marcus Alanzo Hanna. His
Life and Work, The Macmillan Company,
New York, 1912, p. 403.
6. Croly, Herbert, Progressive Democracy,
The Macmillan Company, New York,
1914, esp. pp. 398 a 403.
7.Lippmann, Walter, A Preface to Politics
(1913), Ann Arbor Paperbacks, 111e University of Michigan Press, 1969, pp. 17 y
18.
8.Lippmann, Walter, Drift and Mll$tery. An
Attempt to Diagnose the Current Unrest
(1914), A Spectrum Book, Prentice-Hall,
Inc., Eng)ewood Cliffs, N. J., 1961, pp.
69 y 70.
9.Ver Veblen, 111orstein, The Theory of
Business Enterprise (1904 ), A Mentor
Book, The New American Library, New
York and London; The New English Library Limited, London, Cuarta edición,
s/f.
10.Veblen, Thorstein,The Engineers and the
Price System (1921), en The Portable
Veblen, Edited, and with an Introduction,
by Max Lerner1 Toe Viking Press, New
York, 1973, pp. 441 y 442.
1 l. Croly, Herbert, "How is Hoover?", The
New Republic, June 27, 1928, rep. y trad.
en el Tomo II de mi El testimonio polí•
tico norteamericano: 1890-1980, una antología general, Clásicos Americanos, Secretar fa de Educación Pública/ Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1982, pp. 47 a 51.
12. Loeb, Harold, Life in a Technocracy. What
It Might Be Like, The Viking Press, New
York, 1933, p. 101.

�LOS MELLIZOS

Charles Bukowski
13.Bell, Daniel, "Technocracy Rides Again in
New High-Powered Publicity Campaign",
The New Leader, 14 de marzo de 1942,
Cit. en Eisner, Henry Jr., The Technocrats.
Prophets of Automation, Syracuse University Press, Syracuse, 1967, p. 157.
14.Berle, Adolf A., y Means, Gardiner C., The
M odern Corporation and Prívate Property
(1932), A Harvest Book, Harcourt, Brace
&amp; World, Inc., New York, 1968, p. 245.
15.lbid., pp. 309 y 313.

\lgunas veces me insinuó que yo era un bastardo y yo le dije
que escuchara a Brahms, y le dije que aprendiera a pintar
y beber y que no se dejara dominar por mujeres ni dólares,
pero lo único que hizo fue gritarme:
¡ Por el amor de dios, recuerda a tu madre,
recuerda a tu patria,
nos vas a matar a todos!
Camino a través de la casa de mi padre (de la cual
aún debe 8,000 dólares después de 20 años en el mismo
trabajo), y- miro sus zapatos abandonados,
la manera en que sus pies enroscaron la vaqueta
como si hubiera estado enojado plantando rosas,
y sí que lo estuvo,
y miro su cigarrillo apagado, su último cigarrillo,
y la última cama sobre la cual durmió esa noche,
y siento que debería tenderla
pero no puedo
pues un padre siempre es el amo
aún después de haberse ido;
me supongo que estas cosas suceden de vez en cuando
pero no puedo dejar de pensar en morirme
a las siete de la mañana en el piso de la cocina
mientras otra gente prepara huevos fritos,
no es muy duro,
a menos que te suceda a ti.
Salgo y tomo una naranja y le quito su piel luminosa;
las cosas aún tienen vida:
el pasto crece bastante bien,
el sol derrama sus rayos circundados por un satélite ruso;
un perro ladra sin sentido en algún lugar,
los vecinos fisgonean tras las persianas:
aquí soy un extraño (supongo),
he sido cierta clase de bribón y no tengo duda
de que él me pintó muy bien
(el viejo joven y yo peleábamos como pumas)

�¿CRISIS DE LA DEMOCRACIA
REPRESENTATIVA?

· José María González
y dicen que todo se lo dejó a una mujer de Duarte,
me vale madre -ella se puede quedar con todo:
él era mi viejo
y ya murió.
Ya dentro de la casa, me pongo un traje azul claro,
el mejor que me he puesto en toda m~_vida, .
y agito mis brazos como un espantapaJaros al VIento
pero no tiene caso;
no puedo mantenerlo con vida
a pesar de tanto odio que hubo entre nosotros.
Eramos muy parecidos, bien pudimos haber sido mellizos,
el viejo y yo: eso es lo que dicen..
Siempre tenía bulbos de plantas listos para ser
sembrados mientras yo estaba recostado con
una puta de la calle tercera.
Muy bien. Concédanos este momento:
estoy parado frente al espejo
con el traje azul de mi padre muerto
esperando también
morirme.

Parece que la experiencia histórica con-

firma que las crisis sociales se saldan con
un incremento de las tendencias autori-

tarias del sistema, o incluso con el desa1T0Uo de formas políticas del más puro
yduro autoritarismo. Así, por ejemplo,
la crisis de los años treinta culminó en
el desarrollo del poder de los gobiernos
sobre los organismos democráticos de
participación y formación de la voluntad política, tanto en el este como en
occidente. Hoy, instalados de nuevo en
plena crisis•económica, tendríamos que
analizar la posibilidad de salir de la crisis en la dirección opuesta, a través de
una profundización de la democracia.
En este intento de salida le cabe un papel importante a una filosofía política renovada que, a partir de los datos
aportados por la sociología y por la
ciencia política, sea capaz de articular una propuesta normativa. En esta línea sería necesario recuperar aquel
sentido de la tradición aristotélica que
comprendía a la política como una parle de la filosofía práctica, afirmando la
unidad de ética y política.
&amp;te pequeño trabajo quiere conectar con las reflexiones sobre la demo-

Versión de Roberto Castillo

cracia hechas desde tres núcleos teóricos diferentes. En primer lugar, el núcleo italiano, con la figura fundam ental de Norberto Bobbio y sus reflexiones en torno a la crisis y al futuro de la
democracia. 1 En segundo lugar, del núcleo alemán, me parecen especialmente
relevantes las obras de Jürgen Habermas
sohn• los problemas de legitimación, la
lra~ ormación de la opinión pública y
la id.,ologización de la ciencia y de la
técnica, junto con los análisis de Claus
Offe sobre los nuevos movimientos
'8ciales y su desafío a la política "ins-

2

titucional ' '. El tercer y último núcleo
sería el canadiense, centrado en la obra
de C.B. Macpherson y su Seminario de
Ciencia Política de la Universidad de
3
Toronto. De estos autores y núcleos
teóricos me interesan tanto las críticas al modelo vigente de democracia en
los países capitalistas, como sus propuestas, muy tentativas todavía, de salida de la crisis en la dirección de una dem·ocracia más participativa.
Dividiré mi exposición en tres apartados. El primero analizará brevemente la
crisis contemporánea del Estado del
Bienestar. El segundo apartado .sacará a
luz las deficiencias y los límites del modelo de democracia vigente hoy en los
países occidentales. Y por último, intentaré analizar las posibilidades de evolución hacia un nuevo modelo de democracia, que supere los límites del modelo
anterior y promueva la participación
real de los ciudadanos en la definición
de los fines de la sociedad .

Bienestar o Welfare State, obtuvo un
éxito relativo en la satisfacción dr esas
dos funciones de acumulación y legitimación durante las décadas posteriores
a la segunda gurrra mundial. \,tedios
decisivos para ello fueron la intervención directa del Estado en el sistema
económico, la pacificación aparente del
conflicto de clases mediante los programas de bienestar social, los mecanismos
de la negociación colrctiva y la democracia de masas. El Estado social representa, pues, un compcomiso y una pacificación - no una resolución- del 1:onflicto de clases. Esto se consigue mrdiante la intervención del poder e~tatal ,
legitimado democráticamente, en el proceso espontáneo del crecimiento capitalista para protegerlo )- moderarlo. Se
da por supuesto que mediante las intervenciones estatales se puede asegurar
una coexistencia pacífica entre democracia y capitalismo.

Sin embargo, el desarrollo del Estado
del Bienestar ha estado acompañado de
l. Crisis del Estado del Bienestar y diversas contradicciones. Sólo quisiera
crisis de la democracia
aquí señalar dos. En primer lugar, el desarrollo paralelo de los sistemas de conParto, e;1 primer lugar, de las premisas trol social, de manera que las políticas
del análisis ya clásico de James O'Conhor del Estado social han cumplido una funsobre la crisis fiscal del Estad o.4 El es- ción importante en el control de los ciutado capitalista debe tratar de satisfa- dadanos y de los grupos sociales, inhicer dos funciones básicas y a menudo biendo la crítica y favoreciendo las acticontradictorias: acumulación y legitima- tudes pasivas y apáticas, acallando con
ción. Esto significa que d Estado debe bienes de consumo las exigencias más
intentar mantener o crear condiciones radicales de cambio social. Desde e~te
en las cuales sea posible la acumulación punto de vista, el Estado social es un
rentable de capital. Y a1emás, debe in- nuevo Leviatán que controla a sus ciutentar también mantener o crear las dadanos de una manera más eficaz tocondiciones necesarias para la armonía davía.
social.
La otra contradicción plantea las reEl llamado Estado social, Estado del lacionrs entre el desarrollo del Estado

c.,-.

�drl Bienrslar y Pl inrremenlo paralPlo
de los ¡r~los militar""· ~:n palabras de J.
Ol:onnor: "El Crl'cimirnto de los gasto:,, dt&gt;I Estado d1· asistencia t-0cial ) el
d1· los bélico~, ronslitu) en un solo proC&lt;':-O (o dos aspectos dd mismo proceso). En otros términos, d crecimiento
d,·1 E,tado b&lt;'nrfactor (welfare state) está intrgralmentr relacionado ron el crecimiento del Estado militarista (warfare
state), ha~la el punto de que el Estado
moderno purde sn rlrscrilo como el
Estado militarí,,ta-berwfactor (u•elfare)". s Corno es b'1en pawar·1
1 are state
l1mte, el de$mantelarniento dr·I Estado
dPI Bicnrstar no ha ido acompañado por
un desmantelarnirnto paralelo dr.l aparato militar, sino por un reforzamiento de
é,,te ) por una militarización más aguda
todavía dr la socipdad.

lar junto con los partidos políticos dr
masa, , la rompl'lcncia entre ello~. han
bido las dos insl1tuciones fundam entales
en d logro de la compatibilidad entre
capitalismo )' democracia. En la últimas
décadas, Estado del Biene:,tar y democracia repreS&lt;•ntativa han caminado juntos y se han reforzado mutuamente.
Así pues, el aumento de las funciones
del Estado del Bienestar y de su intervencionismo en la economía puede entenderse como un efecto drl incr«'mento dr la, drmanda,, , orialc, tra,ladad a~
al sistrma político a travC::, dr los partido:, e instilurion«'s dt' la dt&gt;mocracia representativa.

La qui!'bra drl Estado del Bienestar
pone al de,rnhit&gt;rto la cri,i~ más general d«·I sist,·ma político ) . en concrr to,
la cri,,is de la roncepción de la democracia qur dicho E,tado llernba aparejada: la compPlrncia Pntre éliles organizada:, como partidos políticos de masa:,.

La cri~is económica y la llamada crisis fiscal del Estado (la tendrncia del
gasto gubernativo a aumt"ntar más rápidamente que los ingreso~) han propiciado las polític:is actualrs de desmantelamiento y privatización de las inslituciont's drl Estado social. \ ntr ,·1dilema
actual según i•I C'Ual "rl capitalismo no
puede vivir sin 1·1 Estado social, pero
tampoco pm·dr vivir ~i rt-l«· se sigur exlf'lldirndo" (Habl'rmas), se han dado
dos tipo~ d«· respuestas drsde los gobiernos: la fficialdemócrala ) la neoliberal
rnn:-Prvadora. Ambas respuestas proponen una n·visión del Estado social ; si
bi,·n t•I ¡!rado dr destrucción dP ést1· es
bastank difrrl'nll• en uno y otro caso,
la lógica última de los dos tipos de actuación política acaba sit•ndo ba,tanl1•
pam:ida.

Desde la derccha se ha hablado en los
último" años del problrma de la " ingobrrnabilidod" de la df'mocracia, enl1'ndi&lt;:ndola como la imposibilid ad de atPndn a todas las demandas que provienpn
cada vez en ma\ or número de la s@ciedad. Nos rnconlraríamoRcon la paradoja de que el desarrollo de la democracia
cavaría u propia tumba al facilitar el
surgimiento cada v«•z mayor de demandas que no son asumibles por el sistema
político ni por las instituciones económicas del Estado del Birnestar. Desde
este punto de vista, ingobernabilidad de
la democracia y fracaso del Estado drl
Bir nestar irían de la mano.

Or.:,¡mé~ el,· la ~,·gunda gua ra mun~ dial, el rl«•sarrollo drl Estarlo rld Birnr~-

Por su parlt', la izquirrda ha d1•sarrollado en los últimos aíios .-1 lrrna de

la:, transformaciones de la democr«ia,
intentando analizar las tendencias auto,
ritarias inscritas en el sistema dr la democracia representativa y que conducirían a desvirtuar la participación real
de los ciudadanos en la loma de dec~
:,iones.
2. Límites de la democracia repl'elellt.ativa

La demanda de una ma}or participación en los procesos de decisi&lt;ín dtmocrática no es una nov'edad de los años
ochenta. Ya en i'970 comrnzaha Carok
Pateman su conocido libro Partitipotion and Democratic Theory con las siguien tes palabras: " A lo largo de losúJ.
limos año~ de la década de lo~ St"Stnbi,
la palabra 'participación' entró a íonn•
parle del vocabulario político popular.
Esto ocurrió bajo el impulso dt&gt; las de·
mandas, especialmentr esludiantiles, dt
apertura de nuevas áreas de participación (. . .) ) de las drmandas de varios
grupos para la puesta en práctica de loe
derechos de participación qur teóricamente~ a tenían ".6
Por PI contrario, las tPoría~ m~ al
uso 1·11 aquellos años, basadas t&gt;n el ~I~
ralismo de las élites o en la concepc1on
económica de la democracia, t'rñalaban
los peligros dr una amplia particip~~ión
popular en la política para la estabil~
del sistema. Partiendo de la concepclOI
de la democracia como método de Sf.kc·
ción de rlites y líderrs, basada t'R Mas
Weber ~ en Jos&lt;"ph Schurnpdt'r, la 111"
ciología política afirmaba que ~na
cipación mayor era disfunc1onal,
cuando, obligado~ por la fuerza de 1111
acontecimientos, ll'nían que plani-.
el problrma de integrar una mayor

P"'j

ticipación, se reactualizaba el problema
tp1e ya se habían planteado los primeros

teóricos liberales: cómo ampliar el púYioo con derecho a voto Qéase ahora
ampliar una participación real) sin poaer en peligro los intereses globales de
t. clases poseedoras. Ampliación del
derecho de sufragio y domesticación del
,oto popular fueron las dos caras de la
mÍllfª moneda en el primer liberalismo. De manera análoga, la búsqueda
de mayor participación sin que ésta ponP en peligro el sistema político fue la
¡reocupaeión de los sectores más "propistas" de los teóricos de la democracia liberal en los afios setenta. Los
~• conservadores siguieron mante~e~~ la necesidad de evitar la participac1on real de una gran parte de la
ciudadanía en las decisiones polítita, llegandq a definir como "democradaa difíeiles" aquellas en las que existía
11111 alta tasa de participación . Desde este ?unto dr vista, la apatía y el desinteréi de una gran parte de los ciudadall08 j_
~ aría un papel importante en la
~ ilidad del sistema en su conjunto.

Sin embargo, desde dentro de las filas
d,J liberalis~o, se han alzado importan-

~ voces discordantes con esta situa: "· Tal vez l~ más importantes sean
de N. Bobb10 y C.B. Macpherson.
Posiblemente el elemento más importante de la reflexión política de Bobbio
~los últimos años sea su crítica despiade lo que fl enomina "democracia
Rll", por ana1og1a
, con el término ya
~ ado de "socialismo real". El funCIOIIIJlliento real de la democracia dista
llaclio de los ideales democráticos. Esle han visto frustrados a través de

seis promesas que han quedado incumplidas.

visto contrarrestada por un crecimiento
paralelo del control de los ciudadanos
sobre el Estado.

. , L~ d~~ocra~ia surgió de una concepcion 111d1V1duahsta de la sociedad e imaPor último, también se ha vistó frusginó un Estado sin cuerpos intermedios, trado el aprendizaje de la ciudadanía. La
en donde el individuo fuera el verdadero democraci~ no ha cumplido su promesa
protagonista. Lo que ha sucedido es jus- de convertir a los individuos en miemto lo contrario: grupos, organizaciones
bros conscientes de una comunidad popartidos, sindicatos y asociaciones de to'.
lítica. Más bien, el aumento de la apad,º. tipo se han convertido en sujetos po- tía política, el desarrollo de una cultura
h ticamente relevantes, mientras que los de súbdito y el clientelismo son Índices
individuos lo son cada vez menos.
de ese fracaso.
En segundo lugar, la democracia mode~na nace como democracia representativa. En ella el elegido sirve a los intereses de 1~ nación y no está sujeto al
mandato imperativo de sus electores.
Per~ ¿qué representa la disciplina de
partido en el Parlamento hoy más que
una abierta violación de la prohibición
del mandato imperativo?
Además, la promesa de derrotar al
poder oligárquico tamp&lt;jco ha sido
cumplida. Es más; incluso se ha lli;gado
a redefinir la propia democracia como
un~ competencia entre élites u oligarqmas por la conquista del voto popQlar.
Tampoco ha logi:ado la democracia
ocupar todos los espacios de poder existentes en la sociedad. Mientras la empresa y el aparato administrativo no se vean
afectados por el proceso ~e democratización, éste no puede darse por finalizado.
La eliminación del poder invisible es
la quinta promesa incwnplida de la
.democracia. En los últimos años, la
capacidad del Estado para controlar cada vez .mejor a sus ciudadanos no se ha

Pero una vez llegado hasta aquí Bobbio afirma que estas promesas fr~stradas en realidad no han podido cumplirse debido a obstáculos que no hab1an
sido previstos. Entre estos obstáculos
figuran el desarrollo de la tecnocracia el
aumento del aparato . burocrático y' el
"escaso rendimiento" o ingobernabilidad de la democracia. A ésta última ya
me he referido más arriba. El desarrollo
de la tecnocracia supone un debilitamiento de los espacios de decisión democrática. Frente a la hipótesis democrática según la cual todos pueden decidir sobre todo, la tecnocracia pretende
que los llamados a decidir son únicamente los expertos. Por otro lado la
burocracia es un aparato de poder o:denado jerárquicamente desde el vértice
hasta la base y, por tanto, diametralmente opuesto a la democracia. Paradójicamente el desarrollo de la democracia ha implicado históricamente el
aumento de los servicios estatales y con
ello formas de organización burocráticas y teenocráticas basadas en una lógica diferente a la propia democracia.
f:stos ob~táculos no previstos justificanan, segun Bobbio, que la democracia
no haya cumplido las promesas que ella

�.
'9
misma
w·ncro.

Por su parte, C. B. ~lacphcr~,rn _ha
criticado duramente las insufic1cnc1~s
del modelo de democracia elitista. ll1stóricamentt· ést,· sería rl tncer modelo
de democracia , surgido después del ago.
1a ."e_1,t tamicnto de los &lt;los anlt'norrs:
mocracia como prot,·cciún " de los CIU&lt;ladanos frenlt· al podl't' )' la ",~r1_n_o1Tacia como dt'.Sarrollo ", qut' pos1b1l1ta _la
realización dl' la ¡wr;;o11alidad &lt;le los 111dividuos.
Esti· tt'rc,·r mod&lt;'IO st· hm,a t·n lo;; siguirnlf'S suput&gt;stos: ·'1·11 ~rimn lugar,
que la dP11101-raria no P:, mas_qw· un t~,·canismo para d,•gir y autonza_r gobwr• . no llll tipo rll' so,·iPdarl 111 un connos.
junto de: ohjdivos moralPs: ) , Pn_S"¡!Urtclo lugar, que el mecanismo cons~stc ~·n
una ro111pf'l&lt;'nria t· nlrt' dc~s. o ma;~. gr upos auto-elegidos d_e politt~~s (cl_itc~~'.
orcranizados rn partidos poiI treo~, a \ ,
C:, l'OllSl·gtJ(' 1o~ \O tº"· qui· 1,·s
quu·n
. .daran
dt&gt;rl'clto a goU('rnar hasta las s1gu1rntP~
l'1P(·cio1ws. El pap!'I d,· los vol~n_L,·s no
p i-, PI dt' d,•cidir curstio1ws pol1t1cas, y
despurs elq~ir rPpre:;rnt~t~lf'S que po~cran l'll práctica t·sas dcl'1s1orn·s: PS, mas
l1i1·11 t·I d,· Plccrir a los homures que
, ,
º. .
., 10
adoptaran las dcc1s101ws
,·sta manera , la democracia t'S
con('t•bi&lt;la como un mecanismo de ml'rcado , sin ningún rnntcnido propianrnnt'.'
moral donde los vo tantt's s1· vi·n n:du('tdos a 'meros consumidores rni,·ntrab_los
poi Ílicos juegan el pay,·1d1· ernprcsanos.
La t'mica virlud d,·1 s1st1·ma t·s la~&lt;· pr~it,• crpr a los ciudadanos frt'nl1· a la l1ran1a,
pt~t's la rPa liza('i ón p1·riódica d,. i•IPr&lt;:iont·s prrmit,· la su, titurió11 rl,· un goLi,.rcc
,....
110 por otro.
J),,

\larphcrson intenta dcm?stra,~ que
rslt· sistema de mercado pohl1co no es
tan democrático , ni mucho menos, como dicen 4ue es; que el equilibrio que
produce es un equilibrio de la des1~aldad; que la soberanía del consum1~or
que dice producir es, en ran med1&lt;l~,
ilusoria; ) que, en la medida en que la
soberanía del consumidor es real, e~ ~na
contradicción del requisito democrattco
central de la igualdad de derechos individuales al uso V al disfrute de las propías capac1'd ades·,, •11
En las sociedades capitalistas donde
impera estr modelo de democracia la
desigualdad económica se transforma r,n
desigualdad poli'tica _genera la ,ªpalia
de los grupos e md1v1duo~, que comprrnd,·11 qur ~u tiempo dedicado a la a,·tivida&lt;l polítiea valr menos que, !'I_ ck
otro o carrc,•n d1· medios econom1ros
para apO) ar a un partido o a un ,an&lt;lid~lo en una campaña clrcloral. La apat ia
~ un fru lo de la desigualdad 1·1·onó111ira.
e
, . 1
Es más: t'l funcionamiento con f'X1to fe
este modelo de democracia n·qui1-r1· un
nivrl alto de apatía polítira , ya qut' una
participación mayor haría peligrar la t'Stabilidad del sistrma. 12

r

Adt·más este modelo no establPce,
en la prác,tica, ninguna sobt·ran ía d1·l
ronsumidor' ) a qw· no es plrnami·nlt·
compC'litivo, sino oligopólico. y cua!1do
son pocos los vendPdores no nccPsttan
rt'spondt•r, y de hecho no respond('n, a
las dt'rnandas de los compradon·s, -~orquc pul'd1·11 controla: el mercado f1Jando pn·cios, 1·slault•cwndo la gama ~r
m,·rcad1·r ías e incluso errando la propia
dPmanda. tn este mercado poi i'tico oligoµólico no son las. dcrnand~s dP l?s
individuos los &lt;latos md1·p1'.nd1t'ntrs ul-

timos. Como las élites y su competencia
son la fuerza ni otriz drl sistema, son
tambirn las rlit~s quienrs formulan las
cuestiones.
l\sí pues, ,\lacpherson duda dr la calidad democrática dr este modelo que,
por otra parle, describe bastant~ _uien ~I
funcionamiento real de la poht1ca. El
modelo ·'rs realisla, t·s decir, realista para una sociedad a la que sr considrra incapa;,, &lt;le ir más allá dd mrrcado político oligopólico , dr la desigualdad de clases y de la visión de sí misma ?" la
te como PSencialmentc consun11dora . 3

fer

Jürgl'11 Habermas h~ ins.is~ido_también en la crítica a laR msu f1cw11nas de
la dcmonacia formal: "Las in,titu~ionr.s
, proc .. dimiento8 d" la rlPmorra!'ia fo~;nal han sido discíiadas para 4uc las dectsionrs del gobinno pu&lt;'dan adopt:irse
con suficirnte inde¡wnd\'ntia di' mottvos
dt·finidos por los ciudadanos. _Estn_,se
logra ron un proceso dr IPg1t1macton
que provcr motivos generalizados (u~
!rallad de las masas difusa rn su c~n~~~~
do ), ¡)Pro ,·vita la participac1on .
La 0,.~politizació11 es fruto del ':cam·
. "analizado
hio t·~trurlural &lt;l (' 1o pu, hl',co
por llalwrmas en Strukturwandel ~r
Qtrerztlichkeit . El campo dr lo p~bltdco
si·J./'ronvi1·rll- ,·n d lcrrt·no r1t' 10 priva'do
a través d,· la indifrrrncia política unt a
al interés dorninanli· po r la caríf'ra pro·
fesional, el t1.rmpo 1·b
I rt ., r 1 con,um
do,
adrrua
rte... , n•compe11sas qu,· son ,
. as._
.
,
1
.
,
t
.
.
~&lt;lemas,
la
ap
con n·1acton a sis I ma.
. 1vI
.,
1
1
t
'
...
s
drl
marketing
.
cac1011 r ,, as rcmca
1..
I'
·
acaJ.1&lt;1
la propaganda al ('ampo Pº l l l l'O I d
· · .,..
di·, a e-,
transformando las ·lllSlttUCIOIHc
mocrae1.a rrprcst·n l a1·tva· La opm1on
. pu,,
blica ya no e:; e1 fru l O d1. la d1scuslC)II

il11Strada de los ciudadanos, sino que se

transforma en propaganda, en opinión
construida desde arriba por los grandes
medios de comunicación de masas y por
l,s aparatos de marketing de los partidos que venden "imagen política" como cualquier otro producto. El ciudadano no es considerado como individuo
razonador sino como mero consumidor
de propaganda. Los partidos políticos
se transforman en una maquinaria electoral, donde adquieren un gran peso
los "neutrales especialistas publicitarios". Los partidos siguen siendo "instrumentos de formación de la voluntad,
pero no están en manos del público, sino en las de aquellos que controlan el
aparato del partido ". 15 El aparato controla también al diputado de manera
que éste recibe de un partido un mandato imperativo. De esta forma el Parlamento "tiende a convertirse en lugar de
encuentro de sujetos vinculados por el
mandato de un partido Y. de registro de
decisiones ya tomadas ". 16 Y el raciocinio público es sustituido por la aclama
ción plebiscitaria.
Habermas desenmascara dos tipos de
teorías justificadoras de la ausencia de
participación real de los ciudadanos:
las teorías eli listas de la democracia y
fas teorías tecnocráticas más o menos
~gadas a la teoría de sistemas.
El primer tipo de teorías, como ya he
ieñalado, concibe la democracia como
llll simple método de selección de líderes, que supone 1a condición de que los
dectores pueden optar entre varias élites competidoras y éstas no logren establecer una alianza entre sí: el pluralismo
de las élites sería una condición indisllensahle para la no degeneración de la

democracia. Pero, según Habermas, una
democracia así concebida ya ha degenerado, pues esta democracia "ya no se
asocia con la igualdad política en el sentido de una distribución igual del poder
político, es decir, de las oportunidades
de ejercer poder; la igualdad política
sólo significa ahora el derecho formal al
acceso al poder con iguales posibilidades.
"La democracia no persigue ya el fin de
racionalizar el poder social mediante la
participación de los ciudadanos en procesos discursivos de formación de la
voluntad; más bien tiene que posibilitar
compromisos entre las élites dominantes. Con ello, en definitiva, se abandona
también la sustancia de la teoría clásica
de la democracia; ya no todos los procesos de decisión de alcance político, sino sólo las decisiones del sistema de gobierno definidas como polfticas deben
someterse a los mandatos de la forma. , democratica
' ·
de 1a vo1un tad". 17
c1on
El pluralismo de las élites sustituye así a
la autodeterminación del pueblo produciendo un nuevo despotismo aparentemente democrático, pero de una ' democracia que hace posible el bienestar
sin libertad al negar la participación real
de los ciudadanos en la formación d'iscursiva de la voluntad política.

El otro tipo de teorías legitimadoras
de esta democracia sin participación se
podría resumir en las diversas formulaciones de la tesis de la tecnocracia, Habermas asume la tesis de Marcuse según
la cual la despolitización de las masas
se hace plausible y legítima para ellas a
través del papd ideológico que cumplen
la ciencia y la técnica en la sociedad
capitalista avanzada. Aquí, el desarrollo
del proceso social aparece determinado

por la lógica del progreso científico-técnico no sólo en el sistema económico
donde la ciencia y la técn,ica adquieren
un puesto de primer orden, sino también en el proceso de eliminación de la
razón práctica en aras de lo técnico. Los
problemas políticos ya no se definen
por su sustancia práctica sino por ser
problemas técnicos que han de ser resueltos tecnocráticamente por el ingeniero social de turno. La ciencia y la
técnica adquieren un papel ideológico
para explicar y legitimar que en las sociedades modernas el proceso de adopción democrática de decisiones pierda
su función y "deba" ser reemplazarlo
por decisiones plebiscitarias sobre conjuntos de alternativas gresentadas por
los dirigentes políticos. 1

Claus Offe ha prolongado el análisis de Habermas dedicando especial
atención a la participación política a
través del sistema de partidos. En las
últimas décadas, el capitalismo ha podido convivir con la democracia gracias a
dos principios mediadores: los partidos
políticos de masas y el Estado de bienestar keynesiano. Pero esta mediación
ha sido posible porque los propios partidos se han transformado internamente.
Offe conecta en este punto con los diversos análisis de principios de siglo sobre las tendencias antidemocráticas de
los partidos políticos. A pesar de las diferencias de perspectivas políticas, había
un elemento común en aquellos teóricos que puede resumirse así: "en el momento en que se organiza la participación política de las masas en forma de
democracia competitiva de partidos, la
propia dinámica de esta forma organizativa pervierte y obstruye la realización
de los intereses y la política de clases de ~

�diversas maneras: oportunismo (Rosa
Luxemburgo), oligarquización (Robert
Michels) o inevitable sumisión plebiscitaria de las masas a los impulsos irracionales del lider carismático y utilización demagógica de la 'maquinaria'
burocrática del partido (Max Weber)". 19
Tres son para Offe las consecuencias
principales del desarrollo de los partidos
políticos competitivos: desradicalización de la ideología del partido, desactivación de los militantes de base y erosión de la identidad colectiva.
Los principios ideológicos más radicales tienen que ser limados para buscar
la maximización del número de votos y,
al mismo tiempo, para poder formar
coalición con otros partidos políticos
en caso de ser necesario p_ara formar una
mayoría de gobierno. Esto lleva a una
actitud pragmatista de abandono de los
principios en aras de las exigencias inmediatas del mercado político. A lo mismo contribuye la organización burocrática y centralizada de qu~ los partidos
se dotan para las luchas electorales. La
burocracia interna desarrolla sus propias necesidades, separándose de la base
electoral del partido y de la sociedad
en general.
La profesionalización de la· política
conduce al ascenso del personal profesional, empresarial y técnico del partido
en detrimento de los militantes de base
y de los procesos internos de discusión
democrática en el seno de la organización.
.,

'

0
'N

Por último, la identidad colectiva
fundada en los valores compartidos se

pierde necesariamente al ampliarse la
base de los partidos hacia sectores de
población cada vez más amplios para
captar mayor número de votos.
Todas estas razones hacen que los
partidos políticos más que ser expresión
de la ·voluntad popular, acaben suplantándola. Y la democracia termina convirtiéndose, según la acertada expresion
de Manuel Sacristán, en "el arte de llevar a los pueblos hacia donde no quieren
. ,,.20 Nos encontramos, pues, en una
1r
crisis de participación: los cauces institucionales de la democracia representativa muestran de una manera cada vez
más patente sus límites.

3. ¿Más allá de la democracia representativa?
Si bien las carencias y límites de la concepción elitista de la democracia están
claros, no lo está tanto una posible alternativa. Entre los autores analizados
hay consenso en la necesidad de mantener alguna forma de democracia indirecta en las sociedades complejas., Pero
aquí parece terminar el acuerdo.
Macpherson insiste en disefiar' las
características fundamentales de un nuevo modelo de democracia, la democracia
participativa. Este modelo se formaría
mediante un sistema piramidal , con la
democracia directa en la base (barrio,
fábrica, etc.) y democracia delegada en
todos los niveles por encima de ella.
Además, sería importante la existencia
de un sistema de partidos competitivos.
Se trataría, pues, de una mezcla de democracia directa e indirecta, prosiguiendo la tradición de· búsqueda de mayor
participación democrática iniciada por

Carole Pateman.
Pero más interesante que el bosquejo institucional de tal democracia, todavía muy poco desarrollado, resultan los
presupuestos básicos que Macpherson
establece. Como requisitos previos se ne•
cesitarían un cambio en la concepción
del hombre y una reducción de la desigualdad social y económica existente en
la actualidad. Sería imprescindible que
el individualismo posesivo se transfor•
mase en una visión del hombre no como
consumidor, sino como persona que ejercita sus propias capacidades y desarrolla
un sentido de comunidad del que hoy
carecemos. Esta reivindicación de la
igualdad y de un nuevo concepto de individuo nos habla de la recuoeración dd
núcleo esencial de la teorí; ética de la
democracia: se trata, pues, de reivindicar ese núcleo ético hoy perdido en
la concepción de la democracia como
mero mecarúsmo de selección de líderes.
Por su parte, Bobbio insiste en la imposibilidad de encontrar una alternativa
a la "democracia real". Hay que quedarse dentro del actual marco constitucional ya que cualquier modificación
puede poner en peligro las re~as del
juego democrático. Sus críticas al fun·
cionamiento real de la democracia culminan en la justificación de la realidad
presente, porque no se vislumbra nin·
guna alternativa.
En Habermas, la búsqueda de una
alternativa parece quedarse en el nivel,
importante desde luego, de la democracia como moral: la búsqueda de 1111
individuo razonante y dialogante. Lasalternativas institucionales parecen reducirse a breves reflexiones sobre la delO'

bedie?,cia civi_l, pu~s la tan traída y llevada comumdad ideal de diálogo" no
se plantea como alternativa institucio-

1?82; La crisis de la democracia
ción de los clásicos.

nal realizable, sino más bien como
ideal regulador.

~n Bobbio Y otros: Crisis de la democra.
cra. Barce!ona. Ariel 1985; El futuro de la
democracia. Barcelona. Plaza Janés, 1985 ·
FVundam,ento y futuro de la democracia.'

Por ~!timo, Offe busca una posible
alternativa en los nuevos movimientos
~ iales -:-pacifismo, ecologismo, femimsmo,, ~rm~ipalmente- ti su desafío a
la ~~htica institucional. 1 Frente a la
pohtica tradicional basada en las institucion_es clásicas de la democracia repre~ntabva, plantea el surgimiento, a partir ?e lo,~ años setenta, de un "nuevo pa~~igma , basado en nuevos actores políticos (los movimientos sociales) que
buscan nuevos valores (calidad de la vi~,' valores alternativos, paz , conservaCJon del medio ambiente) a través de
~o~os .de acción preferentemente· no
b1Sbtuc1onales. Tal vez una alianza entre_los movi~!entos alternativos y la izq~1erda trad1c1onal de los partidos y sindicatos pueda conducir a cambios reales
del. . 'VICJO
· paradigma
·
,, de la democracia
dibsta.
El futuro está abierto. Aunque nos
encontremos dentro del laberinto de la
bistona. ~ no pod~mos ver claramente
d
L~e arnba las salidas, es preciso seguir
uuscando.

NOTAS
l.De N. Bobbio, además de sus aportaciones
ª los "viejos" debates de 1954 y 1975 y de
sus n_umerosas entrevistas, hay que tener
especialmente en cuenta lo siguiente: "La
;gola di maggioranza: limiti e aporie". En
enomenologia e Societá 4 (1981) N
ll~4• pags.
• 3-21; El problema
• de la guerra
, L
1 la.s vías de la paz, Barcelona. Gedisa

y la lec-

alpara1so. Edeval, 1986.

n~siano. Reflexiones acerca de sus limitacrones históricas" (En M. Threfall, ed.:
Par~mento y Democracia. Madrid. Pablo
I~les1as, 1982) Y "El punto débil de la crí~1ca al parlamentarismo" (Debats no 12
J'"},_ 1985, págs. 63-70). Una disc~sió;
~nt1ca de Offe puede verse en la obra De
a ma(dad estatal y la so beram'a popular

Un buen análisis de la obra de Bobbio hasta 198_2 pu_ede verse en el libro de Alfonso Ru12 Miguel: Filosofía y derecho en
N_orberto Bobbio. Madrid, Centro de Estud10s Constitucionales, 1983.
2. Las reflexiones más directamente políticas d_e ~abermas se pueden encontrar en
las s1g~entes obras: Theorie und Praxis
(Neuw1ed-Berlin, Luchterhand 1963 H
tr d
ay
ª · parc13· l_ ~n ed., Sur); Historia y ·crftica de ~- opinión publica (Barcelona. Gus~vo Gilí, 1981); Ciencia y técnica como
ideología
(Madrid, Tecnos, 1984)·, probled
m?s e legitimación en el capitalismo tard10 (Bueno~ Aires. Amorrortu, 1975); La
recons_trucc1ón del materialismo histórico
(Madnd. Taurus, 1981) y Die neue U ··.
bersichtlichkeit (Frankfurt Suh·'· nu

1985).

'

......amp,

De Claus Offe, además de su clásico
Slrukturprobleme des kapitalistischen
Staates (Frankfurt, ,Suhrkamp, 1972),

pueden _ve~se los art1culos recogidos en
Co11tri!d1ctions of the Welfare State (1.
Ke~e, _ed. London, 1984) y Disorgartized
Capi~lism (Polity Press, Oxford, 1985).

Son importantes también su artículo sobre
los movimientos sociales ("New Social
Mo~em~nts: Challenging the Boundaries of
Institut1onal Politics". Social Research.
Vol. 52 , no. 4, 1985) Y el libro colectivo
sob~e la democracia de mayorías editado
conJuntamente con B. Guggenberger: An
den

Grezen

der Mehrheitsdemokratie

(Opladen. Westdentscher, 1984). En cas~
tell~~- pueden leerse sus artículos ''La
abolic10n del control del mercado y el
problema de la legitimidad" (En H. R.
Sonntag y H. Valecillos, eds.: El Estado en
el_ capitalismo contemporáneo. (México.
Siglo XXI,_ 1977), "Democracia competitiva de partidos Y Estado de Bienestar key-

(Madnd, 1984) de Elías Díaz, a quien
agradezco algunas indicaciones bibliográficas.
3.Las principales obras de C. B. Macpherson
sobre_ el tema que me ocupa son: La teor(a
polfl:lca del individualismo posesivo (Barcelona.
FontanelJo-. 1970), La democracra.
.
liberal Y su época (Madrid. Alianza, 1981)
Th~ R':al World of Democracy (Oxford
Umvers1ty Press• 1975) y Democrat1c.
Th
eory (Oxford. Clarendon Press, 1979).
4. James O'Connor: La crisi.s fi.scal del Estado
B_a,rcelona, Península, 1981. Véase tam~
bien su Accumulation Crisi.s. Oxford
Blackwell, 1984.
'
5. J. O_'C on?or: La crisis fiscal del Estado,

ed. cit., pag. 56.

6.C. Pateman: Participation and Democr ti
7'1;eory. Cambridge University Press, 19;0:
pag. l.
7.Cfr. Macpherson. La democracia liberal
su época, ed. cit. págs. 20-21.
Y
8. ~sta defensa de la apatía puede verse por
eJemplo en B. R. Berelson, P. F. Lazarsfeld
W._ N. McPhee: Voting (University of
Ch1cago Press, 1954) 0 en S M 1 . .
R0 /'ti
al u
. . Ipset.
1 e ma~ _(London Heinemann, 1960).
1
Para una en t1ca ya clasica de esta idea de
democracia, consúltese el libro de P. Bachrach: ~rítica de la teoría elitista de la
democracia. (Buenos Aires Amo
t
19 73 ).
.
rror u,
~.Cfr.
.
ed .Bobbio: .El futuro de la democracra,
. cit., especialmente págs. l 7-49.
lO.Macpherson: La democracia liberal y su
época, ed. cit. pág. 96.
~

1-'

�EL CARACOL

Dionicio Morales
I l.lbidem, pág. 105.
12.Cfr. ibidem, pág.107.
13.lbidem, pág. 110.
14. Habermas: Problemas dP legitimación. • •,
ed. cit. pág. 53.

l5. Habermas: Historia y crítica de la opinión pública, ed. cit. pag. 230.

16.ibidem, pág. 231.

17. Habermas: Problemas de legitimación . .. '
ed. cit. pág. 148.
18.Cfr. Habermas: Ciencia y técnica com?
ideología, ed. cit., especialmente las paginas 53-112.
19. Offe: Democracia competitiva de _l;°rtidos. . . , ed. cit., pág. 52. Cfr. tamb1~nsu
artículo ''Legitimation Through MaJo_nty
Rule" en el libro ya citado Disorganized
Capitalism.
20. Véase el excelente artícul.? de T._Domenech J. Guiu y F. Ovejero 13 tesis sobre el

ru:uro de la izquierda". Mientras Tanto,
No. 26, 1986, págs. 35-60.
21.Cfr. Claus Offe: "New So_cial Movements:
Challenging the Boundanes of lnst1tut10nal Politics". En Social Rese11rch, vol. 52,
No. 4, 1985, págs. 817-868.

.,

'

.

C'I
C'I

1

\\

¿Quién eres, caracol? ¿ Qué eres? / ¿Un signo de
interrogación?/ ¿Por qué espiral desciende la
estrella/ que baña tu corazón?/ ¿Bajo qué equilibrio
sigiloso / te apacientas en la tierra? / ¿ Qué arrecifes
de luz / moja tu arboladura bajo del mar? / Caracol,
dime ¿es cierto que / "eres más lento que ninguno"? /
¿ Verdad que más vale llegar tarde y a tiempo?/ ¿Quién
te ha visto abrirse / y cerrarse rítmicamente / cuando tu
concha se retira?/ ¿ Cuántas espirales en la luz / te dieron
vida?/ ¿Por qué cargas tu casa/ con un dejo de resignación?/
¿no pesa? ¿O acaso es la cruz/ con que Dios te sembró/
en la tierra y en el agua? / Dime, ¿qué radares mágicos
maduran el silencio / con que te arrastras?/ ¿Es cierto que
te remontas al sol/ como una luciérnaga ciega?/ Oh,
gasterópodo gris, / qué oleaje tumultuoso / girando sobre
sí mismo / endurece tu concha?/ ¿Es cierto que en el otoño /
cuando la luz del cielo se retira / sigilosamente / clausuras
tu puerta / y el mundo aunque transcurra/ se detiene? /
¿ Verdad que en abril / despiertas de tu sueño invernal /
con una luz nueva cuajada de relámpagos? / ¿ Qué viejas
canteras / o bosques entreabiertos / -&lt;:entinelas del cielo- /
gozan con la gracia de albergarte? / ¿ Será verdad que
eres hermafrodita?/ ¿Que al mismo tiempo tu corazón/ y
el del otro se detienen? / ¿ Que uno y otro cuerpo / son un
perfecto espejo / reproduciendo imágenes?/ ¿Qué se siente
ser poseedor / de todo el paraíso? / ¿Por qué te crían en /
campos, huertas y viñedos / para llevarte a la mesa / y no
precisamente en calidad de invitado? / ¿ Será cierto que
eres platillo de dioses? /¿ No te cansas de copular en
primavera? / ¿Por qué Rembrandt seducido/ ante belleza

lv

C.;

�LOS REFRANES EXCLAMATIVOS

Herón Pérez Martínez
tanta de tu tono marmóreo/ te pintó en aguafuerte? / ¿Por
qué griegos y romanos/ elegían tu cuerpo li~ano / ~ no
un pedazo de coral? / ¿Qué flor de agua te alimenta. /
. Sabes que nuestros antepasados / te esculpieron por los
~glos /delos siglos? / ¿Quién eres, caracol? ¿ Qué eres? /
.
., ?
¿un signo de mterrogac10n •

En una paremiología

taxonómica, sería

¡miso ir estableciendo, poco a poco,
• paremiológicos de ordrn sintagmático, semántico o textual. En una taionomía de rasgos, como se sabe, cada
demento es descrito por la confluencia
de rasgos. Por lo que hace a los refranes,
t.! evidente que de un procedimiento
&amp;1Í resultarán grupos de refranes con los
mismos rasgos paremiológicos: ello,
cuando pueda hacerse, representará un
punto de llegada. El presente trabajo,
111 cambio, tiene propósitos propedéulros: elaborar una serie &lt;le mecanismos
lnonómicos para que al tiempo que se
Mee un recuento de los refranes mexicallSse avance en su clasificación.
Hablar de refranes exclamativos es
ntroducir una categoría de carácter
~xtual distinta de las categorías sinbpnáticas hasta ahora t·mpleadas. Los
~franrs que incluimos &lt;·n esta categoni, Como S&lt;' v,• lue"o, corresponden a
L.•
"
o:,untos grupos sin lagrnáticos. La v,•nlaja d,~colocarlos en una misma calc,ría estriha en el hecho &lt;le que consllluy,·n la clase más típica dr n·francs
llexicanos.
Por refranes exclamativos ent,!ndclklS a las expresiones paremiológicas
flt: lextualrnente funcionan como exdimaciones. Véanse los siguientes ejem~:

l. Dondt&gt;quiera plancho y lavo y en
,...___________
bajo forma parte de un libro sobre
s mexicanos, con el que su autor
año el premio de investigáción
sociales que otorga la UANL.

cualquier mrcate tiendo.
2. Echale copal al santo aunque le
jumiés las Larbas.

3. ¡Qué suerte tienen los que no se
bañan!

4. ¡Ahora sí, violi'n de n,ncho, ya
te agarró un profesor!

5. Con tiento, santos varones, qur el

propiamente dichos. Discrt&gt;pamos, por
tanto, de Darío RuLio 1 dr quien transcribimos ,.¡ siguiente IPxlo a propósito
del rrfrán "adrlantr con la rruz, que se
lleva al diaLlo al mut&gt;rlo ". Dice:
Aprovrcho este primer decir con que
tropiezo, ) algunos de ellos anotaré
en el curso de estos apuntamientos,
para de ellos haLlar, dado que son
una forma di' expresión muy propia
del lenguajr dr nuestro purblo.

cristo está apolillao.

6. A gato satisfecho no it' preocupa
ratón.

7. ¡Ah, qué rechinar de puertas, parece carpintería!
8. Acabándose el dinero se trrmina
la amistad.

9. No lodos los que chiflan son arri,·ros.
10. Vámonos muri,:ndo ahorita que
r.stán enterrando gratis.
Una vista, aun somera, a las diez
t•x prl'Sio nt·s pan· miol,ígicas an tcriorcs
nos fJl'rmitt', por Ún lado, constatar la
gran &lt;liversidad morfológico-estruC'lural
dr los refranes inr:luidos en esta categoría. Por otro laJo , nos convencemos
cnsrguida de hallarnos frente a trn grupo
paremiológico heterodoxo. Fronterizo
entre las expresiones paremiológicas y
los rcfranPs tradicionales t&gt;str grupo presenta, empero, unas caract,:rísticas propias bien drfinidas.
En primer lugar, hay quP afirmar desd,· ahora que nos hallamos ante refranes

Este que me sirve dr motivo para lo
que a dt:'cir voy, pertenece al segundo &lt;le los grupos de que hablaré más
adelanlr.
Con razones que no me atrevo a
ahondar porqur indudablcmentr no
daría yo con las precisas } verdadrras, nuestro pueblo, con una palaura ('Ualquit'l'a, pero tt'ndicndo a la
manifestación &lt;ll' la idea que concibe,
forma una frasP, cualquil'ra también,
y la consagra con rapirlrz ex traordinaria, y allá va de Loca ,.n boca con
aproba.ción y dPlr-it,· de todos.
Muchas de estas frases no tienen el
m,Ís inbignificanlt- olor a refrán, car&lt;'t&lt;"n di' las &lt;·11alid,.Jp¡, necrsarias de
.:t; pt··ro son si,:mpre admitidas,
SiPmprc cr·lebra&lt;las, y' más qur esto,
oporlunam ..nlf' a¡ 1icadas: frasf's que
no sr·ría posible mandar retirar del
lenguaje c;orrirnlt• y moliente qur
habla llllt&gt;stro purLlo.
Como el lenguaje popular mexicano
tirne peculiaridades tan inexplicables
como caµrichosas y suyas, peculiaridades qur· aparecen en un equívoco,
en una palabra de doble srntido, en
una suplencia fonética para disimular alguna intcm perancia, en las locuciones a que vengo rf'firiéndomt· SI"
cncurn tra todo rsto rn m,·dio d&lt;· lo

�gráfico, de lo expresivo, de lo pintoresco de tales locuciones, a pesar,
muchas veces, de su refinada malicia,
de su disimulada intención picaresca,
de su mordacidad cruel, de su burla
sangrienta.
Creo que pueden clasificarse. de la
siguiente manera: lo. Las que no tienen más valor que el de una exclamación, cualquiera que sea el linaje
de ellas, sin tomar en consideración,
porque no hace falta ni tiene utilidad
alguna, ni el significado de las palabras que componen dicha locución,
ni su representación gramatical.
Ejemplo:
¡Ay, Chihuahua, cuánto apache y
cuánto indio sin huarache!
2o. Las que en la primera o primeras
de sus palabras encierran la te?dencia, el significado de la frase, estimando dichas palabras en la representación que les corresponde; fuera de tal
significación ninguna tienen las demás palabras que sólo se emplean para formar los dos octos11abos de que
la frase se compone. (En infinidad de
casos no hay relacion entre ellos.)
Ejemplo:
Ahora es cuándo, yerbabuena,
le has de dar sabor al caldo.
3o. Las que deben su razón de srr a
la inclusión en ellas de voces de doble sentido, a lo que somos muy afeetos los mexicanos y de lo que está
lleno el lenguaje popular.
Ejemplo:
Tanto tiempo de atolera
y no saberlo menear.
•,,.

'°C'1

4o. Las qur cuentan en sus componentes voces que mal suenan y peor

significan, y en las que para evitar, no
la crudeza del significado, sino la destemplanza del sonido, se suplen dichas
voces con otras que carecen de las
propiedades de aquéllas, buscando,
para tal suplencia, una semejanza fo.
nética.
Ejemplo:
A mí no me tizna el cura
ni en miércoles de ceniza.
Para escribir lo siguiente, en donde
consta el origen de este dicho, he tenido a la vista las obras .11éxico Viejo, de Luis González Obregón, y Origen y significación de algunas frases,
locuciones, etc., de Luis M. Rivera.
Como estos autores al referir el suceso que motivó el dicho, lo hacen muy
extensamente, por todos los detalles
que consignan, yo, siguiendo los pasos de los dos escritores, tomo de sus
obras tan sólo lo que me parece esencial para fijar el origen del dicho, que
es el único fin qur persigo.
Era Virrey, Gobernador y Capitán
General de la Nueva EPiaña, el
Excmo. Señor don Carlos rancisco
de Croix, Marqués de Croix, quien no
se distinguía ni por su abstinrncia para el alcohol, ni por la pulcritud de su
lenguaje, ni por el cariño a sus gobernados; pero a falta de todo esto, nunca descuidaba el servilismo a su amo
y señor el Rey Carlos lll.
Corría el año de 1767, y el mit:rcoles
de ceniza de ese año, el Cabildo Eclesiástico nombró al muy ilustre señor
Deán y a dos C,ttulares para que
fu eran al Palacio · irreinal a hacer la
imposición de la ceniza en la frente
del señor Virrey.
Llegó la comisión al Palacio e indicó

el motivo de su presencia allí, lo que
se le hizo saber por conducto de un
ujier al Excmo. Señor Virrey. Estt,
que aún estaba en la cama o de mal
humor o bajo los horrores resultantis
del aguardiente catalán que acostumbraba a tomar S. E., no tuvo a b~n
recibir, como hubiera debido hacer~,
a los señores eclesiásticos, y dijoal
ujier que le llevó el aviso:

-A mí no me tiznan curas
ni en miércoles de ceniza.
El Deán y los Capitulares más quede
prisa y de muy mal talante por u
irreverencia qu~ acusaba a_quella falu
de atención, se retiraron del Palacio,
y sin detenerse en la Santa lgls
Catedral, se dirigieron a la &amp;~ta_fn.
quisición para poner en conoc1m1_e11to del Inrisidor Mayor lo sucedido
y pedir e merecido castigo para d
Virrey culpable.
Inmediatam·enle se reunió el Alta
Cuerpo Inquisitorial y acordó se emplazase al señor Virrey a que
sentara en el acto en el Santo Tribt
nal para ser declarado en causa P
vísima de fe.

ser

El acusado, obedeciendo el e'!1~
miento, salió del Palacio y diri.),
a la Inquisición escoltado (B.
Compañía de Alabardero~, e :
llón Urbano y una bater1a de ab
cañones; el jefe de esta tro~ h 11
recibido las órdenes que creyo pertt
nentes el señor Virrey.
Llegó a la Santa Inquisición, Y,,
frente al Santo Tribunal Y
de saludar con toda cortesía loe
iban a juzgarle, le advirtió al
Fiscal que sólo disponía de M

notos para la entrevista, pues que si

éstos pasaban y él no salía a la calle
la tropa tenía instrucciones de ha~
cer fuego sobre la Santa Inquisición
hasta reducirla a escombros.

Mal acaba de oír esto el Tribunal
cuando el Fiscal dió por terminada la
entr~vista. diciéndole a su S.E. que
pod1a retirarse, que no había causa
alguna que seguir.
S. E.,, siempre cortés, dijo al Fiscal
que aun quedaban unos minutos para
~lar; el Fiscal insistió dando por terIDlnada la entrevista y dejando libre
~ toda culpa al señor Virrey que salió de la Inquisición, y, escoltado como había ido, regresó al Palacio Virreinal.
~uando en la ciudad se tuvo la notide lo sucedido, todo el mundo se
~cía lenguas, ora sobre la irreverenCla del señor Virrey, ora por la mansedumbre de la Santa Inquisición
~~ por la incalificable falta de aten~
~~ para los señores Capitulares;
quien pensaba en la excomunión pa~-el señor Virrey, y no faltó quien
~er~ _q~e la frase "Con el° Rey y la
qwSic1on, cañón".
·
CJa

~caudal de estas frases, siempre ver~ cadas, es tan inmenso como va:::; viene de fuente inagotable; son
qu~ nacen de cualquier impul~de cualquier acto, con cualquiera
, con cualquier sentimiento.
Que no son refranes, ya queda dicho;
no son sentencias, no lo preten-

te

n.

desesperación, etc.
Pero sin ser lo que acabo de decir, entre los refranes andan, con ellos se
codean, Y no ceden por nada el puesto _q_ue en el lenguaje popular han adqumdo apoyados por la suprema autoridad: el uso.
La sola enumeración de estas frases
(las tengo coleccionadas en cantidad
i~numerable) bastaría para formar un
libro; ~ero así como las hay con al~una razon de se¡, con algún motivo
q_ue las haga vivir, con alguna ten denc1a, las hay también que no son nad_a, ~ue nada significan, que ninguna
f1nali~ad pers~uen; que se hacen porque s1, y no mas.
Y la~ hay, finalmente, que sólo son
~na ms~~le majadería que no persigue mas fm que el exhibir un lenguaj~ v~rd_aderamente soez, que causa
enr0Jec1m1ento al más pintado para
estos decires, al menos escrupuloso
para tales desenvolturas.
Claro está que de ·estas dos últimas
clases me desentiendo por completo,
f 9ue de las cuatro primeras tomaré
umca~~nte las que a mi juicio (que
yo qms1.era acertado, para bien dr todos en todas las ocasioned) sean menos malas juzgadas desde iodos los
puntos ?e vista que deban juzga;se
cualesqmera formas de exprrsion.
Hechas, pues, estas aclaraciones, sobre todo !a última de ellas, sólo me
queda esperar que sean tomadas en
cuenta al juzgar estos estudios.

Ni siquiera son modismos propia-

•ente lJamad?~; so~ una forma
' esperia!
de expres1on, llamese asentimirnnegación, arranque de alegría, de

Como se ve, Rubio insiste en que ex¡;1·esioJ1es de esta índole "no son refra,,2 . . .
J , ..
r.es , no tienen e mas insignificante

olor a rrfrán, carecen de las rualidadr,.s
necesarias de él". 3 Como drcía, discrepo ~e la opinión de Rubio, pues, en resumidas cuentas, ¿qur es un refrán? Sin
necesidad de enredarse en una cadena de
definiciones que se hacen eco unas a
otra~, no sería difícil llegar al acuerdo
prev_10 de q~e se ha solido entender por
refran al dicho breve, sentencioso y,
generalmente, anónimo, que tan pronto
enseña y aconseja como constata o exclama. Haf quienes han querido, vanamente, asignar espacios al cúmulo dr
nombres con que el refrán ha ido avanz~ndo por la historia: adagios, proverb1os, apotegmas, aforismos y, entre nosotros,
dichos, dicharachos , albures ,
,
etcetera.
De nuevo, ¿qué es un refrán? Las
más antiguas definiciones de refrdn 0
de alguno de los vocablos sinónimos
,como adagio, como las que ofrece don
Sebastián de Covarrubias en su Tesoro
de la lengua castellana o española4 , no
ofrecen mayores especificaciones textual~s. Bajo I! palabra "adagio", Covan:uh1as tr~e: es lo mesmo que proverb10, conviene a saber una sentencia breve, ª?omodada, y trayda a propósito,
r~ceh1da de todos que se suele aplicar a
~~ersas ocasiones". Si con esta descripc1on regresamos a nuestra tabla de "re•
franes exclamativos" ciertamente no
tendríamos ninguna razón para hacerlos caber en el molde diseñado por el
"primer diccionario de la lengua". Tampoco vemos en la mencionada definíción cuál podría ser el "olor a refrán "
y "las cualidades necesarias de él" a
que se refería Rubio.

Sin aspirar a elaborar aquí una teoría del refrán, me propongo, sin em-

ltv-J

�bargo, sentar las bases para justificar
este tipo de expresiones paremiológicas tan propias del hablar mexicano y
aceptarlas como verdaderos refranes. Lo
más que cabría hacer ante la resistencia
a incluirlos en la categoría de refranes
sería recordar que la manera de darse
de las lenguas, sus sistemas textuales, no
se rigen por gramáticas celestes o modelos pre-programados al estilo platónico.
Las lenguas y, por ende, los sistemas
textuales· en aue se actualizan son de
carácter histórico. De ellas hay que desprender la teoría; no al revés. Si aunque
no nos guste hay un pato que no es
blanco tendremos que reconocer, simplemente, que estábamos equivocados
cuando afirmábamos que todos los patos son blancos. La teoría del refrán, en
resumidas cuentas, se aprende en la realidad del refrán no en los libros. que hablan de refranes que dogmatizan sobre
ellos dando y negando permisos de exis,
tir a formas de acuerdo con moldes preconcebidos.
Convenimos en que, formalmente,
los refranes son frases 'breves y completas. En cuanto a su tipo textual, sin embargo, hay refranes declarativos ("No
por mucho madrugar amanece más temprano", "Las gallinas de arriba cagan a
las de abajo", etc.), que consisten en declaraciones constativas de hechos verificables por todos. Allí no hay, en forma
explícita, una "verdad" filosófica o un
consejo. El carácter paremiológico, sin
embargo, es adquirido por la capacidad
que estas expresiones tienen de transcontextualizarse: no se ligan a la circunstancia banal y transitoria que los produce sino que, mediante una transferencia semántica, cargan con ella y la adop~ tan a otros entornos en donde hay unos

sujetos que desde un "arriba'', no importa su índole, "cagan" -sin importar
tampoco el modo- a otros sujetos cuya
situación puede considerarse como un
"abajo", con respecto a los primeros. En
esta capacidad de la expresión paremiológica de cargar su entorno descansa,
por lo demás, su índole paremiológica, y, por ende, su capacidad para la
metáfora. En resumidas cuentas un
refrán siempre funciona mediante alguno de los mecanismos de transferencia
semántica conocidos en la vieja retórica
5
como tropos.
En general, la teoría retórica tradicional entendía por metáfora el empleo de
una palabrá concreta para expresar una
noción abstracta. En el refrán arriba
mencionado ("Las gallinas _de ar~ba cagan a las de abajo') se ve claro este proceso. La palabra "cagar", por ejemplo,
es una palabra concreta que, sin embargo, por la multifuncionalidad contex·tual de la expresión viene a ex.presar una
noción abstracta cuando la expresión
tiene un uso paremiológico. Es evidente
que la misma expresión puede adoptar
la función de una pura y l¡anal constatación. Sin embargo, cabe nota~ que el
fenómeno que ahora observamos es el
mecanismo paradigmático 1el proceso
paremiológico: la constatación de un hecho banal ("Ollita que hierve mucho o
se quema o se derrama') se convierte en
refrán cuando, sacada de su entorno natural, se aplica a contextos análogos y,
con ello, deja de expresar hechos concretos para, en cambio, referirse a tipos
de hechos con lo que la expresión se
vuelve abstracta.
Este tipo de transferencia semántica
se da de distinta manera y en distintos

grados en el refranero mexicano. En una
obra posterior estudiaremos, refrán por
refrán, los diversos procesos semióticos
que tienen lugar en Ía transformación
de una frase normal en refrán. Por lo
pronto, es importante hacer notar que
las "definiciones" de refrán que suelen
circular, como sucede en todos loe dominios del saber, parten de ciertos tipos
concretos de refranes. En general, 1e
puede decir, hay un marcado eurocentrismo en la noción de refrán actualmente disponible _entre nosotros. Si
comparamos la anterior definición de
Covarruhias6 con la que ofrece el Diccionario de Lingüística de Jean Dubois,7 nos percatamos de que en ambos se pide que el refrán sea una "sentencia" (Covarrubias) o un "juicio"
(Duhois citando a Julio Casar~). Ello
implica, por consiguiente, que los refranes, para serlo, tendrán que tener la
estructura A=8 en cualquiera de SIi
modalidades simples o compuestas: si A
entonces B, a B, A B, etcétera.
La definición de refrán según Casares
Según Duhois,8 J. Casares define~ refrán como "una frase completa e mdependiente, que en sentido directo Oalegórico, y por lo general en forma sentenciosa -y elíptica, expresa un pen&amp;t
miento -hecho de experiencia, e ~
za, admonición, etc.- a manera deJII"
cio, en el que se relacionan por lo~~
dos ideas". Es notoria la generali~J
ambigüedad de esta "definiCJOII

l. Por un lado se dice dd refrán.pe
es "Una frase completa e inde~
9
te". El mismo Duhois refiere la~
güedad y polisemia de la . .
"frase". "En ocasiones, dice, se

fr,,e como sinónimo de oración". En

referencia
al tipo textual de las "sent en. ,,
de la resp,uesta que va substituyendo cacias que se caracterizan tanto por su
da
vez mas las defin'iciones csencialistas
tono apodíctico como por su índole
de
corte
estructural es: "literatura es toabs_tra~ta ~n el sentido ya explicado. Esdo
a9uello
que soci:i.lmente funciona coto md1cana,
. , . , en todo caso , el "tono pa- mo literatura ". 12
1
rem10 ogico '. Se trata de un tono sol~mne. Empero, cabría discrepar de esta
Más aún la definición de Casares agrecircunscripción de los refranes a una inga
ª la "forma sentenciosa" el carácter
dumentaria hierática. Bastaría el " . ,,
11
VO
d
"
· " · ¿Qué es una "frase elíptib
1
e
e l'iptica
ca u ario de Correas
para conven,
ca"?
Don
Andrés Bello, recordado en
cernos de que una buena parte de "los
13
Db·
u -~is, se ,~ncru:ga por lo pronto de
refra,~es del refranero español no tienen
c_las1f1car las frases", entendidas como
una
~orma
sentenciosa"
en
ese
sentido.
a. Ay_ Chihuahua cuánto apache y
U~a simple ojeada, en efecto, nos per- smtagm~s suboracionales, en "frases
cuanto indio sin huarache.
st
mite percatarnos de que al lado de las s~b ~~tivas, adjetivas, verbales y adverfrase~ "sentenciosas", hay exclamacio- bial~~ ,?el tipo de:_ "La casa junto al
b. Chivo brincado, chivo pagado.
mar , atrapados sm salida", "morir
nes; mterrogaciones, consejos, órdenes,
etcetera. Correas, por ejemplo, trae en la ray~ '.', '1ejos del universo". Hay
c. O todos hijos o todos entenados. entre los "refranes" y "frases p
otra acepc10n del término "frase,, men.al ,,
.
rover _ cionado igualmente en Dubois.1 4 "F' .
b1 es expresiones del tipo: "Montón
,, . 'f
ra
~ adelante} mostraremos que no
se . ~:tm ica lo mismo que "locución",
Mo~hales, un concejo )' dos lugares",
lay Dln~na razon -ni siquiera desde la
¿Que venden en gradas? Castaiíitas def1mda a su vez en Duboisl5 como "un
~tiva de Casares- para eliminar
grupo de palabras (nominal verbal admondadas o tostadas", "j Qué tres, si
1 pre~ositiva, conjuntiva)
'
'
~franero mexicano todas estas exv_erh'ia_,
cuya
fueran cuatro, y el del medio más be~nes paremiológicas del tipo de las llaco.1" , "AJa'bate cesto, que ¡uiero ven- s1~tax1S particular les confiere el ca1
en las, que, por otra parte, dert e " , "Que' mas
, bronce que años on- racter de grupo e_stereotipado y r¡ue co,
ti&gt; ' Una razon podría ser el he- ce ,,, ,,_¿Que, eso? Rabanos
rresponde a una unica palabra". De esta
y queso''.
de que las formas paremiológicas BaSlana, pues, un somero recorrido por ~anera habría "frases prepositivas" del
~en la realidad muy variadas y, en el refranero de Correas para pen:atarnos trpo "debajo de", "frases adverbiales"
l:ra caso, una definición que preten- de la gran variedad de tipos y formas en como " por fi n " } "frases conjuntivas"
como "por más qué", etcétera. En re,_bace~sr de ellas debiera dar cuenta que se dan los refranes españoles, en essumen,
pues, una frase puede ser un sinleibiaJ: .alidad ~ no al r:vés. La realidad te caso.
8
tagma sub-oraci~nal de cualquier tipo
~ de u creativa_ ~o sol~ en el contex0 un smtagma sub-oracional
~
n~ ~ormatIVIdad smo a pesar de
(Bello)
Es respo~sabilidad del lingüista, bien
n::ahVJdadi Sin embargo, el ~ismo se sabe, registrar y estudiar los refranes estereotipado que funciona unitariamen0
te como adverbio, preposición uombre
que "en la gramática en tod~ su variedad. Si despuén de ello,
flllrt lrrue espan~~a s~ suele distinguir es (Jos1ble una descripción léxica u verbo o adverbio. Es evidente' que mu~
4o ,
Y oracwn sin que el conteni- una defi~ición, que se hagan. Si. lo que
chas de las expresio?cs paremiológicas,
~~~,0 a la primera sea siempre c~e decir de ellos es, simplemente, "re- ~es~e .una perspectiva exclusivamente
smtactica, son "frases", ya sea en el pri~an es toda aquella expresión que funmero ya en d segundo dr los sentidos
1? general en forma senten- c~ona como refrán", no habrá más reme- del vocablo "frase,, arriba mencionados.
dio que decirlo. El asunto, después de
lphca ". Esta indicación de una
Empero cabe recordar desde ahora que
tod?, _parece re~uci~e a aquella vieja
0 rrna sent
· " parece hacer
enc1osa
lo~
textos se definen por su función
polem1ca de ¿que es literatura?, en donmas que por su estructura. La estructura ~
E sentido la definición de Casares
átada por Dubois'. _quería decir que pa~
11 q_ue una expres1on paremiológica sea
ie&amp;án debe ser "una oración completa
e independi~nte ". Debe constar, por
llllto, de SUJeto y predicado: tener un
atagma nominal con la función de su,to Yun sintagma verbal con Ja de preícado. Desde esta definición habría que
dim!nar del mundo de los refranes ex¡reaones como:

r,

.:;es

"-iciojserva _

?,,;

�sintáctica, después de todo, depende de
la función del texto.

, entonces, una "frase el'1p¿Que, seria,
tica''? Según Dubois,16 "elíptico" es lo
mismo que "inacabado" o "incompleto" y se dice de "algunas oraciones a las
que les falta un elemento". Es decir es
una frase en la que tiene lugar el fenómeno de la "elipsis". Dubois insiste en
que hay un:a elipsis que es situacionaJ y
hay otra que es gramática. De hecho, estaríamos de acuerdo, sin más, que una
buena parte dP los refranes mexicanos
serían trases elípticas. Ello, sin embargo, está en contradicción con el requisito del apartado primero de esta definición de Casares, que quiere que el refrán sea una "frase completa e independiente". De lo dicho, habría qu1, desprender que tanto un tipo de frases como el otro pueden ser denominados "refranes".
Habría que mencionar, empero, que
la razón del refrán no está en su forma
sino en su funcionamiento semiótico.
Por ejemplo hay sintagmas sub-oracionales estereotipados que son refranes y
los hay que, ciertamente, no pueden ser
considerados como tales.

o

cv:&gt;

3. ''Que expresa un pensamiento a
manera de juicio en que se relacionan
por lo menos dos ideas". Esta última caracterización que la definición de Casares hace del refrán lo coloca ciertamente en la categoría oracional. Según,
pues, esta definición de Casares se insiste en que los refranes deben ser oraciones, deben tener la "manera de juicio"
y deben relacionar aJ menos dos ideas.
Independientemente del problema de
"contar" los contenidos lingüísticos por

"ideas", la caracterización que hace Casares del refrán además de contradictoria es arbitraria. De hecho, la única posibilidad legítima de caracterizar un tipo
textual cualquiera es a partir de su realidad.

5. De tal jarro, tal tepalcate.

~,ralabras del texto. No es un "juien el que se afinne explícitamente
~ de algo. Sin embargo es una oraao~, a~~ modo. ¿Es refrán? Yo respondería d1c1endo que funciona como tal.
En cambio "sin ton ni son" 0 "de cabo
1 rabo" aunque se refieren ciertamente
aun contexto al cual designan, sin embargo no funcionan como refranes sino
como "alocuciones" adverbiales.
cio

6. Padrastros, ni en lás uñas.
7. Echarle mocos al atole.
8. ¡Ojalá sea cola y pegue!

Hacia un concepto semántico de refrán

9. Sacar los trapitos al sol.
Un refrán es una expresión, normalmente mono-oracional, que constata, aconseja, pregunta, excla~a o declara a partir de una analogía de contexto, situación, entorno y circunstancias con los
originantes. La naturaleza del mecanismo paremiológico hay que buscarla en
la función del texto. Un refrán, decíamos más arriba, carga con su contexto y se adapta a una familia de situaciones cuyos límites están definidos por la
analogía situacional. Cada refrán tiene,
pues, dentro de un sistema social determinado, como el mexicano, un ámbito
de uso en el cual funciona sin violencia.
Una investigación. ulterior deberá definir
los refranes y clasificarlos no por las formas o estructuras gramaticales ,sino a
partir, precisamente, de estos ámbitos
de uso.
Para definir el refrán, sugiero que ·se
analicen expresiones paremiológicas de
dos clases: las que ciertamente sí son
refranes y las que ciertamente no lo
son. Veamos algunos ejemplos:

l. Quien mal anda, mal acaba.

2. Con dinero baila el perro.

3. Me extrafía que siendo araña te
caigas de la pared.
4. Hasta que se le hizo al caldo

10. Saludar con sombrero ajeno.
11. Sin ton ni son.
12. De cabo a rabo.

De las expresiones anteriores, 1 y 2,
por ejemplo, son ciertamente refranes
mientras que 11 y 12 no lo son. Eetas
últimas serían lo que el diccionario de
• nama "locuc10n
. , ,,.11 eorno var
Dub01s
dijimos, aunque parezca tautoló~co habría que decir que son refranes las eI·
presiones que cumplen la función derefranes sin importar su forma.

S_i consideramos, en cambio, las exJffl!Ones 6 Y 8 de nuestro listado de
('Ueha tendremos que aceptarlas como
1tfranes a pesar de que en la forma di~n }el tradicional juicio paremioló~- Padrastros, ni en las uñas" es
~ente una exclamación paremio..-..,Se trata, como se sabe' de una
etpreslon producida por el contexto
fle ª partir de la doble acepción de )~
~ra "padrastro" rechaza la realidad
~•~ en . ~mbas acepciones. Equivalia. s1 tuv1Pramos que cambiar de tipo
lextuaJ
la , a "no aceptes padrastros ni en
~as':·. Es evidente que el sentido
flremiologico de esta última sentencia
11,t~ctam
.
de la expresión
..
en te e1mISmo
"padrastros, ni en las ufias". De4e ~ ~e aquí una regla que nos puetÍJG8tt utd _an~e _los puristas: una ex pre. paremiologica es un refrán cuando
Pled iar su sentido
. paremiológico,,
e ~ormularse en términos de una
~n~. claramente paremioló~ca. Es
Pl'lncipio de sustitución.

¿Cuál es la función del refrán! F.,
obvio que urge responder a esta pregut
ta toda vez que de ella hacemos deptt
der el rasgo ae lo paremiológico por•
tonomasia. Por un lado cabe ol,sertl
que un refrán es un texto ligado 1 •
contexto extra-textual· más aún es•
texto exigido y produ~ido por la_sitat
ción extratextual; o al menos ~
mente ligado a ella para su lectura.
importa, pues, si afirma o si niega,;
Laex ., 8 es también una expregunta o exclama, si constata 0
dani ., presion
~CJon. Estaría incluida en el seclara.
_.Un"f _, ~po de la clasificación de Ru'' Hasta que se le hizo al caiuv
i ~a referida. En nuestro caso to•
hexpresión descansa en el "ojalá".
obviamente una exclamación. F,n
compara una situación actual COII
echo: la frasP. originante y signifiaeria 1·o·Jªl'a pegue.r Es dec,r.
. totuación referida por los signi

::;u=

--·

t

da, la_ expresión descansa en la primera
y ultima palabra. En ellas está el sentid~. El mecanismo paremiológico es el
mismo del anterior: descansa en la doble a~epción de la palabra "pegue", que
permite expresar el deseo de que así como 1ª " co1ª" pega as1' la circunstancia
que provoca la expresión. Como se ve
toda la expresión, salvo su forma cum~
ple los requisitos habituales de ios refranes. En cuanto a la forma hay, simplemente, que aceptar que no todos los
~efranes . tienen un sustrato semántico
mterlocutivo. Aquí tenemos una exclamación pura en que, sin embargo, se
supone un interlocutor presente - nadie habla solo-, a pesar de que la estructura ~o refleje la dinámica yo-tú
~e toda mterlocución. Una característica, pues, dominante aunque no indisp~msable en los refranes es la de que estan estructurados como una interlocución que pu~de sei- didáctica, parenética, exhortativa, declarativa o constativa. Esta estructura, aunque presente no
está explícitamente reflejada eii la' estructura sintáctica de los refranes exclamativos.

A causa de lo anterior, es natural la
resistencia a considerar refranes este tipo, d~ expresione~ paremiológicas. Recuerdese que el refrán nace en un contexto didáctico-parenético. Son las recomenda~iones del padre o ancestro que
transmite su experiencia de las cosas a
su descendiente. En este sentido los refranes exclamativos del refranero mexicano estarían fuera de lugar. Sin embargo, ya desde Correas y los viejos refraneros españoles -sabemos que la forma
parenética original de los refranes pronto aceptó otras formas. Correas acepta
al lado de las exclamaciones, los lemas y

hasta minidiálogos:
Majaderos de Cambray ¿Cuántos
hay? -Hartos hay.18
'
¿Qu~ (es) eso? -Rábanos y queso.19
¿Qfó ganais madre? -Lo que se pe-

ga.

El refranero de Correas está lleno de
~echo, ~e ese tipo de refranes interr~ga~vos e mterlocutivos. Así, pues, el menc10nado maestro no. tuvo emoacho en
acep~ar(os como refranes, al ~enos en
la practica.
. Hay_, por lo demás, otro tipo de con~derac1ones provenientes de la pragmática,_ '.I°e nos hacen variar el concepto
~ad1c1onal de "oración" a partir de las
crrcunstancias
de un proceso de comu· ., 21
mcac1on. . Lope. Blanch ,22 por su parte,
P?ne ~? eV1denc1a documentadarnente la
~scu~1?n,,en curso sobre el concepto de
orac1on frente al de proposición, entre los autores estudiosos del castellano.
Cuando ya recoge los resultados de una
do,cumen~da discusión a lo largo de
mas de cien páginas, Lope Blanch trae
~ par de consideraciones que, independientemente
del problema de las deno_
. .
nunac1ones, vienen al caso al asunto que
nos ocupa:
- "El núcleo de oración también
puede ser un verboide ", 23
- Las expresiones exclamativas que
constan de dos o más voces "no
d_eben c?nsiderarse como interjecc10nes smo como verdaderas oraciones, que• cuando más, necesitan suplemento de algún verbo"· 24" Lope,. sin embargo, entre
estas elocuciones exclamativas,,
"oraciones",
.
"frases ,, "vocati-' .....
w

�vos ".25
En resumidas cuentas, me parece que
se pueden proponer las siguientes conclusiones:

l. No es indispensable que una expresión paremiológica, para ser refrán
asuma la estructura de una oración
declarativa con S y P como elementos constitutivos.
2. En el refranero mismo, por ejemplo
en el de Correas, existen casos de refranes con otro tipo de estructura
textual. Por ejemplo la interrogativa
o la interlocutiva.

3. Existe aún una discusión en curso sobre la vigencia de denominaciones co. , ,,, " c)ausu
' 1a ,,, " preposi-.
mo " orac10n
ción", etcétera.

4. Son refranes las expresiones exclamativas que están constituidas por una
cláusul.a, entendida ésta como una
"unidad de manifestación que expresa el propósito comunicativo en su
integridad''.26

..
., .
'

5. Los refranes deben ser definidos tanto por sus rasgos sintácticos como
por sus rasgos semánticos. Por sus
rasgos semánticos cabe decir que es
refrán el sintagma que, teniendo una
polivalencia funcional en relación a
su contexto, "manifiesta un propósito comunicativo en su integridad ".
Desde una perspectiva sintáctica el
refrán puede ser una oración, proposición o cláusula en los sentidos mencionados.
6. El refrán es un tipo contextual por

excelencia. Es producido en efecto
'
por el contexto extralingüístico
e in-'
terpretado por él.
La exclamatividad como rasgo paremiológico

Incluimos en esta sección tipos de refranes por una parte, entre cuyos elernentos hay alguna interjección "ay" o
que, por otra, tengan algún otro rasgo
exclamativo como "¡qué... !", las formas imperativas ( ¡ábranse... !) o interrogativas. Todos estos ti pos textuales suponen una ejecución del refrán (performance) en que el refranero grita o
exclama movido y provocado por la
situación. Por tanto, hacemos recaer la
exclamatividad no tanto ni tan sólo en
algunos rasgos sintácticos sino en la conveniencia o adaptabilidad del refrán a
un entorno exclamativo. Esta conveniencia o adaptabilidad se da siempre en
los textos contextuales.27 Los textos interlocutivos son siempre contextuales.
El refrán, no importa su tipo textual, es
siempre un texto que funciona de acuerdo y dependiendo del contexto.
Para decir, por ejemplo, "¡gracias!"
o " ¡buenos d'ia~ 1. " se reqmere
·
un contexto extratextual determinado que el
hablante nativo identifica espontáneamente. Es decir, de una manera espontánea y natural el hablante sabe cuándo
se dan las condiciones apropiadas para
decir "¡Gracias!" En el contexto, por
ejemplo , del universo formal de· la cortesía, estos entornos apropiados no son ,
identificados espontáneamente sino mediante un entrenamiento y, por tanto,
en forma artificial.
En un universo espontáneo nadie

dice "¡~acias! ". . . después de una
paliza o después de .que lo han asaltad.o; a no ser que quiera referirse a la
fortuna de no haber muerto en manos
de los atacantes. En todo caso no les
daría las gracias a sus agresores sino
al cielo por haberlo librado del trance.
En el universo de la cortesía es posible
que luego de una reprimenda un criado diga a su patrón " ¡gracias, señor!"
Así, pues, los textos interlocutivos siem•
pre buscan la congruencia con el entor·
no que los provoca.
Ahora bien, un contexto exclamati•
vo es aquel conjunto de circunstancias
extratextuales que obligan al hablante
a gritar, exclamar, clamar, increpar, o
cualquiera de las modalidades textuales
de esa índole. La exclamatividad es. en·
tonces, ese rasgo que aunque perceptible intuitivamente -de hecho, basta para funcionar una percepción intuitivahace que esos tipos textuales conven·
¡¡;an a esas circunstancias. Así, los refra·
nes, como:

- Ni tanto que queme ai santo, ni
tanto que no lo alumbre.
No como tamales por no tirar las
hojas.
Esas de la frente china son lasdd
ganado bravo.
¡Cómo estarán los infiernos que
hasta los diablos se salen! ·
Aunque algunos refranes de este tipo formalmente no tengan ninguna ma_r·
5111
ca sin táctica de tipo exclamativo,
embargo, su entorno es exclama~ •
hay una coherencia entre ellos Y&amp;1lllt
ciones exclamativas. En base a eBo lit
mos hecho esta selección. Rec~
que los refranes incluidos en esta

.

'

pía a partir del rasgo de exclamatividad. pueden ser catalogados en otra a
pl'br de otro rasgo.
Dléxico de los refranes exclamativos

flta categoría de refranes mexicanos
hcue~temcnle remite a la "filosofía,,
ie la Vida de los bajos mundos. Funcio• ~ e~e ~n~v~rso libre y dicharachero
fie, sm mhib1c1ones, ni tabúes léxicos
fila, e~~lama, interroga O proclama s~
"ftrdad , no apta para gente formal
Mochos d_e estos refranes se expresan e~
bque Jaime Martín llama el habla viva
4el "'?a_rginado Y problemático" en
cuy? lexico se proyectan "afectos, senlíaientos, reacciones y aun lo subconsClente y reprimido". 28
~vemos algunos de esos refranes el
sabrá de qué estamos hablando:

- Ahranse piojos que ai les va el
peine.

- A c3:1&gt;allo andan los hombres y no
en pmches burros ojetes.

- Ya encarrerado el ratón, que ch ingue su madre el gato.

- ,\ esr culan lro tan seco le falta
una regadi ta.

- N~ sacuda tan to el chile que se le
cai la semilla.
1·Ah. ~ra 1o verás huarache, ya aparecio tu correa!
~ora llueve en el Palmar o nos
eva la tiznada.
'

S? me hace mucho jamón para un
pmche par de huevos.

las
¡ "malas
. palabras,, ~ basa con mucho
e espac10 de esta breve mención. Las
palabras han solido convertirse en "
ma- Ahora sí que las de abajo cagaron las,, 1
.. a omos, generalmente, de tabúes
a las de arriba.
religiosos
y,, sexua¡es, prmc1palmente.
. .
L
"
as malas palabras, de hecho, han siComo quiera sale un buey parien- do :argadas de la connotación de una sado la vaca un toro.
cralidad maldita. Si lo sexual fue tab,
y pe~ado, se debió a la guerra que desd~
Por apretado que sea, no hay culo la mas remota antigüedad ha declarado
que se pea.
a~ sexo el mundo de.lo refüioso. E ~1'xico
• l
b
n, e
d ' _por ~J~~1,P 0, los viejos expedientes
- que beban agua los hueves que
e 1a mqws1c1on guardan el más genuino
tienen el cuero duro.
·
y reputado
,,
" repertorio de " malas pa1abras ; 1as. blasfemias", por eJemp
·
1o son
- Echate este trompo a l'un-a, mien•
un para_d1gma de las palabras "malas". Si
tras que te bailo el otro.
se analizara el mecanismo semi 'ti d
la "blas fem 1a
. " - y en
o co . e
· , posterior
ocas1on
1
h
o. aremosse po dna
, o bservar, aun a
El chiste no está en ser cusca sino
.
en saberlo menear.
Simple
vista,
que
el
modelo
ma's frecuend b
.
te . e lasfemia consistía en asignar al
Mal de muchos consuelo de pen- ;uver~o sagrado de los dioses predicadejos.
os salidos del mundo del sexo.
El ~niverso de este habla mexicano es
un, u_mverso que aprendió a romper sus
n,1ultiples cadenas a fuerza de lenguaje.
Esta habla popular está sustentada en
efcc~?, en un léxico que encaja en 1~ repr~s1on sexual ~e· corte machista, CU}O
umvcrso fememno apart'ce siempre como un objeto cargado de deseo. l\.Juchos
de estos refranes revelan viejos atavismos f_ormulados en un lenguaje vulgar
~u~, sm embargo, es un espacio de creatJV1dad lingüística porque no acepta
censu~as, ni se pliega ante los prejuicios
y tab_ues acadfmicos y lingüísticos. Por
la m1_sma razon, este tipo de refranes
constituyen una de las muestras más espontáneas del habla mexicana.
El asunto de la censura lingüística y

L~s "malas palabras,, entonces se
convierten en el hablar confinado a los
cuarteles, las cárceles, los centros de
vtc10 o las clases sociales que se arrast~~n, por obra Y gracia de la jerarquizac101'. d~ clases, entre los escombros de
d1g111dad humana. Frecuentemente la
mala" , pa)ah ra es una protesta contra
'
lo~ tabues y remilgos de las clases dommantes. Otras veces e-~ un sunp
. Ie mo-·
d
o ,de hablar de quien ya no tiene nada
qu&lt;' _p.,rder u ocultar porque ya lo ha
perdido
lodo y porque desde hacem~
~
. o vegeta en un. universo casi-animal.
Sm
embargo, las ·'malas,, palaL ras
. son
ta b',
. m ten.. una marca de espontaneidad
mformalidad
o intimidad , para. " rom-,
,,
per con las restricciones y tirantez de
la formalidad; una "mala palabra"
d . d'
puee m icar al interlocutor qui' estamos

!~

¿z

�''en confianza". También pueden ser
síntoma de la prepotencia y grosería del
superior con respecto a su subalterno
como una nueva forma de envilecerlo.
Las "malas palabras", pues, contaminan
de su "maldad" tanto a quien las dice
como a quien se dirigen. En el refranero
mexicano, habla espontánea del pueblo,
no es raro -por una u otra razón- encontrar refranes que, como los exclama- ·
tivos, están salpicados de "malas palabras" como síntoma de viveza y picardía típicas del hablar popular mexicano. Como dice Jorge Mejía Prieto, 29
"en un medio hipócrita, teñido de puritanismo verbal, se volvía liberador y
estimulante el lenguaje cifrado de los albures, convertidos en burla y flagelo de
moralistas y mojigatos".
Refranes versus albures

Muchos de los refranes incluidos en la
categoría de "exclamativos" son, de
hecho, "albures". Me refiero a esa categoría textual mexicana que florece
a orillas del sexo siempre con un sentido
sexual subterráneo que se desliza en
"si¡!;nificados" 3 inocentes. El albur se
finca en un manejo experto de la lengua.
A las palabras de albur - término tomado d~I vocabulario también proscrito
de los tahúres- se las retuerce, exprime
y da vuelta para que suelten .ese sentido
vergonzante pero sabroso y pícaro:

º

¡Nunca falta un chile en papas en
un bodorrio de pobres!
¡No sacudan tanto el chile que se
riega la semilla!
¡La calabaza en Za coaleo crece más
qur en Lechería!

¡No me agarren el chiquito porque
comienza a chillar!
En realidad, aunque nacidos como albures en aquella publiración de los veinte llamada -La madre Matiana, 31 funcionan totalmente en la actualidad como
refranes exclamativos. En realidad, el albur no siempre adopta la forma paremiológica como los casos arriba referidos: la mayor parte de las veces se desliza entre las frases de una conversación o diálogo ordinario; otras veces,
adopta las formas más prestigiadas de
las coplas, como las de las famosas "topadas". Mejía Prieto 32 re'coge dos sextetas albureras del "Vale" Bejarano, un
improvisador veracruzano. Helas aquí:
Yo enamoré una jarocha
por agarrarle las chiches,
y me dijo la fantocha:
muchacho no seas metiche,
si quieres comer panocha,
más abajo está el trapiche.

Y la otra:
Una cosa me costerna
y me tiene muy contrito:

- Aunque le chille r.1 cochmo,
no le sur.ltrs rl mecate.
El prometer no empobrece,
el dar es lo que aniquila.
- La cuña para que apriete,
ha de ser del mismo palo.

Como se puede apreciar por estos

en la cárcel se me interna
sin tener ningún delito,
sólo una papaya tier:nu
que picó mi pajarito.

ijemplos, el carácter enfático de los
rdranes exclamativos descansa en el
iegundo verso que tiene, a su vez, ten-

dencia al ritmo trocaico.

En resumidas cuentas, pues, se puede
decir que algunos de los refranes exclamativos tienen una semántica alburera,
ya sea porque nacieron siendo albures,
ya porque ambos géneros nacen del mismo afán liberador y de protesta entre
una gente que gusta de la viveza de b
lengua en los dobles sentidos y juegosde
palabras.

Ritmo y formas de los refranes exclamativos

Salidos, como se ha dicho, del ba~
mundo del albur, del cancionero mexicano y de otros rincones del habla popular estos refranes, sin embargo, han
conservado en buena parte las estruc•
turas rítmicas, que no la rima, de 1~
viejos esquemas de la tradición oral. ~~
gu; prevaleciendo en ellos, por ejemplo,
el esquema binario en el que ~igue pre&amp;e~
te un isosilabismo que oscila entre .
ocho y las siete sílabas de preferencia:

oooóoo o
ooóoooo

011

00

oooóo ooÓº
oóóooo 0 ó 0
oóoo oo
óoóoóo

Empero, como se verá en el listado
f1t de estos refranes ofrecemos, hay
aa buena cantidad de ellos que, o no
adoptan el esquema binario, o se ciñen
1 metros menores al grado de adoptar
11 binarismo sólo sintáctico de hecho.
Sil embargo, la rima casi está ausente
iaen este tipo de refranes.

con aplomo. Los refranes exclamativos
pues, son más proletarios que burgueses:
heterodoxos más que ortodoxos, masculinos más que femeninos, rurales más
que urbanos, etc., a partir de su entorno.

12. Véase, por ejemplo, la manera como discute el problema de la li\eratura T. Todorov
en su ensayo" ¿Qué es literatura?" en Deslinde n. 2, año I, traducción de Herón Pérez Mart ínez.
13. Op. Cit., p. 293, a propósito de "frase".
14.lbid.
15.Op. cit., pág. 408.

NOTAS
16. Op. cit., pg. 218.
17. Véase arriba.

llteervaciones finales

l. Da.río Rubio, Refranes, proverbios y dichos y dicharachos mexicanos, ed. A. P.
Márquez, México, 1940, vol. I, Págs. 1115.

19.lbid., p. 417.

!'.ate tipo paremiológico mexicano, re-

2.Op. cit., p. 15.

20.lbid.

3./bid., pág. 12.

21.Cfr. Teun A. Van Dijk, Estructuras y funciones del discurso, Siglo XXI, México
1979.
'

8e~ más un universo machista que
mundo feminista. Revela prejuicios
de macho sobre un universo femenino.
De hecho una parte importante de estos
imanes están tomados del mismo amliente galano y florecedor que los piro(I06: muchos funcionan, en efecto, colO piropos. En el contexto que acompaila la circunstancia del texto aparece
ton más frecuencia un borracho, un
campesino, un valiente "macho", que
IBa dama en cualquiera de sus modaliiades sociales. Tampoco va a tono, colO recitador de estos refranes exclallltiv~s, el sabio o el padre que, como
~ anciano, sentencian, aconsejan y deshan s~ experiencia en textos pausados,
bnquilos y ecuánimes: "nunca dejes
camino por vereda".
111

4. Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o española, primer diccionario de la lengua (1611 ), Edit. Turner,

México, 1984 Edición facsimilar.
5. Para una bibliografía válida sobre la metáfora y, en general, sobre la teoría retórica del tropo, además del texto citado de
Michel Le Guern, La metáfora y la metonimia (Madrid, Cátedra, 1980), conviene
mencionar los múltiples trabajos q,e Heinrich Lausberg. En especial, su Manual de
retórica literaria, que en dos volúmenes
publicó entre 1-966 y 1967 la editorial
Gredos de Madrid,
6. Véase nota 4.
7. Jean Dubois y otros, Diccionario de lingüística, Alianza, Madrid, 1979, p. 527.

~dividiéramos el universo de los re-

8.Loc. cit.

, exclamativos en urbano y rural
:!;:os que prcfien:n lo segundo: pre~ el lenguaje ranchero y gritón,
~-~" Y arriesgado que la sentencia,
Clo o la frase concisa dejada caer

9.Op. cit. p. 293.
10.Loc. cit.

11. Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes
y frases proverbiales, Madrid, 1924.

18.Op. cit., p. 285.

22. Juan Manuel Lope Blanch, El concepto de
or~ción en la lingüística española, UNAM,
Mexico, 1984.
23. Op. cit., p. 385.
24.lbid., pp. 99-100. En realidad la parte en-

trecomillada de esta cita está tomada por
Lope Blanch de la Gramática de la Academia en su edición de 1781 como el mismo
Lope lo advierte.
25.Ibid.

26. Sobre este concepto de cláusula véase a
Lope Blanch, Op. cit., p. 104.
27. Para la distinción entre textos contextuales y textos acontextuales o independientes del contexto véase mi artículo "La
intraductibilidad. . ." en Deslinde, n.
8, Monterrey, 1985.
28. Jaime Martín, Diccionario de expresiones malsonantes del español, Madrid,
Istmo, 1984, Col. fundamentos, pág.
12. Cfr. también, Víctor León, Diccio-

�nario de argot español, Alianza Editorial, Madrid, 1981.

RESCOLDO

29.Albures y refranes de México, Ed. Panorama, México, 1986, p. 14.

30. Tomo la palabra "significado" en el
sentido que fue difundido y defendido por
el lingüista rumano Eugenio Coseriu. De
él, al respecto, puede verse El hombr~ y
su lenguaje, Madrid, Gredos, 1981, passim.

Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para
convertir en ceniza cualquier página, es el hombre quien
fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño
luminoso que no; dirige nuestro semejante desde el ayer.

31.Cfr. Jorge Mejía Prieto, op. cit., p. 14.

32.0p, cit., pp.12-13.

Este 9 de agosto se cumplen veinte ai!os de la muerte del
poeta español Pedro Garfias: sus r~stos descansan en suelo
regiomontano. Es por ese motivo que reproducimos las líneas que le dedicara el también escritor de origen hispano
José de la Colina. Las hemos tomado de Comunidad Conacyt, México, núm. 132-133, año VIII, diciembre 1981-enero 1982, pp. 66-6 7.

w
....J

�POESIA: MONEDA PARA
COMPRAR NADA

José de la Colina
Nada pasó una empresa laboriosa, plantar el pie que echaba inmediatamente
raíces en el asfalto y luego arrancarlo,
desarraigarlo de allí, y otro paso, otra
vez a punto de quedarse plantado en el
suelo, y nuevamente el tirón: andar era
eso para él. Empujar la noche céntrica
de la ciudad de México, blanca Andalucía de tejas rojas detrás de la, ay, tan
concreta realidad del cemento, Laberinto nocturno del exilio sin más ayuda para guiarse que esa brújula, esa llamita de soldado desconocido, encendida siempre en la noche espesa del cuerpo : el alcohol. Pedro Garfias caminaba
masticando, rumiando, mascullando un
verso una y otra vez reiniciando , una
y otra vez sacando en limpio el borrador de la memoria, y la lamparita del
vino, del ron. del tequila, lamía suavemente el corazón allá dentro o daba
feroces tarascadas de dragón a las paredes del pecho. Duro de andar y dulce
el cantar. Otro paso, Pedro , uno más.
Jalar todo el peso oscuro del cuerpo,
el animal cada vez más nocturno que se
es. Otro paso, otro. Y otro verso y otro.
Pedro no requería de papel ni de tinta
ni de pluma, sólo aquella llamita en el
plexo solar, alimentada con una copa
que milagrosamente, cuando el milagro
ocurría, surgía a la vuelta de la esquina.
Y Pedro cambiaba copias por copas, como un ropavejero de la poesía. Incierto
el rumbo, pero la brújula señalando a la
fuente inextinguible, "qué bien sé yo
dónde la fuente mana y corre": el alcohol.

g;¡

Lo qms1eron arrancar al alcohol;
cuando aún se pensaba que era posible, y Juan Rejano le dijo que si seguía
con aquella vida desordenada el Partido
lo iba a expulsar. Terrible ramalazo de

conciencia para Pedro. Esa noche recorría las cantinas, alimentaba la llamita
y decía:
- A mi er Partío me quié echáaa, . .
Pero yo ... yo fiéee como un peerrÓ.
Fiel como un perro al partido que lo
quería echar si no dejaba de beber. ¿Pero cómo soportar la ciudad siempre extraña que le eclipsaba su blanca Andalucía?, y'Pedro tiraba del cuerpo propio,
la carne enmohecida, esponjosa, rancia
de insomnios y delirios, y echi:ndo raíces y arrancándolas de cuajo se iba paso
a paso, con las manos a la espalda, con
el perfil a la vez de cuervo y de león en
invierno, la melena gris de tiempo y de
caspa, los ojos bifurcados, amarga la
delgada boca. A veces levantaba una
mano como una garra, torpona, y hacía
el gesto de esbozar o acariciar un paisaje en el aire. (Como, ¿recuerdas?, en
aquel anochecer en lo alto del templo
de la Valenciana, Guanajuato, y fue el
mismo gesto de pasar la mano por las
tejanas y desnudas curvas de tierra tan
mineral, como modelándolas para impedir que las deshiciera la noche•.) Allá
iba Pedro Garfias. con su patético gesto de sorber los mocos, con su mirada
dispar. Envuelto en su aura de ardientes
y baratos alcoholes y pese a todo cargado, cargado a muerte, de pólvoras
quemadas : torturado por aquellos romances de la guerra civil española que le
circulaban aún por las venas endurecidas, intratables. Un juglar plebeyo, mercenario. En las tabernas los gachupines
le pedían los poemas esper.ibles de la
Andalucía a olor de piel, mucho clavel
y muchos pases de toreo y las más trilladas penas penitas penas. "Ahí viene
Pedro Garfias -decía el gachupín de la

barra-; es un gorrón d~ copas y se pone
muy pesado cuandv se acuerda de que
es rojo, pero, coño, qué versos más bonitos le ha hecho a Manolete y a S~-illa... Y Pedro llegaba, se agarraba del
mostrador para no ser llevado por su
eterna resaca particular, esperaba el trago
que le reajustara las vísceras, sentía crecer otra vez la llamita, azul, y magnífica y dolorosa allá dentro. Y pagaba
con los versos pre".'isibles, bonitos y
fáciles para chulapos y gachupos. Pero
la llamita crecía, iba mordiendo el alma, remordiéndola, y Pedro se enÍos·
caba de pronto en un silencio de toro
estrábico. quizá sorbía horrísonamente
la eterna y empujona mucosidad que le
venía a la nariz, los ojos parecía que se
le disparaban aún más cada uno por un
diverso rumbo, la mano se levantaba
como una blanda garra, rasguñaba d
aire, y de pronto le empezaban a brotar
los octosflabos naturales y hermosos,
verdaderísimos, y se dibujaba en d
aire la mirada azul de Jimeno, capitán republicano del batallón de Garcés (" ¡Capitán de la cabeza a los pies!") y la voz
de Pedro se hinchaba como una ola de
rugidos y carrasperas y sorbos y eructos
e hipos, y las silabas se alargahan Yse
abrían, la A era interminable, la Ocomo
un pozo sin fondo, y en los relentesdd
humo y del alcohol y de olés idiotas lanzados por alguien de la concurrencia, iba.
alzándose el romance como una lanza de
luz, como una saeta, haciendo sangrard
aire, y de pronto allí estaban otra ves
el humo y la pólvora, las silbantes balas.
las restallantes banderas, un acre arollll
de epopeya, una aura de 1936-39:

Batallón de Villafranca
que Villafranca has perdido:

,e afilando tu coraje
1la par de tu cuchillo. ..

Jallí estaba Pedro lamentable y granioao, romanceando buenamente como
a,er en las trincheras y finalmente, ofredmdo aquella moneda todopoderosa
,e no sirve para comprar nada, la poem, y la llamita creciendo hasta incenir el cuerpo ya trabajado por la periia de los alcoholes, dP. la nostalgia, del

evelo.

~

,,.,

,- ~u~-i2.
1-i2.

�EL ULTRAISTA PEDRO GARFIAS

Miguel CovarrubiasA casi setenta años de su iniciación, el
ultraísmo, movimiento literario español
fenecido en 1923 (más o menos), mantiene -de acuerdo con sus posibilidades- en virtual estado de prestigio permanente los nombres de Rafael Cansinos-A$éns (1883-1964), Ramón Gómez
de la Serna (1891-1963), Vicente Huidobro (1893-1948) y Guillermo de Torre (1900-1971): incitador y crítico,
precursor, teórico e historiador y crítico, respectivamente, de esta corriente
de vanguardia.
A ese grupo selecto habría que añadirle el de ciertos poetas juveniles y
ultraístas de entonces: Gerardo Diego
(1896-1987), Jorge Luis Borges (18991986), Pedro Garfias (1901-1967).
De este triunvirato poético hay que
decir cosas como éstas: los dos primeros -recientemente fallecidos, longevos- no gozaron de menguado sino de
sonoro reconocimiento público, premios y ediciones envidiables. El último, por el contrario, sufrió el silencio
de sus pares en la poesía contemporánea de lengua española, hambres y nomadismo, destierro casi total del reino
editorial.
En cuanto a la actitud frente a su
desenfado de escritores primerizos, los
españoles y el argentino difieren. Este
fue, ya hombre maduro, irónicamente
cruel al decir: "Todos sabíamos que el
ultra ísmo era una especie de broma; jamás nos lo tomamos en serio, aunque la
pasábamos muy bien reuniéndonos; disfrutábamos con nuestra amistad, pero
en cuanto a los manifiestos y todas
aquellas cosas, 'el único factor básico de
~ la literatura, es la metafísica', podíamos
0

haber dicho también que el único factor
básico era el P.Unto y coma o el punto y
aparte, ¿no? " 1 Por su parte los españoles no reniegan de su producción juvenil. Diego incluye en su muy nombrada
antología Poesía española contemporánea de 1932 y 1934, ocho poemas
-cuatro y cuatro- de sus libros creacionistas-ultra Ístas, y Garfias recoge sin mayores explicaciones en su primer libro
los poemas de sus veinte a~os. Otro poeta y crítico contemporáneo español, Dámaso Alonso, coincide con Borges al
aseverar:· "Apenas produjo nada durable" el movimiento Ultra. Pero "sin él
difícilmente se puede explicar la poesía
posterior."2 Eso es : esta vanguardia, como las otras, más significó como purihcador iconoclasta del arte literario que
como logro de creadores individuales.
Bueno, esto se ha venido repitiendo
desde hace muchos años y lo aceptamos de buena fe, aunque también
creemos necesario hacer dos o tres o
cuatro distinciones.

fesionalismo, sus metáforas no gratuitas,
intencionadas. El verso libre es lo único
qlJe denuncia -en lo formal- a este libro como producto de la era contemporánea. Pero ¿en dónde quedó entonces el ultraísmo? El propio autor se encargó de privar a su obra de lo que en
1969 llamó "inocentes novedades ruidosas". Y ya metido en ese camino suprimió palabras, versos, poemas enteros.
Borges se puso drástico y extirpó las
señales visibles de s1,1s pecados de juventud.

Veamos, en concreto, los libros de
estos tres poetas, escritos en el mismo
periodo. Los títulos: Imagen (1922) y
Manual de espumas (1924) de Gerardo
Diego, Fervor de Buenos Aires (1923)
de Jorge Luis Borges y El ala del sur
(1926) de Pedro Garfias. Son notables
las diferencias entre los libros de los
españoles y el de Borges. En la obra de
este último encontramos algunos argentinismos que -lógicamente- nunca
lograrían alojarse en la lírica de sus
compañeros.

Otra es la manera de proceder de Diego y de Garfias. Y es que también otro
fue el resultado de su quehacer poético-vanguardista. En pocas palabras,
esto es lo que nos parece: Gerardo Die•
go es el más lúcido y el más fiel a ~
nueva escuela porque puede cultivar con
igual maestría otras tendencias (el caso
de Versos humanos, 1925, poesía dt
tradición, de estructuras poéticas fijas),
Pedro Garfias, a nuestro juicio, escribe
el libro más variado y más equilibrado
de los suyos. ¿Variación y equilibrio_en
relación a qué o a quién? Pues consigo
mismo, ya que El ala. del sur contiene
secciones claramente ultraístas corno
"Acordes" y "Ritmos cóncavos"; otrl
son de índole tradicional como "Roman·
ces y canciones", "Tres poemas
ledo" y "Motivos del mar," La sece1on
que abre y le da nombre al vo!umen,
dt
J.unto con las dos últimas, "Motivos
,, :!(ID
la ciudad" y "Motivos del campo ,
de legítimo y profundo influjo macht
diano.

Niega -y con · mucho- postulados
básicos del vanguardismo. Verbi gratia:
lo anecdótico o argumental, cierto con-

En Pedro Garfias, poeta joven qtJ
vivió el ultraísmo, la tradición espait'
la y la vanguardia contemporánea

combaten. Al contrario, celebran un
encuentro annonioso y, pasado el tiempo reglamentario, nos entregan su fruto: El ala del sur, poesía que atraviesa
cinco décadas sin desmadejarse. ·Esta
f8 nuestra tesis.

NOTAS
!.Esteban Peicovich, Borges el palabrista
Letra Viva, Madrid, 1980, pp. 171-r72'.
2.Dámaso Alonso, "La poesía de Gerardo
Diego", en Poetas etpañoles contemporíneo,, Gredos, Madrid, 1952, p. 245.

Kant. Julio 14 de 1987.

de!~

"P l'frabajo leído dentro del programa
edro Garfias a los veinte años de su
lluerte"· Facuitad de Filosofía y Letras/
UANL
, septiembre 2 de 1987.

- - ---

--.. -,
~

�AMOR. LATINO: EJEMPLOS DE LA
CULTURA POPULAR
..

Menno Vellinga
" ABANICO

~bado me busqué una no"l'ia
ll domingo me casé
f lunes dormí con ella
bartes le di garrotazos".

¡ooucción
Lte estribillo tradicional argentino es

,na de las numerosas coplas con conte-

1

r

n1

-n

)

~o semejante cantadas en América
l,atina 11ue refuerzan la imagen de una
~periori&lt;lad masculina inflexible, y hacen aparecer las coplas holandesas exallando a los "muchachos resueltos y
1
pllardos ' como la canción "Flor azul".

Estas coplas nos muestran a la mujer
despotismo de los macl,os,
to una sociedad en la que los hombres
fiereen la supremacía.

amerced del

Pero, ¿son esas estrofas la expresión
ftt'Ídica 'de la realidad? ''Mátame si
!Ioieres pero no me dejes", cantan las
~exicanas. El ambiente de broma en el
pial se canturrea muy seguido canciones
~mo ésta revela, sin embargó', 'una COl'l·
tiencia más clara del rol qu~ fiesempellan y de las alternativas de poder, ligaitas más &lt;le lo que las palabras dejan
i:omprcnder.
F.ste tipo de expresiones culturales delaminan la imagen de las relaciones en~ tos dos sexos en América Latina. El
romplejo cultural al cual ellas nos remilen gusta por su simplicidad y su nitidez.
No_debe sorprender entonces -y esto

aplica tanto a los autores latinoameri. como a los que están fuera del
cultural estudiado- que se anali~ relaciones, en la mayor parte,
;angulo de este complejo.

A partir desde los años seteRta, el
debate en el seno del movimiento feminista ha puesto ese. tipo de análisis en
primer plano .1 Es evidente que aquellos
investigadores que buscan una confirmación de la supremacía del macho y de la
sumisión de la mujer en América Latina
no necesitan hacer un gran esfuerzo: en
la vida diaria acudir al machismo y al
marianismo es moneda cotidiana.

caciones, denuncia la influencia preeminente del machismo sobre el comportamiento, pero describe al mismo tiempo
muchas situaciones en las que la manipu_lación de los hombres por las mujeres
es tal que, al menos, se podría poner un
poco en duda su caracterización de las
mujeres como seres sumisos, mártires
de una causa cuyos méritos son puestos
constantemente en duda por el esposo
bueno para nada. 2

Pero también fuera de este movimiento ese complejo cultural es igualmente retomado tal e:.ial, sin interrogarse sobre su consistencia o 'preguntarse en
1¡ué medida un comportamiento concreto es prescripto. Al mismo tiempo este,
complejo es presentado como ejerciendo
una . influencia constante e inmutable, ¿De qué se trata aquí? El machismo repreSP.nta el culto de la masculinidad,
corno si los muy importantes cambios
c¡ue prescribe un comportamiento agreque ha conocido la sociedad latinoamericana y particularmente el medio urba- sivo para hacer sentir su superioridad
en las relaciones de hombre a hombre y
no-industrial no lo hubieran tocado.
de la arrogancia y de la agresividad sexual en las relaciones hombre-mujer. La
Nora S. Kinzer (1973 :303) ha indivirilidad heterosexual necesita ser llevacado que las investigaciones que se reda hasta el máximo 'biológico a través
fieren a las relaciones entre los sexos tie- de una multitud de contactos accidennen una inclinación notahle para los me- tales y semipermanentes. Y aquí, el madios pertenrcientes a las capas inferiores chismo predica un doble sentido moral:
de la clase mPdia y a las clases populares, la futura esposa está obligada a aportar
en las cuales la presencia de una vida fa. su virginidad al matrimonio. La unión
miliar b:lstante ;¡utoritaria y de un com- con la querida implica la exclusividad de
portamiento compensador en el homhre parte de esta última, mientras que el
con respecto a la ·mujer, en condiciones hombre puede tener múltiples uniones.
de gran incertidumbre económica, son Esposa o amante, la mujer debe sufrir
casi automáticamente vinculados por los con resignación las consecuencias de la
investigadores a las influencias que ejer- necesidad de su compañero para demoscen · el machismo y el marianisrno. trar su virilidad. Su consuelo son los hi-·
jos. Como opuesto a esta valorización de
Pero inclusive en este caso -asi como la virilidad, el marianismo hace valer la
la autora lo de,nuestra- la contra-infor- resignación, el espíritu dr sacrificio, la
mación es a menudo mal entendida. pasividad, reconociendo totalmente a la
Esto está ilustrado de manera espectacu- mujer la superioridad moral y una malar por Osear Lewis, quien, en sus publi- yor fuerza de alma. Todo esto es sin em-

�Largo de género arro~ante: las mujeres
, filoso' fica ..,1 tnstemente dealla desonnen
•
bilidad de pecar que tieneu sus r~ cr~adc · com¡)añeros, moralmente mfenorPs.3

Machismo
(Rasgos del Carácter)
independiente

~umisa

.ffolector

husca proteccíon

_ a!!Tesivo

_ tímida

_ seguro de sí

_ indecisa

_ dominante/ autoritario

_ acomodaticia

_ equilibrado

_ influenciable

- activo/toma la iniciativa

_ pasiva/se queda a la expectativa

_ duro/brutal

- dulce

_ intelectual

_ afectiva

_ indiferente/no llora

- muestra sus emociones/llora

_ razonable/calculador

_ intuitiva/impulsiva

Comportamiento extravertidp
hacia la mujer:

Comportamiento extravertido
hacia el hombre:

_ "feo", estético "viril"

_ "bella"

- frío

- sexy

_ seductor

_ seductora

- dotado de autoridad paternal

_ madre modelo

- busca su confort, su bienestar

_ d.edicada

"

En el esquema siguiente ~s~án indicada~
las características arquetip1c~s de la pe\
en •e
sonalI.dad y del comportam1ento
..
interior del complejo mach1smo-mana.
.4
msmo.

Marianismo
(Rasgos del Carácter)

_ polígamó
_ experto
_ 'infiel

_ monógama
virgen (o de hábitos/costumbres
puros).
fiel

F.stos dos tipos se complementan: no
existe uno sin el otro, forman parte del
mismo complejo. El empleo del término arquetípico indica claramente, desde
nuestro punto de vista, que se trata más
bien de directivas generales, de puntos
de referencia culturales, que de prescripciones directas de comportamiento. En
las situaciones en las que el complejo se
presenta dentro de un contexto de amor
romántico, machismo y marianismo sirven seguramente de fondo sonoro a un
juego cuyas reglas concretas son perfectamente conocidas por las dos partes.
Las relaciones de poder son claramente
más complicadas que las que habría entre
dhombre inescrupuloso y la mujer ingenua y engañada. En el medio cultural latinoamericano, las mujeres desarrollan
otros medios para alcanzar sus objetivos
(diferentes de aquellos de los que .se va~n los hombres), y a menudo también
dan preferencia a distintos valores.
En el análisis concreto de las relaciones de poder, el uso de esta dicotomía
Deva a resultados equivocados. Está lei&gt;s la "regla " de la realida'd.
Esto es lo que ya puede observarse
dentro del modo de vida familiar dolllinante en América Latina. La relación
lllutua entre los miembros de la familia
~ sexo opuesto es un poco contradictolla Y escapa al estereotipo macho-maría.

Esta situación se desprende del he-

dio de c¡ue los modelos presentes en el
~eso de socialización para los homlirea Y las mujeres, no son consistentes.

!lelEn primer lugar, el proceso dentro
CUal son reproducidos los elcmcnJOciales de hase, que aseguran la con-

tinuidad del orden social incluyendo las
formas existentes de control, está dominado por las mujeres.5 La formación de
la personalidad del niño y la transmisión de los valores de base y de las ideologías sociales son en la mayor parte trabajo de las mujeres, sobre todo durante
la fase primaria.
Paradójicamente, la transmisión de
los valores de una sociedad centrada sobre el macho se hace así feudo de las
mujeres, que así desempeñan un papel
central en garantir.ar la continuidad de
esta misma sociedad.

vez, el culto de la maternidad constituye
el complemento involuntario del culto
de la masculinidad. Y· así se cierra el
círculo.6
En su análisis de las relaciones de poder dentro de familias pertenecientes a
la pequeña burguesía mexicana, Gabriel
Careaga traza un modelo de ejercicio del
poder que hace pensar, en lo que respecta a la mujer, en el comportamiento
de una personalidad histérica. 7
Es tentador pensar en la posibilidad
de este comportamiento como un medio
de provocar en el hombre reacciones de
tipo machista. 8 El comportamiento manipulador está justificado hacia el hombre "porque le doy los mejores años de
mi vida", y hacia los hijos "puesto que
me he sacrificado para ellos".

Dentro de la gran familia latinoamericana, las hijas aprenden así a respetar
piadosamente al padre, al jefe de familia
r¡ue hace la ley, a la cual se está obligado a obedecer. Ellas aprenden igualmente, que son menos importantes que el
menor de sus hermanos. Al mismo tiemSegún las investigaciones de Gabriel
po, son testigos de la relación muy esCareaga, los elementos de superioridad
pecial, caracterizada por el respeto y la
moral y de status de víctima, ligados inestima, que se desarrolla entre los herdisolublemente en el marianismo, cumanos y su madre y que asegura, -parebren un poder bastante grande dentro
ce- los lazos ulteriores que sr observan
de la pareja. Incluso el sufrimiento y el
en el seno de la misma gran familia ensacrificio se convierten en armas de un
tre el padre y su madre.
juego de manipulación en el que las
mujeres -dentro de la gran familiaLas hijas adoptan también las táctiterminan por llegar individualmente a
cas. que utilizan los· miembros femeninos
sus objetivos a través de los hombres. 9
de la familia para manipular a los hombres en el caso r·n que falta el poder forEste juego se desarrolla en un medio
mal, y así realizar sus propios objetivos.
con abundante presencia de servidoras a
Ellas descubren asimismo, poco a poco,
4uiencs han sido delegadas todas las tacómo cultivar el complejo del martirio
reas monótonas, embrutecedoras y devode la mujer, independientemente del.
radoras del tiempo, como las que exigen
grado de éxito obtenido, utilizando es- fos cuidados de la casa y de los niños. La
tas técnicas de manipulación. Los homcuestión de saber en qué medida este esbres son irresponsables, es la divisa. Este tilo de vida -presente en el mismo memartirio sólo puede ser suavizado por la dio ambiente en el que Mció Pl feminismaternidad, aurPl))ada de santidad. Otra mo- es responsable de la baja membre-

�sía de este movimiento y de la débil influencia que logró conquistar en la sociedad latinoamericana (una interrogante que no dejará de intrigarnos, sobre
todo al discutir a fondo el complejo macho-maría).10
La'influcncia del machismo y del marianismo sobre el comportamiento concreto es sobreestimada, como ya dije,
tanto por los autores anglosajones como por los latinoamericános: se encuentran aparentemente fascinados, aunque
sea por razones diferentes, con análisis
que parten de estos tipos polarizantes
del rol de los sexos. Consideran el complejo del cual forman parte estos tipos
como consistente, estático y autónomo
con respecto a los cambios sociales.

las difundidas en salas de cine.
Desde los años cincuenta los editores de fotonovelas drscubrieron poco a
poco el mercado latinoamericano. Los
editores italianos fundaron sucursales en
Argentina, Brasil y Chile. En el norte del
continente predominaron .en un principio las fotonovelas de origen español.
Desde fines de los afíos sesenta el mercado es sin embargo controlado por
cinco grandes editoras mexicanas. Estas
venden igualmente sus publicaciones en
el importante mercado de los norteamericanos hispanohablantes.

El resultado de tentativas para introducir el género en otros medios culturales ha sido débil. Las fotonovelas parecen ser un fenómeno típicamente latiNo parece una observación· sólida. noamericano, esencialmente diferente,
Mis propuestas, en este sentido, se fun- según mi opinión, en cuanto a la forma
damentan en un análisis del contenido y en cuanto al contenido de los relatos
de las fotonovelas latinoamericanas. que se encuentraf.l en Europa Occidental. Cada título suma entre 100.000 y
400,000 ejemplares, pero el mercado es mucho más amplio de lo que el
tiraje indica. En los barrios populares
La fotonovela presenta, bajo la forma de de las ciudades latinoamericanas se venuna serie de fotos, un relato centrado a den fotonovelas de segunda, t~rcera o
menudo en aventuras amorosas. Las pa- cuarta mano: leídas por todos los miemlabras de los héroes están escritas en re- bros de una familia, son luego prestadas
cuadros ubicados en la proximidad de a parientes y am1gos. Un estudio de merla boca. Explicaciones e infonnaciones cado, efectuado a fines de los años sesobre el desartollo del relato son realiza- tenta en México, reveló un tiraje semadas dentro de pequefíos espacios margi- nal de fotonovelas de unos cinco millonales. Se trata, la producción y el consu- nes de ejemplares. Si se tiene en cuenta
las consideraciones presentadas más arrimo de la fotonovela, de una empresa de
envergadura. El género tiene su fuente ba, la difusión sobrepasa con mucho esen las novelas-películas producidas du- ta cifra.
rante la segunda guerra mundial por los
El público ~1ue tiende hacia la fotograndes editores italianos y franceses.
novela
es femenino, pero todos los esEn aquella época contenían más bien
tudios
de
campo señalan que los hom~ im~cnes y textos extraídos de pclícu-

bres también la leen.11 Es en el eeno de
las clases populares y de estratos inferiores de las clases medias que el conl!lllllo
ae fotonovela resulta más importante,
aunque se ha verificado un amplio interés -también- más allá de este áml,i.
to social .12
El éxito enorme dentro de sectores
tan extendidos de la sociedad, sugiere
que el género cumple la función de t.
rómetro de los cambios en los valorea y
normas en estos sectores. De lo contrario, los lectores no podrían identificane
tanto con los contenidos. Esto significa
que debería ser posible reencontrar en el
contenido de la fotondvela el significado del complejo de macho-maría yloe
cambios que aquí se operan.
Con raras excepciones, los análisis de
contenido que han sido efectuados basta
ahora subrayan la función ideológicade
la fotonov¡la, y subestiman su papel
como espejo de las pautas culturales Y
de los cambios que se registran en UD
medio social.
Michele Mattelart (1977), la primera
investigadora que ~studió concretaniel"
te el fenómeno de la fotonovela, se bt
só en una muestra de 103 títuloe de
origen chileno, aparecidos durante'lot
años 1966-1969. Su estudio la coabjo a sombrías conclusiones: la fotoDO"'
la propaga concepciones muy co~
doras sobre los roles del hombre Ylle
mujer (siguiendo el modelo machc,,111'
ría), en tomo a la familia, a !38 reJacit'
ncs entre personas de condición,_.
económica muy diferente y al ferJ-.f'
d&lt;' la movilidad social (as~e
so). Las referencias a las clases.
a sus relaciones, sus manife

líticas y el trasfondo social son evitadas
la explicación de los problemas anali~~os. Se trata siempre de problemas individuales. La solución es indefectiblemente el resultado de cualidades y de esfuerzos individuales, cuando ella no S&lt;'
debe al azar.
ffl

Romeo Rojas Rojas y Rosalba Cruz

Soto (1977), en su análisis de 88 foto-

~el_as. mexicanas que aparecieron a
irmc1p10s de los años setenta, apoyan a
grandes rasgos estas conclusiones. Ellos
~ además la aparición de diversos
tipos de fotonovelas, cada una dirigida a
ID público diferente : la fotonovela rol, cubriendo las historias de amor con
ana salsa romantica;
, · la fotonovela roja
!JI la que el amor se sitúa en las esfer~
del sexo y de la violencia; las fotonovelas humorísticas, misteriosas y deporti~• en las que los problemas del coralOD se desarrollan respectivamente en
ID contexto de peripecias divertidas de
iecretos Y de mIStenos
· · o incidentes que
'
ocurren ,en el medio deportivo. Es así
'1e el ~enero ha conquistado mercados
: m~dios muy diferentes y ha amplia111 influencia.
En un anál'1Sl8
· d. e 78 fotonovelas, pu~
Biaai) d~rante los años 1970-1976 en
l!Jia • Chile, Colombia y México, Cor~97 Butler Flora y Jan L. Flora,
!oil), ,~rayan las tendencias políti"-eologi_cas de su contenido. Según
~~nc1ona como un mecanismo de
0~ cultural Y contribuye a sosteSlStema de organización capitalis"
novelas parten de una concep-.
llluy
· al. ~el rol de la mujer:
1lllten trªdicion
. _ soh~e la pas1V1dad, el sentimien&amp;eguridad que ofrece el matrimoapoyan sutilmente las funciones

:i:

reprod~ctivas de la mujer en la esfera
del cmdado de la casa, de la educac1on
.,
de los niños y de la cultura.
Los Flora, como ~lattelart, ven un
efecto nefasto en la fotonovela: los
pr.oblemas de desigualdad socio-económica y de movilidad social están presentados como puramente individuales y
deben resolverse a fuerza de virtui ·
por elección personal, sobre· la hase 'd:
factores psicológicos, sin olvidar la intervención de la suerte. El relato está
centrado en la problemática propia de
los ~antes,_ sin preocuparse por los
condic1onarmentos del contexto estructural. Vista desde este ángulo, la fotonovela cuenta, según los autores con un
poderoso instrumento social y 'cultural
de conservación.
Sin llegar a rechazar en la fotonov_ela una función ideológica, es necesano guardarse de interpretar el fenómeno (a la manera de los Flora) como elemento de una estrategia conciente de
condicionamiento ideológico, concebido en las altas esferas sociales y aspirando a la perpetuación de una estruc~ra económica y social que sirve a los
mtereses de la clase dirigente.
La fotonovela como un instrume~to
de conspiración social no me parece la
entra~a más indicada al análisis. y si
fuera el caso, se debería encontrar en el
contenido una consistente y clara ten?encia en ese sentido, lo que no ha sido
mdagado por los Flora. Además, la fotonovela presenta numerosos elementos
culturales que se pueden calificar como
típicamente latinoamericanos: no son
fruto de una organización específica
de la producción y de las estructuras so-

ciales conexas, Regresaré sobre esto.

Jan~ Hill Y Caro! Browner (1982) 1,an
analIZado 75 fotonovelas mexicanas
a~arecidas, en su mayor parte, en los
ano~ 1977-1979. Su estudio se orienta
hac1~ el contenido del género en lo que
concierne a la definición de los roles del
hombre y de la mujer, y a la manera de
tratar los problemas sociales. Llegan a la
c~nclusión de que hay·una clara evoluc10n .en la fonna de considerar estas
cueStione~. ~~~ situaciones reflejan menos la definic1on arquetípica del modelo
de comportamiento de macho-maría antes mencionado. Traducen una relación
de po~er más variada entre el hombre y
la muJer. Se nota una presencia más
ma~cada de temas atinentes a las clases
sociales y su jerarquía. Héroes y heroínas
de la fotonovela son unos y otros ubicados s?br~ tod~s los puntos del continuo
autont:a?o/ac~vo/exigente (macho}acomodaticia/pasiva/ dedicada (maría). Los
roles de los sexos no están claramente
delúnitados y se revelan a menudo in•
tercambiables. La referencia a las clases sociales se manifiesta en primer lugar en el estereotipo de la bondad de
los pobres y de la maldad de los ricos
en ' :'3 aventuras amorosas que cruz~
las !meas de demarcación entre esas
clases.
En cuanto a las aventuras situadas
dentro de una misma clase social se
puede decir que aquellas que se de~oll~ en una clase superior están pintadas
haJo colores más felices que las que se
desenvuelven en una inferior, por más

�I
1

virtuosamente que los interesados puedan comportarse. Poverty doesn 't pay,
el mensaje político sobre estos relatos
están acorde más bien con ideas populistas. Se evita siempre la referencia a soluciones políticas más radicales. J. Hill y
C. Browner contestan así a los Flora en
tomo a las fotonovelas: el género no se
reduce a ser simplemente un instrumento al servicio del capitalismo en cuanto
tal.

La conclusión a la que llegan estas autoras quedaría confinnada por mi propio análisis de treinta fotonovelas, editadas en Colombia y \léxico entre 1981
y 1983. L\lás aún, el contraste macho;naría es menos dominante de lo que se
creería.
lle coclificado la manera de actuar
de los personajes principales en función
de su concordancia con la definición
arquetípica del comportamiento de su
sexo : la codificación está basada sobre
una escala a lo largo de la cual, los personajes pueden ser respectivamente ubicados más cerca del polo macho o del
13
polo maría del continuo.
Esta codificación vale tanto para los
héroes como para las heroínas de las
novelas. Es en principio posible, para la
necesidad del análisis, clasificar a las
mujeres en macho y a los hombres en
maría, por más raro que esto pueda parccer en el lenguaje cotidiano. La clasificación ha sido hecha a partir de elementos que no están estrictamente ligados al sexo en la tipología macho-maría,
~ expuesta con anterioriJad. En la codifi-

Se constata que el modelo hombremacho-juicio favorable/maría-juicio desfavorable es poco ap\icable al desarrollo general del relat o de la fotonovela.
Los machos astutos, juzgados tan típi•
cos de la América Latina, se encuentran, pero no de manera predominante.
Además son a menudo pintados como
seres antipáticos, sin escrúpulos. Por
ejemplo: el padre que simula una enfermedad con el objeto de atraerse a su
hija (Víctima de su egoísmo) y no lo
repele, cuando ella .cede a los impulsos
de su corazón, dé castigarla con subastón hasta que la muchacha necesita hospitalización; o los padres (Un Delito del
alma,
pasaporte a la esperanza) 1¡uc se
He verificado al mismo tiempo en
oponen
al matrimonio de sus hijas con
qué medida la manera de reaccionar de
un
obrero,
por más noble 1¡11e sea.
los personajes principales recepta un juicio favorable o desfavorable, puesto que
La virilidad sin freno, que pasa por
la adaptación a la imagen ideal debería
la
característica
pertinente del compar·
ir a la par con su aprobación (y su traitamicnto
macho,
se encuentra raración con una reprobación) a fin de que
mente,
y es penada. donde se manifi~esta iniagen ideal, en tanto línea de
F.n fluyendo del pasado, (:&lt;'rardo, lu)O
conducta, continúe funcionando ade&lt;le un ¡1:ran terratmicnlr, y de una con·
cuadamente.
ducta notoria, perece miscrablcmentr,

cación me vi desgraciadamente obligado
a hacer caso omiso de los grados de machismo, como de los del marianismo.
Además, ha sido establecida a partir de
la impresión predominante que producen los personajes principales en el curso del relato (los cambios temporarios,
no han sido tomados en consideración).
De esta forma, los personajes principales
que se comportan a todo lo largo de la
narración de una manera maría, pasiva,
pero que terminan por perseguir sus propios intereses mediante un comportamiento macho, han sido clasificados en
maría, e inversamente.

Aquí también me he basado sobre
una impresión predominante a partir
del desarrollo del refato, o en Jas explicaciones integradas al texto. He aquí los
resultados:
Hombre l\lujer

Jlacho
Juicio favorable
Juicio desfavorable

14
18

10
13

María
Juicio favor~le
Juicio desfavorable

20
3

18

(N:101)

55

46

5

borracho, al volante &lt;le un jeep, dt.t
pués de haber festejado su enésimo
éxito.
El Jaime de Felicidad robada picnlt
toda ~speranza de hallar la paz Yla dicha porque ha desflorado a su sobrina,
luerro
,.., de lo cual la muchacha se deja morir de ver¡?:iicnza.
Los hombres dando prueba de •
·
" mana
, ,, son a menudo
comportamiento
,
víctimas de mujeres
activas,
sin
escroP'"
.
d
los, o bien de un complot, coJIIO
Sangre nueva, en la que un joven,,_
ingenuo y su esposa son presa ~ _.
vieja pareja de bribones que ob

alegrli_ía de vi_~r de la destrucción de una
¡e c1dad rec1en lograda.

Las ~~jeres maría presentan la ima- definºd
,
·
I a mas arriba necesitamos añadir
gen fam1har
. de la muJ·er que se sacn'f'1- un segundo criterio, como elemento
ca y se resigna pacientemente a su suer- complementario Se trata de b
·
saers1.
te,
b ·11como en Casado pero• · ., dond e un esta conducta es recompensada o per~ ante profesor universitario que se nada por un final feliz o d
. do
esgrac1a
deJa arrastrar en aventuras amorosas "F r ,,
e iz nos remite a una situación e~
. y
dcon sus
, alumnas' anuncia su d1'vorc10
la cual el personaje principal llega a lofi espues se arrepiente para descub~ir
gr~r sus objetivos (r¡ue se pueden resunalmente que su esposa, llorando h~
mrr, en estos t~nninos: ''y vivieron feliesperado paciente y fielmente su rc~ece~
) o en sabsfacer deseos de los deso.
mas o los suyos propios.

El modelo mujer-maría-juicio favoraMe macho-juicio-desfavorable
,
se encuentra mas a menudo, pero jamás en grado
extremo. L_as mujeres machistas son sólo estereotipadas
como extraordinana.
.
mente ·activas, como la heroína de
Herencia'd caliente que seduce a una c1er.
la
ca~t1 ad de hombres con el fin de
iprop1ar_s~ _de su herencia; o bien la de
~ ambzcwsa, que utiliza todos los meA la evaluación global del eompordios para atraer a un anciano rico. t ·
armento de los personajes principales

(N = 101)
Hombre Mujer

Macho
Con final feliz
Con final desgraciado

14
18

10
13

18

18

5

5

55

46

María
Con final feliz
Con final desgraciado

Se comprueba, en las fotonovelas
te un ,comportamiento machista co;~
duce ~as a menudo a un final desgraciao, ,mientras que un comportamiento
;ana ofrece garantías más seguras de
eg:11' a un desenlace feliz. Esto es válido igualmente para las heroínas, conforme, por otra parte, a lo que se espera
Lo que sor~rende es que, en general, u~
comportamiento
.
h
. machista se amesga
mue o a termmar mal, independientemente del sexo. Las mujeres machistas
n?ti son en, este caso , de manera s1gru
. 'fjca v~, mas . penadas que los hombres
machistas, una observación que se ¡mede hacer también a propósito del ma- ~

�La crisis se presenta bajo todo tipo
terial presentado por J · Hill YC..Browner
de fomrns y puede imp~icar un! expe(1983; 52).
riencia positiva o negauva. As1, la heroína de En la Zona Rosa esta secre·Es, en consecuencia, difícil de intamente enamorada del chofer del anterpretar el contenido de las fotono~e- ciano rico que debe, casándose . con
las siguiendo la tipología m!~ho-mana. ella, sacarla de las dificultades fma~Las i,rtágenes no son muy mudas, la po- cieras. Primero ella rechaza el reconocilarización esperada falta muy a menud_o. miento de la influencia del amor, pero,
La tipología de los sexos y la aprecia- forzosamente, termina por declararse
ción del comportamiento por el cu~l vencida. Justo en ese momento, el choson finalmente recompensados o casti- fer se revela como un importante homgados los personajes, son a veces muy
bre de negocios.
discrepan tes.
La trampa pone en escena a m~a muLa temática ligada a los problemas chachita que la pobreza ha empujado a
de clases sociales y de movil~dad so~ tra- "trabajar,, en un bar de mala. fama, pero
tados de manera mucho mas consisten- que vuelve por el buen cammo cuando
te. En numerosos casos, estos temas son se hace cargo &lt;le un niño en~ontra~o.
precisamente los que forman_el verd~de- El médico que cuida del bebe termma
ro eje de los relatos que, a pnmera vtsta, por sentir un profundo amor po_r la
giran alrededor de intrigas_ lleva~as a las mujer sin conocer su verdadera s1t~,aesferas del amor y de la vto!en~1a, ador- ción. Una confrontación con el ruf1an
nados con un accesorio romantico.
de la muchacha levanta el velo. Todo
parece perdido. Pero entonces, nos enEn las fotonovelas, muy global~en- teramos que el niño encontrado es el
te, se trata al por mayor de variac1one_s
hijo de su hermana. El médico pe_rdona
alrededor de las dos estructuras s1las
mentiras por las cuales ella q~1so es.
14
gu1entes:
conderle sus actividades profesionales.
En cuanto la muchacha confi~sa·amarlo,
también desde hace mucho tiempo, nal. Amor unilateral recompensado
da se opone a la boda.
l. Héroe/heroína (a) siente un gran
amor por la mujer/ el hombre (b);,
2. (b) no corresponde a ese amor;
3. (b) atraviesa por una crisis;
4. (a) sigue queriendo a (b) a pesar de
todo;
5. (b) termina por querer a (a).

ber podido concretar sus siniestros planes. Ya nada SP opone a la boda.

les.

4. Ni uno ni otro falta a su palabra, a
· pesar de todo;
5. El carácter y las razones de impedimento se revelan y resultan ser falsos.

Juntos en la eternidad . está centrado en dos enamorados, en donde_~
mujer, una madre soltera, ve su felicidad perturbada por el retomo del hom·
bre que la abandonó hace largos añ~
Además este hombre revela ser un anbguo amigo de su pareja actu~, la ~ual no
está informada de la histona, eVIdente•
mente. El descubrimiento del secreto
provoca una violenta escena de celos.
Los malos entendidos se acumulan pe~
el lector termina por com p~ob:11' ,¡ueha
amor de los personajes pnnc1pales
resistido.

En estas dos estructuras narrativas el
~n amor es lo que, en primer término,
parecP estar en el origen de la solución;
in e1.,oargo el análisis revela la existencia de factores subyacentes. Los Flora
revelan la ausencia de acciones específicas asumidas por los personajes principales con el fin de llegar a la solución
del problema expuesto en el relato. En
forma correlativa, subrayan su pasividad y la resignación a su suerte como
faJ'acterísticas pertinentes. Según ellos,
estos fenómenos se ubican, a su turno,
!O una estrategia de dominación que aspira a la perpetuación del sistema capi-

talista.
Esta interpretación es discutible. En
d caso de problemas concernientes a
rambios de condición socio-económica,
b cultura latinoamericana tiende a encontrar en ellas la explicación dentro de
besfera de las relaciones familiares y de
las relaciones personales en general, así
tomo en la de aptitudes individuales notables y del azar, más bien que una poición de clase ó localización en un sistellla de estratificación. 15

En Huyendo del pasad0 , una mu•d
chacha regresa a su pueblo na~!,
fin de llevar ali í una vida e¡emp
lado de su abuela. Nadie conoce~;
sado de prostituta· en una gran Cllldod
Su antiguo amante no ha abandona det
Pueblo: se casó entretan_to' peroleesba. ¡.
Esta perspectiva, obviamente, refleja
graciado y, en su f uero mterno'1 hi" de
do siempe fiel. Por otra parte, e la';... lllla sociedad muy jerarquizada que se
un gran terrateniente amenaza ..LL caracteriza por una gran distáncia entre
·' de
la fflllW"'
quilidad y la reputac10n
, lica
unait las clases soc1ºales·, pero eso no implica
II. Amor recíproco recompensado
cha cuando decide hacer púh ella J., lanto como para quedarse con los bralación amorosa que tuvo conbl :,., I08 cruzados ante los problemas ligados
l. El héroe encuentra a la heroína;
el ue o, r · ~ ascenso y al descenso sociales. Las
]·oven decide abandonar P, n _ ,,,.
lioenas relaciones no pueden ser cultivasu antiguo amante, qu~ esta. e la..,.,
rdJII' das
2 _ Se enamoran el uno del otro;
mento en trámite de d1vorc10, w,
sino sobre una base de reciprocidad,
·
· Por otJO
~t•~_titud deberá probarse, se tendrá la
y
la
pide
en
matnmomo.
._.·_,.
..
ll:IICI
3 _ Algo O alguien impide una dicha sabemos que el hijo del terra
dad compartida sólo después de
compartida, por razon~s de~co_no·derables esfuerzos.· las fotonovelas
se mató en un acc1'dente ante&amp;
cidas para los persona1es prmc1pa-

e:~

no son excepción a esta regla.
Lo mismo ocurre para el importante
rol atribuido al amor romántico: no implica que uno se deje guiar sólo por sus
sentimientos, puesto que, como en la
sociedad real, la fachada romántica esconde objetivos muy concretos y muy
realistas en vista de la movilidad y de la
seguridad sociales. De esta forma, lo romántico gobierna las relaciones pre-nupciales, y tiende a desaparecer, una vez
alcanzados estos objetivos y contraído
el matrimonio.

es el medio que sugiere la posibilidad de
eliminar las fronteras entre las clases, las
raza_s y los grupos de edad, fundamentándose en nobles criterios y en las extraordinarias cualidades individuales de
los interesados. En casi todas las fotonovelas que analicé, la temática de la pertenencia a tal o cual clase social y del
ascenso social está presente, explícitamente en algunos casos, implícitamente
en otros; aparece a través de un énfasis en objetos reveladoi::es del estilo de
vida de ciertas clases sociales (casas, autos, aparatos de cocina, etc.).

Bajo este aspecto, el fenómeno difiere de la concepción romántica del amor
ideal que ha reinado, en ciertos periodos
. ' ·
h1Stoncos
en Europa occ1.d ental .16 En
América Latina, el romanticismo comporta un elemento de juego en el cual
las dos partes están dispuestas a someterse. Las mentiras Guramentos eternos)
snrgen rodeadas de azúcar, aceptadas
con ganas por ambas partes. Este dulce

En el cuadro que sigue, clasifiqué las
fotonovelas basándome en esta problemática de condición y de ascenso sociales, e indiqué en cada caso si el relato se
desarrolla en el seno de una misma clase
social, o si es cuestión de movilidad entre clases. También se estableció si las
diferentes situaciones fueron recompensadas o no. Los casos fueron indicados
como "bajo" o "elevado" según su lo-

CJl

......

�calización en un medio social situado en
los estratos inferio~es de la clase media
Qas fotonovelas que se desenvuelven en
el marco de las clases más populares no
figuran en nuestra muestra), o en los
otros niveles de la clase media y de las
capas superiores, respectivamente.
La clasificación ha sido establecida a
partir de la indicación de la profesión y
de la descripción del medio social (manera de vestirse, le.nguaje, casas, autos,
interior de la casa, etc.) en la novela.
Las situaciones en las que se trata
el ascenso social corresponden esencialmente con el modelo tradicional
del hombre de las clases superiores (médicos, comerciantes, etc.), que ofrece a
una joven mujer de condición modesta
la perspectiva de un porvenir al abrigo
de preocupaciones financieras. "Casanne
con un hombre de baja posición fue mi
error", suspiró la madre de la heroína
en Nunca es tarde para amar, antes de

empujar a su hija en el ascenso social
bajo la fonna de un matrimonio con un
hombre rico (aunque aburrido).
En la mayor parte de los casos, sin
embargo, se pone un poco más de romanticismo. En este tipo de situación
se esperaría ver al personaje masculino
confonnarse con el arquetipo machista
(modelo Cenicienta). Es lo que ocurre
en cinco casos. Los otros dos exponen
situaciones en las que el héroe (rico)
pretende primero ser pobre para no revelar su verdaderl condición socioeconómica sino después de la confesión de
su amor. Ya he mencionado En la Zona
Rosa, en la que la heroína, deseosa de
has:er un matrimonio de conveniencia
con un hombre rico pero anciano, se
enamora, a pesar de ella, del chofer. Finalmente éste revela ser un hombre de
negocios acomodado, que ejerce temporariamente este humilde empleo a raíz
de una apuesta.

Ascenso - descenso
Hombre elevado
Mujer baja
Final feliz

7

Final infeliz
Total

7

Hombre bajo
Mujer elevada

Misma clase
bajo
elevado

3

6

7

1

3

3

4

9

10

En La ambiciosa, una secretaria hace la corte a un viejo millonario, pero ea
atrapada, en el momento decisivo, en
las redes de un simple empleado de ofi.
cina, quien, al final, no es otro que el 80brino y únir.o heredero del viejo Créma.
La situación en la que una mujer de
condición socioeconómica superior entabla una relación con un hombre de
condición inferior se presenta con
menos frecuencia. En ninguno de estos
casos, se trata de un comportamimto
machista en el hombre. Por el contrario:
el héroe de Pasaporte a la espemnza ea
un hombre atento, dedicado, que saln
a una joven rica y enferma de las m8DOI
de un padre egoísta; en Mal pre&amp;agio, UD
muchacho honesto alimenta una pasión
ardiente por la esposa desgraciada de UD
jefe de la mafia, y tennina por ser aaeinado por los guardaespaldas de este último (pero antes de expirar tiene tiempo
de prodigar juramentos de amor ett.rnO
a la mujer amada); en Un delito dela/.
ma, el héroe, un empleado de oficina,~
arrojado a la calle, sin recursos, despaea
de que su jefe descubre que su propia
hija le and~a haciendo ojitos. Es !00
la intervención de la madre de la muchacha (supuestamente muerta) quien •
vierte la situación en provecho de lol
enamorados.
Los personajes principales de baja
condición socioeconómica son ~
tiblemente pintados más nobles Y•
dignos de confianza que los que~
necen a una condición superior, ~
en el caso de aquellos que viv~
nados por la sociedad la ap ~
favorable, y se benefician de un .
ce feliz. Citamos, entre otraS, la
de Mentirosa, quien trabaja en

!"'

t dudosa reputaé~ón para poder pagar
• costosos medicamentos necesarios
para su madre enfenna; y la prostituta
t Huyendo del pasado, que compra
111 pequeña tienda con sus ahorros
mando así los últimos días de ~
aela.
La misma . observación vale para las
lftllturas amorosas que se desarrollan en

~!ello de un mismo medio socioeconó-

lio. Lo que en l~s fotonovelas es mos~ como .e~oísmo, malicia y desholltidad se sitúa más a menudo en los
aedios superiores, y estas características
11 todavía más pronunciadas en sus
Ilaciones con los medios inferiores. En~os aquí a padres tiránicos, que
,mhihen a sus hijas el ceder a los im,-t.,s del corazón, y también a amantes Yqueridas ljlanipulando de manera
ael la ternura de sus parejas.

En lo

que atañe a estos elementos

~ la fotonovela, debo convenir con las
IIIDclus'10nes de J. Hill y C. Browner
~~): la fotonovela caracteriza más
~ticamente los comportamientos
~ de diferentes clases sociales que
~es de los sexos, aunque la consis~ del conjunto de lazos clase supe. mal-clase inferior/bien y clase
~~~/final feliz-dase inferior/final
"'VdCllldo, !lea menos absoluta en
lleatro material que en el que ellas

lftlentan.
r__...

....._,n

le6o,

Y marías contribuyen ampliaa la imagen de las relaciones

~

entre parejas latinoamerica-

tanto en los análisis científicos
en las observaciones populares.

Las diferencias bastante considera~les ~e existen entre la regla y la realidad siempre están subestimadas. Puede
ocurrir igualmente que la necesidad de
e~quematizar, o la clasificación tipológica, haya llevado a los investigadores
a presentar la regla como si fuera más
estricta y coherente, y la adaptación a
esta regla como más consecuente Qo
que no se da en realidad). En aquellos
casos la función predominante del
complejo residiría, precisamente en el
nivel ideológico_ 17
'

cho. Dada esa importancia no se puede
pasar más allá de tales expresiones de
la cultura popular cuando se estudia el
cambio social en América Latina.
En mi opinión este papel de la fotonovela -~s ~uch? más importante que
la func1on ideologica que señalan diferentes autores (Mattelart 1977; Rojas
y Soto 1977; Flora y Flora 1978·
Flora 1982).
'
Según ellos, ésta se manifiesta sobre
todo allí donde las fotonovelas llevan
al lector al mundo de las clases medias
~e sus ideas, estilo de vida e individua:
~º• al ~uscar soluciones a prohlemas
soc10economicos.

Si comparo los resultados de mi
análisis y los de J. Hill y C. Browner
(~983) con los de otros estudios consagrados a las fotonovelas (mencionados
antes), sería menester concluir en la
existencia de una evolución dentro del
Aún si esta función estuviese precomplejo macho-maría, evolución ten- sente, lo que es preconcebible, no aldiente a una definición menos estricta c~nzo a encontrarla definida con clade los roles de los sexos, así como de ndad .. La refere~cia a u~ modelo prelos po~ihles cambios que se producen ferencial ~e la ~da ,economica y social
(supomendo que el contenido de las es demasiado unplicita. Los criterios
fotonovelas indique una definición pre- que do~~an los problemas de clases y
ferencial de los papeles de los sexos). de movilidad social corresponden muy
Creo que este fenómeno de hecho se poco a los que cabría esperar de un inspresenta.
ti:u~ento ideológico con funciones soci~lizantes hacia el capitalismo indusLa fotonovela es un medio poderoso trial occidental.
en la cultura popular de América Latina, al mismo tiempo que un gran éxito
La importancia brindada en los relacomercial. El contenido del género pa- tos a las aventuras amorosas, con fuerrece apelar a los gustos de porciones tes componentes eróticosl9 y como piimportantes de la población de medios vote alrededor del cual se organiza el
socioeconómicos muy difereñtes. Desde resto de_ la infonnación puede pasar por
este punto de vista, funciona como ba- caracterIZante de un medio cultural
rómetro de lo que Herbert Blumer18 lla- en el que la gama de relaciones interma "cultural drift ": un proceso de evo- ~rsonales y los problemas que manilución muy lento de los valores, y de fie~ . ~orman parte integrante de la
las ideas que la gente se hace de ella soc1abil~dad de un individuo. Por otra
m~a,_ de su condición social y de las p~rte'. si 1~ fotonovela llenara una funaspiraciones a las que creen tener dere- cion 1deologica evidente se podría obte- ~

�ner de allí una definición más clara de
los temas tratados que no es el caso, como lo indicamos aquí. Tal definición debería implicar igualmente una polarización consistente de los roles de los
sexos.
En verdad, los que quieren demostrar
cueste lo que cueste la presencia del machismo y del marianismo, la revelarán
con seguridad. También habrá entre
ellos quienes no se pregunten en qué
medida los resultados de sus investigaciones se sibían en el marco de un complejo cultural consistente, o que no verificarán en qué medida los machos y
las marías se manifiestan como t.aI en
la vida cotidiana. Los que buscan el típico "latin lover" podrían descubrir
en Sil momento decisivo que se lanzaron en los brazos de un mito.

3. Ver las notas de Nora Scott Kinzer en
"Priests, Machos and Babie~: or Latin
American Women and the Menichaen
Heresy", en: Journal of Marriage and the
Family, vol. 35 (1973), 2, p. 302.
4.Cfr. las características establecidas por
Jorge Gissi, "El machismo en los dos
sexos", en: Paz Covarrubias y R~lando
Franco (coords.), Ch ile: mujer y sociedad.
Santiago, UNICEF, 1978, pp. 549-573;
Tirso Mejia Ricart, "Observaciones sobre
el machismo en América Latina", en: Revista de Ciencias Sociales, vol. 8 (1975),
3, pp. 353-363 ; ver también las notas
de Evelyn P. Stevens en "Marianismo, the
other face of Machismo in Latin America", en Ann Pescatello (coord.), Female
and Male in Latín America. Pittsburgh,
University of Pittsburgh Press, 1973.
Gissi da los dos tipos, desde el punto de
vista psicológico, la correspondencia siguiente: marianismo, con masoquismo e
histeria; machismo con sadismo y obsesión.

5. Ver Jorge Graciarena, "Notas sobre el
problema de la desigualdad sexual en
sociedades de clases". Seminario regional

NOTAS
1.Primeras publicaciones importantes fueron
la edición especial de Mundo Nuevo, 46
(1970), notablemente los artículos de Sebastián Romero-Buij, "Hispanoamérica Y
el machismo" (pp. 28-32); Salvador Reyes
Nevares, "El machismo en México" (pp.
14-19); Rosa Cruchaga de Walker y Lilian
Calin, "Quién es la mujer chilena" (pp.
33-38); y también el libro de Ann Pescatello, Female and Male in Latín America.
Pittsburgh, University of Pittsburgh Press,
1973.

-tj&lt;

V,

2. Cfr. la tipología de los roles en la obra de
Osear Lewis, Five Families. New York,
Basic Books, 1950 y The Children of
Sánchez. New York, Random House,
1961 con A Study of Swm Culture:
Background, for La Vida. New York,
Random House, 1968, pp. 10-11.

para América ·Latina sobre la integración
de la mujer en el desarrollo, con especial
referencia a los factores demográficos.
Caracas, 1975, pp. 36 ff. ; Femando Peñalosa, "Mexican Family Roles", en Journal of Marriage and the Family, vol, 30
(1968), 1, pp. 680-689; también Manual
de la esposa joven. México, ~ - F., Colección Librohogar, Editorial América, 1982.

6.Ver Kinzer, 1973,303 yEvelyn P. Stevens,
"The Prospects for a Women's Liberation
Movement in Latin America," en Journal
of Marriage and the Family, vol. 35
(1973b), 2, p. 316.
7.Ver GabrieÍ Careaga, Mito, y famasía, de
la claae media en México. México, D. F.
Editorial Joaquín Mortiz, 1976; Biografía de u,¡ joven de la claae media. Méisi•
co, D. F., Editorial Joaquín Mortiz, 1981.
8.Haydée M·. Jofre Barroso publica a este
respecto los resultados de una encuesta
.hecha entre las mujeres argentinas~ que

revela que el hombre ideal debe ser fuer.
te, incluso duro a veces, celoso, con mano de hierro y una sonrisa desemue~
ta", ver "La mujer c1rgentina", en Mundo
Nuevo, 46,(1970), p. 46.
9. Stevens (1973, 319) considera esta manipulación de los hombres por las muje,
res en vista de concretizar objetivospo,
líticos como típico del estilo de la acción política en América Latina. El
éxito de tal estrategia sobre el plan social es por otra parte real. Tengo la impresión de que en América Latina el
número de· mujeres que ejercen profeiones que exigen . una formación de alto
nivel y/o con alta responsabilidad poli,
tica está lejos de ser desdeñable. F.sll
imagen más diversificada de las ielacil&gt;nes de poder entre el hombre y la majer se desprende igualmente del estud»
de Luis Martín sobre las mujeres en d
Perú colonial. Este trabajo muestra que
en esa época, a pesar de las restricciones inherentes a una sociedad centnda
en el hombre, el Nuevo Mundo ofrecía a
las mujeres considerablemente más Ol)O!·
tunidades de emanciparse que el Antiguo Mundo. Ver Daughter of the Co•
quistadores: Women of the Vice roy,lty
of Peru. Albuquerque, UniverSÍtY of
New México Press, 1983.
10. Ver el comentario provocador de Steieas
_(1978, 317) sobre este asunto.

rtOOela e industria cultural: estudio de una
forma de literatura sentimental fabricada
p,ra Milhóes, Petropoles, Vozes, 1974,
p.4647.

13.f:a naturaleza del material restringe considerablemente el método a aplicar ver
~ Y Browner, epigrama, su apro{imaCIODal tema me ha inspirado.

U.Para estas características generales de la
fotonovela, ver también Flora Y. Flora, epiJllllla.

15.Ver Joh_n P. Gillin, "The Middle Segments
and_the11 Values" en Robert D. Tomasek,

IAtin American Política: Studies of the
Contemporary Scene, Garden City, Doubleday, 1966, p. 23-40. Son estos elemen~•. los que dan a los relatos un carácter
~ente latinoamericano. En mi opilllón no reflejan el nivel del desarrollo de
la sociedad. Ver las notas que ha hecho so~ste tema H. Hoetink en Het nieuwe
tionisme (1964), Assen, Van Gor-

CIIDI.

16-Jer Denis de Rougemont, Liefde en
110Rdland, Amsterdam, Holland Uitgeter~ aatschappij, 1949. Rougemont caractenza el , r?manticismo precisamente
~? la retonca del amor imposible; la
PlSión _que aparece aquí no habla del
"lenguaje de los instintos sexuales naturales"• smo
· que se expresa más bien en
n'1a retórica del ascetismo" (p. 139).
.Ver ~ornelia Butler Flora. "The Fotono: ~ America", en Journal of Latín
errcan Popular Culture, vol. I (1982),
~ P.. 15-26; Y también Stevens, 1973b

11.Ver Michele Mattelart: La cultur1 • ~
opresión femenina, México, D. F.,~
ciones· Era, 1977; Romeo Rojas ROJII
y Rosalba Cruz Soto, " La fotono1ela 111
Oll,c1t.
•
México" en Jaime Goded Y o!JO!, Comunicación e ideología, México D..
~r_t B,1,umer, "El~mentary Collective
Centro de Estudios de la Com~
en Louts Generie (coord.),
UNAM, 1977, p. 34-56; Cornelia B
11
ltl,••. hve Behavior and Social Movements,
Flora y Jan L. Flora, "The Foton.~.
a Too! for Class and Cultural D?mílll~5 •..._, III., F. E. Peacock Publishers,
t978, p, 77
en Latin American Per$Jlectlllff, (1978), 1, p. 134-150; Jane Hill Y
lLo
· es tratado de una manera bas11n erotic~
Browner "Gender AmbiguitY aad •
puntana en la foton_ovela. Aún en
Stereoty~ing in the Mexican _Foto;::,
dt, ;ntos de entr~ga . total, la pareja queen Journal of Latín Amerlc:OII
ilritan~ enos _parc1almente, vestida. Este
Culture, vol. 1 (1982), 1, p. 43-64.
J.Smo Sigue las prescripciones cuis en esta área

f•

eo,l!~gs ,

e:=

-=

�LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO:
LA POLITIZACION DE LO DOMESTICO

Susana Bianchi / .Norma Sanchís
Nuestro interés en Las Madres de Plaza de Mayo,1 asociación de defensa
de los derechos humanos que se transfonna en uno de los principales grupos
de oposición a la dictadura militar que
se instaura en la Argentina en marzo de
1976, radica en ciertos rasgos peculiares que adquiere esta organización. Es,
en primer lugar, una organización integrada exclusivamente por mujeres que,
además,. se gestiona autónomamente y
genera nuevas fonnas de expresión po1ítica.

•""'-,i

•

f

1

Partimos del convencimiento de que
las formas y modalidades de la participación de las mujeres en la política -cómo
la de los hombres- implican profundos
condicionamientos culturales que no se
agotan en el análisis de variables demográficas, económicas y sociales·. Las diferencias de conductas entre hombres
y mujeres dependen de la división sexual
del trabajo prevaleciente en cada sociedad,2 pero fundamentalmente de las
imágenes y representaciones, actitudes,
sentimientos y valores que se vinculan
con la definición cultural de los géneros.
Es en función de estas imágenes y no según su posición objetiva que hombres y
mujeres procuran ajustar sus conductas.
En ese sentido, lo imaginario, los sistemas de representaciones cumplen en el
ordenamiento de las relaciones sociales
un papel tan directamente necesario como el nivel de lo real.3

'°

lf.)

De acuerdo con la definición cultural
· de los géneros, la política y la economía -como aspectos públicos de la sociedad- son definidos como dominios
de los hombres, mientras que las mujeres son consideradas responsables de lo
doméstico -privado por oposición a la

exterioridad de la vida púhlica- que tiene por base al núcleo familiar, organizado en torno a la comunidad de afectos,
la socialización primera de los hijos y la
gestión de los sentimientos.4 Esta división cultural lleva entonces a representar ideacionalmente a la sociedad cqmo
dividida en dos ámbitos: uno, doméstico-femenino y otro,público-masculino,
excluyentes pero complementarios. Y
esta representación, este ordenamiento
cultural -a pesar de las distancias que
en detenninados momentos se producen
entre ideologías y comportamientos reales- es considerado y vivido con la misma fuerza de un orden "natural", que
llega incluso a adquirir ciertos rasgos sacralizados: se presenta como un orden
de origen divino y por lo tanto inmutable. La sacralización impide el disenso:
quien se aparta de lo natural será pasible
de severas condenas sociales.
Sin embargo, la disolución de lo imaginario -esa supuesta separación entre
lo público y lo privado- pue&lt;J.e darse en
situaciones de crisis sociales, cuando la
sociedad se encuentra profundamente
convulsionada por situaciones que a partir de la lucha política afectan pcofundamente al mundo doméstico, situaciones
que en esa medida son asumidas por las
mujeres como cuestiones propias. Como
señala Rossana Rosanda, con respecto a
la participación política de las mujeres,
"grandes rupturas históricas provocaron
su participación política, tanto que me
pregunto si son ellas las que participan
o si son los acontecimientos político~
los IJl}e atropellándolas, las comprometen".5 De esta manera, en ciertas circunstancias , desde lo "privado-doméstico ", las mujeres enfrentan lo "públiéopolí'tico" y en el mismo enfrentamiento

se supera lo imaginario: se pone en evidencia que el ordenamiento de la eociedad no se basa en un ámbito público y
otro privado, armoniosos y complementarios, sino sobre grupos sociales en conflicto.

El punto de partida
En abril de 1977, un grupo de mujeres
y_ue, en la infructuosa búsqueda de m
hijos desaparecidos, se encuentran en la
antesala de monseñor Gracelli, capdán
de la Armada, deciden desafiar al decre•
to de prohibición del derecho de ffll·
nión. Organizan entonces una pequefta
manifestación en la Plaza de Mayo, fren•
te a la Casa de Gobierno, para presionar
al general Videla -presidente de turnoy de esa manera obtener una audiencia.
Si bien son varias las que están de acu«·
do, sólo un grupo muy pequeflo -Catorce mujeres- se atreven en el momento
de mayor represión a iniciar en la PIiia
una ronda que se repetirá los jueves llJl,.
siguientes, en los que el grupo inicial comienza a crecer paulatinamente.
La r,o~da de los jueves convoca a~•
jeres cuyos mundo.s domésticoshanido
profundamente convulsionados ¡,or la
irrupci_ón del aparato represor del Eelado militar: sus hijos han sido eecueill'"
dos tanto en la calle, a plena luz del~
o arrancados de sus hogares en la ...
de la noche. Los días y los m~~
sin que se tenga ninguna noto
ellos.
Las integrantes del grupo son, ea•
amplia mayoría, mujeres que balta 111
momento habían ajustado sus
tamientos a las funciones que
mente se asigna a su condición

:;Z

1,

"Mi mamá se ocupó mucho de que

ÍIII una buena ama de casa"... "Me
~é a mis hijos y a mi casa" (Bona■}

Algunas de ellas recibieron una

eacación humanística y ejercieron o
ie prepararon para la docencia, otro de
il¡oles aceptados como femeninos por
,rconsiderado como una prolongación
i la maternidad. "Tuve la suerte de
,oder seguir la carrera de Humanidades
JCiencias de la Educación"; ''En el
l«eo Víctor Mercante, donde me forllÍ. fui profesora y llegué a Vicedirecto•"(Galletti); " . ..soy profesora normal
aeiliida en Asunción del Paraguay..."
~&amp;tter); ''Hice mis estudios en la famo1 Escuela Normal de Paraná"; ''Hice
~ profesorado en Letras que tuve que
lllenumpir" (Epelbaum). Incluso, el
111 del padre aparece aceptado como
~ del nonnalizador de la relación entre
hnhito doméstico-privado y el públiro. "Cuando mis hijos comenzaron el
.iüllerato quise hacerlo con ellos, pe18 a mi marido no le pareció bien"

~fini).
Si bien algunas de ellas se vieron anllri&gt;nnente afectadas por la política
~tti queda cesante de su cargo de
liedirectora después del golpe militar
11,J general Onganía en 1966, Tatter
~parte el exilio de su marido perse~ por la dictadura paraguaya) esto
IO parece haber producido modificaciollllen el ejercicio de sus roles: "Siempre
- ~pañado a mi marido y he criado
~1118 hijos en medio de toda esa zozo111" (Tatter).

•~ si el grupo es relativamente ho~eo en ese sentido -son mujeres
9'eumplieron las funciones que sociallle esperaba de ellas- es hetero-

géneo en cuanto a su composición de
clase. Dentro del grupo se unifican mujeres de distintos sectores sociales: desde clase obrera - "Mi padre era obrero
en una fábrica" (Bonafini)- hasta miembros de la alta burguesía. "Niña bien,
educación hispano-oligárquica, Sagrado
Corazón...", se define a sí misma Agustina Paz.
Sin embargo, a pesar de esta heterogeneidad, el punto de partida puede unificar a mujeres de distintos sectores sociales:· la defensa de lo doméstico, la
defensa del derecho a la vida de sus hiJOS. "Nosotras salimos a pelear por
nuestros hijos desaparecidos, no peleamos por ninguna otra cosa"; "Una madre siempre trata de proteger a su hijo"
(Bonafini). En este punto de partida,
las posibilidades de acción de las mujeres están dadas por dos .supuestos culturales:
l. La defensa de la familia es una
cuestión femenina. Para el jmaginario
social, una mujer puede defender a sus
hijos, entra dentro de un orden natural;
la maternidad es sagrada y es legítimo
para las mujeres defender un mito que
les es propio. '':(Jna madre parece siempre más intocable" (Paz). Si el hombre
actúa, el accionar en defensa de la vida
de los hijos deja de pertenecer al ámbito
doméstico para trasladarse al políticopúblico (ámbito a que el hombre pertenece por "naturaleza") y eso es mucho
más peligroso. ''Por ese mito que hay
aquí, ese endiosamiento de la madre,
se pensaba que los hombres corrían más
peligro" (Epelhaum); " ... nosotras mismas evitábamos que los hombres fueran
a la Plaza por temor a que la represión

fuera mayor contra ellos" (Tatter);
"(Mi marido) me apoyó siempre. Sólo
que a veces tenía miedo" (Bonafini).

,

2. A pesar de que se considera legítimo que las mujeres salgan a defender
a sus hijos, había sin embargo cierto
escepticismo -por parte de hombres
e incluso mujeres afectados por el problema de los desaparecidos- sobre la
eficacia de la acción. El escepticismo se
basa fundamentalmente en las características femeninas del grupo y parte del
supuesto de que lo doméstico-femenino
no es capaz de enfrentar, por estar sometido, a lo político-masculino. Visto
de esta manera, los intentos de enfrentamiento no encerraban ninguna posibilidad de éxito. Las mujeres no pueden
volcarse a la acción, son "esencialmente" pasivas, débiles, carentes de lógica.
Lo emocional es femenino, lo racional
es masculino. ''En un sector de los hombres ocurrió que aplicaron un poco cierta lógica masculina: esto no puede conducir a nada, tal como es imposible"
(Paz); ". .. a nosotras nos menospreciaron: esas viejas locas" (Epelhaum).
Este escepticismo sobre las posibilidades de acción del grupo de madres
se extiende también al ámbito político
por excelencia, el Estado. Desde abril
de 1977 en que comienzan las rondas de
los jueves en Plaza de Mayo hasta octubre de ese mismo año, el gobierno mili'tar prácticamente ignora a las madres.
Una audiencia solicitada al general Videla a comienzos de mayo recién es denegada, con recomendación de dirigirse al Ministro del Interior, general Harguindegui, el 30 de junio. A pesar de
que en ese mes las rondas reúnen a cerca de cien mujeres, la actitud gubema-

~

�mental es todav ia de cierta indiferencia.
Se limita a impedir toda difusión sobre
las marchas de las Madres. Cuando periodistas extranjeros son recibidos por
los militares, estos minimizan los hechos; uno de ellos es quien precisamente las designa como "las locas".7
Esta relativa indiferencia se prolonga
aproximadamente durante seis meses,
lapso considerablemente largo para el
momento de mayor represión.
La trailsfonnación

La legitimidad de la defensa de los hijos y, al mismo tiempo, el escepticismo
sobre sus posibilidades &lt;l.e éxito fueron
los supuestos que permitieron el accionar de las madres. Sin embargo, aún
así, estas acciones a favor del derecho
a la vida de sus hijos recibieron una in mediata respuesta: el ámbito político
no es responsable del doméstico, /a.,
responsables son las mujeres que,
ademas del derecho de defenderlo tienen la obligación de controlarlo. La
crianza de los hijos, la educación, la
trasmisión de los -valores sociales es
cuestión de las madres. Si los hijos desaparecen, la responsabilidad recae sobre
el ámbito doméstico y no sobre el
político: las mujeres no cumplieron correctamente sus funciones, no ejercieron
el control suficiente, no fueron "buenas
madres". "Cuando les dije que mis dos
hiJos desaparecieron hace cuatro meses,
me respondieron que yo debería habermP ocupado de ellos antes. Que si fueron raptados es, sin duda, porque formaban parte de un movimiento subversivo, que yo tendría que haber prestado
más atención a sus amistades y a sus lecturas y que debería sentirme satisfecha
de que no me pidieran cuentas por no

cuando las muJeres "invaden" la políta, la maternidad deja de ser sagrada
-,,,a transformarse en subversión. "Pero
J,¡ó un momento que lo del tango y la
Mientras la publicidad oficial insistía
,ieja no les importó más y se llevaron a
en "¿Sabe que ésta haciendo su hijo en
i que fue de algún modo creadora de
este momento?", la represión se justifillte movimiento, Azucena Villaflor de
ca en el fracaso del ámbito doméstico
Dericenti" {Epelhaum ). En efecto hubo
en su misión de resguardar el orden na• relativa tolerancia mientras l;s matural-sagrado de la sociedad. Así, según
se limitaron a manifestar en Plaza
la declaración del general Videla a
le Mayo. Pero pronto las mujeres coL 'Express, "por encima de todo está
lfflZaron a implementar otro tiDios. El hombre es una criatura de
po de acc10nes, acciones que implicaba...
Dios, creada a su imagen. Su debllr sofDlrar en un sistema de relaciones más
bre la tierra es crear una familia, piedra
~lías: se presentan habeas corpus coangular de la sociedad. y de vivir dentro
lmvos (se presenta uno relativo a 159
del respeto del trabajo y la propiedad
'-Parecidos el 28 de julio de 197-7) ·
1 entrevistan con visitantes extranje~
del prójimo. Todo individuo que pretenda trastornar estos valores fundamentaI08; publican su primera solicitada firLa defensa de la vida de los bijoa, d lllda por 237 madres (La Prens~ 5
les e,. un subvel'Slvo, un enemigo potencial de la sortedad y es indispensable punto de partida, crea entre las mujena • ?,ctiihre de 1977); actúan en. coordivínculos de solidaridad.12 " .. .A fflA •on con otras agrupaciones defensoimpedirle que haga daño ·•.9
digo que un pariente no puede compien- 118 de los derechos humanos.
De e¡¡ta mane, a la dictadura militar derte tanto como una compa&amp;en"
no sólo repnme a todo lo considerado ". . .A veces siento que somos mÍB qae
Las fonnas de expresión de las macomo subversivo sino que además ejer- hermanas" (Tatter); "Acá la solidaridad ~ son quizá aún ~uy tímidas, no
nace del dolor"... "Creo que la solidart un estncto conti:ol sobre el funcio!Íllo por las restricciones internas -hasta
ridad
fue la que creó el movimiento" ¡_,.
,di.
namiento ,rlobal de la sociedad: ~nda~
rungun ano argentino publica
(Galletti).
Y
es
la
solidaridad
la
quep,,mentalmente, se refuerza el fracciona.,palabra "desaparecido"- sino tammiento social mediante el acento en lo mite la ruptura del aislamiento 4
lt.n
por cierta autocensura. "No sólo
pnvado. Se anulan los espacios públi- mujer en una casa, rodeada de 111 ~ _,.• cu1'dáhamos de los actos agresivos,
cos, se desarticulan los mecanismos de píos hijos- y el encierro de lo ~ lis que arrojar una piedra no hubiérasolidaridad, se hace un particular hinca- tico-privado. Cuando las madree~ ~-~odido hacer, ni siquiera creo que
pié en los valores tradicionales ligados a la Plaza -y no a cualquier plaa W ~ de nosotras sepa manejar un ara la familia10 en un proceso sostenido a la que es considerada principal _,,,. :,_amo también en el lenguaje. Trade reducción a la sobrevivencia. Como rio de los hechos políticos en la~ liras os de no ser agresivas con las paseñala Julieta Kikwood para el caso chi- tina- y surgen como organizacióa ~ Jtlien P!nsando que nuestros hijos eran
leno, se administra "el Estado como se formal, se da el primer paso pan~ .
es {Epelhaum).
administra una casa: una sola voz deter- doméstico deje de ser lo privado~:;!
s· embargo, resulta ya evidente que
minando los fines y los medios adecua- vidual para confundirse con lo r-, •-'ID
dos a los miembros minusválidos e inca._ Y colectivo. "Cada vez nos dimOI _, ~ t/en11a de lo doméstico ha adquirido
cuenta que nuestro trabajo
paces de discernimiento ".11
._formas de la acción política. Y es
implicaciones políticas" (Paz}
CUando termina la impunidad de
El control y la represión del Estado
es. El 5 de octubre de 1977l
militar sobre lo privado produce la res-

haber sido capaz de educarlos dignamente ".8

puesta de las Madres que, en defema
del · derecho a la vida de sus hijos, invaden a su vez el ámbito de la política. En este doble juego se diluye lo iuginario: la supuesta separación entie
ámbitos. Y esto es posible, sobre todo,
en la medida en que las Madffll pueden
transformarse en una organización, que
abarca pero también supera el punto
de partida. Esto les permitirá paulatinamente 'idauirir una identidad específica, definir al enemigo y desafiar ~
poder, hasta llegar finalmente a la redefinición de su mátemidad, mediante la
reivindicación de sus hijos y la fomm.
lación de propuestas en defensa de lo
social entendido como una totalidad.

Ir'••

n

las M~dres de la Plaza de Mayo entregar, -Junto con el Movimiento Ecuménico y la Asamblea Permanente por los
Derechos Humanos- un petitorio en el
e~~icio del Cou.greso, sede de la Junta
Mili:t3r: La policía reprime con gases
l~cnmogenos la movilización de fa.miliares . que ac~mpaña la entrega y son
deterudas vanas Madres, identificadas
por los pañuelos blancos que comienzan a usar.14 Si bien son liberadas se
les advierte que están "haciendo el juego a la subversión".

Dos meses despues sufren un golpe
may~r: El día 8 de diciembre un grupo
de militantes de organizaciones de derechos humanos -entre los que se encontraba, ~orno hermano de un desaparecido, Guillermo Niño, más tarde identificado como el capitán Astiz- se reúne
en la iglesia de la Santa Cruz para redactar la solicitada ''Por una Navidad
e~ paz". Son secuestrados en un operativo y entre los desaparecidos figura
Alice, monja francesa del m,ovimiento
ecuménico. Dos días después desaparece de su domicilio, Azucena V. de Devicenti, del grupo fundador de las Madres. .
hié~ .otros ~~os de poder: la Iglesia
A pesar de la represión que se ha de- catohca, pohticos, sindicalistas. ''La
satado sobre ellas, las Madres llevan a Iglesia tomó el partido de los militacabo su acostumbrada marcha de los r~s". . . "Si los partidos ·políticos hujueves y convocan para el 16 de diciem- bieran hecho lo que correspondía en un
bre una conferencia de prensa en la Pla- principio no estaríamos hoy llorando a
za de Mayo. Sólo concurren cuatro pe- treinta mil desaparecidos. La Iglesia
riodistas extranjeros a la reunión en que también, yo no le echo la culpa solalas Madres explícitamente responsabili- mente a los políticos y a los sindicaliszan al gobierno militar de los secuestros. tas, sino también a la Iglesia. Los tres
Cuando las Madres dejan de peticionar poderes no han hecbo lo que correspara acusar, el enemigo queda definido. pondía, ninguno de los tres. Si bien
El enemigo son los militares que con- l~s. bases se han ocupado desde el printrolan el aparato de Estado, pero tam- c1p10, no ha sido suficiente" (Bona- cn

'°

�fini).15
Las posibilidades del accionar de las
Madres y el carácter público-político de
su organización quedan claramente definidos a partir del momento en que alcanzan -repercusión internacional, sobre
todo por las acciones desplegadas frente
al periodismo extranjero durante el
Mundial de Fútbol que se realiza en la
Argentina en 1978. La entrega del premio Nóbel"de la Paz a Pérez Esquive! y
las entrevistas otorgadas a las Madres
por los gobiernos europeos - sobre todo
la recepción hecha por Pertini, en Italia
y por Mitterrand, en Francia- dan la
medida de la dimensión que cobra el
movimiento por los derechos humanos.
De este modo, la dictadura acentúa la
represión sobre las Madres, que incluso
deben suspender temporariamente las
rondas de los jueves en la Plaza de Mayo.
A partir de este TT\Omento en que la
acción de las Madres se muestra como
una explícita acción política -son el
principal grupo de resistencia frente a la
dictadura- dejan de ''hacer el juego a la
subversión" para ser ellas mismas subversivas.16
Y es en este proceso, en qµe el ejercicio de la maternidad se transforma en
subversión que la misma organización
sufre sus principales transformaciones:
l. Los hijos dejan de ser v(ctimas para transformarse en mártires. Como señala Julieta Kirkwood, constituir "mártires" significa haber generado héroes,
es decir, cara al autoritarismo, desafiar
al poder. "Hacer héroes es afirmar una
~ contracultura y una contralegalidad". 17

"Creo que es hora que empecemos realmente a levantar esa consigna, explicar
a la gente qué quería la mayoría de los
desaparecidos, qué hacían, cómo trabajaban, dentro de qué lugar estaban haciendo su pelea"... "Y o tengo tres hijos desaparecidos. Al mayor le faltaban cuarenta días para recibirse de físÍco y era un delegado universitario, militaba en un partido de izquierda, un
partido muy chico, lo mismo que su hermano, que lo hacía desde el sindicalismo, y mi nuera, también desde la uni·versidad "·(Bonafini).
2. La defensa de lo doméstico se
transforma en la defensa de lo social
como totalidad. "La lucha de las Madres de Plaza de Mayo cesará cuando
todos los j~venes del país tengan libertad, cuando todos puedan pensar libremente, pero mientras haya un solo desaparecido, un solo preso sin causa, mientras haya censura y un aparato represivo, las Madres vamos a existir" (Bonafini) ; "Es un futuro al que ·estamos atadas
por elección. Tenemos que aportar lo
que sea para que esos hechos atroces no
se repitan. Tenemos que denunciar, ese
compromiso lo tenemos de por vida. Para nosotras lo fundamental es la aignidad del hombre" (Epelhaum).

Consideraciones finales
En el transcurso de la definición y del
desarrollo de la organizacióp de las Madres de Plaza de Mayo, se va afianzando
el develamiento .del imaginario: se diluye la diferenciac~ón entre ámbitos excluyentes y complementarios (doméstico-privado y público-político) y la correspondiente adscripción de géneros

(femenino y masculino) a cada uno de
ellos.
-La dictadura militar que trastoca loe
valores y las instituciones que norman
el funcionamiento social pone en cuestión hasta el límite último del derecho
a la vida. La respuesta de las Madres, a
partir de las características adjudicadas
al ejercicio de su rol, sobrepasan y tnJI&amp;.
greden las barreras que socialmente definen su ámbito de desempeño y ponen
en evidencia sus contenidos políticos.

~ Otra' situaciones de rupturas his1'1plestas de

mujeres organizadas. Con~os que sería importante abrir
• .línea de estudio de dichas respues111, que se plantee avanzar en un análili comparativo y que permita ampliar
d_conocimiento de los rasgos que ad~ la participación política de las
■Jere5:

Notas

Pasan así a ocupar en la escena poi~
tica argentina un lugar indiscutido, lugar que obtiene el generalizado reconocimiento de otros grupos de oposición a
la dictadura que comienzan a cobrar una
creciente visibilidad a partir de la derrota militar en la guerra de las Malvinas

(1982).
Nuestro análisis se _limita al desanollo de la organización en relación a la
dictadura militar. Queda pendiente~
!izar su evolución en la etapa dmiocratica que se inaugura a partir de diciembre de 19831 así como las causas que llevan a la ruptura de l¡¡ organización en
dos líneas. Asimismo nos parece relevante el análisis de los límites de la or·
ganización para transferir su expene&amp;
cia a otros grupos de mujeres que, or·
ganizadas a partir de la defensa de_lo
doméstico, no logran generar esp.,at
socialmente reconocidos ni poner en
evidencia los contenidos políticos de•
accionar.
Finalmente nuestra intención es d,
cuenta del de~rollo de esta org,,P
cíón de mujeres que surge como ~
ta a una profunda crisis social 1~

9.lbidem, p. 40.

mcas han generado también diversas

!.Nuestro trabajo se centra en el desarrollo
de _la organización durante la dictadura
militar, es decir, hasta diciembre de 1983.
lWaine~an, C. Y M. Navarro: El trabajo de
~~u¡er en la Argentina: un - análisis prelllar de las ideas dominantes en las pri•era, décadas del siglo XX, Buenos Aires,
~NEP (Centro de Estudios de la Poblacton), Cuaderno Núm. 7, 1979.
3.Duby
· · social
· e ideología de
las • .G··· "H.1stona
sociedades", en: LeGoff-Nora (Compiadores): Hacer la Historia vol ¡ Bari!lona, Laia, 1978.
'
· '

4.Brunnes,
• Y 1o privado en la
tom . J: J · La mu1er
San ~nrcación s~cial, Programa FLACSOtiago de Chile, noviembre de 1983.

S,Rosanda
J • R.: L as otras, Barcelona, Pla11 y anés, p. 73.

l:

;eclaraciones de Las Madres de Plaza

tas llayo han sido extraídas de las revis-

lllÍm umor. octubre de 1982; El Pr,rteflo,
N~ 22, octubre de 1983; Alfonsina,
......~· ~ Y 4, marzo y mayo de 1984
-·~t1Vamente.

7
~uet, J. P. Las locas de la Plaza de
o, Buenos Aires, Et Cid Editor, 1984.

~ción de una madre, citada en ibi- , P. 45.

10.Giberti, E.: "La mujer Y el prejuicio" en
Todo es_ His~or~, núm. 183, agosto de
1982. G1berti cita una investigación de
IPS_A, sobre las ideas que se refieren a la
muJ:r _en la ~écada del 70, en la que en
los ultllTlos anos se registran: a) retorno a
roles estereotipados "femenino" Y ''m
culino" ' b) reval. oracion
, del sacrificio Yasel
e_sfueno como ideas concernientes a la actJ_tud femenina, c) poca tolerancia al cambio, d) revalorización de la autoridad.
11 · Kirkwood
I'.
· •
.
' J..· El 1emm1S1110
como negación _del autoritarismo, Programa FLACSOSantiago de Chile, diciembre de 1983.
12.La ~articipación política de las mujeres a
~art~ de la defensa de lo doméstico puede
significar un reforzamiento de tas funciones que se adjudican culturalmente a lo
fen_ien~o. Sin embargo, los vínculos de
solidandad
· de re1-.
. d. . que se crean a partu
~ icacio~~s inmediatas pueden tam?1én perm_1t~ a las organizaciones de muJeres adqumr una identidad propia Y pasar
a ~n cuestionamiento social más amplio
Jelin, E. Las mujer~s y la participaci6~
popular, Buenos Aires, CEDES (mimeo).
13.Por su lado, las autoridades militares trataban de evitar que las madres se organizara_n fomentando su fraccionamiento
Segun declaraciones de algunas de ella~
era _frecuente. que después de alguna en~ev1sta obtemda, los militares les dijeran
Ud. veng~ a venne las veces que quiera,
pero no se Junte con las otras".
14.EI pañuelo blanco constituye uno de los
eten_ient~s básicos en ta conformación de
~ identidad. "Cuando estábamos todas
¡unt~s . en la Plaza, yo a veces tenía un
~ntun1ento d~ irrealidad. Me preguntaba
como era poSJble que estuviese contra todas esas ametralladoras sin otra defensa
que un pañuelo blanco" (Paz).
15.A pesar de que divergencias políticas llevan al fraccionamiento de las Madres de
Plaza de Mayo en dos líneas en 1986, en
el momento de lucha contra la dictadura

militar procuraron mantenerse diferenciadas de los g~pos de poder tradicionales
como. los partidos políticos. Por estatuto
las vemte so~i~,s fundadoras Y las que inte'.
gran la _con_i!s1on directiva no pueden afiliarse m militar en ningún partido político.
16. La dictadura justifica su represión contra
las Madres-asociándolas con la subvers1on.
.,
La
c~p~a de desprestigio tiene como
b_ase prmc1pal, a las revistas femeninas de
fa,uadaT~as1va. Por ejemplo, en la revista
~ ~ el 23 de agosto de 1979, se publica una nota titulada "Habla la madre
de un subversivo muerto". Allí se señala
que '.'~ desesperación la llevó a recorrer
l~s sm1estros caminos que las organizac10nes subversivas tienen preparados para
especular con et dolor de las familias deshecha~ por su propia culpa, por política
de od10 Y de violencia.,, En el reportaje
la madre declara•· " · • . a m1, me usaron'
~ara los montoneros yo era un perfect¿
instrumento", para finalmente recomendar a las ma~_resargentinasque "vigilen de
cerca a sus h11os. Es la única fonna de no
te~~r que p~gar el gran precio de la culpa . Poco tiempo después se sabe que la
nota había sido prep¡uada por la ESMA
(E~uela
de l
.de . Mecánica de la Annad•.., uno
" os prmc1pales centros de represión). La
madre del subversivo", la señora Thehna
Jara de Cabezas, que aparece fotografiada
en la n_ota que supuestamente se realiza
en la ciudad de Montevideo, había sido
secuestrada en abril de ese mismo ano.
17.Kirkwood, J. Op. cit., p. 22.

......
°'

�.,

EL REGRESO

,.

1P

t
I .{~\'
•

I

r~-

~

/

,

~

,'/ ,,..

.,

,.

.

Llegamos a Monterrey en el vuelo de las
8:10 de la mañana. La cita era a las 11
en Sanborn 's, situado todavía en el centro de la ciudad, en lo que ahora se llamaba "la zona rosa", espacio que después analicé con detalle relacionando
situaciones e instantes del pasado en los
rasgos 11ue todavía &lt;1uedahan en esos
lugares c¡ue tantas veces frecuenté en
otro tiempo.
Ahora tenía &lt;JUe ver a mi ex-mujer,
Leticia, ·después de veinte años de divorciados. Desde entonces no hábía
regresado a esta ciudad que si¡,rnificó
tanto en mi vida. De ella sabía por mi
ahogado, por el periódico " La extraordinaria escultora Leticia Ríos expone
en . . .", o por las esporádicas, frías y
brevísimas llamadas telefónicas en las
que sólo se trataba algún asunto de
orden legal concerniente a nuestros
hijos; los dos, Víctor y Javier, ya mayores de edad y a punto de contraer matrimonio. Ese era el motivo de mi viaje. Necesitaba definir la situación legal
de ellos pon¡ue cuando nos divorciamos hice hasta lo imposible porque
no quedara ni un alfiler a su nombre.
Como había otro de por medio, eso
fue suficiente para mí; si en ese entonces hubiera podido arruinarla por
completo lo hubiera hecho. Desistí
quizá por mis hijos.- En ~ste momento sólo tnc quedaba el mal sabor de boca de ai1uella etapa que me costó
tanto sacar de mi mente y de mi alma.

~

Aurn1ue aparentaba estar sereno, sentía una sensación muy extraña; conjugaba miedo, temor, emoción, deseo,
aversión y por &lt;tué no confesarlo, algo
de curiosidad.

Yo no había olvidado a Monterrey,
sólo había cerrado un capítulo de mi
vida. Estaba casado con otra mujer y
realmente era feliz, aunque en esta
ciudad quedaron parte de mi vida y mis
amigos.
-Como puedes ver- me dijo sonriente Guillermo mi ahogado -este
no es el pequeño aeropuerto que· tú
conociste... ¡o ya no te acuerdas. .. !
-acentuó su sOiirisa quizá para sacarme de mi retraimiento.
-Sí... sí -le contesté-, en realidad
estoy sorprendido, es un signo de 11uc
Monterrey ha cambiado mucho y como
tú eres el que viene a esta zona fOn frecuencia tendrás 1¡ue ayudarme a redescubrir la ciudad que yo dejé, aunque si
todavía existen mis lugares preferidos
creo que el guía voy a ser yo.
-Sospecho 1¡uc vas a encontrar muy
pocos viejo -me rcpondió ale¡,rremente.
En el trayecto al Hotel Ancira me
percaté del sprpre'ndente cambio ,¡ue
ofrecía la ciudad : ampliaciones, avenidas, edificios. ·.. pensé que tal vez así
había cambiado mi vida. El Monterrey

que había dejado era como el símbolo
de mi primer amor, amor que se había
modificado en anilios y &lt;1ue me mía
a la memoria aquella, novela de Miehlll
Butor que leímos y discutimos juntee,
cuar.do ella era estudiante de Letras ea
el Tecnológico y yo un estudiante deIngeniería Civil enamorado del arte y las
letras; nunca imagine 'que a nosotros,
precisamente a nosotros nos iba a tocar modificar nuestras vidas.
-Oye mano -dijo Guillenno- yo te
quiero mucho, pero como por obn y
gracia todavía estoy soltero y tú eres
un hombre de respeto pedí habitaciones separadas. No vaya a ser que me vi•
site un "regio cuero regio" y te vay•
a emocionar. . . francamente no me
gustaría que tu mujer me fusilara;insisto en que soy muy joven y muy guapo para morir de esa manera.
-No te preocupes -le contesté.a
tono de broma- e!,taha pensando decirte exactamente lo mismo, . , .nada
más que yo creía que el respeto n
tú... ja, ja,ja... como eres un aboplo
tan serio .. .
-Me sorprendes _Alejandro -rapoll'
dió en el mismo tono-, te aclaro que
mi fuerte son los negocios no los divorcios.
Mientras estábamos bromeando el administrador nos entregó las res~
llaves de las habitaciones y en 111¡subimos a desempacar y a pre~
19
para estar antes de la hora indicada
el lugar de la cita.
Entramos a Sanhom's media
tes de lo previsto. El lugar

',t'I

_,,.f;; ,...,llJi~.,,~
:f¡:{j
r;~ N\
,,

~

.i

:.-...

"

a Roberto E1Ca111i11a

Mis hijos habían crecido juntó a ella,
yo sólo los disfrutaba muy racionadamente. Desp~és, cuando ya pudieron
viajar y decidir por sí mismos tampoco
los tuve conmigo pon1ue preferían viajar con los amigos o irse a la Isla del
Padre. Definitivamente estaban más
ligados a Leticia, quizá si no me hubiese ido las cosas hoy serían distintas. No
quiero decir que no me quisieran, simplemente no estaban acostumbrados a
m1.

•

, ,'}(
~

Fidel Chávez

ll.

;/,· y

¡, /;,,-:-:,,
/1/

...

cambiado, pero no demasiado. Corno en
todos los restaurantes de esta cadena
~ meseros con sus trajes típicos me~
DCanos Y en las mesas las clásicas peramas &lt;1ue acuden al café de media mañana o a tratar algún negocio, sin faltar
ano que otro turista. Entre toda esa
gente ·reconocí dos caras de mis tiempos, las gemelas &lt;¡ue nunca supe cómo
111! llamahan, pero que allí permanecían
todavía impecablemente vestidas y ma~adas, . parecía que para ellas no hab1a pasado el tiempo. Era como estar
lllte dos maniquíes vivientes.
El Sanhorn's de mi época era el lupr del café Y los pasteles o los helados. Era muy "chic" ir a merendar allí
t.on alguna amiga, sobre todo si andaba
IDO i¡ueda~do ~ien. ~orno estudiante y
ton los amigos iba mas seguido al desa~ido Café Flores, por la calle·Corrc~ora, frente a la placita Hidal~o. Sin
drula_, un lugar menos eiegante, pero se
rumia muy sabroso. Todavía recuerdo
las f:unosas orejas de elefante, la típica
tom1~a corrida y los . pays de crema
Yde limón. También frecuentiiliamos La
~uente, del pasaje Espino Barros. OcalOnalmentc el café Concordia por Zaraf'Za, a donde acudían varios periodistas; 0 la Superior, por la calle de Gueel Lisboa frente a la Alameda; el
das ,. por Calzada, . con sus· carnes asa• tipo rumano; s1~eran altas horas de
noche, el Galván o al inolvidable res'-rante "AL" por la Calzada Madero
::e los múltiples espejos y la ilumi~
4o n te mostraban tu verdadero estaant~ la variada y trasnochada con~~a i¡ue a veces terminaba el tour
..;:1ehoacano allí. Cuando las arcas
an muy vacías acudíamos a Ju.
todavía más baratos, al menudo en

:=;

el mercado del Norte o a los tacos rojos
cerca de la fuente Monterrey.

- YO sólo quiero un café Guillermo
¿y tú?
-~refi~ro un té - respondí~ y se me
quedo viendo seriamente-. Oye, sé
q~e esta es una situación &lt;¡ue quisieras
evitar pero hay cosas que solamente ustedes pueden definir. . . ¿te .sientes
incómodo?
-Nu :...le contesté-, lo &lt;Jue sucede
es 1¡ue cada cosa 11ue veo me recuerda
al~o de esa etapa de mi vida, no puedo
evitarlo. Toda esta ausencia acumulada
me obliga a reéordar no sólo eso sino
también parte de mi infancia y mi ado1,es~encia, tú me entiendes, es algo tan
mtnno .
- Te entiendo perfectamente y deseo
r1ue esto pase rápido .

-En realidad Leticia ya no me importa,' lo &lt;1ue sucede es que desde que
llegue no he podido desligarme del pasado, es como si de pronto se hubiera
abierto una compuerta de recuerdos.
-Oye Alejandro, si prefieres suspendemos el viaje a Laredo y tenninado el asunto con Leticia nos regresamos a Guadalajara, no me b'Ustaría verte deprimido.
-No Memo, al contrario, precisa~ente t~ iba a pedir que el viaje lo fu.
cie~as tu solo, ahora más que nunca
11mero recorrer la ciudad, quiero reconciliarme con ella, reencontranne;
sentir_ de cerca el pasado, es algo que
necesito hacer porque estoy en deuda
con esta vieja amiga.
-Por mí ~o hay ningún problema,
pero . . , ¿estas seguro de &lt;1ue quieres
quedarte?

�- Completamente seguro, es algo (¡ue
considero muy importante. · · ¿me entiendes, verdad?

-Pase Guillemio -le contestó Leticia-. Estás igual Alejandro, sólo un poco canoso, pero sigues igual.

- Por supuesto Alejandro. • • claro
,1ue te entiendo.

_ y tú más guapa . . . - le contesté.

Confieso (JUe deseaba enormemente
estar solo. Quería recorrer paso a paso el
pasado en un-presente distinto. Ansiaba
evocar proustianamente momentos cruciales de ini vida, no porque dudara de
mí, simplemente quería reafirmar . el
amor a mi segunda esposa, una mu1er
extraordinaria que conocía con detalle
hasta el rincón más pequefio de mi espíritu y a quien le debía en gran part~
el no haber perdido la fe en el amor ~
en las personas. En ese instante observe
la figura de Let icia hacia la ent~ada del
lugar y sentí i¡ue el trago de cafe. me ha,cía un nudo en la garganta . .. , se acerco
hasta la mesa un poco titubeante. Nuestras miradas se encontraron y quedaron
por un momento fijas. Después ~os s~ludamos de una manet a por demas fna
y ordinaria.
_ ¿Cómo estás? - m e dijo.
_ ¡Hola!. .. siéntate.
Mient ras tánto Guillermo de pie saludaba también a Leticia: Para él era
más sencillo porque no existía ningún
lazo afecüvo entre ellos, ademas se
veían a menudo .
-Bueno - dijo Guillermo-, los dejo
solos. un momento y regreso para c~mentar sobre los papeles. · · con permi30 , • .

- Por favo~. . . los afios no pasan en
balde.
- Bueno . . . lo 11ue quise decir es qu~
t e sigues conservando muy• • · atractiva.. .
_ ¿Es un halago o una burla'?
-Me conoces perfectamente como
para darte cuenta que no me gusta
bromear.

- y. . . ¿Cómo te va con. . . ella?
Como no sé su nombre. . •
- Laura . .. se llama Laura . .. , me va
muy bien, tengo dos hijos con ella, una
mujer y un hombre .. : sin ofenderte es
una mujer increíble . .. la adoro.
-Me imagino, respondió y encendió
un cigarrillo . .. , has de saber que no _me
volví a casar, estoy totalmente.dedicada a mi carrera. Tus hijos ya son mayores, ya no les hágo tanta falta así es que
todo el tiempo libre es para el arte.
-Les hiciste falta en un momento,
pero .. . fue tu decisión.
-No Alejandro, no recordemos el pasado. Siempre soñé que llegaría a ser
una gran escu1tora y aquí estoy·
-Sí, pero no pensaste en los niños,
eran muy chicos y. • •

-Claro que s1 pensé, pero también
pensé en mí.

respecto al porvenir de los muchachos.

_Yo creo que pensaste más en ti
qúe en ellos.

-Decídelo tú, eres el padre magnate. .. yo soy una artista consagrada a
11 arte.

-Aún me tienes rencor ¿verdad . . .!
El sólo fue un buen amigo .
-No, pero a mí me importaban más
mis hijos que tu arte .. . sin embargo, te
di cuanto pude.. . más de lo que pude Y
- él lo echó todo a perder.
-Mira Alejandro no empieces, tú Y
yo jamás nos pudimos ?ntender, ~
que accedí a ser tu no~a ~ des~ues 1
casarme contigo por tu ms1Stenc11: pero yo siempre quise gloria y en c1e~o
modo la tengo. Tú querías una mujer,
una esclava . ..
-Quizá tengas razón, no ~e la
· , se destruyo
pena ver que, o qmen
. ' después de todo el tiempo es sabio Ycuando menos pensamos nos cambia poríuera
y por dentro.

..
. em
Leticia seguía siendo guapa, sm d.
bargo se rumoraban muchas . cosas e
ella. Era talentosa. como ~lSta,
nula como persona; demasiado, JI,
demasiado calculadora. Jamás ve~~
defectos, no aceptaba su alco~o!18111 .
Además se dec1a que tenía
gente muy vulgar. Ella todo lo J .
caba con su arte. Su vi'da Ya no mellldeteresaba. en ese momento lo ~ue
seaba era terminar rápido con ella Ylt
, como unanelir a caminar solo. Senha
d.
cesidad implacable de hacerlo, de tlfl"
la hablando sola, pero me contine-

r

de~;

- Bueno Leticia, y qué has

t;n .ese instante sentí que quería llemme a revivir el· problema económico
de nuestra separación y como yo no
quería estar un minuto más cerca de
dla le expuse mi plan:
-Gracias por lo de magnate, yo no
me clasificaría así pon1uc también ten-

go algo de artista. . , ya se te olvidó
queme gustaba escribir.
- ¡Ah claro! todavía conservo por

allí algunas revistas donde publicaron
algunos de tus poemas y tus cuentos,
ya hasta he pensado venderlo!\ como
reliquias.
-Mira Leticia, por Víctor y Javier
no te preocupes, Guillermo tiene instrucciones para que mis propiedades
en la ciudad pasen repartid as equitatiYllllente a arnhos, además les cederé
la nueva empresa que abriremos en breve lkJUÍ, legalmente será de ellos así
f.8 que puedes consagrarte a tu arte
in ninguna preocupación económica.
-Gracias ex-marido, te aseguro 11ue
1BÍ lo haré por(¡ue a mí el papel de

abuela no me queda, o más bien, no lo
pÍenso asumir "never darling".

En ese preciso momento regresó
Gtiillenno a ituicn en pocas palabras le
lllurní lo (¡Uc él ya sabía del asunto,
Jle pedí que le explicara a mi ex-mujer
IJUe significaba económicamente el

futuro de mis dos hijos. Como ya estaba muy tenso aproveché para despedinne y salir de allí rápidamente.
- Te veo más tarde en el hotel, Memo. Te dejo con la artista. . . hasta
luego Leticia . . . buena suerte,
-Adiós magnate . . . que te sigas
conservando igual de cuerdo.

mente cuidado. Hacia el lado sur cercano a la avenula Constitución, el Homenaje al SoJ de Tamayo, escultura de sencµlez y significación primitivas, situada
frente al nuevo Palacio Municipal de
sabor arquitectónico prehispánico modernizado.

La plaza Zaragoza de mi nmez ya
no era el paseo 11ue vi transfonnarse
con los años, recuerdo la banda del
Cuando salí de Sanborn's er~ desestado interpretando en el kiosko el
pués de la una de la tarde y como Guivariado repertorio de melodías de sicrnllenno iba a tardar buen rato explipre. Los jóvenes de· ambos sexos camicándole a Leticia el papeleo donde
naban en filas diferentes y encontradas.
cedía mis propiedades y la nueva emEra una forma muy tradicional de copresa en la ciudad a.Víctor y Javier, denocerse o cortejarse. Posteriormente el
cidí caminar un rato por la zona adolugar de reunión fue la calle Morelos y
quinada del centro que me hablaba de
otros tiempos. Algunos negocios per- después la plaza de la Purísima. Luego
manecían allí como la joyería Suiza indagué que la moda pasó a la colonia
y el Modelo, otros evidentemente eran del Valle, a lo que se denomina el cennuevos. La calle Morelos no había per- trito. Todo es cuestión de edades y de
dido su espíritu comercial, pero ya no motla, lo que es evidente es que cuando
una ciudad crece, ·va perdiendo poco a
le quedaba aquel sabor de sábado o
poco sus costumbres y tradiciones.
domingo de paseo de. moda, de caras
borútas. Pronto me percaté t¡ue adeRecorrí la Macroplaza. Añoré el cine
más de lo comercial había otro tipo
Elizondo, el Rex, a donde acudíamos a
de gente, sin faltar las furtivas miradas,
ver cine europeo que para esos tiempos
a las cuales no les di mucha importanera 1lemasiado osado pon¡ue las actrices
cia ya (1ue los ligues son frecuCtltes en
salían en corpiño o mostraban más
cualquier lado. Caminé hacia el orienarriba de la rodilla al ponerse las clásite, encontré la plaza Zaragoza como se- cas medias negras, sobre todo en las peñora con vestido nuevo. Alderredor de lículas francesas. Esa parte de Monteella descansaban todavía algunos de sus rrey había desaparecido para dar vida a
hermanos de antaño; Catedral, el Casino una área verde denominada Macroplaz~
Monterrey, el Ayuntamiento, el Círculo. que unía- ahora, por corredores, escaliMercantil, el Condominio Acero, otrora natas y niveles, desde el Palacio Municiel primer edificio de tantos JJisos. Don- pal hasta el antiguo y bello Palacio de
de estuvo el Hotel Continental, se erguía Gobierno. Paseo rodeado de edificios
or¡:,rulloso el faro del comercio, casi en- como el Teatro de la Ciudad, la rescatafrente, por la acera poniente el bello da Capilla de los Dulces Nombres, la
edificio del Banco Mercantil impecable- Biblioteca Fray Servando, El Congreso
del Estado, la Secretaría de Educación ~

�y Cultura, la Explanada de los Héroes,
el Condominio del Norte, otro de los
primeros rascacielos, la Iglesia del
Sagrado Corazón, el viejo recinto de la
Biblioteca Alfonso Reyes y el Palacio
Federal.
La Macroplaza era un esfuerzo valioso que sepultaba un pedazo del viejo
Monterrey, pensé que así se habían
derrumbado mis ilusiones, pero que
ahora el tiempo, sabio amigo, se había
encargado de darle otro giro a mi existencia. La calle· Zaragoza, en su tramo
de Corregidora a Washington fue muy
interesante, aún tengo presente que a
una señorita no se le permitía andar
por ali Í sola después de las 9 de la noche
porque no sólo la confundían sino que
le sobraban invitaciones, quizá porque
allí estaba el Patio, cabaret muy controvertido tanto por sus variedades como
por el tipo de personas que lo frecuentaban. En especial, ese barrio albergaba
lugares que hablaban de la historia de
Monterrey: El bar Fornos con sus exquisitos platillos de mariscos, la Fuente
Monterrey con sus armqniosos y novedosos juegos de agua iluminados de diversos colores, las bolerías y revisterías;
La Vaca Lechera, La Perra Suerte, el
café la Miniatura, y otros sitios que habían desaparecido antes de que se soñase con la Macroplaza, como el bar
Willy's o el cabaret Capri.

~

Caminaba sin sentir el cansancio,
creo que porque .era tanto que no alcanzaba a asimilar de golpe cada lugar
que reencontraba o veía transformado
en mi mente en ese pedazo de ciudad
que tanto había disfrutado en años
anteriores. El tiempo se iba tan rápido
que decidí regresar al Hotel a encon-

trarme con Guillermo para comer y
concretar los detalles del asunto de
mis hijos, quienes estaban de vacaciones en Canadá. Cuando llegué ya me
esperaba ansioso en el comedor.
-Hola Alejandro, ¿te perdiste o te
invitaron a perderte? No me vayas a,
salir con que te fuiste al cabrito porque te retiro mi asesoría.
-No... me perdí voluntariamente,
me fui caminando sin sentir, recorrí la
zona peatonal y la Macroplaza, te confieso que · estoy sorprendido porque
todos estos lugares los caminé una y
mil veces desde mi niñez y en algunos
no queda ni un vestigio del pasado.
-Lo que pasa es que necesitas decirle
a tu mujer que te abra la jaula más seguido . . . o que te suelte la cadena . ..
mano.
- Lo tomaré en cuenta Memo, te
aseguro que de hoy en adelante además de mi apoderado serás mi consejero espiritual.
-Bueno te lo agradezco y me comprometo a invitarte cuando regrese.
-Gracias Memo pero creo que sabes
de sobra que afectivamente Monterrey
no sólo fue mi vida sino también mi
muerte. Sin embargo ahora todo es muy
distinto. Después de todo la ciudad no
tenía la culpa de lÓ que a mí me sucedió. Te juro que lo que me falta es tiempo, quisiera caminar y caminar, es una
forma de sentir de nuevo lo positivo y
lo negativo de mi vida desde un ahora
totalmente distinto.

-Vaya, vaya . .. el hijo pródigo regresa al hogar. . . creo que si sigues así
se va a poner celosa tu mujer.
-No te preocupes me conoce demasiado bien, está al tanto de todo lo que
me sucede . . . oye ¿Qué pasó con Leti,
cia, hubo problemas?

.
-No, estuvo de acuerdo en todo y

según me dijo, después de la boda se
va seis meses a Europa, así es que tú
sabes si le mandas dos cajitas de tequila jalisciense para que no se le olvide nuestra Patria, ni nuestra clásica
bebida.
- Memo, no sé que haría sin tus consejos, lo bueno es que tú tendrías que
ser el portador del regalito, lo dejo a tu
acertado criterio; tú sabes si te arriesgas
a la respuesta, por mi parte no creo que
la vuelva a ver.
- Era una broma Alejandro, aunque
en el fondo yo sé que te entusiasma la
idea del regalito . . .
-Para meterme en más broncas, no
Memo, mejor lo dejamos en un íntimo
secreto entre tú y yo .. :ja, ja, ja. . .
Guillermo salió a Laredo y a su regreso no me tocó verlo, encontré una
nota suya en el hotel donde me dec~:
"Me urge estar en Guadalajara hoy llllS'
mo, aprovecha tus vacaciones de soltero
y no se te olvide que vives en Guadala·
jara. Kisses . .. Memo.
El asunto de mis hijos no se llevó
mucho tiempo. Lo que tardaba er~loe
trámites ante notario, por eso mt estancia se prolongó doce días; por 1111'

pues~o esto ya estaba previsto, además
quena a~ro~e~har la ocasión para saludar_a r~1s VIeJos amigos y compañeros
d~ mqu'.etudes juveniles. Con la mayor~ª . hahia perdido contacto, pero logré
fácilmente encontrar a los más queridos.. Cada quien había seguido su
d~s~no. Cada uno frente a una realidad
distmta, con hijos, con los problemas
comunes, pero aún con la lozan Ía de
nuestros . mejores años. Juntos formamos un grupito de personas inquie~ _por la cultura, publicábamos, orgamzabamos conferencias, cineclubes,
obras de teatro. Aunque estudiábamos
carreras muy diversas todos teníamos
~tos muy afints Y nos dábamos cita
en cuanto evento cultural se hacía. Fue
una época inolvidable, Monterrey emJM;za_ba su despertar ante la cultura, hah_1a mterés por el buen teatro, el buen
eme, la literatura, la pintura, se inten~a a toda costa, lograr un desarrollo
m_telectual junto al desarrollo industrial.
Durante esos doce· días comprobé
d enorme crecimiento de Monterrey
mumcipios
.. · y colonias que se sentían'
k'
¡a~as como la Anáhuac en San Ni~las, la Linda Vista en Guadalupe, del
ª!le en Garza García, hoy estaban
~idas a la orbe. Urhanísticamente la
ctudad
-e
bab, . se hab'ia tran:uormado,
nunca
. la sido una ciudad de monumentos
~ ~bundantes construcciones arquitectonicas
, signos
vb . sobresa¡·1entes pero habia
· amos que destacaban por una u @tra
~-~· El Obispado seguía aUí, conteml"'llldo
· que se le escaPlb ese crecer d'1ar10
~ al igual que al Cerro de la Silla. El
4a Mde la Independencia por la calza-.lo adero, la Alameda Mariano Escoy algunas iglesias y casas en el

primer cuadro sobre todo cerca de Catedral, en las calles de Diego de Montemayor, Padre Mier, Morelos, Allende o
M~tamoros donde viejos sillares y altas
re3as d,e acero seguían hablando de
otros dias venturosos.
A ¡.,esar de los cambios, la ciudad
conserva~a en gran parte su trazo original, habia ampliaciones, pasos a desniv~l, anill?s viales. Zonas que en otros
anos habian sido residenciales se ataviaban ahora con trajes de comercio La
calle Hidalgo, una de las anti~as e~tradas a lv,tonterrey, antes de que existieran
otras, vtas como. Constitución y Flcteros,
servia a negoc1~s
d_iversa índolr pero
~onservaba su d1stmguida arquitectura al
igual que esas colonias que ) a eran partr
del centro: la María Luisa y la \lirador
cercanas a la Iglesia de la Purísima.

?º

Ca~i cuatro millones de habitantrs
en el area metropolitana definitivamente
le daban otra vida a la que había sido
u_na pequeña ciudad de apenas unos
cientos de habitantes hace 30 años. Actualmente contaba con más de cinco

uni~ersi~ades i_~cl~yendo la Uní y el
Tec,_ vanos_ ¡.,erwd1cos matutinos } vespcrtmos;
diversos canales de te1eVIs1on
. .,
.
c,~em~s, centros comerciales, teatros'.
l•,l antiguo teatro Monto) a había dejado de serlo para convertirse en cine la
Azotea
y Iª Repu'b)'ica
'
,
no· rxistían
Ahora había otras salas ~orno el ~lásca:
ras p~r la calle Rayón: la Estación en
la antigua estación del Golfo, hov Casa
de la Cult~ra. Por la Calzada \ la,Íf'ro, la
An~l~ . tema un nuevo teatro, por el
p~nod1co me entcrr que tamhi&lt;'.n l1ab1a un teatro Blanquita CU\O criro &lt;·ra
~ast~nte frívolo, probablc11;!'11~· suhst1tu1a al antiguo Tratro \léxico ubic~do en la misma Calzada entre las calli•s
de Juár~z y Guerrrro: donde hizo rpoca
e! µ;rand1oso cómico Tello \lantrcón. La
crndad
de las' calandria~• ", ¡OS VICJOS
··
.
f?rlnngos rnl('trros era ahora una ¡;an
cwdad, .con los probl&lt;'mas 'r• las criSIS
.
· · 111· sc viven en todas part&lt;·s, sobrf' todo
la _&lt;k la falta ch· agua. \lonterrn había
de3ado atrás su prqudia dulzur~ &lt;lr juv&lt;·nL~d, ha~ía l!(•gado a otra etapa' \'
s~¡r111a crec1f'ndo. Tt&gt;nÍa ins!'¡ruridadc~,
cmturo11&lt;'s rlc pobreza. robos, violencia

"ª

�diaria, problemas obreros -hu~lgascme
afectaban el desarrollo de la mdusJ
tria. La Fundidora y Aceros Planos es
taban cerradas; la primera era ahora u1
monstruo grisáceo silenciosamente dor
mido con sus fálicos hornos apagados
Los regiomontanos no lograban asi~ila
todavía que habían dado un paso gigan
tesco y no se acostumbraban a las cru
das noticias, a los crímenes y notas de
primentes que aparee ían a diario en ~,
prensa. Ya no era el tiempo del dorm1
tranquilo, era necesario estar a la ex~~c
tativa, siempre luchando y defendien
dose del adversario.

SEÑAS/
RESE.ÑAS /
CONTRASEÑAS

l(V

_1

Unos cuantos días fueron suficien
tes para reconciliarme con Monterrey )
con mi pasado. Definitivamente lle~ab1
adentro muchas cosas que yo m1smc
censuraba porque me recordaban ~
problema personal. E,stos es~asos d1~!
representaron para m1 la meJor terapu
del mundo. Había logrado dar el gran
salto metafísico a la edad de 47 año'.
sin ser Julio Cortázar. Efectivamente m1
vida se había modificado, era un hombre nuevo, mi pasado quedaba sep~ltado y mi querida ciudad reconstr_mda.
El amor y el futuro me esperaban Junto
a Laura, a la que le llevaba de regalo.
dentro de mi corazón, ese pedazo de
mi Monterrey que me abría los brazos
y me incitaba sin lugar a dudas a pensar de nuevo en el regreso.

°'

\O

�ALGO MAS SOBRE
LA CONVERSION DE SOR JUANA

lrma Braña
Los misterios que encierran ciertos pasajes de las vidas de personalidades de
:otras épocas anteriores a las nuestras
siempre han apasionado · a sus biógrafos y estudiosos. El interés por identificarnos con ellos a través de tiempo y
espacio no conoce límites, máxime
cuando algún periodo de su historia determina o modifica notablemente su
destino.
Tal es el caso de Sor Juana Inés de
la Cruz,· nuestra "décima musa", quien
sufre un cambio radical en su vida pocos aflos antes de su muerte, y se conduce con una actitud drásticamente
contraria a lo que fuera anteriormente:
de mundana, un tanto frívola e intelectual con ideas muy liberales para su época y condición de mujer, pasa a ser una
religiosa mística, alejada del bullicio del
mund.o y de las letras.

o

t--

Mucho se ha escrito y elucubrado al
respecto. A medida que el culto a su
personalidad y el estudio de su obra se
van desenterrando más y más del olvido
en que se encontraron· por siglos (otra
incógnita inexplicable) se desvanecen
malos entendidos e incongruencias. El
mundo moderno, con todos sus adelantos en cuanto a facilidad de comunicaciones, facilita el viajar a otros continentes en busca de nuevos archivos
que arrojen más luz sobre esta controvertida mujer. Marie-C~cile BénassyBerling escribe en la Sorbona un artículo que intenta aportar datos sobre el oscuro periodo en la vida de la monja · y
coincide con muchos escritores actuales
al afirmar que Sor Juana fue víctima
del oscurantismo réligioso y antífeminista de su época.

Aunque, como ella lo aclara, su estudio es posterior a la publicación del
libro Las trampas de la fe de Octavio
Paz (Ed. Sebe Barral), su interés no es
ya desentrañar un misterio, ampliamente comentado en el último apartado del
citado libro, sino comentar "algunos
textos de procedencia eclesiástica novohispana relacionados con el asunto" y
que fueron posteriores a la famosa
Respuesta a Sor Filotea, en la que Sor
Juana defiende sus posturas literarias y
feministas.
Cita-, en primera instancia, la dedicatoria de un sacerdote de la diócesis
oaxaquefla, el Dr. Jacinto de Lahedesa
Verástegui a la primera edición de los
"Villancicos a Santa Catarina", pero no
especifica si contribuyeron o no a su defensa. Aflade enseguida varias alabanzas
de que fue objeto por parte del clero espaflol, hecho que tuvo reacciones contrarias en la Colonia, pues por tratarse
de elogios tan encomiables a una religiosa, las envidias e insidias en un ambiente de mayor estrechez de criterio
como el que diferenciaba a México de
Espafla seguramente le afectó' más negativa que positivamente.
Otro texto conocido, pero d~ poca
difusión al que alude es el del presbítero Francisco Javier Palavicino, quien
en un sermón dedicado a las monjas del
Convento de San Jerónimo apoya, aunque sea un tanto veladamente, la crítica que Sor Juana hiciera al Sermón del
Mandato del Padre Vieyra, lo cual comprueba que ella contaba con un séquito de defensores y admiradores, que
aunque tal vez no fueran los que ella
deseaba más contar con su apoyo,
existían y pugnaban por rebatir el an-

tifeminismo en el clero.
También se refiere a un panegírico a
la obra de la 'monja,que formaba parte
de una dedicatoria de seis páginas que el
Dr. Jacinto de Lahedesa, que ya había
citado al principio de este artículo, y
especifica que a pesar de que Sor Juana
exalta en estos textos su defensa feminista y contradice a San Pablo, quien calla a las mujeres y las exhorta a vivir sujetas, aún así eludiendo la discrepancia
de Sor Juana con San Pablo y sin admitir tácitamente el estar de acuerdo con
ella se "sale por la tangente", la elogia
y compara con profetisas de la Antigüedad pagana.
El texto es publicado y los Villancicos cantados en la ciudad de Puebla, de
cuya diócesis era obispo Manuel Fernández de Santa Cruz, quien bajo el seo•
dónimo de Sor Filotea, como ya sabemos, había ya públicamente sancionado
e instado a la religiosa a encargarse más
de los asuntos de Dios y hacer a un lado
tantas frivolidades y prácticas de letras
profanas. Y respetuosa pero firrnemen·
te ya había sido rebatido por la mismaSin embargo la actitud del prelado d&amp;muestra que a pesar·de todo la apoyaba.
pues sin su autorización no hubieran sido
posibles publicaciones o presentaciones
de la obra de Sor Juana dentro de sus dominios.
No obstante, aflade Benassy, el d~
no de la monja se decidía en México.Y
no en Puebla o Espafia donde su ~
era tan reconocido y admirado, Y~
cide con Octavio Paz en que sus prillClpales censores, o al menos obstac~
dores, de que persistiera en sus prácb"
cas literarias fueron por un lado sU

....____=~-------------

- . ~~.;;h1s~-~
!ª

u... de toda VIda, ~¡ jesuita Antonio
mwez de Mirand
.
.

COnniin,

a, qmen siempre la

"'· l ' ? a mantener "dentro de cier"" mute "
l · ·
.
laales 8 su~ g onas hterano-intelecplac·. Y a dedicarse más a la contero....,,~on de la vida religiosa, que even-mente J
d
eión ~
e con ucirían a la salvaPila de su alma, Y por otro lado la lle4-1 dee u? .nuevo arzobispo a la ciuJ Sei' Me,uco,. Don. Francisco Aguiar
'-1 ~as, reaccionano en todos los
~ )os ~el entendimiento (obligó a toL
s _libreros a vender solamenté li'IIIVl! rel · )
ftrlt-, igi?~s , con una estrechez de
-no religioso
y unª marcada aversion
.,
•las
.
rnuJeres por el peligro de seducción
i rese~taban en lo que se suponía
cammo a la santidad·. Obvia el

decir que aunque nunca se ha logrado
comp b
,
. ro ar un enfrentamiento entre la
escntora Y el "santo varón" ta
ibl
, mpoco es
pos e que la alentara o apoyara en algo que era tan contrario a la mentalidad
del prelado religioso.

==-

,,., .
bía
hecho
famo
b"
f l'
.
sa, sa 1ª Y seguramente
e iz y reali~ada. Poco tiempo después,
como es sabido, muere.

. El artículo magníficamente bien es~nto y ~ocumentado nos insta a seguir
esentranan_do un misterio que poco a
poco ha deJado de serlo, pero que aún
guard_a secretos que seguramente son de
g~an importancia para el estudio d
VIda y obra.
e su

Finalme_nte concluye la articulista cit~ndo el ch_ma de penitencia que se suscita_ en la cmdad de México hacia 1692
de~1do a una serie de catástrofes que s:
atribuyen a un castigo divino y que se~u~amente influyen en el atribulado
an!mo de la poetisa para reconsiderar y
as1
Benassy-Berling·· "Mássorea
b l
. abrazar , un nuevo tipo íle VI'da, no eMarie-C~cile
.,
onversion
de Sor Juana" "'
R
.
sm ante~ públicamente aceptarlo
.
· i,ueva evista de
b. 1
' y ru- Filolo ' y·upámca.
Tomo XXXII N, 2
. _ncar e, .:on su sangre en un escrito ale- 1983.g,a
Págs. 466-4?1.
• um. .
pndose, así, de todo aquello que la ha-

�DOS REVISTAS DE MONTERREY

Alfonso Rangel Guerra / Hugo Padilla
REGION

)

En agosto de 1983, la Dirección de Litedel Instituto Nacional ·de Bellas
Artes invitó a /fugo Padilla y a Alfonso
P.rmgel Guerra a participar en el ciclo de
conferencias, Espacios de la literatura.
11ocado, ·según expresan las invitaciones, "a la recuperación de una parte fundamental de la historia de la literatura
rne:ticana, con base en los testimonios
orales de las personas que han creado los
tspacios .necesarios para su difusión•~
Alfonso Rangel Guerra fue invitado a
/tablar sobre Annas y Letras,y HugoPadilla sobre Kátharsis. El texto que ahora
le publica es una transcripción, someramente corregida, de la videograbación
que se realizó en aquella ocasión. A elle
1e debe el tono coloquial, de charla, del
que sin duda podrá percatarse el lector.
111tura

ALFONSORANGEL GUERRA:
F.inpezaremos con la revista Armas y
letras, por ser más antigua queKátharsis,
Yme referiré en primer lugar al origen
del nombre de la publicación y a la épo~en que surgió.
En su origen, Armas y Letras no fue
lfopiamente una revista, sino un boletín
llensua!, el Boletín Mensual de la Unil'lrsidad de Nuevo León, y con esta de~ ación apareció en el mes de julio
~ 1944, en fonnato tabloide, a una tinta. Si bien este boletín empieza a publi~
~ un afio después de establecida la
UIIIYersidad de Nuevo León (1943), es
leteaario aclarar que previamente, diez
lloeantes, el Congreso del Estado había
la primera universidad. En efec-

to, la Universidad de Nuevo León se
torio el poeta Pedro Garfias, llegado a
fundó originalment~ el año de 1933, por
México con el exilio español en 1939.
Ley del Congreso del Estado, pero funSe trataba, en el fondo, de un apoyo
cionó solamente un año, pues los conal poeta para que superara la precaria
flictos y problemas surgidos a raíz de la
situación en que se encontraba desde su
educación socialista llevaron a su clausullegada a México. Fue precisamente el
ra en 1934. En su lugar se estableció el
Departamento de Acción Social el 1¡ue
Consejo de Cultura Superior, institución
publicó el libro de Pedro Garfias, De
que tomó a su cargo los estudios corressoledad y otros pesares, en el que se
pondientes a las carreras profesionales
incluían poemas de El ala del sur, esque ofrecía la Universidad: medicina,
critos en España, Primavera en Eaton
derecho, ingeniería civil, química y farHastings y otros textos del exilio, más
macia. ~l Consejo de Cultura Superior
los escritos en Monterrey. Aquí vivió
funcionó durante nueve años, hasta
Pedro Garfias varios años, partió a otros
1943, año en que se transforma de nuelugares y finalmente regresó en 1967,
vo en universidad.
para morir ese mismo año.
Como ya quedó dicho, un año después, en 1944, aparece Armas y Letras,
Boletín Mensual de la Universidad de
Nuevo León, Su publicación estaba a
cargo del Departamento de Acción Social, dependencia responsable de la difusión cultural, que junto con la docencia
y la investigación integraba las tres funciones básicas de la institución universitaria. El nombre de este Departamento
respondía a una concepción muy clara
de la difusión de la cultura como una
tarea de carácter eminentemente. social,
dirigida a toda la comunidad como extensión de las lahores universitarias de
docencia e investigación.

Al frente del Departamento de Acción Social estaba el Lic. Raúl Rangel
Frías, quien concibió la publicación y
le puso d nombre Armas y Letras, dirigiéndola durante cinco años, hasta
1949, año en que dejó la jefatura &lt;le!
Departamento de Acción Social para hacerse cargo de -la rectoría de la Universidad de Nuevo León. Como secretario
del Departamento aparecía en el direc-

El Boletín Mensual &lt;le la Universidad de Nuevo León llevaba el propósito de dar a conocer las actividades de
la ÍI1stitución en el campo de la educación superior y en la investigación, además de publicar textos, ensayos y poemas. Es necesario tomar en cuenta que
en ese año, además de la Universidad
Nacional Autónoma de México (cuya
Ley Orgá11ica en la que se le otorgó la
autonomía es también de 1944), existían únicamente la Universidad Veracruzana, la Universidad de Yucatán, la
Universidad de Guadalajara, la Universidad &lt;le San Luis Potosí y la recientemente creada de Nuevo León; el resto
de las actuales universidades, con excepción de las establecidas últimamente
en la década de los años setenta, eran
todavía institutos científicos y literarios, o de artes y letras, o colegios civiles, instituciones que fueron el inicio de
la educación laica en México en la época de la Refonna y a lo largo del siglo
XIX, antecedente de casi todas nuestras
múvcrsidades.

�En a11uel año de 1944 la Universidad
de Nuevo León era la única en el norte
del país y lanza este boletín mensual
para difundir su actividad docente. Un
año después, en 1945, Raúl Rangel
Frías creó, desde el Departamento de
Acción Social de la Universidad, la Escuela de Verano, para fundonar regularmente los mese~ de julio y agosto de
cada año, actividad cultural ,¡ue se mantuvo sin. interrupción desde 1945 hasta
aproximadamente 1965. Desde un principio hubo una relación muy estrecha
entre el boletín y la Escuela de Verario,
pues en ésta se ofrecían cursillos semanales de cinco conferencias, y algunos
textos pasaron a las páginas de aquél.
Aunque no exclusivamente, los profesores y conferenciantes visitaJttes procedían de la ciudad de México, principalmente Je la Universidad Nacional y El
ColC{,ri.o de \léxico. Durante estos
veinte afios de la Escuela de Verano, y
principalmente en los primeros diez,
\1ontcrrc} recibió anualmente entre
diez } quince profesores e intelectuales
de alto nivel, que impartían conferencias sobre filosofía, literatura, historia,
ciencias sociales o ciencias exactas, circunstancia que influyó notablemente en
el enriquecimiento cultural de la ciudad
y el de varias generaciones de jóvenes.
La lista de profesores visitantes en la Escuela de Verano de la Universidad de
Nuevo León sería muy larga para incluirla aquí; recordemos solamente a
José Gaos, Eduardo Nicol, Luis Recaséns Siches, Edmundo O'Gonnan, ]1!,S·
tino Fernán&lt;lez, Carlos Pellicer, Wenceslao Roces, José M. Gallegos Rocafull, Daniel Cosío Villcgas, Arturo
Arnaiz y Freg, Wigbcrto Jirnénez Moreno, Salvador Toscano, Agustín Yáñez, José Luis Martínez, Emmanuel

Armas y Letras era una publicación
modesta, tabloide, a una tinta y con
ocho páginas, en las que se podían leer
artículos sobre arte mexicano,· 61080fía, literatura mexicana, historia, y reseñas de libros. La revista era muy flemática, digámoslo así, en el sentido de
que sólo se publicaban en sus pÍ{IPl88
También ,¡túsiera reforinne al nom- textos de profesores e intelectuales con•
bre de la publicación. Como es obvio, el sagrados, los hombres que hacían la donombre proviene del famoso discurso de cencia superior en ciencias y humanida·
las armas y las letras del Quijote, y se des en Monterrey y en México, D. F.
trata de una interpretación, un tanto ge- En este sentido, en ella no había lugar
nérica ·y amplia -así lo entiendo- sobre para los escritores jóvenes, nueva colas posiciones antagónicas de la teoría y rriente que ya se podía apreciar en algu·
la práctica. Es necesario tomar en cuen- nas de las revistas literarias de Méxito en
ta i1ue en el año de 1944 el mundo oc- aquellos años.
cidental se debatía en la Segunda Guerra
Raúl Rangel Frías fue un gran proMundial y estaba presente en el espíritu
y el pensamiento de la época el proble- motor cultural para el estado de Nuevo
ma bélico y sus repercusiones en el ám- León y particularmente para la ciudad
bito de la cultura; así, el título Armas y de Monterrey: animó la publicación de
Letras era una referencia a la teoría y la Armas y Letras en 1944; animó ta crea·
práctica, y en este sentido las armas no ción de la Escuela de Verano en 1945,Y
eran específica o particularmente lªs bé- animó la creación de la Facultad de f¡.
licas, o solamente las bélicas, sino gené- losofía y Letras en 1950, y estos tre8
ricamente las que podía utili~ar el hom- factores, la revista, la Escuela de Verano
bre para la acción, en su significación y la Facultad de Filosofía y LetraS, se
más amplia, con lo que armas y letras imbricaron de tal manera que actuaron
conjuntamente para que se produjera la
venía a ser activiqad y pensamiento,
elevación cultural de Monterrey, manteacción y teoría; es decir, la cultura conida a lo largo de.la década de los año&amp;
mo un resultad.o de la teoría vinculada
a la acción, y viceversa. Por cierto, ha- cincuenta, hasta el principio de loe.et
senta y .su final desaparición, o SI se
biéndose comunicado a Alfonso Reyes
el nacimiento del boletín de la Universi- quiere ser menos drástico, su &amp;an~ Y
dad, y su no~re, Reyes preguntó: ¿Y notoria disminución. Cuando se escriba
la historia de la Universidad de Nuevo
por qué no Letras y Armas? Así quedó
León y de la cultura y las letras en Monrecogido este antecedente en el pie de
página de las palabras de presentación terrey, no podrá prescindirse de la nlodel Boletín en su número inicial. Preva- ración que corresponde a estos e!elllell'
leció el nombre original y así se man: tos creados e impulsados por Raúl B,1tuvo hasta su extinción en 1977, des- gel Frías.
pués de pasar de revista mensual a triEl año
mestral.

Carballo, Agustín Millares Cario, Carlos Griteff Fernández y muchos más.
Varios de ellos dejaron textos para Armas y Letras y dieron a esta publicación, con otras colaboraciones locales,
un carácter mucho más amplio que el de
un mero boletín informativo.

dejó la re_ctoría de la Universidad de
Nuevo Leon para aspirar a la guberna-

~a del estado. Los seis años de su gob1e~o tueron también de impulso a 'la
Umvers1dad, y esta tarea merece contarse por separado. A principios de ese
año me tocó hacerme cargo del Boletín
Men~ual Armas y Letras. Entonces se
~ dio un cambio a la presentación, uti~do 0~~ diseño, con dos tintas, dibujos y VJnetas, pero manteniendo su
formato. Lo más importante, sin embargo, . fue la invitación a colaborar a
loe escritores jóvenes de Monterrey·
Rugo Padilla, Arturo Cantú, Homer~
~arza y otros, que poco después creanan Káthar.,is. Así. a la tradición de
Adnnas Y Letras se añadió la rJresencia
e Ios Jovenes,
·,
que surgieron como
~te de este proceso de enriqueci~ent~ cultural al que antes hicimos reerenc1a. En efecto, Monterrev empezó
aver el surgimiento de las artes plásti~ • el teatro, la danza, las letras. En
fl!ltura logró formarse un 1rr1-1po bastante grande de jóvenes artisfas que de:rollaron su_propia obra. Recordemos
ellos,ª Gmllermo Ceniceros y Gerart~ntu, ahora en la ci_u&lt;lad de México,
''Eueda Lozano en Pans, Alberto CavafQ! que exhibe anualmente en Madrid
ymuchos más, algunos todavía en Mon~
La escuela de teatro de la Uni1 ~d de Nuevo León se provectó
~~es hacia la ciudad, en la qu~ hulas anos con cartelera diaria en varias sa. teatrales. En letras, finalmente, el ya
~~o grupo de Kátharsis, y otros que le
ilgllieron. En aquel mismo año de 1955
Ie ee! b , 1
.
Be, e ro e jubileo literario de Alfonso
.;;:: Arm~ Y Letras le dedicó un núi al escritor y al menos un capítulo
"Historia documental de mis liapareció en sus pá~nas. Ese año

:~¡·

'!

se incluyeron en Armas y Letras texLos
de Rodolfo Usigli, Raimundo Lida y
otros.

?

En 19 7• Armas Y Letras deja de ser
un bol~tm ~ensual y se convierte en
una
. . , deI
, reVJsta trimestral · La ap m~~
n_umero ~no de esta nueva época coincide en. tiempo , SI· no me equivoco,
•
con
la U
revista
La
palabra
y
el
homb
. .
re, de
1a mvers1dad
V
eracruzana
En
.
•
una som,era mformación con la que se inicia el
numero un_o dP. Armas y Letras, se dice
que la reVJsta se publicará en formato
~e~qr y aparecerá los mesés de marzo,
Jl~n~o, septiembre y diciembre y en sus
p~gm~s, se declara expresamente, se publicaran trabajos dP. creación (poemas
cuentos. novelas cortas) y trabaios de in~
ves~gación de escritores nacionales v extr~Je~os, noticias culturales y reseñ~bibhográficas.

La revista se hacía con muchas dificult~des. Como ha sido frecuente en este tipo de _empresas culturales, no había
re_mun~rac1011es ni. para quienes escrib1an_ m ~:1ra c¡ui~ne_s tcn~an a su cargo la
pubhcac1on y distnbuc1·on . As,1 se mantuvo- puntualmente durante doce o trece anos. Al ;iño siguiente del comienzo
de la nueva epoca, el aíio de 1959 d . ,
1
.
' e1e
a revista para trasladarme a París do· d
,
' n
e permanec1 un año con una beca de
la -~ianza Francesa. Armas y letras sigmo _publicándose y al frente de ella se
quedo Juan Antonio Ayala. hasta el año
d~ 1965, fecha en que también abandono \1onterrey. A mi regreso de París en
1959, Y hasta el mismo año &lt;le 1965, en
que me, trasladé a la ciudad de Mé•áco,
col~ore ~n ~rm,as Y Letras con textos y
resrnas b1bho¡n-aficas. Vale la pena record~r que en 1962 Ó 1963 dedicamos
un numero de Armas y Letras a Fernando Pessoa, para el que Hugo Padilla v
yo nos atrevimos a publicar traducci¿.
,~es de algunos de sus poemas. A propósito, -~abe mencionar que Hugo Padilla
ta~b1en tuvo algún tiempo a su cargo la
revista, como director que fue del Departamento de Extensión Cniversitaria
d~1rante el tiempo en que fue rector Jo'.
se, Alvarado y el período en que le suced_1 en ese puesto. Después, la revista paso, a otras manos, se le dio un formato
mas grande, semejante al de la Revista
Universidad de Wéxico en los años cincu~nta, tuvo interrupciones, volvió a
sahr en. el .,
formato anterior y- finalme ne
t·
se extrngm~, ausente el interés y apoyo
de las autonda~es universitarias.

. Al _inicia_r su segunda época como revista literana, desaparece definitivamente el boletín mensual que se publicó durante 14 años. a partir de julio de 1944
fecha de su fundación. En el númer~
uno de la nueva época invitamos a colaborar a Alfonso Reyes, quien envió un
texto s?bre "La longevidad de Goethe ".
En numeros posteriores escribieron
otros autores de la ciudad de ~1éxico
Y, Mon,terrey, Y· ¡~rofesores que impart~an catedra de literatura hispanoamencana en universidades norteamericanas .
Por aquellos años, quienes hacíamos la
revista teníamos estrecha reh•rión con el
Instituto Internacional de Literatura
Iberoamericana. El Instituto publicaba
la Revista Iberoamericana, cuvo direc¿Qué sentido tuvo esta rrvista qué
tor era el profesor argentino AÍfredo A. s~cación ~ue~e darse a una publicaRoggiano, quien también fue colabora- c1011 de _provrncia, primero mensual y
dor de Armas .Y Let:-as.
luego tnmc~tral, que pPrmaneció, se ~

�difundió y distribuyó entre las instituciones de educación superior de México y prácticamente todas las de Hispanoamérica? Concluiríamos diciendo que
Armas y Letras es el testimonio de una
etapa histórica en la educación superior
y la cultura en Monterrey que fue un
esfuerzo permanente por llevar a la sociedad la creación literaria, la investigación en el campo de la literatura, las
ciencias. sociales y las humanidades en
general; que fue un foro modesto, quizá, pero desde el cual se ofreció a escritores y profesores universitarios la oportunidad de publicar en sus páginas; que
proporcionó a la comunidad, en fin,
un órgano propio de expresión.
En el conjunto de revistas literarias
cuya crónica es motivo de estas mesas
redondas, encontraremos quizá otras publicaciones con una mayor riqueza de
contenido, o quizá un más acusado perfil en su significación nacional, pero en
última instancia podría decirse que todas, las pcquefias, las medianas y las
grandes, son revistas .que han cumplido
una función muy importante en la expresión cultural de México. Por ello
sería interesante que el conocimiento,
entre las nuevas generaciones, de lo
que fueron estas revistas, propiciara el
rcscat.e de esta historia dispersa que
pertenece a la historia de la cultura en
México.

'°
t'-

En días pasados hablaba en Monterrey con un grupo de jóvenes, y les
pregunté si se publicaban revistas literarias. Me contestaron afirmativamente,
l¡ue hay revistas literarias independientes, muy pequeñas, muy modestas, casi
hojas sueltas; una, por ejemplo, es de
cuatro pábrinas; otra se publica en una

bolsa, que es eso y se llama precisamente
La bolsa o la vida. Es una revista muy
pequeña y los poemas y textos literarios
están impresos en la parte exterior. Insistí en mi pregunta, si no había revistas más formales, de publicación periódica, y me dijeron que no las había, pero que en su lugar se publicaban
en Monterrey tres suplementos litera•
rios, semanarios, en otros tantos periódicos, y que esos suplementos publican
lo poco que se escribe en la ciudad. Y
además -agregaron- estos suplementos
pagan · por las colaboraciones, mientras
que en las revistas literarias, por ser hechas por los mismos jóvenes, se mantiene la tradición de considerar este trabajo como gratuito, sin más satisfacción
que la de ver los textos impresos.

tículos sobre Lope de Vega del profesor Francisco M. Zertuehe y con estos
artículos formamos un libro y este libro, en aún otro formato diferente, lo
hicimos pasar como número doble de
Armas y Letras, para furia bibliófila y
desatada de Ernesto Mejía Sánchez,
quien dijo que esas cosas no se debían
hacer. Tenía razón. Bueno, yo voy a
hablar de otra revista.

Esta revista, a diferencia de Arma,
y Letras, no fue una revista institucional. Armas y Letras fue el órgano de expresión de la Universidad, entonces de
Nuevo León, y posteriormente Autónoma de Nuevo León. La revista de la
que voy a hablar es una revista de gru·
po y por lo tanto tiene características
diferentes respecto de la anterior. El
grupo
que hizo la revista Kátharsu, o
Si de parte de ustedes hubiera alguKatharsis
-porque de las dos maneras se
1
nas preb1mtas sobre Armas y Letras,
llamó
y
les
voy a contar luego por 11ué
con gusto intentaría contestarlas, y
se
llamó
de
las dos manera&amp;- ya había
dejo la palabra a.Rugo Padilla.
hecho antes otra revista. Cuando inicia·
mos Kátharsis la mayor parte de los integrantes del grupo cursábamos los primeros años de alguna carrera profesional. Cuando apareció la revista que an·
tccede a Kátharsis, la parte aglutinadora
RUGO PADILLA:
de ¡.,rru110 que luego se dedicó a las tareas
de Kátharsis, estudiaba en la preparatoQuisiera hacer una acotación a lo que
ria. Esta otra revista, antecedente de
expresó hace · un momento Alfonso
Kátharsis, se llamó La Brújula. Tenía
Rangcl, en relación con las diversas
una mezcla de todo, era una revista que
etapas por las que pasó la revista Arpodía recoger una caricatura u que re·
mas y Letras. Si bien es cierto que cuancogía alguna aportación literaria, entre
do desapareció se publicaba en el forcomillas, del nivel preparatorio, pe~
mato grande, de tipo mortaja, y por lo
que también tenía una intención pol1tanto ya estaba adelantando su destino
final, hubo otro periodo en el que hici- tica.
mos la revista con una portada a tres
La Brújula fue, ni más ni menos, que
tintas, y cambiamos toda la presentael órgano de expresión del Frente ~
ción. A manera de anécdota, recuerdo
ral Estudiantil el cual, ustedes lo a
que en este periodo recogimos unos ar-

narán,_ no era sino otro de los rostros
d~l mISmo g~upo. También comprende:
ran ~1ue en ciertas partes de la provincia
mexicana los aspectos ideológicos se encont~aban en tal estado de retraso que

d_e que se nos ocurriera hacer la revista,
smo de lJUe se nos ocurriera también
abando~a.r el estudio de las profesiones
que ongmalmentc habíamos elegido.

~r liberales e~ la, década de los 50 del
~lo XX, eqmvalia a casi ser marxistas.
S1, de modo que nuestro liberalismo
que no era más que un liberalismo re~
t~~•ado de las fuéntes mexicanas del
mg O XIX, pues eso era lo que quería
recuperar· esta revista, sonaba en el eont~xto local como una blasfemia ideológica_ante el mareo conservador, incluso
cl~ncal y medieval, que imperaba en el
cli~a espi?tual del Monterrey de la
pnmera mitad del siglo. Desde entonces tuvimos algunos pequeños problern_as. Esta revista evidentemente termino. al mismo
·
·
tiempo
que nuestros estu~os ~e. preparatoria. Tomamos entones dIStmtas orientaciones segu' n cada
vo . ,
D
. cac1on. e nuestras vocaciones ini~es también nos arrepentimos despues, y nos arrepentimos, entre otras
cosas, por anclar haciendo cosas como
~ re~stas l~terarias. (Moraleja: hacer
~~s hteranas y realizar este tipo de
actividades puede ser pelibrroso. TómeP.ues, con precaución). Como cua0 cm~o elementos del grupo que hizo la revista La Brújula, nos reunimos
~ tomo a la idea ahora si ya, de una reVISta .exclusivamente literariá. ·Por qué
lrans1tamos
he
, de una mezc1a de ~mtercses
t~rogeneos en preparatoria a un inleres
Bue muy espec1'f·ico de tipo literario?

. C?ando la Escuela de Verano func10no en aquellos años, como mencionaba Alío~so Rangcl, nosotros, que éramos estudiantes de los primeros años de
las carreras profesionales, tuvimos oportunidad no sólo de escuchar, sino de est~lecer contacto y en alb•1rnos casos
cierto grado de amistad, con gente como Octavio Paz, con Alfonso Reyes
con Carlos Pellicer, con José Gaos COI;
Emmanuel Carballo, con Pedro ca:.fias
con José Alvarado, con María del Car~
men Millán'. y varias personas que llegaban de la cmdad de México y en los meses de verano dictaban ciclos de conferencias. Así, nos empezamos a cngolosin~r ~on ese ,ti_po de cosas que bajo un
ternuno gencneo se denomina la cultura. Fue entonces cuando no sólo en las
etapas del verano nos dedicamos a estos
men~stercs, sino que ya por parejo le
seguunos de nuestra cuenta.

:es,

. n~, en mucho tienen la culpa las
Bltuac1ones de las que hablaba Alfonso
~el hace un rato. Es decir, la activill'oll' e la Escuela de Verano que se desafae : en. la Universidad de Nuevo León
n cierta medida Cal•sante, no sólo

to~ees seis, siete, ocho jóvenes nos inst~ábamos Y hacíamos lecturas )' haciamos comentarios ~obre las lecturas.
Una de las lecturas permanentes para
e~tar al tanto de lo que se estaba produciendo en la ciudad de México era el suplemento del periódico Novedades. Esa
lectura no nos fallaba semanariamente
para es\ar en contacto espiritual co~
otros ,nucleos de actividad del centro
del pa1s.

. ~ero no sólo est9, sino que incluso
h1e1mos un c?njunto de lecturas que ya
a la luz .del tiempo transcurrido, me parcc~n, s1 no otra cosa, al menos caóticas.
Qmero recordar que una de las primeras
lecturas fue ~a República, diálogo obligado de Platon. Pero luego, inmediatamente después de terminar La República y comen~r este diálogo, nos zampa~os complehta la explicación de la teon,a de la relatividad de Juan David Garc1a Baec~! quien dej~ sugerir que su interpretae1011 es ncokantiana. y o creo
que no es neokantiana, que es simplemente la de García Baeca. Pero él dice
que hace unos nudos categoriales con
las categorías originales de Kant para
Formamos una especie de minusváli- e.ntender lo que acontece en el espaciodo Ateneo de la Juventud. Nos juntába- t1,empo de Minkousky, que también esmos los sábados:. Alfonso lo recordará ta entreverado; entonces les hace nuporque éramos participantes comunes. dos para acá y para allá a las categorías
Nos juntábamos los sábados en el lo- con ~l, fin de dar cuenta de esta entrecal ~~ la biblioteca ·universitaria ,1ue v_erac1on que hay entre el espacio y el
tamb1en fue pervertidora de nuestra vi- tiempo, y a esto lo denomina "nudos cada Y nuestra vocación. Lo hacíamos en tegoriales " . y como esto lo saca de Kant .
la biblioteca universitaria, porque el cn- -no lo de los nudos pero sí lo de las
carga~o de 1~ .hemeroteca, José Angel c?Jegorías- ~~ce que es una interpretaRendon, part1c1paba también con noso- c1on neokantiana. Creo incluso recordar
tros en estas lecturas. Nos reuníamos
que hasta empezamos a leer -este texpues; José Angel abría la bibliotec~ to es muy importante y está vertido al
:--estab~ toda la Biblioteca y todas sus español, quizá por primera vez, en el limstalac1ones a nuestro servicio- y en- bro de García Bacca- la memoria orim-

"

:j

�versitaria, leyendo los libros que les platiqué, en las lecturas de los sábados.
En el término de pocos meses leímos
Kafka, Joyce, Proust, Sartre, Faulkner.
Saroyan, Emilio Prados, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Francisco Rojas,
Aleixandre, el García Lorca de Poeta en
Nueva York, Paz; a Rulfo y a Arreola,
que acababan de publicar en los primeAdemás de las lecturas que hacíamos ros tomos de letras mexicanas del Fonlos sábados, otra de las circW1stancias do de Cultura. Después de ·esto ¿qué
peligrosas que nos rodeaban era la canti- otra cosa se le podía ocurrir al grupo de
dad considerable d'e excelentes libros jóvenes que descubrían 11ste mundo, si~
que había en la biblioteca; nos reu- no hacer otra revista, distinta ahora a la
níamos eri la biblioteca con libros po- que hicieron antes? Vamos, pues, a hatencialmente peligrosos, que pueden cer una revista literaria, a la altura de la
provocar en uno cosas raras. A manera contemporaneidad en el Monterrey de
1e contraste. vuelvo a este periodiquito los afios 50. ¡Por Dios!
anterior, La Brújula (miren: este es el
La indigestión aquella de lecturas y
periodiquito, esta es La Brújula) para
de
ideas y de cosas y de contactos teque aprecien más o menos dentro de
nía
finalmente que reventar en esta nuequé gusto literario, si se le puede llava
empresa
revisteril. Como acontece
mar así, estábamos inmersos. Aquí posiempre,
¡,o
casi?, el primer problema
nemos unos versos, se denominan "No
que
tiene
uno
cuando quiere hacer una
te des por vencido", de Almafuerte:
revista es el del n01:nbre que se le va a
poner. Voy a adelantar una anécdota
Procede como Dios que nunca llora
porque esto ya fue cuando el grupo inio como Lucifer que nunca reza
cial
se había trasladado a la ciudad de
o como el robledal cuya grandeza
México.
Una vez en México, aunque senecesita del agua y no la implora.
l!UÍamos haciendo Kát.h,mis o Katharsis
en Monterrey, también se nos ocurrió
Que muera y vocifere vengadora
hacer otra revista aquí, en la ciud.fd de
ya rodando en el polvo, tu cabeza.
México, fundamentalmente a Marco AnDel editorial les voy a leer un pedaci- to~io Montes de Oca, a Gabriel Zaid, y
to, nada más: "Año nuevo, vida nueva/ a mí. En lo del nombre no batallamos
nUPV0S sueños en la mente/ nuevas an- porque a todos nos gustó el de El fuego
sias en el pecho/ nuevo inCÍenso en los de Santelmo; pero, teniendo el nombre,
altares .del espíritu/ que forja en la fra- lo que no hizo pos_ible la revista fue que
gua del ensueño/ las quimeras· delicio- después de haberlo aprobado, puso los
sas de la frágil ilusión". ¿Alguien se puntos sobre las íes Marco Antonio, y
acuerda de Vargas Vila? Y poco después dijo: que desde ese momento en adeandábamos metidos en esta otra cosa, lante constara que él era el mejor poeta
con todos los libros de la biblioteca uní- de entre los tres, ~nseguida estaba yo y

nal de Einstein sobre la teoría de la relatividad. Después de esto, no sé si una o
dos semanas, leímos de corrido en una
sola tarde la Muerte sin fin, de Gorostiza. Y así como esto, hacíamos otras
mezclas que eran muy explosivas, y un
día tenían que explotar. Se estaba jugando con fuego al hacer esto.

g:

Aristóteles. Lo entendimos, entonces,
como una suerte de soltar las amarras
de to~os los barcos mugrosos que an~ siempre rondando los muelles intenores; los suelta uno y ·vámos ahí
van'. y ~so es una kátharsis, una especie
de limpia, de deshacerse de ...

luego Zaíd. Naturalmente, esa premia
imposibilitó que El fuego de Santelmo
se publicara, y quedó convertido el tal
Fuego en una simple llamarada de ~
tate.
Pero antes, cuando teníamos el problema de Kátharsis, había la idea de
una revista pero la revista aún no
poseía nombre. En ese momento, circunstancialmente, en la Escuela de Verano estaba Octavio Paz quien leyó adelantos, creo, de El arco y la lira en 8U8
conferencias. Fuimos y le contamos a
Paz nuestras intencio,nes, y no sólo eso
sino que le mostramos parte del material
que íbamos a publicar; él nos dijo que
no lo consideraba malo, que podía ser
material corregible pero rei;ogible en
una revista y que nos sugería ponerle el
cascabel al gato. Por lo tanto no entendimos lo que nos estaba diciendo. Nos
sugería ponerle el cascabel al gato.
¿Cuál cascabel? ¿Cuál gato? Lo que nos
quería decir, aclaró, es que él sugería
que el nombre de la revista fuera El ca,,
cabel al gato. Esta idea de Octavio ao
nos convenció. No nos convenció Yseguimos buscando un nombre. Fue Homero Garza el que propuso el nombre
de Kátharsis; simplemente por eufonía,
acentamos. Correcto: Kátharsis, y luego
preguntamos: y qué quiere decir. Primero aceptamos el nombre y luego pregun-_
tamos por el significado. Káthar•~ lo
había tomado Homero, que estudiaba
medicina, de Freud. Nadie detectó entonces su origen en las tesis estéticas de
Aristóteles. La primera intención fue
una intención propiamente de purga
anímica, como más bien se emplea ell
}:reud, que en el refinado sentido de
Kátharsis como purificación-por-medio'
del-arte (¿qué tal, García Bacca!~

. ~e dicho Kátharsis y Katharsis, in~tamente. Cuando salió el primer
º.'?°ero o el segundo, en 1955, lo conocto don Alfonso Reyes y entonces don
Alfonso nos hizo, una observación que
creo correcta; nos dijo : si ustedes quie~ que. sea c~tarsis, escríbanlo con e y
: ~h, es decir, castellanizado· pero si
~ en escrihiendo con k y' con th
~tonces yo les sugiero que sea Káthar~
818, con acento, y que esto quede expre80.

~ sugerencia de don Alfonso fue in~ediatamente adoptada por Ta colectiridad y c3:111?iamos a un tipo de mayús-

t

y mmusculas para que fuera muy
el acento en la primera a y pudiédecir Kátharsis; por eso he dicho
. dobl~ manera: Kátharsis y kathar
118, po~que el cambio se debió a una su
geteoc1a de don Alfons.o que tomamos
en cuen~. Con la duda que despertó la
lllgerenc1a
.
, ' nos pusun· os a avenguar
que,
~te;1a que ver este término, o este
brim P 0 , con la cultura griega. Descubirasos entonces e hicimos algunas lecde La poética de Aristóteles.

"s
e

Bueno, e1 pruner
·
,
numero
de la reVIs'-1 en octubre de 1955, y en el ediblfo que, escri~i? Arturo Cantú -Arescnb1a. los ~ditoriales-, di'" .:i._ ~mos del silencio, del asfixian· ·
-te1-ac10
• . proVInc1ano,
llenas las ma11lllcerldad Y la cabeza de alocata &amp;ali'

°

~: . ttú

das ide_as ". Dice: "aquí, trente a la espalda
irreverente
del vulgar, se const
.
~u!e 1a astilla, el pedernal, la fábula
sm1estramente
. '
1
·
, . crece lo diab,olico, aruda
o n;consutil, se estanca lo podrido
Aqu1 estamos nosotros, pues, oscuro~
adoradores
. de la palabra,,• Ent onces
emprendimos este culto de adorac·,
El culto que se inició con este nú~~:
de octubre de 1955 lo proseguimos durante muchos años porque la revista
¡muy mo~esta efectivamente, nunca
~e una_ reVIsta con gran número de pá-,
~nas m con ~~undante contenido y
siempre aparec10 con irregularidad diversa a lo largo de su vida- duró desde
el• mes de octubre de 1955 , que menc10no, has~ el mes de mayo de 1960
con el numero 22 , wn·mo numero.
,

f~nso, ~os comprometía a regresar un
tiempo igual al que fuimos becarios de
El Colegio, de nueva cuenta a la Universidad de Nuevo León· En 1960 nosremte.
gramos, especialmente Arturo Cantú
yo, ala Facultad de Filosofía y Letras, d~
la cu~ AJfonso Rangel primero fue secretario y luego director. Al re1ntegrar.
n_os \Monterrey nos volvimos a instituc10na izar. Poco tiempo despues
, de
nuesn:o r~greso volvimos a escribir en
la reVIsta
. en A rL Institucional. Es decir,
m:is )'. etras, de la cual yo durante algun tiempo .';1e hice cargo por estar a
~argo, .~amb1~n, ~~l Departamento de
xtenSion Uruvers1taria, el cual la editabª·
Volvimos a la revista institucional
aunque de nueva cuenta nos dio p h .
cer gr
or a
l
upo y entonces fundamos un sup e~~~to cultural y hebdomadario en el
peno ico El Porvenir de la ciudad de
!fonte~rey. El suplemento cultural se
en~mmo El grillo verde, y en éste
volvimos a l~acer la conjugación pelwosa que hab1amos hecho anteriormente
entre af:mes literarios y políticos. Otra
vez la
de Monterrey no nos so, c11.1-0ad
y
porto.
a
no
esgrimíamos
1as VIe3as
.. co1'
sas iberales pero andábamos con otras
no ,er_an del ~gr~do, que molestaban
a pudica
,
hsociedad re!!iomontana
,:,
,y
no duro
. , no
, mue
l _ o el suplemento , qmza
aleanzo e ano

_¿Qué aconteció entretanto con la
reVIsta ! con el grupo que la fundó?
Les dec1a que andar haciendo este tipo
?e cosas, es algo que no puede hacerse
impunemente. Dije antes que abandonamos las vocaciones iniciales Artu
C ' d .,
.
ro
antu e30 sus estudios de derecho
Homero los
· -aunque lue-'
, de med.icma
go. regreso
a
ellosy·
yo 1os de mge•
, G .
mena. racias a las gestiones y' ap
'b·
oyos
que. rec1
P irnos de don Alfonso , de Octav10 az y de Raúl Rangel Frías- ya
entonces ?obernador del Esta.do de
Nuevo Leon- fue pos1·b1e que VImera. .,
mos a México, becados, para estudiar
la carrera de filosofía en la UNAM. Excepto Homero, que regresó a Monterrey
A parbr
. de 1965, justamente después
y a ~u anterior carrera de medicina, los
demas cursamos la de filosofía. Entre- de h~ber cumplido con el término a que
estuvunos
obligados con El Co1egio
. de .
tanto, , Salomón ·González Almazan
, se M'
.
ex1co a _regresar a la Universidad de
e~cargo de la revista en Monterrey. Ter•
~uevo
Leon, muchos de nosotros volmm:mi~s en 1960 nuestros estudios uni.
vuno~
a
la ciudad de México. Quiero
lversitarios
. d 1 , ,en• la UNAM La heca del C0• mencionar que en el lapso que va del
egio e meuco, _que nos otorgó don AJ.
55 al 60, además de los integrantes ori-

¡u;

.....,¡

'°

�ginales y de los que de manera perma•
nente colaboramos con la revista, algu•
nos otros nos brindaron su colaboración:
Jesús Polanco, Alfonso Rangel Guerra,
Mario Arras, Enriqueta Ochoa, Abigael Bojórquez, .Rafael Estévez, Fran·
cisco de Avila, Jorge Cantú de la Garza,
Samuel Flores Longoria, Amílcar Uralde, Albertin&lt;l García Quintana, Jorge
Palacio Rebollar, José María Lugo,
Ernesto Rangel, Juanita Soriano, Fer•
nando Sánchez Mayán, Alfonso Reyes,
Octavio Paz, Carlos Fuentes, María Amparo Dávila, Salomón González Almazán, Gabriel Zaid, Ario Garza Mercado,
José de la Colina, Antonio Montaña,
Isabel Fraire, y otros más que se me escapan. Para terminar esta breve exposi·
ción sobre qué fue, cómo se hizo, qué
grupo estuvo detrás de llr revista Kátharsis de '.1onterrey, debo decir que a
pesar de ser una revista de grupo, de
no ser una revista del tipo que llamo
institucional, contó siempre con un ·patrocinio generoso de varias entidades
del Estado: la Universidad de Nuevo
León, el Gobierno µel Estado y las autoridades del Ayuntamiento local. Además quiero confesar, como expresión
final de mi exposición, que no sólo
hacíamos uso de las facilidades de la
biblioteca universitaria, sino que creo
sospechar que abusábamos de ellas,
porque a lo largo de toda la existencia
de Kátharsis, las oficinas, digámoslo
así, el centro de trabajo seguía siendo
aquel viejo sitio de reunión de los sábados: la biblioteca universitaria. El apartado postal que pomposamente anunciabamos para recibir correspondencia,
era el de la biblioteca. Si alguna vez
mencionamos un teléfono, fue el de la
biblioteca. Creo recordar que utilizao mos la franquicia postal de la Universico

dad para enviar Kátharsis, lo cual fue
una enorme ventaja porque no paramos
por dinero para ampliar la circulación.
Muchas gracias.
Si alguien tuviera alguna ¡mi,inta,
con todo gusto la contestaría.
¿Cuál fue la respuesta de la gente, tanto
a Armas y Letras como aKátharsis?
H.P.: Armas y Letras era propiamente
una revista que circulaba entre instituciones; en ella, generalmente participaba gente que ya tenía prestigio. Kátharsis era otra cosa; la enviábamos por correo, tal como lo mencioné hace un momento . Utilizábamos los directorios de
la Escuela de Verano y los de la biblioteca. De modo que la enviábamos a mucha
gente, como a los propios conferenciantes que he mencionado antes. Af1adíamos
algunas bromas. Por ejemplo, en el sobre
que rotulábamos para Gallegos Rocafull,
el segundo apellido nos parecía una incongruencia. Debf'rÍa llamarse Stone
Full o Roca Llena, pero Rocafull nos
parecía un híbrido. Siempre membretamos Roca Llena, José María Gallegos
Roca Llena. Así enviábamos su sobre a
Roca[ull, su Kátharsis. Como esta broma hacíamos.otras más. Bueno, de este
tipo de gente recibimos siempre un
apoyo muy estimable. También enviábamos la revista a los suplementos
literarios de la ciudad de México y frecuentemente se hacían resefías favorables. En la propia ciudad de Monterrey
había gente que entendía el objetivo y
el afán del grupo. A otra, que seguía en
el nivel cultural de La Brújula, evidentemente le parecía una cosa marciana. Tuvimos pues, dos tipos de reacciones en
la ciudad de Monterrey .

COMENTARIO (DE OTRA PERSONA):
Pero todo eso dentro de un gran marco de indiferencia general, es decir, estas acciones se hacen en el grupo y para
los allegados a las ideas y actividades e
intereses del grupo; pero lamental.
mente, la gran indiferencia siempre envuelve a estas cosas.
PREGUNTA: ¿Francisco de Avila esde
Sonora?

La colaboración que nos envió es un
poema que a él se le ocurrió oyendo a
Pellicer. Entonces, a pesar de ser del desierto, de Avila toma imágenes que le
son transmitidas por la poesía de Pellicer y contrasta estas imágenes de la selva y de los ríos caudalosos, con las de la
aridez de los desiertos. Creo que no es
un mal poema.
PREGUNTA
,(Huherto Batis): ·Qué
,
, fu
¿
paso, que e lo que acabó con las inquietudes literarias de Hugo y Arturo?

H.P.: Así es. El poema suyo que incluimos en la revista para mi gusto -aunque
desde hace tiempo no releo la revista,
de verdad- es un buen poema. Este tipo
de colaboraciones caían solitas. No 'tk, cómo sus autores se enteraron de la existencia de la revista y ellos mismos nos
enviaron por correo sus colaboraciones,
nos pusieron a disposición el material
que incluían C'n sus cartas. Fue así como publican10s a Mosén Francisco de
Avila, Abigael Bojórquez, etc. Incluso
recibimos colaboraciones del extran·
jero. Hay algunos nombres que evÍ·
dentemente pueden no sonar a nada,
porque se trata de alguna gente de Dominicana o de Argentina. Recibíamos,
pues, colaboraciones extranjeras.

H.P.: Yo respondo por mí, por Arturo
que responda él. Yo no he terminado
~n las inquietudes literarias: sigo escrih1~ndo, lo que no hago es publicar. Publico, c~~no a ti te consta por alguna vez
que enVJe una colaboración al suplemento Sábado, el suplemento d;l Uno más
uno, muy de vez en cuando. lle puhlicad_o dos veces más en todos estos muchíS1mos años, porque son 23 años. En 23
años exclusivamente he publicado es~
que di para el suplemento del Uno más
~no Y_en dos ocasiones más para La vida
lite~ana de la Asociación. Eso no quiere
d_ecir que no siga escribiendo; quiere deCtt «¡ue no publico, nada más.

PREGUNTA: (no se entiende...,

PREGUNTA: ¿Por qué no publica?

H.P.: Yo pregunté, hace como 7 ~os
que estuve en Hermosillo, si conoeian
a Mosén Francisco de Avila. Cn profesor del C.C.H., del Colegio de Ci~ncias
y Humanidades local, me contesto que
1
sí. Entonces pregunté, refiriéndome
que tal vez localmente se conoeiera ~
tarea literaria, ¿y qué tal, es bueno! Si,
sí, es una magnífica persona, me ~
11
pondió el profesor. Ni siquiera
que de Avila tenía inquietudes lited

H.P.: Porque ¿para qué?

-!'

PREGUNTA: ¿Para qué escribe?

~.P.: Ah, porque me entretengo muchíSlmo escribiendo. Yo podría dar una clase .
Sin alumnos porque me entretenuo
lllucho
¡
e,
al . d_an elo una case.
Me entretengo
escnbrr de la misma manera que me
entretengo dando una clase con pocos
0
Con muchos alumnos: porque el pri-

mer entretenido soy yo. '\1e entretenuo
en~r.memente escribiendo. Si sr quisie:a
c~lif1carme con algún adjetivo, éste pudiera ser el de "egoísta". Pudiera ser.
Pero yo cuando escribo me entretenuo
mucho: Y escribo porque me entret:n.
go. _E~a es mi principal motivación para
escribrr: la entretención, y nada más.
PREGUNTA: ¿Crees que tengan aÍgún
valor los cuentos que haces, si los haces?
II.P.: Muchísimo (no, no te creas). No
sé, algunos me gustan a ratos y lueuo a
ratos me dejan de gustar. Según el tiempo, oscilo.
PREGUNTA: (no se entiende. ..)

sor de filosofía.
PREGUNT~ (Huh~rto Batis): Tú alguna
vez me pediste colecciones de revistas
de las que nosotros hacíamos para vender~as y las vendiste. .. (lo demás no se
entiende).
H.P.: '\'o s~lo eso. También me llegaron
algu~as a~t1guas colecciones, que tenía
no se qmen como cosa estorbosa de la
R_evista Mexicana de Literatura. Se pudieron formar unas quince o veinte colecciones completas. Vendimos la revista
que tú me enviaste y algunas otras. De
modo que si algún autor mexicano consulta los índices de las bibliotecas o hemerotecas de instituciones extranjeras
Y se encuentra en ellos, puede deberse
a esta actividad. Es como en un cuento
que escribió Cerardo Cuéllar y que está
publicado en Armas y Letras: se llama
"el autor de Cuentos no estaba en el
índice". Si alguien qne ha publicado en
México va a la Biblioteca Pública de
l\ueva York a buscarse en d índice, es
muy probable que se encuentre. Son bibliotecas con tal poder de captación
de todo lo que se produce en el mundo
1¡uc )o más seguro es que aquél que ha~ a
¡mbhcado algo trngo una ficha dr autor. '.\Tosotros vendemos materiales a
este tipo de bibliotecas en el extranjero.

II.P. : Bueno, en el tiempo rn i¡ue estuve como estudiante rn la ciudad de
México colaboré en la Revüta Mexicana
d~ Literatura; publiqué también en Estaczones. Recuerdo que me hablaron de
Bellas Artes, como en esta ocasión \1argo para esta plática, y me dijrron que
estaban por cerrar el anuario dr poesía
1959, 11ue les rnviara un poema. No lo
ten~a, pero en ~O minutos lo hice y a los
25 iba para alla. Aparece en ese anuario.
En esa época sí publiqué: aparecemos
José de, la Colina, Homero Garza y yo
en el numero 7 (que tienr una ilustración de Tamayo) de la Revista .'11exica- PREGUNTA: (no se entiende...)
na; en ese número aparecrmos los tres
como redactores de la revista. Luego En la Biblioteca Pública dr ;\ ueva York
aparecemos, no me acuerdo si exacta- pero ha) otras. La Biblioteca de J~
mcn te los mismos, con Pacheco v otra Universidad de Nueva York, la Bibliotegente en "Ramas nuevas" de E;tacio- ca del Congreso y muchas más. Es muy
nes. En ese periodo sí publiqué. Cuando probable que si tú vas ) te consulta~,
dejé de publicar cosas de literatura fur a te encuentres. Precisamente por este
partir de los 60; cuando regrrsé a \lon- conducto, por este canal qur nosotros
terrey y empecé a trabajar como profe- establecimos, es probable &lt;¡ uc toda la

CX)

,-

�COLABORARON EN ESTE NUMERO:

BERTOLT BRECHT. (Alemania, 18981956). Dramaturgo, narrador, poeta y

crentr que haya publicado esté en los
indices bibliowáficos de estas bibliotecas norteamericanas.

teórico teatral. Expresionista y marxis-

ta. Escapó del nazismo, trabajó en
Hollywood y regresó después de la segunda guerra mundial a Berlín oriental, donde fundó el celeb~rrimo Berliner Ensemble. Autor de múltiples obras,
entre ellas: Madre coraje y sus hijos
(teatro), Los negocios del señor Julio
César (novela), Devocionario del hogar (poesía), Escritos sobre teatro (teo-

PREGUNTA: ¿Cómo se llamaba la
compañía?
H.P.: Se llama todavía. Existe. Se llama
"Materiales Académicos de Consu}ta
Hispanoamericana". Tiene ya 12 anos
de vida.

ría).
ALFONSO RANGEL GUERRA:
A propósito de las revistas literar~as,
l¡uisirra mencionar que en aquellos anos
de Kátharsis y Armas y Letras tuv~ la
distribución en ~lonterrey de la Revista
Mexicana de Literatura. Un día, a mediados de los años cincuenta, fui a la li~rería de Emilio Obregón, por la Avenida
J uárez, creo que se llamaba de "B?l~as
Artes,, y tenía una sala de expos1c10nes "El Cuchitril". Allí estaban Em~anu:l Carballo, quien había ido recientemente a Monterrey como profeso~
de la Escuela de Verano, Juan Jose
Arreola y otros escritores. Me preguntaron si quería distribuir en_ Monterrey la Revista Mexican~ de L1te~atura.
Acepté y distribuí alla los ,pnmeros
doce números. Era el puro afan de andar entre libros.

~
""

En otra ocasión Raúl Roa, también
profcsor visitante de la Escuela de ~ erano de la Universidad de l\uevo Lcon,
me presentó con Arnaldo Orfila Rcynal. ~:sto fue rn 1954 Ó 1955; e,'.tonces, Arnaldo Orfila . Reynal me dio la
rcpn·Rrntación drl Fondo de Cultura
Económica rn ~lonterrC) • Pero lo que
~o qurria contar rra una anécdota re-

JOSE LUIS OROZCO. Es director de
Estudios de postgrado en la Facultad
de Ciencias Poi íticas y Sociales, en la

UNAM.
ferente a Octavio Paz.
Octavio Paz fue a ~lontcrrey en dos
ocasiones, a la Universid_a~ de '\uevo
León. En la primera, dedico sus conf~rencias a exponer El arco y la lira,. l~bro todavía inédito. En la segunda VISIta intervino en el homenaje a Alfonso
Reyes, en mayo de 195_5'. en una semana
de conferencias. Parhc1pamos en . esa
ocasión Octavio Paz, Manuel Calv1llo,
José Alvarado, José Luis ~I~:tínez Y
yo. Lo que voy a contar oc~mo seg_u'.amente en ocasión de la pnmera v1~1ta
de Octavio Paz: Las conferencias se ~mpartían ¡&gt;or las noches, de lunes a Viernes, el profesor visitante llegaba en el
avión o el tren del lunes y se regresaba
el sábado. En esa ocasión invitamos ,ª
Octavio Paz para que nos diera una platica y aceptó darla ~l ~ábado
la ,~a-. a Fuimos a la B1bhoteca l mvers1tanan .
P d'll
ria, antes mencionada por Hugo a I a.
La Biblioteca estaba situada en un lugar
cercano al Cerro del Obispado, sed~ del
~1useo Regional ele Historia. jJc toco lle-

t

var a Octavio Paz y cuando llegarnos ~a
estaba reunido el grupo de Káthars~;
allí estaban Hugo Padilla, Arturo Canto,
Ario Garza Mercado, Homero Gar~ y
otros. Todos muy jóvenes, con 20 anos
0 menos. Nos sentamos en una mesa lar·
ga, la de los lectores de la Biblioteca, )
Octavio Paz quedó en la cabecera (hay
una fotografía de esta reunión). Paz nos
habló de poesía Y leyó algunos d~ 5115
poemas. Fue una sesión que empezo e~
mo a las 11:30 de la maíiana y d~
aproximadamente una hora "1 media.
Era en pleno verano y a la u_na_de la ta;,¡
de cuando salimos de la B1bhotccad,
, a I'1orno. Se¡¡ tS-,
sol' reuiomontano carn
"
O
. Pz
pidieron todos de ctav10
a ,v lo .eve
al
al Hotel Ancira. Pero an tes de subir
'automóvil vimos a los jóvenes poetaSBi
'
· , e1r la ·
baJ·ar la pendiente
del Jardm
. u1ar..•nun·
bliotcca, Lajo aqurl so1camr
'cil
.
b
d
t
os
era
fa
t¡uc "ª se aleJa an e noso r , . d
. •
1o an1ma o
notar; r1or sus moVIm1entos
· .Paz COll
J11t
ele su conversación, y Oetavio
dijo: ··\) Írclos, m írclos, van fehcrs
la poesía".

CHARLES BUKOWSKI. Nació en Alemania en 1920 y fue llevado a EE. UU.
cuando tenía dos años. Ha trabajado en
oficinas de corr-eos y publicado libros
de poesía a partir de 1961. Colaborador
de Los Angeles Free Press.
}OSE MARJA GONZALEZ. Investigador y docente en la Universidad Complutense, en Madrid. El texto que aquí
se incluye fue leído como conferencia
por su autor en el Auditorio "Alfonso
Rangel Guerra".
DIONICIO MORALES. (Tabasco, 1943).
En la UNAM estudió letras hispánicas.
Fue jefe de redacción de las revistas literarias Pájaro cascabel y La vida literaria,
Y secretario particular del gran poeta y
n111seógrafo tabasqueño Carlos Pellicer.
Incluido en la antología República de
j)Oetas (Martín Casillas, México, 1985).

lfERON PEREZ MARTINEZ. MexicallO,

Lingüista y traductor, graduado en

la Universidad Gregoriana y en el Instituto Bíblico y de Estudios Orientales de
Roma, Italia. Ex secretario general de
esta facultad, donde es investigador y
docente. Actualmente se desempeña como investigador en El Colegio de Michoacán. Este año obtuvo el premio de
investigación que otorga la UANL, en
el área de ciencias sociales.
JOSE DE LA COLINA. Nació en 1934
en Santander, España. Es autor de
varios Jibros de cuentos: Ven, caballo
gris; La lucha con la pantera; Los viejos; La tumba india; todos ellos memorables. Sobre crítica cinematográfica publicó Mirada al cine. Es miembro del
consejo de colaboración de la revista
Vuelta.
MIGUEL COY ARRUBIAS. (Monterrey,
N.L., 1940). Poeta, narrador, crítico literario. Es autor de lllla decena de libros, entre ellos: Minusculario (prosa
poética), Papelería (ensayo), El segundo poeta (poesía), Olavide o Sade (ensayo), Custodia de silencios (relato).
Profesor de Letras en esta facultad desde 1970. Actualmente director de
Deslinde.
MENNO VELLINGA. Senior Lecturer
en el Center for Comparative SocioEconomics Studies, en la Universidad
de Utrecht. Ha publicado: Economic
Development and the Dynamics of
Class (Amsterdam, Van Gorcum, 1979)
e Industrialización, burguesía y clase
obrera en México (México, 1981), sobre el caso Monterrey. Autor de numerosos artículos sobre industrialización
y desarrollo regional en América Latina.

SUSANA BLANCHI. Licenciada en historia. Profesora ordinaria de Historia
Social General en I¡¡ facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, y en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del
Centro de la Provincia de Buenos Aires (fandil), Argentina.
NORMA SANCHIS. Licenciada en sociología. Investigadora en el CENEP
(Centro de Estudios de la Población),
en Buenos Aires, Argentina.
FIDEL CHAVEZ. Nació en Sabinas
Hidalgo, N. L., en 1944. Licenciado y
Maestro en letras españolas (ITESM,
1968 y 1970). Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras, en la UANL,
desde 1972. Ha publicado estudios sobre Carlos Fuentes, Unamuno y Borges en Humanitas, y narraciones en el
suplemento cultural Aquí vamos.
ALFONSO RANGEL GUERRA. Ver
Deslinde número 16.
HUGO PADILLA. (Monterrey, N. L.,
1935). Estudió la carrera de filosofía
en la UNAM y se tituló en nuestra universidad. Fue jefe del Departamento
de Extensión Universitaria, en la UNL
(1961-1964), y secretario de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
en la décáda pasada.
GERARDO CANTU. (Nueva Rosita,
Coahuila, 1934). Pintor, dibujante,
muralista y gr~bador. Hizo estudios de
artes plásticas en la Universidad de
Nuevo León (1950-52) en La esmeralda (México, D. F., 1952-1955), y
en la Universidad Carolina, en Praga,
Checoeslovaquia. Maestro desde 1955,

co

ú,;

�ha expuesto en numerosas exposiciones,
individuales y colectivas, en galerías
del país y del extranjero. Actualmente
es director de Artes Plásticas del ICNL
(Instituto de la Cultura de Nuevo León).

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376294">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376296">
              <text>1987</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376297">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376298">
              <text>17</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376299">
              <text> Julio-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376300">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376301">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376320">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376295">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1987, Vol. 6, No 17, Julio-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376302">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376303">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376304">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376305">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376306">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376307">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376308">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376309">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376310">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376311">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376312">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376313">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376314">
                <text>01/07/1987</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376315">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376316">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376317">
                <text>2015557</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376318">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376319">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376321">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376322">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376323">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28398">
        <name>Amor latino</name>
      </tag>
      <tag tagId="25285">
        <name>Caracol</name>
      </tag>
      <tag tagId="588">
        <name>Estados Unidos</name>
      </tag>
      <tag tagId="6011">
        <name>Mellizos</name>
      </tag>
      <tag tagId="28397">
        <name>Refranes exclamativos</name>
      </tag>
      <tag tagId="28396">
        <name>Voz del enemigo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13628" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11695">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13628/DESLINDE._1987._Vol._6._No._18._Oct-Dic._0002015558.ocr.pdf</src>
        <authentication>e31ca8475f0c9f2ab700779e1c3f57df</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377170">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña

i

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

l

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 18 / VOLUMEN VI / OCTUBRE-DICIEMBRE DE 1987

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, N. L.
MEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO

RISA AMARGA

JULES LAFORGUE
3 Risa
amarga
SPITZER
8 LEO
El conceptismo interior de Pedro Salinas
14 IRMABRA~A
Elena Garro

Jules Laforgue

ROSA MARIA GUTIERREZ
17 Transtextualidad
en Los pilares de doña Blanca
SILVIA MIJARES
18 Este
es el mundo al revés./ ¿Quieres que Elena Garro/ te lo cuente otra vez?
ALARDIN
2OLaCARMEN
pasión intransferible en El Encanto, tendajón mixto

24

PARA EL LIBRO DE AMOR

'

1

IRMABRA~A
Elena Garro y su teatro de evasión y magia
EUGENIA MUDROVCIC
29 LaMARIA
señora en su balcón y los mundos incompatibles

32

No he hecho sino sufrir por toda la naturaleza,
Por los seres, el viento, las flores, el firmamento,
Sufrir con todos mis nervios, minuciosamente
Sufrir por no tener aún el alma bastante pura.

LIBERTAD GONZALEZ
Felipe Angeles, uno más
MIGUEL COVARRUBIAS
bailarina o general
3 5 Ser

38

¡He escupido sobre el amor y he matado la carne!
¡Loco de soberbia, me erguí contra la vida!
Y solo sobre esta Tierra, con el Instinto avasallado.
Al Instinto desafiaba con una risa amarga.

MARIA ESTHER GONZALEZ GONZALEZ
La dama boba, una mujer activa
VILLARREAL
40 LoMINERVAMARGARITA
increíble es verdadero

Por todas partes, en los salones, en el teatro, en la iglesia,
Ante hombres fríos, los más grandes, los más refinados,
Y ante mujeres de ojos dulces, celosos o altivos,
A las que se.doraría castamente de nuevo el alma exquisita,

MARX
42 JOANF.
La mitología azteca y el surrealismo francés en Elena Garro.
Dos cuentos de Andamos huyendo Lola

48

CARMEN ALARDIN
La realidad concreta son mu.chas realidades. Entrevista
con Elena Garro

SALAZAR
53 HUMBERTO
Homero en Cuemavaca, Reyes en la memoria
OSCAR FLORES
58 Lareformas
política fiscal obregonista en Nuevo León. Las
radicales de Juan M. García. 1920-1923

Puedo morir mañana y no he amado.
Mis labios nunca rozaron labios de mujer,
Ninguna me dio en una mirada su alma,
Ninguna me estrechó contra su corazón pasmado

'

Yo pensaba: ¡Todos han venido aquí! ¡Percibía
Los estertores del inmundo ayuntamiento de los brutos!
¡Tanto fango por un enlace de tres minutos!
¡Hombres, sean correctos! ¡Mujeres, modérense!

Pour le livre d 'amour
ilustran este número viñetas de Pablo Florez

Je puis mourir demain etje n'ai pas aimé. / Mes levres n'ont
jamais touché levres de femme, / Nulle ne m'a donné dans un

�e

NOCTURNO
Pienso en el viejo sol un día agonizante,
Jadeo, siento miedo al oprimir con el dedo mi sien.

NAVIDAD RESIGNADA

1

l
Sin embargo, tres muchachas frente a mí, charlando,
Bordan bajo la apacible claridad de la lámpara.

¡ Navidad, Navidad! Siempre, sobre mis libros, sueño.
¡Cuántos días han pasado desde aquella Navidad!
Cómo en el corazón del hombre todo dolor es breve.
No, no lloro más, campanas, con vuestro llamado.
¡ Navidad, tristP. Navidad! ¡En vano la gentil muchacha

Se coloca bajo el farol! Llueve, el cielo está negro,
Y en los charcos de agua tiemblan los reverberos
Que atormenta el viento, un viento de desesperación.
regard son ame, / Nulle ne m 'a ten u contre son coeur parné. / /
Je n'ai fait que souffrir, pour toute la ~ature, / Pour les
etres, le vent, les fleurs, le firmament, / Souffrir par tous
mes nerfs, minutieusement / Souffrir de n'avoir pas d 'ame
encore assez pure. / / J'ai craché sur l 'amour et j'ai tué la
chair! / Fou d'orgueil, je me suis roidi contre la vie! / Et
seu) sur cette Terrea l 'lnstinct asservie / Je défiais
l'lnstinct avec un rire amer. / / Partout, dans les salons, au
théatre, a l'église, / Devant ces hommes froids, les plus
grands, les plus fins, / Et ces femmes aux yeux doux, jaloux
ou hautains / Dont on redorerait chastement !'ame exquise, / /
Je songeais: tous en sont venus la! J 'entendais / Les rales de
l'immonde accouplement des hrutes! / Tant de fanges pour un
acces de trois· minutes! / Hommes, soyez corrects! ó femmes,
minaudez!

•

Entre el lodo y la lluvia se palpan naranjas,
Restaurantes y _cafés se llenan de rumores.
¿Quién piensa en lo eterno, en la historia, en nuestro fango?
¡Cada uno quiere hartarse de comida y reír esta noche!
Comer, reír, cantar. ¡Sin embargo todo es misterio!
¿Con qué objeto venimos a este viejo mundo, y de dónde?
¿Estamos solos? ¿_Por qué el Mal? ¿Por qué la Tierra?
¿Por qué la Eternidad estúpida? ¿Por qué todo?
e

Pero no, no, ¿qué le importa a la maraña humana?
¡La ilusión nos sostiene y nos conduce a su puerto!
Y París, que morirá dándole tregua a su pena.
A los cielos eternos pregona, otra vez, la Navidad

Nocturne

"1'

Je songe au vieux Soleil un jour agonisant, / Je halete, j'ai
peur, pressant du doigt ma tempe, / / En face , pourtant trois
jeunes filies, causant, / Brodent a la clarté paisihle de la
lampe. // Novembre 1880.

Versiones de Miguel Covarrobias

�e

RESCOLDO

'
1

Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para
convertir en ceniza cualquier página, es el hombre quien
fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño
luminoso que nos dirige nuestro semejante desde el ayer.
Sobre el potita español Pedro Salinas (1891-1951),
miembro de la Generación del 27, Leo Spitzer (nacido hace
cien años en Austria) escribió en mayo de 1941 un amplio
análisis estilístico. Aquí incluimos sólo la primera parte de
ese trabajo, publicado en Lingüística e historia literaria,
Credos, Madrid, 1974, pp. 188-199.

Noel résigné
Noel! Noel! toujours, sur mes livres, je reve. / Que de jours
ont passé depuis l'autre Noel! / Comme toute douleur au coeur
de l'homme est breve. / Non, je ne pleure plus, cloches, a
votre appel. / / Noel! triste NÓ~I! En vain la bonne chere /
S'étale sous le gaz! il pleut, le ciel ~t noir, / Et·dans les
flaques d'eau tremblent les réverberes / Que tourmente le vent,
un vent de désespoir, / / Dans la boue et la pluie on palpe des
oranges, / Restaurants et cafés s'emplissent dans le bruit, /
Qui songe al'éternel, al'histoire, anos fanges? / Chacun
veut se gaver et rire cette nuit! / / Manger, rire, chanter
- pourtant tout est mystere! / Dans quel'but venons-nous sur ce
vieux monde, et d'ou?/ Sommes-nous seuls? Pourquoi le Mal?
Pourquoi la Terre? / Pourquoi l'Eternité stupide? Pourquoi
tout? / / Mais non! mais non, qu'importe ala melée humaine? /
L'illusion nous tient ! -et nous mene ason port. / Et París qui
mourra faisant treve asa peine / Vers les cieux éternels
braille un Noel encor.

�EL CONCEPTISMO IN·TERIOR
DE PEDRO SALINAS
(

Leo Spitzer
Dedicado al poeta como saludo de
bienvenida con ocasión de su nombramiento para desempeñar la cátedra de
español en la Universidad de )ohn
Hopkins (Septiembre de 1940).

La mission propre de la poésie est
d 'offrir au plus solide du langage et au
plus mystérieux, du monde, le lieu
d 'une miraculeuse coincidence.
Thierry Maulnier

co

Es posible que el estudio que sigue sea
leído con algún prejuicio: se trata de un
poeta contemporáneo que, por añadidura, es un viejo amigo mío y un compañero en la Universidad, donde los dos enseñamos (su oficina, en Gilman Hall, está, justamente, pared por medio de la
mía). Todo parece, pues, combinarse
contra la imparcialidad científica y reforzar la falta de perspectiva, tanto en el
tiempo y en el espacio como en el espíritu del crítico. Y, sin embargo, emprendo este estudio, movido no por la vana
presunción que espera salir triunfante,
por azar, de una prueba difícil, sino simplemente con la conciencia de quien sabe que no puede ser parcial bajo el imperio de un "parti-pris". Conozco y estimo la poesía de Salinas desde hace unos
diez años y me había formado una idea
sobre ella antes de haber conocido personalmente a su creador. Podría decir
para desarmar a los suspicace·s que fue la
estimación por el hombre - el pensador
y el poeta- lo que me inspiró el sentimiento de la amistad, no la amistad lo
que me hizo estimar al hombre. Añadiré
que ni una sola vez he hablado con Salinas de su propia poesía y que desconozco la autocrítica que haya podido
hacer de su obra 1 . No he leído tampoco
- y esto deliberadamente- ningún estudio crítico sobre la obra del poeta. No

conozco nada de su biografía interior y su público:
no cometeré la indiscreción, aunque la (p. 12).
"actitud científica" pudiera justificarla,
de querer penetrar el misterio biográfiSi', por detrás de las gentes te busco,
co de ese Tú femenino tan aéreo y tan
No en tu nombre, si lo dicen,
emocionadamente cantado. Tampoco
no en tu imagen, si la pintan,
me ocuparé de los modelos inmediatos
Detrás, detrás, más allá.
del poeta, J. R. Jirnénez 2 , po~ ejemplo.
Las notas que siguen soµ exclusivamente
Esta poesía comienza, es cierto, por
fruto de observaciones personales y es- un sí afirmativo; pero esta afirmación,
tán sacadas directamente de la obra mis-' como si fuera un poco necesaria, implima. No citaré más que una colección de ca una negación de todo lo que el amansus poesías: La voz a ti debida, de 1933, te convencional busca en la amada; por
en la edición de Miss Turbull, titulada eso, él la busca detrás del mundo real;
Truth of Two, John Hopkins Press, detrás, que es como la negación de ese
1940. Sigo en esto mi norma acostum- mundo, de lo que · está "delante de nobrada en los estudios estilísticos que in- sotros": es decir, que el poeta busca la
tentan captar lo esencial de un escritor realidad en lo que otros considerarían
en una imagen acumulada, y fija, por como irreal. Y la poesía se termina en
decirlo así, haciendo abstracción de la la afirmación de una vida detrás de toevolución del poeta, y considerándolo, do, que equivale a la muerte (como ,i
por lo que a mi trabajo se refiere, como fuese morir). Esta poesía toma el camiauctor unius libelli. Una bibliografía de no contrario a los modos de pensar más
los escritos críticos de Salinas se encon- arraigados en nuestra naturaleza huma•
trará en la Antología de la poesía espa- ·na: es una poesía trascendentalista. Se
rechaza el mundo visible en favor de un
ñola, de F. de Onís.
mundo invisible construido por el poePresentaré las observaciones que me ta, más allá de la realidad tangible.
ha sugerido la lectura en el orden en el ,.
que las ideas se me han presentado, de- ~
(p. 14) El poeta afirma que espera
jando para el fin el reunir lo que a la voz de la amada desde un milagro in·
primera vista pudiera parecer desparrama- cógnito, sin-verlo:
do y el ·atar este haz por medio de un
Nunca desde los labios que te beso,
"hilo histórico", situando a nuestro poenunca
ta español contemporáneo en el interior
Desde la voz que dice: 'No te vaya,~
de la tradición española y fijando su
carácter actual.
Esta vez la poesía termina con un
"nunca"
y el trascendentalismo niega,
l. La negación de la realidad empírica
una vez más, el dato inmediato Qos la·
Lo primero que me ha impresionado es bios, las palabras de la mujer amada~

fue. : .), no es la verdad; e\ lugar, la fe.
cha, las circunstancias de una cita eran
tan de verdad que parece mentira. Y después continúa:
1

·No . .

Tengo que vivirlo dentro,
me lo tengo que soñar.
Quitar el color, el número,
el aliento. ..
Convertir todo en acaso,
en azar puro, soñándolo.
Y así,cuando se desdiga
de lo-que entonces me dijo . ..
Creeré que fue soñado.
Que aquello, tan de verdad,
no tuvo cuerpo, ni nombre.
Que pierdo una sombra, un sueño más.

Las negaciones prosiguen en los verbos quitar, desdecir, subrayados por mí,
y también en soñar, sueño, sombra, que
constituyen para el poeta la 'verdad' verdadera, real y en el 'azar puro' (y 'puro'
es también negativo: sin determinación
positiva). El desnudamiento es comple- .
to; todo lo 'actual' es abandonado como ·
si fuera 'mentira'. El es verdad equin lente a un allerdings. alemán) del comienzo sugiere como de lejos, como por
un juego de palabras, el concepto de la
verdad, uniéndose con la expresión verbal tripartita ha· sido, ocurrió; fue; pero
esta realidad del suceso se desvanece al
~al en la nada del sueño, que·es la realidad superior.
(p:42)

Y o no necesito tiempo
para saber cómo eres

la actitud negativa, de no aceptación,
siempre presente en la poesía de Salinas,
actitud, por descontado, opuesta a la de

(p. 16) Lo acontecido, hecho, suceso,
verdad (ha sido, ocurrió, en verdad,

El que buscase la realidad de la mu-

jer en su vida, en sus antecedentes, la

perdería:

. . . Yo no.
Te conod, en la tormenta:
Te conocí, repentina,. . .
Te vi, me has visto. .. ·
te conozco tan de tiempo
te conozco a ciegas, sin pedir nada a la
luz por la que se cree poder percibir
quién eres tú, mi invisible; ~ niega el
tiempo, se rechaza la luz: el poeta ha
'visto', ha 'conocido' lo invisible.
Se dirá que una poesía como Todo
dice que sí (p. 58) es esencialmente
afirmativa: toda la Naturaleza dice 'sí'
en este gran día, cuando se leen por el
aire largos síes, y el poeta repite, deliberadamente, hasta la saciedad, como
un estribillo el sí a través de toda la
poesía. Ello no significa nada: por un

día -hoy, nada más que hoy... los 'no'
son falsos- ; lo efímero de este intervalo tan corto de síes y la repetición espasmódica de la palabra nos dan la impresión -de una conquista casual en una vida hecho de noes, de una realidad, "a
pesar de". El sí de Salinas -parad'ójico
en su realidad irreal- es una negación
de la vida.
La alegría en Salinas es espasmódica,
"a pesar de", "porque sí" (p. 18). Y

súbita, de pronto, porque sí, la alegría.. ,
-(p. 54). De prisa la alegri'a; atropellada,
loca. . . Es una (p. 54)

....abolición
triunfal, total, de todo ·
lo que no es ella, pura
alegría, alegría
altísi_ma, empinada
encima de si' misma,

pero no nos ilusionemos por esta 'alegría total'; es cantada, más bien, porque es. imposible, porque, caracterizada
por lo negativo, destruye 'todo lo qu~
no es ella', cumbre de felicidad que surge inesperadamente por encima del valle de lágrimas que es la vida.
La negación de lo real es una práctica -ascética- del misticismo. Salinas,
en Reality and the Poet (p. 126), dice
de San Juan de.la Cruz:
He means that in the denial of material existence, in the suppression and
cessation of ali that is real, in the
surrender of oneself, is where one
finds the highest joy, the ultimate
forro of life. The poet has created
something that is almost a void, has
created a· solitude around his earthly
heing. . . his escape is the greatest
escape man has ever accomplished on
this earthly surface, so full of beauties
for our human senses, toward the
mine of the soul, immeasurably dark
and at the same time incomparably
luminous, and in whose depths are
found beauties far higher than ali
those we touch with our hands of
flesh or see with ()J.l[ mortal eyes.
Lo que ocurre es_que ya no es por
Dios, y ni siquiera por una donna angelicata, por lo' que Salinas hace el vacío alrededor de su alma... Y, sin embargo, el hábito místico de ver 'la luz'
en la 'ri:oche' y la riqueza en la desnudez, ha dejado en el alma del poeta
moderno una costumbre "española" que
él no puede rechazar: leo en la cubierta
del volumen de ensayos citado el siguiente resumen del problema que el
título formula:
·

�(

The poet places himself before reality like a human body before light:
in order to create something else, a
shadow. . . The poet adds shadows
to the world, bright and luminous

shadows, like new light. ..
Las palabras subrayadas por mí son
muy de la 'mística española'. Ninguna
otra mentalidad nacional comprendería
esta ecuación brusca y violenta: 'Sombra' = 'luz', símbolo de estas otras : la
nada = el todo, el sueño == vida. (Pensemos, por ejemplo, y como contraste,
que en la célebre definición que hace
Zola de la novela sólo ve un "prisma"
transparente en la personalidad del autor, interponiéndose entre la realidad y
la obra.) No será demasiado atrevido el
mencionar aquí el paralelo con el paisaje español donde verdaderamente el exceso de luz no sólo nos hace desear la
sombra (por ejemplo, la de los monasterios y conventos), sino que la crea
instantáneamente; y el otro paralelo
con tantos rostros humanos en España,
verdaderos paisajes, en los que la alegría radiante puede convertirse insensiblemente en matices de sombra: el negro latente en la pintura de Murillo,
Zurbarán, Ribera en un chiaroscuro que
se halla en la base de todo el paisaje, natural o humano, de España.

o,-&lt;

Cosa curiosa, hasta la mujer amada
es negada por nuestro poeta ; no conozco poesía de amor donde la pareja amorosa se reduzca hasta tal punto al yo del
poeta , donde la mujer sólo viva en función del espíritu del hombre y no sea
más que un "fenómeno de conciencia"
de éste. Una lectora de Salinas, mujer
real pronta a percibir inmediatamente el
grado de importancia y la naturaleza del

papel que las mujeres desempeñan en
cada autor, exclamaba con acritud: "Pero la mujer que Salmas ama no es una
persona; este poeta no es sino un Narciso que no conoce a nadie que esté
fuera de él',3. Sin aceptar enteramente
este juicio típicamente femenino, diremos que el amor es para nuestro poeta
una posibilidad, la más. augusta posibilidad del conocimiento de lo real dentro de su propia realidad, del nosce te
ipsum, del noli foras ire: in interiore
animae habitat veritas. Si la realidad de
la mujer no debe ser buscada ni en su
imagen exterior, ni en su alma, ni siquiera en lo que el poeta siente, sino en
el más allá, el detrás de todo que es como la muerte (p. 12), resulta que esa
realidad no se asienta verdaderamente
más que en la especulación metafísica
del poeta mismo. Menos mal si el poeta
se decide a reconocer a la mujer una
naturaleza cambiante cuyo principio de
unidad sería precisamente el cambio

(p. 20):
Fatalmente, te mudas
sin dejar de ser tú,
en tu propia mudanza,
con la fidelidad
constante del cambiar-

-

subrayo esta vez las expresiones que indican la estabilidad de la naturaleza fe.
menina, pero esta estabilidad consiste
en el cambio, en la multiplicación de
naturalezas varias, que, en su fatalidad,
inspiran al poeta un pavor metafísico
("Miedo'). A veces, por el contrario, la
mujer es toda promesa, fuerza en potencia, mañana (p. 24), palabra, a la
cual la mujer añade un yo 'cuerda de
arco' que proyecta una flecha en el espacio infinito: -vida en potencia. Los

objetos de sus actos, palabras, deseos,
no son lo esencial de la mujer : con una
especie de desprecio de todo el contenido del alma de la compañera y con·
una negativa completa de asimilarla a
su vida íntima, el poeta nos dice (p.

114):
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar.
no pienso en lo que tú quieres. . .
Lo quieres hoy, lo deseas:
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá,
de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo, queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer-.

-

Aquí se afirma el principio activo, el
acto puro de la mujer, pero, sobre todo,
la actividad cognoscitiva del poeta (ver
mirar, ver querer): es la presencia de
una fuerza y de una sensibilidad que la
registra, no de dos seres que se interpenetran: el ser concreto de la mujer viene
~ distraer al poeta, es un impedimento.

(Lo que eres - me distrae de lo que dices, parece decir lo contrario, pero lo que
eres es lo que piensa de ella el poeta; la
esencia de ese ser se identifica con el
cómo el poeta lo concibe en el más
allá). Otra vez (p. 4) el poeta ..afinna:
Tú vives siempre en tus actos, apresu·
rándose a ver en la vida sin vacilaciones
de la mujer cosas muy enigmáticas, cuyo
misterio nunca podrá descubrir: por
ejemplo, su cuerpo rosa. Es como si se
regocijase de este has vuelto los misterios de revés, del desacuerdo entre lo
que es misterio para Ella, y lo que lo ea

para El. A veces parece que toda indicación precisa sobre la amada aligera la
pesada carga en el alma del amante (p.

52):
¡Qué alegría más alta;
vivir en los pronombres!
-los pronombres que son ·más abstractos que los nombres:

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos. ..
Te quiero pura, libre,
i"eductible: tú
y el poeta querría librarse también del
peso de la losa que es su propia vida
para ser solamente yo. La persona absoluta, sin especificación ni particularidad y llena, no obstante, de contenido vital para el poeta, se traduce por el
pronombre, vicario del sustantivo. Una
poesía entera (p. 170) contiene un pronombre (las) que sólo al fin revela su
incógnito, y esto en un paréntesis, como si fuera ~n enigma Qas lágrimas):

Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.
Y su nombre también.
Las esencias llegan al máximo de
pureza cuando permanecen de incógnito. El nombre de las cosas es, por
lo general, una carga, mata el acaecer,
infiltrando en él algo ya vivido (p. 32),
algo tout fait, como diría Bergson:

Si tú no tuvieras nombre,
todo sería primero,
inicial, todo inventado
porm{. ..

El idioma particular que Ella habla
falsifica sus palabras (p. 16):

Y aquello que ella me dijo
fue en un idioma del mundo,
con gramática e historia,
Tan de verdad,
que parece mentira.
Si el poeta ve a su dama más bien en,
el más allá, no debe ser, sin embargo, totalmente aérea (recuérdese, no obstante,
la frecuencia del neologismo ingrávido,
págs. 38, 68, 140): Salinas siente, a veces, la nostalgia del más acá, del mundo:
espera a la amada en este 'gran centro'
hacia el cual gravitan las masas (p. 122):
Amor total, quererse como masas; pero
es significativo verle siempre tomar la
dirección contraria a la de lo humano
que acontece en la tierra. Sólo le asustará encontrar a la amada en un más allá
que esté en el centro de la tierra, en los
antípodas del cielo, donde Dante situaba
al Diablo. También el tiempo es una carga que el amor del poeta destruirá sustituyéndolo por los cielos intemporales (p. 6): el detrás se convertirá en
¡atrás!
En el pr9pósito de reducir hasta el
límite la materia de la mujer, ni siquiera
el hecho de su existencia (no el de su
realidad) está al abrigo de la duda. La
mujer ·será tan puramente pasiva que
ningún indicio de su amor pueda prestar materialidad a su persona, más tenue que la de Laura (p. 124):

Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: jamás.·. .
No·vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,

esa soledad inmensa·
de quererte sólo yo.
Amor gratuito que se satisface con la
realidad interior y solitaria del yo amante y que asume todo el peso del amor
(amor-pondus). La amada es un concepto puro.
Esta actitud, tan crítica, hacia el
amor del hombre por la mujer, que ve
precisamente en la imagen ideal de la
mujer a la que el hombre sacrifica su
yo, una creación voluntaria y viril de
este yo poderoso, se vislumbra ya en los
clásicos. Un petrarquizante tan abandonado a su pasión como parece serlo Garcilaso escribe en un soneto que Salinas
cita en su ensayo (p. 83):

Escrito está en mi alma vuestro gesto
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo
en esto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida,
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he...de morir, y por vos muero.
El poeta ha nacido para amar y morir por esta mujer -creada por este hábito congénito-. Es su alma la que crea
la imagen ideal. De aquí a decir 'tú eres
una creación de mi espíritu', 'tú no existes más que en mí', no hay más que un
paso.

Notas
l.He consultado, en cambio, las conferencias publicadas por Salinas con el título

�de Reality and the Poet in Spanish Poetry,
Baltimore, Johns Hopkins Press, 1940, para comprobar la constancia de su mentalidad tanto en sus ensayos en prosa como
en su poesía. Es muy significativo el que
estas conferencias que dan una apretada
historia de la literatura española estén
organizadas en tomo al binomio 'realidad' - 'poetá'; es decir, en torno al mismo problema que informa las poesías.
2. Tengo la impresión de que la poesía de
Jiménez, especialmente la de la última
época, cada vez con una tendencia mayor hacia Jo absoluto, ha influid~ mucho en Salinas. Se encuentra ya en ella el
empleo particular de desnudo, vertical,
paralelo, aquella tú; la inclinación hacia
las palabras negativas (nada, nadie), el
"tri-estrofismo ", los conceptos (cf. La
tierra duerme. Yo, despierto. Soy su cabeza única), el encuadramiento cósmico, las "palabras Jeitmotifs", pero los

orígenes simbolistas de esta poesía la
distinguen radicalmente de la de Salinas. E. Neddermann ha catalogado estos
elementos en su estudio Die srm bolistischen Stilelemente im Werke von JuanRamón ]iménez, Hamburger Studien, 20,
1935. Lo vago, lo vaporoso, lo sin contorno ceden en Salinas al relieve bien definido. Así, la señorita Neddermann encuentra en J. R. Jiménez las preposiciones hacia, entre (entre la niebla, etc., derivada claramente del parmi de los simbolistas franceses), por, para indicar la tendencia vaga hacia los lugares indeterminados, en tanto que Salinas prefiere los
puntos de partida enunciados netamente
por un desde; entre los adverbios, lejos,
allá lejos, inmen.!Omente lejos, mientras
que en Salinas encontramos un más allá
de todo, pero este más allá está más bien
emparentado con un detrás relativo. a un
objeto preciso; un hay miedo con la va-

guedad del il y a de Rimbaud, no tiene
equivalente en Salinas, que localiza
exacta, no vagamente, en el espacio; las
exclamaciones de Salinas tienen una base
intelectual, por ejemplo: ¡Amor, amor, catástrofe! (es una ecuación). Nunca encontraremos en él un verso puramente emotivo como ¡Alas, alas, alas!; tampoco encontraremos el y 'nivelador' ("y yo me
iré. Y se quedarán los pájaros cantando').
En él todo aparece bien ordenado: no existe el no sé qué ni el movimiento melodioso de los adverbios en mente, ni los juegos musicales que reproducen los sonidos
de la realidad exterior.

3. La poesía en la que Salinas confiesa su
"estupor" y no oye las palabras que le
dice la amada, porque él murmuraba den•
tro de sí las palabras que hubiera deseado
que ella dijese, sería un testimonio en fa.
vor de esta idea.

ABANICO
Dentro de la División de Estudios de Postgrado e Investigación de nuestra Facultad y durante el primer semestre
de este ·año, la Mtra. Carmen Alard(n coordinó un seminario de teatro latinoamericano contemporáneo. De éste provienen la mayor(d de los trabajos que sobre la obra de Elena
Garro publicamos en esta sección. Los textos firmados por
la Mtra. Alardín, así como los que estudian la narrativa de
la escritora poblana, tienen otra procedencia.

�'

ELENA GARRO

Irma Braña
Es difícil catalogar a la mujer que existe
detrás de esta dramaturga, novelista y
cuentista, considerada por muchos cn'ticos nacionales y extranjeros como genial. Elena Garro se ha convertido en un
mito indescifrable, tal vez hasta para sí
misma.
Existe en la actualidad una cantidad
bastante respetable de mujeres que han
adoptado la literatura como oficio. Y
no sólo en los países avanzados, sino
también en los llamados del tercer mundo, las escrituras han lol{rado obras dignas de encomio por parte de la crítica
especializada. Sin embargo, rstas, en su
mayoría, emiten a través de su temática un 1¡rito de rebeldía que indiscutiblemente es válido para cualquiPr sPr humano que considere srr tratado injustamente, pero que le rPsta energía y objetividad a su creación litC'raria.
La literatura de las mujeres ha sido
considerada frPcuentemente como una
forma de escritura que no trasciende la
anécdota personal en la mayoría de sus
textos. Para justificar esta tendencia, la
mujer arguye que su universo se limita
a lo doméstico, lo cotidiano, lo frívolo, lo intrascendental, puesto que pautas formativas y prejuicios ancestrales la
han condenado a marginarse del resto
del mundo y debe conformar$e con narrar cuanto sucede en su entorno hogareño. Por lo tanto, sus textos, en muchos casos -repetimos- se han convertido en formas catárticas que denuncian
la opresión y el confinamiento a los
que se han visto sujetas. En consecuencia, aquélla que tome la pluma con fines
literarios va a escribir sobre sí misma y
sobre las mujeres cuyas vidas se desenvuelven a su alrededor; sus temas abor-

darán la miseria y desamparo de las más
castigadas; hablarán también de la falta
de preparación que las aliena y de los
tabúes religiosos y morales que las mantienen pasivas, confesarán que se ven impedidas para superarse en lo personal
con fines a obtener una realización propia.
Así, es difícil separar a la escritora,
su obra y sus personajes, de la mujer,
puesto que reflejan una inquietud, una
pugna, un enfado o una actitud de resignada aceptación muy personal, muy
propia.
Elena Carro 110 escapa a esto clasificación. La unión que la ata a sus personajes irremisiblemente tiene raíces profundas de identificación. Sus entrevistas
delatan un espíritu rebelde, una conciencia crítica de todo cuanto le ha rodeado, al tiempo que percibimos una
aceptación de la condición femenina
con una alarmante inercia y que se hace
patente cuando observamos la fatalidad que acecha a sus personajes femeninos, quienes inútilmente insisten en ser
comprendidos y aceptados en un mun::
do adversa a su ideología.
Elena testimonia un mundo agobiante para muchas mujeres, el abuso y la
dominación de parte de la sociedad. Y si
acaso existe solución para liberarlas, ella
lo calla. Los recursos o herramientas que
pudieran favorecerla en su ruptura con
crueles ataduras nunca los menciona. La
respuesta, para ella, es sumergirse en el
mundo de la ilusión y de la magia, inventar otras realidades hasta lograr transformar la propia, siempre y cuando el
espejo que refleja una realidad frente a
la otra no se resquebraje, pues si esto lle-

ga a suceder, todo estará perdido y la,
cosas, las personas y ante todo las palabras, se desvanecerán en la nada. Pera,
¿ quién es verdaderamente Elena Garra?
¿ Quién existe detrás de esa talenta,a
artista que envuelve en poesía y magia
los temas más cotidianos, que censura la
represión oficial y se subleva ante la
discriminación femenina? ¿Por qué emprende una huida interminable en su,
más recientes relatos? ¿A qué responde
esa búsqueda afanosa y estéril de un refugio utópico? ¿Que la obliga en su e,capada a arrastrar una hija adulta como si fuera niña al tiempo que desparrama sin sentido trozos anecdóticos de
su propia existencia?
¿Quién es lafamosa "Garro''? ¿Aquella joven violenta y descarnada, de hermosas piernas a la "Marlene Dietrich "y
cabellera rubia que defendía a los indios y enloquecía a los hombres (coma
la define Elena Poniatowska)? ¿ O acaso
esa paria exiliada cuyo nombre jamás se
pronuncia en ciertos círculos intelectuales? ¿Por qué su personalidad es tan controvertida? ¿Qué razón existe para que
algunos personajes de nuestro mundo literario, como Emilio Carballido, la adoren y otros la aborrezcan, sin contar can
que Emman~l Carballo manifiesta hacia ella sentimientos ambivalentes de
amor-odio?
¿Por qué no habita en su patria que
la vio nacer e inspirara lo más hermoso
de su obra? ¿Qué motivo poderoso e:rÍlte, más allá de su autoe:rilio poUtico Po"
ra que viva marginada en un suburbio
lúgubre de un París que la alojó en otro•
tiempos de bonanza, en los que altem6
dentro de los más altos cfrculos diplomáticos? ¿Dónde quedó la garra que ho-

ce honor a su apellido? ¿Dónde la rebeldía y el desparpajo que la impulsaron a
escribir una -obra como Felipe Angeles,
que reivindia y rescata del olvido la figura del general que acompañó a Villa
en sus campañas y que encarnó los ideales más puros y auténticos de la revolución, que aparentemente ella comparUa? ¿Qué fue de esa fina ironía que satiriza nuestro sistema poUtico y sus
"aborregados" seguidores en Ventura
Allende? ¿Qué o quién la transformó en
un ser empequeñecido, amargado y enfermo que escribe enternecedoras y tristes cartas a sus amigos mexicanos?
¿Cuál es la verdad y cuál la mentira
acerca de esta célebre mujer?
Lo cierto es que esa constante huida
-como leit motiv de su obra- en sus
inicios era muy eventu(ll, y en sus últi:
mas narraciones aparece con mayor frecuencia. Como también es verdad que
no ha vuelto a escribir teatro, género
que ella misma admite ser su preferido
Y en el que se desenvuelve como "pez
en el agua", tal cual si fuera un autocastigo el no hacerlo. Y pareciera ser
que en su desaforada fuga, Elena liquida sus opciones, se autodestruye y minimiza, como las heroínas de sus dramas, como Clara, Lola, Ursula o Luisa.
Cual si fuera una expiación por sus pecados, su culpa por ser talentosa pero
ae111ible, culta aunque explosiva, inteli-

dad de México, donde cursa la carrera
de letras en la UNAM. Antes de cumplir
los veinte se casa con el escritor Octavio
Paz, de quien tiene una hija, Helena, y
Ella nace en Puebla un 11 de diciem- con él vive la experiencia de la guerra esbre de 1920, de padre español y madre pañola, cuando ambos viajan a España a
mexicana. Su infancia transcurre en una un congreso de escritores. Cuando Paz
hacienda de Guerrero, donde la natura- se adhiere al cuerpo diplomático mexileza no conoce límites a su exhuberan- cano, la pareja viaja por todo el mundo
cia y rodea el ambiente de un bello mis- y fija su residencia en París por varios
terio que conjuga magia, vegetación, años, donde fungen como embajadores
atraso cultural y un mestizaje que no de México.
acaba por realizarse, factores todos que
identificamos continuamente en su
Desde el inicio de su matrimonio,
obra. Desde muy temprana edad adElena
escribe y publica con gran acepquiere una sólida cultura, pues su padre,
tación
en periódicos y revistas sus ensaarquitecto de profesión, se hace cargo
yos,
reportajes,
obra dramática y cuende su instrucción primaria y la inicia en
tos
sin
llegar
a
admitir
una vocación lila lectura de los clásicos españoles, interaria
y
manifestando
haber escrito
gleses, griegos, latinos y alemanes. As(,
por
necesidad
o
aburrimiento
ya que
desde pequeña, recibe una formación
siente
una
auténtica
inclinación
por la
insólita para cualqu_ier niño, no digamos
danza,
más
que
por
cualquier
otra
actiniñas, de su edad, disfrutando de sus
vidad.
Elena
admira
y
respeta
enormejuegos infantiles en un entorno por demás primitivo y exótico, almacenando mente el ballet clásico, lo cual se palpa
relatos sobre la guerra cristera y aleja, en algunos trozos de su obra, donde sus
da del fanatismo religioso que impera personajes femeninos fluyen rítmicaen el pueblo mexicano, ya que su pa- mente, sin abandonar el rigor estético
dre practicaba la teosofía y el budismo. del ritual de la danza Bailan etéreos, siLa influencia materna en su niñez es gilosos, concentrados en un escenario er.
muy relativa, casi nula. Ella misma con- el cual parecieran a punto de emprender
fiesa percibir a su madre como una her- esa huida que tanto la obsesiona y que
en multitud de ocasiones representa la
mana más.
muerte. Y nuevamente surge el cuestionamiento:
¿por qué si le unen lazos faAños más tarde se traslada a la ciu-

gente y rebelde en un mundo que no
supo comprenderla o al cual ella misma se negó a adaptar.

�TRANSTEXTUALIDAD EN
LOS PILARES DE DOÑA BLANCA
(

Rosa María Gutiérrez
miliares con Amalia Hernández y realizó
tantos trabajos coreográficos en muchas
representaciones de la compañ(a de ballet, no se lanzó de lleno a realizarse en
esa disciplina artística?
El rompimiento con Paz que culmina
en divorcio deja una dolorosa y amarga
secuela en la autora. Al verse involucrada en los sucesos del 68 huye de México
con su hija; permanece un tiempo en
Nueva York, totalmente abatida y de
ali( parte hacia un exilio más voluntario
que obligado en España y adopta la nacionalidad de su padre. Poco años más
tarde se trasladan madre e hija a París,
donde residen hasta la fecha.
Retraída, amargada y constantemente enferma, mantiene correspondencia,
habla y recibe a un selecto y reducido
grupo de amigos. Se siente acosada por
peligros intangibles, manifiesta haber
perdido la seguridad en sí misma, lo
mismo que su autoestima, y vivir con serias estrecheces económicas. Mientras
que su obra es analizada por críticos de
renombre internacional, .universidades
norteamericanas programan cursos sobre
su narrativa y su publican _tesis doctorales y artículos acerca del encanto mágico de su literatura.
¿Quién es verdaderamente Elena Garro? Al final de cuentas tal vez convenga
remitirnos nuevamente a la descripción
que elabora Elena Poniatowska de su
personalidad, cuando dice: "El mejor
personaje de Elena Garro es ella misma,
su mejor libro está aún por escribir: su
autobiografía, un Ulises criollo femenino".

Leer el ensayo de Luz Aurora Pimentel
Anduiza sobre las ''Relaciones transtextuales y producciones de sentido en el
Ulises de James Joyce" (Acta Poética
No. 6, UNAM), mueve mi curiosidad
para intentar encontrar en alguna de las
obras de teatro de Elena Garro las relaciones transtextuales, · y la architextualidad que puede tener un texto dramático de esta escritora. Para este fin escogí Los pilares de doña Blanca, editado por la Universidad Veracruzana,
Colección ficción, 1983.
Un aspecto de la textualidad es la
trascendencia del texto o transtextualidad, es decir, las relaciones manifiestas o sutiles que un texto ti~ne o puede
tener con otro. Kristeva afirma que "todo texto es absorción y transformación
de otro texto", es decir, las relaciones
transtextuales -relaciones intertextuales,
paratextuales, metatextuales e hipertextuales- dan lugar a la producción de
sentidos en la obra, su architextualidad:
ésta es la relación más abstracta e implícita que se presenta como una relación de filiación genérica, y es la percepción genérica la que orienta y determina, en gran parte, la perspectiva que le
espera al lector y, por tanto, la recepción de la obra.
Una de las diferentes form:as de transtextualidad es la intertextualidad, que es
una "relación de copresencia entre dos
o más textos". Esta relación puede ser
de carácter puntual y concreto de una
cita, como el "Doña Blanca está cubierta/de pilares de oro y plata/romperemos un pilar/para ver a doña Blanca,//
¿Quién es ese .. .?", que cantan los caballeros en la obra y que es de una clara
filiación textual de la ronda infantil

"Los pilares de doña Blanca". No sólo
las palabras son mencionadas textualmente, sino que también las acciones de
los personajes son integradas sutilmente al discurso ficcional, como cuando el
Caballero Alazán patea el muro para
derribar los pilares que encierran a
Blanca, remitiéndonos al momento en
el que los niños preguntan · en coro
"¿quién es ese jicotillo que anda en
pos de doña Blanca?"; la alusión intertextual la da el coro de caballeros que
pregunta, en reacción a la acción del
Caballero Alazán: "¿Qué bu:;ca este in~
sensato?"; y al "tan tan, ¿quién es?"
de los niños, el golpe de lanza sobre el
muro del Alazán.
En esta obra, desde el título se nos
prepara para el juego, por asociación
con la ronda infantil del mismo nombre,
que es una paratextualidad clara. · La
paratextualidad es otra forma de transtextualidad, y es la relación que se da a
partir de: "Títulos, subtítulos, intertítulos, prefacios, -ep11ogos, advertencias( ...)
notas marginales, a pie de página ( ...),
epígrafes, ilustraciones ( ...) y muchos
otros tipos de señales accesorias ( ...)

que proporcionan al texto un entorno
(variable) y con frecuencia un comentario, oficial u oficioso, del que no puede escapar ni aún el lector más purista
y menos dado a la erudición externa".
En Los pilares de doña Blanca no
'encontramos una relación crítica al texto en el que se basa, y sin esto no es posible una metatextualidad, pero sí .se
puede producir un metatexto a partir de
la obra, al buscar la producción de sentidos en ella.
Sin embargo, aun no habiendo un
comentario crítico, sí hay una operación transformativa, construyendo un
nuevo texto con matices de la ronda infantil que genera significantes a partir
de su transformación y absorción, provocados y manjfestados por las alusiones me~fóricas en el hipertexto, esto es,
"una relación de derivación de un texto,
o -.hipertexto, con :especto a otro anterior, o hipotexto". En otras palabras, la
ronda infantil vendría siendo el hipotexÍo y la obra de Elena G~o sería el hipertexto, pues es una derivación, absorción y transformación de dicho juego.

�ESTE ES EL MUNDO AL REVES. /
¿QUIERES QUE EL·ENA GARRO/
TE LO CUENTE OTRA VEZ?

Silvia Mijares
Elena Garro es una de las figuras más
importantes del teatro mexicano. Sus
obras son generosamente poéticas, en
ellas podemos encontrar ciertas constantes : el mundo de la fábula, el mundo al
revés, el mundo infantil, el mundo mágico, elementos del lenguaje popular mexicano y la calidad idiomática. Estas
constantes le dan autenticidad y fuerza
sugestiva a sus obras, aunque aparentemente nos conduzcan a mundos ideales,
pero que en el estrato anímico del hombre resultan más verdaderos, más reales.

co

,-(

Sus personajes deformados por un
juego de espejos, desafían el orden, desconciertan, crean el gozoso caos. El objetivo final de sus personajes sería realizar su deseo, pero finalmente se cae en
el sinsentido por falta de soluciones lógicas que no son generadas por los poetas sino fºr la "gente práctica". Ventura
Allende es una obra representativa de
la dramaturgia de Elena Garro. Su argumento es el siguiente: Ventura Allende,
campesino pobre como el que más, a
quien apodaban "El huevón.,,, andaba
por las laderas del monte, de mal humor
por el hambre y la miseria ancestral,
cuando de repente aparecen una borregada y una caballada, lo que le despierta el ánimo de apoderarse de algún animal de aquellas manadas que huyen por
una grieta. Luego, en ese mismo lugar,
se aparece un puerco singular que le habla. Este empieza a interrogar a Ventura
Allende, a entablar una conversación
que lo atemoriza y lo obliga a pedirle
humildemente que no le dirija la palabra. Sin embargo el puerco insiste hasta
convencerlo, hasta vencer su miedo. Ya
más tranquilo e influido por la descripción de la fiesta de boda que le cuenta
el puerco, Ventura muestra un interés

que aquél aprovecha para invitarlo a
participar de "la orgía gastronómica",
causante de que venda su alma y se convierta en borrego. Esta breve pieza ·de
teatro se apoya en la leyenda de Circe.
Como todos sabemos, la hechicera Circe convierte a los compañeros de Ulises en puercos·. Sin embargo,· aquí en
Ventura Allende el puerco representa
el poder, la corrupción; ·además, la forma como habla y se conduce es muy parecida a la que utilizan los políticos.
Elena Garro nos muestra el mundo al
revés, pues quien transforma la realidad
supuestamente es el hombre; no obstante, Ventura Allende es una víctima
social que vive en las peores condiciones
y hasta un puerco es capaz de imponérsele. Esta situación es típi.fa de la generalidad de los campesinos en México; en
este aspecto no hay ninguna alteración
de la realidad. El hecho de que nuestra
autora recurra al puerco ilustra más
enfáticamente el estado de los campesinos.
La fábula nos muestra el contraste
entre el hombre. y l~s bestias, y destaca
más las cualidades y los defectos del primero. Martha Robles al hablar sobre la
fábula nos dice que en ella "radica la
libertad, libertad de no ser como los demás, libertad de jugar y de representarse
a sí mismo en el universo invocado."2
El puerco -según nos lo presenta Elena
Garro- puede ser el político deshumanizado al que no le interesan sus semejantes sino en la medida en que "voten"
por él o aprueben sus decisiones políticas. Porque el puerco a simple vista es
un animal que siempre está comiendo,
que vive en el lodazal, que come desechos humanos, etc. Pero en esta obra es
un ser de buenos modales, que conoce

las reglas de la etiqueta, dispuesto a resolver teóricamente los problemas de Ventura Allende. Esta fábula nos conduce
irónicamente a una verdad contundente:
el mundo está al revés porque los hombres deshumanizados, ambiciosos, demagógicos, guían al mundo y crean condiciones apropiadas para que ciertos
hombres permanezcan estancados y en
la ignorancia. Quiiá piensan que esa es
la única manera de poderlos manipular.
El manejo de la ironía y del mundo
al revés nos lleva a una verdad clara y
patente. Elena Garro la va a utilizar calÍ
como un método que nos llevará al conocimiento de una realidad. Es decir,
ella nos muestra el mundo al revés ap•
rentemente, y nosotros como lectores
(o espectadores) noR damos cuenta de
que realmente está al revés y tomamos
conciencia de cómo debería estar al derecho.
Otra de las constantes es el mundo
infantil. Aquí nuestra autora nos deja
la impresión de estar en los albores dd
mundo, descubriendo por primera vez el
ser de las cosas, sorprendidos por la b&amp;
lleza, la magia, el ritmo. También evocrunos ese universo maravilloso de la
inocencia que en Ventura Allende no
podía faltar. ''La víbora de la mar",
ronda infantil cantada por todos los que
han sido niños, incluyendo a nuestros
abuelos, tatarabuelos, a nosotros mismos, a nuestros hijos y que cantarín
también los niños del futuro, es una
ronda que unifica como un himno in·
fantil que fatalmente nos llevará a todos
a elegir entre melón y sandía.
Este jueguito nos lleva a considerar
que los campesinos en México, si 809

independientes, están "muy fregados",
pero si se van con melón o con sandía,
también estarán "muy fregados", aunque con la promesa de salir de esta situación. El anhelo de los campesinos es
de que las cosas ocurran de manera diferente. Sin embargo, su destino está determinado por su condición social y
económica. Por otro lado, Elena Garro
metamorfoseada en hechicera de la palabra nos ofrece un mundo mágico lleno
de misterios, de evocaciones, de abismos,
de oquedades. Así es como nos percatamos de los múltiples recursos válidos
para maravillar al hombre y llevarlo al
conocimiento. Al conocimiento de lo
humano, donde no hay reglas rígidas,
sino que a la persona que verdaderamen·te lo es, la creatividad la salva, la humaniza y le ofrece mundos diversos, surgidos mágicamente del intelecto y la sensibilidad. Elena Garro no es directa sino
discreta, sinuosa, nos lleva al terreno
que ella se propone, al terreno de la belleza. Uno de sus recursos no es, decíamos, la obviedad. Podríamos afirmar
que la línea más corta entre dos puntos
es la recta, pero esta escritora utiliza la
curva y no la recta, porque encuentra
más riqueza en los recovecos que le dan
una idea más precisa de lo humano. El
creador tiene la misión de conocer, de
llegar al conocimiento del lenguaje humano. Felipe Angeles al respecto nos
dice: "La historia, como las matemáti~• es un acto de la imaginación. Y la
unaginación ·es el poder del hombre para
proyectar la verdad y salir de este mundo de sombras y de actos incompletos. "3 Elena Garro conoce bien el lenguaje de los hombres, su interés la lleva
a hurgar en las almas de los marginados,
sean mujeres, campesinos, niños, presos,

es decir, gente que pertenece·a la clasificacióñ -según nuestra autora- de "No
persona. ,,4 Al hacer luz en estas cavernas el.el espíritu humano, nos reconocemos en todos los personajes creados en
su literatura.
La escritora gusta de poner en boca
de sus personajes el lenguaje popular
mexicano. Esto no significa de ninguna
manera que descuide la calidad idiomática, sino al contrario. Las palabras utilizadas correspon~en magistralmente al tipo de persónajes de la obra. Esto revela
la aguda percepción que tiene Elena Garro del espíritu mexicano.

Notas
!.Elena Garro, Un hogar sólido y otras piezas, Universidad Veracruzana, Xalapa,
1983, pp. 79-100.
2.Martha Robles, La sombra fugitiva, Escritoras en la cultura nacional. t. 11, la. ed.,
Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1986,p. 128.
3. Elena Garro, Felipe Angeles, la. ed., Universidad Nacional Autónoma de México
,
'
Mexico,
1979, p. 52.
4. "Elena Garro", en Emmanuel Carballo,
Protagonistas de la literatura mexicana,

Lecturas Mexicanas/Sep, México, 1986, p.
493.
Monterrey,julio 12 de 1987.

�LA PASION INTRANSFERIBLE EN
EL ENCANTO, TENDAJON MIXTO

Carmen Alardín
Esta convergencia de diversos movimientos espirituales que caracteriza casi todas las farsas poéticas de Elena Garro,
se advierte una vez más en El Encanto,
tendajón mixto. La mencionada convergencia le da riqueza y profundidad a la
obra y acentúa su ~arácter mágico.
La fábula es simple, para demostrarnos que en una buena obra teatral no
cuenta tanto la historia, sino el tratamiento adecuado. Tres arrieros que van
por un camino solitario encuentran a
una seductora mujer que vive en un tendajón, y que hace desaparecer a uno de
los arrieros, junto con el tendajón y todo lo que allí se encuentra.
La intervención de un "narrador"
vuelve esta obra un poco diferente de las
demás. Pero enseguida comprobamos
que no se trata de un narrador "brechtiano ", sino que ayuda a situar la acción
en un tiempo lejano, indefinido, y que
subraya su calidad mágica.

sus piedras, mirando ....
]uventino: ¡Muy cierto! ¡Sólo mirando! " 1
Otra semejanza de El Encanto, tendajón mixto con Ventura Allende, radica en el encuentro real de aquello que se
evoca simplemente con el deseo. Ventura menciona a la borregada y i la caballada y se la encuentra.
Tiene deseos de un festín de bodas y
un Puerco lo invita a disfrutar de ese
festín. Los arrieros de El Encanto, tendajón mixto, expresan el anhelo de hallar una amable compañía, y encuentran
a la mujer del bello pelo negro. El mismo viejo proverbio de que "todo aquél
que busca, encuentra" aparece en El rastro, manifestado por los hombres que
hacen las veces del Coro:
"Hombre ll: El hombre encuentra
lo que busca, y ve en el mundo lo
que adentro lleva".2

Existe una leve similitud de esta farAsí también la mujer del hermoso pesa con Ventura A /lende, por la situación lo negro, en El Encanto, tendajón mixto
física en un páramo desierto, en donde le dice a Anselmo Duque:
/
predominan las piedra,s y la soledad,
así como también por lo indefinido de
"Mujer: El hom~re encuentra lo que
la época. Solamente que aquí no se rebusca. Y si a tus ojos vine, fue para
curre a una metamorfosis para dar el
darte algún encantamiento". 3
efecto de lo inusitado, el toque de lo
incrc1ble. Aquí lo milagroso radica simEsta correspondencia entre deseos y
plemente en el hombre y sus visiones. Y encuentros es característica de la farsa
la autora recuerda con estas visiones la . poética, pero en Elena Garro aparece
idea griega. del "ocio creativo", porque con mayor frec1.1:encia que en el resto
señala que es necesario mantener una de las obras contemporáneas de este géactitud contemplativa, para provocar el nero.
encantamiento. Por eso afirma uno de
los tres arrieros:
Los personajes de los arrieros son representativos de las actitudes más comu"Ramiro: Se quitó de los caminos y nes del ser humano. Los tres son cons-

tantes y congruentes con su realidad,
pero destaca el personaje de Anselmo
Duque, que viene a ser el personaje principal, porque es el que sucumbe a lotr
encantos de la mujer aparecida en medio del camin&lt;;&gt; reah Anselmo Duque, a
semejanza del personaje de Ventura
Allende, confirma la idea de que al más
infeliz de los hombres es a quien le ocurre lo más inusitado, el encuentro con lo
maravilloso y lo increíble. Anselmo expresa desde el comienzo de la obra que
"sus ojos no han visto más que padeceres ", y de los .tres arrieros, es el que se
queja más del cansancio:
''Anselmo: ¡Desde cuándo lo debíamos haber topado! Ya me canso.
¡Anda y anda anda! y cada vez se
nos aleja más".

l

Pero a la vez que es el más inconforme y el más infeliz, también es el más
cortfiado, el que se deja llevar ciegamente por sus visiones. Anselmo Duque es
un hombre de entrega total, que está
convencido de que si Dios y su madre le
dieron los ojos, ha de ser para disfrutar
de lo que el mundo le ofrece y éstos
pueden ver.
Juventin9:- en cambio, represenJa la
vejez del hombre. Es cauteloso y no
confía en la belleza ni en la mujer, porque recuerda que hace años escuchó la
voz de la esperanza y la belleza y alguien
lo desencantó. El viejo arriero·se declara
incapaz de vivir un momento mágico:
''Juventino: ¡Yo ya no busco nada!
Mujer: Es fácil desencantar a un
hombre. Alguna te negó su compañía. Tú ya no tienes remedio. Puedes decir que eres viejo".5

El personaje de Ramiro Rosas, un
arriero un poco más joven pero no tanto como Anselmo Duque, es más realista. Sin tanta cautela ni desconfianza
como Juventino, acepta la vida con actitud llana, con re~ación, y aunque
también se siente atraído por el encantamiento, confiesa no poder traspasar
esa otra dimensión espiritual, porque ya
su cuerpo no le respondería:
"Ramiro: Quisiera yo dar sus pasos,
aunque llorara mi madre. Pero mis
pies no me llevan... ,,6
Es este personaje como un término
medio entre el encantamiento y la desconfianza, por un lado desea dar crédito a lo que ve, pero por otra parte se
siente ya incapaz de dejarse atrapar por
d hechizo.

Es solamente Anselmo Duque el que
quiere mantener los ojos muy abiertos
para ver más allá:
"]uventino: Es mejor no fijar la vista,
traerla vaga, para no ver tantos males que caen sobre nosotros".
Anselmo: Yo diría que no, que hay
que traer la vista bien alerta. Sólo así
podemos ver lo que se nos esconde . .. "7
El que es dócil para dejarse llevar
por sus visiones, tiene conciencia de
que el hombre es imperfecto, y que toda
virtud extrema puede ser agotadora e
inhumana.
Lo novedoso de esta obra reside en
que el pretexto para trasladarse a ese
otro mundo de la fantasía sea precisa-

mente un tendajón de pueblo, uno de que estos tres personajes no son arrieros
esos viejos tendajones que ya están de- en el sentido estricto de la palabra, puessapareciendo, y en donde podíamos to que usan un lenguaje poético muy
encontrar de todo, en marcado con, profundo, pero debemos recordar que
traste con los caminos reales, en donde muchas gentes del pueblo, sobre todo
nada podemos encontrar. También el éstas de un tiempo lejano e indefinido,
personaje de Anselmo está lleno de con- están autoriz-;dos por el género de la
trastes. Por un lado es inocente, cándi- farsa poética a expresarse en un lenguado, es poeta, y por otro lado es capaz de je acorde con su calidad simbólica. Esabandonar a su madre y a sus amigos tos arrieros serían más bien una espepor sucumbir ante el placer. Anselmo ,cíe de caminantes de la soledad del aldemuestra que para embriagarse con la ma, de esa soledad representada por un
belleza, no hay que dejar cabida a la camino pedregoso y abandonado.
duda, hay que ·creer ciegamente en la
magia para vivirla.
La idea de que el tendajón se esfume
y vuelva a aparecer al año siguiente en
El hecho de que los tres arrieros es- la misma fecha, sugiere que, contra lo
cuchan la misma voz y contemplan que opinan los científicos, también los
la misma aparición, nos demuestra que hechizos son susceptibles de repetirse,
la belleza está al alcance de todos; que cuando el ser humano los evoque en una
en toda vida se presenta alguna vez la circunstancia semejante al tiempo en
ocasión de participar de lo milagroso, que se produjeron por vez primera. Es
pero que se requiere del candor nece- así como la función del narrador e;tá
sario para dejarse llevar por el hechizo o claramente definida en este caso, ya que
rechazarlo.
sirve de enlace entre la primera aparición del tendajón y la segunda. El narraUn ejemplo típico de la generalidad dor es simplemente sugerente, no sirve
de los hombres, es Ramiro Rosas, el de opinión crítica como en las obras de
arriero que se queda siempre entre el teatro didáctico, pero da a entender que
deseo de dejarse hechizar y el miedo de en aquella época lejana el hombre busacceder a sus impulsos; es el personaje caba el sustento espiritual a la par que el
genérico, que sin llegar a la desconfian- alimento físico-:
za extrema, no se decide sin embargo a
dar el paso más arriesgado.
Es notorio el hecho de que la autora
manifiesta la pericia suficiente para esLa autora trata de decirnos que aquel capar de las escenas obvias. Un dramaque como Anselmo acepta "perderse", turgo inexperto habría incluído en su
es el que de verdad se encuentra y en- obra, quizás, la llegada de los dos arriecuentra su propia realidad, puesto que ros al pueblo, y tal vez la reacción de la
existen realidades más trascendentes que gente del pueblo ante la ausencia de
la realidad aparente, aunque a veces pue- Anselmo. Pero como Elena Garro está
consciente de que se trata de captar la
dan parecernos de humo.
esencia de un mundo fantástico, esa
Algunos críticos podrían argumentar eséncia se constrifie y se limita.

�El personaje de la ''Mujer del hermoso pelo negro" no es obviamente un
personaje carácter, ya que se trata del
símbolo del hechizo de la belleza; en
parte recuerda la leyenda maya de la
Xtabay, que encantaba con su canto a
los caminantes y los perdía para siempre.
Junto a ese mundo mítico prehispánico, se unen en esta obra leyendas de·
otras culturas, tales como uno de los
mitos principales de la cultura occidental, que es la historia del filtro de Tristán e !solda. Dicho filtro está simbolizado concretamente en la copa que la
mujer ofrece a Anselmo, o más bien,
que ofrece a los tres arrieros, pero que
solamente es aceptada por Anselmo Duque.

"Anselmo: ¡Dame primero el vino!
¡Si todo fuera mentira, él te guardaría!
Mujer: El vino ...

(La Mujer delhermoso pelo negro sirve una copa y se la ofrece. Anselmo
cruza el umbral de "El Encanto" y
coge la copa.)
]uventino: ¡No la bebas, muchacho!
¡Oye la voz de tu amigo; aléjate de
la amable compañía! ,,8
Mencionamos estas dos leyendas, la
leyenda maya del canto de la Xtabay, y
la antigua fábula germánica del filtro de
Tristán; pero existen implicadas todavía
más corrientes culturales en esta historia
de El tendajón, tales como la ausencia
de identidad del seductor, que recuerda
el personaje arquetípico de Don Juan,
que cuando es interrogado para que responda quién es, dice solamente:

'" ¿Quién ha de ser? ¡Un hombre y
una mujer! " 9
Así la mujer también contesta -a
Juventino cuándo éste la interroga.

''luventino: En el nombre de tres
honrados hombres, te pido que me
digas quién eres.
Mujer: ¿Acaso no buscaban la amable compañía de la mujer? Eso soy.
Yo no acompaño de otra manera,
porque así acompaña la mujer al
hombre".10·
Como vemos a través de la historia
del teatro y de la mitología, el seductor nunca se define, porque en esa indefinición guarda su capacidad para
atrapar a sus víctimas.
Si profundizamos en la obra dramática de la Garro, podemos darnos
cuenta de que ésta es una de sus farsas poéticas clave, porque es aquí donde confirmamos que un mundo fantástico no se logra simplemente con
echar a volar la imaginación _d~l autor, sino mediante la convergencia de
todas las fantasías y la esencia de las
culturas de todas las épocas, que precedieron a esa creación. Los críticos del
teatro mexicano en general, y en especial Frank Dauster, afirman que ésta es
una de las que mejor definen su acierto
para dar el efecto mágico que el teatro
necesita para ser realmente teatro.
Pero volviendo a la fábula, podemos
añaqir que la segunda parte es muy concentrada, tal como debe ser una obra cuya intensidad tiene que ir de menos a
más. Esta segunda parte nos muestra a
ese Anselmo Duque al que sus amigos

han vuelto a buscar. Tal vez los doa
arrieros, más que suplicarle que regrese
con ellos, lo que esperan es que su amigo les cuente algo de lo que ha experi-'
mentado al dejarse seducir por los ensueños. Pero Anselmo nada puede contarles, porque es preciso recordar que la
pasión es intransferible. El personaje de
Anselmo se niega a regresar al mundo
cotidiano. Insiste en quedarse atrapado
por el placer, pero ni siquiera escucha
a sus amigos que regresan ni puede responder a sus demandas, justamente porque la experiencia mágica es inefable, y
como acabo de decir, intransferible.
Cuando Juventino y Ramiro se sorpren•
den al ver que Anselmo tiene la misma
copa en sus manos, como si el tiempo
no hubiera transcurrido, le empiezan a
hacer muchas preguntas que Anselmo
ni siquiera parece escuchar. No se dirige a ellos. . . sino a la mujer, diciendo
que los deje, o sea que no los tome en
cuenta. El hechizado desconoce lo que
le está pasando, o más bien es incapaz
de definirlo:

''Ramiro: Por favor te lo pido; ¿qué
has visto, Anselmo?

Anselmo: (Sin verlos) ¿Qué he visto? ... Si pudiera decirlo ... apenas
estoy empezando a ver. . . todavía
11
me falta mucho . .."
El hecho de que Anselmo no lleve la
cuenta de los días que han transcurrido
desde que sus amigos se fueron, nos con·
firma que en la otra dimensión, en el
mundo de la fantasía, el tiempo no ee
mide en la misma forma, y que una
eternidad puede a veces parecer un instante, como ocurrió al personaje del
cuento de Gutiérrez Nájera que se duerme una tarde en el campo y cuando

vuelve al pueblo han pasado más de
cien años. No hay que olvidar que pre•
cisamente la eternidad no es un tiempo largo, sino la negación del tiempo.
Cabe señalar que otra de las afortunadas funciones del narrador es la de
lograr una unidad aristotélica de lugar.
También destaca como dije, e5l! acertada unidad de acción, que hace que la
farsa se convierta en un solo momento
mágico, que difícilmente podría dividirse en principio, medio y fin, por sostenerse todo el tiempo en un intenso clí-

para mayores audacias, porque aún conservan el candor de los que no le temen
al ensueño.
El elemento sorpresa está manejado
constantemente, y esto permite que la
teatralidad sea muy rica, como el acto
de hacer brotar una fuente o la de emitir una bandada de pájaros a través de la
cabellera. La riqueza de los contrastes,
como ya señalamos, el del llano con el
trigo que sé convierte en oro, marcha a
la par que el contraste de mundo cotidiano y mundo fantástico.

. El Encanto, tendaj6n mixto, nos deJa la sensación final de que son los miserables y los desventurados los más
propen~os a encontrar lo milagroso en
811 camino, y que los más primitivos de
los hombres están a veces capacitados

en todas las demás obras, Elena Garro sigue luchando contra aquellos científicos
que afirman que ''los milagros no se repiten a voluntad".

Notas
Elena, El Eñcanto, tendajón mixto,
en Un hogar sólido, Universidad Veracruzana, Xalapa, 1983, p. 116-. !bid., p. 254.

1, Garro,

2.El rastro, en op. cit., p. 254

max.
A pesar del lenguaje acendradamente poético que usan los arrieros,
p~ede decirse que son veraces y verosímiles porque se quejan de las cosas que
suelen quejarse los arrieros, y les preo•
c~pa la idea de tener líos con la justicia Y todos esos detalles que dan realismo a la historia.

canto, tendaJóii mixto, o sea que, como

Las expresiones repetidas contribuyen a hipnotizar tanto al actor como al
espectador. El h~cho de repetir "el
pueblo está muy lejos" o "sólo he visto
padeceres", sugieren que aún vagamos
perdidos como en otros tiempos lejanos, sin encontrar ese ''pueblo" que no
sería otro que la conciencia de s:-ber
"agruparnos", de llegar a convivir en
comunidad, porque como dice Anselmo
Duque al principio, "Dios no manda que
uno viva en esta soledad".
La autora deja abierta la posibilidad
de que el milagro se repita, y al año siguiente los arrieros vuelvan a ver El En-

3.El Encanto, tendajón mixto, en op. cit.,
p. 110,
4.lbid., p. 106.
5.lbid., p. llf.
6.lbid., p. 113.
7.lbid., p. 107.
8.lbid., p. 114.

9. Zorrilla, José, Don Juan Tenorio.
10.El Encanto, tendajón mixto, en op. cit.,
p. 111.
ll.lbid., p. 118.

�ELENA GARR.O Y SU TEATRO
DE EVASION Y MAGIA

Irma Braña
En la introducción al libroPlays by and
about women (Vintage Books, New
York, 1974) Victoria Sullivan y James
Hatch analizan las razones por las cuales pocas escritoras se han aproxima~o
al género dramático y concluyen qu~ e~tas son de índole meramente econom1ca. Ellos manifiestan que, en una sociedad donde predomina el patriarcado, escenificar obras de varones significa una
segura inversión, mientras que ~ocos
empresarios están dispuestos a amesgar
su dinero en montar los dramas o comedias de una dramaturga. De aquí que
muchas de estas obras se reducen a la
marginación al ser representadas por algunos grupos de teatro experimen~,
con escenografías inexistentes, poca difusión y en temporadas cortas; o bien se
limitan a ser objeto de lecturas dramatizadas en algún centro cultural.
Como se podrá apreciar, este fenómeno se presenta en un país con un ~to
nivel de desarrollo y en el que la mu1er,
hoy día, ha escalado ~eldaños ~~ elevados dentro de su sociedad. Mex1co, como miembro del bloque hispanoamericano, maneja una mentalidad poco evolucionada al respecto, y hasta hace pocas décadas sustentaba la creencia de
que la mujer debía recibir una educación limitada, pues su inevi~ble papel
de esposa y madre no requería: de mayor
preparación académica. Por l? tanto,
los logros profesionales de aquellas que
se atrevieron a traspasar las barreras del
· ámbito hogareño eran, y tal vez aún lo
son en algunos estratos de nuestra sociedad acatados con serias reservas Y
'
.
aventurarse en la empresa de promocionarlas y apoyarlas en términos económicos es prácticamente un albur para
.quienes lo hacen.

Elena Garro y su teatro han sido acuerdo a la connotación que se adjudiobjeto de un tratamiento similar. 1:~cas ca a la obra de Ionesco, Sartre o Camus.
de sus obras, a pesar de estar magnificaSi aceptamos que existe manejo del'
mente avaladas por la crítica, han subiabsurdo
en la obra de Elena, negamoe
do a fos escenarios más importantes Y
por
lo·
tanto
la existencia del pensamienconcurridos por todo· tipo de público;
to
mágico
en
nuestra cultura como una
y aunque su producción e~ un tanto
~onstante
que
manejan los pueblos hi&amp;breve el contenido de la misma es supanoamericanos
en todos sus niveles somam~nte rico en cuanto a variación: Un
ciales,
indiscriminadamente.
hogar sólido (Universidad Veracruzana.
Veracruz, 1958) reune once obras corSi acaso registramos influencias vantas de un solo acto y Una dama boba,
guardistas,
éstas pertenecen al llamado
dividida en tres en la cual rinde culto a
'
,
teatro
de
la
crueldad, original del céleLope de Vega, cuyo teatro admira, as1
bre
y
excéntrico
Antonin Artaud,
como el de todos los clásicos españoles
(1896-1948),
quien
en su ensayo El
del siglo de oro. El quinto volumen del
teatro
y
su
doble
(Ed.
Sudamericana.
Teatro mexicano del siglo XX (Fondo
Buenos
Aires,
1964)
se
propuso crear
de Cultura Económica. México, 1970)
un
teatro
de
magia,
mito,
espanto,
contiene La señora en su balcón y la
asombro
o
crueldad
apoyado
en estoll
UNAM edita en un pequeño libreto, su
'
.,
elementos,
en
base
a
rituales,
símbolos,
obra más larga, Felipe Angeles, tamb1en
brujerías.y ·gestos que junto con la paladividida en tres actos.
bra y las acciones visuales pretenden lltAl momento de su creación dramá- cudir a tal punto a. un público que lotica Elena Garro profundiza en sus per- gren involucrarlo intensamente en la acsonajes femeninos, en los cuales.adverti- ción dramática.
mos su honda preocupación p0r la escaEn consecuencia, fruto de una curiosa participación de la mujer en el mundo
sa
mezcla
que se fundamenta en su proactivo en general, y de cómo su desemfunda
admiración
por los dramatu~
pe(Ío en .una sociedad caracterizada por
españoles
del
barroco
Y la adpatac~
atavismos culturale.s se reduce a un rol
de
·
la
concepción
del
teatro frar,,"
de pasividad.
artaudiano a . nuestro contexto latu»
Su obra teatral ha sido calificada co- americano el teatro de Elena Garro
mo teatro mágico, poético, realista, su- muestra c~racterísticas Y tendencias •
rrealista y del absurdo. Su lenguaje do- mente personales y que llevan impreall
mina la técnica poética, su propuesta es un sello de originalidad.
un fiel reflejo de.realidades cuya crudeza, en ocasiones, agrede e incomoda _al
espectador o lector; sus escenas es~n
muchas veces impregnadas de surrealismo y el ambiente en que ~ ~e_sarrollan
se rodea de magia, pero deflillbvamente
su teatro no es absurdo y menos de

La autora nos conduce por los cmninos de un lenguaje pleno de me~ orl
y símbolos y con agilidad escenogr~
nos enfrenta a personajes cuya verac
no es cuestionable en el entomo e~
se desenvuelven y con dramas con

tes en evadir la realidad a través de la re- la escritora, lo cual se percibe en su forcreación de otra que contraste, se opon- ma de narrar la impotencia ante un desga y transite paralela a la verdadera, de tino inevitable, que lejos de pretender
autenticidad dudosa, a medida que avan- erradicar o tan siquiera modificarlo, ella
za la trama. La huida hacia mundos fic- se limita a denunciar pasivamente. Ni
ticios la logran sus personajes al negarse propone ni aventura respuestas o solua aceptar la ingratitud de sus existencias ciones, pues se encuentra convencida de
y penetrar en el mundo de la evasión y cuán inútil sería buscarlas. Sor Juana
del ensueño. Por lo tanto observamos Inés de la Cruz, ese monstruo legendario
dos planos de realidades irreconciliables de talento que a siglos de distancia aún
e incomprendidai- entre sí, al grado de que ensombrece el brillo proyectado por
una, la dominante, luchará por imponer- cualquier otra mujer sobresaliente en el
se y finalmente doblegará y aniquilará mundo de las letras, se refugia tras las
en última instancia a la otra.
celdas de un convento para dar rienda
suelta a su ingenio para así gozar de la
En su Ley universal del teatro Henry impunidad de un hábito religioso y venArthur Jones (1851-1929) establece que cer con suprema audacia tanto el estigel drama se origina cuando una o varias ma de su bastardía como su inferioridad
personas de una pieza teatral "se rebe- de mujer perteneciente a la sociedad del
lan" contra algún individuo, circunstan- siglo XVII que la subordina a superchecia o suerte adversa. La autora, por lo rías religiosas y estrictas reglas morales.
tanto, encuentra un cauce a su rebeldú En cambio Elena Garro se ampara, o
en su creación dramática donde nos quizás huye, por medio de la pluma, y
muestra un mundo adverso y con el esconde tras un lenguaje poético y mácual se encuentra en total y absoluto gico un temperamento rebelde que dedesacuerdo, por d trato injusto al cual testa el conformismo, al cual, a pesar de
sus personajes (víctimas) se ven reduci- ella misma, se somete.
dos Qos cuales en su mayoría son femeninos). De esta forma establece un vínUn intento por elaborar un análisis
culo, a veces perceptible, otras tantas in- más formal sobre los diferentes tipos de
visible entre ella misma y sus heroínas, mujeres que se delinean en sus obras nos
quienes atraen la fatalidad al pretender, conduce al hallazgo de una profunda inaunque sólo mediante la ilusión y el es- trospección de la autora en la psiquis fe.
cape, invadir mundos que les están ve- menina y a establecer variables que comdados por su mera condición biológica prenden y abarcan las diferentes clases
Y por el hecho de asumir conductas que sociales, edades, estado civil o condin~ concuerdan con el patrón que la so- ción intelectual; estableciendo similitucidad les ha asignado.
des y disparidades que sustentan una
importancia muy relativa en cuanto se
Pertenecer a una generación en la refiere a establecer marcadas diferencias
~al _una preparación universitaria y el en el ámbito femenino.
eJerc1cio del campo profesional eran terrenos exclusivamente masculinos, deElena patentiza vínculos, uniones y
tenninó senfimientos de segregación en desuniones entre estas mujeres tan ale-

jadas unas de las otras por su pertenencia a universos opuestos, arduamente
conciliables y cuya prohabilidad de llegar a unirse es sumamente remota. Lola,
la anciana solterona perteneciente a la
aristocracia arruinada y decadente de la
época porfiriana en La mudanza, no tiene cabida en el mundo de alguien como
Clara, la burguesa idealista de edad ma' dura, en La dama en su balcón y menos
aún interrelación con Ursula, esa joven
campesina de Los perros cuya vida apenas comienza, rodeada de un ambiente
de miseria, superchería y fatales presagios.
Desde el inicio de La mudanza, la
dramaturga nos sumerge en un ambiente
decadente. Las acotaciones indican que
"un aire trágico reina en el.salón destartalado" y que "todo está quieto y desolado". Las reminiscencias que aún se
conservan de glorias pasadas se muestran
a través de un mobiliario escaso, aunque
. preciso, compuesto por "sillas estilo
Luis Felipe" o utilería como "un montón de fotografías de familia". El argumento de la obra gira alrededor del cambio de una casona antigua a otra más pequeña por parte de una familia cuya cabeza es Lola, por ser, hasta ese día, dueña y señora de la misma. Tras la ruina
económica de lá anciana, las casa queda
en manos de sus deudores y tanto Lola,
como Carmen su cuñada y los hijos de
ésta, deben desalojarla, dejando atrás
todo cuanto ha formado parte de la
vida de la· solterona, cuya existencia se
ce~tra alrededor de los recuerdos y la
nostalgia del pasado.
Lola no logra disimular la extrema
desolación que le causa abandonar el refugio que constituyó 8IJ hogar desde ~

�siempre, la casa que la vio nacer y en cuyas paredes edificó una vida improductiva e inútil dentro del contexto del mundo moderno, pero con justificado sentido de acuerdo a la mentalidad de la
época que ella insiste en prolongar.
Encontramos en nuestro personaje a
la mujer que representa el último reducto de la era victoriana, cuyo máximo auge fue alcanzado en los tiempos porfiristas. Su vestimenta de antigua y apergaminada elegancia: "traje de manga larga
bien ajustada, cadenas de oro de las cuales cuelga un relojito antiguo . . . par de
guantes grises" denota una dama de
otros tiempos, formada en el seno de
una sociedad dedicada al ocio y al culto
de los convencionalismos sociales, que
desprecia el dinero y más aún la forma ·
de ganarlo, a pesar de que desconocen
la forma de vivir sin una posición desahogada, y que consideran la vulgaridad
y el "medio pelo" el peor pecado.
La estricta y férrea educación religiosa y social a la que mu.ieres como Lola
fueron sometidas las instaba a reprimir
pasiones humanas que ocasionan explosiones de euforía. Consideraban cualquier manifestación afectiva o ruidosa
de pésimo gusto y sobrellevaban un
mundo de apariencias dond~ estoicamente debía ·fingirse, a toda costa, el
control absoluto de tódas sus emociones.
Al ser incompatible la realidad que
desea con la que vive, Lola emprende la
huida al aferrarse a tradiciones banales,
como tomar su taza de chocolate a media tarde o cuidar el jardín que con tanto amor sembró su madre, como si fuera
algo sagrado. Privarse de estos ritos im-

plicará su fin.

jes y aun ella misma, sin querer percatarse.

El enfrentamiento de clases es evidente. El refinamiento de Lola contrasta con las maneras de la cuñada
Carmen, quien pertenece a la burguesía
acomodada en mano~ de quien ahora se
encuentra el poder económico· que tanto desdeñaran los miembros de la clase
aristócrata. Elena aborda en esta obra la
lucha de clases, mostrando dos mentalidades distintas cuya pugna por imponerse la una sobre la otra es descarnada
y a todas luces irreconciliable.

Nuestra heroína contempla desde un
balcón, como quien lo hace desde el palco de un teatro, las diferentes etapas de
su vida, primeramente como niñ.a avispada y precoz, más tarde como joven entusiasta y fantasiosa y finalmente como
mujer madura y triste pero reacia a admitir que no existe el amor, tal como
ella lo concibe, y muchos menos Nínive,
la ciudad de ensueño con la cual está obsesionada.

El destino de Lola es trágico a partir
de que el mundo que la sostiene se desmorona ante sus ojos, hasta finalmente
desvanecerse. Enfrentarse a esta nueva
vida representa claudicar de todo cuanto mantiene un significado de valor para
ella. Dejará de ser la "dueña y señora"
del recinto donde atesora su dignidad y
los objetos materiales que atestiguan su
rancio linaje. Deberá mudarse a una casa chica, de techos bajos, donde el aire
es agobiante y ella se convertirá en la
tía solterona, la "arrimada". El desprecio familiar la asfixia. Prescindirá de
elementos y espacios que la transmiten
al mundo del recuerdo y la ilusión ; ha
perdido su privilegio de clase, por lo
tanto prefiere terminar con su existencia sin sentido, y se suicida.
Clara ia'mbién opta por el suicidio y
por razones de inadaptación parecidas
a las de Lola. En fonna similar a la obra
anterior, la autora plantea dos planos de
realidades contapuestas: la del "mundo
plano y hermoso", donde "los ríos corrían como yo, libres" en la que habita
Clara y la de la sociedad burguesa en
que se desenvuelven los demás persona-

En La señora en su balcón el enfren.
tamiento surge al chocar la mentalidad
varonil con la femenina. El contraste dd
mundo utópico del ensueño y la felicidad opuesto al pragmático, el primen
representado por la mujer y el segundo
por el hombre. Otro paralelismo palpt,
ble en la obra es el cómo la mujer (Clara) simboliza el candor de la niftez, la
imaginación desbocada, al tiempo que
los personajes del maestro, Andres o Julio nunca abandonan el rol de adultoe,
realistas y escépticos.
La pequeña Clara de ocho aiioe •
sancionada continuamente por su profe.
sor, quien lucha inútilmente por intteducirla al mundo de la praxis y las cit.1cias precisas. Ella desea interpretarlo todo de acuerdo a la visión que priva•
el mundo de los niños, para quienes Ílttasía, magia y realidad se entremezdll.
formando parte de un mundo muy~
pio. Antes de abandonar la esce~ el
maestro exasperado dice: "La unagíf
ción es la enfermedad de los dé
frase por medio de la cual la autora
cientiza al público del escaso y d
ciable valor que se le adjudica a la

bilidad en el mundo actual.
La Clara de veinte años ms1ste en
continuar la búsqueda de la mítica Nínive y del "muladar" donde el mundo
ha desechado lo bello e inútil. La joven
siente haber encontrado "la memoria del
amor" en Andrés, quien expresa " ¡Vida
mía! ¡No me importa lo que dices, me
importa sólo ver el rosa de tus encías!
(...) lo que dices son palabras, hermosas palabras" y acto seguido propone a
la muchacha compartir una vida sedentaria, casarse, formar un hogar, con la
aprobación de ambas familias y al introducir el anillo de compromiso en su dedo es rechazado. &lt;;:Jara ha forjado en su
interior un concepto de amor que es un
romanticismo sublimado que siente la
transportará a mundos idílicos. Andrés
ha sido formado para satisfacer las necesidades materiales básicas en un ser humano, a base de disciplina y trabajo metódico, con una familia normal como recompensa. La incomunicación más absoluta impide que su relación prospere a
pesar de la atracción que existe entre la
pareja.
- A sus cuarenta años 'Clara aún persiste en su idealismo y realiza intentos tan
desesperados como vanos por transmitir su entusiasmo a un marido fracasado
que rutinariamente emprend~ a diario
las mismas tareas sin mayor expectativa
de la vida. Ella todavía disfruta del deseo de "transitar por calles que cambian

de hora en hora" y emprender viajes a
través de "la pata de una silla" y llegar
a un bosque.
Clara abandona a Julio cuando éste la
critica por sus "chiquilladas". "El amor
no existe" declara Julio, "tampoco existe Nínive . .. Mírate en el espejo. Resulta ridículo que una mujer a tu edad hable en esos términos". Enfrentarse al espejo de su vejez, del desengaño, de un
mundo circundante "que cuenta los minutos y los centavos y que muere yacaba solo podrido en un agujero" la obliga
a emprender una huida de sí misma...
en busca de Nínive y el muladar.
El espejo en el cual Ursula llegará a
contemplarse le proyectará la imagen revertida de su propia madre. El estigma
de su nacimiento impide que la niña escape a su sino violento y trágico. Para
las mujeres de su clase el tiempo se encuentra detenido y no experimenta
transformación alguna al paso de generaciones. El futuro de Ursula es tan cruel
como el de Manuela, su madre y el de la
madre de Manuela y así sucesivamente.
No existe salida para ellas.
Las escenas de esta obi:a se impregnan del ambiente mágico que rodea las
pequeñas poblaciones perdidas en el
campo, donde sus habitantes conservan
ritos primitivos que fusionan a fanatismos cristianos. La fiesta del santo patrono del lugar saca a las gentes del ma-

rasmo de su rutina diaria y las motiva a
engalanarse y disfrutar a su manera. No
hacerlo para Manuela es un mal presagio, es marginarse; y le enoja que Ursu-·
la se distraiga, como una "marimacha"
en lugar de ocuparse en planchar el vestido rosa (símbolo de inocencia) con
que acudirá al festejo.
Las continuas al1.Jsiones a los perros
animal con que Manuela compara ~
suerte, nos transmiten la escasa autoestima de la mujer por sí misma y por la
hija en la cual ve una extensión de su
persona.
El único mecanismo que Manuela
encuentra para ahuyentar el peligro de
perder a su hija de la misma forma
que su madre la perdió a ella es no mencionar nunca su pasado pues así no
atraerá la desgracia. Aquí la autora también se involucra y nos muestra a ambas
mujeres de espaldas al público, al cual
se rehusan a enfrentar, símbolo de su
negativa a aceptar la realidad circundante.
La palabra con toda su carga mágica
e ideológica adquiere en esta obra un
poder ilimitado; atrae la desgracia, la
conjura o el simple hecho de pronunciarla convertirá en real y verdadero
cuanto se dice. Por eso los personajes
la utilizan a discreción, no la malgastan
ni la abusan y mucho menos la pronun·cian equivocadamente, "hay palabras

�~

LA SENORA EN SU BALCON
Y LOS MUNDOS INCOMPATIBLES

"

María Eugenia Mudrovcic
más peligrosas que un cuchillo. (...)
Ahora dicen las palabras terribles y
cuando les hayan perdido el miedo, vendrán. Por eso yo vine con sus palabras
en mi boca, y no quiero que las repitas,
sino que te vayas (...) Nunca te lo dije
para que no te dibujaras en lo que yo
fui (.. .) y ...por eso te cuento ahora
lo que fui, para borrar con mis palabras
a las tuyas".

La señora en su balcón es una obra de
indagación, una búsqueda introspectiva
a través de los posibles interlocutores
del pasado que definen el hoy inquisidor
de Clara, la protagonista. Juicio Final?. . . En cierta forma, sólo habría que
aclarar que el trono divino es aquí un
balcón y que Dios no 'es tal, sino la propia vida que se interroga a sí misma.

1

El presente de la Clara de 50 años será entonces explicado a partir de la recuperación de tres instancias pasadas, cada
una de las cuales quedará escenificada
por Clara y el interlocutor correspondiente. Así como la protagonista configura una identidad a lo largo de la pieza,
de la misma mane~a los "antagonistas"
- aunque individuos- terminan por conformar la otra persona dramática a la
que deberá confrontarse:

La suerte de la mujer campesina es
una sola, parece que nos dice la autora,
son violadas por el macho que utilizará toda su fuerza bruta y las dominará
y utilizará a su _antojo, mien~as_ ellas
impasibles acataran su desgracia sm rebelarse. "Así será la suerte de la mujer,
por estas tierras de Dios!" dice la madre
de Manuela resignada y el único recurso
disponible es invoc~ al cielo para que
sus herederas no sufran el mismo destino. Al percatarse Manuela del rapto d~
su hija, la mujer entiende que su fin esta
pactado, luego de que reali?~ su penoso
peregrinaje en busca de su hIJa.
Un nuevo ciclo, repetición del anterior, se ha iniciado. Contraria a Lola o a
Clara, Ursula no morirá f~sicamente, pero a partir del momento en que es
arrancada del hogar materno su volun-.
tad y sus sueños serán aniquilados y se
convertirá en una sombra esclavizada a
·los designios caprichosos de su victimario. Ella no intentará escapar de la
vida a través de su propia muerte pues
sabe ya que la hora de morir le llegará
cuando el círculo de su existencia se
cierre, al aceptar, sumisa, que el azar le
arrebate con violencia la hija que engendrará muy pronto.

Primera instancia: infancia- la versión
del mundo

1'

: . 1.

: i: i \ 't
, l·\; ' 1 ¡ ¡ ! ,
.
r :~
j I• it I1 •r ¡ 1: ••

:.1 i ¡ i ¡ \ 11 ·

I'! '111·;.

. '. ¡ ! ; ' t 1 1'
, 1,'

: l ¡!

'. ;•'\411
':
l 'I II I!
: !
¡, 1
•

1

1 1
t.

1. '

.

'f 1

1

1

''

1

t I

\

1 1 •••

1

1 .

·-

I!

:\ partir de la situación escolar, surgen
evidentes los dos códigos que se proyectan como el nudo trágico de la pieza. El
profesor García representa el orden
·'lógico" académico frente al desborde
imaginativo de Clarita ; el ~ntendimiento
ortodoxo y desapasionado del principio
··tercero excluido" ("entendiate" o "no
entendiste", no existe otra posibilidad)
frente al deseo vehemente de la 1úiia de
apoderar~e de todas aquella alternativas
que la lógica de siglos ha ido "tirando a
u~ rnulada"r": Hércules, los Sargazos, N ín1ve ...
Estas dos -que bien podrían llamarse, •·versiones" del mundo-, presentan
un desarrollo en forma de contrapunto,
~inámil"a inevilable, si se piensa que am-

bos códigos resultan excluyentes entre
sí:

1.-COMUNICACION (dada a partir
de determinada situación)

&gt;&gt; - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - CLARITA

PROFESOR GARCIA

Continuidad de tiempos y
espacios

Aquí y ahora

Sargazos

"No entendiste"

Nínive

"No existe"

Muladar

"Un disparaLe"

BUSQUEDA

RENU CIA

Si se intentara un análisi,; pro) ectivo
de los tres conceptos que oLsesionan a
Clarita en esta primera instan&lt;:ia podrá
comprobarse que los mismos adquier~n
un patétieo valor de profecía. El mar &lt;le
los Sargazos, "mar peligroso y oscuro,
poblado de algas y de I íquenes gigantes", resultará metáfora de la vida misma de Clara, un camino de obstáculos e
interposiciones. N.ínive no es otra cosa
que la encarnación de su deseo finalista,
y el muladar, el resultado último de las
sucesivas frustraciones.
De este primer enfrentamiento entre
los códigos, sólo resulta la incomprensión básica. Por otra parte, la relación
maestro-alumna tampoco facilita el intercambio e interrumpido entonces, el casi
inexistente proceso de comunieación,
Clarita huye. Este mismo esquema es el
que se verificará en cada una de las secuencias siguientes de la pieza:

2.- ENFRENTAMIENTO DE CODIGOS

3.- INTRANSIC ENCIA
4.- Ht:IDA DE CLARA
Vale la pena asimismo, señalar que la
Clara-testigo mantiene una relación ambivalente frente a la escena que se desarrolla. Por .:;;omentos interviene defensiva:

Clarita: ¡El mundo es bonito'. En él
hay naranjas de oro, redondas y
achatadas. Y también hay eolumnas
de oro ....
Profesor García: ¡No entendiste!
Clara de 50 años: ¡Si entendió !
Sin em bargo, sus intervenciones de
valor exhortativo son las más frecucntes y, por lo mismo, golpean cargadas de

'°tv

�patetismo.
Clara de 50 años: ¡Clara, no busques
a Nínive! (...) ¡No huyas del pizarrón, Clarita! ¡No huyas del profesor
García! ¡Todavía no lo sabes, la huída
no te llevará sino al balcón!
Segunda instancia: juventud- el amor
Andrés, prolongando con su anillo el
código que fundara el Profesor García a
partir del círculo de gis en el pizarrón,
propone a Clara concretar un amor convencional, pragmático y concesivo. Y
frente a la demanda digresiva del joven,
Clara de 20 años define su concepción
trascendente: el amor como aprendizaje
de integración con el otro y con el todo

CLARA

Si la primera huida de Clara tuvo toda la fuerza del deseo vehemente, la
segunda se inscribe definitivamente dentro de la desilusión, marcada esta vez,
Clara: ...No es eso lo que yo pido, sipor la acotación de la Clara-omniscienno un acuerdo para después de vivir,
te: "No había Nínive. El mundo se iba
seguir viviendo siempre juntos, insehaciendo una esfera cada vez más pequeparables. Como lo visto y la memoña. Apenas si cabíamos".
ria, como el hombre y su p_asado irremediable, tomo el polo positivo y el
negativo que juntos dan el rayo. Yo
Tercera instancia: madurez- la vida
te pido la voluntad de ser uno'.

(evidentemente Elena Garro delata aquí
su convicción ideológica):

AMOR

Viaje
Aspira a la unidad
Superación de la muerte

CONTINUACION BUSQUEDA

Y si el Profesor García "decretó" la
existencia dé los deseos de la niña, Andrés desacreditará las aspiraciones de la
joven al sostener la superioridad de la
"realidad de un lugar donde vivir". Enfrentados nuevamente los códigos, la
oposición presenta entonces la si¡¡:uiente
resolución:

ANDRES
Casa
Ofrece seguridad económica
Aprobación de la madre

RENUNCIA

Puede decirse que de las confrontaciones previas resulta la tácita aprobación a
la búsqueda emprendida por Clara, sin
embargo, no sucede lo mismo en esta
tercera etapa. En la mujer adulta se evidencia una ruptura y a través de esta
grieta se cuela su poder persuasivo: la
tristeza de Clara denuncia su "eventual"
fracaso y la necesidad del viaje se antoja ahora pura evasión. Contrariamente a
la inanidad demostrada por sus antecesores, Julio desarrolla un discurso tan
o más convincente que el de una Clan
casi vencida y con argumentos ya dealavados por el tiempo y las frustraciones:
Julio: Tu manera de viajar no me interesa. En el fondo, lo único que
tratas de hacer es evadirte del infierno en que estamos. Tu vida no es sino una perpetua huida. Ahora, como
ya no sabes adónde ni cómo escaparte, te escapas por las patas de la silla
En esta confrontación que aparenta
ser la definitiva, Julio irá anulando bajo
el peso de la realidad concreta, todas Y
cada una de las propuestas sobre las qte
Clara construyera esa forma de mundq
paralelo en la que se obstina en VÍ-,
Los conceptos que se intercambian

note este ejercicio de refutación po-

drían formularse como sigue:

'

CLARA

JULIO

Multiplicidad de lo mismo

Repetición infernal

Viajes imaginarios

Evasión perpetua

Vida maravillosa

Horrible engaño

Nínive

Chiquilladas ridículas

El amor es salvación

El amor no existe

El mundo malvado es aparente

Es lo único que existe

,r&lt;,,....,-,,
Y al sentimiento de desengaño con
qu~ _concluye esta confrontación, le segurra la comprobación final y definitiva; comprobación que lejos de lograr
~e Clara acepte la r~idad en los términos que le fuera presentada por el
~fesor García, por Andrés o Julio implica
· voto de fe -o desespera'
. , un úl timo
cion- al propio mundo imaginado. Su
salto al vacío es negación a sobrevivir en
una ~alidad ajena, equivocada, pero
adema
• representa la esperanza
fi 8, tambº1en
na! de concretar con la muerte ese
en~uentro postergado con el tiemp~ in6mto
· mcorrupto
•
, y un espacio
de simetr1as.

0

i;° que le negara la infancia el amor
evasión Clara apuesta reaÚzarlo en

la muerte, por eso su última huida debe
leerse como una renuncia, la primera en
su vida y también la definitiva.

La intervención final del lechero
-grotesca y alevosa si cabe-, nos restituye al orden de fo "real'', al que pertenece la "última palabra".
~undos incompatibles, parece concluir Elena Garro, cualquier intento de
aproximación no estará destinado sino
al fracaso. No existe entre ellos identida~ o correspondencia posible porque...
¿como podría reconocerse a Clara
" gota de a.gua perfecta, traslúcida,; .. in-,
~º?ª_da Rºr los compases y las palabras
mutiles en aquella "vieja del diecisiete"?

Notas
l. Elena Garro, Un hogar ,6lido Y otra, pie•
za,, Universidad Veracruzana, México
1983,p.24.
'
2. Elena Garl'Q: lbid., p. 25.
3. Elena Garro: La ,eflora en ,u balcón en
Teatro breve hispanoamericano contemporáneo, ~lección, prólogo Y notas por
Carlos Solorzano, Aguilar Madrid 1967
p. 348.
'
'
'
4 lbid., p. 351.

5 lbid., pp. 352-353.
6. lbid., p. 355.

7. lbid., p. 356.

�FELIPE ANGELES, UNO MAS

Libertad González
Tomar la historia como un motivo literario representa de manera aparente un
recurso fácil y cómodo: el tema ya está
dado, hay un perfil de cada personaje,
los escenarios están definidos y sobre•
todo existe una ubicación temporal, pero, ¿realmente es una ventaja el hecho•
de que estos elementos estén preestable1
cidos? Si cualquier recreación literari•
-o creación para hablar en términos menos escrupulosos--- guarda de por sí una
relación compleja con la realidad, cuan-,
do está de por medio la historia estP
relación se vuelve difícil y riesgosa. Hacer de un hecho histórico un acto literario, usualmente genera dos tipos de opinión: o la obra sigue fielmente el hilo de
la historia y se le concibe como mera copia que no aporta nada, o la obra no respeta los acontecimientos en su mínimo
detalle y entonces se dice que sus petensiones son un fracaso. Términos como verdad o mentira, invención o realidad, adquíeren en el caso de la obra histórica una importancia mayor que en
cualquier otro género.

Garro intentara en Un hogar sólido
(1958); vista desde todos los ángulos
Felipe Angeles traduce otros fines y logros. Sin embargo, teniendo como te~a
un aspecto de la revolución ip.exícaña;·se
acerca -guardando todas las proporciones--- al tipo de enfoque que la autora
hiciera en su novela Los recuerdos del
porvenir (1963) en el sentido de que en
ambai existe la preocupación por poner
de mantfiesto hechos que la historia
(ofic~, :por supuesto) a veces olvida. No
se trata con ello de " delatar" a la historia sino de desmenuzar los hechos de tal
manera que vistos con mayor cercanía
y traspuestos mediante lo literario se lo- .
gra un reacomodo y ajuste que ofrece
una visión diferente y enriquecedora de
los sucesos y sus protagonistas.

Felipe Angeles es un hombre cuya figura siemnre se asocia a la de Francisco
Villa, wando no a la de Carranza, razón
por la cual en nuestros manuales de historia aparece -en @I caso de que así
sea- como un personaje cuya labor si
no es menospreciada al menos sí poco
No obstante estas características, la reconocidll. Con una preparación no sohistoria ha sido y sigue siendo una fuen- lamente militar sino también académite atractiva para los escritores; en la lite- ca;·Felipe Angeles prestó sus servicios al
ratura mexiéana esto se ha reflejado ma- gobierno de Francisco l. Madero y aunyormente en la producción novelística; que combatió a Emiliano Zapata en el
sin embargo no por ello pu~de sosla- Estado de Morelos, fue una pieza clave
yarse el hecho de que en el campo tea- para tratar de restablecer las relaciones
tral también se ha realizado una consi- con el caudillo sureño. Detenido junto
derable labor. Este es el caso de la obra con Madiero y Pino Suárez en ocasión
que nos ocupa: Felipe Angeles, de Elena. del cuartelazo de Victoriano Huerta, en
Garro.
· 1913 se adhiere a la revolución constitucionalista al lado de Venustiano CaDentro de su producción teatral, es- rranza, pero a causa de ciertos probleta pieza, estrenada en 1978, ocupa un mas con algunos generales, el año silugar separado ya que, temática y for- guiente pasa a form~ parte de las huesmalmente hablando, se aleja de las bús- de Panoho Villa doii«e alcanzaría rele~ quedas y experimentaciones que Elena vantes tl!ilmfos.

Cuando el gobierno de Estados Umdos reconoce a Carranza en 1915, Felipe Angeles parte al exilio. Vuelve en
1918 para ponerse nuevamente en contac(q..,con Villa, con quien permanece
durante cinco meses• para luego separarse por düerencias políticas y sobre todo porque s~ intenciones más que militares son humanistas (a la manera de
Madero) y no comparte los métodos
violentos de Villa. Se esconde en la sierra e intenta realizar su labor entre
otros caudillos pero es denunciado por
su propio custodio (de apellido Salas)
y es hecho prisionero para luego ser llevado a un Consejo de Guerra.
Elena Garro retoma el momento en
que Felipe Angeles va a ser juzgado. La
situación la ubica en Chihuahua en 1919
y la pieza inicia cuando tanto el pueblo
como las autoridades esperan la llegada del caudillo; toda la obra se desarrollará en torno al juicio militar y a loe
detalles de este proceso que culminará
con la condena a muerte de Felipe Aligeles.
De acuerdo a los cánones tradicionales, la pieza está estructurada en trt1
actos que de manera general podrían
designarse como (1) la llegada a Chihuahua, (2) el desarrollo del juicio y (3~~
fusilamiento, correspondientes también
a tres escenarios: la fachada del Teatro
de los Héroes en Chihuahua, el foro del
mismo teatro adaptado como tribunal Y
una celda improvisada. F.n este sentido
la obra responde a las unidades ~télicas de acción, tiempo y espacio as1 como a la clásica estructura de presentación, nudo y desenlace.
Si lo vemos con un poco de d

nuento, Elena Garro elige esta forma
convencional porque el peso de la obra
no estará en la audacia de la propuesta
teatral, sino en el manejo dramático de
la acción y el protagonista. De hecho la
anécdota en sí tampoco es novedosa, de
alguna manera el lector o espectador ya
está familiarizado con el acontecer histórico, lo cual reviste al trabajo creativo
de la autora de una mayor siginficación.
Si la búsqueda no está en la forma, si el
contenido está ahí y por lo tanto el desenlace es más o m·enos esperado ¿dónde está el mérito de la obra?
En realidad la autora retoma una pluralidad de elementos para detenerse a
conciencia en cuatro o cinco aspectos
que redondearán la atmósfera de la época, delinearán la personalidad de Felipe
Angeles (con su enfoque), apuntalarán
de manera certera puntos álgidos del
movimiento revolucionario y finalmente
darán evidencia de todo un trasfondo de
los hechos que traduce, por otro lado, la
postura de Elena Garro frente a ellos
así como la mecánica · de su trasmuta:
ción literaria.
. Como punto de partida la autora pred1Spone al lector-espectador a favor de
811 personaje con la presentación de una
~ escrita por Felipe Angeles en el
exilio en la cual denuncia la manera injusta en que los carrancistas y huertistas han querido situarlo; defiende su
apego a Villa y su identüicación con tod~s los oprimidos: ·'Pues sepan carran-·
CIStas Y huertistas que estoy con Villa, y
con Zapata y con Genovevo de la O., y
con ~odos los pobres que no se someten
ª la Injusticia y que no presentan las espaldas al látigo de los dictadores que m,
enorgullezco de ello; que me e~tristect

que mis inescrupulosos enemigos, siendo
mexicanos, no aborrezcan el látigo del
amor y vayan, poco a poco, mendigando, como Bolaños Cacho, Urbina, Tablada, el arrimo y el derecho de lamer
las botas del edictador". (pág. 6). Con
la fuerza de estas palabras desde el primer momento queda asentado quién es
Felipe Angeles. (Aunque no pudo investigarse la procedencia de esta carta en el
sentido de si es o no auténticamente escrita por el_ caudillo -todo parece indicar que sí lo es-, el hecho se vuelve trivial pue_s ya sea verdadera o producto de
la inventiva de la autora, como recurso
es plenamente válido y acertado.)

rato político y militar de la época y al
mismo tiempo condenar el medio corrupto , Elena Garro pone en boca del
general Escobar una burla hacia el juicio
próximo a celebrarse:

Escobar: (Señalando al teatro.) Ahora me explico por qué vamos a juzgarlo en un teatro.
Diéguez: (Serio.) ¿Qué quiere usted
decir, general?
Escobar: ¡Nada! Que a mí me cuesta
trabajo aprenderme los papeles de
memoria.

Pero la obra no se queda en este esquema simplista sino por el contrario es
justamente en la medida ,en que éste se
rompe como se va llegando poco a poco
a la relatividad de los hechos, a lo paradójico de la vida y a la complejidad del
alma humana, teniendo siempre como
fondo la impugnación al movimiento revolucionario.

En realidad los generales que tomarán parte en el Consejo de Guerra están
conscientes de que van a cometer una
injusticia condenando a Felipe Angeles,
pero como es una orden del Primer Jefe
(Carranza) no hay más remedio que hacerl~; para algunos de ellos una salida
mejor hubiera sido matarlo en el momento de su aprehensión o hacerlo "perdedizo" en lugar de tomarse la molestia
de condenarlo "con todas las de la ley" .
Este hecho adquiere relevancia porque
el mismo Felipe Angeles lo s.ihe y lo
asume al decir: "Por eso debo morir mañana al amanecer, entre las cinco y las
siete de la mañana y nada podrá salvarme ... Y lo que es más triste es que mi
muerte no cambiará la suerte de mi pueblo (...). Y si el mundo entero pidiera
mi vida, también sería ejecutado. Así lo
ha resuelto un hombre sentado en el
principio de la infalibilidad personal.
Contra ese principio combatimos todos
con las armas en la manó y ahora reaparece en un hombre nuevo, que no va a
permitir que se le combate ni con las
armas, ni con las palabras". (pág. 23).

Para demostrar la impostura del apa-

Es interesante observar la dimensión

Felipe Angeles será enjuiciado, pero
para que el lector llegue tarnbierí preparado al juicio, la autora equilibra la
balanza colocando por un lado a las autoridades y por otro al pueblo, quienes
sucesivamente han· establecido sus criterios y reclamos: las autoridades (representadas por el general Diéguez, el coronel Bautista, etc.) tienen la ,consigna
de que "pase lo que pase" debe ser condenado a muerte y el pueblo (en ·este caso representado por la señora Revilla y
Seijas), totalmente identificado con el
caudillo quiere evitar que sea sentenciado.

~

�_ _.-... -

- ·-·

SER BAILARINA O GENERAL
•·.
,
'

" ,.

,, •·
,, ..

..
~

...
. ..
•·

~

..

•· #

"

Miguel Covarrubias
Quiso ser general

que los personajes históricos adquieren
en esta obra; el perfil de Carranza queda
delineado por la manera como lo ve Fe•
lipe Angeles, personajes a~os. que la
autora coloca en una antmomia: uno
porque ve en la revolución un medio pa•
ra alcanzar el poder absoluto y otro por•
que la concibe como un medio para extenninar ese poder. Los coloca como
dos principios antagónicos que ~o pueden existir de forma paralela, smo uno
a costa del otro, Carranza a costa de Felipe Angeles.
La denuncia es el tono general de la
pieza no sólo porque se está juzgando,ª
un hombre inocente sino porque ademas
el procedimiento es ilegal, ya -~ue ~i
bien el acusado tiene una fonnac1on m,11;tar no puede ser llevado a un Co~~ejo
de Guerra puesto que por su part1c1pación al lado de Villa y no de Carranza
fue expulsado del ejército. La obra deja
ver entonces lo flexible que puede ser
un sistema con sus leyes cuando de un
preso político se trata. "Angeles ha cometido un error político y sabe el precio que se paga por esta clase de errores", dice uno de los generales.

~

Pero en el fondo de todo este aparato
de mentiras, Elena Garro instala una
verdad: la verdad de Felipe Angeles,
quien hace un riguroso juicio ae sí mis•
mo: "Mientras los jueces hablan yo busco el error recuento mis actos: fui re•
volucionari~ y dejé que la R_evolució~
cayese en el pecado que habia cometido ... Tuve el poder y lo dejé escapar,
en lugar de destruirlo. . . El carg~ _que
· me hacen mis amigos es que lo deje escapar 1·y hubiera sido tan fácil! Pero yo
quería' una historia distinta. Co_nfund'1
el futuro con el presente.(... )M1 muer-

Elena Garro, acicateada por el crítico
Emmanuel Carballo, confesó: "Y o quería ser bailarina o general."1 Y así como satisfizo su primer ensueño o vocación hace ya medio siglo, el segundo (la
segunda) vino a cuajarle en una de sus
dos piezas teatrales largas: 2 Felipe Angeles, 3 obra concluida (y defectuosa según su autora) en 1956, aunque compuesta definitivamente cinco años más

.,._

tarde.

...........
te violenta prueba la ineficacia de mi
acción/ y fortifica la violencia establecida". (págs. 51 y 52).
Para redondear la figura de Felipe
Angeles como hombre: ~len~ Garro le
confiere una congruencia mtenor que da
un mayor realce a su personalidad; esa
congruencia es la que lo ha~e recha~ar
la prbpuesta del coronel B~nitez -qmen
está encargado de custodiarlo hasta el
fusilamiento- de dejarlo escapar. Angeles se niega porque ello lo llevaría a v~lver a empezar, y "empezar de nuevo significaría cambiar el crimen por la fraternidad la muerte por la vida, los disparos
por l;s ideas, la anarquía por la conducta, a mí por el otro". (pág. 58).
Felipe Angeles es fusilado y su muerte es una derrota más del movimiento
revolucionario; la revolución convirtió a
todos en víctimas y verdugos a la vez; la

obra de Elena Garro refleja esa contradicción, ese fracaso, y como ella misma
señala, quizás haya una esperanza, pero,
·a costa d·e cuántos mártires?
¿
Felipe Angeles, uno más ...

Bibliografía
.

de

Garro Elena. '"'Felipe Angeles (Textos
te~tro Núm. 13), Difusión Cultural de la
UNAM, México, 1979.
Krauze, Enrique. Francisco Villa, en~
ángel y el fierro (Biografía del ,11'7""
Núm. 4), Fondo de Cultura EconomíC8t
México, 1987.

la;

Silva Herzog, Jesús. Breve historia de
voluci6n mexicana, Fondo de Cul
Económica, México, 1960.

Varios autores. Historia gene~al_ de M::
(Tomo 11), Colegio de Mex1co, M
1976,

De un modo vicario fue, por supuesto, como logró la escritora poblana
su condición de general. Aceptó de sí
misma el compromiso de contar dramáticamente las últimas horas de un soldado mexicano. Hurgó en archivos, en hemerotecas, en bibliotecas, en las encogidas memorias de algunos de sus lugartenientes. Y fue a lo esencial: al enfrenta•
miento de un ser humano original (como ella) con su alma quebrantada y al
mismo tiempo sólida a causa de su falta de lugar en este mundo (como le sucede a ella). Esa lucha interior (que ella
asume) se ve trasladada al terreno de la
política nacional. Así· es como Elena
Garro le e~dilga a la literatura dramática -como hiciera años atrás Alfonso
Reyes con Ifigenia cruel- sus ~scrúpulos
morales, su firmeza negadora de la violencia y de la igualmente devastadora
mentira histórica.

Pionera del teatro documental
No cabe duda que Elena Garro, ajena a
los chisporroteos de la publicidad literaria, no lo ha sido a la sensibilidad de su
época: cuando no precursora, al menos
es coetánea con su primera novela, cuen•

tos y obras teatrales en un acto, del
multiexaltado realismo mágico. 4 Y con
Felipe Angeles lo es del teatro documental. Peter Weiss, para muchos cabeza de
esta línea teatral, publica Marat/Sade en
1964 y en 1965, 1969, 1971, respectiva•
mente, La ind~ación, Trotsky en el
exilio, Holder/in.
Ahora bien, ¿qué teatro es el teatro
documental? Podríamos decir que es un
teatro realista, histórico, poi ítico, comprometido, revolucionario, de trascendencia colectiva, didáctico, iluminador
de nuestro presente. Debe quedar claro
que al señalarle los anteriores atributos
a esta especie del teatro contemporáneo,
tenemos a la vista, en primer término, la
obra del dramaturgo germano-sueco antes mencionado y, al fondo, como soporte, el teatro épico de Bertolt Brecht.
Porque es aquí, en la dramaturgia alemana -sistemática en su teoría y en su
práctica-, donde escritores mexicanos
más recientes como Vicente Leñero
aclaran su rumbo.
"En el teatro mexicano ahí estaba
Felipe Angeles de Elena Garro',6 dice
escuetamente el autor de Martirio de
More/os en la autocrónica de la accidentada y controvertida representación
de su pieza. Aclaremos: Leñero está hablando en realidad de dos cosas. De las
obras inspiradas en juicios célebres y de
un teatro nacional, mexicano por sus
temas y protagonistas, aparte de contemporáneo por .reivíndicador, enemigo
del triunfalismo oficial forjado en
bronce.
Hacía esos parajes -poco frecuentados en el México que entonces tenía
treinta años menos de los actuales- se

dirigen los dramáticos pasos de Elena
Garro. Aunque para ser fiel a su heterodoxia, la escritora incumplirá con al.
gunas cláusulas del teatro brechtiano:
documental y aun con el suyo propio,
en cuanto éste es dado a lo inverosímil
y a lo poético.
Empecemos con los incumplimientos
hacia lo propio -y maticemos. Esta au•
tora, cualquier escritor, no tiene por qué
uncirse a una sola corriente artística o
credo estético. Ya Dauster, sin mencionarlas con sus- títulos precisos, dejaba
establecido que las piezas breves El árbol y Los perros, más Felipe Angeles, incurrían en "un idioma realista que apunta hacia otros fines."7 Sí, es verdad, Elena Garro alternó en Un hogar sólido sie, .
.
te textos mag:tcos
con cmco
terrena1es. 8
Pero es en f elipe Angeles donde 1. escritora hará su teatro documental, según
un?, muy personal y atinada (en ella)
manera de concebir las cosas.
Para integrar al personaje, su historia,
Elena ~arro dice que los datos sobre
Angeles se los dio su "tío Benito Navarro, que combatió a sus órdenes, y la
mamá de Jorge Castañeda hermana de
Clara, la muj.e,r de Felipe. ,,éj Se asombra,
líneas antes de expresar lo anteriot, de
que Hugo Gutiérre~ Vega reduzca su
Felipe Angeles a simple calca de un proceso judicial. La escritora, como veremos más adelante, urdió y llevó a cabo
una pieza dramática de contenido histórico, no un collage de secas versiones
taquigráficas.

Felipe Angeles como teatro documental
De acuerdo con las características del
teatro documental establecidas antes, ~

�Felipe Angeles no se ciñe en su totalidad al esquema trazado, Veamos por
qué. Habíamos quedado, para empezar,
en que este teatro del siglo XX es de origen brechtiano, es decir, é~ico, con
-por ejemplo- un narrador1 que anticipa, conduce, interrumpe y comenta
las acciones que por lo mismo nunca
son continuas. Elena Garro nos ofrece
en su pieza histórica más bien una obra
de filiación aristotélica: dividida en los
clásicos tres act~s, lógica y cronológicamente ensamblados, atentos más bien a
que se opere en el lector o espectador
la catarsis. Sigamos. Felipe Angeles es,
sin lugar a dudas, teatro realista, histórico, comprometido. ¿Revolucionario?
No lo creemos, en la medida en que la
autora no acusa una clara ideología de
avanzada. Esto lo decimos porque los
actores del drama insisten e insisten en
los móviles personales, ambiciosos, de
los caudillos. No nos entregan las famosas razones históricas y con ello presenciamos una versión más, mexicana, del
proceso a Cristo, con su Judas (Félix
Salas) y ··su Pilatos (General Diéguez).
¿Y por qué no pensar en Sócrat~s, al
que también se le propuso -inútilmente-·1a huida, como lQ hace el Coronel
Bautista con el General· Angeles? En
cuanto a la trascendencia colectiva, ni
hablar. Elena Garro discurre con seguridad sobre un momento oscuro y trágico
de nuestra historia. Ilumina nuestro presente al ofrecemos una Re~lución maniatada o traicionada, revestida con la
armadura, de Ares y no con la de Palas
Atenea. Su didactismo en todo caso no
sería, para qué remarcarlo, agradable a
los ojos del creador de Galileo Galilei.

'°
cr:,

"Felipe Angeles c 'est moi"
Curioso, parad6jico. Más se muestra
mientras más se encubre. Y tal parece
que para llegar al reino del exorcismo,
para expulsar a nuestros demonios, tenemos que apelar al cruce de sexos o caretas. Flaubert es Madame Bovary. Alfonso Reyes es Ifigenia. Marguerite
Yourcenar es Adriano. Elena Garro es
Felipe Angeles.
¿Quién es Felipe Angeles? Un militar profesional surgido de la burguesía
y no del pueblo, se alista en la Revolución y le despeja con sus cañones a
Francisco Vila el camino de la leyenda.
Un admirado estratega que regresa del
exilio para buscar la concordia de los
mexicanos. Este personaje como que
no encuentra su lugar. Los soldados de
carrera no le perdonan su subordinación a un guerrillero feroz, a un iletrado.
Los hombres de la Revolución que asciende, los astutos, su origen de clase,
su porfirismo circunstancial. Angeles es
idealista y matemático, soñadory artillero, mártir y pensador. Un iluso, un inadaptado. Un hombre de armas q11:e muere "por unas palabritas." Un estorbo enmedio dé la plaza por donde desfilan los
caudillos vencedores.
En Elena Garto, que quiso ser general, se da también un origen prerrevolu•
cionario o contrarrevolucionario, cristero. Pero ella era inocente, niña, simple
partícula revoltosa. Su revolucionarismo
adquirido después, más se parece al hi•
hilismo, al anarquismo. No es difícil advertir el paralelo entre su desencanto creciente y el de Angeles, entre sus respec•
tivos exilios. Ambos adquirieron en su
momento la calidad dé No persona, ca-

tegoría establecida por la escritora y
aplicable a todos los que -como el General Angeles, como el General Garroson enviados al limbo civil por los que
dispensan mercedes en este país.

Los personajes de "Felipe Angeles" hablan el "lenguaje Garro"
Los personajes de Elena Garro hablan
siempre con mucha propiedad, de acuer•
do con su edad, sexo, condición social
y cultura, etc. Pero, al mismo tiempo,
utilizan una sutil, encantadora fraseología poética que no nos resistimos a llamar "lenguaje Garro". Esto mismo pasa
en Felipe Angeles con una mayor finura
-si es que esto es posible. No p~día ser
de otra manera. Los personajes no los
inventó la escritora: la historia se los
pré_stó y había que ·respetar1os en todo,
lenguaje. incluido: Para finalizar, citaremos algunos parlamentos ejemplificadores de lo antes referido.
Frases del General Diéguez:
" El pueblo ya no se ve .en nosotros,
es como si hubiéramos caído detrás del
espejo." (p. 11 ).

texto." (p. 44).
Frases del General Escobar:
"Y ahora ha vuelto para probarnos
que un caudillo es un anna de exterminio." (p. 47).
"(. . .} el General Angeles acabará
mal, por llenarse la cabeza de dudas y de
palabras." (p. 64).
"A mí, General Angeles, me da tris-

incompletos." Q&gt;· 52).
. "Re?,uncio a despojar a mis ojos del
cielo fiJo de los fusilados." (p. 69).
Frase de la SeñoraRevilla:
"Este no es el juicio. de Felipe Angeles contra Felipe Angeles, sino el juicio
de la Revolución contra ella misma."
(p. 52).

Notas

teza que usted muera por unas palabri-

tas." (p. 65).
Frases del Coronel Bautista:
"El p~ncipio del Primer Jefe es que
no se equivoca nunca. Es un ídolo, y la

m~erte de usted es el incienso que él
lll18lJIO ofrece a su propia divinidad."
(p. 53).
"Esta Revolución es una vibora que
empezó a silbar muy de mafiana y que a
estas horas ya se enroscó y se muerde la
cola para asfixiamos a todos. ¡Hay que
descabezarla!" (p. 59).

LE~ car~a fechada en Madrid (29-III-1980)
e mclu1da por Emmanuel Carballo en Protagonistas de la literatura mexicana Lecturas Mexicanas/Sep, México 1986 p
504.
'
' ·
2-~a última de las obras en tres actos, por
nguroso orden de aparición, es La dama
boba, una de las doce pieza~ integrantes de
Un hogar sólido, Universidad Veracruzana.
Xalapa, 1983, pp. 171-246. Esta obra
clásica por su estructura y en cuanto re~
creación de Lope de Vega, verdadera comedia de enredo, es, al mismo tiempo
contemporánea y mexicana.
'
3.Estrenada el 13 de octubre de 1978 en la
UNAM Y publicada por ésta once meses
después.

Frases del General Angeles:
"Muerto nos hubiei:a evitado este juicio, este mecate, que todavía se nos puede enredar entre las patas." (p. 13~
"Y este muerto es muy grande, no
vamos a tener bastante tierra para cubrirle." (p. 19).
"Quiere dejarnos su vida y su muerte
como uno de esos planos de batallae
célebres, bien trazados, y cada trozo COl
una explicación, para que mañana
pueda leer, como se lee un he

"El anna de la tiranía dispara por la
boca Y por la culata." (p. 24).

"Sei'lores, está bien que me maten,
Y~ que soy un testigo inoportuno de su
triunfo; pero está mal que traten de matarme con mentiras, porque la misma
mentira los condena a ustedes." (p. 34).

ho "(· · .) la imaginación es el poder del
delllbre para proyectar la verdad y salir
este mundo de sombras y de actos

6.Vicente Leñero, La ruta crítica de Martirio de More/os, Océano México 1985
p. 13.
'
'
'
7. Frank Dauster, "El teatro de Elen¡¡ Garro: evasión e ilusión", en Ensayos ,obre
t~atro hispanoamericano, SepSetentas, México, 1975, p. 66.

4.Compárense las fechas de las primeras ediciones de Un hogar 1ólido (1958) y de
Lo, recuerdos del poroenir (1963) con,
por ejemplo, la de Cien años de soledad
de Gabriel García Márquez (1967.) o la
de Una vio/et.a de más de Francisco Tario
(1968).

8.El primer grupo Jo constituirían: UfJ ho-

5.En España y en México Ediciones Grijalbo ha publicado estos títulos y otros
más del mismo autor y mismo género:

)•De la carta transcrita por Carballo, op
cit., p. 517.

Noche ae hué,pede, y de Cómo el Sr.
Mockinpott con,iguió liberarse de su, pa•
decimientos (1971), Canto del fantoche
lusitano y El seguro (1972).

10.En Martirio de More/o, Leñero ocupa
los servicios de un Lector. Es ¡0 mismo.

gar sólido, ·Los pilares de dofla Blanca
El Rey Mago, Andarse por las r;ma,•
V~ntura Alle?de, El Encanto, tendaj6~
mvcto Y Benito Fernández. El segundo:
Lo, pe"os, El ifrbol, La dama boba, El
rastro, La mudanza.

Kant, julio 12 de 1987.

�LA DAMA BOBA, UNA MUJER ACTIVA

María Esther González González
El teatro de Elena Garro nos lleva a un
mundo lleno de magia y fantasía, de absurdos no tan absurdos, que da una visión diferente y nos hace indagar dentro
de nosotros mismos, para llegar a respuestas lógicas partiendo de la magia
que ella maneja.
Teatro dentro del teatro, la ficción y
la realidad están tan mágicamente mezcladas, que todo ocurre sin brusquedades, mostrándonos un mundo muy personal. Esto se da en La dama boba, que
toma su nombre de la pieza de Lope de
Vega.
La obra de Lope de Vega sólo es un
pretexto para Elena Garro, que' tiene
una marcada predilección por los clásicos españoles, para presentarnos diferentes aspectos tales como: el amor, la
enajenación que provoca la gran ciudad,
la sencillez de la vida en el campo, además de una crítica hacia la burocracia
mexicana, ensalzando la sabiduría de algunas campesinas. La división en tres actos es estrictamente aristotélica. En el
acto primero vemos la representación de
La dama boba de Lope. en un pueblo.
Aparece el maestro. Desaparece. Se inicia la acción. En el acto segundo, aparece el maestro en otro pueblecito llamado Tepan. Ha sido secuestrado por Avelino Juárez, presidente municipal de ese
lugar. Motivo del secuestro: el m~estro
deberá enseñar a leer a Lupe - h1p del
presidente municipal- y a todos los ha1.iitantes del pueblo. En el acto tercero,
que se desarrolla en Tepan, Lupe ya h~
aprendido a leer y Francisco ha aprendido de Lupe. Aparecen amigos de Francisco. Francisco y Lupe se separan. El
co vuelve a la capital.
M

Lupe: (Desde muy lejos) Lo oigo
Esta es en una forma simplificada la
maestro, y le digo que el tiempo dura
historia de La dama boba, pero al adeny no dura. A veces es largo como la
trarnos en su rico contenido vamos
enfermedad de un día, y a veces corconstatando que de esa aparente simplici;
to, tan corto como los noventa años
dad van· surgiendo personajes, caracteres
de
mi abuelita, que se fueron retrataque comunican diversos enfoques sobre
dos
en un abrir y cerrar de ojos de
una realidad. De Lupe, el personaje prinmi
abuelito.
cipal, podríamos decir que no tiene nada de boba. Se ubica en un ambiente naLupe, al conocer a Francisco va camtural, libre de artificios, un ambiente
'
biando,
se hace más segura de sí misma,
que le ha dado un carácter fresco y esempieza
a utilizar un lenguaje encaminapontáneo, que se proyecta en los diálodo
a
conquistar
al hombre, sabe que
gos que sostiene tanto con su padre don
puede
lograr
lo
que
desea y lo va hacienAvelino como con Francisco:
.do a su manera, pues también Francisco
la empieza a ver con otros ojos. con los
Lupe: ¿Ya ve papá? Cada vez que di- ojos del amor compartido; comparte la
go lo que no me gusta, me llama ma- magia, el mundo auténtico de Lupe:
ñosa, por eso mejor no digo nada.
Avelino: ¡Pues cállese y de verdad no
Francisco : Tus dientes son granizos.
, 1
diga nada!
Lupe: ¡Y ~n la noche yo me no .. . •
Lupe: Yo, por mí, nada diría, pero
Y mi mamá dice: ¡Ay Lupe, todas
usted siempre está pregunta y prelas fuentes las tienes en la boca, Y el
gunta y yo tengo que contestarle.
hombre que oyera sus cantares, nunAvelino: Nunca te pregunto nada que
ca más buscaría otras canciones ni
no deba preguntarte.
otras caídas de agua!
Lupe: Ni yo ·te contesto nada que no
Francisco: ¡Es cierto! ¡Muy cierto!,
deba contestarle.
y además · tienes todos los jugos de
las frutas, porque cuando recitas:
Garro toma a Lupe como ese perso"Rafael se rio en el río", me llegan
naje femenino que comunica una sabiráfagas de n~ranjas y jícamas.
duría innata, pero _no la sabiduría adquirida, sino una sabiduría ancestral, coAdemás de ser una mujer que sabe
mo la de la primera Eva. Lupe es la mu- lo que quiere, ·Lupe conoce la forma de
jer sin rebuscamientos, que cuando es el salir de los atolladeros que le impone la
momento de despertar al amor, lo dice
vida o el amor. Para ella el amor es sen·
sin miedo 1 valiéndose de auténticas imá- cilio, no puede hacerla sufrir; pues n?
genes que encierran una gran poesía:
posee la idea culpígena del amor occi•
Lupe: ¿Oye mis
pasos, maestro.? S'1galos. ¿Ve cómo brillan en la noche?
En catorce meses apenas verá el color
de mis pies y el murmullo de mis ojos
en lo oscuro.
Francisco: Lupe. . . ¿Me oyes? ...

dental; su forma de vivir el amor le per·
mite disfrutar las facetas agradables, I~
da oportunidad de embellecer la r~
dad; entonces, ¿cómo ver el amor tr~
camente? Ella ve con la piel, no ne~
ta estar frente al amado para senb·d0 , ,o

percibe a través de su mente, no de sus
ojos, y posiblemente, aunque deje de
ver a Francisco, no se romperá jamás la
comunicación que existe entre ambos.
El mundo mágico de Lupe, esa visión
tan personal de lo que la rodea, se remi-

"I

te posiblemente a los mundos perdidos
del primer paraíso, ·donde lo artificial
se evapora y nos provoca el deseo de retornar a ese estado paradisíaco. ·Francisco, en cambio, se muestra como un
personaje pasivo. Aunque técnicamente,
. según la teoría de Aristóteles, puede
clasificarse como un personaje veraz,
constante y adecuado, sólo se deja llevar
por las circunstancias, no puede modificarlas a su favor. Se ve obligado a hacer
lo que no le gusta. Y no es capaz de
aclarar que su profesión no es la de
maestro sino la de actor. Está enajenado
por la vida en la capital y tiene todos los
defectos de una cultura que concede
mayor valor al mundo externo, a lo
que ven los ojos: Su enfrentamiento con
el mundo natural de Lupe, La dama boba, lo obliga a entrar a un círculo mágico, a conocer el amor alucinante, ese
amor que ve con los ojos del alma y no
con los ojos de los sentidos.
Francisco: (Se le acerca para verle
los ojos) ¡Es cierto! ¿Sabes? Parece
una ventana abierta a la luna. ¿Y el
otro?. .. El otro es terso como una
camelia. Y los dos juntos, húmedos
como un venado y olorosos como la
canela. . . ¡No me mires así!
Lupe: ¿Cómo quiere que lo mire?
Francisco: ¡Con otros ojos!
Lupe: (Baja los ojos) Al fin que si no
lo miran mis ojos, lo miran mis ma.
nos y mi frente.
Francisco: ¿Tus manos y tu frente? ...

Francisco no sabe lo que quiete, tal
vez por encontrarse en un lugar extraño
con gente ajena a su ideología. Siempre
está tr~tando de escapar y sólo Lupdo
puede ayudar. Cuando se le presenta -la
oportunidad de fugarse sin peligro,
Fran~isco se da cuenta de que se ha enamorado de Lupe, pero ¡oh desilusión!
llegan sus amigos capitalinos y lo regresan a su ,pobre realidad, de la que tal vez
nunca saldrá, pues todo quedará en el
recuerdo.
A través del personaje de Avelino,
que figura como padre de Lupe, conocemos las diferentes clases de mujeres
definidas poéticamente. Dentro de esa
poética clasificación nos explicamos la
personalidad de Lupe, esa dama boba
que como dije al principio nada tiene
de boba y que puede constituir un encuentro inigualable, sobre todo para un
pobre actor secuestrado como es Francisco. El secuestrador, Avelino Juárez,
trata de aleccionar a Francisco sobre los
diferentes tipos de mujeres:
Francisco: ¿Y usted la ha conocido,
don Avelino?
.Avelino: ¿Pues luego? Por eso me
casé tarde, hast{l que no di con ella.
La múltiple es transparente, y de
hueso fino, quebradizo como el cristal. Conoce las sombras y en ellas se
afila como un cuchillo. En lo oscuro
brilla como el· agua y sus cabellos son
estrellas errantes. Su piel son sus
ojos, y mira al hombre desde todas
las esquinas de la noche, sin mirarlo.
A ratos es paloma torcaz y a ratos,
lluvia.(...) Cada día que amanece es
un día nuevo·y el varón se despierta
cubierto de rocío.

En el teatro de Elena Garro existe
ur, mayor nú111ero de personajes femeninos activos que en su trabajo narrativo.
¿Será tal vez que el teatro en esencia es .
acción, o será que dentro de esos pue- ·
blos alejados de la civilización la autora
descubrió que las mujeres toman la iniciativa con mayor frecuencia que en los
pueblos civilizados? El hecho es que esta
campesina del pueblo de Tepan no sólo
es una mujer ideal y completa, sino que ·
es una mujer que se decide a descubrir el
amor, vivirlo y terminarlo como y.cuando ella lo desea,

�LO INCREIBLE ES VERDADERO

~

Minerva Margarita Villarreal
"El mundo nace cuando dos se besan"
Octavio Paz: Piedra de sol

"Antes nunca me hubiera atreVIdO a besarlo, pero ahora he aprendido a no tenerle respeto al hombre, y me abracé a
su cuello y lo besé en la boca". Así narra Laura a Nachita, la sirvienta, sus impresienes sobre el amor desesperado que
vive con su primo marido, el personaje
que a los ojos de los demás acecha y persigue a Laura; y que a sus propios ojos
es, sencillamente, el horizonte más próxuno.
El epígrafe con el que acompafiamos.
esta nota nos orilla a cuestionarnos sobre la anécdota maravillosa que impregna el ambiente caótico, confuso y cargado de un deseo denso y turbio en La
culpa es de los tlaxcaltecas (cuento inicial del libro La semana de colores, Universidad Veracruzana, México, 1964).
¿Qué mundo nace cuando Laura se
besa con su primo marido? ¿Quién es
su primo marido? ¿De •dónde viene?
¿Qué esferas luminosas cruzan cuando
se aman físicamente?
Laura está rara desde el prinéipio del
cuento. Vive con su marido Pablo y su
suegra Margarita en la ciudad de México. Se la pasa leyendo La verdadera his-

toria de la conquista de la Nueva España de Berna! Díaz del Castillo. Este da-

to, como referente, es importante, pues
a través de él podemos acercarnos a
una posible interpretación del texto.
Laura va de paseo con su suegra a la

ciudad de Guanajuato. En Mil Cumbres
se les acaba la gasolina. "Un camionero
nos regaló una poquita para llegar a Morelia. En Cuitzeo, al cruzar el puente
blanco, el coche se paró de repente.
Margarita se disgustó conmigo , ya sabes
que le dan miedo los caminos vacíos y
los ojos de los indios."
Laura se quedará a esperar el regreso
de Margarita. Y en la mitad del puente
Laura flotará dentro del automóvil bajo el efecto de. la intensidad de una luz
que se parte en ·miles de puntos y en la
que queda presa. "El tiempo había dado la vuelta completa, como cuando ves
una tarjeta postal y luego la vuelves para
ver lo que hay escrito atrás. Así llegué
en el lago de Cuitzeo, hasta la otra niña
que fui. La luz produce esas catástrofes,
cuando el sol se vuelve blanco y uno está en el mismo centro de sus rayos. Los
pensamientos también se vuelven mil
puntitos, y uno sufre vértigo. Yo, en
ese momento, miré el tejido de mi vestido blanco y en ese instante oí sus pasos.
No me asombré. Levanté los ojos y lo vi
venir. En ese instante, también recordé
la magnitud de mi traición, tuve miedo
y quise huir. Pero el tiempo se cerró alrededor de mí, se volvió único y perecedero y no pude moverme del asiento del
automóvil."
En esta paralización del tiempo y del
viaje, Laura se abre a su mundo primario, a sus experiencias de la infancia, a
los recuerdos de los consejos de su familia. Esta apertura es irremediable. La
posibilita el ambiente, la luminosidad.
Laura entra a otro mundo, a un mundo
a la vez fantástico y terrorífico. Lleva
un vestido blanco que termina manchado de sangre.

.. :

. .•.

l

Para lrma Braña

En el puente regresan los muertos,
como en La casa Junto al río, su última
novela. Vuelve el hombre con quien,
también, estaba casada, y en ese instante
Laura descubre lo terrible: "que todo lo
increíble es verdadero".

,,

.

.

) ,.

, .. !

,........

,·

·,
•.

.)

Laura viaja desarrollando una acción
equivalente y paralela a la lectura. Viajar como leer. Así se suplantan situaciones, se presencian batallas de otra época,
se hace alusión a la caída de la Gran
Tenochtitlán. Y el café Tacuba aparece
no precisamente como casualidad. Recordemos que el pueblo de Tacuba funge como intermediario entre Tiatelolco
y Tenoc~titlan , después de conswnada
la Triple Alianza. Acá Tacuba es un café, un espacio que media entre el lll1111"

.

..

. .

.. . ...,.,. . ... .....

El personaje femenino transgrede, en
la medida de que abre otra válvula del
mundo, lo escondido, lo oculto. Abre
1as puertas al amor, asumiéndose no sólo
como objeto, sino como sujeto de deseo. "Para realizarse, el amor necesita
quebrantar la ley del mundo. En nuestro
tiempo el amor es escándalo y desorden,
transgresión: el de dos astros que rompen la fatalidad de sus órbitas y se encuentran en la mitad del espacio." 1
El viaje a Guanajuato es un medio de
tránsito de los personajes femeninos, de
la esfera cotidiana que los "protege" en
el encierro y la pasividad, al descubri·
miento de lo insólito, de las fuerzas ex•
trañas e incontrolables que las mujeres
generalmente tendemos -para complacer "el deseo del otro", en este caso la
visión masculina- a encarcelar en esa
hermosa jaula que es el hogar, y que
acertadamente lbsen llamó "casa de
muñecas" ,

..

'

•1

tt-- .•

.·,.

. :... . .

.

do azteca Y la realidad mexicana de los
años sesenta.
El primo marido es indio. Y llama
traidora a Laura: "-Traidora te conocí
Yasí te quise".

nados a convertirse en uno solo. Así me
lo decía mi otro padre, cuando yo le
llevaba el agua y él miraba la puerta det~ás de la que dorm·íamos mi primo mando y yo . Todo lo que mi otro padre
me había dicho ahora se estaba haciendo verdad".

"Nuest ro erotismo está condicionado
por el horror Y la atracción del incesto'' - d'ice Octavio
. Paz. El marido que

:merge del tiempo suspendido es primo
~ ur~, Y Laura recuerda a su otro
de · En ese momento me acordé
que cuando un hombre y una mujer
ae arnan y no ..:uenen h"IJOS estan
. conde-

Finalmente Laura logrará escapar de
la atmósfera aprisionante que padece en
su casa. Se irá con el indio entre amenazas de coyotes alborotados, bajo la seguridad de la complicidad que tiene con
Nacha, la sirvienta, la única que entiende esa otra lógica de Laura.

El c~en~o termina donde empieza.
Nacha limpia las huellas que ha dejado
Laura, lava la taza donde bebió café.
Ella en la cocina y Laura en la oscuridad
de la noche despejan la culpa debida al
arrebato amoroso, por haber consumado
el deseo, ya que como antes había dicho
Laura a Nachita: "la culpa es de los tlaxcaltecas".

Notas
l. Paz, Octavio: El laberinto de la soledad, la.
reimp., Fondo de Cultura Económica (Col.
Popular), México, 1972, p. 178.

~

1-'

�LA MITOL-OGIA AZTECA
Y EL SURREALISMO FRANCES
EN ELENA GARRO

Joan F. Marx
El empleo de alusiones mitológicas a
través de imágenes reales y fantásticas
resulta evidente tanto en la narrativa
de Elena Garro, como en la de la mayoría de los escritores latinoamericanos
contemporáneos. En las obras de Fuentes, Rulfo, Paz, Carpentier, García
Márquez y Cortázar, entre otros, se da
el empleo en forma fluida de elementos
mitológicos, reales y fantásticos. En
Andamos huyendo Lola los temas del
miedo y la alienación surgen mediante
una serie de elementos mitológicos que
revelan afinidades con las técnicas de
los surrealistas en donde Elena Garro
describe los contrastes entre lo antiguo y lo moderno, la realidad y la fantasía.
En su Mythology in the Modem
Novel: A Study of Prefigurative Techniques, J ohn J . .White presenta modelos de análisis para identificar la novela
mitológica. Empieza con el comentario
del escritor alemán Hermann Broch,
quien desgina a nuestro siglo como el
de "la edad mítica" por el empleo de la
mitología en la literatura desde el periodo modernista (3-5). Según White,
el escritor contemporáneo crea sistemas de referencias mitológicas e~ obras
de fondo moderno. De esta manera, el
uso de la mitología sirve para contras•
tar la edad antigua con la actual.
Para establecer tales sistemas, en la
mayoría de los casos se mencionan las
alusiones dentro de la narrativa o por
lo menos se manifiestan a lo largo de la
obra en un sistema bien definido. A.sí
se determinan el desarrollo de los personajes y la estructura de la obra. Este
esquema es distinto del papel tra~cional de la mitología en la literatura que,

en su mayor parte, servía sólo para el
desarrollo del teqia. White considera al
Ulysses, por ejemplo, como una novela
mitológica por su sistema de alusiones
mitológicas que forma un motivo repetido en la obra, el cual representa una
analogía entre la edad moderna y la
antigua (7 ,12).
En su estudio White hace una distinción entre lo "mítico" y lo "mitológico"; el primer término tiene que ver con
la fantasía en general y el segundo se refiere a los relatos de los dioses. Habla
también del "motivo mitológico" como
un sistema de referencias en la narrativa,
siendo el "tema" la idea principal de la
obra. Utilizaré estos términos del análisis de White en mi estudio (3-53).
Andamos huyendo Lo/a, aunque se
trata de un conjunto de cuentos, tiene
como libro características de una novela. Se ven los mismos temas en cada uno
dé los cuentos y todos terminan con
puntos suspensivos como si continuaran
de manera fluida. En la mayoría de estas
historias las protagonistas son Leli y Lucía, quienes, con sus gatos, siempre están huyendo, de ahí el título. En "La
primera vez que II!e vi" el lector sigue
las aventuras de estas muje"res, y en "La
dama y la turquesa" Dionisia personifica
el tema, siendo todas figuras enajenadas
que viven en un estado constante de
miedo a ser descubiertas por las autoridades de sociedades extranjeras. Surgen
imágenes aztecas. de tiempo y espacio
mediante el empleo simbólico de animales, colores, piedras preciosas, flores,
agua y espejos que revelan el interminable viaje de personajes que buscan lo
maravilloso -para escapar de su realidad
desagradable.

De esta manera, el tiempo y el espacio forman parte de una realidad cambiante. Para Benjamín Peret y otros lll·
rrealistas, la mitología en el arte y en laliteratura se junta con lo fantástico. La
obra de Antonin Artaud, Viaje a México, explica el interés por la cultura mexicana en particular porque " . ..ofrece
un ejemplo perfecto de civilizaciones
primitivas de espíritu mágico. . ." (Núñez, 321). A.sí, en términos surrealistas,
el mito es una de las formas de llegar a
la otra realidad. Para Garro, la mitología azteca funtiona en la temática de
estas obras porque la huida de los personajes se combina con su búsqueda de
un hogar. Antonieta Eva Verwey en Mi•
to y palabra poética en Elena Garro
nombra "la huida y la persecución" como los temas principales de este volu•
meh de cuentos y ·discute la observación de .Carballo de que estos cuentos
tienen un tono surrealista. La realidad es
a veces una "pesa_dilla alucinante" Y
así los personajes desean escapar de ~
r~alidad (149, 151, 153,. 158-9). ~ 1
declara: " ...andan huyendo de algún
mal que los persigue desde el pasado_Y
que nunca se explica. Viven en una e~
tencia difícil,. marginados por la soc1~
·dad sin tener armas para defenderse

(150).
El uso de la mitología también es
una técnica sob~esaliente en la literatura hispanoamericana de hoy. Gloria
Feman Orenstein nota muchas correspondencias entre los movimientos literarios del viejo y del nuevo mundo especialmente en lo que al teatro neo!P·
rrealista concierne (276). El componente mítico del surrealismo llega a ser
una parte íntegra en la obra de escritores de Latinoamérica que, como 818

contrapartes europeos, escogen la mitología para expresar sus ideas en la forma
literaria.
Orenstein menciona, entre otros, a
Octavio Paz y a Julio Cortázar y habla
de "símbolos míticos" que tienen funciones fuera de una mera interpretación
literaria y que son, en efecto, " ... talismanes mágicos. . . que . . . liberan esa
energía en el hombre, la que se necesita
para el trabajo interior que uno tiene que
hacer para llegar a una transformación
espiritual o psíquica" (72). Estas obras
son, entonces, más que la pura ficción;
tienen un "fin alquímico" que conduce
a otra realidad, a una realidad distinta
de la cotidiana (73).
James M. Taggart, en su estudio de
los mitos de los descendientes de los
nahuas encuentra que los cuentistas
modernos reflejan sus orígenes mediante el concepto de tiempo espacial en
donde "el presente es al pasado lo que
el centro es a la periferia" y en donde
los personajes se encuentran entre el
centro del universo o su hogar; allí
reinan las. fuerzas primordiales del bien
Y del mal (56, 189). Es .este universo
~ e pinta Garro para revelar la alienaci_on y el miedo que sufren sus protagolllStas, perdidas en la periferia del mundo.
.
~os animales son figuras especialmente unportantes en los mitos nahuas y
en Andamos huyendo Lo/a. Taggart
hahla de cuentos que describen avenloras que colocan a gente con animales
en la periferia.

Los llamados "tonalme ", son anima-

les "compañeros espirituales" que a veces llegan a ser ."nagualme" o animales
que "castigan a enemigos o conductas
licenciosas". También tienen la capacidad de hablar.
En estos dos cuentos, los animales
personifican la lucha de las protagonistas enajenadas y perdidas en la periferia
del mundo, el cual en las leyendas aztecas se retrata en los términos "casa
(-can), comunidad (pueblo)... " ( 55,

56, 199).
''La primera vez que me vi" reúne estos elementos en la historia de Leli y su
hija, quienes pasan por los impedimentos del tiempo y del espacio acompañadas por un sapito de México. La idea de
la "huida" surge como el Ímpetu predominante de sus aventuras y tiene que
ver con los temas principales de la enajenación y del miedo. No sólo se refiere
a Lucía como "huerfanita ", sino que
también hay mención de la "soledad"
que ella y Leli experimentan en sociedades extranjeras (45, 46). Las dos estan
, " solas " y " espantadas " y, como relata el sapo narrador, "andamos escapando la muerte" (39, 37). Todos son
viajeros en la peri.feria de su universo,
donde se sienten enajenados, solos, y se
revela su búsqueda de un hogar.
El peligro de la periferia se expresa
en imágenes aztecas de la muerte. Aunque la amenaza. de la muerte existe
para los tres, sólo es evidente en su
viaje por uno de los periodos históricos,
el de Victoriano Huerta, el general mexicano que por medio de una rebelión
sangrienta derribó a Madero a principios del presente siglo. La descripción

de la escena en que Huerta exige asesinar a los soldados tiene lúgar cerca de
"un ramo grande de hortensias". Para el
sapito es un contraste extraño. "caray;
¡tanta flor de tan buen porte en un lugar tan equivocado!" (39-40).
Realmente, la proximidad de las flores es una imagen apropiada porque la
flor representaba la muerte en el concepto azteca de "Xochiyaoyotl" o "guerra florida". Para ellos las flores eran objetos sagrados asociados con la guerra y
el corazón humano sacrificado a los dioses representaba el ofrecimiento florido
más importante (Femández, 567-7).
También se referían a los soldados
que morían en las batallas como rosas
(Brundage, 99).
Otra imagen de la muerte es la mariposa que simbolizaba las almas de los
soldados muertos (Peterson, 140). Durante la huida de las protagonistas, una
señorita Ceci, parecida a "una amapola
al sol", le da al sapo un broche en forma de una mariposa: es para Lucía
(42). Antes de que el sapito pueda dársela, la mariposa de repente vuela y desaparece. Aunque Lucía no está a punto de morir en esta escena, ella y Leli
creen que el lugar es peligroso. La elección de la mariposa para representar la
muerte o por lo menos la amenaza de la
muerte es significante en un sentido mitológico. La mariposa también es símbolo de Xiuhtecuhtli, dios del fuego,
que vivía en el centro del universo
nahua.
A.sí la pérdida de la mariposa se iguala a la pérdida del centro o del hogar en
los ojos de los tres.

�El "sapito mexicano" no sólo es su
compañero durante su viaje por las
varias dimensiones de tiempo y espacio
hacia el centro, sino también su guía,
ya que esta criatura representa una fuerza unificadora en la periferia de su realidad miserable. Como compañero animal o "tonalme", el sapo dice, " ...me
meto en donde me llaman y me necesitan. Estaba yo pensando en mi brillante color y en mi vida impoluta, cuando
escuché a la huerfanita" (53). Al usar este animal, se establece su relación con
el centro desde que el color verde, el color natural del sapo, es también el tradicional color azteca del centro del universo. Y dice el sapito: '.' ... mi color
preferido es el brillante verde" (33)
(Martí y Kurath, 204).
En la cultura de los aztecas el sapo
era una criatura simbólica, un "demonio terrestre" o más bien un símbolo de
la tierra misma (Krickenherg, Anti-

guas, 32, 249).
Era, en efecto, criatura divina: "el
dios de la tierra", una idea que también se da en el cuento de Garro mediante el poder del sapo de cambiar el
tiempo y el espacio o por lo menos pasar
por los dos (Séjoumé, 134-5). Por
ejemplo, la historia empieza en el México de Benito Juárez y cambia de repente a una escena moderna en Nueva
York. De esta manera, el mundo del sapito es como el mundo de Omeyocan, el
mundo mitológico de los aztecas que
''hace del universo un escenario maravilloso, donde todo ocurre gracias a una
misteriosa generación-concepción cósmica ... "(León-Portilla, 178).
Sus utensilios son los poderes reflec-

tores de ambos: espejo y agua.
Esto corresponde al mundo maravilloso de los surrealistas en donde los
espejos y otros objetos semejantes son
capaces de guiar al hombre hacia otra
realidad. Según André Breton, en su
Segundo Manifiesto (1929), la. búsqueda de los surrealistas de la verdadera o
escondida realidad puede ocurrir mediante "cualquier símbolo capaz de
afectar los sentidos por un periodo de
tiempo" (136). En el cuento dice el
sapo:
-Muchachita, obedece a tu mamá, mírate en el espejo- le dije esperanzado.
La huerfanita agarró el espejito y al
mirarse lo inundó con sus lágrimas. . .
Se vio horrada en aquel estanque chiquito que llevaba su madre guardado
adentro de su bolsa y la primera que
se fue por ese lago, fue Lucía, después empujé a la viuda que ya se andaba ahogando y el último en salir de
Deportación fui yo. . . En seguida
nos hallamos en el río Hudson y de
allí pasamos a los lujosos espejos del
Hotel Waldorf ...(50)
Esta descripción del pozo y del lago
corresponde a los conceptos aztecas de
la superficie del agua como el "espejo
de agua" y el espejo del dios Tezcatlipoca como el "reflejo de la realidad escondida" (Krickenherg, Antiguas, 134;
Séjoumé, 173).*
Otro ejemplo del empleo del espejo
se ve en el título del cuento, que hace
una referencia a esta variedad del tiempo y el espacio cuando el sapo ve su propia imagen por primera vez reflejada en

el agua de una bañera del hotel.
Fue en casa de los Valle, en donde
buscamos refugio una tarde caliente·
y redonda, cuando tuve el honor de
verme por primera vez. Me escondí
en una habitación enorme, de muros blancos, muebles oscuros y cortinajes rojos, donde supe cómo era
yo y no quedé descontento... Supe que una bella figura que me miraba era yo mismo, pues repetía
mis gestos-con exactitud y cuando
quise lanzarme en el pequeño lago,
me lastimé la cabeza y nunca me sentí más cerca de mí mismo" (33-4}
Esta fusión de espejos y agua es importante porque permite que el sapo vea
su realidad verdadera. Otro elemento
importante es el color verde que representa el centro. Al mezclar el verde con
las imágenes de espejos y agua, se sugiere que el centro del universo sea el Ju.
gar de la ·realidad absoluta. En las palabras del sapo: ''En palacio hay muchos
espejos y me vi adentro de ellos, decir
que me puse verde, es un decir" (40). La
"realidad suprema" del centro azteca
se manifiesta en muchas formas distintas tanto de .plantas como de animales
(Séjoumé, 92-3).
En "La dama y la turquesa" , una
joven enfoca esta búsqueda del
del universo por su protagonista Dionisia. Le falta "un solo amigo" en Espab
donde está "absolutamente sola", es la
"extranjera" (241, 247, 248). La raz~
principal de esta enajenación es la per·
dida de su turquesa que por fin resulta
ser cortada en pedacitos por un jo~ero
español. Sin esta piedra preciosa, se sente alienada:

ce~tf?

Fue la mujer de Curro Móstoles, una
mujer inesperada en su vida, la que
la arrancó de su memoria. . . El joyero obedeció la orden y de pronto
Dionisia se encontró fuera de ella
misma, sola y extraña en una calle de
Madrid. .. No sabía qué hacer, pues
nunca se había hallado fuera de la
turquesa en la que nació y vivió tantos años luz . . . Hablaría con ella para convencerla de dejarla entrar en
su antiguo yo, aunque el espacio fuera mucho más . pequeño (233).
Así, para Dionisia el mundo es cruel
amenazante y elJa desea la seguridad de'
su hogar. "Me la van a romper como me
han roto la memoria" (239). También
hay una relación general entre esta ansia
Y El mito de Sísifo de Albert Camus.

A world that can he explained by
reasoning, however faulty, is a familiar world. But in a universe that
is suddenly deprived of illusions and
of light, man feels a stranger. His is
an irremediable exile, hecause he is
deprived of his memories of a lost
homeland as much as he lacks the
hope of a promised · land to come.
This divorce hetween ~an and his
life, the actor and his setting, truly
constitutes the feeling of Ahsurdity.
~í, Dionisia se siente enajenada cuan-

do p1er~e la joya. En términos aztecas,
t.lla está perdida en la periferia de su
~undo donde sólo hay miedo y distancia del mundo que antes conocía.
Como símbolo mitológico del pueblo
nahua, la turquesa representaba el cen~ del universo en varios sentidos. Por
eJelnplo, las cosas de Quetzalcóatl y de

Hui_tzilopochtli o el Sol eran de turquesa
(Knckenherg, Mitos, 47). Más destacada
aún, sin embargo, es la representación
de Omeyocan, el centro del universo azteca, como el "encierro de turquesas".
La Turquesa era el hogar de la deidad
principal, Ometeotl. cuyos varios asper.~s incluía~ a Tezcatlipoca, dios mago
Xmhtecuhth, o el dios del fuego, y
Chalchihuitlicue, o diosa · del agua
(León-Portilla, 166, 167, 172).
Muchos de estos mismos elementos
que caracterizan a esos dioses son evidentes en la historia de la vida de Dionisia. Por ejemplo : la joya misma y su
color; el calor, la luz o el fuego y los
espejos. Con respecto a una correspondencia posible entre Dionisia y la diosa
Chalchihuitlicue, vemos que es la de la
faldellín de jade según los aztecas o de
la falda azul según los tlaxcaltecas, quienes la llamabam Matlacueye.
Como diosa del agua, su dirección es
el sur, dado su potencial para el calor.
Así, Dionisia está separada de su centro
o su turquesa y se encuentra en el norte, la región donde padece la periferia
y el frío.
La turquesa, de este modo, le representa a Dionisia muchas cosas. Es " . . .
su memoria, su país y su casa" tanto
como "su yo" (247, 236). Como esta
joya es azul y es también su búsqueda
del centro. Así, su memoria, repositorio
de otros tiempos.mejores cuando tenía
casa, "era azul" (232). Aún es azul su
pelo: ''Esta mujer es muy extraña. ..
¡Qué pálida! ... sus cabellos son rubios
azules" (234).
La importancia de los espejos en es-

te cuento refleja tanto las ideas de los
nahuas como las de los surrealistas en
cuanto que estos objetos tienen la capacidad de revelar otra realidad. Tezcatlipoca era "el espejo que hace aparecer
las cosas" y tenía el poder de ver todo
lo que pasaba en el mundo y, así, todas las realidades de los nahuas.
Su otra realidad es la de su pasado
y, de este modo, el espejo, como el de
Tezcatlipoca, sí le permite recordar y
así ver otra realidad.
Era más feliz en el dormitorio frente al espejo de profundidades ~previstas, que reflejaban las sedas azules
de los muros y el dosel dispuesto a
derribarse sobre alfombra de cristal.
AUí estaba quieta, admirando los
cortinajes que ocultaban o mostraban a los cielos y a las cúpulas descompuestas en millares de puntos
luminosos. Los espejos reflejaban
rostros y flores de venas nutridas de
reflejos.. . Dionisia recuperaba trozos de su perdida memoria en esa habitación de muros sucios y personajes irreales y opacos (232).
También, .dado el hecho de que azul
era el color de su antiguo hogar, el personaje se siente más cómodo cuando el
espejo refleja la seda azul de los muros.
Es el color del centro.
Varias imágenes simbólicas dél calor
y de la luz aluden a Xiuhtecuhtli, quien
es este dios del fuego también el "dios
de la vida y del tiempo" y el "Señor de
Turquesa" (Burland, 89; Krickenherg,
Antiguas, 140). Como viajera por la
periferia, como Leli y Lucía, a Dionisia le faltan su calor y su brillantez. Sin

�su casa de turquesas, está sin luz.
Vagamente recordó el tiempo de cristal, el tiempo celeste: "Si se acaba la
luz se acaba el tiempo", se dijo y trató de hallar refugio en el recuerdo de
aquella luz perdida. .. Mientras pudiera recordar un trozo de la luz perdida, existiría (232).
Y sin la piedra, también le falta el ca-.
lor. Sufre mucho del frío en España:
La obsesionaba el abrigo con que había salido de la turquesa. ¡No podía venderlo! Olvidaría completamente su perdida memoria. Siempre
estuvo envuelta en aquellas pieles que
la protegían del frío de las profundidades congeladas de la piedra preciosa. Todas las habitaciones de las turquesas lo tenían (241).
Igualmente, la memoria de Dionisia
la lleva a una escena negativa que contrasta el calor azul del fuego con el frío
de estanques congelados y esta escena
parece reflejar su estado presente de
alienación.
¡Las llamas azules formaron un
círculo cuyo reflejo llegó a las profundidades de los estanques congelados en los que ella se encontraba y la
cegaron! (246).
El pensamiento nahua tradicionalmente presenta una oposición de los
elementos del calor y de la luz con el
frío y la oscuridad, situación que resulta peligrosa (Taggart, 65). La pérdida de
la turquesa, entonces, se iguala a la pérdida de su calor y protección.

De esta manera, hay varias referencias al miedo de la protagonista, que resulta de su enajenación. El artista que
primero recibe la joya, se considera peligroso:
De los muros colgaban cuadros homicidas: manchas rojizas y manos y
narices fragmentadas.. . . La· voz de
Vallecas tenía un soplo asesino, podía destruir la habitación harapienta
y Dionisia comprendió que debía callar (229).

feria de su universo y por eso están en
busca de su hogar. Garro emplea los
símbolos de colores, piedras preciosas,
espejos, agua y flores entre otros para.
diseñar otra realidad, una realidad de
significación mitológica tanto como la
realidad absoluta de los surrealistas, y
así comparte a la vez las técnicas del
siglo XX. Es decir, que estas obras son
obras mitológicas donde se combinan
los elementos más sobresalientes de la
literatura hispanoamericana: la fantasía, la realidad y la mitología.

La fragmentación es una imagen
apropiada porque es Dionisia quien real*Verwey cita una instancia cuando los tres
mente resulta fragmentada del centro de están para ser deportados de los Estados
su mundo. Está en la periferia que, coUnidos a México; escapan por pasar por
mo ya hemos visto, es un lugar peligroso un espejo. De esta manera dice: "Pensamos
según los aztecas. Además, la compañe- aqu Í en Alicia en el país de las maravilla,
de Lewis Carro!, en donde Alicia pasa a otros
ra de Vallecas y su hija le dan miedo: mundos cruzando por un espejo..." (152)
"Debía irse de ese espacio oscuro habitado por esos tres personajes peligrosos"
(230). Esta es la gente de la periferia,
donde no hay luz ni calor. Igualmente la
alienación de Dionisia en esta zona peligrosa se simboliza con una imagen de la
flor, la imagen tradicional de la muerte Bibliografía
y la violencia para los aztecas. No muere Dionisia pero teme la muerte y la vio- Breton, Andre. Manifestoes of Surrea•
lism. trans. by Richard Seaver and
lencia en una tierra donde se siente aisHelen R. bane. Ann Arbor: The Unilada. Así, es " . . . extranjera que vive en
versity of Michigan Press, 1969.
el Hotel La Flor Intacta" (248).
En resumen, Garro utiliza la mitología de los aztecas en estos y en otros
cuentos de Andamos huyendo Lola, determinando los sucesos y a los personajes tanto como ei tema en un esquema
semejante al esquema de White. Mediante los temas de la alienación y del miedo, vemos que los personajes de "La
primera vez -que me vi" y "La dama y
la turquesa" están perdidos en la peri-

Brundage, Burr Cartwright. A Rain o/
Darts: The Mexica Aztecs. Austin:
The University of Texas Press, 1972.
Burland, C. A. The Gods of Mexico.
London: Eyre &amp; Spottiswoode, 1967·
Esslin, Martin. The Theatre of the Absurd. New York: Anchor Books,
Doubleday and Co., lnc., 1961,

Femández, Justino. "Coatlicue." De
Teotihuacán a los aztecas: Antología de fuentes e interpretaciones históricas. ed., Miguel León-Portilla. México: Universidad Nacional Autónoma, Instituto de Investigaciones Históricas, 1971.

I

Garro, Elena. Andamos huyendo Lola.
México : Editorial Joaquín Mortiz, S.
A., 1980.
Krickenherg, Walter. Las antiguas culturas. México: Fondo de Cultura Económica, 1956.
Mitos y leyendas de los aztecas, incas y
muiscas. México: Fondo de Cultura
Económica, 1968.

Lahourcade, Alicia Mydia. La creación
del hombre en las grandes religiones
de la América precolombina. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica
1970.
'

Peterson, Frederick A. A ncient Mexico:
An Introduction to the Pre-Hispanic
Cultures. New York: G.P. Putnum's
Sons, 1959.

León-Portilla, Miguel. La filosof(a nahuatl. México: Universidad Nacional
Autónoma de México Instituto de
Historia, 1950.
'

Séjourné, Laurette. Burning Water:
Thought and Religion in Ancient
Mexico. trans. by Irene Nicholson.
Berkeley: Shambala, 1976.

Martí, Samuel and Gertrude Kurath.
Dances of Anahuac. Chicago: Aldine
PuhlishingCo., 1964.

Taggart, James M. Nahuat Myth and
Social Structure. Austin: University
of Texas Press, 1983.

N~ez, Estuardo. "Realidad y mitos latinoamericanos en el surrealismo francés." Revista Iberoamericana, No.
75, Vol. XXXVII (abril-junio), 1971.

Verwey, Antonieta Eva. Mito y palabra
poética en Elena Garro. México: Universidad Autónoma de Querétaro
1982.
.
'

Orenstein, Gloria Feman. The Theater

White, John J. Mythology in the Modern Novel: A Study ofPrefigurative
Techniques. Princeton: Princeton
University Press, 1971.

of the Marvelous: Surrealism and the
Co?temporary Stage. New York
Uruversity Press, 1975.

I

�LA REALIDAD CONCRETA
SON MUCHAS REALIDADES;
ENTREVISTA CON ELENA GARRO

Carmen Alardín
C.A. ¿Qué papel desempeña el lenguaje
poético en sus obras de teatro breve?
E.G. El papel que desempeña el lenguaje
poético en mis obras breves de teatro es
el de la libertad interior. No creo que
exista la libertad exte~ior. Creo que sin
esa libertad interior la poesía y el espíritu se asfixian, dejan de ser. Pero no logré mis propósitos ya que no pude llegar
al centro mismo del milagro, que es la
poesía. Sólo me acerqué a sus aledaños.
C.A. ¿Nos daría su opinión sobre la importancia del mensaje?
E.G. No entiendo bien a qué mensaje te
refieres, pero si hubo alguno en esas
obras, iba dedicado a los jóvenes y a los
niños, ya que quise mostrarles la variedad infinita de los días cotidianos, la
hermosura de la belleza, la presencia luminosa de los Arcángeles, de los cielos,
de los árboles siempre solitarios, como
los enamorados del amor. Y también la
travesura de no escuchar a sus mayores,
sino atender a los llamados de lo imprevisto .
C.A. ¿Cómo definiría el concepto de lo
mexicano en su obra teatral?
E.G. Para mí lo mexicano es.un arrebato religioso, un querer ir "hacia arriba",
hacia lo maravilloso. Ya antes de la llegada de los españoles, los mexicanos gozaban de un régimen teocrático y su
máxima aspiración era llegar a Dios. Los
españoles suplieron a ese gobierno con
el esplendor de la Iglesia Católica, en la
que los mexicanos encontraron lo que
creyeron perdido: belleza, magia, ritos y
una jerarquía que abarcaba desde el
1:ampesino más anónimo hasta Dios, en

una escala de valores perfecta. Creo que
los mexicanos no han perdido este arrebato frente a lo supremo. La prueba la
tenem_os en el desbordamiento que produjo la visita del Papa Juan Pablo II a
México. Yo estaba én España y hasta
allí me llegó el asombro que sufrió el
mundo al contemplar el emocionante
espectáculo ofrecido por el pueblo. Espectáculo enternecedor que conmovió al
mundo, que de manera misteriosa se
produjo espontáneamente, en un país
oficialmente laico y ateo. Fue asombroso, ya que la Iglesia estaba en plena destrucción.
C.A. ¿Qué tanta referencia tiene la realidad concreta en la realización de su
teatro fantástico?
E.G. La realidad concreta para mí son
muchas realidades, que aunque aparentemente no vemos están ahí, como los
poderes invisibles que forman y mueven a esas realidades, las transforman, y
las transmutan en realidades distintas.
C.A. ¿Es reconocida por usted la supuest¡i influencia que algunos críticos señalan de su obra con la de lonesco?
E.G. Varias veces me han dicho que sufro influencia de lonesco , escritor al que
admiro sin I ímites. Pero en verdad no
sé si dicha influencia exista, ya que al escribir pienso en el teatro clásico español,
con el que me nutrí de niña y de adolescente. A mí me.encantaron en el verdadero sentido de la palabra los personajes
disparatados y las situaciones igualmente
disparatadas que suceden en el teatro español. Don Gil de las calzas verdes, El
licenciado Vidriera, El coloquio de los
perros, La dama boba son obras litera-

rías llenas de fantasía, magia y disparate.
Creo que del disparate viene el teatro de
Valie Inclán. Pero si me acerco más a
Ionesco no me molesta en lo absoluto:
Daría. toda mi obra por haber escrito
Las sillas.

E.G. ¿En cuál de mis personajes me reconozco? Sin lugar a dudas en Juan Cariño, de Los recuerdos del porvenir. Y0
como él, si alguna vez volviera a mi cas~
que ya no tengo en ninguna parte del
mundo y si me preguntara: "¿Quién
es?", respondería: "¡Una que fue!''

C.A. ¿Qué papel desempeña el teatro en
nuestra vida contemporánea?

C.A. ¿Considera usted importante la

E.G. El papel del teatro ha ido disminuyendo a medida que el cine y la televisión han ido en aumento. El teatro es un
elemento sagrado y cada.vez el hombre
se aleja más de lo sagrado para acercarse
a la mercantilización de lo cotidiano.
Creo que para que haya un gran teatro
tiene que haber una gran religión que
presida la vida de los pueblos. Basta
echar una ojeada al gran teatro del mundo: el griego, el inglés, el español, el
francés, el Japonés, etc.
C.A. ¿Está usted · de acuerdo con la
transferencia de la obra teatral al cine o
a la televisión?
E.G. Al transferir una obra de teatro al
cine o a la televisión, deja de ser teatro,
para convertirse en obras de cine o de
tel.evisión. La transferencia destruye la
magia del teatro.
C.A. En una apreciación personal de su
obra, ¿en qué temática se ha sentido
usted más realizada como. escritora?
E.G. Prefiero el teatro y mi obra prefe•
rida ~s Felipe Angeles.
C.A. De todos los personajes que comPo·
nen su obra, ¿cuál correspondería más
a una identificación con usted misma?

promoción de su obra teatral entre el
gran público?
E.G. Sí, considero importante la prom?c1on de _mi teatro entre el gran público. Desdichadamente no ha sido así.
Tal vez mis personajes no satisfacen.

C.A. ¿Podría darnos una opinión abierta sobre el teatro actual mexicano?

E.G. Por desgracia no puedo opina~ sobre el teatro actual mexicano ya que lo
~esconozco. A excepción hecha de Emilio Carballido, cuyas obras son las únicas que llegan hasta aquí.

C.A. ¿Cuál fue su idea al repetir el tema
de El árbol en una pieza teatral, después
~e haberla realizado en cuento? ¿ConSldera que se trata de una obra dramatizable más que narrable?
E.G. Escribí El árbol como cuento y
lu~go me di cuenta que la ohra entraba
lllas dentro de la dimensión teatral que
en la del relato.
'

C.A. El personaje de Titina en Andarse
por las ramas ¿se sube al árbol por deseos de escapar, o para apreciar mejor el
mundo desde las alturas?

E.G. Es evidente que Titina en Andarse
Por las ramas se sube aJ árbol por deseo

de escapar. ¿Y acaso el querer ver al
mundo no es también un deseo de escapar al mundo que nos circunda?
C.A. Su Lupe de La dama boba ·es un
~ersonaje ideal creado por su fant~sía 0
tiene alguna semejanza con las campesinas de nuestro país?
E.G. La Lupe de La dama boba salió de
mis _amistad~ c~n muchas campesinas
mexicanas: mtebgentes, ladinas y con
las cabezas llenas de ilusiones que sólo
se les cumplen a través de los milagros.
~-A. ¿Tiene alguna objeción sobre la
mterpretación de Frank Dauster de su
Doña Blanca como la "pureza", siendo
q~e se trata de una mujer con marido, 0
piensa ~ue_ en algunas ocasiones se puede seguir siendo virgen a pesar de tener
pareja, por el hecho de que el amante no
puede descorrer nuestro séptimo velo?
E.G. Estoy de acuerdo con Frank Dauster. Doña Blanca es la "pureza". Las relax iones sexuales ni la manchan ni la
limpian. Ella busca algo que es el juego.
Doña Blanca la saqué de un juego infantil, que en México todos conocemos.
C.A. ¿Cómo es que de pronto, entre tal
derroche de fantasía, coincibió una obra
tan realista como La mudanza, en donde los personajes sí son caracteres en
lugar de ser símbolos y presencias como en las otras piezas de teatro breve?
E.G. En La mudanza, lo importante es
el poder que cambia de manos y deja
desvalida a la más vieja de las dos protagonistas, que es tratada con crueldad
por la otra. -La mujer vencida prefiere el
suicidio a caer en la total abyección a

la que será sometida por la triunfadora.
C.A. En su obra El rastro, ¿quiso decir
que el exagerado edipismo del mexicanó
lo conduce a ser un macho tan violento?
¿O trata de perfilar únicamente la estética de la violencia tal y como se aprecia
en el arte cinematografico contemporáneo?
E.G. En El rastro no quiser hacer del
héroe un Edipo. No creo en ese famoso
complejo de Edipo, ya que Edipo se
enamora de su madre sin saber que es su
madre. Y al saberlo se arranca los ojos.
En_ Ed1po es el destino el que actúa en
contra suya. Es una tragedia y estoy en
contra del uso y abuso de ese término:
"complejo de Edipo ", ya que es fácil y
falso.
En El rastro un mexicano desdichado se debate en las tinieblas de la borrachera y de la desgracia y mata a su
mujer para librarse de algo que él piensa ser la causa de su opresión, como un
obrero puede matar a su patrón.
C.A. ¿Nos podría explicar algo más de
lo que quiso decir con mujeres-niño su
personaje de Martha en El árbol?
E.G. En El á~~ol digo mujer-niño, que
es ?na. expr~s10n francesa que significa
muJer mfantil, que no ha crecido interio~'?ente. En general son las mujeres
poeticas.
C.A. Por las críticas que hace de la política latinoamericana en Ventura Allende
¿podemos deducir que no ha estad~
nunca de acuerdo con el sistema político?

�"más allá" . . .ya que, cuando ella se
prende el corazón del segundo caballero
al pecho, afirma que se adorna para ir
al más allá.
E.G. Creo que el amor a la iínica parte
que nos lleva es a "más allá".
E.G. En Ventura Allende critico el sistema político, ya que no estoy de acuerdo con ninguno de los sistemas políticos que existen en la época actual. Considero que todos son bozales que están
asesinado la creación poética, artística
y cultural.
C.A. ¿Admitiría usted que ha tenido
cierta influencia existencialista, por
ejemplo, en La señora en su balcón?

celebración de los días señalados. Podemos decir que este cuento es un cuento
maléfico que invierte los valores, los colores, ya que está organizado por un
brujo negro. No me gusta este relato.
C.A. ¿Cree usted que de verdad el campesino mexicano tiene tal capacidad de
encantamiento como para pensar que la
ficción puede ser real? Lo pregunto por
el personaje de Avelino en La dama

boba.
E.G. No sé si haya influencia existencialista en La señora en su balcón. Siempre
me sentí ajena a ese movimiento al que
considero fatídico para la creación.
Creo que en la obra hay un deseo de
fuga.
C.A. ¿Es indispensable vivir "encantado" para ser creativo y tener el alma
joven?
E.G. Es indispensable vivir "encantado"
para ser creativo y tener el alma joven.
De una fuente seca no brota agua.
C.A. En su idea de pintar los días de
colores, ¿tuvieron alguna influencia los
estudios teosóficos de su padre?

o

V,

E.G. En La semana de colores pinté los
días de color bajo la influencia de la
Iglesia Católica, que ofrece en la liturgia de la Misa distintos colores para la

E.G. Sí, el campesino mexicano tiene
una gran capacidad de encantamiento y
no es extraño que tome lo real por lo
fantástico o a la inversa, ya que él goza
no sólo del reino de la tierra, sino también del reino de los cielos, tan real para
él como para un citadino francés es el
metro.
C.A. ¿Es cierto que le desagrada "la
aristocracia" o se trata solamente de
un recurso dramático? Tomemos por
ejemplo la sátira que hace de los afanes de nobleza en Benito Fernández o la
rancia aristocracia en uno de los personajes de La mudanza. ..
E.G. A mí no me desagrada la aristocracia. AJ contrario, soy partidiaria de ella,
ya que detrás de cada aristocracia hay
un pedazo de la historia de su país. A
mí me desagradan los advenedizos, los

snobs, que pretender ser lo que no son.
Es el caso de Benito Femández. En
cambio en La mudanza tomo parte por

C.A. ¿Cómo logró ese lenguaje tan sin-

la mujer vencida que sí es aristócrata y
víctima del resentimiento de la otra.

sas?

C.A. Cuando usted logra hacer coincidir la unidad de tiempo y acción con la
de lugar, sus obras son más impactantes,
me refiero a El rastro y El Rey Mago
¿Podemos deducir con esto que en el
fondo no ha dejado de ser aristotélica?
E.G. Mi ideal es hacer coincidir en la
unidad de tiempo y lugar, aunque no
siempre lo logre; me parece que en esa
unidad está el verdadero teatro.
C.A. Después de analizar El Rey Mago
nos gustaría saber si usted considera
verdadermanete que todo aquél que
busca lo inmediato se olvida de lo mágico y trascendental.
E.G. Creo con firmeza que todo aquél
que busca lo inmediato se olvida de lo
mágico y de lo trascendental. Ten~m?s
millones de ejemplos en los matenahstas modernos cegados a los milagros Ya
lo maravilloso.
C.A. Pensando en su personaje de Bla~c'a nos atrevemos a preguntarle si efect1•
vamente el amor puede conducirnos

tético desde sus primeras obra$? ¿Escribió con anterioridad muchas otras co-

E.G. Nunca escribí. Leí mucho antes de
atreverme a escribir. El lenguaje sintético lo logré por horror a la charlatanería. Además es más fácil escribir pocas
palabras que centenares de ellas.

¡
\

'

\

C.A. ¿Cuáles son los problemas más frecuentes con los que tropieza un autor
dramático?
E.G. Los problemas de un autor de teatro es hacer que sus situaciones y sus

personajes se muevan dentro de accion~s coherentes. No perder el hilo y medir mentalmente la capacidad de escucha del público.

C.A. ¿Se considera usted más autora
teatral que novelista?
E.G. Teatral. Aunque no he logrado lo
que ~uer ía. Se escribe una novela y se
publica. Pero se escribe una obra de teatro Y nunca hay seguridad de que se
hlonte. El factor económico es esencial
a
,
menos que el Estado se encargue de
hacerlo, algo que no se aplica a mi .

caso.

París, 1986.
t/1

¡.,..

�HOMERO EN CUERNAVACA,
REYES EN LA MEMORIA

Humberto Salazar
SEÑAS/ RESEÑAS/ CONTRASEÑAS

L
Escritos en forma paralela a su traducción al castellano de una parte de la
llíada, los treinta sonetos reunidos por
Alfonso Reyes bajo el título de Homero
en Cuernavaca son una lección de poesía y, al mismo tiempo, una lección de
vida, en el sentido originario y cabal de
este término.
El conjunto está integrado por tres
secciones de diez sonetos cada una, misceláneas formal y temáticamente y las
tres parejas en cuanto a calidad, humor
y hallazgos aunque, hay que decirlo, la
tercera mejor que las otras y más confonne se acerca el final, para, como dice
la voz popular, "cerrar con broche de
oro".
El propio autor define la obra en estos términos: "Recreo en varias voces
- prosaico, burlesco, sentimental- ocio
o entretenimiento al margen de la ll(ada "; y de la secuencia de los poemas:
"el orden en que los presento obedece a
consideraciones muy largas de explicar
Y hallo más fácil decir que es capricho-

de las dos primeras partes; tal vez poniendo en su lugar ese tan solemne y
viril dedicado a Héctor, o el muy majestuoso titulado HERA... (En fin, las
"consideraciones muy largas de explicar" y que se guardó don Alfonso, seguramente destruirían las pequeñas sugerencias aquí adelantadas.)

II.

7. LOS EXEGETAS (2). Alejandrino.
ABAB ABAB CDC DCD.

8. MATERIALISMO HISTORICO.
Endecasílabo. ABBA ABBA CDC
DCD.

9. GENEALOGIAS TROYANAS. AleUna revisión superficial y no muy detejandrino. ABAB ABAB CCD EED.
nida de los procedimientos de versificación utilizados por Reyes en este con- 10.ENTREACTO. Endecas11abo. ABAB
junto, nos hace ver su dominio compleA.BAB CDC DCD.
to de la técnica y las formas tradicionales del verso castellano, y esto ocurre II. ..
hasta tal punto que pareciera que Reyes
no tuvo otra preocupación, mas que la ll. DE AGAMEMNON. Endecasílabo.
exclusivamente formal, para la realizaABAB ABBA ene DCD.
ción de este conjunto, al ensayar muchas de las posibles combinaciones de 12. MENELAO Y LA SOMBRA. Alemetros y rimas en cuartetos y tercetos.
jandrino. ABBA ABBA CDC DCD.
La siguiente enumeración, prescindible
si no fuera tan ilustrativa, nos lo mues- 13. DICE HERA. Endecasílabo. ABBA
tra:
ABBA CDC DCD.
I. ..

so".

Por nuestra parte, y sin la intención
de enmendar la plana al autor, encontramos que las primeras dos partes alternan poemas de tono grave, serio, incluso sentencioso en ratos, con otros de
carácter festivo, juguetón; y que en la
tercera imperan el tono grave y la derivación filosófica de lo ejemplar en la
paideia griega. Por esto nos parece que
quizá el primer poema de la tercera parte, UNA METAFORA, que se refiere a
la sinestesia en Homero, pudo haber
_tenido una cabida más idónea en alguna

6. LOS EXEGETAS (1). Endecasílabo. ABBA ABBA CDC DCD.

14. PARIS. Endecasílabo. ABBA ABBA
CCDEED.

l. ¡A CUERNA\'.'ACA! (1) Endecasílabo. ABBA ABBA CDC DCD.

15. DE HELENA. Endecasi1abo. ABBA
ABBA CCD EED.

2. ¡A CUERNAVACA! (2) Endecasílabo. ABBA ABBA CDC DCD.

16. PARIS-ALEJANDRO. Endecasílabo. ABBA ABBA CCD EED.

3. HOMERO. Endecasílabo. ABAB
ABAB CDC DCD.

17. LLANTO DE BRISEIDA. Endecas11abo. ABBA ABBA CDC DCD.

4. GALOPE DE LA !LIADA. Alejandrino. ABAB ABAB CDC DCD.

18. HERA. Alejandrino. ABAB ABAB
CCDEED.

5. TREGUA ESPONTANEA. Alejandrino. ABBA ABBA CDC CDC.

19. HECTOR. Endecasílabo. ABAB
ABAB CDC DCD.

�20. AL ACABAR LA !LIADA. Alejandrino. ABAB ABBA CCD EED.

III...
21. UNA METAFORA. Alejandrino
con estrambote, ABBA ABBA
BAB BAB,ABA.
22. TERSITES. Endecasílabo. ABBA
ABBA CCD CCD.
23. REFLEXION DE NESTOR. Endecasílabo. ABAB ABAB CDC EDE.
24. INSTANTE DE GLAUCO Y DIOMEDES. Endecasílabo. ABBA
ABBA CDC DCD.
25. FILOSOFIA DE HELENA. Endecasílabo. ABAB ABAB CDC DCD.
26. LA VERDAD DE AQUILES. Endecasílabo. ABAB ABAB CCD EED.
27. CASANDRA. Endecasílabo. ABAB
ABAB CDC DCD.
28. DE MI PADRE Alejandrino. ABBA
ABBA CCD EED . .
29. DE MI PARAFRASIS (1). Endecasílabo. ABAB ABAB CDC DCD.
30. DE MI PARAFRASIS (2). Alejan,
drino. ABAB ABAB CDC DCD.
Si revisamos el ordenamiento construido por Reyes, nos damos cuenta de que
no presenta más de dos sonetos seguidos
con rimas semejantes, y que distribuye
los sonetos en alejandrinos (10 en total,
contra 20 endecasílabos) estratégicamente en la línea secuencial.

Todos los sonetos presentan la misma doctoral; no endiosa el pasado con mirima en ambos· cuartetos, a la manera rada reaccionaria, y tampoco disminuye
del soneto clásico en castellano, y es en o calla las enseñanzas que nos ofrece la
los tercetos donde se da la búsqueda' de experiencia ajena. Además, como para
combinaciones más variadas. También, restarle solemnidad pedrusca al asunto,
a la manera de los poetas del Siglo de aborda los temas con buen .humor y se
Oro, en uno de ellos añade Reyes el lla- .,permite una que otra broma con eventos
mado estrambote, invirtiendo·la estruc- y protagonistas _del mundo homérico.
tura de las rimas del último terceto.
Pero describamos, aunque sea de forTodas estas consideraciones artesana- ma muy sumaria los temas y asuntos del
les pueden parecer ociosas. De hecho lo conjunto que nos ocupa:
son. La poesía de Reyes no es mejor por
el hecho mismo de un cierto virtuosis-. A. En la prim'era decena los dos prime·
mo técnico, o por la utilización de tan- ros poemas forman una especie de protas o más combinaciones de los recursos emio, o entrada en tema : ¡A CUERNAde la versificación. Que ello sea así es el VACA! (1) y (2). El autor, huyendo del
resultado, no la causa, del trabajo poéti- mundanal ruido, se dirige a esta pequeco de Reyes. Ocurre porque en el des- ña y tranquila ciudad, a este "dulce repliegue de su actividad creadora Reyes tiro ". El motivo o causa de ello se trata
no escatima recursos y posibilidades, en el tercer poema: "deletrear las págiechando mano de los diversos vehículos nas de Homero", y lleva por título premétricos y rítmicos para el tratamiento cisamente HOMERO.
de los diferentes asuntos y modalidades
GALOPE DE LA !LIADA nos habla
de tono.
de las yeguadas y caballadas que galopan
Resulta sorprendente encontrar esta en la saga homérica, cabalgando (dice,
riqueza formal cuando además nos ocu- haciendo un símil al nivel de lo visual)
pamos de un conjunto de poemas de tan "un océano de sílabas rizadas". TREalta factura poética. En nuestro idioma, GUA ESPONTANEA, describe lo que su
según opinión del que esto escribe, sólo título indica: "insólita quietud en la
Jorge Luis Borges ha logrado esa cabal troyana tierra", y en los siguientes dos
alquimia de la forma diamantina del so- poemas, LOS EXEGETAS (1) y (2),
neto clásico y las sinuosidades de la sub- saliéndose de la trama del texto se ocu•
pa Reyes de los estudios homéricos,
jetividad humana.
condenando la erudición estéril y las
discusiones bizantinas que sustituyen a
III.
lo que Barthes llamó el placer del texEl tema griego es de por sí ya imponen- to: "N-o importa el balbuceo, sí el p~te. Invita a la grandilocuencia y a la im- ma / no la oculta raíz, sino la rosa ·
postura de la voz diletante. Reyes no
MATERIALISMO HISTORICO ts
cae en esos facilismos. Incluso, aunque
un
soneto que seguramente huhi~ra
podría (pues helenista lo es y de los
aplaudido
Karl Marx, ferviente admll'I·
buenos, no de los aburridos), no se pone

dor de la cultura griega. Es una especie de acotación o glosa marginal a la
tesis marxista del papel determinante
de lo económico en los procesos sociales, aunque hay que decir que se basa en un equívoco deliberado: la sublimación literaria de "ladronerías que olvidando el tino, / dan en poemas como
por engaño" no está reñida con (o excluye) la explicación sociológica. No es
una cuestión de todo o nada, de una
explicación u otra, ambas "lecturas" de
lo real son pertinentes a partir de sus
propios presupuestos. Reyes nos propone aquí un maniqueísmo lúdicamente
chapucero.

DICE HERA es también de tono
festivo: " ¡Corre Atenea, que se va la
gente... (y) ...no llegamos al Canto
Veinticuatro". En el titulado PARIS
Reyes se pone serio. Empieza regañan~
do: "Paris gandul. . .", y termina con
un pisotón: "Muchos hay como tú
que obran portentos/ a la hora del baño
y los ungüentos, / y al combatir son
aire y humo y nada".
DE HELENA y PARIS-ALEJANDRO siguen el tema de la pareja anterior y Paris sale mal librado, por ser el
afrentoso de la historia, siervo del presente y la "dicha transitoria". En LLANTO DE BRISEIDA logró Reyes quizá
el mejor de los poemas de tono festivo,
haciendo decir a Briseida que el divino
Aquiles, en vez de "mover tanto ruido
y alharaca", mejor hiciera "casándose
conmigo en Cuemavaca ".

GENEALOGIAS TROYANAS es, a
mi parecer, el poema más desafortunado
de todo el conjunto, tanto por el tema
Qos árboles familiares) como por la
gimnasia verbal (con las esdrújulas) y
el juego de las rimas con palabras truncas. Con ENTREACTO (A UNA AFROLos tres sonetos que cierran esta seDITA NUBIL), Reyes n~s da en cambio gunda parte van tomando ya el tono
uno de los mejores poemas, de un liris- grave que conviene a tan altos asuntos.
mo recatado: "Déjame que te tome de En el titulado HERA, Reyes usa los
la mano / mientras con la mirada te aca- versos alejandrinos para darnos un rericio". Fin de la parte primera.
trato digno y majestuoso de la reina del
pa_nteón griego. El poema dedicado a
B. En el poema DE AGAMEMNON se Héctor nos entrega una semblanza adnos explica que Briseida, Criseida y de- mirativa del héroe ejemplar. Tiene el samás féminas y efebos que mueven las bor didáctico más auténtico de la culpasiones de la trama son meros pretex- tura helénica (al estilo del epitafio
tos, Y que "de un exceso en otro exce- aquel: "Extranjero que por aquí paso" se fraguaron la Ilíada "y aun la sas... '). El último terceto, digno cieEneida ". En MENELAO Y LA SOM- rre del poema, es de una gravedad
BRA vuelve Reyes en tono festivo a (una gravitas) rl}armÓrea: "Mas canta,
embrollar la trama , mezclando la histo- diosa, y a los pueblos díles / que contra
na homérica con los estudios posterio- Héctor la censura es necia / medida con
res, haciendo burla del "torpe Menelao" sus prendas varoniles". Y en AL ACAl)Ue busca a Helena en Troya mientras
BAR LA !LIADA, una especie de "prique, como dice Estesícoro, aquélla se mer final", ·Reyes describe al agraviado
encuentra en Egipto.
Aquiles en el postrer momento: "Ya le

.

acude la gloria con los brazos abiertos". . . Termina la parte segunda.
C. UNA METAFORA es el poema ya
citado, que se refiere a una imagen sinestésica en Homero ("las cigarras de
voz de lirio'), digna de un Lautréamont
o el más adelantado surrealismo, según
el decir de Reyes. Es el soneto prescindible, a mi juicio, de esta 'última y cuasiperfecta decena poética.
En TERSITES (Y ALARCON) y REFLEXION DE NESTOR Reyes entrevera presente y pasado, mezclando protagonistas literarios y escritores de entrambos tiempos (Alarcón, Néstor, Tersites, Henríquez Ureña, etc.) respecto de
alguna frase compartida o ideas convergentes. INSTANTE DE GLAUCO Y
DIOMEDES descubre a estos personajes
adelantándose a Jorge Manrique con
aquello de "somos la verdura de la era".
FILOSOFIA DE HELENA plantea
las inquietudes existenciales de siempre, sobre el paso del tiempo y la andanada de las calamidades: "y el luto y el
afán y la amargura/ apenas sirven, como
siente Helena / para ilustrar la fábula futura".
En LA VERDAD DE AQUILESunpasaje sirve como pretexto para la exposición de los principios vitales del autor.
Reyes pinta su raya, se "deslinda" de los
que siguen la máxima recogida en boca
del de los pies ligeros: "pensar y obrar
dos cosas diferentes", o séase la hipocresía, que para don Alfonso es "miedo
del mundo, engaño de las gentes, / menoscabo del arte y de la vida".
El soneto titulado CASANDRA es

CJI
CJI

�también un bello poema de tono lírico,
como el anteriormente citado de Afrodita. ¿Y quién, lector, no se enamora
platónicamente de este personaje / misterio cuando se enfrenta por primera vez
a la historia homérica? El soneto cierra
con estos versos, de un dulce erotismo:
" . . . yo no sé más. Sentí que me besaba.
/ Cantó el viento -y sonaron los manojos / de flechas agitándose en su aljaba".
Con DE MI PADRE y DE MI PARAFRASIS (1) y (2), Reyes lleva a la máxima intensidad su lenguaje poético,
echando mano de todos los recursos expresivos del verdadero poeta y abriéndose al mismo tiempo para revelarnos
las motivaciones básicas de su afán literario y la razón última de lo que él mismo llamó la afición de Grecia.
El soneto dedicado a su padre, impregnado de cariño y admiración, es
una muestra ejemplar de la poética de
Reyes, cifrada en la mesurada contención y la annonía estructural de sus elementos. Reyes no es un poeta romántico y desbordado, a la manera de un Jaime Sabines o un Eduardo Lizalde, por
ejemplo. Su manera de darse es la manera clásica, serena, que no excluye al
sentimiento pero lo envuelve en una discreción formal y una pulcritud estilística. Si comparamos el poema de Sabines,
Algo sobre la muerte del Mayor Sabines
(magnífico también, por supuesto, pero
inscrito en otra tradición poética), con
éste de Reyes dedicado a su padre, comprenderemos cabalmente las palabras de
Gabriel Zaíd recogidas en su pequeño
artículo "Dudas sobre el poeta Alfonso
Reyes". Dice Zaíd: "¿Qué nos pasa al
leer la poesía de Reyes? l. No encontramos algo que buscamos. Sin delibera-

ción, nuestra 'conciencia intencional' se
dirige a un algo esencial de la poesía,
que en Reyes no se da. Todo va bien,
del principio al fin del poema, pero no
acabamos de aceptar 'eso' como poesía. (. . .) 'Eso' que no encontramos
en Reyes, es el autor adolescente fascinado en espejos de sí mismo: desdicha intensa o cópula inacababie. Reyes
nunca quiso, o nunca pudo, entregarse
así. Su forma de darse es la cortesía.
(...) Por eso cuando cae en cierto blablaísmo, éste tiene la forma del guiño y
la coquetería. Y cuando es natural, como suele serlo, el personaje del autor
figura en su poesía como una buena mano y una buena voz. Voz que acompaña,
mano que saluda; voz que sabe decir,
mano que sabe hacer; voz que disfruta
las palabras, mano que pasa la mano por
el día".
Los dos sonetos finales del conjunto,
titulados DE MI PARAFRASIS (1) y
(2), cierran el ciclo estructural y esencialmente. Son la explicación cabal, dan
la clave para comprender el por qué de
tantos afanes y pesquisas por ''las dos
Antigüedades", como las llamó don Alfonso. Su "paráfrasis" de Homero, nos
revela el autor, no se alimenta únicamente del texto mismo, sino que abreva
en un patrimonio "de valentía y de
dolor y muerte" que el propio Reyes
posee, y que "coincide" con la trama
homérica. Cito el primero de los sonetos de forma íntegra, para no rebajarlo
a torpe prosa cotidiana: ·"No está en las
letras cuanto yo adivino / del duelo del
troyano y del aqueo,/ ni sólo en el poema peregrino, / ni en lo que cautamente escribo y leo. / / A sobresaltos de la
sangre, atino/ con el oculto parangón, y
husmeo, / no las palabras disecadas, si-

no / el tufo de la guerra y el saqueo. / /
Por gracia o maldición -otro lo acierte-,
/ un patrimonio traigo en la memoria /
de valentía y de dolor y muerte. / 1
Gritos y llantos, pánico y victoria, / todo lo tuve junto a mí, de suerte / que
todo es sentimiento más que historia".
Esta "coincidencia" o carambola de
la trayectoria existencial del autor y sus
temas literarios hace de la escritura
poética una suerte de kátharsis (en el
sentido aristotélico), y permite a Reyes
arropar la experiencia propia, única, con
la puesta en escena de la saga homérica,
dando relieve de titanes y aliento heroico
a las particularidades de una vida singular, como lo había realizado antes, según
el decir de algunos críticos, con su lfigenia cruel.
"Llorar ajenas lágrimas fuera un afán
ocioso / si abunda el propio llanto que
tal engaño ahorre,/ y el relato hago mío
sin miedo a lo que oso / para que viva en
mí y nunca se me borre". Con estas palabras, Reyes expone la razón última de
ese vasto trabajo literario de primer orden, que nos hace pedir, y con razón:
¡A nosotros también, que nunca se nos
borre!; y t~minamos así el recorrido
por este recreo en varias voces, prosaico
y bmlesco en sus primeros momentos Y
al fin sentimental.

-·

.

.~~~
~,,¡..- ...

--~~:;

REGION

.

·: . t~
..

. •'

...

......
.

. ·. .r' :.~. '···.~:. ....
.·. .-·
'.·"

.

~

~

•.

.,i
,

✓'

ifrJ-J .

'-u.

' .

Este trabajo fue escrito a partir del seminario
sobre la obra de Alfonso Reyes que, entre lo•
meses de mayo y julio de 1987, impartió el
Lic. Alfonso Rangel Guerra en el Instituto de
la Cultura de Nuevo León.

..... :j;-&gt;· ·-· . .. -. ... -~

�LA· POLITICA FISCAL OBREGONISTA
EN NUEVO LEON. LAS REFORMAS
RADICALES DE JUAN M. GARCIA;
1920-1923
Osear Flores
La muerte del presidente Venustiano
Carranza y el ascenso del general Alvaro
Obregón matizó una nueva forma de
gobernar el Estado. La apertura política
del gobierno del sonorense dio cabida a
las demandas obreras y realizó con ellos
una serie de complejas alianzas con el
poder regional, representado por los
caudillos y los líderes obreros. La
lección fue aprendida. Los líderes obreros encontraron rápido un medio de
ascender en la jerarquía social no haciendo un partido separado del caudillo
prir.icipal. Los gobiernos obregonistas en
Nuevo León comprendieron la necesidad de la alianza con los obreros para
contrarrestar la todopoderosa oligarquía
porfiriana. El equilibrio de las alianzas
gubernamentales con la burguesía prerrevolucionaria por un lado, y el proletariado urbano por otro, resultó el mejor
medio de preservar el poder de los personajes públicos a partir de mayo de
1920. Después del Plan de Agua Prieta
ninguna revuelta de consideración tomaría las riendas del poder. Con esto, se
confirmó la reputación de los obregonistas de ser los únicos revolucionarios capaces de unificar relativamente el país.
Por su parte, el movimiento obrero se
vio maniatado en esta zona del país por
las particularidades de la conformación
del poder en la región. El sistema social
implantado por la burguesía regia nunca
fue amenazado realmente por una clase
obrera sin proyecto revolucionario para
tomar el poder.

...

c:o
ti".)

Tres días después de ocurrida la
muerte de Venustiano Carranza, el Congreso de la Unión eligió al gobernador
sonorense insurrecto Adolfo de la Huer_ta presidente provisional, encargado de

convocar a elecciones. Subordinado al
proceso electoral, el nuevo caudillo de
la revolución -Alvaro Obregón- tomaría el cargo de presidente electo a fines
de 1920
La impresionante monografía de
Héctor Aguilar Camín ha ·d emostrado
que la política radical y de simpatía por
el movimiento obrero mostrada por la
"dinastía sonorense" -que monopolizó el poder presidencial en los aiios
veinte-, se formuló como una respuesta a los acontecimientos particulares
de su estado natal durante el porfiriato y por la experiencia y el ejercicio del
poder político durante las guerras civiles que le precedieron.
La política nacionalista en Nuevo
León impulsada con nuevo brío durante el mandato de Obregón, capturó el
apoyo de la burguesía nativa contra la
creciente influencia de la inversión extranjera en el país. El nacionalismo revolucionario puesto en práctica por el gobernador Juan M. García -mandatario
entre febrero de 1921 y abril de 1922-,
encontró en la veta fiscal un medio relativamente descuidado por el carrancisrrto, para no só]o imponer las bases
de una nueva forma de operar en el
país de las empresas extranjeras, sino
también de reestablecer la confianza
pública en la arruinada figura de la autoridad pública.
Un congreso local competente y decidido a recuperarse de la total dependencia en la que se vio sojuzgado desde
el porfiriato al poder ejecutivo, dio un
nuevo carisma al poder público ante la
opinión popular.

La temporal interdependencia de los
tres supremos poderes del Estado durante el obregonismo en Nuevo León,
facilitó y retomó la viej_a política de·
alianzas e intrigas que urdió durante todo el conflicto civil la sólida burguesía
regia. Esto otorgó un total sometimiento del gobierno local a los intereses empresariales, hasta la toma de un nuevo
rumbo con la aparición en Monterrey.
en 1936, del presidente Lázaro Cárdenas.

El escandaloso asunto con la Cervecería
Cuauhtémoc
No hubo gobierno revolucionario que
no se dedicara arduamente a busc.ar recursos para el sostenimiento de la administración pública, convirtiéndose la
creación de nuevas fuentes, un instrumento de presión para lograr la legitimización del nuevo orden de cosas. Los
años iniciales de la revolución, hicieron
del "préstamo forzoso" una práctica común entre los inestables gobiernos provisionales para sostener los ejércitos en
campaña,
A partir de 1920, las cargas fiscales
que se aprobaron por la vía legalmente
aceptada, como lo fue el congreso ~ tal facilitaron a las nuevas admllll&amp;tra~iones intentar nivelar el déficit
-ocasionado por casi diez años de revolución- entre lo que ingresaba y lo
que egresaba, no siempre con el agrado
de la burg?esía industrial.

a. La hacienda estatal carranczsia
La hambrienta hacienda estatal despertó al final del régimen carrancista. La
ley de hacienda que el Congreso apro-

· bó en febrero de

1920 atacó diversas

fuentes omitidas por anteriores administracion_es. En primer término, los nuevos impuestos se dirigieron sobre el
producto redituado por las fincas urbanas, donde la burguesía regiomontana
hizo grandes transacciones y acumuló
importante propiedádes durante el desarrollo de la década revolucionaria. Anteriormente el gravamen residía en un
impuesto fijo de ocho al millar sobre el
valor de la propiedad. Con la ley de
1920, el fisco tomaría el tres por ciento
sobre el producto directo de las rentas
urbanas. 1
Otra fuente que se localizó y se explotó por la ley fue el metal extraído
de las minas del Estado, al cual se fijó
un impuesto cuatro veces mayor que el
año inmediato anterior, o sea, un dos
por ciento sobre su valor bruto.2 Este
impuesto golpeó duramente a la minería, por motivo de la baja del precio del
plomo y el zinc, únicos metales importantes en explotación. Por otra parte, el
impuesto de los metales siempre fue de
aoca significación para el gobierno, pues
en 1919 apenas produjo un impuesto de
cuatro mil pesos.3 Tanto la Cámara Nacional de Comercio como la Cámara Nacional de Minería, a través de sus respectivos presidentes, Jesús Ferrara y Faustino Roe!, elevaron duras críticas al gobierno del general carrancista José E.
Santos.4
Sin embargo, el principal objetivo del
fisco estatal entre los aiios de 1920 y
1921 se dirigió a una sola empresa: la
Cervecería Cuauhtémoc. Fundamentado
en la "vergonzosa evasión de impuestos
llevada a cabo por esta compañía, la recaudación de rentas del estado impulsó

una Ley de hacienda con un fuerte gr..vamen contra esta empresa en el rubro
de la producción, que empezaría a regir
a partir del lo. de marzo de 1920. Esta
ley, en su último párrafo del artículo 38
decía:

trara en vigor la ley, sin antes aclarar
que la fábrica contaba con una existencia en los toneles de sus "bodegas
frías" de 1.871,247 litros del referido
líquido. 9

"Los establecimientos industriales
donde se elabore cerveza, deberán pagar mensualmente a razón de $1.80
por cada cinco docenas de medias
botellas y $0.60 por cada octavo de
quince litros que se elabore, debiendo pagarse en cada mes por la producción habida en la anterior, según los
datos que recojan los recaudadores".5

Para marzo la situación nacional tendió a volcarse desfavorablemente hacia
Carranza, por lo que para evitar mayores
problemas y ante la intransigencia de la
compaiiía , el tambaleante gobierno carrancista decidió el d fa 24 del mismo
suspender temporalmente la aplicación
de la ley, tanto en lo correspondiente a
la elaboración de cerveza como en los
conceptos de giro industrial y fincas
rústicas y urbanas. 10

"La poi ítica de agres1on declarada
Para alivio de la cervecera, el 18 de
contra la Cervecería''6 -frase atribuida
mayo el gobernador provisional Porfirio
a su gerente general-, se justificó en una
G. González -quien secundó la rebelión
evidente evasión fiscal descubierta ese
obregonista en la entidad- mostró estar
año. La oficina recaudadora manifestó
dispuesto a entablar un acercamiento
que en sus libros se le tenía cotizada en
entre el nuevo poder y el grupo empretrescientos mil pesos por concepto de
sarial, al derogar las leyes de hacienda
"giro industrial". Por lo que cobraba en
tanto del estado como del municipio
consecuencia una cuota anual de seis mil.
decretadas por la facción derrotada. 11
Paralelamente, la negociación aceptó
tener invertido -aparte de lo dicho- en b. Juan M. García y el impuesto a la
capital social cinco millones, y en fincas
ceroeza
rústicas $107 295 .00, lo que le daría un
impuesto anual sobre la suma total de la El gobierno ptovisionaJ de Porfirio G.
inversión de casi cien mil pesos.7 Pero González, del 28 de julio de 1920 al
con la nueva fiscalización, la Cervecería 4 de febrero de 1921, dejó intacta la
pagaría anualmente junto con el cincuen- ley hacendaría de 1919 -la cual retomó
_ta por ciento del impuesto federal y en re- durante su mandato- logrando con esto
ferencia a la producción de 1919, casi no complicar las relaciones entre la burun millón de pesos.8
guesía citadina y el nuevo régimen.
Ante tal actitud, el gerente general,
Francisco G. Sada avisó el 26 de febrero la decisipn de interrumpir la elaboración de cerveza a partir del día que en-

El reglamento fiscal hasta el gobierno
de Nicéforo Zambrano - 1917-1919-,
no modificó en esencia la ley hacendaria
estatal promulgada por el procónsul

�Bernardo Reyes en 1907. De hecho era
una copia fiel y exacta de las prerrogativas profirianas que dieron un apoyo indiscutib le a la ind ustrialización. La anulación de las reformas fiscales del general José E. Santos y el regreso a la vieja
legislación porfirista, fue una excelente
medida política de Porfirio G. González
que calmó los ánimos exaltados de la
rancia burguesía y dio pauta a retornar
al régimen constitucional y a la elección
popular de los personajes públicos sin
mayores altercados. Las elecciones estatales que encumbraron a los nuevos representantes .en febrero de 1921, sirvieron al general Porfirio G. González
-que no compitió en la justa- para
ensalzar su reputación y reconocerlo
como el cacique regional de arraigo popular. Su prestigio lo regresaría al sillón
gubernamental en diciembre de 1923.
Pues bien, las elecciones para suceder
a Porfirio G. González elevaron al joven
~xalcalde y comerciante Juan M. García, quién utilizó el aparato estatal como un instrumento de presión para eliminar los privilegios fiscales tanto de la
burguesía regia como de las empresas
extranjeras.
Juan M. García labró su prestigio y
"estatus" socioeconómico en la etapa
postporfirista, anhelando siempre el éxito y la admiración. Se había esforzado
toda su vida, J1nas veces cautelosamente y otras con osadía, por la oportunidad que ahora se le ofrecía. Siendo un
representante fiel de la nueva generación
de comerciantes que se enriqueció durante la revolución, García siempre participó políticamente con los nuevos regímenes, incluso perteneció por conveniencia económica -como todo co-

merciante en pequeño- al~ Cámara Nacional de Comercio. Su actividad ambivalente -pequeño empresario y a la vez
político- lo orilló a confiar a la Cámara
de Comercio, diez días después de entrar al Palacio de Gobierno, el proyecto
del presupuesto de egresos de la entidad.
El objetivo de presentar tal proyecto,
fue que la "comuna empresarial" formulase el de ingresos "haciendo una derrama equitativa para el pago de los impuestos respectivos" 12
El 16 de febrero de 1921, la "comuna empresarial" acordó formar una comisión financiera que estudiara el proyecto y formulara la ley de ingresos. El
presupuesto · de egresos presentado por
García planteó una erogación de más de
un millón de pesos durante el año fiscal
de 1921. El nuevo proyecto elaborado
por la comisión, redujo el gasto público a menos de ochocientos mil y equiparó la misma entrada en base a un raquítico aumento fiscal en sólo cuatro ramos,
siendo éstos los de fincas rústicas y urbanas y los giros mercantiles e industriales. Tres días después, la comisión entregó el estudio a García.13
La reacción de este último fue de enfado por la restricción hecha a juicio de
los empresarios. En primera instancia, la
Cámara suprimió -entre otras- la partida de sesenta mil pesos propuesta ·por
García en su campaña política para fundar la "Escuela de Artes y Oficios". En
segundo, el presupuesto de ingresos
mostró un desequilibrio evidente. La sujeción era poco equitativa en el aumento de los ramos mencionados, "dados
los tipos de cotización que son el ocho
al millar por las fincas rústicas y urbanas y veinte para los giros mercantiles e

industriales, pues se traduce - decía
García- en un aumento de un cincuenta por ciento para las primeras y en un
veinte porcient o para los segundos, haciendo más gravosos los impuestos". 14
El ejecutivo desechó la propuesta de
la Cámara de Comercio y dejó a un lado
el aumento a los impuestos "tradicionalmente establecidos", para "crear dos
nuevas fuentes de ingresos", como lo
eran "las herencias directas y la fabricación de bebidas alcohólicas", en especial la cerveza .15
El nuevo impuesto apuntó con tres
cuartos de centavo hacia cada botella de
cerveza producida, más aparte un centavo y medio sobre todos los productos en
general producidos por la negociación. 16 Con ello resultaba, si llegase a
cumplirse, un ingreso al fisco anual
-por este solo concepto- de quinientos mil pesos. 17
El municipio también dirigió sus baterías hacia la cervecería. Según el recaudador de rentas municipales Luis Tijerina Almaguer, la compañía tenía una
producción bimestral equivalente a más
de novecientos mil pesos. Correspondiendo pagar al municipio el uno por
ciento bimestral sobre ese producto, la
empresa debía de estar cotizada en cincuenta y cuatro mil pesos anuales y no
en dieciocho mil pesos como se encontraba realmente. 18 En total, tanto por d
concepto-de venta al municipio, - dieciocho mil- como por el giro industrial
al estado - seis mil- la compañía entre·
gaba anualmente al fisco la ridícula su•
ma de veinticuatro mil pesos, cuando la
magnitud de"la empresa no tenía comparación con ninguna otra en su ramo den·

tro del país ( como se podrá· ver en el
cuadro núm. 1). 19
La "Cervecería Moctezuma, S. A.",
ubicada en Orizaba, Veracruz, pagó en
ese mismo año de 1921 casi treinta y
tres mil pesos por concepto de impuestos estatales y municipales, y solamente

empleaba 187 obreros. Probablemente
la más favorecida de ellas era la "Compañía Cervecera Toluca México, S. A.",
en el Estado de México, quien ten ía
contratados entre obreros y empleados
un total de 388 trabajadores con sólo un
gravamen local de diez mil pesos anuales.20

Pues bien, en 1921 el gobierno -emanado de Plan de Agua Prieta- no estuvo
dispuesto a ceder como la había hecho
el fisco carrancista un año antes. El actual régimen se encontró aparentemente del todo sólido y no bamboleante
como el anterior.

CUADRO l
CUADRO COMPARATJVO ENTRE LAS DIFERENTES COMPA'IIJ\S l'ROOl 'CTORAS DE CE RI Eí'.A
INSTALADAS EN EL PJ\IS. CARGAS IMPOSITIVAS LOCALES Y NUMERO DE OBREROS) E~IPI.E,\00~.
1921.

Compañía

Carga Fiscal Anual
a Nivel
Estatal y Municipal*

l\o. ,le 1)hr.-ros

\o. di· 1•mpl..,ulo:-.

Cía. Cervecería Cuauhlémoc, S. A.
(Monterrey, N.L.)

s· 24.000.00**

1.1:111

60

Cia. Cervecera Toluca y México, S. A.
(Estado de México).

$

9,977.58

344

44

Cia. Cervecería Moctczuma, S. A.
(Orizaba, Vcracruz).

$32,640.96

187

--

Cia. Cervecería de San Luis, S. A.
(San Luis Potosi, S.L.P.)

$ 2,700.00

103

14

Cia. Cervecería Yucaleca, S. A.
(Mérdia, Yucatán).

- - - --

81

..

Cia. Cervecería de Chihuahua, S. A.
(Chihuahua, Chih.)

$

9,406.00

~9

10

Cia. La Perla, S. A.
(Guadalajara, Jal.)

$ 2,511.72

3'\

..

Cia. Cervecera Sabinas, S. A.

$

4,800.00

.32

3

$

1,895.84

...

.

(Sabinas, Coah.)
Cia. La Estrella, S. A.
(Guadalajara, Jal.)

*El impul'sto federal se sumab~ a las ,:ontribuciones locales. l:.ste

,y.:,

..

establecía a razón de un cincuenta por cien10 de lo pagado a nivel

estalal.

ºLa Ccrveccrí; Cuauht~moc pagaba aparte un por1."C1Haje sobre finca,¡: una cuota sobre el sueldo de sus empleados; y un impuesto
llamado de pat~ntc ~brc su t.'Cntro distribuidor en la dudad de Monterrey, Sin embargo, la cantidad anunciada arriba r('prcscntó ese año
el grueso de las contribuciones. La cuota~ moditkó en octubn: del'~ año por la cantidad dl· $64.752.54.
FUL'ntc : AGCNL, ramo ConL-CsionL'S 1921, y AGN, l)cpartamcnto dd Trabajo, c-280, e.3.

�En una entrevista hecha por el periódico citadino El poroenir al gobernador Juan M. García, se ventiló la problemática referente a la implantación
del impuesto a los licores. Al mostrar su
firme resolución, el mandatario comentó "que el Gobierno y el pueblo de Nuevo León verían con ·mucho agrado que
desaparecieran de nuestro medio todas
las fábricas -de licores, por supuesto-,
con lo cual saldríamos ganando mucho". 21
El gobierno de Juan M. García contó
con el respaldo del nuevo régimen, a diferencia del gobernante carrancista José E. Santos. Este , a principios de 19-20,
tuvo que retractarse del pretendido aumento en el impuesto. a la cerveza, y
buscar con esto un mayor apoyo político local ante la hegemonía política de
los militares sonorenses en el país.
El grupo empresarial encontró finalmente, en octubre, una fisura en el aparato político que aprovechó para terminar en un arreglo de mutuo beneficio.

(N

'°

La cervecera financiaría una parte
del proyecto de gobierno de García
- para lograr así una importante reducción en el rubro fiscal-, al otorgar un
donativo de $62,500.00 para la construcción de la "Escuela de Artes y Oficios".22 Dicha instancia fue uno de los
puntos del programa político de García
como candidato antes de llegar al poder.
Sin embargo, para su desgracia, el congreso local rechazó la partida para impulsar la mencionada escuela cuando
éste envió su iniciativa de ley. Paralelamente al donativo, García aceptó la retribución al fisco por ese año de sólo
$37,500.00 por el concepto de venta de

cerveza, más $27,252.54 de impuesto al
giro industrial. 23 . Esto significó que la
compañía se comprometía a emitir un
desembolso total -sumado el monto del
fisco al donativo para la construcción de
la escuela- de $127,252.54, para dar
"una prueba más de su desprendimiento
en pro de la institución popular", a la
vez que el gobernador demostró ante el
congreso, el deseo "de proteger la industria local y no lastimar intereses crea· · por 1os emdos" .24 El r·manciam1ento
presarios del proyecto político de García, que había encontrado obstáculos
en el Congreso local, no sólo fue una corrupción evidente del poder político, sino que también lo hizo vulnerable al
menor ataque. Su destitución en abril de
1922 fue una prueba de ello.

municipios al estado, y cubrir así la elevada cifra de trescientos quince mil pesos.26 Los préstamos de los particulares al gobierno volvieron a reactivarse.
El 8 de junio, el Congreso facultó al
ejecutivo para recurrir a un préstamo por
la cantidad de setenta y cinco mil pesos; los principales empresarios e instituciones privadas cedieron la cantidad
mencionada, a través de dos¡agos entre
el día 10 y el 22 de junio.2 En marzo
del siguiente año, el Ayuntamiento de
Monterrey y los bancos locales, acordaron nutrir al erario público con un
préstamo de estos últimos por la cantidad de treinta mil pesos, para pagar
"principalmente adeudos como sueldos
de Instrucción Pública y gendarmería
urbana". 28

La base de sustentación política de
Juan M. García rápidamente se desmoronó. En abril del siguiente año fue sustituido por el Congreso. Sin García al
frente del poder público, la cervecera
encontró peldaños legales para retener el
mayor tiempo posible la entrega del dinero acordado. El 18 de septiembre de
1922 - a un año de distancia-, el Congreso todavía excitaba al nuevo mandatario ·a proceder a '.'hacer efectivas las
contribuciones relativas a la ley de hacienda" corresfondientes a los años de

La ayud~ de los empresarios y comerciantes para reestructurar el apa•
rato y servicios públicos, también
contempló el aporte de treinta mil
pesos por parte de la Cámara de Comercio, para crear un cuerpo de
bomberos en la ciudad de Monterrey
en julio de 1923. La iniciativa surgió
cinco días después de un tremendo y
pavoroso incendio que consumió la
mayoría dtlas instalaciones de la negociación "J. Cram y Cía.", donde se
perdieron más de medio millón de
pesos en mercancías. 29

Reformas impositivas a la propiedad
urbana

El precedente impuesto por el go·
bernador Santos no tardó en ser retomado también por García. El primero de
julio de 1921, el Congreso estatal recibió un proyecto de reformas a la ley hacendaria de marzo. La retórica del ejecutivo argumentó una hacienda estatal
en bancarrota, siendo preciso "socorrer
a su nivelación para que el Estado sub-

1921 y 1922. 2

La hacienda estatal durante el mandato
de García buscó todos los medio~ para
proveerse de su alimentación. En marzo
de 1921, el gobernador se reunió con los
51 munícipes con el fin de· entrar en
arreglos para el pago del adeudo de los

sista": "Tomando en cuenta las dificilísimas condiciones por las que atraviesa
el Comercio en la actualidad -continuÓ-, había decidido modificar en algunos puntos la Ley de Egresos, dejar
sin nuevos gravámenes los giros comerciales y la propiedad rústica, hacer economías en los egresos y aumentar un
cuatro por ciento en los impuestos de la
propiedad urbana, de modo que siendo
ésta la que percibe mayores rendimientos por,el crecimiento de la densidad de
la población y por el innegable aumento
que recientemente han adquirido las
rentas de las habitaciones, sea ella quien
aporte un poco más de dinero al tesoro
pu'bl'1co,,.30 p or Io tanto, la cuota fiscal para las fincas urbanas aumentó al
doce por ciento al millar. Se contempló también entre las reformas una reducción mínima en las partidas para
"gastos extraordinarios", seguridad pública -a sólo 42 plazas- y en la "Banda
del Estado". 31

"alza inmoderada de rentas de casa ha- ros, la popularidad del gobierno y de sus
bitación, cobro de pisos, etc."33 AJ aurepresentantes subiría como la espuma.
mento de un cincuenta por ciento mensual en las rentas, se le cuestionó debido
a. La compañía de Tranvías, Luz y
a que los propietarios de bienes raíces
Fuerza Motriz de Monterrey
solamente sufrirían de un cincuenta por
ciento de aumento anual sobre las con~ª. primera en oponer resistencia a lapotribuciones del Estado. Las quejas asegul ~t1c~ de cuestionamiento sobre los priraron que tal inmoderación consumía la
v~leg1os gozados durante al antiguo rémitad del sueldo de ra~a mensual de la gunen, fue la compañía canadiense de
mayoría de los obreros. 4
Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de la ciudad.
A fin de cuentas, el objetivo de Juan
M. García fue cumpliéndose. ¡\ este ritTodo se inició por una medida táctimo, la situación hacendaría del Estado ca del departamento de hacienda. A
mejoró notablemente para 1923. Según finales de 1921, el gobierno autorizó a
declaraciones del tesorero Francisco la compañía el cobro de una tarifa al
Garza Nieto, el déficit del año de 1922
consumidor de $0.18 oro nacional por
que consistía en SlOl,061.09 se rcduj~ kilowatio a partir de enero de 1922. Tal
considerablemente; para mayo del simedida se basó en los cien mil pesos
guiente año era ya solamente de mensuales que ésta se llevaba a Canadá
35
$29,566.48. A esta mejoría en las fi. sustentándose en una producción d~
nanzas públicas coadyuvaron también energía eléctrica cuyo costo era inferior
los cobros atrasados a los municipios, y a la producida en su país y en las ciudala aparente estabilidad poi ítica a nivel des de los Estados Unidos. Las razones
. , Las medidas provocaron gran agita- nacional.
eran obvias: la tarifa aprobada era un
c1on. Los primeros en protestar por la
cincuenta
por ciento más alta que la de
espiral inflacionaria que provocaría la El nacionalismo revolucionario de Juan
las
ciudades
norteamericanas, a pesar de
primer medida fueron los integrantes de M. García.
que
los
jornales
pagados en Monterrey
la Cámara de Propietarios dirigida por
correspondía~
sólo
a una tercera parte
~!céforo Zambrano. Argumentando lo La precariedad de la situación obligó a
de
los
que
recibía
el
operario en los EsInjusto del gravamen por recaer sola- Juan M. García a erigir contra toda contados
Unidos;
igualmente,
el combustimente en las propiedades urbanas, los sideración la necesidad de la recaudable
-chapopotevalía
la
mitad;
el agua
principales acapradores del suelo como ción fiscal. La regularización del sistema
utilizada
por
la
empresa
no
le
costaba
eran José Calderón, Manuel y Carlos hacendario que conllevó a un fin polítiBerardi, Virgilio y Hemán Larralde Eu- co y social no se dio sin que el gobierno un solo centavo; y su entrevista con el
fisco nunca se había entablado en virtud
lali~ San Miguel, Antonio Muguer~a y local impusiera sus razones y sus necesidel gozo de la concesión dada durante el
Jes\Js Montemayor entre otros, apelaron dades a causantes antes intocables, parporfiriato. 36
32
al amparo.
ticularmente a las firmas extranjeras.
García entendió con acierto la premisa
la severa actitud gubernamenEf aumento de la renta fu inminen- emanada de la revolución: imponer las tal ,Ante
la compañía logró el amparo ante la
te. El impacto provocó la organización necesidades de la reconstrucción estatal
justifica federal, y pasó el asunto a la
de_ una "Unión de Inquilinos" consti- a todo interés privado. Si este último
Suprema Corte para que dictara una retiuda el 29 de julio, que se quejó por el correspondía a inversionistas extranje- solución definitiva. 37
C;.l

°'

�La compañía elaboró un desplegado
a la población donde publicó y comparó
el precio del kilowatio/ hora en plantas
de. fuerza en el país, así como el tipo de
fuerza motriz utilizada para producirlo :38

compañía en la ciudad. Por la tarde, varios diputados ante el cóngreso local
auspiciaron una manifestación pública
en repudio a la empresa ~ apoyo a las
medidas gubernamentales. 9

CUADR02'
TARIFA Y TIPO DE FUERZA NECESARIA PARA LA PRODUCCION
DE ENERGIA ELECTRICA EN LAS PRINCIPALES CIUDADES DEL
PAIS.
1922

Ciudad

Cobro por
Kilowatios/h~ra

Ciudad de México
Tampico
Puebla
Guadalajara
San Luis Potosí
Nuevo Laredo
Torreón
Durango
Saltillo
Zacatecas
Mérida
Chihuahua
Monterrey .

La negligencia de la empresa provocó
una represión dirigida desde el aparato
estatal.
· El 3 de enero de 1922, por órdenes
directas del Gobernador, el alcalde procedió a derribar algunos postes de la

$ 0.30
$ 0.30

S 0.30 ·
· S 0.31
0.35
$ 0.35
$ 0.40
· S 0.40
l 0.40
$

$ O.SO

$ 0.60
'$ 0.60
$ 0.18

Tipo· de fuerza
hidroeléctrica
vapor (fácil acceso al
combustible)
hidroeléctrica .
hidroeléctrica
hidroeléctrica
vapor
gas
vapor
gas
. vapor
vapor
vapor
vapor (tarifa áutorizada pór el gobierno para el año de
1922).

clamaciones extranjeras tropezarían con
algunas dificultades, ya que la compañía
había sido organizada conforme a las leyes mexicanas; por lo que renunciaron.
en consecuencia los accionistas a sus derechos extranjeros según condiciones
impuestas por el entonce¡¡ general Bernardo Reyes.40
.
Mientras tanto el hostigamiento gubernamental se acentuó. Al esgrimir la
defensa de la seguridad pú_blica, el gobierno giró un~ comunicación al día siguientes para que la compañía sustituyera los durmientes de madera -en ciertas partes de la ciudad- por los de concreto; que en lugar de los postes de madera instalados para soportar las líneas
de fuerza eléctrica se instalaran de fierro; y finalmente, era imprescindible reparar "los cables conductores de corriente de alta tensión, en los lugares donde .
los ha ido encontrando en malas condiciones el Inspector _Técnico del Gobierno'_, 41
·
El Congreso manifestó · también su
apoyo. a través· del diputado Martínez
· Celis, quien .dijo en una entrevista el 7
de enero, "que la actitud asumida •por
el mismo gobierno en defensa de los intereses de ta-colectividad, iba r~uelta a
acabar con 106 monopolios y hacer cumplir la ley a todas las empresas qué ha~
4
venido burlándola sisteináticamente".

AJ mismo tiempo, la empresa fue vulPronto los sucesos acapararon la nerada. por las críticas del público, en
atención nacional. El día 5, el encarga- particular por los conductores de vehícu•.
do de negocios de Inglaterra en la ciu- los de la ciudad que exigieron, a través
dad de M~xico fue entrevistado por un de una _manifestación, que se dotara por
periódico capitalino sobre el problema parte de la- compañía a los tranvías ui'·
de la empresa de fuerza motriz en Mon- banos de frenos de aire, a fin d_e que ft
terrey. El encargado expresó que las re- . evitaran los accidentes ya frecuentes por

este tipo de negligencias.
~entamente, los intereses extranjeros
~vieron que so~eterse a la presión ejercida por . un gobierno que captaba cada
vez más la atención del público. Al llegar a Monterrey el 11 de enero uno
de los directores de la compañía -W. H.
Moore-, entabló una relación más sumi~ por i;arte de la empresa hacia el gobierno. .

b. La Junta de Mejoras Materiales
Pero la empresa canadiense no fue la
única afectada por este reacomodo económico dirigido por el naciente aparato
estatal. A principios de 1922, la Junta
de Mejoras Materiales de la ciudad -for~ada a iniciativa del ejecutivo.-, quedó
mte~ada por elementos del gobierno y
la Camara de Comercio, quienes aprobaron la aplicación de un impuesto extra a
las grandes empresas, para destinarlo a
la pavimentación de las principales arte. · d' 44 Asimismo, la recauda~~s cita mas.
cion estatal de rentas hizo una nueva revaloración de los giros industriales asentados en Monterrey.45
La colaboración de la oligarquía industrial regia con el gobierno revolucionario en este tipo de acuerdos, ·se contrapuso a la actitud expresada por la compañía
metalúrgica
norteamericana
ASARCO, que vio mermarse paulatinamente el fuero económico del que estuvo rodeado. Ahora, en marzo de 1922 la
protesta se canalizó en contra de la revaloración del giro industrial, así como ala
~ga de nuevos impuestos como el destinado a la pavimentación.46 Dicho impuesto era equivalente al diez por cien-

to del gravamen existente por concepto
de fundiciones.

La aparente "ingenuidad" de los argumentos . explicitados por la empresa
norteamencana, demostró el goce ilimi~ado de privilegios. Ante el cobro ·de
impuestos atrasados, la compañía fundamentó su disculpa diciendo que los encargados de ella "eran extranjeros en su
mayoría que ignoraban e ignoran las
leyes del país".
García sufrió el desafuero del Congreso en abil, pero la nueva administración continuó un dilatado pleito legal
c?nta la ASARCO, que promovió un juicio de amparo por no estar de acuerdo
con las nuevas cotizaciones. El conflicto
llegó hasta la Suprema Corte de Justicia
de México. 47
Los_pleitos ganados a las compañías
extranJeras -Tranvías y ASARCO- debilitaron sus posiciones y prestigio frente al gobierno local, especialmente si se
comparan estas derrotas con las notables
ventajas de las que habían gozado hasta
enton~es. Sin embargo, ambas empreaa"s,
a partir de 1923 volvieron a traer técnicos de afuera y a invertir en la mejora
de sus instalaciones, revisaron proyectos, reacondicionaron nuevas obras e
instalaron nuevas.
~-xigir a las compañías extranjeras y
facilitar hasta cierto punto las cosas a
!as em~resas naci~nales y a la oligarquía
mdustnal, fueron hechos contrarios desde el punto de vista de la política hacend~ria pero confluentes desde el punto de
vista del sostenimiento del nuevo estado.
Pelear a muerte contra la oligarqufa

regio~ontana hubiera sido políticamente rumoso -como lo verificaría para su
desgracia posteriormente García- no
' ·
so_, Io por su influencia política y econÓmica dentro y fuera de la ·entidad sino
por los muy concretos intereses q~e representaba en la economía en reacomocio en Nuevo León.

Derrusibe llel gobierno de García
Una tirantez en las relaciones entre los
empresarios locales y el ejecutivo, así
com~ un. may~r independencia y hegemoma de la Camara legislativa con respecto de los demás poderes públicos,
fueron las tendencias con las que se enfrentó el gobernador Juan M. García a
principios de 1922.
En el primer caso, la historia se originó en uñ hecho aparentemente sin
trascendencia. El 28 de enero, un · representante gubernamental -el Oficial·
Mayor de la Tesorería- fue obligado a
d~salojar la sesión ordinaria que los
miembros de la Cámara de Comercio
llevaron a cabo ese día por la tarde.
Tal suceso , fue interpretado por el
g?,bernad?r García como una provocacmn ha~1a eT aparato público, por lo
que tomo la radical resolución
"~ no recibir ni tratar con ningún
miembro de la Cámara de Comercio, ni a recibir a ninguna comisión
de ella mientras no se le demuestre
plenamente que tal actitud no tiende
a obstruccionarlo. Además de esto
-reiterÓ-, para el Gobierno no debe de haber puerta cerrada en tanto
que lo que detrás ·de ella se trate sea
correcto; y por lo mismo me parece

°'
C/1

�'

sospechoso que la Cámara de C~mercio quiera funcionar como sociedad
secreta o dándose apariencia de Jun.
. d ,,48
ta de conspira ores .
Las imputaciones gubernamentales
hacia una de las instituciones de mayor
reconocimiento de la sociedad regio~
montana no sólo demostraron la
rápida di~olución de los valores porfiri~nos sino el enfrentamiento de lo mas
rep;esentativo de la burguesía urbana
con un poder público estatal renovado
en su política. Las estrechas y amables
relaciones entre el general Bernardo Reyes y la alta esfera social quedaro_n
abruptamente enterradas en el devemr
revolucionario.
Los empresarios no tardaro~ en de~3:
sentir todo el peso de su poder. La critica furibunda de e~te último hacia la
"comuna empresarial" a la que llamó
vulgarmente "junta de conspiradores",
hizo que la Cámara no se portara co~o
una "institución al margen de la ley smo
todo lo contrario, por encima de ella, al
no poder
"aceptar que la honorabilidad de todos y cada uno de sus miembros,
quede a merced del juicio arbit~ario
de cualquier Autoridad por_alta que
.
'd ura,,.49
sea su mvesh
La contraofensiva empresarial agitó
todos los mecanismos que fue labrando
lenta y sigilosamente durante el conflicto armado. Su influencia dentro de la
sociedad regiomontana fue tan vasta como la organización -humana y técnicade sus proyectos industriales Y de comercialización.

El talón de Aquiles del gobierno de
García fue la corrupción y el amparo a
los juegos de azar. Sobre él di? la estocada la burguesía citadina. Mientras el
altercado con la "comuna empresarial"
acaparó la atención del público por ~spacio de varios días, el amparo del cabildo municipal hácia los juegos de-azar en
especial a "La rifa zoológica" - la c~al
aportaba una cantidad generosa de impuestos y corrupción-, fu~ duramente
atacado por la prensa escnta y por un
numeroso grupo de empresarios, comerciantes y propietarios.
Dichos personajes enviaron a través
de )as instituciones que los agrupaban
-como fue la Cámara de Comercio entre otras-, un telegrama al presidente
Obregón pidiéndole su intervención en
· da n'fª;5 o.L.ª. conrepulsa a la menciona
testación de Obregón al dia siguiente
_ 18 de marzo-, no sólo manifestó un
repudio a la tolerancia_ ~emame~tal
hacia el juego, sinq p1d10 encarecidamente al gobernador García la supresión de tal actividad, "que tan directamente afecta al prestigio de su Administración y lesiona seriamente intereses general~s de la enn'dad"51
.
El telegrama de Obregón fue comprendido. Tres días de~pués en ses~ó~
extraordinaria, el cabildo determmo
clausurar la rifa para evitar así " un enfriamiento de las relaciones entre el Gobierno del Estado y el Ejecutivo de la
Unión,,, quien "fne sorprendido en su
buena fé por un grupo de personas enemigas políticas del Gobierno del Estadé.52
La rifa fue .finalmente clausurada, pero la ira•del gobierno se revirtió hacia los

comerciantes. El cabildo prometió elaborar un proyecto_de "derrama proporcional entre el comercio de Monterrey,
para que sustituya los impuest~~ que se
dejarán de recibir por la supres1011 de la
Rifa"_53
El rápido desgaste de García, redundó en una serie de fisuras políticas dentro de los supremos poderes del Estado.
El golpe de gracia lo dio la ~áma~a de
Diputados. El primero de abnl, al inaugurarse las sesiones del año, un grupo
homogéneo y mayoritario de legislad~
res aprovecharon la pérdida_de autondad del ejecutivo para atacarlo duramente por haber violado la ley "pasando por sus preceptos, al inmiscuirse en
asuntos de materia electoral, fallados
por la Cámara".54 El problema radicó
en una iniciativa de García entregada a
la Cámara donde pidió el desafuero de
dos . diput~dos integi:antes de la misma
"por no tener la edad necesaria -25
años- para ser representantes populares ,,. 55

gran

Tras una
confusión dentro del
recinto, los diputados descontent?s lo
abandonaron e instalaron su propia le~
o-islatura en el Hotel TerminaI.56 Los
días siguientes.sirvieron a los diputados
disidentes para elaborar cargos concretos contra el Gobernador, llegándose ª
presentar la opornmidad definitiva el 3
de _abril. Al presentir García haber fer•
dido el apoyo del centro, se traslado ~te último día hacia la capital de la Repu·
blica para conferenciar el asunto con.el
Secretario de Gobierno, Plutarco Ehas
Calles.
· · aprovechó la
El congreso mayontano
ocasión; desaforó al Gobernador por ha-

her salido del territorio nuevoleonés sin
permiso de la Cámara, y designó como
substituto a uno de sus miembros, al
doctor Ramiro Tamez.57

zación de los regímenes postrrevolucionarios. Estos, conforme encontraron
una mayor estabilidad, eliminaron los
arreglos temporales -que entablaron
con otros grupos sociales- que los colocaban en una posición de debilidad y
desventaja.

Tamez gobernó hasta fines de 1923,
año en que volvió a entregar el poder al
general y cacique local Porfirio G. González. Su mandato se caracterizó por
Recapitulación
evitar los conflictos con la sólida burguesía industrial, para sentar este pre- A partir del triunfo maderista de 1911
rrequisito como fundamental para la so- se debilitaron los mecanismos tradiciobrevivencia de todo alto funcionario nales de dominio público. Los años de
constitucional a partir de 1922.
la revolución en México fueron de dispersión del poder político, por ende de
Por lo tanto, no es de extrañarse que destrucción del poder central; lo que
en enero de 1923, el Congreso haya ac- frecuentemente se tradujo en una recucedido a una petición enviada por la peración de los poderes regionales.
compañía -y apoyada por el Gobernador- otorgándole una concesión en maEn Monterrey fue la burguesía de
teria de impuestos casi inaudita, ya que antigua raigambre la que pudo defender
la Carta de 1917 estipuló la eliminación mejor el poder. A diferencia de muchas
de este tipo de concesión y exención de regiones, el poder no estuvo verdaderaimpuesto, que florecieron durante el mente en quienes tenían las armas; cierporfiriato. La nueva concesión estipuló tamente, en este caso puede sostenerse
el pago al Estado, por término de diez que los gobiernos locales fueron fructíaños, de la cantidad de cincuenta mil pe- feros y relativamente estables mientras
sos anuales, y al municipio por el mismo contaron con el apoyo de la Cámara de
término de años, la suma de dieciocho Comercio, que agrupaba a la mayoría
mil pesos al año. Comprometiéndose la de la burguesía. Su fuerza fue tanta que
misma, a invertir en sus instalaciones un pudo lograr por sí _misma ser interlocumillón de pesos, y depositar como ga- tora directa del poder central.
rantía en la tesorería estatal, la irrisoria
cantidad de quinientos pesos. 58 El térLas multitudinarias manifestaciones
mino de los diez años nunca se cumpli- citadinas, la presencia obrera y la anarría, ya que un nuevo decreto del Con- quía que hizo presa al aparato público
greso, fechado el 7 de noviembre de por algunos años, inmiscuyó a la gente
1927, declararía la concesión del 17 de del pueblo como raras veces en los asunenero de 1923 como "insubsistente por tos de poi ítica local. Esta coyuntura
anticonstitucional".59
diu cabida a una alternativa empresarial
La derogación de la concesion de
1927, no sólo pone en evidencia sino
demuestra el largo proceso de legitimi-

al margen de las instituciones tradicionales - simbolizadas en el rápido desmoronamiento del antiguo sistema de
control social- que cubrió de una mane-

ra por demás exitosa los frecuentes vacíos de poder en Nuevo León.
Pero esta alternativa representada en
la "c_omuna empresarial" no mostró
mayor interés en desviar su atención en
los asuntos públicos, más allá de resolver problemas inmediatos. La oligarquía
industrial siempre fue renuente a descuidar por un tiempo considerable los intereses económicos que ella representaba.
La Cámara de Comercio siempre estuvo
consciente de que sin su apoyo ningún
gobierno local lograría sostenerse.
La representatividad de los intereses
comerciales a través de uno de los miembros de la "comuna empresarial" en el
cargo público de mayor jerarquía en el
estado, había sido ya experimentado en
los años de 1917 y 1919 durante el
mandato de Nicéforo Zambrano, rico
negociante y acaparador nato del espacio · urbano. Entre 1921 y 1922, Zambrano continuó favoreciendo a los empresarios citadinos desde su cargo de
cónsul en la ciudad de San Francisco,
California.
La tendencia general de los gobiernos
revolucionarios en Nuevo león desde
1915 fue su c7inservadurismo y su apego
a suavizar las reformas sociales que propugnó la práctica constitucionalista en
todo el país. La última administración
carrancista no tardó en entrar en conflicto con la burguesía regia. Su representante resultó conservador, sí, pero
fiel reflejo del autoritarismo burocrático que caracterizó al centralismo carrancista en su ocaso. La falta de tacto
político por parte del terrateniente y
generalJosé E. Santos, sólo exacerbó los
conflictos políticos, sociales y económi-

�cos locales.
Las elecciones estatales para nombrar
a las nuevas autoridades públicas en
1921, llevaron -con la anuencia de la
rancia burguesía- a uno de sus jóvenes
miembros incorporado a la "comuna
empresarial" en 1912. El augurio de que
la nueva administración navegaría viento
en popa y con la misma estabilidad como lo hizo Nicéforo Zambrano, pronto
se convirtió en quimera.
La ambición de Juan M. García de
querer maniatiar a la "comuna empresarial", redundó en un estrepitoso desastre
que recordó al radical gobierno de Antonio l. Villarreal en 1914. Para 1922, el
.estricto control ejercido por la "comuna
empresarial" en la estructura de poder
existente en Monterrey y en consecuencia en el Estado, quedó en clara evidencia. La importancia de los intereses de
la burguesía prerrevolucionaria en Monterrey fue tanta, que fue capaz de lograr
por _sí" misma ser inter~ocutora directa
del poder central. A nivel local, la prensa escrita -en particular El porvenir,
fundado en enero de 1919- y las Cámaras satélites a la de Comercio como la de
pequeños comerciantes, propietarios y
agricultores, manifestaron ser voceros
del ímpetu del capitalismo nacional de
los grandes empresarios.
Juan M. García sólo inauguró el inicio de una triste etapa hegemonizada
por la corrupción y la anarquía pública - entre 1921 y 1927, ocho administraciones cruzaron fugazmente el palacio estatal de gobierno. La purificación
de la imagen contrarrevolucionaria de la
oligarquía industrial en esta etapa, sólo
ayudó para que asumiera la "misión"

de defender al pueblo de los vicios de
sus gobernantes revolucionarios, de sus
tonterías, de sus indisciplinas, de sus relajamientos.
Esta es la oligarquía industrial de
Monterrey, que pronto se volvería paradigma del empuje y de la vanguardia capitalista de la rancia burguesía mexicana.

Notas
l. AGENL, Ley ·de Hacienda del Estado de
Nuevo León de 1920, p. 3.
2.lbid. p. 6.
3.AGENL, Informe rendido ante el Congreso por el Gobernador del Estado Nicéforo Zarnbrano, 1917-1919, s/p.
4.AGENL, Concluidos, 1920.
5.AGENL, Ley de Hacienda de 1920, p. 8.

17. El porvenir, 24-26 de febrero de 1921,
p.p. 1 Y. 8.
18.E/ porvenir, 29 de julio de 1921, p.p. 1
y 8.
19.Datos extraídos del AGENL, Concesiones, 1921 y AGN, D de T, c-280 y e-3.

20.lbid.

43.El porvenir, 12 dé enero de 1922, p. l.

45.Ibid.

23.lbid.

46.Ibid.

24.El porvenir, 18 de octubre de 1921, p. l.

47 .!bid.

25.AGENL, Congreso del Estado, 1922, 18
de septiembre de 1922.

48.El porvenir, 29 de enero de 1922, p. l.

26.La· reunión contempló también a los jueces civiles del estado y a los recaudadores municipales. El porvenir, 21 de marzo
de 1921, p. l.
27 .AGENL, Minutas, 1921, c-518.

29.El porvenir, 21 de julio de 1923, p. 4.

8.AGN, DGG, c-3, A. 2.00.31, e-31.

30.El porvenir, 1 de julio de 1921, p.p. 1, 6 Y
8.

10.lbid.

31.El porvenir, 20 de agosto de 1921, p.1,6
y 8.

11.El porvenir, 19 de mayo de 1920, p. l.

32.El porvenir, 30 de julio de 1921, p. 4.

12.El porvenir, 17 de febrero de 1921, p. l.

33.AGENL, Concluidos, c-2, e-773; Y D
porvenir, 18 de agosto de 1921, p.p. 2 Y4.

49.t

porvenir, 31 de enero de 1922, p.p. 1 y

SO.El telegrama enviado a Obregón con fecha
del 17 de marzo era firmado por la Cámara
N_acio~al de Comercio, la Cámara de prop1etanos de Monterrey, Unión de Comerciantes al menudeo y pequeños industriales de Monterrey, y por el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey, en El porvenir, 19 de marzo de 1922, p.p. 1 y 2.

51.Ibid.
52.Sesión del cabildo del 21 de marzo en El
porvenir, 22 de marzo d·e 1922, p.p. 1 y 4.

53.lbid.
54.EI porvenir, 1 de abril de 1922, páginas

13.El porvenir, 19, 20 y 21 de febrero de
1921, p.p. 1 y 4.

34.Ibid.-

14.El porvenir, 22 de febrero de 1921, p. p.

35.El porvenir, 29 de mayo de 1923, p. 6.

extras, p.p. 1 y 2.

55.lbid.
56.Ibid.
57 .EI porvenir, 4 de abril de 1922, p. l.

36.El porvenir, 4 de enero de 1922, p. l.
58.AGENL, Concluidos, 1923, c-1.

15.AGENI:, Secretaría de Fomento, 1921,

16. !bid.

42.El porvenir, 8 de enero de 1922, p. l.

44.AGENL, Concluídos, 1922, c-7, e-764.

7. El porvenir, 29 de julio de 1921, pp. 1 y 8.

Ley de Hacienda estatal de 1921.

41.El porvenir, 7 de enero de 1922, p.p. ly 5.

22.AGENL, Concesiones, c-25, e-276, y El
porvenir del 18 de octubre de 1921, p. l.

28.El porvenir, 3 y 7 de marzo de 1922, p. l.

1 y 4.

40. Entrevista reproducida en El porvenir, 6
de enero de 1922, p. l.

21.El porvenir, 24 de junio de 1921, p. 8.

6.Protesta de Francisco G. Sada en AGN,
DGG, c-3, A.2.00.31, e-31

9.Ibid.

39.El porvenir, 4 de enero de 1922, p. l.

31.Ibid.
38.El porvenir, 7 de enero de 1922, p. l.

59.P.O. del 9 de noviembre de 1927, p. 1, decretado por el Congreso el día 7 del mismo.

J,.

..

-.'.r.
,

,

'n,1.

,¡

.J .·

t

-t

' .,
í

H
.t

'- ;

�COLABORAN EN ESTE .NUMERO:

ALICIA E. QUINTANILLA. RegiomonJULES LAFORGUE. Murió hace cien escrita una teS1s sobre la narrativa de tana. Miembro de los talleres literarios
años (1887) apenas cumplidos los vein- Elena Garro.
del ISSSTE dedicados al tema de la fantisiete. Uno de los tres grandes poetas
SILVIA MIJARES. Titulada en odonto- tasía en la literatura y a la obra de Elefranceses nacidos en Montevideo Qos
logía y filosofía . Ha ocupado cargos na Garro y de Octavio Paz.
otros dos: el Conde de Lautréamont y
directivos dentro de la Universidad AuJules Supervielle). "Su poesía es la poetónoma de Nuevo León y su Sindicato. OSCAR FLORES. Egresado del Colegio
sía de la desesperación, del fracaso y del
Ha publicado ensayos sobre teoría del de Historia de la Facultad de Filosofía y
humor negro. A una cultura filosófica arte y filosofía latinoamericana, y sobre Letras, en la UANL, cursó una maestría
fuerte y un poco pesada une su talento
autores como Kafka, Hegel, Antonieta en historia en el Colegio de Michoacán;
natural para entender y aprovechar el Rivas Mercado y José Vasconcelos. el texto que aquí se incluye forma parte
genio de la poesía popular. Es uno de
de la tesis que presentó para obtener dilos pioneros del verso libre, que ni si- LIBERTAD GONZALEZ HERNAN- cho grado.
quiera los románticos se habían atrevido DEZ. (Monterrey, N.L., 1961). Egresaa usar." (Robert G. Escarpit). Influyó da del colegio de Letras Españolas de ROSA MARIA GUTIERREZ. Actriz y
en Lugones y en López Velarde.
la Facultad de Filosofía y Letras, en la directora de teatro. Egresada del ColeUANL. Actualmente cursa la maestría gio de Letras Españolas de la Facultad
PABLO FLOREZ. Monterrey, N.L.,
en Letras, en la División de Estudios de Filosofía y Letras, en la UANL, don1933. Pintor, dibujante, grabador. EstuSuperiores de la misma Facultad, y se de imparte clases actualmente.
dió en el Taller de Artes Plásticas
desempeña como profesora de planta.
(UANL) y en La Esmeralda de la capiMIGUEL COVARRUBIAS. Monterrey,
tal. Ha obtenido premios en pintura y
N.L., 1940_ Poeta, narrador, crítico lien escenografía desde 1961. Maestro de MARIA EUGENIA MUDROVCIC. Ejer- terario. Es autor de una decena de lisus especialidades en las escuelas de Ar- ce la docencia en Buenos Aires. Obtuvo bros, entre ellos: Minusculario (prosa
tes Plásticas "Pablo Livas" y Arquitec- el grado de doctora en la UNAM con poética), Papelería (ensayo), El segundo
tura de nuestra Universidad; dirigió la una tesis sobre Carlos Fuentes. Traduc- poeta (poesía), Custodia de silencios
primera de éstas en diferentes épocas. tora de inglés, alemán, francés y yugoes- (relato), Pandora (poesía). Profesor de
lavo.
letras en esta Facultad desde 1970. DiLEO SPITZER (1887-1960). Lingüista
rector de Deslinde desde el número 10.
considerado como "uno de los padres de CARMEN ALARDIN. Ver Deslinde 14.
la estilística moderna", es también un
MINERVA MARGARITA VILLAromanista distinguido. A obras señeras IRMA BRA"N°A. Nació en Torreón, Coa- RREAL. (Montemorelos, N.L., 1957).
de la literatura española les dedicó múl- huila. Licenciada en ciencias de la co- Egresada del colegio de sociología de la
tiples ensayos, entre ellas, las del Arci- municación. Este año concluye la maes- Facultad de Filosofía y Letras, en la
preste de Hita, las Coplas de Manrique, tría en letras españolas, en la UANL. En UANL, donde ejerce la docencia desde
San Juan de la Cruz, Góngora, Cervan- Monterrey ha sido docente y colabora- 1979. En 1986 obtuvo el Premio Plural,
tes ... Libros de Spitzer en español: Lin- dora de El norte.
en poesía, y el Premio Nuevo Reyno de
gü(stica e historia literaria (Gredos,
León, que otorga la Casa de la Cultura
1974) y Estilo y estructura en la litera- MARIA ESTHER GONZALEZ GON- de Monterrey. Ha publicado Hilos de
tura española (Crítica/Grijalbo, 1980). ZALEZ. Licenciáda en letras. Actual- viaje (poesía) y Juegos cotidianos
mente cursa la maestría en letras espa(cuento, volumen colectivo).
JOAN F. MARX. Doctora en letras his- ñolas en la UANL. Profesora del Sistepánicas. Profesora e investigadora en el ma de Educación Abierta en la misma
Department of Foreign Languages (Mu- Universidad ..
o hlenherg College, Pennsylvania). Tiene
t--

�MERCADOS Y MERCADO

lfACIONAL EN EL SIGLO XIX
~co, Argentina, Paragwiy

ldlma, Cuba y Espafia)
Afio n. número 4
julio-diciembre ck 1987

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376324">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376326">
              <text>1987</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376327">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376328">
              <text>18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376329">
              <text> Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376330">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376331">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376350">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376325">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1987, Vol. 6, No 18, Octubre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376332">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376333">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376334">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376335">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376336">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376337">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376338">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376339">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376340">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376341">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376342">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376343">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376344">
                <text>01/10/1987</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376345">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376346">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376347">
                <text>2015558</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376348">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376349">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376351">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376352">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376353">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28401">
        <name>Dama boba</name>
      </tag>
      <tag tagId="28364">
        <name>Elena Garro</name>
      </tag>
      <tag tagId="28402">
        <name>Mitología azteca</name>
      </tag>
      <tag tagId="28400">
        <name>Pedro Salinas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28399">
        <name>Risa amarga</name>
      </tag>
      <tag tagId="28403">
        <name>Surrealismo francés</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13632" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11699">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13632/DESLINDE._1988._Vol._7._No._19-22._Ene-Dic._0002015560.ocr.pdf</src>
        <authentication>ff27ca336fdac0b63b5ae35dc41d4776</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377174">
                    <text>�,OUOO UtllVU..ITAAIO

�DESLINDE
INDICE GENERAL* Volumen VII, Números 19-22

* Enero-diciembre de 1988

ENSAYO
l. Literatura/Lingüística

Barthes, Roland: Catálogo. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
-:El momento unificador: qa prend. Tr. de Estela Cerutti (20)
Durozoi, Gérard: Sade y Bataille. Tr. de Miguel Covarrubias (19)
Morin, Edgar: Roland Barthes perdido y reencontrado. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
Rangel, Alejandra: Mi maestro, este joven (22)
Serri, Jéróme: Roland Barthes o el escritor y su ética. Tr. de Libertad González (20)
Villaseñor, Ma. Teresa de Jesús y René Ramírez: Comparación de un estudio conversacional en el
salón de clases en Inglaterra contra uno similar en México (21)
Wahl, Fran~ois: De una escritura, la otra. Tr. de Libertad González (20)

2. Filosofía/Ciencias Sociales
Infante, José María: El mito en Roland Barthes y Claude Lévi-Strauss (20)
Mendirichaga, José Roberto: Religiosidad de Bataille (19)
Mijares, Silvia: Bataille{Zambrano (19)
-: Sistema de Barthes (20)
Ponce, Antonio: Energía nuclear y sociedad (21)
Ramírez, Eduardo U.: La injusticia histórica para William James (20)
Vargas Lozano, Gabriel: La aportación de Adolfo Sánchez Vázquez a la filosofía latinoamericana
(19)
Viqueira Landa, Jacinto: Laguna Verde y los riesgos de la energía nuclear (21)

CREACION
l. Poesía

Bachm¡mn, Ingeborg: El tiempo demorado (Poetas alemanas contemporáneas TI). Tr. de Miguel
Covarrubias (22)

�Bataille, Georges: El lobo suspira. Tr. de Miguel Covarrubias (19)
Broch, Hermano: Ejecución diaria. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
Busta, Christine: Lluvia de otoño (Poetas alemanas contemporáneas 1). Tr. de Miguel Covarrubias
(21)
Cárdenas, Víctor Manuel: Bautismo (19)
Cruz Zúñiga, Roberto: El dolor que nadie ve (22)
Chávez Carmoria, Arturo: El ruido (20)
Garro, Nora: Augurio y tentación (20)
Garzón Céspedes, Francisco: Credo de los que amamos (21)
Huacal, Genaro: Campechanísimo (19)
Kaschnitz, Marie-Luise: Muevo la rueda (Poetas alemanas contemporáneas II). Tr. de Miguel Covarrubias (22)
Le Fort, Gertrud von: Los apátridas (Poetas alemanas contemporáneas 1). Tr. de Miguel Covarrubias. (21)
Leyva, Waldo: Poética (20)
Lugo, José María: Un retrato de Sor Juana Inés de la Cruz (21)
Mejía Sánchez, Ernesto: Prosemas. Nido de memorias, Por un carmín del Greco (21)
Mendiola, José María: De cómo un adagio puede convertirse en un dos por dos (19)
Quirarte, Vicente: Blues de Notting Hill Gate (19)
Sachs, Nelly: En mi cuarto (Poetas alemanas contemporáneas II). Tr. de Miguel Covarrubias (22)
Vilaú Valdés, Brikelys: Para ser como soy (20)
Yourcenar, Marguerite: El ángel de la muerte te saluda. Tr. de Miguel Covarrubias (19)

2. Narración
Alvarado, Héctor: La ventana de los deseos (20)
Larralde Rangel, Américo: La sor Juana de Cabrera (21)
Pérez, Reynol: Biblificciones (20)
Rangel Frías, Raúl: Dos relatos. Un rostro, Los verdines (22)

Villarreal, Min~rva Margarita: El corazón de los combatientes: aproximación a los relatos de Raúl
Rangel Frías (22)

CRONIC~ / ENTREVISTA/ REPORTAJE
Chapsal, Madeleine: Georges Bataille en persona. Tr. de Miguel Covarrubias (19)

DIBUJO/ FOTOGRAFIA / ILUSTRACION
Contreras, Gabriel: Viñetas (21)
Flores, Jaime: Viñetas (19)
Juárez, Saskia: Viñetas (22)
Yáñez, Efrén: Viñetas (20)

ECONOMIA / POLffiCA / EDUCACION
Becerra, Ma. Guadalupe, Rosa Martha Romo y Ma. del Refugio Garrido: Dos procesos de formación: docencia e investigación (19)
Borrego, Salvador: Probabilidad (19)
Figueroa, Víctor M.: Chile: el largo imperio de la represión (19)
Franco Sáenz, Héctor: Raúl Rangel Frías y su época de formación universitaria (22)
García Govea, Mireya y Miguel de la Torre: La licenciatura en pedagogía: lformación de docentes?
(20)
Nuncio, Abraham: Los empresarios en México: del privilegio económico a la disputa del poder
político (seis tesis) (22)
Oliva Posada, Javier: Propuesta de democratización en el gobierno del D. F. (19)
Rangel Guerra, Alfonso: La Universidad de Nuevo León en el medio siglo (22)

SECCIONES FIJAS

3. Teatro
l. Rescoldo

Contreras, Gabriel: Caballo de la noche (21)

CRITICA LITERARIA
Covarrubias, Miguel: El escritor Rangel Frías (22)
-: El imperio de Roland Barthes (20)
Herrera, Leticia: Devociones de López Velarde (22)
Martínez de Rodríguez, Ma. Guadalupe: Alfonso Reyes evocado por Rangel Frías (22)
Mendirichaga, José Roberto: Raúl Rangel Frías, entre los de la excelencia (22)

Alvarado, José: El fantasma de Alfonso Reyes (20)
Revueltas, José: La filosofía se sabe, no se aprende (19)
Sapúlveda, Irma Sabina: Agua de las verdes matas (21)
Yáñez, Agustín: El Reyno, obra maestra (22)

2.Abanico*
Dedicado a Georges Bataille (19)
Dedicado a Roland Barthes (20)
•Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.

�Dedicado a La energía nuclear y sus riesgos (21)
Dedicado a Raúl Rangel Frías (22)

3. Señas/ Reseñas/ Contraseñas
Cordero, Sergio: Pandara, la cruel (21)
Escalante, Evodio: El fundamento de una disidencia: del ideal arcaico al verso contingente (Sobre la
. poesía de José Javier Villarreal) (21)
Franco, Sáenz, Héctor: Nueva época de la revista Dialéctica (22)
Garro, Nora: Notas acerca de la poesía y sus duendes (20)
Rivas, Alejandra A.: El Mishima de Yourcenar (19)
Salazar, Humberto: Un acercamiento a la "Casandra" de Reyes (19)

4. Región
Gamboa Ojeda, Leticia: La movilidad geográfica de los obreros textiles en Atlixco, Puebla (18991909) (21)
Pacheco Zamudio, Ma. del Pilar y Humberto Morales Moreno: Subvenciones ferroviarias y expansión del mercado interno. El ferrocarril de San Rafael y Atlixco (1880-1927) (22)
Rubio, Raúl A.: lMaquilando el futuro industrial de Nuevo León? (19)
Síndico, Doménico: Grupos económicos regionales y poder político local: Morelos en el siglo XIX
(20)

CUADERNOS
Villarreal, José Javier: López Velarde o los fantasmas de la pasión (22)

..
:·,: .
..

_,

................
,

~

~

�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregario Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: lng. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arramhide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 19 / VOLUMEN VII / ENERO.MARZO DE 1988

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. \1artha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. \laría de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarruhias
SECRET \RIO DE RED \CCJO_
Humherto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UA L.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, N. L.
MEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO
MARGUERITE YOURCENAR

4 El ángel de la muerte te saluda
VICTORM. FIGUEROA
9 Chile: el largo imperio de la represión

15

VICENTE QUIRARTE
Blues de Notting Hill Gate

l6
22

77 RAUL
RUBIO
¿Maquilando el futuro industrial de Nuevo León?
A.

Ilustran este número viñetas de Jaime Flores

GABRIEL VARGAS LOZANO
La aportación de Adolfo Sánchez Vázquez a la filosofía latinoamericana

VIC~OR MANUEL CARDE AS
Bautismo

23

MA. GUADALUPE BECERRA, ROSA MARTHA ROMO,
MA. DEL REFUGIO GARRIDO
Dos procesos de fonnación: docencia e investigación.

JOSE MARIA MENDIOLA

31 De cómo un adagio puede convertirse en un dos por dos
JAVIER OLIVA POSADA
32 Propuesta de democratización en el gobierno del D. F.
GENARO HUACAL
35 Campechanísimo

37

SALVADORBORREGO
Probabilidad

,
1

40

JOSEREVUELTAS
La filosofía se sabe, no se aprende

45

50

,

..·•·

..1

MADELEINE CHAPSAL
Georges Bataille en persona

GEORGES BATAILLE
El lobo suspira

56
61

JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA
Religiosidad de Bataille

65
70

SILVIA MJJARES
Bataille / Zambrano

GERARD DUROZOI
Sade y Bataille

ALEJANDRA A RIVAS
El Mishima de Yourcenar

'7,t HUMBERTO SALAZAR
l"t Un acercamiento a la "Casandra" de Reyes

..
:

~

.

. .. .. ·...

1

...

..
4 •.

•• ·

•

•

�EL ANGEL DE LA MUERTE
TE SALUDA

Marguerite Yourcenar
EL POEMA DEL YUGO
Las mujeres de mi pueblo cargan un yugo sobre sus hombros.
Su corazón pesado y lento oscila entre esos dos polos.
A cada paso chocan dos grandes cubetas llenas de leche
contra sus rodillas.
El alma maternal de las vacas arroja la espuma de la hierba
masticada en oleadas nauseabundas y dulces.
Semejante a la sirvienta de la granja
Avanzo a lo largo del dolor con firme paso.
La cubeta del lado izquierdo está llena de sangre;
Puedes beber de ese jugo poderoso hasta colmarte.
La cubeta del lado derecho está llena de hielo;
Puedes inclinarte y contemplar tu rostro cansado.
Así voy, entre mi destino y mi suerte,
Entre mi sangre, líquido caliente, y mi amor, límpida muerte.
Y cuando esté segura de que ni el espejo ni el brebaje
Pueden distraer o aquietar tu corazón salvaje,
No haré añicos el espejo resignado,
No volcaré la cubeta donde toda mi vida sangró.
Iré en la negra noche, cargando mi cubeta de sangre,
Hasta la morada de los muertos; al menos ellos vendrán a beber.
Con mi cubeta de hielo iré a la orilla del mar.
El lamento de las pequeñas olas será menos dulce que mis
sollozos.
Un enorme rostro pálid? ~parecerá en la duna.
Y ese espejo que ya no quieres reflejará la superficie tranquila
de la luna.

Le poeme du joug
Les {emmes de mon pays portent un joug sur leurs épaules; / Leur
coeur lourd &amp; lent oscille entre ces deux poles; / A chaque pas,

. _:·;,-, --·- .. .... - . '-J.________ _

....
·.: ·.
.. ·. :.·· . .

o

deux gr:"1ds~seaux pleins de lait s'entrechoquent contre leurs
g~noux, / L ~e maternelle des vaches, l'écume de l'herhe machée
gicle en flots ecoeurants &amp; doux. //Je suis pareille ala
servante de la ferme; / Le long de la douleur je m'avance d'un
pas fe~me; / Le seau du coté gauche est plein de sang· / T
ent
et te gorger de ce jus puissant. / Le seau du ~óté
~ p
~e ~~ace;_/ Tu peux te pencher et contempler ta figure
asse. . ~1 Je vais entre mon destin &amp; mon sort; / Entre mon
~ • ~quide chaud, et mon amour, limpide mort / Et 1
Je serai
. . rule
. hreuvage / Ne peuvent
•
orsque
distr
. sure que ru· 1e nur01r
plus
aire ou rassurer ton coeur sauvage / Je ne h . .
le miroir ' · , ¡ J
,
nserai pas
. n:8lgtle; e ne renverserai pas le seau ou' toute
ma. V1e a. sa1gne.
' / J''irai,· portant mon seau de san dans la
nu~t noire, ( Chez les morts, qui, eux du moins, j~ndront
tmr~. / _Mais avec mon seau de glace j'irai du coté des flotsy /
sa::~:~e~:nt d1 p~tites vagues sera moins doux que m~
. . d'
gran mage pale apparai"tra sur la dune / Et ce
miroir ont tu ne veux plus reflétera la face calme de ia 1une.

~~e

Í~

~;;t

�UNA CANTILENA DE PENTAURO
Según un papiro e/fipcio

La muerte está cerca de mí, la muerte está cerca de ti
Como un dulce sueño a la sombra de un dulce hogar,
Como un vino que se derrama, como un loto que perfuma.
La muerte está cerca de ti como una caña que gime.
Al extenuado, reposo; al enfermo, curación.
La muerte es un dulce lago de polvoriento horizonte.
Como un dulce viento de la tarde soplando su lento aliento,
La muerte detrás de ti hincha el velamen.
Navegan, amantes, hacia el remoto país.
Como un dulce convidado la muerte está en el festín.
El verano te marchita, flor; el verano te bebe, rocío.
Como un dulce pajarero la muerte tiende sus redes.
La única sombra que queda es la del ciprés,
Donde el esposo y la desposada pronto dormirán.

EL VISIO ARIO
Vi sobre la nieve
Un ciervo caído en la trampa;
Vi sobre el estanque
Un ahogado flotante;
Vi sobre la playa
Un marisco seco;

Vi en el cielo
De insondables ojos;
Vi en el espacio
El siglo que pasa;
Vi en mi alma
La ceniza y la flama;
Vi en mi corazón
Un negro dios vencedor.

Vi sobre las aguas
Los temblorosos pájaros;
Vi en las ciudades
Condenados serviles;
Vi sobre las llanuras
El humo de los odios;
Vi sobre la mar
El sol amargo;

Une cantilene de Pentaour
D 'apres un papyrus é~ypticn / / La mort es~ ~re,s de moi,, la mort
est pres de toi / Ainsi que' un doux sommeil a I omhre ~ un doux

toit; / Comme un vin qu'on répand, comme ?n lotus qw ~~ur~; /
La mort est pres de toi comme un roseau qui plenre. / A I epwse
repos, au fiévreux guéruon, / La mort est un dou_x lac au
poudreux horizon. / Comme_ ?n do~x vent du s~ir sou_ffl.ant sa
lente haleine, / La mort demere to1 gonfle la voile pleme. /
Vous naviguez, amants, vers le P~,Y~ lointain. / Com!?e, un doux
convié la mort est au festín. / L ete te fane, fleur; 1ete
te boi; rosée· / Comme un doux oiseleur, la mort étend ses
rets. / La seuie omhre qui reste est celle du cypres, / Ou
donniront bientot l'epoux &amp; L'epousée.

Le visionnaire
J'ai vu sur la neige / Un cerf pris au piege; / / J'ai vu sur
l'étang / Un noyé flottant; / / J 'ai vu sur la plage / Un sec
coquillage;/ / J'ai vu sur les eaux / Les tremhlants oiseaux;/ /
J'ai vu dans les villes / Des damnés serviles;// J'ai vu sur
les plaines / La fumée des haines; / / J'ai vu sur la mer / Le
eoleil amer; / / J'ai vu daos les cieux / D'insondahles yeux; / /
J'ai vu daos l'espace / Ce siecle qui passe; / / J'ai vu daos
mon ame/ La cendre et la flamme; / / J'ai vu dans mon coeur /
Un noir dieu vainqueur. / / (Vers 1965)

�I

CHILE; EL LARGO IMPERIO
DE LA REPRESION

Víctor M. Figueroa
CLAROSCURO

IMPROMPTU
Por la muerte de Marie Laurencin

Para lean Cocteau

claroscuro, sombra insidiosa
Donde se desplazan estatuas en silencio;
Una voz melodiosa
Murmura cosas muertas.
Enigmas que el corazón resuelve,
Caros secretos comprados;
Todo sabio es alumno de un loéo,
Toda alma se instruye por la carne.

El ángel de la muerte te saluda,
María, alma llena de gracia;
Apolo allá en lo alto adorna tu lugar.
El verano pasa y el invierno también.
La cierva en el bosque se perdió .. •
Angeles blancos, rosas Yazules
• Están aquí para conducirte a los cielos.
Ver,ione, de Miguel Covarrubia,

Clair-O bscur
Pour lean Cocteau ¡ ¡ Clair-Obscur, ombre insidieuse / Ou
bougent sans bruit des statues, / Une voix mélodieus~ / Y
urmure des choses tues. / / Enigmes que le coeur resout, /
recrets achetés fort cher; / Tout sage est l'éleve d'un fou, /
~ Toute ame s'instruit par la chair.

Sucesos recientes, aunque de hechura
más bien vieja, han puesto nuevamente
de relieve la figura de Chile. Con ello,
preguntas también viejas cobran actualidad. ¿Cuál es el origen de tan intensa
y sostenida represión en Chile? ¿Son
fundamentadas las afirmaciones que
culpan a la personalidad del dictador,
a su sadismo, a su vocación de asesino? Si ello es así, ¿quiere decir entonces que su sola caída es garantía
de solución para la situación chilena? El
intento de dar respuesta a estas interrogantes no está de más. Bien podría enriquecer nuestra visión de lo que allí
pasa. Y es conveniente hacerlo ahora,
antes de que la ausencia de hechos espectaculares y la tediosa regularidad del
asesinato y la tortura terminen relajando el interés por Chile. En lo que sigue nos proponemos demostrar que la
represión, lejos de originarse en la
presencia de un dictador, está enraizada en las relaciones sociales globales vigentes en el país.

Porque, en efecto, una primera observación a tener en cuenta es que no
tiene caso aproximarse a los procesos
políticos en América Latina al margen
de las condiciones económicas existentes. Lo inverso también es verdad.
O sea, determinadas relaciones socioeconómicas van de la mano con determinadas relaciones socio-políticas. Por
tanto, primero que nada, hemos de dilucidar dichas relaciones económicas,
tal y como son ofrecidas por el peculiar carácter de la acumulación. Digamos de paso que esta peculiaridad está,
Impromptu
a su vez, determinada por el subdesaPour la mort de Marie Laurencin / / L 'ange de la mort V rrollo de la relación de capital, pero por
salue, ¡ Marie, ame pleine de grace, / Apollo la-ha~t vous razones de espacio y de propósitos, no
fait place. / / L 'été passe, puis l'hiver passe. / La b1che ali hemos de discutir aquí las causas por
bois 8'est perdue... / / Des anges blanca, roses &amp; bleus /
Sont la pour vous conduire aux cieux.

las cuales la acumulación se nos presenta como lo hace.
En este sentido, las experiencias vividas en América Latina no son, en realidad, muy variadas. Desde el punto de
vista de sus contenidos fundamentales
pueden distinguirse dos, a las que llamamos, a la una, crecimiento absoluto
y, a la otra, crecimiento relativo.

l. El crecimiento absoluto
Existe crecimiento absoluto cuando la
orientación económica general favorece la producción para la exportación. A
partir de esta definición general se derivan una serie de características que
presentaremos brevemente:
*La producción para la exportación
es una que se ve forzada a competir en
el mercado mundial. Debe, por ello,
desplegar niveles de eficiencia que sean
compatibles con una competencia a la
que los países desarrollados no son ajenos.

*Requiere, por tanto, de una alta
composición del capital. Esta, desde
luego, no se difunde al conjunto de la
economía. Se concentra en la producción para la exportación, mientras el
resto de los capitales, en particular
aquellos que producen para el mercado
interno, son condenados a una existencia anémica. En consecuencia, se
apreciará en estas condiciones una
enorme heterogeneidad entre los diferentes sectores industriales.
*La producción es constantemente
compelida a la introducción de nuevas

técnicas, precisamente para mantener altos los niveles de productividad; por
tanto, la economía recurre de manera
permanente y constante a la importación de capitales.
*Desde que los recursos para la importación son relativamente escasos, la
economía manifiesta una particularmente fuerte predisposición a la penetración directa del capital extranjero y al
endeudamiento. Esta predisposición
siempre está presente pero se exacerba
en condiciones de crecimiento absoluto.
*La acumulación, debido a la alta
compoS1c1on técnica del capital con
que operan los sectores favorecidos,
muestra una mucho menor capacidad
que la que normalmente despliega para
absorber fuerza de trabajo. El subdesarrollo, cualquiera sea el tipo de crecimiento, siempre tiende a crear una SO·
brepoblación absoluta, ya no relativa.
Pero su magnitud tiende a ser mayor
bajo las condiciones que estamos discutiendo.
·*Por lo mismo, las formas no estrictamente capitalistas de producir encuentran aquí un terreno más fértil
para florecer. Al mismo tiempo, la
siempre presente competencia entre
los trabajadores se agudiza y la miseria se extiende. Junto con la extensión
de la miseria, la riqueza alcanza mayores niveles de concentración. No es que
la economía devenga "concentradora y
excluyente" como resultado de e3te
tipo de crecimiento, puesto que este
rasgo suyo está dado por:. su carácter
subdesarrollado. Lo que ocurre es más
bien que dicho rasgo se hace más evi-

�dente y es puesto a la vista del observador como algo palpable.
*Se comprende, pues, que el sistema político de dominación más adecuado a estas relaciones económicas
es alguna forma de régimen autoritario. Por cuanto su fundamento no es
la concesión, sino la represión; la represión de la rebeldía que se anida en
la miseria y en la explotación que la propia organización económica alimenta.
*La ideología que corresponde a este
régimen político es, por un lado, un
acentuado liberalismo en lo económico,
uno que no sólo practica sino que además necesita que sea practicado por el
resto de las naciones. Históricamente esta práctica del liberalismo no se ha limitado a las relaciones internacionales, sino que se ha extendido a las relaciones
económicas internas, a base de una moderación de la funcionalidad económica del Estado. Por otro lado, se trata
de un régimen para el cual, típicamente,
el "orden" es una consigna crucial. Resta valor a la vida política y exacerba sus
criterios tecnocráticos. O sea, toma lugar la paradoja del régimen que combina
el autoritarismo en lo político con el
liberalismo en lo económico.
Tales son algunos de los rasgos que
nos ofrece la sociedad latinoamericana en condiciones de crecimiento absoluto. En forma generalizada, ellos corresponden a la experiencia vivida en la
región hasta la década de los treinta para algunos países y hasta un poco más
adelante para otros.
2. El c~cimiento relativo

o

Tiene lugar cuando la orientación eco-

nom1ca general favorece la producción
para el mercado interno. Surge, en un
primer momento, gracias a condiciones
creadas por el propio crecimiento absoluto. Entre ellas destacan: a) un cierto
desarrollo del mercado interno que toma lugar como producto subsidiario del
crecimiento; b) una burguesía que nace
con hase en ese mercado y cuya expansión se encuentra limitada por las políticas del Estado que la exponen constantemente a la ruina por la apertura al
comercio exterior, les niega facilidades
internamente, etc.; c) un movimiento
obrero capaz de oponer resistencia a los
altos niveles de explotación y de imponer la generalización del plusvalor relativo; finalmente, d) una situación internacional que golpea duramente tanto las
exportaciones como las importaciones.
*Desde que la economía no explota
el trabajo general (todo trabajo de impulso al desarrollo de las fuerzas productivas), el capital orientado al mercado
interno, al igual que en el caso anterior,
debe adquirir sus productos en la forma de bienes de capital, pero progresivamente más también en la forma de
bienes intermedios, en los países desarrollados. Por lo mismo, para que el
proceso fructifique, y desde que, en
principio, no se puede comprar más
de lo que se vende, es necesario que la
producción para la exportación también
se expanda.
*Pero la producción para la exportación juega aquí un rol completamente
distinto. Ya no se trata de que ella se limite a satisfacer simplemente las necesidades del crecimiento en los países desarrollados y a sujetar su propia evolución
a las necesidades de dicho crecimiento,

sino que es puesta al servicio de la pr
ducción para el mercado interno.
*Los productos del trabajo gener
más accesibles en el mercado mund·
son, en general, aquellos que han alca.
zado un cierto grado de ohsolescenc
y que ya se encuentran generalizados e
la producción. La carencia del estímul
inmediato de la competencia con el ex
terior, en principio contribuye a hac
razonable su obtención. Debido a ello
la industria que se levanta en nuestr
países con hase en bienes de capital d
esta calidad, aparece como una indu
tria atrasada.
*Debido a sus bajos niveles de pr
ductividad no cuenta con condicion
para competir con el exterior, en par
ticular con los países desarrollados. P
tanto, su existencia pasa a depend
fuertemente de la protección que le pu
da brindar el Estado. Luego, la prot
ción misma relaja las presiones por
modernización, lo que a su vez, obliga
elevar los niveles de protección, et
*Como la acumulación opera co
una composición técnica relativamen
baja del capital, manifiesta, dentro d
los límites impuestos por el suhde
llo, una cierta capacidad para produc'
empleo. Sin eliminar la tendencia a
formación de una sobrepohlación ab
luta, disminuye el desempelo y mode
la tendencia a recurrir, por parte de se
tores de la población, a formas econ •
micas no capitalistas de producció
*El crecimiento relativo no elimina
tendencia al autoritarismo. Estas em
nan del subdesarrollo y simplemente
fortalecen en el tipo de crecimiento q

1

llamamos absoluto. Pero al mismo tiemció de manera relativamente temprana,
po crea ciertas premisas que hacen pojunto con Brasil, Argentina) Colombia,
sible la concesión y la colaboración de
la fase del crecimiento relativo. Condiclases (mayor empleo, seguridad social, ciones para ello habían sido creadas con
educación y otras relativas a la repro- cierta generosidad: un mercado interno
ducción de la fuerza de trabajo). Sobre cuyo desarrollo era facilitado, debido a
esta base puede tomar lugar un fuerte
condiciones geográficas, por las mismas
proceso de acumulación del oportunisfacilidades construidas para la producmo al interior del movimiento ohrero y
ción de exportación; por tanto, una bures este hecho lo que puede contrarrestar
guesía ligada a ese mercado que encuenla tendencia al autoritarismo ) abrir
tra ciertas ventajas para crecer, y un mocauce a la democracia burguesa. Las
vimiento obrero que hizo suya la capacondiciones de existencia de esta últicidad de lucha de los mineros del norte.
ma están dada~, pues, en último análisis,
por una cierta actitud ideológica y políLos procesos políticos de los veinte
tica dt·l movimiento obrero.
y &lt;le los treinta tuvieron gran impacto
en la fomiación de la ideología del mo*La ideología que corresponde a este
vimiento obrero. Influido de manera imtipo de crecimiento exalta la gestión
portante por el Partido Comunista y,
económica del Estado. Lo cual no sódesde los treinta, también por el Partilo corre a parejas con la necesidad del
do Socialista, ese proceso culminó con
protl'rr.ionisrno. La urgencia misma de
la creación del Frente Popular. Por mernntrolar el ingreso por exportaciones,
dio de éste y en nombre de la lucha conpor ejemplo, a fin de orientarlo contra el fascismo, el movimiento obrero
forme a las n(•cesidades del mercado dofue empujado a la colaboración de claméstico, C!-timula la nacionalización de
sei,. De:-&lt;le luego, en Chile, el fascismo
la pro&lt;lucciim para el exterior, a),í como
era una amenaza muy viva apenas en la
de otras "industria~ t·stratégiras ·•. Como
imaginación de los dirigentes, siempre
rc:-Ulta&lt;lo, el E~tado tiende a expandir~ atentos a las directivas de la 111 Internatambién en tanto capitali.,ta directo. cional. Desde entonce;;, la democracia
(burgue,;a) pasó a constituir un objetivo
'Xo hemos de profundizar mayor- &lt;';Urial del movimiento obrero. Y gramente en e~tas cuestion~. Lo dicho cias a esta disposición ideolóuica Chile
,
e· ,
Lasta para nuestros propósitos.
llego a conocer un n~gimen democrático de gran e,tabilidad. en especial,
3. El Proyecto t&gt;conómico de Pinoehet
&lt;lur~n~e los sesenta, hasta tal punto que
la Cmdad Popular, con Salvador AllenChile ha experimentado de manera radi- de a la cabeza, pudo conquistar el gocal lo~ dos tipos de rrecimiento delinea- bierno.
dos más arriba. De pué~ del periodo dt•
crecimiento ab1-0luto, c¡ur fue aLandoA fines de los sesenta (si algún sentinado en los treinta. pero que en los he- do tiene introducir mayor precisión
chos r:..taba siendo cuel-tionado desde diríamos 196i) el capitalismo mundi.tl
antes, a raíz de la cri:,i~ del salitrt', ini- entró en una nueva cri,-is general, cuyos

peores momentos hasta ahora han tenido lugar en 1974 -75 y 1982-83. ~uevamente la gran crisis estaría destinada a
dejar una gran huella sobre América Latina. Y, al igual que en los treinta, este
impacto se haría sentir sobre el tipo de
crecimiento. Sólo 'lue en un ~entido inverso. Porque mientras durante los treinta eot-timuló el tránsito al crecimiento
relativo, ahora debía impulsar el desplazamiento al crecimiento absoluto. Y en
esto precisamente ha consistido la tarea
sociorconómica fundamental de la dictadura encabezada por Pinochet.
Pero no es ello lo que explica la
emergencia de la dictadura. Esta originalmente ~ funda en otras razones. En
efecto, el capitalismo chileno, bajo el
gobierno de Allende, se vio sacudido
hasta en sus cimientos por un intenso
conflicto de clases. Sus expresiones má~
contundentes fueron, por un lado, el
poder popular, una organización autónoma de las masas, políticamente proletaria. donde un estado de nuevo tipo se
in~inuaha: y, por otro, un furioso terro-

�rismo burgués. En ambos fenómenos se
constataba que el campo de la lucha se
había desplazado por lejos fuera del
pays legal, en cuyo interior no había cabida para salida alguna. En este campo,
fue en definitiva la burguesía la que ganó la iniciativa.
La dictadura surgió, pues, para erradicar la amenaza que se cernía sobre el
capitalismo chileno y fue instaurada en
su nombre. Lo que estaba en juego, insistimos, no eran distintos proyectos de
organización capitalista sino el capitalismo mismo. De ahí que la dictadura
fue impuesta por el grueso de la burguesía y encontró apoyo en sus distintas fracciones.
Pero la acumulación no puede proceder al margen de una forma concreta.
Y en Chile era obvio que el crecimiento
relativo iniciado en los treinta ya se encontraba agolado. Si se trataba entonces
de restaurar el capitalismo, no podía al
mismo tiempo tratarse de restaurar el
crecimiento relativo.
Los primeros pasos de la dictadura en
beneficio del tipo de crecimiento que
impulsaría aparecían vacilantes y ambiguos. Sólo a principios de 1975 la dirección económica adoptó un curso inconfundible. Visto en perspectiv~, aparece
claro que la necesidad de éonsolidar la
derrota del movimiento obrero, para lo
cual era necesario una cierta cohesión
del bloque burgués, obligaba a postergar
los planes. l' na vez logrado ese objetivo
la dictadura procedió a abrir una nueva
fase en el curso de la lucha de clases.

,:-,i

Dos procesos tomaron lugar simultáneamcnte: a) la jibarización del mer-

cado interno, y b) el estímulo a la pro- mostrado una cierta resistencia a la ruiducción para la exportación. Entre las na total, la represión en su contra tammedidas que apuntaban en esta doble bién ha sido persistente.
dirección destacan: 1) la disminución
En resumen, en un primer modrástica del salario y del empleo; 2) la
mento,
la dictadura se limitó a vencer
cancelación graduada del sistema de prola
resistencia
del movimiento obrero,
tección y, en general, la liberalización
desarticular
su
organización y redudel comercio exterior; 3) todo tipo de
cir
al
mínimo
su
capacidad de lucha.
facilidades para el desplazamiento de los
Realizó
esta
tarea
en
nombre del capicapitales desde la "ineficiente industria"
tal
y
contó
para
ello
con el apoyo e
orientada al mercado interno hacia la
bloque
de
la
burguesía.
Luego, proce
producción para el mercado extranjero;
dió
en
contra
de
la
fracción
de cla
4) un sistema de estímulos a las exportadominante
que
había
estado
en
el cen
ciones, etc.
tro del crecimiento relativo. Llevó a ca
Estas medidas se tradujeron en un bo esta lucha en nombre del crecimien
profundo estancamiento en 1975, to absoluto. Contó para ello con un
cuando el producto manufacturero cayó base social más reducida, pero con u
en 24 por ciento. A ello contribuyó, poder político enormemente fortale
desde luego, la recesión mundial de ese cido.
periodo, pero la caída de la producción
fue sobre todo un hecho perseguido y 4, Tipo de crecimiento y régimen poli
tico
esperado por la dictadura, tal y como
lo señaló su Ministro de Hacienda de
aquel entonces. A partir de ese momen- Como se ha señalado más arriba, el ere
to la industria orientada al mercado in- cimiento absoluto exacerba la expl
terno, no ha encontrado terreno propi- tación y la miseria de las masas popula
res. r◄:n el caso de Chile, incluso las e
cio alguno para su expansión.
tad ísticas oficiales son elocuentes e
La burgues{a ligada a esta industria este sentido. Crea, por tanto, condi
fue así compelida a reaccionar en con- ciones subjetivas que tienden a tradu
tra de la dictadura, lo cual empezó a cirse en movilización y en protesta. F
ocurrir también en 1975, por medio de decir, el propio tipo de crecimiento g
su más conspicuo vocero político, el nera factores que lo cuestionan y qu
Partido Demócrata Cristiano. Fue el demandan su abandono. Lo que d
ex-Presidente Frei (ahora fallecido) aquí se sigue es que su éxito pasa a d
quien anunció oficialmente que su par- pender del fortalecimiento del pod
tido abandonaba la semi-tácita políti- político. y que la represión se intern
ca de colaboración seguida hasta enton- liza en el funcionamiento económic
ces. Como consecuencia, la Democra- Así como la emergencia del crecimie
cia Cristiana también pasó a constituir to absolulo demandaba el autoritari
un objeto de represión abierta. Y, en mo, ahora es su propio desenvol
los hechos, así como la industria que miento lo que reproduce el auto
produce para el mercado interno ha tarismo. Pinochet es apenas el age

te que satisface esta necesidad. Por lo
que la ideología liberal en lo económico tiene en los hechos como contrapartida la más profunda intervención del
estado en el de$lJrrollo de la producción.
Con lo cual estamos en posición de
explicitar un probÍema clave de la situación chilena: la caída de Pinochet,
sin provocar el derrumbe del crecimiento absoluto, no garantiza en
modo alguno el colapso de la dictadura. De modo que el problema de la reconquista de la democracia burguesa está lejos de reducirse a la mera eliminación del tirano.
Empero, de lo anterior no se sigue
que lo que se necesita es simplemente
un proyecto económico alternativo. El
crecimiento relativo no exige la democracia, simplementr genera condiciones que la hacen posible. Para explotar estas condiciones se requiere , en
principio, de un masivo bloque de clases con capacidad para desplazar a la
actual dictadura del control del Estado,
por tanto, con apoyo militar, que, basado en la colaboración ponga en
práctica un nurvo programa económico,
demostrando en los hechos que puede
disciplinarse en torno a la institucionalidad conjuntamente diseñada. Qur las
fuerzas sociales que se oponen a la dictadura son vastas, es algo que no admite dudas; tampoco hay objeciones respecto de su predominante vocación democrático-burguesa. Entonces, ¿qué es
lo que impide su constitución como
bloque poi ítico anti-dictatorial, orgánicamente estructurado?
Existen en Chile básicamente tres

tipos de fuerzas políticas en oposición
a la dictadura de Pinochet. Ellas serían:
l. Una oposición democrático burguesa
y pro-imperialista, representada principalmente por la Democracia Cristiana.
2. Una oposición democrático-popular,
cuyo programa de lucha contra la dictadura es también esencialmente democrático-burgués, pero no pro-imperialista. Está organizada en frentes constituidos por versiones reformuladas de lo
que fueron las antiguas organizaciones
de la izquierda (PC, PS, l\lIR, MAPU ,
IC, etc.). 3. Una oposición democráticoproletaria, de extrema indigencia orgánica y de escasa importancia política.
Recluta sus miembros, en buena parte,
de la disidencia de la vieja izquierda.
El proyecto socio-económico de la
oposición burguesa consiste en el retorno al crecimiento relativo. por tanto, en la expansión de la industria
orientada al mercado interno. Si, para
operar, la industria requiere, en general,
de tasas de ganancia razonables, con mucho mayor razón dichas tasas de ganancia aparecen como una condición de su
reconstrucción. Ello significa que, en un
primer momento, esta oposición no está
en condiciones de relajar significativamente las condiciones actuales de explotación, ni de atacar con algún vigor la
miseria. En otras palabras, está forzada
a mantener por algún tiempo las ataduras que sofocan la movilización popular.
De ah Í que aunque cuenta con un proyecto alternativo en lo económico, para
el corlo plazo no cuenta con un proyecto realmente alternativo en lo político.
Postula una "democracia restringida", lo
que no es y no puede ser otra cosa que
una variante del régimen de dictadura.
O si se quiere, postula, lo que no siem-

pre coincide con lo objetivamente alcanzable, en vez de una diéta-dura, una dicta-blanda. Su táctica principal, por
tanto, no es el enfrentamiento con la
dictadura, sino el diálogo. Aun en el
contexto actual, en el que la correlación internacional es cada vez más desfavorable a la dictadura, Gabriel Valdés,
líder de la Democracia Cristiana, ha corroborado que insistirá en el entendimiento con Pinochet. Sólo que Pinochet continúa leal a su programa económico, y ello crea barreras insuperables. Lo cual queda de manifiesto en la
constante actitud de desprecio del dictador hacia la Democracia Cristiana.
No es raro que, a su vez, la oposición burguesa tenga una profunda
desconfianza hacia la oposición democrático-popular. Esta, internamente, no
tiene otro sostén que no sean las masas
populares, y otra fuerza que no sea
aquella que emana de la movilización
de las mismas. Avalando la represión,
por tanto, se juega su existencia. Por
donde queda claro que en modo alguno
constituye un "confiable compañero
de ruta" para un gradual y controlado
proceso de retorno a la democracia. Y
ello, a pesar de que, como se ha comunicado en varias ocasiones, partidos como el Comunista aparecerían aceptando un gobierno con participación militar.
A su vez, la oposición democráticopopular ha sido incapaz de concebir
proyecto alguno al margen de la alianza con la Democracia Cristiana. Dicha
alianza, en las palabras del PC, constituye un "imperativo histórico", en
cuanto aparece como condición de
éxito de la primera fase de la "revolu-

�BLUES DE N.OTTING HILL GATE

.

ción" que postulan. Ello significa que a
raíz de la política de la Democracia
Cristiana, la oposición democrático-popular se queda sin proyecto.

·-

Vicente Quirarte
En sus ojos temblaba la bahía de ~ápoles.
Traía en la boca las uvas de Salerno
y el mar Tirreno todavía
no olvidaba el perfume de sus hombros
(que los cuatro caballos de San \!arco
conocen la lección de sus caderas,
lo saben bien los jeans que ya no tiene).

La historia de todos estos últimos
años está plena de manifestaciones de
rechazo por parte de Pinochet hacia el
PDC y de parte de éste hacia la oposición popular, acompañadas del correspondiente flujo inverso: llamados al
diálogo y a la unidad.
Más allá de este bochornoso intercambio, un factor cada vez más decidido estremece el escenario político: la
movilización popular. Desde fines de
1982, pero sobre todo a partir de
1983, el pueblo ha venido desplegando una cada vez más contundente actividad de oposición. En buena medida, allí
se han diluido las diferencias entre los
partidos y se ha atenuado la impotencia de los mismos.
Pero junto con la movilización popular se ha incrementado también la represión. Esta, en un contexto internacional
desfavorable para Pinochet, exige ser
convenientemente justificada. El "descubrimiento" de un arsenal para la iz.
quierda, o el mismo "atentado" contra
su vida, pareciera ser el tipo d~ _cosas
que proporciona justificacién ·a la "guerra" de la dictadura en contra del pueblo. Pero tampoco en este plano las cosas han funcionado como el dictador
quisiera. Recientemente, un ex-agente
de la CNI (Central Nacional de Información), Juan Carlos Rojas, ha confesado
en Sao Paulo que muchos de los actos
terroristas que el Frente Patriótico "se
atribuye" han sido llevados a cabo en

Cuando la estreché en mis brazos
supe que si regreso a Londres
y alguna vez me ocurre recordarla,
dejaré de comer durante tres días
por sentir otra vez esa presencia
del té caliente después del mar abierto.
■11

a ne

;■ 111

1

5 litti!l A A

■

verdad por los propios esbirros del régimen.

crédito para Chile, proporcionará nu
vas pistas al respecto.

Otro factor, de carácter enteramente
distinto, ha venido a sumarse al espectro de elementos que afectan la estabilidad de Pinochet: la actitud del gobierno
de EE. UU., que ha buscado deslindarse
de sus prácticas represivas. Esto bien
pudiera significar un cambio en la política norteamericana respecto del tipo
de crecimiento, lo cual conllevaría una
ruptura definitiva con la dictadura de
Pinochet, aunque no así con el régimen
de dictadura. La postura que adopte el
gobierno de Reagan en la reunión del
Banco Mundial a realizarse a fines de
año, cuando se discutirá un importante

Como quiera que sea, es la lucha d
las masas lo que definitivamente pon
en jaque a la dictadura de Pinoche
Probablemente la Democracia Cristia
capitalizará este descontento en su !
vor. La lucha de masas, más temprano
más tarde, terminará como en Irán, h
ciendo mella en la moral de los mili
res y ello facilitará su acercamiento
PDC. En esa probabilidad se anunci
también nuevas jornadas de lucha po
lar, con lo que se abrirá una nueva f
en la larga marcha hacia la liberació
Zacateca,, Zac., septiembre de 1

Esa noche probé -nadie me envidiepor última vez
en su axila la bruma del Tirreno,
el vino de alerno entre sus muslos,
y la sal y la arena de Sorrento
que no quiso arrancarse de su vientre.

Con nuestro amor ,in casa entre la niebla

GILBERTO OWEN

�LA APORTACION DE ADOLFO
SANCHEZ VAZQUEZ A LA
FILOSOFIA LATINOAMERICANA

Gabriel Vargas Lozano
La realización de un homenaje a un
pensador en activo como lo es el profesor Adolfo Sánchez Vázquez, constituye, en mi opinión, no sólo una oportunidad para hacer un justo reconocimiento a una obra que ha sido producto
del rigor teórico y la creatividad sino
también un buen momento para emprender, en lo posible, una evaluación de
sus aportaciones y una caracterización de
las vías que ha dejado abiertas para su
desarrollo posterior. El mejor homenaje
que podemos hacer a un filósofo que ha
hecho del marxismo su compromiso intelectual, político y moral es expresar
nuestro respeto y admiración a través
de una lectura cuidadosa de su obra para comprender su sentido profundo e
iniciar con ella, un diálogo productivo
4ue permita enriquecer una teoría y una
práctica que tiene como objetivo, en
última instancia, la realización de un
verdadero socialismo democrático.
Pcnnítanme entonces plantear las si¡rui1•nlt•s cuestiones:

l. ¿Cómo puede caracterizarse la
P1&gt;ol11,·ió11 del pensamiento filosófico de Adolfo Sánchez Vázquez?
:!. ;,Cuál 1•s el lugar de su concepción

en d rontrxto de In filosofía
marxista'!
3. ¿Cuáles han sido las reacciones
cdticas que han suscitado sus
proposiciones?
J. ·¿Cuále.~ son los problemas abier-

tos en su obra?
~

Adolfo Sánchez Vázquez nació en
i\lgeciras, Cádiz, en 1915. En su "Post-

scriptum político-filosófico" escrito en
1985, nos dice que fueron dos prácticas,
la poética y la política, las que lo condujeron al marxismo. Su interés por la
poesía le lleva a vincularse con algunos
de los escritores más importantes de
aquel periodo y culmina en México, con
la publicación del libro titulado El pulso ardiendo (Morelia, Michoacán, 1942),
libro que ha sido recientemente reeditado en España. Este interés por la poesía junto con el de la política y la filosofía es lo que lo llevará seguramente a explorar hasta la actualidad, los caminos
de la estética.
Su posición política lo llevó a militar
primero en las Juventudes Socialistas
Unificadas; a dirigir diversos periódicos
entre los que se pueden mencionar Ahora, órgano de las JSU y Pasaremos!, órgano de la Onceava División del Ejército
Republicano. La juventud de Sánchez
Vázquez fue modelada entonces por el
surgimiento de la República en 1931 ; la
experiencia de la Guerra Civil y el· fu.
nesto desenlace del exilio en 1939.
Permítanme aquí decir algunas palabras sobre el exilio. El exilio es un proceso complejo. Hay exilios voluntarios
producto de una decisión personal pero
hay exilios forzados por la guerra o aún
más, por el compromiso político con
una causa en la que se cree. Cuando esto último ocurre, una persona es arrancada violentamente de su patria, de su
familia, de sus amigos. ''El exilio - nos
dirá Sánchez Vázquez en el epílogo de
un libro que reunió a algunos de los mejores escritores latinoamericanos y cuyo
prólogo es de Gabriel García Márquezes un desgarrón que no acaba de desgarrarse, una herida que no cicatriza, una

puerta que parece abrirse y nunca se
abre ". 1 Entre los hombres que integra
ron la emigración española del 39
adoptaron varias actitudes. En algun
casos México fue visto como un país d
tránsito, y para muchos efcctivament
lo fue. Para otros, como en el caso el
José Gaos, se trató de una suerte d
transplante. Gaos acuñó el término d
transterrado para describir este proceso
Wenceslao Roces, después de su retom
a España en donde figuró como Senado
y su regreso definitivo a México, me di
jo con motivo de una larga entrevis
que le hice :2 "he sumado las dos na
cionalidades sin prescindir de ninguna"
Sánchez Vázquez, por su lado, expon
en el texto mencionado la dialéctica d
exilio partiendo de la escisión que ést
entraña: "El destierro no es simple
mente transplante de un hombre de un
tierra a otra ; - dirá frente a Gaosno sólo la pérdida de la tierra prop·
sino con ello, la pérdida de la tierra c
mo raíz o centro" . El exiliado vive en 1
idealización y la nostalgia. Vive con
reloj parado en una hora lejana, per
cuando se cierran las heridas y desapar
ccn las causas que lo generaron, cuand
pasan los años y se han creado otros i
tereses y surgen raíces, "entonces el ex·
liado descubre con estupor primero, co
dolor después, con cierta ironía m'
tarde, en el momento mismo que obj
tivamente ha tem1inado su exilio, qu
el tiempo no ha pasado impunemente
y que tanto si vuelve como si no vuelv
jamás dejará de ser un exiliado".
AJ final queda la suma de desilusio
nes, desesperanzas y ¿por qué no?,
pregunta Sánchez Vázquez, la "su
de dos raíces, de dos tierras, de
esperanzas ; y concluye, "lo decisivo

es estar -acá o allá- sino cómo se está". ("Cuando el exilio pennanece y
dura". Marzo de 1977).3
Esta actitud vital que evoca, por un
lado, el dolor del desarraigo pero al
mismo tiempo mantiene la fuerza moral
de las convicciones, lo llevará a mantenerse al lado de la República después de
su derrota y a solidarizarse con procesos
latinoamericanos como la revolución cubana, el movimiento estudiantil-popular
del 68 en México; la revolución nicaragüense; la fonnación de muchas generaciones en la Universidad pero sobre todo a desarrollar una reflexión profunda
' el marxismo como teona' y como
sobre
práctica.
La formación filosófica de Sánchez
Vázquez se inicia en España y se continúa en México, en la década de los cincuenta. En ese periodo, la actividad de
los filósofos españoles empieza a cobrar
la importancia de una verdadera renovación cultural.José Gaos, Xoaquín Xirau,
Juan David García Bacca, Eugenio
lmaz, entre otros, introducen, como es
sabido, a Hegel, Heidegger, Husserl y
Scheler. En México, el sector neokantiano debate con ellos. Se inicia un nuevo grupo denominado "Hyperión" que,
a partir del magisterio de Gaos, busca
delinear los presupuestos de una filosofía propia desde concepciones historicistas y existencialistas. En el campo del
marxismo desarrollado en la Universidad,
S~chez Vázquez inicia su trabajo académico con Eli de Gortari, mientras
Wenceslao Roces continuaba su notable
labor de traducción de los clásicos del
marxismo, que había iniciado en Espaf\a con la editorial Cenit.

En esta etapa, Sánchez Vázquez se
mantiene en el marco de la filosofía
oficial del marxismo: el dia-mat. Su primera obra titulada Conciencia y realidad
en la obra de arte (1955) se mueve en la
esfera del realismo socialista.
A finales de los cincuenta y durante
los sesenta, se definirán en México tres
grandes corrientes que tendrán influencia en Latinoamérica: en primer lugar, la
filosofía latinoamericanista, que hará
hincapié en la historia de las ideas e intentará definir las características de una
filosofía propia de América; en segundo
lugar, la filosofía analítica, que propondrá una concepción de la filosofía como
reflexión metateórica de la ciencia y del
lenguaje; y en tercer lugar la filosofía
marxista, que se verá reactivada por
acontecimientos como la revolución cubana (1959); el movimiento del 68 y
las complejas corrientes y contracorrientes en el interior del marxismo europeo
y asiático. Sin embargo, la otra cara de
la moneda, que por cierto fue descubriéndose gradualmente, eran ''El informe secreto de Jrushov" (1956) que
obligaba a una reconsideración profunda
de la teoría y la práctica del socialismo
y en fonna más precisa del stalinismo; la
escisión chino-soviética, que llevaba a
aceptar la existencia de una crisis del
movimiento comunista internacional y,
finalmente, la invasión de Checoslovaquia en 1968, que nos enfrenta a un
nuevo fenómeno: la solución violenta de
los conflictos en el campo socialista.
Todo este complejo de problemas
constituyen el transfondo histórico y
político de una nueva etapa en el pensamiento de Sánchez Vázquez, y que
se expresará en doe libros: Las ideas

estéticas de Marx (1965) y La filosofía
de la praxis de 1967.
Las ideas e,téticas de Man es un volumen escrito con los siguientes propósitos: superar las concepciones dogmáticas del stalinismo en el terreno del arte; superar los enfoques sociologistas o
economicistas y desentrañar "la naturaleza de la relación estética del hombre
con la realidad y del arte en particular".
Sánchez Vázquez analiza, en diversos
trabajos, la hostilidad del capitalismo al
arte en la producción, consumo y división del trabajo artístico.
En esta nueva etapa que se extiende
de 1965 a 1980, Sánchez Vázquez incursiona en forma intensiva, en los terrenos de la filosofía de Marx y el
marxismo en libros como: Del socialismo científico al socialismo utópico
(1975); Ciencia y revolución: el marxismo de Althusser (1978) y Filosofía
y economía en el joven Marx (que a
pesar de ser publicado en 1982, se prepara en años anteriores).
También citaríamos el prólogo a los
Cuadernos de París (1974); los ensayos
titulados ''La ideología de la neutralidad ideológica en las ciencias sociales"
(1975); ''La filosofía de la praxis como
una nueva práctica de la filosofía"
(1977) y ''Las revoluciones filosóficas:
de Kant a Marx", entre otros.
En el terreno de la ética, el libro del
mismo nombre publicado en 1969 y
las ''Notas sobre las relaciones entre
moral y política" (1980).
En el campo de la estética su Antología sobre estética y marxismo de 1970

�y los ensayos recogidos en los libros
Ensayos sobre arte y marxismo (1983) y
Textos de estética y teon'a del arte
(1982).
También en este periodo, realizará
diversos análisis sobre temas de filosofía de la historia y metodología de las
ciencias sociales, como lo muestran sus
trabajos sobre Rousseau y el estructuralismo.
Finalmente, a partir de 1981, Sánchez Vázquez ingresará en una tercera
etapa de su pensamiento en que se ocupará de tres grandes !emáticas: en primer lugar, continuará desarrollando sus
reflexiones sobre la estética, examinando particulam1ente los movimientos actuales en el terreno del arte. En esta dirección prepara dos libros titulados provisionalmente Teoría de la experiencia
estética y Teon'a del trabajo artístico.
En segundo lugar, escribe una serie de
ensayos que inciden sobre la crucial
problemática del llamado "socialismo
realmente existente•·. En efecto, en
1981 publica "Ideal socialista y socialismo real"; en 1983 "Marx y la democracia" y en 1985 "Reexamen de la
idea de socialismo" y "El problema de
la burocracia en Hegel y Marx". ) en
tercer lugar, en 1986 dedica un largo
ensayo a la evolución del marxismo en
Latinoamérica.
¿Cuál es el lugar de la concepción
de Adolfo Sánchez Vázquez, en el
contexto de la filosofía marxista?

o:i

Coino es sabido, Marx no explicitó,
en parte alguna de su obra, la concepción filosófica de la cual partía. Esta
ausencia, vinculada a otros fenómenos,

generó un complejo conjunto de polémicas que han tenido lugar en los últimos cien años. En Latinoamérica, a finales de los sesenta en que Sánchez
Vázquez publicaba su Filosofía de la
praxis, tendrán influencia las siguientes concepciones: el dia-mat, que era
difundido, sobre todo, a través de los
manuales soviéticos; la versión humanista de Schaff o Garaudy: la concepción epistemológica del althusserianismo
que aparecía ya con fuerza ; la versión
fe11omenológica de Karel Kosik (introducida en México ,por el propio Sánchez Vázquez) y Tran Duc Thao. En
los sesenta también están presentes
concepciones como las de Sartre, Marcuse o Fromm que también intervienen
en el debate a partir de otras posiciones
filosóficas. Es en este marco que Sánchez Vázquez propondrá, en 1967, su
tesis vertebral de que el marxismo es
una filosofía de la praxis. En otro trabajo publicado en el libro titulado Praxis y filoso/ía. Ensayos en homrnaje a
Adolfo Sánchez Vázquez (1985)4 intenté hacer una genealogía de la filosofía de la praxis, para ubicar la respuesta del autor en relación con otros
prnsadores que también han definido al
marxismo como filosofía de la praxis.
Como es sabido, este planteamiento surge en Labriola e influirá en Mondolfo y
Gramsci pero también es propuesto,
desde otras perspectivas por Lenin,
Lukács, Korsch y en un periodo más
reciente, por los filósofos que conformaron el grupo de la revista Praxis en
Yugoslavia. Todo ellos han considerado
que en la obra de Marx se inaugura una
concepción radicalmente nueva de la
filosofía y que implica una unidad entre
teoría y praxis. Ahora bien, ¿en qué
consiste la originalidad del planteamien-

to de Sánchez Vázquez?
En su libro La filoso/(a de la praxi
dirige su reflexión en dos direcciones
por un lado, investiga sobre la forma e
que la filosofía, desde la época grie
hasta Marx, Engels y Lenin, aborda
tema de la praxis. En otras palabras,
trata de establecer el universo del d.
curso del concepto de praxis y su i
corporación al planteamiento filosófic
Por otro lado, emprende una serie d
análisis sobre problemas como los
la definición de la categoría; la relació
entre teoría y práctica: la relación e
tre pra'&lt;is creadora y reiterativa; en
la concepción espontánea y reflexiva
entre la conciencia de clase y la org
nización y finalmente, la relación en
tre praxis, razón e historia.
Entre la primera edición de
la tercera de 1980, el autor dará cue
ta de algunas modificaciones señaland
que ha eliminado las resonancias hum
nistas que estaban presentes en la p ·
mera edición. Pero en donde encontr
remos una exposición sintética de
concepciones será en su conferencia ·
tulada "El punto de vista de la prácti
en la filosofía ", de 1977, y en su p
nencia al IX Congreso Interamerican
de Filosofía", celebrado en Caracas, V
nezuela, denominada "La filosofía de
praxis como una nueva práctica de
filosofía ". 5
En este último texto la tesis es enu
ciada así: ''El marxismo representa u
innovación radical en !a filosofía . S
novedad estriba en ser una nueva prác
ca de la filosofía pero lo es justamen
por ser una filosofía de la práctica

Se hace luego una precisión tenninológica diciendo que "praxis" corresponde a la unidad entre transformación objetiva y actividad subjetiva. ''Práctica"
se entiende como "actividad o ejercicio" sin aceptar una concepción demasiado amplia que diera paso a lo que se
llamó durante el althusserianismo "práctica teórica"; y finalmente, "teoría"
significaría visión, contemplación o descubrimiento.
En fonna breve, concentraría sus tesis de la manera siguiente:

l. La filosofía marxista convierte a
la praxis en su categoría central.
2. Existe una unidad indisoluble entre proyecto de emancipación, crítica de lo existente y conocimiento de la realidad a transformar.

3. El objeto de la filosfía es la praxis
pero no en forma contemplativa
sino integrada activamente en la
transfonnación social.
4. Este hecho involucra una opción
de clase.

5. La filosofía de la praxis tiene
como funciones las de ser crítica,
política, gnoseológica, conciencia
de la praxis y autocrítiea:

"Todas estas funciones se hallan detenninadas por una fundamental: la función práctica de la filosofía que, como
teoría, ee inserta necesariamente en la
praxis".
Con esta concepción se distancia de

las concepciones sobre la reacionalidad

del Lukács de Hútoria y conciencia de
clase; de Korsch, quien establecería un
nexo inmediato entre teoría y praxis;
del historicismo de un Gramsci; del teorieismo althusseriano sobre el cual realiza una importante reflexión y finalmente, de la antropología de un Gajo Petrovic que silencia los aspectos históricos que engendran la enajenación.
La obra '&amp;e Sánchez Vázquez ha suscitado diversas reacciones que sería dif íeil evaluar en este momento, sin embargo, haré una breve referencia a algunas de ellas.
La primera proviene del filósofo yugoslavo Gajo Petrovic. El profesor Petrovic fue -como hemos dicho- uno de
los fundadores del "grupo Praxis" en
su país. En su colaboración al lihro
Praxis y filoso/fa titulada "El materialismo histórico, la filosofía de la praxis
y el pensamiento de la revolución",6
llega a la conclusión de que Marx no
funda propiamente una nueva filosofía
y por tanto, una filosofía de la praxis,
como él mismo había pensado, sino que
origina un pensamiento que tiene como
problema central la revolución. El fenómeno de la revolución sólo podrá pensarse adecuadamente -en opinión de
Petrovic- por "una filosofía que no esté dividida en disciplinas filosóficas (las
centrales serían, para él, la ontología y
la antropología) y que no esté separada
de las ciencias sociales y de la praxis
social". El pensamiento de la revolución
supondría e incorporaría a la filosofía
pero no se limitaría a ella. Esta tesis
también ha sido expuesta en el lihro
Filoso/fa y revolución. Desde mi punto
de vista, la reflexión de Sánchez Vázquez no ignora este planteamiento fun.

damental de Marx en el sentido de que
el objetivo final sería la transformación
revolucionaria de la sociedad pero no
aboliría la diferencia entre filosofía y
ciencia social; no sustentaría una concepción antropológica como la planteada por Petrovic y no substituiría el
concepto de filosof(a por el de pensamiento, que es ciertamente más vago.
En tomo a esta última cuestión, Sánchez Vázquez ha publicado un trabajo
sobre el concepto de revolución filosófica considerando que esta disciplina
tiene su objeto propio; un dispositivo
conceptual; la inserción en una historia
propía; una ubicación en la superestructura de la sociedad y una relación con
la práctica social. Marx, diría ASV, ha
creado una nueva forma filosófica sin
precedentes en la historia del saher.
A propósito de este problema, en fechas reciente se han publicado una serie
de trabajos procedentes de la filosofía
italiana de inspiración gramsciana, es
por ello que considero que esta discusión no se ha cerrado. Por otro lado, la
obra de Sánchez Vázquez se podrá beneficiar con la incorporación de muchos de los planteamientos gramscianos que apenas empiezan a recuperarse
en el último periodo.
Una segunda reacción a la que quisiera referirme aquí es la de algunos
autores que pertenecieron a la corriente althusseriana. En efecto, a par•
tir de la publicación del libro Ciencia
y revolución. El marxismo de Althusser
que constituyó un análisis riguroso y en
mi opinión, contundente, de los principales tópicos althusserianos, se presenta una reacción defensiva que toca
diversos punto neurálgicos. Etienne Bali-

�\&gt;

bar, por ejemplo, dice en una carta dirigida al autor, que "las dificultades que
arrostra la posición de Althusser tienen
su fuente, ante todo, en las dificultades
7
mismas de la posición de Marx ". Por
mi parte diría que Althusser agregó nuevas dificultades procedentes de la tradición y el enfoque del cual partía. Balibar también considera que la definición
del marxismo como ciencia revolucionaria es una petición de principio. Frente a
ello, Sánchez Vázquez responde que
sólo si se concibe al marxismo en sentido académico o como una ciencia positiva se puede eliminar la dialéctica entre
ciencia que sirve a la revolución y que se
ve determinada por la revolución misma.
En México se han hecho también diversos análisis, algunos de ellos muy
amplios sobre los problemas de la llamada "práctica teórica", sobre la relación entre teoría y programa; -sobre la
praxis como criterio de verdad y sobre
la misma concepción de la filosofía de
la praxis. Un análisis puntual de estos
análisis nos detendría demasiado. Juzgo
más útil, por ahora, llamar la atención
sobre el trabajo de Giusseppe Prestipino
titulado "La filosofía de la praxis y el
procedimiento de la ciencia" en el que,
a partir de un reconocimiento sobre la
forma en que ASV analiza las Tesis sobre Feuerbach, agrega interesantes observaciones sobre las diversas formas. 4e
entender las relaciones entre· teoría y
praxis en la praxis productiva, la ciencia
y el arte.

o

CN

Una tercera reacción a la que quiero
referirme es la que surge desde la filosofía analítica. En su ensayo titulado
8
"Filosofía, ideología y sociedad " , publicado por ASV en ocasión de un ho-

menaje a José Ferrater Mora, el autor
expone las tesis de Ferrater sobre la
función social de la filosofía y sobre
las relaciones entre ésta y la ideología. Para Ferrater, la filosofía tiene un
doble cometido frente a la ciencia y la
ideología. Frente a la ciencia, la convierte en su objeto de análisis; frente a
la ideología busca también su explicación, pero la pregunta que surge es:
¿en qué medida la filosofía se relaciona
internamente con ella? Ferrater dice que
su relación es externa y que las ideologías operan en el contexto del descubrimiento pero no en el de la validación
de las teorías. A pesar de ello, las ideologías, como componentes de la práctica, contribuyen a instituir ciertos criterios de validación, es decir, las ideologías cumplen una función en el proceso
de descubrimiento, elección o rechazo
del proceso de validación pero no forman parte de él. Frente a ésta concepción, Sánchez Vázquez propone una tesis novedosa sobre la forma en que la
ideología y la filosofía se relacionarían
internamente. A propósito de este debate Luis Villoro intervendrá exponiendo su propia idea de estas relaciones.
Los puntos principales de la polémica
son los siguientes: a) mientras ASV sostiene una concepción amplia de la ideología, LV se pronuncia por una concepción negativa circunscrita a las ideologías políticas; b) mientras ASV considera que la filosofía tiene una dimensión ideológica insoslayable, LV piensa
que la reflexión filosófica no es ni ciencia ni ideología sino una reflexión crítica que responde al interés general de la
especie humana.9
Por mi lado, he propuesto en diversos trabajos que el marxismo debe ac-

ceder a una concepción de la ideologí
que analice, por ejemplo, su confonn
ción, sus diversos tipos, sus complej
combinaciones y sus modos de interr
!ación tanto en la realidad concreta c
mo en la teoría.
Finalmente, hemos señalado que
obra de ASV ingresa en una nueva e
pa a partir de 1981. Desde ese año has
ahora, se ha preocupado por analizar
concepción de los clásicos del marxi
mo sobre el socialismo, el comunism
la democracia y la burocracia, así com
las diversas teorías que se han produc·
do en torno al "socialismo realmen
existente". Todas estas cuestiones per
necen, como sabemos, al debate actu
Su tesis central es la siguiente: "El '
cialismo real' es una formación soc·
específica postcapitalista, con su pee
liar base económica y superestructu
específica, que bloquea hoy por hoy
tránsito al socialismo ". 10 Sánchez V'
quez llega a esta conclusión después
caracterizar las tesis de Trotsky-Mand
de Bettelheim, de Adam Schaff y
Bahro. Pero junto a esta tesis agrega
una crítica revolucionaria se distinguir'
de otras críticas por la prioridad que
confiere a la lucha anticapitalista.
que está en juego -nos dice ahí m'
mo- es "la credibilidad del sociali
para no desembocar en el nihilism_o
Frente a las tesis de ASV, Sch
escribe que el "socialismo real" no
una nueva formación social sino un m
funcionamiento del sistema por ca
específicas. Las conclusiones de Se
son: l. Que el socialismo se reJ'
cuando aún no se presentaban las c
diciones objetivas y subjetivas. Es
ello que se abrió lo que él llama, '

alienación de la revolución'.' 2. Que
existe una hase económica socialista
a la que corresponden diferentes superestructuras políticas, y 3. Que es necesario considerar que los procesos históricos son de larga duración, como decía Braudel y que es por ello conveniente tener paciencia revolucionaria.
En mi opinión, las tesis de Schaff están sustentadas en una concepción mecánica de las relaciones entre hase y superestructura, aunque la polémica sobre
todas estas cuestiones dista mucho de
estar cerrada.
Las tesis sostenidas por Sánchez
Vázquez en torno a esta problemática
han tenido tres aspectos positivos: se
trata de una proposición nueva y plausible; es liberadora en el sentido de que
no retrocede frente a la crítica y se ejerce sin concesiones, pero sobre todo, se
trata de un análisis que sale al paso a un
desencanto desmovilizador que ha sido
una nota característica de los últimos
años en Francia y España y que empieza a afectar a algunos países latinoamericanos.
¿Cuáles son las temáticas que han
sido abiertas por Sánchez Vázquez?

l. En primer término, la de la construcción de una estética actual desde el
marxismo. Sobre este punto no hemos
podido extendernos pero vale la pena
señalar que seguramente, en un futuro
próximo, leeremos nuevos textos del
autor en esta dirección y que de alguna manera, ya han sido comunicados
a través de conferencias y seminarios.
2. En segundo lugar, Sánchez Váz-

quez ha planteado, en su ponencia al
IX Congreso Interamericano de Filosofía, un verdadero programa de investigación a partir de la concepción que él
sostiene sobre el marxismo como filosofía de la praxis.

3. En tercer lugar, se encuentran sus
reflexiones en torno a las relaciones entre ideología y filosofía, así como entre
ideología y ciencia social.
4. Y finalmente, en cuarto lugar, sus
tesis sobre la nueva formación social
postcapitalista, sobre la burocracia, la
democracia y el poder, darán también
lugar a nuevos debates y análisis.
Hemos llegado al final de nuestra exposición y como corolario quisiera decir que por el rigor teórico que ha mantenido en su reflexión filosófica, por su
creatividad en el análisis de problemas
nuevos y por la honestidad intelectual y
moral con que ha realizado su obra, la
aportación de Adolfo Sánchez Vázquez
puede ser considerada no sólo como una
de las más importantes en la filosofía
latinoamericana, sino también en la filosofía marxista escrita en lengua castellana.

Notas

l. Adolfo Sánchez Vázquez. Sobre fi/o,ofi'a
y marxismo. Ed. UAP, Puebla, 1983, p.
102. Vid. Varios autores, ¡Exilio!, México, Ed. Tinta Libre, 1977.

2. "Entrevista con Wenceslao Roces", revista
Dialéctica. Escuela de Filosofía y Letras
de la UAP. Núm. 14-15, México, 1983.
3.Loc. cit.
4. "A.S.V. y la filosofía del marxismo" en
J. González, C. Pereyra y G. Vargas (eds.),
Praxis y filo,ofía. Ed. Grijalbo, México,
1985.

5.A.S.V., Ensayos marxi!tas $0brl' filowfía
e ideología. Ed. Océano, Barcelona, 1983.
Pág. 5.
6.0p. cit.

7. "Carta de Etienne Balibar a Sánchez Vázquez", en Ciencia y revolución. Ed. Grijalbo, México, 1983. Pág. 208.
8. Incluido en Ensayos marxistas. .. Ed. cit.
9. Vid. Praxis y filo,ofía , ed. cit.
10. A.S.V ., "Ideal socialista y socialismo real"
en Ensayos marxistas sobre historia y poi/
tica. Ed. Océano, México, 1985. Pág. 110.

�BAUTISMO

•

DOS PROCESOS DE FORMACION:
DOCENCIA E INVESTIGACION

Víctor Manuel Cárdenas
Que la lluvia esté de tu parte.
Que el prodigio del sol te lleve siempre a la novedad
y presida su luz tus actos.
Que las sombras te sean fecundas y felices.
Que el sueño precise tus pasiones y no te sean vedados
los límites del viento.
Que la palabra despierte contigo y viva contigo.
Que de ti broten cadencias más firmes y hojas que sean flor,
nube, cielo y agua.
Que la música invada tus rincones y te sea franca
la magia de los colores.
Que la muerte, culminación del día y de la noche,
te busque después del fueJ?O
.
y sea encuentro, encuentro, imagen intensa de lo VI;º·
Busca la raíz, el centro siempre; observa la geometrrn
del caracol
y navega en sus profundidades. No suspendas el ocio
frente a lo amorfo.
No decidas antes del amanecer, J?Uarda tus ton nen tas
para la hora del fueJ?O.
.
La noche de tu concepción fue de antagomsmos.
Hoy que estás aquí, yo te bautizo. Yo te bauti1,o
con el nombre del mar
y sol:
Que seas río.
que tu cauce nos lleve a más.
Que tu vida
sea un nuevo preludio.

para mi hija Marisol

Ma. Guadalupe Becerra,
Rosa Martha Romo,
Ma. del Refugio Garrido
Introducción

En esta ponencia establecemos las características que asume la relación docencia e investigación desde una concepción epistemológica, específicamente
para algunas disciplinas que tratan a la
docencia como objeto de estudio: pedagogía, psicopedagogía y didáctica, así
como desde la práctica educativa concreta de cuya discusión participa el interés de todo aquél relacionado con la
enseñanza de las ciencias sociales y humanidades a nivel superior; nos referimos a asuntos como la práctica institucional de la investigación, la formación
docente y la práctica educativa escolari. zada. De ahí que hemos destacado cinco
vínculos posibles entre las tareas de docencia r investigación consideradas ambas como procesos que se retroalimentan de cierta forma. os ha parecido importante emprender en cada vínculo tres
posibles acercamientos: una perspectiva
teórica, una reflexión sobre la práctica y
una descripción de las experiencias, aun- .
que no todos aparezcan con el mismo
peso en cada uno de los vínculos señalados. Nuestro marco institucional lo
constituye la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL y espccíficamenle el
Colegio de Pedagogía, donde participamos tanto en tareas de docencia como
de investigación.

Primer nivel de análisis: El vínculo investigación.docencia en relación a la Pedagogía

Nos ha parecido importante señalar la
necesidad de reflexionar sobre el ejercicio de la docencia y de la investigación, desde un campo disciplinario que

se aboca específicamente al estudio de
los procesos educativos: la pedagogía.

de la pedagogía, tanto como el estado
actual de la discusión: pedagogía o ciencias de la educación; el ir y venir entre la
preocupación por fines y medios, de un
lado la filosofía pero también la ideología y del otro las ciencias de la educa.' tanto como 1a tccno1ogia
, 4 revean
1
c10n
y explican el tratamiento tan empírico
conque todos manejamos nuestras ideas
sobre educación: el nivel de opinión es
práctica común en la toma de decisiones, en la constitución de proyectos
educativos de cualquier alcance: ningún
enfoque responde cabalmente. , os parece que un tratamiento más "racional"
de lo educativo dche descansar nccesariamen te en programas de investigación
que fundamenten, expliquen, critiquen,
debatan el carácter de opinión con que
se planean, ejecutan y evalúan los procesos educativos.

Uno de los constantes cuestionamientos epistemológicos sobre el objeto teórico de la Pedagogía lo constituye la participación de la ideología en esta práctica social humana que es la educación, 1
la noción de intcncionalidad, de fines
con que se reviste el proceso, de valoración social, su carácter genérico e histórico a la vez. Otro cucslionamiento
epistemológico lo constituye la complejidad de los procesos educativos en
cuestión, que tan pronto son definidos
como capacitación de la fuerza de trabajo; como reproducción y legitimación
del orden social; como desarrollo del
individuo; como creación dr cultura;
trasmisión y asimilación de ésta; relaciones de poder, fenómenos de cnscñanzaaprcndizaje, desde distinta5 ópticas disciplinarias. Poner en orden esta madeja
La relación docencia-investigación se
conceptual si~'llifica un quehacer &lt;le! dis- justifica µorque si hay un quehacer en
curso crítico, aunque de momento, un donde las rondirioncs se revelan, se haobstáculo epistemológico.
cen "públicas'' y por lo tan lo cognoscibles, evaluables y transformables, éste
Asumimos pues, para la educación, es el qu&lt;'ha&lt;'&lt;'r docente; su invcstigat'ión
su característica normativa y que se dis- Sí' hace nc1·1·saria para participar en la
tingue de cualquier otro proceso de in- conslmc-ción d1·I objeto teórico de la
fluencia por el hrcho de anunriar su
perlagogía.
intención formadora. Sin embargo, esto
represen la a la luz df' ricrtas Leorías
La discusión sol1re pedagogía o ciensociológicas y psicológicas un elerncnlo cias de la educación pan·c·e haber llegaa debatir, si aceptamos que además de do a un punlo donde tanto las posiciolos objetos explícitos, se trasmiten im- nes que justifican una u otra aparecen
plícitamente una serie de normas y valo- in Legrando cri Lerios filosóficos, cicnLÍres, mejor que si hubiesen sido explicita- ÍÍ&lt;'os y prácticos5 y siempre descansandos; por cjrmplo, los alumnos apren&lt;lC'n do en el drsarrollo de investigación,6
a acluar, a situarse y vincularse a la es- considerando a ésla romo un proceso de
tructura sociaJ a través de modelos de intervención constructiva en la realidad
interacción impu«&gt;slos por las cscuclas. 3 que, nos parece, implica dos niveles: la
Lo anterior refleja en parle la historia

teoría como realidad producto de la aeLivi&lt;lad humano-social y la práctica edu-

�•

cativa también como producto humano
social. Tenemos que, para incidir en la
práctica educativa se requiere investigación, tanto como para el desarrollo teórico de la pedagogía.

Segundo nivel de análisis: el vínculo investigación-docencia en relación a la
Psicopedagogía y Didáctica
Ensefiar y aprender son tareas que le
preocupan al docente, y constituyen
también, integradas, el objeto de estudio de un campo disciplinario específico: la psicopedagogía y didáctica. El
maestro tiene conocimiento de lo que
constituye la práctica educativa, sin
embargo, tal conocimiento carece de
fundamentación científica en la mayoría de los casos. Si volvemos la mirada a
la teoría detectamos las deficiencias
que impiden encontrar respuestas a los
problemas que plantea la práctica en el
aula: la explicación sobre la ensefianza
requiere a su vez de una fundamentación que no ha sido total ni sólidamente
construida sobre lo que es el aprendizaje
en el salón de clase, considerando sus
condi~iones, sus procesos, sus resultados;7 las teorías del aprendizaje y las
teorías de la ensefianza se han ignorado
muchas veces unas a otras, o bien, la teoría de la ensefianza se restringe a principios del aprendizaje, sin que exista en
uno u otro caso una incorporación• de lo
psicopedagógico a lo didáctico, incorporación que es deseable a los fines de
transformación de la práctica educativa.

~

Aun cuando lo seíialado constituye
el eje de nuestras consideraciones sobre
este campo disciplinario, cabe aclarar
que la enseñanza representa un fenóme-

no social, político, laboral, etc., cuya
explicación no ha sido dada integralmente por las ciencias de la educación, y
si cada disciplina actúa por su lado es
porque el tipo de investigación que sustenta su desarrollo, poco o nada tiene
que ver con la práctica educativa. De
aquí que "asaltar" el salón de clase para develar los procesos que se llevan a
cabo en esta "caja negra" y que la realidad nos obligue a clarificar y rectificar
la teoría, es cada vez más necesario.
Lo señalado hasta aquí, nos lleva a
hacer referencia a las concepciones teóricas que apoyan nuestra reflexión sobre la integración de dos campos del conocimiento que dan cuenta a su vez de
dos procesos sobre los cuales y con los
cuales trabajamos: la esneñanza y el
aprendizaje, contemplados en su doble
perspectiva teórica y práctica.
Consideramos a la docencia una actividad práctica que tiene como fin guiar,
orientar el aprendizaje, lo cual le confiere su carácter normativo. Normatividad que por otra parte, tendría que fundamentarse en una teoría sobre la instrucción que contribuya a superar la
improvisación, rutina y empirismo en la
práctica docente, mediante principios
que justifiquen la toma de decisiones.
Lo anterior evidencia la necesidad de
señalar la doble dimensión de la teoría
de la enseñanza: la sincrónica y la diacrónica. La primera hace referencia a la
conveniencia de establecer las relaciones e integraciones de los elementos psicológicos, sociológicos, filosóficos, antropológicos, didácticos, etc. que deben
ser estudiados en el planteo teórico de la
instrucción; ya que la vida en el aula es-

tá multideterminada, su estudio ten
que ser abordado desde una perspectiv
interdisciplinar, esto es, incorporand
las aportaciones conceptuales de otr
ciencias. La segunda dimensión ha
alusión a la lógica de incorporación d
los elementos -cuyo conocimiento
asume en la primera dimensión- en u
interfase hacia la acción.8
Por otra parte, la probabilidad de qu
la teoría de la instrucción se extienda
la acción, depende del grado en que
asumida por el profesor y sepa aplic
a situaciones reales. Con esto señalam
la complejidad del proceso instructiv
Este modelo teórico de la enseña
además de la integración ya comenta
tendrá que abordar el problema de 1
fines y objetivos de la instrucción, I
cuales, l{&gt;gicamente trascienden al aula
a la institución, esto es, se justifi
dentro de un proyecto o modelo de e
cación, de hombre y de sociedad; exp
citar estos fines representa la posib'
dad, por una parte, de hacerlos viabl
mediante las estrategias que se adopt
en la organización y práctica de la e
fianza; pero por otra parte, serían el el
mento rector que justificaría en todo
so, la normatividad de la acción edu
tiva. Lo anterior obviamente se refiere
problemas ideológicos y de valor.
cualquier caso, el cuestionamiento
los fines , siempre parte de la concien
sobre ellos.
Desde esta perspectiva consideram
insuficiente el abordaje del acto p
gógico sólo en términos de conteni_
y métodos, tal y como algunas com
tes didácticas lo han manejado.

A partir de lo señalado sobre este objeto de estudio y teniendo en cuenta la
dificultad de abordarlo en todas sus dimensiones pensamos que esclarecer, explicar, describir los fenómenos que se
presentan en la práctica educativa, será
la condición primordial para una teoría que pretenda prescribir el desarrollo de dicha práctica.
Dentro de este modelo de enseñanza cabría discutir sus elementos sociológicos para posibilitar la reflexión sobre el cuadro en el que se enmarca y
proyecta la enseñanza. Reflexión necesaria para lograr una ubicación contextual, la que se relaciona a la vez con
variables situacionales, ya que son los
individuo¡¡ quienes confieren significación a los acontecimientos.9 Otro de
los elementos lo constituye el psicológico, que implica la integración de consideraciones sobre el desarrollo y sobre
las variables cognoscitivas, afectivas, socioculturales que influyen en el aprendizaje en el aula.
Por último, el elemento didáctico,
que funcionaría como núcleo integrador de los elementos anteriores y que
supone la incorporación de objetivos,
contenidos, relaciones de comunicación, medios, organización y evaluación.10
De esta forma, rescatar la normatividad del nivel de opinión, del empirismo,
incorporar una teoría integral de la enseñanza a la docencia, es sólo posible a
partir del planteamiento de la enseñanza como problema de investigación en
el campo mismo donde se desarrolla,
justificando de nuevo el vínculo docencia-investigación.

Tercer nivel de análisis: El vínculo docencia-investigación en relación a la
práctica de la investigación

de la situación educativa y en función
de la situación social global.

Esto nos lleva a sostener la necesidad
Subrayamos la necesidad de la investi- de investigar la realidad, ya que " ...al
gación sobre la práctica educativa en el margen de los problemas reales supone
salón de clase como una alternativa para no contribuir a superarlos en tanto que
rescatar las actividades de alumnos y · la investigación estará fragmentada y
maestros del saber de opinión, así co- descontextualizada" . 12
mo de la práctica empírica y rutinaria.
Mediante el apoyo del conocimiento
Examinar las relaciones entre los
científico que nos permite esclarecer, componentes de la práctica educativa
por una parte el conjunto de mediacio- desde el contexto social de la institución
nes que regulan los procesos de ense- hasta los del grupo escolar en sí mismo,
ñanza-aprendizaje, y por otra, la inves- y los comportamientos de los sujetos
tigación aplicada en la que se contemple que están presentes, nos parece una
la experimentación y contrastaéión con condición necesaria en la aproximación
la realidad, es posible enriquecer y reela- a la práctica pedagógica y la posibilidad
borar la comprensión que tenemos so- de descubrirla, de analizar la dinámica
bre la enseñanza. En el conocimiento de los diferentes intercambios en las reque nos proporciona la investigación so- laciones de los participantes, los tipos y
bre la realidad en la que actuamos, se formas de comunicación, el surgimiento,
encuentra la posibilidad, tanto de deve- dinámica y resolución de conflictos, la
lar la práctica como de transformarla. lógica de presentación de los conteniLo anterior conduce a los profesores in- dos, la lógica de asimilación de éstos, la
vestigadores a asumir el compromiso de influencia específica de la acción inscambiar, para mejorar la práctica de la tructiva y del docente, etc.
enseñanza. Esto nos plantea nuevamente
la necesidad de cuestionar los fundaEl sustento de dicho examen es la obmentos teóricos en los que apoyamos servación directa a través de la cual ponuestro modelo de análisis, ya que "só- drán detectarse los signos fundamentalo una teoría crítica y explícita que sir- les del funcionamiento de los aspectos
va de fundamento a la investigación edu- antes sefialados y mediante un proceso
cativa, podrá dar más utilidad a ésta co- experimental, identificar las variables y
mo elemento innovador de la práctica determinar las relaciones entre ellas.
real".11
Es esta la línea en la cual orientamos
Destacamos la importancia que desde nuestro trabajo de investigación. Caracnuestro punto de vista adquiere el estu- terizamos la vida en el aula en términos
dio de la relación educativa llevado a de los intercambios y procesos psicosocabo como un procedimiento experi- ciológicos e instructivos y planteamos la
mental, ya que permite abordar al siste- investigación desde el enfoque metodoma tal y como es en el presente, tal y lógico etnográfico, situacional, y cualitacomo rige las relaciones entre los actores tivo.

�Entre algunos de los elementos a analizar se encuentran las . estrategias que
utiliza el profesor para planificar, tomar
decisiones, actuar en la enseñanza, los
mecanismos de adquisición de vicios que
se desarrollan en el juicio del maestro;
así como analizar las estrategias de procesamiento de información que se activan en el alumno como consecuencia
de las actividades de ensei\anza, los
contenidos, experiencias de aprendizaje, los efectos del desarrollo de conocimientos y los métodos de pensamiento
en el alumno como producto de determinadas estrategias de enseí'ianza. Además del aspecto ya seí'ialado sobre las
relaciones bidireccionales y multivariadas que se generan en el salón de clase.
La irrupción de la investigación en el
aula y del quehacer docente no es nueva. Sin embargo, una metodología integral de abordaje sí está esperando por su
construcción. Los enfoques centrados
en el aprendizjae o en la enseñanza, en
la interacción o en el contexto, descuidan aspectos que se tornan como pequeñas "cajas negras" en el conocimiento
del docente. Nos hemos planteado la necesidad de registrar, describir, interpretar, confrontar nuestras prácticas docentes sin encerrarnos en un paradigma exclusivo, salvo de alguno integral que aún
está por construirse. Nos parece que un
enfoque antropológico constituye una
alternativa no suficienteri1ente probada
en el aula a nivel superior en las ciencias
sociales, y que la recenstrucción de los
procedimientos por medio de los cuales
accédemos a los datos constituirá a
posteriori la metodología empleada.
Hasta este momento hemos incorporado
el uso de informantes, entrevistas, reuniones con docentes, opiniones de alum-

nos, la incidencia de acontecimientos
externos que afectan la práctica, además
de lo central: la observación participante y el registro en el aula.
En el contexto específico de una Jí.
nea curricular, la de Psicopedagogía y
Didáctica correspondiente a la licenciatura en pedagogía, y desde la problemática de seleccionar y organizar contenido~, hemos tenido que abocarnos a
la definición de nuestro objeto de estudio, que teniendo como eje a la enseñanza -tanto en su teoría como en su
práctica- plantea el abordaje de los
problemas relacionados con la práctica educativa desde muy diversos campos disciplinarios tales como el psicológico, sociológico, antropológico, filosófico, etnográfico, etc., enfoques todos que enriquecen la perspectiva desde
la que se contemplan y tratan de abordar tales problemas, pero que pese al
riesgo que implica ubicarse en uno o algunos de ellos, tenemos que considerar
tal situación en vistas a hacer un "recorte" que desde nuestra óptica permite un mejor acercamiento a la práctica
real; estamos abordando los procesos de
enseñanza-aprendizaje en el aula a partir
de un proyecto de investigación que permita conocer dichos procesos en el ámbito de la producción de la práctica educativa. Este abordaje se fundamenta en
consideraciones de índole psicopedagógica y didáctica y contempla de alguna
manera los aportes de otras disciplinas,
así como las determinaciones y condicionamientos de la práctica educativa
escolarizada en su relación con el contexto social, político y económico.
Consideramos que el conocimiento
de la práctica educativa tal y como ésta

se produce es necesario para poder pi
tear y experimentar alternativas de
lución a las vicisitudes que se presente
y que tal conocimiento sólo es posi
en la medida en que exista un real ac
camiento a los procesos que tienen lu
en el aula, mismo que requiere de inv
tigación, de la intervención de alumn
y maestros en tal proceso, además
observar, cuestionar, reflexionar, expe '
mentar, de crear para poder innov
Por lo tanto nuestro proyecto de·
vestigación actualmente reviste la
guiente característica: se propone o
servar, registrar, describir, explicar c
la mayor riqueza posible y rigor a
tico los procesos de enseñanza-apren
zaje que tienen lugar en el aula consid
rada como una totalidad concreta.
cual nos lleva a ciertas consideracion

4. La investigación supone acudir al
aula sin categorías parcializadoras
o que fragmenten la observación
y el registro. De esta manera la
vida en el aula es abordada como
una totalidad.

5. La investigación supone una serie
de análisis sobre los primeros datos a fin de establecer conexiones
teóricas.

6. La investigación supone la producción de hipótesis de trabajo docente que a largo plazo puedan incorporarse en un diseño experimental.

Lo anterior está de acuerdo con la
postura sobre la producción de programas de investigación educativa a partir
l. La investigación asume un c .' de la propia práctica de la educación,
ter colectivo con la participad· ateniéndose al patrón materialista y críde docentes-investigadores de · tico que caracteriza a la intervención
tintas disciplinas, lo cual permi científica en la realidad, e inscribiéndose
uri enfoque más amplio de los i en la línea de movimientos pedagógicos
como opción de transformación que innómenos así como una mayor
corpora a su vez a los agentes profesores
delidad de la observación e in
14
pretación de la realidad áulica. 1 y alumnos.

2. La investigación asume un c •
ter institucional en la medida
Cuarto nivel de análisis: El vínculo doque concientiza los fines del p
cencia-investigación
en relación a la foryecto educativo, como punto
mación docente
partida para su valoración y/
transformación.
En un mirar retrospectivo a un proceso
de formación y actualización docente
3. La investigación incorpora la
~e se inicia hace algunos años, y a parservación participativa en la
tir de la reflexión sobre éste, detectael docente asume el rol de inv
mos una serie de aspectos de nuestra
gador de su propia práctica,
práctica educativa que han ido cobrandesdeí'iar el posible apoyo de
do importancia a través de las diferentecnología.
tes etapas de dicho proceso, mismo que

ha asumido distintas características según lo enfoquemos en su comienzo o a
partir de su institucionalización con la
puesta en marcha del Modelo Académica Alternativo. 15
La sensibilización sobre ciertos aspectos de la práctica educativa nos ha llevado a plantear problemas respecto a la
vida en el aula y ante los cuales nos encontramos aún sin respuesta, y en el inicio, sin elementos suficientes para analizarlos e intentar comprenderlos. Este último hecho se ha modificado en alguna
medida, y trataremos de elucidar sobre
los determinantes de tal modificación.
· Pensamos que han sido diversos factores dentro del proceso de formación
-llevado a cabo de manera tanto informal como formal-, los que posibilitan el acercamiento al análisis de nuestra formación como docentes y como
investigadoras.
Se encuentran, por una parte, el conocimiento de diferentes enfoques teóricos sobre el desarrollo, el aprendizaje,
la enseñanza, la práctica educativa en el
salón de clase, que dos planes de estudio
de la licenciatura en pedagogía han permitido a los maestros que impartían e
imparten determinadas materias, abordar con cierta amplitud y nivel de profundidad.
Así, desde un enfoque meramente
teórico, empezamos a ubicar problemas
presentes en nuestra práctica, y a los
que sin más fundamentación y muchas
veces por ensayo y error, tratábamos, en
el mejor de los casos, de dar respuesta o,
en otro caso, de obviar, cayendo entonces en serias contradicciones entre lo

sustentado en un discurso con el que
nos sentíamos identificadas y en nuestras actuaciones en el aula. Después, empezamos a comprender que una forma
más eficaz de aportar alternativas de solución a los problemas que nos interesan
en vistas a mejorar la calidad de la enseñanza, va más allá del conocimiento de
· modelos teóricos, y que requiere de
construir alternativas de solución a partir de la investigación sobre el proceso
educativo en el que participamos.
De esta forma, nuestro proceso de
formación como docentes nos ha conducido desde la preocupación por el dominio de contenidos -que han sido o que
son impartidos, y que tratan sobre los
procesos en que estamos insertas-, hasta la concienciación sobre problemas relacionados con la enseñanza y con el
aprendizaje, así como a la necesidad de
obtener respuestas a esos problemas,
contemplando a la investigación educativa como el proceso a partir del cual se
ha de crear para transformar.
Aunado a este reconocimiento, que
nos ha llevado a la realización de diversas actividades en el campo de la práctica docente así como en el de la investigación, han surgido, a partir del trabajo
sobre los contenidos de enseñanza cuestionamientos de orden epistemoÍógico
que hacen aparecer la complejidad de la
problemática educativa en una magnitud
que recién empieza a tener sentido en
nosotras. A medida que hemos abordado estas cuestiones referentes a un campo de conocimiento, a su especificidad,
explicación, interrelaciones con otros
campos, nos hemos planteado también
otras cuestiones sobre la práctica en el
aula y sobre el abordaje de dicha prácti-

�•

ca para su investigación, esto es, qué
modelos, qué métodos, qué técnicas,
qué estrategias de investigación utilizar
o desarrollar para acercarnos al conocimiento de la práctica educativa.
Consideramos importante señalar que
el proceso descrito con anterioridad ha
sido impulsado y reforzado por los requerimientos que ha implicado, como
ya lo señalamos, la puesta en marcha a
nivel institucional del Modelo Académico Alternativo. Entre sus implicaciones están las reformas a nivel del plan
de estudios de la licenciatura en pedagogía así como la formalización del proceso de formación y actualización docente. Tales implicaciones revisten especial significado en nuestra experiencia
de formación. Así, por ejemplo, las características del trabajo en el campo de
conocimiento de la psicopedagogía y didáctica se relacionan estrechamente con
las del plan de estudios y con sus modificaciones. De éste modo, el denominado Plan 80 de la licenciatura no integraba a nivel curricular la psicología educativa y la didáctica, situación que permitía ampliar y profundizar en el conocimiento de dos diferentes campos disciplinarios, contemplando remotamente
las posibilidades de integración interdisciplinar así como las repercusiones de
tal integración en la práctica. Admitíamos, sí, la necesidad de investigar, de
producir conocimiento, pero en cada
uno de los campos por separado y quizá priorizando la investigación de procesos .psicológicos que intervienen en la
enseñanza-aprendizaje, para después desarrollar un proceso de investigación sobre aspectos didácticos.
Planteábamos la necesidad de investí-

gar, sin enfrentar concretamente los obstáculos de tipo epistemológico y metodológico que su realización supone, ni
las limitaciones en cuanto a la fonnación en investigación y posibilidades
reales de integrar la docencia con la
investigación.
Este panorama cambia en algunos aspectos al replantearse los objetivos y
reestructuración de la licenciatura: Modelo Académico Alternativo. De esta
manera, y a nivel de curriculum formal,
se plantea la organización de una línea curricular que tiene como eje la
problemática de la integración de la
psicopedagogía y de la didáctica. Situación que lleva al planteamiento de cuestiones epistemológicas sobre lo que supone a nivel teórico dicha integración y
se va complejizando a medida que cobramos conciencia -a partir del estudio
de contenidos de enseñanza-, del trabajo sobre los programas de los cursos
y de la reflexión sobr~ la práctica de
nuestras contradicciones entre el discurso y la actuación como docentes.
La formalización del proceso de formación y actualización docente ha tenido como característica principal el
trabajo colectivo, el que ha atravesado
por diferentes momentos; en el actual,
la sistematización de ese trabajo al interior de la línea curricular de psicopedagogía y didáctica posibilita un mayor
rigor en el análisis de la práctica docente
concreta de los participantes, así como
el fortalecimiento de la relación entre el
proceso de formación docente y la práctica de la investigación.
Antes de finalizar nuestras reflexiones sobre este vínculo queremos anotar

que las limitaciones de todo trabajo
investigación, y en nuestro caso especí
camente las conceptuales y metodol'
cas, han ido adquiriendo distintos ma
ces en función del momento por el
atravesábamos en nuestra fonnación d
cente como en la formación como inv
tigadoras.

Quinto nivel de análisis: el vínculo
cencia-investigación en relación a
práctica educativa escolarizada

Estamos de acuerdo en que "no prete
demos en modo alguno, ignorar que
práctica educativa escolarizada sea u
práctica contradictoria donde los pr
sos que allí tienen lugar son tanto '
lécticos como históricos. Es decir
si bien colabora en la reproducción
cial del sistema también genera en
propio seno condiciones para cuestio
y luchar por una transformación
mismo". 16 Si asumimos que la docen
actual está revestida de "individu
mo, irresponsabilidad, desazón, dis
sión, aislamiento, impreparación,
cultura, egoísmo, falta de fe y de am
al trabajo, cinismo, desaliento, sim
• , y escepticismo
. .
" ,17 JUS
. ti'ficamos
c1on
necesidad de modificarla. Nos p
que la vía por la que procedería
cambio sería la incorporación de fun
mentos teóricos en el ámbito de
práctica, y el continuo esclarecimien
de sus significados por medio de la ·
vestigación además de la voluntad ex
cita de los interesados. De tal modo
no sólo el docente, sino los alumnos,
como la institución, formen parte de
transformación que sufra la prác '
educativa si la fundamentamos en la
vestigación. Un punto de partida es

compromiso colectivo de los que participamos en el proceso por la modificación asumiendo de entrada la labor de
concientización que esto requiere. Si deseamos una docencia más creativa, más
satisfactoria, alumnos más críticos y
cuestionadores, necesitamos que la profesionalización de la docencia finalmente descanse en un saber teórico y en
un ejercicio de investigación.

de índole psicopedagógica y didáctica y
con el desarrollo de una pedagogía que
aclare aspectos del proceso educativo tales como: "la dinámica de la clase, las
formas de abordar el conocimiento, la
determinación de las tareas académicas a
realizar en relación con el aprendiza. "J)

Je .

Otro elemento a considerar lo constituye el conocimiento científico que
La transformación en las universida- formulado a través de teorías caracterides mexicanas, que se da de manera ra- za al contenido disciplinario, el cual podical y a veces no perceptible a partir see una organización lógica y significatide los movimientos universitarios de los va producto de indagaciones rigurosas
60's y 70's, lleva al planteamiento de con el objeto de prever la adquisición
que la función y el propósito de las ins- progresiva del alumno de esos cuerpos
tituciones de educación superior ya no de conocimiento organizados lógicamenson ni pueden ser los mismos, por lo te, así como de los métodos para adquique es necesaria su redefinición en el rirlo. Si pretendemos que esa asimilamarco de la práctica educativa escolari- ción gradual de contenidos pueda relazada y de un hecho ¡resente, la crisis cionarse con el conocimiento ya poeconómica del país. 1 Marco que nos seído así como con la formación de esimplica el análisis de diferentes situacio- tructuras internas y el desarrollo de esnes que tienen que ver con la crisis, con trategias operativas de pensamiento, esla universidad y en nuestro contexto tas peculiaridades del contenido exigen
específico con la función y con la ense- organizar el contexto, las estrategias doñanza de las ciencias sociales, y con la centes y el comportamiento del profenecesidad de buscar criterios que per-. sor con el fin de favorecer las actividamitan construir la manera de corregir des y experiencias de aprendizaje.21
irregularidades que ocasionan que el nivel académico no sea el deseable, la maLa docencia nos ha permitido cuesnera de orientar la docencia "a estable- tionar la práctica al mismo tiempo que
cer estados de conciencia crítica y parti- la teoría que da cuenta de ella. Hemos
cipativa en la problemática social, y en vivido alienadamente esta práctica;22
relación con esto, al desarrollo de capa- hemos sentido que perseguimos fines
cidades intelectuales, de creatividad e
que nos son ajenos, contrapuestos, que
innovación, para la producción y mane- la racionalización que hacemos de nuesjo de los conocimientos científicos".19 tra tarea cada vez se toma más difícil:
la teoría no da explicaciones suficientes;
Ante esta situación, enfrentamos una el producto de nuestra práctica se nos
serie de problemas que tienen que ver
escapa de las manos antes de que podacon la selección de contenidos científimos explicamos cabalmente lo que está
cos, la relación de éstos con cuestiones
sucediendo. Desde el Departamento de

Evaluación hemos constatado que la situación alienada es compartida por
muchos docentes; la oscuridad puebla
nuestra labor. Nos hemos decidido por
hurgar en nuestro trabajo antes de que
podamos calificarlo como insalvable de
la ideología, aquél que sólo compete a
la reproducción, que desvirtúa cada vez
más la labor de la Universidad en la sociedad. Sólo la vía de la investigación
desde la concepción y características ya
señaladas, permite acceder al conocimiento y modificación de esta práctica
social, tan devaluada que el quehacer
científico poco se ha ocupado de ella,
que es recipiente de deshumanización;
antes de que se 1~ conozca cabalmente
ya se le maneja desde la tecnología, desde el sentido común, del poder, y también, desde el amor.
Aunado a esta situación, vamos interiorizando y aceptando como nuestra ~n función del trabajo con los
alumnos, de las lagunas en el conocimiento, de los procesos en los que participamos, de las dificúltades concretas
sobre las que nos sensibilizamos- la necesidad de reflexionar, de conocer los
mecanismos, los resultados de la práctica que realizamos, con el fin de evaluar y poder reconocer aquellos aspectos que requieren ser innovados en vistas a la consecución de los objetivos
planteados.
A partir de nuestra propia práctica
y del conocimiento de otras experiencias de profesores, hemos constatado
la existencia de algunas situaciones:
diversidad de estilos docentes que se reflejan en el aula a pesar de que e;isten
acuerdos previos en reuniones de trabajo académico, diferencias que van

�DE COMO UN ADAGIO PUEDE
CONVERTIRSE EN UN DOS POR DOS

José María Mendiola
más allá de las características personales del maestro y del grupo, y que se
relacionan con las interpretaciones que
un mismo discurso adquiere en cada
profesor; carencia de estructuras metodológicas acordes con la estructura conceptual del contenido y la estructura
cognoscitiva del estudiante; enfoques
de enseñanza tanto en alumnos como
en maestros determinados por la evaluación del producto de aprendizaje; variedad de limitaciones de los alumnos
para la adquisición del conocimiento; la
presencia del mínimo esfuerzo como
criterio en el desempeño de alumnos y
maestros.
Apuntamos a la resolución de contradicciones entre los contenidos trabajados en los cursos y la práctica en el aula,
teniendo claro que tal resolución no
podrá lograrse si no media en este pr~ceso de integración de discurso y practica, el de integración de la docencia e investigación, mismo que supone desde el
punto de vista de la docencia, el seguir
trabajando sobre los aspectos psicopedagógicos y didácticos ya señalados con el
fin de construir nuestra postura respecto
al objeto de estudio; y desde el punto
de vista de la investigación continuar
con un proceso que recién iniciamos y
que desde nuestra perspectiva tien~
como eje la forma en que estamos concibiendo a la práctica educativa escolarizada y a los procesos de enseñanza-aprendizaje, para poder definir las metod~logías y construir estrategias de investigación que posibiliten un acercamiento a
los procesos que tienen lugar en el aula
y que generen determinados productos.

Notas
l. Quintanilla, M. A.: "El estatuto epistemológico de las ciencias de la educación", en
Epi$temología y educación, Ed. Sígueme,
Salamanca, 1978,pp. 92-118.
2. Fullat, Octavi: Verdades y trampas de la
pedagogía, CEAC, Barcelona, 1984.
3.Postic, Marce!: La relación educativa, Narcea, S. A. de Ediciones, Madrid, 1982.
4.Casarini Martha, en Horacio Maldonado:
"Dialogando con Martha Casarini", Palabrw Instituto Psicopedagógico, Universidad' Regiomontana, Monterrey, 1984,

N. 3 y 4.
5.Escolano, Agustín: "Las ciencias de la
educación. Reflexiones sobre algunos problemas epistemológicos" en Epistemología
y educación, Ed. Sígueme, Salamanca,
1978, pp. 15-26.
6.Lakatos citado por M. A. Quintanilla: "El
estatuto epistemológico de las ciencias de
la educación", Op. cit.
7 .Pérez Gómez, Angel: "Aprendizaje, desarrollo y enseñanza", en Lecturw de aprendizaje y enseñanza, Ed. Zeto zyx, Salamanca, 1980,pp. 11-31.
8. Gimeno Sacristán, J.: "La integración de
la teoría del aprendizaje en la teoría Y
práctica de la enseñanza", en Lecturw de
aprendizaje y enseñanza, Ed. Zeto zyx, Salamanca, 1980, pp. 467-499.
9.Pérez Gómez, Angel: "Paradigmas contemporáneos de investigación didáctica",
,
J '"
en La en$eñanza: $U teoria
y su prac
..ca,
Akal Editor, Madrid, 1985.
10.Gimeno Sacristán, J. : "La integració~ de
la teoría del aprendizaje en la teona Y
práctica de la enseñanza", Op. cit.

investigación educativa y su impacto en
realidad", en La en$eñanza: $U teoría y
práctica, Akal Editor, Madrid, 1985.
12.lbid., p. 186.
13.lnfante, José María: Guía para el diseño
de inve$tigación, (Mimeo).
14.Quintanilla, M. A.: Op. cit.
15.Modelo Académico Alternativo: se refier
a la propuesta curricular de los planes de
estudio 84, para las siete licenciaturas que
imparte la Facultad de Filosofía y Letr
de la UANL.
16.Jiménez, Isabel: "Práctica educativa ese,
larizada. Elementos para la construccio
de un marco teórico de análisis", en Perfi
les educativo$, CISE/UNAM, México, N.
17, p. 10.
17 .Córdoba, Arnaldo: "La reforma univer ·
taria hoy", en Actualidad de la edu
ción ,uperior en México, Ediciones Fo
Universitario, México, 1984, p. 112-113
18.M. A. A.: Modelo Académico Alternativ
19.Ruiz Larraguive4 Esthela: "Curriculu
oculto y universidades democráticas: ac
camiento teórico para su análisis" en F,
ro univer$itario, N. 69, agosto de 1986,
70.
20.Ruiz Larraguive4 Esthela: Op. cit., P
70-71.
21.Pérez Gómez, Angel, "Paradigmas co
temporáneos de investigación didáctica

Op.cit.
22.Carrizales Retamoza, César: La exper'
cia docente. Hacia la desalienación de
práctica docente, Editorial Línea, Méxi
1986.

la calle a esa hora es un riachuelo luminoso de tan mediodía
de tan sol que oculta las sombras en los cuerpos mismos
y que es como saber que algo yace bajo la tierra removida sin haber visto el hoyo
el velo de lluvia
las manos que se adivinan entre sombras
la memoria sin haber vivido
es decir en ese día que se desdobla en un junio
sobre el cansancio húmedo de la gente
algo va a ocurrir
como te lo indica la anciana que niega con la cabeza a las bugambilias
y el que danza sostenido en el aire de un edificio abandonado
y el hombre que resume su mirada en un solo ojo y que acecha con máscaras y papel amate
y la mujer envuelta en su chal que se (con) funde con la sombra de un almendro
mientras del vuelo de ru falda unas letras van apareciendo en el muro:
abajo el gobierno de la burguesía viva la universidad
y el perro y el niño que abrazados miran con tristeza a su alrededor
y el círculo se completa
cuando la anciana se convierte en una mancha anaranjada sostenida por el follaje
(verde
cuando el bailarín de un giro se pierde en las grietas del edificio
cuando el hombre decide probarse una máscara
y entre el leopardo el rey y la serpiente
prefiere la del dios para crear un nuevo universo y habitar en él
cuando la mujer se ha vuelto sombra del almendro
cuando al niño y al perro se los come de a poco la tristeza
y sólo quedan las letras en el muro
des~}ia~t~s en ru estructura que se sostiene a pesar del tiempo
luego pasan los guachos* en su trote verde

11. Gimeno Sacristán, J.: "Planificación de la

82/Chilpancingo, gro.

*sardos

�PROPUESTA DE DEMOCRATIZACION
EN EL GOBIERNO DEL D.F.

Javier Oliva Posada
Introducción

Para una mejor comprensión del objeto
del presente análisis, resulta indispensable tener a la mano algunos indicadores
básicos de las condiciones políticas, jurídicas e ideolúgicas tanto del país como del Distrito Federal; fundamentalmente, por la casi sistemática discusión
a propósito de las expectativas institucionales para la instauración de un modo más abierto y flexible para la participación política de los capitalinos.
Retomando algunos de los suµuestos
contenidos en el proyecto "Consulta
pública para determinar la partici11ación
ciudadana en la gestión de Gobierno del
Distrito Federal'.', por un lado tenemos
las consideraciones de índole estrictamente jurídica y, por el otro, las de carácter político. Nos parece, a b'I'andes
rasgos,_que el referido ensayo adolece de
ciertas generalizaciones así como de algunas imprecisiones. Veamos.
Resulta innegable la existencia de
cierta tradición cultural y política en la
socie,lad mexicana y, particulanil ente
en el Distrito Federal, sin embargo, pensamos 11ue al detectar la procedencia de
. " democrat·izadora " , t euna sugerencia
nemos posibilidades de precisar s1;1 _naturaleza y reales objetivos. Por ejemplo,
las líneas asumidas por los llamados grupos marbrinales discrepan notablemente
de. las sugeridas por un partido político
de iz1¡uierda, o bien, las diferencias entre los proyectos del propio departamento del Distrito Federal y el PRI local. Es decir, cada sector y grupo político posee una acepción determinada al
~ respecto.

Cómodamente, algunos sectores oficiales incluso el mismo Presidente de la
'
.
República han traído a colación el tema;
lo cierto es el acrecentamiento de las
opiniones a raíz de los terremotos de
septiembre del año antepasado. Aut~gestión para la vivienda, toma de decisiones sobre las necesidades inmediatas,
problemas de transporte, entre otros,
han temilo una traducción un tanto
inesperada para el Gobierno Federal.
Nuestro esquema de exposición está
dividido, pues, en tres grandes puntos.
El primero, la argumentación jurídica,
el siguiente, un somero estudio de las
condiciones políticas y, finalmente,
una posible solución con sus respectivas implicaciones.
A la par del desarrollo del ensayo,
también haremos algunas menciones alternativas al documento anteriormente
referido ..

Tema l. A propósito de los parámetros
jurídicos para el Distrito Federal
La propuesta más atrevida, por la inestabilidad que provocaría al sistema político mexicano en su conjunto , es la elección directa del Regente. Por principio,
habría necesidad de modificar el status
"referente a la naturaleza del Distrito Federal, esto es tendría que convertirse en
Estado de la República. Este asuntó no
se menciona en el ensayo citado. Pero
independientemente las presiones ejercí•
das en la parte sur d_e Chiapas para la
creación del Estado Libre y Soberano de
Soconusco, lejos de amainar han arreciado.
Como ya lo hemos señalado en otros

trabajos, la salida debe de ser ab8?}uta
mente distinta. No por precauc1on
una alianza entre los partidos de izquier
da -bastante improbable-, pues en t
do caso sería benéfico para .aceitar 1
mecanismos internos del partido ofici
sino por el detrimento de poder y d
imagen sufridos por el Ejecutivo
En efecto, y contrariando al proyce
to de Consulta pública, resulta much
más factible una modificación a la L
Orgánica del Departamento del Distri
Federal que enmendar la Constituci'
Política vigente para restarle atribuci
nes al poder ejecutivo. Desde nues
punto de vista, ni el Congreso Local,
otras fonnas autogestivas darían res
tado en la medida de la incertidumb
sobre los puntos que el sistema está d
puesto a negociar ante los grupos poi
ticos.
La modalidad de Consulta Popu
utilizada como figura política duran
la campaña presidencial de la ac
gestión, no tendría mucha continuida
pues considerando las irremediables ru
turas entre una administración y la
guicnte, el futuro de una medida de
índole no tiene mucha viabilidad. P
cisamente, las figuras de Referendum
el Plebiscito emergen como presupu
tos alternativos, sin embargo su nat
leza las invalida como figuras posibl
En efecto, ambos constituyen varían
de un mismo objetivo, considerar
opinión de la población sobre te
muy precisos y no sobre proyectos
nerales de gobierno, pues esa es, j
mente, la función de las elecciones ge
rales.
Una

el resolver la institución c¡ue dará comienzo al proceso democratizador. Fijamlo una serie de metas, ciertamente,
no puede ser el mismo Departamento
del Distrito Federal pero tampoco puede ser el Consejo Consultivo, pues su
origen y actuales nonnas lo imposibilitan. En cambio, una iniciativa proveniente del Poder Ejecutivo o de la propia Cámara de Diputados zanjaría dicho obstáculo. Además, ya se han dado
casos de auscultación local a propósito
de medidas 11ue afectarán a la población
en cuestiún.
Empero, hagamos un poco de prospectiva política. El tema de la democratización de algunas formas de gobierno
para la capital va a ser, seguramente, tema de la próxima campaña presidencial;
por ende, la instrumentación inmediata
generaría un factible dese1¡uilibrio en la
continuidad anteriormente explicada.
Volviendo a la alternativa de l)Ue una
comisión fom1ada ad hoc en la-actual
Legislatura, salvaría los múltiples problemas presentados por el texto de Consulta Pública. En principio, la reglamentación interna de la Cámara pcnnite la
creación de dichos cuerpos; en segundo
término, esto haría una importante reconsideración a nivel tlel Distrito Federal, movilizando a sus pobladores dentro
de los parámetros preestablecidos, Contiendas ideológicas controladas, con una
difusión ib'llalmentc considerada.
Una vez iniciado el proceso de auscultación - no de consulta- la aplicación de las conclusiones podrían verse
para la LIV LCbrislatura. Y señalamos la
preferencia µor la auscultación, por'lue
acudirían todas a,¡uellas organizaciones

interesadas e involucradas en la vida
social y política de la ciudad. En tanto
que la consulta es asumir una actitud
bastante más pasiva, sujeta a críticas
más profundas por la imposición de un
orden dctenninado. A diferencia de la
auscultación, que sería un solo tema general, exigiendo a los participantes una
mayor claridad y contundencia en sus
argumentaciones.
Una comisiún pluripartidista compro•
metería a las corrientes institucionalizadas para la continuidad y fortaleza de
la empresa auscultativa. Sin duda, las de
por sí mermadas atribuciones del Consejo Consultivo se verían aún más afectadas, pero se trata de una fase de cambios. En sí, de actualización para el sistema en su conjunto.

Tema 11. Las perspectivas políticas
Hasta ahora, la experiencia histórica ha
evidenciado las amplias facilidades ,¡ue
existen para modificar la conformación
de la Constitución Política, pero, a cada
acontecimiento jurídico de semejantes
tamaños, siempre acarrea un reacomodo
en las fuerzas políticas contendientes
por el control y ejercicio del poder. La
hegemonía alcanzada por el Presidente
de la República en los años tres y cuatro
de su mandato, lo colocan en el camino
de transfonnar, con ·cierto tacto, los objetivos de sus lineamientos.
Otro elemento, no menos trascendente, es ei_· moy¡micnto po1mlar no
institucional. Nos referirnos - componente ausente en el proyecto multicita1lo- a las organizaciones campesinas, de colonos, de damnificados, de
profesionales entre otros. Estos sccto-

res profundamente politizados han aumentado considerablemente sus filas e
influencia en otras partes del país. Por
ello requerimos de mucho tacto y sensibilidad, para una probable negociación sobre una eventual participación
política legal.
Ante ese panorama, nuestra propuesta va tomando la fonna de una reestructuraciún interna del Departamento del
Distrito Federal; descartemos definitivamente la elección de Regente o la instauración de un Conbrreso Local. Pensemos, pues, en la municipalización del
territorio capitalino. Nada más acorde
con el proceso de descentralización. Este punto, tan tratado en últimas fechas
ante el reacomodo de burócratas afectados de alb'llna fonna por los terren'lotos,
produce curiosa reconsideración sobre
los orígenes legales e históricos de nuestro sistema: el federalism,o.
La propuesta de una "Comisiún c~profcso ", no aclarada en el trabajo resefiado, requiere de algunos ajustes. Recordando el asunto de la descentralización y la democratizacit'.in, percibimos
una profunda relación entre ambos. En
efecto, hay re11ucri111icntos de participación, am111ue las razones no 1¡uedan
del todo claras. Pasemos, así, a exponer
nuestra idea básica.
En los momentos actuales Je crisis
internacional y nacional, procurar una
identificación de los ciudadanos para
con sus estructuras de gobierno, implica la continuidad misma de la estabilidad gozada. Por eso, detectamos una
preocupación de las estructuras en lob'I'ar una auténtica vinculación , capaz de
co11SebTUir el aval político, pon¡uc ha-

�CAMPECHANISIMO

.

...

~.

-~- ....

-.'.,~::'~•

t '.

..

Genaro Huacal

:&gt;·&lt;;.~=
.;

..:.

CAMPECHANISIMO

, ,1

No hay musa
que dure cien años
ni poeta
que la resista

ciendo una reflexión rigurosa la identidad entre uno y otro factor es nula.
Dentro &lt;le la perspectiva planteada,
los problemas no tienen como único
efecto la participación r•ol ítica. Las
consecuencias tienen que ser valoradas a corto y mediano plazo. Viviendas,
construcción de centros fabriles, contaminación, crecimiento urbano, entre
otros, podrían estar incluidos en la serie
de atribuciones perdidas por el gobierno
de la capital.
Existen, sin duda, vías ideológicas
para preservar las bases del sistema.
Argumentaciones tendientes a prcci•
sar el lúnite de las negociaciones; de
ahí parte nuestra propuesta para sub·
sanar simultáneamente la parte jurídica,
la ideológica y la propiamente política.

Tema III. Hacia una propuesta reactiva•
dora
Cuando nos referi.mos a la municip~ción de la vida en la ciudad, lo hacemos
retomando la división jurisdiccional
ex~stcnte, conocida como Delegaciones.
En cada uno de estos centros administrativos, el ejercicio de la política es
cotidiano. Sus atribuciones, contenidas
en la Ley Orgánica del Departamento del
Distrito Federal, han producido una

gran cantidad de enfrentamientos por
una elemental carencia de sensibilidad
y conocimiento político presto para la
negociación.
La vida municipal, en tanto base de•
cisiva de nuestro sistema, al ser instaurada en el Distrito Federal, sin duda
contendría un fuerte impulso a la "liberación" política interna. Recordemos
el ingreso al GATI, las directrices asumidas para combatir la caída del petrÓ•
leo, en fin, en la economía han habido
sustanciales cambios. En la política,
como contraparte, aún no.
Someter a elección a todos y cada
uno de los delegados induciría al PRI a
reafinnar sus estrategias de proselitismo y convencimiento; una ventaja fun•
damental, tendría cuerpo en las relaciones para con los diputados federales
y con el Regente. Este último seguiría
designado por el Presidente, mientras
que los cuadros oribrinarios del Distrito
Federal tendrían acceso a ser postulados
para gobernar parte de la capital. Los capitalinos no puéden ser postulados a
ningún cargo de elección superior al de
Senador. Y la experiencia de la compe•
tencia política resulta básica para el
buen gobernante.
En contra de la propuesta, t-'Sgrimir

encimamiento de funciones o pérdid
de poder, no tiene cabida. De cualqui
manera los actuales diputados y
autoridades delegacionales los tienen,
parte de la misma circulación de la élit
política, Asimismo, un análisis de r
conocimiento de las condiciones y r
cursos de cada región daría una idea rn •
cercana de lo que existe en el Distrit
Federal; incluso para el planearnient
del crecimiento urbano, esta tarea
muy útil.
La circulación en los puestos eleet'
vos es uno de los brrandes secretos de
estabilidad política mexicana. Abrir 1
cauces a la clase política capitalina, fo
talecería en mucho al sistema. Un es
dio sistemático de las características y
mencionadas, descorre el descon ·
miento en el trazo de líneas de autob
ses, del ícn6rneno automovilístico y
contaminación, entre otros.·

MACONDEANA
Todos
en el pueblo
Dicen
que a Gaho
Le repiquetea
el merequetengue

RELAX
Finalmente, la actuación
autoridades electas marcaría la pauta
evaluación más directa y ele actitudes
mayor compromiso para con la pobl
ción gobernada ..

Mixico, D. F., a 15 de abril de 1986.

Sé que nada gano
mentándote
la madre
pero vieras
qué bien me siento

�PROBABILIDAD

Salvador Borrego
HOROSCOPO
Estará muy deprimido
por el resto de su vida
No se preocupe
se suicida mañana

ANALOGIA
Hacer el amor
es como ponerse los zapatos
-piel
metida en otra pielpero más rico

En los años veinte de este siglo, "había
pocos matemáticos, fuera de la Unión
Soviética, que reconocieran la teoría de
probabilidades como rama legítima de
la matemática ".1 En nuestros días, sin
embargo, entendemos la teoría de probabilidad como la rama de la matemática que estudia los fenómenos aleatorios, los cuales, sobre todo los juegos
de azar, parecen haber acompañado al
hombre desde hace siglos para divertirlo,
arruinarlo, y a veces, como sucedió en
nuestro estado, para elegir gobernante.2
Al referirnos a los fenómenos aleatorios queremos distinguirlos de otro
tipo de fenómenos, que tienen la característica de conducir a los mismos resultados cuando el experimento se realiza
en idénticas condiciones. Por ejemplo,
si una pelota inicialmente en reposo se
deja caer desde una altura de X pies a
través de un cilindro al vacío, invariablemente caerá al suelo en t

=~ 2X seg,
g

donde g = 32 ft/seg2 es la aceleración
constante debida a la gravedad. Estos
fenómenos son llamados determinísticos.

TAREA
Si follar
es hacer el amor
·¿qué será emperifollar?

En los fenómenos que estudia la
teoría de probabilidad, los aleatorios,
también llamados estocásticos, el resultado no puede predecirse de antemano
con certeza; así por ejemplo, si lanzamos una moneda al aire, no podemos saber si su cara superior mostrará águila o
sol. "La incertidumbre respecto al resultado de un fenómeno aleatorio puede
depender de nuestra incapacidad práctica, aunque no teórica, para tener en
cuenta todas las variables que determinan el resultado, como serían, en el ca-

so de la moneda, la velocidad y posición iniciales, el rozamiento con el aire, etcétera, o bien ser de naturaleza invencible determinada, por ejemplo, por
. .
dlfu
nuestro d esconoc1m1ento
e
turo " .3
Existe confusión entre los términos
teoría de probabilidades, probabilidad y
cálculo de probabilidades; la mayoría de
los autores tratan estos conceptos como
sinónimos; no así Kendall: "En el Medievo y Renacimiento había una distinción entre probabilitas, relacionado al
grado de intensidad de una creencia, y la
teoría de oportunidades ( doctrine of
chances), que calculaba el número de
formas en que cierta clase de evento podía ocurrir. En los Siglos xvn y XVlll la
doctrina de oportunidades prevaleció
asimilada a "probabilidad", así que hoy
en día la misma palabra se usa para denotar ambos conceptos. Una útil distinción se ha perdido. Nosotros podemos
admitir "probabilidad" como incluyendo oportunidades; pero continuaremos
distinguiendo entre teoría de probabilidad, a la cual concierne el uso de probabilidades en el establecimiento de afirmaciones acerca del mundo exterior, y
el cálculo de probabílidades, al cual concierne el desarrollo matemático de las
consecuencias de ciertos axiomas y postulados".4
Para Kendall la teoría de probabilidades es una rama de la metodología
científica, y el cálculo de probabilidades
una rama de la matemática.
El concepto mismo de probabilidad
se presta a interpretaciones; tenemos
tres distintas formas de entender la probabilidad. Iniciemos esta discusión con
un ejemplo. Si lanzamos una moneda

balanceada dos veces, ¿cuál es la probabilidad de obtener águila en ambos casos? Podríamos pensar que los posibles
resultados son dos águilas, dos soles, y
un águila y un sol, es decir, tres posibles
resultados. En consecuencia, podríamos
establecer 1/3 como la probabilidad de
obtener dos águilas.
Esto lleva implícito el definir la
probabilidad de un evento como la razón de casos favorables a éste entre el
total de casos posibles. Sin embargo el
cálculo conlleva un inconveniente, alguien podría razonar de otro modo y
decir que los posibles resultados son:
(A = águila, S = sol) AA, AS, SA, y
SS, y en consecuencia la probabilidad de
obtener dos águilas sería 1/4. Sin embargo AS y SA pueden entenderse como
un sólo evento, a saber, el de obtener
un resultado de cada tipo en los dos lanzamientos.
Podemos convenir entonces en que
obtener dos águilas y obtener un águila
y un sol son dos eventos unitarios, pero
que al segundo lo vamos a observar con
mayor frecuencia que al primero.
Este tipo de desavenencias se producen porque la definición clásica o
a priori de probabilidad, es aplicable só. lo a eventos formados por resultados individuales que igualmente pueden ocurrir; pero esto último no es otra cosa
que decir que los posibles resultados tienen la misma probabilidad de presentarse. Esto es, la definición clásica de
probabilidad es circular.
Veamos otro ejemplo pensando en
esta " definición" de probabilidad. ¿Cuál
es la probabilidad de que al seleccionar

�j

1

.l' .
1J
i

aleatoriamente un entero positivo obtengamos un número par?, ¿es 1/2? Podríamos apoyarnos en la idea de que en
los primeros 10, 100, 200, etcétera, la
mitad son pares. Pero esto depende del
orden, pues si reordenamos los enteros
positivos como l, 3, 2, 5, 7, 4, 9, 11,
6..., la probabilidad sería 1/3, usando
el mismo criterio.

concepto de límite en análisis matemático, pues si el límite es p, dado un E ,- O
no existe un N tal, que todas las frecuencias relativas siguientes estén en la 1
vecindad de p. Significa esto que estamos hablando de límite en su acepción
probabilística, y esto nos lleva de nuevo
a deficiencias en la definición de probabilidad.

Es claro que la definición clásica de
probabilidad nos conduce a algunos problemas como los anteriores, por lo cual
habría de revisarse; sin embargo hay casos en los que ni siquiera podemos dar
una respuesta. Por ejemplo, ¿cuál es la
probabilidad de obtener águila si lanzamos una moneda cargada? En este caso
la definición a priori de probabilidad no
tiene nada que hacer.

Consideremos ahora el problema de
tratar de determinar 8, la proporción de
fumadores en México. ¿Qué significado
tiene la expresión Pr (0.20 ~ e,0.43)?
Aquí 0 es simplemente un número que
no conocemos. Es claro que está o no
está en el intervalo (0.20, 0.43). ada
hay de aleatorio en esto. Como un segundo ejemplo, denotemos ahora por 0
al índice de inflación para el próximo
año. Es más fácil aquí pensar en 0 como aleatorio, porque el futuro es incierto. Pero, ¿cómo interpretar Pr
(54% E 0 , 70%) en términos de
una sucesión de situaciones idénticas?
El índice de inflación del próximo año
será un único e irreproducible evento.

Una "solución" al problema anterior es observar la frecuencia con que
ocurre una "águila" en un número grande de lanzamientos, suponer que esa frecuencia relativa tiene un límite cuando
el número de lanzamientos tiende a infinito, y definir ese límite como la probabilidad de obtener un águila.
Lo anterior nos conduce a otra interpretación del concepto de probabilidad; la llamada frecuencia relativo o a
posteriori, lo cual requiere que los ensayos del experimento se realicen en condiciones iguales.
¿Es la anterior una buena solución?
Para un estadístico clásico sí, mas no
así para un matemático.
El concepto de límite que contiene
la interpretación anterior no es el mismo

Para casos como los anteriores,
donde el punto de vista frecuentista es
inaplicable, se desarrolló la teoría de
probabilidad subjetiva, que nos pennite
considerar este tipo de afirmaciones probabilísticas. La idea central es permitir
que la probabilidad de un evento refleje
la opinión personal sobre la oportunidad
de ocurrencia de éste.
A diferencia del modo directo en
que puede asignarse una probabilidad a
priori o a posteriori, una probabilidad
subjetiva puede asignarse sólo por introspección. Una buena forma de lo-

grarlo es imaginar una situación d
"apuesta", como ilustramos a continu
ción.
Para determinar la probabilidad d
evento E, denotada por P (E), imagin
una situación en la cual recibirá Z
llones de pesos si E ocurre y (1 - Z) ·
llones de pesos si E' ocurre, donde E
denota el complemento de E, y O•Zcl
La idea es seleccionar E hasta que le
suite indiferente qué posibilidad ese
ger, en cuyo caso, de acuerdo a la te
ría de la utilidad, debe ser cierto q
Z P (E) = (1-Z), (1-P(E)), y en co
cuencia, P (E) = 1 - Z.
Resulta claro de los planteamie
tos anteriores que una definición pre ·
sa que englobe todas las situaciones i
ciertas de interés no existe; pero pod
mos observar que en las primeras d
concepciones hay propiedades en c
mún. Por ejemplo, la probabilidad
cualquier evento es mayor o igual q
cero, pero menor o igual que uno;
probabilidad de la totalidad de resul
dos posibles es uno; y la probabilid
de la unión de eventos mutuamente e
cluyentes es la suma de sus prohabilid
des particulares.
Las anteriores propiedades sirven
base para un desarrollo axiomático,
que evade las ambigüedades discutidas
lo largo de este artículo, y represen
la sólida hase sobre la cual ha creci
la teoría de probabilidad o el cálculo
probabilidades, o, simplemente, la p
habilidad.
Al iniciar este artículo mencio
mos la falta de reconocimiento de

....
..
..,
.

ljii"

.

.
t

,,

.-:;.

-probabilidad como rama legítima de la
poblaciones con base en muestras de
matemática a principios de siglo· en ellas obtenidas; con la ventaja singular
nuestros días, en cambio, no sólo tiene de escoger de antemano las probabilida~l reconocimiento, sino que es parte des de equivocarnos al inferir.
mcl_uso de la cultura popular de algunas
naciones avanzadas. La razón del camCiertamente la probabilidad es parbio, que Fcller entiende como precio te medular en la raigambre matemática
pagado, fue la asociación de la probabi- de la estadística, pero también existen
lidad con la estadística, que es, de acuer- aplicacio~es directas de ella a campos
do con Kendall, "la rama del 'mJtodo tan fascinantes como la genética. Y,
científico que trata con los datos obte- sobre todo, es una de las ramas de la
nidos, por conteo o medición de las matemática que más agudeza mental repropiedades de poblaciones de fenó- claman; luego entonces, una de las más
menos naturales".
bellas Y dignas de ser cultivadas.
Tal asociación obedece a la rerrulari1iad rstadística de muchos fenóm;nos
alratorios, que pennite inferir acerca de

Notas
l.

Feller, Williarn, lntroducci6n a la teoría

de probabilidade, y
musa, Vol. 1, pág. 7.

,u, aplicocione1. Li-

2.

El 3 de junio de 1825, al calificar las
elecciones para elegir el primer Gobernador Constitucional de Nuevo León, se
encontró que José María Parás y José
Antonio Rodríguez obtuvieron igualdad
de votos, la legislación dispuso que un
"volado" decidiera la elección. La suerte
favoreció al primero. Hiltoria de Monterrey, de Andrés Montemayor Hernández,
pág. 11.

3.

Iván Obregón Sanin, Teoría de la probabilidad. Limusa, pág. 45.

4.

Kendall y Stuart The Advanced Theory
of Stati,tic,. 4th &amp;l., Vol. 1, pág. 194.

5.

El desarrollo axiomático moderno fue
proporcionado por A. Kolmogorov.

�LA FILOSOFIA SE SABE,
NO SE APRENDE

José Revueltas

RESCOLD
Aunque es indiscutible el p~der que ~
ne el tiempo para convertir en cen
cualquier página, es el hombre quie
fuera llamado a descubrir una y otra
el rescoldo: guiño luminoso que n
dirige nuestro semejante desde el aye
El "Mensaje a la generación 1965- 7i
de egresados de la Facultad de F!los
fía, Letras y Psicología de la Umve
dad Autónoma de Nuevo León" de J
Revueltas incluido en las siguientes
ginas, qu~dó consignado como ~pén~·
de Dialéctica de la conciencia, lib
inédito, el núm. 20 de las Obras com
tas del. R., Era, México, 1982, pp. 21
217.

¿Qué representa para el estudioso de la
filosofía -para el estudiante- salir de
la universidad? Bien; ha recibido el certificado, el diploma, el título o lo que
sea, que lo acreditan académicamente:
es un ser modificado, enriquecido por
el conocimiento. Pero nadie es culpable de esta modificación: algún libro
luminoso, alguna palabra esclarecida
hasta el fondo, ciertamente. Sin embargo, es el estudioso mismo quien se automodifica y se autotransfonna y quien
se convierte en ese ser para el pensar,
que le fue mostrado en el aula en la
incesante transparentación de la filosofía. El objeto de su estudio no ha sido específico -por cuanto a lo que son
el aprendizaje y adiestramiento en otras
disciplinas- ya que no asume una parcialidad dada del conocer, sino éste en
su esencialidad como conocimiento del
conocimiento. No sale de la universidad
hacia esto o aquello, a semejanza del
médico que sale para el ejercicio de la
medicina o el arquitecto para realizar inmuebles. En el estudioso de la filosofía
su salir de la universidad es un entrar, un
volver, un descubrirse inserto en la universalidad : estuvo ante ella, mientras se
apropiaba de cierto número de herramientas; ahora está en ella, inmerso,
comprometido con todo su ser.

Ante ella, ante la universalidad -ya
que únicamente comparec~a corno un
pensar en busca de aquellas herramientas- no debió aprender nada. Esta era
una de las condiciones presupuestas del
conocimiento: el rechazo de toda manipulación iileológica, la puesta en
cuestión de todas las ideologías, la libertad en oposición a todo aprendizaje y
todo adiestramiento. Pues la filosofía
no constituye una destreza o una habi-

lidad particulares, o incluso, ni siquiera
una política. Es una constante de la
presencia del espíritu, un pensarse de
la realidad en la conciencia: la filosofía
se sabe, no se aprende. Cuando la filosofía llega a saberse, cuando se sabe, por
fin, en el estudioso de filosofía, éste deja de estar ante ella para situarse en
ella, para integrarse e instalarse en su seno: ahora es el traspunte de la filosofía
que, libreto en mano (teoría en mano),
prepara e indica los elementos de la impugnación filosófica a que hagan su entrada en la escena histórica. Recordemos
una definición de Marx: "la manera cómo ciencia es y cómo algo es para ella,
es el saber". El cómo es lo que se sabe,
lo resuelve el pensamiento discursivo, racional. Luego, la conciencia filosófica es
en acto, en cuanto pensada y que se
piensa. Quiere decir: fue, es y será por
cuanto razón en movimiento, razón de
la historia.
La razón, pues, no nos es dada. La razón se hace, es una razón devenida, y es
el tumulto de la razón que se nos ofrece
en la historia y la realidad inmediatas
-el mundo que nos rodea, nuestro entorno real- como momentos siempre
por desentrañar, repensar y esclarecer,
hacia todas las direcciones y todos los
tipos (nada deja de ser distinto a lo que
es en la tridimensionalidad del tiempo:
pasado, presente, futuro). Los hombres
hacen la razón y al pensarla en el tiempo
la rehacen como razón pensada, con lo
que hacen y rehacen también sus realidades históricas.
El hombre es el hijo del hombre, autogenético por cuanto a su ser, ontogenético por cuanto al saberse de ese ser
en la racionalidad. Esto significa que no

se da de otro modo que como praxis, esto es, como acto pensador y que se piensa, como acto que deviene y se autotransforma. Tal saber es la herramienta
con que se sale de la universidad para
entrar en la universalidad. El certificado, el título, las palmas académicas, por
supuesto, son lo que sobra.
Respecto a otras profesiones, se sale
de la universidad como una conclusión,
como algo que termina y se deja atrás.
El egresado se dispone para el mejor
usufructo de lo aprendido, independientemente de la utilidad social que esto represente. Realizará el principio de todo
pragmatismo: "conocer es comer". El
estudioso de la filosofía, no. Para éste,
conocer es transformar. El primero sale
a la práctica; el segundo comparece ante
y participa en la praxis. Que tal cosa no
sea de otro modo - como debiera- se
lo debemos a las estructuras petrificadas
de la educación superior. Una reforma
universitaria radical presupone superar
esta contradicción: humanizar las especialidades (las disciplinas académicas), es
decir, universalizarlas. ¿Qué es lo que
se contiene en esto? Ante todo, una
nueva metodología: el conocimiento no
como una colección de datos ni apropiación de técnicas (sin dejar de asumirlos), sino como el saber de su génesis y
de su desarrollo en tanto que totalidad
concreta: 1) como repensamiento de su
historia; 2) como asunción de esta historia en tanto que realidad racional objetiva en movimiento (vgr. el desarrollo
de Tolomeo a Copémico); y 3) como vivencia existencial y apropiación del conocimiento racional en el yo cognoscente como protagonista: autoconciencia del saber que se realiza en su ahora y
aqu( históricos. Todo esto sea dicho,

�desde luego, como apunte muy general
y a título de simple indicio.
·
Ahora bien: ¿por qué alguien egresa
de la universidad para el "conocer es comer" y alguien para el "conocer es
transfonnar"? La pregunta está dirigida
a la realidad objetiva (humana, social,
histórica): ella es su condicionante. ~a
realidad solicita al intelectual del mISmo modo para insertarse y confundirse
en ella como factor de sustentación, que
para convertirse en su element?, crítico,
en su cuestionamiento. La opc1on ya no
se refiere a ninguna disciplina académica: todos están conminados a elegir, los
médicos, los biólogos, los arquitectos,
los ingenieros.
Los egresados de filosofía ya e~gieron -no porque sean peores o me1ores
que los demás, sino porque lo primer?
que hace la filosofía es ponerlos en el filo de la navaja. No tienen otra tarea,
cualquiera sea el punto de vista en que
se coloquen, que la de cuestionar: Se
plantea, naturalmente, el qué y el como
de tal cuestionamiento, lo mismo que el
qué y el cómo de la realidad, ya que ésta
es el objeto cuestionable.

' i)
;

Hablábamos del tumulto de la razón,
considerada la razón como cosa no dada
ni preestablecida, sino que se hace a sí
misma, se autogenera en la cabeza de l~s
hombres y se dispara en todos los sentldos y dimensiones posibles del tiempo Y
del espacio: el pensamiento, así, busca
la razón concreta de su tiempo en el
mundo que lo rodea, en la realidad inmediata que se presenta siempre como
un tod; confuso, caótico, ininteligible,
opaco, de seudoconcreciones, de falsa
concretidad, o sea, precisamente, de ese

tumulto de .la razón de donde ésta ha de
esclarecerse y precisarse como praxis;
esto es, como teoría realizada : memo.
ria y experiencia históricas, conqu1Stas
ya obtenidas del pensamiento; y teoría que se realiza: que tra~fo"?a. la
historia y subvierte la praxis objetiva
dada, la otra praxis ante la que comparece y con la que se confronta.
En esto se expresa el qué y el cómo
del cuestionamiento, y el qué y el cómo de la realidad cuestionable: el pensar crítico que niega una realidad acrítica, fija, detenida en las seudoconcreciones de una praxis fetichizada: de una
no-praxis, de un practici8!11? ciego y
Pragmático donde como umca verdad
sólo queda la de " conocer es comer"
Compañeros de la generación

~965-

70 que egresa de la F~cultad de ~ilos~fía, Letras y Psicolog1a de }ª UruverS1dad Autónoma de Nuevo Leon:

Desde mi lugar de trabajo: la celda
donde estudio, ·preso político en, 1~
cárcel preventiva de la ciudad de Mex1co reciban mis más calurosos saludos,
m~ más fervientes esperanzas, mi confianza más firme en el futuro socialista
y comunista de los hombres, la sociedad
donde se realizará el yo cognoscente social, en suma, donde se realizará la filosofía.

NOTA: transcribo tres textos a cuyas fuentes
pueden acudir quienes deseen procurar~e precisiones más exactas respecto a determinados
conceptos.

Sobre la totalidad concreta

,

"La dialéctica de la totalidad concreta no
es un método que pretenda ingenuamente
nacer todos los aspectos de la realidad sin excepción y ofrecer un cuadro 'total' de.
realidad con sus infinitos aspectos Y prop1
dades, sino que es una teoría de la realida~ Y
de su conocimiento como realidad. La d1
!éctica de la totalidad concreta no es un m
todo para captar y describir tod~s los aspe
tos, caracteres, propiedades, r~lac1ones Y ?r
cesos de la realidad; es la teona de la realid
como totalidad concreta. Si la realidad
entendida como concreción, como un tod
que posee su propia estructura (Y, por tant
no es algo caótico), que se desarrolla (y, po
ende, no es algo inmutable y dado de un
vez para siempre), que se va creando (y, e
consecuencia, no es un todo perfect~en
acabado y variable sólo en sus partes s~,
lares o en su disposición), de tal concepe10
de la realidad se desprenden ciertas concl .
siones metodológicas que se convierten ~n _d
rectriz heurística y principio epistemolog1
en el estudio, descripción, comprensión, ilu
tración y valoración de ciertos sectores tem
tizados de la realidad, tanto si se trata de
física o de la ciencia literaria, de la biolo
o de la economía política, de problem
teóricos de las matemáticas o de cuestio
prácticas vinculadas con la regulación de
vida humana o de las relaciones sociales.
(Karel Kosik, op. cit., "La totalidad con
ta", p. 56).
,

Cárcel preventiva de la ciudad de México,
mayo de 1970.

Sobre el saber y la autoconciencia.

"La tarea de conducir al individuo desde
punto de vista sin formar hasta el saber d
bía concebirse en su sentido general, Y hab
que considerar en su formaci?n al individ
general, al espíritu autoconsciente. (...}
individuo recorre este pasado, cuya sus
cia es el superior espíritu, al modo de aq
que antes de emprender una ciencia su

rior recorre los conocimientos previos que
ya posee, con objeto de hacerse presente su
contenido; este individuo convoca sus recuerdos, sin que tenga en ellos su interés capital y su reposo. El individuo también tiene que recorrer los estadios de formación del
espíritu general según sus contenidos, pero
como formas ya depuestas por el espíritu, como estadios de un camino que ya está abierto y allanado. (. ..) Esta existencia pasada es
ya propiedad conquistada del espíritu general, el cual constituye la sustancia del individuo y, apareciéndole externamente, su naturaleza inorgánica. La formación desde este
punto de vista del individuo consiste en que
conquiste eso ya presente, consuma su naturaleza inorgáncia y la tome en su posesión.
Pero desde el punto de vista del espíritu general como sustancia esto consiste en que esa
sustancia se dé su autoconciencia, produzca
en sí su devenir y su reflexión.
La ciencia expone ese movimiento formador tanto en su detalle y su necesidad
cuanto como aquello que ya ha descendido a
momento y propiedad del espíritu. El objetivo es la penetración del espíritu en lo que es
el saber. La impaciencia pide lo imposible, a
saber, el alcanzar ese fin sin los medios. Por
una parte hay que soportar la longitud de ese
camino, pues todo momento es necesario; por
otra parte, hay que detener,e en cada momento, pues cada uno de ellos es una forma individual completa y sólo se contempla de un
modo absoluto cuando se considera su determinación como (un) todo o (algo) concreto,
o cuando se conside'ra el todo en la peculiaridad de esta determinación. Como la sustancia
del individuo, como el espíritu· mismo del
mundo ha tenido la paciencia de recorrer en
la larga ex tensión del tiempo todas esas formas y la de asumir el gigantesco trabajo de la
historia universal, en la que confórmó todo el
contenido de la que ésta es capaz, y como el
mismo espíritu del mundo no pudo conquistar con menor trabajo la conciencia sobre sí
mismo, así tampoco puede el individuo, por
la naturaleza de la cosa, concebir su sustancia
con menor trabajo; al mismo tiempo tiene en
realidad que hacer menos esfuerzos, puesto
que todo eso existe ya en ,í, puesto que el
contenido ha reducido ya la realidad suprimida como posibilidad, la impuesta irunedia-

tez, la formación, a su abreviatura, a la simple determinación del pensamiento." (W. F.
Hegel, prólogo a la Fenomenología del espíritu, citado en Georg Lukács, El joven Hegel,
cit., pp. 455-56. (Véase Hegel, Fenomenología..., ed. FCE, 1966, pp. 21-22).
•

Sobre el concepto de praxi,

"Para Marx, el pensamiento es praxis, y es
praxis su objeto; es decir que en la praxis
verifícase la existencia de ambos términos y
que, en ella, por lo tanto, pensamiento y realidad coinciden. Praxis es el proceso del conocimiento que Marx (si bien tomando como
punto de partida la actividad aensible) con-

sidera, al igual que Hegel, sup\lración de la
antítesis entre 'la unilateralidad de la subjetividad y la unilateralidad de la objetividad' (Hegel, Enciclopedia de las ciencias
filosóficas, párrafo 225). Apartarse de la
praxis significa separar mediante una abstracción los dos términos, que sólo en su relación tienen existencia y vida; es decir, significa despojarlos de su vida y existencia
real. Y como el método abstracto es propio
de la escolástica, Marx considera una cuestión
puramente escolástica la planteada sobre la
realidad de un pensamiento que se separa de la
praxis." (Rodolfo Mondolfo, El materialismo histórico en F. Engels, ed. Raiga!, Buenos Aires, 1956, p. 29).

�GEORGES BATAILLE EN PERSONA

Madeleine Chapsal
ABANICO
Pienso que lo que me obliga a escribir
es el miedo a volverme loco.
¡1

Sufro unq aspiración ardiente, dolorosa,
que perdura en m( como un deseo
iniarufecho.
Mi tensión se asemeja, en un 1entido,
a unas locas ganas de re(r, difiere
poco de las pasiones conque arden los héroes
de Sade, y, sin embargo, está próxima
a la de los mártires o los santos. .•

Georges Bataille nació en Billom, Puy-de-Ddme el 10 de septiembre de 1897. Ingresó a
l'E~le des Chartes, prosigue la carrera de bibliotecario, primero en la BibliotMque Nationale en París, después en Carpentras Y
en Orléans. Ligado con el grupo surrealista,
publica en 1928 Historia del ojo, después
funda varias revistas (Documenta, Acéphale,
y en 19 5 7, Critique); participa en mu chas
otras (Verve, La Nouvelle Revue Frarn;aise).
Entre sus grandes obras: La experiencia interior (1943), El odio de la poesía (1947),
El abad C (1950), La parte maldita (1950),
El erotismo (1957), Las lágrimas de Eros
(1961 ). La publicación de sus obras completas está a cargo de las Ediciones Gallimard
desde 1969.

La primera vez que vi a Georges Bataille
debía ser la última: fue en la primavera de
1961, en la biblioteca de Orléans, de la que
era conservador. Murió algunos meses más
tarde, el 8 de julio de 1962.

Georges Bataille, Sobre Niet:uche.

-¿Termina usted una obra sobre el
erotismo titulada Las lágrimas de Eros?
GEORGES BATAILLE.- Así es. Una
obra que me da muchos problemas porque trabajo en ella desde hace bastante
tiempo y desgraciadamente no puedo
trabajar sino muy poco, mi salud no es
buena. Me debato en circunstancias que
no he escogido... pero acabo por llegar,
con mucha paciencia.

-¿Usted había comenzado ese libro
desde cuándo?
G. B.- Oh, después de más de un año.
¡Pero es un libro pequeño! Y sobre un
asunto que no demandaba nuevos conocimientos. Aunque, evidentemente, me
siento obligado a comenzar por el erotismo prehistórico, que ha sido poco es-

tudiado.

-¿Con qué documentos trabaja usted?
G.B.- Con los de las cavernas. Yo escribí en otro tiempo un libro sobre la
caverna de Lascaux. En esta caverna
existe lo que se llama "el pozo", donde
usted probablemente no descendería
porque de ordinario no hay descenso: se
necesita preguntar, arreglar las cosas con
el guarda, etc. Bien, allí hay una cosa
muy bella, muy bella en sí misma. Aunque quizá no sea la más bella. En c9!_1.junto, las pinturas de Lascaux son extraordinarias, pero la más curiosa es
esta: la única en todo caso donde aparece la figura de un hombre. Ese hombre
es mi Dios, en un estado que no deja ignorar . .. los éxtasis que experimenta.
Esto que digo puede ser engañoso, como
sucede cuando los animales son pintados de una manera completamente realista. El hombre solo, pintado en la caverna, es muy esquemático, completamente esquemático, pero, si usted quiere, la única parte definida destaca su
masculinidad.

-No sabía que se encontraban pinturas eróticas entre las pinturas prehistóricas.

G .B.• Se encontraron muchas. Pero
generalmente son, como es el caso del
hombre de Lascaux (a menudo se le llama as1), simplificadas. Se podría hablar
de caricaturas más que de pinturas.

- ¿Y con qué espíritu piensa usted
fueron hechas esas pinturas?
G. B.. Es difícil decirlo. . . Hay un
hombre con un animal... en principio
se tiene la impresión de que el toro (no
es un bisonte), que el animal está a un

paso de matar al hombre. Pero eso no
está tan claro como lo otro. Un toro,
con mayor razón un bisonte, es un animal muy aterrador. No se puede saber
qué hacen allí. Yo lo interpreté lo mejor
que pude. Creo, sobre este punto_, hab?
llevado las explicaciones muy le10s; sm
embargo, he sido más prudente que la
mayor parte de aquéllos que han hablado y emitido hipótesis complicadas, que
han creído poder encontrar esto y aquello... Por ejemplo, se ha visto en ese
personaje medio dormido y acostado, a
un personaje en éxtasis. Pero eso no es,
creo, del todo serio. Y, sin embargo,
esas gentes son más serias que yo, puesto que yo, como usted sabe, no tengo
estampa de erudito...

- ¿Qué representa para usted el ero-

.
.,
tismo.

G. B.- Es una experiencia interior. Yo
no busco explicar el mundo por el rasgo
del erotismo, no, pero veo, a pesar de
todo, al erotismo como la vía más poderosa que nos permite entrar en el instan•
te, de vivir el instante. Dicho de otro
modo, creo que la mayor parte de la actividad humana consiste en hacer cosas
que servirán más tarde, mientras que el
erotismo (no hablo de la concepción de
niños, aquí eso no es lo esencial) no descubre nada. Es puro derroche, gasto de
energía en ella misma, fiebre donde se
ofrece un resultado inmediato y de ningún modo un resultado posterior como
en el caso del obrero que trabaja.

- ¿El erotismo sería lo contrario del
trabajo, su revés?
G. B.- Sí, cuando Ún obrero trabaja,
por ejemplo, JI no se ocupa sino del por•

�venir, mientras que el erotismo se interesa nada más en el presente. Es por eso
que se puede hablar de una experiencia
completamente aparte.

-Es porque usted tiene otro modo ...
no forzosamente inferior... Usted bus-

caba algo ...

_¿U na experiencia feliz o desgraciada?
G. B.- Es evidentemente el placer que
produce la danza, pero en fin, esto n,o
conduce siempre a la pureza y alegria
simple; a menudo es muy pesado... En
Las lágrimas de Eros señalo tod~ l~ 'r1e
el erotismo puede aportar de mfirutamente penoso, de infinitamente doloroso.
_¿Cómo comenzó usted a escnºbº,
ar·

G.B. Me fastidia un poco decírselo... En fin, mi primer libro fue un libro erótico.
_ ¿Cómo veía usted entonces su carrera de escritor?

G. B.- No tengo idea... Me veía más
bien como un filósofo. Siempre, ante todo, he girado ·alrededor de la filosofía.
Pero la he tratado de tal manera que no
puedo decir que sea verdaderamente un
filósofo. Fallé en lo que quise ser, algunos de ni.is libros se le acercan, profundizan en ella, pero me he dado cuenta
que bahía una distancia entre lo que escribo y la filosofía verdadera.

,,

-¿Por que.

f

G. B.- Porque una filosofía d~a de
ese nombre debe poder encadenar mde:finidamente su pensamiento. Ahora bien,
yo soy incapaz de seguir en lo mismo
durante largo tiempo.

G.B.- Buscaba la angustia, p~ro más
bien para liberarme de, e~la. V~1a en el
exceso de angustia la um~a sali~a de la
angustia. Sí, no puedo decirle la epoc!···
aunque me complacía un poco, le hma a
esta angustia.

recargando ese movimiento. Lo ideal s';
ría escribir como Platón. Veo esto as1:
él intenta establecer que puede levantar
un edificio racional, y que sin embargo
hay algo más allá...

mo no podía expresarlas mejor sino hablando de una idea que me llegó, creo
que ayer o anteayer, de hacer un libro
que llevaría sobre la primera página de
la cubierta El surrealismo está muerto,
y sobre el reverso de esta cubierta Viva
el surrealismo. ..

G. B.- Contra el estado de cosas existente. Una rabia contra la vida tal como
ella es.

_•Usted no sabe qué va a escribir en
¿
b . 'I
el momento de ponerse a tra aJar.

-Actualmente, ¿en qué encuentra
usted vivo al surrealismo?

-¿Tal como ella nos es impuesta por
una sociedad, o contra la vida misma?

G.B.- Eso depende. Hay libros que no
puedo hacer sin saberlo, sin. tener una
idea aproximada. Pero en fm, muy 8
menudo, aun cuando creo saber adónde
voy, comienzo a escribir otra cosa Y
aquello toma un giro imprevisto... En
cierto sentido, hay algunas cosas rez~~
das en mí, enfermas, de las que mahc~
tanto y no les saco partido. No estoy sm
embargo al margen de Boileau, pero si
usted lo prefiere, el "Frecuentemente
un bello desorden es un efecto del ar•
te" ·me hace pensar en mi manera de
com~oner! De hecho yo no podría ll~
gar a mantener el orden, y en el esp1
ritu de Boileau es evidente que el o
den es superior al desorden ... pero a veces se puede reencontrar la riqueza exiatente en el desorden. Eso no es fácil, pero yo me he vuelto muy avezad~ en
tos pequeños problemas: converru: ~l ~
sorden, el desorden fundamental, inicial
en algo que participe del arte, me pare
un muy buen principio.

G. B.- Y bien, veo al surrealismo tocar lo esencial. No sabría decirlo mejor
cuando intento representar la idea que
me hago de él, no tan clásica pero que,
creo, confirma aquélla que expresó Breton: hay en el surrealismo algo profundamente religioso, de tal manera que el
nombre de san Juan de la Cruz, a mi parecer, no lo deforma. Una de mis dificultades, al principio, con el surrealismo,
era que yo estaba mucho más con dadá
que con los surrealistas, o al menos lo
estaba entonces como ellos no lo estaban más. Es cierto: para mí, hay que ir
hasta el extremo, hacia lo que se podría
llamar misticismo, hacia lo que intenté
designar con el nombre de san Juan de
la Cruz. Cuando digo al extremo, quiero
decir a los dos extremos: ¿qué mayor
contraste se puede imaginar que un señor afirmando a la vez sera dadá e impresionado por la biografía de san Juan
de la Cruz?

G. B.- Está claro que no importa cómo, cualquiera que sea el género de sociedad que nosotros tengamos, en el límite, esta rabia se encontrará siempre,
porque no creo que se pueda alcanzar
un estado de cosas tal que permitiera
vencer esta rabia.

_ ¿No intentó el psicoanálisis?

G. B.- Sí, lo intenté. No pudo ser
más ortodoxo ese psicoanálisis, aunque
no duró sino un año. Es poco tiempo,
pero fue suficiente: me cambió del ser
completamente enfern_iizo que yo era en
alguien más o menos VIable.
_¿Eso le interesó?

G. B.- Me apasionó y liberó.
_ ¿Liberación que usted no habría
• obtenido escribiendo su obra!

G. B.- No creo. Por una razón fác~
de expresar: el primer libro que escnbí, aquel del que le h3:1&gt;laha, no lo pude
escribir sino psicoanalizado. y creo poder decir que es solamente liberado de
esa manera como pude escribir.
-Con frecuencia se pregunta qué es
un escritor. Cómo consigue llegar a sus
propias fuentes. Usted que,sufrió ~l mal,
sus consecuencias, ¿podna explicarlo?

G. B.- No sé. Me costó mucho trabaj~
escribir. Me parece que lo ideal seria
componer sin por ello '_'recarg~" el movimiento de su pensamiento; pienso que
la mayor parte de las gentes componen

-¿Tuvo usted relaciones muy es
chas con el surrealismo?

G. B.- Mis relaciones con el surre ·
mo han sido de una cierta absurdida
pero probablemente no más que t
mi vida. En todo caso, si no llegam
André Breton y yo a declaramos h
les uno al otro, no es una cuestión
todo... Mis relaciones con el surr

- ¿Qué lo impresiona?
G. B.- Es un rabioso. He aquí el aspecto que tiene en común con los surrealistas (a mi juicio eso es lo esencial
del surrealismo): una suerte de rabia.
Cuando André Breton escribía: "Abandonen a sus mujeres, abandonen dadá ",
pienso que él tenía el espíritu de esa ra-

bia.
-¿Una rabia contra qué?

- ¿Encontrarse dentro de un cuerpo
es una situación intolerable?

G. B.- Encontrarse dentro de un cuerpo gobernado por la razón, mientras la
razón no puede vencer todos los instintos que existen en el ser humano, engendra una rabia que puede llegar a verse
como indeleble. Algo que sobrevivirá a
todas las posibilidades. Eso puede ser
por otra parte ese punto en el que yo
me he sentido siempre más o menos
opuesto a los surrealistas: ellos hacían
muchos más esfuerzos que yo intentando
reformas.
-¿Por eso habló de la risa? ¿Cómo
la entiende usted?

G.B.- Sí, para mí, la risa está en el
fondo de todo. Con una condición: se
trata de reírse de sí mismo, de ninguna
manera debe creerse liberado de lo intolerable al reírse de otro. Reírse de
otro porque se condena ingenuamente

algo en él, no es arreglar el problema.
Así no se liberará nunca de nada. Al
reírse de otro, en realidad no se suprime
la complicidad profunda que hay entre
el que ríe y el que es objeto de la risa.
- ¿Pero de qué sirve reír?
G. B.- Hay en el hecho de reírse de
sí mismo un regocijo cuyo soporte es,
en suma, un hundimiento. Es algo difícil de expresar. Excúseme por no culminar lo dificultoso, por dejar ciertas cosas
abiertas...
-Si se le preguntara qué piensa haber
descubierto o aportado de mayor importancia, en tanto que pensador, ¿qué diría usted?

G. B.- Diría de buena gana: de lo que
estoy más orgulloso es de haber mezclado las cartas; es decir, de haber asociado
la manera de reír más turbulenta y más
chocante, más escandalosa, con el espíritu religioso más profundo. Nótelo: no es
necesario imaginarse, a ese respecto, la
posibilidad de descubrir algo nuevo. Es
cierto, los hombres han alcanzado ptmtos extremos; pienso en ciertos yoghis,
en Ramakhrisna.
En realidad, estoy persuadido de lo
siguiente: el hombre vive en una suerte
de completo divorcio entre las ideas
que profesa y aquello que existe verdaderamente en el fondo de él mismo.
-¿En el fondo de él mismo?

G. B.- Sí, necesitaría convertirse en
el mayor rabioso posible y conservar al
mismo tiempo su lucidez. Todo lo que
pretenda el hombre, es decir, todo al

��EL LOBO SUSPIRA

Georges Bataille
NUEVE POEMAS DE EL ARCANGELICO

mi locura y mi miedo
tienen grandes ojos muertos
la fijeza de la fiebre
lo que mira en esos ojos
es la nada del universo
mis ojos son ciegos cielos
en mi impenetrable noche
está lo imposible pregonando
todo se desploma

*
almanaque de lejía de tinta
inmortalidad de poeta velludo
poesía cementerio de obesidad
adiós terneras maliciosas
dulces muertos vestidos por mujeres desnudas

Nada tengo qué hacer en este mundo
sino arder
te amo hasta morir
tu ausencia de reposo
un viento loco silba sobre tu cabeza
estás enferma de haber reído
me huiste por un vacío amargo
que te destroza el corazón
destrózame si quieres
mis ojos te encuentran en la noche
ardiendo de fiebre

*
estrella penetra el cielo
grita como la muerte
asfixia
no quiero la vida
asfixiarme es dulce
la estrella que se eleva
está fría como una muerta

adiós mentira sueños

*
te pierdo en el viento
te cuento entre los muertos
un cordón necesario
entre el viento y el corazón

*

véndame los ojos
amo la noche
mi corazón es negro
empújame hacia la noche
todo es falso
sufro

�el mundo siente la muerte
los pájaros vuelan los ojos desorbitados
eres sombría como un cielo negro

*
la fiesta comenzará
en el fango y en el temor
las estrellas caerán
cuando la muerte se aproxime

*
Eres el horror de la noche
te amo como se agoniza
eres frágil como la muerte
te amo como se delira
sabes que mi cabeza muere
eres la inmensidad el temor
eres bella como matar
el corazón desmesurado me asfixio
tu vientre está desnudo como la noche.

*
Me conduces directamente hacia el fin
la agonía ha comenzado
nada más tengo que decirte
hablo desde el cementerio
y los muertos están mudos.
¡

: .1

.•.:,
:1

! IN

:l.()
• 1

r

*

DE POEMAS ELIMINADOS

El osario
La fuerza de la vida y la desdicha del frío
la difícil necedad del hombre
que sabe la ley de su cuchillo
la cabeza avara del éxtasis
un corazón de hielo üna sopa humeante
un pie sucio de sangre
el bigote de lágrimas
una lenta matraca de moribundo.
El muro
Un hacha
denme un hacha
a fin de que me espante
mi sombra sobre el muro
tedio
sentimiento de vacío
fatiga.
La escarcha

Mi amante la muerte
estrella de cal viva
corazón de hielo corazón de agua
corazón de cabellos de escarcha
estrella de ceniza
silencio sin labios.

�La ventana

huir el exceso de ese silencio
distraer la fetidez.

Pajarillo
mil colores
una muerte abarca el cielo

La iglesia

un cuervo fatigado
los ojos muertos
el viento desgarra el cielo

Cierzo de invierno
oh mi moribunda hermana
fulgor de lobo mordedura del hambre
piedra helada en el corazón desnudo

cuchicheo
de una muerta
la locura abre el cielo.

ah escupitajo de la indiferencia
ah cielo de insulto en todos los corazones
ah frío más vacío que la muerte.

DE POEMAS EROTICOS

Noche blanca

Ahogarse
impedir una voz
tragar desfallecida la lengua
abolir el rumor
dormirse
afeitarse
reír con los ángeles.
Noche negra

Te mofarás de tu prójimo como de ti mismo

El suelo
Me gusta la ceniza la escoria del hierro
una cabeza de dura piedra
y la insistencia de mi vida
las manos violáceas
las risas en el frío
y el cuchillo rojo de los dientes.

*
Risa de pájaros fango de sangre
estrépito helado de los dientes
basura grito vómito
cabeza sumida en el horror.

EL LOBO SUSPIRA

El lobo suspira tiernamente
duerme bella castellana
el lobo lloraba como un niño
nunca sabrán mi pena
el lobo lloraba como un niño

Sacad el amor de la oca
del bazo de los grandes señores
El olvido es la amistad del degollado
Con permiso
me voy.

La bella rio de su amante
el viento gime en un gran roble
el lobo murió llorando sangre
sus huesos secaron en el llano
el lobo murió llorando sangre.

La máscara
Ver,ione, de Miguel Covarrubia,

Muerte enmascarada de papel grasiento

�BATAILLE/ZAMBRANO

Silvia Mijares
Vivo la experiencia sensible Y no la explicación lógica. Tengo de lo d_i~no una ?x:
periencia tan loca que se reiran de m 1 s1
hablo de ella.
Georges Bataillc, La experiencia interior.

El oscuro rpundo de Bataille

No, de ninguna manera podríamos a~eptar que Georges Bataille ~s, ~n escntor
popular. AJ cont~~o, es d~f1c1l entender
811 lenguaje sedicwso e msolente. Sus
ideas audaces su rebeldía, el misterio Y
la oscuridad ;epresentan la antítesis del
escritor que comúnmente estamos acostumbrados a leer. Es cierto, las obras de
Bataille no son para conformistas, en
ellas desciende a lo más profundo de lo
humano transgrede las instituciones estahlecid~s, mezcla los contrarios, lo positivo con lo negativo, lo profano con lo
religioso. La pureza y el rigor ló~~o
nunca fueron los principios que def1meron la obra de nuestro autor. "La indisciplina y la tiniebla de algunos de sus
textos fueron buscadas por ese díscolo
que ambicionó la sombra ~on la ~i~ma
tenacidad con que un Valery codiciaba
la luz. " 1
Todo esto adquiere sentido, para
quien sin prejuicios pr~tenda l~~gar al
principio, al fondo, al ongen, valiendo~e
de todos los medios a su alcance, sm
"la ficción" de que todo resulte "b'1en",
sino con el propósito de enfrentarse a la
incoherencia al desorden, que nos conducen gener~mente a situaciones límite
y que si bien son gener~?oras .de angustia y sufrimiento, tamb1en registran una
gran experiencia vital.

Las reflexiones se dirigen obsesivamente a la violencia humana, al deseo, al
sexo, a la religión, a la sociología, a la
literatura a la filosofía, etc. Esto no nos
sorprend~, Bataille se ha ca_racterizado
por tener intereses muy_ diversos que
con su fuerza de pensamiento ha logrado integrar. El hombre es "el dominio
en donde los contrarios se abisman y se
.
,, 2
conjugan .

Todo conocimiento profundo de
~ más allá del objeto de conocimiento

si el conocimiento científico no lo
agotar el objeto, se te~d~án qu~ u_tiliz,
otros recursos, los sub1et1vos, s1 bren
tos no se pueden demostrar sí se pue_d
experimentar, sentir, vivir. E_ste conJ
to de experiencias necesanamente
transformarán en conocimiento
"ávido de ver, es el instante en que,
servando corre el riesgo de volverse m
Nuestro filósofo se propone a través ciego qu~ un ciego, especie de viden
del camino negativo hundirse hasta el que recuerda 4al sol como una mane
fondo del ser, en el misterio, ~n la gris, molesta". Bataille nos alerta so
muerte. Busca en el aspecto irracional los riesgos que corre el que se enfren
del hombre, en las partes bajas, en los al conocimiento. Reconocemos que
órganos sexuales, en el lado oscuro del ciencia tiene logros precisos pero l'
tados: nos proporciona orden, siste
ser humano ' en el punto más hermético.
,
,
''Nada a decir verdad, nos esta mas ce- concatenación. Todos los grandes pe
tTado que esa vida animal de la que he- dores se han preocupado por el prob
ma del conocimiento, de la relación
m·os salI'do. ,,3
que se encuentra el sujeto con el obje
El desarrollo social ha contribuido a Platón en el mito de la caverna nos pi
que el hombre rechace la s~la idea de tea que el pleno logro del conocimien
asumir sus instintos, su lado mdomable. es difícil y nos puede deslumb
Tal situación abstrusa lo coloca frente
Parménides aseguraba: todo lo real
a un conflicto. Sin embargo, este enforacional
y todo lo racional es real.
que singular sitúa a nue~tro pen~dor reconcluía
reconociendo que el mundo
belde en un lugar especial de la literatuirracional,
contradictorio, por lo tan
ra, en la corriente maldita de la cultura
irreal;
sin
embargo,
los humanos p
europea. Con el intelecto no se puede
cipamos
de
esta
"irrealidad"
que es
bajar al fondo irracional del ser -nos
hecho
y
además
no
podemos
sosia!
dice Bataille- sino a través de la experiencia interior que se sirve de la dramaLa deshumanización del hombre
tización y del movimiento oscilante e~jo
consigo el esclerosamiento de la
tre ley y violación. Esta idea tiene sentituraleza:
"Bajo la dirección del Esta
do cuando observamos a la naturaleza y
romano,
que suprimió la libertad
descubrimos que todo es polar, es decir,
toda
la
tierra,
la naturaleza fue som
todo tiene su contrario. El uno presupone al otro, pero de ningún modo u~o da a una ley extraña al hombre y
aniquila al otro. Se trata de que ~~s1s- cada a su conexión misma . .. La na
tan los opuestos, de que haya moV1IB1en- raleza dejó de ser divina, libre y bella
to, conjugación dialéctica, mas nunca de El hombre pierde la confianza en
mismo y la naturaleza se convierte
suprimir a uno de ellos.

un montón de cosas extrañas y muertas.
En el naturalismo de Fichte se manifiesta el dualismo religioso, el reconocimiento del yo teórico y práctico y la
superioridad del sujeto que trae como
resultado la destrucción y la cosificación de la naturaleza; "el ego del cogito
cartesiano-kan_tiano y del volo fichteano
reduce el mundo a un 'cadáver', a una
'materia muerta' sobre la cual debe reinar el 'concepto'".6 Hegel rechaza esta
posición coincidiendo con el pensamiento de Platón; al considerar que el universo debe ser venerado como un "Dios
bienaventurado".
Nietzsche al abordar el problema del
conocimiento nos dice: ''La prueba irreversible de la lucidez y de la veracidad
ha enseñado, sin embargo, el instinto
fundamental de fabulación a no engañarse más a sí mismo, y la conciencia,
instrumento crítico y pacificador, ha
descubierto bajo el error de la verdad esta verdad de que el ser no es ni verdadero ni falso, sino infinito movimiento expresivo, que no sostienen ni sujeto expresan te ni objeto expresado y que el fi.
lósofo, prolongando el viejo instinto
mílico, es el poeta de lo que sobrepasa
los límiles de la experiencia, que no tiene a esle respecto ni ejemplos ni originales y que es, por consiguiente, responsaLle de la cxislencia que querrá para él
y para los otros. En la imnensa soledad
de la vida y del pensamiento es, pues,
del h6TTlbrc la idea que subsume al hombre". 7 Todos estos enfoques acerca del
conocimiento nos obliga_n a planteamos
la siguiente pregunta: ¿Qué fue lo primero, la conciencia o la materia? Si
aceptamos que la conciencia fue primerol la naturaleza debe sujetarse a ella.

Pero si por el contrario aceptamos que
la materia siempre ha existido, no ha tenido ni principio ni fin, es infinita e
inagotahl~, entonces nos daremos cuenta de que el concepto es el pensamiento
de la estructura de un objeto; por lo
tanto, la naturaleza no se sujeta a los
conceptos ni a las leyes lógicas, sino a
sus propias leyes, a sus contradicciones,
a su especial manera de existir. Bataille
acepta ser materialista porque considera
a la materia como lo estrictamente sustantivo.
Para Nietzsche el juicio no es un acto
de conocimiento, más bien es un acto de
fe, porque lo que se supone que es verdadero es lo que se afirma en el juicio.
Esta posición dista mucho de expresar
lo que puede tenerse por verdadero.
Descartes nos propone recurrir a la
fe, a la creencia de un Dios que no nos
puede engañar y que es la garantía del
conocimiento. La creencia es el fundamento del conocimiento. En la filosofía cartesiana el pensamiento en su totalidad se encuentra sujeto o subordinado al concepto de fe.
Con Parménides surgieron los principios lógicos de identidad y contradicción. También con él se plantea el problema de la inmovilidad del ser. Su idea
del ser es muy sui generis: es preciso, lógico y racional, y nada tiene que ver con
la realidad material; pues lo concilie así:
uno, inmutable, esférico y eterno.
Para Bataille el ser es sinónimo de devenir, de movimiento, de vida. Es la totalidad de los entes. La rebeldía de Bataille contra la lógica, la moral, el estado, la familia, da a su obra la unidad,

porque los hechos pertenecen al curso
de la realidad y los pensamientos al curso de la estructura de la lógica.
Tenemos que reconocer que la vida
de cada ser es irrepetible, sólo se vivirá
una vez. No obstante, cada uno se empeña en vivir en el mundo de las apariencias, de las concepciones unitarias, en
los sistemas lógicos preestablecidos, para hacer a un lado la vida y conformarse
con las representaciones maniqueas suplantando la expresión vital. En nombre
de los principios de la razón se pone en
entredicho la realidad material para que
lo adjetivo, la predicación, el juicio sean
lo real. En la situación extrema, en la
experiencia interior, la razón se pone entre paréntesis para introducirnos en la
propia existencia del ser humano, para
sentirla, vivirla y experimentarla al margen del logos.
Las experiencias religiosas le ponen
un límite a la experiencia misma, porque la conducen y cuando se logra el
objetivo propuesto, se termina el deseo,
se llega a la satisfacción. La experiencia
que propone Bataille es libre, sin prejuicios,· sin un fin previamente definido.
Esta experiencia nos abruma, nos conmueve y es posible que nos haga caer en
el sinsentido, pero a cambio de experimentar lo que todo ser humano debe
vivir por el solo hecho de existir.
La experiencia interior no prejuiciada es temeraria, no hay una idea que
ofrezca la posihilidad feliz de salvación
como en el cristianismo, como en los
éxtasis de los místicos. Esta experiencia
libre nos lleva a un lugar incierto, desconocido, que "exige un imperio no. compartido", la soledad que luego aquélla

�E

u

paradójicamente eliminará para ofrecernos la unidad del sujeto y el objeto. El
logos entendido co~o _razón pret~nde
quitar el velo del m1~teno, ~ero cun~~mente se olvida de el y se mteresa umcamente por sus propias estructuras y
objetivos, para dejar a la realidad_oscura
y contradictoria de lado. Es as1 _como
surge una concepción_ absurda, ~b1smal,
distanciada de la realidad matenal, con
la que naturalmente está en desacuerdo
Bataille.

El ojo poético en la filosofía de María
Zambrano

•

La poesía sufre el martirio del conocimiento, padece por la lucidez, por la videncia.

María Zarnbrano, Filo.afía y poe,ía.

••

•

.• :

Notas de la primera parte

.

l. Vargas Llosa, Mario, " Bataille o el rescate
del mal" pról. a El vP.r&lt;ladero Barba-Azul
(La trogedia de Gilles de Rais) de Georges
Bataille, trad. de Carlos Manzano, Tus·
quets, Barcelona, 1972, p. 8.

•

2.Bataille, cit. por Vargas Llosa, op. cit.,
p. 16.
3.Bataille, Georges, Teoría de la religión,
trad. de femando Savater, Taurus, Barcelona, 1975, p. 24.
4 . Blanchot, Maurice, " La experiencia ~terior" en Falsos pasos, trad. de Ana Aibar
Gue~a, Pre-Textos, Valencia, 1977, p. 45.
5.Hegel, cit. por Kosfas ~apaioannou, Hegel, trad. de Bartolome Parera Galmes,
Edaf, Madrid, 1981, p. 43.

6./bid., p. 44.
7 .Delhornrne, Jeanne, Nietzsche, trad. _de
Francisco López Castro, Edaf, Madnd,
1981, p. 98.

•

••

•

.

·.•• . .
•

Es una característica de nuestro tiempo
establecer dicotomías, separaciones, especialidades que nos obligan a utilizar
un cartabón para las cosas y no sólo para ellas sino para los seres humanos también. A ello se debe que nos preguntemos: ¿Homero poeta o filósofo? Luis
Barragán ¿ingeniero o arquitecto? Etcétera. Para Aristóteles, Homero fue el
primer filósofo y lo coloca al lado de
grandes pensadores de su época, como
Parménides. Pero ¿qué hace un poeta
entre los metafísicos? En los orígenes
de la cultura era natural que un poeta
f~era al mismo tiempo filósofo. Kranz
nos dice al respecto: "El mundo de Hornero es una admirable unidad de lo
suprascnsihle y lo sensible, de los espiritual y lo corporal, la luz y la sombra,
la alegría y el dolor, como si en estas antítesis se manifestara la ley una de la
Naturaleza." 1 En Homero no hay una
teología, no hay un sistema que se manifieste desde lo oculto, no hay un predominio del fatalismo ni de la fe, sino
la manifestación libre del albedrío, del
criterio de los hombres, de la responsabilidad propia. "A lo largo de toda la
epopeya homérica se repite el afán de
señalar hasta dónde lle~a la libertad de
acción de los hombres."

En nuestro tiempo retomamos este
tipo de planteamiento y nos preguntamos: María Zambrano ¿poeta o filósofa? Para responder habría qué analizar
por qué poeta o por qué filósofa. Los
escritores literarios piensan a través de
imágenes, los filósofos lo hacen a través de conceptos, de categorías. Pero
como decíamos anteriormente, hay una
tradición de pensadores de la talla de
Homero, de Platón, de Nietzsche, de
Bataille, de Sartre, de María Zambrano,
que nos muestran no sólo su preocupación por cómo enfrentar y encontrar
la verdad, sino también por cómo expresar esta verdad, y todos ellos han
elegido el camino de la estética, de la
poesía, de la forma literaria para decir su verdad.
En el caso de Borges se da otro matiz,
en su escritura hay temas filosóficos,
pero no deben interpretarse como un
propósito para hacer filosofía, sino
como un recurso para crear temas nacidos de la abstracción que jamás acaban con la expresión literaria. Toda la
obra de Borges es estrictamente estética. A lo largo de sus páginas hay ciertos
temas que se presentan .como constantes: la muerte, la vida, la eternidad, el
amor, la amistad, etcétera, pero si las
ideas filosóficas expresan relaciones generales, Borges las transfonna en bellos
relatos y poemas de sucesos en mundos
fantásticos.
Por otro lado Georges Bataille también tiene sus coincidencias con María
Zambrano, en tanto que ambos hacen

a un lado el estigma de la objetividad
rigurosa, ya que enriquecen sus planteamientos con todos los recursos posibles y logran una idea más integrada
del hombre y de la realidad en general.
Cioran escribe: "María Zambrano no ha
vendido su alma a la Idea, ha salvaguardado su esencia única situando la experiencia de lo Insoluble sobre la reflexión acerca de ello; ha superado en
suma, la filosofía. . ." 3 Coloca su pensamiento sobre el misterio, sobre lo
complejo; a la complejidad del devenir
responde con la complejidad del espíritu y el resultado es una obra filosófica escrita con delicadeza y profundidad .
Nuestra pensadora nos da la pista en
su libro Claros del bosque4 acerca de
cómo aborda la realidad, y en la forma
de afrontarla podemos distinguir algunos matices, entre ellos la diferencia
entre las palabras y el lenguaje, entre
sabiduría y conocimiento. ¿Será posible
que sólo la razón nos pueda conducir a
la sabiduría? O ¿hay otros elementos
que sin tener el rigor de la razón también nos llevan a la sofrosine? ¿Hacia
dónde nos conduce una concepción general del universo, surgida de la totalidad de elementos que constituyen el
ser humano? Naturalmente a un sitio
muy diferente al que nos lleva la sola
razón.
"El claro del bosque es un centro en
el que no siempre es posible entrar";5
además no hay que buscarlo. Nada determinado, prefigurado o consabido de-

�RELIGIOSIDAD EN BATAILLE

José Roberto Mendirichaga
he empañar la aventura del conocimiento. Hay que "suspender" la pregunta
que es esencial en el ser humano: "a la
propia alma asfixiada por el pregun~r
de la conciencia insurgente, a la propia
mente a la que no se le deja tregua para concebir silenciosamente, oscuramente".6 Habría que dejar que nuestra
sensibilidad, que nuestro instinto, que
nuestra mente, que nuestra. psique se
conjuguen, se sorprendan, se extasíen
frente a la realidad, para experimentarla,
para vivirla.

1

1\

Georges Bataille asegura: "Cada conocimiento vale dentro de sus límites,
pero queda por saber lo que vale si el
punto extremo se da, lo que una experiencia última añade. ( ...) lo que subsiste, pese a todo, como un lienzo de
pared resquebrajado, acrecienta, no cal7
ma el sentimiento vertiginoso. " Si la
realidad es complicada no podemos conformamos con la respuesta de la razón,
siempre hay que ir más lejos. El camino
sería no tratar de acomodar la realidad
a nuestras categorías intelectuales, por
el contrario, hay que dejarla así, tal Y
como es, móvil, contradictoria, irreductible.
Cuántas veces no queremos enfrentar
la realidad porque nos atemoriza,. nos
angustia y no tenemos una respuesta clara sino una conmoción, algo que nos
desconcierta, pues todo lo que tenía
sentido hasta ese instante lo pierde, Y
paradójicamente esa experiencia nos enriquece. Estamos acostumbrados a utilizar la razón como instrumento de cono-

cimiento y sabemos que el logos alumbra, quita el velo, descubre. Sin embargo
los instintos y los sentimientos, como
tambores ruidosos y primitivos, están
allí sonando continuamente, marúfestándose; fantasmas que al estar encarcelados o reprimidos aniquilan nuestra
visión, la distorsionan, la fragmentan.
También Heráclito en el pasado consideraba que la lucha era la madre de todas las cosas; la tensión, la contradicción
es la forma en que se marúfiesta el devenir. Nietzsche reconoce a Heráclito como su propio antecedente. Ambos buscan la suprema urúficación entre lo apolíneo y lo dionisíaco; Heráclito lo encuentra en la lucha; Nietzsche lo encuentra en la tragedia antigua. "En su cercanía siento más .calor humano y me encuentro mejor que en cualquier otra
parte. La afirmación de la ~c?nstancia
y de la destrucción, lo de~1S1vo _en la
filosofía dionisíaca; el decirle s1 a la
oposición y a la guerra; el devenir, jun!o
con el rechazo radical incluso del nusmo concepto 'ser' -en todo esto tengo
qué reconocer, desde todo punto de
VI•sta lo más afín a mí de todo lo que
'
~
se ha pensado hasta ahora.'
Hay un punto . de coincidencia en
todos los escritores anteriormente citados. Todos están de acuerdo en reconocer que la razón aislada no es la única fuente de saber. La poesía logra una
integración más completa del urúverso
y del hombre, pues los instintos, los
sentimientos, la psique, la razón, etc., se
conjugan en la creación poética. "La

poesía busca realizar la inocencia, tr
formarla en vida, y más allá de la c
9
ciencia: en palabra, en etenu'dad."
tanto que la filoso{ ía "ahonda en lo
constituye toda distinción y la histo ·
es, a su vez, ~l movimiento realizad
. · ·' "lO
de toda posihle d1Stinc10n
. El fil'o
fo se distancia del objeto para oh
vario, para distinguirlo, para apreh
derlo, en cambio el poeta espera rein
grarse, volverse uno con la naturale
ser flor, pájaro o montaña.

Notas de la segunda parte
l .Kranz, Walther, La filo,ofía griega.
prewcrático1, trad. de Alfan~. José
taño Piñán, la. ed., Uteha, MeX1co, 19
p.12.
2.lbid., p. 11.
3.Cioran, E. M., "María Zambrano:
presencia decisiva", trad. d~ J (os~) L(
R(ivas), en La gaceta, MéXIco, nurn. 1
mayo, 1986, p. 14.
4. la. ed., Seix Barral,

5 .lbid., p. 11.
6.lbid., p. 12.
7 .La experiencia interior, trad. de Fer
Savater, Taurus, Madrid, 1972, p.
8.Nietzsche habla de Heráclito en ~cce
mo, cit. por Henri Lefebvre, N,etz
trad. de Angeles H. de Gaos, la.
Fondo de Cultura Económica, Mé
1972, pp. 41-42.
9 .Zarnbrano, María, "Poesía Y rne~afísi
en Obra, reunida,, Aguilar, Madnd, 1
p.196.

10.lbid., p. 197.

"Somos todos niños en un amplísimo
Kindergarten, tratando de deletrear el
nombre de Dios con los cubos del alfabeto equivocado".

Tenne,1ee William1

Resulta un temerario intento defirúr
-así sea en un aspecto, en este caso el
religioso- a cualesquier autor; y aquí es
doble la osadía, tratándose de un escritor
(¿narrador? ¿poeta? ¿filósofo? ¿teólogo?) que no se deja encasillar en un estanco determinado.
Posiblemente la lectura de los otros
trabajos de este Abanico contribuya a
esclarecer y a completar; que no otra cosa es el conocimiento científico: más orden que chispazo gerúal, más tino por
eliminación que por certera puntería.
El tema que abordaremos será el de

menester, entonces, citar y glosar aquello que aparece como más defirúdo y
firme de sus tesis religiosas, arreligiosas
o antirreligiosas, si es que hubo algo de
ello.

Su Teoría de la religión 1 es, por tanto, un libro fundamental para aproximamos a esta concepción-vivencia, lo
que necesariamente implica religación
entre lo Absoluto y lo contingente, el
Todo y las partes participantes.
En el desarrollo del trabajo intentaremos ver si este pensamiento es o no
panteísta, es o no nihilista, es o no inmanentista. Pero es fundamental que no
lleguemos prejuiciados a sus textos. Es

lo largo de este texto póstumo de Bataille,
surgido gracias a la paciencia de Thadée
Klossowski, se establece lo que la religión sea para este desaparecido pensador
francés.

Religión en Bataille
¿Filosofía o teología?
Toda la :filosofía de la religión tiende justamente a dilucidar este misterio y, a la
vez, esta realidad inohjetahle.
Definiciones de "religión" hay tantas
que debemos volver a lo simple; a textos como . el de James L. Christian,2
quien nos dedica toda la parte octava
de su obra introductoria a la filosofía
-un centenar de páginas- a análizar lo
que han hecho al respecto pensadores
tanto de Oriente como de Occidente:
antiguos, medievales, modernos y contemporáneos.

la religiosidad en y de Bataille. En la primera parte, pues, no existe todavía más
que su concepción acerca de esta realidad-dimensión que es lo religioso, para
luego abordarla tanto como sentimiento
como firme y libre adhesión al mensaje,
al dato, al fenómeno o al mito, en grados de ascendente a descendente.

gión parece ser el más abocado a esto. A

De acuerdo con Christian, la religión
"es el compromiso del hombre en el sentido de la existencia, y la profundidad
de cada quien en este compromiso es, a
la vez, la profundidad de su religión ... "
O, dicho con palabras del autor Paul
Tillich, la religión es "nuestra fundamental preocupación por lo Fundamental".3
Ahora bien, ¿cómo entiende Bataille
la religión? ¿Qué dice de ella? ¿Es alienante o salvífica? ¿Es continuación del
mito primitivo o tiene cabida y sentido
en la actual civilización?
Tres libros más de Bataille -Sobre
Nietzsche, Suma ateológica y La experiencia interior- aclararían mejor la
cuestión, pero el de Teori'a de la reli-

Bataille habla de la filosofía como ''una
obra en construcción ";4 y lo que él hará aquí será filosofar sobre la religión.
Para Bataille, la idea de Dios (:filosóficamente válida, pues se trata de una hipótesis, en virtud de que nadie ha podido
probar la existencia de un espíritu, sino
úrúcamente colegirlo, atisbarlo, deducirlo), como "invención", es "voluntad de
definir un valor mayor que ningún
otro", en un intento por dar coherencia
y sentido al mundo y al hombre mismo.5 Y la religión va a surgir como un
intento de unificación y simbiosis de
espíritu y realidad concreta, de espíritu y materia, de tal forma que el hombre " ...es espíritu, el hombre es divino
(es sagrado), pero no lo es soberanamente, puesto que es real".6 Lo anterior nos sitúa justamente en la vieja discusión platónico-aristotélica de la conveniencia y posibilidad de dividir tajantemente el pneuma del soma, tal como lo
plantea la escuela aristotélico-tomista y,
en general, la filosofía occidental.
Para nuestro autor, parte constitutiva
de esta religión es el sacrificio, la ofrenda material de la vida. Acerca del mismo
tiene una aventurada teoría que, como
apunta Francisco Segovia en un lúcido
ensayo, llega a extenderla a lo experimental, al grado de que él y sus amigos,
en el afán de capturar la médula del sa-

�crificio primitivo y particulannente judaico, inmolan en París, en rito secreto,
corderos. Con "violencia pura y descarnada", pero diferenciando la acción de
carnicería por la búsqueda última del
sentido de la oblación material y, al
mismo tiempo, espiritual.7
¿Por qué esto que nos suena tan absurdo, tan loco? Porque, de acuerdo con
Bataille, "el sacrificio es la antítesis de
la producción, hecha con vistas al futuro"; "es el consumo que no tiene interés más que por el instante mismo". Y
es en este sentido que es "don y abandono".8
Hay algo sumamente original en la
tesis del autor de Teoría de la religión. Pll.ra él, el sacrificio tiene un aspecto constitutivo que no puede soslayarse. Es su carácter lúdico, es "la fiesta", como él atinadamente la llama. "El
problema fundamental de la religión
- asevera- está dado en este fatal desconocimiento de la fiesta. El hombre es
el ser que ha perdido, e incluso rechazado, lo que es, oscuramente, intimidad
indistinta".9 Y en este sentido parece
mantenerse la fiesta ritual de las tribus
aborígenes americanas que han subsistido al coloniaje, como toda la parte del
colorido y jolgorio de las mismas fiestas
religiosas "bautizadas" por los frailes
misioneros en la América española, residuo que nos queda ya muy diluido y
adulterado, en un folklore merecedor
del "mexican curious", en el caso nuestro, dada además la vecindad geográfica
por una frontera varias veces alterada.
Pero volviendo a nuestro análisis, lo
que parece plantear con nitidez este pensador francés, es, simplemente, que la

religión primitiva, natural y espontánea,
tenía este carácter lúdico y era, en verdad, una fiesta que aproximaba a esa
intimidad perdida, a esa "intimidad indistinta", a cambio de una seudoconciencia que es esfuerzo vano. Bataille
no se refiere a religión alguna en concreto. Habla, pues, de la religión en general.
Aunque, al menos implícitamente, divida entre el pre y el post, dado que su
fonnación es fundamentalmente cristiana (y diríamos que cristiano es también
todo su ulterior desarrollo, aunque no
todos coincidan en este punto).
Cabe agregar, además, que elemento
básico para el fin de este momento natural y espontáneo de religación con lo
divino, con lo mítico, va a ser el llamado
orden militar o "el espíritu metódico
de conquista". La burocracia sacra, diríamos; el imperio de las cosas que penetra hasta lo sacro e, iniciando en el rito externo del sacrificio, intenta su dominio interno, total, lo que de acuerdo
con Bataille se ejerce a través de una
moral oficiaI. 10

Guerra al neo-dualismo

El pensamiento de Georges Bataille hace que lo asociemos con el de Platón,
Agustín de Hipona, Duns Escoto, Bergson, Vasconcelos o Teilhard de Chardin.
"Dualismo de la trascendencia", llama
Bataille a la participación del mundo entre dos principios, uno y otro incluidos
en este mundo, uno de los cuales es justamente el del bien y el espíritu, el otro
el del mal y la materia ".11
¿Cómo se salva, entonces, la antinomia? Afinnando que todas estas fuerzas

-de uno y otro signo- tienen caráct
divino y son factores de equilibrio d
trina!, moral y hasta social. En este pu
to hay afinnaciones de Bataille que d
ben tomarse con las reservas del e
ya que él dice que la venganza, el c
men mismo, llegan a tener un caráct
. 12
de equilI'bno.
Entonces, para Bataille la salvaci'
(concepto y realidad cristianos) se
ce en el mundo de las obras. Pero es
salvación se fonna cada vez más difí
porque se ha roto la relación, se ha
to la vinculación entre estos dos el
mentos constitutivos de la realidad
tal, ontológica.
Esta religación natural entre produ
ción y destrucción improductiva, c
y contemplación, trascendencia e in
midad, es a lo que se refiere Bataill
Hay en este punto -preciso es coni
sarlo- algunas coincidencias fun
mentales entre nuestro pensador
Marx, donde el primero, con otros t'
minos, habla también de alienació
Así: " ... El hombre se aleja de sí ·
mo más todavía de lo que nunca hah
hecho".13 Ha habido, hay, pues, u
ruptura de ese equilibrio entre mate
y espíritu, sujetando, avasallando la p ·
mera al segundo, en una desvirtuaci •
que subleva.
Aquí el humanismo de Bataille
explícito. Sale en defensa de este ord
íntimo y clama, refiriéndose a la neo
tencia del llamado "orden real" frente
la debilidad de quienes se aferran a
contraparte: " ¡Qué blandas pare
esas voces! ¡Qué desannados dejan
deslizamientos ante la expresión neta
la realidad! La autoridad y la auten ·

dad están completamente del lado de la
cosa, de la producción y de la conciencia de la cosa producida. Todo el resto
es mentira y confusión ". 14
La propuesta de Bataille

un equilibrio que devuelva a la vida una
condición itinerante y divina. ¿Por qué?
Porque "la síntesis es lo que más netamente revela la necesidad de unir decididamente este mundo a lo que la sensibilidad religiosa es en su suma universal en
el tiempo".

'\lguien podría pensar que es tal la influencia de Nietzsche sobre Bataille,
que éste cae irremisiblemente en el nihilismo de su maestro. Nada más aventurado. Bataille propone, de manera un
tanto desordenada pero firme, la forma
de restituir este orden primitivo, que él
imP,lícitamente acepta roto por el pecado.15

La clave parece estar líneas más ahajo, casi para terminar el libro, donde
Bataille sostiene que, si nos abrimos a la
conducta particular del sacrificio, "la totalidad de la experiencia humana se nos
entrega". 17

Nuestro autor piensa que, quienes
desean fortalecer este orden íntimo, deben primero modificar el orden de las
cosas, de tal forma que éste no se tome
como esencial y forzosamente opuesto
al orden íntimo, sino como su parte
complementaria. Si esto sucede así,
" ... volvería (el hombre) a encontrar
distintamente la noche del animal
Íntima del mundo -en la que entraría".
Y esto implica, como se establece en la
parte final del multicitado libro, una inversión, un cambio estructural en el orden económico, de tal manera que no
existan el dispendio o la riqueza mal distribuida.

Osear del Barco inicia su ensayo afirmando que "no sería justo buscar en la obra
de Bataille una coherencia sistemática",
pero concluye señalando que esto no
implica incoherencia sustancial o total.
Por el contrario, Del Barco piensa que
hay congruencia y coherencia, justamente porque hay fidelidad al pensamiento trágico de la circularidad. 18

Ahora, si existe una conciencia clara
de ello, estos objetos, estas cosas "no
destruirán a los mismos hombres". 16 Pero condición sine qua non es que esta
conciencia clara prevalezca, para no caer
en la deshumanización y la barbarie.
Se debe caminar, pues, hacia la síntesis del pragmatismo y del misticismo, en

Finalmente, citemos a Juan García
Ponce quien, particularmente acerca de
la religiosidad o arreligiosidad de Bataille, opina que ". . .en el espacio de su
acontecer la religiosidad está desprovista
de todo valor trascendente, en un sentimiento que nada más puede encontrarse
en la vida y en el mundo". Y agrega:
"Los relatos de Georges Bataille transcurren en el campo del ateísmo y tan inútil es intentar protegerse de ellos asumiendo las barreras de contención de
cualquier religión organizada como pretendiendo tener la supuesta libertad de
una incredulidad laica que ignora las
exigencias de lo divino en el mundo''. ll

Ante todo, la congruencia

Para Maurice Blanchot, en cambio,
esta coherencia se da, más bien, en la
humilde actitud de nuestro pensador
francés, quien se mantiene de continuo en el azoro, en la búsqueda y en la
interrogante o duda no-cartesiana. "Si
algo sabe -dice Blanchot- es que el
apaciguamiento no apacigua, y que hay
en él una exigencia a la medida de la
cual nada se ofrece en esta vida", para
concluir que el pensamiento batailliano
es muy original, en la medida en que "su
verdad reside en la quemazón del espíritu, en el trueno, en el silencio lleno de
vértigos e intercambios que nos comunica ".19

Coincidimos en varios puntos con el
ensayista mexicano, pero en lo relativo a
sostener que la religiosidad de Bataille
está " ...desprovista de todo valor trascendente", sólo porque no hay referencia explícita a Dios, algo podemos y debemos afirmar. Esto porque no parece
ser la postura del escritor francés. El,
ciertamente, cuestiona las religiones establecidas, pero no invalida totalmente
sus funciones y, menos, llega a una negación de Dios. A lo más, va contra el establishment cultural, contra las formas externas de este sacrificio y estas ceremonias, cuando se quedan en eso, justamente, en lo externo, en lo accesorio,
sin captar el misterio de lo sagrado, de
lo (ntimo.
Para nosotros, más bien, el pensamiento de Bataille debe incluirse como
un serio y honestísimo esfuerzo de plenitud subsistencial. Se sabe atrapado en
un tajante hilemorfismo aristotélico-tomista y busca escapar de él mediante
una serie de recursos y métodos -todos,
al parecer, filosófica, lógica y humana-

�SADE Y BATAILLE

Gérard Durozoi
mente válidos- que nos llevan al Todo,
salvando las parcialidades. Pudiéramos
decir· entonces que Bataille camina por
la ruta de la intuición, misma que sigue
fundamentalmente el pensamiento.oriental más arraigado y profundo.
Existe religiosidad en Bataille, justamente en la búsqueda angustiosa, c?~ la
humildad sistemática Y por ese poettco
amor al mundo. Lo que sucede es que
nos resulta cada vez más complicado
entender no sólo a este poeta, sino 1~
poesía misma. y Bataille nos ha explicado ya por qué.
Lo que el polémico aut?r_plantea, ~n
suma, es la posibilidad -umca para el,
intransferible e insoslayable- de lograr
acceder a lo trascendente, a través justamente de lo inmanente. Se llega a Dios
por el mundo, y solamente por ~l. No
hay escalas mágicas; no hay manifestaciones ajenas. Pero esto -claro- ~poco invalida que Bataille acepte re:ili?~des históricas ligadas con una espec1al1S1·
ma manifestación, que es justamente la
venida del Hijo, del Verbo, si bien aquí
estamos nuevamente en el terreno d~
los supuestos, por más que hay~, motivos para pensar qu~ la conce~~1on del
autor es de aceptacion y adhes1on a ese
axial mensaje.
Si la materia es también criatura de
Dios. si El actúa de muy diversas formas 'y ha dotado a la materia de la posibilidad de evolucionar hacia estados
superiores incluso de conc_ie~~ia, a partir de un impulso creador tnlClal. • ••entonces nada extraño resulta que esta religiosidad rompa moldes conven~ionales
y busque, justamente por la v1a ~e la
síntesis de contrarios, de la umdad

ontológica, esa naturaleza y esa totalidad, que engloba misteriosamente alma
y cuerpo, materia y espíritu.
No es panteísmo el de Batai~e. Tampoco es inmanentis1?º· ~s mon~mo estético y trascendencia su1 gen~ris, revestido todo de un bello lenguaje, de una
forma verbal que cautiva y atrapa.

..
•

Notas

l .Georges Bataille: Teoría de la religión,_ traducción de Femando Savater, Ensayistas
136, Taurus, Madrid, 1975, 123 pp.

10.Ibid., pp. 71-8l,pa$$im.

2.James L. Christian: Philo$ophy: an. in-

12 .lbid., p. 87: "Pero de por sí m~m~, la ·
nidad llama al crimen, la mediac1on es
obra común de la violencia y del ser q
ésta desgarra".

troduction to the art of won~enng,

Four edition, Holt, Rinehart &amp; Wmston,
New York, 1986, 613 pp.
3.lbid., p. 507. Además, para una mayor

documentación sobre este punto, se recomienda también el último capítulo de
la Introducción al pemamiento filo,ófico,
de J. M. Bochenski (Herder, Barcelona,
1976, pp. 106-115, pa1$im), ~onde el ~utor establece con mucha propiedad la importancia de aceptar la contingencia del
mundo, lo que filosóficamente nos ,~nduce a la aceptación del Absoluto, umca
forma de salvar la razón misma Y no caer
en el absurdo, todo ello desde un punto
de vista meramente racional y sin echar
mano del dato revelado.
4.Bataille,op. cit., p. 15.
5 .lbid., p. 37.
6.lbid., p. 41; pp. 79-81 y 101; Y pauim.

7 .Francisro- Segovia; "Bataille fuera de_fo.
co", en Ocho nota.t, Sep-Oea, MéX1co,
1984, pp. 56 Y 57.
8.Bataille, op. cit., p. 53.
9.lbid., pp. 60 Y 64.

11.lbid., pp. 80-81.

13 .lbid., pp. 94-98, pa$$im.
14.lbid., p.100.
15 . Así, en la p. 42 de la multicitada obra,
autor habla de este efecto, a causa do
naturaleza caída por la falta original. . .
de Bataille, por tanto, una cosmo
fundamentalmente cristiana, aunque
ginal p"or su método.
16.Ibid., pp. 103-107 ,pauim.
17 .lbid., p. 112.
18. Osear del Barco: "Bataille Y ~¡ er?ti
en 1A intemperie $in fin, Universidad
tónoma de Puebla, Puebla, 1985, PP·
21.
19 .Maurice Blanchot: "La experi_e~cia .
rior" en Falso$ pa$OS, Trad uceton de
Aiba: Guerra, Pre-Textos, Valencia, 1
pp. 45, 46 y 49.
20.Juan García Ponce: Aparicione$, Col.
tras Mexicanas, FCE, México, 1987,
78-82.

l. Sade es sin duda el "escritor" más
estudiado y comentado por Bataille, al
que le consagra periódicamente un
texto, desde los tiempos de la "polémica
con André Breton" hasta LIJ8 lágrimas
de Eros, puando por la reunión, dentro
de ese momento estelar de su pensamiento que ea El erorumo, de dos
capítulos sobre "El hombre soberano de
Sade" y "Sade y el hombre normal". Al
punto que Sade parece ocupar, en la
"biblioteca" de Bataille, un lugar
casi tan importante como el de Hegel o
Nietzsche. Y aunque no ocupe exactamente el mismo nivel de esas preocupaciones, de ninguna manera se queda
rezagado, todo lo contrario. De inmediato decimos: el texto sadiano le concierne a Bataille en cuanto demuestra las
lagunas, la insuficiencia del trabajo
filosófico (porque "la filosofía es un
trabajo", y por lo mismo está sometida,
no es soberana), de Hegel en particular.
Mientras el de Nietzsche quizá no
hasta para desequilibrar el sistema,
Sade, con el juego de su ficción, perturba y hace estallar cualquier sistema,
porque la ficción no se preocupa por la
coherencia.
Lejos de querer deducir de las
novelas de Sade una lección unívoca,
Bataille insiste en sus contradicciones:
"unas veces desarrolla una teología del
Ser supremo malvado. Otras veces es
ateo, pero no a sangre fría... Sustituye
generalmente a Dios por la Naturaleza

en estado de movimiento perpetuo,
de quien se muestra ya fiel, ya execrador... En verdad, no era co~c::ebible el
reposo para él: muy· p"ocos de sus
pensamientos los hubiera mantenido
finnemente" (La literatura y el mal, pp.
83 y 84).

No es tanto el texto mismo de
Sade lo que le interesa a Bataille,
sino el movimiento que lo anima y la
puerta hacia el encumbramiento, hacia
el exceso. En esto Bataille se opone a la
actitud de Roland Barthes, quien, por el
contrario, considera a Sade, ante todo,
como logothete, como fundador de lengua, y afirma, por ejemplo, que el
libertinaje es "un hecho de lenguaje". Para Bataille, se trata más bien
de un hecho de ficción trabajando
al máximo un hecho vivido -él le presta
gran importancia a la biografía del
Marqués y a su aielamiento-, es decir,
de un hecho de conciencia que, final.
mente, concierne a la significación
general del ser humano y no solamente a
sus capacidades de locuteur. • • De
cierto modo, Bataille objeta de antemano el análisis de Barthes: "En
realidad, aquéllos que encuentran en
Sade a un perverso responden mejor a
sus intenciones que sus modernos
admiradores. Sade provoca una protesta
subversiva, sin la cual la paradoja del
placer sería simplemente poesía" (El

erotismo, p. 228).

Il. Ese aspecto irrecuperable de
Sade era ya sobre el cual insistía Bataille
en El valor de uso de D.A. F. de Sade,
donde les reprocha a sus admiradores
contemporáneos (en particular a Breton
y los surrealistas) no reconocerle "otro
valor de uso que el valor de uso vulgar de los excrementos, de los que
no se prefiere la mayoría de las veces sino el placer rápido (y violento) de evacuarlos y de no verlos más"
(Oeuvres completes, t. II, p. 86). Comportamiento comparable "al de los
católicos con respecto a Jesucristo'', que
expulsan lo sagrado por una pretendida

trascendencia (en este caso de una
imaginación ineficaz).
En esta época, Bataille no ha adoptado todavía el "punto de vista del
hombre normal" que hará suyo más
tarde (en particular en El erotismo); al
contrario, admite que la aplicación
futura de una actitud sadiana concierne
a los revolucionarios. Su antiespiritualismo agresivo tiene por consecuencia
una hipótesis que le parecerá sin duda
más tarde totalmente utópica, y que se
aplica a la fase postrevolucionaria,
cuando la única concepción posible de
la moral será "la que profesó escandalosamente por primera vez el marqués de
Sade."
•
En esta óptica, Sade sería aplicable después de la destrucción de las
relaciones socio-económico-políticas que
rigen la sociedad contemporánea: la
moral sadiana aparece entonces como
coronamiento de una revolución integral.

m. La escritura de Sade y la de
Bataille están próximas la una de
la otra (lo que se discute aquí, entiéndase bien, no es su estilo sino su razón de
ser, el proyecto al que ellos obedecen, o
más bien, si se quiere ser un poco fiel al
segundo, el arrebato que los anima y dirige a hacer algo que no sea únicamente simple escritura) por dos caracteres al menos :
-de una parte y otra hay una inhabitual monotonía, un machacamiento
incansable que Bataille recalca, por otra
parte, en Sade: " hablaré de la evidente
monotonía de los libros de Sade, que
procede de subordinar el juego litera-

�rio a la expresión de un suceso inefable"
(La literatura y el mal, p. 88). En
cuanto a Bataille mismo: "no he conocido interrogación más fatigada que la
mía" (La experiencia interior, p. 215).
De un lado, enumeración de posturas,
de crímenes y fechorías cuya acumulación parece no tener fin; del
otro, un reordenamiento interminable
(concluido solamente por la muerte)
alrededor de nociones movedizas que no
cesan de sustituirse unas a otras: heterogeneidad, experiencia interior, erotismo ...;
-en Sade, como en Bataille, el
no respeto de la tradicional separación entre teoría y ficción: los dos
textos son igualmente etéreos con
respecto a la dicotomía que exige (desde
Platón) la ausencia de comunicación
entre "pensamiento" y "literatura". Así
podría compararse la organización interna de Madame Edwarda (u otra "novela" de Bataille) con la alternación de
escenas orgiásticas en Las 120 jornadas
deSodoma.
IV. Bataille examinó detenidamente
esa mezcla sadiana de descripciones y
discursos filosóficos justificativos. Se
conoce el sentido que él le encuentra:
"Por una parte, los escritos de Sade han
revelado la incompatibilidad entre la
violencia y la conciencia; pero tienden
-éste es su singular valor- a hacer
penetrar en la conciencia aquello de lo
cual los hombres se habían alejado...
Introducen en la reflexión sobre la
violencia la lentitud y el espíritu de
observación propios de -la conciencia"
(El erotismo, pp. 242-243). "Sade (en
lo que difiere del simple sádico, que es
~ irreflexivo) tuvo como fin lograr la

conciencia clara de lo que el desencadenamiento -él solo- logra" (La literatura y el mal, p. 88).
Mientras que la violencia está generalmente muerta y privada de acceso al
lenguaje, la paradoja de Sade consiste
precisamente en conferirle un lenguaje
inédito para introducirla en la conciencia. Al introducir así en la conciencia lo
que ordinariamente la escandaliza, incrementa el conocimiento que
el
hombre tiene de sí mismo, le revela lo
que no quería saber sobre su propio
deseo, o más bien: lo que estaba forzado
a olvidar.
Bataille afirma por último, sin
ambigüedad, que el sadismo auténtico, el escrito en los textos, es irrealizable: "nada sería más vano que tomar
en serio, al pie de la letra, a Sade" (La
literatura y el ma~ p. 83), ya que Sade
"quería lo imposible y el reverso de la
vida" (lbid., p. 92). Además "no tenemos que darle al mundo de la posibilidad lo que sólo una ficción permite
concebir" (El erotismo, p. 220). El
pensamiento sadiano, con su elogio
exacerbado del goce aislado y su búsqueda del exceso sistemático en la
realización del mal (asesinato, sacrilegio,
etc.), es necesariamente " un pensamiento artificial", ya que "ignora la estructura de hecho del hombre real, que no
sería concebible si lo aisláramos de las
relaciones que entablan con él, que él
mismo ha entablado con otros. Nunca la
independencia de un hombre ha dejado de ser otra cosa sino un límite
aplicado a la interdependencia, sin
la cual ninguna vida humana tendría lugar" (El erotismo, p. 213).

Tal es la ventaja de la ficción Ji
ria: puede atreverse a todo (y así p
revelar todo, incluso lo menos cont
ble) sin tener que preocuparse por
exigencias de lo real (por eso tam
puede, en una versión insuficiente
irresponsable, volverse icárea y
derse en la insignificancia). En
de lo sagrado (que no es lo más com
mente vivido) puede así ser puesto
escena y en actos con una indifere
total hacia lo que su despliegue, en
realidad, tendría de verdaderam
inhumano, de mortal para la hum
dad. El desafío de Sade a la m
constituye, por lo tanto, un "engaño
límite"; pero un engaño fund
en una experiencia original del
ceso del hombre, experiencia rem
rada gracias al aislamiento del cal
y a la capacidad de su inhabitual
cumbramiento: Sade no hace más
concebir y desarrollar de un m
exagerado los momentos de ex
excepcionales que cada uno ha podi
puede conocer (particularmente en
relación erótica: allí donde el sujeto y
objeto no están separados). "
momentos ponen en juego el funda
to sobre el que nuestra vida re
La "novela monstruosa" no
sino la que revela e infunde en la
ciencia humana lo que ella está obr
a disimular por las exigencias coti ·
del profano: el mundo del trabajo,
preocupación por la rentabilidad,
normas de acumulación, su oposi
al derroche del gozo máximo. Al co
rio, el sistema de Sade es la i
ruinosa porque al no tomar en cu
algunos diques de lo razonable, al
el desatino o el desencadenamiento
desligamiento) de lo sagrado: allí d

no se consigue más que el silencio,
pero donde la paradoja de la escritura
sadiana logra lo contrario y da libre
cauce a un interminable discurso.

tercera Crítica (Kant está por otra parte
citado al final de Sade y la moral, por
haber configurado "un juicio seguro,
cuando él hacía del arte el prototipo de
acción moral, ya que el arte es la única
acción cuyo fin es esta misma acción"
- La profondeur et le rythme, pp.

V. Hablando de esa paradoja, Bataille
comenta de un modo especial la consis..
tencia de su propio pensamiento, ya que 343-344).
El erotismo intenta en su momento
(después vendrán los otros títulos)
En su descripción de lo sublime,
introducir en la conciencia lo que ella Kant afirma que no existe nada más
niega por naturaleza: su relación con lo sublime que cuando gratuitamente el
sagrado y con la muerte. Introducción objeto comienza por reprendemos, por
que para realizarse plenamente necesi- abrumamos (con su grandeza desusada o
taría del silencio o la risa; de éstos los con su potencia espantosa, según se
desarrollos "filosóficos" de la obra trate de lo sublime matemático o de lo
retardaron, por decirlo así, la irrupción sublime dinámico), por devolvemos a
estruendosa, pero no existe otra manera nuestra irrisoria pequeñez Qo que en el
de conciliar ese estruendo con las lenguaje de Bataille podría decirse así: a
normas y la lentitud de la comprensión nuestra ausencia de soberanía). "Eso es
racional.
sublime en comparación con la pequeñez de todo lo demás. "
VI. Con motivo de una comparación utilizada por Bataille: "EsEl texto sadiano sería en ese sentido
tamos frente a sus libros como an- sublime: confina dentro de la insignifitaño podía estar el viajero angus- cancia, con sus desbordamientos, tanto
tiado delante de montones de pe- los excesos de Sade que conocemos por
ñascos vertiginosos: iUn movimiento su biografía ("Sade, en su vida, tuvo
nos aleja de ellos y sin embargo... ! Este en cuenta al prójimo" -El erotishorror nos ignora, pero si existe, ¿no mo, p. 212), como los crímenes histórinos propone un sentido? Las montañas camente cometidos (éstos aparecen
representan lo que no puede tener relativamente en sus novelas como faltos
atractivo, para los hombres si no es por de organización y sobre todo de frialun desv10. Sucede lo mismo con los dad, . al no alcanzar esa apatía que
libr~ de S~de" (El erotismo, p. 240), se Maunce Blanchot, citado por Bataille,
podna, olVIdando momentáneamente la demostró era el centro constituyenfrase siguiente ("la humanidad no cuen- te del pensamiento sadiano), o cota para nada en la existencia de las altas
mo la soberanía antiguamente ejercida
cumbres. Al contrario1 está enteramente sobre pueblos sumisos. Esto último en
~p~cada en una obra que, sin ella, sería particular, "por muy desmesurada que
mex:15tente"), admitir que Bataille habla
el silencio de los pueblos la soñara está
aqu1 de Sade en términos coincidente,
'
aun en sus peores momentos por debajo
mente extraños con lo enunciado por
del desencadenamiento que las novelas
Kant acerca de lo "sublime" en la
de Sade nos proponen" (El erotismo,

p. 217).
Pero la última palabra de Kant sobre
lo sublime no lo mantiene en la exterioridad con relación a lo humano: él afirma, por el contrario, que la conciencia
es sensible a lo sublime de un espectáculo porque tiene, en primer lugar, el sentimiento de ella misma, por su conocimiento de la ley moral que fustiga el
egoísmo de la nada (aquí Sade no puede
menos que reír: más todavía que
Nietzsche, él es sobre este punto el
anti-Kant). Se podría parafrasear a
Bataille: la conciencia "está enteramente implicada en un espectáculo que
sin ella no existiría." Calificar el texto
sadiano de sublime es tanto más justificado cuanto que lo sublime difiere de
lo bello (en Kant) exactamente como
Sade difiere de la "moral" ordinaria
(en Bataille): al situar el otro término
de la diferencia en relación a su horizonte que le excede y señala su constitución tranquilizadora. Allí es donde
en un primer momento, al ocuparse
de lo bello o de la moral, al distinguir
entre armonía y racionalidad, la iluminación sublime y/o sadiana revela insuficiencia y castración.
VII. El erotismo se interroga sobre el
sentido de la existencia humana. Su propósito es más radical que el propósito
filosófico ~abitual: puede hacerse cargo
d~, las actitudes (goce, misticismo, relac1on con lo sagrado) que la filosofía es
incapaz de examinar en la medida en
que no son reductibles a términos racionales. El pensamiento de Sade es
fundamentalmente "incompatible con el
de un ser de razón" (El erotismo, p.
228). Eso no significa de ningún modo
que Sade está loco. Bataille califica Las

�120 jornadas de "lihro que domina a
todos los libros por ser la verdad del
desencadenamiento que el hombre es,
en el fondo, y que tuvo que contener y
callar", el "único donde el espíritu del
hombre está a su propia altura" (La
literatura y el mal, pp. 81 y 93). La
ambición de El erotismo se acerca a Las
120 jornadas: en los dos casos se trata
de apoyarse en el "excesivo encumbramiento de lo que somos'' y de situar lo
cotidiano, lo normal que vivimos
necesariamente, sobre un horizonte del
que extrae su sentido, pero no puede
negar su culpa por anular su propia
posibilidad. Sade, El erotismo "se
olvidan" tan pronto como son leídos:
colocándonos frente a una soberanía
que no podemos alcanzar, nos confirma
paradójicamente en nuestros límites,
puesto que la tradición incluso no
tiene sentido si no mantiene y afirma la
validez del límite que franquea. Sade
muestra hasta dónde el salto es concebible, es decir, hasta dónde no puede ir
más. Pero esta tarea nos revela el corazón de lo que somos y nos obliga a la
lucidez.
"El pensamiento de Sade es sólo un exceso, un exceso vertiginoso,
pero es el excesivo encumbramiento de
lo que somos. De este encumbramiento
no podemos desviarnos sin desviamos de
lo que somos. Por no aproximamos a
ese encumbramiento, por no esforzarnos al menos en escalar las pendientes,
vivimos como sombras amedrentadas. Y
es delante de nosotros mismos que
temblamos" (El erotismo, p. 240).

Bibliografía de Georges Bataille*

SEÑAS/RESEÑAS/CONTRASEÑAS

El erotismo, trad. de Juan Giner, Mateu. Barcelona, 1971.
La experienc_ia interior, trad. de Fernando
Savater, Taurus, Madrid, 197 3.
La literatura y el ma~ trad. de José Vila Selma, Taurus, Madrid, 1959.

II
El culpable, Sobre Nietzsche, Teoría de la re•
ligión (Ta urus, Madrid); El aleluya y otros
textos (Alianza, Madrid); El abad C, Historia
del ojo, Julie y otros escritos póstumos, Lo
imposible, Madame Edwarda, Mi madre
(Premiá, México); Documentos (Monte Avila,
Caracas); El verdadero Barba-Azul (La tragedia de Gilles de R.ais), Las lágrimas de Eros,
El azul del cielo (Tusquets, Barcelona); El
pequeño, El ojo pineal (Precedido de El ano
solar y Sacrificios), Poemas (Pre-textos, Valencia); Lo arcangélico y otros poemas (Visor, Madrid); Erotismos (Alonso, Buenos
Aires); La parte maldita (Edhasa, Barcelona).

"'Cuando aparecen citas de estos
libros en el texto de Durozoi, el
número de la página que viene a
continuación corresponde a la
edición en español. µs versiones
de Giner, Savater y Vila Selma
apenas difieren de la utilizada
por nosotros en la traslación de
este ensayo. N. del T.
Kant, 8-Il-1988.

.r:

Traducci6n de Miguel Covarrubias.

........
.':-' ~
...

.

�EL MISHIMA DE YOURCENAR

Alejandra A. Rivas
Para darnos una idea del tono que sigue
el ensayo de Marguerite Yourcenar
dedicado a la vida y obra de Mishima,
el gran escritor nipón, citaremos sus propias palabras para explicarlo:

I¡

''Hay ahí muchas posibilidades de
errores de interpretación. Hagamos
caso omiso de ellas, pero recordemos
siempre que la realidad central hay
que buscarla en la obra: en ella es
donde el escritor ha preferido escribir, o se ha visto forzado a escribir,
lo que al fin y al cabo importa. Y,
sin duda alguna, la muerte tan premeditada de Mishima es una de sus
obras. Sin embargo, una película como Patriotismo, un relato como la
descripción del suicidio de lsao en
Caballos desbocados, proyectan su
luz sobre el final del escritor y lo explican en parte, mientras que la muerte del autor a lo sumo autentifica las
obras sin explicarlas" (p. 11 ).
Guiados por esta indicación encontramos que la obra está dividida en tres
partes: la primera nos acerca a la vida
de Mishima basada, parte en datos biográficos, parte en anécdotas o episodios
narrados en Confesiones de una máscara, del propio Mishima, los cuales de
alguna manera dejaron una huella en el
joven que los vivió; la segunda parte es
un acercamiento a algunas de sus más
•importantes obras; la última corresponde a ciertas especulaciones que, por
parte de la escritora, tratan de dilucidar
las causas que llevaron a Mishima, de
cuarenta y cinco años entonces (1970),
a practicarse el seppuku, que para los
antiguos samurais era una muerte ritual.
El verdadero nombre de Yukio Mishi-

ma fue el de Kimitake Hitaoka. Nació
en Tokio el cuatro de enero de 1925; su
seudónimo lo escogió por el nombre de
un pueblo al pie del monte Fuji: Mishima, y Yukio porque su resonancia hace
pensar en la nieve.
A excepción de su abuela paterna y
un poco menos su madre, su familia
fueron personas mediocres. Su abuelo
fue gobernador de una isla, puesto del
cual se retiró por un asunto de corrupción electoral; su padre, empleado de un
ministerio, es considerado como un burócrata moroso; su madre, nos dice Marguerite, proviene de una familia "de pedagogós confucianos que representan
tradicionalmente la médula de la lógica
y de la moralidad japonesas... " (p. 17),
lo cual de todas maneras no nos dice
gran cosa sobre ella o sobre el papel que
pudo jugar en la vida de su hijo.
Esto último tiene una explicación:
Mishima, siendo aún muy pequeño, pasa a estar bajo la tutela de su abuela,
quien verdaderamente fue importante
para el ulterior desarrollo de su nieto.
De origen casi noble, descendiente de
samurais, de un daimio, de la dinastía
de los Tokugawa y en fin de toda una
tradición de un Japón ya ido, violentamente occidentalizado por la fuerza
de las circunstancias, perviven en la vieja abuela.
La dama fue una persona enfermiza
que pasaba la mayor parte del tiempo
recluida en sus habitaciones, en las que
también la pasaba su nieto, incluso allí
dormía; podemos imaginarnos, sin mucho esfuerzo, lo que sería esta clase de
vida para una criatura harto susceptible

como lo fue Mishima.
Asistía a su abuela en sus crisis ne
sas, vendaba sus llagas, la llevaba al
ño, incluso por capricho la señora lo
cía ponerse vestidos de niña. Por ella
inició en los espectáculos melodram'
cos y sangrientos del No y los del Ka
ki; no obstante lo que pudiésemos c
estas experiencias no son vistas nega
vamente por Mishima, pues incluso
ga a decir orgullosamente en Confes·
nes que: "A los ocho años tenía
enamorada de sesenta" (p. 20).
Aunque algunos biógrafos orienta
hacia la psicología opinan lo contr ·
es decir, que era imposible que un
biente como el de su infancia no tr
mara al pequeño. Creen, como más p
bable, que las influencias negativas
debieran más a las dificultades econ
micas, la ·mediocridad del padre, las ·
faltables peleas de familia y no tanto
contacto, como dice Marguerite, ben'
co para el poeta, con la abuela: "La
cura, la descomposición lenta y el am
desmedido de una vieja enferma
por el contrario, lo que un poeta iría
buscar en esa vida de poeta, un prim
cuadro haciendo juego con el breve
violento de la muerte" (p. 20).
En cuanto a los momentos o recu
dos-choque que Mishima confiesa,
se relaciona con un libro de estampas
el cual admiraba la imagen de un jo
guerrero. Tal era la atracción por la
gura que su decepción fue tremen
cuando se enteró que el personaje
Juana de Arco, disfrazada de hom
después de esta desilusión se deshace
ra siempre de esa estampa, otrora
amada.

Otro momento es cuando Mishima
tiene, sin él saberlo, su primera eyaculación ante la fotografía de la pintura de
San Sebastián de Guido Reni; según
Marguerite este incidente se debió a que
el arte japonés, aún el erótico, no conoció la glorificación del desnudo como
en el arte occidental, de ahí el impacto
ante la figura casi desnuda del mártir.
Un último recuerdo imborrable es
el de un vendimiador, nos dice, un recolector de detritus, la figura de un joven robusto descendiendo por una colina: ''Esta imagen es la primera que me
atormentaba y la que me ha aterrado toda la vida" (p. 13).
Aunque su primera obra fue El bosque en flor, no es sino hasta Confesiones de una máscara que adquiere notoriedad. Esa primera obra tiene por escenario el Japón tradicional, que por otra
parte él conoce bien; es más, se considera que su conocimiento de ese Japón
clásico es mayor que el de la mayoría
de sus contemporáneos, sin contar, claro, el de los eruditos.
Su dominio sobre la antigüedad clásica occidental, sobre todo de Grecia, de
la literatura europea, en todas sus épocas, dejan una impronta en su propia
creación, más europeizada que oriental.
Antes de pasar a lo considerado como una revisión de las principales obras
de Mishima, terminemos con ciertas generalida~es del contenido de Confesiones de una máscara, que de alguna maner~ es lo ,ue _hemos estado viendo pero
a mvel mas bien anecdótico. Confesiones es entonces, además de lo biográfico, la imagen de la juventud de los años

1945-1950, no solamente japonesa sino
representativa de cualquier otro país.

tes, de un total de treinta y seis que
forman su obra completa, son: Sed de
amar, El marino que perdió la gracia del

El protagonista, un adolescente, contempla el panorama de un pueblo asolado por la guerra, el abandono de la
Universidad por la fábrica de guerra, la
desolación física y humana. Muy típico para un joven de veinticuatro años,
el erotismo, la tortura por el deseo frustrado, la necesidad de "normalización';
particularidades que podrían ser también de cualquier joven creyéndose único en esas experiencias.

mar, Colores prohibidos, El pabellón de
oro, El tumulto de las olas, Después del
banquete y Onnegata.

Honda, que así se llama el personaje,
no tiene rasgos físicamente sobresalientes. Una situación social media, en comparación a la superior de sus compañeros de la Escuela de los Pares, "donde ingresó por los pelos'.' y en fin, el clásico
enamoramiento del alumno más adulado y atlético del colegio y por último en
Confesiones, la relación, sin futuro, sin
verdadero deseo, con una amiga de la infancia, casada con otro, en la última escena; más interés demuestra por unos
jóvenes a los cuales mira por encima del
hombro de su compañera.
El escritor Mishima, como todo el
que tiene que vivir de su arte, dedicaba
dos horas diarias para su producción de
"literatura para las mayorías", el resto
de su tiempo lo dedicaba a "sus libros",
algunos de los cuales tienen la particularidad o diremos más bien la necesidad
de captar el momento presente, llegando
incluso al tratamiento de reportaje.
Además de su primera obra El bosque en flor que ya habíamos mencionado y Confesiones de una máscara,
algunas otras de sus obras importan-

Antes de pasar a su última obra que
es considerada como su testamento, ya
que fue enviada a su editor horas antes
de morir, veamos lo que corresponde a
su producción teatral, la cual en contraposición a su narrativa es menos abundante pero no menos importante.

Los crisantemos del décimo día, Madame Sade, compuesta casi al final de
su vida y Seis piezas No, el problema de
estas últimas, por otro lado resuelto por
Mishima, es el mismo ofrecido por la antigua tragedia griega pasada a lo contemporáneo, aunque en esta última existe
un elemento que facilita las cosas: el
elemento religioso no es importante porque lo consideramos algo ya muerto,
mientras que en el No, por ejemplo, lo
sacro es primordial, ya "que amalgama
mitología shinto y leyenda búdica, es
el producto de dos religiones todavía
vivas, aunque su influencia tienda hoy a
anularse" (p. 47).
Su última obra es una tetralogía, El
mar de la fertilidad, cuya elaboración se
ubica en los años difíciles de 1965-1970;
de hecho se afirma que las últimas páginas de El ángel en descomposición
fueron escritas la mañana del 25 de noviembre de 1970,lamisma de su muerte.
Su título, El mar de la fertilidad, es
ya de por sí sugestivo; es el dado en la
antigua astronomía selénica, en la época de Kepler y de Tycho Brahe, a una

�llanura visible en el centro del globo lunar; y como hoy lo sabemos todo, nuestro satélite es un desierto sin vida, sin
agua y sin aire; desde su título pues,
Mishima, tan vivo, había interpuesto
una distancia entre él y la vida. Los cuatro títulos que componen esta obra son:

Nieve en primavera, Caballos desbocados, El Templo del Alba y El angel en
descomposición.
En la última parte de su obra Marguerite intenta dilucidar, si esto es posible,
el motivo y el momento en que Mishima
decide la clase de muerte que tendrá y
de la cual hará su obra maestra: el suicidio ritual, el seppuku de los samurais.

La autora de este ensayo explica algunas de las causas que pudieron llevar
a Mishima a la muerte; comienza con el
fracaso de una de sus obras (La casa de
Kyo), en la cual él había puesto mucho
empeño, pero la misma Marguerite la
considera absurda tratándose de un autor con tantos triunfos en su haber y
aún con proyectos por realizar.
Otra es que un año antes de su
muerte sufre una gran decepción al no
recibir el Premio Nobel, el cual es otorgado a su anciano maestro, el escritor
Kawabata, a quien inmediatamente después de saberlo, va a felicitarlo; Marguerite explica este hecho como importante para Mishima por su ingenuo deseo del reconocimiento proveniente del
extranjero.
Así continúa eliminando posibilidades: un matrimonio tardío, concertado
más por darle gusto a su madre, a la que
cree moribunda, que por el suyo propio;
un proceso que se le siguió por una pre-

tendida difamación de un político que
se creyó retratado en Después del banquete; amenazas y ataques de la derecha, lo que es ridículo también, teniendo en cuenta que Mishima es tildado de
"fascista"; un escándalo a propósito de
un librito de fotografías eróticas y en
fin, cosas de poca monta que la autora
no hubiese mencionado de no haberlo
hecho otros ya.

''Y sin embargo, ascendía el nivel de
hastío y de vacío, un vacío que no
era todavía el Vacío perfecto del jardín de la abadesa, sino el vacío de
cualquier vida, fracasada o con éxito,
o ambas cosas juntas. Las fuerzas del
escritor no habían disminuido: aquellos ai'ios son un hervidero de obras,
de la mejor a la peor" (p. 96).
El amor, tan importante para el humano en general, no digamos para el
artista, no tuvo -o sólo raras veces- un
papel especial en su vida; la política:
hasta 1966 no aparece una obra claramente politizada: Las voces de los muertos heroicos; anterionnente había confesado que la política con sus bajezas no
le interesaba; sin embargo los últimos
actos y la muerte de Mishima están "politizados".
No deja de ser extraño el hecho de
que sólo hasta los cuarenta años, aparentemente, tomara conciencia de la situación del Japón como aliado de
su antiguo enemigo; de esta situación
nacerá el partidista que no el fascista
como se le pretende denigrar por críticos simplistas; la ocupación americana y
la retención de Japón en la zona de influencia yanki parece haberle afectado
un tanto tardíamente.

Como él mismo había comentado
varias ocasiones, la guerra y la co
cuente derrota sufrida por su país
habían afectado su adolescencia, las
tanzas de la guerra, los suicidios en
de los soldados y civiles de las islas
quistadas, el bombardeo a Hiroshima
Tokio, los procesos políticos donde
bitrariamente se ejercía "la justicia
vencedor", el sacrificio inútil de
kamikaze y lo peor para la mentali
japonesa: "el discurso radiado del
perador negando su condición de
presentante de una dinastía solar,
impresionante para las multitudes j
nesas como lo sería, para unas m
tudes católicas, el discurso de un
que renunciase a la infalibilidad y que
jase de considerarse como el rep
tante de Dios" (pp. 104-105).
No obstante, esta aparente inse
lidad desaparece o más verosímilm
se manifiesta por primera vez, como
lo mencionamos, en Las voces ~
muertos heroicos, donde para la ó
del Japón antiguo que era la suya
pia, la muerte heroica de los kam ·
no tuvo sentido, ya que al renunciar
Emperador a su rango de divinidad,
bía dejado sin sentido las muertes de
heroicos soldados: el Emperador r
ciaba a ser Dios para convertirse
hombre.
Por la época en que está te

Caballos desbocados, la segunda de
tralogía de El mar de la fertilidad,
obra testamento, funda la Sociedad
Escudo, el Tatenoka~ un grupo de
centenar de hombres a los que da,
su propio peculio, una fonnación
militar; para Mishima el Escudo era
escudo del Emperador", el objeto

esta sociedad era más bien obscuro aun
para su propio jefe.
Uno_ de los momentos probables que
detennmaron la fecha definitiva de su
suicidio fue uno de 1969, la ratificación
~e los nuevos tratados americanos; Monta, el ayudante de campo de Mishima
Y con quien, después se supo, había hecho un pacto de muerte, propone como
acto de protesta la ocupación de la Dieta, ª lo cual Mishima se opuso pretextando que sería un fracaso.
. En julio _de 1969, el autor de Confesiones escribe, tal vez premonitoriam~nte: ''C:u~d~ reviso con el pensarruento mIS ultimos veinticinco años
su vacío n_ie llena de asombro. Apen~
puedo decrr que he vivido. Incluso en el
transcurso de la vida más brillante y más
colmada, lo que realmente ha querido
hacer, raras veces lo ha conseguido. y
desde las profundidades o desde las alturas de~ Vacío, lo que ha sido y lo que
no ha Sido parecen igualmente espejismos o suefios" (pp. 138-139).

nero al ~inistro, abren luego el balcón
y el escntor arenga a la tropa reunida
abajo, diciéndole:
''Vemos al Japón emborrachándose
de prosperidad y hundiéndose en un
vacío del espíritu... Vamos a devolverle su im.agen Y a morir haciéndolo. • . El ejército protege el mismo
tratado que le niega el derecho a
existir..."(p. 135).
Entra de nuevo a la habitación y siguiendo lo planeado para ese momento
es decir, consumar el tradicional seppuk~
de "protesta Y admonición" se abrirá
el vientr~ para. después ser decapitado
~r Monta, qwen debido a su nervioSISDlO y emoción sólo logra asestar al
moribundo Mishima dos o tres cuchilla~ en el hombro y en la nuca; Furu-Koga,
mas dueño de sí mismo, toma el sable
de las manos de Mocita y decapita al
maestro como debía hacerse.

. Más de un año después, el 25 de noviembre de 1970' todo estaba preparado; ~f,orita y tres de sus compañeros que
sernran de testigos del suicidio: FuruKoga, Ogawa y Chibi-Koga pasan por
M"him
18
ª Y se dirigen hacia' el edifi ·
del Ministeno
· de la Defensa Nacional.
cio

~ su vez Mo~ta toma la daga que todav1a pennanec1a en las manos de Mishima e intenta abrirse el viente pero las
~erzas le
pero: ''El caso está preVlSt~ en ~l código samurai: el suicida den_iasiad~ J?ven o demasiado viejo, demasiado debil o demasiado fuera de para
~acer bien ~l corte, debe ser decapitado.
¡Adelante! Es lo que hace Furu-Koga,,
(p. 137).

Entran a la oficina del propio jefe
del Ministerio con el pretexto de mostrarl~ un antiguo sable, posesión muy
quenda de Mishima; ahí toman prisio-

Marguerite
Yourcenar·
. '6 n de1
~ E
.
· ftfühima o la V1&amp;1
~e 0 • d. SeJX-Barral, Biblioteca Breve Mé
XICO, 1985, 141 pp.
'
.

fa!!~•

sí

•

�UN ACERCAMIENTO A LA
''CASANDRA'' DE REYES

Humberto Salazar
El primer rasgo diferencial con que nos
enfrentamos al estudiar un texto poético -si hemos de creer a los padres de la
estilística moderna-, consiste en un orden peculiar de presentarse las palabras,
orden diferente del que éstas guardan
entre sí en el vehículo nonnal de la prosa cotidiana (cuyo ejemplo más cabal está representado por el lenguaje científico), atenta a los requerimientos más o
menos estrictos de la morfología y la sintaxis.

nuevo a la prosa del mundo; apeguémonos a la morfología -esa mandarina- y
cerraremos la puerta que nos dejaba entrever el prado donde relincha el unicornio. La cosa quedaría más o menos así:
"Mi fantasía se conformó siempre en
tomo a las imágenes de Homero. Era yo
aún niño (y) era el primero de mis arrojos en la poesía; cuando Casandra vino a
mí, borrada y diáfana, al postrero latido
que difundía la tarde. La envolvía (un)
manto blanco, severo y rozagante..."

Es ésta la idea implícita en la afirmación de Mallanné: "Je suis un sintaxier",
pues el lenguaje poético presenta una
forma o estructura del sentido específicamente propia, lejos del lenguaje normal de la prosa, que viene a constituir
la "nonna" o punto de referencia, y asumiéndose como lenguaje anormal o
"desviado" (la anomie durkheimiana).
Ejemplifiquemos esto con el soneto
"Casandra" de Alfonso Reyes, incluido
en su volumen Homero en Cuernavaca,
que aquí transcribimos: "En tomo a las
imágenes de Homero / siempre se conformó mi fantasía. / Era yo nifio aún,
era el primero / de mis arrojos en la poesía; / / cuando, borrada y diáfana, al
postrero / latido que la tarde difundía, /
Casandra vino a mí. Blanco y severo/ y
rozagante manto la envolvía. / / Miróme sin hablar; pero en sus ojos/ de fatal
inquietud, yo adivinaba / piedad y espanto. Yo caí de hinojos, / / yo no sé
más. Sentí que me besaba. / Cantó el
viento -y sonaron los manojos / de flechas agitándose en su aljaba".

El entuerto es más que evidente, como lo apreciará el lector, descontada la
pérdida de metro, rima y acentuación,
que visten al discurso poético de una
cierta musicalidad, y ese aire de reiteración y vuelta que rompen lo que los
lingüistas llaman paralelismo fonosemántico (sonido/sentido), propio del lenguaje como vehículo de la comunicación
humana.

La fascinación o encantamiento verbal comienza por el orden especial de las
palabras en el discurso. Rompamos, modifiquemos ese orden, y caeremos de

Ese carácter de ruptura se presenta
en la poesía como tendencia hacia la•nocomunicación, como un apostarle a la
incomprensión del mensaje, tratando
más de entorpecer que de hacer posible
el proceso de la significación. Pero todo
esto, advirtamos, sólo en un primer
momento, "desvanecedor" (diría Hegel)
frente al ciclo completo en que sí se logra producir el sentido poético, en las
alas de la connotación y el traslado sinestésico.
El orden o estructura del sentido es,
pues, esencial al lenguaje poético, y su
primer carácter específico a la hora de
tratar de describir lingüísticamente lo
poético a partir de un texto particular.
Pero no es lo más importante, ni mucho
menos. Debe luego continuarse con un

análisis de los procedimientos de ve
cación involucrados: tipo de verso (a
diendo al número de sílabas y dis
ción de los acentos); modalidad de 1
mas (asonantes, consonantes, ricas,
vocas, no-categoriales, etc.); y rela
del texto estudiado con las formas
ticas de la lengua y las tradicion
tendencias literarias que han culti
esa modalidad. (No fatigaremos este
crito con ese desmenuzamiento p
lioso de tipo escolar, que el lector
de realizar fácilmente ateniéndose
modelo ya clásico de Tomás Nav
Tomás, en Arte del verso.)
El lingüista francés Jean Cohen,
guiendo a los padres de la estilís ·
Spitzer y Bally, ha realizado ya la fa
que aquí intentamos, ocupándose
criptiva, estadísticamente, de la p
francesa neoclásica, romántica y
bolista. Sus conclusiones -bastante
gerentes- pueden ser suscritas o no
el avisado lector, pero tienen el m'
de que son susceptibles de refuta ·
o ratificación por cualquiera que se
me la molestia de verificar sus opera
nes estadísticas. Son lo que Popper
maría proposiciones "falsables", r
sito inicial de toda formulación que
clame para sí títulos de cientifici
Entre los procedimientos de versi
ción incluimos el "encabalgamien
que consiste en el hecho de que
frase termina en medio de un verso.
último grado, caricaturesco, se da
do el final de un verso no coincide
el final de una palabra Qo utiliza R
en otro poema de este volumen, "
metáfora''). Este procedimiento evi
cía la vocación antigramatical del v
al romper la redundancia intrínse

fenómeno lingüístico en su doble nivel,
fónico y semántico, y remarcar su carácter de regreso (versus: retomo) frente a
la dimensión lineal de la prosa (prorsw).
El encabalgamiento es proceder favorito de Reyes en el poema que nos ocupa. De los catorce versos que lo conforman, sólo cinco de ellos llegan al fi.
nal coincidiendo con un final de frase
(marcado con un punto o con punto y
coma), y eso incluyendo al verso 14,
que por fuerza debía contener la tal
coincidencia: versos 2, 4, 8, 12 y 14.
Los demás, o sea nueve de ellos, utilizan
este procedimiento "entorpecedor" del
mensaje poético, justificando la calificación que Cohen da al verso como "la
antifrase".
Entremos sin embargo un poco más
en el interior de la "Casandra" de Reyes,
ocupándonos del asunto de la predicación. No hay, en este caso, abundancia
adjetival, ni se presentan muchos ejemplos del fenómeno llamado "impertinencia predicativa", característico del
lenguaje poético según el lingüista fran~és. Encontramos, de todos modos, algo
interesante: dos parejas de calificativos
que se nulifican entre sí, por ser casi voces antónimas: borrada/diáfana, y severo/rozagante.
El encantamiento de Reyes-lector ante la poderosa figura femenina de la vidente es algo que quienes nos hemos solazado en la historia homérica sin duda
compartimos. Y hacia el final del poema se produce un desplazamiento cuyo
propósito es eminentemente poético. Se
presenta como una ruptura- del hilo lógico del discurso, al nivel de la coordinación. Por medio de este procedimiento,

que Cohen llama "inconsecuencia" (y
Juan Rey, en su manual de preceptiva,
"reticencia''), se interrumpe el hilo de la
exposición por la interferencia de seres
o cosas: " ...yo no sé más. Sentí que me
besaba" viene diciendo el poema y, luego, un cambio repentino hacia lo ambiental: "Cantó el viento" (figura de
uso) "-y sonaron los manojos de flechas agitándose en su aljaba".

ricas propias del lenguaje poético: anáfora (Era yo niño aún, era el primero...
Y o caí de hinojos, yo no sé más. . .);
conjunción (Blanco y severo y rozagante. . .); aliteración Qos manojos de
flechas agitándose en su aljaba); descripción (a partir del verso 7); epítetos
(en la descripción de Casandra); hipérbaton (en todo el poema); etc.

El lector "sabe" que semejante despropósito o cambio repentino puede
muy bien ser "ilógico", si atendemos a
las palabras en su puro carácter denotativo, pues, ¿qué tienen que ver el viento
y un manojo de flechas con el ensueño
erótico que se venía presentando? Sólo si se opera un cambio en la lectura,
hacia el orden de lo figurativo, hacia el
orden de la connotación, puede "realizarse" el sentido del texto poético. Las
flechas agitándose en su aljaba son el
deseo, el viento canturreador es una proyección del aliento/pasión, etc., tal como se dice que los enamorados oyen
violines y pájaros inaudibles para el mortal que no está tocado por el hechizo.

Entendemos, ciertamente, que la belleza o estatuto estético del poema está
basado en la utilización de los procedimientos lingüísticos mencionados, pero
nuestra conclusión se parece peligrosamente al razonamiento amañado que los
lógicos llaman explicación ad hoc, o a
posteriori. Toda vez que un texto hipo•
tético pudiera incorporar los hábitos de
metro,
rima, hipérbaton, anáfora, alite,
racion, metáfora y demás artificios retóricos y no ser, como quiera, un poema, nos queda la ligera sospecha de que
apenas hemos avanzado en el conocimiento de lo que hace que un texto determinado nos parezca bello, poético,
mientras que otro no lo consiga, pese a
sus posibles galanuras retóricas.

Las figuras utilizadas por Reyes en
este soneto son todas ellas figuras de
uso, no de propia invención; no obstante, ello no disminuye la intensidad lírica del poema, que es uno de los más
bellos del conjunto. (La originalidad de
las metáforas no garantiza por sí sola la
calidad literaria o estética de un texto.)
Además de lo ya señalado, en este
poema Reyes utiliza otras figuras retó-

Referencias:
Cohcn, Jcan; Estructura del lenguaje poético.
Ed. Gredos, Madrid, 1970, 227 págs.

Navar~o Tomás, Tomás: Arte del ver,o. Col.
Malaga, México, 1975, 189 págs.
Reyes, Alfonso: Obras completas, Volumen
X, F.C.E., México, 1981, págs. 417-418.

"-1
Cil

�¿MAQUILANDO EL
FUTURO INDUSTRIAL
DE NUEVO LEON?

Raúl A. Rubio

REGIO

En Nuevo León la reconversión indus•
trial está adquiriendo su propia especificidad. La crisis del 81 marcó pautas
para que la industria regiomontana buscara nuevas alternativas productivas que
garantizaran su desarrollo. El enfoque
generalizado hacia la exportación aparece como una de las prioridades de mayor importancia en esta localidad.

..

..

'

....
'

J ..

~-·_'.-~

'

•

•'

-,;- .,~_

'/;:-. _~f-

: {l'.·. ,~':"i-~•. .. ;

.:" ··:·:¡· . -,·
., •

'

•• ,

~
•

\\i:'
;~; .
-.

., :;~
,,:.~ '
. ........
1
~- _.,

·., ·:·. ·-:"," --.;.¡.

~-

·. ~- .

.

. 1

.

.

,. __ ; · , ;.,' .

.
.

' • · . , ....... J .

. ·.

-..... :

~~

~

f

....

1,. .....,

.)'~:

Dicha prioridad obedece a una línea
estratégica de la actual vida industrial
mexicana, la cual está obligando en el
corto plazo a modernizar los tradicionales procesos productivos, generando
así factibles reactivaciones de las plantas industriales, el empleo y el mercado.
A más de cuatro años de la contracción industrial y de las encrucijadas
que implica reconvertir la industria local, Monterrey sigue padeciendo las
consecuencias de encontrar un nuevo
modelo de industrialización que permita la continuidad en la valorización del
capital industrial. La CAINTRA señala que 1986 reveló "un marcado retroceso en comparación con el año anterior" y agrega que "salvo el caso favorable del crecimiento en las exportaciones, tanto el volumen de ventas como el
de producción, así como el empleo,
arrojan saldos negativos durante ese
periodo ''.1
Se¡.,'IÍn la misma fuente, la producción industrial disminuyó -3.8% en
1986 y se correlaciona en mucho, esta
caída, a la contracción de las ventas, las
cuales llrgaron a señalar un . saldo de
- 16.1°/o. Comenta la CAINTRA que
"ambas cifras rcv&lt;&gt;lan la m~unitud de la
crisis 1111e rnfrentan las cmprrsas y ade-

más contrastan significativamente si las
comparamos con los resultados observados durante 1985".2
Bajo lo comentado, el propio reporte de la CAINTRA indica que "No obstante lo anterior, las empresas realizan
rnítltiples esfuerzos para sobrellevar de
la mejor manera esta situación" agregando que se puede observar que "al
revisar el comportamiento de la inversión en el periodo ya referido la cual
aunque a tasas muy por debajo de las
de 1985, sigue aumentando, y más que
alcanzar una mayor producción, busca
lograr una mayor eficiencia y productividad, características esenciales para
lograr la reestructuración de las ventas
hacia el exterior, lo cual ha dado excelentes resultados tal y como lo muestra
el crecimiento observado en las expo~taciones manufactureras (50.4%) durante 1986", que en compración a 1985
(13 .O°/o) es de dimensiones significativas.3
Asimismo, esta dinámica de exportación durante 1986 "fue influenciada por
las empresas grandes, las cuales tienen
un mayor potencial exportador, aunque
es justo decir que a últimas fechas las
empresas medianas han mostrado un
mayor dinamismo. Así, durante el
periodo octubre-diciembre las empresas
grandes y medianas aumentaron sus exportaciones en un 29.9 y 6.3% respectivamente, mientras que las empresas
pequeñas las mantuvieron constantes".4
Por último, el mismo reporte indica
que en lo concerniente al cuarto trimestre de 1986, "algunas variables tendieron a estabilizarse, es decir, arrojan
cifras muy cercanas a cero, e incluso

otras crecieron". Aunque agrega "sin
embargo podría resultar prematuro asegurar que la crisis ha tocado fondo,
puesto que la demanda general (ventas)
aún no muestra una mejoría sustancial"
y el aumento en la producción se debió
al incremento en sólo ciertos sectores:
alimentos, maderas y muebles y maquinaria y equipo.5
Hasta aqu1, todo lo comentado
(consta por parte de un órgano empresarial como la CAINTRA) nos dice que el
empresariado regiomontano no ha quedado estático ante la crisis, y que la
reactivación industrial está dando sus
pasos y sus frutos como podría ser la
observación del comportamiento trimestral del Volumen de Exportaciones
y el Indice del Volumen de Exportaciones.6
Por parte del estado, el gobierno de
Jorge Treviño en sus dos años de mandato ha buscado articular la línea estratégica nacional de reactivación industrial vía la exportación, y en forma,
articular mediante políticas estatales,
tanto como federales y locales, el nuevo modelo de desarrollo industrial que
ya viene asumiendo Nuevo León.
El reciente segundo informe del
gobierno treviñista expresa en su ca- ·
p ítulo "Desarrollo Económico" la
preocupación por afrontar los nuevos retos que impone la modernización del
desarrollo industrial,7 y así lograr la
reactivación industrial para mitigar el
fuerte desempleo llevado básicamente a
implementar tres programas: El FOMICRO, el PROMOFIN y la Comisión de
Fomento a la Industria Maquiladora y
de Exportación, cuyo brazo ejecutivo

�de la misma lo constituye el Fideicomiso PROEXPORT - NUEVO LEON.8
Bajo estos programas, el Gobierno
de uevo León apunta seriamente al
futuro industrial del estado, vía el reforzamiento o conformación de la pequeña
y mediana industria local, así como vía
la industria maquiladora; todo ello en
estrecha conexión hacia la exportación.
Para Treviño, la industria maquiladora "representa una opción importante
en la creación de oportunidades de empleo para la mano de obra disponible.
En el caso de Nuevo León, permite además utilizar el talento y la capacidad industrial que distinguen a nuestra entidad. El modelo adoptado se basa en una
industria exportadora, cuyos productos
lleven partes;¡ componentes elaborados
localmente".
Los frutos de esta postura ya empiezan a concretizarse. En los últimos quince meses, en Nuevo León, se han instalado dieciocho maquilas que han generado
cinco mil empleos, así como divisas del
10
orden de los 256 millones de dólares.
Se proyecta además en los próximos dos
años el surgimiento de cien industrias
de este tipo que generarán tres mil quinientos millones de dólares y veinte
mil empleos, los cuales podrán llegar en
el periodo treviñista a noventa mil; esto
último implicará, por supuesto, un incremento de dichos establecimientos industriales; de ahí que no es gratuita la
declaración de Jorge Treviño (el año pasado) cuando vaticina que Nuevo León
será la capital de las maquilas.
Es importante reconocer también el
papel de punta que significarán las ma-

quilas en el corto plazo para la industria local, ya que mientras a nivel
nacional se cuenta con un integración
de la planta industrial mexicana de 1.38
por ciento,12 el gobernador Treviño señala que ésta en Nuevo León es de un
25%.13 Incluso en meses anteriores, el
encargado de la Secretaría Industrial y
Comercial del Gobierno Estatal, Femando González Morales, indicaba un grado
14
de integración superior al 40%.
En cuanto al empleo, todo señala lo
benéfico que resulta la fuerza de trabajo local. En particular, Monterrey cuenta con una amplia infraestructura técnico-profesional que se reactivará con la
venida de las maquilas, además de lo
barato en la adquisición de sus servicios si la comparamos a nivel internacional.
Una reciente publicación de la Cámara Americana de Comercio, expresa
lo barato de la fuerza de trabajo mexicana. Mientras que en Corea Sur se paga
a 3.15 dólares la hora, es decir 29.2 dólares diarios, en contraste, en México,
el salario es del orden de 7.12 elólares
15
diarios, señala la puhlicación.
Cabe resaltar aquí que por la tradición productiva de la metal-mecánica y
eléctrica en uevo León, muy posiblemente la venida de ma4uilas sea sobre
estos rubros; de ahí que en otra entrevista realizada al Secretario de Fomento Industrial, Fernando González, éste
haya reconocido que la prioridad para
el apoyo de las maquilas se centra en
ramas como la mueblera, la automotriz
y el acero. 16
Otro dato interesante es 1¡ue la in-

fraestructura denominada "Corr
res Industriales", 1¡ue se buscaba ·
plementar durante el boom petrol
para propiciar la desconcentración
dustrial del área metropolitana de M
terrey, se haya considerado seriam
en su reactivación con la venida de
maquilas. Todo esto también co
mado por el propio Secretario de
mento Industrial del Estado. 17
Bajo lo anterior, el ingrediente
inversión extranjera vía maquilas
uevo León, permite mucho el rep
para consolidar un nuevo modelo de
sarrollo industrial. Esto queda pat
zado en declaraciones como las de G
ro González Torres, director regional
1acional Financiera, al señalar que
uevo León existe "Un capital muy
caso y muy caro; un mercado nací
demasiado restringido y un nivel de
pico muy preocupante ... la inve
extranjera tiene que convertirse en
ingrediente importante de la econo
industrial local, para lo cual de
orientarse al mercado exportador,
que el mercado interno se encue
saturado, aquí es donde se piensa
concepto de maquilas ".18
Es innegable que la reconve
industrial está dando sus pasos en
vo León; el caballo de Troya son las
r¡uilas. Sin embargo, no todos conc'
esta dinámica industrial como miel
bre hojuelas: para algunos estud'
o asesores de grupos fuertes y tra
nales de la industria regiomontan
opción es una "medida pobre", Y
seguir apoyando el gobierno la al
tiva de traer maquilas sólo gene
dustriales "coyotes", ya que éste
recerá como un "exportador de su

simple "conscguidor". Tal tipo de em- polémica sobre las maquilas. Recientepresarios están olvidando la creatividad ~ente, su dirigente señaló que presentae i~novación que caracterizó al empre- ra ante el pleno del Con~eso Local un
sanado nuevoleonés. Así Enrique Ca- anteproyecto ele ley sobre el control de
nales Santos, director del Centro de In- las maquiladoras en 'uevo León. En esvestigaciones del Grupo Vitro (Vitro
te se exigirá que las maquilas "cuando
~ec), indica que el desarrollo tecnolómenos
¡ermanezcan aquí unos diez
gico 1¡ue las maquilas aportarán es nu2
afios
",
para evitar así que aquellas
lo Y "hasta insultante"·• "al mgemero
·
·
lo convertirán en capataz, como runo de ve~gan con muchos ánimos y en cualqwer momento se retiren.
llaves, Y. los empresarios serán conseguidores "19
· y agrega el directivo: "~os
. Otro punto polémico, aunque sólo ha
estamos dedicando de nuevo a vender
s_1do levemente mencionado en la locamano de obr~ ~mo el indio Huajuco,
trafic:inte de md1os de la región que los lidad,. es e~ posibl_e im ~acto ecológico
qu; dichas mstalac1ones industriales povend1a a Zacatecas".
dran traer a la entidad.23 y aquí cabe
señalar lo siguiente: que si a la fecha se
A1 cuestionarse el mismo directivo carece de basureros para desechos in~b~e las causas de esta problemática, dustriales en Monterrey' es de esperarse
md1ca que el empresariado regiomonta- que_ de ve?ir dichas plantas, sobre todo
no se dunnió en valores de forma como la mdustna electrónica, muy posiblelos de la capital, "el priísmo, chilanguis- mente la problemática se agrave; de ahí
n~o, el centralismo de coyotes, el quedar que no sea nada gratuito el interés de la
bien, hacer contactos, valores que nos SEDUE por implementar una infraesh_an estado erosionando y se nos han ol- tructura para la tira de desechos sólidos.
VJdado otros como el trabajo auténtico
el no t~ pongas corbata! Nos ganó 1d , Por lo que respecta a la clase obrera,
burguesia, pero burguesía naca, coyo- esta por el momento empieza a ser intetera, en la que más vale que conozcas a gr~da ~n las recientes contrataciones,
~os personas que saber hacer algo. Este e mcl~Sive se está dando un proceso mitipo de valores nos arrastró", finaliza. 21 gratono en ~lgunos de sus miembros que
gozan de ciertos conocimientos técnip~·stur~s de tal naturaleza como las cos para ser contratados en ciudades
de ~
Tec, patentizan en mucho la fronterizas del país.
tradicion de grupos industriales que ba~on su dinámica en productos tradiA no ser por el conflicto de la Mattel
c1~nales como la cerve1.a, el vidrio, la Y la CTM el año pasado, todo ha sido
ho1alata, los plásticos, etc ., y difieren ele :'paz, laboral". Sin embargo, no está por
~tros ¡,rrupos locales que han hecho su
demas esperar conflictos de titularidad
nt¡ut•za_ en la tlinámica fronteriza del
entre las centrales oficial&lt;'s y los Sindico111c_r~10, la '?'"l'icultura moderna, y catos Independientes, filiales de la patambu 11 de la 1ms111a ma1¡uila.
tronal en estas nuevas conformaciones
de plantas industriales.
El PSrnt no ha queelado fuera de la

•-~º

También cabe señalar que, si bien por
el momento apenas empieza el arram¡ue
de las maquilas, será difícil esperar conflictos de la clase obrera en materia de
salarios, desgaste físico y mental, etcétera, como ya se ha venido constatando en otras entidades de tradición maquilera.
Sin embargo, la introducción de las
maquilas ofrecerá, a mediano plazo reales expectativas en cuanto a la co~formación de la clase trabajadora local
como señala Enrique Canales de Vitr;
Te:. Es posible que el obrero tenga un
meJor_ tr~bajo, mejores condiciones y,
ademas, SI son maquilas un poco sofisticadas, es posible que introduzcan
e!ernentos .
criterio al trabajador,
c!ertas dec1S1ones y autonomía, expectatJvas. Es d~cir,_ que en general, los
procesos rutinarios de trabajo podrían
ser' como promedio para el obrero

?e

" ,r .•
{i
\
.
:
~
l! • .:
-t -~·"~·. . \,
'1.

-.: . ..
., .•·:

\

..
:-? ••

•

.,, •v...._ ...

•" ·,,

t,'

, •

.:.;:,

·".··" f

).,~·.-...

. .·~1 ... . . . -... '- . ..

··

'·

�mejores que los l~IC ahorita se consiguen
en la industria. 4 No cabe duda que
esta declaración robinsoniana podría
verse seriamente contrastada con el paso
del tiempo, cuando se empiecen a
estudiar las consecuencias de la alta
intensidad de las jornadas de trabajo de
las maquilas, así como otros posibles
rie~os de la salud de la clase obrera.
Pero en fin, de que la clase obrera
cambiará es innegable; la producción
hacia la exportación hablará de un
nuevo capítulo para el trahajdor asalariado y sus representantes, así como ya
está hablando para el capital.
La reconversión industrial en Nuevo
León avanza ...
Notas
1.CAINTRA, NUEVO LEON. Reporte de
Coyuntura Industrial. Dirección de Planeación y Proyectos. Núm. 1, Año IV.
Evolución: oct-dic., 1986. Expectativas:
enero-mano 1987.
2.Op. cit., página l.
3.lbidem., y también páginas 12 y 13.
4.lbidem., p. 13.
5.Ibídem., página l.

6.Ver Anexos: Comportamiento trimestral de Volumen de Exportaciones. Indice del Volumen de Exportaciones.
Op. cit. Reporte, pp. 12-13.

o

00

7. "La industrialización que antaño se daba
por ·inercia casi natural, exige al1ora de
una vigorosa acción inducida que reconozca y apoye el mérito de la inversión Y
logre la meta fundamental de crear oportunidades que demandan la desocupación
y el crecimiento de nuestra población".
Segundo lnf orme de Gobierno, Jorge
Treviño, Gobernador Constitucional del

Estado Libre y Soberano de Nuevo León.
Marzo de 1987, p. 29.
8.FOMICRO. Fondo de Garantía y Fomento a la Microindustria del Estado de
Nuevo León: "Su función básica es apoyar el nacimiento o fortalecimiento de
microindustriales a través de la asistencia técnica y el aval que requieran para
tener acceso a créditos blandos. A la fecha, FOMICRO registra 317 microindustrias beneficiadas, más de 1500 empleos
directos generados y la gran oportunidad
de estar sentando las bases de lo que serán las futuras grandes y medianas empresas de la entidad".

10.lbidem.

11. "Urge crear maquiladoras". El ¡,
nir, enero 28 de 1987, sección A, p.
12.lbidem.

14. "Maquilas in1portan el 98°/o de ·
mos". El porvenir, diciembre 28, 1
sección B, p. l.

_ _ _ _ _ _ INDICE DEL VOLUMEN DE EXPORTACIONES

(IV .83 = 100) _ _ _ _ _ _ _ _ __

15. "Mano de obra barata alienta maq
doras". El norte, 20 de enero, 1
sección A.
16. "Ocho nuevas maquilas para
León. Darán prioridad en el Estado a
mas mu&lt;:bleras, automotriz y del a
El nacional, 28 de diciembre, l
"También Maquilas importan", Op.

PROMOFIN. Fondo para la Exportación
de Capital de Riesgo del Estado de Nuevo León: " . .. Aporta capital de riesgo a
pequeñas y medianas empresas exportadoras que se localicen fuera del área metropolitana de Monterrey. . . Generó a
través de sus apoyos más de 1 500 empleos", y a través de un convenio con
Nacional Financiera -acción dentro del
marco de la deseen tralización administrativa del Gobierno Federal- se suscribió
que "el 80º/o de los recursos de ~apita!
que aporte PROMOFIN a sus usuarios, serán administrados a través del Fondo
Nacional de Fomento Industrial".

18.Op. cit., "Urge crear... " Tan1bién es
portante señalar aquí que las accione
modernización que en el campo nuev
nés se están implementando, hablan
mente de una transformación hacia
agroindustria exportadora.

9.lbidem., p. 31.

24.Op. cit: "Maquila: medida pobre"...

Centro de Investi~aciones Psicológicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, N.L.
Marzo, 1987

13.0p. cit., Segundo Informe de J. T.

Cabe indicar aquí que FOMICRO ocupa
el primer lugar a nivel nacional en comparación a organismos similares que apoyan
a microindustrias, y que el Gobierno de
Nuevo León realiza gestiones para construir la primera Unión de Crédito de Microindustriales en el país.

Comisión de Fomento a la Industria Maquiladora y de Exportación, Fideicomiso PROEXPORT-NUEVO LEON:
"La creación masiva de nuevos empleos,
la consolidación de muchas industrias
a través del uso de su capacidad instalada disponible y la generación de divisas para el país", constituyen sus "metas trascendentales". Op. cit., Segundo
Informe de Gobierno. Jorge Trevúio, pp.
30-31.

hua, recopilados por el Centro de Estudios de la Mujer en Ciudad Juárez,
Chih.

225 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 213.9

/

200 •
17. Op. cit., "Ocho nuevas maquilas. •

/
175 .

/

19. "Maquila: medida pobre". El porvenir,
de diciembre, 1986, Sección B, p.
20.lbidem.

148.5

23. "Instalación de maquilas no conte
control sobre la contaminación:
UANL", ABC, 22 de agosto, 1986,
ción B, p. 8. Las implicaciones e
cas sobre este tipo de planta pueden
bien rastrearse en la serie de es
realizados en el Valle de Silicón en
fornía, así como lo comentado en
versos estudios sobre la maquila de
trónica fronteriza en Tijuana Y

·---

138.9

21.Ibidem.

22.Propondrá el PSUM crear una ley
con trotar maq uiladoras. RI nacional,
de enero, 1987, p. 3.

18ll

127 3
/
~
125

/

•/
134.S

155.7

.;:-48.8

~

/

.

142.2

t24.8

114.6

·~.

/

111.3

--,,T--------1

100 ...--,---,,---,.--.,..--.--~,,---,--.,..--....
III
IV
11
11
III
IV
1 9 8 4

1 9 8 5

T R IME S TRE S

11

1 9 8 6

III

IV

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

I

MARGUERITE YOURCENAR. Bélgica,
1903- U.S.A., 1987. Una de las más extraordinarias escritoras del siglo XX y la
primera que ingresó en la Academia
Francesa. MemoriaJ de Adriano es la
más celebrada de sus novelas. Como ensayista escribió sobre Cavafis, Mishima,
Selma Lagerlof y Thomas Mann, entre
otros. Publicó también poemas, cuentos, traducciones y piezas teatrales. Su
amplia producción literaria ha sido editada -en versiones al español- por
Alfaguara, Lumen, Seix Barral, Hennes,
Emecé y Visor.
VICTOR M. FIGUEROA. Investigador
y docente en la Universidad Autónoma
de Zacatecas. En 1986 publicó Reinterpretando el subdesarrollo (Siglo XXI,
México).

ANEXO II
COMPORTAMIENTO TI_lIMESTRAL DEL VOLUMEN DE EXPORTACIONES*
1

9

8

GABRIEL VARGAS LOZANO (Guadalajara, Jal., 1947). Maestro en filosofía
por la Universidad de Guadalajara y
candidato al doctorado en la UNAM.
Editor de la revista Dialéctica de la
Universidad Autónoma de Puebla.

Alimentos, Bebidas y Tabaco
Madera y Muebles
Papel y Empaque
Química
Minerales no Metálicos
Metálica Básica
Proquctos Metálicos
Maquinaria y Equipo
General

lII r/

IV e/

IV r/

I e/

19 .7º/o
o.o
- 27.0
5.6
6.5
46.3
21.3
1.3

4.0º/o
20.0
o.o
-0.6
15.0
5.0
2.5
3.8

5 .2°/o
10.0
59.0
- 7.0
38.1
37.9
20.4
11

o.oº¡o
20.0
o.o
9.8
11.4
18.3
-3.4
18.0

9 .8

4.6

15.5

10.4

* Con respecto al período inmediato anterior.
e/ Expectativas.
n.s..No Significativo

JAVIER OLIVA POSADA. (México, D.
F., 1959). Estudió la licenciatura en
ciencias políticas en la UNAM y es pasante de la maestría en estudios latinoamericanos de la DEP-UNAM. Profesor
de tiempo completo de la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales, en la
UNAM, y en la Universidad Iberoamericana.
SALVADOR BORREGO. Doctor en Estadística por una universidad de Texas,
trabaja como docente en la División de
Estudios Superiores de la Facultad de
Filosofía y Letras, en la UANL.

JOSE MARIA MENDIOLA. Nació en
Monterrey, N.L., y radica en Chilpancingo, Gro., desde hace varios años. Formó parte del grupo "Silencio". Publicó en El volantín, Taller y otras publicaciones literarias.
GENARO HUACAL. Estudiante de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, nacido en el estado de
Campeche. Ha publicado en Serendipia,
Aquí vamos,

terrey, NL., 1958). Licenciada en pedagogía, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL. Master en
Educación Superior. Docente en el colegio de pedagogía de la misma facultad.

JOSE REVUELTAS (1914-1976). Uno
de los narradores y ensayistas más importantes de la literatura mexicana de
la segunda mitad del siglo XX. Militó
siempre en organismos políticos revolucionarios. La Editorial Era acaba de publicar los tomos 25 y 26 de sus Obras
completas.

MA. DEL REFUGIO GARRIDO. (Tula,
Hidalgo, 1956). Licenciada en psicología egresada de la UANL, estudió la
maestría en Educación Superior en el
Departamento de posgrado de la Universidad Regiomontana. Ha publicado anteriormente en Diálogo (revista de la
UDEM). Docente en el colegio de peda-

VICENTE QUIRARTE (Distrito Federal, 1954). Poeta, narrador y crítico Ji.
terario. Ha colaborado en Plural y en
Punto de partida. Participó en el segundo festival internacional de poesía (Morelia, 1983). Ha publicado Lejos de las
naves, Vencer a la blancura, y varios Ji.
bros de poesía más.

GEORGES BATAILLE (1897-1962).
Uno de los más importantes pensadores
franceses del siglo, es también singular
novelista y poeta del erotismo y la transgresión. Obras: La experiencia interior,
El culpable, Sobre Nietzsche, La literatura y el mal, Madame Edwarda, Mi
madre, etc.

MA. GUADALUPE BECERRA (Monsector

ROSA MARTHA ROMO (Teocaltiche,
Jalisco, 1954). Licenciada en pedagogía y master en Fonnación y Capacitación de Recursos Humanos egresada
de la Facultad de Filosofía y Letras, en
la UANL. Docente en el colegio de pedagogía en esa misma escuela.

VICTOR MANUEL CARDENAS (Colima, Col., 1952). Estudió historia en la
UNAM y fue becario del INBA-FONAPAS en 1979-80. En Chiapas realizó investigaciones socioeconómicas, trabajó
en la Dirección de Cultura y fue miembro del taller literario de Juan Bañuelos.
En 1981 obtuvo el Premio Nacional de
Poesía Joven de México. En Ediciones
Punto de Partida, de la UNAM, apareció
su poemario Después del blues, en 1983.

JAIME FLORES. Monterrey, 1939. Pintor. Estudió en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León y
en la Academia de San Carlos. Master
por la Universidad de Texas (Austin).
Desde hace casi treinta años participa en
exposiciones colectivas e individuales.
Ha obtenido varios premios. En la actualidad es profesor de la Facultad de Arquitectura (UANL).

1987

6

gogía, en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

�I
ACLARACION: Por un lamentable e
el número 17 de Deslinde (julio-septiem
1987) omitirnos, en el artículo "Amor
no : ejemplos de la cultura popular",
nno Vellinga, los siguientes datos: En SI
sión francesa, este trabajo, con el t
"Masculinité et féminité dans la 'foto
latino-americaine", fue publicado ea
Cah ier, Internationaur de Sociolo,it,

LXXX, 1986, traducido del original
Annemarie Van Tilburg. La versión
na, para Deslinde, fue realizada por
Cerutti.

'&lt;f'

co

MADELEINE CHAPSAL. Periodista y
escritora francesa. Col~Qradora de
L'Express. Sus entreviStas con Bachelard, Bataille, Beauvoir, Borges, Butor,
Breton, Levi-Strauss, Sartre, Tzara, etc.
las reunió en Les écrivairu en personne.

GERARD DUROZOI. Agregado de Filosofía y profesor del Liceo Leonardo
da Vinci de Amhoise. Guadarrama le
publicó en Espafia El su"ealismo,
Artaud, la enajenación y la locura,
André Breton, la escritura surrealüta.

SILVIA MUARES. Ver Deslinde 18.

RAUL A. RUBIO. Egresado de sociolo-

gía de la Universidad de Monterrey
vestigador en el Centro de Inves ·
nes Psicológicas de la UANL.
JOSE R. MENDIRICHAGA. Ver
de 13.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376444">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376446">
              <text>1988</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376447">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376448">
              <text>  19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376449">
              <text> Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376450">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376451">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376470">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376445">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 17, No 19, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376452">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376453">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376454">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376455">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376456">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376457">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376458">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376459">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376460">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376461">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376462">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376463">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376464">
                <text>01/01/1988</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376465">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376466">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376467">
                <text>2015560</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376468">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376469">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376471">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376472">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376473">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14549">
        <name>Adolfo Sánchez Vázquez</name>
      </tag>
      <tag tagId="9497">
        <name>Bautismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="7332">
        <name>Chile</name>
      </tag>
      <tag tagId="26783">
        <name>Docencia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28415">
        <name>Filosofía latinoamericana</name>
      </tag>
      <tag tagId="28416">
        <name>Lobo suspira</name>
      </tag>
      <tag tagId="28417">
        <name>Probabilidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13630" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11697">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13630/DESLINDE._1988._Vol._7._No._20._Abr-Jun._0002015559.ocr.pdf</src>
        <authentication>d7a341e32cc8459631cd3a0b5b4482b5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377172">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lle. Ricardo Yillarreal Arrambide
SECRETARIO ACADE~IICO: Lic. José ~laría Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA YLETRAS
NUMERO 20 / VOLUMEN VII/ ABRIL-JUNIO DE 1988

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. l\1artha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCIO
Humberto Salazar
OFICI 'AS
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, N. L.
l\lEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO
DIARIA
3 EJECUCION
Hennann Broch
LAINJUSTICIAIDSTORICAPARA W. JAMES
4 Eduardo
U. Ramirez
LA VENTANA DE LOS DESEOS
Alvarado
6 •Héctor
LICENCIATURA EN PEDAGOGIA: ¿FORMACION DE DOCENTES?
lo LAMireya
Garcia Govea. Miguel de la Torre

17

POETICA
WaldoLeyva

20 BIBLIFICCIONES
Reynol Pérez
ANTASMA DE ALFONSO REYES
22 ELF
José Alvarado
Y TENTACION
24 AUGURIO
Nora Garro
ROLAND BARTHES PERDIDO Y REENCONTRADO
EdgarMorin
27
DE UNA ESCRITURA, LA OTRA

30 Francois Wahl

-

;

in

rJÍ

lll)

-«I

p..
~

'O
&lt;1.1

~

....o0,
~
(J

i&lt;

~
._,

N

~

tC
-«I

&gt;,

e

'f
....
ril

~

ROLAND BARTHES O EL ESCRITOR Y SU ETICA
34 Jérome
Serri
38 CATALOGO
Roland Barthes
EL MITO EN ROLAND BARTHES Y CLAUDE LEVI-STRAUSS
46 José Maria Infante
SISTEMA DE BARTHES
53 Silvia
Mijares
IMPERIO DE ROLAND BARTHES
56 EL
MiguelCovarrubias
ACERCA DE LA POESIA Y SUS DUENDES
59 NOTAS
Nora Garro

'O
&lt;1.1

s
~

~

e
~

·.§
e

....&lt;1.1

PARA SER COMO SOY
Vilaú Valdés
61 Brikelys

64

GRUPOS ECONOMICOS REGIONALES Y PODER POIJTICO LOCAL:
MORELOS EN EL SIGLO XIX
Doménico Sindico

~

: 1

':; ::,

·•:~
.
: .)--.,:
~. e\

~

e

N ril

ELRUIDO
Chávez Carmona
71 Arturo

EJECUCION DIARIA

Hermann Broch
Aquéllos que durante la noche empalidecen
con el frío sudor de la ejecución diaria,
en la infernal prisión de la fiebre
tenían hoy el derecho de cantar.
Si lo hicieran,
emitirían un espantoso nuevo lenguaje:
ninguna de sus palabras se parecería a otra.
Pero ellos callan. Llevan
entre sus mandíbulas doloridas,
sobre sus bocas, la mordaza de otro destino,
pues lo que nos dijeran sería vano,
el estridente cloqueo de la destrucción.
Y aunque deberíamos escucharlos,
el destino nos tapona los oídos.
Fijamente los miramos. Ellos nos miran fijamente.
Los ojos -los suyos, los nuestrosaún pueden ver
y engañarse
y descubrir la forma humana.
Malhaya si alguno habla.
Venl6n de Miguel Covarrubias

Diejenigen, die im kalten Schweiss der Hinrichtung / táglich,
nachtlich erbleichen, / die hollenhaft Fiebernden / hatten heute
ein Recht zu singen. / und wenn sie es taten, / sie taten
es in fürchterlich neuer Sprache, / in der kein Wort dem
andern / mehr ahnelt. // Aber sie schweigen; sie tragen /
den Knebel des Schicksals / weiter in ihren Mündern zwischen
d~~ schme~enden Kiefern, / denn was sie zu sagen hatten
ware uns '/ stwnm, ein schrilles Glucksen der Zerstorung; /
darum hat uns, die wir is horen mussten, / das Schicksaf die
Obren verstopft. // Wir starren sie an, sie starren uns an: /
die Augen. die ihren, die unsern, / vermogen noch zu blicken /
und sich vorzulügen, /daB sie die Menschengestalt sehen. //
Wehe, wenn einer spricht.

�LA INJUSTICIA HISTORICA
PARA W. JAMES

,

Eduardo U. Ram1rez
La historia de la filosofía, principalmente en los países de "cultura latina", incurrió en el grave
error de malentender a William
James en lo que respecta a su teoría del conocimiento, omitiendo
considerar siquiera el profundo
y extenso análisis que de éste realizó el profesor insigne, que con
gran claridad y precisión expone
en sus conferencias recogidas en
el libro titulado Pragmatism
(Nueva York, 1907).
En los textos escolares de
dicha asignatura, así como en
los diccionarios y aun en la enciclopedia filosófica, observamos una increíble ligereza al tratar la mencionada teoría del conocimiento, de una manera tal
que se limitan a decir que para
James, y para el pragmatismo
en general, la verdad consiste en
la utilidad, que aquélla se identifica con ésta, de tal suerte que
James niega toda posibilidad a
la verdad (a la verdadera verdad, valga la expresión), llegando así a la barbaridad de
concluir que James y el pragmatismo son escepticistas.
Lo que los historiadores de la
filosofía debieron haber dicho es
que James niega toda posibilidad humana de obtener la verdad absoluta, en lo cual han venido a coincidir la teoría de la relatividad de Einstein, por una parte, y por otra, la historia de la
ciencia y la historia de la filosofía misma.

James explícitamente nos
muestra el ingrediente de las
ideas por el cual éstas son verdaderas. Nos muestra la fuerza del
sentimiento de fidelidad hacia
los conocimientos antiguos y la
consiguiente renuencia a aceptar novedades opuestas en el almacén de verdades, nos muestra
el proceso de desarrollo, de crecimiento del acervo ( stock) de
verdades, desarrollo que consiste en la adopción de una idea que
logra ensamblar ( graft) la novedad ( conocimiento nuevo)
dentro del acervo de verdades
previas. Es decir, los conocimientos nuevos se incorporan
como tales dentro del sistema de
conocimientos (individual o social) en la medida en que satisfagan al sujeto; esta satisfacción
implica que el disturbio, fricción
o hasta contradicción ocasionados por la intromisión de la
nueva verdad, sea el mínimo posible, de manera tal que queden
vigentes los conocimientos básicos, los que más importancia
tienen para la vida de la persona, a menos que, desde luego, la
adopción de todo un sistema de
conocimientos distinto, en sí
misma resulte más satisfactoria
que la readaptación constante,
inherente a la evolución y al desarrollo del conocimiento. La
plasticidad del conocimiento es
innegable sensatamente, a pesar
de que aún en la actualidad nos
encontramos con absolutistas fanáticos, tanto entre el hombre
común como entre los filósofos,
mas no entre los científicos.

Resulta asombroso que el
hombre común, cuando busca
seguridad para su pretensión de
inconmovibilidad del conocimiento, apela ingenuamente a la
ciencia, enarbolándola como una
supuesta garantía indubitable de
alguna posición respecto a determinada controversia, ignorando
que la ciencia es un cúmulo de
conocimientos plásticos, que se
desarrollan, se amoldan, se
acoplan y se desechan según la
conveniencia humana, o por lo
menos, según la conveniencia
científica. Para el científico es
obvio pasar revista, aunque sea
superficialmente, al desarrollo
de las ciencias que han comprendido múltiples teorías que históricamente son substituidas por
las que son más favorables, es
decir, que son mejores para el
sujeto, empezando por ejemplo
con la teoría del cavernícola que
explica los truenos de una tor•
menta con la ira de los espíritus
o de algo semejante, hasta la finitud del universo físico, que es·
tá vigente por el momento, pa•
sando por la concepción tolomeica de dicho universo. Al respecto nos dice James:
"Pero al desarrollarse las
ciencias ulteriormente, se ha
consolidado la noción de que la
mayoría, quizás todas nuestras
leyes, son sólo aproximaciones.
Las leyes mismas, más aún, se
han multiplicado tanto que ya no
hay cuenta de éstas, y son tantas
las formulaciones rivales que se
proponen en todas las ramas de

la ciencia, que los investigadores
se han llegado a acostumbrar a
la idea de que ninguna teoría es
absolutamente una transcripción de la realidad, pero que
cualquiera de ellas puede ser útil
desde algún punto de vista. Su
gran utilidad es resumir los
hechos viejos y conducir a los
nuevos. Las teorías son sólo lenguaje de hechura humana, taquigrafía conceptual, como algunos les llaman, con las cuales
escribimos nuestros reportes de
la naturaleza, y los lenguajes,
como es bien sabido, toleran
mucha selectividad de expresión
Ymuchos dialectos. " 1
En consecuencia, la verdad es

un producto de manufactura hµmana y desechable. Pero ha sido
un error garrafal tomar esto a la
ligera y creer que significa que
la verdad son los caprichos. James señaló el carácter lógico de
la verdad al demostrar que ésta
está sistematizada de manera
que no se puede adoptar una verdad (arbitrariamente) si contradice a otras que también aceptan_ios. Asimismo, el profesor insigne, como habíamos señalado
en otra parte, practicó una dicotomía de la verdad: la verdad
subjetiva y la verdad objetiva,
reconociendo la independencia
de la última respecto a la voluntad humana; y nosotros, por
nuestra parte, hemos sostenido
Que toda verdad humana es subjetiva pero no necesariamente
voluntaria, sino que siempre del&gt;ende de los sentimientos huma-

nos: los buenos y los malos, lo
cual no implica que su plasticidad dependa de la voluntad humana. Los absolutistas, por su
parte, han creído erróneamente
que los pragmatistas sostenemos que la verdad es un
capricho meramente utilitario.
James sostuvo que algunas
veces es lo utilizable, que la utilidad constituye cierta clase de
verdad, tanto en lo científico como en lo vulgar. Yo sostengo que
la verdad se reduce a los sentimientos (buenos y malos), los
cuales, al igual que el resto de la
conducta humana, no son voluntarios, pero ni él ni yo, ni ningún
otro pragmatista que yo sepa,
hemos negado jamás la validez
de la verdad.
" ... Verdad, para él (para el
pragmatista) llega a ser el
nombre de una clase de valores
de todo tipo que están funcionando en la experiencia. Para el racionalista la verdad permanece
como una abstracción pura, ante

cuyo solo nombre, desnudo, nos
debemos inclinar. Cuando el
pragmatista logra mostrar en
detalle justamente por qué nos
debemos inclinar hacia aquella,
el racionalista es incapaz de reconocer lo concreto de lo cual su
propia abstracción fue tomada.
Nos acusa de negar la verdad,
donde nosotros sólo hemos buscado el camino que la gente sigue hacia aquélla, el por qué se
dirige y siempre debe de dirigirse hacia aquélla ... ", nos dice James.2
Y lo que mueve a la gente hacia la verdad es que ésta funciona, que ésta trabaja, en virtud de que a su vez es el motor de
la acción, la cual a su vez constituye a la vida.
Monterrey, N.L., Otoño de 1983
Notas
l. Obra citada, pág. 215.

2. Ibid. , pág. 220.

�LA VENTANA DE LOS DESEOS

Héctor Alvarado
"He creado todas las
fiestas, todos los triunfos, todos los dramas.
Intenté crear nuevas
flores, nuevos astros,
nuevas carnes, nuevas
lenguas. Crei haber adquirido poderes sobrenaturales. ¡Y bien, qué!
Debo enterrar mí imaginación y mis recuerdos".
Arthur Rímbaud

El sale. Los golpes de su bastó~
hieren el pasillo, breves, casi
inaudibles por los ruidos de la
calle que poco a poco los devoran.
Ella resuelve dejar su trabajo
antes de la hora de salida. Mira
constantemente el reloj, no
quiere explicar, no q~ere ex~licarse la razón del vacio que la invade. Antes de accionar la palanca para checar su tarjeta, lo
llama muy quedo por su
nombre; luego, la oprime maquinalmente y se va.
El plantado en la acera, escucha al chofer del taxi subiendo
su equipaje a la caj~ela. Al_ ~a~tir tal vez imagino el edificio
gris quedándose atrás, la escalera el pasillo cori seis puertas. La
de'su departamento está abierta.
El aire la hace temblar sin
violencia. En el tocadiscos se repite la música de Keith Jarret
que él olvidó detener.
&lt;C

Ella baja de un salto los tres

B

maricela

escalones del colectivo. Está lejos aún, pero se imagina e~trando en el departamento de el, encontrarlo ahí a pesar de todo,
sentado en el marco de la ventana, para desvanecer la inc.ertidumbre que tiembla en el ritmo
de sus pasos.

car la hoja, torpe, lo~ ojos muertos e hiló frases atropelladame~te, como las pulsiones de sus
sienes ahora mismo, cuando
imagina ver desaparecer los árboles del camino por la ventanilla del tren, y quizá la recuerda.

Se deja llevar entre los res.:
quicios y las calles y los so~idos
de la ciudad invisible para el. El
silbato de una fábrica lo hace recordar, quizá, la hora en que ella
sale del trabajo. Una vuelta
brusca lo sorprende y el conductor callado hasta entonces, pide
un~ disculpa piadosa. Tiempo
después se detiene. Han llegado.

Ella encontraría la puerta
entrecerrada. No bastaría aquel
empujón para abrirla, porque la
ventana permitía la entrada del
viento forzando la puerta contra
su marco de madera. No bastó
que sus dedos empujar~n, tuvo
que presionar con energia.,Supo
que no iba a encontrarlo, el era
demasiado cuidadoso con la
puerta y la ventana, las entradas
y salidas de su mundo, la ventEna de los deseos, recordaría ella
recreando sus palabras cuando
lo hallaba sentado en el pretil Y
encendía un cigarrillo antes de
clavar su mirada desierta en la
calle, exactamente como lo hará
ella después de entrar en la recámara y ver la ventana abierta.
Los espasmos de la música terminan de pronto y les sigue un
largo juego de silencios. La nota
pende de la puerta mientras ella
espera la noche, lejana.

Ahí estás, de nuevo frente a la
ventana, hubiera querido decir

ella, al tiempo que él soltara de
los pulmones una fumada contenida algunos segundos. Pero no.
La ventana pudo ser como un espejo en que se miraron. Ahora no
hay nada que reflejar; ni la voz
de ella requiriendo un cuerpo
junto al suyo, ni la respuesta de
él golpeando con el humo del cigarrillo el cristal. Nada. Al llegar ella lo sabe. Nada. Sólo la nota clavada por dentro en la puerta. La nota da vida al.cuarto porque los ojos de ella viajaron las
lineas de aquella caligrafía deforme que poco a poco le cerraron los párpados y la fueron extinguiendo.
Es probable que él no se atreviera a decirle lo que escribió,
quizá por eso se apresuró a bus-

El calcula el espacio disponible en el asiento y acomoda
una de sus maletas, la más peo;
queña. Respira pausadamente.
Trata de dormir. Asegura el ba8-"
tón cerca de él. Entrelaza los e»
dos. Reza tal vez.
Ella continúa mirando la c

no quiere sino esperar el brillo
de las luces, la publicidad nocturna anunciando lo mismo hasta el amanecer, ese aparador en
que casi nadie se detiene, los
adolescentes pálidos regresando
de la escuela. Se pregunta por
cuánto tiempo vio él de verdad
este cosmos a través de la ventana. Recuerda la nota. Tira la colilla al vacío. Mira.
El busca el cenicero de su
asiento; cuando lo encuentra, intenta meter el cigarrillo consumido. Está lleno. Un gesto. Maldice. Piensa, quizá, en las razones, en las manos de ella, en su
corazón mutilado, quizá.
Algo le impedía caminar hasta
la nota, tocarla, hacerla suya: la
duda del sueño, la posibilidad del
regreso o la certeza de que nada
en el mundo sucede mientras no
lo aceptemos, el solipsismo, mirar la calle, la ventana abierta,
el humo impulsado contra la
densidad de la tarde, una telaraila que no ve porque aparecerá
muchos meses después, la rec_urrencia de un segundero latiendo, el deseo de oir su nombre
como antes, pronunciado desde
aquel sillón que pronto será un
fantasma reflejado en el cristal
de la ventana, una vez que intente cerrarla y vaya hacia la releetura de la nota, de las palabras
q~e .~r fin la penetran con un
stgnificado que no puede evadir.
En la frente de él se dibuja una
ll'ruga, recuerda quizá la noche

en que ella llamó a la puerta, có- mismo capaz de escuchar su voz,
mo le clavó la mirada al en- tan material, tan palpable. En
contrarse y le pidió, suavemen- ocasiones ella pudo sobrevolar el
te, como una oración, un beso, un dolor de su ceguera, la soledad a
beso, un beso... atravesar con su que se había condenado, el molengua los dientes, la frontera de tor de la ternura, de las frases
su falda cada vez más cerca de que la hicieron creer y abandoesa mano imposible de detener, narse, del silencio. La ventana
traspasando la tela, la piel, la memorizó el espejismo de dos
encrucijada de su sexo que no cuerpos unidos, la misma postudescansó hasta saberse poseído, ra, como un rito repitiéndose
esa mano capaz de delinear su noche tras noche. En la desnucuerpo en la oscuridad, los mis- dez, él fumaba, y entonces
mos dedos que escribieron la no- hablaba del pasado, lo asumía
ta y que él tiene hace un rato mientras el viento iba alejando
sobre la rodilla, moviéndose a la el placer y la tibieza. Las pamisma frecuencia que el vagón.
labras brotaban, pesadas; cuando aún traducía, antes, cuando la
Para ella, él existió a partir claridad, cuando los párrafos
del beso, del final de los días en fluían accediendo vencidos por
que aguardaba oír abrirse la la lucidez, cuando la adaptación
puerta vecina, sus pasos hasta la del equilibrio idiomático, el
mesa de trabajo que siempre juego, el reto al original, antes.
imaginó más pequeña, el tecleo
de su máquina, una música desiSentada en el sillón, de espalgual y violenta y lastimera a ra- das a la nota, ella lucha todavía,
tos llenando los rincones, el aro- como si pudiera escuchar su llama .del tabaco, lapsos de calma. mado a través de una distancia
Cuidaba de verlo salir cada ma- que no quiere imaginar. No pudo
ñana. Lo espiaba; con los oídos, convencerlo, no permitía que las
con los ojos, con el pensamiento razones lo tocaran, morían, se
imaginar él desnudo a su lado estrellaban contra su última padespués de amarse, descansar la labra que siempre era lástima
mano sobre su vientre, sus lentes de haberse encontrado entre los
tirados en el suelo, el ritmo que un día pudieron todo. Mejor
quebrado del piano acariciando ocultarse, no hacer ruido hasta
la sinuosidad de los cuerpos fu- que el olvido se colara por la venmando. Fumando quizá.
tana. Con lágrimas secas en el
rostro, desde el sillón puede ver
Perdió la cuenta de las veces la ventana que refleja la mesa
en que las palabras de ella salían que sostiene la máquina que
por la ventana sin tocarlo. Lo lla- guarda la cuartilla que posee las
maba, lo nombraba tratando de últimas lineas que él tradujo. De
hacerlo volver, ser de nuevo el los labios escapa no, no, no

�----

,

I

1

mientras va cerrando los ojos.
El se inclina hacia la ventanilla del compartimento, su respiración la empaña. Busca a
tientas hasta encontrar el cierre
de su maleta, revuelve el interior y saca la cajetilla; fuma.
Rimbaud estuvo tan cercano,
tan igual el tiro de gracia en el
corazón. Vais-je entre enlevé

comme un enfant, pour jouer au
parad.is dans l'oubli de tout le
malheur. Ser raptado como un

niño, lejos de todo el infortunio,
de la maldad que no era ella
cuando lo llamaba a su lado desde la cama, sin saber que su vista se extinguía perdiendo la imagen de los libros y los estudios y
las versiones y el cuerpo de ella
tan esbelto y el tránsito de la
calle y Rimbaud. Se agacha para
poner la colilla debajo de su zapato. Se recarga en el asiento;
tal vez la imagina cerrar la ventana con la nota estrujada en la
mano, dejar la llave sobre la mesa y salir, cerrar de una vez por
todas. Allá.
Ella se incorpora con los ojos
cerrados: quiere sentir el mundo
como él, siendo él. Camina, dirige sus manos a la nada, tropieza,
trata de reconocer los objetos,
los delimita, da vuelta a la cama, calcula la dirección en que
debe estar la ventana, se orienta
por el viento de la noche que cae,
toca la pared lejos de lo previsto,
no abre los ojos, quiere sentir ser
él sin culpa, percibe el espacio
co abierto, se sienta, comienza a

acariciarse el cabello suave, baja muy despacio por el cuello,
tiembla al recorrer sus pechos
como si fuera él quíen viajara su
cuerpo encendido, imagina su
propia voz escuchada a través de
él, supone mirar hacia la calle,
dice ven, un silencio, citar a
Rimbaud como él, estoy sentado,

leproso, entre ollas .quebradas y
ortigas, al pie de un muro
roldo... las sienes retumban, la
noche rueda en mis ojos con este
sol..., intenta llegar al tocadiscos, el sillón le cierra el paso, los
compases irregulares de Keith
Jarret la golpean, escoge un disco que escapa de su mano,
rueda, no tiene idea de dónde está, otro al azar, ¿cómo podía él
elegirlos?, apaga el aparato, no
puede ser él, no puede, abre los
ojos, la asalta un mareo intenso,
va hasta la máquina de escribir,
extrae la hoja, camina siendo
ella, llega al sillón, descansa,
parpadea, no quíere odiar, el
abandono duele, ven.
El sabe que es de noche por el
nombre de la estación que una
voz grita a lo largo del pasillo.
Es la noche de otra noche absoluta que lleva en el rostro; se
desplaza el tiempo, la oscuridad
permanece. Recuerda, quizá, la
opción de traducir con las yemas
de los dedos, tocar las frases,
dictarlas, inutilizado, pobre traductor de la lástima y la resignación. En su boca parece formarse una palabra pero se esfuma
cuando el ruido del tren
adentrándose en un túnel lo

E.M. Forster, su pluma fuente
el universo.
'

distrae.

un inútil aunque lo amara
cuántas veces soportarla ella
esta sonrisa de artificio
sus pupilas
su inacción
su memoria
las citas dolorosas
su llanto en el quicio de la
ventana

su espera del anochecer para
acercarse al lecho
que ella no viera la cara sin
expresión hablándoJe
de un deseo
de un amor
de una esperanza
de un mañana sin sentido
por eso el silencio
y la ausencia y la evasión
la ventana iba a cumplir su
voluntad y la de e1Ja
la única
la última, decía la nota.
Ella se levanta para encender
la lámpara de la mesa de trabajo. La noche desaparece del espacio en que él cotejaba versiones y originales, amanuen.11
medieval sin luz, sin alquimia&amp;
Quedan al descubierto las cosas
que ella conoce tan bien; lo recuerda tecleando, antes, cuando
no imaginaba que alguíen pudiera precipitarse paulatinamente en una prisión sin sol.
cenicero repleto, un pedazo
papel corrector, hojas garaba
adas, una capa de ceniza y po
en la que ella dibuja la inicial
su nombre, el estuche de
lentes, el libro de cuentos

~ntr;

,:n e

::.g-:n.
pf·

1:~

.

J-

. El recoge su bastón. Lo acaricia. Parece soñar.

La ventana de los deseos, dice
Ella acerca la hoja hasta su
él en voz alta y busca el cristal cara, trata de hallar el olor de él
de su compartimiento con el tras las líneas caóticas de sumarostro. Siente en la mejilla tal no. Vuelve a ponerla sobre la
~ez, la ~ría superficie. La ~aje- mesa. Observa.
ülla está vacía. De seguro deseEl cierra su abrigo. Ella acoaría_saber qué hora es. Allá, el
moda
el desorden de papeles. Se
reloJ marcaba el día y la noche
arropa.
Trata de hacerlos caber
en cuatro partes. Sentía el calor
en
un
legajo.
Hurga en la maleabandona~do la ventana, el golta_
en
~usca
de
algún cigarrillo.
pe d!l reloJ, clang, el cigarrillo a
Mmuc1osa.
Mete
las manos en
~edia noche, la regadera molas
bolsas
del
abrigo.
Borra con
jando sus senos de mañana su
la
mano
la
inicial.
Dice su
despedida, la soledad, el regreno1;0~re
como
si
pudiera
oírlo.
so' su llave violando la puerta
1~ l;)BSOS, un beso. Hace un mO: Qws1era borrar toda la mesa
brusco al alejarse de la Calla. Esperarlo como si e~
entanilla, el bastón que descan- cualquíer instante fuera a esc~char su bastón midiendo el pasaba en su pierna cae al piso.
sillo. El café. Rimbaud. ¿No
fiaElla lee la hoja mecanogra- sucederá todo esto porque culti. da, llena de fallas, de correc- vamos en la niebla? Su voz desde
ciones, de espacios en blanco la ventana. No lo sabe pero las
la~ palabras; apenas en- lu~es de ~a ciudad que el tren
_cie~os periodos y hay deJa atr~s pasan frente a él.
dersos ilegibles. Toma la pluma IEste mmuto de vigilia me ha
el la_ mesa Y_trata de reconstruir dado. la visión de la pureza!
aire IllJlrmo arderá mis pul- R~pira. Mira hacia el sillón.
moa~; los climas perdidos me Atiende al roce de su mundo
Nadar, pulverizar la C?n_tra los rieles. Camina. Un
v!aJe largo, quizá. No apaga la
beber • cazar, fumar sobre todo • lampara.
Imagina.
ll'di licores fuertes como metaÍ
derl endo, le parece compren_Se deja caer casi sueño, los
sact!un P~o más, huida, sus pi- parpados pesan, de nada sirve
cieg ;;e1ándose, el bastón
pero cierran los ojos. Duermen.
la
cuerda. Deja escapa;
estruJurna. La nota ha quedado
Sign¡f¡ada e~ el suelo, ya nada
dolor c~n m la memoria, ni el
sin ..
la ~oche que la oprime
"WeU1enc1a.

:muen~

·-

., I

. • .. I

Í !í ·

I

1

..

:

:

¡ ,'

!

; -

!

• f--

• •
: !'
-¡

•

~

f

'

;

I

:

•

,

t

.
..

-..

•

'

I .... '

• 1 J
t ,· . . . . .
.

!

j;j :· . / ;
: . : .....

i

�LA LICENCIATURA EN PEDAGOGIA:
¿FORMACION DE DOCENTES?'

Mireya García Govea
Miguel de la Torre
No permanecer en la práctica
dominante pero tampoco promover una distinta sin que
exista un mercado de trabajo
que absorba al egresado. Un
plan de estudios puede pro~over una determinada práctica
profesional, mas no la dicta ni
la define.
Esmeralda Bellido

l. LAS PROFESIONES COMO
UNA FORMA DE LA
PRACTICA SOCIAL

Plantearse la tarea del análisis
de la práctica profesional a partir de un enfoque sociohistórico
nos permite acercarnos a ella
entendiéndola como una forma
específica de la práctica social,
· esto es reconocerla como un elemento 'de la vida social y orientarse, entonces, a establecer las
condiciones y procesos que sobre
ella actúan, así como las consecuencias a las que el ejercicio de
una profesión da lugar en tanto
elemento de la vida de la sociedad.
Así, ejercer una prof~sión, no
es sólo hacer entrar en Juego en
una ocupación determinada los
conocimientos y habilidades adquiridos durante la carrera, sino
que, tanto en el caso de un indivi-

• Presentación de resultados partiales
del proyecto de investigación "Las
prácticas profesionales de los egresados de Pedagogía de la UANL en el área
metropolitana de la ciudad de Monterrey" .
e:&gt;

....

duo en un puesto de trabajo, como en el del conjunto de profesionistas en una época o en un lugar determinado, el ejercicio
profesional siempre es el_ r~sultado de una serie de condicionamientos sociales, económicos,
políticos e ideológicos q~e ~acen
de él un objeto compleJo, imposible de ser aprehendido a través
de tratamientos simplificadores
o puramente cuantitativos: vgr.
los estudios de mercado de trabajo.

jetos pero en el marco de esas
condiciones sociales y de acuerdo con las posibilidades de acción que ellas ofrecen.

Abordar el problema de las
prácticas profesionales de los
egresados de Pedagogía de Fil~
sofía y Letras de la UANL supone, entonces, tener presentes las
determinaciones que sobre esas
prácticas ejercen: la estructura
socioeconómica del país Y el m~
mento por el que atraviesa en
particular el mercado de_~rabaEsto es, las actividades Y fun- jo la historia de la profesion Yla
ciones que el egresado de una di~ersidad de prácticas concreprofesión o la totalidad de. lo_s tas actuales, además del propio
profesionistas de una especiali- currículum, buscando al;i~r a
dad desarrollan en un mome_nto resultados no sólo cuantitativos
dado, tienen que ver, o meJor, y que contribuyan a esclarecer
dependen no sólo de lo que el pro- la congruencia externa del
ceso de su formación ha puesto currículum vigente.
en ellos, sino también del conj~to de las condiciones económ~- Las determinaciones
cas sociales, políticas e ideológi- socioeconómicas sobre la
cas' imperantes, condiciones que práctica profesional
no sólo explican sino que hacen
posible ese ejercicio profesional. Sería ingenuo no reconocer que,
la situación de crisis por la que
Aceptar lo anterior supone en- atraviesa el país, con sus efectos
tender a una profesión como el de paralización de la actividad
conjunto de prácticas histórica Y productiva, y de desempleo
socialmente condicionadas que abierto, que el escaso de~arrollo
una comunidad de hombres Y tecnológico, que la disparidad en
mujeres realizan en relación con el desarrollo regional, que _laS
determinadas necesidades so- políticas de empleo generalizaciales, como sujetos que han pa- das, y en particular las que afecsado por un proceso de forma- tan a las profesiones del área de
ción que los pone en condiciones lo social y humanístico, etc.,
de enfrentar y resolver dichas. afectan e imponen modalidadel
necesidades con una compren- especificas al ejercicio profesión teórica y una capacidad téc- sional. Condicionando, P
nica superiores a las de otros su- ~jemplo, que determinadas a

vidades y funciones de un campo de las prácticas profesionales a
profesional sean abandonadas o las necesidades y proyect_os de generado en relación con los procesos y fenómenos sobre los que
restringidas en su desahollo, los distintos grupos sociales.
la
carrera pretende influir, sino
que la consolidación de esferas
que,
en muchos casos, el perfil
emergentes de ocÜpación proEn cuanto a la situación actual con el que egresa el profesionista
movidas desde el currículum sea y en relación con el mercado de
imposible y, en fin, ijue la distan- trabajo, es importante un estu- se encuentra hasta en abierta
cia entre el perfil académico dio de la estructura ocupacional contradicción con esos conociplasmado en los planes de estu- de la profesión, esto es, el análi- mientos y posibilidades de acdios y el ejercido en los puestos sis de la distribución de los pro- ción. No es raro el caso de práctide trabajo se agrande cada vez fesionistas en las distintas acti- cas profesionales que supone un
proceso de formación suplemenmás.
vidades y funciones, la impor- tario y que por tanto aparecen
tancia relativa de cada una de como algo desligado o, por lo meLas determinaciones del
ellas, la distribución entre nos, distante de la carrera. Estos
ejercicio profesional real sobre
empleo, subempleo y desempleo, casos muestran descarnadala práctica profesional
la distribución entre puestos y mente las limitaciones del
salarios, etcétera.
currículum, pues es un hecho geTales determinaciones han de
neralmente
aceptado que las inser consideradas tanto desde Las determinaciones del
novaciones
en
el desarrollo del
una perspectiva histórica, como proceso de formación sobre la
aparato
productivo
y en la exped~e la diversidad de ocupa- práctica profesional
riencia
socialmente
acumulada,
~ones, puestos de trabajo y funsólo
tardíamente
se
incorporan
a
ctones en el momento presente.
La consideración de que una los planes de estudios.
carrera es el "espacio social" en
A este efecto, resulta impor- el que se desarrollan y difunden
No obstante, la carrera constitante el conocimiento de la histo- los elementos teóricos y técnicos
tuye,
de todos modos, un proceso
ria de la disciplina, la historia de de interpretación sobre determien
el
que el futuro profesional
~ prácticas profesionales e nados procesos, naturales o sohace
una
serie de adquisiciones:
~lmente la de las concep- ciales según el caso, con la intenUn
conjunto
de conocimientos
ciones generalizadas acerca de ción de actuar sobre ellos a un niteóricos
e
instrumentales,
un de!a Profesión y su peso social; es v el superior, socialmente terminado perfil psicológico
e
llDPGrtante el análisis del modo hablando, de comprensión y efiideológico,
un
conjunto
de
habilicomo la profesión se ha articula- cacia, no deja de ser puramente
do a la vida de la comunidad en formal. Las carreras concretas, dades y destrezas, etc., con las
los diferentes momentos de su en cambio, son una realidad que ha de.incorporarse al trabahistoria, el papel que en ella ha mucho más compleja y en ellas jo y que condicionan, entonces,
Jugado, las variantes históricas no siempre se cumple esa condi- formas concretas de asumir la
práctica profesional, un modo
Y.Presentes en cuanto a las adi- ción.
particular de incorporación a la
~da~es Yfunciones de los profevida
colectiva con un conjunto de
siorustas, sus organizaciones
Muchas veces los planes de es- consecuencias sociales.
~~les,_ las actividades que tudios de una carrera no sólo se
""WUI realizan y sus rdaciones
encuentran retrasados frente al 2. PRESENTACION DE
con las esferas de poder; igual- conocimiento y las posibilidades RESULTADOS PARCIALES
lllente, el modo de articulación de acción que socialmente se han
La docencia: práctica

�profesional pominante de los
pedagogos

Teniendo como marco los lineamientos teóricos y metodológicos reseñados en términos muy
generales más arriba, esta investigación se desarrolló conforme a un plan de trabajo en el que
destacan, como momentos f undamentales, una caracterización
de las prácticas profesionales de
los egresados partiendo inicialmente de lo que ellos mismos
expresan sobre su desempeño
profesional, para luego contrastar con lo que, en una segunda
fase de la investigación, las instituciones empleadoras expresen
como necesidades de esta clase
de especialista; un tercer momento será el de la confrontación de la información así obtenida, con el plan de estudios y la
realidad curricular de la carrera; las conclusiones a que esta
investigación dé lugar serán incorporadas en una propuesta de
retroalimentación del plan de estudios.

c-t

.-1

Ese intento de caracterización
de las prácticas profesionales de
los pedagogo~ a partir de sus
· propias afirmaciones, es la parte
que hemos venido trabajando
hasta ahora. Para ello se encuestó y entrevistó a un total de 69
egresados, representativos de
las 6 generaciones que culminaron la carrera entre julio de 1984
y diciembre de 1986.

Estas generaciones hicieron la
carrera con un plan de estudios
que, partiendo de un diagnóstico
del mercado laboral en 1980, incorporaba al perfil del egresado
dos acentuaciones: Planeación
educativa y Educación no formal, por considerarlas áreas potenciales de ocupación dado que
el diagnóstico referido las
mostraba como emergentes. La
información requerida a los
egresados debía, por una parte,
mostrar el estado de cosas en el
mercado ocupacional pero, por
otra, permitiría establecer el
grado en que prácticas profesionales de los pedagogos en los
campos de la planeación educativa y/o la educación no formal,
se habían consolidado. (Destacamos ahora estos aspectos de la
investigación por ser los que hemos trabajado. No se incluyen
en este ensayo ni datos ni elementos de análisis sobre otros
aspectos de la investigación que
se encuentran en proceso.)

como en el caso de quienes no
contaban con ese antecedente.
(Un supuesto aceptado como
válido por todos nosotros, ape,
nas confirmado por otros supuestos, es que la docencia ha
venido siendo la práctica pr&amp;
fesional dominante desde la
fundación de la carrera.)
b) Que el perfil profesional incorporado al currículum en
1980 no se ha consolidado en el
mercado de trabajo.
c) Que las expectativas de unpulsar desde el currículum la
consolidación de esas prácticas profesionales para los pe,
dagogos no se han cumplido
tanto por razones que tendrían
que ver con el estado de cosas
en el mercado de trabajo y el
entorno social en general, como con situaciones internas al

Instit. Educ.
Empleo esp. de la prof.
22
Empleo no esp. prof.
8
Desempleados
No contestaron

Empresas Admón. Pública Total
2
5
29

En cuanto a las actividades desar~~lladas, tanto en empleos específicos de la profesión como en
no específicos, las más importantes son las siguientes:

24 casos de egresados que señalaron a la docencia como activid~d, casi ~l 70~, 15 casos, la
eJe~cen a mvel prunaria o secundaria.

Actividad

Casos

Docencia

24

Asesoría
Pedagógica
Secretaria
Investigación
Educativa
Capacitación y
Adiestramiento
Asesoría en
Empresas
Servicios
P~copedagógicos
Orientación
Vocacional

currículum.

Nuestras hipótesis iniciales en
relación con este problema
eran:

Ofrecemos a continuación UD
análisis inicial de los datos obtenidos por nosotros en relaciÓI
con las hipótesis mencionada&amp;

a) Que la práctica profesional
dominante entre los pedagogos, al menos entre los que
han egresado de nuestra facultad, sigue siendo la docencia,
tanto en el caso de aquellos
que eran docentes al incorporarse a la carrera, con estudios de Normal la mayoría,

De los 69 entrevistados sólo 29 dijeron estar empleados en activi·
dades consideradas por ellos et
pecíficas de la profesión, 20 dijeron estar ocupados en actividades no específicas de la profesu'I
y 17 dijeron no tener ning1la
empleo. La distribución por 1'11
ma de actividad es como sigue:

5
5
3
3

2
2
2

Si_bien el perfil del egresado de
la lice1_1ciatura contempla a la
docenci~ a nivel medio superior
Y_ superior como actividad profe~onal específica, en cambio es
bien ~laro en cuanto a excluir la
práctic~ ~e la docencia en los niveles basico Y medio básico tan~ por .considerarla una a~tivi?~Jeto de un proceso de forcion _distinto, como porque lo
que le interesa de esos niveles
otros aspectos: la planea:~~• la evaluación, la investici n, etc. Sin embargo, de los

m:

!°~

4

8

20
17
3

sados con antecedentes de Normal ~stán incorporados a la doc_encia en esos niveles, 10 casos
tienen como antecedente la preparatoria sin normal, 19 de los 22
casos que s~ñalaron la docencia
coi:rio práctica profesional específlc~, so~ precisamente en pri!llª~ia; . solo 3 casos señalaron
n:15tituciones de educación supenor.

Estudios previos de los egresados que hacen docencia
Egresados de Emp. Esp. Prof
Preparatoria
5 ·
Normal básica
4
Normal superior
6
Pudiera creerse que quienes
hacen docencia en primaria O secun~aria ya eran maestros normalistas al incorporarse a la
carrera, Yaunque no desconocemos que el grado de licenciatura
e!l pedagogía puede tener una se-·
~e de efe_ctos sobre el desempeno_ prof~s10nal de un maestro de
prunana o ~ecundaria, nos negamosª considerar a esa actividad
c?i:11º ejercicio profesional específlco del pedagogo. No desconocem?s tampoco que esta situació1_1 refleja, en parte, las expectativas con que los egresados
de N?rmal se incorporan a la lice~ciatura: ''Mejoramiento profes~onal en su especialidad,,• no
olvidemos que precisamente de
este modo nació la carrera en la
UANL. Pero además de que destaca el hecho de que no sólo egre-

Emp.NoEsp.
2
1
3

Ej. Libre
3

o
o

LAS PRACTICAS
EMERGENTES:
OBSTACULOSEXTERNOS

En ~~anto a otras actividades es~cíf_1cas. , de la profesión la
distribucion es como sigue:
Actividad
Casos
Aseso~ía e~ inst. educativa
5
Invest~ga~1ón educativa
3
Capaci~ción Y adiestramiento 3
Asesona pedagógica
2
As~soria.:n empresas
2
Orienta~i?n _vocacional
2
Evaluacion mstitucional
2
Capacitación y admto. en inst
educ~t.iva .
·2
Serv~ci_os psicopedagógicos
2
Admm1Stración educativa
1
Cap. Yadmto. en inst. de
desarrollo com.
1
Desarrollo comunitario
1

�Sin detenernos a analizar si lo
que los egresados entienden por
capacitación y adiestramiento,
asesoría en empresas, evaluación institucional, servicios
pedagógicos, desarrollo comunitario, etc., coincide o no con el
modo como esas actividades se
entienden en el perfil de la carrera, de todos modos es significativo el escaso número de pedagogos ejerciéndolas, lo que a primera vista parece indicar que, si
efectivamente son prácticas
emergentes, están siendo asumidas por otros profesionistas.
Lo que en 1980 llevó a considerar como emergentes a todas estas actividades fue la previsión
de que, medidas tales como la
obligatoriedad constitucional de
la capacitación y el administramiento para los trabajadores, el
impulso a programas de desarrollo comunitario y educación de adultos, la introducción
de la planeación educativa como
criterio para la innovación académica por parte de la Secretaria de Educación Pública y desde ahi mismo el impulso a
programas de educación extra
escolar, etc., adoptadas por el
gobierno mexicano desde mediados de los años setenta, debian dar lugar a- modificaciones
en el mercado laboral; situación
que babia que aprovecharse para hacer una oferta de profesional que respondiera a
necesidades y posibilidades con
ventaja sobre los sicólogos laborales, los trabajadores sociales,
:; los ingenieros industriales, etc.,

esas

dados los restantes elementos
teórie&lt;rtécnicos del perfil.

Los obstáculos señalados por
los entrevistados para su incorporación al trabajo fueron los siguientes en orden de importancia:

Sin embargo, el por qué todos
aquellos cambios no han dado
hasta ahora lugar a una demanda de ese profesional formado 1. Desconocimiento de lo que
para actuar, desde la especiali- puede hacer un pedagogo.
dad pedagógica, en la plane- 2. Ocupación del campo por
ación educactiva o la educación otros profesionistas.
No ha buscado empleo.
no formal, asi' como las razones
que llevan a los empleadores a 4. · Problemas de titulación o conpreferir otros especialistas en tinuación de estudios.
ellas es algo que hasta ahora no 5. Bajos salarios.
ha sido establecido ( una indagación tal constituirá otro momenEl hecho de que en estas resto de esta investigación). Las ra- puestas aparezcan en primer
zones por las que esto ha sido asi término el desconocimiento de la
pueden ser muy diversas, aqui carrera y la ocupación de las
sólo apuntaremos lo que puede plazas por otros profesionistas
desprenderse de los datos reco- parece confirmar nuestro sugidos por nosotros de los propios puesto de que el perfil asumido
egresados. Además, de entrada, por la carrera en 1980 no ha albabria que hacer dos aclara- canzado un peso social, esto es,
ciones: primero, en la propia no se ha consolidado como un
instauración del plan de estudios perfil ejercido por pedagogos en
se reconoció que la incorpora- el mercado de trabajo. Desde
ción de las áreas de planeación luego, puede ser pronto para
educativa y educación no formal pensar en una consolidación deal perfil de la carrera constituia finitiva de este perfil de los pedaun intento de hacer llegar al
mercado de trabajo un profe- gogos en activo: la primera gesional nuevo que aunque idóneo neración egresó en julio de 1984,
para desempeñarse en esas áre- pero no habría que descalificar
as, era un desconocido; segundo, la oportunidad de hacer algo por
que los sujetos entrevistados por impulsarlo, una vez que aceptanosotros son mayoritariamente mos que no todo depende del trade las generaciones más recien- bajo.
tes: julio y diciembre de 1986 (38 LAS PRACTICAS
de los 69 casos, lo cual es importante si pensamos en que el tiem- EMERGENTES:
po necesario para incorporarse OBSTACULOSINTERNOS
al mercado de trabajo después
de cursada la carrera sea supe- Aunque como hemos apuntado
antes existirían obstáculos y derior a un año).

a:

terminaciones al ejercicio de este perfil por los pedagogos en el
mercado de trabajo provenientes del entorno social, es necesario reconocer que el propio proceso de formación influye en sus
posibilidades de incorporación al
trabajo, en la medida en que ya
en los puestos y funciones los
egresados no sólo no podrán
desprenderse de lo que fue su
proceso de formación sino que
por el contrario necesariamente
habrán de ejercer a partir de las
habilidades técnicoprofesionales adquiridas en la
carrera.
Uno de los indicadores para
conocer las determinaciones del
proceso de formación sobre la
práctica profesional es el de lo
que los entrevistados informaron acerca de la relevancia de
los cursos y talleres de las áreas
de acentuación tanto para la obtención de empleo como para su
desempeño profesional. En las
respuestas a este punto destaca
que son los conocimientos y habilidades directamente relacionados con la docencia o, cuando
más, en actividades de organización y ejecución de procesos de
aprendizaje en instituciones formales, en los que los egresados
consideran más completa su formación y también los más relevantes en la obtención de
empleo.

Habilidad

Casos

Formular y aplicar programas
y evaluaciones
23
Ejercer la docencia a nivel
medio y superior
16
Formular y aplicar planes de
estudios
14
Investigar en el aula
14
Asesorar en procesos de
enseñanza-aprendizaje
14
Habilidades relevantes para la
obtención de empleo ( egresados
con empleo actual específico de
la profesión)
Habilidad
Casos
Formular y aplicar programas
y evaluaciones
13
Ejercer la docencia a nivel
medio y superior
11
Investigar en el aula
9
Asesorar en procesos de
enseñanza-aprendizaje
9
Las habilidades que tendrían
que ver con actividades de capacitación y adiestramiento o desarrollo comunitario no aparecen entre estas cuatro mayoritariamente señaladas.

Lo que estos datos parecen indicar es que los propios egresados expresan una cierta inseguridad en cuanto a su formación
en áreas distintas a la de la docencia o actividades periféricas,
lo cual es importante de destacar si estamos pensando en que
Habilidades relevantes en la ellos habrían de ser el principal obtención de empleo (total egre- vehículo para impulsar en el
mercado formas alternativas de
sados)

desempeño profesional y por
otra parte, muestra que el
curriculwn sigue siendo visto
por los propios estudiantes como
docentista.
Por lo menos en los últimos
cuatro años se ha intentado hacer del servicio social un medio,
también, de vincular la carrera
al mercado. En esta dirección se
han organizado los programas
de trabajo en los talleres de las
áreas de acentuación con miras
a ir difundiendo la carrera, a ir
abriendo espacios, a ir consiguiendo una cierta conciencia de
la necesidad de un profesional
especializado en las prácticas
emergentes del _perfil, y que al
mismo tiempo posibilite a los estudiantes una cierta experiencia
de práctica profesional. Sin embargo, partiendo de las respuestas a la pregunta por la relevancia que los egresados atribuían a
las actividades del servicio social en la obtención de empleo y
el posterior desempeño profesional, podemos afirmar que aún
queda mucho por hacer en este
campo.
El 90% de los encuestados realizaron su servicio social en instituciones públicas, la mayor parte de ellos en lá propia UANL.
Las actividades que principalmente se realizaron fueron las
de docencia y auxiliaría docente,
sólo 2 casos dijeron haber realizado tareas de capacitación y
adiestramiento en empresas;
ninguno se incorporó a activida-

�POETICA

Waldo Leyva
ASONANCIA DEL PAJARO
El horizonte es redondo
y el pájaro se engaña
gira sobre sí mismo
hasta perder las alas.

Ese pájaro que levantó el vuelo
va ciego por la luz. Su cuerpo breve
se romperá en pedazos aunque vuele
llevando el horizonte atado al cuerpo.
La raíz de su canto busca ciego
y es inútil pedirle que se quede,
,._

,.....

.~
• '
,I

..;,¡

!-•. •

~ •

1
~ ··

;
'

•• •

que detenga esa ruta hacia la muerte;
si se detiene el ala, muere el viento.

}""( -+ . ,. ;
••

• ••

No quiero ver al pájaro, que siga
por los filos del aire contra un cielo
que ya no reconoce. ¿Ha olvidado
que en mis manos estuvo su agonía,
su diminuto corazón latiendo,
su garganta mordida por un dardo?
El horizonte es redondo
y el pájaro se engaña
gira sobre sí mismo
hasta perder las alas.
1986

des de desarrollo comunitario.

~

Así pues, es claro que una parte muy importante del perfil académico de nuestros egresados,

sigue sin ejercerse. Que las prácticas profesionales consideradas
emergentes en el diagnóstico de
1980 continúan sin consolidarse y
que hoy por hoy la docencia si-

gue siendo la práctica profesional dominante, lo que supone
que los retos avistados desde entonces siguen vigentes.

�POEMA LEVEMENTE ROMANTICO
POETICA

Alli

en lo más alto del camino
como marcando el mediodía
reposa un ave
quietas las alas
bajo el aire
y sus ojos son quietos
puntos que adivino
.
amarillos también como esta espiga
que creo tener entre mis manos
mientras allí
debía haber un ave
en lo más alto del camino
como marcando el mediodía.

POETICAII

Una paloma va hacia el horizonte,
de tu pecho salió
o de tus manos.

Ama el modo en que ignora que tú ezist,es.
L.R. Nogueras

¿Esa mujer ignora que yo la estoy mirando,
que cada gesto suyo me pertenece
ahora que sospecho la temperatura de su piel,
el ritmo de su aliento,
el golpe de su sangre?
¡Que no finja más indüerencia esa mujer,
que levante los ojos,
que se entregue,
que se disponga a inventar conmigo
todos los trucos del amor!

Díganle a esa mujer que yo la estoy mirando,
que verla es una fiesta,
que ahora mismo va a llegar la lluvia
Y tendrá entonces que correr desnuda,
desordenando el agua con su pelo,
sembrando pájaros y flores en el aire.
Esa mujer no ignora que yo la estoy mirando
Yvolverá los ojos cuando inicie el viaje.
¿Podrá evitar entonces la partida?
Octubrel19tl5

Una paloma blanca contra el viento.
Para su vuelo se inventó esta tarde
y ella cruza temblando por tus ojos.

....
CII)

1

Cuando regrese,
borrando el horizonte,
en qué lugar del mundo
estaremos soltando otras palomas.

�BIBLIFICCIONES

Reynol Pérez
"Desde hace tiempo que espero".
Roberto Maldonado Espejo ( La escalera
de Alicia).

1

Era una cariátide sosteniendo al
sol, condenada a contemplar el
paso interminable de la arena.
Todos partieron en busca de la
nada y la dejaron sola en una
fecha muerta. Ella perdió la palabra y el andar; pero no la voz
de la memoria.
No aguardaban ya nada sus
ojos de cristal cuando lo vio aparecer recogiendo sus antiguas
huellas en la arena: supo que
volvía por ella, dejando atrás las
paredes opacas de la eternidad.
El la llamó por su nombre.
Ella sabía que la humedad de
una respuesta sería el fin. No le
importó. Una explosión de lágrimas -inesperadamente
dulces- fue tragándose su cuerpo.

A Karina, río.

Ella lo esperó desnuda y fiel en
el lecho. El apareció a deshora,
tambaleante. Había bebido tanto
que el intento desmayado de
abrevar en las corrientes cálidas
del cuerpo de su flamante esposa, sólo le produjo un acceso de
vómito. Luego, con torpeza, hizo
a un lado las mantas y se sumergió en un sueño ruidoso e instantáneo.
La mujer se mordió las manos,
dos brasas que buscaban un
arroyuelo donde apagarse. Acabó a dentelladas un suspiro.
Su noche de bodas. En el banquete el vino había corrido. Maldijo aquel hecho portentoso, culpable de su sed. Pero la imagen
del Hacedor de prodigios socorrió intempestivamente su delirio. Lo llamó abriendo sus piernas sudorosas. Reencontró el tibio auxilio de sus dedos.

La aurora se precipitó en un
aguacero púrpura sobre todas
las ventanas de Caná.
3

Sólo un charquito azulenco
quedó de la mujer de Lot.

~

Por los ventanales entreabiertos
se asoma el viento de la madrugada; pero parece no tocar a la
mujer que se ahoga en un calor
frío. A su lado, el marido ronca
con el estruendo de la borrachera.

Las palabras sosegadas de un
extraño transformaron la exis- \
tencia de la samaritana. Efectivamente, jamás volvió a atormentarla la sed; pero no por eso
dejó de acudir al Pozo de J acob.
Por el contrario, lo hizo con mayor asiduidad.
Murió rica dejando como principal heredad una patente de ca-

rácter intransferible.
Siglos más tarde, sus descendientes decidieron explotarla en
un continente prometedor; a¡»
yados por un ambicioso plu
mercadotécnico: fue así como
surgió la pujante industria del
refresco embotellado.

RESCOLDO
Aunque es indis~utible el pooer que tiene el tiemcualquier página, es
el hombre qwen fuera ll_B_!Dado fl descubrir una Y
otra vez el rescoldo: gwno lummoso que nos dirige nuestro semejante desde el ayer.
po para conv~rtir en cemza

José Alvarado, elegante y ágil cronista nuevoleonés, escribió varios textos sobre el también
nuevoleonés Alfonso Reyes. De uno incluido en
Escritos (Fondo de Cultura Económica México
1976) se compone esta sección.
'
'

�EL FANTASMA DE ALFONSO REYES

José Alvarado
Casi el mismo día, y bajo la luz
de diciembre, amanecieron en
los aparadores de las librerías
dos libros de Alfonso Reyes. Uno
con los destellós de Grecia, otro
con los rumores de América.
Textos aparentemente díversos,
pero unidos a la vez por el afán
de buscar la inteligencia de todo
empeño humano y con ese dominio expresivo, característico de
su autor, que parece hacer evaporar a las palabras apenas han
trasmitido la seña lógica o el
temblor de una emoción. Porque
para Alfonso Reyes, valga decirlo, las palabras no tienen forma, color, ni fulgores, sino sólo
una sustancia envuelta en una
cápsula transparente y efímera.
Una vez escritas, su díbujo se
pierde y quedan sólo, desnudos,
los significados. Más que un
escritor, en el sentido estrecho
del término, es un mensajero.

Pero el hecho tiene su explicación. A lo largo de su obra, Alfonso Reyes se convirtió, lentamente, en un inmenso fantasma para
muchos. El espectro dejaba, de
pronto, en las vigilias de la medianoche, una divagación aguda; volvía, a poco, en una cifra
filológica o una nota erudita
sobre Góngora; acude luego con
una memoria regiomontana, una
estampa de Burgos, una luz de
París o un dato seco sobre el
padre Mier. Llega inesperadamente con el relámpago de
Mallarmé en una mano y la estela de una de las Electras en un
dedo. ¿Qué es, por fin, este aparecido repentino que sale por todas partes? Parece a veces un
profesor de cultura griega y en
otras un poeta colmado de añoranzas; tiene la traza de un austero tratadísta de semántica y la
cambia, en un dos por tres, por
la de un enamorado del mar. ¿A
qué horas deja las fichas
bibliográficas sobre la mesa para asomarse, deslumbrado, a la
bahía de Guanabara?

y el tórax de Pancho Villa, agujereado por las balas, se inclina
hacia afuera, sobre la portezuela
de un automóvil detenido. Pero,
¿días, años, siglos?, después
Vasconcelos edita los Diálogos
de Platón y hace ejecutar las sinfonias de Beethoven entre los arcos de la Preparatoria. Antonio
Caso explica a Bergson y Diego
llena de colores los muros de México, mientras el tezontle recobra su adolescencia y López
Velarde estremece el lenguaje,
torna de oro los centavos y revalida el cíngulo morado de los
atardeceres y el perímetro jovial
de las mujeres. Tormenta con
horas bermejas y primavera con
minutos dorados.

¿Cómo podía viajar la palabra
de Alfonso Reyes en aquel viento, primero lleno de tinta roja Y
colmado luego de áureos fulgores? Vasconcelos y Caso eran en
1920 los dueños de la expresión Y
su idioma el mejor entendido en
¿Quién fue el dístraído, invenlas estancias de la cultura. .Asi
tor de un Alfonso Reyes fugitivo
nació el fantasma ausente y asi
en Grecia y olvidadizo de la perise formó la leyenda del refupecia americana y la trémula,
Alfonso Reyes pasa en Madrid giado en Grecia.
indigente presencia de México?
Quien haya sido encontró, en los diez años de su juventud, entre
Pero, entre tanto, en las posaineptos, muchos epígonos y la le- sus veinticinco y sus treinta y das de Madrid, bajo techos siD
yenda fue a caer en páginas de cinco años, de 1914 a 1924. Méxi- cariño y junto a paredes sin terresentidos y parrafuelos de se- co vive entonces el tránsito de nura, en la pobreza del escritct
miletrados. Nunca leyeron la los días más violentos a ciertas alejado de lo suyo, México agoniVisión de Anáhuac, ni sospecha- horas primaverales. La sangre zaba todas las noches en la
ron la Ultima Tule; pero pasaron de Emiliano Zapata se permea entraña de Alfonso Reyes. No
los ojos adormecidos por el índi- en el polvo seco de Chinameca, había fugado, sino lo traía co
ce de La critica en la edad junto a su gran sombrero abati- go. Y era, por cierto, uno de l
ateniense y formularon, regoci- do y ya sin dueño; el cuerpo acri- Méxicos más dramáticos, el
billado de Carranza queda en la
jados e indolentes, su anatema.
llovizna grís de Tlaxcalantongo la Decena Trágica, el del 9

feb~e~o de 1913, cuando el padre
eqwvocado Y terco cayó del
potro al asfalto, con la vida rota.
Alfonso Reyes, amante de su
padre como pocos hijos lo han sido, no era reyista, ni quiso nunca
ver a Bernardo Reyes capitán d
una empresa ciega Y regresivae
~ como_ era el poeta de la fa:
milla, nadie le hizo caso entre los
suyos. ¿Cuál hubiera sido la vida
Y obra de Alfonso Reyes sin el
empeño absurdo de su padre s·
su muert
•
, m
los he h e sm el desarrollo de
c os_. Es una pregunta de
respuesta imposible.

i

fo Pero acaso sea justo decir: Alnso Reyes no buscaba a Mé .
C? en el color local, ni el adem~
Cll'cunstante
y trans1tono,
• . sino
en
el h
es la ombre Y ~n el mundo. Tal
libro a~ert~nc1a de su primer
tod • estíon~ estéticas. De
hab~modos hubiera viajado y le
por ~r~guntado por México y
a lasAmenca, al cielo de Grecia
de ea8:'~nas de Jonia Y la mese~
libro
De las páginas de su
de ~1a arrancan los trazos
lligetJia su obra. Acaso la
escrita cruel no hubiera sido
en su lugar habría un
todos
• fulgurante. Pero de
deslindi modos tendríamos El
Yas Pia'::aesa síntesis colosal cuPara bac s bastan, por sí solas
un filósotr el nombre no sólo d;
ria sino do de la expresión litera•
e un humanista cabal.

n!:11~\

Promet!o

Pero los h
.
Dlllebos
~arustas son, para
• precISamente unos fan-

~sma~, seres de un mundo en
uyo cielo son azules las hi tenusas, redondo el binomi~ d
N_e~o~ Y espeluznante el princi~
:~ _e mcertidumbre de Heiseng' las doncellas son metáf
~~¿¡e1:e!~:as_ pur~s, vírgen:S
destino d Alf imagmadas. El
un fanta e onso Reyes es el de
sma.
Si sólo ~ubiera escrito sus ensayos de imaginación
,
prosista sutil d
• seria un
·
e carne Y hueso·
s1 n~da más los poemas, un poe:
~ smgular; si los estudios helé,.
ruco~, ~ sabio grato; si las inv~stigac1ones literarias un
dito luminoso· si l •
e~ciones híst , . '
as expos1las trave or1cas, un profesor; si
pá .
suras, un,fri volo; si las
. gm_as sobre America un a
ncanISta
·1
•
me•
; 51 as Memorias de co::~. Y ~eb,ga, un, cronista sen. • s1 so re Mexico un n
c1on~~ta. Pero él tuvo ia cul a~scr1b1ó toda su vida, sobre t:1~
h qube puede amar Y entender el
om re. Es un hwna . t
cir un f ta
nIS a, es dean sma.
do~ dos libros recién aparecíXVII edAlffnso Reyes son: Tomo
Los bé e as obras completas:
•
roes, Junta de sombras
~ditado por el Fondo de Cultur~
11 conóm1ca, Y Antología de Ald:~o Rey~, selección Y prólogo
osé LUIS Martinez editad
J&gt;?r CoSta Amic bajo ei patroci~
~o de la Secretaría de Ed
[ 1ó~ ~bli~a. El prólogo de
• UIS
artmez constituye el meJor estudio hecho hasta hoy

Ji:é

sobre Alfo~o Reyes. En reali~ad, des~ues de este ensayo Y del
e Raul Rangel F ,
Evocación de Alfonso Re r I as•
no es p ºbl
.
iyes, ya
. os1 e decir nada del humanISta o mejor di h
tasma (':I t . c o, del fan.
n enc1ones y Cróni
cas." Excélsior, 22-XIT-65.)
•

�AUGURIO Y TENTACION

Nora Garro
AUGURIO

Un dios me golpeó
y detuvo mi marcha a un paraíso
me quedé en la orilla
escarbando basureros
atesorando migajas
nunca pude aullar
he servido al dios del miedo
un miedo extranjero
que se columpia indeciso
TENTACION
Un dulce silencio habita el pan y el vino.
GeorgTrakl

HORMIGAS

Las hormigas emigran por el solar
Yo me quedo junto al ciruelo pruno
que mudó sus hojas rojo intensas
manjar para las hormigas viajeras
Yo he elegido sus flores leves
para que adornen la tarde invernal
aunque el viento travieso se las lleve
como la vida a mis días
porque si

Un cierto rostro que cargas
me invita sin ceremonias
a enarbolar la bandera del Infierno:
cortarle la uña a la Bestia
morder las entrañas del Destino
~i tomáramos el atajo más corto
u_ivocáramos la emoción precisa
81 tapáramos los espejos...

Pero
có~o olvidar el olor del pan
el vmo despeflándose por la garganta
Y esas dos palomas que fuimos
de tanto enamorar

�ROLAND BARTHES
PERDIDO Y REENCONTRADO

ABANICO
Hay un trabajo que me gusta enonl!emente.
Consiste en establecer una relación entre
el texto y la imagen. Lo he hecho
muchas veces, siempre con intenso placer.
Adoro mitificar imágenes ( ... ) En el f~ndo,
lo que me gusta de re~a.cionar
la imagen con la escritura es la d.ific!l1tad
de esa relación que, por lo mismo,
proporciona verdadero gozo creador, como
antaño a los poetas trabajar ~~n p~oblemas
d.iffcües de versif1cac1ón. Hoy,
su equivalente radica en enc~ntrar una
relación entre un texto Y unas unágenes.

Bolud Bartbes

~

Edgar Morín
Brecht. El nouveau roman. El
estructuralismo. La semiología.
El Japón. Múltiples intereses
aparentemente sin un común denominador, a no ser porque cada
uno, a su modo, postulaba la necesidad de la distancia. En el
fondo, Barthes creía en la verdad del teatro de Brecht, más
porque éste había preconizado y
establecido la distanciación del
actor frente a su papel que por
adhesión al espectáculo político.
De la misma manera, veinte
años más tarde descubriría en
Japón una civilización "brechtiana" en la revelación de todo
un arte de vida cortés y refinado,
establecido en la distancia con
respecto a sí mismo y con el prójiino. El estructuralismo, al
declarar fuera de la ley al sujeto,
proporcionaba a la puesta a distancia de la subjetividad su legitimación de principio. El
nouveau roman ya había aportado de hecho la liquidación del sujeto en la literatura. Aunque finalmente, para Barthes, el
nouveau roman no era sino una
Parte de la literatura y, para comunicarse con toda la literatura,
te~a. que pasar por la etapa se~ologica que le permitía comunicarse con el texto en y por la
Puesta aparte del sujeto escritor
Ydel sujeto del escrito.
. Personalmente, a Barthes la
distancia le era necesaria para
comunicarse con el prójimo
~preservando lo exorcizado
ex~rcizando lo preservado-: ei
SUJeto en el reino donde no se

habla y en donde el prójimo no
debe hablar. Para él todo lo que
concernía a la existencia subjetiva era inefable, aunque fuera algo muy precioso, impúdico, obsceno o acaso vergonzoso. Su vida
estaba constituida por círculos
concéntricos: el primero, el de la
relación madre-hijo, sin duda la
más extraordinaria y emocionante que yo haya conocido, y
por aquélla que persigue en su
plenitud hasta una doble muerte
casi sincrónica. Después, hermético por largo tiempo, el círculo de los sentidos y del amor.
Después, los círculos de amigos
diferentes que no se comunican
los unos con los otros, aunque cada uno tuviera la necesidad constante de la presencia de Roland
Barthes.
Ahí estaba pues el fenómeno
prodigioso: la presencia en la
distancia. Roland Barthes tenía,
en primer lugar, una fuerte presencia física. Su rostro vasco/español no estaba petrificado como
una máscara ni era "expresivo"
por la movilidad. Manifestaba
una nobleza natural y una fuerza
carnal en los ojos, la nariz, la boca. La mirada no era ni escrutadora ni ausente, sino atenta y reservada.

hadas de aquello que buscamos
descubren su pensamiento, su
idea, su palabra. Su expresión
era de una extrema precisión y
al mismo tiempo siempre carnal
y sensual. A través de la objetividad descriptiva o explicativa de
la conversación aparecían
siempre las palabras asombrosas y sin embargo necesarias
que expresaban la sensualidad
del sujeto Roland Barthes: términos olfativos, gustativos, tactiles, visuales. Esta formidable
sensualidad nos llegaba mediatizada, aliada a la abstracción, sin
que jamás una u otra prevaleciera. La palabra de Barthes
consumaba en ella misma las
nupcias de lo abstracto con lo
concreto. Eso nos encantaba.
"Qué bien habla", se decía con
envidia, aunque no hubiera nada
de oratorio en su conversación.
La literatura era eso, el cuidado
extremo y al mismo tiempo natural, invisible, descuidado en
suma, ajustado a la frase; él era,
en una palabra, el escritor. Verdaderamente Barthes me maravilló durante el curso de una defensa de tesis de un simple mortal, en una universidad de provincia. Se dirigió al candidato
con simpatía y amabilidad, analizó la falta de interés del trabajo
impuesto de manera mucho más
interesante que la tesis, y ésta,
ennoblecida de pronto por haber
suscitado semejante discurso,
mereció la mención superior.

Su palabra jamás era retórica.
Su discurso obedecía siempre a
lo singular de cada conversación. Sin embargo, aunque esa
palabra fuera siempre inventada, no había esfuerzo; el habla
Estudiante, había formado
entrecortada, las frases inaca- parte de los "teofilianos". Había

�estado en el sanatorio. Había es- de ninguna manera ajeno.
tado en Rumania, en Egipto, en Quería de ese modo fundamenlos servicios culturales france- tar su desvío, no en su subjetivises. Lo conocí al principio de los dad sino en esta Verdad Objetiva
años cincuenta, cuando dirigía que sin duda (no había que consuna encuesta en L 'Observateur tatarlo, no gustaba del fastidio)
sobre la literatura y la izquierda. Marx había formulado y de la
Su patria era sin duda la literatu- que eran transmisores sus herera pero, en cierto sentido, quería deros. Evidentemente es entonmantener la distancia, no ser ces cuando quiso iniciar un moescritor de primer grado sino del vimiento de afirmación ideológisegundo, escritor que escribe ca con ese sentido extremadasobre otro escritor. Aún alli es- mente naif expresado en sus fratablecía la comunicación a par- ses: "el mito es de derecha" o
tir del momento en que marcaba "toda lengua es fascista".
la distancia. Además, siendo
Continúa hasta el final de los
brechtiano, aquello que quería
años
sesenta siempre con la nedecir políticamente, procomucesidad
de comunicarse con la linista (se decía entonces progretera
tura
a través de una
sista), necesitaba fundarlo objedistanciaci6n,
siempre con la netivamente en una concepción de
cesidad
de
una
catolicidad polítila literatura que no lo rebajara a
ca,
a
la
sombra
de la cual pusimple propaganda. De aquí prodiera
consagrarse
a sus intereviene la iluminación del brechses
personales.
El
momento
tismo que no era solamente el
estructuralista
fue
un
momento
distanciamiento del actor con reextremo
donde
él
creyó
haber
lación a su propia subjetividad,
exorcizado
ontológicamente
al
sino también el distanciamiento
Sujeto.
Poco
antes
del
68
las
conde la escritura con relación al
acto y la palabra políticos. No es- secuencias fueron capitales para
taba, en modo alguno, atormen- Barthes.
tado por el "compromiso". NunDe cualquier manera, sin duca había soñado en adherir a una
da,
se habría operado el regreso
formación militante. Pero le hade
la
distancia. Después de hacía falta un marco de objetiviber
"lanzado"
la semiología, ésdad, una catolicidad en la depenta,
al
dejar
de
ser una idea
dencia al margen de lo que él punueva,
al
volverse
una disciplidiera tener, si no resuelto, al mena,
le
inspiraba
un
tedio
siempre
nos aquietado. El podia endiscreto
pero
cada
vez
más
procontrar al mismo tiempo, creo,
fundo.
Tenía
necesidad
de
una
el punto de vista objetivo para
comunicación
más
directa
con
la
denunciar a esta "burguesía"
literatura.
Mayo
del
68
precipita
con respecto a la que se sentía
el movimiento. El efecto fue to~ terriblemente apartado, aunque

talmente indirecto. Barthes no
gustaba de agitaciones ni de tumultos. No le gustaba el orden,
aunque tampoco disfrutaba el
desorden. Aprobaba la cortesía.
A pesar de que sus amigos eran
simpatizantes de mayo del 68, él
no les resultó antipático. El efecto del cambio de costumbres en
Barthes es gradual, al advertir
que las minorías hasta entonces
vejadas y humilladas se sienten
orgullosas de ellas mismas. Sentia salir de un ghetto secreto y
salir, además, sin ninguna ostentación. Al mismo tiempo, sin dejar ahora de guardar su distancia, no experimenta la necesidad
masoquista de condenar, negar
y renegar del sujeto. Advertía
claramente que su placer es la literatura y que la literatura es
placer. Lo dice, lo escribe, lo
canta. En torno suyo, por lo demás, lo reafirman y lo confortan
sus amigos "católicos" (comunistas, maoistas) Sollers y Kristeva; ellos reconocen también la
primacía de la literatura y los
derechos del sujeto. De un modo
general proclamará en lo sucesivo las virtudes supremas de la
totalidad. Políticamente los amigos van a coincidir con los disi·
dentes del Este y a Roland
Barthes lo vamos a ver repudiar
sin vacilaciones, para siempre,
su catolicismo político (por lo demás siempre externo), dentro de
esta gran fiesta de la inteligencia de izquierda que celebra a los
protestantes del mundo llamado
comunista. Hasta entonces babia necesitado de diversos

~~

,~ y~e~-~v~;v/

11 r~
c~mos para disimular su disi- dado hasta más allá de los sesendencia profunda. En lo sucesivo ta años, su madre, madre idealiY g~acias a su consagración zada por todos aquéllos que la
-qwero decir no solamente la han conocido, su madre con
gloria literaria sino sobre todo el quien vivía, su madre vuelta
Col~gio- él se aceptó y se reco- consustancial a su vida de adulnoció en sus marginalidades.
to ... La muerte de esta madre es
el cataclismo que le siega el maSe ha reencontrado al sujeto nantial de su razón de vivir...
casi enseguida es su verdad
~rdida. Su verdad, el ser
Vivió sus últimos tiempos
sublime que lo había salvaguar- entre perdido y reencontrado ...

:ro

Sin duda, reencontrado llevaba
las de ganar: estaba rico de vida, de sensualidad, de curiosidad, Y es un accidente el que provoca su muerte. Pero no se
puede impedir pensar que una
vez gravemente herido todo en
él renuncia a la lucha por vivir.
Amaba vivir. Pero la madre estaba del lado de la muerte.
Traducci6n de Miguel Covarrubi&amp;s

�DE UNA ESCRITURA, LA OTRA

Francois Wáhl
1. Roland Barthes no era -al
contrario, sin duda, del visitante
de la presente exposición- uno
de esos concienzudos viajeros a
los que persigue el remordimiento de tener olvidada la corte de
una Médersa, el remordimiento
de echar una ojeada rápida a los
guardianes guerreros de Nan~
kin o de no encontrar todavía la
oc;sión de descubrir los Rothko
de Houston. En R.B. no había
ningún superego de la cultura. O
más simplemente, él había considerado tras la palabra -la
cultura- el mito, y desmontad?
en éste la naturalización teológica una en esencia, universal aq~ el Arte-, de un trabajo plural, infinito, no totalizable. De
ahí que, para decirlo de una vez,
R.B. tuviera horror por los museos a donde _:nos desconsuela
escribirlo- casi siempre rehusaba entrar. El no quería que nosotros -nosotros: la tradición,
la academia, o inclusive la
vanguardia- lo obligásemos a
ver en desorden; a ver Y admirar.

i

De esto no podemos concluir
sino que él deseaba escoger por
sí mísmo las obras en las que s~
detenía. De ningún modo: casi
todo lo que él escribió en tomo a
la pintura, lo hizo por encargo, Y
más de una vez se trataba de
autores que descubría pa~a 1~
ocasión. Por supuesto seria divertido reconstruir la ruta por la
cual le pareció "lógico" a F .M.
Ricci solicitarle a aquél, que se
autonombraba "el amante de los

signos", un texto sobre Arcimboldo o Erté; a Yvon Lambert
sugerirle una presentación de Cy
Twombly, etc.; pero pronto nos
daríamos cuenta que el placer
el recurso de R.B. fueron precisamente el no pasar por el filo de
un método establecido las obras
que le sugerían "leer"; abordar
cada pintura con una. frescura
preparada. La frescura del descubrimiento. Los recursos de
una escritura bastante segura de
si misma como para ser activamente comparada con otra.

r

2. El secreto y el valor de todos
los Ensayos críticos es el de no
superponer un metalenguaje
anónimo a un lenguaje de autor,
sino hacer entrar una escritura
-la originalidad de una
enunciación- en rivalidad con
otra. De ahí que él tratará
mucho menos de describir, cara
a cara, un cuadro, que de reencontrar -detrás de la lenguacómo fue producido; tratará menos de identificar una estructura
que de reestablecer en acto una
estructuración. Doble punto de
partida al término del cual el
escritor habrá desplazado la pintura y el trabajo del pintor
hab;á hecho desviar los códigos
d~ la escritura.
Así, esperamos del s~miólogo
que muestre cómo la pmtura es
un lenguaje,1 cómo puede tr~poner término a término el ~15tema -el modelo- saussuriano.
El responde que ésta es una pregunta "engañosa" y que hace

falta ' con J.-L. Schefer,, cam,
biarla por esta otra: ¿que sena
un cuadro fuera del sistema de
"lecturas", "relaciones" Y "relatos" que construimos? El sentido los sentidos, están en la
obr; pero no existen sino en el
"trabajo de codificación", en el
trabajo de la palabra, a donde yo
los destierro. El cuadro es lenguaje en el cual él se identifica
con su lectura, y ésta a su vez
con su escritura.
·
En un sentido inverso: ¿R.B.
descubre a Cy Twombly? 2 El lo
dice sin rodeos y se pregunta en
voz alta: ¿quién es Cy
Twombly?, ¿qué hace?, ¿cómo
llamarle a lo que hace? Y constata enseguida que no podemos
utilizar para este propósito las
"palabras de la cultura" (tal~
como: dibujo, garabato, pueril)
sino más bien hay que desviar el
uso codificado, devolver el lenguaje al trabajo. Leer ( d_ecir) en
las inscripciones producidas por
Twombly sobre sus telas, no el
trazo descürable que un acto decidido dejó, sino el gesto apenas
esbozado, sin estar todavía finalmente articulado, dunde se en~
cia el obscuro impulso de escn·
bir antes que haya escritura: todo io contrario de una caligrafía
y por tanto, la vaga alusión de un
trazo, "casi una mancha, una
negligencia" de la mano que se
arrastra. Y como simétricamente lo que queda de una escritur~,
su "residuo", después que ha sido borrada, tachada, que se convierta en graffitti "de sobra"

que dañe su base de papel. "Diríamos que no hay más que el recuerdo o el anuncio del trazo":
desvarío, incertidumbre, que
descubren la transitividad de la
lectura -el descüramiento de
"palabras" garabateadas por
Twombly sobre su tela- y restituyen a la escritura -así
"desconstruida"- su densidad:
deseo y residuo, suplemento. Esta vez es la escritura la que es
devuelta a su ser pleno de pintura.
3. En ninguna parte escribir es
levantar ante las cosas un espejo
en el cual reflejarlas pasivamen-

te.

Pintar es siempre un acontecimiento. ''Qué sucede
ahi? Tela, papel o muro, se trata
de un escenario donde todo
puede suceder"3 -y esto es precisamente la escritura en acto.
El pintor muestra el lápiz, el color y el grano de papel sobre el
cual se deslizan. Una señal ha sido depositada, puesta o lanzada
sobre el lienzo; incluso si hubo
Proyecto, este surgimientQ es en
su encuentro un azar: el signo
apareció. Y para él un sentido:
fue el menos directamente asignable, el que no rodeará sino un
circulo de laboriosos nombres.
Más todavía: esta escritura, la
que le da el valor -"el arte"es con frecuencia la sorpresa; en
la acumulación de trazos, una
ruptura, una incongruencia -tal
. contraste en el ángulo de una
Oda de Twombly; en su repetí-

ción -las Marylin de
Warhol4- , un movimiento: la
enunciación de la frase será tan
subrayada que la escritura escapa al estereotipo, produce una
"sacudida", un despertar: algo
como en el Zen, el efecto de
satori. En conclusión, ya que todo texto (todo cuadro) representa inevitablemente el intertexto
de todos aquellos que lo han precedido, el desplazamiento que él
opera en (y por relación a) este
pasado, es el acto último de la
obra: "toda la carga del drama
pasa a aquél que produce el lienzo: el sujeto -cuya tela hablaes (el pintor) él mismo", a quien
la escritura ha convertido en
acontecimiento.
Ciertamente, aun aquí, la señal del pintor dice sobre la escri.tura, mucho y poco. Los signos
(las letras) que yo trazo en este
momento son transitivos, y los
nombres a los cuales se refieren,
se encuentran impresos en otro
carácter, en otro cuerpo. La
escritura de la pintura -su
escritura material- es, al
contrario, su propio texto. Parece que R.B. ha experimentado
particularmente esta intransitividad del color. Ante todo, ella
siempre está ahí, obstinada: "El
color está ya en el papel de
Twombly, mientras que él ha
manchado ya, alterado, una luminosidad inclasüicable". Después, tan luego como es dominado, el lugar de la sorpresa: R.B.
reconoce5 comprar por su parte
los colores "a la sola vista de su

nombre", el cual "traza una especie de región genérica en el interior donde el efecto exacto, especial, del color es imprevisible"; y a propósito de la "iluminación". del pintor: "ver nacer al final de su dedo algo que a
la vez es esperado (este lápiz que
tengo sé que es azul) e inesperado (no sé qué azul va a salir, aunque lo supiera, sería siempre
sorprendido porque el color al
igual que el acontecimiento, es
nuevo cada vez)". Ahora bien,
esta incertidumbre, luego que la
aíslamos, paradójicamente se
convierte en un espacio de libertad: "Si fuera pintor, yo no pintaría más que los colores; este
campo me parece igualmente liberado de la Ley (no Imitación,
no Analogía) y de la Naturaleza
(pues en suma, ¿qué los colores
de la Naturaleza no vienen.de los
pintores?)." Hemos citado largamente porque se siente que
aquí R.B. cuenta su propia experiencia de pintar: manejar el
color es "la promesa de un placer", el color es "una idea sensual", "qué es el color?: un deleite". Al contrario del dibujo,
aparentemente.
El mismo gesto que, por otra
parte, hace pasar de la cerrazón
de la Obra al movimiento infinito
del Texto, lleva aquí al escritor a
sobrepasar la aplicación de su
grafía para abrirla a una especie
de Escritura generalizada, de la
cual el color es la substancia; y
el motor, el feliz impulso de tra- :!
zar.
f:Si•
,,

'

�4. Falta que la pintura se desdoble en "relato". Y que la opacidad de su significante, si retrasa la lectura mediante un juego
de relevos, de sospechas por develar, de efectos por detectar,
termine por enriquecer al texto
pintado de toda una circulación
de sentidos en varios niveles. Ahí
donde una critica mínima se contentaría con decir la "colusión
directa" de un signo y de su referente ("esta es una embarcación
del siglo :XVIl para el temporal"), no es menos sino más lo
que va a encontrarse narrado
por una escritura activa a través
de las aventuras de códigos apilados: códigos de la ideología, de
la mirada, de la construcción, de
lo vacío y lo lleno, de la mano...
Encontramos que a 20 años de
distancia (1953-1973), R.B. ha
propuesto como ejemplares dos
de estos relatos, de sentido exactamente opuesto.
En el primero de los Ensayos
críticos ("El mundo-objeto"},ª
que, por un lado, anuncia las célebres Suivantes de Foucault, el
discurso es en primer término
social: la pintura holandesa clásica "limpió propiamente la religión ... para establecer en su lugar al hombre y su imperio de
las cosas". De ahí lo que vemos:
hombres siempre, o en el límite,
una campiña y una mar humanizados (los puentes, los molinos,
los barcos). "Entonces los
hombres se escriben a ellos mis' mos sobre el espacio." Y sobre
: 1~ los objetos: objetos útiles, los de

ne a contar sus "relicarios" que,
la vida cotidiana, los fabricados
frustrando
toda posibilidad de
más frecuentemente, "cubiertos
denominación,
no muestran más
de uso". Ahora bien, el uso no
que
una
circulación
de desechos,
tiene relación con la esencia del
"el
reptil
intestinal";
y no como
objeto, con su idea, sino con su
una
simple
metáfora:
la
cavidad
superficie manejable. "La única
está
alú,
y
el
residuo,
y
el
excresalida lógica de una pintura, es
mento: la ondulación llena de
revestir la materia de una espemateria. He aquí la lengua, Por
cie de veladura a lo largo de la
decirlo así, imposibilitada de decual el hombre pueda moverse
sin romper el valor de uso del ob- cir aquello que no puede decir,
de nombrar mediante un trabajo
jeto." Lo que el relato holandés
muestrá de las cosas, es su infinito lo innombrable: el goce/
"brillantez", el barniz, lo sedo- el disfrute. El cuerpo "comienza
donde el Nombre termina''.
so, lo que lubrica la mirada.
Nada dentro del cuerpo, nada siEscribir la pintura holandesa
no la brillantez de las superfies
enumerar los objetos, desigcies, y si la mirada de los retranados
no por su substancia sino
tos burgueses penetra al especpor
sus
cualidades más aparentador, es como señal de la intimites:
escribir
a Réquichot es
dad (la autoridad) del sujeto, y
enunciar
la
transformación
de
no como descenso en la interioriuna
cosa
en
otra,
nada
las
califidad de la carne.
ca sino su integración en la magEste texto es célebre. El dedi- ma substancial. Este doble examen del cuadro en su escritura
cado a Réquichot,7 lo es menos,
-por un lado la afirmaéión del
pero no por ello menos notable.
"Réquichot no pinta sino su pro- sujeto soberano y por otro el despio cuerpo... su cuerpo por censo al trasfondo vertiginoso de
·dentro." A la obra. No el simple, una alienación-, ¿no es lo único
que nos permite leerlo?
desmembramiento de huesos,
... El mundo no deja nunca de
músculos y vísceras sino "una
escribirse.
De tal forma que, en
maquinaria de movimientos recualquier
escritura
que adoptepulsivos y disfrutables": el
mos,
no
hacemos
sino
transcriinterior descargado como una
birlo
que
en
una
escritura
distinbofetada a lo intimo. Eso se lee
ta
ya
se
encuentra
inscrito.
El
antes de descifrar su quehacer:
pintor
relata
palabras,
el
escricollages, aglomerados, pululaciones; aquí la pintura no está tor relata la pintura. Es al intemás del lado de la escritura, sino rior de este juego de intercambios -de este "intertexto"- que
de la cocina: caída, quietud,
inflamación, resquebrajamien- R.B. ha leído -ahora comprento, "mezcla": y la espátula en demos el porqué: una mir&amp;da
vez del pincel. En seguida se po- nueva y armada- la pintura. S

�ROLAND BARTHES O EL ESCRITOR
y SU ETICA

Jérome Serri
cuales se apoya entonces el disenarboladas como p~u_ebas,_ las curso sobre el arte -por lo meSin duda es una empresa desca- secuencias de una logica pic~obellada el querer reunir en un rial histórico-deductiva, en vir- nos aquél del que Barthes ha damismo lugar pinturas y textos tud 'de la cual cada pintor se ve do ejemplo. Sobre nadie más que
cuando el libro es a todas luce_s transformado en producto de un sobre sí mismo. Lo que cuenta es
precisamente el discurso qu~ un
más cómodo. Pero la exp,osisilogismo ( ... ).
lienzo
nos obliga a tener. V~a.se
ción, • en principio, tiene aqw allo
que
dice Barthes a propos1to
go de insistente. Pretende comBarthes hace todo lo contrario. de Twombly: " ... él nos provoca
partir un entusiasmo Y un
"Lo que llamamos 'histor_ia de la un trabajo de Jenguaje". 3
asombro: entusiasmo ante la
belleza de los textos de Ro~and pintura' -dice- no es smo una
Ciertamente, una obra no _sigBarthes, asombro ante el s~en- sucesión cultural, Y toda_ suc~
sión
participa
de
~a
Historia
nifica sino por el poder que t1e~e
cio que los rodea. Ahora bien,
imaginaria" .2 El no ignora, por de hacernos decir, pero el dec~r
"en materia de cr~tica de ,a~te ~
escribe Jean Mar1e Pontevia-,, si se duda, que un pintor pu~~ª mismo (que no cabría confundir
la aportación de Barthes habra ·nsertarse "dentro de una crisis con la primera verborrea que
sido ejemplar". Los textos 9-ue ~e la Historia" y cuida de "~~- llegue, por culta que sea) no vale
dedicó a Arcimboldo, a Erte, a jarle la huella de su_resp?nsabili- más que al ser " trabajado"• ~oRéquichot, a Twombly, son dad histórica". MeJor aun: sabe rno Barthes demuestra en la inejemplares no solamente por la muy bien que un pintor r~ra v_ez sistencia de un paréntesis (" ¿~o
pertinenc~a de las preg~tas que hace la economía de la historia, es realmente este trabaJo
plantean a la pintura, 01 por 1~ de la cual no puede evitar, a ve- -nuestro trabajo- el que ha~e
exactitud de las palabras que di- ces repetir los episodios pasa- el valor de una obra?"), trabaJo
cen al respecto, sino sob~~ todo dos'en su propia práctic~, de ma- es aquí la palabra clave. ~ora
por la concepción de la critica de nera que "con frec_uencia hay en bien, el trabajo de lenguaJe arte que en ellos se expone Y se un solo y mismo pmtor toda un~ tanto el del duelo com? el del
historia de la pintura", recorri- sueño- presupone una incorpoensaya.
da "a toda velocidad, por una ración del deseo: se alimenta de
a c u m u 1 a c i ó n d e d ,e s La mayoría de los críticos de incorporaciones bruscas"; el no la especie de excitación que proarte, hoy en día, son -para reto- la respalda a menos que sea ne- cura el contacto inmediato con
mar una vieja broma muy opor- cesario leer la pintura "fuera de una obra. Pero esta efervescentuna en este caso- los hacedores toda sucesión cultural"• Cuandº cia, por activa que ~ea, no es tode historia. Tan pronto les falta Barthes se niega a coloc8:r al davía de la categoria del trabael soporte histórico,. apa~ece el escritor o al artista "en la hilera jo: no tiene, de hecho, la_opo~uembarazo, el silencio -mcluso de sus congéneres", de en- nidad de acceder a ella s~o danel pánico. su gran quehacer es el contrarle "padres e hijos, para dose una forma de lenguaJe.
de deducir (Cézanne, de donde que él pueda reconoc~,r . a _los
Esta forma de lenguaje, ~ue es
Matisse, de donde Rothko, etc:, o unos y matar a los otro_s , ms15te
la
primera respuesta a la mt~ren el estilo de las genealog1~s en preguntarse -prosigue ~e~n~
pelación
de una ob~a, es el
bíblicas, Pollock, que engendro a Marie Pontévia- qué subsistrra
tivo.
Decir
de un pmtor ~~e toMorris Louis, que engendró a de la moderna crítica de arte
davía
es
posible
hablar de él
Noland, etc.). Doctorales, ~~n un
(
...
)
'
si
se
le
q~ta
es.
t
a
p~rte
(
como
Barthes
lo
dice de Rétono de infalibilidad pontiflcan- esencial de su discurso. Retiraquichot),
es
decir
de
su arte que
te, construyen, a partir de ~~s dos estos sostenes, sobre los
cuantas migajas de informac1on

ª?iJe-

es "erótico ( ... ), o travieso,
violento, sucio, elegante, pastoso, cortante, atormentado o poderoso". "La función del adjetivo -precisa J .M. Pontévia al comentar a Roland Barthes- no es
nombrar (no es un apelativo), sino calificar, esto es, evocar anafóricamente un objeto ya designado, una realidad de la cual,
por otra parte, es asunto (... ).
¿Qué es precisamente lo que
apunto -se pregunta- cuando
digo de una pintura que es
violeñta, o poderosa, o pastosa ?
¿Es la imagen misma, su
'hechura' o el objeto que le subyace? Y este objeto ¿cuál es? Seguramente no el objeto representado: no tendría ningún sentido
decir que son los girasoles de
Van Gogh los que son pastosos o
violentos, y, en una pintura 'abstracta', la noción misma de objeto representado pierde toda pertinencia. De hecho, a la pregunta
'¿cuál es el objeto que subyace a
la pintura?' no hay sino una respuesta posible: es el cuerpo; el
cuerpo del artista que, incorpo~ado en el trabajo del cuadro, deJó su marca en la hechura, dictó
al trazo su reserva, al color su
júbilo".
J.M. Pontévia tiene razón al
PGner en evidencia la negativa
de Barthes a colocar al artista
(que él estudia) en la "hilera de
s~ congéneres". Sin embargo,
Qlli.zá no subraya bastante que
esta negativa no es una decisión
sino la marca, en este terreno:
de la seriedad de una escritura.

Roland Barthes es escritor. Esta
es la razón de esta belleza y esta
pertinencia que encontramos en
todos sus textos. Ya escriba
sobre Arcimboldo, sobre Erté,
sobre las fotografías de Harcourt, sobre la pintura holandesa, la Torre Eiffel o el cartel
inglés, hay siempre la misma seguridad en la aproximación al
objeto, la misma agudeza de mirada, soberbia y poco común.
Reconozcamos entonces el genio del escritor, su asombrosa
originalidad, antes que buscar
en sus textos un método sobre el
cual la crítica de arte debiera
fundarse en lo sucesivo. Barthes
es grande precisamente en que
ninguna regla precede a su escritura. Siempre imprevista y sin
embargo siempre reconocible singularidad inaudita que se sumerge generosamente hasta la
universalidad-, es ella, la escritura, la que genera su propia
regla.

p~ado el deseo -escribe-, el
discurso vuelve a fuerza: el arte
se convierte en verborrea en el
momento mismo en que deja de
ser erótico" .4 Afirmar que el arte, en su esencia, es "erótico" es
decir que en él no deja de proclamarse el deseo del artista, y la
respuesta del Otro (aquél que lo
contempla) no deja de enunciarse. "El deseo -concluye
Barthes- funda en un mismo
movimiento el adjetivo y la crítica". 5 Entendiendo al adjetivo como la forma del lenguaje por excelencia, J.M. Pontévia se ciñe
muy literalmente al texto. "Adjetivo", aquí, está tomado en un
sentido muy amplio, permaneciendo más cerca de su etimología: se trata del atributo en tanto
que hace posible toda definición
Y permite así responder a la pregunta del sentido: "¿Quién es Cy
Twombly? -pregunta Barthes¿qué es lo que hace? ¿Cómo ua:
mar a lo que hace? Surgen palabras espontáneamente ( 'diseño', 'grafismo', 'garrapateo'
'torpe', 'infantil')".6
'

No rendirse a la evidencia,
siempre desconcertante, de ese
misterio de la creación, es
La obra verdadera -que no
arriesgarse a dañar la libertad será nunca ni la obra conceptual
esencial que gobierna el trabajo ni la ready mad&amp; porque tant¿
del escritor (o del artista).
en una como en otra el gesto creador se ve en entredicho- es
Barthes nos explica, en el tex- aquella que despierta un deseo
to que dedica a Réquichot, que el de palabra. Un deseo tal no enarte conceptual, al limitar su cuentra sin embargo su realizatrabajo a la estricta nominación ción sino en quien, antes de tener
del objeto, anula del todo la obra, definida la obra a estudiar, ha
y por este rechazo a toda bús- estado siempre habitado por la
queda formal agota en su origen pasión de la escritura. Si Roland
el deseo del sujeto. "Estando ex- Barthes habla con tanta exacti-

�efecto, cada momento del análi- guaje, amenaza siempre a
sis obtiene de nosotros una adhe- nuestra alma y a nuestra libersión tal que todo nuestro ser pa- tad.
rece realizado, aplacado, satis• El autor de este ensayo organizó una
fecho por ese texto que nos da lo exposición en homenaje a Roland
que nosotros no habíamos logra- Barthes bajo la denominación El texto y
do apropiarnos ante la obra mu- la imagen: cuadros de pintores y fotógrafos acompañados de pasajes escritos por
da, y que nos estaba prometido.
Barthes, tomados en su gran mayoría de

tud de las imágenes ( esta palabra debe entenderse en su sentido genérico) que lo retienen, es
que él es ante todo un escritor.
Sus textos, que apelan a la enseñanza de las ciencias !nunanas
sin que su poesía en ningún momento se encuentre alterada; esMitologias, Ensayos críticos, Nuevos entos textos se dan como una verUna vez terminada su lectura, aayos críticos y Lo obvio y lo obtuso. El
dadera parte de las obras que él
escritor y su ética" fue escrito para la
mismo considera. Como el autor nos ponemos a soñar, con una presentación de la muestra-homenaje,
extraña
nostalgia,
en
lo
que
de Partí pris de choses, Roland
tuvo lugar en el Pabellón de las Artes
habria podido decir de todas que
de París entre el siete de mayo y el tres
Barthes aviva nuestra sensibilidad, la saca de su somnolencia y aquellas imágenes de las que no de agosto de 1986 ( N. de la T.) .
habló... Si hubiera escrito, por
de su confusión, desenredando la ejemplo -pero esto es apenas Notas
madeja de "nuestras pequeñas concebible-, sobre Egon
percepciones". Para escuchar el Schiele, Edward Hopper o ... l. La peinture, masque et míroir. Ed.
sonido del mar -decia Leibniz- sobre Cosme Tura, ¡ese pintor William Black and Co., Burdeos, 1984.
I, p. 211.
es necesario que se escuchen las tan turbador de Ferrara! ¿Por Tomo
2. L'obvie et l'obtus, Eds. du Seuil, 1982,
partes que componen el todo, qué no habló de los pintores que p. 208.
que se escuche el rumor de cada amábamos? Pues no estamos 3. Ibid., p. US.
ola, o bien que cada uno de estos tan seguros de amar de la mis- 4. Ibid., p. 213.
pequeños ruidos no se dé a cono- ma manera a todos aquellos que S. Ibidem.
Ibid., p. 145.
cer sino en la confusa amalgama llamaron su atención. ¿Son ellos 6.
7. En el catálogo de la exposición Roland
de todos". De igual manera, pa- sus pintores? ¿Los tenia, él, que .Butbes, dessins. que habla organizado
ra escuchar el rumor de la obra amaba la literatura por encima en 1981, el museo de l'Abbaye Sainte(cuadro, cartel o fotografía) es de todo y escribió sobre pintura Croix, aux Sables-d'Olonne, encontraesta frase de Barthes presentada conecesario que escuchemos las sólo en respuesta a solicitudes? mos
mo un aforismo inédito: " El arte no copartes que las componen, que es- Barthes no ha considerado las mienza sino en su contorno, su marco, su
cuchemos cada pequeña ola de
museografla". No venla acompañada de
sentido. Lo sabemos, ciertamen- obras propuestas en su estudio referencia alguna mientras que las otras
te; convenimos en ello. Pero eso como pretextos ofrecidos a su citas tenían las suyas. Semejante definí·
de escribir. '' Animar el de- ción nos pareció por lo menos sorprenno basta. Roland Barthes nos lo deseo
safío de las cosas con palabras", dente. ¿No era una muy fácil concesión a
demuestra haciéndonos e~ escribía Francis Ponge. "Ani- Wla u otra vanguar:dia? Ahora bien, la
frase, extraída del texto que Barthes decucharlas una detrás de otra, llemar estas obras", parecen de- dica a Bemard Réquichot, la hemos revando a la conciencia los movitodos estos textos frente a encontrado en su contexto y con su vermientos ínfimos que no cesan de cirnos
sus imágenes. No se trata, en el dadero sentido. El adjetivo posesivo
remover nuestra alma -él diría fondo, de oponer a la tentación " su" -¿cómo habríamos podido
nuestro "cuerpo" (otra metáfo- del juicio un deseo de vivir según adivinarlo?- no remite a la palabra "arra). En cada linea, a veces en ca- la literatura -he aquí la ética de te" de la cita en cuestión, sino a la pa"objeto" de la proposición preceda palabra, una allegria no cesa Barthes- a fin de nunca dejarse labra
dente (no citada). He aqui, completa, la
de hacernos murmurar: "¡Cuán dominar por el estereotipo que, afirmación de Barthes: "En lo readJ'
: exacto es! ¡Qué bien lo ha vis- siendo la enfermedad del len- IDllde. el objeto es real (el arte no co¡~ to!" Cada hallazgo del texto, en
11

mienza sin? en su contorno, su marco, su ~ !· No se trataba entonces de una defi~useograf1a ) - por esto es que se ha J»' ruc1ón del arte, sino de una definición del
dido hablar de su tema de realismo
arte ready made. Imaginemos los abusos
queñoburgués" (en L'obvie et l'obt~ a los que tal contrasentido (al abrigo de

un nombre prestigioso ) podri a
arrastrar...
Versión de Libertad González

�CATALOGO

Roland Barthes
S.M. Eisenstein
"El tercer sentido:
notas de investigación
sobre 'algunos fotogramas de S.M. Eis~~tein" Cahiers du cmema, , 222, julio, 1970
(L'obvie et l'obtus, Ed.
du Seuil, 1982).

I
El sentido obvio. El sentido o~

vio es el "que se presenta mas
naturalmente al espíritu"• ( .. ·)
Algunas palabras sobre el sentido obvio, aunque no se~n el_~bjeto de la presente investigacion.
He aquí dos imágenes que lo presentan en estado P1:1fº· Las
cuatro figuras de la imagen I
"simbolizan" tres edades de la
vida la unanimidad del duelo
(fun~rales de Vakulentchuk) • El
puño cerrado de la ima_ge~ _II,
montado en "detalle", sigm~ic~
la indignación, la cólera r~pr~da, canalizada, la determn_ia~ion
del combate; unido m~tom~mcamente a toda lét. historia de
Potemkin, "simboliza" la clase
obrera, su poder y su vo~unta~;
ya qÚe, milagro .de Jnteh~encia
semántica, ese puno v15to al
revés, mantenido por su po~dor en una especie de cla~destlnidad ( es la mano que primero
cuelga naturalmente a lo _largo
del pantalón y que ens~gwda se
: cierra, se endurece, piensa a la

h

vez en su combate futuro, su paciencia Ysu prudencia) no puede
ser leído como el puñ~ ~e un camorrista, yo inclus~ diria: de un
.fascista: es inmediatamente un
puño de proletario. Porque se ".'e
que el "arte:• ~e s.~. Eisenstem
no es polisemico: el escoge e~
sentido, lo impone, lo abruma (si
la significación es desbordada
por el sentido obt1:1so, no por es~
es negada, enturbi~da ~ ; el sentl
do eisensteiano amqmla la ambigüedad. ¿Cómo? P,0 ~ el ag~egado de un valor estetlco, el enfasis. El "decorativis~?" de
Eisenstein tiene una funcion económica: profiere la verdad. Y~amos la imagen 111: muy clasicamente el dolor viene de las cabezas inclinadas, de las caras de
sufrimiento, de la mano que
sobre la boca contiene el sollozo;
pero todo eso dicho ya una vez
suficientemente, un r~sgo decorativo lo repite todavia: la su-.
perposición de las dos manos,
dispuestas estéticamente en una
ascención delicada, maternal,
floral, hacia el rostro que se
inclina. En el detalle _gene~al
(las dos mujeres) se mscribe
otro detalle; venido de un orden
pictórico como una cita d~ gestos
de iconos Y de pietá, no distrae el ge el énfasis. La estética ~ise~ssentido: lo acentúa. Esta acen- teiana no constituye un mvel intuación (propia de todo arte re- dependiente: forma p~rte d~l
alista) se vincula con la "ver- sentido obvio. y el sentido obvio
dad": la de Potemkin. Baude- es siempre, en Eisenstein, la relaire hablaba de "la verdad en- volución.
nde~
fática del gesto en l~s
circunstancias de la vida : Aqm, II
la verdad de la "gran circun~tancia proletaria" es lo que ex1- El sentido obtuso. El sentido ob-

~;ª

tuso parece desplegarse fuera de
la cultura, del saber, de la información.( ... )
La convicción del sentido obtu-

so la tuve por primera vez frente
a la imagen IV. Una pregunta se
me imponía: ¿qué es pues lo que,
con esta anciana llorosa, me
plar:itea la cuestión del significante? Rápido me persuadía que
no eran, aunque perfectos, ni la
cara ni el gesto del dolor (los
ojos cerrados, la boca descompuesta, el puño sobre el pecho) :
pertenecen a la significación plena, al sentido obvio de la imagen, al realismo y al decorativismo eisensteiano. Sentía que el
rasgo penetrante, inquietante
como un invitado que se obstina
en quedarse sin nada qué decir
allí donde no se le necesita, debía
situarse en la región de la frente: la cofia, la pañoleta por algo

estaban allí. Sin embargo, en la
imagen V el sentido obtuso desaparece, no hay más que un mensaje de dolor. Comprendí entonces que el tipo de escándalo, de
complemento o de abatimiento
impuesto a esta representación
clásica del dolor, provenía precisamente de una relación tenue:
la de la cofia caída, de los ojos
cerrados y de la boca convexa; o
más bien, para retomar la distinción del mismo S.M.E., entre
"las tinieblas de la catedral" y
"la catedral entenebrecida", de
una relación entre la "bajura"
de la colocación de la cofia, anormalmente estirada hasta las cejas, como en esos disfraces de
aire gracioso y bobo, la elevación circunfleja de las cejas descoloridas, apagadas, viejas, la
curva excesiva, los párpados
caídos pero cercanos como si
bizquearan, y la linea de la boca

entreabierta, garante de la linea
de la cofia y de las cejas, en el estilo metafórico "como un pescado seco". Todos esos rasgos (la
cofia graciosa, la anciana, los
párpados que luchan, el pescado) están allí como vaga referencia a un lenguaje un poco bajo, el
de un disfraz muy lamentable;
junto al noble dolor del sentido
obvio, forman un dialogismo tan
tenue, que no se puede garantizar la intencionalidad. Lo propio
de ese tercer sentido está -al
menos en S.M.E.- en confundir
el limite que separa la expresión
del disfraz, pero también en
ofrecer esa oscilación de un modo sucinto: en énfasis elíptico, si
puede decirse así. (. .. )
...Que una cúspide de cabeza
(la parte más "obtusa" de la
persona humana), que un solo

�Tomado de "Réquichot y su cuerpo",
prefacio a l'Oeuvre de
Bernard Réquichot, Ed.
de la Connaissance,
Bruselas, 1973 (L'obvie

El arte conceptual
...En el arte llamado conceptual
(arte reflexivo) no hay, en principio, ningún sitio para la delectación. Estos artistas saben
bien, a falta de otra cosa, que para extirpar definitivamente la
gangrena ideológica debe suprimirse el deseo por entero, porque éste es siempre feudal. La
obra (si así se le puede llamar todavía) no es ya formal, sino sola-

et l'obtus).
mente visual, al articular simple
y directamente una percepción y
una nominación (la forma, lo
que está entre la cosa y el
nombre). Por eso sería mejor
decir que ese arte es denotativo
más bien que conceptual. Ahora
bien, he aquí la consecuencia de
esta purificación: el arte ya no
es fantasmático; hay un escenario (puesto que hay una exposi-

cbW

~

, ,r,.:,,.. ,,

,\ f
•in t, _,

U

,,.,.,,,.. f.

moño (en la imagen VI) pued~
la expresión del dolor' aqw
ser
. . .
t -por la
es insigmhcan e
N
expresión, no ~or ~l dol~r~eñ:i
hay Pues parodia. Nmgun
burlesca: el do1or nO. está remerdado (el sentido ?bvio. de~ed~:10
manecer revolucion~rio, e
te
eneral que acompana la mue~
g
kul tchuk tiene un sentido
de Va en
"enhistórico). y sin em~argo,
carnado" en ese m?no, produ~~
corte una negativa de con
Uil:
. 'n' El populismo.
del chal
mmacio .
b · ) se
o vio .
de lana (sentido
- . a quí corruendetiene en el mono.
. za el fetiche, la cabellera, ~o~~
un escarnio no-negador e
. , Todo el sentido)obtuso
expresion.
e(su fuerza trastornado~a ~e r atiza en la masa excesiva e ca
bellos...

'l

.

!,o
..,.

J1

~

ción), pero ese escenario carece
de sujeto: el operador y el lector
no pueden ubicarse en una composición conceptual, como el
usuario de la lengua no puede
ubicarse en un diccionario. A
causa de lo anterior toda la crítica se derrumba, pues ya no
puede tematizar, poetizar, interpretar. La literatura queda
suprimida desde el mismo mo-

,. rr

11111..-

a t' •r lre .•

' 1
1 r, a.
r-', 11, J

\ ,,.. lm•

. t; ,i,, '
w;

,1..,

, llt ,

b •"•·

I

.;.-. •1
I
, r:-:u... r ¡r •

~..... 111 . , , , ........

Jt •

h~•

J" ,

►. P,

"''

1,, I

;• .. ~. •• T ..
,........
t
! 1, , , ...

. - , , . ,..,,

r, ~ ;11 ,lf"

•

r

tt1•
h "

p•,.u.J,,,.

f il

, ~,~r I c/·1'&lt;1',. \\ 1t.h . •• 1a l ~
IJ prúr t,:~ ,¡, ...

!..Ji,•,.."
.. , ,- ~

�!,Jna resplandeciente metonicapta la voz que o recibe Y
fija en su deseo. ¿De dónde viene
esa voz del esclavizamiento? De
todas partes: menos de los labios
q~e de_ la mano, de las ufias del
cigarrillo, de los pies desn~dos
de un nudo de la ,bata, de una flo;
que está en la habitación. Crepax ha re~onstituido las travesías ~e la mterlocución sadomasoquista. Pero cuidado, esta figura de la vulgata psicoanalítica
no está allí sino para engañar. lo
qu~ es _contado e ilustrado . es
quizá, sunplemente
·
.
, la histor1a
dedos suJetos hablándose.

lDl8

analógica) ni en la descripción
Crepax son de dos especies: el (la imagen evocada). En resumento en que no existe la pintureconocido como existente (en el midas cuentas, el erotismo de la
ra. El arte viene entonces a enmundo de los hombres): un láti- Historia de O (ilustrada por Crecargarse de su propia teoría. No
go, un sombrero, nalgas, una pax) no puede estar en lo que se
se puede hablar sino reduciéndo~ostura, una escena; y el recono- ve ni en lo que se lee. Está en esa
se a la palabra que podría
~ido como persistente ( en el postura universal, inmanente a
cumplirse en ella misma: al ser
nundo de O) : la identidad de un todo lenguaje, que no eleva ni la
expulsado el deseo, el discurso
~ostro, de un rictus, de un tipo, imagen ni el discurso, y que es la
recobra su fuerza. El arte se
ie un vestido, de una moda. Con interlocución. Esto es porque O
vuelve charlatán en el instante
~sos dos bancos de signos, la hismismo en que cesa de ser eróti- :oria de O va, viaja, y viaja bien, recibe de otros una palabra que
a su vez ella les devuelve; esto es
co. La ideología y su culpa han
;abiamente sostenida sobre los porque un juego tal de respuessido eliminadas; pero se pagó el
~ieles de una anécdota que es tas nos da la posibilidad de ver
precio del ocultamiento, la pér~ontada con todo el arte explosi- que el erotismo se cimenta, se
dida del deseo. En una palabra,
lO de la historieta ( del dibujo
sostiene y se propaga. La orden
la castración ...
:¡ue cuenta). Crepax es un buen que sus acompañantes le dan
1arrador. Sabe que la imagen continuamente a O, y de allí la
iebe estar viva, recogida en un turbación del libro, forma ideal
Crepax
relámpago ( detalle ínfimo o de la interlocución
Histoire d'O de Guido Crepax,
gran composición animada), pa- fantasmática, es la siguiente: el
Ed. Franco-Maria Ricci, 1975,
ra no detener jamás el suspenso. otro se anula excepto en lo que
Sabe que todo debe ser reconoci- escucha y obedece. Representa·
Milán.
io de golpe (los personajes, los do, colocado ante nuestra visión,
Escucho y obedezco... dicen a
objetos, las intenciones, los ac- bajo nuestra nariz, el órgano
cada instante los personajes sutos) para que la voluptuosa lógi- erótico de O no es de ningún mobalternos ( esclavos y genios)
ca de la narración pueda despleque pueblan Las mil y una garse sin contratiempos ante el do su sexo ( o sus senos, o sus nal·
gas), es -cosa insólita-: su orenoches. Es también lo que dice
lector. Este es, si así se le puede ja. Y he aquí lo que Crepax ha
O. Ella no dice otra frase, y es Uamar, el arte de Crepax. Su gecomprendido: él no ha dibujado
esta respuesta obstinada la que
nio está sin embargo en otra par- sino una oreja. O no está repreGuido Crepax ha debido variar te. ¿Dónde? En una manera de
sentada en mil posturas o bajo
en ciento sesenta imágenes. Un
insistir sobre un signo único, ex- mil partes de su cuerpo. Está
solo significado, en suma, pero tensivo a todos los signos anee- ·
decenas de significantes: he dóticos de la historia, y que mar- representada por lo que escucha.
aquí de nuevo la Metáfora, la ca con su quemadura (como fue "Levántate y siéntate ... Quiero
Grande, la Unica, la que dice in- marcada O) cada uno de los car- verte completamente desnuda ...
cansablemente "te amo" y fun- tones de Crepax: aquí es donde Ahora quítate la falda", etc.: es
entonces cuando el deseo pasa
da así el discurso lírico.
nosotros reencontramos nuestra ( el deseo del lector, del mirón).
Gran Metáfora.
Los ojos anegados en lágrimas,
¿Qué es un signo? Es un trozo
el óvalo del rostro, el pezón, el
de imagen, un freno de murEn resumidas cuentas, el ero- pequeño sombrero, la blusa que
mullo que yo puedo reconocer:
tismo (encuentro del deseo y de
11IDbral de signo sin reconoci- un objeto) no puede estar jamás cae, los tacones altos, todo se
miento. Como en toda serie le- en la representación (la imagen empapa de escucha.
gible, los signos formados por

~ d n de Miguel Covarrubias

�aquello busca, ensaya, pero vi- ( evidentemente, simplifico).
• la gran obra no " sursiblemente
Lo que está en juego en esta
ge"; la muerte de su madre, en
mutación
es, según yo, lo si1905, lo sacude violentamente, lo
guiente:
todos
los escritos de
Tomado de Magazine littéraíre. París, aparta un tiempo del mundo, P~Proust
que
preceden
a En
144, enero, 1979, pp. 26-27 ·
ro le vuelven las ganas de escribusca.
..
tienen
un
aspecto
fragbir muy pronto, sin que ~me~~•
mentado,
corto:
novelitas,
artíparece, salir de cierta agitacion
¿Por qué Proust, que hasta en- estéril. La agitación, sin embar- culos, pequeños textos. Se_ tiene
tonces sólo escribe textos bre- go, se cierra y to~a p~c?. a poco la impresión de que los mgreves, novelas cortas, pastiches, la forma de una mdec1sion: ¿va dientes están allí ( como se dice
tentativas abortadas de nove- a (quiere) escribir una novela o en cocina), pero la operación ~ue
las va du~ante el mes capital de un ensayo? Intenta el ensayo, to- va a transformarlos en platillo
se~tie~bre de 1909, a cambiar mando a medias las ideas de no ha ocurrido aún: no es "verhasta el punto de que la gran am- Sainte-Beuve, de un modo nove- daderamente eso". Y además,
bición de En busca del tiempo lesco, puesto que mezcl~ frag- de pronto (septiembre de 1909),
perdido tome forma y ~a redac- mentos de estética literaria, tro- "eso comienza", llega el moción del libro comience a zos escenas, diálogos, persona- mento unificador, la mayonesa
marchar a gran velocidad? Est~ jes 'que encontraremos más tar: se liga y no hace desde entonces
es el problema que plantea aqm de en En busca del tiempo perdi- sino aumentar poco a poco.
Roland Barthes.
do. Este ensayo (pala~ra- Proust practica por otra parte de
límite) titulado Contra Samte- más en más la técnica de los
La historia literaria comporta, Beuve 'forma un manuscrito que "agregados": él reinfunde sin
parece, pocos enigmas. Aquí, sin deja e~ 1909 en el Fígaro, Y,que cesar alimentación a este orgaembargo, hay una que t~ene .ª es rechazado en agosto. Aqm te- nismo que se expande, porque de
Proust como héroe. Esta historia nemos un episodio enigmático, ahí en adelante está bien formame intriga y me interesa tanto del cual no sabemos nada, un do. La grafía inclusive cambia:
más porque se trata de un "silencio", que constituye el sus~ Proust, ciertamente, siempre
enigma de creación (los úni~os penso del que yo hablaba: ¿que escribió como él dice, "al galoque son pertinentes para qmen ocurre en ese mes de septiembre pe" (y ese ritmo manual está r~
quiere escribir).
de 1909 en la vida o en la mente lacionado, quizás, con el movide Pro~st? La biografía siempre miento de su frase) ; pero en el
Nos complacemos en repetir lo reencuentra en octubre de ese momento en que En busca...
que Proust ha escrito solamente mismo año, ya lanzado a fond~ arranca, la escritura cambia :
una obra, En busca del tiempo en la gran obra a la cual, de ahí "se cierra", "se complica", se
perdido, y que inclusive s~ esta en adelante, va a sacrifica~ t?do, sobrecarga de correcciones que
obra es nominalmente tardia, to- retirándose, para escribi~la, resaltan. Resumiendo, durante
das las publicaciones menores consiguiendo arrancarlo casi. d~ ese mes de septiembre, se produque la precedieron no han hecho la muerte. Hay pues, dos posibi- ce en Proust una suerte de opeotra cosa que prefigurarla. Sea. lidades, dos vertientes por una ración alquimica que ha transEllo no impide que la vida creati- parte y por otra en ese mes mutado el ensayo en novela, y la
va de Proust presente dos partes de septiembre de 1909: ante~, la forma breve, descontinuada, en
muy diferenciadas. Hasta 1909, mundanalidad, la duda creat~va, forma larga, hilada, cubierta
Proust lleva una existencia mun- luego el retraimiento, la rectitud con una salsa.
' ; dana. escribe aquí y allá, de esto
El momento unificador: ca
prend

1

¡, ~

0

¿Qué es lo que pasó? ¿Qué es
lo que ha hecho que de pronto, un
mes de verano, en París, "eso
haya funcionado", y para
siempre (hasta la muerte de
Proust, en 1922, y mucho más
allá, puesto que nuestra lectura
presente, activa, no cesa de
aumentar En busca... , de sobrealimentarla)? No creo en una determinación surgida de la
biografía; cierto, los hechos privados pueden tener una influencia decisiva sobre una obra, perc
esta influencia es compleja, se
ejerce con retardo: no hay ninguna duda de que la muerte de la
Madre haya en alguna forma
"dado fundamento" a En
busca... ; pero ésta no fue lanzada sino cuatro años después de
esa muerte. Yo creo más bien en
un descubrimiento de orden creador : Proust encontró el medio,
quizás francamente técnico, de
hacer "plausible" la obra, de
"facilitar" su escritura ( en sentido operativo hablamos de "facilitantes").
Intuitivamente, yo diría que lo
que fue encontrado pertenece sin
duda a una de las "técnicas" siguientes (o a varias de ellas al
mismo tiempo) : 1) una cierta
manera de decir "yo", un modo
de enunciación original que
refleja de manera innegable al
autor, al narrador y al héroe; 2)
una "verdad" (poética) de los
nombres propios finalmente seleccionados; para los nombres
Principales de En busca ... ,
Proust dudó mucho; En busca.. .

parece marchar cuando los
nombres "correctos" son encontrados; y se sabe que hay
dentro de la novela misma una
teoría del Nombre propio; 3) un
cambio de proporciones; puede
ocurrir en efecto ( química misteriosa) que un proyecto por largo tiempo bloqueado se haga posible desde el momento en que se
decide bruscamente, y como por
inspiración, agrandar su talla;
porque, en el orden estético, la
dimensión de una cosa determina su sentido; 4) en fin, una
estructura novelesca, cuya revelación obtiene Proust en la
Comedia humana y que es (cito a
Proust) "la admirable invención
de Balzac: haber conservado los
mismos personajes en todas sus
novelas": procedimiento que
Sainte-Beuve condenó, pero que,
para Proust, es una idea de genio; cuando se sabe la importancia de los retornos, coincidencias, derrumbamientos, a todo lo
largo de En busca... , qué orgullo-

,/

·,1r:·

so se sentía Proust de esta composición por cruzamiento, que
hizo que ese detalle insignificante dado al principio de la novela
se reencuentre, al final de la
misma, profundizado, germinado, expandido; se puede pensar
que Proust descubrió la eficacia
novelesca de lo que se podría llamar la "acodadura" de figuras:
plantada aquí, a menudo discretamente ( digamos al azar, por
ejemplo: la mujer de rosa), una
figura se encuentra mucho más
tarde, por cruzamiento bajo una
infinidad de diferentes relaciones, para fundar una nueva
cepa (Odette).
Todo esto debería constituir el
objeto de una investigación, al
mismo tiempo biografica y
estructural. Y, por una vez, la
erudición estaría quizás justificada porque iluminaría "a los
que quieren escribir''.

�EL MITO EN ROLAND BARTHES Y
CLAUDE LEVI-STRAUSS
'

José María Infante
Roland Barthes ha sido ubicado,
popularmente, entre lo~ estructuralistas. Una caricatur~dibujo de Maurice Henry pu~hcada en La Qu.inzaine Littéran-e
lo muestra junto a Foucault, Lacan y Lévi-Strauss uni~ndo. así
gráficamente lo que la ~ag1!1ación popular había asociado s1mbólicamente.
Por mi parte, he sostenido que
la categoría de "estructuralismo" al pretender decirlo todo no
dice nada y que lo importante no
es ello la etiquetación, sino a
'
,
qué responde el concepto y como
opera en el contexto de la clasificación epistemológica.
La mayoría de la obra de
Barthes tiene, a mi entender, un
interés reducido sólo a especialistas o como en el caso del
discurso d~l amor y como él mismo lo ha aceptado, trata de cosas olvidadas, de algo pasado ~e
moda de algo excluido -del discurso 'político, del conductismo Y
del discurso marxista-. Sus
aportes a la construcción de una
semiología como ciencia, a la posibilidad de entender las culturas como una estructura compleja donde los objetos que en ella
circulan pueden verse forma~~º
sistemas es ya una noc1on
ampliamente aceptada, pero no
ha alcanzado más que a especialistas. Sin embargo, la escuela soviética de Tartu, dirigida por Lotman, ha hecho de es-

ta idea el principio orientador
general de toda su concepción
teórica y metodológica para el
análisis de las culturas.
Pero hay un texto de Barthes
sobre el que me interesa de manera especial reflexionar aquí.
Publicado hace ya más de treinta años, es una de sus primeras
obras y tendrá, precisamente, la
función de anticipar rudimentariamente lo que luego será toda
la arquitectura de su pensamiento. Se trata de Mitologías
(Barthes, R., 1980), donde Roland Barthes nos expone sus conceptos sobre el mito de una manera concreta, construyendo
sobre los fenómenos de la vida
cotidiana, omnipresentes, encontrándoles un significado Y anticipándose en esto a quienes
después han venido a decirnos de
la importancia de lo cotidiano en
el análisis sociológico y en la vida misma.
Los textos que componen las
Mitologías fueron escritos entre

1954 y 1956 para expresar como
en la vida cotidiana se entremezclan hechos en los que la interpretación desde el punto de
vista de la naturaleza debe ser
deslindada de la interpretación
que adopta una perspectiva histórica. Al final del texto se agrega un ensayo de interpretación
sobre el mito que según su propia afirmación intenta sistematizar los ensayos iniciales del volumen. Y es allí donde lo analizaremos, no sin antes hacer un rodeo.

El mito, que ha acompañado al
ser humano desde su origen en
este planeta, ha sufrido consideraciones de todo tipo. Desde
nuestros antepasados que, con
seguridad, no discriminaban la
pretendida verdad histórica d~l
relato mítico, hasta la actualidad, cuando el mito sigue apareciendo como inconciente en
cuanto tal para todos sus portadores, podemos encontrar la
más amplia variedad de concepciones e interpretaciones sobre
su sentido, su estructura, su presencia, su construcción o su
expresión.
Entre los griegos, el mito era
el contar historias, el efectuar
una narración, un relato, o también podría ser el argumento de
una obra teatral. (Kirk, G .S.,
1973).
Esta idea de contar historias
asoció al mito con los cuentos populares y planteó una cuestión
aún no enteramente dilucidada,
la del tributo entre una y otro o
también la de la causalidad original: ¿guardan alguna r~lación
entre sí, o son elementos diferentes? Para Kirk, la diferencia responde a la complejidad estructural· mientras que en el cuento
popular los personajes no tie~e~
nombres específicos sino genencos y al mismo tiempo carece~
de referencias a lugares espec1ficos, está centrado en la importancia de la narración y pospone
el valor del o los personajes, en
el mito los personajes y el héroe

son específicos, están ligados a
lugares geográficos determinados y su acción se hace mucho
más compleja, es presentado a
veces en forma fragmentada en
diversos episodios que mantienen alguna ligazón entre sí.
Agrega que lo que distingue
sobremanera a los mitos es su
fantasía ilimitada y no exenta de
contradicciones. (Véase que, en
principio -y como lo veremos
más adelante- esta clasificación o interpretación de Kirk
corresponde a la manera levistraussiana de entender el funcionamiento del mito, por oposiciones binarias.)
Creo que no es difícil mostrar
que esta clasificación no puede

mantenerse por mucho tiempo:
tomemos un cuento cualquiera,
por citar a un autor conocido y
que puede ser de referencia fácil, tomemos a Borges: en sus
cuentos siempre hay referencias
específicas; tanto, que por ello
· mismo pueden ser ubicadas como fantásticas. Sin embargo,
¿cuánta realidad o fantasía
Pueden tener los seres humanos
concretos y los lugares geográficos específicos para quien no los
conoce?
Por otro lado, parece innegable que cualquier estudio o referencia a los mitos no puede
Prescindir de la obra de Claude
Lévi-Strauss. Empezaré entonces por él para luego comparar
SU8 posturas con las de Roland

Bartbes.

El mito, su presentación, su
aparición, su análisis, su función, su significado, su objetivo,
su desarrollo, su transformación: he aqui las constantes en la
obra de Lévi-Strauss.
En un artículo producido en
1955 y que aparece en la
Antropología estructural (LéviStrauss, C., 1968a), donde se
habla de la estructura de los mitos, Lévi-Strauss establece los
elementos fundamentales que un
mito tiene, así como las condiciones para su análisis. Haciendo una analogía con los estudios
sobre el lenguaje, explica que los
antiguos estudiosos del lenguaje
percibían que las distintas lenguas tenían una serie de sonidos
elementales que eran coincidentes y pretendian a partir de allí
encontrar las regularidades que
hicieran patente el sentido. Sin
embargo, los lingüistas tardaron
mucho tiempo en darse cuenta
que un lenguaje cualquiera no
tiene nada que ver con los sonidos sino con la estructura que articula a éstos. La lengua es, entonces, una particular forma de
combinar sonidos en la que éstos, que son las unidades elementales distinguibles, no tienen ningún valor autónomo. Es muy importante comprender este descubrimiento porque de aquí se
derivarán formas de pensar en
las ciencias sociales y lo que ha
devenido en llamarse estructuralismo: lo que interesa no es
descubrir unidades sino la particular forma de integración; las

ciencias sociales deberían tomar
ejemplo de la lingüística y dejar
de pensar en la búsqueda de unidades -y en el concepto clásico
de causalidad- para buscar en
la estructura del sistema su
explicación y la interpretación
de su objeto de estudio. Además
de esta primera cláusula, hay
otras dos que pertenecen a estas
arquetípicas aportaciones de
Lévi-Strauss. En un cierto sentido, el mito maneja o se expresa
en dos lenguajes: el natural, ya
que todo mito pertenece a una
cultura poseedora de un lenguaje y el del mito, que es un lenguaje con propiedades específicas, en el que las unidades constitutivas ya no son fonemas y
morfemas sino de mayor
comprehensión. En tercer lugar,
estas propiedades del mito no
pueden ser buscadas en el nivel
en que habitualmente se desarrollan los análisis lingüísticos. (En cierto sentido, me parece que estas estructuras son las
que van Dijk denomina
macroproposiciones (Dijk, T.
van, 1980); se trataría de estructuras que se encuentran entre
las microestructuras y las
macroestructuras semánticas y
que tienen un nivel inferior al del
discurso.)
Posteriormente, el mito reaparecerá en El pensamiento
salvaje, donde se opondrá a la
expresión artística (LéviStrauss, C., 1964). Mientras el
arte se presenta como un conjunto que intenta descubrir una

�estructura, el mito es una estructura que busca construir un conjunto. El mito será siempre una
conjunción de elementos de partida para interpretar la realidad; que luego sus elementos se
inviertan o no, que reaparezcan
en otros mitos será indiferente;
así como de una lengua a otra
hay conversiones que la traducción intenta atrapar, así también
en los mitos hay transposiciones
que pasan de uno a otro y de una
cultura a otra. La estructura de
los mitos no conservará una lógica superficial, sino que habrá
que encontrarla en sus elementos más profundos; las transformaciones que los elementos del
mito presenten en su nivel aparente pueden ser engañosas y
por ello, confundir al analista. Se
intentará, siempre, encontrar la
estructura que las fórmulas tratan en vano de ocultar; las transformaciones, de todos modos, lo
serán en dos modelos, el metafórico y el metonímico y aparecerá
así la ley del pensamiento mítico: la transformación de una
metáfora de be culminar
siempre en una metonímia. Las
transformaciones harán aparecer los elementos ora en un plano, ora en otro, donde lo ímportante no será nunca el plano específico sino el conjunto de relaciones que guarda con los demás.
El recorrido de Lévi-Strauss
por el mito es múltiple y complejo en más de un sentido y para
probarlo, allí está la monumen-

tal obra que se inicia en 1964 y
culminará siete años después y
cuyo fruto son los cuatro tomos
de las Mitológicas. Será en esa
obra donde el mito será analizado, desconstruido, estructurado
y transformado en el centro de
las preocupaciones antropológicas de Lévi-Strauss y en la inevitable obra de referencia para
quien intente comprender qué
son los mitos. Por cierto que, para ello, es necesario efectuar la
primera inversión: no se trata
de entender cómo y por qué los
hombres son pensados en los mitos sino como éstos son pensados
en los hombres, ya que el mito no
será una explicación de la naturaleza sino de la cultura en primer lugar, aunque la naturaleza
esté siempre presente y necesite
a su vez de una comprensión para que el ser humano pueda
explicarse a sí mismo. Y lo que
es un obstáculo adicional, los mitos serán pensados por los
hombres sin que ellos se den
cuenta de ese proceso, serán
pensados inconcientemente
aunque éste sea un procedimiento colectivo (aquí quiero remarcar que en ningún momento se
podrá encontrar en la obra de C.
Lévi-Strauss algo semejante a
un inconciente colectivo, ni aun
como metáfora). Los mitos son
una expresión de lo sensible y
operan de la misma manera que
actuamos cuando queremos
expresar mediante el habla el
mundo de los colores y los sonidos: en el primer caso, prevalecerán las referencias metoními-

cas y extenderemos el objeto natural en su expresión de tintes y
matices, mientras que para denunciar un conjunto de sonidos
no nos queda otro recurso que la
metáfora: "marcados movimientos en semicorcheas muy
rápidas, que pudieran querer
evocar la celeridad de los movimientos del dios mitológico", o
"su serenidad tiene algo de religioso, especialmente en los pasajes iniciales" (Mata, F .X., 1987).
El mito y la música, como lenguajes, compartirán algo que los
hará esencialmente distintos a
otros lenguajes (aquí yo pondría
sistemas de comunicación, para
superar esa confusión semántica
en los pensadores franceses y ya
anotada por Wilden): se trata de
sistemas intraducibles, o donde
la traducción es innecesaria, pero que producen ideas o sensaciones símilares en cualquier ser
humano: en algún aspecto, la
música puede ser escuchada e
interpretada por cualquier ser
humano del universo sin necesi-•
dad de referencias a un idioma
conocido o específico. El mito y
la música hacen que quienes los
perciben pongan en función
estructuras mentales comunes
(Lévi-Strauss, 1968b).
Porque todo mito, para serlo,
debe alcanzar el estatus de obra
colectiva: no vale como manifestación individual. Una obra individual será un mito en potencia,
será una creación literaria o artística, pero para alcanzar la
condición de miticidad deberá

incorporarse al sustrato de la na y su experiencia clave, la de
mente colectiva. Y aquí cobra integrar sus relaciones con la
entonces la labor del estudioso cultura.
de los mitos un doble sentido, ya
que el análisis mismo de lo inY ya es posible establecer alconciente del mito debe agre- gunas reglas del análisis de los
gar el de hacer conciente -pro- mitos: 1) un mito no se debe inducir conciencia- lo que el terpretar nunca en un solo nivel
mito es. El que sean pensados de ya que en todo mito siempre s~
manera inconciente no debe ha- expresan numerosos niveles de
cer olvidar que es justamente explicación; 2) un mito nunca
porque pueden manifestarse a la debe ser interpretado solo, sino
conciencia como un objeto u otro en relación con otros mitos y 3)
que pueden ser interpretados y un grupo de mitos debe ser inque la conciencia puede recupe- terpretado en referencia a otros
rar así su fecundidad. El mito grupos de mitos y a la etnografía
permitirá así la unión de lo sen- de las sociedades de las que prosible y lo inteligible, de lo con- viene.
ciente y lo inconciente. Pero el
mito unirá estos aspectos en el
El mito, con todo, cumplirá
pensamiento, siendo el mito pen- una función especial: la de resolsar Y pensado a una vez (Lévi- ver, al menos en apariencia, las
Strauss, 1976). Pensamiento que contradicciones entre la vida
además, tiene la capacidad d~ real y la imagen idealizada de
ser transformador; en las rela- las instituciones sociales (Léviciones enunciadas por el narra- Strauss, C., 1973).
dor siempre hay transformación
de versión a versión, de cultura a
Para concluir este breve repac~tura y de época a época, doble so sobre la concepción leeJe de transformaciones que a su vistraussiana del mito, es precivez reproduce las transforma- so deslindar el mito de otras
ciones de lo real, esto a condición expresiones de la cultura. En
de que se tenga claro que el mito primer lugar, de la historia:
expresará siempre los niveles de ¿dónde comienzan y terminan
1~ real, lo simbólico y lo imagina- una y otra, la historia y la mitorio. Todo ello con la condición de logía? Siendo la última una forque no perdamos la perspectiva ma de historia sin documentos,
Yque si bien los mitos pueden de- sin palabra escrita, ambas
venir objetos, el objeto también tienen sin embargo puntos en cose convierte en mito y a través mún; tanto la mitología como la
de la historia de la humanidad historia que se hace en nuestras
retornará una y otra vez trans- sociedades tienen por objetivo
fonnado, mostrando la indiso- asegurar que el futuro permaneluble unidad de la acción huma- cerá fiel al pasado y al presente.

Pero para nosotros el futuro debería ser, en teoría al menos,
una obra abierta, mientras que
el mito, que es siempre una
estructura cerrada, no podría facilitar esto. Porque una diferencia entre ambas es que la historia tiene un carácter abierto y es
posible elaborar para cada
hecho o acontecimiento un relato
original, mientras que el mito es
altamente repetitivo y encontraremos los mismos elementos como perteneciendo a una herencia común, porque hemos perdido la conciencia de sus orígenes
(Lévi-Strauss, C., 1987).
En segundo lugar, del cuento.
La primera precisión que debe

hacerse es que para casi todas
las culturas hay una diferencia
entre mito y cuento, que tiene
que ver con la forma en que
pueden ser contados: mientras
el cuento no reconoce prácticamente regulaciones, el mito sólo
puede decirse en ocasiones ceremoniales específicas: en ciertos
periodos,
ya sean del día , del
.
ciclo estacional o ciertos días.
Otra diferencia es que mientras
el cuento suele tener una intención moralizante, en el mito la
tendencia es explicativa. (Aquí
debe aclararse que Lévi-Strauss
piensa en lo moralizante como
resultado de que todo cuentista
tiene una idea al contar un cuento y que esta intencionalidad o
percepción inconciente del objetivo del cuento es lo que le confiere su característica moralizadora, lo que -a mí así me

�parece- es altamente discutible, aunque entre las múltiples
acepciones de moral cabe la de
energía o fuerza entre otras.)
A diferencia del cuento, además, el mito conjuga una pluralidad de momentos y responde simultáneamente a un conjunto de
preguntas, de manera tal que
una sola explicación sirve o se
aplica a varios interrogantes
(~vi-Strauss, C., 1979).
En síntesis, el mito es para
Claude Lévi-Strauss:

Barthes una caracterización de
la tríada fundamental -signo,
significante y significado- apliFrente a esto-o junto a esto-: cada al mito, ya no al sistema
¿cuál es la concepción del mito lingüístico. Y aquí hay que precisar que, justamente para
que nos ofrece Roland Barthes?
Barthes, hay un desplazamiento
Como ya lo expresé, hay un so- del que hay que dar cuenta, de
lo texto donde Barthes se refiere tal manera que el mito conexplícitamente al tema. Aunque tendrá un doble sistema de signien otras obras hay referencias a ficación, o sea, significará doblevarios de los mitos de nuestra mente, de manera que si puépoca, es sólo en la ya menciona- diéramos representar esto metada donde se ocupa del mito fóricamente, tendríamos
(Barthes, R., 1980).
del cuento por su pragmática
y su finalidad implícita.

El mito es un habla: he aquí la

a) un relato de tiempos pasados que conjuga a la vez el
presente y el futuro;
b) una estructura que se integra a otras estructuras y
que procede a la manera de la
lengua;
c) un sistema de comunicación cuya finalidad es básicamente explicativa sin perder
sus caracteres expresivos;
d) una estructura que usa el
lenguaje en un doble sentido,
el natural y el del mito;
e) un sistema que opera por
determinaciones que se ocultan a la conciencia en cuanto
expresión colectiva;
f) una expresión de la cultura
para .cuyo análisis deben seguirse ciertas reglas metodológicas precisas;
g) un fenómeno omnipresente
en la historia, que se diferencia de ésta por su carácter
cerrado; y
h) un relato que se diferencia

primera definición, rotunda, absoluta, de Barthes. Si interpretamos "habla" en la perspectiva
saussureana, no nos queda más
que admitir que es una forma
concreta de expresión de un lenguaje, una de las formas que
puede asumir una lengua. ¿De
qué lengua se trata? De la lengua del sistema social, ya que el
habla mítica expresa sus mensajes bajo distintas formas materiales: las formas escritas, la fotografía, la publicidad, los espectáculos, la televisión, el cine,
la moda o el vestido. De esta manera, la mitología y la lingüística
pertenecen a la semiología. En
esto se acerca a la clásica postulación saussureana de que la semiología es la ciencia que estudia la vida de los signos en el interior de la vida social y como
tal, parte de la psicología social
(Saussure, F., 1983).
Y

encontraremos así en

lengua

1. si¡nificlnte

2. siQnilicido

3. siQno
l. SIGNIFICANTE

IIITD

11. SIGNIFICADO
111. SIGNO

IR. BARTHES, 1980: 206)

de modo tal que el lenguaje mitológico se constituye, para
Barthes, en un metalenguaje que
habla de un lenguaje objeto, el
sistema lingüístico, la lengua natural.
Pero para evitar la confusión
terminológica, habrá que postular un nuevo código: ya que el
significante del mito es el signo
de la lengua, debemos distinguir
en el mito este significante que
es diferente del significante del
lenguaje, pero que pertenece a
ella como .signo. Este signoSIGNIFICANTE tiene dos planos, el del lado del lenguaje, al
cual Barthes llama sentido; y el
del mito, al que se denommará

forma. El significado en el mito
toma el nombre de concepto y el
tercer término el de
significación. Si entendimos bien
estamos en condiciones de reescribir el conjunto de esta manera:
1. si¡aifQntt
IITO

2. s,nifQdo

3. signe• sentijo
l. FORIIA

11. CONCEPTO

111. SIGNIFICACION

Lo interesante ahora es que el
concepto, que es el significado
del mito, puede tener varios significantes o formas que lo representen, de manera que en los mitos no nos es dado postular una
relación biunívoca entre ambos
elementos; o dicho en otras palabras, cada elemento del mito y
los múltiples elementos de un
mito cualquiera y de todos los
mitos deben ser interpretados en
una estructura y no hay simbolismos uníversales. Pero nótese
una conclusión o deducción inevitable: a la inversa de la lengua, donde un significante puede
tener un número más o menos
ilimitado y arbitrario de significados, en el mito tenemos que un
significado ( concepto) puede
tener un número ilimitado de
significantes (
formas).
(Quisiera poner aquí también
"arbitrario", pero estoy seguro
de que Barthes no aprobaría mi
interpretación.)

Al inferir que en el mito, enton-

ces, el concepto es cuantitativa-

mente más limitado que la for- Y aun contradictoriamente, pero
ma, nos podemos imaginar que alcanzando su objetivo por el
la variedad disponible de ele- efecto que crea; la que puede
mentos a partir de los cuales el distinguir claramente entre senmito puede significar será resul- tido y FORMA, y puede destado de la diversidad de las fuer- cifrar así el mito, analizarlo y rezas sociales que se dan en una componer su significado de imcultura, y que la elección de una postura, de deformación del senu otra forma estará asociada a tido y éste es el papel del mitolólas expresiones que las luchas y go, el de descifrar y hacer patencontradicciones internas de la te, conciente, la deformación
sociedad en cuestión poseen, pe- que el creador de mitos impuso.
ro que en los diferentes estratos Roles contradictorios, los fabrien que la expresión aparece el cantes de mitos y los analistas de
significado se mantiene puro.
mitos no pueden estar sino
enfrentados. El tercer tipo incluLa significación, que en el sis- ye la aceptación del mito mismo,
tema de la lengua es el signo, que es la operación que realiza el
uníón de los dos primeros e im- consumidor de mitos, para quien
pensable sin ellos, adquíere en el FORMA y CONCEPTO se presistema del mito una presencia sentan como relaciones naturaespecial, ya que no se trata aho- les y por ello, ordinarias, comura de que el significado esté ocul- nes o habituales; no hay separato tras el significante, sino de ción entre significante y signifique aparece como manifiesto; cado y ya no se trata de elegir
por lo tanto, el concepto no esta- entre las varias formas aquélla
rá oculto bajo la forma, sino que, que represente de la mejor macopresente con ésta, su acción es nera el concepto, sino de elegir
la de defotmar el sentido, el sig- aquélla que precisamente produno del lenguaje y forma del mito. cirá el efecto deseado. La consecuencia será la confusión de los
Lo importante es que el signifi- planos de lo real y lo simbólico,
cante del mito, sentido y FOR- ya que lo que sólo es -y así deMA a la vez, puede ser tomado biera ser considerado- un sisteen uno u otro de estos planos y se ma de comunicación es tomado
producen así tres especies de como un hecho, como un sistema
lectura: la que pone énfasis en la factual (y aquí espero que quede
forma, haciendo así del signifi- más claro mi comentario antecante un elemento vacío de senti- rior de que Barthes no aceptaría
do, comportamiento que es el tí- la arbitrariedad del sistema forpico del productor d~ mitos, ma/concepto).
publicista o periodista, que divide un concepto y busca una forEl mito se vinculará con la hisma que lo exprese, parciahnente toria a través del concepto, que

�SISTEMA DE BARTHES

Silvia Mijares
es histórico por naturaleza, lo
que permite pensar que podemos
someter a los mitos a un estudio
diacrónico, en cualquiera de las
direcciones, desde el ayer hasta
hoy o viceversa. Pero Barthes
sólo abordará el aspecto sincrónico, basado en que nuestra sociedad es campo privilegiado de
las significaciones míticas, pensamiento claramente etnocéntrico y, por tanto, mitificador en
cuanto unifica sentido y forma
sin entender que esta presentación está históricamente condicionada y no es un hecho de la
naturaleza.

Roland Barthes en su libro
Sistema de la moda desarrolla

Sinópticamente, la postura de
Barthes sobre el mito podría ser
presentada así:
~•
a) el mito es una forma de
lenguaje, es un sistema semiológico;
b) hay un desplazamiento de
la expresión lingüística habitual a la expresión mitológica,
en la que, si bien se mantiene
la relación triádica, la recomposición hace que la nueva
estructura adquiera un carácter diferente;
c) los mitos son ahora objetos
que, incluidos junto con el lenguaje entre los signos que se
intercambian, son interpretables por su forma, su concepto o la relación entre estos
dos elementos;
d) ya no tienen una forma especifica o más bien, un esquema temporal de presentación, sino que son omnipresen-

los primeros pasos de la semiología aplicada, tomando como pretexto la moda tan difundida, llevada y traída. En su investigación descubre un sistema de significaciones que posteriormente
someterá a un análisis semántico. La moda como cualquier manifestación humana representa
un signo social, descubre un contexto cultural, económico, religioso, político, histórico, geográfico, étnico, etc.; cada uno de estos aspectos constituyen medios
de comunicación portadores de
significación.
/

(J -

&amp;

J~

tes;
e) la historia les constituye su
significación;
f) en el análisis del mito la
descomposición entre forma y
concepto es la operación fundamental.
Me parece que las diferencias
y similitudes son obvias y no
quisiera cansar al lector
mostrándole lo elemental: que
quienquiera obtenga sus propias
conclusiones.
Referencias
BARTHES, R. 1980 Mitologías, México:
Siglo XXI.
van DIJK, Teun 1980 Estructura y funciones del discurso, México : Siglo XXI.
KJRK, G.S. 1973 El mito. Su significado

y funciones en las distintas culturas, Bar·
celona: Seix-Barral.
LEVI-STRAUSS, C. 1964 El pensamiento
salvaje, México: Fondo de Cultura Ec~
nómica.
1968a Antropología estructural, Buenos
Aires: Eudeba.
1968b Mitológicas I: Lo crudo y lo
cocido, México: Fondo de Cultura Económica.
1973 Anthropologie structurale deuz, Pa·
ris: Plon (hay traducción española:
Antropología estructural, México: Siglo
XXI).
1979 "El mito y el cuento", en Sábado
(Suplemento cultutal de unomásuno),
No. 67, 24feb., 1979.
1987 Mito y significado, Madrid: Alían·

za.

MATA, F.X. 1987 Las mejores obras del
cl8.sicismo, México: Daimon.
SAUSSURE, F. 1983 Curso de Lingüística
general, Madrid : Alianza.
WILDEN, A. 1979 Sistema y estructura.
Madrid: Alianza.

carnar el mito del ángel caído,
pues para él es más importante y
más clara la palabra -creación
totalmente humana- que la realidad. Esta se presenta para el
filósofo griego como absurda e
irracional, pero la valoración del
concepto da lugar al nacimiento
del mundo lógico, el estrictamente racional y riguroso, donde
cada palabra es precisa y tiene
un sentido no sujeto a ambigüedades: todo lo real es racional y todo lo racional es real.
Aquello que no se pueda exponer
claramente con conceptos es incomprensible e irracional, por lo
tanto no existe. Repetimos, para
existir es necesario expresarse.
La realidad material es compleja, contradictoria y el hombre
establece su dominio en ella a
través de la palabra. La sujeta,
le da el sentido que a él le conviene y cuando descubre objetos
y fenómenos de la realidad se esfuerza en darles un nombre para
congelar el ser de las cosas, rescatándolas del devenir, del movimiento. De esa manera adquiere el conocimiento y aumenta el código de la lengua.

Nuestro autor, "interesado"
en la moda, "trata de aplicar
los conceptos y las reglas de
descripción de la lingüística a
colecciones de objetos que ya no
son lenguaje articulado, y de someter estas colecciones a un
análisis que podría ser el que se
aplica a una lengua cuando se
quiere conocer su gramática".
Al realizar sus estudios Roland
Barthes nos remite automáticamente a una vieja díscusión que
se dio en la antigua Grecia.
Tenemos una verdad cuando
Cuando Parménides descubre lo
que es el concepto, la palabra en definimos una cosa, cuando la
sí, se originan los primeros pel- encerramos en un molde: la padaños de la lógica y del método labra. Con ella arrancamos de la
científico. Descubre que el con- realidad infinita su esencia, limicepto es un elemento abstracto, tándola para humanizarla y hal&gt;ermanente, inmóvil, que con- cerla comprensible. Decir algo
serva en él mismo la esencia de de un objeto es definirlo y no perla realidad.
mitir que se escape jamás. Las
palabras son correlatos específiQuizá Parménides podría en- cos de la realidad y existen por-

que existe ésta. Podríamos decir, parafraseando a Marx, que
el concepto es el resultado del
desarrollo de la materia. El método científico tiene sentido en la
medida que ordena, sistematiza
y nos ayuda a conocer la realidad.
La lengua también es una creación arbitraria del hombre, útil
para la comunicación, para entenderse él y el mundo circundante. Pero a pesar de que la palabra es una abstracción y se desarrolla en un ambiente distante
de la realidad material, paradójicamente nos revela zonas
nuevas de la realidad y aspectos
cada vez más sorprendentes del
universo.
El lenguaje humano no es sólo
modelo de sentido sino también
fundamento. Se podría asegurar
sin temor a equivocarnos que no
hay moda total ni tampoco moda
esencial sin la palabra. De
acuerdo con Barthes, por método, no se puede colocar el vestido
real antes de la palabra. La rigurosa y exigente razón nos obliga
a ir de la palabra al objeto, en un
retorno dialéctico (sabemos que
primero es el objeto, luego la palabra, y al final vamos otra vez
hacia el objeto). Barthes se propone realizar un análisis sobre la
moda escrita: trata de construir
un sistema del sentido. El trabajo se ejecuta sobre los enunciados verbales dirigidos de manera exclusiva a rasgos o matices de vestimenta, que ideal-

�mente se constituyen en un sistema de significación. El trabajo
de Barthes no trata propiamente
ni del vestido ni del lenguaje sino
de la complejidad de la representación de uno en otro. El vestido objetivo o real es un sistema
de signos: escapa de la lingüística pero no de la semiología.
Si analizamos únicamente la
moda escrita, veremos que se
aparta del objeto real, su estructura está sujeta a relaciones universales que son iguales a cualquier sistema de signos. Es materia rigurosamente inteligible.
Al hablar del vestido escrito,
Barthes nos remite a tres vestidos: el vestido real, el vestido
imagen, el vestido verbal. Son
tres estructuras o universos distintos; la estructura real, tecnológica o de confección aparece
como si fuera la lengua madre,
el origen de donde surgen el vestido imagen y el vestido verbal o
descripción. Se pueden considerar estos dos últimos vestidos como lenguas o códigos derivados
del primero, como si fueran traducciones o representaciones del
vestido original o primigenio. La
traducción es imposible, más
bien cabría hablar de transformación o representación no continua, discontinua. Según
nuestro autor, la representación
o traslación de códigos sólo es
posible por medio de ciertos operadores a los que llama shifters;
éstos sirven para transformar
una estructura en otra. A pesar
de contar con operadores de tra-

ducción bien definidos, las
estructuras permanecen distintas.
Si se pretende estudiar el vestido de moda se tendrá que recurrir a cada una de las tres
estructuras; no se puede definir
ninguna aisladamente, es decir,
fuera de la identidad sustancial
qµe la compone. Hay que estudiar cada una aparte pero no todas a la vez, aunque todas las
estructuras se . relacionen para
formar el vestido de moda. El
vestido escrito no tiene ninguna
función práctica o estética, sólo
existe para dar significación.
Esta estructura es la que cuenta
con mayores posibilidades de encontrar la pertenencia semántica en toda su pureza. Se pueden
considerar a las palabras como
un sobrecódigo impuesto al vestido real: representan al vestido
que es en sí mismo un sistema de
significación.
La descripción del vestido de
moda se podría considerar como
un elemento de la cultura de masas. La elección de la estructura
escrita nos lleva de la mano a la
semiología y ésta a su vez nos
conduce a un conjunto de representaciones colectivas. En el
proyecto semiológico, lo que importa es construir un cuerpo que
contenga todas las diferencias
posibles de signos de vestidos,
pues lo que le da sentido no es la
repetición sino la diferencia. En
distinguir las diferentes unidades estriba lo interesante. Por

método tendríamos que eliminar
todas las notas que distraigan de
la estricta significación y conservar únicamente la palabra
como material transmitido por
la revista de moda, reductora
del vestido a su versión escrita.
Esta relación sería como la que
se da entre el mundo real y la literatura. Las funciones de la
descripción de la moda son por
definición las que la fotografía o
el dibujo no pueden transmitir.
Existen funciones del lenguaje
que la imagen y la técnica no
pueden asumir. Según Barthes
la primera función sería fijar la
percepción a un cierto nivel de
inteligibilidad. El lenguaje
suprime la libertad subjetiva,
también la incertidumbre. Traduce una elección y la impone.
Toda palabra sustenta una función de autoridad, determina un
único y preciso sentido.
Una segunda función de la palabra sería la de conocer, en forma general, el lenguaje. La palabra añade un saber, descubre
lo que hay detrás de la apariencia, quita el velo. La función del
conocimiento es posible porque
el lenguaje en que se apoya constituye en sí mismo un sistema de
abstracción que le permite captar mejor el vestido real y el dibujo, pues resalta accidentes Y
matices que los otros vestidos no
manifiestan en forma clara. Por
otro lado la palabra tiene también función de énfasis. Este se
sostiene en el carácter interior
del lenguaje: su discontinuo. El

vestido descrito, para Barthes moda. La palabra quita al vesties un vestido fragmentario en re-: do toda presencia corporal y lo superflua en muchos aspectos,
lación con el fotografiado o dibu- convierte en un objeto abstracto. fugaz, estereotipo de la imagen
femenina- nos muestra cómo al
jado. Las limitantes del vestido
aplicarle el método científico se
escrito no son materiales sino de
La imagen despierta una fascivalor. La lengua separa, clasifi- n~ci?~• la palabra una apro- descubren relaciones universales, leyes y normas que se inca, ordena, sistematiza.
p1ac1on; la fotografía está plena, tegran a un sistema de significaen tanto que la palabra es fragEl énfasis tiene dos funciones. mentaria, discontinua, se ubica ción. A nuestro autor no le intePrimera: actualiza la informa- en un sistema disponible. La re- resa la lengua francesa en que se
ción general que nos brinda la fo- lación entre vestido imagen y expresa la moda, ni la ropa, natografía o la imagen. La moda vestido escrito se comprende da de lo material. Se preocupa
actúa en este aspecto como la mejor si se refiere a la oposición por la traducción o representapropia lengua, para la cual la no- conceptual o clásica que data ción de una estructura en otra y
vedad de un giro o de una pa- desde los tiempos de Saussure, por las relaciones lógicas eslabra ayuda a restaurar el des- entre lenguaje y habla. La len- tablecidas en el vestido escrito.
gaste de un sistema. Por otro la- gua para el lingüista suizo es una
do, el énfasis que la lengua pone institución, un cuerpo abstracto Monterrey, Junio 15 de 1988.
en ciertos detalles del vestido al de limitaciones. El habla es la Bibliografía
nombrarlos queda rigurosamen- parte espontánea de esta institu~ adecuado: hace compren- ción que cada individuo elige pa- Barthes, Roland, El grano de la voz
Entrevistas 1962-19tl0, trad. de Nora Pas~
sibles, de manera analítica, las ra su uso, para comunicarse, pa- temac,
1• Ed., Siglo XXI, México, 1983.
razones que hacen de una colec- ra expresarse. La descripción
c!ón de rasgos un conjunto orga- está fundada en la manifestación
, Sistema de la moda, trad. de
nizado. La descripción orienta la de las limitaciones instituciona- Joan Viñoly y Michéle Pendanx Gustavo
'
percepción de la imagen, es un les que hacen esté de moda el Gili, Barcelona, 1978.
elemento de estructuración. La vestido representado.
Jakobson, Roman, André Martinet et al.
~escripción autoriza, instituye,
LlngüJatica Y signjficaci6n, Salvat, Bar:
celona, 1974.
impone un protocolo de descubriEl lenguaje ha constituido una
miento. El vestido se descubre de las preocupaciones esenciales
Velan, Yves, " Roland Barthes" en John
según un orden, una intención de la filosofía. Puede ser consi- K.
Simon (compil.), La mod~ critica
determinada que implica nece- derado como el medio que hace literarú francesa. De Proust y Valéry al
sariamente ciertos fines. Las posible la formación del pensa- estructuralismo, trad. de Coral Bracho,
funciones de la descripción, sean miento, además de ser un instru- t• ed., Fondo de Cultura Económica Mé'
. de fijación, de exploración o de mento indispensable para la teo- xico, 1984, pp. 320-350.
énfasis, tienen como objetivo ría. En el lenguaje queda cuajaInanifestar un determinado ser do todo el quehacer humano: hisdel vestido de moda y ese ser toria, suefios, fantasía, ciencia,
CO~cide con la propia moda. Sin- filosofía, etc.; la totalidad del
tetizando, el fin específico de la universo concebido por el
descripción es el de transformar hombre.
la impresión inmediata y difusa
d~l vestido imagen en un conociBarthes, al analizar la moda llliento mediato y preciso de la inscrita en la cultura de masas

•

�EL IMPERIO DE ROLAND BARTHES

Miguel Covarrubias
El imperio intelectual de Roland
Barthes dentro y fuera de Francia es un peculiar imperio: fragmentado y ambicioso. Eso es lo
que se desprende de la lectura de
un pequeño libro escrito por Jonathan Culler. Titulado escuetamente Barthes, el opúsculo de
147 páginas comprende diez partes numeradas y una ''Bibliografía", útil porque consigna las
obras originales de Barthes más
sus versiones existentes en castellano; también algunas antologias y estudios dedicados por
autores de lengua inglesa al
escritor francés o al estructuralismo. Las diez partes con que
Culler compone o descompone el
cuerpo humano e intelectual del
responsable de Mitologías, son:
"Hombre de talento", "Historiador de la literatura", "Mitologista", "Critico", "Polemista",
"Semiólogo", "Estructuralista", "Hedonista", "Escritor",
"Hombre de letras".

los productos de la nouveau roman y de inmediato hizo lo propio con Racine y Michelet, breve
muestrario de la ancienne littérature. Dejó la sincronía en
quién sabe qué manos para admir ar sin tapujos la
distanciaci6n de Brecht
mientras se declaraba -al mismo tiempo- sartreano. ¿Anduvo Barthes de la Ceca a la Meca
ideológica, metódicamente? Si
pudiéramos responder al unísono con Culler, diríamos que el semiólogo Barthes, el pensador
estructuralista Barthes es además -sobre todo- un escritor.
Vale decir, un artista reflexivo
de los que abundan en la literatura francesa contemporánea: Valéry, Bataille, Malraux, Sartre,
Blanchot, Beauvoir, Camus.
Además, tiene el don de la oportunidad, "olfatea" lo que en el
aire de su tiempo está, gracias a
su inventiva y a la aparente oscilación de sus temas.
Barthes tiene un sentido único de lo

A través de esas secciones lleque puede sorprender y sin embargo
seducir, qué paradoja o contravengamos a saber: quien llegó a ser
ción del hábito podría pegar, y en conconsiderado el crítico literario
secuencia, el contexto en el cual o en
estructuralista por excelencia
contra del cual escribe es determinan(Barthes se llamaría a sí mismo
te. Su maestría pertenece a una especie singular, propia para experimensemiólogoliterario) no fue en rea
tar con la inteligibilidad de nuestro
lidad eso, o sólo eso. Se ocupó
tiempo. ( Culler, op. cit. p. 26.)
de la literatura -de su historia,
teoria y crítica. Y también de los
Por eso, el imperio intelectual
mitos, los signos, las estructudel
que hablábamos al principio
ras. Señaló la "muerte" del
está
hecho de inteligencia, vaautor y elevó al lector hasta el
riedad,
sensibilidad y perspicaprotagonismo literario. Dividió
cia.
En
él se estableció, parece,
las obras entre legibles (las del
Sartre.
Antes
y después de la sepasado) y escribibles (las de
gunda
guerra
mundial el filósofo
' .. co vanguardia). Hizo inteligibles
' i: l.t')

: 1,,f-1
•

,•

t

existencialista pontificó, aunque
siempre declaró no ser jefe de
nada; según él, no sabe recibir o
transmitir una orden. Con todo,
Sartre imperó. Y en las postrimerías de su mandato intelectual, cuando dejó de inquietar su
idea del compromiso y su
mezclado existencia-materia, se
celebraban las exequias del
autor -decididas por Barthespara pasar enseguida a disfrutar
del texto. Atrás quedaba la ardua investigación estructural, el
frio entrecruzamiento de los discursos complicadores de la otrora pasiva madeja literaria. Llegó -regresó- la hora del hedonismo, la hora del gozo sin continuidad: El placer del texto,

Fragmentos de un discurso amoroso.
Hablábamos además de ambición. La de Barthes no era cerrada, obtusa. Al contrario, bien se
ha visto cómo su amplitud de
preferencias desorientó continuamente a sus seguidores. A este artista-pensador quizá
podríamos reconocerlo no en un
erudito estudio, sino en esa media página de Julio Torri
incluida en De fusilamientos, en
El descubridor
A semejanza del minero es el escri·
tor: explota cada intuición como una
cantera. A menudo dejará la dura fa·
ena pronto, pues la veta no es profunda. Otras veces dará con rico yacimiento del mejor metal, del oro más
esmerado. ¡Qué penoso espectáculo
cuando seguimos ocupándonos en un

~nto q~e acabó ha mucho! En cambio, ¡que fuerza la del pensador que
~o Hega ávidamente hasta colegir la
última conclusión posible de su verdad, esterilizándola; sino que se
complace en mostrarnos que es ante
todo un descubridor de filones y no mí~ro barr~tero al servicio de codiciosos accionistas!
Kant, 20-VI-1988

Jonathan Culler, Barthes, trad. de
Pablo Rosenblueth, ia ed., (Breviarios,
4~ ). Fondo de Cultura Económica México, 1987.
'

BIBLIOGRAFIA DE ROLAND
BARTHES

I

Critica Y verdad, Fragmentos de
WJ discurso amoroso, El grado
cero de la escritura seguido de
Nuevos ensayos críticos, El grano de la voz. Entrevistas 1962l980, Mitologías, El placer del
texto, SIZ (Siglo XXI, MéxicoBue~os Aires) ; Ensayos críticos
(Seix Barral, Barcelona);
El~ent~~ de semiología (Comurucac1on, Madrid)• La cámara lúcida. Nota sobre'1a fotogralla, Sistema de la moda (Gustav O G_ i 1 i .' B a r c e 1 o n a ) ;
Inv'=5tigac1ones retóricas I. La
antigua retórica (Ediciones
B~enos Aires, Barcelona);
Michelet (Fondo de Cultura Económica, México); Roland

Barthes por Roland Barthes Lo
obvio Y lo obtuso (Kairós, B~ce-

lona); Sade/Fourier/Loyola
(Monte Avila, Caracas); El susurro del lenguaje (Paidós).
11

' ' ( Conversación con Otto
Hahn)", en R. B., Lucien Goldmann, Claude Lévi-Strauss et
al., La teoría (Anagrama, Barcelona); " El análisis retórico"
en R. B., Henri Lefebvre, Lucie~
G?ldmann et al., Literatura y sociedad (Martinez Roca, Barcelona); "Análisis textual de un
cue_nto d~ Edgar Poe", en R. B.,
Julia KrISteva, Gérard Genette

et al., Lingüística y literatura
(Universidad Veracruzana, Xalapa); "De la semiología a la
translingüística (entrevista)'',
en R.B., Claude Lévi-Strauss
Ma~ice Godelier et al., Aproxi:
mac1ón al estructuralismo (Galerna, Buenos Aires); "Escrito-

res Y esc_ribientes", en R.B., Edgar Morm, Martín Heidegger et

al., La cuestión de los intelect~ales (Rodolfo Alfonso, Buenos
Aires); ''Introducción al análisis
estructural de los relatos" en
R.B., A.L. Greimas, Tzveta~ Todorov et al., Análisis estructural
del relato (Tiempo Contemporáne,~, Buenos Aires); "Entrevista • en R.B., Claude LéviStrauss, Marshall McLuhan et
al., Conversaciones sobre la
nueva cultura (Kairós Barcelona).
'
111

L'Empire des signes (Skira, Ginebr_a); Sade/Fourier/Loyola,
Racme (Seuil, París).
Kant-31-V-1988 .

�NOTAS ACERCA DE LA POESIA
Y SUS DUENDES

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

Nora Garro
Después de haber sorteado los
primeros obstáculos -primeras
lecturas, primer taller, primeros
versos, primeros poemas- he
comprendido que también en este orden de las actividades humanas uno no encuentra sino lo
que busca. Cuando llegamos a
territorios insospechados donde
lo que perseguíamos es sólo uno
de una infinita gama de matices,
esa búsqueda nos proporciona,
además, la medida de nuestra
audacia. Algo así debió sentir el
navegante que se lanzó a los mares en busca de la tierra de la pimienta y tropezó con un continente donde la pimienta era uno
entre muchos dones.
Me acerqué a la poesía por la
necesidad de poner orden en dos
BSpectos de la vida: el lenguaje y
las emociones. Tengo el secreto
anhelo de poder así definir un estilo de vida. Porque sentirse poeta, o mejor aún ser poeta, es un
modo de estar en el mundo. A mi
modo de ver, un modo armonioso
de estar, lo cual no descarta la
disonancia ni la discordancia;
sólo se descarta el caos.
En vano he tratado de definir
lo que creo es la poesía. A esta
altura de mi búsqueda, cual~uier definición es válida pero
lDCompleta. He aquí la vasta definición de Octavio Paz: " La poesia es conocimiento, salvación,
P0der, abandono. Operación caPaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria
PG1' naturaleza; ejercicio espiri-

tual, es un método de liberación teriosos, verdaderos, reales. Son
interior" (El arco y la lira, FCE, trozos de una realidad más
1956, p. 13). Definiciones como amplia y universal. Por ello a un
ésta dan una idea de la prodi- lector le puede parecer que el pogiosa tierra de la poesía. Entre ema "sugiere", pues esa realisus habitantes están los poetas y dad le ha afectado en forma sesus lectores. Hay quienes se han mejante, no igual. El lector que
aventurado tierra adentro y comparte plenamente el desquienes se quedan en sus orillas, cubrimiento que encierra el poparalizados ante tal magnificen- ema es aquel afortunado que dicia. Es que esta tierra nos invita ce: ¡esto podría haberlo escrito
a ser lo que somos.
yo, tanto me concierne! Puede
suceder que el poema sea una suEl silencio y las palabras im- gerencia para el propio autor.
ponen su majestad en el poema. Tan difícil es a veces tallar un
Ahora mismo, lector, te invito a trozo de realidad con las paguardar silencio y a romperlo le- labras. Agotado, impaciente,
yendo en voz alta
apresurado, presenta el diamante en bruto.
Con tal de que sepan las aguardo
no se apresuren flores de la
primavera. (Míshima)]

Dice el poeta Juan Bañuelos a
los alumnos de su taller que el
Esas palabras pesan, son vasi- poeta tiene ante sí el reto de enjas antiquísimas que guardan un cerrar el mundo en una nuez.
fruto milenario. El poeta es una Prodigiosa labor de simplificaespecie de mago porque deja en ción, profundización, exaltación
libertad a las palabras, les de- de un material infinito pues
vuelve su ser original, necesariamente ambiguo en su riqueza
Hay muchos mundos
y en sus posibilidades. Y no lo
pero están en éste. (P. Eluard)
hace a través de una suma de conocimientos o técnicas; es el reMe pregunto cuáles son los
sultado de una fuerza interior mundos a los que he pretendido
que utiliza las palabras para acceder en mis poemas. Al aborexpresarse (Ibídem, p. 53). El dar este punto sé que dejo en susresultado es el poema.
penso a la poetisa que en mí se
debate por ser y me convierto en
Puede parecer que el poema es inspectora de su incipiente launa sugerencia. Yo creo que su bor. Aun es irresistible ese imcreador, el poeta, exhibe en el pulso científico que me lleva a
poema un descubrimiento perso- iluminar con clasificaciones y
nal, producto de una búsqueda explicaciones lógicas a los pocos
solitaria. Lo exhibe descamado. duendes que he logrado cazar en
Son productos complejos y mis- mis poemas.
$

�PARA SER COMO SOY

Brikelys Vilaú Valdés
Existen en mí tres zonas de
"revelación poética". En la primera impera la razón, la filosofia, la psicología, la matemática
y una cierta música ordenada y
sin prisas. Allí no habitan las
emociones fuertes, sino las sentencias, las definiciones irrefutables. Es mi zona de escape, la
puerta falsa, la cabeza de un
gran cuerpo donde hay un orden
frío, previo a la experiencia propia. Entiendo que de esta zona
pueden surgir poemas verdaderos pues es una zona real, un material que está a disposición del
poeta. Pero para mí la sabiduría
es una herramienta incipiente,
las grandes ideas aún están madurando. Esta zona es mi Antártida y pretender cultivar árboles
frutales allí -así considero a
mis poemas- es una pretensión
suicida y prepotente.
En la segunda zona imperan
emociones poderosas pero que
he logrado controlar. A tal grado
que he logrado relacionarlas con
un referente objetivo. Estos poemas me han permitido un elevado grado de comunicación con
algunas personas que los han
leido. Rilke se ha hecho presente
con su aseveración: "Firme el
.pulso, temblando el corazón".
Los escasos y muy preciados
momentos en que he sentido mía
esa frase me han proporcionado
un extraño gozo. Extraño porque
hizo tambalear hasta caer un
prejuicio acerca de que todo
' 1/ 1
control implica un poder y todo
.' !,.,.,~, o(0 poder corrompe la materia
1

1

•- 1

• '

sobre la que se ejerce. En estos
poemas la poesía ejerce su poder
con plenitud y la materia, al
contrario de lo que afirma mi exprejuicio, se enaltece. El gozo
que proporcionan estos poemas
es el de hacerme más "leve".
Me permite distanciarme de la
realidad cotidiana y observarla.
Este vuelo genera conocimiento
de mí misma, de la realidad, del
tiempo, de los otros. Aquí cabria
la expresión
Poesía, oh, poesía, no me abandones
en el aire, poesía. (Yasuna. He cambiado la palabra amor por la de
poesía).

Por último, existe un hoyo
negro, la zona de mayor incertidumbre: la de las emociones no
controladas. Ello implica que
ellas lo controlan a uno. Más que
en las otras zonas, ésta requiere
de orden en la búsqueda de los
poemas que le conciernen. El intelecto decide abordar lo más
inaccesible, lo imponderable, lo
innumerable, lo imposible, lo innombrable, lo más mío, lo más
tuyo, utilizando palabras. Aquí
se encuentran la mayoría de los
poemas que no cuajan, el poeta
cansa a los diccionarios y gasta
gomas de borrar y con frecuencia siente que de ese material no
será posible extraer algún objeto
estético y de comprensión universal. Reto magnifico en que no
sabemos si lo que hemos
vislumbrado es lo que escribimos. En esta zona se lucha en
forma cruenta contra la falta de
sentido, la arbitrariedad de las

imágenes, la oscuridad propia
de las palabras, la limitación del
intelecto para abordar el corazón.
Hay un proverbio griego que
dice: "Ninguna empresa debe
considerarse de buen o mal término sino hasta que termine".
Esto elimina la posibilidad de
emitir juicios sobre la obra de un
poeta en gestación y, en general,
sobre la obra de quien aún esté
vivo. Por ello, la sociedad humana debería dejar ser a los indivi•
duos aquello que son, pues es un
camino que facilitaría la plenitud de las facultades. Asimismo,
quien abra un libro de poesía debe comprender al poeta que él
mismo lleva adentro o al interlocutor del poeta que él es. A partir
de esa aceptación -hecho que
por sí mismo le proporcionará
conocimiento- podrá abordar la
lectura de los poemas en cuestión, en espera del milagro de la
comunicación a través de la pa·
labra hecha poesia.
Zacamulpa, San Bartolo Ameyalco.
25 de noviembre de 191'/.

SOÑADOR
Nada impide soñar un pájaro azul
un fabuloso pájaro.
'
Nada impide soñar una mariposa
con vuelo transparente.
Nada impide que el soñador sueñ
.
con las cosas que sueñan los soña:ii;s~osas lindas,
Despiértalo para que sueñe con la vida.

SERONOSER
Si no fuera como soy
Y me ll~ara como no me llamo,
(parec1d~ ~ algo que dice M. Bodes)
Yno escr1b1era versos con ideas descabellad
para otros
as
'
Y no usara abrigos por las mañanas
Yno me quedara, a veces, con los oj~s abiertos...
Tendría que buscar cosas perdidas para ser como soy.

COSAS

I
dCadatvez que pienso que me voy a escapar
e es e mundo ausente
~reo que podría dejar de él un recuerdo
lDlplacable·
' ejemplo.
un verso, por

�II

Aveces,
hace falta que el tiempo no se haga cargo
de algunas cosas que deben vivir para existir.
Pero el tiempo es un torbellino que arrastra con
lo bueno y con lo malo,
y hasta con la vida de los que aman a Goethe.

REGION

�GRUPOS ECONOMICOS REGIONALES
Y PODER POLITICO LOCAL:
MORELOS EN EL SIGLO XIX

Doménico Síndico
La historia económica, tal como
la historia de las instituciones
políticas en el México del siglo
XIX, puede ser considerada c&lt;r
mo una historia regional, en el
sentido de que la falta de integración de un espacio económico y político nacional es un
rasgo determinante en el desarrollo del país desde la independencia hasta el período llamado del porfiriato y, aunque de
manera menos marcada, de los
años finales del siglo XIX. El nivel de desorganización de la
estructura pública, de las funciones del Estado central, fue
prácticamente total hasta final
de la guerra' civil y el triunfo de
Juárez: la desorganización era
tan grande que el gobierno nacional no podía siquiera garantizar la seguridad de las vías de
comunicación y transportes, elemento fundamental para lograr
una integración territorial que
sirviese de respaldo a la integración económica y política del
territorio.

;

No sorprende entonces que el
proyecto porfiriano tendiese no
tanto a lograr una integración
política del Estado, sino a seguír
las lineas políticas del mismo
Jaárez, eliminando cuidadosamente todo individuo que pudíera oponerse a la autoridad
central y buscando de este modo
asegurar el control del ejecutivo
nacional sobre toda otra forma
de poder existente. Se trataba de
garantizar el control sobre, y no
la eliminación de, los otros pode-

res a niveles loc::iles o regionales: Por lo tanto no desaparecieron las posiciones de fuerza a
nivel regional, aunque a partír
de los años de Juárez y consolidándose después en el período de
Díaz, se desarrolló una relación
de dependencia entre el poder
ejecutivo de los düerentes estados y el Presidente de la República, sin que llegaran a modificarse las estructuras descentralizadas existentes, logrando así Porfirio Díaz obtener un
reforzamiento político de la
autoridad central. 1
La dependencia política respecto a los jefes locales fue contestada durante un largo período
y con escasos resultados por las
asambleas legislativas regionales porque los gobernadores obtuvieron, a su vez, el incremento
de sus poderes sobre las otras
instituciones locales, mientras
éstas awnentaban sus atribuciones administrativas al mismo
tiempo que se reducían o desaparecían las atribuciones políticas.
Se logró finalmente llegar a un
compromiso que permitió la consolidación definitiva de la
centralización del poder político
en el ejecutivo, tanto a nivel nacional como regional, recon&lt;r
ciéndose al mismo tiempo la utilidad de mantener una estructura administrativa descentralizada.

Esta estructura de poder que,
repetimos, había sido concebida
en el período de Juáréz y llevada

definitivamente a cabo por Porfirio Díaz, respondía también a
necesidades económicas y políticas representadas por los grupos
más dinámicos y modernos de la
élite mexicana. La concentración del poder político en manos
del ejecutivo en México no podía
signüicar entonces la desaparición de las autonomías locales,
que fueron siempre muy activas,
sino simplemente la definitiva
subordinación de los jefes locales al jefe nacional. Esta subordinación tampoco signüicaba el
reconocimiento de la supremacía de un interés nacional: se
trataba más bien de una simple
ligazón política y personal representada por la persona del gobernador, quien se identificaba
cada vez más con el hombre de
confianza del jefe del ejecutivo
nacional. 2
Esta situación presentaba algunas novedades interesantes.en
lo que concierne a la organiza·
ción del poder y a la estructura
misma de la sociedad mexicana.
El arreglo con el poder ejecutivo
nacional suponía por lo menos
que los gobernadores.podían en
gran medida aplicar su política
sin interferencias y choques con
el poder central, logrando entonces defender los intereses loca·
les y garantizándose una base de
apoyo en su propio territorio;
apoyo que, por las relaciones antes delineadas, venía a servir
también de base al mismo poder
nacional.

Esta estructura resultó ser
muy eficaz, y capaz de crear las
condíciones para un real desarrollo económico y político del
país. Fue por eso, principalmente, que el porfiriato logró superar las condíciones de inoperatividad e impotencia política d&lt;r
minantes en el período que va
desde la independencia hasta la
guerra contra los franceses y,
consiguientemente, promover
las condíciones para el desarrollo económico del país.

el aspecto institucional se ha limitado fundamentalmente al
análisis de la función policial (en
general en lo que se refiere al
mantenimiento del "orden"
entre los indios de la región) y de
la legislación (el marco general
al interior del cual debían ordenarse las relaciones tanto ínter
como intraclasistas).

Este marco resulta en realidad poco satisfactorio, y en este
trabajo se intenta salír de su relativa estrechez para enfrentar•••
se a un problema más general:
¿cuál era el uso efectivo del p&lt;r
Las investigaciones llevadas a der local en las relaciones entre
cabo hasta ahora en el campo de los düerentes sectores económila historia económica nos permi- cos y políticos de la región? O
ten ya dibujar los rasgos funda- sea, ¿de qué manera el poder tementales del quehacer económi- óricamente enmarcado en las leco en el México del siglo XIX. yes y en el ordenamiento político
Estos resultados aparecen toda- institucional afectaba el quehavia algo incompletos, düíciles de cer de los hacendados, indios,
colocar en un contexto más mercantes y políticos en el estaamplio que incluya los aspectos do de Morelos?
sociales e institucionales que se
encuentran en la base del proceNecesariamente, en relación a
so de formación del México con- mis investigaciones y a mis intetemporáneo. Posiblemente una reses, el análisís se concentra en
de las razones de esta carencia, el estudio de casos específicos y
de esta sensación de inacabado ejemplos seleccionados y considebe buscarse en la ausencia, o derados en mi opinión signüica,cuando menos, en la escasez de tivos, capaces entonces de acla'trabajos capaces de reunír los rar problemas de orden general,
temas económicos e institu- aun cuando en su dinámica se
cionales, aun simplemente en el encuentren cpndicionados por su
cuadro de investigaciones particularidad.
microeconómicas, sin caer en la
anécdota de escasa o nula releEvidentemente, al escoger
vancia histórica.
unos ejemplos particulares existe el riesgo de ser criticado sobre
En mis estudios sobre Morelos la base de otros ejemplos disimi-

les; sin embargo, creo que en lo
que al trabajo del historiador se
refiere, el aspecto fundamental
reside en la capacidad de rec&lt;r
nocer, en la enorme düerenciación de lo acaecidp, lo que lleva en sí una signüicación más
amplia que su especüicidad y
que puede entonces ser considerado como un aspecto signüicativo del quehacer histórico.
Los ejemplos aqui presentados
no sirven entonces para aclarar
el comportamiento común a un
sector de la sociedad mexicana
en el siglo XIX, sino para subrayar las tendencias subyacentes
en una gran variedad de casos
distintos, düerenciac:Jos en sus
particularidades, que ·s e pueden
observar a lo largo de este periodo: no se trata entonces de
ejemplos de un comportamiento
"estadísticamente" mayoritario, sino, en mi opinión, de situaciones históricamente relevantes en cuanto aclaratorias de
las condiciones y tendencias
existentes, y por lo tanto signüicativas en la medida en que nos
permiten un mejor entendimiento de la historia del periodo.

•••
La estrecha relación entre el p&lt;r
der político local y los hacendados fue una constante a lo largo
del siglo XIX. En este trabajo
vamos a detallar algunas situaciones relativas al estado de
Morelos, donde las relaciones
entre los grupos dominantes y el

�poder local (en estos años representado también por el gobernador del estado) se desarrollaron
de manera diferente y variada,
siguiendo sin embargo una evolución lógica y constante a lo largo del periodo estudiado. Esta
relación sirvió fundamentalmente a los hacendados para lograr
dos objetivos: el control de la
mano de obra indigena y la conservación del -monopolio sobre
tierras y aguas por parte de sus
haciendas. Sólo en el último
cuarto del siglo XÍX a estas
preocupaciones tradicionales se
añadió la posibilidad de obtener
también de las instituciones políticas locales un apoyo para el fomento de la inpustria y de sus
propias actividades
productivas. 3 Algunos ejemplos,
escalonados en el tiempo, nos
ayudarán a detallar ciertos rasgos de esta relación.

en disputa. ·Esta opción se explicaba por el hecho de que. en el
cultivo del azúcar no era tanto la
cantidad de tierra lo que tenía
importancia sino su calidad y la
posibilidad de abastecerse de
agua en el territorio mismo. 5 Los
campesinos se negaron a aceptar este arreglo reclamando su
legitimo derecho sobre las
tierras que ellos ocupaban; no
obstante, a la larga, tuvieron que
aceptar el fallo arbitral del gobernador del estado, quien los
obligó a aceptar el acuerdo.

Interesa aquí observar que, en
realidad, el arreglo fue logrado
entre el ·gobernador y don Augustín de Eguia. Los vecinos de
Amatitlán sostuvieron que no podian admitir el cambio y llegaron a decir que en caso de que
fuesen obligados a ello, resolverían dispersarse y refugiarse en
los pueblos cercanos. Pero de na•••
da valieron sus quejas y fueron
convencidos y obligados al camEn el año 1838, por mediación del bio. Encontrándose en estado de
gobernador del estado, concluyó gran pobreza pidieron a don
un largo pleito entre la hacienda Augustin de Eguia y al gobierno
azucarera de San Vicente y el del estado una ayuda económica
pueblo de Amatitlán acerca de la para efectuar el traslado de su
propiedad de los terrenos donde pueblo; el hacendado se negó a
vivían los habitantes de Ama- proporcionar cualquier apoyo, si
titlán.4 Desde el pµnto de vista bien no pudo evitar que el gobierlegal ninguna -de las partes pudo no autorizara el aplazamiento
probar satisfactoriamente sus del traslado de los terrenos y
derechos., sin embargo el dueño proporcionara una cierta
de la hacienda, Augustin Vicente ayuda. 6 Resulta interesante anode Eguia, propuso un acuerdo al- tar cómo en el momento en que
ternativo: ofreció fincas de ex- el hacendado no logró obtener la
tensión mucho mayor, aunque de confirmación de sus derechos en
menor calidad que los terrenos los tribunales regulares, pudo

obtener un veredicto prácticamente ejecutivo de inmediato
que le permitiera recuperar los
terrenos de su interés al interior
de la hacienda.
Es difícil establecer hoy día
quién tenía razón en el pleito, pero anotemos que don Augustín de
Eguia pidió que se autorizara el
cambio no por tener un mejor derecho, sino porque sostenía la necesidad económica para su hacienda de obtener las tierras en
las que vivía el pueblo de Amatitlán, pueblo totalmente rodeado por haciendas de su propiedad y que pÓr tanto obstaculizaba el aprovechamiento de algunos terrenos y sobre todo el
abastecimiento de agua. Por estas razones logró obtener la decisión favorable del gobernador
del estado. 7 En este caso, se debe
destacar también la capacidad,
por parte del ejecutivo dei estado, de hacer respetar sus decisiones tanto por el pueblo de
Amatitlán, convenciendo a los
indios que en un primer momento se habían negado a trasladarse, así como por el hacendado,
en cuanto el gobernador decidió
demorar el traslado del pueblo
sin considerar la oposición de
don Augustin.
Estas condiciones ya no estaban reunídas unos pocos años
más tarde, como se desprende
del análisis del pleito que opuso
el hacendado Andrés Quintana
Roo al Gobernador del Estado de
México, don Mariano Ariz-

corrieta en el año 1849,8 pleito causa de este pleito Mariano
presentado en detalle en el tra- Arizcorrieta decidió abandonar
bajo de Jean Meyer, Problemas la gubernatura del estado de Mécampesinos y revueltas agrarias xico,:acusando a los hacendados
(1821-1910). Quintana Roo recla- de fomentar, con su irresponsamaba el uso exclusivo de las bilidad y egoísmo, revueltas y
aguas del río Huejocal, aguas violencias entre los indios de la
que también eran utilizadas por región.
los indios del pueblo de Amoloya.
Quintana" Roo obtuvo una deciEstos dos episodios parecen insión favorable en los tribunales e dicar que la función que los haintentó apoderarse de la fuente cendados asignaban al poder lodel Huejocal, no obstante la re- cal era simplemente la de defensistencia pasiva que opusieron der sus intereses económicos,
los indios de Amoloya, quienes, sin considerar la existencia de
considerando que su propia un marco más amplio de relasobrevivencia estaba en peligro, ciones sociales en la región. Es
decidieron enfrentarse al hacen- por esta razón que, en el momendado y se opusieron a la toma de to en que Mariano Arizcorrieta
control del manantial de manera 1no es capaz de responder a las
no violenta, limitándose a dejar- demandas de Quintana Roo, éste
se caer al suelo cuando el hacen- se levanta contra el poder local
dado y su escolta llegaron al lu- considerando que el gobernador
gar.
no cumple con su deber, deber
que en la apreciación del hacenQuintana Roo censuró a las dado se identifica sólo con la deautoridades del estado de Méxi- fensa de sus propios intereses.
co (al cual Morelos pertenecía
en aquellos años) por.no defenLa posición política de los hader suficientemente sus de- cendados, hasta mediados de
rechos; el gobernador del esta- siglo, presenta un aspecto de
do, Mariano Arizcorrieta, decla- gran rigidez. En aquellos años,
ró que no podía aplicar la orden en lo que a la actividad política
judicial sin utilizar por lo menos se refiere, los hacendados vivían
cien soldados, de·los que no dis- fundamentalmente al interior de
ponía, para ocupar el Huejocal. su propio medio, y sus necesidaEn consecuencia, Quintana Roo, des de poder político estaban licon el respaldo de otros promi- mitadas al control de los territonentes hacendados, acusó al go- rios de sus propiedades. 10 Sus rebernador de negarse a proteger laciones con el medio político
sus intereses. Los hacendados más general, es decir el nível redecidieron entonces armarse pa- gional, ·servían para garantizar
ra hacer cumplir la ley sin re- ya sea su control sobre las unidacurrir a las autoridades.9 A des productivas, ya sea para evi-

tar obstáculos externos a este
control económico, político y social. Cabe anotar que el ámbito
externo presentaba una dimensión bastante limitada, tratándose a fin de cuentas de los pueblos
y de los indios que rodeaban las
haciendas o estaban incluidos en
ellas. Puede entenderse entonces por qué era fundamental para los hacendados establecer
una relación privilegiada con el
poder local: el poder político
central en la ciudad de México
asumía un carácter abstracto
que no tenía influencia real alguna sobre el desarrollo de las haciendas y de sus actividades económicas; el control de las poblaciones indígenas estaba en manos de los jefes locales, de los alcaldes y jefes de policía. Era éste el poder que los hacendados
querían mantener bajo su propio
control. Así se explica el enfrentamiento inmediato y violento
con Mariano Arizcorrieta en el
momento en que éste no fue capaz de defender los intereses de
. Quintana Roo.
Algunos aspectos de este
enfrentamiento deben considerarse de la máxima ·importancia. En primer lugar la "conciencia de clase" (si queremo.s
utilizar esta terminología) que
demostraron los hacendados de
Morelos: los varios Mossos, Escandón, García Icazbalceta respaldaron inmediatamente a
Quintana Roo, comprometiéndose a crear una policía personal
armada para lograr sus objeti-

~

�vos. Además, todos ellos atacaron al gobernador de un modo
extremadamente violento, y lo
definieron como "peligroso".
Acusaron a Arizcorrieta de negarse a cumplir las órdenes de .
los tribunales y de fomentar las
revueltas indigenas, implicando
además que ellos no podían tener
confianza en este gobernador en
lo relativo a los derechos de propiedad sobre tierras y aguas. La
fuerza de los hacendados queda
demostrada por el hecho de que
Mariano Arizcorrieta fue obligado a renunciar a la gubernatura
del estado.
En la segunda mitad del siglo
XIX la relación entre el poder local y el hacendado sufrió una
modificación bastante sustancial y hacia finales de los años
70, mitad de los 80, el respaldo
del gobierno a los hacendados ya
no se limitaba solamente a una
actividad de policia para mantener bajo control a las poblaciones indígenas. En estos años
empezaba a asumir importancia
un problema más complejo: el
fomento a la producción agrícola
e industrial del Estado. 11 En consecuencia la función misma del
gobierno local tµyo-que modificarse.

.

',, o
•

~

' "I
: :,,
,, t ~

u

1

Estos cambios se debían a la
pacificación de los pueblos indios, los cuales habían sido reducidos al interior de territorios
extremadamente limitados sin
posibilidad de controlar el uso
del agua (elemento vital para el

cultivo de la caña en la región); hacienda babia empezado a utilipor otra parte, las modifica- zar maquinarias modernas y los
ciones técnicas en el sistema de transportes en el interior del
producción del azúcar habían país estaban obstaculizados por
permitido un notable aumento de la guerra civil y la presencia de
la productividad en relación a bandidos. Por esta razón, a UD
las necesidades del periodo, aso- crecimiento notable (aunque ~
ciado a una menor necesidad de davía muy limitado en comparamano de obra indígena; durante ción con los resultados logrados
algunos años se consiguió de este en las décadas posteriores) de la
modo disminuir la tensión social producción no correspondía UD
en el estado. En lo fundamental, aumento proporcional de la cael cambio de actitud se debió al pacidad de absorción de los merhecho de que el problema princi- cados locales, ni tampoco un creinpal para los hacendados ya no cimiento de los territorios
13
tegrados
en
las
haciendas.
Los
estaba relacionado con el control
de la población indígena sino con productores se encontraban enun factor más económico, y a tonces en la necesidad de tener
que crecía la importancia a nive- que disponer de cantidades de
les nacionales, o por lo menos in- azúcar que no podían vender, y
terregionales, del apoyo del po- proyectaban organizarse para
der político al desarrollo y fo- su exportación hacia Europa, fa•
mento de las actividades econó- vorecidos en este proyecto por
las malas cosechas europeas, en
micas.
particupar por la pérdida, prácEl gobierno del estado de Mo- ticamente total, de14 la cosecha en
relos trató de intervenir en el Francia en 1876. El gobierno
asunto del fomento a la produc- del estado decidió entonces inción: en 1875, el gobernador tervenir, instituyendo un nuevo
Francisco Leyva, dictó una ley impuesto sobre la fabricación
regional con la cual pretendía del azúcar y destinando este dipromover el desarrollo de la pro- nero al pago de un premio a la
ducción de azúcar, favoreciendo exportación.
su exportación.12 El plan del goEl mecanismo no resultó satisbierno se enmarca en un mofactorio
para los hacendados, en
mento muy particular de la mocuanto
las
cantidades debidaS
dernización de las haciendas de
por
el
impuesto
y las recibidaS
la región: en este periodo el procomo
premio
se
anulaban sólo
ceso de eliminación de las hacuando
un
productor
exportaba
ciendas menores y de concentraexactamente
la
tercera
parte de
ción y racionalización de la prosu
producción.
Si
exportaba
meducción en los trapiches mayonos
pagaba
más
en
impuestos
de
res estaba prácticamente
lo
que
recibía
en
premio,
si
supeconcluido: Aún así, tan sólo una

raba .dicho porcentaje empezaba
ef~tlva~ente a recibir su preDUO. Evidentemente, tal sistema
en~ontró dificultades para ser
aplicado. Los hacendados mismos se. opusieron presentando
sus queJas a los tribunales y aleg~ndº que ningün resultado podía obt_enerse por medio de este
mecanismo, el cual técnicamente se limitaba a sustraer efectivo
ª.algunos de ellos para transfenrlo a otros; sostenían, además
qu! la posibilidad de exportar ei
azocar desde el estado de Morelos era prácticamente nula dado
que _las comunicaciones entre las
haciendas Y la ciudad de México
eran muy difíciles a causa de la
gu~rra civil Y de los bandidos
qwenes permitían el tránsito d~
las ~ ercancías sólo a cambio de
continuos pagos; por otra parte
aun cuando el azúcar hubiese n~
Pdo a la capital, la interrupción
del f~r;ocarril por Veracruz no
J&gt;enmtia realizar la exportación.
.. Ade1:Ilás,, de estos aspectos
. té~m~os , los hacendados
esgrtnuan una razón mucho más
Pro~unda para .ºPº~~rse a la ley:
segun la Constituc1on mexicana
el
. gob.ierno estatal podía crear•
IIDpuestos única Y exclusivarnent~ para obtener el dinero ne~rio para gastos públicos; no
PC&gt;día, entonces, imponer un im:~esto Y destinar el dinero reciido a pagar un premio a partieulares. 1s

PO; el hecho de que durante el
prim~r año de vigencia de la ley
tan ~olo un hacendado, Mendoza
Cortma, ~abía logrado exportar
una cantidad de azúcar notablemente ~~yor que el tercio de su
produccion, obteniendo así el derecho a un crédito que debía ser
devuelto. P?r el estado con el dinero recibido de los impuestos.
~endoza Cortina, en efecto, pre:,
s10naba a las oficinas competentes para cobrar lo que se le debia. 1s

Su~gen entonces con gran evidencia dos factores relevantes
en lo que concierne al tema de
~uest:o trabajo: por un lado, el
mteres del gobierno local en fomentar el desarrollo económico
de 1~ región, aun si en este caso
particular no consigue resulta~os trascendentales; por otro la
unpo~ncia ya casi determinante qu~ iba asumiendo, para obten~; dichos resultados, la integracion d.e un mercado nacional y la
seguridad de los transportes.

. Una vez más, estas atribucio~es quedaban en manos de los
gobiernos regionales, en tanto
~ue el gobierno nacional se veía
mvolucrado en guerras civiles y
P~oblemas de tipo más propiamente político. De este modo
el fomento a la economía se atribuía a una ley regional, mientras
que los hacendados reclamaban
al gobernador la protección de
La postura de los hacendados sus transportes Yla seguridad de
estaba condicionada también las carreteras.

La importancia de este segund.o factor aparece como evidente
51 se considera que todavía en
1~76 enviar azúcar desde la hac1en_da de Tenango (Cuautla) a
la cm_dad d~ México significaba
asumir un nesgo bastante grande. Un transporte de 237 arrobas
de azúcar prieto en panes y 1740
arr?~as de mascabado de expor~cion desde la hacienda de propiedad de los García Icazbalceta
tuvo esta suerte:
"Cerca de la hacienda se le exigió un
pago de 70 pesos, después de otros 20
m~s adelante un jefe se apoderó de ~
mita~ d~l ~zúcar en panes, además un
otro m~~1duo se llevó lo que quedaba
Y por ultuno en Santa Marta, en los
alrededores de la ciudad de Méxic
fue confiscado el mascabado, que er~
todo lo que quedaba del cargamento Y
fue devuelto sólo después de haber pagado 105 pesos. De todo esto resulta
que ca_~a arroba de azúcar para exportac1on llega a costar, además de
los gastos ordinarios, aproximadamente 32.5 cen~vos, lo que corresponde a la ganancia de la hacienda. Por
otra parte el personal encargado de
los transportes se negaba a continuar
t~ansportando los productos de las haciendas, a causa de los pagos que se
veían o~ligados a desembolsar con
. gral! dano para los intereses de los
duenos... " 11

El problema fundamental, entonces, no era tanto el de expor~~ el .excedente de la produccion, smo el de lograr hacer circular la producción misma en el
mercado interior: no es casual
que el espectacular crecimiento
de la, producción que empieza en
la de~_ada de los 80 haya sido
tambien el resultado de la conso-· fB

�EL RUIDO

Arturo Chávez Carmona
lidación del poder central nacional y de la capacidad de los
gobernadores locales para mantener expeditas y seguras las
vías de comunicación.
Cabe considerar que los hacendados obtuvieron que esta ley
nunca fuera efectivamente aplicada y que en consecuencia jamás pagaron el nuevo impuesto;
lo que demuestra, una vez más,
que en sus relaciones con los órganos del poder local y regional
ellos conservaban una muy considerable capacidad de intervención y de defensa de sus propios
intereses. Resulta también que
los "actores" políticos principales siguieron siendo los mismos a
lo largo de todo el siglo: los grandes hacendados y el gobernador.
Las demás instituciones públicas se limitaban más bien a ejercer funciones administrativas.
NOTAS
l. Este argwnento está desarrollado por

Doménico Sindico en "Stato e Societá in
Messico durante il XIX secolo lungo", en
Analisi Storica, Schena Editore, año II,
N. 2, 1984.
2. El estudio de las relaciones entre el
presidente y los gobernadores a lo largo
del Porfiriato es por cierto un tema
complejo. Debe tomarse en cuenta que
hasta durante el periodo del gobierno del
gener~l Bernardo Reyes en Nuevo León
las observaciones . hechas en el texto
mantienen su validez incluso en los periodos de declarada enemistad entre ambos: en el momento en que desapareció
la "confianza". Bernardo Reyes fue
reemplazado.
~

3. Los aspectos más tradicionales han si-

do estudiados por la mayoría de los estudiosos que se han ocupado de Morelos,
desde Ward Barrett hasta J ohn Womack.
En lo que concierne al fomento a las actividades económicas, ver Roberto Melville, Crecimiento y rebelión. El desarrollo económico de las haciendas azucareras en Morelos (1880-1910) (México:
Ediciones Nueva Imagen, 1980).
4. Las referencias a este pleito se encuentran en un libro de Juan Dubernard,
Santa Ana Amanalco (Cuernavaca,
1975). En los anexos aparecen transcritos algunos documentos oficiales que se
refieren a este pleito.
5. Un ejemplo significativo es el de la hacienda de Santa Clara: en 1897 sólo el 3%
de sus tierras se utilizaban en el cultivo
de la caña. Arturo Warman, ... Y venimos
a contradecir. (México: CIS--INAH, Ediciones de la Casa Chata, 1976).
6. " Testimonio del expediente sugerido
por superior orden de E .S. Gobernador
del Estado sobre la traslación del pueblo
de Amatitlán a los terrenos que formaban la Hacienda vieja de A.manalco, en
las inmediaciones de esta Ciudad". Anexo Núm. 1 al libro de Juan Dubernard,
Santa Ana ...
7. "Testimonio... "
8. Jean Meyer, Problemas campesinos y
revueltas agrarias (1821-1910) (México:

SepSetentas, 1973).
9. La decisión fue tomada por un grupo
de hacendados entre los cuales figuraban
Garcia Icazbalceta, Goribar, Yermo,
Cortina Mendoza. Iturbide, Rondero y
Quintana Roo.
10. Por cierto no debe entenderse que los
hacendados no tuviesen intereses diversos fuera de sus haciendas. Aquí nos referimos simplemente a los intereses políticos en relación al poder local.
11. En el último cuarto del siglo este
problema asumió una gran importancia
en algunos estados (Jalisco, Chihuahua,

Yucatán y en particular Nuevo León).
En lo que se refiere al estado de Nuevo
León, ver Mario Cerutti, "Concesiones
estatales, industrias y modalidades del
capitalismo en Monterrey (1890-1910), en
CathedraNúm. 12-13, 1979.
12. Documentos concernientes al Juicio
de amparo, promovido por varios propietarios del estado de Morelos, contri JI
ley del 15 de diciembre de 1875 sobre •·
portación de azúcar (México: Imprenta
tipográfica de Ignacio Cumplido, 1877).
13. Hay todavia una gran escasez de información acerca de la década de los 70.
Para Morelos, ver Memoria presem,m
al H. C-Ongreso del estado de Morelos 1111
el C. Gobernador constitucional del mi,,
mo, Francisco Leyva (Cuernavaca: Tipografia del Gobierno, 1873).

14. Documentos concernientes...
15. El recurso a los tribunales se basaba
en la supuesta inconstitucionalidad de la
ley.
16. Mendoza Cortina sostenla, no sin razón, que independientemente del resultado del pleito entre los hacendados y el gobierno, éste último debia pagarle el pre,
mio al que tenia derecho según una leY
vigente. De esta manera el gobierno no
podía rechazar el pago aunque posteriormente esta ley fuera declarada no válida.

EL RUIDO
1

Cenicientos los montes
se levantan y acuestan
hacia el Norte
Tre~an Ycontradicen en silencio
No tienen palabras ni conceptos
Sólo vigilan el interior
de_ su v!entre que acwnula
nuster1os milenarios
los bosques de helechos
el antig~o mar de los Sargazos
alas de insectos gigantescos
rumor de volcanes haciendo nacer las cordilleras
Y aqu~l ruido sordo en lo alto del cielo
que dio voz Y lágrimas al hombre
para llorar y gritar
los ciclos sucesivos de la Historia.

ESCUCHO COMO EL AGUA

17. Documentos concernientes...

Escucho cómo el agua
se detiene en la noche
el golpe de las gotas
quebrándose en tus labios
el s~ave murmullo de la brisa
torciendo tu cintura
Y toda el alba cubriéndote los senos.

�QUISE DECIRTE

Quise decirte que mis huesos
no son huesos de arena
ni de armiño
Que estos huesos
son los huesos rotos·
Mas tú no dejaste
que mi boca
diera un beso a tu oído
un suave beso pálido
y susurrara las verdades
Estas verdades mías
que disfrazo al final
de estas crueles mentiras
Quise decirte que mis huesos
estaban rotos ya
cuando apenas tus ojos
conocían
Que no podían ya sostener
este cuerpo
que no pueden ya sostener
estos brazos
Que tú ya no puedes
derrumbar nada
Nada de este cuerpo en ruinas
que te ofrezco.

IJTORAL

El blanco lamento del mar
sacude la piedra de tu vientre
Allá la selva oculta
la suave respiración del colibrí

El canto del guayacán
presagia viento y lluvia
Aquí
resbala sobre tu piel
el beso del jaguar.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

HERMANN BROCH (Austria,
1886-USA, 1951). Novelista contemporáneo de lengua alemana,
en quien -según Ellas Canetti"hemos de venerar ( ... ) a uno de
los poquísimos escritores representativos de nuestro tiempo".
Autor de La muerte de Virgilio
(Alianza, Madrid, 1979).
HECTOR ALVARADO (Monterrey, N.L. 1957). Egresado del
Colegio de Letras de la Facultad
de Filosofía y Letras, en la
UANL. Fue profesor de literatura y coordinador editorial en la
Universidad Michoacana, en
Morelia. Coordinador del Centro
de Escritores del Instituto de la
Cultura de Nuevo León. Con el
cuento que aquí se incluye, su
autor obtuvo el Premio Latinoamericano de Cuento que otorga
la Casa de la Cultura de Puebla,
el pasado 1987.
MIREYA GARCIA GOVEA. Licenciada en Pedagogía. Profesora en el Area Básica Común de la
Facultad de Filosofía y Letras
(UANL).
MIGUEL DE LA TORRE. Egresado del Colegio de Filosofía de
la Facultad de Filosofía y Letras
(UANL), donde es coordinador
del Area Básica Común.
WALDO LEYVA (Cuba, 1943).
Licenciado en Letras. Profesor
de Estética y Literatura Cubana
en la Universidad de Oriente. Ha
publicado: De la ciudad y sus hé~

roes y Con mucha piel de gente.

REYNOL PEREZ. Egresado del
Colegio de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UANL). Ha publicado
cuentos y teatro en diversos medios literarios.
JOSE ALVARADO (Lampazos,
N.L., 1911-México, D.F., 1974).
Periodista, ensayista y narrador. Fue profesor universitario
en la capital y rector de la Universidad de Nuevo León (196163). La biblioteca de nuestra facultad lleva su nombre. Autor de
dos novelas cortas: Memorias de
un espejo y El personaje. Al morir, sus amigos reunieron su extensa obra en los siguientes
libros: Escritos, Tiempo guardado, Cuentos
ciudad.

y Luces de la

NORA GARRO. Argentina de
origen, mexicana por naturalización. Hizo estudios de economía
en Argentina y Chile. El doctorado lo cursó en la Universidad de
Stanford (Calüornia, USA). Profesora de tiempo completo en la
Universidad Autónoma Metropolitana (Iztapalapa). En 1987
publicó el poemario Canto por

francés. Director literario de las
Editions du Sevil.
ROLAND BARTHES (19151980). Nació en Cherbourg
(Francia) y estudió literaturas
clásicas en la Sorbona. Dirigió el
Centre Nationale de la
Recherche Scientifique y la ~
le Pratique des Hautes Etudes
de París. Se le reconoce como el
crítico literario del esti-ucturalismo. Autor, entre otras obras.
de El grado cero de la escritun,
El placer del texto, La cámm
lúcida, Sistema de la moda, y El
grano de la voz.

JEROME SERRI. Profesor de
filosofía. Organizador de la aposición Le "texte et l'imalf,
compuesta por ·múltiples y variadas obras pictóricas y f~
tográficas, acompañadas por
textos de Roland Barthes. Esta
muestra permaneció abierta, en
el Pabellón de las Artes de Parls.
del 7 de mayo al 3 de agosto de
1986.
JOSE MARIA INFANTE.

ver

Deslinde número 14.

ser.

SILVIAMIJARES. Ver Des1indl
número 19.

EDGAR MORIN. Escritor francés, nacido en París en 1921. Dir e c to r de las revistas

MIGUEL COVARRUBIAS. Vfl
Deslinde número 18.

Comunication y Arguments.
Autor de El hombre y la muerte,
El paradigma perdido
y
Autocritica (Kairós, Barcelona).

FRANCOIS WAHL. Escritor

BRIKELYS VILAU VALDE.1
( Cuba, 1970). Alumna del preuniversitario. Su primer poema 18
escribió a los 8 años. Obtutt
mención honorífica en un cdl-

;t ~ ,u-v jaMe

-i;_

~t\w

li f 3
CW:SO convocado por el Centro
Uru~ersitario de Pinar del Río,
su ciudad natal.
DODocMENICO SINDICO. Italiano.
f:or en Derecho por la UniVel'Sidad de Ferrara, Italia. Hizo

estudios de maestría y doctorado
en Historia de América Latina
en la Universidad de Minessota,
Estados Unidos. Fue profesor de
tiempo completo y coordinador
del Colegio de Historia en esta
Facultad.

ARTURO CHAVEZ CARMONA
(Morelia, Michoacán, 1956). Profesor de botánica en la Facultad·
de Biología de la Universidad
Michoacana. Ha publicado
Acercamiento a tu cuerpo (1983)
Y Declaraciones(1984).

~

�czditorial
cargo,).a.
Nuestra empresa le ofrece los siguientes servicios:
Impresión de
Periódicos
Revistas
Suplementos
Folletos
Volantes
Imprimimos en todo tipo de papel
Maquila de tipografía
Neiativos
Separaciones de Color
Selecciones de Color en Scanner
Servicio Rápido

Washington Ote. 209
Monterrey, N.L. México.
Tels. 44 28 68, 4314 72, 44 37 94

'·• e
1

:i:,

: f:,;~!

1

~I

l• '
j;: '
,

1

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376384">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376386">
              <text>1988</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376387">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376388">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376389">
              <text> Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376390">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376391">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376410">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376385">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 7, No 20, Abril-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376392">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376393">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376394">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376395">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376396">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376397">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376398">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376399">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376400">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376401">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376402">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376403">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376404">
                <text>01/04/1988</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376405">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376406">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376407">
                <text>2015559</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376408">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376409">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376411">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376412">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376413">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28409">
        <name>Ejecución diaria</name>
      </tag>
      <tag tagId="28413">
        <name>Para ser como soy</name>
      </tag>
      <tag tagId="24161">
        <name>Poética</name>
      </tag>
      <tag tagId="28412">
        <name>Roland Barthes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28411">
        <name>Ruido</name>
      </tag>
      <tag tagId="28410">
        <name>Ventana de los deseos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13629" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11696">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13629/DESLINDE._1988._Vol_7._No._21._Jul-Sep._0002015561.ocr.pdf</src>
        <authentication>3d2b31a246752ce8b33dada7ea2c80c3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377171">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing: Lorenzo Vela Peña,
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lle. Ricardo Villarreal Arramhide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA YLETRAS
NUMERO 21 / VOLUMEN VD/ JUUO-SEPTIEMBRE DE 1988

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarruhias
SECRETARIO DE REDACCION
Humherto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.
Ciudad Universitaria. san Nicol¡ís de los Garza, N. L.
MEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO
POETAS ALEMANAS CONTEMPORANEAS
Lasker-Schüller / Gertrud von Le Fort / Christine Busta
3 Else
SOR JUANA DE CABRERA
7LA
Américo Larralde Rangel

POETAS ALEMANAS
CONTEMPORANEAS (1)
Versiones de Miguel Covarrubias

Maria Lugo
12 UNRETRATODESORJUANA
José

13
30

COMPARACION DE UN ESTUDIO CONVERSACIONAL EN EL
SALON DE CLASES DE INGLATERRA CONTRA UNO SIMILAR
ENMEXICO
Maria Teresa de Jesús Villaseñor / René Ramirez

PROSEMAS
Ernesto Mejia Sánchez

31

35

AGUA DE LAS VERDES MATAS
Inna Sabina Sepúlveda

ENERGIA NUCLEAR Y SOCIEDAD
Antonio Ponce

A19 LAGUNA VERDE Y LOS RIESGOS DE LA ENERGIA NUCLEAR
11;1

Jacinto Viqueira Landa

CABALLO DE LA NOCHE
Contreras
57 Gabriel
CREDO DE LOS QUE AMAMOS
62 Francisco Garzón Céspedes

65

Else Lasker-Schüler
DOLOR DEL MUNDO
Yo, el calcinante viento del verano
me enfrié y tomé forma.
'
¡Dónde está el sol que pueda disolverme,
o el rayo que pueda fulminarme!
~ora mira,: una cabeza de esfinge,
piedra de colera arrojada al cielo.
En el poderío de mi fuego creí.

EL FUNDAMENTO DE UNA DISIDENCIA: DEL IDEAL ARCAICO AL
VERSO CONTINGENTE (SOBRE LA POESIA DE JOSE JAVIER
VILLARREAL)
Evodio Escalante
PANOORA, LA CRUEL
Cordero
70 Sergio

. LAATLIXCO,
MOVILIDAD GEOGRAFICA DE LOS OBREROS TEXTILES EN
PUEBLA (1899-1909)
72Leticia Gamboa
Ojeda
Weltschmerz
Ich, der brennende Wüstenwínd, / Erkaltete
und nahm Gestalt an. // Wo ist die Sonne
die mich auflosen kann, / Oder der Blitz '
der mich zerschmettern kann! // Blick' ~un ·
ein steínernes Sphinxhaupt, / Zürnend zu all~n
Himmeln auf. // Hab' an meíne Glutkraft
geglaubt.
DutnD este aámero dll,aJol de Gabriel Contreras

�Gertrud von Le Fort
LOS APATRIDAS
De un noble tronco somos arrancados,
a la culpa uncidos.
Por oscuras rutas hemos acudido,
pesarosos y torturados.

La culpa se deshace en llanto, nos escapamos

en el último dolor:
la clemencia eterna abre su fuente.
La sangre se volverá nieve.

Antiguamente nos manteníamos abrazados a una patria,
Dios nos desarraigó.
Marchamos·a través del fuego, a través de la sangre,
acosados y desnudos.
El ángel del abismo nos sobrevoló.
¿Quién hechizará a su ejército?
Somos atraídos hasta el borde del infierno
que ya no nos espanta.
Agobiados por la ignominia llegamos
hasta el tribunal:
Retenemos las palabras que ustedes nunca han expresado.
Oh, no las pronuncien.
Aquí ninguna patria, como a otros, nos aguarda,
ningún lazo nos retiene.
Dios nos desarraigó, tenemos que marchar, marchar.
Devastada está la tierra.
Devastada está la tierra, devastados están la granja y el cobertizo,
la mano se quedará vacía.
Volverse escombros veíamos un mundo
que no nos herirá más.
Ser blanco de un odio o de un ludibrio,
¿qué importa?
Nuestro Dios nos hizo apátridas.
El nos redimirá.

Die Heimatlosen
Wir sind von einem edlen Stamm genommen / Der Schuld
vermahlt, / Wir sind auf dunkeln Wegen he~gekommen /
Wund und gegualt. / / Wir hielten einst ein Vaterland
wnfangen - / Gott riB uns los - / Wir sind durch
Feuer und durch Blut gegangen / Verfolgt und bloB. //
~s Abgrunds ~n~el hat uns überflogen -/Wer bannt
sem Heer? / ~ir smd am Rand der Heme hingezogen / ~ns. graust rucht mehr. // Durch jede Schmach sind
~ hindurchgebrochen / Bis ins Gericht: / Wir
h?rten Worte, die ihr nie gesprochen - / O redet
rucht! // Uns winkt hier niemals Heimat mehr
wie andern, / Uns halt kein Band, / Gott riB uns
los, wir müssen wandern, wandern - / Wüst liegt
das Land, / / Wüst liegt die Stadt, wüst liegen Hof
und Hallen, / Die Hand ward leer / Wir saben
eine Welt in Trümmer fallen - / u'ns trifft
nichts mehr. / / Ziel eines Hasses oder eines
S~ttes, I Was liegt daran? / Wir sind die
Heimatlosen unseres Gottes - / Er nimmt uns an
// Die Schuld ist ausgeweint, wir sind
~ntroll!len / Ins letzte Web: / Die ewige Gnade
offnet ihre Bronnen - / Blut wird zu Schnee.

�LA SOR JUANA DE CABRERA

Christine Bosta
LLUVIA DE OTOÑO
A lo lejos silenciosas están flotand? las estrellas,
la lluvia toca el tambor sobre el teJado:
¿cuántos pasos que no r~gresarán.
.,
nos mantienen sin donmr en semeJantes noches .
Incesante golpea sobre las vidrieras,
.
. .
por la tierra balbucea con la boca llena de mmundic1a: . .,
¿cuántos huéspedes tienen que permanecer en el extranJero.
En la bandeja lucen fruta Y pan.
Los invitados se van a otro banquete,
al olvido no lo convidamos.
.
Hasta la cama avanza extranjero el día, mortecmo
nos sepulta bajo una luz de piedra.

Herbstregen
Lautlos sind die Sterne fortgeschwommen, ( .
trommelnd geht der Regen übers Dach: I w1ev1el
Schritte die nicht wiederkommen, / halten
uns in s~lchen Niichten wach?II Unabliissig
klopft es an die Scheiben, I aus der
Erde iallt's, den Mund voll Kot: /
wieviel Gaste müssen drauBen bleiben? I In .
den Schüsseln schimmelt Obst und Brot. // Die
Geladnen gehen zu anderm Mahle, I die
VergeBnen laden wir nicht ein. / Fremd
ans Lager tritt der Tag, der fahle, / und
begriibt uns unter Licht aus Stein.
C0

Américo Larralde Rangel
Aunque una mala copia del de
Cabrera, copia del de Miranda,
copia tal vez de un perdido
autorretrato, el cuadro de Carlos
González en el Café Tacuba me
jaló tan fuertemente que me
asombré de estar desayunando
enchiladas verdes literalmente a
los pies de Juana Inés.
Llegué ahí abrumado después
de enterarme por un empleado
de la Biblioteca del Congreso que
el libro El melopeo y maestro de
Pedro Cerone, donación de Demetrio García, según reportan
tanto Alfonso Méndez Plancarte
como Octavio Paz, había desaparecido antes que él llegara,
hace tres años, a esa biblioteca.
Su abandono se reflejaba en su
pesadumbre y en sus comentarios: '' ... Hay miles de títulos sin
clasificar, antiguos y recientes; ... Quién sabe qué funcionario se llevó unos cuadros monumentales que estaban aquí colgados; ... Tan no hay recursos
que voy a tener que comprar con
mi dinero la laca que necesito
para fijar la clave de clasificación al lomo de los libros ... " •
Por eso entré maquinalmente
en el Café Tacuba, pensando Ya no en que no podría cerciorarme de la correspondencia entre
el Zodiaco y la Música que sor
Juana había leído y a lo mejor
comentado en los márgenes del
libro de Cerone y que tanto nece~ita bayo para mi
mvestigación- sino si el saqueo
tendría algún sentido oculto, si
los tesoros, que nos dejamos robar o que perdemos, no borran

nuestra identidad y si no vamos
hacia un futuro infausto ya sin
rasgos ni amuletos. Me senté y
ordené sin fijarme el desayuno.
El apenas perceptible olor a pan
de dulce y café con leche que flotaba como bruma colonial en ese
espacio delimitado por los arcos
rojos y las paredes blancas,
aislado del ruido y el smog del
centro de la Ciudad de México,
empezó a surtir efecto. También
el ritmo dulzón con que el exfuncionario de Bellas Artes de tiempos de Echeverría cortejaba a la
sensual pianista que engullía
chilaquiles rojos en la mesa de
enfrente, me distrajo. Pero lo
que sentí como una sacudida que
me volvió en mí, en completo estado de alerta, fue la presencia
de sor Juana.
Su energía atravesó el tiempo
y todas las copias de su imagen
para llegar, nítida, a reclamar
mi atención ese día entresemana en el Café Tacuba. Me gustaría suprimir que sor Juana se
asomó a los ojos de su estampa
justo cuando yo giraba el cuello
arriba a la derecha y abría desmesuradamente la boca para
tragar mejor el pedazo demasiado grande de enchílada y evitar que la salsa que ya escurría
por mi barba no goteara y
manchara mi chamarra, cuando, con el ojo derecho, que así
quedo enfilado hacia su cara, la
descubrí, al mismo tiempo que,
en el campo visual desdibujado
de mi ojo izquierdo, quedaba claro que la pianista había volteado
por primera vez a verme, no pa-

ra coquetearme, pensé, sino atraída por mis disonantes malabares deglutivos, además de que
al desaparecer el exfuncionario,
por quedar en el punto ciego
de mi ojo, pudo sustraerse por
un momento de su encantamiento y voltear a verme a mí que
veía a los ojos a Sor Juana. Me
gustaría suprimirlo por inverosímil y barroco, pero no puedo porque así fue. Por ese intersticio en
blanco de mi conciencia, creado
inadvertidamente al adoptar el
asana del comedor de tacos, se
coló su señal y volteé a verla.
Se me mostró en abstracciones
y simbolos. En símbolos arquetípicos que emergen en Cabrera
( como en el trabajo de todo artista realmente creativo) y que
ejercen su poder oculto sobre el
espectador: Una cruz ansata
central, coincidente con otra
simple, en cuyo cruce está la cónica sor Juana, compuesta por
óvalos y triángulos; sus libros
rectangulares como fondo; un
reloj cuadrado que marca las
00:47:30 de la tarde, a juzgar ¡&gt;or
el sonriente sol de la carátula;
los paralelepípedos de libros y
tintero emplumado arriba de la
también paralelepípeda mesa;
los inquietantes triángulos oscuros: uno que, al semejar una larga barba, la hace aparecer como
aquellas barbadas afroditas; los
otros que configuran el infierno
debajo de la mesa. En el de la izquierda asoma la trompa de un
lepidóptero que se antoja lascivo
y díábólico, sobre todo en referencia al sugerente pliegue del

�su nacimiento, su vida y su

·· o

. "i U
; Ji!

mantel rojo que resbala del borde de la mesa sobre la cual sor
Juana, al entintar sus manuscritos, transmuta su energía infrayacente y la transmite hacia
arriba por la piramidal sombra
de su cuerpo hasta "alcanzar
pretendiendo las estrellas", en
este caso el sol, pintado por
Cabrera al centro y en el punto
más elevado de su cuadro (no
captado por ninguna copia o litografia) de donde baja al mismo tiempo la luz que anima a
Juana Inés e ilumina todo su
quehacer sobre la tierra, el plano definido por la mesa.
Recordé a "La Papisa", segundo arcano del Tarot. No a la
mítica abadesa de la Edad Media, también llamada Juana, a
quien unos hacen descender de
la misma Juno (La "Janua" de
los romanos, que significa puerta y es, en el cielo, la luna) y
otros relacionan con la familia
Viconti, quien al perder a su
amante, se disfraza de hombre,
se ordena sacerdote y llega a Papa, por mucho que su historia
nos recuerde a nuestra Juana.
Recordé más bien la descripción
que hace en su libro del tarot Gerard von Rinjbert y que, aunque
en ese momento sólo recordé lo
relevante, aquí transcribo puntualmente: '·' ... Es por oposición
al Juglar, que está de pie, una
mujer sentada, inmóvil y misteriosa. A veces llamada ' Puerta
del Santuario Oculto ', la sacerdotisa tiene el libro de los
libros, el Dies Irae, donde todo
está contenido y por el cual será
00

muerte. Así, no sería raro que
parte del salmo en hebreo sea un
mensaje en clave propuesto por
Cabrera al lector de su pintura
si no fuera porque la traducció~
literal del versículo 10 y parte
del 11 expresa claramente lo que
el salmista piensa de sus enemigos:

juzgado el mundo. Poco importa
saber si existió o no una papisa
en la Edad Media, lo que aquí
simboliza es la mujer, sacerdotisa o incluso diosa que detenta sin
querer mostrarlos todos los
secretos del mundo ya que todavía no es la manifestación, la
diosa madre."
También más tarde, ya frente
al original en el Museo Nacional
de Historia -todavia conmovido
con el recuerdo de las primeras
dos frases del himno Los días de
la ira:

Que nada de su boca es confiable
su corazón está lleno de destruccíón
su garganta es una twnba abierta '
engañan con su lengua.
'

Ylo que para ellos pide:
Decláralos culpables, Elohlrn.
1Derribalos por sus intrigas!

Di- es i-

rae.,

dí- es il-

que desde que lei la cita se apoderaron de mi cerebro y ahí retumbaban sin cesar- comprobé
que el libro que lee sor Juana, sacado del hueco en el librero
detrás de su mano derecha, donde están los escritos de los doctores de la Iglesia, es un comentario de San Jerónimo a los Salmos
de David, si interpreto bien lo
que se alcanza a leer en la parte
superior del anverso de una hoja: "D. Hieronim. in" y en el
verso de la otra: "Psalm. 5o." El
Salmo 5o. es aquél en que David
le implora a su Señor que escuche su grito de ayuda y enderece su camino hacia él porque
lo acosan sus enemigos. No es

la

extraño que sor Juan lea a quiel
ella nombraba su Padre: San Je,
rónimo, quien se arriesgó a estudiar hebreo bíblico con un rabiDO
cabalista para entender la Palabra antes de escribir su versión latina: La Vulgata. Sabido
es que las letras del alefato
hebreo, todas consonantes,
tienen valor numérico y que lOI
cabalistas sustituyen frases enteras por otras de igual valor, en
su afán de descifrar el AntigUO
Testamento. Parece que Miguel
Cabrera conoció este procedimiento pues los versos qUI
estructuran su cuadro y en 1a1
que comenta la vida de s«
Juana están valuados y sumaD

Su sangre se derrama y tiñe el
mantel sobre la mesa y salpica
el velo de la esquína superior derecha, que al no estar completamente descorrido, remite a
Juana renombrada: Isis sin Velo
(otro nombre de la carta) cuya
PCJStura, con los brazos extendidos Y las piernas entreabiertas
completamente receptiva, con:
cuerda con el simbolismo del segundo ~rcano: la sabiduría por
la gracia, tema que repite resonante el "Gratia Plena" de "La
Anunciación", pintada al nivel
del corazón, donde reside la
~lleza del verdadero conocilDíento. Es su corazón el vértice
del triángulo donde se resuelve
la oposición entre la via intelectiva, simbolizada por la mano derecha que escribe del esplendor
0 voltea las. hojas de los libros, y
la vía meditativa, representada

por la mano izquierda que más
a~jo del nivel de la mesa, ~anta
la victoria de 10 Aves Marías por
cada Padre Nuestro en ese murmullo católico equívalente a un
verdadero mantra. Su fundamento, lo que le permite estar
sentada, dedicada al saber es
s~r virgen, en la antigua a~epc1ón de la palabra: mujer libre,
no casada, como las sibilas del
oráculo de Delfos y las sacerdotisas de todos los misterios pero en
la modalidad de monja jerónima
de la Nueva España, consagrada
a su divino esposo: Jesucristo. Y
aunque el hábito cubre sus atributos sexuales: cabello, pechos
Yvientre, la sacerdotisa, una vez
fecundada por el Espíritu, oficia
sola el misterio de la encarnación y como toda mujer, le da
a sus hijos de su carne y de su
sangre y los pare aquí en el
Reino. Sentada como está, de lado, con el tronco girado hacia su
derecha, revela que se enfrenta
al mundo con el lado izquierdo de
su cuerpo, con la misericordia de
la cruz a la altura de su hombro,
. de donde cuelga el rosario hasta
su mano que en ese momento
cuenta la séptima Ave Maria del
séptimo misterio: el misterio doloroso de la flagelación. Deja así
a su hombro derecho guarecido,
para que pueda accionar con rigor la mano que ya tiene una pluma en el tintero. Esplendor, Victoria, Fundamento, Misericordia, Rigor, Reino... Completan el
Arbol de la Vida sus ojos: La Sabiduría con que nos confronta y
el Entendimiento con que estu-

dia. El Conocimiento el sefirá
invisible, no se ve aq'uí sino en
"El verdadero retrato de sor
Juana" que está en el convento
de las jerónimas en Sevilla, España. Aparece como un círculo
oscuro a la altura del "tercer
ojo" que con tierra carmín se
pintan las mujeres hindúes. La
Corona está sugerida por los dos
únicos libros sin titulo visible y el
circulo de la cruz ansata sobre
su cabeza.
Toda ella, piramidal y arborescente, contenida en el triángulo más externo, en cuyos vértices -además de las fases del sol
correspondientes al amanecer
al mediodia y al crepúsculo-- es:
tán inscritas unas cuartetas de
octosilabos, cuyos versos, sumados, valen su nacimiento, su vida
y su muerte.
Este esquema enfatiza la manera de por sí habitual de leer los
cuadros en Occidente: de izquierda a derecha y, al recorrer
el sol la elipti~a del triángulo,
nos cuenta la vida de sor Juana:
su nacimiento y niñez oscura su
d~dicación al estudio, su pr~fes1ón, su triunfo como poeta inspirada y su final ensimismamiento. De cierto privilegia los años
que le toca vivir, por estar contenida la cuarteta de versos que
valen los años de su vida en el
circulo de la cruz ansata sobre
su cabeza, corona que simboliza
el triunfo de la espiritualidad
sobre la cruz de la materia.
La mesera ya no se aguantó.
Desde hacia rato se daba sus
vueltas para ver qué tanto apun-

~

,,~

ti,: :'
·1 '

�taba yo en mi cuaderno.
-¿Qué son, oiga? -dijo
sonriente y con la seguridad de
quien ha atendido clientes del
Café por más de veinte años.
-Versos. Versos sobre la vida
y muerte de Sor Juana -le contesté, dándome cuenta que mi
respuesta no la satisfacía.
-Sí, eso ya lo sé. Aqui vienen
muchos escritores, pintores y
hasta poetas. Una que sabía latín
me informó que arriba de los
versos dice que sor Juana lució
en la mañana, hirvió al mediodia
y palideció en la tarde. Imaginese, ¡hirvió, la pobre! Aritmética
es lo que no sabían. No, a lo que
me refiero es a los nwneritos.
¿Qué significan, eh?
Yo ya había terminado de copiar las cuartetas de octasílabos.
Se las enseñé (ya con las mayúsculas corregidas según el original).
La del sol al amanecer:
Manelucet

NaClóJVanahaClenDoVer
a Vn Phebo lenDo a SaLir
qVenofVeVnsoLenLVClr
pVesnofVesóLoennaCer

0713
0557
0221
0160

Nació la Me. Juana año de

1651

La del sol al mediodía;
In Meridie fervet

JVana es Phebo I se enseñó
en PheboJVana, PVesqVe
PhebopresVrosafVe
por breve en qVanto giró
Vivió la Me. Juana

07
16
10
11
44 años

animadísima, me llevó al templo
a verla. Sólo otra copia. Y las
inscripciones estaban compleVespereautempallet:
tas. Faltaban silabas y los nÚI»
JVana a sV oCaso LLegó
0211
ros del ocaso los había eclipsado
VnsoLsoLo LVClrá
0261
el copista. Ni me quise enterar
qVe otro soLno se haLLará 0155
de su nombre. Me dijo Alicia que
si Vn sol en JVana MVrió
1068
el original estaba en el Museo
Murió la Me. Juana año de
1695
Nacional de Historia, en el Cutillo de Chapultepec. Intercambiamos unas estampitas que ella
Los leyó con atención y comenhabía
mandado hacer del origitó otra vez sonriente: -Casi no
nal
por
una copia de las cuartese les entiende. Si no fuera portas
que
yo
había transcrito Y me
que me dijeron que la V antes
fui
al
Castillo
a verla.
era como U, no sabria que dice;
Ahí
estaba,
hierática.
pero, ¿y los numeritos?
-Mira
mamá,
la de los bille-Yo tampoco sé. Me parece
tes
de
a
mil.
¡Que
bonita es!que la clave son las mayúsculas.
dijo
una
chiquilla
que
se paró a
Ya ve que están por donde
mi
lado.
Se
llamaba
¡Juanita!
Y
quiera, no sólo al comienz? de
fue
quien
me
ayudó
a
descifrar
palabra. Habria que trabaJarle
lo que está escrito en el libro que
por ahi. Si doy con la solución, se
su tocaya lee.
.
la traigo.
Ya en mi cabaña al día SiLe pagué la cuenta y nos desguiente, llega Arturo Aguado~
pedimos ya como cómplices de
un
horóscopo; le cuento esta bisun misterio.
toria, le enseño los versos Y d;e
Más tarde, por teléfono, Sergio
golpe da en el blanco: -¡ Son nuFernández me aclaró que su tío
meros romanos!, ¡ Las conSO'.
Carlos González, había pintado
nantes son números romanos!,
esa copia colgada en el Café Tala N y la P son para confundir..
cuba. Lamentó que no hubiera
Confirmamos álborozados que
sido tan buen pintor como persoasi era (tomamos la J como L
na y me previno:
como era usual en esa época)._
-Oye, Américo. Tal ~ez no es
Me explicó cómo le había venido
un misterio, sólo un disparate,
de súbito la idea, cuando ya ba¡Mi tío no tenia limites! -y se
bia renunciado a descifrarlos.
soltó riendo.
Todavía más emocionado agre,
Yo también me reí. Sergio
gó: -¡Esta es la clave de la numuchas veces me deja perplejo,
merología de sor Juana! . . -'
pero siempre me pone de muy
No quise pecar de envidioso ..
buen hwnor. Le dije que si lo
de aguafiestas y no precisé que.
descifraba ya se lo enseñaría.
en todo caso, era la clave de la
Colgué y me fui al Claustro de
s9r Juana de un Cabrera n
sor Juana . Alicia Corla, cálida Y
Y la del sol al ocaso:

Pourquol?

Parce que c'est indispensable. L'autre
jour, je me trouvais a une réunion ou
avaient été conviés des champions et
des personnalités du monde des
affaires et de •· •..--.....
ose
m'a frappé ·
se
meler a
ient
peu e
dre
·ons
,,,.......,..,g
uets
sasser les
s. Pudeur?
ns doute.
ais révéla'nérale: le
onquete,
~~NMl!m ions sont
capables de s'ouvrir. 11 faut les aider,
les habituer aetre « dans le monde».

rólogo.

P.S. Así hubiera terminado el
cuerito, con la última frase repitiendo el título, si no fuera porque Julia Palacios, especialista
en imágenes, lo leyó y tras observar detenidamente la litografia que inicia el libro Estampas
de Margarita López Portillo,
concluyó que en el extremo inferior derecho lo que vendría a ser
el fin de la vida de sor Juana, un
COrderito le jala el hábito.

-¡Y quién sabe cuántas otras
cosas habrá escondidas en esas
luces y sombras misteriosas de
su vestido y del infierno debajo
de la mesa! Habrá que ir a verlo
de más cerca- sentenció.
Le contesté que ojalá y que el
Agnus Dei nos quitara las legañas de los ojos para no ver más
que lo que ahí estuviera pintado.
Me aseguró que con esa actitud no sabría si todo el cuadro estaba sugerido en vez de pintado.

-Ya veremos -le dije. ¿Qué
más podía replicar?
Cuando fuimos al Castillo, no
estaba visible: su sala estaba
cerrada por falta de luz. La penumbra que arrojó una lámpara
que nos prestaron (dijo Sergio
que sorda y ciega) apenas la sugería.

16/02/88. Oyameyo, D.F. , México.

�UN RETRATO DE
SOR JUANA INES DE LA CRUZ

COMPARACION DE UN ESTUDIO
CONVERSACIONAL EN EL SALON
DE CLASES EN INGLATERRA
CONTRA UNO SIMILAR EN MEXICO

José Ma. Lugo

Ma. Teresa de Jesús

El brazo diestro sobre el libro posa
y, llama que del manto se ha escapado
su mano agilizada no reposa:
exquisito el meñique levantado,
donante el índice, y el de la diosa
Venus horizontal y alargado,
lenguas de fuego son en presurosa
danza de inquieto pebetero alado.
El izquierdo se apoya firmemente
en la silla, y una planta muy fina
de raíces, su mano, del pendiente
rosario afianzada, luce inocente.
Una cruz sobre este lado culmina,
pero en el otro el rostro inteligente.

Villaseñor/René Ramírez
La segunda parte de este trabajo se referirá a la presenta-,
El propósito de los estudiantes ción de nuestro estudio. ·En esta
del séptimo semestre del Colegio parte _se incluirán puntos como
de Lingüística Aplicada (Facul~ su propósito, los procedimientos
que se siguieron y el análisis de
tad de Filosofía y Lettas,
nuestro discurso. Es importante
U.A.N.L.), bajo la supervisión
señalar que para el análisis del
de la Dra. Irene Gartz, es com- discurso en el ambiente educatiparar la estructura del discurso vo mexicano, nos basaremos en
conversacional en el salón de los procedimientos propuestos
clases propuesto por los británicos Sinclair y Coulthard en el por Sinclair y Coulthard.
idioma inglés, con una situación
Después de este análisis se
similar en el idioma español.
incluirá la parte medular de
nuestro estudio: La comparación
del estudio propuesto por
Es importante señalar que en
Sinclair
y Coulthard contra la
nuestro estudio sólo· se tomarán
estructura
de nuestro discurso
en cuenta los elementos lingüísconversacional
en el salón de
ticos del discurso, y que los eleclases
en
el
idioma
español.
mentos pedagógicos del discurso
no serán analizados en el presen-

Introcbicción

te.

l. El marco teórico
Comenzaremos nuestro estudio prese·ntando un marco teórico en el que se incluyen puntos
acerca del discurso en general,
d~l discurso conversacional y de}
discurso en el salón de clases, así
como el punto teórico base de
nuestro estudio: El estudio de
Sinclair y Coulthard. Para la
Presentación de este marco teórico se consultaron autores que
han trabajado en el estudio del
discurso como Van Dijk, Callow,
Coulthard, Sinclair, entre los
más relevantes.

1.1. El análisis del discurso en
general ·

A partir de 1978 ocurrieron
dentro de la lingüística acontecimientos de gran relevancia que
cuestiónaban el patrón generativo transformacional. Uno de estos acontecimientos fue la construcción de la gramática o
lingüística del texto, la cual tiene
por objetivo no tan sólo el estudio
de las oraciones emitidas por los
hablantes sino estudiar a su vez
las relaciones existentes •entre

estas oraciones, las cuales permiten que un texto o discurso
pueda ser visto como una totalidad (Van Dijk, 9-10).
Como dice Van Dijk, el desarrollo de la gramática del texto no ha sido un movimiento unificado, puesto que diferentes tendencias lingüísticas han contribuido a su desarrollo. Algunas de
estas tendencias son la gramática estructural · americana
(Harris), la tagmémica (Pike),
la lingüística funcional (Halliday), el estructuralismo checo
(Palek y Danes), el estructuralismo francés (Lévi-Strauss), la
lingüística alemana ( Hartmann), la gramática generativotransformacional ( Karttunen)
(Van Dijk, 10-7).
De esta forma, a partir de las
diferentes aportaciones hechas
por las anteriores tendencias
lingüísticas, el análisis del discurso ha quedado conformado
como la rama de la lingüística
que estudiará las emisiones
completas que van más allá de la
oración, de manera que las propiedades del discurso conformen
un todo.
1.2 El análisis del discurso
conversacional

No hay consenso entre los
lingüistas del texto en cuanto a
la tipología del discurso. No-

�Sacks observa que una conversotros nos basamos en los postu- hablante. Otros estudios sobre el
lados de Kathleen Callow (12-4), cambio o turno del hablante han sación es una cadena de al mede los cuales escogemos como sido realizados por De Long, nos dos turnos llamada 'pares.de
objeto de estudio el discurso con- Kendon y Duncan (Coulthard, adyacencia o continuidad'
( adjacency pair), la que puede
versacional, que es el menos 59-61).
estar compuesta por dos evocaestructurado y en el cual podeciones más o menos largas. Esmos encontrar dos o más hablanDebe entenderse entonces que tas son sucesivamente producites envueltos; dentro de este dis- un discurso no consiste simple- das por diferentes hablantes;
curso pueden ser encontradas mente en la sucesión de turnos
son ordenadas y relacionadas, es
características de los otros tipos por un lado, y de una cadena de
decir, ninguna segunda evoc~del discurso.
oraciones estructuradas grama- ción puede continuar a un pnticalmente por otro, sino que
Muchos de los avances en el además la estructura del discur- mer par. De esta forma tenemos
análisis del discurso conversa- so requiere de coherencia Y que los pares de adyacencia son
cional han sido realizados por un cohesión. La coherencia es la las unidades estructurales bási•
grupo de sociólogos entre 1960 y unidad semántica entre las par- cas en la conversación, ya que
pueden abrir o cerrar una con1980. Los sociólogos que han de- tes· la cohesión, la expresión de
versación, y permiten la selecsarrollado nuevos patrones es¡ unidad en forma lingüística. ción del siguiente hablante, perdentro del análisis conversa- Estas consideraciones llevan a
mitiendo de esta forma una secional son Sacks, Schegloff y Jef- que uno de los más importantes cuencia
ordenada de la conver•
ferson (Coulthard, 52), quienes objetivos del análisi~ conversasación.
hicieron estudios del discurso en cional sea el descubr1r las reglas
diferentes situaciones. Para que producen un discurso coheToda conversación tiene un teellos, el análisis conversacional rente y cohesionado, así como
es la primera etapa hacia el es- descubrir las estructuras con- ma, este 'tópico' o 'tema' ( topic)
tablecimiento de una disciplina versacionales tanto como las depende de los intereses de las
que explique los Il\ecanismos de gramaticales y lexicales que lo personas que están hablando Y
resulta conflictivo cuando dos
la conversación en una forma ob- generan.
hablantes quieren desarrollarlo
jetiva.
en
diferentes formas Y amboS
La unidad básica del discurso
'negocian'
para tener la opo~uEntre los principios de la con- conversacional es un problema; nidad de expresar sus propias
tenemos que para Labov, Sacks,
versación postulados por Sacks
ideas en sus propias formas.
Schegloff
y Jefferson, la ~~a~
et al., encontramos que al me~o.s básica es
la 'evocac1on
y no más de un hablante parb?1( utterance) o 'turno' ( turn);
Una conversación puede depa al mismo tiempo y q~~ el ~1~- mientras que Sinclair ve la nece- sarrollarse en torno a una 'histotema exige una 'parbc1pac1on
por turnos' (turntaking) . Ade- sidad de plantear una unidad ria' (story), la cual debe ser de
menor a la que él llama 'movi- interés para cada uno de los par·
más Sacks distingue sistemas de
'intercambio de habla' (speech miento' (move) . De esta forma ticipantes. En este caso mues~
una evocación puede estar com- algunas características del disexchange systems) acorde con
puesta por varios movimientos. curso narrativo.
;:!: la organización del turno del

En la conversación, Sacks encuentra elementos que pueden
ser considerados universales;
ellos son, por ejemplo, los saludos, los cuales se caracterizan
por ocurrir al principio de la conversación y por designar un turno al otro participante. Existen
dos ocasiones en las que los saludos no aparecen; la primera es
cuando se da una conversación
entre dos personas extrañas o en
una conversación telefónica, la
cual requiere otros patrones.
Otra regla general encontrada
por Sacks es que la persona que
realiza una llamada telefónica o
visita domiciliaria es la persona
que introduce el tema.
Los mecanismos del análisis
conversacional propuestos por
Sacks, Schegloff y Jefferson,
permiten ver la organización de
una conversación diaria que posee un alto grado de estructuración, por lo que es necesario el
uso de diversas técnicas para el
estudio de ésta, las cuales todavía no han sido delimitadas en su
totalidad.

1.3 El análisis del discurso en
el salón de clases
El discurso conversacional se
Presenta en la interacción verbal
diaria entre profesor y alumno.
Dicho discurso ha sido base de
estudio en los últimos veinte
años. Estos estudios han tenido
cuatro enfoques: en el primero
se han estudiado los elementos

pedagógicos del discurso tales
como el nivel del aprendizaje, el
tema estudiado, etc.; el segundo
enfoque se refiere a la interacción y descripción de estructuras
lingüísticas; el tercero ha tenido
un enfoque psicológico que se refiere al estudio del sistema de
producción e interpretación y el
cuarto se refiere al sistema de
cambio de hablantes y a las
reglas de secuencia (estructura
del discurso).
Estudios de este tipo de análisis han sido realizados por Barnes (1969), Flanders (1970) y
Bellack (1966) (Coulthard, 93).
Barnes ha encontrado que la
conversación en el salón de clases está compuesta por la participación del alumno, la cual es
analizada por su cantidad y su
calidad, y el cuestionamiento del
profesor, el cual es dividido en
cuatro categorías: factuales, racionales, abiertas y sociales. Los
resultados encontrados por Barnes fueron que la participación
del alumno en la conversación
del salón .de clases es muy reducida, ya que los alumnos plantean muy pocas preguntas Y porque algunas veces sus contribuciones son rechazadas por el profesor.
En los estudios de Flanders
hay más interés en el tópico y en
quien lo controla.
El estudio propuesto por
Bellack está más dirigido hacia
las diferentes técnicas del análi-

sis del discurso. Los análisis de
Bellack fueron realizados en términos lingüísticos, donde introduce una categoría extra en el
análisis a la que llama 'reacción'
(reacting), que relaciona almaestro con el alumno o viceversa
después de que el primer movimiento de la conversación ha
terminado, y como secuencia última Bellack sugiere que la interacción entre el profesor y discípulo puede ser descrita por
cuatro movimientos: movimientos de estructuración pedagógica movimientos de petición de
paiabra, movimientos de respuesta y movimientos de reacción.
El patrón de interacción que
forman estos cuatro movimientos ha sido llamado por Bellack
'ciclos de enseñanza' ( teaching
cycles).

En la conversación que se presenta en el salón de clases encontramos que el cambio de tema es impredecible e incontrolable por el alumno, ya que el
profesor es quien selecciona el
tópico, quien decide las subdivisiones de éste y quien soluciona
las digresiones y malos entendidos en la conversación.
Otro estudio también relacionado con este tipo de conversación es el propuesto por Barnes, quien plantea un sistema
básico compuesto de diez categorías: siete para la intervención
del profesor, dos para la intervención del alumno y uno para el U:

�silencio producido por confusión.
El análisis se presenta en una serie de símbolos, que permiten
ver lo que está pasando en un
momento específico de la clase.
El estudio de la estructura del
discurso ha sido un elemento de
diversos postulados, ya que en
los diferentes estudios la estructura del discurso está compuesta
de diferentes elementos, los
cuales, sin embargo, tienen alguna correspondencia. Tenemos
que para Sinclair, por ejemplo,
la estructura del discurso está
compuesta por cinco rangos: interacción, transacción, intercambio movimiento y acto. Para Sacks los elementos del discurso son conversación, tópico,
secuencia, par y turno. Scheflen
nos propone cuatro elementos
que son: la presentación:!ª posición, el punto y la orac10n. ~or
último tenemos a Kendon, qmen
establece cuatro elementos constitutivos; el discurso, el gru~o de
locución, el grupo y la locuc1on.

1.4 El estudio de Sinclair Y
Coulthard

Dentro de los estudios del análisis conversacional en el salón de
clases, nos referiremos a un estudio particular, el cual presenta
un sistema de patrones con una
configuración más estructurada
que los anteriores (ver 1.3:). ~n
cuanto a su sistema de analis1s
se refiere. Dicho sistema de análisis es el propuesto por Sinclair
y Coulthard y se realizó en
Inglaterra. Los enfoques del sistema de análisis propuestos por
estos autores están dirigidos primeramente a presentar el cuerpo teórico en el que ellos basan
su sistema y en segundo lugar a
aplicar dicho cuerpo teórico a un
análisis práctico para que la persona interesada en el uso de su
sistema pueda comprender en
una mejor forma su aplicación Y
uso.
El sistema de análisis propuesto por Sinclair Y Coulthard

Elementos de la estructura del discurso
Sinclar
Interacción
Interacción

Sacks
Conversación
Tópico
Secuencia

Punto

Intercambio
Movimiento
Acto
(Coulthard, 107)

Scheflen
Presentación
Posición

Par
Turno

Grupo de
locución
Oración

Kendon
Discurso
Grupo de
locución
Grupo
Locución

comienza por hacer una separación entre las unidades pedagógicas y lingüísticas que_ presenta
un discurso de este tipo. Otro
punto de partida fue el usar una
escala de rangos para establecer
un modelo descriptivo que fuera
flexible. El punto de análisis para Sinclair y Coulthard en el análisis conversacional es el descubrir cuáles evocaciones de adyacencia constituyen una adecuada respuesta a una pregunta
hecha por el maestro, así como
la forma en que el maestro señala si dicha respuesta es adecuada o no a la pregunta. En un
principio Sinclair Y Coulthard
trabajaron con dos rangos: 'evocación' e 'intercambio'; la evocación fue definida como todo lo
dicho por un hablante antes de
que otro comenzara a hablar .Y
de esta forma un intercambio
consistía de una o más evocaciones. Pero Sinclair y Coulthard
se encontraron con una ~~d
más pequeña que la evocac1on a
la que llamaron 'movimiento'
( move); de tal forma que los movimientos se combinan para for·
mar evocaciones, las cuales a su
vez se unen y forman intercara·
bios. Un típico intercambio en el
salón de clases consiste de una
'iniciación' (initiation) por parte
del maestro, seguida por una
'respuesta' (response) por parte
del alumno y continuada por una
'retroalimentación' ( feedback)
para la respuesta del alumno por
parte del maestro.
Dentro del análisis Sinclair Y

Coulthard encontraron otros elementos llamados 'marcos'
(frames), cuya función es marcar los limites en la lección, es
decir, marcar el final de un intercambio así como el principio
del siguiente. Los marcos encontrad os por Sinclair y
Coulthard fueron 'correcto'
(right), 'bien' ( wen, good),
'okey' (o.k.), 'ahora' (now),
principalmente. Un tipo especial
de marco es llamado 'enfoque'
(focus), el cual es seguido de una
clase especial de enunciados, cuya función es prevenir a los
alumnos de lo que va a suceder.
Estos elementos delimitativos,
'marco' y 'enfoque', forman un
nuevo elemento de intercambio
ll amado 'transacción'
(transaction), la cual forma la
unidad más alta del discurso
conversacional en el salón de
clases, llamada 'lección'
(lesson). Otras unidades que se
encontraron en el discurso
fueron los 'actos' (acts) y los
'movimientos' (moves). Para
reswnir, los elementos del discurso propuesto se presentan en
una estructura jerarquizada del
más general al más específico,
de la siguiente forma:
Lección
Transacción
Intercambio
Movimiento
Acto

Z. El estudio

ti. El prop6sito

El propósito de los estudiantes
del séptimo semestre del Colegio
de Lingüística Aplicada de la Facultad de Filosofía y Letras,
U.A.N.L., bajo la supervisión de
la Dra. Irene Gartz (sustentante
de la materia de Lingüística del
Texto), es comparar la estructura del discurso conversacional
del salón de clases de Sinclair y
Coulthard (E.U.A.) con una situación similar en el sistema
educativo mexicano.

-maestra perteneciente al Colegio de Lingüística Aplicada- si
accedía a que se le grabase una
parte de su clase en el grupo antes mencionado. La respuesta
fue afirmativa, inclusive ella fue
quien efectuó la grabación el 25
de mayo de 1987. Los temas grabados se denominaron "Variantes del Lenguaje" y "Matemáticas".
2.2.3. La selecci6n del corpus

de datos

Un elemento que queremos remarcar es que en el pre_sente estudio sólo se analizarán estructuras lingüísticas, así que las
estructuras pedagógicas que
compongan el discurso no serán
tomadas en consideración.
2.2. Los procedimientos

A continuación se mencionan los
pasos que se siguieron para la
elaboración del estudio.
2.2.1. Determinaci6n de la
situaci6n

La muestra a estudiar fue un
grupo de quinto año, .mixto, conformado por veinticinco discípulos, dirigidos por la maestra Lic.
Teresa de Jesús Mendiola Flores
en la Escuela Primaria "Profesor Jesús Urdiales".
2.2.2. La grabaci6n

Para el análisis de este tipo de
estudio, fue necesario pedirle a
la Lic. Teresa de Jesús Mendiola

Una vez obtenidas las grabaciones, se procedió a la selección
de una de sus partes. Se tomó la
determinación de estudiar el tema "Variantes del lenguaje",
debido a que mostró un gran número de intercambios. Asimismo, se aprobó por consenso iniciar a partir de " ... dentro del español, de todo el idioma que tenemos como idioma español" 'l,
com, (004)' 1 y acabar en " ... vamos a seguir, listo, vamos a
cambiar al ejercicio de la página
191" '4, com, (084)'; lapso que
dura aproximadamente cuatro
minutos.
2.2.4. El análisis

El análisis se basa en la transcripción de la grabación que
marca las palabras, la entonación usada por el transmisor y el
receptor, las pausas, las interrupciones y los sonidos prolongados. Dicha tarea nos llevó
aproximadamente doce horas.
Al lector le parecerán muchas

��ción el acto de aceptación es el
que se encontró en mayor cantidad.
También se pudo apreciar que
aunque hay actos que coinciden
con un particular movimiento,
como es el acto de evaluación,
que sólo se da en el movimiento
de retroalimentación ('l, com,
(004)'), del mismo modo hay
otros actos que presentan una
mayor flexibilidad como es el caso del acto de información, que
puede ser encontrado en· cualquiera de los tres movimientos
('l, com, (004)', '2, resp, (034)' y
'1, ret, (004)').

impulso
Total

1 1.92
52 99.97

Movimiento de respuesta
interrupción
4 7.54
respuesta
41 77.35
información
4 7.54
petición
2 3.77
repetición
2 3.77
Total
53 99.97

mente.
En lo referente a los actos, el
que aparece un mayor número
de veces es el de invitación (comienzo), seguido por el de respuesta (respuesta), aceptación,
invitación, designación e información entre los más relevantes.

3. Conclusiones: La
Movimiento de
comparación de los dos estudios
retroalimentación
información
2 4.87 Para comenzar los comentarios
evaluación
12 29.26 conclusivos, queremos repetir Y
aceptación
17 41.46 enfatizar el objetivo del estudio.
aceptación
2 4.87 En el presente estudio no se trató
implícita
3 7.31 de analizar aspectos pedagógiextensión
4 9.75 cos, por ende las observaciones
comentario
El movimiento que presenta circuito
1 2.43 tienen que entenderse desde el
una mayor variedad de actos es
41 99.95 punto de vista de la estructura
Total
del discurso.
el movimiento de comienzo, el
Distribución de los actos
cual tiene ocho distintos tipos de
Los resultados arrojados por
actos, seguido por el de retroali2.3.
Los
resultados:
La
nuestro
análisis reflejan un alto
mentación con siete variedades
evaluación
de
los
datos
grado
de
similitud con el efecy por último el movimiento que
tuado
por
Sinclair y Coulthard.
tiene menor variedad es el de La estructura de nuestro discurSin
embargo
se encontraron alrespuesta con sólo cinco varieda- so quedó configurada por un togunas
divergencias
dentro de laS
des de actos.
tal de treinta y ocho intercam- cuales tenemos, por ejemplo,
bios, compuestos de noventa y
A continuación presentamos seis movimientos. Se encontra- que se incluyeron en nuestro
una tabla de los diferentes tipos ron treinta y dos movimientos de análisis dos nuevos actos (in'de actos encontrados en cada comienzo. Cabe señalar que los terrupción y aceptación implici•
uno de los tipos de movimientos: ocho restantes aparecen sólo co- ta) y un intercambio (discipli·
na), debido a los requerimientoS
mo actos de escuchar. Del movi- de la estructura analizada. AdeMovimiento de comienzo
miento de 'respuesta' se en- más se encontró que según una
Tipo
No.
%
contraron treinta y seis. En uno
información
7 13.46 no hubo respuesta y el último in- de las reglas del sistema converindicador
9 17 .30 tercambio no quedó completo. sacional anglosajón, el alumno
comentario
1 1.92 En cuanto al movimiento de no debe interrumpir la conversa·
invitación
17 32.69 retroalimentación, aparecieron ción, elemento que fue divergenextensión
7 13.46 veintiocho en forma explicita y te de nuestro análisis ya que en
designación
8 15.38 diez de ellos no se dieron verbal- nuestro discurso esta regla no
~ directivo
2 3.84

a~e, de manera que el alumno tiene la oportunidad de interrum~ir la estructura del discurso sm causar efectos negativos. Otro punto de diferenciación
fue el nivel de participación de
los alumnos, ya que como encon~amos en el discurso inglés
segun Bellack (1.3.), el maestro
es quien ~ge el discurso y sólo
es él qwen puede designar la
~cipación del alumno; ahora
bien, en nuestro discurso se en~ntró que el nivel de participación del 3!umno Y el maestro es
de~% \Si se toman en considera~ión solo los actos de los movimientos de comienzo por parte
del maestro (52) Y el de respuesta por parte del alumno (53)).
Nos atrevemos a generalizar y
co~cluir, que las estructuras
del discurso conversacional en el
~ó.n de clases en México -aun
Similares a los anglosajonaspresentan un mayor dinamismo
que las presentadas por Sinclair
YCoulthard en su estudio.
8

Bibliografía
Callow, Kathleen. Discourse Considera•
UGD in "Translating tbe Word of God"
Grand Rapids, Mich.: Zandervan 1974·
pp. 9-28.
•
•
Coulthard, Malcolm. Aa Introductioa to
~ Analysis. London: Longman,
,pp. 52-115.
SinCoulclair, John McHardy and R.M.
thard. Toward an AaaJysJs ot Diseoane: 7be EngJJsb Used by Teacbers
~Pupi1s. London: Oxford University
V , 1978, pp. 1!~110.
an Dijk, Teun A. Estructuru y !un~ ~ dillcunlo. Trad. Myra Gann.
México: Siglo Veintiuno, 1980.

Vázquez-Ayora, Gerardo. Introducci6n a
la traductologla: Curso básico de
traduccl6n. Washington, D.C.: Georgetown University Press, 1977, pp.188-250.
l. Todas las. referencias de ubicación
se refieren al apéndice A. Se marca el nú-

mero de la hoja Y el movimiento con
'com' para ' corruenzo',
·
'res' para 'respuesta Y 'ret' para 'retroalimentación'.
~parte se ~rá el número de la revolución de la cinta. La referencia abreviada
será entonces: 'l, com, (004)'.

�Súnbolos usados
·,

: sonido (vocal) prolongado
- - - interrupción

V pausa

-¡
-"

~

A. La transcripción
tiPo de
intercambio

comienzo

acto

dentro del espái\ol de todo el
idioma que tenemos como idioma
españ?i V hay diferentes varianpalabrá': por eJemito variantes quiere decir V ~-Y·V
lenguas podriamos decir - • •

respuesta

,,,,

variañtes

dirección de la entonación

acto
int

retroalimentación
dentro del mismo idio~

~

,,,A
el maya

tes7

inf

tratan de imitar la

tipo de

)1!.

[004)

·'

resp

no ese es diferente

acto

Intercambio

inf

inf

ev

comienzo

acto

Por ejemplo esa es una varian
te Por el-- -

....

respuesta

acto

retroalimentación

acto

int

dialecto que se habla en
España\,

inf

José~
inf

__:llf

cómo le hacen Mario

inv
des

lnv
inf

José
José:
José

resp
resp
resp

~jt'

RISA

inv

por ejemplo el maya V es un idioma totalmente diferente al
nuest~ yo me refiero al decir dialecfóf Por ejem'ito quiere decir v ~ r ejemi?o'
V ustedes no~ cuando llega~
una persona que habla españo
pero que no es de aq~ino
que es de Espafia

re-i

..+
nunca han oído a un a un esa un español de Espafia o por
ejemplo a:

[017)

inf

re-i

[021]inv

de Roma

resp

nunca han oído a un sefior que
sale en V en el canal o c ~
en un programa de deportes

lnv
coro

inf

re-i

vir

1o"'

_,.

o por ejemplo nunca han oído;,,
cuando hablan los de Mecano

inv

inv
resp

~

en una pellcula

ac

ext

J,

~si~

resp
resp

,/1
no\.
inv

si~

resp
resp

~

cómo hablan

V

__,,
hablan igual que nosotros
~

ac.l
~

inv

inv

porqué se nota que son de Espafi(v Mario~

ext
des

inaudible

cómo porqué

circ

rñff

[027]re-i

~

ese

qué
V nunca han oído algún
sonido--"'

i
des

hacen de otra forma la
va?"

inv
ext

resp

a ver cómo habla

yo conozco a un maestro
que habla así~

inf

ext

resp

resp

~
ha~ de otra forma la
voz

suenan mucho la /si

resp

resp

~

no CORO
sí~

des

s~

inv

n~

circ

no ~ s Vno podrías distinguir a una persona de España-"
---

.,,,,,,

ac

ac

mado"

~

resp

parchís chis chis parchis chis chis

Jo~

---con una persona de aqui

V

resp

sí),

circ

~
ah si
hablan más cal-

hablan más calmadi~

tiene la lengua pegad~

resp
resp

f/f

no sabes porqué tú
también..Á

~

a ver Ludi

ext

-1f

/1

inv

yo~

~

suenan mucho la /si

.-"'

1043)

... que como francés
inv

ac

exac~

~

-~

~

ac
ev

ac.i

los de Parchís Vlos de
Parchís~

ac
ext

tú crees que ha~ igual que nosotros

ev

~

han oído cómo hablan

inv
si

se nota que son de Espafta

ocho dePortes

ah el de Parchís.;,

ese
[11.18)

inv

resp
resp

inv

nunca han oído cómo habla élV ext
a
V alguien puede imitar-

ac
ext

~

si
ocho deporte~

_,:;,

(034)

maestra en una pellcula

RISA

ext
inv

ínv
o
ext

resp
resp

-----..__ _,J'f
resp

totalmente igual

ev

int
una de allá habla como
francés profe~

~

inf

cómo . . .

resp

~
parece como si tuviera
la lengua pega~V muy
bie7

con la lengua pegada~

ev
ac
ev

~

�tipo de
intercambio

-

acto

comienzo

-+

tr

avervaho~
_;f
nunca han oido por ejemplo
a una persona que llega por
inv ejemplo de: Argentina/
en las novelas argentinas

[049)re-i

respuesta

acto

acto

retroalimentación

tipo de
intercambio comienzo

~
inv
ext

~
.Á
dicen)che'verdad

resp

,,,JI
-"
'oye che' 'hola chico'

ac

ese

"'

_.

i
des

como en la de Leonela
profe\,

inv

oye chico\t
CORO i n a u d i b l e

cómo le ha~

[051)
inv

a ver V
tr levante la mano el que quiera también deci~
~
-ji&gt;
circ a ver V Jorge

inf

resp

~
~
en la novela de Leonela

_.

fíjense V ellos utilizan: - - - imp
inf
re-i

)·

, h
t

: :,

~

inv

resp

~vo.~

ac

pet
rep

Miguel Gallardo V
también le cambia
bastante la ;;!'

inf

des
inv

profe Miguel Gallardo
(alumno A)

disc

pet
rep

circ

Humberto

des

no (Humberto)

~

~

profe Miguel Gallardo

re-i

~

resp

chévere V para decir
'bien padre' dicen 'qué

ac

inf

resp
resp
resp

~
oye vo

resp
resp

1~
oye vos

vos
el 'vosotros'

int/
resp
resp
resp

vos~
aquí nosotros utilizamos
el vosotros)'f
n1'7 nosotros aquí no utilizamos el vosotr~

vosotros

circ
inv

,,;,

ev
ac
ac
ev
ev
com

usted~
inv

resp

circ

(077

a inf
(082)

V

.
ustedes V nosotros dect-

mos ustedes ~

tr
ac

~

ac
com

~

[071)

mande

la voz
'chico'
'vale'

~
c-.:i

ac

inf

inf

bue~
resp

dir

ese

acto

ah:

Miguel Gallardo
(alumno A)

_,;,,

ac

resp

~

y en lugar de vosotros qué
declffios
. ,;;,;r

por ejemplo en la religión
el 'vosotros' se utiliza
todavía~

Humberto V tienes algo que de. _,;r
c1rnos

chévere'

[058)

hay una monjita que hablaasi~

(alumno A)
CORO i n a u d i b l e

dicen 'qué chévere~

retroalimentación

~

des

ese

acto

~

(08.1)

CORO
tr a ver V dejen oír a Mario~
circ

respuesta

_;,f

ese

~

ahs~
como en la nove~

acto

incJ,..uso ahora no necesita ser
una V persona que v e ~
otro país como de España puede ser aq~rrusmo
, .-.V dentro de
nuestro pais V
ustede~pueden reconocer a ~
persona V que viene de Méxicov
los chilangos,.;1'
nunca~oído hablar a los
chilan os
también las personas que vienen de un rancho tienen una va
riante diferente~
vamos a se;! V l i s ~
vamos a cambiar al ejercicio
de la página 19~

inf

n~

resp

los ranchero~

resp

inv

inv

~

no no Vlos ranchero~

ev
com

CORO i n a u d i b l e
[intercambio entre niños]
inf

dir

t ,~'
'

�B. La lista de actos y sus definiciones

Comentario

com

Designación

des

...

'.

.
;

~

Abreviatura

Acto o íntercambio

Aceptación

Aceptación

Circuito

t
B

1

' i'l

&lt;0
~

ac

ac.i

circ

Nombre en el
estudio ori
ginal

Definición

Es el tipo de acto
donde la maestra repite
la respuesta dada por el
alumno, en tono descendente, y puede ir acompafiado por palabras como "ah sí" y " o.k."
Es el tipo de acto
donde la maestra acepta
la respuesta sin repetición, ni uso de palabras
de aceptación ("ah sí" y
"o.k. "). La aceptación
es mostrada por el interés que presenta la maestra al requerir más información en tono deseendente, usando la palabra
interrogativa "cómo".
La función del circuito es regresar a la etapa
del discurso anterior a
la respuesta del alumno,
para continuar con el desarrollo normal del discurso.

La designación se rea-

comment

naming

liza cuando la maestra
llama a un alumno por su
nombre para que contribuya con sus ideas al discurso.
Directivo

dir

Este tipo de acto se
caracteriza porque el maestro pide una respuestano verbal por medio de
órdenes.

directive

Disciplina

disc

El acto de imponer disciplina se manifiesta cuando
la maestra hace un llamado
de atención a sus alumnos.

•••

Escuchar

ese

En el acto de escuchar
la maesti:a no realiza el
movimiento de comienzo,
sino que ella escucha las
respuestas que van conectadas con el movimiento
de respuesta del acto anterior.

listing

El acto de evaluación
está comprendido por enunciados y preguntas
que incluyen palabras como "muy bien", "exacto",
que expresan la calidad
de respuesta dada por el

evaluate

acceptation

•••

loop

La función del comentario es ejemplificar,
justificar o proveer información adicional a la
información dada por el
alumno.

Evaluación

ev

t..)

"'-1

�Invitación-

alumno. Además puede ser
expresado por un "sí",
" no", o por la repetición de la respuesta dada por el alumno.
Extensión

ext

Indicador

Impulso

Información

Interrupción

f

:n

~

imp

inf

int

La función de la extensión consiste en obtener la mayor información
posible por parte del alumno
acerca del tópico seleccionado. Este acto es
realizado por la maestra.

extention

La función de este acto es marcar límites en
el discurso con palabras
como 'a ver', 'ahora',
'está bien', etc.

marker

La función de este acto es impulsar al alumno
a dar una respuesta que
no sea algo obligado, sino que sea información
espontánea y natural dada por el alumno. Este
acto es realizado por medio de pausas.

prompt

Por medio de este acto
la maestra provee infonnación al alumno, éste sólo
escucha.
La interrupción se

efectúa cuando el alumno
interfiere en el discurso que está realizando
la maestra.

inv

La invitación se efectúa cuando la maestra
plantea una pregunta y espera la correspondiente
respuesta por parte del alumno.

Petición

pet

En este acto el alumno expresa su deseo de
participar en el discurso, levantando la mano y
llamando a la maestra.

Re-invitación

re-i

Este acto consiste en
que el maestro trata de
sacar la mayor información posible de sus alumnos, invitándolos a participar en el discurso
realizando una segunda
invitación.

re-initiate

Repetición

rep

En el acto de repetición el alumno participa
en dos o tres ocasiones
sin que la maestra dé
atención a sus participa
ciones ya que ella está
ocupada con otro alumno.
Finalmente la maestra acepta o rechaza la participación del alumno.

repeat

Respuesta

resp

En el acto de respuesta, el alumno responde a
una pregunta hecha por
el maestro. Dicha respuesta puede ser un enunciado o una palabra monosilábica.

reply

Transición

tr

En el acto de transición el profesor marca
ciertos límites en el
discurso, con la finalidad de cambiar el tema,
de implantar el orden en
el salón de clases o para tratar de designar a
un alumno.

boundary

informing

•••

elicit

bid

,,
·1:

�PROSEMAS

Ernesto Mejía Sánchez
NIDO DE MEMORIAS

Yo pasé la infancia de mi vida al
pie del Coyotepe y como todavía
no salgo de ella, aún estoy al pie
del cerro patriota. Es mi Chipote
de Masaya. Cuando se construyó
la casita, al cavar los cimientos,
encontramos grandes huesos de
yanke, calaveras con dientes de
oro y cápsulas vacías y tíros sin
disparar. Fue el momento en que
Zeledón rompió el sitio. Fue como lava de furia sobre Pompeya.
Las bellísimas están horribles.
Las nicaragüitas, petrificadas.
Los esqueletos blancos querían

disparar y ya no pudieron. Se paró en seco, por un momento, la
maldad. Brilló por un instante,
entre balazos y machetazos, la
justicia del dios que no se ve. Pero el muchacho vio a la vez esa
luz intencional y el cadáver del
jefe. Y juró almamente seguirlo.
Yo los veo lejos de niño pasarse
la bandera.
De cerro en cerro veo la bandera que salió del trompocoyote
a iluminar la patria, amenazada
hoy por terribles tinieblas.

Las Cuaresmas, 27 de septiembre de
1981.

POR UN CARMIN DEL
GRECO
Balbuena, que tenia ya los setenta, solía decir que daba diez de
vida futura por ver otra vez un
Greco del Escorial: El Expolio
de San Mauricio y en él el broche
del Centurión: un carmín irrepetible que era una llama... Yo le
decía, para consolarlo, que daría
toda mi vida y la que me quedara (que a lo mejor esa sólo un
día) por no verlo; para sólo mírarlo de lejos con sus palabras
que habían indudablemente mejorado ese carmín del Greco, por
no echarlo a perder con la odiosa
comparación de la realidad.

RESCOLDO
Aunque es in~utible el poder que tiene el tiempo para convertír en ceniza cualquier pá .
el hombre quien fuera llamado a descubr• es
otra vez el resco~do: guiño luminoso que nos
ge nuestro semeJante desde el ayer.

u:l

saIrmafall ~óbina Sepúlveda, escritora nuevoleone-

,
ec1 este año. En los últimos tiem
~bia mantenido alejada del medio cultur~a~
titud opuesta a la que mantuvo durante la déca:
da 1960-197~. E~te breve periodo fue muy fructffef:: premios literarios, edición de sus libros de
retu~. beca del Centro Mexicano de Escritores
es dios de composición dramática en el INBA'
estreno _de s~ obras teatrales, cátedra en la Pr~
~ratona N 2 de nuestra universidad establ .
mien~ d~ s_u estudio personal, Prime~o frente~
Colegio Civil Y después frente a la Alameda, etc.
El cuento que aqui reproducimos ganó la flor
natural de los Juegos Florales de San Luis Potosí
(1962) Y_ fue publicado hace 25 años, junto con
otros seIS relatos breves, en un libro ilustrado
P?r Manuel Durón. Este volumen de 61 PP -su
tútulo: Agua de las verdes matas- fue · ·
en la Edito~l Vallarta de Monterrey y c:r:a~~
por su propia autora.

�AGUA DE LAS VERDES MATAS

Irma Sabina Sepúlveda
Ese día la gente no quiso
comprarme la carne. Unas mujeres decian que era de cabra
vieja, otras que de animal enfermo, otras que mi patrón era un
chivo. No sé cuantas burlas y ascos me hicieron, el caso es que
me cansé de andar cargando la
canasta.
Para que nadie me hablara,
atravesé el arroyo seco y busqué
una sombra de anacua. Mi padre
siempre decía que por la reciedumbre de sus troncos y lo
apretado del follaje, no había
mejores sombras que las de la
anacua. Por eso las buscaba.
No tardé en encontrar una a la
orilla del arroyo, pero antes de
sentarme, llevé la canasta y la
acomodé arriba de una piedra
que estaba debajo de un mezquite viejo. La tapé con mi camisa y puse encima el sombrero
para que no se volara el trapo.
Luego me vine a la anacua.
Yo no queria beber. El patrón
me la babia sentenciado esa mafiana: "Si te vuelvo a ver
borracho y hablando en verso,
despidete de la canasta, del jacal
y de la comida" ..

''

Desde a1li se divisaba la cantina de Chito. De seguro que a esa
hora mi compadre Nicolás y "El
Mechas" me esperaban. Pero yo
no iba a ir. Primero era lo primero. No iba a quedarme en la calle
por andar de borracho.

·~
1

' 1

Yo no queria beber. Las moscas verdes zumbaban como jicotes con rabia alrededor de la canasta. Me acordé del difuntito
Chavarria, aquel que mataron a
piedrazos en el agostadero. Las
moscas carniceras se tragaron
sus carnes y le dejaron el esqueleto como uña de gavilán. Nomás por el sombrero supimos
quién era.
¡Qué feo zumbaban las moscas! ... Sentí una especie de agrura que se me clavó en la lengua.
Sin querer, mi mano derecha fue
a parar a la bolsa trasera del
pantalón. Saqué mi topo de mezcal. Me hacia mucho bulto y no
me dejaba sentarme tranquilo,
por eso lo recargué en una
piedra que estaba enfrentito.
Yo no debía beber. Eso pensaba cuando pasó Melesio arriando
unos burros cargados de leña y
me pidió un trago. Se sentó en
cuclillas y agarró la botella de su
cuenta. Bebia tan sabroso que
hasta me dieron ganas de arrebatársela, pero no era tan cobarde. Cuando me la devolvió la puse cerquita pero no la probé.
Hablamos de muchas cosas, y
entre plática y plática me chupé
un pedazo de quiote que me regaló. Tenia la garganta seca y eso
me refrescó un poco. Dejé los bagazos como ixtles.
Luego me preguntó por mis
versos y no me hice del rogar.

" Agua de las verdes matas
tú me twnbas, tú me matas,
tú me haces andar a gatas.. "

Con el gusto tan grande que se
siente en estos casos, se los fui
diciendo uno por uno, mientras
él miraba al fondo del arroyo y
echaba tragos. Cuando acabé,
Melesio se arremangó el
sombrero y me dijo muy serio:
-Mira, Cleto, yo no sé por qué,
pero tus versos ya no son los de
antes. Parece que perdieron la
tonada.

Yo me quedé callado. Sus palabras me cayeron como una
cuchillada. Un sudor helado me
recorrió el cuerpo y en vez de
respirar, sentí que algo me roncaba en el pecho. La vista se me
nubló cuando agarré la botella.
Estuve un rato recargado en la
anacua con la vista en el suelo.
Melesio arrió sus animales y se
fue. No quise mirarlo de frente.
El ruido que hadan los burros
cuando resbalaban sobre las lajas grises del arroyo me retumbaba en la cabeza. Las moscas
que devoraban las cecinas me
zumbaban en las orejas y quise
caerme... ¡Mis versos no teniaD
tonada!
Agarré la botella con todal
mis ganas y me prendí como becerro encalmado... ¡Qué me iJDportaba el patrón!
Para mi, que soy solo, mis vetsos son mis hijos. El patrón
quería que dejara el mezcal para
que perdieran la tonada pero JO

no iba a dejarme.

Me acabé .la botella y luego saq~é la anforita que escondía
mempre entre las cecinas. Me la
1 toda Y mis dolores se
ron.

:!&gt;

De lo que pasó después, no me
acuerdo muy bien. Dice mi com-

padre Nicolás que me puse a gritar enmedio de la plaza y que la
gente se amontonó para oir mis
versos.

El patrón me corrió. Pero como desde ese día mis versos no
han_ vuelto a perder la tonada no
me unporta.
'
~!

�ENERGIA NUCLEAR Y SOCIEDAD

Antonio Ponce
ABANICO

Desmet, l'attaquant de Lille : « C'est
un tricheur. A la mi-temps, je le lui ai
fait savoir. Je lui ai dit que, dans
mon pays
' ·
j'avais été
élevé d
•~moi, on
rrain,
osé a
venu.
ouvait
elle carte
d'

Réa
Marse
filies.
les éd
pour
Gér
im

et : « Ces
comme des
en croire
ncouragent
le jeu d?i.
un caractere
vingt-quatre
uis 1982,
uinzaine
'a dit:

"

'' ,,
,11

'

»
mpeche :
Gress, an
de Stras
, de Stuttga
arseille, aujourd'hui ala tete
pe suisse de Neuchatel, raconte
· toire bien troublante : « Je me
r
un joueur qui arrivait tout
j
Strasbourg lorsque j'étais responsable de l'équipe professionnelle.

Es muy reciente en la historia
humana la sensación de que el
hombre, como raza, está amenazando su propia existencia. Fue
1a explosión de las bombas
nucleares en Japón; la creciente
contaminación del aire en las
grandes urbes; la percepción de
1a lluvia ácida y otras enfermedades ecológicas recientes, lo
que ha traído esa nueva sensación a la humanidad.
La solución a estos problemas
está muy lejos de ser trivial.
Además, gran parte del problema estriba en la dificultad de entender todos los ángulos del
problema. Es un error considerar, por ejemplo, que los problemas ecológicos son problemas
del área social o del área técnica. Son tan sociales como técnicos, tan económicos como políticos, tan científicos como de sentido común. Por ello, las soluciones que se plantean cuando se
ve un solo lado, suelen ser
aberrantes.

Recordando que antes los filósofos abarcaban todo el conocimiento humano, y que la especialización nos ha hecho irnos
alejando los unos de los otros,
con una comunicación cada día
lllás difícil, pienso que deberiamos todos de tratar de ser un
J&gt;Oco más filósofos a la antigua,
no en profundidad pero si en
amplitud, para poder comprender los problemas de hoy día. Se
n~esitan físicos que entiendan
dinámica social e historiadores

que entiendan fisica; matemáticos que disfruten la literatura y
filósofos que conozcan de química.
Citó a John Carver1, un autor
que ha escrito sobre estos asuntos: Durante las últimas seis décadas "la ciencia y la tecnología
se han encerrado en sus laboratorios en lo que se refiere a percepción de lo que ocurre en la sociedad. Las instituciones y la filosofía no modificaron y ajustaron o intentaron atenuar el impacto de la ciencia... las instituciones sociales tradicionalmente
han llevado un patrón de retraso
para ajustarse al cambio; algunas veces medido en siglos. Algunos conceptos básicos de las
leyes de la propiedad de tierras
(en E.U.A.), por ejemplo, tienen
raíces en las necesidades del sistema feudal. La diferencia crítica es que el colapso del feudalismo no tuvo un impacto directo en
el inventario de los recursos de
la tierra, ni involucró la disipación de calor fósil o nuclear en la
capa atmosférica de este planeta. Y asi, además de la crisis
energética que amenaza la economía, tenemos una crisis ambiental que amenaza nuestro
aire, agua y alimentos".
Todo esto, que pareciera dar la
vuelta al problema que hoy nos
congrega, es para expresar mi
convicción de que muchas de las
diferencias que surgen entre
"pros" y "contras" nucleares,
se podrían borrar, o al menos li-

mar, si todos estuviéramos predispuestos a oir y si tuviéramos
una disposición a analizar.
Es falsa la división de nucleares y ecologistas, al menos si se
aplica en forma general. Conozco muchos nucleares, y no sé de
uno (aunque no niego que existan), que aborrezca la ecología.
Yo estoy convencido de que la
opción nuclear y la ecología no
son incompatibles. Sólo quien
tenga intereses particulares,
mezquinos y de corto plazo
puede estar en contra de un mundo con aire y agua limpios. Lo
que puede diferenciarnos a
quienes apoyamos unas u otras
opciones tecnológicas es el enfoque, pues el propósito seguramente es el mismo.
Para hacer un análisis metodológico, me voy a permitir dividir esta intervención en tres partes: ( 1) Desde el punto de vista
meramente energético, ¿requiere México de la energía
nuclear?; (2) Comentario sobre
la opción de la energía nuclear;
y (3) El caso de Laguna Verde,
un ejemplo de lo que no se debe
hacer.

l. ¿Requiere México de la
energía nuclear?
A partir de 1976, cuando los
diarios comenzaron a informarnos todas las mañanas sobre
cuantiosos descubrimientos adicionales de hidrocarburos, se fue ..
creando la idea colectiva de que ·, '

�éramos, petroleramente hablando muy ricos; que nada teni~mos en común con países desdichados que sufrían el d~sabasto energético. Se creó la unagen
de un México sin problemas
energéticos a futuro. Creo que
este manejo colectivo no fue gratuito, que llevaba la idea premeditada de que se aceptara la exportación de hidroc_arburos, Y
que lejos de que la viésemos como un menoscabo a nuestra
autosuficiencia energética futura, nos hiciera sentir la noblez~
de compartir nuestra enorme riqueza petrolera con pueblos menos afortunados.

ciento. Este pequefio diferencial
de 0.18% con que rebasa la tasa
de los hidrocarburos a la de ~s
necesidades totales de energia
hace que éstos, los hidrocarburos, satisfagan el 91.3% de, 1~
energia de Méxcio (en 1986, últimas cifras disponibles), contra
un 88.7% en 1966.

Este manejo de la informaci?n
fue arma de dos filos, pues aun
persiste la idea colectiva de que
el problema energético es ajeno
a México Y lo será por tantos
afios que por ahora no hay necesidad de preocuparse. En los
mismos círculos gubernam_entales donde se manejan las cifras,
se ha hecho del planteaIIl!~nto de
la diversificación energet_ica un
discurso lustroso, pero sm traducción a la realidad.

La forma en que crecerá el

La realidad es otra. En los
veinte afios que van de 1966 a
1986 las necesidades totales de
ene~gia en el país, según las ~stadisticas oficiales, han crecido
en 219 por ciento, con un promedio de 5.98 por ciento anual.. En
ese mismo periodo, las necesi~des de hidrocarburos han crecido en 231 por ciento, con una tasa
: ,~ .anual de promedio de 6.16 por
' 1~
'

De 1938, afio de la expropiación
petrolera, a la fecha, la ~roducción de petróleo ha crec1~0 con
una tasa anual promedio de
6.58%, pero en los afi_os de mayor
crecimiento econóIWco se alcanzaron tasas anuales cercanas al
10 por ciento anual.
consumo de petróleo en el futuro,
y con ello la duración de las reservas, depende básicamei:ite de
cuatro factores: de la politica de
exportación que s~ ~trumente,;
la rapidez del creclIIllent? ~onomico; las tasas de c~eclIIllent~
poblacional Y las po~ticas de diversificación energética.
Por lo que se refiere al crecimiento económico, seria deseable que éste fues~ alt~. La
población sigue una dináIWca en
la que aun tendiendo a ta5a:s de
equilibrio, el número de habitantes en este pais difícilmente se~á
menor de 120 millones al cambio
de siglo y de 150 millones a mediados del próximo siglo. La exportación de petróleo depend~ de
factores económicos Y políticos
entrelazados Y difícilmente pr:
decibles, pero se tendrá que limi-

tar y aun detener totalmente en
la ~edida en que disminuyan
nuestras reservas. Queda un solo
factor, que es la divers~icación,
y que es el que mayor Juego nos
puede dar para controlar a futuro los otros parámetros como el
crecimiento económico. Al menos, nos puede servir para que ~
oferta energética no sea una limitante en el desarrollo económico.
Por más que se juegue con los
diversos parámetros, siempre Y
cuando no se vaya uno a extremos que al menos ahora parecen
sin sentido, se encuentra con que
México podrá tener una producción creciente de hidrocarburos
aproximadamente hasta el ai\o
2020, y que de ahi en adel~te
vendrá la declinación paulatina
pero irreversible de la producción (figura 1).
Permitaseme hacer aqui un
paréntesis para comenta_r ~obre
la relación entre creclIIllento
económico y uso de la ene~~•
pues hay corriente~ de opwón
que niegan la relación entre estos parámetros. ¿A quién no le
gustarla un mundo boniU?, donde
no se requiriera energia para
crecer?
A partir de la llamada Revolución Industrial se comenzó a crear una estructura fabril, que por
la cantidad de satisfactores que
produce posibilitó las grandes
concentraciones humanas en laS
ciudades. Desde que comenzó la

tecnología industrial, comenzó
también el proceso de concentración humana. Este proceso, en el
que la población campesina se
desplaza hacia la ciudad, prácticamente llegó a su término en
los países más industrializados,
mientras que continúa muy vigoroso en los países menos desarrollados.
Con una producción del tipo artesanal, sería absolutamente imPosible satisfacer aun ciudades
medianas, ya no se diga las
grandes urbes como Monterrey.
Puede no gustarnos la idea de las
grandes ciudades, pero éstas
existen, son un hecho y creo que
el proceso es irreversible. Aquí
no caben experimentos como el
de Pol Poten Cambodia.
Al comienzo de la Revolución
Industrial, la población mundial
era de sólo unos 710 millones y
crecía con tasas anuales de sólo
0.07 por ciento. Tardaba 990 años
en duplicarse. El desarrollo tecnológico posibilitó la producción
industrial masiva, y con ellos los
medios para el desarrollo médico y alimenticio. Esto a su vez
afectó la tasa del crecimiento
Poblacional. Así, al inicio de esta
era, la población se duplicaba en
1410 años; ahora se duplica cada
38años.

En el año 2000, el mundo alojará 6 y cuarto miles de millones
de gentes, 1.4 veces los que alojaba hace un par de años. ¿Cómo
comprender a quienes plantean

el camino de "regresar a tecnologías sencillas"? Para ello
habría que resolver el problema
de las urbes, de la gran y creciente población, del abasto de
satisfactores, etcétera.

ficiencia energética cuando ya
no los tengamos. Es decir, cuando pasemos, con referencia al
petróleo, de no querer a no poder
utilizar más. ¿ Cómo podemos diversificar?

Véase la relación entre consumo de energía y desarrollo económico (ver figura 2). El consumo de energía por habitante y
por año, expresado en Toneladas
de Petróleo Equivalente es, para
los Estados Unidos, de aproximadamente 7.4; para Europa
Occidental y Japón de 3, y para
el conjunto de los países en desarrollo de 0.4. México está en un
punto intermedio entre estos dos
últimos grupos con 1.4.

El tema de la diversificación
es largo, complejo y lleno de ángulos técnicos en los que no
quisiera ahondar. Sin embargo,
para no dejar un hueco imperdonable en esta intervención, voy a
mencionar brevemente mi opinión de cuáles son las fuentes alternas de energía en este país y
cuáles son sus limitantes.

Para mayor claridad de la relación entre energía y desarrollo, podemos observar que
el consumo de energía por habitante en México, creció de mediados de los sesentas a 1976, de
0.8 a 1.1 TPE/habitante-año con
una tasa casi constante; durante
los años de la "locura petrolera", la tasa de crecimiento subió
desmesuradamente para llegar
a casi 1.7 y al comenzar la crisis
que vivimos comenzó su caída
para situarse en el 1.4 ya antes
mencionado (figura 3).
Decíamos, antes del paréntesis, que la diversificación energética es un parámetro que podemos utilizar no sólo para alargar la vida de nuestros hidrocarburos, sino también para ir preparando el camino a nuestra su-

(a) Hidroelectricidad

Se dice allá donde resido (Hermosillo, Sonora), que estamos en
la peor sequia desde hace 50
años. No sé si ésto sea cierto osólo es una frase, pero lo cierto es
que el nivel de la presa que abastece de agua para usos urbanos
está en un nivel peligrosamente
bajo. Monterrey tiene problemas
serios de abasto de agua, y los
tiene todo el altiplano del país.
La sequia de Sonora no es la excepción, es la constante de
nuestro territorio. Se dice con razón, que de los países grandes
del mundo, México es el más seco.
Sin embargo hay potencial
hidroeléctrico no aprovechado,
sobre todo en el sureste. Su cuantía es discutible, pero el hecho de
que está limitado es indiscutible. .
Por otra parte, pese a que algu- , :,=;
'

�nas personas favorecen esta opción, no puede dejar de vérsele
algunos problemas que acarrea
su aprovechamiento. Problemas
relacionados con la pérdida del
agua (aunque parezca raro, pero
agua que se baja de nivel ya no
se puede aprovechar en la parte
alta) ; problemas sociales relacionados con el desplazamiento
de centros de población y con la
pérdida de tierras fértiles; y
problemas del tipo ecológico.
Curiosamente, en los últimos
años, en la región de Europa
Central se han dado movimientos ecologistas no para detener
proyectos nucleares, sino proyectos hidráulicos.
(b) Carbón

Si el petróleo se concentra en los
países en desarrollo, el carbón
equilibra la situación al encontrarse, casi en su totalidad,
en los países ricos. Si quien hizo
la repartición de recursos lo hizo
intencionalmente, muy pobre futuro le ha de haber visto a México, porque casi no le dio carbón.

:

1~

' 1~

'

Para abastecer a la industria
siderúrgica y minero metalúrgica se está explotando carbón en
el estado de Coahuila, pero también se importa de Colombia, Canadá y lugares tan lejanos como
Australia. Algo de carbón energético se obtiene de la cuenca de
Sabinas, lo que ha dado origen a
la generación carboeléctrica en
Río Escondido. Pero todos están

de acuerdo en que eso no puede
crecer mucho, salvo que encontremos yacimientos que por
ahora ni se sospechan.

ción de considerar la geotermia
como una alternativa con problemas severos de contaminación
de sales metálicas.

No voy a adentrarme en los
problemas ecológicos de la
quema del carbón, puesto que
nuestras reservas nos hacen ver
que esos problemas nos serán
ajenos, sólo baste mencionar que
se considera en general al carbón como la fuente energética
más contaminante y que eso le
ha impedido un desarrollo acelerado en países como Estados
Unidos, Gran Bretaña o Alemania.

( d) Energías suaves

(e) Geotermia

Con ser un país relativamente rico en puntos geotérmicos, no se
puede contar con que México
pueda tener un abastecimiento
importante de energía a partir
de esta fuente. El problema es
parcialmente tecnológico, pues
aún es difícil estimar potenciales, pero aun en el caso más
optimista con suficiente desarrollo tecnológico, se considera que la geotermia tiene limites
mucho más estrechos que las necesidades energéticas.
El problema ecológico asociado a la geotermia es aún desconocido cualitativamente, pues
sólo se han explotado a pequeña
escala. Sin embargo, la experiencia de Cerro Prieto en Baja
California y de los Azufres en
Michoacán, apuntan en la direc-

Un conjunto de energías llamadas "suaves" por su baja concentración, tienden a ser la alternativa propuesta por los grupos que se autodenominan ecologistas. Dentro de éstas se encuentran la de las mareas, la solar, otras derivadas del sol como
la del viento, las olas y la bioma-

sa.
Pese al enorme potencial que
de estas fuentes existe, su factibilidad para aprovecharlas en
forma masiva está limitada por
su baja concentración y en casi
todos los casos, por su carácter
cíclico. Estas fuentes energéticas no son ajenas a problemas
ecológicos cuya gravedad se desconoce por el poco uso que de
ellas se ha podido hacer.
Como resumen de estas consideraciones sobre fuentes alternas en México, si suponemos un
crecimiento de la demanda energética al año 2000 de 5.88% anual
y suponemos un desarrollo pleno
de la hidroelectricidad, la geotermia y el carbón, en el año
2000 aún estaríamos sufriendo
una dependencia del 76 por ciento de los hidrocarburos.

La conclusión es obvia. Hay
que buscar otras alternativas: la

nuclear Y la solar. Por lo que se
pu~~e ver, Y los lapsos de sustitucio~ energética son largos, las
energias solares no ofrecen
grandes posibilidades a corto 0
mediano plazo. La nuclear sí. De
c~alquier forma, las reservas de
hidrocarburos nos brindan la
OPortunidad de transitar sin
s~b~esaltos de las fuentes energeticas actuales a las que
habrán de dominar el panorama
del siglo XXI.
Esto no significa que debamos
sentarnos a esperar; no podría
haber mayor irresponsabilidad.
Esto significa que debiéramos
ap~~vechar este lapso en adQwrir el pleno dominio de las
nuevas alternativas.
2• La opción energética nuclear

Ninguna fuente energética ha sido tan cuestionada por amplios
seet ores sociales como lo es la
energía nuclear.

La reacción social contra la
tecnología no es nueva, nació con

los inicios de la tecnología moderna, la de la máquina. Relata
Kuczynsky (Ref. 2) sobre la Revolución Industrial : " Los
hombres reconocieron muy
pronto que la máquina era la
fuerza central de la nueva edad
pero los que se vieron afectado~
de un modo adverso por sus resultados, los propietarios de las
herramientas ahora anticuadas
sólo vieron la máquina aparte'
como diría Hegel, la máquina c~
mo una influencia tangible sobre
sus vidas y bajo las condiciones
de un vasto capitalismo en expansión; y no la máquina en sí
como productora de un inmenso
progreso de la humanidad. Así
se desarrolló un odio del apéndice; se produjeron numerosas revueltas de estos apéndices
contra la máquina en todos los
países en que se estaba introduciendo en el proceso de producción."
En 1685 hubo una orden del
emperador prohibiendo las máquinas en todo el imperio; en
1719 la orden de prohibición fue

renovada para todo el imperio
por el emperador Carlos VI. Las
batallas libradas por los trabajad?res contra la máquina fueron
violer_itas, sangrientas, crueles y
ampliamente dispersas. Naturalmente, no tuvieron éxito.
La producción masiva dismin~ría los costos, haciendo asequibles los productos a la nueva
clase obrera que se creaba, con
lo que la ampliación del mercado
abría rápidamente nuevas fuentes de trabajo. Este sistema
autoreproductor dio dos resultados irónicamente contrapuestos :
el nacimiento del capitalismo y
sus formas de explotación y el
conformismo del artesano que
encontraba una forma nueva de
ca,~biar su fuerza de trabajo por
mmimos de bienestar.

Este fenómeno, de sustitución
del trabajo humano y la consecuente reacción del trabajador
parecía ser página de la hist~
ria; sin embargo, ahora se pres~nta nuevamente con casi idén- :/,
bcas características en los ; '

�•

países de mayor desaryollo tecnológico Y en sus areas .~e
influencia, con la introduccio!l
de las computadoras que a_dministran y los robots que fabrican.
Sólo el futuro nos dirá cuáles son
los limites del proceso y la reacción humana.
Hay sin embargo otras reacciones sociales que obedecen a
cuestiones más complejas Y cuyo análisis está lejos de ~~otarse. Me refiero a la reaccion social casi universal contra el deteri~ro del medio ambiente, de
las tecnologías que parece~ _dominamos sin siquiera percibirlo
y de las amenazas a la ~ubsistencia misma de la humamdad.
Al respecto dice Sethna ( Ref·
3): "Sabemos muy bien de ... el
poder de los bancos de datos
computarizados, que .a~e~azan
la privacidad de los individuos,
las notorias posibilidades del espionaje electrónico para perseguir disidentes; la_s_posibili~a~es
de la interpretacion estadistica
para imponer una serie particular de políticas sobre otras Y algunos ejemplos en los que la
ciencia moderna llega a ser una
herramienta de manipulación Y
opresión en las manos de ~os
cuantos selectos... Hemos visto
cómo en algunos países avanz~dos la tecnología modern~, d~Ja
grandes masas de poblacion indefensas.''
: 1i

, 11

'

El problema del deterioro del
medio ambiente es muy comple-

jo pues siempre está relacio~ad~ con una evaluación del tipo
"costo-beneficio". Los grupos
que han dirigido su l~cha ~n
contra de las tecnologias mas
avanzadas, parecen haberlas tomado como simbolo de todo
aquello que ha_ venid_o deteriorando el medio ambiente de
los humanos.
Estos movimientos, en su mayoría nobles, habrán de evo~ucionar para marcar sus pr?pios
limites, por ahora desconoc~d?~;
habrán de profundizar el ana~is1S
para encontrar altern~bvas
viables y no sólo planteamientos
románticos.
Creo que éste es el context?
donde se enmarca la lucha ~nbnuclear: temor a lo desconocido;
desconfianza a lo ~!-le no . se
comprende; sustitucion masiva
deltrabajo,etcétera.
Muchos grupos antinucleares,
de los más antiguos en Europa,
han evolucionado a una cierta tolerancia a los usos civiles de la
energía nuclear, y ahora centran
su lucha contra las arm~s nucleares. Creo que este fen~meno
también ocurrirá en México en
el futuro. Veamos algunos de los
cuestionamientos centrales:
(a) La seguridad

Hay una pregunta qu~ _dice:
¿Qué tan seguro es suficientemente seguro? Aunque parezca
una trivialidad, esa pregunta en-

cierra el fondo de muchas discusiones que se dan, no sólo a~rededor de la energía nuclear, smo de
la seguridad de casi cualquier
cosa. Porque hay que partir de
un hecho: No hay absolutam~nte
nada que encierre la seguridad
absoluta; ni las plantas_ nuclea:
res; ni los viajes espaciales; ru
la aviación civil; mucho menos
los automóviles, las estufas de
gas O tanto aparato que vemos
con toda familiaridad.
A lo largo de la historia, los.humanos aprendimos por experiencia que hay cosas "inseg~as",
las que repetidamente veiamos
que hacían daño, y cosas "seguras", las que normalmente. n~
causaban daño. Así, cada act1v1dad como nadar, encender un
fuego, subir a un árbol, se fue
asociando a un cierto grado de
peligrosidad, dependi~ndo de
una estadistica inconciente de
accidentes que habíamos visto
ocurrir.
El problema para continuar
con ese proceso llegó junto con la
tecnología. Ahora se trataba ~e
realizar actividades, COffi:~ subir
a un auto y luego a un av1on, cuya peligrosidad no estaba registrada en nuestra escala m.e~tal. Al principio de los automoviles había quien pensaba que
viajar a 60 Km/hora podría ser
mortal, Y hoy día hay ':lui~nes no
se suben a un avión baJo ninguna
circunstancia.
La experiencia, como en los

viejos tiempos, va asentando las
cosas. Hoy día, todos sabemos
que andar en automóvil conlleva
cierto riesgo, pero nuestra experiencia, nuestro registro en el cerebro, nos dice que es un riesgo
aceptable, y subimos sin mayor
temor al auto.
En la época de las estadisticas
todo se puede medir. Dicen que
en los Estados Unidos cada año,
uno de cada 4 mil individuos va a
morir debido a un accidente
automovilístico, uno de cada 100
mil va a morir en accidente
aéreo, uno de cada 2 y medio
millones va a morir debido a huracanes, etcétera.
Las estadísticas para algo han
de servir, pero no para darnos
seguridad. Cuando se vuela en
un avión y la turbulencia despierta temores, no son las estadísticas las que vienen a ayudar.
En el caso de las plantas nucleares prácticamente no hay estadísticas. Ya hay un buen número
de plantas-hora de experiencia,
pero afortunadamente poca experiencia en accidentes. Hasta
antes de Chemobyl el orgullo de
la industria nuclear era que no
se le podía atribuir ninguna
muerte directa. Desgraciadamente ya no lo es.
Tampoco tenemos experiencia, como la hemos tenido en
otros asuntos, para formamos
una idea de la peligrosidad
nuclear. Lo que funciona aquí es

entonces, lo que leemos, lo que
oimos y las asociaciones de ideas
que hacemos.
La industria nuclear y la industria espacial, a diferencia de
otros campos técnicos, no se desarrollaron sobre la base de
prueba y error. Si las primeras
presas que construyó el hombre
(seguramente muy pequeñas) se
reventaban, para la siguiente les
ponían un material más resistente. Esto no se valía en el programa espacial, ni en el nuclear.
Para ello, se desarrollaron
nuevas técnicas, llamadas "garantías de calidad", que substituyen al "control de calidad" utilizado por la generalidad de la
industria.
Este camino seguido en el caso
nuclear, hizo que las instalaciones de este tipo sean mucho
más seguras que casi cualquier
tipo de planta. No hay garantía
de que no fallen, Chernobyl lo
prueba, pero si se garantiza la
baja ocurrencia de problemas.
Para reforzar una imagen de
peligrosidad asociada a la energía nuclear concurren varios
factores: El origen bélico de la
energía nuclear, con Hiroshima
y Nagasaki como fantasmas; la
invisibilidad e insensibilidad de
la radiación; lo desconocido de
la tecnología; y el amarillismo y
charlatanería con que se refleja
la energía nuclear en la prensa y
la televisión.

Para no hacer muy extenso este punto, quisiera concluirlo señalando la necesidad de contemplar riesgos relativos o comparativos. Comparar el riesgo de
centrales nucleoeléctricas con
los de aquello que les vaya a
substituir si es que queremos
cambiarlas. Seguramente nos
sorprendería, pero así es, que se
arriesgan más vidas poniendo
una carboeléctrica o una gasoeléctrica en lugar de una nucleoeléctrica.
(b) Los desechos radiactivos

Considero que el problema de los
desechos radiactivos es el
problema más agudo que por
ahora tiene la industria nucleoeléctrica. Este problema aún
no se ha resuelto satisfactoriamente, pero de ninguna manera quiere decir que sea insoluble. Durante muchos años, varios países han estado explorando caminos para encontrar formas de asegurarse que los desechos radiactivos queden confinados, aislados de la biósfera,
por el número de años necesarios para que su actividad se haga inocua.
Pero como señalaba antes,
aquí no se vale el método de
prueba y error: entiérralos ahí,
y si se salen, para la próxima
buscamos un lugar más seguro!
No, lo que se viene haciendo es
diseñar sistemas, construir modelos, hacer mediciones en los sitios y todo lo necesario, para que
;

1

:;=,
1

�al tomar una decisión final se
tenga la seguridad de que los desechos permanecerán ahi como
se pretende desde ahora.
Por otra parte, me remito
nuevamente a la relatividad. Alguien decía que si bien es cierto
que la energía nucleoeléctrica
produce desechos radiactivos de
larga vida media, sus contrapartes, las termoeléctricas fósiles,
emiten desechos de vida media
infinita, pues no decae ni el
azufre ni los metales pesados
que constantemente son arrojados a la atmósfera.
La convicción de quienes están
metidos en este problema de los
desechos es que todo es cuestión
de tiempo para que cada país vaya adoptando el método que considere más adecuado. Algunos
países como Estados Unidos,
Suecia y Alemania están en vísperas de tomar una decisión.
(e) El problema de la
tecnología y la dependencia

Este es un problema particular
de los países del Tercer Mundo,
como el nuestro; pero es un
problema de una índole muy especial, que más que problema yo
le llamaría reto.
Es cierto que la tecnología
nuclear es de las más complejas
que hay, pues además de requerir de prácticamente todas
las ramas de la ciencia y la tec•1, nología, está en la punta de ellas.
' lt

'

Se tienen problemas relacionados con la ciencia de materiales;
con la termodinámica; con la
mecánica de fluídos; con la
electrónica; con la ingeniería civil; y ¿con qué no?
Pero esta misma complejidad
es la que permite que un programa nucleoeléctrico pueda servir
de plataforma para un despegue
tecnológico. Tal es el planteamiento de la India, de Argentina y de Rumania. Y en algún
tiempo fue el planteamiento de
México. En la India, por
ejemplo, el desarrollo metalúrgico, computacional y otros son
ahora impresionantes.
Nuestro país no carece de inteligencia, sino de organización
para aprovecharla.
( d) Otros problemas

Otros problemas, como la
clausura de instalaciones, el nivel de radiación en el sitio de las
plantas, etcétera, no los tocaré
aquí para no alargar demasiado,
a menos que ustedes lo requieran cuando yo termine la exposición.
3. Laguna Verde

El proyecto de Laguna Verde se
ha convertido en muchos sentidos en una especie de trauma para nuestro país. Ahora se discuten muchos asuntos alrededor de
esta planta en la prensa, pero
desde un principio hubo cues-

tionamientos a los que la prensa
no puso atención, porque en sus
orígenes Laguna Verde no era
noticia periodística.
En su origen, quienes concibieron este proyecto no tuvieron
la visión para hacer de él un proyecto de transferencia tecnológica; simplemente querían una
planta que generara electricidad
y ya. Es cierto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es
una empresa para generar
electricidad y no tecnología; pero es una empresa paraestatal
que debe tener una mira mucho
más amplia que el mero ángulo
comercial. Si la CFE fuese particular, la discusión estaría
concluida, pero no es así.
Cuando se hizo la licitación para seleccionar el reactor para
Laguna Verde (en ese entonces
era uno, después fueron dos), había intereses que apuntaban a
que ganara tal o cual marca, al
grado de que el concurso se hizo
dos veces, cancelando los resultados del primero. Del segundo
concurso salió triunfadora la General Electric, con un reactor de
agua hirviente-uranio enriquecido.
Desde entonces, principios de
los años setentas, muchos criticamos el camino que se estaba
emprendiendo, particularmente
el entonces SUTINEN (Sindicato
de Nucleares).
La CFE estableció un es-

quema para aparentar que tenía
e~ sus manos el proyecto,
mientras que eran compañías
consultoras extranjeras las que
realmente venían y decidian cómo Ycuándo hacer qué cosas.
. El ,tipo de reactor que se selecc~ono para Laguna Verde, conocido . como BWR, requiere de
uranio enriquecido como combustible. Sin entrar en detalles
baste decir que ese material prO:
cesado está en manos de unos
cuantos países en el mundo, y
que 1~ transferencia de esta tecn~log1a es asunto crítico que difícilmente se podrá resolver en el
contexto geopolítico actual y
previsiblemente futuro. Países
como Suiza Y Suecia dependen
del abasto exterior.
Con Laguna Verde operando,
P0r concepto de enriquecimiento
~- tendrá, q~e tener una inverSion econom1ca de aproximadamente 60 millones de dólares y
un, gasto anual de 34 millones
~s. Pe~o lo importante es que
ahí habra una inversión política
muy delicada, pues se dependerá de decisiones anuales
extrafrontera para operar la
Planta.
I:os vaivenes políticos de este
PBIS se manifiestan en la CFE
con curiosa intensidad. A lo largo del proyecto de Laguna Verde
han desfilado 7 directores generales: Villarreal Carabantes •
JOSé López Portillo; Arsenio Fa-'
reU; Cervantes del Río; Alberto

Escofet; Fernando Hiriart y
a~ora Joaquin Carrión. Con simllar frecuencia han cambiado
los encargados del proyecto
nuclear, cambiando equipos de
t~~bajo Y políticas de construcc1on.
Lo~ P_resupuestos temporal y
econom1co se han elevado desmesuradamente.
Se puede decir que la obra come~zó ~n agosto de 1972, cuando
se firmo una carta de intención
con la General Electric y se
nombró un responsable del proyecto. El presupuesto temporal
ya casi ~e ~riplicó. El presupuest~, econom1co, en dólares, tambien se ha multiplicado por un
factor que tal vez sea mayor.

dor de Laguna Verde, y no cabe
duda que es de lo que más la ha
dañado.
El resumen de la experiencia
dolor~sa, de La~una Verde, yo 1¿
pondr1a en los siguientes puntos:
(a), Una selección tecnológica
erronea;
(b) Un~ organización endeble para realizar el proyecto. sin miras
de l~rgo plazo Y cambiante según
los ~1entos políticos que soplen Por
la dirección de la CFE ·
(c) ~na nula transfer~ncia de tecn_olog1a (excepto para operación)
stn preparación de cuadros técni~
cos que sirviesen de base para un
eventual programa nucleoeléctrico;
(~! U~ manejo pésimo de la opimon publica, resultado del engaño
Y, en ei mejor de los casos, del
desprec10;
(e) Una planta casi terminada que
puede generar, en su primera fase
650 ~egawatts Y 1300 cuando s~
termme, pero cuya operación será
un permanente apretón de manos a
la d_epen?encia, a través del uranio
enr1quec1do.

En 1?71 se decía que Laguna
Verde iba a costar 468 millones
de dólares, pero constaba de un
sólo reactor, por lo que podemos
suponer que la planta completa
se hubiera estimado en 900 millones de dólares. Lo que va a cos- 4. Conclusiones
tar es un misterio, pero las
declaraciones oficiales más re- La planta de Laguna Verde es
ci~ntes sit_úan el dato por los 3 una experiencia amarga que demil 500 millones de dólares. No be servir para no cometer
fal~ la cifra que viene a reforzar nuevamente los mismos errores.
la ~agen de confusión y de en- Pero es también una experiencia
gano, dada por el subdirector ge- que nos deja un movimiento antineral de la CFE: 2 mil 200 millo- nucl~ar que aún no adquiere un
nes, que es incluso inferior a la perfil muy definido. Algunos de
que se manejaba hace 4 años.
sus militantes se dicen antinu~leares simplemente, otros se
Las declaraciones oficiales defmen como ecologistas y otros
falsas, menospreciando al públi- nada más antilagunaverdistas.
co, han sido la constante alrede-

:;:,
~

e,

1

�~

G

der-

e

hée

@
Creo que el problema de la
energia nuclear es mucho más
complejo de como se está tomando. No podemos a la ligera
cerrar las puertas a una opción
que puede ser importante en
nuestro país.

~

t)

o
o

a,

o

ace a
carne
Side
l'enLes
ndes.
i ira

anexos

o

a
9
gr aes"""'Ttlffl,.¡,
ns
'
ne
us
qu e p i sse sans couronne ...

Un movimiento verdaderamente ecologista, y más que ecologista, humanista, deberá considerar muchQs otros problemas
asociados a la generación de
energia. Problemas actuales como las frecuentes muertes accidentales de los mineros del carbón (44 muertes hace sólo 4 meses en Coahuila); y problemas
futuros como la constante acumulación de CCh en la atmósfera
y la disipación de altas densidades de energia en regiones de
concentración humana como la
ciudad de México. Es simplista y
erróneo tomar un solo ángulo sin
ver el espectro completo.
Lo que se trasluce claramente
es la demanda social de participar en la toma de decisiones que
a todos compete. Pero no
busquemos soluciones simplistas como el demandado referéndum sobre Laguna Verde.

'

,

Pienso que el problema principal que por ahora enfrenta la sociedad mexicana para participar masiva y adecuadamente de
las decisiones tecnológicas, deriva de una distribución muy inequitativa del conocimiento hu-

' mano.
:lci

Hoy por hoy, en una sociedad
en la que el conocimiento está
monopolizado por unos pocos, es
tan engañosa la consulta universal (porque gana el que mejor
manipula), como la decisión tecnocrática que obedece a intereses de grupo.
Hoy por hoy, creo que en las
decisiones deben participar los
grupos más amplios posibles, pero sobre la base de una información completa y después de un

análisis profundo.

Referencias
"The Challenge rA
Energy Generation", en Energy Needl
and the Environment; R.L. Seale y R.A.
Sierka, The University of Arizona PreS1,

l. J.A.CARVER:

1973.

2. J . KUCZ'YNSKI: Evolución de la ~
obrera; McGrawHill, 1967.
3. H.N. SETHNA: Sdence and Tecld'
Iogy in India: A strategy for dev#
ment; Nuclear India, mano 1975.

A.'-0

2000

2010

2020

2030

20~0

2050

2060

CURVA DE PRODUCC ION DE HIDROCARBUROS
(830300)

�proue d'un horsémerge totale
rebondir d'
bord d

ux
re.

produit
que l'on cr
cents man f
cham ·
Ce
, l'entrainem
du
pion d'Eu
100
es nage libre n'e

1tll

us
. Un
n sport
adolesines a

1.4

8
X

w
1:

idien
du
pas

1

1.3

o

IZ

4

~

DE EHEIIGIA .1'011

HABITANTE y POR AAo

lN DIFIREHTE5 RE&amp;IOIIE5 y PAISES

impli cations économiques et
rciales du football d'aujouront telles que nous nous
devant une obligation de
~i1'Tn~ll"l""l'lrlftcher le
au dé m nt de
tac . Im icite-

....

(l.

w

....

:z

w

1.1
llJ

....
....◄
z

1ii
&lt;l

:e

~
&lt;t

~

lUA

lUIIOM OCl:IOINTAL

JAl'OH

MISU

l.P.L.

111151!5 1!N DUA,

MEXICO

1.0

a::

f:
1

Ch
c'es
queurs.
sur coup ti
Guy Rou
s'enflamm
Pare xies ,
Lava! et
Plus nai'fs
Íaciles a
buts en de
francs ou d

1.2

t

I,
-truqués
oint,
erre,
ere, au
·s S.g.,
ubs les
· plus
coups
»

EVOLUCION DEL CONSUMO
0.9

DE ENERGIA POR HABI -

3
a::
w

TANTEEN MEXICO

z
w

w 0.9

a

o

:r

::,
11')

:z 0.7

8

1970

197'5

1980

198'5
ARO

�LAGUNA VERDE Y LOS RIESGOS DE
LA ENERGIA NUCLEAR

Jacinto Viqueira Landa
Introducción
El anuncio de que la planta
nucleoeléctrica de Laguna Verde iniciaría su operación en el
transcurso del año de 1987 causó
alarma entre muchos ciudadanos, especialmente del estado de
Veracruz, donde se localiza la
planta. La preocupación por los
riesgos que implica aumentó como consecuencia de la catástrofe de Chernobyl, que fue
ampliamente difundida por los
medios de información.

'ºº

En este artículo se exponen las
causas de la crisis por la que pasa la energía nucleoeléctrica en
el mundo y se analizan los riesgos asociados al uso de las tecnologías actualmente disponibles,
planteando opciones para evitarlos. Se pretende así proporcionar una información objetiva
que contribuya a tomar una decisión inteligente sobre el proyecto
de Laguna Verde.

GENERWOH NUCLEoElECIRICA

P'OR REC,OC)'lES ECONOHICAS

EU A t t.Nl 0 l . EUROPA OCCIOEMTl l y

JAPOH

PAISES CON ECONOMI A CEIITRALMENTE l'UNFICADl

RESTO DEL MUNDO

La energía nuclear en el
lllundo: del optimismo a la
crisis
En 1955 se celebró en Ginebra

una conferencia internacional

1171

..

,,

sobre la utilización pacífica de la
energía atómica, convocada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa de los
Estados Unidos, como consecuencia del programa Atomos
Para la Paz propuesto por el general Eisenhower dos años an-

,m

tes.

Se trataba, según las palabras
del presidente de Estados Unidos, de "organizar el empleo específico de la energía nuclear",
que se había revelado al mundo
por los efectos terribles de las
bombas atómicas lanzadas
sobre Japón.
La energía atómica aparecía
entonces a muchos partidarios
entusiastas como una forma segura y barata de resolver los
problemas energéticos del mundo y su aplicación a usos pacíficos abría la posibilidad de rentabilizar las enormes inversiones
realizadas en las aplicaciones
militares.
A pesar de ese optimismo inicial, treinta años después las
aplicaciones energéticas de la
energía atómica, o nuclear como
se prefiere llamarla para tratar
de desasociarla de los usos militares, se enfrentan a una oposición pública creciente en
muchos países. Los pronósticos
sobre su contribución futura al
suministro mundial de energía
eléctrica se han revisado a la baja y en varios países se han detenido o cancelado los programas
nucleoeléctricos. Por ejemplo en
Estados Unidos, como lo reconoce H.O. Reinsh, presidente de la
Bechtel Power Corporation en su
presentación ante el Foro Nuclear Alemán 1, a principios de
1986, no se ha puesto un nuevo pedido de plantas nucleoeléctricas
desde 1978 y se han cancelado
más de cien pedidos anteriores

durante los últimos diez años;
ninguna planta nucleoeléctrica
pedida después de 1973 se ha
puesto en servicio y varias plantas nucleoeléctricas en construcción se han abandonado antes de
terminarlas.
La crisis de la energía nuclear
no se limita a Estados Unidos y
se ha agravado como consecuencia del accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas, ocurrido en ese país
en 1979 y sobre todo después de
la catástrofe de la planta nucleoeléctrica de Chernobyl, que
se produjo el 26 de marzo de 1986
en la Unión Soviética. Como lo
señala el Dr. Hans Blix, director
general del Organismo Internacional de Energía Atómica, en su
informe presentado en la Conferencia Nuclear Europea en junio
de 19862, como consecuencia de
esa catástrofe los gobiernos de
Finlandia y de Holanda decidieron aplazar cualquier decisión sobre la expansión de sus
programas de energía nuclear;
Austria,
donde una planta
nucleoeléctrica terminada no se
había puesto en servicio por la
oposición de la mayoría de la
población expresada en un referéndum, parece decidida a abandonar definitivamente la energía
nuclear; en la República Federal de Alemania, donde existe
una enérgica oposición a las instalaciones nucleares, el partido
Socialdemócrata, actualmente
en la oposición, propone abandonar la energía nucleoeléctrica en

�el lapso de diez años.
¿A qué se debe esta crisis
mundial de la energía nuclear?
En mi opinión a dos causas principales, que son el problema de
los desechos radiactivos y los
riesgos de accidente en los reactores nucleares. A esto viene a
swnarse el temor a la proliferación de las armas atómicas y el
awnento de los costos de las
plantas nucleoeléctricas.
Antes de analizar esos dos factores principales conviene recordar algunos hechos sobre los
riesgos de la utilización de la
energía nuclear.
La radiación, riesgo específico
de la utilización de la energía
nuclear

Como es bien sabido, el uso de la
energía nuclear implica un riesgo específico, la radiación, que
consiste en la emisión de partículas atómicas o de ondas de
energía electromagnética como
resultado de la desintegración de
los elementos radiactivos.3
Existen tres formas principales de radiación:
La radiación alfa, que está
constituida por núcleos de
helio que tienen doble carga
positiva; es de alto contenido energético pero poco penetrante.
La radiación beta, consti-

tuida por electrones y que
tiene, en consecuencia, carga negativa; es algo más
penetrante que la radiación
alfa.

que se expresa en rems y cuya
magnitud se obtiene multiplicando la dosis absorbida por un factor de calidad que depende de la
naturaleza de la radiación.

La radiación gama, que es
de naturaleza electromagnética, sin carga, y es muy
penetrante.

La capacidad de penetración
de las diferentes formas de radiación determina las modalida·
des de acción sobre el organismo.

La radiación produce efectos
biológicos al causar la destrucción o el deterioro de las células,
lo que puede ocasionar en un ser
hwnano la muerte al cabo de varios dias, si las dosis son muy altas, o manifestarse por efectos
tardios, si las dosis son menores,
efectos que consisten en la aparición de cánceres y leucemias al
cabo de varios años y de mutaciones genéticas en generaciones posteriores.
Se puede evaluar el efecto de
la radiación por la energía absorbida por unidad de masa de
materia irradiada; esta energía
se llama dosis absorbida. La unidad de dosis absorbida es el rad,
que es igual a 0.01 joule/Kg.
Los efectos biológicos de las
dosis absorbidas dependen de
varios factores: el principal es la
naturaleza de la radiación, pero
también hay que tener en cuenta
la rapidez con que se recibe la
dosis y los órganos irradiados. A
fin de poder comparar los efectos biológicos de la radiación se
ha establecido el concepto de
"dosis absorbida equivalente",

Las radiaciones alfa son incapaces de penetrar la piel hwnana, pero pueden ser muy perjudiciales si un isótopo que emite radiaciones alfa, como, por
ejemplo el plutonio, penetra el
cuerpo a través de una herida o
por inhalación o ingestión,
causando en el lugar donde se
deposita un intenso daño local.
Las radiaciones beta, son algo
más penetrantes que las alfa,
pueden a veces penetrar la piel
hwnana, pero generalmente sus
efectos más graves se deben a la
inhalación o a la ingestión de insótopos emisores de partículaS
beta, como el iodo 131, el cesio
137 y el estroncio 90. Debido a la
semejanza química de estos ra·
dioisótopos con elementos absor·
bidos normalmente por el cuerpo
hwnano, tienden a depositarse
en ciertos órganos; por ejemplo
el estroncio 90, que es químicamente parecido al calcio, se concentra en los huesos donde puede
producir cáncer.
La radiación gama, que corno
se dijo es muy penetrante, puede

dañar órganos vitales del cuerpo. La ma_y?~ parte de los productos de fis1on emiten radia . ,
beta Ygama.
. c1on

Si la radiación es muy intensa
causa la muerte de un número
eleva~o de células Y' en consecuencia, d_e los órganos formados por dichas células, lo que
puede a s1:1 vez causar la muerte
~el organismo. Si la intensidad
e la radiación es menor se
caus~ daño a las células, qu~ en
ocasiones puede repararse pero
en ~tros casos se multiplic~ produ~iendo cáncer en los tejidos o
~~l huesos o, en el caso de una
e u a rep~oductiva , puede
:ausar un ~~no genético debido a
te mutacion, el que se transmia las generaciones futuras.

ºf

1 Generalmente se distinguen
~ ~~ectos precoces de la radiacion Ylos efectos tardíos.
fi Los efectos precoces se re:en, a los q~e aparecen poco
alg pues de la irradiación: desde
t1!1ªs ho~as hasta un mes. Las
~~stac1ones varían según
dos15 recibidas.
Po~ exposi&lt;:ió~ ~e todo el cueruna radiacion mayor de mil
durante un corto periodo
has ~la producida por las bom:
Na nz~das sobre Hiroshima y
~saki, causa la muerte inCient ta. Una dosis de cuatroPo os ~e1!1s, sobre todo el cuerde'd8 dministrada en un periodo
os horas, causa la muerte al

:S

cabo _de unos días en el cincuenta
por ciento de los casos.
. Los efectos tardíos pueden ma-

fifiemp~
estarse al cabo de periodos de
que pueden ser muy lar-

gos: canceres Y leucemias al cab? de decenas de años; mutac~ones genéticas al cabo de varias generaciones. Estos efectos
plantean ~roblemas muy diferentes segun la dosis recibida Y
s~ ~atu~aleza. Se acostumbra
d1stmgwr entre dosis fuertes Y
dosis débiles.
P~r 10 que hace a los efectos
~rd~~s de las dosis fuertes de ra~acion (cuya magnitud es inferior a _la que causa la muerte en
poco tiempo~, se conocen los casos de experimentación con animales, de enfermos de cáncer
tratad~s. por radioterapia, de
S?brevivientes de las explosiones atómicas de Hiroshima y
~agasaki, de personas irradiadas_ accidentalmente durante
explosiones atómicas experimentales Y de operarios expuest?s . profesionalmente a radiaciones, como radiólogos o mieros del uranio. En estos casos
os efectos de la radiación ya
descri~os: cánceres, leucemias y
mutaciones genéticas, son evidente~ Yaumentan en función de
la dosis.

f

Las dosis débiles son aquéllas
cuya n:ia~nitud es del orden de
las yari_a~iones observables de la
radiactiyid~d natural o bien de
las radiaciones adicionales de

ori~en médico. Corresponden a
~osis que, ~t_egradas durante toa la duracion de la vida están
comprendidas entre aigunos
rems Y ~lgunas decenas de rems
Y son siempre inferiores a cien
rems.
La determinación de los efect~s .ª largo plazo de estas dosis
deblles de radiación constituye
uno de los problemas importantes de salud de la industria
uclear' ya !lue las radiaciones a
~s que está sometido en condic~ones no~ales el personal propio de la industria Yla población
en ~eneral, entran en esta categoria.
Act~almente se considera que
no existe ningún limite inf .
de rad· · ,
erior
. iacion por debajo del cual
existan efectos cancerígenos 4
taos organ_ismos federales de E~dos Umdos relacionados con
este a~un~o usan la hipótesis de
q_ue la_mcidencia del cáncer a dosis baJas de radiación es directame~te -~roporcional a la dosis de
r~?iac1on, en la misma proporclion que la observada para dosis
a tas.

f

rº

En Estad?~ Unidos, la Agencia
d~ Protecc10n del Medio Am~iente (Environmental Protection Agency), que es el organismo encargado de establecer las
norma~ s~bre radiación, ha fijad~ un limite de 25 milirems por
an? ~orno la dosis de radiación
maxima permisible a la que
puede estar sujeta la población
en general como resultado del
C11
....

1

�funcionamiento de instalaciones
nucleares; no se pretende que
ésta es una dosis inocua, sino que
implica un riesgo similar al
aceptado en otros métodos de generar electricidad.
El problema de los desechos
radiactivos

Ji''

.fi

rias volátiles como el iodo 131. A
partir del punto de emisión a la
atmósfera tienden a dispersarse; las partículas más densas
que el aire se depositan localmente y las que tienen una densidad similar al aire son arrastradas por el viento a distancias
mayores.

Los desechos líquidos proEl funcionamiento de una planta vienen de purgas y de labores de
nucleoeléctrica produce grandes limpieza de los circuitos de
cantidades de elementos radiac- enfriamiento del reactor; los
tivos. Una proporción pequeña principales productos de fisión
es enviada al medio ambiente que contienen son el tritio y el ce(efluentes gaseosos y líquidos) o sio 137. Estos líquidos se filtran y
transportada a un centro de al- se tratan en columnas de resinas
macenamiento (desechos sólidos antes de liberarlos al medio amde mediano y bajo nivel radiacti- biente, ya sea a algún río o al
vo). La mayor parte de los elementos radiactivos producidos mar.
por el funcionamiento de un
Los desechos sólidos de mereactor nuclear queda en el com- diano nivel están constituidos
bustible irradiado que se retira por filtros y resinas contaminaperiódicamente del reactor y la dos que se retiran periódicamendisposición final de estos de- te, se introducen en recipientes
sechos radiactivos constituye un metálicos y se envían a un lugar
grave problema aún no resuelto de almacenamiento especializaen forma definitiva.
do. En cuanto a los desechos sólidos de bajo nivel, que están consLos elementos radiactivos ga- tituidos por ropa de trabajo usaseosos producidos por la fisión da y desechos de material de
son arrastrados por el fluido que limpieza, se empacaban en tamextrae el calor del reactor. En el bores de acero y se hundían en el
caso de un reactor enfriado por mar; esta práctica cesó en Estaagua natural, del tipo de agua dos Unidos a partir de 1970 yachirviente (BWR), pasan por la tualmente estos desechos se enturbina de vapor y se colectan en tierran en lugares acondicionael condensador y después de
filtrados y circulados a través de dos para ese fin.
resinas se liberan a la atmósfeLa presencia de estas substanra; estos gases están consti- cias radiactivas gaseosas, lítuidos por gases raros como el quidas y sólidas en el medio amkrypton 85 y xenos 133, y mate-

biente, aunque en dosis pequeñas, implica riesgos para los
seres vivos de radiación externa
pero sobre todo interna, Por
inhalación del aire o ingestión de
agua o alimentos contaminados;
en este último caso el efecto
puede agravarse por la concentración de las substancias radiactivas a través de las cadenas
alimentarias.
El combustible irradiado que,
como ya se dijo, se retira periódicamente del reactor, es
muy radiactivo y genera gran
cantidad de calor. Algunos de los
elementos producidos por la fisión del uranio tienen periodos
radiactivos muy largos (el periodo radiactivo de un elemento
es el tiempo necesario para que
su actividad se reduzca a la mi·
tad), por ejemplo el periodo del
plutonio es de 24 000 años.
El combustible irradiado reti·
rado del reactor se almacena
temporalmente en una alberca
contigua, bajo varios metros de
agua. Posteriormente deberla
enviarse a plantas de reprocesa·
miento, que permiten reducir
considerablemente el volumen
de los desechos de muy alta acti·
vidad y recuperar uranio y plutonio.

temacional de Energía Atómica
promuev:e a~tualmente que el
ccmbustible UTadiado procedente de las plantas nucleoeléctricas no se reprocese, especialmente en el caso de los países
que no poseen el arma atómica.
El siguiente paso consiste en
guardar en forma segura para
las futuras generaciones esos desechos radiactivos de alto nivel
que generarán radiactividad y
calor_durante miles de años. La
solución propuesta consiste en
almacenarlos a gran profundidad en formaciones geológicas
estables, tales como domos sali~ o rocas de granito, dispomendo de los medios para disi~ el calor producido por la actlVIdad radiactiva. No existe
basta ahora ninguna instalación
de demostración de este tipo en
elmundo.
El problema de la disposición

~ de los desechos radiactivos

. • _probablemente, el factor
~cipal para que en Suecia se
decidiera en 1979, mediante un
referéndum nacional, que el uso
~ la energía nuclear cesaría en
año 2010, cuando el último de
: ' d~~ reactores para generar
~cidad existentes llegara al
11
&amp;IIUU de su vida útil.

Lea riesgos de accidente de los

Sin embargo este procesa- reactores nucleares
miento podría contribuir a la
proliferación de las armas nucle- El accidente más grave que
ares, ya que el plutonio recupe- PUede ocurrir en un reactor
rado podria usarse para ese fiJI. IIQclear es el originado por la
Por ese motivo el Organismo In-

~rdida del enfriamiento del
nucl~o. del reactor. La reacción
de f1Sión del uranio produce
gr~de~ cantidades de productos
radiactiyos; ª11!1que se detenga
!ª rea~ción de f1Sión mediante la
mserción de las barras de
c~ntrol, los productos de fisión
siguen generando calor y si se interrumpe el enfriamiento la temperatura s~ elevará y se producirá la fusión del núcleo, que
podría causar la ruptura del con~nedor Yla emisión de gran cantida~ de radiactividad al medio
ambiente. Teniendo en cuenta
q~e un reactor nuclear comercial . para generar electricidad
contiene alrededor de 100 toneladas de combustible de uranio y
q~e al _cabo de un año de funcionamiento la cantidad de produc~ radiactivos presentes en
el nucleo es del orden de mil veces ~ayor que el de una bomba
at~Imc~ como la lanzada sobre
Hiroshima, la fundición de un
reactor podria causar dafios más
extensos por radiación que una
bomba atómica.
En un estudio realizado en 1957
por los laboratorios
~rookhaven, 5 que es una institució!1 gubernamental de Estados
Urudos, Yactualizado en 1965, se
lleg~ba a la conclusión de que un
accidente en una planta ñucleoeléctrica podría causar la
muerte inmediata a 45 000 personas Y otras 100 000 personas
podrian morir posteriormente de
cáncer Y otras lesiones; los dafios a la propiedad se estimaron

en 17 000 ~ones de dólares. Este estudio no se publicó, pro~blemente porque sus conclusiones se consideraron alarmantes Ys~ datos se hicieron públicos vemte afios después, cuando
se entabló una demanda basada
en ~ Ley de Libertad de Información.
~n 1954 se aprobó en Estados
Umdos la Ley de Energía Nuclear cuyo propósito era promover el desarrollo privado de la
energía ~tómica, pero debido a
la magrutud Y gravedad de las
C?nsecuencias de un posible acc1~ente nuclear• las empresas
privadas se negaron a invertir
en la industria nuclear a menos
que se limitara la responsabilidad resultante de un accidente e
En. 1957 el Congreso de Estad~s
Urudos aprobó la Ley PriceAnders~!1• que limitaba la responsabilidad a 560 millones de
dólares,. de lo~ cuales el gobierno
proP?rcio!lana 500 millones y el
propietano de la planta nucleoeléctrica 60. La ley se ha
prorrogado varias veces, la última hasta el 1° de agosto de 1987
con la.modificación de que de 1~
~ millones el gobierno proporci~nará 435 Y las aseguradoras
privadas 125.
El ~uivalente mexicano de la
Ley Price-Anderson es la Ley de
Responsabilidad Nuclear, aproba~ en 1~76, que establece que
la mdemruzación máxima total
por w:1 accidente nuclear será de
100 millones de pesos.

�La premisa fundamental en
que se basa la limitación de responsabilidades es que la probabilidad de que ocurra una catástrofe nuclear es muy baja, como trató de demostrarse en el
estudio sobre seguridad de reactores publicado en 1975, conocido
como Informe Rasmussen, 7 el
cual ha sido criticado tanto por
la metodología utilizada como
por la insuficiencia de la información estadística. 8 La Comisión Nuclear Reguladora de Estados Unidos repudió formalmente el estudio en 1979.9
La fusión parcial del núcleo de
un reactor comercial se produjo
en el accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas, próxima a la ciudad
de Harrisburg, en el estado de
Pennsylvania, en Estados Unidos, el cual se inició el 28 de marzo de 1979. Por una combinación
de fallas del equipo y errores humanos el reactor de la unidad generadora No. 2 se quedó sin refrigeración y la temperatura se elevó a alrededor de 2900 grados
centígrados. Se formó una burbuja de hidrógeno en el interior
de la vasija y la presión subió a
valores peligrosos, teniendo que
liberarse cierta cantidad de gases radiactivos a la atmósfera
para controlar la presión. La
refrigeración del núcleo del reactor pudo restablecerse y después de varios días de angustia y
confusión el accidente se controló. 10 El reactor quedó inservible
y hasta la fecha, a pesar de haber gastado grandes sumas de

dinero, no se ha podido descontaminar.
El 26 de marzo de 1986 ocurrió
la catástrofe de Chernobyl, en la
Unión Soviética. En el reactor
No. 4 de esa planta nucleoeléctrica se produjo una explosión que
lo destruyó y liberó gran cantidad de productos radiactivos a la
atmósfera. El accidente se debió
a errores humanos y al hecho de
que ese tipo de reactores, moderados con grafito y enfriados con
agua, son inestables a baja carga, lo que explica el rápido
aumento de generación hasta valores muy superiores a la capacidad nominal del reactor cuando,
además, están bloqueados varios sistemas de seguridad.
Como consecuencia del accidente han muerto hasta ahora 31
personas; 116 000 personas tuvieron que ser evacuadas en un
radio de 30 Km alrededor del
reactor, de las cuales se considera que 24 000 recibieron dosis
considerables de radiación del
orden de 45 rems, que causarán
a mediano y largo plazo un
aumento de la incidencia del
cáncer en esa población. 11
En numerosos lugares de
Europa se detectó un aumento
de la radiactividad, lo que creó
gran alarma y en varios países
se desecharon alimentos frescos
y leche que se consideraron contaminados.
El accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas y la catástrofe de

Chernobyl han puesto seriamente en duda la seguridad de las
instalaciones nucleoeléctricas
realizadas con las tecnologías
actualmente disponibles.
El destacado especialista
nuclear norteamericano, Alvin
M. Weinberg, quien se refirió en
1971 al uso de la energía nuclear
como un pacto fáustico, comenta
en los siguientes términos el impacto de los dos accidentes antes
mencionados: 12
"Chernobyl y Three Mile Island revelan algunos de los costos sociales
de los accidentes nucleares, costos
que difícilmente pueden estimarSe
mediante una evaluación probabilistica de riesgo, especialmente
porque los costos dependen mucho
del medio cultural y político del
país en el que ocurre el accidente."

Refiriéndose específicamente
al accidente de Chernobyl, señala:
"Tal vez de mayor importancia
que el daño físico causado por
Chernobyl es la situación casi de
pánico que este incidente ocasionó
en una gran parte de Europa.
Cuando se publicó el infonne ~
Rasmussen, sin duda nunca previmos que un accidente nuclear de la
magnitud de Chernobyl pudiera
despertar tal interés del público.
Tampoco reconocimos el impacto
social que produciría la prohibición de acceso al área afectada por
la precipitación radiactiva."

Más adelante dice, refiriéndose a las consecuencias del acci·
dente de Chernobyl:
"Un costo social importante de lo

sucedido en Chernobyl es el posible
abandono de la energía nuclear en
varios países de Europa Occidental; Austria, Dinamarca y Noruega ya habían rechazado la energia nuclear aún antes del accidente
de Chernobyl; el abandono por etapas de la energía nuclear en Suecia
de aquí al año 2010, que aparecía
cada vez menos probable, nuevamente se ha tornado serio. En Estados Unidos, una encuesta de la
ABC indicó que actualmente el 78
por ciento del público se opone a la
energía nuclear."

Para hacer frente a la crisis de
confianza en la energía nuclear,
que ya se había manifestado antes del accidente de Chernobyl,
se ha propuesto el desarrollo de
una nueva generación de reactores nucleares intrínsecamente
seguros. Weinberg relata en su
artículo que esa propuesta partió
de David Lilienthal, primer presidente de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos,
quien la hizo a varios científicos,
Poeo después del accidente de la
Isla de las Tres Millas. Se trata
de desarrollar un reactor cuya
seguridad no depende de la intervención mecánica o humana, sino de principios físicos inmutables.
Weinberg señala que ya se han
concebido por lo menos tres diferentes reactores intrínsecamente seguros: el reactor sueco
enfriado por agua en condiciones
de emergencia circula por convección natural; el reactor de alta temperatura enfriado con helio, desarrollado en Alemania
Occidental, en el que el núcleo

está constituido por miles de esferas que contienen el combustible; y el reactor rápido o de
cría enfriado por sodio líquido diseñado en Estados Unidos, que
en condiciones de emegencia circula también por convección natural.
Weinberg concluye sobre este
asunto lo siguiente:
"Puesto que no es probable que se
construya un nuevo reactor nuclear en Estados Unidos por lo menos en los próximos 15 años, parece
sensato aprovechar este tiempo
para crear un verdadero reactor
intrínsecamente seguro. De hecho,
me atrevería a ir más lejos: el desarrollo de reactores intrínsecamente seguros debería ser un proyecto internacional en el que colaboraran Estados Unidos y la Unión
Soviética."

¿Qué hacer con Laguna Verde?
A finales de los años sesenta,
cuando se propuso la instalación
de la primera planta nucleoeléctrica en México, podía parecer razonable que se abordase
un programa nucleoeléctrico limitado, para así iniciarse en la
aplicación de una tecnología que
aparecía entonces como una opción viable para la generación de
electricidad y para contribuir a
la diversificación de la oferta
energética.
En esa época concurrieron
tres factores a tomar finalmente
la decisión, en 1971, de realizar el
proyecto de Laguna Verde: la
preocupación por el agotamiento

de las reservas petroleras, la
promoción hecha por el Organismo Internacional de Energía
Atómica para que los países en
vías de desarrollo implantasen
programas importantes para el
desarrollo de la energía nuclear
y la existencia de un grupo de
técnicos mexicanos especializados en energía atómica con becas del programa de Atomos para la Paz.
De esos tres factores los dos
primeros han desaparecido. A
partir de 1972 se iniciaron los
descubrimientos de las nuevas y
cuantiosas reservas petroleras
en el sureste de México y además se precisan las posibilidades de diversificación de la oferta energética mediante el uso de
fuentes renovables, como por
ejemplo la energía hidroeléctrica en los países en desarrollo.
Dieciséis años después de
aquella decisión, la crisis mundial de la energía nuclear, las dificultades internas para realizar
el proyecto de Laguna Verde y la
oposición pública a su puesta en
servicio, nos obligan a preguntarnos si no hay una alternativa
a un proyecto que ha perdido su
justüicación, que permita aprovechar la inversión realizada,
que según la Comisión Federal
de Electricidad alcanza la cifra
de 3 500 millones de dólares,
incluyendo los costos financieros.
Esa solución existe: convertir
la planta nucleoeléctrica en una

,,:
(11 ·,·,
(11
1

.,,,, .!,

�CABALLO DE LA NOCHE

lf;

Gabriel Contreras
.dv

FJ:s!ª{!~clicifn
esl?e~áculo Caballo de _la noche participaron di1·erso.~ elementos artísticos ( Xavier Angel Marti
Jor
w ,aI · er~I~ e~el'l'a, Carlos Vl!lal'l'eal. E_rick f'.strada . .José Pineda. Gilberto Hidalgo. /,eticia Parra. ·
·tge Artduro 'v_argas J Jo m1s11101. to_dos de Importa11c1a dec1sirn. Sin embargo. las ventajas y las des I,entaJ·as del
tex o son e mi particular responsab1l1dad.
La interpretación, la reinvención. las variaciones las simplifi , ·
•1 ,
- ·
curso del montaje son virtud Y pecado de sus directores· Xavie~ª~111og11e1\1,ºst~º:t;s Y las anad1duras generados en el
•
n
e "ar 1 1 .,orge Arturo Vargas
Caballo de la noche fue estrenado en marzo de 1988 en J s· l F. .·
•
·
Percha. Teatro de Movimiento.
·
ª ª ª ,,wei mwntal del Teatro de la Ciudad. a carpo de l..a

termoeléctrica convencional que
use como combustible indistintamente gas natural o combustóleo.
Existen varios precedentes de
este tipo de conversión, entre
ellos el de la planta nucleoeléctrica de Markiven, en
Suecia, que fue convertida en
una termoeléctrica a base de
combustóleo y opera en esa forma desde 1974 y el de la planta
nucleoléctrica de Zimmer, en
Estados Unidos, con un reactor .
igual al de Laguna Verde, que se
está convirtiendo en una termoeléctrica que utilizará carbón, programada para entrar en
servicio en 1991.

;:
'i
1

1

1

'

'

q

Puede demostrarse que ade-.
más de eliminar el riesgo de accidente nuclear y el problema de
la disposición final de los desechos radiactivos, la conversión de la planta nucleoeléctrica
: :
en una termoeléctrica conven1
:~: ~ cional es la opción que, con un

enfoque de largo plazo, resulta
más conveniente desde el punto
de vista económico. 13

Referencias
l. Reinsh, H.O. Nuclear power in the
United States: current status and its fu-

ture. Gennan Nuclear Forum. Bonn,
1986.

2. Blix, H. The post-Chemobyl outlook
for nuclear power. International Atomic

Energy Agency. Viena, 1986.

Reactor safety study: an assessment li
accident risk in US commercial nuclear·
power plants. WASH-1400, Governmeat
Printing Office. Washington, D.C., 1975.

8. American Physical Society. "Nucle-

ar reactor safety; the APS submits its ~
port". Physics Today, 128 (7), julio de
1975.

9. Pringle, P., Spigelman, J. Los baltnes nucleares. Planeta. Barcelona, 1984.
10. "Kemeny Commision's Oct. 17 draft
report". Nucleonics Week del 29 de oetubre de 1979.

3. Weber, I; Wiltshire, S. The nuclear
waste primer. The League of Woman Voters Education Fund. New York, 1985.

11. Edwards, M. "Chernobyl; one year
after". National Geographic, Vol 171, No.
5, mayo de 1987.

4. Organismo Internacional de Energía

12. Weinberg, A.M. "A nuclear power
advocate reflects on Chemobyl". flie

Atómica. Realidades en torno a las radiaciones de bajo nivel Viena, 1986.
5. Theoretical possibilities and consequences of major accidents in Jarge
nuclear power plants. USAEC Report

WASH-740. Government Printing Office.
Washington, D.C., 1957.

6. Shrader-Frechette, K.S. Energía
nuclear y bienestar público. Alianza Universidad. Madrid, 1983.
7. Atomic Energy Commission.

Bulletin of the Atomic Scientist Agosto-

septiembre de 1986. Reproducido en
Contextos, afto 4, No. 74; publicado porla
Secretaria de Programación y ~
,,uesto, enero de 1987.

13. Viqueira, J. "Vicisitudes del progrl"
ma nucleoeléctrico mexicano". ReviStl
Casa del Tiempo, No. 67; MésicO,
,eptiembre-octubr.e de 1986.

Clara: "A veces llegan los
tambores. No sé por qué y no
son pocos."
El huésped: "Acuérdate de mí
cuando llegue el mejor de los
momentos. porque somos dos
Y sigo siendo uno."
Pop: El presiente la amenaza que lo marca; trata de enfocarla con el filo del ojo.
El visitante: El hombre tiene
ropas holgadísimas; en ellas,
su cuerpo desaparece. Queda,
acaso, su olor.
El hotel: Un ámbito cerrado.

l. Es un sonido grave quien ejer•

ce su dominio. Tocadas por la
luz, surgen las cosas. Los pasos
que recorren la escalera tienen
la habilidad de un pianista, exac•
tos, delicados. Y a llegan las voces, los rumores. Esta es la
sorpresa de una puerta como un
látig_o. El hotel resplandece rojo,
febril. Se abre la puerta mayor y
aparece el visitante. Cruza el pasillo, que es un brillante lago
negro, rema, suda a pesar del
viento, alcanza uno de los cuartos; ahí, bajo las piernas blancas
de una mujer anónima, en un al•
tar sucio, entre el dolor y el pla•
cer, abandona su maleta.
2. Clara sigue intentándolo pero
carece de alas. Al fin, como
siempre, cede. Es natural que

aborrezca estas paredes. Un día
así pensaba antes, un día seré
otra y todo será otra cosa. Ese
día no llegó, sólo los de grandes
dientes, los ciegos, estos días.

ese es un detalle que Clara prefiere no confesarse.

El cuarto del huésped la hace
sangrar frecuentemente, la despeina y lame sus piernitas, eso
es algo que a ella no le gusta.

"Pásale muchachita, a tí te estaba esperando ... "

El agua negra hiede a sus
anchas, hierve de larvas, es el
hastío el agua de la tina de Cla•
ra, de la muchacha que se
desplaza sin rumbo por el cuarto
Y se pierde en el tejido de la rutina.
Si de mí dependiera, piensa, si
de mí... detendría el mundo como se merece, lo agarraría de la
cola y lo lanzaría hasta el fin del
mundo.
Ahora blande su trapo, que es
su mejor arma y su yugo y su
mordaza y su más caro vestido.
Esparce su instrwnental como
se prolongan las serpentinas.
Allá, al oeste, fue a dar la tina
dando twnbos, y todo el líquido
se quedó en el sur, fiel a sí mis•
mo.
Detrás de sus ojos abiertos esconde un par de ojos cerrados;

Acechante, el huésped le da la
bienvenida:

La figura burda de unos dientes y unos cabellos bestiales la
obligan a doblarse. El, sencillamente, está hambriento y no va
a disimularlo.
"¿Sabes qué vamos a hacer
con esto? ¿Sabes cuánto es? A
ver, dime una cifra ... No te imaginas a dónde podemos llegar...
Una, dos semanas, a lo mejor
nos podemos pasar un mes donde a ti se te ocurra. Y eso no es
nada, ¡mira!, pero esto lo manejo yo. No se nos va a ir de las manos por culpa tuya ... Vamos haciendo memoria: ¿hace cuánto
que nos casamos? ¿Te acuerdas? Cuando una persona tiene
las cosas claras, tiene su pensamiento depositado en el futuro ...
Cuando una persona ve las cosas
del tamaño que son, entonces...
Entonces uno se vuelve cuidadoso, responsable, medido; uno
se... Lo que más me gusta de tí
es que tienes el cabello largo. A
ver, échatelo sobre los hombros.

C: r!

' ¡'/
1

�Ven, siéntate. Si quieres podemos olvidar lo que teníamos pendiente, lo de anoche, ¿cómo
ves?... ¿Desconfías, verdad?
Eso es lo que más me jode, que
desconfíes... Y no estoy hablando nada más de ti, que sería lo de
menos: todas las mujeres, no
quiero saber cuál... No me vas a
entender, ¿no entiendes que
cuando se puede se puede? Me
ha costado mucho llegar a ser
quien soy, deveras ... Pisar tantas manos, caras, jetas; aguantar bromas y bromas y bromas y
bromas. Así, un dia tuvieron que
llamarme jefe, el jefe... ¿Ves esta cara? ¿Te das cuenta? El
progreso rejuvenece a la gente y
el fracaso se queda embarrado
como un pedazo de caca...
Acuérdate de la casa donde naciste... Llegabas y lo primero
era la peste. Eso es cierto, ¿o me
lo vas a negar? Y la envidia,
también huele a envidia en esos
chiqueros que hace años debiste
haber olvidado... Todo eso se
acabó; se acabaron todos y cada
uno de tus recuerditos de mierda. Con esto, con esto que tenemos en el bolsillo, en las manos,
en el hocico... ¿Me entiendes? ...
Yo siempre he dado muy buena
impresión... Yo ... Yo siempre he
dado... muy buena impresión...
Yo ..."
3. Cuando está en su cuarto es
una ardilla. Se mira detenidamente, se sacude doliéndose,
turbada. Cierra su mano y la
convierte en un martillo de coraje y temor acumulado.

La tos crece y la lleva a vomitar al baño. Después de los espasmos lava sus dientecitos, humedece sus mejillas ridículamente anaranjadas, coquetas,
amantes del fracaso.

Anda, muchacha -le diría el
huésped si estuviera ahí, besándole la espalda-, mójate la cara, mójate el pecho, ojalá esta
vez resucites como siempre.
4. El contacto con la cama,
extrañamente, la vuelve pesada'.
Mira el techo como a un viejo
amigo. La radio se enciende y toca una canción para Clara:
"Aunque no quieras tú ni quiera
yo, lo quiso Dios./ Hasta la eternidad te seguirá mi amor." Está
cerrando los ojos. La cara de la
muchacha se levanta gimiendo,
desesperada como una perrita
hambrienta. No puede tocar el

techo. Fatigada, habla dulcemente con nadie:
"Ahora sí, en negro, piénsalo
en negro. Al principio vas a tener
unas cuantas dificultades, pero
no te... Mira, todo consiste en
que ... No te quiero ver así, con la
cabeza agachada. Si no me entiendes, me lo dices. Por favor
acércate, podríamos llegar a un
acuerdo. Afuera es otra cosa,
¿ya me entendiste? Aquí tenemos, aquí podemos estar seguros. Afuera no hace frío, no hace
calor. ¿Quiéres que te acaricie
como el domingo? ¿O prefieres
algo nuevo? A ver, recárgate
aquí. Haz como si fueras a morder la luna. Cierra los ojos y
piénsalo en negro. Va a ser
muy... "
Su murmullo es opacado por la
radio.

Caballo de la noche
Suda bajo una luz menor
La cabeza al aire
Las manos libres bajo una luz menor
Surges de sus babas
Del caro rigor de sus pezuñas
Y las puertas te aguardan
Te llaman, putas
Estallas bajo una luz menor
Para que resople con tus labios
Cuando cierras los ojos a la niebla

5. Es un cazador por vocación.
Puntería, pulso, paciencia, rapidez, el afán de ser invisible, instinto, amor por las heridas. Mira
muy entusiasmado por una rendija, la boca abierta, los brazos
duros, el cuello pleno de sangre.
Acaricia su pene inquieto bajo la
tela. El pequeño duende está
muy acostumbrado a la palma
del cazador, a sus dedos de miel.
El espectáculo culmina, cae. El
cazador baja por una escalera
que lo deposita en el recibidor.
Ese es su cuartel. Abre una lata
Ymientras brota la espuma deja
descansar el cuerpo en su sillón.
Ella cree estar a salvo en su
cuarto, cree no escuchar nada,
apaga la luz, pretende relajarse.
Alguien empuja, alguien patea, alguien quiere acabar con la
puerta: el cazador. Pop entra
sonriendo, aflojándose la bragueta. La ardilla no es un animal
Pira las balas, le pide que mejor
desaparezca, que espere, que encienda el televisor, que olvide su
Piel insignificante, su condición
de mínimo roedor. Pop se acerca
al excusado y escarba entre los
periódicos manchados. Jala una
Yotra vez la palanca, escucha el
&amp;gua con delicia. Mirando la
sangre sobre los encabezados,
SObre los anuncios, fe licita a la
llluchacha. Clara se cubre el
Vientre con las manos, con la ca-

be-za.

6: Se hace trampa. Pop gana y
Plerde. Al fin de cada juego, se
Pasa el dinero del bolsillo de-

recho al izquierdo, del izquierdo
al derecho.

siempre va a estar solo; que la
baraja es un débil artificio.

En uno de los cuartos, dos voces discuten cosas que Pop no sabe descifrar.

Arriba, en la escalera, los pies
del visitante son dos nubes
nuevas, dos nubes de alcantarilla que se asoman y lo obligan a
detener su juego. El presiente
la amenaza que lo marca; trata
de enfocarla con el filo del ojo, y
nada.

Quiere saber de qué se trata,
quiénes son los contrincantes.
Cuando se acerca a la puerta
precisa, voltea repentinamente... Le gustaría poder decir
buenas tardes, qué se le ofrece,
simplemente... Y las palabras no
llegan. No puede decirle nada al
hombre que acaba de llegar al
mostrador, al hombre que se
despacha solo, al hombre que toma la llave del casillero y se
pierde en el pasillo.
El hombre tiene ropas holgadísimas; en ellas, su cuerpo desaparece. Queda, acaso, su olor.
Clara baja por la escalera y
tiene prisa y se dirige a Pop.
Detrás de ella surge el huésped
con gesto decidido. Podría aclararse todo. Pop aguarda.
Ellos son dos moscas de vuelo
irregular. La muchacha, una duda entre el azúcar y la putrefacción, la carnada de los insectos,
el posible botín. La rodean, se
enfrentan a su alrededor.

Pop emite una sonrisa desconfiada, platica con sus cartas diciendo palabras que no lo son.
Ahora es el huésped quien lo
mira con ánimo retador. Uno de
los extremos de la partida me
pertenece, piensa Pop, no toda.
Los billetes del retador brotan en
señal de riesgo. Pop los rechaza.
El huésped, en respuesta, dobla
la suma. Pop no quiere mirar sus
ojos, guarda su mazo, sale y llama a la muchacha.
8. Protegido por una sábana
blanca, el huésped acaricia su
maleta. Ríe terriblemente cuando se desvanece entre la nieve.
Hace crecer sus piernas y luego
es un enano y luego una bestia
que salta y abandona su escondite. Es un feto que ríe en una esquina sombría, una pasta repugnante. Saca sus billetes y forma
una cascada y se baña en ella.

Aparece el visitante y traduce
su mano en una sombra gigantesca. Los tres, moscas y carnada, son ahora prescindibles.

El huésped ha preferido volar
en su propia máquina.

7. Jugar así comienza a
aburrirlo. Recuerda que

Ella se apresura a sacudirlo
todo, ese mar entero que es el
cuarto. Mira los billetes con ~

i

11
'

�hambre cuando se empina y
sueña que bucea brillantemente.
A punto de tocarlos, un golpe de
aire la sorprende.
Podría ocurrir todo más lentamente, piensa Clara, podría suceder que nada fuera un obstáculo, y correr y perderme a mi manera y no despertar.
Pero él ya la tiene, eso la obliga a apretar los dientes. Su mirada adquiere una luz que ilwnina al huésped. El atraviesa la
cama en un corte rapídisimo,
circunda a la muchacha y pica
sus ojitos de ardilla que tiembla,
se apodera de la tina, del trapo.
La ardilla le suplica que se los
devuelva. El va por su cintura y
la sangre de los dos se calienta
cuando la muchacha cae en la tina, un pie primero, luego el otro.

Una mujer tan planea no sabe
escapar de una cárcel tan pequeña. El huésped, cansado de
este round, se sienta en su esquina, se embarra de vaselina,
se moja la frente, toma su maleta, su triunfo mayor:
"¿Sabes a dónde podemos llegar con esto?"
Clara no se da por aludida. El,
entre risas escandalosas, la toma de la mano y genera toda clase de promesas inverosímiles,
pretende besar sus deditos frágiles, duda. Prefiere llevarse la
mano de la mujer a los hombros,
al pecho, mientras jura y blasfe-

ma y llora y ríe y suda. El estómago de Clara se ha endurecido
y comienza a flotar en el asco.
La mano de la muchacha a punto
de tocar el pene del huésped. El
llanto, la risa, el miedo del
hombre para... El huésped se detiene, le deja el trapo en la mano,
la obliga a dar vueltas y vueltas
y vueltas. Limpia, le ordena con
los ojos.
9. En su libreta anota cuánto gana, cuánto pierde. Su estampa es
la de un niño perdido en su suerte, buena, mala, incierta. Acude
a la bolsa del pantalón en busca
de billetes. Apenas un par de monedas estúpidas. Las pone sobre
el mostrador, orgulloso y avergonzado. Se demora en una ambición sorda y vana. Contempla
sus zapatos demolidos. Nada. Tímidamente, saca una carta
secreta, un as de la manga.

La llegada del visitante,
suave, señala el juego de Pop. El
sombrero saluda al jugador. Pop
se dispone a sostenerle la mirada pero tiene frío y cede. El
hombre de ropas holgadas avanza para que Pop retroceda. Pop
es ahora muy pequeño swnido en
el mostrador, muy pequeño
cuando se refugia en una revista,
y más pequeño todavía cuando
abre una cerveza e intenta olvidar dónde se encuentra.
Aquí está Clara y aquí está
Pop que quiere besarla. Aquí
ella lo golpea en el pecho. Aquí el
visitante lanza una carta en silencio. Aquí Pop le pide dinero a

la ardillita y ella niega tenerlo.
Aquí está la tina y el traPo que
Pop impone a su criaturilla.
Aquí la angustia de la mujer, su
torpe afán de escapar, su descubrimiento de que el hotel no va
a permitir que nadie se vaya.
10. El huésped está parado
sobre la maleta, tiene unos largos calzones puestos y los zapatos justo en su lugar. No se
mueve de su plataforma ni pretende ver a nadie:

"Pásale muchachita, a tí te estaba esperando. A ti, siempre a
ti, siempre. ¿Ya decidiste lo que
podemos hacer con esto, ya lo
pensaste bien? Eso me gusta,
que no te desbordes, que estés
donde tienes que estar a la hora
en que tienes que estar. ¿Qué tal
anoche? ¿ Tuvieron fiesta otra
vez? ¿Sí o no? No me respondas
más, tú di sí o no, sí o no. Qué
bien, qué bien, qué bien que hayas reflexionado y que por fm
llegues a una resolución resolución, una respuesta para este
crucigrama ... Palabra que abre
todas las puertas, todos los corazones corazones, que empuja todas las envidias, las trampitas.
las traiciones. Palabra que busca la gente en su trabajo, en 1aS
cajas bancarias, en la panza de
los muertos, en los trailers, en el
centro de la tierra. Palabra que
se lleva en el bolsillo, en los pies.
en la mente. Palabra de seis
letras e inagotables utilidades.
¿Ya la tienes, verdad? O ya crees tenerla; o ya crees tenerla para metértela en el corazón.

muchachita. Acuérdate de mí
cuando llegue el mejor de los
momentos, porque somos dos y
sigo siendo uno. ¿Te das cuenta?
No va a ser muy fácil que cargues con esto, ¿o tú crees que sí?
¿Vas a salir hoy? ¿Con él otra
vez? ¿Ahora sí te has convertido
en una buena esposa? No, no te
vas a ir; de eso me encargo yo. Y
me voy a encargar de esto, de esto, de esto y de todo, muchachita. Cada vez vamos a ser más felices. ¿ Tu canción? ¿Quieres que
ponga tu canción? ¿Bailamos?
¿Hace cuánto que no bailamos?
Ya no nos acordamos de nada
¿verdad? Una verdadera lásti~
ma ... "
Clara se retuerce porque lo
que quiere es el dinero, sondea el
cuarto, olisquea.
Pero él es un perro que tiene su
hueso y lo muestra bajo la sábana. Se levanta feliz con su botín.
Nadie debe acercársele, ni Clara.
11. Las alas del visitante cubren
la guarida de Pop. Una llave y un

cuchillo caen como huevos al
mostrador.
La muchacha corre para escapar del huésped. Pop extiende su
guante y la esconde bajo la escalera. Los dos se miran interrogándose. Pop se queda con la
maleta. La ardilla va por el arma y el cazador termina ahi
acuchillado.
'

12. Esa música grave se ha

transformado en un ruido nocturno. La muchacha ha sellado
la puerta y habla con el techo,
cada vez más fuerte:

El huésped es la hiena que el visitante arrastra como a un toro
muerto. La hiena escapa y vuela
hasta el respaldo de la cama
mientras Clara pare a su bebé.
"A veces llegan los tambores.
Clara mira sin ver y se ofrece al
No sé por qué y no son pocos. En- viento. La hiena busca el apoyo
tonces quieren crecer. Hay uno del visitante y el visitante se
que es distinto, eso se ve, se ve.
adueña del bebé bañado en rojo.
La persona que los toca no soy
La muchacha ciega sabe que los
yo. Esa persona les está frontanojos del visitante son de juguete
do la espalda. Un tambor es tam- que no habrá gesto que lo prov~
bién como un gato, aunque no que, que su deleite vive en el intenga todos esos pelos. Vienen terior de la maleta, todos esos
de muy lejos. Son de cuerito, gusanos, todos los cucarachos y
acaban de salir del cascarón. · la mierda guardados. Clara lanMueven la cabeza para reírse.
za una risa igual a la del huésAhora vamos a compartirlos. ped. El visitante deja un regalo
¿Cuál es su juego? ¿Cuál es su sobre la palma blanca de la
juego? Vamos a despertarlos.
muchacha: el cuchillo. Ahora
Diles de una vez que no crezcan, viene la canción: "Aunque no
sólo déjalos que cambien de co- quieras tú ni quiera yo, lo quiso
lor... Si se quieren ir, despídelos;
Dios/ Hasta la eternidad te sesi se quieren ir, despídelos; si se guirá mi amor." El lavabo es un
quieren ir... "
manantial en expansión, el
centro de una sustancia negra
Eso que surge entre sus pier- luego roja. Clara se mete en s~
nas. Un color muerto. Un color rincón. El lavabo emite un últiolvidado. La puerta que deja mo vómito de sangre. Lentamenentrar al viento enfurecido. Una te, la oscuridad.
luminosidad extraña, y niebla.

�CREDO DE LOS QUE AMAMOS

Francisco Garzón Céspedes
amor
allá los incapaces
los que no encuentran su corazón
para ofrecerlo
los que no saben por dónde vuelan
las gaviotas
ni buscan el sendero
que descubra sus moradas
allá los débiles
los que no pueden resistir
un sol dentro del pecho
y en las piedras del camino
dejan
la esperanza el puño
las azadas
el roble sus propósitos
amor
allá los inconscientes
los que deshacen amaneceres
y canciones
y niegan con su sombra
la claridad y el viento
al hombro que los guía
allá los cobardes
los que con cada paso
temen perder el horizonte
y en cada riesgo
los desarma el miedo
allá los prepotentes
los que rechazan
que el polvo donde pisan
es honra
y no escalera
es patria
y no sitial
amor
allá los egoístas

los que no comparten
el techo y la comida
la cama y la confianza
y cierran
sus puertas para no sufrir
inundaciones desperfectos
roturas
descalabros
allá los frustrados
los que sueñan sin conocer
que soñar es derecho
de quienes
defienden fundan construyen
una realidad que se acerca
a sus sueños
los cumple o sobrepasa
allá los descreídos
los que no creen
en el espíritu humano del espíritu
en su propia carne como la carne
resurrecta
en la vida perecedera que les toca
como
la vida perdurable
amora
allá todos los que de soledad mueren
tan solos
acá nosotros
los que creemos
en nosotros simplemente

NOSOTROS LOS QUE AMAMOS
1

,p,

,,

�EL FUNDAMENTO DE UNA
DISIDENCIA: DEL IDEAL ARCAICO
AL VERSO CONTINGENTE
(Sobre la poesía de José Javier Villarreal)
Evodio Escalante

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

ncore une fois, Katarina W_itt
sera, a 21 ans, a
des champion
pat in age
· ·
7 févri
glac
d'

E

r,

e

a
g

-~~_;,~

a

Fédér
« Merci, Katarina .
patinage ... »
Mais a présent « S1ssi » c'est son
surnom) s'ennuie' sur la glace. L'_an
passé, a Copenhague, elle bata1Ile

En uno de sus artículos de crítica, Ramón López Velarde hablaba del advenimiento de una
nueva estética que estaría libre
de los dictados del mundo exterior, y que, obedeciendo a la curvatura propia del tiempo del poeta, habría de articularse en un
verso que él llamó contingente.
¿Un tiempo del poeta? Habría
que decir mejor sus tiempos
múltiples y siempre sesgados de
la historia. Esta heterogeneidad
íntima del poeta, en la que se
cifraría el blasón de su autenticidad en tanto escritor, y que le
permite construir un territorio
no dominado por los valores de
la existencia gregaria, cristaliza
en el relativismo de un verso que_
se vuelve impredecible, indeterminable, y que no obedece a otra
ley que la de su propia respiración.
No es esta evocación de López
Velarde un gesto arbitrario. Como uno de los fundadores de
nuestra modernidad literaria,
algunos de los textos de López
Velarde siguen ejerciendo un saludable influjo entre nuestros jóvenes escritores. La idea de un
verso contingente, podría decirse, sintetiza una manera de entender el trabajo poético que sigue siendo válida en nuestros
días. Como permanece dentro de
nuestro horizonte, del mismo
modo, el trenzado específico que
une en un mismo texto la historia
familiar y la historia trascendental, los motivos externos,
eostumbristas, fieles a las pecu-

liaridades de lo exterior, y el
sentido íntimo, irreductible, que
aporta el espíritu del poeta en su
afán por apartarse de la prosa
del mundo. Es lo propio de este
espíritu, como se sabe, evitar la
pesadumbre de la Historia, a la
que se identifica con la caída y la
degradación, y evocar en cambio los acontecimientos de la
"pequeña historia", de la historia minúscula, en la que los
paisajes familiares y los paisajes secretos de la subjetividad
habrán de convivir libres de los
imperativos de la heteronomía
mundana. "El viejo pozo", uno
de los poemas más representativos de López Velarde, ilustra esta oscilación en la que el rechazo
a la intrusión de la historia con
mayúscula que en este caso es sinónimo de saqueo, se equilibra
con la representación de una historia familiar que habrá de ser el
marco para que se articule la
historia invisible, la trascendental, la de las emociones del poeta, la de sus sueños de consúmación y de abismo. El viejo pozo, en efecto, es "un compendio
de ilusión y de históricas pequeñeces" . Pero es también la
gran boca, la boca tirana, el
gran abismo en que el poeta
quisiera convertirse para que en
él se despeñara la estrella ideal,
la más atesorada, la que acaricia transido de imposibles lo que
hay de más auténtico en su subjetividad.
El libro de José Javier
Villarreal, Mar del norte, 1 es un

Son el abandono, la rapiña y la usura
el platillo fuerte en esta mesa.

J .J. Villarreal

ejemplo de la vigencia del modelo que acabo de describir. Un
modelo indeterminista en cuanto
a la cadencia, aunque dramático
en la selección de los temas. Si
bien hace mucho que dejaron de
existir los Gargantúas del verso
contra los que despotricaba López Velarcie, no es menos cierto
que ahora los peligros de la poetización tienen que ver con los
estereotipos, con el agotamiento
de las potencias creadoras y con
la experimentación carente de
contenidos. Ante el insulso regodeo en el acabamiento del impulso poético, que paradójicamente
alienta en algunas de las tentativas recientes de poetas establecidos, ante la experimentación a
menudo desprovista de sustancia que conocemos por los delirios de los discursivistas, ante el
inane recaer en las facilidades
de un bucolismo que todo lo
apuesta en favor de la inmediatez del efecto estético, al que
le bastaría con trasponer la
belleza cosificada de la naturaleza para obtener sus resultados
más altos, libros como el de José
Javier Villarreal abren una ventana de refrescantes perspectivas. Su verso, contingente como
lo quería López Velarde, no intenta responder sino a las alteraciones de su tiempo interior;
frente a la gran historia, a la que
recusa, responde con la atención
a las históricas pequeñeces de
las que hablaba el bardo zacatecano. Por supuesto, sin ningún
ánimo restauracionista. Soy yo
el que ha traído a cuento a López

o:
e, ¡

�Velarde. Aunque es evidente que . ciudad se levanta sobre el sudor
Villarreal lo conoce bien,2 las y los sueños de nuestros padres,/
huellas visibles en su libro remisobre el cuerpo violado de la
ten a Ezra Pound, a Elizabeth
muchacha y la mano siempre
Bishop, a W.B. Yeats, a Auden, a
dispuesta del asesino." En vano
los trovadores medievales y a altrataremos de ubicar la referengunos maestros del Siglo de Oro
cia intransferible. Tijuana, la
español.
ciudad, se desdibuja en el último
aletazo, que era también nuestra
Ajeno a toda grandilocuencia,
última esperanza de encontrar
atento a las mínimas victorias
concreción: "Es la mujer que
que a veces se esconden tras la
pasó sin verte, la que no te reapariencia del fracaso, Villacuerda,/ esa que constantemenrreal toma de Pound la recusate disfrazas, pero a quien
ción global del reino de la usura
siempre le escribes tus versos."
que ha instaurado el capitalismo
Acaso la interioridad es demaasí como el gesto épico con el que
siado interior. El paisaje se desse sobrepone a las limitaciones
dibuja, se vuelve un estado de
de la existencia común. Su libro,
ánimo, como el mar de "Canción
dividido en dos grandes partes,
de noviembre". Cito dos de sus
va de menos a más. Los primelineas para indicar este grado de
ros poemas, podría decirse, disiinteriorización: "El mar entonmulan el extremo rigor con el
ces es una furia que se desparraque ha sido tramado el volumen.
ma,/ un golpe bajo a mitad de la
Parecen pertenecer, por la inmadrugada, ... "
mediatez de sus referencias geMás que el paisaje en sí, a peográficas, al orbe de un exteriorismo al que el escritor tratasar a veces de la pura denotación
ría de insuflarle una vibración
de los títulos (como en el poema
anímica, sin que se sepa bien pa"Rosarito-Tijuana"), destaca la
ra dónde tira ese impulso. En la
silueta de unos jóvenes heridos
"Elegía frente al mar", por
por la rabia del mundo en que viejemplo, se encuentran estas líven: "Los muchachos toda la
noche, frente al mar jugaron a
neas.
ser náufragos,/ ángeles castrados por la rabia de sus padres."
En esta casa de cuartos vacíos
Ahí se impone, de nuevo, la
donde las palomas son apenas un
recuerdo
ciudad interior, a la vez que se
contemplo el cadáver de mis días,
anuncian los primeros rasgos de
la ruína polvorienta de mis sueños.
una épica subjetivizada que más
tarde
será el emblema de la disiLa vacuidad y la ruina. Esto
dencia
del poeta frente a la soes: los lugares comunes, sin otra
ciedad:
"Durante la noche conschispa particular. En "Titruimos
ciudades inmensas,/
juana", sabemos que: "Esta

castillos derruidos por el llanto
de la mañana;/ fuimos los
guerreros, los hombres altos de
la noche."
Cadencia y decadencia. El
verso contingente parece existir
sólo para que se materialice un
estado de yecto, una caída del
hombre que prefigura el derrotismo y sin embargo termina resistiéndolo. Esto no es todavia
enteramente claro en esta parte
del libro. El sujeto poético ha
contemplado la danza de los
muertos. Ha escuchado el canto
de las sirenas y su "infinita tristeza." Ha visto crecer el mar
encabronado que se le escapa de
las manos. Ha odiado hasta la última parte de su cuerpo y sabe
de "el hambre, el dolor que. nos
abre los ojos buscando el cielo".
¿Se trata acaso de la cuota de
usura poética que hay que pagar
para iniciar una poetización más
auténtica? Al rasgar sus vestiduras y contar, una por una, sus heridas corpóreas, ¿no prepara el
poeta el advenimiento de un 1~
gar diferente, de una zona poética en la que el rasgo individual
habrá de adquirir una dimensión
emblemática?
Al fin: ¿Qué clase de acontecimiento es el poema? ¿Qué clase
de contingencia es la que ha de
aflorar en el verso que se aswne
como contingente?
"Historia" el poema con el
que se cierra' la primera sección
de • Mar del norte, nos enfrenta

de pronto con este problema. Por
primera vez en el libro, tal y como se había visto en "El viejo
pozo" de López Velarde, la historia familiar y la historia trascendental, esto es, la historia íntima
del poeta, se trenzan en una unidad de tipo superior. Se diría que
para que el poema lograra constituirse en unidad productiva era
necesario que a su vez instituyera en su interior los rasgos de
una productividad. Que la relación entre sujeto y objeto estuviera mediada por un modo de
producción que al pertenecer al
ámbito paterno ayudara a definir los lugares y los destinos de
los personajes involucrados. El
texto lo logra a la perfección. El
Primer sujeto, en realidad objeto, pues lo construye la mirada
evocadora del escritor que imagina la historia y la presenta como real, es la figura de la
madre. No hay duda, la vemos a
través de una lente nostálgica:
"Vuelves a caminar por la tierra
que te sintió de niña", así comienza el poema. Y así continúa: "Esa mañana cambiaste
las rosas del florero,/ abriste la
ventana para que un viento, que
tan sólo tú conocías, tocara tu
cuerpo,/ hinchara las cortinas
de tu cuarto e izara las banderas
de tus ojos." Se trata, evidentemente, de una reconstrucción.
El Poeta, el hijo, todavía no ha
llacido. La madre-niña es pues
lDl "compendio de fantasía". Es
el hijo el que se adelanta a su
Propio nacimiento para fijar el
rostro de su madre. Así lo dice:

"Yo te esperaba en la terraza,
sentado, jugando con tus recuerdos,/ componiendo el color de
tus ojos, la luz de tus manos,/ tú
pasabas de largo sin verme, ... "
Pero en esta producción no está
solo. Está también la producción
del padre, esto es, del abuelo del
escritor. El ámbito evocador de
la nostalgia, las trizaduras en el
rostro que tal evocación prefigura, son complementadas por una
producción absolutamente material. Estamos en los viñedos del
abuelo. Sabemos que los campos
se llenan de gente extraña entre
septiembre y octubre. Lo adivinamos: son los peones, son los
asalariados. El texto se cuida
bien de señalar su extranjería y
de evitar cualquier mención a
las máquinas introducidas por el
capitalismo. Ahora sabemos por
qué: el ámbito patriarcal, dentro
del imaginario del escritor, está
necesariamente fuera de la
prosa del mundo. Es un ámbito
semifeudal. Una zona arcaizante. El único mecanismo admisible, si así se le puede llamar, lo
formarán las hogueras que evitan la congelación de las viñas
durante el invierno. La elipsis
refuerza este sentido, que el texto anota en cursivas: el invierno

sólo heló unas cuantas matas, y
eso porque no se prendieron las
hogueras a tiempo. La nostalgia
es un acontecimiento irremediable. Luego, la madre deberá
abandonar el círculo feudal. Su
padre la inscribirá en una escuela americana, la Saint Mary
Grammar School. Insólito uni-

verso disciplinario que une el
aprendizaje de la gramática con
la virginidad de la Virgen. Otra
coagulación de la nostalgia:
"Tus mañanas de infancia
quedaron entre faldas y blusas
del colegio,/ junto a tus medallas
y diplomas de buena conducta."
Como el abismo que invocaba
López Velarde, el poema debe
concluir con la fatalidad. Pero
será una fatalidad engendrada
por la contingencia y que refuerza la contingencia. Primero la
catástrofe, la soledad, el dolor,
vividos aquí como lo irremediable; para terminar, el miedo
nocturno que paraliza el rostro
de la madre y no la deja responder al llamado angustioso de ese
hijo que todavía no nacía _pero
que ya estaba instalado ahi, en el
corazón de la noche, en el centro
de una desolación de la que
extrae su fortaleza: "Alguien
lloraba a tus espaldas,/ pero la
noche fue el miedo que no te dejó
volver el rostro."
La contingencia de ese llanto

del escritor que se figura como
hijo nonato, extrema libertad de
un deseo que fabrica su ámbito
silencioso, no deja de apuntar
hacia un lugar invisible desde el
que el poeta ejerce sus poderes
imaginarios. Ese lugar, como alcanza a adivinarse, es el viñedo
patriarcal, último bastión que
esta historia preserva ante lo
inevitable. Terreno de contingencia que resiste sin poder resistir sabiendo que acabará por

~

�doblegarse, otro modelo productivo. La contingencia poética
busca su asiento necesario, y lo
encuentra. De esta feudalidad
aswnida surge la poderosa energía que le permitirá al poeta denunciar la corrupción, la inmoralidad, la usura, en fin, que se
ha posesionado de nuestro mundo. Al fabricar sus raíces en el
suelo del abuelo materno, el poeta tendrá unos ojos hambrientos con los que habrá de mirar la
piedra azul de uno de sus poemas. Unos ojos que no se conformarán sino con el infinito.
La segunda parte del libro

vuelve más nítida esta recusación de la história contemporánea. Esta recusación de la limitación que supone el imperio de
la burguesía. Compuesta de "Jaculatorias", Homenajes" y una
"Addenda", esta parte deja ver
una cierta retratística. Casi todos los textos toman a un personaje y trabajan su imagen. Este
personaje, por lo demás, suele
ser un poeta, trátese de Pound o
de Góngora, de Villon o de Ibn
Gabirol. Pero, y esto es sintomático, será otro poema con el escueto título de "Historia", como
ya había sucedido en la primera
parte, el que dará la clave para
captar el sentido del conjunto.
¿Y que nos cuenta esta "Historia" que no acepta calificativos,
y que en su desnudez acaso
quiere insinuar lo que hay en ella
de ejemplar, de valedero para
todos? Nada más ni nada menos
$ que la caída del orden feudal. En

doce apretados versos se nos
cuenta la historia: "Un día despertamos bajo el cielo de la
derrota, vimos nuestros blasones quebrados, nuestras mujeres violadas y nuestros reinos
perdidos. "Un formidable
epígrafe de Lope de Vega nos indica que esta derrota de los señores es el fundamento del ser del
poeta. O sea, que la victoria del
orden burgués conlleva necesariamente la ruina de los poetas,
que desde ese momento se vuelven expulsados o forajidos. Aunque quizá esto no es lo más importante, sino su forma de aceptarlo y de sacar fuerzas de su
marginación. Volver el estigma
en la base de un nuevo poderío.
En esa dirección apuntan los
versos de Lope: caer de un cielo
y ser demonio en penal y de

serlo jamás arrepentirse. El poeta, ¿un demonio en pena? Sí,
¿por qué no? ¿No es esta justamente la idea que entre nosotros
sostuvo Jorge Cuesta, cuando
hablaba de la naturaleza demoniaca de la poesía? Agréguese, a
esto, la contwnacia de su condición. Porque, siéndolo, jamás
habrá de arrepentirse.

El mejor ejemplo de esta contumacia, que vuelve incorruptible el cuerpo del poeta y le permite atravesar los siglos y sostener ante nosotros el signo de su
disidencia, es para mí la "Balada a la memoria de Francois
Villon". Lo dice el poema: "Hoy,
a veinte de abril de 1470, un cadáver germina,/ nace firme

como rama de encino, como
pechos de doncella." Han colgado a Villon. Este es el acontecimiento primario. Este es el
acontecimiento que suscita la
historia trascendental. En lo
trascendente, como se sabe, la
otra historia se detiene:
Ahora el pueblo contempla la obra
de la justicia:
los vientres hinchados, las caras
amoratadas, y esa mujer que llora
con el rostro embozado.
Todos los artefactos se han detenido, todas las maquinarias han parado su marcha...

Ahí está, colgando, el cuerpo
de Villon. "Lo han dejado como
una señal, como un punto de referencia -agrega el poema-;
pero en ese aliento hecho piedra,
en ese cuello quebrado acecha el
último de los arcángeles ... " Ytodavía más, inesperadamente: la
voz de mando. La voz de los ex·
pulsados. Y, con ella, "el odio de
una batalla que aún no se ha per·
dido". O sea: bárbara bur·
guesía, instauradora de la usura,
no creas que ya venciste. No
pienses que el tiempo juega detu
parte. Haces mal en sentirte tan
segura. Tan impune. Tan llena
de eternidad. Los poetas Y ~
cómplices, los marginados,, comolo sugiere el libro de Jose Javier Villarreal, no han dicho todavía su última palabra.
La contingencia del verso,

incluso en los pasajes en que ~
rece renunciar a ella por la ~,_
de la morosa repetición, de la 111'

sistencia que instala la inmovilidad, el sosiego, o bien por la vía
de una gradación que produce el
delicado efecto de un fade out,
funciona extrañamente como
una apelación al lector. El verso
se acerca a la prosa para ejercer
mejor su inesperado coletazo en
la conciencia de los testigos:
"Pound hablaba de ciertas
zorras que en las praderas/ se
tropezaban, golpeaban, descalabraban contra las duras lápidas." ¿Quién nos dice que no hemos sido nosotros, por nuestra
vez, los que nos hemos tropezado, golpeado, descalabrado?
LQuién nos asegura que no solllOs esas zorras del poema que
se rompieron la crisma al chocar
con las lápidas? Junto al tiempo
!le la confusión, o de la caza
lllcrulosenta, frente al banquete de
que comen encima de cadáveres, el silencio, el contrapunto
ificamente poético, el signo
la interioridad del artista, que
- distancias frente a la histotlpecde

ria carnicera para conservar la
integridad de su canto: "sobre
las piedras la filosa escarcha, el
silencio de los ángeles". Esbozado el paisaje, definidos los elementos de esta situación en la
que se transparenta la barbarie
que otros llaman mundo civilizado, el verso acude, para terminar, a los efectos de una disolvencia que acaso nos concilia
con la existencia natural:
El viento sopla muy despacio, muy
lento sobre la hierba de las praderas,
la brisa remueve pasiones que se
quedan estáticas por el pánico,
y las zorras filosas persiguen a la
liebre, alargan la carrera hasta las
costas,
donde no se detienen, donde no se
paran, donde no rehuyen su
marcha, donde se pierden de vista.

Enamorado de la feudalidad
arcaica, sonámbulo de sus propios recuerdos, acudiendo a las
fuentes de donde surge la critica
de la modernidad, pero sin dejar

de ser fiel a las cadencias del
mundo contemporáneo, de las
que está perfectamente compenetrado, José Javier Villarreal
ha escrito uno de los libros más
rigurosos y más indispensables
de los últimos lustros. La idealidad caballeresca de un Villon o
de un Pound, por lo que se ve, sigue siendo el signo más que propicio de la novísima rebelión poética que encuentra en la mondadura irregular del mundo, en su
trizadura azarosa e irrevocable,
las íntimas razones de la necesidad de su escritura.

NOTAS:
1. Mar del norte. Joaquín Mortíz, México, 1988 (Premio de Poesía de Aguascalientes, 1987), 80 pp.
2. Véase a este respecto su ensayo "Los
fantasmas de la pasión", en el número
monográfico dedicado a López Velarde
de La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, núm. 208, abril de 1988, pp. 44-45.

,

i '

��LA MOVILIDAD GEOGRAFICA DE
LOS OBREROS TEXTILES
EN ATLIXCO, PUEBLA (1899-1909)

Leticia Gamboa Ojeda *
REGION

au sein de l'équipe nationale suédoise.
« A Tamaby, skier était la seule
chose intéressante a faire, a raconté
lngemar Stenmark dans une de ses
chroniques publiées par le magazine
américain "Skiing". Alors, avec Stig,
nous voulio s skier a longueur de
joumée.
olan e dinaire. Sport,
avec d
ck sur
, u volleyball,
laiP,illftltft~"-Tttilff-.:&gt;w1r usin du
baseCe

cir
cha
cae

r ne
des-

dlsc;UlJJ¡llt! tr
angen' exige pas d randes
qualités skieur ».
.
Ingemar Stenmark, c'e auss1 _le
premier maitre du nouveau ski alplD,

Introducción
"La historia del movimiento
obrero en el siglo XIX es una historia de desplazamiento y
emigración", escribe en una de
sus obras el gran historiador
inglés E.J. Hobsbawm. 1 Y la razón primera de este fenómeno la
expresa otro importante estudioso de la clase obrera, el historiador francés Yves Lequin,
cuando dice que "/a/ la industrialización le ha correspondido una movilidad geográfica
de los individuos".2

ración de una importante fuerza
de trabajo.

En buena parte de nuestro
territorio, la industrialización
generó una reubicación de la
población. Miles y miles de
hombres abandonaron sus lugares de origen o de residencia, para dirigirse hacia los lugares
donde la industria se fue localizando. Mientras ésta no alcanzó
un cierto grado de consolidación,
pero sobre todo mientras la organización sindical de la clase
obrera no se fortaleció, las coyunturas económicas marcaron,
Para el largo periodo que se de manera especial, los ritmos
extendió desde la segunda mitad del desplazamiento geográfico
del siglo XIX hasta la tercera dé- de los trabajadores. Generalicada del presente siglo, la afir- zando, la inmigración de éstos a
mación de Hobsbawm es apli- una zona fabril era la señal de
cable a la realidad mexicana,
una época de "vacas gordas" paPor la misma razón que Lequin ra su economia; y la emigración
ha apuntado: en ese periodo de obrera era sintoma, por el
nuestra historia, la moderna in-_ contrario, de una época de "vadustria surgió, se fomentó y se
cas flacas". En un continuo "vaafianzó como una de las activi- y-viene", innumerables.trabajadades básicas de nuestra econo- dores compartieron la incertimia. Su desarrollo requirió de la dumbre de su futuro. Se convirinversión de capitales, de la pro- tieron en obreros a los que
tección arancelaria, de la adop- podria calificarse con varios adción de nuevas tecnologías, de la
jetivos: "nómadas", "errancreación de infraestructura, de tes", "giróvagos", "ambulanla liberación de los mercados re- tes", obreros de "cobija al
gionales, del ensanchamiento
hombro" y a veces hasta "itinedel mercado nacional y, además rantes".
de otros factores, de la incorpoEn el porfiriato, el notable impulso industrializador se acom• Seminario de Historia Contemporápañó de una fuerte movilidad
nea del Centro de Investigaciones
geográfica de la población.
Históricas del Movimiento Obrero,
Instituto de Ciencias de la UniversiEntre 1895 y 1910, los mexicanos
dad Autónoma de Puebla
residentes en una localidad dis-

tinta a la de su nacimiento, mantuvieron un crecimiento sostenido con una tasa media anual del
2.5%, superior a la tasa de crecimiento poblacional ( 1.1 %) .
Nueve estados de la República,
entre los cuales se hallaba
Puebla, albergaban en 1910 a un
70% de población no nativa. Simultáneamente, como los mayores expulsores de población se
contaban ocho estados, siendo
Puebla, también, uno de ellos. 3
Con una elevada cuota de mano de obra migrante, la industria
textil contribuyó al fenómeno de
la mudanza obrera. En el municipio de Puebla, donde la instalación de las fábricas se inició en
1835, la participación de trabajadores nacidos en otros puntos del
mismo estado y de la vecina
Tlaxcala se ha calculado en un
tercio del total, entre dicho año y
1870. Desde entonces y hasta finales de la siguiente década, el
aporte de los fuereños descendió,
creciendo el de los individuos de
"origen citadino". 4
En el laborioso y semicálido
municipio de Atlixco, situado a
unos 30 kms de la capital poblana, la movilidad geográfica de
los trabajadores ocupados en sus
fábricas fue muy aguda en la última década del porfiriato, momento en que el proceso de instalación de sus unidades productivas textileras halló su apogeo y
su culminación.
Tomando como sujetos de aná-

~

�lisis a los obreros avecindados
hacia fines del porfiriato en los
caseríos fabriles de esa fértil región, nuestro propósito e_s
ilustrar la magnitud de su movilidad geográfica. En tanto conduce al problema medular de la
formación de la clase obrera, el
estudio de dicha movilidad merece atención.
La valiosa documentación del
Archivo Municipal de Atlixto
constituye la fuente fundamental
de este ensayo. Particularmente, utilizamos quince padrones
vecinales de población, levantados entre los habitantes de los
caseríos para determinados
años del lapso 1899-1909. Es sin
embargo lamentable que algunos de estos censos hayan sido
confusa e imprecisamente requisitados, que para ciertos caser íos y ciertos años no estén, Y
que uno de los más importantes
(el de Metepec de 1905) se encuentre en su mayor parte mutilado. Por estas circunstancias,
el estudio de la movilidad geográfica no puede abarcar a todos los obreros avecindados,
conformándonos con hacerlo a
pa r t ir, solamente, de las
muestras posibles. Como quiera,
el fenómeno de la movilidad se
constata e incluso parcialmente
puede ser cuantificado.
l. La industria textil en Atlixco
a inicios del siglo

Famoso especialmente por sus
harinas de trigo, el valle de

Atlixco se constituyó, en el paso
del siglo XIX al XX, en el último
de los entonces cinco más importantes centros textileros del
país.
El proceso de la instalación de
las fábricas textiles se inició en
1853, cuando en la ciudad de
Atlixco se fundó La Concepción.
Hacia 1865 abrió La Carolina, pasando desde entonces más de
una treintena de años para que
otras fábricas textiles se instalaran, haciéndolo, esta vez, en un
escaso lapso de apenas tres

años.
En breve tiempo se instalaron,
en efecto, cinco modernas fábricas más: El León, El Carmen Y
El Volcán, cuyos trabajos despegaron casi simultáneamente, en
el mes de septiembre de 1899;
San Agustín, inaugurada en
1900; y Metepec, la fábrica por
cuyas características podría decirse que cierra con "broche de
oro" el proceso, al comenzar sus
actividades el 25 de septiembre
de 1902 (Ver croquis de localización) .ª

croqui, de local1caci6n de la• flbrica ■ de Atlixco

movida• por el rlo San Baltaear o Cantarrana•

Pero en términos generales no
sólo era lo moderno lo que distinguía a las fábricas de Atlixco. Se
significaban además por la magnitud de su producción y por el
elevado número de sus trabajadores. Algunas incluso rivalizaban en tamaño con las principales fábricas del municipio de
Puebla, y en el caso de Metepec
con las dos más grandes del país
(Río Blanco y Santa Rosa, ambas situadas en Orizaba).

La importancia de la industria
textil de Atlixco radicaba, pues,
en el tamaño de sus fábricas. De
acuerdo con los promedios de husos y telares que en su conjunto
tenían las fábricas del estado en
1913,7 las de Atlixco adquirían
una dimensión gigante en el caso
de Metepec, grande en los de La
Concepción y El León, y mediana en el resto. Las cantidades
de husos y telares instalados en
ese año eran éstas:

Con semejante planta textil, el
Distrito de Atlixco pasó a tener
un preponderante sitio en la industria textil estatal. Al respecto
son bastante elocuentes las
cifras del cuadro l. Promediando los porcentajes de la última ·
columna, para los años considerados Atlixco contribuía con el
45% de la producción y el 48% del
valor de la misma, concentrando
en sus fábricas al 35% de los
obreros de toda la entidad. 8

Husos

Telares

Metepec
El León
La Concepción
La Carolina
El Carmen
San Agustín
El Volcán

34,452
6,832
8,616
7,656
6,040
6,244
4,752

1,487
426
334
225
232
209
230

En la siguiente pagma, el
cuadro 2 da el detalle del número
de obreros, la producción y su
valor para cada una de las siete
fábricas de Atlixco en 1902, 1906

Cuadro 1
Ailos y rubros

1902
Número de obreros
~oducción ( miles de piezas)
Valor de la prod (miles$)
1906:
Número de obreros
Producción ( miles de piezas)
Valor de la prod (miles$)
1908:
Número de obreros
~ ucción (miles de piezas)
alor de la prod (miles$)

Estado de Distrito de
Puebla
Atlixco %

6,560
1,933
4,625

1,686
934
2,987

26
48
65

7,520
5,432
14,244

3,208
2,361
5,242

43
43
37

7,859
4,755
12,172

2,880
(2,041 )
5,229

37
(43)
43

e un e
ie e. Co fir
&lt;
l'app och
a t avoir 'es
e ement ur
' rreur. »

¡

e
spor
ant a l'entraine
J--_.. en compétitio
ais fragile ment le
c'est l'inverse. Pas d u'
Bois
lui le confirment v on
iers)
' a I'entrafoement, · s
rans
a vue dans les jo
u
récé
les gra ds rende
us
&lt; Da
mome s-la, dit Bo
re
lqu chose d'i explicable
o
t. JI se replie s r lui-meme
té
·se. Et en cou e, il explos
ar n est en re le mieu lac
r nalyser I phénomen . « J
u faux cal e ; c'est la e mpéti
. i brfile on agressiv é. J'a
_me s rpasser, de e sur
. D a s mon e s, I
s, c'est 5 % de men l. »
endant, chaque jo r
une uni é de moi

om

·

los
Si

~
(TI

�Cuadro2
Valor de la prod (miles$)
Número de obreros Producción (miles pzas)
1908
1906
1902
1908•
1906
1902
1908
1906
1902
2659
2783
780
1039
1436
260
1330
1831
878
500
689
470
195
205
145
291
m
208
500
550
440
195
200
130
120
250
180
500
200
195
80
535
120
400
300
457
155
150
139
184
150
100
350
420
460
137
140
140
200
200
140
31J)
300
380
125
150
120
220
?.SO
180

FABRICAS
Metepec..
ElLeón
El Carmen
La Concepción
San Agustín

El Volcán
La Carolina
• Todas las cifras de esta colwnna son estimadas

•• En el caso de Metepec, la producción abarca no sólo las piezas tejidas sino también las estampadas

Fuentes: Estadísticas industriales del Distrito de Atlixco. En: AMA, Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp. 1; 1906, caja 135, e_xp. 2
y 1909, caja 211, exp. 3

y 1908. En términos generales,
las cifras de este cuadro afirman
la primacia de Metepec y el segundo sitio de El León; pero para el resto de fábricas su actividad económica no siempre se
halló en correspondencia con su
tamafio. Asi, por ejemplo en 1902
La Concepción, una fábrica
grande como ya vimos, suspende
su aporte por estar cerrada, y en
los posteriores años (1906 y 1908)
su ritmo de actividad es medianamente significativo.
El cuadro 2 refleja entonces
que, independientemente de su
talla, las fábricas de Atlixco seguian los vaivenes de la coyuntura, a veces utilizando más su capacidad instalada, y en ocasiones utilizándola menos o en
nada. Esto resulta importante
porque directamente debió incidir en el número de obreros ocupados y, en consecuencia, en el
ritmo migratorio de una parte de
le la población en la zona.

l. La inmigración obrera
Con 8 mil almas hacia 1883, la
ciudad de Atlixco podía considerarse como un emplazamiento
urbano relativamente populoso.
Entre las miles de localidades
del pais, sólo la superaban en ese
año 46, por las cantidades de su
población. 8
Sin embargo, al relacionar la
población de Atlixco con la cantidad de fuerza de trabajo requerida por las fábricas, la abundancia de aquélla se torna, ciertamente, muy relativa. En base a
las cifras de los dos primeros
cuadros, podemos afirmar que.
entre 1902 y 1908 la mano de obra
fabril experimentó un crecimiento anual promedio del
11.8%, mientras que, en el curso
de la primera década del siglo, el
distrito de Atlixco registró una
tasa media de incremento anual
del 2.2%, al pasar de 21,085 habitantes de 1900 a 25,723 en 1910.9

Asi, los volúmenes de mano de
obra necesarios para las fábricas, difícilmente podían ser cubiertos por una población cuyo
ritmo de crecimiento era bastante menor.
Por otro lado, las vias para
captar una mano de obra procedente del mismo municipio no se
hallaban totalmente allanadaS,
porque una parte de sus haciendas y ranchos utilizaban más
plenamente como fuerza de trabajo a sus moradores, obstaculizándose con ello la movilización
de ciertos núcleos de población
rural. 10 A esto debe añadirse que
en Atlixco los dueños de laS
fábricas no se encontraron con
un proletariado industrial previo, al cual pudieran captar,
pues otro tipo de industria no estaba casi implantada, y la poca
que había ocupaba infimOS montos de fuerza de trabajo. Entre 4
molinos de harina de trigo, UDD
de maiz, dos curtidurías, UIII

fundición, una fábrica de fideos
dos de ~guas gaseosas y una d~
aguardiente, en 1909 apenas si la
planta industrial no textilera de
~tlixco empleaba 47 personas 11
cifra que a inicios de siglo no d~bió ser sino igual o menor.
.En consecuencia, por el insufiClente . crecimiento poblacional
de Athxco en relación a la deman~a de fuerza de trabajo

fabril, por las ligas laborales de
~ part~ del campesinado en
Ciertas fmcas Y por la escasa
Pl'Ol~tarización en la zona, las
fábncas tuvieron que recurrir a
una mano de obra venida de
fue~a; La necesidad de brazos
obligo a los empresarios textiles
8 hacerlo, Y la necesidad de ganarse _el diario sustento condujo
sucesivamente a miles de
bomb~es ajenos al municipio a
trabaJar en sus fábricas.
~a d~~de finales de siglo, la in1Dlgrac1?n elevaba el número de
los ~b1tantes de Atlixco: "el
c~imiento demográfico de
~co en los últimos años del
liglo XIX, es el resultado en una
~Porción importante, de la in~ación a ese distrito". 12 Con
apertura de San Agustín en
l900 Ysobre todo con el inicio de
los ~abajos en Metepec en 1902
esa ~igración se intensificó:
ldq~nendo además caracteres
lllasivos porque los hombres lle~ ~on la idea de radicar por
tiempo en la zona, contraose en las fábricas como
Obreros "fijos", lo hicieron con

to

tod? Yfamilia, ya se tratase de la
muJer Ylos hijos, de los padres y
hermanos, ~e otros parientes y
h~s_ta de paisanos y vecinos. Las
vi~1endas edificadas en torno a
seis de las siete fábricas por
c~~nta de los empresarios, posi~ilitaron la recepción de familias Y clanes proletarios, siendo
por ende muy rara la presencia
de trabajadores solos.
Estos caseríos levantados en
las _afueras de las fábricas y las
senes de pequeños cuartos intramur?S, alojaban a una variable
cantidad de personas. El número
d~penclia de la talla de las factorias, de las condiciones del mercado, del tamaño de las familias
obreras y del lugar específico de

~b~cación de las fábricas. Este
último factor explica el caso de
La Concepción, una factoría
g~ande que por situarse en plena
cmdad no había tenido necesidad
de crear una villa obrera a su
alrededor, contando sólo con
~uartos interiores donde se aloJaban los empleados y unos pocos obreros con sus familias
pues la absoluta mayoría de s~
trabajadores vivía diseminadamente en la trama urbana de
Atlixco.
¿Cuántas personas habitaban
en ~as viviendas interiores y exteriores de las fábricas? El dato
p~r~ 1905-1906 se precisa con las
s1gwentes cifras: 13

Cuadro3
Caseríos obreros
Metepec
El León
SanAgustin
La Carolina
El Volcán
El Carmen
La Concepción

Hombres
521
140

Mujeres
402
311
103

86

84

398

74
50
39

11 ·
peut-etre 1use e entreonse, de prets pour l'achat
resuttats en sport, e est

923
709

243
170
70
144
44
94
43
82
Total: 2,365

ompétition réu
t

Subtotales

�Cuadro5
Lugares de nacimiento de los obreros residentes en los caseríos de:
LA CAROLINA (1899), METEPEC y EL LEON (1905 ),
SAN AGUSTIN (1906) y EL CARMEN (1909)
Núm. de
ESTADOS Y localidades obreros

La significación cuantitativa

de esos 2,365 vecinos de los caseríos, se evidencia si consideramos que representaban el 12%
de los habitantes del municipio
(19,584), y el 31.6% de los que se
hallaban en su cabecera (7,476)
para principios de 1906, de
acuerdo con las estimaciones de
la Comisión GeográficoExploradora. 14

l. Diversidad y peso de los
lugares de origen
Animados por la posibilidad de
ocuparse en las fábricas de
Atlixco, numerosos hombres se
desplazaron en forma sucesiva a
la región, desde distintos puntos
del país; desde sus nativos luga-

res o desde aquéllos donde se
hallaban; desde ciudades importantes hasta humildes poblados.
Respecto al origen geográfico
de los obreros residentes en los
caseríos, la información disponible no es completa. Se refiere a
los trabajadores de cinco villas
(Metepec, El León, San Agustin,
La Carolina y El Carmen) para
distintos años de nuestro periodo
de estudio. Con todo, esta información constata el gran alcance
de la inmigración obrera y la diversidad del origen geográfico
de los trabajadores considerados, como se aprecia en las
cifras del cuadro 4.

cuadro señalan que la gran mayoría de los obreros avecindados
en las cinco villas no era natural
del municipio de Atlixco. El
56.8% de ellos habia nacido en el
estado de Puebla pero no en la
municipalidad de Atlixco... de
donde sólo eran oriundos el 9.7%.
De Tlaxcala eran originarios el
13.7% y del Distrito Federal el
6.8%. El resto (13%) nació en
otros lugares de la República,
correspondientes a nueve estados. Así, los trabajadores en
cuestión eran sobre todo poblanos no atlixquenses, siguiéndoles
los tlaxcaltecas, después los nativos de la capital del país y, con
más distancia, los de otros lugares.

En efecto, los datos de ese

Cuadro4
Origen geográfico de los obreros residentes en los caseríos de cinco fábricas de Atlixco
Lug. de nacimiento
(Edos. de la Rep)

LA CAROLINA METEPEC• EL LEON SAN AGUSTIN EL CARMEN
1899
1905
1905
1906
1909
38 obreros 209 obreros
257 obreros
75 obreros 47 obreros

PUEBLA
Mpio. de Atlixco
2
8
27
Otras localidades
17
115
163
TLAXCALA
1
31
37
DISTRITO FEDERAL
9
12
10
QUERETARO
6
9
7
VERACRUZ
2
10
4
OAXACA
12
3
MEXICO
1
4
2
JALISCO
4
1
HIDALGO
3
GUANAJUATO
1
1
SAN LUIS POTOSI
1
CHIAPAS
1
• En esta fábrica el número de obreros residentes era mayor; la cifra
de 209 procede de un padrón en su mayor parte mutilado

7
39
17
4
5
3

17
22
8

Totales

Abs.

ReL

61 9.7
356 56.I
86 13.7
43 6J
22 3.5
21 3.5
15 2.4
10 1.6
5 OJ
3 0.5
2 OJ
1 OJ
1 OJ
Sumas: 626 lool

Fuentes: Padrones vecinales, AMA, Sección Gobernación, 1899, caja 409, exp. 2 (La Carolina); Sección Presidencia, 1905, caja
exp. 2 (Metepec y El León); 1906 caja 140, exp. 3 (San Agustín) ; 1909, caja 207, exp. 2 (El Carmen)

1•

Este cuadro indica, así, que
casi el 90% de los obreros considerados no eran nativos del municipio de Atlixco, al que llegaron en momentos que no pueden
ser bien (ni en todos los casos)
precisados. Y aunque la gran
mayoría había nacido en una región central del país, que abarcaba los estados de Puebla y
11axcala así como el Distrito Federal, la variedad de sus lugares
especificos de nacimiento era
muy amplia.
Esa variedad estaba dada por
78 localidades, como lo expresa
el cuadro 5, donde además se
consigna el número de obreros
oriundos de cada localidad y el
porcentaje, respecto al total,
representado por cada una de
ellas. Observamos que los poblanos eran originarios de 38 diferentes localidades; los tlaxcaltecas de 15; los del Distrito Federal de 4; los queretanos de 2; los
veracruzanos de 6; los oaxaqueños de 2; los mexiquenses de
5; los hidalguenses de 2, y los del
resto de estados (Guanajuato,
Jalisco, San Luis Potosí y
Chiapas) de l.
El número de obreros nativos

de cada localidad nos permite
llledir el peso de éstas en los 626
obreros de las cinco villas. La
ciudad de Puebla se llevaba el
~er sitio, pues en ella nacieron el 31.47%. Con lejanía, el
llegundo lo ocupaba Atlixco, con
el 9.74%. De Cholula eran oriundos el 7.19%, encontrándose esta

PUEBLA:
Ciudad de Puebla •
Acatlán •
Amecac
Amozoc•
Atlixco •
Atzompa
Azumiatla
Caleras•
Coxtocan •
Cuautlancingo •
Chalchicomula
Chietla •
Cholula •
ElPahnar
Huaquechula
Huejotzingo •
Hueyotlipan •
Izúcar de Matamoros •
Momoxpan
Nealtican •
Nopalucan
San Baltazar
San Diego
San Juan de los Llanos
San Lorenzo
Sanctorum •
Santa Ana
Santa Isabel •
Tecamachalco •
Tecuanipan •
Tepeaca •
Texmelucan •
Tianguismanalco •
Tlacotepec •
Tlaltenango
Tochimilco •
Xoxtla •
Zacatlán •
TLAXCALA :
Ciudad de Tlaxcala •
Apizaco•
Calpulalpan
Chautempan •
Huamantla
Nativitas •
Panzacola
Papalotla
San Miguel del Milagro •
Santa Cruz
Santiago Michac •
Santo Toribio •
Tenancingo
Tlaxco•
Zacatelco•

%

Núm. de
ESTADOS y localidades obreros

DISTRITO FEDERAL:
31.47 Ciudad de México •
0.16 Contreras •
0.16 Tizapán
0.48 Tlalpan
9.74
0.32 QUERETARO:
0.16
1.91 Ciudad de Querétaro •
0.16 San Juan del Río
1.12
0.16 VERACRUZ:
0.16 Miraflores
7.19 Nogales
0.16 Orizaba •
0.16 Perote •
1.60 Veracruz
1.12 Xaltenango
0.32
0.16 OAXACA:
0.80
0.16 Ciudad de Oaxaca •
0.16 Tuxtepec •
0.16
0.16 MEXICO:
0.32 Almoloya
0.80 Río Hondo
0.16 Teoloyucan
0.48 Texcoco •
0.16 Toluca •
0.16
0.64 JAUSCO:
4.00
0.16 Guadalajara •
0.64
0.16 HIDAWO:
0.32 Llanos de Apam
0.32 Tulancingo
0.16
GUANAJUATO:
Salvatierra •
23 3.67
2 0.32 SANLUISPOTOSI:
1 0.16
6 0.96 San Luis Potosí •
1 0.16
6 0.96 CHIAPAS:
4 0.64 No identificado •
2 0.32
12 1.91 78 localidades
2 0.32
4 0.64
1 0.16
1 0.16
1 0.16
20 3.19
197
1
1
3
61
2
1
12
1
7
1
1
45
1
1
10
7
2
1
5
1
1
1
1
2
5
1
3
1
1
4
25
1
4
1
2
2
1

%

36
3
2
2

5.75
0.48
0.32
0.32

21
1

3.35
0.16

2
1
13
1
3
1

0.32
0.16
2.07
0.16
0.48
0.16

13
2

2.07
0.32

3
1
1
1
4

0.48
0.16
0.16
0.16
0.64

5

0.80

2
1

0.32
0.16

2

0.32

1

0.16
0.16

626 100%

Fuentes: Idem. Cuadro3
Nota: Las 46 localidades marcadas con asterisco fueron las de nacimiento de los
obreros avecíndados en El León. Esta referencia la utilizaremos más adelante, en el
apartado donde el caso de estos obreros se analiza en forma particular
~

�Cuadro s
Lugares de procedencia de los obreros Ys us familiares residentes en El León en 1905
Lugares y Estados
de procedencia

localidad en el tercer sitio. El
cuarto lo ocupaba la ciudad de
México con el 5. 75% y el quinto
nuevamente una localidad
poblana, San Martin Texmelucan, con el 4%. Sería largo y tedioso de referir los sitios ocupados por las demás localidades,
además de que esto se deduce
con facilidad viendo las cifras
del cuadro. Vale, finahnente, remarcar el hecho de que 78 diferentes lugares de origen resulta
una cifra elevada para esta
"muestra" de 626 obreros, si
bien solamente unos cuantos de
esos lugares contribuyeron con
un número significante de obreros nacidos en su suelo.
2. Desplazamientos y lugares
de procedencia: el caso de El

León
Los lugares de origen de estos

obreros, no eran forzosamente
los lugares desde donde se verificó su desplazamiento hacia
Atlixco. Si estos obreros nunca
antes se hubiesen desplazado,
sus lugares de origen serían los
mismos de su procedencia. Pero
para quienes hubiesen mudado,
o habiendo salido de sus tierras
natales no hubieran regresado a
ellas, tales lugares no coincidirían.

i

Ninguno de los padrones vecinales revela el lugar anterior de
residencia de los obreros. Sin
embargo, al incluir a sus hljos
anotando también los lugares de
nacimiento de éstos, los padro-

nes posibilitan establecer-, de
manera indirecta y aproximada,
los lugares de procedencia "inmediata" de los obreros inmigrantes. En los casos de las
familias obreras con 2 hljos o
más, nacidos en diferentes sitios, los padrones permiten asimismo determinar, aunque muy
limitadamente, cuántas veces el
padre había mudado de lugar.
Por ahora, nuestro análisis se
reduce al caso de los obreros
avecindados en El León, a partir
del único de sus padrones que
expresa los lugares de nacimiento, correspondiente a 1905. 15
En ese año, de las 149 familias
estrictamente obreras radicadas
en El León,16 131 eran inmigrantes porque venían de un lugar
que no era el municipio de Atlixco. De estas 131 familias, en 29
casos no puede hacerse suposición alguna sobre el número de
sus desplazamientos anteriores
a su arribo a Atlixco porque al
carecer de hijos no puede seguírseles la pista. Pero entre las familias con descendencia, la mayoría se desplazaba, aparentemente, por primera vez: 69 tenían hijos nacidos en el mismo
lugar que sus padres, fuera de
Atlixco, desde el cual partió supuestamente su marcha directa
hacia ese municipio. Fueron por
ejemplo los casos de las familias
de Juan Dominguez, Francisco
Camela, Sóstenes Velázquez, Miguel caballero, Jesús Valencia y
Miguel Altamirano, que venían

en su totalidad de Texmelucan,
Sanctorum, Acatlán, ciudad de
Puebla, Cholula y San Miguel del
Milagro, respectivamente.
Había además 30 familias que
se desplazaban por segunda vez
al llegar a Atlixco, ya que sus
vástagos nacieron en un lugar diferente al de sus padres. Entre
estos casos se cuentan por
ejemplo los de los gemelos Macedonío y Laureano Escobedo,
naturales de Querétaro, quienes
se trasladaron a Texmelucan
con sus mujeres, donde nacieron
sus respectivos hijos, partiendo
luego para Atlixco. Las familias
de Manuel camarillo y Matias
Gamboa coincidieron en su itinerario: de Zacatelco a Orizaba Y
de ahi a Atlixco. De Querétaro a
Orizaba se desplazó el obrero
Juan Mendoza con su mujer, naciendo ahi sus dos hljos (1897·
1901) para radicar después en
Atlixco. De Chiapas a Puebla se
trasladó Juan Mena, donde pro,
bablemente se casó pues de alí
era su mujer, así como sus 4 hijos, cuyas edades indican qae
cuando menos permaneció 12
años en la capital del estado,
partiendo en 1903 para AtliXCO,
donde al año siguiente nació el
quinto hljo. Por último señalafe'
mos a Alfonso Reséndiz y su mujer, naturales de QuerétarO.
quienes vieron nacer a su prid
hijo en Tlalpan (1899) y a su segundo en Atlixco (1905).

ocasión, con hljos nacidos en dos
diferentes lugares, distintos al
de sus padres y, por supuesto, al
municipio de Atlixco. Entre estas familias el caso de Brígido
Peña merece destacarse por hacer un "tour" completo. Originario de Atlixco y unido a una mujer nacida en Puebla, la familia
emigra a Tlaxcala, donde en 1893
nace su primogénito; en 18941902 radica en Orizaba, pues nacen ahi otros tres de sus hijos; en
1903 nace el quinto en Atlixco, la
tierra natal del padre.
Es muy probable, sin embargo, que el número de desplazamientos anteriores a la llegada a
Atlixco fuera mayor, porque
podrían haberse dado situaciones en que los obreros
anibaran a un lugar, sin tener
abf descendencia. Pero esto lo
ignoramos y por ello hemos
dicho que el número de desplazamientos inferidos de los padrones sólo nos da una idea limitada
de la movilidad geográfica.
Cuando mucho el fenómeno se
constata, pero no puede del todo
cuantificarse.

De entre las 131 familias inllligrantes de El León, con una
muestra de 74 (56.5%) hemos de~nninado el lugar de procedenCUl "inmediata" al llegar a
A~co, en base al lugar de naciDliento del hijo único o el más pequeño, siempre de 10 o menos
Habría, finahnente, sólo 3 fa- lilos de edad. 17 Con ello intentalllos establecer el espacio geomilias desplazadas por
ll'áfico de la movilidad obrera

tercera

Núm. de familias obreras
de ahí procedentes

ESTADO DE PUEBLA :
Ciudad de Puebla
Cholula
Texmelucan
Hueyotlipan
Cuauhllancingo
Izúcar de Matamoros
Tecama chalco
Tepexi de la Seda
Sanctorum

36
5
5
2
2
1
1
1
1

48.7
6.8
6.8
2.7
2.7
1.3
1.3
1.3
1.3

ESTADO DE TLAXCALA:
Zacatelco
San Miguel del Milagro
Santiago Michac
Apizaco

4
3
1
1

5.4
4.0
1.3
1.3

DISTRITO FEDERAL:
Ciudad de México
Tlalpan

5
1

6.8
1.3

ESTADO DE VERA CRUZ:
Orizaba

4

5.4

ESTADODEOAXACA:
Tuxtepec

1

1.3

74

100%

21 localidades

Fue~te: elabor~do en base al padrón vecinal de El León (1905), AMA, Sección Presidencia, 1905, caJa 109, exp. 2

en el caso que nos ocupa, a fin de
determinar de este modo la diferencia o la similitud de este espacio, con aquel otro conformado por los lugares de nacimiento
de estos obreros.
Antes habría que decir que de
acuerdo al padrón vecinal de El
León para 1905, los lugares de
origen de los obreros en él residentes eran 46. El mismo cuadro
5 especifica de qué localidades
se trataba, pues un asterisco las
marca claramente.
Por otro lado, a partir del origen geográfico de los hljos de las
74 familias antes señaladas, se
concluye que estas familias arribaron desde 21 diferentes localidades del país, como lo muestra
el cuadro 6. Del estado de Puebla
venían la mayoría; le seguían
Tlaxcala, el Distrito Federal,
Veracruz y por último Oaxaca.

En relación al espacio del origen geográfico de los obreros
avecindados en El León, señalado en el mapa de la República inserto enseguida, el espacio de los
lugares de procedencia se reduce no solamente porque éstos
eran 25 menos (46 vs 21), sino
porque estas 21 localidades de
procedencia ''inmediata''
corresponden a una menor porción territorial de la República.
Además del Distrito Federal, este espacio abarca sólo 4 entidades colindantes, en vez de los natales 10 estados (no siempre colindantes) de los obreros de este
caserío. De esta manera, los
obreros de El León y sus familias se movilizaban entre las
fronteras de una región de
confluencia territorialmente integrada, y diferente por ello a la
de sus orígenes, donde había una
cierta dispersión, como se aprecia en el mapa. Esta región re- 00

....

�-.... -······ ........,...
sulta muy significativa, porque
en ella se hallaban la mayoría de
las fábricas textiles del país.

~

la zona fue, pues, facilitada por
el desarrollo de las vías
terrestres de comunicación en el
porfiriato. Pero estas mismas
vías, que condujeron a muchos
trabajadores a la zona, también
fueron el medio para que
muchos otros la abandonaran.

Resta decir que para captar
una mano de obra foránea, sin
duda el ferrocarril jugó un rol
esencial. Las vías férreas surcaban muchas de las localidades
de origen y procedencia de los
obreros de El León. Para la mayor parte de las de Puebla y
Tlaxcala esto se ve con claridad
en el mapa, donde a través de
círculos se han delimitado diversas áreas precísamente influídas
por el paso del ferrocarril, en las
cuales había nacido el 81 % de los
obreros residentes en 1905 en este caserío. El mapa muestra
también los principales caminos
de la región, que desde luego
constituían otro recurso para hacer el viaje.

Por diversas razones, una gran
proporción de los obreros llegados desde otras poblaciones a
trabajar en las fábricas de Atlixco y residir en sus caseríos, dejaron la zona en corto tiempo. Asimísmo, una parte de los obreros
naturales de Atlixco y avecindados en las villas fabriles, salieron de la región como aquellos
otros. Hacia dónde dirigieron todos ellos sus pasos, es algo que
ignoramos.

No sólo en el caso de los obreros de El León, sino en el de todos los obreros "fuereños" de las
fábricas de Atlixco, su llegada a

De esta maner a, si la inmigración fue un fenómeno casi propio
de los "fuereños", 18 la emigración no distinguíó entre natura-

Ill. Le emigración obrera

les y extraños. Durante nuestro
periodo de estudio, pero no sólo
en él, el "va-y-viene" de trabajadores textiles al valle fue un
hecho reiterado. Pero esta continua movilidad, que convirtió a la
zona en un verdadero "hormiguero humano", en lo mismo había convertido a otros centros
textileros del país, como por
ejemplo Orizaba: "A principios
del siglo -nos dice Bernardo
García- la vida cotidiana de 111
obreros textiles de toda la regiÍI
de Orizaba estaba marcada por
la trashumancia. " 19

do el pueblo el 88.8% de sus primitivos residentes obreros,
mientras que para 1909 habían
emigrado el 85.6% de los obreros
censados en 1905. Así, cada año
emigró un promedio del 17.4% de
estos proletarios, enganchados
en El León como obreros "fijos"
(aunque en realidad no lo fueran
tanto). Y si entre estos trabajadores contratados de fijo en la
fábrica había una gran inestabilidad, cuánto más debe haberla
habido entre aquellos grandes
contingentes de trabajadores
eventuales, que también trabajaban en El León y en las demás
fábricas.

La movilidad geográfica de los
obreros de Atlixco, ejemplificada aquí a través de los trabajadores residentes en los caseríos,
no puede reducirse a la llegada
de estos obreros a la zona fabril
del municipio y a su salida de
ella. Aunque para el estudio de la
movilidad geográfica el examen
de esos dos fenómenos sea lo fundamental, en nuestro caso hay
lllás que eso. En tanto tratamos
de un espacio que comprende varios caseríos, esa movilidad
también pudo haberse dado internamente, esto es, dentro de la
7.0Da fabril, cuando al cambiar
de fábrica un obrero se mudaba
de caserío sin abandonar la zo-

Habiendo tenido oportunídad
de estudiar con cierto detalle a
los obreros avecindados en El
León, podemos decir que su inestabilidad en el lugar fue muy alta. De los trabajadores que ali na.
vivían en 1899, cuando abrió la
fábrica, apenas el 11.2% permaLa salida de los obreros de un
neció para 1905; y de los cen.11'
determinado
caserío no siempre
dos en este último año sólo se
~licaba,
pues,
que estos trabaquedó para 1900 el 14.4%.En otrol
111UOres
emigraran
de la zona
términos, para 1905 habían deja-

fabril y del municipio. Una detenida comparación de los padrones permite "atrapar" los
nombres de algunos obreros que
en cierto año vivían en un caserío porque trabajaban en su respectiva fábrica, y que para otro
año residen en otro caserío laborando en su correspondiente
fábrica. En El León hallamos
por ejemplo, entre los habitantes
del pueblo en 1899, al obrero Candelario Galicia que para 1905
aparece viviendo en Metepec; y
de los censados en este último
año en El León, dos se irán al caserío de San Agustín y dos al de
El Volcán para 1906: Ignacio Pérez y Julián Torres por un lado;
Magdaleno Delgado y Octaviano
Calderón, por el otro. Asimismo,
9 vivirán en Metepec para 1909:
Felipe López, Apolinario Fragoso, Jesús Gazca, Vicente Villegas, Alfonso Reséndiz, Félix Pérez, Teodoro Cotzomi, Gerardo
Solis y nuevamente Octaviano
Calderón (quien con ésta llevaba
ya dos mudanzas).
Y, aunque nuestro examen no
ha llegado más allá, es factible
que lo mismo pasara con otros
obreros, cuestión que indica movilidad pero no emigración, y
que igualmente denota una especie de "intercambio" entre la
mano de obra fija de las fábricas
de la región. No obstante, una ligera comparación de los padrones revela que solamente una
minoría de los obreros avecindados se desplazaba de un caserío
a otro, y que la mayor parte en

verdad abandonaba la zona
fabril, y muy probablemente el
municipio, dejando el sitio que
otros obreros vendrían a ocupar.
l. La brevedad de la estancia

No es posible determinar con
precísión cuántos obreros textiles abandonaron sus caseríos de
residencia a lo largo de nuestro
periodo de estudio. La ausencia
Y los defectos de algunos padrones impiden hacerlo, si bien permiten saber el dato para los 384
textileros de 4 villas, entre 1905 y
1909.
El cuadro 7 de la página que sigue, toma como base, en efecto,
a los 384 obreros residentes en
1905 ~n El León, El Volcán, La
Carolina y El Carmen, señalando en valores absolutos y relativos cuántos de ellos permanecieron para 1906 y 1909 y cuántos
no. Sabemos así que del total de
obreros censados en estos caseríos en 1905, un año después habían salido más de la mitad; promediando los porcentajes de cada villa, en ese breve lapso se
fueron el 58.7%. Para un periodo
un poquito más largo, de 4 años
(1905 a 1909), la cifra de obreros
que abandonaron tales caseríos
representaría el 82.1 %. Si este
porcentaje lo promediamos a su
vez entre los 4 años considerados, podemos decir que en este
lapso emigró cada año el 20.5%
de estos trabajadores.
De lo anterior se deduce que

,: :'

,; 1

~

�entre 1905 y 1906 se produjo una
fuerte expulsión de la mano de
obra residente en dichos caseríos, fenómeno que se desaceleró
de manera considerable en los
subsiguientes tres años. Para
mayor claridad hay que decir
que mientras en el primer año de
este subperiodo (es decir, de 1905
a 1906) casi se fueron el 60% de
estos obreros, en los tres siguientes años (de 1906 a 1909) la
emigración alcanzó a un porcentaje menor, del orden del 23.4%,
o del 7.8 en promedio por año.
Aunque fuertemente frenada,
la expulsión de estos trabajadores llama mucho la atención. Si
en 4 años emigraron anualmente
el 20.5% (o el 82.1 % en total),
quiere decir que en 5 años la ma-

no de obra fija de las fábricas
implicadas se renovaría por
completo. De esta forma, la estancia de los obreros de estos caseríos era muy breve, cuando
mucho no mayor a los 5 años para la generalidad de ellos.
2. Razones tentativas de la
emigración
La emigración en si misma y los
ritmos observados por ella, a veces rápidos -como de 1905 a
1906-, y a veces lentos -como
comparativamente pasó de 1906
a 1909-, obedecieron sin duda a
causas de distinta naturaleza
que bien pudieron presentarse
de manera simultánea.

Por principio de cuentas

habría que distinguir entre
emigración comp ulsiva y
emigración voluntaria . Lu
causas de esta última no pueden
sino ser imaginadas, a falta de
testimonios de los mismos trabajadores emigrados o por la falta
de narraciones que sobre éstaa.
sus compañeros de trabajo, PI'
dieran hacer los obreros que Jm.
biesen permanecido en los caeríos desde aquélla época huta
hoy en dia, y de los cuales aparentemente ninguno se e
cuentra o sobrevive.
Como quiera, las entrevistll
realizadas por otros investigado,
res a obreros textiles de otras»
nas del país, ponen en evidencia
que las razones personales qae
llevaban a los trabajadores •

Cuadro?
Emigración de los obreros residentes en los caseríos de cuatro fábricas de Atlixco
( 1905-1906)

Caseríos obreros
ELLEON
ELVOLCAN
LACAROLINA
ELCARMEN

De los obreros
censados en 1905...
257-100%
47-100%
46-100%
34-100%

permanecen p/1906...
lllá-40.8%
22-46.8%
18-39.1%
13-38.2%

ELLEON
ELVOLCAN
LACAROLINA
ELCARMEN
;

De los obreros
censados en 1905...
257-100%
47-100%
46-100%
34 -100%

Pero las razones de la emigración compulsiva, que afectaron a
an mayor número de obreros,
Plleden al menos tentativamente
esbozarse. Las coyunturas desfavorables para la industria textil, explicarían en el plano económico la salida forzosa de determinadas cantidades de trabajadores, despedidos de las fábricas
IIOr ese motivo.

se van en 1 allD

152- 58.11
25-5UI

28-•JI

21 -11.d

(1906-1909)
Caseríos obreros

emigrar eran diversas. A veces
podían ser de indole económica,
buscando una mejoría; a veces
de índole social, por la inadaptación de los obreros recién salidos
del campo al trabajo en un lugar
encerrado como lo era la fábrica; y a veces también por una
especie de "espíritu de aventura" que hasta llegó a generar en
algunos trabajadores una cierta
"vocación errante", pues con su
incesante andar de fábrica en
fábrica se proveían de un cúmulo de vivencias y se sustraían a
ratos de la monotonía del trabajo
fabril. 20

A primera vista podría pensarle que una

coyuntura de este tipo

fue la que provocó entre 1905 y
1906 la emigración de casi el 60%
de los obreros residentes en los 4
CISeríos antes referidos. Empe-

ro, no parece haberse registrado

permanecen p/1909....
37-14.4%
12-25.5%
5-10.9%
7-~.6%

se van en 411111

220-15.d
35.7t.51

Fuentes: Padrones vecinales. AMA, Sección Presidencia, 1905, caja 109, exp. 2; 1906, caja 140, exp. 3: 1909, caja 'JJYJ, exp. 2

u-•JI

'D -79.d

tal coyuntura en ese momento,
Piles aun cuando carecemos de
las indicadores económicos pertinentes, sabemos que en 3 de los
4 caseríos (El Volcán, El Carlben y La Carolina) el saldo
llligratorio de sus obreros ave-

cindados fue positivo entre uno y
otro año, ya que si salieron 74
obreros (ver cuadro 7), simultáneamente llegaron nuevos trabajadores que los sustituyeron
incluso con ventaja: 114, según
los respectivos padrones de 1906.
¿Por qué emigraron entre 1905
y 1906 esos 74 obreros de las 3
villas antes señaladas y otros 152
del caserío de El León? Con la información hasta ahora recabada
no puede responderse a la interrogante, pero inferimos que
esa masiva salida no se debió a
una " mala racha" de las fábricas.
En cambio, la emigración producida entre 1906 y 1909 puede
cuando menos ser en parte explicada. Para el primero de esos
tres años (es decir, de 1906 a
1907) el célebre conflicto obreropatronal que llevó a la huelga y
al paro en la generalidad de las
fábricas algodoneras del centrooriente del país, constituye la razón de la compulsiva salida de
numerosos obreros de Atlixco.
En octubre de 1906 se habían
fundado dos sucursales del Gran
Círculo de Obreros Libres en
Atlixco, una en Metepec y la otra
en El León. Cada sucursal estaba dirigida por 6 trabajadores,
10 de los cuales dijeron vivir en
los caseríos de dichas fábricas. 21
Sin embargo, para febrero de
1907 ambas sucursales se hallaban en los hechos disueltas, permaneciendo en la zona ya sólo

dos de sus dirigentes: Julián Lozada, que junto con otros 15 obreros dirigió en ese mes al Jefe Político de Atlixco un escrito, aunque ya no a nombre de sucursal
alguna del GCOL; y Alfonso Reséndiz, quien actuaba en la semiclandestinidad y cuyo nombre
figura en un padrón de 1909, a diferencia del resto de dirigentes. 22
El hostigamiento gubernamental que a través del Jefe Político
se desató en Atlixco con motivo
del conflicto, había provocado,
así, la salida de la mayor parte
de estos dirigentes, selectiva si
consideramos que se trataba de
los cabecillas del movimiento.
Pero a raíz de esta huelga no
sólo se suscitó una emigración
compulsiva y selectiva, sino
también una emigración compulsiva e indiscriminada, de la
que fueron protagonistas numerosos trabajadores de la región.
El 24 de diciembre partió de
Atlixco, en efecto, una caravana
de 300 a 500 personas, integrada
por hombres, mujeres y niños en
busca de otras fuentes de subsistencia. El dia 28 llegaron a Tizapán, improvisando sus campamentos en las cercanías de la
fábrica textil La Hormiga, con la
idea de pedir trabajo en ésta y en
las fábricas cercanas. Dispersados por 19 rurales, al día siguiente tuvieron nuevamente que moverse, tomando algunos camino
para Contreras y otros para la
ciudad de México. 23 Si lograron
sus propósitos de nuevo empleo,
o si por la frustración de éste tu- ~

�a 262 telares para el de las medianas; y de 6,215 a 8,616 husos y 2lli.1
a 354 telares para las grandes. El
procedimiento de delimitación de•
tos intervalos se explica con detalle
en: Leticia Gamboa, Los emprea.
ríos de ayer. El grupo dominante ea
la industria textil de Puebla, 1•
1929. Puebla, 1985, Ed. UAP, pp. r,.
73

vieron más tarde que retornar a
Atlixco, son cuestiones que ignoramos. Como quiera, la huelga
de 1906-1907 por lo pronto fue una
de las razones que explican la
masiva salida de obreros del laborioso valle que ha ocupado la
atención en este ensayo.

Conclusión
La incesante movilidad geográfica de los obreros textiles en
Atlixco debió repercutir contradictoriamente en su formación
como clase. Si en el espacio donde esta movilidad se produjo, generó por un lado la circulación,
propagación, difusión y contagio
de ideas al ir y venir los obreros,
se tradujo por el otro en una gran
inestabilidad laboral que pudo
suscitar la deserción del oficio,
temporal o definitiva, por parte
de muchos trabajadores. Su proceso formativo se vio con ello interrumpido o cortado, desfavoreciendo además la continuidad
de sus incipientes organizaciones de clase.

l. Trabajadores. Estudios de historia
de la clase obrera. Barcelona, 1979,
Ed. Critica, p. 49
2. "Mobilité géographique et organisation ouvriére ( 1840-1880) ". Le
Mouvement Social. París, avril-juin
1977, nwnéro 99
3. Carlos Aguirre, "Migración interna
en México, 1895-1910" (inédito,
1978), citado por Bernardo García

Diaz, "Migraciones internas a Orizaba y formación de la clase obrera
en el porfiriato", ponencia al V Encuentro sobre el Desarrollo del Capitalismo en México (El enfoque regional), celebrado en Zacatecas y
organizado por COMECSO-UAZUANL, noviembre de 1986, pp. 1-3
4. Juan Carlos Grosso, Estructura productiva y fuerza de trabajo. Puebla,
1~1890. Puebla, 1984, Cuadernos
de la casa Presno, Nº 2, CIHSICUAP, pp. 27-30
5. "Estadísticas industriales del
Distrito", Archivo Municipal de
Atlixco (en adelante: AMA), Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp.
1; 1907, caja 164, exp. 1
6. El cuadro 1 se elaboró en base a las
"Estadísticas industriales del
Distrito", AMA, Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp. l; 1906, caja
135, exp. 2 y 1909, caja 211, exp. 3.
Las cifras estatales proceden de las
Estadísticas económicas del porfiriato. Fuerza de trabajo y actividad
económica por sectores. s.l., s.f.,
Ed. COLMEX, pp. 108, 110 y 112. Se
consideró equivalente el valor de las
ventas dado por estas últimas estadísticas, con el de la producción
ofrecido por las primeras. Cabe además señalar que las cifras entre paréntesis son estimaciones nuestras
7. Estos promedios eran los siguientes: de 1,408 a 3,811 husos y 80 a 171
telares para el caso de las pequeñas
fábricas; de 3,812 a 6,214 husos y 172

11. Se excluyen familias de trabajado-

res avecindados pero que no laboraban en la fábrica como obreros textiles, sino en el pueblo, como zapateros, panaderos, etc.
17. Tanto menor sea la edad del hijo único o el más pequeño, tanto menor es
el riesgo de error al considerar el lugar de nacimiento de éste (siempre
que no fuera el municipio de Atlixco)
como el lugar desde donde directamente venia la respectiva familia.
Tomando a las familias con hijos de
5 o menos años, el número de casos
resultó reducido, por lo cual se optó
por considerar a las familias cuyos
hijos tuvieran 10 o más años, tomando siempre, como el lugar de procedencia "inmediata" el del nacimiento del hijo único o el más pequeño
cuando eran varios

8. Antonio García Cubas, Cuadro lfográfico, estadístico, descriptivo e
histórico de los Estados Unidos Mfxicanos. México, 1884, Sría. de Fomento, pp. 11-12

9. Estadísticas sociales del porfiriato,
1877-1910. México, 1956, DGE, Srla.
de Economfa, pp. 8 y 11
10. Roberto Vélez Pliego, "Estructura
de la producción agrícola en el municipio de Atlixco, 1900-1910", ~
cia al V Encuentro sobre el Desarrollo del Capitalismo en Mélico.
celebrado en Zacatecas, noviembre
del986

l. La emigración fue casi propia de los
"fuereños" pero no exclusiva de

ellos, pues también pudo presentar-

se

entre trabajadores oriundos de
Atlixco y que con anterioridad hubieran salido de este municipio. El
caso de Brigido Peña, citado en hojas anteriores, fue una muestra de
ello

11. "Estadísticas industriales del
Distrito", AMA, Sección Presidencia, 1909, caja 211, exp. 3
12. Carlos Welti Chanes, "Población Y
desarrollo en el siglo XIX en el~
do de Puebla". Puebla de la Cold
a la Revolución. Puebla, 1987, en&amp;
ICUAP, p. 187
13. Padrones vecinales de poblaciffl.
AMA, Sección Presidencia, 1~. ~
ja 109, exp. 2; 1906, caja 140,.~
Las cifras de Metepec y San A &amp; corresponden a 1906; las del resto de
caseríos a 1905
14. "Informe estadístico de la eomislllD
Geográfico-Exploradora" (1.1 de
febrero de 1906), AMA, Sección Pre'
sidencia, 1906, caja 141, exp. 3
15. Este padrón se localiza en ~
Sección Presidencia, 1905, caja
exp.2

l

Un pueblo fabril del porflriato: San-

ta Rosa, Veracruz, México, 1981. Ed.
SEP-FCE, No. 2, p. 59

l ldem. , pp. 60-64
ZI. Melesio Mendoza y otros al Jefe Polltico del distrito de Atlixco, 4 de octubre de 1906, AMA, Sección Presidencia, 1906, caja 137, exp. 3

l Julián Lozada y otros al Jefe PolitiC?• 6 de febrero de 1907, AMA, Sec•
ción Presidencia, 1907, e.a ja 160 exp.
5; Francisco Bocardo al Jefe Politi-

co, 22 de enero de 1907, AMA, Sección Presidencia, 1907, caja 158, exp.

4

l El diario,

29 de diciembre de 1906;
29 y 30 de diciembre

~ lmPBrCial,

11111906

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

czditorial
cargo,).a.

El.SE LASKER-SCHULER (1869-1945).
Vivió en Berlín y Suiza; murió en Jerusalén. Amiga y compañera del pintor Franz
Marc y, entre otros, de los escritores
Karl Kraus, Georg Trakl y Gottfried
Benn. Este último escribió: "Fue la máxiina poeta lírica que jamás haya existido en Alemania. ( ... ) Frecuentemente
sus temas eran judíos y oriental su fantasía, pero su lengua era alemana: exhuberante, suntuosa, exquisita; una lengua
madura y dulce brotaba en cada giro de
sus creaciones esenciales." ( Essays, Reden, Vortriige, Limes Verlag, 1980).
GERTRUD VON LE FORT. Novelista
alemana (1876-1971) descendiente de hugonotes, se convirtió al catolicismo en
1925. Estudió historia y filosofía en
Heidelberg. Die Letzte am Schafott (La
última en el cadalso, 1931) cuenta los instantes finales de unas monjas carmelitas
durante la revolución francesa; esta
obra inspiró los Diálogos de las carmelitas de Georges Bemanos.
CHRISTINE BUSTA nació en Viena
(1915). Bibliotecaria. Ha publicado Der
Regenbaum (Arbol de lluvia, 1951) y
Lampe und Delphin ( Lámpara y delfín,

1955).

GABRIEL CONTRERAS (Monterrey,
N.L., 1959). Licenciado en Psicología por
la UANL. Colaborador del suplemento
cultural del periódico "El Porvenir",
Aquí vamos, donde ha publicado reseñas,
cuentos, entrevistas, poemas y artículos
de literatura y psicología. En 1987 publicó Estoy en la acera de los que vemos,
rewúón de entrevistas aparecidas primero en periódicos y otros medios. Ha trabajado también como guionista de radio
y de televisión, y es autor de una obra de
teatro ( Caballo de la noche) presentada
este año en el Teatro de la Ciudad. Es
también "monero" amateur, como aquí
se muestra.

i!8

AMERICO LARRALDE RANGEL. Monterrey, 1944. Ingeniero Civil (UANL).
Cursó dos maestrías: Estadistica en el
Colegio de México e Investigación de
Operaciones en la UNAM. Ha trabajado

para el gobierno federal. Fundó y dirige
variadas empresas: de consultoría en ~
planeación y modelos matemáticos, una ~
librería y una editorial esotéricas, etc.
Estudioso del hermetismo y la astrología. Este año publicará un singular estudio sobre Sor Juana.
JOSE MARIA LUGO (Managua, Nicaragua, 1936). Colaborador, en los años cincuenta, de la revista Kátharsis, y más
tarde de Apolodionis, Salamandra y
otras publicaciones regiomontanas, la
mayor parte de su obra poética y ensayistica ha visto la luz en esta ciudad. En
1978 el Instituto de Artes de la UANL
reunió en un grueso volwnen sus trabajos anteriores (Piedra Verde).

MA. TERESA DE JESUS VILLASEÑOR
/ RENE RAMIREZ. Alumnos del Colegio
de Lingüística Aplicada de nuestra facultad, coordinaron su estudio dentro del
curso de Lingüistica del texto (Séptimo
semestre, febrero-julio de 1987). La Dra.
Irene T. de Gartz supervisó este trabajo.

IRMA SABINA SEPULVEDA. Escritora
nuevoleonesa, San Isidro del Potrero,
Villaldama, 1930- Monterrey, 1988. Estudió la carrera comercial en Monterrey y
composición dramática en el Instituto
Nacional de Bellas Artes. Fue colaboradora, en esta ciudad, de El Porvenir, El
Norte, Armas y Letras, Apolodionis y
Vida universitaria; en México, de
Novedades. Publicó los libros de cuentos
Agua de las verdes matas (1963), Los cañones de Pancho Villa ( 1968) y El agiotista (1974). Su obra El príncipe feo fue

representada en el Teatro del Maestro de
Monterrey hace 25 años.
ANTONIO PONCE. Licenciado en Física
por el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey y Maestro en
Ciencias e Ingeniería Nuclear por la Universidad de Birtingham, Inglaterra. Desde 1985 trabaja como investigador en el
Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad de Sonora (Hermosillo, Sonora).

JACINTO VIQUEIRA PONCE. Trabaja
como investigador en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional
Autónoma de México, y es Director de
Planeación de la Comisión Federal de
Electricidad.
FRANCISCO GARZON CESPEDES. Poeta, cuentista, dramaturgo, director e i&amp;
vestigador cubano nacido en 1947. Ha
viajado por todo el mundo promoviendo
grupos de cuenteros orales, organizando
talleres, cursos y seminarios con este
propósito. En Monterrey, como en otru
ciudades del país, ha logrado integrar
uno de estos grupos de juglares modernos. Experto en Sociología y comunicación de masas, ha logrado fundamentar
técnica y teóricamente su propuesta !iteraría.
LETICIA GAMBOA OJEDA. Es liceociada en Economia y maestra en Ciencias Sociales con especialidad en historia. Trabaja como investigadora de tielD'
po completo en el Centro de Inv~
ciones del Movimiento Obrero del Instituto de Ciencias de la Universidad_
noma de Puebla. Es autora de lJJ
empresarios de ayer. El grupo dominatt'
te en la industria textil de Puebla (19111-

1929), entre otros libros. Ha publicado
anteriormente en Deslinde.

ERNESTO MEJIA SANCHEZ. Nació ea
Masaya, Nicaragua, en 1923, y murió e11
la ciudad de México en 1986. Cabeza dela
llamada Generación del 40, la ~
parte de su obra la ha hecho en el ~
mexicano. En Recopilación a medi(Joaquin Mortiz, 1980), recogió personalmente lo mejor de su obra poética de 1~
a 1979. Editor de las Obras cómpletas
Alfonso Reyes hasta su muerte.

Nuestra empresa le ofrece los siguientes servicios:
Impresión de
Periódicos
Revistas
Suplementos
Folletos
Volantes
Imprimimos en todo tipo de papel
Maquila de tipografía
Nerativos
Separaciones de Color
Selecciones de Color en Scanner
Servicio Rápido

Washington Ote. 209
Monterrey, N.L. Méxfco.
Tels. 44 28 68, 43 14 72, 44 37 94

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376354">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376356">
              <text>1988</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376357">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376358">
              <text>21</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376359">
              <text> Julio-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376360">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376361">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376380">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376355">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 7, No 21, Julio-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376362">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376363">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376364">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376365">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376366">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376367">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376368">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376369">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376370">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376371">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376372">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376373">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376374">
                <text>01/07/1988</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376375">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376376">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376377">
                <text>2015561</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376378">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376379">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376381">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376382">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376383">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28408">
        <name>Caballo de la noche</name>
      </tag>
      <tag tagId="28407">
        <name>Energía nuclear</name>
      </tag>
      <tag tagId="28404">
        <name>Poetas alemanas contemporáneas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28406">
        <name>Prosemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="6591">
        <name>Sociedad</name>
      </tag>
      <tag tagId="28405">
        <name>Sor Juana de Cabrera</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13631" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11698">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13631/DESLINDE._1988._Vol._7._No._22._Oct-Dic._0002015562.ocr.pdf</src>
        <authentication>7af86e1ee965d9bc6494e2149ee9f647</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377173">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: lng. Gregorio Farias Longoria
SECRETARIO GENERAL: lng. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José Maria Infante

REVISTADELAFACULTADDEFILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 22/VOLUMEN VII/OCTUBRE-DICIEMBRE DE 1988
CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. Maria de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION

Humberto Salazar

OFICINAS:
Facultad de Filosofía y Letras UANL.
Ciudad Universitaria San Nicolás de los Garza, N.L.
MEXICO.
Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

...

1 •
' ¡

!!

1

�SUMARIO

POETAS ALEMANAS
CONTEMPORANEAS (11)

ALEMANAS CONTEMPORANEASII
3 POETAS
Nelly Sachs / Marie-Luise Kaschnitz / Ingeborg Bachmann
DEVOCIONES DE LOPEZ VELARDE
7. Leücia
Herrera
DISPOSICIONDELAGUA
14 JoséK&lt;rzer

17

29

LOS EMPRESARIOS EN MEXICO: DEL PRIVILEGIO ECONOMICO
A LA DISPUTA DEL PODER POLITICO (SEIS TESIS)
AbrahamNuncio

ELREYNO,OBRAMAF.STRA
Agustín Yáñez

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON EN EL MEDIO SIGLO
31 LA
Alfonso Rangel Guerra
RAUL RANGEL FRIAS Y SU EPOCA DE FORMACION UNIVERSITARIA
36 Héctor
Franco Sáenz
DOS RELATOS
Rangel Frias
41.:Raúl
ESCRITOR RANGEL FRIAS
46 EL
Miguel Covarrubias
RAUL RANGEL FRIAS, ENTRE LOS DE LA EXCELENCIA
47,José
Roberto Mendirichaga

49

EL CORAZON DE LOS COMBATIENTES; APROXIMACION A LOS RELATOS
DE RAUL RANGEL FRIAS
Minerva Margarita Villarreal

Nelly Sachs
EN MI CUARTO

En mi cuarto
donde tengo mi cama
una mesa una silla
la cocina
se arrodilla como en todas partes el universo
para ser liberado
de la invisibilidad.
Trazo una raya
escribo el alfabeto
pinto sobre el muro el veredicto suicida
brotan allí de inmediato los retoños
a la firme verdad someto las estrellas
inicia la tierra su martilleo
se ablanda la noche
-de la dentadura caerá
como un diente ya muerto.

MI MAF.STRO, ESTE JOVEN
52 Alejandra
Rangel
ALFONSO REYES EVOCADO POR RANGEL FRIAS
53 Maria
Guadalupe Martfnez de Rodríguez
DOLOR QUE NADIE VE
55 EL
Roberto Cruz Zúñiga
NUEVA EPOCA DE LA REVISTA DIALECTICA
57 Héctor
Franco Sáenz
FERROVIARIAS Y EXPANSION DEL MERCADO INTERNO
60 .SUBVENCIONES
Ma. del Pilar Pacheco Z./Humberto Morales Moreno
CUADERNO: LOPEZ VELARDE O LOS FANTASMAS DE LA PASION
José Javier Villarreal

.
'f·
'¡

.,

N

Ilustran este número dibujos de Saskia Juárez

In meiner Kammer
In meiner Kamer / wo mein Bett
steht / ein Tisch ein Stuhl / der
K~c~enherd / kniet das Universum
wie uberall / um erlost zu werden /
von der Unsichtbarkeit- / Ich mache einen
Strich / schreibe das Alphabeth / male
den selbstmorderischen Spruch an die
Wand / an dem die Neugeburten sofort
knospen / schon halte ich die Gestirne an
d!r Wahrheit fest / da beginnt die Erde zu
hammem / die Nacht wird lose/ fillt
aus / toter Zahn vom Gebiss. w

�·Marie-Luise Kaschnitz

Ingeborg Bachmann

MUEVO LA RUEDA

EL TIEMPO DEMORADO

El blanco invierno aún pendiente del primer
narciso de invierno
·
tú tierna llamada.
Al estrujarme las manos
me escurre agua que fuera hielo
derribo al negro muñeco de nieve.
Muevo la rueda de mis años
hacia las rosas
y más allá del verano
hacia la hojarasca de papa
y sobre el otoño
rápido
rápido
adónde.

Vienen días difíciles.
El tiempo demorado por un arrepentimiento
se toma visible en el horizonte.
Pronto deberás atar las cintas del zapato
Yahuyentar a los perros hacia el redil de la marisma
Las entrañas de los peces
·
son frias al viento.
Arde,. pálida, la luz de los altramuces.
Tu ~ada avanza entre la niebla:
el tiempo demorado por un arrepentimiento
se toma visible en el horizonte.
En!ª otra orilla tu amante se hunde, la arena
asciende por su ondeante cabello
interrumpe su verbo,
'
la condena al silencio,
la descubre mortal
Y dispuesta a la separación
después de cada abrazo.
¡No mires a tu alrededor.
Ata las cintas del zapato.
Ahuyenta a los perros.
Echa los peces al mar.
Apaga los altramuces!

Treib ich das Rad
Das Winterweiss noch angekrallt am First/
Perce-neige/ Du zarter Weckruf./Im
,
Handumdrehen/Stromt mir das Schmelzwasser/
Stürz ich den schwarzen Schneemann.fl'reib
ich das Rad meines Jabres/Den Rosen zu/
Und über den Sommer hinaus/lns Kartoffelkraut/
Und über den Herbst/Eilig/Eilig/Wohin.

Vienen días difíciles.

Versiones de Miguel Covarrubias

�DEVOCIONES DE LOPEZ VELARDE

Leticia Herrera
Develar lo nuevo, correr una
cortina y mirar del otro lado lo
hasta entonces desconocido,
tiene siempre una múltiple significación, que puede ir desde la
agradable sorpresa hasta el desencanto o la incomprensión. Tal
es el caso de quien escribe estas
cuartillas, y como tal deben considerarse: como la primera
aproximación a la poesía de Ramón López Velarde, aún sin el
desencanto ni la incomprensión.
Y bien, el asunto concreto aho-

Die gestundete Zeit
Es kommen hartere Tage. / Die auf Widerruf
gestundete Zeit / wird sichtbar am Horizont. /
Bald musst duden Schuh schnüren / und die
Hunde zurückjagen in die Marschhofe. /
Denn die Eingeweide der Fische / sind kalt
geworden im Wind. / Armlich brennt das Lic~t
der Lupinen. / Dein Blick spurt im Nebel: / die
auf Widerruf gestundete Zeit / wird sichtbar am
Horizont. // Drüben versinkt dir die Geliebte ~
Sand, / er steigt um ihr wehendes Haar, / er fallt
ihr ins Wort, / er befiehlt ihr zu schweigen, /
er findet sie sterblich / und willig dem Abschied /
nach jeder Umarmung. // Sieh dich nicht um. / Schnür
deinen Schuh. / Jag die Hunde zurück. / Wirf
die Fische ins Meer. / Losch die Lupinen ! / /
Es kommen hartere Tage.

ra es propaner "una lectura" de
su libro La sangre devota.
Entrar a la poesía de López Velarde es entrar a un espacio de
luces imprecisas, de pasiones
devastadoras, que paco a poco se
van perfilando con nitidez para
darle su personalidad personal
como poeta de su tiempo. Resulta, claro, indispensable ubicar a
López Velarde en su contexto
socio-histórico y en su tiempa,
a~que sólo sea para no olvidar
el tono de la lectura que debemos
YPodemos intentar, si de leer al
poeta se trata. Hijo de su épaca,
refleja las modalidades de vida
de un país que nace propiamente
de la Revolución y a la vida capitalista, con todas las rupturas de
carácter económico, social, Político e ideológico que el proceso
acarrea; esto a pesar de que no
es preocupación explicita del
autor convertirse en vocero de
ninguna historia, más allá de la
J&gt;ersonal.
Pero no es interés ahora, ni a
mi me corresponde, par simple

Yo no sé por qué quiero llorar:
será tal vez por el pesar que escondo,
tal vez por mi infinita sed de amar.

(Ramón López Velarde: Hermana, hazme llorar)

ignorancia, delimitar ese terreno. Se trata más bien de abrir La
sangre devota y mirar, a través
de las venas abiertas, qué preocupaciones, cuáles temas lo
componen. Debo decir que estas
lineas respanden par ahora sólo
a la lectura de Primeras poesías
y La sangre devota, por lo que
los alcances de la lectura serán
pocos, y las limitaciones
muchas.

La sangre devota, libro aparecido en 1916, consta de 37 poemas
que giran en torno a los mismos
temas: el Amor, la muerte, la
Mujer, Fuensanta, la provincia,
la religión y la noción del pecado. Con el afán de no dispersarme, trataré de tocar por puntos
específicos el texto, cuidando de
no dejar temas fuera, asi como
tratando de mantener en todo
momento la integridad del libro,
como cuerpo temático, asi como
con la unidad que le está dada
par sus limites temparales.

Los poemas de La sangre devota ·
que vienen fechados, comprenden de 1908 a 1916, año mismo de
su publicación primera, y año
que antecede a la muerte de
Fuensanta, en 1917. Atendiendo
a que lo que después se publica
como Primeras poesías incluye
material de los años 190~1912,
vemos que La sangre devota
contiene del material poético
que López Velarde escribe simultáneamente a aquel que sólo
será publicado post-mortem.
Importan estas fechas, no en si
por prurito cronológico, sino por
lo que revelan en relación al proceso que vive LV en ese periodo,
y del cual Fuensanta, figura
central de la primera década del
siglo, irá perdiendo presencia en
la obra del poeta, o más precisamente, se irá transformando de
forma singular y significativa.
Algo similar ocurre con el tema de la provincia. Si bien el tono de Primeras poesías es básicamente el de la evocación de lo
perdido: la adolescencia, el pasado seminarista, el amor primero de Fuensanta, el terruño,
aunque estos nunca dejan de ser
temas en López Velarde, sí se observa una evolución no sólo poética sino existencial; el ojo, el
corazón, la pasión del poeta se
van modificando, enriqueciéndose, y enriqueciendo los objetos
que su poesía toca.
Siguiendo la lectura progresiva de La sangre devota, y deteniéndome en las particularida- 1~

�des de los poemas: recurrencias
temáticas, aliento, tono, forma,
llegó a definirse de manera casi
natural una que otra división interna. La primera corresponde
netamente a las fechas de los poemas; la segunda se refiere más
bien a un continuo donde al menos hay dos o tres momentos importantes.
Si hacemos caso de los años registrados en los poemas, y otro
poco de la manera como López
Velarde escribe, podríamos intentar formar dos bloques de poemas; de hecho, de los poemas
fechados, después de 1912 sólo
hay poemas fechados en 19151916. La siguiente sería una división tentativa del material, que
puede ser útil para las afirmaciones que le seguirán:
Anteriores a 1912: "En el reinado de la primavera", "Tenías un
rebozo de seda", "Viaje al terruño", "Pobrecilla sonámbula",
"Domingos de provincia", "A la
gracia primitiva de las aldeanas", "Cuaresmal", "Ofrenda
romántica", "Para tus pies",
"Poema de vejez y de amor",
"Para tus dedos ágiles y finos",
"Me estás vedada tú", "Canonizaciín", "Noches de hotel",
"Mientras muera la tarde",
"Del pueblo natal", "Hermana,
hazme llorar", "Sus ventanas",
"Boca flexible, ávida", "El
campanero".
Posteriores a 1912, y hasta
1916: "Mi prima Agueda", "La
ce

bizarra capital de mi Estado",

"En las tinieblas húmedas",
"Nuestras vidas son péndulos",
"Me despierta una alondra",
"En el piélago veleidoso", "En
la Plaza de Armas", "Por este
sobrio estilo", "La tejedora",
"A Sara", "La tónica tibieza",
"¿Qué será lo que espero?",
"Tus hombros son como una
ara", "Un lacónico grito", "A la
patrona de mi pueblo", "Y pensar que pudimos".
Aunque es evidente que se trata de una división arbitraria, séame permitida como base para
decir que, a mi juicio, La sangre
devota significa para López Velarde una transición importante
a nivel existencial, entre el pasado cargado de religiosidad mortificante, amor a la tierra, al
paisaje provinciano, y al amor
primero, Fuensanta, y otra etapa de maduración en que su religiosidad toma matices diferentes, menos pesados, y la provincia pasa a ser un objeto de observación más conciente que subjetiva, cosa que se refleja en los
poemas. Asimismo el amor, que
pasa a ser Amor y cobra mucha
fuerza en su relación con otro
elemento no mencionado casi, a
propósito: la muerte.
Si puedo llamarla hipótesis, la
idea es que en La sangre devota
López Velarde trasciende, primero, el amor proscrito por la
madre, encamado por la misma
Fuensanta, originalmente primer amor; después, encuentra
la carnalidad del amor en ella
misma, para rechazarlo y conde-

narla así a una forma ideal de
entidad de lo femenino. Es cuando aparece, ligada a esta entidad, la muerte. Si en un momento dado la mujer representa lo
inefable, lo inescrutable, la otredad (en palabras de Simone de
Beauvoir), López Velarde lo resuelve al asociarla con la muerte.
Un tema constante que atraviesa el texto, es la religiosidad,
que también sufre transformaciones. Si bien al principio la
escisión de terrenos está bastante definida, parece que en el trayecto se funden varios aspectos:
el acercamiento de LV al Amor,
que lo hará inmiscuir en este
asunto, por la religión, la idea
del pecado, tema que obsesionará y marcará su relación (al menos la poética) con las mujeres.
Pero vayamos al texto. Si
hablamos de una división (que
debe quedarse en el plano de lo
abstracto) habría que ver las caracteristicas del primer grupo,
de poemas. Y luego las del segundo, obvio.
Los dos temas predominantes

del primer conjunto son la provincia y Fuensanta. El único de
los poemas que escapa a ello es
"Noches de hotel", soneto del
viajero que descubre un más allá
de las penas y preocupaciones
personales en el simple devenir
de las otras vidas. Quiero aclarar que si aludo a estos temas, no
me refiero a que ello excluya a
los demás; es simplemente que

predominan.
Es poema que abre el libro, "En
el reinado de la primavera", nos
topamos con un texto que encaja
mejor en el tipo de las primeras
poesías, del López Velarde enamorado que describe su enamoramiento y su entorno de manera bastante directa. En él, la religiosidad todavía pesa, dado
que es espontánea la relación
entre primavera y cuaresma,
entendida ésta además como
temporada propicia para el alivio de las almas enfermas. El
convento se ha convertido en una
prisión, y el amor representa la
promesa de libertad y de dicha.
Es el texto siguiente, "Tenías
un rebozo de seda'', a partir del
cual se empiezan a desdoblar los
temas que preocupan a López
Velarde. Aquí hablamos todavía
de una relación optimista respecto al Amor:
Del rebozo en la seda me anegaba
con fe, como en un golfo intenso y
puro.

a oler abiertas rosas del presente
y herméticos botones del futuro.

Sin embargo al final describe
que lo único que queda de ese
sentimiento es, justamente, la
evocación:
¿Guardas, flor del terruño, aquel rebozo
de maleza y de nieve
en cuya seda me adormí, aspirando
la quintaesencia de tu espalda leve?

Leyendo con atención veremos
que desde aquí se va perfilando

el tipo de relación amorosa que cia de la evocación, de la juvenLópez Velarde establece con su tud amorosa ''ingenua'', el Semiobjeto: con fe, como en un golfo nario. Lo visual del poema da tointenso y puro. No hay referen- nalidades ya manejadas, aunque
cias al amor carnal, consumado, aquí aparecen matizadas: fondo
que caracteriza a la relación gris, blanco superpuesto; sin
amorosa; ni siquiera se da la embargo, la combinación de esexaltación del deseo que acom- tas coloraciones hasta cierto
paña al enamoramiento. Co- punto neutras, da por resultado
mienza a tejerse la idea de amor una explosión: "un festejo de
que LV pedirá y adjudicará, y nieve en la maleza". Maleza y
más aún, permitirá al objeto de- nieve, pasión y recato, salvaje
positario de su amor, llámese co- estadio y pureza honda, en la que
mo se llame.
LV se anegaba con fe. La polarización de estos elementos se da
No obstante, el interés de este también en el poema total, ya
poema radica también fuerte- que se enfrenta el pasado níveo,
mente en la tercera .estrofa alentador, con el presente donde
digresión que rompe con el alien: es obvio que esos elementos deto romántico para situar a LV en saparecieron, con el conocimiensu espacio como creador que to de Baudelaire, la rima, la careflexiona, entre paréntesis, pacidad olfativa, pero que no
sobre su quehacer, que es él mis- han sido reemplazados por otros
mo:
nuevos.
(En abono de mi sinceridad
séame permitido un alegato:
entonces era yo seminarista
sin Baudelaire, sin rima y sin olfato.)

Aparte de todas las interpretaciones que se han hecho sobre el
particular, quiero incluirlo en el
poema, desprendido ya de sus
paréntesis, para leer que la evocación que se hace no es ya tan
creída ni por el mismo López Velarde, porque si bien la digresión
se refiere al pasado, inmediatamente después se pregunta
sobre lo mismo, con el mismo tono.
El fondo del texto, que rondará
en los poemas siguientes, se
halla aquí plasmado: recurren-

El amor se perfila ya desde
aquí etéreo, intangible, ineludible en su primitivismo de oposiciones, pero lo único que se
permite LV en su relación con la
amada es el aspirar la quintaesencia de la espalda leve.
En cambio, en el poema siguiente hallamos una relación
con el objeto amoroso que, a mi
juicio, puede leerse con los lentes del asunto edípico. "Ser una
casta pequefiez" es un poema
que loa a la mujer no tanto como
entidad etérea, sino como protectora. El acceso al cariño del
objeto amoroso sólo es posible a
través del retomo a la infancia,
prueba de pureza, candor, ino-

&lt;e

�cencia. Primero se enuncia el
deseo:
Fuérame dado remontar el rlo
de los aftos y en una reconquista
feliz de mi Ignorancia, ser de nuevo
la frente limpia y bárbara del niJJo...
Volver a ser el arrebol, y el húmedo
pétalo, y la llorosa y pulcra infancia
que deja el bafto por secarse al sol...

Enseguida se proponen los motivos del deseo de vuelta a la infancia. El carácter del amor es
el del no pecado, el amor puro,
sólo posible en una relación que
no se consuma:
Entonces, con inmnto maternal,

me subirlas al regazo, para
interrogarme, Amor, si eras querida
basta el agua inmanente de tu pozo

No se trata, como se ve, de un
amor concreto, sino del Amor,
de la entidad arquetipica. No
puede leerse como un poema
amoroso tradicional porque la
condición de su exigencia satisfecha es, justamente, la no consumación del deseo. Por un lado,
el carácter del amor es limpio, y
por el otro, la inocencia de quien
recibe lo que en realidad desea
no es real, por lo que la condenación no se hace esperar: la
muerte, que redime la licencia:
Dejarlas entonces en la bárbara
novedad de mi frente
el beso inaccesible
a mi u,,eriencia y licenciosa y
fúnebre.

Sin embargo, al cierre del poema el autor parecería conformarse con el destino esperable a
S: su deseo, en el conocimiento de

que se trata de un deseo elaborado a distancia y por lo tanto, irrealizable:
¿Por qué en la tarde inválida
cuando los nifios pasan por tu reja,
yo no soy WJB casta pequeñez
en tus manos adictas

contraparte, o la vida, o el poeta
mismo.

Para LV la solución posterior,
será aniquilar a la mujer misma. Pero no es tan simple. Veamos más adelante.

y junto a la eficacia de tu boca?

Me he detenido en este poema
porque aquí, como en "Tenias un
rebozo de seda" se van dando las
lineas de lo que LV desarrollará
en adelante. Si vimos que se
inclina por el amor etéreo e inaccesible, acá tenemos un motivo
más de tal inaccesibilidad, pero
introducimos al menos dos
problemas más: el primero seria la ambivalencia de
atracción-rechazo de LV hacia la
mujer, que en este caso se resuelve asignándole un rol maternal (que no es el caso de poemas
posteriores); López Velarde desea a la mujer más allá de la pureza, en una relación corporal,
pero a la vez la niega. El segundo aspecto, crucial, que aquí parece desencadenarse o insinuarse, es el de la equiparación de la
mujer con la muerte. El binomio
Mujer-muerte se establece a
partir del deseo; si este se realiza, que serla relacionarse con la
mujer, esto conduce a la muerte.
Además esto también se oye en
dos partes del poema: cuando
LV describe la experiencia como
licenciosa y fúnebre, y cuando
describe a la mujer como poseedora de manos adictas. Esto es,
la mujer-muerte no es un objeto
pasivo, sino al contrario, una entidad que atrae, que reclama su

Dentro de lo que señalamos como primer grupo de poemas, los
textos que siguen y que tocan el
tema del amor, aún aquí encarnado en Fuensanta, van dando
con nitidez el perfil que LV crea
para ella. Vale la pena tomar en
consideración lo que el mismo
poeta dice en relación con esto,
desde 1909: "Soy doliente de una
larga e intensa pasión, fallecida
este otoño, Fuensanta, amigo
mio, es un cadáver en mi ánima". Si debo suponer que la mayoría de los poemas escritos
sobre Fuensanta en La sangre
devota son de ese año o posteriores, no puedo menos que preguntarme los motivos para que
LV esforzara tanto su creatividad en mantener en el discurso
poético la exaltación de un amor
que, con razón, suena poco con-

vincente.
Si pensamos que Fuensanta
(Josefa de los Rios) muere realmente hasta 1917, hay un largo
periodo en el que LV seguirá
aferrado a esa conceptualización
del amor y de la amada, que sólo
parece comenzar a resquebrajarse cuando el poeta cambia definitivamente de aires y, en
concreto, sustituye al objeto de
su amor sagrado, que el tiempo
desgasta inexorablemente.
Hablemos de "Pobrecilla sonám bula", "Cuaresmal",
"Ofrenda romántica", "Para
tus pies", "Poema de vejez y de
amor", "Para tus dedos ágiles y
finos", "Me estás vedada tú",
"Canonización", "Mientras
muere la tarde", "Hermana,
hazme llorar", "Sus ventanas",
"Boca flexible, ávida", y encontraremos el mismo propósito
de crear una imagen de mujer
ideal, intocable, pura, virginal.
También debemos hacer una
relación entre la mujer y la religión. Dada la pureza de esta entidad femenina, el contacto de
LV con ella es su posibilidad de
redención, de salvación del pecado que lo acecha a cada vuelta de
esquina. Así, la mujer no es sólo
la castidad, sino que encarna de
esta manera en lo que LV ya no
puede ser ni es, más que a través
de la nostalgia o la evocación. Es
en este sentido que se acerca a la
concepción de Simone de Beauvoir de la mujer como la otredad; López Velarde la convierte

en su otra mitad, que debe conservar intocable e inmaculada
como condición para seguir siendo esa posibilidad de integrarse
como un todo.

concupiscencia de los cuerpos:
Y asi podré llamarte esposa,
Yharemos juntos la dichosa
ruta evangélica del bien

basta la eterna gloria.
Amén.

El sufrimiento es parte del
costo; la mujer lo vive no como
tal, sino como un éxtasis o un
destino irrenunciable. El lenguaje es una mezcla de caracteres igualmente intangibles. La
delimitación de los qos espacios
coloca a LV, por supuesto, en el
plano de la conciencia; perdido
el paraíso para siempre. Por
ejemplo en "Pobrecilla sonámbula'', López Velarde dice:
Asicruzaselmundo
con ingrávidos pies y en transparencia
de éz.tasis se adelgaza tu perfil,

y vas diciendo: "Marcho en la clemencia,
soy la virginidad del panorama
Y la clara embriaguez de tu
conciencia. "

Otro poema que refleja estas
afirmaciones, es "Cuaresmal",
texto de tono exaltado en el que
confluyen lo religioso, la castidad del amor, el ritual en torno a
la amada inaccesible, transfigurada, celestial. El amor casto,
no consumado, es el pasaporte al
perdón de las veleidades velardianas, que éste reconoce, al calificar a las mujeres, a las que
debe rechazar, como "cálidas
mujeres".
Para librarse de ser él también "súbdito de la carne", propone LV la comunión de los espíritus, que lo hará trascender la

Como no debe quedar duda del
carácter del amor que LV le ha
asignado a Fuensanta, citemos
el final "parcial" de "Poema de
vejez y de amor":
Dos fantasmas dolientes
en él seremos en tranquilo amor,
en connubio sin mácula, yacentes;
WJB pareja fallecida en flor,
en la flor de los sueftos y las vidas;
carne difunta, espiritus en vela
que oyen cómo canta
por mil aftos el ave de la Gloria;
dos sombras adormidas
en el tálamo estéril de WJB santa.

"Me estás vedada tú" y "Canonización", reflejan que la visión de
LV sobre el Amor que él mismo
ha creado, en mucho, ya no le satisface igual, y empieza a cuestionárselo. El primer texto es
una queja ante la imposibilidad
de vivir en castidad y de fundirse
con la otra. Curiosamente, aunque se describe la agonía virtual
de la amada, más parece acusársele de estar en este trance,
por el sufrimiento que provoca
en el poeta. Como una especie de
venganza (así lo maneja Octavio
Paz), el amante amantisimo
promete no estar en el lecho de
la amada para el momento
postrero. Veamos trozos de este
poema:
¿Imaginas acaso la amargura
que hay en no convivir
los episodios de tu vida pura?

¡.o
¡.o

�Despertarás una maftana gris
y verás, en la luna de tu armario,
desdibujarse un pufto
esquelético, y ante el funerario
aviso, gritarás las cinco letras
de mi nombre, con vm pávida y floja
IY yo me hallaré ausente
de tu final congoja!

En el segundo poema aludido,

"canonización", parece haber una
suerte de cansancio espiritual en
López Velarde, que lo lleva a resolver de manera definitiva el
ámbito de esa pasión. Suena a
conjuro, y el tono no es más el atormentado de poemas anteriores.
Es una especie de acto de elemental justicia, de adjudicarle a
Fuensanta el lugar que se merece en la poesía y la vida del
autor, que corren paralelos desvelos y entusiasmos. Parece ser
que de ahi en adelante, los poemas que tocan a Fuensanta lo
hacen ya desde otra perspectiva,
como saneada, con una distancia
infranqueable de por medio.

~

Dejando de lado a Fuensanta falta abordar, de la primera parte,
los textos que se refieren a la
provincia, básicamente. Pero estamos de acuerdo en afirmar
que más que la provincia como
motivo de foto dominguera, López Velarde la incorpora en todas sus dimensiones de manera
natural, incluyendo al elemento
humano. De ahi sale, por
ejemplo, "A la gracia primitiva
de las aldeanas'.' , poema que
además hace ver que simultáneamente a su pasión por Fuensanta, LV no deja de ver, de ver demasiado todo lo que lo rodea, pa-

ra irse descubriendo en sus facetas amorosas que abarcan la vida, la tierra, la palabra misma.
En este, como en otros varios poemas, se perfila ya el manejo inteligente, lúcido y estallante de
los adjetivos • López Velarde. ·
Dada la derivación que tomó
este escrito, no puedo ya meterme a este tema, que es en si mismo susceptible de análisis detallados. Baste citar del poema
"A la gracia... ", algunos versos
que ejemplifican lo antes dicho:
Esta hambre de amores y esta sed
deensuefto
que se satisfagan en el ignorado
grupo de muchachas de un lugar pequefto.
Vasos de devoción, arcas piadosas
en que el amor jamás se contamina
jarras cuyas paredes olorosas
dan al agua frescura campesina •..

"Domingos de provincia",
"Del pueblo natal", "El campanero", son otros poemas que entran
como poemas paisaje o poemas
de evocación de la provincia. En
el último, LV toca también el tema de la muerte, que siente lo
ronda cerca.
Pero ¿qué pasa con el segundo
grupo de poemas? ¿Podemos
hablar de evolución en la poesía
velardiana en este corto tramo,
trazado artificiosamente? Como
respuesta a mi propio planteamiento debo suponer que sí lo
hay. Ahora veamos de qué se
trata.
Si los temas siguen siendo los

mismos, el asunto es que López
Velarde no parece seguir siendo
el mismo. Hemos "leido" en sus
poemas el tránsito desde una pasión posible, el amor proscrito,
su sufrimiento y su buscada trascendencia en la idealizaciónconjuro. Claro que no podemos
circunscribir el cambio a una resolución mental o una decepción.
Tiene que haber jugado un rol
muy importante, en ese proceso,
el propio quehacer cotidiano de
López Velarde, involucrado primero con los maderistas y más
tarde mudándose a la capital del
pais. El desarrollo no se hace esperar, a todos los niveles: quizá
deja de ser necesario venerar
con tal excelsitud a Fuensanta o la idea de ésta-, hay otros
quehaceres, otras prioridades,
otros intereses. Por supuesto, la
misma poesía representa un interés creciente, en el que al tono
intimista y directo con que se
retrataba a la provincia o se ensalzaba al amor, lo va sustituyendo una atención creciente hacia la forma y el recurso de lo poético. Simultáneo a su desarrollo
personal, vive LV la búsqueda de
una voz propia, nueva, que no
signifique ni renuncias sustanciales ni copia.
Y esto se traduce en la posibilidad de hacer nuevas lecturas de
los mismos viejos tópicos, con la
misma mirada amorosa, los
mismos conflictos internos, los
mismos pretextos, pero añadida
la atención del dedo en cada verso escrito, en cada sustantivo o
adjetivo colocado. Aunque no se

puede decir que LV se convierta
de pronto en un poeta alegre, regocijado o sonriente, se adivina
sin embargo en su poesía cierto
gustillo interno, traslúcido para
quien lee en la interlinea la ubicuidad del creador.
Sólo así pudo ver LV el contradictorio prestigio del almidón y
de temible luto ceremonial de
"Mi prima Agueda", o las señoritas con rostro de manzana,
ilustraciones prófugas de las cajas de pasas de "La bizarra capital de mi Estado". Ese gusanillo
en el estómago, del experimento
y el acierto en el poema, aparece
también en el texto "En el piélago veleidoso". Todo él denota
una actitud diferente con que LV
toca la poesia; un leve humor rumoroso, irónico y la búsqueda de
juegos de palabras:
Más no guardo rencor
a la inestable eternidad de espuma
y eflmeros espejos.
Porque sobre ella fui como una suma
de nostalgias y arraigos, y sobre ella
me senti, en alta mar,
más de viaje que nunca y más fincado.
en la palma de aquella mano impar.

El poema "A Sara" marca una
clara diferencia respecto al resto de los textos, porque en él encontramos a un López Velarde
distinto. Viraje de al menos noventa grados en relación a las
poetizaciones en tomo a Fuensanta, que describen a un LV
carnal, desprendido casi de la
noción de pecado. Lo religioso
persiste sólo en las referencias,

1J U/ 1,

1i;
1' ;

¡

y el mismo lenguaje y musicalidad del poema suenan bastante
biblicos:
(Blonda Sara, uva en sazón: mi apego franco
a tu persona, hoy me incita
a burlarme de mi ayer por la inaudita
buena fe con que crei mi sospechosa
vocación, la de un levita.)

Sara, Sara: eres flexible cual la hon-

su conclusión en el asunto de
Fuensanta.
Sé que esto es una mínima lectura de La sangre devota, pero
una vez señalados aunque sea
superficialmente los aspectos de
mi lectura, prefiero dejar este
escrito abierto, dado que son
múltiples las posibilidades hacia
donde puede dirigirse.

da
de David y contundente
como el lirico guijarro del mancebo;

...

Sara, Sara, golosina de horas
muelles:
racimo copioso y magno de promisión•..

Los últimos cinco poemas del

libro: "Qué será lo que espera",
"Tus hombros son como una
ara", "Un lacónico grito", "A la
patrona de mi pueblo", "Y pensar que pudimos", forman casi
un corpus en el que el motivo se
puede definir como un saldo de
cuentas definitivo con la pasión
por Fuensanta. Así, podríamos
decir que tanto la primera como
la segunda parte del texto tienen

Bibliografía
Paz, Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaquin
Mortiz. México, 1976. 3a. edición.
La gaceta del Fondo de Cultura Económica. Número dedicado a Ramón López
Velarde (1888-1921). No. 2D8. Nueva Epoca. México, abril de 1988.
López Velarde, Ramón. Obras. FCE.
Biblioteca Americana. México, 1986. 2a.

reimpresión de la la. edición.
Villaurrutia, Xavier. Antología. FCE.
Letras Mexicanas. México, 1980. la. edición.

�DISPOSICION DEL AGUA

JoséKozer
Una llovizna con su fuena mayor me utiliza su fin práctico
es la supervivencia del agua soy su concavidad.
Un árbol todo exterior, una figura: a sus pies la floración
anaranjada el exabrupto de las setas.
Llovizna siempre otra vez, momentáneamente: y lo exterior
fulge irrumpe se extiende del gran avellano
.
del traspatio hacia la boca apacible de las
caballerías en los establos quietas figuras
votivas monótonos golpes de sopor, las
bestias: pacíficas, se inclinan a los
abrevaderos bajo el árbol quién en su
cerebralidad mayor creó los pastos dibujó
este aparato indemne de las gramíneas el
heno las grandes charcas de vid en los
campos; yo estoy hecho igual que la boca
sucia de las ovejas igual de inclinarme
a comer la cosa triste esa que lo exterior
renueva pero no; debajo de las policromías
a la mesa abajo del lino la-cerámica el
cristal que recibe tranquilo de encima el
agua por igual mastico por igual mis tres
rumiantes de abajo se inclinan a las gamellas
boca sucia boca misma constituida igual para
todos en esta sala de abajo gran refectorio
mutuo, nos masticamos: yo vivo de gramineas
la misma mies la misma bosta, de todos.
Se nutre lo que se nutre igual que muere lo que se muere:
todo nace del agua el pez y la reventazón.
Caló la llovizna, me descosió: las suturas abiertas, trigo.
Por tanto, pura cerebralidad cualquier desazón cualqu,ier pedazo
de boca que-se erija en palabras pero no; podras
guiñarles un ojo pero son utensilio de cocina

una herramienta quizás quién sabe quizás las
aguas tienen que tener hacia arriba su ojo
de buey o inverso remolino, una función:
véase, la oveja estúpida va a balar, rostro
mío; tiene sed que beba si en cierto modo
posee la intuición del hambre, que coma:
a la intemperie o en la pieza de recreo
más feliz de casa nos cala el agua, por igual.
Así era; el espejo, por igual: no distingo encima o debajo no
distingo la anaranjada incoherencia de mis
carnes su superficie llena en la gracia del
agua bajo la vanidad del agua por un viejo
exabrupto, de setas.
Venid, a la recolección: las denominan vendimia segur el gran
muslo de las mujeres pisando en las cubas los
ciegos percherones de un rumbo solo el rumbo
blanco de las norias.
Qué frágiles qué riachuelos las cuarteaduras cauces secos,
debajo: pero soy una vivaz superficie una
estructura ósea una estructura gramatical,
resbaladiza: me mojo estas ropas resistentes
del cuerpo diáfano, debajo; entro y salgo
de unas mismas ropas que los crepúsculos
manchan de amarillo, las aguas
suavizan: se destejen.
Viva, porosidad: vivo pulimentado, del cuerpo.
La puerta central cruje cerrada en el silencio rechinan los
goznes cuando llego gira la mano en los
picaportes; abrí todas las puertas; es ésta:
delante del espejo saco uno tras otro estos ·
juegos de ropa mis deslucidas ropas una muda
tras otra, desgarbadas; yo fui un hombre de .

.....
e,,

. .,

; ¡1
1¡ 1

..

►

�LOS EMPRESARIOS EN MEXICO:
DEL PRIVILEGIO ECONOMICO
A LA DISPUTA DEL PODER POLITICO
(SEIS,TESIS)

Abraham Nuncio
.PRIMERA TESIS: Los regímenes de la Revolución Mexicana
favorecieron, más que a ningún
otro sector, al sector empresarial

sumo empaque de porte, presentación; Yestoy
desnudo; me llamo pan estopa_soy Pª!1 de a~ua
una actitud un monograma, m1ro; tanen anunan
el agasajo que nos brindamos unos ~ otros ~or
ejemplo una oveja a mí un percheron ~~r1llo
a mí, al espejo; amaso, una pura supe!Í1c1e de
formas hecha de pan es vid el pan h~c1a lo .
hondo se disminuye constituye semilla constituye
-extensión de sí hacia arriba fulge brota se
extipula la vid alcanza perfección en la . ,
traslúcida botella otro envase otra func1on
de realidad que viene de sí de debajo a todos,
reanima: el vino reposa horizontal el pan
reposa en las cestas de mimbre llega cual
lámparas encerradas que encendieron llega a
los refectorios la vid este pan de consumo
a nuestra mesa a la depauperación nos
devuelve.

La Revolución Mexicana incorPoró imPortantes demandas populares al nuevo régimen político que de ella surgió. Las reivindicaciones y derechos de los
campesinos quedaron consignados en el articulo '%1 de la Constitución de 1917 y los de los obreros
en el articulo 123 de este mismo
documento. La reforma agraria,
postulada por el nuevo régimen
como una de sus prioridades,
apuntaba a constituirse en un relevante triunfo de las masas
campesinas que participaron
con el contingente más numeroso en el movimiento revolucionario. Las garantías e instrumentos de organización y resistencia
a los patrones ofrecían -ele
vados como fueron a rango
constitucional- amplias posibilidades a la clase obrera para
mejorar sus condiciones de vida
y tener una mayor participación
en la riqueza y en la vida política
del país.
Sin embargo, tanto en la práctica como en ulteriores modificaciones a la ley, las demandas e
intereses de los trabajadores del
campo y la ciudad fueron nulificados, o cuando menos ~ediatizados, en favor de los antiguos Y
nuevos propietarios.
Superiores las fuerzas repre-

sentativas de la burguesía en la
guerra, en la disponibilidad de
recursos económicos, en su
estrategia política y en el control
sobre el aparato del Estado a las
fuerzas representativas del proletariado, impusieron a éste limitaciones a su desarrollo y conquistas. El articulo 123 constitucional fue reglamentado catorce
años después de concluida la etapa armada de la revolución, y
diecisiete el articulo '%1. En este
lapso, que se caracteriza por la
prevalencia de los caudillos militares, se estanca la reforma
agraria, se restringen los niveles
de vida de obreros y campesinos
y son reprimidos sus movimientos de protesta y perseguidas sus
organizaciones políticas y religiosas; por el contrario, las instituciones de clase de la burguesía
nacional (banca, legislación fiscal, neolatifundios, leyes de fomento a la industria privada,
protección a la inversión extranjera incluso al margen de la
Constitución, como en el caso de
las compañías petroleras, organizaciones empresariales) tienden a consolidarse. El relativo
interludio que significó el gobierno de Lázaro Cárdenas en la postergación de las demandas populares fue restaurado luego por
los empresarios privados en el
sexenio de Manuel Avila Camacho. De entonces a la fecha, y
en todo caso con altibajos poco
significativos en el largo período
de 1940 a 19m, los regímenes
posrevolucionarios han reforzaido las posiciones de la burguesía,

mexicana y transnacional en
detrimento -invariablementede las de la población trabajado-

ra.

La reforma agraria es contenida en los afios de la Segunda
Guerra Mundial y de hecho se la
paraliza durante el régimen de
Miguel Alemán (1946-1952) : se
decreta entonces el amparo en
materia agraria y el otorgamiento de certificados de inafectabilidad a la propiedad privada
de la tierra bajo el supuesto de
una porción limitada de ésta que
en la práctica no sería sino el
disfraz del neolatifundismo. Ambos recursos eran contrarios al
espíritu de esa reforma en su veta popular.
De igual manera, el marco jurídico y las demandas de los trabajadores sufren menoscabo.
Culminación de diversas acciones contra el movimiento
obrero (manipulación de los sindicatos, sometimiento a leyes de
excepción, abatimiento del salario) es la ola represiva con que
se lo agrede a fines de los afios
cincuenta y principios de los sesenta. En 1960 se institucionaliza
la segregación de los trabajadores al servicio del Estado que venia operando en los hechos desde
los años treinta. Así, casi una
tercera parte de la fuerza de trabajo queda sujeta·a un régimen
excepcional que lesiona derechos de los que goza el resto de
los trabajadores (el derecho de
huelga, contratación y revisión !:i

�r

de las condiciones de trabajo).
Entre 1940 y la primera mitad
de los años sesenta se produce la
primera gran etapa de concentración de los medios de producción y de la riqueza producida.
Después de varios aftos de reparto agrario, en 1960 el ejido una de las claves de la reforma
agraria- cuenta con una superficie territorial menor a la del
sector privado: 18,91.3 millones
de hectáreas (22%) contra 99,826
(78%), y con tierras irrigadas en
un porcentaje también menor al
de éste: 1,417 millones de hectáreas (41 %) contra 2,006 ( 59 %).
La desigual disponibilidad de
los recursos originados en la actividad agropecuaria hace que
en 1970, el 59.6% de los productores genere el 0.8% de la producción y que el 3.2% de los predios
aporte el 8&gt;.1 % de la misma.
Hacia 1963, los diversos estratos de la clase propietaria, que
representan el 19.8% de la PEA
captan un 53.8% del ingreso nacional, mientras que aquellos
que conforman a la clase no propietaria de menores ingresos, y
que representan el 8&gt;.2% de la
PEA, captan el 46.1% del ingreso.

=
P-4

La concentración del ingreso
es mayor en México que en otros
países de América Latina donde
no se produjo un proceso revolucionario como el que vivió la so-

ciedad mexicana en las primeras décadas de este siglo. Para
1970, el indice de concentración
en México era superior al de Argentina (0.44). Chile (0.48), Costa
Rica (0.49), Venezuela (0.50) y
Panamá (0.57). • Tal concentración se traducia en desigualdad:
el 50% de las familias de menores recursos percibía el 15% del
ingreso personal disponible y, en
el otro extremo, el 20% de las familias con más altas percepciones captaba el 64% del ingreso.
La desigualdad social no disminuyó sensiblemente en el curso de los aftos setenta -ni siquiera, como podría suponerse,
con el auge petrolero-, y si, por
el contrario, se ha acentuado en
los aftos de la crisis que registra
el pais desde principios de la presente década. En la segunda mitad de los aftos setenta, el 20% de
la población más pobre percibió
el 3.5% del ingreso, mientras que
el 20% más rico percibió el 50%
del mismo. Esta desproporción
tendería a ser mayor en los aftos
recientes. Algunos indicadores
dan cuenta de ello: en 1984, el
trabajo participó del ingreso nacional en un 22% (7 billones 968
mil millones 341 mil pesos) y el
capital lo hizo con un 56.5% (16
billones 230 mil millones 667 mil
pesos), mientras que -datos de
19&amp;&gt;- la aportación fiscal del
primero, a través del impuesto
sobre la renta, representó el 37%
y la del segundo sólo 11.6%.
• Coeficiente de Gini.

SEGUNDA TESIS: Los rasgos
socialistas o socializantes que le
atribuyen los empresarios al Estado mexicano son subjetivos

La desigualdad de la sociedad
mexicana en favor de la clase
poseedora debe atribuirse, fundamentalmente, a la conducción
de los regímenes surgidos de la
Revolución Mexicana. No son
pocas las reformas sociales que
éstos han introducido y de las
que se han beneficiado las mayorías a lo largo de siete décadas;
pero el balance último seftala el
carácter funcional de esas reformas que han rendido sus mejores frutos al sector más pequeño
de la población representado, en
este caso, por los empresarios.
El resultado de tal orientación
política han sido graves distorsiones sociales y un funcionamiento a menudo injusto y antidemocrático de las instituciones.
En un número reducido de familias se concentra el grueso de
la riqueza social y son ellas las
que, de manera directa e indirecta, ejercen o se disputan el
poder político. Propietarias de
las grandes unidades de producción que normalmente operan
bajo patrones oligopólicos,
controlan lo esencial de la vida
económica y politica de las regiones donde se han asentado. El
grupo Chihuahua, el grupo del
Estado de México, el grupo Sonora o el grupo Monterrey han
expropiado, patronímica y geopolíticamente, el nombre de los
lugares donde su dominio ha llegado a ser incuestionable. Una
sola familia, como ocurre en
Chihuahua o Nuevo León, man-

tiene bajo su virtual arbitrio a la
mayoría de la población mediante los numerosos trabajadores,
~ecursos y empresas que mane-

Ja.

Las familias más visibles de la
o~a~uia se identifican por su
acti~i~ad empresarial y por la
o~sición que presentan a las políticas de inspiración popular
a~optadas por la Revolución Me:ncana.
Acrecidos en sus fortunas y
con un amplio radio de influenc~ social, los grandes empresa~os de México han venido teruendo una incidencia creciente
en los procesos electorales y en
las decisiones políticas -se prevé que sea mayor en el futurogracias a las condiciones politicas y materiales que creó para
su desarrollo el sistema de la Revolución Mexicana.

propiedad privada de los medios
de producción, y por tanto la natur~leza capitalista del régimen
~ioeconómico imperante. Ha
sido sólo en el plano ideológico _
Los cambios en la concepción de
la propiedad territorial y las de ~era desfasada y por breve tiempo en lo que dio en llamar
reivindicaciones de los obreros y
campesinos que incorpora la Re- "educación socialista"- donde
volución Mexicana al nuevo or- ha insinuado un sesgo menos anticapi~ta que popular y aped~n c_onstitucional generan susnas
tefüdo de marxismo. Mas en
picacias y criticas en la clase
la
pr~cti~a
económica, que seria·
propietaria del pais -sobre todo
el
cnteno
para
calificar el tipo
en aquellos sectores constituidos
de
sociedad
de
que
se habla el
durante el antiguo régimen-.
Estado
mexicano
ha
sido co~eTales rasgos le resultan todavía
cuente
con
la
esencia
capitalista
más gravosos por cuanto el Esque le dio origen.
tado emergente los hace acompañar de restricciones a las
El liderato de la Revolución
P~ácticas religiosas y a sus mi- Mexicana fue conquistado por
rust!os, as! como de componen- hombres representativos del
~s ~deológicos de inspiración so- sector más avanzado de la burcialista que luego plasma en el guesía nacional. Ellos mismos
a~ículo tercero de la Constitu- fueron empresarios y sus princición. La ulterior política de na- pa_les iniciativas pollticas se
cionalizaciones de las industrias onentaron a modernizar el apabási~as Y la consecuente inter- rato. capitalista de producción.
vención del Estado en la econo- El discurso populista que emplemía potencian la critica de esos aron (dar a la propiedad privada
sectores y de los grupos subordi- un uso social e incluso "humanados a su ámbito ideológico.
no") no afectó en lo fundamental
las vías de desarrollo capitalista
. La imputación al Estado me- delpais.
:ncano de conducir al país hacia
e~ ~ialismo o hacia formas soSe puede hablar, por tanto de
c1alistas de organización polltica una continuidad básica -y ~ólo
se ha convertido en uno de los es- de ~ ruptura política- entre el
tereotipos empresariales más rég~~n porfiriano, que creó las
recurrentes. Se advierte, sin em- condiciones para superar la etaba~go, su índole puramente ideo- pa ~e acumulación originaria del
lógica. En ningún momento esc~pita~, Y el régimen revolute Estado ha sentado base algu- cionar10. q~e lo combatió, no pana que pudiera inducir a pensar ra supr1m1r estas condiciones
en el propósito de suprimir la sino más bien para acelerar s~

�transición hacia la etapa del capitalismo moderno.
Las nacionalizaciones de los
aflos treinta y la decisiva participación del Estado en la economia según los cánones k~yn~
sianos no implicaron un v1raJe
de contenido socialista. Produjeron, si, un doble fenómeno de
consecuencias insoslayables: la
recuperación de recursos nacionales en manos del capital
.extranjero, y la ªJ?licación de
gran parte de los rmsmos al df:
sarrollo de las fuerzas productivas del país.
1

Las empresas manejadas por
el Estado mexicano no se han
apartado en su funcion~~nto
de la racionalidad capitalista,
aunque en su concepción subyazga un propósito de desarroll~ que
no ha dejado de favorecer el mterés de las mayorías. Esta tendencia, sin embargo, ha sido cada vez menos acentuada en la
medida que los recursos nacionales se han ido concentrando
en las áreas expansivas de la
economía dominadas por los monopolios privados.

~

Antes que convertirse las
empresas llamadas paraestatales en punto de partida de una
economía planificada, su explotación ha servido señaladamente
para subsidiar a la economía de
la empresa privada; de ~~uf ~u
operación a menudo deficitaria
que los empresarios invocan para invalidar su detentación por

el Estado.
No debiera confun~ como también los empresanos lo
hacen esgrimiendo el argumento
de la voluntad socializante- el
carácter nacional o simplefi!,ente
estatal de ciertas explotaciones
con un proyecto socialista. Las
coincidencias de las empresas
en manos del Estado con
aquellas que operan bajo la gestión de estados socialistas son
puramente formales y no de contenido.
El Estado ha puesto la gestión
del sector público de la economía
al servicio -principalmentede los intereses históricos de 1~
dueños del capital Y no al servicio de los intereses de los tra~jadores. El caso co~trario
habría dado pie para considerar,
justamente, una orientaci~n socialista en el Estado mexic~o
que no existe fuera de la retónca
empresarial.

TERCERA TESIS: El régimen
de "economía mixta" implantado por el Estado mexicano es la
base del "poder mixto" o compartido al que aspiran los empresarios privados

La intervención del Estado
mexicano en la economía Y el
hecho de haber dejado indemne
la revolución a la propiedad privada como principio de la producción y apropiación de los

bienes terrenales dio origen a ~
término que justificaba es~ circunstancia: la economía mixta.
Este término deriva un discurso
legitimador en cuyo fondo se
descubre una culpa y una disculpa: la Revolución Mexicana, popular como fue en sus expresiones más avanzadas, rec~ba oficialmente haberse constituido en gobierno par~ continua_r
reproduciendo el régunen capitalista; no aceptaba, por otra
parte, identificarse con un proceso socialista clásico. Sus rec~
res la difundían como un régimen suis generis para evitar ~marle al capitalismo que la definía por su nombre.
Ese tipo de discurso se explica
por la presencia muy importante, sobre todo en las primeras décadas del periodo posrevolucionario, de la pequeña burguesía en posiciones clave
dentro del aparato estatal. De
hecho, muchos de los dirigente_s
del nuevo Estado procedían onginariamente de esa clase. Se
explica también por la necesidad
que tenia el grupo goberna!lte de
participar en la acumulación de
capital y de afianzar a la vez su
hegemonía en el poder frente a
las masas y frente a la burguesía
empresarial. Baj~ la .fó~~
"ni capitalismo ru socialismo
permitió a las primeras ciertas
cuotas de poder a través de una
eficaz burocracia sindical Y a la
segunda acumular capitales sin
aparecer anti o contrarrevolucionaria, pero a condición de no

interferir en la conducción del
Estado. De esta manera complementa el esquema que le dejó la
posibilidad de ejercer el poder
por varias décadas de manera
prácticamente indiscutible: la
economía mixta con rectoría del
Estado.

Las décadas de 1940 a 1970, que y luego de manera más francaregistran altos indices de creci- a la militancia y a la lucha partimiento económico, un conside- daria. Contemplan la posibilirable desarrollo industrial dad, inclusive, de disputar el posiempre, es cierto, a costa del der al grupo gobernante.
desarrollo agrícola- y estabilidad monetaria y de precios, son
En principio el grupo goberde bonanza para el capital na- nante logró desalentar esa particional y extranjero; no así para
El esquema fue aceptado por las mayorías trabajadoras que cipación, ya mediante concela burguesía empresarial des- demandaban empleo, salarios siones, ya mediante presiones o
pués del enfrentamiento entre remuneradores y satisfactores cooptación. Pero habían pasaésta y el régimen de Cárdenas, básicos que no obtenían en la do varios años durante los cuales
enfrentamiento que habrá de de- medida de sus necesidades. La los empresarios fueron acumusembocar en la más grave crisis inconformidad y protestas moti- lando fuel"'las y sedimentando un
política desde el inicio de la Re- vadas por este contraste son, discurso más definidamente cavolución. Operó, así, un pacto no empero, acalladas por los regí- pitalista que el que les proponía
escrito -pero reiterado siempre menes revolucionarios -incluso compartir la revolución instituque fue necesario por el grupo por medio de la violencia, como cionalizada. Y como desde 1970
gobernante--- mediante el cual sucedió con el movimiento obre- ese discurso encarnaba una y
los representantes del Estado se ro a fines de los cincuenta y con otra vez en prácticas que intendedicarían a gobernar y los el movimiento popular cataliza- taban cuestionar, así fuere superficialmente, los cotos del caempresarios privados a produ- do por los estudiantes en 1968.
pital, algunos de ellos empezacir. La aceptación del pacto por
ron
a pasarse a la oposición.
parte de estos últimos entrañaba
Los representantes del capital Ejemplos que ilustran tal viraje
dos condiciones tácitas: a) el agradecieron al gobierno -y
sector de la economía en manos aún se lo reconocen como gran son los ex candidatos panistas a
del Estado servirla para de- mérito-- haber sofocado con las gubernaturas de Sonora y
sarrollar, en lo fundamental, las energía las manifestaciones de Chihuahua.
empresas privadas, y b) el Esta- descontento. Hasta ese momento
Los planteamientos empresado no incurriría en medidas que, su intervención en el curso de los
riales
más radicales niegan hoy
como las adoptadas por el carde- acontecimientos era discreta y
la
validez
de la economía mixta
nismo, daban a las masas un po- un tanto marginal. El régimen
y
la
rectoría
del Estado. A su ender protagónico capaz de poner les aseguraba altas tasas de gacuentro
ha
venido
el neoliberaen peligro el predominio de la nancia y la defensa del clima
lismo
de
inspiración
reaganiana.
clase propietaria. Cumplidas es- ideológico acorde con su visión.
Consideran
que
el
Estado
no detas condiciones en sus aspectos
be
intervenir
en
la
economía
y
esenciales, los empresarios no
Al entrar en crisis ese estado que su papel debe constreñirse
sintieron la necesidad de partici- de cosas en los años subsecuentan sólo a la gestión administrapar directamente en el quehacer
tes, los empresarios, que habían tiva y a la vigilancia social. AfirPolítico: no se educaron ni pre- llegado a ver la actividad polítiJ&gt;araron para ello, y optaron por ca como social y culturalmente man, por otra parte, la incapacirefocilarse en la dorada me- despreciable, inician su incorpo- dad estatal para sortear la crisis
que padece México y por contradianía de sus negocios.
ración -al principio con timidez partida sostienen la acción de la ~

�iniciativa privada como la única
capaz de hacerlo.
En un terreno más pragmático los empresarios proponen la
alternancia entre el Partido Revolucionario Institucional en el
poder y el Partido Acción Nacional que aspira en algún momento a conquistarlo. Este poder compartido tendría su base
en el hecho de compartir los
empresarios con los lideres de la
revolución la economía del pais.
Si mixta es la economía -paree~
desprenderse de sus posiciones-- no hay ninguna razón
para que el poder no lo sea.
El surgimiento de los empresarios politicos, fenómeno reciente -aunque no sin ante&lt;:e
dentes- en el escenano
público de México, seria la respuesta a la existencia de los politicos empresarios. Los revolucionarios impusieron a los
empresarios la marginación politica, pero ellos a su vez no
cumplieron con su parte del pacto implicito e incursionaron en la
actividad empresarial. Su intervención en la economía, desde la
dimensión pública, los llevó con
el tiempo al manejo privado de
aquélla. Sin embargo se ~
opuesto a que los empresal"!-os
conjuguen el poder econó~co
que tienen con el poder politico
que aspiran a tener de manera
formal y -digámoslo asi- con
sus propios colores. Hasta aho_ra
han podido evitar que tal conJu~ gación se convierta en un fenó-

meno generalizado; pero en las
filas de su propio partido ya se
abre paso. Para enfre~tar a los
empresarios que han sido lanzados como candidatos del PAN a
importantes puestos de r~presentación, el PRI ha escogido a
candidatos procedentes del ámbito empresarial.
El poder, basta ahora compartido exclusivamente dentro del
PRI, es una tendencia que puede
no tardar mucho en presentar
caracteristicas bipartitas.

CUARTA TESIS: Los empresarios mexicanos son panistas por
deffnición ideológica expresa
Los lideres de la Revolución Me-

xicana -empresarios capitalistas ellos mismos- impulsaron la
conformación de una burguesia
nacional identificada con sus P?siciones ideológicas. Habla, sm
embargo, un sector d~ esta burguesia que se constituyó previamente a la Revolución y que
se enfrentó a ésta durante la
lucha armada, prime~o, e~ la
etapa de su consolidación lllStitucional, después.

r

En el ejercicio de su hegem~
nia, el grupo gobernante orgaruzó a las diferentes clases Ysectores cifténdolos al marco jurldico
que iba estableciendo al paso que
se afianzaba en el poder. Fuero~
los empresarios uno de los pnmeros sectores a los cuales or~anizó · lo hizo en cámaras de industria y comercio. El instru-

mento que tenia a la mano era la
vieja ley de cáma~ ~e l908;
aunque limitado, le sll'Vló .para
conseguir que los empresanos se
sujetaran a un funcionamiento
regulado legalmente Y, por-~
to con una autonomía restringi~- La burguesia pofiriana, Y
sobre todo aquella que presentaba rasgos modernizantes como
lo era la burguesia industrial ~e
Monterrey no se conformó fácilmente a este esquema ~ impulsó
la creación de un orgarusmo que
no derivara su funcionamiento
de la voluntad de la ley sino de la
voluntad de los particulares que
lo creaban. Surge asi, en 1929, la
Confederación Patronal de la
República Mexicana ( COPARMEX), desde entonces el o~ganismo empresarial más beligerante y radical de cuan~os repr:
sentan a los empresanos mexicanos.
Desde la COPARMEX, que articula más nitidamente el disc_urso de la burguesia empresanal,
los empresarios cuestionan la
concepción de la propiedad en la
Constitución de 1917 Y se oponen
a todas aquellas politicas del Estado que pueden significar m~rma a las posibilidades de acción
y desarrollo del capital, Y.ª ~a
en términos directos de limitaciones a la tasa de ganancia, ya
sea en términos ideológicos o por
virtud del ensanchamiento al poder del Estado o a la participación de las clases subalternas en
las fuentes de decisión.

La dirigencia de la COPARMEX, identificada desde sus orígenes con el ideario neoliberal
sustentado por los empresarios
regiomontanos -patrocinadores
a su vez del surgimiento del Partido Acción Nacional- contribuyó de manera decisiva a la creación, en 1975, del Centro Coordinador Empresarial, máximo organismo cúpula de los empresarios. Reacción de estos a ciertas
pollticas y al discurso ~heverrista que actualizaba algunas
imágenes reivindicativas ci.. la
Revolución Mexicana, el CEE
adquiere un significado insoslayable: por una parte constituye
el primer gran desafio en bloque
de la burguesia empresarial al
Estado mexicano, al mismo
tiempo que subraya su determinación de actuar politicamente
para influir en éste; por la otra
define ideológicamente a los
empresarios dentro del marco
doctrinario que le es propio· al
Partido Acción Nacional. Esta
definición, implica.entre otras
cuestiones, rechazar por exclusión el concepto de propiedad
privada que establece la Constitución Mexicana. En los principios por los que se rige el CCE, al
igual que en los principios de
doctrina del PAN, la propiedad
Privada es considerada como un
derecho natural. Esta concepción choca con la del texto constitucional que seftala a la Nación
como el sujeto original de la propiedad y a su dimensión privada
como efecto de la voluntad de la
ley.

Fue esa la manera más explicita de pasar los empresarios a
la oposición: abandonaban los
postulados sustentados por el
Estado y su partido, el Revolucionario Institucional, y suscribian de hecho los que sustenta
Acción Nacional dando a este
partido un gran potencial polltico que se manifestarla en el curso de los aftos ochenta. Entre
unos y otros postulados existe
una diferencia significativa: las
reivindicaciones populares y limitaciones al capital que plasma
la Constitución en sus artículos
'r/ y 123, y que el PRI recoge en
su discurso, no aparecen en el
cuerpo de doctrina del PAN y a
menudo este partido ha pugnado
por su desaparición. La raíz de
esta diferencia hay que buscarla
en los orígenes del PAN: surge
éste, en efecto, para oponerse al
proceso más avanzado de reformas sociales y cambios pollticos
que haya podido alumbrar la Revolución Mexicana.

resto de las fuerzas en el Estado,
hacia una recomposición de la
cual resultará -como ya se insinúa en los procesos electorales
de hoy dia- con aptitud y capacidad politica mayores que
contrastan, no por azar, con la
mengua que han sufrido en las
suyas los trabajadores.

QUINTA TF.SIS: El bipartfdismo, tendeacta electoral que se
ha ido configurando en México a
partir de la ingerencia de los
empresarios en la política, reafirma el Poder de la clase dominante y reduce y puede excluir la
Influencia política de las masas
El fenómeno del neopanismo,
que califica la participación de
los empresarios en la politica
electoral ha producido una polarización del voto: los partidos
Revolucionario Institucional y
Acción Nacional han registrado
una abrumadora mayoria de los
sufragios emitidos, sobre todo en
los estados del norte del pais. Estos estados se caracterizan por
un mayor grado de desarrollo
capitalista en el conjunto nacional y por la existencia de fuertes grupos de empresarios privados y una clase media educada
en un ambiente conservador
impregnado de los valores de la
empresa y del modo de vida norteamericano.

Hasta antes de los aftos setenta, ni la orientación del Estado ni
la fuerza de la burguesia empresarial podian haber hecho que
ésta se configurara como oposición (oposición, bien es cierto,
relativa y acomodaticia, y en lo
fundamental constreñida al ámbito ideológico). Seria con la crisis del desarrollo estabilizador
que habrá de ensayarse en su
nuevo rol politico. IdeológicaAntes de que el PAN resurmente al lado del PAN, y en la giera como un partido que pupráctica ganando para sus posi- diera disputarle el poder al PRI
ciones al PRI, transita, con el por la via electoral, el voto por

: .¡

.'

~ I! '

�éste era ya un voto conservador.
La minoría votante, pues las
elecciones apenas empiezan a
perfilarse en la vida política de
México como un fenómeno significativo que involucra masivamente al electorado, dio su respaldo a la política del partido en
el poder, politica que priorizó la
concentración de la riqueza y sólo en segundo término satisfizo
ciertas demandas de las mayorías desde un discurso populista.
La rigidez gubernamental derivada de la estructura corporativa del régimen y la corrupción
que fue permeando todas sus instancias y funcionamiento se cruzaron, en la coyuntura de la crisis, con una creciente disidencia
de los empresarios opuestos,
proverbialmente, a los aspectos
populares, las formas colectivas
de gestión y todo aquello que pudiera contrariar el concepto absoluto de la propiedad privada,
así como la gran discrecionalidad de los hombres en el poder.
Privados de la banca, decidieron
participar más francamente en
el juego político. Lo hicieron desde la oposición incorporándose
al Partido Acción Nacional, pero
también desde el Partido Revolucionario Institucional.

La oligarquización del PAN y
el PRI seria el resultado de la
disputa entre las cúpulas de la
burguesía mexicana que dominan la escena electoral en estos
dos partidos. Los efectos de tal
fenómeno tenderian a pulverizar, como ya ocurre, la posibilidad de una tercera vía que
representara los intereses de
clase de las masas. Alli donde el
bipartidismo se ha manifestado
con mayor nitidez, el indice de
los demás partidos apenas es
significativo; las propuestas de
éstos padecerán marginación
frente a las que comparten, con
diferencia de matiz, los partidos
mayoritarios y que son, en lo
fundamental, trasunto de los intereses y concepciones de los
grandes empresarios regionales.

fienden los representantes de los
monopolios y sus aliados. Este
programa ha logrado imponerse
sobre el que defienden los
empresarios pequefios y medianos del sector no dedicado a
la exportación, que es el sector
mayoritario y el cual enfatiza el
Proteccionismo, la ampliación
del mercado interno, la generación de empleos y el papel regulador del Estado.

Es preciso advertir que las diferencis entre el PAN y el PRI no
se sitúan en el plano de la política económica, y las que a ésta se
refieren son de grado y no de
orientación. La rivalidad entre
uno y otro partido nace no de objetivos económicos sino de las
formas en la trasmisión y ejercicio del poder. De aquí que sea el
plano electoral donde tales diferencias hayan cobrado su mayor
intensidad. Su disputa es por definir, hoy, quien instrumenta la
etapa del cambio estructural a
que se ve forzada la economía
mexicana por los ajustes que se
El bipartidismo tiene ya una producen en el capitalismo a esexpresión interna en el seno del cala mundial. Es, pues, una dispropio partido en el poder. Los puta por el poder que tiene su
empresarios que se han ido in- origen en la crisis. En esta dispucorporando gradualmente a sus ta, el PRI pretende mantener un
filas coinciden puntualmente con sistema de partido gobernante
los planteamientos y demandas único con participación secundade los empresarios panistas. ria de otros partidos (basado en
Unos y otros abrazan las tesis el corporativismo autoritario
neoliberales en cuanto favorecen que fundó en los afios treinta),
la concentración de capital. El mientras que el PAN se pronunpropio gobierno mexicano ha cia por la vía del consenso fincapuesto en práctica el programa do en la direccionalidad de los
neoliberal que impulsan y de- electores (en si las clases me-

dias que responden a los valores
de ~ clase dominante) mediante
un sistema de alternancia en el
~er de los partidos mayoritanos.

volucionarios para responder a
las demandas en ellas involucradas.

nante producto de la revolución•
en los industriales de Monterre;
tendrán su núcleo más representativo. En adelante y hasta
n~estros días, toda acción del régimen que entrañe ese tipo de
deslegitimación será percibida
por los empresarios como un
ataque a sus posiciones y reaccionarán vivamente en contra.

La corriente empresarial que
da
sustento al Partido Acción
El bipartidismo mexicano
Nacional
se ha opuesto, desde los
podrá no seguir los patrones del
orígenes
mismos de la Revoluque se ha implantado en los Esción Mexicana, a ese tipo de restados Unidos, pero eventualmente su co_rolario, si se parte de y puestas en lo que han implicado
pro~undiza la experiencia en la de apertura a la acción de las
El discursó neocardenista de
re~1ón norte del país, sería el masas por reivindicar sus derec~os Y. su papel protagónico en
nusmo: el desplazamiento defi- la histona. En el plano social es- Echeverria Y la nacionalización
nitiyo de las masas de la política ta corriente se ha concent;ado de la banca por el gobierno de
López Portillo habrán de motinacional.
en la Confederación Patronal de var la respuesta más enérgica
la República Mexicana. En los
SEXTA TESIS: Los empresarios afios treinta patrocina todos los de parte de los empresarios no
Privados no lograrán democrati- movimientos de derecha que en- sólo contra las políticas y medizar la vida Política y social de tonces se producen: desde la das gubernamentales, sino
México desde sus actuales Posi- lucha contra la educación "so- contra el modelo estatal ( econociones
mía mixta con rectoría del Estacialista'' y la asonada cedillista d~, el tamafio excesivo de éste,
Salvo breves períodos signados hasta el surgimiento del PAN y alianza del grupo dominante con
por cambios profundos en la polí- la candidatura del general Juan las masas obreras y campesitica mexicana a los que han Andrew Almazán. La ofensiva nas, medidas proteccionistas
contra el cardenismo aparece
ª&lt;:ompafiado importantes movi- como denominador común de es- ~antenimiento de formas colee:·
tiv~ de producción como el ejimientos sociales (los que dieron
tos
movimientos.
Las
nacionalido,
mtervención en los circuitos
pauta a los gobiernos de Juárez
zaciones, la profundización de la ~e distribución de mercancías e
Madero Y Cárdenas), la bur: reforma agraria y la cobertura a
gu~sia no ha impulsado ni logra- la organización y la participa- mtercambio de valores titularid~ implantar a lo largo de ciento ción política de las masas que dad original de la Nació~ respec~mcuenta afios una instituciona- promueve el régimen de Cárde- to ~el suelo y del subsuelo terrilidad democrática. Los márge- nas, aunque resulten en favor del tonales, sostenimiento de ciernes de democracia que le han desarrollo y estabilización del tos derechos sociales como los de
permitido al país mantener un capitalismo, deslegitiman la i- los trabajadores y los educanequilibrio social nada desde- deología propietaria como base dos) implantado por los regíme6!1ble a lo largo de las últimas clasista de los empresarios. Esta nes posrevolucionarios.
siete décadas han sido producto
es la razón por la cual lo combaMuchos de los empresarios
esencialmente, de las luchas ~ te~ aquellos que menos reque
se deciden por participar en
P~res Y de una no ausente sen- qweren de la férula estatal porsibilidad -muy deteriorada en que han logrado crecer y consoli- la política pasan a la oposición.
~ última década, también es darse con mayor autonomia res- Su demanda fundamental es en
este sentido, el respeto al vot~ y
cierto- de los regímenes posrepecto del nuevo bloque gober- . conforme a los resultados electO:

~ !~-1f
►

�rales, la alternancia en el poder.
Aparte el anügobiemismo con
que suelen manifestarse, no han
logrado articular un programa
polltico que les pudiera permitir
erjgirse, a través de Acción Nacional, en una verdadera alternativa al gobierno priísta.
Tienen, si, la ventaja histórica
sobre éste de ser consecuentes
en lo polltico con el proceso de
modernización en el aparato productivo que el propio Estado ha
aceptado promover ( aplicando
en más de un sentido el programa del PAN). Demandan que a
tal proceso se corresponda una
modernización del funcionamiento gubernamental. A ello se
opone el partido en el poder, aunque ha realizado ya algunas concesiones dentro del marco de la
nueva reforma político-electoral
que ha puesto en marcha.
1

Los empresarios privados han

'

~

hecho de la democracia el lema
de sus campañas pollticas. Pero
si programáticamente sus limitaciones son evidentes, la fundamentación doctrinaria que hacen de sus planteamientos no va
más allá de una pobre sinonimia
en la que elecciones limpias y
respeto al voto valen por la democracia toda.Contrastado con
su praxis, el lema empresarial
resulta demagógico. Defensores
de la propiedad privada absoluta
de los medios de producción, a su
postura nada tendrían que agregar para desvirtuar cualquier
proyecto democrático: este tipo
de propiedad, que en México ha

desembocado en el dominio de
los monopolios, constituye la institución antidemocrática por antonomasia de la sociedad capitalista y sus emanaciones ideológicas propician y sancionan una
realidad antipopular, desnacionalizadora e injusta.
En las empresas privadas, como consecuencia de esa institución, prevalece un régimen profundamente antidemocrático.
Este mismo régimen se extiende
a las escuelas, universidades 'Y
tecnológicos privados bajo el
control de los empresarios; a los
organismos sociales donde éstos
reproducen su visión y tradiciones; a las organizaciones que
sirven sus intereses gremiales.
La polltica que despliegan obedece en todo al mando y beneficio de la élite. La ausencia de
autonomía y la manipulación por lo demás un hecho objetivoque cuestionan en los sindicatos
adheridos al PRI existen potenciadas en los sindicatos manejados por ellas (los llamados sindicatos blancos).
En términos de política general, los empresarios se pronuncian por la menor participación
de la fuerza de trabajo en el
ingreso nacional pugnando por
una cada vez mayor restricción
de los salarios; por la desigualdad implícita en la posición de
sacrificar las condiciones de vida de las mayorías a las exigencias financieras del capital
extranjero; por la antidemocra-

cia continental en favor de los
Estados Unidos demandando la
sujeción de México a los dictados
de la polltica agresiva de ese
país hacia naciones que, como
Cuba y Nicaragua, se han
sustraído a su dominio.
Ha sido el fraude electoral el
que ha dado credibilidad a la demanda empresarial de democracia. Promotores por naturaleza
de la desigualdad, han sabido capitalizar el descontento de la
población hacia los métodos
amañados, las imposiciones y el
daño en sus condiciones de vida
que padece la de menores recursos en virtud del sesgo promonopólico que el régimen ha
dado al manejo de la crisis. Han
legitimado en suma su antidemocracia social con la respuesta
social a la antidemocracia política de sus pares en el poder.
Hasta ahora nada hay que insinúe algún cambio a la democracia de los pocos por la que luchan
los empresarios: aquella que con
el concurso supuesto y formal de
todos deja en manos de una minoria electa -por vía de la arrogación contenida en el sistema
de representación general que
esconde la defensa del interés
particular de una sola clase- la
gran parte de poder del que
queda despejada en la práctica
la mayoría electora. Esto no elimina la posibilidad, por cierto,
de que en su disputa por el poder
no lleguen a despertar, como ha
venido ocurriendo, fuerzas so-

'",;;~'-

~

'
ciales que los obliguen a modificar su política y sus alianzas y a
c3n:1~iar por tanto sus actu~les
P0S1c1ones de casi country club
por otras donde las masas
Jueguen un papel significativo en
1~ muy diversos ámbitos de la
Vida social y política del país.
Pero ~sta seria otra historia cuya pnmera versión nos la dio a
conocer ya la Revolución Mexi~ana: Estaríamos ante el hecho
msólito -y muy improbablede una burguesía que habiendo
combatido un movimiento revolucionario se resuelve a provoc~r 0 tr?· Más plausible que esta
hipótesi_s parece ser otra: que
ante la unposibilidad de acceder
al P&lt;&gt;der por la vía electoral se
decida a intentar fórmulas de-

sestabilizadoras que le permi.,
las ruinas del actual
partido en el poder, encumbrarse por medios que no tendrían
que ser necesariamente los de un
golpe de Estado.

tan, .sobre

ca ~us orientaciones. En gran
medida lo.han conseguido Y esto
les expeditará en el futuro su
Participación en el poder público
como representantes directos
del capital privado.

Por ahora, y en el terreno más
realista, sin abandonar su propio
Monte'ITey, N.L., septiembre
·
de 1986.
proyecto los empresarios mexicanos (en fin, la parte de ellos
~ue se ha lanzado a la arena política) presionan de diversas maexneras (a través del frente electo- la • • e~=e.e~Altrabajo.fue
. no
ternativas de
de{nsJS
ecof!órruc~
en
México:
el
papel
ral apoyando al PAN, a través
pnvado • evento que tuvo ludel aparato burocrático incrus- gar rtodfasr
os
12 al 14 de septiembre de 1986
tándose en él y desde el propio
e! campus de la Universidad de Cali~~I donde han avanzado sus po- ~ Berkeley. a convocatoria del
Estudios Mexicanos de essicio~es) para que el gobierno ta institu. c1'óde
n. En el seminario participa.
recoJa 10 más fielmente posible ron vanos empresarios
.académicos de e ! e = • as!
sus demandas y ponga en prácti- C?mo
c1onalidad Yde los Estados Unidos. na-

:u~=::

:n

�EL REYNO, OBRA MAESTRA

Agustín Yáñez
RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder
que tiene el tiempo ~ra coi:
vertir en ceniza cualqwer página es el hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra vez
el rescoldo: guiño lwninos~ que
nos dirige nuestro semeJante
desde el ayer.
La carta inserta a continuación ha sido tomada del
"Apéndice" de Ahna Ma~er ~antología de temas uni'~ersitarios.;
un homenaje). Este li~ro, a~piciado por nuestra universidad,
apareció en 1984 a causa de habérsele otorgado a su autor' el
eminente universitario Yhombre
de letras Raúl Rangel F~as, ~l
grado de doctor en filosofia

honoris causa.

15 de octubre, 1972.

Muy querido amigo Raúl:
De sorpresa en admiración, he leído El Reyno. Regio en cada provincia, de confín en confín, a crecientes páginas.
Qué sutil, feliz contrapunto de asuntos, tiempos, tipos, fantasías, realidades, modos expresivos, a partir del arcaico cuadro inicial, hasta el
coloquio popular, tan acertado (contrapunto es arte sumo): y cuán
inesperada sabiduría de composición (clave del quehacer artístico: novela o poesía, pintura, música, escultura o arquitectura): en la traza
general y en los detalles; en uso del coro clásico, transcrito en cursiva.
El Reyno es la sinfonía de Nueva Extremadura, que no dudo en comparar con la de Dvorak: El Nuevo Mundo.
Cuánto podría extenderse al computar impresiones, hallazgos, lecciones, que su libro me ha deparado. Lo haré personalmente, cuando
nos encontremos. Espero que sea pronto.
No creo errar si auguro que, cualesquiera sean la miopía de la crítica
o lo desaprensivo de la difusión, El Reyno alcanzará rango de obra maestra en la narrativa mexicana. Tarde o temprano. Indudablemente.
Querido Raúl, muy hondamente, calurosamente, me complace
congratularme, felicitarlo por tan espléndido fruto de su talento, de su
imaginación, de su perseverancia en la larga paciencia de crear.
Lo abrazo con antiguo, acendrado afecto.

�LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

EN EL MEDIO SIGLO

Alfonso Rangel Guerra
ABANICO
La semana comprendida entre el
14 Y el 18 de marzo de este año
fue escogida por nuestra fa~ultad para dedicarla a homenaJe8:r
a su director fundador, Dr. Raúl
Rangel Frias, también rector Y
gobernador de Nuevo León en el
pasado.
Una parte de lo que se d}jo edn

esa ocasión -o a propós~to e
ella- se transcribe ensegwda.

ru

00
i!

Decidí hablar en esta charla
sobre la Universidad de Nuevo tudios e integrarse a las activi- años era una institución muy pedades de la ciudad y de la univerLeón en el Medio Siglo, no preci- sidad.
. queña, en la que se ofrecían las
samente porque fue la que me topocas carreras tradicionales,
có vivir a mí, sino porque es preque existían por igual en las poAntes
de
ser
designado
rector
cisamente la universidad que en
cas universidades que había enesos años hizo surgir Raúl Ran- en el año de 1949, Raúl Rangel tonces
en México: Derecho, Megel Frias durante su rectorado Frías tuvo a su cargo lo que en- dicina, Ingeniería y Química. Me
tonces se llamaba el Departade 1949-1955.
mento de Acción Social Universi- refiero expresamente a la educación superior, sin considerar la
Como ustedes saben, la actual taria, con una concepción algo labor del viejo Colegio Civil, insUniversidad de Nuevo León distinta de una de las tres fun- titución entonces convertida en
puede identificarse come la se- ciones de la Universidad: educa- Escuela de Bachilleres. Raúl
gunda universidad, la que .1urgió ción, investigación y difusión de Rangel Frías concibió, en el
de la Ley Orgánica del aff" 1944. la cultura. En esta concepción de centro de la extensión universitaHubo una previa, te 11 ah"8 an- la difusión de la cultura como ac- ria, una tarea periódica anual,
tes, creada en 1933, que se inició ción de integración de la institu- que propiciara dos cosas: primecon el esfuerzo y la actividad rea- ción universitaria a la vida de la ra, realizar ese concepto de aclizados en Monterrey con la coor- comunidad y de la sociedad, la ción social-cultural, permitiendo
dinación y _la participación del universidad proveía con sus pro- que la ciudad de Monterrey tuDr. Pedro de Alba. Aquella uni- pios profesores y estudiantes la viera contacto con los creadores
versidad de 1933 tuvo una vida realización de las actividades del pensamiento, con los profesomuy corta por circunstancias de culturales. El Departamento de res universitarios de alto nivel y
la época y del momento: políti- Acción Social realizaba, a partir los maestros e investigadores
cas, educativas e ideológicas, y de esta concepción de extensión que en ese momento cumplían en
desapareció prematuramente, de la cultura a la sociedad, lo que la ciudad de México tareas de in- convirtiéndose en el Consejo de hoy se conoce como difusión cul- vestigación en la historia y la
Cultura Superior, organismo que 1tural y la tarea estaba a cargo de cultura mexicanas, creaban la
funcionó hasta el año de 1944, Raúl Rangel Frias.
literatura, traducían a los más
cuando mediante una nueva ley
importantes
autores extranjeros
Aquella actividad vino a signiorgánica se creó de nuevo la unien
los
campos
de la filosofía, la
versidad.
ficarse fundamentalmente por
economía,
la
antropología y
una tarea que felizmente se
otros,
y
escribían
y dejaban el
Raúl Rangel Frías, que estu- mantuvo durante muchos años y testimonio de la cultura de su
dió la carrera de derecho en la que fue una concepción directa tiempo. Así, la Escuela de Veraciudad de México, en la Facultad de Raúl Rangel Frías, quien pu- no de la Universidad de Nuevo
de Derecho de la Universidad so en ejecución un proyecto con- León, dedicaba los meses de juNacional, y que realizó una tesis cebido por él y realizado por él, y lio y agosto a recibir a estos prosobre las ideas jurídicas y filosó- que año con año dejó frutos mag- fesores e investigadores visitanficas de Hans Kensen, tuvo una níficos para la Universidad de tes que dictaban diariamente
visión muy clara y una voluntad Nuevo León y para la Ciudad de conferencias durante una semamuy decidida de cumplir su fun- Monterrey. Me refiero a la Es- na desarrollando temas de histoción profesional y docente en su cuela de Verano de la Universi- ria mexicana, de literatura, de
tierra natal, y optó por regresar a dad de Nuevo León.
arte, de filosofía, de critica liteMonterrey al término de sus esraria
y también en las áreas de
La universidad de aquellos las ciencias
biológicas o qufmi-

�cas, en la medicina y la ingenieria.
La otra tarea fundamental que
estaba presente en ese proyecto
de Raúl Rangel Frias era el poder acercar al universitario de
Nuevo León a esos escritores,
pensadores y profesores, porque
él tenia y tiene, una visión muy
clara de la misión de la universidad. Aquella Escuela de Verano
intentaba propiciar el diálogo de
las generaciones, que es finalmente el diálogo que se cumple
en el aula y en la educación. Así
vinieron José Gaos, el filósofo español y ex rector de la Universidad de Madrid; Agustin Yáñez,
novelista cuando aún no era gobernador' de Jalisco y ya había
escrito Flor de juegos antiguos,
Archipiélago de mujeres, Al filo
del agua; José Luis Martinez, ya

¡

N
c,,

entonces el reconocido crítico literario que amplió el conocimiento de la literatura mexicana· Edmundo O'Gorman, estudi~ del descubrimiento de
América; Justino Fernández, el
crítico de arte; Rómulo Gallegos, ex presidente de Venezu~la
exiliado en México, gran novelista autor de Doña Bárbara;
Eduardo Nicol, el filósofo español entonces recién llegado a México y todavía profesor d~ la U~versidad Nacional; Daruel Cosio
Villegas, iniciador de los estudios del Porfiriato; vinieron artistas, poetas, escritores cuy~
lista sería fatigoso recoger aqw.
En su mayoría, eran los grandes
profesores de la Universidad Nacional y El Colegio de México, Y
aun de la Universidad de Guada-

lajara, que dejaron aquí su testimonio y su expresión.
Pero no se limitó a esta actividad la tarea de extensión universitaria. También se trajeron exposiciones entre las que merece
recordarse la de arte prehispánico, con la que se presentó aquel
brillante estudioso de la cultura
mexicana que fue Salvador Toscano; y también la del arte mexicano del siglo XX, en la que
Monterrey pudo admirar por v~
primera las pinturas de Saturnino Herrán, Francisco Goitia,
Orozco, Siqueiros.
Cuando llega Raúl Rangel
Frias a la rectoría de la Universidad de Nuevo León la institución seguía siendo la pequeña
universidad' con las carreras
.
tradicionales
antes mencionadas. Entonces, el primer empeño
de Rangel Frías fue dar a esta
universidad no solamente mayor
apertura en los estudios p~ofesionales, desarrollando asi la
creación de otras carreras como
arquitectura, comercio y adr_ninistración ingeniería mecáruca
y eléctrici y muchas más, sino
además concibiendo que la tarea ese~cial de la universidad,
su misión fundamental es la formación del hombre, Raúl Rangel
Frías consideró la creación de la
Facultad de Filosofía y Letras, Y
paralelamente, muy poco tiempo después ( esto ocurría en el
año de 1950), también creó la Escuela de Matemáticas, pues
Raúl Rangel Frías estaba convencido de que una universidad
no puede ~tarse a la. !ormación profesional de los Jovenes,

sino que además debe darles la
capacidad de comprender su
tiempo y tener una visión del
mundo.
Una universidad tiene una dimensión mucho mayor que la
mera formación profesional;
una universidad debe tener en su
proyecto, en su ejec~ción y en su
realización, ese sentido humano
de la formación del espíritu Y de
las mejores capacidades del
hombre. Quizá en lugar de intentar explicar esto con mis ,palabras fuera mejor que leyeramos un pequeño trozo de un texto
de Rangel Frías, en donde se
puede ver exactamentt: cuál_ era
su concepción de la uruvers1da~
y por qué creó la Facultad de Filosofía y Letras. Esto que voy a
leer es parte de su discurso de
despedida de la Universidad de
Nuevo León en 1955, y todavía recuerdo aquella emoción de sus
palabras en los viejos muros d~l
Colegio Civil, hablando a su uruversidad, a sus profesores Y estudiantes y manifestando su
pertenen~ia a la máxim~ casa de
estudios, aunque a partir de es~
momento se lanzaba a otras actividades de servicio público. D~
cía en aquel año de 1955 Raúl
Rangel Frías, al concluir su rectorado: "Si yo pensara que la
Universidad de Nuevo León es
tan sólo un conjunto de recursos
adjetivos, de proc~dimientos
técnicos, de medios para
adiestrar a los hombres, no tendría esta pasión. No hubiera podido entregarme a ella en la forma devota y humilde que lo he

hecho. Siempre he considerado
que el tesoro más preciado, la
misión verdadera de la institución universitaria consiste en
proveer a los hombres de un sentido de la vida, antes que de unas
armas con las cuales realizar
provechos propios y ajenos;
siempre he creído que la cultura
en la cual está el aliento de la misión universitaria, es una
corriente, un espíritu, una fuerza
que presta alma a los procedimientos técnicos, a los medios de
adiestramiento, a las capacidades a que provee también la universidad; pero, frente a las
cuales recoje y conserva sus sustancias de humanidad".
En estas palabras, tan claras y
tan exactas, está la idea de universidad de Raúl Rangel Frías:
dar a los hombres un sentido de
la vida. ¿Y cómo se puede dar a
los hombres un sentido de la vida, si no es a través de la palabra
y del diálogo, del ejercicio del
pensamiento y de estas tareas en
las que se cumple la manifestación suprema del espíritu? ¿ Cómo dar a los hombres un sentido
de la vida, si solamente nos limitamos a darle capacidades técnicas, o destrezas que también las
provee la universidad, dice Rangel Frías, si no le proponemos
este marco en el que la universidad tiene su claro perfil, el marco de la cultura? ¿Qué sería la
cultura, finalmente, si no es esta
posibilidad de que el hombre se
entienda a sí mismo y entienda a
la sociedad y las manifestaciones del arte, las manifesta-

ciones de la ciencia, de la política y de la sociedad? A este respecto, valdría recordar lo que
decía Paul Valéry, escritor entre
los que ha admirado Rangel
Frías, quien afirmó que la política no se puede entender sino como una imagen y como una idea
del hombre, y una visión del
mundo; es decir, si la política se
entiende primordialmente como
una imagen y como una visión
del hombre, así entenderiamos
también que en el marco general
de la educación, la universidad
tiene esta gran misión política;
política por ser social y por ser
de toda la sociedad. Como decía
Paul Valéry, una política del espíritu.
Esta clara idea de Raúl Rangel Frías vino a plasmarse en la
creación de la Facultad de Filosofía y Letras. No basta que una
universidad tenga las carreras
profesionales, no basta que una
universidad proporcione a sus
estudiantes las destrezas y las
capacidades técnicas para los
ejercicios profesionales en las
áreas del derecho, de la medicina o de la química; la universidad tiene que dar algo más, tiene
que dar esta capacidad para
entender la vida en su proyección
individual y colectiva, cultural y
social, porque en la vida histórica está inmersa la de todos los
hombres. Aquí radica, en última
instancia, la significación de la
universidad y de su función.
Por todo esto se entiende también que Rangel Frías estableció

la Escuela de Matemáticas, por
la importancia del pensamiento
en el ejercicio del espíritu, y porque la formación del joven en el
desarrollo de sus mejores capacidades es lo que puede propiciar
finalmente el perfeccionamiento
de toda la sociedad. Porque finalmente la universidad está
empeñada en esa dirección, no
se puede entender en su cabal
significación si no se ubica en su
tiempo y se proyecta hacia el futuro de la sociedad a la que pertenece. Una universidad como
forjadora y formadora de las
nuevas generaciones, está
sembrando la semilla para la
comprensión del mundo en el
tiempo futuro, porque con jóvenes formados, con algo más que
destrezas y capacidades, es decir, con esta posibilidad de posesión del sentido de la vida, es como puede finalmente proyectarse el futuro de la sociedad mis-

ma.

Pero no solamente Rangel
Frías se preocupó por esto. Es
importante señalar que si bien
era muy consciente de este valor
primordial y sustancial de la universidad como ejercicio del espíritu, también se percató de la necesidad material de la universidad. En este sentido dejó dos importantes apoyos materiales para el mejor cumplimiento de los
fines de la universidad: el Patronato Universitario, que fue
Quizás el único en todo el país
-y no exagero al decirlo-que actuando para una universidad pública gene-

�ró efectivamente recursos para generaciones. Y en esto es justala universidad. Además de dejar mente donde Raúl Rangel Frías
en operación para la Universi- dejó el claro testimonio de su hudad de Nuevo León un Patronato manismo. El humanismo de
generador de recursos destina- Raúl Rangel Frías -marco gedos a apoyar el mejor cumpli- neral en el que podríamos identimiento de las altas funciones de ficar toda su biografía- se volcó
la institución, erigió esta Ciudad y encontró su mejor expresión en
Universitaria, en la que está la educación, en la universidad,
ahora asentada la Universidad lugar propicio para la correlaAutónoma de Nuevo León, que ción de la vida humana en el
entonces, vale recordarlo, no era diálogo del espíritu y la coexisautónoma sino estatal, porque tencia de las diversas interpretasus autoridades eran designadas ciones de la vida, el mundo y la
directamente por el gobernador sociedad.
del Estado, pero podría afirmarse que la Universidad de Nuevo
Curiosamente, en la biogr8fía
León, siendo estatal, no era me- de Raúl Rangel Frías, la activinos autónoma en el ejercicio de dad docente, es decir la activisus funciones esenciales, pues dad directa en el aula, quizá sea
siempre pudo realizar sus activi- muy corta, primero como madades académicas sin intromi- · estro en la Facultad de Derecho
siones estatales o de otro tipo, y al poco tiempo de su regreso de
toda universidad que cumple ca- la ciudad de México y después
balmente su tarea es una·univer- como maestro en la Facultad de
sidad que en forma autónoma Filosofía y Letras que creó. Esdesarrolla sus objetivos primor- tas tareas docentes se
diales.
·
cumplieron en un tiempo breve,
y sin embargo el mejor título que
No se pueden entender las ta- podemos dar a Raúl Rangel
reas univesitarias si no se con- Frías, es el de maestro, porque
templan en un marco de relación lo ha sido, precisa y estrictamenhumana y, dicho sea en forma te, en su dimensión más amplia
muy amplia, en un marco de ge- y más cabal, es decir, el maestro
nerosidad. La tarea universita- que establece en el ejercicio de
ria exige una dedicación y una la palabra su misión vital. En
entrega a la actividad educativa, Rangel Frías, este ejercicio de la
que implica desprendimiento, palabra ha sido el mejor testimoactitud en la que está presente, nio de su capacidad de maestro y
por necesidad, la donación de las del humanismo que lo caracterimejores facultades del indivi- za en sus funciones, dentro y
duo, para que se trasmitan a fuera de la universidad. Llamar
otros y para que se adquieran maestro a Raúl Rangel Frías, es
por otros, en esto que llamamos proyectar en esta denominación
-~ el encuentro educacional de las su disposición para mantener en
!

esta forma de relación humana,
como diálogo de las generaciones, el testimonio del espíritu,
y la trasmisión de las mejores
convicciones de la vida del
hombre en comunidad.
La actividad de maestro impli-

~i

1

ca necesariamente una responsabilidad. Podría decirse que
Raúl Rangel Frias fue maestro
en la universidad, como funcionario y rector, fue maestro
como gobernador, y siguió siendo maestro en las distintas actividades que ha desempeñado en
su vida. El homenaje que hoy se
le rinde es, justamente, el homenaje al Maestro, un maestro en
el desempeño permanente de la
inteligencia, un maestro que ha
tenido la virtud de transmitir
emoción a la palabra y que ha
sabido expresar, en textos escritos pero también fundamentalmente en la palabra hablada,
esa posibilidad de manifestación
del logos, para él tan preciado, y
que explica también toda su vertiente de pensamiento filosófico
en el marco de la filosofía de la
historia y su acercamiento también a la filosofía misma y a la
poesía.

Rangel Frías los trabajos sobre
la historia de Nuevo León ocupan un lugar importante, como
los dedicados a la historia de México, la cultura y la literatura
mexicanas; porque Rangel
Frías no podría ser el maestro
que ~s. si no tuviera en su quehacer mtelectual esta proyección
de su pensamiento hacia lo que
es la cercanía y lo inmediato hacia lo que es el marco naci~nal
de su historia, su lengua y su cultura.

Como maestro, Rangel Frías
también nos ha enseñado que el
hombre tiene finalmente la
estricta responsabilidad de ser
contemporáneo de su tiempo, la
necesidad de proyectar su propio
conocimiento sobre su tierra natal, su historia y la comunidad de
la que forma parte. Es por eso
que en el pensamiento de Raúl

Hablar en este homenaje a
Yo quisiera terminar estas
Raúl Rangel Frías de la Univer- breves palabras con una cita de
sidad de Nuevo León en el medio un texto de Raúl Rangel Frías;
siglo, es un intento de recapturar está tomada del último párrafo
aquel sentido de la universidad de un trabajo muy bello que se
que estuvo tan presente en el mo- llama "Una filosofía adánica" y
mento de la gran proyección de que se publicó en la revista
la máxima casa de estudios del Cuadernos Americanos de la
Estado y de su despegue hacia ciudad de México, hace 44 años,
una universidad grande y mo- en 1944, y que nos ofrece una cla-

derna. Lo que la universidad
tiene, se lo debe en buena medida a Raúl Rangel Frías, y por
ello tenemos la obligación de
expresar nuestro permanente
reconocimiento a su tarea. Por
~so tenemos todos la responsabilidad de b_uscar, de interpretar y
de traducir, en la tarea universi~r~a. esta al~ función del ejerc1c10 del esp1ritu que concibió
para la universidad en general, y
para la de Nuevo León en particular, Raúl Rangel Frías.

ra visión del humanismo de Raúl
Ran~el F~~s y la esperanza que
es~ Im_Plic1~ en el ejercicio de ·
la mteligenc1a y en el ejercicio
de ,la palabra. Decía entonces
~úl Rangel Frías: Vivir es término, pero también principio
caída Y ascenso, un desequilibri~
en tránsito sobre una esperanza.
El hombre no está consigo mismo. en soledad. Cada quien
amesga su suerte en la de todos
comprometiendo su propio desti
no en los azares de una lucha en
qu~ la victoria estará hecha de la
l1l1Sma luz que la fe y el corazón
de los combatientes. Es un hu-

manismo, finahnente, donde el
hombre se enfrenta con el
hombre, y donde el hombre debe
luchar junto con los otros
hombres por el mejoramiento la
transformación y la superacíón
de la sociedad toda. Gracias.

�RAUL RANGEL FRIAS Y SU EPOCA
DE FORMACION UNIVERSITARIA
l

}
1

Héctor Franco Sáenz
Háy generaciones que condensan épocas de la lústoria nacional. Mientras en Monterrey,
el doctor Edelmiro Rangel Y su
esposa, Doiia J~fina Frías,
procreaban sus pnmer~s vástagos en los albores del siglo; ~
generación de jóvenes que sena
decisiva en la conformación del
México Contemporáneo buscaba
las armas del intelecto para ~cer sucumbir el régimen porf1ríano logrando provocar con el
tiempo una auténtica revolución
en la esfera cultural, cuya~ ~onsecuencias aún estamos viviendo.

neas, atisbos y sugestiones audaces, audacisimos para aquellos
tiempos y más en la pluma de
un Milili;tro. El positivismo mexicano se babia convertido en rutina pedagógica y perdía c~édito
a nuestros ojos. Nuevos vientos
nos llegaban de Eur~pa. ~biamos que la matemática vacilaba, y la física ya no se gu~~daba muy bien de la metaf1S1ca.
Lamentábamos la paulatina decadencia de las Humanidade~ en
nuestros programas de estudios.
Dudábamos de la ciencia de los
maestros demasiado brillantes Y
oratorios que habían educado a
la inmediata generación anteLa situación que enfrentaban rior. Sorprendíamos los constandichos jóvenes resulta apropiado tes flaqueas de cultura· en los
sintetizarla trayendo a co~- escritores modernistas que nos
ción El testimonio de Juan Pena habían precedido, y los otros
que el maestro Alfonso !leyes académicos, más viejos, no popublicara en Río de Janeiro en dían ya contentamos. Nietzsche
1930, que decía: " .. -t:~s nos aconsejaba la vida heroica,
muchachos de mi generac1on pero nos cerraba las fuentes de
éramos -digamos- desdeñ~ la caridad. 1y nuestros charla~sos. No creíamos en la mayo!"la nes habían abusado tanto del tode las cosas en que cre1an pico de la regeneración del innuestros mayores. Cierto que no dio! Sabíamos que los autores de
teníamos ninguna simpatía por nuestra política -acaso con la
Bulnes y su libro El verdadero mejor intención- nos habían
Juárez. Cierto que no penetrába- descastado un poco, temerosos
mos bien los esbozos de revalo- de que el tacto de codos con el
ración que algún crítico de resto de la América Española
nuestra lústoria ensayaba en su nos permitiera adivinar que
cátedra oficial, hasta donde se lo nuestro pequeño mundo,
consentía aquella atmósfera de hecho aristocrático Y monarPax Augusta. Pero comenzába- quico, apenas se mantenía en un
mos a- sospechar que se nos ha- equilibrio inestable. ,o acaso _teb i a educ~do -inc~n- mían que la absorcion repentina
scientemente- en una un- de nuestro pasado -torvo de
postura. A veces abríamos la problemas provisionalmente
Historia de Justo Sierra, Y no_s_ aludidos- nos arrojara de golpe
¡~ asombrábamos de leer, entre lí- al camino a que pronto

?e

habríamos de llegar: el de la vida de sobresaltos, el d~ la~ fonquistas por la improV1Sac1on. y
hasta la violencia, el de 1~ &lt;!'5continuidad en suma -un1ca
manera de vida que nos reservaba el porvenir contra lo que hubieran querido nuestros profesores evolucionistas Y spenceríanos" .1
Tal era la atmósfera que res~iraban los jóvenes del Centenario
en sus círculos estudiantiles Y
que motivó a Alfonso ReyeS,
símbolo genuino de esa generación, a acudir como represe~tante del Distrito Federal al Pru:ner
Congreso Nacional de Estudiantes, celebrado en 1910.
A partir de allí, los estudiantes
de México hijos de los sectores
medios il~trados e incluso de la
oligarquía -testigos lejanos de
una guerra civil- r~flejarí_a n en
sus diferentes manife~~c~ones,
que se presentan hasta wc1~s d~
los cuarentas, tener como prmcipales fuentes de inspiración las
siguientes:

lo. Recuperación de la tradición política liberal, por los sectores intelectuales e~e~gen~es,
proyectando los princ1p1os liberales a la actividad cultural.
2o. Incorporación de la filosofía crítica del positivismo que se
realizaba en Europa (Bergson,
Boutroux, etc.)•
3o. La aceptación del "arielismo" y el movimiento del " na-

cionalismo cultural" que por toda Latinoamérica se extendía
por Rodó, Ingenieros, etc.

Nueva Universidad, en eventos cultural estudiantil de la época,
como el mencionado se discuten las resefias bibliográficas y los
los conceptos de autonomía, li- artículos sobre cultura de Salvabertad de cátedra, organización
Las premisas expresadas per- académica; destacando por su dor Novo. Era, en suma, la
mitieron que en 'los círculos inte- importancia en este último la Revista Estudiantil un bastión
lectuales mexicanos se sustenta- reivindicación de la Extensión intelectual contra "los que ya
ra la idea de afirmar la nación a Universitaria como la primera y fueron", según sus propias
través de la cultura y de forjar fundamental acción que los estu- expresiones.
un orden social que valorara y diantes deben desarrollar en la
Al adolescente Raúl Rangel,
legitimara el mérito intelectual. sociedad, para difundir la cultucomo
a José Alvarado, le "toca
Los "ateneistas" se dieron a la ra que de ella han recibido entre
ser
miembro
de esa generación
tarea de formar una "nueva uni- los que tienen menester, así coversidad" a través, entre otras mo para vincular pensamiento y de jóvenes que abordó la vida
histórica en los años veintes, encosas iniciahnente, de la cre- acción.
contrando en punto de descenso
ación de una Facultad de Humael nivel lústórico de las corriennidades a partir de la Escuela
La etapa ascendente de este tes revolucionarias, lo mismo en
,Nacional de Altos Estudios.
movimiento cultural, es la que el campo ideológico que en la
encuentra el adolescente Raúl programación política y ejecutiLos afanes e intentos por el Rangel Frías cuando arriba al
logro de estos objetivos estarán Colegio Civil en 1926, institución va de sus metas. Los hechos
presentes en los años subsiguien- que desde 1886 había adoptado también del poder, en contradictes, y reafirmándose también los planes de estudio y progra- ción con los ideales primitivos". 2
sus fuentes de inspiz:ación. mas positivistas, mismos que
Como integrante de Úna geneEjemplo de ello resulta la cedesde la Revista Estudiantil ración en búsqueda de alternatilebración en México, con la ayu- eran objetos de una crítica consda de José Vasconcelos, en 1921, tante, edición donde Rangel vas y de identidad y ante los ecos
del Primer Congreso Interna- Frias publica su primer trabajo que se dejaban escuchar en los
cional de Estudiantes, el cual, y J osé Alvarado era el Secreta- pasillos del Colegio Civil de una
lucha no terminada; el Vasconentre sus más importantes dele- rio de Redacción.
celismo
lo "arrebata" como a la
gados, tiene por Argentina: Armayoría
de los universitarios de
naldo Orfila Reynal; de RepúbliLa Revista Estudiantil era el
entonces
que buscan el renacica Dominicana: Pedro Henrí- reflejo de las inquietudes contra
quez Ureña; de Colombia: José un sistema escolar caduco con miento de la esperanza y la renoEustasio Rivera; de Guatemala: textos y maestros porfirianos, y vación cultural.
Miguel Angel Asturias; y de Mé- que en un Editorial de 1927 desInconmensurable resulta ahoxico: Daniel Cosío Villegas, Mi- mitificaba el Plan de Estudios
guel Palacios Macedo, Manuel del Colegio Civil, misma que ra para la historia de Nuevo
Gómez Morin, Octavio Medellín además en sus diferente entre- León aquel grupo de estudiantes de
Ostos, Alfonso Caso, Ramón Be- gas contenía los nombres de José nuestro Colegio Civil, que en septeta y Vicente Lomtiardo Toleda- Enrique Rodó, Samuel Ramos, tiembre de 1929, en el entonces
no, tan sólo por citar los más im- Narciso Bassols, Jesús Silva llamado "Jardín Zaragoza", encuentran directamente en el
portantes.
Herzog y Manuel Gómez Morín. mensaje de José Vasconcelos,
Siendo importantes, también, en
En la tarea de construir la la conformaci"11 del ambiente Manuel Moreno Sánchez, Andrés
Henestrosa, Salvador Azuela y

�Cuadernos de la revista Deslinde
LOPEZ VELARDE O LOS FANTASMAS DE LA PASION
José Javier Villarreal
Mauricio Magdaleno, la luz de la
esperanza y la fuente de cultura,
que luego irradiarán no tan sólo
en nuestro solar nativo, sino
también en diferentes instancias
y lugares del pais.
Generación de hombres
ilustres de Nuevo León es la
que conforman, con Raúl Rangel
Frias y José Alvarado: Luis Pérez Maldonado, Manuel M. Cerna, Rafael y Abel Garza Livas,
asi como Juan Manuel Elizondo,
por citar sólo algunos de los que
desde diferentes campos de la
actividad humana, han dedicado
su vida al engrandecimiento de
México.
Para marzo de 1930, José Alvarado ya está en el Distrito Federal participando en la vorágine
de la derrota electoral del Vasconcelismo y en una Universidad
que se aprestaba para resistir
las tempestades por venir.
Raúl Rangel Frías permanece
en Monterrey, finalizando su
bachillerato, pero a la vez participando como dirigente de la Federación de Estudiantes Neoleoneses, de la cual primero es
vice-presidente y luego presidente, organizando como tal en
el año citado, el VII Congreso
Nacional de Estudiantes, evento
que se constituye en ejemplo de
organización y participación para los subsecuentes, además de
constituirse en histórico, porque
en el mismo Alejandro Gómez
Arias, "El Capitán de la Generación" y presidente de la Confe-

deración Nacional de Estudiantes, entrega la Bandera de la
Autonomía, lograda el afio anterior en la Universidad Nacional,
y además se acuerda la creación
de la Universidad del Norte,
aquella por la que desde Brasil
envia su voto Alfonso Reyes y
que Raúl Rangel Frías peleará
posteriormente para que se erija
en Monterrey y no en Saltillo, como otras fuerzas demandaban.
Justo es mencionar que en este
histórico encuentro, acudieron
como delegados por Nuevo León
Arturo de la Garza, Rubén Valdez Zambrano, Manuel M. Cerna, Santos Cantú Salinas, Cesáreo Naranjo y Raúl Rangel
Frias.
Abrevar en la fuente de lo más
excelso de la cultura nacional, le
toca a Raúl Rangel Frías a partir de 1933 cuando se traslada a
la ciudad de México donde está
en enero de ese año, para estudiar en la gloriosa y tradicional
defensora de la Nueva Universidad, Escuela de Jurisprudencia,
reencontrándose con su amigo
de toda la vida, José Alvarado, y
con quienes desarrollará una
amistad y relación entrafiable
para gloria de Nuevo León y de
nuestra Universidad, como lo
eran Manuel Moreno Sánchez,
Octavio Paz, Alejandro Ramírez
y Ramírez y Salvador Toscano;
mismos que integraban, la mayoría de ellos, el famoso grupo
Barandal, cuya participación en
la vida política nacional; en la literatura y en diferentes activi-

dades artisticas, lo hacen uno de
los más importantes en la construcción del México que vivimos
y cuya relevancia se manifiesta
aún en nuestra vida. política y
cultural.
Mas la vida universitaria siguió sumamente agitada, sobre
todo a raíz de los intentos por
decretar la educación socialista,
donde de nueva cuenta la autonomía universitaria y la libertad
de cátedra, se consideraban
amanzadas. Por ello volveremos
a encontrar a Raúl Rangel
Frías, en diferentes Congresos
Estudiantiles, así como colaborando en el periodismo estudiantil, concretamente en Rumbo,
publicación en la que defiende la
esencia de la vida universitaria
a través de diferentes artículos.
Ante el intento de control oficial de la Confederación Nacional de Estudiantes; con José
Alvarado, participa en el desconocimiento de la Mesa Directiva
nombrada en Veracruz, de clara
tendencia Lombardista; en octubre de 1933.
El gobierno de Abelardo L.
Rodríguez, concede a la Universidad una Autonomía absoluta, mas le restringe su carácter
de Nacional, su capacidad de expedir títulos y el subsidio económico, entrando así la Universidad en una nueva fase de lucha
signada básicamente por la recuperación de sus funciones. En
septiembre de 1005, el Congreso
Universitario, a propuesta del

y ca_racterizará~ el lenguaje lírico de este autor. Herencia indis-

cutible del meJor modernismo.
La muene, para acabar co11migo, te11drá que comar con mi complicidad.

1
l

Marguerite Yourcenar
y allí donde comienza la co11cie11cia del le11guaje I d
rfi
l~11gu~je heredado, pni,cipia la recreació11 de u~oª ,,;:~n ;'p'~ fr~11'.e a~
s1le11cw. Piincipia la poesía.
·
nnc1p1a e

Octavio Paz

El ~- d~ enero de 1912 en el suplemento Pluma y lápiz del
penod1co El Regi~nal ~e Guadalajara, Jalisco, aparece un
poema de Ramon Lopez Velarde titulado "El piano de
Genoveva"
·
,
: c on e' l irrumpe
un mundo misterioso y vital en la
poes1a mex1ca_na: el de la provincia; una provincia hacia adent~o, cerrada, intima Y, a la vez, universal, plena, cargada de
s1mbolos ~ tragedias, de hilos que se entrelazan y confunden en
una apacible y corrosiva rutina que mucho tiene de la sorda
crueldad que encerraba la paxromana; de ese otro mundo que
se_ mueve ~ crece entre las sombras, que se agiganta en las
nuradas y s1lenc1os de la media tarde.

Al finalizar el siglo XIX López Velarde tiene doce años de
edad. ~u p~dre decide llevarlo a Zacatecas para inscribirlo en
el
Semmano
Conciliar.
Para el poeta el siglo XIX es Jerez, su
· f
·
,
rn anc1a; el XX sera su otra geografía, la que parte de Zacatecas, pa~a por A~uascalientes, San Luis Potosíy el Venado, para
concluu en la cmdad de México. Travesía que conformará La
sangre devot~. Lo demás, ese recrudecer de la lucha del poeta
entre la castidad y la carne, ese encono del deseo será Zozobra
y los momentos más finos ylacerantes de Elson del corazón. Sin
embargo, sus primeros poemas, los publicados en periódicos
su~lementos y revistas entre 1905 y 1912, ya empiezan ~
de!mear los contornos de lo que conformará el cuerpo y la
medula de su p~esía toda. Es en esos poemas donde percibi~os, p~r vez primera, su aparente abulia "simbolista" por su
tiempo, donde encontramos esa fusión, siempre tensa e intensa, entre 1~ carnal y lo sacro. Convergencia obligada para
establecer el an?ulo, el perp1 sensual del erotismo. Energía,
~u~ en Ja poesia de Ramon López Velarde alcanzaamatenalizarse, a corporeizarse. Descubrimos, también, la maestría
en el uso del adje_tivo y esas imágenes, audacias poéticoformales, que a partir de Laforgue, vía Lugones, acompañarán

. , _La _muj~r que impera en estos poemas es una presencia
id1hca, mspua_dora. Para eldolce stil novo, aquellos finos poetas
t?scanos del siglo XIII, la mujer era el receptáculo del amor su
s1m~olo de pureza y nobleza: laminne, ese amor "divinamen;e"
subhmado que, con su "blanco" fuego, quemaba la carne del
poeta, pero ~u.e ~ambién hacía las veces de puente o guía para
llegar_ a la _d1v1rudad, al fin supremo del amor. Para Dante
Beatnz sera la fuerza, la luz que lo ilumine por el sendero qu:
conduce
, f .. al paraíso. Para López Velarde, en "A una ausente
sera ica_ ' la mujera será un fuerte bastión en medio de la
~eografta d: l desastre, un faro que le señalará el camino "el
oleo de las Vlrgenes prudentes"
.
,.
,
· Esta última imagen
nos remite,
por un lado, a la parabola de las vírgenes necias y las víroenes
0
prudentes
de Mateo (XXV' 1-13)' y, por otro, al poema
.
¡
s
medieva ponsus, ,que data de finales del siolo
XI , y que toma
o
su asunto de la parabola bíblica. Es entonces cuando descubrimos en el poema de López Velarde toda su tráoica ano-ustia
pu~st_o que las vírg~nes prudentes han sabido pr;parars: par;
rec1b1r al amado; mientras que las otras las "Dolientes desv
t ad
.. h
.
'
'
enu~ as. . . ' ~n domudo demasiado y sus lámparas no tienen
el º !eo necesano para iluminar la llegada del amado. La imaoen
0
se Cierra . ,La muJ· er' paraeIpoeta de estos pnmeros
. - textos, será
la luz, el a~gel _de la guarda, la "dulce hermana" inalcanzable
que ha de ilummarlo y conducirlo; esa deidad sentimental que
corona sus versos:
Yo sé que en mis catástrofes internas
no más quedas tú en pie, señora alta,
de frente noble y de miradas tiernas.
Condúceme en las noches inclementes
porque sin ti para marchar me falta '
el óleo de las vírgenes prudentes.

~ intensid_ad d~ López Velarde se solidifica y agudiza
gra_c1_as a u~a smcen?~d que, lejos de despojarla de la carga
poet1ca, del .unpulso !meo en favor de una ideolooía del "deb
s
'li ,,
o
er
er aposto co -como fue, en gran medida, el caso de Amado
Nervo- lo entrega y enfrenta a un mundo regido por la fuerza
del arco, por esa dura vigilia del quehacer poético . As'1, 1avoz
surge y e1balbuceo termina y las cosas se nombran -se d. d d
lid
,
icen
es e su rea ad mas cima, la de uno, la propia:

�y quir:-en mis anhelos
extender con la sombra de mis penas
la noche del olvido en tu memoria.

El azar, lo oculto, lo que no entendemos pero que irrumpe
y trasngrede nuestra cotidianeidad y, a la vez, la conforma: el
destino; esa fuerza que nos conduce y atropella; esa presencia
que no vemos pero sentimos y sufrimos. El oraculo, el augurio,
el canto del que sabe, del que ve. La memoria y el futuro. La
premonición que envuelve al hombre y lo suspende en el misterio de lo incierto; que lo transforma en territorio primario,
elemental:
Todo eso sois, muchachas cortijeras
. amigas del buen sol que os engalana,
que adivináis las cosas venideras
cual hacerlo pudiese una gitana

Y en ese territorio primario, elemental crece la hiedra del
deseo, cubre los recuerdos, la memoria. Surge entre las piedras
de la infancia; el niño toca, yal tocar, se quema; besa, y al besar,
su cuerpo se abraza a la hiedra. Para el poeta el deseo es el
oficiante del oraculo, el sacerdote, el altivo druida que comunica a los hombres con la divinidad. Pero tambienes su destino:
la pasion etemamenta latente. El hombre entonces es una
sustancia flamable, una figura de pólvora que baila alrededor
de una hoguera ("No me hagáis daño; / temo que me maltrate
una caricia.")

La provincia de López Velarde también es un cuerpo
poseído por el fuego de los sentidos, desde y en la soledad de
los cuartos de la casa. Es una orquesta de murmullos que lo
llena todo, que todo lo denuncia. En esta atmósfera las
imágenes se vuelven visiones, sólidos destellos que se clavan en
la carne del poeta y lo obligan a la confesión: primer peldaño
del dolor (''y ver, la última vez, nuestras cabezas / sobre las
aguas turbias del olvido.").
En "Mi prima Agueda", el tono va dictando la pauta,
sosteniendo y conteniendo la fuerza evocadora donde reside la
función lírica del texto. La sencillez en el tono y en las imágenes
nos habla de un perfecto equilibrio en el discurso poético; el
autor sólo evoca, y al recordar el misterio de otro tiempo se
hace presente y nos seduce y cautiva. López Velarde al igual
que Yeats, pero por otros caminos, gusta del misterio y ~e lo
ambiguo como una puerta segura para llegar a la seducción:
Y Agueda que lejía
mansa y perseverante en el sonoro
conedor, me causaba
calosfríos ignotos...
(Creo que hasta le debo la costumbre
heroicamente insana de hablar solo.)
A la hora de comer, en la penumbra
quieta del refectorio,
me iba embelesando un quebradizo
sonar intermitente de vajilla
y el timbre caricioso
de la voz de mi prima.
Agueda era
(lulo, pupilas verdes y mejillas
rubicundas) _un cesio policromo
de manzanas y uvas
en el ébano de un armario añoso.

La infancia, la adolescencia y el deseo: el luto, las pupilas verdes
y las mejillas rubicundas; pero también: el tiempo, lo inasible:
"el ébano de un armario añoso". Todo esto no es más que la

i~
N

geografía del poeta y la historia de todos.
Dentro de este universo poético el deseo es una fuerza que
oscila rebotando violentamente entre dos concepciones de
mujer: la de la seductora voluptuosa (" . ." .cálidas mujeres,
azafatas/ súbditas de la carne...") y la de la madre o la "dulce
hermana"; también seductora, pero desde la frialdad de lo
inalcanzable yla casta amargura de lo imposible. El poeta se reconoce y asume como un ser pasivo y dependiente. Por un lado,
desea que la mujer lo seduzca y haga suyo; que lo tome y posea.
Por el otro, añora el continente, la presencia protectora de la
madre; el plácido y a la vez mórbido remanso de la hermana.
Este deseo enconado, sin salida, entorpecido por el miedo y lo
idílico -que no es otra cosa que un rostro más del miedo- se irá
adensando, corrompiendo, ya que el poeta no le dará salida por
él mismo. Entonces, este deseo sofocado y enfermo se volverá
contra él como un arma enemiga, será un filo que lo lastimará
y, a la vez, le causará placer:
En las alas oscuras de la racha cortante
me das, al mismo tiempo, una pena y un goce:
algo como la helada virtud de un seno blanco,

algo en que se confunden el cordial refrigerio
y el glacial desamparo de un lecho de doncella.

El autor se deleita en ese su deseo enconado, en ese hostigamiento cotidiano a la carne. Lo idílico, lo puro: el siglo XIX
del poeta, seve metamorfoseado en una mujer que, en realidad,
es "una torre de marfil". Entonces el poeta construye su fantasma con quien se unirá en un matrimonio sin carne y sin
mancha, para yacer, atormentada y apasionadamente, "en el
tálamo estéril de una santa".
En la poesía de Ramón López Velarde es difícil encontrar
rebuscamiento\ retóricos o hermeti~mos (o_scuridade~)
estériles. Lo lírico (compleja fórmula pasional-racional, sen~1tiva-abstracta, emocional-intelectual), por lo general sólo se
logra en momentos,y éstos son los destellos, las cargas poéticas
que toda obra de arte posee; por eso el equilibrio es definitivo
en la obra artística. En López Velarde, como en todo gran
poeta, estos momentos líricos alcanzan alturas de una ~ell~
impresionante; de una seguridad, de un tono, fuerza y smcendad apabullantes; sin embargo, en una primera lectura o en una
lectura desatenta estos momentos de gran fmura y desnuda
claridad se toman en oscuridades y hermetismos exóticos; pero
en esos momentos, en ese otro lenguaje que escapa de lo trivial,
del lugar común y del discurso "poetizante" de la época es
donde tenemos al gran poeta, y no en el manoseado provincianismo paisajista ramplón que nada tiene que ver con su obra ni
con la provincia, su provincia.
López Velarderecogey hace suya la gran tradición lírica de
occidente. Por una parte la presencia clásica, concretamente la
elegía latina. El discurso que a partir de anécdotas cotidianas
va configurando el rostro del dolor, de la pérdida. Catulo en su
poesía cambia el nombre de su amada, ya no será Clodia, se_rá
Lesbia. Ya no será la mujer amada, añorada y, poco despues,
odiada y repudiada; será la musa, el asunto literario sentimental que nosotros, sus lectores, conoceremos a través de sus
versos. López Velarde, que bien podría formar parte de la
familia de Catulo, Tibulo, Propercio y Ovidio, también metamorfosea a su amada en asunto literario elegiaco. Josefa de los
Ríos será Fuensanta, personaje lírico-idílico lleno de valores
morales y espirituales y de numerosos significados. Pero Fuen-

santa será también la "moderna Santa Cecilia", ya que en las
veladas _literarias, mientras el adolescente Ramón López Velarde le1a sus poemas, la señorita de los Ríos repasaba mt:ntalme~te, las canciones que luego, al término de las poesías, ella
cantana.

J

La ~lásica Fuensanta vuelta "moderna Santa Cecilia" se
trocará en la Beatriz del poeta. Es decir, siguiendo con esa
tradición lírica ya antes mencionada, irrumpe en el universo
poético d~I autor el do/ce sti/ novo, también ya antes citado. Así,
por_ medio de esta concepción humanista del amor y de la
muJer, pero de tratamiento medieval -vasallático-, basado en
una relación de fidelidad y servicio; Fuensanta, la mujer central
de La sangre devota, será quien lo conduzca "a través / de los
v~lles lacrimosos, al Paraíso Perdido", a su infancia: su provincia.
Lo elegiaco en López Velarde mucho tiene que ver con el
plan!, y la endecha medieval; elegías apretadas e intensas que
practicaron, principalmente, los trovadores y minnesinger de
los siglos XII y XIII; y que siguen estando presentes en la poesía
contemporánea a través de la tradición lírica.
El amor en La sangre devota de tan "asexuado" que es,
vuelve a los amantes en "carne difunta, espíritus en vela". El
amor presupone a la muerte; o mejor dicho, el deseo es
condenado a lo estático; luego, es coronado por la muerte.
Tejedora; teje en tu hilo
la inercia de mi sueño y tu ilusión confiada;
teje el silencio; teje la sílaba medrosa
que cruza nuestros labios y que no dice nada;
teje la Ouida voz del Angelus
con el crujido de las puertas:
teje la sístole y la diástole
de los penados corazones
que en la penumbra están alertas.

En cambio, en "La tónica tibieza", poema del mismo libro, el
poeta se revela como un amante rabioso, insaciable, dominado
por la pasión y el deseo; estas fuerzas se polarizarán y lo harán
temer la vejez y la impotencia:
...que en la hora reseca e impotente
de mi vejez, no falte la tónica tibieza
mujeri~ providente
con los reyes caducos que ligaban las hoces
de Israel, y cantaban
en salmos, y dormían sobre pieles fer~.

El deseo es una constante en la poesía lópezvelardiana; un
ansia que provoca el mórbido retrato romántico:
tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo
corno réproba llama saliéndose de un horno,
en una turbia fecha de cierzo gemebundo
en que ronde la luna porque robarte quiera,
ha de oler a sudario y a hierba machacada,
a droga y a responso, a pábilo y a cera.

·······•················••··•··········.... ....
,

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,
dámelos en el critico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio.

O el corrosivo y descarnado cuadro de "A las vírgenes".
iHennanas mías, todas,
las que, contentas con el limpio daño

de la virginidad, vü en las bodas
celestes, por llevar sobre las finas
y litúrgicas palmas y en el paño
de la eterna Pasión, clavos y espinas;
y vosotras también, las de la hoguera
carnal en la vendimia y el chubasco,
en el invierno y en la primavera;
las del nítido viaje de Damasco
y las que en la renuncia llana y lisa
de la tarde, salís a los balcones
a que beban la brisa
los sexos, cual sañudos escorpiones!

El poeta es el gran enfermo; un desdichado que resume el
universo entero. Como romántico no puede escoger ni entregarse, lo quiere todo y le exige a la "amada" que lo habite, que
sea parte de su universo derruido por el amor. López Velarde
pertence a la familia de los trovadores:
vas en mí cual la venda va en la herida

La mujer es herida y bálsamo, verdugo y señor. Pero el poeta
también pertence a la familia de los románticos:
Si vas dentro de mí, como una inerme
doncella por la zona devastada
en que ruge el pecado

La enorme presencia del romántico: evocador de amores y
desastres, dedichado príncipe de Aquitania, parte de lo más
íntimo y cerrado para, de ahí, llegar a lo vasto y universal.
El amor de La sangre devota es una suerte de limbo donde
los amantes se evocan pero no se reconocen, no se tocan;
quedan suspendidos ycongelados en un estado de muda vigilia,
de escaparate finísimo y perversa idealización.
En la poesía del autor se pueden señalar las siguientes
características: un lenguaje particular que se vuelve inconfundible y rescata todo un mundo por medio de la atmósfera
que sugiere en el lector gracias al manejo de los diferentes
recursos del habla cotidiana y del lenguaje escrito -modernista
(Lugones, Darío, Herrera y Reissig...)- de la poesía que le
antecedió; por otra parte, una fuerte carga erótica presente a
lo largo de toda su obra en verso, que pocas veces se ha vuelto
a dar con igual intensidad en la poesía mexicana.
En 1917 Rafael López escribía en un ejemplar de Con los
ojos abienos un poema-dedicatoria a su amigo Ramón López
Velarde. Lo interesante de este poema radica en la agudeza y
exactitud critica de su autor con respecto al mundo poético de
López Velarde, cuando dice: "Imagino tu sensualidad de
católico/ en la misa del Arte. Sutilmente diabólico/ distraes
a los fieles con tu ambigua actitud." Si sustituimos el término
"diabólico", de rancia cepa modernista, por otro más preciso,
tratándose del mundo lópezvelardiano, como sería el de
perverso, tenemos una radiografía, un retrato interno y exacto
de la obra poética de este autor. Por una parte, esa sensualidad
católica que lo lleva a descubrir la carne y el sexo por medio del
dolor yla culpa. (Lo prohibido en López Velarde será otro leño
que alimente la llamarada del deseo.) Y el arte, "la misa del
Arte", será el ritual existencial, la creación que es la vida, la
vida: el yo lírico como tema último yesencial en López Velarde;
como también lo fue en Tablada, sólo que en el primero de
actitud y alcances mucho más radicales. Por otra parte, Rafael
López nos estaba señalando "el viudo/ oscilar deltrapecio..."

�CENTENARIO

que será la fuerza fundamental y el misterio del mundo poético
de López Velarde. Esa indefinición -"ambigua actitud"-, esa
geografia pendular entre la noche y el día que el propio autor
señaló en su texto "Que sea para bien...":

de Ramón López Velarde

Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco:
el León y la Virgen.

Y que tiempo después, haciendo gala de lucidez e inteligencia
crítica, subrayaría Villaurrutia; hará de su quehacer poético
una necesidad urgente, confesional; un soporte de vida:
el afán temerario
de mezclar tierra y cielo, afán que me ha metido
en tan graves aprietos en el confesionario.

Por otra parte "el Leóny la Virgen", nos remite a un poema
del ya citado Cayo Valerio Catulo: "La cabellera de Berenice";
donde, según la traducción de Víctor-José Herrero Llorente,
leemos: "La diosa me colocó cual astro nuevo entre los antiguos; tocando los fuegos de la Virgen y del fiero león, junto a
Calisto, la hija de Licaón, me inclinó hacia el ocaso haciendo de
guía ante el perezoso Boyero que con penosa lentitud se hunde
en el profundo Océano." (Catulo. Poesías. Madrid, Aguilar,
1973). Ya que la constelación de la cabellera de Berenice está
situada al lado de la de Virgo y la de Leo. Por lo tanto,
podríamos imaginar una extraña y azarosa fusión entre La
cabellera de Berenice ("guía ante el perezoso Boyero que con
penosa lentitud se hunde en el profundo Océano"), y el poeta
(''Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco: / el León y la
Virgen"). Audaz relación donde el poeta toca -sufre- "los
fuegos de la Virgen y del fiero leó_n", para convertirse en guía
-Virgilio de los dioses- de una caravana cuya moira es desaparecer, perderse "en el profundo Océano". Las coincidencias y
relaciones en el terreno de la poesía son vastas y, en este caso,
alegóricamente proféticas. Puesto que el Yo lírico de López
Velarde siempre estuvo debatiéndose entre las fuerzas del león
y la virgen; es decir, entre la castidad y el deseo. Encono que lo
llevará a crear una geografía "amorosa" poblada de fantasmas
que irremediablemente estarán condenados a desaparecer "en
el profundo océano" que es la muerte.

•

'O

!

&amp;
e:
1
~

o

1
;s
J

i
o

Interior de la casa-museo de Ramón López Velarde (1987)

"'

La poesía del autor va levantando un mural, un diario
preciso de la realidad última y fundamental del poeta; de ese
mundo refrenado y en perpetuo acecho: ficción lírica que, por
medio del deseo y de la contensión del mismo, se debate y tensa
a lo largo de sus versos. La confesión de este Yo poético fluye,
crece; va arrasando los márgenes de la otra realidad: la
anecdótica, la cotidiana. En este sentido lo "anecdótico" se
fusiona, partiendo de lo idílico a lo imaginario, con otra
"realidad" mayor -vastísima- la del deseo y la creación: la del
arte. Entonces la confesión da paso al susurro y, finalmente, al
canto; que como hemos dicho, es un soporte, un asidero, quizá
el único, de vida.

Zozobra es un libro marcado y definido por la madurez; un
libro donde el poeta despliega todas sus fuerzas y hace gala de
un dominio y de una precisión inmejorables. El libro abre con
el poema titulado "Hoy como nunca..."; en realidad este texto
viene a ser una elegía de impresionante factura donde el dolor
ante la muerte hace hablar al poeta con un lenguaje denso,
oscuro y certero. Las imágenes más que crear o sugerir una
atmósfera son la geografia misma del dolor y la impotencia;

mientras que el tono, desde un murmullo apenas, crece, se
vuelve visión, repetido golpe de lamento, claridad última que
desgarra y lleva al poeta, como ya apuntamos, a la confesión:
mi vida sólo es una prolongación de exequias
bajo las cataratas enemigas.

Este poema es uno de los más representativos de la obra de
López Velarde. Aquí la provincia ha dejado de ser una
evocación, un recuerdo limpio y apacible en el universo del
poeta; ha dejado de ser ese otro lado de la moneda para
convertirse en la moneda misma. La provincia en "Hoy como
nunca..." es una presencia, un cuerpo vivo traspasado por el
sufrimiento, por la agonía de la amada, por el paso de la muerte.
López Velarde no canta a la provincia ni desde ella; se canta
a sí mismo, canta al mundo que lo habita, que él posee; por eso
las imágenes -terribles metales en este poema- no delatan
provincia alguna, sólo muestran el universo, el devastado
templo del dolor:
No soy más que una nave de parroquia en penuria,
nave en que se celebran eternos funerales,
porque una lluvia terca no permite
sacar el ataúd a las calles rurales.

La provincia en el autor se da a partir de su infancia como
una fuerza determinante, mas no como una presencia literaria.
Hay una intención particular en los poetas nacidos a finales
del siglo XIX, quizá acentuada por la primera Gran Guerra del
XX, con respecto a su infancia y al lugar o lugares donde ésta
transcurrió. Este universo -la infancia que alude y se sitúa en
una determinada geografía- será un tiempo, un lugar, una edad
sin retomo. Lo asumirán como un paraíso, y todo paraíso, para
serlo, debe estar irremediablemente perdido.
Para López Velarde la provincia será una especie de
biografia sin esperanza alguna de volverla a transitar; si no es,
claro está, desde la perspectiva de lo perdido, de lo ya in:ecuperable.
La provincia en el autor, como en Pessoa y Pavese, no está
en los temas ni en las referencias geográficas, sino en el origen;
en la intención y en la actitud que se guarda frente a ella. En la
manera como se percibe y asume la realidad .
López Velarde -parafraseando a González Corugedo
cuando habla de Edmund Spenser en su prólogo a su
traducción de losAmoretti y el Epithalamion- es un magnífico
ejemplo de transición de una época y estilo: del esplendor
barroco del modernismo al puntillismo y oscura violencia de la
modernidad. Del modernismo (la angustia de fin de siglo y la
esperanza del nuevo) a la modernidad (el asombro y el inmediato desencanto del siglo que comienza).
El poeta abreva de una retorica modernista, por lo tanto, de
una retórica barroca; su antecedente y piedra de fundación.
Durante los siglos XVI y XVII era frecuente el ejercicio de la
descripción del cuerpo femenino a la manera de un retablo, de
un tríptico donde se presentaba la hermosura de una cabellera
y un rostro; el pecho y sus atributos, para finalizar con la gracia
y perfección de unas piernas y unos pies. Se consolidaba así una

�retórica corporal formularia a base de comparacionesy símiles.
En ''Tus dientes", el poeta parece no sólo ceñirse a una
retóri~ barroca, sino aprehenderse a un espíritu barroco sin
otorgar ninguna concesión. De lo barroco a lo desmesuradamente barroco, del todo al fragmento, y de éste el detalle como
un todo, como un universo en sí mismo. Entonces el retablo se
divide, el tóptico se fragmenta y una atmósfera un tanto
simbolista, a lo Huysmans, aparece; aunque también las
imágenesnos hacen pensar en la misteriosa y exótica geografía
erótica de John Donne; por demás, barroca:
Cuida tus dientes, cónclave de granizos, cortejo
de espumas, sempiterna bonanza de una mina,
senado de cumplidas minucias astronómicas,
y maná con que sacia su hambre y su retina
la docena de Tribus que en tu voz se fascina.

ya citado: ''Tus dientes", donde la presencia turbadora y
desencadenante de éstos, al igual que en "Berenice", viene a
reemplazar a la amada, convirtiéndose así, los dientes, en el
motivo principal de ambos textos.
López Velarde es un autor que desde el siglo XIX inaugura
la poesía mexicana del XX. Sus gustos, sus paraísos, sus lecturas
yafinidades; sus valores ypreocupaciones tienen que ver con un
mundo decimonónico, obviamente, de fin de siglo. El XIX lo
sostiene, el XX lo seduce.
En "Tierra mojada" la gran presencia que acecha es la del
deseo; un deseo y dos mundos opuestos: el de
...las señoritas, bajo
el redoble del agua en la azotea...

y el de las
Bajo las sigilosas arcadas de tu encía,
como en un acueducto infinitesima~
pudiera dignamente el más digno mortal
apacentar sus crespas ansias... hasta que truene
la trompeta del ángel en el Juicio Final.
Porque la tierra traga todo pulcro amuleto
y tus dientes de ídolo han de quedarse mondos
en la mueca erizada del hostil esqueleto,
yo los recojo aquí, por su dibujo neto
y su numen patricio, para el pasmo y la gloria
de la humanidad giratoria.

Otro aspecto barroco en la poesía de López Velarde es el
de utilizar el principio retórico de los topica, que consiste en la
reutilización de los versos; es decir, un verso que ya ha sido
utilizado en un poema se vuelve a emplear en otro con una
ligera variante. Por ejemplo, en el poema "La tejedora" de,
aproximadamente, 1915, y que pertenece a La sangre devota,
encontramos el siguiente verso:
al par que una íntima tristeza

mientras que en "El retorno maléfico", poema de Zozobra
(1919), leemos en la última línea:
.. .Y una íntima tristeza reaccionaria.

Es como si el verso fuera creciendo, madurando poco a poco en
la mente del autor hasta lograr su justa dimensión en el discurso
de su unvierso poético. En realidad este recurso es sumamente
frecuente en casi todos los poetas. Cabría señalar que, quizá, el
topica barroco tiene su antecedente en la variatio latina
(repetición conceptual a través de una variación formal) que,
a su vez, proviene de la retórica ritual religiosa de la oración y
la letanía; fórmulas de la poesía arcaica de invocación y
acercamiento a lo divino, a lo inalcanzable.
La relación entre López Velarde y Poe es innegable. En
"Berenice", Egar Allan Poe presenta un mundo muy semejante, en ambiente y presencia, al que constituirá, tiempo
después, el del poeta. Tenemos a la prima que el narrador
calificará, en su recuerdo, de sílfide y náyade. Además, el
universo "real" de éste -narrador-personaje- se confunde y
pierde dando paso al mundo de los sueños que ocupa su lugar;
como veremos más adelante respecto al Yo lírico de López
Velarde. Ypor si fuera poco, esta relación se cierra en el poema

...consabidas náyades arteras,
que salen del baño al amor
a volcar en el lecho las fatuas cabelleras.

Esta dualidad representa dos universos que el autor une gracias
al deseo ("un encono de hormigas en mis venas voraces"). Es
esa la energía que los rige. En uno será lo inconfesable; en otro,
lo devastador. La fusión de estos universos propiciará un clima
de alto erotismo envuelto en una atmósfera onírica:
Tardes como una alcoba submarina
con su lecho y su tina;
tardes en que envejece una doncella
ante el brasero exhausto de su casa

Pero el poeta no es sólo un espectador, una voz que cuenta y
canta la historia; sinp que es el fuego, la materia del deseo;_ eso
que lo hace sentirse 4un poco pez espada / yun poco San Isidro
Labrador...", ante estos fogones exhaustos.
López Velarde al igual que Alfredo R. Placencia sufre en
su poesía la guerra civil; si bien es cierto que no canta a la gesta
"revolucionaria", sí es afectado por ella. En "El retorno
maléfico", ya antes citado, yen la "Fábula dística" encontramos
atisbos de esta guerra, de este cruento sinsentido que sirvió a
muchos y sigue utilizándose para solventar y explicar un
aparato de poder que apenas continúa en pie.
La guerra civil que detectamos en López Velarde poco
tiene que ver con la anquilosada y maniquea versión oficial de
la misma. La guerra del poeta es íntima, cargada de sentidos
familiares; en ella el dolor y la soledad coronan la marcha de
oscuros ejércitos que mutilan, devastan y transforman el
mundo lírico del autor. A López Velarde en "El retomo
maléfico" no le duele el país, no le duele el concepto de nación
o de pueblo; le duele su patria, su historia; no donde se nace,
sino donde se vive, con quien se vive. A la patria se le escoge,
se le construye; y es esta patria, la suya, la que el poeta sufre, la
que ve arrasada por esa guerra que no cuestiona, que sólo
apunta:
Y la fusilería grabó en la cal
de todas las paredes
de la aldea espectral,
negros y aciagos mapas,
porque en ellos leyese el hijo pródigo
al volver a su umbral
en un anochecer de maleficio,
a la luz de petroleo de una mecha

su esperanza deshecha.

por medio de la precisión y la exactitud.
~sa g~erra y otras muchas de orden más personal le harán
unpos1ble el retorno a ese universo en un principio vital yahora
c~ngelado por la añoranza, por lo sublime, por "una íntima
tnsteza reaccionaria". El regreso no existe, sólo le queda un
fut~ro ~ue se_ d~bat: entre "l~ ignorancia de la nieve ¡ y la
sab1duna delJacmto ; en medio del "diario silencio del inútil
combate".
Uno de los textos más descarnados e intensos dentro de su
obra,poética e~ "La lágrima..." En él el tono confesional y una
atmosfera de smcera crudeza, a través de una geografía íntima
y dolorosa provocan en nosotros, los lectores una relación
inc~moda de co~idencia. Aquí, López Velarde se sitúa por
encima de la acción, de lo "vital". Encima de su infancia
encima del deseo "nunca satisfecho", del amor y su rutina d~
sal. Dentro de una pasión que lo preserva y aisla.

~.ª~ª ~1 poeta la ~!da ha si~o una "lágrima salobre"; pero
esta lagrima salobre es la pasión, su pasión. Porque la acción
d~ padecer no es sufrida hacia otra persona, sino hacia él
mismo, por él.
La poesía de López Velarde encierra una pasión donde el
yo personal, el yo del poeta se abstrae, se convierte en ente
pasivo: un hombre que se padece a sí mismo por él mismo· un
ser P?r en~i~a de todo, al margen de todos, devastado po~ su
propia pas1on:
lágrima mía, en ti me encerraría
debajo de un deleite sepulcral, '
como un vigía
en su salobre y mórbido fanal.

Toda esa evocación provinciana de atmósfera misteriosa e
imágenes frescas que caracterizaron las primeras poesías del
autor; esas sombras, ecos y personajes que poblaron La sangre
devota; ese mundo cada vez más decantado, personal, terrible
Yagudo; ese dolor que se confunde con el deseo, que da vida a
los fantasmas del poeta: cuerpos sonámbulos a punto de
~uebrarse; esos habitantes que son atmósfera al igual que
angeles o demonios -fuerzas desatadas buscando el sexo de sus
víctimas- y que conforman esa otra provincia que nada tiene
que ver con un mapa o con una entidad federativa: la deLópez
Velarde, la lópezvelardiana; al final de Zozobra parece suspenderse, detenerse en un espasmo insólito:
Mi prima, con la aguja
en alto, tras sus vidrios,
está inmóvil con un gesto de estal ua.

Si bien Zozobra es el libro medular dentro de la obra
poética de López Velarde, también es el libro que concluye y
cierra un ciclo, un universo entero. El autor desde sus primeros
poemas trabajó en busca de la exactitud conceptual, de la
precisión formal y de la intensidad lírica (emocional); si leemos
atentamente el poema "Rumbo al olvido" fechado en La
Nación, México, 24 de junio de 1912; y luego lo comparamos al
texto titulado "Y pensar que pudimos.. .", fechado cuatro años
después y perteneciente al libro La sangre devota, nos daremos
cuenta que el primero es una versión un tanto farragosa del
segundo, y que el trabajo realizado por el poeta fue a base de
cortes, de eliminaciones hasta lograr en el texto lo contundente

López Velarde es el anhelante, también es el hombre solo
corroído y alimentado por su propia soledad. Zozobra es u~
mundo ?omina~o po~ la frialdad de una luna sonámbula, cuya
enr~reci~a luz d1stors1ona y transforma a los seresy objetos por
ella ilummados. Es un mundo poblado por hálitos y fantasmas
figuras titilantes hijas del deseo, de la fascinación. En E/ son del
corazón, libro póstumo que recoge la poesía última del autor
encontramos un cambio en el Yo lírico del poeta. Ya no es éÍ
como ente puramente particular, "romántico"; como suma de
anécdotas íntimas, estrictamente personales. López Velarde se
sabe conformado no sólo por el todo, sino por todos; se
reconoce como totalidad, como instrumento, no de los dioses,
a la manera griega, sino de los hombres, de sus contemporáneos
y antepasados:
lOyes el diapasón del corazón?
Oye en su nota múltiple el estrépito
de los que fueron y de los que son.
Mis hermanos de todas las centurias
reconocen en mí su pausa igual,
sus mismas quejas, y sus propias furias.

Característica primordial, ésta, del poeta moderno de nuestro
siglo (Pound, Perse, Eliot, Pessoa, Lezama Lima).
Pero el poeta va más allá, no se conforma con ser como
?iría Saint-John Perse, "la mala conciencia de su tiem~o"; o
Justamente para ser "la mala conciencia de su tiempo" ao]utina
~o sólo a sus contemporáneos y antepasados, sino que t;mbién
tiene que abarcar al mito, a lo ancestral y primigenio. López
~elar~e vuelve a recurrir a lo mítico, otra vez por vía de lo
literario, recordar el poema Sponsus y La parábola de ]as
vírgenes prudentes cuando escribe:
Soy la fronda parlante en que se mece
el pecho germinal del bardo druida

El árbol parlante de Alejandro Magno, el árbol devoto del
~iaje de San Bra11dá11 del arzobispo Benedit, de la Navigatio del
siglo X; y el altivo druida de la primera poesía irlandesa:
sacerdote, puente entre la divinidad y los hombres memoria
social de los antiguos pueblos nórdicos.
'
_El poe_ta_ se reconoce y nombra "fronda parlante", que
segun El ~IGJe de San Brandán es un coro de ángeles que por
haber tenido mal señor se ven privados de la presencia de Dios
~a_dre, aunque sí lo festejan y lo alaban; alegoría del mundo
linc~ lopez velardiano, donde se canta y celebra a la carne por
medio de un deseo reprimido y rabioso; donde no se le posee
por 1~ tremenda y descomunal presencia de la culpa. "El pecho
gem1111af del bardo druida", el subrayado es mío, será el López
Velarde público, social, cívico; el poeta de "impulso" viroiJiano
0
que tiempo más tarde escribiría "La suave patria".
El cuerpo de la poesía de Rámón López Velarde lo
conforma la dualidad, los polos; y su columna vertebral: el
d_eseo. Un ~eseo que crece y se adensa, que se contiene y
siempre esta amenazando. López Velarde se reconoce cristiano y seguidor de Mahoma, se sabe narcisista y, a la vez
amanté infatigable; igual se aferra a la vida como se deja seduci;
por la muerte:

,;·
1

soy un harem y un hospital

�colgados juntos de un ensueño.

Su deseo es tal que no puede consumirse, consumarse; entonces la dualidad moral y psicológica se convierte en una
fuente devastadora para el poeta:
Me asfixia, en una dualidad funesta,
Ligia, la mártir de pestaña enhiesta,
y de Zoraida la gl'llpa bisiesta.

Los fantasmas de la pasión Jopezvelardiana son frágiles y
etéreas presencias; sólidas y contundentes en cuanto dominan
su universo poético. En sus primeras poesías serán "el óleo de
Jas vírgenes prudentes"; en La sangre devota, el espejismo, el
camino que conduzca al poeta a su infancia, a su paraíso
perdido. Asimismo, por "sus blancas virtudes" se convertirán
en "Torre de marfil" o "en el tálamo estéril de una santa." En
Zowbra serán las "consabidas náyades arteras"; ninfas campestres de los ríos y riachuelos, habitantes del oscuro bosque;
también serán esa prima inmóvil, tras los cristales, con gesto de
estatua. En El son del corazón, en el poema titulado ''Treinta
y tres", los encontramos, ahora, como sílfides, ninfas también
pero de naturaleza aérea; y no sólo eso, sino que el poeta
confiesa:
en la infinidad de mi deseo
se suspenden las sílfides que veo.

(Respecto a JasninfasJorgeLuis Borgesen su textoEl/ibro
de los seres imaginarios, escribe: "Eran doncellas graves y
hermosas; verlas podía provocar la locura y, si estaban desnudas, la muerte. Una linea de Propercio así lo declara." Jorge
Luis Borges. El libro de los seres imaginarios. Barcelona.
Editorial Bruguera, 1981.)
López Velarde en el poema"Parael zenzontle impávido..."
de Zozobra, y fechado en 1916, escribe:
que la dicha de amar es un galope
del corazón sin brida, por el desfiladero
de la muerte.

Y en el "Poema de vejez y de amor", fechado en 1909 y
perteneciente a La sangre devota, se lee:
Dos fantasmas dolientes

en él seremos en tranquilo amor

El poeta se refiere al lecho nupcial. Para encontrar finalmente,
en un poema suelto de alrededor de 1911 titulado "Tema ll",
la siguiente estrofa premonitoria
A fuerza de quererte
me he convertido, Amor, en alma en pena,
y en el candor angélico de tu alma
seré una sombra eterna...

Ramón López Velarde es el eterno adolescente enamorado del amor. El amor es su pasión, su deseo insatisfecho;
insatisfecho porque se encama en fantasmas, en imposibles, en
figuras retorico-literarias más que en mujeres de carne yhueso.
Nuestro poeta se inscribe en la tradición amatoria petrarquista,
donde el leitmotiv es la ausencia de la amada (la dom na de lohn
de los trovadores), opuesta a la linea de Edmund Spenser que
se presenta en susAmoretti, en los cuales se canta y festeja el
cortejo de :a amada que terminará en boda, de ahí su Epitha-

lamion.
Para López Velarde la mujer será, como ya indicamos al
principio del texto, su ángel de la guarda, más que una presencia, una eterna e inseparable obsesión. De tan próxima no se le
puede tocar, se le adivina pero no se Je siente. La imposibilidad,
la no posesión, como en todo poeta elegiaco, provenzal,
stilnovista o petrarquista, será su motivo de canto; la caída, el
infortunio serán para el "amante" su vuelo, su trovar:

)

Dios, que me ve que sin mujer no atino
en lo pequeño ni en lo grande, diome
de ángel guardián un ángel femenino.
iGracias, Señor, por el inmenso don
que transfigura en vuelo la caída,
juntando, en la misera de la vida,
a un tiempo la Ascensión y la Asunción!

Es importante señalar la presencia de lo femenino en el
universo poético Jopezvelardiano. La mujer aquí se transforma
en símbolo del amor y es amada y requerida como tal ("y adoro
en la Mujer el misterio encarnado"); es decir, no importa en sí
misma, importa como receptáculo del amor; en ese momento
se difumina para convertirse en náyade, en sílfide, en ángel de
la guarda; seres sublimados-fantasmas-, figuras de una retórica
misógina dentro de un laberinto gobernado por el deseo:
como el can de San Roque, ha estado mi apetito
con la vista en el cielo y la antorcha en las fauces!

López Velarde en el poema "La ascensión y la asunción"
nos presenta más al desnudo la dualidad de su universo poético.
Por un lado "el león y la virgen", "el viudo / oscilar del
trapecio"; por el otro, el mundo de las "sílfides", de las
"náyades", del "ángel de la guarda". Decíamos que la mujer en
López Velarde más que una presencia resultaba ser una
preocupación, una terca obsesión. De tan próxima acababa por
volverse inalcanzable. Sin embargo, en este texto, "La
ascensión y la asunción", se nos revela del todo el territorio
lírico del autor. La ambigüedad que Rafael López, desde una
perspectiva propia de la estética decimonónica del a,te por el
arle, había señalado; y que, como ya hemos apuntado, Xavier
Villaurrutia subrayaría como epicentro crítico de su
apreciación del poeta; da paso a una precisión mayor:
Dogma recíproco del corazón:
iser, por virtud ajena y virtud propia,
a un tiempo la Ascensión y la Asunción!

La "ascensión" corresponde a lo masculino, al deseo, dentro de
este universo poético; ya que la ascensión es la subida de
Jesucristo al cielo por él mismo. Mientras que la "asunción"
corresponderá a lo femenino, y en este caso, a la castidad; ya
que ésta, la asunción, viene a ser la elevación de la Virgen al
cielo por obra y voluntad de Dios padre, hijo y espíritu santo.
Cabe decir que aquí no se puede hablar de un principio activo
y otro pasivo, ya que el papel que juegan tanto lo masculino
como lo femenino es de orden dinámico, y consiste en ser
fueqas que a la vf:/1. que se.rechazan, se atraen; cuyo resultado
será la creación de un campo magnético erotizado. As~ el
universo lírico Jopezvelardiano se nos presenta de naturaleza
bicéfala. El poeta no puede renunciar a esa "ambigüedad", a
ese "viudo / oscilar del trapecio", ese ir y venir de la castidad
al deseo; simple y sencillamente porque eso es lo que lo
constituye. Es decir, esas dos fuerzas polarizadas (lo femenino

.

o

1
i!
-Interior de la casa~maseo de Ramón López Velarde

J
co

�y lo masculino) cohforman una unidad, un todo orgánico que
producirá el vértigo y la intensidad de la poesía toda de Ramón
L6pez Velarde.

conforman el mundo lírico del autor cuando concluye: "de
pronto convertirse al mundo veo / en un enamorado
mausoleo...".

contraíd~ nupcias consigo ~smo. fü amante insatisfecho que
~o ~ amesga a la dura rutina del amor, sino que prefiere la
ilusión, el lento desgaste de la estatua de sal.

L6pez Velarde es el hombre solo, el misógino corroído por
el deseo; por esa fuerza que lo lleva de la vida a la muerte, de
la muerte a la vida. Es el ángel de Góngora y de Lope, pero
también el "polvo enamorado" de Quevedo. Es el vértigo de la
víctima y del verdugo. Cuando este vértigo se convoca a sí
mismo ya no tenemos un "relato" lírico; tenemos imágenes,
presencias. El poeta ya no canta ni cuenta una historia: la
presenta, la expone y se expone en un quedo lamento que
parece arrasarlo todo, que brota con rabia pero que, finalmente, parece detenerse, anegarse en un desierto donde
sólo habita el deseo y el sexo:

El incesto, lo prohibido, lo inalcanzable e imposible provocan la visión fantasmática de la "dulce hermana", la madre, la
tía, las primas, la madrina, la virgen; que trocadas -en el
universo lopezvelardiano- en náyades, sílfides y ángeles de la
guarda condicionan y agotan la relación con "la carne viva".
Esta irrupción y dominio del universo poético sobre el "concreto-real", parece ser al fin un "optar" por parte del autor,
como si éste renunciara a la carne anteponiendo a ella la
sublimación del deseo; o como diría el pintor en elDecamerón
de Pasolini: "Para qué pintarlo si soñarlo es más hermoso."

En ~ste poema, "El sueño de los guantes negros", el poeta
se da cita con un L6pez Velarde muerto que regresa de la
batalla, de 1A sangre devota y de Zozobra ("¿conservabas tu
carne en cada hueso?").

Si soltera agonizas,
irán a ~itarte mis cen.izas.

Porque ha de llegar un ventarrón
color de tinta abriendo tu balcón.
•Déjalo que t~rne tus papeles,
tus novenas, tus ropas, y que apague
la santidad de tus lámparas fieles...

El discurso poético se ha vuelto materia, cuerpo lírico que
evoca y exige; carne que palpita y crece entre los brazos del
poeta:
En mi pecho feliz no hubo cosa
de cristal, terracota o madera
que abrazada por mí no tuviera
movimientos humanos de esposa.

Todo poema es un autorretrato. En López Velarde asistimos a una gran exhibición que va desde los claroscuros de
Rembrandt ("En las tinieblas húmedas", "Hoycomonunca...",
"El sueño de los guantes negros"), hasta los luminosamente
trágicos de Van Gogh ("La mancha de púrpura", "A las
vírgenes, El perro de San Roque").
Habíamos apuntado que el continente de lo erótico se
produce en la convergencia y en la fusión de los sentidos y la
imaginación. De este abrazo surge lo erótico. En "iQué adorable manía. . .!",senos revela toda una problemática sumamente compleja del mundo lírico lopezvelardiano. Leemos en
la segunda estrofa:
Cuando se cansa de probar amor
mi carne, en torno de la carne viva,
y cuando me aniquilo de estupor
al ver el surco que dejó en la arena
mi sexo, en su perenne rogativa,
de pronto convertirse al mundo veo
en un enamorado mausoleo...

Por un lado el mundo de la realidad "concreta"; un mundo que
percibimos hastiado, sofocante. Luego el asombro, la angustiante y desgarradora revelación: "cuando me aniquilo de
estupor / al ver el surco que dejó en la arena / mi sexo, en su
perenn~ rogativa..." donde se presenta lo devastado, yermo y
estéril de ese sexo que, en su flacidez, hace surco en la arena,
en lo muerto de "su perenne rogativa" de su poesía; de esa
oración, ruego público, que hace el poeta a la divinidad
implorando la realización de sus anhelos o el paliativo de sus
penas. Sin embargó, en ese preciso momento dominan a la
realidad "concreta", a "la de la carne viva" las constantes que

El poeta, a través de su obra, ha llegado a un exacto
conocimiento de sí mismo; se ha descubierto en sus distintas
voces, se ha reconocido como legión. Pero también como el
hombre débil que se deja llevar por su circunstancia. El rnistrio
será una presencia fundamental del deseo ("un misterio exquisito con los párpados bajos"); será su guía, la sombra que lo
envuelva. En este sucumbir, en este entregarse, el poeta se
reafirma como un devoto del "placer".
Mi carne es combustible y mi conciencia parda;
eíuneras y agudas refulgen mis pasiones.

Los sentidos como único instrumento, Jo sensual como única
verdad.
A L6pez Velarde los conceptos se le vuelven carne, las
ideas cuerpo; el deseo es la llama y la pasión el eterno
desencanto, pero también, el obligado espejismo:
de pronto convertirse al muldo veo
en un enamorado mausoleo...

Pero el obligado espejismo conduce al dolor, al delirio:
Soñé que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madrugada del invierno
y lloviznaban gotas de silencio.
No más seflal viviente, que los ecos
de una llamada a misa, en el misterio
de una capilla oceánica, a lo lejos.
De súbito me sales al encuentro,
resucitada y con tus guantes negros.

Aquí ya no hay concesión alguna. El poeta toca fondo, su
voz raspa. El discurso lírico-narrativo se hace a un lado ante una
oscura lógica que va levantando un muro inmenso, inabarcable,
a base de convocar, de ir colocando imagen sobre imagen. El
poeta ya no es el arco ni la fuerza que Jo tensa, es la punta de
la flecha que se clava y sigue; es el dolor, el grito y la visión: la
oscuridad y la luz.
El autor se desborda, igual besa que hiere. Los fantasmas
de la pasión afloran desde una inusitada claridad, desde las
conquistadas fronteras de la vigilia:
Pero en la madrugada de mi sueño,
nuestras manos, en un circuito eterno
la vida apocalíptica vivieron.

El eterno ilusionado, aquel que no se entrega porque ha

)

"La suave patria" es un poema seductor; seductor por su
fo_rma pero no ~or su contenido. Tal parece, después de haber
lé1do_con atención su producción poética,·que L6pez Velarde
~o _arma en hon~ura eintensidad cuando abandona su universo
int11no. La provincia de López Velarde que percibimos en La
sangre devota, en Zozobra y en los textos que integran El son del
corazón, exceptuando "La suave patria", es una provincia real
lopezve_lar~iana, de actitud y de intención. El autor construy;
su _provincia, su universo íntimo; el tono es personal, la voz en
~~era persona; ~l mundo presentado se confunde con el yo
lineo del poeta. Sm embargo la provincia-patria que detectamos _en."La suave patria" es muy diferente; se trata de una
provincia de almanaque, de postal de museo, de folklore de
Sanboms. Esta "suave patria" dista de la hondura sinceridad
y complejidad de la presentada, fragmentariam;nte en su
poesía anterior.
'

Otro aspecto importante en el poema es la atmósfera la
emoción que provoca el texto, la nostalgia del poeta frente a'un
mundo qu~ se le va de las manos, que se Je pierde: su infancia,
Jer~, el siglo XI~, su provincianismo; todo esto evocado y
su,blimado a traves de una "íntima tristeza reaccionaria".
Lopez Velarde es ya un ciudadano de la capital, es el autor de
Zozobra, y un poeta al cual se le reconoce y admira ampliamente; además, se especula con un viaje a Europa, el que sería
su primer viaje fuera del país.
El poeta se siente ajeno a ese mundo presentado en "La
suave patria", a esa patria-provincia que ya no Je pertenece y
ah~r~ recre~ por medio de la nostalgia y el deseo. Ya hay Ja
sufJCtente distancia para que se le pueda celebrar "loar" a
través de un poema; López Velarde es ya un poeta' moderno
que siente la necesidad de evocar y rescatar una patria idrlica
Ypura que ya no existe para 1921; que quizá nunca existió como
tal.
"La suave patria" abre con un Proemio donde, a la manera
de :'irgilio al emprender 1A Eneida, el autor nos dice, probará
salirse de su tono personal, de su mundo íntimo para intentar
"cortar a la epopeya un gajo".

Desgraciadamente López Velarde no arriesga, no quema
la~ naves y emprende la aventura, sino que se conforma con una
épica moderada, callada, de medio tono, cuando escribe:
Diré con una épica sordina:
la Patria es impecable y diamantina.

Virgilio canta una patria con la intención de que ésta sea el
pasado glorioso de su presente, y, a la vez, el augurio obligado
~e su futuro. Virgilio, al celebrar y magnificar a su patria, la
inventa; la convierte en piedra de toque de un grandioso
devenir histórico, haciendo así una patria que no sólo le dé
sentido a él y a su gente, sino que constituya un mundo donde

habitar. Desde la grand~a Virgilio crea su poema. López
Velarde, por el contrano, canta una patria para fijarla y
~ngelarla en_ el tiempo. El poeta, desde la nostalgia, rescata un
~deal de patna que se Je pierde, que ya no es presente y que
J~más podrá ser futuro. Será una patria no para vivir en ella,
sino con ella; para preservarla y contemplarla. De ahí que "La
sua~e patria" nos seduzca por la forma, que el lenguaje sea en
reali_dad, la gran fuerza lírica del texto. L6pez Velarde ~os
cautrva, en _est~ poema, por su pasión retórica, pero no por su
f~n~o. El s1~&lt;:3do glob~l del texto está muy por debajo del
significante poetico del mismo. Esto podría parecer un disparate desde la idea de que la forma, en el poema, condiciona y
prefigura su fondo. Sin embargo, aquí el aparato formal con sus
imág~nes brill~tes, ~us adjetivos precisos y, por consiguiente,
ef~rvos; sus runas inesperadas y sus ritmos perfectamente
medidos encubren una mobliario sumamente pobre. Pareciera
que el poeta congelara la superficie de un enorme océano
olvi~do el mundo que habita en sus profundidades. La
Ene,da, en ~mbio, está hecha a partir de un sustrato y no de Ja
punta de un iceberg; donde, efectivamente, la forma provoca
un fondo de acuerdo con la intención de la misma.
Habría que señalar que el tono épico se puede lograr no
sólo en el poema extenso, sino también en el texto breve· sirva
de ejemplo la poesía irlandesa medieval donde se percibe un
tono é?ico, pero donde no encontramos textos, en cuanto a
extensión, equiparables con el Beowulf, o con el Cantar de los
nibelungos. Más que un texto épico "La suave patria" se nos
revela como un poema de ocasión (el Centenario de la Jndependen~a), de "autoencargo". López Velarde, a partir de una
concepción dela patria, donde priva Jo ideológico; construye su
poema como una alegoría de la misma deseada por el establishment mexicano de la época.
En el Primer acto tenemos una percepción de la patria a
través de símbolos y elementos que delatan una visión de la
misma desde las tradiciones y el folklore; también se nos
pres_enta el apaci~le paso del tiempo de la provincia frente al
vértigo del de la ciudad. Sin embargo, la última estrofa de este
Pi:uner acto recobra el lirismo y crece. El poeta vuelve a sí
rrusmo y el arco lopezvelardiano de nuevo se tensa. El Intermedio es una visión desencantada y un tanto pesimista del presente indígena (1_921) con respecto a un pasado majestuoso;
todo esto personificado en la figura trágica de Cuauhtémoc
"único héroe a la altura del arte".
'
En el Segundo acto se raya en el costumbrismo:
por tu verdad de pan bendito,
romo a niña que asoma por la reja
con la blusa rorrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito.
creeré en tt mientras una mejicana
en su tápalo lleve los dobleces
de la tienda, a las seis de la mañana.

Vemos una patria sumamente "pintoresca" que se va
conformando, hacia el final del poema, como una patria buena,
ingenua, sublimada y, finalmente, petrificada, eterna; más
deseada que vivida.
Todo poema es, de una o de otra manera, una alegoría; "La
suave patria" es la serpiente que se muerde la cola: una alegoría

�formal que encierra otra alegoría, pero conceptual, ideológica.
López Velarde como el protagonista deA/ revés de Huysmans prefiere las sombras, lo artificial, el "~rt~"; a la luz, lo
natural, la "vida". Pero esto también es en s1 ffilsmo una gran
alegoría.
Habíamos dicho que con Zozobra López Velarde completaba y concluía un ciclo. A partir de ese libro, de ~sa prima
congelada con expresión de estatua, el poet3 retornana a esa su
arena de contrarios de sutiles contradicciones. Lo seductor de
López Velardé radica en su complejidad, en su eterno diario
enfrentamiento.
Su muerte no vino a interrumpir un proyecto de creación en
marcha, sino que éste ya se encontraba cerrado. La muerte

llegó cuando el poeta se debatía, o bien, se entregaba a una
doble vertiente. Por un lado, a una retórica donde la inteligencia, el lenguaje y la reflexión creaban una suerte_~e mosaico
compuesto por espejos (una suerte de gran ~speJ1s~o) ~n el
cual el lector encontraría su reflejo; una especie de ffilStenosa,
casi mágica, reafirmación de su particular ideología: "La suave
patria". Y por el otro, la decantación, la agudeza desgarrante
y desgarradora de "El sueño de los guant.es negros". Es en e.ste
momento cuando irrumpe la muerte ydeJa al poe_ta suspendido
entre dos formas aparentemente irreconciliables de afrontar la
vida: el deseo y la castidad, "el león y la virgen". Pero esa
tensión, esa fuerza encontrada constituyó el eje, la vida, la obra
poética de Ramón López Velarde.
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL Monterrey, N.L, ma¡zo de 1989.

Lic. Trinidad García, Director
de la Facultad de Derecho,
decreta una Huelga ante lo cual
integrantes de diferentes
corrientes de izquerda, que coinciden en la lucha por la autonomía universitaria y su no control
Por el Estado; consideraban que
de hecho las autoridades estaban
renunciando a sus funciones resPondiendo así a los intereses de
elementos reaccionarios que formaban parte del Consejo Universitario.
José Rivera, Raúl Vega, Alfonso Ortega y Enrique Ramírez y
Ramírez, constituyen el Frente
Unico Independiente ProUniversidad. En diferentes escuelas se realizan asambleas de
profesores y alwnnos, mientras
la facultad de Derecho integra
un Directorio de la Escuela, como gobierno provisional, integrado Por tres maestros y
cuatro alwnnos, exhortando a
que así se hiciera también en
otras instituciones.
El Directorio de la Facultad de
Derecho quedó integrado de la
siguiente manera: MAESTROS:
Roberto A. Esteva Ruiz, Agustín
García y Manuel Moreno
Sánchez. ALUMNOS: Peña Hernández, Corona del Rosal, Francisco J. Taboada y Raúl Rangel
Frías.
A partir del 24 de septiembre

de 1935 se integra un nuevo Consejo Universitario donde por
unanimidad es electo como Rector Luis Chico Goerne, quien

cuenta con el aPoyo de las mayorías estudiantiles y de distinguidos universitarios entre ellos,
el de Alejandro Gómez Arias;
además de tener una relación de
amistad con el general Lázaro
Cárdenas, Presidente de México, lo cual servirá para que la
Universidad recupere cierto periodo de calma, mismo que le posibilitará elaborar el Proyecto
de Nueva Universidad, donde
replantea lo esencial de su función, su compromiso con las mayorías Populares y destaca la acción social de la Universidad, como una de sus encomiendas más
importantes.
í

Lo anterior servirá' de base pa-

ra que el 18 de marzo de 1938, la
Universidad manifieste una total
transformación de su relación
con el Estado, al recuperar éste
los principios del Movimiento
Revolucionario, y despertar a la
vez la esperanza de lograr
aquello por lo que la Generación
de 1929 luchó incansablemente.
Miles de universitarios, maestros, estudiantes, directivos,
de todas las corrientes ideológicas, salen a la calle el 23 de marzo de 1938 en un acto universitario sin precedentes de apoyo al
gobierno del Gral. Cárdenas,
manifestándole su apoyo en lo
político y en lo técnico.
En este panorama general respecto de la Universidad y el Estado, con la presentación de
nueva cuenta de conflictos internos universitarios que culminan
con la renuncia de Chico Goerne

a la Rectoría en junio de ese mismo año, es en el cual, Raúl Rangel Frías, adquiere su título de licenciado en derecho, con Mención Honorífica para la tesis
sobre La Identidad del Estado y
el Derecho en la Teoría Jurídica
pura de Hans Kelsen en el mismo año, trabajo que por su contenido nos indica la inclinación
del autor por la filosofía jurídica.
Quien vive plenamente cada
una de las etapas de su vida, es
quien logra confirmar una personalidad más sólida y fecunda,
Raúl Rangel Frias, así lo ha
hecho, para él tenemos los universitarios de Nuevo León al humanista que supo en su momento
llevar adelante los más nobles

�DOS RELATOS

Raúl Rangel Frías
principios de la Universidad
mismos de gran coincidenci~
con las tesis orteguianas que lo
señalan como la institución que
·"tiene por objeto, la enseñanza
de las profesiones y la labor cientifica de la investigación, pero
preferentemente, como más alto
fin de su existencia, la cultura.
El maestro Raúl Rangel Frias
por su indeclinable fe y labor por
la Universidad y su vocación de
servicio público, transformó
nuestro entorno cultural, politico
Y material, siendo el mejor
ejemplo presente y cercano, de
que la generación en la que se
f~rmó, fue una generación que
hizo de la derrota un triunfo y
que él mismo ha sido la fuente
misma de nuevas generaciones
de las más diversas expresiones
pollticas y culturales.
Ciudad Universitaria de Nuevo León
Marzo de 19tlJ
'

UN ROSTRO
Fluye ~ luz desde lo alto y mira a tierra, alguien se asoma
d~e dentro. Es la hora meridiana Y este reflejo se estaciona
trae su fulgor de lejos y paree~
andar en busca de una morada o
r~idencia, viene sobre esta
Ciudad con presagios inciertos
de infortunios o dichas para los
ho~bres que vagan en la llanura
al p1e de la montaña. Yo pienso
e!l la persona de la Sabiduría. Lo
cierto es que se hace presente de
súbito en el mundo por una ventana del aire.
Llegó de un mundo que si fuese
otro de más leve consistencia·
por el centro de nuestra bóved~
c~leste, entre tintes violáceos y
difusa luz solar. Atraviesa celajes delgados de flecaduras rojizas, aborda riberas dentelladas
Y _vagos archipiélagos metálicos.
Tiene gracia el color de su factura.

Notas
l. Citado por Gilberto Guevara Niebla.
Los movimientos estudiantiles en
México. Tomo l . Editorial Linea, México, 1!113.
2. Alvarado, José. Luces de la Ciudad

. (introducción de Raúl Rangel Frias),
UANL, 1!114.

Nos quedamos postreramente
con los rastros. De lo que surge
el balbuceo de las palabras.
Sobre ellas apoyamos el itinerario de lo acontecido, fabricamos la memoria de sus nombres
edificamos la piedra para repO:
sar la cabeza, algo real, de apoyo cuando haya desaparecido la
escala de los ángeles.
Tiene la gracia de un pájaro de
luz. Y se presentó sin esperarlo.
Llegó de pronto y se quedó suspendido, al centro y arriba de los
cielos. Era una bella rueda del
Iris. Con la misma levedad y

tr~parencia de sus colores, la
qwetud de un balandro que se
mece en el centro de la rueda
q~e le !tace el mar de plenitudes
sm limites ni términos.

saciones antagónicas; un . presente de lo remoto y ajeno; y vivo lo que muere. Sólo el incesante fluir del mundo en retumbo
oceánico.

9uie~ y rodante a la vez. La
arumac1ón de sus piezas producto de su gentil existencia sola rever~ración luminosa. ' De su
estricto esquema vertical caen
franjas circulares y concéntricas, entreverdes de lejanías.
Cuelga de un clavo invisible y
bala~c~a su aparición de candela pns1onera en muros de cristal.

Mira a los hombres desde el
ce~tro de un ojo pardo y metálico instalado en el eje gigante del
é~r; ~ nudo oscuro y pupila del
misteno cósmico que centellea
con fuego profundo.

Como una flecha luminica la
raíz !11isma o la presencia int~mpestiva de la inteligencia· un indice o luz que toca la s~mbria
masa d~l caos original, en un
mar agitado de la materia Se
precipita en medio de los e~emos Y limites de todo entendimiento humano, al puro suceder
extático. Para luego serán las
combinaciones formales y los
procesos en que se resuelve una
dialéctica de la naturaleza y la
razón.
Sabiduría en una onda céntrica de existencias. El momento
d~ un ahora vivo que para
siempre no será más o menos.
qcurre. Abre su sitio entre negac1on~s y alternidades. Sólo los
s~~tidos lo reconocen-en el ejerc1c10 de sus pasos. Marcha sobre
el sendero. Después vendrá como ámbito de lo sucedido existencia presencial del Ser. '
. f?n esta visitación reina la opos1c1ón de lo consciente, sus pul-

. Produjo sobre la tierra la made un campanario transparente _de vida interior, de formas
esenciales, asido por clavos de
lumbre a una estrella remota
contra el arco del día solar.
gia

Un rayo único del fuego y del
amor terrestre: alto el cielo turquesa pálido, vibrante la esfera
de ~olores, ~l óvalo sombrío y
fértil a la mitad. Misma imagen
del tomo, giro y rueda del mundo.
Duró un tiempo encima de los
muros y los techos. Culminó en
las montañas de la ciudad -una
hora quizá- y luego se fue apagando, se desvaneció con lentitud. Y sin esf1;1erzo. Nadie supo
decir a qué vino ni cómo ya no
está.
De los que lo vieron unos explicaron a otros este sucedido y
aunque nada contemplaron éstos, quedaron pasmados de sus
explicaciones de física celeste.

Sobre la delicada rareza del
hecho, a los que nunca estu~ron leyes del mundo y sólo
tienen saberes antiguos y leja-

e;·

�Al otro dia la nieve llegó co- madrugada. Ese instante en que
piosa y blanca, despacio: luego alargamos la mano para retirar
se quedó quieta y volvió después la manta que nos abriga; y en el
ya entrada la mañana; y enton- que se insinúa la luz del recuerdo
empujar los sueños, de la
ces si fue abundante, silenciosa para
orilla
que todavia los retiene; se
como no babia nevado jamás
abre
el
tacto y el pabellón del
desde un tiempo que los hombres
LOSVERD~
oido
a
la
caracola del mundo, por
más viejos no recuerdan ya. De
donde
se
apresta la sangre que
Nadie pudo sospechar la víspe- tanta generosidad y dulzura co- todavia duerme en los miembros
ra, maestros y obreros, niños, mo el regreso de un ser amado. entumecidos del cuerpo.
empleados y funcionarios, secre- El inesperado hecho detuvo la
tarias y estudiantes. Sin embar- jornada de los obreros, su ir a la
Al instante percibí lo que sucego, la tarde anterior sucedió lo fábrica; y el de los niños a las es- dia por fuera, tan callado, inoque después iba a interpretarse cuelas.
cente y suspendido tiempo; una
como un aviso de algo excepLa ciudad se estuvo quieta al presencia de silencio inacacional que se preparó más allá
bable; por nada, ni el más leve
de nuestra aprensión y capaci- principio, arrobada y también rumor que rompa su misterio.
incapaz de moverse. Los pisos de
dad.
asfalto que se derriten al fuego Antes de correr a mirar por la
ventana al poderoso huésped reAl asomar por las afueras de solar en verano, quedaron sepul- cién venido, escuché un breve
la casa a unos arbustos del ra- tados por la masa de plumas silbido a la puerta de la casa, semaje seco, siendo ya las prime- blancas; ni siquiera endurecidos guido del golpe seco de un fajo de
ras rachas del invierno, llegaron como sucede a veces por la papel -el periódico del diabandadas de esos pajarillos cu- costra prieta del hielo que traen arrojado contra los cristales. El
riosos y bellos que se llaman los nortes. Verdaderamente chico papelero y su tonada en de"verdines". Son pequeños, bulli- inundados por esta caricia blan- sahogo vital de su esfuerzo.
ciosos y singulares por sus plu- da, muelle, ondulante.
mas de color verde oliva con pinEl grato y sorprendente silenLa calma humana y de las cosas
celadas negras al pecho, alas y
cio
de la nieve que cae a grandes
se hizo materia estática, dichosa
copos
se combina con la nota
cola.
y de muerta blancura, aunque
aguda
del
chico; y de ambos surLlegaron a montones con luego se produjo una honda exci- ge la imagen de un pájaro en la
carreras de espanto, azorados y tación, de recóndita y mistica rama que sacude sus plumas y
presurosos; revolotearon unos embriaguez; y ambas dimen- alas ateridas por el frío; lanza
minutos y después que pare- siones del hecho se juntaron en un grito y parte de golpe a la buscieron lograr un acuerdo con un momento de vida comple- ca del grano en la inmensa sábaigual violencia y la misma revo- mentaria de sus opuestos signifi- na.
lución de su arribo empren- cados; calma sobreabundante y
dieron el vuelo en dirección a los dichosa derramada de una espeNada de pronto; un ruido, no,
bosquecillos y cañadas de la cie que es a la vez negación y vi- ni pasos; por la calle, silencio,
sierra próxima. Esto fue todo el da.
abolida la más remota lejanía
principio, la víspera. Aunque naconciencia al despertar del sonido, como si hubiesen cerda cierto podía averiguarse, des- enTuve
mi lecho del caso insólito que cenado los delgados silbatos, el
de este momento fue un aviso ya se babia producido a la soplo de los hornos, la sorda tre~ que trajeron los verdines.
nos, no les importó que les creyesen. Habian contemplado
dijeron- el rostro del Señor.

N
1 ~

¡

pidación
• 1es; otra vez
nada
del de los. ne
ritmi
senti~o ondulatorio Y
huidoco de la vida; el horizonte
Yarropado hasta 1 .
de los árboles y los te
PICOS
una lana bla
c os con
. da nea, suave, de nieve
esponJa
que proporc·
lor' alegria de ser.
iona ca-

r

oofeslay
s gracioso cómo están los árel césped sorprendidos

Por
noche al · 1
hombres. de od1gua que los
·
.'
m o que no tuVieron tiempo de cambiar de ropa Yd los encontró todavía vestidos everde.
1 E~pezaron a azulear de frío
0 que los nüios, pero n¿
~ ~
1
se ha~,señ?Jes Y las mujeres que
atrá Ian I o a la cama la noche
ent s; 19ué brinco del corazón
hec':ec1do~ la vida del instante
_de Pnmavera blanca y de
cosas Jóvenes; reir quizá!

Hermoso dia sin h
·
concebid
orano preab . á o, en que las escuelas no
los~n sus puertas, ni lo harán
los
eres Ylas oficinas; en que
han muchachos Y las chicas se
saltado las bardas para to~ la call~, sueltos Y gozosos
en e la rueve; mientras los
~and~s no acaban de restituir a
iban dientes ~ s~nrisa con que
ª salir disparados• se
quedaron con la cara que llevaron a los sueños Y des rta
sobresaltados, dispu::tos ro~
correr uno contra otro
alegre cacería de lobos. en su
U Es domingo a fuerza de dicha
na mano ancha Y pródiga r~

::;~a

ieosloshombres paralizados
vanos de sus c
entre puertas Y vidri
asas,
tiempo que nadi
eras, por un
. .
e mandó pedir ·
ti~ne pnvilegio de soli ·ta
ru
~o sólo Por su gra~ia r ~que
ciudad: una casa abierta
la
vestida
. con disfraz blanco,yahora
azul
~rwnegr~s las puntas de los ár~
. es Y sm bardas ni
·
c1ones aceras Y pa . guarruabarcadora del todo lVIment~,
ros e las
' os aguJelos te~ d paredes Ylos techos de
el
miseros~ del_arroyo Y
torres·
~ los Jardines Ylas
• . ' una ciudad nueva con
Inexistentes O impos1
·
'bles leyes,
autoridad
comercian~~uelas, fábricas Y

1oo!'!a~

Domingo
, ·
• , 11n1co,
verdadero
que ~un reloj del año hab~
preVISto; ~talmente gratuito
~ue produJo embriaguez alegrt!
e. recon~imiento a la 'bell
~i:~dad Yfusión con la

e:~

1A ~nzar! La contraseña se
~ t e ~e una a otra de las vi. Juveniles por todos los
bamos, a los cuatro rumbos d
la
nevada·• e_1 gust o de reir, dee
brilla
r los. OJOS Y de sentir la
~~ calie~te, rojez de borbon _baJo la piel. y se improvisan
~os Juegos con los elementos más
Increíbles, una simple tabla
cuán_ ~ga sea o una lámina des~rdic1ada hacen veces de paties, esquíes, alas. Vuelan por las
edall
1 es en pendi. entes que bajan
e cerro prónmo, en forma d
catapultas con bultos human e
que se echan al vacío, sin fren:

ni contrapesos a la
donde no hay ~idas t cary-era;
risas, amistad.
, rop1ezos,

Una chica arma 'd
des voces desd
rw o. ~ granbate
~ un grupo Juvenil
ex~Iamac1ones de protesta
con vértigo de juegos Ti
mucha h
. ene a un
c o a su lado, es un chico
al que antes no habría dirig'd
una. sola palabra a pesar de
vecmo o por serlo quizá ah
se vuelven
auug·os de pronto
Y ora
•
como s1 se conociesen de . '
¡tan sencillo, bah!; él les!e;::S!~
trepar al deslizad E
.
timid
or. s un Joven
dé o pero se comporta algo
spota con su compañera.

!e~

Ndo, así no, le dice Y la acomohábil
que la chica tome ~ f
' para
propia a la
onna más
tabla. Vol 'ó carrllaera, sobre una
da
! 1 ~ su faz encendi. ~r el eJerc1cio en la nieve Ylo
segundo nada más con
&amp;1&amp;&amp;110 Yuna leve sonrisa:
da e modo fuerte

:1'a..;'!°

-Gracias y partió al .
recib'd
'
Impulso
1 o.
b ~v!~ ~vuelo, abriendo
nes que se ~
s de otras jóvederribó
rozaron a su paso·
la m a una Yllegó como bala~
eta en el plano inferior de la
~':e~i~~~uchalachoquedóenlo
O
ba • da
desenfrenada
Ja . Sólo retuvo hacia dentro
aquella especie de oscura sonrisa Y el leve destello de los .
con que le dio las gracias U OJOS
go ensimismami
• n vacamb·
ento le dejó en
10.

,¡

t

1

�de su familia no recibió alivio de
la ciencia con las opiniones
contradictorias de las primeras
consultas. El dictamen médico
al fin impuso su verdad.
Un caso de distrofia muscular
progresiva -dijeron en un
centro de eminencias médicasY ~on ello cesó la búsqueda del
~ - Expresión en que se encierra no saber nada del mal
salvo su implacable ascensió~
por las _fibras del cuerpo. de las
extrem1dades arriba y al centro
hasta llegar el dia de tocar la víscera motora de la sangre.
Entre tanto la fuerza festiva
estalla por todas partes. lo mismo en las calles de cuesta arriba
de la loma. que junto a las bardas, y en los patios. mientras la
nieve sigue cayendo a grandes
copos. Igual que la alegria.

logrando ahondar brechas de paso para ruedas que patinan entre
el hielo y el lodo. Un conductor al
que le llegó de golpe en el rostro
una puftada fria y dura. tras del
apóstrofe de rigor bajó a cambiar puftados con los chicos.

Unas bandas de chicos de escuela se enfrentan a pelotazos
con los de otro colegio y también
con diversos sujetos que ya empiezan a transitar; bolas de
nieve arrojadas a corta y larga
distancia caen con fuerza creciente y cada vez más cerca de
los que juegan o pelean. Se provocan carreras. golpes. gritos.
hasta el cansancio y el agotamiento.

Las peleas animan la sangre.
son parte y alma de la nevada; y
no parece que el rencor o el odio
tengan que ver con ello; es solamente el calor de la vida estimulada. el gusto deliberar energía
ociosa y hacer acto de participación en excepcional homenaje de
amor.

Por jardines y calles es igual
el espectáculo. En las bocacalles se apostan grupos dispuestos a imponer un juego forzoso y
cruzan proyectiles contra los
coches, luego que éstos van

Del mediodía a la tarde decayó
la fiebre o la imaginación; y los
gestos. lo mismo que las palabras. volvieron a actuar para
devolver las cosas a sus dueños;
tedio y espejo de la codicia de los
hombres. Los jóvenes fueron
otra vez a libros y bancas. a escuchar sus lecciones; y a soñar

también.
Uno que no salió siquiera a mirar la nieve por fuera se quedó
tras la vidriera que se abre al
jardin fue un muchacho llamado
Mario. Está sobre una silla de
ruedas. Otras manos lo empujaron varios años hace. Es apenas
adolescente -un poco más- ya
acentuados los estigmas de la
enfermedad. pero era un niño
cuando empezó a ocurrir
aquello.
Sus maestros los atribuyeron
al principio a torpeza para los
juegos infanüles con chamacos
de más edad; luego que sus
padres lo supieron se aumentó la
ración al desayuno para vigorizar las piernas; volvió sin embargo a caer más y más veces.
hasta poner pánico en el corazón
de sus camaradas. ¡si se les iba
a romper o quebrar como una
maceta de barro! La tribulación

Su padre lo acarreó de aquí para allá. en los consultorios cuando ha~ia una esperanza; y luego,
empUJando su silla de ruedas en

1~ paseos Y los jardines de la
ciudad d~nde encuentra el placer más mtenso. Lleva consigo
un ancho cuaderno blanco y traza a ~piz curiosas viñetas en que
se miran las cosas. nunca los
~os humanos. con un aire de
placidez. de recütud inocente. de
inmensa sencillez del corazón.
La tarde de la nevada se estuvo alll pegado a los vidrios y vio
caer la nieve; asomar las puntas
de los helechos y los penachos de
unos duraznos por encima de la
barda. Hace un poco de frío le
dijo su padre cuando éste p~uró avivar el fuego de una estufa
cercana a sus pies. Y luego sólo
pidió su mano. la estrechó con
te~ura y le dijo: gracias. Había
exp1rado.

El otro joven que se apartó de
los grupos bulliciosos y se internó en su soledad contemplativa
fue al que la chica de la casa v;_
cina le agradeció su ayuda con
una sonrisa y leve chispa de
burla en los ojos. Recorrió los sitios más apartados y ajenos al
bullicio. trepó al edificio. el más
alto Y se dedicó a contemplar las
montañas cubiertas de nieve las
siluetas embellecidas de • las
torres. los charcos de agua sucia
en las azoteas y en el cauce del
pedregoso lecho fósil del río: volvió a casa. pero esa noche no
logró conciliar el sueño ni el des~ a su inquieta jornada. adivmando que apenas comenzaba
para él el tiempo de su vida.
Marzo de 1979

�EL ESCRITOR RANGEL FRIAS

RAUL RANGEL FRIAS,
ENTRE LOS DE LA EXCELENCIA*

Miguel Covarrubias

José Roberto Mendirichaga

Mientras el universitario y orador, politico y promoto~ cultural
Raúl Rangel Frías ha disfrutado
del reconocimiento de, podría
decirse, todos los nuevoleoneses,
el escritor del mismo nombre estuvo acariciando las sedas de la
creación solitaria y de la ign~
rancia colectiva que permite t~
car y retocar las palabras hasta
volverlas genuino y vivo espíritu
hwnano. Eso sucedió mientras
el vértigo de la vida social atrajo
las mayores energías de este singular politic~pensador. Pero es
a partir del cese de sus grandes
responsabilidades públicas (la
rectoría universitaria y la gubernatura del estado) cuando el
escritor llrico de honda y constante reflexión filosófica pudo dirigir sus pasos hacia la mesa de
trabajo cubierta de hojas blancas. Ahora si que va a poder estarse allí largamente, deshojándolas ... De la morosidad favorecida por la vida, de su escritura
creadora antes postergada, surgirá El Reyno, un libro de relatos, y con él un autor que va decantándose poco a poco hasta
lograr la esencialidad propia del
narrador de fina clase.
Con Kato, publicado en 1001,
Rangel Frías acuña su moneda
de más alto precio. Se trata de
un texto que guarda con su creador un paralelismo similar al
que encontramos entre Alfonso
Reyes e Ifigenia cruel: ambos
conjuran a sus demonios pers~
nales y colectivos desde los interiores mentales de un templo
griego o una pagoda oriental. Y

es el exorcismo de Rangel Frias
fulmineo en cuanto modela su
materia verbal adecuándola a
valores que pudieran juzgarse
antropológicos o históricos, y al
mismo tiempo muy personales,
muy imaginativos. Kato es el
elogio del erotismo, la afirmación de la vida expuesta a través
de la muerte como ofrenda de
amor. Los extremos se tocan. Y
en el arte literario de este autor
sus complacidas imágenes visuales y tactiles dominan, o viceversa, una sintaxis que habitualmente pasa por alto la llaneza.
En "Los verdines" y en " Ana
Maria", escritos hace casi diez
años, encontramos fragmentos
de esa vida citadina que tanto
atrae la sensibilidad siempre escudriñadora de Rangel Frías.

Aparece aquí de nuevo su mundo
entrañable: mexicano, norteño,
reinero. El que ha recreado también en otros géneros: en Cosas
nuestras o en Gerónimo Treviño.
"Un rostro" es un texto ajeno
a los anteriores. Más estático,
participa de una inquietud, que
pareciendo muy contemporanea
no es sino muy antigua. Por eso
es nuestra desde siempre la
incredulidad y también consuelo, su inseparable hermana.
Kant, 9-fil-1988

Prólogo a Raúl Rangel Frias, Kato Y
otros relatos, la. ed., Facultad de Filosofla y Letras/Universidad Autónoma de
Nuevo León, Monterrey, 1988, 57 pp.

No hay duda que la gratitud es
bella virtud. Y es gratitud la que
ha demostrado en estos días la
Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en las acciones
ejercidas para honrar a su fundador, el licenciado Raúl Rangel
Frias.
Encabezados por su director,
el licenciado Bernardo Flores
Flores, maestros y alumnos han
realizado una serie de eventos en
honor del humanista regiomontano, al igual que han publicado
un número especial de la revista
Fonna (donde colaboran en esta
ocasión Genaro Saúl Reyes, Elíseo Carranza, Maricela Gámez,
Jaime Tamez, Javier Serna, Ramón Mendoza y Héctor Gil Maza) y editado el libroKato, el que
incluye un cuento publicado ya
en 1001, más otros tres relatos,
éstos inéditos hasta el momento
de aparecer en el nuevo libro.

y luego, inmediatamente, a verse libre de las numerosas ocupaciones pollticas, culturales y s~
ciales del ex-rector y exgobernador de Nuevo León.
Vayamos al análisis de Kato y
otros relatos, incorporando algunos juicios del mismo Covarrubias, emitidos por éste en la ya
citada Introducción.

merge para siempre en sus frescas aguas. Kato conserva sólo
una pequeña caja de laca; y,
dentro de ella, la carta que María le dirige dándole las gracias
por los momentos de felicidad
que le había brindado y la seguridad de reencontrarse en la antigua aldea, con los espíritus de
los antepasados, un medallón y
unos bastoncitos negros y olor~
sos de vainilla.

"Kato" es un cuento que nos
atrapa. Tiene el encanto de lo
"Los verdines" parecen recreoriental, que de alguna manera ar la gran nevada de los sesenes patrimonio cultural nuestro y tas. Aun menos elaborado que
de la humanidad toda. Porque de "Kato", tiene, con todo, fuerza
allá vino la civilización que aca- narrativa. Describe la blanca
bó con la barbarie. Covarrubias naturaleza pero, sobre todo, el
ha escrito: "Kato es el elogio del candor y la emoción de la adoleserotismo, la afirmación de la vi- cencia, al contacto con el primer
da expuesta a través de la muer- encuentro que cala, que imprete como ofrenda de amor". ¿Có- siona, que enamora. Y luego el
mo es esto? Kato, exquisito jar- contraste del joven paralitico y
dinero en el huerto de los amos Mario, aquel joven para quien la
japoneses radicados en Tec~ vida apenas empieza.
lutla, Veracruz, conoce a una j~
ven que también forma parte de
Con '' Ana María'' estamos anMiguel Covarrubias -director la servidumbre de la casa. Su
te
un relato proustiano, intimisde la revista Deslinde y maestro nombre es María.
ta.
Nos regresa en el tiempo y
de tiempo completo de la
nos
pone frente a una realidad siFFYL- cuidó de la edición. Y ya
María y Kato se desposan en cológica. Ana María vive en solesabemos que lo que Miguel original ritual. Se van conociencuida, tiene garantía; de cali- do. La maravillosa naturaleza dad. Su perro lo es todo, y éste
dad, de buen gusto. En la Intr~ de la región -sensual y muere. En su angustiosa soleducción, Covarrubias se refiere mágica- los une en forma mis- dad, "Elmer" es un espíritu neal escritor Rangel Frías. Atribu- teriosa. Llevan una singular vi- cesario. Y el desenlace se pierde
ye el que su producción narrati- da, sin agitaciones ni altas me- entre los vapores de la vigilia y
va crezca en cantidad y calidad, tas. Pero en Kato se aviva un la alucinación que se da en una
Primero a su vocación literaria, buen día el deseo de volver a en- mente febril y sola.
contrarse en la ·antigua aldea,
Finalmente, "Un Rostro" es,
Susuka, con sus antepasados. para nosotros, un magnifico tr~
•Articulo publicado en El Porvenir,
Esto lo intuye María y, para de- zo de prosa poética o de "poesía
miércoles 23 de marzo de 1988.
jarlo libre, entra al río y se su- narrativa". Son trazos litera-

�EL CORAZON DE LOS
COMBATIENTES: APROXIMACION
_A LOS RELATOS DE
.RAUL RANGEL FRIAS

Minerva Margarita Villarreal
rios divagaciones, creación en
el ~ puro sentido del término.
Realidad sobre la irrealidad,
evocación sobre lo que no fue.
Ficción, que es esencia de lo literario...
Para quienes hemos leído más
al Rangel Frias ensayista o articulista de prosa fína y culta. El
Reynoy Cosas nuestras nos atraen. pero Kato nos cautiva. Y es
que el escritor no se cataloga
tanto por la cantidad como por la
calidad de lo que escribe, Y Rangel Frias ciertamente lo es, porque muchos de sus relatos son
poéticos. literarios.
Bastaría con que uno lo fuera
para merecer el título de escritor. Pero bien vemos que son
más de uno. Lo fue El reyno,
ciertamente, y Kato sólo bastaria para que estuviera en esa categoria. la que por otra parte admite grados y niveles.
Raúl Rangel Frias, sin lugar a
dudas está entre los de la excelencia: junto con su amigo José
Alvarado y su maestro Alfonso
Reyes, neoleoneses también.

Raúl Rangel Frias: KaÚ! J' otros relatos.

Cuadernos del Uniconúo / 4, Secretaria
de Servicios a la Comunidad, Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey.
19118, 57 pp.

'

Kato, de Raúl Rangel Frías contiene cuatro relatos: Kato, Los
verdines, Ana Maria y Un rostro.
Empezaremos por reseflar el
primero de ellos. La historia se
desarrolla en una atmósfera
oriental que entrelaza, por un lado, la actitud contemplativa de
un joven de origen japonés, proveniente de Susuka, una aldea
cercana a la ciudad de Osaka y,
por otro, la predisposición de
Maria, una muchacha mexicana
de la costa de Tecolutla, a la
entrega total del autosacrificio:
su muerte pretende la liberación
o quizá intenta arribar a un mundo divino, eterno.
Este relato contiene el misterio de la poesía. De la dificultad
de la vida extrae los elementos
de la belleza. El erotismo se
plasma en la desencarnada
muerte de María. El amor absoluto se cumple frente al mar
" ...y antes que retroceder ante
la imponderable masa de agua
ocre, espesa, mugidora, decidió
cerrar los ojos y crispar los pu,
ños, las manos en alto, hasta hacerse daño, apretada contra sí
misma, endurecida de resolución, para afirmarse en su voluntad indomable de seguir adelante". ¿Por qué decide María
suicidarse después de ser serenamente feliz en su unión con
Kato? Kato le comunicó a María
que deseaba volver a su tierra,
pero la imposibilidad de concretar ese deseo después de haberse
casado con ella pareció herirla
profundamente al grado de que,

por el amor que ella le tiene, decide dejarse arrastrar por las
aguas del mar.
Como Alfonsina Storni,
Concha Urquiza, de otra manera
como Virginia Woolf, Sylvia
Plath, Anne Sexton; María encarna la subjetividad primaria,
narcisística, que se subordina al
deseo con la misma intensidad
que se vuelca al suicidio. Entereza, valor, y sobre todo una profunda honestidad ,para encarar
al mundo que va cerrando las
puertas y que sólo revela un
complejo y constreflido interior
en pugna, María, como la belleza, es transparente y terrible.

Maria es la contraparte de Kato y a la vez su complementariedad. Esta visión me sugiere
relacionar al autor de Kato con
Marguerite Yourcenar en sus
Cuentos orientales; Marguerite
Duras en El amante e Inés Arredondo con la atmósfera de algunos de sus cuentos, aunque se sitúen en México. En la intención
de estos escritores está la búsqueda de un universo distinto
que nos posibilite enfrentar y
confrontar los valores occidentales.

Quizás sin proponérselo, cada
uno rastrea. de acuerdo a sus
elementos más próximos en
aquello que de occidental no
tiene su cultura.

La intrascendente cotidianidad se carga, se adensa. De ser
él un jardinero y ella una sirvienEl suicidio de la joven de
ta, ambos trabajadores de una compleja sencillez, personaje en
casa de ricos japoneses en un _el cual la vida cuaja en arte, enhuerto de Tecolutla; al desposar- cierra una visión de lo femenino,
se, su mundo se enriquece y cada principio oriental de pasividad,
insecto, cada planta y cada flor que se ahoga en su impotencia,
subrayarán la atmósfera que nos se basta a sí mismo en su fortaletransporta a la ilusión de la ima- za, una fortaleza quebradiza, asgen cinematográfica, entre Ku- tillada, que asfixia más que prorozawa y los paisajes del cine teger, que debilita y al mismo
mexicano en su época de "oro" tiempo enfrenta con valor a la
con Maria Candelaria de "El In- muerte como alternativa inevidio" Fernández como posible table.
vinculo. Estos personajes anónimos crecen al máximo en su conRangel Frías en este cuento
tinencia, crecen hasta desbor- desarrolla la anécdota con aliendarse. Rangel Frías nos presen- to lírico. Encuentra en la rutina
ta su idea del amor: los amantes el desfiladero del abismo. La
se juegan el todo por el todo. La creación es finita, como la vida.
posesión absoluta roza con la De ahí se infiere la presencia de
muerte. El erotismo no admite la muerte, atraída por la mujer
que ama. El erotismo y la muerconcesiones.

t

�¿Qué artista no se debate en
esta frontera?

nes, anuncian un hecho insólito:
el destino de sus propias vidas
inscritas en el todo común de una
época, un lugar, la evocación de
alguien.

En Kato hay limpidez, depuración del lenguaje, economía verbal. Su ambientación es precisa.
La atm-sfera: luminosa, con una
intensidad que jamás desmerece
y que se acentúa y se desborda
en esa final trágicamente mesurado. Hay un dominio pleno de la
intriga en función del acontecimíento inexplicable, inesperado.
La tragedia emerge de la cotidianidad y en ella se condensa.
Las imágenes suceden, se
despliegan en un lenguaje poético que ahonda crudamente en la
pasión.

Ana María es un relato apegado al discurso psicoanalítico desde cualquiera de sus componentes. Para empezar, quien narra,
en primera y tercera persona, no
aparece. El tono filosófico existencial con el que inicia el texto:
"Las apariencias son el comienzo de la realidad, pero no la
concluyen"; el hecho de que lleven a enterrar un perro de una
jovencita que, al parecer, se
identifica con él, y las ligeras
disputas en torno al hecho entre
los miembos de la familia, producen un efecto de intriga.

El segundo relato, Los
verdines, nos devuelve una imagen de Monterrey en un día único
e inolvidable: cuando nevó. Los
verdines son pájaros que anuncian lo inesperado. La nieve co-mo hecho insólito, como parteaguas de la historia oral de una
ciudad, sirve como metáfora para ensayar una anécdota en la
que dos jóvenes se encamínan a
rumbos opuestos, uno, paralizado por una enf,rmedad, desde su
infancia espera la muerte; el
otro, empieza a definir su vida.
La nieve es el escenario de recuerdos que transitan sin dírección por las avenidas de la memoria.

¿Por qué se pronuncia tan hondo el narrador ante un evento tan
simple? Eso sí, poco faltó para
que al perro le llevaran el sacerdote. Ana estaba deshecha, compungida al máximo por la muerte de su perro. A la protagonista
se le presenta tirada permanentemente en un díván, dejando volar su imaginación como una forma de aislarse y boicotear su posible comunicación con los otros.

te se encadenan en un impulso
por la trascendencia.

Y los jóvenes, como los verdí-

Ana se transmuta y esa incli. nación hacia el perro, incluso
hasta sentirlo parte de ella, la
conducirá a asesinarlo, dándole
con sus propias manos un pan
envenenado. Ana se había dejado llevar por una fantasía que

cobraba fuerza en sus suefios y·
hacía que un personaje, especie
de fantasma, llamado Elmer la
condujera hacia situaciones peligrosas en pesadíllas que parecían no tener salida. En ellas se
veía desnuda, escondíéndose de
hombres que la querían atacar.
Estas fantasías empiezan con la
visita de una amiga suya de infancia que se encuentra embarazada. Después, ella regresa y le
cuenta que el embarazo es producto de sus relaciones con su jefe y que no se decide a abortar. A
partir de esa segunda visita desaparece Elmer en la fantasía de
Ana. Ella lo reconoce muerto en
un suefio donde ella misma carga una piedra o navaja en la mano: "De súbito sintió un impulso
oscuro de justicia expiatoria o
destino en que adívinó la exigencia de cumplirse en una víctima." Ana se siente culpable de
matar su deseo-compafiía ilusoria que viene a representar Elmer en su vida, recuerda cuando
quebró un huevo empollado, el
olor fétido y la materia sanguinolenta, y poco después decide sacrificar al Duque. Ya habiendo consumado el ritual del
entierro, donde Ana da las gracias a Elmer después de hacer la
cruz sobre el montículo, ella se
integra al mundo consiguiendo
un empleo. Tanto Ana como sus
parientes parecen no sentirse
afectados por el desenlace, salvo la hermana que se sueña desnuda al frente de un grupo que la
sigue. Al despertar se calma: estaba en su propia cama al lado

iLf

1
de su marido.
Si algo queda claro en este relato psicológico es cómo el deseo
sexual insatisfecho de una mujer
que a los ojos del mundo resume
la pasividad y la inocencia se
vuelca en una acción destructiva, sádíca. La pulsión de muerte
está abierta para todos aquellos
que cumplan satisfactoriamente
con las demandas de la represión. La sexualidad femenina es
una res1lidad cuya negación
puede hacer de una joven virgen
una persona con inclinaciones
perversas.
Por último el libro cierra con

un texto que si bien tiene una
anécdota, ésta se cifra en un lenguaje poético, dando margen, a
partir de un suceso de aparición
inexplicable, a la reflexión filosófica existencial. No cabía duda
que la luz, el ser angelado, el escurridizo poeta que había atravesado la ciudad era el rostro del
Sefior: Un rostro.
Raúl Rangel Frías en este
libro deja constancia de una disciplina que practica con rigor: el
ejercicio de la inteligencia al
servicio de la palabra. También
hace encarnar una visión del
hombre que se resumiría así:
"Vivir es térmíno, pero también

principio; caída y ascenso· un
desequilibrio en tránsito s~bre
una esperanza. El hombre no está consigo mismo en soledad cada quien arriesga su suerte ~n la
de todos, comprometiendo su
propio destino en los azares de
una lucha en que la victoria estará hecha de la misma luz que la
fe Y el corazón de los combatientes." (Raúl Rangel Frías "Una
filosofía adánica").
'

~el Frias, Raúl: Kato, Facultad de
Fil~of~ y Letras, UANL (Cuadernos del
Uruconuo No. 4), Monterrey, 1988.

CJt

'""'

�MIMAESTRO,ESTEJOVEN

Alejandra Rangel
¿Sabes?, estabas irreconocible,
por la solemnidad del evento,
con tu vestuario acentuado en
negro y esmeralda, que aumentaba la gravedad de la ofrenda.
En momentos me parecías como
compareciendo ante los tribunales. Tus colegas parecían jueces
reunidos para confabular en tu
nombre, y bajo el sonido de los
víolines, te designaban Rector
Vitalicio de tu amada universidad, Alma mater, doctor honoris
causa en filosofía.

1
1

'i

•

¡1
:1
,j

..
C'

1

e• ~

ALFONSO REYES
EVOCADO POR RANGEL FRIAS

para Raúl Rangel Frias

versitaria, donde las piedras api- fos, sólo se reconocía como ignoladas y ordenadas en moles gi- rante?
gantescas hablan de tu lucha y
de tus visiones, para evocar tu
No te dejaste convencer por
nombre y reclamar tu presencia. los demonios internos: aceptaste
También tu periodo y obra de go- la atracción y el placer de Narcibierno están marcados en la his- so pero también lo negabas, saltoria; tus nietos ya te estudian . vándote una vez más al unir la
en la escuela.
dualidad del hombre, dialéctica
pura que te unió para rescatar tu
Cuántas enseñanzas, encendi- imagen y conservarte vivo.
das por la pasión de un sentimiento victorioso y heroico, conTu obra aún no está sellada y
vertidas en símbolos e imágenes vuelve sobre el discurso o prede los valores más altos del espí- gunta primaria: ¿Cuál es el saCuánta humildad, desasosiego ritu y la cultura. Amor a la sabi- ber? Tu peregrino responde que
y emoción acompañaban tu en- duría, padre y maestro, doctor, saber no posee alguno, tan sólo
cuentro, el encuentro con tu his- partero de luz e incendiario de amor, amor a la sabiduría, filotoria; tu personaje, el que te ha corazones.
sofía de la vida que te hace Docmarcado y conducido tan alto y
tor por honor y por causas.
tan lejos, para confrontarte e inAlentando siempre la llama de
mortalizarte.
la verdad, en ebullición constan¿Quiénes habrán sido sus mate, en inquieta y vigorosa bús- estros?, preguntaba el auditorio,
Numerosos recuerdos e infini- queda, perenne interrogante que y como si lo presintieras respontos esfuerzos, una vida plena "de· te pasea y dirige como a un pe- des: "Mis maestros siempre han
armas y de letras", impregnada regrino de cima en cima, sin per- sido los jóvenes". Y yo me digo:
por el impulso del espíritu y el mitirte reposo, abandono o pér- mi maestro siempre ha sido este
anhelo de tu búsqueda, plasma- dida de rumbo. La cotidíaneidad joven.
do por incesantes conjugaciones del mundo no ha podido vencerde voluntad e inteligencia, amo- te, pues has sido un fiel discípulo
Perdona mis confesiones, se
res y secrificios.
de la dialéctica.
hace tarde y nos esperan mañana, sobre tu escritorio Platón y
Tu obra siempre está presenEse día, en el Aula Magna de Hegel, tal vez Marx o Heidegger,
te, con reconocimiento o sin él; nuestra universidad, sometiste a quizá esta vez sea Nietzsche, tu
testigos somos de tu trayectoria, tu peregrino al arrobo, al ensi- profeta de fuego, y no olvides
y por si algún día nuestra condi- mismamiento, a la perplejidad y cuánto te amamos.
ción permitiera olvidarla, basta- a la pérdida de identidad; me paría con interrogar Cosas reció oírte preguntar de nuevo:
nuestras, Testimonios, Geróni- ¿Quién soy? ¿Jacob en su lucha
mo Treviño, Kato, El Reyno, to- con el ángel, la Docta Ignoranescrito con motivo del recibimien•
das ellas testimonio vivo de tu cia? Renovaste tu compromiso Texto
to, por parte de Raúl Rangel F~ías, ~el
palabra.
dialéctico: ¿seré éste de quien doctorado honoris causa en Filosof1a,
hablan, o aquel otro que, inspira- otorgado por la Urúversidad Autónoma
Y cómo olvidar la Ciudad Uni- do en la voz del oráculo de Del- de Nuevo León en febrero de 11114.

Ma. Guadalupe Martínez de Rodríguez
"Raúl Rangel Frias colaboró activamente con la familia del
ilustre maestro para que se conservara la biblioteca de Don Alfonso Reyes en condición de estudio y taller de investigación literaria; las gestiones culminaron con un Decreto del Gobierno
Federal, por el cual el Presidente de la República destinó ese
acervo cultural al servicio público, en el propio domicilio que fue
de don Alfonso". (p. 8), " ... un excelente trabajo literario y filosófico sobre el propio Reyes, es un
texto que lleva por título
Evocación de Alfonso Reyes' de
Raúl Rangel Frías, dice el Lic.
Pedro G. Zorrilla Martinez en la
presentación.
La evocación de Alfonso Reyes
que hace Raúl Rangel Frías es
desde su nacimiento, su mocedad, su madurez y muerte. Comenta sus ascendientes y a su
padre•e1 General Don Bernardo
Reyes, quien muriera en la Decena Trágica, en 1913. "Aquí morí yo y volví a nacer, y el que
quiera saber quién soy que lo
pregunte a los hados de febrero.
Todo lo que salga de mí en bien o
en mal, será imputable a ese
amargo día". (A. Reyes.
Oracion del 9 de febrero, citado
en la pág. 17).

Señala luego Rangel Frías: "A
los 11 años ya tenía varios
cuadernillos de poemas. Yo nací
poeta, habrá de decir; y he de
morir poeta. Poeta es, según rescate que posteriormente hará de

esta expresión del mundo clásico, un hombre de acción". (p.
19).

Poesía y Verdad
En este apartado comenta Raúl
Rangel Frías la Generación a la
que perteneció Alfonso Reyes, el
Ateneo de la Juventud: "A punto
de estallar la gran rebeldía de
1910; inconscientes todavía los
motivos y mucho más las proyecciones del instante, un grupo
de jóvenes, entre los cuales figura Alfonso Reyes, pretenden
echar abajo algunos muros y hacer más respirable la atmósfera
intelectual de la vida y el pensamiento de nuestro país. Digamos
sólo unas palabras al respecto.
La doctrina positivista reemplazaba al academismo de las humanídades; y dejó un saldo favorable a la cultura mexicana con
la organización de la Escuela
Preparatoria. Pero ella misma,
a su vez, fue una nueva Academia, dogmática, preceptivista,
acartonada". (pp.19-20).
En fin, comenta Rangel Frías
las inquietudes de este grupo al
que pertenece Alfonso Reyes en
su juventud, grupo que revolucionó el pensamiento y las
corrientes intelectuales de ese
entonces. Su ideal era universalizar México.

Los Jóvenes
¿Qué hicieron estos jóvenes del
Ateneo de la Juventud?

"Emprenden una concienzuda
acción agresiva contra el positivismo y van a reformar con el
espíritu de las humanídades, la
caduca enseñanza universitaria". (p. 22).
Luego Rangel Frías comenta
otro "ismo" que manejó Alfonso
Reyes en diferente apartado.

SIMPATIAS Y DIFERENCIAS. El Simbolismo. Así señala: "Alfonso Reyes ( ... ) es un
espíritu discreto y silencioso. Es
hombre que aprende en bibliotecas y no en medio de la calle y
del tumulto; ni siquiera entre la
quieta pero dramática expectación de los estudiantes de Derecho o de Preparatoria; ama
las pausas, gusta de dejar
huellas en la arena; su música
está enamorada de los silencios
intermedios y, sobre todo, concebida con tal arte, gracia y fuerza
singulares más propias de lamatemática que de la naturaleza.
Es un simbolista neto a cuyo espíritu acuden con facilidad las
musas de Góngora y de Mallarmé". (p. 24).
Sigue en su Evocación de Alfonso Reyes Raúl Rangel Frías
con La "X" en la frente, Alusión
a la muerte del General Reyes.
El Rescate, en el que alude al poema dramático Ifigenia Cruel, a
Los trabajos y los días, Cartones
de Madrid, El plano oblicuo, El
Suicida; a sus versos: Huellas,

Pausas, etc. Son veinte tomos del
Fondo de Cultura Económica la ~

�EL DOLOR QUE NADIE VE

Roberto Cruz Zúñiga
VOLVER AL REINO

He de ver mi brasa cansada
mis ojos vomo viejos abanicos.
He de sentir en mí carne
la cercanía de esa gran sombra
que como turba viene
a cobijar mi llama.
Ya no me lastimes con tu tacto
retira de mis ámpulas tu amor,'
sopla, sopla, apágame,
dime adiós con el polvo de tu boca
Y déjame volver a la tierra como todos.

EL DOLOR QUE NADIE VE

A veces es necesario
mantener el silencio en la garganta
para que tristes gritos
no salgan a la calle.
Usted que ha visto mis ojos
con la humedad de todos los días
que sabe del tamaño de mi risa
y su color necesario, créalo:
obra extensa del "mexicano universal".

~

También evoca la actividad
diplomática de Don Alfonso Reyes en México, Francia, Argentina y Brasil y sus conferencias en
La Casa de España y El Colegio
de México.

Alude asmusmo a su obra
científica: La crítica en la edad
ateniense, La experiencia literaria, El deslinde, a su ensayo
Visión de Anáhuac.

. Termina el Lic. Raúl Rangel
Frías su Evocación de Alfonso
Reyes con una carta fechada en

México (2.V.1957), de Don Alfon-·
so para Rangel Frías sellando su
amistad: "Sí, mi querido Raúl:
A Elenita y a Ud., nuestro vivo
afecto".
Raúl Rangel Frias, Evocación de Alfonso

Reyes Gobierno del Estado de Nuevo
León,Monterrey, 1978.

el llanto en mí se filtra
la carne se me cae por dentro.

�NUEVA EPOCA DE LA REVISTA
DIALECTICA

Héctor Franco Sáenz
SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

Contadas son en el caso de las
publicaciones universitarias acontecimientos nacionales de
Louis Althusser, Fernando
aquellas que adquieren arraigo y manera general y en particular Claudin, Adam Schaff, Manuel
permanencia, mismas que tan de los problemas universitarios.
Sacristán, Etienne Balibar, Sersólo con su nombre, nos hacen
gio
Bagú, Pablo González CasaA partir de la filosofía marxisidentificar determinada corriennova,
Adolfo Sánchez Vázquez,
te del pensamiento, su madurez ta, en sus diferentes volúmenes Horacio Cerutti, Gabriel Vargas
y su riqueza, así como el tipo de pudieron apreciarse la diversi- Lozano, Juan Mora Rubio, Nesactividad de una institución edu- dad de enfoques en ese campo tor García Canclini, etc., son sódel conocimiento, a través de las
cativa.
colaboraciones de destacados fi- lo algunos de los nombres más
importantes que se pueden enDentro de esos PoCos casos, un lósofos de distintos países, tanto contrar en los diferentes númede regímenes capitalistas como ros de Dialéctica.
lugar muy especial en el medio socialistas.
intelectual y universitario del
país, merece la revista
Un aspecto importante de
planteamientos de ese tipo
Dialéctica, publicada desde julio deLos
subrayar,
es la preocupación
pensadores cuyos nombres en
de 1976, por la Escuela de Flosomanifestada
en los contenidos de
los últimos años, han estado en
fía y Letras de la Universidad
esta
publicación,
acerca del por
boga en los ámbitos intelectuales
Autónoma de Puebla.
qué
y
el
para
qué
de la ensefiane incluso políticos de la nación,
za
de
la
filosofía,
así
como las repor muchos fueron conocidos oriPara quienes iniciamos ginalmente a través de esta señas de los coloquios nacionales
nuestra formación en el campo publicación, misma que siempre de filosofía que en nuestro país
de las ciencias sociales y las hu- albergaba en sus contenidos te- se han realizado.
manidades durante el primer
mas de bastante actualidad en el
lustro de la década pasada, de pensamiento
A pesar de las irregularidades
filosófico.
singular interés resultaban el tique en ocasiones ha tenido su
Po de análisis y contenidos que
A través de ensayos, entrevis- aparición, Dialéctica ha cumpliencontrábamos en algún número tas, investigaciones y documen- do trece años de estar apareciende la revista Dialéctica, mismo tos, Dialéctica ha plasmado en do, de lo cual, el mérito indiscual que por casualidad teníamos sus páginas, los principales tible correspande a la labor tesoacceso en nuestro medio.
problemas filosóficos contempo- nera realizada por Gabriel Varráneos y las discusiones más im- gas Lozano, quien ha formado
Dialéctica en gran medida, se portantes que sobre los mismos parte de la dirección de la misconvirtió en sinónimo de una uni- se han presentado como han si- ma desde su primer número, saversidad que, como otras en la do: la crisis del marxismo, la po- biendo sortear positivamente los
década pasada, se caracterizaba lémica del psicoanálisis en Méxi- diferentes vientos Políticos que
Por construir una alternativa di- co; racionalismo tecnológico, han campeado por la Universiferente a la universidad mexica- ideología y política; las bases dad Autónoma de Puebla a lo
na de corte tradicional, lo cual se teóricas del pluralismo en Lenin largo de esta labor editorial.
reflejaba en las reflexiones que y Gramsci; ecología y vigencia
aparecían en la introducción de del marxismo; así como refleUna edición especial de
cada una de sus diferentes entre- xiones filosóficas sobre América Dialéctica es la que corresponde
al número 19, cuyo contenido es
gas, donde era frecuente el aná- Latina.
reflejo fiel de lo que hemos
lisis acerca de los principales
expresado con anterioridad c.n
-.::,

�1

: \

I

1

l

.{
1

acerca de la vigencia y actualidad de su temática. "Marxismo
y cultura política en la crisis actual" es el tema general que se
aborda en esta entrega, siendo la
primera parte, el resultado de
una serie de conferencias magistrales sobre "El marxismo en
América Latina", "La formación del pensamiento progresista en México" y "El valor interpretativo de la obra de Marx
y Engels aplicable a la realidad
de América 'Latina", mismas
que respectivamente fueron desarrolladas por Adolfo Sánchez
Vázquez, Pablo González Casanova y Sergio Bagú.

correspondiendo la tercera sección a la relación del "Marxismo
y ciencias sociales", lo que desde sus aspectos metodológicos,
es tratado por Enrique de la Garza Toledo, Juan Castaingts
Teillery, Juan Mora Rubio y
Orlando Núñez.

"El marxismo y la filosofía
hoy en Latinoamérica'', es el tema que abordan Gabriel Vargas
Lozano, Horacio Cerutti y Angelo Altieri en la segunda parte,

Una última sección la constituye "El reto al marxismo en
Centroamérica", sobre lo que
escriben Mario Salazar Valiente
y Carlos Figueroa lbarra.

Marcela Lagarde y Miguel
Concha, en el cuarto apartado
sobre "Nuevos sujetos, nuevos
fenómenos, nuevos movimientos
sociales", analizan respectivamente, "El marxismo y las mujeres", y "Las comunidades
eclesiales de base y el movimiento popular".

Con esta edición especial de
Dialéctica sobre "Marxismo y

cultura política en la crisis actual", sus editores inauguran
una nueva época para la revista,
y dada la importancia que tiene
para el área de las ciencias sociales y las humanidades, es por
lo que la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, organizó
la presentación de la misma a la
comunidad nuevoleonesa, el
viernes 28 de octubre de 1988, en
el Auditorio de la Biblioteca
Central del Estado, "Fray Servando Teresa de Mier", donde
participaron, además del director de la revista, Lic. Gabriel
Vargas Lozano, los maestros
Juan Angel Sánchez Palacios y
José Maria Infante.

REGION

�SUBVENCIONES FERROVIARIAS Y
EXPANSION DEL MERCADO INTERNO
El ferrocanil de San Rafael y Atlixco (1880-1927) •

María del Pilar Pacheco Zamudio
Humberto Morales Moreno
La construcción de los ferrocarriles en México no sólo sirvió
de puente para la consolidación
de la economía agrominera exportadora en dirección al mercado norteamericano y de ultramar. Muchas redes ferroviarias
facilitaron la expansión del mercado interno a lo largo del tendido de vías. Afirmaba Keremitsis
en su clásico estudio sobre los
textiles mexicanos:
El lento crecimiento de la población
y lo bajo de los salarios limitaban la
cantidad de ropa que podia venderse
en el área, haciendo esencial (los
ferrocarriles) el acceso a áreas que
antes estaban aisladas para el crecimiento de la industria de conswno. 1

Durante el porfiriato muchas
concesiones de ferrocarril se
consolidaron en empresas ferrocarrileras de gran importancia y
al mismo tiempo que ayudaron a
resolver el problema del tráfico
de materias primas, insumos y
bienes elaborados que agilizaron
la dinámica de la incipiente e&lt;;onomía industrial a escala regional, transportaron a la fuerza
de trabajo necesaria para
complementar las tareas de conformación de los proyectos agrícolas e industriales de las distintas regiones en donde el ferrocarril dejó su huella. 2 Paradójicamente, el desarrollo de las
vías férreas entre 1880-1910 aceleró la movilidad social y ayudó
a movilizar la conciencia politi-

$

• Ponencia presentada en el Primer
Encuentro de Investigación sobre Los
Ferrocarriles Mexicanos.

ca y a transportar las ideas revolucionarias que desembocarían
en la gesta de 1910. La Revolución fluyó en buena medida, a
través del ferrocarril.
Dentro de las regiones que
lograron un desarrollo considerable de vías férreas con los objetivos ya descritos se encuentra
la de Puebla. En las zonas
centro-occidente del actual Estado de Puebla se desarrollaron
variados proyectos ferrocarrileros que comenzaron con las primeras concesiones de 1868-18693
para el establecimiento del "Camino de Fierro" de Puebla a Matamoros. Muchas concesiones en
territorio poblano no lograron
concretar siguiendo la tónica de lo
que sucedía a nivel nacional. La
especulación con el traslado de
las concesiones entre intermediarios, prestanombres y contratistas que obtenian ganancias
con la reventa de las concesiones
y las pequeñas construcciones
iniciadas, y las subvenciones generalmente eran retenidas por el
concesionario y no· eran gravables ni enajenables en caso de
recisión de contrato por cualquiera de las partes involucradas.• En territorio poblano, la
primera expansión del ferrocarril se dirigió hacia el occidente con tendidos de vía para ferrocarriles de tracción animal, comunicando desde el último cuarto del siglo XIX a las haciendas y
fábricas textiles de la ruta del
Atoyac de la Ciudad de Puebla a
Cholula, Huejotzingo, Atlixco y

Matamoros.5 Las subvenciones
variaban su monto en aparente
relación con la importancia económica del proyecto de concesión. El primer ferrocarril con
subvención importante en
Puebla fue el de Matamoros ya
mencionado, el cual en 1890 aparecía como parte del proyecto de
unión de Puebla con la costa del
Pacifico con Acapulco. 6 Delfín
Sánchez, quien aparece como
concesionario y especulador de
otros proyectos ferrocarrileros
era el propietario de la subvención del ferrocarril a Matamoros. otro ferrocarril importante
por el servicio que daba a las haciendas y fábricas poblanas fue
el llamado "Ferrocarril Industrial" de Puebla. Entre 18911897 se conocen ya datos del movimiento de dicho ferrocarril el
cual operaba con sistema " Decauville" de vía angosta tipo
portátil propio para minas y haciendas ( en pequeñas distancias).7 En todos estos proyectos
ferrocarrileros la preocupación
fundamental de quienes lograron finalmente llevarlos a cabo'
estribó en la ingente necesidad
de conectar la producción agrícola y fabril local con los mercados que se dirigían hacia la
ciudad de Puebla y México. Pero
no va a hacerse notar el impacto
de los ferrocarriles en la región
de manera evidente sino hasta finales del XIX, cuando muchas
de las concesiones locales pasan
a manos de empresas industriales y grupos financieros
que las aprovecharán para in-

c?rpo~ar los mercados locales a
c1rc~1tos mercantiles más tingue .un momento de con- hacia 1910. 11 Estas empresas
~plios, que necesitaban cone- cen~ación de concesiones y sub- opera~ legalmente en Chalco.
xión por ferrocarril para trasla- venciones locales y federales La Pnmera Y más grande fue la
dar ~s baratos y rápidos hacia que fav~rece~án a empresas Y Compañia de las Fábricas de Pa~ Ciudad de México y de allí, ha- gru~~ fma~cieros ligados a la pel de San Rafael Y Anexas S A
c1a las costas, cuando era el ca- ~~tración del régimen por- r~presentada por Thomas B~a~
so. Las subvenciones más impor- fll'ISta, donde surgirá una de las niff Y José Sánchez Ramos y la
tantes en territorio regional ~mpresas ferrocarrileras más segunda fue la Negociación Agrípoblano se otorgarán justamente Impo~tes de concesión fede- cola de Xico Y Anexas S A
entre. 18~7 Y 1900, al menos para ral destµtada a unificar la vida representada por Iñigo Nori~g~
!os. sigwentes proyectos: 22 de económica del occidente poblano Lasso. En Ptjncipio la empresa
Julio, 1897: Subvención local de con los !aµes de Chalco YMéxico del ferrocarril se llamó de "Xi
$l0,OOO.OO M.N. al ferrocarril en la logica de su conjunto de YSan Rafael" S.A. por haber ~i~
c~rbonífero de Oaxaca para ten- empresas con gran apoyo fede- do formada por estas dos compadido d~ V:ia en territorio poblano. . ral Yproyección extrarregional.
ñías, Ymás_ adelante, como vere25 de diciembre, 1897: Concesión
mos,
cambió su nombre pero no
La empresa del "Ferrocarril
local a los Hermanos Lions para
su
razón
jurídica por el de San
establecer ferrocarril urbano de ~ Rafael Y Atlixco S.A." se Rafael y Atlixco S.A.
(!racció!l animal) entre la esta- regIStró en escritura hipotecaria
ción de~ mteroceánico y la Fábri- ante notario público10 el 'J:/ de
Para comprender mejor las
ca de Hilados YTejidos que van a e!lero de 1900. El objetivo de cara~terísticas del grupo inestablecer en el llano de Cabrera ~chas empresas fue la explotaque estu_v~ detrás del
aprov~chando la energía ción de una vía de ferrocarril
nseJo de Administración de
entre
México
y
Atlixco
aprohirlr~ulica del río San Baltazar
~sta . e;111presa ferrocarrilera
(Atlixco). La que se produjo co- ve&lt;::hando la parte de vía consescnbiremos brevemente cómo
mo producto de la concesión fe- truida entre Chalco-Amecameca estaban constituidas las empreY
el
Ferrocarril
de
"Tlalmanald~ral de marzo de 1898 conce~ suscribientes del capital sosionada a José Sánchez Ramos co" que daba servicio a la Fábri- cial. La Compañia de las Fábripara construir la parte del ca de Papel de San Rafael. Se ex- cas de Papel de San Rafael Y
Ferrocarril de Xico a San Rafa- tende~a de Chalco a México to- Anexas S.A. se constituyó el lo
el, entre Atlixco y México. cando mstalaciones y bodegas de d~ ~rzo de 1894 ante notari~
$l,~.OO por 4 kilómetros cons- la Compañía Agrícola de Xico p~blico. 12 Sus oficinas estutruidos en territorio poblano. s S.A. Y de Amecameca a Atlixco vieron en la calle del Angel No 2
otras concesiones en años subse- pasando por Ozumba, Ecatzingo Y los accionistas fundador~s
c~entes fueron al parecer, absor- Y Santa ,Catalina. Esta empresa fueron José Sánchez Ramos
bida~ por el Ferrocarril Intero- se formo con el capital fusionan- Thomas Braníff, "J.M. Robert~
ceánico, por el Ferrocarril Mexi- ~ de $200,000.00 en acciones por s?n Y Cia" (la sociedad que vencano Y por el Ferrocarril Mexi- igual más un crédito hipotecario dió al Sr. Sánchez Ramos la anticano del Sur (vía Tehuacán). Es 1&gt;?1: $l,600,000.00 M.N. que suscri- gua Ferretería de San Rafael
en el contexto histórico de este binan también por igual dos ( en ~~co. Estado de México).
Panorama de conformación de e~presas consideradas de las El o~JetI_vo de la compañia fue la
~ redes ferrocarrileras al inte- ma~ grandes en su ramo según el fabncación y comercio de papel
nor de la región en donde se dis- reg~tro de las compañías por d~ t~s _las clases. El capital soacciones más grandes de México cial wcial fue de $1,000,000.
00

:~l

�M.N .13 Dentro de las operaciones.
importantes de la Papel~ra en
relación con los ferrocarriles podemos observar las siguientes:
El 31 de enero de 1898 Tho~s
Braniff confririó poder a Iñigo
Noriega para que en su nombre
(como representante de la compañia) conservara el contrato que
conjuntamente con la Negociación Agrícola de Xico se babia obtenido para explotar la
concesión del 15 de octubre de
1897 que otorgó el gobierno federal para la construcción Y explotación del ferrocarril de "Tecolutla al Espinal". 14 En febrero de
ese mismo año Braniff, apoyado
por los vocales consejeros
Sánchez Ramos, H.C. Waters
(gerente del Banco de Londres Y
México S.A.) y Porfirio ~iaz
bij0 1s logró aumentar el capital
social de la Papelera ,ª
$5,000,000.00 M.N. Del avaluo
que se realizó observamos ~tos
importantes que revelan el mterés de la compañia por el tendido
de via férrea entre s~ negociaciones. Datos del avaluo:

De esta forma el activo de la
empresa en los inicios de 1898 se
comprendia de lo siguiente:

1.-

2.3.-

4.5.6.7.8.9.-

Prima18 con Sai1 Rafael pasando prima y enseres con la de la propor Tlalmanalco y la posibilidad
de llegar a la Ciudad de México.

Importe del avalúo:
Crédito de la Cía ...
Existencias en materia prima leña, oyamel, varios en almacén, papel en San Rafael, México, Veracruz, Santa Catalina y monto de Tlalamanslco...
FondosenN.Y. USA.ORO
Cambios y remesas a N. Y.
Intereses a aplicar en 1898
Dividendo pagado a cuenta del ejercicio de 1897.•.
Créditos activos...
Existencia en Caja en México, San Rafael y Santa Catalina...

1.-

2.3.4.5.6.-

7.8.9.10.11.12.-

M triz obras hidráulicas Y tuberla que comprenFuerza o •
vi anal
reden las caidas de agua no utilizada
toda a, c
es, P
éctri
sas, cajas de agua e instalación el
ca.•·
Privilegios
Terrenos
Hacienda de Santa Catalina
Edilicios y construcciones
Maquinaria
Nuevo depósito de agua
Ferrocarril a San Rafael
Ferrocarril a Santa Catalina
Ferrocarril a Tlalmanalco
Material rodante de FF .ce.
Linea telefónica de México a San Rafael Y de San Rafael a

Amecameca.. •

•

13.- Muebles, enseres, útiles Y herramientas en México,
Rafael y Santa Catalina.. ·
14.- Semovientes en San Rafael y Santa Catalina...
15.- Entubaciones de agua para Tlahnanalco..
TOTA,L:

Sa

$1,500,000.00 M.N.
250,000.00 M.N.
100,000.00 M.N.
325,000.00 M.N.
496,683.10 M.N.
825,683,19 M.N.
10,074.28 M.N.
34,597.97M.N.
34,104.47 M.N.
36,539.79 M.N.
l,524.06M.N.
1,092.52 M.N.

$3,648,664.97 M.N.

370,289.62 M.N.
76,000.00 M.N.
104,850.48 M.N.
964.28M.N.
104,000.00 M.N.
113,227.70 M.N.

655,41M.N.
$4,524,685.10 M.N.

Más una cantidad
de especie no
identificada...

36,276.74 M.N.
TOTAL

El capital liquido de la compafiia fue de $4,000,000.00 restando
el pasivo de $560,961,84 que resultó de la cuenta de pérdidas y ganancias así como de los créditos
pasivos.

n
22,363.93 M.N.
7,375.18 M.N.
3,346.52 M.N.

$3,648,384.40 M.N.
36,313.43 M.N.

Del examen del avalúo y del
activo podemos observar el movimiento que la papelera ya tenía respecto al tendido de via
férrea para conectar la Hacienda de Santa Catalina en Atlixco,
Puebla, productora de árboles
de oyamel para
materia

$4,560,961.84 M.N

Aunque del total del avalúo la inversión en ferrocarril era todavia modesta (del 3% del total),
es claro que ya desde antes de la
firma del contrato de concesión
del 23 de marzo de 1898, que
traslada la concesión pactada
con la Negociación Agríeola de
Xico del Ferrocarril de Tecolutla al Espinal para la formación de la empresa del ferrocarril de Xico y San Rafael S.A.,
los intereses de la papelera estaban ya encaminados a conectar
la fuente de abasto de materia

ducción y comercialización del
papel en el mercado fundamental: la Ciudad de México. Y todo
por el ferrocarril.

Para poder hacer efectiva la
concesión de 1898 la Compañia
de Papel tuvo que convocar a
asamblea extraordinaria el 1.8 de
febrero de 1899 para adicionar en
sus estatutos que ésta podría formar compañías para adquirir,
construir y explotar ferrocarriles. 17 Adquirir concesiones para
el mismo objetivo. Se facultaba
al Consejo de Administración para formar la Sociedad Anónima
a la cual se le transferian los derechos de la concesión de 1898 en
unión de la Negociación Agrícola
de Xico S.A. Es interesante observar que a partir de estas modificaciones en la escritura social otras compañías relacionadas con el 6rUPo industrial de la
Papelera San Rafael y que manejaron intereses de ferrocarril
se formaron o adicionaron con
estatutos que hacían clara alusión a la facultad de obtener concesiones o empresas de ferrocarriles. 1• Para concluir con los
datos importantes de esta compañia fundadora de la Empresa
del FF.CC. de Xico y San Rafael
S.A. incluimos los nombres de
los integrantes accionistas más
importantes de la compafiía, cuyos nombres se repetirán en el
control y dirección de las otras
compañías, que tuvieron que ver
con el ferrocarril, lo que los hace
conformadores de un grupo in- f:

�dustrial importante del centro
del país.
ACCIONES PRINCIPALES DE LACIA
DE LASFABRICASDE PAPEL
DE SAN RAFAEL Y ANEXOS S.A. 1899

i

México S.A.), José Valentín Elcoro.

El objetivo de la compafiía fue
la explotación agrícola e industrial de las fincas rústicas de
"Xico" y "La Compafiía" en el
TOMAS BRANIFF:
15,000 acciones distrito de Chalco. El capital soJOSE SANCHEZ
cial inicial fue de $2,500,000.00
RAMOS:
10,000 acciones M.N. 19 Esta compañía tenia inteHENRI TRON:
2,700 acciones rés especial en explotar hacienJULE BERANDA:
2,600 acciones das productivas para abasto de
LEON OLIVIER:
2,500 acciones la región íntimamente ligada a
H.C. WATERS:
2,500acciones la expansión urbana de la
LEONHONNORAT:
1,500 acciones Ciudad de México. En 1898 se adPORFIRIO DIAZ HIJO: 1,000 acciones judicó varias haciendas que
ALFONSO MICHEL:
950 acciones incluso no se encontraban en
LUIS BARROSO ARIAS:
548 acciones Chalco, sino en la zona de Tlalpan en lo que hoy es la Ciudad de
Por el monto de sus acciones y México. Pero por lo visto, la nepor el papel en la dirección de la gociación agrícola era más que
empresa que representaban ~ un vergel.
demos decir que Thomas Braniff, José Sánchez Ramos, Henri
A partir del 15 de marzo de
Tron, H.C. Waters y Alfonso 1899 uno de sus principales negoMichel eran los conductores de cios fue sin duda el del abasto de
la misma con representación en ladrillo para las obras de paviotros de diversos giros in- mentación y remozamiento de la
dustriales. La "Negociación Ciudad de México. Iñ.ígo NoAgrícola de Xico y Anexas S.A." riega, que ya tenia el control de
se constituyó el lo. de julio de la empresa en este año, fue el
1897 ante notario público.19 Los gran campeón del negocio al
accionistas fundadores fueron vender como representante de la
Thomas Braniff, José Sánchez misma a los señores Letelier y
Ramos, H.C. Waters, Luis San- Vegin durante seis meses toda la
tiago Martinez, Sociedad "A. producción (500,000 ladrillos ya
Richaud et Cíe." Solana Barre- estaban vendidos). Después de
neche y Cia., "Noriega y Cia.", seis meses la negociación entre"Remigio Noriega y Hno." De· garla los mencionados 20,000
manera individual también esta- ladrillos diarios incluyendo doban Antonio Basagoiti, Pruden- mingos y festivos. La Xico estaciano Dorantes, Manuel Romano ba comprometida a cumplir toGavito, Alberto Hackmack (fun- dos los requisitos y condiciones
cionario del Banco de Londres y de calidad. Pero, para comer-

cializar los ladrillos había que
introducir ferrocarril hasta la
Ciudad de México por el interoceánico a la estación de San Lázaro o en la terminal que tuviera
en México el ferrocarril de Xico
y San Rafael S.A. (que Noriega
pretendió establecer en Iztapalapa y de allí hasta sus negocios de
San Antonio Abad pasando por la
viga y lo que hoy es la calzada de
Tlalpan a la altura de San Antonio Abad).
La entrega seria continua durante tres años y por cada millar
de ladrillo se pagarían $20.50
¡Un buen negocio sin duda!

r_./

l

I

,0

i/
1/!'
-~

,::7,·

~,_:;::,,,411;,/.
, ,-..i;/

El 19 de marzo de 1899 se celebró la asamblea ordinaria de
la negociación en donde se acordó reformar la escritura social
para ampliar las operaciones de
la misma con objeto de formar
compafiías ferroviarias. Al mismo tiempo se ampliaron las facultades del Consejo de Administración para formar sociedad
anónima con objeto de trasferir
la explotación del ferrocarril de
Tlalmanalco conjuntamente con
la Papelera de San Rafael como
ya se ha explicado anteriormente. 20 Si observamos la conformación de los principales accionistas de la compafiía y los que dirigieron el Consejo de Administración tenemos casi al mismo grupo de San Rafael:

I
¡¡

,·

......,...,.,,.__¿

ACCIONISTAS PRINCIPAU'3 DELA NEGOCIA
ANEXAS
CION AGRICOLA DE XICO y
,S.A.1899

Remigio Noriega
Iftigo Noriega

Prudenciano Dorantes
Luis Barroso Arias

·~ -~~-

t.

lbomas Braniff
José Sáncbez RamOiS
Roberto Gayol
H.C. Waters

~

,,7

.,

,

/

,.

10,600 acciones
9,53) acciones
1,460 acciones
9711 acciones
600 acciones
500 acciones
500 acctones
415 acciones

,

�,

:S

-El 31 de enero de 1898 Thomas
Braniff, presidente del Consejo
de Administración de la neg&lt;r
ciación, confirió poder a Iñigo
Noriega para que a nombre de la
Cia. de Xico y de la Cia. de San
Rafael adquiriera la concesión
del ferrocarril que el gobierno
federal babia otorgado a Alberto
Sánchez en 1897. Dicho ferr&lt;r
carril parecía de vital importancia para conectar el Golfo de México con los negocios de Chalco y
los de la región. Este ferrocarril
y su telégrafo comenzaba en la
barra de Tecolutla en el cantón
de Papantla en el estado de Veracruz y debía terminar en el
pueblo de El Espinal del mismo
estado. De acuerdo con la concesión original este ferrocarril podía ampliarse hasta el punto que
fuese más conveniente. Además
de la parte ya construida y sus
enseres, las compañías habían
adquirido la concesión con el
propósito de utilizar los privilegios, exenciones franquicias y
subvenciones de la misma para
la linea del ferrocarril de México
a Atlixco con un ramal a Río
Frio. Se trataba de unir varias
concesiones en una sola. A Alberto Sánchez Iñigo Noriega le
compra para las compañías
representadas la parte construida del ferrocarril de El Espinal a Tecolutla con extensión de
26.Km. La cesión completa costó
$150,000.00 por conducto de Emilio Pimentel y Fagóaga consejero de las compañías contratantes, se forma la empresa constructora del ferrocarril de Méxicoa Chalco que entre 1898-1899

comenzó la construcción de los
tramos pendientes para unir a
México y Atlixco con telégrafo y
teléfono. 21
Si el punto de contacto con los
intereses de la Cía. de San Rafael con respecto al estado de
Puebla parecía no ir más lejos
de la hacienda de Santa Catalina
habría que aclarar por qué se estableció el compromiso de llevar
la linea hasta Atlixco tomando
en cuenta que esta zona hasta
Ecatzingo era la más difícil y
costosa de toda la via. 22 Con subvención local la via debió conectar Atlixco con Puebla haciendo
de esta forma más corto el trayecto a México que por el ramal
del interoceánico via Cuautla.
La razón fue sin duda los intereses de explotación de una gran
fábrica textil también bajo
control del grupo industrial ya
descrito que se ubicaba al nor&lt;r
este de Atlixco en inmejorable
posición para aprovechar los
deshielos volcánicos y las aguas
perpetuas del río San Baltazar.
La Fábrica de "Meteoec" de la
Compañia Industrial de Atlixco
S.A. que se encargará de construir el ramal de Metepec a
Atlixco del Ferrocarril de Xico y
San Rafael.

Aunque la CIASA no conformó
directamente la empresa del
ferrocarril de Xico a San Rafael
S.A. fue pieza clave de su culminación en el estado de Puebla no
sólo porque construyó el ramal
terminal a Atlixco de 9 Km. sino

porque más adelante se convertirá en accionista de la empresa
ferrocarrilera. El 5 de enero de
1899 las siguientes sociedades y
empresarios fundaron en escritura social la CIASA en la
Ciudad de México: Cia. B. Roves
y Cia. representada por Antonio
Basagoiti y Luis Barroso A. ; A.
Richaud y Cia. representada por
Agustín Garcin; Sotero de Juambelz y Cia; y Solana Barreneche
y Cia. y los empresarios por sí:
Antonio Basagoiti, Luis Barroso
Arias, Agustín Garcin, Félix
Martinó, Benjamín Oncins Aragón, Leopoldo Gavito, Iñigo N&lt;r
riega, Sotero de Juambelz, Constantino Noriega, Emilio André y
Eduardo Vega. Por los capitales
aglutinantes ya analizados en
otro estudio. 23 La CIASA era el
fruto de negocios derivados de
industrias textiles, especulación minera de metales preciosos, agricultura comercial de
materias primas como algodón,
alimentos como en Xico, etc.
Pretendió culminar el proceso
de integración vertical y horizontal de la producción industrial de textiles de algodón.
La CIASA fue la última Cia. por
acciones del porfiriato de gran
tamaño en textiles y sólo explotó
una fábrica que llegó a ser la segunda del país después de Rio
Blanco en cuanto a inversión de
capital respecto hacia 1910.24
El objetivo principal de la
CIASA fue la fabricación de textiles de algodón y su comercialización. Comprendia el hilado, tejido y estampado. Resulta inte-

resanÚ: notar que dentro de sus
operaciones estatutarias ya se 88 ferrocarrilera. En 1907 el racompren~ en su artículo terce- ~1 llegaba a Tochimilco y ha- siden14: de la Cia. se concretó la
ro la opción de "Construir y c1a 1914 el servicio llegaba hasta o~tención de la fábrica textil de
que pertenecía a la
explotar ferrocarriles, telégra- ~~ Catalina. Dentro de sus Miraflores
dita "J. H. Robertson".
coman
fos Y teléfonos e instalaciones
P!111C~~es accionistas de un caacued~ctos Y accesorios para ~ pital ~cial de $2,000,000.00 M.N. Además de la fábrica se incluía
obtención de fuerza motriz" 2s estuvieron las Cías. A. Richaud Y te~enos, dependencias consE sta inclusión aparentemente Cia., la B. ~ovés Y Cia., Luis truidas! edificaciones hechas padesfasada de sus funciones nor- B~oso _Arias, Antonio Basa- r~ fábncas, accesorios Y habitamales. como empresa textil estu- goiti, Iñigo . Noriega, Agustín ciones, fuerza motriz, etc. Lo invo onentada estratégicamente Garcin, Emilio André, Y el resto te~te estriba en que esta
para proyectar la construcción de _las Cías., ~encionadas más fábnca se ubicaba en Chalco Y
del 1:~l de Metepec a Atlixco y amba.. Por último, es importan- cerca ~e los demás negocios del
P~icipar de la nueva vía a Mé- te decir que la empresa del grupo industrial. Por estas opeXIco. que debía competir en dis- Fe':1"ocarril de San Rafael Y r~ciones Y la emisión de más actanc~ Y rapidez con el Ferr&lt;r ~tlixco S.A. tuvo que ver tam- C!Ones la Cia. logró un capital s&lt;r
carril Interoceánico para la bién con la Compañía Industrial cíal de ~.5!)0,000.00 para 1899.
Los prmcipales accionistas
transportación de materias pri- d~ San Antonio Abad de la fu
eron:
mas Y productos acabados para Ciudad de México en la medida
el gran mercado del Distrito Fe- que lñigo Noriega, como presiIndalecio Yádez
deral. ~- &lt;?JASA contempló des- dente de la misma pretendió unir Remigio Noriega y Hno. 4,088 acciones
3,750 acciones
de sus wcios entonces, la unión por ferroc&amp;l!il esta negociación
de su gran fábrica con el merca- con las fábncas Y haciendas de A«ustfnGarcin
1,300 acciones
do extrarregional Y aprovechó Chalco. Constituida el 1.3 de ene- J.A. Azurmendi
1,209 acciones
las. bondades de la región de ro de 1892 ante notario público 21 Ruiz Barroteros
865 acciones
Atlixco Principalmente por raz&lt;r los accionistas fundador;s B. Rovés y Cia.
850 acciones
n~ geográficas. 26 El ramal de f~eron: "Sociedad Remigio N&lt;r H.C. Waters
5Uacciones
Atlixco a Metepec debía conti- ~ega Y He~o"' por sí, Ant&lt;r
La fábrica de Miraflores colinnuar a Santa Catalina para enla- ru~ ~asag?iti, H.C. Waters, ReIIUglo
e
Iñigo
Noriega
Laureano
dó
al este con el ferrocarril de
zar ~on la Empresa del Ferr&lt;r
Góm~
Y
Luis
Barros¿
Arias.
Su
Chale~
a Amecameca Y en San
carril. El ramal de la CIASA
objetivo
fue
la
producción
de
hi~t~ruo
Abad Iñigo Noriega preconstó como ya se hizo notar, de
9. Km., transportando maquina- lados, tejidos Y estampados de
n~ó enlazar una vía de ferr&lt;r
na, mercancí_as y materias pri- algodón, ~antas Y los artículos C!lrril que conectara a la estación de~ ferrocarril de San Rafa~s en coneXIón con el interoce- que produJesen sus fábricas.
el y Atlixco.
ánico a Puebla. Dio servicio de
Con una duración proyectada
~~~ª.. Y pasajeros. Hacia 1906 la
La Empresa del Ferrocarril
~a
30 años su capital social ini" ' ~ se convirtió en accionista
de la Cía. del Ferrocarril de San c1al fue de $1,000,000.00 M.N. Ya de San Rafael Y Atlixco S.A. es
Rafael Y Atlixco S.A. al traspa- d~e 1897 se le conocen transac- por tan~o. una quinta compañía
ciones con empresas ferrocarri- por acciones producto de los pr&lt;r
sar el control del ramal que l~ras
para uso de sus instala- rectos ~e expansión de un grupo
construyó sobre la base de la
ciones.
28 Para octubre de 1897 en
~dust1:i,al ya definido en un espaconcesión de 1898 y sus reformas
cio
regional coronado por las fal~blea
extraordinaria
presique estaba en poder de la empredida por lñigo Noriega como pre- das sureflas del Popoeatépetl
Como antecedente de las conce: ~

�siones que se fusionaron en marzo de 1898 es importante tomar la
fecha de 1880 en que el gobierno
federal otorgó concesión a Juan
López (posible intermediario o
especulador) para que organizara la construcción de un canal de
ferrocarril que partiera de la estación de la "Hacienda de la CompaíUa" y terminase en la villa de

Tlalmanalco. Esta concesión se
sujetaba a los mismos términos
de otra para la construcción del
ferrocarril de Puebla a Matamoros ya mencionada con decreto
reglamentrio (no había una clara legislación de ferrocarriles
antes de 1899) del 6 de mayo de
1898. 21

i

El mencionado Juan López se
asoció con un tal Zozoga. El 22 de
abril de 1882 firmó un contrato
con el gobierno del Estado de
México para prolongar el ferrocarril desde la Compañia hasta
Chalco. Se pidió prestado a F .
Robertson para financiar las
obras. López se desiste del negocio y se lo traslada a Zozoga el
cual al morir, su esposa vende,
traspasa los derechos a la Cia.
de Papel de San Rafael y Anexas
S.A., así como a la Negociación
Agrícola de Xico. Cuando se vendió el ferroearril y todos los enseres y obras se declaró que había una hipoteca a favor de "Remigio Noriega y Hno". Esta
compañia aceptó para términos
de venta $40,551.44, RobeIUon se
reservó el derecho en los terrenos cedidos de instalar en establecimiento público así como
el tránsito del correo de la Fábri-

ca de Mirafiores. (Recuérdese
que era acreedor de los concesionarios originales.) En el
traslado de manos recuérdese
que finalmente Robertson cede
sus propiedades a San Rafael y a
la San Antonio Abad quedando
Thomas Braniff, Sánchez Ramos
e IiUgo Noriega como los propietarios por si y en representación de sus compafiías de todo el
espacio fabril, ferrocamlero y
hacendario de Chalco, se
compraron también ya establecido el proyecto de explotación
de la concesión de 1898 corralones para terminales en calle de
Cuautemotzin y en Oriente 24, 3033 de la zona de lztapalapa. Finalmente, con la conversión de
la Concesión del Ferrocarril del
Espinal a Tecolutla por la del camino de Fierro de México a
Atlixco, dicho proyecto en Veracruz quedó abandonado concentrándose capitales para el
proyecto de México-ChalcoAma ca meca - 0 zumba Apapasco-Santa
CatalinaMetepec-Atlixco-Puebla. Interesados profundamente en el espacio regional del centro-oriente
del país ( desde la Ciudad de México) con foco de operaciones en
Chalco, el 9 de febrero de 1899 se
gestionó la expropiación de
üerras en Amecameca y en todos los puntos del ferrocarril para sus operaciones.:m Cuando las
baterías se enfocaron al estado
de Puebla de CIASA ya estaba en
operación. El 12 de septiembre
de 1899 José Sánchez Ramos confirió poder al Lic. Luis Gómez
Daza de Puebla para que en

nombre de la empresa constructora en formación celebrara
contratos para la adquisición de
terrenos y derechos reales para
la construcción y explotación del
ferrocarril con teléfono y telégrafo dentro del estado de
Puebla.31 El domicilio social de
la nueva empresa fue la Ciudad
de México, con una duración de
99 aiios. Todas las operaciones
del ferrocarril se harían por
cuenta y cargo de la nueva compafiia, por lo que a ésta pertenecería todo el acüvo y el pasivo.
Como una característica de las
grandes empresas de este grupo
industrial, al finalizar cada afio
la Empresa del Ferrocarril debía guardar el 10% de sus utilidades para formar el fondo de reserva hasta una suma igual a la
mitad del capital social. En relación con el crédito hipotecario
para fortalecer su capital social
la Empresa del Ferrocarril de
Xico y San Rafael S.A. contrató
un emprésüto por $1,600,000.00
en bonos de $100 cada uno. Cada
empresa formante recibirla por
mitad $1,000,000.00 en bonos al tipo del 80% en reembolsos. Los
otros $600,000 serían emitidos
por el Consejo de Administración por suscripción pública o
privada. El empréstito se destinarla a la construcción y transportación de equipo de ferrocarril y cargarla un interés del
6% anual por semestre vencido.
El capital estaba planeado para
ser pagado en 50 años. Para que
la operación se pudiera concretar fue necesario hipotecar la

concesión Y todos los ferrocarri!es. comprendidos. Para el 13 de
Julio de !899 ~os miembros electos pr~pietanos integrantes del
ConseJo de Administración de la
nueva compafiía que se escritur~rá en 1900 fueron: Tomás Braniff, José Sá!]~hez Ramos, H.C.
Waters, Porfino Díaz hijo, Enrique Tron, León Honnorat y Alfonso Michel.

•

federales pagados por las compacon objeto de que rindieran

!'fas

informes .de la situación de las
const~cc1ones Y evitar la especulació~ con las subvenciones
requeridas. Al no haberse
concretado la operación de
comp~a-venta con la Cía. norteamencana se desarrolló un pro~so de reorganización financiera de la empresa que culminó
con la modificación contractual
del 2.8 de noviembre de 1903
cuan~o la Negociación Agrlco~
de Xico traspasó sus acciones a
la Ci~. de Papel de San Rafael
cambiando de nombre la empresa por la de Ferrocarril de San
Rafael y Atlixco S.A. Ifiigo No-

Entre 1900-1904 la Empresa del
Ferrocarril de Xico y San Rafael
S.A. ~travesó por dificultades financieras debidas al alto costo
de construcción Y a diferencias
en la forma de operar la compafiia por. Pa;1te de las dos empresas acciorustas principales. Pro- BOO
ducto de estas dificultades se 43)0
elaboró el 25 de junio de 1902 un
anteproyecto de enajenación de •2000
la ~mpresa a favor de la Grand 18800
Oriental Railway con sede en
EE.UU.32 Andrew McKenzie y
Walter Seaver aparecían como
los representantes de esa comPaiiía. ~n apariencia, la Empresa d~ Xico Y San Rafael debía comll!11car al gobierno federal del
posible traspaso de propiedad toda vez que a partir de la ley
~glamentaria de 1899 en mate~ de ferrocarriles el proceso de
intervención estatal en el
cumplimiento de las concesiones
ferrocarrileras fue jurídicamen~ ~ás fuerte. Este intervenciorusmo que desembocó finalmente en la mexicanización 33 de
la red ferroviaria nacional comenzó nombrando inspectores

riega por la Cia. de Xico Y José
Sánchez R. por la Cía. de Papel
cerraron la transacción sucitada
por "proble~ en los cauces de
la construcción" recibiendo la
Cia. de Xico $500,000.00 por el
tras~ de. sus derechos como
~oncesionano y accionista por
igual. a 1!i Cia. de Papel. $252,900
se liqwdaron en efectivo y
$247,100 en acciones comunes
Para el 31 de diciembre del ~
mo afio se formaliza el traslado
con la aprobación de un aumento
de capital. d~ $700,000.00 que
logra constitwr el capital social
ª ~.500!000.00 con una reorganización fmanciera de la siguiente
forma:

acciones liberadas.•
Acciones p0r liberar
Ac~iones que originahnente fundaron la Cía.
acciones se destinarían a c
rtir las
.
créditos valistas d la
onve
obligaciones hip0tecarias Y los
e Empresa en la siguiente prop0rción:
(Nuevos accionistas pOr conversión de la deuda de la

empresa)

Tomás Braniff

3,000 acciones
José Sáncbez Ramos pOr si Y com
.
.
crédito del Banco de Londres Y Mé;c:esionano de la Xico Y saldo del
io,ooo acciones
La. Cia. de Papel de San Rafael p0r sf

4,000 acciones

�- Los nuevos accionistas renun--

ciarian a los intereses y a los privilegios hipotecarios, relevando
de la fianza por la seguridad de
las obligaciones a las empresas
de Xico y San Rafael.

CIASA tenia una distancia de 9
kilómetros. Las terracerias de ·
Apapasco a Tlalmimilulcan tenian 10 kilómetros y el Ramal de
Atlaqtla a OLumba en terracerias, 2 kilómetros con 143
metros.

Nuevos accionistas por conversión de sus
créditos:
OOMPA:RIA INDUSTRIAL •• 1,000 accio
DE ATLIXCO, S.A.
nes
Clarlés Paterson por si•••• 200 acciones

Las 4200 acciones restantes se
liberaron habiéndose repartido
de la siguiente forma: 33
José 8'nchez Ramos
Cfa de San Rafael

Tbomas B.-eniff

2,079 acciones
1,326 acciones
795 acciones

En esta asamblea reestructuradora del capital de la empresa
se acordó incorporar a Rafael
Cbausal como tercer propietario
consejero y como su suplente a
Jorge Braniff, hijo de Thomas
Braniff.
Para el ai\o de 1904 se consolida el capital social de
$2 500 000.00 con la concesión de
~~ de 1898 y las modific~ciones y adiciones que se hicieron sin cambiar su régimen
jurídico. Teniéndose constn,údos
los tramos de ChalcoAmecameca, Tlalmanalco a San
Rafael y México-Apapa~o la
obra debió quedar ~onclwda para 1908 con un trazo teórico de
109 kilómetros y 411 metros, más
11 kilómetros con 91 metros de
escapes, dobles vías y las "Y"
griegas. El ramal de Atlixco a
~ Metepec construido por la

Entre 1905-1913 la reorganización financiera de la empresa tenia por objetivo concretar la concesión, para lo cual restructur~
también el Consejo de A~nistración. Reunidos el 15 de diciembre de 1905 en las oficinas
del Banco de Londres y México
(intermediario financiero con un
poder cada vez más fuerte sobre
la empresa) se confo~ó el
nuevo Consejo de Administración (que se aceleró por la mala
salud y muerte de Thomas Braniff) con Francisco Yarza a la
cabeza, Enrique Tron, Feman~o
Pimentel y Fagoaga y .Lws
Barroso Arias. Se propusieron
construir desde Atlixco los Km.
21 a 30 buscando conexiones con
el Ferrocarril de Cintura en México.
ACCIONISTAS DE LA EMPRESA.
DEL FERROCARRIL DE SAN
RAFAEL Y ETLIXCO, S.A. en 1905

(Por orden de importancia Y grado de
control de la eta)

a.. de Papel San Rafael
Francisco Suárez por si
Testamentaria de
Thomas Braniff

1,32.6 acciones
6,927 acciones
4,395 acciones
4,152 acciones

Femando Pimentel
yFagoaga
CIASA
1,600 acciones
Francisco Yarza
200 acciones
José Sénchez Ramos
200 acciones
Charles Gordon Paterson 200 acciones
Total: 25,000 acciones

Se contempló en este año la necesidad de un préstamo por 2
millones para cubrir el costo ~el
trazado de vía de Santa Catalina
y Atlixco que era lo más costoso
del proyecto. El contratista de
confianza fue la Compañia inglesa R.C. Bateman.

Para 1908 debió concluir la
prórroga de concesión pero la
empresa alegó dos razones de
peso por las cuales solicitaba la
ampliación del plazo hasta 1913.
El primero fue relativo a problemas de financiamiento ya que
los 40 kilómetros aproximadamente entre Apapasco y Santa
Catalina tenian un costo promedio (según varios contratistas
entre los que aparece el fuerte
comercio de W. Pearson and Co.
de Londres) de dos millones de
pesos. Entre Atlix~o y Pueb~ se
proyectaron también aproxrmadamente 40 Km. con un costo de
$600,000.00 aproximadamente.
El segundo tuvo que ver con la
inestabilidad de la fuerza de trabajo en la región para acarrear
la madera del monte a las terracerias para los durmientes.~ Los
famosos "fleteros" parecieron
escasear por temporadas prolongadas y esto dificultó el tiempo
del tendido de vía.
Cuando estalló la Revolución
de 1910 prácticamente el último
tramo por cubrir era el de Santa
Catalina a Ecatzingo pero con el
estallido social la región suroriental del Popocatépetl entre
Atlixco-Cuautla y Chalco se vio
muy afectada por los diversos

grupos sociales en conflicto. Es-

¡

ta situación provocó quejas de
los contratistas que se negaban a
realizar el trabajo de conclusión
de la vía porque sus ingenieros
se enfrentaban al peligro de ser
molestados e incluso secuestrados35 por los ejércitos zapatistas
que a su paso destruyeron
muchas haciendas e inutilizaron
a las fábricas textiles de la zona.
El plazo de 1913 fue incumplido
nuevamente y las nuevas administraciones de Comunicaciones
Y Obras Públicas se negaron a
ampliar los plazos quedando en
forma indefinida la situación legal de la empresa. Para 1914 la
CIASA se dirigía al Departamento del Trabajo para informarle
que sus trabajos quedarían
nuevamente suspendidos si la
S.C.0.P. no obligaba a la Cia. del
Ferrocarril de San Rafael y
Atlixco para que reanudara el
tráfico del ramal de Metepec a
Atlixco. 38
La CIASA tenia planeado continuar el tráfico de materias primas, insumos y productos por
medio del interoceánico de Atlixco a Puebla y de allí a México.
Esta ruta era muy larga pero no
había otra forma de conectarse
al mercado metropolitano
mientras el tramo faltante del
Ferrocarril de San Rafael no se
terminase. En 1915 la CIASA
contrató trenes particulares para llevar a Puebla materias primas, productos y refacciones
que peligraban. Al quedar abandonado el ferrocarril en los aiios
revolucionarios entre otras razo-

nes porque las empresas que lo
s~en~ban habían perdido premmenc1a y sus dueiios desaparecido o exiliado por sus filiaciones porifiristas o huertistas, asistimos al proceso de desincorporación de los ramales
del camino principal de Atlixco a
México como forma de obtener
recursos para liquidar los créditos pasivos de la empresa. Así,
entre 1913-1915 se concretó la adjudicación a favor de la Papelera de San Rafael del ramal a
Tlalmanalco y entre 1918-1919 la
adjudicación a la CIASA del ramal de Metepec a Atlixco.

Entre 1910-1927 el Ferrocarril
de San Rafael y Atlixco S.A. se
convirtió en una empresa en liq1!1dac~ón administrada por la
Dirección General de Bienes Intervenidos al no haber Podido
concluir satisfactoriamente con
el contrato de concesión original
Y sus reformas. En un informe
del jefe de la sección de Tarifas
de la SCOP se manifestó que el
ferrocarril tenía dos coches
Pullmans en servicio: "El Fortuna" y "El Zoquiapan",
cobrándose en primera clase
una tarifa más cara de la usual.
El inspector enviado informó
que se transportaba carbón vegetal en carro entero entre todas
las estaciones. Transportaba
también tabique o ladrillo, leila,
madera y material para cajas de
madera, paja, zacate y zacatón,
arena, leila verde. Había movimiento de carros entre Atlixco y
las fábricas La Concepción, El
Carmen y La Carolina. n Cuando

la Dirección de Bienes Intervenídos devolvió el ferrocarril a los
dueiios que quedaron reorganizados después de la asamblea de
accionistas de 1922, se descubrieron fraudes y la desaparición del archivo de la empresa
por lo menos para los años de
1918-192.0. En un informe de la
SCOP del 24 de noviembre de
1921 se dice:
"La parte de vía de Atlixco a Santa
Catalina se encuentra en estas condiciones: De Atlixco a Metepec
(~Km) en buen estado y en explotación por cuenta de la CIASA y de Metepec a Huexocoapan (9Km) está en
malas condiciones; obstruida
completamente por la yerba, rieles
vencidos, tramos sin durmientes; no
obstante este mal estado de la vía se
hace en ella un transporte de lefta en
plataformas que vienen de HueJ:icoapan hasta Metepec donde es cargada en carros de ferrocarru para ser
llevados a Atlixco; de Huexicoapan a
Santa Catalina la Via está completamente abandonada faltando 130
metros de riel y mucho herraje que
probablemente se lo han robado.''

El material rodante era propiedad de la empresa, contando
con una_ locomotora, cinco
carros-caJa, coche de pasajeros
de la. y 2a. clase y una plataforma. Había intercambio de
carros por entero con el Ferrocarril Interoceánico. El inspector propuso en virtud de su observación:
"Que habiendo fenecido el plazo seftalado en el articulo 9o. del contrato
de fecha 23 de marzo de 1898 reformado el 10 de junio de 1908
la
t4;nninación total de la linea' y no habiendo presentado hasta hoy las bases ~e Reforma a ese contrato, por
medio de los cuales pudiera comp~ ~

para

�meterse a continuar la construcción,
reponer la parte destruida y comenzar la explotación de la linea, según
se indicó en oficio 0618 de enero 'rl de
1921, ha llegado el momento de
declarar la caducidad . de la concesión; con fundamento en la fracción
11 del Art. 31 de la Ley Federal de
Ferrocarriles."

Ya desde hace 10 meses se babia dado prórroga a la Cia. para
que arreglara su situación en un
plazo de quince dias para que
presentara las bases para un
contrato de refonnas a la concesión. Por otro lado la CIASA babia violado por tres años la ley
hacendaria de impuestos por fletes y pasajes de ferrocarril en el
ramal que explotaba. Por ello se
pretendió obligar al Ferrocarril
de San Rafael y Atlixco S.A. a
asumir la explotación del ramal
y que anulase el contrato que
existía entre la Empresa y la
CIASA. Para el 17 de abril de
1923 en un informe de la SCOP se
hace notar que la Empresa del
Ferrocarril logró un plazo de
quince dias para la presentación
de las bases de la reforma de
contrato para continuar finalmente con la construcción del
Ferrocarril de Santa Catalina a
Ecatzingo en 34 kilómetros aproximadamente, o se procedería a
la caducidad.

~

En 1927 se declaró que la
Empresa estaba en liquidación
por haber perdido más del capital social y al parecer sólo se
comprometió a terminar un
Ferrocarril forestal de 5 kilómetros entre Santa Catalina y
Apapasco, restituyendo la via

angosta por via ancha los tramos
que pudiera.
Gracias a la información del
Archivo privado de la Compafiía
Industrial de Atlixco S.A. 39 podemos concluir las vicisitudes de
esta típica empresa ferrocarrile-

ra del porfiriato acotando las características tecnológicas del
ferrocarril y los productos que
transportaba en la parte del ramal que explotó la propia CIASA
desde 1919 hasta 1925, última
fecha de observación de la información.

Algunas partes como rieles y
cambios vinieron de Inglaterra
por conducto de Guillermo Herdaker quien fue comisionado por
Félix Martinó de la CIASA en
~uropa para la correcta adquisición de materiales en Londres.
~ormes Hermant and Co. fue un
importante proveedor en
Lo~dres. Oncins de Aragón abastec1? el resto del material. Iñigo
~onega vendió a la CIASA matenal rodante del Ferrocarril de
San Rafael y Atlixco. Guillermo
O Braniff fue otro importante intermediario. Valentin Elcoro
abastecía también de durmien~s ~e acero y era el intermediario en Nueva York con la Cía
Koppel ya citada para el envio
de carros de ferrocarril.40

CARACTERISTICAS TECNOLOGICAS DEL FERROCARRll.. DE SAN RAFAEL Y
ATLIXCO, S.A. (19%3)

PROCEDENCIA DE LOS MATERIALES:
DISTRIBUIDORES EN MEXICO DE
MATERIALES DE FERROCARRIL:
TRACCION:
TIPO o CLASE:
LOCOMOTORAS:

INGLATERRA Y EE.UU.
B. Oncins Aragón, Rodolfo Grunberger,
Iñigo Noriega y Valentin Elcoro.
Vapor.
Ramal: Vla portátil angosta de 3 Pies.
Dos marca Baldwin Locomotive Works de
Pbiladelpbia, 1883•.

DATOS TECNICOS DE LAS

LOCOMOTORAS

No. Int. de Máquinas No. 2 7003 Y la 305 7019
Base de RUEDAS MOTORES: 11 y 10 pti
gadas. 11 Y 9 pulgadas la otra.
Base total de las ruedas de máquinas.
18 pulgadas Y 1 pulgada y 18 y 2.
·
Ruedas de máquinas, y tender:
~ pulgadas Y 4 pulgadas y 43-2.
Diámetro ruedas motores: 35 pulgadas
Ruedas de los Trucks: 29.5 Pul. y 2.8 pulg
Fluxes: 154 ambas. Longitud: un Mts. ·

NATERIAL DE CARGA:
CARROS, TANQUES, ETC.

TANQUES DE AGUA Y PETROLEO:
Escatillón de Via:
COCHE DE PASAJEROS:
(RAMAL)

PLATAFORMAS:
CARROS DE CAJA:

SERVICIOS:

Longitud de Fogón: 2.'rl Mts. Anchura:
0.61Mts.
Fluxes, Superficie:
56.5 Mts2
Fogón, superficie:
7.5 M2
Superficie Total:
64 Mts.2
Superficie Perilla:
1,385 M2
Uno de 1,900 galones de agua y otro de 2,418
galones. Uno de l.~ galones de petróleo Y
otro de 1,558 galones.
36 pulgadas.
Un coche de 2a. Clase
Una plataforma C.I.A. No. 1
Cinco carros marcados con los números e
iniciales: CIA-3865, CIA-3866, CIA-3867,
CIA-3868 y CIA-3869. Fabricados por Koppel Industries and Equipment Car. Co.
USA.
Pasajeros, Fletes, Express, Correo Y
Acarreo. (Arrastres)

NOTAS
1 V. ~e~tsis. Dawn. La industria
~rtilmencana en el siglo XIX México, SEP. (Col. Septsetentas no
67), 1973, pág. 158.
.

2 V. ~tsworth, Job. El impacto econ6au~ de los ferrocarriles en el
porflriato. Crecimiento y Desarrollo. México, Sep., 1976, 2 vols
(Sepsetentas Nos. 'rll-ffl). Schmidt.
Aryhur Paul. The Social and Econoauc EHect ol the Railroad in Puebla
~ .Veracz:-uz. Tesis, Ann Arbor
Michigan Microfilms. 1867-1911. Clave. 385.172 s24s (BDIB).

:i::i.~~NSPORTADOS POR EL RAMAL METEPEC-ATIJXCO
Géneros manufacturados leña t ·
iz 1g ó
(cerveza, petróleo crudo, ~ombu'sti1:e:•a~~t!s y°:!e~=~~;~gumbres Y varios

EMPLEADOs DE FERROCARRIL DE SAN RAFAEL y A
MALDEMETEPECAATIJXCOCONESPECIFICACIONDETIJXSuCf!;TS.A. EN RAAN'Ol923:
nutU\IOSPARAEL
Lafa G. Carbajal

Arturo.Luna
Antonio Ramos
Bernardo Cruz
Martín Amézaga
LaiaApflar

( tocios mexicanos)

Agente en Atlixco.
Maqnlnista
Conductor
Fogonero
Garrotero
Garrotero

$51.9% semanal.

t0.38 semanal.
31.15 semanal.
17.50 semanal.
18.00 semanal.
18.00 semanal.

3 V. "Camino de F ierro de Puebla"
en: Colección de Leyes y Decretos
1868, Puebla, exp. sept. 29. pub. sept
30.p. 105.
·
•

V· !-ntecdentes de la Ley del 6 de
abril de 1899 reglamentaria de los
ferrocarril~ mexicanos en: Fondo
SCOP, Sene Ferrocarriles e
l94/l-1 al ,n..1. Ferrocarril de
Rafael y Atlixco.1898-19'rl.

:!i

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

25

V. La nota 11.

26 V. escritura de sociedad... op. cit.
5

V. "Resultado de la explotación de
los ferrocarriles de concesión federal existentes en la República Mexicana" en: Anuario estadisti.co de la
República Mexicana de 1897. Dirección General de Estadistica a cargo
del Dr. Antonio Peñafiel. México,
tip. de Fomento. 1898 pp. 269-275.
Puebla, Ferrocarril Industrial, pág.
274.

Chalco bajo no. 180 fs. 93 libro primero de 1894. En México, No. 1411 fs. 50
libro 3o. volumen VII.
'13

7

8

9

V. "Ferrocarril entre Puebla y Acapulco" En: Colección de Leyes y
Decretos de E. L. y S. de Puebla.
Pue. exp. Agosto 18. Pu. Sep. 10.
1890. p. 102.
V. nota 5 y "Ferrocarriles" en:
Anuario estadisti.co de la Rep. Me:r.
Por Antonio Peñafiel. Fomento,
1896, Afio IV, Núm. 4 288 pp. La parte
correspondiente a los ferrocarriles
Portátiles con sistema Decauville en
el Estado de Puebla.
Muchas de las concesiones terminaron formando parte de grandes firmas ferrocarrileras como el Intero. ceánico y el Mexicano.
V. Archivo Municipal de Atlixco.
1898. Gobierno. "Vias de Comunicación" En: Memoria instroctiva y documentada que el jefe del departamento ejecutivo del Estado de
Puebla presenta al XV congreso
constitucional. Puebla. Imp. de la
Escuela de Artes y Oficios del Estado. 1899, Tomo
(1897-1899) pp.
XXXIII-XXXIV. "Ferrocarriles,
Caminos y Puentes" En: Memoria
instructiva•.. al XIX congreso constitucional. Puebla, imp. de la escuela de artes y oficios del Estado.
1907. pp. 262-268.

m

V. nota anterior.

14 V. Fondo SCOP. Ferrocarriles.
Exps. 194/ 1-1 -14-1 Ferrocarril de
San Rafael y Atlixco, S.A.
15

6

V. Juan M. Villela, notaria 25. Acta
35 del lo. de febrero de 1896

12 Inscrita en el registro público de

co acta no. 641 a fs. 7'J3 Vol. lo. tomo
22 sección primera.

29 V. J.M. Villela op. cit., acta del 9 de
16 V. Herrera Feria. Lourdes. "Las
Haciendas Porfiristas en Atlixco.
1896-1~", Tesis Licenciatura en

Historia. U.A.P. Puebla.
17 V. Juan M. Villela, Notario público
No. 25A.G.N.M.
18

V. Estatutos de la Negociación Agrícola de Xico, los de la Compañia industrial de Atlixco S.A., entre otras.

19 V. Juan M. Villela, Notaria 25. Protocolo No. 1 del lo. de julio de 1898.

A.G.N.M.
7'J

V. nota anterior.

21

Acta de Asamblea General ordinaria celebrada en México, 9 de marzo
de 1899. Juan M. Villela, notaria 25
anexo fs. 38-1.

octubre de 1897. A.G .N.M.

30 V.nota9.
31

V. Pacheco, Pilar op. cit., nota 24.

32

V. Juan M. Villela, not. 25. op. cit.,
instrumento del 14 de noviembre de
1899. Tomo 4.

33

V. Fondo SCOP. op. cit., exps. 194/21 al 15-1. A.G.N.

34 V. Ortiz Hemán, Sergio. Los FerIYr
carriles de México. México, SCT.
1970, 193 pp.
35 V. Serie Ferrocarriles, Fondo SCOP.

22 Emilio Pimentel se presentó como

23

exps. 194/2-lal20-l,A.G.N.
36 V. nota anterior.
37

38 V. Archivo Privado de la CIASA.
Rollo II Casillero 26 Of. 2 22 de septiembre de 1914. Microfilm propiedad del C.1.H.M.O.1.C., U.A.P.
Puebla.

V. Informe de los contratistas ingleses respecto al tramo mencionado y
relación de costos en: Fondo SCOP,
op. cit., exps. 194/2-1 al 20-1. 18991908. Archivo General de la Nación.

39 Informe. Fondo SCOP Ferrocarriles. exp. 194-22-l. 1920-1926.

40

!bid.

41

V. Archivo Privado CIASA Rollo ~
Ofs. IV lo. Enero de 1923 el 31 Diciembre del mismo año. Microfilm...
nota 38.

42

Toda la información de proveedores
puede consultarse co~ detalle t:n:
Libro Diario. Microfilm. Archivo
Privado CIASA. Rollo XI Del 15 de
febrero en adelante, año 1899.

CIASA. Notario Juan M. Villela.
Not. 25 1899 Libro lo. Tomo lo. Fs. 5
A.G.N.M. V. tambiénPacheco.
25

!bid.

apoderado de la Cia. Constructora
del Ferrocarril de Xico y San Rafael
y es un reconocido miembro de los
"cientificos" del periodo. V. J.M.
Villela. Tomo 41898. AGNM.

24 V. escritura de sociedad de la
V. Ceceña, José Luis. México en la
órbita imperial México, Ed. El caballito 12a. edición, 1970. El Anexo 1
sobre ias empresas más importantes de México por los capitales de inversión. 1910.

V. Morales Moreno, Humberto.
Ensayo de localización industrial y
tecnología durante el Porfiriato. El
caso de la CIASA y su fábrica textil
de Metepec. 1899-1925. Tesis licenciatura en Historia, U .A.M. Iztapalapa, México.

28 Inscrita en el Reg. Público de Méxi-

A.G.N.M.

10 V. Juan M. Villela. Escritura de sociedad del 27 de Enero de 1900. Notaria 25. Ciudad de México. Archivo
General de Notarias.
11

27

Zamudio, Pilar. Los empresarios
fundadores de la l7ASA 1897-1899.
Tesis licenciatura en historia U.A.P .
Puebla.

NELLY SACHS. Escritora alemana de
origen judio, nació en Berlin ( 1891) y murió en Estocolmo ( 1970). En 1966 compartió el Premio Nóbel de Literatura con el
Polaco-hebreo Shmuel Josef Agnon.
Autora de In den Wohnungen des Todes
(En las moradas de la muerte, 1947),
Flucht und Verwandlung (Huida y
metamorfo.'iis, 1959), etc.

nea. Fue también Político destacado: gobernador de su estado y secretario de
educación pública.

RAUL RANGEL FRIAS (Monterrey,
N.L., 1913). Escritor, historiador, abogado, Político, maestro universitario, conferencista y orador elocuente. Ex rector
de la Universidad de Nuevo León (19491955) y ex Gobernador de Nuevo León
(1955-1961), durante su rectorado se fundó Fa~ultad de Filosofía y Letras de la
Universidad, y como Gobernador impulsó la construcción de la Ciudad Universitaria. Fundó la revista Armas y Letras y
la Escuela de Verano de la universidad.
Autor de una veintena de títulos entre los
que destacan Gerónimo Treviño Cosas
nuestras, Testimonios, Kato, etc. •

ALFONSO RANGEL GUERRA (Monterrey, 1928). Estudió la licenciatura en
derecho en la Universidad de Nuevo León, donde fungió como Director de la Facultad de Filosofía y Letras y Rector
(1962-64). Fue Secretario General de la
MARIE-LUISE KASCHNITZ. KarlANUIES (1965-1977) y Director de Edusruhe, 1901- Roma, 1974. Escribió novecación Superior de la SEP ( 1978-1982). De
las, poemas, cuentos, ensayos, memo1982 a 1985 fue Ministro del Servicio Exterias y piezas para la radio. Algunos de
rior Mexicano (en España); de 1985 a
sus títulos: Totentantz (Danza de la 1988 _Secretario General de El Colegio de
muerte, 1948), Die ZuJrunltsmusik (La
México, y actualmente Secretario de
música 11,Jtura, 1950), Ewige Stadt
Educación y Cultura del Gobierno de
ALEJANDRA RANGEL (Monterrey,
(Ciudad eterna, 1952), Dein Schweigen,
Nuevo León. Es autor de: Páginas sobre N.L., 1946). Licenciada en filosofía ha
meine Stimme (Tu silencio y mi voz,
AHonso Reyes (comp., 1955 y 1957);
ejercido la docencia en la Universidad de
1962).
Historia de la literatura española ( 1965);
Monterrey, el Tecnológico de Monterey y
Agustín Yáñez y su obra (1969); Nueve
el Seminario de esta misma ciudad. AcINGEBORG BACHMANN. Poeta alemauniversidadesmexicanas(l972); La edu- tualmente es profesora en la Facultad de
na que nació en Klagenfurt ( 1926) y conocación superior en México (1979), entre
Filosofía y Letras de la UANL y cursa la
ció París, Viena, Londres, Estados Uniotros títulos.
.
m
aestría en Metodología en esta misma
dos y Roma, donde murió (1973). Obtuvo
escuela.
el premio "Georg Büchner" en 1964. EsHECTOR FRANCO SAENZ. Licenciado
tudió filosofía en Graz, Innsbruck y
en sociología egresado de la Facultad de MARIA GUADALUPE MARTINEZ. LiViena; se graduó con la tesis La recepFilosofía y Letras de la UANL, donde cenciada en Letras Eapañolas, egresada
ción critica de la filosofía existencial de
cursó asimismo la maestría en educa- de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Martín Heidegger. Algunas obras: Die
ción superior. Actualmente se desempe- Universidad de Nuevo León, donde se degestundete Zeit (El tiempo prorrogado,
ña como docente en esta misma escuela.
sempeña actualmente como profesora
1953), Anrufung des Groasen Baren (Indel colegio de letras. Ha pubicado artícuvocación a la Osa Mayor, 1956), Malina
MIGUEL COVARRUBIAS (Monterrey,
los de critica literaria en Armas y
(1971).
1940) ha publicado, a lo largo de un poco
Letras, Deslinde, y otras revistas espemás de veinte años, una decena de títu- cializadas.
ABRAHAM NUNCIO (Saltillo, Coahuila, los: Papelería (ensayo 1970), Olavide o
1941). Hizo estudios de derecho (UAC), liSade (ensayo, 1975), Antología de auto- JOSE KOZER. Nació en Cuba en 1940 y
teratura (UNAM) y filosofía (UANL).
res contemporáneos. Teatro
reside actualmente en Nueva York
Director fundador de Deslinde (agosto
(compilación, 1980), EL segundo poeta
(EEUU), donde trabaja como profesor
1982). Ha publicado Todos juntos (cuen(Poesía, 1981), Custodia de silencios
tos, 1971), En blanco y negro (poesía, (relato, 1982), Pandora (poesía, 1987). en el Queens College. Ha publicado dos
libros de poesía, Sus poemas y relatos
1979) y Recetas para nada (prosa poétiHa sido profesor de la Facultad de Filohan aparecido en diversas revistas liteca, 1982). Periodista y ensayista político,
sofía y Letras (UANL) desde 1970, yacrarias de España, Latinoamérica, Esta~
es autor también de El Grupo Monterrey tualmente es el director de Deslinde.
dos Unidos y Canadá.
(1982) y El Pan (1986).
JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA
MINERVA MARGARITA VILLARRELETICIA HERRERA (Monterrey, N.L.,
(Monterrey, N.L., 1944). Licenciado en
AL. (Monterrey, N.L., 1957). Licenciada
1960). Socióloga, egresada de Filosfía y
filosofía egresado del Instituto Superior
en sociología, egresada de la Facultad de
Letras de la UANL. Ha publicado ensaAutónomo de Occidente (hoy UNIVA),
Filosofía y Letras de la UANL, donde acyos, poemas y relatos en los suplementos
realizó estudios de letras y maestría en
tualmente se desempeña como profesora
locales, y dos Poemarios: Pago por ver la Facultad de Filosofía y Letras de la
de tiempo completo. En 1986 obtuvo el
(1984), Canto del águila (1985). Trabaja
UANL. Combina el ejercicio de las letras
Premio Plural de poesía y el Premio Nacomo analista de información en El y la docencia universitaria con la labor
cional de Poesía "Nuevo Reyno de LeDiario de Monterey.
de comunicación y relaciones públicas.
ón". Ha publicado Hilos de viaje (prosa
Colaborador del periódico El Porvenir.
poética,
1982). Colabora en el suplemento
AGUSTIN Y~EZ (1904-1980). Escritor
Ex director de Deslinde. Es autor de La Ensayo del periódico El Norte.
Jalisciense, autor de Al filo del agua letra y la tinta (antología periodistica,
0947), una de las novelas más notables
1981) y La estética de José Vasconcelos ROBERTO CRUZ ztrnlGA (Arriaga
de la literatura mexicana contemporá(1986).
Chiapas, 1959). Formó parte del taller li:

!a

...;¡
(11

�terario Tinta Joven a finales de los setenta, en cuya serie de cuadernos publicó el
poemario Del mural de las esquelas,
(1982). Es licenciado en periodismo por
la UANL y trabaja actualmente en el periódico El Norte.

SASK1A JUAREZ (Monterrey, N.L.,
1943). Hizo estudios en el Taller de Artes
Plásticas de la Universidad de Nuevo León (1958-1961) y en la Escuela Nacional
de Artes Plásticas "San Carlos". en la
ciudad de México, donde cursó la carrera
de Maestra en Artes Plásticas con especialidad en pintura. Ha participado en
exposiciones individuales y colectivas en
la ciudad de México, en Monterrey. y en
diferentes lugares de los Estados Unidos
y Sudamérica. En 1965 fue enviada por la
OPIC a Santiago, Chile, para auxiliar a
la realización de un mural a Juan O'Gorman. En 1968 regresa a Monterey. donde
se incorpora como profesora de la Es1cuela de Artes Plásticas de la Universidad y se dedica a pintar paisajes del norte del pafs, sobre todo de los alrededores
de Monterrey. Es autora del admirable
Tríptico de las montañas ubicado en uno
de los muros de la Capilla Alfonsina
(UANL).
MA. DEL PILAR PACHECO ZAMUDIO.
Nació en Puebla, Puebla. Es licenciada
en historia (UAP) y pasante de lamaestría en historia en la UAM. Ha realizado diferentes investigaciones sobre los
empresarios textiles y bancarios de fines
del porfiriato en el centro del pais. Es la
coordinadora de la academia de historia
contemponinea en la Preparatoria Lázaro Cárdenas de la UAP.

-HUMBERTO MORALES MORENO. Originario de Puebla, es licenciado y pasante de la maestría en historia de la UAM.
Ha realizado investigaciones de tipo regional en Atlixco, Puebla. Coordinador
de la academia de historia de México en
la Preparatoria Lázaro Cárdenas de la
UAP.

Poro nosotros lo proyección de su
empresa y sus productos es lo más
importante, reflejando su imagen con
uno bueno impresión en offset, con lo
goronño de personal especializado.

•TI RAJES DE PERIODICOS
•SUPLEMENTOS
• REVISTAS
•FOLLETOS
•TIPOGRAFIA
•ENCARTES YMAQUILAS
•SELECCIONES DE COLOR
EN SCANNER
A SUS ORDENES EN:

aditorial~
cargo, ) . a . ~

Washington 209 Ole,
(83)44°28-68 43°14-71
43-12·73 44-90-82
Apdo, Postal 1134
Monterrey, N, L México

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376414">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376416">
              <text>1988</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376417">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376418">
              <text>22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376419">
              <text> Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376420">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376421">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376440">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376415">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 7, No 22, Octubre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376422">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376423">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376424">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376425">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376426">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376427">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376428">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376429">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376430">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376431">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376432">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376433">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376434">
                <text>01/10/1988</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376435">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376436">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376437">
                <text>2015562</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376438">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376439">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376441">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376442">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376443">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28414">
        <name>Disposición del agua</name>
      </tag>
      <tag tagId="20969">
        <name>Empresarios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28404">
        <name>Poetas alemanas contemporáneas</name>
      </tag>
      <tag tagId="14485">
        <name>Raúl Rangel Frías</name>
      </tag>
      <tag tagId="13851">
        <name>Universidad de Nuevo León</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13636" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11703">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13636/DESLINDE._1989-1990._Vol._8-9._No._26-27._Oct.-Mar._0002015563.ocr.pdf</src>
        <authentication>8a0142b1274824ce1cf822ec65dd541b</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377178">
                    <text>En este número
lllaiaaiaolvidable.quecadaeacria
cambiatodalatradicül~
:_.ldl&gt;lll...,.1e1dcdwsaonesc1e1a1iadicic1oquedlosban

• que 1101 ha obligado adesilojar cae
- - · ......... bistaria DO ea aaponsable de
•

parabllll'c:onela.¡Jüqa6..
iosásdmos m 10lwr a eDa?

1·---

:~llild~·I DnlÍOICI-.

laldmiadelalitmluaa
pnbk:...,.Wdéllc:toIIÍeÍIIÍ;-~~
ISliandocadenasde incom

WlelYoatipknode ,ratüwJ/dMr11111e re
tM lilal/ deljardl,a """'1McidtJI i6k, ti nono,
ai, #to1111te.tili-,o:acOltldn a/os tkmpo, oc
ta Grtda;I .rüapltgariasy.ria diosa! tipud,lo

_,e

a lfaldrdin.j
La 6poca
endidtt entre los pimeros asenaamienios
,~...,_ililpaodelllicleolapacapilalisla,)Dldeca_,r_.,..
•••clistnalablJafnlimasatisfacci6nalaequ1va1enciaabsola1a
tiJila
vkx:kwl

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregorio Farias Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José Maria Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO DOBLE 26-27 / VOLUMENES VIII-IX / OCT. DE 1989-MARZO DE 1990

CONSEJO EDITORIAL
Benigno Benavides
Nora Berumen de los Santos
Nicolás Duarte Ortega
Ma. del Refugio Garrido
Armando González
Genaro Saúl Reyes Calderón
Vicente Sáenz
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA
Andrea González Corona

Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facullad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO.

Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

�SUMARIO

3

EL DIIATADO SER
Ernst Stadler

5

16

BAHORRINA
Daniel Sada

WITTGENSTEIN EN LA MEMORIA DE SUS AMIGOS
Silvia Mijares

76

81

EL DEBATE SOBRE LA POSTMODERNIDAD EN LA CRISIS ACTUAL
Gabriel Vargas Lozano

LA PROCESION
José Javier Villarreal

62

73

LA FILOSOFIA Y LA CIENCIA EN LA ACTUAL ENCRUCIJADA
Abelardo Villegas

1A INCIDENCIA DE LA EXPERIENCIA HISTORJCA SOBRE LA TEORIA DEL
CONOCIMIENTO DE LO SOCIAL
Sergio Bagú

54
61

FRENTE A LAS PIERNA~ ESCULTURALES DE LA VECINA
Ernesto Barajas Elizondo

POEMA DE LOS ARBOLES
Juan B. Delgado

43

48

CRISIS, CRECIMIENTO Y DESARROLLO
Gregorio Vidal

NEOLIBERALISMO, RECOMPOSICION CAPITALISTA Y PROCESO DE HEGEMONIA
EN AM};:RICA LATINA
Roberto G. Hem,ández Elizondo

34

40

EL ALEMANISMO EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS
UN ACERCAMIENTO HISTORIOGRAFICO
Felicitas López Portillo T.

POR ESfE DIAS Y LOS QUE FALTAN
Pablo Ullrich M.

18
28

EL DILATADO SER

LA CRISIS DEL SOCIALISMO Y SUS CONSECUENCIAS PARA AMERICA LATINA
Gabriel Vargas Lozano

HISTORIA DE LA HACIENDA DE SAN LORENZO
Rocío G. Maíz

99

IMITACION DE CHARLES SIMIC
Evodio Escalante

Ilustran ~ número dioujos de Ericlc Estrada

Ernst Stadler
FORMA ES PLACER
Fonna y cerrojo habrían de romperse primero,
y el mundo penetrar por túneles abiertos.
Fonna es placer, sosiego, plenitud celestial,
mas a mí me seduce roturar el breñal.
Fonna, para mí, es reducir y amarrar:
en toda latitud mi ser quiero ensanchar.
Fonna es limpia dureza que apiadarse no sabe,
mas a mí me conmueve lo triste y sofocante.
Y por abandonarme en absoluta entrega,
con su satisfacción la vida me impregna.

PEQUEÑA CIUDAD
Las numerosas callejuelas que atraviesan la larga calle principal
se dirigen hacia lo verde. Por todas partes se cuela el campo.
Por todas partes avanza el cielo y el olor de los árboles y el fuerte aroma del sembradío.
Por todas partes la ciudad se extingue en el húmedo esplendor de la hierba,
y tras el gris perfil de los bajos techos oscila la montaña,

sobre la que trepan las parras que con claros puntales resplandecen al sol.
Pero arriba el pinar se cierra: choca
como una ancha y oscura muralla contra la encamada alegría de la iglesia de cantera.
Al atardecer, cuando cierran las fábricas, la calle principal está atestada de hombres.
C.aminan despacio o se detienen enmedio de una callejuela.
Están ennegrecidos por el trabajo y el hollín de las máquinas. Pero en sus ojos llevan
todavía fragmentos de la obstinada fuerza de la tierra, residuos de la majestuosa luz de campo.

�EL ALEMANISMO EN EL BANQUILLO DE
LOS ACUSADOS: UN ACERCAMIENTO
HISTORIOGRAFICO

Form ist Wollust
Form und Riegel muBten erst zerspringen, / Welt durch
aufgeschlossne Rohren dringen: / Form ist Wollust, Friede,
himmlisches Genügen, / Doch mich reiBt es, Ackerschollen
umzupflügen. / Form will mich verschnüren und verengen, /
Doch ich will mein Sein in alle Weiten drangen - / Fonn
ist klare Harte ohn' Erbarmen, / Doch mich treibt es
zu den Dumpfen, zu den Armen,/ Und in grenzenlosem
Michverschenken / Will mich Leben mit Erfüllung tranken.

Kleine Stadt
Die vielen kleinen Gassen, die die langgestreckte HauptstraBe überqueren,
/ Laufen alle ins Grüne. Uberall fángt Land an. / Uberall stromt Himmel
ein und Geruch von Baumen und der starke Duft der Acker. / Uberall
erlischt die Stadt in einer feuchten Herrlichkeit von Wiesen, // Und
durch den grauen Ausschnitt nieder Dacher schwankt / Gebirge, über das
die Reben klettem, die mit hellen Stützen in die Sonne leuchten. /
Darüber aber schlieBt sich Kiefemwald: der stoBt / Wie eine breite
dunkel Mauer an die rote Frohlichkeit der Sandsteinkirche. // Am Abend,
wenn die Fabriken schlieBen, ist die groBe StraBe mit Menschen gefüllt /
Sie gehen langsam oder bleiben mitten auf der Gasse stehen. / Sie sind
geschwarzt von Arbeit und MaschinenruB. Aber ihre Augen tragen / Noch
Scholle, zahe Kraft des Bodens und das feierliche Licht der Felder.

Versiones de Miguel Covarrubias

Felícitas López Portillo T.
Pocos períodos históricos hay en nuestro
país tan escasamente estudiados como el
sexenio presidido por Miguel Alemán
Valdés (1946-1952), que sin embargo
carga con una serie de generalizaciones
que ameritan un análisis más detallado,
fruto de un mayor conocimiento.

bando constitucionalista, y la de propiciar y proteger el desarrollo capitalista
del país por medio de la promoción a la
iniciativa y la propiedad privadas, por lo
que se va, alternativamente, de un régimen de derecha a uno de izquierda, con lo
que todos los intereses quedan cubiertos.

Ejemplo de ello es la siguiente afirmación de don Ignacio García Téllez,
que resume un sentir casi común: "Alemán ha sido el gobernante más contrarrevolucionario que hemos tenido"
(Proceso, no. 342, 23-V-1983, p. 7). La
mayoría de la exigua bibliografía sobre
el período afirma que el rumbo cardenista, orientado hacia la pronta consecución
de la justicia social, promesa de la revolución, fue tergiversado por el gobierno
alemanistaen favor de la iniciativa privada, sin dejar de reconocer que la labor de
transición de Manuel Avila Camacho
allanó el camino hacia este desvío de los
principios revolucionarios.

Esta dicotomía entre un régimen jusPara Jorge Carrión y Alonso Aguilar
ticiero orientado a la satisfacción de las la revolución consolidó la hegemonía
demandas populares, representado por el burguesa "en otro plano de desarrollo: el
cardenismo, y el alemanismo como pro- del subdesarrollo capitalista dentro de la
tector y auspiciador de los sectores bur- estructura del imperialismo en la fase de
gueses, no es privativa de una historio- economías centrales altamente monopografía dada, aunque existen matices y lísticas".3 Para estos últimos, el cardenisdiferencias al respecto. Todo mundo mo cobijó en su seno la ilusión de una
admite que de lo que se trataba, en ambos burguesía nacionalista, antiimperialista
casos, era del desarrollo del sistema por lo tanto, que llevaría a cabo el sueño
capitalista en nuestro país, aunque con de la independencia económica y la autodiversas modalidades, pQes mientras unos nomía política del país, anhelo que no
ven durante el cardenismo el desempeño cristalizó, ya que las reformas cardenisde una burguesía nacional a la que se le tas aceleraron el desarrollo capitalista
da la puntilla durante los regímenes con los resultados conocidos. Rompen
subsiguientes, otros la ven con buena lanzas contra el nacionalismo burgués,
salud y madurez durante el alemanismo. "opiáceo" principal de los aparatos ideológicos de dominación de esta clase,
Amaldo Córdova, por ejemplo, en- "divisa verbalista y demagógica" que
cuentra que desde la revolución, encabe- esconde sus verdaderas intenciones de
zada por los sectores medios, que encu- explotación para que las masas crean que
bren bajo una bandera democrática de verdad está en contraposición con el
-genuina en el maderismo- sus ansias de imperialismo. Concluyen estos autores
enriquecimiento y sus afanes por sentar que nuestras burguesías no tienen ningulas bases de un capitalismo nativo sin la na posibilidad de ser como las burguesías
asfixiante presencia del capital extranje- clásicas de los países desarrollados, y
ro, hasta nuestros días, "la promoción del que, por lo demás, las condiciones
capitalismo sigue siendo el elemento históricas para ello jamás se dieron.
motor de la vida social del país".2 Afirma

FranciscoJoséPaoliescribequeenel
estado postrevolucionario ocurre una
pugna entre el "cardenismo, como representante fundamental de la izquierda
oficial, versus alemanismo, como promotor señero de la derecha al interior del
Estado"1 lo que recuerda la famosa "teoría del péndulo", tan cara a ciertos analistas, que equilibran las tensiones entre la
herencia histórica populista derivada de
la necesidad de satisfacer las aspiraciones de las masas que dieron la victoria al

que durante el régimen de Manuel Avila
Camacho menguó la presencia de la
burguesía nacionalista, hasta su desaparición en la etapa del alemanismo, cuando se dio una profundización de la dependencia económica, política, cultural
y social en aras del american way oflife.

�anglosajón. Por ello.
Aunque es verdad que no hubo nunca
tales condiciones, que por otra parte son
especiales y características de los países
donde sí hubo una revolución industrial y
su correspondiente corolario, tampoco
por eso debemos de ser tan tajantes en
negar la complejidad histórica y los
esfuerzos de nuestros países en pos de su
desarrollo, que no desaparecen con el
anuncio de que propiciaron mayor
dependencia yexplotación de los mismos.
En esta historiografía de izquierda, el
régimen cardenista y el alemanista
resultan casi hermanos gemelos, pues lo
que ambos hicieron fue desarrollar el
capitalismo y engañar a las masas en aras
de un sueño imposible de emancipación
económica, que resultó a la postre falso y
con pocos beneficiarios.
Dentro de los que ven a la revolución
y los sucesivos regímenes emanados de
ella dentro de un continuo histórico que
no los hace antitéticos sino
complementarios, tenemos que el
cardenismo es el antecedente necesario
del alemanismo. Así, las innegables
conquistas sociales del cardenismo son
condición indispensable para el desarrollo
posterior, ya que amplían el mercado
interno y con el pacto corporativo
impuesto a los empresarios, obreros y
campesinos se refuerza el control estatal
sobre los diversos sectores sociales. Esto
último, a su vez, posibilitó el rescate de
las riquezas naturales y el freno al capital
extranjero, con la extensión y

consolidación de la soberanía estatal. mayoría de los estudiosos coincide en
Moisés González Navarro describe la que durante el porfirismo, el proyecto de
antinomia: "Al parecer, el cardenismo la Reforma de crear una pequei'ia
tiene la doble significación de haber hecho burguesía emprendedora y productiva,
más radical la revolución, y que por medio de trabajo y esfuerzo
simultáneamente haber incrementado su hiciera posible la eliminación de las
antítesis".◄
lacerantes desigualdades heredadas de la
colonia, terminó en la creación de una
Cárdenas propugna el pluralismo minoritaria clase dominante que, con
económico regulado por el Estado, y no apellido liberal, erigió un aristocrático
ceja en su intento de imponer el poder aislamiento social y cultural que tenía su
ejecutivo sobre los otros dos poderes, corolario económico en una excesiva
poniendo el PRM bajo la sujeción concentración de la riqueza, con una
presidencial. Tzvi Medin escribe que don importante porción de ésta en manos
Lázaro defiende firmemente su opinión extranjeras.
de que "sólo el Estado posee una visión
Ante lo anterior, Héctor Aguilar
de conjunto y un interés general, y sólo él
Camín
afirma que la tarea fundamental
detentará el poder de dominar el
desarrollo del proceso nacional, social y del nuevo régimen surgido de la
económico'? lo que por otra parte está revolución de 1910 era la "construcción
especificado en la Constitución de 1917. de un Estado cuyo designio estructural es
Héctor Aguilar Camín va más lejos: "De suplir y patrocinar el surgimiento de una
Benito Juárez a Miguel de la Madrid, el burguesía nacional",7 tarea difícil si la
Estado ha llevado la iniciativa en la hay, porque esta burguesía debe nacer en
construcción de la nación"6 por lo que la condiciones de subordinación al aparato
consolidación estatal realizada por político que la hace posible yque la sirve,
Cárdenas será la base en que el régimen con todo y sus transacciones populistas,
de Alemán levantará su impresionante y de paso enfrentar al capitalismo
obra constructiva y su creciente internacional, "que termina sometiendo
por igual al Ahijado y al Padrino".'
intervencionismo económico.
Leopoldo Zea, por su parte, señala
La iniciativa estatal ha tenido un también que en México durante el siglo
contenido específico desde los liberales XIX, el intento de los mestizos liberales
del siglo XIX: la implantación, por crear uQa burguesía nacional resultó
consolidación y desarrollo del fallido, pues lo que cuajó fue una
capitalismo, que presenta a su vez el pseudoburguesía dominada por su
problema de la burguesía nacional. La homóloga desarrollada de origen

"el movimiento revolucionario se orientó
hacia el nacionalismo y hacia la
constitución de una auténtica burguesía
nacional".9 Pero el proyecto había
cambiado. "No se trató ya, como con el
porfirismo, de constituir una burguesía
semejan/e a la occidental, aunque fuese
con el carácter de servidora, sino de
constituir una burguesía de acuerdo con
los elementos que proporcionase la propia
realidad mexicana. Esta nueva burguesía
tenía que ser lo suficientemente fuerte
para servir sus propios intereses, pero sin
caer en nuevas servidumbres
extranjeras".1 º

Veremos más adelante en que quedó
este ambicioso proyecto, que ya desde
1953 reconocía el filósofo que no había
dado frutos equitativos. Quizá se le pedía
demasiado a esta burguesía, habida cuenta
desudebilidad estructural frente al Estado
y su indefensión frente a los cantos de
sirena del capital extranjero.
En cuanto al Estado surgido de la
confrontación armada, se le plantea la
necesidad de incorporar a su vez las
demandas populares, condición para su
supervivencia. Ejemplodeesta mediación
es la Constitución de 1917 donde, a
despecho de Carranza, se incluyeron
derechos sociales junto a los individuales
del liberalismo clásico. Amaldo Córdova
insiste en que el principal objetivo de la
política revolucionaria "fue siempre la
instauración en México de un capitalismo
moderno y jamás se ignoró, después de

Madero, que ello no sería factible si no se
satisfacían, por lo menos limitadamente,
las demandas que habían estado en la
base de la explosión popular". 11 De allí
este Estado árbitro, gestor y dispensador
de canonjías y servicios, controlador de
los diversos sectores sociales a través del
pacto corporativo implantado en la década
del treinta, que nunca renegó, sino al
contrario, de la propiedad privada, a la
que concebía como dinámica yeficiente,
no improductiva ni parasitaria. Señala el
autor anteriormente citado que el
gobierno presidido por Plutarco Elías
Calles fue el que dio inicio a la
reconstrucción nacional, ya pacificado el
país (o casi), y donde: "el Estado se
declaraba colaborador del empresario
privado sobre la base de concebirlo como
elemento indispensable para el desarrollo
nacional. ¿Hacía falta mejor apología del
capitalismo en un país atrasado como el
nuestro"? 12

Aunque señalemos nuestra opinión
de que el régimen cardenista y el
alemanista no son completamente
antitéticos, sino que responden a
condiciones históricas concretas, dentro
y fuera del país, amén de ser gobiernos
emanados de una matriz común, tenemos
que admitir que sus objetivos, si bien
similares-ambos erigen como su principal
fin el mejoramiento de las condiciones
de vida de los mexicanos- los caminos
para lograrlo son diferentes, aunque
complementarios. Durante el cardenismo
se quiso un desarrollo armónico, integral,
adecuado a nuestros recursos y a la
ancestral pobreza del mexicano. Se
buscaba una agricultura autosuficiente,
dedicada sobre todo a satisfacer las
necesidades de la población, y una
industria que produjera para las modestas
demandas populares, que no perturbara
la tradición campesina ni nuestra secular
idiosincrasia. Como lo señala Ramón
Beteta -quien trabajó estrechamente con
El mismo autor, en su clásico libro el general Cárdenas, de quien fue Director
Ideología de la revolución mexicana, General de la Estadística Nacional y
cita una declaración de Luis Cabrera, el subsecretario de Relaciones Exteriores,
ideólogo del Primer Jefe, quien declaraba y cuando Alemán poderoso secretario de
sinambages,desde 1916, las ambiciones Hacienda, reputado como el ideólogo del
de su facción: "La tendencia general del régimen- cuando en julio de 1935
Gobierno Revolucionario de México, es enunciaba el ideal industrial del
obtener un desarrollo económico basado cardenismo ante el Instituto de Asuntos
en la libre competencia, y de tal Públicos de la Universidad de Virginia:
naturaleza, que el desarrollo de los
negocios existentes no · sea motivo de
Pensamos que debemos intentar
industrializar aMéxicoconscientemente
imposibilidad para el desarrollo de los
eviiando con inteligencia los mal~
negocios futuros". 13
inevitables del industrialismo, tales corno

�/

el urbanismo, la explotación del hombre
por el hombre, laproducción para la venta
en vez de para la satisfacción de las
necesidades humanas, la inseguridad
económica, el desperdicio, las mercancías
14
inútiles y la mecanización del trabajo.

Treinta años después, este mismo
personaje, en entrevista que le hiciera
James W. Wilkie, explicaba su concepto
de lo que consideraba "revolucionario",
ante los que utilizaban esta palabra para
referirse únicamente a un cambio
estructural -si conseguido por vías
violentas mejor- de una sociedad dada:
"También tomamos como actos
revolucionarios todos estos que significan
el equipar a un país con una
infraestructura, como se dice ahora, que
permita el desarrollo industrial, el
desarrollo agrícola, y el desarrollo
ganadero del país",1scon lo que calificaba
al régimen alemanista como muy
revolucionario, pues su labor en pro de la
infraestructura fue innegable.

problemas sociales, en mejorar
inmediatamente los niveles de vida de las
masas, Alemán
sin ignorar ni'minimizar la importancia
que tiene la justicia social, pensó que lo
importante era que hubiera más para
repartir, y que entonces, como usted dice,
nosotros pusimos el mayor énfasis posible
en aumentar la producción, en promover
la agricultura, en promover la
industrialización, y sobre todo en una
cosa que es difícil medir en dinero, que es
darle al pueblo la seguridad en sí mismo.17

corrupción.
Efectivamente hubo una gran
cohesión en el grupo de civiles
universitarios que llegó al poder en 1946,
el que.según lascuentasdeLuisGonzález
en su libro La ronda de las generaciones,
influyó en la esfera política por la friolera
de casi un cuarto de siglo. De origen
predominantemente clasemediero urbano
y con fuertes tintes tecnocráticos,
mediando la cuarentena, este grupo fue
el prototipo "del nuevo liderazgo civilburocrático que caracteriza a México
desde mediados de los años cuarenta"."
En cuanto a las acusaciones de rápido
enriquecimiento, que Beteta niega como
"leyendas" que se inventan a los
gobernantes, aunque sí admite que por
medio de los contratos se formaron
grandes fortunas, Carlos Monsiváis
encuentra la razón de esto en la simbiosis
funcionario-empresario, que no era
novedad -recuérdese a Aarón Saénz, oal
mismísimo Obregón- pero que sí se
generalizó durante el periodo de la
postguerra.

Se quería que el mexicano pensara en
términos modernos, que dejara atrás su
apatía y resignación, su desgano y
desinterés hacia el futuro, propios de un
pueblo atrasado, en favor de la
competencia, el trabajo, el ahorro, la libre
iniciativa y la acumulación. Debemos
recordar que hasta 1960 México se
convirtió en una sociedad urbana, por lo
que los "atavismos" contra los que
luchaban los dinámicos ejecutivos del
alemanismo tenían fuertes raíces en la
En esta misma entrevista expresó sociedad rural de aquel entonces, que
Beteta su convicción de que "la comprendía al 60% de la población.
industrialización en México hubiera sido
Escribe Monsiváis, conceptualizando
Otra de las géneralizaciones acerca
imposible sin las reformas sociales que
16
al
régimen:
llevó al cabo el general Cárdenas".
del sexenio alemanista es que prevaleció
Reconoció asimismo que Cárdenas y el amiguismo, práctica que a su vez
El al~manismo, doctrina política,
Alemán fueron los presidentes que más propició la acumulación de grandes
indistinción entre funcionario Y
se esforwon por cambiar al país en un fortunas en forma rápida a través del
empresario, modo de vida cifrado en la
ostentación, lealtal:les amistosas
sentido positivo, pero que sus contratismo en las grandes obras públicas,
transmutadas en técnicas de gobierno,
modalidades para lograr tal fin fueron la especulación de bienes raíces que
invisibilización social de la miseria.
distintas, pues mientras Cárdenas hizo floreció al amparo de la urbanización y
obsesiones miméticas en relación a la
hincapié en atacar directamente los de las institucionalización de la

burguesía de Dallas o Houston (...) los
hijos de los primeros alemanistas son los
• primeros bilingües, los junior executives,
que suceden a los anacrónicos self made
men (Proceso, no. 342, 23-V-1983, p.
16).

En la bibliografía del periodo existe
un reproche común sobre este afán de
enriquecimiento. Entre los adictos al
régimen existe la convicción de que los
amigos traicionaron al presiden te Alemán
'y la confianza que depositó en ellos.
Quizá una opinión justa sea la de don
José C. Valadés, quien reprueba el "juego
de millonarismo" imperante en la época,
aunque reconoce lo siguiente:
Es incuestionable, por otra parte, pues Jo
prueban las fuentes particulares y oficiales, que el país tomó nuevas
características; que la ambición se hizo
preocupación general; que la inspiración
creadora brilló y esplendió; que México
ganó nombre y fuerza; que los enriquecidos se convirtieron en inversionistas y
con esto se fundó el verdadero capital
nacional. 19

Ante esta cita surge la siguiente
pregunta: ¿el régimen alemanista se
propuso la creación de una auténtica
burguesía nacional, que buscara la
independencia económica y política de
la nación, y cuyo resultado fuera un
capitalismo autónomo, que no
autárquico? Esta problemática será
tratada en otra oportunidad, pero loquesí
es cierto es que la industrialización,

proyecto toral del régimen, venía siendo
apoyada desde tiempo atrás, y
concretamente desde 1938, cuando
Cárdenas llegó al clímax en su política
nacionalista y reafirmadora de la
soberanía estatal, y deseaba no tanto
ensanchar las conquistas revolucionarias,
sino consolidar las ya logradas. En
diciembre de 1939 expidió un decreto
que eximía de impuestos durante cinco
añosa empresas industriales nuevas.junto
a su empeño de apoyar a la pequeña y
mediana burguesía, orientada a satisfacer
el exiguo mercado interno que entraba en
contradicción con la gran burguesía,
representada por los banqueros, los
industriales fuertes y los comerciantes
monopolistas. Ricardo Pozas Horcasitas
afinna, respecto a estos afanes cardenistas
por impulsar la industrialización, que "a
diferencia de los latifundistas en
repliegue, los industriales fueron el sector
de la clase dominante que logró incidir
en la realidad política conforme a sus
intereses, y hacer del cardenismo una
fase de tránsito entre su crisis y su
bonanza". 20 Por lo demás, desde 1937 la
industria manufacturera era la principal
actividad productiva del país, por su
posición dentro de la estructura del
ingreso nacional.

Durante el gobierno presidido por el
general Cárdenas se insistió en la
necesidad de una democracia de
trabajadores y de la Iucha de clases como
forma equilibradora de las diferencias
existentes en la sociedad, pero no se
atacó a la propiedad privada sino cuando
interfería con el interés público, como
era el caso de los monopolios. El gasto
público durante el periodo tuvo un
carácter inflacionario, lo que sirvió para
la creación de una infraestructura que a
su vez estimuló a la industria
manufacturera. Tzvi Medin señala que
"el socialismo proporcionó el
instrumental y la conceptualización de
las que carecía la revolución mexicana,
para poder llevar a cavo el análisis de su
desarrollo y su autocrítica".21 Pero este
discurso socialista y la educación idem,
tuvieron el efecto de enajenar a la
burguesía y a las clases medias contra el
régimen, circunstancia que hizo necesario
buscar un candidato de transición si se
quería proseguir con el reformismo
revolucionario sin romper la paz social.

Aunque durante el cardenismo se hizo
hincapié en el reparto masivo de tierras y
en la necesidad de establecer ejidos
colectivos, no dejó de apoyarse y
protegerse a la pequeña propiedad agraria,

El candidato de transición fue el
Secretario de Guerra, el general Manuel
Avila Camacho, que no era un caudillo,
pues su carrera la había hecho casi sin
oler la pólvora. El don de gentes y su

como lo ejemplifica la importancia
concedida al Banco Nacional de Crédito
Agrícola, dedicado a satisfacer las
necesidades crediticias de este sector.

�creencia en la conciliación eran las
principales cualidades que lo adornaban,
amén de contar con el apoyo del Ejército
y de no estar etiquetado de "anti" nada.
Propició la tolerancia religiosa, retiró al
sector militar del PRM aprovechando la
coyuntura de la segunda guerra mundial,
eliminó la orientación socialista al artículo
tercero, estableció el seguro social en
compensación a la prohibición de las
huelgas por causa de seguridad nacional
y reforzó el papel arbitral del Estado.
Avila Camacho fundó la CNOP en
1943, como base política propia, crisol
de donde saldría en adelante el personal
político del sistema y canal de
participación de las clases medias en este
quehacer. En diciembre de 1941 expidió
un decreto de parcelación de los ejidos,
pero no llegó a su titulación, lo que los
convertiría en propiedad privada. Esto
con el fin de incentivar la productividad
en el campo, cuya baja era imputada al
ejido. Disminuyó el reparto de tierras y
aumentó la dotación de certificados de
inafectabilidad. Con motivo de la
emergencia bélica se prestó apoyo a las
democracias con materias primas,
productos manufacturados y braceros, lo
que debilitó nuestra yadeporsímenguada
autonomía relativa frente a los Estados
Unidos.

Bajo el manto de la unidad nacional,
en abril de 1945 se firmó el pacto obrero
industrial entre la CTM, la CNIT y la

CONCAMIN, donde se acepta la
interdependencia económica que se ve
venir al término de la guerra yla necesidad
de una concertación entre capital y trabajo
para hacer posible la industrialización,
cuyo principal objetivo era la elevación
del nivel de vida popular. Se admite la
necesidad del capital extranjero, siempre
y cuando venga a asociarse al esfuerzo
del desarrollo mexicano, no a· expoliar
recursos naturales ni mano de obra. En
1941 se creó la Secretaría del Trabajo y
Previsión Social, en lugar del
Departamento Autónomo del Trabajo,
con lo que se afianzó el control estatal
sobre el movimiento obrero.

En el libro del primero se examina el
proceso que dio lugar al sistema político
que conocemos desde los cuarenta:
presidencialismo civil, partido oficial
dominante, promoción y control
institucional de las organizaciones
populares y la amplia intervención del
Estado en la promoción de la economía,
la cultura y la organización de la
sociedad. 23 Luis Medina afirma que el de
Alemán fue el primer gobierno que
propuso un proyecto nacional "claro y
completo", el que comprendía la
eliminación de la izquierda oficial, el
control del movimiento obrero a través
del charrismo y las consecuentes
concesiones al liderazgo sectorial del
PRI, surgido en enero de 1946 del PRM,
y cuyo nombre es una adecuación a la
realidad.

Luis Medina, connotado especialista
del periodo, escribe que durante el
gobierno de Manuel Avila Camacho
empez6aperfilarseunimportantecambio
ideológico, que fue "el de la idea del
Tenemos que reconocer que el partido
crecimiento económico como fin y de la revolución institucionalizada fue
justificación de la revolución bautizado con óleos democráticos, ya
mexicana" ,22 claro antecedente del que se especificaba que las elecciones
gobierno que le sucedió.
para gobernadores, senadores, diputados
locales y federales yjueces, cuando éstos
Los dos libros más completos sobre fueran de elección popular, se haría por
la etapa alemanista son los del autor elección universal y directa, mientraS
anteriormente citado y Blanca Torres, que el candidato presidencial se
ambos del Colegio de México, dentro de designaría en una convención nacional,
la colección Historia de la revolución aunque se acordaba que antes tendría que
mexicana (volúmenes 20 y21 ). En ambos haber acuerdo previo de las direcciones
trabajos predomina el análisis exhaustivo de los sectores del partido sobre m
con base en una rigurosa documentación, candidaturas. Junto a esta demoy la ausencia de juicios axiológicos cratización, que como práctica fue
basados en determinaciones ideológicas. abandonada posterionnente, ya que el_

proyecto modernizador en lo económico
exigía el control político, se favoreció la
disciplina y una mayor centralización en
lmlo .al gobierno federal, en lo que
Medina califica como la "modernización
delautoritarismo".Enabrilde 1947hubo
una reafiliación de los priístas,
anunciándose que no se permitirían
elementos pertenecientes a otros partidos,
en clara alusión a los esfuerzos
lombardistas por crear un partido de
oposición de izquierda. Tampoco dejó
de darse el discurso anticomunista, como
correspondía al clima ideológico de la
época, que se utilizó contra los
indeseables izquierdistas que aún
quedaban en el gobierno.

Hace mucho tiempo que todo
revolucionario consciente en México sabe
que el programa que necesita el país no
debe ser exclusivamente favorable a la
clase obrera, ni debe ser un programa
socialista, sino un programa nacionalista
en lo económico, democrático en Jo
político, progresista en Jo social. Y esto es
justamente el programa del gobierno de
Alemán.24

La CTM fue el primer sector del
PRM que lanzó a Alemán como su
candidato presidencial, calificándolo su
líder como "cachorro de la revolución" y
legítimo heredero de ella. Mas pronto se
vio que los deslgnios del nuevo gobiemó
no eran contemporizar con la retórica de
izquierda. En 1947 se expulsó a
Lombardo de la CTM y se cambió el
lema de la central obrera, que pasó del
agresivo "por una sociedad sin clases"·al
inocuo "por la emancipación de México".
Medina sintetiza el programa de la otrora
poderosa central, que lo seguía siendo
pero ya no por su propia fuerza, sino por
su sujeción al proyecto gubernamental:
"liderismo profesional y político;
simbiosis c.on el gobierno, jerigonza
anticomunista e ideología nacionalista
fueron los pilares sobre los cuales los
directivos de la CTM empezarían a
construir empeñosamente un nuevo tipo
de sindicalismo que habría de sentar
escuela por muchos ai'los".25

Fue precisamente VicenteLombardo
Toledano el primero que anunció la
necesidad de que la revolución se
orientara a la industrialización, la que
estaría a cargo de una burguesía nacional
antiimperialista que debería contar con
el apoyo de toda la sociedad para llevar
hasta sus últimas consecuencias la etapa
democrática burguesa. La industriali7.aeión se concebía como la vía para
superar nuestra secular pobreza, no
dejando de alertar contra los Estados
Unidos, que salían fortalecidos de la
guerra Víctor Manuel Villaseflor, en su
libro Memorias de un hombre de
izquierda, reproduce un editorial del
periódico El popular, donde se leen las
El mismo estudioso afirma que el
ideasdeLombardoapoyandoal régimen: programa alemanista se quería alej;ido
de la retórica de la lucha de clases (aunque

este principio no se eliminó del nuevo
partido). Se pretendía "un gobierno de
decisión y de trabajo,_ integrado por un
gabinete ajeno a la política; intolerancia
a los extremismos y exaltación de la
mexicanidad como doctrina única;
castigos implacables para los funcionarios
deshonestos y respeto para todos los
ciudadanos".26Ya vimos en qué quedó la
prohibición del peculado, pero nos queda
el consuelo de pensar que en aquel tiempo
se invertía en el país, ya que se 8f&lt;&gt;Staba
con confiani.a al futuro de México, sin
entraren tentaciones de sacadólares. Don
Daniel Cosío Villegas denunciaba
acremente la deshonestidad de los
gobiernos revolucionarios, práctica que
sirvió de acumulación de capital para
esta nueva burguesía.
En lo que respecta a la preocupación
toral del régimen, que era la económica,
a la que debía supeditarse todo lo demás,
el mismo Luis Medina seftala que "en
términos generales, Alemán deseaba
construir una economía moderna, basada
en la iniciativa yla inversión privada y en
una actividad rectora del estado que, a
través del control de las industrias básicas,
fomentara la actividad económica
general".27 La nueva economía que se
buscaba tendría su~ bases en una
agricultura tecnificada, que dejara atrás
la baja productividad de siglos, y de una
industriaquesequeríaampliaeintegrada,
dedicada en un primer momento a la
sustitución de artículos de consumo

�duradero, sin olvidar la necesidad de
industrias intennedias y de bienes de
capital, que quedó principalmente a cargo
del Estado.
Pero este hincapié en la necesidad del
crecimiento económico, con amplias
facilidades a las "clases productoras",
tuvo un costo social que se quería
transitorio. Como escribe Blanca Torres:
"La prioridad otorgada a la rápida
acumulación de capital implicó que el
Estado pusiera menor empeño en lo que
se refiere a la justicia social. Esto se
refleja entre otros indicadores, en una
baja de la participación del gasto social
en el gasto público".28
El crecimiento del PIB tuvo un
promedio anual de 5.7%, entre 1947 y
195229 tasa que, según la misma
investigadora, es ligeramente inferior a
la del periodo avilacamachista. Se hizo
frente a las turbulencias económicas que
no dejaron de darse con motivo de la
recomposición mundial de la postguerra,
yala carestía e inflación que se arrastraban
desde sexenios anteriores. Se achaca al
alemanismo la llegada masiva de capital
extranjero, cargo que no es cierto, ya que
el ahorro interno fue la principal fuente
de financiamiento de la inversión. Se
aceptó la necesidad del capital extranjero,
pero con la condición de que se invirtiera
en áreas necesarias, que no entrara en
competencia con el capital nacional, que
trajera tecnología yque nodescapitalizara

al país. A pesar de que se hicieron serios
esfuerzos por contratar préstamos
externos, sobre todo intergubernamentales o de los nuevos organismos
multilaterales nacidos en Bretton Woods,
préstamos que se consideraban más
ventajosos, los resultados no fueron
satisfactorios, pues apenas llegaron unos
120 millones de dólares del EXIMBANK
y del BIRF,30 la mayor parte destinados a
dependencias gubernamentales y empresas paraestatales, aunque también se
destinaron a proyectos privados. Por su
parte, la deuda externa a fines de 1952
alcanzaba la cantidad de 319 millones de
dólares, con todo y reclamaciones
petroleras y agrarias.31
Lugar común de la historiografía
sobre el periodo es que el salario quedó
por abajo del aumento de la productividad,
hecho real, y que éstos estaban
controlados a través de la central obrera
oficial. Para colmo, como apunta Jorge
Basurto, se arrastraba una pérdida
acumulada: "Al final.izar el conflicto
bélico los salarios habían perdido en
promedio un 36% desu poder adquisitivo
con respecto a los niveles de 1940".32
A lo anterior debemos sumar la
embestida del capital privado, que no
dejó de quejarse amargamente de lo que
consideraba parcialidad oficial hacia los
trabajadores, de lo injusta e inadecuada
que era, para los nuevos tiempos, la Ley
Federal del Trabajo, de los contratos

colectivos y del salario mínimo, así como
de la nociva injerencia política en los
sindicatos, que debían dedicarse, única y
exclusivamente, a defender los derechos
de sus agremiados. Los patrones
denunciaron también que los obreros no
sólo tenían derechos, sino también
obligaciones, entre las que se contaba
trabajar. A pesar de todo, Blanca Torres
señala que la participación del capital en
el ingreso durante este periodo se redujo
del 60.8% al 58.1 %, y que la del trabajo
y otros ingresos pasó de 39.2% al 41.9%,33
aclarando que los beneficiados no fueron
los trabajadores en general, sino los
empleados y los obreros especializados.
La agricultura cargó con el peso de la
industrialización, pues si bien es cierto se
hicieron grandes obras de riego que
ampliaron la frontera agrícola y se procuró
modernizarla con maquinaria e insumos,
los beneficios fueron hacia los
propietarios privados que se dedicaban a
la exportación y a la producción de
materias primas para la industria, no para
los productores de subsistencias, queeran
la gran mayoría de la población rural.
Pese a ello hubo dinamismo en el sector,
gracias a las anteriores medidas
gubernamentales de reparto de tierras y
de ampliación de la cobertura estatal. No
deja de asombrar que los trabajos del
gobierno por industrializar a México Y
cambiar la mentalidad-que consideraban
atávica- del mexicano, tuvieron un frágil
asidero material, pues hacia 1952 apenas

el 31 % de la población era urbana, de un
total de 27 .8 millones de personas.34

gastos de capital en el total del gasto de bolchevique, al tiempo que exigían
público se elevó del 38 al 48% y se redujo todas las facilidades del mundo para sus
de manera equivalente la de los gastos negocios.
En cuanto al proyecto industria- corrientes"l6 durante este periodo.
lizador, que fue defendido fuertemente NAFINSA fue reforzada en sus
La COPARMEX, con base en la
ante los amagos estadounidenses por ~tribuciones y ampliado su capital, al
doctrina social cristiana, enfatizaba la
extender el libre comercio en su zona de tiempo que se le orientaba hacia la
necesidad de que todos, trabajadores y
influencia, la citada estudiosa señala que promoción de grandes proyectos
patrones, colaboraran en la consecución
los iniciativos exigían, para sumarse a la industriales, sobre todo paraestatales,
del bien común, que no podía serotroque
nueva política económica, lo siguiente: aunque también privados.
el mejoramiento integral de todos los
sectores sociales. Los banqueros fueron
protección del mercado interno los
Casi
todos
los
estudiosos
del
sexenio
cautos, y no dejaron de escabullirse de
impuestos bajos, las exenciones fis~ales
la creación de una infraestructura ¡~ coincidenenseñalarqueduranteelmismo las disposiciones oficiales que los
orientación de un mayor volumen' de se propuso el gobierno estimular a una obligaban a financiar nuevas fuentes de
créd!to haci~ la industria, la política de fracción burguesa, a la que ven como el
trabajo, sobre todo industriales, en
precios tendiente a proporcionar materias
embrión
de
una
burguesía
nacional,
detrimento de sus tradicionales y seguras
primas, energéticos y servicios públicos
baratos, el apoyo a la investigación organizada alrededor del CNIT, donde operaciones al comercio establecido.
se agrupaban los medianos y pequeños
industrial y el fuerte control salarial.35
industriales que necesitaban del apoyo
El afán de los gobiernos
Y el mayor inswno de todos, la estatal para su desarrollo. A pesar de postrevolucionarios de crear una
~labilidad política, prenda mayor del estasafinnaciones,el tema no está todavía bur~uesía nacional no cuajó por múltiples
sistema político surgido del movimiento suficientemente estudiado. En cuanto a moti vos. Entre uno de los principales se
annado de I910.
los demás sectores empresariales cuenta la excesiva injerencia estatal, que
agrupados en las cámaras, los frustró el desarrollo autónomo tanto de la
Los esfuerzos del gobierno presidido comerciantes de la CONCANACO burguesía como del proletariado.
por Miguel Alemán por dotar aJ país de recibieron fuertes críticas por parte de la
~na infraestructura que se quería opinión pública y del mismo gobierno
Héctor AguilarCamín señala en forintegrada, sobre todo en el renglón de como "hambreadores del pueblo" y ma terminante que el fracaso de la
carreteras, pero sin descuidar al sistema especuladores de productos básicos, por revolución no es la postergación de las
ferrocarrilero, de puertos de altura, polos lo que fue necesario la creación de la demandas populares, que la misma
de desarrollo en cuencas ricas en recursos Compañía Exportadora e Importadora, revolución hizo surgir y que incluso
de todo tipo, distritos de riego, S. A. (CEIMSA) para regular el abasto y incorporó a la Constitución, "sino el de
~odernización de las ciudades y del distribución de las subsistencias, mientras haber prohijado una burguesía nativa
sistema telegráfico y telefónico, la que los industriales de la CONCAMIN asustadiza, imitativa, colonizada,
construcción de C.U., aeropuertos y donde se agrupaban los tiburones de 1~ arrimada al subsidio y al patrocinio del
grandes hospitales, se ejemplifica en el minería y los grandes industriales, Estado, a la fácil concesión y las ganancias
hecho de que "la participación de los clamaban contrae! estatismo, que tildaban sin riesgo, y al disfrute de una

�infraestructura que le ha sido obsequiada
por el Estado sin que ella entregara a
cambio, como clase, un talento
empresarial equivalente''.37
Escribe Aguilar Camín en su libro
Después del milagro -lúcida recapitulación globalizadora de la historia de
nuestro país en este siglo- que durante
1940-1976 lo fundamental fue "la
subordinación de la política económica a
las condiciones de la bonanza privada",31
lo que da cuenta de las acciones estatales
en favor de esta clase social, la cual,
consciente de su fuerza, no ha dudado
nunca en ejercer su amenaza de fuga de
capitales ante el menor intento de coartar
sus privilegios.
En nuestros días, lejanos ya los
tiempos del pacto histórico entre capital
y Estado, cuando a aquél le correspondía
producir riqueza y a éste la tarea
profesional de la política, se viven "los
inicios de la lucha de esa burguesía
lograda por tener en todos los ámbitos de
la vida la presencia que corresponde a su
densidad económica ya su cohesión social
como grupo de interés"39 por lo que
podemosdecirque,al fin, la septuagenaria
revolución ha cumplido uno de sus
objetivos.
La conel usión del citado autor acerca

del periodo histórico inaugurado en 1940
cuando se institucionalizó el capitalismo
salvaje y tardío que fue el orgullo de los

gobernantes mexicanos durante cuatro
décadas por el creci~iento económico a
que dio lugar, es que "a diferencia de lo
sucedido durante el cardenismo y a
semejanza de lo sucedido siempre en su
historia, entre 1940 y 1965, en México
los ricos se hicieron más ricos y los
pobres más pobres",40 opinión que
sintetiza como pocas lo que los estudiosos
piensan sobre la dicotomía cardenismoalemanismo, ya que no se cumplió la
profecía de James W. Wilkie, el cual
señalaba: "El enfoquede Alemán al riego,
las obras públicas y la industrialización
no ha sido bien recibido entre los
campesinos; pero, conforme México se
urbaniza, existe la posibilidad de que se
convierta de villano en héroe para una
parte cada vez mayor de la sociedad
mexicana".41
Notas
1. Francisco José Paoli, Estado y socitdad en
México, 1917-1984, México, Océano, 1985,
p. 51.
2. Amaldo Córdova, la ideología dt la
revoluci6n mexicana. LA formación del niuvo
régimen, México, Era-IlS-UNAM, 1973, p.
15.
3. Jorge Carrión y Alonso Aguilar M., la
burguuía, la oligarquía y el estado, 2a,
edición, México. Nuestro tiempo. 1974, p. 32.
4. Moisés González Navarro, "La ideología de la
revolución mexicana", en ¿fla f71Jlerlo la
revoluc16n mexicana? Balance y ep(logo.
Preparación deStanley R. Ross, vol. 2, México,
Scp-setcnta, No. 22, 1972, p. 20.

5. Tzvi Medin, Ideología y praxis de Lázaro
Cárdenas. México, Siglo XXI, 1979, p. 87.
6. Héctor Aguilar Camín, Después del milagro,
2a. edición, México, Cal y Arena. 1989, p. 2S.

21. Tzvi Medin, fdeologfa, p. 225-226.

26. /bid, p. 9 l.

22· Luis_ Medina, Historia de la• revoluci6n

27. lbid, p. 151.

~ICQJIQ. 1~0-1952. Del cardenismo al
avila_CtJmachi.srno, 18, México, Colegio de
México, 1978, p. 283.

23. Francisco José Paoli, Estac/(}, p. 43.
7. Héctor AguilarCamín,Saldos de la revolwcióa,
2a. edición, México, Océano, 1984, p. 50.
8. Loe. cil.

9. Leopoldo 7.u, El Occitúnle y la concita
de México, México, Ponúa y Obregón, S. A.,
1953, p. 72.

29. /bid., p. 48.

24. Citado en VíaorManuel Villaseiior,Memorias
deunhombredeizquitrda.DeAvilaCamacho
a &amp;hevmfa, 2, México, Grijalbo, p. 98.

30. /bid., p. 183.
31. /bid., p. 184.

25. Luis Medina, Historia cu la revolución
Civilismo y modernización del
alllorilarismo, 20, México Co!mex 1982 p
142.
'
'
' .

~XicQJIQ.

32. Jorge Basuno Del avi/acamachismo al
alemanismo.(1940-1952).Méxioo SigloXXI
IIS-UNAM. 1984, p. 49.
'
'

1O. /bid, p. 73.

11. Amaldo Córdova, la itúología, p. 314.
12. / bid, p. 365.
13. Citado en ibid, p. 245.
14. Ernesto de la Tone Villar, ti al, l/islorÍII
documenial de México, II UNAM, 1984, p.

560.
15. James W. Wilkie, y Edna Monron de Wilkie,
México visto en ti siglo XX. Enlrtvisla di
historia oral, México, Instituto Mexicano de
Investigaciones Económicas, 1969, p. 31.
16. / bid., p. 33.
17. /bid, p. 52.
18. Roderic Ai Camp, Los lúúres polÍlical di
México. Su educaci6n y rtcluJamitlllll.
México, FCE, 1985, p. 41.
19. José C. Valadés,/lis1oriadelpiublodeMúito,
ill,México,EditoresMexicanos Unidos, 1967,
p. 389.
20. Ricardo Pozas Horcasitas, "La consolidaciál
del nuevo orden institucional en México.
(1929-1940)", en Amirica latina: Jcistori,
de medio siglo. 2, México Siglo XXI, 1981,p.
319.

,/

.J#lf#lf('(~

--

r---.
~

'""

-

-

28. Bl~ca Torres, Historia de la revoluci6n
~,e°'!°· 1940-1952. Hacia la UJopfa
industrial, 21, México, Colmex, 1984, p. 45.

33. Blanca Torres. Historia, p. 54.
34. /bid, p. 52.
35. /bid, p. 92-93.
36. /bid., p. 134.
37. Héctor AguilarCamín, Saldos. p. 49 _
38. Héctor Aguilar Camín, Dtspuis, p. 30_
39. /bid, p. 61-62
40. /bid, p. 212.
41. James W. Wilkie, La revolución maicana
(1910-1976), Gasto federal y cambio social.
México, F.C.E., 1978, p. 176.
'

�POR ESTE DIA Y LOS QUE FALTAN
I'

Pablo Ullrich M.
I
Amanecí quebrado,
quiero decir:
sin un sueño para gastar.

11
Rebusco en mis bolsillos:
ni el fantasma
de una canica de barro cocido
de aquel lejano que fui niño,
ni una puta ranita verde
cantando en algún pliegue
de la mezclilla,
ni un papelito arrugado y sucio
con mi nombre,
teléfono y dirección,
ni una migaja de nada,
ni un carajo.
Allá, finalmente,
muy en el fondo,
un trozo casi frío
por poco irreconocible
de mi piel que no responde
cuando pregunto si estoy
o a qué horas regreso

III
Hoy posiblemente soy menos que cualquiera
ni reflejo en los escaparates
para alisarme el pelo
y arreglarme disimuladamente
el nudo de la corbata que no uso
ni sombra para estar presente
en la de la multitud
Por estas irrefutables pruebas
sé que hoy nadie me quiere ni un poquito
Seguramente cuando extienda
mi flaca mano de mendigo
ni el sol arrojará su morralla.

IV
Sucede que hay días en que uno se levanta
enciende un cigarro y toma una taza de café
mucho antes de haberse lavado los dientes
Será la mala suerte
pero uno se levanta
con la extraña sensación de ser casi feliz
uno a veces no se baña ni hace ejercicio
Ydespués se viste con sus colores favoritos
o con.los que tenga más a la mano
camina por una calle cualquiera
Ypor otras que nada importan
silbando sin el menor recato
alguna de las múltiples melodías de moda
mientras dormidos cuerpo y alma
prosiguen su amorío en la cama.

....

�CRISIS. CRECIMIENTO Y DESARROLLO

Gregorio Vidal
Los datos que presentó a la Cámara de
Diputados la administración pública
federal sobre el comportamiento previsto para la economía del país en el año
próximo, en el documento Criterios
generales de política económica para
19&lt;)() son distintos a los observados en
gran parte delos años de la década actual.
La conjunción de crecimiento del producto -por encima del que tiene la población- con la proporción más baja del
déficit financiero y la más alta del superávit primario del sectorp1íblico -en relación al mismo PIB- es sin duda un hecho
novedoso y que revelaría el éxito en las
metas de política económica que se ha
trazado el gobierno federal. Se busca
lograr una baja en las tasas de interés
pasivas y el crecimiento se sustentará
principalmente en inversión y consu~o
privado. Una fuente importante de la inversión, además de mecanismo para financiar el déficit externo, será la repartición de capitales y las nuevas inversiones
extranjeras directas.
En conjunto, el escenario económico'
previsto para el año entrante puede permitir sostener que la crisis quedó atrás,
sobre todo si se considera'"que ésta es
igual a la interrupción del crecimiento y
tiene por origen el exceso de la intervención estatal en la economía Sin embargo, ésta puede resultar una apreciación
apresurada cuyas consecuencias ~rán
padecidas por la mayoría de los mexicanos. Por lo menos dos hechos económi-

cos son portadores de la incertidumbre:
la deuda pública extema con la banca privada internacional -cuya renegociación
está lejos de haberse alcanzado- y los
diversos mecanismos para la promoción
y obtención de cuantiosas y significa_tivas ganancias en los terrenos financieros.
Como otros gobiernos el salinista ha
considerado que la lucha contra la inflación y la recesión se da promoviendo el
ahorro, al punto de que su aumento debe
corresponder con uno finalmente recíproco en materia de inversión. Por lo que
las ventajas para las inversiones financieras no pueden suprimirse, como tampoco la confianza de los inversionistas
extranjeros en el funcionamiento del
mercado de capitales del país puesto que
son condición para acrecentar el ahorro
privado. No obstante, las ganancias de la
inversión financiera tienen como soporte
a la producción. La separación entre la
esfera financiera y la productiva no puede ampliarse de forma ilimitada, pues
ello entrañaría suprimir el origen de las
ganancias de la primera; ~r lo que
ajustes por la vía de la reces1ón-deflac1ón
y crisis bursátiles y del mercado devalores son un elemento más del proceso. En
el caso de nuestro país, como en muchos
otros, estos últimos aspectos se viven
también como una fuer7..a gestada en el
exterior, por ejemplo en la economía
norteamericana.

!ºs

El capital extranjero que está invirtiendo en industria y en turismo no considera de manera fundamental la evolución del mercado nacional para decidir
los términos de su acción, por lo que aún
cuando desaparecieran del escenario
posibles movimientos en el tipo de cambio del peso frente al dólar, la incertidumbre causada por los regímenes de
tipo de cambio flotante y continuos
movimientos en la tasa de interés no
cesaría. Además se agrega la incertidum. bre existente entre la banca y mercados
bursátiles en Norteamérica. Para los
bancos participantes en la reestruct~ción de la deuda mexicana, la evolución
del mercado norteamericano es un dato a
considerar al'momento de la respuesta a
ofrecer al menú propuesto por la administración de Salinas y el comité asesor
de bancos. La situación prevaleciente en
el llamado mercado de bonos catarra, en
el que su desplome es uno de los acontecimientos clave, afectó a algunos bancos
y jugó un papel en las caídas bursátiles
del pasado mes de agosto.
La incertidumbre cuenta con una
fuerza más, ésta sí como clara aportación
nacional: el llamado aterrizaje del pacto.
Los movimientos en los precios no tienen porqué ser mínimos, ni mucho menos
sin grandes diferencias entre uno Yotro.
Por lo menos no se han aportado los
elementos económicos que permitan
establecer necesariamente un aterrizaje
suave. Está el ejemplo de la reciente all.a

en el azúcar. La disputa abierta entre
capitales por el reparto de las ganancias
no ha cesado, un dato de la misma es la
lucha entre los capitales preferentemente
ubicados en los espacios financieros y
los que no tienen acceso a él o tan sólo en
condiciones marginales, por lo que el
espacio de los precios continúa siendo
uno en que se redefine la distribución de
las ganancias. Con todo y el liberalismo
presente, los pactos han sido demostraciones de un amplio intervencionismo
estatal.
Según esta lectura, la crisis no quedó
atrás, como tampoco se inició en 1982. Si
alguna época debe identificarse como su
punto de partida, ésta es la del inicio de la
década del setcnta1• Hoy estamos llegando a la segunda década del trabajo de
2
crisis que sin ninguna duda se extenderá
al ailo siguiente y aún otra parte de la
administración actual.
Alo largo de estas crisis seha establecido un doble movimiento de destrucción y reestructuración de toda la lógica
económica, que incluye de manera destacada un doble movimiento en la reestructuración del capital. En otro text&lt;&gt;3 planteamos que: "En conjunto toda crisis de
regulación tiene dos grandes momentos
ofases. En el primero lo característico es
la destrucción de los anteriores sistemas
Pmductivos. Diversas fracciones del
capital contribuyen de fonna destacada a
ese hecho a partir de los procedimientos

que utilizan para su valorización, gran
parte de los cuales eslán presentes desde
el periodo inmediato anterior de estabilidad estructural en la acumulación. En el
segundo momento la constitución de los
nuevos sis~emas productivos se inicia,
aun cuando para ello debe primero acentuarse la desvalorización de los capitales.
No se trata de dos períodos que puedan
ser separados en el tiempo de manera
precisa. Incluso procesos que actúan en
uno se prolongan hacia el otro y en cierta
forma puede existir una situación de traslape del uno con el otro. En todo caso son
útiles para evaluar cuánto ha avanzado el
trabajo de crisis."

esté resolviendo en sus economías de
origen.
Los promotores del cambio: los frutos
de la química financiera

Hasta el momento, cuando está por
concluir la segunda década en que la
economía nacional vive bajo el signo de
la crisis, no sólo no ha desaparecido la
incertidumbre, sino que son más intensas
y se multiplican las rupturas en todo el
tejido social y en el terreno de las relaciones políticas4. Más preocupante es que
no obstante el control de la inflación alcanzado en los meses recientes las tendencias a la especulación no cejan y la
Considerando esta lectura de la cri- apuesta de la apenura y la detcnninación
sis, en nuestro país las fuerzas que empuexterna de las principales variables majan en la dirección de la reestructuración crocconómicas se juega desde años atrás
son también las que buscan la integra- como el único camino posible y también
ción, por lo que pasat al momento del el necesario.
restablecimiento del sistema productivo
y por tanto de la salida de la crisis no será
Desde la segunda parte de los años
un hecho autónomo. En ese sentido la setenta se ha producido un amplio procecrisis no es un dato del pasado y no lo será
so de compras y ventas de empresas.
mientras no se resuelva el problema en el Entre los participantes más activos están
espacio de los siete grandes, de manera
varios de los grupos industriales, finandestacada en los Estados Unidos yJapón. cieros y comerciales del país. En una
Un dato que confinna esta apreciación es época la tónica dominante fue la llamada
que de acuerdo a la estrategia guberna- mexicanización de _empresas extranjemental -llámese modernización- el cre- ras. Actualmente el proceso continúa,
cimiento para ser sostenido debe basarse agregándose las ventas de empresas paen la inversión privada, incluida la apor- raestatales. En todo estos años-pero sobre
tada por el capital extran3ero y sin duda todo después de 1982- la compra-venta
ésta procederá en el país de acuerdo a los de empresas no se ha acompañado de un
términos y momentos en que la crisis se proceso semejante en intensidad y canti-

�dad en el terreno de las nuevas inversiones.

han sido dos activos agentes en la adquisición de otras compai'!ías.

En 1983 fueron las negociaciones
con los bonos de indemnización bancaria
y la adquisición por diversos empresarios de las empresas no bancarias que
estaban en manos de la banca nacionalizada. Posteriormente fue la liquidez que
se·gestó para algunos consorcios con la
creación y acción de FICORCA. Otros
grupos debieron vender empresas o aceptar la participación de capitales extranjeros debido a las presiones financieras
creadas por el pago de sus débitos externos a la banca transnacional. Más recientemente son las operaciones Swaps, que
benefician principalmente al capital extranjero y la venta de paraestatales, que
parece entrar a su fase final en estos
meses.

En el terreno de la bolsa de valores se
mantiene una vigorosa actividad especulativa. Este continúa siendo un mercado
en el que la gran parte de las acciones que
circulan son componentes del mercado
secundario. Además, muy pocas empresas colocan sus valores, algo más de una
centena, y también son contados los que
los adquieren. En resumen no se captan
por esta vía prácticamente recursos para
financiar las actividades productivas de
las empresas.

Varias de estas transacciones han
impulsado al alza en diversos momentos
a los mercados bursátiles. Tan sólo en
1989, la recuperación e importante crecimiento de la Bolsa Mexicana de Valores
no se puede explicar sin considerar la
dinámica de papeles como los de Telmex,
Cementos Mexicanos, Vitto y los Caps.
En el caso de la empresa telefónica los
aumentos se asocian al anuncio de su
desincorporación. Por lo que toca a los
Caps, son los rumores acerca del incremento hasta el 49.5 por ciento de los
papeles que serían colocados entre los
inversionistas privados. Cemex y Vitro

En los mercados de renta fija continúa existiendo un altísimo peso de las
transacciones con valores gubernamentales. El manejo de estos documentos
sigue sujeto a fuertes presiones al alza
por algunos agentes. Recordemos que
las cuantiosas ganancias alcanzadas con
títulos de la deuda pública interna es otro
dato que aparece de cuando en cuando a
lo largo de la crisis, sobre todo en los
momentos en que otros mercados no
ofrecen rentabilidades semejantes. Los
dos primeros meses del año pasado son
un ejemplo, como también los primeros
de éste. En ambos casos los tratos con
acciones no ofrecían ganancias importantes, como tampoco la adquisición del
dólar.
Las entradas y salidas de capital permanecen vinculadas a las expectativas

que arrojan los mercados antes sel'ialados. Por tanto, si bien se ha detenido la
especulación contra el peso, el m~nismoque la hace posible no se ha desmontado, sino por el contrario tiende a perpetuarse y profundizarse. Si la apertura del
mercado de capitales significa que los
bancos comerciales extranjeros puedan
captar ahorro directamente del público
los movimientos drásticos de entradas y
salidas de capital serán una de las características destacadas del mercado de
capitales del país.
Las finanzaspúblicasestándesdehace

años atrapadas en este círculo de la especulación. De un lado ha disminuido la
inversión pública y de otro el gasto ha
visto aumentar el renglón destinado al
pago de intereses. Es una situación que
casi dos años de vigencia de pactos no ha
podido erradicar. Como tampoco las altas tasas de interés que las instituciones
financieras cobran a los demandantes de
créditos.
En fin, compra-venta de empresas.
movimientos en los mercados accionarios de la bolsa, entradas y salidas de
capital, el manejo de la tasa de interés Y
la situación de las finanzas públicas son
hechos portadores de la especulación Y
attás de los cuales existen varios de los
más destacados agentes económicos que
participarán en el crecimiento a impulsar
en los años siguientes. Esta situación pa
lo menos le agrega su dosis a la incer1Í·

dumbre presente en el escenario económico.

que no debemos ignorar, será sin duda
uno de los contenidos del crecimiento
previsto. También un mercado decapitales Y un comercio libre para con los
c~ificados de, nuestros principale~ soCIOS comerciales. En materia de invers~ón s~ sostiene que dos son los agentes
d~námicos, la IED (inversión extranjera
drrecta) Yel capital privado del país, en el
que un componente sustancial es el retorno de los capitales salidos -en la nueva
lógica no existe la fuga-. Bajo esta fórmula la modernización como propuesta
de organización de la economía mexicana descansa en la incertidumbre y se
apoya en agentes que han desarrollado
un comportamiento ampliamente especulativo.

. ~ s rupturas tienen como campo privilegiado las relaciones laborales. En el
terreno del salario se ha dado una profunda modificación. No es el caso de entrar
alas cuantificaciones pues en todas ellas
se establece una gran caída para los
salarios, tanto mínimos, como contractuales al punto que el líder de la CTM
habló a principios de noviembre para
sostener que la recuperación del salario
mínimo demandaba un incremento del
600 por ciento6• Es una realidad que ni
con los pactos ha desaparecido. Sin
embargo, hoy parecen prosperar nuevas
situaciones cuyo centro se encuentra en
el espacio de los contratos laborales y
las prestaciones. Aquí se trata de es- Los determinantes de la inversión,
tabl~c_er una mayor flexibilidad y cuestión clave
movI_lidad en las estructuras salariales y
de vmcular las remuneraciones a las En la actualidad se intenta impulsar una
productividades individuales. Los nueva forma de constitución de la
ejemplos se multiplican: Aeroméxico, inversión. Hasta finales de la década del
Teléfonos, Sicartsa, Cananea, IMSS. Sin sesenta ésta tenía entre sus principales
duda la investigación de la situación de agentes a: inversión extranjera directa;
los trabajadores en algunas nuevas préstamos del exterior principalmente de
compañías afiad.iría nombres a esta lista organismos multilaterales; los recursos
~orno también lo que acontece en
utilizados por el Estado que provenían de
Industria automotriz por ejemplo.
las más diversas rentas, la banca comer-

Las decisiones de inversión de estos
agentes se tomaban considerando Jalógi~a del ~creado interno. Era claro que las
mvers10nes en la industria automotriz
terminal, como en la químico farmacéutica-ambas predominantemente en manos
extranjeras- se realizaban según las expectativas de ganancia y de realización
que ofrecía el mercado nacional. Las
ramas productoras de alimentos, ropa,
calzado, muebles consideraban también
este mercado y por tanto la ampliación
del empleo Y las remuneraciones era una
de las condiciones de su acción y defmía
la cuantía de las ganancias. El uso de los
cap!tales en importación de maquinaria,
equipos, materias primas y auxiliares era
un dato más que no bloqueaba el proceso,
no obstante que el crecimiento se daba en
un ambiente de déficit comercial con el
exterior.

Algunos capitales retiraban recursos
en los circuitos financieros de constitución de la inversión y los canalizaban a
otros espacios. La salida de capitales a
cargo de la IED es un componente del
proceso, como también las inversiones
inmobiliarias. Sin embargo, la magnitud
del capital en operación, la diversidad de
tecnologías presentes, los desplazamiencial, el mercado de valores, el banco tos del capital de una rama aotra, la salida
Un nuevo precio de la fuerza de tra- central y la acción de sus propias emprebajo, sustancialmente inferior al de años sas; y, los que aportaban directamente en Yentrada de recursos daban en conjunto
J)revios, mayor heterogeneidad salarial y sus compañías los capitales privados, por resultado un excedente que hacía
el establecimiento de una suerte de con- entre los que un grupo reducido de fortu- posible la reproducción -no exenta de
luchas y contradicciones- del conjunto
batos individuales es una realidad futura nas jugaba un papel destacado7 •
de los agentes involucrados. Si bien para

I;

N
.....

�varios deellos la detenninanteexterna en
la decisión de invertir era un dato, también sucedía que las expectativas del
mercado nacional, y la lógica imperante
en éste definían igualmente la magnitud
y composición de esa inversión.
Esta situación es la que se modificó
sustancialmente en los af'ios pasados. Ya
hemos seftalado algunos de los activos
participantes en la gestación de la nueva
situación, los promotores de los procesos
especulativos, los principales beneficiarios de la centraliz.ación del.capital en
cw-so. Resta incluir una destacada fuerza
más: la deuda externa contratada con la
banca transnacional. Primero fue la adquisición de la deuda externa, en la que
existió una activa participación de algunos consorcios privados. La constitución
y ampliación de grupos como Alfa, Visa,
Vitro, Des, Tamsa,Pliana,entreotros, no
seexplicasinelcomponentedelacontratación de recursos en los mercados privados internacionales'. La deuda privada
externa alcanzó la cifra de 23 mil millones de dólares. Seguida a la entrada se dió
una amplia sangría al fondo de acumula:
ción con la calificada bajo esas circunstancias de fuga de capitales. Las cifras
sobreéstasondiversas,lociertoesquese
acentúa al final del auge petrolero, cuando también se están contratando los
montos más elevados de la deuda externa
de todo el período.
Según información de la Secretaría

de Hacienda en 1980, 1981 y 1982 el
endeudamiento neto fue de 9.6, 24.2 y
14.7 miles de millones de dólares respectivamente. El endeudamiento neto privado con el exterior para esos mismos aflos
fue de 5.7, 5.0y-0.9 miles de millones de
dólares9• En los años posteriores y hasta
la fecha el pago de esos créditos por las
condiciones en que se hace y la magnitud
de recursos que reclama afecta la capacidad de financiamiento de la economía
del país, ya que absorbe gran parte del
excedente, con lo que se limita seriamente la tasa de inversión, manifestándose
1ma situación recesiva reiterada. El ciclo
económico se modifica desapareciendo
del escenario las fuerz.as que eran capaces de impulsar el crecimiento por períodos largos y varios agentes económicos
se adecúan para funcionar en una economía altamente especulativa, en la que las
mayoresgananciassedanenlosespacios
financieros, en muchos casos con una
paraliz.ación de las actividades productivas.

La fonnación bruta de capital de
acuerdo a datos del INEG Icayó-a precios
de 1980- de i286 miles de millones de
pesos en 1981 a 772 mil millones de
pesos en 1987. Para 1988 creció en 6 por
ciento, alcanzando la cifra de 819 mil
millones de pesos10• Esta es la situación
en la que nos encontramos y dado que se
mantendrá la política desarrollada hasta
la fecha en materia del gasto público, las
fuerzas que modifiquen estos hechos

deberán provenir de otros campos.
Cún, Acapulco, Huatulco, Ixtapa, Palen-

Pretender transfonnar las condiciones tecnológicas de la industria, inco~
rar nuevos procesos, cambiar los mé~
dos de producción es sólo discurso o un
artificio en el terreno del lenguaje si ala
vez se destinan a usos no productivos los
recw-sos con que se podría fonnar nuew
capital e incluso aquellos necesarios para
mantener en condiciones óptimas al
capital en funciones. Los acontecimientos serán diferentes, como lo propone la
propuesta gubernamental, si esas inversiones proceden de otros espacios económicos como: inversión extranjera directa, repartición de capitales, nuevos créditos externos con lo que se demostraría
que la economía nacional no tiene -precisamente, por la forma en que está operando- la posibilidad de utilizar los recursos con que cuenta para ser el soporte
fundamental de un relanzamiento del
proceso de inversiones y en adelante lal
lugar será ocupado por capitales cuyo
centro principal de reproducción se encuentra allende nuestras fronteras.

El crecimiento en el proyecto
modernizador profundiza la
desigualdad
El crecimiento que se busca alcanzar en
los ai'los por venir se materializará entre
otros a partir de proyectos como lo.,
siguientes: a) centros turísticos intemacionales de gran clase a impulsar en Can

que, Valiarta y diversos puntos de la Baja

•

se ha profundizado. Un crecimiento del 4
al 6 por ciento como el que se promete ni
siquiera eslará en _capacidad de crear
puestos de trabajo al mismo ritmo que en
los ai'los de las tasas históricas del 6 por
ciento de incremento del PIB, cuando la
creación de empleo apenas fue superior
al 3 por ciento. No obstante, a diferencia
de esa época actualmente llevamos varios ai'los con incremento del desempleo,
subempleo yde la economía subterránea.
Además, varios de los proyectos deberán
ser intensivos en el uso del capital precisamente para adecuarse a la lógica de la
acumulación que prevalece en las economías a las que concurrirán o de las que
provienen los capitales involucrados.
Podemos agregar a este escenario la
modificación que se busca en los salarios
contractuales yla baja en la calidad de los
servicios de salud y educativos
administrados por el Estado que son por
lo menos un dato en el punto de partida• 1•

California; b) ampliación de las exportaciones automotrices principalmente al
mercado norteamericano; c) incrememo
en las maquiladoras; d) desarrollo de las
telecomunicaciones y otros servicios
semejantes para conectar en primer sitio
a las propias corporaciones con los mercados internacionales de capital; e) incremento en las exportaciones en la nueva
petroquímica secundaria con un papel
más destacado del capital extranjero; f)
la construcción industrial, de los servicios y residencial que se asocia a los
posibles desarrollos antes seiialados; g)
los negocios que en el terreno de los
servicios y comercio en escala media y
pequefla puedan surgir para cubrir las
necesidades de los grupos involucrados
en estas áreas yque tengan efectivo acceso a cuantiosos recursos fmancieros; h)
probablemente la ampliación de los
mercados de capital como un aspecto de
la apertura plena en este espacio de la
Por lo que toca a la crisis en Estados
economía. Sin duda, restan por identifi- Unidos yJapón, dejemos de lado el asuncarotras fuerz.as, entre las cuales estarían to de los mercados bursátiles y la interroalgunas que se busca empujar para avan- gante sobre la \nminencia o no de la
zar en el estrecho sendero del crecimien- recesión. Aunque las caídas en la bolsa
to. Sin embargo, éste no anulará ni la de valores sean un asunto del pasado y el
desigualdad múltiple que acompaflaría a crecimiento se mantenga en los años
un evento de estas características, ni la futuros lo cieno es que restan aún por
SUpeditación a la resolución de la crisis resolverse algunas cuestiones para sosteen las economías norteamericana yjapo- ner que la crisis quedó atrás. Anular los
nesa que enlrai'la el proyecto.
vastos desarrollados de la especulación
En la actualidad la desigualdad social

en estos mercados, lograr que los capita-

les fluyan masivamente a la producción y
deje de ser el ámbito financiero uno clave
en la constitución de sus ganancias, definir los términos de la relación económica
entre los grandes y establecer los espacios económicos en que se dará la reproducción de los capitales de éstos. Tan
sólo el problema de los tipos de cambio
es fundamental para establecer los nuevos términos de constitución de la inversión y de la matriz tecnológica que estará
vigente en estas economías.

Cuando concluya el período de vigencia del actual Plan Nacional de Desarrollo el siguiente milenio estará a la
vuelta de la esquina-o mejor de la décadaY varios de los procesos hasta antes descritos como posibles habrán avanz.ado,
porque incluso muchos de ellos no se
vinculan necesariamente a la opción del
crecimiento. Por sólo citar dos: la ruptura
en el tejido social puede continuar aun
cuando las metas en materia de inversión
e incremento del PIB no se alcancen.
Asimismo sucede con la desigualdad
social, ésta se desarrollará a pesar de que
el proyecto gubernamental logre lo que
se propone y tampoco cederá si se continúa por el .rumbo que se ha escogido.
Frente a esta perspectiva ·,s necesario
intentar otros caminos, abrir verdaderamente nuevas brechas que rompan el
círculo de pobres, dependientes, pero
modernos y nos sitúen en el terreno del
desarrollo de la nación.

�El desarrollo exige recuperar la
conducción de la economía
El problema clave para recuperar
plenamente la conducción de la economía nacional se ubica en el campo del
proceso de inversiones. _El fond~ de
acumulación debe constituirse a partir de
la operación de una multiplici~ad de
industrias, empresas del comercio y los
servicios y los intercambios con el resl?
de las economías nacionales, pero considerando en este proceso las necesidades
de la población nacional. No todas las
inversiones pueden regirse por el estrecho criterio de la máxima ganancia, ni
definirse por los términos que impone
una concurrencia propia de economías
que tienen otro nivel tecnológico Y, más
importante que esto, cuentan con poderosos medios financieros. Aún más, recuperar para nosotros el uso_ del ahorro
nacional es particularmente importante,
éste debe ser una fuente del fondo de
acumulación.
La situación actual sin duda es difícil,
es mucho ¡0 que ha dejado de hacerse en

materia de inversiones en los últimos
años, también es sumamente seria la
lesión causada en rubros como educación, salud y seguridad social, alimen~ción y vivienda. Sin embarg?, la cuantiosa sangría a que se ha sometido a nuestra
nación revela la presencia de recursos
que pueden tener otro destino y efectivamente apoyar un Programa de Emergen-

cia para el Desarrollo Nacional. La inestabilidad y la incertidumbre no desaparecerán de un momeoto a otro en esta perspectiva, pero hacia adelante la me~ es
contar con las condiciones económicas
para dar empleo a toda la población a
partir de haber integrado un núcleo tecnológico propio que sea el soporte de 1~
inversiones y que se complete Yamphe
por medio de nuestras vinculaciones con
la economía internacional, que serán
múltiples y diversas.
En efecto, en el momento actual, como
desde hace muchos años no se puede
apostar a la génesis y operación de economías cerradas. Pero eso es distinto a
enarbolar la tesis de la apertura a toda
costa mientras lo que realmente se busca
con~guir es la integración a la ló~ica de
las ganancias y de la acumulación de
unos cuantos de los muchos agentes
económicos que hoy participan en la
economía internacional. Acercarnos más
a los capitales europeos tanto para entablar nuevas relaciones en materia comercial como tecnológica Y de financiamie~to. Considerar que la disputa entre
los capitales no ha cesado Yque no todos
ven en la economía mexicana un terreno
necesario para avanzar en la integración
de sus sistemas productivos, es uno de
los elementos que debe guiar nuestras
relaciones con el exterior.
La dimensión de la organización de
nuestra economía en el ámbito de una

región es también otro dato del proceso.
Así ¡0 muestran la experiencia europea,
pero igualmente lo que acontece en el
Asia del Pacífico y por sup~esto el proyecto norteamericano. Sin emb~go,_ en
este caso nuestra región, por su h1stona Y
el nivel de desarrollo económico alcanzado, aparece del Río Bravo hacia abajo.
Sin duda no es una cuestión de decretos
0 de la simple firma de acuerdos. Tampoco todos los países latinoamericanos
pueden tener en el momento ac~ fuerzas sociales importantes que impulsen
una propuesta de este tipo, pero no ?bstanle ello, hay que trabajar en esa dirección. Pensarla en el terreno de las inversiones la investigación científica Ytecnológi~a es imprescindible y no únicamente en el del comercio. Aún en ésie
hay que profundizar en fórmulas c?mo
las del comercio compensado a partir de
monedas que no necesariamente incorporan en su definición al dólar. La cuestión del financiamiento de la acumulación es algo clave a considerar Yen tanto
tal, el desarrollar esfuerzos para crear
una agencia regional para estos fines, por
ejemplo un Banco Latinoamericano para
la Promoción del Desarrollo.
Como se observa el terreno es vasto Y
los caminos pueden multiplicarse una
vez que se ha iniciado el proceso. No
obstante, para ello es necesario romper
en el punto de partida con uno_ de 1~
principales determinantes ~e la mc~dumbre, especulación y desigualdad. las

condiciones bajo las cuales se paga la
deuda externa. La información más reciente revela que la renegociación en los
ténninos de la propuesta Brady no concluye y resta una parte fundamental por
realizarse. Según datos de la prensa existe una baja en la cotización en los mercados secundarios de los papeles mexicanos, que se sitúan entre 39 y 40 centavos
de su valor en libros, que debe interpretarse como un indicador de las crecientes
dificultades para concluir la renegociación. Sin embargo, aunque las cosas no
fueran así la renegociación no rompe con
el esquema de apertura propuesto desde
la administración anterior y por el contrario se vincula a nuevas medidas que
impulsarán más la determinante externa
del fondo de acumulación.
En el marco de la propuesta Brady se
han producido modificaciones para permitir el amplio acceso a nuestro territorio
de la IED, como también se ha convenido en mantener las operaciones Swaps
-que el gobierno sostenía no deberían
figurar en esta nueva renegociación- y
avanzaren la liberalización y apertura de
los mercados de capital. Bajo estas restricciones no basta con lograr una disminución del capital que se adeuda, sobre
todo si los nuevos bonos o documentos
queseemitanreclamanel uso de reservas
y el establecimiento de garantías ligadas
a tesorerías de naciones extranjeras.
Tampoco el asunto avanza grandemente
al disminuir la tasa de interés y mantener

intocadas las otras condiciones que rigen cierne a las divisas disponibles e igualpara estos préstamos. En materia de mente al ahorro en general- se utilizará
nuevos financiamientos lo más destacapara fines de inversión y consumo. La
do son las formas de su utilización y en renegociación en curso agrega el ingreeste caso sería para apoyar el proyecto diente de nuevos créditos y ello no basta.
modernizador.
Es imprescindible considerar los recursos con que contamos, los producidos en
Cuando se postula la necesidad de el espacio del territorio nacional y los
continuar por el camino de las reestructu- generados por capitales de nacionales en
raciones realizadas, con el nuevo ingre- el exterior que estén dispuestos a apoyar
diente de disminuir relativamente los a la nación, para cubrir las situaciones
recursos trasladados al exterior, lo que se graves de la planta productiva, como de
soslaya es que este hecho es necesario amplios sectores de la población del país
para el proyecto liberalizador. Los inte- e impulsar autónomamente la inversión.
reses de diversos consorcios del país, Constituir con recursos propios un Foncomo de empresas transnacionales están do para el Financiamiento del Programa
involucrados en el proceso. Ir en una de Emergencia para el Desarrollo Naciodirección distinta en materia de deuda nal es una acción impostergable e insusexterna entraña dificultades, problemas tituible si se trata de recuperar la gestión
pero muchos de ellos serán nuevos, re- de la economía nacional. Es éste un ejersultado de los intereses que se afectan, cicio de soberanía nacional que no entrapero no entrañan necesariamente una fla desconocimiento de las obligaciones
situación de aislamiento pleno de la con el exterior, pero que sitúa a éstas,
economía nacional, ni tampoco una res- principalmente tratándose de la deuda
puesta plenamente unificada de los capi- con la banca privada, en un segundo
tales del exterior y los gobiernos del plano 12• La negociación concreta de los
mundo desarrollado. Los presentes son débitos será un asunto sumamente comtiempos en que reina lo insólito y se plejo y arduo. El punto de partida la
emprenden tareas inéditas, para muestra interrupción del servicio de las deudas no
está el botón de la Europa Oriental.
ligadas a la actividad comercial o a proyectos de inversión específicos. Será sin
Nuestra propuesta es invertir los tér- duda un escenario en el que se agregarán
minos de las negociaciones en curso. elementos a la inestabilidad, pero la siHasta la fecha se ha procedido con la idea tuación se produce como resultado de la
de que el servicio de la deuda debe cu- emergencia de fuerzas políticas y sociabrirse en las condiciones pactadas o rene- les capaces de llevarla adelante. De lo
gociadas y lo que reste -en lo que con- contrario, continuará avanzando el pro-

�yecto modernizador ydesapareciendo en
lo inmediato la posibilidad del desarrollo.
Una propuesta de este tipo debe
contener otros aspectos. En el proceso de
inversiones no se excluye la participación del capital extranjero, incluso bajo
condiciones de propiedad plena de las
empresas en que participa, pero se trataría de que éstas amplíen el mercado de
fuerza de trabajo ycontribuyan por la vía
impositiva, del sistema de crédito o del
incremento de la exportaciones, al desarrollo de otras actividades económicas
previstas con rango de prioritarias. Un
trato semejante tendrían las grandes fortunas de nacionales, con el ingrediente
de que ~rían sometidas a fuertes tasas
impositivas las inversiones financieras.
Se buscaría desplegar un amplio esfuerzo para dejar de premiar a los capitales
que se mueven en los terrenos especulativos.
La dimensión del sector público, la
composición de las empresas en manos
del Estado es otro tema clave. No se debe
estar por un estatismo a ultranza, sin
embargo sí es necesario reconocer que
los proyectos de mayor monta para la
promoción del proceso autónomo de
constitución de las inversiones deberán
pasar por él, si no en todo su ciclo sí en
alguna parte de éste. La cuestión del
desarrollo de la petroquímica, la energía
eléctrica, las telecomunicaciones, la si-

derurgia y las máquinas herramientas constituido por mucho más que las ecoinvolucrará presencia estatal en algún nomías norteamericana y japonesa. No
punto de su ciclo. Esto permitirá incluso es una propuesta que pretenda resolver la
contar con recursos crecientes para otros crisis de un momento a otro. Por el conproyectos de inversión. En el campo y en trario se trata de crear mecanismos que
la agroindustria el problema de restable- permitan ir construyendo enmedio de la
cer la autosuficiencia en la producción de crisis un sistema productivo nacional.
alimentos es parte de la agenda para Los caminos del desarrollo nacional no
son los de la modernización. Sólo en los
reanudar el camino del desarrollo.
primeros se incluye la independencia
En el frente de la deuda interna tarn· económica y la recuperación de la sobebién deben cambiar las cosas. Como en el ranía.
caso de otras inversiones en los mercados de capital fa propiedad no será afec- Notas
tada sin embargo sí deben ensayarse
1. El carácter de largo pla:io de la crisis económi·
fórmulas para redocumentar los títulos
ca en nuestro país ha sido establecido por gran
cantidad de autores, quienes a su vez ubican
de la deuda a plazos largos y bajo otras
principios de los años setenta como su origen.
condiciones en materia de tasas de inteAun aquellos que la ven tan sólo como una
rés. Favorecer los flujos de inversión
crisis cíclica, establecen la naturaleza recurrente de ésta o bien una suerte de posterga•
para apoyar actividades previstas en el
ción de la misma, en la que la mediaciál
programa de emergencia será un mecaestatal es importante, manteniéndose la calidad de largo plazo de la crisis y como otros
nismo para buscar crear espacios vincuintentar definir su contenido estructural. Por
lados a la producción con mayores rentaejemplo, véanse los libros de: Alejandro
bilidades. Por lo que toca a las divisas
Alvarez, La crisis global del capilalismb en
México, México, Era, 1987; Arturo Guillén,
éstas son propiedad de la nación, fruto
Problemas de la economía mexicana, Méxidel trabajo de todos los agentes económico, Nuestro Tiempo, 1986; Miguel Angel
Rivera, Crisis y reorganización del capitaliscos y reclaman un tratamiento semejante
mb mexicano, México, Era, 1986; José
al de bienes como el petróleo. Su utilizaValenruela, El capitalismb mexicano en los
ochenta, México, Era, 1986; Gregorio Vida!,
ción es para favorecer el desarrollo de la
Crisis, m1Jnopolios y sistema político en
nación.
México, México, UAM-Iztapalapa, 1985.
En fin, como se observa, se trata de
gestar una opción amplia, que considera
como punto de partida la desigualdad
social, pero que ve en el fortalecimiento
del mercado interno el elemento que nos
vincula al exterior, que por cierto está

2. El concepto de trabajo de crisis mtraña una
lucha constante y abierta entre fuerzas socia·
les a lo largo de la crisis para definir el sentido
y contenido que tiene su solución. Es portanto
una lucha entre uabajadores y capitalistas,
durante la cual los segundos buscan imponer
nuevas técnicas y modificar lodo el régimen
de uabajo. También es una lucha entre frac•

~ s del ca_~tal, no sólo entre las que al
wao de la cnsts actuaban en un determinado
espacio económico, sino entre otras más.
Igualmente es una lucha entre estados y pueblos, en los que esta presente la cuestión del
modo de agrupamiento de la economía inter~ional y l~s repartos de territorios y espaaos económicos. Gcrard de Bemis plantea en
el capítulo intitulado Guía de Lectura de su
libro El capilalismb conlemporáneo (México
~u~~ Tiempo, l 988)que cuatro fenómen~
mdiSOC1ables caracterizan el trabajo de crisis:
la desestructuración de los sistemas productivos, la destrucción del sistema monetario internacional, los encadenamientos acostumbrados de la teoría son perturbados fuertemente y la incertidumbre.

3. El t~abajode la crisis y la reestructuraci611del
capital, .Barcelona, Memoria del Congreso
Intem3Cl~al sobre 1~ Teoría de la Regulación
(9. ~pa~os econ6m1cos, espacios políticos),
Uruvers1dad Autónoma de Barcelona, 1988,
pp. 12 y 13.

4. Los análisis sobre_e) carácter de largo plazo y
estructural de la cns1s de la economía nacional
son ICIUabnente muy variados. Entre esa extensa literatura p~ede consultarse: Alejandro
Alva_rez, La crisLS global del capitalismo ,
México, Ed. Era, 1987; Arturo Guillén, Problemas de la economla mexicana, México,
~- Nues~. Tiempo, 1_986; Miguel Angel
Rivera, CrLSis y reorganuaci6n del capitalismo mexicano, México, Ed. Era, 1986; José
Valenruela, El capilalismo mexicano en los
0&lt;;henta, ~~co. Ed. E_ra, 1986; y, Gregorio
Vida!, CrLSIS, monopoltos y sistema polhico
tn México, México, UAM-I, 1985.

S. El )inico crédito relativamente barato e importante por su monto es el que se está otorgando
cl;esde el Banco Nacional de Comercio fu tenor 1_)8Tª las exportaciones manufactureras.
Por cierto que los beneficiarios son un reducido grupo de empresas.

6. La Jornada, noviembre 4, 1989.
7. El análisis de los dctenninantes de inversión
en el anterior período de crecimiento estable
de largo plazo de la economía mexicana, como

la propia gestación de la crisis y la ruptura de
este proceso de inversiones lo efectuarnos en
el text? _Crisis, ~nopolios y sistema político
en Mex1co, México, Universidad Autónoma
Metropolilana-lztapalapa, 1985.
8. La cuestión del desarrollo de varios de los
gran~e~ grupos financieros del país bajo las
cond1c1ones del amplio proceso de contratación_ de deuda externa la década pasada y a
partir de la llamada crisis de deuda lo tr'at.amos
en el texto intitula~o "~ deuda externa y el
proceso de centralización y desvalorizaciál
del capital", publicado en el libro La deuda
e:uerna grillete de la naci6n, varios autores,'
México, Ed. Nuestro Tiempo, 1989.
9. Véase A. Guillén, "La renegociaci6n y el
desenvolvimiento reciente de la deuda externa de México" cnladeudae:uerna grillete
p. 50.
'
....

10. Véase la deuda uterna, grillete ... p. 94 y
Panorama Económica 2o. bimestre, 1989.,
Bancomer, p. 4.

11. A propósito de la desigualdad social tan aceptada, en la actualidad parece haber perdido
fue17;3 la idea de que uno de nuestros males
proviene de la importación de un patrón de
consumo por parle de los sectores que
concentran e! ingreso que no se corresponde
con la capacidad productiva de la economía
nacional. Por el contrario hoy reina la idea de
la apertura y el consumo también de lo que
venga del exterior. Hasta condiciones de
prestigio se involucran en wia dinúnica as{ es
la época de los Mali.
'
12. En el texto coleclivo intitulado "Deuda y
Desarrollo: una propuesta alternativa" del libro
La deuda exierM, grillete de la naci6n
analizamos la aiestión de las muchas deudas
Y. plan~amos una posible solución para esta
diversidad.

�NEOLIBERALISMO, RECOMPOSICION
CAPITALISTA Y PROCESO DE HEGEMONIA
EN AMERICA LATINA

Roberto G. Hernández Elizo11do
La implantación de modelos económi-

cos de corte neoliberal en América Latina , ha traído como resultado el desarrollo
de procesos de reestructuración capitalista, reacomodo hegemónico de las clases dominantes y desmantelamiento del
"Estado-Providencia". Estas transformaciones profundas han alterado la dimensión histórica de las sociedades latinoamericanas y modificado las líneas de su
evolución capitalista. Los cambios se
manifiestancomoprocesosdedesestructuración-reestructuración del sistema,
alteración de las relaciones interclasistas, y de las relaciones entre estado y
sociedad civil.
Las políticas de inspiración
ultraliberal, han aparecido en la región
bajo las siguientes formas: a) como
medidas de "ajuste" auspiciadas por los
organismos financieros internacionales;
b) como programas de "ayuda" financiera
dentro de los marcos de una estrategia intervencionistadel imperialismoy c)como
"proyectos de sociedad" propugnados por
las cúpulas empresariales y los gobiernos latinoamericanos. Estas políticas han
trastocado, en variadas dimensiones
según el caso, las estructuras sociopolíticas ·y económicas de distintos países. La
alteración ha dependido en gran medida
de la naturaleza de las estrategias implementadas, del grado de desarrollo y
complejidad social existente, así como
de las relaciones del país con el sistema
mternac1onal.

poco se han ido imponiendo como
proyectos de reestructuración profunda
del sistema. La adopción de los principios
y recomendaciones neoliberales condujo en realidad a instaurar un nuevo modo
de funcionamiento y acumulación. El
nuevo "modelo" de capitalismo, buscó
sustentarse en la liberación irrestricta del
mercado, el libre movimiento de los
capitales, la "eficiente" utilización de los
recursos: la "reconversión industrial"
(que consiste en una recomposición
económica y productiva con base en una
tecnología avanzada), el fomento a la
La reestructuración capitalista
exportación, el control de la oferta
• monetaria, el mantenimiento de tasas
· La aplicación de políticas económicas de bajas de salarios, reducción del gasto
inspiración ultraliberal en América Latí- público, etc.
na ha sido consecuencia directa de las
relaciones establecidas por los gobiernos
La implantación de este modelo, que
de la región con los organismos financie- es presentado como la solución más viable
ros internacionales (FMI, BID, Banca a la crisis2 conduce, en 'realidad, a instruprivada, etc.) y/o con el gobierno de los mentar una nueva forma de acumulaEstados Unidos en el contexto de un plan ción, una nueva racionalidad global. Lo
estratégico mtervencionista; o bien como que resulta en la prácuca es un reordenaresultado de los planes de política econó- miento profundo de la economía capitamica instrumentados por los propios lista, que si bien no resuleve plenamente
los desequilibrios externos ni la inflación
gobiernos latinoamericanos.
y,porelcontrario,acentúaesosproblem~
En todos los casos, las ideas o provoca otros,3 transforma los
pregonadas por los pensadores de mecanismos tradicionales de la
Chicago han influído fuertemente en las licumulación y pone en juego nuevos
medidas adoptadas. Si bien en sus valores.
orígenes tales medidas aparecían, en
El modelo de acumulación de corte
algunos casos, como meros cambios
coyunturales recomendados en las ultraliberal en América Latina, y el
políticas de "ajuste" del FMJI poco a reordenamiento capitalista que trae
Estas modificaciones, sin embargo,
lejos de sacar a la región del
estancamiento económico, han ahondado
ios desequilibrios y las contradicciones
sociales. Lo que ha resultado en la práctica
ha sido la instauración de una nueva
racionalidad que hace caso omiso de los
elevados costos sociales que genera; y la
aparición de una nueva forma de
dominación y de acumulación que se
fundamenta en una muy particular visión
de la crisis económica, de la sociedad y
del estado.

consigo, presenta caracteres específicos proyecto global para Centroamérica".4
polílicas financieras exLernas: Lambién
encada país, dependiendo en cada caso
Esta ley relega la necesidad de los de mayor desarrollo, poseedores de
del desarrollo alcanzado por las fuerzas cambiosestructuralesdeconLenidosocial
productivas y la inserción de la economía yexcluye a ciertos secLores empresariales un aparato industrial-financiero más
local en el sistema imernacional. Por y económicos de los beneficios. El complejo, como Brasil, México, Chile y
ejemplo, en los países de poco desarrollo "modelo hacia afuera" que de ella resulta Argentina, reciben las presiones y
y fuerte dependencia externa en lo se sustenta en los principios neoliberales "recomendaciones" de los organismos
financiero, tecnológico, político y hasta y busca reestructurar la economía con financieros internacionales. Sin embargo,
militar(vgr: los países centroamericanos), base en el crecimiento de los sectores en términos de la recomposición global
el modelo y las transformaciones exportadores de "punta" y en la "ayuda" del capitalismo que se desarrolla en estos
estructurales que impulsa, parecieran ser financiera externa como una necesidad países, creemos que no podría
laconsecuencia directa ysemi-exclusiva para preservar a la oligarquía militar y considerarse a los factores externos como
de los condicionamientos impuestos burocrática en el poder y continuar la los determinantes exc I usi vos que
condicionan este proceso. Sin ignorar la
desde el exterior (por el FMI, BID, AID, guerra.5
importancia de estos últimos, creemos
etc.) o por el mismo gobierno
que
el proceso de reestructuración
norteamericano. En algunos de estos
Otro ejemplo, el de Honduras, pcrm ite capitalista en los países refendos resulta
casos, las políticas neol i berales apreciar la manera en que los factores
instrumentadas responden directamente condicionantes externos han insLru- más bien de la inLeracc1ón dialéctica -y
a los intereses estratégicos del mentado un nuevo modelo de capitalismo hasta simbióLica- entre los factores
imperialismo. En El Salvador, por dependiente. La "ayuda" del gobierno externos y los internos. Más
ejemplo, las leyes y programas de estadounidense a través de los préstamos precisamente: esta reestructuración de
reacti'vación económica creadas en los otorgados por el AID, el Banco Mundial, corte neoliberal aparece no como parte
a~os 1985 y 1986, dieron una definición el Banco Centroamericano y el BID, de un proyecto intervencionista del
guerrerista a la economía, al estimular el define, en una línea neoliberal, las imperialismo (como en el caso
crecimiento acelerado de los sectores de Lransformaciones estructurales de la centroamericano), sino como un proyecto
"punta" (en detrimenLo de otros), y economía hondureña: "Naturalmente, de sociedad, auspiciado por las fracciones
favorecer la implantación de la estrategia esta ayu·da condiciona la polica externa e más dinámicas del capital local y por un
belicista de la potencia del norte. Uno de interna del presidente Azcona Hoyo, pero cquipoeconómicogubernamental,ambos
en permanente dependencia, interacción
estos instrumentos, la ley de fomento a también esciertoqueellasuple la falta de
las exportaciones, vino a favorecer esta una política propia destinada a superar la y vinculación con el capital financiero
externo y el mercado internacional.
estrategia ya consolidar un nuevo modelo crisis económica cuya profundización se
de crecimiento económico: "(...) la Ley tornaría inmanejable en términos
El "proyecto de sociedad" se
de Fomento a las Exportaciones viene a políticos. "6
constituye como un "plan nacional" que
ser laexpresión jurídico-económica de la
aspira a transformar radicalmente la
ingerencia de los Estados Unidos(... ) y
Lo anterior no significa que sólo los realidad desde una perspectiva
que en el área económica va configurando países de poco desarrollo, como los
totalizadora y hegemónica. Este proyecto
un modelo económico dentro de un citados, esLén condicionados por las
de recomposición global ha adoptado

�formas ortodoxas o específicas en los
países latinoamericanos, dependiendo,
principalmenle, de las condiciones estructurales (y coyunturales) propias de
cada uno, y de su inserción en el sistema
internacional. Chile, por ejemplo, es el
más apegado a la ortodoxia neoliberal,
como resultado de un proceso radicalizado de "reconversión" capitalista,
después de una etapa de dura experiencia
socializan te. Argentina, por su parte, sin
el extremismo de los chilenos, ha
conocido un profundo cambio en sus
estructurascapitalistas durante-y después
de- los regímenes militares. A pesar dela
larga tradición sindicalista, de las luchas
obreras y políticas, y del retomo a la
democracia formal, el modelo neo liberal
se ha enraizado profundamente en la
realidad del país.
El nuevo capitalismo y el proceso de
hegemonía
Las políticas neoliberales en Aménca
Latina han impactado profundamente en
la estructura de las clases sociales. La
reestructuración capitalista de esa
inspiración ha modificado los status y
niveles de vida de casi todos los sectores
sociales. Estos cambios han dependido
tanto de la forma específica en que estas
políticas han sido instauradas en cada
país, como del grado de desarrollo y
complejidad social que presenta este
último. Por ejemplo, en los países
centroamericanos, con una burguesía

débil y desunificada, y con el peso de
unas políticas económicas instrumentadas desde el exterior que responden más a intereses estratégicos del
imperialismo que a un proyecto nacional,
el impacto de éstas ha ensanchado
profundamente el tradicional abismo
entre las clases dominantes y dominadas
y no sólo eso: también ha fracturado a la
burguesía misma.' La recomposición
capitalista en estos países aparece como
un proyecto ultraelilista y excluyente de
las fracciones menores del capital, que
beneficia casi en exclusiva a la estrategia
imperial y a la oligarquía militar y
burocrática. Este esquema de dominación
sólo logra el "consenso" de grupos
sociales muy reducidos y requiere casi
siempre de la coerción para imponerse
sobre el conjunto de la sociedad. La casi
ausencia de ·~consentimiento activo" yde
aceptación entre la población, expresa
una forma de dominación sin
"hegemonía", en el sentido gramsciano
del término.8
En los países de mayor complejidad
social como México, Chile, Perú, Brasil,
y Argentina, el impacto clasista de las
políticas neoliberales adquiere otros
matices y especificidades. En estos, el
proyecto de sociedad de que hablamos
en el capítulo anterior, es el de las
fracciones más poderosas del capital bajo
la conducción intelectual y política de un
"equipo económico" privado gubernamental ycon la adhesión de toda o casi

toda la burguesía y las fuerzas armadas.
Esta adhesión, que constituye uno de los
aspectos del proceso de hegemonía, tiene
su explicación no sólo en la capacidad
político-intelectual de los grupos o
fracciones que conducen al bloque, sioo
en la esencia misma de los predicados
neoliberales, que son perfectamente
compatibles con las reivindicaciones
históricas de la burguesía. Esto no
excluye, sin embargo, el que se
manifieste, en algunos casos, ciena
ruptura o descontento por parte de
fracciones menores y marginadas del
capital (expresadas a través de la
contienda política),pcro que casi siempre
obedecen más a un reclamo reivindicativo
que a una incompatibilidad con la filosofia
del proyecto.
La conducción político-in1.electualdel
modelo se efectúa a través de un proceso
dialécuco entre el equipo económico Y
los sectores capitalistas principales,
aquellos a quienes les son asignados los
papeles estratégicos en el proceso de
acumulación. Como lo señalan Tomás
Maulián y Pilar Yergara, refiriéndose al
caso de Chile: "el equipo económico
toma sus decisiones de acuerdo a una
racionalidad global(....). En este sentido,
le preocupa menos la suerte de UD
capitalista particular que la consolidación
y estabilidad de un tipo de sociedad. P&lt;I'
ello puede haber, y de hecho ha habido.
discrepancias entre intereses o
reivindicaciones de individuos perle-

necientes a las fracciones consideradas
dinámicas y el equipo económico.9

sector de la dirigencia sindical vinculado
con el mismo-denominado 'los 15'-donde
revistan los líderes de los sindicatos
En la toma de decisiones cuenta de correspondientes a las ramas que se
manera importante la racionalidad beneficiaron de la política concentradora.
globalizadora del proceso y no tanto los Como resultado se produce la designación
intereses particulares de un individuo o de un dirigente sindical de ese grupo
grupo. Esto no excluye que las fracciones como Ministro de Trabajo. Lo paradójico
del capital más dinámicas influyan en es que este sector fue considerado como
aquéllas de manera muy frecuente, tamo el principal enemigo por el presidente
por la compatibilidad con esa racionalidad Alfonsín durante su campaña". 11
como "por los viejos lazos amistosos o
familiares, de vínculos políticos o de
El acceso al poder político que tienen
asociaciones comerciales pasadas o las cúpulas empresariales y financieras,
presentes que permiten a los grandes se facilita por la relación que llenen sus
conglomerados tener acceso fluído a los equipos de economistas y adminisniveles de decisión económica". 1º
tradores con las instancias gubernaLas decisiones fundamentales son
tomadas a través de un juego dialéctico
establecido entre el equipo económico,
los ministros del gobierno, las cúpulas
empresariales y, en algunos casos, la alta
dirigencia sindical. Esta interrelación
cupular se mantiene en lo fundamental,
aun en los casos en que cambia la
naturaleza del régimen político. En
Argentina, por ejemplo, instaurada con
firmeza esta relación de poder durante
los regímenes castrenses, logró
Preservarse aún después de la caída de
los militares ydel reLornoa la democracia
formal: "...el presidente Alfonsín y su
grupo de 'operadores' plantearon
negociaciones con el nuevo bloque
económico, conocido por el periodismo
como los 'capitanes de la industria' y el

mentales. De hecho, estos equipos están
en condiciones de imponerle al ejecutivo
política y técnicamente las medidas que
consideren convenientes a sus intereses.
Esto se explica no sólo por la idemidad
existente entre estado y empresanos en
torno a un proyecto de sociedad, sino
también porque los miembros más
representativos de uno yotros fonnan, en
realidad, un mismo equipo donde los
altos funcionarios gubernamentales son,
frecuentemente, altos eJecutivos de las
empresas; y, a la vez, los empresarios,
funcionarios del gobierno. Los más allos
puestos gubernamentales, sin embargo,
los eJercen los grandes empresarios con
funciones de intelectualidad tecnoburocrálica, capaces de dirigir proyectos
de dirección económica global.

El nuevo estado "proto-privado"

.

La recomposición capitalista y la
constitución de un nuevo bloque
hegemónico no sería posible sin el
simultáneo proceso de "desmantelamiento" del estado asistcncialista y su
sustitución por otro que algunos llaman
"proto-privado" o "neoliberal". La
"liberación del mercado" (tanto de
capitales como de mercancías). la
restricción del gasto público, etc.,
difícilmente podrían instrumentarse si se
mantuviera intacto el viejo orden estatal.
La arremetida neol ibera! contra el estado
no lo es contra éste en cuanto tal, sino
contra la fonna histórica que asumió bajo
la influencia del neokeyncsianismo y, en
el caso latinoamericano, del dcsarrollismo. Lo que pretenden los neoliberales
es un nuevo estado que restrinja su acción
pública y su participación directa como
ente económico, pero que mantenga (e
incluso acreciente) su participación
gestora en el ciclo de la acumulación y en
los ámbitos del control político y la
represión.
Elcstado neoliberal o "prmo-privado"
(como lo llaman algunos, 12 en razón de
que estimula la privatización de las
funciones públicas y el apoyo irrestricto
a los intereses capitalistas privados) es
altamente intervencionista en algunas de
sus funciones. El nuevo estado busca
renovar y fortalecer su intervención
dentro yfuera del ciclo del capital. Dentro

�de este ciclo, pretende constituirse en el
eje del funcionamiento global del sistema; en el promotor de las políticas anticrisis y quien asegura la valorización del
capital yla nueva reproducción ampliada.
Fuera del ciclo, interviene en la gestión
de la fuena de trabajo,13 y en la creación
del consenso, el control político y la
represión.
Estas características asumen rasgos o
matices específicos en los países
"periféricos": el estado en éstos es más
intervencionista que en los del "centro",
en razón de las peculiaridades de su
formación socioeconómica y de su
inserción en el sistema mundial. El estado
neoliberal de la "periferia" tiene que
intervenir vigorosa y masivamente para
garantizar el proceso de valorización de
capital (en acciones encaminadas a
contrarrestar el descenso de la tasa de
ganancia) y, en particular, en la
reproduccion de los sectores articulados
estrechamente a la economa internacional. "Los estados 'periféricos', en
cuanto estados capitalistas, son una
mediación necesaria para la reproducción
del capital a escala mundial, y para la
inserción subordinada y estable de sus
economías en la división internacional
del trabajo." 14
Pero el intervencionismo estatal
"periférico" tiene que ser vigoroso
también en la creación del consenso en
sociedades "abigarradas" y polarizadas.

La heterogeneidad de las estructuras
productivas y sociales obligan a
desarrollardinámicasqucnosóloaspiren
a un consenso pluriclasista, sino, incluso,
entre las propias fracciones del capital.
Por último, en el seno de profundas
situaciones recesivas y de hondas
desigualdades ::ociales, el estadointerventor neoliberal de la periferia tiene
que recomponer profundamente las
relaciones entre el capital y el trabajo.

La gestión estatal de la fuerza de trabajo
lleva una fuerte dosis de violencia. Tanto
los mecanismos de normatividadjurídica
como el uso de los aparatos represivos
están encaminados al uso de la violencia
y/o al control e integración de los
trabajadores al proceso de valorización
del capital y de la reproduccºión de las
relaciones mercantiles.

En los países de estructura más
compleja -como los ya referidos de
México, Chile, Argentina y Brasil-, el
En el caso particular de América papel estatal en la recomposición y
Latina, la reestructuración capitalista yel reacomodo clasista de corte neolibcral es
reacomodo del bloque hegemónico altamente dinámico. El estado es aquí el
constituyen un proceso donde el nuevo principal eje articulador del "proyecto de
estado es el eje central y decisivo. En el sociedad" y del complejo entretejido del
caso centroamericano -el cual retomamos capitalismo "nacional" y el capital
por ser un ejemplo extremo, no único, de financiero internacional. El estado no
exacerbación de las contradicciones del sólo es garante de la reproducción del
modelo neoliberal-, el intervencionismo capital y de su valorización sino también
estatal es tal vez más absolutista y es productor de las relaciones capitalisias
autoritario que en otras latitudes. El (esto, a pesar de la privatización de las
estado, aquí, cumple las funciones empresas estatales. En casos como el de
mediadoras no sólo necesarias a la Brasil, el estado aún promueve y dirige
reproducción del capital que opera a grandes proyectos de industrial+zación
escala internacional, sino también, y en en las ramas de la petroquímica, petróleo,
primer término, las estratégico-político- siderurgia, energéticos, etc., y en el de
militares def imperialismo. La creación México, aún controla el principal
de las condiciones de reproducción del producto de exportación: el petróleo).
ciclo del capital y de la economía en su Esto significa que, a pesar del abandono
conjunto son en extremo difíciles en esas relativo de las políticas industrialeS
sociedades, donde la crisis erosiona precedentes, en estas economías "el
profundamente el tejido mercantil capital no puede continuar valorizándo~
capitalista y donde la mayoría de la ni tampoco hacer frente a su crisis, que a
población pertenece al sector "informal". condición de contar con un apoyo

sustancial y masivo por parte del estado
en lo relativo al desarrollo de las fuer.-:as
productivas". 1s

)at\no_a_mericanos una absoluta
m.viabiltdad (....), porque los supuestos
bas1_cos del modelo no se presentan en la
realidad "." (Este) .... es sunplementc un
modelo de estabilización sin desarrollo
9ue ~ventuaJmente puede reducir la
mílacrón a costa no sólo del estancamiento
externo y de u_n mayor desempleo sino del
desmantelamiento de la planta industrial"
Ver p.p. 194, 195, y 196.

8. El_concepto de hegemonía en Gramsci se
onenta . a -estudiar los problemas de
consent1m1~nto activo o de creación de
~onsenso: ... la hegemonía presupone
md~dablemente que se tienen en cuenta
los intereses y las tendencias de los gru
sobre los cuales se ejerce la hegemof::t
que se f?rme un cierto equilibrio d~
C?f!1Prom1so, es decir que el grupo
dmgem~ haga sacrificios de orden
corporauvo, pero es lambién indudable
que tales sacnf1c1os y tal compromiso no
pu~en con~ern1r_a_ lo esencial, ya que si
la hcgemorua es et1co-política no puede
d~ar de_ ser también económica··
ra~sc1, An1onio, Notas sobr~
Maqu1avelo, sobre política y sobre el
estado moderno, ci1ado por Sylvio Renán
Ulyssea ~n º'Brasil: notas sobre la
demo~racia Y el autoritarismo" e
Estudios Po/[/icos, Nueva Epoca, V~!. 3~

El cs~do tiene también en estos países
una función decisiva en lo referente al
consenso y con1.rol político. En México
el aparato estata l cumple un papei
fundamental en estos planos, en panicular 4. ~aría Alcidia Por111lo. La guerra en El
5Calvador, el ocaso de Duarte. Cuadernos
~n lo ~eferente al control de los aparatos
ECARI, No. 3; México, p. 39.
~deologicos, a la mov1lizac1ón social y al
Juego aparentemente libre de los partidos. 5. Este modelo no sólo ha excluído de los
bcnefiflOS a 1~ población en general, sino
En este caso, a pesar elel detenoro evidente
tambren ª ~anos un¡x&gt;rtantes sectores de
de los mecanismos tradicionales de
empresarios (principalmente los
agroexponadores). La "carga" de los
obtención de consenso Y ele control
gasios de la guerra, o al menos de una
político, el estado continúa teniendo "en
parte ~e. ella, ha recaído en estos últimos
!!! exigirles el estado entre otros, el
la_ ~anga" la fónnula que evita que la
Maulián y Pilar Vergara Op c:1
,rmp~~.sto a la so~raní~" ~ "impuesto de 9. Tomás
p.p. 118-119.
' . ' ..
cnsis económico-social desemboque en
guerra · Cfr. Mana Alc1d1a Portillo Op
una cns1s
· · política de graves
Cll.
'
.
1O. !bid
consecuencias.
6
Notas:

- INS~H. llonduras: el sacrificio de una
nacwn para una estrategia sin desllno
_cuadcrnos CECARI, No. 3, México, p'.

73

11. Basualdo M. Eduardo, ""Argentina. Plan
aus_tral ~ bloque de poder" en
~a~moamerica, llora cero, año J No 1
Juho de 1987.
' . '

l. Rcné Vi_llarreal. La comrarrevolución • 7· L~ jn~trume~tación del modelo
econoi~m:o ncohbcral, de "economía de 12. Entre otros, l~nacio Perrotini y Eduardo
mo_netarw_a. Teoría, política económica
Ve~a en~~ articulo ""El estado providencia
1
guerra
en El Salvador, por ejemplo, ha
e feologia del neoliberalismo. &amp;J.
Y ~. cn11ca neolibcral"", en Estudios
Oceano, p. 192.
creado un fuerte conflicto entre al~unos
Po_l11_1cos, Abril-sep.-1985, No. 2 y 3
sectores d_e los empresarios y el gobierno.
Mex1co.
·
2· Las po r·
Las
ry1ed1das
fiscal~s
y
las
leyes
que
111cas de corte neoliberal siempre
m~n~ionamos antenormente dividieron
son presentadas por sus teóricos y
pracucamente a los sectores dominantes. 13. Sobr: esta cuestión se puede consultar el
apologetas c~mo "la única forma de salir
~abaJo de_ José Luis Solis González
Cof!lo era de esperarse, los sectores
deJ eStancamiento", "como la alternativa
In~crven~1~n estala!, reproducción dei
dominantes han resistido las medidas
!flªS c~he~ente", "la única que asegura la
capll~] YI_~ 1tes del estado de bienestar en
P?r9u~ perciben claramente que la
rrrepet1~1hdad de los_peligros del pasado",
la pe:ifena , en Estudios Políticos, abril~mamica de una "economía de guerra"
como la. superación efectiva de la
Sept1cmbre 1985, No. 2 y 3, México.
llen~e a beneficiar crecientemente en
depen?enc1a externa", e1c. Cfr. Tomás
detnmc~to . c_oyuntural propio, a la
Mauha~, Pilar Yergara, Política
b~r~crac!a c1v1l demócrata cristiana y a la 14. José Luis Solis González, Op. cit. p. 38_
económica y proceso de hegemonía p p
113-114.
' · ·
miht3'. directamente vinculadas con los 15. Ibídem.
neg~cros de 1~ guerra". María Alcibia
Portillo, Op. ca. p. 57.
3. Según Ren~ Yillarreal (Op. cit.)· "este
modelo tiene para los países

�FRENTE A LAS PIERNAS
ESCULTURALES DE LA VECINA
(Las impresiones de la cohabitación con el Imperio en un fronterizo)

Ernesto Barajas Gutiérrez
I
Este es el retrato de una inevitable vivencia del fronterizo mexicano. De alguna u
otra manera, tarde O temprano, vamos a
ser expuestos a experimentar un~ probada de las diferencias entre los sistemas
sociales en que nos estamos moviend~.
Alguna razón nos llevará a Estados Unidos y estando del "otro lado" _enfren~
una organización y una dinámica social
tan distinta y contrastante respecto a t.a
que estarnos acostumbrados por ser nauvos de México que nos vamos a ver
frente al problema de digerir t ~ ~as
difcrencias. El objetivo de este trabaJO es
entender algo de lo que sucede de~tro del
observador que se halla en estas circunstancias.

mas son producto de racionalizaciones
que, desde un evoluc_ionism? ingenuo
tratan de explicar las d1ferencias entre la
forma y el grado de desarrollo de la
metrópoli capitalista y su periferia subdesarrollada.

Nos parece que estos esquemas ~erazonamiento sintetizan las formulaciones
que hacemos tos nativos para digerir esa
experiencia. En dichos esquemas asoman racionalizaciones acartonadas Y
simplificadoras en cuyos ~los se oponen emanaciones etnocentnstas revanchistas O románticas a argumentos malinchistas y colonizados. Ambas argumentaciones toman el lugar de una filosofía de la historia que es especialmente
necesaria para digerir la vivencia de las
diferencias. A su vez, dichos plante~Las respuestas a esta experiencia son mientos son explicables puesto que resivariadas pero se resumen en dos e~ue- dir en la frontera tiene algo de habitar un
mas básicos. El primero y más comun es enclave yankee ycon condiciones pecuaquel en que se recurre al expediente de liares de marginación. Esto puede afirla condena al tercer mundo yel embeleso marse tanto para el pasado como para el
al imperio y donde se manifiesta una ~e presente, pues a pesar deque el acelerado
las más lacerantes herencias del colonia- proceso de urbanización ha transf?rmalismo que hace al colonizado _más ena- do el paisaje y hoy no todo el honzo~te
morado del imperio que los 1msmos na- esl3 tugurizado o en extrema precarietivos de él. En el polo contrario se halla la dad los espacios de ta vida cultural que
respuesta que es un razonamiento inver- posibiliten el desarrollo de un~ mira_da
so; el Imperio ha perdido más de lo q~e humanista a las vivencias más inmediaha ganado, se halla en franca decadencia tas son lamentablemente incipientes.
e infelicidad Y por esa razón nuestra
Vivir la frontera es un privilegio Yun
sociedad, aun así de desigual como es, es
preferible a la del norte. Ambos esque- reto. Pero para entender esta circunstancia en toda su hondura debemos desha-

cernos del encantamiento provinciano
borracho de un ego nativista que señala
como su principal virtud a la ventaja
tocacional que le permite participar de
las migajas del gigantesco mercado de
productos de Norteamérica. ~ero des~
jémonos también de la reacción románica de los dominados que se proponen la
reivindicación de su identidad a través de
la sencilla form uta de satanizar lo norteamericano. En efecto, otro de los lugares
comunes en este orden de discursos define simplificadora Ysuperfic~lmente al~
sociedad norteamericana mediante el fácil
expediente de citar algunos de sus problemas como debilidades estructurales
de todo Imperio Ocomo vicio~ derivado!
de la "esencia" del norteamt:ncano. As1,
cuando nos dejemos de realizar aleg~rías
festivas O trágicas respecto de la situación de vecindad, vamos a empezar a
entender el privilegio de una circunS!ancia que nos posibilita la participación en
dos sistemas sociales tan diferentes como
complejos y en tos que convergen c~trastantes dimensiones históricas Yexistenciales. Dicha circunstancia es ta~·
bién un reto a habitar efectivarnente v1as
de información Y experiencia que
contienen, en potencia, los medi?s de
vivir una rica página de la histona del
hombre y la sociedad.
Con ayuda de ta historia y la filosofía
crítica disminuye la dificultad para ~en.cet
la natural e inevitable inercia colomahsra
que se hace presente en todo

tercermundista. Es necesario y posible
entender la causalidad estructural del
modelo de una sociedad y distinguir así
entre causas y efectos de las diferencias
sin tener que recurrir a esencialismos
emotivos que les adjudican a la
"naturaleza" del mexicano o del
norteamericano todas las explicaciones.
Libramos del "ni modo, al cabo que así
somos los mexicanos" o del !'qué
organizados y trabajadores son ellos por
naturaleza" es condición para empezar a
comprender cuáles factores explican los
contrastes. Parece difícil, pero es
necesario buscar en el nivel de la
estructura para identificar cómo se
traducen en la experiencia concreta las
determinaciones de la división
internacional del trabajo y las propiedades
de la posición de un país tercennundista
respecto de las que le corresponden a la
metrópoli. En el campo del poder se han
repartido las cartas de los jugadores, y a
nosotros nos han tocado las de perder.
Nos acercarnos así a una forma
reflexiva de vivir un contacto complejo y
paradójico sin reducirlo o simplificarlo a
través de etiquetas o lugares comunes.
Sin negar las contradicciones que
necesariamente se presentan en una
experiencia así, el juicio crítico es la
clave que pennite admitir el caudal de
anefactos y formas de organización que
deseamos copiar de la otra sociedad para
verlos prontamente asimilados a nuestro
medio social en la medida en que

representan aportaciones genuinamente
universales que ellos, en función de su
posición pnvilegiada han desarrollado y
disfrutado antes que nosotros. Por otro
lado, es necesario utilizar la visión crítica
de la sociedad norteamericana para algo
más que confirmar nuestros prejuicios
sobre ella, pues si se acepta la raíz
estructural de los problemas se tiene que
entender que, independientemente que
se trate de anglosajones, las actitudes y
los valores que los caracterizan derivan
de la posición en que se encuentran. Esto
quiere decir, en otras palabras, que si
nosotros los mexicanos nos encontráramos en la misma posición
padeceríamos de las mismas patologías y
formas de enajenación. Finalmente, es
necesario no pasar por alto la
contemplación objetiva de las patologías
de la pobreza que generalmente se
subestiman al enfatizar las
contradicciones del Imperio.

de los medios y los fines que se alcanzan
en esta etapa de la historia. Admitiendo
la creatividad y energía del Imperio,
reconociendo el poder y la fría perfección
de las infraestructuras que lo sostienen,
se pasa a la necesaria cuestión: ¿Hacia
dónde lo llevan? ¿A dónde va con esas
magníficas piernas?

n

El gran desarrollo de las infraestructuras
Jo aprecia cada quien desde su gremio e
intereses particulares por los que va "al
otro lado". Ya sea el consumidor
mexicano que compara los almacenes de
su ciudad al "Price Club" o el ingeniero
o el biólogo que comparan lo que su
oficio resalta de su país con lo que del
otro lado se conjuga para la creación de
un impresionante sistema de carreteras o
para la selección y conservación de la
flora urbana En el caso panicular de
quien hace estas notas, el asombro
La imagen que hemos escogido para
típicamente fronterizo lo provocó la visita
representar las emociones ambivalentes
a la biblioteca de la Universidad de
de admiración, recelo y turbación que
California en Santa Bárbara. Y es que
sentimos al contemplar la magnífica
aquí, en una universidad que a pesar de
infraestructura de la otra sociedad que de
no ser excepcional sino apenas promedio,
pronto se nos descubre es la de una
de pronto se me descubrió la biblioteca
sorprendida mirada a las bien fonnadas
mas grande que había visto en mi vida.
piernas de nuestra vecina rubia que de
pronto se dejan ver. Tal vez estemos
Hube de reconocenne como un
equivocados pero nos parece que algo así
sorprendido campesino que contempla
resume los sentimientos del visitante
embelesado el frenesí de una modernidad
fronterizo. Asimismopermite sugerir una
de la que sólo participa desde afuera.
de las preguntas de principio a propósito
Luego de padecer el debilitamiento de la

�hacienda personal e institucional que han
hecho del libro en México un objeto
inalcanzable y nos condena a vivir en
eterno retraso y careciendo de las obras
fundamentales, repentinamente me hallé
paseando por intenninables pasillos
donde innumerables computadoras
hacían las veces de ficheros y daban
acceso aextensas ycompletas colecciones
de libros y revistas que, para aumentar
todavía más mi sorpresa, no sólo llenan
las necesidades de todas las disciplinas
para el estudioso norteamericano, sino
además incluyen extensas y actualizadas
colecciones rusas, hebreas alemanas,
italianas, chinas, mexicanas... "Esto debe
ser la versión moderna de la biblioteca de
Alejandría", pensé de momento. Pero
más tarde mi admiración aumentó al
suponer que si lo que veía frente a mí era
majestuoso, lo que se encuentra en las
Universidades de primera línea, con
mucho prestigio, tradición y excelencia
en el sistema norteamericano, debe ser
todavía mas impresion~te. Y bueno,
mejorni hablar de dónde dejan a nuestras
bibliotecas centrales, sea la Nacional, la
de la UNAM, o del Colegio de México,
todas se quedan muy pequeñas al
compararse con estos gigantes.
En esas condiciones el espacio de
estudio parece habitado por jóvenes de
cuerpo y mente pues también se ven
superados muchos atavismos y tabúes
que la inercia de la hueca tradición y la
falsa solemnidad establecen como reglas

decomportamientoennuestrasescuelitas.
En el otro lado se respira a todo mundo
como poseído por.un espúitu de eficiencia
que anima los mil detalles de una
funcionalidad cotidiana, lo que es un
detalle sorprendente para los que estamos
socializados por omnipresentes y
anacrónicas burocracias. Muchas cosas
ha ganado occidente con estos esquemas
de organización del trabajo y el
aprendizaje. Y luego por las pizarras de
los pasillos en las facullades se despliega
un inusitado menú de posibilidades y
actividades extraacadémicas que se
proponen como apoyo integral a las
necesidades de los que hacen la ciencia:
recreación, religión, grupos étnicos,
estudiantes con familia, etc.
Por supuesto que el Imperio tiene
muy claro el hecho de que el saber suele
traducirse en poder. Bajo esta premisa es
que se desarrolla con potencia y vigor las
infraestructuras para los espacios
escolares. El modelo primennundista1
de universidad produce además de
bibliotecas maravillosas, excelentes
instalaciones, la funcionalidad de una
empresa privada y exigencias casi
inhumanas de trabajo y aprendizaje a los
alumnos.
Hay infinidad de detalles admirables
que quisiéramos ver importados de
inmediato a nuestras escuelas: hay
infraestructuras y formas de organización
del trabajo que constituyen logros yseñas

de progreso de orden universal. Sin
embargo coexisten con evidencias
contradictorias que impiden abrazar sin
más un modelo de sociedad que es
necesariamente, contradictorio y hecho
de claroscuros. Hablando específicamente de educación, me resonaban en la
cabeza las tesis de un par de libros que
recién había conocido y que exponen
serias críticas a los frutos que se recogen
de este sistema de enseñanza. Se trata de
los libros donde Bloom y Hirsch2 evalúan
la cultura general de los estudiantes a
todos los niveles y encuentran que desde
la escala elemental hasta el posgrado la
fonnación humanista está casi extinta y
que, como efecto de las exigencias de
especialización sobre bases únicamente
tecnológicas se produce un paradójico
analfabetismo funcional. El paisaje que
ofrecen de la población escolar en Estadm
Unidos es·devastador pues muestra una
aguda pobreza en el lenguaje, incapacidad
para interpretar y analizar, ignorancia de
la historia, de geografía, de ciencias...
Por eso, en un paisaje aparentemente
deslumbrante, no todo es motivo de
celebración y deseo. Al ver las cosas m~
de cerca resulta que es marginal el
porcentaje de aquellos que en este marco
se despliegan en una evolución libre Y
crítica del conocimiento:Se presume que
la mayoría de la comunidad es presa de
las exigencias de eficientismo Y
rentabilidad propias de la producción de
mercancías. Este paisaje le da UD

lamentable parecido a los pasillos
por pasillos que los conducen a una fábrica hay que retener es qué alcanzamos a ver
escolares con la disciplina alienante de la llamada aula.
de nosotros mismos al proceder por
línea de producción de una fábrica, sólo
comparación
y tratar de vemos desde
que los muchachos no ensamblan piezas III
fuera. Ysi antes se definió algo del modelo
metálicas sino conceptos, pero igual que
"primermundista" de universidad, ahora
los obreros resienten el peso de la
alienación del hombre respecto a su La idea es aprender del viaje y para ello toca ver de frente el paisa_¡e del modelo
trabajo y respecto de su entorno natural y la mirada hacia las diferencias no puede "tercermundista"que es el que habitamos.
detenerse en la crítica de la utopía del Hay que reconocer que esta clasificación
social.
"sueño americano" que se elabora tanto incluye una variedad terriblemente
Por debajo de una universidad por los nativos como por nosotros los heterogénea de entidades académicas
estupendamente bien equipada y con extranjeros. No se trata de satanizar la pero la adoptamos porque permite
eficiente organización, ypor detrás de un sociedad norteamericana como reacción reconocer las condiciones estructurales
paisaje de jóvenes rubios, atractivos exagerada a los halagos colonialistas para dclconjunto. Ahora sí, vamos al grano:
primaverales, montados en bicicleta o e~ quedamos presas de la falsa seguridad ¿cómo son nuestras piernas?
patineta yen suelta algarabía, se proyecta que da el saber que "los ricos también
Por principio hay que reconocer la
la sombra de una universidad sometida a lloran". Si usamos los lentes de la crítica
para
ver
hacia
allá
es
natural
que
ahora
debilidad
y estrechez del espacio
las ficciones y de una tecnoburocracia
miremos
hacia
nosotros
mismos.
No
universitario que se concreta en la crónica
que disminuye desde su raíz misma los
olvidemos
que
mirar
esas
piernas
nos
pobreza
de recursos materiales y
principios universales de una universidad.
turba
más
en
la
medida
en
que
las
de
humanos,
en ineficientes formas de
En un curioso edén donde no parece
nuestras
instituciones
están
subdeorganización de las tareas académicas,
haber ni viejos, ni niños pobres, ni ricos
sarrolladas
y
que
por
eso
siempre
hay
d_e
investigación y difusión, y en la
ni ociosos; donde los salones de biblioteca
que
cuidar
de
que
nuestra
reacción
a
las
siempre
presente intervención de sistemas
más parecen lobbies de centros
diferencias
sea
objetiva
y
no
irracional;
políticosantidemocráticos. Por lo común
vacacionales por el desenfado, los gestos
basta
de
celos,
envidias,
y
recelos
Y
a pesar de su gravedad, estas cirY las fachas de quienes leen; por la
irrellcxivos.
cunstancias
se asumen sólo superausencia de etiquetas y el mar a 200
ficialmente
y
se supone que basta con
metros y el buen clima y prados, árboles
Veíamos
el
contradictorio
paisaje
de
soluciones románticas como "el amor a
Yautos nuevos; donde pasó de moda que
la
universidad
norteamericana,
vimos
la camiseta" entendido como pasión
las parejas se tomen de la mano; donde se
algunos
de
sus
extraordinarios
adelantos
apostolar
por la enseñanza o la
han borrado los últimos vestigios de
y
que
sus
fabulosas
infraestructuras
investigación. Es cierto que es
cualquier cosa que huela a pueblo, a
producen,
sin
embargo,
una
pobre
indispensable
integrar en cualquier
popular, a convivencia familiar, topamos
cosecha.
Pasa
en
la
universidad
como
en
opción
institucional
bastante de mística
con una universidad con la forma de
Hollywood
donde
la
industria
del
cinc
Y compromiso ético entre el trabajador
compartimiento estanco de la sociedad y
echa
a
andar
gigantescos
equipos
y
de
la cultura y su trabajo, pero esta razón
donde se ve recorrer a un ejército de
elaboradas
técnicas
al
servicio
de
las
no
debe pasar por alto la visión de los
obreros unifonnados en "shorts yt' shirts"
ideas mas pobres. En fin, la cuestión que problemas de raíz.

�La pobreza crónica nos condena a

sufrir las patologías del infantilismo y la
mediocridad, y como bien lo sabe cada
universitario mexicano en su parúcular
campo profesional hay grandes abismos
que lo separan de las figuras claves y
actuales de la producción intelectual en
los países metropolitanos. A su vez, las
tareas académicas, de investigación y
difusión se desarrollan sobre planteamientos endebles e ineficaces que
dejan un amplio espacio para que se
instale en lugar de una comunidad
inquieta y crítica, un rebaño de burócratas
universitarios saturados de cornoditismo
y autocomplacencia. Por otro lado, la
violación que repetidamente ha soportado
la universidad por parte de sistemas
políticos antidemocráticos, le ha restado
los medios para responder con toda la
honestidad y justicia a un nombre que
debe representar un obstáculo a la
hegemonía de autoridades cuyas bases
sean ilegítimas e irracionales.
Ese es el contexto de la universidad
de masas que habitamos al sur de la
frontera. El vacío académico que nos ha
"popularizado" ynos ha dejado sin ningún
control en la calidad del trabajo coexiste
con la fuga de cerebros, la ausencia de
condiciones
para la plena
profesionalización ydonde la producción
científica, artística, didáctica y técnica se
realiza bajo imposiciones autoritarias y
abusos del poder.

En fin, cst.aS reflexiones son apenas el Notas
esbozo de un procedimiento de crítica
1. Cfr. "Un modelo de universidad" de Ruy
integral suscitado por la comparación de
Pérez Tamayo, ai Universidad de Mixico,
contrastantes infraestructuras. Si la
Revista de la UNAM, 445.
universidad norteamericana vive la
pobreza humanista y se satura de 2. A!an Bloom, The C/osing of the Am1ricall
Mind y E.D. Hirsch, Cultural LiJeracy: wlial
tecnocracia, la nuestra vive un doble tipo
every am,rican needs to Jcnow.
de pobreza pues aquí ni humanismo ni
tecnocracia. El sentido de la crítica
integral recomienda que no basta con
deleitarse con la contemplación de la
magnífica infraestructura de la vecina
pues luego de identificar claramente qué
es lo que nos gustaría tener de ella hay
que pasar a preguntarse por lo que es
capaz de hacer con esos medios. Pero no
hay que quedarse ahí y constatar, como
es el caso, la pobreza humanista y la
distorsión tccnocrática de la educación,
si lo hacemos de esta forma nos quedamos
muy cerca de la ecuación simplificadora
que dice que son preferibles las
estrecheces del subdesarrollo a los vicios
del Imperio. Necesitarnos ver de frente y
sin maquillar nuestra realidad como
condición para poder replantear desde
sus bases nuestras formas de organización
social. Un modelo nuevo y alternativo de
universidad incluirá muchos rasgos que
ya están perfeccionados por la
universidad norteamericana de cuyos
problemas, a su vez, tenernos mucho que
aprender. No puedo cerrar este trabajo
definiendo con precisión un modelo de
universidad.pero la vivencia del contraste
sí me ha ayudado a señalar algo de lo que
no debería ser la universidad.

RESCOLDO
A~que es ~scuti~le el poder que tiene el tiempo para convertir en
cenizacualqwerpágma, esel hombre quien fuera llamado a descubrir
Yotra vez el rescoldo: guiffo luminoso que nos diri
. una
desde el ayer.
ge nuestro semeJante
La Imprenta J. Cantú Leal de Monterrey publicó en 1907 con ilustrac.

:~:::o R~elas, ci~ ejemplares del Poema de los árboles. Su au~~
Yd_iplomático Juan B. Delgado, dedica su opúsculo "A los
1umnos de Li~ratura del Colegio Civil de Monterrey, en los affos de
906 Y 1907. Y con él homenajea a cuatro de nuestro . .
escritores: ~alvador
Mirón, Justo Sierra, Manuel J~ ;;rr;es
Manuel Gubérréz NáJera.
Y

?íaz

A continuaci?º• los poemas dedicados al primero Yal último de los
autores mencionados, precedidos por notas líricas del mismo Delgado.

�POEMA DE LOS ARBOLES

Juan B. Delgado
Salvador Díaz Mirón, fuer1.a y orgullo, trabajador incansable y finne en el pulimento de su obra; el olímpico vate veracruzano en cuyo
broquel de gladiador han embotado sus dardos la envida y la crítica; el acucioso artista a qu'.en el ve~~o moderno debe trascendentales
innovaciones rítmicas, y cuya labor robusta y sabia hiere, cual música divina, el delicado sensono de la elite, es el Roble.

De Manuel Gutiérre7.Nájera, que cantó y contó, entre las mil jovialidades de su espriJ francés, muchas cosas tristes con la inconsciencia
vaga del que ha venido al mundo más para el sufrimiento que para el goce, y siempre para el bien; de ese sentido poeta en cuyo almo recuerdo
se arrebuja, como en un velo místico, su inconsolable viuda, símbol~ es el Sauce

Salix babylonica
Quercus robur
-Yo soy el árbol púgil, el Hércules del bosque;
consiento que a mis brazos su floración enrosque
la hiedra trepadora;
no me desgreña el viento con su aletazo bronco,
y besa y empurpura las grietas de mi tronco
la erubescente aurora.
Soy altivez y fuerza; yo lucho y no desmayo;
embota en mí sus flechas el fragoroso rayo;
mi fin es alto y noble:
antes que yacer leña y alimentar el fuego,
de mi madera labras -¡oh rústico labriego!la esteva. Soy el Roble.

-Arrebujado en sombras, amigo del misterio,
vigilo con las cruces del sacro cementerio
la tumba lobrecida;
sin galas sufro a veces del céfuo las mofas
y -pálido poeta- medito mis estrofas;
soñar... esa es mi vida.
Augusto y pensativo, y en actitud doliente,
vegeto en las riberas del río y del torrente
llorando junto al cauce.
Yo exhalo como trova de mi pasión aguda,
la queja que desgrana la tórtola viuda
plañendo. Soy el Sauce.

�LA FILOSOFIA Y LA CIENCIA EN LA
ACTUAL ENCRUCIJADA

Abelardo Villegas
ABANICO
Durante los días 9 y 1Ode marzo de este año, se celebró en
nuestra facultad el "Coloquio sobre filosofía política, epistemología y sociedad en México: hoy". Participaron ~n él
filósofos, sociólogos y politólogos mexicanos y extranJe~s.
En las siguientes páginas publicamos tres de los trabaJos
leídos por sus autores en el Auditorio "Alfonso Rangel Gue-

rra".

...·. .,. .

.

. ·.·....~·.
.,,;•--LOOICL•
.·.. .
..........
11

•• 1

-·.
........•.··...-:,:

...
,,, 1._"'i.1.' •

_.......

.....~-.... -=--- .

·... .
... ......
..
..

·.\
•;. ·.
,.....,¼._
,..
- • ••.•
:X
\
•

•• 1

......
•

..·...

•

.

......
-.~
•·.•·:-~~• •••

•

•

,J

Considero que el principal problema de
la cultura contemporánea consiste en la
decadencia de la utopía cientificista. Hace
affos me impresionó mucho la lectura de
La Atlántida de Francis Bacon. En este
ilustre texto, escrito en los umbrales de la
modernidad, se identifica la felicidad con
el avance científico y a éste con la
proliferación de objetos tecnológicos que
proporcionan confort. Los atlánticos,
habitantes de una isla secreta cercana al
Perú, son felices porque poseen teléfonos,
refrigeradores, cine, ingeniería biológica,
casas de apartamentos, etc. La moral no
les representa ningún problema porque
se trata de un cristianismo tomado de
unos ejemplares de las Sagradas
Escrituras que habían aparecido milagrosamente flotando en un baúl. El
gobierno es tecnocrático o sea, que está
en poder de los científicos y los técnicos.
Es comprensible que este ideal entusiasmara a los hombres del renacimiento, pero.justamente, es el que se encuentra ahora en crisis. Cualquier persona de
nuestro tiempo puede aceptar, sin asombrarse demasiado, que estamos al filo de
muchas posibilidades tecnológicas, pero
ya se sabe que su realización no acarrea
necesariamente la felicidad. Las amargas utopías contemporáneas, desde el
Mundo feliz, pasando por 1984, hasta la
guerra de las galaxias, muestran una
sociedad tecnológicamente avanzada,
pero con los mismos problemas de nuestro tiempo: manipulación social, ausen-

cía de democracia, imperialismo, gangsterismo, etc., agravados por el propio
progreso tecnológico.
Ello quiere decir que, volviendo por
la ruta de Tomás Moro y transitando
hasta el propio Marcusc e incluso hasta
Skinner, debemos fonnular .una utopía,
un proyecto de vida colectiva que radique no tanto en el avance tecnológico, en
la posesión de las cosas confortables,
cuanto en el perfeccionamiento de las
relaciones sociales y personales.
Ahora bien, en este encrucijada qué
papel les cabe a las ciencias y a la filosofía. Respecto de las primeras ciertamente
hay que distinguir lo que son las ciencias,
lo que es la tecnología y lo que es el
cientificismo. En su libro Más allá de la
libertad y la dignidad, Skinner se propone hacer una ciencia y una tecnología de
la conducta humana, su propósito es eliminar la noción de finalidad para quedarse sólo con las relaciones causales, pero
no puede menos que admitir aunque sea
a regañadientes, que no es posible una
tecnología sin una noción de finalidad y
de valor. La tecnologfa siempre es para
algo, es la aplicación de conocimientos
científicos para obtener algo, lo mismo la
salvación de vidas humanas en el caso de
la tecnología médica que el asesinato
colectivo en el caso de aplicación de la
química a la guerra, por ejemplo. Por
tanto, podemos aceptar que las ciencias
se encuentran en el ámbito del análisis de

los fenómenos y el cientificismo es un
conjunto de ideologías y filosofías que se
mueven preferentemente en el ámbito de
los fines pero que, con frecuencia se
disfraz.ano se embozan para pasar por
ciencias, como el caso clásico del darwinismo social que se hacía pasar por biología evolucionista. A veces el deslinde
entre ciencia y cientificismo no es muy
nítido porque los propios científicos
también hacen cientificismo. Ahora me
gustaría discutir una de las principales
imágenes que se desprenden de la ciencia
contemporánea, porque de ella se derivan algunas ideologías cientificistas que
hay que examinar a través de la crítica
filosófica.
Aprincipios de siglo, cuando algunas
de las figuras más señeras del Ateneo de
la Juventud como Antonio Caso, José
Vasconcelos y Alfonso Reyes decidieron combatir la hegemonía positivista en
la educación mexicana, el concepto del
hombre que se derivaba de la ciencia era
el darwiniano, el hombre como un ser
biológico, como un animal, en el peldaño
más alto de la evolución. Ellos, sin duda
por un sedimento cristiano que nunca los
abandonó, consideraban necesario precisar aquello específicamente humano
que nos diferenciara de los animales.
Este prurito los insertó en un tipo de
corrientes filosóficas como el espiritualismo bergsoniano o ciertas variantes de
la fenomenología que pugnaban en ese
mismo sentido. Sin embargo, en la esce-

�na del conocimiento se desarrollaron
también brillantes esfuerzos por unificar
bajo los mismos principios lo físico, lo
biológico y lo humano. El libro de
Bertrand Russel Análisis del espíritu es
un ejemplo de ello. En 1950 el físico
Norbert Wiener publicó un libro llamado
Cibernética y sociedad (Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología.
México, 1981) en el que ponía en
circulación una idea del hombre
formulada en conceptos que ahora son de
uso muy generafuado. A la luz de la
cibernética, considerada como una teoría
de la información, el hombre aparece
como una entidad que recibe mensajes Y
que elabora ~uestas a los_mi~os.
Pero esta definición la extendió W1ener
al universo entero, o cuando menos a una
buena parle de él. Nos presenta
prácticamente un universo con~tituido
por muchos sistemas de mensaJes; por
eso dice que "el descubrimiento científico
consiste en la interpretación, para nuestra
propia utilidad, de un si~tema de
existencia que ha sido creado sm tener en
cuenta nuestra conveniencia". (p. 109).
Ahora bien, ¿cómo es posible que se
considere al universo como un sistema
de mensajes? Considerar a alguien como
el autor de esos mensajes nos haría
retroceder éuando rñenos hasta San
Buenaventura, quien decía que la
naturaleza es un libro que nos habla de
Dios. Pero Wicner no está en esta
posición. su criterio puede ser aclarado

por una cita de Umberto Eco que es uno
de los filósofos que han seguido la ruta de
Wiener. En su. Tratado de semiótica
general (Nueva Imagen, Méxic~, 1978)
Eco dice que "signo es cualquier cosa
que pueda considerarse como substituto
significante de cualquier otra cosa" (p.
31). Así, las nubes grises son signo de
lluvia. Un individuo que atraviesa una
campina, cuando las ve se apresura a
buscar un refugio. Ciertamente Eco
agrega algo más: suscribe la idea ~ que
un signo es tal sólo porque alguien lo
interpreta como signo de algo. O sea que
se requiere un intérprete que es nada
menos que el hombre (vp 46). De este
modo es posible que todas las cosas del
universo sean signos de otras por lo que
se convertiría en algo descifrable e
interpretable. Sin embargo, en un punto
Wiener discreparía de esta idea porque
no sólo el hombre es capaz de interpretar
y responder a los mensajes del universo,
por de pronto, lasmáquinasqueél produce
también son capaces de hacerlo Y las
células y muchas entidades físicas.
Siguiendo esta idea Carl Sagan en un
clarísimo libro (Los dragones en el Edén,
Grijalbo, México, 1987), ha descrito el
funcionamiento del cerebro y del aparato
reproductor humano como el de dos
complicadísimas computadoras,
resumiendo todos los avances del
neodarwinismo.

mensaje. Los datos se presentan al
receptor y éste organiza una respuesra,
pero sólo puede hacerlo porque posee 111
centro con memoria de manera que la
organización de la respuesta se elabora
con los datos de la memoria que se ajustan
a los cambios del medio ambiente
evitando que la respuesta sea meramente
mecánica. La elaboración de la respuesta
en la memoria, de acuerdo con datos de
experiencias anteriores, se l!ama
retroalimentación, término con lo cual se
designa lo novedoso de la ~uesia.
"Damos el nombre de información, dice
Wiener, al contenido de lo que es objeto
de intercambio con el mundo externO,
mientras nos ajustamos a él y hacemos
que se acomode a nosotros.El proc~de
recibir y utilizar informaciones consiste
en ajustamos a las contingencias de
nuestro medio y de vivir de manera
efectiva dentro de él" (p. 19). Como el
mundo es cambiante ynuestras respuestas
también lo son, Wiener concluye que
"vivir es participar en un flujo continuo
de influencias que provienen del munoo
exterior y en actuar sobre éste, en el que
somos sólo una etapa de transición. En
sentido figurado, vivir,enloqueserefiere
a los hechos del mundo, significa
participar en un desarrollo contin~o del
conocimiento y en un libre cambio del
mismo" (p. 107).
De acuerdo con esto, la interpretaeióo

Concebir las cosas así es posible por
el modo como Wicner describe el

del mundo supone un momento en el que
seactúasobreelmundo.Estaacciónesla

que se va integrando en la memoria y
haciendo posibles respuestas nuevas. En
eJ caso del mundo biológico sólo así es
posible la evolución que, de otra manera,
se convertiría en un proceso meramente
reilerativo. En cierto modo se le da la
razón a Bergson cuando afirmaba que si
la evolución no es creadora no es
evolución.
Pongo énfasis en estas ideas de Wiener
porque anticipan el auge de la
computación y la informática en general
y también su utifüación ideológica. Lo
que en realidad significaba un
extraordinario avance se va convirtiendo
en algo amenazador. En sus cuentos Ray
Bradbury nos presenta al hombre poseído
por la televisión, enajenado en un aparato
que absorbe todos sus sentidos,
obnubiladas su facultades críticas por la
ausencia de lecturas como ya lo había
sugerido Huxley en el Mundo feliz. En
2001, Odisea del espacio, una
computadora adquiere autonomía y
amenaza la vida de los astronautas. En la
mayoría de las amargas utopías populares,
la visita de los extraterrestres es
amenazadora y violenta y sólo en una
reacción muy deliberada se les presenta a
ellos como bondadosos ya nosotros como
violentos y amenazadores. Todas estas
denuncias traducen un ánimo ludita, una
animadversión a las nuevas máquinas,
dando por sentado que hubiera sido mejor
que no existieran.

1

Se advierte con claridad la diferencia realidad de la época cibernética y -he
que hay entre una concepción cibernética aquílacuestiónde valores-, su positividad
del universo y del bombre y el valor que intrínseca, pero no por eso dejan de
ésta puede tener para la vida humana. advertir el peligro de la manipulación y
Como las televisiones, las computadoras la enajenación. Wiener que, cuando
y otros instrumentos penetran en la vida escribió el libro citado, tenía muy cerca
diaria y la transforman, cambiando la experiencia del nazismo, fundándose
incluso de manera radical los sistemas en que el procedimiento de
educativos, la polémica rebasa los retroalimentación implica una función
ámbitos académicos y se vuelve muy creadora, que genera mensajes nuevos
amplia y popular. Me Luhan hizo notar frente a circunstancias nuevas, rechaza la
que, tal como ocurrió en los albores de la idea de una sociedad en la que todo
industrialii.ación, no es posible rechazar mundo tiene su papel fijado de antemano.
las máquinas y volver a una situación Refiriéndose a un hormiguero donde cada
precibernética, al contrario, nuevas individuo tiene una función y no puede
computadoras cada vez más poderosas, salirse de ella, dice: "si el hombre acepta
más pequeñas y más baratas van eso como modelo, viviría en un estado
sustituyendo a las anteriores. De hecho el fascista en el cual cada individuo está
auge de la información colectiva se inicia condicionado desde el nacimiento para
con la propia imprenta, con ella se inicia una tarea que le es propia, en la que los
la Galaxia Gutenberg, según lo dice el gobernantes lo son a perpetuidad, los
título de uno de los libros del filósofo soldados lo son toda la vida, el aldeano
canadiense; la radio, el cine, la televisión nunca deja de serlo y el trabajador está
son integrantes de esa galaxia. Tal vez condenado a su profesión" (p. 48).
para ilustrar esta idea Eco escribió El Rechaza, pues, la planificación total y la
nombre de la rosa que trata de una alta eficacia como criterios de
biblioteca prcgutenbcriana, que no es organización social porque implican la
fuente de información sino receptáculo organización hormiguero. A cambio de
laberíntico de secretos, y por ello eso, prefiere una movilidad creativa
generadora de asesinatos. El incendio de aunque sea un poco desordenada y
la biblioteca es irreparable porque no hay anárquica.
reproductibilidad. En tanto que hoy la
rcproductibilidad yla información masiva
Pero si Wiener se. ocupa de la
convierten el mundo en una aldea global concepción cibernética, Me Luhan y Eco
donde todo se sabe al instante.
se ocupan de la realidad social cibernética.
El primero pone el énfasis en las máquinas
En suma, Me Luhan y Eco asumen la y sostiene que el medio es el mensaje,

�que lo detennina y aun aporta el
contenido, en tanto que el segundo pone
énfasis en los códigos, es decir, en los
sistemas de significación. Pero ¿de qué
manipulación o de qué enajenación se
trata? Harben Marcuse lo dijo antes del
auge de la infonnática: se trata de una
manipulación de las necesidades y de los
satisfactores. Parte de la idea de Marx de
que el repertorio de las necesidades es
prácticamente ilimitado y de que la
satisfacción de las necesidades animales
del hombre genera ciertas formas
productivas y cierto tipo de ~iedad, en
tanto la satisfacción de las necesidades
propiamente hwnanas genera otto tipo
de sociedad y otto tipo de historia. La
tesis de Marcuse consiste en sostener que
las sociedades industriales avanzadas
propician la creación de necesidades
cuyos satisfactores mantienen al sistema
productivo en marcha y al hombre
apegado al trabajo, en vez de que el
cúmulo de satisfactores le deje un espacio
vital más amplio para sus labores
propiamente creativas. Los avances
tecnológicos yel conjunto de satisfactores
son ya tales que podrían liberar al hombre
de sus esclavitudes ancestrales, pero la
ampliación del mundo de las necesidades
impide que ello ocurra.
Yes aquí donde entta el problema de
las· comunicaciones. Son los medios
masivos los que inducen la creación de
necesidades que Marcuse llama
artificiales porque prolongan la

esclavitud. La terrible eficacia de la
informática se pone al servicio del aparato
productivo. Eco, en su librola estrategia
de la ilusión hace una larga disquisición
acerca de lo que puede ser verdad o
ficción en los medios y en particular en la
televisión. Pero si bien esta distinción
tenía importancia en lo que él llama
"paleotelevisión", en la "neotelevisión"
no la tiene porque ésta suele generar su
propia realidad. Ello ocurre cuando los
hombres públicos conscientes de que los
está captando la televisión, organizan
verdaderos escenarios, y asumen
actitudes o profieren palabras tales que
no lo harían si no se encontraran ante el
medio masivo de comunicación. Son
conscientes de que hasta lós menores
gestos, un tropezón, un lapsus, pueden
darle la vuelta al mundo en unos segundos.
Cuando Gorbachov se compra unos trajes
muy finos en una elegante sastrería
londinense se sabe de antemano qué
comentarios se van agenerar yquéefectos
políticos tendrá. Será la comidilla de la
aldea global.
Los medios masivos imponen modas,
desde formas de vestirse hasta fonnas de
hablar, imponen opiniones políticas,
imponen sistemas de consumo, ya
Marcuse decía que los objetos de los
supermercados llevaban implícito su
propio mensaje doctrinario ydescribía la
sociedad unidimensional como un
sistema de dominación total. Sin
embargo, concebía también una posible

crítica racional que ayudara a recupem
la multidimensionalidad. Umberto Eco
también habla de una posible "guerrilla
semiológica" en la que todos pod~mos
participar desde los sillones en donde
vemos la televisión. El receptor del
mensaje puede desmontar el código
usado, decodificarlo y luego recodificarlo. Reconocer por el modo como
se da una noticia cuáles son los i11tereses
del director del noticiario. La eficacia del
código depende en gran medida del
receptor. Por eso hay que educar al
receptor, hacerlo cartesiano para someter
todo al proceso purificador de la duda.
Agnes Heller, por su parte, ha dicho
que es tal la variedad de mensajes que se
vierten a través de los medios que se
conforman menús para todas las
individualidades; lo mismo podemos vri
un programa de música sinfónica que oír
música de tribus africanas o ver una
película danesa lo mismo que una
argentina. La catarata de mensajes ha
roto el monolitismo al que tanto temían
los filósofos y los literatos de la década
del sesenta.
La ciJa que hice de los filósofos del
Ateneo al principio de estas líneas no~
casual. En sus polémicas contra el
positivismo, sobre todo Antonio Caso
sostuvo que de la ciencia no se puede
derivar ningún sistema de valores, de b
que son las cosas no se puede derivar lo
que deben ser, en todo caso sí lo que

pueden llegar a ser. Pero una crítica a la
sociedad actual y un modelo de vida no
se pueden fonnular sin un sistema de
valores. La fonnulación de este sistema
de valores compete a la filosofía. Tarea
arduacuandosepretendequetengacierta
validez objetiva. La validez no es lo
mismo que la verificación: un valor vale

aunque no se cwnpla decía Caso
parafraseando a Kan~. pero, entonces,
¿cuálessuorigen?Novoyahoraaintentar
responder a esta pregunta. Mi propósito
es mostrar que de una concepción
cibernética del mundo se han desprendido
prác~cas e ideologías que no se explican
por mtereses meramente científicos y

que por lo mismo pueden ser sometidas a
una crítica entre otras cosas para mosttar
que la ciencia no es responsable de ciertos
usos a que se le somete. El conflicto
debemos buscarlo en otras fonnas de
vi~ hu_mana que tienen sus propias
mot1vac1ones y que naturalmente deben
ser objeto de nuestra meditación.

�LA INCIDENCIA DE LA EXPERIENCIA
HISTORICA SOBRE LA TEORIA DEL
CONOCIMIENTO DE LO SOCIAL

Sergio Bagó
algunos postulados de las ciencias bási1
Para conocer la naturaleza del fenómeno cas, su fonna de conocer, la conformasocial humano y echar las bases de su ción de su teoría y su metodología. En
teoría dos rutas han sido propuestas por cuanto a las matemáticas, su valor instruquien~ han querido acentuar la condición mental es incuestionable, pero su valor
conceptual es de limitada aplicación a las
científica de ese conocimiento:
ciencias sociales, por tratarse de una
a) la incorporación a .las ciencias ciencia formal.
sociales de los postulados
Debemos, sin embargo, levantar ~a
centrales y de la metodología de
consigna
de reivindicación en ma«:na
las matemáticas y las ciencias
epistemológica. Las dudas de todo upo
básicas;
lanzadas en lustros recientes sobre la
b) el análisis de la person~idad, teoría del conocimiento en las ciencias
incorporando toda la nqueza básicas no debilitan las convicciones
conceptual de las ciencias del fundamentales de éstas sino que, por el
individuo (psicología nonnal, contrario, enriquecen su análisis pero, en
psicopatología, psicología del cambio, arrojan escepticismo sobre_toda
tentativa de establecer un paradigma
aprendizaje).
prioritario dentro del vasto territorio del
Ambasrutasaportanargumentosmuy saber científico.
aceptables, pero son insuficientes si se
Podemos hoy sostenercon convicción
las considera como únicas en la construcque la epistemología de las ciencias
ción de una epistemología de lo social.
básicas -sus logros Ysus problemas- es
tan aplicable a las ciencias de lo social
2
humano como a la inversa. El tipo de
conocimiento organizado que llamamos
Hasta hace veinte aí'ios, aproximadamen- ciencia tiene tal vigencia como valor
te, la primera propuesta tuvo cierta fuer- universal que, en principio, sus requ~iza argumental, porque se trataba de ro- tos no se pueden jerarquizar en función
bustecer la metodología y la lógica de las del tipo de prr,,lemas que se investigue.
ciencias de la sociedad humana llevándolas a imitar un modelo de precisión tan
En cuanto a la segunda propuesta,
tentador como las matemáticas, o bien un sigue siendo válida y valioSl, porque las
cuadro de con.strucción teórica tan rigu- sociedades humanas están construidas
roso como el de las ciencias básicas. Pero con material humano y todo lo que las
en ese plazo el debate ha puesto en duda

ciencias de la personalidad avancen se
transforma en un ricoelemento utilizable
por las ciencias de la sociedad._Pero éstas
no estudian individualidades smo estructuras, es decir, relaciones sistematizadas
Lapersonalidad sólo tennina de com-

prenderse cuando se descubren las estructuras sociales que inciden sobre su
conformación y, a la vez, las estruc~
sociales no pueden interpre~ satisfactoriamente sino cuando se ha avanzado en el conocimiento de la personalidad.

3
El trabajo metodológico, teórico,_fil~
fico e histórico referido a la matena científica parece obligar a un conocimiento
de tal vastedad que no sorprende esa
limitación seflalada por Arturo Rosenblueth ilustre fisiólogo mexicano, en su
ensay~ titulado Mente y cerebro (Siglo
XXI, México, 1970: 4), donde observa
que la gran mayoría de los filósofos de la
ciencia tiene una preparación científica
muy limitada y que, en consecuc~cia, es
frecuentemente errónea su creencia acerca de cómo los investigadores planean
sus experimentos Yelaboran sus teorías.
Con todo, sería inaceptable negar la
posibilidad de una epist~mo~ogía o ~
una teoría general de la c1enc1a. El mismo Rosenblucth le puso a su e~say~ ~I
subtítulo de "una filosofía de la ciencia .

Los caminos del conocimiento no se
cierran ante la magnitud del objetivo

propµesto. Sifueraasí,elhombre tendría
que renunciar a la posibilidad de descifrar muchos de los problemas sustantivos que se ha planteado, comenzando
por la naturaleza física del tiempo y el
espacio en el universo y continuando con
la naturaleza histórico-social de las guerras.

No debiéramos, pues, recibir con
asombro una posición contemporánea
que, llevando al extremo la duda sobre
los criterios axiológicos, sostiene que la
ciencia, como instrumento de
conocimiento, no es superior al mito ru a
la magia.

esa búsqueda se fue diferenciando en
cada uno de esos cuatro caminos hasta
que la religión, el arte, la filosofía y la
ciencia adquirieron su propio e
inconfundible peñtl como formas de la
sabiduría humana.

El mito y la magia también son formas
de buscar una verdad, pero siempre han
desempeflado funciones muy modestas
Posiciones como éstas acentúan la en la evolución del pensamiento
Lo que debemos admitir· es que la indispensabilidad del conocimiento sistemático y rápidamente han
magnitud de un problema científico sólo histórico en el trabajo del epistemólogo y transpuesto esa barrera que los transformó
es comparable con la magnitud del trabajo el filósofo de la ciencia. No,por supuesto, en obstáculo para el conocimiento de la
de investigación y de los problemas la historia cu.10 sucesión de hechos realidad. Un autor que confunda todo
epistemológicos que plantea su solución. inconexos, sino como análisis crítico de revela un radical desconocimiento
Entramos así a la temática de la sucesiones socio-estructurales.
histórico.
organización de la investigación
científica, que en nuestros días y nuestros
A través de los tiempos y de los tipos 6
países adquiere una importancia decisiva. organizativos, la mente humana ha ido
buscando incesantemente una razón de El proceso histórico va creando,
4
ser. Como necesidad vital, ha ido correlacionando y jerarquizando las
planteándose problemas básicos. El estructuras en las sociedades humanas.
Las dudas acerca del valor del método ylas respuestas han ido variando. El universo de las ideas tiene varios
cooocimiento científico quiz.á hayan Nosotros distinguimos esos modos condicionantes poderosos, entre ellos el
comenzado cuando éste se diferenció diferentes llamándolos religión, arte, tipo de estructuras sociales y el proceso
como valor cultural independiente. En filosofía o ciencia No todo lo que hoy histórico que las ha generado.
Europa occidental fue así quiz.á desde el conocemos bajo esas denominaciones,
siglo XIII, cuando comenzó a pensarse sin embargo, es equiparable como valor
En rigor, sólo termina de
que la experimentación podía ser la vía cultural. Lo que quiero decir es que la comprenderse la aptitud interpretativa
para la explicación causal de los obstinada búsqueda de una verdad se de una corriente de ideas cuando se la
fenómenos físicos. Desde entonces, la hizo, aveces, por el camino de la religión; puede insertar coherentemente como
ciencia de origen experimental encontró otras-, por el de la filosofía; otras, porel de parte crítica de un proceso histórico
rivales obstinados en la polémica de los la creación artística; otras, por el de la global, que puede ser regional, nacional,
tiempos: la religión, la filosofía y hasta el ciencia. Por todos esos caminos se continental o mundial. El aporte de un
ane.
buscaba la misma verdad. El destino de pensador o un investigador, por más

5

�Cuadernos de la revista

DESLINDE

TEATRO BREVE/RtJbén González Gar1.a

original que sea, es siempre también el
producto de un proceso histórico.

7
Este es el planteamiento macro-histórico
del fenómeno de la creación científica,
pero hay que.ir descendiendo escalones
hacia lo micro-histórico para tenninar de
reconstruir el núcleo del problema
interpretativo que nos preocupa.
Así, tenemos que descubrir la
inserción social y profesional del
intérprete individual en el trabajo
científico para explicarnos más
satisfactoriamente el sentido integral de
su obra. Sobre el valoc del experimento y
la vía de creación teórica en la
investigación de los fenóinenos físicos
nuestro cuadro interpretativo variará
considerablemente según se trate de un
sacerdote católico, de recia fonnación
teológica, que hace experimentos de
laboratorio en el siglo XIII, en algún
lugar de Italia o Espafta; o de un profesor
de una universidad inglesa en el siglo
XVIII; o de un físico de profesión en un
instituto de investigaciones en Europa
occidental o Estados Unidos después de
Einstein y de los quanta, ya en plena
carrera de los premios Nobel.
Lo mismo podemos decir en cuanto a
los fenómenos delo social humano, según
se trate de un sociólogo estadounidense,
profesor universitario de oficio, en los

anos del macarthismo; o de un sociólogo
soviético en la etapa stalinista, que
comienza a participar en los congresos
mundiales de su especialidad, cuando
éstos estaban totalmente dominados por
la corriente estructural-funcionalista; o
bien de un sociólogo de Alemania
occidental o Francia, 25 aflos o más
después de finalizada la segunda guerra
mundial, cuando todo el mundo
académico se ha convencido de que no
será la clase obrera la que haga lapróxima
revolución social.

Ensayando a García Lorca
Estados Unidos, ni Europa occidental; ni
e! Africa blanca, ni el Africa negra; ni el
Cercano Oriente, ni el Lejano. Pero tiene
rasgos de todos esos núcleos vitales, en
parte porque su historia se ha ido
conformando con retazos de las historim
de todos ellos y en parte porque sus
macrotipos organizativos contemporáneos presentan todas las variedades
que se encuentran hoy en los otros
continentes, con la única excepción de
los cuadros de la tecnología más avarmda
del mundo contemporáneo.

El trayecto histórico recorrido por m
sociedades humanas dentro del territorio
Macrohistórica como factor es esa quehoyocupaAméricalatinahaabarcado
experiencia que los pueblos van la gama más variada de experiencias
acumulando y que contribuye a delinear organizativas, porque se inicia con un
lo que llamamos cultura nacional, con la paleolítico tan extendido que llega a
misma inevitable imprecisión lingüística ocupar todo el continente y sé prolonga
con que podríamos hablar, nosotros, de hasta crear, en varias regiones, foml8S
entre las más avanzadas de capacidad
cultura latinoamericana.
productiva y expresión cultural del
neolítico
superior que se conocen en iodo
Tenemos, por cierto, argumentos
el
mundo.
Todo confluye en América
múltiples para condicionar cualquier
concepto excesivamente absoluto en latina para proporcionar al investigad(J
cuanto a la existencia de una cultura la más viva y completa experiencia del
latinoamericana. Pero las realidades fenómeno social humano que incluye,
sociales y las culturales se definen para nuestro mal, los más v ~
también por lo que no son es decir, por escalones de la dependencia económica.
esa frontera más allá de la cual comienza política y cultural.
a aparecer lo diferente a lo
9
indudablemente nuestro.

8

América latina -y la cultura
latinoamericana- no es precisamente

América latina es, a esta altura de SI
evolución, una individualidad

TITO.- Chin ... El estúpido de Felipe ya no volvió . Y
ahora yo. qué hago?· N0 es Justo,
·
tanto que estudié· "mi
personaJe.
SONIA.- Ha de haber tenido miedo, ¿no crees?
TITO.- ¡Ay, estúpido! ¡Me dan ganas de matarlo!
SONIA.- ¿y no puedes estudiar algún monólogo?

TIT~.- Yoquéquisiera,peroelexamenesel miércoles
Ymemonzar otra cosa a estas alturas...
'
SONIA._- Yo_ también me quedé fuera del reparto,
porque no v1 el d1a que el profe hizo la selección ah
~e da pena decirle que quiero presentar. Pero yo ;í~uie~~a
s1 no, después...
•
TITO.- Si te quedas a segunda ya ni quién te pele
además tienes que pagar. En el examen pues vienen lo;
compañeros y los familiares, Ypues es un estímulo, ¿no?

. TIT?··_Mercfieroadesnudarmeinterionnente, mostrar
mis scnLJm1entos... Yo qué sé.
SONIA.- ¿Nada más inLeriom1ente?

!ITO.- ~ues mira: francamente, si la obra vale la pena
a m1 no me 1mportar'a
-.
•
•
I ensenar 1as pompis· pero gratuitamente no, ¿eh?
'
SONIA.- En los exámenes no se cobra, tú.

· "gratuitamente"
·
.TITO.- Ay • Son1·a • ..·•I d'cc1r
no me
r~1e~~ ~cobrarla e~trada, que no estaría mal después de
t o. as1 uno se obliga y se va profesionalizando...
SONIA.- ¿Entonces a qué?
TITO.- ¿Entonces a que qué?
SONIA.- Pues eso que decías de quedarse en cueros.

. SONIA.- Oye, ¿por qué no estudiamos algo tú y yo
Juntos Y le damos la sorpresa al profe?

. _TI~O.- ~~es desnudarse nada más porexhibicionismo
smJUSlJ~cac1on alguna, e:,... vcdctismo, qué sé yo. Tam bié~
el uso mmoderad~ del lengua1e me molesta, estoy en
contra de q~e se digan pcndejadas en un escenario nada
más por declflas.

TITO.- ~quí traigo el libro de Carballido, pero son
cosas muy vistas.

SONIA.-¿Te refieres a las palabrotas? Acab·is de d .
una.
'.
ectr

SONIA.-¿ y éste? Teatro joven de México. A ver qué
encontramos.

TITO.- Yo quiero algo fuerte. Aunque tenga que desnudarme, palabra.
SONIA.- ¿Una escena de Equs'!

TITO.- Aunque te parezca paradójico, yo e;toy en
contra d: ~so. Yo soy un lcnguón mal hablado Yse me salen
1~ ~ald1c1one~ como las notas destempladas a las pianolas
v1c1as. Pero mira, en la época de Cervantes decían p111;1
cuando_ querían decir justamente eso, una mujer que
comercia con el sexo. y se decía y la gente ni se crujía.
SONIA.- Porque era el lenguaje común que después

�cayó en desuso.
TITO.- También ahora se dicen.
SONIA.- Entre el pueblo, como entonces.
TITO.-Pero no vamos a discutir de semántica, o como
se diga. Insisto en que a determinado sector del público le
molesta oírlas.
SONIA.- Tienes razón. Hace poco vi una obra muy
seria, y el público se reía en las partes más dramáticas cada
vez que decían... las cosas por su nombre. Todo mundo
soltaba la carcajada.

L'ha mandado en naguas blancas.
Apenas l'ha visto entrar
Como un león se le abalanza;
L'ha agarrao de la mano
Y la echó sobre la cama;
Gozó d'este hermoso lirio
Y d'esta rosa temprana.
Venga castigo der cielo
Ya qu'en la Tierra no haiga.
-Que castiguen a mi padre
qu'e que ha tenido la causa.

Este romance podría ser la sinopsis de la venganza de
Thamar, tragedia bíblica que Tirso de Molina escribió en
1621.

TITO.- Te refieres a La Mudanza. Yo también estuve
ahí. Pero es que entre el público había muchos jóvenes estudiantes en su mayoría poco acostumbrados a ir al teatro,
y lógico, 'oían cabrón o pendejo y de ahí las risotadas.

SONIA.- ¡Qué culto!
TITO.- Yo quiero algo así, fuerte.
SONIA.- Como Sansón y Dalila.

TITO.- Pues algo bueno, ¿no?

TITO.- Fuerte en el sentido dramático, Sonia.

SONIA.- ¿Cómo qué?

SONIA.- Bueno, por eso ...

TITO.- Algo así como Thamar y Amnón.

TITO.- Pero Sansón y Dalila es una ópera.

TITO.- No es teatro, es un poema de Larca inspirado
en la Biblia. Creo que Tirso de Malina también trató el
tema, y los griegos pues ya sabes. Dos hermanos están enamorados y...

SONIA.- Ah bárbaros.
TITO.El rey moro tenía un hijo
Que Taquino le llamaban
S•enamoró de Altamare
Q•era su querida hermana.
Viendo que no podía ser
Malito cayó en la cama,
y fué er padre a visitarlo
Un lunes por la mañana.
"¿Qué tienes, hijo Taquino?
¿Qué tienes, hijo del arma?"
"Mi padre, una calentura
Que me ha traspasado el arma."
"¿Quieres que te guise un bicho
' en casa?"
D'esos que se cnan
•
"Guísemelo usted, mi padre;
Que me lo traiga mi hermana;
y si mi hermana viniera
Venga sola y sin compaña."
y como era un verano

TITO.- No, Sonia. Tienes razón. Pero mira, ya no discutamos más, ¿quieres? Ultimamente no me he sentido
bien y..: cualquier dic;cusión me altera los nervios, luego
grito y.:.

. SONIA.- ¿Y no se podría poner?
TITO.- ¿Sabes cantar muy bien?
SONIA.- No, pero nosotros nos la echamos hablada.

TITO.- Sonia, no estudiaste análisis de textos,¿verdad?

SONIA.- Te falta fe en tí mismo.
TITO.- Me falta todo... Dinero, tiempo para estudiar.
Todo es un círculo vicioso, o un vicio circuloso como decía
un amigo.

SONIA.- Modifica tu conducta.
TITO.- (Alterándose.) ¿Qué modificaciones puedo
bace.r? Yo me porto bien, tengo mis ideales, trato de
conseguir algo en la vida en el terreno que me gusta,
principalmente el teatro. ¿Pero qué es lo que pasa? Que
estoy cansado antes de empezar, que ya para cuando llego
aquí he correteado varias liebres. Tú sabes lo que es ser
maestro de primaria, te pasas el santo día gritándole a un
grupo de cincuenta güercos que guarden silencio, que se
estén quietos. Es frustrante gastar la energía en gritos en
vez de enseflar, de formar. Yluego llegas aquí y "CA-BALLO U-A-E-1-O CA-BA-LLO U-A-E-1-O", más fuerte y
más fuerte. ¿Pues cómo?

TITO.- La pasaste de noche.

SONIA.- Pues dices que las de Caiballido están muy
vistas... Yo sólo quería ayudarte. (Se pone triste.)

TITO.- Tampoco es para que te pongas a llorar, ¿ch?

SONIA.- Lo digo para que te alegres.

TITO.- Mejor cántame una marcha fúnebre.

tratado de ser buena compafieza tuya. Me caíste bien ycreo
que yo también ati. (Pausa.)Tito, bl tienes talento,podrías
llegar muy lejos.

SONIA.- Creí que tenías vocación para el magisterio.

TITO.- Contigo no se puede. ¿Qué necesidad hay de
que tomemos el texto de una ópera habiendo obras
dramáticas escritas para ser representadas?

TITO.- No juegues.

SONIA.- Pues a mí no me grites, ¿eh?, que no te he

SONIA.- Pues...

SONIA.- Las clases comienzan a las seis.

SONIA.- Pues cuídate porque así comenzó un primo
mío y ya le han aplicado varios electrochoques.

dado motivo. Desde que entramos a estudiar juntos yo he

TITO.- (Pesimista.) Sf, sobre todo si me voy en avión.

SONIA.- Bueno, ¿qué estudiamos tú y yo?

SONIA.- ¿Y eso de qué se trata, tú?

loca? No me has dado motivo de que me ría, ¿o sí?

TITO.-Tenía. Ahora quiero ser actor. Pero a este paso
quién sabe. Cuando salgo de la escuela mal como, luego a
la clase de inglés, enseguida me vengo aquí y me encuentro
con que el estúpido de mi compatlero no vino, porque le
importa un bledo esta carrera, porque lo único que les
interesa a algunos es lucirse. No saben que el teatro es
sacrificio, sangre, sudor y lágrimas.
SONIA.- ¿De qué obra es eso?
TITO.-Nosé. Asímedicenenmi~ "yanoactúes".

Pero si no actúo: es que así es mi temperamento y sé me
SONIA.- Si no lloro.

graban frases de aquí y de allá, sobre todo de las obras que

TITO.- Pero te pusiste seria.
SONIA.-¿Qué quieres? ¿Queme eche a reír como una

leo. Y luego hasta yo mismo me sorprenoo diciéndolas,
aplicándolas ala vida real, aveces sin toll ni son. "Y es que
en la vida todo es sueno, y los suenos suenos son."

SONIA.- Y una canción de amor, ¿no te gustaría?

TITO.- No empieces.
SONIA.- Siempre que te insinúo el tema del amor me
rehuyes. ¿Tan fea estoy que ni siquiera merezco que me
escuches?

TITO.- Es que me falta un dedo, Sonia.
SONIA.- ¿Qué dices?

TITO.- (Serio.) Que me falta un dedo del pie derecho.
Por eso cojeo.
SONIA.- Yo te he visto descalzo cuando hacemos la
clase de dan:za y no te falta ningún dedo.

TITO.- Tú no entiendes.
SONIA.- Lo que te falta es un tomillo.

TITO.- También.
(Pausa. Silencio largo.)
SONIA.- (Toma un libro.) Esta me gusta. Una rosa
con otro nombre.

TITO.- Ya la pusieron el semestre pasado. (Pausa.)
SONIA.-(Lento. Curiosa.) Deveras, ¿te falta un dedo?

TITO.- Sí, lo perdí en Siberia.
SONIA.- (Decidida.) Tito, no te vayas a burlar de mí,
pero... Ya ves cuánto se ha hablado de la liberación
femenina y pues yo...

TITO.-¿Vas a hacer una manifestación de protesta, o
qué?

SONIA.- No, es que si tú no tomas las iniciativa, pues
yo... (Se turba.) Quería decirte que...
3

�TITO.- (Comprendiendo. A la defensiva.) No sigas.

SONIA.- Para una vez que me atrevo y miren lo que
sucede. Ahora resulta que tú eres ...

SONIA.- Déjame terminar. Hoy lo he decidido.
FELIPE.- (Entrando.) ¿Interrumpo?
TITO.- ¡Por fin! ¡Te vas de monja!
SONIA.- No te hagas el chistoso que ni te queda.
Quería proponerte... Te propongo que seamos novios. Ya
está.
TITO.- (Pausa. La ve.)¿Ya está qué?
SONIA.- Por fin lo dije. Me he decidido. ¿Te das
cuenta? He tomado una decisión por mí misma. Estoy
estupefacta.
TITO.- (Jugando.) "Gata, chata, barata, narices de
hoja de lata".
SONIA.-(Triste.)Asíquepasencincoaños,deFederico
García Lorca. Escena del niñ.o muer!o y el gato. (Pausa.)
Va a llegar el día en que me va a ser difícil reconocerte.
TITO.- ¿De quién estás enamorada entonces?
SONIA.- De todas esas formas que adoptas, de esos
gestos yademanes que finges, de tus ideas, de tus lágrimas
fingidas o no, de ese ser que tengo delante pero que a veces
en esencia no sé quién es, ni de dónde viene. Te me
transfiguras como un caleidoscopio. Quisiera asirte y te
me vas; te me escurres por entre los dedos como el a~
cristalina de un manantial inagotable de....
TITO.- ¿De qué obra es eso?
SONIA.- ¿Lo ves? Todo lo quieres ver a través del
cristal de oropel del teatro. Estoy tratando de ser sincera
y...

TITO.- Te salió muy &lt;;:ursi.
SONIA.- (Gritando.) ¡No te evadas, Titp! ¡No te
evadas!
TITO.- Mira, Sonia, esto ya lo hemos hablado otras
veces, y si no lo hemos hablado, al menos yo te he dado a
entender que te quiero mucho como amigil, pero nada más.
Perdóname, pero no me. inspiras eso... No siento ningupa
atracción hacia ti. Tú me entiendes; ¿para qué v_oy a forzar
las cosas? ¿Para qué voy a hacerle al muy macho con mi
noviecita santa? A mí no me va tSO de andar de manita
sudada, y "miren-les-presento-a-mi-novia". No, Sonia,
eso no va conmigo.
4

SONIA.- Fíjate que sí.
TITO.- ¿A qué horas llegas? Me imagino que nos vas
a decir que te traes las líneas ya de memoria y que estás listo
para presentar el examen.
FELIPE.- Fíjate que no. Venía a darte una disculpa,
pero me parece que sale sobrando porque no creo que te la
merezcas.
TITO.- Ahora sí que me llovió antes de hacer la
manda. A final de cuentas resulta que el hijo de la tiznada
soy yo.
FELIPE.- Bueno, nos vemos, le dices al maestro que...
TITO.- No soy tu recadero. Dícelo tú.
FELIPE.- Tienes razón. (Pausa.) Perdóname por la
interrupción, Sandra. Me gustaría hablar después contigo.
TITO.- Por mí pueden hablar de una vez. Yo me retiro.
(Toma sus libros.)
SONIA.- No, Tito, que se vaya Felipe. Estábamos a
punto de aclarar algo muy importante cuando él llegó.
TITO.- No quiero seguir discutiendo estupideces que
no tienen importancia. Ya no me estés molestando.
FELIPE.- No le hables así a Sandra.
'TITO.- ¿Y tú quien eres para impedírmelo, idiota?
FELIPE.- En este momento quizá no sea nadie, pero
aspiro a serlo. Sí, Sonia, quería hablar contigo a sotas,
proponerte que fueras mi novia. No lo hice antes porque
siempre andas detrás de éste ... Pareces su so~bra y te juro ..
que no te merece. Por eso dejé de venir. Por eso renuncié
a la escuela. El maestro ya lo sabe. Quizá el próximÓ
semestre vuelva y entonces... (Son!a se pone a llorar.)

(St dan

golpts. Sonia grita)

VOZ.-(Dt director o directora.) Muy bien. Retomamos
la escena dc~&lt;ic ~?nde Alberto dice"... Tú nunca entenderás
lo que t~ ~mero_• _c~c., cte. (Pausa. los actores vuelven a
sus pos1c1ones in1e1ales.) Sonia, tú ... Perdón, Sandra, tú
estás sentada escuchándolo, muy atenta. Vamos. (Pausa.)

TITO.Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque ducnnes en mí y estás donnido.
Yo te oculto llorando perseguido
por una voz de penetrante acero.
Nonna que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido,
Y las turbias palabras han mordido
las alas de mi espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!

(f!eJa el libro.) Chin... El estúpido de Felipe ya no
volv•?· ¿~ ahora yo qué hago? No es justo, tanto que
estudié m1 personaje.
SONIA.- Ha de haber tenido miedo, ¿no crees?
TITO.- ¡Ay, estúpido! ¡Me dan ganas de matarlo!

CIEGO.-~Hay alguien ahf? Nadie; debe ser temprano;
pues claro, si acaban de dar las seis, si seré tarugo.
(Apartct ti Ca1arrfn haciendo eses.)
. CATARRIN ·· Otra vez hablando solo mi Pocaluz. (El
Citgo tsconde ti bott de montdas.)

CIEGO.- Creí que ya había gente.
CATARRIN.- Y pa que esconde el bote ése, si no le
voy a robar nada. Yo soy gente decente.
CIEGO.- Lo estaba guardando.
CATARRIN.- ¿Y qué?, ¿recogió mucho?
CIEGO.- Ya no dan como antes, lástima de desvelada·
tendré que cambiar de tumo.
'
. CATARRIN.- Voy, voy, qué elegante. ¿Y adónde va
a rr? El tugurio ese no lo abren de día.
CIEGO.- EStoy pensando tocar en los camiones.
CATA~RIN.- Mmm, pero está muy dura la
competencia, ora cualquier güerquío se trepa a los camiones
con un bote como tambora.
CIEGO.- Sí, verdad.
CAT ARRIN.-Peroposusté,con esa guitarra panzona...
CIEGO.- Es mandolina.

SONIA.- ¿Y no puedes estudiar algún monólogo?

CATARRIN.-¿Qué cosa?

TITO.- Yoquéquisiera,peroelexameneselmiércoles
'

CIEGO.- Digo que el instrumento se llama mandolina.

Ymemorizar otra cosa a estas alturas...

(las luces van disminuyendo mientras se escucha la
música triste que acompañó al soneto y las voces de los
actores se van perdiendo. Telón.)

CATARRIN.- Ah... qué curioso, hip.
CIEGO.- Salud... ¿Se ve algo?

CATARRIN.- ¿Como qué?
CIEGO.- El camión, ¿no llega?

Un camión llamado oportunidad
CATARRIN.- Ni sus luces.

TITO.- Ya ves. Ya la hiciste llorar. Lárgate.
FELIPE.- El que se va a largar eres tú.
TITO.- ¿No me digas? Muy macho, ¿no?·
FELIPE.- Un poco más que tú, eso sí.

Una esquina, parada obligatoria de camiones. Muy temprano por la mañana, los faroles de las calles aún están
e~cendido, el silbato de una fábrica se prolonga dando el
cinco para las stis. Silencio. El ruido de un bastón se
aproxima para cruzar la calle, es el Ciego.

CIEGO.- Ya es tarde.

CATARRIN.- Ya es temprano
CIEGO.- Según.
5

�CATARRIN.- ¿Cuál es la prisa? Para que tanto correr
digo yo, a mí como no me espera nadie.

PANCHO.-Qué hay, Pocaluz.
CIEGO.- Aquí nomás.

CIEGO.- A mí sí.

CATARRIN.- ¿Cómo supiste que era él?

CATARRIN.-¿Quién?
CIEGO.- Por los pasos.
CATARRIN.- Que se me hace que sí ves.

PANCHO.-No, qué milagro que te vas en camión.

CATARRIN.- ¿Y ella también es ciega?
CIEGO.- Con los oídos, con el olfato.

CATARRIN.- ¿Y los hijos?
CIEGO.- Ellos no.
CATARRIN.- Pues qué ingratos son.
CIEGO.- Son nifios
CATARRIN.- ¡No le hace, desde chiquitos deben
aprender!
CIEGO.- El mayor me sirve de lazarillo, pero no me
gusta este ambiente para él.
CATARRIN.- Si será tarugo mi Pocaluz, debería
traerlo; a ese congal viene gente de toda; ricachones que
buscan la novedad del folklore, viendo al nifio sacaría el
doble de limosnas.
CIEGO.- No; quiero que mis hijos vayan a la escuela,
CATARRIN.- Y paraqué te casabas, Pocaluz. Deveras
quesenecesitaestarciego. ¡PorDios santo! (Nuevo silbato
de la fábrica.)
CIEGO.- Las seis.
CATARRIN.- No tardan en salir los del turno de
noche. (Pausa larga.)
CIEGO.- Huele feo.
CATARRIN.- Fui yo. (Se retira.) Uy, qué delicado.
CIEGO.- Oigo pasos.
CATARRIN.- Ha de ser la muerte.
CIEGO.- No, es Pancho el velador, ya terminó su
turno. ¡Quiubo, Pancho!

6

PANCHO.- Y conrazón,quéderechotienesdemeterte
con ella.
ROSA.- Buenos días, Pancho, ¿no ha pasado?

CIEGO.- Mi esposa, mis hijos.

CIEGO.- También.

CATARRIN.- Ah, se enojó.

CATARRIN.- (Incrédulo.) Voy, voy. Entonces me
acabas de ver muy feo. Por el puro olor ya sabes cómo soy.
CIEGO.- Y por tu voz.
CATARRIN.- ¿Y cómo es Pancho?
CIEGO.- Puntual, exacto (Pancho le echa unas
monedas al bote) y generoso.
CATARRIN.-No,posasíyotambiénadivino. (Pancho
se ríe.)
CATARRIN.- Risueí'iO, con buen sentido del humor,
y si me paga la cheve para curarme la cruda; un cuate a toda
madre, por vida de dios, sin ofender a nadie. Y si me paga
el cuete de mafiana; un santo, ni más ni menos. San
Expedito, si la seguimos le quitamos el ex, y queda San
Pedito.
PANCHO.- Mira, si no eres tan ignorante.
CIEGO.- Se hace. (Se aproxi.ma Rosa, viene cansada,
muy pintada, su ropa y actitudes denotan su actividad.)
CATARRIN.-A ver ¿quién viene ahí?
CIEGO.- Desconozco ese andar.
CATARRIN.- Nomás aspírale el olor, Pocaluz; pura
sardina en lata, danzón toda la noche, vaselina barata,
manos de obrero desesperado, retoque de pestaña
enrimelada, copas y más copas de agua pintada para cobrar
la ficha.
CIEGO.- ¡Es una puta!
CATARRIN.- ¿Qué pasó? Nada de eso, si es una
señorita decente. (Canta.) "Señorita tempranera de la
mañanita clara"
ROSA.· Cállate, pinche borracho.

ROSA.- El teléfono no funciona, no pude pedir un taxi.
¿Y a estas horas, tú crees? Ni quien te quiera dar raid.
. C~TARRIN.-Pero cómo no mi Rosa, sobra quién, ahí
dejé m1 ~ougar a la vuelta de la esquina, vamos, yo te doy
un empujón.
ROSA.- El empujón se lo das a tu chingada madre.
(Ruido de camión que se aproxima.)
CIEGO.- Ahí viene, háganle la parada ¡párenlo! (El
camión se pasa.)

Pero la pinche v~da, la pobrei.a, la falta de oportunidades;
comencé cantando tangos, y todo muy bien.
ROSA.- Mmm ya vas a empezar.
CATARRIN.-(Cantandoy bailando.) "Y todo a media
luz/crepúsculo interior/a media luz los besos/a media
luz ..."
CIEGO.- Si quieres te la acompafio.
CATARRIN.-No para qué, si aquí aRosita le molesta.
Pero_ la verdad de Dios, no es porque yo lo diga pero
algmen me comparó con Rafael, ¡cuando Rafael alcanzaba
las notas más altas!
ROSA.- ¿En la escuela? (Irónica.)
CATt\RRIN.- Qué vieja tan estúpida esta, no sabe
comprender, Pancho, no comprende, Pocaluz. Apuesto a
que se metió de puta sin saberlo. Ahí se fue como tantas.
.. ROSA.- ¿Sin saber qué? Pendejo.

PANCHO.- Eh... ¡párate!
CATARRIN.- Sin saber lo que te esperaba.
CATARRIN.- Párate, párate, cabrón ... iba lleno.
(Grita.) Ojalá te estrelles, méndigo,
CIEGO.- ¿Y los pasajeros qué culpa tienen?
CATARRIN.- Ah pos sí, verrlá...

PANCHO.- Ahí viene otro camión.
(El Cfe?o levanta su bastón. Ruido de camión que
pasa, chiflidos de los pasajeros a Rosa, una voz dice
"adiós, mamacita", y otra "culeros, pásenla". Ruido de
camión que se aleja. Pausa. Silencio.)

CIEGO.- A estas horas y ya va lleno.
ROSA.- Cabrones.
PANCHO.- Gente que va a su trabajo.
CIEGO.- ¿Nosotros no, verdad?
CATARRIN.- Igual que nosotros.
PANCHO.- No Pocaluz, a nosotros no.
PANCHO.- ¿Cuál trabajo tienes tú?
CATARRIN.- El trabajo que me vaa costar convencer
a mi vieja pa que me deje entrar, es retecelosa. Aquí donde
me ven, ella cree que ando con un chingo de viejas.
CIEGO.- ¿Tú también estabas ciego? No que no te esperaba nadie.
CATARRIN.- ¿Qué? Ah, es diferente, yo nomás me
arrejunté.
ROSA.- Pobre iluso.
CATARRIN.- Pos sí, verdad, de puras ilusiones vive
uno. Lo que pasa es que no están ustedes para saberlo ni yo
para contarlo, pero pos yo fui carita y cantaba muy bien.

ROSA.- Todos, todos son unos cabrones. (llora.)
Maldita vida.
PANCHO.- Ya, Rosa, no llores.
ROSA.- Perdón, Pancho. Qué curioso, siempre pido
perdón. Perdón ¿de qué?, ¿de cuál culpa? Necesito dinero
¿no? No sé hacer otra cosa más que esto, si yo no llev;
dinero a la casa, mis huercos se mueren de hambre. Ahorita
el m~s chico debe de estar llorando porque todavía no llego
y qmén le va a dar de comer ¿eh?, y quién lo va a bañar, y
para colmo...
CATARRIN.- Y para colmo tu bato te ha de haber
bajado toda la lana ¿no?
7

�CIEGO.- Ya cállate, catarrín. (Entra ti Mimo en su
casa ya pintado de blanco, lleva un velicito.)
CAT ARRIN. ¿Y éste, que se trae?

PANCHO.- Es un mimo.
CATARRIN.-Mi mamámemima,el mimo me mima.
(El Mimo le hace un gesto al borracho.)
CATARRIN.- Tú a mi, ay sí, cómo no. (Otro gesto del
Mimo.) La tuya, güey.
PANCHO.- ¡No se vayan a pelear!
ROSA.- ¡Qué gorro!
CIEGO.- ¿Qué sucede, Rosita?

ROSA.- Pura pantomima, Pocaluz.
CIEGO.- Ah pos no se oye nada. (El Mimo saca un
espejo, se arregla el maquillaje.)

CATARRIN.- "Carita de Luna desvelada."
(Cantando.)
PANCHO.-¿Puesqueestarándcsviandoloscamiones?
Los pocos que pasan van repletos; ah, ya no aguanto el
sueño. (Se sienta.) Ni los pies. (Se quita los zapatos.) Ya
mi vieja debe estar en la ventana esperándome con la taza
de café negro en la mano.
CIEGO.- Ya es retarde ¿no?

ROSA.- Ya hay luz de día.
CIEGO.- A mí me da igual. (Se sonde.) Qué curioso
¿no?

CA TARRIN.- Sí, muy curioso. Dan ganas de reir. (El
Mimo ensaya una sonrisa abierta y burlesca, completa·
mente ajena al diálogo. Pausa.)
PANCHO.- Una vez maté una leona.
ROSA.- ¡Cómo!
PANCHO.- Sí, ahí a la entrada de la fábrica, nunca se
supo de dónde vino, y ahí quedó tendida en la mera puerta.
ROSA.- ¿Cómo fue eso'!
PANCHO.- Venía yo del mero fondo,dealládelafun-

dición, acababa de dar la primera ronda con mi reloj checador. Cuando de pronto oí un ruido, me asusté, pensé que
era un perro; al principio nada más vi la sombra, después
el animal, tan noble; se me quedó mirando, más asustada
que yo, disparé y ahí quedó tendida, precioso animal,
medía como dos metros.

ROSA.- Pero ¿de dónde salió?
PANCHO.- Unos dicen que había bajado del cerro,
pero pos está muy lejos, lo más seguro es que se escapó de
algún circo, o del parque zoológico y nadie lo reclamó por
temor, digo yo, a ser sancionados por no poner jaulas con
seguridad.
CATARRIN.- ¿Ya qué viene todo eso?

PANCHO.- No sé, de pronto me acordé, yo creo que
Dios le manda a uno estas cosas para que tenga algo qué
contar. Es tan monótono mi trabajo, vuelta y vuelta a la
fábrica sin que nunca suceda nada y de pronto un día, ya
ven. La raza se reía mucho y yo también, salí en los
periódicos, decía: "Velador caz.a leona en la puerta de la
fábrica donde trabaja" (Saca su cartera y enseña el
recorte, se ríe.El Mimo imita la risa, alegre, ajeno a lo que
sucede.)
CIEGO.- Perdona, Pancho, pero ¿por qué te ríes?
PANCHO.- Bueno, lo que pasa es que el mero jefe iba
de cacería. Hasta tenía un camión especial con una tapadera
en el capacete, desde donde se podía disparar sin peligro de
ser atacado. Y él nunca cazó un león (se ríe) y yo sí (sigue
riéndose) y sin necesidad de ir al monte (el Mimo se
carcajea.)
CATARRIN.- Ya estuvo bueno ¿no?, no se burle de
mí, compailero. Lo que está diciendo es la pura verdad. (El
Mimo se queda extrañado.)

MIMO.- ¡Qué dice!
CATARRIN.- ¡Y habla! Yo creí que eras mudo. ¿Y
para qué te pintas, tú?

MIMO.- Es mi trabajo.
CATARRIN.-Apa trabajito
ROSA.- Pinche camión, nunca va a venir.
MIMO.- Gelatinas, gelatinas, chicles dos por cien,
chicles dos por cien.
CATARRIN.- ¿Y para esto te pintas la carel'!

ROSA.- Dame dos con sabor a menta, no quiero llegar
con mal aliento a la casa.
PANCHO.- Dame dos a mí también.

MIMO.- ¿Usted no quiere? (A Catarrín.)

CATARRIN.- ¿Es manda?
ROSA.- No te burles de la religión, oye.
CATARRIN.- No, si no me burlo, pero ...
ROSA.- Mejor te vas ¿eh?

CATARRIN.- No, yo no soy rumiante, con perdón.

MIMO.- Una gelatina.

CATARRIN.- Mmm, qué enojona.
ROSA.- Te vas o...

CIEGO.- A ver, dame una a mí (El Mimo se la da. El
Ciego saca un billete.), cóbrate.

PANCHO.- ¡Ya déjala en paz!

MIMO.- No, pero cómo se la voy a cobrar.

ROSA.- ¡Cómo jodes!

CATARRIN.- Es tu negocio ¿no?

PANCHO.- Ya Catarrín, obedece.

MIMO.- Pero si el señor pide limosna ¿cómo se la voy
a cobrar?, me salo.
CATARRIN.- Ha de sacar más lana que tú.
CIEGO.- Cóbrate.
MIMO.- Ahí será ota vez, no quiero hacer mi cruz así.
CIEGO.- Bueno, te la debo. (Come. Silencio. Rosa
mastica el chicle; lo truena una y otra vez, lo paladea, lo
estira. El Catarrín se sienta a su lado, ella lo ve de reojo,
él la observa detenidamente.)
CATARRIN.- ¿Te salió tronador el chicle?
ROSA.-Mmm.
CATARRIN.-¿Cómo le haces?
(Silencio.pausa, fo truena más fuerte.)

CATARRIN.- Los estuve contando, como sesenta por
minuto. ¡Quéritmo! ¡Qué frecuencia! ¡Notecansas! (Rosa
niega en silencio.)
CATARRIN.- Cada segundo un tronido. (Rosa lo
truena.) Ya tíralo ¿no?
(Rosa se acomoda en elfilo de la banqueta, se estira la
falda.)
CATARRIN.- ¿Fumas? (Rosa toma el cigarro,
Catarrín lo enciende, ella fuma con deleite y truena
nuevamente el chicle.) ¿No te cansas?
ROSA.-No.

CATARRIN.- ¡Obedece! ¡Obedece! Por obediente
me p~ lo que me pasa, desde niño fui muy obediente, por
no decrr pendejo; debí haber protestado, me acuerdo, qué
buen niño era yo (casillorando), allá voy a casa de mi
abuelita; abra la boca m'hijito y tómese la purga de ricino
que al cabo no le va a saber feo, tiene sabor a refresco de
fresa; desde entonces odio las sodas de fresa; tómatela,
ándale. ¡No es para mí, abuelita, es para mi hennano!. No,
no, decía mi abuelita, tu mamá me dijo que te diera una
purga, y te la vas a tomar. Pero no es para mí, abuelita,
deveras. Si no te la tomas te va a ir mal ¿eh?, abre la boca
grande, grande, grande, otro trago, y de pendejo me la tomé
t~ y ~ue~o ~~gó ~i m~á y preguntó ¿se tomó la purga
el niño., s1, d1Jo m1 abuelita, es un niño tan obediente· en
eso iba yo entrando, y mi mamá me gritó: ¡Y tú do~de
andabas!, pues cagando lo que mi hennano tenía que
cagar. (Todos se ríen. El Mimo hace la pantomima de dolor
de estómago y sus consecuencias.)
ROSA.- Eres un mentiroso, Catarrín.
CIEGO.- i Y por qué te dicen Catarrín?
CATARRIN.- ¿Tú por qué crees? Bueno, me llamo
Catarino, y por mi afición (el Mimo hace pantomima de
beber), tú sabes.
ROSA.- A mí me dicen Rosa pero mi verdadero
nombre es Magdalena, tuve una hennana que se llamó
Dolores y le iba muy bien el nombre, porque cómo sufrió
la pobrecita, desde niña, siempre le dolía algo. Murió en un
grito.
CIEGO.- Ya no cuenten cosas tristes.
PANCHO.- Y tú Pocaluz ¿cómo te llamas?
9

�CIEGO.- Así, Pocaluz.

ABUELA.- A lo mejor ni me dejan entrar a verlo.

PANCHO.- Pero ¿cómo va a ser?

CATARRIN.- A lo peor.

CIEGO.- No, es que prefiero que me digan así.

ABUELA.- Dicen que son muy estrictos.

PANCHO.- Dame otra a mí y también a Rosa, yo
pago.
ROSA.- Gracias.
MIMO.- Ya ves, yo sí estoy con el pacto.

CATARRIN.-Andale, dinos cómo te llamas.

ROSA.- Yo voy para ese rumbo, pero no llego hasta
allá.

ROSA.- Ahí viene el Ojeritas Lily.

CIEGO.- ¿Me prometen que no se van a reir?
CIEGO.- Más bien ya se han pasado varios.
CATARRIN.• Prometido.

MIMO.- ¿Varios? Se dice muchos.
CIEGO.- Próculo Justiniano. (Todos se quedan
callados, el Mimo ríe, sin emitir un solo ruido.)
CATARRIN.- Mmm qué desilusión. Yo creí que iba
a ser chistoso.
PANCHO.- ¿Qué es aquello que se está quemando?
(Si la producci6n lo permite, aventar humo por un lateral,
ruido de cami6n que pasa oculto en la nube.)

CIEGO.- No me había dado cuenta, es que hay otras
rutas.

CATARRIN.-También de esas hay muchas. (Rosa se
le queda viendo.)

PANCHO.- Quiubo, Ojeritas ¿No trabajas hoy? ¿O te
cambiaron de turno? (El Ojeritas no contesta, se sienta
triste.)
ROSA.- ¿Qué te pasa, tú? Hace mucho que no vas a
verme.
OJERITAS.- No puedo.
ABUELA.- No viene, ¿verdad?

ROSA.- Sin alburear, ¿eh?
PANCHO.-No

ABUELA.- ¿Ya son las siete?
ROSA.- ¿Qué te pasa?

MIMO.- ¿Qué fue eso?
PANCHO.- Sí.

OJERITAS.- Nada, vete, déjame en paz.

CIEGO.- Otro camión.

CATARRIN.- (Al Mimo.) Te quedó la cara gris (se le
acerca y le pasa el dedo por la cara), mira nada más, oye,
y de veras, ¿por qué te pintas? Te van a salir granos.

MIMO.- Me pinto para ocultarlos. Adem~ estoy
aprendiendo con un cuate a hacer pantomima; se saca
buena feria allá en el centro.

CIEGO.- Hace una hora que estoy aquí. Qué raro, es
la primera vez que me sucede.
MIMO.- Mis gelatinas se están derritiendo.
ABUELA.- Con este calor.

MIMO.- Una gelatina, joven. (El Mimo le acerca las
gelatinas, Ojeritas tiene un arranque de ira y se las
avienta.)
OJERITAS.- ¡Que me dejen en paz! (Silencio, todos
se acomiden a ayudar al Mimo en silencio. Pausa larga.)

MIMO.- ¿No quiere una?
PANCHO.- (Al Mimo.) Yo te pago.
ABUELA.- No, gracias, nomás traigo mil pesos. Setecientos son para el camión.

CATARRIN.-Ah.
MIMO.•Por mientras que aprendo le llamo laatencióo
a la gente y vendo mejor mis gelatinas y chicles (Entra la
Abuela.)

CATARRIN.- Sí, pero a usted ya se le pesaron todos,
Abue.
ABUELA.• Ah qué caray.

ABUELA.• Tengo mi hijo enfermo en el ~
Zona, ¿pasan por ahf?
PANCHO.- Sí, creo que sí.
10

MIMO.- Bueno, en doscientos.

ita! de

PANCHO.- No, déjelo ahí.
ROSA.- No se meta, señora.
ABUELA.- Ay, pobre muchacho, sólo Dios sabe lo
que estará sufriendo.
PANCHO.- ¿Lo recoges o no?

(El Ojeritas les da la espalda a todos. Silencio. La
Abuela se acerca a él.)
ABUELA.-Recógelo, hijo. (El Ojeritas lentamente va
a recogerlo y se lo da al Mimo.)
MIMO.- No tengo cambio.
OJERITAS.- Déjalo así.
MIMO.-No.
CATARRIN.- Déjalo y así te mochas conmigo.
CIEGO.- No se olviden de los pobres.
MIMO.- Oh, pos qué temprano terminé. (Pausa.)
ROSA.- Nunca lo había visto así.

CAT ARRIN.- Mira, la quise levantar pero se me
quedó entre los dedos.

AB UELA.-Así son los muchachos a esa edad, hay que
comprenderlo.

ABUELA.- Ten los doscientos pesos queme quedaban,
para algo te han de servir.

PANCHO.- Siempre ha sido muy atento, me extraña
su actitud de ahora.

PANCHO.- No, seflora, las va a pagar él (señala al
Ojeritas); cuéntalas, muchacho.

ABUELA.- Ya desayuné, hijito.

MIMO.- No, ahí muere.
MIMO.-Pero después le va a dar hambre, se la dejo en
cien pesos.
ABUELA.· Cómo eies tetco, dámela. (El MimtJ saca
la gelatina y se la da.)

PANCHO.• Sí, por aquí pasan.

ABUELA.- (Rogando.) No se peleen (Va a recoger el
billete.)

MIMO.· Se la dejo en trescientos.
ABUELA.- No.

ABUELA.- (A P01Jcho.) Pttdone, 1P ~ pasan los
camiones Oportunidad?

PANCHO.- ¡Así no! ¡Se lo das en la mano,comodebc
ser!

CATARRIN.- Para que veas que no soy gacho, a ese
precio yo te compro dos. (El Mimo se las da.)

PANCHO.- Que las cuentes, te digo. (Pausa.)

MIMO.- Eran veinte.
OJERITAS.- (Furioso saca un billete y lo tira a los
pies del mimo.) Ahí está, cóbrate. (El mimo se queda
viendo el billete.)

ROSA.- Lo ha de haber cortado su novia.
PANCHO.- Qué raro que esté aquí, a estas horas debía
ya estar trabajando.
ABUELA.-Ay y ese camión que no llega; qué será de
mi hijo.

PANCHO.-¿Quélepasaasu hijo? ¿Porqué está en el
hospital?
ABUELA.· Lo operaron de una úlcera terrible, sangró
11

�tanto el pobrecito, por poco y se me muere y todo por
tragarse tanto coraje, por eso está bien que ese muchacho
se desahogue.

PANCHO.- Pero sin perjudicar a los demás.
ABUELA.- Siempre lastimamos a alguien sin saberlo.

ABUELA.- Ya no hay respeto para nada, se están
acabando el agua, los pájaros y el paisaje. Ver cómo
comercian con las chupa rosas y otro tipo de pájaros.
¿Usted los ha visto? Pobres pajaritos, los enjaulan Ypronto
se mueren y luego ellos mismos, los que los venden,
cuando se los acaben, ¿de qué van a vivir? (El Ciego
termina de tocar.)

ABUELA.- Y yo con estas reumas.
CATARRIN.- Y yo con esta cruda.
CIEGO.- Y yo ciego ¿pues cómo?
ABUELA.- Tú porque estás joven. Anda, vete.

ROSA.- O sabiéndolo.
CATARRIN.- Sigue tocando, Pocaluz.

MIMO.- No, mejor me quedo. (El Ojerilas se ha ido
acercando al grupo, cabizbajo y avergonzado.)

ABUELA.- Sí, así es.
CIEGO.- Para qué.

(El Catarrín se va quedando dormido recargado e~ el
poste. El ciego sentado en la banqueta toca en su mandolina
una pieza suave y antigua, el Mimo lo observa a ratos, 7:1uy
atento a la música. Ojeritas está solo, de espaldas, ale1ado
de los demás.)
ABUELA.- Esa canción es de mis tiempos.
ROSA.- Suena triste.
ABUELA.- A mí me trae muchos recuerdos, ya no
tocan música de esa. (El Mimo intenta algunos movimientos
de acuerdo a la música, a ratos imita la actitud del Ciego,
luego del Catarrín.)
ROSA.- Ese muchacho no está bien del coco.
PANCHO.- ¿El Ojeritas?
ROSA.- No, el cara pintada ese.
PANCHO.- Quiere ser artista.
ROSA.- Ojalá lo logre.
ABUELA.- Por lo visto usted los conoce a todos.
PANCHO.- Coincidimos en esta esquina, Y siempre
viajamos en el mismo camión.
ABUELA.- Yo pocas veces salgo, ¿para qué?
ROSA.- Para divertirse, también es necesario.
ABUELA.- Pero pos con estos calores, Yluego tanto
smog, el año pasado un amigo de mi hijo_nos llevó a come~
a la carretera; era domingo y si viera ya m los cerros se ven,
puros anuncios, de cerveza, de cigarros, de pollo, unos
anuncios altísimos que han de costar recaros. y luego las
vendimias por dondequiera y adem~ la gente que no
respeta y deja basura tirada por c~alqwer lado.
PANCHO.- Nos falta educación.
12

OJERITAS.- Discúlpenme.
CATARRJN.. Para olvidar.
MIMO.-¿Eh?
CIEGO.- ¿Olvidar?
OJERITAS.- No me quiero retirar sin pedirles que me
disculpen, no sé qué me pasó.

CATARRIN.- La cruda realidad.
ABUELA.- El otro día, en el mercado, me vendían una
águila ¡así de grande! Co? todo y jaula. ¿Y y~ para qué
.quiero un águila? pregunté. Como símbolo de libertad, me
dijo el pajarero. ¿Va usted a creer?

ABUELA.- No te preocupes, hijo.

OJERITAS.- Pancho, tú me conoces bien; lo que pasa
es que estoy desesperado, y toda mi rabia la vine a
descargar aquí.

PANCHO.- Es paradójico.
PANCHO.- Sí, ya nos dimos cuenta.
ABUELA.- Pues quién sabe.
OJERITAS.- Te pido un favor, Pancho, no voy a ir
hoy a la casa, no puedo, tengo qur. tranquilizarme, tú pasas
por ahí cerca, dile ami jefa que me quedé a trabajar extras
o algo así.

ROSA.- Te aventaste, Pancho, ahora explícamela.
PANCHO.- ¿Qué?
ROSA.- La palabreja ¿Qué quiere decir?

PANCHO.- Pero eso no es cierto.

PANCHO.- Bueno... Algo así como contradictorio o
como... eso, yo mato una leona y...sin ser cazador; y otro
que sí lo es, no mata nada.

OJERITAS.- Claro que no.

PANCHO.- Pero tú te defendiste, ¿no?
OJERITAS.- Estuve a punto de golpear al méndigo
ese.
PANCHO.- Pero tu jefe inmediato, conoce tu trabajo,
él puede defenderte.
OJERITAS.- Está de vacaciones, cuando vuelva va a
ser demasiado tarde.
ABUELA.- No te preocupes, muchacho, eres joven,
vas a tener muchas oportunidades en la vida.
OJERITAS.- Don Osear, mi jefe, me había prometido
conseguirme una beca en la escuela de técnicos. Me dijo
que no quería que yo me quedara toda la vida como un
simple tornero.
PANCHO.- Yo conozco bien al jefe de personal, es
buena gente, yo le voy a hablar de ti, nada se pierde.
OJERITAS.- Pero por lo pronto, ya perdí la
oportunidad de entrar a la escuela este semesLre, las clases
comienzan la semana próxima.
PANCHO.- Pues entras al siguiente semestre, total, no
hay mal que por bien no venga.
OJERITAS.- De todos modos, no quiero llegar ~í a
mi casa.

PANCHO.- ¿Pues qué pasó?

ROSA.-Ah.

OJERITAS.- Me corrieron.

ABUELA.- ¿No viene, verdad?

PANCHO.- ¿Pues qué hiciste?

ROSA.- No, qué lata.

OJERITAS.- Nada, hubo reajuste y...

CATARRIN.-Esparajoderse; telaexplicoRos~¿eh?
Que teniendo q~e venir no vie~n ~están para servlf Yno
sirven. Es para Joderse ¿entendiste.

ROSA.- Ahora sí.

gerencia, ya estaba ahí el tomador de tiempo, el que nos
vigila, y me tiene mala voluntad y dijo que yo perdía
mucho tiempo en los baños y que me dedicaba a leer el
periódico en el excusado.

PANCHO.- Tan bien que ibas.
OJERITAS.- Estaba entre los primeros de la lista.
-

ABU!&lt;:LA.- Oye, perdona que me meta en lo que no me
importa, pero lo que debes hacer es ir derechiio a tu casa
y contarle todo a tu mamá y a tu papá para que 1e
desahogues, ellos comprenderán, se ve que eres un buen
hijo. Ah y dile a tu mamá que te dé a diario el té de la virgen,
es muy bueno para los corajes, también la cuachalalaia es
buena para que no se te vaya a hacer una úlcera, tómala
como agua de uso. (El Ojeritas se va retirando.) Tanto que
le dí la cuachalalata a mi hijo en ayunas, y ni siquiera le
hizo nada, de Lodos modos lo tuvieron que operar.

PANCHO.- ¿Ya quien más corrieron?

ROSA.- Es paradójíco.

MIMO.- Yo me voy a ir a pie, ¿algwen se anlffia.

OJERITAS.- No sé.

MIMO.- Oye, ¿por qué te dicen Ojeritas?

CIEGO.- Está muy lejos.
ROSA.- y con estos tacones.

PANCHO.- ¡Pero te van a indemnizar!
OJERITAS.-Parece que no, cuando me llamaron a la

OJERITAS.- Nomás ¿qué no ves?
CATARRIN.-Oralemi Pocaluz,deleotratocaditaa la

•

.

?

13

�guitarra jorobada esa.

CIEGO.- ¿No oyen? ya seacerca. (Se oye a lo lejos un
c.ami6n·q~ se aeerca.)

ROSA.- ¿Y los 9ernás pasajeros?
CHOFER.• ¡Venía solo! La verdad es que yo iba al
taller, estas unidades son así, se descomponen cada rato.

ABUELA.- Será el Oportunidad.

CATARRIN.- Pues vamos ¿no? Total.

PANCHO.- Seguramente. (El ruido se aproxima.)

MIMO.- Y tú (al Ojeritas) ¿no podrás arreglarlo? ·

•. ROSA.- Sí, ya viene.
. CATA~RIN.~ Por fin, ya era hora. (Ruido de camión
descompuesto; más humo por el lateral. Silencio. Se oye
que levantan el cofre del cami6n. Pausa.) Aparece el
chofer, todos se lé quedan viendo.

OJERITAS.- Yo soy mecánico tornero; de automóviles
sé muy poco, pero pues le•hago la lucha.
MIMO.- Ya vas.
CATARRIN.- Ya vamos. (Se encamina hacia el
camión. Voces afuera.)

ABUELA,· ¿Y ahora?
ABUELA.- ¡No puedo!
CHOFER.• Pues nada. ,
PANCHO.- ¡Usted no;A~uela!
ABUELA.-'¿Y mi hiJo que me está·esperando?

Juicios Temerarios
(Casi un melodrama)
Una pareja silvestre, al atardecer. Rumor de un río. Piar
de aves. Voces de los excursionistas.
RAMIRO.- (Gritando hacia el actor.) ¡Apúrense, ya
llegamos! Arturo, que los menores no se quedenrei.agados.

RAMIRO.- Más o menos.

MIMO.- ¡De espaldas! . -

OJERITAS.- ¡Todos at mismo tiempo! -~

ARTURO.- ¿Porquése te ocurrió que viniéramos aquí
a celebrar el aniversario del Club?

ABUELA.- ¡Pero oiga!
.

CHOFER.- ¿Qué quiere que haga, señora?
ROSA.- Ya, ya está prendiendo. (Ruido de camión.)
ABUELA.- Por lo menos avisar allá a la central que
rnandeq otro camión, ¿Cómo nos vamos a quedar aquf?
CIEGO.- Ya tenernos una hora.
CHOFER.- ¿No hay algún teléfono por aquí cerca?
. PANCHO.- En la·fábrica, p,ero pues... no lo prestan,
no d~ian entrar. (Se quedan viendo al Ojeritas.)

(Aparecen todos empujando el camión imaginario, el
chofer puede ir sentado en una silla con roles. Lafórmadel
camión, sus dimensiones será formado con la actitud Y
cuerpo de los actores. El ciego irá estirando con .una
cuerda la silla del chofer.)

RAMIRO.- Me gusta este lugar. Y Osear también
estuvo de acuerdo. Deberíamos construir una cabafta por
aquí cerca, así los más chicos podrían venir los domingos
con alguno de nosotra;, y los mayores, escalar los riscos
cercanos.

CIEGO.~ ¿Y no jalará con unempujoncito?

CATARRIN.-,Mmm; ya va.tno~·a eQlpezar.
CHOFER.- Si ustedes quieren le hacemos la lucha.
ROSA.- Vamos.
MIMO.- Sí, no hay peor lucha que la que no se hace.
14

ARTURO.-Qué pregunta... ¿Tú que crees?
RAMIRO.-¿ Y cuántas veces has ido? (Durante este.
diálogo han ido quitándose las mochilas y poniendo
algunas piedras donde hacen /a fogata.)

RAMIRO.- Y no te dio miedo.
ARTURO.- ¿Miedo? ¿A qué?
RAMIRO.- A que te peguen alguna enfermedad o a
que se den cuenta en tu casa.
ARTURO.- En mi casa ni siquiera sospechan; me
llevaron los de la prepa, son cuates de ahí del barrio; yo me
junto con ellos en la esquina de la casa, cuando no venimos
de excursión, claro, y el pelón, así le decimos al más
rnéndigo de todos, hizo una apuesta para mi bautizo; eso
dijo el pelón.
RAMIRO.-Mmrnrn ... tendrás que acompañarnos más
seguido los fines de semana.
ARTURO.- A mí me gustaría.

ARTURO.- No es mala idea. (Pausa.) ¿Compraste
azúcar en el pueblo?

RAMIRO.- Recoge ya la leña. (Pausa.) Cómo se
tardan ésos.

RAMIRO.-Sí, también pan dulce para el desayuno, y
café. ¿Dónde dejaste a René? Hay que cuidar a ese niño.

ARTURO.- El Profe viene a Ja retaguardia. ¿Estarán
buenas estas piedras?

MIMO.- No tanto, no tanto.

ARTURO.- ¡Ay si, niño! Ya tiene catorce años, ¿no?

RAMIRO.- Sí, colócalas ahí. ¿Por qui le dices el
Profe?

ROSA.- Ahora a la derec~a. a la derecha.

RAMIRO.- ¿Y cuántos tienes tú?

CHOFER.- A la izquierda, a la izquiérda.

ABUELA.- ¿Ni aunque sea una emergencia?
CATARRIN.- Si cada vez que .se de~mpusiera un
camión tuvi~ que prestar el teléfono, ya serla teléfono
público.

ARTURO.- ¿Virgen?
RAMIRO.- ¿Y... te gustó?

ARTVRO.-(Entrando. Es un joven de dieciséis años,
fornido, trae su mochila en la espalda. Cantimplora, ollas,
usa botas de montañista.) Uf, fue cansé, no me explico por
qué; no es la primera vez que venirnos aquí. ¿Cuándo fue
la última vez? Un afio. ¿No?

CHOFER.- ¡Ya empújale!

CHOFER.- Ahí va, ya mero.

RAMIRO.- Entonces ya no eres virgen.

ARTURO.- ¡Nada más una, qué te crees?

CHOFER.- ¡Tronó!

CHOFER.- Tendrá que esperar otn&gt;:rató.

ABUELA.- (Al chofer.) Se me olvidó preguntarle.
¿EstaeslaRutaOportunidad...?(El cami6nse aleja, se oye
la música de la mandolina.cae el telón.)

CATARRIN.-Al centro atinado, al centro.

ARTURO.- (Orgulloso.) ¡Dieciséis!

PANCHO.- Otro ernp.ujón,

RAMIRO.- Ya ves.

ABUELA.-Ay, ay, Dios mío, qué pesado.
OJERITAS.- Usted no, señora, súbase,
ABUELA.- Va a pesar más conmigo, hijo. (Se sube.)
CHOFER.- Ya prendió, ya prendió, súbanse. (Todos
se trepan como pueden y van haciendo mutis.)

ARTURO.- Pero yo a los trece ya andaba por todos
lados, en excursiones y en bailes y un día hasta me llevaron
con Jas viejas.

ARTURO.-Es el mayor de todos, ya es viejo; no, debe
tener como veintiún afios y siempre está enseñando cosas
de religión y cosas así; es muy serio, creo que fue
monaguillo. ¿Qué pensará?
RAMIRO.- ¿De qué?
ARTURO.- De lo que te dije.

RAMIRO.- (Incrédulo.) Ay sí, muy macho.

RAMIRO.- Ah, no sé. Saca la olla del café.

ARTURO.- Pues.aunque no lo creas.

ARTURO.- Siempre me toca a mí cargar con este
15

�artefacto.

RAMIRO.- Llénala de agua.

excursionismo no debe existir el afán de ver quién llega
primero; loiimportante es vencer a la montaña, escalar una
cumbre, vencer tu propia debilidad cuando te sientes
fatigado.

ARTURO.- Tú nada más dando órdene~
RAMIRO.- Si no quieres, no lo hagas, nadie te obliga.

ARTURO.-EstáshablandocomoelProfe.(A Gilberto.)
Pero esto es como una tardeada, niño; ni siquiera trepamos
rocas, todo el camino bien planito. Ya verás mañana

ARTURO.- No; si me gusta hacerlo.
RAMIRO.- Así se empieza con los novatos.
RAMIRO.- Del venero, no del río.
ARTURO.- Sí.
RAMIRO.- ¡Osear! ¡René!
ARTURO.- ¿No se habrán perdido?
RAMIRO.- Osear conoc~muy bien el camino.
ARTURO.- Pero Héctor y Miguel siempre viven
jugando y se esconden para asustar alos demás; se adelantan
y de pronto te salen en medio del camino gruñendo Y
ladrando. Siempre anda bromeando ese par.
RAMIRO.- No te caen muy bien ¿eh?
ARTURO.- Nomás no les hago caso y ya.
RAMIRO.- Son divertidos.

GILBERTO.- Me cala mucho esto. (Se quita la
mochila.)
ARTURO.- También parece que vas a la guerra. ¡Mira
nada más que mochilón! (Riéndose.) Y hasta almohada
traes.
GILBERTO.- No puedo dormir sin mi almohada y mi
mamá me echó de todo, hasta tamales, gorditas de harina
y en un termo traigo leche. (Ramiro y Gilberto se ríen.) Yo
aquí voy a dormir. (Extiende una cobija.) ¿No habrá
animales?
RAMIRO.- Dormiremos alrededor de la fogata, las
alimañas huyen de la lumbre.
ARTURO.- (En broma.) Pero los osos vendrán a la
media noche atraídos por el resplandor y el olor de la
comida.

ARTURO.- ¿Por qué somos diferentes todos?

GILBERTO.- ¿Hay osos por aquí?

RAMIRO.- Qué pregunta.

ARTURO.- Y leones.

ARTURO.- ¿Influye la edad?

Gll.BERTO.- ¿A poco? Hubiera traído mi tienda de
campaña y mi rifle.

RAMIRO.- Por supuesto.
ARTURO.- Tú eres casi de la edad de Osear y ya ves,
yo....
RAMIRO.-Tú te atreves a contarme cosas que jamás
le dirías a Osear, ¿no es así?
ARTURO.- Tú eres cuate y me caes a toda madre.
Ramiro, yo...

RAMIRO.- Antes estabas en un club de riquillos,
¿verdad? (Pausa.) ¿Tú eres amigo de René?
GILBERTO.- ¿René?, ¡Ah!, sí, en la escuela nada
más; es un poco raro. (Se quita un zapato.) Se me hizo una
ampolla.
ARTURO.- Mejor te hubiera traído tu papá en carro.
GILBERTO.- (Ingenuo.) ¿No entran carros aquí?

GILBERTO.- (Entra jadean40. Es un joven de 15
años. Su ropa y botas son de mejor calidad que las usadas
por el resto de los muchachos.)
¡Les gané a los demás, corrí, llegué primero que ellos!
RAMIRO.- Esta no es una competencia; en el
16

ARTURO.- O en jeep; mejor en helicóptero, ¿eh?
·Qué padre! Excursionar ala montaña yllegaren helicóptero
~asta el punto más alto y apartado. Mira, mejor ayúdame
a juntar leña.

GILBERTO.- Ah ¿y por qué?
ARTURO.- Para que te vayas haciendo hombrecito.
GILBERTO.- ¿Dónde la busco?
ARTURO.- Ni modo que en el super, güey. Por allá,
debajo de los árboles o cerca del río; a veces la corriente
arrastra ramas. Pero mejor tráela de aquellos matorrales;
que esté bien seca.
GILBERTO.- Bueno, pero préstame un machete.
ARTURO.- Trae de la que encuentres, hojas y... No se
trata de cortarla.
GILBERTO.- Voy.
ARTURO.- (A Ramiro.) A-yúdame con estas piedras.
RAMIRO.- ¿No puedes tú solo?
ARTURO.- Me vale. Si no quieres, luego no salgas
con eso del buen ejemplo.
RAMIRO.-(Cargandounapiedra.)Noestánpesadas.
ARTURO.- Lo que pesa es otra cosa.
RAMIRO.- Yapárale,lasotraslastraestú. Yaempieza
a atardecer y aquéllos no llegan.
GILBERTO.- (Tremendo grito.) ¡Un oso! (Corre.
hacia sus compañeros, quienes también se asustan.)
RAMIRO.- ¿Dónde?
GILBERTO.- ¡Ahí detrás de ese matorral! (Aparece
un campesino con un carrizo, en él trae ensartadas varias
mojarras.)
.CAMPESINO.- No hay osos aquí, desde que viene
tanta gente a pasar días de campo, prenden lumbre, luego
se incendia el bosque.
(Molesto.) Mmmm... ni las mojarras pican ya, antes
sacábamos bas~tes y había para la comida.
RAMIRO.-·¿Viene mucha gente a·pescar?
CAMPESINO.- A mí se me hace que los pescan allá
arriba.
ARTURO.- ¿C6mo es posible?

GILBERTO.- En un sitio tan apartado.
CAMPESINO.-Te asustaste, muchachito, creías que
yo era unoso.(Se r{e.)Yocacé uno así de grande, y también
venado había por aquí; venado de cola blanca, pero han
huido pal monte; a medida que la civilit.ación nos va
cercando, pos ya no hay. Han fincado casas de ricos, por
aquí cerca, y trotan con sus caballos y espantan a los
animales pa allá arriba pal cerro; no, ya no hay osos (se
sonr{e), quedan las puras lagartijas; alacranes sí hay y
cimpieses y víboras de cascabel ycoralillo; tengan cuidaélo.
(Pausa. Se sienta) ¿No trais un cigarrito por ai?
ARTURO.- (Ve a Ramiro, saca los cigarros.) Tenga.
CAMPESINO.- Son finos ¿eh?(Fuma.J¿Quieren una
mojarrita, así, en las brasas? Nomás la ponen envuelta en
hojas de maíz, miren, asina. (La envuelve.)
GILBERTO.- Prende ya la lumbre, Arturo.
ARTURO.- Como usted mande, señor.
CAMPESINO: Me llamo Angelino Zapata pa
servirles, y vivo allá pa abajo si algo se les ofrece.
RAMIRO.- ¿No vive en el pueblo?
CAMPESINO.- Ni lo quiera Dios pa qué, acá vivo
solo. Voy al pueblo de cuando en vez, a comprar cigarros;
porque ese vicio sí se me quedó, pero ya menos. (Entra el
Profe con René y algunos excursionistas más.)
PROFE.- Por poco nos perdemos, como empieza a
obscurecer tomamos por el a~o y ya íbamos para las
adjuntas.
CAMPESINO.- ¡Ah! Sí van a bañarse allá... está
mejor, porque aquí el río es muy traicionero, en estos
charcos se han ahogado varios. Hay muchos remolinos.
MANUEL.-·Estoy muy cansado.
PROFE.-René sé tomió un tobillo. ¿Traes linimento,
Manuel?

MANUEL.- Sí, ahí está, en mi mochila.
RECTOR.- Yo también traigo.
RAMIRO.- (A René.) ¿Pues qué te pasó?
RENE.- Me resbalé y se me torció el pie. (El actor que
representa a René debe ser el más infantil y delicado de
17

�todos.) Caí como tres metros abajo.

RENE.- Es que tú caminas muy rápido y no te alcanzo,
entonces el Profe me ayudó con la mochila y...

CAMPESINO., Falta que la salvia suelte el jugo, y si
no, con unos éhiquiadores de yerbabuena quedas listo.

RAMIRO.-Comodino, tienes que acostumbrarte a los
golpes si quieres juntarte con nosotros.

RAMIRO.- Tómate una. (Dándole la aspirina.)

RECTOR.- Sí, por poco se va al desfiladero.

PROFE.- No exageren.
MANUEL.- Estaba muy oscuro.

GILBERTO.-A mí me duelen los hombros; ponme de
ese linimento, Profe.

HECTOR.- Y mi lámpara ya no funciona.
PROFE.- Que te sobe Héctor.
RAMIRO.- (A René.) Ya ves, porno venirte conmigo,
ahora qué le voy a decir a tu mamá; ella te encargó
conmigo.
RENE.-No dice nada, por favorno se lo vayas a decir,
si no después no me va a dejar venir.

RECTOR.- Yo zafo, se me apestan las manos y aquí
no hay jabón...
GILBERTO.- Yo traigo.

PROFE.- No te preocupes, además es una torcedura
muy leve; a ver, quítate la bota.

ARTURO.- Este cargó hasta con su abuelita para que
lo arrulle a la hora de dormir. ¿No trajiste también la
mecedora?

MANUEL.- También se pegó en la cabeza, trae un
chichón así de grande.

GILBERTO.- Ya párate, Arturo, yo nunca te digo
nada.

PROFE.- Préstame tu jabón, Gilberto, porque deveras
este linimento apesta.
RECTOR.-ApestaapatasdeRené. (Manuel se ríe; el
Profe se,encamina al río.)

~ROFE.-(ARamiro confidencial.) René no va a poder
caminar así como trae el pie.

CAMPESINO.-Tenga cuidado,joven, al acercarse al
río; si se resbala ni quién lo cuente.

RAMIRO.-¡Ay,eseniño!Paraquéaceptéqueviniera.

PROFE.- Sé nadar.
CAMPESINO.- Buenos nadadores se han ahogado
ahí, esas aguas son muy traicioneras, hay corrientes
subterráneas y más ora que lloyió pa arriba, subió el agua
hasta acá; arrastró troncos y animales muertos, fue una
temeridá.
ARTURO.- ¿Y usted dónde se baña, don Angelino?

HECTOR.- ¿Y tú cómo sabes?
MANUEL.- Míraselo, en la frente, ya se le puso
morado.

CAMPESINO.- Pos en la mera orillita.

RAMIRO.- Ahí está en mi mochila.

ARTURO.- ¿No se mete a nadar?

ARTURO.- Te están saliendo cuernos, René.

ARTURO.- Déjame a mí.

CAMPESINO.- Me zambullo pa quitarme el jabón.

RENE.- Casi no me duele.

GILBERTO.-Yo quiero calentar mi lonche.

GILBERTO.- ¿Se bai'la todos los días?

MANUEL.- Pero bien que lloraste.

ARTURO.- ¿No te puedes esperar?

RENE.- Porque me asusté.
CAMPESINO.- Para ese golpe no hay como las hojas
de salvia bien remojadas y machucadas. A ver, deja
curarte (corta unas hojas); le damos una machucada asina
paquesuelteeljugoyconunpañoseamarra,yapamañana
se desinfla ese chichón y quedas nuevo. (Lo empieza a
cur'ar.) También vas a necesitar una curación pal susto,
pero pa eso apenas mi comadre Basilisa, ella sí es buena pa
las barridas con pirul y la rezadera con huevo y piedra de
alumbre; ten precaución de tirar el alumbre al fuego pa que
salga la figura con que te asustastes; mañana que vaya al
pueblo, yo te digo donde vive. (Termina de curarlo.)
Bueno, ya estás listo.
RENE.- Gracias, señor. Lo siento Ramiro, yo quería
venirme contigo pero...
RAMIRO.-Yoteadvertíquenoteibaaandarcuidando.
18

MANUEL.- Ya está hirviendo el agua. ¿Quién trae el
café?

PROFE.- (A René.) Ahora sí ponte la bota y ya no te
la quites, a ver cómo amaneces.
RENE.- No me entra, se hinchó el pie y me duele.
PROFE.-Ponte la bota, te digo, si no, te vas a tener que
ir descalzo.
RENE.- Ya entró pero me duele.
RAMIRO.- Pues ahora te aguantas. A ver, da unos
pasos.
RENE.- (Se pone de pie.) Me duele (quiere llorar)
también la cabeza.
RAMIRO.- ¿Traes aspirinas, Gilberto?

RAMIRO.-Pongan sus cobijas, ysaquen lo que traigan
?e cenar, dejen algo para mañana porque va a ser larga la
Jornada; tenemos que subir el pico de las águilas, luego
rodear para llegar al pueblo, ahí podremos comprar algo
para merendar mañana y luego tomar el único camión que
pasa a las seis, si se nos pasa ese nos la vamos a tener que
echar a pata hasta la ciudad; asíes que vayan preparándose.

CAMPESINO.-Paqué; enveranosí,cadaochodías,
pero haciendo frío como ora, pa qué, ni ganas dan.

MANUEL.- Ya está el café.
CAMPESINO.- Sí, ya huele. ¿Me dan una tacita...? Si
no les molesta, y podemos asar estas mojarras pa que
alcance pa todos, déjenme hacer a mí, yo traiba estas hojas
dema!z.
ARTURO.- ¿De los elotes?
CAMPESINO.-(Se rfe.) De marorca. (Va envolviendo
lasmojarrasenlashojas.)Orasí,cezquitadelasbwas,en
el rescoldo.
ARTURO.- Le ayudo.
CAMPESINO.- Ponlas ahí; luego cuando estén asadas,
· se abren en dos, les quitas el esqueletito, y con salsita.

GILBERTO.- Sí.. (Se las da a Ramiro.)

PRO~.- Te quiere mucho y te admira, no hace más
quehablardeti,presumedesertumejoramigo.Novoltees
ahora, pero observa disimuladamente cómo te mira· está
pendiente de todo lo que dices, de los movimiento; que
haces.
RAMIRO.- Son figuraciones tuyas.
PROFE.- Puede ser; no digas después que no te lo
advertí con tiempo, tienes que tener cuidado con él de no
irlo a defraudar, de darle un mal ejemplo. (Duran;e este
cortodiálogo,losmuchachoshanidotendiendosuscobijas,
Arturo fuma y bebe de la botella de don Angelino
procurando que no lo vean.) Te ve como si fueras su
hermano mayor o su padre, no sé.
RAMIRO.- (Sonriendo.) No jodas, además, qué mal
ejemplo puedo darle yo. (Se rfe.)
PROFE.- De qué te ríes.
RAMIRO.- Me imaginé; si conocieras a la mamá, ya
está ruca.
PROFE.- ¿Y al papá, lo conoces?
RAMIRO.- No tiene...bueno, un seflor los visita de
vez en cuando, mi jefa dice que es el papá de René.

.

PROFE.- Le hace falta papá.
RAMIRO.- Yo po..
PROFE.- Con que seas su amigo; no sabes lo que
puede significar para un chamaco así, tener un apoyo como
elquetúlepuedesdar,poralgoteloconfiósumamá.(René
se acerca y le da algo de comer a Ramiro.)
RENE.- Ramiro, prueba estos tacos de harina que me
hizo mamá, y aquí es~ tu café.

PROFE.- (A Ramiro.) Todo lo habla en diminutivo.

J9

�RAMIRO.- ¿No que no podías caminar?¿Qué te dolía
m~cho el pie? (De aquíen adelante se irán iluminando las
escenas alternativamente, de acuerdo a los grupos que
vayan hablando; alguien sacará una guitarra.)
RENE.- Ese sefior insiste en que coma mojarra y a mí
no me gusta mucho, sabe como a cieno y él y Arturo se
pusieron a fumar y beber, y el sefiorestá contando cuentos
de aparecidos.
PROFE.- Y a poco te dio miedo.
RENE.- No, pero vi que Ramiro no estaba comiendo
y...

ARTURO.- ¡Ey, Ramiro, vénganse, parecen novios!
GILBERTO.- Y Arturo ya se puso celoso.
HECTOR.- ¿Tú con quién vas a donnir, Gilberto?
GILBERTO.- Yo solo,güey, para eso trajemisleeping
bag.
MANUEL.- ¡Qué elegante!
RECTOR.- Y uno con su pinche cobijita llena de
agujeros.
MANUEL.- Ya... que te compren otra.

RAMIRO.- No tengo hambre.
RENE.- Mira, también traigo dulces.
RAMIRO.- No quiero... ahorita.
PROFE.- Dame uno a mí para el postre, voy por café.
(El Profe va a servirse el café. Pausa.)
RENE.- ¿Estás enojado conmigo?
RAMIRO.- (Indiferente.) ¿Yo? ¿Por qué?
RENE.- Es que te veo serio, me quedé atrás porque ya
no podía, la mochila pesa mucho y me aprietan las botas.
RAMIRO.- Te dije que no te pusieras esas botas.
RENE.- Yo pensé, y mamá dijo que sí.
RAMIRO.- (Molesto.) Usa tu criterio, no el de tu
mamá; si te hubieras puesto los tenis no te habrías resbalado,
ya ni Gilberto.
RENE.- Qué tiene que ver Gilberto.
RAMIRO.- Júntate con él, es de tu edad.
RENE.- No me cae bien, más bien yo no le caigo a él;
en la escuela trato de sacarle plática, pero no me hace caso,
se va con sus amigos; y empieza a presumir de que su papá
es político y de que ya van a cambiar las cosas, y de la casa
que tienen y de las joyas de su mamá, y a mí eso no me
interesa.
RAMIRO.- (Poniéndole las manos en el hombro.)
Necesitas crecer, René, y no me refiero a la estatura. Tienes
que crecer de aquí. (Le señala su cabeza.)

RECTOR.- ¿Con qué ojos?
MANUEL.- Harta lana que debe sacar tu jefa en la
venta de elotes.
RECTOR.- ¡Ya párale!
MANUEL.- ¿Dije algo malo? O ¿no vende tu mamá
elotes en el mercado?
RECTOR.- Y eso qué tiene que ver; vendiera lo que
vendiera, a ti qué te importa.
MANUEL.- ¡Uy!
RECTOR.- ¡A qué se dedica tu papá! ¿No tiene una
cantina y despluma borrachitos, primero los empeda y
luego les saca la lana, los bolsea y ya bien cuetes los echa
a patadas a la calle.?
MANUEL.- Pinche mentiroso. Vas a ver, cabrón. (Se
tira encima de Héctor)
PROFE.- (Separándolos.) ¡Ey! Ya no se peleen, aquí
todos somos iguales, el pobre y el rico. No debe haber
diferencias de clases en un club de excursionistas, ¿acaso
no conocen nuestro lema?
GILBERTO.- ¡Uno para todos y todos para uno¡
Como los tres mosqueteros, pero en mi sleeping bag nada
más yo quepo.
MANUEL.- Pinche pendejo, burgués y egoísta.
PROFE.-¡Ey,esaspalabras!Quedamosenqueíbamos
a cuidar también el lenguaje. Me molesta que se digan
maldiciones.

. _MA~~EL.- _No son maldiciones, Profe. Hasta parece
vieJo. Si m las dice uno con coraje.
PR?FE.-Como quiera que sea. Si quieren pertenecer
al~
club llenen que respetar los estatutos·' tampoco les esey
t
pi endo que sean unos santurrones solemnes, no, me
gusta que estén alegres, sanos de cuerpo y espíritu. ¿Por
qué no se ponen a cantar? A ver. (Se ríe Héctor.)

PROFE.- ¿De qué te ríes, Héctor?
RE~TOR.- Nada, Osear. Digo, Profe, como te gusta
que te digan.
PROFE.- Osear, me llamo Ose~.
HECTOR.- Es que a veces no te puedo hablar de tú...
pareces grande. (Se ríe.)

_ARTURO.-Nodejan ponerl~atención a don Angelino,
está con~d~ un cuento a toda madre y ustedes con sus
bromas m deJan oírlo.

RAMIRO.- Bueno, ya, apacígüense.
ARTURO.- ¿Y luego, don Angelino?
CAM~ESINO.- Ah, pos como les iba diciendo, todos
estosparaJesestánencantados,poraquíporestosandurriales
estaba el escondite de Agapito Treviño. Caballo blanco sí
Robaba a los ricos pa repartir a los pobres, como Chu~h~
el roto. M.ás pa allá arribita hay una cueva, dicen, porque
yo nunca la he hallado, pero que están las señas Y todo
nada más que cuando uno va a llegar desaparece la cuev~
como por cosa de magia Yse tapa la entrada con una gran
roca.
ARTURO.- Y usted cómo sabe eso.

PROFE.- Bueno, ya ¡Y te sigues riendo!
HECTOR.- ¿No dices que te gusta que estemos alegres?
PROFE.- ¡Pero parece que te estás burlando!
HECTOR.- No me burlo, es que cuando dijiste que
cantáramos me acordé de una señora ~1 barrio.
PROFE.- ¡Qué chistoso!
HECTOR.- Da clases de canto.

CAMPE~INO.-Ah, mi compadreElpidio melo contó;
Yél nun~a miente, él escapó de milagro, andaba cuidando

un'.18 chivas cuando encontró la cueva, más bien fue una
chiva la que encontró la cueva, mi compadre se metió pa
saca/a. iY que va viendo costales llenos de monedas de
oro, castañas ~on hartas joyas, y que corre mi compadre
con tod_o y chiva y donde quiso coger unas monedas, que
se empie1.a a cerrar la cueva y patas pa cuándo son!
Alcanzó a salir apenitas y nunca más dio con el camino
Y es que el tesoro pos no era pa' él, y entodavía se oye
cabalgar por aquí un caballo blanco.

PROFE.-¿Y?

ARTURO.- ¿Y cómo sabe que es blanco?

. HECTOR.- No, nada, ella dice que no canta al aire
libre porque puede perder la voz; imagínate a Manuel con
su voz perdida aquí en el monte.

ARTURO.- ¿Puesnoqueeraun niño el que se aparecía?

~ANUEL.- O tú con tus nalguitas frías, perdón por lo
de frías.

CAMPESINO.- Ah, ese es otro cuento, ¿no les digo
que toda esta región está encantada?

RECTOR.- ¡Pásame algo!

CAMPESINO.- Porque han visto la sombra.

? ARTURO.-¿ Yese niño que también se aparece, quién

es.

PROFE.- Con ustedes no se puede.
GILBERTO.- Sí se puede, nada más hazte más al
pulque.
RECTOR.- Y que lo digas tú.
ARTURO.- ¡Ah niños! Ya ves, Osear, ya pon tu
kinder.

CAMPESINO.- No es uno, son varios, son almas en
pena. Todos los niños ahogados en ese charco traicionero
salen ya muy entrada la noche y lloran pidiendo ayuda·
como se fueron sin confesión.pues han de estar en el Jim~
y vienen a pedir que les recen pa entrar al cielo.
ARTURO.- ¿Y usted les reza?

CAMPESINO.- Ni sé.
MIGUEL.- Mira, mira, muy grandote.

�ARTURO.- ¿Y usted los ha visto?
CAMPESINO.- Vi a uno, asina más o menos como tú,
güerito, venía yo bajando ya tarde y de pronto ai nomás
detrás de un sabino vide una sombra verdosa, se me
pusieron los pelos de punta pero no retrocedí, me quedé
mirando sin poder moverme y vide cómo se tiraba al agua
ypedía auxilio y volvía a salir y hacía un ruido medio raro.
(Gil ronca, todos se asustan.)

y en la mañana le echaremos tierra.

CAMPESINO.- Y un poco de agua, no lo olviden,
hasta lueguito.
ARTURO.- ¿Por qué no se queda a donnir aquí, don
Angelino?
CAMPESINO.- No, yo voy pa mi jacal, en la mañana
tengo que ordeñar mis chivas.

MIGUEL.- Orale, Héctor, no seas gacho, dame mi
cobija.
HECTOR.- Yo no la tengo.
MIGUEL.- Tú la escondiste, gacho.
HECTOR.- Te la llevaste cuando fuiste a miar, ¿no te
la habrá quitado algún fantasma?
MIGUEL.- ¿No se la llevaría don Angelino?

ARTURO.- ¡Ay! ¿Qué fue eso?
PROFE.-Bueno, que le vaya bien.
PROFE.- ¡Qué susto¡ EsGilbertoque ya está roncando.

HECTOR.- Síguelo, quien quita y lo alcances.
CAMPESINO.- Gracias por todo.

RENE.- Estoy temblando... pero de frío.
RAMIRO.- Ven, acércate aquí, tápate con mi cobija.

ARTURO.- Gracias a usted.
(Ya es completamente de noche, Gil ronca.)

ARTURO.- ¿Y luego don Angelino, qué pasó?

PROFE.- Qué señor tan mentiroso.

CAMPESINO.-Pos nada- que el chiquío emitía unos
ruidos asina como de llanto que no le quería salir y como
que pedía algo, yo por poco me caigo del susto.
ARTURO.- ¿Y qué decía?
CAMPESINO.-Decía... papá...sí, llamaba a su papá...
P,apá, papá, no me dejes, sácame de aquí, me estoy
ahogando...pero pos parece que el papá no le hizo caso.

PROFE.- Aquí está tu cobija, yo la levanté; por las
prisas o el miedo la dejaste tirada. Y no hagan juicios
temerarios.
MIGUEL.- Qué apretado eres, Osear. ¡Juicios
temerarios! ¿Qué significa eso?

RAMIRO.- ¿Mentiroso?
PROFE.- Supersticioso.
RAMIRO.- Ah, creí que decías ...

PROFE.-B~eno, ya duérmanse. No se acerquen mucho
a la lumbre; a ver, ayúdenme a retirar un poco a Gil.

PROFE.- Así es la gente de los pueblos.
MIGUEL.- Yo. Aquí.

RAMIRO.-¿Tµ no crees en aparecidos?

HECTOR.- Vete a miar más lejos, güey.
MIGUEL.- Vete tú, si se me aparece el güerco verde
hasta me cago.

PROFE.- Claro que no.
RAMIRO.- Pero los espíritus sí existen.
PROFE.- Pero no se aparecen.

HECTOR.- Vas a apestar todo aqm.
MIGUEL.,- Es pura agua bendita. (Pausa).

RAMIRO.- Pero los santos sí se aparecen, y los
ángeles, bueno, según la Biblia.

CAMPESINO.- Ya es tarde...

PROFE.- La iglesia es muy discreta al respecto.

ARTURO.- No, cuente más.

RAMIRO.- Tú estudiaste todo eso, ¿no? En el
seminario.

CAMPESINO.- Mañana vengo otra vez. No olviden
apagar la lumbre cuando se vayan, si no luego los de la
forestal vienen y...

PROFE.-Acuéstatecerca deMigue1. Yo voy acostarme
por aquí, pero antes voy por más leña. ¿Y René?

RAMIRO.- Se quedó donnido sobre mis cobijas, 111e
da lástima despertarlo; pero mira, dejó la suya aquí.

RAMIRO.-¿Y los santos?
PROFE.- Eso es otra cosa.

ARTURO.- ¿Mepuedo a1.:ostar contigo, Osear? Tengo
frío.
PROFE.- No, yo voy a vigilar, y además no me gusta
estar cerca de nadie cuando duermo; acuéstate cerca de
Miguel y Héctor.
ARTURO.- Bueno.

PROFE.- (Se sonríe.) No estudiamos eso.

HECTOR.- ¿Uno más aquí?
ARTURO.- Está bien, al cabo que ni quería. (Se
acofrl()da aparte.)

RAMIRO.-¿Entonces...?

RAMIRO.- Si. No tenga cuidado.
PROFE.-Lamantendremos prendida durante la noche

22

PROFE.- Pues filosofía, como cuatro años, y teología
otros cuatro.

MIGUEL.-Apococreesqueélnovaasaberdistinguir
un coyote de un fantasma.

HECTOR.- Yo digo nomás. Viejillo mentiroso, esas
luces verdes que vio han de ser el reflejo de la luna en el
agua.
MIGUEL.- A lo mejor se las tronó.
.

.

HECTOR.- Sí, qué no le viste los ojos de semáforo en
alto.
MIGUEL.- Chin, cómo pican estas piedras.
ARTURO.- Ya cállense, no dejan donnir, par de
comadres, viyen peleándose y siempre juntos.
MIGUEL.- Ya cállate tú también, llanero solitario; a
ver, levántate Héctor, vamos a tender mejor esto.
RAMIRO.- ¿Qué les pasa a ustedes?

HECTQR.- Parece taco. (Lo levantan y lo ponen en
otro lugar.) Y cómo pesa el condenado.

HECTOR.- ¡Ay, qué frío!
MIGUEL.- (Fingiendo la voz.)Papá, sácame de aquí,
me estoy mojando. Voy a echar una miada, no le siga don
Angelino.

HEC.TOR.- Ese ha de ser el ruido raro del que habló
don Angelino.

PROFE.-(Retirándosealfondo.) Megustaelcroárde
las ranas y el aullido lejano de los coyotes.

HECTOR.- (Tonq de queja.) Mira, Ramiro, no me
puedo acomodar aquí; hay muchas piedras.
RAMIRO.- Pónganse más allá.
MIGUEL.- Pero allá hace mucho frío, no llega el calor
de la lumbre.
RAMIRO.- Bueno, pues limpien bien el terreno, y ya
cállense.
HECTOR.- (Riéndose.) Me hubiera traído los
calzoncillos guardapedos de mi abuelito.
MIGUEL.- (Riendo también.) Lo ibas a dejar en
pelotas sin su ahogapulgas. (Han estado limpiando el
terreno.)
HECTOR.- (Sin dejar de reír.) Ya me lo imagino,
buscando sus calzoncillos bien sellados.
MIGUEL.- Ya no te rías, se va enojar Ramiro.
HECTOR.- Ese par, Osear. y Ramiro, qué onda,
fundaron este club dizque para que ya no anduviéramos en
las esquinas de vagos.
MIGUEL.- También hay muchos que le hacen al
teporocho ya desde muy chiquillos, ahí a la vuelta de la
23

�casa vive un huerquito como de cinco afios que trae su
bolsa de cemento y se droga.

RENE.- No, tengo mucho frío y me sigue doliendo la
cabeza

RECTOR.- ¿A los cinco anos?

RAMIRO.- ¿No trajiste almohada?

MIGUEL.- (Hace la señal de la cruz.) Pa ésta.

RENE.-No.

RECTOR.- Pero pues ya ves, venirnos muy poqui~.
aunque se han inscrito muchos.
MIGUEL.- Le sacan.
RECTOR.- No todos son como nosotros; los que no
son apretados como Gilberto, son destrampados.
MIGUEL.- O mariconci~ que no aguantan las
asoleadas ni la sed, ni el hambre.

PROFE.- Ya duénnanse. (Risas de Héctor y Miguel.)
HECTOR.- Está bien, papá.
MIGUEL.- (En voz baja.) Este que se cree (más risas)
el vigilante nocturno.

RAMIRO.- A ver, pon tu cabei.a sobre mi brazo.
¿Esw más cómodo asr!
RENE.-Sí, gracias.

RAMIRO.- ¿Y el tobillo te duele?
RENE.- Sí, pero ya menos, no te preocupes. (Pausa.
Ruidodegrillosyranas.)Ramiro,eresmuybuenoconmigo,
a toda madre, nunca había tenido una amigo como tú, eres
a todo dar, gracias por invitarme a venir y por dejarme
entrar al club.

dice papá cuando va a la casa, me da dinero y me dice
"usted lo va a administrar", me pasa la mano por la cabeza
y se va, y no lo vuelvo a ver hasta el siguiente mes y a veces
ni lo veo, nada más deja un sobre con dinero dirigido a mi
nombre... ¿Ya te dormiste?

RAMIRO.-Puedes seguir hablando si quieres, pero en
voz baja, no molestes a los demás.
RENE.- No, Ramiro... tú no me dices nada... no
importa, siempre estás muy serio; el primer día que llegué
al club, tú te habías accidentado no supe dónde, en la
fábrica donde trabajas. ¿O fue en una excursión? Estabas
parado en la puerta con tu brazo en cabrestillo o como se
diga, yo no sabía todavía quién eras pero el Profe, digo,
Osear, me mandó contigo para que me explicaras y yo sentí
algo que nunca me he sabido explicar, algo así como
mucho gusto; bueno, yo sentí que me parecía a ti, vi que
eras mayor que yo y me dieron ganas de gritar o de echarme
a reír ¿y sabes?, esa noche no pude dormir.

RAMIRO.- Ya trata de dormir.
RENE.- No puedo, no tengo suefio, pero estoy muy
contento, antes yo no tenía amigos, nadie me tomaba en
cuenta. No te molesta que hable ¿verdad?

HECTOR.- (Aullando en voz baja.) Ah u ah u...

RAMIRO.- Mmmm ...

RAMIRO.- Realmente eres un muchacho raro, tienes
mucha sensibilidad, a mí se me hace que ves muchas
telenovelas, ten cuidado.
RENE.- No, nunca veo televisión. (Pausa.) Mira el
cielo, acaba de caer una estrella.

PROFE.- Ya te oí, Héctor.
HECTOR.- No soy Héctor, soy coyote, ah u ah u...

RENE.- A mi mamá la veo muy poco, a mi papá
menos, ellos se separaron cuando yo era muy niño. ¿Tú sí
tienes amigos?

PROfE.-Huerco cabrón. (Risas de Héctor y Miguel.)

RAMIRO.- Es un aerolito.
RENE.- Eso, mamá dice que puedes pedir un deseo, lo
que quieras y se te concede.

RAMIRO.- Todos ustedes son mis amigos.
MIGUEL.- ¿No que no?

RENE.- Pero tú no tienes problemas.

RAMIRO.-(Sonriendo.)Esagosto,enestemespuedes
pedir muchos deseos; lluvia de estrellas se llama.

PROFE.- Se due.imen o...

RAMIRO.- Todos tenemos problemas... en la vida...
HECTOR.- No tenemos suetio.
PROFE.- Bueno, entonces quédense en silencio, y
dejen dormir a los demás.

ARTURO.- Sí, hombre, ya ni friegan.
PROFE.- Aprendan a Gilbmo.
MIGUEL.- Eso, aprendan ustedes deél, ya ven que no
se molesta.
PROFE.- Voy a contar hasta tres y se me quedan en
silencio, uno...dos.. tres... (Más risas y cuchicheos de
Héctor y Miguel.)

RENE.- Yo ya no quería vivir cuando me di cuenta...
mi mamá al principio me decía que papá se había ido a
trabajar lejos.•. pero después yo me di cuenta que no era
cierto. Cuando entré a la escueta le oí decir a una maestra
cosas de mi papá... que vivía con una mujer y que tenía
otros hijos y tambi&amp;l dijo cosas feas de mi mamá Yo
estaba muy chia&gt; y esto no se lo había dicho a nadie, nada
más ní lo sabes.
RAMIRO.- Ya duérmete.

RENE.- Ramiro, ¿tienes sueño? Duénnete si quieres,
yo pongo ahora mi brazo bajo tu cabei.a para que te sirva
de almohada; sabes, ine gustaría que esta noche no pasara,
que siempre fuera así, oyes a los grillos, las ranas, el río y
este aire frío en la cara. (Pausa.) Ramiro, ¿estás dormido?
(René se incorpora y amorosamente cubre con su cobija a
Ramiro, quien ya dormido se da vuelta y abraza a su
amigo. Pasa un instante en el que sólo se escucha el rumor
del río, el croar de las ranas y el viento, y un sollozo. Es
Arturo quien llora en silencio.)
PROFE.- ¿Quién llora? (Va hacia Arturo.) ¿Qué te
pasa, Arturo?

RENE.- M.anana. ¿Me vas a ayudar?
ARTURO.- Nada.
RAMIRO.- Usted solo se va a ayudar.
PROFE.- ¿Qué tienes?

RAMIRO.- René, ¿no duermes, verdad?
24

RENE.- No me hables de usted, no me gusta: Así me

ARTURO.- Nada te digo, déjame solo. (Arturo se
pone de pie.)
PROFE.- Vuelve a acostarte.
ARTURO.- Que me dejes, te digo.
PROFE.- Estuviste bebiendo. Tienes aliento
alcohólico.
ARTURO.- ¿Y a ti qué te importa?
PROFE.- ¿De dónde lo sacaste? Ah, se lo robaste a don
Angelino.
ARTURO.- Sí y qué.
PROFE.- ¿De cuando acá te da por la bebida? Eres
muy joven, un niño casi.
ARTURO.- Déjate de mamadas y déjame solo, no me
pasa nada.
PROFE.- Si no te pasa nada ¿por qué no te vuelves a
acostar?
ARTURO.- No tengo sueño.
PROFE.· ¿Por qué llorabas?
ARTURO.- No estoy llorando.
PROFE.- Te oí sollozar.
ARTURO.- Tengo catarro, eso es todo.
PROFE.- A mí no me vas a engañar.
ARTURO.- No trato de engañarte, ¿por qué chingaos
iba a llorar?, no soy un niño.
PROFE.- Eres el más niño de todos.
ARTURO.- Tengo dieciséis años.
PROFE.-Aunque tuvieras veinte, la edad cronológica
no cuenta, sino tu madurez emocional, no quiero herirte
pero te he observado últimamente y...

ARTURO.- Con qué derecho, a ver.
PROFE.- Me siento responsable de todos y tú no
actúas con naturalidad, ya no eres el de antes.
25

�ARTURO.- He crecido.
PROFE.- ¿Por qué dices que fuiste con las viejas? ¿A
eso le llamas crecer? Falta primero saber si es cierto eso
que dices, y no presunciones tontas que deberían de
avergonzarte. Si fuera verdad lo que dices, no lo andarías
pregonando a los cuatro vientos.

RAMIRO.- Ya cálmate, Arturo, ¿qué te pasa?
ARTURO.-(Llorando más.) Nome toques tú tampoco,
pinche mayate, corruptor de menores, te voy a acusar, ora
verás.

RAMIRO.- Claro que no, tonto. Anda, ya pasó todo.

MIGUEL.- ¿Pues qué pasó?

PROFE.- Ven acá.

HECTOR.- Se enchiló Arturo.

PROFE.- Estás mintiendo, ¿de dónde sacas eso?,
mente cochambrosa
ARTURO.-¿Quieres pruebas? (Burlonamente.) Mira
a Ramiro, abrazado tiernamente deRené. Putos,.putos, eso
es lo que son. (Empieza a gritar y a patear.) Putos, putos.

MIGUEL.- ¿Por qué?
HECTOR.- Quién sabe, mejor hazte el dormido, si
no...
ARTURO.- (A Miguel y Héctor.) Y ustedes también,
cómplices, ¿no me digan que no se dieron cuenta?
MIGUEL.- De qué jodidos hablas.
HECTOR.- Hazte el dormido, pendejo, no te metas en
broncas.

PROFE.- Estás en un error, Arturo, Ramiro sería
incapaz de semejante cosa.

PROFE.- Estás celoso.
ARTURO.- ¿Celoso? ¿Yo, de quién? (Los demás
,uchachos despiertan y observan la escena asustados.)
RAMIRO.-Estabas soñando,¿verdad, Arturo? Tenías
una pesadilla.

26

. RENE.- Arturo siempre anda con sus cosas, no es la
pnmera vez que me insulta, desde que llegué al club
comenzó con sus indirectas.
RA~RO.- Está celoso sin motivo, yo no tengo
preferencia por ninguno de ustedes.
PROFE.-(Entra con Arturo en brazos.) ¡Ramiro! Este
~uc~ac_ho no está nada bien, creo que tomó demasiado, se
mtox1co, no sé qué le pasa.

RECTOR.- Miren a Gilberto, bien dormido. (Osear
ha calmado a Arturo, que se halla sentado en una roca
llorando.)
AR!URO.-Cabrones,nadiemequiereamí,yosiempre
estoy dispuesto a ayudar y a mí nadie me toma en cuenta
pero al primer mariconcito que llega hasta lo quiere~
cargar, ai lo traen en brazos porque se falseó un pie, no
salx:n la clase de ficha lisa que es la Renetita. Lo heredó de
su pmche madre. ¿Cómo no va a ser joto? Si su mamá le
pone el ejemplo, si mete hombres a su casa; a huevo que
René ~ da cuenta a lo que se dedica la vieja, por muy
pendeJo que sea.

PROFE.-No digas tonterías, quién eres tú para juzgar.
RENE.- (Llorando.) Eso es mentira, Osear, mi mamá
es muy buena, eso que dice Arturo son mentiras.

ARTURO.- Bonito par, a mí se me hace que ustedes
también.

ARTURO.- (Despertando de pronto.) Déjenme,
cabrones, vayan a manosear a otro pendejo.

PROFE.- (A Arturo.) Pídele perdón a René andale
pídele una disculpa. Tú no eres malo.
'
'

PROFE.- Ven acá, animalito, nadie q1.üere abusar de
tus encantos varoniles. Tómate esto; anda, una confesión
no te haría mal. (Le da de beber.)

RAMIRO.- Si no lo haces no te volvemos a admitir en
el club.

ARTURO.- Pues aquí huele a circo.
PROFE.- ¿Te vas a callar?'
ARTURO.- Cállenme si pueden.
PROFE.- (Cacheteando a Arturo.) Que te calles te
digo. ¡Estás enfermo! (Arturo llora desconsoladamente,
su llanto es de impotencia.)
PROFE.- (Arrepentido.) Ven acá, tonto, el vino te
transtomó la mente.
RENE.- Tengo miedo, Ramiro, mucho miedo

ARTURO.- Qué pesadilla ni qué madres, desde hace
rato que estoy despierto; quién iba~ poder dormir con esa
platicadera que tenían y les estuve oyendo toda la bola de
pendejadas y declaraciones de amor que se hicieron.
(Arturo corre haciaRené y lo levanta bruscamente.) Aver,
levántate, güey, y defiéndete si es que puedes, aunque no,
te faltan huevos. Cabrón, maricón de mierda.

RAMIRO.- Ya cálmate.

RAMIRO.- Qué nochecita.

MIGUEL.- (Haciendoqueacabadedespertar.) Ay.
¿Ya amaneció?

MIGUEL.- El león cree que todos apestan.
ARTURO.-Ramiro quién sabe, pero qué tal la loquita
de René ¿eh? (Se acerca a René y lo mueve con el pie.)
Despierta ya, Renetita; muy modosito el cabrón, pero bien
que le tendió la cama a Ramiro para acostarse con él y
fingió que le dolía el tobillo para ver si el otro lo sobaba.
¡Ay mariquita!

. RENE.- Pero_ Arturo dijo que te iba a acusar, yo no
qmero que por mt culpa te vayan a hacer algún daño.

PROFE.- No. Bueno, sí, no dejen que se apague la
lumbre Ypongan más café.

RAMIRO.-Puedeserunataquedehisterismo.Arturo,
Arturo. (Lo golpea suavemente en la cara.) Arturo. (A
Osear.) Desabróchale la camisa, aflójate el cinturón, hay
que darle un café cargado y hacerlo caminar.

RAMIRO.- ¿Eh? ¿Qué pasa?
ARTURO.- (Llorando histéricamente.) ¿Creen que
no los vi? Estaban manoseándose. ¡Puercos!

RENE.- (Llorando.)¿ Yo no soy eso, verdad? (Medio
tono.)¿ Verdad que no, Ramiro?

PROFE.-¿Y quién te va a creer, animal?

ARTURO.- Ya déjame solo. (Se retira.)

ARTURO.- No me toques, qué te has creído; lo que
µasa es que todos ustedes son una bola de maricones que
se vienen a refugiar a la sierra con muchachitos menores
que ustedes.

MIGUEL.- Andale, ya va a cantar la guácara.

RAMIRO.- De qué.
ARTURO.- Tengo ganas de vomitar.
PROFE.-Eso te hará bien. (Se lo lleva al fondo.)

ARTURO.- No quiero.
PROFE.-Lo vas a beber y cuando estés sobrio me vas
a repetir todo lo que dijiste, a ver si puedes sostenerlo.

ARTURO.- Pinche cura fracasado, ni a monaguillo
llegaste, te corrieron del seminario por...
PROFE.- ¡Trágate el café! ¡Es una orden!
. ARTURO.- (Corre tambaleándose.) Yo ya me voy a
m1 casa.
PROFE.- (Lo alcanza.) Usted se queda aquí y va a
responder a todos por las acusaciones que ha hecho.

ARTURO.-Sí, joto, eres joto, para qué te haces.
RENE.- Ramiro, no le creas, yo no soy así.

ARTURO.- Sabe Dios quién será el papá de ese güey.
(René llora en el colmo de la desesperanza y se encamina
a/fondo del escenario.)
R~MIRO:· Te vas a callar o te las vas a tener que ver
conmigo, aqm ya no va a haber consideraciones. (Más
ca~mado.) Anda, vamos a caminar. (Medio en broma.) ¿O
qureres que te cargue?
ARTURO.- Suéltame.
RAMIRO.- No, ahora vas a caminar para que se te
quite la borrachera.
¡Vamos! (Ha empezado a amanecer.)
HECTOR.- Ya está el café.

HECTOR.- (Baja.) ¡Andale cabrón, eso querías!

MIGUEL.- ¡Bien cargado!

MIGUEL.- ¿Te podemos ayuclar en algo, Osear?

PROFE.- Tráeme una taza. (Miguel obedece.) (Da
27

�unos tragos bien grandes.)
GILBERTO.- ¡Ah! ¿Qué horas son?
HECTOR.- Ya empieza a salir el sol.
GILBERTO.- Ah qué flojera.
RAMIRO.-Levántate ya y guarda bien tus cosas, nos
vamos.
GILBERTO.- ¿A dónde?
RAMIRO.- Como que a dónde, al pico de las águilas,
tenemos que apuramos antes de que caliente demasiado el
sol. René, arregla tus cosas.
GILBERTO.- ¿Vamos a desayunarnos aquí? Ya tengo
hambre.
RAMIRO.-René. (Gritando.) René ¿dónde está?. (Ve
a Osear) ¿a dónde se fue?
HECTOR.- Yo no lo vi.
MIGUEL.- Se fue lloriqueando para allá. (Grita.)
René,René.
RAMIRO.- (Corre hacia el río.) René, ya nos vamos,
ven no te escondas. Arturo ya se arrepinúó de todo lo que
dijd. (El sol ha empezado a salir.)

MIGUEL.- Era una broma, René.
RAMIRO.- René (a Miguel) tú por allá, ayúden~e a
buscar. (Se oyen cada vez más lejanas las vo~es de Miguel
y Ramiro gritándole a René.Aparece el anciano.)
CAMPESINO.- Qué pasó, muchachos, ¿cómo
amanecieron?
RAMIRO.- ¡Se tiró al río, está muerto! Se lo llevó la
corriente. (Solloza.) Allá se ve atorado en una represa,
entre las ramas.
PROFE.- Corre, vamos a sacarlo.
CAMPESINO.-(Lo detiene.) Te ahogarías tú también.
PROFE.-Puede estar con vida, hay que sacarlo acomo
dé lugar.
CAMPESINO.- y O me encargo de eso. Sólo yo sé
cómo hacerlo. (Arturo empieza a llorar, Miguel vuelve y

28

pronto se da cuenta de lo sucedido, Gil y Héctor se juntan
como buscando apoyo uno en el otro; a ellos se les une
Miguel, los tres lloran asustados.)
RAMIRO.- (Va a donde están las cosas de René,
levanta la gorra y la aprieta contra su pecho. Arturo se
encamina junto a Ramiro.)
ARTURO.- Yo no quería. .. eso. Perdón, yo no quería
que se...
PROFE.- (Se hinca.) Padre nuestro.
RAMIRO.- El sexo lo contiene todo.
PROFE.- Que estás en el cielo.
continental, cada ano más definida como
tal, tanto en lo económico y lo político
como en lo cultural. Además, en lo que
atai'ie a la capacidad de observación y
explicación del fenómeno social humano,
el investigador ubicado en el suelo
laúnoamericano tiene a su favor otro
elemento de gran importancia para
enriquecer su-capacidad de análisis. Me
refiero al vasto instrumental de
comunicación que maneja.

RAMIRO.- Cuerpos, almas.
PROFE.- Santificado sea tu nombre.
RAMIRO.- Significados, pruebas, purezas.
PROFE.- Venga a nosotros tu reino.
RAMIRO.- Delicadezas, resultados.
(Lentamente va obscureciendo y cae el telón.)

....

-

En efecto, por su conocimiento de
idiomas y por sus contactos personales
- restringidos en sus efectos, por cierto,
en esta prolongada década de decadencia
económica queaún seprolonga-, asícomo
por la cantidaó y rapidez de las
traducciones al castellano, al portugués,
el investigador latinoamericano de lo
social se mueve con familiaridad en un
espacio internacional de ideas mucho
más amplio que el que corresponde a
muchos de sus mejores colegas de las
hablas inglesa, francesa, holandesa,
alemana e italiana. Probablemente,
América latina sea hoy el núcleo cultural
más cosmopolita que exista en el mWido.

autores latinoamericanos.
Desde luego, podría sospecharse que
es ésta la expresión de una diferencia de
calidad apreciable entre los unos y los
otros. Nada más alejado de la realidad
porque, si algo permite comprobar ese
cosmopolitismo informativo tan
característico de la cultura
latinoamericana de nuestros días es que
ese rango diferencial de calidad ha ido
diluyéndose hasta desaparecer en muchas
de las especialidades referidas a la
sociedad.
Otro factor actúa. Es el que se refiere,
precisamente, al cosmopolitismo cultural
y a su reverso, el provincianismo. Se
trata de actitudes culturales con una raíz
profunda, que condicionan la calidad
misma de la producción científica en
general. Más aún, en la ·prolongada
historia de la ideas el cosmopolitismo ha
estado muchas veces asociado a lo
profundamente renovador, así como el
localismo a lo repetitivo y decadente.

10

del parentesco, de Uvi-Strauss, Cuya
primera edición apareció en París en 1949
-la obra que inaugura ese modo de
interpretación que en antropología
conocemos comoestructuralistapero que,
sobre todo, es WlO de los pilares de la
antropología cultural después de la
segunda guerra mWidial- hace esta
observación: "El libro masivo de UviStrauss tiene sus devotos, pero no ha
penetrado ni muy rápida ni muy
profundamente en el pensamiento
anglosajón, sobre todo porque está escrito
en francés y porque es extremadamente
largo" (p. 24).
Doble confesión de impotencia
informativa: lo queestá escrito en francés
es inaccesible para la mayoría de los
antropólogos de habla inglesa; si.además,
el libro es largo, mucho más aún.
Aplaudamos la honestidad de la confesión
por parte de un especialista importante
del mundo universitario anglosajón, a la
vez que apreciemos la rigurosa limitación
informativa de nuestros colegas, que sólo
son capaces de manejarse con Wl solo
idioma (y siempre que la obra sea breve)
en este mundo tan internacionalizado.

Ya puede resultamos muy elocuente Dos ejemplos contemporáneos de
el hecho de que, mientras el estudioso provincianismoencienciassociales. Uno
El otro caso se refiere a los
latinoamericano cita siempre con lo proporciona Robin Fox, antropólogo historiadores franceses. En un breve
familiaridad en sus trabajos una vasta inglés, autor de Kinship and marriage, artículo relativamente reciente que,
gamadecolegasdevariasnacionalidades obra publicada en 1967 y reeditada con traducido al castellano, leemos en el
no latinoamericanas, es casi inútil buscar frecuencia
(Penguin
Books, número de julio-septiembre de 1987 de
en la producción de autores Harmondsworth,Middlesex,Inglatecra). la Revista Mexicana de Sociología
estadounidenses y europeos citas de Alreferirsealasestructuraselementales (Instituto de Investigaciones Sociales/
V\

.....

�UNAM), Maurice Aymard, medievalista
francés, reconoce que, para los
historiadores franceses, la producción
histórica italiana "se nos escapa en lo
esencial", apesar de su gran importancia
y originalidad. Y agrega: "Pennanece
ajena a nosotros, incluso a quienes,
historiadores de profesión, leen, viajan y
se-reúnen en esos debates, mesas redondas
y coloquios que una Italia hospitalaria
multiplica a placer" (p. 251). Testimonio
más que elocuente: de Francia a Italia
casi se puede ir caminando y a cada rato
el historiador francés abraza a su colega
italiano, porque éste lo invita sin cesar,
pero no lo lee jamás, porque este último
no puede superarla insalvabledesventaja
de no escribir en francés.
Antropólogos anglosajones que no
pueden leer a Lévi-Strauss porque éste
escribe en francés; historiadores franceses
que ignoran la obra de sus colegas
italianos porque éstos insisten en escribir
en su propio idioma. Episodios ambos
inconcebiblesenelambientecosmopolita
de las ciencias sociales en América latina.

11
Es oportuno recordar aquí que, desde
hace decenios, ha habido trabajos de
autores latinoamericanos equiparables al
mejor nivel internacional en la temática
de las ciencias sociales y de otras
disciplinas afines.

No hace mucho publiqué un ensayo
titulado "América latina: Evocación sobre
la capacidad de crear ideas nuevas"
(Estudios Latinoamericanos, Centro de
Estudios Latinoamericanos/Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales/UNAM,
enero-junio 1987). Menciono allí varios
casos precisos de autores argentinos de
este siglo cuyas obras constituyen valiosas
avanzadas en el estudio de problemas
precisos. Creo qu_e es oportuno resumir
aquí esos casos:

"La fatiga y sus proyecciones sociales",

que Alfredo L. Palacios publica en 1922,
once años antes de que apareciera
"Problemas humanos de una civilización
industrial", de Elton Mayor, una de las
obras inaugurales de la sociología
industrial.

Decíaeneseensayoqueunacompulsa
similar podría hacerse en otros países
latinoamericanos y, para acentuar los
rasgos de la insularidad infonnativa en
que se mueven las ciencias sociales y
otras disciplinas afines en Europa y
El "Informe sobre el estado de las clases Estados Unidos, recordaba que ninguno
obreras en el interior de la República", de
de los autores argentinos que he
Juan Bialct Massé (1904) y "El obrero en
la República Argentina", de Juan Alsina mencionado es citado jamás como
(1905), que son estudios integrales de una precursor por los respectivos especialistas
clase social muy pocas veces repetidos en europeos y estadounidenses.

. otros países del continente, incluso
Estados Unidos¡_ "Teoría y práctica de la
historia", de Juan B. Justo (1909) y
"Lás guerras civiles argentinas", de Juan
Alvarez (1914), lúcidas avanzadas del
tipo de análisis lústórico que en 1929 se
transformaría en Francia en la notable
escuela de los Annales, iniciada por Marc
Bloch y Lucien Febvre;
las "Proposiciones relativas al porvenir
de la filosofía", que José Ingenieros
publicó en 1918, donde adelantaba
posiciones notablemente similares a las
desarrolladas, lustros después, por la
escuela del neopositivismo lógico, cuyos
iniciadores comenzaron a reunirse en el
Círculo de Viena precisamente el mismo
año de la publicación en Buenos Aires de
la obra que menciono, la cual ignoraron
siempre;

12
En síntesis, la experiencia histórica
continental propia de América latina le
proporciona al investigador de las ciencias
sociales y de las disciplinas afines un
material de análisis comparativo
extraordinariamente rico. Si se suman el
instrumental de infonnación que se
encuentra asu alcance yel escalón cultural
y profesional logrados, se debe llegar ala
conclusión de que su aporte, en materia
de hallazgo científico y construcción
teórica, alcanza en algunas disciplinas ya
niveles superiores de calidad Y
originalidad. Una barrera inmediata que
debe vencer es la duda en la capacidad

~ r a de las propias fuerzas, herencia
de siglos de dominación política
económica y cultural.
'
&amp;ta comprobación adquiere fuerza
extraordinaria por su proyección sobre la

e~~tencia colectiva en esta etapa que problemática social. El investigador
v1v1mos, cuando ya parece que no hay latinoamericano de las sociedades
problema sustantivo en un pueblo de hwnanas enfrenta, uf, la más estimulante
nues~o continente que pueda de las posibilidades culturales y la más
solucionarse en terrenos ajenos a la amplia de las responsabilidades sociales.

�EL DEBATE SOBRE LA POSTMODERNIDAD
EN LA CRISIS ACTUAL

Gabriel Vargas Lozano
En las últimas décadas y en particular,
después de la Segunda Guerra Mundial,
se han venido observando una serie de
cambios en los niveles económico, científico-técnico, artístico, filosófico y finalmente políticos y sociales, que han
venido generando la conciencia de que
está tcnninando una época entera de la
historia y se inicia otra nueva. Uno de los
primeros términos en aparecer fue el de
"sociedad postindustrial", propuesto en
1969 por Alain Touraine, para designar
el hecho de que la sociedad habría cambiado por el efecto del desarrollo tecnológico. Ese mismo ténnino es utilizado
por Daniel Bell en su libro The Coming of
Posúndustrial Society (N.Y ., 1973). Sin
embargo, el prefijo post pasó a ser
empleado primero en la arquitectura pero
más tarde en las diversas formas artísticas
y literarias. Por último, a finales de los
ochenta, Jean Fran~is Lyotard propone
el ténnino de "condición postmodema"
para designar a aquel estado de la cultura
que surge "después de las transfonnaciones que han afectado a las reglas
del juego de la ciencia, de la literatura y
de las artes a partir del siglo XIX".1

Moderno (del lat. modernus) es sinónimo de actual. El concepto de moderno,
como dice Habermas en un trabajo que
citaremos más adelante, aparece ya desde el siglo V de nuestra era para distinguir el presente cristiano del pasado
pagano. Desde ese entonces, el concepto
aparece y desaparece, hasta que es considerado por los historiadores para designar una etapa nueva que va, desde la toma
de Constantinopla en 1453 o el descubrimiento de América hasta finales del siglo
XVIII.

La era moderna coincide entonces
con el planteamiento de la modernidad y
que, desde el punto de vista económicosocial implica el proceso de transición
del feudalismo al capitalismo (del siglo
XIV al XVI) hasta la consolidación de la
primera etapa de este último sistema.Recordemos en este sentido que el
historiador inglés Erich Hobsbawn nos
dice en La era de las revoluciones
burguesas, que a la par de que se
desarrollaba una revolución política como
la francesa, en Inglaterra se llevaba a
cabo una revolución industrial que
afectaría todo el sistema confiriéndole
Ahora bien, puesto que en todos los un nuevo sentido.
ténninosanteriores se antepone el prefijo
La modernidad es pues la forma en
post, conviene definir primero qué se
entiende por moderno y modernidad, para que se ha designado el desarrollo
luego precisar los sentidos en que se ha complejo en los niveles científicodefinido la postmodernidad e inclusive técnicos, culturales, políticos e
ideológicos que integran el proceso de
el postmodernismo.
formación del capitalismo.

¿Qué elementos constituyen estaconcepción de la modernidad? Para ello
tenemos que recurrir a los tópicos principales planteados por los ilustrados:
El primer aspecto que constituye la
Ilustración es la confianza ciega en el desarrollo de la ciencia y de la técnica El
hombre-máquina que como decía La
Mettrié, funciona sin tener que admitir la
existencia de Dios o de la inmortalidad
de las almas, logrará por ese medio la
satisfacción plena de sus necesidades.
El segundo es la fundamentación de
la autonomía de la razón. Sin lugar a
dudas es Kant quien realiz.a el gigantesco
esfuerzo de pensar los alcances y límites
de la razón humana. Kant decía en su célebre texto ¿Qué es la Ilustraci6n?, que
ésta significaba para el hombre la mayoría de edad.
El tercer aspecto es el de la secularización de la política Mientras en el
período feudal todas las actividades
estaban subordinadas a la religión, la
modernidad se inicia con la separación
del ámbito político del religioso.
Un cuarto aspecto es la tesis de que la
historia es un proceso lineal yascendente.
Esta idea, paradójicamente, será
desarrollada plenamente por Hegel. Digo
paradójicamente porque si bien es cierto
que el autor de la Fenomenolog(a del
Espíritu toma de la Ilustración el concepto

de razón también lo es que critica a los
ilustrados poireferirse más al Verstand
como cálculo, reflexión carepte de vida,
que a la Vernunft como dialéctica y
autoconocimiento.

nucleares que pueden destruira la especie
humana en su totalidad. Esto significa
que existen dos problemas absolutamente
nuevos que configuran el mundo actual y
con los cuales debemos convivir.

Finalmente, un quinto aspecto es que
diversos filósofos de laIlustración quieren
lograr un mundo mejor, más justo, más
igualitario, más democrático, aunque esta
palabra designe por el momento tan sólo
las libertades de pensamiento, acción y
representación política.

El tema de la razón, o mejor, de la
racionalidad, se ha vuelto también
complejo. La racionalidad que ha
nonnado el desarrollo capitalista es la
que Horkheimer, Adorno y Marcuse
llamaron raz6n instrumental. Esta
racionalidad se basa en la eficiencia así
como en la utilización de la ciencia como
fuerza productiva. Ese 'impulso de la
ciencia ha producido tres grandes
revoluciones que han alterado ya el ritmo
y el sentido de la existencia: la
microelectrónica en la industria, en la
comunicación, en la información yen los
servicios; la ingeniería genética y la
energía nuclear.

Tal vez el únicoautaqueconsideraba
que el desarrollo científico técnico no
traería automáticamente su equivalente
m&lt;nlesJuanJacoboRousseau.Rousseau
es un hombre fuera de serie dentro de la
gran corriente ilustrada.
La Ilustración propuso un juego de
respuestas al complejo problema de la
transición del mundo feudal al mundo
moderno. Pero estos ideales,
anali7.ándolos desdeel siglo XX, parecen
haber rodado por los suelos.
Si se examina la idea del desarrollo
científico-técnico, hoy encontramos dos
lúnites: primero, el agotamiento de los
recursos naturales no renovables. Según
l~ expertos, sólo en nuestro país se
terminarán en cincuenta anos las reservas
probadas de petróleo al ritmo de la
explotación actual. Segundo, en todo el
planeta existen cincuenta mil ojivas

brecha más, una conttadicción más entre
los países periféricos y los centrales así
como entre las clases poseedoras y las
desposeídas.
El otro aspecto de la racionalidad
instrumental ha sido el incremento de la
burocratización como lo había
prefigurado Max Weber. Weber fue uno
de los pensadores que más agudamente
detectó las tendencias que caracterizan
las sociedades modernas (incluyendo el
socialismo). Sus análisis históricos le
llevan a exponer la tesis de que los
procesos económicos, administrativos o
deorganil.ación social estaban dominados
por la zweckrationalitat o racionalidad
con respecto a fines, es decir, la
racionalidad del cálculo y del control.
Para Weber existen otros tipos de
acciones, con respecto a valores
emocionales o tradicionales, pero estas
no se validan en virtud de que pertenecen
a un mundo irracional.

Todas estas revoluciones han sido
muy imponantes para el hombre porque
han incrementado su dominio de la
Esta posición weberiana implica para
naturaleza; han permitido un inmenso algunos autores una legitimación "en los
avance en la exploración del espacio; han hechos" de la racionalidad instrumental
aumentado en forma vertiginosa su y del sistema capitalista; mientras que,
capacidad de procesar datos yde integrar para otros, de acuerdo a la preocupación
una imagen del mundo; sin embargo, en expresadaporWeberenelsentidodeque
las condiciones de desarrollo capitalista, la sociedad burocratizada constituye una
han pennitido acelerar la explotación de oscura noche polar o una jaula de hierro,
los hombres y someterlos a condiciones una oposición a esta tendencia objetiva
de enajenación y de dominio cada vez que, sin embargo, no es denwiciada con
más profundas. De igual forma, el suficiente fuerz.a por el autor de La ética
desarrollo de la tecnología ha abierto una protestan/e y el espfritu del capitalismo.

�Sobre el tema de la historia como un o menor intensidad, están bajo el efecto
proceso lineal y ascendente, ya Marx, en de estos nuevos fenómenos llamados
su texto "Formaciones económicas pre- postmodernos.
capitalis~" explica cómo la evolución
La diferencia surge cuando se intenta
social es compleja, desigual, combinada
dar
un contenido más preciso al término,
y no siempre en un proceso ascendente
debido a que puede haber también Podemos entonces distinguir entre el
regresiones dentro de ciertos aspectos. concepto de postmodernidad y el de
Basta pensar 'en el nazismo o en las postmodernismo. Postmodernidad
dictaduras militares del cono sur de aludiríaaunaetapahistóricacaracterizada
por los fenómenos antes descritos, en
América para comprobar esa tesis.
cambio, postmodernismo se referiría a
Por último, en relación a los ideales las interpretaciones ideológicas que se
emancipatorios de la Ilustración hoy han hecho de ellos. En este sentido, Hal
podemos observar su destino. La libertad Foster ha distinguido en su antología
de pensamiento ha sido contrarrestada titulada Postmodernidad dos tipos de
por la enajenación en sus múltiples postmodernismos: "uno que se propone
dimensiones; la libertad de acción desconstruir el modernismo y oponerse
controlada por reglas más rigurosas; la al status quo y un postmodernismo que
igualdad sometida al contrato laboral y la , repudia al primero y elogia al segundo:
democracia reducida, en el mejor de los un postmodernismo de resistencia y otro
casos, a la representación política en el de reacción".1
Parlamento.
En el postmodernismo de resistencia
Justamente a partir de todos estos estarían el propio Hal Foster, JUrgen
fenómenos mencionados y con la Habermas y Frederic Jameson, entre
pretensión de realizar un diagnóstico de otros. En el de reacción estarían _Jean
nuestro tiempo es que se ha concluido Fran~ois Lyotard, Jean Baudrillard y
que ha tenninado una época de la historia André Gluéksman. Sin embargo, existen
y podemos ya dar nuestro adiós a la otros postmodemistas menos fáciles de
modernidad. El debate es complejo y clasificar como Michel Foucault o el
necesita de algún orden. Una primera propio Gianni Vattimo. Y aún otros,
pregunta que surge es: ¿postmoderno procedentes de la arquitectura, la literatura
significa simplemente aceptar que y las artes plásticas que en mi opinión
estamos en una nueva situación? Si la constituyen más un síntoma del cambio
respuesta es positiva podríamos decir que una legitimación de un estado de
que casi todas las sociedades, con mayor cosas. Dentro de estos últimos estarían

los arquitectos Jom Utwn y Ponoghesi,
las "esculturas" de Mary Miss, los
collages de Robert Rauschenberg o el
cine de Andy Warhol, entre otros.
Síntomas de este fenómeno en el
mundo del arte son: la desaparición de la
escultura como monumento; la mezcla
de pintura y fotografía; el collage; la no
distinción entre la cultura superior y la
cultura de masas; la moda-retro; la
impugnación de las vanguardias; lo visual
contra lo táctil; la desaparición de los
museos. En relación a esto último John
Rajchman dice en su presentación al
museo postmodemo "Los inmateriales",
organizado por Lyotard en 1985
(Beaubourg), que "Si nuestro mundo está
poblado básicamente por simulaciones
más que por cosas, si todo existe sólo
para ser recompuesto infinitamente, la
distinción entre representación yrealidad
parece haber llegado a ser irrelevante o
'inmaterial"'.3

sabido, es un filósofo desencantado del como "nudos de circuitos de
marxismo y que procede del grupo comunicación".
Socialismeoubarbarie. Su libro titulado
La condición postmoderna, es un informe
6. En lugar del "gran relato" es más
sobre el saber en las sociedades más adecuado el pequeflo relato, sometido a
desarrolladas, encargado por el Consejo reglas performativas.
de Universidades del Gobierno de
Quebec. Sus tesis básicas son:
7. Finalmente, destacaría que Lyotard
propone que se ha dejado ya la gran
1. Que debido a las transformaciones política para preferir la "pequeña
operadas en la ciencia, la tecnología, las política". La toma del poder se sustituye
artes, la literatura, podemos determinar por la pequefla acción ciudadana
el fin de la modernidad.
individual. Sobre las formas de
legitimación del sistema dice que "El
La modernidad estaba caracterizada consenso se ha convertido en un valor
por los grandes relatos como la dialéctica anticuadoysospcchoso. Loquenoocurre
del Espúitu, la emancipación progresiva, con la justicia. Es preciso, por tanto,
la emancipación del sujeto o del llegar a una idea y a una práctica de la
trabajador. Estos ideales modernos no se justicia que no estén ligadas a las de
realizaron.
consenso". 5
2. El saber cambia de estatuto al
mismo tiempo que las sociedades entran
en la edad postindustrial.
,

Ahora bien, mi idea es que de todo
este conjunto de expresiones artísticas
puede resultar algo que permanezca.
Intentaré entonces abordar lo que me
interesa: las concepciones filosóficas,
ideológicas y políticas que subyacen en
los discursos de la postmodernidad. Uno
de los primeros teóricos de este discurso
esJean Fran~isLyotard. Sus librosm~
conocidos son la condici6n

postmoderrut y la postmodernidad
explicada a los niños. Lyotard, como es

3.CambiatambiénlaformadelEstado
que empieza a aparecer como un factor
de opacidad y ruido para una ideología
de "transparencia" comunicacional.
Cambiatambiénlaformadelegitimación.
4. El método propicio para el análisis
son los juegos del lenguaje propuestos
por Wittgenstein.

5. Las clases sociales tradicionales
cambian y los individuos aparecen ya

Con todo esto se pretende, por un
lado, hacer un diagnóstico del cambio
operado en la sociedad contemporánea y,
por otro, legit;mar algo que no es más que
la última etapa tecnológica del
capitalismo tardío. Esta legitimación
incluye, en primer término, la
aniquilación del ideal emancipatorio
procedente de Marx; la renuncia a la
constitución de una nueva sociedad; la
renuncia a la gran política y, finalmente,
la aprobación plena del sistema.
Podríamos decir que inclusive hay una
fascinación por el cambio. Otro autor
francés, Jean Baudrillard, dice: "Algo ha
cambiado, y el período de producción y

consumo fáustico (quizás edípico) cede
el paso a la era "proteínica" de las redes,
a la era narcisista y proteica de las
conexiones, contactos, contigüidad,/eed
back y zona interfacial generalizada
que acompaña al universo de la
comunicación. Con la imagen televisiva,
ya que la televisión es el objeto definitivo
y perfecto en esta nueva era, nuestro
propio cuerpo y todo el universo
circundante se convierte en una pantalla
de control".6
Otra posición más radical que ésta es
la de Gianni Vattimo en su libro Elfin de
la modernidad. Vattimo considera,
apoyándose en las concepciones del
eterno retorno de Nietzsche y el
rebasamiento de la metafísica de
Heidegger, que estamos al final de la
historia. Nietzsche y Heidegger, cada
uno desde sus propias perspectivas,
habrían puesto en cuestión la tesis de que
el pensamiento es un proceso continuo y
progresivo de apropiación de los
fudamentos u orígenes. Ya no hay
aufhebung sino evento. La comprensión
de cuál es nuestra relación actual con el
ser. Es por ello que Vattimo considera
que lo postmodemo no es sólo novedad
respecto a lo moderno sino también
"disolución de la categoría de lo nuevo,
como experiencia del 'fin de la historia'
en lugar de presentarse como un estudi~
diferente (más avanzado o más retrasado
no importa) de la historia misma".7 '

�Se trata de entender que el modo de
vivir actual es tener conciencia de la
posibilidad de una catástrofe atómica
que al igual que el desarrollo tecnológico
y los sistemas de información permiten
construir una imagen del mundo no
histórico. En otras palabras, tras la
movilidad de la técnica hay en verdad,
según Vattimo, una inmovilidad que se
representa en . la conversión de la
experiencia en imágenes.
La vía que propone Vattjmo para

pensar todos estos fenómenos, es lo que
llama pensiero debo/e. Pensiero debo/e,

como reconocen Vattimo y Robatti, es
una manera de hablar provisional que
implica un rechazo a la relación razóndominio y un reconocimiento de que no
es posible eliminarla; tampoco es una
forma nueva para encontrar el ser
olvidado por la ciencia y la tecnología
sino "una vía para hallar el ser entendido
como huella, como recuerdo: un ser
consumido y debilitado... y sólo por ello
digno de atención."'
Mientras en Lyotard encontramos una
cruda apología del sistema en su nueva
etapa, en Vattimo se expresa un nihilismo
que, adiferencia del nietzscheano recharo
a los valores supremos o la desttucción
de la metafísica de Heidegger, propone
un repensar la triste experiencia de la
humanidad que parece haber llegado a su
término y que sólo le toca reverberar. Es
la ola de la historia que está a punto de

estallar y respecto de la cual sólo nos toca
esperar el fin.

modernización, sociedad postindustrial
o de consumo, la sociedad de los medios
de comunicación o el espectáculo, o el
Como hemos reconocido al principio, capitalismo multinacional':' La
estamos de acuerdo con la tesis de que se postmodernidad es la forma como se ha
ha presentado en la historia humana una denominado a la /6gica cultural dtl
serie de tragedias que hacen dudar de la capitalismo tardfo. Sus dos rasgos
racionalidad humana y que en las principales son, de acuerdo con Jamesoo,
diferentes esferas del sistema social ydel la transformación de la realidad en
mundo de la vida han aparecido nuevos imágenes y la fragmentación del tiempo
fenómenos que requieren ser repensados, en una serie de presentes perpetuos, de
pero, desde nuestro punto de vista, no se acuerdoconlaorientacióndelcapitallimo
trata de una nueva etapa en que la consumista. Si esto es asf, el problema
historicidad desaparecería. Esto significa que surge entonces es cómo enfrentarla,
regresar a la vieja metafw.ca y pretender cómo mantener la crítica, cómo preservar
explicarse dichos fenómcnos, desde no sólo la vida sino la voluntad de
concepciones filosóficas que no emancipación a pesar de todo y por tooo
consideran los diversos niveles del lo ocurrido.
análisis producido por las ciencias
Y llegados a este punto nos
sociales. En otras palabras, pensar el
paso de la modernidad a la encontramos dos posiciones: la primera
postmodernidad requiere el concurso de es la haberrnasiana y la segunda la de un
la economía, la sociología, la historia, la marxismo renovado y renovador.
ciencia política y, desde luego.la filosofía,
Habermas caracteriza a los
pero como articuladora de los datos
postmodernistas
como neoconservadores
proporcionados por las ciencias a pesar
de que su reflexión no se reduzca a esos que han considerado necesario abandonar
datos. En este sentido, tienerazónFrederic la modernidad y su proyecto. En efecto,
Jameson cuando dice en su ensayo Daniel Bell en su libro, Las
"Posmodernismo y sociedad de contradlcciones culturales del
consumo", que el concepto de capitalismo, coincide con las tendencias
postmodemidad tiene la función de del postmodemismo de reacción cuando
"correlacionar la emergencia de nuevos dice que el hedonismo yel odioco!ltta w
rasgos formales en la cultura con la convenciones han bloqueado el desarrollo
emergencia de un nuevo tipo de vida económico y que se necesita upavueliaa
social y un nuevo orden económico, lo la religión y a la tradición que asegure la
que a menudo se llama eufemísticamente identidad entre individuo y sistema.

Los neoconservadores -sigue
diciendo Habermas- "no revelan las
causas económicas y sociales de las
actitudes alteradas hacia el trabajo, el
consumo, el éxito y el ocio. En
consecuencia, atribuyen al hedonismo,
lafaltade identificación social, lafaltade
obediencia, al narcisismo, la retirada de
la posición ~ial y la competencia por el
éxito, al dominio de la •cultura•. Pero, de
hecho, la cultura interviene en la creación
de todos estos problemas de una manera
muy indirecta y mediadora".10
Frente a ello, Habermas dice que la
modernidad formulada pa los filósofos
ilustrados consistió en un proyecto de
una ciencia objetiva, una moralidad y
leyes universales, un arte autónomo y la
acumulación de la cultura para lograr el
enriquecimiento y la organización
flk:ional de la vida cotidiana.

Es p&lt;r ello que considera que estos
ideales de la modernidad siguen valiendo
Y que lo que ha ocurrido es que las
sociedades actuales no han logrado su
coosecución. Habermas propone como
salidalaracionalidadcomunicativa,como
búsqueda de una forma de organización
social basada en la unidad entre el sistema
Y el mundo de la vida asf como en el
coosenso y diálogo entre los individuos.
En otro lugar, he expuesto por un
lado,miacuerdoconunaseriedeanálisis
YJl'Opuestas haberrnasianas pero en este

último punto, desde mi posición situada
en un capitalismo periférico y
dependiente, expresaría mi escepticismo
en relación a la posibilidad real de este
diálogo libre de coacción, que Perry
Anderson ha llamado malévolamente
"diálogo de los ángeles".
Vamos entonces a la respuesta del
marxismo. Como se sabe, Marx es un
pensador clásico ypor tanto perteneciente
al panteón de los inmortales cuyas
consideraciones están referidas, por un
lado,al mundo en que vi1"ió(1818-1883)
y por otro, al futuro, es decir, nuestro
presente. Marx efectuó un análisis del
modo de producción capitalista, cuyas
características principales siguen
valiendo pero que no puede ser condición
suficiente del análisis de las
características del sistema en su etapa
actual. Para ello necesitamos nuevos
estudios cada vez más finos de los
procesos capitalistas y socialistas. A su
vez, Marx dejó toda una serie de
proposiciones metodológicas para
explicar el sistema en su conjunto y que
los diversos autores del marxismo han
desarrollado en diversas direcciones. Me
refiero a la superestructura jurídicopolítica e ideológica. Los estndios de
Gramsci, Sartre, Lukács, Marcuse y
después Cerroni, Della Volpe, Benjamín
y el propio Habermas (a pesar de sus
reconstrucciones del materialismo
histórico). La lista es amplia y por

supuesto incompleta.
En todos estos estudios se ha llegado
a la conclusión de que Marx es heredero
de la Ilustración y en este sentido
moderno. Pero su modernidad es crítica
y contiene atisbos .de los fenómenos
postmodernos. En su obra también se
interrelacionan una seriedeconcepciooes
que son soslayadas, negadas oeliminadas
por los postmodernos conservadores,
como son las de una racionalidad práctica
y emancipatoria. Como también es
sabido, Marx asume las concepciones de
los utópicos, tratando de encontrar un
topos para la aspiración permanente e
irrenunciable de la humanidad por lograr
una sociedadjusta, democrática yracional
que él llama socialismo. En otros
términos, los ideales emancipatorios de
lallusttación son sometidos a la condición
de posibilidad, confiriéndole a la acción
práctica revolucionaria, el papel de lograr
aquel tipo de sociedad en un proceso que
él sabía de larga duración.
Concluyamos entonces lo siguiente:
El gebate sobre la postmodernidad
alude a los nuevos fenómenos que están
apareciendo en la actual fase del
desarrollo capitalista en los planos
económico, científico-técnico ypolítico.
Estos fenómenos provocan un complejo
de necesidades en el orden de la cultura.
Por un lado, lanecesidad desu explicación
teórica y por otro, las necesidades del
sistema para superar, en el mundo de la

�LA PROCESION (Libro quinto)
fragmento

José Javier Villarreal
vida, los desajustes entre las nuevas Notas
tendencias y las concepciones
1. J.F. Lyotard, La condición postmoderna. Ed.
individuales o de grupo. Los ejemplos de
Cátedra, Madrid, 1986. p. 9.
esto último son hoy evidentes: la
adaptación del individuo a las nuevas 2. Hal Poster, La postmodernidad. Ed Kairós,
Barcelona, 1985, p. ll.
tecnologías; a la nueva sociedad
infonnatizada; a las exigencias del ritmo 3. J. Rajchman "El museo postmodemo". _Rtv.
y complejidad de la automatización e
de la Universidad de México, n 499. Jumo de
1988. p. 23.
inclusive, a fonnas de extrema violencia
reflejadas en imágenes o bien, a lo que
4. J.F. Lyotard, La condición postmoderna. Ed.
llaman, en fonna incalificable "desCit. y La postmodernidad explicadll a los
dramatización del fin de la humanidad
niños. Ed. Gedisa. Barcelona, 1987.
5.
J.F.
Lyotard, La condición... Ed. ciL p. 118.
por una guerra nuclear".
Para enfrentar esta nueva etapa de la
historia, el sistema capitalista requiere
deshacerse de su propio pasado: la
modernidad; de la razón democrática y
también de la razón emancipatoria. Frente
a ello, se requiere distinguir posiciones;
rescatar problemas auténticos y ofrecer
una nueva respuesta que implique una
nueva fonnulación de la racionalidad
práctica que preserve justamente los
valores que aquel sistema quiere
deshechar.

6. J. Baudrillard "El éxtasis delacornunicacioo",
en Hal Foster, Op. cit. p. 188.
7· Gianni Vattimo, El [111 dt la moderllidad.
Nihilismo y lurf1U11tulica tn la cull11Ta
poslmoderna. Ed. Gedisa, Barcelona, 1986,p.
12.
8. Pier AldoRovauiyG. Vattimo,Elpt11Samulll0
tUbil. Ed. Cátedra. Madrid, 1988, p. 15.
9. F. Jarneson "Postmodcmidad y sociedad de
consumo" en Hal Foster, Op. Cit., p. 167.

10. J. Habermas "La modernidad,

Wl proyeclO
incompleto", en Hal Foster, Op. cit., p. 25.

Escribo entre oscilantes planetas.
Escribo bajo las altas cataratas de la carne
cuando el lagarto se esconde en el desamparo de las cuencas oscuras.
Escribo
entre riscos, encumbrado en un sol de agosto
y con la corta y diminuta sombra del adolescente amordazado;
más que prófugo o voyeur: incrédulo testigo;
entonces, suspirante y temeroso, escribo;
navego a la deriv~ de un invierno mitad grifo, mitad sierpe;
por sus anillos me deslizo, en sus colmillos finco mi casa, fundo mi ciudad.
De noche escribo, cuando los hechizados abandonan las bancas del parque.
De noche, cuando las fieras salen del tedio de sus escondrijos
y las vfrgenes emergen de sus deseos, y los donceles -bruñidos- como copas
de extrañas pócimas y exóticos elíxires
se derraman ...
Escribo cuando el pueblo duerme sordo al imperioso silbido de los amantes,
y la sal del mar busca su luz en la tosca y resentida piedra;
en ese momento de música y danza, de interminable carnaval:
rostros, halcones que entre sus alas sienten el movimiento de los ríos y los sueños;
agitación de helechos bajo los almohadones de las novias.
Escribo desde la alta marea donde la noche se desborda.
En vano se tensa la conjura de las aguas.
Escribo escuchando el trombón de los amantes,
la orquestación infinita del deseo.
Escribo cuando el sol corona la frente del dios de los dorados cuernos.
Escribo sabiéndote cercana,
en el momento mismo que una estrella se clave en mi costado, y brillo;
cuando la madrugada arrea su grey de tritones, dragones
y mis alas se despliegan. Entonces
recorro las calles de mi cuerpo, de tu cuerpo; entonces te penetro:
alado navegar de horas nocturnas.

�BAHORRINA

Daniel Sada
Volupluosa Melancolía:

en tu talle mórbido enrosca
el Placer su caligrafía
y la Muerte su garabato,
y en \lll clima de ala de mosca
la Lujuria toca a rebato.

RAMON LOPEZ VELARDE: "La tiltima
odalisca".

Acontraluz sus caras pintwreadas: tiesas
yaún astutas mirándose adistancia como
si sospecharan que algo iba a ocurrir tal
vez ahora mismo o dentro de unos días:
un hombre y una mujer, muy duros en
apariencia, queriendo expresarse miedo,
lo que no era posible por no saber cómo
hacerle. Y es que ellos, bailarines, acostados a sus anchas o sin vida sobre el
suelo del diminuto escenario cuyo azul
se deshacía al bajar el cortinete. Un borrón de oscuridad, las más veces, y allí
adentro esos fulanos, igualmente. Acaso
ya una costumbre.
Sin embargo, por huecos inadvertidos se filtraban los resoles para crear un
espejeo: ~posiciones de sombras y
vislumbres corrosivos, tanto, que ellos,
casi a punto de decir...
No, ¡qué val, porque dependían de
hilos y las voces no eran suyas.. Sólo
diálogos zorollos, aspavientos defini~s
y i.apateado al final: en funciones hogarenas ante ralas concurrencias, cada vez,
cuando el teatrino. O antes, al ensayar,
según esto, para que no hubiese pifias a la

hora de la hora, desde luego, por parte de
los que estaban arriba.

Y ni modo; desde acá, aguantándose
las ganas, de mirones nada más al igual
que sus mayores. Pues se quisiera que IDl
No tener que echarse pues parlamen- día esos tales se bajaran para venir a
tos ni charadas al vapor encubriendo lo jugar... ¿Imposible? O también, al acaque no. Y, por ende, ningún momento de barse la tanda... Menos aún, porque enduda, en blanco o por el estilo. Una tonces los mui'lecos se morían. Y es que
pezfección supuesta que... quién sabe. siempre era lo mismo: cuando el forrillo
Porque los monos aparte: sólo espera, hasta el suelo de inmediato allá en el
sólo arbitrio sopretexto de viviren mano$ techo se encendían dos focos verdes
de otro un sí apenas, y su muerte mientras dando sesgo a la galera y aoojo medio
tanto: duradera.
risueftos, aunque oostante modorros JXI'
salir de un plaste negro henchido de
Los esposos Benavides -nunca vistos cortinajes, los esposos Benavides agradurante el acto- eran los que hacían alar- deciendo el aplauso del raquítico audi~
de meneando desde una altura las cruce- rio.
tas directoras cuyos cuelgues: munecos
tan desenvuellbs que hasta daban la imUn espectáculo gratis para amigos
presión de moverse sin ayuda, así como invitados, varios de ellos ya con mujer Y
hilos finos que, tomando una distancia retoftos. ~ue vinieran, y de todas las
másomenosdeseismetros,niconanteo- edades; sin embargo, pocos iban a esa
jos de aumento se notaban bien a bien. casona vieja -la cual é\ una cuadra Y
media de la estación camionera, casi eo
Sobre todo para unos ojos niffos: el centro floñdo de aquel pueblo saturniningún truco o agudei.a, pura magia po- no- que a muchos les daba miedo, según
bladora. Dichos monos saltarines, acaso por su apariencia fantasma; asimismo,
por el trasfondo chillón del azul en derre- por su tremendo tamaffo: una mmu.ana
dor y la rastra juguetona de lucecitas completa con infinidad de cuartos plagafiludas, parecían hechos de carne, de a dos de telaraflas, además, se corrían vadeveras y mejores. De ahí el espacio rios decires, entre otros: dizque a medi&amp;1
vacío demarcado con una tela de alambre de la noche diariamente murciélagos p&lt;I'
entre el pequeno escenario y, digamos, la doquier salidos de socavadores y cad
fila de mero enfrente. Esto, para evitar risa y risa, bien vestidas todavía, con
que los lepes con su afán de curioseo se elegancia meja y luciendo sus greileros:
acercaran a tentarlos.
incultos, grifos, blancos, caminaban
agachones éon candelabro en la mano,~
sentaban a leer novelotas minuciosas er

y traer café. De modo que ni meterse, poniendo un pie adentro de ese recinto se
pues quien lo hiciera a propósito, no convertirían de plano en calacas o meterlos poco a poco al interior de la
obstante en la claridad, ya jamás podría murciélagos matones. Los esposos, sin casa. Fue entonces que los del pueblo
salir. Y se contaba de casos: gente ,.cuitar su extraí'lei.a, se miraron de decidieron ya no hablarles ni por
incrédula que entró y de plano ni sus soslayo durante un rato muy agudo para equivocación: sea por el atrevimiento de
meterse a donde nadie había osado, sea
loces.
luego carcajearse como pingos porque de alguna fonna eran gente
descarados mero enfrente de los
Sólo un ventanillo abierto daba franco favorecedores. Y ¡manos a la obra! Ir misteriosa o tachada de maldita o los
últimos parientes herederos de las
hacia la calle.
allá seguidos por un corro güiri-güiri que supuestas calacas.
aún le anticipaba acerca del maleficio, el
El matrimonio fuereffo -:Oiamantina matrimonio fuerei1o se postró ante el
Por su parte, Diamantina yReginaldo
yReginaldo-fueel que tuvo atrevimiento. pórtico de entrada. Abrirlo... Duda parva
Al llegar a .. Sacramento vio la casa Fue fácil: dos empujone~ y listo: en tanto nada más en la limpiei.a total se llevaron
bandonada, cayéndose las paredes y los los griteríos precautores de los pocos que sieremeses. Ycomottaíancamión,fueron
techos, se decía que por esos socavones observabanlamaniobraque,porelpasmo sacando los muebles, aún buenos, para,
se colaoon los espíritus del mal, los inaudito, dispersáronse en aullidos. Ya en viajes espaciados, llevarlos quién sabe
1emonios tornadizos, también la vieja sin nadie que los viera -al menos de a dónde. El caso es que con la venta no
chichona, la que según otros cuentos se suponer- Diamantina y Reginaldo muy sólo les alcanzó suficiente para ya no
a,mecía casualmente junto al parque de campantes avamando por los cuartos preocuparse por jalar mientras vivieran,
beisbol. Entonces al asomarse por el En efecto, el deshábito de ailos había sino que: pintaron de blanco adentro
ventanillo aquel: desolada, por lo visto, hecho de ese ámbito un mugrero dejando igual la fachada: tenebrosa y
desde largo tiempo atrás pero repleta de incomparable. En caliente decidieron repulsiva.
muebles, bicocas, menudencias, mucho habitarlo sin todavía introducir sus aperos
Ello: no fuera que algún astuto,
cristal, mucho cuelgue, la impresión era y poniéndole candado a la cajuela de su
aprovechando
el renuevo, se presentara
terrible. Quiz.á en el siglo pasado la mueble trotamundos. Quizá por
con
un
documento
falso diciéndose el
aoondonaron los duei1os, pues de tan circunspección o para.que el pueblo i1ofto
descolorida su antigüedadpersistía como constatara que sus designios valían, propietario legítimo. No fue así y ¡qué
en lucha con lo actual; a su vez, los durante casi una semana los esposos no fortuna! Solitario el matrimonio fuerei1o,
esposos, para ir a la segura, anduvieron salieron del recinto, el cual a puerta rechaurdo por el pueblo, quiso hacerse
de amistades. Muy difícil la tarea de
preguntando si la casa tenía duetlo y les cerrada.
persuasión.
Agarrados de la mano
dijeron que pues no lo conocían yque por
Diamantina
y
Reginaldo salían a diario
lo tanto no. Pero todos por igual: a saber:
Todo el pueblo y su inquietud. queriendo enlai.arse con la gente y a su
la Susodicha advertencia... Una casa Comentarios tan comunes y sabidos por
800ndonada que da para inmensas tallas. iguales ahora de nueva cuenta hicieron paso invitaban al teatrino a quien fuera
La gente no se rehusaba, platicando con capararon. Luego el pórtico se abrió, al que encontraran. Vago intento, por lo
elhombreylamujer.Aunolepreguntaron cabo, yReginaldo a la vista, sin dai1o, tal pronto.
Y éste le agregó de a tiro: que nomás cual, se dispuso a sacar los cachivaches y
Extrai'ieza repelente cuando ambos

�percatados de que ni su pavoneo al con dedo gordo, y es que los garigoleos
caminar ni su recato humildito invertían ¿para qué?, de todos modos el requisito
las ideas congrias de la caterva pueblera: era el mismo. Entonces, con tamaña
siempre serían los malvados, los extraños, realidad pasaron muchos más meses y la
fantasmas de carne y hueso, al menos situación igual. Ellos yendo pirrunguillos
a tocar de casa en casa, peor, abrían
que...
varios pero con el mismo impulso les
¿Qué? Durante meses los esposos cerraban en la cara sin saludarlos siquiera.
iban de aquí para allá para terminar Total: nada. Y la plática en la banca
sentados en alguna de las bancas que mientras gentes desde lejos... Hasta que
estaban en los extremos de aquella plaza una vez al fin una familia completa probó
florida pero desierta de gente, nadie que suerte: entrar a la mansión bruja. Para
les dijera algo acercándose indiscreto. ello los esposos aclararon que la tanda
De modo que: los esposos impertérritos empezaría a las cuatro de la tarde para
se quedaban en labanca desde el mediodía acabarse temprano -por aquello de los
hasta el atardecer. Nadie. En la noche, miedos-, antes del anochecer. Entonces
por demás, preferible regresar a su pues a ver qué. Esa decisión tomada por
mansión y de nuevo la intentona cuando la familia Menchaca causó asombro
hubiera claridad: insistente el general. Merodeaba el comentario
matrimonio. Pese a 'lue nadie exprofeso insidioso acerca del heroísmo para
les dirigía la palabra ellos no enfrentar el oprobio que cundía con tanto
azoro; lepes, tíos, padres y abuelos se
desesperaban. Al c0ntrario.
dieron cita esa vez: los Menchaca,
Relajados platicando de sus cosas, valentones.
sin besarse, desde luego, porque entonces
El tumo de los muñecos que
sería peor: ¡perversos!, o algo así. Nunca
revivieron
ahora luego de estar mucho
se les ocurrió hacer teatro al aire libre
para ganarse a la gente, trabajaban en los tiempo metidos en una caja gigante entre
espacios abiertos por pura necesidad, aun trapos y tiliches. La ocasión intempestiva
con disgusto. Yahora, con la venta de los para el hombre y la mujer de a mentiras
muebles se estaban haciendo ricos. Sin aunque ciertos por carnales ante un
embargo, la gente sin acercarse, por público esquilmado. Sus decires en
morbo, por mera espontaneidad. Que un escena: que si el demonio existía y se los
policía se atreviera, tampoco, ¿o no ibaallevarasureinodetinieb~oqueun
había?, y de haber: ¿qué caso andar en ángel salvador se adelantara a deshora, o
problemas? El alcalde, era un viejito que ambos aparecieran puntuales para
entumido, comodino y regalón de firmas batirse en un duelo no sangriento pero

ficto, y el ganón, eso r,o, meras
especulaciones de los monos delirantes,
por lo que: de venir o no venir pasaba
como una hora de exagerados supuestos
para rematar bailando al compás de ''El
cascanueces" y la comedia de abrazos al
terminarse la música que salía toda
raspada por una bocina rota donde
también se escuchaba el rayazo del aguja.
Desabridos palmoteos. Al encenderse los
focos una vez que hubo caído el cortinete
de pana, lepes, padres y parientes se
salieron de la enormidad aquella que por
cierto no tenía ni calacas vacilonas ni
chacotas de espantada. Ambito blanco,
sin fume. Acaso la antigüedad para ellos
era como agua en las manos que gotea
por las fisuras que hay entre dedo y dedo,
a base de puros cuentos sostenerla hasta
quenohubiesefuerzas. ¡Cuántasdichosas
mentiras! -qué telarañas ni eso-, ¡cuántas
invenciones rotas, bisuntas! Porque:
nomás con un pinturreo y muy de
conformidad-aparte de la limpiada- sólo
ello sirviera para espantar a los fantasmas
bromistas. Al salir de la casona afuera
estaba al pendiente una escasa muñidiza
que a poco se fue acercando al señor de la
familia, a lo que él se adelantó: No, no
hay calacas. Blanquearon todo por
dentro y así se solucionó el problema...

El teatro que hacen es de monos que
se mueven como gente ... Está regular...
Vayan si quieren ustedes cuando lo
pongandenuevo.Loqueahoraderesultas
el matrimonio fuereño se adueñaba de la

casa de manera ensalmadora, como
destino ya escrito en el cielo o en el
infierno quiz.á y por ende esas personas
podían ser los nigromantes que venían de
alguna estrella que nadie alcanzaba a ver
o también desde el centro de la tierra,
¿por qué no? Hubieron más fantasías y
ninguna suficiente.
Una discusión poluta que duró lo que
el ingenio común para que después de
una hora se disgregaran aquéllos reinando
de nueva cuenta la quietud con su chillaje
grillero. A qué insistir. Tanto mitote de
años y de tallas diluídas y fugaces, tanto
recreo solitario y hasta con cierto sentido,
un arraigo que no cesa, que no puede... E
inventar modernas tallas a partir de la
blanqueada.
Vinieron días uniformes, podía
decirse que hasta años transcurrieron y
muy posibles por leves algunas
alteraciones, un decurso tan idéntico y
sencillo. Alcaldes salían y entraban
ocupando comodinos la silla municipal
sin que el caso del matrimonio fuereño es decir, la usurpación del recinto- por ni
uno fuera atendido, como si ya desde
antes hubiese un pacto secreto entre los
titiriteros y el mandón durante tres años.
De modo que los reclamos, aunque pocos,
nunca iban a prosperar.
Las excusas casi siempre eran las
mismas: "Con este tipo de gente lo mejor
es no meterse. Además, no se les puede

correr".
Yporesolarevanchageneralconsistía
en negarles el saludo a dichos
usurpadores, con excepción de la familia
Menchaca, a la cual y para colmo los del
pueblo le aplicaron un esquite similar
hasta que ya no asistiera. Con el paso de
los años la gente se preguntaba la razón
por la que ningún alcalde los corría en
definitiva y luego de mil indicios se llegó
a la conclusión de que los titiriteros más
que hijos de fantasmas o de maléficos
brujos eran bastante influyentes. Sin
embargo, poco a poco allá muy rara la
vez una que otra función. Y los mentados
Menchaca, despreciados por el pueblo,
de nueva cuenta acudían en cada
oportunidad Pues exactamente igual,
salvoalgunoporahíquesecolabacurioso,
cupo exacto o exclusivo; al terminar el
teatrino la familia se salía sin decir pío
luegode aplaudir sin ganas. El comentario
que circulaba entre ellos: Fue lo mismo.
Estas gentes no le cambian.
En efecto, delas cuatro o cinco tandas
que los esposos hicieron a lo largo de
diez años la única novedad era que atrás
del teatrino aumentaba el plaste negro
henchido de cortinajes, una masa tan
informe y redundante como las funciones
mismas. Desconocidas razones para el
escaso auditorio acerca de esa maniobra
que en verdad impresionaba, telas y telas
ahí pendientes de un cordelejo sostenido
por dos palos. Y ni modo que alguno de

la familia Menchaca o alguno de los
curiosos colados preguntara sobre el caso,
más bien lo que causaba ansiedad era
saber el motivo por el que los-presidentes
no los corrían de la casa, pero como eso
correspondía al entresijo ya habitual
después de mucho -pues a nadie
ciertamente hasta antes de que llegara el
matrimonio fuereño se le ocurrió meterse
a ese lugar, sino, dejarla que se cayera
con sus suertes y terrores- la mudez para
acabar sería lo más conveniente. Por su
parte, Diamantina y Reginaldo un poco
desanimados, luego de andar incesantes
yendo de aquí para allá repitiendo el
numerito, ya hasta les daba flojera hacer
nuevas invenciones y menos con poco
público y sin nada de cobranzas. Al
repasar sus trajines pues terminaban
diciendo que sus vidas sólo eran, y ello
para sí mismos, un aspecto muy añejo de
la sana diversión, pero ¿qué?
Conforme el paso del tiempo, ajenos
a los traspiés pueblerinos, accionaban
cada uno independientes. El, hacía
reparaciones una que otra a la
construcción vetarra: muy común para la
gente verlo trepado en una larga escalera
recargada en la pared recubriendo un
socavón: por ejemplo. Ella, recosía los
cortinajes mentados o confeccionaba
ropas de colores muy chillones para los
monos esposos, e hijos de alguna forma;
y aunque cada vez más convencida de
que el teatro no servía, al menos esos
quehaceres le resultaban festivos. Lo que

�ellos; una vtda de levantarse a las diez de creía genial. Por eso cuando en la cama
la mañana yun casi no hablar ni verse, un medio se encueraban quedo, con disimulo
vivir sin discusión, pero ni un beso en la de pronto tentaléabanse las caras con las
boca acaso disimulado; en la noche, yemas de, con miedo, con apenas la
cuando juntos en el camastrón antiguo cosquilla que no inquieta Allá muy de
con dos resortes de fuera nunca un abrazo vez en cuando se besaban de trompita
sexual cuyos estremecimientos afirmaran evitando los transpOrtes de saliva y, para
el amor, sólo un deseo sibarito y sonrisas demostrarle amor, simplemente
respetuosas. 'Sin embargo, a la hora de la Reginaldo al regresar de sus viajes traía
comida, lo de siempre: puro huevo con plátanos, naranjas, carne, leche, ocho
cartones dehuevo, quesorancio, colación
tomate.
y hartos kilos de tomate. Ella
Dos veces a 1a semana Reginaldo semiagradecíapellizcandocadacosapero
salía en su mueble hacia distintos lugares. sólo cocinaba lo que antes se mencionó,
Nuncaavisabaadóndeibaperoelcasoes de tal modo que los víveres expuestos al
que volvía antes de que anocheciera para calCl'ón infernal como de unos treinta y
dormir con su esposa respetando así un nueve se descomponían así. No obstante
su acuerdo, su promesa primeriza, esto Reginaldo seguía trayendo mandados.
es: que ni siquiera la muerte, mucho
-Te traje una máquina Singer para
menos la pobreza, conseguiría separarlos.
que hagas confecciones. También tetraje
¿Cómo? Según creencia inflexible veinte carretes de hilo.
desde que se conocieron -Reginaldo a
Y en ese trajín incierto Reginaldo
base de mucho truco mental convenció a
su bienamada de que si se mantenían trajo revistas de monos que a su paso por
puros en cuanto a las acostadas la ciudades adquiría en los puestos de
recompensa en el cielo o en alguna parte periódicos, dizque para entretenerse: leer
así sería triple y pues sin comparación viendo. Compró discos y una consola de
con ese su amor terreno: besarse y toda la lujo, que al cabo aún les quedaba mucho
cosa en el aire o en las ramas de los de la venta de los muebles. Mientras
árboles divinos: eternamente pegados tanto Diamantina, a bien de matar el
viviendo sólo el amor y pasando de una tiempo, hacía a solas de repente escenas
posición a otra sin tener que interrumpir, con·los muf'iecos, inventando extraf'ias
pero para ello la regla era aguantarse las charlas entre el hombre y la mujer y al
ganas mientras estuvieran vivos- nunca ejercitar bailables desde arriba podía a
podrían enlazarse; aparte que Diaman- modo imaginarse en presencia de un
tina idolatraba a su esposo porque lo auditorio ideal que embebido siguiendo

los movimientos suspirara ~e emoción.
J_.o qué no. Antes bien, aquel número
perfecto, que a fuerza de repetirlo, no
tenían necesidad de ensayarlo ni siquiera
para ajustar un detalle, era lo que
perduraba de todas esas andanzas por los
pueblos ylos ranchos. Ya muy tarde para
hacer algún nuevo experimento y
poniéndole otra música. El mentado
"cascanueces" ya la tenía hasta eleopete.
Pero. Tan angustiante apatía pararenovar
las tandas por parte de Reginaldo
desesperaba a la esposa que lo veía
recostado leyendo cuanta revista barata y
de fondo pura música ranchera; sin
embargo, Diamantina era incapaz de
reclamarle lo mínimo; que le bajara el
volumen a la consola o aún más: que
intentara persuadirlo acercadel beneficio
de seguir haciendo teatro: nunca. Quizá
fuera por la edad -unos cuarenta y ocho
afios, su franco sometimiento al esposo:
quien conforme envejecía se iba haciendo
desdichado pero por la dejadez. Se
esforzaba la mujer por comprender esos
estadosdeánimodeun hombre yacercano
a los sesentas que ha agotado sus más
valioslsreservas. Disco tras disco nom~
y con los ojos muy idos. De modo que al
contemplar a los monos Diamantina
recordaba los trajines cuando con tanto
entusiasmo aquél inventaba diálogos Y
ella hacía ropas exóticas perfectamente
ajustadas al cuerpo de los muf\ecos,
escenografías lumínicas llenasde adornos
pelusos así como pinturreos a base de
coloretes en las caras melancólicas cuya

expresión de repente ella misma
transformaba. Nuevos ojos, nuevas cejas,
nuevas bocas y cachetes, acaso brazos
más largos y piernas que hasta podían
levantarse más o menos hasta la altura
del pecho. ¡Con qué afán ella entregada a
la acucia y confección para darle a sus
criaturas mayor animosidad! ¡Con qué
arrojo calculabá ese gesto definido o ese
movimiento síncope del mono quedirigía
desde arriba! Ahora, dado e~ desgano,
Diamantina se limitaba a mirar a sus
creaciones tendidas en el suelo del
diminuto escenario en espera de la acción
que los hiciera vivir, tener alma y mil
palabras para divertir al mundo o para
hacerlo enojar, ¡qué le hace! Ante esta
circunstancias pues no le quedaba de otra
más que a escondidas hacer como si
estuviera haciendo; cogía, no sin cierta
turbación, las crucetas directoras, y
procuraba asimismo realizarel simulacro
cuando su esposo anduviera dizque
trayendo mandado. Con esto, si oía algún
ruido que de algún modo anunciara la
llegada de..., luego luego interrumpía.
Una vez ella osó decirle a él:
¡Qué aburrida es esta casa! Era mejor
cuando andábamos de viaje. Además,
quisiera que cuando menos me acariciaras
un poco.
Reginaldo sin respuesta y desviando
su mirada trató de mascullar algo, pero le
volvió la espalda y perdióse por los

cuartos.
Luego,queseoyeunazotóndepucita
contra. ..

El esposo, como autómata, queentra. ..
Sin decir una palabra... -Pero,
¡explícame!-, le gritó con desespero.
Fue entonces que Reginaldo le dijo:

Sí, y que sale Reginaldo desleal y
emprendedor en su camión trotamundos
levantando polvaredas. Sólo que en esta
ocasión no regresó como siempre: antes
del anochecer. A expensas del desahogo
-e insensato o contrariado- se fue de
plano a nutrirse de vivencias que no eran
tanto peores para un espíritu bueno, tan
moral hasta de sobra: que llega a la zona
roja de Monclova donde terminóborracho
y mordisqueado del cuello; de seguro
armó boruca por razones deficientes.
Anduvo dando traspiés por espacio de
tres días en que la esposa, metida en esa
casona, imaginaba los más funestos
percances yendo de aquí para allá por la
infinidad de cuartos y rezando a su
manera. Ni modo de ir a buscarlo y, por
ende, se dio cuenta que la ausencia de su
amado significaba también que no había
nadie en el mundo a quién recurrir ahora.
Asimismo, se percató de lo inútil que era
vivir sin amor aunque fuera en un palacio
y a su edad. Lo bueno que al tercer día
apareció a medianoche derrengado su
marido. Al oír que abrían la puerta sólo
por el rechinido: que acude ufana a
enterarse si era en verdad ... , con
candelabro en la mano. -¿Qué te pasó?que clama ella horrorizada al ver el
desastre de hombre.

-Me asaltaron cuando regresaba aquí
y me dejaron colgado con los pelos para
abajo, atándome de los pies. Me pasé una
noche entera campaneando de la rama de
un nogal. Yo al principio grite y grite
pero nadie que viniera a socorrerme, pues
estaba en pleno monte, aunque a unos
pasos del camino. Fue hasta ahora por la
tarde que un campesino me vio y pues se
apiadó de mí. ¡Si vieras qué feo se siente
estar durante muchas horas con la cabeza
al revés! La cosa fue que al presentir el
asalto -es que antes dos camiones me
habían hecho que frenara a punta de
metralletas- apagué pronto el motor y tiré
las llaves lejos. Total que ellos medijeron:
"¡Manos arriba, cabrón!" y que me
esculcan completo y al no encontrar más
que un billete de a diez que registran el
camión robándose lo que traía de
mandado. Yasinmáspuesquemecuelgan
para usarme según ellos de perilla afin de
que confesara dónde estaba mi llavero.
Les dio tiempo de pegarme como unos
cuatro fregazos en la cara, pero en eso
que se oye el pito de una patrulla y patas
para qué son. Y que se pasa de largo la
pitona persiguiendo a los maleantes. Total
que estuve gritando hasta que ya me dio
sueño pese a que estaba volteado y sin
saber cuánto tiempo me iba a quedar así.

�Cuando amaneció otra vez eché gritos
aún más fuertes, y que viene el que te
dije. Fue difícil para él porque trajo dos
colchones desde lejos. Esto, para que al
romper los nudos yo cayera con las manos
hacia abajo algo bastante blando a fin de
que no me fuera adar un macetazo mortal.
Luego el mismo campesino me hizo el
favor de curarme las heridas con resina
de trompillo y hojas de carrehuila
La mujer se acercó para olfatearlo y
con franco atrevimiento que le dice:

-Pero apestas a perfume de ese que
usan las mujeres que cobran al acostarse.
-Bueno, es que me baflaron con ese
tipo de perfume. Querían los ingratos
que me mareara y más estando de cabeza.
La esposa ya no insistió, por un

momento escrutando la actitud de
Reginaldo quiso bien afigurarse que el
malditósipodíaconlasdemás,encambio
con ella no. Por desidia ¿nada más? Por
un respeto imposible... Al mirarlo
denotaba en cadarasgo facial las mentiras
del esposo, por ejemplo: los mordiscos
en el cuello. En efecto, tenía ganas de
llorar, pero sólo hizo un puchero, entonces
dio media vuelta y se fue muy titubeante
perdiéndose por los cuartos como si fuera
un fantasma que no sabe a dónde ir. A
coser, quizá, o a ensayar unas escenas á
solas con sus muflecos allá,

Eso hizo, acaso por desdichada o
simplemente por encontrar un alivio.
Durante el trayecto agobiante se le vino
a la cabeza una idea que de algún modo
tuvo antes pero apenas. Y. Al llegar a la
galera que toma a las marionetas para
apretarlás llorosa del lado del corazón:
esos seres que ella hizo con sus manos,
agarrarlos tiernamente creyendo que eran
sus hijos para efectuar el ingenuo pero
horrible simulacro de la chupada de leche,
y que se saca su seno gordo y frío para
poner la rosita del pezón en sus bocas
dibujadas, tal si les pasara vida con la
leche imaginaria... Ah, desfiguros de
mujer que no puede tener niflos, zonza y
sola, como santa, ejecutando ese acto tan
piadoso y valedero.
Siguieron pasando días. Diamantina,
con dejo de compunción quiso olvidarse
de aquello tejiendo más cortinajes, tal si
urdiera ensoñaciones con linduras
maternales.
Una elipsis espectral reinaba cada
vez más en aquel ámbito blanco. Acausa
dé sus inquinas poco a poco apartábánse
uno de otro no obstante los menesteres de
diario como ser la hora de la comida o de
la cena en que ambos comentaban
cualquier cosa innecesaria solamente de
cumplido: "¡qué sabroso estuvo todo!" y
"¡qué bueno que te gustó!". También al
momento de acostarse -y siempre en la
misma cama pese al rencor de la esposa:
ora síque reprimido-sólo suspiros bucales

tan premiosos y tristones como su amarga
decencia; lo demás pues tam~ién era
falsía: poca habla: un "cómo estás"
perdulario o un "buenos días" gallote.
Y cada quien a lo suyo.
El: leyendo todo bombo en un sillón
durante gran pa1te del día esas revistas de
monos que compraba en las ciudades y
teniendo como música de fondo puras
cancionesrancheras. Unadejadezinfame
rebosante de ilusiones que no son más
que tormentos mentales o el capricho
voluntario de una vida que quisiera ser
ideal yes tan sólo aperramiento, dormerío
y excitación, engordando porque sí: a
base de golosinas. Ella peor pero
encantada procurando repetir el ejercicio
amoroso de dar mame a sus muiíecos
cuando el marido saliera dizque a traer el
mandado, por tal razón Diamantina al
realizar la maniobra, si se quiere harto
macabra pero en esencia admirable,
estaba siempre al pendiente para que al
oír un ruido, incluso insignificante, como
pasos o rechinidos lejanos, se metiera de
inmediato su vejiga supuestamente
repleta de -líquido educador y fingiera
adormecerlos a manera de reclamo si
llegara Reginaldo adonde ella.
Por fortuna: nunca pasó nada de eso,
lo cual sería una amenaza o una burla
hecha con toda franqueza. A esto debe
añadirse que el marido dada ,su reciente
incuria pues ya casi no salía en su camión

a distintas poblaciones, y de hacerlo
regresaba acaso con una bolsa pequeffa,
máximo dos en la mano. Ello: debido a
que con el tiempo la gran suma de dinero,
producto de aquella venta de muebles, ya
se le estaba acabando. No digamos que
de plano se quedarían sin comer dentro
de pocas semanas, aún quedábale algo porqueéleraquienmanejabalascuentaspara vivir sin problemas durante algunos
ailos más. Sin embargo, a medida que los
días y las semanas se alargaj)an a causa
de tanto ocio, Reginaldo dejó de leer
revistas y oír discos todo el tiempo para
encontrarahorasí,afuenadelacreciente
penuria, un nuevo entretenimiento: hacer
sumas y más sumas -apuntando en un
cuaderno-, algunas restas también.

¿No te parece bien raro?
La esposa no contestó, ni siquiera lo
miró. Al contrario: seguía cuchareando
el huevo. Entonces que aflade él:

-Ahora que estamos viejos temo que
alguien nos saque...
Quizá adrede Diamantina más
concentrada en el plato oyéndolo hablar
de asuntos que para ella no importaban.
Irse de allí era lo mismo que quedarse
para siempre. Incluso él le reclamó la
causa de su mudez, pero ella igual sin
mirarlo. Hasta que ya un tanto incrédulo
y otro desesperado que le jalonea los
brazos y con su mano derecha le levanta
la barbilla para descubrir lo cierto: el
hilacho de una lágrima y la punta aún
bajando.

Para hoy tanto de gastos y tanto para
maflana: restringidos presupuestos,
calculando cada dulce, cada huevo que
comían... Y la angustia Que si salía más
-¿Por qué lloras?
barato comprar mandado en Monclova o
comprarlo en la Madrid agregándole
-Reginaldo -dijo ella titubeante,
también el costo de gasolina yel desgaste pero... Sí, con absoluto deseo y mafia
de su mueble y al paso de las semanas para pedir-... 1·Dame un h.IJO....
· r T'~,I~
'
uuav1a
redujeron las comidas, sólo una en todo puedo tenerlo...
un día.
El la dejó de agarrar, pues la súplica
Cierta vez durante el almuerzo ¿qué era?, incomodaba o hacía pensar en
Reginaldo comentó:
pretextos eficientes aunque graves
finalmente. Reginaldo por lo pronto
-Tenemos ya muchos aflos viviendo volteaba hacia toda parte tratando de
en esta casona. Nos hemos ido acabando hallar la idea, la razón definitiva, mas
Ynadie que nos moleste; digo: que nos luego de unos segundos, endureciendo
venga a reclamar con papeles en la mano. su pecho, sentenció con gran donaire:

¡No!,pues no... ¿Qué no te acuerdas en
lo que habíamos quedado desde que te
C(Jnocí? Además, ¡Tú eres una santa!
Una bella santa, ¿te das cuenta? En la
actualidad ya no hay santas, y tú eres de
las pocas que aún quedan en este mundo
horroroso...
-Pero..., quiso agregar Diamantina, y
no pudo. Entonces que se incorpora,
apenas, tambaleante, para partir
cabizbaja.. Reginaldo que la sigue con la
intención de explicarle su teoría; aquello
de que cuando se murieran todo sería
diferente, el amor sería infinito, incesante,
maromero. Porque... La vida es
penitencia
Para colmo de los males -no sólo de la
mujer: por el sello oe dolor: a causa de
esa sentencia hecha con sumo repulgo
por parte de Reginaldo, sino también de
este mismo que no lograba del todo
persuadirla acerca del beneficiopostrero:
la magna divinidad, que no declina ni
engafla, donde el amor no se mide, donde
todo corresponde al tamaflo de las ansias
y de cuanta sutileza. Pero no- Reginaldo
le decfa que su amor en las alturas les
daría miles dehijos o los que ella quisiera.
Sin embargo Diamantina, de acuerdo a
esos argumentos, reforzaba más su ruego
al pedirle sólo uno, un retoflo, antes de
irse al otro mundo; a lo que él se negó
contraponiendo razones relativas a la
humilde castidad que tiene por
recompensa una plétora de magias, y

�extendíase desmedido en descripciones
y tramas que quizá fueran verdad, a tal
grado que después Diamantina le
concedió la razón, no sin antes
preguntarle.muy morbosa ycomo último
intento, que de dónde había sacado esas
duras enseñamas. A lo que él, más abito
que tolondro, no le pudo contestar,
simplementedio unaexcusa: Es algo que
yo aprendí hace ya bastante tiempo. Es
unarevelaci6n... Dichoesto, él no soportó
mirarla y que voltea hacia oa-a parte. Ella
entonces, con airoso atrevimiento, que le
dice:
-Si es verdad lo que aseguras, yo
nomás quiero pedirte que me abraces y
me beses en la boca como la primera vez.
Pues no pudo Reginaldo negarse a la
petición cuando vio que su mujer se.
desvestía descarada con extrema lentitud
al tiempo que se acercaba respirando con
delicia como lo hacían las mujeres
querendonas de Monclova a cambio de
una monedas. La limpieza de aquel beso
fue pueril Y fue así que sucumbieron a la
incierta tentación, al ardor que no perdura,
a la grosería terrena, porque ancianos ¿ya
qué más? No obstante, aquellas rudezas:
primerizas; al desnudo sus arrugas.
La codiciao el desquite: en lo blando,
largamente. Y ella desabotonando la
camisola vaquera de su viejito candongo.

Luego le zafó la hebilla, y después...,
or--

queselearrimacuandoyaestabapelado.
Así, de pie, y sin tiempo que perder, con
desespero de manos empezaron a tocarse
sintiendo hartas cosquilllas que, ni modo,
provocaban un carcajeo fantasmal. Se
movían como tilicos tal si fueran
manejados por hilos de más arriba que se
colaran apenas por algunos socavones.
Cuando estuvieron a punto... No: él de
pronto que se zafa. Porque... Era deshacer
lo dicho.
En ese juego bnbón de querer y no
querer se fueron purificando. Su apetencia
ya exhibida con tanta brutalidad cedió
pronto, y la reserva de siempre, por
haberse desnudado, tuvo un nuevo
derrotero: olvidarse por completo del
entorno circundante aunque lo
necesitaran. Es verdad que ya no tenían
dinero para vivir su vejez, ni ánimo
suficiente para intentar otras tandas que
llamaran la atención solicitando al final
cooperachas voluntarias. Quizá el pueblo
había olvidado aquel oficio jovial del
teatrino y los muñecos bailones. El
espectáculo gratis· para ¿amigos?...
Tampoco iríari a salir de allí a limosnear
la comida -pues la gente los odiaba- ni
siquiera a la familia Menchaca. No.
Después... Por el arrepentimiento,
pero también por el miedo, sus pasiones
nunca fueron tan allá, la única diferencia
es que ahora se mostraban aunque en
forma sugerida. Y su habla, que sólo fue
una quimera, un no decir casi sí, se ajustó

a lo necesario: a mencionar la otredad, el
sitioetem" e ideal donde su amorcrecería.
Morir era lo indicado, pero juntos, sin
que nadie se enterara. Para ello: tendría
que haber condiciones, y hubo una que se
impuso, permanecer abrazados hasta que
el hambre rompiera su contacto con el
mundo. Así, al cabo de unas semanas,
creyendo que con su muerte sus almas se
elevarían traspasando lo celeste, sus
miradas se apagaron... Sus miradas que
tal vez fueron indicio de un vivir en el
vacío... Sus miradas de ceniza.
En el pueblo empezaba a preocupar
el encierro del matrimonio fuereño, pues
ya nadie veía al hombre salir recio en su
camión levantandopolvaredas, ni siquiera
reparando, como lo hacía algunas veces,
desperfectos exteriores de la casa.
Antes que ir a asomarse, o de plano
tumbar puertas, la gente, como lo hizo
desde antes que los malditos esposos
ocuparan el recinto, se puso a inventar
historias de calacas y murciélagos
terribles, de aparecidos ilusos. Fue la
familia Menchaca la que se atrevió a
invadir aquel ámbito embrujado y, en
efecto, cuando padres, tíos y lepes
avanzaban por los cuartos a su paso iban
notando telarañas y chillidos quién sabe
dequéanimales.Notardaronendescubrir
los cuerpos bien abrazados del
matrimonio fuereño convertidos en
calacas aún con pedazos de carne y
gusanos por doqwer. La impresión de lo

macabro la pudieron soportar al igual
que los oliscos. El abrazo era lo feo.

prolorigando en las voces de varias
generaciones.

Sin mayores contratiempos los
Menchaca se acomidieron a traer sacos y
mantas. Al principio un tío gordo trató en
vano de separarlos a fin de envolver a
cada uno independiente del otro, pero la
rigidez esquelética era demasiado férrea.
Entonces la conjetura: abrazo deliberado
antes de que se murieran. Finalmente,
tras los ires y venires de fopes, padres y
tíos, los envolvieron tal cuales respetando
su propósito ulterior para sacarlos de allí
en un exprés de dos mulas. Aquel peculiar
cortejo ante la vista del pueblo reafinnaba
las historias de espantada que se venían

¿A dónde irían a tirarlos? Se supo:
allá cerca de la sierra de "El Cariño"
junto a la cueva de "El Lobo". Si~
embargo, la casona quedó con la portela
d~ en~ abierta a todos los vientos y
sm nadie que se animara a cerrarla.
Adentro estaban los monos, ya carentes
de aptitud, acostados sobre el suelo del
diminuto escenario en espera de que
alguien los moviese como antes. ¿Había
calor entre ellos? ¿Un extraño
cosquilleo?... Un deseo que aún divaga.
Susdiscretosmaquillajescasiexpresaban
ternura, pues los puntos colorados de sus

...·...·.... ......
...... ...
...·.....
•... ·..
.·.•.....•...
. ·..
. ...
• •••

•.■• · :

...

ojos quizá fueran el anuncio de un amor
en las alturas, en la inversa magnitud del
azul en derredor, y es que acaso en su
mundo de tinieblas el afán fuera más
grande que sus almas de cartón. De todos
modos sus hilos seguían intactos al
arbitrio de un destino que no existe o que
esasuntotangravequenomereceexistir.
Ah, si volviesen otra vez a ejecutar los
bailables, aquellos diálogos falsos
feferentes a que un diablo se batiera con
un ángel, y la cruel suposición de que
nadie ganaría... Pasadas una semanas de
pronto se abrió el forrillo y entró una luz
como nunca. Una mano tenebrosa que
los coge con violencia... Sí, una mano de
calaca

. '·.......·. ·.
.,.....
... ..

.... ·.

,,,•••• ·$•

··~-~-.

• •ªrl"'!i • •·.

.... • r¡,,,_ ••

....

-.J

�WITTGENSTEIN EN LA MEMORIA
DE SUS AMIGOS

SEÑAS/RESEÑAS
CONTRASENAS

Silvia Mijares
Uno de los albaceas y compilad&lt;l'CS de
los escritos filosóficos de Ludwig
Wittgenstein es su amigo y compaffero
Rush Rhees, quien nos presenta un libro
cálido e interesante,• pues no contiene
solamente la visión del pensador sino
también la del amigo. Este último concepto en la voz de Wittgenstein adquiere
una enorme carga de sentido porque
compromete a la vez que obliga a la
develación, al enfrentamiento, a decir
algo, cuando verdaderamente hay algo
qué decir. El libro reúne, pues, una serie
de recuerdos escritos por amigos y colegas del filósofo austriaco, así como el de
su hermana Hermine. Los coautores nos
ofrecen anécdotas, conversaciones e
impresiones, ejemplos de un temperamento complicado y difícil, contrastado
por otto lado con una pródiga generosidad. Así es como atisbamos el perfil de
Wittgenstein como filósofo, como hombre, con sus preocupaciones más ínti-

mas.
Las opiniones de todos los que escriben en el libro sobre nuestro pensador
coinciden en que era un hombre muy
estricto, muy exigente con sus amigos: A
la vez lo catalogaban como un ser humano cabal. Se advierte en Wittgenstein su
preocupación JU lograr el dominio sobre sí mismo, su inquietud por el conocimiento filosófico va aparejado al descubrimiento de su interi&lt;ridad.

La figura de Ludwig Wittgenstein se

aprecia muy sólida, muy completa. Su
interés por la filosofia -como decíamos
antes- no se agota en ella misma; fue el
medio para lograr definirse como persona: "No se p~ escribir nada que sea
más auténtico de lo que uno mismo es.
(...) Uno escribe sobre sí mismo desde su
propia estatura. No se apoya uno sobre
gradas o sobre una escalen sino sobre los
pies desnudos." Se podría pensar que
Wittgenstein hace de la filosofía una
terapia sobre el lenguaje y la vida.
Wittgenstein como filósofo y hombre de ciencia no se aferró a sus primeras
ideas plasmadas en el Tractatus wgicophilosophicus; no le interesó tanto sostener una idea .como aclararla. Así lo
demostró al cooegir y superar los conceptos del TractaJus, ofreciéndonos en
las- Investigaciones filos6ficas una obra
depurada, clara y bellapor su sencillez en
la escritura, aunque difícil y profunda en
su contenido. La creación de estas dos
obras las realizó en diferentes épocas de
su vida. Son libros con una economía,
una precisión y un estilo singulares.
Wittgenstein estudió muchos aspectos de la filosofla, los fundamentos de la
matemática, la lógica simbólica, el lenguaje de la psicología, la música, el arte
en general. Pero además de todos sus
intereses intelectuales está la exigencia
ética implicada en toda su obra. Esta
actitud le confiere una hondura a sus
escritos y a él como persona, cualidad
dificil de encontrar en otros escritores.

En la lectura de estos Recuerdos podemos descubrir la insistencia de Wittgenstein -por no decir obsesión- en lograr un perfeccionamiento espiritual que
lo forzará repetidamente a confrontarse
consigo mismo y con el mundo. Deseaba
convertirse en otro hombre, ser mejor.
Esta idea lo obliga a enrolarse como
voluntario en el ejército (1914), quiz.á
imaginando que al estar cara acara con el
peligro, con la muerte, le ayudaría a
someter su orgullo, su soberbia, para
tener una idea más clara de sí mismo. Su
esfuerzo y dedicación por lograr una
comprensión total a la par que su integridad y su genio lo hacen un personaje
especial.

Su reconocimiento de la dignidad
humana se trasluce en una observación
aislada, cuando dice: "¡No juegues con
lo que yace en lo más profundo de otra
persona!" Tal juicio nos muestra, como
dice F. R. Leavis, "un ser humano completo, sutil, autocrítico y humilde". En él
sobresale una inclinación por lo sagrado
cuando le dice a su amigo Drury: "nunca
se permita familiarizarse demasiado con
las cuestiones sagradas". En otro lugar
reconoce al Padre nuestro como una
magnífica oración, aunque seffala: "La
religión cristiana no consiste en decir
muchas oraciones. (...) Si usted y yo
vivimos vidas religiosas no se trata tan
sólo de que hablemos mucho acerca de
religión, sino que de alguna manera
nuestras vidas sean difereotes." Ypueden

•Rush Rhee, (compil), RtcuertkJ1 dt Wittge,uuin, trad. de Rafad Vargu, la. ed., (Brevari01, 491), Fondo de Cultura Ecooómica, Mbico, 1989, 348 pp.

�ser diferentes cuando descubrimos -al
decir de Sócrates- nuestras virtudes,
nuestras habilidades, nuestro interior. "La
aplicación de los grandes es, entre otras
cosas, una seffal de su fuerza, por no
mencionar su riqueza interna." (L.
Wittgenstein, Observaciones, Siglo XXI,
1981.)

treinta ycinco affos después, al momento Wittgenstein lo visitaba con frecuencia,
de escribir sus recuerdos. Comentaba jugaba ajedrez con él, o escuchaba sus
que"teníaunagrancapacidadparaherir". interpretaciones de Bach al piano.

En 1937LudwigvisitaaFaniaPascal
para hacerle una confesión. Momentos
antes había hecho lo mismo con G. E.
Moore. En el análisis que el compilador
del libro hace sobre estas confesiones le
En este · desfile de recuerdos es reconoce anuestro filósofo una profunda
Hermine ,Wittgenstein la primera, en el honestidad, ya que se necesita humildad
desarrollo del libro, que. cuenta sus y coraje para sincerarse, algo claramente
experiencias con delicadeza y comprensible, puesto que a Wittgenstein
reconocimiento a la genialidad de su le interesaba mostrarse tal cual era en su
hermano. Por ejemplo, nos relata el afán por cambiar. ''Una confesión -decíaacentuado interés que éste tenía por los tiene que ser parte de una nueva vida"
problemas técnicos y mecánicos. Los actos de este tipo lo obligaron a ser
También nos refiere que uno de los más sincero y por lo tanto también su
condiscípulos de su hermano les había escritura participaba de esta cualidad.
contado que Ludwig parecía un ser de
otro planeta. Sus modales eran totalmente
Algunos indicios de la actividad
diferentes al común de los jóvenes. Su· filosófica de Wittgenstein nos la refiere
sensibilidad era extrema Algo que im- M. O'C. Drury, quien lo conocía bien,
pactó a Hermine fue que, inmediatamen- pues estudiaron juntos yluego se hicieron
te después de la guerra, Ludwig dis- amigos. Su testimonio nos brinda
tribuyera su cuantiosa fortuna y decidie- abundante información sobre la
ra convertirse en maestro de escuela sensibilidad musical y literaria de
primaria
Wittgenstein. También de sus ideas y
sentimientos acerca de la religión.
Quien enseffó ruso a Wittgenstein fue
Fania Pascal. Ella relata cómo era
W. E. Johnson pensaba que
impresionante la personalidad de su Wittgenstein era una persona engreída,
alumno. Nos dice: "era una experiencia arrogante. A su vez éste tenía una mala
perturbadora que él quisiera que uno opinión de los librosdelógicadel primero.
hiciese algo distinto de lo que uno hacía". Sin embargo se manifestaban su aprecio
Para Fania, Wittgenstein era un hombre y estima en los momentos críticos; por
duro. Se dolía de su severidad todavía ejemplo, cuando Johnson se enfermó

et

F. R. Leavis cuenta que su relación
con el autor del Tractatus comenzó
movido por la indignación, cuando en
una reunión un desafortunado cantante
iba a interpretar una canción en alemán y
dijo tímidamente: "El Dr. Wittgenstein
corregirá mi alemán", a lo que el filósofo
contestó en un tono indescriptible-según
se cuenta-: "¿Cómo habría de_
conseguirlo?" Apenas hubo terminado
decantar, Wittgensteinsemarchó,Leavis
lo alcanzó y le espetó: "Se comportó
usted de una manera vergonzosa con ese
joven(...) No tiene derecho de tratar a
nadie de esa manera." Wittgenstein
reaccionó diciendo "usted y yo tenemos
que conocemos."

impresionante, auténtica y original
personalidad. El no busca ser distinto a
los demás, sino ser él mismo, La lucha
que libra Wittgenstein en su interior es
conmovedora. Es una lucha permanente,
a ratos despiadada y obsesiva, con la
ciencia, con la filosofía, con la música
con el quehacer humano en general.
más interesantes -nos dice- es llegar al
conocimiento humano." Y en otro
momentoexpresa:"nuncaesgrandequien
se desconoce a sí mismo: quien se
engai'ia".

,-u;

Nos comenta John King que era
frecuente en sus conversaciones hablar
sobre música yliteratura, no propiamente
de filosofía.Le interesaba Tolstoi,Blake,
San Agustín, Dickens "y Prescott, entre
otros autores. Por otro lado, King expresa
su admiración por la integridad de
Wittgenstein y recuerda muy
especialmente sus pensamientos cuando
le dijo: "de algo estoy cierto, y es que no
estamos aquí para divertirnos".
De alguna manera se advierte que

todas las personas que han opinado sobre
Wittgenstein coinciden en reconocer una
-..J
Vl

�LA CRISIS DEL SOCIALISMO Y SUS
CONSECUENCIAS PARA AMERICA LATINA

Gabriel Vargas Lozano
Los sucesos ocurridos en la Europa del Mandel, Bahro, Schaff, Claudín, Sánchez
Este en la segunda mitad de la década de Vázquez y otros, habían advertido agulos ochenta y en panicular a finales de damente los problemas en que se debatía
1989, han constituído un verdadero te- la URSS y todos los demás países de la
rremoto político cuyas consecuencias son esfera socialista y habían publicado eximpredecibles no sólo para los países plicaciones diversas sobre lo que estaba
involucrados sino para el mundo entero. ocurriendo. Hoy la situación se ha vuelto
todavía más compleja y su análisis más
La primera sacudida se efectuó en urgente por las consecuencias que tiene
1985, cuando el grupo encabezado por para todos los países pero en especial
Mijail Gorbachov accede al poder en la para Latinoamérica. Y al referirme a
URSS y pone en acción una estrategia Latinoamérica no sólo estoy pensando
económica, política e ideológica de al- en los movimientos socialistas que tencance mundial conocida como la drán que extraer de manera imprescindiperestroika. A partir de este proceso, ble las lecciones de todos estos fenómecuyas características comentaremos más nos sino también a los gobiernos nacioadelante, se produce en Polonia el triunfo nalistas que han quedado en condiciones
electoral de Solidaridad e inmediatamen- de extrema debilidad frente al imperiate sobrevienen los brotes de inconformi- lismo norteamericano.
dad que luego se transformarán en rebeliones en la República Democrática
El tema es pues complejo, controverAlemana; Hungría; Bulgaria; Checoslo- tido y de consecuencias globales. Pero
vaquia y finalmente Rumanía. Mientras ¿qué es lo que ha ocurrido?, ¿se trata de
los gobiernos de Jeruzclski, Honecker y un triunfo del capitalismo sobre el sociaYibkob caen como castillos de naipes al lismo como lo difunden incansablemencesar el apoyo de la URSS y ante una te las agenciasJntemacionales de Occimanifiesta debilidad interna, la caída de dente?, ¿se trata de una regresión históriCCaJJsescu produjo un verdadero baño de ca? ,¿es unavanceporelcual debemos de
sangre que sólo pudo ser detenido con el felicitarnos puesto que ha caído la casta
juicio sumarísimo y ejecución del presi- burocrática que tenía expropiado el podente rumano y su esposa.
der social?, ¿el socialismo se ha desbloqueado en su camino y ahora sí se consLos acontecimientos ocurridos en los truirá un auténtico socialismo democrápaíses de transición socialista han sido tico?, o finalmente, ¿se estará desarrosorprendentes y vertiginosos pero no llando una tercera vía inédita que no es
imprevisibles. Ya desde los setentas, capitalista ni tampoco socialista pero que
analistas como Sweezy, Bettclheim, recogerá ciertos rasgos de los dos siste-

mas?
Estas y otras preguntas pueden ser
formuladas en la situación actual pero no
encontrarán respuesta plena debido a que
los acontecimientos a que aluden están
demasiado cercanos en el tiempo. Ya los
historiadores conocen tres tipos de procesos: los de coyuntura; los de corta y los
de larga duración (estos últimos de cien
o más años). Pero más allá de esto examinemos una primera respuesta como la
queexponeGorbachov en su libro Perestroika.
Para el jefe del Estado soviético, su
país ingresa, en la segunda mitad de los
setenta, en una profunda crisis económica que se manifiesta en el estancamiento,
el rezago tecnológico, el decaimiento de
los valores ideológicos, la aparición el
fenómeno de alcoholismo, drogadicción
y corrupción. Gorbachov dice que las
ciencias sociales se fosilizaron y que el
discurso político producto de una burocracia, se distanció de las masas. La
causa de todo ello fue una colectivización de tipo stalinista y una excesiva
centralización de todas las funciones
económicas, políticas y sociales.
Gorbachov propone entonces una
política de reestructuración económica
que implica la descentralización, la
autogestión de las empresas y la
introducción de la economía de mercado.
Y por otro, una política de transparencia

en la información; libertad de crítica y
democratiz.ación.
El fin de esta política es, en opinión
de su dirigente, avan1.ar hacia un
socialismo democrático, en la vía abierta
por Marx y Lenin.
La política de Gorbachov hacia la
URSS ha generado una espontánea
adhesión entre los sectores de izquierda
en los países capitalistas ,porque de
triunfar implicare$ la constitución de una
verdadera alternativa al capitalismo. De
igual forma, genera simpatía su política
de distensión internacional porque aleja,
cada vez más, el peligro de una
confrontación nuclear que acabaría con
toda la especie humana. Sin embargo, en
su libro existe una vertiente de la
argumentación que será necesario
examinar a la luz de los acontecimientos
más recientes.

Unaprimerafraseeslasiguiente: "Al
Jiaber adoptado en el 27º Congreso el
concepto de un mundo contradictorio
pero interconectado, interdependiente y,
esencialmente, integral, comenzamos a
desarrollar nuestra política exterior con
esos fundamentos. Es cierto, seguimos
siendo diferentes en lo que se refiere a
nuestro sistema social, perspectivas
ideológicas yreligiosas, ya nuestra forma
de vida. Sin duda, las diferencias
perdurarán. Pero ¿debemos batimos a
duelo por ellas? ¿No sería más correcto

pasar por encima de las cosas que nos
dividen, por el bien de los intereses de la
humanidad, por el bien de la vida en la
tierra?"

terminado en lo que a la URSS se refiere.
De la tesis de Gorbachov se desprende
que por razones de orden interno y
externo, la URSS no interpondrá su
influencia en la zona que "por tradición"
En otras palabras, Gorbachov y el pertenece a los Estados Unidos.
PCUSconmderanqueexisteunaprioridad Considero que esto es particularmente
de problemas globales como la lucha en grave para Nicaragua y Cuba a la luz de
contra del armamentismo frente a los la sangrienta y a todas luces injusta
problemas concretos de la explotación y invasión q~e ha efectuado el gobierno
el hambre en los pueblos de Africa, Asia norteamericano en Panamá
y América Latina.
Esto se confirma también en otro
pasaje de su libro cuando dice: "Al mismo
tiempo, me gustaría insistir una vez más
en el hecho de que no buscamos ningún
provecho en América Latina. No
queremos ni sus materias primas ni su
manodeobrabarata.Novamosaexplotar
actitudes antinorteamericanas y aún
menos echar leña al fuego, ni trataremos
de socavar los tradicionales vínculos entre
América Latina y los Estados Unidos.
Eso sería una improvisación temeraria y
no una política sana y somos realistas, no
aventureros imprudentes".

Pero los acontecimientos de los países
socialistas encuentran también una parte
de su explicación en la frase siguiente:
"Primero de todo, la totalidad de la
estructura de las relaciones políticas entre
los países socialistas debe estar
estrictamente basada en la independencia
absoluta. Esta es la opinión sustentada
por los dirigentes de todos nuestros países
hermanos. La independencia de cada
gobierno, su derecho a resolver los
problemas que enfrenta su país y la
responsabilidad de su nación, son
principios incuestionables".

Nadie que crea en la independencia
Como es evidente, en un mundo en auténtica de los pueblos, puede estar en
que existen dos o más polos de poder, un contra de esta política. Cada país tiene el
país que se encuentra en la esfera de derecho de elegir su destino. Ni la URSS,
influencia de los Estados Unidos como ni el Pacto de Varsovia tenían el derecho
son los de América Latina, podría confiar de intervenir en Checoslovaquia como
en que al dar un pequeño o gran paso ahora lo reconocen. Son las políticas
hacia su independencia, pudieraencontrar internas de cada país las que hacen que
apoyo económico o político de otro polo un gobierno represente verdaderamente
de poder. Esa táctica en mi opinión, ha al pueblo o que se divorcie de él, empero,
--J
--J

�en mi opinión, Gorbachov ha soslayado,
en razón de los complejos problemas que
hoy afectan a la URSS, la acción de las
transnacionales y del imperialismo. En
este sentido, tiene en parte razón Fidel
Castro cuando dice que "La destrucción
sistemática de los valores del socialismo,
el trabajo de zapa llevado a cabo por el
imperialismo, unido a los errores
cometidos, han acelerado el proceso de
desestabilización de los países socialistas
de Europa oriental. La política
diferenciada de cada país y la idea de
minar desde dentro al socialismo, fue
estrategia largo tiempo elaborada y
aplicada por Estados Unidos". (F. Castro,
1989: 19).
Considero que Castro-tienerazón sólo
en parte, por algo que asoma débilmente
en su discurso: "los errores cometidos".
Es evidente que el imperialismo se ha
encontrado presente en todos y cada uno
de los momentos del desarrollo de las
sociedades de transición socialista;
explotando todos y cada uno de sus
errores; presionando y bloqueando todo
lo que no corresponda a sus intereses
pero la debacle del "Socialismo realmente
existente" tiene otros culpables: la acción
ineficiente y corrupta de las burocracias
que gobernaron aquellos países yel vacío
de poder generado por la política exterior
de la propia URSS.
Aquí encontramos entonces las
razones de la euforia norteamericana: en

primer lugar, Gorbachov declararespetar
sus zonas de influencia; en segundo, se
abren los mercados soviéticos para las
compañías transnacionales; en tercero,
declina el internacionalismo y cuarto, la
crisis del colectivismo burocrático
permite alentar la esperanza de que los
Estados Unidos ofrezcan su "ayuda" a
los "hermanos polacos, húngaros,
rumanos, alemanes, etc.".
La "carta escondida" de Gorbachov
es el fuerte movimiento que se está
presentando en Europa hacia la
integración, lo que provocará lalimitación
de la influencia norteamericana y esto
será muy positivo para Europa pero
infortunadamente no será el caso de
Latinoamérica.
Intentaré reforzar el argumento de
que no se trata sólo de una acción del
imperialismo aludiendo al caso más
crítico como es el de Polonia. En este país
se estableció un colectivismo burocrático
mal llamado socialismo por la vía de la
intervención externa y no por razones o
movimientos dictados por una necesidad
interna. En opinión de Adam Schaff, en
su libro titulado El comunismo en la
encrucijada, en Polonia no existían las
condiciones objetivas y subjetivas para
acceder al socialismo y aunque hay algo
de mecanicismo en sus tesis, describe
algunas características muy evidentes: el
pueblo polaco estaba formado por un
80% de campesinos que no estaban de

acuerdo con la colectivización; los
polacos son acendradamente católicos,
lo que se reforzó con la posición
nacionalista y antinazi de la Iglesia (les
habría convenido una suerte de teología
de la liberación); han odiado durante
siglos a los que se convertirían en 1945
en sus salvadores: los rusos; el pueblo
polaco ha luchado largamente por su
independencia. Al trasladarse en aquel
país un modelo económico-social similar
al que había florecido en la URSS; al
mantenerse, mas allá de terminada la
Guerra Mundial las condiciones de
autoritarismo y al ocurrir fenómenos muy
dolorosos y complejos como lo fue la
eliminación de la vieja guardia comunista
por los nuevos dirigentes, se produce un
fenómeno que Schaffllama"la alienación
de la revolución".

Monetario Internacional y seprofundicen
las diferencias de clase; se incremente la
explotación, la enajenación.y la miseria,
buscarán de nuevo reconducirel proceso.
Considero, sin embargo, que en otros
países corno Checoslovaquia o Alemania
democrática empezarán a buscar un
nuevo modelo de socialismo que no
abandone los beneficios alcanzados en
el llamado "socialismo real" (seguridad
del trabajo, educación, salud,
impedimentos para la vuelta de la
desigualdad) y que por el contrario
incorpore todos los beneficios de una
democracia política que implique la
vigilancia del pueblo en el proceso de
gestión de !a sociedad. Si esto ocurre a~í,
el capitalismo se habrá quedado sin la
base~ su mayor crítica al socialismo: la
falta &lt;le libertades de expresión,

movimiento y representación política
¿Qué lecciones podemos extraer de
todo esto?

Primera: no basta eliminar la
propiedad privada de los medios de la
producción, es necesario también
asegurar un poder democrático y las
condiciones de un desarrollo de la
individualidad, en un sentido muy distinto
al individualismo capitalista.
Segunda: un movimiento socialista
no puede ignorar las condiciones
específicas en que se va a desarrollar. Las
condiciones objetivas y subjetivas. La
psicología social de illl pueblo.

Tercera: durante mucho tiempo
estuvieron allí los enormes problemas
del socialismo y sólo la ceguera
ideológica impidió reconocerlos,
explicarlos y extraer sus consecuencias.
Cuarta: El socialismo no puede
establecerse por la vía de la imposición
externa, debe ser producto natural de
cada tierra.

Quinta: El capitalismo y el
imperialismo no pueden corregir sus
propios males a riesgo de liquidarse a sí
mismos.
Sexta: hoy mas que nunca sigue
valiendo corno aspiración deseable una
sociedad socialista democrática pero el
modelo específico de esta nueva sociedad
está por crearse e., la realidad concreta.

Este complejo de problemas produce
una escisión entre gobierno y pueblo que
permite el surgimiento de un poderoso
movimiento denominado Solidaridad y
que ya en 1980 define un programa de
gobierno. Aquí no se trata del
imperialismo. Aquí se trata de toda una
política errónea que ha dado lugar a otro
profundo equívoco en la psicología social:
que el marxismo y el socialismo son los
causantes de la crisis cuando en realidad
lo que han experimentado es un
colectivismo burocrático y una ideología
dogmática. Hoy Polonia se acerca al
capitalismo y dentro de algunos años,
cuando prueben las mieles del Fondo
-..J

00

r-

\O

�HISTORIA DE LA HACIENDA
DE SAN LORENZO (1597-1946)

REGION

Rocío G. Maiz
Los orígenes

I

/

\

ria incidencia en los altos mandos de la
Las actividades vinícolas fueron muy
burocracia regional, habían sustraído gran restringidas yeste sector durante la etapa
Durante los últimos ai'los del siglo XVI y parte de su caudal económico a través de
principios del XVII, el Valle de Santa la actividad minera y agropecuaria En colonial se desarrolló lentamente, ycomo
María de las Parras, tendrá diversos este último sector, destaca sobre todo, la otros quedó subordinado a los flujos de la
cambios en la tenencia y composición de producción de trigo y de vino en menor producción argenüfera, sobre todo en los
las tierras y aguas. Los primeros coloni- medida, asícomo la cría de ganado menor. primeros ai'los cuando la minería representó el motor esencial de la economía
zadores (incluyendo las órdenes religiocolonial. Los capitales que se ubicaron
sas) que habían logrado enajenar por vía
Dichos productos tenían un amplio y en la explotación vitivinícola provenían
de las mercedes y demasías algunas creciente mercado en el norte de la Nuecaballerías y sitios de ganado mayor y va Espai'la, especialmente en los reales principalmente de los acumulados en las
menor de tierra, para estos ai'los, mani- de minas. El vino producido en la villa de actividades mineras.
fiestan cambios sustanciales en el uso de Parras, cubría un mercado más amplio
La minería fue también uno de los
las tierras de labor.
que incluía hasta la ciudad de México. factores más importantes que impulsaQuienes más sobresalieron en estos ruPor razones de índole diversa, desde bros eran propietarios cuyas tierras y ron la formación de nuevos núcleos de
las económicas hasta las políticas, algu- fincas estaban equipadas con los más población. La localización de las minas
nos propietarios· comienzan a traspasar eficientes y permanentes sistemas de de Zacatecas hacia 1546 provocó la exsus tierras a personas provenientes de irrigación, así como con los enseres y las pansión del espacio colonial hacia el
noreste, fundándosereales de minas, entre
otros lugares o de la misma demarcación. herramientas agrícola más avanzadas.
ellos
los de Cuencamé y Mazapil en los
De igual forma, destacan económicalímites
de la Nueva Vizcaya, actual estamente algunos personajes que en virtud
Durante el siglo XVII, las fincas más do de Durango. Vecinos de estos centros
del éxito obtenido en sus empresas agrí- importantes del Valle de Santa María de
colas -quienes además tienen nexos polí- las Parras, pertenecieron esencialmente mineros fueron los primeros impulsores
de la producción vitivinícola en Parras.
ticos y familiares en el centro de la Nueva a cuatro propietarios.
Espai'la- empiezan a ampliar sus propieEn el nuevo mundo, la explotación de
dades a través de la compra de tierras de El vino
vmedos
se encargó a las órdenes religiolabor a otros propietarios parrenses que
no tuvieron la misma atingencia econó- El cultivo de la vid se practicó desde los sas y a unos cuantos propietarios privamica y/o recurriendo al sistema de mer- primeros afios de la conquista. En las dos estrechamente ligados al poder vicedes que autorizaba al gobierno virrei- Ordenanzas de Buen Gobierno de 1524, rreinal. Los jesuítas recibieron mercedes
nal por medio de la Corte Real de Guada- Hcmán Cortés mandó se plantaran viñas y fundaron dos haciendas en Parras delajara en el Reino de la Nueva Galicia. en la Nueva España. Sin embargo antes nominadas "Los Hornos" y "Siete Viñas''.2
de que éstas dieran frutos, los fonquistaEstas personalidades que se ostenta- dorcs que llegaron a Parras, ensayaron
Fundados en la última década del
ban como el sector económico más diná- producir vino con las cepas silvestres que
siglo
XVI en Parras de la Fuente, Coamico del lugar que, además tenían noto- allí encontraron:
huila, los viñedos de la Hacienda de San
00
,_.

�Lorenzo están considerados los mas antiguos de América.'
Aunque las cepas silvestres ya existían en las ladem de los valles de Parras,
las primeras fueron plantadas allí por el
conquistador Francisco de Urdiffola, que
fundó la Hacienda del Rosario en 1594.
Ya en la pen~timadécadadelsiglo XVI,
Urdinola se convirtió en dueflo de la faja
territorial que se extiende entre Parras y
Saltillo, llegando a poseer presumiblemente el latifundio más grande de la
Nueva Espana.4

Parras, duenos de huertos y vinedos presentaron un auto contra el alcalde del
Real de Mai.apil, jurisdicción de la Nueva Galicia, por una prohibición para
vender vino y aguardiente, que por fin se
resolvió a favor de los productores.'

Sin embargo en la práctica, estas
medidas -como otras muchas más- no se
cumplieron, pues en Parras y en San
Lorenzo se siguieron plantando cepas y
produciendo vinos a pesar de los obstáculos puestos al cultivo de la vid palos
monopolistas de Cádiz y Sevilla a través
de la Corona.

La benevolencia del clima y la abundancia de aguas hicieron de Parras un
lugar óptimo para el desarrollo de la vid.
Según un cronista de la época Alonso de
laMota yEscobar, Obispo de Guadalajara, escribe una relación sobre Parras entre
1602 y 1605, en ella ~a: "es este
Valle muy acomodado para vinas porque
allende las muchas cepas puestas a manos
que en el se dan de ubas de Castilla,
cargan de mucho fructo yrazino, y vienen
a madurar con tanta zacon y tanto dulce
y mosto que haze vino, tan bueno que
echa muy bien de ver que si se híziesecon
la curiosidad y cuidado devido sería el
vino tan bueno como el de Espana, y
cuando en este nuevo Mundo fuese necesario plantar· vii'las para tener vino en
cantidad, este Valle sería el mas a propósito de quantos ay acá se save y juntamente se dan en él todas las frutas de
Castilla, grandes y hermosas y llegan (a)
entera sa~ón, siendo la causa desto el ser
las aguas y lluvias mas escasas que en
otras partes..."7

Las restricciones no sólo se dieron
por parte de las autoridades metropolitanas, también las autoridades locales se
opusieron a ello. En 1699 los vecinos de

En 1761, Pedro de Tamarón Obispo
de Durango realizó una visita a Parras y
afirma en su memoria que existían plantadas tres millones de cepas de vid, dice

Durante el siglo XVII, la producción
de vino y las plantaciones de vinedos
siguieron extendiéndose por México, y
pasaron a Chile y a Perú. En el siglo
XVIII llegaron a Califomia, a pesar de la
prohibición de Felipe 11, que en 1595
promulgó un edicto que prohibía nuevas
plantaciones de vinas en México.'

que Parras era "el curato más pingüe y
extenso del Obispado de Durango".
En el mismo ano el ingeniero Nico~
de Lafora, anotó en su diario de viaje a su
paso por Parras, que lo mejor de sus
terrenos estaban en posesión de las Haciendas de San Lorenzo y la del marqués
de San Miguel de Aguayo, y que allí "se
fabricaba un vino razonable, aunque en
lo general dulce, y muy buen aguardiente".'
Mercedes y fundaciones
An~ de la fundación de la villa de
Parras, realizada el 19 de agosto de 1598,
personajes importan~ habían recibido
mercedes en ese lugar. En 1578 el TenientedeGobernadordelaNÚeva Vizcaya, Martín López de Ibarra (1565-1587)
se hizo a sí mismo una ~rced de tres
caballerías de tierra en el Valle del Pirineo -así llamaban al valle de Parras- y en
la misma fecha hizo ottas mercedes a
varias personas más: Mateo de Barraza,
Juan deZubía, Diego de Borruel, Bemardo deLuna, este último alcalde de Parras.

En 1589 aún concedía mercedes
Bernardo de Luna, entre estas últimas
otorgadas en el siglo XVI, se encuentra la
hecha a Urdinola en 1589, a Juan de
Montele y al tesorero Juan de lbarra en
1595, y a Alberto del Canto en 1583.'
La mayoría de estas tierm merceda-

das desde 1578 hasta fines del siglo XVI
fueron a parar a manos de Urdiftola -sus
descendien~ fundaron el Marquesado
de San Miguel de Aguayo- sólo la Hacienda de San Lorenzo permaneció independiente del gran latifundio, hasta que
en el último tercio del siglo decimonónico Evaristo Madero, unió las dos propiedades, es decir San Lorenzo yEl Rosario.

o caballar y en las de ganado menor se
criaban ovejas y cab™· También se
otorgaban solares para casa o huerta, y
mercedes para establecer unidades productivas específicas como ingenios azucareros, minas, molinos, obrajes, etc. El
agua que junto con la tierra era el recurso
mas importante, también se obtenía
mediante una merced real. 11

Las mercedes concedidas a los fundadores de las haciendas de P-arras, corresponden a la segunda Casé de expansión de la conquista que se realizó entre
1570 y 1620, cuando se llevó a cabo una
repartición de tierras a gran escala a
través de las mercedes reales. 11

San Lorenzo
El surgimiento y consolidación de San
Lorenzo como hacienda por su ubicación, corresponden a una etapa temprana
que más bien coincide con el desarrollo
de las haciendas del centro de México. El
período "clásico" o de auge de la hacienda como principal unidad productiva de
la economía colonial se dará hasta el
siglo XVIII, sin embargo las haciendas
de Parras se desarrollaron ya desde
mediados del siglo XVIII.

Las unidades básicas de terreno que
se llegaron a conceder fueron las caballerías, destinadas a los cultivos agrícolas, y
los sitios de ganado para la ganadería. El
principal período de cesiones comprendió, en el centro de la Nueva Espana,
aproximadamente ochenta anos de 1540
Tomando en cuenta la caracterizaa 1620. Después de esta fecha sólo se ción que sobre las haciendas hace Herrepartieron mercedes en forma aislada. bert Nickel, podemos afirmar que durante la primera mitad del siglo XVIl, San
Las caballerías ocuparon un lugar Lorenzo conoció su plena consolidación
destacado de la nueva organización del como hacienda, ya que en ella encontrasuelo, ya que eran terrenos que se desti- mos las características estructurales prinaban a la agricultura específicamente al marias de esta unidad productiva senalacultivo de las nuevas plantas como el das por Nickel, tales como: a).- dominio
trigo o la vid.
sobre la fuena de trabajo, b).- dominio
sobre los recursos naturales, tierra yagua
En los sitios de ganado mayor se y c).- dominio sobre los mercados locafundaban estancias para ganado vacuno les y/o regionales.12

En relación con los prq,ietarios de la
hacienda a lo largo de la historia se enc~nttan entre ellos, miembros impatan~ de la burocracia virreinal. Hasta
principios del siglo XIX, todos ostentaron el cargo de capitán, la mayoría hasta
el Siglo XVID fueron prq&gt;ietarios de
minas, sobre todo de las más cercanas
ubicadas en Mazapil en el estado de
Durango. Uno de ellos fue Oidor de la
Segunda Audiencia de Guadalajara.

Cronologfa de los di,enos propietarios
Los fundadores
En 1597, nace la Hacienda de San La-enzo en las tierm meicedadas a Lorenzo
García, por Diego Femández de Velasco, Capitán GenttaJ del ReinodelaNueva
Vizcaya
"...gentil hombre el Rey Nuestro
Seftor la merced de un sitio de tierra para
ganado menor y cuatro caballerías de
tierra para laln de pan, con saca de agua
del Río de las Pan-u, que dichas caballerías están medidas entre tres cerros grandes y la tierra de ganado menor es una
estancia y dos ojos de agua, al pie de una
sierra baja. &amp;tan las dichas tierras a una
legua mas abajo de las tiezras del Capitár.
Francisco de Urdiftola..."U
Sobre la fundación de la hacienda y
su primer JX'Opietario, la referencia más
difundida corresponde a la versión dada

~

00
00

üJ

�por José Vasconcelos en Evaristo Ma- La primera venta
dero.Biograflade un Patricio. Allí destaca el papel desempef\ado por Lorenzo En 1628 aparece la primera venta de la
García el fundador y habla también sobre propiedad, por parte de los hermanos
la plantación de los vifledos y la García y de los esposos Montoya, a favor
instalación de las bodegas.14
de Luis Hemández Escudero. Los Montoya venden todas sus propiedades, tanto
La merced original que recibió Lo- las heredadas por ella como las adquirirenzo García fue de cuatro caballerías de das por el mismo matrimonio en diez mil
tierra y un sitio para ganado menor, en pesos. En el mismo afio Lorenzo y Fran1599 y en 1600 compra a su vecino cisco García venden cuatro caballerías
Martín García, ocho caballerías por un de tierra al mismo Hernández de Escudetotal de setecientos pesos.u
ro por cinco mil pesos, aclara la escritura
que se incluyen otros _sitios de tierra y
Lorenzo, Francisco y Thomasa Na- agua que los hermanos García poseían
varra, hijos-de Lorenzo García yJuana de por herencia de sus padres en el Valle de
Navarra heredan la propiedad y la acre- Parras.11 Aparentemente Lorenzo García
cientan tanto por compra de tierras a sus hijo, permanece en la estancia de San
vecinos como con las tierras de Francis- Lorenzo a pesar de la venta de la hacienco Montoya, esposo de la hija del funda- da, pues ahí recibe en 1629 el título de
dor.
escribano real.19
Francisco Montoya poseía dos caballerías de tierra y un sitio de ganado
menor y otro de ganado mayor, compradas a Pedro Camacho en 1620 por trescientos pesos, dos affos después adquiere
el mismo Camacho un sitio de estancia
en "el paraje conocido como de Bocas"
por ochocientos pesos.16
En resumen los sucesores del fundador y el hijo político, poseían en 1622,
aproximadamente 3,735 hectáreas, además del sitio de estancia de Bocas.17

La propiedad será vendida con sus
aperos y molino de pan, la gente de
servicio y las casas, por quince mil pesos.20

Lorenzo.
En manos de Hemández de Escudero
y más tarde en las del capitán Francisco
Gutiérrez Barrientos, la hacienda tendrá
su primera etapa de crecimiento. Además de las propiedades que ya poseía y
las que adquirió por compras, Hemández
de Escudero solicitó las demasías de tierra aledaffas a San Lorenzo, al afio siguiente de su adquisición.21
La vif\a fue terminada por el capitán
Francisco Gutiérrez Barrientos, que a su
muerte dejó un adeudo de casi sesenta
mil pesos a favor de su pariente el capitán
Thomas García de Lozada.22
Un largo litigio

Por finel27 deagostode 1663,Pedró
de Lozada toma posesión de la hacienda
como único propietario, con las formalidades de rigor.2'

En 1660 surge un pleito por la propiedad,
entre los herederos del capitán Thomas
García de Lozada, representadoporPedro
de Lozada Barrientos, y los herederos de
Francisco Gutiérrez Barrientos, la demanda se llevará a cabo en la ciudad de
México.23

Lozada Barrientos sólo conservará la
propiedad por diecisiete aftas pues en
16n aparece una nueva venta, en esta
ocasión el comprador será el capitánJuan
de Oliden y Elizondo, minero, vecino de
Mazapil, que la adquiere por40 mil pesos
el 6 de abril de ese ano.26

kraíz de este litigio, se elabora el
primer inventario de los bienes de la
hacienda, allí se describen los bienes que
sugieren la riqueza que había adquirido
la hacienda, se mencionan las bodegas y
cartas, la capilla y los esclavos y mayordomos, y se cuentan 90 mil cepas sembradas (ANEXO 1).

En 1691 Oliden vende la propiedad
por $36,541.00 a su pariente Juan Francisco Ruiz de Bibriesca, pero durante los
cinco atios que la posee tiene que enfrentar problemas con los esclavos, con invasión de tierras y con malas cosechas, por
lo que desistirá de la compra, y Juan de
Oliden recupera la finca 27

Crecimiento y desarrollo de la finca
El capitán Luis Hemández de Escudero
era vecino de Parras, desde 1605 había
hecho diligencias para obtener cuatro
caballerías de tierra y ojos de agua,
colindantes a San Lorenzo. En 1601
recibió el título de escribano real. Su
esposa fue María de Cárdenas que poseía
una propiedad también colindante a San

En 1663, la propiedad entrará en
remate tanto en México como en la misma Parras, con el objeto de liquidar con
su venta el adeudo de los sucesores del
capitán Thomas García de Lozada. Ese
mismo affo el remate será ganado por
Bernardo de Pastrana, vecino de la ciudad de México, que pagó la suma de 40
mil pesos, perQ inmediatamente después
de finaliz.ada la transacción,Pastranahace
una ~eclaración donde dice que participó
en el remate a petición de Pedro de Lozada, y que la hacienda le pertenece a éste
y a sus hermanos.24

Consolidación de San Lorenzo
En l 7&lt;Y7 la hacienda aparece en manos de
José de Miranda y Villaysan, fue Oidor
Decano de la Segunda Audiencia de
Guadalajara, y dice Chevallier que como
otros, llegó a ser gran propietario en los
lúnites de su jurisdicción pues a comienzos del siglo XVIII "pago al rey una
composición para poseer por el rumbo
de Ma.zapil, el mas vasto conjunto territorial de toda la Nueva Galicia, las haciendas contiguas de Cedros y Coapas,
que abarcaban 224 es~cias de ganado
mayor, cierto es que en gran medida
áridas.''2I
A la muerte de Villaysrui la propiedad pasa a manos de Juan de Urros y
Garce son, que actúa como apoderado
del licenciado Antonio de Miranda Barrcda, presbítero del Obispado de Guadalajara, heredero de Miranda y
Villaysan. En 1740 a pedimento de Juan
de Urros se lleva a cabo un avalúo e
inventario de los bienes muebles e
inmuebles de la hacienda. (ANEXO 11)

Lasaga vecino de Ma.zapil y due.ffo de
minas y haciendas en aquella jurisdicciqn.29
El siglo XX
El movimiento de independencia, aparentemente no causó mayores estragos
en la propiedad, salvo una campana de la
capilla que fue tomada por el capitán
Facundo Melgárez para convertirla en
canón. Por otra parte por decreto del
Ayuntamiento de Parras la hacienda cedió
a la villa, en los primeros affos del siglo
una huerta para el cementerio.30
Aprincipios del siglo XIX, la hacienda fue arrendada al concurso de los bienes
de Juan Lucas de Lasaga por el capitán
Manuel de !barra, que tal vez por
necesidad de capital, o para explotar de
manera racional la capacidad productiva
instalada en la hacienda, formó una
compafiía (sic) con Manuel de Larrea y
Ramón de Leucona. ambos vecinos de la
ciudad de México.

Esta empresa fundada por Ibarra
Evidentemente la hacienda había perdura hasta 1815 cuando se hace un
crecido en todos los renglones con res- nuevo contrato de arrendamiento. Para
pecto al inventario de 1660, las casas, las liquidar esta sociedad se realiza un nuevo
instalaciones, la superficie, y la capilla recuento de los bienes de la hacienda y de
hablan crecido, pero sobre todo llama la las mejoras emprendidas por la empresa
atención el desarrollo del vifiedo.
hasta 1817. La hacienda queda valuada
en $312,649.00y lacompaffíaquedacon
Juan Urros y Garceson hereda la 4 mil pesos a su favor.
hacienda a su sobrino Juan Lucas de

00

1.11

�Manuel de Ibarra después de liquidar
una segunda compafiía-formada con los
mismos socios inmediatamente después
de la liquidación de la anterior en 1817compra la hacienda. al concurso de los
bienes ya mencionado y paga por ella la
cantidad de $205,874.00, de los cuales
queda debiendo 140 mil al Juzgado de
Capellanías de Guadalajara por obras
pías ofrecidas por Urros y Garceson.
Manuel de !barra, contará para
acrecentar su capital, con los.bienes de su
esposa Isabel Gon'bar de Fuentes, ambos
procrearon cinco hijos, dos varones,
Manuel yPablo, ytres mujeres, Faustina,
casada con Juan Ruíz Cai'iizo, Juana,
casada con José de Aguayo y Luisa,
casada con Leonardo Zuloaga.31 Zuloaga
era propietario de la hacienda de Hornos,
contigua a San Lorenzo, y antigua
propiedad de los jesuitas.32
A la muerte de !barra la hacienda
virtualmente sereparte entre los hijos y la
viuda que emigra con los varones hacia
la ciudad de San Luis donde se realiza la
testamentería. La hacienda queda
abandonada por los Ibarra y una parte de
ella es arrendada por María Gonbar
hermana política del difunto Ibarra. 33
Largo pleito y buen negocio

En 1857 el tribunal eclesiástico
dependiente del Obispado de Guadalajara, nombró al licenciado Verea

como Defensor de Obras Pías -otor- sus influencias políticas- realiza un
gándole amplias facultades para hacer magnífico negocio, en el que solamente
efectivos otros adeudos- para que hiciera desembolsó $20,000.00 aproxiefectivo el crédito por $38,500.00, saldo qiadamente.34
restante de los $140 mil que Ibarra había
dejado pendientes de pago al realizar la Más hipotecas, otros propietarios
compra de la hacienda en 1821.
En 1864 Luisa Ibarra Viuda de Zuloaga
Por el motivo anterior, se conformó hipotecó la hacienda a favor de C1auseen
un concurso de acreedores de los bienes yCompafiía de Monterrey por $8,091.00,
de Manuel Ibarra e Isabel Gonbar; en él crédito proveniente de productos y efec!OS
aparecen varios acreedores además del proporcionados a la hacienda por esa
Juzgado de Capellanías. Entre ellos, los negociación. Más tarde en 1868 se le
mismos herederos, Juan Ruíz de Carrizo, otorgó una prórroga de 10 meses y la
hijo político de los Ibiµni, la iglesia de suma aumentó con los intereses
Durango representada por el cura párroco devengados a $9,712.59."
de Parras, Juan Bautista Bobadilla, y un
tal Pedro Landeta de San Luis Potosí.
En 1876denuevohipotecalahacienda
en esta ocasión a favor de Martínez y
El papeleo acumulado durante el Compafiía también de Monterrey por la
juicio suma 162fojasdobles,enelremate cantidad de $105 mil pesos. La compafiía
convocado para ponerle fin, la única representadaporJuanJ. Martínez Zorrilla,
compradora que se presenta será Luisa hace efectiva la hipoteca quedando la
!barra de Zuloaga que adquiere la hacienda en su poder en 1889."
propiedad por las dos terceras partes del
valor detenninado en el inventario de
Ese mismo ano se realiza otra venta
1858, la suma de $69,892.63. Su esposo de la propiedad entre Martínez Zorrilla Y
Leonardo Zuloaga paga los gastos del una empresa francesa que llegó a P~
juicio, la alcabala, el papel sellado·y los con grandes proyectos, roturando tierras
honorarios de los asesores del mismo, y que•finalmente no llegó a formalizar
Dionisio de la Gana y Gana, Simón de ninguna explotación, se denominó San
la Garza y Meto y Lázaro Garza Ayala, Lorenzo Mexique, fue representada por
notables abogados yconnotados políticos el licenciado Pablo Macedo, se conformó
de la época en Monterrey. (Anexo III)
en París con un consejo administrativo
formado por franceses y se registró en la
De esta manera Leonardo Zuloaga a ciudad de México.37
través de su esposa-y probablemente de

Modernización e industrialización

de Cilindros Monterrey, S. A. y Molinos
El Fénix, S. A. de Sal tillo. Se constituyó
por cincuenta años con un capital social
de $450 mil pesos.◄ 1

con la renta de propiedades agrarias y en
su
momento, lo relacionado con la
Por fin en 1893 la hacienda fue adquirida
partición de las propiedades tanto por
por Evaristo Madero, la compra a los
venta
de tierras como por efectos de la
franceses por $500 mil francos, pagaderos
reforma
agraria. En 1944 se lleva a cabo
en moneda nacional, en un lapso de cinco
Durante el porfiriato los Madero una participación de la superficie de la
rulos, a partir de entonces empieza a poseyeron desde Parras hasta General
finca, que como quedaba previsto se
mejorar la producción."
Cepeda, y por el oeste desde Parras hasta realizó a favor de otros miembros de la
San Pedro de las Colonias. Fueron dueños
Evaristo Madero y su hijo político de las antiguas haciendas de Santa Ana, misma familia Madero, segregándose una
Lorenzo González Treviño adquirieron Hornos, La Peña, Santa Bárbara, San extensión de 565 hectáreas.º
también laHaciendadelRosario-antigua Lorenzo, el Rosario, Ojuelos, Patagalana,
Finalmente en 1946 quedó
propiedad del Marquesado de San Miguel Castañuela y Patos.42
conformada la actual "Casa Madero, S.
de Aguayo- uniendo por fin ambas
A." con un capital de cinco millones de
propiedades en un solo dueño,
Durante la etapa de la revolución las
convirtiéndolas en importante centro actividades de las empresas quedaron pesos. ◄◄
comercial, industrial, textil, vitivinícola interrumpidas, los miembros de la familia
Producción
y agrícola.39
Madero en su mayoría se ausentaron de
Parras, trasladándose unos a Monterrey,
Este patrimonio fue herC9ado por los otros a México, otros más se integraron La hacienda de San Lorenzo, surgió y se
hijos de Evaristo Madero y su segunda al movimiento enarbolado por un desarrolló a la sombra de la producción
esposa doña Manuela Farías. En 1896 miembro de la familia, Francisco J. vitivinícola a pesar de la competencia
surge la compañía Ernesto Madero y Madero, y otros sobre Lodo las mujeres y que representaron los vinos espai'ioles y
Hermanos, empresa que habría de los menores emigraron a los Estados portugueses y de las restricciones puestas
disolverse en 1907, sin embargo no fue Unidos. Una vez vuelta la calma al país, por la Corona al cultivo de la vid en la
así pues en 1921 aparece su registro legal yya entonces desaparecido Don Evaristo, Nueva Espafla. En los primeros años, la
producción sirvió principalmente para
con un capital de $1()6,563.2540
los miembros de las empresas de nuevo surtir la demanda de convemos e iglesias,
reunidos decidieron liquidar ambas lo que hizo que la hacienda quedara
En 1906, se confonnó la Sociedad El compaflías.42
estrechamente vinculada al poder
Rosario y San Lorenzo, con los mismos
eclesiástico y probablemente recibiera
socios de la anterior y Ernesto Madero y
también su protección.
Hermanos, con la finalidad de explotar y
Sin embargo por varias
desarrollar ambas fincas, en los ramos circunstancias, la liquidación se extenderá
Para 1660 en la hacienda se contaban
vitícola, vinícola y ganadero. A esta casi por 20 años, durante los cuales los
90
mil cepas plantadas. Años atrás el
sociedad se incorporaron la explotación socios de las mismas se reúnen
plantío
de los viñedos había quedado
y desarrollo de los Molinos de Harina regularmente. En las actas de asamblea
terminado,
así como la instalación de las
establecidos en San Lorenzo, los Molinos se trataban los problemas relacionados
bodegas con todos los enseres
00

--.J

�necesarios.º En las bodegas de San
Lorenzo no sólo se elaboraba el producto
de sus viffedos, también se producía vin~
con los caldos adquiridos en los huertos
vecinales.
Como era de esperarse, una parte de
la superficie de la finca se destinaba a la
producción agropecuaria, ésta tanto como
la producción vitivinícola fueron
orientadas desde sus inicios hacia el
mercado.
En unacartacuentaquepresentaJuan
de Oliden a Francisco Ruiz de Bibriesca
la reclama el pago de las ventas habidas
entre 1691 y 1694, situadas en Fresnillo
y Sombrerete, en ella se mencionan 225
reses a $4.00 cada una, 294 cargas de
trigo vendidas entre $7,00 y $18.00 la
carga, de 91 cargas de trigo situadas en
Sombrerete se rebajan $456.00 de flete,
$120.00 de alcabala, $19.00 de
alhondigaje y $30.00 de petates.
Además se mencionan: 18 fanegas de
trigo a $54.00, 56 arrobas de vino a $6.00
cada una y 8 pipas de vino a $25.00 cada
una,3barrilesdeaguardientepor$130.00,
y 38 yeguas a $3.00 cada una, además
una arroba de cera, una res y otros trastes
todo por $47.00 y 782 fanegas de maíz a
$2.00 cada una46
Como se puede notar, los productos
de labor fueron más cuantiosos que el
vino, sin embargo hay que seftalar que la
00
00

hacienda se especializó desde sus
orígenes en la explotación vitivinícola.

ante la receptoría de Parras-Mazapil para
el pago de la alcabala ventas por un total
de $2,463.00 y $2,553.00 respectivamente. Todas las exportaciones
registradas en la aduana de Parras se
refieren a vino, aguardiente y caldos,
frutas como higos y nueces principalmente. Las importaciones serefieren
a reses, cebo, pieles, piloncillo y otros
muy diversos productos.49

Para el siglo XVIII, la superficie de la
finca no se había incrementado, sin
embargo en relación con el plantío de los
viñedos, llama la atención el crecimiento
habido pues en el avalúo de 1740 se
contaban plantados 148,895 pies de
parrón, 13,686 cepas y 16,816 árboles
frutales. Los enseres de la viffa y los de la
En los primeros anos del siglo XVIII
labor son innumerables y en relación con
Manuel
de lbarraconformó unacompaí'lía
los animales se contaron: 47 reses de cría
que
diversificó
la producción y la
Shamada (?) valuadas en $3.00 y $4.00
cada una, 106 bueyes de arado $6.00 comercialización.Estaempresa mantenía
cada uno, 56 caballos de rienda $5.00 dos bodegas oalmacenes unoenDurango
cada uno, 3 bestias mulares $5.00 ~da y otro en Zacatecas para realizar sus
una,31 burros yburras$5.00cada uno.47 productos.'º
En 1894 Evaristo Madero, llevó de
Europa las variedades de Pinot Noir,
Calambard y la Folle Blanch, que se
aclimataron bien enParras, deLimonfges
llevó maderas de lomousín para fabricar
cubas y pipas y en la región de Cognac en
Francia adquirió tres alambiques marce
"Endinet Fills" modelo Charentes.'1

Las bodegas contaban con capacidad
para 70pipas, además del molino, lagares
y oficinas de bodega. En 1777 un
sacerdote franciscano Fray Agustín de
Morfi visitó Parras, allí permaneció diez
días aproximadamente y sobre San
Lorenzo apuntó que la hacienda contaba
con tres trojes con 700 cargas de trigo en
rama, 200 fanegas de frijol en vaina y un
Durante esta etapa se explotó la
poco de maíz ya que era el principio de la
candelilla
en la hacienda, por medio de
cosecha, la bodega la encontró surtida de
vino y aguardiente que se destilaba en un préstamo otorgado por el Banco
diez alambiques donde se beneficiaban Agrícola Ejidal, S. A. de Torreón por 100
lOOOarróoasdevino(l 1,506kilogramos) mil pesos.
y 700 de aguardiente, estos productos
En las actas de asamblea de Ernesto
generaban 12 mil pesos anuales.º
Maderó y Hermanos, se menciona que lo
En 1790 y en 1793 la hacienda reportó único que reportaba dividendos en la

hacienda eran los vinos, que iban ganando
el mercado nacional. Ya en la tercera
década del presente siglo, se contrataron
los servicios de una agencia publicitaria,
haciendo uso de los recursos de la
mercadotecnia moderna. Se contó
también con la colaboración del profesor
en ecología José Salinas Iranzo, quién
participó activmnente tanto en la mejora
de la producción como en la administración de las empresas, tocándole a él
sortear los embates burocráticos producidos por la aplicación de las leyes de
la reforma agraria de los aflos 40' s.'2

Fuen.a de trabajo
Desde sus orígenes la hacienda contó con
mano de obra esclava. En la primera
transferencia de la propiedad se realiza
contando entre los bienes, la tierra, las
casas y la gente de servicio.53
En 1660 se cuentan 44 esclavos: 11
negros, 22 mulatos y 1 chino.' 4
Sin embargo la fuena de trabajo
esclava no se destinó para las actividades
productivas, ésta se ocupó en las labores
domésticas. Suponemos que la hacienda
daba trabajo a una mano de obra libre,
puescomoseftalaChevalier,laexpansión
del espacio colonial provocó la
movilización degrupos indígenas además
de contingentes de allegados y parientes
de los conquistadores, espatioles ~bres
Y. aventureros que se ocupaban

temporalmente en las haciendas.ss

propietario.

En el inventario de 1660se mencionan
las casas de los mayordomos y la capilla,
lo cual es significativo, ya que la
existencia de la capilla en una hacienda
indica la separación de los trabajadores
de sus lugares de origen, la capilla era el
centro de reunión de estas poblaciones de
trabajadores o arrendatarios."

·Ese mismo affo Ruz de Bibriesca
solicita una real provisión de amparo
porque "diferentes personas y circunstancias la perturban pretendiendo
aprovecharse de sus tierras y ocuparlas
consusganados"; aunquenoseespecifica
en este caso a qué personas se refiere,
más adelante los propietarios tendrán
problemas con las comunidades indígenas
por linderos e invasión de la propiedad51

En relación con la mano de obra
indígena, en 1671 Pedro de Lozada
Barrientos -propietario de la hacienda en
Para 1740 el número de esclavos no
esos affos- recibió una encomienda de había aumentado en relación a 1660,
indios cuí tan es y bajaneros para seguían contándose44 esclavos de ambos
agregarlos a la hacienda' 7
sexos valuados entonces entre $200.00 y
$500.00 J?.eSos; será hasta los primeros
Por otra parte los esclavos eran anos del siglo XIX, cuando desaparece el
considerados como bienes raíces, sin último de ellos."
embargo encontramos manifestaciones
de cierta protección por parte de algunos
En 1740 se cuentan en la propiedad
propietarios. María de Cárdenas mujer 42 casas para los trabajadores libres y la
de Luis Hernández de Escudero tienda de raya se surtía con productos
propietario de la hacienda a partir de enviados desde Nueva Orleáns.6º
1629, dejó una cláusula en su testamento
que prohibía la venta·o transferencia de Créditos y mercados
los esclavos, con la pretensión de que no
fueran desintegradas las familias.
Desde sus orígenes hasta bien entrado el
siglo XIX, la principal fuente crediticia
Más adelante esta cláusula provocará de la hacienda fue la Iglesia La hacienda
problemas pues en 1693 los esclavos se se desarrolló endeudada y con fuertes
levantan en contra del propietario en cargas eclesiásticas -típicas de la etapa
turno, se quejan por malos tratos y ante la colonial-y a través de losaflos se pagaron
pretensión de venta hacen alusión a la varias hipotecas.
cláusula del testamento mencionado, las
autoridades intervienen a favor del
En 1630, María de Cárdenas fundó

00

\O

�obras pías, una capellanía y una devoción
a la Virgen de Loreto por 4 mil pesos, a
su muerte la propiedad con sus deudas
las heredó su hijo, y éste a su vez las
transfirió a un religiosocannelita, todavía
en 1675 estas deudas continuaban
pagándose con dos pipas de vino que se
enviaban a la ciudad de México, y que se
valuaban en $25.00 cada una. 61
En 1817 por medio del Juzgado de
Capellanías de Guadalajara, la iglesia
reclamaba 140 mil pesos correspondtcntes a obras pías ofrecidas por
otro de los propietarios.62
Pero sin importar si la hacienda
redituaba ganancias los adeudos nunca
se llegaban a liquidar totalmente. En
1857 antes de que entraran en vigor las
Leyes de Reforma la iglesia probablemente apurada por hacer efectivas
sus deudas, reclama al concurso de
acreedores de Manuel de lbarra,
$38,500.00 pesos, en el litigio aparece
también como acreedora la iglesia de
Durango.
Una vez que entraron en vigor las
Leyes de Reforma en 1859 el gobierno
incautó tres casas habitación y dos vii'ias
propiedad de la hacienda y valuadas en
$11,834.00, para hacer efectivos los
créditos otorgados por la iglesia.63
Después de la Reforma la fuente
crediticia cambia, los nuevos acreedores
o

°'

fueron las casas comerciales de la ciudad
de Monterrey.
En 1864 aparece una hipoteca a favor
de Claussen y Compañía por $8,091.00,
crédito proveniente de efectos
proporcionados a la hacienda por esta
negociación.64
En 1870 de nuevo aparece una
hipoteca esta vez a favor de Martínez y
Compañía, por $105 mil, como esta
hipoteca no pudo ser liquidada, la
hacienda pasó a manos de Martínez y
Compañía, que de inmediato la transfirió
a una empresa de franceses, que formó la
'
65
compañía San Lorenzo Mex1que.
En relación con los mercados, como
ya se mencionó la producción vitivinícola
fue orientada desde sus inicios hacia el
mercado.

producción de la hacienda surtía la
demanda de algunos grandes mercaderes
delaciudaddeMéxicotalescomoGabriel
de Yermo,quesemencionacomouno de
los clientes principales de la compañía
fundada por Manuel de lbarra.67
Consideramos que no hubo antes del
presente siglo la capacidad productiva
para cubrir un mercado más amplio, pero
por otra parte la competencia que
representaron los vinos importados de
España y Portugal, obstaculizó en gran
media el crecimiento de la producción.
Con las mejoras emprendidas a partir
de la última década del siglo XIX cuando
Evaristo Madero compró la hacienda, Y
que se refieren tanto a las instalaciones
como a la variedad de los vinos, la
producción se comercializó a gran escala
y a nivel nacional.

En los primeros años, los destinos Apreciaciones generales
cubrían un mercado regional hacia
Zacatecas, Sombrerete y Fresnillo, Concluir sobre trescientos noventa y dos
Mazapil y Cuencamé, es decir a los anos de historia sería una tarea de varias
centros mineros más cercanos, se enviaba páginas por lo cual sólo me remito a
vino a la ciudad de México, y a Sal tillo y hacer algunas apreciaciones generales
sobre algunos aspectos que considero los
Monterrey.
más relevantes.
Durante el siglo XVII los mercados
En relación con los orígenes de la
son los mismos, extendiéndose vía
Hacienda
de San Lorenzo, queda bien
Monterrey hasta Linares y Montcmorclos,
66
claro
que
se
dio como una extensión dela
principales proveedores de piloncillo.
actividad minera, y para proveer de
A finales del siglo XVIII la productos alimenticios a los poblados o

reales de minas, y con el excedente
acumulado mediante aquella actividad.

Mano de obra. Aunque la hacienda
Crédito y mercados. Los productos
tuvo esclavos durante toda la etapa de la hacienda cubrieron un mercado
colq_nial~ se considera. _que aun .desde principalmente regional en la etapa
La producción vitivinícola fue desde entonces ocupó mano de obra libre, ésta colonial, extendiéndose a nivel nacional
sus oríg~nes dirigida hacia el mercado, no fue asalariada hasta las últimas décadas hasta bien entrado el siglo XIX. Sobre el
por lo que no se puede plantear la del siglo XIX, pues antes prevaleció el crédito, es evidente que la hacienda se
autosuficiencia de la hacienda, ya que sistema de retención del trabajo por desarrolló bajo el amparo crediticio de la
ésta requirió de múltiples artículos del deudas.
Iglesia, manteniendo fuertes hipotecas
exterior.
durante toda su historia. A fines del siglo
Producción. Por tratarse de un XIX, la hacienda sigue requiriendo de
Aunque hubo huertas y viñedos en productoquenoseconsiderafundarnental capital, sólo que éste ya no proviene de la
otros lugares del territorio nacional, se en la dieta alimenticia, y por el Iglesia, sino de las casas mercantiles de
puede afirmar que los de Parras fueron proteccionismo de la metrópoli española Monterrey.
los primeros que se explotaron a gran sobre sus vinos, durante la etapa colonial
escala, con objetivos definidos y que han la producción creció lentamente. La
Ya en la última década del siglo
sobrevivido hasta la actualidad.
hacienda requirió siempre de inyección decimonónico, se presentan las conde capital proveniente de otras diciones necesarias para la industriaTenencia de la tierra. Se considera actividades; es decir, que no fue un lización del proceso productivo y para la
que el prestigio militar de los primeros negocio que dejara fuertes ganancias, comercialización a gran escala. Se
propietarios los hizo merecedores de las por lo menos durante la etapa colonial. advierte también una diversificación de
tierras solicitadas a la corona; sin embargo
la producción y la participación financiera
no se desecha la idea de que el prestigio
La vinicultura fue la actividad en sociedades anónimas.
social fuese un móvil para la adquisición productiva fundamental de la hacienda,
de propiedades, así como el meramente también se producían otro tipo de frutos:
En la cuarta década del presente siglo
económico de enriquecimiento material. higos, nueces y aguacates por ejemplo. aparece Casa Madero, S. A. como
En este caso, los' tres factores se Una porción de la superficie de la finca se empresa moderna y emprendedora, con
conjugaron
destinó para el cultivo de maíz, frijol, y historia, tradición y linaje.
trigo, una parte de la producción de éstos
Transferencia de la tierra. Esta se se dirigió al mercado, asícomo la totalidad
Sobre el proceso histórico: la etapa
presenta muy dinámica. Hasta ahora se del cultivo de uva y su producto el vino. de transición entre el sistema colonial y
han localizado quince propietarios a lo En cuanto a la ganadería ésta no fue de las relaciones capitalistas de producción
largo de los trescientos noventa y dos primera importancia. Los animales se está bien manifiesta en la evolución de la
anos de historia. Las transacciones de destinaron para tiro y transporte, en alguna hacienda como unidad económica, de
cambio se realizaron tanto por venta como etapa del siglo XVIII se intentó la cría de ahí su importancia para la comprensión
por herencia, sin embargo ninguna familia ganado pero aparentemente ésta no tuvo del proceso histórico de la economía
mantuvo la propiedad por más de Lrcs ningún éxito.
latinoamericana.
generaciones hasta el siglo XIX.
\O
.....

�A lo largo de su evolución se puede
observar el rompimiento y desaparición
de los rasgos precapitali,stas, y la
integración de la unidad a la producción
capitalista industrial.
Notas
l. Hemmdez Sútchez-Batba, Mario. Hern4n
Cortú. Carw y Documenlos. Edil. de la
Biblioteca Ponúa, México. 1963. p. 223.

2. Von Wobeser, GiselL LA formación de la
hacienda en la época colonial. El uso de la
liirra y el agua. U.N.A.M., p. 102.
3. Jobnson, Hugh. Gran Enciclopedia del Vino.
Vinus, Viñedos y ViJiculloru. Folio. MéxiCQ.
1985, p. 426.

4. /bid. p. 603
5. /bid.

6. Archivo Panicular Casa Madero (A.P.C.M.
en adelante} Libro de las Mercedes p. 75.

7. Alessio &amp;oblea, Vito. Coahuila y Ttxastn la
época colonial. Ed. Cultura, México 1938. p.
157.
8. /bid. p. 407 Peoro de Tamaron encoouó
avecindados en Pams a 3,813 individuos
españoles y mestizos y a 1559 indios. Dice
también que elObispado de Durango abarcaba
las provincias deDurango,Qúhuahua,Sonora,
Sinaloa, Nuevo México, y porciones de
Zacatecu, Texas y Coahuila. Probablemente
el vino de la hacienda se distribuía hasta estos
mercados vía el O. de Dgo. (N. del A.)
9. Alessio Robles, Vito. Op. cit. p. 141. Sobre
Albel10 del Canto y Juan de Montele, Rangel
Frías señala: Del Canto nació en la isla Tercera,

en las Azores en 1547, L6pez de lbam lo
designó Alcalde Mayor del Valle de
Extremadura, cargo que dejó en 1578 por
problemas que tuvo en la Audiencia de
Guadalajara. Del Canto fue descubridor de las
minas de Trinidad imponiéndoles el nombre
de Nuevo Almadén. Juan de Montele tenía
canisi6n de la Vizcaya para gobernar Saltillo
en 1596. Natural de Arzila, cerca de Cabo
Espertel, Africa; de abuelo alemán. Vino a
España en 1575-76. Vecino de Mazapil.
Escribano real, familiar del Santo Oficio y
protector de indios. F.n 1583 era escribano en
Saltillo y dueño de tierras en Pams en 1589.
Rangel Frías, Raúl. Anlologfa Histórica. S.E.
y C. LC.N.L. Monterrey, Nuevo León·t989 p.
97.

10. Von Wobeser, Gisela. ·Op. ciJ. p. 34. Se
ocuparon principalmente tierras del Valle de
México, de Puebla, de los actuales estados de
Hidalgo, México, Michoacán y Oaxaca y la
costa del Golfo. Posterionnente se desarrolló
la zona del Bajío y se llevó a cabo ciena
penetración dentro de las provincias
septentrionales.
11. Von Wobeser, Gisela. Op. ciJ. p. 19, 20 y 21.
La caballería equivale a42 hectáreas 79 ,reas.
Lot sitios de ganado menor medían 780
hectúeas 27 Arcas 11 centiáreas, los sitios de
ganado mayor abarcaban 1755 hectáreas 661
úeas.

ramazones canenzaroo a producir racimoc.
Al fundarse la poluci6o de Panu el 18 de
febrero de 1598, se afirmó el éxito de la
Hacienda, a partir de esa fedia se aceleró la
coostrucci6ndelabodega,queyafueplancada
"en grande", con la 11J.1bici6o de llegar a IUJtir
de vinos a toda la Nueva España. A la vieja
manera española, aprovechando el lenalO, de
Sur a Norte, se levantaron los muros de la
edificación, que fue techada con lar¡u y
resistentes vigas de cedro. La inauguración de
las bodegas se hizo con grandes fiestas y
verbenas, y la asistencia de invitados
procedentes de Saltillo el 1O de agOlto de
1626".
15. A.P.C.M. Op. cil. p. 19.
16. A.P.C.M. /bid. p. 9. Con fecha del 19 de
agosto de 1587.
17. A.P.C.M. lbid. p. 34.
18. A.P.C.M. lbid. p. 31.

29. A.P.C.M Pleito entre los herederos del
Mariscal de Campo de los Ejércitos Don
Francisco Valdibeso, conde de San Pedro de
el Plamo Marqués de San Miguel de Aguayo
y Santa Olalla contra los dueños de San
Lorenzo por límites. 1755.
30. A.P.C.M Inventarios extrajudiciales hechos
a esta Hacienda de San Lorenzo a efecto de
disolver la compañía que tenía hecha el capitán
Manuel de !barra, Manuel de Larrea y Don
Ramón de Lcucona que tratado con Don José
Joaquín de Zavaleta por nuevo contrato de
arrendamiento de esta citada Hacienda de San
Loren:zo que ha hecho el expresado capitán
Manuel de lbam. 1817.
31. A.P.C.M. lbid.
32. Harris ID, Charles A. El latifwadiodelafamilia
Sánchez Navarro. Sociedad Monclovense de
Historia. Monterrey, N. L Grafo Print Edil,
1989.
33. A.P.C.M. Inventarios extrajudiciales... Op.

cit.

19. A.P.C.M. lbid.

34. A.P.C.M. /bid.

20. A.P.C.M. lbid.

35. A.P.C.M Escritura de la Hipoteca de la
Hacienda de San Lorenzo a favor de Juan
Claussen, Septiembre 30 de 1868.

21. A.P.C.M. lbid. p. 43.

22. A.P.C.M. lbid.
23. A.P.C.M. lbid. P. fu.

12. Nickel, Herbert, J. Morfología social dt la
hacienda mexicana F.C.E. 1988 p. 19:

24. A.P.C.M. lbid. p. 77.

13. A.P.C.M. op. cit p. 9

25. A.P.C.M. lbid. p. 84.

14. Vascoocelos, Ios6. Don Evaristo Madero
Biograf(a dt un Patricio p. 153.
Elocuentemente afinna: "Don LorenzoGucla,
..desde aquella remota fecha comenzó a trazar
la plantación de sus futuros viñedos, porque
pudo darse cuenta de que eraposible encontrar
riqueza en los cultivos. En pocos años las

26. A.P.C.M. lbid. p. 98.
27. A.P.C.M. lbid. p. 43.
28. Chcvalier, Francois. Formació11 d6 lo,
latifw,dio.ftnMáico. F.C.E.México 1'176.p.

206.

36. A.P.C.M. Libro Becerro del Ayuntamiento de
Parras No. 27. Registro de escritura 28 de julio
de 1876.
37. A.P.C.M. Escritura de venta de la Hacienda de
San Lorenzo otorgada por el Licenciado Pablo
Mace.do apoderado de la Societé San Lorcnw
Mexiquc. 2 de enero de 1889.
38. A.P.C.M. Registro Público de la Propiedad.
Lipro No. 1, 28 de abril de 1893. México, D.F.
Registrado en Parras el 6 de mayo de 1893.

39. Memoria de Lorcn:zo González Treviño
fotocopia proporcionada por la familia Made~
Hemández. Sobre los antecedentes mercantiles
de Evaristo Madero y sobre las posteriores
actividades industriales y financieras, han sido
tratadas ampliamente por Mario Ccrutti en
varias de sus obras, principalmente en
Burguesía y capitalismo en Monterrey 18501890. Editorial Claves Latinoamericanas
México, 1983.
•
40. A.P.C.M. Escritura otorgada por el Notario
Público Marino Vel asco. 15 de mayo de 1896.
41. A.P.C.M. Registro del Comercio No. 24 Vol.
3. 21 de agosto de 1906. Escritura pública
otorgada por el Notario Público Francisco
Mcave. JO de agosto de 1906.

45. A.P.C.M. Libro de las Mercedes, p. 43.
46. A.P.C.M. /bid.
47. A.P.C.M. Diversos documentos sueltos e
incompletos que se relacionan con la Hacienda
de San Lorenzo. S/p.
48. Morfi, Fray Agustín de. Diario y derrotero
(In7-1871). I.T.E.S.M. Serie Historia No. 5
Monterrey, N. L 1967, p. 245.
49. Archivo General de la Nación. Fondo Real
Hacienda, Sección Alcabalas. Receptoria
Mazapil-Parras. Leg. s/n.
50. A.P.C.M. Inventarios extrajudiciales.... Op.

cit.

42. A.P.C.M. Libro de Actas de la compañía
Ernesto Madero y linos.

51. Vasconcelos, José. Don Evaristo Madero.
Biograf,a dt un Patricic, p. 222.

43. A.P.C.M. En aquella ocasión se vendieron un
total de 3576.76.39 hectáreas en $17,783.46,
a las siguientes personas: Ro&lt;lolfo Garza
Madero, Oswaldo Gar1.1 Madero, Rodolfo L
García, Annando J. García, Lydia García,
María Madero de Labarthe, Trinidad L.
Camarillo, Javier E. Madero, y Expectación
Mata. Reg. 2411 fojas 68 a 75. Tomo 102,
Llbro I. Parras de la Fuente, Coahuila. 20 de
Julio de 1944.

52. A.P.C.M. Libro de Actas de la compañía
Ernesto Madero y Hennanos.

44. A.P.C.M. Escritura No. 111, Primer testimonio
que conúene organización de la Sociedad
denominada "Casa Madero, S. A." ante el Lic.
l léctor González, Notario Público, mar:zo 29
de 1946, Monterrey, N. L. Registrada bajo el
No. 68 folio L Vol. 30, Libro 2. Segundo
Auxiliar, Sección Comercio, Marzo4 de 1949.
Aparecen como socios: Leonor Olivares de
Madero, Concepción Madero de González,
Bárbara Madero de Garza, Magdalena Madero
Vda. de Madero, Nieves Muñoz de Madero,
Rodolfol García, Manuel Madero y Benjamín
Madero.

53. A.P.C.M. Libro de las Mercedes p. 26 y 31.
54. A.P.C.M. /bid. p. 43
55. Chevalier, Francois. Op. cit. p. 209.
56. A.P.C.M. Libro de las Mercedes p. 43.
57. A.P.C.M. Libro de las Mercedes p. 98. La
venta se realizó el 6 de abril de 1677.
58. A.P.C.M. /bid.
59. A.P.C.M. Diversos documentos sueltos e
incompletos que se relacionan con la hacienda
de San Lorenzo. Entre ellos se encuentra el
listado y el precio de cada uno de los esclavos,
se menciona sexo y edad. Señala que una
esclava de 18 años sólo vale $50.00 porque
está "paralítica por agresión de esclavi111d".

�60. A.P.C.M lbid.
6L. A.P.C.M Libro de las Mercedes. p. 43.

62. A.P.C.M Diversos documentos sueltos... Op.
ciJ.

63. A.P.C.M. lbid.
64. A.P.C.M Escritura de la Hipoteca de la
hacienda de San Lorenzo a favor de Juan
Claussen, Septiembre 30 de 1968.
65. A.P.C.M Escritura de venta dela Hacienda de
San Lorenzo otorgada por el licenciado Pedro
Macedo apoderado de la Sociefé San Lorenzo
Mexique. 2 de enero 1889.
66. A.G.N. Fondo Rr.al Hacienda, Sección
Alcabalas, receptoria Pams-Mazapil. Leg. 1/
n.
67. A.P.C.M Inventarios extrajudiciales ... Op.
ciJ.

ANEXOI
Extracto del primer inventario de los bienes
de la Hacienda de San Lorenzo del año 1660.
En la casa habitación se contaron:

25 cuadros del apostolado y otras pinlllras
12 cuadros de los emperadores romanos
1 pabellón de gasa amarilla con su manga.
1 calzadera de pano de grana
1 cama de madera dorada
2 escritorios de caoba cada uno con su
mesa de la misma madera
2 escritorios pequeños embutidos de carey
1 crucifijo chico con cantoneras de plata en la
cruz
1 imagen de Nuestra Señora, de bulto de una

vara de alto
9 sillas de sentar de baqueta
3 tablas de respaldo
7 arcabuses de cuerda bien tratados con sus
frascos y frasquillos
120 pesos en reales
70 pesos que debe Juan Rangel al dicho
difunto, vecino de la ciudad de Monterrey.
19 pesos que debe Juan de Amena vecino de
Cuencamé
1 carroza con sus cuatro ruedas y cerradas.

1 cazo de rebatir
1 barrena de pipas
2 ojes de sierra y una juntera
1·sobladera y una carpintera
9 azadones nuevos
2 azadones quebrados
1plana con su hierro ysuembutidodehojade
lata
1 bigornia
1 counda y una empleita
1 llave de coba de las puertas de la bodega
2 candados con sus llaves

segando
7 1/2 fanegas de maíz sembrado y se está
segando
7 1/l fanegas de maíz nacido
4 azadones grandes
7 azadones chicos
1 barrena grande

Se contaron
44 esclavos: 11 negros, 22 mulatos y 1 chino

ANEXO II

En la capilla se contaron:
En la viña se contaron:
1 ornamenta frontal, manteles, casulla y alba
1 cáliz y una patena de plata
3 mesas de madera
9 sillas
3 bancas
s/n pinturas de santos
12 láminas pequeñas de a cuarta
En la bodega se encontraron:
70 cascos de pipas
2 toneles
1/2 tina grande y tres chicas
2 jarras y un cuoo
1 fumil de palo
2 peroles grandes
10 aparejos y reatas
3 cazos de cobre
7 podaderas enclavadas buenas
4 podaderas quebradas
9 oodones enclavados
1 suela corta y terafondo
2 pares de tenazas
2 punteros
2 tajaderas
1 compás grande

90 mil cepas más o menos y unas casas de
vivienda para los mayordomos que tienen
tres aposentos y cocina.
Además se cuentan:

Extracto del avalúo de la Hacienda de San Lorenzo correspondiente al año de 1740

Bienes Raíces
4
8
4
4
1

Caballerías de Tierra y 1 Sitio de ganado mayor
Caballerías $1,000.00 cada una
Caballerías
C.a!&gt;allerías y 1 estancia de ganado mayor y menor
Stuo de ganado mayor

1 molino de pan corriente y moliente
1 romana
1 picadera
1 caranda
1 tova
1 amero
1 olla grande de cobre

1
3
1
1
42

Además

Oficina y Bodegas de la Viña para 70 pipas

93 besiias yeguas, caballos y 33 mulares
40 bueyes de arado
17 rejas con 9 arados con coyundas y yugos
20hoces
1 suela
1 esclopo grande
3 hachas
1 carreta
64 fanegas de trigo que sembró y se está

Y por último se cuenta
1 sitio para fabricar una casa que está en el
pueblo, detrás de las casas reales.

$26,000.00
8,000.00
2,000.00
8,000.00
1,500.00
TOTAL $45,500.00

Resumen: 20 Caballerías 2 Sitios uno para ganado mayor y otro para menor. 3,375 Ha. aprox.
Casa Principal
Casas en otras huertas
Casita en Garnbebe
Casita en Tenestetes
Casas para vivienda de los trabajadores $40.00 c/u

44 Esclavos de todas edades

$960.00
630.00
100.00
100.00
1,680.00
3,600.00
TOTAL $7,070.00
$7,335.00

Enla Viña

148,985 pies de parrón
13,686 cepas
16,816 árboles frutales
175 pies de árbol
1 Galera de dos naves para trigo de 52 varas de largo x 52 de ancho
1 Galera para maíz de 46 varas de lago x 61 de ancho

TOTAL DEL AVALUO

$113,426.1 3/4

�ANEXO fil

Se reconoció unafábrica inmediata a la casa principal llamada máquina para despepitar algodón la que esta en servicio y en la que se encuentra
la oficina de carpintería'.
1,792.00

Extracto del avalúo de la Hacienda de San Lorenzo correspondiente al año de 1858

Se reconocieron las piezas que sirven para guardar las semillas conocidas por trojes y galera con inclusión del cuarto de carpintería. 792.00

Bienes Inmuebles
2 Casas principales de varias piezas en Buen estado
28 Casas nuevas para sirvientes
1 Casa en Saflta Rita (en ruinas)
Casas para sirvientes en Santa Isabel
1 Rancho en lu Bocas (f!luralla, casa grande, galera y corral)
1 Rancho en San Carlos (unamuralla)
Ranchos Mal Paso, Tenestetes, Soledad, Taraises, Potr:rillos, Los_OjQs, Sombreretillo,
Almasigos, Patolillo, Gamibebe, Agua Nueva, Ojo Caliente, Arerullas YBurras.
(en ruinas por las incursiones de los indios)

Se reconoció al norte de la casa principal dos galeras nuevas para depósito de semillas, una de ellas en soleras.

16,334.00
560.00
-0-

2,140.00
225.00
650.00

Una fábrica nueva contigua a la anterior que sirve de corrales para guardar ganado.

1,206.00
288.50

Se reconocieron las casas que habitan los sirvientes de dicha hacienda y aunque en algunas hay señales deque tendrfan huertecillos, actualmente
están demolidas.
1,505.00
Se reconoció la fábrica conocida por el molino de trigo inmediato a la presa, en mal estado.

1,800.00

Se reconoció la viña nombrada del molino la que fue detenidamente examinada y se halla en mal estado o mejor dicho en ruina. 3,000.00

325.50
TOfAL $20,234.50

Se reconoció la viña contigua a la casa principal se encontró en igual estado que la anterior.

7,000.00

38 y 2/3 Caballerías
32 y 2/3 Caballerías

Se evalúan además: Herramienta de carpintería, herramienta de labor, utensilios de bodega, aguardentería, armamento, madera suelta. Jo del
portal de la hortaliza, Jo de dos caballerizas de las casas principales, casa de matanza, galera, ganado mayor, caretas de casco, efectos de tienda,
menage de casa, dispensa y cocina, enceres del mismo, otros efectos, nota de lo que existe sin precios, libreria, en d oratorio, dependencias
activas y pasivas de sirvientes acomodados y alquibdos del casco y sus anexos, según los libros dos y cuatro de este año. Bienes en la Villa
de Parras, más útiles de bodega, útiles de labor y otros muebles.

8 Sitios
1 Caballería
33 Sitios de ganado mayor
37 Caballerías en el Barrial Grande de las Bocas

Queda concluido este avalúo en
Menos costo del inventario
Menos derecho del dictamen y papel sellado

Tierras

Calicanto de la presa
Rancho de Santa Bárbara
Aguaje de la Hedionda

SUB-TOfAL$27.353.60
3,000.00
1,400.00
-0-

TOfAL $31,753.60

.
al ed'
cuarto dosrecárnaras,unacosinachica,unpasadiso,
Se reconoci6 lacasa principal antigua que se com~neen su~ baJos, de :;as a; ~an~~aballe:iza contigua, granero, cuarto de herramienta.
una cosina demolida, dos corrales, otro pasad1So, un patio, un por • unds ut
. serv1'ble· una tienda traslucida, cuarto de jato, comedor,
.
.
rtal d ti arla para la matanza, to o es o casi
•
.
de
tres piesas, dos pilas, una paila con supo
.es n . .
1
atr ecámaras del alto en ruina: así mismo en el exterior y frente
recámara que le sigue pasadizo a la huerta, d1Spensa v1eJa con sa a y cu o r
•
907.87
dicha casa una cochera, una caballeriza, con dos cuartos externos.

.
. y demas piezas
• que suv
· enpara laelavoraci6n de caldos2,260.00
en estado
Se reconoci6 también las piesas que sirven de bodega, tonelaria. aguard1entena
útil.

Parras 1 de Septiembre de 1858

$ I 04,839 .00 3/4

240.00 2
137.00 2

�IMITACION DE CHARLES SIMIC

Evodio Escalante
FECHA

CRONOLOGIA DE LOS DIVERSOS PROPIETARIOS DE LA HACIENDA DE SAN LORENZO
(1597-1946)
VALOR DELA
FORMA DE
NOMBRE DEL PROPIETARIO
OPERACION
ADQUISICION

1597-1629 Lorenz.o García y Juan de Navarra
Lorenz.o y Francisco García y Thomasa Navarra
Thomasa Navarra y Francisco Montoya
1629-1663 Luis Hemández de Escudero
y María de Cárdenas
Francisco Gutiérrez Barrientos
1663-1677 Thomas García de Lozada
Pedro de Lozada Barrientos
1677-1705 Juan de Oliden y Elizondo
1691-1695 Francisco Ruiz de Bibriesca
1695-1705 Juan de Oliden
1677-1705 José de Miranda y Villaysan
Antonio de Miranda y Barreda
Juan de Urros y Garceson
1755-1815 Juan Lucas de Lasaga
1815-1821 Manuel de lbarra
Manuel de Larrea
Ramón de Leucona
1821-1859 Manuel de lbarra e Isabel Goribar de Fuente e Hijos
1859-1889 Luisa lbarra Goribar y Leonardo Zuloaga
1889-1893
1893-1893
1893-1896
1896
1906
1946

Martfnez y Compañía
San Lorenzo Mexique
Evaristo Madero Elizondo
Ernesto Madero y Hnos.
Sociedad El Rosario y San Lorenzo
Casa Madero, S. A.

Merced
Herencia
Matrimonio
Compra
Herencia
Litigio por deudas
Herencia
Compra
Compra
Litigio por deudas
Compra
Herencia
Compra
Herencia
Arrendamiento

Compra
Herencia y
Litigio por deudas
Hipoteca
Compra
Compra
Herencia
Herencia
Sucesión

$15,000.00

$40,000.00

$205,874.00

Paco escoge unos calcetines.
Ramón termina
de redactar una demanda. Lucía
acude al peinador. Quique
desea conseguir un trabajo
en la oficina de correos.
Claudia verifica su peso
en la pequeña báscula. Miguel
entrena para ser soldado.
Julio quiere que·le aumenten
el sueldo -en las noches
escribe largas cartas
justificando su actitud.
Tres veces acusado por fraude
Juan Luis quiere
un puesto en el gobierno.
Yo, en cambio,
me orino en la pileta
Y me río de mi suerte.

$69,892.63
$105,000.00
500 mil francos

00

°'

.......

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

ERNSTSTADLER(l883-1914). Unodelos
poetas primordiales del expresionismo alemán. junto con Georg Heym y Georg Trakl.
Estudió romarústica y germanística; luego
(ue catedrático universitario en Bniselas.
Incorporado al ejército como oficial de reserva, muere al inicio de la primera guerra
mundial. Tradujo a Péguy, Jamrnes y Verhaeren. En Der Aufbruch (La p(ll'lida, 1914)
quedó de manifiesto su vitalismo, su inclinación hacia lo mórbido y decadente.
FELICITAS LOPEZ PORTILLO. Pasante
del doctorado en Estudios Latinoamericanos.
En la UNAM es profesora de la Facultad de
Filosofía y Letras e Investigadora del Centro
Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos.
GREGORIO VIDAL. Profesor titular del
Departamento de Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa. El
trabajo que aquí se incluye fue presentado
como ponencia enel VID Congreso Nacional
de Economistas, realizado en octubre de 1989
en la ciudad de México.
ERNESTO BARAJAS GUTIERREZ. Se
desempeña como investigador en el Instituto
de Investigaciones sociales de la Universidad
Autónoma de Baja California, en Mexicali,

n. c,

do en derecho y maestro en letras por la
UNAM. Autor de Dominación de Nefertili
(poesía, 1911),JoséRevueltas, una literatura
del lado moridor (ensayo, 1979), Tercero en
discordia (ensayo, 1982), entre otros títulos.

JUAN B. DELGADO. Querétaro, 1868México, 1929. En Monterrey, junto con
Manuel José Othón, participó enJa celebración del centenario del natalicio de Juárez
(1906). Aquívivió dos años, durante los cuales
fue profesor del Colegio Civil y director de la
Biblioteca Pública del Estado. Colaboró en la
revista Pierrot.
ABELAROO VILLEGAS (México, D. F.,
1934). Maestro (1958) y doctor (1971) en
filosofía por .la UNAM, fue director ·de la
Facultad de Filosofía y Letras (1978-81).
Autor delafilosofia de lo mexicano (1960),
Positivismo y porfirismo. Antología (1972),
Cultura y polftica en América Lalina (1978),
yAutognosis. Elpensamiento mexicano en el
Siglo XX (1985), entre otros títulos.
SERGIO BAGU. Profesor titular de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
UNAM. Autor de numerosos ensayos y estudios sobre historia económicay social, demografía y teoría del conocimiento. Ha publicado
Tiempó, realidad ·sedal y conocimiento;
Economfa de la sociedad colonial; Vida de
José Ingenieros y Marx-Engels: diez conceptos fundamentales en proyección histórica,
entre otros títulos.

DANIEL SADA (Mexicali, B. C. N., 1953).
Poeta y narrador. Estudió periodismo en t
Escuela Carlos Septién García. Fue becario
del Centro Mexicano dé Escritores (novela,
1978-79) y del INBA-FONAPAS (poesía,
1980-81). Es autor de Los lugares (poesía,
1978), Lampa vida (novela, 1980), Un rato
(cuentos, 1985) y Juguete de nadie y otras
historias (cuentos, 1985).

GABRIEL VARGAS LOZANO (Guadalajara, Jal., 1947). Maestro en filosofía por la
Universidad de Guadalajara y candidato a
doctorporla UNAM. Editor de Dialéctica,
revista de filosofia de la Universidad
Autónoma de Puebla.

EVODIO ESCALANTE (Durango, Dgo.,
1946). Crítico, poeta, investigador. Licencia-

JOSE JAVIER VILLARREAL (fecate,
B.C.N., 1959). Estudió letras españolas en la

UANL. Autor de Antología mínima de la
poesía de Alfonso Reyes (1982), Poemas
bajacalifornianos (1985), Mar del norte
(Premio Poesía de Aguascalientes 1987). En
1989 obtuvo el Premio Nacional de Poesía
Alfonso Reyes con La procesión.
ROCIO G. MAIZ. Licenciada en historia por
la UANL, colabora en la Dirección. de Ifutoria del Instituto de la Cultura de Nuevo León.

RUBEN GONZALEZ GARZA (MonterTe'f, N. L., 1937). Actor y director teatral
de amplísima experiencia Ha formado a
generaciones a través de sus clases en instituciones como el Seguro Social y la Universidad Autónoma de Nuevo León, entre otras.
Lar.evistaTramoyapublicóelañopasadouna
de sus 12iezas dramáticas.
ROBERTO C. HERNANDFZ ELIZONOO.
Licenciado en derecho por el Centro de Estudios Universitarios de Monterrey. Posgrado
en Estudios del Desarrollo en Ginebra, Suiza.
Candidato a doctor en Estudios Latinoamericanos en la UNAM. Maestro de tiempo
completo en la Universidad Autónoma de
Tamaulipas.
ERICKESTRADABELLMAN (Monterrey,
N. L., 1949). Es licenciado en derecho por la
UANLydiplomadoporellnstitutodeEstudios e Investig~ciones Cinematográficas de
la Universidad de París ll (Censier). Ha
realizado además estudios sobre técnicas
antiguas de fótogtafia (planitotipo, calotipo,
quimograma, cianotipia, ere:) ·en París y la
ciudad de México. Sus trabajos de fotografía
se han expuesto en una gran variedad de
exposiciones en México, D. F., Guadalajara y
esta ciudad.

�En este número

Gregorio Vida!: El problema clave para recuperar plenamente 1a conducción de la
economía nacional se ubica en el campo del proceso de inversiones. El fondo de
acumulación debe constituirse a partir de 1~ operación de una multiplicidad de industrias, empresas del comercio y los servicios y los intercambios con el resto de las
economías nacionales, pero considerando en este proceso las necesidades de la población nacional.
Ernesto Barajas Gutiérrez: Por debajo de una universidad estupendamente bien
equipada y con eficiente organización, y por detrás de un paisaje de jóvenes rubios,
atractivos, primaverales, montados en bicicleta o en patineta y en suelta algarabía, se
proyecta la sombra de una universidad sometida a las ficciones, y de una (ecnoburocracia que disminuye desde su raíz misma los principios universales de una universidad.
Pablo Ullrich M.: Sucede que hay días en que uno se levanta/ enciende un cigarro y
toma una taza de café/ mucho antes de haberse lavado.los dientes// Será la mala suerte
/ pero uno se levanta/ con la extraña sensación de ser casi feliz ...
Sergio Bagú: ... por su conocimiento de idiomas y por sus contactos personales(...),
así como por la cantidad y rapidez de las traducciones al castellano, al portugués, el
investigador latinoamericano de lo social se mueve con familiaridad en un espacio
internacional de ideas mucho más amplio que el que corresponde a muchos de sus
mejores colegas de las hablas inglesa, francesa, holandesa, alemana e italiana.
Rocío G. Maíz: La etapa de transición entre el sistema colonial y las relaciones
capitalistas de producción está bien manifiesta en la evolución de la hacienda como
unidad económica, de ahí su importancia para la comprensión del proceso histórico de
la economía latinoamericana.
José Javier Villarreal: Escribo entre oscilantes planetas. / Escribo bajo las altas
cataratas de la carne / cuando el lagarto se esconde en el desamparo de las cuencas
oscuras./ Escribo / entre riscos, encumbrado en un sol de agosto I y con la corta y
diminuta sombra del adolescente amordazado...

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376567">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376569">
              <text> 1989-1990</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376570">
              <text> 8-9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376571">
              <text>  26-27</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376572">
              <text> Octubre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376573">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376574">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376594">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376568">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1989-1990, Vol. 8-9, No 26-27, Octubre-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376575">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376576">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376577">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376578">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376579">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376580">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376581">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376582">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376583">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376584">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376585">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376586">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376587">
                <text>González Corona, Andrea, Tipografía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376588">
                <text>01/10/1989</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376589">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376590">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376591">
                <text>2015563</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376592">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376593">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376595">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376596">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376597">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="497">
        <name>Ciencia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28431">
        <name>Dilatado ser</name>
      </tag>
      <tag tagId="6628">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="28432">
        <name>Neoliberalismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28433">
        <name>Poemas en los árboles</name>
      </tag>
      <tag tagId="16815">
        <name>Procesión</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13633" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11700">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13633/DESLINDE._1989._Vol._8._No._23._Ene-Mar._0002015565.ocr.pdf</src>
        <authentication>d488f0b13dbb11e601c758dc355373ee</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377175">
                    <text>��·-....... ----

INDICE GENERAL
Volúmenes VIII-IX, númer~ 23-27

Enero de 1989-marzo de 1990

FONDO UHIVl&amp;SIT~

ENSAYO
l. Literatwa / Lingüística

Cas.wu, Jean: Retrato de Alfonso Reyes. Tr. de Miguel Covarrubias (24)
lngarden, Roman: Modo de existencia y formación estratificada de la obra literaria. Tr. de Horacio Salazar Herrera (23)
Jiménez, Juan Ramón: Cartas a Alfonso Reyes (24)
O'Wanl, Aída: Alfonso Reyes en la historia de la traducción (24)
Pacbeco, José Emilio: Para acercarse a Alfonso Reyes (24)
Patout, Paulette: Gabriela Mistral y Teresa de la Parra en el París de Alfonso Reyes (24)
Perea, Héctor: María Zambrano y Alfonso Reyes, o de la pasión poética y la utopía (24)
Rangel Guerra, Alfonso: Centenario de Alfonso Reyes (24)
Yourcenar, Marguerite: Mitología. Tr. de Alfonso Reyes (24)
Zambrano, María: Alfonso Reyes sobre Goethe (24)

2 Filosofía / Ciencias Sociales

Bagú, Sergio: La incidencia de la experiencia histórica sobre la teoría del conocimiento de lo social (26-27)
Frost, Eisa Cecilia: Ser y estar o las dificultades de la traducción lilosófica (23)
Hinojosa, Mario Anteo: La competencia inconsciente (25)
Infante, José Macla: Algunos comentarios a partir de "la ciencia y la verdad" (25)
Solís Garza, Hernán: El síndrome de la colonia del Valle o el carácter Villa Freud (25)
Vargas Lozano, Gabriel: El debate sobre la postmodernidad en la crisis actual (26-27)
Villegas, Abelardo: La filosofía y la ciencia en la actual encrucijada (26-27)

CREACION
l. Poesía

~lante, Evodio: Imitación de Charles Simic (26-27)
García, Nelva Alicia: Silencios (25)

�ECONOMIA/ POLIDCA/ EDUCACION
Hesse, Hermann: _H0lderlin. Tt. de Miguel Covarrubias (25)
Hurtado, Joaqufn: Sol de agua (25)
Prévert, Jacques: Pupitres y piz.arrones. Tr. de Miguel Covarrubias (23)

Barajas Gutiérrez, Ernesto: Frente a las piernas cscullurales de la vecina. Las impresiones de la cohabitación con el

Stadler, Emst: El dilatado ser. Tr. de Miguel Covarrubias (26-27)

Cueva, Agustín: Democracia nostra. Comentarios al documento Santa Fe II, una estrategia para América lAlina en los

Toussaiut, Marianne: La voz azul de un pez (23)
Ullrich ~ Pablo: Por este día y los que faltan (26-27)
Villarreal, José Javier: La procesión (Libro quinto). Fragmento (26-27)

Imperio en un fronterizo (26-27)

años noventa (23)
Garrido Flores, Ma. del Refugio, Rosa Martha Romo Ueltrán y Ma. Guadalupe Becerra García: Las innovaciones en la
construcción cotidiana del curriculum en el aula (25)
Hernández Elizondo, Roberto G.: Neoliberalismo, recomposición capitalista y procesos de hegemonía en América

Latina (26-27)
2 Narración

López Portillo T., Felícitas: El alemanismo en el banquillo de los acusados: un acercamiento historiográfico (26-27)
Vida!, Gregorio: Crisis, crecimiento y desarrollo (26-27)

León, Jesús de: Si viviéramos en canadá (23)
Prévert, Jacques: El dromedario descontento. Tr. de María Irene Bordaberry (23)
Sada, Daniel: Bahorrina (26-27)

SECCIONES FIJAS*
l . Rescoldo

CRITICA LITERARIA
Celorio, Gonzalo: Literatura crítica y crític.. literaria (23)
Corral, Helia Maria: Visión de Anáhuac: el credo mexicano de Alfonso Rey~s (24)
Mendirichaga, José Roberto: El lugar de Alfonso Reyes en la literatura meXIcana (24)
Rangel Guerra, Alfonso: Alfonso Reyes entre libros (24)
Revueltas, Eugenia: Oralidad y literatura en Fernando del Paso (23)
Robb, James Willis: Alfonso Reyes al cruce de los caminos (24)
Souto, Arturo: Vista rápida del cuento en México (23)
.
Stanton, Anthony: La invención de la tradición: tres antologías decisivas en la poesía mexicana moderna (25)

Delgado, Juan 8.: Poema de los árboles (26-27)
León, Capitán Alonso de: De la calidad de la tierra, y su temperamento (25)
Nájera, Rafael: La semana (23)

2. Abanico••
Dedicado al X Coloquio de Antropología e Historia. Lenguaje y tradición en México (23)
Dedicado a Freud, Lacan y otros más (25)
Dedicado al Coloquio sobre filosofía política, epistemología y sociedad en México (26-27)

CRONICA/ENTREVISTA/REPORTAJE

3. Señas / Reseñas / Contraseñas

Chapsal, Madeleine: Entrevista con Jacques Prévcrt. Tr. de Miguel Covarrubias (23)
Báez Zacarías, Javier: Pamela del Río en Zacatecas (23)
Cantú de la Garza, Jorge: Pandora, de Miguel Covarrubias: la humillación triunfante (25)
Franco Sáenz, José Héctor: La democracia en la calle. Crónica del movimiento estudiantil mexicano (25)

DIBUJO/ FOTOGRAFIA / ILUSTRACION
Delgado, Alejandro: Vii\etas (23)
Estrada, Ericlc Dibujos (26-27)
Frias Leal, Luis asar: Viftetas (25)
Marines G6mez, Héctor J.: Vii\etas (24)

• Estas íueron suprimidas del número 24 al dedicar sus 64 páginas -más el Cuaderno 3- al Centenario de Alfonso Reyes.
• • Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.

�Mijares, Silvia: Wittgenstein en la memoria de sus amigos (26-27)
Saint-Lu, Jean-Marie: A~ cincuenta anos de José Emilio Pacheco. Nuevo relato del holocausto judío. Tr. de Miguel

Covarrubias (23)
Vargas Lozano, Gabriel: La crws del socialismo y sus consecuencias para Am~rica Latina (26-27)
Villan-eal, Jow Francisco: Diecinueve poetas... lcontemporáneos? (25)
Wagneur, Jean Dldier: A le» cincuenta anos de José Emilio Pacheco. José Emilio Pacheco: centinela mexicano. Tr. de

Paloma Villegas (23)

4. Región
Gana Quirós, Femando: Muebles y utensilios en et noreste colonial (25)
Maiz, Rocfo G.: Historia de la Hacienda de San Lorenzo (1597-1946) (26-27)
Olvera Sandoval, José Antonio: Producción y propietarios agrícolas en el centro-sur de Nuevo León (1880-1910) (23)

CUADERNOS
Casarini Rato, Martha: El eterno retorno: puntos de llegada y puntos de partida en et currículo (23)
Gonúlez Garza, Rubén: Teatro breve. Ensayando a Lorca, Un camión llamado oportunidad, Juicios temerarios (26-27)
Usewijn, Jozef: Lenguaje y estilo. Tr. de José Quiflones Metgoza (25)
Reyes, Alfonso: Arbol de pólvora (24)

;f~

·........·...

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregario Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 23/VOLUMEN VIIT/ENERO-MARZO DE 1989
CONSEJO EDITORIAL
Nora Berumen de los Santos
Martha Casarini Rato
Armando González
Miguel González
María de los Angeles Pozas
Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar

Los artículos sin fmna son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO.

Publicación trimestral
Precio del ejemplar: $2,500.00

�SUMARIO

PUPITRES Y PIZARRONES
Versiones de Miguel Covanubias

3

14

20
33

PUPITRES Y PIZARRONES
Jacques Prévert
ENTREVJSTA CON JACQUES PREVERT
11 Madeleine Chapsal
MODO DE EXISTENCIA Y FORMACION ESTRATIFICADA
DE 1A OBRA LITERARIA
Roman Ingarden
1A VOZ AZUL DE UN PEZ
18 Marianne Toussaint
DEMOCRACIA NOSTRA; COMENTARIOS AL DOCUMENTO
SANTA FE JI, UNA ESTRATEGIA PARAAMERICA LATINA
EN LOS AÑOS NOVENT..A
Agustín Cueva
IASEMANA
30 Rafael Nájera
LITERATURA CRITICA Y CRITICA LITERARIA
Gonzalo Celorio
ORALIDAD Y LITERATURA EN FERNANDO DEL PASO
Eugenia Revueltas
VISTA RAPIDA DEL CUENTO EN MEXICO
Arturo Souto
SER Y ESTAR O IAS DIFICULTADES DE LA
TRADUCCION FILOSOFICA
46 Elsa Cecilia Frost
SIVIVIERAMOSENCANADA
Jesús de León
PAMELA DEL RIO EN ZACATECAS
53 Javier Báez Zacarías
NUEVO REIATO DEL HOLOCAUSTO JUDIO
Jean-Marie Saint-Lu
J.E. PACHECO: CENTINEIA MEXICANO
56 Jean-Didier Wagneur
PRODUCCION Y PROPIETARIOS AGRICOLAS EN EL CENTRO-SUR
DE NUEVO LEON (1880-1910)
José Antonio Olvera Sandoval

37

42

50
54

59

Ilustran este número dibujos de Alejandro Delgado

,I

Jacques Prévert
EL MAL ALUMNO

Con la cabeza dice no
con el corazón dice sí
dice sí a lo que ama
dice no al profesor
está de pie
se le interroga
todos los asuntos son serios
súbita risa loca le gana
y borra todo
las cifras y las palabras
las fechas y los números
las frases y las trampas
y a pesar de las amenzas del maestro
entre gritos de niños prodigio
con gises de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.

Le cancre
11 dit non avec la tete / mais il dit oui avec Je
coeur / il dit oui ace qu'il aime / il dit non au
proffeseur / il est debout / ou Je questionne / et tous
les problemes sont posés / soudain le fou rire Je
prend / et il efface tout / les chiffres et les mots /
les dates et les noms / les phrases et les pieges /
et malgré les menaces du ma1tre / sous les huées des
enfants prodiges / avec des craies de toutes les
couleurs / sur le tableau noir du malheur / il dessine
le visage du boheur.

MEA CULPA

Es mi falta
Es mi falta
Es mi grandísima falta de ortografía
Vean cómo escribo
Girafa.

Mea culpa
C'est ma faute / C'est ma faute / C'est ma tres grande
faute d'orthographe / Voila comment j'écris / Giraffe.

�PAGINA ESCRITA

Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis...
iRepitan! dice el maestro
Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocbo y ocho son dieciséis.
Pero he aquí al pájaro-lira
que pasa en el cielo
el niño lo ve
el niño lo escucha
el niño lo llama:
iSálvame
juega conmigo
pájaro!
Entonces el pájaro desciende
y juega con el niño
Dos y dos cuatro ...
iRepitan! dice el maestro
y el niño juega
el pájaro juega con él. ..
Cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis
¿y dieciséis y dieciséis cuántos son?
No son nada dieciséis y dieciséis
y sobre todo no son treintidós
de todos modos
ellos se van.
Y el niño escondió al pájaro
en su pupitre
y todos los niños
escuchan su canción
y todos los niños
"" escuchan la música

y ocho y ocho a su turno se van
y cuatro y cuatro y dos y dos
a su turno se largan
y uno y uno no hacen ni uno ni dos
uno a uno se van igualmente.
Y el pájaro-lira juega
y el niño canta
y el profesor grita:
iCuándo terminarán de hacerle al payaso!
Pero todos los demás niños
escuchan la música
y los muros de la clase
se derrumban tranquilamente.
Y los vidrios vuelven a ser arena
la tinta vuelve a ser agua
los pupitres vuelven a ser árboles
el gis vuelve a ser acantilado
la pluma vuelve a ser pájaro.

Page d'ecriture
Deux et deux quatre / quatre et quatre huit / huit et
huit font seize... / Répétez! dit le maitre / Deux et
deux quatre / quatre et quatre huit / huit et huit
font seize. / Mais voilá 1'0iseau-lyre / qui passe dans
le ciel / l'enfant le voit / l'enfant l'entend /
l'enfant l'appelle: / Sauve-moi / joue avec moi /
oiseau! / Alors l'oiseau descend / et joue avec l'enfant /
Deux et deux quatre... / Répétez! dit le maitre /
et l'enfant joue / l'oiseau joue avec lui ... / Quatre
et quatre huit / huit et huit font seize / et seize
et seize qu'est-ce qu'ils font? / lis ne font rien
seize et seize / et surtout pas trente-deux / de
toute fa~on / et ils s'en vont. / Et l'enfant a caché
l'oiseau / dans son pupitre/ et tous ler enfants /
entendent sa chanson / et tous les enfants / entendent
la musique / et huit et huit aleur tour's en vont /
et quatre et quatre et deux et deux / aleur tour
fichent le camp / et un et un ne font ni une ni deux /
un aun s'en vont également. / Et l'oiseau-lyre joue /
et l'enfant chante/ et le proffeseur crie: / Quand
vous aurez fini de faire le pitre! / Mais tous les
autres enfants / écoutent la musique / et les murs
de la classe / s'écroulent tranquillement. / Et les
vitres redeviennent sable / l'encre redevient eau /
les pupitres redeviennent arbes / la craie redevient
falaise / le portc-plume redcvient oiseau.

�I

ADONIDAS

BELLAS FAMILIAS

I

Luis I
Luis II
Luis III
Luis IV
Luis V
Luis VI
Luis VII
Luis VIII
Luis IX
Luis X (llamado el Pendenciero)
Luis XI
Luis XII
Luis XIII
Luis XIV
Luis XV
Luis XVI
Luis XVIII
y nadie más nada más...
lqué clase de gente es esa
incapaz
de contar hasta veinte?

Los galos le temían
sólo a una cosa
Conocían la ciencia-desastre
Eran
Pren ucleares.
II
Más amo
tus labios
que mis libros.

COMPOSICION FRANCESA

El joven Napoleón estaba muy delgado
y era oficial de artillería
más tarde llegó a ser emperador
entonces tomó una barriga y muchos países
y el día en que murió aún tenía
barriga
pero se había vuelto más pequeña.

Adónidas
Les ?aulois ~e craignaient / qu'une seule chose ¡ lis
sava1ent la SCJence-désastre / lis étaient ¡
Prénucléaires.
J'aime micux / tes levres / que mes livres.

Composition franc;caise
-i:out_jeu~c Napoleón était tres maigre / et officier

?ar~1llenc / plus tard il dcvint empereur / alors
~I pnt ?~ ventrc et beaucoup de pays / et le

JOu~ ~u _11 ~ourut il avait encore / du ventre ¡
mais il eta1t devcnu plus petit..

Les belles familles
Lou!s 1 / Louis _n / Louis III / Louis IV/ Louis V¡
~u1s VI /_ Lou1s VI_I / Louis VIII / Louis IX / Louis X
(dit !e Hutm) / L?u1s XI/ Louis XII/ Louis XIII¡
Louis XIV/ Lou,s XV/ Louis XVI/ Louis XVIII /
et plus personne plus ríen ... / qu'est-ce que c'est
que ces gens-lll / qui ne sont pas foutus / de
compter jusqu'll vingt?

�I

EL ALUMNO HAMLET

EL ECLIPSE

Luis XIV llamado también el Rey Sol
se sentaba con frecuencia en una silla colocada
hacia el fin de su reino
una noche cuando estaba muy triste
salió de su lecho el Rey Sol
fue a sentarse en su silla
y desapareció.

Bien, señor. (Conjuga:)
Yo soy o no soy
L'éclipse

SER O NO SER

Louis XIV qu'on appelait aussi le Roi Soleil / était
souvent assis sur une chaise percée / vers la fin de son
regne / une nuit ou il faisait tres somt,, e / le Roi
Soleil se leva de son lit / alla s'asseoir sur sa
chaise / et disparu t.

EL PROFESOR

EL ALUMNO HAMLET

EL ALUMNO HAMLET
(sobresal!ndo)
l . ..Eh... Qué... Perdón ... Qué pasa... Qué hay. . . Qué
es esto?.. .

lNo puede usted responder "presente" como todo el
mundo?
Imposible, usted está todavía en las nubes.

ESCUELA DE BELLAS ARTES

00

EL PROFESOR
(excesivamente disgustado)
iHombre, usted no está donde debe estar!

iAlumno Hamlet!

EL PROFESOR
(disgustado)

De una caja de paja trenzada
El padre escogió una bolita de papel
Y la arrojó
En la cubeta
Ante sus hijos intrigados
Surgió entonces
Multicolor
La gran flor japonesa
El gran nenúfar instantáneo
Y los niños callan
Maravillados
Nunca más tarde en su recuerdo
Podrá esta flor marchitarse
Esta flor súbita
Hecha para ellos
Al instante
Delante de ellos.

Tú eres o no eres
El es o no es
Nosotros somos o no somos...

EL ALUMNO HAMLET
iSer o no ser en las nubes!

EL PROFESOR
Basta. Así no. Conjúgueme el verbo ser, como todo el
mundo, es todo lo que yo le pido.
EL ALUMNO HAMLET

L'école des Beaux-Arts
Tobe...
Dans une boite de paille tressée / Le pere choisit
une petite boule de papier / Et i1 la jette /
Dans le cuvette / Devant ses enfants intrigués /
Surgit alors / Multicolore / La grande fleur japonaise /
Le nénuphar instantané / Et les enfants se taisent /
Emerveillés / Jamais plus tard dans Jeur souvenir /
Cette fleur ne pourra se faner / Cett e fleur subite /
Faite pour eux / A la minute / Devant eux.

EL PROFESOR
En francés, por favor, como todo el mundo.

Exacto, señor profesor,

Yo soy donde no estoy
Y, en el fondo de la reflexión,
Ser donde no estoy
Puede ser también la cuestión.

L'accent grave
LE PROFESSEUR / Eleve Ham!et! / L'ELEVE HAMLET/
(sursautant) / ...Hein... Quoi...Pardon... Qu'est-ce
qui se passe... Qu'est-ce qu'il y a... Qu'est-ce que
c'est?... / P / (mécontent) / Vous ne pouvez pas
répondre "présent" comme tout Je monde? Pas possible,
vous etes dans les nuages. / H / Etre ou ne pas
etre dans les nuages! / P / Suffit. Pas tant de
manieres. Et conjuguez-moi Je verbe etre, comme
tout le monde, c'est tout es que je vous demande. /
H / To be... / P / En fran~ais, s'il vous plait,
comme tout le monde. / H / Nien, monsieur. ( 11
conjugue:)/ Je suis ou je ne suis pas / Tu es ou
tu n'es pas / ll est ou il n'est pas / Tu t s ou
tu n'es pas / lJ est ou il n'est pas / Nous sommes
ou nous ne sommes pas... / P / (excessivement
mécontent) / Mais c'est vous qui n'y etes pas,
mon pauvre ami! / H / C'est exact, monsieur Je
proffesseur, / Je suis "ou" je ne suis pas /
Et, dans le fond, hein, a la réflexion, / Etre
"ou" ne pas etre / C'est peut-étre aussi la
question.

�ENTREVISTA CON JACQUES PREVERT

Madeleine Chapsal
Jacques Prévert nació el 4 de febrero de 1900 en
Neuilly-sur-Seinc y pronto comienza a ganarse la vida
ejerciendo ~iversos oficios. Cercano al grupo surrealista, sus primeros poemas aparecen en revistas como
Bifur Y Commerce. Fue conocido primero como
guionista: El crimen del señor Lange (1935), Extraño
drama (1937), El muelle de las brumas (1938),Amanece
(193~), Los visitantes de la noche (1942), Los niños del
para,so (1943). Su primer volumen de poemas,
Palabras (1945), tuvo una resonancia notable. A éste le
siguió llistonas (1946). Y en 1972: Cosas y otros.

EL DROMEDARIO DESCONTENTO
Había una vez un joven dromedario que no estaba
para nada contento.
La víspera dijo a sus amigos: "Mañana salgo con
mi padre y mi madre; vamos a escuchar una conferencia, iyo soy así!" Y los otros dijeron: "Oh, oh,
va a escuchar una conferencia; es maravilloso".
El no durmió en toda la noche, hasta tal punto
estaba impaciente. Pero no quedó contento; la
conferencia no fue lo imaginado: no había música
y estaba triste, se aburría mucho, tenía ganas de
llorar.
Desde hacía una hora y tres cuartos un señor
gordo hablaba. Delante del señor gordo había
una jarra de agua y un vaso para los dientes sin el
cepillo; de vez en cuando el señor volcaba agua en
el vaso; pero no se lavaba los dientes y, visiblemente frritado, hablaba de otra cosa, es decir, de
dromedarios y camellos.
El joven dromedario tenía calor y su joroba le
mplestaba mucho; la rozaba el respaldo de la
butaca, estaba muy mal sentado, se movía inquieto.
Entonces su madre le decía: "Quédate tranquilo,
deja hablar al señor", y le pellizcaba la joroba. El
joven dromedario tenía cada vez más ganas de
llorar, de irse...
Cada cinco minutos el conferencista repetía:
~•Sobre todo, no hay que confundir a los dromedarios con los camellos.
Señoras, señores, queridos dromedarios, atraigo
vuestra atención sobre este hecho: el camello
tiene dos jorobas y el dromedario iuna, nada más
que una!"

o.-4

La entrevista tuvo lugar en su casa cerca del
Moulin-Rouge, París (marzo de 1963). '

-Entonces, lreedita Historias?
JACQUES PREVERT.- Sí, con
algunos inéditos, cuentos para niños, novelas cortas, todo un fárrago ...
-lCuándo comenzó a escribir?

Toda la gente en la sala decía: "Oh, oh, muy interesante", y los camellos, los dromedarios, los
hombres, las mujeres y los niños tomaban apuntes
en sus pequeños anotadores.
Luego el conferencista volvía a empezar: "Lo que
diferencia a los dos animales es que el dromedario tiene una sola joroba, en tanto que, cosa
extraña y útil de saber, el camello tiene dos ..."
Por fin, el joven dromedario n.o pudo más se precipitó sobre el escenario y mordió al conferencista.
"iCamello!", dijo el conferencista, furioso.
Y todo el mundo en la sala gritaba: "iCamello,
sucio camello, sucio camello!"
Sin embargo, era un dromedario muy limpio.
Traducción de Maria Irene Bordabeny.

J.P.- lYo? Muy tarde. Me encuentro
metido en esto por una charla con Michaux.
El me dijo: "lHa escrito usted aloo?" Yo le
dije: "Sí". El me dijo: "lPor qué ~o escribe
más?" Yo le dije: "No sé". El me dijo: "Hacl!
mal". Yo le dije: "iAh!" El me dijo: "Sí, debe
escribir, hágalo y luego me dirá lo que
hace..." Y lo hice. Es divertido, ¿eh?
Michaux insistió por él mismo, por su placer
personal, porque le causaba placer lo que
yo escribo ...
.¿y lo suyo tiene mercado?
J.P.- Mucho. Palabras se vendió de
inmed_iato muy bien. Debo decirlo: tengo
un editor, René Bertelé, que sabe cómo
ha~er un libro. Es extraño. Es él quien quiso
editarme. Yo no Jo había pensado. No sé
todavía por qué acepté...
-No se le ve a menudo entre escritores.•
J.P.-Merio por completo delo que pasa
en el mundo literario. Fuera de Michaux, n.,

sési conozco a un escritor... Sus ideas generales, sus clasificaciones, sus disputas...
Cuando se me dice: "Lo que usted hace no
es poesía ...", respondo: "De acuerdo, tiene
razón, he tardado mucho tiempo en darme
cuenta, voy a tenerlo en cuenta". Mire...
(Fue a buscar un trozo de papel, me lo
tiende con una sonrisa en las comisuras de
los labios. Se lee: Jacquet Pervers. La
Prose.)*
.¿Qué es esto?
J.P.- La próxima portada de Palabras.
iEs el anagrama de mi nombre y el de
Palabras!** Curioso, ¿no? .
.¿Cómo tuvo esta idea?
J.P.- Así nomás. Un día me saltó a los
ojos...
.¿Nunca ha escrito una obra en prosa?
J.P .- Escribí un gran libro que se titula
De la animosidad de los animales humanos
52 volúmenes de 5,000 páginas cada uno.. '.
Tengo otro también: Gue1ra de pe1ros en fa
antesala de un dentista, bonito título, ¿no?
Es algo variado, el primer capítulo se titula
Fatras . .. iPóstumo, todo es póstumo!
.¿y qué hace usted en este momento?
J.P.- Hago un libro con Miró, completamente a mano; mírelo: él hace los dibujos
Yyo escribo alguna cosa.
-Y el teatro, ¿¡e gusta?

J.P.- Un día ledijeaAdarnov: "Me gusta
mucho el teatro, por eso nunca asisto..." Es
cierto, el buen teatro es raro. lQué tenemos? Roger Blin, Jean Vilar... Me gustó
•Juego perverso. La prosa. Así podrían -&lt;¡uizástraducin.e esas cuatro palabras. N. del T.
• •Jacques Préven. Paro/es.

mucho Godot de Beckett, lamentaba que
no tuviera un acto más. Me gustó también
Los fundadores del i111pe1io de Vian ...
Pero prefería a cualquier otra cosa los
melodramas del teatro de Montparnasse,
antes de Baty... Era formidable, ila gente
esperaba al villano a la salida para
golpearlo!
-iYel cine!

J.P.- Evidentemente, adoro el cine, los
westems. En otro tiempo se les llamaba
films de cowboys. En el cinema del Panteón
en los tiempos del cine mudo, ihabía un tip~
vestido de cowboy que contaba toda la
película! ¿Ha notado lo que pasa con el
westem hoy? Es la tragedia: los decorados
son siempre los mismos, el Oeste -la cantina, los caballos-, los personajes también
-el héroe, el villano-. Siempre la misma
historia... icomo en la tragedia!
-¿Qué piensa de la televisión?
J.P.- iEs formidable cuando es bella
quiero decir, cuando es libre!
'
Pero entre más poderosos son los
medios de expresión, más fácilmente se
convierten en medios de opresión y de
cretinización. Los medios en sí mismos no
son nada ...
-Y la poesía, ¿cómo la ve?
J.P.- Usted sabe, la poesía se volvió una
palabra que todo el mundo cree compren~~r, com~. "erotismo", •"complejo", "gag",
literatura · • • Todo el mundo se dice al
corrien~e. · • De hecho, la poesía, la
metafísica, son como la moda, ya las ideas se
llevan largas, ya se llevan cortas... Observe
siempre hay poetas. Los hay de "relacione~
públicas" -no citemos nombres-, que creen

,_.
,_.

�hacer subir y descender a su capricho el
curso de la poesía... Felizmente existen
otros como YvesBonnefoy, que son poetas.

la gente le pregunta: "iAh, vaya! lQuién?
lCuál? lCuándo?" Es deprimente...
-A cada quien su amor. ..

.¿Qué piensa del amor?
J.P.- iAh!, eso... No se puede responder... Puede ser que otros puedan, pero yo
no, no así. iUsted no me preguntaría eso,
por otra parte, si no estuviera aquí, obligada
a hacerme preguntas! En todo caso, no así,
bruscamente... Lo que pienso del amor. ..

(En ese momento suena el teléfono.)
-Bueno. . . iAh!, señora, si por mí fuera,
si estuviera en mi poder, le disminuía de
inmediato sus impuestos y también los
suprimía todos, totalmente... Sólo que ha
debido usted equivocarse de número, yo no
soy el recaudador: .. No, no, se lo aseguro... El será menos amable que yo, usted
verá. . . Señora, un minuto, espéreme.
Dígame, lqué piensa del amor? . . . iColgó!
iEs maravilloso, no, no me tomó por el recaudador!
.¿No tenía ella ideas sobre el amor?

~

J.P.- No, porotra parte, cuando se habla
del amor en nuestros días, la gente piensa
siempre la misma cosa: el eterno triángulo,
el engaño. lLas personas se engañan? Y
bien, qué, todo el mundo tiene derecho a
cometer un error. . . Pero que de allí salgan
piezas de teatro, novelas, cine ... A mí no me
interesan las historias de cornudos. iPara
mí eso no es el amor! Cuando uno está
deslumbrado por cualquier cosa, es dificil,
en la conversación o la escritura, dar una
imagen, aun aproximada, de ese deslumbramiento. Lo que yo puedo decirle es que
en mi vida no he visto nada mejor, nada he
visto más bello que una mujer desnuda...
Pero cuando usted confiesa eso, enseguida

J.P.- Sí, el amor e_s libre. Es libre el
amor. lEl amor loco? lEl amor pasión? lEl
gran amor? No clasifiquemos.. .El amor...
entre más se repite esa palabra, menos dice,
es una palabra que se calla, una palabra
secreta, de allí su encanto, todos sus encantos. lNo le parece?
-Amo sus poemas. ..
J.P.-Si alguno habla del amor sin que lo •
percibamos, ese es Michaux. La gente se lo
imagina hablando de otra cosa, de la droga,
de él mismo; de hecho, habla del amor,
admirablemente. Eluard también, seguro,
amaba a una mujer: Si se ama a una mujer,
se ama a las mujeres.
lSabe por qué me gusta la literatura
inglesa? Porque en ella se había del amor.
Shakespeare, por ejemplo, es maravilloso,
es lo contrario de la tragedia. Tengo horror
por el siglo XVIT francés. Pero si se dice que
es un siglo de fastidiosos, que Luis XlV es
un enano, que no hay nada más aburrido
que Versailles, se señala con el df?dO: iel
siglo XVII es la tragedia! iJustamente!
Shakespeare (se dice que no escribía sus
obras, que tenía negros, lpodría Otelo ser
uno de ellos?), Shakespeare jamás hizo
tragedias: él habla del amor.
Otros han hablado del amor, muy
pocos, no los que se cree, sino Zola, Proust.
Es maravilloso cómo Zola supo hablar de
los amores infantiles (también en la literatura inglesa se sabe hablar de ellos, pero no
como entre nosotros). Qué personaje ese
Zola, el escritor menos misógino; se percibe
su grandeza solamente hasta ahora

(después de ser incluido en la Pléiade,
probablemente...) No me sé nada de
memoria... escuche... "Ahora que ella no
interrogaba más a la tierra-criatura inquieta y resignada-, oía, escuchaba la voz susurrando a ras del suelo, la voz del adiós de las
plantas que desean una muerte dichosa..."
Es asombroso, lno?

inmediata de las cosas felices... y éstas
continúan sucediendo ahora igual que ayer.
iEso es el amor!

.¿Por qué se tiene hoy la idea de no
contar con más individuos de esta
dimensión -como Zola, como Proust- entre
los escritores?

J.P.- Lo dije cuando me lo preguntó:
nada.

J.P.- En otro tiempo, las gentes no se
conformaban con escribir, tenían vida ...
Ellas mismas eran personajes de novela:
Dostoievski es un personaje de novela,
Víctor Hugo es un personaje de novela,
Balzac, que me gusta menos, es un personaje de novela, el mismo Eugene Sue...
Hoy, los escritores son funcionarios del
intelecto, y en éste no sucede nada, ipero
ellos escriben lo que allí acontece! Según la
frase de Isidore Ducasse: "Una considerable cantidad de nula importancia."

J.P.- Una vez se me pidió escribir mis
recuerdos, y me di cuenta que hablar de mí
implicaba hablar de otros ... Era indiscreto.
Todavía hasta los siete años el asunto
marchaba, pero después podía comprometer a ciertas personas. A eso lo llamé: No
cuentes tu vida, y en él subrayé una frase de
Mac Orlan que decía más o menos: nuestra
vida es de tal manera confusa a los demás
que no nos compete hablar de ella ...

-Entonces, ¿cómo hacer para preservar las cosas? ¿Para que sigan siendo como
se las desea, como se las quiere?
J.P.- No hay que quererlas ... lLo ha
notado? Una cosa evocada por usted está
más cercana que el presente, más viva que
el presente... Pero algunas personas sólo
aprecian sus malos recuerdos. Otras, al
contrario -son posiblemente las más raras-,
tienen una fuerte tendencia a no recordar
sino las cosas buenas; a éstas se les puede
considerar gentes dichosas...
Sin embargo, tanto los tocados por la
desdicha, como los otros, han visto... A unos
y a otros los ata a la vida la presencia

.¿Por qué publicó tan tarde?

J.P.- No publiqué tarde, escribí tarde.
.¿Qué hacía usted antes?

.¿Nada, nada?

.¿conoció usted bien a los surrealistas?
J.P.- Sí, pero yo no escribía en ese
momento. Amaba callejear, amaba a las
mujeres, amaba la noche. lSabe usted qué
hacía yo? Alquilaba un cuarto en un hotel
hacia las nueve. Para dormir. Pero si lo
hubiera dicho así, inmediatamente se me
habría negado el cuarto, se habría creídl)
que venía a drogarme, o no sé qué... lUn
cuarto para dormir? ¿y qué más? ... Entonces decía que esperaba a una chica, y que
si ella no estaba allí a medianoche, se me
despertara. A medianoche, el muchacho
me despertaba diciéndome: "Ella no ha
venido, usted cumplió, icuando una puerta
se cierra, cien se abren!" Me vestía, había
descansado y refrescado, era temprano v
podía atravesar todo París, verlo, y vivu·,

París, la noche, París. ..
Traducción de Miguel Covarrubias

�MODO DE EXISTENCIA
Y FORMACION ES™l1FICADA
DE LA OBRA LITERARIA

Roman Ingarden
El problema del modo de existencia de la
obra literaria

yfinalmente dejan de existir.3 Nada de esto
puede decirse de los objetos ideales.

Respecto a su acronía o atemporalidad
La primera dificultad que enfrentamos es (timelessness), los objetos ideales no están
planteada por la pregunta: lentre qué clase sujetos a cambios, aunque hasta el mode objetos debe incluirse la obra literaria? mento no está claro cuál es la base de su
lEntre los reales o entre los ideales?
inmutabilidad. Los objetos reales, por el
La clasificación de todos los objetos en contrario, sin duda pueden cambiar -prereales e ideales parece ser de lo más general cisamente como argumentamos antes-y en
y, al mismo tiempo, de lo más completa. Así, • realidad cambian, aunque de nueva cuenta
podría creerse que resolver este problema es cuestionable el si deben siempre, esenproducirá algo concluyente respecto a la cialmente, cambiar.
obra literaria. Sin embargo, la solución no
es así de sencilla. La razón de esto es doble:
Suponiendo esto, preguntémonos si
primero que nada, a pesar de algunos inten- una obra literaria determinada, por ejemtos importantes, la definición de los objetos plo el Fausto de Goethe, es un objeto real o
ideales y reales con respecto a su modo de ideal. De inmediato nos convehceremos
existencia no se ha realizado de modo de que no sabemos cómo resolver este
categórico. Segundo, no está claro inmedia- dilema tipo "lo uno o lo otro", puesto que
tamente qué es en realidad una obra lite- hay varios argumentos convincentes en
raria. Aunque por el momento debemos favor de cada una de estas posibilidades
darnos por satisfechos teniendo conceptos mutuamente_ excluyentes. El Fausto de
insuficientemente claros de lo que son los Goethe llegó a ser en un punto deterobjetos reales e ideales, los intentos infruc- minado del tiempo; incluso podemos dar
tuosos por decidir si la obra literaria es un con una precisión relativamente buena el
objeto real o ideal nos demostrarán de período de su formación. Todos estamos de
manera muy convincente cuán poco claro y acuerdo en que el Fausto ha existido desde
cuán inadecuado es nuestro conocimiento el momento de su formación, aunque no
de la obra literaria.
comprendemos plenamente lo que significa
hablar de su existencia. También estaremos
Hablamos aquí de objetos reales y ob- de acuerdo, aunque tal vez con menor
jetos ideales sólo como respecto a algo que seguridad, en que a partir del momento de
es en sí ónticamente autónomo y a la vez su formación la obra maestra de Goethe ha
ónticamente independiente de cualquier estado sujeta a cambios de uno u otro tipo,
acto cognitivo dirigido hacia él.1 Si alguien y que llegará un momento en que habrá
no estuviera de acuerdo con la autonomía dejado de existir. Sin embargo,nadie discuóntica de los objetos ideales,2 aún así tirá el hecho de que es posible modificar
tendría que distinguirlos de los objetoJ una obra literaria en caso de que el mismo
reales aunque sólo fuera porque estos autor, o el editor de una nueva edición,
últimos se originan en algún momento del consideren conveniente borrar uno u otro
tiempo, existen durante cierto tiempo, pasaje e introducir otro. A pesar de esto, la
quizás cambian en el curso de su existencia, obra literaria puede seguir siendo "la

misma" -siempre y cuando los cambios no
sean de alcance excesivo. De aquí que, en
base a las afirmaciones anteriores, uno
deba considerar a la obra literaria como un
objeto real. Al mismo tiempo, lquién
querría negar que este mismo Fausto es un
objeto ideal? Porque, de hecho, lqué otra
cosa es sino un puñado de oraciones ordenadas de un modo determinado? Y una
oración no es algo real: según se observa a
menudo, se supone que es un sentido (Si1111)
ideal específico que se construye a partir de
una variedad de significados (Bedeuwngen)
ideales que, tomados en conjunto, constituyen un todo sui gene,is. Sin embargo, si la
obra literaria hubiera de ser un objeto ideal,
sería inconcebible que llegara a ser en un
momento dado y que cambiara en el curso
de su existencia, como en realidad ocurre.4
En este respecto, la obra literaria difiere
radicalmente de objetividades ideales tales
como, por ejemplo, un triángulo dado, el
. número cinco, la idea de un paralelogramo
o, finalmente, la esencia "rojedad". Así, las.
dos soluciones contrastadas del problema
parecen ser insostenibles.
lEs posible que hayamos llegado a este
aprieto sólo porque falsa e inadvertidamente hemos considerado como parte de la
obra literaria, o como característico de la
misma, algo que en realidad es ajeno a ella?
Si pudiera hacerse una corrección, quizá
podríamos hallar una solución. Y dado que
el origen temporal de la obra literaria
parece estar más allá de toda duda, podría
ser razonable descartar el punto de vista de
que una parte de la obra literaria la constituyen oraciones ideales, yconsiderarla simplemente, como un objeto real. No obstante, una reflexión más estricta muestra
nuevas dificultades, en particular cuando,
en concierto con los psicólogos, uno niega

la existencia de los conceptos ideales5 y,
junto con esto, aduce que tampoco dichos
conceptos ayudan al lector en la
comprensión de la obra literaria, Seamos
más específicos.

La obra literaria como una formación
estratificada

Primero que nada esbocemos la estructura
básica de la obra literaria y establezcamos
así los rasgos principales de nuestra
concepción de su esencia.
La estructura esencial de la obra literaria, en nuestra opinión, es inmanente al
hecho de que se trata de una formación
construída por varios estratos heterogéneos.6 Los estratos individuales difieren
unos de otros: (1) por su material característico, de cuya peculiaridad derivan las
cualidades particulares de cada estrato, y
(2) por el rol que cada estrato desempeña
tanto respecto a los demás estratos como
respecto a la estructura de la obra entera.
Pese a la diversidad del material de los
estratos individuales, la obra literia no es un
manojo laxo de elementos yuxtapuestos de
modo fortuito, sino una estructura orgánica
cuya uniformidad se basa precisamente en
el carácter único de cada estrato individual.
Existe entre ellos un estrato singular: a
saber, el estrato de las unidades de sentido
que proporciona el andamiaje estructural~
toda la obra. Por su esencia misma, requiere
de todos los demás estratos y los determina
de tal manera que éstos tienen su base
óntica en aquél y dependen, en cuanto a su
contenido, de las cualidades del mismo.
Como elementos de la obra literaria son así
inseparables de este estrato central.7
La diversidad del material y de los roles
(o funciones) de los estratos individuales

hace de la obra entera no una formación
monotónica, sino una que por su naturaleza
es de carácter polifónico. Esto significa, en
consecuencia con el carácter único de los
estratos individuales, que cada uno de ellos
es visible de manera propia dentro del todo
y aporta algo particular al carácter global
del todo sin dañar su unidad excepcional.
En particular, cada uno de estos estratos
tiene su propio conjunto de propiedades
que contribuyen a la constitución de cualidades de valor estético específicas. Surge
así una gama de cualidades de valor estético
en las que se constituye una cualidad global
de valor que es polifónica y sin embargo
uniforme.
Usualmente uno distingue varios
géneros de obras de arte literarias. Sin
embargo, si vamos a hablar de "géneros", la
posibilidad de sus variados cambios y
modificaciones debe emanar de la esencia
de la obra literaria en general.8 También
tendría que demostrarse que, si bien en
cada obra literaria es indispensable cierto
número y cierta selección de estratos, la
es~ructura esencial de estos estratos perffilte para cada uno de ellgs el desempeño
de varios y no siempre necesarios roles, así
como la aparición de nuevos estratos que
no se encuentran presentes en todas las
obras literarias. lCuáles son, entonces, los
estratos necesarios para toda obra literaria
en vista de que deben preservarse su unidad
interna y su carácter básico? Son -y con esto
anticipamos el resultado final de nuestra
investigación- los siguientes: (1) el estrato
de lossonidos de palabras y las f onnaciones
fonéticas de orden superior construídas
sobre aquéllos; (2) el estrato de las
unidades de significado de varios órdenes·
(3) el estrato de los múltiples aspecto;
esquematizados y de las series y continuos

de aspectos, y, por último, (4) el estrato de
las objetivi,dades representadas y sus vicisitudes. Análisis posteriores demostrarán
que este último estrato es, por así decirlo,
"bilateral": por una parte, el "lado" de los
correlatos oracionales representativos intencionales (en particular los estados de las
cosas), por el otro, el "lado" de los objetos y
sus vicisitudes que alcanzan representación
en estos correlatos oracionales. Si, a pesar
de lo anterior, hablamos de un solo estrato,
es por razones importantes que discutiremos más adela.nte. La cuestión de si el
estrato de las "ideas" expresadas en una
obra debe aparecer en todas las obras yla de
qué significa la expresión "ideas" se mencionan aquí por el momento sólo como
problemas que aguardan una eventual
solución.
En cada uno de los estratos están
constituídas cualidades de valor estético
que son características del estrato respectivo. Con relación a esto, puede plantearse
la pregunta de si no sería necesario distinguir todavía otro estrato especial de la obra.
literaria, uno que, por así decirlo,
"atravesara" los estratos antes mencionados
y que tuviera en ellos la base de su
constitución -un estrato de cualidades de
valor estético y de la polifonía que se constituye en ellas. Sin embargo esto sólo puede
determinarse en base a un análisis de los
estratos individuales. En consecuencia, la
cuestión acerca de cuál es el objeto
adecuado de la actitud estética dentro de la
estructura total de la obra literaria también
debe aplazarse para una consideración
posterior.

La naturaleza estratificada de la estructura no agota la esencia peculiar de la obra
literaria. Aún será necesario descubrir qué
elemento estructural hace que cada obra

1-'

VI

�literaria tenga un "principio" Yun "fin"•ª la
vr:z. que le permite "desplegarse" en el curso
de una lectura en su longitud específica de
principio a fin.
El establecimiento de la estructura
polifónica estratificada de la obra_ll~eraria
es básicamente trivial. Pero por t1v1al que
sea, ninguno de los autores que conozco ha
visto con claridad que en ella reposa la
estructura básica esencial de la obra literaria.9 En la práctica de la crítica lit~r~~•
esto es, en la discusión de las obr~s m~1v1duales, en la distinción de sus vanos
. . tipos,
en la contrastación de varios movumentos y
escuelas literarios, etc., la práctica usual ha
sido contrastar los elementos individuales
de la obra literariay en instancias individuales señalar sus propiedades. Pero nunca se
ha advertido que lo implicado son los estratos heterogéneos que están mutuamente
condicionados y que están relacionados por
múltiples conexiones; nadie los ha distinguido tampoco con claridad, ni ha mostrado
la conexión que hay entre ellos a causa de su
estructura. Sólo un análisis detallado tanto
de los estratos individuales como de la clase
de conexión que surge entre ellos puede
esclarecer la peculiaridad de la estructura
de la obra literaria. También puede proporcionar una base sólida para resolver los
problemas literarios y literario-estéticos
especiales con los cuales hasta el mome~to
se ha luchado en vano. Porque es precrsamente a causa del no considerar la naturalr:z.a estratifü;ada de la obra literaria que
uno falla y no consigue claridad ~n el
tratamiento de varios problemas. As1, por
ejemplo, el muy discutido problema ~~
"forma" y "contenido" (o Gesta// y Gehalt)
de la obra literaria no puede formulars :
correctamente si no se toma en cuenta su
naturalr:z.a estratificada, puesto que antes
~ de la diferenciación, todos los términos ne-

cesarlos son ambiguos e inestables. En particular, todo intento de resolver el
problema de la forma de la obra de arte
literaria debe fracasar siempre que uno
considere consta,itemente sólo un estrato Y
omita a los demás, puesto que al hacerlo
uno pasa por alto el hecho de que la forma
de la obra surge a partir de los elementos
formales de los estratos individuales y de su
acción concurrente. En conjunción con
esto el problema de lo que constituye el
"ma~erial" de la obra de arte literaria no
puede resolverse sin tomar en cuenta
nuestros hallazgos. Incluso el problema de
los "géneros literarios", arriba mencionado,
presupone una comprensión de l_a nat~ralr:z.a estratificada de la obra literana.
Nuestra primera empresa, por lo tanto, es
aclarar este asunto.
Notas

l.

H. Conrad-Martius también e~a~i~ la
'autonomía existencial' de las ob¡etJV1dades
ideales; parece comprender con ello:~in embargo,
sólo aquello que nosotros llamamos independen·
cia óntica'. VéaS!! su 'Realontologie', P· 6: 'No
puede baberya duda de que hay un 'número_ tres'
en una intocabilidad absolutamente acróruca Y
por tanto en absoluta autonomía existe~·
(Jahrl&gt;uch jiir Philosophie undphancmowlogtsche
Fonc/w.ng, VI /19'23/, 164).

usa6do

2.

En nombre de la brevedad, estoy
aquí la
expresión "objeto ideal' en un sentido más ampl~
que en mi 'Essentiale Frogen', Jahrl&gt;uchjúr Phi•
losophie und phiinomenol~ '.~chung, VII
(l925), 125.304_Ahí establea_distin~nes ~ni.re
El
b·e1os 1'deales, ideas y cualidades ideales.
O~
•
•
término aquí usado denota los tres tipos de idealidades.

3.

Habloaquí sólo de objetos de nuestraexpe~:;ª
directa y dejo a un lado la posibilidad de un_o¡ o
real eterno, así como la cuestión de su relaci6ncon
el tiempo.

4.

W. Conrad, que considera a la obra literaria u_n
obº to ideal, no está del todoconscientedeestad~í~d. Véase 'Der istbe~ Gegenstand ,

7,eitschriftfürÁslMJilc und allge,ndn,e Klmstwi.swl·
schaft, Vols. lII (l908) y IV (1909). Simila~ente,
H. Conrad-Martius también parece considerar
como objetos ideales al menos algunas obras
literarias (o tal vez simplemente algun~ ~rsonajes literarios). VéaS!! su 'Realontologie '. p.
163. Por otra parte, se puede pensar en la bien
conocida distinción de De S3ussureent.re languey
paro/e, siempre y cuando ~I concepto langue se
defina con la claridad suficiente.
5.

La segunda suposición es independiente ~ la
primera. Asi puede ui;io adoptar el punto ~e V1Sta
de que hay en realidad unidades de significado
ideales ('conceptos'), pero que no son parte de l_a
obra literaria. Luego consideraremos esta posi•
bilidad más escrupulosamente.

6.

El significado de la expresión figurativa 'est~•?·
se hará más claro en el curso de nuestro anál1S1S.

7.

Sin embargo, esto no equivale a decir q~e el
estrato de las unidades de sentido desempene el
papel central en la percepción estética de la obra
de arte literaria.

8.

En la terminología más precisa de mi "Es_sentiale
Fragen', Jahrbuch fúr Philosophte und
phánomowlogische FMchung, VII ~1925), 125·
304(también Halle, 1925), esto se lee~a: 'd~I ~ntenido de la idea general de 13 obro llterona •

9.

J uliusz Kleiner distinguió en dos ocasiones distin·
tas entre los varios 'estratos· o "esferas" de la ob~
literaria: (1) en el tratado Tre.sc i forma w po_ezl1
-ConJoudo y fomw en poesía·, y (2) en el artículo
Charakter ¡ przedmiot badan literackich -El
C(IrtJCtery el objeio dd estudio lit~&lt;&gt;-, am~ en
S1udia z zakre.su li1era1u,y i filosofit -Estudi~s en
/iteraturay filosofía• (Varsovia, 1925). Enel primer
caso, la preocupación no es ~ o a los ~tratos
de la obra literaria tenninada, smo más bien ~ n
las fases individuales de sus procesos formatJVos
que a decir verdad, también se hacen aparentes en
la ;bra misma. Estos •estratos' individuales son
los siguientes: (a) el estado de ~uerte ~xci~ción
psíquica que insiste en su e~res1ón , (~)
cualquier fonna, situación o reflexión que ~•15•
faga este afán de expresión y brinde una exactitud
fija 8 estos contenidos psíquicos; (c) una
estructuración de Jo contenido en (b), que da un
plan detallado y una exactitud concreta al género
de la obra dada; y, finalmente, (d) un siste_ma de
ideas completamente característico y un s1Stema
de palabras equivalente a él.

Desgraciadamente, Kleiner no nos dice cómo
aparecen estos 'estratos' individuales en la obra
literaria terminada. Con todo lo interesante que
estosargumentos puedan ser, no tienen pertinencia con respecto a lo que tenemos en mente
cuando hablamos de los 'estratos· de la obra IJ.
!eraria. Esto se deduce del hecho de que distinguímos estos estratos sólo en la obra literaria ter•
minada. También es más que dudoso que
nuestros estratos correspondan a las fases individuales de formación de la obra literaria como
las distingue Kleiner.
En el segundo de sus tratados mencionados,
Kleiner maneja la obra terminada y cree poder
ver en el 'contexto del texto' una 'esfera de
realidad humana separada'. En esta esfera distingue cuatro esíeras más: 'Esta realidad separada
contiene cuatro regiones, cuatro esferas: (1) la totalidad del material verbal (individualización v
organización del material), (2) el alcance cognitivo y la recomposición del contenido, (3) el sistema de ideas /pnedstawien/ análogo a la 'realidad de la vida' pero aislado de eUa e impuesto a
la conciencia de una manera específica, y (4) la
fuerza y destreza espirituales que se manifiestan
en la creación y la fonnación' (Chnrokter, p.173).
No está claro a partirde estos últimos argumentos
el si dichas cuatro esferas son elementos del texto
mismo o fenómenos de resonancia psíquica que
surgen en la mente del lector bajo el influjo del
texto leído. Esta explicación dada arriba, de qu !
el contenido del texto contiene "todos los elementos psíquicos' también agrava la confusión.
Finalmente, Kleiner cree que el distinguir las
'esferas' individuales es un asunto del todo secundario (véase Chnrokter, p. 280). La relación de
nuestra concepción con la de Kleiner se aclarará
sólo en el curso de nuestra irJVestig.xión. Por el
momento podemos simplemente notar que sólo
la primera y la tercera 'esferas' del esquema de
Kleiner podrían corresponder a los varios estratos que hemos distinguido, siemprey cuando, por
supuesto, su análisis se estableciera claramente y
quedara libre de conceptos psicologistas. Pero la
yuxtaposición de estas •esferas' con lasesferas (2)
y(4) demuestra que por'esfera' Kleinerentemlid
algo muy distinto de Jo que conocemos como 'un
estrato de la obra literaria'.
Por lo que bacea otros autores, mi concepción se
acerca más a la de W. Conrod, según aparece en
su tratado 'Der iisthetische Gegensland',
llitschrift fiir Ásthetilc 1111d allgemeiM Kunstwissenschnft, Vols. IJJ (1908) y IV (1909). Conrad
también distingue cuatro 'aspectos' diferentes,

como él los llama, en la obra literaria: el signo
fonético, el significado, el objeto pretendido y la
expresión (u objeto expresdo). De hecho, en otro
punto de su tratado sólo menciona tres 'momentos' esenciales de la obra literaria: símbolos, significado y objeto (p. 489). En todo caso, excluye de
la obra literaria el estrato de los aspectos (que él
llama ahí "VMtdlungsbildc"). A pesar de esta
afinidad, nuestra concepción de la obra literaria
difiere de la de Conrad en muchos puntos, especialmente por Jo que se refiere al resultado de
análisis específicos. Es imposible comentar aquí
todos los puntos individuales o emprender una
discusión general / de su teoría/. Me gustaría
señalar sólo lo siguiente: (1) Conrad no advierte
que la polifonía de los estratos individuales es
esencial para la obra literaria. Era bastante ajeno
a la existencia de esta polifonía. Su distipción de
los varios "aspectos· de la obra, aunque correcta
en principio, no alcanza la profundidad suficiente
para arrojar sobre la estructura básica de la obra
literaria, con su designio y unidad peculiares, una
luz apropiada. (2) Su concepción del 'objeto
estético" comoobjeto ideal no essostenible, como
podrá verse en los hallazgos finales de este libro.
Conrad está aquí muy influido por la posición de
Husserl en las Investigact'ones 16gicas como para
comprender el modo peculiar de existencia de la
obra literaria. Pero también él siente que existe
una diferencia entre la obra literaria y, por ejemplo, una objetividad matemática,aunque sus argumentos respecto al problema son aún bastante
primitivos. Y con razón. Sin investigaciones existenciales-ontológicas, que entonces apenas eran
posibles, el problema del modo de existencia de la
obra literaria no puede ser atacado. A pesar de
todo, considero la obra de Conrad un comienzo
importante.

segundo volumen de mis Studia z esteryld -Estudios de estética• (Varsovia, 1957-58),y en Erlebm"s,
Kunstwerlcund Wen: VonrogezurÁ.sthelilc 1937~7
(Tubinga, 1969), demostré las complicadas situacionesque resultan del uso de estos varios conceptos de forma y contenido en la obra de arte
lileraria.

Versión dtl inglés dt Horacio Salazar Herrera

10. Véase O. Walze~ Geho/1 und Gestalt im Kunstwerk
des Dichlen (Berlín, 1923), p. 192. En cuanto a eso,
las palabras "fonna• y 'contenido' son también
irregularmente ambiguas, Jo cual llevó a Walzel a
usar, junto con las expresiones tradicionales, las
palabras "Geha/1' y 'Gestalt~ Sin embargo, un
análisis detallado de la obra de Walzel demuestra
queeslá todavla atado a varias ambigüedades en el
uso de estos términos. Según he demostrado en mi
libro Der Sterit im die Existenz der Welt (3
volúmenes; Tubinga, 1964-65) -que apareció
primero en polaco como Spór o istnienia swiata
(Cracovia, 194748; dos volúmenes)-, se pueden
distinguir nueve conceptos distintos, aunque generalmente confusos, de ' fonna' o 'contenido".
En un estudio especia~ 'Uber 'Gonn' und 'lnbalt'
im lilerarischen Kunstwerk', que apareció en l'I
1--"

...J

�LA VOZ AZUL DE UN PEZ

Marianne Toussaint
LLEGAS abriendo la sangre con la voz azul de un pez.
Convocas en mí
la comunión del rayo.
Después la espuma del mar bordeando las orillas del cuarto.
Conjuro para ti los tiempos
en la constelación de mi cama.
La hierba me absorbe,
anida en los huecos de tu cuerpo,
en la vestidura húmeda de la mañana.
Me duele este destino mío que te ahuyenta.
Ha quedado pactada
la lejanía
en el hervor del té

ABRO UNA trampa al viento
y la luz entra haciendo laberintos.
El aire guarda el castigo de·quien ve a Medusa;
a veces lo atrapo
y se oye la tarde entre los árboles dorados.
No me conformo;
me palpa el sueño, es el aire,
es esta desbarrancada caída la que no me perdono,
estas alas perdidas,
mineral espesándome la sangre.
Quiero estar en el punto
en el centro
en la partida.
00
....

SOY EL gato,
me desdibujo
en la línea nocturna del tejado.
Los fe~os siempre volteamos antes de partir
de reoJo,
'
la culpa nos incita a la carrera:
escapamos al mito de quedamos petrificados.

....10

�DEMOCRACIA NOSTRA; COMENTARIOS
AL DOCUMENTO SANTA FE II, UNA
ESTRATEGIA PARA AMERICA LATINA EN
LOS AÑOS NOVENTA
Agustín Cueva
l. Una lección ejemph,1r de ciencia política
_Si de algo sería injusto acusar a la Nueva
Derecha estadounidense, es de falta de
franqueza, coherencia o lucidez. A ratos su
pensamiento puede parecer incluso tosco,
pero esta misma bronquedad traduce un
férreo designio de ir dirctamente "al grano", es decir, a lo que considera esencial
para sus intereses. En otros mome~~o~ sus
conocimientos históricos o su familiandad
con tal o cual autor (Gramsci, supongamos)
pueden revelarse dudosos po~ decir lo
menos: poco importa, en la medida en que
todo error o desplazamiento de sentido es
siempre unidireccionai lleva el agua a los
molinos del Imperio y a ningún otro lugar.
El documento conocido con el nombre
de Santa Fe II: una estrategia paráAmérica
Latina en los 90s, 1 comprueba con creces lo
que acabamos de afirmar, y no por casualidad contiene un haz de reflexiones sobre la
democracia y el poder que bien podrían
servir de eje para una conferencia magistral
en cualquiera de nuestras facultades de
ciencia~ políticas y sociales.
En efecto, mientras a las masas latinoamericanas la misma ideología dominante
les inculca cada día la idea de que la democracia comienza y termina con el acto de
elección de determinadas autoridades civiles (acto a través del cual la ciudadanía
supuestamente "ejerce el poder''), el documento citado no tiene el menor reparo en
exhortar a las élites políticas estadounidenses a esquivar su propia trampa. Literalmente les recuerda que:

o
N

" ...la cuestión (de la democracia) no
reside solamente en los procedimientos y
procesos de elección de.los gobernantes. El
concentrarse sobre los procesos electoralis-

tas oscurece los demás requerimientos
esenciales vinculados con la responsabilidad democrática. Entre quienes, en
Estados Unidos, abogan por la democracia
(en América Latina), existe la tendencia de
resaltar la celebración de elecciones con
exclusividad de cualesquiera otros
requisitos".
¿A dónde apunta esta advertencia sobre las limitaciones de una visión meramente electoralista de la democracia? No, desde
luego, al logro de una mayor participación
popular en las distintas instancias del poder
ni, menos aún, a la promoción de proces~s
plebiscitarios destinados a saber -verbigracia- si la población latinoamericana está
o no de acuerdo en que se siga pagando la
extenuante deuda externa o, para dar otro
ejemplo de gran actualidad, si le parece o no
correcto que se privatice sin piedad el sector. estatal de nuestras economías. Es obvio
que la admonición de quienes redacta~on
Santa Fe II nova encaminada a profundizar
la democracia, transfiriendo la capacidad
de decisión a ese pueblo que en teoría
aparece como la fuente última ~e t~do
poder, sino que apunta a una dirección
estrictamente opuesta: busca el reforzamiento de aquellos puntos nodales (fuerzas
armadas, burocracia civil, administración
de "justicia") en los que se concentra el
verdadero poder político de la clase o del
bloque de clases estructuralmente dominantes, su bien llamado "gobierno permanente":
"Nuestro concepto del régimen democrático comprende tanto el gobierno temporario como el permanente. En ~na democracia, el gobierno temporal reside en un
funcionario elegido. El gobierno permanente lo constituyen las estructuras institu-

cionales y las burocracias que no cambian
como resultado de las elecciones, por
ejemplo el ejército, el Poder Judicial y la
burocracia civil."
En consecuencia: "Estados Unidos no
puede preocuparse solamente ~or l_os procesos democráticos formales (sic), sino que
debe elaborar programas para apoyar la
democracia dentro de la burocracia permanente, incluyendo a la de las fuerzas
armadas y la cultura política."
2. Paradojas públicas y virtudes "privadas"

Oportunamenteveremos Jo que los autores
del documento entienden por "apoyar la
democracia" en el seno de las fuerzas
armadas o del poder judicial. Entre tanto,
detengámonos a señalar un primer sarcasmo histórico: hace algunos años, cuando los
marxistas solían hablar de una democracia
"formal" para referirse a aquellos procedimientosyprocesos electorales, eran automáticamente tildados de "antidemocráticos"; hoy, la expresión en cuestión es manejada con la mayor soltura por los intelectuales santafesinos, no sólo en el párrafo que
acabamos de citar sino también en frases
como la siguiente: "El enfoque en el régimen democrático requerirá ir más allá de la
democracia formal ..."
Y el sarcasmo no termina ahí. En el
preciso momento en qu~ algunos se~or~s
de Ja izquierda en reflujo prefieren olvtdar", teórica y prácticamente, la elemental
distinción entre gobierno y poder, los doctrinarios de Santa Fe no vacilan en hacerla
suya, para sus propios fines como es natural.
Reflexionan así:
"Los soviéticos formulan una clara dis-

tinción entre estar en el gobierno y estar en
el poder. Esta distinción implica analizar
cuál es la esencia del régimen considerado,
es decir, si la forma gubernamental es congruente con la estructura gubernamental
permanente. Esta diferenciación explica
por ejemplo por qué para los soviéticos, los
comunistas locales en el gobierno no tienen
el poder hasta que posean el control de las
fuerzas armadas. Estados Unidos necesita
ser igualmente realista... "
Huelga aclarar que los círculos dominantes de los Estados Unidos nunca necesitaron pasar escuela "soviética" alguna
para saber dónde reside el verdadero poder; lo único que llama la atención es que
ahora lo confiesen sin·rubor. En cuanto al
"realismo", siempre les sobró.
Señalemos, en fin, una tercera ironía:
mientras en ciertos sectores "ilustrados" de
América Latina se difunde cada vez con
mayor fuerza la idea de que fa democracia
es un ámbito puramente político, sin "adjetivos" ni "condiciones" que lo "limiten", y,
sobre todo, sin el más núnimo ligamen con
la esfera económica, los autores de Santa Fe
II no dudan en exponer, desde el punto de
vista de sus intereses, una "racio-nalidad"
bastante menos ilusa:
"El Documento de Santa Fe II enfoca
su atención principal en la economía, por
considerar que la democracia requiere un
grado de recionalidad política en la esfera
económica... No basta con proponer planes
para que las naciones deudoras paguen los
intereses de sus deudas; es necesario trazar
estrategias que les permitan salir del ciclo
del endeudamiento y generar ahorro y crecimiento reales. Son condenados el estatismo, los gigantescos aparatos burocráticos y

las nacionalizaciones, al tiempo que son
estimulados la formación de mercados
nacionales de capitales, la supresión de
controles y la privatización de las compañías paraestatales existentes. Además de
abogar por los méritos de la empresa privada ... "
Los teóricos de Reagan y de Bush no
pueden ser más claros. Si la empresa privada constituye en última instancia, la médula
de la democracia, resulta lógico que los
enemigos de aquélla sean los enemigos de
ésta e inversamente, por mucho que en la
empresa capitalista reine un orqen absolutamente jerárquico (cuando no tiránico,
como en los países subdesarrollados),
dentro del cual los trabajadores no son
ciertamente convocados a elegir autoridades ni a ejercer otros derechos democráticos como el de participación en la toma de
decisiones, el de exigir que la burocracia y la
dirección de cada fábrica les rindan cuentas
de sus actos y manejos, etcétera.
Cuando de "autogobiemo" se habla en
el documento, dicho concepto no se refiere,
claro está, a gestiones de esa naturaleza,
que introducirían la democracia en el seno
mismo de la "sociedad civil" y en la vida
cotidiana, sino que alude a proyectos de
índole diametralmente opuesta:
"Sólo mediante el fortalecimiento de
grupos autónomos de autogobierno, tales
como los grupos empresariales de México o
la prensa independiente de Perú, podrá la
sociedad desarrollar la voluntad democrática para derrotar al autoritarismo estatista."
¿Quién representa a esa prensa "independiente"? ¿Los dueños de las grandes
empresas periodísticas o los verdaderos
trabajadores de la información? La res-

puesta no es difícil de formular habida
cuenta no sólo del enfoque nítidamente
patronal del documento todo, sino además
de la denuncia expresa que se hace en
contra de los periodistas que no comulgan
con el credo santafesino, cuando se habla
del supuesto "predominio de la izquierda
en gran parte de los medios de difusión
masiva de América Latina", concebido
como parte de una "conjura gramsciana"
que, a su tumo, pareciera ser uno de los más
peligrosos ingredientes de esa "guerra de
baja intensidad" que el comunismo internacional estaría librando contra la democracia y su mé.dula, la empresa privada.
3. lHambre y sed de justicia?

Es sabido que, secularmente, los altos círculos estadounidenses han confiado mucho
más en el "gobierno permanente" de las
fuerzas armadas latinoamericanas (formadas, entrenadas y apoyadas logísticamente
por el Pentágono y la CIA), que en los
esfuenos y proyectos democratizadores de
los movimientos populares de nuestra región, como lo demostraremos en el numeral
subsiguiente. Por ello, no es de extrañar que
Santa Fe JI acuerde tanta importancia a
aquella "santa alianza" entre los cuerpos
burocrático-represivos locales y la derecha
"democrática" del Norte. Llama en cambio
la atención la súbita y empecinada insistencia en la necesidad de mejorar los sistemas
judiciales latinoamericanos.
¿Qué sucede en verdad? En un primer
impulso, uno se ve tentado de interpretar
tal preocupación en el sentido más noble y
aparentemente lógico: si la democracia
"formal" ha regisrado últimamente notables progresos en la región gracias a la
retirada de la casi totalidad de las dictadu-

�ras militares y al establecimiento de gobiernos elegidos porvoto universal, urge ahora,
como etapa siguiente, proceder a una efectiva democratización de los sistemas
judiciales (policía incluida), a fin de que
éstos se tornen más eficientes y expeditos, y
sobre todo menos corruptos; en síntesis,
para que dejen de·ser centros de extorsión
de la población pobre y apliquen la justicia
sin distinción de clases, razas o sexos.
Tal parece lo razonable; sin embargo,
para sorpresa de quienes crean sinceramente en el carácter democrático de los neoconservadores estadounidenses, nada de ello
aparece en el documento de Santa Fe. La
cuestión es en él bastante más pragmática,
impregnada de un "realismo" rayano en la
falta de pudor: un sistema judicial es bueno
en la medida en que sirva para cazar
narcotraficantes y "terroristas", y perverso
cuando no cumpla competentemente esta
misión encomendada por los Estados Unidos. Lo demás poco importa, por mucho
que la injusticia y la miseria están, precisamente, en el origen tanto del terrorismo
como del narcotráfico (aunque en lo atinente a este último, la mayor culpa recae en
la corrupción y en la drogadicción campeantes en los Estados Unidos).
Más que las cuestiones morales, a los
autores del documento pareciera preocuparles el regular drenaje de sus divisas que
implica aquel comercio "informal", emprendido por cie_rtos sectores de la inipativa privada latinoamericana. Para el caso de
Colombia, dicho documento proporciona
incluso algunas aproximaciones cuantitativas:
"Los narcotraficantes ya han destruido
eficazmente el sistema legal de Colombia,

mediante el soborno masivo y la intimidación del aparato judicial y la policía. Con
recursos que pueden ascender a tanto como
9.000 millones de dólares anuales obtenidos mediant,'e la venta de narcóticos ilícitos,
principalmente en este país, los zares de la
droga pueden fácilmente permitirse el lujo
de mantener su posición privilegiada. Para
empeorar las cosas, los guerrilleros colombianos y los cárteles de la cocaína operan
juntos para hacer progresar sus a veces
contradictorios objetivos."

''No estoy diciendo que todas las naciones del continente se hallen en el mismo
estado. Algunas capean mejor que otras el
temporal, como Colombia o como Paraguay-aunque en estos dos casos, las razones
sean en parte non sanctas, como los bien
aprovechados dólares del narcotráfico para
la primera y los del contrabando para la
segunda- en tanto que otras, como el Perú,
parecen a punto de ser literalmente devastadas por la crisis".2

4. Derechos humanos sí, "ma non troppo"
No creo que valga la pena entrar a
discutir este manido truco propagandístico
(de cuño reaganiano), que consiste en
vincular a todo movimiento revolucionario
con el narcotráfico; destaquemos solamente que en Santa Fe JI ello llega al
paroxismo:
"Nicaragua y Cuba, los Estados satélites de la Unión Soviética en el hemisferio,
se han involucrado en el comercio de drogas y han establecido relaciones cooperativas y posibTemente dominantes con las
mafias traficantes de Colombia."
Los Estados Unidos acusando a Cuba y
Nicaragua de traficar con dorgas: iera el
último peldaño que faltaba en la escalada
del cinismo que caracteriz!l a losneoconservadores! Incluso en cuanto al tráfico real,
ellos no parecen ser los más autorizados
para impartir lecciones de ética en las relaciones internacionales. Después de todo, es
su propio capital financiero (usurario) el
que ha estrangulado hasta tal punto nuestras economías, que é~tas sólo consiguen
mantenerse a flote gracias a cierta dosis de
comercio ilegal. Como observa el escritor
Mario Vargas Llosa, ilustre coideario de los
intelectuales santafesinos:

En lo que a los derechos humanos concierne, Santa Fe JI tampoco parece tener la
sed ilimitada de los bienaventurados. En la
"propuesta número 5", por ejemplo, se
enfatiza más en la discriminación ideológica que en la universalidad de aquellos derechos:
"Para promover realmente los derechos humanos, Estados Unidos debería
ayudar a fortalecer los sistemas judiciales
de la región. También deberá diferenciar
entre los grupos defensores de.los derechos
humanos que respaldan los regímenes
democráticos, de aquellos que apoyan el
estatismo."
Y un poco más adelante se insiste, por
si hubiera dudas, en que dicho país no debe
"cegarse ante las diferencias entre los grupos de los derechos humanos que apoyan al
régimen democrático y aquellos que, según
el modelo gramsciano, respaldan al estatismo".
lCuál es el alcance de esta "distinción"? lQuiere decir que si alguien es partidario de la ampliación del sector económico estatal, por ejemplo, pierde ipso facto
sus derechos humanos? lSignifica que si

un "gramsciano"
reclama por los
atentados contra la vida, la integridad o la
dignidad de la persona humana, en su país
o en otro, su voz no debe ser escuchada?
lHay que_entender, por consiguiente, que
en la sociedad "democrática" concebida
por estos conservadores habrá necesariamente ciudadanos de primera clase e ''individuos" de segunda?

unánimemente. Sin embargo, los ideólogos
de Santa Fe presentan una interpretación
muy original de los hechos:
"Después de la huida de la familia
Duvalier, los funcionarios estadounidenses
estaban ansiosos por establecer la democracia, lo que significaba realizar elecciones. Resultado: el sangriento fracaso de
noviembre pasado (1987) que demostró
que en Haití, tanto la sociedad como el
régimen estaban totalmente impreparados
para un gobierno democrático."

Desafortunadamente, todo induce a
pensar que de eso se trata. Como se verá en
el numeral que sigue, incluso el sistema
electoral sólo será digno de defenderse
hasta las últimas consecuencias a condición
Algunas observaciones y prguntas. Pride que no favorezca a las izquierdas. Prin- mero: el hecho de que la "sociedad civil"
cipio tant? más peligroso cuanto que, dada que concurría disciplinadamente a las urnas
la mentalidad tan poco abierta y la cultura fuera masacrada impunemente por los matan poco amplia de la derecha norteameri- coutes, sin duda demuestra que la población
cana, para ella la "izquierda" comienza no estaba preparada para repeler por la
cerca, pero muy cerca, del punto donde fuerza de las armas semejante agresión; me
terminan los dogmas de su conservadu- parece, en cambio, sospechoso que alguien
ris~~- Recuérdese, sin ir más lejos, que en deduzca de allí que el pueblo haitiano esta1~ ultima campaña para la elección de preba "impreparado" para la democracia. Se~1dente ,?e l~s Estados _Unidos, la palabra gundo: ltienen los redactores del documenhberal devmo ya un termino acusatorio.3 to una memoria tan frágil como para haber
olvidado que los tontons macoutes son vieS. Más vale dictadura en la mano que
jos
~gos de los sucesivos gobiernos estapueblo votando
douruden~, para no decir sus prohijados?
Un día de diciembre de 1987, cuando el T_ercero: ¿por qué la administración reagapueblo de Haití comenzaba desde muy ruana, en lugar de dedicarse a combatir
t~mpranas horas a formar filas para depo- encarnizada~ente a un gobierno popular
sitar el voto por el candidato presidencial como_el de Nicaragua (elegido con un porde sus preferencias, los siniestros tontons ~nta1e de votos bastante superior al obtemacoutes irrumpieron en el centro de Puer- rudº por Reagan), no enfiló sus baterías
to Príncipe, dispararon a mansalva sobre más bien contra la dictadura de Haití? lPor
los indefensos ciudadanos, sembraron lue- qu~ ~aba -racisme oblige-que el pueblo
go el terror en todo el país y así impidieron h:11tiano no está prep~rado todavía para
que los comicios previstos se realizaran. e1ercer la democracia? La nueva derecha
Hasta donde nos consta, tal es la versión parece estar aún convencida de ello, a juzque la prensa latinoamericana, europea y gar por las opiniones que acabamos de
examinar.
de los propios Estados Unidos difundió

'

No demos más vueltas al asunto: según
los círculos dominantes de los Estados
Unidos, nuestros países sólo están "maduros" para la democracia en la medida en
que sus pueblos voten y actúen conforme a
los intereses nortemericanos. El análisis
que en ~anta Fe JI se hace del caso brasileño es la mejor prueba de ello. Comencemos por destacar los comentarios siguientes:
"...la transición no ha sido fácil y el
actual presidente civil José Sarney a duras
penas pudo evitar un golpe de Estado en
marzo pasado, debido a las acciones de un
Congreso Nacional crecientemente más
imprudente e irresponsable, que simultáneamente actúa como Asamblea Constituyente. Hasta el momento en que los militares les dieron una advertencia definitiva los
redactores de la nueva Constitución e~taban considerando seriamente la adopción
de una forma parlamentaria de gobierno
(~n experimento ~irnilar a princi-pios de la
de~da de ~9~0 fracasó miserablemente) y
~abia~ decidido convocar a elecciones pres1d~n.C1ales directas el año próximo, una
decisión que hubiera asegurado virtualmente una victoria izquierdista en 1989".
•Los intelectuales santafesinos, que
páginas atrás hablan de que "en la mayoría
de los regímenes latinoamericanos se va a
Prod ucir una mayor concentración en la
rama ejecutiva Yno en la legislativa" dada
"la pro~lividad latinoamericana a ma~ginar
a 1~ le~slatura mediante mecanismos ejecutivos , es~s mismos señores, ahora que
no les convtene que Brasil enmiende tal
"proclividad"' califican a la Asamblea
Constituyente de ese país de "crecientemente ~ás impruden~e e irresponsable";
en cambio, el intervencionismo descarado

�de los militares, ajeno-a toda norma democrática, no merece la menor crítica.
Más grave aún: ante la perspectiva de
un triunfo de la izquierda en las elecciones
presidenciales, que de todas maneras han
sido previstas para noviembre de 1989, la
posibilidad de un golpe de Estado es fríamente contemplada y, desde ahora, los
eventuales dictadores son conceptualizados corno un "poder moderador'':
"En el caso de que en 1990 un gobierno
abiertamente izquierdista asumiera el poder, los problemas económicos sólo aumentarían geomé~ricarnente en la próxima
década. Sin embargo, antes de que esto
ocurra, es probable que la frágil democracia
de Brasil sea abatida por el surgimiento de
otro gobierno militar. El ejército lo asumiría con renuencia y es probable que encararía los problemas económicos fríamente,
dejándolos sin resolver. Pero si seve obligado, el ejército desempeñaría su papel históri~o como poder moderador."
iBienvenida, pues, la dict~dura! Los
neoconseivadores estadounidenses confían más en el gobierno "permanente" y en
el poder "moderador'' de los uniformados,
que en un gobierno elegido por sufragio
universal, por la sencilla pero no muy
démocrática razón de que tal gobierno (que
hipotéticamente estaría presidido por el
socialdemócrata de rasgos populistas Leonel Brizola o, en su defecto, por Luiz Ignacio da Silva, líder del Partido de los Trabajadores, en el que coexisten cristianos de
avanzada, sindicalistas, socialdemócratas
de izquierda y marxistas de variadas tendencias, "gramscianos" incluidos) sería,
decíamos, a grosso modo un gobierno progresista, que seguramente no se entregaría

en cuerpo y alma a los dictados del Fondo
Monetario Internacional ni a los requerimientos más sectarios de la política exterior
norteamericana. Lo cual les parece ya el
colmo a los redactores de Santa Fe JI, quienes desde esa perspectiva formulan su
"propuesta número 6", que de hecho constituye una verdadera "luz verde" para el
golpismo (y un chantaje para la izquierda,
desde luego):

canos padeceríamos de una clara "proclividad" al antiparlamentarismo. Y nuestras
taras no terminan ahí: poseeríamos además, según el mismo diagnóstico, una
inveterada inclinación hacia el nacionalismo (un "nacionalismo negativo", alimentado por "una tradición de hostilidad hacia la
inversión extranjera"), que bajo determina- ·
das circunstancias y "uniones" puede convertirse en un real explosivo:

"Aun en el caso de que un gobierno
electo fuese derrocado en los 90, se deberá
prestar ayuda a Brasil para guiarlo por una
senda de crecimiento económico, a fin de
conducirlo hacia el régimen político que
necesita."

"El matrimonio del comunismo con el
nacionalismo en América Latina representa ya el más grande peligro para la región y
para los intereses de Estados Unidos."

Más claro no canta un gallo, como suele
decirse. Los grupos dominantes de los
Estados Unidos tienen mucho dinero, un
inmenso poder e intereses bien definidos;
de lo que carecen es de escrúpulos democráticos para con el Tercer Mundo. Y de
otro género de escrúpulos también. Como
lo declaró recientemente el presidenteJosé
Sarney, con palabras que tienen validez
para toda Latinoamérica:
"La relación entre los dos países
(Estados Unidos y Brasil) está deteriorándose; nosotros, brasileños, estamos cansados de tantas _amenazas de represalias y
presiones".4
6. Estatismo y prosovietismo: una
incursión en la "antropología" política
El problema central de América Latina
(santafesianos dixit) consistiría, en última
instancia, en un "profundo conflicto cultural", corno habría quedado demostrado con
el ejemplo haitiano, que ya comentarnos.
Luego -también lo vimos- los latinoarneri-

Y es que el comunismo, a su vez, se
alimenta de otra de nuestras debilidades
congénitas, a saber, la propensión al estatismo:

"El 'esquema mental arraigado en
muchos pueblos latinoamericanos es tal
que, aun cuando las formas gubernamentales puedan cambiar, el régimen -por
ejemplo, el gobierno permanente o
temporario del momento- aun produce
estatismo. Los gobiernos pueden ser inestables y cambiar, pero todos ellos tienden a
demandar la expansión del papel del régimen durante su vigencia. Los expansivos y
absorbentes poderes del régimen se mantienen en cada país en donde esta perspectiva domine la cultura política."
Sí, pero resulta que esa "cultura" no
flota en el vacío ni es patrimonio de toda la
población. Cierto que el Estado latinoamericano ha sido y es en general autoritario,
mas no cabe olvidar que dicho carácter Je
viene, en primer término, del autoritarismo
propio de las clases dominantes locales: lo
es 4ue alguien ya vio un típico "patrón"
latinoamericano -de hacienda, de fábrica o

de lo que fuere- que no sea autoritario? Y
nuestras clases dominantes son así por
muchas razones, que comienzan por su
raigambre oligárquica y terminan con su
índole dependiente, que les quita soberanía, iniciativa, flexibilidad, amén de aquella parte del excedente económico que se
drena hacia el exterior en lugar de ·convertirse en fondo interno de "bienestar social."
Aquel autoritarismo estatal se ha visto
históricamente reforzado, además, por la
coostante injerencia de los Estados Unidos,
que por diferentes medios -que
comprenden desde la invasión de países y
creación subsiguiente de "guardias nacionales", hasta el simple "asesoramiento" y
formación de cuadros- no ha cesado de
reforzar a los "gobiernos permanentes" de
la región Y lo ha hecho, a la típica ·usanza
neocolonial: democracia dentro de casa,
"firmeza" en el traspatio, donde predomina
"otro contexto cultural".

y planificadora de su Estado. Tales son,
entre otras, las raíces de nuestro '"estatismo", yno ninguna "cultura" latinoamericana en general, como lo sostienen los "antropólogos" de Santa Fe.

rnerciales a los astilleros navales peruanos,
como parte de un programa de reducción
del adeudo-y, en 1986, la firma del primer
acuerdo pesquero importante de Moscú
con Argentina".

Estos especialistas en cultures parecieran, por lo demás, ver gigantes donde
sólo existen, efectivamente, molinos. Está
fuera de toda proporción, por ejemplo, la
estimación siguiente:

Cabe preguntarse: lqué tiene que ver el
"estati$mo" con todo eso y qué hay de
pecaminoso en aquellos acuerdos? lCarecemos, acaso, del elemental derecho de
toda nación independiente a establecer este
tipo de nexos con la URSS y los demás
países del planeta? lNo mantienen los
Estados Unidos vínculos a(m mayores con
la Unión Soviética y con China Popular?
Volvemos siempre al mismo problema: el
supuesto de ellos, los santafesinos, de que
estados "vasallos" como los nue,stros son
países con soberanía en el mejor de los
casos limitada, tanto para sus decisiones de
política interna como en el plano internacional.

"Es probable que el 85 por ciento de la
economía de México sea de propiedad
estatal y que el restante sector privado sea
dependiente de la benevolencia gubernamental."
lDe qué fuente obtuvieron cifras tan
delirantes? Suponemos que de su propia
fiebre: de esa misma calentura que los lleva
a descubrir curiosas "afmidades electivas",
como las que se señalan en estas líneas:

En fin, es verdad que el Estado latino"El régimen soviético es más compa- 7. La guerra gramsciano-teológica de baja
americano es relativamente inter- tible con el estatismo latinoamericano que intensidad
vencionista,5 pero lo es en la medida en que el de Estados Unidos. En muchos casos esto
de una parte necesita paliar, aunque sea de es cierto aun cuando el régimen latinoame- De no ser por las conclusiones siniestras
que de ella extraen, la versión que los teómanera simbólica, las tremendas injusticias ricano es ostensiblemente democrático."
ricos
de Santa Fe dan del pensamiento de
de la "sociedad civil", presentándose cual
Antonio
Gramsci no pasaría de ser un reEl documento Santa Fe II se refiere,
instancia benévola, paternalista, mediaseivorio
de
lo pintoresco, engalanado con
alarmado,
a
los
"logros"
de
los
soviéticos
en
dora; mientras que por otro lado, y dada la
perlas
como
la siguiente:
sus
relaciones
con
los
nuevos
regímenes
legendaria ineptitud empresarial· de las
burguesías locales (que ciertamente distan democráticos de América del Sur, justa"Grarnsci argumentaba que la cultura o
mucho de constituir una bourgeoisie mente a partir de aquella "compatibilidad":
la
red
de valores en la sociedad mantienen
conquérante), tiene que cubrir sus debilidasu
principio
por sobre la economía. Según
"Los
logros
soviéticos
incluyen
la
füma
des proporcionándoles la "protección", los
en 1987 de acuerdos de intercambio cultu- Gramsci, los trabajadores no conquistarían
"incentivos" y las "economías externas",
ral y cooperación económica del canciller el régimen democrático, pero los intelecsin lo cual tales burguesías serían aún más
Eduard
Shevcrdnadze con Brasil y tuales sí."
insignificantes. Recuérdese que la misma
burguesía brasileña, que pasa por ser la más Uruguay, los arreglos de laUnión Soviética
(Uno tiene el-deseo casi irresistible de
emprendedora y "agresiva" del subconti- con Perú acerca de la deuda -mediante los corear: ila imaginación al poder!)
nente, ha crecido bajo la sombra protectora cuales Moscú aceptó encargar la
adquisición de 80 barcos pesqueros y coPara ello, continúan los autores de

�Santa Fe II, los marxistas grarnscianos
buscan tener "una poderosa influencia en
(la) religión, escuelas, medios de difusión
masiva y universidades"; lo cual es cierto,
pero incompleto. Sus informantes parecieran no haberse percatado de que tal
aspiración va mucho más lejos, en la medida
en que también se extiende a los sindicatos,
comités barriales, cooperativas, etcétera.
Pero, preguntaríamos, lqué hay de malo en
eso?
Los ideólogos de la nueva derecha
estadounidense debeóan explicar de una
vez por todas cuál es su verdadera posición:
lson demócratas que sinceramente creen
en una sociedad basada en la hbre
circulación y competencia de ideas, imágenes y representaciones, incluyendo obviamente aquellas que no son las suyas, o son
fascistas disfrazados de liberales que estiman que los "grarnscianos" y otras tendencias marxistas no tienen derecho de emitir
sus opiniones y, menos todavía, de tratar de
conquistar hearts and minds?
A juzgar por el tenor del texto que comentamos, parecieran más bien lo segundo,
puesto que no debaten ideas sino que,
cuando son las del adversario, las convierten en el mejor de los casos en sacrilegio
y en el peor en un acto de delincuenciasubversión. Así de los pintorescos "resúmenes" de las tesis centrales de Gramsci (iel
pobre, qué no se lehaatnbuidoya!), se pasa
sin solución de continuidad a algo bastante
menos gracioso:
"Debe ser combatido el esfuerzo
gramsciano por socavar y desturir la tradición democrática mediante la subversión o
la corrupción de las instituciones que representan o mantienen esta tradición."

"Socavar'', "destruir'', "subversión": se
trata mínimamente de un asunto de policía,
si es que no del motivo para un golpe de
Estado o una edificante represión, "Corrupción": he ahí una buena oportunidad
para que la administración Bush acuñe el
término que está haciendo falta en la
ciencia política norteamericana: "narcograrnscianismo".
Más papistas que el Papa, los hombres
de Santa Fe aprovechan la oportunidad
para excomulgar, de paso y por segunda vez
(lo hicieron ya en Santa Fe I), a la teología
de la liberación:
"Es en este contexto que debe entenderse la Teología de la Liberación, una
doctrina política disfrazada como creencia
religiosa con una significación antipapa! y
contraria a la hbre empresa, con el propósito de debilitar la independencia de la sociedad respecto del _control estatista."
Si estos teólogos están contra la hbre
empresa, están contra Dios. Queda claro
que no se trata de una posición religiosa
respetable, sino de un "disfraz": la "piel de
cordero" de que la Biblia ya habló.
Resumiendo: gramscianos, leólogos
estilo Boff y afines, no pasan de ser meros
comandos del "/ow intensity conflict':
contra lo que antes (antes de que la empresa privada hablase sin rodeos, a ~ombre de
sí misma) se denominaba eufemísticamente la "civilización occidental":
"Muchos de los regímenes de América
Latina se enfrentan a lo que ha sido identificado en Washington como conflicto de
baja intesidad. Este término crecientemente ambiguo es usado para descnbir una
forma de guerra que incluye las operacio-

nes psicológicas, la desinformación, la mala
información, el terrorismo y la subversión
cultural y religiosa."
En consecuencia, lo pertinente es
aplicarla "propuestanúmero2" del respectivo apartado:
"Estados Unidos debe estar preparado
para expandir su programa de asistencia
militar a las fuerzas armadas latinoamericanas, como parte de su reconocimiento de
que las 'insurgencias nativas son explotadas
y agravadas desde el exterior. La complejidad de este desafio requiere una respuesta
comprensiva por parte de nuestra sociedad."

8. La deuda externa de América Latina o
i.cómo resolver la cuadratura del círculo
imperialista?
Hay una cosa de la cual los grupos estadounidenses de poder parecen haber tomado
fmalmente conciencia, y es la de que en los
actuales términos y como van las cosas,
resulta simplemente imposible pagar nuestra deuda externa. El documento de Santa
Fe lo dice sin ambages:
"La solución de la crisis debe provenir
del reconocimiento de &lt;¡ue la actual carga
de endeudamiento deberá ser disminuida,
debido a que nunca podrá ser reembolsada
en los términos actuales."
lEn qué términos, entonces? Es lo quo
no queda claro, ya que en este punto nos
topamos con el clásico dilema óe todo
usurero: deseos no le faltan de ahorcar a su
víctima, pero si la estrangula lquién paga la
deuda? Resulta, además y para agravar 1
cosas, que en este caso el prestamista
también vendedor y su deudor potenci

comprador. El drama deShylock se complica:

Santa Fe no saben qué medidas proponer
m~era de abatir el desempleo), prefiere
para salir del atolladero; finalmente caen
d_edicarse a medrar de lo que el Estado le
. "Sin embargo, el solo mantener dichos e~ la trarn~a de sus propias ilusiones, ambi- suve en bandeja de plata, sin el más mínim
.
.
o
ruveles de pago de intereses, tendría efectos ~on~s y ffiltos. Para comenzar, está la obse- nesgo ru esfuerzo.
devastadores sobre sus economías y sobre siva _idea de que la panacea número uno
El saneamiento de VASP se conseguila ~uestra. Los países deudores experimen- consiste en privatizar el sector estatal de
tanan un crecimiento negativo o cero se nuestras economías, para de ese modo rá, entre otras medidas, gracias al recorte de
registraría un aumento de la pobreza; no a~b~r, supuestamente, con empresas defi- un personal que parece haber habido en
tendrían dinero para comprar productos de citana_sque constituyen una carga para toda exceso, cual suele ocurrir en muchas empreEstados Unidos. Se estima que desde 1982 la sociedad. Lo cual en teoría es cierto
sas del Estado. Sólo que, si esto último es
el deterioro de las economías latinoameri- ade~ás fácil de resolver, pero en la realida~ verdad, resulta aberrante, por decir lo
canas provocado por la dedua, ha costado a t~opieza_ con un "pequeñísimo" inconve- menos, culpar al "estatismo" del desemlo~ productores de Est~dos Unidos 70 000 ruente: s1 las empresas en cuestión no son de pleo y el subempleo, como lo hacen los
mill~nes de dólares en ventas que éstos veras rentables, ninguna entidad privada a~tores del documento de Santa Fe, con el
las va a adquirir (y si lo son, o el mismo ejemplo de México:
perdieron."
Estad~ las_ convierte en tales, nada se gana
Lo má~ lógico pareceóa ser, entonces, con pnvatizarlas).
"El continuado estatismo del PRI ha
una negociación global: que de un lado de
pr°".ocado un desempleo o subempleo
. U~ ejemplo que ilustra cabalmente esta m_asivos que, ª. su vez, producen un mayor
la mesa se sienten los representantes del
club de_ acreedores (Club de París, como se situación es el de la compañía de aviación numero de emigrantes. Estimado en un 40
denomina) y de otro los de un club de VASP' propiedad del estado de Sao Paulo por ciento de su fuerza laboral este
de~dores (a cuya formación los Estados Y_ que ahora está en proceso de privatiza- desempleo requiere ser resuelto mediante
· de las empresas paraestataUrudos se han opuesto, hasta hoy, amena- ción, por haber sido deficitaria. Cual era de laventa masiva
zadoramente6), para discutir los términos esperar, sucede que, antes de transferirla al les."
de u~ ~uevo orden económico internacio- sector privado, la empresa tendrá que ser
.P~r otro lado, los autores de Santa Fe
nal, unica manera de resolver definitiva- sa~eada. Como se puede leer en un reporII insisten, complementariamente en la
me~te el problema de la deuda,junto con el taje de la revista Veja:
cuestión de los llamados swaps: '
del ~tercai_nbio desigual y otras formas de
"...el presidente de la VASP piensa que
r~l~ción asimétrica entre los países impeellas (las medidas tomadas) transformarán
"El trueque de deudas por acciones
rialistas y el mundo subdesarrollado.
ª. la compañía en una empresa estatal lucra- que está demostrando ser un vehícul~
S?I~ que esto parece imposible casi por tiva en menos de seis meses. Sólo después se eficaz para que las naciones latinoamericanas deudoras reduzcan sus deudas externas
defiru~1ón, ya que el sistema capitalista tratará de venderla al sector privado;'·'
mundial se basa precisamente en esa espor d~ento, deberá ser agresivamente
Si el Estado es capaz de convertir a pro~o:1do como un medio de estimular el
tructura de desigualdades ydesequilibrios y
en aquellos flujos unidireccionales de exce- VASP en ~na empresa rentable, lqué gana crecuruento del sectorprivadoproductivo."
d~nte_económico que, en la presente etapa la ~co~omia brasileña en su conjunto con la
. Más aún, recalcan que ello debeconduhistórica (aunque no por vez primera) ha privat12ación de la compañía? Cabe pregu_ntarse,
además,
qué
tipo
de
"iniciativa"
cu
a la _formación de mercados nacio-nales
adoptado la modalidad de deuda exte~a
pnvada
es
ésta
que,
en
lugar
de
invertir
en
de
':3P~tal, con fuerte participación de los
p~r razones que no es del caso entrar d
nuevas empresas (que es la única forma de ca~1talistas nacionales y con el objeto de
d1SCUtir aquí.
desarrollar la economía), en vez de crear estn;1u1ar la inversión productiva. Sólo que
nuevas
fuentes de trabajo (que es la única a~ui tam_bién hay algunos bemoles:
En tales condiciones, los teóricos de
ffilentras sigamos pagando religiosamente
N

-..J

�la deuda, o al menos sus intereses, el mercado interno de América Latina seguirá reduciéndose, corno los propios santafesinos lo
reconocen; y mientras tal cosa ocurra, uno
no ve muy bien en don~e podría colocarse
esa producción adicional (fuera de lo poco
que les interesa comprar a nuestros clientes
de los países desarrollados, claro está).
Esto explica, además, por qué el negocio de los swaps no ha prosperado mayormente: si invertir eri Latinoamérica fuese, en esta década, un buen negocio, hace
rato que el capital transnacional habría
convertido en inversión directa la totalidad
de la deuda. Sí no lo ha hecho es porque no
le conviene, y por lo mismo en el documento de Santa Fe se insiste más bien en que los
capitalistas nativos lo hagan. Pero pueden
seguir esperando: los empresarios criollos
no son precisamente amigos del riesgo.
En fin, no deja de ser una amarga ironía
el que, mientras nuestros políticos hablan
de la "reconversión industrial" y de la
"modernización", y nuestros filósofos y
sociólogos discuten ya los problemas del
ingreso de América Latina en la "postmodernidad", los pragmáticos hombres de
Santa Fe señalen como los mejores éxitos
de nuestras economías en.los últimos años
ciertas "reconversiones" agrícolas que nos
han permitido producir mejores piñas,
avellanas, mangos, melones, espárragos,
frambuesas, cítricos y vegetales en general,
que evidentemente.van a parar en la mesa
de los acreedores del Norte. iEn realidad
vamos entrando de manera vertiginosa en
la postmodernidad!
9. Revitalizar la OEA y algunas reformas
"democráticas" más
~

El proyecto estadounidense de revertir el

curso de la historia, de realizar el famoso
roll-back de que tanto se habló durante la
administración Reagan, de algún modo
.continúa inspirando el documento que
comentamos. En este sentido, lo más
notorio quizás sea la propuesta de revivir la
OEA, con las características de "ministerio
de colonias" que en su momento efectivamente tuvo:
"El embajador de Estados Unidos enla
OEA debería estar encargado de coordinar
las iniciativas multilaterales de Estados
Unidos... con los representantes latinoamericanos ante la OEA en Washington... (y,
por ejemplo) las gestiones pacificadoras de
la OEA en América Central son ampliamente prefenl&gt;les a los esfuerzos no alineados u hostiles que pudieran ser emprendidos por la ONU en esta sensible área. Con
la participación de la OEA, los Estados
miembros estarán más al tanto de la amenaza externa que enfrenta la región, y la cooperación multinacional contnl&gt;uirá a la
legitimación y a la comprensión internacional de los esfuerzos de paz."
Una OEA alineada y coordinada por el
señor embajador de los Estados Unidos, es
ciertamente mejor que cualquier organización plural e independiente, sobre todo si se
trata de legitimar (la palabra es de ellos) los
"esfuerzos de paz" de la Casa Blanca en la
región. El único problema es que, a estas
alturas de la historia, tal objetivo no parece
muy fácil de alcanzar. Lo más probable es
'que, o bien la OEA se redinamice, pero
pluralizándose, inclusive con el reingreso
de Cuba, o en caso contrario continúe vegetando y con el bajísimo perfil que la caracteriza hoy.
De todos modos, las presiones estadou-

nidenses van a hacerse sentir en este y otros
aspectos porque, si algo revela en conjunto
el documento de Santa Fe, es que los neoconservadores del Norte no acaban de entender que están tratando con naciones
que, aunque todavía no son plenamente
soberanas, siguen legítimamente aferradas
a cierto proyecto de soberanía. Con respecto a Panamá, por ejemplo, los santafesinos
insisten en que su gobierno (el de Washington) "tendrá que concentrarse" enla reorganización de las Fuerzas de Defensa, o sea,
de las fuerzas armadas de la nación istmeña;
en la reforma del poder judicial y de la
propia constitución pana-meña, a fin de
permitir la extradición de los nacionales
"culpables de crímenes contra terceros
países"; y, quizás lo más importante, en "la
retención, por parte de Estados Unidos, de
un número limitado de instalaciones en
Panamá (principalmente la Base Aérea
Howard yla EstaciónNava!Rodman), para
una adecuada proyección de fuerza en el
hemisferio occidental".
Nada más ni nada menos. Bajo semejantes condiciones, es cierto que, desde el
punto de vista de Washington, "la expulsión
de (Manuel Antonio) Noriega y la realización de elecciones no serán suficientes para
instaurar un régimen democrático en Panamá"; no, en todo caso, para establecer la
"democracia" neocolonial a que ~llos aspiran. Siempre supimos que el escándalo
montado e~ torno de la figura de Noriega
no pasaba de ser un pretexto para otro tipo
de "reivindicaciones".

recio y claro: el buen vecino ha vuelto y está
dispuesto a quedarse."
Tenns of endeannent? Dentro de los
parámetros culturales de América Latina
por lo menos, aquel anuncio no es muy
amistoso que se diga: los vecinos que por
decisión propia "vuelven a quedarse", son
en el mejor de los casos impertinentes y, en
el peor y más probable, invasores. Por lo
tanto, van a tener que enfrentar la resistencia de los dueños de casa, y más todavía en
una coyuntura como la actual, en que la
onda de reflujo que el subcontinente conoció en los últimos años pareciera haber
tocado a su fin, a partir de 1988. Piénsese, si
no, en los cambios en la correlación de
fuerzas políticas ocurridos desde México
hasta Brasil, o de Jamaica a Ecuador y
Chile, pasando desde luego por Nicaragua
(virtual derrota deloscontros), El Salvador
y el propio Panamá (que demostró una
capacidad de resistencia bastante mayor de
la esperada). Recuérdese, así mismo, la
sorpresiva reacción insurrecciona! del
pueblo venezolano ante el nuevo
"paquetazo" del Fondo Monetario Internacional. Los vientos han mudado, sin
duda, de dirección.

Notas
1.

Sallla Fe 11: A strategy for Latín America in tire
Nineties, elaborado por el Commitle of Santa &amp;
con miras a asesorar la polílka de la administración Bush hacia América Latina. Utilizamos aquí
la versión en españolde Gregorio Selser y Stephen
A Hasam, publicada por "El gallo ilustrado",
suplemento dominical de El Día, México, 22 de
enero de 1989. Por tratarse de UD texto de extensión no muy grande, omitimos indicar la págína
de la que proviene cada cita.

2.

"Entrelahbertadyelmiedo",rev. Vuelta, México,

10. "La fuerza del cariño"

Él documento de Santa Fe lo enfatiza sin
medias tintas: "Los estrategas políticos de
Estados Unidos deben enviar el mensaje

Año XIII, No. 147, febrero de 1989, pp. 13-14
3.

La Nueva Derecha latinoamericana, por su parte,
observó el mismo proceso de radicalización, cuya
víctima principal fue el escritor Carlos Fuentes.
Véase, sobre todo, los fun'bUDdos ataques que la
revista Vuelta, de Octavío Paz, le dedicó (No.139,
junio de 1988), a través de UD artículo escrito o por
lo menos firmado por Enrique Krauze.

4.

Declaraciones para la Fo/ha de Sao Pau/c, reproducidas en El Día, de México, 14 de febrero de
1989, p.14.

5.

Lo es fundamentalmente por razones históricoestructurales que sería ímposible explicar aquí, y

que tienen que ver con la problemática que
Gramsci planteó con referencia a las diferentes
formas de relación entre el Estado y la sociedad
civil en "Occidente"y en "Oriente", en función de
la contextura de las respectivas sociedades civiles.

6.

Cruel paradoja: la última "advertencia" estadounidense de la que tengamos noticias, en contra
de la formación de un eventual club de deudores,
fue la hecha por el vicepresidente Quayle a Carlos
Andrés Pérez. a comienzos de febrero. Cf. "Toe
transformationofCap", Time, february 13,1989,p.
22. iBuena participación en los preparativos del
"caracazo".

7.

"Mudanca de rota", Veja, 8 de fevereiro, 1989, p.
62.

�LASEMANA

Rafael Nájera
RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo
para convertir en ceniza cualquier página, es el
hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra
vez el rescoldo: guiño luminoso que nos dirige
nuestro semejante desde el ayer.
El texto que reproducimos a continuación, del poeta
y militar Rafael Nájera (Ciudad de México, 1840Monterrey, 1925), apareció publicado en Pierrot,
semanario ilustrado regiomontano dirigido por el
mismo Nájera y editado por Lázaro A. Lozano.
Aparece como "editorial" de su número 76, del 5 de
julio de 1908.

Ha seguido el astro del día derramando
sus rayos abrasadores sobre el infortunado
hemisferio, y los habitantes de este privilegiado suelo hemos seguido á nuestra vr:1.
suda que suda y respllando ruidosamente á
guisa de fuelles de fragua. Tenemos envidia
á Vulcano, porque él al fin, acostumbrado á
los halagos del fuego, se sentiría feliz en una
temperatura como la que aquí nos achicharra. Y nada de llover, pero en cambio ensayitos de tomado repetidos, que tienen la
ventaja de levantar tales nubes de polvo,
que siquiera no se ve el peligro y está uno
libre de tener miedo de que lo aplaste un
tejado que, á guisa de aéreo-plano es conducido en lasa/as aligeras del viento á lugar
más seguro, ni de que nos caiga encima un
árbol arrancado de cuajo por el furor del
vendaba!.
Con tales espectáculos era natural que
la buena gente prefiriera estar metida en
casita y no salir á buscar aventuras, y es por
eso que el Teatro ha estado vacío en los primeros días de la semana, y motivado que los
intrépidos artistas se propusieran ir, como
las golondr.inas, en busca de otro suelo, y
dieran por terminada la temporada que
sostuvieron durante siete meses, es decir
desde el 5 de Diciembre en que inauguraron sus trabajos en el simpático teatrito
Zaragoza, hasta hoy, 5 de Julio, en que se
despiden del público que tanto los quiso.
La estatua de D. Tancredo, estrenada anoche ante escasísimo público, Alma de
Dios y Lohengrín serán las últimas pir:1.as
que por hoy les veamos á estos buenos
amigos y iAdios! que el porvenir les sea
propicio y no se olviden de que dejan aquí
amigos ql!e los quisieron bien. Sírvales
también de lección el desdén del público,
que_ no splo fué motivado por el calor
carucular que nos sofoca, sino en gran parte

En el momento en que se alejó aquella
gran llama llamada Prudencia Grifell,
dejando una atmósfera diáfana como cristal
de roca, y un ambiente oloroso á gardenias
y claveles, con el recuerdo de esa colección
de obras escogidas, finas como batista de
seda o encaje de Bruselas, salirnos con
Granitos de Sal ásperos y bruscos, con las
subrayadas de Pardavé y Soto, muy buenas
para cierta clase de público que no se
distingue precisamente por su cultura
intelectual, era preciso que la gente decente
se abstuviera en gran parte de concurrir á
los espectáculos, amurallada en el calor,
magnífico pretexto para no concurrir sin ser
tratada de gazmoña.
Así fué cómo aquel grupo delicado en
su conjunto, donde figuraron como
estrellas las tres Sanchito y Lupe Nava, se
desmoronó, y el chispeante Pajujo, el
selecto Ojeda y el festivo Pardavé, con el
inteligente Soto, dispusieron cambiar de
aires, con perjuicio nuestro, que ya
estábamos engreídos con tan simpática
agrupación.
Cuando cerrábamos nuestra edición
anterior supimos que la fiesta escolar que
celebraron las EscuelasNonnales como fin
de año y que fué presidida por el Señor
Gobernador, estuvo lucidísima, y en ella se
cumplió el programa que publicamos en la
edición pasada, con toda exactitud. De
igual manera la Sociedad Unión y Amistad
cumplió el programa de-que dimos cuenta y
los versos encomendados al que esto escribe, que fueron una verdadera improvisación, pues se confeccionaron unas horas
antes de la fiesta, los leerán, si tuvieren
paciencia para ello, nuestros abonados, en
la siguiente página.
Se anuncia para hoy como primera
función vespertina una compañía de

variedades y cinematógrafo que anoche se
estrenó en el Zaragoza, en la que figura
comoAstro el hombre mono. En lontananza
t enemos un concierto organizado por la
diva Isabel Zenteno, y con el concurso de
jóvenes de ambos sexos de la "creme"
reinera, en el cual se ejecutarán pir:1.as de
mucho mérito.
No ha circulado todavía el programa;
pero como se verificará en la semana,
haremos la crónica respectiva en el número
subsiguiente.
Antes de entrar en prensa nuestro periódico hemos tenido el gusto de ver á
media sociedad reinera, ó tal vr:1. mayor
cantidad de gente invadir los carros
eléctricos, rumbo á Topo Chico, lugar
donde tieneverificativo la solemnidad del 4
de Julio, aniversario de la Independencia
de los Estados Unidos de América.
Unimos nuestro regocijo al de los
patriotas americanos, y nuestras aclamaciones jubilosos á Washington, el Gran
Padre de aquella Patria industriosa, al
Hidalgo del Norte, á quien debe la gran
República su libertad.
Nosotros también tenemos algo muy
importante que nos recuerda el 4 de julio, la
memorable acción ganada por el intrépido,
entonces coronel Bernardo Reyes con un
puñado de valientes, acción en la que
perdió mucha gente y quedó mutilado de la
mano derecha, purpurando con su sangre
generosa el suelo de la patria, pero que
venció á un enemigo cuatro veces mayor y
libró á México de aquel revoltoso de oficio.
El magnífico grabado del Sr. D.
Desiderio Lagrange que publicamos hoy,
da una idea de aquella acción gloriosa, por
cuyo recuerdo enviamos nuestras
felicitaciones al Sr. Gral. Bernardo Reyes.

�Cuadernos de la revista DISLB /2
EL ETERNO RETORNO: PUNTOS DE LLEGADA
YPUNTOSDEPARTIDAENELCURRICULO

ABANICO
Los trabajos que se publican en esta sección son
apenas una muestra de lo que fue el X Coloquio de
Antropología e Historia (Lenguaje y tradición en
México) celebrado en Zamora, Michoacán los días
19, 20 y 21 de octubre de 1988. Entre las veinte
instituciones patrocinadoras y participantes de
esta jornada académica -encabezadas por El Colegio de Michoacán- estuvieron: Secretaría de Educación Pública, UNAM, UAM, Conacyt y nuestra
facultad. La coordinación general estuvo a cargo del
maestro Herón Pérez.

Martha Casarini Rato
l. El intento de revisión de la temática curricular desde la
perspectiva de sus posibilidades de investigación me parece
importante en la medida que permita reenfocar un campo de
estudio y de acción que no siempre es fácil de aprehender.
A veces la temática aparece tan estructurada, tan "armada" que da la impresión que nada ni nadie puede penetrarla.
Otras veces se perctbe tan inocua e inocente que de nuevo eso
mismo la hace, paradójicamente, impenetrable, pues casi
constituye una "mal~ad" meterse con ella.

Por otra parte, para contradecir aquello que emerge como
organizado e inofensivo, se desarrollan cuestionamientos muy
agudos. En este caso, lo que se busca es movilizar esa estructura, para que sea posible introducir el conflicto.
Se experimenta, entonces, un sentimiento totalmente opuesto
al dt.:.scripto; las dificultades son tan grandes, la riqueza y
complejidad de la temática curricular es tan densa; las sutilezas
son tan finas... que, también, ponemos en duda la posibilidad
de explicarlas; ya no digamos de intervenir de alguna manera
en ellas, sino al menos, explicarlas.
En síntesis, nuestra percepción y sentir sobre el tema se
columpian entre la inocuidad y la complejidad, entre lo estructurado y el caos, entre lo accesible y lo oculto.
Lo interesante de este proceso es la factibilidad de que
estén variando nuestras consideraciones sobre el currículo, su
desarrollo e investigación.

Veamos: la década de los80 puede haber traído en algunos
sectores un mayor esfuerzo por integrar la teoría y la práctica;
más profundización sobre el tema desde campos de conocinuentos muy variados; una revisión má~ honesta y lúcida de las
utopías (auoque no sé si, además, la redefinición de las mismas,
Yla posibilidad de hacerlo en el momento actual).
Este esfuerzo de integració,, es decir, la mejor utilización
de herramientas teóricas y me1'.ldológicas para explicar reali-

dadesconcretas, y, a veces, para aplicarlas a la modificación de
las mismas, puede estar influyendo en los recortes y análisis
que hace el investigador curricular a la hora de definir sus
intereses y problen.as.
No sé si es optimista pensar que los "trabajadores" del
currículo, en esta década, ya sea por el deterioro de las
condiciones objetivas de la educación, como por las crisis
mismas de algunos paradigmas en sus alcances explicativos de
la realidad, han tenido que empezar a buscar "adentro". Con
este "adentro" sugiero la idea de país, región, institución hasta
el investigador mismo.
Quizás se esté perdiendo así cierta arrogancia en el manejo
del conocimiento en cuanto al poder que éste puede tener para
interpretar y modificar una realidad. Me estoy refiriendo
concretamente a las ciencias sociales. Tal vez se esté gestando
otro tipo de relación del investigador de estas disciplinas con
el conocimiento.
Con respecto a la necesidad de aprehender con nuevas
pautas los problemas sociales, se afirma: "la visión analítica
debe ser constantemente rediscutida para adecuarla a una
realidad cuyas exigencias son frecuentemente mucho mayores
a aquellas recogidas por la teoría clásica". Pero además " ...la
confrontación de informaciones y experiencias sobre distintos
aspectos de la vida social ha dado lugar a un acrecentamiento
de las oportunidades del saber, expresado, por una parte, en
una diversificación -y a menudo fragmentación- de campos de
aproximación a la realidad, así como en una diferenciación
teórica e ideológica enorme en aquellas corrientes que parecían, hasta unos años, relativamente unificadas". 1
De alguna manera, las reflexiones anteriores pueden ser
transferidas a la temática curricular, aunque habría que analizar sus matices singulares.
2. Podemos admitir que se ha recorrido un largo camino desde
aquellas consideraciones que se hacían sobre el currículo como
estructura cerrada, anticipadamente planeada con todo su

�universo de objetivos, hasta los enfoques actuales que lo
conciben como proyecto relativamente abierto, el cual incorpora la idea de "proceso", de empresa educativa que se
construye al ir haciéndola.
Aún con el temor de que estas reflexiones sobre el currículo se conviertan en un discurso más, hay que reconocer también
sus aciertos, puesto que la idea misma de "proceso" exige un
mayor acercamiento entre la teoría y la práctica, entre la
investigación, la planeación y la administración del currículo.
Esta idea de currículo abierto (o más abierto) pone atención en las distintas situaciones concretas, es decir en las
instituciones singulares donde los protagonistas llevan a cabo
el currículo. Esto no acontece cuando se maneja política y
académicamente una concepción "cerrada" de currículo que
favorece la homogeneización de una propuesta.
Al respecto pienso que la siguiente cita de Stenhouse es
clara: " ...la experiencia en el campo del currículo nos indica
que las variables contextuales en la escuela y su medio ambiente son tan importantes que no pueden establecerse recomendaciones generales. Cada escuela tendrá que ponderar sus
propiosproblemas yelaborar su línea de conducta" .2También
habla de la importancia del compromiso de los individuos para
desarrollar esta concepción del currículo. Por ello afirma: "en
grandes organizaciones burocráticas sólo puede buscarse la
'eficiencia' cuando la calidad del compromiso no es un factor
importante".3

Por otra parte se tiene la impresión de que, si bien, hay una
multiplicidad de corrientes y posiciones que representan distintos paradigmas, estaría surgiendo en algunos sectores una
nueva actitud en su aproximación conceptual a la realidad.
Existiría una mayor preocupación por "preguntarle" a la
realidad y no tanto al paradigma en cuestión.
No me estoy refiriendo a la vieja polémica entre la teoría
y los hechos, ni a un desencanto o descrédito de la teoría. A lo
que me refiero es que en los finales de los 80 parece que no
existe la actitud de confianza en algún superparadigma, es
decir en el paradigma "bueno", ni la protección que da
poseerlo ypor supuesto aplicarlo a la realidad para su interpretación y pretendido cambio.
Ejemplifico en parte esta actitud, a través de un comentario de C. Coll en un artículo en el que realiza un balance crítico
del aporte de la psicología genética a la educación. Dice: " ...son
cada día más numerosos los autores que cuestionan la manera
misma como se han. planteado las relaciones entre, por una
parte, la psicología y la epistemología genéticas, y por otro la
teoría y la práctica educativa; como alternativa, se sugiere una
utilización de los primeros como instrumento de análisis de los
problemas surgidos.en y desde la problemática educativa, en vi:z
de considerarlos como una fuente potencial de soluciones ya
hechas para resolver los males que aquejan a la educación" (el
subrayado es mío).4
En otro contexto cultural y académico, a finales de los años
60, J. Schwab sostenía que el campo del currículo estaba
moribundo, por lo tanto en crisis. Lo anterior era resultado de
un "agotamiento" de los principios, ya fuera porque las preguntas suscitadas por éstos se habían respondido o porque las
IN

investigaciones realizadas a partir de los mismos no se adecuaban ni al objeto de estudio ni a los problemas que se debían
resolver.

currícula, d~l proceso_pedagógico del aprendizaje de los jóvenes en el ruvel supenor, de la formación en los enseñantes
etcétera.
'

Para él un indicador de esta situación lo constituían la fuga
de los investigadores del mismo campo de estudio; la fuga
hacia los modelos y la metateoría; la vida hacia el pasado y por
último hacia lo accesorio.

Pero en lo que no habrá que confundimos es en analizar
estos temas con los encuadres que utilizábamos en la década
pasada.

Más adelante, descartando la esperanza de alguna teoría o
metateoría curricular, Schwab habla de una alternativa, dice:
la alternativa viable que resta es la de las uniones y conexiones
no sistemáticas, incómodas, pragmáticas e inciertas que puede
realizar un enfoque ecléctico" {el subrayado es mio).5
Por último, otro autor (Huebner) empeñado en rescatar
los temas "clásicos" del currículo sostiene que habría que
volver a otorgarle importancia a la cuestión del contenido y a
la manera de enseñarlo. Para él, el currículo no está monbundo
sino muerto. Irónicamente admite que se podría haber detectado antes su gravedad, de haber existido alguna preocupación
por lograr congruencia entre el discurso y la práctica. Afirma:
"murió porque la creciente diversidad de intereses que trató de
llevar adelante, en esos cien años, no se podría mantener más
tiempo con un solo enfoque. No puede haber un renacimiento
porque el campo no tiene ya unidad ni integridad".6
Pero, por otra parte, esta pequeña apertura polémica en
relación al currículo, esta actitud hacia los paradigmas y la
teoría, este inventario del estado de salud de la temática, se
toma más compleja cuando necesariamente pretendemos
contextualizar nuestras reflexiones en el ámbito de la educación superior. De no hacerlo sumaríamos una "fuga" más a las
anteriores descriptas.
Sobre la prospectiva para el nivel superior en América
Latina, Tedesco dice que ésta "no es una actividad gratificante".7
Sosteniendo una posición ya consensual en muchos sectores, el autor realiza un análisis de la educación a nivel superior
en la presente década y nos advierte que aquella no puede ser
explicada con el optimismo economicista de hace dos décadas.
Desde esta perspectiva, el papel de la educación en su contribución al "desarrollo" disminuye,ya que aquellas expectativas
de los 60 no son factibles. Sin embargo, analizada desde otro
punto de vista dicha contribución se toma más compleja, pues
ya no es pensada sólo en términos de la vinculación educaciónaparato productivo, sino en relación al funcionamiento de la
sociedad. Así, temas como el consenso social, la creatividad y
la participación adquieren relevancia.
Nunca como ahora la discusión sobre los límites y los
alcances de.la formación universitaria en relación a la cultura,
la ciencia y la técnica ha sido tan vital.
Quizás por todo esto emerge la preocupación por el rescate
del conocimiento y del desarrollo intelectual en el marco de
una política educativa que pugne por que "el acceso formal se
convierta en acceso real al conocimiento y a los aprendizajes
socialmente significativos".8

Lo anterior vuelve a poner sobre el tapete la cuestión de la

¿Hay un cambio real? ¿Qué tanto está afectando (o
afectará) nuestras consideraciones sobre el currículo su
inv~tigació~ y desarrollo? Aunque muy arduo, éste ~ un
penodo cruetal para observarnos a nosotros mismos. En síntesis, ¿qué respuestas buscamos?, ¿Qué preguntas nos hacemos? ...
Hay que construir otro enfoque de las relaciones universidad-sociedad, de las condiciones objetivas de las instituciones·
de los ~eamientos de los proyectos académicos para, a su vi:z:
redefuur los alcances curriculares.
. E~ este replanteo también se somete a revisión el papel del
mve_st1gador: "se trata de la participación de los investigadores
e~ eterta const~lación de ideas y valores vinculados al comproffilSO y al sentido de la tarea científica en el contexto del
subdesarrollo y de la búsqueda de un nivel adecuado de
autonomía.
Sin esta dimensión valorativa las modalidades
. . .
mstituCionales que pudieran eventualmente diseñarse derivar!an en esqu~mas vacíos de contenido o darían lugar a alternativas de acCión que constituirían probablemente un mero
reflejo de pautas académicas ajenas a las reales necesidades del
proceso de desarrollo social autóctono".9
)

3. Es~a puesta, en puntos anteriores, de algunos planteamientos, tiene la pretensión de operar como marco de referencia
para la reflexión, a veces cuestionando y otros justificándo,
s?bre. el desarrollo del currículo y la investigación en una
s1tuaCión concreta; me refiero a la licenciatura en pedagogía
en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
'
No se desconoce, por otra parte, que como todo marco de
referencia éste posi~ilita los análisis en ciertas direcciones
pero al mismo tiempo supone limitantes para acceder a l~
percepción de los problemas desde otro ángulo.
. El ir acumulando progresivamente teorías, conceptos e
ideas, aunado a una toma de conciencia de nuestras dificultades ~ersonales, grupales e institucionales) para modificar la
rea~dad, produ~e un forcejeo permanente entre los aportes
t~óncos proveruentes de investigaciones, estudios o informaClones Yel registro, al mismo tiempo, de evidencias o indicadores de_prob~emas en el currículo;·en los objetivos profesionales
de la licenCiatura y en el proceso de enseñanza y aprendizaje de
maestros y alumnos concretos.
~s~o, que desde el punto de vista discursivo, puede ser
perCib1do como un intento loable de integración teoría-prácti:• nos _emb~rca, sin embargo, en un proceso a veces muy
ontrad1ctono, dadas nuestras condiciones objetivas-subjetivas de docencia, desarrollo curricular e investigación.
En un mismo fragmento espacio-temporal vivimos simultáneamente el análisis de la legitimación y al mismo tiempo
nuestras prácticas legitimadoras; la preocupación por la cali-

dad de los aprendizajes ylos obstáculos reales para facilitarlos·
n~estra~ críticas fundadas a una planeación burocrática, y aÍ
ffilsmo tiempo, las demandas de la institución, de los alumnos
y_de nosotros mismos de una normatividad que permita poner
Cierto orden en la consecución de algunas metas.
. S~ pueden ~ricaturizar las consecuencias de este tipo de
s1tu~C1ones. As1 _se produce un aislamiento de los planteos
t~óncos en relaCión a la realidad curricular y docente, perfecCI_onando el encuadre o modelo. Por ello, las formas del
discurso pueden adquirir, a veces, una belleza demasiado
vulnerable. O podemos arrojarnos al "imperio de los sentidos"
para g~z~r cu~cularmente de una desvergonzada empiria y
normatMdad sm reflexión, sin intento de fundamentación
conceptual.
?tras veces frente a las herramientas conceptuales se
adviert~ poco empeñ? en la búsqueda de explicaciones y
altemal!vas: nos paralizamos. Tememos contradecir la teoría.
Tememos pensar por nuestra cuenta. Se habla de la creatividad, ?ero ~sta es escasa puesto que el miedo a las etiquetas
~rop1as_y a1enas es sustantivo. Las modas epistemológicas e
ideológicas nos hacen dudar demasiado de nosotros mismos.
Se me antoja aquí una reflexión: ¿qué tanto estas actitudes
dete~~• e~ parte, el tipo de aproximaciones que hacemos
a la mvesttgaCión curricular?

En ~!ación a las ideas anteriores Devereaux afirma: "quiere
esto deru que el mejory quizás el único medio de alcanzar una
simplicidad congruente con los hechos es lidiar de frente con
las mayores complejidades, mediante el artificio extremadamente práctico de tratar la dificultad per se como un dato
fundamental, que no debe rehuirse sino aprovecharse al máximo",
Yagrega: "no se hace buena ciencia pasando por alto sus datos
más fundamentales y característicos que son, muy concretamente, las dificultades propias de esa ciencia".10
Haciendo una interpretación un tanto hbre de la cita
anterio~'. Y P3;,ª poder "lidiar de frente con las mayores
c~m~Ie11~ades (como dice el autor) tenemos que distinguir
sm d1soetar de dónde provienen las dificultades: de la índole
~s~a del objeto de estudio en cuestión (el currículo); de los
distintos campos del conocimientos que lo penetran· de las
cara~erísticas d~ quienes hacemos los abordajes teóricos y
prácticos; de las instituciones singulares en donde se desenvuelven los currícula y su investigación.
Precisando un poco más los acercamientos al currículo a
su desarrollo e investigación, éstos difieren dependiendo d;sde dónde se producen esos acercamientos y cuáles son las
necesidades que los motivan.

Así, en este aspecto, vislumbramos los alcances positivos
de nuestras aproximaciones, pues en nuestro caso las necesidades no surgieron de declaraciones curriculares formales (plantear~, por ejemplo la investigación como un deber ser) sino a
partrr del mome_nt? en que pudimos hacernos algunas preguntas sobre las practicas docentes; sobre el destino de nuestros
egresados; sobre qué estaría pasando con los alumnos y sus
aprendizajes, etc.
Hay que agregar a esto el dato de que esas temáticas, por

�la índole de la licenciatura, forman parte de nuestro propio
objeto de estudio. De allí el doble interés teórico y práctico,
pero de allí también la intensidad del proceso.
Es pues impactante el momento en que finalmente los
aspirantes a investigadores comenzamos a entrecruzar las
ideas con los datos·que se van elaborando, porque se "descubre" que, de alguna manera, la realidad está "ahí'', pero
merced a la disociación era como si no estuviera. Hago la
acotación de que esto me parece un hecho bastante común en
las licenciaturas de pedagogía, por las dificultades para replantearse de la normatividad.
Además, la búsqueda teórica se convierte en un viaje dificil
pues ahora sí se comienzan a formular preguntas a la misma y
no a rumiar vagas especulaciones.
Lógicamente, en este proceso también se confirma lo que
ya se sabía pero de otra manera, y es que la pedagogía, las
ciencias de la educación y otras disciplinas afines no están
esperándonos en algún recodo del camino para surtirnos con
sus respuestas ya elaboradas.
En síntesis: la formación docente y la investigación posibilitan que aquello que enseñábamos desde los hbros, se convierta en una vivencia que permite, ahora, otorgarle un nuevo
significado a la teoría y a nuestra realidad.
Desde esta perspectiva, poco ortodoxa, por cierto, el
currículo, sus redefiniciones, su aplicación, etc., se constituye
para nosotros en una extensa y permanente investigación
teórica-aplicada (veremos luego cómo esto logra precisarse
más).
Hay algunas ideas de Stenhouse que sirven para apoyar lo
anterior. Dice este autor que "el que trabaja en el currículo
debe formular hipótesis comprobables mediante una paciente
investigación, pero no de tipo tradicional: la investigación del
currículo plantea problemas que son reacios a los métodos
tradicionales".11
Desde su óptica la investigación del currículo debe ser mas
"iluminativa que recomendatoria". Es por eso que él vincula
desarrollo del currículo con investigación y piensa que quien
está inmiscuido en este tipo de asuntos debe explorar problemas más que ofrecer soluciones.
Retornando de Stenhouse a nuestra realidad institucional,
la intención y la práctica consecuente es combinar la administración del currículo y su normatividad con el desarrollo del
programa de formación docente y el de algunos proyectos de
investigación que nos permitan explorar problemas e ir redefiniendo la normatividad.

En realidad el programa de actualización docente está
pensado para "ir haciendo" el currículo; a su vez el programa
se contextualiza en el currículo tomado como punto de partida,
es decir, como estructura inicial. Esta, organizada con su perfil
profesional, sus objetivos, etc., contextualiza, pero también
limita, pues cuando formulamos el currículo no podíamos
anticipar las construcciones posteriores.
Además, el programa de formación docente presenta
matices muy variados y desiguales en las distintas líneas
curriculares en las que se desarrolla.
El temario de trabajo, las necesidadesy compromiso de los
integrantes, observan diferencias marcadas. Acá hay que hacer
una reflexión contraria a las habituales: por tratar de impulsar
cierta capacidad autogestionaria yparticipativa en los equipos
docentes, posiblemente se descuidaron problemas relativamente comunes al currículo y a la actualización de los docentes.
Tampoco hay que olvidar las reflexiones de Stenhouse en una
cita anterior sobre los niveles de compromiso de los individuos.
Es decir, las actitudes. Todo esto nos lo seguirmos replanteando, sin embargo, esta modalidad de encuadre sigue siendo
nuestra mejor opción, dadas las condiciones de trabajo existentes.
Y, precisament~ es esta ligazón entre currículo y formación
docente la que constituye, por así decirlo, la infraestructura
suscitadora (directa o indirectamente) de las investigaciones
actuales. Estas se comentan a continuación.

4.1 Formación docente yDidáctica universitaria: alternativas
para su desarrollo.13

propuesta didáctica (teórica-operativa), en principio, para el
colegio de pedagogía, pero con pretensiones de generalización
para las ciencias sociales en el nivel superior.
Por último incluye los intereses de todos los integrantes del
equipo docente de que este tipo de trabajo se revierta en una
investigación aplicada al salón de clase, en donde, los maestros
interesados podrán experimentary evaluar la propuesta didáctica que estamos elaborando en este momento.
En síntesis, es un proyecto que al desarrollar el programa
de actualización y formación docente posibilita simultáneamente el desenvolvimiento del currículo teórica y prácticamente.
La metodología participativa se adecúa a nuestras condiciones de trabajo por la carencia de recursos, de maestos
profesionalizados y de investigadores, aunado a que no trabajamos sobre un objeto de conocimiento estructurado, con
sólida investigación por detrás. Esto obliga, como prioridad, a
formular proyectos que puedan ser multiaprovechados.
Se cubren necesi~ades de los maestrosjóvenes, reciclaje de
los mayores, desarrollo de la investigación por algunos de
nosotros y, retroalimentación al currículo.

Sin embargo somos conscientes de la necesidad de sistematizar la formación de investigadores, como la participación de
otros interlocutores y asesores.

A medida que un equipo de maestros va instituyendo el
programa de actualización y formación docente, el grupo
paulatinamente accede a cuestiones que rebasan la mera
construcción de los programas de esa línea curricular. Se aclara
que este proceso lleva aproximadamente tres años.

El interés en algunos de nosotros de avanzar con este
trabajo, está muy determinado por la necesidad de no dejar
fuera de los objetivos de formación e investigación, la formulación de proyectos propositivos. Es decir, la intención es
explicar, pero también proponer. Nos inquietan bastante los
problemas relativos a la enseñanza y el aprendizaje, por la
índole misma de nuestra licenciatura.

Así el equipo se centra en dos cuestiones fundamentales:
a) la revisión de la práctica docente, en todas su dimensiones:
psicológicas, curriculares, didácticas e institucionales, y b) la
reflexión sobre la estructura del conocimiento subyacente a los
cursos que desarrolla este equipo docente.

La discusión de los paradigmas didácticos a la luz del
inventario de los problemas de nuestra práctica educativa nos
facilita la superación de los "reduccionismos" (psicológicos,
sociológicos, antropológicos) a la hora de explicar y actuar
sobre el proceso educativo.

Es precisamente esta modalidad de trabajo grupal y participativo, apoyada en el currículo como punto de partida, la que
posibilita que en un momento dado una parte del equipo
docente formule un proyecto de investigación en el que se
anudan varias inquietudes: la formación docente, la didáctica
a nivel superiory la metodologíaparticipativa como modalidad
de trabajo.

Hay claridad, sin embargo, que los reduccionismos o
"hegemonías" de ciertas disciplinas respecto al proceso educativo tampoco se superan planteando falsas integraciones teóricas, que más bien semejan un co//age que integración en sí.

Por último, otr:a idea de Stenhouse que incorporamos es
que con respecto a un currículo no importan ya sus defectos o
limitacione5&gt; "lo que interesa es si plantea problema5&gt; conflictos:
es decir si se percibé en él que hay ambición, desafio: dificultades auténticas y significativas".12

Esta propuesta pretende optimizar y cubrir varias necesidades. Por una parte la del equipo docente que trabaja en la
línea curricular (psicopedagógica y didáctica), que luego de
haber completado la programación de todas las mateerias,
seminarios y talleres que le corresponden, está avocada a la
reconstrucción de la estructura conceptual del objeto de conocimiento de dicha línea curricular.

Se puede visualizar, pues, la importancia del vínculo currículo, formación docente e investigación dentro de nuestro
encuadre de trabajo.

Por otra parte, también, posibilita satisfacer las necesidades del equipo de investigación que pretende aprovechar este
proceso para comenzar a formular los lineamientos de una

Por último, esa mayor riqueza conceptual sobre las prácticas eductivas proveniente de diversos campos de estudio
tampoco es ignorada, yello determina que nuestras consideraciones sobre el currículo, la enseñanza y el aprendizaje estén
frecuentemente sometidas a revisión.
En frn, todo esto que de por sí resulta perturbador cuando
nos mantenemos en el nivel explicativo de los problemas, lo es
mucho más cuando se pasa al terreno propositivo.
Los paradigmas actuales han incorporado tantos factores
mediacionales en la explicación del proceso de enseñanzaaprendizaje en el salón de clase, que esto coloca a la investigación
didáctica en una situación dificil.

Dificil pues a la hora de armar los lineamientos de una
propuesta para el salón de clases, hay que tomar en cuenta los
factores mediacionales provenientes del maestro, del alumno,
del grupo, de las relaciones que se establecen en ese microuniverso que es el aula; al mismo tiempo hay que incorporar el
problema de los frnes, del contenido; de los objetivos formativos y profesionales formulados en el currículo.
En esta etapa estamos cotejando algunos paradigmas de la
investigación didáctica con nuestro propio inventario de problemas. De aquí extraemos el replanteo sobre los fines educativos y curriculares; la revisión del campo de psicopedagogía y
la didáctica y por último prepara el terreno para la propuesta
aplicada al aula.
4.2 Titulo de la Investigación: El aula universitaria.
Lugar de observación.u

La investigación en el aula constituye un proyecto importante
para la educación superior pues se carece de dichos estudios a
este nivel. A nosotros, específicamente, nos permite lograr
ciertas metas. Estas son: que un grupo de maestras del colegio
de pedagogía desarrollen esta investigación; que grupos de
alumnos se inicien en el aprendizaje de ciertas habilidades
requeridas para este tipo de estudio; que nos introduzcamos en
el salón de clases de una licenciatura en pedagogía (habrá que
reconocer que no es empresa sencilla profanar el aula de una
carrera de educación)ypor último que este estudio se extienda
a otras facultades y escuelas de 1a universidad, con lo cual el
·universo se amplía.
La investigación intenta explicar lo que sucede en las aulas
universitarias, a partir de un enfoque etnográfico, que reconoce aportes de campos del conocimiento diversos, tales como el
psicoanálisis, la antropología, la sociolingüística, etc.
La intención a corto plazo es conformar una estructura
explicativa más fundada sobre lo que ocurre en el salón de
clases entre maestros y alumnos y entre éstos como grupo de
interacción.
El propósito a mediano y largo plazo seguirá siendo el
poder incrementar y enriquecer este tipo de estudios, pero
además, formar a otras gentes dentro del enfoque y, por fin,
acceder al recorte de ciertosproblemas que nos interesan tanto
curricularmente como desde el punto de vista psicopedagógico
y didáctico.
Actualmente, aunque aún en proceso, esta investigación
volcada al programa de actualización y formación docente está
facilitando la revisión de nuestra concepción sobre el currículo,
la enseñanza y el aprendizaje.
Así es como la investigación en el aula, que admite tantos
matices interdisciplinarios, nos va proveyendo de ideas, datos,
hipótesis que se están integrando naturalmente al otro proyecto sobre didáctica a nivel superior.
Es sugerente que los ya conocidos pero no resueltos
problemas vinculados al contenido, su selección, estructura y
transmisión, como aquellos ligados a los alumnos, sus motivaciones y aprendizajes están siendo ahora iluminados desde
otros ángulos. Estos son: la legitimación de saberes, poderes,

�imágenes; la legitimación del sistema de evaluaciones; la
operatividad del currículo oculto; las transacciones cotidianas
en el aula; las mil y una estrategias de la simulación en
düerentes aspectos y momentos de la práctica educativa de
maestros y alumnos.
Por otra parte, _el hecho de contar con otros proyectos y
actividades para analizar y resolver cuestiones curriculares
posibilita recodificar los resultados que va arrojando la
investigación en el aula.
4.3 Título de la investigación: Prácticas profesionales del
egresado de la licenciatura en pedagogía de la Facultad de
Filosoffa y Letras, UANL,en el área metropolitana de Monterrey.15
La investigación a la que hacemos referencia en este apartado
se realiza con el propósito de mostrar cuál es la inserción
laboral de quienes constituyen aquella "oferta de profesionales" anunciada en el documento curricular del año 1980, que es
cuando se diseña el plan de estudios. Este tuvo que ser
reajustado en el año de 1984 para poder insertarse en un
proyecto global de la facultad para todas sus licenciaturas.
Algunos de los objetivos de la investigación, que ya se están
verificando, se dirigen a detectar cómo "las características y
condiciones presentes en los distintos sectores de ocupación,
determinan el ejercicio de16 la práctica profesional de los
pedagogos; a clasificar dichas prácticas; describir las actividades realizadas por pedagogos y aquellas que son ejercidas por
otros profesionistas y que podrían ser desarrolladas por pedagogos.
Por último, otro objetivo es "realizar una propuesta de
retroalimentación curricular al currículo vigente". A los fines
de esta conferencia, me parece fundamental detenerme en este
último propósito de la investigación, pues allí está, en parte, la
clave de su importancia.
Veamos. En páginas anteriores me refería al currículo de
la licenciatura en pedagogía concibiéndolo como punto de
partida o estructura inicial, y agregaba que este modo de
pensar nos permitía ir haciendo nuevas redefiniciones del
mismo.
Sin embargo, hay que admitir que esto puede no ser así
cuando los supuestos iniciales no son sometidos a revisión. De
allí la importancia de esta investigación, que posibilita revisar
y actualizar aquellos supuestos iniciales sobre los cuales se
montó hace siete años un peñtl profesional.
La investigación se comenzó hace más de un año, y abarca
una muestra de 70 egresados.
La propuesta además es retroalimentadora en otro aspecto, vinculado a los campos de conocimiento que ofrece esta
licenciatura. Me refiere al hecho de que a través de la investigación
se está revisando parte del marco teórico de la literatura
curricular, como por ejemplo: peñtl profesional, prácticas
profesionales, necesidades sociales, laborales, etc.
También se somete a análisis el papel de la universidad y
la currícula en relación ala formación de los jóvenes en un nivel
de pre-grado.

Por último, nos interesan los resultados de esta investigación
para replantear, hasta donde sea posible, la actualización y
formación de los docentes. Pues aún no sabemos con precisión,
en relación a las dificultades de inserción laboral, ya detectadas, cuánto se deben éstas a prospectivas apresuradas y cuánto
a la carencia de cuadros académicos y profesionales para
formar a los alumnos.
En el caso de esta licenciatura los problemas no se deben
sólo a los obstáculos ya conocidos en la contratación de
cuadros profesionales ya formados, sino también a que esos
cuadros no existen. Es decirno existen los evaluadores, diseña~
dores, proyectistas, etc., necesarios para formar al futuro
pedagogo de modo que éste pueda intervenir en la realidad con
otros herramientas.
4.4 Título de la investigación: La praxis en la formación de
profesionales en la UANL. Caso concreto: Taller de Diseño de
Programas para Educación No-FormaI.17
En relación a esta última investigación es necesario aclarar que
cuando formulamos el currículo anticipamos el ámbito de la
educación-no formal como un espacio en el que el pedagogo
podía intervenir. En estos años hemos acumulado un sinfin de
experiencias extramuros muy variada. Para ello formulamos
convenios con otras instituciones, organismos y comunidades,
de modo que los alumnos de los últimos semestres realicen
prácticas vinculadas a distintos proyectos educativos no-formales, que suponen actividades tales como la evaluación, la
prevención y diseño, hasta la aplicación de proyectos educativos.
Aunque la experiencia es rica, también nos sirve para
detectar un sinfm de problemas ideológicos, teóricos y técnicos, de difícil resolución.
Esto nos ha motivado a desarrollar una investigación, con
el fm de evaluar lo que sucede con los alumnos y maestros en
el Taller de Educación No Formal. La evaluación cubre tanto
las actividades aúlicas como las de campo. Queremos saber de
qué manera alumnos y maestros integran la teoría y la práctica
y cuáles son los obstáculos.

-

Bibliografía

También esta investigación retroalimenta el currículo pues
nos obliga a revisar el peñtl profesional, y asimismo a reconceptualizar temas tales como educación-no formal, praxis,
cultura, prácticas profesionales, etc.

Epílogo
El currículo constituye nuestro punto de partida. Es también
nuestro punto de llegada, y así volver al principio. La formación
docente y la investigación permiten hacer estos viajes, y ellos
mismos, a su vez, generan otros caminos.

~

i,e..M.,

~e -z:..

v ~

la anmdad al método tn las ciencias del

comportamimto; edil. S. XXI, 1972.
l.

Sosa E., Raquel "Teoría y metodología en el conocimiento de América
Latina"; en Revista~ Estudios Latinoamericanos CEIA Fac. de C.
Políticas y Sociales, UNAM. No. de Enero-Junio 1987. pág. 82.

11. Stbenhouse, L Op. ciL p.171.
U. Sthenhouse, L Op. cit. p.173.

2.

Finalizada esta etapa evaluativa, se elaborará una propuesta que permitirá redeftnir el papel de los talleres de Educación
No Formal tanto desde el punto de vista profesional, como de
su enseñanza y aprendizaje.

10. Devereaux, G.

.
li f i

Stbenhouse, L Investigación y desarrollo del curriculum; Edit. Morata,

Madrid 1984 p. 224.
3.

Sthenbouse, L Op. di.

4.

C.011, Cesar "Las aportaciones de la Psicología a la Educación: el caso de
la teoría genética y de los aprendizajes escolares", en: Psicología
genética y aprendiz.ajes escolares, S. XXI Madrid, 1983 p. 24.

5.

Scbwab, J. "Un enfoque práctico como lenguaje para el Curriculum", en:
La tnSdianza: su teona y su práctica; edil. Aka1; Madrid 1985 p. 202.

6.

Huebner, D. "El estado monoundo del curriculum", en: 1A enseñanza
su teoria y su práctica; edil. Akal; Madrid, 1985; p. 221.

7.

Tedesco, Juan C. "Tendencm y perspectivas en el desarrollo de la
educación superior en América Latina y el Canoe (III)"; en Foro
Universitario, 72, época II, año 6 SIUNAM Nov. 1986 p. 13.

8. Tedesco, Juan C. Op. cit. p. 15.
9.

Tedesco, Juan C. Op. cit. (II) p. 13.

13. Casarini, Martba, Acevedo, Carolina, Medina Norma L y Ramírez,
Miriam: "Formación Docente y Didáctica Universitaria";
Investigación del C.Olegio de Pedagogía, Facultad de Filosofía y
Letras, UANL
14. Becerra, Ma. Guadalupe, Garrido, Ma. del Refugio, Romo, Rosa Martha
"El aula universitaria, lugar de obse!Yllci6n". Investigaci6n del
C.Olegio de Pedagogía, Fac. de Filosofía y Letras, UANL

pe la Torre, Miguel: "Prácüais profesionales del
egresado de la licenciatura en pedagogía de la Facultad de Filosofía
y Letras, UANL, en el área metropolitana de Monterrey";
Investigación del C.Olegio de Pedagogía. Fac. de Filosofía y Letras,
~ UANL

15. García G~ M,reya.

16. /bid., p. 5.

17. Fernández, Martín P. Huerta, Luis M "La praxis en la formación de
profesionales en la UANL Caso concreto: Diseiio de proyectos de
educación no formal en la licenciatura en pedagogía". Iovestigaci6n
del C.Olegio de Pedagogía, Fac. de Filosofía y Letras, UANL

�LITERATURA CRITICA
Y CRITICA LITERARIA

Gonzalo Celorio
UNO

En el antiguo Colegio de San lldefonso,
soberbio edificio de la arquitectura novohispana del siglo XVIII que dio albergue
al más preclaro pensamiento de la época,
Octavio Paz explicó hace una semanas que
la falta de tradición crítica entre nosotros se
debía a que en el orbe hispánico las luces
habían brillado por su ausencia: "Me
parece -dijo- que Lo que nos faltó fue el
equivalente de la Ilustración y de la filosofía
crítica. No tuvimos siglo XVIII". 1
Por haber sido dicha donde se dijo, tal
aseveración configura una imagen, si no
paradójica, sí, por lo menos, inquietante:
nuestra virtual Ilustración es negada precisamente en el recinto que fue sede de la
Compañía de Jesús, cuyos brillantes humanistas de alguna manera detentaron el
espíritu enciclopédico de la Nueva España.
Significativamente, el edificio de San Ildefonso no responde al estilo propio de la
Ilustración: el neoclásico, que en las colonias americanas no fue adoptado sino hasta
que éstas casi dejaron de serlo. Antes bien,
es una construcción ornamentada de acuerdo al gus,to barroco, que en América
española y muy notablemente en México se
prolonga con fecunda energía durante casi
toda esa centuria.
¿Qué extraño desasosiego suscita, así
las cosas, esta imagen? ¿Qué significa que
se haya descartado la Ilustración de nuestra
historia y aun sus posibles equivalentes en
el mismo lugar donde hace más de dos
siglos dictaron cátedra humanistas de pensamiento crítico y de vocación universal
como Francisco XavierAlegre yDiego José
Abad? ¿Qué significa, por otra parte, que el
espíritu enciclopédico de los jesuitas, cualesquiera que hayan sido sus límites y sus

subordinaciones, su importancia y su
proyección se paya forjado en un espacio
barroco, como el de San lldefonso, protegido por la demarcación mestiza de la chiluca y el texontle, abierto y cerrado por sus
portadas de pilastras, estípites y bajorrelieves contorsionados; o como el del Colegio de San Martín, en Tepozotlán, recubierto de protuberantes estucos y retablos
churrigurescos, donde estudiaron el poeta
neolatino, Rafael Landívar, y el historiador
que inaugura la antropología moderna,
Francisco Xavier Clavijero?
Al transcurrir, por el siglo XVIII, el
barroco adquiere en la Nueva España un
carácter propio, esto es diferencias pertinentes con respecto a los modelos peninsulares. Mientras que el barroco español, a
partir de la instauración de la dinastía
borbónica, se va sometiendo a las normas
que acabarán por conformar el necoclasicismo, nuestro barroco va cobrando rasgos
de identidad cultural americana. De
Wolfflin a Maravall, el barroco ha sido
considerado arte de Contrarreforma en los
países católicos. Ycomo tal fue impuesto en
América con el propósito ideológico de
vigilar la ortodoxia de los criollos y de
consolidar la incorporación de los indígenas al sistema de valores del Viejo
Mundo.2 Modificado por la interpretación
de los españoles aquí llegados o aquí nacidos y enriquecido y violentado por la trascendencia de la tradición prehispánica,
durante el Siglo de las Luces el barroco se
vuelve, para nosotros, arte de Contraconquista, como lo llama José Lezama Lima:
El barroco como estilo ha logrado ya en la
América del siglo XVIII el pacto de familia del
indio Kondori y el triunfo prodigioso del Aleijadinho, que prepara ya la rebelión del próximo siglo,
es la prueba de que se está maduro ya para una
ruptura. He aquí la prueba más decisiva. cuando

un esforzado de la forma recibe un estilo de una
gran tradición, y lejos de amenguarlo, lo devuelve
acrecido, es un símbolo de que ese ~ís ha alcanzad su forma en el arte de la ciudad3

Frente al imperante racionalismo europeo de aquella centuria, nuestro barroco
constituye, en cuanto a la identidad, lo que
Edmundo O'Gorman ha denominado el
sue,io de fa Nueva Espaiia. Y en este sueño
autocomplaciente irrumpe, como una pesadilla, la Ilustración, que considera que la
única verdad posible -la verdad universales la que procede de la cultura europea. Así,
al estudiar la historia antigua de México,
como Clavijero; al cantar sus bellezas naturales y sus costumbres, como Landívar; al
compendiar sus referencias bibliográficas,
como Eguiara y Eguren, estos hombres,
según lo ha visto Jorge Alberto Manrique,
más que a la Ilustración, pertenecen al
barroco, el cual, merced a sus peculiaridades locales, alienta la llamada disputa del
Nuevo Mundo. 4
La Compañía de Jesús ciertamente
tiene los oídos muy atentos a las voces de la
Ilustración, a las voces de los libros prohibidos que introducen curiosos viajeros en
nuestro Continente, a las voces de notables
sacerdotes extranjeros que en los colegios y
en las misiones jesuitas de diversas partes
del mundo debaten los asuntos políticos de
América, a las voces que desacreditan al
Imperio Español. .. En fin, a las voces que
abren las fronteras del tradicionalismo
hispánico y que tendrán repercusión en el
proceso de independencia americana. Pero
esas voces, que proceden de los sistemas
críticos modernos, resuenan, aquí, en un
espacio barroco, y en vez de articular un
discurso ilustrado en un sentido riguroso
que nos hiciera partícipes cabales de la
modernidad europea, propician, más bien,
el ensimismamiento en los primigenios

�valores nacionales. Como quiera que sea,
en ese espacio barroco, que ya es nuestro
-propio ysingular-, se instalan, incómodas o
apretadas, como intrusas o como advenedizas, las ideas ilustradas. De su intención
universalista no se cumple aquí sino la
voluntad de reivindicar, ante la cultura
universal, los valores de la incipiente mexicanidad: Clavijero, con inusitada sapiencia
crítica, se empeña en defender a las culturas
indígenas mexicanas de las tesis discriminatorias de Buffon, De Pauw y Robertson; y
Landívar, en su Rusticatio Mexicana, hace
pasear a Júpiter y a Diana, a Apolo y a
Latona entre las nopaleras de un paisaje
mexicano, apenas alterado, en su paz
bucólica, por los chillidos de alguna
policroma guacamaya.
El pensamiento ilustrado, del cual
emanan los principios ,de la universalidad
enciclopédica y de la crítica, aquí se aloja,
pues, en la pasión mexicana del barroco. En
tal instalación consiste, acaso, nuestra singularidad: no precisamente en la ausencia
de la Ilustración y enla consecuente falta de
crítica, sino en el inseparable matrimonio.
que no desplazamiento ni ruptura, de las
luces y el Señor Barroco, de la crítica y la
pasión. Pasión crítica por cierto y no en
vano se titula un libro más o menos reciente
que recoge y comenta el pensamiento
crítico de Octavio Paz, del cual reproduzco
el epígrafe del propio autor de Los hijos del
limo:
Pasióny critica: amor inmoderado, pasional por la
crítica y sus precisos mecanismos de
desconstrucción, pero también crítica enamorada
de su objeto, crítica apasionada por aquello
mismo que niega.5

DOS

..,. En la misma conferencia magistral de San
('f')

Ildefonso, Octavio Paz, al deslindar al
mundo hispánico del pensamiento crítico
moderno, sustentó su identidad precisamente en tal apartamiento: "Ni con la
mejor buena voluntad -dijo- podemos
comparar a Feijoo o Jovellanos con Hume,
Locke, Diderot, Rousseau, Kant. Allí está
la gran ruptura: allí donde comienza la era
moderna comienza también nuestra
separación. Por eso la historia moderna de
nuestros países ha sido una historia
excéntrica".6
Este planteamiento de Paz no se limita
a definir a nuestra historia en función de su
excentricidad con respecto a los sistemas
críticos modernos, sino que conlleva un
juicio de valor: por excéntricos, nuestros
países son acríticos, esto es rudimentarios
con respecto al mundo moderno. Tal
valoración no parece distar del ancestral
paradigma que opone la racionalidad europea al primitivismo americano, si bien
éste se adorne con las dudosas gracias de la
inocencia, el estado de naturaleza o la
promisión; civilización versus barbarie,
pues, con todas su implicaciones
ideológicas y sus secuelas literarias. Si,
aposentados en las tesis de Edmundo
O'Gorman, aceptamos que América se
incorpora al repertorio de ideasy de valores •
en que se sustenta la cultura occidental,
habría que fijar su identidad en las peculiaridades de tal incorporación.7 En ello
estribaóa la excentricidad a la que alude
Paz (sobre todo si se toma en cuenta el
modelo hispánico, de suyo excéntrico, al
cual se incorpora la América española),
más que en una oposición reductora que
tantos exotismos ha generado.
De nuestra excentricidad no se desprende, pues, que no tengamos tradición
crítica, sólo que ésta adopta modalidades

específicas, toda vez que en nuestra historia
las luces alternaron con el barroco en estulta connivencia.
Tras haber sustraído a nuestra ltistoria
de la Ilustración, Paz hace una salvedad que
quizás no contradiga, en esencia, la peculiar
superposición de las ideas ilustradas en
América, a la que he hecho referencia:
Si es verdad que en la América hispana no hemos
tenido movimientos intelectuales comparables a
los que han aparecido en Europa desde el siglo
XVIII, no es menos cierto que sí hemos tenido
pensadores que han reOexionado a veces con
brillo y otras con hondura sobre nuestra historia,
nuestra cultura y nuestras peculiaridades. Su
punto de partida ha sido alguna doctrina europea
pero sus conclusiones han sido, casi siempre originates.8

Esta consideración, empero, no deja de
suscitar algunas interrogantes. Precisamos,
antes de formularlas, el concepto de originalidad, que aquí aparece estrechamente
ligado con la idea de propiedad: una cosa es
.original en tanto que es propia, es decir en
tanto que no es copia, imitación o remedo
de otra; en tanto que no es ajena. Como,
según Paz, no tuvimos Ilustración, nos fue
negada la posibilidad de articular un
movimiento intelectual propio. De esta
manera, sólo nos queda la capacidad excepcional de llegar a conclusiones propias
utilizando doctrinas europeas que, por
serlo, nos son ajenas.
Habría que preguntarse, primeramente, cómo pueden considerarse propios
y originales los productos de la aplicación
de un sistema ajeno cuando es precisamente el sistema el que determina esos
productos. Pero hay otras preguntas acaso
más importantes: Si no tuvimos Ilustración,
¿cómo algunos int~lectuales hispanoamericanos haii podido utilizar los sistemas

críticos de la Ilustración para llegar a sus
propias conclusiones? ¿No consiste en eso
precisamente el pensamiento ilustrado: en
adoptar una postura crítica frente a un
determinado objeto de .estudio? Por otra
parte, si la Ilustración es considerada ajena
a nosotros por ser europea o simplemente
porque no se dio, como dice, en la América
española, ¿cómo, de haberse dado,
habríamos podido conformar un pensamiento original y propio cuando, en ese
supuesto caso, es obvio que la habríamos
copiado o importado, y por lo mismo tal
pensamiento no seóa ni propio ni original?
Permítaseme responder a estas preguntas, que tan necias se antojan, con una perogrullada: habida cuenta de nues~ra historia
colonial hispánica y por lo mismo
excéntrica, lo propio y original americano
es tener cosas en principio ajenas que
hacemos propias en virtud de que no las
tenemos propias, no podóamos tenerlas.
Esa es nuestra originalidad. No tenemos
tradición crítica a la manera europea; tenemos tradición crítica a la manera americana. ¿Y cuál es esa tradición crítica americana? La q1:1e se genera de la superposición
-y no del desplazamiento ni de la rupturade un sistema ilustrado en un sistema barroco; de unas ideas europeas supuestamente universales en una cultura americana supuestamente singular.

TRES
Con respecto a la literatura hispanoamericana, Octavio Paz señaló en la multicitada
conferencia de San lldefonso una
diferenciación sustantiva entre la creacióny
la crítica "esta literatura -dijo- se ha ·mostrado rica en obras poéticas y ficciones,
pobre en el teatro y pobre también en el
campo de la crítica literaria, filosófica o

moral".9
Haciendo caso omiso, por ahora, del
teatro, parece haber consenso en cuanto a
tal desproporción. Noé Jitrik dice:
La crítica literaria hatenido CD AJMrica Latina UD
desarrollo que podriamos designar como "dcsi•
gual" en relación con elque ha tenidola literatura.
En efecto, si se mir8, en su conjunto la historia de
la crítica se advertirán por lo mellOI dos hechos:
uno, que hay momentos vados, c.asl como lagunas
en UD territorio, sin propuestas de ninguna índole;

elsegundo,qucalparecerlasgrandcsw::epciones
a los productores de literatura y no a los cri•
tcrios.10

Esta consideración tan generalizada
podría suscnbirse de subordinar los
términos crítica ycreación a una taxonomía
europea que los presenta como opuestos
por sus características de objetividad y subjetividad, razón e imaginación, rigor y
pasión respectivamente. En ese caso,
nuestra crítica ciertamente resultaóa pobre·
-parcial y discontinua- en comparación con
nuestra creación literaria. Sin embargo,
inscritos en nuestra propia tradición, tales
términos, crítica y literatura o creación, no
pueden verse como opuestos; es más,
quizás ni siquiera sean diferenciables de
manera pertinente.
Después de plantear la dicotomía
entre la riqueza de nuestra creación literaria y la pobreza de nuesta crítica, Paz se
fonnula una pregunta fundamental: "¿se
quiere decir que no existe una literatura
crítica o que no tenemos crítica literaria,
filosófica o moral?" 11 E inmediatamente se
responde que la existencia de la primera es
indudable. En cambio le parece por lo
menos dudoso que se haya dado entre
nosotros una crítica literaria o de otra
índole. En efecto, parece inobjetable la
existeneia de una literatura de creación que
adopta una postura crítica con respecto a su

mundo referencial o v.irtual: novelas como
El Señor Presidente de Asturias, Doña
Bátbara de Gallegos o El luto humano de
Revueltas, por ejemplo, ejercen la crítica
-social, moral o política en este caso- a
través de la creación literaria. No obstante,
habóa que decir que otros textos, también
creativos, pertenecientes al mundo de la
ficción, como El Aleph de Borges o La
vuelta al día en ochenta mundos de
Cortázar son igualmente críticos, si bien
tienen como objeto primordial de su crítica
precisamente la literatura. Si aquéllos
hacen crítica social, moral o política, éstos
hacen crítica literaria. Así, estas obras, en
principio de literatura crítica, devienen,
por.su referencialidad, obras de crítica literaria, de la mism!\ manera que las anterionnente citadas acaban por ser obras de
crítica social, moral o política.
A lo largo de su historia y aun desde los
tiempos anteriores a la modernidad, la literatura mexicana ha sido crítica y ha ejercido, también, las funciones de la crítica
social, política, filosófica y aun literaria de
su momento: La Verdadera historia de la
conquista de la Nueva España de Berna!
Díaz del Castillo; la Respuesta a sor Filotea
de la Cruz, de sor Juana; la Historia antigua
de México de Clavijero, que son puntales de
nuestra. literatura colonial, aún no deslindada de la historiografía, la disquisición
filosófica o el tratado histórico, son literatura a su modo crítica y son también -y
también a su modo- crítica política, crítica
literaria ycrítica histórica respectivamente.
En la modernidad (de El Periquillo
Samiento de Fernández de Lizardi a las
crónicas de Gutiérrez Nájera, Salvador
Novo y Carlos Monsiváis, del teatro costumbrista a la novela de la Revolución, de la
poesía de Díaz Mirón y González Martínez

w
V,

�ORALIDAD Y LITERATURA EN
FERNANDO DEL PASO

Eugenia Revueltas
al ensayo de Contemporáneos) nuestra literatura ha sido crítica y se ha erigido, a su
vez, en nuestra mejor crítica social, política
y literaria.
Efectivamente, al no disponer de un sistema de crítica orgánico a la manera europea, muchos de nuestros espíritus más sagaces han puesto en práctica su vocación
crítica a través de la creación literaria, con
los atributos que ésta tiene de pasión y de
subjetividad pero también de hondura y de
contundencia. Esto no quiere decir, por
supuesto, que toda nuestra crítica se origine
en la ficción. Aunque limitada y discontinua
si se quiere, también existe entre nosotros
una tradición de crítica literaria cuyos
mejores exponentes, a su vez, están muy
cerca de la creación y_enriquecen el caudal
de nuestra literatura. Las obras de crítica
literaria de Alfonso Reyes o de Pedro
Henríquez Ureña, de Ramón López Velarde o de Xavier Villaurrutia, de Jorge
Cuesta o del propio Octavio Paz asumen la
crítica como creación. Por ello Paz ha dicho: "En nuestro tiempo creación y crítica
son una y la misma cosa." Si esta ecuación
es válida, no sólo significa que la verdadera
crítica siempre es creación, como se desprende del contexto en que Paz la establece,
sino también que la verdadera creación
siempre es crítica. l Por qué no hablar,
entonces, sólo de literatura?

localiza en la p. 48.
2.

3.

Octavio Paz. La lüef'(!turo iberoamericana por wi
testigodevista. Conferencia magistraldictada enel
Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de
San lldefonso el día 22 de agosto de 1988 co,1
motivo del Congreso del Cincuentenario del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.
La parte final de la conferencia fue publicada con
el títuJo ¿"Es moderna la literatura hispanoamericana"? en Proceso. Año 11. Núm. 617. México, D.
F., 29 de agosto de 1988. pp. 46-49. La cila se

Leonardo Acosta dice: "El barroco se introdujo
en América una veztermin~ la etapa aventurera
de la conquista, el "período heroico". Su finalidad
será precisamente mitificar y eternizar esa con•
quista, darle validez, no ya lega~ lo cual había sido
labor de los teólogos y juristas, sino artística y
cultural. O para decirlo de una manera más descamada, como lo dice la propia Corona española
en(. . .) las Leyes de Indias, enel capítulo sobre las
ciudades y edificaciones coloniales: "Que cuando
los indios las vean les cause admiración, y entiendan que los españoles pueblan allí de asiento, y los
teman y respeten para desear su amistad y no los
ofenden." "El barroco de Indias y la ideología
colonialista" en Comunicación y cultura. Núm. 2.
2a. ed. Nueva Imagen. México, 1978.

J osé Lezama Lima. La expresión americana.

Alianza Editorial. Madrid, p. 135.
4.

Cf. Jorge Alberto Manrique. "Del barroco a la
ilustración" en Historia genual de México.
México, 19n. Vol 2. pp. 437 y ss.

5.

Octavio Paz. Pasión crítica. Prólogo, selección y
notas de Hugo J. Verani. la. ed. Sebc Barral.
Barcelona, 1985. (Biblioteca breve).

6.

Octavio Paz. "¿Es moderna
hispanoamericana?" Loe. dL

7.

Edmundo O'Gormao dice: "Ya es tiempo de que
vayamos pensando en la América recién apare•
cicla, como una esfinge que desde el otro lado del
Océano lanza interrogaciones que son otros tantos retos a los sistemas y convicciones del Viejo
Mundo. Su sola presencia es un poner a prueba
esas convicciones y sistemas. América exige su
inclusión en la cultura europea; pero a su vez la
cultura europea va a exigirle a América que se
comporte conforme a los supuestos en que esa
cultura está fundada". Fundamentos de la historia
de América. Universidad Nacional Autónoma de
México. México, 1942. pp. 25 y 26.

Notas
J.

11. Octavio Paz. Op. cit.

8.

Octavio Paz. Op. Cit.

9.

ldeni

la literatura

10. Noé Jilrik. La vibroción del presente. Trabajos
críticos y ensayos sobre textos y escritores /atinoamelicanos. la. ed. Fondo de Cultura
Económica. México, 1987. p. 7.

Palabra hablada y palabra escrita, son los
principios fundamentales de dos ámbitos
perfectamente estructurados del mundo de
la comunicación humana que marcan, de
una manera u otra, a los pueblos y a sus culturas. Es evidente que el lenguaje es un
fenómeno oral y aunque hay ciertos tipos de
lenguaje, como el gestual, que son de una
profunda eficacia como sistemas de
comunicación primaria, Jo cierto es que en
un sentido profundo, el lenguaje como
sonido articulado, como oralidad, es fundamental, pues como dice Walter Ong: "dondequiera que haya seres humanos, tendrán
un lenguaje, y en cada caso, uno que existe
básicamente hablado y oído en el mundo
del sonido. No obstante, la riqueza de la
gesticulación, los complejos gestuales son
sustitutos del habla y dependen de sistemas
orales del mismo... En efecto el lenguaje es
tan abrumadoramente oral que, de entre las
muchas miles de lenguas -posiblemente
decenas de miles- habladas en el curso de la
historia del hombre, sólo alrededor de 106
(nunca) han sido plasmadas por escrito en
un grado suficiente para haber producido
literatura, y la mayoría de ellas no han
llegado en absoluto a la escritura. Sólo78 de
las 3 mil lenguas que existen aproximadamente hoy en día poseen una literatura" .1
Estos pueblos, los de predominio oral o
literal, precisamente a partir de tales predominios configuran sus formas especifica~
de aprehender el mundo, comunicarse
entre sí y con los otros.
. La preocupación por establecer los deslindes entre las formas de comunicación
oral y escritas, sus puntos de contacto sus
diferencias substanciales, las persiste~cias
residuales de oralidad en las culturas lite~a~das o de escritura, es reciente y está
mtunamente relacionada con la aparición
delasformas de "oralidad secundaria" dela

cultura tecnológica contemporánea, en la
que se da una nueva forma de oralidad
mediante el teléfono, cine, radio, televisión,
etc.

topo que royera sus flechas. Y sé que llamaban a
nuestros guerreros muertos que se han convertido
enbúhosyvivenen el país de los apaches para que
vinieran y les dijeran dónde estaba el enemigo"
(Tradición pap¡iga).

Hasta muy recientemente a los pueblos
de cultura oral se les consideraba salvajes,
primitivos, en tanto que a los pueblos Jiteralizados se les calificaba como summum de
la cultura y la civilización; actualmente,
antropólogos, sociólogos, lingüistas,
etnólogos y filósofos, ya no hablan de los
pueblos orales o de tradición oral como de
pueblos "atrasados", "primitivos", "salvajes", sino que utilizan el término tal vez
menos discutible de prealfabetizados,
poniendo a la alfabetización como la línea
divisoria entre ambos tipos de culturas.

En la cita anterior (los subrayados son
míos) vemos que para la transmisora de la
tradición oral, la palabra hablada es fundamental, tiene un poder de convencimiento
y una capacidad para transformar el mundo
que posibilita la victoria sobre el enemigo.
El fragmento dividido en tres secciones nos
muestra algunos de los mecanismos de la
tradición oral.

En una cultura absolutamente prealfabetizada como sucede en grupos tales
como los indígenas no asimilados del Brasil;
los lacandones y seris en México; los papagos en los Estados Unidos e innumerables
grupos étnicos en Africa yAustralia, en los
cuales la tradición oral es exclusiva, existe
una tendencia a privilegiar la posición de
los ancianos, pues son ellos los que tienen
almacenada en su memoria la experiencia y
sabiduría del grupo, sabiduría que tiene un
poder de cohesión tal que la vida toda del
grupo se fundamenta en ella. Demos
algunos ejemplos:
"Los hombres de todos los pueblos se encontraron en la montaña de Cesta y allí le habló mi
padre, sentado con los brazos cruzados yhablando
por/o bajo como hacen todos los hombresgrondes.
Luego cantaron canciones de guerra.
Oh viento amargo, sigue soplando
porque así mi enemigo
que avanza vacilante,
caerá.

cantaron muchas canciones, pero yo, que SIJ'/ una
mujer, no pude decirlas todas. Sé que sus canciones cegaban al enemigo yle aturdían ydecían al

a) En la primera secuencia, en la voz del
padre resuena la memoria de la tribu, que
habla a todos, no a los individuos, dado en
el tópico, todos los pueblos; a continuación
señala la condición de sabio del padre que
habla por/o bajo, ya que la sabiduría es algo
que se debe comunicar secretamente, discretamente, y no derramar a voces; además
es reservado y digno, sentado y con los
brazos c,uzados, actitudes corporales que
en la mayor parte de las culturas de
tradición oral primaria o residual corresponden a valores tales como atención, dignidad, sabiduría, que ella misma explicita
con la afirmación "como hacen todos los
hombres grandes".
En la segunda secuencia se señala la
presencia de uno de los recursos más importantes de la oralidad; el canto, cuyo carácter
sensorial del campo amplio, siive como
instrumento de troquelación en la memoria
de la tribu. Canciones en las que sonido y
palabra se articulan a partir de estructuras
rítmicas, que habitualmente poseen un
poder ritual o mágico y son instrumentos
modificadores de la realidad, que permiten
a los que cantan vencer al enemigo.
Contemporáneamente estos mecanismos
de fijación se dan en las cantinelas

w

-..J

�propagandísticas o ginggles radiales o televisivos. En esta sección se hace hincapié
en el valor de la voz y la música amalgamadas en las canciones; hay además una
esguince peculiar, acerca del papel de la
mujer como transmisora, ya que su
condición femenina disminuye sus posibilidades como transmisora.

psicodinámicas de la oralidad que es la de la
fijación en la memoria por medio de la
repetición. Si analizamos los relatos de
animales dotados de habla -lo que nos
remitiría a tradiciones muy remotas- encontraremos que el esquema de la repetición
no debe alterarse, pues se rompe la estructura mágico-simbólica de la narración.

En la tercera secuencia, se vuelve al
tono narrativo. Es verdaderamente sugerente el carácter afirmativo, la autoconciencia de la sabiduría, de la tradición de la
tribu, que se expresa en la voz de la transmisora. Todo el conjunto oracional está permeado de una oralidad sin cortapisas, capaz
de hacer que todo, animales y hombres,
despierten al conjunto de las palabras que
transforman el mundo y modifican el
destino de la tribu.

En una narración seri, el niño, héroe
buscador, ha de repetir exactamente:

Otro tipo de narraciones características
de las culturas prealfabetizadas, son las
narraciones de origen, que sirven como
elementos integradores de la comunidad y
que, al formar parte de la tradición en la
cual todos están inmersos, establecen un
nexo de comunicación y cohesión entre
todos los miembros de la comunidad.
"Padre, cuéntanos algo •Y mi padre tendido en la
estera, cuenta cómo empezó el mundo-.
Nuestro relato sobre el mundo está lleno de canciones y cuando los vecinos escuchaban las canciones de mi padre, abrían la puerta y cruzaban el
umbral. Venían familia por familia y hacíamos un
gran fuego y manteníamos la puerta cerrada contra la Cría noche. Cuando mi padre tem1inaba una
frase, repetíamos la µllima palabra."

Es interesante observar cómo en una
sociedad prealfabetizada la palabra hablada o cantada sirve para establecer un
estrecho lazo de vinculación social y espiritual; por otro lado y al final del relato,
oo
encontramos
una de las estructuras
('()

";\bre y cierra, cierra y abre, las obscuras fauces, para encontrar el sendero en
medio de las arenas, cierra y abre, abre y
cierra tus obscuras fauces."
Si el protagonista altera el orden de la
oración, el prodigio no se realiza.
Por otro lado, las palabras memorables
en la tradición, son a menudo aquellas que
llevan una carga mayor de sentimientos de
grupo, que puede ser de temor infantil, de
integración tribal, como los que se refieren
a sus valores morales, religiosos, sociales o
regionales, y en los grupos semialfabetizados, valores patrióticos y de
autoafirmación.
Caso interesante de señalar, es el del
guardador de la tradición oral en Ixcateopan, Guerrero. La tradición fundamental
del pueblo es la que se refiere a que en ese
lugar fue enterrado Cuauhtémoc. En el
relato encontramos una muy vieja
tradición, que cuenta cómo Cuauhtémoc
hubo de acompañar a Cortés en su viaje
hacia Guatemala, cómo el malvado Cortés
asesinó a Cuauhtémoc y luego, cómo unos
servidores leales rescataron los restos a
través de,,.un viaje lleno de penalidades, los
llevaron a Ixcateopan, tierra de origen de su
madre, donde fue enterrado; esta tradición

se mezcla con la tradición contemporánea,
en la que se narra el descubrimiento de la
tumba,realizado por doña Eulalia Guzmán
-y señalo elDo,ia, porque forma parte de la
tradición-, las vicisitudes que sufrió, la injusticia de las autoridades, etc. El
guardador de la tradición -que por cierto, es
un cargo hereditario-, repite en forma
idéntica, no sólo los contenidos de la historia sino los ritmos, cadencias, rimas
espontáneas y actitudes afectivas, ya que el
narrador llora exactamente en el mismo
lugar.
En este caso, la sociedad en la que se da
la tradición es una sociedad semialfabetizada, en la cual la tradición oral tiene mayor
peso que los conocimientos de los hombres
letrados, a los que se llega a sentir como
enemigos.
Al hombre alfabetizado extraña la extraordinaria fidelidad con la que se repiten
las tradiciones orales, ya que en un alfabetizado, un rumor repetido por tres transmisores cambia de tal manera que
difíciJrnente se reconoce el original; según
algunos investigadores este descuido frente
a la palabra hablada se debe a la
mediatización que ésta sufre, como consecuencia del predominio de la palabra
escrita que no requiere de los esfuerzos de
la memoria; pues si bien es cierto, a través
del tiempo, en las tradiciones orales hay
modificaciones, supresiones o ampliacionesy enfatizaciones, estos cambios no se
deben a descuidos de la memoria sino a
selecciones orgánicas que !a propia
comunidad hace del material que recibe y
de ninguna manera son instantáneas.
Por otro lado, hay que tener en cuenta
que todos hemos empezado nuestras vidas
como prealfabetizados. Nuestra tradición

escrita está precedida por nuestra tradición
oral ysi bien nuestra cultura adulta es literal
ygutemberiana, toda ella está contaminada
de imaginería infantil, de oralidad. Para
algunas Poéticas, el creador rastrearía en
las ricas vetas del subconsciente colectivo,
para renovar y vitalizar las formas de su
expresión artística y en el caso de los literatos de su literalidad.
En las primeras formas de la literalidad,
la era del manuscrito, se articulaban de
forma armoniosa lo oral y lo literal, ya que
el estudioso medieval al mismo tiempo que
leía, recitaba lo leído en la cátedra para que
los alumnos lo memorizaran y a su vez lo
repitieran, haciendo que la participación
del conocimiento fuera más amplia. Como
no hay nada nuevo bajo el sol, cuenta Alfonso Reyes en La experiencia literaria que
Itelio, un nuevo rico de la antigüedad, incapaz de entretener a sus amigos y huéspedes
con su propia charla, tenía doscientos esclavos que sabían de memoria sendos libros;
un día discutiendo de sobremesa algún
pasaje de la /liada, Itelio dijo. -A las
pruebas me remito. Hizo señas a su mayordomo, que desconsolado respondió: -Señor, es imposible, la Jliada no puede presentarse porque tiene dolor de estómago.
García Díaz, el estudioso del mundo
musulmán, cuenta cómo durante el califato
de Abderramán I. los nobles cordobeses
hacían traer desde las lejanas tierras de
Arabia ti recitadoras, especies de juglaresas
que cantaban y recitaban los maravillosos
poemas tradicionales y los de la nueva
tradición de la poesía arábigo-andaluza.
Cuenta que en una ocasión Alí-Al-Rabid
invitó a sus amigos a escuchar a Aixa y a
Fátima, famosas cantoras de la época. En
un salón lleno de divanes, narguiles y alfombras, recostados los invitados vieron llegar

a dos mujeres esperpénticas, con las piernas
cubiertas de lodo, los vestidos polvorientos
y desteñidos, las caras tiznadas; serenas y
dignas empezaron a recitar; de sus labios
fluían cálidas, evocadoras y maravillosas las
palabras: amor, palmeras, viento, palomas,
amada, etc., y aquellos hombres cayeron en
un estado de frenesí tal que vaciaron sobre
sus cabezas frascos de aceite yse revolcaban
enardecidos por entre las almohadas y los
divanes.
Ahora bien, los grados de la
alfabetización son múltiples; hay grandes
diferencias entre los pueblos de
alfabetización muy antigua, como los europeos, ypueblos de reciente alfabetización
como los africanos o latinoamericanos. En
Hispanoamérica (que se puede considerar
de alfabetización reciente, aunque no mayoritaria, pues tanto el índice de analfabetismo real y el funcional, es muy alto), los
matices varían de una región a otra y determinan notables diferencias entre regiones
tales como el Cono Sur, la zona andina, la
caribeña, la luso-brasileña; a pesar de ello,
muchas de ellas están marcadas por un
predominio de las formas de la cultura oral
y en última instancia de la oralidad. Por otro
lado también habrá diferencias muy importantes en cuanto a las formas de la
comunicación de predominio oral en los
grupos sociales, sean estos rurales o urbanos, de manera que como dice David Reismann "existen, naturalmente importantes
diferencias entre una tribu prealfabetizada
que depende totalmente de una tradición
oral y una cultura campesina en la cual una
gente no alfabetizada vive dentro de un
ámbito moral e intélectual de una tradición
escrita", fenómeno que es frecuente encontrar en las sociedades rurales o urbanas
marginales, de nuestros campos o ciudades,
como en el caso de extensos grupos de

habitantes de CiudadNetzahualcóyotl o los
grupos chicanos. En el otro extremo del
complejo tramado ente oralidad y literalidad, está el caso de los literatos. En una
sociedad en la que, sea como persistencia
residual o como entorno vital, la oralidad
permea todas las formas de comunicación,
las formas literarias se articulan a partir de
ciertas estructuras psicodinámicas de la
oralidad. Esto es evidente en algunos de
nuestros mejores literatos como Martín
Luis Guzmán, Rulfo, Arreola, Vasconcelos, Yáñez, Revueltas, Fuentes, del Paso,
etc., unos muy conscientemente como en
las Memorias de Villa o el Ulises; otros que
tienen como sustrato dominante los elementos acústicos y melódicos de la oralidad, como los cuentos de Rulfo y Arreola,
que se articulan a una compleja estructura
gutemberiana; por último, algunos como
Del Paso y Fuentes en Noticias del Imperio
y Cristóbal Nonato, a veces claramente diferenciados y en ocasiones absolutamente
amalgamados, juegan con las expresiones
de campo amplio auditivo y una literalidad
desenfrenada. Rastrear estas estructuras en
la literatura mexicana es el objetivo de una
serie de investigaciones que actualmente
ocupan mi atención. En esta ocasión hablaré de Noticias del impeiio, de Fernando
del Paso.
Dado~! límite de tiempo, sólo me ocuparé de tres de estas estructuras:
De las estructuras psicodinámicas de la
oralidad, tal vez una de las más importantes
es la que está relacionada con el sonido y la
relación del sonido a través del oído con la
interioridad de la conciencia y la comunicación humana misma. De los diferentes sentidos del hombre, es el oído el que
permite acceder a la interioridad sin violarla, ya que oyéndola, escuchándola atentamente nos puede comunicar los más

�obscuros y secretos meandros de la conciencia.
Si la vista aisla el oído une, pues como
dice Merleau-Ponty "mientras la vista sitúa
al observador fuera de Jo que está mirando
el sonido envuelve al oyente. La vista llega
a un ser humano de una sol~ dirección a la
vez... sin embargo, cuando oigo, percibo el
sonido que proviene simultáneamente de
todas direcciones, me hallo en el centro de
mi mundo auditivo, el cual me envuelve,
ubicándome en una especie de núcleo de
sensación y existencia..." Es precisamente
la experiencia de campo amplio de las
sensaciones auditivas, una de las estructuras de la oralidad que con mayor eficacia
usa Del Paso en Memorias. ., en la que escuchamos la exasperada, amorosa, violenta, irónica y dolorida voz de Carlota en
esos monólogos-voz interior- que obsesionada es expresión de "sensación yexistencia", es decir, que tiene un poder de
empatía, como la que era capaz de despertar el juglar en sus auditores. En "Memolias" nosotros somos los auditores de Carlota, que nos deja oír su desesperada interioridad.
No, tu madre la archiduquesa amorosa, sabía muy
bien, lo que supo siempre, dónde te habías metido:
en un nido de alacranes, en un avispero, Maximiliano, te lo advirtió Sir Charles Wyl.e. En una
ratonera de la que no ibas a salir vivo,te lo advirtió
mi abuela Amelia, y te lo dije yo, Malimiliano, no
me digas ahora que no le lo dijeyte repelíque todo
era inútil.
Pero yo si quiero hablar de ti. Yo me propuse no
olvidarte nunca y que nadie, jamás, le olvide de
nuevo.

o

V

En el fragmento anterior vemos qu..:
hablar, decir, repetir, advertir, son los pilotes verbales de toda la secuencia, las formas a partir de las cuales Carlota establece

el diálogo con esa ausencia siempre presente que es Maximiliano. En las dos
últimas líneas encontramos otra de las
estructuras fundamentales de la oralidad,
que es su carácter memorioso, su afán de
rescatar para siempre del olvido, para
volver memorable a Maxirniliano.
Para una cultura oral, aprender o saber
significa lograr una identificación comunitaria, empática y estrecha con lo sabido; se
sabe no por un conocimiento libresco sino
porque desde el principio se sabe; así el
narrador del capítulo "Camarón, camarón .. ." dice: "Yo nosé leer ni escribir, pero
escribo en mi cabeza. La de cosas que alli
tengo escritas y no las sabe nadie, a veces ni
yo mismo. Yo sé leer las piedras y los
caminos, leo los montes y los helechos..."
Este leer es el saber escuchar las voces de lo
natural y lo sobrenatura~ las ocultas voces
del universo, viejo tema que los románticos
pusieron de moda y que arraiga en las
formas más entrañables de la oralidad. Son
formas de la experiencia que proviene de un
saber comunitario que posee una fuerza tal,
que le permite ver con una cierta indiferencia el&lt;:onocimiento, diríamos, formal: "a mi
nadie me enseñó a sumar ni a restar. No sé
leer los números ni escribirlos en un papel.
Pero sé sumar las flores y los zopilotes. Sé
restar los días y los muertos...", es decir,
sabe lo que le importa, su entorno vital, no
el mundo objetivado sino el subjetivado.
En el mismo capítulo, se da otra de las
estructuras psicodinámicas de la oralidad,
que es el uso de giros, temas y fórmulas de
una tradición claramente identificable; ya
en el título, inmediatamente se evoca como
estructura ausente el refrán "camarón que
se duerme se lo lleva la corriente" y una
canc1on satírico-burlesca de la
Intervención; frases como "no estoy para

contarlo, ni ustedes para creerme" o el
sustrato rítmico y mnemotécnico de la
canción de los "Diez perritos", que en el
texto, se multiplica innumerables veces,
tantas como franceses muertos hay en la
batalla.
Otra de las estructuras de la narración
oral prin1aria es la descripción acumulativa
o descripción auditiva, que habitualmente
se usa en las sociedades como un recurso de
la memoria, para fijar en el auditor las
características de los héroes o acontecimientos cantados; no en vano el título del
libro. En "Memolias. .. " este recurso es
usado tanto para fijar en la memoria el
carácter agonístico de Carlota como el de
Maximiliano, la variable es que Del Paso
rompe el carácter maniqueo y unidimensional del héroe de la tradición oral, para
enfrentarnos a la polivalencia y
ambigüedad de sus criaturas. Junto a la
descripción acumulativa se da la redundancia como elemento reforzador de imágenes,
estructura que también es utilizada por Del
Paso:
Yo soy María Carlota de Bélgica, Emperatriz de
México y de América. Yo soy María Carlota
Amelia, prima de la Reina de Inglaterra, Gran
Maestre de la Cruz de San Carlos y Virreina de las
provincias del Lom-bardovénelo acogidas por la
piedad y la clemencia austriacas bajo fos alas del
águila bicéfala de la Casa de Habs-burgo. Yo soy
María Carlota Amelía Victoria, hija de Leopoldo
Príncipe de Sajonia-Coburgo y Rey de Bélgicl, a
quien llamaban el Néstor de los Gobernantes y
que me sentaba eu sus piernas, acariciaba mis
cabellos castaños y medecíaqueyoera la pequeña
sílfide del Palacio de l.icken. Yo soy María Carlota Amelia Victoria Clementina, hija de Luisa
María de Orléans, la reina sant.1 de los ojos azules
y la nariz borbona que murió de consunción y de
tristeza por el exilio y la muerte de Luis Felipe, mi
abuelo, que cuando todavía era Rey de Francia me
llenaba el regazo de castañas y la cara de besos en
losJardinesde lasTullcrías. Yo soy María Carlota
Amelía Victoria Clementina Leopolt.lina, sobrina
del Príncipe Joinville y prima del Conde de París,

hermana del Duque de Brabante que fue Rey de
Bélgica y conquistador del Congo y hermana ~el
Conde de Flandes, en cuyos brazos apend1 a
bailar cuando tenía diez años, a la sombra de los
espi~ en Oor. Yo soy Carlota Amelia, mujer de
Femando Maximiliano J~. Archiduque de
Austria, Príncipe de Hungría y de Bohemia,
Conde de Habsburgo, Príncipe de Loreoa, Emperador deMéxico y Reydel Mundo, queoaci_6 en
el Pal:ft:io Imperial de Scbonbrunn y fue el pnmer
descendiente de los Reyes Católicos Femando e
Isabel que cruzó el mar océanoy pisó las_lierras_de
América, y que mandó construir para~• a la onlla
del Adriático un palacio blanco que miraba al mar
yotrodía me llevó a México avivira unc~illogris
que miraba al valle y a los volcanes cubiertos de
nieve, y que una mañana de junio de hace muchos
años murió fusilado en la Ciudad de Querétaro.
Yo soy Carlota Amelia, Regente de Anáhuar,
Reina de Nicaragua, Baronesa del Malo Grosso,
Princesa del Chicbén ltzá. Yo soy Carlota
América de Bélgica, Emperatriz de México y de
América; tengo ochenta y seis años de edad Y
sesenta de beber, loca de sed, en las fuentes de
Roma.

En el ejemplo aunque incompleto se
puede ver con toda claridad el uso de los
tres recursos: la adición, la redundancia y
las estructuras rítmicas, como elementos
que apuntalan el carácter memorioso y al
mismo tiempo dan al texto un carácter
musical y de diapasón abierto que fascina
auditivamente al oyente-lector.
Otro ejemplo memorable es el capítulo
XXI en el que Carlota reinicia su diálogo
con Maximiliano, y que tiene dos vcrt ientes:
la comunicación con la colectividad y con el
individuo "y para decirle al mundo quien
fuiste te lo tengo primero que decir a ti", y
en un terrible juego de oposiciones vamos
viendo desfilar los diferentes Maximilianos: Maximiliano el impávido, el digno, el
justo, el magnánimo, el bondadoso; el
sordo, el inmisericorde, el incrédulo, el
ciego, el comprensivo, el ilustre; el
orgulloso, el romántico, el ingenuo, el elegante, el pensador; el fracasado, el despre-

ciado, el olvidado, el gran pendejo, el infinitamente amado. Pero las voces de Carlota
no nos permitirán el olvido, pues ella está
allí para recordarnos todas las genealo~as,
todas las pasiones que agobian a los trágicos
emperadores:
Porque soy una memoria viva y temblorosa, un_a
memoria incendiada, vuelta llamas, que se ahmenta y se abraza a sí misma y se consume y se
vuelve a hacer y abrir las alas. Porque tengo alas de
ánget me crecieron anoche mientras soñaba contigo, mientras te imaginaba, porque yo no soy nada
si no te inventan mis sueños.

El magnífico monólogo final es muestra
de la increíble capacidad de Fernando del
Paso para ir articulando en maravill~sa an
combinatoria a la estructura narrallva, la
erudición histórica y literaria, con las voces
de una oralidad plena que nos permite, al
oyente-lector en el que nos hemos c~nvertido, seguir sin desviaciones la agob_1adora
historia de estas Noticias -Memonas d~I
imperio que tanto nos dicen y que no~ despiertan otras voces que creíamos olvidadas:
las de nuestras genealogías y pasiones.

�VISTA RAPIDA DEL CUENTO EN MEXICO

Arturo Souto Alabarce
Los apuntes que siguen pretenden dar una
panorámicadelcuentoenMéxico,poniendo
énfasis, sobre todo, en el lenguaje que Je es
propio. Andada la mayor parte del siglo,
esta vista parece posible. Y lo primero que
se columbra es su extraordinario florecimiento. Sin recurrir a estadísticas, es
evidente su desarrollo casi explosivo. Como
testigo, me bastan los últimos cuarenta
años. Multiplicación en diarios y revistas,
talleres, anuarios, ediciones, antologías,
concursos, colecciones, estudios. Pienso,
por ejemplo. en la Revista Mexicana de
Cultura, en la colección Lunes, en los Presentes, en los anuarios de Bellas Artes, en
los trabajos de Emmanuel Carballo, de Luis
Leal, en los actuales de Jaime Erasto
Cortés. En suma, un género cuya vitalidad
corresponde a una demografía y a un contexto histórico expansivos. Y con todo, no
hay milagro. No es que el cuento haya
brotado de súbito. El cuento, como se sabe,
viene de muy lejos. Ha estado siempre aquí.
Pertenece, como la lengua, al aire que todos
-pueblo y escritor- respiran, a un horizonte
tan común que apenas se destaca. El
cuento, pues, es una tradición, un legado,
una forma dejada por los mayores. Está, en
cierto modo, más allá de la lengua, puesto
que en México se cuenta con los antiguos
horizontes indígenas. Y si es así, len qué
consiste lo nuevo a que se acaba de aludir?
No es suficiente hacer números: resulta
necesario referirse a cuestiones cualitativas.

N
"&lt;f'

Un deslinde, un desbrozo; lo que ha
ocurrido en lo que va del siglo es que la
palabra "cuento" ha ido connotando una
forma literaria autónoma, perfilándola,
definiéndola cada vez con mayor precisión,
y debe añadirse: perfección. Es decir, el
cuento entendido como género modernoproducto de la industrialización y el perio-

dismo, de la ciudad yel vértigo, de la ciencia
y la tecnología; el cuento, como casi ineludible traslado del "short story'', se ha
desgajado de su original matriz narrativa.
Cierto es que desde hace mucho se esbozan
condensaciones, pero eran leves e intuitivas. En Riva Palacio, en Sierra, en Delgado,
el cuento parece no desprenderse todavía
del magma en que se confunden mito, leyenda, anécdota, crónica, relato, novela
corta. Todavía hoy, en muchos casos, el
proceso no esta claro. Con frecuencia se
agrupan en un mismo género el aforismo, la
fábula, la parábola, la estampa, el relato
novelesco. Y es que sólo mediante un arduo
proceso de crítica ha ido logrando el cuento
separarse de sus fuentes primigenias. Bien
se sabe que con Poe y Baudelaire se trazan
los primeros rasgos definitorios, por lo que
no debe escandalizar pensar en inglés
cuando se piensa en el cuento moderno. Y
no es aleatorio que su fundación se deba a
un poeta. La apretada estructura del
cuento, su poder de síntesis, se parecen a los
del soneto, el cuento moderno es una forma
culta, tiene un lenguaje específico resultado
de una tradición artística, literaria. Se
apoya en toda una teoría en la que colaboran Poe, Maupassant, Chejov, Wilde,
Kipling, Quiroga, Cortázar y muchos otros
escritores, los más de los cuales han tepdido
hacia el refinamiento estético y la reflexión
crítica. De ahí que los modernistas, motivados por una exigente voluntad de estilo (o
de escritura, si se prefiere), deban contarse
entre los primeros en redondear con nitidez
clásica o ejemplar el cuento en lengua castellana. Díaz Dufoo, por ejemplo, inaugura
el siglo XX con sus Cuentos nerviosos
(1901), y hay en ellos una serie bien trabada
de notas definitorias: brevedad, sentido
unitario, movimiento circular, búsqueda de
la expresión más concisa y estética.

Para perfilar el cuento como forma
artística, los modernistas se sustentan en un
nuevo lenguaje literario que, con plena
conciencia de perfeccionamiento, enfila un
mundo de minorías, de aristocracia espiritual.Abrevan, desde luego, en la tradición
clásica española, pero creyéndose originales, redescubren el francés, ensayan el
inglés e inclusive citan del latín. El horizonte de la lengua materna, las variantes
regionales, el lenguaje popular, claro es,
siguen estando ahí, pero Jo que seleccionan,
deliberada, estudiadamente, és un lenguaje
literario de carácter exclusivo y elitista. Y a
partir de esta forma·-cristali7;ada, a lo largo
de los años sucesivos, se inicia una especie
de ritmo en la evolución de la narrativa en
México; ritmo ert el que se contraponen dos
actitudes opuestas del escritor ante la realidad.
Por un lado, está inmerso en una
tradición primera que todo lo satura: la
tradición de la lengua materna y sus diversas formas dialectales, el habla del pueblo.
Una atmósfera común en la que se vive. Por
otro lado, tiene ante sí la lengua escrita,
literaria: la sublimación artística de una
tradición culta no sólo española sino
también de otros idiomas, sea mediante
traducciones o en vivo. El cuento, pues,
oscila entre estas posibilidades. Un
esquema, desde luego, pero que puede relacionarse con otros esquemas de la historia
literaria. Difícil precisarlo, porque son casi
innumerables las variantes, los matices, y
sin embargo, parecen obvias las correlaciones con otras cosas; por ejemplo, la
dicotomJ'a fantástico-realista del cuento en
México que ha sido observada por la crítica.
Más aún: a primera vista, parece que el
acercamiento a la lengua popular puede
relacionarse con las crisis históricas. Así en

1910y 1968.

Iniciando el siglo en plena paz porfiriana, es bien sabido que a ella se yuxtapone
el conflictivo agregado naturalismo-modernismo. Independientemente de los estilos personales, casi fisiológicos, se percibe
una escuela artística que culmina hacia
1910. Habrá como siempre, rezagos y adelantos, traslapes, pero lo que priva es el
epígrafe y la cita culta, la música y el color
de la palabra, el esmero en la frase, el
énfasis en los valores estéticos de la lengua
por sí misma. Y esto aunado a la perfección
estructural. Discurso todo ello de historias
que, como en Díaz Dufoo, pueden ser
mórbidas o brutales. Pareciera que a una
época de orden público (impuesto ya se
sabe cómo), correspondiese, dados sosiego
y amenidad, permitirse escuchar las voces
más refinadas del idioma. Pero esta paz se
quiebra con la Revolución. El escrito se v.:
obligado a volverse hacia el horizonte de la
lengua común, hacia el lenguaje popular
que se le impone y con frecuencia lo
abruma. Esas voces -que, repito, siempre
han estado ahí- le llegan de lejos y de
antiguo, de la provincia, de la tierra.
Cuandoalguna vez fueron escuchadas en el
pasado siglo, con intención nacionalista,
comoen Prieto y en Altamirano, fueron casi
siempre mantenidas a prudente distancia
por el escritor, literalmente puestas en su
lugar. Con la Revolución viene el cambio; la
lengua del pueblo pasa del mundo narrado
al mundo del narrador. Un proceso gradual, que casi puede ser medido. Pero los
efectos de los hechos sociales no son
mecánicos. Aunque iniciada por Azuela a
temprana hora, se sabe que la narrativa de
la Revolución no se desarrolla sino diez,
quince años después. Será entonces cuanc!• •
aparecen los cuentos del "Dr Atl", de
Muñoz, de Urquizo, años más tarde,

cuando ésta comienza a institucionalizarse.
Vuelto el cuento hacia la tradición del habla
popular, no sólo se democratiza en el aspecto lingüístico, sino que tiende a abrirse,
a desdibujar la forma clásica alcanzada. El
centro gravitatorio se desplaza hacia formas épicas que se estiman de mayor aliento:
crónica, novela. La visión realista predomina.
Los ateneístas, formados en el Porfiriato, se resisten a la esquematización. Contradictorios, a veces equívocos; tradicionales e innovadores a un tiempo, depuran y
profundizan una actitud intelectual que no
dista tanto de la que privaba a fin de siglo.
Verdad es que se oponen a la filosofía
positiva, y a lo que de sensual, sensorial y
suntuoso tiene la estética modernista, pero
también lo es que no renuncian al espíritu,
a las utopías, a la perfección del lenguaje
artístico. A su desconcierto ante el nuevo
estado de cosas, a su confusión política, se
agrega una aristocrática voluntad de estilo.
Los cuentos de Reyes y de Torri, por ejemplo, sutiles, irónicos, fantásticos, están sin
duda orientados hacia una tradición esencialmente intelectual. La malicia culta, el
aforismo, los juegos intertextuales, el
mundo de los libros, en fin, está siempre
presente. Los cuentos de Torri, De fusilamientos, y en especial el que le da título al
volumen y que está fechado en 1915,
cuando el país se incendia, cuando ya
Azuela ha abierto el camino hacia el habla
del pueblo, de la tierra, de la sangre, no deja
de sugerir esa época de violencia, pero se
contiene dentro de sabios, concisos, elegantes límites de expresión. Se mantiene distante, irónico, casr · cínico. Su afrancesamiento (y bien recuerdo sus contagiosos
entusiasmos por Baudelaire, por Nerval,
por el poema en prosa) corre a la par de su
casticismo, de su profunda devoción por la

Edad Media y por los clásicos castellanos.
Guzmán, por su lado, que afronta de lleno
la realidad de su tiempo, que no quiere ser
cuentista, parece un clarividente espectador. Si de su crónica se desgaja, como
cuento, el famoso relato "La fiesta de las
balas", se advierten en seguida dos planos:
el mundo narrado, bárbaro, caótico; el
mundo del narrador: lúcido, transparente.
Y él también busca la prosa más precisa y
eficaz.
Por esos años en que la narrativa de la
Revolución se vuelve hacia el lenguaje
popular, florecen las variedades colonialista e indigenista. Ambas tienen raíces antiguas que reviven al calor de los sucesos
pero se oponen en muchas cosas. Por lo
pronto, en su actitud ante la realidad
lingüística. De la moda colonialista, por
ejemplo, se ha dicho que se trata de una
fuga ante las circunstancias políticas que
sus autores encontraban indeseables. Podría ser el caso de Valle-Arizpe. Una escuela reaccionaria, pues, de evasión. Se olvida, sin embargo, que la vuelta estética al
mundo del Virreinato, de un pasado castizo
ycortesano, no se da sólo en México, sino en
el resto de Hispanoamérica y en España
misma. Tanto colonialismo como indigenismo parecen afincarse en una búsqueda
de identidad nacional, anterior desde Juego
a 1910. El lenguaje, el estilo colonialista,
parten también de la famosa defensa de
Darío frente al inglés y la cultura
norteamericana. Y cabe destacar aquí que
los temas virreinales, como los
prehispánicos, no abundan en relatos rigurosamente puntuales en cuanto a estructura ypureza preceptiva se refiere. Todavía
alienta en ellos la crónica y la leyenda.
Pienso en Abreu Gómez, en Henestrosa.
En Rosario Castellanos, sin embargo, el

�cuento se define e interioriza.
Las formas literarias, al igual que la
lengua, están en gran parte determinadas
por los opuestos tradición-innovación.
Siendo así, el elemento renovador puede
provenir de antiguos horizontes tradicionales, tanto cultos como populares. La
novedad, pues, consiste en el choque con lo
establecido, con lo acostumbrado. Los
cuentos de Reyes y de Torri innovan la
atmósfera literaria de su tiempo mediante
un lenguaje que proviene de la tradición
culta, en buena medida francesa, y no son
ajenos a los ismos de la vanguardia. Silva y
Aceves recuerda al VaUe-Inclán preciosista. El cuento de la Revolución, por I &gt;
contrario, encuentra en el habla popular
frescura y originalidad. El arcaísmo, según
las circunstancias, se convierte en neologismo. Este equilibrio entre lo viejo y lo
nuevo, esta fusión de contrarios, es lo
clásico. Difícilmente mensurable, quizá la
parte renovadora sea mínima. Pero la originalidad está precisamente en ese pequeño
desvío, en ese cambio microscópico con que
el escritor-lúcida o casi inconscientementelleva a cabo en el momento oportuno. En
ese aspecto, Hernández y Rulfo son
clásicos.
Al equilibrio tradición-innovación del
lenguaje le corresponden muchos otros aspectos de estilo y estructura. El predominio
de la anécdota o historia sobre el discurso;
al revés, la mayor o menor velocidad del
ritmo o "tempo"; las perspectivas objetivas
o subjetivas según la voz del narrador; los
espacios exteriores o interiores; el énfasis
en la acción o en el pensamiento. Y todo
esto, a su vez, relacionado con otros planos
de mayor significación: lo nacional frente a
lo cosmopolita, el compromiso y la evasión;
~ en último término, concepciones opuestas

del arte. A grandes rasgos, y coincidiendo
con la pintura de la época, bifurcada
también, estas dos grandes corrientes llegan hasta medio siglo, tiempo a partir del
cual se abren múltiples caminos. Aún dentro de la tradición realista, remozada por
Mancisidor, por Juan de la Cabada, por
Zepeda, por Mojarro, se han escrito nuevos
cuentos muy originales. La intensísima
fuerza expresiva de Revueltas resulta
ahora, en lo literario y lo político, más nueva
que en la década de los cuarenta.
El escritor contemporáneo apenas
puede ignorar el enorme caudal de
información y reflexión literarias en el que
está inmerso. El narrador nato, cándido,
instintivo, va siendo una rareza de museo.
Es casi inevitable que al escribir un cuento
no acudan a su mente mil y una preocupaciones de teoría. Esto no es nuevo, pero
nunca como ahora -y pienso en Méxicohabía sido acumulado un bagaje crítico de
tal magnitud. Escribir a la luz, o a la sombra,
de la crítica, de la filología, de la historia
literaria, tiene efectos inesperados. En
principio es lógico suponer que si la teoría
precede al ejercicio literario, el resultado
será una obra más perfecta, pero muchas
veces sucede -y la literatura rebosa de ejemplos-lo contrario. Y el peligro está a la vista
en nuestros días: contar el cuento del
cuento; escribir para escritores; encerrarse
en un círculo hermético. La tradición culta,
la hiperlucidez, implica equilibrios de malabarista, y entre los muy pocos que lo han
logrado están Arreola y Monterroso. Ycasi
surrealista, sorprendentemente fresco,
Lavín Cerda.
Una nueva aproximación al habla
popular se da hacia 1968. La tragedia de
Tlatelolco se mascaba desde años antes:
tensión acumulada que se dirigía fa-

juego de perspectivas.
talmente hacia un desenlace violento. Y en
tomo de esa crisis histórica se produce una
nueva ruptura lingüística. Prolifera el lenguaje de la "onda"; se quiebra la lengua
literaria establecida. Una vez más el cuento,
en Agustín, por ejemplo, aprovecha el
habla popular. Pero esta vez no se trata de
la provincia, del campo, sino de la ciudad
capital. Un lenguaje popular intensísimo y,
a la vez, limitado y eflfl1ero; una mezcla de
argot urbano yjerga estudiantil, consecuencia de la hipertrofia del Distrito Federal.
Lenguaje de la "onda" que rompe, degrada,
escarnece todo, en consonancia con el
espíritu de rebelión de la época. Espíritu
que, por cierto, pocas veces se ha prod1 1cido
en la ciudad de México. Lenguaje intraducible, no sólo por su obvia dificultad afectiva, sino porque se vuelve sobre sí mismo,
porque su gracia es inherente. De ahí que el
cuento escrito según esta modalidad, vertebrado excesiva, peligrosamente en un plebeyismo provisional, pueda conducir a callejones sin salida.
A los citados extremos de lenguaje culto
y popular, se añaden muchas tonalidades.
Puede pensarse, por ejemplo, en un tipo de
lenguaje neutro: mejor dicho, transparente.
Una escritura que aspira, sobre todo, a la
comunicación de ideas, atmósferas, situaciones, estados de ánimo. Claridad y exactitud. Acercarse, de cierto modo, al lenguaje
científico: ser vidrio puro, tránsito. Evitar la
retórica, el juego verbal en sí mismo. Y esto
se da tanto en cuentos de carácter realista,
como fantásticos. En José Luis Gonzálcz,
en Amparo Dávila, en José de la Colina, el
lenguaje transparente, sencillo en apariencia, puede ser medio de expresión de toda
una complicada teoría narrativa. En los
cuentos de Elizondo, por ejemplo, lo que
destaca de su escritura no es tanto su eficacia idiomática como un sabio y laberíntico

En todo período literario existe una
fase en que los contrastes tradicióninnovación se equilibran para producir la
obra clásica, ejemplar. Muy dificil señalar
dicho punto para el cuento en México,
dadas su variedad y calidad, pero de ser
forzoso hacerlo, habría que pensar en Efrén
Hernández, en Juan José Arreola y en Juan
Rulfo. Creo que mi opinión es común, pero
no puedo ni quiero evitarlo. Rulfo ha logrado en el género obras maestras, como
"Luviana", que no sólo tiene altísima calidad formal por la ligazón de sus signos
textuales, sino porque expresa la interioridad de todo un pueblo. Si de veras existe el
cuento "mexicano", éste es el que más se le
acerca. Imbuido en la tradición del habla
popular, el lenguaje literario de Rulfo la
trasciende mediante una inteligente
estilización, en parte deliberada, en parte
inconsciente. Racional porque se apoya en
la atenta, sensible lectura de otros escritores que le preceden yrodean; porque está
hábilmente hecha, trabada, compuesta.
Subconsciente porque sus símbolos se
proyectan involuntariamente y por ello se
universalizan. En Rulfo, en efecto, se
cumple lo que dijo Salinas a propósito del
poeta popular: el habla se convierte en
fábula, en mito.
Sobre el cuento actual sería imprudente
bosquejar una vista, obvios el número, la
calidad, la conciencia artística, y debe
añadirse, científica, de sus autores. Hace
más años de los que quisiera, el extraño
concurso del Chopo nos reveló a Guillermo
Samperio, a Ricardo Clark, a Vicente Quirarte. Hace menos tiempo, a un concurso
COnvocado por Bellas Artes llegó un
número enorme no ya de cuentos, sino de
libros enteros, a muchos de los cuales no fue

poSible premiar por más que lo merecieran.
Con todo, se vislumbra, creoyo, y esto tiene
sus riesgos -el bizantinismo, por ejemploun exceso de conocimiento, un afán de
nuevas escrituras que se orientan por formaslirnitadas y eflfl1eras del lenguaje, o por
una exagerada preocupación hipercritica.
Y en arte, hay que repetirlo, más vale encontrar que buscar.

�SER Y ESTAR O LAS DIFICULTADES DELA
TRADUCCION FILOSOFICA

Elsa Cecilia Frost
El título de este breve trabajo es equívoco
y puede inducir a error, pues habrá quien
piense -y tema- que se trata de una tediosa,
erudita y oscura disquisición sobre la permanencia y transitoriedad de las cosas
humanas. Pero no es así. Lo elegí porque en
un momento dado me di cuenta de que el
castellano -que alguien calificó de lengua
"no filosófica"- es el único idioma -de los
que yo conozco-que hace tal distinción yde
que ésta puede presentar graves dificultades para quien traduce del castellno a otra
lengua o aun a la inversa. (fodavía recuerdo .una traducción sometida al Fondo
de Cultura Económica que empezaba así:
"Yo estoy un senador muy importante de
los Estados Unidos.. .") Dificultad que es
ejemplar de las que todo traductor encuentra en su trabajo. Porque no hay dos idiomas
-por cercanos que estén- que digan lo
mismo con palabrasygiros idénticos.A ello
hay que agregar el obstáculo que muchas
veces representan los diccionarios que proporcionan casi siempre una larga lista de
términos, ninguno de los cuales nos sirve
para traducir correctamente lo que suponemos que el autor quiso decir. Esto además
en los casos en los que el diccionario nos
hace la merced de registrar el vocablo.
En un instructivo redactado hace
muchos años y que lamentablemente olvidé
en algún cajón del Fondo de Cultura, el
docto'i' Gaos asentó que muchas veces
alguna perplejidad provocada por un texto
de filosofía puede encontrar solución en un
ilibro de cocina! Nada más cierto. Aun me
atrevería a agregar que en ocasiones hay
que recurrir a la acción para salir de dudas.
Pondré un ejemplo. La locución inglesa:
with tongue in cheek no aparecía, en los
momentos en que· me e,a necesario
traducirla, en ningún diccionario a mi al~I canee. Pregunté por aquí y por allá y. . .

nada. Hice entonces lo que la frase decía y
al instante supe, por l¡t expresión de mi cara,
que era tomar las cosas con un grano de sal,
un si es no es humorísticamente.
En el párrafo anterior mencioné ya a
quien me introdujo en los laberintos de la
traducción, el doctor José Gaos. De él
aprendí que lo primero que debe hacerse, si
se pretende traducir filosofía, es armar un
pequeño vocabulario con los términos más
usados por el autor y ensayar una y otra vez
qué palabra castellana conviene mejor
como correspondencia hasta tomar una
decisión y, a partir de ese momento, emplearla cada vez que el término "técnico",
por decirlo así, aparezca en el texto. Es
evidente que la primera dificultad estriba
en dar con el vocablo correcto, pero por
difícil que sea, la elaboración del vocabulario permitirá mantener la misma uniformidad de lenguaje que se encuentra en el
texto original. Sólo así es posible además
establecer en castellano la terminología
propia de un determinado autor y emplearla en traducciones subsiguientes.
También me enseñó que traducir no es
tarea para llenar ratos de ocio, sino un
trabajo arduo que debe alcanzar su propio
ritmo yque, una v~ que se ha fijado éste, no
debe alterarse, so pena devolver atrás hasta
"coger el hilo" de rtuevo. Gaos empleaba
las primeras horas de la mañana para
traducir y, por experiencia, sé que hizo una
buena elección. Porque uno de los mayores
enemigos es el cansancio que nos hace leer
una cosa por otra e incluso saltar de una
palabra que aparece, digamos, en la línea
seis a la misma palabra sólo que veinte
líneas más abajo.
Otro ejemplo. La decadencia de Occidente de Oswald Spengler, Pl!blicada

entre 1918 y 1922, alcanzó tanta popularidad que fue traducida muy pocos años
después por Manuel García Morente, uno
de los más grandes traductores españoles.
La versión es muy buena y se lee sin mayores tropiezos hasta que, de pronto, en
alguna página que no puedo citarporqueno
poseo la edición española, nos encontramos con un frase que dice más o menos así:
"Al entrar en la iglesia de San Lorenzo en
Nüremberg y levantar los ojos, vemos el
saludo inglés que pende de lo alto de la
bóveda." lCómo? lUn saludo inglés (sea
esto lo que fuere) en una iglesia? Aquí sí,
me fue necesario traqucir a la inversa y al
llegar al Englischer Gmss, vi yo también lo
que pende en lo alto de la nave y que no es
otra cosa que la famosa y bellísima
Salutación angélica de Veit Stoss. El cansancio hizo sin duda que Morente tradujera
mecánicamente, sin recordar que el alemán
medieval usaba un mismo adjetivo para
inglés y para angélico (eco quizá de la
famosa frase de San Gregorio Magno:
"Non angli, sed angeli").
lQué condiciones debe tener, pues, el
buen traductor? Antes que ninguna otra
cosa, una paciencia mucho mayor que la del
santo Job (que, por otra parte, bien poca
tenía), paciencia que unida al sentido
común lo llevará, por ejemplo, a buscar un
texto que sabe que existe en castellano en
vez de traducir de corrido (ia tantos pesos
por página!). Cuando falta esa paciencia, y
cierta probidad nos encontramos con textos
del Quijote traducidos directamente del
ruso o con frases bíblicas de indudable
sabor francés. Tampoco se saltará nunca
alguna frase por difícil que sea, sino que con
curiosidad digna de un gato intentará por
todos los medios a su alcance encontrar la
solución y, cuando no lo logre, lo hará saber
sea a la editorial, sea a les futuros lectores

por medio de una nota. Recurso éste del
que no deberá abusar, pues ellfüro sevende
por el nombre del autor y no por las decenas
de notas en las que el traductor expresa sus
dudas lingüísticas o su inconformidad con
el texto.
Quizá llame la atención el que hasta
ahora no haya hablado del necesario manejo de los dos idiomas, pero no lo he hecho
precisamente porque es la base necesaria
del oficio. Y aun me atrevería a decir que es
más imprescindible un mayor conocimiento del idioma al que se va a traducir
(en este caso el castellano) que del idioma
del que se va a traducir. Los dos son básicos,
pero el texto original está ya ahí y no habrá
de sufrir modificaciones. Es la versión castellana la que debe ser eso: castellana y no
un texto duro y extraño que haga difícil o
aun imposible su lectura. Y para que esto no
suceda, habrá que repensar el texto en
castellano, ensayar expresiones, probar
adjetivos, buscar sinónimos, en suma, pulirlo hasta encontrar la forma debida.
Aunque también debe tenerse siempre en
cuenta que la traducción no debe "mejorar" el texto en tal forma que lo que en el
original es oscuro resulte diáfano en castellano.
Sé que existe otra opinión (no creo que
sela pueda llamar escuela) que sostiene que:
la traducción no debe ser otra cosa que un
cristal que permita ver el original sin
deformación alguna del otro lado. La frase
es bonita, pero siempre me he preguntado:
si SO'f capaz de ver y de reconstruir el
original a través de la traducción, lpara qué
la necesito?
Otra de las condiciones básicas para

lograr una buena traducción es, desde
luego, el conocimiento de la materia. N• 1

hay persona, por bilingüe o multilingüe que problema y la solución está en que Sturz es
pretenda ser, que sea capaz de traducirlo también un apellido y corresponde como tal
todo. Para hacerlo habría de conocer los al del compilador y editor de los fragmentos
lenguajes propios de cada una de las ramas de Empédocles (1805). De manera que lo
del conocimiento, hazaña que, desde que sucedió fue que Roces tradujo un apeAristóteles, ha estado fuera del alcance de llido y completó la frase para que tuviera
cualquier ser humano. Pero además del sentido. Una vez hecha la corrección, reconocimiento de la materia, es básico el sulta este texto: "Empedócles, según Sturz,
conocimiento histórico. Sin éste, nos en- dijo ..."
contramos a cada paso con frases ininteliPor merced de Dios y empeño de mis
gibles pese a toda buena voluntad. En el
maestros
del Colegio Alemán, yo manejo
caso de la filosofía y de su correspondiente
tres
idiomas:
alemán, francés e inglés, y he
historia, este conocimiento tiene que estar
traducido
obras
filosóficas de cada uno de
avalado por un estudio sistemático. Aunellos.
Por
esto,
puedo
decir que además de
que, por otro lado, la familiaridad excesiva
las
dificultades
generales
ya anotadas, cada
también acarrea problemas. De nuevo,
una
de
estas
lenguas
presenta
problemas
pondré un ejemplo. Wenceslao Roces es
específicos.
Vayamos
pues
por
orden y
uno de los mejores traductores con que
veamos
cuáles
son.
haya contado la industria editorial mexicana y sus conocimientos históricos y
Los ingleses consideran como tema
filosóficos están fuera de cualquier duda.
humorístico
lo que llaman "las impenePues bien, al traducir la Historia de la
trables
brumas
de la metafisica alemana" y
filosojTa de Hegel, Roces asentó la frase
no
hay
por
qué
negar que de hecho a veces
siguiente: "Empédocles, antes de arrojarse
resultan
impenetrables.
Por una parte, la
al Etna, dijo ..." Yo leí el original para
estructura
gramatical
del
alemán es por
enviarlo a la imprenta y no le encontré nada
completo
ajena
al
castellano.
Las frases -a
raro. Por fortuna, uno de los correctores
veces
exageradamente
largasdeben leerse
desconocía totalmente la historia de la
hasta
el
final
para
encontrar
el
verbo prinfilosofía y vino a preguntarme si la frase
cipal
y
sólo
entonces
puede
empezarse
a
estaba bien. Ya empezaba yo a darle una
traducir.
pequeña lección sobre la vida y muerte de
Empédocles cuando me interrumpió: "Muy
Pero además, el alemán tiene una gran
bien, se suicidó, pero lquién anotó sus
moldeabilidad y puede formar yuxtaúltimas palabras?" Recurrimos al texto
puestos inusitados que, una v~ separados
alemán y nos encontramos con una frase
en sus distintos elementos, nos dan en casmás corta: "Empedokles nach Sturz sagte... •
tellano no un sustantivo, sino una ringlera
La confusión evidentemente debida al cande ellos. Agreguemos que en el lenguaje
sancio, estaba en la palabra Sturz que signiculto-y el filosófico lo es sin duda alguna- es
fica "caída", de modo que literalmente el
usual acudir a palabras de origen latino,
texto traducido debería haber dicho así:
aunque exista un sinónimo de origen ger"Empedócles, después de la caída, dijo.. .".
mano. Asi Heidegger en El ser y el tiempo
Como esto no tiene sentido, el conoutiliza lo que pudiéramos llamar parejas:
cimiento histórico de Roces salvó el abExistenz - Dasein, Historie - Gesc/ric/rte.
surdo y resultó la primera frase. Pero el
Temporalitlit - Zeitlicl,keit, Fundament -

�Gnmd, Interpretation -Auslegung, EssenzWesen, Objekt-Gegenstand, que según el
diccio~ario significan exactamente lo
mismo, pero que en este caso expresan
conceptos cercanos, pero no idénticos. Por
último, si a esto agregarnos que "las brumas
metaf'isicas" lo son efectivamente, nos
daremos cuenta de inmediato de que la
traducción filosófica no es juego de niños.

La versión que José Gaos hizo de esta
obra de Hidegger tuvo muchas críticas, en
especial por su lenguaje abstruso y, como
conseéuencia, su falta de claridad. Tras
Gaos ha habido muchos que han querido
mejorar su versión, pero curiosamente lo
que han pretendido esjusto eso, pues todos
se basan en el texto de Gaos para "mejorarlo". El hecho es que el lenguaje heideggeriano no tiene mejoría posible. Su
alemán es tan arbitrario (aunqu~ sea interiormente sistemático) que ningún diccionario puede ayudar. Cuando a mí me tocó
no traducir, sino revisar la traducción de
Kant y el problema de la metafísica, pude
comprobar la tremenda dificultad de este
autor: A pesar de tener frente a mí un texto
en castellano (y esto es de dudarse, porque
la traductora había puesto una nota en la
que advertía que en determinada frase se
había permitido "cambiar el orden de la
oración alemana", con lo que ya se tiene un
indicio de lo que era su texto); a pesar de
ello y de contar ya con la edición en
español de El ser y el tiempo y en ella con
el vocabulario armado por Gaos, la
verdad es que cada párrafo era tan dificil de
manejar que, al llegar a las citas de Kant
(quien también tiene su fama de oscuro)
me sentía corno náufrago que al fin pisa
una isla. Aunque a veces lo fuera como la
de San Brandán que se hundió con gran
rapidez, porque no era isla sino ballena.
~ Por todo ello, me parece que pedir que la

traducción de cualquiera de los grandes
filósofos alemanes sea clara y sencilla es
pedirle peras al olmo. Los textos alemanes
son difíciles y esto tiene que reflejarse en
cualquier versión que se haga.

La filosofía francesa, en cambio, pretende trabajar desde Descartes con "ideas
claras y distintas" y tanto por ello como por
ser una lengua romance, deja moldear la
traducción con mucha mayor libertad. Lo
mismo, me parece, puede decirse del italiano y del portugués (aunque no pretendo
conocer ninguno de estos dos idiomas y sólo
he traducido, por mera necesidad, un breve
texto de cada uno de ellos). Aquí el
problema estriba precisamente en la semejanza que hace que traslademos con
toda facilidad, en vez de traducir, y el resultado sea una barbaridad.Pourtant, por más
que suene a "por lo tanto", es exactamente
lo contrario; c'est pour cela que no debe ser
"es por ello que", sino simplemente "por
ello" o en todo caso "es por ello porlo que".
Lo más difícil aquí no es la terminología
filosófica, sino las locuciones familiares que
tendemos a traducir literalmente. Como es
evidente, la lista sería interminable, pues
por desgracia caer en galicismo es
facilísimo. A cambio, también es fácil crear
el neologismo castellano cuando aparece
alguno en francés. Si al traducir del alemán
el peligro es alejamos del original, al
traducir de cualquier otra lengua romance
al castellano corremos el riesgo de quedar
demasiado cerca. Como dije antes, creemos
traducir cuando de hecho sólo trasladarnos.
Llegamos, por fin, a ese idioma
engañosamente sencillo que es el inglés.
Desde luego, si lo comparamos con su pariente, el alemán, no puede decirse que tal
sencillez sea un engaño, puesto que de él
han desaparecido (si es que alguna ve-z las

tuvo, cosa que no sé) las difíciles formas
gramaticales germanas. No hay declinaciones, no hay tres artículos al parecer
intercambiables, la conjugación ha
quedado reducida al mínimo yde su remoto
origen común ambas lenguas sólo conservan, aparte del amplio vocabulario que
comparten, el llamado "genitivo sajón".
Las dificultades de traducir del inglés radican en otros elementos.

Por una parte, su uso casi constante de
pasivos, gerundios y el famoso "presente
continuo" que tan mal suenan en nuestra
lengua. Por la otra, debe tenerse en cuenta
que Inglaterra sufrió dos invasiones que
fueron definitivas para el lenguaje. La
primera fue la romana, que introdujo el uso
del latín entre la población y la segunda la
normanda que hizo del francés la lengua de
la corte y de los poderosos. Según me han
dicho, aunque nunca lo he comprobado, de
Inglaterra los alimentos crudos, tal como se
compran en el mercado, llevan un nombre
de origen sajón, en tanto que ya preparados
y listos para servirse toman un nombre de
origen francés. Vestigio actual de la vieja
división entre vencidos y vencedores. Sea
de ello lo que fuere, la verdad es que los
miles de palabras de origen latino contenidas en el inglés pueden sonar e incluso
escribirse igual o casi igual que en castellano, pero su distinta evolución las ha llevado a significados diferentes. Así, actual/y
no es "actualmente", sino que refiriéndose
a las distintas aristotélicas, significa "en
acto", lo que nosotros llamamos "realmente". Casual no tiene que ver con casualidad, sino que equivale a "fortuito", "impensado" o aun, si se quiere "descuidado".
Clerical es, efectivamente, lo referente al
clero, pero también y con mucha más frecuencia, lo referente a los empleados de
una oficina. Genius es genio, pero el ad-

" ble"' "cordial" o
jetivo se usa más para "a,a
"bonachón". Commodities no son "comodidades", sino "mercancías", porque
comodidades se dice conveniences, que
nada tiene que ver con las conveniencias. Y
Jo que es mucho más gra:e, casuafties no
significa "casualidades", smo las baJas causadas por una batalla, un accidente o un
fenómeno natural (que en inglés recibe el
nombre de A et of God, lo que nunca debe
traducirse en forma literal). Los ejemplos
de estas trampas mortales son tantos que
prefiero poner fin a la lista, pero no sin
antes mencionar dos magníficos casos de
confusión.
En el original de una traducción de
filosofía me encontré con la oración
siguiente: "Cuando soñamos con una muerte relativa", lo que me dejó perpleja, pues
no le encontraba sentido alguno, hasta que
leí en el correspondiente original: when we
dream ofa dead relative, con lo que resuM
una traducción mucho menos poética,
aunque más real: "cuando soñamos con un
pariente muerto". El segundo merece destacarse por ser uno de esos casos en los que
el diccionario ayuda a la confusión o aun la
provoca. As~ un traductor poco avezado
asentó en un texto sobre la Reforma que
"Lutero quedó clavado por el toro papal en
Wittenberg." lCómo? lAcaso el emblema
de los Borgia tomó vida y arremetió contra
elfraileagustino? WesqueLuterogustaba
de la fiesta brava? Como resulta evidente,
no se trata de nada de eso, sino simplemente de que el traductor desconocía la
materia y por ello, fiándose del diccionario,
usó lo mejor que pudo la única acepción
que éste le daba. Porque bu// es en efecto
"toro", pero también por haber perdido la
a final del vocablo latino es "bula" ylo que
Lutero hizo fue quemarla.

Hasta aquí, y quizá esto haga pensar en
una gran presunción de mi parte, he hablado de los errores cometidos por los
demás. Pero si no he mencionado los míos
es porque me he esforzado por evitarlos~ al
caer ciertamente en alguno de ellos ha sido
tan de buena fe que aún no me he dado
cuenta de la caída.
Lo que si puedo decir es que, hasta
ahora, una sola ve-z me he visto obligada a
romper mi primera versión y a empezar de
nuevo con un criterio completamente
distinto. Se trató de la traducción de un
artículo de Chomsky en dos partes que me
pidieron para los números3 y4 dePlurol. La
primera parte no tuvo problemas pero al
llegar a la segunda me di cuenta de que la
versión castellana decia exactamente lo
contrario de la inglesa. y no por culpa mía,
sino simple y sencillamente porque este
autor y con él todos los de su escuela dicen
hacer un análisis del lenguaje, cuando de
hecho lo que hacen es analizar un lenguaje
muy determinado, el inglés. P~r . ello
Chomskypuede afirmar que el lenguaJe no
admite la doble negación ydecir una verdad
si se refiere al inglés o incluso al latin, pero
en castellano es usual ypodemos decir "No
hay nadie" con toda tranquilidad. Para
Chomsky, puede ser imprescindible el uso
del pronombre, porque la forma verbal
inglesa sólo cambia en la tercer persona del
singular. Para nosotros su af~a~ón e~
absurda porque nuestra conJugació~ s1
permite omitir el pronombre y saber a ciencia cierta quién es el sujeto. El resultado fue
que no traduje la segunda parte, sino que
me limité a dar la correspondencia castellana de cada una de las palabras inglesas,
manteniendo el mismo orden, a fin de que
el análisis del autor tuviera sentido, aun
cuando mi texto hiciera honor al modo de
expresión de cualquier piel roja de película.

Por primera y única vi::z. (porque desde
luego no he querido meterme de nuevo en
aventuras de este tipo) me encontré con un
texto intraducible. Ylo grave no es que haya
yo producido una versión ridícula, sin~ que
la filosofía, que siempre tuvo pretensiones
de ser universal, se encierra ahora (sin
haber abandonado tales pretensiones) en
una concepción que queda a su vez limitada
por un lenguaje. La nueva filosofia en inglés
se refiere a formas peculiares de esta lengua
que no son -ni pueden ser- universales. En
mi opinión tal filosofia no puede ser
traducida, sino que debe ser repensa~a de
principio a fin, es decir, que un determmado
texto en inglés puede dar pie o ser la base de
otro en castellano. Pero éste tendrá que
abandonar en un momento dado su prototipo para analizar sus estruct~ras
lingüísticas propias. Las brumas metafísicas
de los alemanes se disipan, porque en
última instancia tienen mucho de universales (o cuando menos de occidentales). Pero
quizá el hecho de la intraductibilidad de
estas nuevas modalidades filosóficas redunde en un gran bien ysean el acicate para
crear -y no reproducir- una filosofia.

�SI VIVIERAMOS ENCANADA

Jesús de León
Stephen se define a sí mismo como un ser de
vida intensa y larga lista de aventuras apa-

sionadas. Es inadaptado, rebelde y sin
compromisos. Educado por completo en El
ane de amar de Erich Fromm, busca llegar
a ser un día digno de ese sentimiento.
Frecuenta obsesivamente otros libros, entre ellos Así hablaba Zarat1UStra. Con las
ideas de estas obras mete las narices en el
mundo. Contador de profesión, empleado
de confianza. Por las noches estudia filosofía y anuda los comentarios de sus lecturas
en reflexiones que se adjudica como propias. Todo por mantenerse alejado del
fantasma de lo estéril. No quiere perder la
sensibilidad bajo las nubes grises de una
estadística sin flores.
Tiene familia pero vive solo. Sus padres
y hermanos no pueden aceptarlo, sobre

todo cuando se comporta en forma escandalosa y publica sus puntos de vista en una
abominable revista gay.
Moreno y de sonrisa fácil (osea un hijo
de la chingada) lleva una vida que a simple
vista parece divertida, pero a pesar de ser un
horno de no malos bigotes y buen rating,
sufre a veces su soledad interior que considera como una verdadera catástrofe.
Ha deseado tanto llegar a sostener una
relación, estar bien establecido ... Pero eso
sólo ocurre en otros lados y se siente un
miserable por ubicar la felicidad en otra
parte y no tener el valor de ir a buscarla.
Forma parte del ~ovimiento Homosexual de Liberación. "No te rías -dicen los
comunicados del grupo-, nos morimos.
Somos como las plantas y no soportaremos
toda esta contaminación."
o

V)

Odia a los homosexuales de ropero.

Viven arrinconados, llevan una doble vida.
Si se buscan los valores propios de la jotería,
se encuentran.
Una vez que dejó el closet, no permite
que lo vuelvan a encerrar. Participa en
mítines, plantones, entrevistas. Elabora
cartas de protesta. Nada de eso le parece
insubstancial. Todo lo hace pensando en
esas loquitas lindas que con sus contoneos
inocentes quieren abrir un espacio para sí
mismas.
Se enamora con frecuencia y aunque
jamás es correspondido, no se desmorona.
Está hecho para la lucha: Fromm yZaratustra lo respaldan. Si el amor gay es una
desgracia, es porque vivimos dentro de una
estructura que no lo permite. "Si viviéramos en Canadá...", dice.
Lo cierto es que a veces también es
débil y cuando sus amantes lo abandonan se
vuelve un recluso. Deja de limpiar el departamento, se dedica exclusivamente a ver
la televisión. Sólo las imágenes que le proyecta el aparato son capaces de transportarlo lejos del desorden dela casa, delos platos
sucios de la cocina, de las moscas que llegan
a la mesa. Necesita sobremanera oír voces.
Ver los programas y los documentales
mientras inventa posibles soluciones a esos
temores sin importancia que lo asaltan
cuando se encuentra solo.
La televisión le ha enseñado que cada

quien fabrica miedos y temores absurdos,
los cuales, al final de cuentas, condicionan
y bloquean. Por eso disfruta con gran morbosidad de las transmisiones. Le parece
estúpido que recomienden a la vente vivir
bien cuando es tan difícil vivir aunque sea
mal.

Pero después de todo a veces se ha
servido de esas emisiones. Hace poco conoció a Spiro (siempre bautiza a sus amigos
con nombres sacados de la revista Gay
Power, los prefiere morenos y carnosos y si
se puede también velludos...). Cómo ganar
amigos, una serie motivacional de la televisión, le fue útil para conquistarlo.
Un aroma de riñones llegaba de los
urinarios del bar. Spiro marcaba la música.
Stephen quedó desconcertado. Había algo
en aquel muchacho que desencajaba, pero
acostumbrado a definirlo todo con facilidad, lo catalogó simplemente de sensible y
espiritual. Spiro de jeans, rompevientos y
mocasines. Stephen de negro brillante con
cadenas y cierres.
Nuestro amigo recurrió a Fromm y a
Zaratustra para hacerse uno de sus habituales comentarios: "Podría ser un cuero -se
dijo-, pero le falta la chispa". Para Stephen
la chispa lo decide todo. Tantos años de
flotar en calles y urinarios, un ligue en una
cantina era algo simple, aunque riesgoso.

misma melodía.

Spiro-, a una pistola por ejemplo.

Ya picados como luego se dice, Stephen
decidió tomar las riendas de la conversación desde el principio. Sacó el tema de sus
obsesiones:

Stephen explicó que tener miedo a la
calle no es lo mismo que tenerle miedo a un
revólver. Los temores imaginarios suelen
ser más terribles que los reales. Pero se dio
cuenta de que estaba cometiendo un error.
Nadie se acuesta con alguien tan complicado. Para dar otro rumbo a las cosas invitó a
Spiro a su departamento.

.¿sabes-dijo-, la vida no es como dicen
en la T.V.
Mientras argumentaba iba pensando
en las dificultades de un posible encuentro
sexual, el contrato para ir a la cama, los
rituales, el dü¡ero por si acaso.
-Es hipócrita lo que aseguran esos programas -agregó-. A mí me cuesta mucho
relacionarme con la gente. Creo que es
preferible escuchar música en un bar, ante
el miedo que me da incluso salir a la calle.
Cierto. Stephen prefiere la realidad de
los bares. Por eso pudo asegurar, casi parafraseando el script de un programa que
había visto:

Spiro fue el que se acercó para pedirle
que le ayudara a seleccionar la música.

-Se dice que no hay razón de tener
miedo, que la mayoría de nuestros temores
están fuera de la realidad...

-¿Yo?- murmuró Stephen simulando
sorpresa.

-Yo no tengo ningún miedo -se atrevió
a decir Spiro.

El primer problema fue determinar
cómo lo harían aquella noche. Stephen
sugirió una rifa: papelitos en una azucarera.
Así mientras la víctima sacaba los papelitos
el verdugo era el encargado de ejecutar las
suertes en la cama.
Después Spiro preguntó si la homosexualidad era un fenómeno genético o qué
cosa. Porque a él siempre le dolía mucho.
Stephen hizo una larga explicación para
dejar bien claro que todo se reducía a una
defmición de índole mental. Que no se debe
aborrecer en sí mismo aquello que los
demás enseñaron a odiar en otros: "Al final
la máscara siempre se viene sobre la cara
verdadera", concluyó.
PeroSpiro no pudo creer aquellas palabras que más bien parecían de Fromm o
Zaratustra. Un abuso. Mucho rollo. Por eso
se fue, como se habían ido antes Pit, Jim,
Maurizio... Pero este fue más cruel. Cuando
Stephen trató de detenerlo, el otro dijo:

Stephen movió la cabeza llena de tirabuzones. Ya se sentía corriendo silvestremente y en cámara lenta.

-iPues deberías de tenerlo! -gritó Stephen-. Imagínate nada más la cantidad de
cosas que están pasando allá afuera mientras nosotros platicamos con toda tranquilidad.

-iTodo está perfecto!-dijo-. No creo
que haya otra canción mejor que esa.

-Yo tengo la sensación de que no está
pasando nada- replicó Spiro.

Entonce~ aquél que a final de cuentas
había resultado convincente fue a marcar la

-iPero ocurre!-volvió a gritar Stephen.

"iPinche Espiridión! -recuerda Stephen-. iHomófobo perdido!"

-Yole tengo miedo a otras cosas -aclaró

Va por ginebra. Ha comprobado que

-iClaro!- dijo Spiro.

-iYa párale! iNo me vengas con tus
zaratustras! iA mí me gusta dejarme a veces
y punto!

las imágenes de la tv son más sucias que
Fromm, Zaratustra y los platos. Cierra los
ojos pensando. Todavía se pregunta si
Canadá será mejor.

�PAMELA DEL RIO EN ZACATECAS

Javier Báez Zacarías

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

..

Supe de la existencia de Pamela del Río en
1988 a través de la revista Dosfi/os; en el
número 33 (mayo-junio, págs. 44-46). Me
llamó la atención un evento, ágil, jocoso,
como botaneándose del mundo. Circulan
por estas páginas personajes que lindan
entre el nivel de la ficción y el nivel de la
realidad. Diálogos, entrevistas, declaraciones de novios que dejan ver, tras su
aparente ingenuidad, una sátira profunda,
espada de dos filos, claro está. Pamela del
Río, me dije, Pamela. Un nombre tan sonoro, tan extraño y familiar al mismo tiempo;
parece como si ya lo hubiera oído en otra
parte, tal v~ en una revista, quizá en alguna
conferencia. lQuién es Pamela del Río?,
pregunté casi que envoz alta. Rápidamente
busqué los datos de los colaboradores y lo
único que pude saber fue que nació en
Saltillo, Coahuila en 1954. Ahí está, me
comenté de nuevo, hice memoria, tal v~
estuvo en algún encuentro de escritores, o a
lo mejor enla televisión, creo que pertenece
a los Talleres de Literatura de Bellas Artes,
dije cerrando la revista ytratando de olvidar
el asunto. Pamela del Río. Pamela del Río.
Maldito nombre, dando vueltas en mi cabeza toda la tarde, hasta que por fin pude
olvidarla. Pero como toda bendita maldición se aferra a uno con mil ganchos, sogas,
obsesiones, un día, cualquier día, sin esperarlo, Pamela del Río está frente a mí, meve
casi que sonriendo desde la portada de un
libro mientras sube la escalera de un hotel.
Quiere asegurarme que era ella misma
mientras recordaba fragmentos de su reseña: el cronista de la ciudad haciendo piruetas en un caballo con su esposa sobre los/el
concurso de corbatas, Leo. Releo: Pamela
del Río por nosotros mismos o Bajo el rencor, y el nombre vuelve a salir una yotra v~
desde mi mente. lQuién esPamela del Río?
Así que, sin que yo lo escogiera, más bien
dejándome escoger por el libro, empi~o a
leerlo. La solapa anuncia "Novela
(aventuras y romances)", pero no
encuentro ni una ni otra; a lo mejor la casi

novela, a lo mejor la casi aventura, a lo
mejor el casi romance. Me doy cuenta de
que no soy el úriico que se pregunta quién es
esta muchacha del Río. El libro está hecho
en base a varias voces narrativas, el hecho
de que sean dos los autores es sintomático,
dos veces que se vuelven cien, o mil, todos
tratando de descnbir a "Pamelilla", que se
escurre, que se escapa: "bajo sus níveos
velos", "levitando en una burbuja", "la vida
de Pamela del Río nunca sucedió como es
debido". Nada aprehensible, nada
concreto, romances que nunca llegan a
culminar porque siempre están las rejas de
por medio, la amiga que se adelanta, los
fantasmitas que adoramos (o que nos
adoran), nada corpóreos pero inquietantes
a fin de cuentas. Aventuras que siempre
prometen algo más, provocando ese placer
-no frustración- de cosa que no termina, de
acción eternamente en proceso, en
lujuriosa realización. Y el humor siempre
presente, haciendo irónica la desventura.
Descripciones no difectas, tangenciales,
sugerentes a más no poder, lo siempre
deseado por el arte, decir sin decir, encontrar sin encontrar del todo. Algunas veces
un ritmo mesurando, cadencioso, como en
Lotería; otras, haciendo a un lado puntuación y buenas maneras, dejan salir un discurso a borbotones igual que el miedo,
como en Taba yo esperando el camión;
después el ritmo-rito de La cola del cuyo
que nos hace también bailar maraca bongó
tambores, todos viendo, bailando y viendo
al mismo tiempo el "ama que bailaba en
purititas taras". Con un código que no conozco pero que al mismo tiempo no necesito porque el ritmo me lo dice todo y bailo,
bueno, leo, porque vamos a leer, ha dicho el
bilalao y nosotros calladitos, esperando a
que Pamela se acerque, invitona o desafiante, seductora o histérica invencible, inolvidable. Dejo é~ dijeron ellos y nimangui se
ha abocado a inventarla, a decir muchacha
loca, sirvientes negros, cabello morado,
mansión del Epinicio, y a fin de cuentas

soledad. Y escnbimos mentalmente Los
Capítulos que se le Olvidaron a De León
Contreras. Porque esto no es nada más de
quedarse quietecitos, hay que bailar al ritmo del bongó, danzando, dando zumbos,
"chicote chicoteando". Escribiendo historias nunca oídas con el pelo y con los pies,
llenándonos la panza de kava aunque sea
seguro que va a haber guarabís y guaribás,
porque aquí nada es secreto aunque sí todo
sale por sorpresa, dejando siempre una
puerta abierta por donde se asome el receptor, la 'pequeña trampa' tendida para atraparlo, para encajarle un puñal, para violarlo, para obligarlo a que nos diga quién es
Pamela. Porque en el título está la clave, el
camino que puede unir los dos lados del
espejo: Pamela por nosotros mismos. Es
aquí donde los límites de ficción y realidad
vuelven a juntarse, casi que a unirse, porque
nosotros somos todos; Oliver y Silfo; Ligia
mentira y Sebas muerto en la Trenza; Landois yContreras; Pamela y De León; Usted
lector, y yo; la señora que pasa con su
chiquillo en brazos·y el solitario que se
sienta a leer por las tardes en la alameda. La
novela no escrita, la novela que se rehace en
cada lectura, en cadarelectura. Entonces es
como comprendo bien que "Este libro no
alcanza sólo con releerlo sino que es necesario reescribirlo" (Genette), porque estamos en el límite donde realidad y ficción se
cruzan: Pamela del Río es Dosfilos 33 y
nosotros frente a la mansión del Cerro del
Epinicio. La puerta que nos lleva al mundo
de la ficción se ha abierto. "El, ella, todos
sospechaban algo y todos tenían razón". El
riesgo de quedar atrapado, lector, se lo
aseguro, vale la pena.

Jesús de León y Gabriel Contreras: Pamela del Ríopor
nosotros mismos o bajo el rencor. Dosfilos Editores,
México, 1988, 104 pá~.

�,.,

A LOS CINCUENTA ANOS DE
JOSE EMILIO PACHECO

Lo novedoso en José Emilio Pacheco no es su madure-z artística e intelectual, porque ésta la disfrutamos sus lectores desde
hace ya tres décadas. Lo novedoso y hasta extraño es ver como un escritor de labor tan consistente, diversa y sostenida arriba
este año al medio siglo de vida. Bueno, este accidente cronológico sorprenderá a José Emilio -lo imaginamos- entregado
según su costumbre al silencioso trabajo del homme de lettres cabal.
Y como su obra trasciende ya a otras lenguas y culturas, transcribimos aquí dos muestras del efecto que en recientes publicaciones francesas han causado dos narraciones suyas: Las batallas en el desierto y Morirás lejos.

NUEVO RELATO DEL HOLOCAUSTO JUDIO

del Reich. Este juego de rupturas entre los diferentes p1anos es de un efect o sorprendente
.
y constituye un acierto;
a historia
otro tanto
ya
asa con el procedimiento, perfectamente justificado y coherente: el autor e~gró esa m~era ~ara co:~\:as de la vida

::.n ve= contad~ pero q,e se p,ede oontru- ahora piempre, Pº"I"' el oMdo n;¡:.•:.:;,n~~,1;.bién por fas líneas
política francesa reciente muestran la absoluta necesidad de _ese recuerdo mcesan ~nista co{ltr! Hitler Además usté no es
de un justo tono impresionante: "~sté se creyó todo 1~ quebdice¡ la ~riag::::.. y un poco más adelante: "-Mire usté
· dío verdá Para qué compra el pleito Por qué no escnbe so re os m os e
,
b.d
~: plano no hay derecho a perder el tiempo en eso habiendo tantos proble~as aquí donde p~es ~ornas no ha ha 1 0 nunca
ese problema pregúntele a los mismos judíos y verá Son los dueño~ de casi todos los negoctos- .

Jean-Marie Saint-Lu

Tu mourras ailleu,s (Morirás lejos), José Emilio Pacbeco. Traducido del español (mexicano) por Gérard de Cortanze. Ed. de La Différencc.

Las batallasen el desierto (1981), breve e intensa novela aparecida al finalizar 1987 en la misma editorial, permitía al público
francés descubrir a un autor considerado enMéxicoy en Latinoamérica como uno de los más importantes de su generación.
Poeta, cuentista, novelista, traductor de Baudelaire y de Rimbaud, José Emilio Pacheco nació en México (1939). Mo,ir6s
lejos, su primeranovela, data de 1967. Ya era tiempo que apareciera aqu~ lo extraño es que no haya tentado antes a alguno
de nuestros "grandes" editores.
Es una novela asombrosa, en primer lugar, por la técnica del relato. Detrás de una persiana metálica, un hombre levanta
una de sus láminas con dos dedos, el índice y el anular-lo que no debe ser fácil. Y observa a otro hombre sentado en una
banca de un jardin público, sumido al parecer en la lectura de los anuncios clasificados de El U11iPersal. El aire está
impregnado de las emanaciones de una fábrica de vinagre cercana.
He aquí el ambiente que podría no figurar en los titulares de un diario y ubicarse no importa dónde. En un primer plano,
el libro consta de las inquietas reflexiones de M, que se interroga sobre la personalidad del hombre sentado: teme se
encuentre allí para vigilarlo y perseguirlo. Lo que por su parte conduce al lector a interrogarse acerca de la identidad de M,
de quien conoce rápidamente su gusto "nostálgico" porviviseccionar gusanos con la ayuda de una hoja de rasurar, antes de
arrojarlos aJ fuego. Lo "nostálgico" es un rasgo de ingenio; un simple adjetivo -y el pasado del misterioso personaje es todo
lo que de pronto nos interesa.
Ese pasado es objeto de un segundo relato, superpuesto al primero: la novela se toma el relato de acontecimientos cuya
memoria
no debe extinguirse, porque "olvidar sería un crimen, perdonar sería un crimen. Queremos encontrar la moraleja
de
la historia".

~
11')

Al llegar a estas líneas, ellector no ignora ya que se le propone un nuevo relato del holocausto judío-de todos los holocaustos
judíos. Nuevo, ese relato lo es en los dos sentidos del término: es ésa una de sus bellas cualidades. En efecto, Pacheco amplía
sus propósitos al relacionar las exacciones nazis de la historia reciente con la destrucci~n del Templo de Jerusalén por el
ejército romano de Tito. La historia de M, intitulada significativamente Sa/ónica, es interrumpida por diferentes episodios
delas persecuciones sufridas por los judíos a través de la historia:Diásporo, glosa del historiadorjudeoromano F1avioJosefo,
Grossaklion, relato del extenninio del ghetto de Varsovia, Totenbuch, los campos de la muerte, y Gotterdiimmen111g, el fm

· · éd'tco nazi,· céleób~agrosamente
e por sus experimentos
in vivoal(ilos!nlsanos!)
aplilPero quiénesM? Poco a pocosesabequees un vieJoi:'1.
de la muerte
fmilizar la guerra.
cados a "subhombres" recluidos en campos de exte~o, y que esca~entales Por su uesto el nombre del doctor Mengele
Hastaesposiblequehayasidoempleadoporlosse7cios~etosoCCJ incide~cia ud:zada hábilmente por el autor, el del
de rni:nediato ~e nos ~ene a la mente, pero tamb1 ~ gr;:~d:
r~ io autor realiza ese paralelo, hace ya mucho que el
Maldito
dáe
Fntz
~d
g,ddel
quimilie
~tupdu~:c::;~;~a;d:~amente
co!i;e
obsesionar a su lector. Es ése a todas luces el efecto
lector est convenci o e su s
.
que busca.

~t

·
¡
ue no uede ser para nosotros sino uno de esos cazadores de nazis tan
,oesde_ese
~l persona
senb~aédnoese:t:a~:~
socomdos.momento,
El es eso, cierto,
peroJetam
1
•y cu~ndo
. su identidad nos es revelada, in fine, se impone un momento
de reflexión, reflexión'que se dirige también aJ objeto de la literatura.
" · ,, n una voluntaria frialdad casi científica y el rigor del que observa un fenóm~no
Agreguemos
quecadáver
esa novela
escnta ' co traduc1'da. El traductor acierta en lo más dificil: transmitir, más, allá del ngor
0 di
• a un
estátan
excelentemente
d
seccion
'
.
1 t aJ evocar una historia más punzante que la contada a traves de g1osas e
formal, el inmenso dolor que expenmenta e au or_ o todas artes aunque en un tono casi siempre indiferente. El arte
documentos
lo~ que el horror
t~ansptr:
de esta novelaautén:icos
mexicana en
-y uruversal-nos
concierne
a o . La lit~ratur~ encuentra aquí una de sus más bellas justificaciones.
(De Magazine littéroire.)

~:s

Jean-Marie Saint-Lu

Traducción de Miguel Covarrubias

�JOSE EMILIO PACHECO: CENTINELA MEXICANO
José Emilio Pac_heco: Tu mowras ail/eurs, traducido por Gérard de Cortanze, La Différence, París, 168 pp.; Batailles dans
le déser1, traducido por Jacques Bellefroid, La Différence, París, 96 pp.

máquina narrativa para anular, haciéndola sospechosa, cualquier lectura novelesca de Morirás lejos. Porque, paralelamente
a ese primer relato, José Emilio Pacheco incorpora otra serie de textos que remiten por su parte a la destrucción del templo
por Tito, las torturas de la Inquisición, el arrasamiento del güeto de Varsovia y los campos de la muerte.

A la vez ~eta, cuentista y novelista, dramaturgo y ensayista, crítico y traductor (Beckett, Calvino, Benjamín, Rimbaud ...),
José Emilio Pacheco pertenece a esa generación de escritores nacidos en los años treinta, cuya obra, informada por todas
las aventuras de la prosa y de la poesía, podría dar un poco de aire a una literatura europea prisionera de sus prejuicios.
Porque, como el argentino Juan JoséSaer, José Emilio Pacheco compone una obra refractaria a todas las determinaciones
latinoamericanas.

José Emilio Pacheco está consciente de que hacer una "novela" sobre el holocausto sería una traición e implicaría sobre todo
el riesgo de reducir una verdad tan indudable como monstruosa. Así pues, se le exige al lector que reinterprete las
perversiones det"primer relato -el de "eme"-y resista a todos los artificios de una ficción siempre escandalosa frente al
sufrimiento humano y al carááer irrefutable de los hechos históricos. Mantenido en constante vigilancia por el enigma que
plantea la identidad de los dos personajes, el lector se ve exiliado a un texto trucado, sin referencias, que prolifera por todas
las exacciones cometidas por la barbarie humana: la destrucción del templo de Jerusalén coincide aquí con la del sentido.

Aunque José Emilio Pacheco dispone hoy día de una obra importante (escnbe desde los veinte años de edad), sólo el año
pasado una de sus novelas-Las batallas en el desierlo- se tradujo al francés. Ahora aparece, en una traducción de Gérard
de Cortanze, uno de los textos más célebres de José Emilio Pacheco: Morirás lejos.

Así, en Morirás lejos, indicios, ecos y variaciones sutiles comunican lo imaginario con la realidad, y sus relaciones se invierten,
ya que aquí, como en Hamlet, se le reserva a la ficción, a la mentira, el papel de revelar el crimen yla identidad del asesino,
ya sea pasado, presente o porvenir, porque, como escnbe José Emilio Pacheco, fue un pobre intento de contribuir a que el
gran crimen nunca se repita. Para que así conste.

Las batallas en el desierto cuenta la historia de la americanización progresiva de la sociedad mexicana a la vez que traza el
mapa de las identidades perdidas. La novela, como en el chiste mexicano, narra la historia de la primera generación de
nort~american~s nacidos en México, _la de los muchachos de la Coca Cola y las hamburguesas, versus la de los tacos y el
tequila. Pero, SI Las batallas en el des1e110 puede funcionar como un "Me acuerdo" mexicano -Me acuerdo, no me acuerdo:
lqué año era aquél?-, ante todo se trata de la novela de aprendizaje de los signos de una Norteamérica cromada como el
radiador de un Buick y la educación sentimental de un adolescente conmovido por la madre (medias de nailón y labios
pintados) de un compañero de clase. Autobiográfica -José Emilio Pacheco escribe aquí sus "ilusiones perdidas" sobre un
fondo de melancolía fifties y soledad laberíntica-, Las batallas en el desierlo es un relato de la memoria y de la fundación.

Jean-Diclier Wagneur

De LiberaJion, trad. por Paloma Vi llegas.

Morirás lejos parece a primera vista muy alejada delas batallas en el desierlo. Porque esta novela obedece a otra necesidad
más grave: la de escribir sobre el holocausto, sobre el nazismo. Nacido en 1939, José Emilio Pacheco se plantea, como un
acto ético, la necesidad de luchar en su país contra la ignorancia, el olvido, la banalización y, sobre todo, las reactivaciones
del espectro hitleriano. Además, este libro se vincula a su empresa precedente como una interrogación angustiada sobre las
primicias monstruosas del mundo en quesedesarrollaronsu infancia y su adolescencia.Aquí, el "Me acuerdo" delas batallas
en el desie110 se complementa con un imperativo moral: "No debo olvidar nunca".
Un hombre, "eme" mira a través de las persianas metálicas a otro hombre que lee un periódico sentado en un banco en un
~arque púb_lico. _lQuién es "eme"? lQuién es ese hombre llamado más tarde ''Alguien", que lee su periódico en el parque?
1.Qué relación tienen el uno con el otro? Tales son las preguntas que van a multiplicarse a lo largo del hbro, escrito en la
tradición de un Steme o un Diderot. La narración multiplicará todas las hipótesis relativas a la identidad de los personajes.
Y, muy pronto, "eme" aparecerá como un antiguo médico (!) nazi, un experimentador del horror, refugiado en México
después de la caída del Reich. En cuanto a ''Alguien•: puede, en una total equivalencia, ser a la vez el agente encargado de
su captura, un escritor (lPacheco?) o el otro, cuya presencia insoportable para la paranoia de "eme" es el objeto de todos
sus delirios: ''Tal vez no hay nadie en la banca del parque. O quizá hay seis millones de fantasmas sin rostro".
A partir de esa situación mínima (la referencia al nouveau roman es muy sensible), José Emilio Pacheco construye una

Tomado de LA jornada, 10 de Junio de 1989

�PRODUCCION Y PROPIETARIOS
AGRICOLAS EN EL CENTRO-SUR DE
NUEVOLEON
(1880-1910)*

José Antonio Olvera Sandoval
REGION

El área geográfica de estudio, comprende ta, Linares y Gral. Terán.
una extensión de 9,689 Km2, se divide en
Desde los inicios del siglo XIX, esta
ocho municipalidades: Allende, Cadereyzona agrícola destaca a nivel regional por
ta, Gral. Terán, Hualahuises, Linares,
los volúmenes de maíz y piloncillo que
Montemorelos, Rayones y Santiago. Esta
comercializa en el gran Norte Oriental. El
subregión, a diferencia de otras demarcacrecimiento demográfico que comienzan a
ciones del Estado, se caracteriza por
presentar algunos pueblos norteños (dediposeer una serie de factores fisico-biocados fundamentalmente a la minería, ta
lógicos favorables para las actividades
ganadería, el comercio y en menor medida
agropecuarias y forestales. En las últimas
a ta actividad fabril) durante la segunda
dos décadas del siglo XIX, numerosos
mitad del siglo, posibilitará en un alto
agentes económicos nativos y del exterior,
grado que los agricultores de esta fértil
aprovecharán estas condiciones naturales,
comarca aumenten el volumen de su
que aunadas a la perspectiva económica
producción.
porfirista "del progreso", les permitirán
ampliar sus capitales sobre la base de
Esto adquiere mayor viabilidad en los
diversas explotaciones agrícolas.
noventas con el tendido de las vías férreas;
el ferrocarril comunicará estas tierras con
La zona Centro-Sur, se aísla de la
Monterrey al Norte y con Tarnpico al Sur.
Norte y de la Sur, por las barreras oroEl trayecto que seguía esta ruta denotaba
gráficas que caprichosamente le ha franuna ostentosa fertilidad para el viajero.
queado la Sierra Madre. En medio de estas
Reau Carnpbell, en su Gu(a de México,
barreras naturales se conforma una extenmenciona que los poblados de la zona eran
sa variedad de fértiles valles, de los cuales
" ...toda una comarca bien regada, muy
un gran número son irrigados por los ríos y
distinta de otras muchas que en México
arroyos que se desprenden de las montaatraviesan los trenes".2 Y denomina a la
ñas. Entre los factores geofísicos, éste
municipalidad de Linares como "una
último resulta de vital importancia para
ciudad floreciente entre campos-de caña" .3
comprender el óptimo desarrollo que
tendrán algunas entidades productivas.
De hecho, desde que el ferrocarril
Según informes de la época,1 los prin- llega a Monterrey a principios de los
cipales ríos que beneficiaban la agricultura ochentas, crea las posibilidades para que
eran el Ramos, el Lazarillos, el San Juan, el los agricultores de mayores recursos de ta
Pilón, el Pesquería, el Santa Catarina, el zona importen de Estados· Unidos la
Hualahuises, el Potos~ el Pablillo y el maquinaria, la herramienta y otros enseres
Blanquillo. En algunos lugares de la zona, agrícolas modernos (dado que el trayecto
estos ríos llevaban volúmenes de hasta dos de caminos carreteros entre estos lugares y
mil litros de agua por segundo. Los Monterrey no era muy distante). Ya en
municipios que poseían mayor tributación 1883, el gobernador Genaro Garza García
hidrográfica son Montemoretos, Caderey-

informa que " ...comienzan a aparecer
dispersamente útiles para romper ta tierra,
sembrar y cegar las mieses, molino para la
caña de azúcar, para grano, y molinos que
aprovechando la fuerza motriz del viento,
pueden extraer y utilizar agua en grandes
cantidades" .4
La industrialización de la ciudad de
Monterrey también trajo consigo saldos
positivos para la comarca. No sólo porque
significaba un amplio mercado para los
cereales y el piloncillo debido a su crecimiento demográfico, sino porque, además,
algunas de las industrias regiomontanas
fabricarán importante maquinaria
agrícola. Por ejemplo, la Fundidora de
Fierro de Monterrey, producía molinos
para moler maíz y caña.5

Durante el siglo XIX se producían en
esta zona una amplia variedad de cereales,
gramíneas, hortalizas, frutas y productos
tropicales. Sin embargo, sólo la
explotación del maíz y de la caña de azúcar
(y su transformación en piloncillo) se
realizaban con fines comerciales; el resto
sólo se producía para el autoconsumo.6
El maíz se comercializaba en Nuevo
León (la producción zonal representaba
un 45%), principalmente. en Monterrey y
algunos sobrantes se enviaban a
Tamaulipas. La caña producida en esta
zona se procesaba localmente para
obtener el piloncillo, producto semiindustrializado que tiene en todo el
período una constante demanda en casi
todo el norte del país, desde Chihuahua
hasta Tamaulipas, comprendiendo además

•síntesis de la ponencia ' Vida rural y actividad económica en el Centro Sur de Nuevo León, 1880-1910•, presentada en el VII Seminario sobre la formación del
00

1/'\

Capitalismo; el enfoque regional, celebrado en Morelia, Micboacán, del 9 al 11 de noviembre de 1988.

�a Zacatecas. En esta actividad, Nuevo
León destaca a nivel nacional y fundamentalmente esta zona, que contribuye casi
con el 40% estatal (véase Anexo ID).

período y afectará enormemente a los
productores nativos (medianos y
pequeños) que no pueden competir con los
agricultores estadounidenses.

de eficientes sistemas de riego, sin
embargo, el resto de las unidades de
producción lo obtienen fundamentalmente
por el sistema de temporal.

Durante el período analizado, destacan los municipios de mayor extensión
geográfica y que además disponen de
mayores recursos naturales. Estos factores,
aunados a otros de carácter socioeconómico, explican en gran medida por qué
la evolución demográfica de esta zona -a
diferencia de otras en que suele estancarse
y/o declinar- tiende a ~umentar en forma
constante y casi a duplicarse en cuatro
municipios (véase Anexo I).

Los principales municipios productores de maíz fueron Montemorelos,
Linares, Cadereyta y Gral. Terán. De
estos, Montemorelos fue el que presentó
mayor constancia y volumen en la
producción, debido a que era el que más
terreno dedicaba al cultivo, aproximadamente 1,700 hectáreas. A pesar de que
existían numerosas fincas rústicas dedicadas a este cultivo, sólo 20 haciendas
montemorelenses son consideradas de
importancia y son a propósito las mejor
equipadas y cuyos dueños destacan además
en otras actividades agrícolas. Un caso que
aparenta mayor concentración en la
producción es Cadereyta, en donde sólo
seis haciendas son consideradas como
importantes productoras; en este pueblo se
destinaban alrededor de 950 hectáreas al
cultivo. 7

En cuanto a la caña de azúcar, su
cultivo era más extendido y básicamente
las mejores cosechas se obtenían a través
del sistema de riego. La variedad que más
se cultivó fue la denominada "morada". A
pesar de que necesitaba de doce a catorce
meses para madurar, debido a las heladas
tempranas se cortaba a los nueve meses. El
período de cosecha abarcaba aproximadamente dos meses y a los jornaleros se
les pagaba diariamente un salario que
oscilaba entre 36 y 50 centavos. Una vei.
concluida la cosecha se transportaba a las
haciendas por medio de carretas tiradas
por bueyes·. En estos Jugares se procesaba
para obtener el piloncillo y, en menor proporción, azúcar y aguardiente.

La producción de maíz tuvo sus
mejores cosechas entre 1895 y 1910, siendo
la de 1900 la más alta, con 20.4 mil
toneladas. Pese a que los volúmenes de
producción obtenidos en la comarca
resultan considerables comparados con los
de otras zonas, esta cantidad resulta
insuficiente para abastecer el mercado
regional, principalmente a Monterrey.
Sobre todo, en los años noventas -época
del auge industrial regiomontano- son muy
recurrentes los informes de gobierno que
manifiestan la carencia de este grano.
Quizás ante el aumento de la demanda,
muchos agricultores intentan aumentar el
precio del producto, creando serios
problemas en las ciudades (sobre todo en
Monterrey, donde se ofrecía a un precio
que variaba entre 4 y 6 pesos el hectolitro).
Ante esta situación, el gobernador
Bernardo Reyes decreta que este cereal se
importe de Texas a través del ferrocarril.

Este suceso marcará un rasgo
fundamental al comercio del maíz, debido
a que la política se mantiene en casi todo el
o

\D

Según estimaciones de las autoridades
municipales y de los agentes locales de la
Secretaría de Fomento, la relación entre el
costo de producción y el precio fmal del
producto en las principales fmcas rústicas
de la zona era la siguiente: Allende 2.00/
4.50 pesos; Cadereyta 2.50/3.00; Gral.
Terán 3.00/4.00; Hualahuises l.50/3.00;
Linares 2.50/6.00; y, Montemorelos 0.50/
4.00.8 Además, en Gral. Terán se les pagaba a los jornaleros siete pesos mensuales y
una ración de 16 litros de maíz cada
semana; por el contrario, Linares y
Montemorelos ofrecen siete y seis pesos
mensuales, pero con 70 y 78 litros de ración
maicera, respectivamente.9 Las haciendas
que destacan en esta actividad disponían

Para el período de 1880 a 1895, casi no

se disponen datos acerca de la producción
cañera. Empero, por medio de otras
fuentes, hemos constatado que desde
entonces y hasta 1910, la zona Centro-Sur
es de las principales entidades productoras
del Estado y de la región. En esta actividad
también destacan Linares, Montemorelos
y Cadereyta, que son a fin de cuentas las
poblaciones más irrigadas de la zona,
requisito básico para obtener buenas
cosechas cuñeras. Como se mencionó
anteriormente, se destinaba casi en su
totalidad a la producción de piloncillo, con
relativa excepción de Linares y Cadereyta
que destinan una parte a la producción de
azúcar.10
La producción del piloncillo había sido
durante muchas décadas una de las

actividades agrícolas nuevoleonesas de Nuevo León. Sin embargo, sólo dura
mayor abolengo. Se obtenía en infinidad funcionando algunos años. Es hasta 1892
de haciendas distribuidas a lo largo y ancho cuando se establece en Linares la fábrica
del Estado. Sin embargo, sólo los pueblos de azúcar "Compañía Azucarera Mexide la zona presentan. abundantes exce- cana", fundada por un notable empresario
dentes para el mercado del Norte del país, regional, Francisco Armendaíz.13
sobresaliendo Montemorelos, Cadereyta y
La empresa producía anualmente de
Linares. Según datos de las autoridades
200
a 250 mil kilogramos de azúcar
municipales, en Montemorelos las pringranulado
y 30,900 litros de alcohol;
cipales factorías eran 79, todas utilizaban
funcionaba
sólo durante los meses de
molinos de hierro procedentes de Innoviembre
y
diciembre que era la época de
glaterra y Estados Unidos, cada unidad
zafra.
Poseía
una moderna maquinaria que
productiva utilizaba aproximadamente a
incluía:
molinos
para caña, aparatos de
70 trabajadores y les ofrecía un salario de
azufrar,
defecadoras,
clarificadoras, filtros,
15 pesos al mes; el kilograma de piloncillo
centrífugas,
granulador,
secador y máquise vendía a diez centavos. En cambio,
nas
para
aprensar
en
cuadros.
Requecía
Cadereyta y en menor grado Linares,
como
materia
prima
1,442
toneladas
muestran una mayor concentración en
cuanto a la modernidad de la producción. métricas de caña de azúcar, 47.9 toneladas
Cadereyta poseía 228 factorías en las cua- de maíz, 3 de cebada y 20 de centeno; los
les sólo 26 disponen de maquinaria mo- primeros dos productos los obtenía en la
derna, de estas sólo 3 molinos de hierro localidad y el resto en Coahuila y Puebla,
utilizan fuerza de vapor, 22 fuerza respectivamente. Estaba unida por un
hidráulica y el resto fuerza animal; Linares ramal a la vía del ferrocarril. Utilizaba
tenía 45 fábricas de piloncillo con molinos fuerza de vapor de 500 caballos, consumía
de hierro, de los cuales 22 utilizan fuerza aproximadamente 1,231 cuerdas de leña
hidráulica y el resto anima~ empleaba con valor de $2,250.00; también utiliza
aproximadamente a 950 trabajadores y se como combustible el bagazo de la caña de
les pagaban 31 centavos. La temporada de azúcar. Tenía seis empleados que ganaban
137 pesos mensuales cada uno y 62
molienda duraba 75 díás. 11
operarios con salarios de 75 centavos
En este rubro, más que en otro, se diarios. 14
resalta un notable grado de concentración
Hacia 1895 comienza a destacar en
productiva. Por ejemplo, en Hualahuises
Montemorelos
y en menor medida en
sólo tres haciendas producen más del 90%;
Allende y Linares otra nueva actividad; la
en Montemorelos cuatro haciendas producen el 24.7%; y en Linares 16 producen producción citrícola. Este producto se
diferenciará del resto por varias razones.
el65%.12
Para empezar, su producción se destina
La producción de azúcar tenía un radio fundamentalmente al mercado norteamede actividad más estrecho. Fue en ricano, su eficiente explotación requería de
Montemorelos en el año de 1844 cuando se fincas bien dotadas de riego e infraestableció el primer ingenio azucarero de estructura, no necesitaba grandes exten-

siones de tierra para obtener cosechas
lucrativas y, sobre todo, su instauración
original en Montemorel9s corrió a cargo
de agentes económicos provenientes del
extranjero, principalmente norteamericanos.15 Estos personajes vienen a culminar
un proceso de modernidad capitalista que
ya se venía presentando desde los años
ochentas.
Dichas- innovaciones económicas se
manifiestan en el ·"uso burgués" de la
tierra, en la aplicación de la técnica
agrícola más eficiente, en la utilización de
modernos y rápipos medios de comunicación, en la búsqueda de mercados más
distantes y lucrativos y, además, en las
nuevas relaciones salariales que comienzan a imponer algunas unidades productivas y que consisten en el pago de
salario en dinero y de proporciones
comparables a las ofrecidas en la industria
regiomontana (esta situación se presentará
sobre todo en la citricultura).16
Los agentes económicos que imprimen
el sello capitalista a la tierra de la Zona
Centro-Sur, serán personajes tanto del
interior como del exterior. En el caso de
los foráneos habrá que distinguir dos
grupos. Uno de ellbs lo constituyen los
empresarios regionales que pese a que
tienen su principal fuente económica en
Monterrey, también invierten capitales en
los municipios de la comarca. Tal es el caso
de los Izáguirre-Maíz, Miguel Ferrara,
Valentín Rivero, Jerónimo Trevi.Jio y sobre
todo, Francisco Armendaíz; todos disponen de sendas unidades productivas en
los municipios de Allende, Cadereyta y
Linares. El otro grupo estaría representado por los norteamericanos que
desde fines de los ochentas comienzan a
O\

.....

�experimentar la implantación de patrones
citrenses en esta zona y que empieza a
culminar en Montemorelos a partir de
1895 (a partir de entonces y hasta 1910,
este producto ocupará en este municipio el
tercer lugar en importancia). Esta
actividad, que fundan Joseph Andrew
Robertson, John Wilmot Taylor, Ricardo
Mitchel, León N. Stwart y otros
norteamericanos más, resulta de vital
importancia para los años posteriores al
movimiento armado de 1910, ya que será
esta actividad la que predominará en la
mayoría de los pueblos de la zona.
La intromisión de estas personalidades

en la zona, corrobora de alguna manera las
ventajas que estas tierras podían ofrecer
para la ampliación de los capitales rústicos,
que aunados a las relaciones políticas que
este grupo de propietarios pudiera tener
con las autoridades poñrristas de la
localidad, la perspectiva se tomaba más
favorable. Tal es el caso de Francisco
Armendaíz, quien en 1898 recibe del
ejecutivo estatal dos concesiones para
aprovechar las aguas de los ríos en el riego
de sus tierras de Cadereyta; el 17 de marzo
recibe autorización para aprovechar aguas
del río San Juan por la cantidad de 1,500
litros de agua por segundo y el 14 de
octubre recibe concesión para explotar las
aguas del arroyo de San Diego.17
De los agentes económicos nativos,
sobresalen aproximadamente una veintena
de propietarios que destacan en dos o más
actividades agrícolas. Al igual que el grupo
anterior, disponen de tierras bien equipadas con sistemas de regadío y poseen
además moderna técnica agrícola. Algunos
de ellos son dueños de más de cinco fincas
agrícolas, otros sólo disponen de dos o tres.

La gran mayoría de estos propietarios se

localizan en los municipios más productivos, principalmente en Montemorelos y Linares. Al igual que los personajes
anteriores, las fuentes de la época también
los señalan como las personas "más
prósperas" de la comarca.
En este sector suelen destacar grupos
parentales que ostentan en conjunto más
de diez propiedades. En el período
analizado, hemos detectado sobre todo a
cuatro familias: los Berlanga, los Parás, los
Ballesteros y los Echavarría (ver anexo
IV). Estos propietarios tienen su principal
asiento en Montemorelos, a excepción de
los Berlanga que disponen de diferentes
propiedades en el sur de Nuevo León y en
San Luis Potosí. Estas personalidades no
sólo participan eficientemente en el grueso
de las actividades agrícolas, sino además,
muchos de ellos realizan actividades
comerciales en las áreas urbanas de los
pueblos en mención, y sobre todo,
refrendan su hegemonía local ostentando
los altos puestos políticos del municipio. 18
Los 25 propietarios seleccionados
disponen de 92 propiedades (entre
haciendas y ranchos); en Linares disponen
de 39 propiedades y representan el 29% de
la concentración agraria; en Montemorelos tienen 45 y ahí la concentración
representa un 10.2%.19 En general, las
tierras de labor de esta zona se encontraban muy subdivididas, sobre todo en
Allende y Gral. Terán. Sin embargo, las
propiedades de estos personajes se
localizan en las áreas de mayor irrigación
natural. Es por ello, entre otras cosas, que
destacan económicamente en la producción agrícola zonal, ya que estas actividades, para brindar eficientes cosechas

requerían constante riego, como es el caso
de la caña de azúcar y de los cítricos.
La producción agrícola zonal que se
había integrado en gran escala con la
economía regional y del norte del país y, en
menor medida, a la internacional con el
Sur de Estados Unidos se interrumpirá a
partir de 1912-13, cuando los estallidos
revolucionarios desestabilicen gran parte
de la economía nacional e incluso a nivel
local también se presentarán notables
incidencias sociopolíticas2° que afectarán
el aparato productivo zonal que durante
los años poñrricos se había mantenido
inalterable.
Notas
1.- Nuevo León Reseña geográfica y estadística,
Libreria de la Vda. de Ch. Bouret, París-México,
1910, pp. 6-31.
2.· /bid., p. 11.

3.- /bid., p. U.
4.· Archivo General del Estado de Nuevo León (en
adelanteAGENL), Memorias de Gobernadores,
septiembre 16 de 1883, p. 11.

5.- AGENL, Secmaria de Fomento, 1899.

6 · La ganaderia también fue importante en algunos
municipios de la zona, sobre todo en Gral. Terán,
cuya producción de ganado mayor destaca a nivel
estatal durante todo el período analizado; en
menor proporción está Cadereyta, que destaca
en la producción porcícola.
7.- AGENL, Secretaria de Fornen/o, Expediente
relativo a las muestras de productos agrícolas
enviadas a la Sría. de Fomento, Monterrey, enero
5 de 1899.

8.- AGENL, /bid., Expediente con los cuestionarios
sobre agricultura, horticultura, silvicultura, caza y
pesca remitidos a la Sría. de Fomento,
Monterrey, abril 13 de 1902.
9.- AGENL, /bid.

10.· AGENL, /bid., Expediente que contiene los
cuestionarios elaborados por la Sría. de Fomento
acerca del cultivo de la caña de azúcar, la
elaboración de azúcar y panocha, Monterrey,
mayo 30 de 1895.

11.- AGENL, /bid., Expediente relativo a las noticias
rendidas a la Sría. de Fomento sobre la industria
en general en el Estado, Monterrey, agosto 18 de
1896.

12.· AGENL, lbid., Expediente relativo a los dalos
sobre industrias correspondientes al año de 1902,
Monterrey, diciembre 4 de 1902. Loe porcentajes
se obtuvieron cuantificando los datos que
aparecen en las listas de los productores de
piloncillo.

13.• Las actividades económicas que este personaje
desempeña en algunos lugares de la región, han
sido analizadOs y descritos por Mario Cerull~ en
Butguaía y capilalismo en Mo111errey 1850-1910,
&amp;l. Claves Latinoamericanas, México, 1983.
Francisco Armendaíz, tiene otra fábrica de
azúcar en Monterrey, en la demarcación
denominada "Gonzalitos", la cual producía
anualmente 182 toneladas de azúcar y 50,000
litros de alcohol
14.• AGENL, SecreJaria de Fomento, Expediente con
los informes sobre la existencia de fábricas de
azúcar granulado y de cuadros, Monterrey, abril
20de 1900.

IS.· Esto lo hemos ampliado más en: José Antonio
Olvera Sandoval "La citricultura de
Montemorelos. Sus inicios (1890-1910)", en
MarioCerutti (Coord.) Mo111erreyNuevo León El
Nores~ Siele estudios históricos, ¡¡:(I_ Facultad de
F'llosofia y Letras de la UANL, Monterrey, 1987,
pp. 151-175.
16.• lbidcn.
17.- AGENL, SecreJana dt Fomen10, 1899.
18.• Véase, José Antonio Olvera Sandoval, Op. Cit.,
pp. 164-165, ahí se mencionan los bienes que
poseían algunos integrantes de estas íamilias.
19.• El cálculo se hizo sobre la base de dividir el

número de propiedades del grupo seleccionado
con el resto de los demás propietarios. Aún no
disponemos de la información suficiente
respecto a la magnitud y extensión de las
llnidades productivas; sólo para el caso de

Linares existen datos completoe.
20.· Las diferentes calamidades que afrontan algunos
pueblos de estos lugares después de 1910, se bao
descrito en: José Antonio Olvera SandoYal, "En
el sur de Nuevo León amovilidad social", El
Porvenir, Sec:c. Cultural, Monterrey, 20 de
noviembre de 1987.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

JACQUES PREVERT. Nació en Neuillysur-Seine, Francia, en 1900ymurió en 1977.
Poeta de la vida cotidiana, incorpora a su
obra el humor negro y el surrealismo;
también guionista de cine (Los visitantes de
la noche de Marce! Cam, etc.) y letrista de
canciones populares ("Las hojas muertas",
"Bárbara", etc.). Su ballet Le Rendez-vous
con música de Kosma y escenografía de
Picasso, se estrenó en el TeatroSarah Bemhardt (París, 1945). Algunos de.sus libros de
poesía traducidos al español: Historias,
Palabras, La lluvia y d sol, Espectáculo y
Fatras.
MADELEINE CHAPSAL. Véase Deslinde núm.19.
ROMAN INGARDEN (Cracovia, 18931970). Discípulo de Husserl en la Universidad de Friburgo. Se doctoró en 1918 con
una tesis sobre Bergson. Fueron temas
constantes de sus estudios el objeto de la
obra de arte, la música y la arquitectura.
Una de sus obras se titula Das literorische
Kunstwerk. Eine Untersuchung aus dem
Grenzgebiet der Ontologie, Logik und
literatwwissenschaft (La obra de arte literaria. Investigación en la zona limítrofe de la
ontología, la lógica y la ciencia de la literatura).'
MARIANNE TOUSSAINT (Torreón,
Coahuila, 1958). Es estudiante de letras
hispánicas en la Facultad de Filosofia y
Letras de la UNAM y coordinadora de
talleres literarios -a nivel vocacional en el
IPN. Ha publicado: Esta cuchilla móvil
(poesía, 1982) y Caligraf(a de Ariadna
(poesía, 1987).

'&lt;:t
~

AGUSTIN CUEVA. Sociólogo ecuatoriano radicado en México, especialista en el

tema latinoamericano. Autor, entre otros
títulos, de El desarrollo del capitalismo en
América Latina.
GONZALO CELORIO. (México, D. F.,
1948). Licenciado, maestro y doctor en
letras por la UNAM. Profesor de letras en
El Colegio de Méxicoy en la UNAM, donde
funge además como Coordinador de Difusión Cultural. Como crítico, es autor de El
suma/ismoy lo real maravilloso americano
(1976), Tiempo cautivo. La catedral de México (1980),Para la asistenciapública (1985)
y Los subrayados son míos (1986).
EUGENIA REVUELTAS. (México,D.F.,
1934). Ensayista. Maestra en letras hispánicas por la UNAM. Profesora de la Facultad
de Filosofia y Letras de la misma Universidad. Ha publicado: Vida y poesía en la obra
de Alfonso Reyes (1979), Novela mexicana
contemporánea I (1985), Revueltas en el
banquillo de los acusados (1987), entre
otros títulos.
ARTURO SOUTO (Madrid, 1930). Maestro de la Facultad de Filosofia y Letras de la
UNAM. Elaboró para el Programa Nacional de Formación de Profesores (ANUIES)
una serie de opúsculos didácticos: El lenguaje literario; Relación de la literatura con
las otras artes; literatura y sociedad; El
ensayo y Siglo XIX: romanticismo, realismo
y naturalismo.
ELSA CECILIA FROST. Traductora del
alemán (Kant y elproblema de la metafísica
de Martín Heidegger) y del francés (Las
palabras y las cosas de Michel Foucault),
labora en el Centro Coordinador y Difusor
de Estudios Latinoamericanos (UNAM).
JESUS DE LEON (Saltillo, Coahuila,

1953). Colaborador del suplement
cultural Aquí vamos (periódico
porvenir), Deslinde y otras publicacion
regiomontanas, ha pertenecido a vari
talleres literarios en esta ciudad ycoordinado el taller de narrativa del Instituto de
Cultura de Nuevo León. En Saltillo estudi
la normal básica y la superior, y rear
estudios de maestría en lengua y literatura.
Ha publicado: Nos llamarán a todos (volumen colectivo de cuentos), Afuera hay un
mundo de gatos (cuentos, 1987) y Pamela
del Ríopornosotrosmismos o bajo el rencor
(cuentos, 1988). Es miembro del consejo
editorial de la revista Dosfilos.
JOSE
ANTONIO
OLVERA
SANDOVAL. Licenciado en historia, egresado de la Facultad de Filosofia y Letras
de la UANL, donde se desempeña como
investigador. Maestro del área de humanidades en el Tecnológico de Monterrey.
Miembro activo de la Asociación de Historiadores del Noreste A.C., ha publicado
varias investigaciones de tipo regional en
volúmenes colectivos y revistas especializadas.
ALFJANDRO DELGADO. (Morelia,
Michoacán, 1954). Fotógrafo, pintor, ensayista, poeta y narrador, hizo estudios de
cinematografia en la UNAM, y actualmente es profesor de artes plásticas en el
Instituto Michoacano de Cultura. Ha participado en exposiciones individuales ycolectivas en Guadalajara, Monterrey, la ciudad
de México, Los Angeles (EEUU) y otros
lugares. Ha publicado: Ponagmf(as I: Detrás de pue,tas ce1TOdas (dibujos), La elegía
de los triángulos (ensayo), entre otros títulos.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376474">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376476">
              <text>1989</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376477">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376478">
              <text>23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376479">
              <text> Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376480">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376481">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376501">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376475">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1989, Vol. 8, No 23, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376482">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376483">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376484">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376485">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376486">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376487">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376488">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376489">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376490">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376491">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376492">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376493">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376494">
                <text>González Corona, Andrea, Tipografía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376495">
                <text>01/01/1989</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376496">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376497">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376498">
                <text>2015565</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376499">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376500">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376502">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376503">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376504">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11388">
        <name>Crítica literaria</name>
      </tag>
      <tag tagId="28418">
        <name>Jacques Prévert</name>
      </tag>
      <tag tagId="28420">
        <name>Literatura crítica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28422">
        <name>Propietarios agrícolas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28419">
        <name>Semana</name>
      </tag>
      <tag tagId="28421">
        <name>Voz azul de un pez</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13634" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11701">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13634/DESLINDE._1989._Vol._8._No._24._Abr-Jun._0002015564.ocr.pdf</src>
        <authentication>b097ee2e48bca3620fd671332358a8b1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377176">
                    <text>En este número
Teoría Literaria
Roman lngarden: La naturaleza estratificada de la estructura no agota la esencia peculiar de
la obra literaria. Aún será necesario descubrir qué elemento estructural hace que cada obra
literaria tenga un "principio" y un "fin", a la vez que le permita "desplegarse" en el curso de
una lectura en su longitud específica de principio a fin.

Poesía
COMPOSICION FRANCESA
El joven Napoleón estaba muy delgado
y era oficial de artillería
más tarde llegó a ser emperador
entonces tomó una barriga y muchos países
y el día en que murió aún tenía
barriga
pero se había vuelto más pequeña.
Jacques Prévert

Traducción
Eisa Cecilia Frost: lQué condiciones debe tener, pues, el buen traductor? Antes que ninguna
otra cosa, una paciencia mucho mayor que la del santo Job (que, por otra parte, bien poca
tenía), paciencia que unida al sentido común lo llevará, por ejemplo, a buscar un texto que
sabe que existe en castellano en vez de traducir de corrido (ia tantos pesos por página!).

Sociología
Agustín Cueva: Si de algo sería injusto acusar a la Nuev-c1 Derecha estadounidense, es de falta
de franqueza, coherencia o lucidez. A ratos su pensamiento puede parecer incluso tosco, pero
esta misma bronquedad traduce un férreo designio de ir directamente "al grano", es decir,
a lo que considera esencial para sus intereses.

Historia Regional
José Antonio Olvera: Hacia 1895 comienza a destacar en Montemorelos y en menor medida
en ·Allende y Linares otra nueva actividad: la producción citrícola. Este producto se
diferenciará del resto por varias razones. Para empezar, su producción se destina fundamentalmente al mercado norteamericano...

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Aores Aores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 24 / VOLUMEN VIII/ ABRIL-JUNIO DE 1989

CONSEJO EDITORIAL
Nora Berumen de los Santos
Manha Casarini Rato
Annando González
Miguel Gonzálcz.__
María de los Angeles Pozas
Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humbcrto Salazar
TIPOGRAFIA
Andrca González Corona

Los anículos sin finna son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO.

Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

�SUMARIO

CENTENARIO DE ALFONSO REYES

DE ALFONSO REYES
3 CENTENARIO
Alfonso Rangel Guerra
PARA ACERCARSE A ALFONSO REYES
5 José
Emilio Pacheco
RETRATO DE ALFONSO REYES
9 Jean
Cassou
MISTRAL Y TERESA DE LA PARRA
13 GABRIELA
EN EL PARIS DE ALFONSO REYES
Paulette Patout
ALFONSO REYES AL CRUCE DE LOS CAMINOS
20 James
Willis Robb
VISION DE ANAIIUAC, EL CREDO MEXICANO DE ALFONSO REYES
25 Hefü1 María Corral
REYES ENTRE LIBROS
31 ALFONSO
Alfonso Rangel Guerra
DE ALFONSO REYES EN LA LITERAWRA MEXICANA
38 ELJoséLUGAR
Roberto Mendirichaga
ALFONSO REYES -SOBRE GOETHE
42 María
Zarnbrano
MARIA ZAMBRANO y ALFONSO REYES, O DE LA PASION POETICA

46 Y LA UTOPIA
Héctor Perea

REYES EN LA HISTORIA DE LA TRADUCCION
47 ALFONSO
Aída O'Ward
MJTOLOGIA
52 Marguerite
Yourcenar
CARTAS A ALFONSO REYES
56 Juan
Ramón Jiménez

Jrs'

CUADERNO 3: ARBOL DE POLVORA
Alfonso Reyes

Ilustran este número viñetas de Héctor J. Marines

Nos congrega hoy Alfonso Reyes en el
centenario de su natalicio y su
celebración se significa como un
reconocimiento al magisterio moral e
intelectual de este humanista mexicano
del siglo XX, cuya obra se proyecta en
el ámbito de la lengua española, en el
marco de la cultura occidenJal.
.1./fonso Reyes vivió la vida y vivió
la literatura. Caso singular de escritor
entregado plenamente a su vocación,
en su obra revela al hombre dedicado a
la creación del mundo por la palabra,
pero atenJo también a la interpretación
de su tiempo y de su circunstancia.

supremacía del espíritu y la inJeligencia,
la posibilidad de la convivencia humana.
"Cu.ando la inteligencia trabaja como
agenJe unificador sobre su propia
sustancia -escribió Alfonso Reyesproduce la cultura." En este concepto
humanista de Alfonso Reyes se
hermanan también el valor estético y el
valor moral. Por esta vía se llega al
equilibrio de la conducta, ptro también
al reconocimiento de la condición
superior de la inteligencia en las tareas
individua/es y colectivas. En
congruencia con el pensamien10 de la
antigüedad clásica, Reyes se declaró
"fiel a un ideal estético y ético a la vez,
hecho de bien y de belleza".

En sus páginas enconJramos la
belleza poética y la f zcción literaria,
Pero la tarea unificadora de la
pero también las reflexiones sobre el
cultura,
lejos de igualar y simp/if,car lo
ser nacional, la condición humana y el
valor del trabajo intelectual. La obra de que por naturaleza es diferenJe, hace
Alfonso Reyes, iniciada en los primeros posible la permanencia de las
años del siglo y continuada hasta su condiciones propias y diversas de lo
muerte, tiene hoy ante nosotros, en los humano, lo que implica además que la
umbrales del nuevo siglo, la virtud de vida pueda responder con sus mismas
mantenerse viva y moderna, capaz de fuerzas los embates de la existencia.
Por eso afirma Reyes que la cultura
aportar respuestas a nuestra realidad.
como vida unificada, no es otra cosa que
Para Alfonso Reyes, la cultura la capacidad de relación de las
cumple una función unifzcadora. En la diferenJes partes del ser, sin mengua
dispersión de la existencia, la cultura es del movimiento propio de la vida.
coherencia y unidad. Por lo mismo, la
Desde su paso por la Escuela
cultura es también concordia y
Nacional
Preparatoria, Alfonso Reyes
consecuentemente
manifestación
suprema de lo humano. Esta capacidad hizo suya la sentencia clásica, recogida
integradora de la cultura hace posible el de la Epístola Moral a Fabio: "/gua/a con
diálogo de los hombres y sustenta por la vida el pensamiento." El ser y el
igual el hacer y el pensar, la teoría y la pensar integrados para impulsar la vida
práctica. En la cultura se erige, por la y sus acciones con la fuerza superior de
la razón creadora, es decir, llevando la

existencia a la altura del pensamiento.
Bajo esta luz, la obra de Alfonso Reyes
se explica a un mismo tiempo como
búsqueda de conocimiento, revelación
del sentido de la acción creadora y
expresión del continuo hacer de la vida,
pues ésta quedó manifiesta en sus
páginas, donde nada humano le fue
ajeno. Esta significación humanista
establece una Unea continua de
comunicación en toda la obra de
Alfonso Reyes, la que no obstante su
extensión y diversidad de temas,
mantiene ese sentido de unificación que
él mismo atribuía a la cultura como
función de superación y manifestación
de la inteligencia.
A Alfonso Reyes podemos leerlo
como crítico, cuentista, ensayista,
historiador de la literatura, teórico de la
cultura, cronista o filólogo. Esta
condición de poUgrafo es producto de
la curiosidad intelectual, pero también
es resultado de esta capacidad de visión
de todo lo humano, cualquiera sea su
procedencia en el ámbito de la cultura y
de la historia. El mismo se llamó
especialista en universa/u y su
humanismo lo llevó a estudiar los
objetos de la cultura como productos
históricos y filosófteos de cada época,
nunca como productos aislados del
contexto que los explica y define.
Trabajó toda su vida con el lenguaje y
en él nos dejó una visión del mundo en
armonía con los valores supremos del
espíritu, y una imagen del hombre
redimido por la inteligencia, la belleza y

�PARA ACERCARSE A ALFONSO REYES

José Emilio Pacheco

el bien. "La más alta poes(a -afirmó
Alfonso Reyes- es aquella que más
contempla al hombre abstracto,y mucho
más que al accidente que somos, al
arquetipo que quisiéramos ser.''
La perspectiva del miindo se da en
el hombre y desde el hombre, y a
medida que ascendemos en los niveles
de la organización de la vida, desde lo
natural a lo social, y de lo social a lo
cultural, la.escala de responsabilidades
impone una mayor exigencia y la unión
y la coherencia superiores se
representan en la dimensión humana.
De ahí la concepción de Alfonso Reyes
de la condición universal de la cultura,
donde lo nacional se explica y se
comprende mejor en la medida en que

se contempla como parte de un todo.
En esta visión humanista el hombre
es el nivel supremo y él es el que hace
posible la unificación y la coherencia de
todo lo que circula y se mueve en el
contexto de la historia. Por eso afirma
Alfonso Reyes que el hombre es más
humano en la media en que más une, en
la medida en que es más capaz de
integrar los elementos dispersos de la
vida.
A esa imagen de hombre unificador
nos acogemos hoy para rendir
homenaje a Alfonso Reyes, como figura
representativa de las más altas tareas del
esp(ritu, como hombre de concordia
que además alcanzó la visión del valor y

la función de las letras y la cul
mexicanas en el concierto univer;
Este es el perfil de Alfonso Reyes en
centenario.

Palabras prommciadas por el Lic. AIÍI

Rangel Guerra, Secretario de Educa ·
Cultura, en la ceremonia de celebracióa

centenario de Alfonso Reyes. Mon
17 de mayo de 1989, Teatro de la Ci

Puntos de partida, tareas de un centenario, aprovechamiento de la oportunidad
única de conocerlo o releerlo. La
empresa lleva la recompensa en su
ejercicio. Alfonso Reyes siempre
resulta grata compañía. Leerlo nos hace
bien. Pero nunca imponemos su lectura
como una obligación cultural sino como
un placer. Olvidarse por un momento
de los elogios y las diatribas que ha
suscitado en otros tiempos y otras
circunstancias. A fin de cuentas nada de
esto importa demasiado: la lectura es
una conversación a larga distancia pero
de persona a persona. Como dijo su
amigo Borges de su mutuo maestro
Wilde, Reyes "es de aquellos
venturosos que pueden prescindir de la
aprobación de la crítica y aun, a veces,
de la aprobación del lector, pues el
agrado que proporciona su trato es
irresistible y constante".

l. La tragedia griega
Dentro de pocos años los escritores del
siglo XXI se reirán de nosotros, los
estúpidos vigesémicos, porque al
escribir sobre Reyes siempre tuvimos
que hacerlo a la defensiva. Incluso a
estas alturas es grotesco vemos
obligados a justificar que Reyes se
ocupara de Grecia. Como si hoy no
tuviéramos un agradecimiento siempre
renovado por quienes abren ventanas
y tienden puentes para comunicamos
con otras literaturas que sus ensayos y
traducciones vuelven parte de la
nuestra.

Escribió otro amigo y contemporáneo suyo, Amold J. Toynbee: las
experiencias históricas de los griegos
son análogas a las que estamos pasando:
guerras, luchas de clases, encuentros
culturales a quemarropa entre pueblos
con definidas y diferentes herencias
sociales, atrocidades y actos de
heroísmo. Reyes no se alejó de su aquí
y ahora: le presentó un espejo lejano.

fenómeno mucho más complejo de lo
que sueña nuestra historiografía literaria. Responde tanto a la utilización
camavalizadora de la mitología por los
modernistas como a la moda inglesa del
otro fin de siglo. Para estudiar a la
generación del Ateneo es indispensable el libro de Frank M. Tumer The
Greek Heritage in Great Britain (Yale,
1981).

Luis Cemuda lamentó la ausencia
de Grecia en la cultura española. Por
razones de cristianismo contra
paganismo y de moralidad sexual nos
privaron de Grecia como nos
despojaron de la Biblia para impedir el
contagio protestante. Reyes intentó
compensamos de la primera omisión.
En los veintiún tomos publicados de sus
Obras completas hay seis dedicadas a
Grecia. Bastaron para que entrara en la
leyenda como el señor que nunca se
ocupó de México y estuvo todo el
tiempo hablando de los griegos.

Dentro de México esta labor de
Reyes se vuelve parte tanto del
proceso de secularización tan brillantemente estudiado por Rafael
Gutiérrez Girardot, como, por contradictorio que parezca, del afán de
recuperar la tradición humanística
interrumpida por el positivismo. En su
afán de sajonizamos y hacer que
alcanzáramos la ciencia y la técnica la
enseñanza positivista redujo los
estudios de griego y latín a la clase de
etimologías.

Por lo demás, siempre se refirió a su
país, lo mismo en lfigenia cruel que en
el más hermoso de sus libros del
retomo, Junta de sombras. Acusarlo por
hacer nuestro el patrimonio de la
humanidad es como censurar a Freud
por haber hablado del complejo de
Edipo en vez del complejo de Hansel y
Gretel o el síndrome de Lorelei. Por
ejemplo, ''En el nombre de Hesíodo",
un ensayo de 1941, es una advertencia
contra la simpatía por los nazis muy
extendida en el México de entonces.

Al establecerse aquí después de casi
treinta años de exilio y diplomacia
Reyes no quiso competir con nadie y de
sus intereses juveniles eligió la afición
de Grecia. Ernesto Mejía Sánchez
insiste en que es modestia la afirmación
de Reyes al comienzo de su/líada: ''No
leo el griego: lo descifro apenas•'. Que
nuestro helenista no supiera griego
sería una paradoja más de la cultura
mexicana, semejante a la que obliga a
quienes contraen matrimonio a
escuchar la Epístola de Melchor
Ocampo, un prócer que ni como hijo ni
como padre conoció esa institución.

El helenismo de Reyes resulta un

�Pero no está reñida con la idea de
Reyes: la literatura se dirige a la
persona humana como tal, no en cuanto
a especialista.
Sea cual fuere su conocimiento del
griego y del latín Reyes, el escritor laico
y liberal por excelencia en una
tradición tan católica como la nuestra, no
podía competir en este campo con
quienes se formaron en los seminarios.
Nunca se ha puesto por escrito que su
archienemigo fue el padre Angel María
Garibay. Nuestra gratitud infinita por el
padre Garibay no puede cegarnos ante
el hecho de que ni en sus traducciones
nahuas ni griegas logró escribir un
castellano siquiera aproximado al de
Reyes. En un mundo perfecto hubiera
habido un traductor que supiese tanto
griego y latín como Garibay y escribiera
en su lengua materna como Reyes. En
otro menos belicoso que el nuestro
ambos hul,ieran colaborado para
darnos en español grandes versiones
de la tragedia griega y la poesía náhuatl.

3

sacó de su cocina para el banquete
nacionalista y estatólatra de los años
treinta".
Virgilio cumplió veinte siglos en el
momento en que México acababa de
salir, con noventa mil habitantes menos,
de la brutal guerra cristera. El
cristianismo se apropió de Virgilio y lo
hizo heraldo de la llegada de Cristo. El
latín era la lengua eclesiástica. A Reyes
no le quedaba sino un ardid que hoy
nos parece un exceso señorpresidentista (aunque en realidad se
dirige no a Ortiz Rubio sino al Jefe
Máximo Calles) para llegar a la
afirmación clave del ensayo: ''Quiero el
latín para las izquierdas porque no veo
la ventaja de dejar caer conquistas ya
alcanzadas".

2. El ahuehuete y el bonsai

Hace muchos años, al reseñar en esta
misma página, el Diálogo de los libros,
se comparaban las obras de Reyes y
Torri respectivamente al ahuehuete y
La misma disputa entre la el bonsai. Ahora el bonsai está en
secularización y la Iglesia católica como muchas casas y el ahuehuete, ''viejo del
refugio de la tradición clásica está agua", ha desaparecido porque su
presente en el texto más conflictivo de. existencia dependía de un medio
Reyes, "Discurso por Virgilio". lacustre que se perdió para siempre.
Christópher Domínguez Michael en
El autor que ha escrito bien una obra
uno de los mejores ensayos que ha
que consta sólo de dos o tres libros
generado hasta ahora el centenario
breves y portátiles tiene todas las de
(" Alfonso Reyes y las ruinas de Troya",
ganar frente a su compañero que
en "Rumbos de Reyes", el número
escribió, no menos bien, un centenar de
especial de La Gaceta del Fondo de
libros que ocupan varios metros de
Cultura Económica) considera el
estantería y pesan veinte o más kilos.
''Discurso" como "el platillo que Reyes
¿Dónde encontraremos el espacio y el

tiempo para leer a Reyes? Si lo sentí
como una obligación cultural,
ansiedad que esto nos produce
que acojamos como una bendición t
condena y cualquier sarcasmo li
dor. Volver a Reyes una estatua de
de mármol o de bronce es una invitaci
a orinarse en el pedestal. Con ello
sacudimos los cuatro metros y los ve·
kilos, sí, pero también nos perde
muchos placeres y
posibles.
Desde que en el siglo xviii ap
la literatura como institución sólo
dos modelos para medir el triunfo de
escritor: es Goethe (o Víctor Hugo
Tolstoi o Balzac o Dostoyevsky) o
Rimbaud: "Di tu palabra y rómpete".
Obra con mayúscula, a la europea, o
Libro, también con mayúscula, a
norteamericana.
Reyes no cabe en ninguno de
esquemas y también lo afecta la di
entre la promesa que es infinita
abstracta, y la realización, que
limitada y concreta por amplios que
sus horizontes; el abismo que m
entre la página en blanco en que todo
posible y la página escrita, llena
tachaduras, errores y correcciones.
No cabe porque no es un es
europeo ni estadounidense si
mexicano. Sólo es posible enten
como un producto de nuestra histo ·
nuestra sociedad. No es André Gi
Edmund Wilson sino el hijo pródigo
porfiriato y la revolución. A quien

"Muy bien, quiero leerlo. ¿Por dónde
empezar?", hay que contestarle:
Empieza por donde quieras, lee lo que
te interese, considera las obras de
Reyes una enciclopedia o un periódico
que nadie te pide que leas de principio a
fin.

práctica el deber que Justo Sierra
asignó a la Universidad Nacional:
mexicanizar la ciencia, nacionalizar el
saber.

La enciclopedia y el periódico: los
medios de expresión del siglo xviii, el
siglo que no tuvimos, la Ilustración que
nos faltó. A sabiendas o no Reyes
intentó reparar lo que perdimos cuando
a fines del xvi fue suprimida la
enseñanza de la cultura europea a los
indios en el colegio de Tlatelolco,
porque la asimilaron tan bien que no
tardaron en corregirle su latín a los
frailes, y cuando Clavijero no pudo
terminar su Enciclopedia Mexicana y
tuvo que publicarla resumida como su
gran Historia antigua de México.

Es, como decían en su época, un
fragmentario porque vio en el
periódico el libro del pueblo, la
extensión de las aulas, el medio de
compartir y democratizar lo que hasta
entonces había sido privilegio de unos
cuantos. Reyes, el más grande
periodista literario de la lengua
española, no escribió novelas. Pero
¿cuántas novelas de 1918-1922 pueden
leerse en 1989 con el placer que
deparan sus artículos de, digamos,
Simpatías y diferencias? "No soy
enemigo de los géneros", decía Pedro
Henríquez Ureña. Las brevísimas
notas que al final de su vida reunió en
los dos tomos de Las burlas veras valen
más que muchas obras serias y
presuntuosas de ese período.

Así, tanto la aparente dispersión de
Reyes como su deseo de unidad
manifiesto en las útiles y opresivas
Obras completas se entienden al
considerar que cada libro y cada
artículo son fichas para esa imposible e
indispensable enciclopedia imagiru.ria.
Gutiérrez Girardot lo ha visto con
claridad deslumbrante: América no
podía ser América Latina si antes no se
apropiaba de la cultura europea. En
este sentido Reyes continúa el trabajo
de los modernistas y es el más
universitario de nuestros autores: casi
todo su trabajo consistió en poner en

Junto al Reyes "menor" y
encantador que sembró no un bonsai
sino un bosque de bonsais ocultos en la
maleza de las Obras completas, hay el
académico capaz de hacer libros
unitarios tan rigurosos como El
deslinde, La antigua retórica, La crítica
en la edad ateniense. ¿La Universidad
desaprovechó a Reyes? (Por lo demás,
gran conferencista, el primero que
aplicó en México la fórmula de Ortega y
Gasset para no matar de tedio al
auditorio: "Sea usted histrión".) No,
porque su ámbito no era el aula ni el
cubículo sino el café, la redacción y el

3. La ilustración mexicana

salón. Reyes no es un magister sino un
conversador. Su obra es una conversación interminable que escuchamos
con los ojos, como en el verso de
Quevedo.
Reyes tuvo la fortuna de presidir la
República de las Letras, esa república
que no .por intangible deja de tener su
poetariado y su poetburó e inclusive su
hampa y sus escuadrones de la muerte,
cuando
existían
Guzmán
y
Vasconcelos, Azuela y González
Martínez para no dejarlo solo y
balancear su peso. Antiautoritario por
excelencia, a falta de parlamento y
elecciones nos dio la prensa y la tertulia.
Fue como Sócrates el dialoguista, el
suscitador, el interrogador que nos
obliga a tomar conciencia de nosotros
mismos y a pasar por la razón todos
nuestros impulsos. Sea o no el mejor
prosista de la lengua española, como
quiere Borges (Dámaso Alonso le da el
título a Martín Luis Guzmán, hoy tan
presente en El general en su laberinto),
hasta en la más trivial de sus notas
redime a Reyes de la insignificancia su
gracia en el sentido casi teológico del
término.
Alfonso Reyes no quiso ser más ni
menos que escritor. Su herencia civil es
de primer orden y en este punto
cualquier homenaje se queda corto:
inventó para nosotros una prosa en que
podemos conocer el mundo, pensar el
mundo, explicamos el mundo. Una
prosa siempre en ·movimiento que

�RETRATO DE ALFONSO REYES

Jean Cassou
J

nunca se detiene y jamás se estanca y es
y será siempre modelo inimitable de
precisión, concisión, suavidad y en
primer término naturalidad. Como dijo
Octavio Paz hace cuarenta años, al
enseñamos a escribir nos enseñó a
pensar.

s
p
o

"
e

l'rocuJ, Méxia&gt;, rúm. 655, mayo 22, 1989.

I
"Y, ante todo -dice Alfonso Reyes en
uno de sus cuentos-, citemos a
Andersen: sólo le citan los hombres
bien nacidos.'' Andersen es un nombre
mágico sobre el cual, en efecto,
confluye una cierta francmasonería de
espíritus delicados. Se cuenta que antes
de aparecer un libro célebre, Gaspar
de la noche, sólo era conocido por un
breve número de elegidos: Gautier,
Baudelaire, Mallarmé... De inmediato
estaremos de acuerdo con Alfonso
Reyes si de vez en cuando, con un
gesto, nos hace entender que está en el
secreto, si evoca, en alguna página, una
de esas obras raras que entre más se
siente uno solo al conocerlas, más se
Una biblioteca vive en cada uno de
nosotros, nos marca y distingue. Los
libros que componen a Alfonso Reyes
están escogidos de tal manera que este
escritor resulta inmediatamente
simpático. Los fascinará con sus lecturas
elegantes y misteriosas.
¿Un escritor libresco entonces?
¿Artificial y pedante? ¡Como si un libro
apasionadamente leído, como si
historias impregnadas de nuestros
origenes, como si bellos y novelescos
relatos donde buscamos recrear toda
•nuestra vida, la atmósfera, no nos
revelaran la naturaleza mejor que las
experiencias directas! Infancia, viajes,
sueños, ¿no es a través de esos
maravillosos cristales que ciertos

00

sistemas humanos, sensibles y
complicados, toman conocimiento de las
cosas?
Ser él mismo, encontrarse a sí mismo,
fórmulas vacías de sentido si no las
precisamos. Alfonso Reyes es él mismo
cuando, con un arte perfectamente
seguro y preciso, sin falsas notas,
respira una época desvanecida, se
reencuentra con un héroe de novela,
encuentra no el acento definido que
puede copiarse, sino el ensueño, el
conjunto de imaginaciones vagas y los
incomunicables placeres que gozaba
cierto poeta predilecto. Seamos
sinceros: Marce! Proust, en un
extraordinario análisis de la emoción
musical, confiesa no gustar plenamente
un trozo sin antes haberse asegurado
del nombre de su autor. Es muy
hermoso realizar directamente frente a
las cosas esta transformación de sí
mismo: la obra de arte. Pero en las más
nobles y libres naturalezas esta
metamorfosis puede actuar a través de
atmósferas aprendidas y adaptadas y en
comunión con espíritus fraternales,
muertos o vivos. No estamos solos:
extrañas simpatías nos acompañan, el
regreso de otro mundo sirve de base a
nuestras comparaciones; recuerdos,
nostalgias, cuentos que nos contaron
podrían hacemos esperar algo mejor
de la vida que nos ha tocado vivir; todo
un aparato de crítica sentimental a la luz
de la cual aparecen la sombra y la
penumbra de las cosas y ciertos planos
muy profundos, inaccesibles a los

sentidos de los demás hombres.
Alfonso Reyes es mexicano: es el
aspecto de su personalidad que pudo
descubrir el burócrata encargado de
anotar su estado civil. Pero es también
un lector de los cuentos de Andersen,
un lector de los románticos alemanes, de
Hoffmann, de Novalis, de Chamisso, de
los místicos y de los conceptistas
españoles, de Gérard de Nerval, de
Osear Wilde y de Jules Laforgue. Es
más él mismo cuando lee a sus queridos
poetas que cuando se presenta como un
joven poeta mexicano o diplomático,
encargado en Madrid de los negocios
de su país, o colega de tales o tales
escritores madrileños. Es entonces
cuando se revela profundamente, como
Walter Pater revelaba su genio claro y
delicado imaginando la muerte de
Watteau o las aspiraciones de un
gentilhombre alemán en los tiempos de
la Aufklarung.
Esas coincidencias con las fantasías
más conmovedoras que nos hayan
podido encantar, combinadas con
silencios, interrupciones, elipsis y todos
los sacrificios exigidos por un bello
pudor, integran un mundo extraño que
se nos aparece en un plano oblicuo. El
plano obliclW: título de una colección de
cuentos, sorprendentes y variados,
cortados por ausencias que nos
confunden y nos dejan un sabor a pena.
Pero por lo que permiten ver y
expresan, esas historias testimonian una
inteligencia y un arte extraordinarios,
lúcidos y sobrios, cercanos a la

�J

perfección.

:¡

El sentido exacto y denso de los
ténninos, un trazo limpio, una fonna
pura, organizan bellos relatos con, de
repente, una caída en lo inconcebible,
un afortunado accidente, gracias a la
libertad que tiene todo poeta de hablar
sólo para él mismo, tan pronto como su
capricho lo induce a ello.

ta

la

ca:

Jean Cocteau, en una página de
lúcida penetración psicológica y
trémula de fervor, disocia los caracteres
esenciales del poeta: "Desinterés,
egoísmo, ternura, piedad, crueldad,
etc... " Anota también: "Sufrimiento por
los contactos.'' Esta última característica las anteriores corresponden a Verlaine
o Rimbaud- se aplica maravillosamente a
Góngora y a Mallarmé. Porque ése ha
sido el divino mérito de esos dos
fraternales genios: sentir y temer el
error que podía extraviar a la poesía
entre la muchedumbre. El lado por el
cual una obra de arte se vuelve o
parece volverse accesible, ¿no es el
lado débil, el que · se descompone,
carcome y pierde? Y ¿no es preferible
romper todas las amarras? Ofendidos en
su dignidad, perdidamente enamorados
de la limpieza moral, horrorizados con
la idea de ser cogidos en flagrante delito
menor, Góngora y Mallarmé,
heroicamente, son liberados.

d
u

e

\

o....

Alfonso Reyes recibió de Góngora
y Mallarmé ese sentimiento del honor
que, en el artista, consiste en sustraerse,
como la ninfa Siringa, de las manos

groseras del dios que la persigue. Al
lado de esos singulares matemáticos, de
esos sutiles astrónomos, ha aprendido a
traducir en lenguaje algebraico
fórmulas en las que no entran sino
valores conocidos, a calcular las
distancias de las estrellas a través de los
espacios, donde el conocimiento
químico nos está prohibido. Desplazar
números y hacer actuar fuerzas a través
de la noche es el placer que se propone
Alfonso Reyes. Ciertos elementos nos
son perceptibles, pero la materia en la
que se mueven se nos escapa. Tocarnos
el más profundo misterio del autor y de
todas esas lecturas ardientes a través de
lo que él sintió era o padecía por no ser.
¿Para responder a la necesidad que
teníamos de clasificarlo como escritor
mexicano contemporáneo publicó
Visión de Anáhuac? La literatura
americana tantea y se busca -ella
también- a través de lecturas. Lo logrará
sorpresiva e independientemente de
todas las etapas por las que, para
satisfacción de nuestro espíritu escolástico, querríamos fijar su evolución. Mas
como en una especie de apuesta y -pudiera ser así, después de loto- para
responder a ciertas exigencias propias
de su raza, a veces insoportables, el
europeo Alfonso Reyes se distrajo al
escribir estos cuadros precisos y
minuciosos de México "en tiempos muy
antiguos". Es una pequeña obra maestra
de la lengua castellana. Pero esa calidad
no autoriza a los historiadores literarios
-como tampoco la de El plano oblicuo- a

señalarle una determinada direcci
las letras mexicanas.
Ahora, si uno intenta, a pesar
todo, descubrir lo que puede haber
propiamente mexicano en el espíritu
Alfonso Reyes, como se las ingenió
el antiguo dramaturgo Alarcón,
puede aventurar. Pero
hablar de otra cosa.
Revue de l'Amérique Latine. París,
lo., 1

11

Asistimos en este momento, en
diversos países de la América Laf
un esfuerzo intelectual evidente, al
sin embargo estorban
ignorancias, errores; a un conmov
deseo de construir una cultura a
de la nuestra, de reproducir una
imperfectamente conocida. De
esos países, México parece el
liberado de esos prejuicios, el
alejado de esos falsos caminos. Y,
duda, esa nación al fin encontró el
justo donde logra equilibrar
tradición profunda y consciente
misma con sus descubrimie
aspiraciones y necesidad
renovación.
La tradición indígena se
conservado en México con una
y seguridad tales que nos llenan de
esperanza total y compleja. En se
lugar, el conocimiento que

mexicanos tienen del aporte español y,
en general, europeo, es igualmente
eficaz. Debemos aceptar que existe en
el temperamento mexicano una
nobleza, una seguridad en el gusto, una
fineza de análisis que saben evitar -en
los momentos de búsqueda- los titubeos
y las torpezas. El mexicano conoce su
mesura y se hace de su riqueza una idea
exacta,
sin
vacilación.
No
encontraremos en él compromisos con
la pacotilla europea, ese rastracuerismo
pueril, esa baratija del sentimiento, de la
moda y del gusto que corrompen, como
sucede con otros pueblos semejantes,
las mejores intenciones. México es, de
todos esos países, el más cercano a una
especie de aristocracia intelectual.

Alfonso Reyes se complace en retratos
imaginarios y en combinaciones
alquímicas en las que se advierten los
recuerdos de San Juan de la Cruz, de
Góngora y de Baltasar Gracián, de
Novalis y de Chamisso, de Nerval, de
Laforgue y de Mallarrné. La esencia
espiritual que subyace en esas obras
únicas, extrañamente personales y
puras al punto de no aparecérsenos
sino bajo un aspecto musical, en su
tonalidad excepcional, y equivalente a
la vibración extrema de los cantos más
profundos de la humanidad, Alfonso
Reyes sabe encontrarla en su memoria
y volcarla en sus escritos doctos y
nostálgicos, cargados de poesía.

Alfonso Reyes, mexicano, es un
espíritu de esencia absolutamente
auténtica, sin falsas aleaciones, y en
quien, por el contrario, una raza
original y una cultura exquisita fonnan
la mezcla más afortunada. Aunque vivió
mucho tiempo en las embajadas
europeas, sobre todo en Madrid (hoy se
encuentra en París, donde representa a
su patria), mantuvo la nostalgia del
pasado secreto y de los nuevos paisajes
que la habían producido; también ha
sabido, con un perfecto sentido de lo
que debe ser elegido, probar y asimilar
nuestra cultura europea en lo que tiene
ésta de más singular. Sus predilecciones
llegan hasta una especie de biblioteca
ideal compuesta de los místicos y los
conceptistas españoles, los románticos
alemanes, los líricos franceses. De este
modo la fantasía y la erudición de

No hablaré sino de su colección de
cuentos titulada El plano oblicuo. El arte
con que esta obra combina la erudición,
la evocación de formas y rostros
literarios exquisitamente amados, y de
otra parte una cierta, personal facultad
de invención que asombra y encanta. El
signo de semejante gran artista bajo el
que se coloca el relato, la atmósfera
libresca -no empleo esta palabra con
sentido negativo- en la que se
desarrolla esta suerte de ilusión
perseguida a través de las lecturas y el
recuerdo de las melodías más raras,
nada de eso impide la viveza en la trama
misma de la historia. Al contrario, toda
esa ciencia maravillosa le comunica una
resonancia profunda y extiende
nuestra sorpresa hacia esos mundos
transfigurados por hechiceros que si no
aparecen más en la historia literaria, es
porque aparecen en nuestro corazón y

en sus sueños.

La familiaridad de Alfonso Reyes
con esos espíritus complicados y los
recodos de esos laberintos lo vuelven
más que su novelesco comentarista, su
hermano espiritual. Pertenece a la raza
de los poetas más sibilinos y los
cuentistas más raros. De la raza de Poe,
de Hoffmann y de Andersen, de los
ingleses más sutiles, de los místicos más
oscuros y de esos alemanes del
romanticismo que no son sino sueño,
arrebato
y
mustca.
Un
trascendentalismo perpetuo eleva la
menor de sus frases a la altura de un sutil
misterio. Y la ironía que se enrosca
alrededor de esas extrañas aventuras
para, cruelmente, 1rntarnos y
desilusionamos, no tiene nada de
amargo ni de satírico. No es perfidia, es
solamente la huella de la destreza con
que conviene en levantar el velo de
Isis. Es el ingenio para lograr -sin
abandono de la sonrisa- construcciones
quiméricas y juegos plenos de
sentimiento y fantasía.
El capricho de Alfonso Reyes,
breve y tenue, nos pasea de este modo
por comarcas donde podríamos
reconocer algunas arquitecturas que
nuestras lecturas nos han revelado,
pero deformadas apenas nos
disponemos a nombrarlas. Hay iglesias
de estilo jesuita y de estilo barroco, con
su toque mexicano y jardines de flores
venenosas, semejantes a las cultivadas
por Hawthome, Wilde y los simbolistas
franceses, a las cervecerías de una

�GABRIELA MISTRAL Y TERESA
DE LA PARRA EN EL PARIS DE
ALFONSO REYES

Paulette Patou
J

s
p

Alemania filosófica y orquestal. Pero
esas imágenes se desvanecen, se
mezclan las unas con las otras como en
la pesadilla de un turista derrengado
por sus caminatas, confundido entre
poblados, pinturas y sitios ilustres.
Reyes se interrumpe y nos desengaña
sin reir burlonamente. Esos viajes le
divierten y si -bruscamente- cambia de
tema, es a la manera de Robert
Schumann, genio carnavalesco y
extravagante que alzó el vuelo de
danza en danza y de fantasma en
fantasma hasta no poder distinguir su
sueño de lo que no era su sueño.

Una historia de Hans-Christian
Andersen -lo he citado ya- nos presenta
a un hombre que busca el Cuento.
Porque el Cuento se había perdido,
había desaparecido, no aparecía más
entre los hombres. Y ese héroe de
Andersen lo buscaba en el campo, en su
habitación, en los libros. El Cuento se
perdió otra vez: en un arte que a
nosotros nos parece caído en desuso,
cuando pudiera ser el más natural de
todos los géneros artísticos, ya que
ninguno es más antiguo ni más
emocionante que la necesidad del
hombre por inventar una historia y

contarla. Alfonso Reyes, con
nostalgias de literaturas ocultas,
devuelve el gusto por la perfi
maravillosamente difusa en una hi
que ni comienza ni se acaba.
recuerda una de las fórmulas
completas -y quizás más consolad
en las que se haya aplicado
imaginación humana.

RevueB1-. Pans,julio 17,
Traducción dt Miguel Co

1
Sólo algunas palabras para saludar la
memoria de Gabriela Mistral, ilustre
contemporánea de don Alfonso. Ya se
conoce su amistad por México y por
Alfonso Reyes.
Lucila Godoy Alcayaga nació el 7
de abril de 1889 en el pueblo pintoresco
de Vicuña, del alto valle de Elqui, a más
de 3 000 metros de altura, en el Chile
septentrional. Vivía su familia, aunque
modesta, en un ambiente afectuoso, una
madre cariñosa, la media hermana
Emilina, la hijita de ésta, Gabriela. El
padre era maestro de escuela, también
poeta y algo guitarrista, participaba en
los concursos populares de poesía; algo
así como un payador de aquellos países.
PAdre pintoresco, el cual se alejó
pronto, cuando Lucila tenía unos 3
años. Pero ese abandono, ella lo
admitía, diciendo que el chileno, el
hombre de pueblo, es pata'e perro,
deseando a menudo cambiar de sitio, de
casa, de familia, de mujer y de hijos. Ella
misma se decía mujer patiloca, errante,
y en efecto no se supo fijar en ninguna
parte.
Ya se sabe cómo Lucila Godoy
ascendió rápidamente todos los grados
de la función docente para, a los 30
años, dirigir uno de los institutos de
niñas más importantes de Santiago,
alcanzando fama de excelente pedagoga; y de poetisa, con los Sonetos a la
muerte, que había publicado en 1914, y

Desolación en 1922. Entretanto, había
adoptado el seudónimo de Gabriela
Mistral: Gabriela, recuerdo de la amada
sobrinita muerta en la niñez; Mistral,
para expresar su admiración por
nuestro poeta de Provenza Frédéric
Mistral, entonces en el colmo de su
gloria ... y cuya Mireia, escrita en lengua
provenzal, admiraba también intensamente Alfonso Reyes en su lindo
ensayo del Cazador, "Las hazañas de
Mistral". Así también serían dos, los
Mistral que recibirían el Premio Nobel,
Frédéric, y mucho más tarde, Gabriela.
Cuando José Vasconcelos es
designado Ministro de Educación
Pública, convida a Gabriela a venir a
México, para colaborar en su reforma
de la educación, para fundar escuelas y
bibliotecas.
En 1924 fue a España, pasando por
París, con la perspectiva de mejorar las
relaciones culturales entre Chile y
Madrid. Según aparece en el Diario de
Reyes, éste la conoció el 7 de
noviembre de 1924, en París. Don
Alfonso fue también a Madrid
encargado por el presidente Obregón
de una misión confidencial ante el rey
de España, Alfonso XIII. Inmediatamente, Gabriela le pareció un ser
muy inteligente, superior; viajaba la
poetisa con Palma Guillén, una gloria
de la Universidad de México, persona
además servicial y muy sutil: nunca
viajaba sola Gabriela, porque era mujer
desprovista de todo sentido práctico en

la vida material; hasta se decía que en
toda su vida no aprendió a tomar sola un
billete de ferrocarril... Una instantánea
simpatía nació entre Gabriela, Palma,
Manuela y Alfonso Reyes. A don
Alfonso, aquella mujer intensa le
parecía como la imagen viva de sus
montañas ...
Poco después llegó Reyes a París
para dirigir la Legación Mexicana. Y en
1926, el 27 de enero exactamente,
también vino a vivir entre nosotros la
escritora chilena llamada a dirigir la
sección de letras de la América Latina
en el prestigioso lnstitut de Coopération Intellectuelle Internationale, prefiguración de la UNESCO, dependiendo de la Sociedad de las Naciones,
pero mientras que la SON estaba
radicada en Ginebra, el Instituto tenía
su sede en París. En sus sesiones y
publicaciones don Alfonso desempeñó
un papel muy notable al lado de los
mejores escritores franceses, Jules
Romains y Paul Valéry, entre otros. En
aquellos años de París, Gabriela pasó
días enteros en el hotelito de Passy
donde vivían Alfonso y Manuela
Reyes, en larguísimas conversaciones,
charlas alegres, risas y cuentos; en una
palabra, compartiendo una amistad
verdaderamente fraternal. En el
Institut, Gabriela fue muy apreciada,
por su personalidad vigorosa, su alta
presencia moral; organizaba traducciones de escritores latinoamericanos,
confiándolas a menudo a Matilde
Pomes, gran amiga de Reyes; compartía

�también con él muchas amistades
parisienses, la de Francisco García
Calderón o de Mariano Brull, Ministro
de Cuba, el de las jitanjáforas, entre mil
otras.

1
d
u

e

Cierto es que las páginas que
dedicó Gabriela a don Alfonso en los
años de París están entre las mejores.
Cierto artículo que escribió para su
Diario de Chile, en 1926, contiene un
verdadero retrato, maravilloso, de la
psicología de don Alfonso. Gabriela
describía "la cordialidad fabulosa, el ojo
húmedo de simpatía del Ministro de
México. Su conversación, decía, es una
fiesta ... '' Celebraba' 'la prosa de esmalte
de Visión de Anáhuac, la solidez y la
finura de la cultura de Reyes; y su
bondad, su vida interior que se revela
sin que él lo desee, porque es un
pudoroso de su excelente interior..."
También es espléndido el discurso que
ella leyó en el nostálgico banquete de
despedida ofrecido a Alfonso Reyes,
cuando salió de París, en marzo de
1927. Hablaba de su fama de escritor, de
su prestigio diplomático. El mismo
ilustraba el título de una obra suya: era
el Cazador, con su atención a los otros.
En París dejaba una imagen muy
estimada del americano. En la
madrugada del 21 de marzo de 1927,
por un frío malsano muy húmedo,
estaba Gabriela entre los muchos
amigos que se despidieron de Alfonso
Reyes y su familia en la estación
parisiense.

Gabriela Mistral recibió el Premio
Nobel en 1945, el premio que, de cierto,
Alfonso Reyes hubiera merecido más
que ella. Porque, en verdad, la obra
literaria de Gabriela es poco
abundante: los libros de poesía ya
aludidos, a los cuales añadiera Ternura,
en 1926 y Tala, en 1938 ... Casi 4
cuartillas. Alfonso Reyes no quiso
escuchar lo que sus muchos admiradores murmuraban a su oído; que
Gabriela no era más que una ambiciosa;
que desde hacía más de 20 años estaba
preparando su elección al Nobel,
solicitando descaradamente traducciones francesas ... ya que una
traducción francesa parecía condición
imprescindible para la atribución del
Premio... Germán Arciniegas le decía
que Gabriela era una mujer mal
hablada, desabrida, denigrante. Don
Alfonso no oía nada: para él Gabriela
era un genio excepcional, y el genio
tiene todos los derechos. En verdad,
ella había sabido hacer lo que hubiera
detestado don Alfonso: halagarse,
promoverse a sí mismo, a pesar de los
muchos escritores de todos los países
que proponían su candidatura como
Jules Romains. También, entre los
franceses recompensados, el jurado de
Estocolmo repitió este contrasentido.
Paul Valéry, el más insigne poeta no
sólo de nuestro siglo, sino de largos
tiempos, pudiendo ser comparado con
el Racine de Fedra, tampoco obtuvo el
Nobel... lamentable olvido.

Casi inmediatamente, se e
Alfonso Reyes sobre las
diciendo cómo el Premio No
Gabriela lo había llenado de
por cuatro motivos: el m
latinoamericano, el motivo chil
motivo femenino, el motivo am
Concluía afectuosamente: "G
Mistral es persona de mi
predilección... En esta mujer
habiendo mucho de mujer, al
montañoso y mitológico que
podría expresar en pocas pala
Luego notaba que en el v
Gabriela se puede "descubrit
nuevo sentido de la prof
humana". Excelente texto, n
generoso. Don Alfonso esperó
algún tiempo para escribir su "H"
Gabriela Mistral", recogido luego
primer volumen de Marginalia.
exquisita cortesía, saluda esta
femenina; siempre fue don
partidario de la emancipación
mujer. Alma generosa, su pági
contiene ni un asomo de ren
ténninos escogidos, alaba a "esta
montañosa, profunda, severa, so
serena", decía Reyes que "su
artística y sencilla hacía pensar en
Teresa".
Yo conocí un poco a
Mistral en París, cuando vol ·
Estocolmo, donde acababa de r
Nobel. Yo era joven estudiante
Institut Hispanique de París, y
vino a dictar una conferencia.

hablar un poco con ella. Había
entonces todo un escándalo que cundía
en el París de las letras a su alrededor,
acababan de publicarse algunos
poemas suyos, otra vez traducidos por
la cara Matilde Pomes. Esta persona
deliciosa. muy amable, creyó complacer a la poetisa pidiéndole un
prólogo para el tomito a Paul Valéry, el
más ilustre de nuestros poetas. Matilde
era muy amiga de Valéry y de toda su
familia, pero Gabriela se encolerizó,
recusó y desautorizó ¡al mismo Paul
Valéry! Por cierto tenía ella un carácter
de los más difíciles ...
A mí me impresionó mucho con su
largo vestido de terciopelo negro, sin
más joya que su cutis de oro o los hilos
de plata que ya aparecían en su pelo...
Una mujer hierática, una diosa mística e
india ... Algo así como la Ifigenia cruel
de Reyes que hubiera alcanzado los 56
años...

2
Teresa de la Parra, la novelista
venezolana que vivió en el París de
Alfonso Reyes, merece también
nuestra atención. Porque es una de las
figuras literarias más celebradas en el
Venezuela moderno, escritora en
efecto muy interesante. Porque tuvo en
común con don Alfonso muchos amigos
Y muchas lecturas. Porque Alfonso
Reyes, con su mucha bondad y su

sentido de la amistad, parece que
intervino, con cierta discreción, para
ayudarla en las dramáticas dificultades
que conoció Teresa entre nosotros:
ella fue, quizá, la viva encamación de
su dolorosa Ifigenia cruel.
Aunque se decía nacida en
Venezuela, por patriotismo probablemente, Teresa de la Parra vino al
mundo en París, el 5 de octubre de
1889: ya poseemos su partida de
nacimiento y su fe de bautismo, en la
iglesia de la Madeleine. Nació en la
avenida de Wagram, en una de
aquellas vías inmensas que fonnan
estrella alrededor del Arco de Triunfo,
hoy Plaza Charles de Gaulle.
Teresa nació en un rico edificio,
noble y majestuoso, con abundancia de
mascarones, guirnaldas y pilares, en el
gusto de la época. Entonces, en las
primeras décadas de nuestra Tercera
República, este barrio era el más
nuevo, el más elegante de París, no
terminado todavía.
Aquí vivían actores y artistas
célebres -Gabriel Fauré, Edmond
Rostand-, gente pudiente de las finanzas y ricos extranjeros contentos de
convivir con franceses afamados, en
calles espaciosas. El prestigio de París
era tal que la familia de la Parra se había
instalado a orillas del Sena, aunque el
padre era cónsul de su país en Berlín ...
Se abría "La Belle Epoque" ... Francia
intentaba olvidar la vergüenza del

1870, y esta fructuosa reacción se
concretizaba en una fabulosa
Exposición Internacional. En el Charnp
de Mars, para coronarla, se levantó el
ciprés metálico de la Torre Eiffel. A sus
pies, se desplegaban isbas nórdicas,
pagodas, danzas javanesas y siringas
rumanas. Por primera vez, se daba 1a
vuelta al mundo en unas pocas horas.
De todos los continentes, llegaron a
visitar la Exposición hasta treinta y
cinco millones de personas, cifra
enorme para la época.
A los dos años, la pequeña Teresa
vuelve a América con sus padres. La
afición a Francia seguía siendo particularmente importante en esta familia,
la cual contaba entre sus bisabuelos al
general Soublette, un íntimo de
Miranda y Bolívar. Los recuerdo!. de
los días de París iluminaban la vida
cotidiana, en Caracas y en las
haciendas. Lo mismo que Alfonso
Reyes en su juventud regiomontana,
estudió Teresa el francés a través de las
fábulas de La Fontaine y otras páginas
de nuestros clásicos que le leían sus
padres.
El drama irrumpió temprano en la
vida de Teresa. Tiene ocho años
cuando muere su padre, el día de
Navidad. Coincidencia cruel, de
profundo alcance, y que multiplica la
herida. Para esta alma joven y sensible.
siempre se mezclará la imagen · ael
padre muerto con la del Niño en brazos
de su Madre. El cadáver del padre hace

�JÁ
s
p
o

in~reíble la tranquila felicidad de la
Alemania y Francia, en 1914, Teresa
Sagrada Familia, y de toda pareja.
actúa igualmente como aliadófila
Aquel luto pone fin, bruscamente, a la
convencida. Entrega algunos cuentos,
existencia maravillosa y soleada de los
firmados como Frú-Frú, a una de las
primeros años. Con los seis hijos, la
revistas que se publican en español en
madre se refugia en España, en el seno
París: Frú-Frú, el nombre del vals
de su familia. Hasta los diez y ocho
evocador que canturrean nuestros
años, Teresa será pensionista de un
soldados en las trincheras. Estos
Colegio del Sagrado Corazón, en la
primeros cuentos son obras densas,
región de Valencia: ambiente afectuoso
escritas impecablemente; pertenecen al
y austero; horizonte extremadamente
género fantástico. En ellas hablan y
limitado. La moral, severísima.
respiran los objetos. Me hacen pensar
A los diez y ocho años regresa a en L'enfant el les Sortileges de nuestra
Caracas, viviendo en el ambiente Colette, la obra acompañada más tarde
mundano del patriciado. Se celebra su por la música de Maurice Ravel...
belleza en las fiestas y reuniones. Pero,
en la suntuosa morada de la ciudad lo
mismo que en la hacienda familiar,
acude la joven cada día más a la
soledad, rodeándose de más libros,
españoles, ingleses, sobre todo,
franceses. No pertenece a ningún
núcleo universitario, ni conoce una
maravillosa pléyade como el
excepcional Ateneo de la Juventud en
México. Ningún Pedro Henríquez
Ureña va a guiarla en su afán de cultura
francesa. Lee las obras eminentes de
nuestro siglo XIX; a Balzac, Flaubert,
Dumas. Como todos -así Alfonso Reyes,
en la misma época-, da toda su atención
a Anatole France, cuya fama es
inmensa. Admira mucho a Romain
Rolland y a su Juan Cristóbal; y lee
también Cuestiones estéticas, el primer
libro de Alfonso Reyes.
Cuando estalla la guerra entre

En la posguerra, Teresa ya tiene 29
años. Todos, a su alrededor, hablan de
viajar a Francia, al París de la victoria.
Varias familias amigas de Teresa van y
vienen entonces entre Caracas y París.
Las jóvenes, al volver. describen
abundantemente los cambios aparecidos en la vida francesa, y especialmente la evolución de la psicología
femenina en Francia: es una verdadera
revolución moral. A lo largo de los años
de guerra, en la ausencia del padre o
del esposo, la francesa tuvo que dirigir
la casa, la tienda, los cultivos, la fábrica.
Ahora, en la paz, para guardar algo de
su independencia y de sus responsabilidades, pide más derechos, profesionales, familiares. Quiere escoger
su vida y sus amores. La mujer moderna
ya tiene sus símbolos: un cuerpo libre
del corsé, el pelo cono, los labios
pintados... Las jóvenes venezolanas,
después de vivir algunos meses en

estas costumbres francesas t
tomadas, al volver a su país
encuentran otra vez sumidas en
sociedad hermética y conserva
que casi no conoció cambios desde
siglos anteriores. Entre la Francia de
posguerra, en que las costumbres
emancipan desenfrenadamente, y
inmovilidad caraqueña, las jóvenes
hallan en un abismo doloroso. A la
de casarse, se someten, pero a d
penas. Teresa observa este
quilibrio dramático, y le nace la idea
exponerlo en una novela.
Su novela no es, pues, nin
autobiografía. Su protagonista,
Eugenia, se parece mucho con
amigas mundanas que vuelven
París: se interesa sobre todo por
casas de las modistas más célebres,
último peinado, los matices nuevos
rojo luminoso de Guerlain. Luego se
encerrada en la vieja morada
raqueña: después de sobresalt
tumultuosos y bastantes insolenc
después de un gran amor imposi
Ma. Eugenia se . deja casar,
tegrándose en la vida social, como
muriera. La novela se presen
entonces con el título un poco soso

Diario de una Señorita que se fas(
En ciertas páginas, había como
recuerdo de los primeros capítulos
nuestras escandalosa Garconne,
realidad de los capítulos más d
de esta novela que acababa de pu
Víctor Margueritte, en 1922. Ya se
hasta qué punto fue descomunal

éxito de la Gar~o,ine. Se vendieron
150 000 ejemplares en tres meses, tanto
en Francia como en el extranjero; fue
traducida casi inmediatamente a muchísimos idiomas. En realidad, el libro es
escandaloso en su segunda parte. La
primera parte es más bien una sátira
muy realista de las clases francesas que
habían logrado enriquecerse merced a
la guerra y a la fabricación de armas.
Esencialmente, los temas del renunciamiento al amor, el "peso de los
muertos", de las tradiciones familiares,
la fuerza del juicio social se hallaban
pintados con maestría en el libro de
Teresa.
Teresa llegó a Francia en 1923, para
vivir en el París elegante que había
descrito en su novela sin conocerlo.
Llevaba consigo el manuscrito de su
obra. Desde Caracas había sabido algo
de un concurso literario organizado
por una editorial franco-americana de
París. El premio consistía en la
impresión de la novela, y en cierta
notoriedad que le daba. Ella se puso en
contacto con la legación de su país. El
ministro de Venezuela era entonces
Simón Barceló, hombre de toda
confianza y muy amigo de los
escritores. Sabemos, por el Diario de
Alfonso Reyes, que fue buen amigo
suyo. El primo de Teresa, Parra Pérez,
le facilitó también el conocimiento de
algunos latinoamericanos importantes.
Primero, un compatriota, Alberto
Zérega Fombona, el mismo que
acababa de convidar a Alfonso Reyes a

que viniera de Madrid a inaugurar su y afectuosos en los varios banquetes
curso sobre historia latinoamericana que se le ofrecieron en la capital
que solía dar en un Colegio de Ciencias francesa a Alfonso Reyes.
Sociales, cerca de la Sorbona. (En esta
inauguración, Reyes leyó el texto
Un artículo de Zaldumbide era
admirable de "L'Evolution du Mexi- célebre entre estos latinoamericanos
que", en un francés elegante y de París; se titulaba "Vicisitudes del
refinado.) Luego, Teresa se hizo amiga descastamiento". En él describía los
del peruano Ventura García Calderón, esfuerzos de los latinoamericanos para
gigante jovial, verdadero jefe de fila de conciliar la cultura nacional y la que
la colonia latinoamericana en el París de vienen a buscar en Francia. En París,
1923. El brío de Ventura también no son del todo americanos. El moencantaba a don Alfonso. En 1910, su mento de la vuelta a la patria se eriza
hermano, Francisco, le había prologado casi inevitablemente de serias difisus Cuestiones estéticas, y desde 1913 cultades. Rubén Darío volvió a la patria
Reyes era un amigo predilecto de toda sólo para morir. El ecuatoriano Juan
la familia García Calderón, familia que Montalvo renunció finalmente a volver:
le parecía "organizada a la prusiana".
murió en Francia. Con su novela,
Teresa de la Parra aportaba algo nuevo
Ventura era gran amigo del ministro
sobre este tema: el ejemplo de un
de Ecuador, Gonzalo Zaldumbide, el
descastamiento puesto al femenino. La
"exquisito ecuatoriano" a quien alude
resignación de María Eugenia, al
Reyes en una de sus primeras cartas a
casarse, se parecía mucho con un
Valéry Larbaud. Realmente, era
suicidio, era verdaderamente un
Zaldumbide una de las figuras más
sacrificio a la moda antigua. Y, poco a
señaladas de la colonia latinoamericana
poco, un gran amor nació, entre la
de París. A los 33 años, este soltero
escritora de ojos de esmeralda y sonrisa
descollaba entre los diplomáticos por su
encantadora, de una belleza soberana,
hidalguía natural, sus modales reenvuelta entre sus pieles, y don
finados, su cultura, su gusto, sus finos
Gonzalo. Yo llegué a conocer, en
escritos de crítica literaria. A los íntimos,
Toulouse, poco tiempo antes de su
dejaba leer el manuscrito de su fuerte
muerte, a León Pacheco, el costanovela, publicada más tarde con el título
rricense que vivió también en el París
de Egloga trágica. El año siguiente,
de aquellos tiempos, en la gran amistad
llegó don Alfonso a París para
de Alfonso Reyes y Miguel Angel
encargarse de la legación mexicana.
Asturias. Naturalmente, hablamos
Zaldumbide fue uno de sus íntimos
mucho de don Alfonso, con extrema
amigos, quizá el mejor amigo de todos;
emoción, y de sus amigos. Y don León
el que leerá los discursos más elegantes
me dijo que aquel gran amor, naciendo

�J

s

00

.....

entre dos seres excepcionales como lo
eran Teresa y Zaldumbide, era para él
uno de los recuerdos más intensos de
aquel París. Indudablemente, Reyes
estaba al tanto. En todos estos años de
París, le t9Có ser el confidente sentimental de sus numerosos amigos. Su
sentido de la amistad, su comprensión,
su penetración psicológica lo predisponían a tales misiones. Así, Jean
Cassou le contaba sus complicados enredos matrimoniales. Así fue el primero
en saber del noviazgo de Marcelle
Auclair con el gran y terrible escritor
Jean Prévost. Mathilde Pomes le confiaba su pasión desesperada por Henri
de Montherlant. .., Vasconcelos, el fin
de su idilio con Consuelo, futura esposa
de Enrique Gómez Carrillo, luego
Condesa de Saint-Exupéry... Don
Alfonso asistió, pues, al desarrollo de
este gran amor entre Teresa y
Zaldumbide. Hubo una cena de
esponsales, conocieron algunos días
felices, antes y después. Pero Teresa,
aunque enamorada, no se decidía a
responder a la pasión de Zaldumbide.
Por algunas cartas que empiezan ahora
a· publicarse, sabemos que pidió a su
novio un amor que sería eternamente
platónico: concepción romántica, como
de moda en la época; quizá así fue el
amor que duró varios años entre
Maurice Barres y Anna de Noailles...
Tendencia de la época, probablemente
fortalecida en Teresa por el traumatismo de la niñez, por obstáculos
psicológicos nacidos entre los re-

cuerdos de la muerte de su padre,
acaecida precisamente el día en que se
celebra la santa felicidad de la pareja
con un hijo. Según el verso de Reyes,
no quería Teresa "comer el humano
pan de donde todos comen". Hubiera
podido clamar, como la Ifigenia de
Reyes:
Llévate ente las manos, cogidas con tu
ingenio, estas dos conchas huecas de
palabras: ¡No quiero!

En tanto, siguiendo el consejo de
Francis de Miomandre -otro gran amigo
de todos los protagonistas de.esta viva
tragedia-, el título de la novela había
sido modificado: el Diario de una
señorita que se fastidia, se había
transformado en lfigenia -mucho
mejor-, y posiblemente sugerido por el
drama reciente de Reyes, el cual
llamaba otra vez la atención, y con
cuánta fuerza, sobre la mítica heroína
griega, y sus múltiples interpretaciones.
Miomandre formaba parte del jurado
del Premio, se hizo el abogado de
Teresa, quien en efecto fue premiada.
Miomandre escribió el Prólogo para la
primera edición de esta nueva /Ji.genia.
En América, el escándalo que levantó la
obra fue enorme, ¡peor que el de La
Garconne! Entre las latinoamericanas
de París, obtuvo un éxito total. Las
señoras se lo quitaban de las manos.
Suponemos qúe la lectura pública
que hizo Alfonso Reyes de su /Ji.genia
cruel, en casa de Gonzalo Zaldumbide,

tuvo un doble fin. Fue una de las fi
ofrecer a sus amigos la recitación
una obra maestra, de versos i
jorables, en un estilo que represen
una auténtica novedad en la poesía
lengua española. Pero, no sólo
Para los pocos iniciados, fue tam
una llamada a Teresa, a la otra Ifi
cruel, la cual se negaba a fundar
familia, desesperando a Zaldum
para decirle que la vida ver
podía ser diferente, exorcisar
recuerdos de la infancia, en cual
sentido..., para que cesara de ene
trarse, para ayudarla a dominar
tristeza que se instalaba en ella...
lectura de lfigenia cruel se hizo el 1
diciembre de 1925, en el apartam
suntuosamente decorado de Zald
bide, Avenue Elysée-Reclus, cerca
Champ de Mars, entre colecciones
obras de arte sobre el tema del ca
• y libros preciosos. Por la ven
veía la masa enorme de la vecina
Eiffel. Para oír a don Alfonso, el
subrayaba con el movimiento
mano izquierda el ritmo de sus v
había concurrido la élite de
intelectuales y diplomáticos de
Valéry
Larbaud,
Superv'
Miomandre, Cassou, Vascon
Decía Reyes:
Otros se juntan en fáciles corros
apurando mieles del trato:
yo no, que si intento acercarme,
huyo, de mí misma asustada.

Otros prenden labios a labios
y promesas se ofrecen con los labios
gozando en conciliarse voluntades:
yo no, que amanezco cada día
al tronco de mí misma atada...

Todo en vano. La magnífica
recitación de Reyes, su amistosa y
conmovedora súplica no lograron
convencer a Teresa. Insensiblemente,
se alejó de Zaldumbide, dedicándose
por completo a la escritura de otra
novela, muy diferente, autobiográfica,
claro y diáfano relato de sus recuerdos
de infancia, Memorias de Mamá Blanca
recuerdos de antes de la muerte deÍ
padre... Con esta pura y poética novela
escrita en un estilo mucho má~
~espejado que su anterior lfi.genia, se
mtegró en el movimiento neoclásico
que
preconizaban
Reyes
y
Zaldumbide; sencillez y pureza de la
frase, para expresar más fuertemente
las emociones.
Gonzalo Y Teresa se separaron.
Ella cayó enferma, murió de tuberculosis en el Guadarrama en la
primavera de 1936. Alfonso Reyes
apunta su nombre en El Deslinde, entre
los novelistas "documentalistas de la
hiStoria" • ¡Quién sabe cuántos recuerdos Y dolorosos sobreentendidos
esconde aquella sencilla frase!

�ALFONSO REYES AL CRUCE
DE LOS CAMINOS

James Willis Robb
El hecho de que una holandesa se dirigiera en castellano a un norteamericano
respecto a un homenaje al mexicano
Alfonso Reyes (como una vez sucedió)
despierta reflexiones sobre la resonancia e interrelaciones universalistas de
este "hombre de caminos" que es
Alfonso Reyes, según la feliz expresión
de Xavier Villaurrutia.1 No sería la
primera ni la última vez que Reyes
hubiera sido agente catalítico, mensajero y mediador en la fonnación de los
enlaces interculturales.
"¡Oh X mía, minúscula en ti misma,
pero inmensa en las direcciones
cardinales que apuntas: tú fuiste un
crucero del destino. " 2 -Así expresa el
propio Reyes su vocación de mexicano
universal por excelencia. Esa X símbolo
de México que lleva marcada
in,ieleblemente en la frente o en el
corazón es al mismo tiempo una serie de
brazos tendidos en todas las
direcciones del universo.
Recordemos también lo que dijo
don Alfonso de su compatriota del siglo
XVII, el dramaturgo don Juan Ruiz de
Alarcón: "Hoy podemos decir que fue
la primera voz universal brotada entre
nosotros y que con él, por vez primera,
México toma la palabra ante el mundo,
rompiendo al fin las duras aduanas
coloniales." 3
Así en Alfonso Reyes, en nuestro
siglo XX, México toma la palabra ante y
en el mundo, al cruce de los más
alentadores caminos de la cultura

universal, abriendo los vasos comunicantes, las vías de comunicación y de
entendimiento.
Villaurrutia señaló en la obra de
Reyes dos grandes caminos plurales:
"Los caminos de Europa" (primero, el
de España; luego, los de Francia e
Inglaterra; los de Italia, Alemania; el de
Grecia, que a veces lleva a Inglaterra,
Francia o Alemania, si no a México o a la
Argentina) (V. "La estrategia del
'gaucho' Aquiles"); y "El camino de
América" (primero, el de México: "la
tarea de encontrar el carácter, el alma
nacional"; luego, el de los grandes
espíritus como Bello, Cuervo, Bolívar,
Martí, Darío). Y podremos verlos como
dos grandes redes de caminos, que se
dan la mano o se bifurcan, corren
paralelamente o se entrecruzan, y de
todos modos siempre llevan a nuevas
perspectivas y horizontes. Podremos
seguir éstos y otros caminos laterales a
través de toda su vasta obra a la vez tan
diversa y tan sinfónicamente armónica,
llegando al fin del viaje siempre
ricamente premiados con la multiplicación de nuestra experiencia
intelectual y estética. El barco en que
nos embarcamos para este viaje ''por
mares interiores" o por el gran océano
de los descubridores por ahora es el
ensayo -el ensayo literario de infinitos
colores y matices, de infinitas direcciones e itinerarios, que milagrosamente fusiona la erudición y la poesía, la
inteligente penetración y la ligerez.a del
ameno juego.•

Por el momento sigamos al
someramente algunos de estos
dentro de dos etapas de la acti
literaria de Alfonso Reyes.
París, Madrid, Río y Buenos
fueron puntos focales de su gran
de misionero de la cultura. Río
Janeiro (donde pasa varios
1930 a 1936 y 1938-39) resulta
crucero del destino muy especial
él; así como Buenos Aires (19
1936-37). Allí se encuentra al
espiritual de dos ejes geográficos
universo: "Norte y Sur" (M
Sudamérica) y Este-Oeste (E
América). Desde Río y Buenos
redacta su genial correo lite
personal, MonJerrey, compartido
amigos en todos los puntos
·
del mundo. MonJerrey, bauti
el nombre de su ciudad me
nativa, es un mirador para con
las interrelaciones culturales e
americanas. Allí se cristaliz.a e int
esa preocupación tan suya
relacionar todo lo americano
europeo y viceversa, ver uno si
la luz del otro. Así, en MonJerr
breves ensayos medulares que
cada uno una figura europea en ~
de su relación con América: "G
América",5 "Saint-Simon y Am
"Rousseau el Aduanero y M
"Paul Morand en Río",6 "Vi
América", "Góngora en la Nueva
ña"; acompañados de otros de
parecido, escritos en diversas
nes: "Góngora y América", "
briand en América", "José

Moreno Villa en México", "Garibaldi y
América", "GaribaldiyCuba", "ValleInclán y América", "Los ojos de
Europa", "América vista desde
Europa".7

precisamente un viaje o excursión no
por el camino o la carretera central, sino
cortando a través del campo evitando
los caminos trillados. Aquí veremos que
cinco de los ocho ensayos nos llevarán
por variaciones del camino EuropaAmérica, sin hablar de algunas
excursiones laterales.

Véase, como un solo ejemplo entre
muchos, ese ensayito ''Paul Morand en
Río", tan típico de su técnica de enfoque
"estereoscópico", en que la rica
El primer ensayo de este grupo,
perspectiva total se logra a través de "Hrotsvitha", nos presenta la monjauna serie de dobles perspectivas: aquí comediógrafa-poetisa sajona del siglo
la ciudad brasileña de Río de Janeiro se X, contraparte o alma gemela de la
ve simultáneamente por los ojos de dos genial monja-poetisa mexicana, Sor
extranjeros, un europeo (el francés Juana Inés de la Cruz, estrella del
Morand) y un americano (el mexicano mundo barroco colonial hispanoReyes). Dos visiones nocturnas -del americano:
"Mangue" y de una macumba en
Niterói- revelan dos aspectos fundaAcá para nosotros, ¿cómo no hemos de
recordar, ante este ejemplo de la monja
mentales -lo manifiesto y lo escondidocon letras, a Sor Juana Inés de la Cruz?
de un Río múltiplemente "doble": el Río
Los prefacios mismos, sazonados de
"blanco" y el Río "negro", un Río de
cierta
mística coquetería, en que habla
vicio y de virtud, de día y de noche, un
de
su
vocación y sus propósitos, y se
mundo natural y un mundo
presenta
ante sus protectores
sobrenatural, de Africa pagana y
"inclinada como una espiga", pero
Europa cristiana. Es casi increíble que
segura de los dones que la Providencia
se pueda sugerir tantas perspectivas
le ha concedido y satisfecha de sus
dentro de la forma tan concentrada de
esfuerzos estudiosos (' 'pues soy
estas cápsulas del breve ensayo.
criatura capaz de instrucción") nos
hacen pensar en la poetisa mexicana.
Pensemos ahora en otra etapa
Por lo demás, dos mundos, dos
interesante de la actividad literaria de
planetas distintos.
Alfonso Reyes, la que podremos llamar
de la "Capilla Alfonsina", de sus últimos Aquí seguimos el camino Europaveinte años tan fecundos pasados en México, a siete siglos de distancia. La
México, y específicamente en el misma ojeada a Hrotsvitha nos lleva por
pequeño libro A campo traviesa,ª otros caminos laterales -el de Sajonia a
compuesto de ocho ensayitos escritos Grecia ("H... ha sido llamada la Safo
en los siete años finales de 1952-1959. cristiana... '') y el casi circular de SajoniaEste título encantador sugiere Ital ia-Holanda, pues

Tal es el teatro de la monja Hrotsvitha,
que recuerda la pintura de Cimabue o
los grabados de Lucas de Leyden:
única manifestación de la escena
europea en el milenio que va desde
Séneca hasta las primeras representaciones cristianas.
El segundo ensayo de esta colección,
"Fábula de los lectores reales", nos
hace entrar en el mundo del
Renacimiento francés en tomo a los
esfuerzos humanísticos del rey
Francisco I que creó la institución de los
"lectores reales", antecesora del
College de France, alta casa de estudios
hoy existente. Este camino de Francia
nos conduce también de Francia a
México, pues resulta que dicho College
de France fue •'más o menos'', dice don
Alfonso, el modelo del Colegio
Nacional, ilustre instituto humanístico
mexicano creado formalmente en 1945:
co-fundadores, Antonio Caso y Alfonso
Reyes. Como en el ensayo anterior,
seguimos con don Alfonso el camino del
humanismo universal a través de los
siglos y de los países. Aquí también
pasamos a España por un pequeño
desvío lateral: "hay que recordar, para
ser justos, que el rey Francisco I,
prisionero en España, había podido
observar de cerca la admirable
Universidad de Alcalá, obra del
Cardenal Cisneros".
En "Sergas de la reina platónica"
proseguimos por los caminos del
humanismo universal, otra vez en el
ambiente renacentista francés, con la

�reina Margarita de Navarra, "la 'única
Minerva de Francia"', apodo que de
soslayo podrá traemos otro recuerdo
de Sor Juana, la "Décima Musa"
mexicana. Esta vez resaltan las
vinculaciones con el Renacimiento
italiano -Boccaccio, Castiglione,
Petrarca- y hasta la Grecia antigua en el
pensamiento platónico. Este camino del
Renacimiento francés es a la vez el
camino Francia-Italia-Grecia hacia las
raíces clásicas de la cultura occidental.
El próximo ensayo, "La vestimenta
romántica de la historia", nos pasea por
los caminos de la historia en la época
romántica del siglo XIX, a través del
arte historiográfico de Chateaubriand,
Scott, Thierry, Carlyle. Aquí nos
concentramos en Francia e Inglaterra,
pero con Chateaubriand volvemos al
pasado de Grecia, Roma, Palestina,
Africa del Norte, España, Alemania,
etc., y con los cuatro historiadores nos
ahondamos en el sentido de la historia,
de pasado y presente, recordando otros
ensayos alfonsinos sobre el tema (e.g.
"Mi idea sobre la historia", Marginalia,
II).

El título aparentemente jocoso,
"Hablemos de caballos", abre la puerta
a iluminadoras perspectivas al llevamos
por senderos del mito y de la historia,
por el Camino Real de Europa a
América, hasta la conquista de México
por Cortés, examinando el sentido
mágico del caballo para el europeo y
para el indígena americano:

Más allá del jeroglifo de sangre, por
sobre el túmulo de las crueldades y las
luchas, se dejan adivinar unos
símbolos, unas fuerzas espirituales
que de algún modo contribuyen a la
Conquista y la explican en algún modo:
el Héroe, la Mujer, el Cometa, el
Caballo. Por lo pronto, el Caballo
representa ese elemento de exotismo y
superioridad armamental que los
españoles exhibían ante los ojos
deslumbrados de los indígenas, objeto
de magia y veneración, superstición del
centauro junto a la cual el arcabuz viene
a ser la superstición del fuego y del
rayo.

Jocoseriamente se puede decir que
"América es la más noble conquista que
el caballo haya hecho jamás". En el
recuerdo personal de don Alfonso se
aviva el hecho de que la unidad
centáurica de caballo y hombre ha
seguido siendo en México hasta hoy o
hasta ayer un mito de plena vigencia
vital:
Mis mayores, al evocar sus recuerdos,
no hablaban sólo de hombres, sino
también de caballos, como si dieran por
muy sabido y natural que a los caballos
mexicanos les tocaba parte
sobresaliente en la responsabilidad del
combate. Así, en mi mente infantil, el
caballo y el hombre se me viIJieron
fundiendo en uno como centauro
histórico.

Finalmente, al ponerse a narrar una
anécdota del caballo "el Morcillo" de
Cortés, una rápida evocación de los
famosos caballos de grandes figuras del

pasado histórico-literario -Alejan
Calígula, Atila, el Cid y Don Quijoteecha por caminos de la historia
tradición universal.
Otra vez tomamos el cam·
Europa-América, o en sentido inv
América-Europa (en la forma Méxi
Grecia y Roma) en el prototí
ensayo alfonsino "Moctezuma y
'Eneida mexicana'", que desa.rrolla
curioso paralelismo entre Mocte
(influido por el augurio del cometa)
se entrega a Cortés y el rey latino de
Eneida (influido también por orácul
augurios) que se entrega a los troy
Nos acuden a la memoria las frecu
evocaciones americanas y paralelis
reveladores entre lo mexicano o
americano y lo europeo en los estu
helénicos de Alfonso Reyes (e.g.
crítica en la edad ateniense, La anti
retórica: en Obras completas, XII
específicamente su sorprendente
frontación entre Aquiles y el ga
argentino ("La estrategia del 'gau
Aquiles", Junta de sombras). En
presente ensayo, se suscitan refl •
nes sobre los efectos en la historia
contacto entre el mundo indí
mexicano y el mundo europeo anti
y moderno:
La raza indígena asombra un ins

al mundo y desaparece. Su
epopeya, como un río subterr
corre bajo los siglos de la domin
española, fertiliza sordamente
acarreos de la nueva sangre ibéri
reaparece en nuestros días, d

nuestra política contemporánea un
sello inconfundible: la incorporación del
indio a los plenos beneficios de la vida
civilizada es nuestra más alta
incumbencia nacional.

"Un enigma de la Lozana andaluza"
nos lleva por caminos de la literatura
española, donde ésta en la novela de
Francisco Delicado se asoma a la Roma
subpopular del primer tercio del siglo
XVI. Este paseo por el camino principal
de España-Italia se acompaña de una
serie de breves excursiones laterales:
al mundo pagano antiguo (GrcciaRoma); España-Hispanoamérica (con el
Tirano Banderas de Valle-Inclán);
Chile-Argentina (una graciosa anécdota); y el doble mundo germániconorteamericano,
operístico-cinematográfico, por el siguiente paralelismo que caracteriza la técnica
novelística, tan originalísima para su
tiempo, de la Lozana andaluza: "Para
representarse la acción de la Lozana,
habría que acudir al recurso del
wagneriano Parsifal: el telón de fondo
en marcha constante. (Creo que los
aficionados llaman 'el Cine' a este pasaje
de la ópera.)"
En "Alejandro de Humboldt (17691859)'' Reyes personifica en la figura de
Humboldt toda una serie de
cntccruzamientos de los caminos de
Europa y América. Este ensayo en
cierto modo es una extensión del ya
aludido "Goethe y América", ya que los
hermanos Humboldt son eslabones
entre el amplio mundo humanístico

goetheano y el plural mundo hispánico,
es decir por un lado España (Guillermo)
y por otro lado Hispanoamérica
(Alejandro): "Si, como se ha dicho,
Goethe ha viajado por España en la
persona de Guillermo de Humboldt,
digamos que también viajó por América
en la persona de Alejandro."
Una vez trazada la línea Goethe-los
Humboldt, se nos presenta la doble
alternativa de los caminos GoetheHumboldt-España (Alemania-España) y
Goethe-Humboldt-Hispanoamérica y
Norteamérica (Alemania-América),
optándose por este último que resulta
ser a su vez un camino de múltiples
proyecciones laterales y verticales.
Hay una triple proyección vertical en la
dimensión histórico-legendaria: hacia
Ulises ("Pero pronto [Alejandro] se
sintió atraído por el mar, tentación
constante de los hijos de Ulises"); hacia
Cristóbal Colón (su madre "se
apellidaba Colomb, pintoresca
coincidencia en quien había de
concebir a este nuevo descubridor de
América"); y hacia Cortés ("Alejandro
contemplaba la que no pudo menos de
llamar 'Ciudad de los Palacios', con
arrobamiento semejante al de los
Conquistadores cuando por primera
vez se asomaron al valle de Anáhuac y a
la Ciudad de Tenochtitlán"). Se señalan
puntos de contacto lateral con sus
contemporáneos europeos (Cook,
Bougainville, La Condamine, Buffon,
Rousseau ...) y americanos (Franklin,
Jefferson, Bolívar; Carlos del Pino, el

"Humboldt indígena"; y "la Güera
Rodríguez" de México).
Así, por la poliprismática visión de
Alfonso Reyes, siguiendo uno solo
siquiera de estos caminos, se multiplican
maravillosamente las perspectivas y las
interrelaciones significativas. Volvamos
un momento al principio de este ensayo,
por ejemplo, para ver la riqueza y
sutileza de perspectivas con que sitúa a
los Humboldt con relación al mundo de
Weimar, captando todo el sentido de
poesía, de símbolo, de magia y de mito
latente en la historia:
Una que otra vez la historia se
complace en crear combinaciones
estéticas que parecen imaginadas por
la poesía. Las personas y los hechos
-encarnación del drama humano- se
acercan entonces y organizan como las
figuras de un gracioso "ballet". Fue
aquélla la hora de los Dióscuros, de los
Dioses Gemelos. Aún no se
desvanecía en el cielo de Weimar la
constelación de Goethe y Schiller, y ya
asomaban los dos Schlegel, vanguardia
del romanticismo alemán; y muy luego
-en tanto que aparecían Jacobo y
Guillermo Grimm,... -la pareja de los
hermanos Humboldt: Carlos Guillermo,
el estadista y filólogo, ... y Alejandro, el
gran demiurgo de la ciencia y del
humanismo cuyo recuerdo revive ahora
con el centenario de su muerte. El
Barón de Humboldt comienza pues su
''viaje terrestre'' como al amparo de un
mito adornado con los encantos
artísticos de un poema. Es mucha la
tentación de imaginar que un mismo
numen, desde la frente del poeta del

�VISION DE ANAHUAC: EL CREDO

MEXICANO DE ALFONSO REYES

Helia María Corral
artísticos de un poema. Es mucha la
tentación de imaginar que un mismo
numen, desde la frente del poeta del
"Fausto" y repartido en efluvios y
emanaciones, se desplegaba en
estrellas dobles para mejor abarcar la
imagen del mundo.
O bien empecemos solamente a
contemplar la infinidad de horizontes
que se abre ante nosotros al enfocar
Reyes sobre América la sombra de
Goethe y el mito fáustico reencarnados
en Alejandro de Humboldt, punto de
enlace entonces con el gran ensayo
alfonsino "El presagio de América" (en

Ultima Tule: Obras completas, XI):
él mismo-propia proyección de
Goethe hacia nuestra América- nos
aparece, de pronto a manera de un
"Wilhelm Meister" (ese "otro
Fausto"), cuando de pie en la proa del
barco que lo trae hasta nuestras playas
cruza los brazos y, lleno de confianza
en América, contempla los horizontes
que se van abriendo ante sus ojos y ve
ascender esa promisoria Cruz del Sur,
adivinada por los poetas y filósofos de
la Antigüedad y la Edad Media y
presentida en los sueños teologales de
Dante, y que cintila en los versos de
Ercilla y de nuestro Balbuena, tras de
ofrecerse, como en el soneto de "Los
trofeos", al asombro de los
· Descubridores.
y

~

Sólo un Alfonso Reyes, humanista
supercompleto a la manera renacentista
y goetheana, "filósofo a la manera del
griego" como Humboldt, artista-mago
de la palabra que sabe misteriosamente

combinar sabiduria y poesía en óptimas
dosis mínimas de prosa, sólo este
Alfonso Reyes puede así conducirnos
tan lúcida y luminosamente por los
múltiples caminos de la cult4.ra
universal.

4

Notas

5. Recogido en GraJa e ~ (Obro., e:~••

l

Reyes, "Alarcón",lasbw-laswras,l,M ·
TC2Inle, 1957, p. 88.
Tampoco desdeñamos (sólo lo dejamos
otras exrursiooes) el otro vehfaJJo de los v

deA!fomo Reyes (V. Constancia poética, O
completas, X), o el de la namitiva, por e_ientllo.
XII).

l.

2

Xavier VillauIIUtia, "Un hombre de caminos",
Tatos y ¡,relatos, México: La Casa de España
en México, 1940, pp. 61-71; yenPágúwsobre
Alfonso Reyes, I, Monterrey: Universidad de
Nuevolfái, 1955,pp. 68-74.

6.

Recogidos en A lópiz(Obrascompletas, VIII).

7.

Recogidos, respectivamente, en O
completas, VII; RetraJos realese imt:igi1111T•
(OC, III); Margill'lba, l, Méxioo: Tezatle, 19
Norte y Sir (OC, IX - dos ensayos); Simpatltu
diferencias (OC, IV); A lápiz; M~imlia. L

Alfonso Reyes, "Valle-Inclán a México",
Simpatías y diferemas, en Obras complelas, IV,
México: Fondo de QiJtura Ecooómia, 1956, p.
279; y en la X en la frenJe, México: Porrúa y
Obregát, 1952, p. 13.
.

8.

Reyes, A rampo traviuz, México: B Caro de
Silla, 19ffi.

"Mi c,Jerido amigo: Realí su maravillosa evoca:ión
de México del 1519. Me encanta esta visión
aeadaa, eSla histooa vivida oon toda la sensili.lidad.
8 estilo, por su aepiscular me1ax:aía, respoooe a la
civili7.aciái y medio~ ••l

Con estas palabras responde José
Maria Chacón y Calvo respecto a Visión
de Anáhuac, ensayo escrito en 1915 por
don Alfonso Reyes y publicado en 1917
en El Convivio de Costa Rica. Y
efectivamente, esta evocación creadora
de México es el armazón que sostiene
toda su amplia trayectoria. Además, no
es difícil suponer que Reyes haya sido
impulsado a escribir este ensayo por un
sentimiento de melancolía.

Visión de Anáhuac, visión creadora,
pudo muy bien ser el título de este
trabajo pero, como ustedes saben, esta
autora considera que el humorismo de
Reyes es un elemento primordial de su
estilo y una clave hacia la comprensión
de su obra, de manera que se tratará de
mostrar cómo funciona y cómo contribuye a los propósitos literarios de su
autor este elemento de su prosa.

inclusive los aspectos a veces terribles
de la historia de México son
presentados en una forma positiva y discreta. Porque ¡qué esperanzas que
Reyes discutiera el aspecto de la
destructividad del mexicano o los
aspectos adversos de la realidad y de la
historia de su pueblo! De manera que la
Visión de Anáhuac representa la
enorme capacidad creadora de su autor
y las posibilidades que lega a su México
de la posteridad.
Casi milagrosamente, a sólo cinco
años de distancia del estallido
revolucionario, don Alfonso logra que
el amor y el buen humor prevalezcan
en este ensayo, el cual, puede decirse,
nace del dolor de su autor. Pero no es el
dolor lo que a él le interesa explorar. Es
el futuro de México a través del
conocimiento de su pasado y de su
belleza inalterable lo que hay que crear
y proponer.

de respuestas bellas, su buen humor lo
lleva a crear, no sólo la estructura hasta
cierto punto sorpresiva y desde luego
sorprendente de este ensayo, sino los
elementos mismos que parecen, a
primera vista, algo desconectados con
lo que el lector esperaría de una
descripción histórica tradicional del
Valle de México. ¿Qué hace Giovanni
Battista Ramusio en esta historia? ¿Qué
tiene que ver un italiano con todo esto?:
ni mucho, ni poco. Veamos lo que nos
dice el autor: Giovanni Battista Rarnusio
publica su peregrina recopilación Del/e
Navigationi et Viaggi, y está ilustrada
con profusión y encanto. (p. 13)
De ahí se procede a hablar de las
ilustraciones, y en vez de discutir la
historia directamente, se nos habla de la
forma en que las estampas candorosas
representan los descubrimientos. El
adjetivo mismo también implica que
están llenas de cierta inocencia en
cuanto se refiere a la percepción
europea de las tierras descubiertas.
Europa era, con respecto a aquello que
estaba por descubrirse, inocente e
inexperta. Si no creemos, baste con
recordar la forma en que los habitantes
del nuevo mundo fueron percibidos
por los europeos. No como hombres
verdaderos: el indio parecía, o modelo
de perfección o lo opuesto.

"Viajero: has llegado a la rgión más
transparente del aire" su cita inicial,
parece ser conocida por la mayoría de
Don Alfonso, desde Madrid, dirige los mexicanos. Ha sido mi experiencia
los ojos de su imaginación y de sus casi invariable, que al mencionar el
lecturas hacia México y sus orígenes y nombre de Alfonso Reyes la respuesta
busca, con un profundo amor, las sea: "Ah, sí, es el escritor que dijo que
respuestas a la realidad y la creatividad México era la región más transparente
de los mexicanos a través del tiempo y del aire." (p. 13) En estos tiempos, sin
del espacio. Se trata, pues, de embargo, parece repetirse esta frase
desplegar, hasta donde sea posible, el con cierta nostalgia. Pero don Alfonso
El ensayo prosigue describiendo las
proceso creador del autor. Explicar nos dio mucho más en Visión de
estampas del Rarnusio: "En sus estampas
cómo, esta visión creadora se lleva a Anáhuac.
finas
y candorosas, según la elegancia
cabo a través del amor y del buen
del
tiempo,
se aprecia la progresiva
hwnor de su creador. Señalar cómo,
Expositor de bcllei.a, perseguidor
conquista de los lilorales; barcos

�VISION DE ANAHUAC: EL CREDO

MEXICANO DE ALFONSO REYES

HeliaMaría Corral
diminutos se deslizan por una raya que
cruza el mar... " Todo este párrafo,
incluyendo la mención de un Eolo
mofletudo, representa una forma
humorística e indirecta de exponer la
realidad del descubrimiento y el
impacto que tuvo en Europa. Pero el
párrafo termina con un comentario no
sólo de cierto humorismo, sino también
que revela la intención central de su
autor, o sea la de explorar la posibilidad
de que México sea recreado, vuelto a
crear, por los mexicanos.
Y esto, desde luego, por el uso del
poder de la imaginación: "una
imaginación como la de Stevenson,
capaz de soñar 'La Isla del Tesoro' ante
una cartografía infantil, hubiera
tramado, sobre las estampas del
Ramusio, mil y un regocijos para
nuestros días nublados" (p. 13) nos dice
el autor sugiriendo la importancia que
tiene el recreo cuando se está triste, o
sea el poder creativo del ocio. Pero el
hecho de que se mencione una
imaginación como la de Stevenson
también sugiere que este poder no·
tiene fronteras y que se puede dar en
cualquier país y en cualquier momento
histórico.

~

que le son familiares, que se aproximan
a la nueva realidad:
.. .la biznaga parece un tímido puerco
espín: el maguey que se abre lanzando
a los aires su plumero; los órganos
paralelos que señalan los lindes de los
terrenos; el nopal semejante a un
candelabro. (p. 15)

A todas estas imágenes se agrega

una más amplia, recordándonos que
cuando menos una de ellas está
presente en el escudo nacional con
estas palabras: ''flora emblemática, y
todo concebido como para blasonar un
escudo". (p. 15) O sea, que se ha
sugerido indirectamente que los
mexicanos ya han aprovechado, en esta
forma, su realidad inmediata como
fuente de inspiración.

este proceso de desecación ha s·
verdaderamente creador y aún
cuando su autor le contrapone la ~
"irrumpe el espanto social". ¡
solamente estas tres palabras se
para describir y no para discutir la s
de horrores de la Revoluci
Mexicana!
Esta breve frase de enorme
semántica, se abandona inmediatam
volviendo a la meta principal
ensayo: crear y recrear. Así, Re
explora una nueva posibilidad
preguntarse qué tiene en común
meseta americana con la llan
castellana, en
qué
procediendo, a través de am
paisajes, a explorar su impacto en
intelecto humano:
"Castilla sugiere
ascéticos; México, pensamien
fáciles y sobrios, lo que uno gana en
trágico, la otra en plástica rotunda."
15)

La flora de Anáhuac es de tierra

desértica, señala el autor y prosigue a
mencionar el efecto que ha tenido la
mano del hombre sobre esa tierra,
dedicando todo un párrafo al proceso
de desecación de los lagos que se llevó
a cabo desde 1449 hasta principios del
siglo XX. Después de una cápsula
histórica, el párrafo se cierra con la
frase: "Cuando los creadores del
desierto acaban su obra, irrumpe el
Del impacto de los descubrimientos ·
espanto social".
· en Europa, el autor pasa a la realidad
americana, a la flora del trópico y sobre
Esta frase enigmática expresa una
todo al paisaje del Valle de Anáhuac, idea, hasta cierto punto inesperada, a
proporcionando imágenes que le son través de la delicadeza de su autor que
más familiares al lector mexicano, pero apenas deja ver su ironía. Pero el lector
no al europeo. Para ayudar al último en cuidadoso tendrá que preguntarse si
su visualización, proporciona imágenes

Y así, el autor ha rescata
nuevamente las posibilidades cread
del mexicano, ya que le perten
ambas realidades, pero más
americana como implica el autor
referirse al impacto que tuvo
realidad en Fray Manuel de Nav
quien al referirse a la meseta dice
hay en ella "una luz resplandeci
que hace brillar la cara de los cielos".

16)
Esta metáfora, poderosa por
inversión del orden físico, cond

''Mi cperido amigo: Recilí su maravillosa evoca:ión
de México del 1519. Me encanta esta visión
awaa, es1a historia vivida oon toda la semibilidad.
a ellilo, por su crepiscular me1ancdía, ~ a l a
civiliz.aciál y medio evocados.''1

Con estas palabras responde José
María Chacón y Calvo respecto a Visión
de Anáhuac, ensayo escrito en 1915 por
don Alfonso Reyes y publicado en 1917
en El Convivio de Costa Rica. Y
efectivamente, esta evocación creadora
de México es el armazón que sostiene
toda su amplia trayectoria. Además, no
es difícil suponer que Reyes haya sido
impulsado a escribir este ensayo por un
sentimiento de melancolía.

Visión de Anáhuac, visión creadora,
pudo muy bien ser el título de este
trabajo pero, como ustedes saben, esta
autora considera que el humorismo de
Reyes es un elemento primordial de su
estilo y una clave hacia la comprensión
de su obra, de manera que se tratará de
mostrar cómo funciona y cómo contribuye a los propósitos literarios de su
autor este elemento de su prosa.
Don Alfonso, desde Madrid, dirige
los ojos de su imaginación y de sus
lecturas hacia México y sus orígenes y
busca, con un profundo amor, las
respuestas a la realidad y la creatividad
de los mexicanos a través del tiempo y
del espacio. Se trata, pues, de
desplegar, hasta donde sea posible, el
Proceso creador del autor. Explicar
cómo, esta visión creadora se lleva a
cabo a través del amor y del buen
hwnor de su creador. Señalar cómo,

inclusive los aspectos a veces terribles
de la historia de México son
presentados en una forma positiva y discreta. Porque ¡qué esperanzas que
Reyes discutiera el aspecto de la
destructividad del mexicano o los
aspectos adversos de la realidad y de la
historia de su pueblo! De manera que la
Visión de Anáhuac representa la
enorme capacidad creadora de su autor
y las posibilidades que lega a su México
de la posteridad.
Casi milagrosamente, a sólo cinco
años de distancia del estallido
revolucionario, don Alfonso logra que
el amor y el buen humor prevalezcan
en este ensayo, el cual, puede decirse,
nace del dolor de su autor. Pero no es el
dolor lo que a él le interesa explorar. Es
el futuro de México a través del
conocimiento de su pasado y de su
belleza inalterable lo que hay que crear
y proponer.
"Viajero: has llegado a la rgión más
transparente del aire" su cita inicial,
parece ser conocida por la mayoría de
los mexicanos. Ha sido mi experiencia
casi invariable, que al mencionar el
nombre de Alfonso Reyes la respuesta
sea: '' Ah, sí, es el escritor que dijo que
México era la región más transparente
del aire." (p. 13) En estos tiempos, sin
embargo, parece repetirse esta frase
con cierta nostalgia. Pero don Alfonso
nos dio mucho más en Visión de
Anáhuac.
Expositor de belleza, perseguidor

de respuestas bellas, su buen humor lo
lleva a crear, no sólo la estructura hasta
cierto punto sorpresiva y desde luego
sorpre~dente de este ensayo, sino los
elementos mismos que parecen, a
primera vista, algo desconectados con
lo que el lector esperaría de una
descripción histórica tradicional del
Valle de México. ¿Qué hace Giovanni
Battista Ramusio en esta historia? ¿Qué
tiene que ver un italiano con todo esto?:
ni mucho, ni poco. Veamos lo que nos
dice el autor: Giovanni Battista Ramusio
publica su peregrina recopilación Delle
Navigationi et Viaggi, y está ilustrada
con profusión y encanto. (p. 13)
De ahí se procede a hablar de las
ilustraciones, y en vez de discutir la
historia directamente, se nos habla de la
forma en que las estampas candorosas
representan los descubrimientos. El
adjetivo mismo también implica que
están llenas de cierta inocencia en
cuanto se refiere a la percepción
europea de las tierras descubiertas.
Europa era, con respecto a aquello que
estaba por descubrirse, inocente e
inexperta. Si no creemos, baste con
recordar la forma en que los habitantes
del nuevo mundo fueron percibidos
por los europeos. No como hombres
verdaderos: el indio parecía, o modelo
de perfección o lo opuesto.
El ensayo prosigue describiendo las
estampas del Ramusio: ''En sus estampas
finas y candorosas, según la elegancia
del tiempo, se aprecia la progresiva
conquista de los litorales; barcos

�diminutos se deslizan por una raya que
cruza el mar..." Todo este párrafo,
incluyendo la mención de un Eolo
mofletudo, representa una forma
humorística e indirecta de exponer la
realidad del descubrimiento y el
impacto que tuvo en Europa. Pero el
párrafo termina con un comentario no
sólo de cierto humorismo, sino también
que revela la intención central de su
autor, o sea la de explorar la posibilidad
de que México sea recreado, vuelto a
crear, por los mexicanos.
Y esto, desde luego, por el uso del
poder de la imaginación: ' 'una
imaginación como la de Stevenson,
capaz de soñar 'La Isla del Tesoro' ante
una cartografía infantil, hubiera
tramado, sobre las estampas del
Ramusio, mil y un regocijos para
nuestros días nublados" (p. 13) nos dice
el autor sugiriendo la importancia que
tiene el recreo cuando se está triste, o
sea el poder creativo del ocio. Pero el
hecho de que se mencione una
imaginación como la de Stevenson
también sugiere que este poder no
tiene fronteras y que se puede dar en
cualquier país y en cualquier momento
histórico.

que le son familiares, que se aproximan
a la nueva realidad:
.. .la biznaga parece un tímido puerco
espín: el maguey que se abre lanzando
a los aires su plumero; los órganos
paralelos que señalan los lindes de los
terrenos; el nopal semejante a un
candelabro. (p. 15)

A todas estas imágenes se agrega
una más amplia, recordándonos que
cuando menos una de ellas está
presente en el escudo nacional con
estas palabras: ' 'flora emblemática, y
todo concebido como para blasonar un
escudo". (p. 15) O sea, que se ha
sugerido indirectamente que los
mexicanos ya han aprovechado, en esta
forma, su realidad inmediata como
fuente de inspiración.

La flora de Anáhuac es de tierra
desértica, señala el autor y prosigue a
mencionar el efecto que ha tenido la
mano del hombre sobre esa tierra,
dedicando todo un párrafo al proceso
de desecación de los lagos que se llevó
a cabo desde 1449 hasta principios del
siglo XX. Después de una cápsula
histórica, el párrafo se cierra con la
frase: " Cuando los creadores del
desierto acaban su obra, irrumpe el
Del impacto de los descubrimientos •
espanto social".
en Europa, el autor pasa a la realidad
americana, a la flora del trópico y sobre
Esta frase enigmática expresa una
todo al paisaje del Valle de Anáhuac, idea, hasta cierto punto inesperada, a
proporcionando imágenes que le son través de la delicadeza de su autor que
más familiares al lector mexicano, pero apenas deja ver su ironía. Pero el lector
no al europeo. Para ayudar al último en cuidadoso tendrá que preguntarse si
~ su visualización, proporciona imágenes

este proceso de desecación ha si
verdaderamente creador y aún
cuando su autor le contrapone la f
"irrumpe el espanto social". ¡
solamente estas tres palabras se
para describir y no para discutir la s
de horrores de la Revoluci
Mexicana!
Esta breve frase de enorme
semántica, se abandona inmediatam
volviendo a la meta principal
ensayo: crear y recrear. Así, Re
explora una nueva posibilidad
preguntarse qué tiene en común
meseta americana con la llan
castellana, en qué
procediendo, a través de am
paisajes, a explorar su impacto en
intelecto humano:
"Castilla sugiere
ascéticos; México, pensamien
fáciles y sobrios, lo que uno gana en
trágico, la otra en plástica rotunda."
15)

Y así, el autor ha rescata

mencionar al barón von Humboldt
quien "notaba la extraña reverberación
de los rayos solares en la masa
montañosa de la altiplanicie central
donde el aire se purifica". (p. 16) De la
impresión de von Humboldt, la
imaginación del autor evoca un pasado
más lejano, el de la fundación de la Gran
Tenochtitlán representada por la
fuer7.a de las bellas imágenes del nopal
y del águila y la serpiente que cautivó a
los mexicanos.
La estampa precolombina se amplía
cuando el autor menciona que es esta
" una civilización de Cíclopes" (p. 17) de
donde puede implicarse que halla su
paralelo en las narraciones de la
prehistoria clásica. Estos habitantes
ciclópeos representan una etapa
histórica que ha estado presente en
todas las civilizaciones del mundo. El
autor ha sintetizado y universalizado
este momento de la historia de México
para que se compartan los pasos
inciertos del hombre americano con los
de todos los hombres.

nuevamente las posibilidades cread
del mexicano, ya que le perten
ambas realidades, pero más
americana como implica el autor
referirse al impacto que tuvo
realidad en Fray Manuel de Nav
quien al referirse a la meseta dice
hay en ella "una luz resplandeci
que hace brillar la cara de los cielos".
16)

Esta técnica de atomización de
Reyes se repite en su descripción de los
conquis-tadores la cual se reduce a las
palabras ''polvo, sudor y hierro'' (p. 17)
que conducen al lector a apreciar sus
cualidades más sobresalientes: el
empuje, la fuerza y la tecnología. Y es
precisamente esta última de la que
carecen los habitantes originales del
mundo recién descubierto.

Esta metáfora, poderosa por
inversión del orden físico, conduce

Se vuelve al paisaje, o sea la fuente

de inspiración, refiriéndose a las
montañas que rodean este valle con una
imagen humorística: "espacioso circo de
montañas'', montañas majestuosas que a
Reyes se le ocurren carpas para
recrearse. Y siguiendo una técnica
teatral, después de una creación visual
del escenario, proporciona una
introducción, por medio de una imagen
sinestésica al referirse a la probable
percepc1on
auditiva
que
experimentaron los conquistadores al
escuchar los ruidos "del tambor y la
chirimía, acompañados seguramente, de
algún rito sangriento". (p. 17)
La fuerza que la creación poética o
de ficción tiene a veces sobre la
realidad
está
poderosamente
representada por una cita de Berna!
Díaz del Castillo que tiene una triple
función: la primera ya señalada, la
segunda, de ilustrar el efecto del
ambiente sobre el hombre y la tercera,
de ilustrar las limitaciones de este
hombre que conocía el Amad(s de
Gaula de oídas, pero que no lo había
leído: "Parecía a las cosas de
encantamiento que cuentan en el libro
de Amadís... no sé como lo cuente." (p.
18) Y estos sueños de los antecesores
de Berna) Díaz del Castillo estaban
volviéndose realidad, primero en el
escenario de la conquista y, después, en
el escenario del propio ensayo.

Tras describir brevemente la Gran
Tenochtitlán, su arquitectura, sus trazos
maravillosos, sus colores, las artesanías
de su pueblo, sus comidas y costumbres,

en suma, su civilización, Reyes se
ocupa de describir su lenguaje
exaltando la suavidad del náhuatl que
en la mente del lector contrasta con la
sonoridad del español. "Esas xes, esas
tles, esas ches que tanto nos alarman
escritas, escurren de los labios del indio
con una suavidad de aguamiel". (p. I 8)
Del aspecto lingüístico se traslada el
escritor al aspecto de la sociabilidad de
la raza, la cual se ve exaltada cuando en
presencia de su emperador se exhibe
en la forma y colorido de sus ropajes, en
su rostro moreno, y de impavidez
sonriente, el manifiesto deseo de
agradar. Reyes emplea su técnjca de
miniaturización al decimos que estos
hombres tienen aspecto de juguetes,
aplicando a esta descripción una técnica
artística propia también de la raza que
describe.
La descripción del templo refleja la
habilidad creadora del pueblo que lo
creó. Y la descripción final de los ritos
indígenas de la muerte se equilibra con
la presencia de un aspecto más festivo
de la cultura: la feria. Sí, se trata nada
menos que del mercado por el cual
transitan, según Cortés, quien quiere
impresionar a su Rey y a sus lectores,
cuando menos sesenta mil hombres.
Si Cortés exagera, Reyes apenas
menciona el aspecto de la venta de
esclavos, el cual equilibra nuevamente
al hablar de lo bello que el ambiente
encierra: joyas de oro y plata, de plomo,
de latón, de cobre, de estaño, caracoles

�y plumas, etc... (p. 20) Pero la riqueza
existe también en yerbas medicinales
''más de mil doscientas hicieron conocer
los indios al doctor Francisco
Hernández, médico de Felipe II". (p.
21)

Todos los estilos y posibilidades
artísticas están representados en este
Valle de Anáhuac, y las civilizaciones
anteriores las han creado y se han
recreado en ellas a su manera. No sólo
se trata de impresionar al lector, sino de
descubrir cómo afecta este ambiente a
los hombres que lo experimentan. Y
analizando la prosa del conquistador,
Reyes nos dice:
"En pintoresco atolondramiento, el
conquistador va y viene por las calles
de la feria y conserva de sus recuerdos
la emoción de un raro y palpitante caos;
las formas se funden entre sí; estallan
en cohete los colores; el apetito
despierta al olor picante de las yerbas y
las especias.'' (p. 22)

La realidad aromática que afecta el
apetito se trueca en una realidad visual
cuando Reyes crea una verdadera
pintura estilo bodegón, de la fauna del
mercado: ''Después, la ventanería
confusa, donde sobresalen por entre
colinas de lomos y flores de manos
callosas, un cuero, un hocico, una
lengua colgante... '' (p. 22)

00

N

Y de ahí lleva a su lector a una
descripción de lo absurdo de esa
realidad cuando se refiere a "los raros y
monstruosos juguetes con que juegan

los niños de este pueblo misterioso''. La
frase " juguetes monstruosos" es un
concepto aparentemente contradictorio
y absurdo. Aquí se comporta Reyes, en
cierto modo, como un antropólogo que
reconoce pero que acepta los misterios
de las culturas que trata de descifrar.
Pero ahora se procede a usar otro
recurso pictórico al integrar la
naturaleza en su creación artística,
pintando con palabras lo que Diego
Rivera ha pintado con pinceles: "Las
anchas ollas parecen haberse sentado,
como la india, con las rodillas plegadas a
los pies paralelos. El agua, rezumando,
gorgoritea en los búcaros olorosos". (p.
22)

Estas últimas palabras son fuente de
creación artística que apelan a los
sentidos, visual, auditivo y del olfato,
que Reyes apoya explorando las
habilidades artísticas manifiestas en los
mexicanos, agregando que hay que
tener en cuenta que Berna! Díaz
compara las obras de los indígenas con
las de Miguel Angel y las de Berrugete.
(p. 23)
Los juicios artísticos de Berna! Díaz
tal vez no gocen de la autoridad que
goza el poeta por excelencia, ·pero
Reyes en una forma aparentemente
desconectada, procede a universalizar
al Emperador Moctezuma al describirlo
como un verdadero Rey Midas. Midas,
rey de la leyenda griega que convertía
en oro todo lo que tocaba, proporciona
una imagen paralela de la antigüedad

clásica para la descripción de la realidad
americana.
De ahí, Reyes parte a la evocación y
a la especulación, refiriéndose
únicamente "al poeta" (seguramente
pensando
en el
poeta de
Hispanoamérica por excelencia, Rubén
Darío, quien en su poesía modernista
creó imágenes similares). El lector no
puede menos que asentir con Reyes al
escuchar y visualizar las palabras:
Su reino de oro,
su palacio de oro,
sus ropajes de oro,
su carne de oro. (p. 23)

El corolario es que estas imágenes
se dieron en la realidad del pasado
mexicano cuya exótica presencia es
innegable, la cual crea Reyes de nuevo,
a la vez que recrea a su lector.
El refinamiento del palacio imperial
es extraordinario. El apego y aprecio a
la belleza que tienen estos hombres es
verdaderamente increíble. Belleza en
la arquitectura, en la escultura, en las
plantas y en el mismo zoológico que se
··encuentra en el palacio del emperador.
La sección termina con el comentario de
que "el conquistador anónimo intentó
recorrer los palacios de Moctezuma Y
cuatro veces renunció fatigado''. (p. 27).
Viene ahora la descripción de la
poesía náhuatl, a través de unos cuantos
fragmentos que de ella se conservan.
Pero Reyes, reconciliando el presente
con el pasado, inicia esta sección con

una cita de El Nigromante, Ignacio
Ramírez: "la flor madre de la sonrisa".
Las flores están presentes en todo y,
desde luego, también en la poesía de
Anáhuac. Flores cayeron sobre los
hombres al terminar el cuarto sol
cosmogónico de los aztecas. La flor se
representa tanto en ía pintura como en
la escultura, extremadamente estilizada.
Y es así como aparece en la poesía.
Rasgos geométricos, parecidos
realmente, a la belleza del México de
los cactus. (p. 28) Se establece también la
relación entre la flor y la palabra y se
habla de los juegos florales. Debe
lamentarse la pérdida de la poesía
náhuatl.
Una larga cita del poema
NINOYOLNONOTZA proporciona al
lector un ejemplo extraordinario no
sólo de las habilidades poéticas de los
indígeneas, sino de cómo se basa la
poesía en el paisaje y en la realidad
inmediata, al mismo tiempo que recrea al
lector:
Tal vez podré verlas, si es que han
aparecido ya; ponerlas en mis haldas, y
saludar con ellas a los niños y alegrar a
los nobles.
¿En dónde están las bellas y fragantes
flores con las cuales pueda alegraros,
mis nobles compañeros?
Arranca las flores que desees oh
cantor -ojalá te alegres-, y dales a tus
amigos, que puedan regocijarte en la
tierra. (p. 31)

Una amplísima gama de sentimientos
puede ser expresada a través de la flor:
La alegría, el amor, la belleza; pero
también las lágrimas, el dolor, la
nostalgia y la muerte. La frase "yo soy
miserable, miserable como la última
flor", concluye esta bellísima serie de
citas de la poesía náhuatl, cerrando el
ensayo con un sentimiento de tristeza y
de inferioridad.
Misteriosamente, el ensayo de
Reyes termina en su cuarta y útlima
parte utilizando citas inglesas. La
estructura es sugestiva del cuarto sol y
la esperanza en el futuro. Y las citas
inglesas como "But glorius it was to see
how the open region was filled with
horses and chariots, ... " Bunyan, The
Pilgrim' s Progress, obra del siglo
diecisiete que señala la importancia de
la continuidad histórica. Reyes explora
en esta brevísima sección las teorías del
continuar histórico. No sueña, dice, con
la perpetuación de ninguna cultura
anterior. Pero cree en el esfuerzo
común por superarse como lazo
unificador de todos los mexicanos.
También hay que recordar el efecto
que ejerce el ambiente sobre el
hombre: "El choque de la sensibilidad
con el mismo mundo labra, engendra,
un alma común". Pero si esto no es
válido hay que recordar la emoción
histórica, "sin cuyo fulgor nuestros
valles y nuestras montañas serían como
un teatro sin luz''. (p. 34)
El ensayo termina con dos imágenes
que los mexicano, compartimos:

Popocatépetl e Iztaccíhuatl, pero
Reyes cambia un poco la imagen
tradicional al decimos que esa mujer
dormida es Doña Marina y ese volcán el
flechador de las estrellas. Contando con
la memoria auditiva de su lector,
describe a esta mujer con sus mellizos,
imagen que recuerda a Rómulo y Remo
y a los hijos mestizos de Doña Marina.
Pero no es ésta una mujer llorosa y
errabunda nada más, sino la madre que
no ha perdido a sus hijos fundadores de
un nuevo pueblo. Reyes ha creado un
mito superior a los existentes, ha
reivindicado la imagen, tanto de Doña
Marina como del Indio del volcán y
parte de lo local a lo universal al decir
que esa tradición ajena también
pertenece a México y que, siguiendo a
Keats, el gran poeta inglés del siglo
XVII, no renunciará a ningún objeto
engendrador de belleza: '' A thing of
beauty is a joy forever". Un objeto bello
produce un goce eterno. "Beauty is
truth and truth is beauty." La belleza es
verdad y la verdad es belleza, son su
frases célebres.
Reyes ha creado y recreado la
realidad del Valle de Anáhuac. El
ensayo no sólo proporciona un fondo
histórico de los pueblos que lo han
habitado. Tampoco se limita a explorar
las posibilidades para el futuro de un
país en un momento de transición
histórica. Va aún mas lejos. Enseña su
sublimación del dolor propio en favor
del bien común, la superación de una
tremenda crisis por medio del amor y la
actividad creadora. Reyes crea, recrea

�ALFONSO REYES ENTRE LIBROS

Alfonso Rangel Guerra
y cree en el futuro de su patria.
Este ensayo es el "México, creo en
ti" del autor que no sólo cree en ti, sino
te enseña a creer y a crear. Hay que
leer a Reyes para leer a México y
leemos a nosotros mismos, hoy mismo.

Notas
l. Gutiérrez-Vega Zenaida Epistolario Alfonso
Reyes -JoséMa. Chacón. Madrid: Fundación

UnivcISÍtaria Española, 1976. pág. 59.

En un texto escrito en mayo de 1955 y
recogido en el primer ciento de Las
Burlas Veras, Alfonso Reyes propone,
como una forma de "dar alma a lo
inerte... Hacer que los libros -los cuales
ya tienen harta personalidad de por síadquieran figura semihumana, hablen,
conversen, disputen unos con otros,
acaso se enamoren". Pero cae en la
cue~ta de que Julio Torri ya se le había
adelantado al publicar en El mundo
ilustrado, el 13 de diciembre de 1910, y
dedicado al mismo Reyes, un "Diálogo
de los libros'', donde conversan el tomo
primero y el tomo séptimo del Parnaso
Espaiwl, de Lópcz de Sedano, escritor
del siglo XVIII, y concluye Reyes,
dirigiéndose a Julio Torri: "Y quienes
duermen entre los libros saben bien
que un diálogo como el tuyo puede
acontecer en un descuido." Después
añade: "Pero hay sin duda otra manera
sutil de animar los libros, que es
ponerlos en trato directo, corriente y
moliente, con sus poseedores."
Recuerda al personaje de Carlyle en
Sartor Resartus, amenazado de
~xpulsión de su ,propia casa por sus
libros que se multiplican por todas
panes, caso similar -añade Reyes- al
sucedido a Don Ezequiel A. Chávez,
obligado a alquilar dos casas vecinas
por la abundancia invadiéndolo todo.
"¿Y si confesara yo -escribe Reyes en
el texto que venimos comentado- que sé
de alg4ien a quien, de la noche a la
mañana, puede succderle otro tanto?"
Obviamente, se refiere a él mismo
escritor Y lector estrechamente ligado ~

los libros que lo acompañaron toda su
vida, pues Alfonso Reyes nació, vivió y
murió entre libros. Por ello, hemos
intentado un seguimiento de su vida a
través de su permanente trato con los
libros, sus referencias y sus reflexiones
sobre ellos. Cumplimos, así, con su idea
de animar los libros poniéndolos en
trato directo con su poseedor.
En varios de sus escritos nos dejó
Alfonso Reyes mención a la biblioteca
paterna, a sus lecturas de aquella época
y a las lecturas de su padre. A los once
años ya se pasaba las "horas largas"
entre los libros, hojeando sus páginas o
escuchando al padre, hombre de armas
y letras, poeta él mismo y amigo de
poetas. Ahí conoció a Manuel José
Othón. El general Reyes recitaba de
memoria, y enseñó a su hijo el poema
"El estudiante de Salamanca", de
Espronccda, cuyas obras completas
estaban en la biblioteca. Ahí estaban
también las poesías de Hercdia, autores
clásicos y principalmente románticos, el
Orlando Furioso y la Historia de la
Humanidad, de César Cantú. Había
libros de Rubén Darío dedicados por
éste al general. Del gran poeta
nicaragüense cuenta Reyes que
después de la muerte de su padre
escribió sobre él un artículo en el Diario
La Nación, de Buenos Aires. Luis G.
Urbina, que años .después fue amigo de
Alfonso Reyes en la ciudad de México
y en Madrid, contó que él fue testigo del
encuentro del general Bernardo
Reyes -que llevaba de la mano a su hijo

Alfonso, entonces con diez años de
edad- con Carlos Díaz Dufoo, del que
se habían publicado entonces los
Cuentos nerviosos. "Le ha gustado el
libro de usted", dijo el general Reyes al
escritor, y comenta Urbina que la cara
infantil de Alfonso Reyes, apenas con
diez años de edad, "se iluminó, de
pronto, con luz de entusiasmo. No era
propia de su edad la llama interior que le
encendía los ojos cándidos". En este
ambiente de lecturas y libros creció
Alfonso Reyes y despertó su vocación a
las letras.
En 1905 se traslada Reyes de
Monterrey a México, a continuar sus
estudios en la Escuela Nacional
Preparatoria. Tiene en ese momento 16
años y un bagaje de lecturas muy
amplio. Según su testimonio, después de
leer a Don Marcelino Menéndez
Pelayo corrigió la imagen equivocada
que tenía de Quevedo, considerado
sólo como un autor de "Chascarrillos
inconvenientes" y calificado por el gran
polígrafo santanderino como el "varón
más literario de España". El padre cedió
al joven Reyes estos ·libros y cuando
llegó a México ya llevaba una idea de la
obra de Francisco de Quevedo
sustentada en la crítica literaria.
Así pues, el padre de Alfonso Reyes
no sólo le permitía que frecuentara sus
libros en la biblioteca, sino que además
le cedía algunos. Sin embargo, después
de la primera aparición de versos de
Alfonso Reyes en letra impresa (28 de
noviembre de ese mismo año de 1905,

�Cuadernos de la revista

ARBOL DE POLVORA/Alfonso Reyes
en El EspectaíÚJr, de Monterrey), al ser
saludado por un amigo de la familia con
un "¿Qué dice el poeta?", cuenta Reyes
que su padre dijo al amigo: "¡No! Entre
nosotros no se es poeta de profesión",
pues el padre, si por una parte "aplaudía
y estimulaba mis aficiones -escribe
Reyes- por otra temía que ellas me
desviasen de las 'actividades prácticas' a
que se está obligado en las sociedades
poco evolucionadas". En esta misma
línea de la actitud paterna se explica que
el general Reyes le haya dicho a su hijo,
en una de sus visitas a Monterrey,
después de trasladado a la ciudad de
México: "Tu casa es la escuela de la
naturaleza". Todo esto lo cuenta
Alfonso Reyes desde el mirador de la
edad adulta, que le pcnnite asomarse al
pasado y valorarlo. En cambio, desde la
e,;rcunstancia del momento tenemos
ahora el propio testimonio de Reyes en
su correspondencia a Pedro
Henríquez Ureña, al que comenta en
una carta del 29 de enero de 1908 -va a
cumplir Reyes 19 años de edad-,
quejándose de la limitación cultural del
ambiente de Monterrey, las dificultades
para comunicarse con su padre, que lo
acusó de estrechez de criterio por no
soportar que le hablara de Juan de Dios
Peza.
La estancia en la ciudad de México
amplía el horizonte cultural de Reyes.
Aquí va a encontrar en la Escuela
Nacional Preparatoria el ambiente
positivista del momento, pero también a
varios maestros de alto nivel y sobre

todo a quienes van a fonnar el Ateneo
de la Juventud. El joven Reyes se
acercará igualmente a los círculos
literarios y conocerá entre los maestros
preparatorianos y los escritores de la
época, a Justo Sierra, Porfirio Parra,
Luis G. Urbina, Jesús E. Valenzuela,
Sánchez Mármol y otros. El mismo ha
contado como adquirió la obra de
Góngora en la edición de 1634 de
Madrid, de Hozes y Cordoba, en la
librería de Orortiz, donde se escondía
entre los libros para escuchar a
González Obregón, Carlos Pereyra,
Victoriano Salado Alvarez, reunidos en
tertulia.
Un año después de la llegada de
Alfonso Reyes a la ciudad de México,
en 1906, surge Savia Moderna,
heredera de la Revista Moderna.
Animada y sostenida por Alfonso
Cravioto, esta revista tuvo una vida
efímera de cinco números, de marzo a
julio de 1906, pero representó sin duda
un inicio de renovación que dio pie
primero a la sociedad de conferencias
en 1907, y al Ateneo de la Juventud,
donde se agruparon todos aquellos
nombres con los que comienza la
cultura moderna de México en el siglo
XX: Antonio Caso, Pedro Henríquez
Ureña, José Vasconcelos, Gómez
Robelo, ~artín Luis Guzmán, Julio
Torri y otros. Es la época juvenil en que
se definen las vocaciones, se lee en
grupo y se discuten las ideas del
momento, al margen de la filosofía oficial
que envolvía a la educación. En la

correspondencia de Alfonso Reyes y
Henríquez Ureña se puede hacer el
inventario de los autores que leían
aquellos jóvenes: Platón, Goethe,
Nietzsche,
Flaubert,
Wilde,
D'Annunzio, Renán, Taine, Bergson, y
muchos más. Mejor testimonio es el
primer libro de Reyes, Cuestiones
estéticas, editado en París en 1911 coo
trabajos escritos entre 1909 y 1910,
reunidos en volumen a sugerencia del
mismo Henríquez Ureña, amigo y
mentor de Reyes, quien también influyó
en sus lecturas.
Esta primera época de Reyes va del
año 1905 al año de 1913, fecha de la
trágica muerte de su padre y su partida a
Europa. Cuando, once años después,
tenninó su estancia española, publicó IDI
breve texto que tituló •'Romance viejo".
Era en cierta medida, la toma de
conciencia del fin de esa primera etapa
de su vida, de los años juveniles
exentos
de
responsabilidades.
Resumen de su vida hasta el momento
de la tragedia familiar, el •'Romance
viejo" es una suma de desdichas.
acumulación del peso que a veces
impone la vida. "Y hoy -escribe Reyes·,
entre el fragor de la vida, yendo Y
viniendo -a rastras con la mujer, el hijo,
los libros- ¿Qué es esto que me pun1.11
!?rota, y unas veces sale en alegrías sin
causa y otras en cóleras tan justas? Yo
me sé muy bien lo que es: que ya me
apuntan, que van a nacenne en el
corazón las primeras espinas." AlfoDIO
Reyes se va a Francia y se lleva consigo

I

AUSENTE EN PARIS
1925-1927

1
CAMPEONA

Cuando el Presidente del Club de Natación y los Síndicos
de París -chisteras, abultados abdómenes, bandas tricolores
sobre el pecho- vieron acercarse a la triunfadora,
prorrumpieron en aplausos y entusiastas excalamaciones:
-¡Si parece un delfín!
-Querrá usted decir una sirena.
-No, una náyade.
-¡Una oceánida, una "oceánida ojiverde", como dijo el
poeta!
La triunfadora, francesita comestible que hablaba con

dejo italiano para más silbar las . sibilantes y mejor
suspenderse en un pie sobre las dobles co~sonantes,
comenzó a coquetear:

-Non, mais vous m' accablez! Mon Dieu, que je suis
confuse! Et une naiade, encore! C' est pas de mafaute, vous
savez? Si j' avais su...!
Y Lodo aquello de:

·Toque usted; sí, señor. No hay nada postizo. Eso
también me lo dio mi madre con lo demás que traje al
ffi1DJdo, etc.

tosecilla muy al caso- ¡Ejem! ¡Ejem! Para llenar este diploma
hacen falta algunos datos. Decline usted sus generales.
-¿Aquí, en público?
Risas. El Presidente, protector:
-Su nombre, su edad... ¿En qué trabaja usted, cuál es su
oficio?
-Mi oficio es muy modesto, señores. Porque, sin
agraviar a nadie, yo, como decimos los del pueblo, soy puta.
Pánico. Silencio seguido de rumores.
-¿Ha dicho usted...?
-Puta.

.I·············································'
Dominando la estupefacción general, Monsieur
Machín, siempre analítico, interroga:
-Pero, entonces, delfín o sirena, náyade, océanida o
demonio ... sin faldas, ¿quiere usted decimos cómo, cuándo,
dónd(: adquirió usted esa agilidad y esa gracia en el nadar,
esa perfección deportiva, ese dominio extraordinario del...
de la...de los ... de las ...
Y la océanida, cándidamente, le ataja:

-C' est que...vous savez? Avant de venir ici je faisais le
lrottoir aVenise.

192.5.

·Vamos a ver, señorita -interrumpió, profesional, el
señor Presidente, poniendo fin a esos desvaríos con una

....

�2

"nuestroaméricanos"- por los cuadros del uruguayo Fi

LOS GORRIONES

Así, pues, las esferitas de gracia resultan
monstruecillos feroces, despeinados, flacos, la
escasa y en desorden, el chillido de ira siempre pres
pico y las diminutas garras siempre alertas. Feroces,
la ferocidad sólo ha de medirse por referencia a
ejemplares de la propia especie.

He seguido por el parque al loco de los pájaros, ese
viejecito irreal que cruza el pasto sin ver a los hombres y sin
miedo a la policía. Ya lalll.ando migas y semillas como un
Triptólemo. Lo siguen cordones de aves que revolotean
en tomo a él, se le posan en los hombros y en la cabeza,
acuden a su mano. Parece un dios.
y en el primer banco, me siento a pensar en los
gorriones.
Los gorriones, vistos a la distancia natural y ordinaria,
eran propia imagen del "ramillete con alas" de Calderón; Y
a sal titos entre las flores, parecían exactamente la ''flor de
pluma": unas esferitas llenas de toda blandura y gracia; una
caricia de los ojos, una atracción para las manos. No se los
podía ver sin desear asirlos, besarlos, disfrutar de su tersura
y tibieza.
Pero me tocó, otra vez, sorprenderlos de cerca, tras los
vidrios de un invernadero. Y entonces comenzaron mis
dudas y fuí descubriendo por instantes su naturaleza
verdadera.
¿Como he podido olvidar -me dije- que la verdadera
naturaleza de estos pájaros es la de aves reptiles? Todo el
día pegados a la tierra, todo el día entre los despojos que
todos los seres de la creación dejan caer al sucio ¿para qué
les sirven las alas, sino para ir a arrastrarse un poco más allá?
Anfibios, puesto que participan de la condición volátil y de
la reptante; innobles todavía entre las aves, y ya pedantes
entre las arañas y las lagartijas... Cuando en alto, otean el
suelo y anhelan hacia abajo; cuando en el suelo, ya no
piensan ni necesitan más. Algo así le pasó, dicen, al abuelo
arbóreo de los hombres, cuando se descolgó de las ramas.
¿Cómo pude yo olvidar -me decía- que duermen al aire
libre, en cualquier rincón de la calle, en los muladares Ylos
agujeros, y' que tienen los malos hábitos, el desaseo Y la
cólera propios de los arrapiezos criados en el arroyo?
El ave es del árbol y del aire, pura y superior: las hay del
campo y las hay de la ciudad; pero éstas, al menos, hieráticas
y empinadas como las cigüeñas de las torres, o alegres Y
discretas como las golondrinas. Los gorriones, no; los
gorriones son habitantes de los planos bajos, de_ lo ur~ano
sin urbanidad; es decir, de las calles peores, al mismo titulo
que los perros sin dueño. Y vistos de cerca, andan, en
verdad, como esos perros vagabundos, mal comidos,
sarnosos, rabiosos, con ojos de mal hombre y maneras,
siempre, de ladrón ¡Esos tristes perros picarescos _que
cruzan, en busca del hueso caído -inevitables mollvos

Y, en efecto ¿dónde lo he leído? Estos gorriones
ahora vuelan por ambos mundos son los supervivien
un duelo semejante al del Hombre Mediterráneo con
Hombre de Cromagnon: han aniquilado al gorri
América, su pariente de mayor talla y mejor pu·
Verdadera raza de apaches criada entre las Fortificaci
nos parece verlos -en la historia- vaciando a pico
cráneo de sus hermanos mayores, los eternos bobos
plato de lentejas.

Los más lejanos parecían llegar por el puerto de
Acapulco, falsos muñecos de la China, y perderse luego en
la noche gongorina de nuestro siglo XYIII. México, en
aquellos tiempos, resonaba todavía con el órgano del gran
cordobés.
Pero sobrevino la Independencia, que los teólogos
llaman pecado original, y los psicoanalistas, traumatismo del
nacimiento. En suma, coscorrón que despabila y ahuyenta
el sueño de la infancia.
Y entonces ¿qué hacer? Era, de una en otra
generación, aquel duro testame~to de guerra civil
transmitido a punta de cuchillo. Hijo: memento morí.
Hermano: meme,µo mori. Y hasta los pájaros se comían a los
pájaros, y las flores envenenaban a las flores ...
Al fondo, los abuelos: cordillera sombría, Sierra Madre
y cabalgata de cumbres.

1926.

3

4

NUESTROS GIGANTESCOS

LA ALCOBA BOSTEZA

ABUELOS

Apenas habían bajado de la chimenea los angelitos de
bronce, cuando las horas, ya sin testigos, empezaron a dar
volteretas, colgadas del horario y del instantero, muy
descocadas y las piernas al aire.

La primera cena de la familia dispersa tuvo ocasión en
rejas de unos alejandrinos románticos. Yo era enton
joven que me confundía con el fondo del paisaje y c
ojos cerrados, en la literatura.
Alumnos pacientes del Alfabeto, hemos
después cazando a todos los hermanos de tintero en ·
y a los padres, bajo los capelos de vidrio en que los
olvidados la incuria de nuestros reyes de armas.
devoción de unas tristes flores de trapo no alegraba ya
ojos evanescentes, sus ojos de daguerreotipo en fi
Pequeñitos y pálidos, parecían "zanzas" de cera:
injurias que hace el jíbaro a la humana es
convirtiendo al enemigo en feto adulto. ¡Mil veces m
venganza de los cazadores de cráneos!

Por toda la alcoba se difundió el aroma añejo de las
flores del papel pintado; y el colchón, congestionado de
lascivia, concibió en sí mismo la primera polilla en
gérmenes.
Cierto que nadie llegaba al tercer piso de aquel hotelito
de barrio. Cierto que, como en Jane Austen, el cuarto de
huéspedes siempre estaba deshabitado, única manera de
tenerlo siempre disponible...Ocasión para reflexionar
sobre la inutilidad de la previsión y el ahorro.

a su jerarquía. Para lo cual fué necesario consul
genealogías y los cronicones.

Era la hora en que las abejas, en el poético alcornoque,
se han quedado con tamaño palmo de aguijón, las honnigas
pierden el rumbo -que es cuanto hay que decir- y hasta
olvidan la fila india. Leconte de Lisie ya no halla medio de
entender las formaciones de los guerreros en la litada.

Nuestros gigantescos abuelos fueron revel
ectoplasmas evocados por tanta devoción filial. Las vi
flúidas del solar manchego o del andaluz se mezc
como podían, con las ráfagas montañosas del señ
Ogazón y con los recuerdos graníticos de Navarra,
el valle del Baztán se cuaja de escuadrones Ochoas.

Y, animándose desde una mala fotografía mural, nuestro
Guillermo Prieto ocultaba disimuladamente, bajo los
abominables puños, los rebordes de una de aquellas
camisetas de su tiempo, gruesas, sucias y feas, que sin
embargo casaban tan admirablemente con las manos
peladas de los Maestros, los del "huarache espiritual".

Y no: había que rescatarlos y devolverlos, poco a

A un tiempo, pues, se descolgaron todas las arañas
implícitas en el cielo raso; las ventanas estallaron sobre el
jardín; y entre el bochorno de la siesta, reinó por el aire de
la alcoba toda una Yeracruz inmensa de abanicos de palma!
1926.

5

VENGANZA LITERARIA
Los primeros objetos que descubrieron mis ojos -lámpara
ingrata de las dos y media de la mañana, insomnio que sigue
a la pesadilla, ganas de aullar, ganas de huir- fueron,
olvidados sobre el sillonzote de la chimenea, el gorro de
dormir y las antiparras del Maestro.
El Maestro se había pasado la noche diluyendo un
granito de anís folklórico en cien calderos de agua tibia. El
piso estaba encharcado de octosílabos. "Habrá que llamar
al encerador", reflexioné. Y me levanté de un salto, me
vestí en un santiamén, y cátame en un dos por tres llamando
a la puerta de la Academia: "¿Aquí limpian, fijan y dan
esplendor?''
Tanto ejercicio de frases hechas me dejó como
despernancado. El espíritu de asociación verbal me
rechinaba en el cuerpo. Los cotarelos me hervían casi en la
garganta. Y cruzó dentro de mí -¡qué bien lo recuerdo!- una
de esas ideas sin pasaporte que de repente se nos cuelan
por la conciencia: la convicción firme, la profética visión de
que nunca se acabaría en México el Palacio Legislativo
comenzado por el arquitecto Boiry, y que un día, entre
silbidos de marina catástrofe, se hundiría en olas de
cemento el Palacio de Bellas Artes. Ideas a deshora,
pájaros que cruzan de ventana a ventana, sobre la
espantada familia congregada en el comedor.
El instante era propicio. Se abrieron las ponderosas
puertas. A los tres años, ya están nuestros muertos en su
punto. Podemos pacer tranquilamente en los cementerios.
La Academia estaba poblada de poetas cilindristas o
cilindreros -reacción contra el cubo- y Modigliani y
Picasso, colgados del techo, se balanceaban
majestuosamente, como aquel caimán del patio de los
Canónigos, Catedral de Sevilla.
Aquí salió cantando en falsete nuestro Apollinaire, que
si no le daban caviar todas las noches, como a los viajeros
mimados de la Holland-America Line, era capaz de hacer
esto y lo otro. Yo, que sentía la necesidad de crear
absurdos, lo alcancé por el cuello, lo enjerté en los poetas
de campanario, y me puse a cosechar, en mi nuevo árbol

�evolutivo, primaveras almidonadas en faldas de percal y
servilletas duras como cartones, del tiempo de Don Simón.
Así, así me las pagarán todas ésos del Angelus, ésos del
Toque de Queda, ésos de las muchachas de la retreta, ésos
de las virtudes aldeanas, ésos del incienso de la parroquia,
ésos de las tardes de la granja, las veladas de la quinta y
hasta Don Catrín el Calavera: poetas pepitos, poetas rotos
para decirlo a la mexicana. Traen raídos los traseros del
alma y lo an~ tapando como pueden, y dicen que es por
meditabundos y por pasear manos a la espalda.
Y los dejé convertidos en papel de moscas, olor de sínsín, aguaflorida barata, mucílago y panal de América en
dulzor de pegajosas pepitorias. ¡Fuchi!

1926.

6

MIENTRAS LEIA EL OTRO
Nunca vi cosa igual ¿Que la desatención y el cansancio nos
transporten hasta el otro mundo? ¿Que, mientras un
profesional del aburrimiento nos lee sus cuartillas
monótonas, nos desdoblemos positivamente y viajemos en
ser astral hasta unos oscuros reinos de pesadilla, sólo en
sueños, y una que otra vez, frecuentados?
El sol del Barón de Haussmann inundaba plácidamente
la estancia; y yo soportaba la andanada folklórica de buen
humor y con bastante paciencia. Había interrumpido mi
trabajo, y de tiempo en tiempo miraba, al soslayo, las
cuartillas que, regadas sobre mi mesa, imploraban mi
compasión.
Pero mi implacable visitante prosiguió su monografía
sobre la canción de cuna, enseñándome a cada tonada una
doble hilera de dientes:
-Verá usted. Aquí la canción de cuna asume un aire casi
mitológico:
Arriba del Cielo
hay un agujero
por donde se asoma
Narices de Cuero.
(¿Sí será e/Diablo?)
Arriba del Cielo
hay una ventana
por donde se asoma
Señora Santa Anata.

Y yo entré en mi sueño; resbalé, me hundí, rodé. Iban
venían los escenarios, derivados en una contin
disolvencia. El lector salmodiaba sus canciones de cuna.
sé si me quedé dormido. Apareció una imagen de infan
me ruborizaba, me molestaba.
Lo confieso: el hijo del Gobernador rompía a ca
por entre los puestos de jarros, y luego tenía que pagar
cacharros rotos. Lo seguían unos gendarmes parecidos
Maximiliano en negativa, con su partida barba ne
Creían que venían a darle caza, y al fin sólo le
escolta. Y él se divertía en tumbar los tiestos de las ven
o al menos rajarlos y hacerlos saltar con aquella
inefable que en su tierra acostumbraban llamar "rifle
silencio".
El lector seguía zumbando, allá en las penumbras de
conciencia, y yo seguía mi pesadilla. A no ser por ella,
suicido, y se hubiera dicho de mí: "¡Qué oyente perdió
mundo!" Me entré por una palabra y salí por otra, ~
crecidas ya, entretanto, las barbas de la santa paciencia.
-La Gramática y yo- pensé al oír vagamente que se 1111,
hablaba de la eficacia del solecismo y el arrojo para 11:
anacoluto entre los simbolistas franceses- somos tan ig~
que no hay respeto posible entre nosotros.
Y seguí soñando...

Llegamos a donde la ciudad se quita el sombrero, y JXi.
los ojos y las orejas, la boca y las narices -por todos ICI
agujeros de la cabeza- se nos metió de repente un cieli
inmenso.
Mi lector -me di cuenta- estaba a la sazói
preguntándome:
-¿Establece usted alguna relación entre la fábula bíblict
y los animales de sangre fría? Y desde luego, éso de tal
"manzanas que vamos a cortar a la huerta", ¿tiene algo QUf
ver con los frutos de las Hespérides y la leyenda ~
Héracles?
Pero yo, en otro espacio, continuaba, entrecerrados lol
ojos, mi viaje ideal. Yo era viejo, muy viejo, y me apoyall
en Antígona. La plaza era inmensa, y quedaba en latl
bocacalles donde se confunden Monterrey y México 1
Madrid y París ...

····························································

traer los picos del cuello de pajarita manchados de carbón.
Había que poner algún remedio.
Ya la piedad del polvo de talco nubla el baño. En Sevilla,
w trada del barrio de Santa Cruz, donde está la cruz
.
precisamente, me enseñaron -especie a la vista- a distingwr
el espliego de la alhucema. De suerte que yo sé muy bien a
qué olía la loción aquélla...
Era la hora justa en que los trasnochadores le dan
cuerda al libre albedrío. Me asomé al balcón y empecé a
repartir saludos a las ventanas cerradas, unos saludos sin
destino (el "saludo puro", dirían hoy}, que se quedaban
suspensos sobre el torbellino de la calle, globitos alelados,
ajenos a las leyes del tráfico.
y el folklorista, en el otro mundo -aquí, junio a mí- estaba
diciendo:
-Porque hay que distinguir entre mujeres y mujeres.
ComodecíaAlarcón, "Dios no lo da todo auno" ,o auna, ¡jaja!
-Sí -repuse, esforzándome por volver a su lado, y con la
sensación de que sólo conseguía yo reencarnar en media
cara-. Por eso el 24 de abril del año pasado, en el Bullier,
primer baile anual de La Horde, yo me atreví a afirmar, y lo
hice cantar a coro:

Pero yo volví a escaparme por la tangente y entré en
- ., sm
. gular......................................
otra ensonac1on
Estudiábamos los orígenes de la novela española. Sí,
estoy cierto: era por esos días. Acababan de instalar las
flamantes oficinas de la Universidad en un enorme edificio
que había servido ya para todo ¡Tenía hasta un teatrito
interior! Otra parte del edificio daba alojamiento a un grupo
disidente de la Escuela de Ciegos, y otra, a los traductores
de la entonces Secretaría de Instrucción Pública. El jefe de
traductores era un sordo mortal, rabio:&gt;o a más no poder, y
que la tenía con una pobre empleada. Para reprenderla,
berreaba más que Merlín cuando el baladro. O por exceso
de ira, o porque él no se oía y todo le parecía poco. A los
gritos, los ciegos salían de su reducto y, en fila, apoyada la
mano en el hombro del que iba delante, se acercaban hasta
la puerta de la oficina, y allí asomaban las curiosas cabezas.
Y el sordo:
-¡Señorita! ¿No le da a usted vergüenza? ¡Hasta los
ciegos vienen a ver qué pasa!
Y la empleada, tímidamente:

-No, señor: vienen a "oir" qué pasa...
Había muchas piezas sobrantes, patios enteros
~obrantes, y unas salas enormes, tapizadas de yute.

Entre la flaca y la gorda
-dice un viejo sabidor-,
la intermedia es la mejor,
por
ser la única digna de La Horda.

-¿A ver? ¿Cómo dice usted?
-Digo que, en efecto, Dios no lo da todo a uno, que tiene
usted razón, más de la que le cabe en la boca, y que hay
mujeres para todo, hasta para los hombres;

que hay ángeles perfectos de pureza,
por los que yo me tiro de cabeza;
que hay hembras de tan mala condición,
de ánimo vil y corazón tan sordo,
que pienso que no tienen corazón;
Y hay otras de la condición del tordo.

Y sobrevino otra visión. Era la hora de afeitarse, ";

afeitarse por segunda vez, bien entendido. Alg
aseguran que el cuello de por la mañana anochece
gotitas de sangre. Y los impecables londinenses su

''era la hora de la melodía''?

-¿A ver, a ver? ¿Cómo es eso? -me decía, abriendo
tamaños ojos, el que, sin remedio, debemos llamar mi
interlocutor-; "y hay otras de la condiGión del tordo"?
¿Endecasílabo descoyuntado o corrupto, a lo Darío, el de

Suspendíamos a cada rato la lectura, y nos poníamos a
"jugar a la pelota con los tinteros" ...¡Con los tinteros llenos
de tinta, señores! Con las sillas y hasta con la mesa hacíamos
otro tanto. ¡Apara esto y apara lo otro! ¡Pum! ¡Reteplum!
Quedaba la sala hecha un campo de batalla; pero lo mismo
quedaban nuestros pobres sistemas nerviosos,
sobresaltados al rojo blanco, que allí pienso yo que empecé
mi senda de cardíaco.

Me acuerdo del último terremoto, por asociación o
contaminación con aquellos bárbaros juegos. Entre otras
cosas, se vino abajo el Cuartel de Artillería Ligera. El
Coronel del cuerpo era bigotudo, moreno y aguileño. Leía
a Gracián, caso inaudito.
Sembrado en su pecho sin tacha, Gracián empezaba a
echar retoños militares.
A toda costa, quería que yo lo enseñara a patinar. Y yo
no soy patinador porque Dios es bueno. Pero época hubo
en que yo bajaba hasta la pista, dejándome rodar por cinco
o seis escalones en unos patines de dos ruedas. Por los
corredores de la casa paterna, yo preparaba con la mayor

VI

�naturalidad la lección de la tarde, patinando y sin hacer ya
caso de lo que hacía.

11
Y si no soy jinete es porque se me quedó el caballo en
mi tierra. Pero yo iba a la escuela primaria a caballo. Y el
asistente me traía otra vez el caballo a la salida. De las
veinticuatro horas, diez eran del sueño; las otras catorce,
del empeño. Visité a caballo todas las moliendas de caña de
los. alrededores, y me indigesté gloriosamente con el
aguamiel de todas y cada una.

También soy tirador de rifle, sólo inferior a Porfirito,
según presumo, aunque me lo disputa mi hermano. Eso del
centavo en el aire era para mí cosa de juego.
Y he remado mucho, hasta que se me fueron los remos,

como al barquero enamorado de Góngora.

y fuí, en mi adolescencia, campeoncillo de florete
francés e italiano, y hasta empecé con la espada de combate
y el sable.

FUEGO GRANEADO

1930-1932
I

todavía quedan por ahí cantantes de los cuarenta para
arriba con recuerdos de mis primeras timideces.
Y, de pronto, me veo sentado en una aula de la
Preparatoria, ante aquel maestro de Astronomía (la sola
palabreja, ya "data") que resolvía todos los problemas
"forzando un poquito el cálculo y por acumulación de
factores" -en suma, como lo hace la naturaleza. Y recuerdo
a su ayudante, el señor Peralta, el que pasaba lista
(" ¡Peralta, quítame la falta!''), quien un día Hegó corriendo y
sin resuello, para decimos:
-¡Señores, vengo a decirles que hoy no puedo venir!

...Pero ¿dónde estoy? ¿En qué íbamos y qué ha sido
esto? ¿Quién lee y ronronea a mi lado? ¿He estado
soñando? ¿Qué sonambulismo se apoderó de mí? ¿Qué
cola de cometa pasó a mi lado, arrastrándome de refilón? ¡Y
qué duro, ahora el aterrizaje!
Y haciendo de ... sueños corazón:

-Sí, señor mío, de lo más interesante que conozco al
caso. ¡Magnífico! ¡Y qué amenidad!
(¡ Y que tire la primera piedra el que se atreva, el que
no haya oído nunca discursos oficiales, el que nunca haya
asistido a las congregaciones cívicas, o el varón sin cicatrices de letras!)

1927.

R(o, noviembre de 1930.

HAOA EL ANGEL
Blando, blando el cráneo sin vicios, y el exceso
alimentos líquidos disuelto en sangre sin arenas. F1,.
donde mueren los sólidos: el carácter, la seriedad,
respetabilidad, el don de mando, el .sentido de
responsabilidad, la obediencia a la palabra empeñada,
sentimiento de dependencia y subordinación, la noción
la propiedad, la consideración al prójimo, el instinto
vecindad, la previsión, la ayuda mutua, el carnet
identidad, el bastón.

Y tuve -¡quién lo diría!- una cabellera de rizos rubios.

Y a los once años, era ya popular entre bastidores. Y

De modo que la plancha ardiente evaporaba y deshacía
al instante toda gota de vida. De forma que no pudo haber
resquicio al rencor, ¡el panal tan lleno de abejas! De suerte
que no percibía los obstáculos, pues ¿qué sonámbulo
tropieu? De manera que, blando e informe, entró, quién
sabe cómo, igual que un grande rayo de acero, hasta el
cielo de la libertad.

Blando, blando el cráneo sin vicios, y sin tegum
confusos los tejidos. Su voluntad no pudo criar huesos.
incapaz de no entender. Y con la semilla de cada ofi
recibida, cultivaba en tiestos, en vez de cóleras, graci
Montaignes de salón.
Blando, blando el cráneo sin vicios y siempre como
asno tierno, todavía plástico al espíritu. Milagro que
fuera estéril, él tan desasido de vísceras, y su mi
fisiología tan escurrida en embudo hacia el chorro de
ideas. Mordido de la enfermedad, casi no escupía sínto
sólo la imaginación daba señales de padecimiento. Fn
cuerpo transparente, maleable. Contraía males al con
de una palabra.
Blando, blando el cráneo sin vicios, fontanela a
servir, mollera, sin cerrar, suturas abiertas, mente sin ·
ni callos, moral sin principios, sistema en constante refi
alma -si no ramera, porque ni alquilona ni desganada-sí,
cambio, apetitosa y sedienta, lúbrica de nociones y
anhelante de ser poseída a cada momento por otro soplo
la brisa: lujuriosa yegua de Andalucía, cambiante nube
miedo a su íntima tempestad.
Blando, blando el cráneo sin vicios; hasta donde 11
tarde el vino, cuando ya no podía hacer daño: como si
tanto esperar, el vino hubiera purgado sus venenos;
donde el humo del tabaco subió tan despacio que
descargó de nicotina; adonde el temblor de amor in
si mala costumbre a los comienzos, acabó en leg~ ·
naturaleza y propia esencia.

2

DONDE EL POETA SE DESCUBRE
A SI MISMO
Qué mal, pero qué mal escribe el poeta de algún tiempo a
esta imte!
Y él, allá lejos, díscolo y encerrado a solas,
monologando y refunfuñando:

-Si nos descuidamos, todo esto para en anquilosis. Los
lectores sólo se dan cuenta después de cien años, índice de
velocidad del alma. De manera que estamos solos y
arrancados de la opinión.
"Llegó la hora de trabajar a contrapelo, despeinando y
alborotando otra vez el estilo. Haber acertado una o dos no
es razón para vivir imitándose. El pintor, por eso, ha
comenzado a pintar contra la pintura; el músico, a componer
contra la música. El toque está en entrar destrozando, en
salir cortando, como el cuchillo del Viejo Vizcacha; en
aparecer por donde no. "-¿Por qué no pinta usted en su
cuadro esa hoja de periódico? -Porque, mejor que
remedarla con los pinceles, voy a pegarla en la tela con un
poco de goma." "-¿Qué pasó con esa melodía?- Nada, que
la sedujimos a la dragona, y luego la dejamos caer a medio
camino, y nos reímos de ella, y no queremos saber más, ni
en qué ha parado, ni si ha parido". El toque está en abrirse
una herida grande, por donde se entren aire y luz nuevos;
en provocar hemoclasias interiores, choques de sangre,
dejando llegar hasta lo íntimo las sustancias en estado bruto,
antes de que sean asimiladas, antes de que las envuelva ese
vaho de espíritu rancio, ese tufillo de costumbres
verbales... ¡Oh, tomar una piedra viva y plantarla en medio
de la frase! ¡Qué vergüenza de sustantivos junto a ella!
¡Agarra,. a fuerza aquella palabra chillona y estremecida, y
clavarle la pluma allí mismo, en salva sea la parte, para darle
el tratamiento que se merece! Acabar con la cocina del
Pa!ace Hotel -salsas de fondo, salsas madres, y otros
alimentos en serie, y métodos de putrefacción uniforme
PIila paladares mW1danos-, y ser capaz de servir a la mesa

un gallo entero, sí; pero un gallo anterior a la torsión del
pescuezo (tuércele el cuello al cisne, no al gallo); wi gallo
con su bailecito amenazador de ala caída, cuchillero con el
sarape al brazo, con su faroleo de guapo y compadrón en el
corral donde nadie le tose, y con su ki-ki-ri-k(, su Cristo
nació y toda su alegre faramalla.
"Pero luego viene lo mejor, y lo peor, que es comerse
al animalito vivo, como se comía el lechón durante los
primeros setenta mil años de la humanidad, según asegura
Charles Lamb. Porque aquí tocarnos al misterio de la
creación. Para llegar hasta mí ¿todo tiene que morir
previamente? ¿Sólo he de alimentarme yo de momias y
cadáveres? Conozco la receta: -Tómese una emoción,
cuélguesela de una pata hasta que esté bien manida, hasta
que la pata se rompa sola y la emoción se nos caiga al suelo;
sométascla al fuego de la imaginación voluntaria. (Todo
cocinero literario sabe encender este fogón en tres
tiempos.) Empápesela poco a poco en salsa de lecturas
oportunas, bien maceradas; salpíquesela con un pellizco de
especias, como que somos muy pillines, como que se nos
ocurren muchas cosas y no las decimos por modestia;
déjesela reducir varios días; sáquesela del fuego y
pruébesela de primer intento, a ver lo que sale;
sacrifíquese con la primer lectura a algún amigo paciente, y
hágase caso de su consejo; añádase esto y quítese estotro; y
un ramito de lechuga por aquí, y un rabanito tajado en flor
por allá; y cátala en letras de molde para estómagos
fatigados ... "
Y mientras gruñe, dando puñetazos contra el aire,
afuera, a la puerta, el ejército de fantasmas ya inútiles: son
los sin-trabajo de la estética que se han quedado, como en el
poema de Curros Enríquez,

De rabia e de cólara os dentes baJendo.
Rfo, 1931.

3

LOS Q UITUTOS

Cosas, Celalba mía, he visto extrañas.

Góngora.
Cierto día recogí del suelo la pluma de una ala de Cicerón,
magna voz de entonces. ¿Quién resiste a la presión
atmosférica? Quise abrir, apenas, un poro en medio de la
nube, y se me vino abajo una catarata. Me ha pasado de
todo.

�Yo he visto hundirse carpas de circos, entre los rugidos
de los leones, caídos como en una red. He visto inflar
globos que se bamboleaban como cabe1.aS hidrópicas de
flacos pescuezos y hacían pedorretas al público. He oído
gritar a un barco: "¡Ay, que me abro!", dando panzadas
sobre el mar. He subido y he bajado escaleras, sin darme
cuenta, hasta más allá de los peldaños. Me he metido por un
espejo, y luego no encontraba salida. He caído en una
tembladera, y eché alas para desatascarme. Me he quedado
preso, de noche, en un Museo, oyendo roncar a los siglos.
Me he visto seguido por siete perros callejeros, que no se
me querían apartar y reían a carcajadas de mi aventura. De
niño, me picoteaban las urracas porque les andaba en los
nidos, y los pavos reales, porque les imitaba el lenguaje sin
saber bien lo que decía. Después, he equivocado los
sobres de las cartas, y nadie me lo ha querido advertir. En
París, Kikí me ha seguido desnuda hasta media calle, y yo
sin saberlo. Me ha pasado de todo.
Pero nada, nada es peor que cuando lo atacan a uno los
Quitutos, con sus barbillas desteñidas y los ojos siempre
entornados. Dan saltitos y pegan, pegan y abrazan. Los
Quitutos se cuelgan de los árboles para rasguñar la cabeza
de los jinetes. Los caballos quieren desbocarse en cuanto
los huelen. A veces, en mitad de la noche, los Quitutos
zumban como locomotoras. Andan de lado, como los
cangrejos. Son pequeñitos y crueles; pelean con las grullas;
se aficionan a su víctima, y vuelven varios días sobre ella
hasta consumirla, como los vampiros. Lo rompen todo los
Quitutos. Se disfrazan de humanos, y cuando han logrado
inspirarnos confianza, comienzan a entornar los ojos: es el
aviso fatídico.
Yo tuve un amigo a quien se llevaron los Quitutos. ¡Qué
gritos daba! Lo colgaron de la lengua, le chuparon los ojos.
Quedó sólo un zurrón vacío, llamado Marsyas. Ahora lo
usan los gaiteros; sobre todo, el de Bujalance: "Un
maravedí por que taña y diez por que calle".

1931.

4

CUENTA MAL Y ACERTARAS

4e oro bordados y cosidos a mano. Al final de ~
alejandrino, el poeta clavaba una estaca de consonante,
luego torcía catorce veces las hebras de la frase. El poema;
sólido como un elefante en cuatro patas, comenzaba así:

Clerecía
Amigos y vasallos de la buena cocina:
de mi Santo patrono la historia peregrina,
la mitad se demuestra, la mitad se imagina,
quien la lea más pronto la acaba más aína.
De frailes cocineros ejemplar y retrato,
mejor que Radegunda y que San Fortunato
que, orando siempre juntos, comían en un plato,ª San Pascual se le iban cien años en un rato.
No está mal este lujo de erudición en punto a la historia
del arte culinario. Pero el poeta no se podía defender, sa,
por el asunto mismo o por la forma, de cierto sabor de
ramplonería. Y entonces se le ofrecía la tentación de
grabar, con mayúsculas en escalera, cuándo un acróstico o
cuándo una lápida cubista.

Décimas en acróstico
S iempre debemos, varones,
A !abar al que cocina.
N o hay triaca ni medicina
P ara el que ayuna ...razones.
A yunos y privaciones
S ólo ayudan a pecar,
C orno ayuda el río al mar,
U na vez que lo alimenta...
A ceite, sal y pimienta:
L ibradnos de desear!
S epan la historia ejemplar,
A guanten esta versada.
N o digo el nombre ni nada,
P orque lo han de adivinar:
A quel Santo, por guisar,
S upo guisar sin empacho,
C orno quien guisa el gazpacho,
U na hostia natural.
A nimas, que pudo el tal
L avar con vino el empacho!

Catástrofe del poeta

Lápida cubista
Se entretenía, pues, con un tetrastrofo monorrimo de
asunto hagiográfico. Formaba torrecitas de versos. Y
aunque San Pascual Bailón, su patrono, es posterior en dos
siglos al viejo mester de clerecía, no le sentaba mal el ropaje
aquél, pesado como hábito eclesiástico y con sus alamares
00

Bonete mandil y barriga
Cunde el rumor de pajaritos fritos
Mientras la ho~tia canta
en el árbol más alto del convento
A San Pascual

las barbas se le cuecen
Y en cien años
Las monjas echan bigote y gastan botas militares
Cómo se ríe la hostra con el ir y venir
del atontado San Pascual Bailón
Tal es la historia
Punto
y
colofón
Nada, que no daba de sí el asunto. Y el poeta pasaba de
la serranilla a la telaraña del caligrarna (por él se dijo aquello
de "sudaba la gota gorda'') lo mismo que iba desde la octava
real -tan real de veras, tan mueble de salón al estilo de cierto
siglo- hasta el poema sonambúlico de la estética más a la
moda.

Y aunque el caligrama no afectaba la forma del copón ni
ninguna otra conocida, el poeta le dejaba ese cuidado al
tipógrafo, que es, en el último análisis, el verdadero poeta
en el caso.
Lo más difícil sería contar la historia del Santo sin
contarla. Lo más poético es contar mal, dar por conocida la
historia. Y de cabeza al poema sonambúlico:
Humildad de la hostia en la cazuela
y guiso del cordero pascual entre vellones.
Canta sola la mística posada
entre revuelos de las monjas cándidas,
y el Murillo de " La cocina de los ángeles"
otra vez moja su pincel.

Serranilla del Santo
Cocina lavada,
vajilla pulida,
colación servida,la noche que entraba.
El cubo, la noria,
el Santo en mandil.
(Restos: zanahoria,
nabo, perejil).
En cada ramita
se columpia un ave,
y el Santo no sabe
cuál es más bonita.
¡Alto! Las consonantes le van forzando la mano al poeta.
La serranilla no lleva traza, ni hay manera de darle aire

serrano. Veamos entonces el

Caligrama
Cocina
SAN Hostia PASCUAL
Puchero
(¿Santa Teresa?)
Guiso
EUCA Consagración RISTIA
Mens sana in corpore etc.
RIP (católico) VAN (y doméstico) WINKLE
BAil..ON
PASCUAL
y
sin baile
con cordero
En su convento militar
De cocinero
a fraile
De fraile
a cocinero
Y un trino
encima
de

Sofocación del estro. Abrir las ventanas. En esta
corrosión de un equilibrio por el contrario, la idea de contar
mal un cuento se le convierte poco a poco al poeta en la
idea de contar mal una cuenta. Y entonces se le ocurren
unas octavas supra-reales, que empezarán, naturalmente,
por no tener nunca ocho versos:
/1eptava y media

Estas, oh Musa de fregar los platos,
rimas humildes, sí, pero divinas,
culinaria razón, místicos tratos,
revoltijo de iglesias y cocinas,
te harán saber que, cuando el codo empinas
o pasas a la mesa buenos ratos,
tal vez ejerzas, oh lector piadoso,
un acto religioso.
Porque basta un ligero esfuerzo o un leve descuido
para salirse definitivamente de aqu( (para escapar de esto
donde el objeto abandonado a sí mismo cae por tierra) y
echarse a volar sin darse cuenta. Porque basta un instante
de reflexión para comprender que lo divino comienza
donde ya dos y dos no cuadran, sino triangulan, exagonan,
exageran o qué sé yo.
Esto le recuerda, de repente, cierta copla popular que,
como se le ha olvidado un poco, tiene que volver a armar
aquí, sin responder de la letra, sólo de la intención y de su
misterio:
Son seis las siete Cabrillas,
las Tres Marías son dos,
y en el cielo hay Tres Personas
que forman un solo Dios.
Otra versión:
Cuatro son las Tres Marías,

�cinco los cuatro elementos,
ocho las siete cabrillas,
y once los diez mandamientos.

s

Y ya, lani.ado por el derrumbadero del contar mal,

resbala y no puede detenerse. El poeta está perdido, Oíd:

Décima con arete

Entre todas las palabras, había siempre una que se me
escurría, confundida con la multitud. Me guiñaba un ojo.
dengueaba, sacaba la lengua y se iba. Era la "Sombrilla",
quien ahora voy a vengarme.
Un domingo de alameda con música, salpicado
escupitajos del cobre, el clamor de todos los niños subió
cielo. Y es que, aprovechando una interferencia de la 1
-¡ese solccito disimulado y socarrón de los días de fiesta!-1
globos de hidrógeno se las arreglaron para escapar a im
tiempo, entre una salva de exclamaciones.

Todavía, antes de morir acribillado de sus propios
acertijos, alcanzó a lanzar este mensaje amaroso:

Aritmética
Dos palomas sólo tienen,
sumadas, dos corazones.
Dos manzanas y dos peras
son dos pares y dos nones,
y diez ojos sólo son
cinco puras emociones.
El hormiguero es la ringla
de tantas permutaciones,
y unas tenacillas solas
sirven para mil terrones.
Tú te igualas al reló
en los enigmas que pones:
cada día te me arreglas,
cada mes te descompones.
Conque no quiero sacar
la cuenta de mis pasiones,
que en cada pestaña tuya
las ahorcas a montones,
como en el renglón final.

Aquello era, por los altos aires, un minué de balonea,
Los había rojos y verdes, azules, amarillos y blancos.
Algunos, los de más temperamento, se erigían en sole,,
fundaban imperio a la romana, y pronto organizaban 11111
zarabanda de planetas en su homenaje.
Sombrilla hubo que los tomó en serio y subió tras ellor.
muy oronda y sin darse cuenta, como muchachita ea
trenzas que anda con los borrachos. Pero ¿qué le dió a la
sombrilla?

MITOLOGIA DEL AÑO
QUE ACABA

BI hgmento así llamado también en el ensayo "Las
Jilaajffins" (La experiencia literaria, la. ed. 1942, pág. 199, y
2a. ed., 1952, p,g. 162), no ha de confundirse con estas páginas.

1

JUSTIFICACION
Nadie nos entiende. Al acabar el año, nos sobran, allá por
los rincones del alma, algunas monedas. Si aludimos a
nuestras historias inconfesas, nadie quiere entendemos.
-¡El pobre Melchor!- exclamamos.
-¡Tijerina no falla una! -decimos.
-¡La Retro daba cada espectáculo! -comentamos.

Y las palabras comenzaron a hacer de las suyas:

botas. Se diría que los elementos de la techwnbre se
estiraban, se desperezaban y chascaban -como quien "se
truena los dedos"- al sentir el calorcito agradable.
2) La sugestión de las botas era tan imperiosa que los
lectores, en voz baja, se decían unos a otros: "Ya está ahí el
de las botas". Comieni.a la personificación del vago
da(moon.

3) Alguien trae en la cabei.a el recuerdo de cierta

lectura o el tema de Wagner: un buque holandés
misterioso, un buque fantasma. Como eso de ser holandés
cuadra bien al ambiente de los enigmas, atmósfera de los
cuentos de Poe, etc., se define poco a poco la imagen del
Holandés de las Botas.
4) El Holandés de las Botas es un mito solar, un Apolo
sonoro. (Aún quedan rastros de esas teorías sobre el origen
de los mitos; y lo que es un error respecto a la
interpretación del pasado, por atribuir al hombre de ayer la
mente de un contemporáneo, puede ser fecundo en la
interpretación del presente, si ayuda la buena voluntad.) El
Coloso de Memnón, el primer fonógrafo ¿no cantaba al salir
el sol? Pues asimismo el Holandés de las Botas, síntesis de
sonido y luz.

O bien:

-¡Vaya un parasol! ¡Quiso emular al paracaídas y se DOI
volvió parasubidas! ¡Pues si al paraguas le da por volvene
pararrayos ...! Pues, señora, mis parabienes. Y todo ¿paia
qué? Para nada, o como dice la gente, para ná. (OII
mayúscula, en el Brasil, Paraná.)
Y abajo, entre la población infantil desposeída, lDII
asamblea de sombreros de paja y gorritas marineras, CCII
sus cintas y sus letreros: Alas/ca, Vencedor, No me bal
usted, y otros últimos testimonios del Verbo.

La realidad en siesta -o sea, como se la ve con los ojos

-¡Son cosas de Pittiflauts! ¿Son cosas de la Obrigadiña!
Pero todos se hacen los sordos. Y seguimos hablando a
solas, a trompicones, como los arroyos y los ciegos.
Hay, pues, que explicarse alguna vez y pasar revista a
nuestra cuadrilla de sombras.

Tal es la catástrofe del poeta, devorado por la langosta
de las sílabas desbordadas. Se lo llora el 17 de mayo, día de
San Pascual Bailón.

Río, 1932.

entrecerrados, cuando el vino del sueño y el agua de la
vigilia se mezclan- da siempre mitos. El Fauno de Mallarmé
cabecea, y resulta la simbolización fálica:

Alors m' eveil/erai-je a la ferveur premiere,
droit et seu/, sous unflot antique de lwniere,
Lys! el /' un de vous lous pour /' ingénuité.

2

3

EL HOLANDES DE LAS BOTAS

PITTIFLA UTS

Nacimienw de un milo

Hace muchos años se concibió el plan burlesco de escribir
un idilio llamado Mañanitas de Mr. Pittijlauts en Oklahoma.
Algo como una anticipación del Babbit. Pero Pittiflauts era
más humilde, pertenecía a una clase más pegada a la tierra.

1932.

SUMA=se anudan veinte renglones.

•¿ü&lt;Miapoética?

m

1931

Unidad: el par de polos.
Decena: las Nueve Musas.
Ciencias: sólo las infusas.
Presencias: los sueños solos.
Sin aliento los Eolos, •
las vírgenes dando a luz,
se han cambiado raya y cruz
donde eran cruz y raya.
Las calzas se han vuelto saya
y Arimán se ha vuelto Ormuz.
¡Oh, malhaya!

8

se dejaba oír un ruido extraño, como el rechinar de Wtas

RECHIFLA A LA SOMBRILLA

Viejos conocidos, sonámbulos que asoman por los límites de
la conciencia. Dejemos en paz a Lévy-Bruhl, a Freud, a
Jung, a Adler. Viejos conocidos, esos espectros que no
cristalizan porque nunca nos cuidamos de darles nombre.
Todo fluye y se va mientras no lo cai.a la palabra.
Un apunte de 191 O, perdido entre mis papeles, registra
el nacimiento de un mito:
I} En la Biblioteca de la Escuela de Altos Estudios había
un inmenso tragaluz. Los lectores observaban que, si el día
estaba nublado y el sol aparecía poco a poco, en el tragaluz

El personaje, quién sabe por qué alucinación
recurrente, reapareció este año a flor de conciencia, y ya
no halla modo de pedir que le concedamos ciudadanía
literaria.

Mr. Pittiflauts madruga a regar su jardinillo y anda
descalzo hasta la hora del almuerzo. Los pollos de los
vecinos le dan mucho quehacer. Tiene que espantarlos
todos los días, se han aficionado a sus sembradíos. Los

-

�domingos se queda con uno en premio de sus fatigas, lo
mata, se lo come, lo saborea con los deleites del hurto. Para
comer, se ata al cuello la servilleta concienzudamente.
Lee los periódicos tumbado en el suelo. Es optimista y
servicial. No tiene un pelo de tonto. Penetráos de que es
una naturalei.a sana. Siempre anda mojado, al fin jardinero
de vocación, como si saliera del baño. No puede llllO verlo
sin sentir que ese hombre está fundamentalmente desnudo,
y sólo accesoria y provisionalmente vestido, desnudo
debajo de la ropa.

Es muy vegetal. A veces trae una flor en la oreja, una
hoja enredada en el pelo, o mastica una yerbecita.
No se afeita bien. Se olvida de hacerlo, o se rasguña.
Una leve cicatriz en la barba, que vuelve a abrirse cada
veinticuatro horas, o treinta y seis, o cuarenta y ocho, mide
el curso desigual de su tiempo, a modo de reloj fisiológico.
Es flaco. Su voluminosa manzana de Adán se adelanta,
sube y baja, reclama su parte en el festín de la vida.
Todos han reparado en sus dedos amarillos de fumador.
Dice que se lava, y sólo se empapa.
Inspira confianza. Excita a las mujeres, sin
proponérselo ni darse cuenta él mismo. Vive casto sin
percatarse de ello: un simple olvido.
Cuando se viste o se desviste, conversa a solas con sus
prendas, con sus amigos los i.apatos, con doña camisa, con
la traviesa corbata, que no siempre sabe quedarse donde la
dejan, con el sombrero que se le pierde a cada rato.
Y así podemos seguir indefinidamente, desarrollando

las posibilidades del fantasma contenidas en su misma
definición: De cómo Mr. Pittiflauts de Oklahoma fabricó, él
solo, un automóvil; de por qué Mr. Pittiflauts se hurgaba a
dedo las narices; y cuáles, según Mr. Pittiflauts, sean los
mejores modos de cortar las verrugas. Saldría un cuento,
saldría tal vez una novela. Pero ¿para qué, lector, para
qué? El costumbrismo tiene sus límites y es poesía de corto
alcance.

agarró un hilo de la madera.
Un día. casi tartamudo de pena, explicó:

La primera manifestación fué muy singular: la Retro
podá andar hacia adelante, sólo hacia atrás, sólo de espal
como esas monjitas que retroceden cuando pasean por

-Bueno, ustedes me entienden, vivo en la calle del

Salador Schoking...

patios en dos hileras. Pero, para atrás, la Retro no
andaba, sino que corría, y corría con todo desembarai.o.
A poco dió en pedir la cena por la mañana, y
desayuno por la noche; dió en ponerse unas cofias
dormir en los pies, y las pantuflas prendiditas en el pe·
Los calzones se los ajustaba en los brazos, corno podía,
metía las piernas por el sostén-pecho.
No todo paró en exterioridades. También contaba
números al revés, que era un portento, y relataba
sucesos en sentido inverso, reculando por la ley
causalidad. Premiaba al malvado, abominaba del virtu
Sólo aceptaba criados ladrones. Puso la ética de cabeza,
cabeza la durée réelle del filósofo. Creció para abajo, y
fin entró en la muerte como un i.ambullidor en la alberca.
Es de buen gusto callar las extravagancias a que la orill6
su dolencia. Le llamaba vomitar al comer; "mi hembra", aa
marido, obligándolo asimismo a muchas rarezas. Si aél sele
ocurría darle un beso...

¡Acabáramos! ¡Calle del Senador Vergueiro! Bien se ve
que el pobre se había educado en el pueblo donde se dice
"blanquillos" y "cilantro". Un día, por poco se bate con un
amigo que le preguntó si le gustaban las benas.
Cuando, en cambio, no hacía la menor falta, se le
escapaba una atrocidad y se quedaba tan fresco, porque ni
siquiera se daba cuenta. ¡Extraña sordera! Oía lo que no,
dejaba de oir lo que sí. Lo de los tapacosas para cubrir
partes que el decoro impide nombrar bien pudo sucederle
a él, _que peores le sucedían.
Fmalmente, y era lo más curioso, se le trababan las
palabras limpias con las intenciones aviesas, y hacía unos
enredos y cruces increíbles: "Estamos dejidos de la. mano
de Dios'', ' 'Le costó un ojevo de la cara'', etc.
-¿Quién ganó?
-El Fluminense, señora. El equipo del Botafogo se
desmoralizó, porque su portero fué mal herido.

Un día se hizo un daño atroz con el cepillo de dienta.

-¿Cómoasí?

Tal es la fantasía de la Retro.

-Lo dejaron cuatro jones más uno.

-¡Ah! ¿Cinco goles?

s

-Jones, señora, jones. (Porque él, a la americana,
pronunciaba la c suave comos).

TIJERINA
Tijerina era, ante todo, un cerebral, decadencia de ~
rai.a escogida. Cortés, pulido, pulcro, amanerado J
cuidadoso en el habla y en el vestir, blando y ridículo. Pem
su cerebro tenía una mancha, su conciencia escondía 1111,
arruga: siempre temía decir cosas inconvenientes, •
esfonaba por usar eufemismos y, para mejor arreglarle
todo, acababa por echarlo todo a perder, como aquel ~
citó el refrán del que con niños se acuesta, y puso
etcétera después de la palabrota. Esta singularidad lt
manifestaba en varias formas que admiten ser clasificadas:

¡Pobre Tijerina! Este transporte de intereses éticos y
léxicos recuerda el caso de Verlaine y Rimbaud, en
Bruselas. El fiscal concluyó así su acusación:

-¿Confiesa el reo Verlaine que disparó contra

Rimbaud?
-Sí.

4

-¿Y por qué lo hizo, si puede saberse?
-Por amor.

4

LA RETRO

N

.....

La retro, antes del accidente, era como los demás, como
todo el mundo, y carecía de interés literario. Un día el auto
se le volcó encima. Repuesta de sus contusiones, quedó
afectada de un raro mal. El mal se acentuó con el tiempo:
había descubierto una nueva senda en el tejido del mundo,

Veía inconveniencias donde no las hay, agui.ando M
un modo enfermizo el don del equívoco y del retruécalld,
Vino a Río de Janeiro. No había manera de obligarlo 1
mentar la calle de su casa.
-Habito -decía sonrojándose- una casita en la calle
Senador... no Dantas, no, sino la otra.

sea imposible explicarse con mayor claridad.

-¡Ya ven ustedes, señores, el acusado confiesa que

es

sodomista!
-Ita, señor fiscal.
-¿Se atreve usted a interrumpirme?

-Ita, y no ista, señor fiscal.

En esta historia de Tijerina, el cronista lamenta que le

6

LA OBRIGADIÑA
La verdad es que la sefiora Obrigadinha (en adelante,

diremos Obrigadiña para evitar errores de pronunciación
entre la gente de nuestra habla) era toda esferas y
hoyuelos. Se le reían los ojos gachones, se le reían los
senos, las nalgas. La piel le hacía olitas en los brazos, como
a los nenes. Llegó al Brasil, y lo primero que aprendió fué a
dar las gracias: Muito obrigadinha (muy agradecidita).
Tal era el contraste, o tal vez la armonía secreta, entre
sus inmensas posaderas, sus esferas en aumentativo, y el
dulce dÍminutivo de aquella su frase favorita, que poco a
poco los amigos dieron en llamarla por el apodo de la
señora Obrigadiña, la de las rotundas obrigadiñas.

#

La Obrigadiña era hacendosa, era buena; sudaba del
comedor a la cocina, del cuarto de plancha al de bordar. Era
regalona y repostera. Sus manos, palomas regordetas,
maestras de toda labor en miniatura, hadas del gancho y de
la aguja, se las arreglaban, no sé cómo, para gobernar los
tejidos microcóspicos del hilo y la tela.
Modelo de esposas, madre gazmoña, educaba con
preceptos y consejos almibarados a su hija única, una
muchachota más seca y ardiente que la yesca. Atendía con
desvelada minuciosidad a aquel desvencijado camello que
resultó ser su varón.
A no ser por su inmaculada ternura, hubiéramos creído
que sorbía en sí, como un vampiro, la materia y la
materialidad de su familia y hasta de la gente que vivía en su
casa. Las criadas mismas enflaquecían a su lado. Los
vecinos le mandaban de visita a sus muchachos rechonchos
como a una estación dietética, porque invariablemente los
devolvía en media hora más aligerados de peso. Iba y
venía, no le pesaban las carnes, poseía la rara agilidad de la
gutapercha. Rodaba, botaba, rebotaba, y se le reían,
temblando, los hoyuelos.
Era irremediable el verla y soltar la risa al instante.
Sobre todo porque resultaba imposible no pensar, más que
en ella, en sus obrigadiñas, de que su persona toda era
como la expresión exagerada. Allá, detrás de la cintura, las
obrigadiñas subían, bajaban, se mecían, giraban, asumían
autoridad propia, voluminoso parangón de los senos.
Lástima que no las llevara a la vista en un descote, como
asomaditas al balcón; mellizas de pitagórico magnetismo;
centro, cifra, gravitación de su ser, coordinación de su

....

w

�geometría física y moral, cuerpos gloriosos.
Los maestros de esgrima suelen hablar de "la tentación
del vientre". ¡Qué si vieran esto! Aquí sí que se reducía el
mundo al compendio. Dondequiera que ella se presentaba,
todas las líneas de equilibrio parecían converger hacia allá
y la pesantez padecía una declinación apreciable, la
perspectiva de los espacios se refractaba, las verticales se
inclinaban, las horizontales subían o bajaban un poco, las
rectas se curvaban en tomo a ella, se hacían cóncavas para
acariciarla o contenerla, como unas manos mimosas.
Los eruditos, al verla, recordaban a la primera Venus de
Willendorf (Museo de Historia Natural, Viena).
Esta era la Obrigadiña, la de las orbes elocuentes.

7

MELCHOR EN CARRERA
Melchor entra en la historia con un aire de héroe del cine:
joven lustroso y afeitado, elegantemente vestido y con
aquella levedad que comunica el deporte mientras no llega
a las exageraciones atléticas.
Melchor llama a una puerta. Nadie, ni él mismo, sabe a
qué iba. La puerta se abre sola y se cierra sola tras él.
Melchor ha caído en una trampa. ¡Y qué trampa!
Es un inmenso palacio de profundos y anchurosos
salones, casi sin muebles.
De tiempo en tiempo, un objeto absurdo; por ejemplo,
un orinal lleno encima del piano, un pájaro que revolotea
en el agua de una pecera, un ahorcado que cuelga en la
barra de una cortina, un caballo-mecedora sobre el cual
cabalga un gatito.
Se acerca un lacayo de librea y lo precede para
conducirlo hacia el interior del palacio, un lacayo rígido y
mudo que anda con los ojos cerrados, lleva un candelero
apagado y carnina sin volver la cara.
De pronto, pasan por entre una doble hilera de
sirvientes, todos de diversa estatura y trajeados con libreas
iguales: rojo, plata y blanco. Pero las libreas son de una sola
talla y medida. Al más alto, el calzón corto le hace calzoncito
de baño, le llega apenas al arranque del muslo, y las
mangas, apenas.más arriba del codo. Al más bajo, el calzón
le car en generosas arrugas, las mangas le cuelgan como en
los muñones de los mancos.
El desconcierto de Melchor es visible. Comienza a

"perder'la línea", el buen aire. Ya está todo fruncido de
inquietud y de desazón, el semblante olvida el señorío,
envejece por instantes, le crecen las barbas, el traje se le
pone viejo. ¿Habrán transcurrido varios años durante el
misterioso desfile? En vista de la unidad de tiempo que han
dictado los preceptistas, apenas osamos admitirlo; pero u{
es, pese a los códigos.
Melchor siente la necesidad de respirar aire puro,
acerca a la ventana. Lo que ve en la calle acaba de
desconcertarlo: Es el amanecer, el cielo está gris, llueve 111
poco, que es el modo peor de llover. Pasa, sin ruido, 111
carro de la carne. Del carro cae, en la curva, una rea
desollada, muy rembrandtesca, que al punto encharca el
suelo de sangre. Los hombres del carro, con brama
musculosos y remangados, bajan a recoger la res. Pero se
han juntado algunos transeúntes y los miran con tan
espantosa fijeza que los carniceros, silenciosos y
atemorizados, abandonan la pieza, trepan presurosamente
en el carro y se alejan a toda prisa.
Melchor cierra la ventana horrorizado, los pelos de
punta. El mayordomo lo lleva entonces hasta una especie
de teatro que se abre al extremo de una galería. Melchor ea
el único espectador a la vista. La escena representa 111
retablo holandés del Renacimiento, acaso un cuadro de
costumbres a lo Teniers. Giran de pronto los bastidores, y
aparece el Gabinete Famoso del Doctor Jeringa.
El Doctor, con ayuda de una grúa, mueve
trabajosamente una jeringa gigantesca y la aplica por 111
orificio del telón de fondo. Se oyen gritos, se adivina del
otro lado al paciente, sin duda sujeto por los ayudantes del
Doctor, como el chino del cuento, pues el telón tiembla y se
sacude.
De pronto, el "facultativo" se vuelve hacia la sala Y
señala con el dedo a Melchor. Los ayudantes -enormes caras con piernas y brazos, disparates de Jerónimo Bosco-,
salen a escena, saltan de las candilejas al patio y quierea
apoderarse de Melchor.
Este, ya enloquecido, echa a correr por una puerta de
incendio, da en un callejón lleno de luz, cuyo espacio
mismo parece hecho de pestañas de acero, de espadas
delgadas y flexibles, donde el fugitivo va dejando el traje Y
el pellejo. Sigue huyendo sin hacer caso de sus heridas.
Hasta que, sangrante y desnudo, verdadero Marsyal
desollado, desemboca sobre una balsámica cuna de
algodón en que están cantando los ángeles.
Y tal es el caso de Melchor en carrera, caso único si lOI

hay, caso inaudito.

III

IV
CANTO DEL HALIBUT
Epopeya atávica
Cuaderno primero de la

(Adolecen)
En la orillita del marflordelicado,
comulgan negros en miel de halibut.
En la orillita del marjlordelicado,
suspiran negros lamiendo el halibut.

Bibliotheca
Hipoglossia
1928

En la orillita del marflordelicado,
negros desmayan, roncando el halibut.
En la orillita del marflordelicado,
fallecen negros en mal de halibut.

1
Edición algo critica

IV

I

(Danzan)

(Llegan)
En la orillita del marjlordelicado, •
llegan los negros tañendo el halibut.
En la orillita del marjlordelicado,
copiosos negros en pos del halibut.
En la orillita del marflor delicado,
jeta de negros, lechal de halibut.

En la orillita del marflordelicado,
¿qué hacen los negros? ¡Métenle al halibut!
En la orillita del marflordelicado,
negros danzantes engendran halibut.
En la orillita del marjlordelicado,
furia de negros, pasión del halibut.
En la orillita del marflordelicado,
negros latientes violando el halibut.

En la orillita del marflordelicado,
hedor de negros asfixia el halibut
V

11
(Beben)
En la orillita del marflordelicado,
pisan los negros la paz del halibut.
En la orillita del marflordelicado,
antiguos negros peinan su halibut.
En la orillita del marflordelicado,
negros untados en luz de halibut.
En la orillita del marflordelicado,
liban los negros la flor del halibut.
~FJ lector puede dispensarse de leer este estribillo monótono, pero la
~filológicanosobligaareproducirlo. "Ilalibut"debepronunciarse
~ &lt;Xllllo palabra aguda, para distinguirlo de wos mmstruos. N. del E.

(Orgía)
En la orillita del marflordelicado,
bufan los negros y alumbra el halibut.
En la orillita del marflordelicado,
zumban los negros, corona en halibut.
En la oril/ita del marflordelicado,
piernas de negros enredan halibut.
En laorillitadel marflordelicado,
sartas de negros, estaca en halibut.

�VI
(Crimen)

En la orillita del marflordelicado,
sangre de negros, puñal de halibut.
En laoril/ita del marflordelicado,
aspas .de negros en cruz de halibut.
En la orillita del marflordelicado.
cierran los negros la rosa en halibut.

•

vn
(Libertad)

En la orí/lita del marflordelicado.
ojos de negros punzando el halibut.
En la orí/lita del marflordelicado,
dardos de negros erizan halibut.
En la orí/lita del marflordelicado,
negros altivos matando a Halibut.
En la orí/lita del marflordelicado,
¡La Independencia del Negro Halibut!

•l.ames1able iagll'la m todos los nm oolac:iooados. N. del E.

2
Comentario

l. El género confuso. Narración poética de un suceso
heroico, algW1a emancipación nacional, costumbres rituales
y orgiásticas de Wla raza vetusta y desaparecida, moradora
de playas después sumergidas por cualquier catástrofe
terrestre. Epopeya que se ha dado en llamar "atávica" por
ser resultado, más que de W1 propósito consciente, de una
perpetuación inconsciente, precipitación de tradiciones,
visiones étnicas, emociones folklóricas fijadas en los
nervios de un pueblo acaso por amontonamiento
hereditario, y reveladas de repente por W1 poético estallido
de salto atrás.

10

rr. Lugar

y época. ¿Cuándo, dónde aconteció el

episodio? La escuela histórica se empeñó en situarlo en
Batavia inmemorial, isla de Holanda, o fantástica, como
Pancaya de Evhemero, alegando que, por corrupción
se llegó a decir "atávica" donde debió decirse "batávica",
canción heroica de los bátavos. Pero esta hipótesis está
mandada retirar. El pueblo que preservó este
ignora sus orígenes y, prácticamente, su significado.
supone que fué revelado por "aura", inspiración
regüeldo de la subconciencia colectiva. Tal vez el epi
carezca de realidad histórica o sea un resumen de h
dispersos. No es dable atribuirle escenario determinado,

m.

Naturaleza del episodio. El asW1to es tam ·
incierto. ¿De quién, de qué se trata a lo largo de
singulares versículos? Sólo sabemos que es un canto épi
aunque el género atávico ha dejado también il
manifestaciones, harto conocidas hoy día, en los órd
líricos, idílicos, elegíacos, pastorales, etc. Pero el gén
atávico descubre sus rasgos con mayor relieve en la ép"
por lo mismo que aquí parece presentar hechos vivi
prevividos, postvividos o subvividos.
IV. El héroe desconocido. El héroe, el halibut,
también W1 tanto enigmático. En verdad, hay dos héroes.
un héroe y un coro con dignidad de personaje activo
colectivo: el halibut y un pueblo de negros que comui,;
con sus despojos, se emanci~ y r~m~ tras de someterloi
sparagmós o despedazamiento d1orusíaco. El coro
ofrece problema. Pero ¿y el halibut? Por veces parece •
aparato de música, un bigarro transformado en troq!IE
marina, una lámpara, un astro, un utensilio de uso mú
menos lúbrico, un instrumento de tortura, una Os
venenosa, un manjar, W1 licor sin duda aguardentoso
embriagador, una hostia sacra, un totem, una parte di
cuerpo consagrada por el ritual erótico, un elemento dlÍ
paisaje, una atmósfera, un estado de ánimo...Hacia el f~
del poema, el héroe se ha personalizado en un ser.

J

V. El vago asunto. Hasta donde puede colegirse,
cuenta la historia de una tribu primitiva o bien decad
sensual, sangrienta, voluptuosa, refinada y cruel, que
embriagarse junto al mar en alguna celebración mágica
fiesta mística, y luego da muerte a un dios
incorporárselo por manducación o bebida, y bajo ~
poder se retuerce en éxtasis y espasmos, para acabar •
alaridos de libertad. El final viene a ser un balandro #
independencia, un 16 de Septiembre irreal y crepusculaf
La gemebunda raza marítima afirma su autoncdf
devorando al Antiguo Régimen. Las mesnadas ira~
parecen clamar: " ¡Sufragio efectivo: no reelección!" Y
oyen los tumbos del mar, o se adivinan.
VI. Consideraciones antropológicas. Se dice: "ne

Es dudoso que esta denominación corresponda a un tipo
étnico definido. Parece una traducción sonambúlica de la
barbarie, del primitivismo tal vez, o de la crueldad
voluptuosa. Ose dijo ''negros'• por' 'morenos•', como hacen
los argentinos. El lenguaje sintético de la poesía lleva a los
extremos. O es W1a denominación cariñosa, así como quien
exclama: "¡Mi negra!", por: "¡Oh dama de mis
pensamientos!" Hasta aquí las actuales investigaciones.

VII. Reflexiones estiUsticas. Siete estrofas o laisses de
cuatro dísticos cada una, caracterizados éstos por la rígida
simetría del fraseo. Métrica no registrada en los
reglamentos aduaneros. Recurrencia léxica, reiteración
encaminada a provocar el sonambulismo. El primer verso
de cada dístico se repite hasta el aturdimiento. Estética del
Rimbaud Ebrio y del Suprarrealismo Soluble. El verso
reiterado crea un marco para el movimiento del poema, W1
fondo marino sobre el cual resalta el cordón de negros, con
lejanas circunflexiones de olas. El verso reiterado es un
friso. Si la repetición recayera sobre el segundo verso del
dísúco, lo llamaríamos letanía. "En la orillita del mar
flordelicado": de aquí fluye todo el poema, como de W1a
fresca banda azul que escurre y destiñe sobre una pared
inmensa.
VIII. Elementos del friso: a) "Orillita" es diminutivo
perverso, putrefacción oriental, cosquilla y tortura
chinesca, puñal en miniatura, juguete de la Nao de China,
flor japonesa, opio, cocó y qué sé yo. "Orillita" punza y
taladra, hace un rechinido de sierra. A la vez, purifica los
contornos nítidamente, como un buen dibujo lineal, y crea
un contraste paradójico y cristalino con la emanación
sofocante y embriagadora del episodio. b) "Flordelicado".
Hemos hablado de olas circunflejas. ¿Olas en figura de flor
de lis? ¿"Flordelicado" como el "camarín" de Efrén
Rebolledo? ¿Modernismo ya? ¿Delicada flor de lis?
¿Motivo de W1 muro cretense, lo que nos llevaría muy
lejos? Todo puede ser. "Delicado" es adjetivo exhausto,
gastado al uso. "Flordelicado" vale mil veces más.
Equívoco, calambre mental, contagio entre dos o tres
palabras, cruce léxico, secreteo entre varias ideas.
Completa ecuación verbal, ella estaba en la mente de Dios
esperando que la nombraran. O cayó de la Divina Corona,
como en la Cábala los signos hebreos de la escritura.
IX. llipótesis psicoanalítica. Hay un punto de vista
audaz, y no podemos disimularlo. El poema, según esto, no
sería un poema antiguo, sino un vuelco de atavismo, un
hundirse hacia el pasado profundo, W1 tragarse a sí mismo
acontecido en la mente de algún falsificador moderno. X Que así conviene llamarlo- viajaba entre Nueva York e
Inglaterra en un barco de la Lamport &amp; Holt. Le servían a
bordo, con desesperante frecuencia, ese pescado

norteamericano, pegajoso e insípido, que es el hipogloso
(halibuJ). X entraba en un raro trance a la hora de las
comidas. Nada recuerda. Sus compañeros de viaje lo han
revelado a los investigadores, entre muchas reticencias y
no escasos melindres. La palabra de la minuta, leída al
descuido, se le encaminó a X por los estratos del alma hasta
el yo profundo y hasta el "ello", a modo de virus filtrable. Y
un día salió a flor de labios en el poema que admiramos,
convertida en el propio nombre de nuestro Héroe
Desconocido. Y es evidente que el halibut del poema tiene,
en efecto, un no sé qué de pescado, W1 aroma entre
repugnante y atractivo de fauna marítima, ambivalencia
característica de todas las emociones sagradas, que incitan y
rechazan, seducen y aterrorizan. X, al acercarse la hora de
las comidas, oía siempre ese tañido de como o cometa con
que se anuncia a bordo el servicio, y dió en llamarle a esto
''el tañido del halibut' '. El tañer del halibut estaba a cargo de
un negro: otra explicación más de las asociaciones
musicales del halibut y de los misteriosos negros que
aparecen en el poema.
Los compañeros de X declaran que éste les hablaba
frecuentemente de cierta página en que la Condesa de
Noailles describe a un príncipe cazador, persa o indio,
revestido de seda y de colorines como en las antiguas
miniaturas, montado en un caballo blanco, que echa atrás el
busto para tirar del arco y lanzar la flecha. Pero la poetisa,
en vez de considerar este movimiento como una torsión
vigorosa, lo considera como "un desmayo". Esta reducción
del esfuerzo a una abandono, esta interpretación de la
energía como flojedad -perfectamente compatible con la
física superior-, es la sangre misma del poema, si bien se
mira.
Ahora bien, aun admitiendo esta hipótesis tan
desconcertante en apariencia (y que parece corroborada
por el hemistiquio de la estrofa IV: "¡métenle al halibut!",
forma dialectal sólo conocida hasta hoy en W1 pueblo
contemporáneo), queda la posibilidad de que el falsificador
moderno haya recogido en sus inspiraciones, de modo más
o menos consciente -pues no es de desecharse del todo el
caso de la iluminación y del salto atrás- algunos elementos
de W1a tradición vetusta y casi perdida. No sería la primera
vez que MacPherson sorprende al mundo con los cantos
de Ossian.
X. Problemas de edición. El poema no se presentó de
una vez en su orden lógico, sino en estado fragmentario y
disperso. Los eruditos han tenido que recomponerlo y
organizarlo, cambiar los versos de lugar como lo hacía
Renan para el Cantar de Cantares, y defenderse contra la
tentación de las supresiones o interpolaciones, tentación
que ya padecieron los diaskevastas homéricos en la Atenas

....

-.J

�de los Pisistrátidas. Poco a poco, el rompecabezas llegó a su
arquitectura probable. Singulannente, los dísticos de los
versos 7 a 1O, 13, 15, 20 y 34 cambiaron varias veces de sitio,
como lo apreciará quien consulte los Mss. fundamentales
del poema.

cambio, otros -la extrema derecha, a la cual pertenece la
edición aquí presentada-, buscan precisamente la
aproximación al arquetipo, al poema escrito y creado ya de
toda eternidad en el seno de las Normas. Pues así como hay
ráfagas eléctricas, o cósmicas o lo que sean, que cruz.an el
universo en todos sentidos, así los versos andan por ahí,
solos y autonómicos, como mariposas, esperando que logre
atraparlos la afortunada red del poeta. Según esto, cabrían
aproximaciones, intentos, retoques, pero no una
rcclaboración perpetua del Canto del HalibUJ. No
conviene que en tomo al canto se consienta una flora.
parasitaria y caprichosa.

En su forma actual, que los gramáticos futuros sin duda
rectificarán todavía, ·el poema resulta bastante legible,
dividido en sus siete estrofas, a las que los editores han
puesto títulos o indicaciones entre paréntesis para facilitar la
comprensión del texto.
Es innegable que hubo algunos parpadeos o eclipses, y
es lamentable la omisión o pérdida de un dístico en la estrofa
VI, que rompe la ley de la simetría, y por cierto interrumpe
el sentido en un momento bastante escabroso, dando lugar
a feas sospechas.

Pero los derechistas, en la aplicación social de sus
principios, han llegado a la exageración. El Club ha sido, en
el origen, algo como un club deportivo y juvenil, un club de
regatas instalado en alguna playa, y ahora pretende
estúpidamente transformarse en una ponderosa Academia
del Halibut, lo que pronto conduciría a la anquilosis.

XI. Consideraciones finales. Con ser un residuo del
pasado, el poema parece destinado a un gran porvenir.
Nada diremos del presente porque, como todo el mundo lo
sabe, el presente no es un tiempo de la conjugación poética.
El fenómeno poético corresponde siempre a un pasado o a
un porvenir, reales o imaginarios. El presente nunca es
poesía, sólo acción.
El porvenir reservado al poema que aquí estudiamos es
realmente incalculable. El Canto del 1/alibut es un poema
todavía vivo y en constante transformación. Prende en el
lector como un contagio, lo arrastra en su ritmo y en su
fluencia verbal, y ofrece, a la vez un molde fijo, tan fácil de
aprovechar que todos nos sentimos bardos, todos
inclinados a seguir añadiendo estrofas por nuestra cuenta:
cristal donde todavía pueden tallarse nuevas facetas,
fórmula abierta de la celulosa que puede acrecerse
incesantemente en perspectiva indefinida. El elemento ya
coagulado del poema, el verso fijo, el friso, deja el hueco
para nuevos elementos líquidos y cambiantes. Y así, el
Canto del Halibut apenas parece un punto de arranque
para muchos desarrollos posibles. Todos guardamos
algunas especies halibutianas en el fondo del alma, que se
desatarían en versos a la más leve provocación, como una
improvisada selva de ritmos.

....

00

Pronto, para entregarse a este saludable ejercicio
(catharsis del filósofo griego: lo que se expresa ha dejado
de padecerse), se ha creado una sociedad poética, el Club
del Halibut, cuyos miembros trabajan en colaboración;
aunque no faltan las disidencias, los bandos, como siempre
acontece. Unos reclaman la mayor libertad para seguir
pescando nuevos versos en los lodaceros del
subconciente, pues el Halibut es un pez que desova
siempre en el fango, y los adeptos de esta escuela
representan algo como la extrema izquierda del Club. En

VIA LIBRE

Presentimos, en efecto, que, cuando hayamos logrado
sacar de los mantos profundos -pozos petrolíferos
insondables- millones y millones de versos, la sustancia
infinita del Halibut expresará todos los anhelos humanos de
todas las humanidades posibles de ayer, de hoy y de
mañana. El ser del hombre está todo contenido, construído,
en la sustancia del Halibut. Cada uno de nosotros es tan sólo
una pequeña cristalización, un diminuto y pasajero
equilibrio del Halibut, del Panhalibut de la Creación. El
Canto del llalibut, leído atentamente, despide ese tufillo
inconfundible, ese olor de barro original, de légamo
bíblico, en que el padre Adán fué modelado.

VIA LIBRE

REVISTA MENSUAL SOBRE CULTURA

REVISTA MENSUAL SOBRE CULTURA

SUSCRIPCION

.
, .
,
• eme • mus1ca • poes1a • teatro •
literatura • artes plásticas • gráfica
• fotografía •
• novela • ensayos • reportajes •
entrevistas • reseñas • cuentos
•crónicas•

6 MESES .......... $ 30,000. NOMBRE _ _ _ _ _ _ _ _ __
OCUPACION _ _ _ _ _ _ _ __
DIRECCION._ _ _ _ _ _ _ __

C.P. _ __ __ _

CIUDAD _ _ _ _ __ __ __ _

TELEFONO _ _ __ __ _ _ _

_

Nosotros, como editores, hemos tenido que adoptar
provisionalmente el punto de vista de las derechas, a fin de
ofrecer un texto preciso. Pero nuestras íntimas simpatías se
inclinan a un izquierdismo mesurado, lo que se ha llamado
de tiempo a esta parte el Frente Popular del Halibutismo.

DE
VENTA
EN TODA
LA
REPUBLICA

Envíe este cupón a Fuente de la Vida No. 30,
Fuentes del Pedregal, México 14140 D.F. con
Para mayor información llame aJ
comprobante de depósito en la cuenta No. 743031 -2,
teléfono 652.49.39
sucursal 349 de Banamex
_ _ _ _ _ _ ____i__ _ _ _ _ _ ___J~

�Dibujo de Elvira Gazcón

sus libros. Curioso caso de bibliófilo en
el sentido más amplio de la palabra, no
del libro como objelo sino como
depósito del saber humano. Partir a
Europa cargado de libros significa no
sólo eso sino también que se llevaba el
propósito de una estancia larga en
aquellas tierras, o de que fuera
definitiva. Esta forma de viajar nos hace
recordar al personaje de Elías Canetli
en su novela Auto de fe, especializado
en sinología, que salía de su casa con un
maletín en el que transportaba una
pequeña parte de su biblioteca. A París
llegó Alfonso Reyes con libros.
Después fue adquiriendo otros, y por
ahí ha contado que Francisco García
Calderón,. el que prologó su libro
Cuestiones tstéticas, su vecino en París,
"se deleitaba paseando entre los libros
de mi pequeña biblioteca, que ya
comenzaba a no ser tan JJC{lueña y que
yo había transportado heroicamente
desde México hasta París". La Guerra
del 14, y los sucesos de México lo
sacaron de la capital francesa, pero
resuelto a permanecer en Europa se
fue al sur, a España, con Lodos sus libros,
Y aquí permanecería diez largos años,
de los cuales los seis primeros fueron
heroicos porque vivió exclusivamente
de su pluma, "en pobreza y libertad".
Vivir de la pluma significaba escribir
prólogos, hacer ediciones· críticas y
ediciones populares, principalmente de
autores de los siglos de oro, reseñas y
comentarios bibliográficos. De aquellos
trabajos, los de más peso crítico
aparecieron en la Revista de filología

española, del Centro de Estudios
Históricos de Madrid, dirigido por don
Ramón Menéndez Pida!. Otros fueron
para presentar ediciones en la Editorial
Calleja; otros pasaron a formar parte de
El suicida, la Visión de Anáhuac, El
cazador, los Cartones de Madrid; otros
más, en fin, aparecieron en El sol, o en la
misma Revista de filología española,
como reseñas y comentarios
bibliográficos. Años después, en
México, estos últimos integraron el.
volumen que Reyes tituló precisamente
Entre libros. "Mi época madrileña
correspondió, con rara y providencial
exactitud, a mis anhelos de
emancipación." En efecto, para quien
como Reyes se había impuesto la
liberación no sólo de su condición
inicial de joven de clase pudiente, sino
de su procedencia de un país
convulsionado en el que había sido
sacrificado su propio padre, los años de
Madrid representaron la posibilidad de
confirmar su condición de escritor, de
cumplir su vocación en un ámbito de
libertad.
Y de sus propios libros ¿qué
pensaba Alfonso Reyes? En 1924, con
35 años de edad, decía que cada libro le
recordaba un orden de estados de
ánimo. En este sentido, la tarea de
escribir le representaba el acto de
cobrar conciencia de las formas y
maneras diversas de su relación con el
mundo, a través del lenguaje, en el que
además se implicaba una comunicación
con los demás. Pero, añadía, no era

posible escribirlo todo y se producían
acumulaciones interiores y estos
depósitos de la vivencia y de la memoria
a su vez daban lugar a nuevas
creaciones, produciéndose una
singular cadena de realizaciones,
motivaciones, provocaciones vitales,
todo identificado finalmente en el acto
de escribir. Por eso decía también que
una condición o situación que pasaba
por la reflexión y en ella se clarificaba,
revelándose en el lenguaje, podía ser
resultado de varios años de Larca
interior. "Así -dice Reyes-, cuando se
me pregunta por un libro mío, corro el
riesgo de contestar algo que no
corresponde al libro en cuestión, sino a
ese doble fondo invisible que las obras
tienen a los ojos de su creador; a ese
otro libro no escrito, de que el libro
publicado es sólo un efecto final, un
hemisferio visible." En todo esto se
revela, finalmente, la actitud del hombre
de letras cuya vida cobra sentido en el
ejercicio de escribir, como forma
superior del espíritu en el proceso de
interpretación conslanle de las
manifestaciones de la vida a través del
lenguaje. Para él las palabras son el
receptáculo del mundo y su reflejo. En
ellas y con ellas erige la posibilidad de
descubrir la significación del mundo y
su propia situación vital. Alfonso Reyes
afirmó que ''escribir es como la
respiración de mi alma, la válvula de mi
moral. Siempre he confiado a la pluma la
tarea de consolarme o devolvermene el
equilibrio, que el envite de las
impresiones exteriores amenaza todos

�los días. Escribo porque vivo. Y nunca
he Cieído que escribir sea otra cosa que
disciplinar todos los órdenes de la
actividad
espiritual,
y,
por
consecuencia, depurar de paso todos
los motivos de la conducta". ¿Qué mejor
explicación del acto de escribir que ésta
de Reyes, en la que se imbrican
inteligencia y emoción, valores morales
y valores estéticos? Lejos de la
concepción egoísta o solitaria del
creador, aquí se nos propone una idea
de creación en la que se pone en juego,
primero, toda la personalidad del
escritor, y después, a éste en su
contexto colectivo. Por eso también
afirmó Reyes que el anhelo creador es
muy parecido al amor. En el hombre de
letras, leer y escribir son el anverso y el
reverso de una misma actitud y en
;irnbos está presente el libro.
Recordemos que el joven Reyes, en un
pequeño ensayo titulado precisamente
''Mal de libros'' imaginó otro Quijote: el
que de tanto leer no se lanzó a las
aventuras de caballería, sino que se
puso a escribir.

Así, en la última etapa diplomática de
Reyes, de 1924 a 1939, quince años, sus
libros permanecen en México. De la
calle Naranjo 127, pasaron en 1926 a
Pino número 41; después, en 1930, a
Mérida 127; pasaron en 1926 a Pino
número 41; después, en 1930, a Mérida
127; en 1932, a la calle Córdoba 95, y
finalmente, en 1939, fecha de su regreso
a México, a su casa definitiva en
Industria 122, hoy calle Benjamin Hill.

La función diplomática llevó a
Alfonso Reyes de regreso a Madrid, en
misión especial; después a París y por
último a Buenos Aires y más tarde a Río
de Janeiro. Para entonces, la
bibliografía de Alfonso Reyes ha
aumentado considerablemente, y es
seguro que en estas diferentes
estancias fue integrándose, de nuevo, la
biblioteca personal con los libros que se
iban adquiriendo y los que sin duda
recibía de sus amigos en México,
España, Francia e Hispanoamérica. Este
intercambio biblio-gráfico y epistolar lo
hizo finalmente concebir un proyecto
singular, nunca antes utilizado por
Cuando abandona España en 1924, escritor alguno y seguramente no
viaja con sus libros hasta México. repetido desde entonces: un correo
''Después de las penas y gastos que me literario. Así nació Monterrey, correo
ha costado el acarrear mis libros de literario de Alfonso Reyes, en Río de
México a París, en 1913; de allí a Madrid Janeiro, en junio del año de 1930. Una
por 1915; y ahora, otra vez de Madrid a idea como ésta sólo podía nacer en un
México, resuelvo -para ser, además, escritor que desea no sólo mantener
plenamente movilizable en mis cargos viva su vocación y su tarea literaria, sino
diplomáticos- dejar mi biblioteca que además propone caminos para que
instalada en México, calle de naranjo quienes, como él, aman el oficio y
127, casa de la familia de mi esposa..." desean conocer el resultado de ese

oficio en libros y revistas, dispongan de
un medio ade-cuado para informar y
para informarse. En el primer número
de su correo literario dejó escrito
Reyes el "propósito" de este peculiar
correo. Las revistas literarias, dice
Reyes, se crean para llenar los
intersticios entre los libros, y después
los intersticios entre las revistas son
llenados por los periódicos literarios.
Reyes concibe no ya una revista
literaria de un solo autor sino WI
periódico literario de un solo autor: "Un
órgano de relación, de relación social,
con el mundo de los escritores: W1
boletín de noticias del trabajo, casi wia
carta circular. En suma: un correo
literario." ¿Para qué? Para prestarse "al
diálogo entre los amigos que quieran
aclarar consultas o cambiar erudiciones
por este medio; siempre hospitalario
pero siempre casa privada y no edificio
público, siempre habitación de una sola
persona que no ha de explicar sus
preferencias; de aparición periódica en
lo posible y frecuente según convenga
al redactor único, puesto que es W1
papel de obsequio, una carta impresa;
útil como tarjeta para agradecer los
muchos libros que nos enviamos unos a
otros y de que apenas podemos ya
acusarnos recibo, a riesgo de
abandonar toda otra tarea, -el correo
literario (este CORREO LITERARIO
que pongo bajo la advocación de mi
ciudad natal por motivos puramente
cordiales)- sale hoy a desandar la
trayectoria de mis viajes...'' La disciplina
de Alfonso Reyes ante su pro¡:ia

empresa. le permitió publicar tres
números en 1930; cuatro en 1931; dos en
1932; uno en 1933; uno en 1934; uno en
1935; uno en 1936, todos realizados en
Río de Janeiro, y uno más finalmente en
Buenos Aires; en total 14 números de
esta empresa heroica que se mantuvo
viva hasta el año de 1937. Y todo por el
amor a las letras y los libros. Sólo como
curiosidad, mencionemos que en el
último número del correo literario de
Alfonso Reyes (julio de 1937) en la
sección "Publicaciones recibidas" se
incluyen 92 títulos en el apartado ''libros
y folletos mexicanos o referentes a
México"; ocho "Nuevas revistas
mexicanas"; 297 "libros y folletos
extranjeros" y 13 "Nuevas revistas
extranjeras", o sea un total de 410
publicaciones que pasaron a engrosar
la biblioteca de Alfonso Reyes.

y al regresar en enero de 1939 está casi
terminado. Sus libros, que habían
quedado en México, pasaron
finalmente de Córdoba 95, a su casa de
Industria 122, ahora calle General
Benjamín Hill. El 26 de marzo de 1939
escribe Alfonso Reyes en su Diario: "A
partir de esta frase, estas son las
primeras líneas que escribo en mi casa,
hecha con el esfuerzo de toda mi vida,
para dar asilo conveniente a mis libros."
Y después añade: "Aún están mis libros
en Córdoba 95, pero ya está aquí el
salón principal para recibirlos, que hace
esquina a Industria y Tacárnbaro, de
dos pisos con mezzanine. Arriba, en un
volado del piso, estará mi escritorio.
Tengo luz cenital, ventanitas alargadas
en todos los nichos que dan a la calle, y
una gran vidriera al lado de mi
escritorio, que recorre los dos pisos. No
puedo creer a mis ojos ..." Una casa
Medio año después de la última
junto a la biblioteca, o una biblioteca a la
aparición del correo literario, Alfonso
que se había añadido una casa. En
Reyes termina sus funciones en el
realidad, a partir de ese año de 1939
serv1c10 exterior mexicano. Llega a
Alfonso Reyes vivirá y trabajará en su
México en enero de 1938 y pocos
biblioteca, rodeado de libros,
meses después se realiza la
entregado a la tarea de leer y escribir.
expropiación petrolera. Reyes, por
José Gaos, el filósofo español, lo visitó
acuerdo del presidente Cárdenas,
regularmente y durante muchos años.
regresa a Río de Janeiro en misión
"Con Alfonso Reyes -escribió Gaosespecial para negociar en Brasil la
solía pasar un par de horas vespertinas
venta de petróleo. Esto le lleva todo el
los fines de semana, en la 'Biblioteca
resto del año de 1938 y en enero de
Alfonsina', paradójica, impresionante
1939 ya está definitivamente instalado
síntesis de biblioteca como para servicio
en México. Antes de este último viaje
del gran público y de recámara como
había adquirido el terreno para
para la vida más privada:' ' La biblioteca
construir su casa y se había iniciado la
en casa de Alfonso Reyes fue visita
otn. En su ausencia continúa el trabajo obligada
de todos los escritores

hispanoamericanos que pasaban por
México y lugar de encuentro con el
escritor, de las viejas y nuevas
generaciones de poetas, narradores y
ensayistas mexicanos.
Los libros merecieron de Alfonso
Reyes, además del cuidado y el uso
constante de los propios, atención en
sus páginas para reflexionar sobre
ellos, su significación en la historia y la
cultura humanas, su valor en la
salvaguarda y transmisión de las ideas y
su poder de hacer perdurar el
conocimiento y enriquecerlo. "El libro
no es un lujo -decía Reyes- sino una
parte integrante de la vida humana y un
factor indispensable en la edificación de
las sociedades como hoy las
entendemos, es decir erigidas en civilización." En efecto el libro es, a partir
de la invención de la escritura, el que
hace posible toda la capacidad humana
de transformación y superación de la
vida individual y colectiva. Decía Eca
de Queiroz que en las bibliotecas
reposa el pensamiento de la humanidad
encuadernado en piel. Este reposo es el
que hace posible el resguardo y
finalmente el rescate del pensamiento
de los hombres. Todo está en los libros,
la verdad y la ficción, la invención y la
crónica, la fábula y la ciencia, el
lenguaje de la sabiduría y la belleza de
las palabras, la historia y sus testimonios,
como también los fundamentos de la
vida social y el rigor que impone el
derecho a las acciones de los hombres.
A los libros, como en el principio que da

�sentido y explica al humanismo, nada les
es ajeno. "El libro -sentencia Alfonso
Reyes- enriquece igualmente la
soledad y la compañía. Este doble valor
está presente en el proceso mismo del
uso de los libros, pues aquello que nos
otorgan en la cultura solitaria alimenta
después los depósitos del saber y
propicia, finalmente, el diálogo del
pensamiento, la convivencia espiritual y
el comercio o intercambio de las ideas."
Leer y escribir, decíamos antes, son
el anverso y el reverso de una misma
actitud en el hombre de letras. En la
lectura se hace una adquisición y en la
escritura, como parte del proceso de
creación, se hace una transmisión y una
entrega. Esta cadena de acciones en las
que intervienen por igual el
pensamiento y la emoción, la vivencia y
la reflexión, es el sustento de una buena
parte de la cultura, y de la misma
literatura, por la intermediación del
libro. "Hoy por hoy -dice Reyes;
estamos tejidos en la sustancia de los
libros mucho más de lo que a primera
vista parece.'' Si esto es verdad, como lo
es, tenemos que reconocer Qjle la
historia humana se sostiene en los1ibros.
Y aún podría decirse que hasta aquéllos
que desdeñan o ignoran los libros -pues
hay quienes se precian de no haber
leído un solo libro- viven, comparten y
hasta disfrutan ia sociedad de los
hombres, y en ella influyen y participan
de una o de otra manera. Pero por otra
parte, este inmenso depósito del saber y
la memoria que son los libros, excede

con mucho la capacidad individual y
social para captarlo y obtenerlo todo,
pues como el mismo Reyes lo afirmó, ''la
cultura misma en que vivimos, la cultura
que disfrutamos y gracias a la cual
existimos dentro de nuestra sociedad,
es inaccesible, en su totalidad, a todos y
cada uno de nosotros. Sólo está en los
libros". Asimismo podría afirmarse que,
si bien es imposible adquirir un
conocimiento total a través de la
educación, pues cada uno sólo
adquiere una parcela del conocimiento,
así también la educación de todos da
cuenta del nivel adquirido por una
sociedad. Pero si no hubiera cultura,
podría
decirse
siguiendo
el
pensamiento de Reyes, se reduce la
cantidad de hombre que hay en el
hombre, es decir, se deshumaniza.
En este rápido y breve repaso de la
vida de Alfonso Reyes en su relación
con los libros, es necesario acercamos,
así sea superficialmente y casi de
manera cuantitativa, a los que escribió
Alfonso Reyes. Sólo como curiosidad e
incluyendo en esta relación libros,
folletos, poemas sueltos, separata de
revistas y otras publicaciones, más las
recopilaciones, refundiciones y segundas ediciones, en la década de 1910 a
1920 aparecen seis títulos; 15 en la
siguiente, de 1920 a 1930; 31 en la de
1930 a 1940; 47 en la etapa más fecunda,
de 1940 a 1950, y 36 en su última década
de vida, más nueve volúmenes de sus
obras completas. Esta entrega de
originales a la imprenta fue una

constante en su vida. En su Diario,
particularmente después de su
instalación definitiva en México, Reyes
llevaba cuenta del material que tenía
terminado o en proceso, disponible y
para la imprenta. En una anotación en su
Diario, dejó dicho en septiembre de
1944: "De mañana preparando el libro
Los trabajos y los días. Así, en est~
últimos meses he publicado: !El
Deslinde/Tentativas y Orientaciones)
Espero pronto que salgan de la
imprenta: /lfigenia cruel 2a. Edición./
Dos o tres mundos (Antología de viejos
relatos). /He entregado a las ediciones
de El Colegio de México:!Cap(tulos dt
literatura Española, 2a. Serie. /Me
están copiando para González Palacin:
/Norte y Sur.! Y tengo ya preparados
para copia: /Astillas/ A lápiz/ !Los
trabajos y los d(as I la vega y el sOIO
(versos). ¡ Diez libros! Estoy algo
cansado, pero contento de este
esfuerzo higiénico. Pienso seguirlo,
incluso sin editar a la vista. Pues al
menos los libros podrán quedar
preparados para la primera ocasión, Y
aun en caso de muerte." Dos años
después, sin embargo, anota en el
Diario las inquietudes que le provoca el
haber puesto en marcha un número de
libros que le parece excesivo, pues ea
cierto modo producía más aprisa que la
disponibilidad de las imprentas para
recibir sus originales, de acuerdo con
sus proyectos editoriales y empezaba a
verse en la necesidad de costear di
mismo sus ediciones. Se queja de la
limitación de recursos que padece Y

tennina por recoger sus materiales de
las casas editoras y los impresores. Pero
la obra siguió creciendo año tras año y
así continuó hasta su muerte en 1959.
Cuando cumplió sesenta años, sus
amigos escribieron en su honor versos
dedicados a significar su tarea de
escritor y hombre de letras. José María
González de Mendoza escribió una
cuarteta que dice:

Más libros que años, veo
tiene Alfonso. Más -si goza
de salud- años arreo
y al par libros, le deseo:
El Abate de Mendoza

Y en efecto, tuvo más libros que
años y en los últimos diez de vida

incrementó notablemente el número de

sus títulos.
En 1955 se celebraron los cincuenta
años de escritor de Alfonso Reyes,

tomando como punto de partida aquella
publicación de sus versos en El
Espectador de Monterrey, en 1905.
Con este motivo, entre otros homenajes,
el Fondo de Cultura Económica inició la
publicación de sus obras completas, con
la participación directa del propio
Reyes. Esto motivó en él la elaboración
de 1U1as memorias bibliográficas, es
decir contar, de cada uno de sus libros,
cómo nacieron, en que ambiente y
circunstancias se gestaron y la
recepción que tuvieron. Las llamó
Historia documental de mis libros, y en
ellas refirió anécdotas, sucedidos,

surgimiento de amistades literarias, la
elaboración en suma de un cuadro de
época en el que rescataba testimonios y
recuerdos. Empezó con su primer libro,
Cuestiones estéticas, siguió con los
publicados en España en el período
inicial ("Los días heroicos"), avanzó
hasta los años posteriores y llegó a
escribir 18 capítulos de esta singular
historia, que como el correo literario, no
tenía antecedente en las letras
occidentales.

1943, Alfonso Reyes dejó escritas unas
palabras en tomo a este producto
permanente de la cultura humana que
es el libro. Decía Reyes en esa ocasión
que "habría mucho que añadir sobre el
estímulo psicológico que la sola
frecuentación de los libros produce en
la gente que circula entre los
pabellones". En efecto, quien recorre
una feria del libro como ésta tiene
oportunidad de entrar en contacto con
una increíble y rica variedad de
publicaciones,
procedentes de muchas
Alfonso Reyes vivió y murió entre
partes
y
con
diversos
contenidos, y se
libros. No fue el bibliófilo que atesora
valiosos ejemplares y colecciona piezas enriquece su apreciación sobre el valor
raras. Quien haya tenido oportunidad de la página impresa y puede descubrir
de conocer su biblioteca, ahora la belleza de muchas de estas
depositada en la Universidad Autónoma creaciones tipográficas. Todo, en su
de Nuevo León, podrá comprobar que conjunto, puede provocar ese estímulo
la mayoría de los libros fueron que dice Alfonso Reyes y se da siempre
manejados y utilizados por su dueño, entre quienes aman los libros y entre
pues respondían a esa necesidad del quienes, en un momento determinado,
m1ciar una relación
espíritu de establecer contacto con otras pueden
permanente
con estos bellos y útiles
ideas y otras concepciones, otros
testimonios del lenguaje, del depósitos de la cultura de todos los
tiempos. Pues los libros, como lo dijo
pensamiento y de la creación.
Alfonso Reyes, gravitan sobre nuestras
En la Feria del Libro del año de almas.

�EL LUGAR DE ALFONSO REYES EN LA
LITERATURA MEXICANA

José Roberto Mendirichaga
••Por mares y continentes...
llevo el Ceno de la Silla
en cifra y en abstracción ..•'

Romances sordos,
Alfooso Reyes

Hablar y, más, escribir de Alfonso
Reyes es siempre un atrevumento.
Porque la obra de este escritor
mexicano y universal es tan vasta que,
aun con disciplina, resulta difícil no
digamos comentarla y glosarla, sino aun
leerla. Y porque junto con páginas muy
amenas y entretenidas, hay también las
filológicas y eruditas, las que ·incursionaron en campos insospechados, no
siempre del agrado del lector común.
En este año de Reyes se nos
presentan la ocasión y la oportunidad
de acercarnos, por primera o por
enésima vez, a sus vastos escritos. Y lo
podemos hacer en esa accesible
Antología1 que reúne lo mejor de su
poesía y de su teatro, cuento y ensayo;
o podemos lanzarnos al proceloso mar
de sus veintiún volúmenes, en sus
Obras completas,2 las que el mismo
Castañón nos ha anunciado que subirán
a veintitrés en este año, con Albores y
Parentalia; y Las burlas veras.

00
(")

Lo que sucede con los textos de
Reyes es que sutilmente nos atrapan y
nos conducen a una especie de
dependencia por la globalidad, por la
totalidad. Y entonces -en proustiana
expresión- andamos siempre a la

búsqueda del tiempo para leer esas
páginas nuevas; o para releer aquellas
que en una segunda, tercera o cuarta
lectura, nos conduzcan a otras
vivencias y estadios.
Cuando nos referimos a "El lugar
de Reyes en la literatura mexicana", es
obvio que hacemos a un lado su
infatigable labor de promoción cultural
y su magisterio mismo en la Escuela de
Altos Estudios, luego Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional, y en otras escuelas y
universidades de México y del mundo.

El humanista clásico y el escritor
contemporáneo
Es fundamental la distinción que hace
don Antonio Castro Leal y que
Francisco Giner de los Ríos nos
recuerda en un texto conmemorativo
del cuadragésimo quinto aniversario
del Fondo de Cultura Económica: que
hayel "Alfonso poeta y travieso"; y que
hay también el "Reyes erudito" .3
Empezamos a entrar en materia, si
nos preguntamos el porqué de la
afición de Reyes por los ternas
helenísticos. ¿Son una vergonzante
huída de la realidad mexicana?
¿Representan una forma de situarse
por encima de los escritores mexicanos
de su época? ¿Es afán de notoriedad o
ansia desmedida de inmortalidad?
¿Cómo se puede asimilar lo mexicano
desde lfigenia cruel o La cr(tica en la

edad ateniense?
Ramón Xirau, en breve tomo de
ensayos sobre Poesía iberoamericana
contemporánea,4 parece darnos la
clave. Allí establece el crítico
hispanornexicano que la desmemoria
de Ifigenia es la cuasa de su desgracia,
lo que luego se supera mediante la
liberación en el intelecto, haciendo
notar que es el propio Reyes quien, en
su Comentario a Jfigenia cruel,
describe el doble carácter objetivosubjetivo de su "afición" a Grecia,
señalando que también Octavio Paz lo
ha hecho en su libro Puertas al campo.
Si tomarnos sólo este aspecto de su
escritura -el de las letras clásicas, el de
los estudios helenísticos-, diríamos que
la importancia de Reyes en la literatura
mexicana habrá de ser mucha,
impresionante, monumental ... pero para
unos cuantos. Para los Méndez
Plancarte, los Garibay Kintana o los
Astey.
Pero no es esta vertiente la que
fundamentalmente nos interesa; nos
espolea ahora la curiosidad por ver
hasta qué punto ha influido en nuestra
literatura mexicana moderna y con·
temporánea; en qué grado está vivo el
Alfonso Reyes nacido hace un siglo en
esta metrópoli norestense y fallecido
hace treinta años en la capital de la
República.
Y en este sentido, adelantamos algo

de nuestra tesis al señalar que su
importancia es la misma tanto en las
letras clásicas de los poemas homéricos
y de los estudios de Quevedo y
Góngora, de Cervantes y de sor Juana,
como en la moderna literatura y en las
letras contemporáneas, añadiendo
además que esta importancia se
prolonga en influencia -consciente o
inconsciente- para muchas generaciones de escritores que lo fueron y lo son.

Universalidad y mexicanidad de
Reyes
El mexicanísimo dicho de que'' A nadie
le falta su Ahuizote" (descomposición
de Ahuízotl, emperador mexicano que
fue duro y sanguinario con sus
enemigos), bien puede aplicarse en la
relación de nuestro escritor con el
periodista y polemista Héctor Pérez
Martínez, la que quedó como de
respeto y de afecto de don Alfonso al
joven periodista, en razón de la
bonhomía y delicadeza del primero.
Viene esto a cuento porque, al
cuestionarle el increpante a don
Alfonso su mexicanidad, le responde
magistralmente: "Ignoro si Pérez
Martínez sabe, por su parte, lo que es
andar años y más años lejos del propio
país, haciendo esfuerzos acrobáticos
como los que yo tengo que hacer para
no perder una sola voz, una sola
palabra de nuestra literatura... " " La
única manera de ser provechosamente
n .
acional consiste en ser genero-

sarnente universal, pues nunca la parte
se entendió sin el todo... " "Mi labor
directa sobre asuntos mexicanos viene
desde los comienzos de mi vida
literaria; es decir desde poco antes del
Ateneo... ' '5
Quienes llaman la atención sobre
esta universalidad de don Alfonso son
nuevamente José Luis Martínez, al
referirse a Reyes corno "el maestro de
la prosa y de la curiosidad intelectual en
este período" , sin desatender a "los
acentos clásicos y populares en el vasto
mundo poético ... " ; Emir Rodríguez
Monegal, al poner, a la zaga de Borges,
por cierto, a quien estableció que no
hay una nítida y tajante distinción entre
la prosa y el verso; Ramón Xirau,
cuando destaca que, entre los
descubridores de la " otra" realidad
poética y literaria, se encuentra Reyes;
y Guillermo Sucre, quien nos recuerda
que para Reyes la distinción entre
poesía y crítica es que "son dos
órdenes de creación, y eso es todo" .6
Alguien que también reafmna esta
universalidad de Reyes es Alí Chumacero, en ese excelente volumen
titulado Los momentos críticos (Col.
Letras Mexicanas, FCE, México, 1987),
si bien igualmente apunta: "No deseaba
marcharse sin habemos convencido de
que su patria y dentro de ella muy
especialmente su ciudad natal, Monterrey, había sido el galardón propicio
y el orgullo que paseó por rumbos
distintos del planeta. " 7

Regiomontaneidad de Reyes
Ya Chumacero lo ha dejado más que
claro. Muchos de sus biógrafos, críticos
y comentaristas así lo han hecho
también. Pero nunca está por demás
recalcar ese amor de Reyes por el
terruño, el que en ocasiones se
convierte en mito, en visión lejana, en
Itaca.
¿Cómo hace Reyes para tener
presente a su Monterrey, cuando se
ocupa de Hornero, de Virgilio o de
Dante? ¿Cómo es que tiene tiempor
para estar al tanto de las novedades
literarias de Carlos Barrera, Eusebio de
la Cueva, José Alvarado o Raúl Rangel
Frías? ¿Cómo, sin dejar de leer y
estudiar a los griegos y latinos o a los
clásicos españoles de los siglos de oro,
está al pendiente de su Universidad del
Norte, de la Fundidora y hasta de la
edificación y estilo del nuevo templo de
La Purísima?
Es lo sorprendente en Reyes. Su
capacidad para volver actual lo que, en
ocasiones, se considera preterido, sin
referencia alguna a lo de hoy. Por eso
habla en su Comentario a la lfigenia de
" una Grecia cotidiana, una perspectiva
de ánimo que nos capacita para
humanar hasta los mitos más rígidos y
arcaicos''.
En "Los regiomontanos" aborda el
asunto de nuestra literatura regional y
predice estas "bodas de Mercurio y

�Minerva" que hoy se dan y que
esperamos sean definitivas y se
encuentren fincadas en la verdadera
sabiduría, lejos de todo asomo de
esnobismo y moda.8
Nosotros no tenemos ninguna duda
acerca de la paternidad de Reyes en
nuestras letras.9 Si él supo ocuparse de
Raymundo Lulio y de Juan Ruiz de
Alarcón; de fray Servando Teresa de
Mier y de Manuel Eduardo de
Gorostiza; de Joaquín Arcadio . y
Pagaza y de Ignacio Manuel
Altamirano; de Enrique González
Martínez y de los modernistas; de
Ramón López Velarde y de los
contemporáneos; de Julio Torri, Carlos
González Peña y Ermilo Abreu
Gómez... quienes estuvieron en
posibilidad cronológica de hacerlo
también se refirieron a él y analizaron
su obra.

Covarrubias, José Angel Rendón,
Jorge Pedraza ...

l

Sin Reyes, nos atreveríamos a decir
que son incomprensibles los esfuerzos
de Kátharsis, Apolodionis y
Salamandra; el nacimiento de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad; y tantas
otras
manifestaciones literarias y artísticas
que hoy florecen en nuestro suelo.

4.

Cfr.: Libroconmenwralivodel45 aniversario,
FCE, México, 1980, p. 183.
Xirau,op.cit.,SepSetenlas 15,SEP,México,
1972,RJ. l l-21.
Fn ese Comentario de Reyes a la lfigerúa awl,
recordamos que doo Alfonso nos expica cómll
"por ventura, el estudio de Grecia se iba
coovirtieodo en alimento del alma, y ayudabaa
pasar la aisis... " (la tragedia del 9 de febrero de
1913). "La litemua, pies. se salíade bs lilrnli y,
nutriendo la vida, &lt;lffil)IIa sus verdaderos fua
Y se operaba un modo de curación, de slllil
mayéutica, sin la cual fácil fuera haber
naufragado en el vórtice de la primera
juvenud." Einmedia1amenteaaia: "lgncrioi
éste es el recto sentido del humanismo. Mi
Religio grammatici parecerá a muchol
demasiado sentimental" (¡\nto/ogía de A/fOlllO
Reyes,ed. cit.,p.127). Unodirfa: ¡ojalápara
nuestros adolescentes y jóvenes la literalUII
fuera ''alimentodelalma"y se ''salieradelol
libros y nutrieJa la viJa"1Y~ se eiuc.ndiena
mucha; ldultos, q.¡e se encamirm o eslát en lo
que el mismo Reyes llamaba la edad en que
empie7.llll a aparecer las primeras espum en el

Nosotros diríamos que a don
Alfonso bien pudiéramos llamarlo
"Santo patrono laico de las letras
hispanoamericanas y mexicanas". Esa
es su importancia y ese es su lugar, el
que creemos por mucho tiempo
indiscutible e indiscutido.

Notas

alma

Lo cierto es que, sin Alfonso Reyes,
es muy difícil entender el fenómeno
literario que cuajó en los escritos de
Octavio Paz, Juan José Arreola,
Rosario Castellanos, José Luis
Martínez, Ali Chumacero, Homero
Aridjis, Carlos Monsiváis, Ramón
Xirau, José Emilio Pacheco, Ricardo
Garibay... Y. en nuestro medio, en los
trabajos de Raúl Rangel Frías, Alfonso
Reyes Aurrecoechea, Agustín Basave
Femández del Valle, Carlos Villegas,
José Alvarado, Jorge Villegas, Samuel
A.ores Longoria, Ario Garza Mercado,
Alfonso Rangel Guerra, Miguel

l.

2

Anlolcgía de Alfonso Reyes, Colcccioo I\lpular
46, Cuarta reimpresión, Fondo de Cultura
Ecooomica, México, 1985.

LasObrascompeltaslasempez6apublicarel
Fondo desde 1955 y, hastael momento, Sllmll
veintiún lomos.
Otra Aniologfa interesante es la de su crítico
José Luis Martínez (Costa-Amic, México,
l 965~ Y Adolfo Castañ6n, gerente editorial del
FCE, ha anunciado, junto con los voltlmenes
XXII y XXIII, W1a antología sobre temas
americanos, de Víctor Díaz Arciniega, y otra
sobre la presencia de España en Reyes (Ver
ooadeJuan Garáa Alejandro, en Qilturales de
E/Norte, II-11-89).

5. Alfam Reyes, 01,as compldas, ed. cit., Tomo
VIII, pp. 435 y 439.
6

En América latina en su literatura
(Coordinación e introducción de César
Femández Moreno), Tercera edición, Siglo
XXI Editores, México, 1976, AJ. 88, 149, 312 y
26Q

7. En "JmágenesdeA!foo;o Reyes",cmeridolll
la citada obra, Chumacero nos habla de la
universal cullllra del maestro; del redl81.0 de
éstea !laseparación radical entre sus librosen
p!OOl y sus h~ de poesía"; y de cómo rneftd
ellftulodehombredeletras,sinhaberperdido
jamás ''las dotes humanfsimas del trllO
cotidiaoo'' y ese sentido de lo adiJal pira .., . .

de nuestra tesis al señalar que su
importancia es la misma tanto en las
letras clásicas de los poemas homéricos
y de los estudios de Quevedo y
Góngora, de Cervantes y de sor Juana,
como en la moderna literatura y en las
letras contemporáneas, añadiendo
además que esta importancia se
prolonga en influencia -consciente o
inconsciente- para muchas generaciones de escritores que lo fueron y lo son.

Universalidad y mexicanidad de
Reyes
El mexicanísimo dicho de que ••A nadie
le falta su Ahuizote" (descomposición
de Ahuízotl, emperador mexicano que
fue duro y sanguinario con sus
enemigos), bien puede aplicarse en la
relación de nuestro escritor con el
periodista y polemista Héctor Pérez
Manínez, la que quedó como de
respeto y de afecto de don Alfonso al
joven periodista, en razón de la
bonhomía y delicadeza del primero.
Viene esto a cuento porque, al
cuestionarle el increpante a don
Alfonso su mexicanidad, le responde
magistralmente: "Ignoro si Pérez
Manínez sabe, por su parte, lo que es
andar años y más años lejos del propio
país, haciendo esfuerzos acrobáticos
como los que yo tengo que hacer para
00
perder una sola voz, una sola
palabra de nuestra literatura... " "La
única manera de ser provechosamente
nacional consiste en ser genero-

samente universal, pues nunca la parte
se entendió sin el todo ... " "Mi labor
directa sobre asuntos mexicanos viene
desde los comienzos de mi vida
literaria; es decir desde poco antes del
Ateneo..." 5
Quienes llaman la atención sobre
esta universalidad de don Alfonso son
nuevamente José Luis Martínez, al
referirse a Reyes como "el maestro de
la prosa y de la curiosidad intelectual en
este período", sin desatender a "los
acentos clásicos y populares en el vasto
mundo poético ... "; Emir Rodríguez
Monegal, al poner, a la zaga de Borges,
por cierto, a quien estableció que no
hay una nítida y tajante distinción entre
la prosa y el verso; Ramón Xirau,
cuando destaca que, entre los
descubridores de la "otra" realidad
poética y literaria, se encuentra Reyes;
y Guillermo Sucre, quien nos recuerda
que para Reyes la distinción entre
poesía y crítica es que "son dos
órdenes de creación, y eso es todo" .6
Alguien que también reafirma esta
universalidad de Reyes es Alí Chumacero, en ese excelente volumen
titulado los momentos críticos (Col.
Letras Mexicanas, FCE, México, 1987),
si bien igualmente apunta: "No deseaba
marcharse sin habemos convencido de
que su patria y dentro de ella muy
especialmente su ciudad natal, Monterrey, había sido el galardón propicio
y el orgullo que paseó por rumbos
distintos del planeta.' '7

Regiomontaneidad de Reyes
Ya Chumacero lo ha dejado más que
claro. Muchos de sus biógrafos, críticos
y comentaristas así lo han hecho
también. Pero nunca está por demás
recalcar ese amor de Reyes por el
terruño, el que en ocasiones se
convierte en mito, en visión lejana, en
Itaca.
¿Cómo hace Reyes para tener
presente a su Monterrey, cuando se
ocupa de Homero, de Virgilio o de
Dante? ¿Cómo es que tiene tiempor
para estar al tanto de las novedades
literarias de Carlos Barrera, Eusebio de
la Cueva, José Alvarado o Raúl Rangel
Frías? ¿Cómo, sin dejar de leer y
estudiar a los griegos y latinos o a los
clásicos españoles de los siglos de oro,
está al pendiente de su Universidad del
Norte, de la Fundidora y hasta de la
edificación y estilo del nuevo templo de
La Purísima?
Es lo sorprendente en Reyes. Su
capacidad para volver actual lo que, en
ocasiones, se considera preterido, sin
referencia alguna a lo de hoy. Por eso
habla en su Comentario a la lfigenia de
"una Grecia cotidiana, una perspectiva
de ánimo que nos capacita para
humanar hasta los mitos más rígidos y
arcaicos".
En "Los regiomontanos" aborda el
asunto de nuestra literatura regional y
predice estas "bodas de Mercurio y
\,l

IO

�Minerva" que hoy se dan y que
esperamos sean definitivas y se
encuentren fincadas en la verdadera
sabiduría, lejos de todo asomo de
esnobismo y moda.8
Nosotros no tenemos ninguna duda
acerca de la paternidad de Reyes en
nuestras letras.9 Si él supo ocuparse de
Raymundo Lulio y de Juan Ruiz de
Alarcón; de fray Servando Teresa de
Mier y de Manuel ·Eduardo de
Gorostiza; de Joaquín Arcadio y
Pagaza y de Ignacio Manuel
Altamirano; de Enrique González
Martínez y de los modernistas; de
Ramón López Velarde y de los
contemporáneos; de Julio Torri, Carlos
González Peña y Ermilo Abreu
Gómez... quienes estuvieron en
posibilidad cronológica de hacerlo
también se refirieron a él y analizaron
su obra.
Lo cierto es que, sin Alfonso Reyes,
es muy difícil entender el fenómeno
literario que cuajó en los escritos de
Octavio Paz, Juan José Arreola,
Rosario Castellanos, José Luis
Martínez, Alí Chumacero, Homero
Aridjis, Carlos Monsiváis, Ramón
Xirau, José Emilio Pacheco, Ricardo
Garibay... Y en nuestro medio, en los
trabajos de Raúl Rangel Frías, Alfonso
Reyes Aurrecoechea, Agustín Basave
Femández del Valle, Carlos Villegas,
José Alvarado, Jorge Villegas, Samuel
A.ores Longoria, Ario Garza Mercado,
Alfonso Rangel Guerra, Miguel

Covarrubias, José Angel Rendón,
Jorge Pedraza...
Sin Reyes, nos atreveríamos a decir
que son incomprensibles los esfuerzos
de Kátharsis, Apolodionis y
Salamandra; el nacimiento de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad; y tantas otras
manifestaciones literarias y artísticas
que hoy florecen en nuestro suelo.

1

4

Notas

2

5. Alfaoo Reyes, Obras comp/eJas, ed. cil, Tom&gt;
VIII, pp. 435 y 439.
6

LasObrascompeltas las emperoa publicarel
Foodo desde 1955 y, hasta el momento, suman
veintiún tomos.
Otra Anlolog(a interesante es la de su crítico
José Luis Martínez (Costa-Amic, México,
196.5). Y Adolfo Caslañ6n, gerente editorial del
FCE, ha anunciado, junto con los volúmenes
XXII y XXIII, una antología sobre temas
americanos, de Víctor Díaz Arciniega, y otra
sobre la presencia de España en Reyes (Ver
ooadeJuan García Alejandro, en CUiturales de
El Norte, Il-11-89).

Xirau,op.cil., SepSetent.as 15,SEP,México,
1972,W· 11-21.
En ese Comentario de Reyes a la lfigenia awl,
reconlamos que doo Alfonso nos exµica eólm
"por ventura, el estudio de Grecia se iba
coovirtiendo en alimento del alma, y ayudaba&amp;
pasar la crisis... " (la tragedia del 9 de febrero de
1913). "La 1iteraura, pies. se salía de lcdbros y,
nutriendo la vida, rumplfa sus verdaderos fines.
Y se operaba un modo de curación, de slllil
mayéutica, sin la cual fácil fuera haber
naufragado en el vórtice de la primeia
juvenud." Einmediatamente aa:ta: "lgn&lt;Jioá
éste es el recto sentido del humanismo. Mi
Religio grammatici parecerá a muchol
demasiado sentimental" /1,nlclogfa de A/fonJO
Reyes, ed. cil., p. 127). Uno diría: ¡ojalápall
nuestros adolescentes y jóvenes la literatma
fuera' 'alimento del alma" y se' 'saliera delos
libros y nutriera la viJa'' ! Y que se extendieraa
muchos a:luhos, cpe se enc:arniMl o estál en lo
que el mismo Reyes llamaba la edad en que
empiezan a aparorer las primeras espinas en el
alma

Nosotros diríamos que a don
Alfonso bien pudiéramos llamarlo
"Santo patrono laico de las letras
hispanoamericanas y mexicanas". Esa
es su importancia y ese es su lugar, el
que creemos por mucho tiempo
indiscutible e indiscutido.

l. Antología de Alfonso Reyes, Colección Popular
46, Cuarta reimpresión, Fondo de Cultura
Ecooomica, Méxioo, 1985.

Cfr.: Libro conmemorativo del 45 aniversario,
FCE, Méxioo, 1980, p. 183.

En América latina en su literatura
(Coordinación e introducción de César
Femández Moreno), Tercera edición, Siglo
XXI &amp;litares, Méxioo, 1976, W· 88, 149, 312 Y
2fil

7.

Fn "Imágenes de Alforno Reyes", col1aidoell
la citada obra, Chumacero nos habla de la
universal cultura del maestro; del rechW&gt; de
éste a !la separación radicalentre sus libroSal
prosa y sus libros de ¡xiesfa' '; yde romo ~
el título de hombre de letras, sinhaberperdidO
jamás •'las dotes humanísimas del tlllO
cotidiaoo'' y ese sentido de lo acrual para .._.

un poco de lo que, a veces

oprobiosarnente,

IJa'ISrurre en la vida de nuestra sociedad'' (w.

252-256). Fiecti-vameoe, respecto a lo último
nada parece haber escapado a su aquilina
. minm: ri lapdftica, ~ ~ lites, ri laradio
y el Cft, rila; taos, ri el periodismo, rila ama,
riMla.

8. Reyes, Obras ccmpleJa.s, td. cit., Torro VIII, W·
176-182.
9. La llamada "Encuesta Reyes" de Sergio
CorderoenlosAqufVamosdeEIPorvenirde
~ domingos, fundamerua cada vez más esta
lesis.

�ALFONSO REYES SOBRE GOETHE

María Zambrano
Hace algunos días puede leer en El
Papel Literario de Caracas -a donde
van estas cuartillas- sus dos hermosos
artículos sobre Goethe y habiéndome
recreado en los dos me quedé dándole
vueltas al útlimo, me he sorprendido
pensando en el "supuesto olimpismo de
Goethe" mientras se volvían solas las
hojas del libro abandonado o se
abarquillaba la cuartilla puesta a la
máquina hablando entre mí acerca del
asunto. Me había sentido un tanto
aludida en la multitud de los que se
resienten ante la figura de Goethe
viéndola más estatua que hombre
viviente. Y entonces me digo ¿por qué
no hablar con usted en alta voz y en alta
voz confesarme ante usted de esta falta?
Pienso que está usted dispuesto a
escucharme en virtud de ese su señorío
intelectual y moral inherente a su
persona y su obra, nunca desmentido. Y
a ello voy, pues creo que me lo permite.
No sé, naturalmente, si lo que me
pasa con Goethe coincide con el sentir
de los que han fabricado y mantenido el
tópico de su "olimpismo". No puedo
hablar sino en nombre propio,
preguntándome qué raíz tiene ésta, más
que aversión, resistencia a dejarme
anexionar por uno de los más lúcidos
espíritus del mundo a que pertenecetnos. Pero sin querer he dicho una
palabra: "anexionar". Hay hombres
que en su modo de estar plantados en el
mundo parecen tener un gesto
imperioso e imperial. Pero creo que ello
sería nada, una pequeña nada que la

lectura de alguna de sus obras o de sus
líneas más hermosas hubiera disuelto.
¿Es la pluralidad de almas, quizá, la
pluralidad de almas fundida en un solo
destino, enseñoreadas por una sola
voluntad, lo que despierta una especie
de rencor en quienes harto habemos
con el peso de nuestra sola, única alma?
Ya ves que estoy entrando en el
terreno de la confesión, que ya aludo a
las cosas más secretas e indescifrables
de mi propio ser, pues ¿sé yo acaso qué
género de unidad poseo, quiero decir,
voy creándome? Pero algo de
confesión han de tener estas líneas a
usted dirigidas, pues se trata de
encontrar la explicación de algo que a
primera vista tiene todas las trazas de
ser un pecado: el de resistencia ante
una de las más luminosas figuras de la
cultura europea.
Y ¿por qué?, me pregunto. ¿Por qué
nunca me he dejado seducir por el brillo
que irradia la figura de Goethe? ¿Por
qué no puedo decir, sin faltar a la
verdad, que me haya alimentado de su
pensamiento, que me haya sido
imprescindible como Nietzsche -por
citar filósofos-poetas solamente- o que
me haya atraído como Schiller; que haya
despertado en mí ese sentimiento que
es ligazón fraternal como Novalis o
Holderlin? -por no referirme sino a
hijos de su mismo suelo germánico. ¿Por
qué? No ciertamente porque la obra de
Goethe carezca de riquezas innumerables, quizá demasiado innumerables; pero allí está Nietzsche, que

también las posee y en forma ambigua y,
para muchos, perturbadora. Nietzsche
también tuvo varias almas, y la unidadde
su espíritu también se dio en la
metamorfosis. Entonces, mirando lo que
de común tienen los cuatro poetasfilósofos que he enumerado, algo
aparece en todos y especialmente en
dos: Nietzsche y Holderlin, algo que no
se deja ver en Goethe... Algo difícil de
comunicar ahora que lo he encontrado.
Le pido un poco de paciencia. Creo
haber descubierto que el motivo de mi
resistencia ante tan grande espíritu es
simplemente el que no haya sido
criatura tan de excepción, sacrificado o
raptado por los dioses. Su vida aparece
como el triunfo de lo humano, de la
humana voluntad que domeña las
pasiones y crea su propia fortaleza. F.s
alguien que se ha hecho a sí mismo a
través de múltiples combates -algunos
secretos, sin duda-, y es como si nos
dijera: "Vean, la condición humana
puede lograrse en todo su esplendor;
vean cómo es posible, al fin, ser hom·
bre, todo un hombre en todos los aspee·
tos sin menoscabo de ninguno".
¿Y tal milagro de pura humanidad
despierta en usted esa resistencia de
que me habla?, se dirá usted quizá.
Entonces viene a confesarse de algo
realmente feo, de una especie de
rencor, de un arcaico sentir religioso
que me hace situarla, si en el Antiguo
Testamento, antes de que se dijeran Ias
palabras: "misericordia quiero y no
sacrificio"; en la antigua Grecia, quil.áal

lado de los que de buena fe -pues de
todo habría- sacrificaron a Sócrates,
portador de la nueva piedad a la piedad
arcaica, trágica y... ¿a qué seguir? Basta
ya, pues, si es bastante, pero no creo
que sea este sentimiento -ni rencor ni
resentimiento piadoso-, y si lo fuera,
quedaría contenta de habérmelo
descubierto y agradecida a usted que
me lleva a confesarlo públicamente:
forma eficaz de ''catharsis' '. Pero no, no
es eso. Veamos si puedo explicarme.

Demonio; y si fuera algo que llevamos
en nosotros, sería al infierno: ese
infierno que se abre en las entrañas de
la hitoria y aun en nuestras propias
entrañas. Todo, en fin lo que quedó
olvidado en los días de la fe humanista
de la que Goethe parece ser uno de los
santos principales. Y como quien esto
escribe ha pasado su vida -no tan larga
ni tan corta- bordeando infiernos,
trabada en luchas demoniacas cuando
no a punto de asfixiarse en las tinieblas,
como si las circunstancias, las famosas
circunstancias históricas fuesen casi
Creo que lo que me sucede ante el caso sólo eso: infiernos de la condición
de Goethe, ese hombre que parece humana que hay que superar una y otra
haberse escapado de pagar la prenda - vez "sin tregua". ¿Es de extrañar que la
la prenda que de niños aprendemos imaginación rememore los tiempos de
jugando a pagar- es una zozobra que sacrificio y que se nos pueble de figuras
traducida a pregunta sería: ''¿Y cómo, si de la antigua Piedad? ¿Y que aquellos
es posible lograrse como hombre en que pagaron la prenda sean nuestros
tanto esplendor, no acontece así más a santos? Y es ya un triunfo de la
menudo? ¿Por qué la plenitud esperanza que sea Prometeo, y no
goetheana es un "caso" y no la Sísifo u Orfeo, quien esperamos
nonnalidad en mayor o menor escala? Y rescatará a nuestra Eurídice después de
no se le ocultará que bajo esa pregunta haber sido desgarrada por todas las
late la angustia de estos tiempos en que Ménades que en el mundo han sido.
el humanismo ha hecho quiebra, pues Nos han vuelto a enseñar los tiempos
hoy nos preguntamos en mil formas -y que es preciso irse en sangre para que
hasta cuándo nos preguntaremos otra el hombre no se vaya; para que subsista
cosa-: ¿Es que es posible ser hombre? Y la posibilidad y la esperanza de lo
en la dificultad creciente que se opone humano. Y hemos visto a la muchacha
ante el logro de lo humano, en el Antígona condenada a ser enterrada
horrendo espectáculo dado por los viva. ¡Bien.lo sabe usted, que tanto se
~eblos más cultos se hacen visibles las conmovió cuando tapiaban su tumba! Y
oscuras potencias, verdaderamente una tumba cerrada es un infierno donde
infemaies, que al hombre acechan. cabe, eso sí, convertirse en semilla que
Potencias que, si se adjudicaran a un el viento lleve, atravesando el resquicio
personaje no humano, sería al de la piedra, a otras tierras más abiertas

y soleadas donde se pueda seguir
indefinidamente delirando, conciencia
y voz sin cuerpo ... Y que la sangre y el
alma se hundan en la tierra para revivir
un día ¡tantos muertos!
Parece esencial al destino del
hombre que tengan lugar estos
sacrificios humanos en primaveras
sagradas. Así la historia no se queda
vacía de almas. Y existen, además,
aquellos seres sellados por los dioses
que pagan la gota de luz recibida para
su arte, para ir ''más allá'' en la pasión de
ser hombres -iba a decir: Padre
Cervantes-, enajenándose como
Nietzsche o quedando envueltos en
vida dentro del sudario de su propia
inocencia, como Holderlin.
Pero con todas estas razones le
indico tan sólo el motivo de mi apego a
las víctimas del sacrificio. El "caso
Goethe" queda intacto. ¿Cómo consiguió su plenitud sin pagar prenda?
Eran otros tiempos, sí, los de Holderlin y
Novalis; también los de Hegel y Fichte.
Pero éstos, como filósofos, apenas
tuvieron vida, que es el modo más
seguro de esquivar la cicuta. Y la cicuta,
¿no es prefiguración del cáliz -es decir,
cosa sagrada-, de la piedad? Y mal
sagrado la locura de Holderlin; sagrada
también la miseria de nuestro don
Miguel, que tuvo hasta su estigma en la
mano mutilada. Y estigma también la
sordera de Beethoven y los vértigos de
Pascal. ¿De qué se valió Goethe para
pasar sin estigma ni pagar prenda? ¿Es
que acaso tan grande poeta que era, y

�adivino, no tuvo que ver nada con lo
sagrado, con la piedad? Y como los
dioses olímpicos parecen ser la esencia
inmutable en su perenne metamorfosis
que trasciende la piedad antigua -que es
estigma y pagar prenda-, de ahí quizá el
olimpismo que circunda como un halo y,
como un estigma, a Goethe, el
bienaventurado de lo humano, el que
amó como no amó don Juan, el don Juan
logrado.
Tratándose de los dioses que dan a
Goethe su patronímico, no nos atrevemos a preguntamos qué hicieron
para escapar de la Piedad primera, que
es devorar o ser devorado. La respuesta inmediata sería: viviendo en la
metamorfosis. Pero ¿cómo vivir en la
metamorfosis sin perder la identidad? Y
como Goethe era, al fin, un hombre, y el
'{Ue fuera paradigmático no hace sino
agravar el caso, la pregunta surge sin
que la podamos acallar.

Todo hace pensar en un pacto. Y
puesto que de aquí, de Roma, volvió tan
cambiado, lleno de serenidad y fuerza,
maestro de sí mismo, como usted tan
delicada y agudamente señala, por qué
no pensar que algo aprendió aquí de lo
que más le _importaba: una ciencia de la
piedad que es "saber tratar con lo otro"
-lo pongo entre comillas porque me veo
forzada a citarme a mi misma. Saber
tratar, sí, con lo diverso, con los distintos
planos de la realidad que al ser armonía
ha de ser múltiple. Saber tratar con lo

cualitativamente diferente: tender de estar terminado antes de la salida del
puentes entre los abismos existenciales, sol. De no ser así, la doncella guardaría
que hoy se diría. Saber tratar con la su alma. Legiones de diablillos
mujer, el loco y el enfermo; saber tr-atar trabajaron toda la noche -yo los he visto
con el mundo que es siempre "lo otro" - en un viejo grabado- bajo las órdenes
el no-yo. Saber tratar con lo sagrado, del arqui-tecto. Y ya sólo quedaba pcr
poniéndose una· máscara cuando hace poner una piedra cuando el primer rayo
falta callar a tiempo; saber de conjuros y de sol fue a caer en su hueco. Y debió
de exorcismos; poder descender a los de ser así, porque allí está el hueco can
infiernos una y otra vez y hasta saber a Levante. La grandiosa Puente del
morir en vida todas las veces que haga Diablo quedó hecha y la doncella
falta: Saber tratar con los muertos y con guardó su alma.
sus sombras. Y sobre todo, sobre todo,
saber tratar con " lo otro" en sentido
Pues algo de este género debió de
eminente: "el Otro".
pasarle a Goethe, con una ligera
variación, puesto que él sí sabía firmar.
Y en el trato con "El Otro" es donde Pero sin duda, "El Otro", deslumbrado,
debió de triunfar Goethe, pues en lo no se dio cuenta que Goethe no le halía
demás algún error cometió, como el no dado su finna. Alguna piedra quedó sin
reconocer o no saber tratar a Holderlin poner, recuerdo el "Goethe desde
-¿o formaba parte de su estigma? Que al dentro", de mi maestro Ortega. Mas la
fin no se pudo librar de tener alguno. Y Puente quedó hecha y la doncella se
recuerdo ahora algo que de niña me casó y tuvo muchos hijos ... Yo me
contaba una vieja criada analfabeta, pondría ahora mismo a investigar si
sibila de la Piedad: la historia del acaso no se llegó Goethe por Segovia;
acueducto romano de Segovia, edifi- pero como el puente es romano y él
cado en la época del olímpico empera- estuvo aquí, en Roma, con eso basta,
dor Augusto. Una doncella de la edad ¿no cree?
media, sobrina de un canónigo, tenía
que ir por agua todos los días con su
Y ya me tiene convertida, por haber
cántaro a la parte baja de la ciudad. Una sido fiel a mi inicial rencor y a mi inicial
tarde en que el frío le calaba los huesos, amor por los hermanos sacrificados. Eso
invocó a "El Otro" para que la librara de sí, no le perdonaré nunca el haber
esta fatiga; a cambio, como prenda, pasado de largo junto a Holderlin sin
ofrecía su alma. Acudió éste, como en haber tenido ese puente de que tienen
aquellos tiempos solía, presuroso, y se necesidad las doncellas que han de ir a
hizo el pacto -que imagino no se debió llenar su cántaro de noche a la fuente
de firmar, ya que la doncella no sabría lejana y hasta escondida, y que a veces
hacerlo. Aquella misma noche haría un hasta se pierden, pues no todas puedell
puente que trajera el agua, pero había decir: "Qué bien sé yo la fonte que

mana y corre -Aunque es de noche...
Qué bien sé yo do tiene su manida''.
Y tan completa ha sido mi
conversión frente a Góethe que su
artículo me ha llevado a apurar, que
tennino esta carta tan larga -por la que
les pido excusas a ustedes y a nuestro
director, Picón Salas- con una especie
de invocación a su espíritu para que no
abandone al hombre de hoy, como
abandonó a Holderlin; que le ayude a
no descarriarse en la noche, camino de
la fuente, que al fin Holderlin, como
poeta, se salvó, pues todos se salvan.
Pero la Historia, cuanto más poética, más
en peligro pone a sus protagonistas.
¡Bien lo sabemos los españoles y
ustedes, los que están salvando a la
historia de México de su fondo trágico
sin que deje de ser poesía! Que nos
guíe a todos para que nuestro voto más
íntimo se cumpla aun con parsimonia y
fatiga. Y si pudiera pactar por nosotros ya que también parece ser que supo
hacerlo- para que las fuerzas de las
entrañas abismales se plieguen a
trabajar a las órdenes del arquitecto que
es siempre el Uno. Y que se construya
el Puente -todos los imperios han de
hacer el suyo- para que por él nos
venga el hilillo de agua de nuestra
historia poética a calmar la sed. La sed
de que el hombre sea, vaya siendo...
Que no nos descarriemos, ni se nos
Quebranten del todo los huesos en las
idas y venidas de nuestra historia.
Y me despido, pidiéndole perdón
por este atrevimiento y, como siempre

que he tratado con usted, contenta y
agradecida.

LA jornada, 4 de diciembre de 1988.

�MARIA ZAMBRANO Y ALFONSO REYES,
O DE LA PASION POETICA Y LA UTOPIA•

Héctor Perea

AídaO'Ward

La amistad entre María Zambrano y
lago de Pátzcuaro -allí, muy cerca de la
Alfonso Reyes se ocultó discretamente utópica República Cristiana a lo Moro
más allá de sus obras. Pero a pesar de que fundara Vasco de Quiroga-, donde
esta parquedad en lo público, Reyes el mexicano confesaba a propósito del
sería uno de los más fuertes apoyos de primer libro de Zambrano su absoluta
la escritora, tanto desde el punto de incapacidad para hacer filosofía (a
vista profesional como del emotivo, causa del "indio" que llevaba adentro),
prácticamente desde el inicio de su se continuaría a lo largo de los años y
exilio michoacano, esa aventura que los cambios de domicilio, de país y
Zambrano ve hoy como algo "inverosí- continente de María Zarnbrano. El
mil" pero que daría en resultado la camino del exilio político, a veces
escritura y publicación de Filosofía y disfrazado o matizado por la vida
poesía (1939); también fue el causante diplomática, había sido corrido tiempo
de algunas "meditaciones inacabables" antes por el mismo Reyes. Con el
de María Zambrano en tomo a la pretexto de algún favor -hacer llegar
filosofía, la literatura y la vida misma. El un artículo a la Revista Mexicana de
epistolario cruzado entre los dos -uno Literatura, solicitar una recomendación
de los más breves del archivo de para un puesto, a través del embajador
Reyes, constituído por apenas diez y escritor mexicano Jaime Torres
cartas que van de octubre de 1940 a Bodet, en la UNESCO o para una beca
enero de 1959-, y que de hecho se de la American Association of
concluye más allá del correo en un artí- University Women que le ayudaría a
culo publicado por ella en La Gaceta finalizar Los sueños y el tiempo- , por la
del Fondo de Cultura Económica en superación de un ''período angustioso''
enero de 1960 con motivo de la muerte del que el otro fue testigo o por el
de Reyes, está sin embargo lleno de simple recuerdo de sus días mexicanos
''intensas y bellas páginas'•, valiéndome que le traían amigos en común como el
de la expresión de éste frente a lo vanguardista cubano Mariano Brull,
escrito por María Zambrano sobre María Zambrano se mantendrá, siempre
Sigmund Freud y Puerto Rico. En ellas en contacto con Reyes desde La
se descubre lo humano, pero también el Habana, Río Piedras (Puerto Rico),
trasfondo filosófico de ambos: esos París o Roma. Y toda esta conversación
"subsuelos de la sensibilidad" que, en por escrito se verá recubierta por el
opinión de Reyes, acostumbran cariño, aspecto que siempre los unió a
trascender las palabras e incluso la pesar de algunas diferencias de orden
inteligencia.
poético.
La conversación sostenida frente al

ALFONSO REYES EN LA HISTORIA
DE LA TRADUCCION

La mayor de estas bifurcaciones de

gusto y carácter sería justamente el
motivo de la más rica y apasionada de
las cartas.dirigidas por María Zambra
a Reyes. Recogida por El Naciond,
diario de Caracas, esta ' 'Carta abierta a
Alfonso Reyes sobre Goethe'', fechada
en Roma el 20 de agosto de 1954 J
publicada el 23 del siguiente ma.
respondía a un par de artículos escrilOI
por Reyes y que seguramente era
sendos fragmentos de su lib11
Trayectoria de Goethe que aparece,ía
ese mismo año. La distinia, y desde
luego romántica, pasión de ambos, que
como se ve en la misiva trasciende d
ámbito literario, será la piedra anguw
de muchas de sus obras, y también de
las variadas actitudes que adoptanll
ante una vida absolutamente fuera de lo
común. Una vida peregrina, pero
cimentada en la vocación humanística y
en la "belleza irrenunciable" que
descubre María Zambrano como
esencia de aquella otra posición
compartida siempre con Reyes: La
Utopía.

Verba volant, scripta manent.

La traducción es un factor importante

en la cultura de los pueblos y en el desarrollo intelectual del ser humano ya
que enriquece la visión del mundo. Es
un puente comunicativo con gran
validez que se ha apoyado en el
conocimiento y sensibilidad de los que
ejercen la labor de traducción. El
traductor es un escritor que interpreta,
recrea y reformula ideas, palabras,
~trones sintácticos y culturales que
han sido escritos en otros ámbitos
lingüísticos y temporales. Se trata de
acercar una lengua a otra, lo cual
implica transportaciones culturales de
tiempo y espacio. Toda traducción se
lleva a cabo mediante un desplazamiento hermenéutico que lleva al
escrutinio y desciframiento del mensaje
de un texto en su lengua original para
reconstruirlo lo más apegadamente
posible a su sentido, en la lengua de
llegada. Cuando se ha logrado la
comprensión del texto, el paso
siguiente requiere una amplia maestría
Ydominio temático y lexicológico en la
lengua de llegada. Si esto último no se
da en el traductor, entonces aparecerán versiones con elementos extranjeros tomados del sistema lingüístico
lriginaI; tal sería el caso de la traducción de giros, palabras, uso. de puntuación e inclusive calcos sintácticos.
Muchos textos académicos traducidos
han moldeado las formas de expresión

de profesionistas mexicanos y por lo
tanto se hace notorio el distinguir la
especial idad a la que pertenecen
ciertos individuos según su forma de
hablar. Nótese por ejemplo la
expresión parca y concisa del
ingeniero; el lenguaje adornado y
retórico del humanista; el objetivo y
desencarnado del médico; la expresión
arcaica y formal de los especialistas en
derecho, etc.
El desarrollo de no pocas literaturas
nacionales fue precedido por momentos de gran auge de la traducción. La
traducción del poema griego La odisea
(250 A.C.) hecha por Livius Andronicus
al latín, propicia que proliferen los
poetas latinos y se difunda el uso de
figuras retóricas y un mundo lleno de
imaginería. En España, durante la Edad
Media, se desarrolla una importante
labor de traducción con Alfonso X, el
sabio. Ahí se aglutinaron personas de
diferentes lenguas y culturas propiCÍando el desarrollo de un gran
panorama cultural. Por otra parte,
también la historia literaria consigna un
respetable número de escritores que
han sido atraídos por el quehacer de la
traducción; algunos han madurado a
través del ejercicio de la traducción
enriqueciendo su estilo al obligarse a
llevar a un plano consciente la
construcción de figuras retóricas; otros
han pasado de ser traductores a
desempeñarse como escritores sobresalientes. La lista de escritores latinoamericanos que han realizado

traducciones notables, consigna nombre importantes como Octavio Paz,
Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Jorge
Luis Borges y Alfonso Reyes, entre
otros.
En efecto, Alfonso Reyes se
desempeñó como traductor, una faceta
más de este ilustre mexicano cuya
extensión, diversidad temática y fluidez
en los distintos géneros literarios lo
configuran en "cierto modo como el
padre de la literatura mexicana. Su
voluntad de conocer sus fuentes, de
aproximarse al pasado literario, la
decisión de apropiarse la tradición
literaria española ... su profundo arraigo
en la tradición literaria hispánica y
europea renacentista... su conocimiento de las humanidades y de las
letras clásicas, su deseo de perfilar una
imagen íntegra y no mutilada del
hombre, hacen de él un de los ejes de
nuestra literatura'' (A. Castañón).1 Sus
conocimientos filosófiéos, históricos y
literarios, además de la maestría con
que se desempeña al escribir colocan
su traducción de la /Uada al español
como una muestra excelsa de un texto
recreado en otra lengua. Autores y
críticos españoles como Ramón
Menéndez Pidal, Wemer Jaeger y
Tomás Navarro Tomás, coincidieron al
alabar el trabajo erudito de Reyes,
considerada la mencionada traducción
como "el mayor acontecimientos
humanístico de nuestro tiempo" .2

�Alfonso Reyes no tradujo la
totalidad del poema homérico, lo hizo
solamente con nueve rapsodias. Sin
embargo, uno de los grandes retos que
asume Reyes al traducir la 1/(ada es su
traslado en verso. Esta dificultad la
comenta Reyes en el Prólogo:
''Transportar el verso homérico a las
lenguas vivas es más difícil que
encerrar al genio en la botella. Aunque
el castellano posee singulares
elasticidades sintácticas, riqueza léxica
y valor expresivo difícilmente superables, carece de ese tesoro de
monosílabos que tanto aligera la lengua
imperial de nuestros días; y como los
demás romances, se resiste un poco a
los compuestos. Ambas condiciones
hubieran sido preciosas para la
traducción homérica. Y aún el inglés
mismo,enfrentado con los versos
griegos, queda en mala postura...
Ganando y perdiendo, he volcado al fin
5,691 hexámetros griegos en 5,763
alejandrinos castellanos: un déficit de
72 versos en total" .3

00

'St"

restricciones del idioma español que
"carece de monosílabos y se resiste a
los compuestos" (elementos existentes
en inglés, "la lengua imperial" actual) y
tal vez más compatibles con el sistema
lingüístico griego.
La lectura de la 1/íada traducida por

Reyes nos hace incursionar por el
mundo homérico sin sentir que es un
poema "escrito hace treinta siglos y
compuesto en un dialecto literario y
artificial que nunca se habló propiamente; fue transmitido en forma oral,
sufrió interpolaciones y variantes y fue
fijado tardíamente" .4 El poeta-traductor
salta a la vista y hace sentir su vena
poética y gran manejo de la métrica al
preferir el "alejandrino" que posee
más elasticidad, en vez del
"endecasílabo" más propio de nuestra
"epopeya culta", al pensar que el verso
alejandrino era más semejante al
hexámetro griego.
"Llegué a traducir -dice Reyes- en
alejandrinos sin rima, casi las dos
primeras rapsodias, cerca de 1,400
versos. Después... pensé que la rima
cunaba la atención y ayudaba a la
lectura, y lo rehice todo". Con el fin de
no prolongar sin necesidad un verso y
dar la consonancia en catorce sílabas,
Reyes hace uso de la rima interior o del
hemistiquio.

En una traducción las diferencias
existentes entre ambos sistemas
lingüísticos son más importantes y
relevantes que sus semejanzas. El
traductor con apego al profesionalismo
debe considerar en un plano
consciente y analítico las características
de cada lengua, la temporalidad del
texto y las culturas involucradas. En el
En el mencionado "Prólogo" de
"Prólogo" de la 1/(ada traducida por
Reyes, notamos su actitud consciente Alfonso Reyes a la ll(ada, encontramos
en cuanto a las bondades y elementos que denotan claramente sus

concepciones teóricas de la traducción,
las cuales podríamos asentar de la
siguiente manera:
l. El ejercicio de la traducción debe partir
de la contrastación de los sistemas
lingüísticos de la lengua original y la
lengua de llegada a fin de tener
presente un inventario de diferencias
de cada lengua para subsanar o
simplemente entender las carencias
que tendrá la recreación textual. As~
Reyes menciona las deficiencias del
español en la construcción de compuestos, en el uso de monosílabos tu
significtivos para la métrica. La
brevedad necesaria para compactar
significados en español representó 111
esfuerzo.

2. Como Cicerón, que en su debate Por lo
corona expresa: "No creí necesario
traducir palabra por palabra pero
conservé el valor y la fuerza de todas
ellas: no las conté, sino las pesé". En
este sentido, la traducción tipifica con
las expresiones "ut interpres", "111
orator" dos posiciones ñmdamentalcs
del cómo traducir, desde la perspectiva
del método; es decir elaborar la
traducción "palabra por palabra" o
traducir el "sentido". Alfonso Reyes
expresa "no ofrezco un traslado de
palabra a palabra, sino de concepto a
concepto". Sin embargo, Reyes no
descarta la traducción del sentido; IC
ajusta al documento original Y
conserva las expresiones literales que
deben conservarse, sea por su valor
histórico, sea por su valor estético. f.a
síntesis, la traducción para Reyc,
debe privilegiar el traslado de la idea Y

del concepto sin que esto lleve a la
necesidad de omitir casos en que se
hace necesaria la traducción literal.

respeta el sentido del texto sin hacer
cambios o cortes moralizantes. Para
ejemplificar, del Canto Quinto tomemos tres versiones de la /Uada, dos en
prosa y la de Reyes en verso donde se
usan palabras diferentes:

uno de los grandes artífices de la
palabra en nuestros tiempos, afirmó:
''Pienso en Reyes como el más fino
estilista de la prosa española de nuestro
siglo. En materia de escritura aprendí
mucho de él en cuanto a sinceridad y
Prosa: "Meriones, cuando alcanzó a simplicidad. Reyes fue un excelente
aquél, le hundió la pica en la ijada
traductor. Chesterton fue uno de los
derecha, y la punta por debajo del
favorecidos por las excelentes trahueso y cerca de la vejiga" (Gómez).
Prosa: "Meriones cuando lo alanceó ducciones que hizo de su obra. Reyes
en la nalga derecha; y la punta, era un escritor que manejaba el inglés y
pasando por debajo del hueso y cerca el francés casi como el castellano... su
de la vejiga; salió al otro lado" traducción de las versiones Homéricas
(Segalá).
es admirable a diferencia de la que hizo
Lugones, que es muy pedantesca. " 5

3. El traductor funge como comunicador
entre dos lenguas y también como
actualizador del texto, para una mejor
comprensión por parte del público
lector contemporáneo al traductor, y no
precisamente con afinidad temporal
con el autor. Su traducción la propone
como una versión del original ''más
cercana a los lectores de hoy (sin que
sea) una paráfrasis sino una traducción verdadera e informada en el
presente estado de los estudios
homéricos". Para su trabajo, Reyes
hizo un recorrido dentro de la historia
Verso: "Lo traspasa Meriones por la
de la traducción del poema hasta el
nalga derecha/ rompe el hueso y le deja
momento en que realizó su versión del
la vejiga deshecha" (Reyes).
texto. Es interesante hacer notar que
en el texto publicado por el Fondo de
Observamos un equilibrio armónico
Cultura Económica en 1951, la tra- de las palabras de Reyes, como si
ducción de los nueve cantos aparece en hubiesen sido pesadas una a una, sin
un total de 187 páginas, las cuales son
excesos, con economía y absoluta
complementados por 36 páginas de
precisión para expresar la misma
notas que sirven para guiar al lector
sobre información onomástica y datos situación que aparee en las versiones
de la obra. Las versiones en español en prosa con rodeos, exceso de
de la f/{ada han sido varias: José conjunciones y elementos de cohesión.
Gómez Hermosilla hizo una traducción El mismo Alfonso Reyes parecía jugar
muy difundida, en verso; LF.opoldo con las palabras como si se tratase de
Lugones, también en verso; Leconte armar un rompecabezas usando
de Lisie, Germán Gómez de la Mata y solamente la palabra adecuada y nada
Luis Segalá y Estalella son tres más. Así el traductor nos dice "me
traductores de la llíada en prosa asombro yo mismo de que puedan
española. Al parecer, Reyes tuvo el
pintarse tantas situaciones diferentes
buen tino de considerar las
con
tantas palabras iguales". Reyes nos
traducciones hasta entonces (I 95 J)
propone la necesidad de sacrificar
realizadas.
4
- Reyes aboga por la traducción que

formas para conservar la emotividad
del verso original. Jorge Luis Borges,

Evidentemente, Alfonso Reyes
disfrutaba de la lectura de G. K.
Chestenon, novelista e historiador inglés, ya que son varias obras cuya
versión española conocemos a través
de Reyes. Tradujo a Chestenon desde
1917 a 1922 para la editorial madrileña
Calleja. No sólo tradujo historia sino
también su narrativa; así encontramos
los siguientes títulos: Ortodoxia, Pequeña historia de Inglaterra, El candor del
Padre Brown y El hombre que fue
jueves. Otros autores traducidos del
idioma inglés fueron Robert L.
Stevenson (Olalla), G. Murray
(Eurípides y su época), A. Petrie
(lnlroducción al estudio de Grecia), C.
M. Brown (Historia de la literatura
griega), D. H. Cole (Doctrinas y formas
de la organización política) y L. Steme
(Viaje sentimental por Francia e Italia).
Del francés tradujo a Mallarmé, a

�Alejandro Alvarez ( El Derecho
internacional del provenir) y de Jules
Romains (Nomentano el refugiado).
Asimismo aparece una versión del ruso
Anton Chejov (La sala número seis)
traducida al español por Alfonso Reyes
en colaboración con N. Tasin.6 En otro
documento aparecen consignadas las
siguientes traducciones hechas por
Alfonso Reyes: La novena de Coleta
de Colette Yver apareció como una
traducción anónima. del francés al
español; poemas de Rubén Darío
traducidos al inglés, de Osear Wilde
tradujo El artista; Historia de la guerra
europea de H. Hanoteaux, los primeros
seis o siete cuadernos fueron traducidos por Reyes del francés (completó la
traducción L. Ruiz Contreras) y su
comentario para acompañar la lectura
de lfigenia Cruel escrito por Alfonso
Reyes y traducido por él mismo al
francés.
En otro orden del quehacer de la
traducción, cabe mencionar que Reyes
ha sido un escritor muy traducido a
diferentes lenguas, principalmente al
portugués, francés e inglés, pero
también a los idiomas italiano, alemán,
griego moderno, checo y sueco en un
total de 63 versiones de sus poesías y 86
versiones a las distintas lenguas
mencionadas, de sus ensayos, teatro y
narración.'

o11"\

Como hemos anotado previamente,
uno de los autores ingleses que más
tradujo Reyes fue Gilbcrth Keith

Chesterton (1874-1936), uno de los
escritores más ingeniosos, versátiles y
controvertidos de su tiempo. Reyes
tradujo una obra sobre filosofía
religiosa, una de corte histórico y dos
novelas detectivescas. En la versión
española de The Man who was
Thursday (El hombre que fue jueves,
1938) Reyes incluye un prólogo con
amplios comentarios en torno al autor, a
su ideología, a su lengua "ingeniosa,
pintoresca, llena de retruécanos a su
manera: sube, baja. salta, riza el rizo
encaramado peligrosamente en una
palabra, y a la postre resulta que ha
estado defendiendo alguna noción
eterna y humilde: la Fe, la Esperanza. la
Caridad"; y a su estilo con "abundancia
calificativa, lleno de adjetivos y adverbios... y como no desiste de convertir la
vida cotidiana en una explosión continua de milagros, todo, para él, resulta
'imposible', 'gigantesco', 'absurdo',
'salvaje', 'extravagante'; pone en
aprietos al traductor". Este es pues, otro
rasgo del perfil de Reyes traductor: su
vasto conocimiento tanto de los rasgos
de estilo del autor, su entorno sociocultural y la proyección del mismo en
otras obras. El análisis minucioso y
consciente del texto, la contrastación
del par de lenguas para encontrar los
vocablos y sintaxis adecuados a la
lengua de llegada, la adecuación
cultural y temporal del texto traducido y
su responsabilidad ante el texto original
y de llegada son elementos que hacen
de las traducciones de Alfonso Reyes

paradigmas de este género.
La tradición mexicana dentro de la
traducción fue iniciada desde la llegada
de Hemán Cortés, por una ''cadena de
traductores cuyo primer eslabón es 111
español llegado anteriormente y
familiarizado ya con el habla de ciertas
tribus, y sin duda el eslabón de oro es la
princesa Mal in che".1 Traductores
sobresalientes de los siglos XVIII y
XIX como Diego José Abad, Francisco
Javier Alegre, Bruno y Rafael
Larrañaga, José Agustín Castro, Fray
Servando Teresa de Mier, Miguel
Hidalgo, Carlos Ma. de Bustarnante,
Anastasio de Ochoa, Sánchez de
Tagle, Juan Ma. Lacunza, Sartorio,
Leona Vicario, Castillo y Lanzas, Juan
Miralla. Federico Escobedo y muchos
otros del siglo XX., han dejado
impresos sus trabajos en la historia de la
traducción en México. Infinidad de
textos traducidos de otras lenguas al
español conservan el anonimato del
traductor, tal vez porque hay quienes
consideran este trabajo como algo
mecánico y no creativo. Sin embargo.
se reconoce internacionalmente la
necesidad de acercar el pensamienlO
de los seres humanos, se han dado
varios intentos de crear una lengua
artificial afín a todos. Tomemos p«
ejemplo el Volapük (1880) creado
sobre la base del idioma inglés;
Esperanto, tomado del primero C(XI
nuevas formas gramaticales y me:zclado
con lenguas europeas, latín y griego; el
Neutral con un molde gramatical

diferente tomado de lenguas romances
principalmente del francés. Seguirán
inttntos de establecer la utópica lengua
internacional pero mientras eso sucede
hatri infinidad de textos que deban ser
traducidos y por lo tanto la cadena de
buenos traductores mexicanos inspirados en la acuciosa reflexión y
ejemplo que Alfonso Reyes nos ha
dejado, habrán de seguir sus pasos.
w...my, mayo

de 1989.

Notas bibliográficas

5. Bages,Ja¡e Luis. ''Alfam Reyes'',lagacm.
FCE,México, 1989. P.100.

~ Adolfo, "IH1g¡rde Alfam Reyes en
la l i ~ mexicana", la gaceta, FCE,
Méoo&gt;, 1989. P. 108.

6

2

Lama. José Luis. "I..a /1.vwen veno" ,Pó¿,i,wsobre Alfonso Reyu, Universidad de Nuevo
Leoo. Mooteuey, Méxioo, 1957.

7. V/A Alfonso Rey~,. in.Jtrunun1C1 para su
eJtudio, Capilla Alf&lt;nina, UANL, Maumy
191n ~-63-104.
'

l

la /liada de Homero. Traslado de Alfonso

&amp;

l.

Reyes, FCE, Méxioo, 1951. P. 8.
4.

lbidmt.

V/A Página., ,obre A/fo,uo Reyu, UtiYenidad
de Nuevo Leoo, Méxioo, 1957. P. 435.

Reyes, Alf&lt;no. "Hennes o de la &lt;Xlnlllicaciál
mmana",ObraJcomplda.,, Tomo XIV, FCE,
Méxioo. 1962. P. 34.

�MITOLOGIA*

Marguerite Yourcenar
La "Mitología" -entendiendo por tal la
utilización artística o literaria de las creencias religiosas antaño difundidas
entre el Asia menor y la Toscana en un
sentido, y en el otro entre Macedonia y
Creta- comienza propiamente hacia la
época de Eurípides** y todavía no
termina. Al mismo título que el álgebra,
la notación musical, el sistema métrico y
el latín eclesiástico, representa un
esfuerzo de los pueblos blancos para
llegar a un lenguaje universal. El
empleo de un asunto ya conocido, con
detalles establecidos de antemano y un
escenario montado para siempre,
permiten al dramaturgo aplicarse sólo a
lo esencial. La ecuación Fedra-Hipólito
evita a Racine el volver a juntar
trabajosamente las relaciones que unen
a todas y cada una de las madrastras con
todos y cada uno de los hijastros que en
el mundo han sido. La casi completa superación de rasgos accesorios que
resultan del ambiente sociológico,
social y mundano, ahorran a los que
quieren trabajar como Paul Valéry la
molestia de inforrnar a su público de
que "la marquesa salió de casa a las
cinco de la tarde". Y el error de los
poetas arqueólogos al modo de
Leconte de Lisie consiste precisamente
en su empeño de hacemos saber, en
gracia a la exactitud histórica, el vestido

que llevaba Juno cuando salió del dignidad, y nos obliga a recordar que el
Olimpo aquella tarde, a eso de las cinco parricidio, después de todo, es una
y minutos. El gusto por la originalidad forma clásica y venerable de la
rectamente entendida hace que los desgracia. Una generación asiste al sitio
artistas deseen competir en el mismo de París; otra, al de Stalingrado; otra, al
tema célebre y popular, así como todas saco de Roma o al pillaje del Palacio de
las actrices desean representar la Estío. Pero la torna de Troya unifica en
Julieta. Botticelli o Rubens nunca una sola imagen esta serie de
fueron más personales que cuando instantáneas trágicas; hogar central de
pintaban, a su manera cada uno, la un incendio que sollama la historia; y la
misma Venus en el lecho. Rache! y lamentación de todas las madres
Sarah Bernhardt sólo pudieron ancianas que la crónica no ha tenido
contrastarse de modo tan conmovedor tiempo de escuchar encuentra un
en la memoria de sus contemporáneos aullido doloroso en la boca desdentada
por haber encarnado ambas, casi al de Hécuba. Por igual razón, la trilogía
mismo tiempo, la misma figura de la de Maratón, Salamina y las Termópilas
antigua enamorada, envuelta en continúa representando lo esencial de
aquellos oropeles del siglo XIX, que la victoria y la derrota helénicas; y el
los puristas de la arqueología sin duda repliegue de 1941 hacia el Monte
juzgaron falsos y ridículos, y cuyo Olimpo, y la defensa del Epiro o de
destello mortecino hoy se nos Creta, parecen meros episodios de las
representa, en los museos, junto a los Termópilas eternas. Las muchachas de
esplendores extintos del palacio de Londres o de Amsterdam buscan el
Cnoso. Cuando Eugene O'Neill intitula cadáver de su hermano entre las ruinas
su enorme drama sobre América en de los edificios bombardeados, y su
1865, Mourning becomes Electra -''El ademán y su porte nos tranqui!i7.an
duelo sienta bien a Electra"- hace que respecto a la autenticidad del mito de
el acontecimiento efímero de un estado Antígona. El mito de Antígona, a su vez,
meridional se robustezca con toda la nos da testimonio de que semejante
fuerza acumulada por la leyenda: la · heroísmo es algo más que una mera
inmensa sombra de los Agamemnónidas proeza individual; que es el
se proyecta sobre aquel hijo y aquella cumplimiento, siempre renovado, de un
hija asesinos, revistiéndolos de trágica deber tan antiguo como el primer

•[F.ntre los materiales mitológicos de Reyes se cncootraba la traducción anotada del presente ensayo de Margucrite Yourccnar, publicado originalmente en L,ltnl

Francaisu, Buenos Aires, lo. de enero de 1944, año III, No. 11, pp. 41-46. No por la simple ubicación del original autógrafo de dicha vcnión se incluye en este "Apmdice":
el solo hecho de la traducción y anotación del ensayo nos indica la estimación en que lo tenía Reyes, al grado que varias direcciones de su pensamiento sobre uudlll
mitológicos parecen derivar de ~l. si no supi&amp;amos anticipadamente que se 1rata de afinidades, de "simpaúas", como dijo el propio Reyes. La Inducción aquí 1iplil:I
concordia en la concepción, y las notas, pequeñas diferencias. Por eso se ha colocado en primer término del "Apmdicc". Véase la "Nota preliminar", p. 17.)

hermano y la hermana primera. A varias
generaciones de pedagogos entregados a enseñar la historia de Aquiles
debemos, por mucho, el que una
imagen del héroe predestinado se haya
impuesto de siglo en siglo a las
poblaciones escolares. Alejandro se
inspiraba en el ejemplo de Aquiles,
como Lawrence, en Arabia, evocaba la
Mort d' Arthur. Aun en los casos que tal
influencia no opera de modo directo,
no por eso es menos eficaz, lago
subterráneo en que se han bañado los
abuelos. El lector no necesita saber que
Tolstoi, al escribir Lag uerra y la paz, se
abrevaba en la llíada; pero el menos
sutil de entre nosotros advierte que
Bolskonski es un avatar de Héctor.
Desde otro punto de vista, la historia
galante de los dioses, a través de la
erudición claustral de la Edad Media y
la fantasía individual del Renacimiento,
ha contribuido a mantener casi intactos
los elementos eróticos de la cultura.

Esta mitología,primero limitada a los
dioses y a los héroes clásicos, se ha
ensanchado gradualmente hasta comprender a los personajes históricos que
lllla misma vestimenta parece emparentar con aquéllos. Alejandro es ente
mitológico tanto como Aquiles, y apenas
lo es menos que Alejandro aquel César
que se tenía por hijo de Venus. El azar
o la necesidad que hizo nacer el
Cristianismo en la provincia helenizada

de Galilea justifica a los pintores
barrocos que convierten la vida del
dios nazareno en un episodio clásico, y
lo visten de flotantes lienzos, lo
encuadran entre columnatas, y donde
la barba beduina de un rey mago o el
parasol de un negro del cortejo de
Herodías son los únicos rasgos que nos
recuerdan el Oriente. La Siria del
Cristo no había sufrido el nuevo influjo
oriental a que luego la someterían los
musulmanes en la Edad Media o los
dominadores otomanos. El Jesús de las
Catacumbas es un Orfeo Eleusíaco, así
como el Cristo del Vinci será ya un
soñador platónico. Santa Blandina es
una lfigenia cristiana. María Magdalena
y Taís son dos hermanas de Cleopatra.
El Tintoreto de Las nupcias de Canaán
está menos lejos de la verdad histórica
que los imagineros protestantes del
siglo XIX que convierten al hijo del
Hombre en un derviche giratorio.
Mudoyoyía. Por regla general, esta
cosa es griega, como la palabra que la
designa. Las mitologías extremoorientales, egipcias y precolombinas
son asunto de especialistas, o cuando
mucho tientan a este y aquel poeta por
su exotismo y su misterio. Kali de los
cien brazos es para nosotros tan
divinamente incomprensible como un
animal submarino. La sonrisa perturbadora del Buda Khmer es

('I
11')

..¿Qut ha querido decir? La utilización arústica de la mitología comienza con los mismos que la &lt;rganiwon: Homero y Hesíodo. (N. tkl T.)

•[Reyes tradujo intencionadamente esta frase por. "de nues1ros dioses indígenas".)

precisamente tan mágica como una
aurora boreal o como el destello de un
meteoro. El sagrado horror de los
dioses mayas* viene de que nos hacen
imaginar la humanidad en que se
criaron bajo formas tan fatales, tan
puramente biológicas como un mundo
de insectos o de reptiles. Las mitologías
germánicas y célticas, al contrario,
mezcladas en la sangre Occidental, si
no en su historia, hubiesen podido
incorporarse en el tesoro común; pero
las consecuencias de un eclipse de
hace dos mil años no pueden
restaurarse. El éxito aislado de Wagner
no logró sacar definitivamente a flote la
barca de las ensoñaciones nórdicas. El
poema de Yeats no logra transformar
en carne y sangre el mito de Deirdre. Y
han sido menester las combinaciones
casuales de la novela de Bédier y el
drama de Wagner para hacer surgir a
Tristán e lseo, héroes epónimos del
amor, de entre la neblina color de perla
en que poco a poco se ha diluído la
mitología céltica. El auge de los
nacionalismos a comienzos del siglo
XX ha contribuido a sostener, pero
también a envenenar, esos renacimientos de mitologías locales, inficionándolos de rencoroso particularismo
y privándolos así de toda aptitud
universal. En Francia, desde mediados
del siglo XV el triunfo de la materia
antigua sobre la materia de Bretaña es
un hecho punto menos que consumado.

�Son los rimadores y miniaturistas de las
postrimerías medievales, y no los
poetas ni escultores del Renacimiento,
quienes sustentan vivos y resucitan a
Príamo y a Diomedes. Más tarde, las
novelas a la moda, por los comienzos
del XVI, la Astrea o el Gran Ciro,
continúan las tradiciones del romanesco medieval, pero con nombres espigados en Jenofonte y en Teócrito. En
adelante, los moldes mediterráneos
satisfarán la expresión de esta raza
semioccidental, cuando desea representarse las intimidades de su vida. La
dulzura amarga e indecisa del amor
destila en Racine como en María de
Francia, pero el rostro que la inspira no
es el de !seo la Blonda, sino el de
Berenice. El éxito de un Tennyson
hubiera sido imposible en Francia; y
una pieza como Los Caballeros de la
Tabla Redonda, de Jean Cocteau, está
condenada de antemano al hermetismo
literario, a los ojos de un público para
quien Arturo será siempre menos
familiar que Héctor. Y por todo el resto
del mundo, tres o cuatro grandes mitos
nuevos, a lo sumo: -Don Juan, Fausto,
Romeo, acaso Hamlet-• pueden
añadirse al común acervo, testigos de
una inquietud o de una inocencia que el
mundo antiguo ignoró siempre en los
dominios del conocimiento o del amor.
Cosa singular: Todos los grandes mitos
europeos que no llevan peplo ni van
desnudos viene arropados en los
'lt

11'1

terciopelos
y
Renacimiento.

brocados

del

Los pintores y los poetas necesitan
igualmente contar con un país que les
pertenezca, el de sus sueños. Sus
poemas, sus cuadros no son sino los
relatos del viaje o los croquis del
explorador. Ellos definen y trazan los
perfiles de esas tierras desconocidas,
de que Charnplain y Gama se alejan en
cuanto la turba, en su seguimiento, las
invade, para entonces continuar su
aventura en otra parte, y reconstruir
más lejos su Salento o su Eldorado de
uso personal, sus Islas Bienaventuradas, su promontorio de los Aromas
o su roca de los Espantos.

La tradición griega ha sido para
generaciones de poetas esta llave de
los Campos Elíseos. Ha resuelto el
doble problema de proporcionar un
sistema de símbolos lo bastante ricos
para permitir las confesiones individuales más completas, y a la vez lo
bastante general para ser comprendido
sin dificultad apreciable. Una simple
ojeada a una revista poética contemporánea, una visita casual a una galería
de cuadros, en que cada poeta y cada
pintor luchan heroicamente por
organizar en el caos un código de
señales propias, nos permiten apreciar
hasta qué punto el tráfico de las ideas
puede padecer por la ausencia de este
lenguaje universalmente aceptado. De

•¿Don Juan !ffllccnti!la, y FauS10? ¿Y dónde cstin Don Quijole y Pierrot, el(iun? (N. d,I T.]

Yirgilio a Paul Yaléry, a todos ha
abierto tal lenguaje las puertas de un
territorio bastante vasto para que cada
uno busque en él su provincia, bastaiU
desierto para que sea posible pasa
desnudo dentro de sus contornos, y sin
embargo poblado de fantasmas que nos
acompañan con sus canciones.
Desde la época romana, y por uno
de los azares más felices de la historia,
el prestigio de los mitos había transformado poco a poco en conceplOI
mitológicos con los lugares mismos en
que nacían los mitos, edificando así ese
vasto país ficticio paralelo al que figura
en las cartas, en el cual Citeres y Lesbm
son islas, pero también son perspectivas
sobre el amor, y que comprende las
locas del Infierno pero también el golfo
de Corinto, donde la Arcadia se parece
ya al Poitou o ya a Inglaterra; país que,
hacia el Este, se prolonga en un
legendario cercano Oriente en que los
pintores, a voluntad, reconstruyen a
Constantinopla o a Jerusalén, y hacia d
Oeste, llega hasta las murallas de una
Roma cuyos ciudadanos llevan gono
frigio y blanden las picas de la
Convención. Los quinientos años de
yugo turco, que lograron hacer de la
Grecia propiamente dicha una tierra
casi inexplorada, a propósito de la cual
Racine tenía que documentarse gracias
al embajador de Francia, acaso ayudaron en definitiva a esa superposicidll
de países imaginarios sobre los países

reales. Pero tal operación de
geomancia mágica comenzó desde muy
pronto, y por voluntad de los propios
griegos. Es ya evidente en los coros del
E&lt;Jipo en Colono, donde el orgullo
nacional contribuye a crear una Atenas
legendaria; o en el friso del Partenón,
donde magistrados y reclutas no se
distinguen de los dioses. Y el discurso
de Pericles, en Tucídides, convierte la
Atenas de las guerras peloponesias en
un lugar abstracto y tan puro como la
República de Platón. De esta Grecia
ideal, Pausanias será después el turista,
como Plutarco el cronista y Adriano el
conservador del Museo de Antigüedades. Imagen universitaria para
los romanos, pero también subversiva,
ideal griego opuesto a la rutina romana,
se embellece durante los mil años del
bi7.antinismo hasta convertirse en antítesis exacta del mundo cristiano en
que se vive. La Edad Media occidental,
embriagada con los relatos de las Cru1.adas, adorna al contrario tal imagen
con los esplendores del próximo
Oriente bizantino: las Ariadnas y las
Medeas de los cuentistas se confunden
con las Anas y las Irenes de Constantinopla. El Renacimiento contribuye
con el tipo del individuo humano,
condotiero olímpico. El siglo xvn
8POna su meditación idílica y heroica
!Obre los destinos humanos. La Revolución trae al ciudadano. El romanticismo germánico había de completar el

cuadro con la figura del inspirado
trágico que yerra por los bosques
sagrados. Y por una mezcla de
nostalgia de los sentidos y excepcionales disciplinas éticas, el mito griego,
como también el mito de Grecia, se han
mantenido en la obra a la vez de
filósofos y escultores. La España y la
Italia de los románticos franceses
pronto perecen, ayunas de valores
ejemplares. En menos de una generación, las andaluzas de morenos
rostros y las napolitanas de ojos de
brasas se volvieron asuntos de tarjeta
postal, porque sus poetas sólo habían
pedido a las dos penínsulas Eldorado
romancesco. Sólo Stendhal y Barres
fueron a buscar respectivamente en su
Italia y en su España algo más que un
aire de mandolina o un repiqueteo de
castañuelas, alguna sustancia personal,
una imagen de energía como de
voluptuosidad, difundiendo así por las
campiñas de Parrna o por los jardines de
Sevilla un aire seco de inmortalidad.•
Pero este milagro que se produjo para
Italia y España de modo intermitente y
espléndido se ha dado para Grecia con
la constancia de un fenómeno natural.
Quienes no se apasionaron por Helena
se apasionaron por Sócrates, quienes
no buscaban en el Areópago la huella
de Orestes, buscaron la de Frinea o la
de San Pablo, Francia, sobre todo, de tal
suerte adoptó en su vestimenta el
pliegue helénico que aun los afi-

cionados al exotismo fueron hasta los
antípodas a buscar sencillamente una
Grecia: Pablo y Virginia no son más que
una Dafnis y una Cloe de los trópicos;
Atala, virginidad ofrecida a la muerte,
es una Ifigenia de las sabanas. En
Marruecos, y no ya en Grecia Gide ha
ido a pedir consejos de libertad sexual
y excitaciones para el alma, hasta no
convertir el oasis de Touggourt en una
Grecia pastoral, donde Coridón responde a Amintas. Los superrealistas,
que se fabricaban en el fondo del
océano el sueño de un universo tan
personal e incomunicable como una
campana de buzo, se encuentran con
Grecia a través del célebre " complejo
de Edipo". Y aquella misma Grecia
infantil, donde las diosas vistas desde
abajo parecen nodrizas y ogresas
sobre las playas azules de un domingo
mediterráneo, sirve a Picasso para
expresar exactamente lo contrario del
adulto ensueño voluptuoso de un
Tintoreto o de un Poussin. En cada uno
de estos universos, se mueve un poeta,
nadador que sondea en sí mismo
algunas divinidades sumergidas. Cada
uno entra allí como puede, por
accidente. o gracia. André Chénier
forma parte de este mundo por su
nacimiento y también por sus Idilios. La
emperatriz austriaca, por sus vacaciones de verano. Byron y Rupert
Brooke, por la muerte.

'Sía Glcla quiere decir, en vez de 101 jardincg de Sevilla, la vega de Toledo. Y ¡qut imperdonable ICrla olvidar la España de

MáÍffl y de Gautia-1 (N. ú/ T.]

�CARTAS A ALFONSO REYES

Juan Ramón Jiménez
1

2

Sr. D. Alfonso Reyes
Buenos Aires
Coral Gables, 28 de abril 40
Mi q~erido Alfonso Reyes: muchas gracias por su carta del 3. Usted siempre tan jeneroso y tan bueno
conmigo (y con todos). ¡Gran ejemplo para todos y para mí!

Mi querido Alfonso Reyes: el párrafo último de su carta a Zenobia me ha colmado de alegría y
remordimiento. Pero el remordimiento, esterior: En nuestro piso de Madrid, hoy, Padilla, 38, viven muchas
cartas escritas a usted, paquetes de libros y cuadernos míos para usted, sin acabar, y hasta un libro, de
aguafuertes El Sol, que usted me pidió hace doce años a Lista 8, dedicado a usted. Ya usted ve que el
recuerdo también vive.

~tro..favor: le ru~go que haga lo posible para que no me dedique ese no. estraordinario de "Letras de
México (me _1,0 es~nbe Barrera), y para que Domenchina no me ponga al frente de su "antología" (pido
orden cronolóJ1co riguroso).

Esta ha sido siempre mi vida: dejar y no acabar; el inquieto pase de una cosa a otra, y la ordenada
acumulación del atraso.

... ¡Cu~to tenemos que agradecer a usted los españoles de todos colores... y los libros! Su conciencia y su
VIJilancia lo alcanza todo, Alfonso Reyes._

Pero esto no es. Usted sabe que en mi pensamiento y en mis conversaciones con todos los que son, usted
siempre está delante, en su sitio.

N~ sé si han dado ya mi "silueta" suya en la "Iberoamericana". Me pidieron colaboración (en noviembre)
Yenvié en el acto un grupo: "José Enrique Rodó, Alfonso Reyes, Eugenio Florit" (3 jeneraciones).

Recuerdos y abrazos de Zenobia y míos para ustedes.

Gracias hoy por tantas cosas de siempre, cada una de las cuales tengo en mí. Cariñosísimos saludos a
Manuela y a Alfonso (ya no me atrevo a poner Alfonsito) y a Pedro Henrfquez Ureña (Camila es depositaria,
como nosotros, de buenas conversaciones sobre ustedes).

Suyo siempre
Juan Ramón

Para usted el abrazo leal de siempre.
J.R.

3
La Habana, 31 marzo 37
(He contestado una carta de Genaro Estrada, que supongo relacionada con usted. Gracias.)

Sr. D. Alfonso Reyes
México
Querido Alfonso: gracias por su carta y sus libros Norte y Sur y La Casa del Grillo. Me asombra la marcha
que lleva usted hace años con su obra escrita. Ya sé que en lo social anda usted sin tiempo. Y me alegro
sobremanera que esté usted dando todo lo suyo. Ahora estoy metido en sus dos libros últimos con el deleite
de siempre ante el ideador y (¡ay mostrencos de la pluma!) ante el escritor.

\{)
1/')

Ui
-.J

�Aquí llegan tan pocos libros estranjeros que como no vaya uno ?ia~am~nte a_la casa Whyte (única que
suele tenerlos) no ve ninguno. Pude comprar hace meses La Experiencia Literaria.

obligadas reediciones). Losada tendrá 6 libros nuevos este año.

y O le envío hoy un ejemplar de mis Españole~. Dudé m~~ho en mandárselo cuando salió y por fin decidí
que no era digno. Un pedazo de libro así no da la idea de ffil idea.

Y usted no me olvide con los suyos, que, con lo de algunos poetas y cualquier cosa de P.H.U., es lo que
guardo de H. A.

Pero este año creo que será de mucha actividad, editorial para mí. Losada dará p~im~ro La Esta~ión 101~~
con "Litoral" tengo el tomo de La Rosa. Lírica de una Atlántida saldrá en otr~ ed1tonal. Y ~s~ a;e~
después con Figuración, Trasunto y Raíz y Ala. Esto, de lo reciente. De lo antiguo estoy aca an
a s
de/Monturrio.

Abrazos,

°

Cuando yo le haya enviado a usted tres o cuatro de estos libros, 1~ pediré_ que me complete los últimos
suyos. Los que tenía en Madrid no sé quién los tendrá. Ojalá que alguien a qmen le gusten.
Gracias otra vez, mi querido Alfonso. Cómo me gustaría poder verlo en su puesto de honor de "El Colegio
de México".

Juan Ramón
1945

5

Con muchos recuerdos de Zenobia y míos para su familia, usted y nuestros amigos quedo siempre suyo.
J.R.

13mayo,45
"Dorchester House"
2480 Sixteenth St., N. W.
Washington(9) D.C.

Querido Alfonso: puesto otra vez a este libro de mi rosa del mundo (que empecé a ordenar en Madrid, hacia
1924) con la idea ahora de instituir, a la memoria de un muerto ejemplar, un premio permanente (tan
permanente como el libro sea) para poetas jóvenes españoles y mejicanos, pienso que a nadie mejor que a
usted puede ir dedicado y dirijido.
Usted, amigo siempre mío por mi fortuna, y amigo querido y admirado siempre por mí, fue siempre amigo
y compañero fiel de Enrique Díez-Canedo, mi probado amigo. Y usted aprieta en sí totalmente México y
España con el májico lazo humano de la comprensión que dan la cultura y el cultivo verdaderos. Como Rubén
Darío lo fue a su manera, usted, Alfonso Reyes, es un símbolo de amor y justicia para nosotros los españoles
juntos y enamorados.
Su conmovida carta contándonos cómo fue el tránsito sereno de Enrique Díez-Canedo, tan conmovedora
para nosotros, va cerrando este libro que abre esta carta de agradecimiento mío, por tantas cosas buenas,
para usted. Y a su lado la pájina que yo escribí al acabar de leer esa jenerosa carta.

4
Querídisimo Alfonso: ¿me permite usted poner la carta que nos escribió, cuando murió E. D. C. en mi Con la
Rosa del Mundo?
El libro se lo dedico a usted. Quería yo dedicarle uno menos malo que los que he dado hasta hoy. Y_ creo
que ahora empiew lo menos malo.

Dedicado a usted el libro entero (lo que se refiere a Enrique Díez-Canedo con lo que es mío) le pido a
usted que sea además su tutor; que lo ampare y que designe el comité sucesivo que haya de ocuparse de los
menesteres del premio; y que mientras pueda, sea el que presida cuanto de esto se haga. Es decir, que coja
usted mi Ji bro como propio y determine su función pública con su noble voluntad en la que dejo del todo la mía.
Con un abrazo sentido, pensado y escrito, queda el libro en su mano, Alfonso el Bueno.

No le envié Españoles porque no es un libro. Desde este 1945 le enviaré cuanto publique (que no sean las
00
V)

J. R.
W. Dicbrc. 1945

�6

7

Mi querido Alfonso: no recuerdo si le envié este libro Canción, que quiso ser en 1935-36 el tomo primero de
mis 21 de Unidad.
Que quiso ser el libro de todas mis canciones cortas, el "poema de mis canciones". Y ahora veo que faltan
muchas y que muchas no son canciones. Desde lejos todo se transforma. Si vivo, repetiré mejor a su tiempo
este libro. Tiene que esperar el lugar tercero (I, Verso desnudo, 2, Crítica, 3, Canción, etc.) en la edición de
Losada. Hasta que salgan La estación total, Lírica de una Atlántida, entregados, y Verso desnudo, que debe
salir este año, no sabré con qué corresponder decentemente al mando de sus libros. (Los libros dedicados por
sus autores supongo que me los robaron todos de nuestro piso de Madrid.) Aquí he podido obtener algunos de
los de usted que con los recibidos de su jenerosidad, dan la lista siguiente: Las Vísperas de España, Capítulos
de Literatura Española, 2, Pasado inmediato, La experiencia literaria, El Deslinde, Tentativas Y
Orientaciones, Norte y Sur, /ji.genia, edición última, Romances y Afines, La Casa del Grillo.

Mi querido Alfonso: gracias por sus atenciones con la muchacha Souviron. Ella me hablaba de Méjico y yo,
claro, le dije: "Alfonso Reyes". Comprendía que su subida de color era ansia.
Me llevan a la Argentina y no sé adónde más, en julio. Espero volver. No que el viaje no me gustase en
otras condiciones de salud y equilibrio. Pero...
De usted sé siempre por aquí y sé que está usted haciendo su vida normal. Que sea por muchos años más
Alfonso.
Recuerdos a los suyos.
Un abrazo,
ll junio48

J.R.

¿Hay en Méjico unas "sillas eléctricas" que suben las escaleras al que se cansa mucho o poco? Yo le

¡Qué pena haber perdido todo lo suyo anterior!

podría enviar una. Se aplican a todas las escaleras.

El año pasado empecé a dar en la "Revista de América" de Arciniegas, mi series "Alerta", fracasada en
el Radio. No sé si usted vio el "Prólogo jeneral". Ahora, después de los jaleos del cambio de los muebles de
Gustavo Durán por los nuestros en este pisito y de dos largas gripes cameras, la de Zenobia y la mía, ~e
reanudado ese trabajo. Ya he enviado a Bogotá las dos "Síntesis anteriores", "Bécquer" y "Poe", es decJT,
cinco lecturas. Seguiré con una cada mes. Todas las observaciones que usted quiera hacerme, en forma
telegráfica, ya que sé su trabajar afanoso, se las agradeceré mucho.
Lo abraza agradecido siempre
su amigo.

J.R.
Washington, 31 marzo, 46
¿Usted no cree que Julián Amo y Ramón Iglesia son dos "locos de manicomio y camisa de más o menos
fuerza"?

8
La silla, mi querido Alfonso, era para usted.
Mi pregunta era para saber si el sistema de instalación eléctrica de México vale con los aparatos
fabricados en y para los Estados Unidos. En la Argentina me dicen que no pueden usarse algunos de ellos.

¿Quiere usted decirme si la escalera de su casa es recta y de un solo tramo? Si fuera curva o estuviera
dividida en varios tramos, no podría aplicársele esta silla. Si está dividida en dos tramos, por ejemplo, y uno es
el más importante, podría ser conveniente utilizar la silla. Que se aplica a la escalera, según nos dicen, de una
manera sencilla y puede subir y bajar a quien la necesite tantas veces como sea necesario. Tenga la bondad
de contestarme a correo vuelto.
Nosotros salimos para Suramérica desde Nueva York el 14 de julio. De aquí para Nueva York, entre el 7
yel 10.

o

\O

Yo también estoy mucho mejor de mi terrible colitis y de mi depresión nerviosa. Ha llegado mi
O\
....

�y 10

acostumbrada fase dinámica.
Con cariños de los dos para todos ustedes, le abraza su
J.R.

Por esta vez escríbame a: 4310 Queensbury Road, Riverdale, Md. Así me llegará antes la carta.

Queridos Manuela y ~lfonso: desde este precioso rincón del trópico, les mandamos nuestro más cariñoso
abrazo Ylo~ más_ fervientes deseos de que el 1953 les trate tan bien como el 52 a nosotros. Estamos los dos
nuevos Y dispoméndonos a comenzar nuestros respectivos cursos dentro de unos días.
Zenobia

Riverdale, 28 junio, 48.

Después de 2 años y 1/2 de mala enfermedad (una incompensación de mi bloqueo cardíaco), aquí estoy
empez~do a empezar ¡otra vez! Y ésta es una de las pocas cartas que pondré a mano, una mano
deshabituada a todo.

9
¡Quién pudiera, querido Alfonso, tener fuerte el corazón y volar por Anáhuac hasta ustedes! Es duro no
poder dominar ese motor de ~is no vistos interiores, que otros han visto.
No sé dónde estarán la toga y el birrete, pero lo importante es que usted y ese Colejio jeneroso hayan
enviado.las prendas de honor al honrado. ¡Gracias! Cuando lleguen me retrataré con ellas para ustedes.
¡Qué Dios le mantenga a usted en condiciones de seguir apurando su tesoro disperso para que lo gocemos
sus testigos! ¡Y que nos mantenga presentes a los testigos!

Gra~i~~• mi q~erid_o, querido Alfonso, por tanta gracia suya para mí. ¡Estos libros májicos que usted mana
de su_ dificil concien,:ia, a todo manar! ¡Qué gozo esta edición de sus versos completos (aunque mutilados)!
Los hbros, por estrano azar, están aquí conmigo (digo, los recibidos desde 1926).
T~ve ocasión de discutir con Gabriela Mistral sobre el premio Nobel para usted. Ella insiste en que el
pre~1~ ~s sólo para creadores. Y yo le dije: ¿Pues no es Alfonso Reyes un creador aun en el artículo
penodísuco ¡Hay tantas cosas que crear en este mundo malcreado! Le escribiré más largo, en cuanto esté
más fuerte. Pero no me faltan las fuerzas para abrazar a ustedes y desearles más tiempo de gracia y gloria.
¡Más, mucho más!
Juan Ramón

Con abrazos a esa familia y uno muy detenido para usted, Alfonso.
Diciembre 1952

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

ALFONSO RANGEL GUERRA (Monterrey, N.
L., 1928). Estudió la licenciatura en derecho en la
Universidad de Nuevo León, donde desempeñó
diversos cargos: direácr de la Preparatoria núm. 1 de
la Facultad de Filosoffa y Letras y rector (1962-64).
Secretario General de la ANUIES por doce años
(1965-77) y Director de Educación Superior dela
SEP (1978-82), de 1982 a 1985 fue ministro del
Servicio Exterior mexicano en España Secretario
General deEl ColegiodeMéxicodesde 1985 hasta
diciembre de 1988 ruarxlo fue nombrado Secretario
de Educación y Qiliura del Gooiemo de Nuevo León.
Es autor de Páginas sobre Alfonso Reyes (comp.,
1955 y 1957), Historia de la liJeraJura esp:uío/a (1965).
Agustín Yáñez y su obra (1969), LA educación
superior enMéxico (1979) y las ideas literariasde
Alfonso Reyes (1989), entre ocros títulos.
JOSE EMILIO PACHECO (México, 1939). Uno
de los más destacados escritores de su generación.
Ha acometido prácticamente todos los géneros:
poesía, relato, novela, ensayo; es alxmdante su traoojo
periodístico, así como el de tJaductor y compilador.
Algunos de sustítulos: Tarde o temprano (poesía);
Morirás lejos (oovela); El vieriodi.stante (rueruo).
JEAN CASSOU. Hispanista, novelista, ensayista y
cóticodeartefmres. NociócnBilboo (1897)y murió
en París (1986). Participó enlaresistenciamientras
Franciaestuvo ocupadaporlos alemanes. Escribió
sobre antiguos y modernos: El Greco y Cervantes,
Picasso y Matisse. Autor de Panorama de la
literaJura espaiiola.
PAULETTE PATOUT. Profesora del
Departamento de Estudios Hispárúcos en la
UniveJSidad de Toulouse, Francia Autora de Alfonso
Reyesy Francia, tesis docloral ¡,.ilmcada ro 1978, &lt;Xll
la que obtuvo el Premio Biguet de la Academia
Francesa. En 1972 publicó la edición critica del
epistolario Valéiy Larl&gt;aud-Alfonso Reyes.
JAMES Wil11S ROBB. Investigador de la George
Washington University, dedicado al estudio y
divulgoción de la obra de Alfonso Reyes desde hace
cuarenta años. Libros: El estilo de Alfonso Reyes:
imagen y estructura; Repertorio bibliográfico de
Alfonso Reyes; Prosa y poesía de A. R. (antología);

Estudios sobreAlfonso Reyes y Por loscaminosde
Alfonso Reyes.

publicó en 1987 Wla selecc:i6n de la obra nairali,q
este esaitor bajo cl tjh¡)o Cinco presetrias y

HELIA MARIA CORRAL Crítica literaria
Profesora del California State College (Bakersfield,
USA). Fn Monterrey publicó Ga.wonomía hislérica,
culJural y literario en Memorias de Cocina y bodega
de Alfonso Reyes (Ediciones Sierra Madre, 1979). EJ.
trabajo incluido en este m1mero debió ser leído el
jueves 18 de mayo de este año, en la Biblioteca
Central dela UANL

JUAN RAMON JIMENEZ. Poeta anda
(Mogucr, 1891-San Juan de Puerto Rioo, 1958} SIi
de España a causa de la guerra civil. Trabaj6•
universidades de la Unión Americana, Olba y A.Rico. Uno de los más extraordinarios líricos dela
lenguaespañola, obtuvo el Premio Nobel en 191.
Algunos de sus libros: Jardines lejanos; Plalero 1-,,;
EJernidades; Piedra y ciew.

JOSE
ROBERTO MENDIRICHAGA
(Monterrey, N. L., 1944). Licenciado en filosofía
egresado del Instituto Superior Autónomo de
Occidente, realiroestudios de letras (licenciaturay
maestría) en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL Combina el ejercicio de las letras y la
doceocia universitaria cm la labcrde oomunicación y
relaciones públicas. Colaborador del periódico El
porvenir, ex-director de Deslinde. Es autor de LA
leJra y la tint.a (1981), La estilicadelosé Va.sroncelos
(1986).

MARGUERITE YOURCENAR. Ver Dulill,
n1m 19.

un,_

HECTOR J. MARINE.5 GOMEZ (1970). Todm■
estudios los ha realizado en Saltillo, Coohlila. •
un semestre de Arqueología en la ciudad de WliDa
Fn la Fac. de Artes Visuales (UANL) estudia dilllt
gráfico.

MARIA ZAMBRANO (Málaga, 1907). Notable
ensayista y pensooora q.ie acaba de recibir el Premio
Cervantes. Ha vivido y enseñado en Chile, Cuba y
México. Autora de El sueño creador; Poesfa y
filosofía; El hombre y/adivino;Clarosdel bosque,
entre otros títulos.
HECTOR Pffi.EA (Méitico, D. F., 1953). UCU!Cialo
en periodismo y comunicación colectiva por la
UNAM y doctorado en periodismo por la
Universidad Complutense de Madrid, España Ha
coordinado diversos talleres de literatura, cine y
fotografía en la UNAM, y colaborado en las
principales publicaciones literarias del país. Es autor
de Imágenes rotas (cuento, 1980), Muestrario de
nuevas prosas (cuento, 1982), Cartas echadas.
Correspondencia Alfonso Reyes-Victoria Ocampo,
(1927-/959) (ensayo, 1983), Correspondencia
PrOILSt-Straus (tra-ducción, 1984) y Alfonso Re-yes y
el cine (1988), entre otros títulos.
AIDA O'WARD. Licenciada en letras inglesas.
Profesora del colegio de traducción y secretaria de
nuestra facultad. Estudiosa de la obra de Reyes,

/

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376505">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376507">
              <text>1989</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376508">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376509">
              <text>24</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376510">
              <text> Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376511">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376512">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376532">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376506">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1989, Vol. 8, No 24, Abril-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376513">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376514">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376515">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376516">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376517">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376518">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376519">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376520">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376521">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376522">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376523">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376524">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376525">
                <text>González Corona, Andrea, Tipografía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376526">
                <text>01/04/1989</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376527">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376528">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376529">
                <text>2015564</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376530">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376531">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376533">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376534">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376535">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="14538">
        <name>Gabriela Mistral</name>
      </tag>
      <tag tagId="28425">
        <name>María Zambrano</name>
      </tag>
      <tag tagId="17205">
        <name>Mitología</name>
      </tag>
      <tag tagId="28423">
        <name>Teresa de la Parra</name>
      </tag>
      <tag tagId="28424">
        <name>Visión de Anáhuac</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13635" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11702">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13635/DESLINDE._1989._Vol._8._No._25._Jul-Sep._0002015566.ocr.pdf</src>
        <authentication>eed10da93f50db2c6764f6e4d51e9cbc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377177">
                    <text>En este número
Alfonso· Rangel Guerra: Para Alfonso Reyes la cultura cumple una función
unificadora. En la dispersión de la existencia, la cultura es coherencia y unidaa. Por lo
mismo, la cultura es también concordia y .;onsecuentemente manifestación suprema
de lo hwnano. Esta capacidad integradora de la cultura hace posible el diálogo de los
hombres y sustenta por igual ~¡ hacer y el pensar, la teoría y la práctica.
José Emilio Pacheco: Alfonso Reyes no quiso ser más ni menos que escritor. Su
herencia civil es de primer orden y en este punto cualquier homenaje se queda corto:
inventó para nosotros una prosa en que podemos conocer el mundo, pensar el mundo,
explicarnos el mundo.

Jean Cassou: Alfonso Reyes, mexicano, es un espíritu de esencia absolutamente
auténtica, sin falsas aleaciones, y en quien, por el contrario, una raza original y una
cultura exquisita forman 111 mezcla más afortunada.

José Roberto Mendirichaga: Nosotros diríamos que a don Alfonso bien
pudiéramos llamarlo "Santo patrono laico de las letras hispanoamericanas y
mexicanas". Esa es su importancia y ese es su lugar, el que creemos por mucho tiempo
indiscutible e indiscuúdo.

María Zambrano: Me había scnúdo un tanto aludida en la multitud de los que se
resienten ante la figura de Goethe viéndola más estatua que hombre viviente. Y
entonces me digo ¿por qué no hablar con usted en alta voz y en alta voz confesarme ante
usted de esta falla? Pienso que está usted dispuesto a escucharme en virtud de ese su
señorío intelectual y moral inherente a su persona y su obra, nunca desmentido.

Juan Ramón Jiménez: Y usted aprieta en sí totalmente México y España con el
májico lazo humano de la comprensión que dan la cultura y el cultivo verdaderos. Como
Rubén Darío lo fue a su manera, usted, Alfonso Reyes, es un símbolo de amor y justicia
para nosotros los españoles juntos y enamorados.

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrarnbide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 25 / VOLUMEN VIlI / JULIO-SEPTIEMBRE DE 1989

CONSEJO EDITORIAL
Benigno Benavides
Nora Berumen de los Santos
Nicolás Duarte Ortega
Ma. del Refugio Garrido
Annando González
Genaro Saúl Reyes Calderón
Vicente Sáenz
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberlo Salazar
TIPOGRAFIA
Andrca González Corona

Los artículos sin finna son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO.

Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

....

�HOLDERLIN

SUMARIO

3

HOLDERLIN
Hennann Hesse

7
14

LAS INNOVACIONES EN LA CONS1RUCCION COTIDIANA DEL CURRICULUM
ENELAULA
Ma. del Refugio Garrido, Ma. Guadalupe Becerra, Rosa Martha Romo

22
24

JJ::3i'

DIECINUEVE POETAS ... ¿CONTEMPORANEOS?
José Francisco Villarreal

LA DEMOCRACIA EN LA CALLE
José Héctor Franco Sáenz

49

70

LA COMPETENCIA INCONSCIENTE
Mario Anteo Hinojosa

PANDORA, DE MIGUEL COVARRUBIAS: LA HUMILLACION TRIUNFANTE
Jorge Cantú de la Garz.a

44

46

EL SINDROME DE LA COLONIA DEL VALLE O EL CARACTER VILLA fREUD
Hemán Solís Garz.a

ALGUNOS COMENTARIOS A PARTIR DE ' 'LA CIENCIA Y LA VERDAD''
José María Infante

37
43

SOL DE AGUA
Joaquín Hurtado

DE LA CALIDAD DE LA TIERRA, Y SU TEMPERAMENTO
Capitán Alonso de León

26

31

LA INVENCION DE LA TRADICION: TRES ANTOLOOIAS DECISIVAS EN LA
POESIA MEXICANA MODERNA
Anthony Stanton

MUEBLES Y UTENSILIOS EN EL NORESTE COLONIAL
Femando Gana Quirós

SILENCIOS
Nelva Alicia García

Cuaderno núm. 4: JOZEF USEWIJN, Lenguaje y estilo

Ilustran este número dibujos de Luis César Frías

Hermano Hesse
EL POETA
Sólo para mí, el solitario,
cintilan los infinitos luceros de la noche
y munnura la fuente de piedra su hechicero canto;
únicamente para mí, el solitario,
animados fantasmas arrastran
nómadas nubes semejantes a paisajes de ensueño.
Ni casa ni sembradío
ni bosque ni caza ni oficio me fueron dados,
mío es sólo lo que a nadie pertenece,
mío es el torrente que cae tras el velo del bosque,
mío el fonnidable mar,
mío el zumbido de aves de niños que juegan,
el llanto y la canción del solitario enamorado al atardecer.
Míos son también los templos de los dioses, mío es
el bosque venerable del pasado.
Y no menos que el porvenir
de iluminada bóveda celeste es mi patria:
a veces mi alma en vuelo nostálgico se lanza hacia lo alto
para vislumbrar el provenir dichoso de la humanidad,
el amor que supera a la ley, el amor del pueblo al pueblo.
Encuentro a todos nuevamente ennoblecidos:
al labrador, al rey, al comerciante, a la diligente tripulación del barco,
al pastor y al hortelano, a todos,
celebrantes jubilosos de la fiesta universal del porvenir.
Sólo falta el poeta,
él, solitario contemplador,
él, soporte de la nostalgia de los hombres y su escuálida figura,
en el porvenir, en la consumación de los siglos
no hará falta más. Muchas coronas
se marchitan en su tumba,
pero su recuerdo está ausente.

�..

ODA A HOLDERLIN
Amigo de mi juventud, vuelo a ti pleno de gratitud
durante frecuentes atardeceres, mientras en los matorrales de lilas
del jardín adonnecido
sólo el rumor de la fuente resuena todavía.
Nadie te conoce, oh amigo; es común en los tiempos actuales
apartarse del apacible esplendor de Grecia;
sin plegarias y sin dioses
el pueblo marcha en el polvo, sin gracia.

Der Dicbter
Nur mir dem Einsamen / Scheinen des Nachts die
unendlichen Steme, / Rauscht der steineme Brwmen
sein Zauberlied, / Mir allein, mir dem Einsamen / Ziehen
die farbigen Schatten / Wandemder Wolken Trllwnen
gleich übers Gefild. / Nicht Haus noch Acker ist, /
Nicht Wald noch Jagd noch Gewerb mir gegeben, / Mein
ist nur, was keinem geMrt, / Mein ist stünender
Bach hinterm Waldesschleier, / Mein das furchtbare
Meer, / Mein der spielenden Kinder Vogelgeschwirre, /
Trllne wid Lied einsam Verliebter am Abend. / Mein auch
sind die Tempel der ~tter, mein ist / Der Vergangenheit
ehrwürdiger Hain. / Und nicht minder der Zukunft /
·uchtes HimmelsgewOlbe ist meine Heimat: / 0ft in
Flügen der Sehnsucht stürmt meine Seele empor, / Seliger
Menschheit Zukunft zu schauen, / Liebe, Gesetz
besiegend, Liebe von Volk zu Volk. / Alle find ich sie
wieder, edel verwandelt: / Landmann, KOnig, Hlindler,
emsiges Schiffervolk, / Hirt wid Glirtner, sie alle /
Feiern dankbar der Zukunft Weltfest / Einzig der
Dichter fehlt, / Er, der vereinsamt Schauende, / Er,
der Menschensehnsucht Trliger wid bleiches Bild, / Dessen
die Zulrunft, dessen die Welterfüllung / Nicht mehr
bedarf. Es welken / Viele Krlinze an seinem Grabe, /
Aber verschollen ist sein Gedlichtnis.

Pero la secreta cofradía entrañablemente ensimismada,
a quienes el dios tocó el alma con nostalgias,
escucha todavía las canciones
de tu arpa divina.
Fatigados por el día ansiosamente regresamos
a la noche ambrosíaca de tus cantos,
cuya ondeante ala
nos cubre el sueño de oro.
Ah, cuando tu canto nos extasía, más ardientemente se abrasa,
más dolorosamente arde hacia el radiante país de antaño,
hacia el templo de los griegos,
nuestra inextinguible añoranza.

Versiones de Miguel Covarrubias

�LA INVENCION DE LA TRADICION:
TRES ANTOLOGIAS DECISIVAS EN LA
POESIA MEXICANA MODERNA
''El hecho es que cada escritor crea a sus precursores.''

-

------._

Ode a Holderlin
Freund meiner Jugend, zu dir kehr ich voll Dankbarkeit /
Manchen Abend zurück, wenn im Fliedergebüsch / Des
. entschlummerten Gartens / Nur der rauschende Brunnen
noch tl:&gt;nt. // Keiner kennt dich, o Freund; weit hat die
neuere Zeit / Sich von Griechenlands stillen Zaubem
entfemt, / Ohne Gebet und entg0ttert / Wandelt
nüchtem das Volk im Staub. // Aber der heimlichen
Schar innig Versunkener, / Denen der Gott die Seele
mit Sehn~ucht schlug, / Thr erklingen die Lieder /
Deiner gmtlichen Harfe noch heut. // Sehnlich
wenden wir uns, vom Tag Ermüdete, / Der ambrosischen
Nacht deiner Gesfulge zu, / Deren wehender Fittich /
Uns beschattet mit goldenem Traum. // Ach, und
glühender brennt, wenn dein Lied uns entzückt, /
Schmerzlicher brennt nach der Vorzeit seligem Land, /
Nach den Tempeln der Griechen / Unser ewiges Heimweh auf.

Anthony Stanton
Cuando se me pidió que participara en
este Coloquio se mencionó la
posibilidad de que hablara de la poesía
mexicana moderna. Pronto me di cuenta
de que, aparte de mi poco conocimiento
de las promociones más jóvenes, el tema
en sí era inabarcable. ¿Cómo atreverse
en unas cuantas cuartillas a hablar de
algo tan rico y tan vasto sin deformarlo y
mutilarlo irremediablemente? Pensé
que una propuesta más modesta -pero
tal vez no menos difícil- sería trazar los
contornos de algunas de las múltiples
corrientes de la poesía en México a
través de tres antologías que, en sus respectivos tiempos, propusieron una
nueva visión -radical, polémica- de la
tradición poética anterior. Tres
antologías como filtros o termómetros
para medir las maneras en que
diferentes grupos o generaciones o
combinaciones de generaciones han
planteado la cuestión de la continuidad
de una tradición, han intentado inventar
una tradición para poder habitarla. Cada
una de las antologías representa un
momento diferente y una visión crítica
distinta de la poesía anterior y de sus
relaciones con el presente. Sin
embargo, estos tres cortes sincrónicos
esconden una secreta y subterránea
continuidad: pertenecen, conscientemente o no, a la tradición moderna, a lo
que Octavio Paz ha llamado "la
tradición de la ruptura".

cuyo prólogo está firmado por Jorge
. Cuesta pero cuya elaboración fue casi
seguramente obra de varios de los
miembtos del grupo que conocemos
como Contemporáneos. Sabemos que
los grupos vanguardistas solían emplear
las revistas y las antologías como canales
de manifestación colectivos. El grupo
mexicano no fue una excepción puesto
que la revista del mismo nombre nació
en forma casi simultánea en aquel año
de 1928. Si el estridentismo había
representado la vertiente más ostentosa
(y exterior) del impulso vanguardista,
con todos los atavíos futuristas de
hélices y aeroplanos, le tocaría al grupo
de Contemporáneos asimilar y digerir
las innovaciones de la vanguardia y, lo
más importante, elaborar una visión
crítica de la tradición anterior,
situándose a sí mismos dentro de ella, en
lugar de rechazar el pasado en
conjunto o presentarse sólo como un
punto de partida, como ya lo habían
hecho los estridentistas. El estridentismo, podemos decir hoy, fue más
importante como actitud, como gesto de
rebelión e inconformidad que por las
obras que nos ha dejado.

El prólogo de la Antologfa de 1928
lleva la indudable huella polémica de
Cuesta, quien desde el principio insiste
en la parcialidad de la perspectiva
ofrecida. Justifica la ausencia de ciertos
nombres con el criterio de evitar
F.n 1928 apareció bajo el sello de la "repeticiones ociosas" y de destacar
editorial Contemporáneos una Anto-- "diferencias necesarias" .1 No es una
log(a de la poes(a mexicana moderna, antología de escuelas o de grupos sino

J.L. Borges

de individuos que han logrado superar
y separarse de aquellos: "Quien no
abandona la escuela en que ha crecido,
quien no la traiciona luego, encadena su
destino al de ella: con ella vive y con ella
perece".2 Esto desemboca en una
interesante noción según la cual las
influencias positivas y benéficas no son
las que generan repeticiones sino las
que
exigen
prolongaciones,
correcciones y hasta contradicciones:
¡Qué error pensar que el arte no es un
ejercicio progresivo! Sólo dura la obra
que puede corregirse y prolongarse;
pronto muere aquella que sólo puede
repetirse. Hay obras que no son sino
una pura influencia, una constante
incitación a contradecirlas, a corregirlas, a prolongarlas. Otras cuya
influencia es estéril y que no producen
fuera de ellas más que inútiles ecos.3

El criterio de la antología es el de
atender más a los poetas individuales
que a las escuelas, y más a los poemas
individuales que a los poetas. Se plantea
la idea de que la personalidad única,
liberada de grupos y corrientes, se
expresa con plena libertad en poemas
únicos y autónomos. Privilegiar al
poema aislado por encima de la fama o la
reputación del poeta o de su obra, es
obviamente un criterio purista que se
inserta dentro de las nociones de la
poesía pura en la versiones de Juan
Ramón Jiménez y Valéry. Pero también
es un criterio eminentemente crítico,
pues implica el cuestionamiento de todo
valor establecido y el afán de revisar y

�depurar la herencia del pasado. El
''rigor tímido'' proclamado por Cuesta
procede de esta visión crítica del
pasado literario y de la actitud crítica
asumida por el grupo de los jóvenes,
actitud que Cuesta describe en otro
ensayo
con
las
palabras
"desconfianza", "incredulidad" y
"decepción".4
Sin embargo, la antología no refleja
las exigencias de un gusto sino el
resultado de un compromiso, el de
elegir, como lo expresa Cuesta en una
carta posterior, escrita a raíz de la
previsible polémica:
Sólo un paso nos falta para descubrir
mi aversión por las antologías, pues no
encuentro ninguna manera de ocultar
que toda antología es una elección
forzosamente, es un compromiso,
mientras el gusto solamente nace en la
libertad.5

El' rigor es "tímido", entonces,
porque no nace del libre ejercicio del
gusto sino del compromiso de elegir
según el interés del seleccionador. Uno
de los valores supremos del arte, para
Cuesta, es el desinterés puro y uno
sospecha que el compromiso de un
interés es ya una limitación, impuesta
por las necesidades de una antología.
Pero el rigor anhelado se daña también
en otro sentido. Entre los escándalos
provocados por la antología -sobre
todo por la omisión de figuras sagradas
de la institución literaria, como
Gutiérrez Nájera- hubo algunos

reclamos que sí tenían cierta
justificación. Como observa Guillermo
Sheridan en su excelente Presentación
a la reciente reedición de la Antología,
el mismo rigor empleado en las primeras
dos secciones no se aplica en las mismas
proporciones en la tercera sección del
libro, la que recoge la poesía de los
propios miembros del grupo. En esta
sección los elogios se multiplican en las
presentaciones de cada poeta, con la
sola excepción de Maples Arce, quien
da la impresión de haber sido incluido
para ser desprestigiado. Además, la
selección de la poesía de los miembros
del grupo fue hecha por ellos mismos, lo
cual obstaculiza de antemano cualquier
deseo de objetividad. Si se piensa que la
tercera sección acapara casi el 50 por
ciento de las páginas del libro, entonces
es más fácil entender las acusaciones de
autopromoción, aun cuando estas
acusaciones ignoraran la visión
polémica propuesta por la Antologla.

contienen la semilla de la nueva poesía,
aunque la misma vara -el mismo
inflexible gusto crítico- mida a abuelos,
padres e hijos en esta casa solariega•
pintada y nuevecita- de la poesía
mexicana. 6

Ciertamente, es en la segunda
sección de la Antologla donde se ven
los verdaderos padres de los jóvenes
(Tablada, González Martínez y López
Velarde), pero la insistencia en la
objetividad de la última sección resulta
bastante ingenua.

Hay un último aspecto del libro, o
más bien del prólogo, que no me parece
libre de contradicciones: la creencia de
Cuesta en la progresión del arte, en el
cambio y la necesidad de actualim
constantemente la visión del pasado,
coexiste difícilmente con su nocioo
estática e intemporal del arte como un
ideal absoluto de pureza, una esencia
libre de las contaminaciones de la
historia. El cambio, uno sospecha, no es
En una reseña del libro publicada en aquí más que la máscara de una
el primer número de la revista permanencia secreta e inviolable.
Contemporáneos, Ortiz de Montellano
En 1941 la editorial Séneca publicó,
ofrece una visión del libro como un
ejercicio de imparcialidad y de en una edición de gran esmero, Laurel,
ecuanimidad, visión con la cual es antolog(a de la poesla moderna e11
imposible estar de acuerdo:
lengua española. Fueron cuatro los
poetas encargados de elaborar la
En las partes, que responden a tres antología: Emilio Prados, Xavier
tiempos de una unidad musical, se
Villaurrutia, Juan Gil Albert y Octavio
divide el libro, por épocas más que por
Paz. El prólogo es de Villaurrutia. FJ
generaciones, acercándose del pasado
al presente, reunidos -junto a los subtítulo apunta a la amplitud del
poetas más jóvenes- los que panorama presentado: el libro incluye a
conservan la juventud, los que poetas hispanoamericanos y españoies.

Este equilibrio entre Hispanoamérica y
España se reflejó en la designación de
dos españoles y de dos mexicanos como
responsables de la antología. Laurel
constituye una de las primeras muestras
modernas de la unidad de la poesía
hispánica por encima de las diferencias
nacionales, mientras que la amplitud de
la selección permitió una visión de las
diferentes corrientes que conforman
esta tradición, limitada sólo por la
lengua.
El título y el epígrafe -ambos
escogidos, según nos dice Paz, por
José Bergamín, director de la editorialson tomados de un verso de Lope de
Vega: "Presa en laurel la planta
fugitiva." El epígrafe revela el deseo de
fijar, inmovilizar y eternizar una
tradición que se presenta inicialmente
como dinámica e inapresable. En el
prólogo de_Villaurrutia se nota también
una preferencia estilística por imágenes
que cristalizan y congelan el
movimiento temporal. Los grandes
momentos de la poesía son ''mediodías''
Y se reiteran a lo largo de su texto
ciertas palabras ("desnudez") que
sirven como señales de que la visión
que subyace el prólogo es deudora,
como lo es la de Cuesta, de la poesía
pura.
Después de trazar la crisis de la
lírica hispánica en el largo período que
sigue al Siglo de Oro, Villaurrutia señala
el inicio de la renovación artística en el
modernismo y la degeneración del
modernismo en un estilo retórico. En

este momento de crisis el poeta localiza
el punto de partida de laurel: los 6
poetas de la primera sección (Unamuno,
Antonio Machado, Juan Ramón
Jiménez, Enrique González Martínez,
Lugones y Darío) anuncian, según
Villaurrutia, nuevos rumbos para la
poesía hispánica. Aunque son poetas
tocados por el modernismo, cada uno de
los seis se separa, de alguna manera, del
movimiento para seguir caminos más
meditativos, hacia la soledad o hacia la
pureza de la expresión poética. Por lo
tanto, estos poetas constituyen el primer
momento de laurel. Es importante
señalar que Tablada, muy presente en
la antología de Cuesta, brilla por su
ausencia en esta sección.
En el segundo apartado del libro
figuran 12 poetas cuyo denominador
común es, para Villaurrutia, "el
alejamiento del modernismo y de sus
fórmulas' '.7 Aquí figuran los mexicanos
López Velarde y Reyes, que no son
plenamente vanguardistas, junto con
otras figuras inseparables de la
vanguardia, como Vallejo, Huidobro y
Gerardo Diego.
La tercera y última sección es la más
extensa, como en el caso de la antología
de Cuesta. Aquí se encuentran
miembros de la Generación de 1927
(Lorca, Alberti, Cemuda...) y sus
contemporáneos en Hispanoamérica (el·
grupo Contemporáneos casi en
completo, los cubanos Aorit y Ballagas,
los argentinos Marechal, Borges y
Molinari, y el guatemalteco Cardoza y

Aragón, entre otros). Son 20 poetas en
total, nacidos entre 1817 y 1910. Como
en la primera antología, esta última
sección ocupa casi el 50 por ciento de
las páginas del libro, demostrando una
clara intención de favorecer a este
grupo.
Como Cuesta, Villaurrutia se
muestra reacio a emitir juicios sobre el
grupo más joven pero el prólogo
termina con tres párrafos breves en los
cuales se subraya que la falta de
perspectiva dificulta la valorización y
clasificación de las obras de su
generación. Es revelador que el
prologuista habla de una continuidad
entre su generación y el grupo anterior,
al escribir que el tercer grupo "recoge
y prolonga las tentativas y experiencias
de los poetas inmediatamente anteriores
o acude a la poesía tradicional
española''. 8 Cuando se refiere al
impacto del surrealismo en los poetas de
este grupo, el autor agrega en seguida
una cita de Valéry para expresar la
profunda ambivalencia -presente en el
propio Villaurruta- entre una poesía de
abandono y una poesía de espera. El
prólogo termina con una declaración
personal que expresa una resistencia
reflexiva ante las fuerzas irracionales:
Conviene, pues, tener presente que sin
desdeñar la corriente de irracionalismo,
antes bien asimilando las nuevas
posibilidades y aportaciones de esta
forma de libertad, otros espíritus se
mantienen -aun dentro del sueño- en
una vigilia, en una vigilancia
constantes.9

�Cuesta había evitado una
caracterización global de su
generación; Villaurrutia se atreve a
hacerla pero su cautela y su
escepticismo frente a las posibilidades
del surrealismo -como poética y como
práctica- lo llevan a terminar con esta
declaración más bien personal.
Para Cuesta y Villaurrutia, a pesar
de las diferencias en la amplitud del
corpus recopilado, la unidad y la
continuidad de la tradición se deben a la
persistencia de un elemento ideal y
autónomo: La pureza que encarna en el
poema. La mism,a esencia, bajo ropajes
distintos y en autores y corrientes
diferentes, vuelve a desnudar su rostro
puro y eterno para darle un fwidamento
de continuidad a la tradición.
En un fascinante ensayo
retrospectivo qu apareció como epílogo
a la reedición de Laurel en 1986,
Octavio Paz ha contado la historia de la
antología: su gestión, las contribuciones
de los diferentes participantes, las
forzadas y no forzadas omisiones y las
reacciones críticas que el libro provocó.
Es un ensayo vasto y completo que
analiza el desarrollo de la poesía
hispánica desde el modernismo hasta el
pasado reciente, pero aquí me interesa
destacar el comentario crítico de Paz
sobre el prólogo original. Paz observa
que "el eje del pensamiento crítico
deVillaurrutia está formado por la
intersección entre la idea del tránsito de
las generaciones -realidad variable y
o.... sucesiva- y una visión de la poesía

concebida como una esencia más o
menos inmutable". 10 Esta visión
esencialista, por lo tanto, tiende siempre
a favorecer la unidad y la continuidad a
expensas de la diversidad y las
rupturas. Es significativo que
Villaurrutia invoque el esquema lógico
de tesis-antítesis-síntesis para descubrir
el desarrollo de la tradición como un
proceso acumulativo.

el vanguardismo.
Un rápido vistazo a los 20 poetas de
la última sección de Laurel confirma la
sospecha de que se inclinó la balan1.1 a
favor de la corriente esencialista. Sin
embargo, se debe decir que en esll
sección si están representadas varias
otras corrientes (incluyendo la
vanguardista) y que en la segunda
sección tienen sus lugares dos figuras
plenamente vanguardistas: Vallejo y
Huidobro. No se trata de una exclusión,
repito, sino de una inclinación de la
balanza para ilustrar el supuesto
predominio de una visión polémica.

La selección de los poetas de la
primera parte es también reveladora: de
los 6 ninguno establece una clara
ruptura con el modernismo, mientras
que algunos -como Unamuno y
Machado- son realmente anteriores al
En una perspectiva histórica Paz ha
movimiento. Laurel privilegia lo que
señalado
que Laurel fue "la última
Paz llama las "sucesivas mutaciones"
expresión
del gusto poético
del modernismo pero no las
predominante entre 1920 y 1945".11 FJ
negaciones.
mismo autor ve en· la Antología de
Al privilegiar la poesía pura y su Cuesta un antecedente directo de
desarrollo a partir de Juan Ramón Laurel. Al mismo tiempo Paz habla de su
Jiménez, a través de la Generación del relación ambigua -hecha de
''l:7 en España, y los seguidores de esta identificación y extrañeza- con la idea
doctrina en Hispanoamérica, Laurel de la tradición que subyace el libro.
ofrece una visión de la tradición poética
No me reconozco en l.Aurel aunque en
más conciliatoria que beligerante.
sus
páginas rccono:zco algunas voces
Incluso se podría decir que a pesar de
que admiro y que han influido en la JIIÍI.
compartir ciertos elemenos con la
.El libro no es una antología de mis
vanguardia -por ejemplo: el culto a la
contemporáneos sino de mil
imagen autónoma- la poesía pura sirvió
predecesores: mis maestros y mis
como una atalaya de defensa de la
adversarios, mis amores y mis odiostradición simbolista en contra de los
Sin los poetas de Laurel yo sería 1ll
ataques irracionalistas de ciertos
poeta distinto del que soy -pero yo DO
soy un poeta de l.Aurel. 12
movimientos de vanguardia. Dar cabida
a esta tradición purista y favorecerla
Esta ambigüedad encontraría •
tanto era una manera de contrarrestar y
diluír la novedad radical introducida por expresión más plena en 1966, cuando•
publicó, a 25 años de distancia de

Laurel, Poesía en movimiento, México,
1915-1966, antología colectiva y fruto de
la labor de cuatro poetas (dos mayores y
dos jóvenes, como en el caso de
Laurel): Octavio Paz, Alí Chumacero,
José Emilio Pacheco y Homero Aridjis.
A diferencia de su antecesora, Poesía
en movimiento se limita a la poesía
mexicana, aunque en el prólogo de Paz
se advierte que las tradiciones
nacionales no son más que expresiones
de tendencias y estilos internacionales,
cuyas únicas fronteras son las de la
lengua. Este enfoque más limitado,
combinado con la distancia que permite
wia perspectiva histórica más clara en
cuanto a las rupturas entre modernismo
y vanguardia, dan a la antología un
carácter más actualizado y más próximo
a nuestro presente cambiante. Pero la
gran diferencia entre el libro de 1966 y
los dos anteriores reside en una visión
más coherente, más beligerante y más
Jmtial de la tradición moderna a partir
de la vanguardia. Desaparecen muchos
de los padres reconocidos por Cuesta y
Villaurrutia y sólo quedan ahora las
figuras de Tablada, López Velarde y
Reyes, quienes conforman, junto con
Julio Torri, el primer momento
cronológico de Poes{a en movimiento.

como una manera voluntaria de
construir un pasado según las
exigencias del presente.
En el prólogo de Paz se articula esta
nueva concepción de la tradición para
justificar el criterio de selección e
iluminar los objetivos pretendidos:
''Nuestro libro pretende reflejar la
trayectoria de la modernidad en
México: poesía en movimiento, poesía
en rotación. " 13 Frente a la visión estática
de la poesía como una esencia
inmutable, se afinna una noción
dinámica del poema como encamación
del cambio. Sólo lo que vive fonna parte
del presente. Lejos de ser un museo o
un inventario objetivo y exhaustivo,
Poes{a en movimiento, como sus dos
precursores, insiste en el derecho del
presente a reinventar un pasado que le
pertenece, en lugar de aceptar
pasivamente un pasado construido por
otros. Frente al orden cronológico
convencional de las antologías, el libro
ensaya una idea novedosa: la inversión
del orden temporal para sugerir lo
reversible de la línea que une a los
jóvenes con sus padres:
En general la crítica busca la
continuidad de una literatura a partir de
los autores consagrados: ve al pasado
como un comienzo y al presente como
un fin provisional; nosotros pretendemos alterar la visión acostumbrada:
ver en el presente un comienzo, en el
pasado un fin. !4

Lo que une a este libro con sus
antecesores es claro: una visión
polémica de la tradición anterior, un
afán de recrear desde la 'perspectiva y
las necesidades del presente una
~enealogía que responda a las
Si para Cuesta y Villaurrutia el
~nquietudes de la generación más
JOven. La tradición, entonces, vista cambio había sido el disfraz y el indicio

de una secreta permanencia, para Paz
es precisamente la aceleración del
cambio y la repetición de las rupturas lo
que constituye una tradición: la
tradición como máscara del cambio. La
oculta continuidad de lo mismo se
transforma en la abierta sucesión de
rupturas con lo anterior. Se inaugura lo
que Paz ha llamado la ''tradición de la
ruptura", noción paradójica que
sostiene que la única forma de continuar
a los precursores e insertarse dentro de
una tradición, es mediante la negación
de los precursores y la ruptura con la
tradición. A su vez, la ruptura con la
tradición se transforma en una
inconsciente y secreta continuidad. Es
una noción que no deja de provocar
cierta perplejidad. Gabriel Zaid no
tardó en advertir uno de sus peligros
inherentes: " ... acuñar el concepto
'tradición de la ruptura', ¿no alentará
una parda poesía 'revolucionaria
institucional'?" 15 Porotro lado la noción
parece desembocar en un inevitable
"ocaso de las vanguardias", como el
propio Paz ha señalado en Los hijos del
limo: las rupturas como previsibles
repeticiones estériles que expresan
una domesticación y degeneración del
espíritu vanguardista.
Regresando a la antología, hay que
subrayar que un presente en
movimiento implica la existencia de uri
pasado igualmente móvil, cambiante, no
fijo: cada generación debe inventar su
propio pasado y, por lo tanto, las
antologías son siempre históricamente
parciales y relativas, incluso las que :::

�pretenden ser objetivas.
Una de las ideas teóricas que anima
el prólogo es la de la obra abierta, idea
popularizada unos años antes por
Umberto Eco. Según esta noción, la
obra moderna, la obra abierta, es un
mecanismo capaz de generar
significados plurales. No encierra un
significado dado de antemano por el
autor, sino que mediante las sucesivas
lecturas que hacen los lectores la obra
adquiere significados nuevos. Así nace
un lector cómplice que crea significados
nuevos y plurales -pero nunca
absolutos- a base de la indeterminación
constitutiva de la obra. El arte, entonces,
es un juego en el cual cada lector pone
en movimiento a los textos y donde cada
acto de escritura-lectura es un nuevo
punto de partida. Resultado: el poema
deja de ser un monumento estático y se
convierte en un campo de
posibilidades, abierto a las acciones
creadoras del lector. El prólogo termina
en una afirmación de esta idea: "La
significación es cambiante y
momentánea: brota del encuentro entre
el poema y el lector." 16

N

....

Hay que reconocer que no todos los
poetas incluidos en la antología se
insertan plenamente en la tradición de la
ruptura. En el prólogo se traza la
oscilación entre los dos extremos de
obra abierta y obra cerrada. Si Tablada
inicia la primera, la generación de
Contemporáneos muestra, en su
diversidad interna, una atracción hacia
ambos polos: las vanguardias y la poesía

eran del agrado de Cuesta, así como hay
autores en Laurel que no caben dentJO
de la visión purista de Villaurrutia. De la
misma manera, se notan en Poes{a ti
movimiento ciertas incongruencias
entre la visión de la tradición expuesta
en el prólogo y la selección final de
autores y obras. Tal vez el principio de
una obra colectiva entraña un elemellfO
de compromiso que tiende hacia IDII
amplitud más generosa y más
representativa de varias tendencias,
mientras que un criterio estrictamente
personal sería más riguroso y rms
Sin embargo, los criterios descritos exclusivista.
arriba no siempre se tradujeron en un
Por encima de sus evidentes
firme criterio de selección. Como toda
obra colectiva y como las dos antologías diferencias, las tres antologías
anteriores, Poes{a en movimiento es un comentadas tienen varios puntos en
compromiso que nace de diferencias de común. Villaurrutia, quien seguramente
opinión. El mismo Paz insinúa algunos participó en la de 1928, es la presencia
de los conflictos que se presentaron dominante en la de 1941. Paz,
pero aquí sólo deseo apuntar que varios participante en Laurel, es la presencia
de los poetas que aparecen en la dominante en Poes{a en movimiento.
antología -como Nandino y Castellanos, Aunque hay un marcado conu-aste
por ejemplo- no pertenecen realmente entre la visión purista y esencialista.
a la tradición de la ruptura. Un criterio compartida por las dos primeras, y la
de selección más fiel a las ideas visión dinámica e histórica de Paz, es
desarrolladas en el prólogo hubiera igualmente cierto que las tres antologías
resultado, seguramente, en una nómina representan tres momentos diferentes
más estricta y en un libro más de la conciencia que tiene de sí misma
congruente con su idea rectora. una tradición poética. En cada momeDID
Hubiera sido una antología más concisa esta tradición se analiza a sí misma, se
y también más coherente como visión inventa un nuevo pasado y se ve como
parcial e interesada de la poesía una íntima combinación dialéctica de
continuidad y ruptura. En este sentido.
mexicana moderna.
los tres libros forman parte de una misma
Cuesta señaló que toda antología es tradición que se reformula a cada paso J
un compromiso. Sabemos que varios que conserva su vigencia median18
poetas incluidos en el libro de 1928 no estas formulaciones creadoras.

pura. En suma, las cualidades de las
obras que interesan deberían ser las de
exploración, aventura, innovación y
experimentación. En la mayor parte de
los poetas incluidos estas cualidades
están presentes. En este sentido, valdría
la pena agregar que Poes{a en
movimiento continúa la práctica
inteligente de la antología de Cuesta,
que consiste en incluir poemas en
prosa: así figuran con plena justificación
textos de Torri, Owen, Paz, Arreola,
Pacheco y Aridjis.

Borges escribió, en una página
inolvidable, que cada escritor crea a sus
precursores; Eliot pensó que cada obra
importante cambia toda la tradición
anterior; Cuesta, Villaurrutia y Paz nos
han dado sus respectivas visiones de la
tradición que ellos han creado. Poes{a
en movimiento se publicó en 1966, hace
22 años. Desde esa fecha han salido a la
luz varias antologías -algunas
excelentes en su afán de informar
objetivamente o de recopilar muestras
de las nuevas voces- pero ninguna ha
podido -o tal vez no ha queridoreformular una visión del pasado desde
una perspectiva diferente y parcial.
¿Quién nos inventará un nuevo pasado
que nos pertenece y un nuevo
presente que podemos habitar?

2a ed. con un F.pOogo de Octavio Paz (Méxioo:

Trilla\ 1986~p.18.

Pdctm:&gt; y Homero Aridjis (México: Siglo XXI,
1966).p. 6.

8. /bii, W- 18-19.

14. llid., p. 7.

9. llid.

15. Galxid 1.aid, "Recuenlo de un afto atológioo",
en Leer poesfa,2a. ed. corregiday aumentada
(Méxioo: Joacpn Mortil., l'116). p. 62.

lU Octavio Paz, 'Laurel y la poesía moderna",
F.p1ogo alaurel, p. 490.
·
11. /bid.

16. Paz, Prólogo aPoesla en movimiento, p. 34.

12 !bid.

Este trabajo fue presentado en el X Coloquio.
13. OctavioPaz,PrólogoaPoesíaenmovimiento. Lenguaje y Tradición en Méxioo, celebrado en
México, 1915-1966, selección y notas de l.amora,MichoacAn,enoáubre 19-21 de 1988, bajo
Octavio Paz, Ali Chumacero, José Fmilfo la coordinación dd maestro Herón Pérez Martínez.

Notas
L 1age OleSla, ~ a laAntolog{a de la poesía
maicana moderna, 1928, nueva ed. con una
PieaentacióndeGuillennoSheridan(México:
Faido de CUitura &amp;xmmica, 1985), p. 39.

2 llit,p.40.

1 lbü.
(

s.
6

VerJcqe CUesta, "¿Existe WJaaisis en ooestra
lileraluradevanguardia?" , 1932, enPoemas y
11Wyos, ed. Miguel Capistrán y Luis Mario
Sdrieider, 4vols. (México: UNAM, 1966), 2,
91.95.
"~•prop6sitodela4ntologíadelapoesfa
lllaicmu mcdema, en Poemas y ensayos, 2,59.

Bananlo Ortiz deMootelllllo, "Unaartología
llleYa",~ánear. nlm. l (jlno 1928),p.
n.

7.

XaYier Vlllamutia, Mogo alaurel. Antología
de la poesía moderna en lengua española, 1941,

....

w

�LAS INNOVACIONES EN LA
CONSTRUCCION COTIDIANA
·DEL CURRICULUM EN EL AULA
María del Refugio Garrido Flores
Rosa Martha Romo Beltrán
María Guadalupe Becerra García
Introducción
Las innovaciones curriculares frecuen-

temente se fundan en la modernización
de modelos que tienen que ver con
reestructuraciones de tipo administrativo, con nuevas decisiones respecto al
conocimiento, a la concepción psicopedagógica y didáctica sobre el
proceso de enseñanza-aprendizaje,
aspectos que entre otros impactan en las
propuestas del curriculum formal.
Hemos llegado a suponer que estos
modelos y los cambios que modernizan
al curriculum a nivel formal, automáticamente generan la modificación
en la estructura que sustenta la realidad
curricular. Sin embargo, este supuesto
crea una serie de mitificaciones que
descansan en el fundamento de que la
idea crea la materialidad.
Toda innovación que afecte sólo el
nivel formal de planes y proyeqos, así
como a las decisiones de índole vertical,
se dirige hacia el fracaso. La innovación
supone además la actitud y disposición
dinámica de docentes y alumnos a cargo
del ejercicio de las transformaciones en
el aula; es por esto que ningún cambio
.en la estructura formal de la institución
escolar afectará al curriculum real sin la
participación efectiva de los implicados
en el planteamiento de modificación de
lo instituido.
A partir de las innovaciones basadas
en la i(Jea de modernización, co~ideramos que un aspecto a elucidar lo consti-.:r- tuye la construcción cotidiana del

-

curiculum en el aula, enfoque que sus-

tenta el sentido de este trabajo, realizado a partir de la investigación sobre
dicha práctica y de sus contradicciones
en el marco de ese tipo de innovación.

Plantear las repercusiones de las innovaciones curriculares a nivel áulico
supone remitirnos a un hecho fundamental: la relación educativa. Este
hecho implica no sólo la comunicación
entre el estudiante y el enseñante en
medio del colectivo de alumnos. La relación pedagógica está definida por las
características de los integrantes del
grupo y por un sistema de relaciones
más amplias que engloba las relaciones
sociales en la clase, la escuela y la sociedad, así como las relaciones de los
sujetos con el saber y la cultura
El proceso enseñar-aprender se
efectúa en un medio caracterizado sociológicamente, que sobrepasa el marco
de la clase y de la escuela. El punto de
articulación de los actos de aprendizaje
y enseñanza está en la finalidad común
a uno y otro: la socialización del ser.
En la escuela el estudiante aprende
mucho más de lo que él mismo o sus
maestros creen que aprende, sobre
todo en lo que se refiere al ejercicio de
los roles sociales. Estos aprendizajes
son propiciados tanto por la institución
como por el profesor, muchas veces de
manera inconsciente o alienada por el
ejercicio de la reproducción social. De
esta manera, el acto educativo es esen-

cialmente directivo porque las opciooea
son tomadas para el educado y no pr
él.
El análisis de los factores genenles
de la situación educativa es necesario
aunque a veces hace olvidar el estudio
de los roles específicos del enseñante y
de los estudiantes, su implicación per·
sonal en la relación didáctica, la iniciativa que detentan para concretar innovaciones.
La generalidad de los modelos innovadores pretende que por el acto edu-

cativo el s~jeto se descubra, evolucione, se estructure, logre su autonomía
moral e intelectual, aunque en la
práctica se desconozcan sus intereses y
expectativas, no se respeten su identidad, situación y proyecto.
Es posible definir así, desde ciena
pers-pectiva, el problema de la innovación en el curriculum real como 111
problema de relaciones humanas, en el
sentido de que el desarrollo integral del
sujeto tiene como fundamento el
aprendizaje social; esto sin olvidar que
en el aula, la relación educativa se esllblece por mediación de la tarea escoi..
Dicha tarea se define por programas. es
efectuada con respecto a ciertas modalidades que son determinadas por instrucciones y por normas instituidas.
Propiciar innovaciones curricularCS
en las prácticas escolares de
enseñanza-aprendizaje supone promover un saber situado en el aquí Y
ahora, integrado a la vida y a la prácticl.

que evite el encubrí-miento de la realidad concreta y permita conocerla y actuar sobre ella.
De esta manera es necesario mostrar y difundir a los agentes de modifica-

ción del curriculum los conocimientos
sotre cómo la relación pedagógica reproduce un status de cosas. Ayudarles a
encontrar la lógica real que preside el
ñmcionamiento de los procesos, pues
este conocimiento es potencialmente
liberador dado que por lo ge-neral, la
eficacia de los mecanismos causales
reales reposa en el hecho de que permanecen ocultos a la conciencia de los
sujetos que los padecen. El conocimiento de la realidad hace que el
hombre gane para sí la posibilidad de
transformar su práctica.

El estudio del aula completa la perspectiva para encontrar el sentido y la
vialidad a los proyectos innovadores.
La etnometodología contribuye a develar el misterio de las acciones cuyo móvil
J)emla-nece en la caja negra a pesar de
las ~nas intenciones manifiestas: la
transmisión de contenidos, la utilización
de estrategias, las modalidades de
evaluación, la solución de conflictos
pueden ser conocidos y reperfilados.

Desde esta perspectiva hemos abordado el estudio de la vida en las aulas
con el enfoque de la investigación anlrOJJOlógica. A partir de los datos
01xenidos con base en la observación
directa y entrevistas a maestros y
alumnos en situación de clase, hemos

iniciado la explicación y el conocimiento de algunos de los procesos
que definen las características de la relación pedagógica, con el fin de generar propuestas de modificación basadas en el saber que sobre ella se
tenga.
A propósito de apoyar a la transformación institucional deben advertirse
las resistencias hacia aquélla tratando de
hacerle corresponder un cambio de actitudes docentes y estudiantiles, en la
práctica pedagógica y en las relaciones
que en ella se procesan.

Mitos y realidades de algunos elementos psicosociológicos del curriculum
La relación educativa se ha concebido
de diferentes formas. Así, la encontra-

mos planteada como la relación de un
alumno con los valores de una sociedad,
por mediación de otro ser humano que
encama el conocimiento.
Hemos constatado que este hecho
persiste y se legitima desde el punto de
vista social e institucional asignando
distintas posiciones a los actores de la
práctica en el aula y saber y poder como
atributos del rol docente.
Lo anterior supone que el
enseñante ha dominado el conocimiento, que ha descubierto su sentido;
se le considera como capaz de enseñar
y como poseedor de un método de
pensamiento que a su vez orientará el
de sus estudiantes.

El maestro entonces debe racionalizar el acto pedagógico y elegir el conocimiento que el alumno debe abordar;
como método debe inducir en su
discípulo el sentido del análisis, respetar
su libertad para comprender y juzgar
sin constreñirle en una sumisión pasiva.
Esta concepción asume a la relación
educativa como más intelectual que
afectiva, ya que es neutralizada y hasta
purificada por el conocimiento.
En realidad, la relación didáctica más

que ir al encuentro del conocimiento
elegido, busca evitar los conflictos, la
emergencia de los deseos de los participantes y en cambio racionaliza las
pasiones y cultiva la indiferencia.
Lejos de formar alumnos con capacidades intelectuales y actitudinales
que faciliten su integración como sujeto
consciente que desarrolle habilidades
de la profesión, lo que fundamentalmente se mantiene es la dependencia
y sometimiento a la autoridad magistral y
a la institución.
La evidencia muestra que el docente no siempre domina el contenido
de su materia y aún menos el de las
disciplinas académicas de la profesión;
¿en qué consiste entonces su saber?,
¿qué es lo que pretende enseñar?

Pese a la perspectiva racionalista los
datos muestran que intervienen procesos sociales y afectivos, que aunque se
nieguen tienen su efectividad en el alcance de ciertos fines sociales e institucionales, ya que el docente no orienta

�al alumno hacia su reafü.ación ni se sitúa
ajeno a él.
Si el maestro no domina el contenido, ¿en qué se basa su autoridad
ante y sobre el alumno? Lo que sostiene
al docente es la fascinación que emana
de su persona y dentro de un modelo
carismático es el docente quien se ~
loca en el centro de la situación educativa. Sin olvidar que también se sostiene
por el rol de dominación, que como
poseedor de poder social le asigna la
institución, poder que tiene su base en
el desconocimiento y la mitificación de
lo real.
Si en una concepción que reafirma
el conocimiento se persigue la racionalidad, en este modelo la esencia es irracional. Se pretende una autoridad
mágica que funcione sobre el principio
del todo o nada, que se rodea de un halo
de misterio y de obscuridad, una autoridad que debe ser pero no parecer.
En la clase el enseñante se impone
como representante cultural, trata de
afirmarse como autoridad, encontrar su
razón de ser, los alumnos le reflejan su
imagen, los intercambios con ellos le
aportan una confirmación de su esplendor y la justificación de su acción.
La autoridad del enseñante debería

ser simbólica, puesto que pretende una
imagen evocadora de valores culturales
y busca ser reconocido como tal por sus
características personales.

....

10

Pero en la realidad de la relación

educativa el vínculo saber-poder asume
diversas manifestaciones. En su actuación el maestro denota el ejercicio de un
poder que es sólo aparente no real, en
tanto no sea comirmado por la sujeción
del otro a su figura autoritaria. Concepción del poder docente a la_que se
asocia el derecho a conducir, a generar
actitudes y comportamientos de dependencia afectiva e intelectual, a controlar formas de expresión, a evaluar, a
co-rregir, a distribuir, en fin, a normar
sobre las situaciones cotidianas de la
vida en las aulas.
El aprender a ser se ha mitificado,
dando como resultado confusiones en la
práctica, que una vez aclaradas
muestran que el maestro sirve a la función de la escuela con todas sus contradicciones.
¿Se encuentra la resolución de los
conflictos entre lo social y lo individual
en el seno de la persona, en la elaboración de su identidad? ¿Es el agente de
cambio el individuo y no las estructuras
sociales e institucionales? Sostenemos
que las innovaciones en el campo del
curriculum deben abarcar diferentes
niveles, siendo uno de ellos el aula y en
especial la relación didáctica; ya que
ésta incluye el problema del tránsito del
contenido · académico objeto de
enseñanza y de aprendizaje con las
estrategias metodológicas que dicho
tránsito implica además de las consideraciones sociales y psicológicas propias
de este tipo de relación.

Hemos señalado que tanto
enseñante como enseñado se encuentran implicados en un aprendizaje experiencial, que reviste aspectos tanto
cognitivos como socioafectivos. A fin de
que el enseñante perciba y acepte al
otro, debe comprender el punto de vis1a
de éste, descentrarse y adaptarse de
toda referencia universal.
La innovación debe tener en cuentra lo anterior, ya que no concebimos la
relación pedagógica como una transmisión en un solo sentido, del maestro al
alumno, sino como un intercambio enue
ambos, donde la subjetividad juega su
rol, donde el conflicto interviene como
móvil de las transformaciones.

Ahora bien, el saber y el poder
referidos determinan un acto educatiw
que se sostiene por medio de un lenguaje constituido en función de los fines
de transmisión de una cultura que se
manifiesta en la escuela.
La comunicación entre enseñante J
enseñados, atraviesa además de su lenguaje explícito, el implícito de las aclitudes y el afecto. Por el lenguaje se objetiviza la subjetividad de maestros J
alumnos, pues a través de sus vOCCI
comuman continuamente las imágenes
deseadas, las que una vez logradas se
resisten a perder, pese a que tambim
con su discurso ponen al descubifflD
sus deficiencias en el conocimiento del
contenido programático.

Los alumnos deben aprender el leaguaje sofisticado del maestro para »

ceder al conoc1m1ento; el profesor
aparece como modelo del habla de los
iniciados, siendo él quien hace la última
traducción y quien dice la palabra "verdadera" respecto al conocimiento.
Motiva el aprendizaje de los alumnos
el deseo de apropiarse de la lógica del
conductor, a fin de complacerlo y validar
lo que aparece como un derecho natural
del docente, aunque esto los haga mostrarse no con sus palabras sino con las
adoptadas a partir de su identificación
con aquéllos que sustentan el discurso
del maestro, independiente -algunas
veces- del contenido programático.
Así, el enseñante utiliza el lenguaje
con comodidad, incluyendo señales que
apoyan la transmisión de un contenido y
que aseguran el control sobre la atención
del auditorio; situación ésta en la que la
palabra del alumno lejos de contribuir al
sopone del discurso del docente, es sentida por aquél como una interferencia a la
autoridad del conductor.
F.n el aula no hay un lenguaje directo,
éste se complejiza a fin de ayudar a.mantener la imagen de saber y poder ante el
grupo. Rodeos y trampas en el desarrollo
del habla contribuyen a la simulación de
posesión de un saber y de una participación horizontal en la emisión de los
mensajes.

Si el lenguaje se muestra sofisticado
~ señalar su complejidad, tal sofisticación irovoca simulaciones en el proceso
de enseñanza-aprendizaje: se si-mula
entender el contenido, a nivel de la trans-

misión tanto como de la apropiación; el
maestro finge para sostenerse como
poseedor de misterios, y el alumno,
para pasar la prueba evaluativa de ser
atento y obediente, simula haberse
apropiado de tal lenguaje.
La interacción filtra las posibili-

dades del docente de donar más o
menos de su saber, de prodigar más o
menos afecto a través del lenguaje.
Durante la dinámica pedagógica la
comunicación se construye y sólo
puede ser escasamente planeada.
Proyectar el tipo de acto comunicativo
deseado, escapa a las intenciones de
los planeadores ya que su fundamento
estriba en las condiciones relacionales
de receptores y emisores.

Las características del intercambio
educativo determinan las vías de
tránsito de los contenidos más allá de lo
planeado, organizado y de las buenas
intenciones de los participantes por
lograr objetivos y llevar a cabo actividades.
Adquieren relevancia la palabra y
la escritura como elementos legitimadores del status docente, ya que con
éstos anticipa. planea, desarrolla y
verifica los conocimientos, afirmando
su imagen de poseedor del saber.
Laescrituraguíaeldiscursod~
cente, si con la voz repite el texto y se
ubica como transmisor y reproductor
del discurso científico, el maestro es
cuando otros en silencio copian lo
que este anota y transcriben lo que

expresa en voz alta.
La escritura es el más alto nivel de
legitimación del saber en el aula. Si el
maestro es el productor y generador de
aquéllo, es entonces el detentor del
poder, correspon-diendo esto a su
imagen idealizada.
La voz y la escritura funcionan
como indicadores que significan a los
alumnos qué contenido, qué habilidades, capacidades, deberes y tareas
deberán realizar para adquirirlos directamente; pero desde la lógica en que el
profesor percibe tal apropiación, con el
fin de sortear exitosamente los requerimientos de la evaluación en el aula.
La evaluación representa, aunada a
los aspectos anteriores, el soporte fundamental de la autoridad del maestro, e
implica como en toda relación autoritaria
el someti-miento del otro.
La actividad evaluativa aparece
como un ritual a través del cual se asignan lugares a los sujetos, se les individualiza y se les caracteriza. Como ritual
aparece en forma sistematizada en los
casos en que existe mayor organización
del curso, o bien, informal en aquéllos
en los que la autoridad del docente no
está respaldada en el dominio de contenidos programáticos.

El proceso evaluativo es constante y
su inmediatez se manifiesta a través de
miradas, gestos y actitudes que tienden
a legitimar la palabra y lugar del maestro, quien testimonia a través de las re-

�spuestas de los alunmos, la intemalii.ación de normas, de acuerdos, en fin,
la devolución de una imagen, así como
la adquisición de saberes transmitidos.
Básicamente, antes que el Jl'OCCSO
evaluativo, habla y escritura garanticen
el tránsito de contenidos, lo importante
para los actores educativos es mantener
la relación.
Relación garantizada por la conflictividad y por una meta de estabilidad,
que descansa en la negación o disimulo
de la dominación y violencia simbólica
que constituye todo acto educativo.
La seducción, presente en la interacción didáctica, posibilita el soste-nimiento de la imagen docente en tanto
autoridad, ya que actúa como atenuante
del control que aquél ejerce, de la
mismaformamatii.alaresistenciaquelos
alumnos oponen al control que les
sujeta en la relación pedagógica.
La palabra mediadora de la relación

se dedica entonces a "encantar" a los
do-minados, a suavii.ar el dominio, a
ocultar lo que debe ser dicho o evidenciado, a mostrar lo que conviene al sostenimiento de los actores.

00
....

Los actores de la s~tuación educativa
negocian con_stantemente poder e
imágenes, y entre éstas, las que conducen a la valoración del otro, proceso
que da sentido a la dinámica educativa y
que supone al intercambio, básicamente
vertical, de los significados de las acciones, aunque se supone es común.

En la interacción didáctica la forma
de fijar las normas es el estableciminto
del contrato pedagógico. Este sólo se
establece en definitiva, durante los
intercambios áulicos. Así, se generan
contratos reproductores de la norma
oficial -sea ésta innovadora o tradicional- y lo hacen explícitamente; otros
disimulan las prescripciones sociales e
institucionales impuestas formalmente,
la traducción del contrato la efectúan los
participantes, asumiendo o encubriendo las determinaciones.

tienen que ver con la historia personal
de cada uno de los actores; en cuanto a
sus vivencias, el tipo de relación familiar
y escolar, así como la forma en que las
han integrado.

El contrato pedagógico se establece
en un medio arquitectónico y físico
específicos de las aulas que clasifica a
los actores marcando espacios diferenciales entre maestros y alumnos. El del
docente, lugar privilegiado que valida
imágenes, posiciones y actuaciones y
en el que el profesor a la vez se constituye en el blanco de las miradas y atención de los alumnos.

Aunque el docente fomenta la identificación de los alumnos con el deseo
de constituirse en el modelo, no permite
la competencia de éstos por el poder.

También se sostiene el contrato
según un ritual del empleo del tiempo
en el que se manifiesta que quien lo
controla y con él las actividades que se
realizan, es el maestro. Es él quien decide cuándo iniciar y cuándo terminar la
clase, y son los alumnos quienes se
oponen a su control con retardos y manifestaciones de impaciencia.
A un nivel más profundo los contratos se determinan no sólo por las comunicaciones visibles sino por los
esquemas imaginarios que construyen
maestros y alumnos. Dichos esquemas

Cada historia particular determina
procesos de identificación en los que •
asimila un aspecto o atributo del otro y
se transforma parcial o totalmente, sotre
el modelo de éste; o bien de contraidcntificación cuando la imagen del otro a
rechazada.

Lo que mueve al docente a manifestar su dominio sobre las situaciones del
aula es el deseo de confirmar un poder
que asocia a su papel de conductor de la
clase, papel relacionado con el mantenimiento de ciertas imágenes: la de
poseedor de un saber del qu~ .carece el
alumno; la de ser aceptado, amado pcr
quienes le devuelven la iinagen deseada al otorgar reconocimiento a su
saber y por lo tanto su ilusión de
poder.

a

Sin embargo, la relación ma~
alumno descansa en un mutuo.reconocimiento; el que exige el narcisismo del
docente, quien debido a aquél búi·
camente se escucha, se busca a sí mismo
a través de los alumnos, quienes se CQDvierten en espejos que proyectan en
mayor o menor medida, la imagen deseada, lo que quiere representar en el

otro. Esto es lo que le permite alejarse
de su imagen real y adoptar una ideal.
F.n los estudiantes surgen también
actitudes oposicionistas ante el deseo de
control absoluto del docente, que se
muestran a través de actitudes manifiestas o encu-biertas, pero en las que predomina la ambivalencia: por un lado, la
necesidad de contar con el amor y la
protección del docente y por otro los
deseos de independencia estudiantil.
Las estrategias de seducción favorecen
esta actitud ambivalente y el encontrar
la figura de un padre simbólico en el
salón de clases.

El sometimiento a las prescripciones
del rol se constata por medio de la obediencia y sumisión, o bien, por las resistencias a la autoridad del docente, a la
imtitución.
Con lo planteado hasta aquí, no tratamos de desacreditar a los actores de la
practica educativa, ni pretendemos excluimos del campo del análisis. Tratamos de poner al descubierto algunos de
los fundamentos sobre los que descansa
la relación pedagógica, y todas las proposiciones que enunciamos se aplican a
nuestra práctica como docentes.

Conclusiones
Las repercusiones de los proyectos innovadores en el aula, dependen, en

última ins-tancia, de los actores en el
desempeño de su actuación. El impacto
innovador puede ser negativo en relación al modelo ya que ge-nera lo con-

trario de lo deseado, toda vez que los
actores no están identificados con el
proyecto, lo rechai.an, pues se encuentran ajenos a él, lo sienten como imposición.
De esta manera, asuntos como el de
encontrar un modelo moderno que
abarque los distintos elementos que
juegan en el curriculum parecieran solucionar el problema de la innovación.
Esta, además de consistir en el conocimiento del curriculum oculto requiere
acciones en varios ~ntidos: desde la
participación de los implicados en todos
los aspectos de la modificación, hasta
programas de investigación del
quehacer educativo que profundicen
en sus propias características. Así, los
roles prescritos deben ser conocidos
desde su ejercicio concreto.
Nos queda el problema de plantear
qué hacer con este conocimiento sobre
lo que está en la relación didáctica y que
se denuncia, desde la perspectiva de
que no es posible negarlo a riesgo de
montar una falsa lógica de dicha relación.
Los hechos analizados tienen un
valor indirecto para la práctica, ofrecen
elementos de conocimiento que
pueden ser utilizados por el educador.
No es nuestra intención hacer caso
omiso de lo que es la institución con los
problemas inobjetables que plantea,
como por ejemplo, la masificación, pero
sí pensamos que el conocimiento explicativo sobre las situaciones cotidianas

del aula deberá ser incorporado en los
programas de formación docente para
sensibilizar a una parte de los actores.
La innovación en el curriculum,

plantea la necesidad de una revisión del
proceso formativo que se da en las universidades, ya que además de los problemas que acarrea la elevada matrícula,
está presente el problema cualitativo
que tiene que ver con la falta de una
didáctica a nivel superior, con lascarencias en la formación de docentes y con
el hecho de haber elaborado planes de
estudio que se constituyen en meras
formalii.aciones a través de sus objetivos, y en donde no hay un trabajo·cualitativo sobre el conocimiento de la
dinámica de la práctica.
Un problema educativo es saber
qué otras cosas en la forma de deseos,
aprendii.ajes sociles, cognitivos y Jl'Ofesionales está integrando el ser humano con sus adquisiciones específicas.
El juicio en tal asunto se refiere a situaciones cualitativas y debe ser en sí
mismo cualitativo. Ya que limitarlo a determinaciones cuantitativas se hallaría
lejos de satisfacer las exigencias de tales
situaciones pues lo cuantitativo presupone reparticiones y uniformidades
exactas.
Por otra parte, si además de lo cuantitativo y de la crisis de las profesiones
en la sociedad, aceptamos lo cualitativo
del proceso de enseñanza-aprendii.aje, vemos que pese a todas las situaciones hay que enfrentar el problema
para reinterpretar la formación docente

�a la luz de las necesidades cualitativas
aún en el entendido de que es cierto
que hay \llla crisis.
Interesa mejorar la práctica para
que su desarrollo sea cada vez mejor.
Se espera optimizarla llamando la atención sobre las condiciones más sutiles y
oscuras que afectan a sus objetivos, dirigiendo la observación y reflexión a
aspectos y relaciones que de otro modo
se escaparían.
Urge revisar el ejercicio de la
práctica docente como parte de \lll programa de formación. Programa que
variará de acuerdo con las características de la institución, de sus proyectos y
de los niveles de conciencia de sus sectores para que viabilicen estas propuestas.

Los programas de formación docente supondrán el conocimiento de las
especificidades de la relación maestroalumno, además de la modificación de
contenidos, de estrategias y del curriculum formal, pues al ignorar la relación
educativa, la formación se convierte en
palabra vacía de contenido concreto,
acabando en la ilusión.
El conocimiento sobre cómo se realiza la práctica en el aula se puede incorporar al trabajo que combina grupos
pequeños y grandes, ya que \lll programa masificador no puede controlar
las implicaciones de este tipo de propuesta.
0
C'I

Este proceso requiere del profesor

la capacidad no sólo para escuchar y
descubrir el sentido de las demandas
estudiantiles, sino también encaminar
sus respuestas de acuerdo con las referencias sociales a las que se encuentran
vinculados maestros y alumnos, así
como con los objetivos establecidos
para la innovación de la acción pedagógica.
Es necesario que el docente se sensibilice ante las situaciones planteadas a
fin de que logre diseñar una didáctica
en la que el alumno, efectivamente, se
haga cargo de su aprendizaje, en el
entendido de que está todavía pendiente la traducción didáctica de los diferentes aspectos que hemos tratado,
traducción que ha de tomar en cuenta lo
institucional, los contenidos del curriculum y las dinámicas de los grupos.
Habría que replantear la función docente desde la perspectiva de una relación didáctica considerada como
transitoria, en tanto que tendría como fin
conducir a los estudiantes a lograr su
emancipación del educador.
Trabajos como éste no son propositivos, sino que constituyen un aporte
explicativo para que en la formulación
de las propuestas innovadoras, se conviertan en \lll dato. De tal forma, nuestra
propuesta no incorpora recetas operativas, sino que ayuda a caracterizar la
situación, ya que por obviarla, muchos
programas de formación docente
quedan vacíos pues parten de
supuestos, cuando mucho teóricos, a los

que no se cuestiona su adecuación a la
realidad.
Matizando estos conocimientos de
acuerdo con los aspectos sociales, institucionales, profesionales, personales y
de grupo; podemos fijar con más claridad los límites de los proyectos de innovación así como los de formación ~
cente, y optimizar los recursos, construyendo propuestas más heterodoxas que
acepten los contrastes, que combinan fo
cuantitativo y lo cualitativo, lo masificador con el trabajo en pequeños grupos,
en síntesis: lo homogéneo con lo heterogéneo.
El docente con estos conocimientos
tendría que desmitificar las imágenes
generadas y mostrar la realidad a través
del microsistema social que constituye la
clase.
Un plan de formación docente debería abarcar algunos aspectos que han
sido destacados por las corrientes contemporáneas de la psicopedagogía, de
la sociología, del psicoanálisis, de la
lingüística y que nosotras hemos incor·
porado al análisis de la situación áulica.
El hecho de que cada sujeto debe
ha-cerse cargo de su aprendizaje DOI
obligaría a pensar en términos de lOI
procesos internos y estructurantes del
pensamiento sobre los cuales hay posibilidad de dirección por parte de 11
enseñanza. Así, el docente debería
conocer tanto los procesos de consuucción del conocimiento y los medios qut
un modelo de instrucción permite ofre-

Si el afecto es el motor del conocimiento y los juegos de seducción,
identificación y narcisismo, así como el
papel de actor en escena constituyen
atributos del rol docente, el profesor
además de conocerlos podría planear
estrategias de acercamiento afectivo
con los estudiantes.

namiento, por maestros y alumnos.

Bibliografía

Consideramos que el curriculum
consiste en la construcción diaria que
sus participantes hacen de él. Innovarlo implica, pues, incluir a aquéllos
que lo constituyen y tener clara conciencia de los límites reales de sus acciones.

Becerra G., Ma. Guadalupe, Garrido F.,
Ma. del Refugio y Romo B., Rosa
Manha: El OJl!a universilaria: un lugar
de observación; Infonne de investigación, en prensa, Cuadernos del
Unicornio, Facultad de Filosofía y
Letras, U.A.N.L.; 1988.

Si en las actividades de aprendiPara finalizar quisiéramos señalar Dewey, John: la ciencia de la educación·
7.aje es donde se desarrolla lo que el
Buenos Aires (la. ed.) Editorial U:
maestro entiende por proceso, tales las ventajas de la toma de conciencia:
sada,
1964; (Biblioteca del Maestro).
actividades deben traducir un proceso Si en verdad se aspira a la innovación
constructivista del conocimiento, un en el campo educativo, todo intento de Hameline, Daniel: la instrucción, un.a acproceso colectivo de trabajo sobre el reflexión debe ser aceptado como potividad inlencionada; Madr.id, Narcea,
S. A. de Ediciones; 1981.
contenido; un conflicto o problema tencialmente útil y necesario. De otra
como estructurador y movilizador del manera, los estilos, procedimientos y
pensamiento.
trámites inscritos en la cotidianidad del Postic, Marce!: la relación educativa
Madrid, Narcea, S. A. de Ediciones•
aula, corren el riesgo de repetirse sin
1982.
'
Si por la comunicación se hace cesar, si no son descubiertos por el
CO&amp;Qgscible el contrato pedagógico, la análisis, dificultando así las mejores in- Tenti Fanfani, Emilio: El campo de las
cohe-rencia de la acción docente tenciones de cambio y de superación.
ciencias de la educación: elementos
estribaría en asumir el papel directivo La reflexión es, entonces, una condide teoría e hipótesis para el análisis.
Y prescriptivo que el acto docente ción necesaria aunque no suficiente
Ponencia presentada en el Coloquio
sobre Investigación Educativa·
~nlleva Y explicitar -previa concien- para la transformación.
México,
D. F., diciembre de 1983
cia de lo que significa ser maestro- las
(inédito).
reglas institucionales y personales de
la enseñanza.
También el lenguaje a usar debería ser Wl tópico de la formación
~sterial. Tanto el lenguaje espeCializado Ylas vías lógicas de acceso a
éste, _como el lenguaje coloquial en la
relación, tendrían que constituir un
elemento más de la organización de la
enseñanza. Los instrumentos de
~aluación deben considerarse como
ms-trumentos de comunicación en
donde los códigos con que se interJ)retan son compartidos, previo entre-

f---9
l~ ----

------------ ---- - ·- ·-

Monte"ey, NL., sq,tiembre de 1988.

�S·OLDEAGUA

Joaquín Hurtado
Digamos que tu tierra
es un lloro contenido.
Es nudo, pues.
Agua marina: mineral y aire aprisionado.
Y·si es viento,
es también alada luz:
pájaro.
Serranía y planicie,
cacto, mezquite,
poleo recio y fresco,
todo arde.
Fogonazo. Son tus ojos.
Te vemos detenido
en medio del desierto.
Te escuchamos:
eres cuarzo. Lágrima de vino blanco.
Esplendor trémulo.
Sol de agua.

Para Andrés Hutrta

RESCOLDO

�DE LA CALIDAD DE LA TIERRA,
Y SU TEMPERAMENTO

Cap. Alonso de León
Es la calidad de la tierra de este reino,
templada y sana. Tiene invierno y verano, y ésos con tanto extremo, que el uno
es demasiado de frío, y el otro en extremo
caliente. Hiela por noviembre, bien;
febrero y marzo, mejor. Nieva por diciembre y enero, a veces tanto, que quedan un día entero los campos colgados de
los árboles; y en las sierras dura por más
de dos meses, en algunas partes, la fuerza
de las aguas. Y cuando los ríos crecen es
por septiembre, y prosiguen las lluvias
menudas lo más del invierno. Los caniculares son calidísimos, yen ellos, pocos
aí'los llueve. Los aires más ordinarios que
corren, son dos: en el invierno, norte muy
frío; de mano a octubre, sur, y corre
desde medio día hasta la madrugada.
Está este reino debajo del Trópico de
Cáncer; de manera que parte de él cae
debajo de la tórrida zona, y parte, fuera
de ella. Su mayor día es de trece horas y
treinta minutos; su menor, de diez horas
y treinta minutos.

este reino, quedando dividido con esta
sierra de los demás reinos; con tanta
admiración, que parece le quiso hacer
Dios distinto. Como distinguió los hombres que en él crió, en sus perversos
naturales; no dejando en toda ella más
queentrabrasparacomunicarlo,queson,
en la provincia de la Huasteca, la que
hace al Saltillo, y en la provincia de
Coahuila.
Abundante de maderas, ébanos, brasiles, guayacán, que llaman palo santo;
encinos muy gruesos, laureles y otros de
menos cuenta; y ruibarbo, cocolmecate,
que llaman china, y la yerba tembladora,
que tiene la hoja como mezquite. Yerba
de aflil; y en muchas partes los nopales
crían muy linda grana, muy fina, mejor
que la que traen a vender de la Nueva
Espai'la; y otras muchas plantas medicinales, de que se usa con muy buenos
aciertos.

Críanse muchos ganados, así naturales
Es tierra descubierta al norte y orien- como advenedizos. Hay bandadas de
te. Corre una sierra en ella, casi de norte ciervos, de cincuenta. Hay muchos bea sur; tan áspera, alta y doblada, que rrendos, conejos, liebres, cantidad de
agrada a la vista. No se atraviesa si no es gallinas monteses; puercos, del ombligo
por las bocas que hace algún río; y eso en el espinazo, que llaman impropiacon mucho trabajo. Es, por la parte del mentejabalíes; armadillos, tejones yotros
sur; la que va a Meztitlán, que común- géneros silvestres. Gatos pintados, sin
mente llaman la Sierra. Y, según algu- cola ni seflal, que matan una bestia de tres
nos, corre la tierra a la estrechura que hay aí'los. Muy gran cría de yeguas y mulas;
entre Panamá y Nombre de Dios; si- cantidad de ganado mayor; cabrío, en
guiéndose con la misma fragosidad a dar abundancia. De ovejuno es tanta1la can. al estrecho de Magallanes, que cae cin- tidad, que cuando esto se escribe, entran
cuenta y dos grados al mediodía; conser- a agostar, de la Nueva España más de
vando en el Pirú el nombre de la famosa trescientas mil cabezas.
y celebrada de los Andes. Por la parte del
Es tierra fértil, de muchos pastos y
norte, no he hallado quién me dé razón
casi
siempre verdes. Danse los panes
cierta dónde lleva, aunque de personas
fidedignas he sabido pasa por Topia; sin muy bien; todas semillas y géneros de
perderse más que de duscientas leguas de árboles frutales, de muy gran sabor y

ABANICO

gusto; muchos melones, sandías y todos
géneros de semillas. Sólo falta (lo que no
puedo decir sin gran lástima) hombres
curiosos y trabajadores; con cuya causa
no hay sino muy poco de cada cosa;
pudiendo haber en tanta abundancia, que
se pudierapasar con mucho gusto la vida.
Los ríos son claros; el agua buena, sin
color, saborni olor, como dicen los filósofos que ha de ser. Corren siempre por
piedras con rápido curso; son de mucha
frescura; poblados de arboledas, sabinos, sauces, álamo y otros muchos géneros; excepto los dos que llaman Pesquería Grande y Chica, que es agua salobre
ycarecen detodo lo que arriba está dicho.
De los demás, todos en general son abundantes de pescado robalo, bagre, mojarras, truchas, besugos y otros no tales
(sic). Críanse muchos papagayos, y buenos.
Hay muchas ciénegas muy útiles y
ojos de agua; y en especial el que sale de
la ciudad de Monterrey, de quien tomó
nombre los ojos de Santa Lucía; tan
abundante y rico, que en otra parte adquiriera nombre de caudaloso río. Está por
sus ojos derramando tanta abundancia de
lágrimas (que a ser gente más codiciosa
la que habita aquella ciudad y tienen en
propiedad tierras en sus riberas y acequias, que los antiguos abrieron y ya
están ciegas, quizá de llorar tanto descuido), bastaran a ablandar ellas duras peñas; cuanto más una tierra negra, de
mucho migajón, y limpia, que convida a
obrar en ella. ·
Notas
l. 1648.

/

/

�EL SINDROME DE LA COLONIA DEL VALLE
O EL CARACTER VILLA FREUD

Hernán Solís Garza
Vi una peUcula, Hernán, hace algunos
años. Una peUcula italiana; me
impresionó bastante. Uno de los
personajes, muy decepcionado decfa:
"Quisimos cambiar el sistema y el
sistema nos cambió." Esta es la historia
mía, tú lo sabes. Qué diferente a la de mi
abuelo. Una vez, siend() niño, le pregunté: "Abue...¿por qui se fue usted a
la bola? Pues mira, Panchito -me
contestó-, yo era basurita, como muchos
otros. Vino el remolino y nos
a/evantó..." Murió pobre y orgulloso mi
Coronel Guerra, pero contento.
Siempre deseó no ser el más rico del
panteón.. Nunca quiso ser suplente...ni
de Dios.
Francisco Guerra Cantú, "el inge" ,
acudió a su consulta por una depresión
severa. Sentíase en el cuesta-abajo de la
vida: su madre acababa de morir, el
matrimonio había fracasado, la compañía
constructora a punto de quebrar y,
además, se avergonzaba terriblemente
de su confonnismo político. ¡El, quien
fuera miembro de las juventudes
comunistas!

Anoche no podía dormir -refirió
finalizando la primera sesión- me fu( al
estudio y busqué una novela que leí de
joven. Quería ver nada más el epígrafe,
ciertas palabras del poeta Alvaro Mutis.
· ¿Sabes lo que dicen? ¡Que vivan los
chacales y que chinguen a su madre los
muertos! Dijo esto último con ojos llenos
de una agua triste. Yo, sumergido en la
nostalgia, o sea, dolor por el tiempo ido,
~ recordé un poema de José Emilio

envidia- segundomundistas.

Pacheco
titulado
'' Antiguos tropa, peladaje. Salinas Rocha -la
compañeros se reúnen" donde se terrible Irma-, bautizó a los billonetasde
reconoce, ya somos todo aquello contra esa colonia como "los meros meros".u
lo que luchamos.
Años antes, Alfonso Junco había de
nombrarlos "Judíos de Monterrey".
Vi al "inge" sólo cuatro ocasiones,
pues un partido progresista le ofreció
Los "First Class" de la del Valk
un puesto directivo en la ciudad de heredaron fortuna y apellido; son "los
México, mismo que aceptó cual sutura cuatro letras", que aparecen en 111
para las heridas existenciales. No tengo antiguo libro que nació para bici
remedio -expresó despidiéndose-, morir16• Ellos se educaron en el Tec,
conmigo van las cicatrices, aunque ojalá pertenecen al Casino, juegan golf en el
y fuera, en verdad, una basurita. Campestre, manejan automóviles
Tenninada dicha entevista, se me hizo grandes, leen El Norte y ¡Hola!,
tinta la pluma y empecé a escribir. exportan
dólares,
compran
Meses después, retomé la tarea con apartamentos en la Isla, le van a los
líneas que a la letra digo:
Rayados, son clientes de El Granero,
votan por el PAN y rezan en Fátima. Sus
A las afueras de Monterrey, existe hijos estudian en el "Irlandés" o en el
un municipio llamádo Garza García: "Americano"; éstos nacieron bajo el
tiene el más elevado índice de ingreso signo de pesos, hablan inglés, tendrán la
per cápita en el país; presumen, a la vez, oportunidad del post grado en el
de poseer, territorialmente hablando, la extranjero y se casarán con una chica
mayor proporción de antenas de la del Valle.
parabólicas en el universo. Su orgullo
máximo: la Colonia del Valle; el deseo
En el primer mundo psi, los "primera
óptimo de sus habitantes: llegar a tener clase" son médicos, psicoanalistas que
un chofer gringo ...blanco, por habitan Villa Freud; sus teléfold
empiezan con 56 o 78, son "apeemero,"
supuesto.
o de "Topeka"; miembros de la
En el subdesarrollado tercer mundo Internacional, didácticos, cobran caro.
psi, la Colonia del Valle, es mejor Las vacas sagradas freudianas analiza
conocida como Villa Freud, pues ahí a personas muy importantes:
viven, consultan o ambas cosas, los empresarios no encapuchados, alUII
psicoanalistas regiomontanos. La ejecutivos, políticos progresistas y,
inmensa mayoría de los analizados también a candidatos. Ellos -Freud se lot
provienen también de dicha área; niegue- crecerán a igualdad 1
donde vivir fuera del análisis, es vivir semejanza de las deidades mayorc,;
en el error. Consolídase así, la supra serán sus epígonos, aunque por 11
estructura psi dominante; lo demás es momento son -más cornadas da la

eso caería como anillo a Marx, quien en para evitar su afán adoctriMdor,
su
refutación a Feuerbach sostuvo que relativista, ideologizante, quisiera
Empero -¡qué pero no pondré!-, la
deberíamos
olvidarnos del individuo hacerle algunas preguntas que aclaren,
felicidad de la Colonia se halla
aislado
y
entenderlo
como producto a la vez, su tendencia retórica a /a
amenaVlda, sobre todo últimamente,
pues la comunidad se va contaminando. social, porque en esencia todo ser dispersión conceptual:
Desde la quiebra de ALFA ha llegado humano es11 el conjunto de sus relaciones
sobredetenninismo
-¿Doctor, tendrá el carácter Villa
''la hojarasca'': nacos con carros chicos sociales. El
tez morena, gente sin clase, con psíquico inconsciente y las series Freuda, modalidades psicosociopáticas?
freudianas 3
mentalidad de Volkswagen, graduados complementarias
-Creo que sí.
opino, con
en la Uni, rojillos que leen El porvenir, ensamblarían
Sitmpre, Proceso. ¿No será tiempo -se sobredetenninación social marxista.
-¿Intervendrán en él factores
Vale expresar, cual concesión
ClltStionan algunas santas damas- de
end()psíquicos y socioculturales?
razonada, que Freud y Marx son dos
irnos para arriba, rumbo a la sie"a? Allá
pensadores,
que si no pueden coexistir
-Indudablemente. Aunque hay
tn Chipinque estaremos más cerca de
totalmente
juntos,
tampoco
merecen
quienes
hablan, además, de causas
Dios, y lejos de estos comunistas. ¡Qué
estar
completamente
separados.
o~gánicas
y genéticas. Los XYY, por
vida!, primero nos corrieron del
Insistiremos
más
adelante
al
respecto,
y
eJemplo.
Obispado, ahora de aquí. ¡Ah!, comadre,
dtbtrfamos hablar con el Opus Dei. elongaremos fonnulaciones anteriores
-¿Qué puente común interno habrá,
¿Sabías que por el David hay edificios en relación a la ideopatía como factor
doctor,
entre un sociópata sin poder y
coadyuvante,
prec1p1tante
y
dt renia donde se alojan "movidas" ,
alguien que lo posea?
refugiados Y estudiantes de medicina... mantenedor de actitudes psicopáticas.
¿El
carácter
Villa
Freud
favorecerá
a
los
negros? ¿Cómo crees que le dicen al
-La impotencia, Realisto, la
medios de ¡roducción consumista?
barrio? ¡Horlem!
impotencia.
¿Será ideopático? Pronto lo veremos,
aunque
rompamos un tabú, a saber:
El síndrome de "Bosques de las
-¿Existirán diferencias en la
Lomas"···• perdón de la Colonia del entre gitanos no se leen las cartas; amén personalidad antisocial según se actúe
Valle, es universal. Que quede bien de que la ropa sucia se lava en casa.
la negatividad sé/fica, el ausentismo
claro, no estoy hablando sólo de
superyóico, los ideales negativos del
-Dr. Solís- me interrumpe el
Monterrey, Villa Freud, como
yo; o bien, si adoptan algunos
candidato avanzado Realisto- Se halla
50lrenombre, nació en Buenos Aires
poderosos falsas reglas del juego para
pero se repite en Londres, París: usted ante un juicio de valores. Por /o renovar al mundo?
N~va Yorle, en todas partes del orbe escuchado hasta ahora en este
-De acuerdo, Realisto, no debemos
llSlcoanaJítico. Es obvio, escrito está: el Congreso,, el psicópata Vera tiene
llCSCador vive cerca de los peces. Sin dificultad para vivencia, qué es abusar de psicologismo. Existe, en
~~go, dicha situación territorial correcto o equivocado, bueno o malo; efecto, el psicópata Vera; y también,
utdnaria es corolario obligado del Y, aunque mi compañero inseparable, claro, los rasgos psicopáticos en otras
SOix'edeterminismo socioeconómico y Fantaseo, me proteste, yo defiendo la caracteropatías. Y uno se cuestiona:
de la sintonía caracterológica. Si bien realidad y siento que a usted, profesor, ¿son ellos totalmente enfermos
Freud dubitaría ante lo planteado aquí, la subjetividad lo abruma. De momento, psíquicos, o quedan a la par dentro de la
1

I;

N

....,¡

�psicopatía social? Siguiendo esas líneas:
¿por qué Wl adolescente de Tepito es
delincuente y ·un residente de Los
Pinos estadista; digo, ante conducta
similar? O como en cierta feliz ocasión,
socarronamente comentara Agustín
Palacios en relación al acting: Lo que en

los candidalos -expresó-, es chisme
psicopático destructor, entre didáticos
deviene en intercambio f ruct{fero de
información. ¿No será acaso eso
ideopatía, Realisto? ¡Ideopatía como
enfermedad social!

-Puede ser, doctor; usted hob(a
aceptado ya rasgos psicosociopáticos
en el Carácter Villa Freud; Y quisiera
recordarle que aquí en la ciudad de
México, lo mismo hay pandillas en
"Neza" como en una colonia que lleva
el mismo nombre de su trabajo. Ahí
crecieron Echeverria, López Portillo,
Durazo, Fare/1, Ojeda, Calles...

00
C'I

ocurre más seguido en agrupaciones
numerosas). El "second class" presen~
una patología pre-estructural, sus
mecanismos defensivos son esquizo-.
paranoide-maníacos;
es
decir:
identifica-ción proyectiva patológica,
disociación, supresión de los afectos
positivos, renegación, idealización
negativa, control, desprecio y triunfo
prepotente sobre los demás. Las
relaciones son con objetos parciales, no
conoce el amor, es inafectivo, usa a las
personas, sexua pregenitalmente, es
polimorofo-perverso-sexual, inmaduro
emocionalmente, corrupto, mentiroso,
oportunista, carece de culpa, no tiene
principios morales, es irresponsable en
sus relaciones interpersonales,
familiares o institucionales, las sanciones
no lo ponen en realidad, está
incapacitado para aprender de la
experiencia, comete siempre las mismas
fallas, su control de impulsos es pobre,
le falta un proyecto de vida definido, no
posee insight.

-Sí, Realisto, parece ser que tanto la
psicopatía como la estupidez son sumamente contagiosas. Ahora peor, en el
A diferencia del psicópata Vera, que
mundo psi (psicólogos, psiquiatras, muestra conflictos altamente antisociales
psico-analistas)
los
ras_gos desde su infancia y adolescencia, en el
psicosociopáticos personales se a~; Narciso esquizomaníaco los rasgos
son la hidra del sistema. Un personaJe psicopáticos surgen tardíamente, por lo
que lo hace, es el Narciso general después de graduado o bajo el
esquizomaníaco.17 Aquí hay dos grados: influjo de drogas, incluído el alcohol.~
el de segunda clase, es, en el carácter su desempeño profesional, el Dios
Villa Freud, un psicoanalista o candidato menor chupa a sus pacientes, los
actuador, descaradamente fraudulento, manipula, es ventajista, entre en
burdo en el control, trans-parente en la interacciones psicopáticas con ellos,
intencionalidad psicopática. Fue un estableciendo pactos perversos de
colado durante la selección, en algún fudole política, económica o sexual. Un
tiempo de psicopatía del Instituto (esto

gran número de estos psicópalU
baratos; · son expulsados de 111
asociaciones psicoanalíticas.
· El psicópata de primera es un Dial
mayor, brillante, carismático, escaladcr
social y político, adora el status,
egocéntrico, usa a sus alumnos en
proyectos propios de investigación sil
darles el debido crédito, ocupa pueslGI
directivos importantes, es adicto a ea
droga llamada poder, nació, según 6.
para ser líder. Si bien encantador en
apariencia, no mantiene vínculOI
estables, aunque actúa "como si" 101
tuviera; escenifica roles, sin percibirlOI
falsos. El dirigente psicópata usa a la
institución, sólo quiere la fuerza
narcisista que le proporciona, nunca la
respeta en verdad; cuando deja de
servirle, proyecta en ella lo que ~
Guerrero llama self despreciable,
denigrándola rabiosamente; surge ~
en forma clara, el ligamen tanálial
hábilmente disfrazado por la supuelll
entrega y el denodado espíritu de
•
•
111:.
servicio en los Narcisos
negativos.
'"':
-parafraseando a Monsiváis- como 1
estos sujetos, al dirigirse a nueslrl
asociación, dijeran: A.P.M., yo creo CI
m(

Sin embargo, no todo es 1 ~ CI
dicho grupo. Algunos buenos Narcillll
llegan a vivenciar su papel sicópllt
exhibicionista
de
tener 4111
permanecer siempre a la mitad del fOIII.
y sufren. Otros, concientemente, (la
ideología es proceso secundario~
intentan maníacamente, impulsar 11

rueca del progreso, mediante
manipuleos acordes a las reglas del
juego; ellos crean sociedades, estimulan
proyectos científicos, promueven
investigaciones, participan en política,
escriben. Guardan conciencia del
manejo que hacen y tratan de
privilegiar lo positivo. Vistosos pavos
raJes, sí, empero, cuando la parca
destifta sus colores, la historia,
maternalmente, esparcirá el polvo de
sus nombres.
El motivo capital de este trabajo;
reiteramos, incide sobre la epigénesis
del carácter. Lo propuesto por Freud,
acerca de las raíces infantiles
endopsíquicas,
sigue teniendo
vigencia, pero como verdad a medias.
El postuló, que los rasgos permanentes
de carácter, eran continuaciones

illalteradas de las puJsiones originarias,
sublimaciones de ellas, o bien,
formaciones reactivas.• Reich13 y

mecanicista, dando el lugar que se
merece, a la interacción circular
psicosocial de sistema abierto. En el
carácter Villa Freud, hay rasgos
narcisistas y psicopáticos con
realimentación externa por la ideopatía
reinante. Todo orden social -aseveró el
joven Reich- crea aquellas formas

como patología pre-estructural,
potenciada por el medio externo.
Frente a esa divergencia, quienes
pueden ayudarnos son Kaplan y
Whitman 10, con su concepto de ideal del
yo negativo. Este es descrito, como la
introyección negativa de las reglas
parentales y de la cultura. El padre
caracterfsticas que necesita para su devaluado y la norma social violada,
preservación. 14 La familia, el colegio, la constituyen, evolutivamente, el ideal
iglesia, los centros deportivos, el del yo negativo, que se mantiene
psicoanalista, los medios de difusión, el disociado del yo y vinculado a conflictos
sitio donde se vive, en fin, todo el sado-masoquistas pre-edípicos, por
aparato ideopático 1, queda dentro de la ende, pre-estructurales; lo cual nos
estructura sintónica del parentesco remite a ideales del self, despreciables,
social. ¿Podremos así interpretar los denigrantes o perversos. La
rasgos psicopáticos de nuestros supremacía psicopática masculina,
analizandos? ¿En serio, lo hacemos?
puede explicarse, entonces, partiendo
del hecho, que la carencia capital en el
Terminaremos la presentación,
psicópata es de autoridad paterna,
tratando de contestar brevemente dos
misma que no se logró intemalizar como
interrogaciones: ¿Por qué la psicopatía
estructura. Sólo existe un desfase, y
es predominantemente masculina?
tanto el prcario superego como los
¿Tendrá ello que ver con los ideales
ideales negativos, resultan ajenos al yo,
negativos del yo, el ambiente y la imago
siendo
actuados sin su concurso. En el
paterna?
carácter Villa Freud, las figuras
Freud indicó -y esto va para los que parentales didácticas y el contexto
me tildan de antifreudiano-, indicó, que social donde se analiza, suelen influir
el ideal del yo es impuesto desde en la ideopatía institucional y mucho de
afuera'... tiene un lado social; siendo ello se debe, a una confusión entre
también -agregó- el ideal común de una objetos parciales, principios étnicos e
familia, una clase o una nación.6 Ahora ideales establecidos. ¿Positivos o
más, si nos mantenemos a niveles negativos? Todo es según los ojos que
estructurales, el super ego de Freud vean. He ahí, el relativismo
sería, el heredero del Edipo positivo7 y presocrático.

Fromm,1 desde los años treinta,
refutaron abiertamente al padre del
psÍa)anáJisis sin lograr convencerlo;
muy al contrario. En la actualidad, todo
aquel que plantee las influencias
SOCioculturaJes, en la formación del
~ . es acusado de superficial,
antifreudiano, sociologista. No obstante,
cada vez más se comprueba, la
importancia del medio ambiente en las
caracteropatías
psicopáticas
y
19
21
12
narcisistas. • •
Además, la
equifinaJidad2 º
sistémica,
ha el ideal del yo -citamos a Peter Blos2- , el
-Dr. Solfs- es el candidato Fantaseo,
cuestionado el determinismo psíquico a heredero del Edipo negativo. Aquí
quien desde el auditorio exclama-,
ultranza, de tipo causa-efecto, lineal, entramos en problemas, pues a la
escuchaba su artfculo, profesor y, hasta
personalidad antisocial, se le considera

�ALGUNOS COMENTARIOS A PARTIR DE
''LA CIENCIA Y LA VERDAD''

José María Infante
en este momento, comprendí las 9. Gana Guenero, C. La inlemlaci6n entre
narcisismo y masoquismo. Conjunci6n de lo
razones de Salazar Mallén, para
grantloso y lo dupr«iabu. Artíai1o ¡nserulo
colocar el epfgrafe del joven Mutis en
en cl ~gundo Congreso ~coanalitioo
su obra. La clave reside en el flwr
Regioln&lt;:nalo. Ahlil de 1983. M&lt;neney, N.L.,
dialéctico vida-muerte. Algo de ello, me
Méxioo.
explicaba anoche, "el inge", cua,uw
Whilmal R M. The negative ego
discutfamos sobre sociopat(a. TlaJelolco, lCl ~S.M.,
idtJal. htemltmlljoomal e l ~ vol.
los halcones, la hambruna, el estallido
46. p.p.183-187.
social... Sí, ahora entiendo mejor el titulo
de la ovela, ¿sabe cómo se llama, 11. Maxx, K. Tesis sobre Feuerbach. Obras
&amp;rogmr. FA.~ Mosa1. Tanol p.p. 7doctor? ¡Viva México! En realidad, lo
l(l
que el hegeliano poeta quiso mostrar,
desde la contradicción.fue: ¡Que vivan 12 ~ J . R Anisocial Behavior. American
Hand booko/ps'JCl,iaJry. Sean! editioo. SiMm
los muertos y que chinguen a su madre
Ariete editor. Basic-Books. New Yorle, 1974.
los chacales!
p.p. 255-26}.

Bibliograffa
L

2

Allllmer, L. kMolog(a yapara/OS id«&gt;l6gic01M
tslodo. &amp;crilos. Editorial Laia, Barcekn, 1975.
p.p. 107-172.

Blos, P. The Gen,ealogy ofthe ego ide.al. The
Psychoanalytic study of the child. Yale
UniversityPRess.NewHaven, Vol.29.1974,
p.p.4348.

13. Reich, W. Análisis del carácter,Ed. Paidós,
Buenos Aires, 1965.
14. n.J,p.20.
15. Salinas, R. L Losmeros meros de Monlt"t'Y·
FA. Tna Libre, Méxioo, D. F. 1983.

1 Freud, S. /ntroductory lectures on
psychoanalysis. The Standard edition. The
Hogarth Press, London, 1971. Vol. XVI
Lectures XXII y XXIII.
4. Freud, S. Character and anal erotism. The
Standard... VolIXp.175.

5. Freud, S. On Narcissism: an inlrodúction. The
Starrlard... Ob.cit.p.100.
6. /lid. p. 101.
7. Freoo, S. The ego anti the id. The Standard. Ob.
cit. Vol. XIX. p. 36.

8. Fromm, E. Sobre métodos y objetivos de una
psicologfa social analftica. Marxismo,
psicoanálisisysupol.Granicaeditor. Buenos
Aires, 1m, p.p. 112-142.

o

16. So&amp;, G. Hlo.Jmexicanosdel nom. &amp; l . ~
Tíerrp&gt;, Mé.xioo, D.F. 1971.
17. Solís, G.H. Los que se creen diosu. Rllralo
hablodo de algunos narcisos. Cuaderno• de
Psiccalálisis, A.P.M., Mé.xico, D. F., Vol. XVI,
nhm. 3 y 4, 1983, p.p. 35.m.
18. Solís, G. HEINarcisonegativo. Uiademolde
~coanálisis, A.P.M.. Méxioo D.F.. vol. IX,
nhm. 1y 2, 1976, P.P: 79-98.
19. Tartakoff, H H The normalpersonality illow
cullure and the novel prize compla.
Psychoanalysis- a general psyclto/ogJ.
Intemational University Press, New York,
1966,p.p. 22-252

20. V on Bertalanffi, L. Teorfa general de lo,
siJtmw, Fmlo de ÜlllllraEcm:Smica. Mmoo,
D.F.1976.
21. Wangh M. El narcisismo en nue.stro tiempo.
(Algunas reflexiones sobre sus orlgenes).
Trabajo~enlaA.P.M.d 18defelmo
de 1980, Mé.xioo, D. F.

No puedo comenzar sin repetir un rito
antiguo de las ciencias sociales: advertir
sobre los límites y las restricciones de lo
que a continuación va a ser dicho. Y
como los ritos no requieren -nunca lo
han hecho- de justificaciones o racionalizaciones, no nos detengamos en
ello. Lo importante es que debe tomarse
este escrito como lo que su título propone, algunos comentarios, y no como
un trabajo hermenéutico, ni tampoco
como un ensayo de interpretación
sobre el pensamiento lacaniano -otra
recurrente y a veces inconsciente
fonna de argwnento o pensamiento ad
hominem-.
La propuesta es ya enigmática: ¿por
qué hablar de la verdad y la ciencia, así,
como cosas y separadas? ¿Es que
puede existir una verdad como cosa?

Esta reificación de la verdad es
probablemente uno de los mitos más rec,irrentes, más persistentes y más
dañinos -si es que un mito puede serlode la filosofía de la ciencia. Es probable
que sea la tradición judeo-cristiana la
responsable de este desatino, ya que en
Aristóteles la cuestión estaba más o
menos explicitada: la verdad era una
cuestión sintáctica; nótese bien: era un
problema relacional y no una cosa ubicable en el espacio de lo concreto.
¿Por qué puede asociarse la verdad
a un imaginario? Creo que no sólo por la
economía de pensamiento que ello supone. Estar en la verdad es asimismo
fuente de segwidad: se está donde se
debe estar y no hay otra alternativa; los

demás, los del otro lado, están excluídos
o deben serlo y para ello podemos recurrir al método que mejor nos convenga: ¡cuántas guerras (¿religiosas?)
no comenzaron aquí!

problema de la verdad sólo tiene sentido en el campo de la lógica simbólica,
es pertinente también hablar de ella en
el campo de lo real, que es una de las
formas en que nos la presenta el texto
de Lacan. Después de todo, el campo
Para aquellos de ustedes que pi- de lo real es el de lo posible: ¿por qué
ensen que este imaginario que recurre no puede haber verdad allí?
al estadio infantil de lo concreto es caricaturesco, déjenme recordarles que en
Hay, al comienzo, como al pasar,
la London School of Economics, donde una referencia a la praxis. Ciertas corrise asienta el Pope, todavía se piensa entes intelectuales que han tendido
que la verdad es como el cielo: un lugar siempre a separar, ya sea objeto y
al que hay que llegar aunque nadie sujeto, ya racional y afectivo, ya espíritu
haya estado nunca allí ni nadie sepa muy y materia, en fin, a pensar en un mundo
bien que haríamos y, lo que es mucho de dualidades maniqueas de la forma
más grave aún, se permiten dar con- más primigenia de desarrollo humano,
sejos sobre cómo hacer para saber si se también han separado teoría de
está más cerca o más lejos. Y la metáfora práctica. Digo práctica y no praxis, aunno nos parecería más ridícula por auto- que muchos aún la confundan y digo
contradictoria cuanto por inerte y adi- teoría en el sentido aristotélico. Es jusaléctica: una vez alcanzada, no hay sal- tamente allí donde debemos insertar la
ida ni retomo; el deseo colmado, la fe- praxis, como comunión de estas dos forlicidad alcanzada: ¿quién quiere salir de mas de operar sobre el mundo y como
alli?
síntesis que expresa la naturaleza del
homo faber: el hombre como transforEs que la historia, que nos ha obli- mador de la realidad. Esta es la única
gado a desalojar ese firmamento muchas aventura humana con sentido: la de un
veces, no reconoce la tragedia humana: ser humano que produce represenla historia no es responsable de nuestra taciones y que confiere valor simbólico
compulsión a la repetición ni de nuestra coexistente con la materialidad del olr
incapacidad para tratar con ella. ¿Por jeto producido, por más concreto y maqué, si tantas veces hemos sido desa- terial que éste-sea. Noción no siempre
lojados de la verdad, insistimos en clara aún en nuestros más iluminados
volver a ella? ¿Por qué, si la verdad no epistemólogos que -otra vez el pensapuede más que pertenecer a lo real o lo miento infantil- no pueden superar la
simbólico, insistimos en ubicarla en lo ilusión de lo concreto. Toda ciencia
imaginario?
debería ser una praxis -aunque haya
Aun cuando he sosten.ido que el cosas con etiqueta de "científicas" que

....

\;l

�no lo sean- y la praxis es siempre
científica en la medida que intenta reducir ambigüedad semántica en el complejo de acción y que tiende a operar en
un sistema formal de representaciones
haciendo el cálculo más preciso y al sistema más eficiente en el ahorro de energía. Es por esta praxis y por esta concepción del ser humano por la que no
podemos aceptar las tesis de quienes reducen aquél a un mero organismo. No
hay psicología de los organismos
porque en los organismos no hay
símbolos ni procesos simbólicos que
conduzcan la acción y que le den sentido.

c-,1
~

intelectualidad de· habla alemana estaba
en esa época y todavía hoy, dividida en
una cuestión que es, a mi juicio, falsa,
pero no por ello menos poderosa. Se
trata de la oposición entre Naturwissenchaften y Geisteswissenchaften,
distinción que algunos otros de habla no
germánica también se empeñan en mantener. Siguiendo el esquema simplista
ya denunciado de la obligatoriedad de
la opción a un único dilema, había que
optar por colocar al psicoanálisis en
alguna de las categorías. En el plano de
las ciencias de la cultura -filosofía incluida- el punto de partida era la especuJpción y todo el discurso se sustentaba
en ella. Freud, por formación pero Esta praxis, constituyente de la cien- nunca nos cansaremos de insistir en
cia en su historia, tiende a olvidarse -o ello- mucho más por su propia praxis, no
así lo parece- en ciertas aventuras in- podía resignarse a aceptar la especutelectuales; todas las épocas del desar- lación como vía metodológica' al conorollo humano han conocido esto, pero cimiento científico. Sus relatos sobre sus
ahora, con el conocimiento conciente propias experiencias lo ponen de manide la dinámica de ese proceso el olvido fiesto: en su artículo redactado para una
ya no puede ser de buena fe y no por enciclopedia (Freud, S. 1923) nos dice
eso menos imperdonable. Lo que que es imposible entender el psiquiero decir es. \que confundir ciertas coanálisis sin remitimos a su historia.
modalidades de especulaciones teóri- ¿Cómo nos cuenta Freud esa historia?
cas apráxicas con hacer ciencias es de Como una relación entre experiencias,
mala fe, por más' buenas intenciones que observaciones, especulaciones y desase intenten tentar.
rrollos conceptuales, además de acciones humanas con significados y conY es en la perspectiva de esta praxis
tenidos específicos. Lo importante es
como debemos interpretar el denomque no puede admitir que sea la especuinado cientifismo de Freud o, para delación a partir de algunos conceptos
cirlo más claramente, la posición cogni-·
básicos definidos previamente sino la
tivo-valorativa que Freud tuvo ante el
resolución a problemas de observación,
proceso científico. Y eso es posible si
corregidos por la experiencia y el posexaminamos el contexto en que Freud
tulado de teorías siempre provisorias lo
desarrolla su pensamiento científico: la

que caracterice al proceso científico.
Obligado a optar, su definición es clara:
el psicoanálisis no pertenece a las ciencias del espíritu aunque pueda contribuir enormemente al progreso de
éstas.
Algunos años antes había anticipado
en forma explícita esta concepción de la
ciencia: en "Introducción del narcisismo" (Freud, S. 1914), en el debale
entre especulación/observación ver1111
claridad, declara preferir la observación y las consecuencias de ella a
cualquier otra posición metodológica.
Después de todo, la claridad con~
por sí misma no asegura el progreso
científico y otras ciencias, en especial la
física, pasa por un momento en el que
sus conceptos fundamentales estm
siendo cuestionados. Así veía Freud la
actividad científica: como una serie de
desarrollos a partir de observaciones,
donde las observaciones eran la guía
del proceso y las especulaciones a pir·
tir de esas observaciones debían ser desechadas por la primacía de éstas. Pero
no se engañaba con el espejismo de la
empiria: en un texto casi simultJneo a
éste (Freud, S. 1915), sei'iala que la actividad inicial del proceso científico, esa
descripción de fenómenos que luego
serán agrupados en complejos más «·
denados y conectados, es reali7.ada
aplicando a ese material de observaci61
ciertas ideas abstractas inevitables que
el mismo p~o habrá de afinar a los
efectos de lograr mayor exactitud Y
eliminar la contradicción. En resumen.

un ¡roceso científico es un complejo de

acciones que incluye observaciones
guiadas por ideas que a su vez son corregidas y precisadas por otras observaciones que deben mantener la primacía en el proceso. Esto, por lo que
hace a la cuestión espistemológica;
quedaría sin embargo el tema de la clasificación de las ciencias y la ubicación de
la psicología y el psicoanálisis en él
como un problema recurrente. En Jo
personal, también en este tema creo que
es una de las tantas cuestiones sin sentido que tratan algunos pretendientes a
filósofos de la ciencia.
Sin embargo, para demostrar por
qué la cuestión pareció importante ,debemos recurrir a algunas citas más.
En 1883, Wilhelm Dilthey (1966)

había publicado una lnJroducción a las
ciencias del esp{ritu donde sei'ialaba
que el conjunto de fenómenos denominados ciencias podían ser divididos en
un sistema bimembre donde se colocaba, por un lado, la ciencia natural y
por el otro, a una categoría que no tenía
ncxnbre Y que Dilthey admite que sería
CODveniente denominar ciencias del
espíritu. Recordemos que la física había
sido tratada como una filosofía natural y
que a mediados de ese siglo, en Francia,
&lt;:omte había desarrollado otra clasificación de las ciencias de la que Dilthey no
~ tener noticia alguna (la clasifica~ de las ciencias, además, ya había
Stdo Planteada por Platón). En 1900,
al .
~ &amp;Wen que para algunos pasa por ser el
lllldador de la psicología científica, w.

Wundt, publica un trabajo (Wundt, W.
1911) donde se vuelve a poner la cuestión sobre el tapete. Después de declarar que la clasificación de las ciencias es
una cuestión de la filosofía, ya que
aquélla supone un estudio comparativo
y, aparentemente, la objetividad se perdería si alguna ciencia en particular intentara la solución, pasa a formular los
criterios clasificatorios, los que para
Wundt se dan en dos dimensiones. Por
una parte, la relación formal/real, que
Wundt no tiene muy clara como un sistema de oposiciones, lo cual no impedirá
que el mismo dislate se repita en el pope
Y en alguno de sus ventrílocuos. Por
otro lado, la distinción según tres aspectos tampoco muy explícitos: el fenomenológico, el sistemático y el genético.
Total, que la psicología queda como una
ciencia del espíritu y fenomenológica.
No tenemos noticia de cuán directamente llegaron a Freud estas ideas,
pero es evidente que estaban presentes
en el espíritu de la época. Aparentemente, no conoció las obras de Dilthey
y de Wundt, pero es muy difícil afirmar
enfáticamente esto. Que la cuestión de
la clasificación de las ciencias le preocupaba, no obstante, es manifiesto por el
hecho de que en 1925 volverá a ocuparse de ello. Su insistencia en ubicar a
la psicología y al psicoanálisis entre las
ciencias naturales tiene como marco una
concepción de la ciencia: si otras ciencias de la naturaleza, como la física y la
botánica, no disponen de conceptos
claramente definidos, ¿por qué exigirle
a la psicología y al psicoanálisis este

requisito?, y Freud pensaba -y aquí estuvo su error- que en las ciencias del
espíritu eran posibles estas definiciones
de nítidos contornos y estos conceptos
básiC&lt;?s claros; por ello probablemente
y no por otras razones epistemológicas
es que insistía en esa ubicación del psicoanálisis en el concierto de las ciencias.
Y a Lacan le disgusta la idea de unas
ciencias humanas. Y estamos de acuerdo: no hay ciencias sobre el hombre
sino ciencias para el hombre, que son
del hombre.
Siendo las ciencias para el hombre,
este es el aspecto -y no el de la objetividad- el que se cuestiona cada vez
que se hace ciencia. Para ponerlo con
ejemplos: mientras se trataba de puntos
de partida diferentes, los sociólogos estadounidenses y soviéticos estuvieron
insultándose mutuamente y reclamándose carencias. Hoy en día, en la
medida en que ambos regímenes han
llegado al convencimiento de que es
necesario buscar mejorar la "calidad de
vida" podemos ver a los sociólogos de
ambos bandos dialogar e intercambiar
puntos de vista convencidos de que sus
opiniones -¡y en menor medida, sus acciones!- conducirán a ese mundo
soi'iado. Es decir que el problema de la
objetividad y la ideología se resuelven
cuando el objetivo de la praxis es coincidente, aunque sea en lo imaginario.
Para mí, esto es lo que explica todavía
hoy y con mucha claridad, las divergencias (llámeselas ideológicas o como se

vl
vl

�Si lo que hemos venido diciendo Círculo de Viena? Quizá porque mna
quiera) que existen entre escuelas de
podremos romper con la Welt~
pensamiento -psicoanálisis incluido, tiene algún sentido, el problema del ob- schauung, quizá porque la confusim
aunque esto pueda dolerle a muchos-. Y jeto "objetivo" de la ci~cia no es~ entre imaginario, simbólico y real CI
un consejo como corolario, aunque ya que el problema del objeuvo del obJeto. omnipresente.
se ha dicho que los consejos no . son
y estamos instalados ya en el centro
Pero volvamos a lo que nos dice
dichos para ser seguidos: la reducción del remolino: ¿cuál es el objeto (sujeto)
Lacan.
Yo creo que el objeto es sujeto
de las divergencias en cualquier campo de la ciencia?
porque es predicable y por lo td)
científico (encore el psicoanálisis)
y para poder contestamos a esto porque puede ser introducido ~ la
podrá ir desapareciendo cuando. ~
analice y tome conciencia de los obJeU- quizá debiéramos dar un largo rodeo o cadena del significante. Introduciendo
abrir un extenso paréntesis que así, el objeto de la ciencia tiene sen~
vos de la praxis.
comience por cuestionamos sobre el en la inclusividad de las relaciones sm(Para aquéllos que puedan pensar por qué de la pregunta misma.
tagmáticas y paradigmáticas y no puede
que cómo puede ser que Marito Tarug,
ser ubicado fuera de ellas pero (aqu(
El aquinate había distinguido, lo que hay que remarcr este pero) n~ ~
investigando en su laboratorio, pueda
tener en cuenta éste objetivo de la no parece estar claro para sus con-tem- nada que ver con el estatuto de cientifipraxis, pennítanme recordarles que hay poráneos, entre el / ormaliter acceptum cidad. En otras palabras, porque
aquí, también, una confusión epis~- y el materialiter acceptum que sólo se siempre hay alguien que parece 1111
mológica: la ciencia no es lo que Marito alcanza por aquél. El objeto material querer entender, que no será la "conqueda indeterminado ya que acce:&lt;1e- strucción del objeto" lo que hará nm
0 Carlitos puedan hacer, sino un sistema
que a su vez es un subsistema del social mos a él por la mediación del obJeto científico un dominio, incluido el psiy que posee leyes de estructura pro- formal, pero es éste el alcanzable Y el coanálisis.
cognoscible. Cuestión epistemológica
pias.)
Si se entiende lo que he señalado CI
que se hace ontológica y vicev~r~ Y
Lo que diferencia al "conductismo" que a veces está dominada por la 1_lus1ó~ otro lugar sobre la ciencia como un et
de otras perspectivas es que siempre ha de lo concreto que cabe en lo imagi- tado posicional en un campo estrUClldl.
tenido interés en controlar la conducta nario.
es justamente ésa la diferencia: no bl7
-al menos el "conductismo skinneriaobjeto porque la ciencia no busca obQue la cuestión fuera escolástica - jetos sino que los interpreta de •
no" -; y lo que lo hace inadmisible,_m~
allá de cualquier discusión sobre su c1enn- histórica y también ideológicamente- no manera particular en un campo de r#'I'
ficidad, es precisamente esa pretensión. impidió que fuera retomada por algunos denadas. La cientificidad está dada~
(Podríamos seguir desarrollando una pensadores del siglo XX que _al la praxis y la intencionalidad dedudlll
gran serie de asociaciones sobre las mezclarla con algunas ideas del uruv- de ella y no porque se clasifique •
consecuencias de esta búsqueda de ob- erso conceptual bachelardiano pro- objeto o porque se use una me~ologfl
.jetivos; incluyendo también la rehuída dujeron un explosivo coctel. ¿Por qué que suene a ritual (porque el. ~tual er,
cuestión de la Weltanschauung, la diferencia formal/material (como otra vez, compulsión a la repetición ya
también el deseo del analista y la de un oposición que en algún tiempo no ~e) es necesario recalcar una vez m'5
escrito digno también de Lamennais, tiene que marcar una ruptura epi~te- eso está en contradicción con la idea
mológica para distinguir un campo cien- búsqueda, no ya de la verdad sino
sobre la indiferencia en ciencia.)
cia/no ciencia que le preocupó al

nuevas conexiones).
1m un pasaje del texto, Lacan cita
una frase de Lenin que nos arrostra la
relacicSn entre verdad y poder. Ya he-

mos insinuado que en la medida en que
d cooocimiento se produce con el objetivo de transformar la realidad, ha
habido históricamente una conexión
entre el ejercicio del poder y el apoderae del conocimiento: el funcionamiento del mundo actual nos muestra a
cada paso la relación estrecha entre el
dominio de un grupo a otro, de una sociedad a otra, de una cultura a otra y la
función de los conocimientos o al menos
de la información que se po~; ejercicio que se hace actitudinalmente más
psicc)pmico cuando se confunde ese
conocimiento con la verdad. Quizá esto
~ una puntada para entender por qué
esa continua y recurrente referencia en
su obra al desplazamiento del sujeto·del
SUJQesto saber. Porque ese supuesto
saber es el lugar imaginario del conocimiento, el lugar del espejismo. Porque
d saber, para ser tal, debe proporcionar
111 dcxninio total de la praxis, lo cual se
hace imposible para cualquier individuo
hoy en día, cualquiera sea su lugar. Por
lo tanto, la pretensión de ubicarse en el
saber es una aspiración imposible. Pero
distingamos para entender: que pretendamos saber que el lugar del saber está
vacío no impedirá que haya quienes
constantemente deseen ocuparlo. Toda
epiaaoo1ogía debe diferenciar las posibilidades y los caminos de acceso al
c:onocimiento de Marito o Carlitos de los

que sigue el colectivo humanidad, aunque ese colectivo no sea homogéneo y
la cuestión del saber planteé hegemonías en su interior. Quizá la contradicción que nos propone Lacan sea
irresoluble: ¿cómo hacer que la cuestión del saber que nos permite el poder
de transformación no se derive al ejercicio del poder? Porque tampoco podemos apoyar la indiferencia -o cualquiera
de las otras formas de no compromiso
que pretenden pasar por la asepsia objetiva, espejismo en el que muchos (y no
solo inconscientemente) han caído-,
dado que se trata de proponer algún
objetivo que posibilite trazar algún
rumbo (siempre las metáforas espaciales!)
.
Si a la contradicción lógica le agregamos la marcha de la historia, no podemos menos que ser pesimistas: no pocas
de las divisiones entre "corrientes" o
"perspectivas científicas", incluidas las
del psicoanálisis mismo, tienen en su
origen la no aceptada, denegada, cuestión del poder.
Si todo sistema teórico contiene una
utopía, quizá esa podría ser la utopía de
Lacan: el saber que es utópico pero al
cual debemos acceder para producir
esa transformación (corolarios de esto
serán, indiscutiblemente -y son cuestiones a las que renuncio voluntaria y
concientemente a tratar- el problema de
la acción del psicoanalista y su cura).

siera revisar brevemente el tema de la
magia y de la religión en sus vinculaciones con la ciencia, tal como las insinúa Lacan al final del trabajo. Pareciera que hay, implícitamente, una
adopción de las ideas de Aristóteles alrededor del problema de la causa. De
las cuatro clásicas, Lacan sólo trabaja
sobre tres, dejando a un lado
(¿olvidando?, ¿negando?) una cuarta,
la final, que es justamente el punto en
el que hemos insistido en estas especulaciones. Independientemente de
nuestro juicio sobre la obra del estagirita, me parece difícil tomar su teoría de
las causas de manera parcial, máxime
cuando (allí donde Lacan divide, yo
encontraría la unión) lo que hace eficaz a la religión, la magia y la ciencia sin considerar las operaciones técnicas involucradas- es esa causa final:
algo que pretendemos alcance a ser lo
que creemos es la realidad. Y no me
parece que la especificidad del psicoanálisis sea el haber acentuado su
aspecto de causa material, lo cual, si
cabe, podría predicarse del inconsciente.

Y tampoco que la correspondiente
entre psicoanálisis y magia sea el que
ésta coloque la verdad de su causa en
la causa eficiente, dado que ambos -y
la ciencia también- aspiran a hacer del
cambio la causa de su nuevo acceso aunque la religión en su aspecto de
magia sea compulsión de repetición-.
La diferencia estaría, como ya lo ha
Hablando de la acción y además,
marcado C. Uvi-Strauss, en el origen
para terminar estos comentarios, quidel mito: tesoro individual para el

�Cuadernos de la revista

DBSLJNDI
Cuaderno núm. 4

LENGUAJE Y ESTILO
Jozef IJsewijn*

sujeto del psicoanálisis, tradición colectiva para el "enfermo" del charnán.
(Lévi-Strauss, C. 1968). Yen todo caso,
lo que el psicoanálisis posibilita, lo que
no ocurre en los otros modos, es la
comprensión de la incidencia del significante en el proceso, comprensión
que en las otras perspectivas tendrá
vedado su acceso a lo consciente.
Pero llamar a esto verdad, aunque sea
con minúscula, se me antoja demasiado
pretencioso.

Referencias

biblíográficas

l. Introducción

Dilthey, W. 1966.lntroduccióna las ciencias del espíritu, Madrid: Revista de
Occidente.
Freud, S. 1925. Presentación autobiográfica, en FREUD, S. 1976. Obras
completas, XX, Buenos Aires: Amorrortu, 3-70.

\

Freud, S. 1923 .Dos artículos de enciclopedia: "Psicoanálisis" y "Teoría
de la libido", en FREUD, S. 1976
Obras completas, XVIII, Buenos
Aires: Amorrortu, 227-254.
Freud, S. 1915. Pulsiones y destinos de
pulsión, en FREUD, S. 1976 Obras
completas, XN, Buenos Aires: Amorrortu, 105-134.
I1

Freud, S. 1914. Introducción del narcisismo, en FREUD, S. 1976 Obras
completas, XN, Buenos Aires:
Amorrortu eds. 65-98.
•N.B. Setillla de algunos comenarios. sin preoru·
pacióndeorganización,apartirdel textodeJ. LaClll ''Uláefl:ia y )avadad'',~ deapertwa del

seminario dirigido por a en el • escolar 1965-66
en 1a&amp;:ae Ncxmale~ sooreFJ objelodel
psicoa,rílw,ypllDcaloenvemoo~enlos
Esailos, en la primem edición en d tomo 1y luego,
en lade 1984, en el km&gt; 2

1

I

I

I

/

Lacan, J. 1984. Escrilos 2, México: Siglo
XXI.

¡
1

I

1

Lévi-Strauss, C. 1968. Antropología
estructural, Buenos Aires: Eudeba.

!

Wundt, W. 1911. Introducción a la

ftlosofl.a, Madrid: Daniel Jorro.

.I
1
1

I
¡

El estudio del lenguaje neolatino -si admitimos hablar en
ténninos tan generales- está estancado en sus incipientes
estrados. A excepción de un capítulo sobre el estilo de la
prosa latina en el viejo libro de E. Norden, en el cual
claramente encarece la importancia del ciceronismo, hay
algunos artículos de O. Xluge, M.W. Croll, Fr. Blatt y J.
Usewijn, en los cuales estos autores ensayan señalar algunas
características generales de la lengua neolatina Hay también
dos o tres estudios de la lengua científica (Olschki, Benner
y Tengstrom), además de algunas contribuciones más o
menos extensas, las cuales examinan el latín escrito en una
línea de autores mayores: en Italia, Petrarca, J.J. Pontano,
T. Campanella y G. Pascoli; en los Países Bajos, Erasmo,
Macropedio y Bultelio; en Alemania, Lutero; en Francia,
Catvino; en Inglaterra, Tomás Moro; en Finlandia, H.
Porthan yen Polonia, Dlugosz y Janicius. Un cierto número
de ediciones y monografías también incluyen notas
lingüísticas, pero éstas se reducen a veces también a una
lista de supuestos neologismos o conspicuas partidas de la
gramática ciceroniana.
A la fecha no hay un diccionario neolatino, pero hay
J)OCOS índices completos sobre algunos importantes autores

neolatinos: las Cartas familiares de Petrarca, la Utopía de
T. Moro, los Dramas de H. Grotius, el Novum Organum de
Fr. Bacon, la Ethica de Spinoza, las Obras teológicas de E.
Swedenborg y los textos del Concilio Vaticano l.
Desde 1973 HL contiene un Instrumentum
lexicographicum, lista de términos encontrados en cada
volumen y sin embargo no registrados por otra parte en los
diccionarios de latín clásico o medieval. Una tarjeta índice
de tales palabras, compiladas porel profesor Paul Blackford

como un trabajo preliminar para un diccionario neolatino,
se localiza en el Departamento de inglés de la Universidad
occidental de Ilinois en Macomb. Para una nueva iniciativa
en Italia, véase G. Strabile, ''Per un Thesaurus mediae et
recentioris Latinitatis. Un iniziativa del Lessico Intellettuale
Europeo'', Studi Medievali, 3a. s., 23 (1982), 441-445. Por
cuestiones prácticas, es indispensable mencionar los
principales diccionarios de latín clásico y medieval.
Los fundamentales diccionarios clásicos son el Tesaurus
Linguae latinae (en proceso: hay publicadas las letras AM, O, P-Paratura y Porta-Praefiguro) y el Lexicon totius
Latinitatis de Forcellini. Para uso diario, prestan excelente
servicio los siguientes: C.T. Lewis y C. Short, A latin
Dictionary (Oxford), K.E. Georges, Ausjührliches leteinischdeutsches Handworterbuch (Basilea-Stuttgart) yF. Gaffiot,
Dictionnaire illustré latin-francais (París), el cual existe
también en una versión latín-italiano [en español A. Blánquez
Fraile, Diccionario latino-español (Barcelona, desde 1946),
que en muchísimos lugares es una mala copia del latinofrancés de Gaffiot].
Hay una gran variedad de diccionarios de latín medieval.
El Glossarium mediae et infimae Latinitatis de Ducange es
particularmente útil para los historiadores; el Mediae
Latinitatis lexicon minus de J.F. Niermeyers y C. Van de
Kieft, (Leiden, desde 1954); éste ya se completó en 1976.
Muchos de los más nuevos lexicones y glosarios están
estancados y no completos, a saber, el Mittellateinisches
Worterbuch bis zum ausgehenden 13. Jahrhundert (Munich,
1%7), el cual empiei;a con A, mientras elNovum Glossarium
Mediae Latinitatis ab anno DCCC usque ad annum MCC
(Copenhague, 1967), comienza con L. Hay también el
nuevo y conciso Dictionnaire latín francais des auteurs du
Moyen-Age de A. Blaise (Turnhout Bélgica, 1975), el cual,

•Joi.efUsewijn, "Language and style", en Companion to Neo-LAtin Studies. North-Holland Publ. Co., 1977, capítulo V, pp. 237-253. El propio autor se tomó
la molestia no sólo de revisar mi traducción, sino de adicionarla con nuevos conocimientos y nuevas aportaciones bibliográficas, oosa que yo personalmente
le l&amp;nde1.e0 y le habrán de agradecer los estudiosos de la nueva cultura neolatina: Gracias, profesor Usewijn. N. del T.

�en las pp. Vll-IX, enlista otros diccionarios de latín medieval,
tanto viejos (L. Diefenbach, C. Maígne d' Amis) y nuevos,
a saber, los "nacionales" para la Gran Bretaña (R.E.
Latham, desde 1974), Polonia (M. Plezia, desde 1953),
Suecia (Ulla Westerbergh y Eva Odelman, desde 1968).
Finlandia (R. Hakamies, 1958), Italia (F. Amaldi, 3 v.,
Florencia, 1970), Yugoslavia (M. Kostrencic, desde 1973)
los Países Bajos (J.W. Fuchs, desde 1970), Cataluña (M.
Bassols de Climent, desde 1960) y, último pero no menor,
el Glossarium Mediae et Infimae Latinitatis Hungariae
(Budapest-Leipzig, 1901; reimpreso Hildesheim, 1970), el
cual, juzgo, ayuda particularmente para la terminología del
moderno latín.
El moderno latín científico es él mismo, un problema,
puesto que no hay adecuados índices de palabras, excepto
quizá para términos botánicos: W. T. Stearn, Botanical
Latin (Londres, 1966; 2a. ed., 1967). Además los significados
de tales términos técnicos pueden haber cambiado en el
curso de los siglos, como uno puede ver en la lista de ciento
treinta y una enfermedades examinadas por A. Huttman en
su artículo sobreJoannes Honterus (HL, 23 -1974-, 128-144
-pp. 136-139-).
Algunas veces, por tanto, puede ser provechoso consultar
viejos diccionarios bilingües y listas de palabras como las
de Comelius Kilianus (Dictionarium teutonico-latinum),
Samuel Pitiscus (Lexicon Latino-belgicum), Franciscus Pomey
S. J. (lndiculus Universa/is) y muchos otros, especialmente
para la correcta interpretación de voces técnicas y terminología
perteneciente a la vida diaria (comida, vestidos, animales,
etcétera). También hay viejos lexicones técnicos en existencia,
como el Lexicon philosophicum de R. Goclenius (Frankfurt
M., 1613), el Lexicon Theologicum de J. Altenstaig y J.
Tytz (Kmn, 1619, reimpr. Hildesheim, 1974) o el Lexicon
novum medicum de Stephanus Blancardus (Leiden, 1702;
ediciones más recientes tienen el título deLexiconmedicum
renovatum), los cuales pueden ser provechosos.
Generalmente hablando, el latín humanístico fue un
consciente retomo a los brillantes ejemplos de la época
clásica y una restauración de los principios básicos, los
cuales sirvieron de fundamento al estilo de los clásicos.
Durante la Edad Media, estos principios fueron olvidados
por algunos, pero no por todos -dependiendo del lugar y la
persona.

r-1

Los dos principios dominantes fueron la Latinitas y la
Elegantia: el correcto y refinado uso del latin puro y
genuino. Este latín evita cuidadosamente barbarismos en el
vocabulario y solecismos en la gramática Aplica las sanas
reglas de un sobrio arte retórico y presta particular atención
a la eufonía, la cual puede ser más decisiva que la estricta
gramática misma: recuérdense los consejos a los escritores
del antiguo gramático Diomedes: "Semper euphoniae
invigilandum est, quia euphonia in dictionibus interdum
plus valet quam analo gia vel regula praeceptorum.'' 1 Fue
precisamente esta exquisita sonoridad del latín clásico la

que cautivó a Petrarca como a un niño, sin embargo a
entendió antes el significado de la sentencia, la cual le hi7.0
escribir a Tomás de Mesina: "eloquentiam... caeteris relnu
esse anteponendam''.2
En razón de perseguir y efectuar su noble propósito los
humanistas retomaron a las fuentes, principalmente a los
autores clásicos. Empezaron a estudiar estos trabajos en vez
de las recientes gramáticas medievales versificadas, taks
como el Doctrinale de Alexander de Villa Dei y el Grecism&amp;t
de Ebrardus Bethuniensis. Expulsaron también de las~
estos horribles y especulativos tratados forjados por los asf
llamados escolásticos modistae -o autores de Modi
significandi- por los cuales muchísimos alumnos,
incluyéndose Erasmo,3 estuvieron amargados y fastidiados
a muerte. Paso a paso los humanistas tuvieron que aprender
de nuevo el olvidado arte de una armoniosa frase y verso
clásicos y les tomó más de un siglo en alcanzar este
empeño. Pero esto fue un mérito: cualquiera solamente
tiene que comparar el hexámetro de Vida o Sannazaro al de
Walter de Chatillon o Joseph de Exeter, o colocar las caiw
de Erasmo junto a las Epistolae Obscurorum Virorum. Sin
embargo, en las Epistolae la intención satírica exagm
algunos rasgos del reciente latín medieval, como un conjUIIIII
que fielmente refleja el estado del latín en la decadente
época escolástica.
Los humanistas estuvieron agudamente atentos al camlio,
el cual ocurrió entre 1350 y 1450. El ilustre pedagogo
Guarino da Verona, quien constantemente perfeccionó~
latín a través de los años escribió a su hijo Nicolás acerca
del estado del latín en su juventud, parecidos en mucho a los
métodos que Erasmo escribió sobre sus juveniles experiencim
en las escuelas holandesas.4
Desde el siglo XV en adelante.diferentes perspectivas
sobre el estilo conducen a violentas discusiones y argumentm
entre representantes de divergentes corrientes y escuelas.
Puristas tales como Paulus Cortesius promovieron IDI
exagerado culto a Cicerón; pero estos puristas fueron descrilm
como monos más bien que como hombres por autores má.1
moderados tales como Angelo Poliziano.s Poliziano tuw
gran éxito entre los estudiantes del norte probablemente
porque sus cartas fueron publicadas en muchas ediciones.
En los Elementa rhetorices de Melanchton (1531) hay IDI
interesante testimonio concerniente al rechazo del PolizianO
y al creciente éxito de Cicerón entre los hombres nm
viejos:
Rectius igitus hlmc [Ciceronem] imitabimur quam alios.Nos adulescentuli incidimus in Politianum et posterioraD
Pliniwn, quorum nos invitabant subtiles argutaeque senrentiolar,
quibus abundat interque...argutiae illae sententiarum et be1lc
dicta mirum in modum amantur a iuvenibus et imperitis, et
placent in shcola ludentibus, sed in seriis negotiis nihil Cll
ineptius atque inanius illis affectatis argutiis. Quid autal
assequuti sumus horum lectione? Primum aridioris fadi
sumus, cum natura parum uberes essemus...6

Gracias a Pietro Bembo, secretario del papa León X, los
ciceronianos ganaron un baluarte en la Curia Romana,
donde su influencia subsistió -con algunos altibajos- hasta
el Segundo Concilio Vaticano y la muerte de su último
inrransigente representante, el cardenal Antonio Bacci (muerto
e120deenero de 1971). Este hombre fue tan purista que él
mismo no quiso ceder a usar su propio título de cardenal:
prefirió hablar de Patres Purpurati.1
El latín ciceroniano fue adoptado en un más razonable
método como la base para la enseñanza del latín en la
mayoría de las escuelas de latín desde el siglo XVI en
adelante. El radical ciceronianismo fue materialmente
ridiculizado por Erasmo en su Ciceronianus (1528). Este
diálogo encendió la ira de ciertos italianos, tales como
Ortensio Lando8, y del francés Stephanus Doletus, quien
contestó con suDialogus de imitatione Ciceroniana (1535).
Sin embargo puede señalarse lo siguiente: la posición de
Dolet para Cicerón solamente la aplica para el trabajo
literario; admite terminología técnica no ciceroniana para
amenas artes y ciencias, y, finalmente, no quiso que se usara
este sublime latín para la ordinaria conversación cotidiana.
No todos los humanistas comulgaron con este culto a
Cicerón. Algunos de ellos mejor gustaron de los apuleyanos
colores, como fue el caso de Philippus Beroaldus padre y su
escuela boloniense. En el tardío siglo XVI prevalecieron,
no obstante, otros gustos. Lipsius se cambió del Cicerón de
su edu_cación jesuítica al Séneca de sus estudios estoicos y
al Tácito de su crítica textual. Tácito también determinó el
estilo de los trabajos históricos de Erycius Puteanus su
discípulo y sucesor en Lovaina. Aproximadamente al mi~mo
ti~mpo un radical anticuarismo se volvió popular. A una
c1e":8 di_s~cia, Poliziano empezó, ya a los ojos de algunos,
~ mclinac1ón: las objeciones a él resuenan en los Threnodia,
versos 81-82 (1548) del flamenco, Livinus Crucius:
Sunt quibus est visus nimis antiquarius esse
Angelus, et nimium desita verba Joqui.9

. Los filó_logo~ del tardío siglo XVI (se apodaron ellos
~smos anticuanos) fueron en busca del mayor número de
mverosúniles arcaísmos con los cuales rellenaron su prosa y
SUS versos, de modo que los hacen comprensibles solamente
Por los correligionarios. Un precursor fue J.L. Vives en las
JltX!uetlas composiciones.
senis~ Aedes le~um. Micha~l Abel de Frankfurt/Oder
. gió la prunera sáura de sus Musai undecumanae seu
1
f!t_Ptae versificatoriae delibatio (Praga, 1591) a estos "Luc~os" o "Pacuvianos". El no solamente imitó sus extrava~ias, sino que irónicamente la condimentó con macarróllQs palabras -otro extremo en materia de vocabulario:

:"!'l

Ergo, pape, nova materies, nova pullulat ultro
Versificatorum compagnia, Iasonis olim
ceu &lt;lentita seges turmas adolevit in acreis
H~eusque labor tot in ora resectilis hydrus;
v~i~catorum, qui non trivialia vulgo
lllXununt, aut quod praesens intelligat aetas,

satumalitios sed hiantia murmura ructus,
et tripodis genus Euboicae, quod mentis inhorrens
emotae Stygis Pytho bacchatur ab antris,
aut quod barbaries olim Saliaria mugit
dogma recens, et quo mens infatuata coryza,
ipsi non dubitat praefigere theta Maroni,
nedum alis, isthaec qui non reverenter adorant
adque aliquis, non sons alias, id Jacte dearum,
Ambrosium mel, Pieridum admirabile nectar,
hanc soldam Geni mercem regaliter axat. ..

Finalmente nunca alguien podrá olvidar que modernos
latinistas fueron perfectamente capaces de cambiar
completamente su estilo, de acuerdo con las necesidades de
cada trabajo. Pico della Mirandola escribió su Oratio de
dignitate hominis en hermosos periodos clásicos, pero le
añadió sus tesis filosóficas en ''parisiense' ' o latín escolástico,
porque (como él mismo observa) éste era el propio estilo
para la filosofía escolástica. Un parecido ejemplo,
completamente moderno, es la sátira políticaD idymi clerici
prophetae minimi Hypercalypseos líber singularis (Zurich,
1
1815), º escrito en latín bíblico, no obstante que su autor
ciertamente aprendió latín ciceroniano en la escuela.

2. Vocabulario
Lo siguiente es una muy breve revisión de los más notables
y característicos rasgos del vocabulario neolatino.
Hay, por supuesto, grandes diferencias individuales en
vocabulario, pero cada quien, al menos, evita barbarismos
hasta donde es posible. Esto no significa, sin embargo, que
solamente se usen palabras estrictamente clásicas en sus
antiguos significados profanos y cristianos. Excepto para
los ciceronianos radicales del tipo erasmian como Nosoponus,
quien llama a una monja cristiana Virgo Vestalis en vez de
monialiso simplementesoror, los autores neolatinos usaron
el lenguaje de una manera viviente y flexible. A sí mismos
no se preguntaron -como modernos filólogos lo hacen
usualmente para composiciones- si a una palabra de regular
acuñación latina le sucedió o no ser hallada en un antiguo
texto. Buc::é fue amante de sustantivos terminados en -tor y
los usó siempre que fue posible: son un típico rasgo de su
estilo. Muchas de las palabras que usó no están en fuentes
romanas, pero son, sin duda, completamente buen latín.
Después de todo, ¿quién nos puede decir que no fueron
encontradas en alguno de los innumerables libros antiguos
que se han perdido? El purista Facciolati condenó algunas
de estas palabras, pero cuando fueron recobradas partes del
De Republica de Cicerón por Angelo Mai, en el siglo XIX,
algunas de ellas aparecieron en este texto(!). Lo mismo se
aplica para otras clases de palabras, tales como los diminutivos,
de los cuales los humanistas en general gustan muchísimo.
Unos pocos años después fue descubierto en un manuscrito
de Verona un breve Liber ad Renatum monachum de
Asterius Ansedunensis (cerca del año 400). Contiene tres

�diminutivos, los cuales hasta aquí no habían sido encontrados
en la antigüedad: taurinolae (elegantes zapatos de damas),
carulus y nonnulus. Por tanto, zqué? Además parece ser
totalmente cierto que por un largo tiempo algunas palabras
sólo oralmente sobrevivieron. Un típico caso es el verbo
caespitare (tropezar), el cual puede ser encontrado por
todas partes de Europa en tardías fuentes medievales y
neolatinas hasta elNicolai Klimii /ter Subterraneum (1741)
de 'L. Holberg, pero el primer texto antiguo en que fue
empleado no apareció hasta el siglo XX.11
Muchas palabras latinas medievales sobrevivieron en el
neo-latín, aunque con todo es verdadero que obvios
barbarismos fueron eliminados cuando era posible y
reemplazados con buenos y convenientes ténninos griegos
o latinos. Así canicida -matador de perros, función pública
en los pueblos medievales- quedó en uso porque es también
latín como el clásico matricida, pero stufa cambió a
hypocaustum, scultetus a praetor y burgimagister a consul.
Sin embargo un regular número de barbarismos no pudieron
ser abatidos y quedaron en uso o fueron introducidos
siempre que su necesidad era sentida. Estos son casi
exclusivamente términos técnicos conectados con algunas
materias como guerra (bombarda, artillería, admirallus pero también pontarchus-, capitaneus, etcétera), comercio
(excambium, campsualis pecunia, campsor...), monedas
(stuferus,florenus ...), animales (zibellinum) huso o hauso
[alemán Hausen], el pez esturión); plantas (tabacum y
poetum = tabaco, tulipa) y comidas (vipa=mezcla de pan y
vino; choco/ata... ). Algunas veces una intención satírica
admitió el uso de barbarismos, esto puede ser observado en
algunos títulos como el C/ericus deperrucatus sive in
fictitiis clericorum comis moderni seculi ostensa et explosa
vanitas (Amsterdam, 1725) de J. H. Cohausen o en el De
Charlatanería eruditorum (Leipzig, 1715) de J. B. Mencke
(n).

Ocasionalmente uno no puede discernir una especial
razón para su uso. Tradiciones locales o alguna influencia
de lo vernáculo pueden contar para éste. Un semejante caso
parece ser el sustantivo s/empodium y el correspondiente
verbo slempodiare, los cuales se encuentran en vez de
comissatio y comissari en textos latinos de Flandes del siglo
XVIl.12 Qui1.á deben su origen al holandés slempen, pero yo
no veo por qué fueron adoptados en latín, existiendo todos
sus equivalentes clásicos, pero raros e inusuales.
¿Pertenecieron a la jerga de los estudiantes-casi como pinta
(un vaso de cerveza)- y se deslizan dentro del lenguaje de
este modo?
Siguiendo el precepto de Horado (A.P., 52-53):
Et nova fictaque nuper habebunt verba fidem, si
Graeco fonte cadent parce detorta...13

nuevos conceptos e invenciones frecuentemente fueron
fonnados por medio de palabras griegas: typographia o

chalcographia, nostalgia, logarithmus, ideographia
(aedificationis) = plan de construcción, hippodromia =
cabalgata, evideotheca = estuche de espectáculos, etcétera.
Los neologismos latinos no faltan entonces. Loremo
Valla sugirió equerius como un conveniente latín equivalade
del espafiol caballero.14 Como crítico literario J. J. Pontan11
acuñó allitteratio y facetudo. En el siglo XV Inlgatem
introdujo pedipililudium = fútbol, por una simple extensida
del antiguo pililudius. 15 Otras típicas formaciones son mülio
= millón, poetivendulus = tabaquista, tibizare o tuipsart=
tutear, aulicaturire = querer ser un cortesano, anitergium=
papel de bafio, cervisiaria = cervecería, etcétera. Algunas
veces viejas palabras adquirieron enteramente nuevos
significados adicionales: aequator cambió a un más corto
sinónimo de circulus aequinoctialis; quaestor también a
"vendedor de indulgencias"; pu/vinar, a "altar"; circuncisio
a "mundo islámico"; veritas oracularis, a "revelacidn
cristiana"; merica o myrica, a "brezal"; zea, a " maíz",
"cereal", etcétera.

2.1 Nombres de lugar
Los nombres de lugar son un caso especial. Por otra pn,
desde los mismos principios del humanismo una predilecci61
por nombre olvidados y simplemente poéticos se despertó
en historiadores neolatinos tales como Ferretus Vicentinus
(1296 o 97-1337). Por este camino Sicilia cambió a Triquttra
ínsula, para dar meramente un ejemplo. En los prime111
capítulos de su Gesta Ferdinandi Regís Aragonum Valla
examina este problema en largo y concluye que por 1'3ZÓI
de claridad quiso frecuentemente mejor mantener el n001lle
medieval más bien que retornar al uso de antiguos topónina.
Valla fue del todo el más recto, puesto que en muchos cm
la identificación de antiguos lugares era muy incierta, )lll
no decir desatinadamente fantástica; para algunos los Mattm
estuvieron colocados en Zelanda, mientras que para oam
su capital fue Wiesbaden (!).
A despacho de la opinión de Valla, claramente oo
siempre se apeló a la imaginación de los humanisW Y
muchos prefirieron los antiguos topónimos, o al menos
considerados como antiguos, los cuales pueden ser muy
enredosos para el moderno escritor. Unos pocos ejemplos
lo ilustran: Lombardía cambió alnsubres; Cittá di C~dl
a Tifernum: Heidelberg a Myrti//etum o Budoris; Leipzigy 1
Lindan a Philyrium; Wittenberg a Albiorus; Mansfeld a
Andropedium; lngolstadt a Auropolis; Berlín a Colonia
Ursina o Colonia Brandenburgica; Mellrichstdt a Alphipoli.f;
Maastricht a Traiectum Baetasiorum; Lovaina a Athtft(ll
Grudiae; Londres a Augusta Trinobantium; Madrid a
Regiabriga o Mantua Carpetanorum; Medina del Campo•
Methymna Campi. Igualmente [algunos] adjetivos puedr,I
ser crípticos: Sicamber algunas veces reemplazó a Gtlrll
(de Gelderand), Portua-Danus reemplazó al más com•
llauniensis o Hafniensis (de Copenhague) y Cryogatll

reemplazó al bárbaro Is/andicus. A veces puede ser relamente
dificil identificar un nombre de lugar humanístico más allá
de la sospecha; por ejemplo,, ¿qué pueblo del norte_de
Alemania está oculto bajo el nombre de Lacciburgum
Pharodenorum: Lazenitz, cerca de Stettin (Szczecin) o
Ratzeburg, cerca de Lübeck? Además pocos nombres han
causado mucha confusión entre modernos eruditos
especialmente Hanovia, que es Hanau y no Hannover'
Posonium que es Bratislava (en húngaro, Poszony) y n¿
Pomam y Vratislavia, que es Wroclau/Breslau y no Bratislava/
Pressburg.
Unas pocas poblaciones [en diferentes países] tienen
idénticos nombres latinos, pero, afortunadamente, en la
mayoría de !ºs casos las fuentes en que aparecen, excluyen
la duda: Vienna puede ser Vienna en Austria (llamada
también Vindabona) o Vienne en Francia; Londinum, Londres
oLund; Bruxella, Bruselas o Bruchsal; Ripa, a la vez Ribe
(Dinamarca) y Riva del Garda, y Sora, la danesa Soro tanto
como Sora, cerca de Roma; Siculi, los habitantes de la isla
Sicilia o una tribu (Sekler) en Transilvania (ahora Romenia).
Reales problemas pueden ser creados por algunos nombres
como Neapolis o Neoburgum, porque hay muchos lugares
ll~dos Cittá?uova, Neustadt, Neuburg, Neuchatel y
semeJantes. Ulttmos, pero no menores, los seudotopónimos
~ ser ~nredosos: Eleutheropolis (Amsterdam, Basilea...),
Hermopo/1s (Amberes...), Glaucopolis (¿Amsterdam?)
lunaepolis (Lille ...) etc.
'

2.2 Lexicones que facilitan la identificación de los nombres
de lugar

PH. Ferrarius, lexicon geographicum. Ed. aument. por M.
A. Baudrand (París, 1670, reimpr. 1982). El más completo.

J.G. Th. Graesse y F. Benedict, Orbis latinus. Lexicon
lateinischer geographischer Namen, des Mittela/ters
und der Neuzeit. Grossausgabe, bearbeitet und
herausgegeben von H. Plechl, unter Mitarbeit von SophieCh. Plechl (3. v.; Braunschweig Klinkhardt and Biennann,
1972). Adaptación de la 2a. ed., Berlín, 1909. Véase
también G. Cambier,Latomus, 32 (1973), 626-628.

L'abbé Chevin, Dictionnaire /atin-francais des noms propres
de lieu (París, 1897).

J.I. ~antecón, Indice de nombres latinos de ciudades con
1"!f1renta, 1448-1825. México, UNAM, Inst. de Inv.

3. Morfología y sintaxis

H~ta la ~?rfología concerniente al latín es un lenguaje
casi defimttvamente fijado. Excepto en algunos aspectos
orto?1"áfic~s -ae que está escrito como e- ningún latín, ni
medieval ru humanístico, cambió alguna de las declinaciones
o conjugaciones clásicas. El limitado número de fonnas
menos clásicas que alguno menciona son debidas
principalmente a la influencia de textos específicos escritos
en clase o a autores eclesiásticos. Algunas veces también
mucha erudición puede explicar extrafias formas, como
puede [hacerlo] también un lapsus memoriae. Daré un
ejemplo de cada uno de estos casos.
El accidental uso de inesperadas fonnas activas de
verbos deponentes es ciertamente una consecuencia del
lugar importante [que ocupaba] la comedia romana
especialmente Terencio y Plauto, en el programa de 1~
escu~la humanística. El ablativo singular de comparativos
~on 1:n vez de e (a priori... ) retrocede hasta el tiempo del
1mpen? ~~mano: fue generalizado durante la Edad Media y
sobrev1V10 en el neolatín. También es posible encontrar las
dos fonnas en yuxtaposición (!). 16 Asimismo demasiada
erudición produjo acusativos grecolatinos como Cicerona 11
mientras una memoria deficiente puede explicar el fal;o
didisci en vez de didici, que fue usado un par de veces por
el novelista francés (¿Fr. Guyet?) que escribió el
Gaeomemphionis Canta/iensis Satyricon (1628). Pero, como
una norma, muchos solecismos desaparecieron rápidamente
después de la época pionera del humanismo. Un problema
real por largo tiempo fue la correcta distinción y uso del
pronombre suus, sui y eius. También Petrarca escribió un
tratado De sui ignorantia, cuando él quería decir De sua
ignorantia y más tarde humanistas tales como Christophorus
Landinus quedaron confusos sobre este punto. Fue Valla
quien finalmente escribió un suplemento a sus Elegantiae
en razón de resolver esta cuestión.
En materia de sintaxis los autores neolatinos, generalmente

hablando, no se apartan fundamentalmente del latín clásico.
Hay, por supuesto, explicables diferencias individuales. La
mayoría de rasgos notables son, qui?.á, un cierto relajamiento
en el uso del indicativo y subjuntivo en cláusulas subordinadas
y una franca tendencia en muchos escritores hacia una m~
analítica estructura de la frase; pero hay una vuelta al uso
del acusativo con infinitivo en lugar de cláusulas con quod
e indicativo.

B1bliográficas, 1973 (lnstr. bibliographica, 2).
4. Latín y vernáculo

L. Bauzás YFr. Junginger, Bavaria. Lexicon der lateinischen
ge~graphischen Namen in Bayern (Wiesbaden, L.
Re1chert, 1971).

V~ también el Instrumentum /exigraphicum publicado
en HL (desde 1973).

Un problema que requiere posterior estudio es la inlfuencia
de lo vernáculo en el neolatín. Mi impresión es que, entre
maduros humanistas, la lengua nativa del autor no tuvo
muchísima influencia en su latín. Estos hombres estuvieron
empapados en latín desde una muy tierna edad y conocieron
sus clásicos de corazón. Por ~to, en la mayoría de los casos

�fue un latín que actuó sobre lo vernáculo más bien que
viceversa.
Frecuentemente sucedió que modernos eruditos ensayaron
explicar giros del lenguaje en palabras neolatinos por
significados del vernáculo, aunque éstos están perfectamente
justificados dentro del mismo latín. Cuando Tomás Moro,
en el libro segundo de su Utopía, accidentalmente usó un
superlativo formado con maxime, él no hizo esto a causa de
una corriente formación superlativa inglesa, sino porque
necesitó este matiz de diferencia, que existe en latín, entre
maxime aequus y aequissimus. 18 Igualmente Dolet no
escribió aliud magis /aeta et curatiore a causa del comparativo
francés, sino solamente a causa del ritmo y el sonido de esta
frase final. En tanto que esto sea explicación no razonable
dentro del lenguaje latino, puede darse que alguno inicie
búsquedas para influencias vernáculas. Ejemplos de alguna
influencia vernácula son algunas palabras como vitrum con
el significado de poculum o scyphus, o el verbo intertinere,
el cual es una literal transposición de entretenir, to i
ntertain [entretener, divertir].

5. Bibliografía general del capítulo V sobre el lenguaje,
el estilo, y retórica y poética

5.1 Estudios generales sobre el lenguaje
V.S. Clark, Studies in the Latín ofthe Middle Ages and the
Renaissance (Lancaster, Pa., 1900): parte II (pp. 61109), "Latin of the Renaissance", a saber, Dante (pp.
61-66), Petrarca (pp. 66-81) y Erasmo (pp. 82-109).
I. Bywater, "The Latinization of the Modero Sumame",
Journal ofPhilology, 33 (1914), 76-94.
E. Norden,Der Antike Kunstproza (3a. ed., Leipzig, 1918),
II, 7 763-807: "Der Stil der lateinischen Proza in der
Zeit des Humanismus".

Classical Weekly, 48 (1955), t 17-118; NUJ. 6 (1%0),
p. 14 (N, 17) y J. IJsewijn "De lexico linguae Latinae
recentioris nuper inchoato", en Handelingen 25e Vlaam,
.filologencongres, 1963 (Amberes, 1967), pp. 177-182.

Renaissance inltalien. Geschiche der neusprachlichen
wissenschaftlichen Literatur, Bd. 2 (Leipzing 1922),
cap 11: "Das Latein als wissenschaftliche Sprache im
Zeitalter der Renaissance".
Margareta Benner and E. Tengstrom, On the Jnterpretation
ofLearned Neo-Latín. An Explorative Study Based on
someTexts from Sweden (1611-1716), (Goteborg 1977).

E. Gario, Medioevo e Rinascimento. Studi e Richercht
(Bari, 1954), pp. 109-123: "La prosa latina del
Quattrocento' '.

NB: Para nuevos estudios, véase en HL el "Instrumentum

bibliographicum neolatinum", sobre todo la sección
1.4 Lingüística.

New Cambridge Modero History, II. The Reformation
1520-1529. ed. G.R. Etton (Cambridge, 1958), pp. 368369, 373-374 y 385-386 (D. Hay).

5.2 Bibliograffa general sobre estilo, retórica y poética

R. Sabbadini, Storia del Ciceronianismo e di altre questioni
letterarie nell' etá della Rinascenza (Turín, 1885).

A. Lenard, 7 Tage Babylonisch (Stuttgart, 1964). pp. 83-96:
"Neulatein".
F. Claes, ''Latijnse woordenbocken en het ontstaan van de
lexicongrafie in de volkstaal", Hermeneus, 39 (19671968), 228-238.
F. Claes, "Lateinische Einflüsse auf die niederlandiscbe
Lexikografie des 16. Jahrh.", ACNL, pp. 143-148.
27 (1968), 133-142.
66-67 (1972), 183-203.

J. IJsewijn, "Mittelalterliches Latein und Humanistenlatein",
in Die Rezeption der Antike Vortriige ... HerausgegebeD
von A. Buck. Wolfenbütteler Abhandlungen zur
Renaissanceforschung, Bd 1 (Hamburg, 1978), pp. 71·
83.

J.G. Fucilla, "A Rhetorical Pattem in Renaissance and
Baroque Poetry", St. Ren., 3 (1956), 23-48.
J. von Sta~kelberg, "Das Bienengleichnis. Ein Beitrag zur
Gesch1chte der literarischen Imitatio", Romanische
Forschungen, 68 (1956), 271-293.
B. Markwardt, Geschichte der deutschen Poetik. Vol. I
Barock und Frühaujkliirung (2a. ed., Berlín-Leipzig
1958).
'
F. Ulivi, L' imitazione nella poetica del Rinascimento (Milán

1959).

'

F. Tateo, "Retorica" e "Poetica" fra Medioevo e
Rinascimento (Bari, 1960).
W. Trimpi, "Jonson and the Neo-Iatin Authorities for the
Plain Style", Pub/. Modern Language Association. 77
(1962), 21-26.

1

Two kinds of Imitation'', Bulletin J. Rylands Library,
47 (1964), 212-243.

G. Valiese, Studi da Dante ad Erasmo di letteratura umanistica
(3a. ed., Nápoles, 1966).

K. Borinski, Die Poetik der Renaissance (Berlín, 1886).
Vol 11: Aus dem Nachlass hrsg. von R. Newald (Leipzig
1924).
'

M. W. Croll, Style Rhetoric and Rhythm: Essays, eds. J.
Max Patrick and R. O. Evans (Princeton, 1966).

K. Vossler, Poetische Theorien in der Italienischen
Frührenaissance (Berlín, 1900).

J. Dyck, Ticht-Kunst, Deutsche Barochpoetik und rhetorische
Tradition (Bad Hómburg, 1966).

l. Scott, Controversies over the Imitation of Cícero (New

Renate Hildebrandt-Günther,Antíke Rhetorik und deutsche
literarische Theorie im 17, Jhdt (Marburg, 1966).

York, 1910).

J. Matuszewski, "Protestas heroica", Slavia Occidentalis,

J. IJsewijn, "Le latin des humanistes francais. Evolutionet
étude comparative", en L' Humanismefrancais au début
de la Renaissance, Colloque internat. de Tours (X/Ve
stage). De Pétrarque á Descartes, XXIX (París, 1973).
pp. 329-342).

Antonio Riccobono. In appendice: Oratio pro studiis .,
humanitatis (Nápoles, 1961).

A. J. Smi1!1, "Theory and Practice in Renaissance Poetry:

G. Lindholm, Studien zum mitlellateinischen Prosarhytmus.
Seine Entwieklung und seinAbklingen in der Briefiiteratur
Italiens (Estocolmo, 1963).

M. Hofler, Zur Integration der neulateinischen
kompositionsweise imFranzosischen dargestellt anden
Bildungen auf-(o) mqnie, -(o) mane (Tübingen, 1972).

P.W. Blackford, "A Neo-Latin Lexicon", Renaiss. News.
7 (1954), 160-162; 10 (1957), 15-18; véase también

L. Olschki, Bildung und Wissenschaft im Zeitalter der

Wirth-Poelchan Lore, AcI und quod-Satz im lateinischt11
Sprachgebrauch mittelalterlicher und humanistischtr
Autoren (Erlangen, 1977).

K. Polheim, Die Lateinische Reimprosa (Berlín, 1925).

Anna Hatcher, Modern English Word-Formation andNeoLatin: A Study of the Origins of English · (French,
Italian, Cerman) Copulative Compounds (Baltimore,
1951).

5.1.1. Sobre la lengua científica

F.M. Acera, ''Las preposiciones latinas en tres escritores
hispanos del s. XVI", Durius 5 (1977), 55-92.

A. Fontán, "El latín de los humanistas", Estudios Clásicos,

C.R. Thompson, "Sorne Greek and Grecised Words in
Renaissance Latin", American Journal Philology, 44
(1943), 333-335

F. Blatt, " Die letzte Phase der lateinischen Sprache",
Archivum latinitatis Medii Aevi, 40 (1975-76), 65-75

R. Newald, Probleme und Gesta/ten des deutschtn
Humanismus (Berlín, 1963), pp. 113-121: "Der
Uebergang von Mittellatein zum Humanistenlatein"
(publicado por primera vez: 1941).

J. Martin, "Valkslatein, Schriftlatein, Kirchenlatein", Histor.
Jahrbuch Gorres-Gesellschaft, 41 (1922), 201-214.

O. Kluge, "Die neulateinische Kunstproza", Glotta, 23
(1935), 18-79.

Silvia Rizzo, 11 lessico fi{ologico degli umanisti. Sussidi
Eruditi, 26 (Roma, 1973).

Th.Zielinski, Cícero im Wandel der Jahrhunderte (3a. ed.,
Leipzig, 1912).

J.E. Siegel, Rhetoric and Philosophy in Renaissance
Humanism. The Union ofEloquence and WiscWm, Petrach
to Valla (Princeton, 1968).

M. Gmelin, ''Das Prinzip der Imitatio in den romanischen
Literaturen der Renaissance' ', Romanische Forschungen
46 (1932), 83-360.
'

· L. Sonnino, A Handbook to Sixteenth Century Rhetoric
_(Londres, 1968).

G. Streckenbach, Stiltheorie und Rhetorik der Romer als
Gegenstand der Imitatio im Bereich des Deutschen
Humanismus untersucht besonders auf Grund der
laie~~c~n Schülergespriiche bis zu Eramus' Colloquia
Fam1hana (Wittenberg, n. d.: 1932/1933).
A. Buck,Italienische Dichtungslehren vom Mittelalter bis
ZIUnAugang der Renaissance (Tübingen, 1952).

G. Mazzacurati, "Testi Umanistici sulla Retorica" Archivio
di Filosofía, 3 (1953).
'
G. Mazzacurati, La crisi della retorica umanistica ne/ 500:

W. Bamer, Barockrhetorik. Untersuchungen zu ihren
geschichtlichen Grundlagen (Tübingen, 1970).
H. J. Lange, Aemulatio veterum sive de optimo genere

dicendi. Die Entstehung des Barockstils im XVI.
Jahrhundert (Bern Frankfort, 1974).
E. Asensio, ''Ciceronianos contra Erasmistas en España.
Dos momentos (1528-1560)", Revue de Littérature
comparée, 52 (1978}, 135-154.
J.J. Murphy (ed.), Renaissance E/oquence: Studies in the
Theory and Practice ofRenaissance Rhetoric (Berkeley-...J

�London, 1983).

Desde 1980 hay un J)(7iódico: RHEfORIK, ein internationales
Jahrbuch (Stuttgart).

Europeo, X (Roma, 1976).

DLUGOSSIUS
Danuta Turkowska, Etudes sur la langu.e et sur le style de
lean Dlugosz (Wroclaw, 1973).

SJ Autores en particular
ALBERTI
N. Maraschio, '' Aspetti del Bilinguismo albertino nel De
Pictura", Rinascimento, II, 12 (1972), 183-228.

ERASMUS
Véase antes, 5.1 (Estudios generales sobre el lenguaje): V.
S. Clark.

BOCCACCIO

P. Antin, '"Ut ita dicam' chez St. Jérome". Latomus, 25
(1966), 299-304 (p. 304: en Erasmo).

G. Martellotti, "L'aggettivo placidus nelle egloghe del
Boccaccio", Rivista Cultura Classica e Medioevale, 7

D.F.S. Thomson, " TheLatinityof Erasmus",enErasmus,
ed T. A. Dorey (Londres, 1970), pp. 115-137.

(1965), 650-656.

DUDE

O. Herding, "Qu.erela Pacis. Stil und Komposition", en
Actes Congrés Erasme-Rotterdam 1969 (Amsterdam,
1971), pp. 69-87.

M Lebel, lruiex du vocabulaire latin del De transitu Hellenismi
IKf Christianismun (1535) de Guillaume Budé (Sh('Ibrooke,
1971).

J. Chomarat, " Note sur la ponctuation d'Erasme", Vita
Latina (June, 1974), núm. 54, pp. 22-28.

Marie-M. de la Garanderie, "Le style figuré de G. Budé et
ses implications logiques et théologiques", en
L' Humanisme francais au début de la Rinaissance...
(París, 1973), pp. 343-359.

CAMPANELLA
R. Crahay, "Practique du latin et théorie du langage chez
Carnpanella", ACNL, pp. 171-191.

CERVINUS
G. Praga, "Il Lexicon di Elio Lampridio Cerva", Archivio
storico Dalmazia, 19 (1935), 263-273.

COMENIUS
J. Nováková, "Nekteré zvlastnosti Komenského Latiny",
l isty filologické, 87 (1964), 120-125: algunas
peculiaridades del latín de Comenius.
J. Nováková, "Z latinské syntaxe Komenského" , Listy
filogické, 88 (1965), 44-51.

Maria Kyralová, "Stylisticky rozbor amsterodamskych
rozprav J.A. Komenského", en Universita Karlova J.
A. Komenskémn 1970 (Praga, 1971), pp. 155-176: análisis
estilístico de los discursos de Amsterdam de Comenius.

D~CARTES

FOLEGNO
U.E. Paoli, Prose e poesie latine di scrittori italiani (7a. ed.,
Florencia, 1967), pp. 251-273: "Observaciones sobre el
latín del Folegno".

GROTIUS
C.A. Abbing, H. Grotti et F. Stradae latinitas (Room,
1842).

HARVEY,G.
P.A. Duhamel, "Toe Ciceronianism of Gabriel Harvey",
Studies in Phi/ology, 49 (1952), 155-170.

JANICIUS
Ladislaa Jamróz, "De Clementis Janicü lingua observationes
aliquot' ', Eos, 57 (1967-1968), 344-361.

JOHNSON
Helen H. Naugle y P.B. Sherry, A concordance to the
Poemso/Samu.e/Johnson(Ithaca,N. Y., 1973)pp.427550: "Concordancia a los poemas en latín"; pp. 551560: "Lista de frecuencia".

JUNIUS
C.S.M. Ralemaker, "De Nomenclator van Hoorianus Junius",
Hermeneus, 39 (1967-1968), 217-227..

G. Crapulli, y Fmilia Giancotti Boscherini, Ricerche lessicali
s11 opere di Descartes e Espinoza (Roma, 1969).

PASCOLI

J. R. Armogathe y J. L. )yfarion, Index des Regulae ad
directionem ingenii de R. Descartes. Lessico intellettuale

A. Traina, II latino del Pascoli; saggio su/ bilinguismo
poetico (2a cd., Florencia, 1971).
\O

�E. Pianezzola, "Gli aggetivi verbali in-'bundus' nei Camzina
del Pascoli", Lettere ltaliane, 17 (1965), 202-219.
A. Ghiselli y Carola Raggi, Ind~x Pascolianus (Bologna,
1973).
G. Morabito, "Perellatino del Pascoli" ,Anima-Penseiro,
10 (1974), 5-27.

PETRARCA
Véase antes, 5.1 (Estudios generales sobre el lenguaje):
V.B. Clark.

THOMASMORE
M.R. Sullivan, A Study of the Cursus in the Works o/St.
Thomas More (Washington, 1943).

150: "De imitatione"; P. Cortese. De hominibus doctis dialogus, ed.

Maria T. Graziosi (Roma, 1973).

E. Surtz, "Aspects of More's Latín Style in Utopía",
Renaissance News, 14 (1967), 93-109.
R. Monsuez, "Le latín de Thomas More dans Utopía",
Annales Fac. Lettres et Sciences Humaines Toulouse,
N.S., II, 1 (enero, 1966=Caliban 3), 35-78.

6. Rectamente, pues, imitaremos a éste {Cicer6n] que a otros...
adolescentes, nosotros caímcs en el Poliziano y en el posterior Plinio,

1

VANIERIUS, J.

cuyas sutiles y elegantes sentencillas, de que ambos abundan, nos
atraían... Aquellas elegancias de sentencias y cosas dichas bellamente
lqud de modo admirable son amadas porjóvenes e imperitos, y placen
a los compositores en la escuela, pero en asuntos serios nada es más
inpeto e inane que aquellas afectadas elegancias. ¿Por qué, pues,
seguimos en la lecrura de éstos? Primero nos hicimos más áridos, ya
que por naturaleza éramos poco fértiles... Melanch., Opera in Corpus
Reformatorum, eds. C. G. Brettschneider and H. E. Bindseil, v. 13
(Halle, 1846; reimpreso, 1964). col. 503.

E. Barat, De Vanierii genere dicendi poetico (Moulins,
1904).

5.4 Listas de voces técnicas

8. D. Gagliardi,// Ciceronismo ne/ primo Cinquecento e Orterrsio Lande

U.E. Paoli, "Il latino del Petrarca e gl'inizi dell'Umanesimo",
en Pensée humaniste et tradition chretienne auxXVet
XVI s. (París, 1950), pp. 57-67.

J. Hyrtl, Onomatologia anatomica (Vienna, 1880).

9. [Haya quienes pareci6 que era demasiado anticuario Angelo, y que en
exceso habla tkjadas voces.] El poema fue publicado al fin del libro
escolar Viridarium de Crucio, y ahora fácilmente accesible en el libro
de M.-J.Desmet-Goethals, Levinus Crucius en zijn "ThreMdia"
(1548) Bruselas (Academia de Bélgica), 1985. La palabra antiquarius
ha sido tomada de Tácito, Or., 21, y de Suetonio, Aug., 86.

G. Martelloti, "Latinita del Petrarca", Studi Petrarcheschi,
7 (1961), 219-230; G. Martelloti, "Uno stilema del
Petrarca biografo",/MU, 7 (1964), 257-262.
A.S. Bernardo, Concordance to the "Familiari" ofFr. P.,
47 microfiches (Albany, State Univ. of New York,
1975).

7. Véanse sus Varia Latinitatis Scripta: v.l,Le:xicon; v. II, lnscriptiones,
oraJioMs, epistulae (3a ed., Roma, 1955).

K. Barr, úztinsk grammatisk op receptlaesning (Copenhague, •

1957).
A.G.I. Hermans, Vademecum polyglotticum: termini medid
latini in sermones conversi (Rotterdam, 1958).

Lexicon botanicum rossico-britannico-germanico-gallico,
latinum (Moscú, 1960).
Pace G., Piccolo dizionario delle denominazioni internazionali
del funghi. Onomasticum Mycologicum (Ivrea, 1982).

POLIZIANO
G. Puccioni, ''11 numerus nel Coniurationis commentarium

del Poliziano", Maia, 23 (1971), 338-346.

PONTANO, JJ.
C. Previtera, G. Pontano,J. Dialo ghi (Florencia, 1943), pp.
li-lxi: "Il latino degli umanisti e quello di Pantano".
L. Spitzer, Romanische Literaturstudien (Tübingen, 1959,
pp. 913-922: "Zu Pontano's Latinitat".

SECUNDUS
L. Vander Elst, Het Latijnse diminutiefen zijn gebruik door
Janus Secundus. Unpubl. Lic. Diss. Leuven (Lovaina,
1969).

SPINOZA
Véase Descartes: G. Crapulli.

SWEDENBORG, E.
A Lexicon to the Latin Text of the Theological Writings of
E. S. (1688-1772), ed."by J. Chaduich (Londres).

-

S. Aem. Springhetti, Selecta Latinitatis Scripta (Roma, 1951), pp. 130-

P. Hazard, "Etude sur la latinité de Petrarque d'aprés le
livre XXIV des Epistolae Familiares", Mélanges
d' archéologie et d' histoire, publ. par l'Ecole francaise
de Rome, 24 (1904), 219-246.

G. Martelloti, "Piramidi", Studi Petrarcheschi, 6 (1956),
35-42.

o

véase, entre otras cosas, el Conflictus Thaliae et Barbariei.

Siglas y abreviaturas usadas
ACNL= Acta Conventus Neo-Latini Lovaniensis provenienteS

del Primer Congreso Internacional de Estudios Neolatm
(Lovaina y Munich, 1973).

HL=Humanistica Lovaniensis (Joumal of Neo-Latin Srudirsi
IMU=ltalia Medioevale e Umanistica.
NLN=Neo-Latin News.
St. Ren.= Studies in the Renaissance.

Notas
1. •'Siempre debéis ser vigilados por la eufonía, porque la eufonía m~
dichos a veces vale más que la analogía o la regla de los precepto'
Diom., Gramm. (ed. Keil), I, 307.
2. "Que 1~ elocuencia debe ser antepuesta a lasdeuiás cosas" Petr., ~
ad Fam. (ed. Rossi), I, 8.

3. Véase Hegius, p. 110.
4. Guarino, Epist., ed. Sabbadini, II, pp. 581-584, núm. 862 ParaE,aslílD,

(Nápoles, 1967).

11. J.IJsewijn, "De vocalibus 'adunatim' et 'caespitare' apud
Fortunatianum episcopum, latinitas, 11(1963), 224-229; e Usewijn,
"Nova quaedam caespitandi verbi testimonia", Latinitas, 12 (1964),
67-70.
12. El verbo ocurre en un Ludus Marianus Wavriensis (1659), Act I, ese.
4, v. 50, escrito por un monje de la abadía de Affligem (ed. C. Coppens,
Fontes Aff[igemerrses, 15-1973-). El sustantivo fue descubierto varias
veces en las relaciones de visita de Monseñor A. Triest, obispo de
Ghent (ed. M. C/oet, ltinerarium visitationum (1623-1654) Antonii
Triest, Lovaina, 1976).

13. Y fe tendrán nuevas y ha poco inventadas palabrasj si caen de fuente
griega parcamente alteradas ... [N. tr.]
14. Gesta Ferdinalldi regis (ed. O. Besomi), I, xiv, 5-7.
15. Cf Vita Latina (Avignon, 1963), núm. 20, pp. 118-119.
16. Dolet,De imit. Ciceroniana, p. 83: "habitu strigosiori gracilioreque".
17. Liv. Crucius, Threnodia, v. 34: "Brixius hunc magnum sed Cicerona
canit". Nótese, además que el metro no pennitió la correcta fonna de
Ciceronem (!). De la misma manera Hugo Grotius escribía:
"Zelandosque regent et duros Hannonas inter... " (Resporrsum
TohaMis Bavariadlacobam, Poemata, 1617 (pp. 191-197), 1645 (pp.
141-146), 1670 (pp. 135-140).
18. Erasmo usó iguales formas: véaseAntibarbari (ed. Kumaniecki, Opera
omnia, l, !), p. 132, 1.1: maxime verus.

10. Moderna edición por L. Fassó, Opere (Biblioteca Nazionale -serie en8), v. VIII: Prose po/iJiche e /etterarie da[ 1811 al 1816 (Florencia,
1933).

~ Traducci6n de José QuiñoMs Me/goza

�LA COMPETENCIA INCONSCIENTE
1

'
[

Mario Anteo Hinojosa
Salta a la vista la preocupación docente
de Chomsky y Lacan, como primera
confluencia, la más inmediata, en ambos
pensamientos. Los dos modelos teóricos
consideran al método imprescindible en
la relación enseñanza-aprendizaje.
Pero hay más coincidencias de escuela,
en detrimento de la semiología
panestructural, taxonómica, plana, de
corte saussuriano. Se proponen dos
niveles de discurso: el latente, finito y
abstracto, y el patente, infinito en las
especificaciones manifiestas. Entre
ambos límites trabaja un proceso, algo
así como una máquina convertidora,
diversificadora de las expresiones,
capaz de la transfiguración poética de la
palabra. En el caso del psicoanálisis, esta
lógica interna procede siempre y
cuando las relaciones entre los dos
niveles sean, por así decir, de tipo
jeroglífico, no de palimpsesto.

Dibujo de Elvira Gazcón

incesto, generarían un determinado
número de estructuras familiares
básicas, tales como la de padre-madre,
madre-hijo, hijo-padre. Cada una de
estas relaciones elementales se transformaría, dentro del inconsciente, en
una diversidad de símbolos
manifestados, por ejemplo, en el habla
del paciente.
Este segundo es eJ nivel patente, el
del síntoma histérico u obsesivo,
encubridor,
repleto
de
especificaciones
desarticuladas,
infinitas en número, donde la diversidad
de sangres se acrecienta ante la
restricción del incesto.

perfecto, aunque inconsciente(...) De
otro modo, sólo admitiendo que el
hombre está dotado de 'ideas innatas' y
de 'facultades mentales' específicas nos
sería posible comprender la ciencia de
la lingüística" (Hook, Sidney. Lenguaje
y filosofía, F.C.E., p. 10). Se deduce que
este inconsciente donde están asentadas las reglas de la gramática universal,
encargadas de generar las estructuras
de frase y que hacen del niño hablante
un experto lingüista que logra aplicar
mas no describir las estrategias
sintácticas, es de muy diferente índole al
otro inconsciente, también manejado en
la teoría generativa, en oposición a la
psicología cognoscitiva, de corte
genético. Está localizado entre el nivel
superficial y la producción del habla,
fuera del juego del nivel latente, y es la
causa de cierto desfasamiento o
desplazamiento, traducido en una
pérdida semántica de la percepción.

¿Hay, entonces, una lógica, de cualquier tipo, contrastando los dos niveles?
Aquí es donde las semejanzas de pensamiento en ambos autores dan paso a los
enfrentamientos teóricos y a un
Nivel subyacente y nivel manifiesto. repliegue de Lacan hacia ese
El primero estaría constituído por un estructuralismo ortodoxo, reducido al
Sin internarnos en el galimatías de la
grupo compacto de reglas R, descriptivismo de los sistemas, incapaz gramática generativo-transformacional,
introyectadas en algún concepto de de cadenas derivatorias.
digamos que ya fonologizada la frase en
inconsciente. Tal vez aquí radique la
el
nivel patente, y puesta a punto para su
El problema estriba en que la teoría
competencia del hombre para crear las
enunciación, el contagio del
leyes del parentesco, que son tales en la de Chomsky maneja y confunde dos inconsciente y su aberración semántica
tipos de inconsciente. El primero es el
medida que son simbólicas, extrañadoconsiderado
en esta cita del prólogo a vuelven muchas veces inaceptable a la
ras de las cosas. Así, gracias a un sistema
las comunicaciones de la Novena actuación de lengua, por bien
de reglas restrictivas por las ~uales el
Reunión Anual del Instituto de Filosofía organizada que esté desde el punto de
hombre arriba a la civilización y sus insde la Universidad de Nueva York, vista estructural.
tituciones, estas leyes legislan las
escrito por el compilador, Sidney Hook:
relaciones de parentesco.
Según las reglas del "inconsciente"
"Estos autores (los generativistas)
de la cita anterior, los lapsus,
Según esta hipótesis intuitiva, las aseveran que existe una gramática uni- distracciones del hablante, las
reglas restrictivas, de acuerdo con el versal, común a todos los lenguajes, de limitaciones de una memoria reprimida,
principio de la Ley, que prohibe el la cual el niño tiene un conocimiento las asociaciones verbales, etcétera, son ~

�..

quienes impiden que la desambiguada
representación semántica que proviene
del nivel latente, irrumpa sin pérdidas,
cristalina, en la producción del hablante.
De aquí la insistencia de Chomsky
sobre la conveniencia de método,
consistente en considerar al modelo
teórico dentro de una situación de
hablante y oyente ideales, lejos de la
actuación, del desgarramiento del
discurso lacaniano, en las alturas de otro
inconsciente, el de las idealizaciones
cartesianas de la gramática universal.
Un hablante y oyente que conversan
matemáticamente, sin el entrópico ruido
~e los tropos en actuación, lejos de ese
otro inconsciente, el de los oráculos
ambiguos. Es en esta última acepción de
"inconsciente" y no en la primera
(donde más propiamente y a despecho
del silogismo de la cita tal vez debamos
hablar de una estructura esquematizada, cognoscitiva, genéticamente heredada, sin tener que recurrir así a la
aporía del "innatismo") donde
localizamos la como-lengua de Lacan.
Está claro que desde esta óptica
ambas
teorías
se
vuelven
irreconciliables. Chomsky no se mete
con ese "inconsciente" enredado a la
superficie de la producción de habla,
porque éste es el culpable de que las
frases gramaticales, ya transfonnadas y
listas, se desarreglen en boca del
infonnante, no ya ideal, sino real,
acústico.
Tal vez los tropos de la poética sean
oo algo más que una aberración semántica.
C"l

transfigurar el término patente de una
metáfora en el término latente de otta
metáfora, produciéndose así una cadena de significantes descolgados del
Deseo. Muchas formas de ruta se
dibujarán nítidas en este tráfico de
significantes que nunca logran nomtnr
nada cabalmente. Alfabeto y reglas
articulatorias. Creo que algo de esta
últimas sospecha Lacan cuando, refiriéndose a las relaciones de parentesco,
nos dice: ''Es la riqueza de las formas en
que se desarrollan las estructuras
llamadas elementales del parentesco, la
que las hace allí legibles. Y esto deja
pensar que acaso sea tan sólo nuestra
inconsciencia de su permanencia la que
nos permite creer en la libertad de las
elecciones en las estructuras llamadas
complejas de la alianza, bajo cuya ley
vivimos. Si la estadística deja ya
entrever que esa libertad no se ejerce
al azar, es que una lógica subjetiva
(subrayado nuestro) la orientaría en sus
efectos" (Lacan, Jacques. Escritos, l.
Siglo XXI, p. 96). Como si el
inconsciente también ocultase, en
Por otro lado, la metáfora de Lacan competencia, la gramática universal del
es muy chomskiana, si retomamos el azar aparente.
marco de los dos niveles: Aquí el
ténnino latente es la entrada de una
Difícil tarea la de inferir el
transfiguración que arroja de salida al significante-significado subyacente,
ténnino patente, según la lógica bajo qué lógica, cuando el discurso del
subjetiva. Así, la metáfora en Lacan se paciente ya ha sido alienado, tanto p«
vuelve el espacio donde trafican los el conjunto de símbolos privados, como
significantes acoplados en pares. Tal por el de los colectivos. Así, el
vez a causa de ese profundo y criticado psicoanalista deberá no sólo hacer sus
reacomodo que este autor hizo en el deducciones de desciframiento ante un
siglo de Saussure, escanciando el jeroglífico, sino también hurgar p«
significante, el modelo de Lacan pueda debajo del discurso necio, en busca de
A final de cuentas algo nos habrá de
decir el célebre contraejemplo de
Chornsky: "Verdes ideas incoloras
duermen furiosamente", frase bien
estructurada, mas sin sentido. Su
desobediencia a las reglas de la lógica
simbólica y sus tablas de verdad, tal vez
sea la obediencia a otra lógica, la
subjetiva que Lacan sospecha y que
Foucault equipara con el papel de la
representación figurada. Una lógica
subjetiva de los tropos, es decir '' de las
diferentes relaciones que las palabras
pueden tener con un mismo contenido
representativo (designación por la
parte o por el todo, lo esencial o lo
accesorio, el suceso o la circunstancia,
la cosa misma o sus análogos)"
(Foucault, Michel. Las palabras y las
cosas, Siglo XXI, p. 85). Quién sabe si la
lógica de este contenido global,
irreducible a la suma de lexemas y sus
reglas subcategoriales, pueda aceptar
como no-aberrante a una frase
gramatical del tipo ''verdes ideas
incoloras duennen furiosamente''.

la pintura oculta del palimpsesto (por
cieno inexistente, sin árbitro, azarosa).
En fin, si el dato primario y único es el
habla del paciente, tal vez se siga que
las patologías del simbolismo privado y
sus canales sin código son simples
agramaticalismos, violaciones a la
restricción de la Ley.

Larga tarea la de explicar las reglas
de las leyes del azar de la lógica inédita,
explicar el desquiciamiento en el tráfico
de los tropos, de los sueños que sólo
posponen el cumplimiento del deseo
porque así lo convino la Ley y su
código. Aplicar la regla de sustitución
metafórica, generadora del irónico
nombre, que sólo nombra para perder

las cosas.
Creo que el psicoanálisis tiene
mucho que ganar de la adopción del
concepto de competencia. Si el
significante es el nombre propio del
Padre, si de este primer significante se
desprenden los otros, entonces se
impone una 'red de tráfico predispuesta
por la competencia. Una red hecha
como una lengua, donde transcurran
combinatoriamente los significantes, encaminados por naturaleza al
solapamiento insaciable y calidoscópico
~el sentido del nombre original,
inefable en su sustancia pulsiva. ¿Cuál
es la computación de la compulsión?
Quizás esa lógica subjetiva de Lacan
Poeda dar cuenta de esa compulsión incompetente para expresarse en la
J)ennisividad de la "podencia potente"
del diseurso diurno y sus reglas. Quizá,

incluso, estructure el aparente azar y su
libertad, formalice al palimpsesto fatal
donde, capa sobre capa, se va
perdiendo eternamente el significado
original, sin dejarle al arqueólogo (a
Freud Champollion) la adivinidad de la
cifra jeroglífica, hierática, sacerdotal,
oculta en su cripta. El palimpsesto no
deja señas inscriptas de las cosas.
En la relación de palimpsesto, es
decir, cuando el paciente es renuente a
los símbolos colectivos, el discurso
efectivamente se vuelve una red de
trama impotente para recoger unas
cifras nunca inscritas, nunca legibles,
eternamente burladoras de redes de
por sí desgarradas por la cínica metáfora
de la palabra lengua.

A final de cuentas, el psicoanálisis
sólo dispone de la experiencia, de la actualización de la lengua, de esa
"parole" creo mal traducida por
Segovia en los Escritos. Dato
indiscutible con quien se las ve de
entrada el terapeuta. A partir del habla
es que pensamos en la lengua, de tal
manera que fa tesis genetista de la
competencia aguarda su convalidación
a partir del inconsciente de la
enunciación, donde la red de
significantes ordenados como una
lengua, desentonan en serio con la
necia palabra que no logra embonar
con el discurso de la gramaticalidad
diurna: los cómicos lapsus, las
asociaciones
tra1c10neras,
el
escandoloso sueño relatado, la amnesis
de la memoria reprimida. Movilización

de nombres, vía el verbo burdo de dos
tiempos: el pasado de la metáfora y el
gerundio de la metonimia.
Tal vez entre los elementos del
sueño descritos por Freud, que si estoy
bien, son cuatro, haya más que cierta
ambigua opción entre sólo dos tropos
que, por cierto, la lingüística nunca ha
considerado como su fundamento. En
todo caso, si son sólo tres los
mecanismos del sueño, y a la
simbolización Lacan no le reserva un
tropo determinado, no hay por qué,
obnubilados por el exceso de las
analogías, reducir las relaciones de los
significantes a la metafórica y la
metonímica, si bien corren paralelas a
las estrategias de la condensación y el
desplazamiento.
El juego de la oposición discreta del
signo, hecha conforme a dos marcas
gramaticales, una vacía, puede ser
expresado por diversas clases de
oposición: la disyunción, la distribución,
la negación, la copulación. Todas estas
conjunciones pueden coordinarse. De
esta manera, la condensación y el
desplazamiento tal vez sean sólo un par
de conjunciones dentro de un grupo.
Son estas "relaciones" de
significantes que se van duplicando en
cadena gracias a que el significado sólo
es otro significante analógico por
sustitución o combinación, quienes
vuelven pensable al inconsciente
lacaniano. Si estas conectivas lógicas no
existen, si el discurso oculto del

w

10

�•

paciente esta inexorablemente perdido
en un palimpsesto y no cifrado,
entonces, tal vez, el psicoanalista está
impelido para sistematizar el tráfico de
significantes generado por la pulsión
del Deseo y_ diversificado en los
síntomas y las manifestaciones.
Se busca que las relaciones entre las
nominaciones instauradas en aquel
inconsciente donde ya ha sido realizada
l_a representación de palabra, conjunten
gramaticalmente al sistema. Podemos
descubrir entonces la regla de la
cópula, disyunción, negación, etcétera,
confonnando algo así como un sistema
finito de reglas generativas, al lado de
otro transformacional, encargado éste
de las adiciones, permutaciones,
sustituciones y deleciones entre los
significantes.

al neurólogo a reconocer la pertinencia
de los tropos en Broca. Por fin,
aplicando la antinomia en los géneros
literarios, identificó a la metáfora con el
verso, y a la metonimia con la prosa.
La verdad, creo que un neologismo
como el de •'lingüistería' ', propuesto por
Lacan para definir un cajón de sastre
donde la poesía y la lengua se
confundan, no libra al psicoanalista de
los excesos de la retórica entrópica.

Oscuro punto donde se contactan
sendas creatividades, la lengua
denotativa y el discurso figurado. Dos
cadenas fundadas en el eslabón que es
la frase articulada. Al final, la
representación semántica de ambas
frases será algo más que la conversión
puntual de los morfemas Y su
diccionario. En esto coinciden Lacan Y
La poética y la lingüística son dos Chomsky: El significado total de la frase
temas que Lacan recomienda con cie~o nunca podrá ser reducido a la suma de
apremio. Pero hay otra urgencia átomos semánticos. Es más bien un
subsidiaria: en el psicoanálisis hay muy momento cerrado del significado, como
poca claridad respecto a la frontera que un todo que siempre es más que la suma
separa a la poética de la lingüística. Se de sus partes.
entienden las dificultades para
Tal vez Lacan ha insistido tanto en la
deslindar los campos. El mismo
poética
O en una lingüística ad hoc
Jakobson bregó para localizar dentro
de un área específica de estudio las porque la transitividad en los
relaciones metafóricas Y metonímicas. acoplamientos por partes de . l~s
Primero proyectó ambas relaciones en elementos de la metáfora Yla metorum1a
las formas de paso de las escenas en las no ha sido reglamentada por la lengua.
películas de Chaplin y otros. Luego En el plano gramatical, sí hay reglas,
encontró que la sustitución variadas transformacionales, capaces
paradigmática y la combi~ación de sacar'a la triada padre-madre-hijo de
sintagmática explicaban sendos ttpos_de su condición de frase aislada, ceñida
o afasia, la motriz y la perceptual, Yobhgó sólo a las relaciones elementales de
"&lt;t'

parentesco. -~l padre se distin~e de la
madre por éontigüidad espacial, y del
hijo por la temporal. Estas dos
yuxtaposiciones "trópicas" combinan,
según su número finito de posibilidades,
a tres elementos de parentesco, puestos
ya en la función de sujeto, ya en la de
objeto. Así se forma un conjunto finito
de frases nucleares: sujeto-padre verbo
objeto-madre; sujeto-madre_ verbo
objeto-hijo, etcétera. (A propósito, estas
frases están lejos del asunto del
terapeuta que enseña al sujeto su
conversión en objeto por medio de una
sustitución de pronombre personal.)
Podríamos resumir esto de arrit.:
La restricción que prohibe el incesto
borra una relación elemental de
parentesco. Es decir, la regla restrictiva
bloquea por agramatical a la frase "
sujeto-hijo verbo objeto-madre". ~
excepción instala en el inconsciente un
sistema de relaciones complejas, no
elementales, legislado por el principio
de ley.
Esta restricción en el incesto
reduce, aparentemente, el número de
relaciones nucleares de parentesco, Y
así es. Pero la restricción, la necesidad
de otra sangre en otra familia por parte
del hijo, también genera las reglas
culturales por las cuales ingresar en otra
familia, creando así un conjunto, tal vu
infinito, de relaciones complejas de
parentesco.
En fin, creo que al imponerse como
ley el nombre del padre celoso, este

pimer significante también genera las
instrucciones para la conjunción del
hijo y de la otra sangre. Estas segundas
relaciones de parentesco, intuyo, no
están regidas por las elementales
relaciones de parentesco: la similitud y
la contigüidad, involucradas en la triada
de familia que, transfigurada, forma una

L.
Para la lógica objetiva, y en contra,
de la gramática ortodoxa, las
conjunciones auténticas son las
coordinantes. Gracias a ellas, dos
sentencias son enfrentadas según estas
relaciones: por negación, por
copulación, por disyunción o por
condición. Llevadas a los sistemas de
parentesco y de inconsciente, estas
conectivas lógico-subjetivas, por así

llamarlas, conectarán ya otra sangre, ya
otra cadena conclusa de significantes,
sacando así a la triada familiar de su
aislamiento in-significante y su
contrapunteo nuclear.
Pero en la gramática del parentesco
y del inconsciente, las conectivas
pertenecen a una lógica inédita,
concebible apenas gracias a las
regularidades
jeroglíficas
del
desplazamiento o· corrimiento del
sentido en los tropos. Quizás esto
explicaría la impotencia de la histeria
para percibir el sentido figurado de la
metáfora. Quizás incluso esta lógica
jeroglífica podría encargarse de la
predicción del término latente en el
palimpsesto de los símbolos exclusivos
del paciente.

, 007

Si la Ley que surte los juegos de luz
y sombras de los tropismos del
inconsciente retorizado también
impone las reglas de la sintaxis diurna,
no hay duda de que la lingüística y el
psicoanálisis son ciencias afines. Dos
cálculos, tal vez uno derivado del otro.
Ley o regla, o acaso las reglas de la ley.
Lacan o Chomsky, competencia
inconsciente de dos estilos literarios, el
yermo y el florido. Dos sonrisas
bobaliconas en la solapa de los libros; de
dos maestros furibundos que no niegan
a sus respectivos padres académicos.
Dos docencias inefables que tal vez
compitan entre sí, pero que hablando se
entiende la gente.

r

~

~

0

~
....

�PANDORA, DE MIGUEL COVARRUBIAS: LA
HUMILLACION TRIUNFANTE

SEÑAS/RESEÑAS/CONTRASEÑAS

Jorge Cantó de la Garza
Todo está dicho en el poema. De él no
se puede decir nada, aunque signifique
mucho. Tal vez podamos hablar de
"momentos del poeta", de la actitud
con que el poeta escribió los poemas, de
los sentimientos que le animaban en el
momento de escribirlos, de las técnicas
que pudo utilizar, de la reverencia o
irreverencia con que trató sus temas. La
poesía misma, sin embargo, sólo puede
ser aprehendida, ''sabida'' por un acto
de gracia, pero nunca descifrada, pues
toda decodificación conducirá sin
remedio a darnos tan sólo un remedo de
una sola de sus infinitas posibilidades
de lectura
El libro que hoy presentamos,
Pandora, de Miguel Covarrubias, me
pirece en primer lugar el más importante
del poeta y de él apenas si podría decir
algunas de las características externas
que puedo apreciar, y lo hago como un
lector más, un lector privilegiado también
por haber conocido los poemas cuando
apenas salieron de su fábrica original.
Estos conceptos · ale(lai'los nada le
aftadirán, por fortuna, a la contundencia
Ya la irrevocabilidad de la obra
Podríamos decir, tal vez, que el libro
está presidido por el erotismo o que es
unlibroquecontienepoemasamorosos.
Cabría preguntarse cuál es la diferencia
entre un poema amoroso y uno erótico.
En el caso específico de este libro,
diríamos que en él predominan la
obsesión y la pasión, entendida. ésta

última no solamente como una cercanía
a los valores físicos de la persona amada
sino a los valores morales que se
transforman en exigencias al poeta, que
pareciera haber escrito este libro con
una gran reverencia reveladora de un
sentimiento avasallador.

*Publicamos como reseña este texto, leído
por su autor en la presentación del último
libro de Miguel Covarrubias aparecido hasta
la fecha. {Biblioteca' 'Fray Servando Teresa
deMier",Monterrey,mayo 11 de 1987.)

Si hay conciencia de este
avasallamiento, también hay conciencia
de que en el intercambio de fuerzas de
la lucha amorosa, las fichas de la víctima
son tan valiosas como las del verdugo.
Finalmente, ser víctima es el resultado
de una serie de acciones que el mismo
sujeto ha provocado para serlo y, siendo
testigo de ello, regodearse en su triunfo,
tan sólo aparentemente fracaso.
Amayor sumisión, mayor dominio.
Y a mayor adoración del objeto amoroso,
mayor humillación triunfante. Libro lleno

de sugerencias equívocas, de valores
heterodoxos y hasta subversivos, nos
muestra otras armas y nuevas formas de
blandirlas por medio del poema. Si el
hombre se transforma en su amada, o su
equivalente "amada en el amado
transformada'', también puede imaginar
que en el brillo de sus dientes, los de
ella, o los de él, en ella transformada, se
refleja Afrodita y palidece.
Todo lo dicho anteriormente es

andarse pcr ~ ramas. Es la única manera
de hablar de este libro de Miguel
Covarrubias, memorable, y cuya única
prueba de existencia son, precisamente,
,..~os.poemas que ahora escucharemos.*

1

1

.\

I

�DIECINUEVE POETAS ...
¿CONTEMPORANEOS?

José .Francisco Villarreal .
Tanto se ha dicho sobre la historia de la
literatura nuevoleonesa que, al pregón
de su inexistencia, los unos cuantos
nombres que ubicamos, antes del
ochenta, por santa comodidad, se nos
antojan gimientes y arrastrando cadenas
de incomprensibles tintineos. Con tanta
precisión como puede tener la historia,
el ochenta parte aguas y aisla su
criadero de "jóvenes valores" en el estigma de la orfandad. La literatura local,
a excepción de algún expatriado, es hija
del estanque de Isis; después del
ochenta, el plasma del agua germinó
miríadas de ranas espontáneas; el "yo
creo" y el "yo canto" se vinieron
confundiendo en trino y uno.

· "&lt;t'

-q-

ha de trasgredir -desgraciadamente, ni
nosotros.

En este contexto aparece una
publicación que, para nuestra soledad
estatuaria, tiene un cierto matiz de
bofetada con guante blanco (guante
que se antoja necesario para la
manipulación del pulquérrimo texto). El
libro es Diecinueve poetas contemporáneos de Nuevo León, una antología
hija del escrutinio benedictino de Jorge
Cantú de la Garza y Humberto Salaz.ar.
Nace apadrinada por el Consejo para la
Cultura y las Artes, el Programa Cultural
de las Fronteras y el Instituto de la
Cultura de Nuevo León. El lugar común
es, lo sé, considerar cualquiér acto
Sin que sea la única, una razón del institucional como una obra satánica
distanciamiento y negación del pasado -satanizable, por tanto- mas, sin emliterario nuevoleonés puede ser esa bargo, lento, pero si mouve ..
tensión eléctrica que sufrimos en los
La antología recoje nombres y
setentas. Muchas causas derrumbadas o
derrumbándose: ese tiempo sembró el poemas de las hoy extintas Kátharsis y
germen de una desidia creciente, no Apolodionis; poemas hay también de
sólo en lo cultural sino en muchos factura más o menos reciente. De esta
ámbitos sociales. Entonces aprendimos, forma recorremos treinta años de
tal vez en coherencia con algún literatura local, de poesía que,
desconocido pulso histórico, que tras la evidentemente, no fue hecha en el
tempestad viene la diáspora. Urgía limbo de la atemporalidad. Atendiendo a
volverse al espejo y revalorar la esto me pregunto si, cuando en algún
momento nos quejábamos de
identidad.
marginación, ¿no sería que nos
Después del ochenta todo es de marginábamos al marginar? Diecinueve
bajadita. La imagen recuperada, el poetas y más que, peccata minuta,
atento oído a nuestra propia voz nos ha olvidábamos.
hecho artesanos de la negación del
El repaso por estos nombres que
otro. El individualismo necesario · ha
llegado a un punto álgido en donde siempre escuchamos pero que siempre
pregonamos un non plus ultra que nadie nos negamos a recordar; la

intersección, ahora, de nuestro ridículo
y oportunista afán contestatario (una
especie de Arte por el Arte, pero en
burro) con aquel antisolemne trabajo,
me hacen pensar en que el ochenta
marcó el inicio de un berrincbismo
literario que aún padecemos.

. lectura porque, tal vez, el secreto de la

aproximación al arte, en estos tontos
tiempos, sea esa docta ignorantia que,
. por su ausencia, nos amarga.
DiecinwvepoetascontemporáneoscuNuevo
úón. Sel. y Pról. de Jorge Cantú de la Gana y
Hmnberto Salai.ar. Ed. Instituto de la Cultura de
Nuevo León y Programa Cultural de las Fronteras
~onterrey, 1989, 164 pp.
'

Leer esta antología tiene la virtud
(con un poco de lógica zen sobre el
valor de lo que no está) de·vislumbrarcl
tiempo en el que esta generación
inmediata anterior se gestó. Con mm
o sin ella podemos negar su influencia
en nosotros pero no podemos negar su
acción en el medio. Hoy somos
escuchados pero ¿no es cierto que
estos dinosaurios que tanto hemos
despreciado prepararon las orejas de
mula de nuestra mocha ciudad para que
hoy podamos ser escuchados?
Para finalizar, dejo a los crític:os
literarios (si los hay) la vergoll7.0SI
labor de hacer autopsia de las poesías
antologadas; a las plumas carroñem la
disección de los antologadores y/o
antologados; a los artistas politicoides
pluri-nominados la develación del
misterio muy misterioso que encierra la
publicación de esta antología desde el
tenebroso punto de vista de la política
oficial respecto a la aparición de
estigmas en las manos de un invidd
budista converso al zoroastrismo que
muriera atropellado por un marxista de
izquierda muy extrema dueño de 1JI
negocio de tacos de trompa en
Tumbuctú; y a los simples (en el senú"I
medieval del término) el placer de 11

s ji[

�LA DEMOCRACIA EN LA CALLE
Crónica del Movimiento Estudiantil Mexicano

José Hécior Franco Sáenz
Después de tres lustros de haber vivido
los movimientos estudiantiles (como movimientos sociales) una etapa de adormecimiento tanto en el plano nacional
como internacional, en 1986 volvieron a
ser el centro de la atención pública en
diferentes países del mundo.
En Francia protagonizaron una
lucha para oponerse a una reforma gubernamental que amenazaba con
afectar los mecanismos de ingreso a los
centros de educación superior y la
validez de los diplomas universitarios.
China, también conoció en
diferentes ciudades de la protesta
estudiantil, demandando mayor libertad
y democracia; viviendo además, España
durante varios meses, la protesta
dirigida por el Sindicato de Estudiantes
que exigían la eliminación de la
selectividad en el ingreso, el aumento
del presupuesto educativo y la
reestructuración de los Consejos
Escolares como planteamientos
centrales, siendo relevante en este país,
el papel protagónico desempeñado por
los estudiantes de escuelas secundarias.

'°
'q'

En el caso nuestro durante el año
citado, fuimos testigos de un
resurgimiento bastante significativo del
movimiento estudiantil, teniendo como
sujetos · a los estudiantes de la
Universidad Nacional Autónoma de
México, que en su amplia mayoría,
objetaron los acuerdos aprobados por
el Consejo Universitario el 11 de
septiembre, medidas, que en la

concepción de las autoridades movimiento estudiantil hasta fines de los
universitarias, constituían un primer años cincuentas.
paquete de respuestas a los problemas
Resulta importante señalar que
planteados por el rector en el
entre
los contenidos de esta sección,
Diagnóstico dado a conocer en el mes
destacan
dos apartados: La herencia del
de abril.
movimiento estudiantil de 1968, y
La reacción estudiantil y magisterial Radicalización y la crisis del movimiento
paulatinamente fue adquiriendo mayor estudiantil, que por la riqueza de sus
relevancia llegándose a una huelga planteamientos dejan de ser una meza
crónica, constituyendo aportes bastante
general a fines de enero de 1987.
importantes para efectuar un balance y
Los hechos anteriores, aunados al una desmitificación del movimiento
proceso que se ha seguido estudiantil de 1968, cuestión de suma
desarrollando en esa Universidad hasta importancia, dado que es común
el presente, así como el cumplimiento de encontrar en quienes no se pueden
veinte años del movimiento estudiantil liberar del peso de un pasado, la
de 1968, que culminó con los sucesos tendencia a una mitificación de ciertos
del 2 &lt;te octubre en la Plaza de las Tres hechos sociales, como fueron los
Culturas, han constituido elementos de sucesos del 2 de octubre.
reflexión para uno de los más
La segunda parte estf integrada
destacados dirigentes de ese
tanto
·por una crónica del nuevo
movimiento como lo fue el ahora
especialista en educación, Gilberto movimiento estudiantil presentado e.o
los años de 1986 y 1987, mismo que tuVO
Guevara Niebla.
como eje fundamental ala UNAM;como
El análisis y las reflexiones de por otrós dos capítulos de importanteS
Guevara Niebla, de manera bastante aportaciones teóricas y profundas
oportuna las encontramos plasmadas en reflexiones, que denomina Veinte afloS
el libro publicado por Siglo XXI bajo el después y Movimientos Sociales Y
título La democracia en la calle: Crónica Construcción ' democrática, señalando
del movimiento estudiantil mexicano.
que el primero de éstos, apareci6
publicado originalmepte en el número
El mismo está dividido en dos partes,
116 de la revista Nexos.
dedicando la primera a hacer una
crónica del movimiento estudiantil
El libro también cuenta con dos
mexicano de 1958-1984, partiendo la apéndices donde presenta la
misma de una introducción donde se cronología de los movimientos
analizan lo que llama el autor, las dos estudiantiles que en el país se dietOII
tradiciones que caracterizan al entre 1980-1984 y 1986-1987, (ioDdc

contó con la colaboración de Federico
Rosas, Pablo Espeje!, Carlos Imaz e
Imano! Ordorika.
De alta utilidad pu~e ser esta obra
para quienes lo educativo constituye su
quehacer profesional, así como para
aquellos que tienen bajo su
responsabilidad la gestión de
instituciones educativas.

. Conveniente es precisar que el
libro no es solamente una crónica de los
movimientos estudiantiles, sino que en
el mismo se encuentra de hecho una
historia Y reflexión acerca d; Jas
fimciones Y los nuevos retos de las
universidades públicas. La congruencia
de muchos de sus planteamientos

críticos, representa el primer intento se hallaba a la vuelta de la esquina sigue
serio y conocido, de un balance del agitándose en la cabeza de muchos
movimiento estudiantil de 1968, mismo militantes de la izquierda actual y así
q~e. el aut?~ concibe como la primera como en aquel año esperaban
cr:1s pohuca moderna de carácter emocionados, el momento en el cual 1~
ur ano ~ue enfr~ntó el régimen de la . masas populares se aprestaban al asalt0
Revolución Mexicana·
deI pa1ac10
.
.
Nacional,
de la misma forma
En suma, la lectura del texto ahora especulan sobre la posibilidad de
señalado, orienta hacia un mejor que un movimiento social particular
fortalecimiento de las instituciones cualquiera pueda desencadenar una
universitarias, de sus funciones Y su eventual conflagración social que
relación con la sociedad, basado en un implicaría el 'derrumbe' del estado."
profundo convencimiento en las formas
de participación democráticas, con
responsabilidad absoluta, que combate
toda estrategia insurrecciona!. •'El Guevara Niebla, Gilbeito. ÚJ democracia en la calle·
sueño de algunos militantes Cr6nica del movimienJo eslwlianJil muic~.
Colecc. Biblioteca México: Actualidad y
sesentayocheros de que la revolución Perspectivas. Siglo XXI &amp;litores. 1988.

�MUEBLES Y UTENSILIOS EN EL NORESTE
COLONIAL

REGION

Fernando Garza Quirós
l. El espíritu del tiempo
A pesar de la inseguridad proveniente
de los frecuentes "insultos de los
bárbaros'', la época comprendida entre
los primeros asentamientos españoles
en la región y la etapa previa al ingreso
de la ideología capitalista, puede calificarse de feliz, porque en ella se disfrutaba la íntima satisfacción de la equivalencia absoluta entre obligaciones y
convicciones. Carlos V resumió en frase
lapidaria la postura señalada, al asentar
~así como la verdad es una e inmutable,
así debería ser la fe. A nivel nacional, o
novohispano, como se prefiera, Hemán
Cortés corroboró la sentencia imperial
"puñando por la fe". Ambas aseveraciones -una verbal y otra fácticaorientaron las ideas y creencias de
nuestros antepasados regionales y se
traducían en una fuerte desconfianza
-¿no sería más exacto decir odio
teológico?- ante cualquier idea contraria
a la consistencia de su cosmovisión.

El pecado era monopolio casi
exclusivo de los infieles, y
ocasionalmente aparecía entre los malos
cristianos. El concepto de justicia tenía
más de un punto de tangencia con la
aversión religiosa al pecado, pues se
basaba en la idea de purgar las faltas,
llOrque éstas significaban un peligro
))ara la sociedad y un ataque a la
lila~ divina; de ahí que -¡ma nuestras
COncepciones actuales- la justicia de la
é1Joca considerada aparezca extremada

y cruel, más aún poique su administroción
se hacía ante el regocijo y el placer del
pueblo. El espíritu del tiempo se revela
en fluctuantes sentimientos de duda,
turbulencia y áspera crueldad,
amalgamados en la íntima emoción en
la que abunda el tono de la vida
J. Huizinga, en El otoño de la Edad
Media (obra en laque se basa lo expuesto),
tiene expresiones tan felices sobre la
división de actividades de la vida urbana
y urbanizada, que las transcribimos
textualmente: "Había un sonido que
dominaba una y otra vez el rumor de la
vida cotidiana y que por múltiple que
fuese, no era nunca confuso y lo elevaba
todo pasajeramente a una esfera de orden
y armonía: las campanas. Las campanas
eran en la vida diaria como unos buenos
espíritus monitorios, que anunciaban
con su son familiar, ya el duelo, ya la
alegría, ya el reposo, ya la agitación,
que ya convocaban, ya exhortaban.''

Este mundo monolítico, unitario y
unificador, conducía a una serie de
situaciones estructurantes de una vida
sencilla, recia y profunda. Los problemas
de conciencia se abolían, o era imposible
que surgieran, y lo que podría denominarse un humanismo primario, inspirado en la erudición, unía indisolublemente la teoría y la práctica. Se
vivía un clima espiritual alegremente
bárbaro, proveniente de una soberbia
cándida y de una fe inquebrantable. El
orgullo imperial aún insuflaba la acción.

Este desfachatado amor propio
estrechaba el campo de las
preocupaciones vitales, hasta acentuar
el regionalismo en forma abusiva y
absorbente. El modus vivendi de los
vecinos y pobladores de la comarca
puede troquelarse en el refrán que asienta:
Sin hacienda, ricos;
sin hazañas, godos;
entre sí parientes
y enemigos todos.

2. El marco social
En los modelos relativamente sencillos
prevale.cientes en el noreste novohispano
subyacían cimentaciones religiosas,
sociales y políticas de bastante
profundidad y alcance, cuando menos
hasta llegar al nivel suficiente para hacer
la vida inteligible, centrada y digna de
ser vivida. Dichos modelos fueron
desplazándose gradualmente hacia una
imagen cada vez más complicada e
inestable, a medida que los psicólogos y
antropólogos proponían nuevas y
alarmantes hipótesis sobre los resortes
de la acción, que limitaban severamente
el ámbito reservado al libre albedrío, e
incluso llegaban a hacerlo desaparecer,
en aras de pretendidas profundidades.
Ante la cosmovisión de nuestros
antepasados (que sobrevive a través de
reminiscencias, bailes, diversiones,
refranes, creencias, y también a través
de escasas muestras del folklore material),

�nos sentimos ante estructuras rurales,
propias de comunidades definidas por
un estrecho contacto con la naturaleza,
a la cual consideraban casi su única
maestra
En ese escenario vital, habíaespacio
ilimitooo para dol&lt;roSOS apamonamientos

y fantasías pueriles. Las ideas políticas .
se emparentaban a los cantares populares
y a los vuelos líricos de las novelas. Los
prototipos humanos se hacían leyendas:
E rey noble yjusto y los malos coose~.
codiciosos y astutos, culpables de las
desventuras del país; el bandolero
generoso, que roba a los ricos para dar a
los pobres; la virtud triunfante y la
perversidad castigada; era el repertorio
sintetizador del conjunto pedagógico
tendiente a estructurarse en crédito
público y espectáculo de feria
Durante los siglos XVII y XVIII la
comarca vive una fiebre minera En
"canevá de plata" aparece una urdimbre
de comunidades semiautónomas, bien
coordinadas y rebosantes de vida, cada
una de ellas con sus propias energías y
su sentido de realización. Al mismo
tiempo, se vive el inicio de una
prometedora actividad ganadera. Las
cabras y ovejas, que se habían
nruttiplicado asombrosamente en la
región centtal, llegan al noreste
novohispano a pastar. Al mediarel siglo
XVIII, Nuevo León se despuebla, por la
colonización del Nuevo Santander,
territorio que octualmente ocupa el estado
o

11"1

de Tamaulipas. La escasísima población
no indígena que se encontraba en Texas ,
estimada por Fray Servando en 1824,
en ''poco más de tres mil'', provenía de
puntos locali1a(lnc; al sur de Nuevo León.
Pero aunque hubo nuevoleoneses que
emigraron al norte y al oriente, no todo
fue fuga, pues mientras unos salían,
otros entraban. Con la modernidad-o el
progreso, como se desee- Monterrey
empezó a disfrutar de los beneficios d~l
comercio y del correo, el cual, a partu'
de 1762, llegaba mensualmente a la
capital del entonces Nuevo Reino de
León; desde entonces, el desarrollo
regiomontano se vuelve paso sin prisas
y sin pausas. Una serie de medidas lo
propiciaron, entre ellas, la erección del
Obispado de Linares (1777), con sede
en Monterrey, la creación de la
Comandancia General delas Provincias
Internasde0riente(1769),lafundación
del Colegio Seminario (1792), "que
durante más de medio siglo fue el único
centro de educación secundaria en el
noreste de México" (61, p. VII), la
apertura del tráfico marítimo (1781) a
través del puerto de Soto la Marina y
posteriormente de Matamoros, y en
general, la eficw;ia del gobierno virreinal,
que contenía los ataques de los bárbaros.
A ~ de que esta; fa:ton&gt;s coodyuvaroo
al desarrollo económico y cultural de
Monterrey, hasta el industrialismo, la
distancia social entre los de arriba y los
de abajo en muy corta, sobre todo pcrque
la realidad económica se daba en una
sociedad orientada al autoconsumo. La

etapa capitalista-industrial y su hijo
adoptivo, el confort, agravan hasta
nuestros días el distanciamiento entre
ricos y pobres.
La sociedad tecnocrática actual esd

regida por hombres apoyados en los
servicios de expertos y de científicos, y
en planificadores regionales. Esta clase
de orden basado en el respeto al plano,
la gráfica y la estadística, elaborados
por especialistas, es una sociedad de
consumidores, ciega para la sublimidad
y la grandeza, carente de autén~cos
valeres morales, hundida en la vulgaridml
y el tedio, en medio de una opul~ia
creciente. Por ello, nunca se enfati7.art
bastante la necesidad de modificar,
cambiar o fcrzar la q,tica contempoowa
para justipreciar acciones y situaciones
que no corresponden a nuestro actual
esquema valcrativo. S ó l o ~ ~
esto es posible captar la s1gnificacióll
delossiguienteseslabonesdelacadena.
En u n a ~ muy amplia, JU",Ct
afirmarse que una sencillez piadosa.
enfatizadora de la sobriedad Y la
formalidad, y al mismo tiempo severa.
permeael tonodevidanorestensedesde
los primeros asentamientos hispallOS,
hasta despuntar la idea capitalista en la
década de la; cinc~ del siglo ¡mmk&gt;,

3. La casa estrena vestido
Zacatecas fue ~ubiezta camal mediS
el siglo XVI, y su riqueza mined

rápidamente la convirtió en la segunda
ciudad del virreinato de la Nueva Espaila,
con lo cual, a la administración pública
se le presentó el problema de comunicar
y abastecer una población situada a
ochocientos kilómetros al norte de la
ciudad de México, y en medio de un
mar de chichimecas, que no estaban
mjetos al dominio espafloL ni respetaban
asus representantes. Surgió con ello la
"Guerra Chichimeca'' (1550-1600),
período que gestó una serie de
~ones tan funcionales, que algunas
llegan hasta nuestros días. Para nuestro
propósito baste seffalar que el sombrero
lexano, surgió en esa época y en las
latitudes en que se llevó a cabo esa
ampliación territorial. También el carro
cubierto con camisa de lona -imprescindible en los westerns- fue otro
subproducto del encuentro entre teules
ychichimecas, o más af'madamente, de
la necesidad de transportar mercancías
ypersonas en territorios de luminosidad
inclemente. Aunque como se indicó, la
Guerra Chichimeca terminó en 1600,
esre estado de cosas se prolongó, con
diversas intensidades y diferentes
localizaciones, hasta 1884, fecha del
IÍllimo ataque registrado en Nuevo León
~ los apaches.
Lo expuesto propició el
desplazamiento de los campamentos de
los aborígenes por campamentos de
IXll&gt;ladores espaffoles, que "como quien
Ya a montear fieras", capturaban
llllurales para venderlos en Zacatecas,

Mazapil o cualquier fundo minero que
requiriera mano de obra Se afirma que
el OO'eSte de México ya estaba explorado
-y explotado en cuanto a recursos
humanos se refiere- para 1577. Los
campamentos de los cazadores de
aborígenes, posteriormente se
convirtieron en poblados, cuando se
incrementó el reparto con frailes,
encooienderos y sdk&gt;res de ganaoo, como
se titula una de las últimas obras de
Eugenio del Hoyo. Vale puntualizar
que una vez que hubo terminado la
cacería de aborigenes, o simultáneamente
a ella, las actividades fundamentales
del ámbito regional fueron la minería y
la ganadería, y consecuentemente que
la mentalidad minero-ganadera fue la
que conformó -además del paisaje- las
características básicos del ethos
norestense.

porque los viajeros alquilaban lo que se
llama cuarto redondo, esto es vacío, al
que ocasionalmente se adicionaban
colchones y almohadones. Un viajero
que pasó por Nueva España en 1764
asienta: "Se hace necesario llevar cama
y demás necesario, porque ni en las
ventas y posadas se halla prevención
alguna" (3, p. 73) y Weckmann, al
referirse al mobiliario dela Nueva &amp;paña
en el siglo XVI (que para el Noreste de
México es prolongable a los siglos XVIl
y XVIII), dice: " fue por lo general
pobre, compuesto sobre todo de sillas,
banquitos, mesas y camas" (62, p. 728).
Lo cual, aunado a la aseveración de
· Romero de Terreros, "hay que tener
presente que antes de 1700 solamente
1a; seoores hocían uso de sillas o escabcles
parasentarse" (53,p.131),explicaque
Juan Bautista Chapa mencione en su
testamento (1694) sólo "una silla de
Cronizar la aparición de muebles y
espaldar' ', a pesar de tener bastantes
útiles a partir de los asentamientos
bienes de campo. Es muy probable que
hispanos, requiere la utilización de un
esto guarde una reminiscencia con el
periscopio que nos ponga en contacto
trono del palacio real y con las fotos de
con los siguientes aspectos:
nuestros abuelos, en las que normalmente
l. Al asomamos al orificio de la aparece el señor sentado y la esposa de
historia de los muebles y utensilios pie. Como se verá adelante, lo expuesto
regionales, lo primero que desconcierta sobre la si1la también vale para otras
es la notoria escasez de mobiliario. En piezas mobiliarias.
las ~asas de la región los muebles eran
2. A la escasez de mobiliario, se
tan pocos, que por descriptivo citamos
añadía el desconocimiento de la idea de
un adagio que actualmente es moneda
confort. Los muebles eran un reflejo de
de cuño corriente en la psicología
la clase socioeconómica o de la jerarquía
proyectiva: ''En las posadas de España,
del propietario, pero no se los ~acía o
cada quien encuentra lo que lleva",
pensaba para el reposo o la comodidad.
VI
.....

�Además, el desconocimiento de la idea
de confort hacía que muebles que ahora
consideramos indispensables, aun a nivel
de reclusorio, como lacama, en la época
estudiada merecieran otra consideración.
Baste recordar que en 1517 Carlos V,
entonces heredero del trono español, al
desembarcar en Villavic~osa y pisar por
primera vez la tierra de su futuro reino,
hubo de dormir sobre un jergón de paja,
porque en ese pueblo no había una sola
cama.
3. La idea defamiliaridad que tenían
-probablemente aún la conserven- los
muebles. El término familia tiene
acepción de sirviente, de ahí proviene
la palabra fámula y también significa
allegado o pariente. Pues bien, los
muebles tenían la acepción de sirvientes
o servidores y la de extensiones de la
familia, en sentido material e inanimado.
Una última ocepción del término familiar
es conocido, y los muebles lo eran a tal
grado, que tanto en sentido metafórico
como literal, los propietarios andaban
tropezándose con ellos.

4. El carácter escultórico de los
muebles. Es justamente esta nota
diferencial la que permite -con
limitaciones- datar piezas en base al
estilo al que pertenecen. Pero no todas
las sillas estilo Luis XV fueron hechas
durante el período en que gobernó este
Borbón y, para recurrir a un ejemplo

más próximo, el Retablo de Hueyapan
-actualmente en el Museo Virreinalestilísticamente corresponde al barroco
(o al barroco tardío), que lo situaría
alrededor de 1750-1780, y dicha pieza
es de 1842, esto es, proviene del momento
en que el estilo neoclásico estaba en su
apogeo. Debe pues concluirse que, en
forma semejante a lo que sucede con los
aspectos ideológicos, en las formas de
expresión llamadas estilos, hay focos
de irradiación que propician las
innovaciones, y áreas geográficas o
grupos sociales que se afman o conservan
estilos del pasado.

5. Dentro del carácter escultórico
cabría añadir que hasta épocas muy
recientes, los muebles eran casi
exclusivamente de madera, lo cual añade
otra faceta al sentido de materia
modificada por la acción humana, pues
se trata de una escultura de madera, y
este elemento conlleva un sentido cálido.
Piénsese en una obra escultórica de
madera y supóngasela de mármol, de
plástico o de bronce. Los materiales
tienen sus devotos. La madera incluye
un sentido mágicorreligioso de "culto
oculto y floresta!".
6. También habría que tener en mente
que las escasas piezas mobiliarias se
colocaban "a la castellana" esto es,
contra los muros, lo cual aunado a la
generosidad del espacio y a la forma

cúbica propia de las construcciones
antiguas, ~ían que la acogedora sombra
doméstica produjera en el receptor
humano un sentimiento de insignificancia, no totalmente exento de soledad.
Aunque éste es un juicio contemporáneo
de estructuras valorativas de otras épocm,
recuérdese por una parte, que toda hisuiia
es actual, y por otra, que vale enfatizar
el dato, pues Arthur Byne y M. Staples
en su Repertorio de muebles e interiores
españoles(v. bibliografía, 11) subrayan
la amplitud extraordinaria que resulta
de colocar los muebles contra los muros.
7. Por último -y no de menor
importancia- la carencia de datos sobre
mobiliario regional. *Porello,en forma
semejante a lo que asienta Jeremías
Epstein para los aspectos precolomb~
también en lo referente a mobiliario Y
utilería regionales, ésta es "una de las
áreas menos conocidas del Nuevo
Mundo'', con lo cual debe utilizarse el
camino ''recomendablemente cauteloso" transitadoporW.B.Murray,yhasU
acudir a la discreta autodefensa de Petain
cuando se hizo cargo del Gobierno de
Vichy: "Es como caminar en un campo
en el que no hay senderos trazados.
Haría falta una bníjula moral, (se) coofia
en mi sabiduría, pero no basta con tener
sabiduría, hay que tener autaidad, ¿d
la tengo? Fn todo caso, debo compartila
con un ángel de la guarda con el que~
es fácil convivir". Ante la inexisteDCJI

(*) Entendemos por mobiliario regional el elaborado en la región, o el que por su prolongada estancia en ella adquiri6 carta de vecindad.

de obras especializadas sobre muebles
y utensilios de Coahuila y Tamaulipas,
y ante la dificultad de recurrir a las
escasas fuentes informativas disponibles,
hubo que limitar la investigación al
material ÍmJJ'CSO sobre mobiliario texano,
(exttamlinario, sobre todo para el período
1840-1880, v. (í)), y lmu' la otra vertiente
en fuentes documentarlas nuevoleonesas.

Aún con peligro de caer en la
reiteración, deseamos puntualizar que
en una sociedad con las características
mencionadas, los muebles de los
habitantes de la región podían contarse
con los dedos de una mano. Así vemos
en el inventario de los bienes que
quedaron por la muerte de Leonor de la
Gana, viuda del Capitán de la Serna,
fechado en Monterrey en 1687:
- Una casa de adobe "cubierta de
jacal, que se compone de una sala y
un aposento con alto", una cocina
caída y un solar.
- Seis cuadros de lienzo "ya viejos,
de diferentes hechuras".
- Dos escritorios, uno grande y uno
chico, "con escribanía de cedro",
- Una cama "de granadillo".
- Tres esclavos, y
- Un alfombra ''quecostódoscientos
pesos".

Aunque es muy probable que en éste
Yenlosdemástestamentosqueadelante
se incluyen haya omisiones serias, pues
no se mencionan jarras, ollas, tinajas,
vasos, copas, platos y otros utensilios,
debemos concluir, o mejor aún, afirmar

categóricamente que, tal y como lo menciona '' un platillo mío de plata, que
demostró B. Malinowski en sus estudios tiene en prenda el capitán Diego de la
sobre los polinesios, la idea de que el Rosa". Nótese de paso, la abundancia
superávit funciona sólo en sociedades de capitanes: para ésa época J. Lafaye
económicamente muy desarrolladas, es señala que en la Villa de Saltillo de
totalmente falsa, y que el lujo y el cincuenta vecinos, treinta y dos eran
derroche se han dado y se darán, en capitanes. La última voluntad de Josefa
todas las sociedades y en todos los de Arriola, "hija de la iglesia" (que no
tiempos. Por ello, la idea muy difundida proviene de matrimonio) de Monterrey,
de que loo habitantes de la región llevaban del año de 1701, utiliza fórmulas muy
una vida que -de acuerdo a la terminología mexicanas, entre las que sobresalen "un
contemporánea industrial- podría llamar- jacalito con su cocinita y el pedazo de
se mantenimiento preventivo, esto es, tierra" que se le mercedó, que lega a
que sólo había lo necesario para amanecer sus cinco hijos adoptivos, "para que
con vida al día siguiente es falsa, pues vivan hermanadamente".
es confundir el hambre con una digna
Entre los potentados de la época,
estrechez. Así, Doña Leonor de la Garza
Vda, de la Serna tenía más cuadros que destacan el Conde de Penalva y el
muebles, y hasta llegaba al desplante de Segundo Obispo de Linares. El primero
tener tres esclavos y una alfombra "que falleció en 1731, siendo Gobernador
costó doscientos pesos". Si se toma en del Nuevo Reino de León; Fr. Rafael
cuenta que en esa época un esclavo José Verger, murió en Monterrey, en
costaba cien pesos, debe deducirse que 1790, en el edificio que aún se denomina
la alfombra era una pieza de gran valor "El Obispado". Ambos dejan gran
y probablemente de algún mérito cantidad de bienes, muchos de ellos de
gran mérito artístico. Pero tal vez el hilo
artístico.
de Ariadna de la vida norestense al
El testamento de Pedro Salas, vecino finalizar el siglo XVII sea el testamento
de Monterrey, fallecido en 1698, habla de Juan Bautista Chapa. Quien pretenda
de una casa "con salita y aposento conocer la biografía del Sr. Chapa, debe
techado de morillos y su jacal encima''. recurrir a "El cronista anónimo", de
El de Diego de Ayala, hijo del capitán Israel Cavazos, recientemente publicada
José de Treviño (hasta el siglo XVIII se por el Archivo General del Estado. Con
reglamentó que los hijos usaran los la pretensión de bosquejar el perfil del
apellidos de los padres), fechado en personaje y su fecunda labor en el
Monterrey en 1692, testimonia la escenario norestense, mencionaremos
costumbre de garantizar deudas con que fue un funcionario público destocado,
bienes valiosos, pues el documento secretario de varios gobernadores,

�escnbano público, a cuya pluma se deben
el acta de la última fundación de
Monclova (1689) yes además el posible
autor de los primeros versos galantes de
la región. Nació cerca de Génova, en
1630 y llegó a estas latitudes en 1648.
La cultura que ttasplantó al noreste la
testimonian por partida doble, su labor
historiográfica (la continuación de la
Historia de Abro de León) y los cuarenta
libros "poco más o menos" que tenía
cuando falleció. Don Juan Bautista casó
con Beatriz Trevii'io y procreó seis hijos,
que sintomáticamente enumera nombrando primero los varones y luego las
mujeres. Debió haber sido devoto de la
Virgen de Guadalupe, pues lega a una
de sus hijas una imagen "que tanto
estimo". Además es el genearca (esto
es, el fundador de la estirpe), de los
Chapa. En la época en que testó, tanto la
ortografía como la escritura de los
apellidos andaban en paftales; por ello,
don Juan Bautista utiliza el apellido
Schiapapría para referirse a sus
antepasados, Chapa para él, y de Chapa
para sus descendientes.
El testamento de Juan Bautista Chapa
data del 18 de enero de 1694. El codicilo

está fechado diez días después. Ambos
documentos son de Monterrey, y en su
parte medular seflalan los siguientes
bienes:
IMUU!bles:
- "Esta casa en que vivo, que se
compone de cuatro cuartos••
- Varios solares

-

"Un pedazo de tierra de viña", en
Albísola (cerca de Génova)
Treinta sitios de ganado menor
Dos sitios de ganado mayor
Diez caballerías de tierra

Muebles y Ulensi/ios:
-

-

-

-

"Un silla de espaldar"
una silla jineta, ''ya raída••
unas espuelas
un freno
un arcabuz "de rastrillo, usado"
una daga vieja
una cama de tabl~. "ca1 sus bancos"
un colchón viejo
una frazada "medio camera"
una sábana
dos almohadas
unamesa
una banca
tres taburetes viejos
un cscritorcillo ''muy maltratado''
una cajuela
· grand
una caJa
e, "con ccrrad"
ura
un cuadro de San Jerónimo
un cazo "de diez libras"
un cacito pequeño
una bacinica de cobre
dos cucharas de plata "con los
nombres suyo y de su esposa"
cuarenta libros.

Desde luego, salta a la vista la
desproporción entre bienes muebles e
inmuebles, con notable margen para
éstos. Como se sei'ialó en relación con
los bienes de Doi'la Leonor de la Garza
Vda. de la Serna, del Conde de Penalva
y del Obispo Verger, la sociedad regional
-hasta cierto punto representada por la

sociedad nuevoleonesa y básicamente
por la sociedad regiomontana- disfiula
de ciertos excedentes. La casa del Sr.
Chapa tenía cuatro cuartos. Si la
comparamos con los palacios de Cmtt1
en Coyoacán y en Cuernavaca, que a
Berna! Díaz del Castillo, con agridulce
y sencillo humorismo -en todo semejame
al que aún prevalece en ciertas áreas del
ámbito norestense- le parecían "tamm
y tan grandes y de tantos patios como~
laberinto de Creta'', hemos de conclwr
que la casa de don Juan Bautista era una
seftora residencia, aunque en ella sólo
hubiera una silla de espaldar, una banca,
tres taburetes, una cama, "un ~
muy maltratado'', (en el que debió haba
escrito sus obras) y "una caja grande
con cerradura".
La "silla de espaldar" de don Juan

Bautista debió haber sido un mueble
solemne, en cierta forma semejante al
Confesionario de Vallecillo, que se
encuentra en el Museo "Fl Centenlrio",
Weckman seftala que los encomendetOS
"recibían audiencia (sentados en una
silla) de por sí alta, (la cual) se colocaba
sobre una plataforma para impresiooS
más a los naturales" (p. 729) YROIJlelO
de Terreros sostiene que en 1666, "las
sillas de los oidores estaban bordad&amp;1
de sedas de colores, con las arnm de
Castilla y de León, en los espal~"·
Probablemente la silla del craoiSII
anónimo también estuviera arreglada
enesaforma,aunqueellujodedonJBautista era su biblioteca, de cuarenll

volúmenes ''poco más o menos'', cifra acelerada, debido a un mestizaje menor
Así como el cuero escaló asientos y
extraordinaria, aun en nuestra época. y a que la cultura aborigen tenía poco
espaldares
y aún perdura su utilización,
&amp; lamentable no tener más datos para que ofrecer (o que oponer) a la
el
uso
de
vaquetas
y vaquetillas (que
rehacer la ambientación de la casa de penetración occidental.
son
respectivamente
todo un cuero de
losChapa-Trevifio, pero la imaginación
res
y
todo
un
cuero
de
ternera, curtidos
es un ángel de la guarda semejante al de
"Gonzalitos" sostiene que Nuevo
Petain, por lo que sus insinuaciones León "era una colonia militar, que vivía en una de sus caras) también fue muy
deben condimentarse con unas gotas de un estado de independencia completa'' socorrido y llega también (vía Sinaloa),
sano escepticismo.
(30, p. 22) y adelante afinna que los procticamenre ~ta nuestros~ Prueba
naturales de la región ''nada hicíeron de ello es el art. 111 del Reglamento de
El proceso vital va tan paso a paso por conservar la pureza de su raza (ni) la Penitenciaría del Estado de Nuevo
en la historia, como en la naturaleza. los idiomas que hablaban" (/bid.), lo León, promulgado en 1SX&gt;4 y aún vigente
Sin embargo, cada cultura y cada área cual califica de "milagro de la sin ninguna enrruenda (lo cual &lt;bnuestra,
cu1tmal tiene su ''tempo''. Así, mientras civilización". Ese estado de cosas o que es tan perfecto, que no ha sido
los aborígenes del noreste novohispano propició la explotación minera y la posible modificarlo, pues nuestra Carta
utilizaban formas estáticas -se habló de introducción de ganados. En general la Magna Federal, con una existencia
"vitaminima"- la cultura occidental minería de la comarca fue pobre, pero menor, tiene más de doscientas
trasplantada a la comarca estaba más la ganadería se desarrolló .extraor- enmiendas, o que esos florilegios y
abierta al cambio. Pero aun en este dinariamente, lo cual hizo que el cuero diversiones de legisladores y juris)mticular se dan gradaciones, depen- y las pieles tuvieran múltiples consultos son lirismos dignos de mejor
diendo de los retos que planteaban los apocaciones. El "genius loci" se tradujo causa), pues bien, el artículo citado en
medios geográfico y humano. Dichas en cubetas para uso doméstico, o para la su parte medular dice que a los reclusos
&amp;nkkiores se trooucen en la impcxtancia minería, y sobre todo en asientos y se les dará para su uso "una zuela (sic)
1tlativa de los factores propiciantes del respaldos de sillas, sillones y taburetes. vaqueta, una ñmda~lchón, un cobertor,
cambio, en contraposición a la de los Su utilización se prolongó hasta bien dos platillos, un valde (sic), un bacín; y
6aoes antagónicos al mismo. En última entrado el siglo XIX. Además, el uso de a los que se hagan acreedores de ello,
instancia, el ritmo del cambio dependía · los cueros de res o de ternera, a los que como un premio, zalea, sábanas,
del mest1za1e, que matizaba se denominaba vaquetas y vaquetillas candel('l(), silla y mesa de tijera". Nótese
diferentemente a las áreas que integraban respectivamente, servían en verano de que además de la vaqueta, que era de
la Nueva Espai'ia No es éste ni el lugar sábanas, ya fuera sobre la cama o en el acceso general, la zalea se considera
ni la ocasión para tratar tema tan extenso suelo, para dormir la siesta Las vaquetas "un premio". La zalea, también muy
Ycomplejo, baste decir que mienttas en también se usaban en invierno, sobre o común en la región, es el cuero de
al&amp;unas áreas novohispanas hubo un encima de las frazadas. Aunque no camero curtido en una de sus caras y
alto grado de mestizaje, lo cual propició pertenece al noreste, el estado de Sinaloa con la lana del animal en la otra, razón
que la sociedad rural continuara aún conserva esta utilización inteligente por la cual también se usaba en invierno
utilizando formas de propiedad de de los materiales de la región, así como y en verano, en forma bipartita, esto es,
la:endencia indígena, el Noreste de la elaboración de muebles con asiento y para acostarse sobre la parte curtida, o
sobre la que conservaba la lana natural.
M~ico tuvo una aculturación más respaldo de cuero.
Con mucha frecuencia servía de cama

u,
u,

�para la gente humilde, "aunque~
este fin también se emplearon las pieles
de cíbolo o bisonte" (14, p. 71).
El escroto de toro se utilliaba para
hacer "tanates" (o "tenates"), que
S('l'Vían básicamente en la cocina, para
guardar sal, yerbas o condimentos.
Aunque también se utilizó el cuero
y sus derivados para indumentaria, dicho
aparta1o reoosa 1os límites de este esnxoo.

partir de menciones escritas, ~ cualeS,
generalmente son muy postenores a su
nacimiento. Ante el escollo que esto
representa, se seleccionaron para el siglo
XVIII los siguientes elementos:
_
•
•

La rinconera (o esquinero},
Lacómoda,
La mecedora, y
La idea de juego.

y para el siglo XIX se presentan:

4. Entre HerácUto y Parménides
La humanidad siempre se ha debatido
entre el cambio y la permanencia. En lo
referente a mobiliario, utilería Y
decoración, para los anticuarios "todo
tiempo pasado fue mejor", mien~ las
parejas jóvenes prefieren matenales
prefabricados. Profundizar sobr~ las
bondades, desventajas Y posibles
motivaciones de éstas posturas puede
ser objeto de otro estudio. Para nuestro
propósito, baste decir que habría que
analiwcasos y situaciones específicas,
pues ni es totalmente válioo el "~novarse
0 morir", ni el apotegma mannqueano.
Croniw el mobiliario regional
durante los siglos XVIII YXIX exige lo
que en artes escénicas se denomina
"reparto ·por orden de aparición". La
tarea es difícil, sobre todo en cuanto a
precisión, pues al igual que~ m~ 0
et surgimiento de consideraciones
anónimas como el bastón o el botón
sólo es posible reconocerlas y datarlas a

_ UnahijueladeMina,N.L.,del804.
Un comentario sobre el escritorio
de campaña que usó el Gral. Santa
Annaen 1836.
_ Un comentario de algunos de los
muebles que pertenecieron a Samuel
Houston.
_ El inventario de los utensilios de un
carro cocina en 1867.
_ La importancia de los fabricantes
alemanes de muebles, radicados en
Texas.
La descripción de una casa en San
Pedro Garza García, N. L, en el
siglo pasado.

A lo anterior se aúnan los cambios
provenientes del surgimiento de ci~~o
refinamiento y afán de ostentac1on,
elementos que generalmente apar~en
conjugados y que aparecen en la re?ión
al mediar el siglo XIX, y se consohdan
con ta "pax porfiriana", con el
advenimiento del ferrocarril.
De acuerdo al reparto seftalado, la
rinconera fue la que primero apareció

en el escenario doméstico, tanto la de
piso -que es la más com~n- como la que
se sostiene en los muros, pues en
construcciooes muy anti~ de la regm,
como el casco de la Hacienda El Canelo
(del municipio de Salinas Victoria),
algunas casas de Zacatequitas (del
municipio de Pesquería), de Cerralvo,
Abasolo y El Carmen (todos ellos de
Nuevo León), eran comunes 1M
rinconeras, consistentes en una tabla
empotrada en los muros que fonnan
ángulo. Dicho mueble empotrado~
paracolocarobjetossobresusuperficie,
0 cuando ésta estaba perforada, para
asentar la tinaja del agua, con lo cual se
convertía en rinconera-tinajera.~-~
parte, algunos especialistas en ~obiliaio
mexicano, suponen que la nnconera
proviene de la consola, es decir, que era
una consola arrinconooa, fundamentaDOO
su juicio en el hecho de que la riquísima
Colección Franz Meyer (en su maycr
parte ahora en el museo d~ ese norn~),
no hay rinconeras antenores al Siglo
XVIII. A lo asentado se podría oponer.
la mortalidad propia de la madera; que
la Colección Franz Meyer no incluya
piezas norestenses; y sobre todo, ta
facilidad cori que el mueble empo-.
pudo evolucionar a mueble de plSO
colgado.
La cómoda no requiere~~~
por tener nombre autoexplicao~o..
glosario de El mueble mexicano, his"""",
evolución e influencias (v· 2), lade~
"Mueble en forma de caja, con rablerO

de mesa y cajones que ocupan todo el
frente". En ocasiones, la cómoda se
emparienta con el Chiffonier, el cual de
l:UeJdo al glosario citado es un "mueble
alto y estrecho, con muchos cajones,
característico del siglo xvrn y de todo
elXIX".

una casa norestense sin mecedora(s);
además, desde la segunda mitad del
siglo XIX -y probablemente antes- era
costumbre que el ajuar que adquiría o
hacía el novio, incluyera una mecedora
para uso de la contrayente.

por lo cual la mayor parte de estos
muebles tienen respaldos o "espaldares"
de este tipo.

La tradición es una mezcla de
memoria y olvido. Dicha fuente sostiene
que también en la época de la "meceLa mecedora de bejuco y su variante
Así como nuestro mexicanísimo
d&lt;romanía'' norteamericana, llegó a estas
refinada, la de estilo Wicker, fue muy
latitudes et canapé, que es un mueble de
paliacate es de origen hindú, y nuestras
común en la región, por su adaptación
asiento corrido o continuo, con o sin
polcas, redobas y chotises son música
al clima caluroso, pero también las había
brazos,
que se usa como banca, para
de ascendencia alemana, la mecedora
de tul, de madera, estilo Voltaire, y en
es un producto norteamericano. Se la otras combinaciones estilísticas. Su dormir la siesta (en inglés se le llama
"day bed"), para tender mueit.os y unidos
supone conjunción de la cuna y et sillón,
rápida aceptación general puede ser
bastapor su nombre en inglés ''rocking- objeto de varias interpretaciones, pues dos canapés, forman una cama. Abasoto
chair". Lo cierto es que tal vez sea el los izquierdistas verán en ello una punta (NL.), hospedó en su Pala;:io Municipal
un canapé que perteneció al "Rey
lÍliCo mueble que permite que la persona
de lanza del imperialismo norteChico", porque al decir de los lugareños,
que lo usa, pueda moverse, lo cual hizo
americano, mientras que nuestras
que en Europa se la considerara de uso abuelas, totalmente ajenas a esos "en la época de los espaftoles aquí
había reyes''. El minirreal personaje se
exclusivo de personas enfermas, hasta
vaivenes, hubieran contestado que la
que Thonet (el diseñador y fabricante mecedora es el único mueble en el que llamó José Santiago de Villarreal, se
delos muebles llamados austriacos), la -entre columpiada ycolumpiada-puede dice que los sábadoo distribuía abundantes
limosnas y comían en su mesa los
popularizó en aquel continente.
enseñarse a los nietos ''Los maderos de necesitados; en el corto tiempo que
San Juan".
El sillón de viento o sillón hamaca,
duró ta intervención del movimiento
como denomina Luis Borges a la
insurgente,
encabezado por Hidalgo,
Cuando apareció la "silla-cuna"
lllecedora, surgió en Estados Unidos en (rocking chair) en el noreste mexicano, fue Gobernador de Nuevo León y
la época en que luchaban por su el "cabriolé" estaba en pleno apogeo. posteriormente ocupó una diputación
independencia o promulgaban su
El glosario de El mueble mexicano, federal. La pieza pennaneció en dicho
~titución. Ormsbee (49) afirma que historia, evolución e influencias (2) lo sitio hasta la década de los cuarentas del
hubo una "mecedoromanía" en ese define como "forma de pata carac- siglo XX, cuando "la banquía se picó y
país, entre 1780 y 1830. Dada la
tmstica de todo el siglo XVIII. La silueta por eso la tiramos''. El Caftón de Salinas
COotigüidad del noreste de México con es una S muy estirada, terminada en un parece haber sido tierra pródiga en estas
F.tados Unidos, debió haber llegado a disco, tacón o voluta, o en una garra piezas mobiliarias, pues en la Hacienda
la región poco después de su aparición sobre una bola. / Respaldo de sillas ''Et Canelo'' de Salinas Victoria, N. L.,
en el país de origen, y rápidamente curvado y cóncavo". Es justamente esta se conservan dos canapés pintados de
adquirió carta de vecindad-la cual llega última nota de curvatura y concavidad, verde, y el autor adquirió y conserva
•nuestros días-pues es difícil imaginar la que hacía a la mecedora más cómoda, otro par, que fue hecho por Ceferino
Martínez, carpinttto de la región, famoso

�por las carretas que hacía. "Tío
Ceferino'' vivió en Aoo.no ~ omenos
desde el último tercio del siglo pasado,
hasta pñncipios del XX.
A pesar de que ya en el sig~~ ~ I
había cierta proliferación mobihana, la
idea de "juego" (en su sentido de
estructura unitaria, tanto desde el pun~
de vista material como estilístico) surgió
en Inglaterra, hasta muy avanzada la
segunda mitad del siglo xvm, alrededor
de la época en que estaban en ~ga los
estilos Adam y Chippendale. La idea de
juego surgió en el comedor, y no se sabe
con exactitud, si de ahí pasó a la sala, 0
la recámara, 0 a ambas simultáneamente.
Al despuntar el siglo XIX ya no
había la ola de franciscanismo que se
percibe en los testa~entos de ~~ región
en el siglo xvn, asi en una hiJu~la de
1804, proveniente de San Franciso de
Cafias (actualmente Mina, N. L.), Don
Pedro de Alcántara inventaría los bienes
que recibe como tutor de su nieta, Dfla.
María Guadalupe de la Garza, entre los
que se encuentran las siguientes partidas:
Sala*
Una silla "bordada vieja"
Dos taburetes
- Un candelero
_ Una caja grande y dos chicas
- Unespejo
_ Unacajuela "depalo"ywitintero

Recámara
- Unacama
Un colchón "de manta"
Una sábana nueva "de algodón"
Una sábana "de lana vieja"
Una sábana
Un almohadón
Dos almohadas
_ Una frazada camera
- Unacolcha
- Tres cojines
_ Dos fundas de almohada "de
bretaña''

Cocina

..

_ Cuatro platos y cuatro tazas de
talavera"
_ Tres servilletas
_ Unas tijeras tachinques (?)
- Un cuchillo
- Un belduque
_ Dos metates " con sus manos"
_ Un tepeistante••
_ Un comal de fierro
- Dosjarros
- Uncoco
Un molinillo
_ Una palangana
- Tres ollas
_ Una cazuela
- Una tinaja
_ Un cedazo "de alambre"
_ Un cazo de cobre
- Un asador

Aunque una golondrina no hace
verano, si se compara el testamento de

Juan Bautista Chapa (1694) con los
bienes que recibe en 1804 la menor de
Mina, salta a la vista el orden de la
hijuela y la falta de método del
testamento. Es dificil ramrear las posil&gt;lt.,
motivaciones de este rasgo, el cual puede
deberse a la ascendencia italiana del
cronista anónimo, pues la cultura italin
es proclive al sentimentalismo Y a la
retórica, 0 también puede acha~lea
que la proximidad de su fin obnubilaba
su conciencia, lo que sípuede a f ~
es que la hijuela utiliza un concierto
racional al inventariar primero los
inmuebles(' 'primeramente un cuarto y
árboles''); luego las horas de ~gua;
despué.5 el efectivo, pues en estas lalilude.1
vale más el agua que el dinero. Vale
destacar la preferencia que muestra el
documento por los reales, casi seguro la
unidad de medida de la época, put,
hasta tiempos muy próximos se hablaba
de cuatro reales, ocho reales, etc. Y,
aunque esto parezca cuento de hadas.
hace cien afios en la región había po~
"de a real". Después del numerano.
aparece el "aprecio" y "avalúo''. de
los esclavos, siguen los ganados ovíDOS
Ycaprinos (nótese que los esclavos~
después del "vital líquioo" y del e ~
Yantes de las bestias, ¿dónde clasif~
un ama de casa actual a su{s) Slf•
viente(s)?); para después refrrir ~
útiles, aperos Y prendas de veSIII' J
terminar con el pasivo: "ocho peO
que debe al sastre Lino". De lo expdl

pueden inferirse varias consideraciones:
l. La impMancia que había adquirido,
o que Dña María Guadalupe o su
familia le concedían al vestir, en
contraposiciónaDonJuanBautista,
pues como se señaló, la menor de la
Garza le adeudaba ocho pesos al
sastre del pueblo -además de la gran
cantidad de telas y prendas de vestir
que se señalan- mientras que el
cronista anónimo die.e haber recibido
del gobernador Nicolás de kcmaga
"un vestido todos los años" y al
referirse a toda su ropa ••de poner y
blanca", dice "que es de poco valor".

00

11")

S. Entreacto

2. Aunque la casa del Sr. Chapa tenía

cuatro cuanos y la de lamenorde la De acuerdo a lo seffalado, deben
Garza sólo uno, la cantidad de considerarse muebles regionales los
utensilios que ésta poseía (tepeistante, hechos en la comarca, y los que han
espejo,cedazo. "de alambre", etc.) permanecido en ella un tiempo
era muy superior a los de Don Juan considerable. Bajo este criterio, la sillaBautista, que como se señaló, omite escritorio del General-Presidente Antonio
platos, tazas, ollas, cazuelas, etc. y López de Santa Anna cae en dicha
habla casi únicamente de solares y categoría, porque formó parte del botín
sitios de ganado.

3. Destacan en la hijuela las piezas de
plata, en comparación con las dos
cucharas de este metal, "una con el
nombre de su esposa y otra con el
suyo'', que tenía Don Juan Bautista,
mientras Dña. María Guadalupe
poseía "treinta botones de plata y un
costalito", "nueve botones
grandes de plata'', y ''otros 27 de a
real" y "unas hebillas de plata
chiquitas".

Puede pues concluirse que la menor
. es convcnaonal,
.
•La división en sala, reclmara y coana
pues la casa de Doña María Guadalupe de la Garza era de un solo cuarto.
..Lavapi&amp;.

socioeconómica alta, en comparación
con la de Don Juan Bautista, o bien que
éste tenía más interés en escribir la
historia de la región y ovillejos, o la
consideración que parece más lógica,
que en los ciento diez afios que van del
testamento del primer Chapa que llegó
a Nuevo León al de la hijuela que hace
Don Porfirio Alcántara, la fonna de
vida de los habitantes de la regiéo cambió,
de la austeridad franciscana, a la
ostentación para demostrar ''grandeza''
y por cierta tendencia h.K:ia la ccxncxlidad.

de la Garza penenecía a una clase

de guerra de los texanos en la batalla de
San Jacinto. Actualmente se exhibe en
Austin, Texas, en el Museo de las Hijas
de la República de Texas, junto con
alguna refacción personal de ese actor
de nuestra historia, la cual de acuerdo a
los eufemismos contemporáneos se
denomina prótesis, y en épocas más
recias se llamaba pata de palo. Como
pieza mobiliaria, la silla-escritorio de
Santa Anna es revelaoora de las siguientes
consideraciones:
1. Puede considerársela wi mueble muy
valioso, porque puede datárselo, es

de 1836, aunque para entonces la
pieza pudo haber tenido varios años
de uso.

2. Perteneció a una de las primeras
autoridades políticomilitares de
México.
3. Awique no hay datos del fabricante,
ni del lugar 01 que se hizn (la direcciái.
del Museo citado agradecerá
cualquier información al respecto),
y Santa Anna pudo haber traído ese
mueble desde México, es posible
que lo adquiriera en San Luis,
Monterrey o San Antonio.
4. Aun suponiéndolo de origen
altiplaneño, esto es de México,
formalmente corresponde al estilo
Windsor, expresión mobiliaria aun
01 ooga, que surgió 01 Estados lJnicb
en la segunda mitad del siglo XVIII,
caractcrizadaporvarillasdemadera
que parten del asiento. De acuerdo a
los conocedores, el número y la
calidad de las varillas determinan el
valor de la pieza. De lo expuesto se
concluye que -reiteramos- awi
suponibtdolo de origen altiplaneño,
la pieza constata la influencia que
el mueble norteamericano tuvo en
México.

5. Se le adjudica a Benjamín Franklin
la adición de wta superficie para
escribir a la silla Windsor. La que
usó el General-Presidente, es
semejante a la que Davidson (23)
incluye en la p. 97 de su obra, la cual
coadyuva lo asentado en el apartado
anterior.

�Tomás Mendirichaga, acucioso investigador del pasado regional, describe
una casa comarcana y los enseres que la
vestían, en E/Municipio de Garza García,
1596-1982 (43), señala que "las mejores
casas de la Epoca Independiente eran
de un piso, con techo de terrado. F~hada
con puertas y ventanas enrejadas.* La
puerta principal tenía chapa y aldaba.
Para la construcción de estas casas se
usaba el sillar''.**

dulce, calderos, peroles, canoas y moldes
para hacer piloncillo.''

"La casa de la hacienda tenía los

muebles indispensables, mesas, sillas,
alguna banca, un arcón o cofre,***
candeleros. Fn el dormitorio había camas
de madera, armario y espejo. De noche
se alumbraban con velas de sebo o de
cera."

"Otro tipo de casa era la fabricada
"El testamento de Ana de Arizpe,
de piedras y cal, techada de vigas o
viuda de José Bernardo García, fallecida
morillos; con su sala, un cuartito
a mediados de 1832, menciona objetos
(recámara), cocina con paredes de adobe
de cierta calidad: manteles, servilletas
y techo de carrizo, corral y huerta con
y una carpeta de sobremesa; rebozos,
árboles frutales". "En las haciendas
. "túnicos" y montoncitos; copas, vasos,
había troje o bodega.•'
botellas y salero, todo de cristal, cucharas
''En cuartos o jacales con techos de y tenedores de plata; silletas de es~ado
paja o cáscaras de sabino, se guardaban -sin respaldo- con asiento de tul; COJmes
sillas de montar y espuelas, los fierros colorádos rellenos, uno de paja y otros
de herrar el ganado, aperos de labranza, de lana; un armario con puertecita
sierras y serruchos, hachas, barrenos, enrejada, un vaso de cristal dorado y
dos candeleros de bronce, dos imágenes
escoplos. Afuera algunas carretas.••
de la Guadalupana y un Santo Cristo.
''El trapiche estaba instalado en una Fn la cocina había cazos de cobre grandes
galera, con puerta y cerradura. En él y chicos, metates con sus manos, ollas
había molinillos para moler la caña

de madera, cafetera, jarros de pedernal,
(sic) unajarrita y variasplanchas" (Cita
abreviada de 43, pp. 35 y 36).
A mediados del siglo pasado Texas
poseía una cultura material bastante
compleja, la cual, como lo señalan L
Taylory D. Warren(60),aúnnohasido
suficientemente investigada, sobre todo
en sus versiones hispana y negra. Dicl_o
autores afirman que en 1860 sólo 163
personas del "big country", tenían bienes
raíces que sobrepasaran los cien mil
dólares, mientras que la mayoría de los
habitentes eran "agricultores, arte.w10S,
comerciantes, tenderos, empleados,
trabajadores y esclavos".
En la sociedad descrita, las "sillas,
mesas y camas se hacían en Texas,alo
menos hasta los treinta (del siglo XIX),
predominaba una ruda democracia, tal
ycomo lo asentabaMary Austin Halley,
'las mesas las hace el carpintero de la
casa, el cual llena muy bien su prop6sm&gt;'
y añade 'aquí la máxima es nada de
alardes todo útil"' (60, p.8).
Christopher Columbus Goodmal, lll

. ( bol das) esto es de barrotes torneados, con lo cual las rejas tambiá1C191
•
• Hasta bien entrado el siglo XIX, las rejas de l~s ventanas eran_de ~hll_o,d \. ea.nicialmente tenía poca decoraci6n, aexcepci6n de IUI gancho i...«,
celosías. La madera más utilizada para las rejas de bohllo era el mezquite. reJa e ierro t
para colgar de él ~n candil: ~acia 18b9? las rejas dde hlie~~os;:c;::n~::::~!::~:s~ificios antiguos de Monterrey Oa Catedral, el Obispado, el anliP
•• Piedra cahza. Se utihz6 hasta 1en avanza o e s1g
•
_

o

\O

Palacio Municipal, etc.) son de este materi~.
1o· . .o de la Real Academia Española, no hay diferencia entre cof~ y arc6n, ambc&gt;I;
u•EI arc6n merece un apartado especial. De acuerdo ':°n e ~cc1on:;fi . 1 taca la castaña pero para nuestro estudio, baste dear que con c:ua1" Sil
de líneas rectas, no así el baúl, que_es de tapa convexa. También hab_na queLo ~::=ntos Je la Sra. Vluda de la Serna y del Sr. Chapa mencionan "cajas .
de sus denominaciones s!)1e cons1der~ uno de lo~_muebles más anugu;5é, s S s lleg6 a través de los "cofres de novia" (en los que lacontnyellleJlcfllil
duda se refieren a cofres oarcones, as1 como la hiJuela de la menor de a ar:za. . u u o
su ropa) hasta fines del siglo XIX, y probablemente en áreas rurales hasta el siglo actual.

granjero del Condado de Leon (Texas),
en cartas que le escribió a su hermano,
residente en Nueva York, le decía, ''las
casas están hechas de troncos, y cuando
entras a ellas ves que el mobiliario es
muy escaso·'. Una de sus misivas tennina
con esta aseveración: "En realidad, si
se trasladara mi casa a Nueva York,
difícilmente serviría de establo para tu

vaca".

Como se advirtió, así como en Nuevo
León hubo condes y obispos, "unos
cuantos texanos ricos, sobre todo los de
Houston y Galveston, vivían en casas
muy elegantes", aunque dicha
magnificencia rara vez se veía en "el
interior de Texas''. Prueba de ello es el
inventario de los destrozos que sufrieron
los muebles del general, y entonces
~ . Samuel Houston, por volcadwas
de los carros que los transportaban a su
residencia de Huntsville.

Cuando recibió el mobiliario, escribió
al agente que le hizo la remisión una
lkMa mordaz y virulenta, en los siguientes

lérminos:
"Recibí una estufa pequeña, sin ningún

tubo. Una cama sin cabecera (tal vez no
la incluyeron por ser demasiado
VOiuminosa), wta de las columnas de la
rellena de cera y
masilla. Los largueros (de la cama)
tampoco llegaron. En el estado en que se
encuentra, no sirve para nada. También
llegó el escritorio, sin cerraduras, aunque
las bocallaves están elegantemente
adheridas con cera y masilla, lo cual

cama está tajada y

hace Wl conjunto muy hermoso. En
general, todo sobrepasa cualquier cosa
vista, con excepción del aparador, que
llegó infame. El enchapado está hecho
trizas. En muchas partes -se pueden
contar más de veinte- lo rellenaron de
masilla (parece que la cera no era
suficientemente fuerte) y lo barnizaron.
El espejo estaba roto desde antes de salir
de Houston, y casi no llegó ni una astilla.
Uno de los lados del aparador tiene una
quebradura de casi un pié. Aún hay
detalles qúe omito, porque no valen la
pena. Llamé un ebanista, para que valuara
el lote, con excepción de la estufa, y me
dijo que no valía más de veinte dólares.
Dice que el aparador sólo vale doce
dólares. Me cobran veintidós dólares
por el flete. Estoy dispuesto a perderlo
todo y vender el lote por lo que me den,
porque dicha suma será cuando menos
un 25% más de lo que me darían por él
en Galveston" (60, pp. 10 y 11).

elaboraba y el deseo de sobresalir en la
comunidad y conservar el patrocinio
del comprador, sino también affadían
toda la gama de experieoc~ acumulooas,
tanto del artesano, como del usuario.
Las artesanías locales hicieron posible
que en una comunidad coexistieran
muchas solociones a un mismo ¡xoblema,
al incorporar dichas soluciones a los
productos. En una consideración alargo
plazo, aun puede significar que el
comprador adquiriera un objeto mejor
con el importe pagado, que el que hubiera
podido obtener con un producto de
fabricación industrial. En lo referente a
mobiliario, no hay duda que el ooquiriente
logró un producto más bello, mejor
he.cho y probablemente más útil." (/bid.)
Amediados del siglo XIX llegaron a
Texas grupos de inmigrantes alemanes.
Normalmente se considera a los
inmigrantes personas de bajos recursos
y de escasa cultura, por lo cual no
pueden competir en su país de origen y
tienen que buscar en el extranjero
condiciones más propicias para su
supervivencia y desarrollo. El caso de
los inmigrantes alemanes que llegaron
a Texas no fue así, baste señalar que en
1860, cerca del 6% de los habitantes de
Texas eran alemanes de nacimiento,
mientras que el 33% de los ebanistas
eran alemanes.

Al comentar Taylor y Warren el
derrame biliar descrito, dicen:
''Problemas como los del General
Houston, hacían que los compradores
de esa época adquirieran sus muebles
con el ebanista local, aunque pudieran
obtenerel "25%más" yque trataran de
lograr todo lo que fuera posible de los
artesanos locales. Dicha dependencia
se traducía en que la mayor parte de los
objetos de uso diario,aunqueestuvieran
sujetos a formas comunes, reflejaran
idiosincracias personales, así los
La inyección de los alemanes en la
carretones, sobrecamas, sillas de montar,
población
del estado vecino significó
zapatos, muebles y utensilios, no sólo
expresaban el gusto de quien los una serie de cambios positivos para la

�historia del mueble regional, tan
productiva y de largo alcance como la
polca, el chotis y la redoba, que trajeron
y diseminaron esos mismos inmigrantes.

Es lamentable que la política de
Santiago Vidaurri y de su sucescr durante
el porfiriato, Bernardo Reyes, no hayan
sido estudiadas en lo referente al trato a
los inmigrantes. Para nuestro propósito
baste decir que al mismo tiempo que los
alemanes forman en Te:w su Adelverein
(Sociedad para la Protección de los
Inmigrantes Alemanes en Texas), en
Nuevo León se da un paralelismo de
acción, representado por grupos de
alemanes y por inversiones de capital,
que hacen surgir la Ferretería Langstroth,
Casa Holck, Casa Cramm, Fábricas
Apolo y otros establecimientos que
gozaron de amplio prestigio y
reconocimiento. A nivel nuevoleonés,
la inyección de capitales y de sangre
alemana se conjugó con el surgimiento
del refinamiento, que se trata adelante,
y con la liquidación -si es que puede
usarse el término- de la herencia indígena
regional, que Gonzalitos califica de
' 'milagro de la civilización''.
Sería largo tratar el impacto de los
grupos alemanes en Texas, quien desee
profundizar debe recurrir a la única
obra existente sobre mobiliario regional,
Texas Furniture, the Cabinertmakers
and their Work, 1840-1880 (60), que

incluye localizaciones de los ebanistas
y obras que perduran, museos que las
exhiben o los propietarios que las poseen
y datos muy especializados. La obra
citada dice que "es bastante curioso
que los censos (de ebanistas radicados
en Texas en 1850, 1860 y 1870) no
incluyan apellidos de origen hispano,
aunque dichos apellidos predominaban
en los condados a lo largo del Río
Grande. Como no se enlistan ebanistas
en esos condados, puede deberse al oc.ceso
que tenían, los residentes ricos de esa
región al mobiliario importado, vía
Brownsville ya que la pobreza del resto
de la población impedía la elaboración
de muebles regionales. También es
posible que los censadcres angloparlantes
no incluyeran a los ebanistas hispanoparlantes porque los clasificaron de
"carpinteros", pues aparecen algunos
en los condados del Valle y en San
Antonio" (60, p. 14).
Por lo asentado, Galveston se
convirtió en el centro mueblero de la
región.y hastaseafirmaque "si hubiera
sido fundado al iniciarse la revolución
industrial, en lugar de haber sido fundado
cuando finalizaba, se hubiera convertido
en un centro mueblero que rivalizara
con Boston, Filadelfia, Baltimore y
Charleston" (/bid.). El puerto texano
tenía un mercado tan amplio en tierra
firme, que cubría un área igual a Nueva
Inglaterra, además, su importancia le

permitía tener occeso rapido a las rna1m1
primas de todo el mundo, lo cual en
aspectos mobiliarios significaba cm
y otras maderas de importación, pues
vale señalar que el estado de Texa
produce veinte maderables.

También debe puntualizarse que
como la economía rural de la comarca
era menos especializada que la urbana,
muchos ebanistas o "carpinteros"
fabricaoon no sólo muebles, sino tarnbiéa
puertas, carretas, carretones y ataúdes,
y no era extraño que también
desempeñaran labores de albañilería Y
herrería, prueba de ello es el caso de
W.J. Foster, artesano del Condado de
Crockett, quien a mediados del siglo
XIX anunciaba la fabricación de
guardarropas, camas, canapés,
refresqueros,• pesebres, mesas y "caja
de muerto... a la mayor brevedad
posible''. Esta pieza, equidistante alos
muebles y a los utensilios, era de
fabricación artesanal. Se elaboraba salle
medida y a petición de parte, pues no
había existencia de ataúdes en ningón
establecimiento.
Por esa misma época, Nuevo Lec»
también experimentaba cambios que
favorecían ritmos más acelerados de
aculturación, pues como se señaló, m
culturas aborígenes fueron práctiClll)CIS
eliminadas; prueba de ello es lo S,IJllkl
por el Dr. José Eleuterio Gon1Alez,al

•El bisero o refresquero (en inglés "safe.") es wia especie de trastero (pieza que se describe adelante) que servía básiumentc para poner los alimCIIIOl,del alcance de los animales.

afirmar que los naturales de la región
"nada hicieron por conservar la pureza
desu raza (ni) los idiomas que hablaban''
(l), p. 12), con lo cual la me:zcla regional
resultó una sociedad tan homogénea,
"que ha desaparecido de todo punto la
137.8 indígena" (!bid.), y añade otro
dato muy significativo: ' ' A principios
de este año (1873) estuvimos en
Hualahuises y vimos con asombro que
sólo había dos indios puros y
octogenarios", en Montemorelos "hacía
tres meses que había muerto el último
{indígena) que quedaba", por lo que
concluye: "Todo Nuevo León está
JJOOak&gt; de wia raza única y sus habitantes
no conocen más distinción que la de
nacionales y extranjeros" (!bid.). Lo
llllerior se contrasta con la aseveración
bedia en Saltillo, en 1956, por un anciano
centenario de origen tlaxcalteca, nacido
ca la capital de Coahuila: "Sólo dos o
tres viejos hablamos todavía mexicano
{Dáhuatl), pero en mi juventud muchos
CODocían los idiomas" (Gutierre Tibón,
A11tn111ras en México, p. (í6). Así mientras
ca Saltillo (y probablemente eo otras
P11tes del estado de Coahuila) había
IIIIIQable influencia indígena, en 1873
Nuevo León ya había superado esa etapa.
Noconocemos datos sobre Tamaulipas,
IICIO como se integró a la cultura
~tal a mediados del siglo XVIII
illíentras que la fundación de Saltillo
dala de 1577- puede suponerse cierta
IIICrosidad en el proceso aculturante.
Pcr SU proximidad a Nueva Orleans
(C(lle era el foco de europeización de la

región), y por haber adoptado fonnas
sociopolíticas propiciadoras del cambio,
Texas siguió patrones diferentes. Lo
expuesto orienta la afirmación -que la
investigación puede confirmar, ajustar
o rectificar- de que a nivel regional, los
cambios culturales (Gonzalitos habla
de "milagro de la civilización") que
sufrió Nuevo León (.y consecuentemente
Monterrey), fueron más rápidos que los
que se dieron en sus vecinos mexicanos.
Conjuntamente a los cambios
señalados, el médico-historiador señala
en el apartado ''Industria y Comercio''
(de 30), " Acaso en ninguna parte de la
nación han variado tanto estas dos cosas
como aquí' ' (p. 33) ycontinúa diciendo
que "la industria antigua de la Provincia
del Nuevo Reino estaba encomendada a
las mujeres: ellas hilaban, teñían y tejían
magníficos rebozos,jorongos, colchas,
alfombras, manteles, servilletas, cojines
y otras cosas, sin valerse de telares.
Famosísimos eran los jorongos saJtilleros,
llamados así, porque por lo general se
vendían en la feria de Saltillo. Pero
llegó el presente siglo y con él comenzó
a introducirse la industria, a variar las
costumbres, a pulirse los modales, a
refinarse los gustos y las mujeres no
quisieron ya hilar, teñir ni tejer, y hace
más de veinte años (esto es, 1850 aprox.)
que no tientan un malacate" (30, p 33,
cita abreviada). Mas adelante, afirma
que el tiempo que ahora se denomina
libre, las mujeres lo dedicaban a
"aprender lamúsica,el canto, la danza,

o a lo más en bordar o tejer con el
gancho". La contrapartida de esto
resultaba muy prometedora, pues dice:
"En cambio tenemos muchos y buenos
artesanos: nuestros carpinteros hacen
muebles tan pulidos y perfectos como
los extranjeros" (!bid, cita abreviada).
Israel Cavazos coadyuva lo anterior
al escnbir, "la delegación de la Sociedad

Mexicana de Geografía y Estadística
(surgió) en la década de 1850'' y en esa
misma época "empezaron a surgir
algunos artistas locales" (14, p. 31). Es
lógico suponer que si las damas se
dedicaban a aprender música, canto y
danza, debió haber habido personas que
enseñaran dichas asignaturas, además
del dibujo y la pintura, entonces muy en
boga, sobre todo el primero.
La cita de Gonzalitos habla de
"muchos y muy buenos artesanos", y
tal y como se advirtió en relación a los
ebanistas y carpinteros de allende el
Bravo, el médico-historiador habla de
"carpinteros", no de ebanistas, que hacen
''muebles tan pulidos y perfectos como
los extranjeros".
El estilo predominante del mobiliario
de la época es el llamado Bidenneier,
que se caracteriza por muebles acolchados ("capitonés"), simplificación
de los excesos decorativos y adiciones
de elementos ••que incorporan una nota
animada, infonnal, alegre y de humor''
(9, p. 26). La madera generalmente se
coloraba en café, oro y negro y la

�ornamentación se inclinaba por las figuras
de pájaros y otros animales, guirnaldas,
cestas de flores, óvalos y medallones.

década de los setentas, y en Nuevo
León y puntos aledafios, en la década
siguiente.

6. El juego austriaco, el Wicker y el
rerrocarril

El arribo del ferrocarril produjo
cambios socioeconómicos que modificaron la estructura vigente. Tal vez la
transformación más dramática fue el
desplazamiento de las ferias regionales
(Saltillo, Monterrey, Linares, Cadereyta,
Montemorelos y Galeana). Otros cambios
importantes fueron la agilización de las
ventas, la creación de nuevos empleos y
del gremio ferroviario, que fue el primero
que surgió en la etapa capitalista (o
capitalista-industrial), la irradiación de
los centros urbanos (las estaciones se
situaban lejos del "centro" de las
ciudades), el propiciamiento de un mayor
conocimiento de las personas de México
y Estados Unidos, y la posibilidad de
utilizar materiales de construcción que•
no se encontraban en los aledafios de la
población de que se tratara.Para nuestro
objtivo, el traslado de muebles pesados
y voluminosos se facilitó grandemente
con el ferrocarril, así como también el
transporte de maderas como el cerezo y
sobre todo el olmo americano, cuya
amplia utilización alcanza prácticamente
hasta nuestros días.

En 1887 don José María Quirós presentó
una reclamación por habérsele confiscado
''un tren de ocho carros, con sus mulas
y demás enseres correspondientes'', por
una división del ejército republicano (el
texto del documento se encuentra en el
Apéndice C) en el afio de 1867. El
documento incluye datos interesantes
sobre los valores de los carros, ruedas y
utensilios, pues mientras valúa un carro
"de ejes de fierro, con diez guarniciones
y camisas por duplicado" en setecientos
pesos, las ruedas de refacción (el
equivalente de la llanta de repuesto)
valían sesenta pesos; el carro cocina
debió haber sido pequefio, pues sólo
alcanza cien pesos y los enseres de
dicho carro (que debieron haber sido
ollas, sartenes, cucharas, platos, tazas y
otros utensilios) los aprecia en cincuenta
pesos. Pero en 1887 ya habían pasado
los días de los convoyes de carros, que
según Gonzalitos, cuando hacía mal
tiempo tardaban diez días de Monterrey
a Matamoros, porque los trenes de carros
y las volcaduras que se traducían en
derrames biliares del General Houston,
habían sido reemplazados por el
ferrocarril, que ingresó a Texas en la

Mucho antes de que '' el camino de
hierro" modificara el mobiliario regional,
Miguel Thonet, un prusiano nacionalizado austriaco, desarrolló un proceso

•No se sabe si M. Thonet también fue el pionero de la ventas por catalogo.

para domar madera que necesitaba mem
mano de obra y materiales que los
muebles hechos a mano. Los mueb~
que diseñó con dicho proceso eran mm
ligeros y, por lo que se sei'ialó, de me.iur
costo, lo cual se traducía en precios mm
bajos.
Pero la creatividad de Thonet no se
limitó al proceso de la doma de la
madera, sino que también consttuyó
máquinas para dicho proceso, y en 1859,
la empresa "Gebrüde Thonet" publicó
su primer catálogo* el cual incluía
veintiocho piezas mobiliarias. En esa
forma no sólo el diseño y la fabricación,
sino la distribución también se ampliam
y facilitaba, al poder hacer ventas "p&lt;J
catálogo". En 1860 fabricó su primera
mecedora y acto seguido, la populamó
en Europa, donde hasta entonces se la
consideraba pieza exclusiva de enfeznim
e inválidos. En 1866 sale a la luz el
segundo catálogo, el cual enlistaba se·
tenta artículos.
En 1869 expiró la patente que le
había concedido el gobierno austriaCOY
empezó una dura competencia.~ id
depués (1871) murió, los hijoc; sebki:O
cargo de las cinco empresas que
constituían "Gebrüde Thonet", 1cuales ya producían 620,000 sillaS al
afio. (Se calcula que hasta la fecha ~
han producido cincuenta mill~ de
sillas.) En 1873-74 se publicó OIJ'O

catálogo, que incluía la lista de precios.
De acuerdo a dicha lista, la llamada
silla austríaca costaba dlls. 3.00. Como
entonces nuestro peso pesaba, el valor
de dicha silla en México era menos de
$3.00 (parece cuento de hadas). En 1876
la silla Thonet se convirtió en la silla de
todos los cafés vieneses.
La competencia nacional e
internacional se agudizó tanto, que en
1893 había cincuenta y dos empresas
fabricantes de mueble domado
distribuídas en la siguiente forma: '
Austria-Hungría
Alemania
Francia
Italia
Bélgica
Rumania

26
7
4
3
2
¡

Con lo cual, el mueble "austríaco"

10 era por su origen, aunque los qu;

llegaron a la región -por lo menos a la
mexicana de la región- es casi
seguro que fueron austriacos de Austria
!~gala redundancia), o cuando menos
~os'' de Alemania, pues las casas
alemanas radicadas en Monterrey eran
lasque los vendían, tanto directamente
tomo por catálogo.
J)arte

No puede precisarse cuando llegó el
Dlueble austríaco a la región, puede
~ l e muy anterior al advenimiento
: f~rrocarnl (década de los ochentas
siglo XIX), pues la Casa Thonet
~ a cantidades fuertes de muebles,

pero dichas piezas estaban pensadas
para ser transportadas en barco y en
ferrocarril, por su ligereza y porque los
muebles se transportaban desarmados
con lo cual se lograba otra ventaja en lo~
muebles austríacos, que se armaran in
situ, esto es, se transportaban bultos de
respaldos, asientos, patas y demás piezas,
Yse ~aban con tornillos en el lugar en
que iban a utilizarse, lo cual acarreaba
otra ventaja más, pues cuando los muebles
empezaban a desvencijarse, un tomillo
de mayor radio y penetración fijaba el
mueble en forma correcta.
Aunque Thonet fabricaba consolas,
mesas, rinconeras, sillas de peluquería,
bañeras y muebles para niños, papeleras
Y percheros (v. 63, p. 46), a partir de
1904 empzó a ofrecer sus muebles
"ebanizados", es decir, pintados de
negro, con lo cual el ''juego austríaco'',
?eneralmente pintado de negro e
mtegrado por ocho sillas, dos sillones,
dos mecedoras y un sofá (todo ello con
asiento de bejuco), fue el que imperó en
las casas de la clase media y media alta
durante " laodiosadictadura",y llega a
nuestros días fragmentado, porque los
muebles austríacos aún son muy
solicitados, sobre todo la silla, el sillón
Yla mecedora, sin duda por su comodidad
y por la finura de sus líneas.

Estilísticamente, el mueble Thonet
pertenece al Bidemeier, el cual a su vez
es una revitalización del rococó. En fin,'
"no hay nada nuevo bajo el sol".

Paralelamente al muebl~ llamado
austríaco, el de ratán había estado
desarrollándose en Estados Unidos desde
los cuarentas del siglo XIX. En 1897 se
consolidaron Heywood Bros. y
Wakefield Co., las dos empresas más
fuertes en producción de este tipo de
mueble, con lo cual la nueva firma
prácticamente monopolizó la manufactura y distribución del mueble de
ratán, a través de sus fábricas en Chicago
San Francisco, Gardner y Wakefield
(las dos últimas en Mass.) y sus once
almacenes distribuidores, nueve de ellos
localizados en Estados Unidos y los
otros dos en Inglaterra. Los muebles
que producía (y también anunciaba y
vendía por catálogo) la empresa Heywcxxl
Bros &amp; Wakefield Co. se denominan
Wicker (ratán), también alcanzan
nuestros días y gozan de amplia
aceptación.
7. El siglo XIX mexicano

José Emilio Pacheco ~ene que México
nació al siglo XIX en 1884, e Isidro
Viz:aya C~nal.es afinna que Monterrey
surgió a la vida mdustrial ese año. Pacheco
fundamenta su aseveración en el hecho
de que hubiera una forma sociojurídica
funcional (la Constitución de 1857) que
encauzara la actividad social mexicana
al bien común, y en la existencia de un
régimen fuerte que convirtió a la nación
mexicana en estado mexicano. Por su
parte, Vizcaya Canales habla de que en
1884 transita en Monterrey el primer
O\
Vi

�tranvía de mulitas, se enciende el primer
foco, se instalan el teléfono y el telégrafo
y Angela Peralta tiene una temporada
en esta ciudad. Lo asentado se traduce
en que lo que los economistas y
sociólogos llaman actualmente "infraestructura" estuviera funcionando, tanto
a _nivel nacional como regional, aunque
vale destacar que a pesar de haber otras
posibilidades regionales (Saltillo, por
ejemplo), desde hace más de un siglo,
Monterrey se coloca a la vanguardia del
progreso, o del industrialismo, como
quiera llamársele.

La época conjugaba una moral
espartana, centrada en máximas cristianas
y el estricto cumplimiento del deber,
con un convencimiento de que la mejor
or-oción es el trabajo ("amores son labores
y no buenas razones"), y un fuerte
énfasis en la cultura formal. Así, había
formas apropiadas para caminar, para
iniciar una conversación, para
comportarse en la mesa, en fin, había
formas propias para todo, con lo cual el
deber y la elegancia se conjugaban, y se
vivía un arte compartido a nivel del
carpintero y del banquero, el cual, al
decir de Herbert Read, dejó de funcionar
a nivel mundial en 1912.
La sociedad regiomontana vivía entre
la vehemencia y el candor, algo así
como un promedio de la Ana Karenina
de Tolstoi y Gila la de las pastorelas. La
dignidad, el honor y sus diluciones, la
honra y la honradez, conjuntamente con
\O
\O

el decoro, eran las directrices del e9:¡uema
valorativo de la Belle Epoque.
Se caminaba despacio, se vivía
despacio, se saboreaba la vida. Por ello,
en 1862, para la fiesta de distribución
de premios del Colegio Civil, la pluma
de Gonzalitos exultó:
¡Bellas ninfas venid,
y los triunfos de la ciencia sublime
ensalzad,
y con dulces y armónicas voces
vuestro noble entusiasmo expresad!
Veintiséis aflos después (esto es, en
abril del afio de los tres ochos), falleció
el médico-historiador, ya entonces
Benemérito de Nuevo León. El suceso
mereció dísticos de los abundantes
versificadores radicados en Monterrey,
así don Hennenegildo Dávila, biógrafo
y discípulo de Gonzalitos escribió:
Consagrarse a la ciencia
fué su único amor en la existencia.

y P.J. Morales:
Quien trasmite verdades de la ciencia
aunque llegue amorir,queda enesencia.

Por esas fechas, Manuel José Othón
visitó Monterrey y se sintió im¡resionado
por las "montaflas épicas, en las que
creía escuchar el grito de un hombre
libre y que guardando están de nuestro
honor las puertas". Vale destacar que
fue este poeta quien presentó
egregiamente el paisaje norteflo en la
literatura, en su galvanizante "Idilio

Salvaje". Othón escalaba cumbres, pm,
también tenía debilidades, como 11113
ofrenda a la madre de Cristo, concebida
en los siguientes términos:
Macetitas y flores
mi amor te ofrece
Virgen de los Dolores
¿qué te parece?

El clima espiritual de la época giJD
entre "bellas ninfas" que cantaban su
"noble entusiasmo" a la ciencia y
"macetitas y flores", entre suicidas en
la reja de la novia, frases grandilocuenlt.S,
retórica exuberante, Nocturnos a Rosario
y amores en silencio. FJ estilo mobiliario
y la decoración que correspondían a
esos florielgios de la fonna eran fesumes
de guirnaldas, leones conducidos pcr
querubines -como los que aún se
conservan en la explanada de los Héroes
delaGranPlazadeMonterrey-,clJlldrm
en que las botellas de Chianti alternaban
con rosas deshojadas y no-me-olvides.
y sobre todo, lo que se mencionó en d
apartado anterior, el "juego austriacO"
para la sala, y el "juego de bejuco"
(Wicker), para la terraza o el recibidcr.

Bibliografía
(No se incluyen obras citadas a
propósito de asuntos generales)

*Bibliografía selecta

Documentos

México (Tres Tomos). &amp;i. Jus
México, 1953.
'

Archivo Municipal de Monterrey

9. BRIAN. • Estilos de la decoración.
L.E.D.A., Barcelona, 1980.

Archivo General del &amp;tado

10. BURGESS, Anthony.• TO&lt;Ú) sobre la
cama. Seix Barral, Italia, 1982.

18· CUFilAR VAl.DES, Pablo M Historia
de la Ciudad de Sa/Ji/lo. Libros de
México, Saltillo, 1975.

11 · BYNE, Arthur, et al.• Repertorio de
muebles e interiores españoles.
Grijalbo, México, 1958.

19· CUEVAS, Mariano. Historia de la naci.ón
mexicana. Talleres Tipográficos
Modelo, México, 1940.

l2. CABFZA de VACA, Alvar Nuñez.
Naufragws y cornentarws, &amp;pasaCalpe, Madrid, 1981.

20. CHEVAUER, Fran~is. La formación
de los latifundios en México. Fondo
de Cultura Ecoromica, México, 1940.

13· CASTELLO YTIJRBIDE, Teresa.• El
mueble ~ano {Artes de México).
Comercial Nardosa, México, 1969.

21. CHRIS11:NSEN, Erwin O. Early
American Wood Carving. Dover
Publicationslnd.,New York, 1972.

14· CAVA:liJS GARZA, Israel. Cedulario
de pobladores y co,u¡uistad(Jres de
Nuevo León. F.cl.Jus,México, 1964;
Diccionario biográfico de Nuevo
Le/Jri. (Dos Tanos). Impresos y Tesis,
Monterrey, 1984; *Nuevo León,
montes j6venes sobre la antigua
llanura. Artes Gráficas, México,
1982; "Estado de Nuevo León
Ciudoo deMonterrey".
de México, Tomo IX, 1976; El
cronista Anónimo, s. e., Monterrey
1988.
'

22. DAUMAS, Maurice. Las grandes etapas
del progreso técnico, Fondo de
Cultura Económica, México, 1983.

Archivo particular del autor

Publicaciones
l. AGUILAR de BELDEN, Sara. Una

ciudad Y dos familias. &amp;f. Jus,
México, 1970.

l AGUILERA, Carmen, el al.*Elmueble
~icono, historia, evolución e
influencias. Offset-Setenta, México
1985.

'

3· AJOFRIN, Francisco de. El diario del
viaje a la Nueva España. Talleres
Gráficos de la Nación, México, 1986.

4· ALESSIO ROBLES, Vito. Coahuila y
Texas en la época colonial. &amp;l.
Ponúa,México, 1987.
S. AR~LA PEREZ, Jesús A., et. al.
oahuila,generosoelcampo,vasto
el horizonre. Grupo &amp;iitorial
Mexicano, México, 1984.

6. AVELEYRA ARROYO, Luis, et al.
Cueva de la Candelaria. Secretaría
de &amp;l. Pública (Memoria V del
INAH), México, 1956.

&amp;cic/opedkJ

15· CERUTI1, Mario. Economía de guerra

23. DAVIDSON, Marshall B. The Bantam
lllustrated Guide to Early American
Fumiture. BantamBoolcs,New York
1980.
'
24. DAVILA AGUIRRE, José de J.
¡CluchimecaJJ! Ed. Recinto de Juárez,
Saltillo, 1979.
25. DICKEY, Roland.* New Mexico Village
Arts. University of New Mexico
Albuquerque, 1970.
'

Y poder regional en el siglo XIX

7. BA~Aill.ON, Marcel. Erasmo y España.

Archivo General del &amp;tado, 1983'.

ondo de Cultura F.conómica,
México, 1982.

16· CERUTI1, Mario, et al. Monterrey.
Nuevo Le/Jn. El noreste. Siele Estudios
históricos. Editen FJ SoL Mmteuey
1987.
'

S. BRAVO UGARTE, José. Historia de

17· COSSIO VIILEGAS, David A Historia
de Nuevo León. (Seis Tomos). J.
Cantú Leal, Monterrey, 1926.

26. ELIZONDO, Ricardo. La fundacilm de
los pueblos en Nuevo León. Im¡resora
Sornar, Monterrey, 1985.
27. GARZA GUAJAROO, Gustavo. Las
cabeceras municipales de Nuevo
leiJn. lm¡renta de la Fac. de Ciencias

°'

....:i

�de la Comunicación, Monterrey,
1986.
28. FERNANDEl lEDESMA, Enrique. La
gracia de los retratos antiguos.
F.diciones Mexicanas, México, 1950.
29. GOMEl CANEDO, Lino.• Primeras
exploraciones y poblarrúentos de
Texas (1686-1694). ITESM,
Monterrey, 1968; "Misiones del
Colegio de Pachuca en el Obispado
cid Nuevo Reino de Lron" y "Estado
actual de las misiones de la Provincia
de Coahuila y Río Grande, de la
mismajurisdicción(añode 1786)".
Ambas obras en: Esludk&gt;s de Hi.storia
del Noreste. F.ditaial Alfonso Reyes,
Monterrey, 1972.
30. GONZALEl, José Eleuterio. • Algunos
apunJes y dalos estadísticos que
pueden servir de base para formar
una estadfsticadelEstadodeNuevo
Le6n. Imprenta del Gobierno,
Monterrey;I.ajloradeNuevoLeón.
Imprmta Católica, Monterrey, 1888.
31. GONZALEl NAVARRO, Moisés.
Historia moderna de México. El
porfiriato. Vida social. Editorial
Hermes. México, 1973. (Prólogo de
Daniel Cosío Villegas).
32. HANDERDORFF BURR, Grace.
Hispanic FumiJure. The Archive
Press. New York, 1964.

00

IO

33. HARRIS, Richard. "Un imperio
mexicano. El latifundio de los
Sánchez Navarro'', en Estudios de
Historia del Noreste", Editorial
Alfonso Reyes, Monterrey, 1972.

34. HATJE, Ursula. Historia de los estilos
artfsticos. Ediciones Istmo. Machid,
1981.
35. HERNANDEZ GARZA, Tirnoteo.
Relación histórica sobre el origen
de las cabeceras municipales del
Estado de Nuevo León. Ediciones
del Maestro, Monterrey, 1970.
36. HOYO, Eugenio del. Historia de Nuevo
León, 1577-1723 (Dos Tomos),
Impresiones, S. A., Monterrey, 1970;
Indios .frailesy encomenderos en el
NuevoReinodeLeón,SigloxXVlly
XVIII. Archivo Gral. del Edo.,
Monterrey, 1985; Seílores de Ganado,
AGE, Monterrey, 1987; "Alberto
del Canto y la fundación de la Villa
de los Ojos de Santa Lucía
(1577)". En Estudios de Historia
del Noreste, F.ditorial Alfonso Reyes,
Monterrey, 1972.
37. HUGHE, 'René. Ideas and Jrnages in
WorldArt. Dialogue with the Visible.
Hany N. Abrahams Inc., N. Y.,
1959.
38. LA FARGE, Oliver. /ndios americanos.
Ediciones Gaisa, Valencia, 1968.
39. LADRON DE GUEVARA, Antonio.
Noticias de los poblados de que se
compone el Nuevo Reino de León,
Provincia de Coahuila, Nueva
Extremadura y la de Texas.
Impresiones S. A., Monterrey, 1979.
40. LEON, Alonso de, et al. Historia de
Nuevo Le6n. Jus, México, 1961.
41. LEON PORTILLA, Miguel Cu/Juras

en peligro. Alianza Editorial. Méxi:o,
1976.

mexicanas (Artes de México).
Comercial Nardosa, México, 1960.

42. MENDIRICHAGA, Rodrigo. CIIOlro
tiempos de un pueblo. Nuevo León
en la historia. Prisma mexicana.
México, 1985.

SI. PRIETO, Alejandro. Historia, geografla
Y estad{stica del Estado de
Tamaulipas. Manuel Porrúa, S. A.,
México, 1975.

43. MENDIRICHAGA, TankEltnlllicipio
de Gana Garcfa, I 596-1985. Grafo
Print, Monterrey, 1985.

52. READ, Herbert. La décima musa.
Ediciones Infmito, B. Aires, 1970.

44. MARIN DE PAALEN, Isabel* Etnt&gt;artesanlas y arte popular (Dos
Tomos).EditorialHermes,México,
1976.
45. MONTEMAYOR, Andrés.Historia de
Monterrey. Imprenta Madero,
Monterrey, 1971; "Factores que
influyeron en la colonización de la
frontera del norte a mediados cid
siglo XVI y principios del siglo
XVII". Humanitas, 1969.
46. MORENO VILLA, José. La escullll10
colcniaJ mexicana. Fondo de Cullln
Económica, México, 1986.
47. MURRAY, W. B. Arte rupestre enNlltVO
León. Cuadernos del Archivo No.
13, Archivo General del Estado.
Monterrey, 1987.
48. NEWCOMB, W.W., Jr. The Jndiansr/
Texas, University of Texas Press.
Austin, 1978.

53. ROMERO DE TERREROS, Manuel.
Las artes ÍN:ÚLrtriales en Nueva
España. Librería de Pedro Robredo
México, 1923.
'

61. Vfll:.AYA CANALES, Isidro. Los
or{genes de la industrializaci6n de
Monterrey. Una historia económica
Y social desde la ca{da del Segundo
Imperio, hasta elfin de la Revolución
(1867-1920). Librería Tecnológico,
S. A., Monterrey, 1971.

65. WILSON, Everett B. America's
Vanishing Folkways. A. S. Bames
and Co. Inc., N. Jersey, 1965.

62. WECKMANN, Luis. La herencia
medieval de México (Dos Tomos).
FJ Colegio de México, México, 1984.

66. YUSTE LOPFZ, Carmen. El comercio
de la Nueva España con Filipinas.
(1590-1785). México, 1984.

63. WILK, Christopher. Thonet. 150 Years
o/Furniture. Barron's Educational
Series, Inc., New York, 1980.

67. ZORRILLA, Juan Fidel, et al.
Tamaulipas, la tierra del Berna/.
Cd. Victoria, 1986.

64. WlLLIAMS, A. D. Spanish Colonial
Furnüure. Gibbs M. Smith, Inc.
Salt Lake City, 1982.

54. SALDA?ilA, José P. Estampas antiguas
de Mon1e"ey. Impresora Monterrey,
Monterrey, 1942.

SS. SAUNDERS, Richard. Classic Wicker
Furniture. Dover Publications Inc.,
New York, 1982.
S6. SOMOLINOS, Juan. La Bel/e Epoque
en México. Sep-&amp;tentas 13, México,
1971.

57. SOUS GARZA, Hernán. Los mexicanos
del norte. F.ditorial Nuestro Tiempo,
México, 1971.

S8. S(in)A(utor).Pob/aci6ndeNuevoLeón
desde 1603 hasta 1921. Imprenta
Mundial, México, 1929.

S9. TAYLOR, Gcorge, et al. La madera.
Editorial Blume, Barcelona, 1978.

49. ORMSBEE, Thanas H. Care and Rtpt,ir
ofAntiques. Gramery Publishing o,.,
New York, 1949.

60. TAYLOR, Lonn and WARREN David.

50. PIÑA CHAN, B. Beatriz de. Alllajal

and their M1rk, I840 -1880. Prólogo
de Ima Hogg. University of Texas
Press, Austin, 1975.

Texas Fumilure. The Cabinetmakers

_.;S./ '
_ J

--.

' •·- '

-·-

\....-

I

�SILENCIOS

Nelva Alicia García
PALABRAS Y SILENCIOS

NOCTURNO AL SILENCIO

Para Carmen Alardín

El silencio es como la noche
duerme con la promesa
de ser diferente al amanecer.
Lo mismo se contrae
frente al cielo gris de la duda
o frágil se rompe
bajo el sol de la mirada.

Las palabras
son como las momias
apenas las roza el viento
y ya están deshechas
buscando su acomodo en el recuerdo.

SILENCIO A DESTIEMPO
EL RUMOR DEL SILENCIO

Si se rompe la ola en la playa
desierta de gaviotas
por qué no habría de romperse tu silencio
ávido de rumor de agua
sólo tú te extasías contemplando
las mariposas que llevas dentro

EL SECRETO DEL SILENCIO

o
r-

El silencio
es un diálogo secreto
entre la conciencia
y quien esconde la palabra
del oído ajeno.

A veces se canta a destiempo
la letra se adelanta a la melodía
o viceversa
yo no sé, empezamos al unísono
y ahora nos separan 36 tiempos de silencio.

SILENCIO DE MUERTE

Silencio
has nacido sin decir hola
al invierno que congela mi nariz
finalmente
en mis labios
te has contraído
como esa fruta cristalizada
para dejar el recuerdo
de lo que fui antes de la cosecha.

--.J
....

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

HERMANN HESSE (1877-1962). Escritor
alemán que adoptó la nacionalidad suiza
(1923), recibió el Premio Nobel en 1946.
Autor de novelas de enorme y sostenida influencia entre la juventud europea y americana. Pacifista. De su extensa bibliografía,
algunos títulos: Peter Camenzind, Bajo la
rueda, Demian, Siddharta, Narciso y Goldmundo, El lobo estepario, El juego de los
abalorios.
ANTHONY STANTON. Es investigador y
docente en El Colegio de México.
MARIA DEL REFUGIO GARRIDO (Tula,
Hgo., 1956). Licenciada en psicología y
maestra en educación superior (de la UANL
y la UR, respectivamente). Coordinadora del
Colegio de Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras (UANL).
MARIA GUADALUPE BECERRA (Monterrey, 1956). Licenciada en pedagogía y
maestra en educación ~uperior egresada de la
UANL, donde actualmente imparte cátedra
(Facultad de Filosofía y Letras).
ROSA MARTIIA. ROMO. Docente en la
Facultad de Filosofía y Letras, donde estudió
la licenciatura en pedagogía y la maestría en
formación y capacitación de recursos humanos.

~

HERNAN SOLIS GARZA (Camargo,
Tamps., 1933). Estudió medicina en la Universidad de Nuevo León y realizó estudios de
posgrado en Chicago y Bufialo (EEUU).

Fundó la Unidad de psiquiatría en el Hospital
Universitario. Es autor de El enigma de la
esfinge; psicodinámica de la protesta (1969)
y Losmexicanos del norte (1971 ), entre otros
títulos.
JOSE MARIA INFANTE (Tandil, Argentina, 1942). Hizo estudios de psicología en la
Universidad Nacional de Córdoba, con especialización en psicología social. Docente en
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
desde 1976, donde funge como secretario
académico.
MARIO ANTEO HINOJOSA (Monterrey,
1955). Estudió la licenciatura en letras en la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Profesor de literatura en el Tecnológico de
Monterrey. Ha publicado narrativa en revistas y periódicos locales. Becario del Centro
de Escritorios de Nuevo León en su primera
promoción (1987).
JOAQUIN HURTADO. Maestro normalista
y egresado de la licenciatura en ciencias de la
educación, de la Secretaría de Educación y
Cultura. Pertenece al consejo editorial del
suplemento cultural Aquívamos, del periódico
El Porvenir, donde colabora regularmente
con reseñas, crónicas, entrevistas, etc.
NELVA ALICIA GARCIA. Egresada del
colegio de periodismo, de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación (UANL), hizo
estudios de letras españolas en la Universidad Regiomontana.

FERNANDO GARZA QUIR.OS (Monterrey,
1931 ). Contador público por el Tecnológico
de Monterrey y licenciado en psicología por
la Universidad Labastida. Maestro en administración de negocios por la Universidad de
Tulane. Es miembro de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia y de la Texas Folklore
Society. Ha publicado artículos de historia
regional en Humanitas, Roel, El porvenir y
en otras revistas especializadas. Es autor de
El Niño Fidencio, un personaje desconocido
(1970), El Niño Fidencio y el fuiencismo
(varias ediciones), Los valladores al viento
(1976), Afinidades (1980) y El sello (1982~
entre otros títulos.
ALONSO DE LEON. (Ciudad de México.
1608-Monterrey, 1661). Cronista, militar,
poblador. Autor de la primera obra historM&gt;gráfica sobre nuestro estado, la Relaciótl 1
discursosdelNuevoReinodeLeón,temptramento y calidad de la tierra. Integrante dela
"pequeña corte humanística" que se formó
alrededor del gobernador Martín de Zavala
en la primera mitad del siglo XVII.
LUIS CESAR FRIAS LEAL (MonttneY,
N.L., 1983). Asistió durante un par de semestres al taller de artes plásticas de la Casa dela
Cultura de Nuevo León. En 1988 obblY0 111
primer Jugar en el certamen "Así pintan los
niños", convocado por Berol, S. A. Y fJ
periódico El Novedades. Actualmente C11S1
el primer año de primaria en el Centro Escolar Venustiano Carranza.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376536">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376538">
              <text>1989</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376539">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376540">
              <text>25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376541">
              <text> Julio-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376542">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376543">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376563">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376537">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1989, Vol. 8, No 25, Julio-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376544">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376545">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376546">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376547">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376548">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376549">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376550">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376551">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376552">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376553">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376554">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376555">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376556">
                <text>González Corona, Andrea, Tipografía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376557">
                <text>01/07/1989</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376558">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376559">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376560">
                <text>2015566</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376561">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376562">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376564">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376565">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376566">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28429">
        <name>Competencia inconsciente</name>
      </tag>
      <tag tagId="28430">
        <name>Democracia en la calle</name>
      </tag>
      <tag tagId="28426">
        <name>Muebles</name>
      </tag>
      <tag tagId="10225">
        <name>Pandora</name>
      </tag>
      <tag tagId="28428">
        <name>Silencios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28427">
        <name>Sol de agua</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13638" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11705">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13638/DESLINDE._1990-1991._Vol._9-10._No._30-31._Oct-Marzo._0002015567.ocr.pdf</src>
        <authentication>eefe488c23a46367b4ccaaba252037f3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377180">
                    <text>NEZAHUALCOYOTL
GUILLERMO SCHMIDHUBER
ANDRES HUERTA
FRANCISCO SANCHEZ
SASKIA JUAREZ
HORACIO SALAZAR ORíIZ
RAINER MARIA RILKE
NATHALIE SARRAUtE
ANDRES AMARO
SIMONE BENMUSSA
JORGE GREEN HUIE
OLGAARIAS
FRED P. ELLISON
ALEJANDRA RANGEL
LEE A. DANIEL
JULIO CESAR MENDEZ
HERON PEREZ MARTINEZ
NANCY MOREJON
SILVIA MIJARES
ADOLFOSANCHEZVAZQUEZ
NORA GARRO
JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA MANOLA SEPULVEDA
ROSARIO SANMIGUEL

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

FONDO
UNIVERSITARIO

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO DOBLE 30-31/ VOLS. IX Y X/ OCT-DIC. 1990, ENE-MAR-1991

CONSEJO EDITORIAL
Benigno Benavides
Nora Berumen de los Santos
Nicolás Duarte Ortega
Ma. del Refugio Garrido
Armando González
Gerente Saúl Reyes Calderón
Vicente Sáenz
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Hurnberto Salazar
CORRECCION
Angel Sánchez Borges
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Concepción Hemández de Delgado
Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO
Publicación trimestral

�SUMARIO

3

LAPANTERA
Rainer María Rilke

5
13

EL COMJC MEXICANO Y EL LIBRO SEMANAL
Andrés Amaro

LA PANTERA
En el Jardín de Plantas. París

Su mirada, cansada de tanto pasar
frente a las rejas, ya no puede más.
Le parece que hubiera mil rejas
y detrás de esas mil rejas ningún mundo.
La suave marcha de sus poderosos y flexibles pasos
. da vuelta en círculos.pequeñísimos.
Es como una danza de fuerza alrededor de un centro
donde una gran voluntad se detuviera aturdida.
Sólo a veces, silencioso, se alza el velo
de las pupilas. Luego penetra una imagen
a través de los miembros: con una intensa tranquilidad
llega al corazón y ahí se detiene.

EL ARTE DEL MEDIADOR: ALFONSO REYES Y TRES PINTORES BRASILEÑOS
Fred P. Ellison

JOAQUIN BESTARD YU OBSESION DE GERMAN ORTIGA
Lee A. Daniel

70
74

Rainer Maria Rilke

INCLAN Y GUZMAN: MENOSPRECIO DEL GOBIERNO, ALABANZA DEL CAUDILLO
Jorge Green Huie

61

65

CRONICA Y CINE
Francisco Sánchez

MAS MUERTO QUE VIVO
Horacio Salazar Ortiz

53

58

CANTO DE NEZAHUALCOYOTL EN SUS BODAS
(Paráfrasis de Juan de Dios Villalón)

EL TEATRO MEXICANO: TRES GENERACIONES
Guillermo Schmidhuber

44

49

FILOSOFIA Y POESIA EN MARIA ZAMBRANO
José Roberto Mendirichaga

UN DIA COMPLETO CAMINE EN PLENO LLANO
Rosario Sanmiguel

38

40

POEMAS
Nancy Morejón

MARX Y EL PODER
Adolfo Sánchez Váz.quez

30

33

EL PLANEIAR/0 O LA MIRADA DEL OTRO
Alejandra Rangel

EL MONEDERO
Julio César Méndez

17
19

ACERCA DE VIRGINIA WOOLF Y OTROS ESCRITORES
Nathalie Sarraute y Simone Benmussa

DOLOR
Oiga Arias

14
16

LA PANTERA

DE BIENAVENTURADOS Y DE AURORA
Silvia Mijares

A LOS CUARENTA
Nora Garro

76

NOTAS PARA LA HISTORIA DELNORMALISMO RURAL: LA ESCUELA REGIONAL
CAMPESINA DE GALEANA, N.L. EN LOS AÑOS 30
Manola Sepúlveda Garza

CUADERNO: Herón Pérez Martínez: La carta del traductor de Martín Lutero
Ilustran este número dibujos de Saskia Juárez y Andrés Huerta

DerPanther
Im Jardín des Plantes, París

Sein Blick ist vom Vorübergehn der Stabe / so müd
geworden, daB er nichts mehr halt. / Ihm ist, als
ob es tausend Stabe gabe / und hinter tausend Staben
keine Welt. // Der weiche Gang geschmeidig starker Schritte, /
der sich im allerkleinsten Kreise dreht, / ist wie
ein Tanz von Kraft um eine Mitte, / in der betaubt ein
gro8er Wille steht. // Nur manchmal schiebt der
Vorhang der Pupille / sich lautlos auf -. Dann geht
ein Bild hinein, / geht durch der Glieder angespannte
Stille - / und hort im Herzen auf zu sein.

�ACERCA DE VIRGINIA WOOLFY OTROS
ESCRITORES

Nathalie Sarraute y Simone Benmussa
POEMA
Ciégame los ojos: puedo verte;
tápame los oídos: puedo oírte.
Sin pies puedo ir hasta ti
y sin labios invocarte.
Quiébrame los brazos: mi corazón
te atrapará como una mano.
Paralízame el corazón: mi cerebro palpitará.
Y en mi cerebro arroja fuego:
así te llevaré en mi sangre.
De El libro de horas

Nathalie Sarraute.- Tu pregunta debo
meditarla: ¿con cuáles escritores se iniciaelsiglo:XX? Si pensamosqueChéjov
murió en 1904 y Strindberg antes...
Simone Benmussa.- Tú los consideras como los iniciadores del siglo
XX. Porque luego tenemos escritores
actuales que escriben como en el XIX.
N. S.- Absolutamente. Y también
como en el siglo XVIII. En cierto
momento esta forma de escritura estaba
muy extendida. Sartre me decía: "Es
muy curioso, ¡se nos enseña a escribir
como en el siglo XVIII!"
S. B.- La forma clásica.

Losch mir die Augen aus: ich kann dich sehn,
wirf mir die Obren zu: ich Kann dich horen,
und ohne FüJ3e kann ich zu dir gehn,
und ohne Mund noch kann ich dicch beschworen
brich mir die Anne ab, ich fasse dich
mit meinem Herzen wie mit einer Hand,
halt mir das herz zu, und mein Hirn wird schlagen,
und wirfst du in mein Hirn den Brand,
so werd ich dich aufmeinem Blute tragen.

'\t

Versiones de Miguel Covarrubias

N.S.- Clásica... pero por otra parte
eso no es exacto porque la forma del
XVIII era extremadamente nueva, era
un periodo revolucionario, piensa en
Diderot o Marivaux. No, me parece que
no se trataba del siglo XVIII sino del
inicio del XIX. Después de la Liberación, en 1945-1946, una moda barría
con todo: Stendhal. Y, como siempre
pasa con las modas, era ¡Stendhal o
nadie! Los jóvenes escritores de la
Nouvelle Revue Franc;aise trabajaban
en la forma de esta escritura viva y
transparente. En fin, ellos se imaginaron que la copiaban. Siempre existe en
París esta especie de terrorismo. Yo no
me encontraba entre los adoradores de
El rojo y el negro y me hacía reproches.
Jamás fui una apasionada de Stendhal.
En fin ...
S. B.- ¿Qué fue de esta moda después de la guerra, tras aparecer -a pesar
de todo- la influencia joyciana?

N.S.- Sobre todo, se había descubierto a los behavioristas norteamericanos. Empezábamos a conocer a
FaulknerperoyaseadmirabaaHemingway, Steinbeck y Caldwell se acababan de descubrir. Terminada la
guerra, los intelectuales que habían
estado fuera lanzaron la moda del behaviorismo norteamericano. Y, al
mismo tiempo, el gusto por Stendhal
indicaba que se era un fino letrado.
Recuerdo interminables conversaciones
sobre la forma stendhaliana, el esplendor de su estilo. Debo reconocer que me
gustaba mucho la cartuja de Parma.
En cambio El rojo y el negro siempre
me costó trabajo, algo me molestaba,
no sé qué.
S. B.- Háblame de la influencia
joyciana.
N. S.-Es muy tardía. Tel Que/ descubrió a Joyce no hace mucho tiempo.
Se le ignoró durante años.
S. B.- ¿Hasta los años ro, te parece?
N.S.- Oh, hasta mucho más tarde.
Yo me decía siempre: ¿cómo es eso
posible? Quieren trabajar el lenguaje
por el lenguaje mismo, quieren transformarlo ¡y no se ocupan de Joyce! Y
esa otra cosa asombrosa después de la
Liberación: al mismo tiempo ese gusto,
yo diría casi frenético, por Stendhal y
esa indiferencia por la obra de ProusL
En los primeros números de Temps
Modernes Sartre hizo una crítica mordaz de Proust Decía allí: los celos que
padece Swann por Odette son los de un
hombre rico hacia una mujer mantenida.
Y también: no es posible que un obrero
sintiera esa clase de sentimientos, unos

celos de clase. Recuerdo que cuando
apareció Retrato de undescoMcido, un
periodista vino a entrevistanne, creo
que para Les Nouvelles littéraires. Yo
decía que la obra de Proust había sido
para mí una gran sacudida, que la había
leído en 1924 y que había marcado
hondamente mis ideas acerca de la literatura. Mi interrogador dijo: "Oiga, sería
mejor para usted que eso no se supiera".

S. B.- ¡Hasta ese punto!
N.S.- Sí. Me dijo: "Realmente, eso
la hará quedar mal ." Yo dije: "Pero
puede usted escribirlo." El respondió:
"No, no, prefiero no hacerlo."
S. B. -¿Era casi la censura?
N. S.-Les Temps Modernes era, en
aquel momento, la única revista literaria. Y estaba girando hacia la literatura
comprometida, opuesta a la de Proust.
S.B.-¿ YlaN.R.F.?
N.S.-LaNRF.,suspendidadurante
la guerra, aún no reaparecía. Durante
años habíamos tenido a Les Temps
Modernes yesoeratodo.Losdemásno
existían. Era el único faro, la única publicación donde se debía aparecer.
Sartre.a pesar de todo.fue el primero en
hablarme de Faulkner. Lo encontraba
muy interesante, especialmente El
sonido y la fu ria. A Hemingway lo
ponía muy en alto, pero eso no es sino
después de su giro hacia la literatura
comprometida.

S. B.- ¿ Y un completo impasse
sobre Proust?
VI

�N.S.- De parte de Sartre, no sé, pero
en todo caso de parte de la mayoría de
los lectores. Para ellos, Proust era de los
que hilan muy fino. No sé quién decía
que todas esas exploraciones psicológicas no valían un comino, que el psicoanálisis había barrido con todo eso y
veía mucho más lejos, que esos análisis
eran anticuados yno presentaban ningún
interés. Quedaba entonces la descripción
de la sociedad, una sociedad muerta
que carecía de poder, no tenía existencia real sino en la cabeza de Proust En
cuanto a Joyce, en esa época no se hablaba mucho de él.

S. B.- En todo caso no son los psicoanalistas los que decían eso. ¿Escritores como Paulhan o Arland defendían
una corriente literaria diferente a la de
Les Temps Modernes?

N. S.- Arland ha sido siempre un
gran defensor de la literatura clásica.
S. B.-¿ Y de Proust no?

N.S. - No me acuerdo. Arland en ese
momento no tenía derecho a replicar
porque la N.RF. ya no existía. No sé lo
que él pensaba sobre ese asunto. Puedo
decir lo que pensaban Sartre, Simone
de Beauvoir y Les Temps Modernes.
Arland me ayudó mucho porque a él le
envié Martereau en 1953 y, al día
siguiente, me telefoneaba muy entusiasmado. Mientras Paulhan, como lo
reconoció él mismo más tarde, había rechaz.ado desde 1947 Tropismos -creo
que tengo todavía una carta suya de
rechazo- y Retrato de un desconocido,
con el prefacio de Sartre. Era la primera
vez que Sartre escribía un prefacio para
una novela. Desde 1946 él había publi-

cadoenlesTempsModernes unavance
N. S.- Predominaba solamente allí,
de Retrato de un desconocido. Había pero no desde los primeros números.
incluso invitado a Paulhan a desayunar Había en Sartre una cierta contradicpara intentar saber por qué no le gustaba ción: le gustaba mucho Retrato de un
esa obra. No pude sacarle una palabra. desconocido. Lo que me decía, sin
Se me devolvió el manuscrito pretex- embargo, era mucho más excitante que
tando un problema con el papel. En- lo escrito más tarde en su prefacio. La
tonces Sartre hizo que la tomara Nagel, razón, creo, es que él viraba ya hacia la
uno de sus amigos. Nagel lo guardó un literatura comprometida. Por lo tanto,
año y medio, casi dos años, y dijo: "Per- en ese momento, le gustaba muchísimo
deré aquí todo mi dinero. Noes posible." El milagro de la rosa y Nuestra señora
Fran~isErval,quetrabajabaconNagel, de las flores de Genet. Cocteau y él
fue con un joven editor, Robert Marin, impulsaron mucho a Genet... Sí, una
llevándose el manuscrito consigo. Y es especie de contradicción. Sin embargo
así como Retrato de un desconocido Genetera la revuelta contra la sociedad,
apareció con Robert Mario, quien -él algo diferente a la "psicología" de
mismo no podía comprenderlo-, Retrato de un desconocido. En esa
después de vender cuatrocientos época, tú comprendes, lo que más se
ejemplares,me dijo que rompía el con- detestaba era lo "psicológico". Se estrato. No tenía derecho a hacerlo porque taba presto a adorar a Kafka como se
era un contrato por varios años. Al fin había adorado El extranjero deCamus,
me dijo: "Escúcheme, la dejo libre." Le porque había la idea de que el fuero
contesté: "Pero en ese caso podré ofre- interno era pura invención, no existía,
cerlo más tarde en otra parte." Y no había ninguna realidad. Se citaba El
respondió: "Bien, muy bien, rescátelo." extranjero como ejemplo: "No siente
Se rescataron a un precio irrisorio cin- nada". Desde ese punto de vista Proust
cuenta ejemplares y el resto lo vendió al era incomprendido.
precio del papel. En Les Temps Modernes aparecieron en 1953 las primiS. B. - ¿Y escritoras apartadas de las
cias de Martereau. En ese mismo año rutas más frecuentadas de la literatura,
Arland lo hizo aparecer en Gallimard. como Virginia Woolf, como Gertrude
Luego tomó mis últimos artículos, Stein?
rehusados por Le Temps Modernes,
y los publicó en la N R. F., luego los
N. S.-Gertrude Stein era totalmente
recogió en un volumen, La era del re- ignorada en esa época. Y Virginia
celo. Y no es sino hasta 1957, liberado Woolf, antes de matarse, había escrito o
de Roben Marin, cuando Retrato de dicho: "¡Cómo me detestan esos
un desconocido apareció en Gallimard. jóvenes!" Y era del todo exacto. Lo que
ella escribía se consideraba dirigido
S. B.- Aunque Sartre haya prolon- hacia la "clase alta", historias de una
gado tu libro, imperaba la corriente de grandama,lamismacríticaqueaProust
la literatura comprometida.
S. B.- Y a Henry James. Es nonnal
que los críticos o los lectores no hayan

visto sino las descripciones del medio
social y no la nueva forma de una escritura que esconde y revela a la vez, que
habla de lo oculto. No se reconocía en
primera instancia sino lo que se conocía. Pero de ninguna manera tú estabas
de acuerdo con ese punto de vista.
SiempremedijistequeencontrabasMrs.
Da//oway admirable.
N. S.- Siempre. Siempre me
gustó.desde el principio. Y de Proust
jamás renegué un segundo: para mí
significó una conmoción. Siempre detesté el psicoanálisis y jamás pensé que
lo que nos había revelado Proust pudiera reducirse a nada, ni por un
segundo, a causa de los análisis freudianos. Sí, me gustaban muchísimo las
obras de Virginia Woolf,especialmente
Mrs. Da//oway, su mejor libro. Jamás
he cambiado de parecer.
S. B.- ¿Jamás quisiste conocerla?
N. S.- ¿Cómo quieres? Ella era,
como lo dijo más tarde Ivy Compton
Burnett, extremadamente snob. No era
posible en esa época encontranne con
ella. ¿Por qué ? ¿ A título de qué ? No
era posible.

S. B.- Porque los Woolf eran editores. Ellos habrían podido publicar
una de tus novelas.
N.S.- Sí, pero lo que yo hacía no le
interesaba a Leonard Woolf. Se le propusoRetrato de un desconocido y,creo,
lo rechazó. Retrato de un desconocido
fue rechazado por todos los editores de
Inglaterra y de los Estados Unidos,
siempre con ese famoso prefacio.

S. B.- Sé que a los Woolf no les
gustaba Gertrude Stein pero, de todos
modos, le publicaron uno de sus textos.

es una amiga, ¿le gustaría conocerla?"
En esa época yo me encontraba en una
situación literaria diferente a la de
cuando pude haber conocido a Virginia
N.S.-Perotúsabes:a Virginia Woolf Woolf... le nouveau roman, etc. Sonia
no le gustaba Joyce tampoco. Puedo Orwell me llevó luego con lvy Compdecir que estaba en buena compañía.• ton Burnett, quien se preguntaba de
Ella dijo de Ulises que era obsceno y dónde había salido yo y a qué había ido.
que era como "recorrer un largo corre- En fin ... tomamos té, un maravilloso té
dor tapizado de linoleum".
inglés y no pude decirle que había escrito
algunas líneas sobre ella. Ella meS. B.- ¡De cualquier manera eso te
nospreciaba esas cosas.
hace reir!... Acabas de hablar de Ivy
Compton Burnett Un día me dijiste
S.B.-¿Cómoera?Loqueescribees
que la habías visto. He aquí a alguien tan particular, diálogos muy corteses,
que ocupa una posición completamente afectuosos casi, ¡en las relaciones fa.
particular.
miliares cobran una gran ferocidad!
N.S.- La encontré mucho más tarde.
Yo tenía una amiga inglesa que me
dijo: "¿Conoce usted a una notable
escritora llamada lvy Compton
Burnett?" Jamás había escuchado ese
nombre. Me prestó entonces uno o dos
de sus libros y quedé fascinada. Como
en La era del recelo no podía hablar de
mí, de esos diálogos que recubren una
subconversación, me dije: "Bien, voy a
tomarla como ejemplo". Pero en realidad su escritura se opone a la mía porque
en aquélla todo está en el diálogo, una
especie de diálogo irreal, mientras que
en la mía los diálogos son realistas y
todo está en el prediálogo. Pero en fin,
como nadie me conocía, hablé de ella,
de lo que se burlaba por completo. Ella
no me había leído.

S. B.- ¿La leíste en francés o en
inglés?
N. S.- En inglés. Cuando fui a
Londres, eso debió ser en 1959, Sonia
Orwell me dijo: "Ivy Compton Bumett

N.S.- Parecía salida de una novela
inglesa. Sentíamos ganas de tocarla para
ver si era verdad. Decíamos: "Debí
soñar, no es posible esta dama a la antigua, cinta de terciopelo negro alrededor del cuello con un pequeño medallón,
sentada cerca de su fuego de carbón."
Nos hizo pasar al comedor, nos tomamos un té inglés, como diría Ionesco,
servido por la camarera vestidade"gorra
y delantal". Todo era inglés. Nos contó
que había estado muy molesta cuando
vio por primera vez su nombre en el
periódico. Su tendero, por otra parte, le
decía a su camarera: "Es muy molesto
ver a Miss Compton Bumett mencionada así." Ella dijo: "Estuve de
acuerdo con él. Unicamente debí explicar que era necesario ganarme la vida.
No soy rica, por lo tanto me veo obligada a dejar que mi nombre aparezca en
los periódicos."

S. B.- Según ella, eso no debía hacerse.

.....

�N. S.- No, por eso, al salir, uno se
frotaba los ojos diciéndose: "No es
posible, ¡Lo soñé o lo leí en una novela
inglesa!" No parecía verdad y por lo
tanto lo era
S. B.- ¡Publicar, si no hay más remedio! Pero ¡no debía hablarse del
asunto!
N. S.- Hablar del asunto públicamente era muy molesto y desagradable pero necesario ya que precisó:
"¿Sabe usted cómo sostener todo esto?
Y lo que se paga a los domésticos ¡es
espantoso!" Le pregunté: "Conoció
usted a Virginia Woolf?" Me respondió: "Sí, la encontré una o dos veces, era
una terrible snob y yo no le gustaba del
todo. En cuanto a Joyce, jamás lo vi."
S. B.- ¿Cómo vivía, sola?

oc

N. S.- Había perdido a su amiga
Margaret, a quien amaba y con quien
vivió gran parte de su vida. Dijo no
haber logrado jamás el consuelo. Margaret era una decoradora muy conocida. Vivió a su sombra. Nos dijo:
"Margaret arre-gló todo eso" y nos
mostraba las tazas en la vitrina del
comedor. Hablaba entonces con una
especie de pesar y de tristeza. Después
de la muerte de Margaret comenzó a
vivir su propia vida, a hacerse conocer
por ella misma. Estaba rodeada de
jóvenes admiradores, veía a mucha
gente. Era entonces muy conocida y
ostentaba el título de "Dame". Pero en
todo caso, al principio, de acuerdo
con la opinión de su tendero, encontraba todo eso muy molesto. Después
no tuvo más remedio que aceptarlo.
Recuerdo también que nos contó cómo

T. S. Eliot vino a verla porque queóa
alquilarunapartamentoalladodelsuyo.
La invitó a dar un paseo que a ella le
molestó porque no hablaba sino del
precio de los productos o de las mejores
tiendas del rumbo. Le pareció de• masiado terrenal. Antes que Sonia
Orwell y yo la dejáramos, al momento
de despedirnos en la puerta de su apartamento, nos preguntó con un acento
inimitable: "Do you girls, want to go
along the passage?" Le respondimos :
"No, thank you". Y Sonia y yo partimos. Era un sueño victoriano.
S. B.- Las relaciones entre las gentes, en sus libros, son espantosas.
N. S. - Espantosas. Ella nos dijo que
le divertía ver con qué precaución los
jóvenes imbéciles hablaban, por ejemplo, de la homosexualidad delante de
ella: "Yo, que he escrito los libros que
he escrito, con un verdadero conocimiento del ser humano, ¡y ellos no se
atreven a hablar delante de mí! ¡Es muy
cómico... son muy cómicos!"
S. B.-Las relaciones familiares son
despedazadas únicamente a través de
conversaciones. Eso era nuevo, ella
inventó una técnica literaria.
N.S.- Son conversaciones irreales.
A través de la conversación debemos
percibirlo todo.

una joven a quien le había hablado
mucho de sus libros, una inglesa, me
dijo que no lograba encontrarlos. Pero
parece que ahora se republicarán. Hay
de nuevo una expectación...
S. B.- Siempre tuve ganas de adaptar uno de sus textos al teatro; lo haré un
día. ¿Le hablaste de esa técnica particular creada por ella?
N.S.- En absoluto. Era completamente insensato hablar de literatura con
ella. Se habóa disgustado horriblemente, lo habóa encontrado de mal
gusto. No hablamos sino de los precios
de los apartamentos de esa zona. La
única cuestión que traté, porque no
me pude contener, era a propósito de
Virginia Woolf y de Joyce. Ella contestó con una frase. Después no fue
posible hablar de literatura. Por otra
parte, ella no debía saber que yo había
escrito una línea o lo que eso fuera . La
habóa molestado horriblemente .

S.B.-Tú viniste simplemente como
amiga de Sonia Orwell.
N. S.- Eso es todo. Estaba en
Londres, en un apartamento que Hilary
Spurling describe en su magnífico libro. Ella vino a verme para que le con tara mi visita.

S.B.-Esabiografíanoestátraducida.

S. B.-El relato tramado en el diálogo.

N. S.-Debeóaestarlo. IvyCompton
Burnett es única Ella ha hecho su literatura propia, sin ocuparse de nadie. No
ha tenido continuadores. Es un fenómeno raro, de una gran pureza.

N. S.- Algo único. Recientemente

S. B.- Al mismo tiempo sus relatos

S. B.- Incluido el relato.
N.S.- Exactamente.

están construidos como novelas
policíacas y sus personajes son de una
crueldad muy aguda.
N. S.- Absolutamente. Todo eso
disimulado bajo fonnas exteriores perfectamente pulidas, civilizadas.
S. B.- Y más todavía, bajo conversaciones -yo dióa- perfectamente afeetuosas.
N. S.- Algunas muy tiernas...Los
títulos, sólo ellos, son algo extraordinario.* ¡Jamás vi títulos semejantes! Y
ella continuaba sin desviarse. Cada dos
años publicaba un libro, escrito siempre
en la misma fonna, siempre con títulos
extremadamente simples y curiosos: Un
Dios y sus dones, Los virtuosos ma-

yores.
S. B.- ¿Cómo te explicas que no
hayainfluidoenciertaliteraturainglesa?
N.S.- Porque tenía tal originalidad,
creo,queeraimposiblecopiarla. Yluego
hay que tener ese universo, único en
ella
N.S.- Muy inglés, como tú misma
lo has dicho.
N. S.-Muy inglés, pero tendóa sentido la copia si alguien se divirtiera
escribiendo todo en diálogos. Es imposible, hay una afirmación de cierta
forma
• UMfamilia y un.a fortuna, Los virtuosos
mayores, Una familia y su jefe, Hombres y
mujeres, Un Dios y sus dones, Elfracaso de
los poderosos.

S. B.- Una afinnación de un cierto
tono y de un humor muy personales.
Muriel Sparlc utiliza también mucho el
diálogo.

N. S.- Eso dicen los editores. Nosotros hemos tenido.sin embargo, a
Céline, pero ellos a nadie durante ese
tiempo.

N. S.- Mira, pudiera ser imitada esa
técnica. No pensaba que eso fuera
posible.

S.B.- Eralaprimeramitaddelsiglo.

S. B.- ¿Crees que esta literatura
inglesa se encuentra muy encerrada en
ella misma?
N. S.- Debo decir que yo he sido
nutrida de literatura inglesa, más seguramente que de otra, luego no puedo
decir eso. No creo que hubiera escrito
como lo he hecho si no hubiera leído
siempre a los ingleses. Han sido una
parte del mundo donde yo vivía, mucho
más que Kafka, por ejemplo, al que
conocí más tarde.
S. B. - En el fondo, con el diálogo de
teatro tan presente en Inglaterra, no
debe sorprendernos que lvy Compton
Burnett haya encontrado esta nueva
forma novelesca.
N.S.- Parece muy bobo decir eso
cuando se trata de Shakespeare, pero yo
creo que los momentos de felicidad me
los ha dado la literatura cuando leo
textos shakespeareanos. A veces dos
líneas tan sólo, luego hay que detenerse
para que no se diga: ¡es demasiado! En
todo caso pienso que durante mucho
tiempo la más grande literatura han
sido la literatura inglesa Ahora eso ha
cambiado.
S. B. -Al principio siempre es difícil
juzgar.

N.S.-Ellosnohantenidoanadieentonces, hace mucho tiempo queno tienen
a nadie.
S.B.- VirginiaWoolfmurióen 1941.
Joyce...
N. S.- Sí, Joyce murió también en
1941.
S. B.- Las modas son pantalla que
cubre el tiempo de reconocimiento a los
grandes, aunque durante la primera
mitad del siglo ellos escribieron.

N. S.- Es cierto. Ubico Viaje al
fondo de la noche más tarde, en 1933.
S. B.- ¿Conoces la literatura ita-

rurna.?

N. S.-Alli me siento débil. En general, no me gusta mucho leer traducciones. Me gusta ver el texto tal
como ha sido escrito, eso reduce
enormemente mis lecturas. ¡Como
desgraciadamente no conozco el italiano! Conozco mejor los clásicos. La
divina comedia no podía leerla porque
mi traducción era muy mala. Ahora han
aparecido otras mejores, pero antes de
eso me desagradaba. Me contaron algo
que comprendo del todo. Una anécdota
de Joyce probablemente falsa. Alguien
le habló bien de un libro y Joyce dijo:
"Léame usted algo, sólo tres líneas,
para que pueda juzgar." Comprendo

10

�eso hasta cierto punto. Se puede escribir
una horrible birria con una historia
apasionante... pero leer simplemente
algunas líneas del texto, eso es, creo, lo
más importante. Por ejemplo, cuando
leo las críticas, comienzo por leer las
citas y solamente después leo el resto
del artículo. Pero ...ese primer choque
con el texto...eso es lo que más cuenta
para mí.
S. B.- Dirás con el estilo, con el tono.

o

,-(

ropeas que nosotros conocemos más o
menos, y es el de leer los textos en
traducción interlineal. Así es, por ejemplo, como me gusta leer La divina comedia; porque, al no saber italiano, prefiero seguirlo palabra por palabra. Es lo
que hacíamos con los autores latinos y
eso nos daba alegrías inmensas.

N. S.- Debo decir que cuando leí la
Ilíada yla odisea, en las traducciones
de Leconte de Lisie, me gustaron, y sin
embargo no eran muy apreciadas. De
todos modos estaban traducidas por un
poeta...
N.S.- Ese hombre del siglo XVIII

era un poeta.
S. B.- Mira, vengo de comprar a

Tácito en la edición bilingüe. En clase
me aburría, era nula en latín; pero, no sé
por qué, me viene ahora este deseo.

N.S.- Sí, la fonna, lo que ahora se
llama la escritura. Comprendo esta
N. S.-Adoraba a Tácito. ¡Dios mío,
adoración por Kafka pero ¡qué quieres, cómo me gustaba! Una pasión. Es una
cuando no lo hemos leído en el texto maravilla de concisión, una cosa asomoriginal! Las traducciones de El proceso brasa. Mi fuerte no era leer sin diccioy de El castillo son totalmente diferen- nario. Me lo llevaba de vacaciones ....
tes. Bien, tenemos la historia, todo lo
que tú quieras...pero se pierden forS. B.- Hay un libro que me gusta
zosamente ciertas cualidades del texto. muy por encima de todo lo que he leído
Losbuenos traductores son los que tien- en textos originales, aunque me ayudé
den a aproximarse lo más posible al de una traducción francesa. Se trata de
ritmo de la frase. Esa es la causa de que La Jerusalem liberada de Tasso.
los franceses no puedan leer a Pushkin,
por ejemplo. Es intraducible.
N.S. - He allí algo que no he leído y
debo leer.
S. B.- Pero allí descansa todo el
conocimiento de la literatura extranjera.
S. B.- Es magnifica. Ahora bien,
Si no puedes leer a Goethe en el texto, tuve conocimiento de ese texto a través
etc.
de una traducción del siglo XVIII. Bellísima. El traductor guardó el anonimato.
N.S.-Sé,aunquedemalagana,delo El editor dice que debió arrancarle esta
que uno se pierde. Sin embargo yo he traducción casi a fuerzas. Y además se
tenido la suerte de contar con muy rehusó a escribir el prefacio que le pedía.
buenos traductores de mis libros.
El editor le pidió entonces que hablara
de las traducciones. Le respondió: "Lo
S. B.- Y aunque conozcas la lengua, no que yo dijera de ellas no haría a la mía
la aprendes de la misma manera que tu mejor". De Tasso: "Su vida está en
lengua materna.
todas partes. Su genio debe encontrarse
en mi obra, o mi obra no vale nada." He
N.S.- Creo que hay un medio, en leído después otras traducciones pero
todo caso aplicable a la lenguas eu- ninguna con la belleza de ésta.

N. S.-Eso sucede, creo, cuando uno
lee la prosa como si fuera poesía; entonces se está obligado a seguir el texto
en la lengua original. Seguramente
existen otras cosas en un libro, todo lo
que se quiera, pero esto es lo más importante: poder leer la prosa como poesía. Yo no sé español y leíDon Quijote
con mucho interés pero, probablemente,
con menos placer que si hubiera podido
leerlo en la lengua original...Pero en
fin ...de todos modos... existe todo un
mundo que está aquí...

S. B.- ¿Gertrude Stein? ¿La conociste?
N.S.- No. Yo no conocía sino a una
persona que la había tratado, mi amiga
Maria Jolas. Ella fundó con su marido
la revista Transition donde había publicado textos suyos. Aprendí a conocerla como escritora durante el curso de
un viaje a Alemania, en Stuttgart, donde
iba a dar una conferencia. Unos animosos estudiantes me preguntaron: "¿Ha
leído usted los libros de Gertrude Stein?"
Les dije: "No". "Bien, léalos", me
dijeron.

ciones me fastidiaban. Siempre detesté
a Péguy, por ejemplo.
S.B.-A pesar de todo, no era la gran

cosa...
N.S.- Y luego leí, no hace mucho
tiempo, una historia extraordinaria. En
el prefacio entendí que ese texto había
impulsado a Richard Wright a escribir,
la historia de una mujer negra...una
serie de relatos.

S. B. - Mélanctha .
N. S.- La encontré asombrosa.

S. B.- ¿Leíste Ida? Deberías.
N. S.-No me gustó del todo la autobiograf',a de A/ice B. Toldas, y como el
personaje medesagradaba...después de
todo lo que había oído decir de él y todo
lo que había leído ...A la gente le gustaba ir a su casa. Ella resplandecía de
vida. Entendía la pintura. Las malas
lenguas decían que su hennano era el
conocedor.

S.B.-Losdos,creo,ricosycoleccionistas.
N.S.- Tiene mucho mérito utilizar
el dinero de esa manera: comprar las
grandes pinturas de la época que no
eran todavía muy conocidas.

S. B.- Para mí eso no tiene gran
mérito, porquecomprarpinturas cuando
eres rico... tú sabes ...

S. B.- ¿Era en qué época?
N. S.-Sí, pero en fin, eso hay que reN. S.- En los años 60 probablemente. Pero debo decir que sus repeti-

conocérselo de todos modos.

S. B. -Ella era muy valiente en lo que
escribía. Buscaba una nueva fonna,
ligada a los descubrimientos de la pintura. Trabajaba el lenguajé. Precede a
Joyce. Estaba sola en un quehacer que
en ese momento no podía sino desagradar al medio literario.
N. S.- Pero una cosa es cierta: uno
abre un libro, te disgusta -en fin, a mí,
es mi caso-; eso me sucedió con Gertrude Stein: abrí un libro,leí una página
quizá, medesagradó. Fue necesario leer
Mélanctha para sentirme seducida. Lo
encontré muy bueno. Lo mismo me
pasó con Kafka. Lo he dicho con frecuenda. Tenía una gran amiga, ya fallecida,queen 1935 me pasó El castillo
y me dijo: "Toma, lee eso. Algo de él te
va a gustar." Lo leí y, en esa época, me
pareció una aberración poder escribir
· todavía: "dice Fulano", "respondeK.",
"dice Joseph", etc., dar nombres y
continuar los diálogos con "dice él" o
"dice ella"... Y todo esto para decir que
en aquel punto abandoné a Kafka, luego
de haber leído una página. Devolví el
libro diciendo: "No me gusta. Pertenece
a la vieja literatura, eso no me interesa."
Entonces Sartre me volvió a hablar de
Katka. Le dije que no me había interesado mucho; me hizo leer La metamorfosis y no me gustó. "Lea entonces
El proceso. " Y El proceso fue una
revelación. Tenía, como puedes ver,
prejuicios terribles; de esa manera dejé
pasar muchas cosas.

S. B.-¿Has vuelto a tus prejuicios?
N. S.- Un poco, pero creo que eso
me llevó también hacia uno de mis Jibros que entonces empezaba.Leer una
de sus páginas podría desagradarme.

S. B.-Tus prejuicios en contra tuya.
N.S.- Es muy posible y no me sorprendería en lo absoluto. Abro, leo
media página, me disgusto cuando no
sé que se trata de algo mío. Si lo sé
pudiera mostrarme quizá más indulgente o, al contrario, la impresión que
debiera causanne sería otra. Pero eso
indica que olvido el "gusto" de mis
textos por completo. Los releo, sin saber
que son míos, y es muy posible que los
rechace diciendo: no me gusta en absoluto. Puede ocurrir perfectamente.

S. B.- ¿En nombredequéesosprontos rechazos? ¿El estilo, el tono -tú
hablas de "gusto"- o en el nombre de
teorías sobre la escritura o en el nombre
de una afectividad?
N. S.- Una afectividad. Acepto eso.
Como en la pintura, exactamente. Eso
me gusta o eso no me gusta. No puedo
explicar por qué algo me disgusta. No
sé si eso es por el ritmo o por otra cosa.

S. B.- Por lo tanto, sobre Kafka me
has dicho: "¡de leer 'dice él' o 'dice K'
ya basta!" Lo rechazaste porque te
parecía propio de la vieja literatura.
N. S.- Entonces eso me parecía el
confonnismo total.

S. B.- Era un juicio literario.
N. S.- No, literario no. A mí me
parecía la peor copia de lo rancio, una
pura convención que no respondía a
nada. Cuando uno dice: "responde
Fulano",se sitúa en seguida, por si militud del diálogo, en una manera impropía-me parecía-de nuestra época. Podía

....
....

�DOLOR

Oiga Arias
aceptarlo en Bali.ac, en donde eso podía
aparecer naturalmente, dada la situación en la que se colocaba ¡x&gt;r similitud
con los personajes que hablan, pero, en
el momento de comeni.ar Tropismos,
me pareció insensato escribir "dice
él" ... Luego eso debía ser convertido en
una especie de ritmo.

' ..,4

r-

(/.__rt~ '
1

1

, r~I II~\.:'\
i

. ·i

:

---···--...

~·/

~

•

. -~

·'

··----=~. .

.

\

·· ...
'

\ t+

.- l

Traducción de Miguel Covarrubias

He venido, a tiempo traviesa,
desde la semilla que fructificó en lo inesperado
y arribaré al fin absoluto.
Mis ansiosos pies
trazan una espiral
y las circunstancias y los imponderables,
esos vientos que labios invisibles soplan,
corrigen la marcha
y son el reloj de las manecillas ilógicas,
sin embargo, mil y mil veces,
tomo sobre el rumbo
con la suma de mi ser alerta.
Un ángel ciego me nutre
y me guío por el astrolabio
que el dolor me ha prestado.
Es el dolor mi pupila,
el cristal de la ventana que me devela al mundo,
es la piel del arroyo,
el espejo donde me he conocido
y me he aceptado.
Es mi kaleidoscopio,
mis alas, el nivel
que me conserva en línea y a plomo,
la raíz de mi corazón, de su piedad,
y ha engendrado mi ternura
y ha florecido en la sonrisa
y es la miel en mis dedos
que alcanzan una epidermis,
de mis pasiones que renacen para el unicornio.
Es el origen de mi amor
y mi ruta. El germen del que partí
y la bahía que me espera.
También ha sido mi lucero
y yo lo transmuto en una balada,
en mi pegaso estelífero,
en el oro de mi gota de eternidad.

�EL PLANETARIO O LA MIRADA DEL OTRO

Alejandra Rangel
Los tropismos de Nathalie Sarraute son
movimientos internos gue se esconden
en los lugares comunes y que constituyen la fuente secreta de nuestras
emociones, verdaderas acciones
dramáticas que emergen constantemente hacia la superficie, donde se
revelan. Imágenes que describen las
verdaderas intenciones subterráneas que
se escurren alrededor de nuestra conciencia y se descubren en una mirada,
un gesto, una sonrisa, un abrir y cerrar
de ojos, "incursiones por los sombríos
dominios" que contradicen los hechos
y el habla.

El planetario, escrita en 1959 y
traducida en 1961, está considerada su
mejor novela, en ella se revelan estos
movimientos subterráneos que se esconden detrás de las conductas sociales de
la "gente educada".
Quizá lo menos importante en el
análisis de esta obra sea la historia propia
de la novela, pues lo que realmente se
quiere contar es la historia subjetiva del
hombre. Retratar el interior, la subjetividad, que maneja la autora como
duración o tiempo real a la manera de
Bergson. Tiempo de la conciencia que
es el tiempo del devenir del hombre,
simultaneidad del pasado, presente y
futuro donde las experiencias vi tales no
pueden ser atrapadas o recolectadas a
través de la objetividad del tiempo
mecánico que marcan los relojes.
¿En qué momento se sitúa el relato?
El lector no necesita saberlo, el único
referente es el lenguaje que traduce las
impresiones, las emociones, la discontinuidad, el desorden, la locura, la
soledad, como temas de los personajes.

Un mundo cotidiano desdoblado en lo
contradictorio metafórico.
El discurso que maneja la obra es el
discurso burgués, repugnante comedia
e infame mentira, ruptura esencial entre
lo que se piensa interiormente y lo que
verbalmente se exterioriza, y que lleva
a la confusión entre la realidad y el
sueño como justificación de la locura,
la superficialidad, el ocio y el delirio
persecutorio de una clase social determinada.
"Enfrentemos jW1tos al enemigo común.
El bárbaroestáanuestraspuertas. Están
amenazados todos nuestros valores.
Van a escarnecer y a destruir cuanto
constituye nuestra razón de ser".1

El lenguaje que maneja Sarraute
-típicamente burgués- revela las relaciones de poder que se manejan a
través de los "buenos modales", "la
educación", y los "lazos familiares".
Lo más in-teresante es que se manifiesta no solamente en el discurso, sino
en las relaciones del hombre con los
objetos; relaciones que conducen a la
reflexión y al cuestionamiento de la
posición, al respecto, de Jean-Paul
Sartre, cuyas tesis ejercieron una considerable influencia dentro de la
problemática de esta escritora.
Sartre establece que el otro, al miramos, se apodera de nuestro mundo y
le confiere el sentido que su libertad
elige convirtiéndonos en esclavos, y el
amor consiste precisamente en esto, en
lograr que el otro se interese por nosotros, que nos escoja como su objeto
preferido. Por el lenguaje nos entregamos al deseo del otro, y sólo él puede

dar un sentido a nuestras expresiones:

el infierno son los otros. Cada conciencia busca la muerte de la otra y se
evidencia una lucha, un conflicto de
libertad donde el hombre oscila siempre
en busca del equilibrio.
La actitud existencial de Nathalie

Sarraute en esta novela, marcada por la
filosofía de Sartre, considera que el
hombre se convierte en objeto ante la
mirada del otro y denuncia un mundo
vacío y hueco que produce naúsea pero
que, sin embargo, condena a elegimos
sin poder prescindir jamás de la libertad.
"Pero no ... nada vibra... Nada... Son
vaciados de escayola. Copias.Ninguna
sensación de felicidad. Ni la menor vida. Era una ilusión. Era autosugestión.
Todo estáhueco. Vacío. Vacío. Vacío.
Completamente vacío. Lanada. Un vacío en el interior de un molde de cera
pintada.'"J

La escritora plasma un mundo
maníaco ypersecutorio llevado hacia la
perfección de las actividades más superficiales y obsesivas del ser humano:
limpiar las manchas en los tapices de
las paredes, igualar tonos y colores de la
casa, eliminar los pequeflos agujeros y
raspaduras de puertas y muebles.
"Esa pequeña verruga en el rostro de la
perfección".3

Manía que contagia a los hombres:
frotar, limpiar, cepillar para poder establecer una especie de armonía, para
luchar contra algo amenazador pues el
mundo debe tener un orden, una ley.

Lo falso del discurso se establece
como impostura: para poder ser aceptados debemos mutilarnos y esconder
nuestros tesoros. Somos "ardillas que
dan vueltas en sus jaulas doradas", demasiado débiles para escapar del engranaje de la clase social. Se hace necesario calcar los ideales con los que
suenan las familias: una buena carrera,
un marido fonnal.
"La familia, ya saben lo que pasa...
esos gustos, esas cosas que quieren
imponerle a uoo a la fuerza"..'

Nathalie Sarraute denuncia un
mundo cerrado, un lugar sin vida, un
espacio muerto donde los seres parecen
objetos petrificados, y el hombre realiza un juego peligroso al cambiar la
realidad, creando una imagen distorsionada de sí mismo parecida a la que
devuelven los espejos deformantes de
los circos.

El planetario representa el lugar sin
vida, el espacio abovedado y cerrado
donde los mecanismos internos proyectan, a través de complejos instrumentos, una imagen completa del firmamento, con un conjunto de motores que
hace posible la reproducción o simulación de la salida y la puesta de los
astros, las fases de la luna, el paso del
día y la noche.
La autora juega con el símbolo del

planetario y lo aplica al hombre y su
mundo, ese hombre que simula y deforma dentro de su propio laboratorio:
queja y lamento de un universo artificial yestéril, donde el hombre se ha privado de lo vital, de lo saludable y fortificante y se está muriendo de inanición.

"Sus obras son pálidas, apagadas, se
cas, apergaminadas, petrificadas. Ni un
soplo de vida en ellas. Fn ellas es donde
todo está muerto. Muerto, muerto,
muerto..."'

¿Qué puede esperar el hombre en
este universo cerrado donde el tiempo
parece inmóvil y la gente vive dentro de
un vacio y una soledad inmensa?
Apesar deque el hombre se encuentra encerrado dentro de un sistema inerte, El planetario, donde no lo alcanza
ningún soplo de vida y la mirada del
otro -única manera de existir- lo
enajena y lo esclaviza, las puertas de
este laboratorio se han dejado abiertas
para que se filtre la luz y se declare que
aún hay tiempo de reconstruir.

fenomenología desempeñó en este
período una parte esencial en la formulación de la posición existencialista al
establecer relaciones de los estados
mentales hacia los objetos. Todos los
estados de la mente están dirigidos hacia
los objetos ya sean reales o imaginarios.
Notas
1. Nathalie Sarraute, El planetario, trad. de
Ma. Teresa Gallego y Ma. Isabel Reverte,
Alfaguara, Madrid, 1985, p. 239.
2. lbid., p. 163.

3. Ibid., p. 30.
4. lbid., p. 177.
5. Jbid., p. 165.
6./bid., p. 212.

"Si quiere, puede recuperar el tiempo
perdido pero que se dé prisa. .."'

La verdad, la sabiduría, nos responde la autora, se encuentra en esa
"vida siempre renovada" donde el
hombre puede mirar con lucidez y cambiar de piel, salir a tomar el aire vivificante y beber agua de la verdadera fuen
te. Encontrar "las cálidas y palpitantes
parcelas de vida" donde se recupera el
verdadero valor de las cosas y la exacta
proporción de los/ hombres.

Nathalie Sarraute es considerada
pionera de la nueva novela (nouveau
romain) o anti-novela, así lo señaló
Jean-Paul Sartre en el famoso prefacio
que escribió a su primera obra.

;,

mente hacia los datos inmediatos de la
conciencia propuestos por Bergson. La

,,

., - ·---~?T,
,)

La nueva novela regresa deliberada-

; ·

�EL MONEDERO

POEMAS

Julio César Méndez

Nancy Morejón

Cómo me arrepiento de no haberme
dado el balazo la vez del monedero.

LA BUENAVENTURA

Sucedió en una de tantas que fui a
las pizcas al otro lado. Allá por los
años... bueno, nomás échenle, en ese
tiempo el centro de Laredo era apenas
como unas diez manzanas de casas.
Ahora ya es "don" Laredo. De Monterrey nos íbamos en puro tren porque no
había camino pavimentado y esa vez vi
a Portes Gil en su campaña presidencial.
Ya venía de regreso. Me habían
dado un aventón hasta cerca de la
frontera. Al bajanne del carro, la mujer
también salió y se le cayó el monedero.
Nomás me acuerdo que lo veía en el
suelo y al carro yéndose. Quería gritarles pero no me salía la voz.

Dije: Ora sí ya la hice. Voy a comprar una yunta de bueyes, un arado, a la
mejor hasta un bogue. Le pido prestado
el ancón a don Servando. Con la yunta
se daría buen maíz.

Mi corazón deja de ser
una plaza desierta.
La muerte del monte era una incertidumbre.
¡Qué incertidumbre fue esa muerte del monte!
Mis ojos tiemblan de amor:
Soplan los aires de la buenaventura;
manadas de naranjos y puentes
invaden mi sistema de vida.
¿Dónde guardas las dalias de un patio tuyo sin infancia?
La luna en la taberna
y tu cara detrás del vidrio ahumado
acechando un paisaje de mediodía.
Siento tus pasos entre la muchedumbre
y en una nebulosa tu sonrisa me salva.
Corre el caballo
y corre hacia los cafetales
el fuego de tus labios.
Amor nuestro que estás en los cielos
-y en esta lluvia fría que nos cala
hasta el hueso de lo santificado--,
es preciso que andemos
por entre el mar y las abejas,
entre baladas y nostalgias,
por entre peregrinos y albas.
Cuida tus dalias, amor mío;
cuídalas bien,
para que nunca tomen a cruzar
este desierto corazón que fue.

Venía por el camino real cuando oí
que me hablaron de un carro:
-Oiga, oiga.
Eran la señora y el señor que me
habían dado el aventón.
-Perdone, ¿no se encontró un
monedero?
Siles he dicho que no, quién sabe si
me hubiera ido peor. Les contesté:
-Sí, cómo no. Los estuve esperando pero no regresaron.

Me vine caminando. Ay monedero,
tas pesado y panzoncito, ¿cuánto

trayerás? Se siente que son bastantes
billetes. Yo creo tas cargado. No te
llevo en la mano porque eres de mujer
y si te ve un malora vaya a decir algo o
te quiera robar. Hasta me bajas los
pantalones. ¿Cuánto trayerás canijo?
Por lo pronto te estás haciendo mío.
Me había pasado varios meses en la
pizca del algodón. Los primeros días
con la espalda hecha garras y las puntas
de los dedos también. Apenas pude
juntar poco más de doscientos dólares y
comprar una pistolita.

IQ

,-e

· Yo creo tú ya eres mío. Ya estamos
en el lado de México y tu dueña no vino
por ti. Ora sí déjame contar cuánto
trayes. Ah, jijo, dos mil ochocientos
dólares sin contar los daimes.

Contaron muy bien y estuvieron de
acuerdo en que no faltaba nada.
-Gracias, tenga.
Un mugroso billete de dos dólares
me dieron. Me quedé parado en el camino viendo cómo se iban con el monedero. ¡Qué cabrón tan pendejo! Traía
dinero hasta pa que me trajera un carro
a Monterrey. Si de perdido me hubiera
venido por entre el monte ¿cuándo me
hallaban? Pero no, allí vengo con mi
pasito por el camino real. Saqué el cuete
y dije: Aquí mero me doy un balazo pa
que se me quite lo pendejo.
Ora que estoy viejo y sigo en la
miseria, deveras que me arrepiento de
no haberle apretado el gatillo, ya que
me había apuntado en la mera sien.

'

1

!~cll/~
~

-

.........

�MARX Y EL PODER*

Adolfo Sánchez Vázquez
EXPRESAMENTE A UN ARBOL
En la noche, sigo tus pasos, sigo tu sombra, camino a tu lado.
Por eso acudo, como un perro sin prisa, a tu dominio.
Voy contigo.
Te miro y te he aguardado y eres una espuma cardiaca.
Voy a tu lado sin que me lo pidas.
Voy a tu lado.
Pude saber quién eras y ahora transcurres a mi lado
e inesperadamente vives ante mis ojos como una fuerza
del sol.
Levanté la cabeza y vi en la noche tus ramas verde claro
y tus florecillas, en un enjambre,
con el amarillo juncal
que aprendí a percibir conociendo el amor.
Sé que debo transcurrir.
Deberé pasar y volver otra vez
y contemplarte
pero vendré y miraré tus flancos que son ya mi victoria.
Expresamente a ti quiero decirlo.
Sin miramientos, sin gloria, sin poesía, sin la memoria palpitante del culpable.
Vendré a cargar tus zumos.
Vendré, en plena tempestad, a devolverte los días incógnitos de ayer.
Vendré, a reposar bajo tus flores. Vendré,
siempre vendré a que me veas rondar, junto a tu sombra.

00

.-4

Sobre el poder en general
La cuestión del poder en Marx es una

de las más debatidas de su pensamiento
desde una perspectiva -o retrospectivaactual. Antes de abordarla, no será
superfluo adentrarse en el terreno más
general de la naturaleza del poder.
Siguiendo un viejo uso conceptual, digamos primero lo que, a nuestro juicio, no
es el poder. No es una cosa o la cualidad
de un objeto en sí que se conquista,
posee o mantiene. Tampoco es la cualidad o capacidad de un sujeto en sí, ya
que éste sólo dispone de ella en virtud
de un conjunto de condiciones o circunstanciasquehacen posible su poder.
Y esto puede documentarse tanto con el
ejemplo de personalidades históricas
excepcionales (un César, un Napoleón
o un Lenin) o el de un individuo francamente mediocre como Luis Bonaparte que, de acuerdo con el retrato que
de él trazó Marx, en El Dieciocho Brumario..., parecía negado para alcanzar
el poder que efectivamente alcanzó.
Así pues, el poder no es propio de un
objeto ni de un sujeto en sí. Sólo existe
en relación con lo que está fuera de él:
circunstancias históricas, condiciones
sociales, determinadas estructuras, etc.).
El poder no es inmanente. Algo exterior a él lo hace posible, necesario y lo
funda. Pero el poder no sólo se halla en
relación sino que él mismo es relación.
¿Entre qué y qué?; no entre los hombres
y las cosas, aunque el dominio de aquellos sobre éstas, sobre la naturaleza,
determina ciertas relaciones de poder
entre los hombres.
*Conferencia prommciada el 9 de Mano de 1989
en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autátoma de Nuevo León.

El poder es una peculiar relación
entre los hombres (individuos, grupos,
clases sociales o naciones) en laque los
términos de ella ocupan una posición
desigual o asimétrica: son relaciones en
las que unos dominan, subordinan y
otros son dominados, subordinados. En
las relaciones de poder, el poder de
unos es el no poder de otros. Dominación y sujeción se imbrican necesariamente. En la dominación se impone
la voluntad, las creencias o los intereses
de unos a otros, y ello independientemente de que la sujeción se acepte o se
rechace, de que se obedezca o desobedezca interna o externamente; o de
que la desobediencia externa adopte la
forma de una lucha o resistencia. La
aceptación o el rechazo de la dominación, la desobediencia o la resistencia a ella caracterizan modos de asumir
las relaciones de poder, pero ni en un
caso ni en otro se escapa a su inserción
en ellas, o a sus efectos desiguales y
asimétricos. 1
Las relaciones de poder no sólo se
dan en una esfera exclusiva de la realidad humana (económica, política e ideológica) ni se localizan o centralizan en
un solo punto (el Estado) sino que se
diseminan -como ha puesto de relieve
Foucault en Vigilar y castigar- portodo
el tejido social. Esto no significa que
los poderes así diseminados (en la
familia, la escuela, la fábrica, la cárcel,
el cuartel, etc.) no se relacionen con
ciertos centros de poder y que, a su vez,
entre aquellos y éstos, y entre los centros mismos, no se dé cierta relación e
incluso una jerarquización en sus fun-

damentos y consecuencias.
De acuerdo con esta concepción
general del poder, el poder político, por
importante que pueda parecer, no es
sino una forma, modalidad o tipo de
poder. Ahora bien, este tipo de poderes
para nosotros en este momento, la
pieza en el tablero en que ha de jugarse
la partida anunciada: Marx y el poder.
Pues bien, ¿qué encontramos de fecundo -o infecundo- en Marx para una
teoría del poder, entendido éste como
poder político o poder estatal, dos expresiones marxianas -conrazón o sin
ella- intercambiables?
¿Existe un:t teoría del poder en Marx?

Peroantesdeadcntramosendichateoría
hay que tomar conciencia del carácter
problemático con que se nos presenta
ya que, fuera y dentro del marxismo, se
ha puesto en cuestión que exista en
Marx, o en el marxismo clásico, una
teoría del Estado o del poder político.2
Así, fuera del marxismo, Foucault ve
en Marx ante todo al teórico de la explotación y niega que haya elaborado una
teoría del poder. Norberto Bobbio
subraya que, al centrar Marx su atención, en el sujeto del poder, deja a un
lado -como consecuencia- el problema
de cómo se ejerce el poder. Asimismo,
al partir de una concepción negativa
del Estado no prestaría atención a las
formas de gobierno ni delinearía un
Estado alternativo, socialista, frente al
Estado representativo, burgués puesto
que en definitiva todo poder estatal
sería transitorio y estaría destinado a

....IC

�1

0

~

desaparecer. Este problema y el de su
conquista estarían en el centro de su
atención. De ahí derivarían las insuficiencias de la concepción de Marx del
poder, al que por otra parte, no dedicaría ninguna obra expresamente.3
Desde dentro del marxismo se ha cuestionado asimismo la existencia de una
teoría política marxiana, y especialmente del Estado. Así lo entiende
Lucio Colletti al reducirla a los principios roussonianos de la crítica del Estado representativo, a la democracia directa y a la desaparición del Estado,4
aunque esta crítica la suaviza en su
"Entrevista de New Left" al reconocer
que no es válida "en el campo de la
estrategia revolucionaria" y, al afirmar
no tanto la inexistencia de una teoría
política mar-xista como su debilidad,
en virtud de que "tanto Marx como
Lenin consideraron la transición al
socialismo y la realización del
comunismo a escala mundial como un
proceso extremadamente fácil y
próximo".5 Por su parte, el marxista
inglés Perry Anderson ha sostenido que
"Marx no dejó una teoría política de la
estructura del Estado burgués o de la
estrategia y la táctica de la lucha socialista revolucionaria por un partido obrero para derrocarlo", semejante-puntualiza Anderson- a la "teoría coherente y
elaborada acerca del modo de producción capitalista".6 Anderson considera
asimismo -reafinnando lo que Bobbio
critica- que lo fundamental, como
subrayaLenin,es laconquistadelpoder,
con respecto a la cual corresponde precisamente a Lenin la creación de "los
conceptos y los métodos" para llevarla
a cabo. Por ello, concluye -con la mirada puesta en Marx-: "Antes de Lenin
el dominio político propiamente dicho

estaba prácticamente inexplorado dentro de la teoría marxista".7 Finalmente,
Louis Althusser, aunque no niega abiertamente la existencia de una teoría
política marxista sei'lala en ella una
"laguna teórica" o la falta en Marx de
un análisis de cómo el Estado asegura
su dominación de clase así como el
silencio de su teoría sobre el Estado, la
política y las organizaciones de clase en
virtud de un límite teórico "con el cual
Marx se había tropezado como si estuviera paralizado por la representación
burguesa del Estado, de la política, etc.
hasta el punto de repetirla bajo una
forma absolutamente negativa".8
No todas estas críticas dan en el
blanco, como tendremos ocasión de
ver al ocuparnos de los conceptos políticos fundamentales de Marx relativos al
poder estatal. Sin embargo, hay que
reconocer de entrada: a) con Foucault
que Marx es ante todo el teórico de la
explotación, y no del poder; b) con
Bobbio, que en Marx falta una teoría
alternativa del Estado socialista; c) con
Coletti que Marx consideró la transición al socialismo y al comunismo
"como un proceso extremadamentefácil
y próximo"; d) con Anderson que no
hay en Marx una teoría del poder burgués y de las vías para derrocarlo semejante a su teoría del modo de producción capitalista, y, finalmente, e) con
Althusser, que falta en Marx el análisis
de cómo asegura el..poder estatal su
dominación de clase.
Ahora bien, no obstante este reconocimiento, sigue en pie no sólo la
cuestión apuntada de en qué las críticas
mencionadas no dan en el blanco sino
también la del por qué de las debili-

dades, limitaciones o insuficiencias -y
para algunos la inexistencia- de su teoría política, como teoría del poder,
queda en pie, sobre todo, la cuestión
fundamentaldeenquéconsisteelviraje
-ignorado, silenciado o negado en estas y otras críticas del pensamiento de
Marx en la esfera del poder, de la
política.9
Las dos cuestiones pendientes que
acabo de formular -la del desnivel
teórico del pensamiento político y el
económico de Marx y la del viraje que
imprime en la teoría política y, más precisamente, en la teoría del poder-, se
hallan íntimamente relacionadas, pues
justamente este viraje explica a su vez
el lugar que lo económico y lo político
ocupan en su pensamiento.

Lugar teórico de lo económico y lo
político en Marx
En una primera fase de su actividad
teórica la atención del joven Marx se
concentra en el Estado, en el poder
político. 10 En la sociedad moderna, el
Estado separado de la Sociedad Civil,
así como la política, tienen para él un
carácter negativo, como esfera de la
enajenación del hombre real y, por
tanto, opuesta a la emancipación humana. Lo "político" en expresiones
como "hombre político", "Estado
político", "emancipación política" tiene
justamente ese carácter o, al menos, un
alcance limitado. De ahí la necesidad
de superar una negación del Estado que
no sea la simple inversión o cambio de
contenido a que se refiere Althusser. El
descubrimiento de lo que Hegel mistífica, a saber: las verdaderas relaciones
entre Estado y Sociedad Civil, conduce

a Marx al hallazgo del fundamento real poder, de la política en Marx responde
del Estado en la esfera social dividida, al lugar que ocupan para él en la vida
desgarrada bajo el imperio de la real. Si lo político se funda en lo social,
propiedad privada. Con ello se revelan cuya anatomía es lo económico, no
a Marx los límites teóricos de la teoría puede haber una crítica autónoma de la
hegeliana del Estado y la necesidad de política, sino crítica política fundada en
pasar a la crítica del fundamento real de la crítica de la economía Pero esta
la división social y del poder político, o relación entre lo político y lo económico
sea: la economía. Y esta crítica -bal- en la sociedad no excluye el papel acbuciente aún en los Manuscritos de 144 tivo de la política, o como dice Engels
culmina en su obra inconclusa El Capi- -en carta a Schmidtdel 27-X- 1890-,"...
tal, que no es una obra puramente de la nueva potencia política que aspira
económica, desvinculada de la política. a la mayor autonomía posible y que,
Y no sólo no lo es porque explica el fun- una vez constituida, está dotada de un
damento real de ésta, sino también movimiento propio..." Así, pues, si la
porque ésta debía encontrar un lugar atención de Marx se concentra en el
propio en su crítica de la economía. Así modo de producción capitalista como
lo demuestra su Prólogo a la Con- clave de la sociedad burguesa, esto no
tribución a la Crítica de la Economía excluye para él la importancia-dadas su
Política (1859), donde al trazar el plan - autonomía y especificidad- del Estado,
general de El Capital el Estado forma del poder político, aunque se trate de
parte de su examen de la economía bur- instancias que no se fund:m ni se bastan
guesa. Y lo demuestra asimismo un a sí mismas.
texto posterior (su carta a Engels del 30
de abril de 1868) en el que se ve que su
Ahora bien, la importancia de la
proyecto inicial dejaba un espacio -no política, y por tanto de la teoría correscubierto en su obra inconclusa- a la pondiente, reside no sólo en su autonoteoría política,11 a la lucha de clases "a mía relativa dentro del todo social, sino
donde viene a desembocar todo el también en su existencia como práctica,
movimiento..." Pero, no obstante los como lucha de clase que aspira -como
planes teóricos de Marx, lo cierto es dice Engels- "a la mayor autonomía
que, al realizarlos, su atención se con- posible" en la conquista, el mantcnicentra en la crítica de la economía miento, transformación y desaparición
política, aunque ésta haya sido pre- del poder político. Este poder es precicedida de una crítica de la política, y samente el objetivo de la práctica
aunque Marx nos haya dejado ciertos política, o con palabras de Marx: "El
conceptos políticos fundamentales y movimiento político de la clase obrera
algunos textos propiamente políticos. tiene como objetivo final la toma del
Es innegable, pues, que en él no halla- poder político" (Carta a Bolte. 29-XImos una teoría política y, dentro de ella 1871). Pero si en la relación entre lo
una teoría del poder, comparable-como político y lo económico-como instanapunta Anderson-a su teoría económica cias del todo social, la atención principal como clave explicativa la concentra
El lugar teórico del Estado, del Marx en la base económica y no en la

supraestructura política, cuando se trata
de la conquista del poder determinado
económicamente, la primacía corresponde a la práctica política, a la lucha
política de clase sobre otras formas de
lucha de clase: la económica y la ideológica. Ahora bien, si esta práctica
política es esencial y prioritaria, ello se
debe a que el poder político -como
instancia social-, contra lo que sostiene
una interpretación economicista de
Marx no es un simple epifenómeno de
la base económica sino que tiene una
autonomía relativa. Ciertamente, la
práctica política sería innecesaria si la
toma del poder o su transformación se
dedujera mecánicamente de los cambios en la base económica, aunque estos
no pueden ser ignorados.
Conceptos políticos fundamentales
De este modo, si por un lado la teoría
económica es decisiva y la teoría política
se presenta fundada en ella; por otro, la
teoría política del poder y de la práctica
para conquistarlo o transformarlo también lo es. Marx, por consiguiente, no
podía ignorar la necesidad de una teoría
del poder de la práctica que hace de él su
objetivo. Y de ahí que haya dejado una
serie de conceptos y tesis, relativos a
uno y otro aspecto, aunque no bastan
para constituir una teoría semejante,
como subraya Anderson, por su coherencia y elaboración a la que dejó acerca del modo de producción capitalista.
En consecuencia, contra lo que Anderson afirma también, lo político no es en
Marx un dominio virgen e inexplorado.
Veamos, pues, esos conceptos o tesis
fundamentales que, después de la clarificación y crítica necesarias, podrían
servir de base, en la medida en que

N

~

�sigan siendo válidos, a una verdadera
teoría política marxista. De acuerdo con
la doble vertiente de la política que hemos seftalado, tienen que ver con el
origen, naturalei.a, función y destino
final del poder político así como con la
estrategia destinada a conquistarlo,
transformarlo y extinguirlo.
Necesidad del poder político

A grandes rasgos, esos conceptos
medulares son los siguientes.
El primero se refiere a la naturalei.a
del poder político, o poder del Estado.
Engelslaexpresaen los siguientestérminos: es... "un producto de la sociedad
cuando llega a un grado de desarrollo
determinado; es la confesión de que esa
sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y
está dividida por antagonismos irreconciliables, que es impotente para
conjurar.Peroafindequeestosantagonismos, estas clases con intereses
económicos en pugna, no se devoren a
sí mismas y no consuman a la sociedad
en una lucha estéril, se hace necesario
un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los
límites del 'orden' ..."11

,,

N
N

Aquí se encuentran varias ideas que
Marx y Engels subrayarán y enriquecerán en otros textos. la. que el
poder político se hace necesario en la
sociedad dividida por antagonismos
irreconciliables; 2a. queel poderpolítico
es el lugar del orden, de la conciliación
de esas contradicciones que, de no
resolverse, conducirían ala destrucción
de las fuerzas en pugna y 3a. que el

poder llamado a cumplir esta función
sólo aparentemente se sitúa por encima
de la sociedad, de las fuenas en conflicto. En estas tres ideas, no todo en
ellas es original.
La primera, o sea la idea de que el
poder se constituye necesariamente en
una sociedad dividida por intereses
opuestos recorreel pensamiento político
burgués de Maquiavelo a Hegel pasando por Hobbes. Ya sea porque se considere que "el hombre es el lobo del
hombre" (Hobbes) o porque la sociedad
es un "campo de batalla" o "la guerra de
todos contra todos", como sostienen
Adam Smith y Hegel, el poder es necesario para poner "orden", conciliar o
equilibrar los intereses opuestos. La
originalidad de Marx está en haber
seftalado el carácter de clase de las
fuerzas en pugna y de los intereses
opuestos. Yconsiste asimismo en haber
señalado que el orden, equilibrio o solución de las contradicciones sólo en
apariencia tienen un caracter universal;
es decir, se halla situado por encima de
los intereses particulares, de clase. Marx
acepta, pues, la idea que recorre el
pensamiento político burgués de la
necesidad del poder en una sociedad
dividida, pero con el correctivo fundamental de que la función de "orden",
"amortiguamiento"o "conciliación" de
los intereses antagónicos, no la cumple
ese poder universalmente sino en interés de una de las fuerzas o clases en
pugna. De aquí es el segundo concepto
medular que queremos subrayar.

Naturale1.a de clase del poder político

El poder político, estatal no tiene un
carácter universal -como sostiene sobre

todo Hegel- sino particular, de clase.
¿De qué clase? De la clase dominante.
Esta tesis básica del marxismo clásico
se formula inequívocamente, con respecto a la sociedad burguesa, en el
pasaje del Manifiesto Comunista que
dice así: "El gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la
clase burguesa".13

aunque, como subraya Bobbio no se
haya ocupado especialmente de ellas-,
no puede darse una contradicción de
fondo entre el poder político y la estructura económicosocial correspondiente.
O, dicho en otros términos, la clase en
el poder político no puede volverse
contra la dominación económica que
ejerce por el lugar que ocupa en las
relaciones de producción.

Si pasamos por alto y por ahora el
~arácter limitativo y simple de ese "no
es más que", y atendemos a su contenido fundamental veremos que para
Marx el poder estatal existe para administrar o velar no por el interés de
toda la sociedad sino de una parte o
clase social de ella. Existe para velar
por "los negocios comunes" o interés
fundamenteal de toda la clase. El poder
político es, pues, el poder de toda la
clase y, por implicación, no de esta o
aquella fracción de esa clase o de un
burgués en particular.

Los límites de la autonomia del
poder político

Así, pues, la naturaleza del poder
reside en su vinculación con la clase a la
que sirve administrando sus intereses o
"negocios" comunes. No reside, por
tanto, en el personal gobernante o los
administradores estatales que lo ejercen directamente. La clase que en la
sociedad moderna, burguesa, da su
coloración política al poder, es la
misma que domina material, económicamente. Y su dominación política está
destinada, en definitiva, a mantener y
reproducir las condiciones generales en
que se lleva a cabo su explotación
económica; es decir, las relaciones
capitalistas de producción. Cualesquiera
que sean las formas del poder político
burgués -cuya diversidad admite Marx

Cabe preguntarse entonces, ¿qué
margen de autonomía queda al poder
político? En términos marxianos, no
hay margen de autonomía absoluta entendida como propia de un poder que
actuara contra los intereses de la clase
dominante, puesto que, en definitiva, el
poder se ejerce en el marco de determinada estructura social, de clase. La
autonomía estatal absoluta o estructural contra los intereses de la clase
dominante o por encima de la estructura
social, de clase, existente, es incoocebible en términos marxianos.
Pero sí hay cierto margen de autonomía, o autonomía relativa que, lejos
de excluir supone el carácter de clase
del poder, en una de estas dos fonnas
que se desprenden claramente de los
textos de Marx. Primera: autonomía
como posibilidad de adoptar diversas
formas de poder o de gobierno -que
históricamente van desde las más autoritarias a las más democrático-burguesas para servir mejor en condiciones
históricas y sociales determinadas los
intereses de la clase dominante.
Segunda: autonomía respecto de la
clase. La experiencia histórica del régi-

men bonapartistaenlaFranciademediados del siglo pasado lleva a Marx a
concebir esta forma de autonomía en la
que se pone de manifiesto una relacion
más compleja entre el poder político y
la clase dominante. Las reflexiones de
Marx sobre el hecho histórico del bonapartismo francés,1 4 vienen a reafirmar
su tesis básica del carácter de clase del
poder estatal, pero reafirman a su vez la
idea -que Marx no ha desarrollado- de
que la clase no ejerce el poder directamente sino a través de sus administradores o representantes. Y con base en
esta experiencia histórica, comprende
asimismo que la clase dominante no es
un bloque monolítico, sino que se halla
dividido en fracciones que tienen sus
propios intereses no obstante su interés
común, fundamental, de clase. Puede
ocurrir, es lo que le hace ver la sociedad
francesa de mediados del siglo XIX,
que esas fracciones impulsadas y
cegadas por sus intereses particulares,
luchen entre sí y pierdan de vista su
interés común. Surge entonces la necesidad de un poder político que, sin dejar
de ser de clase o justamente por ello, se
autono-mice respecto de la clase dominante, o con más exactitud respecto de
sus fracciones y representantes y sirva
los intereses de la burguesía contra los
burgueses mismos. Cuando la hurguesía se muestra incapaz de defender sus
intereses a través de sus instituciones y
partidos, dado su fraccionamiento intemo, surge un poder político con cierta
autonomía pero -como subraya Marx"dentro de la sociedad burguesa",15 y,
por tanto, sin trascender sus límites
estructurales de orden económico y
social. Se trata, pues, de una autonomía
relativa, o apariencia de autonomía, ya
que el carácter de clase del poder se

mantiene no obstante que éste-como en
el caso del bonapartismo francés- se
presenta como independiente y neutral
con respecto a las distintas fuerzas de la
sociedad civil. Ciertamente, en este caso
como en el anterior, Marx tiene en
cuenta dos formas de autonomía del
poder político en las condiciones del
capitalismo europeo, maduro, de su
época -el que correspondía a su visión
eurocéntrica de la historia y la sociedad-. No podía por ello tener presente una forma de autonomía estatal
que se daría posteriormente en el capitalismo no europeo, periférico, en el
que el poder político se autonomiza al
aliarse con clases subordinadas -obreros y campesinos y sectores progresistas de los intelectuales y profesionalessin rebasar los límites del contexto
capitalista en que dicho poder se ejerce.
Es el tipo de autonomía que encontramos en los años 30 en México bajo el
gobierno del General Lai.aro Cárdenas,16 experiencia que arroja nuevas
luces sobre las condiciones sociales que
facilitan la autonomía estatal y sobre
sus límites, aunque confirman la tesis
marxiana nacida de experiencias
históricas anteriores de que dado el
carácter de clase del poder se trata de
una autonomía relativa.
Poder y violencia

Un pasaje muy conocido del Manifiesto
Comunista nos permite subrayar otro
rasgo del poder político relacionado
con la fonna en que se ejerce: "El poder
político, hablando propiamente, es la
violencia organizada de una clase para
la opresión de otra".17 Este pasaje y
otros semejantes en la obra de Marx,
constituye uno de los blancos favoritos

N

~

�,,,

"'
M

de criticas llevadas a cabo por las interpretaciones instrumentalistas de su concepción del poder político. Y no les
falta razón si la violencia se entiende
solo como función represiva y, además,
exclusiva Pero no se trata -en este
pasaje- del ejercicio de la violencia
como función exclusiva o entre otras,
sino de lo que está en la entraña misma
del poder. El poder político es -ya antes
se ha dicho- dominación de clase y
ahora se especifica este ser suyo como
dominación violenta. Es violencia organizada en el sentido de que independientemente de cómo se ejerza -en
mayor o menor grado, efectiva o potencialmenteeinclusoaunquenoseejerzaexiste una relación intrínsecaentre poder
y violencia, pues todo poder político
descansa en la fuerza. Tampoco aquí
Marx está inventando nada, salvo que
la violencia o el poder del que es in separabie tiene un carácter de clase. Ya
Maquiavelo había visto que el poder es
fuerza, y después de Marx un teórico
burgués contemporáneo, Max Weber,
introduce este elemento en la definíción misma del Estado al caracterizarlo
por el monopolio de la violencia
legítima. Ciertamente, porque la fuerza, la violencia está en la entraña misma
del poder político, Marx ha podido caracterizar a todo Estado como dictadura,
y no sólo esto sino conjugar lo que para
el pensamiento político moderno, aten-ido al concepto de dictadura como
poder despótico, no sujeto a ninguna
ley, es inconjugable o inconciliable:
dictadura y democracia Y, en términos
marxianos, se conjugan tanto en el Poder
democrático burgués como en el Estado de transicion -del capitalismo al
comunismo- que Marx llama "dictadura
del proletariado".11

¿Conquista violenta o pacífica?
Otro aspecto importante de la concepción marxiana del poder político,
tiene que ver con su conquista, ya que la
transformación radical de la sociedad
pasa forzosamente por ella. Sólo una
lectura economicista de Marx, puede
menospreciar su necesidad e importancía y, con ella, la de la estrategia que hay
que seguir para dicha conquista del
poder político. Aunque ciertamente éste
es uno de los terrenos menos cultivados
por Marx, no se puede ignorar que traza
una línea general estratégica congruente con su concepción del poder como
dominación violenta. Al conquistar lo
que se asienta en la violencia -aunque
con diferentes grados de aplicación de
acuerdo con las condiciones históricas-, no se puede prescindir de la violencia (trátese de la violencia efectiva o
potencial e incluso de la amenaza de la
violencia).
A esta tesis Marx y Engels no renuncian nunca, aunque no pueden ignorarse sus referencias -escasas en el
primero- a la posibilidad de una conquista no violenta del poder. Ahora
bien, en aparente contradicción con
ella, Engels, al final de su vida, en lo
que se conoce como su Testamento
politico, 19 impresionado por los éxitos
electorales de la socialdemocracia alemana, habla de la entrada en acción de
"un método de lucha... totalmente
nuevo, a diferencia del método de las
barricadas".20 Pero aunque Bemstein
vio en ese texto la piedra angular de la
estrategia reformista, de lucha legal,
pacífica, Engels no descarta en él la
lucha violenta, impuesta no por el proletariado sino por la burguesía, ya que

ésta sería la primera en romper la legalidad conquistada recurriendo a la vioIencia.21
Sin embargo, lo que ha dominado
durante largos años en el pensamiento
marxista revolucionario es la tesis de la
conquista violenta del poder aunque sin
descartar la vía pacifica. Tal es la tesis
fundamental adoptada porLenin y la III
Internacional frente a la tesis opuesta de
la II Internacional. Ahora bien, la aplicación de una y otra estrategia vendría
a mostrar que donde se ha conquistado
violentamente el poder no se ha instalado un verdadero poder socialista y
donde la socialdemocracia lo ha aleanzado pacíficamente, esta conquista ha
servido para apuntalar el capitalismo,
lo cual ha hecho innecesaria para la
clase dominante el recurso a la violencia de que hablaba Engels. Corresponde
a Gramsci el mérito de haber intentado
elaborar una estrategia tendiente a superar los viejos dilemas de reforma o
revolución, asalto al poder o irrupción
en su tejido complejo, coerción o consenso.
Sin embargo, después de Gramsci,
pese a los intentos teóricos y prácticos
-como el del eurocomunismo- de escapar a las vías muertas de las estrategias
delally laIIIInternacional,el problema
sigue en pie. En definitiva, el problema,
sigue siendo, el de elaborar una estrategia que abra nuevos espacios en la conquista del poder a la legalidad, al consenso, sin ignorar la naturaleza del poder
como "violencia organizada" (Marx) o
"monopolio de la violencia legítima"
(Weber).

La risonomía marxiana del nuevo
poder
Un nuevo problema se plantea cuando
se trata no ya de lo que el poder es, o ha
sido, sino de lo que el que sustituya al
poder burgués ha de ser. Ahora bien, si
el antiutopismo reiterado de Marx le
lleva a ser muy parco al caracterizar a la
nueva sociedad, más parco aún se vuelve
al diseñar la fisonomía del poder conquistado. No obstante, de sus textos se
desprenden tres rasgos fundamentales
del nuevo poder estatal: lo. Su carácter
de clase como el de todo poderpolítico;
poder de la clase que lo ha conquistado:
el proletariado; poder que, al abolir la
propiedad privada sobre los medios de
producción, pugna porque la propiedad
tenga un carácter social. 2o. Su carácter
democrático. Marx lo ha subrayado sin
dejar lugar a dudas en su análisis de la
primera experiencia histórica, aunque
limitada en el espacio y el tiempo, de
poder político de la clase obrera.22 Las
medidas de la Comuna que él suscribe
-revocabilidad de los elegidos o subordinación a los electores- lejos de
suprimir el principio de la representatividad tratan de hacerlo efectivo,
dándole un contenido democrático más
real y profundo, en contraste con el
limitado que tiene en el parlamentarismo
burgués.23 Y, muerto Marx, Engels en
su Crítica del Programa de Erfurt
(1891), afirma rotundamente que "la
c~se obrera sólo puede llegar al poder
baJo la forma de la república democrática" y que ésta "es la forma
específica para la dictadura del proletariado", afirmación que no puede
sorprendemos después de nuestras
precisiones anteriores sobre el modo
como el marxismo clásico identifica

poder estatal y dictadura. El carácter
democrático del poder político, como
ya había señalado Marx en su texto
juvenil sobre la filosofía política de
Hegel, y reafirma en su escrito sobre la
Comuna de París, es inseparable de la
supresión del cuerpo extraño y parasitario -la burocracia- que ejerce el poder
como si fuera su propiedad privada.
Tercer rasgo fundamental del nuevo
poder: su carácter transitorio, puesto
que es el poder político -el Estado- que
corresponde al periodo de transición
del capitalismo al comunismo, poder y
periodo que Marx y Engels han llamado, en algunas ocasiones-no muchas"dictadura del proletariado"." El
c~ácter transitorio del nuevo poder no
lo entiende Marx como simple antitesis
del poder burgués que dejará paso a
otro poder, sino como un proceso de
devolución a la sociedad de lo que el
poder estatal le había usurpado y absorbido, proceso que habría de conducir al
desmantelamiento sucesivo del poder
estatal en cuanto tal. Se trata de un
nuevo poder (la Comuna en su ejemplo
histórico) que se vuelve no sólo contra
una forma de poder sino contra el poder
estatal mismo, o como dice Marx con
un acento libertario -en sus notas
preparatorias del texto definitivo de La
guerra civil en Francia - de "una revolución contra el Estado".26 Y con esto
entramos en uno de los concepios más
debatidos y para muchos más vulnerabies de la concepción marxiana del
poder: el de la extinción del Estado.
¿Estamos ante un Marx abiertamente
libertario, anarquista y, por tanto,
utópico? Veamos.

El problema de la extinción del
estado
Al trazarse el objetivo final de la desaparición del Estado Marx imprime
ciertamente una marca libertaria a su
pensamiento. Ahora bien, el camino
que concibe para llegar a ella -o sea: la
democratización cada vez más profunda del nuevo poder y el correspondiente proceso de devolución cada vez
mayor de las funciones usurpadas por
el Estado a la sociedad misma, lo alejan
del anarquismo si se piensa que, en
términos marxianos ese proceso de
extinción del poder como medio o instrumento de dominación, pasa necesariamente por el poder mismo. El poder
estatal sólo puede desaparecer si tiene
por motor de su propia extinción a él
mismo. No puede desaparecer desde
fuera, como desaparición impuesta por
otro poder, pues en este caso sólo tendríamos la sucesión de un poder por otro.
Ahora bien, si el nuevo poder no se
planteacomo tarea vital su propia extinción -posibilidad ciertamente que
Marx no se planteó- lo que tendremos como demuestra la experiencia histórica del llamado "socialismo real" - es
su reforzamiento que, aunque la necesidad de éste se proclame en interés de
la clase -como hizo Stalín al considerar
agotada o inactual la tesis extincionista
del marxismo clásico- se volverá contra
la clase misma que dice representar.27
Ciertamente, Marx no entrevé esta
posibilidad ya que establece una relación intrínseca, necesaria entre la
desparición de los antagonismos declase
y la desaparición del poder político, ya
que éste se hará innecesario al ser innecesarla la dominacion de clase. Y así lo

N
VI

�afirma inequívocamente en Miseria de
la filosofía: "En el transcurso de su
desarrollo, la clase obrera sustituirá la
antigua sociedad civil por una asociación que excluya las clases y los antagonismos; y no existirá ya un poder
político propiamente dicho, pues el
poder político es la expresión oficial del
antagonismo de clase dentro de la sociedad civil".28

.,,

~

Este pasaje es importante por la relación que establece entre la desaparición qe la condiciones sociales de antagonismo de clases, que hacen necesaria la dominación, y la desaparición
del poder en cuanto instrumento de
dominación, lo que Marx llama poder
político propiamente dicho, en el texto
citado, o "Estado político" en el texto
juvenil antes mencionado. Pero ¿significa esto para Marx la desaparición de
todo poder estatal, o de todo Estado? Al
hacer la pregunta se está poniendo en
cuestión la tesis misma extincionista
tantas veces atribuida a Marx, o al
menos, se está exigiendo no sólo problematizarla sino precisarla.29 Tratemos
de responder a la cuestión planteada,
reafirmando -con base en el pasaje antes citado- que lo que desaparece es el
poder político como instrumento de
dominación, al desaparecer las diferencías y los antagonismos de clase y, con
ello, su función de dominación de clase
perdería su carácter político. Pues bien,
esto es -aunque haya escapado a tantas
lecturas de Marx- lo que Marx yEngels
dicen literalmente en el Manifiesto:
"Una vez que en el curso del desarrollo
hayan desaparecido las diferencias de
clase y se haya concentrado toda la
producción en manos de los individuos
asociados, el poder público perderá su

carácter politico" 30
nuestro).

(subrayado

Lo que para un buen entendedor

significa: si el poder público pierde su
carácter político, subsistirá el poder
público, estatal, sin él. Por tanto, la
desaparición de la que se habla en este
pasaje o la extinción de que se hablará
más tarde en otros se referirán a un
poder político propiamente dicho que
no es todo el poder (público). Esta idea
de la no extinción del poder estatal sin
más, explicaría que Marx en sus últimos años y en uno de los pocos textos
(Critica del Programa de Gotha) en
que se ocupa de la nueva sociedad no
haya hablado de la "extinción del Estado" y se pregunte, en cambio: " ...
¿qué transformación sufrirá el Estado
en la sociedad comunista? O en otros
términos, ¿qué funciones sociales,
análogas a las funciones actuales del
Estado, subsistirán entonces?"31 Marx
no da una respuesta concreta, pero queda
claro -en la pregunta misma- que el
Estado subsistirá con ciertas funciones
sociales que, por supuesto, no se identifican con las propias del Estado como
poder político, o instrumento de dominación.
Si consideramos en la problemática
marxiana la extinción del Estado, aún
reducida a la del poder político, extinción que tiene por base -como acabarnos de ver- la superación de la sociedad en clases fundada en la propiedad
privada sobre los medios de producción, y el papel que corresponde al
nuevo poder político como sujeto y
objeto de esa extinción, veremos que
Marx tiene una concepción demasiado
optimista acerca del destino final de

nuevo poder estatal. Tan optimista que
ni siquiera se plantea la posibilidad de
que dicho poder en lugar de proceder a
desmantelarse se refuerce, y que, en vez
de diluirse cada vez más en la sociedad,
se separe de la clase que representa y se
vuelva contra la sociedad misma. Tal es
la posibilidad que históricamente encontramos realizada en las sociedades
del "socialismo real". Fue Engels -más
que Marx- el que admitió dicha posibilidad como un "socialismo de Estado" que, al reforzarse en lugar de extinguirse, vendría a redoblar la explotación de los trabajadores como explotación a la vez económica y política.32
Ahora bien, si la experiencia histórica
demuestra que no basta abolir la
propiedad privada y la constitución de
un nuevo poder político para iniciarse
el proceso de extinción del Estado,
previsto por Marx, esto significa que
hay que corregir el excesivo optimismo
marxiano en este punto -el "dogmatismo extincionista" de que habla Elias
Diaz-,33 sin caer en dogmatismo de signo
opuesto ya que el problema puede replantearse legítimamente en relación
con otras condiciones que hasta ahora
no se han dado: nuevas condiciones
históricas y sociales para la construcción del socialismo. Pero, ciertamente,
mientras esas condiciones no se den, la
tesis marxiana no deja de tener un ingrediente utópico, pero no dogmático.
Los otros poderes
Aunque nuestra atención se ha concentrado sobre todo en el poder político,
como formaespecificade la dominación
de clase, esto no significa que Marx no
se haya ocupado también de otras formas de dominación, o de poder social.

En la obra de Marx ocupa un lugar
central (particularmente en El Capital)
la dominación económica en la sociedad
capitalista como explotación del obrero, oculta o enmascarada por una relación formal, jurídica, entre iguales, lo
que excluye por ello la necesidad de la
coerción en que descansa en última instancia el poder político. Esta forma de
dominación, o poder económico, entraña una relación entre clases antagónicas: la clase explotada que vende su
fuerza de trabajo, y laexplotadora, capitalista, que la compra. Es por tanto,
real, efectiva -no jurídicamente-, una
relación desigual, y la desigualdad
estriba en el hecho de que la clase
explotada, dominada, se ve forzada a
vender su fuerza de trabajo -dada su de
sposesión con respecto a los medios de
producción- sin que para ello la clase
que domina económicamente tenga que
recurrir a la fuerza, a la coacción física.
Cuando se opone dominación -atribuyéndola sólo a su forma política- a
explotación, porque en ésta se halla
ausente la coacción física, no se hace
sin ocultar la naturaleza específica de la
dominación en el terreno económico.
Ciertamente, no estamos aquí ante el
poder político sino ante el poder
económico dequedispone el capitalista
frente al no poder del obrero, sin que
éste pueda sustraerse a esa forma de
dominación o explotación, aunque ésta
no descanse en la violencia propia del
poder político. Así, pues, si partimos de
una definición general del poder social
como dominio de una clase sobre otra,
de unos hombres sobre otros, es legítimo hablar en términos marxianos de
poder económico. Y es legítimo afirmar también que, frente a la tradición

del pensamiento político burgués, que,
arrancando de Maquiavelo, absolutiza
el poder político, Marx es ante todo el
teórico de esta forma de poder o de
dominación que es el poder económico
o la explotación, sin que ignore por ello
la importancia de otros poderes sociales como el político y el ideológico,
aunque sin absolutizarlos yponiéndolos
en relación con el poder económico.
En términos marxianos, puede hablarsedel poder específico que se ejerce
en el terreno propio de las ideologías o
de las ideas, pero a condición de no
absolutizartampocoese poder considerando -como los jóvenes hegelianosque las ideas tienen de por sí un poder
efectivo en lo real mismo que rebasa su
esfera propia.34 O a condición también
deno caer en el extremo opuesto al considerar que las ideas carecen de poder,
o son simples epifenómenos de la organización material de la sociedad
(como se ha hecho decir en más de una
ocasión a Marx).35 Hay para Marx un
poder propio de la ideología en cuanto
que contribuye a mantener el poder
político así como los fundamentos
económicos y sociales en que se
sustenta. La ideología tiene poder en
cuanto que -por su capacidad para
movilizar las conciencias- contribuye a
forjar un consenso en tomo al poder
político, a legitimarlo, y aceptar las
condiciones generales en que se da la
explotación. Sin embargo, ni en Marx
ni en Engels encontramos una concepción del modo como la ideología se
relaciona con el poder político ni de
cómo se integra en éste o cómo se
ejerce este poder ideológico, tarea que
se echará sobre sus hombros el marxismo contemporáneo, particularmente

Gramsci y Althusser.

Palabras finales
Llegamos así a la conclusión -como
un reconocimiento- de que Marx es
ante todo el teórico de la explotación,
del poder económico, y, ciertamente,
no del poder si éste se entiende sólo
como dominación política. Es verdad
que no hay en Marx una teoría de esta
dominación política, comparable a su
teoría de la explotación. Pero esto no
significa que esté por completo ausente
en su pensamiento. Hemos señalado los
conceptos suyos que podrían ser piedras
angulares de una teoría del poder
político. Y hemos señalado también
sus limitaciones e insuficiencias. No
puede negarse, sopesando unos y otros
aspectos,queenel pensamiento de Marx
hay una aportación fecunda a la teoría
política y, en particular, a la teoría del
poder. Esto es, al menos, lo que hemos
intentado sustentar.
Notas
1. Sobre"El poder y laobediencia"véasemi
texto así titulado en Ensayos marxistassobre
historia y política, Ediciones Océano,
México, D.F., 1985, pp. 113-125.
2. Sobre esta cuestion puede consultarse el
capítulo que lleva el significativo título de
"El silencio de Marx" en el libro de Antonio García Santesmases, Marxismo y Estado, Centro de Estudios Constitucionales,
Madrid, 1986.
3. Cf. de Norberto Bobbio, "¿Existe una
teoría marxista del Estado?", en el volumen
colectivo: El mar.cismo y el Estado, Ed.
Avance, Barcelona, 1976. Cf. también el

N

~

�cap. (Xlll) que dedica a Manten su obra: La
teoría de las formas de gobierrw en la historia del pensamiento político, Fondo de
Cultura Económica, México, 1987.
4. L.Colletti, "Introducción a los primeros
escritos de Marx", en: La cuesti6n de Stalin,
Ed. Anagrama, Barcelona, 1974, pp. 145148.
5. La entrevista deNew Left Review (n.86,
jul.-ag.,1974) que Perry Anderson hizo a
Colletti, apareció en español en Cuadernos
políticos (México, n. 4, 1975) y en Zona
abierta (Madrid, n.4, 1975).
6. Perry Anderson, Consideraciones sobre
el marxismo occidental, Siglo XXI de España, Madrid, 1979, p.10.
7. P. Anderson, op. cit., p.19.
8. Entrevista con L. Althusser en Dialectiques, n. 23, París, 1978, p.6.
9. Sobre el virajeradicalqueMant imprime
al pensamiento político al desentrañar la
abstracción y el fetichismo del poder y
poner de manifiesto las verdaderas relaciones entre Jo político y Jo social, cf. Ja excelente obra de Samir Nair, Machiavel et
Marx (Fétichisme du pouvoir et passion du
social), Presses Universitaires de France,
París, 1984.

10. Cf. su Crítica de la filosofia del Estado
de Hegel, prólogo de A. Sánchez Yázquez,
Ed. Grijalbo, México, D.F., 1968.
11. Del proyecto inicial de Marx, no realizado y de la evolución de su pensamiento de
la filosofía (política) a la economía, me he
ocupado ampliamente en el cap. I de mi
libro Filosofía y ecorwmía en eljovenMarx,

Ed. Grijalbo, México, D.F., 1982.
12. F. Engels, El origen de la familia, la
propiedad privada y el Estado en: C. Marx
y P. Engels, Obras escogidas, en tres tomos,
LID, p. 344, Moscú, 1974.

13. C. Marx y F. Engels, en: Obras escogidas, ed. cit., t. I, p. 113.
14. Estas reflexiones de un valor inapreciable al exminar la dialéctica de la autonomía y el carácter de clase del poder estatal, constituyen el cuerpo teórico fundamental de su obra histórica El Dieciocho
Brumario de Luis Bonaparte (Marx y
Engels, Obras escogidas, ed. cit., t.I, pp.
404-498).
15. C. Marx, El Dieciocho Brumario... , ed.
cit., t.ill, p. 496.
16. Cf. sobre esta experiencia histórica:
Nora Hamilton, México: Los límites de la
autonomía del Estado, Ed. Era, México,
1988.
17. Manifiesto Comunista, ed. cit., pp. 128130.
18. Sobre el significado de la expresión
"Dictadura del proletariado" en Marx y su
relación con el concepto de democracia, cf.
mi ensayo "Marx y la democracia", en Sistema, n. 57, Madrid, 1983, pp. 28-30.
19. Se trata de su "Introducción", de 1895,
Las luchas de clases en Francia de 1848 a
1850, de Marx.
20. Engels, "Introducción" a la edición de
1895 de Las luchas de clases en Francia... ,
de Mane. En: C. Marx y F. Engels, Obras
escogidas, ed. cit., t. I, pp. 199-200.

21. Así lo expresa categóricamente Engels
enel artículo titulado "El socialismo en Alemania 1891-1892", escrito en pleno auge
electoral de la socialdemocracia. En dicho
artículo afirma: "La legalidad trabaja tan
primorosamente a nuestro favor que estaríamos locos si la violáramos mientras las
cosas vayan como van. Es mucho más importante ahora preguntarse si no serán precisamente los burgueses y su gobierno
quienes violarán la ley y el derecho para
trituramos violentamente. Estaremos
preparados ante esta expectativa".

"Ideal socialistay socialismo real" (recogida
en el volumen: Ensayos marxistas sobre
historia y política, Ed. Océano, México,
1985), y en mi texto "Marx y el socialismo
real. Análisis crítico", revista Mundo, vol.
1, n. 1, México, D.F., in-viemo de 1987.
28. C. MarxrMiseria de la filosofía, cap. 11,
Y, Edición en Lenguas Extranjeras, Moscú,
s.f.,p.166. Se tratadeuntextocercanoaldel
Manifiesto, pues Marx lo escribió en el
invierno de 1846 a 1847.

29. Subrayamos la insistencia y agudeza
22. C.Marx,LaguerracivilenFrancia,en: con que Elías Díaz se ha ocupado
Mane y Engels, Obras escogidas, ed. cit, L críticamente de esta tesis "extincionista" y
11, pp. 188-259.
de un modo especial en el cap. ID de su libro
De la maldad estatal y la soberanía popu23. Sobre el alcance de estas medidas para lar, Ed. Debate, Madrid, 1984.
la democracia y la asunción marxiana del
principio de la representatividad, cf. mi 30. Manifiesto del Partido Comunista, ed.
estudio "Mane y la democracia", en Sis- cit., ti, p. 129.
tema, ed. ciL, pp.24-26.
3l. C. Mant, Glosas marginales al Pro24. En El Dieciocho Brumario de Luis grama del Partido Obrero Alemán, en: C.
Bonaparte Marx ve en la burocracia el "es- Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit.,
pantoso organismo parasitario que se ciñe L ID , p. 23 . (El texto de Marx conocido
como una red al cuerpo de la sociedad sobre todo corno "Critica del programa de
francesa ..."(ed. cit., p. 488), pero ya antes en Gotha" fue escrito en abril y mayo de 1875
su juventud había escrito: "La burocracia y publicado por primera vez con ciertas
'posee' el ser del Estado; el ser espiritual de omisiones en la revista Die neue Zeil, Bd. l,
lasociedadessupropiedadprivada"(Crilica n.18, 1890-1891).
de la Filosofia del Estado de Hegel, ed. cit.,
32. Mant-Engels, Werke, Dietz, Berlin,
p. 61).
t. 22,p. 232.
25. Hal Draper en una acuciosa y paciente
lectura de la vasta obra de Marx y Engels 33. Elías Díaz, De la maldad estatal y la
sólo la encuentra 11 veces.
soberanía popular, ed. cit., pp. 202 y ss.
26. Archivos Marx-Engels, Moscú, vol. ill
(VII), p. 134.
27. Del "socialismo real" me he ocupado
especialmente en mi ponencia, de 1981,

34. Tanto en La ideoloagía alemana de
Mant y Engels corno en La Sagrada Familia de Marx se somete a una crítica rigurosaesta absolutización neohegeliana del
poder de las ideas.

35. Cf. a este respecto las precisiones que
Engels se vio obligado a formular en los
últimos años de su vida sobre la génesis,
naturaleza y papel activo de la ideología,
especialmente en sus cartas a Bloch (del 21IX-1890), a C. Schmidt (27-X-1890) y a F.
Mehring (14-Yil-1893).

�FILOSOFIA Y POESIA EN
MARIAZAMBRANO

José Roberto Mendirichaga
A Ctcilia, por su pacitntt tnlrtga

Quien ame la verdad y la belleza, el
logos y el eros, debe acercarse a la
obra de una escritora española: María
Zambrano.
Fue Premio de Literatura en Lengua
Castellana Miguel de Cervantes 1988,
la primera mujer galardonada con esta
distinción, recibida en el paraninfo de
la Universidad de Alcalá de Henares;
autora de ensayos filosóficos y literarios entre los que hay que citarEl sueño
creador, Apuntes sobre el lenguaje
sagrado y las artes, Poema y sistema,
Pensamiento y poesía en la vida española,El hombreylodivino,Filosofía
y poesía...
Y es este último tema el que vamos
a intentar abordar en estas breves líneas: el de la relación entre filosofía y
poesía en la obra, en el pensamiento de
esta maravillosa mujer, que vino a
México -a Morelia, a la Universidad
Nicolaíta, y luego a La Casa de España,
hoy El Colegio de México- y que vivió
apasionadamente tanto la aventura intelectual filosófica como la vivencia
poética, en una rara síntesis analizada
como fenómeno y como realidad en
forma genérica por el recientemente
desaparecido Eduardo Nicol, también
español trasterrado y ya nuestro.

, .. 1

o

!")

¿Cómo llegamos a interesarnos en
la obra de María Zambrano? Un profesor de literatura y periodista literario,
lamentablemente ya desaparecido, don
Pedro Reyes Velázquez, de cepa jalisciense pero regiomontano por
adopción; y un librero y promotor cu!tural de gran empuje, afortunadamente

entre nosotros -el español don Alfredo
Gracia Vicente, también ya de nuestra
tierra- se encargaron de hablarnos, de
escribir sobre María Zambrano y su
obra literario-filosófica.
Vayamos pues a una rápida visión
sobre la tesis básicas de María Zambrano en filosofía y poesía, apoyados
en una bibliografía básica y en algunos
materiales periodísticos.

Más allá del asombro
Para la ensayista española, en la admiración o zaumasein está el origen de la
filosofía; de eso que es "...búsqueda,
requerimiento guiado por un método,
aunque ofrezca y sea ella misma una
respuesta". 1 Pero junto a este initium
sapientiae profano, racional, está un
elemento no menos importante y, paradójicamente,complementario: la violencia, para llegar al orden.
Dice la escritora: "La primera (la
admiración) nos mantiene apegados a
las cosas, a las criaturas, sin podemos
desprender de ellas, en un éxtasis en
que la vida queda suspensa y encantada. De ella sola no podría derivar algo
tan viril y activo como el pensamiento
inquiridor, como el pensamientodesvelador. Hace falta que intervenga alguien
más: la violencia, para que surja algo
que se atreva al levantar y rasgar los
velos en que aparecen encubiertas las
cosas".2
Ha sido extensa la cita, pero seguramente luminosa. Porque así logramos
captar en toda su amplitud la tesis de la
escritora. Y de allí deriva toda su teoría
del porqué sea nuestro pensamiento

español -y, por derivación, hispanoamericano- no "hijo de la violencia
sino únicamente de la admiración, o
que haya intervenido la violencia en
fonna más débil que en el pensamiento
clásico ejemplar..."3, llegando al uso
del término pobretería intelectual,
lógica, filosófica en su rigor más clásico,
pero donde el elemento intuitivo y
poético es la médula de ese ser
específico, de esaespañolidad que hace
diferente del resto de Europa -y del
mundo- al peninsular, apartándose un
tanto o un mucho de "la soberbia cultura de Occidente".
Toda esta escisión, toda esta tensión
entre la admiración y la violencia o el
orden, la atribuye la autora de estos
textos a que ha habido un cambio fundamental entre el apeiron de Anaximandro a la idea platónica y a la definición aristotélica, un cambio esencial
del aforismo misterioso de Heráclito al
noein de Pannénides, tensión de la cual
se libró España por un realismo que
"...será ante todo un estilo de ver la vida
y, en consecuencia, de vivirla; una
manera de estar plantado en la existencia".4
Así, este realismo español se vuelve
"forma de conocimiento" y, agregaríamos, de vida: de profunda vida, de
conciencia existencial. Y, como extensión de este realismo, habrá un materialismo sui generis, una "metafísica
cósmica" -dirá Zambrano-5, que misteriosamente da origen a dos momentos
históricos de repercusión universal: el
descubrimiento de América y la creación
del Estado netamente moderno.
Por tanto, para el pueblo español, la

filosofía no es otra cosa que "una fonna
serena, sabia de acción",6 frente a los
reveses de la existencia. "Es una conducta -agrega la escritora-. Conducta
basada en ver los acontecimientos, su
cara y cruz (subrayado nuestro); en ver
la vida como un tapiz al que hay que dar
la vuelta",7 lo que nos aproxima al ser
del mexicano y del hispanoamericano
todo, donde ni lo más serio y trágico,
como es la misma muerte, opaca este
autocinismo, esta burla leve que es el
nuevo estoicismo oel "estoicismo culto
español", definido porMaríaZambrano,
al tiempo que pone como ejemplos deél
a Séneca, a Ignacio de Loyola, a Jorge
Manrique, a Unamuno...

La poesía como encuentro
María Zambrano tiene muy claro que
tanto filosoffa como poesía "reclaman
la totalidad de lo humano" y deben
asociarse, aunque su andar y su senda
sean diversos.
"La poesía es encuentro, don, hallazgo por la gracia, respuesta aunque
se presente como pregunta". Mientras
que "...el filósofo busca porque se
siente incompleto y necesitado de completarse...", el poeta, por la escala del
amor a través de la belleza, "vive según
la carne" y "no se cuida de hacer el
recuento de sus bienes y de sus males".8
Es, como ha apuntado Ortega y lo ha
destacado su colega, Zambrano, "un
irresponsable" de ese decir que carece
deargumentosopruebas;o,mejordicho,
cuyos argumentos y pruebas son los del
corazón.

En el caso de la poesía, la verdad no
necesita ser demostrada, sino simple-

mente sugerida "por virtud de ese más
que expande el misterio de la belleza
sobre las razones", agregando que la
realidad poética"... no es solamente la
que hay y la que es, sino aun la no
habida o no habida ya y la que no es".9

Poesía equivale en MaríaZambrano
a amor. Y una de las "indigencias" de
nuestros días, la tragedia actual junto
con la ausencia de Dios, es que no hay
espacio para el amor, no hay tiempo
para el amor. Se ha reducido así la
conciencia del hombre y, a falta de
amor, se ha producido algo que la ensayista llama"vida en negación", "pseudo libertad", "idealismo", "positivismo", "némesis" o justicia a falta de
aceptación a este llamado humano-divino, y esto porque "el amor es siempre
trascendente".10
Como en la cinta La sociedad de los
poetas muertos, donde el maestro protagoniza al poeta, nuestra sociedad ha
dejado morir la poesía o el amor, la
imaginación y el sentimiento, la
creación, por más que la palabra "amor",
así entre comillas, esté a flor de labio y
su realidad pretenda captarse en los
medios de comunicación, en los diálogos ligeros y hasta en cierta mal llamada literatura.
La racionalidad ha sido llevada a tal
extremo que -como señala la escritora
española- el poeta, que es el cultivador
por antonomasia del amor y el natural
romero de Dios no como idea sino como
vivencia, no tiene cabida, no tiene sitio
seguro en la sociedad actual. No sólo
eso, sino que es mal visto: es un intruso
que perturba el buen sueño y la buena
digestión de la sociedad burguesa; o el

disidente y enemigo social que inquieta
e irrita a los dictadores y déspotas.
Es encuentro la poesía, porque su
decir no requiere de complicadas ni
sólidas estructuras lógicas y epistemológicas. Le basta el ser amado, su
posesión, su entrega misma en total
donación. Y para María Zambrano -lo
que fue leído por la actriz Berta Riaza,
pues que aquélla se encontraba ya postrada por los años y por el gozo del dolor
que ello engendra- uno de los paradigmas de este amor, de esta poesía, son
el Quijote y su creador, Miguel de
Cervantes.U

Hacia la síntesis vital
Pero recordemos que para nuestra autora, tanto filosofía como poesía "reciaman la totalidad de lo humano". Grecia
instauró el reino de la razón, de la
filosofía, acabando con la poesía en su
fonna más prístina, más natural, más
transparente. Y nuestra sociedad contemporánea continúa bajo este signo de
predominio del logos, que es frialidad y
cálculo, que es-en ciertafonna- egoísmo
e indiferencia.
Si España logró hacer su propia Refonna; si inventó un realismo y un
materialismo fecundos; si su estoicismo
popular "sostiene a todo lo largo del
tiempo un 1iálogo apasionado con el
cristianismo', drama que por el momento de la guerra civil española evade
intencionalmente la autora del ensayo
del 39, porque " ... quizá nos abrasaríamos"12; y si ese amor es lo que nos
dan San Juan de la Cruz y Santa Teresa,
Molinero Romanos, Pérez Galdós y
Azorín, entonces la poesía ha sido la

....
~

�UN DIA COMPLETO CAMINE EN PLENO
LLANO (1946-1948)

Rosario Sanmiguel
única capaz de esta síntesis, de esta reconciliación.
De esta manera es como el propio
fracaso se torna en victoria, en luz. Hay
cierta melancolía, pero no angustia nihilista, no desazón absoluta, no amargura y vacío existencial.
¿Cómo logra Espai'la-y agregamos
nosotros, la América Espai'lola toda esta
luz, esta síntesis? María Zambrano nos
responde: con el cristianismo, "por el
cauce de una desmedida ambición religiosa" y por el orden del amor humano, de la poesía, de la palabra que es
"luz de la sangre".13

Notas
l. María Zarnbrano, Obras reunidas.
Primera entrega. Estudios literarios, Agui-

lar, Madrid, 1971, p. 116.
2. Verreseñadequienescribe,enlacolumna "Tipos y Letras", de El Porvenir, 14-89.
3. Zarnbrano, María. Pensamiento y
poesía en la vida españcla, La Casa de
España en México, Méxco, 1939, pp. 3132.
4. lbid., pp. 33 y 42.
5. lbid., pp. 27 y 56.

Aquí parece radicar el elemento más
innovador del pensamiento de María
Zambrano: ese vislumbrar lo que es aún
distante pero que vendrá, esa fusión de
poesía yfilosofía, ese cohabitar de conocimiento e intuición, donde se llega a la
verdad, a la belleza, a la bondad y al ser
por vías diferentes pero complementarías, venciendo esta dicotomía milenaria que nos privó del banquete.

•h

Cerremos con el último párrafo del
discurso de quien alcanzara el Premio
Cervantes 1988: "... Voy a intentar
seguir buscando la palabra perdida, la
palabra única, secreto del amor divinohumano. La palabra tal vez sei'lalada
poraquellasotraspalabrasprivilegiadas,
escasamente audibles, casi como murmullo de paloma:
Dirés que me he perdido,
Qué, andando enamorada,
Me hice perdediza y fui ganada.
N

~

11. "Cervantes era así, un hombre íntegro: había nacido enamorado ...". Su amor
fue Aldonza-Dulcinea. AQuijote le sucede
que, con la muerte, obtiene el amor, "el
amor inexistente". "Y así sucedió aCervantes. A punto ya de morir sin amor, se le
apareció al fin la imagen, la verdadera
imagen del amor en su inexistencia". Discurso de María Zambrano a los Reyes de
España y a
la comunidad cultural hispana, en La Jornada, IV-24-89.
12. Zambrano, María. Obras reunidas...,
p. 332.
13. lbid., pp. 177 y 208.

6. lbid., p. 89.
7. lbid., p 90.
8.Zambrano, María. Obras reu-nidas... ,
pp. 116 y 164-167.

:~~i~!

9. lbid., pp. 122 y 126.
10. Zambrano, María. El hombre y lo
divino, Breviarios 103, Primera edición,
FondodeCulturaEcon6rrúca,México, 1955,
pp. 7 y 237-256, passim.

r-~ :

@·1
-

"Y en cuanto al nuestro -a nuestro Diosse le deja estar. Se le tolera".
"Una de las indigencias de nuestros días
es la que al amor se refiere. No es que no
exista, sino que su existencia no halla lugar,
acogida, en la propia mente y aun en la
propia alma de quien es visitado por él... En
el ilimitado espacio que, en apariencia, la
mente de hoy abre a toda realidad, el amor ·
tropieza con obstáculos, con barreras infinitas".

h.

,

\'

----....

Ponencia del auJor en el encuentro "La
mujer enla literalura", celebradodel5 al7
de julio en Monterrey y organizado por la
Asociación de Universitarias Mexicanas,
Filial Nuevo León.

Vidal Villanueva

Un día completo caminé en pleno llano
para alcanzar la orilla del río. Era la
primera vez que me iba de mojado y
nomás saqué una pulmonía. Crucé el
río a pie, de noche, tanteando lo más
bajo, con el pensamiento fijo en los
dólares que ganaría. Ya del otro lado
pasé de largo el pueblo de Lajitas, seguí
andando hasta dar con el campo de candelilla. Cuando llegué, luego me puse a
arrancar la hierba con todo y raíz, a
mano limpia. Al finalizar el día acabé
rendido, con la ropa desgarrada por el
roce de los chaparrones, sobretodo los
pantalones porque prensaba los tercios
de hierba con las rodillas. Algunos
candelilleros ya traían los pantalones
con la bragueta para atrás, y así seguir
usándolos del lado bueno, donde no
tenían rasgaduras. Ese primer día até
quince tercios, eran suficientes, aunque
hubiera hecho más, pero me pegó un
dolor que no me dejó. Los candelilleros
me cocieron raíces de nopal y cáscaras
de mezquite, y eso fue tomar mil remedios, hasta dijeron que estaba empachado. El segundo día no trabajé,
cuando llegó la traca que nos acarreaba
aguaparabeber,le pedí un raidaLajitas,
a la orilla del río. Iba en un grito. Allí
estuve hasta el anochecer, no sabía si
cruzar otra vez o esperar, pero esperar
qué, pensaba. Aún así, allí me estuve,
pasaron las horas y no llegó nadie. Yo
me iba sintiendo más mal, asustado,
muy infeliz. A media noche, por fin,
llegó una traca que venía del lado
mexicano cargado con candelilla de
contrabando. El chofer y su compai'lante
se pusieron a contar los cerotes que iban
a entregar, pero al rato divisaron la
migra. Rápidamente se subieron al

mueble y se regresaron por donde habían
llegado a esperar el momento de volver
a cruzar. Cuando el río no llevaba agua
era fácil transitarlo; los choferes conocían de sobra los tramos más bajos, por
eso con todo y mueble llegaban hasta
Lajitas. Yo me quedé parado viendo
cómo desaparecía en la oscuridad. La
migra me levantó. Me llevaron a Alpine. Esa noche la pasé con dos aspirinas en la panza. Era la primera vez que
pisaba la cárcel. Tenía entonces dieciséis
ai'los. Al otro día tempranito me soltaron,
hicimos una hora de carretera desde la
cárcel hasta el río. Allí divisé a los
contrabandistas que descansaban del
otro lado, ya habían cumplido su misión
y preparaban el regreso. Esa fue mi
salvación. Cuando me vieron sudoroso
y tiritando se cruzaron para recogerme.
Me llevaron hasta la puerta de mi casa.
-Don Andrés -le dijo el chofer a mi
padre- traigo a su chamaco muy malo.
Lo recogimos en Lajitas.
Mi padre le pidió el favor completo:
Que lo llevara a la mina por el doctor
Ordui'lo. Tardaron cinco horas en volver
con él. Los doctores y el hospital fueron
de las cosas buenas que llevó la compai'lía minera, porque antes de eso uno
se podía morir de cualquier dolor, sin
luchar. Cuando llegó la Smelting
Company muchos se contrataron para
sacar el metal de la tierra. La verdad a
mí nunca me gustó ese trabajo, tuve
miedo de morir de sílica o aplastado.
Algunos tenían hasta transparentes las
orejas de lo sombrío de la mina. Con los
metales fundidos en la piel. Pero todos
fuimos abandonando las labores, unos
por la mina y otros como yo, por ir a las
pizcas. La Smelting llevó trabajo, pro-

greso y bullicio. El trabajo fue para nosotros, el progreso para ellos y el bullicio para todos. Algunos gringos llevaron a sus mujeres y a sus hijos. Otros
llegaron solos. Había tanta gente extrai'la en Malavid, que hasta una casa mala
prosperó. Los sábados iba la gente de la
mina y los músicos de Ojinaga. Los bailes duraban hasta el amanecer. Los desvelados le soplaban a la llamita de las
lámparas de petróleo y seguían la fiesta
con la luz del nuevo día. Ramiro siempre
me contaba cosas de una mujer muy
hermosa que llegó siguiendo al ingeniero MacMillan, uno de los principales en la mina. La mujer era de un
burdel de Juárez y Ramiro le conocía
muchos secretos porque pasaba noches
enteras a su lado. Se llamaba Dalia
María, y tantas cosas de ella le oí a mi
hermano, que hasta creí conocerla tan
bien como él. Cuando yo regresaba de
la labor tomaba el camino del arroyo,
no era mi ruta, tenía que dar un gran
rodeo para llegar a la casa, no me importaba porque a cambio gozaba con el
espectáculo de aquella mujer de pelo
suelto que se refrescaba metiendo las
piernas descubiertas en el agua de la
acequia.
Diez días tardé para reponerme de
la pulmonía. En cuanto pude dejar la
cama, busqué la forma de cruzar otra
vez. Junto a la necesidad me llevaba la
aventura, la ilusión por los dólares. Alguien me informó que llegaría una traca
a Lajitas a recoger gente para la pizca.
Me fui con otros treinta. Fuimos a dar a
un lugar llamado Espadas, en Texas;
era una ranchería donde estuvimos hasta
que se terminaron las limpias. Nos levantábamos de madrugada a hacer el
lanche, todo el día en el campo, y al os-

~
~

�curecer, de regreso, a hacer las tortillas
que nos íbamos a comer al otro día. Los
domingos eran nomás paracomprarcomida y lavar ropa También para bañarnos porque entre semana no había tiempo, era puro trabajo, desde el amanecer
hasta rendir el día. Siempre con el pelo
tostado por el sol y el polvo. Para cocinar cada noche nos rotábamos de dos en
dos. No había diversión alguna, sólo fumar y recordar lo que se había dejado
atrás. Yo no pensaba en eso, para mí lo
más importante era ganar dólares, comprar un mueble y volver a mi casa. Por
aquel tiempo Aurelia tenía 5 años apenas, no sabía que diez años después me
casaría con ella Algunas noches me
acordaba de las historias de Ramiro y
me quedaba dormido imaginando a
Dalia María

'"

~

~

Despúes de cinco semanas en Espadas, el troquero nos llevó a Walis, Colorado. Los treinta hechos bola en el mismo mueble, como borregos, parados,
sin descanso. Allísiguió la misma rutina,
lo único que cambió fue que en lugar de
algodón levanté espiga de escoba dos
meses y medio. Luego nos llevaron al
norte de Lubbock, otra vez en la misma
troca, en pleno invierno, a aguantar las
heladas a punta de fogatas de leña. El
mes de diciembre me llegó en el pule,
pizcando la pluma yel casquillo juntos.
Cargaba un costal colgado al pescuezo,
yesto era llenarlo con puños de algodón
y puños de tierra, puños de algodón y
puños de tierra. Puro mañosismo para
salir adelante. En este trabajo se trataba
de pesar. Empezaba a las siete de la
mañana y cuando llenaba el costal iba a
la treila, allí estaba un tipo que lo pesaba
en una báscula, anotaba todo lo que se
levantaba cada día, y el fin de semana

era la paga, según lo que cada uno juntara en la costalera. Por cada cien libras
pagaban dos dólares, así que recibía a la
semana, de veinte a treinta dólares.
Se acabó el trabajo allí y pasamos a
otro pueblito alrededor de Lubbock.
Era ya para acabar el año. Los treinta
trabajábamos contratados por un individuo listo que tenía un mueble yconseguía gente. Desde luego ta mayor ganancia era para él, que no tenía ninguna
obligación con nosotros. Nunca nos pagó seguro social. Era un coyote bandido que cuando acabó el trabajo nos
aventó en la orilla del río.
Llegué a Matavid nomás con la
ropita que había comprado, to único
que me alcanzó con el dinero que había
ganado: unos zapatos, una chamarra,
unsombreroy un cinto, si acaso un pantalón. Llevaba poco dinero en la bolsa,
casi nada. ¿Cuánto me podían rendir
los dos dólares diarios que ganaba?
Esa navidad el llano cegaba de tan
blanco. Los árboles se doblaban con el
peso de la nieve. A mi regreso, vi a Manuela. Ella también andaba navegando
en el otro lado. Se había ido antes que
yo, con otras dos muchachas que vivían
en El Paso, las Moreno. Eran parientes
lejanas de mamá y hacía tiempo tenían
arreglados papeles de residencia. Manuela trabajaba en un restaurante mexicano. No ganaba mucho pero decía estarcontenta. Ramiro, en cambio, no trabajaba. El ingeniero MacMillan, que
bajaba de la mina en motocicleta -hasta
la "zona" a visitar a Dalia María, ya no
estaba en el pueblo. La compañía minera lo había cambiado a otro lugar.
Cuándo extrañaron los chamacos la

moto de MacMillan, la primera que se
vio por esos rumbos, bastaba que oyeran el zumbido del motor para ponerse
listos ycorrer alborotados tras ella hasta
perderla de vista. Ramiro ocupó el lugar
del gringo en la cama de Dalia María.
Mamá esperaba verla salir detrás del
ingeniero, pero no fue así, decía que
echaba a perder a Ramiro, que por su
culpa su hijo no hacía caso de la labor.
Era mentira. A Ramiro le gustaban las
mujeres, la guitarra y el licor desde
antes de conocerla. Mamá sufría mucho.
Sufría por todo, por las borracheras de
Ramiro, por la ausencia de Manuela y
por que yo, el más chico de sus hijos,
andaba lejos, sólo Dios sabía donde. Mi
padre no conocía más allá de Alpine,
por eso cuando me preguntó esa navidad cómo era este país tan grande más
adentro, mi respuesta lo desilusionó.
¿Qué podía yo platicarle que no fueran
asoleadas, fríos y fatiga?
Al año siguiente, cuando el frío
amainó, me fui a la candelilla cerca del
pueblo, del lado mexicano. Entre quince
rentamos un terreno para sacar la
hierba. Acampamos tres semanas. Llevamos harina, frijol, manteca, papas y
café. Y esto fue arrancar candelilla con
la mano sangrando, hasta que se curtía
el cuero y se dejaba de sentir. Después
de arrancar la hierba hicimos los tercios
y cargamos los burros, cuatro tercios a
cada burro y ai nos fuimos atrás de los
animales, andando, andando hasta las
pailas, el perol donde se coce la candetilla. En la paila se echa la hierba cruda
yabajo se hace fuego con el desperdicio
de otras pailas y leña. La hierba se
mezcla con ácido hasta que hierve y
suelta una espuma que se quita con un
cedazo y se deposita en un tambo que

tiene una llavita abajo, en la base.
Cuando se llena el tambo, se abre la
llave y sale el agua, que se corta de la
espuma La espuma se va asentando y
se deja enfriar, una vez fría se corta en
pedazos, se pone en costales de arpilla
y se lleva de contrabando al otro lado,
donde la pagan muy bien. Todo eso
hicimos, pero yo seguí con la tentación
de cruzar el río. La pasarnos en el vil
campo, pero uno sabía que desde que
salía de su casa no volvía a ver el techo.
Si se soltaba el agua hacíamos jonucos
con la misma planta de la candelilla. Yo
nomás dejaba correr los días, esperaba
que se mejorara el tiempo, siempre con
el pienso de volver al otro lado. Aveces
me pregunto si no hubiera sido mejor
quedarme en Malavid, pero, ¿Qué
hubiera hecho allá? Nomás huesos
viejos. La labor no hubiera podido
echarla a andar, no había suficientes
recursos. El que se dedicaba a la agricultura ganaba apenas para sobrevivir.
¿Y no fue eso lo que hice todo este
tiempo aquí?
Por aquellos días anduve en el pueblo de ocioso. Esperaba el momento de
volver. El dinero que había ganado con
lacandelillaprontoseacab6ymequedé
~n las mismas. Alguien me avisó que
iba~ llegar una troca a Lajitas a recoger
moJados. De nuevo agarré camino. La
troca que iba a llegar pornosotros nunca
ll~gó porque el troquero supo que la
migra lo estaba cazando. Lo estuvimos
esperando tres días en el río. Para mí el
tiem~.8&lt;: fue como un suspiro, pero en
ese VIaJe iban familias enteras, mujeres
que desesperaban con la gritería y el
llanto de los hijos. Finalmente apareció
otrotroqueroqueibadePortales Nuevo
México. También ese mueble' estaba

reportado ya poco andar nos agarraron.
A las mujeres y a los niños los soltaron
en Ojinaga, a los hombres nos llevaron
alacárceldeMarfa.Allípasamosquince
días, luego nos trasladaron a la prisión
de El Paso. A mí me dieron por sen tencia no cruzar a Estados Unidos en sesenta
días a partir de que me aventaran en
México. En prisión me daban muy poca
comida, dos rebanadas de pan y unos
frijolitos graneados que nomás aumentaban mis ganas de devorar un plato de
asaderos. Los inspectores de la migra
nos pidieronqueatestiguáramosen contra del troquero. El se defendiódiciendo
que nosotros le habíamos pedido raid,
pero ellos investigaron y descubrieron
que el hombre tenía contratos firmados
con los dueños de las labores para que
llevaragentea la pizca, hombres mujeres
y niños. Todos trabajábamos por una
paga miserable y ninguna garantía. Aél
le daban buen dinero yél a nosotros una
baba. Mientras nos llamaban a corte,
los de la migra nos consiguieron trabajo
en Fabens, un poblado cerca de El Paso,
según ellos para que no perdiéramos el
tiempo. Para evitarnos problemas con
otras autoridades nos dieron un documento de amparo. Nosotros necesitábamos el trabajo, pero también ellos
nos necesitaban, por eso nos dieron los
papeles. También allí nos pagaban una
miseria, querían el trabajo casi gratis.
Nos aguantamos, no había de otra, pero
en cuanto juntamos lo suficiente para
comprar un boleto de autobús, desertamos. Nos subimos a un camión que iba
a San Antonio. El chofer era negro, tal
vez le dimos lástima y nos dejó subir a
pesar de que iba lleno de concsriptos.
Nos dio chanza de sentarnos en el andador. En la carretera nos topamos con un
retén de la migra, pero como ellos no

vieron otra cosa que quepis, le dieron el
pase al camión, Yai vamos otra vez. Yo
me bajé en un pueblito llamado Rankin,
allí me dieron trabajo construyendo cercos rancheros, pero pronto se acabó mi
nueva ocupación, y para finales de abril
ya iba de regreso al río.
Cuando llegué a Lajitas esperé unos
días a ver qué pasaba. No quería volver
así nomás a mi casa. Entre más me
agarraban, más quería hacerla en territorio gringo. Una noche me decidí y
agarré camino para Alpine, ciento cincuenta kilómetros a pie por la orilla de
la carretera. Caminé dos noches, escondiéndome de día donde Dios me diera a
entender, entre los matorrales, tapándome con cartones para aguantar el rayo del sol. Cuando me iba acercando, la
caminata se me hizo más fácil por la
frescura que guardaban los árboles, ya
no tenía tanta sed, y el miedo se me
desvaneció. Veía a lo lejos el lucerío y
eso me daba seguridad, era mucha mi
inocencia. Si hubiera muerto en ese
momento, ¿a quién de aquéllos que
imaginaba felices en sus casas bien
equipadas le hubiera importado? Los
perros salvajes hubieran dado buena
cuenta de mí. El tercer día esperé que
oscureciera para entrar al pueblo. Me
sentía más ligero, como si ya no corriera riesgos. Era como si todo el
problema consistiera en cruzar el río,
como si el río fuera una muralla de agua
que me apartaba de un mundo ideal. Era
mucha mi inocencia. Allí me dieron
trabajo en un rancho, a ganar 1.50 la
hora y la comida, nomás un mes porque
me volvió a agarrar la migra. La sen tencia fue de seis meses por haber desertado de Fabens. Me pasaron corte y fui
a dar a La Tuna, Nuevo México.

f.Ñ

Vl

�En La Tuna me levantaba a las seis
de la mañana, me aseaba y al desayuno.
A las ocho salíamos en los autobuses a
El Paso, al Fort Bliss a hacer limpieza,
a recoger los hojeros de los árboles. Nos
daban unos costales para juntar papeles
y hojas, todo cuanto hallábamos tirado.
Esa era la tarea de lunes a viernes, el
sábado y el domingo eran días de descanso, de puro piense y piense, empezabaa arrepenúrme de andar rodando
lejos de los míos. En mi mente repasaba
la cara de mamá, la de mi padre, la risa
de Ramiro, el pelo de Dalia María.
Hasta entonces empecé a hacer recuerdos de lo que había dejado.
Cuando salí de La Tuna, a mí y a
otros nos llevaron los chotas hasta la
inmigración mexicana en Juárez, y de
allí a la calle, derechito a los autobuses.
Me fui a Chihuahua y esa misma noche
torné el trenrumboaMalavid. Me sentía
feliz de regresar a tiempo para las fiestas de diciembre. Esa noche se me voló
el sueño planeando todo lo que haría.
Nosospechabaaúnquetanprontocomo
pasara el bullicio de fin de año, andaría
denuevoconelgusanitodel "otro lado".
Con la agitación que traía en el cuerpo,
no me di cuenta, que después de tanta
friega y tres estancias en la cárcel, llegaba a mi casa sin nada. Nomás con la
Santa Cruz a cuestas.

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que
tiene el tiempo para convertir en ceniza
cualquier página, es el hombre quien
fuera llamado a descubrir una y otra vez
el rescoldo: guiflo luminoso que nos
dirige nuestro semejante desde el ayer.

/
/
/

/
/'

//

\

El textodeJuandeDios Villalónincluido en este apartado, tuvo el siguiente
itinerario: aparece en la Antología de
poetas neoleoneses de Emeterio Treviflo González (Secretaría de Educación Pública, México, 1930, pp. 55-56)
con el título "Versión de la poesía leída
por el Rey Netzahualcóyotl el día de sus
bodas". Seis años más tarde, Rubén M.
Campos lo compila en La producción
literaria de los aztecas (Talleres
Gráficos del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía,
México, 1936, pp. 209-211), aunque
con otro título
"Canto de
Nezahualcóyotl. En sus bodas"- y con
cincuenticinco cambios que van desde
el lugar que ocupan algunos signos de
puntuación, hasta la imposición de unos
cuantos adjetivos y sustantivos por
otros; incluso los dos últimos endecasílabos son totalmente diferentes. Por
último, José Luis Martínez en su
Nezahualc6yotl, vida y obra (3•reimp.,
Fondo de Cultura Económica, México,
1986, pp. 279-280) transcribe con tres
leves modificaciones el texto de Villalón, tomándolo del libro de Campos.
Tanto éste corno Martínez al trabajo del
poeta nuevoleonés lo presentan como
paráfrasis.
Nuestra copia sigue fielmente la edición del autor de La producción literaria de los aztecas.

�CANTODENEZAHUALCOYOTL
EN SUS BODAS

Caducas son las pompas de este mundo
como los verdes sauces de la fuente
que en este suelo sin rival fecundo
sombra y frescura dan; mas de repente
el fuego los devora furibundo,
o del hacha al poder doblan la frente,
o bien cuando ya añosos languidecen
barridos por el cierzo desparecen.
La púrpura del trono es cual la rosa
que luce su hermosura por un día,
mientras guarda la savia sustanciosa
el avaro botón; mas luego impía
de Tonatiuh la llama rigorosa
agosta su belleia y lozanía,
y cual doliente virgen engañada
pierde el color marchita y desolada.

..,,

Es muy breve el reinado de las flores
como el reinado del humano mismo;
la que hoy al alba muestra sus primores
yace a la tarde en flébil parasismo;
todo tiene su fin, gloria y honores
ruedan con el mortal hasta el abismo;
es un inmenso panteón la tierra
que cuanto alimentó piadosa encierra.
Los ríos, los arroyos y las fuentes
corriendo van, pero jamás alcanzan
volver a do nacieron las corrientes;
y corren más, y mientras más se avanzan
más ahondan sus tumbas, y dolientes
al mar se arrojan y por fin descansan...
Tal es el curso de la vida humana:
ayer no es hoy, ni hoy será mañana.
00
tri

Llena la fosa está de tristes restos

que, ayer de vida y de salud gozando,
fueron guerreros, jóvenes apuestos,
sabios y nobles con riqueza y mando;
mas poder y riqueza y altos puestos
al soplo fiero del destino infando,
pasaron como el humo pestilente
que el Popocatepetl vomita hirviente.
Rasgad las sombras de la cripta hueca
y registrad los senos del olvido...
¿Dó está Chalchiutlanetl el chichimeca?
Mitl, el cultor de Dioses, dó se ha ido?
De Topiltzin el último tolteca
y Xóchitl la gentil, decid ¿qué ha sido?
¿Dónde Xólotl está, rey fortunado?
¿Dó Ixtlilxóchitl mi padre desdichado?
¡Ah! necio afán, inútil diligencia:
¿Quién más sabrá que El que lo sabe todo?
Del lodo les sacó su Omnipotencia,
y yacen confundidos en el lodo.
Tal suerte correrá nuestra existencia,
y nuestros nietos ¡ay! no de otro modo,
después de haber rendido la jornada,
irán también al polvo de la nada.
Aspiremos, oh nobles texcucanos,
a la vida inmortal del alto cielo:
la materia perece entre gusanos,
pero el alma hacia Dios levanta el vuelo:
del Eterno en los campos soberanos,
todo es gloria y amor, paz y consuelo;
y esos astros que tanto nos deslumbran
lámparas son que su palacio alumbran.

Paráfrasis de Juan de Dios Villalón

�EL TEATRO MEXICANO: TRES
GENERACIONES

Guillermo Schmidhuber

.,,

El teatro mexicano adquirió hegemonía propia separada del teatro hispano
durante el periodo 1923-1938. Al inicio
de esos años existían tres corrientes
escénicas: el teatro nacionalista que
pretendía llevar a la escena el lenguaje
y la sociedad mexicana; el teatro tradicional principalmente influido por las
obras realistas españolas de los hermanos Alvarez Quintero y de Jacinto
Benavente; y el teatro de búsqueda
seguidor de la vanguardia europea de
esos años. El primer movimiento renovador de importancia fue el del Grupo
de los Siete Autores, formado por Víctor
Manuel Díez Barroso, José Joaquín
Gamboa, los hermanos Lázaro y Carlos
Lozano, Francisco Monterde, Carlos
Noriega Hope y Ricardo Parada León.
Este grupo intentó modernizar las técnicas teatrales en boga y sustituir la pronunciación española por la mexicana.
Las obras de valor más permanente de
este periodo son El y su cuerpo (1925)
de Díez Barroso, La silueta de humo
(1927) deJulioJiménezRueda,yPadre
Mercader de Carlos Díaz Dufoo, padre
(1929), piezas que analizaban la situación de la nueva sociedad pocos años
después de la revolución mexicana.
El interés por el teatro europeo dio
frutosenvariosgrupos.En 1928 Xavier
Villaurrutia y Salvador Novo formaron
el teatro de Ulises, con la generosa
ayuda de Antonieta Rivas Mercado,
una de las primeras feministas mexicanas. Llevaron a escena únicamente obras
·extranjeras (Cocteau, O'Neill, Lenormand, Vildrac y otros). Posteriormente
se fundó el Teatro Orientación.bajo la
coordinación de Celestino Gorostiza,
con labores durante seis temporadas
(1932-1934 y 1938-1939). Este grupo

experimentó con la últimas ideas de
Craig, Piscator,Reinhardt y Stanislavsky, presentando piezas de Chekhov,
Giraudoux, Lenormand, Moliere,
O'Neill, y Shaw, junto a las de los
nóveles autores mexicanos Alfonso
Reyes (lfigenia Cruel), Xavier Villaurrutia y Celestino Gorostiza, Julio Bracho y los Escolares del Teatro produjeron obras vanguardistas entre las
que sobresale Proteo (1931) de Francisco Monterde.
Mientras estos movimientos de vanguardia intentaban influir en la modernización del teatro mexicano, persistía un teatro burgués de sabor español que seguía siendo frecuentado por
el público. El grupo de la Comedia
Mexicana participó en la continuidad
de este teatro realista de tesis moralizadora que presentaba los problemas
urbanos de la clase media; en esta corriente sobresalen Amalia de Castillo
Ledón, Catalina D'Ercell yConcepción
Sada, con los primeros intentos de obras
feministas. El Grupo de los Siete Autores colaboró estrechamente con la
Comedia Mexicana en sus nueve temporadas (1922-38). El teatro mexicanista por sus temas y su lenguaje, se
encontrabarelegadoalasllamadas carpas, que presentaban con gran éxito
farsas y sainetes cortos en espacios improvisados, con números musicales y
danzas autóctonas; actores -Cantinflas- que se iniciaron en esta forma de
teatro popular, lograron posteriormente
fama en el cine.
La influencia del teatro de Piscator,
sumada a la tradición del teatro mexicano, permitió crear el mejor teatro
experimental del periodo formativo del

teatro mexicano: el Teatro de Ahora
(1932), encabezado por Juan Bustillo
Oro (1905) y Mauricio Magdaleno
(1906-1986) con obra de crítica social
que preludiaron el teatro documental
que años después hizo escuela en
México. Bustillo Oro estrenó en esa
temporada la primera obra de temática
chicana en el teatro mundial-Los que
vuelven- que relata la desmembración de una paupérrima familia de
emigrantes mexicanos en los Estados
Unidos y su violenta deportación por la
crisis norteamericana de 1927; además
de Masas SA., que es la primera obra
latinoamericana que llevó a la escena el
tema del dictador Su pieza San
Miguel de las Espinas trata sobre el
problema agrario mexicano; en esta
trilogía dramática de un pedazo de
tierra mexicana, el terruño llega a ser
el verdadero protagonista. Posteriormente, Bustillo Oro se dedicó con éxito
a la dirección cinematográfica, su
filmografía llegó a contar con cincuenta y ocho películas.
El caso excepcional de este periodo
es el de Rodolfo Usigli (1905-1979),
considerado por la crítica como el más
logrado dramaturgo de su generación
en Latinoamérica Escribió treinta y
nueve obras teatrales. La última puerta
(1935-1936) es una farsa política que
anticipa el teatro del absurdo, fue terminada durante la estancia de Usigli en
la Universidad deYale. El gesticulador
-escrita en 1938 y estrenada en 1947critica la hipocresía del mexicano, al
presentar la suplantación que un p~
fesor de historia hace de un héroe revolucionario -César Rubio-, personificación que es llevada hasta el extremo
de una muerte heroica. Esta pieza ha

sido considerada fundadora del teatro
mexicano, ya que logró incorporar las
trescorrientesformadorasdeesteteatro:
la corriente nacionalista, con el tema de
la claudicación de los ideales revolucionarios; la corriente tradicional, al
seguir un teatro realista que presenta
una crisis familiar con intento ejemplar; y el teatro vanguardista, por su
cercanía con el teatro de ideas de Bernard Shaw y con el teatro social ibseniano. Su trilogía Coronas intenta recrear
los mitos formativos de México:Corona
de fuego presenta la conquista, Corona
de luz propone la sobrevivencia de los
mitos antiguos en la Virgen de
Guadalupe.y Corona de sombra interpreta el infausto imperio de Maximiliano de Hapsburgo como nudo histórico
que separó a México de Europa. Las
piezas que escribió durante sus años
postreros son muy interesantes: Los
viejos-su testamento literario- lleva
a la escena la incomprensión de las
nuevas generaciones de dramaturgos;
además destacan, El gran circo del
mundo y ¡Buenos días, señor Presidente!, ambas de temática calderoniana Sus ensayos constituyen las memorias de su dramaturgia y sus escritos
teóricos no tienen paralelo en
Latinoamérica: México en el teatro
(1932) e Itinerario del autor dramático
(1940).
A la generación de Usigli pertenecen otros dramaturgos de importancia
Xavier Villaurrutia (1903-1950) fue
también un notable poeta; sus piezas
experimentales están reunidas en Autos
profanos. Su mejor obra es/nvitación a
la muerte (1940), considerada una de
las piezas mexicanas más importantes,
en ella presenta la historia de Hamlet en

un ambiente mexicano, con un teatro
metafísico de tonos poéticos. Salvador
Novo y Celestino Gorostiza escribieron obras de importancia durante esos
años; de este último sobresalen Ser o no
ser y El color de nuestra piel. La crítica
teatral contó con una generación excelsa: Francisco Monterde, Armando de
María y Campos, y Antonio Magaña
Esquivel; por desgracia el teatro mexicano de periodos posteri ores no ha
encontrado críticos de tanta valía.
La tradición de la Comedia Mexicana y del teatro costumbrista fue continuada especialmente por Federico S.
lnclán (1910-1981), Rafael Solana
(1915;Debierade haber obispas), Luis
G. Basurto ( 1920-1990; Cada quien su
vida), y Hugo Argüelles (1932; Los
cuervos están de luto). Algunos de los
nuevos dramaturgos de la segunda
generación se formaron en el taller de
dramaturgia de Usigli; sin embargo,
sus obras muestran más influencia del
teatro rea-lista nortamericano o del
teatro costumbrista anterior. En esta
generación destacan Wilberto Cantón
(1923-1979), Fernando Sánchez
Mayáns (1924; La alas del pez, Un
extraño laberinto), Sergio Magafia
(1924; Moctezuma Il), Jorge Ibargüengoitia (1928-1984), y Héctor Azar
(1930; Olímpica). Emilio Carballido
(1925) ha sido uno de los autores más
experimentalistas, con piezas
simbolistas(Medusa, 1958)yconobras
expresionistas brechtianas (Yo también hablo de la rosa, Un pequeño día
de ira), aunque también ha escrito comedias costumbristas (Rosa/va y los llaveros, Rosa de dos aromas). Luisa Josefina Hernández (1928) ha logrado incorporar con excelencia el teatro épico

alemán -La paz ficticia e Historia de
un anillo.
Dos dramaturgos pertenecientes a
este periodo tienen que ser singularizados: Elena Garro (1922) y el guatemelteco Carlos Solórzano (1922), incorporado al teatro mexicano por su
larga estancia en este pais. Las obras de
Garro pudieran calificarse de realismo
mágico (Un hogar s6lido, Los gatos);
Felipe Angeles es un drama revolucionario bajo la influencia benéfica de El
gesticulador. Las obras breves de
Solórzano, como Losfantoches, logran
integrar las técnicas del siglo de oro
español al teatro contemporáneo de tema
popular; sus obras mayores conjuntan
sentires existencialistas con temáticas
latinoamericanas: Las manos de Dios y
El hechicero, dos de las mejores piezas
escritas por esta generación. En el teatro
del absurdo, poco frecuentado por los
dramaturgos mexicanos, sobresale
Maruxa Vilalta(1932). Vicente Leñero
(1933) es tan afamado novelista como
dramaturgo, su obralos albañiles logró
triunfar en ambos géneros; su teatro
pertenece a lo documental histórico El juicio trata sobre un asesinato presidencial y El martirio de More/os
desmitifica a un héroe en aras de la
verda- y a lo testimonial cotidiano,
comoLamu.danza,Lavisitadelángely
nadie sabe nada. Leñero ha calificado a
su teatro de realismo realista, en un intentodeexpresarsu búsqueda dramática
no lejana al ultrarrealismo europeo de
hoy; su indudable importancia
dramática y su estilo personalísimo han
sido de gran influencia en la tercera
generación de dramaturgos.
En los últimos años, ha tomado gran

�1

1

..

importancia el teatro llamado de director. A partir de 1939, la dirección
escénica tuvo gran desarrollo, debido
especialmente a la presencia del director japonés Selci Sano, discípulo de
Stanislavsky, y a las labores de Xavier
Rojas, Ignacio Retes y Héctor Mendoi.a. Hoy la dirección escénica ha desarrollado una gama de tendencias que
van desde la integración del texto
dramático y de la tradición mexicana al
espectáculo teatral, basta la simple
importación de técnicas y puestas europeas, como el teatro de Ulises lo hiw
en su tiempo; en la primera tendencia
destaca Manuel Montoro y, en la
segunda, Luis de Tavira. La falta de
grupos estables ha perjudicado la formación de un movimiento teatral saludable, como grupos permanentes hay
que mencionar a la Compafiía Nacional
de Teatro y a los grupos de las principales universidades: UNAM, Xalapa y
Guadalajara; en la provincia sobresale
PROTEAC de Monterrey, bajo la dirección de Luis Martín. En la actuación
sobresalen en las primeras décadas del
siglo Virginia Fábregas, María Teresa
Montoya y Fernando Soler, y en afios
posteriores, María Douglas, Estela
Inda e Ignacio López Tarso. En la escenografía hay que nombrar a Julio
Prieto, Guillermo Barclay y David
Antón.

Las últimas generaciones de dramaturgos han sido generosas en
número, perolainfluenciadelosdramaturgos anteriores les ha marcado su
creación dramática en demasía, sobre
todo por la influencia de Carballido al
actuar como mentor. Osear Villegas
(1943) tiene obras sociales con buenas
estructuras, su pieza Atlántida muestra

correspondencias con Lulú de Wedekind en un ambiente mexicano. Jesús
González Dávila (1943) presenta la
realidad mexicana como la comprende
la generación que sobrevivió a la matanza de Tlatelolco (1968), sus obras
poseen gran verismo y un estilo propio;
El jardín de las delicias es cercano al
sicologismo patológico con exceso de
violencia escénica, Polo pelota amarilla es una pieza de teatro infantil que
divierte al nino y hace estremecer al
adulto. Guillermo Schmidhuber (1943),
actualmente residente en los Estados
Unidos, ha escrito sobre la situación
mexicana, Los héroes inútiles y Cuarteto de mi gentedad; su interés en revalorar la hispanidad se refleja en Por
las tierras de Col6n -premio Letras
de Oro de la Universidad de Miarni-y
en Los huesos Col6n; otras de sus obras
son búsquedas de un teatro de ideas,
como Los herederos de· Segismundo,
de temática calderoniana, El día en que
Mona Lisa dej6 de sonreir y Felicidad
instantánea. Wildebaldo López (1944)
fue el primero de esta generación que
logró notoriedad con piezas costumbristas de buena factura, como Los
arrieros y Vine, vi y mejor me fui.
A la misma generación pertenecen
los siquientes dramaturgos: Víctor
Hugo Rascón Banda (1948) con piezas
testimoniales, como Los motivos de Elvira y Tina Modotti, o apologías de la
violencia, como ArmasB /ancas; Sabina
Berman (1952), la mejor dramaturga
de su generación, cuyas piezas a menudo
reflejan el interés por lo histórico: Rompecabezassobreel asesinato de Trotsky,
y Herejía sobre la historia sefardita; su
pieza infantil La maravillosa historia
del chiquito Pingüica presenta una

leyenda maya para los niños de hoy.
Otros dramaturgos valiosos son Tomás
Urtusástegui (1933); Felipe Santander
(1934), quien logró con su obra El extensionista llevar la problemática del
campo a la gran ciudad con gran éxito;
Osear Liera (1944), quien es autor de
varias piezas importantes: El jinete de
la divina providencia, El camino rojo a
Sabaiba y Las juramentaciones;Carlos
Olmos (1947, Fuegos fatuos); y Alejandro Licona (1953).

estos escritores que se acercan a la
dramaturgia desde la perspectiva de
otros géneros, han alcanzado logros
experimentales de gran valor, a pesar
de adolecer estas piezas de cierta candidez teatral por falta de oficio. Vicente
Leflero es el único autor que ha trabajado en otros géneros literarios y que
en sus obras dramáticas ha sobrepasado
la etapa de aproximación al género
teatral, para alcanzar frutos maduros y
diferenciados. Su presencia es el mejor
ejemplo de la vitalidad del teatro mexi-

El interés por escribir teatro ha sido
notorio en varios poetas y novelistas.
Octavio Paz (1914) escribió La hija de
Rappaccini para Poesía en Voz Alta
(1953) y no volvió a sentir la tentación
del género dramático. Por el contrario
Carlos Fuentes (1928) ha escrito varias
obras teatrales de interés: El tuerto es
rey, Todos los gatos son pardos y
Orquídeas a la luz de la luna. Juan
García Ponce (1932) conjuntó sus
labores de excelente narrador con el de
creador de siete obras teatrales de experimentación, entre las que sobresalen
Catálogo razonado y Doce y una, trece
Juan Tovar (1941) es novelista y maestro de cinematografía, ambas actividades se reflejan en sus piezas, El
destierro trata sobre los últimos años de
Vasconcelos, y Las adoraciones presenta la historia del último rey de Tezcoco. José Agustín (1944) es un conocido novelista de las nuevas generaciones, sus piezas dramáticas -por
desgracia estrenadas con retrasocolindan con el género narrativo, en
Abolici6n de la propiedad utiliza TV,
proyecciones y grabaciones; y en
Círculo vicioso lleva a la escena la corrupción del sistema penitenciario
mexicano. Es interesante señalar que

cano.
Bibliograíia
Usigli, R. México en el teatro. México,
1932; Dauster, F. Historia del teatro
hispanoamericano. México, 1973; Lamb,
R. Breve historia del teatro muicano.
México, 1958; Magaña Esquive!, A. Medio
siqlodeteatromexicano(1900-61 ). México,
1964; Solórzano, C. Testimonios teaJrales
tkMúico, México, 1973; Schmidhuber, G.
"El advenimiento del teatro mexicano."Diss.
U. of Cincinnati, 1989; y dos números
dedicados al teatro mexicano: Latin American Theatre Review, U. of Kansas 18/2
(Spring 1985); Les cahiers du criar,
I'Université de Rouen 127{1 (1987)

í
J

�CRONICA Y CINE*

Francisco Sánchez
Tres son los caminos por los cuales el
oficio de escribir se encuentra con el
cine: la crítica, la historia y el guión. He
recorrido los tres. Con base en mi experienciapersonal, me permitiréabordar
el comentario y la reflexión de esos
quehaceres.

i

'

Antes, me referiré brevemente
a mí mismo. Mis dos grandes amores
-aparte los del vínculo y la amistadhan sido los libros y el cine. Aunque
nací en Ciudad Acui\a, muy cerca del
río Bravo, el destino me llevó a crecer
en Torreón, lugar donde hay más salas
decinequeiglesias.Esehecho-&lt;:reome marcaría definitivamente. También
en Torreón había una biblioteca. Era
poco, pero obraba la circunstancia de
que a media cuadra de mi casa viviera
un amigo, Pedro Lira Ballesteros, en
cuyo domicilio había tres bibliotecas
privadas (una, la paterna, de historia,
literatura y poesía mexicanas; otra, la
de los hijos varones, hecha de novelas
policiacas, y una más, la de las hijas,
formada con novelas rosas). Aún recuerdo el primer libro que se me prestó
en esa casa: El crimen de Benson, de
S.S. Van Dine, autor hoy pasado de
moda pero al queJ ulio Cortázar guardabaunagranadmiración.Loquehayque
observar de todo esto es que en un solo
domicilio particular había más bibliotecas que en la ciudad entera Desde
entonces he sentido que en cuestiones
de cultura con frecuencia es más significativo el esfuerzo privado que el
público.

..

"'"'

•Texto leído por su autor el 27 de marzo de
1990 en nuestra ciudad, invitado por el
Instituto de la Cultura de Nuevo León/Dirección de Artes Literarias.

En Torreón conocía un viajero.a un
ser desusado que en su hacer, en su conversación y en su fervor cotidiano se
dedicaba a mantener encendido el entusiasmo por la actividad literaria Era un
joven poeta de Monterrey llamado Jorge
Cantú de la Gana. Haberlo conocido
fue fundamental para reafirmar nuestra
vocación en un medio tutelado por el
comercio y la utilidad material. Pronto
nos llegó la primera obra suya que
conocimos: El desertor (Dionisio, el
hombre). Con el sello editorial de
Katharsis, dicho texto provenía de
Monterrey y, en la circunstancia personal de quienes no encajábamos en los
casilleros del establecimiento, nos
alentaba porque de algún modo nos
sentíamos "desertores". Atravésdeeste
viajero del espacio poético yo pude
conocer aquí en Monterrey a muchas
personas de las letras, como Andrés
Huerta, Miguel Covarrubias, Silvia
Mijares, Alfonso Rangel Guerra,
Ramiro Garza, Carmen Alardín y Alfonso Reyes Martínez. Y sentí, al conocerios, que aquí, bajo la sombra de La
Silla, se respiraba una atmósfera cultural para nada provinciana, sino, por el
contrario, apuntada a lo universal y
comprometida con lo contemporáneo.
Es él precisamente-Jorge Cantú de la
Garza-el principal responsable, desde
su puesto en el Instituto de la Cultura de
Nuevo León, de que esta noche ustedes
y yo nos encontremos reunidos aquí. El
fue también, anos atrás -y no diré
cuántos-, uno de los responsables de
gue yo entendiera de que en el mundo

de la materia también hay lugar para el
espíritu.
Otro camarada de mi adolescencia
con quien compartí esta clase de inquietudes de que aquí aludo, fue Fernando
Martínez Sánchez, poeta desde temprano. Fui lector de su primer libro,
Nada y ave, pero de su segundo volumen, Suma presencia, fui algo más
que lector, ya que, trabajando en Ediciones Oasis, fui junto con Rodolfo
Mier Tonche el corrector y cuidador de
la edición de dicho poemario. Y aquí,
con Fernando Martínez, es donde
retomo el hilo que en mi experiencia me
lleva a unir cine y literatura, ya que con
él emigré a la ciudad de México a estudiar cine en el Centro Universitario de
Estudios Cinematográficos.
Ahí en México fui durante diez anos
crítico de cine en la sección de
espectáculos del diario Esto, que dirigía el también excelente amigo Alberto
Isaac. Es decir, empecé a escribir de
cine. Mas, antes de seguir adelante,
deseo destacar el hecho de que estas
personas que he venido mencionando
-Pedro Lira, Jorge Cantú, Femando
Martínez y Alberto Isaac- fueron tan
importantes en mi formación cultural
que los cuatro se hallan entre las que he
escogido para dedicarles-&lt;:omo consta- mi Crónica antisolemne del cine
mexicano.
En el periódico, más que de cine
escribía de películas. Luego, ya como

historiador del fenómeno fílmico, publiqué en 1978 mi libro Todo Buñuel,
dedicado al célebre cineasta. El año
pasado vieron la luz las dos obras que
aquí presentamos, la mencionada
Crónica antisolemne, editada por la
Universidad Veracruzana, y Hermosillo: pasión por la libertad, publicada
por la Cineteca Nacional. (Por cierto
que al aparecer este último libro, el
periodista Leopoldo Meraz se
preguntaba en las páginas de El Universal: "Pancho Sánchez acaba de publicar un libro que se titula Pasión por la
libertad. ¿De quién hablará? ¿ De Hidalgo, de Morelos, de Juárez?'')
Habiendo escrito de y sobre, empecé a escribir también para cine. Esto
quiere decir que empecé a idear argumentos y a adaptarlos posteriormente
como guiones para que de ellos surgieran películas. Empecé con un documental de larga duración sobre los indios seris que se tituló Los que viven
donde sopla el aire suave, que dirigió
Felipe Cazals y recibió el primer premio en el Festival Internacional de
Bilbao. Desde entonces he escrito unas
tres decenas de libretos que se han filrnado, pero no me pregunte los nombres
de todos ellos, ya que algunos dieron

pieavariasdelaspeorespelículasmexicanas de todos los tiempos (lo que ya es
decir).
Actualmente soy de los pocos escri1ttes mexicanos que pueden vivir de lo

que escriben (aunque con esto de la
"miscelánea fiscal" no estoy muy seguro
deque pueda seguir haciéndolo). Me he
retiradodefinitivamente del periodismo
Ydivido mi tiempo entre escribir para
pagar la colegiatura de mis hijas (ha-

ciendo guiones para cine y televisión) y
entre escribir por placer (elaborando
relatos, uno de los cuales obtuvo el
Premio Comala). Mi deseo es seguir
escribiendo hasta que se descomponga
mi vieja... mi vieja máquina Oliveui
Studio44.

La crítica de cine
Según traducción de la Colección
Austral, fue Osear Wilde el que tituló a
uno de sus ensayos El crúico como
artista. Esto fue especialmente verdad
en el siglo diecinueve. Recordemos que
en los tiempos de Gutiérrez Nájera los
críticos que escribían en los periódicos
tenían ese rango. Hoy, ya no estoy tan
seguro. Con mucha frecuencia, la colaboración de un crítico de cine, de
literatura o de arte en general que se
recibe en las redacciones de los periódicos tiene más de gacetilla, de comentario impresionista yde texto apresurado
quede cualquiera otra cosa. Creo que el
último artista decente para el desayuno
fue don Alfonso Reyes (él escribía cada
día para el periódico con el esmero de
quien escribe para la eternidad).
Por lo que a mí respecta, en mis diez
años de crítico decine debo haber escrito
unas dos mil notas. He recibido ofertas
para publicarlas en forma de libro. ¡Me
horrorii.a sólo el pensarlo! La crítica en
su forma de ensayo puede ser perdurable,perono la que se hace en forma de
artículo. Esta -&lt;:reo- es por naturaleza efímera. Se ha discutido también
la función misma de la crítica. Por
ejemplo, refiriéndose a la literaria, el
novelistaJohn Steinbeck decía: "Siento
horror por los críticos, esos curiosos
peces parásitos que viven del trabajo

ajeno como alegres fariseos y castigan
con palabras lúgubres a lo que les alimenta".
En su novela El Túnel, Ernesto
Sábato hace decir a uno de sus personajes: ''Los críticos son una plaga que
nunca pude entender. Si yo fuera un
gran cirujano y un senor que jamás ha
manejado un bisturí, ni es médico ni ha
entablillado la pata de un gato, viniera
a explicarme los errores de mi operación, ¿qué se pensaría?"
Más terrorista aún, el cineasta
Samuel Fuller afirmaba: "Yo no creo
que la crítica sea indispensable. Es muy
fácil criticar y pienso que Chopin, Rodin
o Tolstoi habrían hecho lo mismo que
hicieron sin crítica, y que Beethoven
nos hubiera legado una obra igualmente
rica".
Claro, la crítica es parte consustancial de la obra, ya que toda forma de expresión que se ofrece al público debe
tener su respuesta. Por lo que hce a la
crítica fílmica, el director Fran~ois
Truffaut la denominaba "un oficio del
siglo veinte". Refiriéndose a la crítica
literaria,peroen ténninosquesepueden
extender a la crítica en general, Jorge
Ruffinelli decía: "Considerado su sentido original, la palabra crúica quiere
decir juicio, decisión; pero dentro de lo
literario tiene un sentido especial: hallar lo negativo y lo positivo de una
obra. Por mi parte prefiero esta
definición: criticar es poner en crisis el
texto. En ese sentido, la crítica cuestiona la obra, la saca de su estado
letárgico y la hace vivir. En relación a
esto, citaría a la teoría de la recepción,
que pone el énfasis en la lectura como

~

VI

�reescritura."
Yo confieso estar de acuerdo con
Ruffinelli. Sin embargo, no puedo
olvidar que Diego Rivera pintaba sus
murales llevando una pistola al cinto.
Cuando se le preguntaba que para qué
quería semejante arma, el pintor contestaba: ''Para orientar a la crítica".
El guión cinematográrico

1

1

..

\O
~

Como escritor de scripts, siempre he
creído que el guión literario es sólo un
borrador, esbozo o esquema de lo que a
la postre habrá de ser la obra definitiva,
esto es, la película o filme. El verdadero
autor en el cine es el director. El guionista es sólo un colaborador más en un
proyecto colectivo. La actividad en este
terreno me ha llevado personalmente a
escribir sobre argumentos ajenos,
sujetándome ya sea a la visión de un
productor, de un actor o ~n el mejor
de los casos- de un director. Así me
sucedió recientemente con el joven
cineasta Juan Antonio de la Riva. El
debutó con una película admirable:
Vidas errantes, sobre los avatares de un
exhibidor ambulante de películas en la
sierra de Durango. En esa obra dejó
constancia de un estilo presidido por la
sencillez y la transparencia. Sin embargo, luego de ese éxito sufrió un par
de traspiés con cintas que no salieron
bien. Decidió volver a lo suyo, a la
sierra de su estado natal, para contar la
comedia humana de una aldea forestal.
Delineó un argumento y una primera
adaptación, llamándome luego para que
me hicera cargo del tratamiento definitivo. ¿Qué hice yo? Añadir elementos
dramáticos, reorientar el entrecruzamiento de anécdotas y afinar los diálo-

gos, pero siempre con la finne decisión
de no salirme del estilo del cineasta
ni de afladir ningún concepto que no
coincidiera con su particular visión
del mundo. Es decir, en todo momento tuve presente que Pueblo de madera
-como se tituló el filme- era una
obra de Juan Antonio de la Riva y no
de Pancho Sánchez.
El teórico soviético León Kulechov
aseguraba que el guión cinematográficoes también (opuedeserlo) una obra
de arte. Es difícil estar de acuerdo con él
(como en general es difícil estar de
acuerdo con los teóricos estéticos del
marxismo). Como yo veo las cosas, el
guión cinematográfico tiene qué ver
con el arte de escribir en cuanto a oficio
pero no en cuanto a estética. Esto es, no
hay un género literario que pueda surgir
de la elaboración de guiones fílmicos y
que pueda valerse por sí mismo como
fuente de placer lectora!.
Cito un caso. Me tocó hace tiempo
estar en la discusión de un libreto. Uno
de los asesores sacó a colación de que
en el guión había muchas faltas de ortografía. El autor del mismo alegó por su
parte que las faltas de ortografía no
estaban a discusión puesto que no podrían verse jamás en la película. El
asesor replicó que quien ignoraba las
reglas de su propio medio de expresión
difícilmente podría entender las de un
medio de expresión ajeno.
Algo hay de esto, pero el caso es
que difícilmente un guionista se va a
pulir en su estilo literario al redactar
una obra que no está planeada para la
publicación, sino como vehículo para
que surja de ella una obra otra, una

obra diferente.

acabado.

"Hay en el mundo demasiadas cosas que se quieren hacer pasar por arte
-sei'laló alguna vez Luis Buñuel, añadiendo-: Si no reflejan la libertad interior de su autor no lo son en un modo
profundo. El arte es siempre una incursión en el misterio, en lo intangible, en
lo irracional, en lo aún no dilucidado. El
artista se atreve a ver a través de la luz
de lo insólito. El verdadero artista es
siempre un poeta".

De todas maneras, el guionista se
las arregla para dejar algo de sí mismo
en las películas, algo de su propia personalidad. En El tonto que hacía mi/agros, por ejemplo, película dirigida por
Mario Hemández en Morelia, hice que
uno de los personajes se llamara
Sánchez. Era el tonto del pueblo, un
vago sin oficio ni beneficio que se las
pasaba componiendo al mundo en largas conversaciones. En un momento
dado, un amigo suyo le replica: "Mira,
Sánchez, tú sabrás mucho de películas,
¡x-zo de la vida no sabes nada".

¿Un guionista de cine puede ser
todo esto? Mucho me temo que no. Por
muy personal que sea la elaboración de
su libreto, por muy al margen que esté
de dependencias o encargos, al final
pondrá su trabajo en manos de otra persona, el director, quien se encargará en
definitiva de hacer una obra ~l
filme- que exprese no al guionista,
sino a sí mismo. Yo mismo he escrito
guiones espontáneamente, sin más
dictado que el de mi propia voluntad
- como es el caso de Amor libre-,
pero a la postre ha resulatado lo que-el
director ha querido. A mí Amor libre. es
una película que me gusta mucho, pero
en ella no está exactamente lo que yo
quise decir, sino lo que Jaime Humberto Hermosillo dejó dicho.
Muchos guionistas han querido entender que la solución es que ellos
mismos dirijan sus propios libretos. Y
así lo han hecho. Sin embargo, esto
tampoco ha definido al guión como
obra de arte, puesto que lo que prevalece en definitiva -aunque el escri•
tor y el director sean la misma per·
sona- es el trabajo del realizador, el
cual se manifiesta a través del filme

Y así esa película, El tonto que
hacla milagros, conlleva una mi
pequefla autocrítica.

en un segundo término, y de la vida, en
un tercero y último plano. Por la respuesta de mis lectores, creo que lo
conseguí. Sin embargo, tuve que hacer
un plan de estructura y de tono para que
el texto no resultara conceptual. La sola
palabra discurso me asusta y asusta a
todo lector sensato. Apelé al humor, no
desdené ni la anécdota ni el chisme.
Incluso me permití un albur, uno solo,
al inventar un personaje que llamé
ZacharyWhite.Busquéelfluirdeltexto,
sin ataduras, líricamente, para que el
lector se dejara embargar por ese estado ánimo y pudiera así llegar, sin advertirlo, con el puro vuelo, a algunas
páginas bien densas, donde abordo el
análisis de algunas películas que considero determinantes o me meto en
polémicas de especialistas sobre políticas filmicas.

Crónica del cine
Si la crítica fílmica y el guión cinematográfico difícilmente pueden verse
como productos literarios, tal vez la
crónica o historia del cine, en tanto que
ensayo más rigurosamente trabajado, sí
pueda verse como tal. Esa fue mi esperanza en mis libros Todo Buñuel y Hermosillo: pasión por la libertad. Ese fue
mi anhelo al escribir Crónica antisolemne del cine mexicano. Fue un trabajo que me tomé profundamente en
serio, pero que decidí redactar como
hecho con absoluto desenfado, más por
bromaqueporotracosa,proquemiidea
es que fuera profundo sin notarse y que
pudiera leerse "de corridito".

Busqué la amenidad, presentando la
carta de la ligereza y el esparcimiento.
Todo sobre una estructura perfectamente preestablecida pero la cual no
debía notarse. Empiezo así señalando
que nuestro cine sonoro se inició en
1931 con la película Santa, que es la
historia de una prostituta y la única
novela de éxito de su autor
Federico Gamboa. Afiado que en una
charla de sobremesa, este Gamboa confesó melancólicamente:
-Y pensar que todos estos años he
vivido de una mujer de la calle.
-No se preocupe -le contestó

José Rubén Romero, que estaba a su
Quise expresar mi visión pers~
nalísima del fenómeno llamado cine
mexicano y, al mismo tiempo, expresar
entre burlas y veras mi visión del país,

lado-: Yo siempre he vivido de mi
pito.
Se refería a su novela Pito Pérez.

Y así sigo por páginas y páginas,
pero ya en la 49 intercalo un capítulo,
titulado El poder y la goloria, sobre un
filme incomprendido de John Ford,
donde el texto es laborioso y con plantearnientos muy formales. Recupero el
tono coloquial y campechano, mas en
la página 99, al abordar la etapa de R~
dolfo Echeverría, le doy una vuelta de
tuerca más a la seriedad y una menos
al desenfado. El capítulo dedicado al
antiecheverrismo (página 121) es otro
tour de force de seriedad. Sin embargo,
lo termino con un chiste tomado de la
vida real.
Sólo pondré un ejemplo de esa
voluntad de estructura que desea pasar
inadvertida. Me propuse calificar como
"época de la esperanza", "época del
miedo" y "época del desencanto" respectivamente a las etapas echeverrista,
lopezportillista y lamadridista. Así lo
hice, pero "escondiendo" cada frase
definitoria en medio de algún párrafo
de trámite, de modo que no pudiera
notarse. Puedo apostar que ningún
lector se ha percatado de dichas frases,
pero ahí están, gravitando sobre el significado general del texto.
Al leer los comentarios que se han
escrito sobre mi Crónica antisolemne,
me ha dado gusto saber que la intención
de hacer pasar por deshilvanado lo que
estaba perfectamente planeado ha tenido
éxito. Así, en el suplemento Sábado del
diario unomásuno, la inteligenteNedda
G. de Anhalt señala, exteriorizando su
impresión: "Esta crónica -la de
Sánchez- se lee bien aunque proceda
a brincos sin elaborar cuidadosamente
ciertas transiciones".

~
.....

�LA CARTA DEL TRADUCTOR
DE MARTIN LUTERO
Debo confesar, sin embargo, que
también me ha dado gusto cuando algún .
crítico ha descubierto los hilos de mi
puesta en escena. En su nota aparecida
tanto en la sección cultural del periódico
El Universal como en el diario Punto y
Aparte de Jalapa, Eduardo Mendoza
apuntó: "Francisco Sánchez analiza el
fenómeno fílmico de nuestro país no
para deslumbramos con su capacidad
para manejar los órdenes del discurso,
sino buscando la reflexión de los
símbolos y los mitos que el cine mexicano ha creado a lo largo de los años".

1

1

..

Por lo que toca a mi libro Hermosillo: pasión por la libertad, muchos me
han preguntado por qué lo escribí. Les
he contestado que porque hay muchas
cosas que nos unen a Hermosillo y amí.
Los dos nacimos un 22 de enero, estudiamos cine en la misma escuela y formamos parte del mismo grupo de cineviciosos que íbamos a las salas a ver
tres películas de un tirón. Ana María,
mi esposa, trabajó como actriz en una
de sus primeras películas y luego mi
hija Gisela lo hizo en Matinée. Alos dos
además nos gustaban las mismas aventuras fílmicas y en nuestra adolescencia ambos estuvimos entusiasmados
con el mismo muchacho. Ese muchacho
se llamaba James Dean.
Por si esto no fuera suficiente para
justificar el escribir un libro, añadiré
que considero a Jaime Humberto
Hermosillo, junto a Arturo Ripstein,
como uno de nuestros mejores cineastas actuales, del mismo modo que del
cine mexicano de ayer tuve como mis
preferidos a Luis Buñuel y a Emilio
Femández. Tan es así que tengo para mí
como las dos mejores películas de la

década de los 80 a Mentiras piadosas,
de Ripstein, y a Espejos, de Hermosillo. Ambas son obras de madurez que
muestran sin concesiones un mundo
sombrío,deformeysinesperanza;obras
de pesimismo existencial que fijan en
imágenes el signo de nuestros días. Son
obras mayores.
Con este pequeño "comercial", cierro estas cuartillas. Sólo agrego que un
escritor está en una sala de conferencias
como en un país extrajero. No habla el
idioma.

Martín Lutero a vuelo de pájaro 1

Herón Pérez Martínez
del convento.4 En una repasada a vuelo de pájaro
como ésta, es nesesario dejar en penumbra la
mayor parte de las experiencias familiares, escolares y sociales de la infancia que tanto tendrían
que ver con el espíritu, cosmovisión y hasta los
traumas del futuro reformador.

La vida de un ser humano es, desde luego, mucho
más que un montón de fechas;si acaso las fechas
esbozan algo de la circunstancia en que se desarrolla la vida de Martín Lutero, que bien se sabe,
reviste una especial importancia para la historia
occidental:en tomo a él gira ese complejo movimiento del siglo XVI conocido como la Reforma.2
Apenas nacido el futuro reformador en 1483 en
Eisleben, Turingia, del matrimonio formado por
el minero Hans Luther y su mujer Margarita
Ziegler, su familia se traslada a Mansfled en
Sajonia. Así podrá decir más tarde: "yo soy sajón,
un rustico y rudo sajón" 3• En Mansfeld trascurre
su niñez sin cosas extraordinarias: va a la escuela
del lugar desde 1488 a 1497, cuando viaja a
Magdeburgo a continuar sus estudios probablemente en la escuela catedralicia; en Magdeburgo
tuvo oportunidad de convivir con los hermanos de
la Vida Común, impulsores de un cristianismo
austero e íntegro como el de los primeros tiempos.
El trato con aquellos cristianos auténticos, trabajadores y honestos, con su misticismo y austeridad, impresionaron fuertemente al joven Lutero.
Muchos años más tarde aún recordará sus días de
Magdeburgo: "en 1497 fui enviado a la escuela de
Magdeburgo donde permanecí un año más" y en
concreto recordaba a un fraile franciscano, que
había sido principe, recorriendo las calles de
Magdeburgo "mendigando el pan con el saco en la
espalda, como un asno, y encorvado hacia el
suelo, y además cumplía con todas las prácticas

En 1498 se traslada a Eisenach e ingresa a la
Georgenshule (escuela de St. Georgen) dond cursó tres años de humanidades y donde pasó penurias
que recordará muchos años más tarde, precisamente en aquel 1530, el año de la Sendbrief.
"también he mendigado el pan a las puertas de las
casas, especialmente en mi querida ciudad de
Eisenach"; de allí también surgió la leyenda de
Ursula Cotta, la probable Matrone que dio alojamiento a Martín en su casa y a su mesa porque
"oyéndole cantar y orar devotamente en la iglesia,
le cobró entrañable afición". 5 En mayo de 1501,
gracias a su padre, ingresa a la Universidad de
Erfurt para estudiar humanidades.
Apenas el nuevo siglo disfruta de su primera
primavera, cuando Martín Lutero se dispone a
trasladarse a la que llamara, más tarde Erfordia
turrita : es el domingo de pascua, 11 de abril de
1501. Los estudios de artes eran un requisito a
quienes querían estudiar derecho, teología y
medicina. En este repaso no es posible saborear la
vida estudiantil de Martín con sus peripecias,
novatadas, estudios, disputas académicas, etc.
Apenas quedaría espacio para echar una ojeada al
libro de matrículas de la universidad y leer ahí:
Martins Ludher ex Mansfeld. En todo caso en
enero de 1505 obtiene junto con otros dieciséis
I

�compañeros, en una solemne ceremonia, el birrete
negro y el anillo de magíster artium. Años más
tarde aún recordaría aquella fiesta de graduación
como majestuosa.

I

1

..

mismo año fray Martín empieza a estudiar teología en la recién fundada Universidad de Wittenberg.6 Este año también, da comienzo una amistad
que tendrá que ver mucho con la vida del Reformador: se trata del superior general de los agustinos, a la sazón decano de la facultad de teología
y profesor de Biblia, Johannes von Staupitz. W
Friedensburg describe asíel programa de estudios
en la joven facultad teológica de Wittenberg en
tiempo de Lutero:

Ese año, empero, pasarían cosas que determinarían la prometedora vida del maestro Lutero.
Por su parte, como estaba planeado, en mayo
comienza sus estudios de derecho. Pero el miércoles 2 de julio Lutero, venía de Masfeld y le
faltaban 8 kilómetros para llegar a Erfurt cuando,
de repente, lo sorprendió una tonnenta. No había
en las cercanías donde guarecerse y no le queda
otro remedio que correr; en eso estaba cuando
cerca de él cayó un rayo. Espantado, entre invocaciones a Santa Ana, hace voto de hacerse fraile,
"¡auxíliame Santa Ana y seré fraile!" Aunque
luego se arrepintió, se creyó en la obligación de
cumplirlo. Dos semanas más tarde, ante la sorpresa
de sus amigos y compañeros, el 17 de julio de
1505, entra como novicio al convento de los
agustinos ermitaños de Erfurt. Aquí empieza la
dedicación de Martín Lutero al estudio serio de la
Biblia.

Si el escolar había ya obtenido el magisterio en artes,
podía en cinco años hacerse baccalau reus biblicus (de
lo contrario, en siete). En cuanto tal, debía leccionar
un año sobre la Bliblia, con lo que pasaba a ser
lectionarius sententiarius leccionando dos años sobre
los dos primeros libros de las Sentencias de Pedro
Lombardo; y luego sobre el tercero y cuarto libro, como
baccalaureus formatus. Finalmente, después de otro
bienio alcanzaba la licencia, que era el preámbulo del
doctorado en teología: en absoluto, ambas dignidades
podían alcanzarse en un mismo día, mas nadie podía
ponerse el birrete de doctor sin haber alcanzado antes la
licencia.7

Por lo que sabemos, el ascenso de fray Martín
fue mucho más rápido que eso. En efecto en
invierno de 1508 J. Von Staupitz le encomienda
la cátedra de filosofía moral. Había en el convento
agustino de Wittenberg dos cátedras afiliadas ala
universidad: una de Biblia, impartida por Von
Staupitz, y otra de filosofía moral encomendada
primero, a fray Wolfgang Ostermayr y luego,
como hemos dicho, a Lutero. Primero fue a las
doce del día y luego a las dos de la tarde. Por lo
demás el 9 de marzo de 1509 fue promovido al

El vuelo de pájaro se hace más rápido y, concluido el año de noviciado, Martín Lutero, tras
hacer votos perpetuos, ingresa a la orden el otoño
de_1506. Sus biógrafos dicen que a partir de aquí
empiezan sus conflictos religiosos personales. No
obstante el año siguiente, el 3 de abril de 1507,
fray Martín recibe las órdenes sacerdotales y el 2
de mayo siguiente canta su primera misa. Ese
II

grado de baccalaureus biblicus. 8 En octubre de
ese año, tiene que abandonar Wittenberg para
hacerse cargo de la cátedra de teología dogmática
en su convento de adscripción, Erfurt. Al año
siguiente, tiene que interrumpir sus lecciones para
viajar a Roma con otro fraile con objeto de arreglar asuntos internos de la orden: los 1400
kilómetros serían recorridos a pie en, aproximadamente 40 días. Las peripecias, contacto y sentimiento de Lutero durante aquel invierno pasado
en la Ciudad Eterna quedan, desde luego, fuera de
este repaso. De cualquier modo, tras breves estancias en Augsburg y Nümberg, regresará a Erfurt
en la primavera de 1511. El verano de ese año, fray
Martín se separa del convento de Erfurt al que,
como decimos, estaba adscrito, y se incorpora al
convento de Wittenberg. Tanto la ida a Roma
como esta excorporación se deben a divisiones
internas dentro de la orden de los agustinos, que no
viene al caso reseñar. Del 2 al 8 de mayo de 1512
tuvo lugar en Colonia un capítulo de los agustinos
para arreglar las disensiones de la orden. A él
asiste Lutero como delegado del convento Wittenberg. En esa importante reunión, Martín fue
nombrado subprior y regente de estudios del
convento de Wittenberg amén de que la orden
aprueba su promoción a los grados académicos y
su futuro destino como profesor universitario.
Probablemente a consecuencia de ello, Von
Staupitz le deja la cátedra de teología en la Universidad de Wittenberg.
De regreso a Wittenberg, el flamante subprior

se instala en una celda más cómoda, a salvo de los
ruidos de la calle, en la que trabajará durante años
primero como fraile y luego como el conocido
reformador que fue. Mientras tanto solicitó a la
Facultad de Teología que lo promovieran a los
grados de licencia y doctorado. El 22 de septiembre de 1512 escribe a sus amigos de Erfurt, a
la sazón resentidos por la venida a Wittenberg,
invitándolos a su graduación. No asistieron.
El 4 de octubre de 1512, en la Schlosskirche, que desde
1509 era la Iglesia universitaria, el canciller o un representante suyo, delante de todo el cuerpo académico, le
otorgó, en nombre de la Santa Sede, la licenJia magistran.di,
o sea, la potestad de leer y enseñar en todo el mundo. 9

Dos semanas más tarde, los días 18 y 19 de
octubre de ese año de 1512, tuvieron lugar la
solemnísimas ceremonias de colación del doctorado que, según los estatutos de la Universidad
de Wittenberg , consistía en la:
Facultar de leer, enseñar, disputar, ocupar la cátedra
magisterial y ejercer pública y privadamente todos los
actos propios de los maestros en Wittenberg y en todas
partes como si en París o en cualquier otra Universidad
hubiera sido promovido. 1º

El flamante doctor lo festejó en grande.
Dueño de la cátedra de Von Staupitz y con el
doctorado en la bolsa, el Dr. Lutero se convierte
públicamente en el experto en Biblia que centró la
Reforma en el postulado de la sola scriptura
frente a la scriptura et traditio del catolicismo.

�1

De 1513, en efecto, a 1516, escribe sus comentarios
al Génesis, Salmos, Carta a los Romanos y Carta
a los Gálatas. Aquí es donde fundamenta la traducción del versículo que dio origen a la Sendbrief y
aquí es donde, desde luego, acuña su doctrina de
la justificación por la sola fe, punto centnv de
nuestro texto.

•

I'

1

1

..

causado temor a los muchos cristianos sencillos que no
conocen el hebreo y el griego.

La carta tenía, por tanto, la función de atenuar
"la blasfemia de los impíos y hacer desaparecer
los escrúpulos de las personas piadosas".
El punto de partida de la Carta del traductor
fue la traducción del Nuevo Testamento hecha por
Lutero. El proyecto de traducir el Nuevo Testamento, expresado el 18 de diciembre de 1521,
era ya para marzo siguiente una realidad. En
efecto, cuando el 6 de marzo de 1522 se presentó
en Wittenberg Lutero tenía ya traducido todo el
Nuevo Testamento y se aprestaba en compañía de
Felipe Melanchthon, gran helenista, como se sabe,
e impulsor de la traducción según confiesa el
propio Reformador: "Felipe Malanchthon me
obligó a la traducción del Nuevo Testamento".11
El 30 de marzo de 1522 escribe a Spalatino:12

1517 es el año clave de la Reforma. La historia
de las 95 tesis pegadas por Lutero en la puerta de
la iglesia del castillo de Wittenberg es reconocida,
en efecto, como el detonador de todo ese cúmulo
de fenómenos que suelen denominarse la Reforma. Por lo pronto el 31 de octubre Lutero las
expone, en sendas cartas, tanto al arzobispo de
Mainz como al obispo de Magdeburgo.

La Sendbrief
Este corto escrito de Lutero recorrió mundo con el
título de "Carta del traductor y de la intercesión de
los santos". En alemán fue conocida familiarmente
por su nombre corto: Sendbrief. Fue enviada por
Lutero el 12 de septiembre de 1530 desde la
fortaleza de Koburg a su amigo Wenceslao Link,
a la sazón predicador en Nürnberg; éste manda
imprimir el escrito con un prólogo suyo, fechado
precisamente en Nürnberg el 15 de septiembre de
1530, en el que, entre otras cosas, dice:

No solamente el evangelio de Juan, sino todo el Nuevo
Testamento, lo traduje en mi Patmos; ahora Felipe y yo
hemos empezado a limarlo. Y será, si Dios quiere, una otn
digna También necesitaremos de tu colaboración en el
empleo ajustado de algunos vocablos: está, pues, apercibido; pero no nos suministres palabras castrenses o cortesanas, sino sencillas, pues la sencillez quiere brillar en
este libro. Para principiar, mira si puedes comunicarnos,
de la corte o de donde sea, los nombres, los colores y
ojalá los aspectos de las piedras preciosas del Apocalipsis.º

Para mayo, completamente terminada la revisión, estaba listo el texto para entrar a la prensa
de Melchor Lotther, de las que el 21 de septiembre
salieron unos 3000 ejemplares bajo el nombre de

Mucho se ha hablado a últimas fechas sobre la traducción
del Antiguo y Nuevo Testamento: los enemigos de la
verdad, en concreto, pretender hacer ver que el texto ha
sido alterado e incluso falseado en muchos pasajes; ello ha

IV

Das Neue Testament Deuzsch, Wittenberg. La

una esmerada formación científica pensando inicialmente en el estado eclesiástico. En todo caso,
en plena crisis de la Reforma, Jorge de Sajonia fue
tenido como un paladín del catolicismo al grado
de merecer el encomio de Erasmo en una carta
escrita el 31 de julio de 1520. Pues bien, Jorge de
Sajonia, llamado por Lutero "mi más venenoso,
amargo y orgulloso enemigo", 15 es uno de los
personajes centrales de laSendbrief Por lo pronto,
no bien salió a la luz pública la traducción del
Nuevo Testamento al alemán hecha por Lutero,
Jorge de Sajonia se apresuró a prohibir en sus
dominios, mediante decreto fechado en 1522, su
compra o venta. Por lo demás, la larga y muy
pintoresca historia del intercambio de insultos
entre el duque y Lutero, aunque ilustrativa y
divertida, es harina de otro costal.

obra fue un éxito editorial rotundo: se agotaron
enseguida y hubo que hacer inmediatamente una
segunda edición que estuvo lista para diciembre
de ese mismo año 1522. Solamente en Wittenberg, la obra llevaba en 1537 -quince años después-nada menos que 16 ediciones. Según Villoslada.
Entre los méritos de esta versión está el no haber sido
hecha, como era frecuente anteriormente, de la Vulgata
latina, sino del original griego -por más que Lutero no
fuese un gran helenista-, atendiendo al sentido más que
a la letra; y en un lenguaje alemán tan vivo, tan natural,
tan sabrosamente popular, que todos lo entendían y gustaban como si fuera un escrito originalmente germánico
y no una traducción de lengua extranjera. 14

Lutero usa la palabra verdeutschen para designar su trabajo de traducir el Nuevo Testamento al
alemán. Estrictamente hablando significaría
"traducir al alemán". Sin embargo, en el léxico
creado por Lutero significa, más bien, la traducción exacta hecha desde la singularidad y exigencias de la lengua alemána: su preocupación es que
el lenguaje usado en su traducción corresponda al
lenguaje usado por el hablante de la lengua alemana, al hombre de la calle.

Otro protagonista importante de la Sendbrief
fue Jeronimo Emser (1478-1527) llamado por
Lutero ya en 1519"elcabróndeLeipzig" -a causa
de su escudo heráldico en que figuraba un Bock o
cabrón-, viejo rival del Reformador y durante
algún tiempo secretario del duque Jorge. Resulta, en efecto, que Emser la emprendió contra la
traducción de Lutero: un análisis suyo habría
topado con centenares de errores, inexactitudes y
falsedades: 1400, en total. El problema estuvo en
que Esmer, como el mismo Lutero señala en la
Sendbrief, no tuvo ningún escrúpulo en apropiarse la traducción de Lutero, plagiándola en su
totalidad y publicándola como suya con todas las
recomendaciones, elogios y bendiciones del caso.
Todo esto último corrió a cargo, nuevamente, del

Los protagonistas de la Sendbrief
Entre los enemigos más encarnizados de Lutero
hay que contar, desde luego, al duque dueño de
Sajonia (1471-1539). Educado muy religiosamente porel monje agustino AndrésProles, recibió
V

�central de la Reforma: la justificación por la fe. Si
en efecto, un individuo, para salvarse según las
creencias cristianas, lo único que tiene que hacer
es creer en Cristo, todo el aparato eclesiástico,
empezando por el Papa, sale sobrando. En eso
consiste la Reforma: no es nesesario ningún tipo
de mediación entre un individuo y Dios. A todo
mundo le basta su fe. Es, portanto la reivindicación
del individuo con todas las importantes
consecuencias que ello tuvo: individualismo en
todos los sectores de la actividad humana, el
surgimiento de las ideas democráticas, el desarrollo
de la inducción como método del conocimientola verdad ya no viene de arriba &lt;como en la
deducción basada en la escolástica&gt; sino que hay
que construirla pacientemente, desde "abajo". Es
importante, por lo demás, la capacidad didáctica
que Lutero muestra en la Sendbrief al exponer y
fundar su doctrina de la justificación por la sola fe,
sin las obras. El Reformador, en efecto, justifica
su traducción tanto con razones lingüísticas como
con razones teológicas.

duque de Sajonia. Los otros protagonistas son
Lutero, desde luego, Melanchthon -ya mencionado-, Mateo Goldhahn, el famoso" Aurogalo"
(1490-1543), hebraísta de la Universidad de
Wittenberg. Los dos juanes, Cocleo y Fabro, sus
adversarios del bando del catolicismo, son mencionados más adelante en el pasaje de la Sendbrief
donde Lutero hace referencia a ellos.
1

1

'

La circunstancia de la Sendbrief

1

En septiembre de 1530 encontramos aún a Lutero
confinado contra su voluntad en la fortaleza de
Coburgo, su "eremo". Los aires que la Reforma
ha volcado sobre Alemania se han vuelto muy
inseguros para el exagustino: su retiro en Coburgo
es, por tanto, una medida de seguridad. Mientras,
de junio a noviembre tiene lugar la dieta de
Augsburgo: sus teólogos con Felipe Malanchthon
a la cabeza, por un lado, el emperador Carlos V al
frente de los teólogos católicos, por el otro. El 25
de junio, en efecto, Melanchthon lee, como ya se
dijo, la "Confesión de Augsburgo". 16

El concilio de Trento, décimoctavo concilio
ecuménico de la Iglesia Católica, celebrado en
Trento entre 1545 y 1563 fue convocado principalmente para enfrentar las nuevas situaciones
traídas a colación por el protestantismo. En relación al tema de la justificación, el concilio le
dedicó la sesión VI que dio comienzo el lunes 21
de junio de 1546 17 bajo la presidencia del cardenal
Marcel Cervino. La tercera de la cuestiones repartida entre los asesores decía: "¿Cómo hay que

La justificación por la fe
Como ya hemos dicho, la discusión que suscita la
traducción hecha por Lutero de Rom 3, 28, se
debe precisamente a la importancia que la doctrina resultante de la traducción tiene para las
pretensiones de la Reforma; la Sendbrief no habla
de traducción a secas, sino que habla de traducción
en la medida que este texto se refiere al tema
VI

Al traducir, me propuse hacerlo en un alemán puro
y claro(...) Es cierto, no están físicamente esas cuatro
letras, sola (...) No ven que a pesar de todo el sentido
del texto va hacia allá. Hay que ponerlas si se quiere
traducir a un alemán pleno y vigoroso. (...) En mi
traducción me propuse hablar alemán y no latín o griego.
(...) Pues bien, es propio del genio de nuestra lengua
(alemana) emplear, al lado de las palabras nicht (no) o
kein (nada de,ningún), la palabra allein cuando se está
hablando de dos cosas de las cuales una es afirmativa y
la otra negativa.(...) Si bien, en este tipo de expresiones,
no sucede lo mismo en las lenguas latina y griega, sí es
caracteristico del alemán insertar la palabra allein para
que las palabras nicht o kein sean más plenas y claras.
(Por tanto, quien quiera traducir bien debe preguntar a la lengua a la quetraducecómosedicenlascosas.
Quien quiera traducir bien al alemán, dice Lutero,
debe) dirigirse al ama de casa, a los niñosde la calle, al
hombre común, debe verles el hocico para ver como hablan; y de acuerdo con ello hay que traducir. De esta
manera entenderán y notarán que se les está hablando
en alemán(...)

entender la frase justificari hominen per fidem ?
" 18• Los miembros del concilio, a la pregunta sobre
"el papel que juegan las obras en la justificación,"
responden así:
Con respecto a la primera justificación, las buenas
obras precedentes son sólo 1ma preparación y 1ma
disposición para la fe: este es el sentido que tiene la
afirmación de que el hombre se justifica por la fe sin las
obras.

La teoría de la traducción en Lutero
Las razones que Lutero esgrime para defender su
traducción son de dos clases: lingüísticas y teológicas. Nos referimos sólo a las primeras. La
referencia a las segundas tiene, sin embargo, para
la traducción, la importante función de reafirmar
la vieja teoría del texto según la cual los textos
constan de res et verba: la Sendbrief ofrece
argumentos tomados de ambos componentes. Esta
es, desde luego, la primera y muy importante
enseñanza de la Sendbrief: para traducir, no basta
saber bien ambas lenguas implicadas en el proceso,
hay que conocer el tema o asunto de que trata el
texto. Esta es una novedad en el contexto de la
teoría de la traducción. Como bien se sabe, la
tradición conocida sobre el arte de traducir enfatiza
en Cicerón y en Jerónimo-sus más importantes
representantes- la atención a criterios formales
para verificar una traducción.

Es la teoría española del "genio de la lengua"
tan bien definida por Fray Luis de León:
Hacer que (las figuras del original y su donaire) hablen
en castellano y no como extranjeras y advenedizas, sino
como parecidas en él y naturales. 19

La tercera enseñanza está implícita en lo anterior: en el proceso de traducción hay unas cosas
más importantes que otras. La más importante de
todas es el sentido del texto. Lutero lo llama die
Meinung des Textes, lo que el texto quiere decir
sin importar las palabras que para ello use.

La segunda enseñanza de la Sendbrief para el
traductor está expresada por estas palabras de
Lutero:

Desde luego, la enseñanza central de la Sendbrief está en la línea más tradicional de la teoría
vn

�1

' ,

de la traducción: no hay que traducir palabra por
palabra. Toda la carta se podría decir, es una
apología a este principio que en las palabras bien
dichas de Horacio sonara así: non verbum verbo
curabis reddere fidus interpres. Con él, Cicerón
(In quibus non pro verbo Verbum necesse habuit
reddere, sed genus omnium verborum vimque
servavi), Jerónimo (Ego enim non solumfateor,
sed libera voce profiteor me&lt; ... &gt; non verbum e
verbo sed sensum exprimere de sensu), los traductores árabes de la Edead Media, Erasmo y Vives, entre muchos otros, defienden este principio
tan férreamente como Lutero. En concreto lo que
el refonnador plantea es que para poder ser fiel al
sentido del texto original hay que ser fiel al genio
de la lengua a que se traduce. Ambas cosas son
inseparables. Empero las palabras del texto que se
traduce son siempre el único punto obligado de
referencia que debe de tener el traductor. 20

epistolar dedicada principalmente a los saludos
iniciales y a una brevísima recapitulación de las
materias de la carta. La primera parte está bien
marcada por una clara frase introductoria -"por
lo que hace a la primera pregunta,,- y se cierra
con esta cláusula: "lo que queda por decir quiero
decirlo, si Dios me lo permite, en un pequeño libro
sobre la justificación'\ Esta primera parte tiene, a
su vez, dos secciones igualmente muy bien marcadas. La primera de ellas es una invectiva
polémica contra los "papistas,, que empieza con
estas palabras: "por lo que hace a la primera
pregunta podrían ustedes, si es que quieren hacerlo, contestar a sus papistas en mi nombre de la
siguiente manera". La segunda sección de esta
primera parte consiste en una respuesta en serio "a
ustedes y a los nuestros"; empieza así: "a ustedes,
sin embargo, y a los nuestros quiero decirles por
qué yo he decidido emplear la palabraso/a (allein)
..." Esta sección consta a su vez, de dos subsecciones: en la primera de ellas Lutero fundamenta su traducción con argumentos lingüísticos;
en la segunda lo hace con razones sacadas dela
teología.

La estructura de la Sendbrief
Este pequeño escrito está muy bien estructurado al
menos en la primera de sus partes. En efecto, la
estructura textual del escrito se organiza en tomo
a las dos preguntas que lo ocasionan: por qué
Lutero puso la palabra sola en su traducción de
Rom 3, 28; y si es cierto que los santos fallecidos
pueden intervenir por nosotros. LaSendbrief, por
tanto, tiene dos partes bien definidas en las cuales,
empero, la primera ocupa la parte del león: la
segunda es insignificante conparada con ella. El
escrito empieza con una introducción de tipo

Concluye el texto con una breve despedida de tipo
epistolar. La estructura de la carta es, por tanto la
siguiente:

Ausgab/e que a su vez sigue la Weimarer Ausgable publicada en
Martin Luther, Das shone Confitemine. Senbrief von Dolmetschen. Auslegungen des 118, und 1 Psalms, München / Hamburg,
Siebenstem, 1967, pp. 13-32. La Sendbrief, como se le llama
familiarmente anuestro texto, es conocidaya del público hispanohablante en traducciónes de la obra completa de Lutero como:
Lutero. Obras, Salamanca, Sígueme, 1977; Martín Lutero, Obra
completa, Madrid, Editorial Católica,1973.

A.- Saludos iniciales y recapitulación del asunto:
estilo epistolar

2.- Ricardo García Villoslada que tanto ha estudiado a Lutero y la
Reforma, escribió un libro titulado significativamente Rafees
históricas del luterismo (Madrid, BAC, 1969, 300 paginas). A él
remitimos al lector.

Sección I: Invectiva polémica contra los papistas
B.- Primera parte

3.--En Villoslada, Op. Cit.., tomo I, p. 36.

Sub-sección I: razones lingüísticas de la
traducción

4.-Villoslada, Op. Cit., t. I, p.54.
5.- En Villoslada Op. Cit., t. I, p. 57.

Sección II:
Sub-sección II: razones teológicas de la
traducción

6.- El 24 de agosto de 1502, Federico el Sabio y su hermano Juan
de Sajonia firmaron el decreto de fundación de la nueva universidad que nacía con los mismos privilegios, inmunidades y honores
que las universidades de París, Praga y Leipzig. El 18 de octubre
de ese año es inaugurada solemnemente. Empezaron a funcionar
inmediatamente las facultades de teología, derecho y filosofía. El
primer ciclo escolar ( 1502-1503) tuvo 416 alumnos. Véase
Villoslada, Op. Cit., t. L pp. 124ss.

C.- Segunda parte: las razones con el culto a los
santos.
D.- Despedida epistolar.

7.- W Friedensberg, Unkundenbuch der Universitiit, I 34-35, en
Villoslada, Op. Cit., t. I, p. 129.

Notas

Lo que sigue se refiere a la segunda cuestión
que empieza con un explícito "vayamos a la
segunda pregunta"; sus consideraciones se centran en la tesis de que el culto a los santos es
inaceptable porque desvía del culto a Cristo y son
cortadas bruscamente con la frase: "baste por esta
vez; ya se ha dicho suficiente sobre la pregunta.
En otra ocasión diremos más sobre el tema".
VIII

8.- En el registro dirá simplemente: "die nona de marcio magister
Martinus ad Bibliam est admissus".

l.- No vamos a hacer aquí, desde luego, una biografía de Lutero.
Las hay ya excelentes. A guisa de ejemplos cito de Ricardo García
Villoslada, Martín Lutero, 2 volúmenes, Madrid, BAC, 1973, con
abundante bibliografía. En adelante esta obra será citada simplemente como "Villoslada, Op.Cit.". La presenteminibiografía basa
la mayor parte de su información en su obra. Puede consultarse el
también excelente MartínLutero de Lucien Febvre, México, FCE,
breviarios (n. l 13), 1972. Mencionemos.por fin. de Hanns Lilje,
LUlero, Barcelona, Salvat, 1986. Hemos hecho esta traducción
directamente del original alemán basándonos en la Calwer-Luther

9.- Villoslada, Op. Cit., t. I, p.177.
10.- lbid., p. 179.
11.- Philippus Melanchtlum coegit me ad Novi Testamenti
versionem..., en Weirnarer Ausgable, Werke, tomo 48 Weimar,
1833 y sgs., p. 448. Su nombre era Felipe Schwarzer (1497-1560)
o, como alguna vez latinizaría Lutero, Felipe Nigroterrano. Su
IX

�LA CARTA

apellido alemán significaba, en efecto, "negra tierra" y eso significa la helenización que él hizo de su apellido y con el que se le
conoce: Melanchthon. Era un hombre de gran talento y una
predisposiciónnatural a las humanidades. Llegó a Wittenberg el 25
de agosto de 1518, tenía apenas 21años, y a los cuatro días
pronunció su discurso de entrada que lo tituló De corrigendis
adolescentiae studiis que, dicen, causó la admiración de toda la
gente culta. Su llegada como profesor de lengua griega significó,
para la Universidad de Wittenberg, el soplo de vientos de renovación. Se crearon enefecto, las cátedras de hebreo y griego. Había
sido invitado para cubrirlas el sabio hebraísta y notable helenista
Juan Reuchlin; pero para entonces era ya un anciano de 62 años. El
fue quien recomendó a su sobrino-nieto Felipe Schwanerd, quien
enseñaba en la Universidad de Tübingen. Melanchthon no sólo fue
quien ayudó a Lutero en la traducción del Nuevo Testamento, sino
que en 1521 redactó la primera exposición sistemática del protestantismo y en 1530 formuló la famosa ''Confesión de Augsburgo".

20.- Para mayores datos véase nuestro Lenguaje y tradición en
México, Zamora, El Colegio de Michoacán, 1989, pp. 35-62.

Al sabio y honorable N. 1
Mi muy benévolo señor y amigo.
¡Gracias y paz en Cristo! 2

correctamente y bien al alemán aunque fuera un
capítulo de la Biblia, ciertamente me hubiera humillado y les hubiera pedido su ayuda y asesoría para
traducir el Nuevo Testamento. Pero como yo ya
sabía-y ahora lo tengo claramente ante mis ojos
-que ninguno de ellos sabe cómo se debe traducir
o hablar alemán, me evité y les evité esa molestia.
Se nota muy bien que, con mi traducción y con mi
alemán, apenas están aprendiendo a hablar y escribir
alemán. De manera que no sólo me roban mi lengua
-de la que sabían muy poco antes de est&lt;&gt;- sino
que, en vez de darme las gracias, se complacen en
usarla en mi contra. Yo, por mi parte, se los tolero
de buena gana; me halaga sobremanera el haber
enseñado a hablar a mis malagradecidos alumnos,
además de enemigos.

Honorable, sabio, querido señor y amigo,
He recibido la carta de ustedes en la que me
plantean dos problemas o preguntas, y me piden
opinión sobre dos tipos de cosas. Me preguntan
ustedes, en primer lugar, por qué yo traduje las
palabras de San Pablo en el tercer capítulü3 de la
carta a los Romanos "arbitramur hominem iustificari exfide absque operibus", así: Wir ha/ten

12.-Su nombre era JorgeBurkhardt (1484-1545) pero gustaba que
le dijeranSpalatinus -él mismo así se fmnaba-por haber nacido
en Spalt, poblado cercano a Nürenberg. Amigo fiel de Lutero,
excelente humanista, Spalatino cuenta en su currículum el haber
sido de los primeros graduados de la Universidad de Wittenberg;
se laureó, en efecto en artes en 1503.

dafür, dass der Mensch gerecht wrde ohne des
Gesetzes Werke, allein durch den Glauben
&lt;''sotenemos que el hombre se vuelve justo por la
fe sola, sin las obras de la ley"&gt;. Me infonnan
ustedes que los papistas andan muy furiosos, sin
razón, alegando que en el texto de Pablo no está la
palabra de "allein" &lt;sola&gt;, que esta añadidura
mía, tratándose de la palabra de Dios, es imperdonable, etc. La segunda pregunta consiste en si
también los santos fallecidos rezan por nosotros
dado que leemos que los ángeles rezan por nosotros, etc.4

13.- En la Weimarer Ausgabe, serie Briefwechsel, tomo II.
Weimar, 1930-1967 (para los 12 tomos de cartas), pág.490,citado
en Ricardo García-Villoslada, Martín Lutero, 2 tomos, Madrid,
BAC, 1973, tomo II. pág. 33. Una buena parte de la información
contenida en esta presentación puede el lector encontrarla muy
amplia y detallada en esta obra.
14.- Op. Cit., tomo II. pp. 33-34.
15.- En Villoslada, Op. Cit., p. 128.
16.- Para una reseña detallada de la Dieta de Augsburgo, sus
protagonistas y todo lo que allí paso, véase a Villoslada, Op. Cit.,
L II, pp. 323-367.

En segundo lugar, pueden ustedes decir a los
papistas que yo he traducido el Nuevo Testamento
lo mejor y más concienzudamente que he podido.
Además, a nadie he obligado a leerlo; mi intención
más bien ha sido traducirlo y, con gusto, ponerlo a
disposición de quienes, por sí mismos, no lo pueden
hacer algo mejor. Pues a nadie se le prohibe hacer
otra traducción mejor. Quien no quiera leerlo, que
no lo lea: ni le voy a suplicar que lo haga, ni le voy
a echar flores por ello.

Por lo que hace ala primera pregunta, podrían
ustedes, si es que quieren hacerlo, contestar a sus
papistas en mi nombre de la siguiente manera.

17.- Para una información exhaustiva de lo acaecido en Trento,
puede verse Hefele / Leclerq, Histoire des conciles, tomos IX al
XI, Paris, L. Letoui.ey et Ané, 1938. Véase especialmente el tomo
X.

18.-Quomodo inlelligendum sit "justificari hominemper fulem".

Es mi Nuevo Testamento y mi traducción, y
míos seguirán siendo. Y aunque contuviera algún
error -ciertamente no tengo conciencia de ello, y
tengan por seguro que al traducir no he falseado, a
sabiendas, ni una sola letra- de ninguna manera

En primer lugar, si yo, el doctor Lutero,
hubiera podido esperar que, el montón de papistas
estaba en condiciones de, entre todos, traducir

19.- Fray Luis de León, Obras completas. Introducción y notas del
padre Félix García, vol. II, Madrid, BAC, 1957, p. 741.

X

XI

�estoy dispuesto a tolerar que los papistas se erijan
en jueces del asunto: por ahora, tienen las orejas
demasiado largas y sus rebuznoss son muy débiles
como para juzgar mi traducción. Yo sé muy bien
la capacidad, dedicación, sentido común e inteligencia que debe tener un buen traductor; ellos, en
cambio, saben de esto menos que un burro de
molino, dado que nunca han ni siquiera intentado
traducir.

1

'

¡Me encantaría ver cómo se las arregla un
papista para traducir una carta de Pablo o el libro
de algún profeta sin echar mano del alemán y de
la traducción de Lutero! Serían dignos de verse el
fino, hermoso y excelente alemán o la traducción
que resultarían. Ya hemos visto, en efecto, cómo
ese sureño de Dresden ha corregido mi Nuevo
Testamento.7 Me hice el propósito de no volver a
mencionar su nombre en mis libros; ya ha encontrado su juez• además de ser muy conocido. Pese
a reconocer que mi alemán era dulce y bueno, y no
obstante que se dio perfecta cuenta de que no
podía mejorarlo, quiso ridiculizar mi Nuevo Testamento antes de apropiárselo casi palabra por
palabra, tal cual yo lo había hecho: quitó mi
prólogo, mis notas y mi nombre, y en vez de ellos
puso su nombre, su prólogo y sus notas, y se puso
a vender mi Nuevo Testamento, a su nombre.
¡Ah, queridos hijos, cómo me pudo que el
príncipe de ese territorio' en su horrible prólogo
haya condenado y prohibido leer el Nuevo
Testamento de Lutero a la par que mandaba leer
el Nuevo Testamento del sureño que es, ni más
ni menos, el mismo que Lutero hizo!

Hay un dicho que dice que "quien edifica a la
vera del camino, muchos maestros tiene". Eso me
pasa a mí. Individuos que no son capaces ni de
hablar correctamente -no digamos de traducirse han convertido de buenas a primeras en mis
maestros y yo, a mi vez, tengo que ser discípulo de
todo mundo. Si me viera en la necesidad de preguntarles cómo traducirían ellos las dos primeras
palabras del evangelio deMateo (1,1) Líber
generationis,6 ninguno sería capaz ni de decir
"cua-cuá". ¡Estos son los distinguidos colegas que
pretenden juzgarme a mí y toda mi obra! Lo mismo
le pasó a San Jerónimo cuando tradujo la Biblia:
todo mundo quería ser su maestro. El era el único
que no sabía; se pusieron a criticarle al buen
hombre su obra gente que no hubieran servido ni
para limpiarle los zapatos. Por eso quien quiera
hacer algo bueno que sea de interés público, debe
armarse de aguante. Pues todo mundo quiere ser
maestro perspicaz, pese a que no es capaz de hacer
nada por sí mismo y siempre anda embridando el
caballo por la cola. Esta es su calaña y no puede
apartarse de ella ni un ápice.

Y para que nadie vaya a pensar que estoy
mintiendo, que tome ambos textos -el Nuevo
Testamento de Lutero y el Nuevo Testamento del
sureño-y los compare, podrá darse cuenta quién
es el traductor de los dos. Pues lo que él cambió o
remendó en algunos pocos lugares -si bien no
me gusta todo- -podría yo darlo por válido en
la medida en que toca el texto. Por ello no he
XII

querido escribir nunca en su contra. Me he contentado con reírme de la gran sapiencia que tan
horrorosamente ha calumniado, maldito y prohibido mi Nuevo Testamento mientras apareció a
mi nombre, en tanto que ha ordenado leerlo no
bien apareció a nombre de otro.

burro. ¿Son ellos doctores? Yo también. ¿Son
sabios? Yo también. ¿Son predicadores? También yo. ¿Son teólogos? Yo también. ¿Saben
disputar? También yo. ¿Son filósofos? Yo también
lo soy. ¿Son dialécticos? También yo. ¿Son
profesores? Yo también. ¿Escriben libros? Yo
también.

Esa es sagacidad de verdad: calumniar y
difamar el libro de otro para luego robárselo y
publicarlo luego a nombre propio, buscando para
sí, con el vituperado trabajo ajeno, la alabanza y
la gloria. Que cada quien juzgue por sí mismo. A
mí me basta y estoy contento con que mi trabajo
- como el mismo san Pablo se gloriaba 10- sea
requerido hasta por mis enemigos y que el libro de
Lutero sin el nombre de Lutero haya de leerse
aunque sea con el nombre de sus enemigos. ¿Qué
mejor podría ser mi venganza?

Y quiero llevar mi jactancia más allá: yo
puedo explicar los salmos y los profetas; ellos no
pueden. Yo puedo traducir; ellos no. Yo puedo
leer la Sagrada Escritura; ellos no. Yo puedo orar;
ellos no. Y bajando a otro plano: yo entiendo su
dialéctica y su filosofía mejor que ellos mismos,
todos juntos. Yo sé muy bien, además, que ninguno
de ellos entiende su Aristóteles. Y no vayan a creer
que exagero; pues desde mi juventud yo aprendí y
fui educado en su ciencia de manera que conozco
muy bien su amplitud y profundidad. Ellos saben
muy bien, además, que yo sé y puedo hacer todo lo
que ellos pueden hacer. 12

Viniendo de nuevo al asunto: si su papista
insiste en acalorarse sin necesidad a causa de la
plabrasola ("allein" )díganle, sin más: -el doctor
Lutero así lo quiere y declara que papista y burro
es lo mismo. Sic volo, sic iubeo, sit pro ratione
voluntas ("así lo quiero, así lo mando, mi voluntad es la única razón").11

A pesar de ello, estos infelices me tratan
como si yo fuera un novato en su ciencia recién
llegado esta mañana que nunca ha visto ni oído lo
que ellos enseñan o son capaces de hacer. Por ello,
se jactan en grande de su ciencia y me quieren
enseñar algo en lo que yo gasté las suelas de mis
zapatos hace veinte años; así pues, sobre sus
berridos y lloriqueos no me queda más que cantar
con aquella prostituta: "desde hace siete años sé,
lo que son las herraduras".

Porque nosotros no queremos ser alumnos ni
discípulos de los papistas, sino sus maestros y
jueces, queremos también hacerle un poco al
necio y jactamos ante esos cabezas de burro, y
como Pablo se ufana ante sus santos locos, así yo
quiero gloriarme contra estos mis cabezas de
XIII

�I

1

Esta es la respuesta a la primera pregunta. Yo
les ruego que a los lloriqueos inútiles de esos
burros sobre la palabra sola ("allein") respondan
sólo esto: Lutero que es más doctor que todos los
doctores del papado así lo tiene establecido, y así
debe quedar. Yo quiero, en lo futuro, simplemente
despreciar y tratar despectivamente a esa gente
(quise decir burros); pues, entre ellos, hay babosos
tales que ni siquiera han llegado a aprender su
propia ciencia, la de los sofistas, como el doctor
Herrero (Schmied),13 el doctor Cucharamocosa
(Rotsloffel)14 y similares. Después se lanzan contra mí en cosas como estas que, ya lo dice san
Pablo, están por encima de toda mundana sabiduría y de toda razón. En verdad no tiene que
rebuznar mucho un burro para descubrirlo, se le
puede identificar también por las orejas.

tropezar ni una sola vez, sin percatarse de las
piedras y troncos que subyacen donde él ahora
transita como sobre una tabla bien pulida, en que
hemos tenido que sudar y acongojarnos antes de
limpiar el camino de esas piedras y troncones para
que se pueda transitar por él con tanta suavidad.
Da gusto arar cuando el campo ha sido y limpiado
de antemano; pero nadie quiere demontar
troncones y preparar tierras de cultivo en el monte.
Nadie te lo agradecerá. Como nadie da gracias a
Dios por el sol, el cielo y la tierra, y ni siquiera por
la muerte de su propio hijo. El mundo es del diablo
y así seguirá porque no quiere que las cosas sean
de otro modo.
Ya sabía yo muy bien, pues, que la palabra
"allein" no está ni en el texto latino ni en el texto
griego (de Rom. 3,28); no tenían que venir a
enseñármelo los papistas. Es cierto, no están físicamente esas cuatro letras, sola, que los cabezas
de burro contemplan como vaca a portón nuevo.
Ellos no ven espero que a pesar de todo el sentido
del texto1• va hacia allá. Hay que ponerlas si se
quiere traducir a un alemán pleno y vigoroso. Mi
propósito era hablar alemán y no latín o griego,
puesto que me propuse traducir al alemán.

A ustedes, sin embargo, y a los nuestros
quiero decirles por qué yo he querido emplear la
palabra sola ("allein") (...)1~ Al traducir, me propuse hacerlo en un alemán puro y claro. Muy
frecuentemente, nos ha sucedido tener que investigar y entretenernos con una sola palabra durante
dos, tres y hasta cuatro semanas, sin dar con ella.
El libro de Job nos dio tanto trabajo que nos llegó
a suceder al maestro Felipe,16 a Aurogalo11 y a mí,
avanzar apenas tres líneas en cuatro días.

Pues bien, es propio del genio de nuestra
lengua emplear, al lado de las plabras nicht &lt;"no"&gt;
o Kein &lt;"nada de", "ningún"&gt;, la palabra allein
cuando se está hablando de dos cosas de las cuales
una es afirmativa y la otra negativa.19 Por ejemplo:
Der Bauer Bringt allein Corn und kein Geld &gt;"el
campesino aporta solamente trigo y nada de

Ahora, querido amigo, allí está traducido y
listo; cualquiera puede leerlo y criticarlo. Y es
posible ahora, también para cualquiera, recorrer
con los ojos más de tres o cuatro páginas sin
XIV

dinero"&lt;;Nein, ichhabe wahrlichjetz nichtGeld,
sondern allein Korn&lt; &lt;"No, realmente no traigo
ahora dinero, sino sólo trigo"&gt;; /ch habe allein
gegessen und nochnichtgetrunke &lt;"Solo he bebido
yno he comido aún"&gt;; Hast du allein geschrieben
und es noch nicht durchgelesen? &lt;"solamente has
escrito y no has leído aún"&gt;. Y como esas, numerosas expresiones de uso cotidiano.

la abundancia del corazón habla la boca"&gt;. Pero,
dime, ¿es eso alemán?, ¿Qué alemán lo entendería? ¿Quécosaes eso deÜberflussdesHerzens.
&lt;"abundacia del corazón"&gt;? Ningún alemán diría
eso a no ser que quisiera referirse a alguien que
tiene el corazón excesivamente grande o que tiene
mucho corazón; aunque tampoco eso es correcto.
Pues Überf[uss des Herzens no es alemán; es tan
alemán como decir Überf[uss des Hauses &lt;" abundancia de la casa"&gt;, Überfluss des Kachelofens
&lt;abundancia de la estufa"&gt;, Überf[uss der Bank
&lt;"abundancia del banco"&gt;. En cambio, la madre
en la casa y el hombre común prefieren decir: Wes
dasHerzvollist,des gehtderMundüber&lt;"cuando
el corazón está repleto, se desborda por la boca"&gt;.
A eso se le llama hablar bien alemán y esa ha sido
mi preocupación pese a que, por desgracia, no
siempre lo haya logrado ni siempre haya dado con
la frase exacta, pues las letras del latín son un
obstáculo infranqueable para hablar correctamente un alemán de buena calidad.

Si bien, en ese tipo de expresiones, no sucede
lo mismo en las lenguas latina y griega, sí es
caracaterístico del alemán insertar la palabra
allein para que las palabras nicht o kein sean más
plenas y claras. Porque, si bien es cierto que yo
puedo decir también Der Bauer, bringt Corn und
kein Geld, la expresión kein Geld no suena, de esta
manera, tan clara y plena como cuando digo Der
Bauer bringt allein Corn und kein Geld, en donde
la palabra allein apoya a la plalabra kein, de suerte
que el discurso se vuelve pleno, claro, alemán. No
hay que andar a la caza de las letras del texto latino
cuando se trata de hablar alemán -así lo hacen
esos burros-; hay que preguntarles y verles el
hocico-más bien-al ama de casa, a los niños de
la calle, al hombre común, para ver cómo hablan;
Y de acuerdo con ello hay que traducir. De esta
manera entenderán y notarán que se les está hablando en alemán.

Igualmente, cuando el traidor Judas dice,
según Mateo (26,8), ¿Ut quid perditio haec? y,
según Marcos (14, 4), ¿Ut quid perditio ista unguenti Jacta est?Si hiciéramos caso a esos burros
chupaletras habría que traducir Warum ist diese
Verlierung der Salbe geschehen? &lt;"¿por qué ha
tenido lugar esta pérdida del ungüento?"&gt;; pero
entonces ¿qué clase de alemán resultaría? ¿Qué
hablante del alemán dice Verlierung der Salbe ist
geschehen? Y aunque quizás hubiera alguno que
llegara a entender la frase tal como está (pese a ser

Así, por ejemplo, si hubiera que seguir a esos
burros, cuando Cristo dice (Mt 12,34) ex abundantia cordis os loquitur, habría que traducir: Aus
dem Überf[uss des Herzens redet der Mund &lt;"de
XV

�oscura y confusa), pensaría, sin duda, que el
ungüento se había perdido y que, en consecuencia, era preciso ponerse a buscarlo. Si eso es un
buen alemán, ¿por qué no se lucen haciéndonos un
bonito Nuevo Testamento en alemán y dejan en
paz el de Lutero? De verdad, creo que ya es hora
de que nos hagan una demostración de su capacidad.

,1
1
'

1

Y, sin embargo, eso no es alemán: un alemán
diría la frase ut quid etc. así: Was so/1 doch diese
Vergeudung? &lt;"¿ Qué despilfarro es ese?"&gt; o bien
Was sol/ doch dieser Se haden?&lt;" ¿a qué viene ese
daño?"&gt; o Nein, es ist Schade um die Salbe &lt;"
¡No!, ¡lástima del ungüento!"&gt;, entonces sí que es
buen alemán. Se entiende, entonces, que
Magdalena al derramar el ungüento actúo con
ligereza y provocó un daño. Esa era la opinión de
Judas: estaba convencido, en efecto, de que él le
habría dado un mejor destino al ungüento.
Lo mismo sucede en el pasaje donde el ángel
al saludar a María le dice: Gegrüsset seist du,
Marfa voll Gnaden, der &lt;"¡saludada seas tú, María
llena de gracia, que el Señor esté contigo!"&gt;. Así,
en efecto, ha llegado, hasta nosotros esta alemanización de las letras latinas. Díganme si esto es
buen alemán. ¿En donde se ha oído que un alemán
diga Du bist voll Gnaden? &lt;"tú estás llena de
gracia"&gt;. En efecto,¿ qué alemán entiende lo que
se está diciendo con ello? Se piensa, enseguida, en
un barril "lleno" de cerveza, o en una talega "llena"
de dinero. Por este motivo, he preferido traducir
XVI

Du holdselige &lt;" afortunada tú, "&gt;; de esta manera
puede un alemán entender mucho mejor lo que el
ángel quiso decir con su saludo. Pero de eso se
agarran los papistas para revolverse contra mí,
frenéticos, diciendo que he corrompido el saludo
del ángel. Y eso que aún no he empleado el mejor
alemán, porque de haberlo hecho hubiera tenido
que traducir Gott grüsse dich, du liebe Maria
&lt;"Dios te saluda, querida María"&gt; -eso es, en
efecto, lo que el ángel quiere decir y lo que hubiera tenido que decir, de haberla saludado en
alemán-. Pero entonces, yo creo que en un
arranque de veneración hacia la querida María los
papistas se hubieran colgado por haber reducido
yo a la nada el saludo del ángel.
Esto supuesto, me gustaría preguntarles si
aún se encrespan y rabian. Así como no quiero
impedirles que traduzcan lo que les dé su gana,
tampoco quiero traducir a voluntad de ellos sino
como a mí se me antoje. Al que no le guste,
simplemente déjeme en paz y guárdese su crítica
escuelera para sí: no me interesa ni verla ni oírla.
No deben sentirse responsables de mi traducción
ni tienen que rendir cuentas de ella. Fíjate bien: yo
quiero decir Du holdselige Maria &lt;"afortunada
tú, María"&gt;, du liebe Marfa &lt;"tú, querida María"&gt;;
deja que ellos sigan diciendo Du vo/1-GnadenMaria &lt;"tu, la llena de gracia, María"&gt;. El que
sabe alemán, sabe muy bien la exquisita cordialidad que encierran expresiones como die liebe
Maria &lt;"la querida María"&gt;, der liebe Gott &lt;"el
querido Dios"&gt;, der liebe Kaiser &lt;"el querido

emperador"&gt;, der liebe Fürst &lt;"el amado
príncipe""&gt;,dieliebeMann&lt;"elhombreamado"&gt;,
das liebe Kid &lt;"el hijo amado"&gt;. Yo no sé si,
como sucede en alemán, también en latín o en
otras lenguas la palabra liebe sea capaz de expresar tanta cordialidad y perfección que penetra y
retintinea en el corazón por todos los sentidos.
Pues yo pienso que San Lucas -haciendo
gala del dominio que tenía tanto de la lengua
hebrea como de la griega- quiso traducir con
precisión y claridad la palabra hebrea usada por el
ángel, mediante el vocablo giego kejaritoméne.
Pienso también que el ángel Gabriel habló con
María usando los mismos términos que usó con
Daniel cuando lo llamó jamudoth e ish jamudoth,
vir desideriorum &lt;según la Vulgata&gt;; es decir:
"querido Daniel" &lt;Du lieber Daniel&gt;. Esa es, en
efecto, la manera de hablar de Gabriel que encontramos en el libro de Daniel. Si, pues, hubiera
querido traducir apegándome a la letra según
quieren esos burros, tenía que haber dicho: "Daniel,
hombre de los deseos" &lt;Daniel, du Mann der
Begehrungen&gt;; o bien "Daniel, hombre de los
antojos" &gt;Daniel, Du Mann der Lüste&gt;. ¡Bonito
alemán sería ese! Un hablante alemán percibiría,
desde luego, queMann,Lüste o Begehrungen son
palabras alemanas (no se trata, por cierto, de
palabras traducidas con mucha propiedad al
alemán; quedarían mucho mejor las palabrasLust
Y Begier); mas cuando están unidas entre sí en
expresiones como "hombre de los deseos" &lt;Du
Mann der Begehrungen&gt;, entonces ningún alemán
XVII

entiende lo que con ello se quiere decir; puede
pensar quizás que Daniel está retacado de malos
deseos. ¡Esto sí que se llama traducir en fino
alemán!
Por esa razón hay que dejar de lado las letras
e investigar cómo expresaría el hablante alemán lo
que el hablante hebreo quiere decir con ish
jamudoth. Encuentro, entonces, que un hablante
alemán diría así: "querido Daniel" &lt;Du liber
Daniel&gt;, "querida María" &lt;Du líber María&gt; o
bien "muchacha guapa" &lt;du holdselige Maid&gt;,
"linda doncella" &lt;du feine Jungfrau&gt;, "dulce
mujer" &lt;du zartes Weib&gt;, etc. El que quiera ser
traductor, en efecto, debe tener un gran acervo de
palabras del que pueda disponer en caso de que
alguna no encaje en todos los pasajes.
¿Qué cosa de importancia me quedaría por
decir sobre la traducción? Si tuviera que explicar
los motivos y fundamentos de cada una de mis
palabras, tendría que pasarme un año escribiendo
sobre el asunto. Sé muy bien por experiencia el
trabajo que cuesta y el arte que se requiere para
traducir. Por eso no soporto que los burros papistas, esas mulas, &lt;que ciertamente no han hecho
aún el más mínimo intento de traducir&gt; se erijan en
jueces o censores míos. El que no guste de mi
traducción, quítele los dedos de encima; el diablo
agradecerá a quienes no pudiendo soportarla, se
ponen a criticarla a mis espaldas. Yo soy el único
que puede hacerlo; los demás, dejen en paz mi
traducción y haga cada quien para sí lo que le

�plazca, y que le aproveche.

1

1

Puedo afirmar en conciencia que he puesto mi
mayor celo y diligencia en tcxlo esto, y que nunca
he actuado de mala fe. Pues no he recibido ni un
centavo, nada he pretendido y nada he ganado con
mi traducción. Tampoco lo he hecho pensando en
mi honra; Dios, mi Señor, lo sabe muy bien. Lo he
hecho como un servicio a los queridos cristianos y
para honor de uno que sentado desde las alturas me
colma de tantos bienes a cada instante, que hubiera
traducido mil veces con la misma diligencia, no
habría ganado con ello ni una hora de vida ni la
salud de uno solo de mis ojos. Tcxlo lo que soy y
tcxlo lo que tengo es obra de su gracia y misericordia. En efecto, tcxlo es mérito de su preciosa sangre
y de su sudor amargo; pues todo debe servir a su
gloria, con alegría y de corazón. Que sigan con sus
calumnias los sudistas y burros papistas con tal
que reciba los elogios de los auténticos cristianos
junto con Cristo su Señor. Yo me doy por muy bien
pagado con un solo cristiano que me reconozca
como un fiel trabajador. No les pido nada a los
burros papistas; no son dignos de reconocer mi
trabajo; y en el fondo de mi corazón sufriría si ellos
me alabaran. Sus calumnias son mi mayor gloria y
honor. Yo quiero ser doctor, un mcxlelo de doctor;
y sin embargo ellos no estarán dispuestos a aceptarme con ese nombre hasta el día del juicio. Lo sé
con exactitud.

del texto. Al contrario, tanto mis colaboradores
como yo hemos tenido un gran cuidado en ello; de
tal manera me he mantenido apegado a la letra y quizás haya sucedido eso precisamente en algún
pasaje-que no he pcxlido apartarme del texto con
una traducción suficientemente libre. Por ejemplo
en Juan 6, 27, donde Cristo dice: "a él Dios Padre
lo ha sellado" &lt;Diesen hat Gott der Vater versiegelt&gt;; hubiera estado mejor dicho en alemán de
esta otra manera: Diesen hat Gott der Vater
gezeignet &lt;"a él, lo ha señalado Dios Padre"&gt;; o
bien: Diesen meint Got del Vater &lt;''a él se refiere
Dios Padre"&gt;. Empero, yo he preferido transgredir el alemán antes que apartarme del texto. ¡No,
si traducir no es un arte que cualquiera pueda
practicar como creen esos benditos imbéciles!
Hay que tener un corazón recto, piadoso, fiel,
diligente, temeroso de Dios, cristiano, docto, experimentado y avezado. Por eso creo que ningún
seudocristiano y ningún sectario puede traducir
con fidelidad. Eso se puede ver claramente en la
traducción de los libros proféticos aparecida en
Worms: hecha verdaderamente con mucho cuidado, es análoga y se ha acercado mucho a mi
traducción; pero hubo judíos de por medio que no
estaban dispuestos a rendir homenaje a Cristo. Por
lo demás, en cuanto a saber y diligencia no le ha
faltado nada a esa traducción. Eso por lo que se
refiere a traducir y al genio o manera peculiar que
cada lengua tiene de decir las cosas?'

encadené al genio de las lenguas; lo requerían y
exigían con fuerza tanto el texto como el pensamiento del mismo San Pablo. Allí se trata en
efecto del pasaje más importante de la doctrina
cristiana; la doctrina, en efecto, de que somos
justificados por la fe en Cristo sin ninguna obra de
la ley. De esta forma distingue él de manera tan
plena lo que son las obras, que llega hasta a decir
que las obras de la ley-¡ y eso que se trata de la
ley y palabra de Dios!- no ayudan para la justificación. Pone como ejemplo el caso de Abraham
que de tal manera fue justificado absolutamente
sin el concurso de las obras de la ley, ni siquiera
la circuncisión, que aunque la más excelsa de sus
obras --entonces nueva pero que luego Dios
mismo pediría colocándola por encima de tcxlas
las demás leyes y obras-, nada contribuyó a su
justificación. Antes bien, sin la circuncisión y sin
ninguna de las obras de la ley, Abraham fue
justificado por la fe. De manera que San Pablo
puede decir en Rom 4,2: "si Abraham fue justificado por sus obras, tiene de qué jactarse. Sí, pero
ante Dios no hubo tal". Si de manera tan absoluta
se ,xcluyen tcxla clase de obras, quiere decir que
sólo la fe justifica. Y quienquiera hablar claramente y con palabras escuetas de esa exclusión de
las obras, tiene que decir: "es sólo &lt;allein&gt; la fe y
no las obras la que nos hace justos". A eso conducen tanto el asunto en sí mismo como las
exigencias propias del alemán.

Por otro lado, desde luego he tenido buen
cuidado de no alejarme arbitrariamente de la letra

Sin embargo, cuando yo puse la palabra
allein en Rom 3,28, no me atuve sólo, ni me

Está bien, dicen los papistas, pero eso suena
escandaloso, y la gente podría desprender de ello

XVIII

XIX

que no tiene necesidad de hacer obras buenas.
Amigo mío, ¿qué decir a esto? ¿No es, desde luego, mucho más escandaloso que el mismo San Pablo no diga "la fe sola" sino que de una manera mucho más burda se desboque y descubra el fondo del
barril cuando dice "sin las obras de la ley" -por
ejemplo en Gal 2,16 en donde dice "no por las
obras de la ley"- y en expresiones parecidas de
otros pasajes. Pues la expresión "la fe sola" podría
todavía explicarse de alguna manera; pero la expresión "sin las obras de la ley" es tan burda, escandalosa y vergonzosa que no se puede componer con
ninguna explicación. Con cuánta mayor razón podría la gente desprender de aquí que no tiene por
qué hacer obras buenas cuando oyen que se les
predica con las tan áridas recién mencionadas palabras sobre las obras: "nin-gunas obras", "sin
obras", "no mediante las obras", ¿cómo va a ser
escandaloso que se predique "la sola fe"?
Y qué hay más escandaloso que el que San
Pablo repruebe no las simples obras ordinarias
sino las obras mismas de la ley. De ello podría muy
bien escandalizarse alguien y decir: con ello la ley
queda condenada y maldita ante Dios, por consiguiente no queda sino hacer el mal con vehemencia como decían aquellos de quienes se habla en
Rom 3,8: "hagamos el mal para que resulte el
bien", y como ha empezado a hacer en nuestros
días un faccioso. ¿Habrá acaso que negar, a causa
del escándalo, las palabras de San Pablo, o bien no
hablar de la fe, en lo sucesivo, espontánea y
libremente?

�,,
1

..,'
1

Amigo mío, ni San Pablo ni nosotros queremos ese escándalo. Por eso, enseñamos tan directamente contra las obras y estimulamos sólo a
creer, a tal grado, que la gente se disgusta, se
escandaliza y desmaya. Ellos deben aprender y
estar concientes de que no son justificados por sus
buenas obras, ¡sino pueden serjustificados por las
obras buenas de la ley, mucho menos pueden ser
justificados por las obras malas, al margen de la
ley! La conclusión final-" si las obras buenas no
ayudan, deben hacerlo, en consecuencia, las obras
malas"- es, por tanto, falsa. Es tan poco refinada
como la inferencia: "el sol no puede ayudar a que
un ciego vea, por consiguiente la noche y las
tinieblas pueden ayudar a ver".

¿ Qué es, pues, lo que causa tanto alboroto y
tanta rabia? ¿Cuál es la herejía y cuál la causa de
tanta desazón, cuando la cuestión de fondo está
tan clara y demuestra que sólo la fe, sin ninguna
otra obra, puede aferrar la muerte y resurección de
Cristo, y que, precisamente, esa muerte y esa
resurección son nuestra vida y nuestra justificación? Si, pues, es ya tan evidente de por sí que sólo
la fe nos otorga esa vida y esa justificación, las
aferra y nos las da, por qué entonces no hablar
también de ello en esos términos? No es ninguna
herejía el que sólo la fe sea capaz de aferrar a
Cristo y darnos la vida. Sería herejía, sin embargo,
si alguien lo dijera o hablara en ese sentido. ¿No
son necios, idiotas y dementes? Se reconoce que
una realidad es en sí misma correcta y recriminan
como incorrecto el decirlo. Una misma cosa sería,
por tanto, correcta e incorrecta al mismo tiempo.

1

Me maravilla, sin embargo, tanta resistencia
en cosas tan evidentes. O díganme si la muerte y
resurección de Cristo es obra nuestra, algo que
nosotros hacemos o dejamos de hacer. Está claro
que ni es obra nuestra ni es obra de alguna ley.
Ahora bien, es la muerte y resurección de Cristo la
que nos libera de los pecados y nos hace justos,
como dice Pablo (Rom 4,25) "murió por nuestros
pecados y resucitó para nuestra justificación".
Más aún, díganme, ¿cuál es la obra por la que nos
apropiamos la muerte y resurección de Cristo y
asimos a ellas? No puede ser, ciertamente, una
obra superficial: sólo puede ser la fe imperecedera
que brota del corazón. Ella sola, totalmente sola y
sin el concurso de ninguna otra obra se apropia esa
muerte y esa resurección, cuando se predican por
medio del evangelio.

Por lo demás, no soy ni el único ni el primero
que dice que sólo la fe justifica. Lo han dicho antes
que yo Ambrosio, Agustín y muchos otros. Y
cualquiera que lea y entienda a San Pablo no
puede hablar de otra manera. Sus palabras son
demasiado claras y no dejan ninguna, absolutamente ninguna obra en pie. Ahora bien, si no
queda ninguna obra en pie, entonces tiene que ser
sólo la fe. ¡Oh, qué finísima, altamente renovadora y honestísima doctrina sería aquella en que la
gente aprendiera que al mismo tiempo que con la
fe era posible alcanzar la justificación también por
las obras! Ello equivaldría a decir que no ha sido
sólo la muerte de Cristo la que nos ha remitido los
XX

pecados sino que nuestras obras tuvieron también
algo de parte en ello. ¡Chula manera de honrar la
muerte de Cristo, si aceptáramos que nuestras
obras le han ayudado y son capaces de producir los
mismos efectos que la muerte de Cristo convirtiéndonos en igual de buenos y fuertes que él!
Es el diablo que no ceja en su afán de ultrajar la
sangre de Cristo.

ción. (...)21 Basta por esta vez; ya se ha dicho
suficiente sobre la pregunta.22 En otra ocasión
diremos más sobre el tema.
Reciban con benevolencia este mi largo
escrito. Cristo nuestro señor esté con todos ustedes. ¡Amén!
Desde el "desierto", el 8 de septiembre de 1530

Por tanto, el fundamento de la realidad en sí
misma exige que se diga: "sólo la fe justifica"; lo
exige también el genio propio de nuestra lengua
alemana, que enseña a expresarlo de esa manera.
Tengo, además, el ejemplo de los santos padres y
la experiencia de la gente que me mueven a ello;
no sea que por quedarnos colgando de las obras,
perdamos la fe y perdamos a Cristo, especialmente
en estos tiempos cuya costumbre por las obras es
vieja y muy difícil, por ende, de desarraigar. Así,
pues, no sólo es correcto sino que es altamente
necesario que se diga con toda claridad y sin
reticencias que "la justificación viene por la fe
independientemente de las obras". Me puede ahora
no haber puesto las palabras alle &lt;"todas"&gt; y aller
&lt;"de toda"&gt; de esta manera: ohne alle Werke aller
Gesetze &lt;"sin ninguna de las obras de la ley
toda"&gt;con la que se habría dicho todo de una
manera plena y redonda. Por eso hay que dejar mi
Nuevo Testamento tal como está. Aunque los
papistas se pongan furiosos hasta la locura, no me
harán quitar nada. Y basta ya del asunto. Lo que
queda por decir quiero decirlo, si Dios me lo
permite, en un pequeño libro sobre la justificaXXI

- Martín Lutero, su buen amigo.
Al honorable y distinguido N., mi benevolente
señor y amigo.
Notas
l.

El nombre del destinatario de la carta es Wemeslaus Link.

2.
Es unafónnula muy común en las epístolas paulinas. Véase,
por ejemplo, 1 Cor 1,3: 2 Cor 1,2: Gal 1,3, etc.
3.

En verso 28.

4.
Como el interés por traducir este texto de Lutero proviene
exclusivamente por su gran importancia para el problema de la
traducción, y no por razones teológicas, omitimos la respuesta a la
segunda de las dos preguntas planteadas. Por lo demás la respuesta
a la segunda pregunta ocupa muy poco espacio en la Sendbrief,
muestra del escaso interés que tiene en la mente misma de Lutero.

5. . • El original dice: sus "iah, iah".
6.
La expresión, como es evidente, corresponde a la Vulgata.
Es raro que Lutero ponga un ejemplo tomado de la versión latina
puesto que una de las singularidades de su Nuevo Testamento, en
contraste con otras versiones de la Biblia que circulaban en la
Alemania de su tiempo, es que se trataba de una traducción hecha
a partir del texto original griego.

�miootauro encapuchado de Wittenberg") en que el humanista
7.
Se refiere, según veíamos, a Jerónimo Emser, llamado
también por Lutero el "cabróndel.eipsig" (AndenBockzuLeipzig,
se llamaba un opúsculo del Reformador a él destinado).
8.
Estamos en 1530 y, como dijimos, Emser había muerto tres
años antes, en 1527.
9.
Como es evidente por lo ya dicho, "el príncipe de ese
territorio" es nada menos que Jorge de Sajonia.
1O. Este vocablo es una referencia al célebre texto de la Carta a
los Filipenses, 1, 12-28

1

,,

11. Se trata, desde luego, de una cita del poeta latino Juvenal
(60-140) Sátiras, II, 6, 223. Es una evidente alusión burlesca a las
fórmulas habituales en las definiciones y en los juramentos según
el ritual de la Iglesia Católica. La fórmula del juramento antirnodernístico, por ejemplo, aún usa esta fórmula conclusoria: sic
spondeo, sic voveo, sic iuro, sicme Deusadiuvet et haec sancta Dei
evangelia. Véase, por ejemplo, los tipos de juramentos Pontifica/e
Romanum, Mechliniae, 1845, pp. 84-86.
12. Toda esta diatriba autobiográfica está basada en el capítulo
11 de la Segunda Carta a los Corintios considerada por los críticos
como un texto resultante de varios escritos de distinta proveniencia. Nuestro capítulo XI forma parte del bloque 10-13 y la forma
literaria asume las aparencias de una competencia cuyas estructuras dominantes son de 2 tipos. De igualdad: "¿son, hacen o tienen
ellos tal cosa? También yo". Y de superioridad: "¿son, hacen o
tienen ellos tal cosa? Yo más que ellos"; o bien, "yo sí, ellos no".
13. Se trata de Johann Faber (1470-1530) cuyo apellido Faber
significa ''herrero" que en alemán se dice Schmied, en italiano
Fabro. Es el típico Schmidt de los apellidos anglosajones. Fabro,
priordelconventodominicodeAugsburgoyerasmistahacia1520,
es autor de un celebérrimo escrito, aparecido en Colonia en
diciembre de 151 O, cuyo útulo era Consilium cuiusdam ex animo
cupientis esse consullum et Romani Pontificis dignilati et christianae religionis tranquilitati, atribuido frecuentemente a Erasmo.
El 22 de enero de 1521 lo encontramos en Worms, en la célebre
dieta celebrada allí, predicando en alemán en las exequias de
Guillermo de Croy. Sobre las relaciones de Fabro con Lutero basta
citar \Dla carta de Lutero a Federico de Sajonia, fechada el 29 de
mayo de 1523, en la que le dice que no puede dejar de escribir

insultos contra sus adversarios-&lt;:omo lehabía pedido elpríncipepuesto que le siguen atacando "especialmente Juan Faber, vicario
del obispo de Constanza, que ha escrito un grueso libro latino
contra mí, en alemán( ...) con muchos vituperios no sólo de mi
nombre cristiano sino del santo evangelio, me será muy difícil
soportar tales blasfemias( ...) En Villoslada, Op. Cit., tomo II, p.
163.
14. Su nombre es Juan Codeo (1479-1552). Su apellido en
alemán era Dobeneck, en latín Cochleus que significa "cuchara";
de allí la burla que hace Lutero. Este Cochleus fue también IDl
paladín del catolicismo y adversario especial de Lutero. Hacia
fines de 1522, por ejemplo, salió a luz un libro de Cocleo contra
Lutero titulado De gratia sacramentorum en el que, entre otras
cosas, acusa a Lutero de no haber aceptado una disputa sobre las
tesis de Winenberg. A Lutero le llegó el libro de Frankfurt en el
Meno por conducto del gramático Guillermo Nesen. El Reformador responde con un librito titulado Adversus armatum virum
Coldeum que empieza parodiando el inicio de la Eneida de
Virgilio:

Arma virumgue cano, Trojae qui primus ab oris Jtaliam,
/ato profuqus, Laviniaque venit Litora. Multum ille et terris
jactatus et alto.

mu o b/oss, en vez de allein en las funciones señaladas por Lutero.

canta, con no menor delicadeza. "a los monstruos y al buey

que, primero entre todos, prófugo de las riberas del septentrón
empuerca las tierras teutonas [...] ".
En 1534 encontramos de nueva cuenta a Cocleo en

20. Aquí termina la primera parte de la respuesta de Lutero a la
primera de las dos preguntas que ocasionan el escrito: las consideraciones hasta aquí son de índole lingüística. A partir de aquí, en
cambio, empiezan las consideraciones de carácter teológico.

fuerte pugna con Lutero. Un año antes, el Reformador había
publicado su escrito contra "la misa rinconera y la consagración sacerdotal". Impreso en Leipzig en 1534, Cocleo, en
efecto, da a luz lDl libro que titula Van der heiligen Mess und
Priestuweihe. Diez años más tarde, en plenos preparativos del
Concilio deTrento, apenas un año antes de lamuerte de Lutero,
tiene lugar el último encuentro entre ambos a raíz de que, en
mm.o de 1545, el Reformador publicó un libro lleno de
insultos y burlas contra el papado que tituló Wider das Bapshlm ZM Rom vom Teufel gestift (Contra el papado de Roma,
fundado por el diablo).

21. Aquí empieza la respuesta a la segunda pregunta que ocasionó el escrito: "¿ interceden pornosotros los santos fallecidos?"
La respuesta es mucho más breve y de mucha menor importancia,
en el conjunto del documento, que la primera: en español apenas
ocupa dos páginas y media. Toda la cuestión gira en torno al culto
a los santos abolido, como se sabe, por el protestantismo. Es una
consecuencia lógica del postulado de la justificación por la sola fe,
punto central en la argumentación de la primera pregunta. Véase lo
dicho en la nota 4.
22.

15.

El texto en la edición de la Siebenstern Taschenbuch
Verlag ha omitido un par de renglones cuyo contenido es el
siguiente: "a pesar de que en el capítulo 3 de Romanos no
aparezca' sola y quiero tener a mi disposición ambos vocablos,
'sola' y 'solum."
16.

Se trata de Felipe Melanchthon (1497-1560) uno de los

brazos derechos de Lutero desde sus días de la Universidad de
("Canto a las armas y al hombre que, prófugo del destino,
desde playas troyanas llegó a Italia, el primero, por las costas de
Lavinia, fuertemente acosado tanto por fuerzas terrestres como por
las fuerzas de altamar")
El texto de Lutero empezaba precisamente así:
Arma virumque cano, Mogani qui nuper aboris I..eucoream
fato stolidus, Saxonaque venit litora, multum ille y furiis
vexatus et oestro...
("Canto a las armas y al hombre que, apendejado por el
destino, acaba de llegar de las riberas del Meno a Wittenberg, a los
litorales Sajonia, fuertemente acosado tanto por las furias como
por los tábanos ...")
La respuesta de Codeo no se hizo esperar. En efecto,
escribió, parodiando también a Virgilio, un panfleto titulado
Adversus cucullatum Minotaurum wittenbergensem ("contra el

XXII

Wittenberg cuya transformación académica liderea Melanch-

thon ya en 1518. La reforma universitaria de Melanchthon
retrata bien los intereses de este humanista: introduce en la
wliversidad los cursos de griego y hebreo y propugna \Dl
humanismo bíblico. En todo caso, la reforma definitiva de esa
wliversidad tuvo lugar en 1533 y se atuvo a los Estatutos de
Melanchthon que prescribían, entre otras cosas, la supresión
total del escolasticismo y la introducción de una teología
puramente bíblica.
17. Su nombre era Mateo Goldhahn, más conocido por la
latinización de su apellido, Aurogallus, "gallo de oro" (14901543); fue, como Melanchthon, hebraísta de la Universidad de
Wittenberg.
18.

El texto original dice die Meinung des Textes.

19.

En el alemán contemporáneoseusamásfrecuentemente

XXIII

Se refiere, desde luego, a la segunda de las dos preguntas.

�CARTA DE LUTERO
texto alemán

Anden ehrbaren und weisen N.,
meinen wohlwollenden Herm und Freund.
Gnade und Friede in Christus!

1

1

Ehrbarer, weiser, lieber Herr und Freund!
Ich habe Euer Schreiben mit den zwei Problemen oder
Fragen empfangen, in dem 1hr Auskunft von mir begehrt
über zweierlei: Erstens, warum ich im Brief an die Romer
im dritten Kapitl (V.28) die Worte von S. Paulus: »Arbitramur hominem iustificari ex fide absque operibus« so verdeutscht habe: »Wir halten dafür, daBder Mensch gerecht
werde ohne des Gesetzes Werice, allein durch den Glauben.«
1hr berichtet dazu, wie die Papisten sich über die MaBen
unnl&gt;ting ereifem, weil im Paulustext das Wort sola, »allein«, nicht dasteht; ein solcher Zusatz von mir sei nicht zu
dulden in Goues Worten usw. Die zweite Frage lautet, ob
auch die verstorbenen Heiligen für uns bitten, weil wir
lesen, daB jadieEngel fur uns bitten usw. Aufdie ersteFrage
mogt 1hr, wenn 1hr Lust habt, Euren Papisten in meinem
Namen folgendermaBen antworten.
Erstens, wenn ich, DolktorLuther, Witteerwarten konnen,
daB die Papisten alle miteinander so geschickt wliren, daB
sie auch nur ein Kapitel in der Schrift richtig und gut
verdeutschen konnten, so hatte ich fürwahr mich so demütig
finden lassen und sie um Hilfe und Beistand bei der Verdeutschung des Neuen Testaments gebeten.
Aber weil ich gewuBt habe und es noch vor Augen sehe,
dsB keiner von ihnen recht weiB, wie man dolmetschen oder
deutsch reden soll, so hab ich sie und mich solcher Mühe
überhoben. Das merkt man aber wohl, daB sie [selber] von
meinem Dolmetschen und Deutsch [erst] deutsch reden und
schreiben lemen; so stehlen sie mir meine Sprache, von der
sie vorher wenig gewuBt haben, danken mir abernicht dafür,
sondem gebrauchen sie viel lieber wider mich. Aber ich
gonne es ihnen sehr; denn es tul mir doch recht wohl, daB ich
auch meine undankbaren Schüler, zudem meine Feinte,
reden gelehrt habe.

Zweitens mogt 1hr [den Papisten] sagen, daB ich du
Neue Testament nach meinem besten Vermogen und nacb
meinem Gewissen verdeutscht habe. Ich habe damit niemand gezwungen, daB er's lese, sondem es freigestelll,
und hab's nur denen zuliebe getan, die es [selber] nicht
besser machen konnen. Niemandem ist's verboten, ein
besseres zu machen. Wer's nicht lesen will, der lasse es
liegen; ich bitte und beehre niemand darum. Es ist mein
Testament und meine Verdolmetschung, und es soll mein
bleiben und sein. Hab ich darin etwa Fehler gemacht (docb
ist mir nichts bewuBt, und ich wollte gewiB ungem einen
Buchstaben leichtfertig unrichtig verdolmetschen), so will
ich doch die Papisten nicht als Richter darüber dulden; denn
sie haben zur Zeit noch zu lange Ohren dazu, und ihr »iah,
iah« ist zu schwach, mein Übersetzen zu beurteilen. Icb
weill wohl, aber sie wissen's weniger als des Müllers Tier,
was an Konnen, FleiB, Vemunft und Verstand zu einem
guten Dolmetscher gehort; denn sie haben's [noch gar]
nicht versucht.
Es heiBt: »Weram Wegbaut, der hat vieleMeister.« So
geht mir's auch. Leute, die noch nie haben richtig reden,
geschweige denn dolmetschen konnen, die sind allzumal
meine Meister, und ich muB ihrer aller Lehrjunge sein. Und
wenn ich sie hlitte fragen müssen, wie man die ersten zwei
Worte von Matthaw (I,I): »Liber generationis« verdeutschell
salle, so hatte von ihnen keiner »gack« dazu zu sagen
gewuBtn. Und die beurteilen mir nun das ganze Werk, die
feinen Gesellen! So ging es auch dem S. Hieronymus, alset
die Bibel verdolmetschte; da war alle Welt sein Meister. Er
allein war der Nichtskonner, und es kritisierten dem guten
Mann sein Werk Leute, die ihm nicht gut genug gewesen
wliren, daB sie ihm hallen die Schuhe putzen sallen. Darum
gehort groBe Standhaftigkeit dazu, wenn jemand in offent·
Iichem Interesse etwas Gutes tun will. Denn die Welt will
Meister Klügling bleiben und muB immer das RoB am
Schwanz aufzaumen,alles meistem und [dabei doch] selber
nichts konnen. Das ist ihre Art, von der sie nicht lassen kann.
lch wollte ja geme den Papisten sehcn, der sich her·

XXIV

vortllte und etwa einen Brief von S. Paulus oder einen Propheten verdeutschte, sofem er des Luthers Deutsch und
Dolmetschen nicht dazu gebrauchte! Da würde man ein
feines, schones, ll&gt;bliches Deutsch oder Dolmetschen zu
sehen bekommen! Denn wir haben ja den Sudler zu Dresden gesehen, der mein Neues Testament geschulmeistert
hat (ich will seinen Namen in meinen Büchem nicht mehr
nennen, er hat ja nun seinen Richter [gefunden] und ist auch
ohnedies wohlbekannt). Der muBte zugeben, daB mein
Deutsch süB und gut sei, und sah wohl, daB e's nicht besser
machen konnte, und wollte es doch zuschanden machen
fuhr drauf los und nahm mein Neues Testament vor: fast'
Wort für Wort, wie ich 's gemadrt habe! Meine Vorrede und
F.rlliuterung und meinen Namen lieB er weg, schrieb dafür
seinen Namen, seine Vorrede und Erlauterung, und verkaufte
so mein Neues Testament unter seinem Narnen. Ei, liebe
Kinder, wie tat mir das so wehe, als sein Landesfürst in
einer greulichen Vorrede es verdammte und verbot, des
Luthers Neues Testament zu lesen, zugleichjedoch gebot,
des Sudlers Neues Testament zu tesen, das doch eben
duselbe ist, das der Luther gemacht hat! Und daB nicht
jemand hier denke, ich lüge: Nimm dir beide Testamente
vor,das des Luthers und das des Sudlers, und halte sie gegen
einander, so wirst du sehen, wer in allen beiden der Dolmetscher ist Denn was er an wenigen Stellen geflickt und
geandert hat- wiewohl mirnichtalles gefilllt -so kann ich 's
ja wohl gelten lassen und schadet mir nicht besonders,
soweit es den Text betrifft Darum habe ich auch nie
dagegen schreiben wollen, sondem habe lachen müssen
ilber die groBe Weisheit, daB man mein Neues Testament so
greulich gelastert, verdammt und verboten hat, solang es
unter meinem Namen ausgegangen ist, aber es dennoch hat
lesen müssen, seitdem es unter eines anderen Namen
a~gegangen ist Freilich, was das für eine Tugend ist,
emem andero sein Buch lastem und schlinden, darnach es
stehlen und gleichwohl unter eige- nem Namen ausgehen
lassen und so durch die verllisterte Arbeit eines anderen für
sich selbst Lob und Ehre suchen, daruber IaB ich jeden
sel~r richten. Mir ist's indes genug, und ich bin froh, daB
meme Arbeit (wie auch S. Paulus rühmt) auch durch meine

Feinde gefürdert und des Luthers Buch ohne Luthers Namen
- unter seiner Feinde Namen- gelesen werden muB. Wie
konnte ich mich besser rachen?
Um aber wieder zur Sache zu kommen: Wenn Euer Papist
sich gar unnotig ereifem will wegen des Wortes sola, »allein«, so sagt ihm flugs so: Doktor Martin Luther will's so
haben und spricht, Papist und Esel sei ein und dasselbe. »Sic
volo, sic iubeo, sit pro ratione voluntas. Denn wir wollen
nicht der Papisten Schüler oder Lehrjungen sein, sondem
ihre Meister und Richter, wollen auch einmal stolzieren und
prahlen vor den Esenlskopfen. Und wie Paulus wider seine
tallen Heiligen sich rühmt, so will ich mich auch wider diese
meine Esel rühmen. Sie sind Doktoren? Ich auch. Sie sind
gelehrt? Ich auch. Sie sind Prediger? Ich auch. Sie sind
Theologen? lch auch. Sie sind Disputatoren? Ich auch. Sie
sind Philosophen? lch auch. Sie sind Dialektiker? Ich auch.
Sie sind Dozenten? Ich auch. Sie schreiben Bücher? Ich
auch.
Und ich will [mich] weiter rühmen: Ich kann Psalmen
und Propheten auslegen. Das konnen sie nichL Ich kann
dolmetschen. Das konnen sie nicht. Ich kann die Heilige
Schrift lesen. Das konnen sie nicht. Ich kann beten. Das
konnen sie richt. Und um herunterzusteigen: Ich verstehe
ihre eigene Dialektik und Philosophie besser als sie selbst
alle miteinander. Und ich weiB auBerdem gcwiB, daB keiner
von ihnen seinen Aristotcles versteht. Und ist einer unter
ihnen allen, der nur ein Vorwort oder ein Kapitel im Aristoteles recht versteht, so will ich mich prcllen lassen. Ich
sage damit nicht zuviel; denn ich bin in ali ihrer Wissenschaft ezogen und erfahren von Jugend auf und weiB ich's
alles weiB und kann, was sie Konnen. Dennoch behandeln
mich dieheillosen Leute, als sei ich ein Neuling in ihrer Wissenschafr, der gerade erst heute morgen angekommen ist
und noch nie weder gesehen noch gehfüt hat, was sie lehren
oder konnen. So groBartig stolzieren sie einher mit ihrer
Wissenschaft und lehren mich, was ich mir vor zwanzig
Jahren anden Schuhsohlen abgelaufen habe, daB ich auf ali
ihr Plarren unt Schreien auch mitjcner Dime singen muB:

XXV

�"lch hab's vor sieben Jahr'n gewu8t, da6 Hufnagel Eisen
sind"
Das sei die Antwort aufEure erste Frage. Ich bitte Euch,
1hr wollet solchen Eseln ja nicht anders oder mehr auf ihr
unnützes GepHlrr vom Wort sola, »allein«, antworten als
soviel: Luther will' s so haben und spricht, er sei ein Doktor
über alle Doktoren im ganzen Papsttum. Dabei soll 'sbleiben.
Ich will sie künftig einfach verachten und verachtet haben,
solange sie solche Leute (ich wollte sagen: Esel) sind. Denn
es sind solch unverschamte Tropfe unter ihnen, dieauch ihre
eigene, der Sophisten, Wissenschaft nie gelemt haben, wie
Doktor Schmied und Doktor Rotzloffel und ihresgleichen.
Dennoch greifen sie mich an in dieser Sache, die nicht allein
über die Sophisterei, sondem auch, wie S. Paulus sagt, über
aller Welt Weisheit und Vemunft gehl Fürwahr, es braucht
ein Esel nicht viel zu singen; man kennt ihn auch so schon
an den Obren.
1

1

Euch aber und den Unseren will ich sagen, warum ich
das Wort sola, »allein«, habe gebrauchen wollen ... Ich habe
mich beim dolmetschen beflissen, da8 ich ein reines und
klares Deutsch geben mOchte. Es ist uns gar oft begegnet,
da8 wir vierzehn Tage, drei, ja vier Wochen lang ein
einziges Wort gesucht und erfragt haben, und haben' s doch
bisweilen nicht gefunden. Im Buche Hiob hatten wir,
Magister Philippus, Aurogallus und ich, solche Arbeit, da8
wir in vier Tagen bisweilen kaum drei Zeilen fertigbringen
konnten. Mein Lieber, nun, da es verdeutscht und fertig ist,
kann's ein jeder lesen und kritisieren. Es laufl einer jetzt mit
den Augen über drei, vier Blliuer hin und sto8t nicht ein
einziges Mal an, wird aber nich gewahr, welche Wacken
und Klotze da gelegen sind, wo er jetzt drüber hingeht wie
über ein gehobeltes Brett, und wo wir habenschwitzen und
uns iingstigen müssen, bevor wir solche Wacken und Klotze
aus dem Wege raumten, damit man so fein dahergehen
konnte. Es ist gut pflügen, wenn der Adcker gereinigt ist;
aber den Wald mit den Wurzelstt5cken roden und den Acker
herrichte, da will niemand dran. Es ist bei der Welt kein
Dank zu verdienen. Kann doch Gott selber mit der Sonne,ja

mit Himmel und Erde, und [sogar] mit seines eigenen
Sohnes Tod keinen Dank verdienen. Sie sei Welt in des
Teufels Namen und bleibe es, weil sie' s ja nicht anders will.

fragen und ihnen auf das Maul sehen, wie sie reden, und
darnach dolmetschen. Dann verstehen sie es und merken,
da8 man deutsch mit ihnen redet.

So habe ich hier (Rom 3,28) sehr wohl gewu8t, da8 im
lateinischen und griechischen Text das Wort »allein« nicht
dasteht; es hatten mich das die Papisten nicht zu lehren
brauchen. Wahr ist's: diese vier Buchstaben sola stehen
nicht drin, Buchstaben, welche die Eselskopfe ansehen wie
die Kuh ein neues Tor. Sie sehen aber nicht, da8 trotzdem
die Meinung des Textes dahin geht Wenn man's klar,
kraftig und voll verdeutschen will so geh6rt es hinein; denn
ich habe deutsch und nicht lateinisch oder griechisch reden
wollen, da ich deutsch zu reden beim Dolmetschen mir vorgenommen halle. Das ist aber die Eigenart unsrer deutschen
Sprache: wenn in ihr von zwei Dingen die Rede ist, von
denen man das eine beiaht und das andere verneint, so
gebraucht man das Wort »allein« neben dem Wort »nichtr«
oder »kein«. Zum Beispiel wenn man sagt "Der Bauer
bringt allein Kom und kein Geld." - "Nein, ich habe
whrlich jetzt nicht Geld, sondem allein Kom."-"Ich habe
allein gegssen und noch nicht getrunken." -"Hast du allein
geschrieben und es noch nicht durchglesen?" Und dergleichen [gibtes] unzahligeAusdrucksweisen im taglichen Gebrauch.

So z. B. wenn Christus spricht (Matth 12,34): »Ex abundantia cordis os loquitur«, -wenn ich da den Eseln folgen
soll, werden die mir die Buchstaben vorlegen und so dolmetschen: "Aus dem Überflu6 des Herzens redetden Mund."
Sage mir: ist das dcutsch geredet? Welcher Deutsche versteht das? Was ist denn das für eine Sache: "ÜberfluB des
Herzens"? Das kann kein Deutsecher sagen, au8erer wollte
sagen, das hei8e, da8 einer ein allzu gro8es Herz habe oder
zu viel Herz habe, obwohl das auch noch nicht richtig ist
Denn"Überflu8desHerzens"istnichtdeutsch,sowenigals
das deutsch ist: "Überflu8 des Hauses", "ÜberfluB des
Kachelofens", "Überflu8 der Bank". Vielmehr so redet die
Mutter im Haus und der gemeine Mann: Wes das Herz voll
ist, des geht der Mund über." Das hei8t gut deutsch reden;
und darum habe ich mich bemüht, aber leider es nicht
überall erreicht und getroffen. Denn die lateinischen Buchstaben hindem einen über die Ma8en, recht gut deutsch zu
reden.

Obgleich die lateinische oder griechische Sprache es in
allen diesenRedensarten nicht tut, so tut' s doch diedeutsche
- und es ist ihre Eigenart -, da8 sie das Wort »allein«
hinzusetzt, damit das Wort »nicht« oder »kein« um so vollet
und deutlicher sei. Denn wenn ich auch vohl sagen kann:
"Der Bauem bringt Kom und kein Geld", so lautetdoch das
Wort "kein Geld" nicht so voll und deutlich, als wenn ich
sage: "Der Bauer bringt allein Kom und kein Geld." Hiet
verhilft das Wort »allein« dem Wort »kein« dazu, da6 es
eine voll kommene, deutsche, klare Rede wird. Denn mai
darfnicht die Buchstaben in der lateinischen Sprache fragen.
wie man deutsch reden soll- so machen's diese Esel-,
sondem man mu8 die Muuer im Hause, die Kinder auf der
Gasse, den gemeinen Mann auf dem Markte darüber beXXVI

So, wenn der Verrater Judas sagt nach Matthaus 26,8:
»Ut quid perditio haec?« und nach Markus 14,4: »Ut quid
perditio ista unguenti facta est? «, -folge ich da den Eseln
und Buchstabenfuch sarn, so mu8 ich das so verdeutschen:
"Warum ist diese Verlierung der Salbe geschehen?" Was ist
aber das für ein Deutsch? Welcher Deutsche redet so:
"Verlierung der Salbe ist geschehen"? Und wenn einer es
vielleicht auch versteht, so denkt er, die Salbe sei verloren
gegangen, und man müsse sie etwa wieder suchen (obwohl
esauch dann noch dunkel und unklar lautet). Wenn nun das
gules Deutsch ist, warum treten sie nicht hervor und machen
uns ein solch feines, hübsches, neues deutsches Testament
und lassen des Luthers Testament liegen? Ich meine wahrlich, da sollten sie ihr K0nnen anden Tag bringen. Nein, der
deutsche Mann sagt für »ut quid etc.« so: "Was soll doch
diese Vergeudung?" oder: "Was soll doch dieser Schaden?"
-"Nein, es ist schade um die Sale";-&lt;las ist dann gut

xxvn

deutsch. Da versteht man, da8 Magdalene mit der verschütteten Salbe verschwenderisch umgegangen sei und
habe etwas getan, was schade sei. Das war des judas Meinung; denn er gedachte, sie besser zu verwenden.
So ist's auch dort, wo der Engel die Maria grü8t und
spricht »Gegrü8et seist du, Maria voll Gnaden, der Herr sei
mit dir!« Nun ja, so ist's bisher einfach den lateinischen
Buchstaben nach ver- deutscht worden. Sage mir aber, ob es
so auch gut deutsch ist? Wo redet der deutsche Mann so:
"Du bist voll Gnaden"? Und welcher Deutsche versteht,
was damit gesagt ist "voll Gnaden" Er muB ja an ein Fa8
"voll" Bier denken oder an einen Beutel "voll" Geld. Darum
hab ich's verdeutscht: »Du Holdselige«; damit kann doch
ein Deutscher sich desto mehr andas herandenken, was der
Engel mitseinem Gru8e meint Aber da wollen die Papisten
über mich rasend werden, da6 ich den GruB des Engels
verderbt habe. Und doch habe ich darnit auch noch nicht das
beste Deutsch getrof- fen, und zwar hatte ich das beste
Deutsch hier nehmen und den Gru8 so verdeutschen sollen:
»Gott grü8e dich, du liebe Maria« (denn das will der Engel
sagen, und so würde er geredet haben, wenn er sie deutsch
hatte grü6en wollen); dann, glaube ich, hauen sie sich wohl
gar selber erhangt aus lauter Verehrung der lieben Maria,
weil ich den Gru8 so zunichte gemacht hatte.
Aber was frage ich damach, ob sie toben oder rasen. Ich
will 's ihnen nicht verwehren, da8 sie verdeutschen, was sie
wollen; ich will aber auch verdeutschen, nicht wie sie
wollen, sondem wie ich will. Wer's nicht haben will, der
lasse mir' s stehen und behalte seine schulmeistemde Kritik
für sich; denn ich will sie weder sehen noch horen. Sie
brauchen sich für mein Dolmetschen ja nicht zu verantworten
noch dafür Rechenschaft zu tun. Das horstdu doch wohl, ich
will sagen. "Du holdselige Maria", "du liebe Maria", und
lasse sie sagen: "Du voll-Gnaden-Maria". Wer deutsch
kann, der wei6 wohl, welch ein herzlich feines Wort das ist:
die liebe Maria, der liebe Gott, der liebe Kaiser, der liebe
Fürst, der liebe Mann, das liebe Kind. Und ich wei8 nicht,
ob man das Wort "lieb" auch so herzlich und erschopfend in

�der Lateinischen oder einer anderen Sprache ausdrücken
kann, daB es so ins Herz dringe und klinge durch alle Sinne,
wie es das in unserer Sprache tut

'

'

Denn ich glaube, S. Lukas als ein Meister der hebraischen und griechischen Sprache hat das hebrliischeWort, das
der Engel gebraucht, mit dem griechischen »kecharitomene« treffen und deutlich wiedergeben wollen. Unci ich
denke mir, der Engel Gabriel habe mut Maria geredet, wie
er mit Daniel redete, wnn er ihn »charnudoth« und »isch
chamudoth«, »vir desideriorum« nennt, das heiBt: »Du
lieber Daniel«. Denn das ist Gabriels Art zu reden, wie wir
im Buche Daniel sehen. Wenn ich nun den Buchstaben nach
entsprechend der Kunst dieser Esel des Engels Wort verdeutschen wollte, müBte ich so sagen: "Daniel, du Mano der
Begehrungen" oder: "Daniel, du Mano der Lüste". O,das
wlire ein schOnes Deutschl Ein Deutscher Mrte da wohl, da8
"Mann", "Lüst" oder "Beegehrungen" deutsche W6rter
sind (es sind zwar nicht ganz sauber übersetzte deutsche
W6rter; vielmehr wliren ''Lust" und "Begier" wohl besser).
Aber wenn sie so miteinander verbunden werden: "Du
Mano der Begehrungen", so weiB kein Deutscher, was
darnit gemeint ist; er denkt, daB Daniel vielleicht voll Mser
Lust stecke. Das hieBe dann fein gedolmetschtl Darum muB
ich hierdieBuchstaben fahren lassen und forschen, wieder
deutsche Mann das ausdrückt, was der hebrliische Mann mit
"isch chamudoth" meint Da finde ich, da8 der deutsche
Mano so spricht: "Du lieber Daniel", "du liebe Maria" oder
"du holdselige Maid", "du feine Jungfrau", "du zartes
Weib" u. dgl. Denn wer dolmetschen will, muB einen
groBen Vorrat von W6rtem haben, da8 er die wohl zur
Verfügung habe, falls eines nicht an allen Stellen passen
will.
Was soll ich überhaupt noch viel und lange vom Dolmetschen sagen? Sollte ich erklliren, was die Beweggründe
undErwagungen beiall meinen Worten warensomüBteich
wohl ein Jahr daran zu schreiben haben. Was füreine Kunst
und Arbeit das Dolmetschen ist, darin habe ich groBe
Erfahrung; darum will ich hierin keinen Papstesel oder

Maulesel (die ja noch keinen einzigen Versuch gemacht
haben) als Richter oder Tadler dulden. Wer meine
Übersetzung nicht mag, der lasse die Finger davon; der
Teufel danke dem, der sie nicht leiden kann oder sie schulmeistert, ohne da8 ich' s will und weiB. Soll's geschulmeistert werden, so will ich's schon selber tun Wo ich's nicht
selber tue, da lasse man mir mein Dolmetschen in Frieden
und mache jeder, was er will, für sich selber, und gehab sich
wohl.
Das kann ich mit gutem Gewissen bezeugen, da8 ich
meine Mchste Sorgfalt und allen FleiB [beim Übersetzen)
bewiesen und nie einen Hintergedanken debei gehabt habe.
Denn ich habe keinen Heller dafür genommen, keine n gesgesucht und keinen darnit gewonnen. Auch war ich dabei
nicht suf meine Ehre bedacht, das weiB Gott, mein Herr,
sondem hab's den lieben Christen zu Dienst getan und zu
Ehren einem, der droben sitzt, der mir jede Stunde so viel
Gutes tut, daB, wenn ich tausendmal so vid und so flei8ig
gedolmetscht hlitte, ich dennoch nicht eine Stunde zu leben
oder ein gesundes Auge zu haben verdient hatte. Es ist alles
seiner Gnade und Barmherzigkeit [Werk] was ich bin und
habe. Ja, es ist [das Verdienst] seines teuren Blutes und
sauren SchweiBes; darm soll' s auch (so Gott will) alles ihm
zur Ehre dienen; mit Freuden und von Herzen [meine ich's
so]. Uitern mich die Sudler und Papstesel, wohlan, so lobeo
mich dafür die rechtschaffenen Christen samt ihrem Herm
Christus. Und ich bin überreich beloknt, wenn mich nur ein
einziger Christ als einen treuen Arbeiter anerkennL Ich
frage nach Papsteseln nichts; sie sind nicht wert, daB sie
meine Arbeit anerkennen dürften; und es müBle mir im
Grunde meines Herzens leid sein, wenn sie mich lobten. lhr
Uistem ist hochster Ruhm und Ehre für mich. lch will doch
ein Doktor, ja sogar ein Ausbund von einem Doktor sein,
und de sollen mir diesen Namen nicht nehmen bis an dell
Jüngsten Tag. Das weiB ich gewiB.
Doch habe ich mich andrerseits nicht in allzu freier
Weise vom Buchstaben entfemt; vielmehr habe ich mil
gro8er Sorgfalt sarnt meinen Gehilfen darauf gesehen, da8

XXVIII

ich mich an den Buchstaben gehalten habe, wo es etwa an
einer Stelle eben daraufankommt, und bin nicht in so freier
Übersetzung davon abgegangen. Z.B. Joh 627, wo Christus
spricht: »Diesen hat Gottder Vater versiegelt« da wlire wohl
besser deutsch gewesen: "Diesen hat Gott der Vater
gezeid-net", oder: "Diesen meint Gott der Vater". Aber ich
habe lieber der deutschen Sprache Abbruch tun als von. dem
Wortlaut weichen wollen. Ach, es ist Dolmetschen ja nicht
jedermanns Kunst, wie die tollen Heiligen meinen. Es
gehOrt dazu ein rechtes, frommes, treues, fleiBiges, gottesfürchtiges, christliches, gelehrtes, erfahrenes, geübtes
Hen. Darum glaube ich, daB kein falscher Christ und kein
Rottengeist sorgfllltig dolmetschen kann. Das zeigt sich klar
an derdeutschen Übersetzung der Propheten, die zu Worms
erschienen isL Auf sie ist doch wahrlich gro8er FleiB
verwandt worden, und sie ist meinem Verdeutschen sehr
nahe gekommen. Aber es sind Juden dabei [im Spiel]
gewesen, die Christus nicht [als dem Sohne Gottesl zü
huldigen bereit waren, im übrigen hat' s dieser Übersetzung
an Konren und FleiB nicht gefehlt. - Das sei vom Dolmetschen und von der Eigenart der Sprachen gesagt.

Gott.« Wo man aber alle Werke so v6llig ausscheidet, da
muB ja der Sinn der sein, da8 allein der Glaube gerecht
macht Und wer deutlich und mit dürren Worten von
solcher Ausschaltung der Werke reden will, dermuB sagen:
"Allein der Glaube, und nicht die Werke machen uns
gerecht." Dazu zwingt die Sache selbst neben der Eigenart
der Sprachen.
Ja, sagen die Papisten, das lautet aber anst68ig, und die
Leute lerneo das so verstehen, da8 sie keine guten W erke zu
tun brauchen. Mein Lieber, was soll man dazu sagen? Ist's
nicht viel anst68iger, daB S. Paulus selber zwar nicht sagt,
"allein derGlaube", vielmehrnoch grober herausplatzt und
dem FaB den Boden aussWBt, indem er sagt: "ohne des
Gesetzes Werke", und Gal 2,16: "nicht durch des Gesetzes
Werke", und solihnlich an vielen anderen Stellen. Denn das
Wort "allein der glaube" k6nnte man noch zurechtdeuten;
aber das Wort "ohne des Gesetzes Werke" ist, so grob,
ansWBig, scWindlich da8 man mit keiner Deutung nachhelfen kann. Wie viel mehr k6nnten hieraus die Leute
lerneo, keine guten Werke zu tun, wenn sie mit so dürren,
gerade herausgesagten Worten von den Werken selbst
predigen Mren: »keine Werke! ohne Werke! nicht durch
Werke!« 1st nun das nicht ansWBig, daB man »ohne Werkel
keine Werlce! nicht durch Werkel« predigt, wie soll 's dann
anstoBig sein, wenn man dies »allein der Glaube« predigt?

Aber nun habe ich nicht nur der Eigenart der Sprachen
venraut und mich angeschlossen, als ich R6m 3,28 »allein«
hinzugesetzt habe; sondem der Text und die Meinung von
S. Paulus selbst fordem's und erzwingen's mit GewalL
Denn er behandelt ja dort das Hauptstück der christlichen
Lehre, ruimlich da8 wir durch den Glauben an Christus ohne
alle Werlce des Gesetzes gerecht werden. Da scheidet er alle
Werke so v61lig [vom Glauben], da8 er sogar spricht: Die
Werke des Gesetzes - und es ist doch Gottes Gesetz und
Wort! helfen nicht zur GerechtigkeiL Er stellt als Beispiel
Abraham hin: der sei so ganz ohne Werke gerecht geworden, da8 auch das hochste Werk, das damals neu von Gott
vor und über allen anderen Gesetzen und Werlcen geboten
WUrde, ruimlich die Beschneidung, ihm nicht zur Gerechtigkeit geholfen habe; vielmehr sei er ohne die Beschneidung und ohne alle Werke gerecht geworden durch den
Glau ben. So sagt Paulus in R6m 42: »Ist Abraham durch
die Werke gerecht, so hat er wohl Ruhm, aber nicht vor

Und was noch anstoBiger ist: S. Paulus verwirft nicht
einfache, gew6hnliche Werke, sondem die des Gesetzes
selbst Daran k6nnte wohl jemand noch mehr AnstoB nehmen
und sagen: das Gesetz sei darnit vor Gott verdarnmt und
verflucht, und man solle nur noch lauter Bi&gt;ses tun, wie die,
die nach Ri&gt;m 3,8 talen, [diePaulus so verstanden]: »Lasset
uns Bi&gt;ses tun, auf daB Gutes daraus komme«, wie auch ein
Rottengeistzu unsererZeit [zu predigen] anfing. Sollteman
um solcher AnstoBe willen die Worte von S. Paulus verleugnen odernicht vielmehr frisch und freí vom Glauben reden? Mein Lieber, S. Paulus und wir wollen gerade dies
Argemis haben. Wir lehren aus keinem anderen Grunde so
stracks wider die Werke und treiben allein zum Glauben, als
XXIX

�dazu, daB die Leute Árgemis nehmen, sich stoBen und
fallen. Sie sollen rulmlich lemen und wissen, daB sie durch
ihre guten Werke nicht gerecht werden, sondem allein durch
Christi Tod und Auferstehung. KOnnen sie nun durch gute
Werke des Gesetzes nicht gerecht werden, wie viel weniger
werden sie durch bOse Werke und ohne Gesetz gerecht
werden! Darum ist die Schlu8folgerung falsch: ''Out.e Werke
helfen nicht, darum helfen bOse Werke"; ebensowenig fein
wlire die Folgerung: "Die Sonne kann dem Blinden nicht
dazu verhelfen, daB er sebe, darum mu8 ihm die Nacht und
die Finstemis dazu verhelfen, daB er sehe".

1

1

.

'

Mich wundert aber, daB man sich in dieser offenkundigen Sache so strauben mag. Sag mir doch, Christi Tod und
Auferstehung unser Werk ist, das wir tun, oder nicht? Es ist
jedenfalls nicht unser Werk noch irgendeines Gesetzes
Werk. Nun macht uns doch allein Christi Tod und Auferstehen frei von Sünden und gerecht, wie Paulus sagt (R6m
4,25): »Er ist um unsrer Sünden willen gestorben und um
unsrer Gerechtigkeit willen auferstanden.« Weiter, sage
mir: Welches ist das Werk, mit dem wir Christi Tod und
Auferstehung erfassen und festhalten? Es kann ja kein
auBerliches Werk, sondem allein der ewige Glaube im
Herzen sein; der allein, ja ganz allein und ohne alle Werke
erfa8t diesen Tod und dies Auferstehen, wo es durchs
Evangelium gepredigt wird.

Sache als unrichtig. Ein und dasselbe soll also zugleich
richtig und unrichtig sein !
Auch bin ich nicht der einzige noch der erste, der sagt.
allein der Glaube mache gerecht Es haben 's vor mir Aunbrosius, Augustin und viele andere gesagt; und wer S.
Paulus lesen und verstehen soll, der mu8 wohl so sagen und
kann nicht anders. Seine Worte sind zu deutlich und lassen
kein, ja gar kein Werk zu. Ist's kein Werk, so mu8 es der
Glaube allein sei. O, was für eine gar feine, bessermachende,
unanst08ige Lehre mü8te es sein, wenn die Leute lemten,
da8 sie neben dem Glauben auch durch Werke gerecht
werden kOnnten! Damit wllresoviel gesagt, da8 nicht Christi
Tod allein unsere Sünde wegnllbme, sondem unsere Werke
trügen auch etwas dazu bei. Das hieBe Christi Tod fein
geehrt, wenn unsere Werke ihm hülfen und auch das tun
k6nnten, was er tul, damit wir so gut und stark wllren wie er!
Es ist der Teufel, der das Blut Christi nicht ungeschandet
lassen kann.

Es sei für dieses Mal genug gesagt auf die Frage; ein

andennal mehr. Und haltet mir mein langes Schreiben
zuguL Christus unser Herr sei mit uns allen! Amen. Aus der

EinOde am 8. September 1530.

Martín Luther,
Euer guter Freund.
Dem ehrbaren und weisen N.,
meinem wohlwollenden Hem und Freund.

So fordert nun im Grunde die Sache selbst, da8 man
sagt: "allein der Glaube macht gerecht"; und [dasselbe verlangt] die Eigenart unsrer deutschen Sprsche, die dies auch
so auszudrücken Iehrt Überdies habe ich das Vorbild der
heiligen Vater, und auch die Gefáhrdung der Leute zwingt
mich dazu; sonst bleiben sie an dem Werk hangen, verfehlen den Glauben und verlieren Christus, besonders in
dieserl.eit, da sie schon so lange an die Werke gewohnt und
nur mit Gewalt davon loszureiBen sind. So ist's nicht blo8
richtig, sondem auch hochst n6tig, daB man aufs allerdeut·
lichste und vollstandigste offen sage: "Allein der Glau~
ohne Werke macht gerecht." Ja es reut mich, da8 ich nicht
auch dazu gesetzt habe "alle" und "aller" also: "ohne ~
Werke aller Gesetze", da8 es voll und rund herausgesagt
wlire. Darum soll's in meinem Neuen Testament stehen
blei- ben; und sollten alle Papstesel toll und narrisch wer·
den, so sollen sie mir's nicht herausbringen. Das sei jeUJ
genug davon. Weiteres will ich darüber sagen (wenn GoU
Gnade gibt) im Büchlein von der Rechtfertigung.

Was ist's denn nun, daB man so tobt und wütet, verketzert und verbrennt, da doch die Sache selbst im Grunde klar
daliegt und beweist, da8 allein der Glaube Tod und Auferstehenn Christi erfa8t ohne alle Werke, und daB eben dieser
Tod und dies Aufastehen unser Leben und unsere Gerechtigkeit ist? 1st es also schon an und für sich offenkundig
so, da8 allein der Glaube uns dies Leben und diese Gerechtnigkeit bringt, sie erfa8t und uns gibt, warum soll man
dann nicht auch so reden? Es ist keine Ketzerei, da8 der
Glaube allein Christus erfa8t und das Leben gibt. Aber
Ketzerei so11 es sein, wenn einer das sagtoder so redet. Sind
sie nicht toll, narrisch und von Sinnen? Die Sache erkennen
sie für richtig an und tadeln doch das Reden von eben dieser
XXX

XXXI

�MAS MUERTO QUE VIVO

Horacio Salazar Ortiz
Matachines tarahumaras
Cario Bonfiglioli / Teúl Moyrón

Dedicado a mi madre, María del Re/11.gw
Ortiz

Prócoro Balderrama se murió de puro
miedo.
Así como suena. De puro miedo.

500 años: Paraíso robado
Kirie Patrick Sale

Cultura árabe y etnicidad
Ikram Antaki
.,A&lt;/,

Foco: Tcól Moyrón/AEA

Las dos medicinas:
Ruy Pérez Tamayo/José Ortiz Monasterio/Mauricio Ortiz

Leonard Peltier: ¿La, historia nos absorberá?
Medicina tradicional: Documento de Pátzcuaro

Se fue a la feria de San Lucas bueno
ysano y regresó de ella más muerto que
vivo.
Tal vez muchas personas se han
muerto de miedo desde que el mundo es
mundo. Pero no en la fonna casi herética
en que lo hiw Prócoro Balderrama,
quien dejó esta vida víctima de un miedo
esencial, concentrado, metafísico,
primitivo, sin mixtificaciones, como
quien dice en estado de pureza.
No faltará quien diga que un hecho
de este tipo no tiene nada de raro ni de
asombroso. Incluso puede que a la
mayoría de la gente, sobre todo a la de
ciudad, tan avisada en toda suerte de
cosas, le parezca más bien algo digno
de risa, o cuando mucho, de un gesto
desdeñoso.
A los que tal piensen les diré, sin
darle muchas vueltas, que son unos
memos y están equivocados.
En primer lugar, Prócoro Balderrama, el día de su muerte, no era un
niño ni un muchacho blandengue de
esos que tiemblan y hasta se mueren por
cualquier causa. Prócoro Balderrama
era un hombre adulto, casi un viejo,
bragado y valiente como el que más. De
1~ que en la Tierra Caliente de Guerrero Y Michoacán se juegan la vida
Propia y sobre todo la ajena, por los

motivos más increíbles y estúpidos.
En segundo lugar, Prócoro Balderrama no se murió ni poco a poco ni
súbitamente; sino más bien, un término
medio, entre azul y buenas noches, a los
tres días exactos después del susto que
se lo cargó.
Como quien dice, se murió a medio
cocer, así así, como quien no quiere la
cosa.
O sea, Prócoro Balderrama no se
murió de una muerte cualquiera; sino
de una muerte inédita, propia de él,
original, casi heterodoxa. Si quisiera
fusilarme al célebre filósofo municipal
que conozco, diría que se murió de una
muerte "intransferible".
Han de disculpar que les hable con
tanta seguridad si les digo que yo no
conocí en vida (ni en muerte) a Prócoro
Balderrarna. Es más, cuando eso de su
muerte, yo todavía no estaba en este
mundo. Pero nadie me podrá reclamar,
con fundamento, este proceder. En
efecto, lo que más abunda en todas
partes es la gente, sensata como yo, que
siempre está hablando de lo que no sabe
y de personas a las que no conocen.

En vida, Prócoro Balderrama trabajaba como caporal y mayordomo de
Don Bonifacio Galíndez, en un rancho
ganadero conocido como "El Rodeo",
en los límites del Estado de Guerrero y
el Estado de México, pero en la parte
occidental, casi esquina con Michoacán.
El rancho de Don Boni facio era más
bien una hacienda, de las muchas que
sobrevivieron al eclipse de mi general

Poñuio Díaz. Algo así como siete mil
hectáreas. Poca tierra si se toma en
cuenta que estaba emplazada en plena
sierra.
Pero aquella no era una sierra pelona, de las que abundan en el norte del
país, donde se ven las puras piedras
entre la tierra erosionada. Era más bien
una sierra verdadera, con abundantes y
tupidos pastiz.ales, llena de arbustos y
también de árboles mayores, como las
palmeras silvestres y los encinos. En
esa sierra estuvo emplazado "El Rodeo". Y ahí mismo murió Prócoro
Balderrama.
Ahora que lo pienso más despacio,
Prócoro Balderrama tuvo razón en eso
de morirse de puro miedo, aunque era
hombre adulto, resuelto y bragado. En
su larga existencia se había enfrentado
a muchos adversarios, valientes y
fieros como él, y nunca le temblaron las
corvas.
Pero tres días antes de su muerte se
enfrentó a alguien que ya no era de este
mundo, y ahí es donde la torció. Porque
no se enfrentó a un espantajo ni a un
fantasma cualquiera, sino al mismísimo
Don Bonifacio Galíndez, fallecido unos
seis meses antes.
Este Don Bonifacio era un sujeto
duro y enigmático, que no se quitaba las
espuelas y el sombrero ni a la hora de
comer, y que había vendido su alma al
diablo, según su propio dicho, en los
días de su juventud, cuando era pobre.
Precisamente salió de la pobreza gracias a esa transa con el diablo.
Debo agregar que Don Bonifacio

~

1,0

�no llamaba diablo al diablo. Lo llamaba
El Amigo. Y este Amigo, con las espuelas tintineantes y el sombrero puesto y
trabado con el barboquejo, frecuentemente lo acompaí'laba a comer en su
mesa.
Este era el diablo de la Tierra Catiente, amigo de Don Bonifacio
Galíndez. Un extraí'lo diablo de carne y
hueso, que hablaba espaflol, engullía
ruidosamente los ricos caldos que se le
servían, despachaba con eficiencia los
espléndidos filetes asados y hasta eructaba al salir del refectorio.

1

1

Asesorado por su Amigo, Don
Bonifacio puso asalvo para siempre sus
fabulosos caudales, mediante el procedimiento expedito de enterrarlos en
lugar inaccesible y desconocido, en un
punto de la sierra llamado "El espinazo
del diablo", cobrando una vida en cada
viaje, para mayor seguridad.

~

Un día cualquiera, al amanecer, Don
Bonifacio partía, acompañado de uno
de sus criados, arriando seis mulas cargadas con pesados costales de lona,
llenos hasta los bordes de monedas de
oro y plata. El criado en tumo ya sabía
lo que le esperaba y no hacía preguntas.
Unicamente se encomendaba a Dios al
empezar a ascender al "Espinazo del
diablo". Ningún criado había regresado
después de esas jornadas.

~

Al llegar al escondite, hasta ahora
desconocido, en que Don Bonifacio
Galíndez enterró sus caudales, el criado
descargaba las mulas yamontonaba los
doce costales al borde de la oscura
gruta, cuya boca hasta ese momento se
había hecho visible. Luego, hablando

entre dientes, se despedía de los nobles
animales, para él familiares, golpeándoles suavemente el cuello y los flancos.
Acto seguido, Don Bonifacio Galíndez
vaciaba a quemarropa la carga de su
pistola 0.45 en el cuerpo del indefenso
criado y es fama que hasta les daba el
tiro de gracia. Luego, como el hombre
duroyfríoqueera,arrastrabaelcadáver
hasta despei'larlo en el recinto oscuro de
lagruta, lacual contestaba con un rugido
capaz de helar la sangre. Como acto
final de aquella ceremonia, don Bonifacio volcaba el contenido de los
costales en la caverna, arrojando encima de todo, para remachar, algunas
docenas de grandes piedras recogidas
al azar en el mismo sitio.
Don Bonifacio regresaba solo detrás
de la recua de mulas descargadas y al
criado nunca lo volvía a ver nadie, y
tampoco nadie preguntaba por él. En
aquella tierra yen aquellos tiempos, así
se hacían las cosas y punto.

Prócoro Balderrama conoció estas
historias todos los días de su vida, pero
no hizo preguntas. Gracias a eso y a su
dureza para manejar vacas, caballos y
jornaleros, Don Bonifacio lo había ascendido a caporal y mayordomo.
Si ustedesnosabencómoeralacasa
de "El Rodeo", les tengo que infonnar
que no era una casa cualquiera, sino una
fortaleza. Y estaba construída en un
terreno irregular, sobre una colina, en
uno de los cañones de aquella sierra.
Ocupaba en total unas cinco
hectáreas, incluyendo el grueso muro
que la rodeaba, erizado de vidrios rotos,
como se acostumbra en aquella tierra.

Al abrigo de los vientos fríos de diciembre, la lluvia copiosa del verano
golpeaba sobre los tejados rojos, a dos
o cuatro aguas, con el sonsonete de las
botas de los soldados sobre calles embaldosadas.
La mansión de "El Rodeo" era una

construcción semejante a un laberinto
(probablemente con todo y su minotauro), de modo que las gentes que de
vez en cuando la visitaban, eran conducidas por alguno de los criados o por
quien fuera, a lo largo de pasillos, entradas y salidas falsas, para que no se ex•
traviaran. Como los muros eran altos,
construidos de mampostería y de dos
metros de espesor, daban al visitante la
impresión de un sólido presidio. A mi
padre, que entró y salió de ella muchas
veces por haber sido preceptor y maestro de los hijos de Don Bonifacio,
siempre le recordó la siniestra prisión
de Distrito en Coyuca de Catalán, en la
que estuvo recluido en su juventud yde
la cual sólo se libró mediante el recurso
de la fuga.
Don Bonifacio Galíndez, aunque
había vivido y muerto acaudalado, en
su juventud había sido pobre y normal,
sin pacto alguno con el diablo. Y fue
uno de los camaradas de mi padre durante los últimos días de la Guerra Cristera del 27, en la cual ambos combatieron por su fe católica, contra los federales de mi general Plutarco Elías
Calles.
Prócoro Balderrama, también antiguocarnaradadeDon Bonifacio,había
vivido en "El Rodeo" desde su juveotud, primero como criado y después
como caporal y mayordomo.

Tresdíasantes de sumuerte,Balderramaregresabade la feria de San Lucas,
que afto con aí'lo se celebra, con duración de una semana, en la ciudad
michoacana de ese nombre.
Todos los católicos de la Tierra Catiente asisten a cumplir sus devociones
y sus "mandas" ante la Virgen de San
Lucas. Y todos también tenían que
trasladarse a la feria a caballo, o incluso
alomodeburro,porqueenaqueltiempo
no había caminos carreteros en la región.
Aquel día de su regreso de la feria de
San Lucas, Prócoro Balderrama montó
su caballo a eso de las seis de la tarde.
Pensaba pasar la noche en Zacapuato, a
medio camino de "El Rodeo", y al otro
día maflanear a su destino final, como
así lo hizo.

Cuando ya avistaba las primeras
luces de las casas, pues comenzaba a
anochecer, un grito ahogado y quejumbroso, a sus espaldas, lo hizo pegar un
brinco en el caballo y, como luego dicen,
hasta lo borracho se le quitó.
Don Bonifacio Galíndez, muerto
algunos meses antes, le gritaba, según
lo pudo medio contar Prócoro antes de
morirse:
-Prócoro, hermano... espérame...
Tengo que hacerte un encargo... Hazme
un último favor... Ayúdame, hennano...
Te quiero contar un secreto....

Con todo y su pavor, que no era
poco, Prócoro Balderrama, hombre valiente y bragado, volteó la cara en la dirección de los gritos y vio a Don Bonifacio, tal como era en vida, con sus
Jamás imaginó cuál sería su suerte ropas habituales, el batir de sus espueese día, ni las condiciones en que rea- las, y sobre el mismo caballo negro. Lo
!izaría ese, el último viaje de su vida. único raro que pudo apreciar BaldeMás bien venía un poco tristón y dis- rrama en su rápida inspección del aparetraído, después de tres días con sus cido, es que venía sobre el caballo un
noches, con el vino y las muchachas en poco rígido; con la vista fija hacia adela feria de San Lucas.
!ante, sin voltear a los lados. Sin la
elasticidad y el estado de alerta de un
Entre San Lucas y Zacapuato, su jinete en casos parecidos. Pero la voz
P~to ~nmediato de destino, hay una del monigote era la de Don Bonifacio.
distancia aproximada de veintekilóme- Sólo la angustia, desusual en un pertros, cortados de trecho en trecho por sonaje de suyo prepotente, y el tono
unas seis rancherías o pueblos. Con sus ahogado de los gritos, era como de otra
casas dispersas en las colinas a los lados persona.
del camino, sus luces parpadeantes de
petróleo, y sus ruidosas jaurías de peAPrócoro Balderrama se le enchinó
rros hambrientos, como se estila en el pellejo y le temblaron las corvas por
aquella tierra.
primera vez en su vida. Recordó en un
instante muchas cosas relativas a sus
Su destino se torció poco antes de andanzas con el difunto, como dicen
entrar a la primera ranchería, cuyo que les ocurre a los que ya se van a
nombre no viene al caso.
morir.

Al entrar a la ranchería, sin previo
aviso, el aparecido se esfumó. El cabailo de Balderrama también se calmó
un poco, al dejar de sentir en los flancos
las corvas batientes del jinete.
Pero la triste cabalgata tenía que
continuar.
Al abandonar la ranchería para
seguir el camino entre las blancas colinas, iluminadas por la luna, el espectro
volvió a hacerse presente, con los mismos gritos, súplicas y demás visajes. Y
esto mismo se repitió, casi idéntico,
unas cuatro veces más, hasta que por fin
Balderrarna pudo dar por completada la
modesta hazaña de llegar a Zacapuato.... Proeza escalofriante que el
mayordomo pudo llevar a ténnino con
todo ysu pavor, gracias al aplomo y coraje delcaballo, animal que no se asusta
de fantasmones, y menos si los conoce
de tiempo atrás. Afortunadamente para
el espantado caporal, su caballo galopaba a cierta velocidad, de modo que el
caballo negro, con todo y su espantajo,
nunca lo pudo alcanzar.
Al parecer Don Bonifacio no espoleaba su cabalgadura... No quería
realmente alcanzar a su ex camarada.
Tal vez, como Balderrarna llegó a
sospecharlo en momentos de lucidez,
sólo tuvo la malévola intención de darle
un susto mayúsculo, capaz demandarlo
directo al hoyo a hacerle compañía.
Si eso se propuso Don Bonifacio, o
su espantajo, lo consiguió cumplida y
rápidamente. Sin confiar ninguno de
sus terribles secretos ni hacer a Balderrarna encargo alguno.

""

~

�ELCOMIC MEXICANO YEL LIBRO
SEMANAL

Andrés Amaro
EsofueloqueelcasidifuntoPrócoro
Balderrama contó al día siguiente, provisionalmente a salvo en "El Rodeo".
Mi madre y mi padre, que estaban
presentes, oyeron atentamente la historia.

***

Como antes dije, yo no conocíaPrócoro
Balderrama ni a Don Bonifacio
Galíndez. Pero la historia, más completa y espeluznante, me la contó mi
madre. Yo nunca puse en duda los dichos de mi madre, y a pesar del ya largo

tiempo vivido, sigo fiel a esa costumbre
de mi nii'iez. Ahora que conté la historia, lo hice un poco para que no se me
acabe de borrar de la memoria, y también, como una especie de tardío homenaje a mi ya anciana madre, de la que
siempre he sido y seguiré siendo toda
mi vida deudor insolvente.

Lo que siguió fue tan ordinario que ya

.. ...

no hay nada que contar. Prócoro Balderrama se metió en su cuarto. Tendido
bocarriba en su catre se tapó con sus
gruesos gabanes de lana cruda a pesar
del duro calor de aquellos días, y ya no
quiso saber nada de nada ni hablar con
nadie. Ni levantarse acomer. La comida
que le llevaron al cuarto ahí se quedó
hasta que se llenó de basura molida y de
alas de mariposas nocturnas. Cuando
todo acabó, las criadas tuvieron que
tirarla, a pesar de las rígidas normas de
economía doméstica que Don Bonifacio, enemigo del desperdicio, había
establecido en aquella mansión.
Al cumplirse el tercer día de la fatal
reaparición de Don Bonifacio, con la
puntualidad con que el Sei'ior Jesucristo
se levantó del mundo de los muertos,
Prócoro Balderrama entró en él. Silenciosamente, como quien no quiere la
cosa, casi como en broma.

·-·--

.

,I

/,

.•
,

-

-

***
-:..- -.

Nunca se supieron bien a bien los terribles secretos de Don Bonifacio
Galíndez. Aunque de hecho todo mundo
los conocía. Pero los muertos no hablan.

.-

1

J

.

Un primer dato que impresiona, y que trado antecedentes en la gráfica reliofrece una idea de la importancia social giosa colonial, los auques o aleluyas y
de la historieta mexicana lo constituyen la caricatura satírica, el nacimiento de
sus volúmenes de producción. En 1986, las primeras historietas que reúnen las
México, primer lugar como productor y condiciones del género están marcadas
consumidor de historietas y fotonove- por la voluntad imitativa respecto al
las del mundo, había alcanzado una modelo norteamericano.
circulación de más de 50 millones de
ejemplares al afio, según un estudio
Se registra, no obstante, un desarealizado por el Instituto Nacional del rrollo particular posterior, que en los
Consumidor. 1 El mercado, se indicaba, años 30 propicia la aparición de una
estaba conformado por 26 millones de historieta nacional de relativa solidez.
adultos mayores de 15 años, muchos de Parece ser sin embargo un fenómeno
ellos sin formación académica básica. transitorio, del que hoy sobrevive sólo
El otro sector cautivo estaba integrado la famosa serie La familia Burrón, una
por nii'ios en edad de instrucción pri- recreación de la vida de una vecindad
maria.
capitalina que ha servido como objeto
de análisis sobre costumbres y vida
La cifra de títulos y tirajes en reali- cotidiana.
dad es incierta. Otra fuente la ubica, en
1988, en alrededor de 500 millones de
El género es, por excelencia, urcopias anuales, lo que significaría el 80 bano y popular. No es una transposipor ciento de la producción de publica- ción: en México atraviesa el filtro del
ciones periódicas.2
imaginario colectivo y se toma melodrama.
Aunque los editores son muchos, la
mayor parte del volumen procede de
"La historieta mexicana de los ai'ios
grandes empresas: Novedades Editores, cuarenta y cincuenta es flor de fango
Promotora K, Vid, Ejea.
quecreceenelarrabal. Todossushéroes,
víctimas y villanos son de quinto patio
La calidad de impresión y formato y saltan del barrio a la fama o a la
v~~• pero la característica general perdición".4
dibuJaa la historieta mexicana como un
Producto subvaluado: baja calidad en el
Mantendría esa vocación en la hispapel, dibujos de trazos primitivos, toria reciente. Crónica de modos de
~wones repetitivos. El proceso crea- vida, toma su materia de la cultura
llvo, además, se desarrolla en condi- popular, de la nota roja y el consultorio
ciones de anonimato3 y condicionado sentimental, la plasma en el discurso
Por los sueldos bajos y la inseguridad historietístico, y retoma en puestos calaboral. La revista, pues, es un objeto llejeros y revisterías, en un proceso de
que se lee y se tira: desechable.
retroalimentación intenninable.
Su historia empieza apenas a ser
doeumentada y aunque se le han encon-

El libro semanal es un caso paradigmático. Con 34 años en el mercado,

es publicado por Novedades Editores,
heredera de la tradición de un imperio
anterior: Publicaciones Herrerías.5
Se le ha supuesto publicación de
literatura femenina, pero su auditorio es
heterogéneo. La materia de sus historías es lo escabroso: la poligamia masculina, la infidelidad, el incesto. La
verosimilitud de sus relatos está dada
por la procedencia, el realismo del estilo, y la designación de lugares
específicos (Guadalajara, Monterrey,
el Distrito Federal, Acapulco).
Su formato es reducido (14.5 x 11
cms.) pero grueso (hasta 194 páginas) y
manuable.6 Ello, aunado a su relativamente bajo precio (550 pesos), el tipo
de papel, e impresión (en sepia) definen de entrada el carácter popular de
su público.
Otro indicio. En los anuncios, la
revista apela a su auditorio no en tanto
consumidor sino en su carácter de población trabajadora o susceptible de adquirir tal condición. Las ofertas de
mercancías son escasas; abundan en
cambio las referentes a empleos y capacitación: "Dentro de tres meses usted
ganará más dinero", "Gane dinero
vendiendo playeras", "Solicitamos
urgentemente personas para envasar
productos de especias naturales",
"Sorprenda a todos. Supérese física y
mentalmente para ser mejor, para ganar
más".
Son obreros, estudiantes, soldados,
presos, madres solteras, viudas y viudos
quienes escriben a su sección "Aves sin
Nidos" en busca de "un amigo, un
amor, un afecto".

VI

tH

�El libro semanal ha sido ya materia
de análisis. Jean Franco' ha distinguido
las siguientes caracteristícas en los relatos de la publicación:
a) Reconce implícitamente la relación cotidiana con la violencia.
b) La violencia y el material sexualrnente explícito son "gancho" para
el lector. Se sobrepone una moral explícitaque invita a la lectura correcta de
tales situaciones.
c) La secuencia de las historias suele
ser material de la literatura tradicional
católica en defensa de la familia.
d) Tienen sus raíces en el naturalismo: el mal es heredado de una generación a otra•

,,,

..
"'

e) La trama de la modernización
trabaja en contra de este estado "natural" de las cosas, mostrando que las
historias de la vida real "no son lo que
parecen".
f) La familia no aparececomo fuente

inevitable de satisfacción para la mujer,
en todos los casos.

~

11)

El presente trabajo se centra en la
localización de los ejes de valoración
moral, atendiendo a la previa distinción
de los modos de articulación del lenguaje propio de la historieta y a la
estructura narrativa común a los retatos. Para el análisis del encuadre se han
tornado conceptos técnicos definidos
por Roman Gubern.8 Cabe mencionar,
sin embargo, que no se ahonda en la
discusión de las imprecisiones técnicas
de las imágenes.

El análisis
Fiel a su origen, la historieta hace aparecer la mayor parte de sus relatos en la
ciudad. Los encuadres fundamentales
tienen como escenario el hogar (con un
decorado medio, casi indiferente al
carácter de clase de los personajes). Los
problemas ocurren ahí y también ahí se
resuelven. Pero se originan afuera. Es el
corte vital entre lo público y lo privado.
Por el contrario, los escasos relatos que
se escenifican en el campo incluyen la
realización de sucesos importantes en
espacios abiertos: la plaza, la milpa, la
iglesia, la calle.
De grafismo primitivo, el encuadre
es predominantemente deudor del espacio teatral: abundan los diálogos y las
apoyaturas; la angulación de frente, con
planos medios y de tres cuartos. Los
momentos más dramáticos son marcados con planos generales y montaje
analítico de primeros planos. No es
frecuente el virtuosismo.
El ritmo narrativo es uniforme,
aunque de tiempos dilatados. Lo propicia el montaje de encuadres rectangulares, de dos por página, combinados
eventualmente con encuadres mayores.
Hay además una ausencia casi total de
onomatopeyas o balloon adjetivados.
Tampoco los textos de contenido se
personalizan: son mecanografiados.
Rasgo esencial de la puesta en
página, la estructura narrativa es el
tiempo de una vida. Del presente al
futuro, al inicio. Después, el flash back
y el regreso. Los personajes se separan
y se establecen entonces narraciones
paralelas, que al final se sintetizan en un

punto de encuentro. Los destinos son
varios, pero la vida es una.
Estilemas. En los personajes masculinos predominan los rasgos firmes,
particularmente en el mentón, la línea
de la boca y la expresión de los ojos.
Son de preferencia jóvenes y de cuerpos atléticos. Las mujeres, jóvenes y
bellas, son dibujadas con rasgos más
suaves y redondeados. Están presentes
estereotipos elementales de profesiones.
Asi, el profesor de matemáticas que
seduce a su alumna preparatoriana en
"Por jugar con fuego", usa lentes, es
rubio, de pelo recortado y vestir pulcro.
Aunque viva en un "sucio cuarto" de un
barrio populoso.
Soportada por esas estructuras, la
lógica moral en El libro semanal se
juega entre la tradición y la contradicción, entre la moral religiosa y la
moral pragmática.
La secuencia gráfica que incluye
este artículo corresponde a la historia
de "El Castigador" (No. 1824), que se
desarrolla en un poblado rural. Lajoven
de las vif'ietas se ha permitido sostener
relaciones sexuales antes de casarse. La
encontramos aquí en la etapa de la reflexión, ya en casa de su madre. "Ciet·
to, había pecado", reconoce el au!IX',
Pero el amor, "lo más maravilloso del
mundo", lo justifica, y el pronto casamiento resarcirá la omisión.

En los siguientes encuadres, 1aS
apoyaturas-"triunfaba su natural alegría", "El mundo era bello", "Relucían
las flores y los pájaros desde sus jaulaS
trinaban de gozo"- son una reiteración virtualmente innecesaria del sen-

tido de los signos icónicos.
Predominael movimiento (indicado
por las figuras cinéticas en tomo a la
mujer acuclillada, la vara que sostiene
el tendedero y los cuerpos de los animales), el ruido (las onomatopeyas que
sugieren ladridos de perro), y la música
{a ttavés de las notas dibujadas que
aparecen como metáforas visualii.adas).
Hay alegría y bullicio. El decorado que
evoca la imagen del campo en un día de
sol es un símil de las convenciones
clásicas deliniciode la primavera. Nada
más lejos del arrepentimiento (desolación) o el propósito de enmienda.
En el relato citado no se penará la
transgresión del código tradicional
-"No fornicarás" y todos los requisi~ rituales previos a la relación sexual- sino el hecho de que "él no le
cumpliera".

"Su joven amante" (No. 1841)
implica también valores complejos. Se
a¡recia inclusive un rechazo implícito a
la tradición .
Rosario es una mujer joven. Su
marido, Osear, "un afamado médico
onopedista" la desdef'ia. Encuentra en100Ces a Ernesto. Se enamora del joven
radiólogo. La relación infringe las normas pero está justificada por el desprecio y la falta de atención del marido.
. La mujer enfrenta nuevos sufrím1entos: Ernesto la engaña. Es un amor
ocasional, y él lo explica así: "Pero si no
tiene importancia. Las enfermeras de la
c~nica son unas ofrecidas y uno... pero
SI es lo más común y corriente, todos lo
hacen". En larespuestadeellaseapun-

tan visos de modernidad: ''Todos tene-

mos puntos de vista diferentes. Es
todo".
Sola, en su recámara, reflexiona, y
hace explícito el carácter general de la
historieta: "No hice más que cambiar
un sufrimiento por otro".
Mientras, él, en su consultorio, reúne
los elementos de su ubicación social:
"Soy un simple técnico en radiología.
{Ella) tiene una gran casa, dos autos,
pero no tiene amor. Es desdichada. Yo
la haría feliz".
Se reconcilian, y Rosario inicia los
trámites desu divorcio. Al notificárselo
a Osear, éste acude, a su vez, a los
mismos elementos de la moral consagrada. "Una divorciada y cuarentona
-advierte- ya no se coloca fácilmente.
Yo todavía quería protegerte, darte tu
lugar".
La trama acentúa su ángulo escabroso. Los amantes son fotografiados
en la habitación de un hotel de paso. El
marido ofendido usa dicha prueba
para obtener ventaja en la división de
bienes.
Conectada con los medios de la
medicina, Rosario consigue empleo en
una clínica de lujo, en tanto Ernesto,
despedido, busca afanosamente colocación.
Ambos mantienen su relación sin
casarse (para salvaguardar la imagen
de ella ante sus hijos). Ernesto progresa. "Su categoría profesional y
económica le permite rozarse con gente
de niveles altos". Empieza a sostener,

simultáneamente, relaciones con Leticía, una joven de clase alta.
Resuelve casarse con ella, pero el
matrimonio no resulta: Leticia se niega
a tener hijos y escapa en las noches a
bailar en la discoteca. Se divorcian.
Los encuadres de epílogo muestran
a los personajes principales coincidiendo casualmente en un congreso de
medicina. El se ha casado por tercera
ocasión, y tiene dos hijos, pero su vida
"está vacía". Ella, casada a su vez con
"un médico viudo ya mayor" harecurrido a la sublimación y dirige un centro
de rehabilitación para nif'ios con parálisis cerebral. Es ya abuela.
El círculo de la moral se cierra, y el
cartucho final traza los destinos y establece las recompensas y las penas:
"La separación de Rosario y Ernesto
fue completamente diferente. Rosario
tenía un caudal de motivos para vivir,
pero sobre todo el amor que derramaba
en sus seres queridos; en cambio Ernesto
estaba solo pues había tenido en sus
manos la dicha y la había despreciado".
Y la moraleja: "Seamos más sensatos en cada uno de los pasos que damos".
En El libro semanal, el proceso
proyección-identificación parece más
cercano a la visualización del dolor y la
tragedia como virtudes. Incluso el ascenso social es ocasión para acceder a
medios intrínsecamente perversos. Así,
el protagonista lo es en tanto víctima.
Por partida doble: eternamente presa de
la pasión y la irracionalidad, la vida le

"'"'

�cobra las consecuencias de sus
elecciones incorrectas. Los hombres y
mujeres de El libro semanal caminan
en círculos. "De sufrimiento en sufrimiento", como diría Rosario.

Notas
l. "México es el primer productor de
historietas y fotonovelas: Inco". ElD(a. 3 de
mano de 1986. Año XXIV. No. 8530. p. 2.

2.LainfonnaciónhaaparecidoenPuros
CuenJos. La historia de la historieta en
México. Folleto del Museo Nacional de
Culturas Populares (SEP), México, 1988. p.
56.
3. En 1985, un grupo de historietistas e
intelectuales interesados en el género intentaron propiciar el desarrollo del comic de
autor en México. Se publicó una revista,
Bronca, que combinaba materiales europeos
y mexicanos. Sin embargo, su circulación
fue restringida (en librerías y puestos aislados) y editó sólo hasta el número cinco.

...

ABANICO

como La muerte de Artemio Cruz, Los

bandidosdeRwFrfoyEllATco.Elproyecto
no continuó.

El vigésimotercer encuentro anual del
Consejo Sur-Occidental de Estudios
Latinoamericanos (Scolas) tuvo por
sede a nuestra facultad. Bajo el rubro
general "Fronteras: puentes y barreras", durante los días 29, 30 y 31 de
marzo de este ai'lo, docenas de ponentes
y comentaristas mexicanos y estadounidenses expusieron sus reflexiones
acerca de múltiples asuntos propios de
las ciencias sociales, las humanidades y
las artes. Las instituciones responsables:
UniversidadAutónomadeNuevoLeón
y Texas Lutheran College.

?.Cfr. "LashijasdelCoranTullido".La
Cultura en México. Suplemento de la revista
siempre pp..38-42.

8.Passim. R.Gubem.Ellenguajedelos
comics. Tercera ed. Ediciones Península
(Col. Ediciones de Bolsillo). Barcelona,
1979. p. 110-169.
• "El Castigador". El libro semanal.
Año XXXIV. No. 1824. 12 de agosto de
1989.
"Su joven amante". El libro semanal.
AñoXXXIV.No.1841. 8dediciembrede
1989.

Enseguida, una breve muestra de
ensayos críticos sobre temas literarios e
hispanoamericanos, presentados en este
encuentro por investigadores
norteamericanos.

4. Puros CuenJos. p. 42.

5. Publicaciones Herrerías produjo entre
1936 y 1954,la revista de historietas El
Chamaco (apodo del editor y propietario,
lg:¡acio Herrerías). La publicación llegó a
tener una periodicidad diaria, en el contexto
de la competencia con el Pepín (de García
Valseca) y el Paquín (Sayrols).

\C

11)

6. El formato se considera eficaz. En
1980, la SEP en coordinación con el grupo
editorial Sayrols lo empleó para difundir
historietas de intención distinta. La serie se
llamó "Novelas mexicanas ilustradas". En
ella, los dibujantes de la industria editorial
privada recrearon guiones basados en obras

,'

(
)
/

I

/

�INCLAN Y GUZMAN: MENOSPRECIO DEL
GOBIERNO, ALABANZA DEL CAUDILLO

Jorge Green Huie
El curioso lector que sea aficionado a la
narrativa mexicana se acordará quizás
de una escena en cierto cuento de Juan
Rulfo en que un joven burócrata recién
llegado a un pueblo de la sierra discute
con los campesinos las funciones del
gobierno y los campesinos afirman
reiteradamente que sólo saben una cosa
del gobierno: "el gobierno no tiene
madre''.1 Aquí descubrim.os el grano de
untemaqueseencuentrasubyacenteen
numerosas novelas mexicanas, el cual
acaso cabe llamarse "menosprecio del
gobierno, alabama del caudillo". Para
los fines del análisis correspondiente
examinaremos dos novelas separadas
en el tiempo por una distancia de casi un
siglo: Astucia (1865) de Luis G. Inclán
yLasmemoriasdePancho Villa(1951)
de Martín Luis Guzmán.

·'

00

11)

Ambas obras nos ofrecen a primera
vista ciertas similitudes obvias: ambas
tratan de luchas armadas en épocas de
contienda civil en México; ambas tienen
protagonistas -Lencho Cabello y Pancho Villa, respectivamente- que podemos describir como caudillos, cada uno
de los cuales se esfuerza por justificar
sus actos ilegales. También notamos
inmediatamente algunas diferencias:
pertenecen a diferentes tendencias literarias y diferentes subgéneros de la
novela La obra de Inclán representa
una narrativa tradicional de ficción,
mientras que la autobiografia novelada
de Guzmán se basa en la vida real de un
personaje histórico harto conocido. No
obstante, ciertos episodios en la vida
ficticia de Lencho casi parecen ser la
inspiración para algunos acontecimientos verídicos en la vida de Doroteo
Arango. Recordemos, por ejemplo, las
experiencias de cada protagonista en la

cárcel, de la cual cada uno logra escaparse a través del soborno y la influencia.
En Astucia -detrás y al margen de
las peripecias de contrabandistas, bandoleros, policías y soldados- predomina no sólo un ambiente de abierto
menosprecio hacia el gobierno real sino
también una filosofía netamente negativa respecto a las instituciones gubernamentales en general. Desde luego,
Lencho acusa a los gobernadores de
hablar mucho y no actuar nada: "Estos
señores todo lo componen con palabritas de buena criani.a y juegos de
voces.''2 Se refiere a los "despilfarros
del gobierno" en el caso de un gobierno de estado que gasta mucho en
mantener la ópera en una época de
posguerra en que el pueblo está pasando hambre.3 La misma esposa del gobernador expresa un concepto pésimo del
gobierno.• Los agentes del gobierno se
describen sistemáticamente con
imágenes relacionadas con perros: son
"sabuesos" o "podencos" uno hasta se
conoce por el apodo inglés "Bulldog".
Por otra parte, los contrabandistas son
descritos con adjetivos como "honrados" y "leales". Huelga hacer hincapié
en esta continua inversión respecto a
los contextos de palabras claves como
"leal" y "traidor", "cumplir" y "traicionar". Lencho, el jefe de los contrabandistas, en su conversación con el
mayordomo del rancho de los contrabandistas le dice textualmente: "pero
no me parece por demás prevenirle que
se maneje bien y con legalidad" ;5 o sea,
emplea la frase "con legalidad" para
expresar la idea de infringir la ley. Tanto
Lencho como el gobernador nuevo
hacen referencia a las tropas estatales

que visitan el Valle de Quencio, y las
describen como "las fueri.as del gobierno (que) han venido aquí a trastornar
el orden".6
De manera perfectamente análoga.
reina en la autobiografía novelada, Las
memorias de Pancho Villa, esencialmente la misma filosofía política. En
los primeros capítulos, en el contexto
del Porfiriato, hay referencias al "juez,
dócil a la voluntad de su patrón" (el
hacendado)7 y "las familias dueñas del
gobierno".' A mediados del libro, en lo
que corresponde ya a la época del gobierno de Madero, el mismo juez examinador que se encarga de interrogar a
Villa, quien ha sido encarcelado por
orden del general Huerta, reconoce la
arbitrariedad del sistema judicial.' Posteriormente surgen las "desavenencias"
entre Villa y Carrani.a porque aquél no
respeta la autoridad del Primer Jefe, y,
todavía más adelante, las "desavenencias" entreCarranza y González porque
el Primer Jefe, por su parte, no reconoce
la autoridad del presidente convencionista, etcétera, etcétera No se respeta
ninguna autoridad constituida; pero sí
se expresa cierto anhelo de semejante
sistema hacia fines de la obra: "la formación de un gobierno del pueblo que
gobernara no por el capricho de un solo
hombre, sino según la ley ..."1º Noiamos que el verbo de la oración su~dinada que describe la índole del gobierno soñado constituye una forma del
modo subjuntivo. También encontramos repetidamente en esta novela la
frase "hombre de buena ley" para describir a la persona dispuesta a no acaw
la autoridad o la ley a pesar de 1aS
consecuencias, aunque fuera la pena de
muerte.11

A veces la falta de autoridad o la arbitrariooad de ella llega a lo claramente
caricaturesco en esta novela donde los
acontecimientos de la Revolución
Mexicana se narran en primera persona
desde la perspectiva de Pancho Villa
Por ejemplo:
Un día antes había venido a verme un
americano de mi amistad, de nombre
que no me recuerdo, para quejarse de
que los guardas delaAduanalohostiliz.aban en su tráfico de mercancías.
Uamé a Luis Aguirre Benavides y le
dije:
-Luisito, escn'bale usted aquí al
señor \Dla orden para que pueda disparar sus annas contra cualquiera que lo
moleste.12

Ya que expedir una orden formal que le
permitiera a un extranjero cazar a aduaneros mexicanos hubiera sido excesivo
aunenlaDivisióndelNorte,unayudante
de Villa encontró otro trámite que tuvo
el mismo efecto.
En un episodio de los más curiosos
del capítulo XX de la tercera parte, se
narran los detalles del fusilamiento de
Jesús Fuentes, quien fue pasado por las
annas por haberse peleado con un
miembrodelaescoltade Villa y haberlo
matado a balazos. Al preguntársele por
su última voluntad, el prisionero frente
al paredón deja un recado para Villa
mentándole la madre. Al recibir el
mensaje, Villa le dice aljefe de laescolta:
• Y otra vez que tope con un
hombre de tanta ley como Jesús Fuentes, no lo fusile, amigo, aunque Pancho
Villa se lo mande. 13

Aquí se encuentra otra vez la palabra
"ley" empleada en el sentido figurado
comentado anteriormente.
Este ambiente general de menosprecio hacia el gobierno no implica la
ausencia total de valores socio-políticos-&lt;:0mo un lectorpoco crítico podría
quizás pensar- sino otros valores que
el respeto por la autoridad constituida.
Esto se revela muy claramente en el
cuartocapítulodelacuartaparte,donde
Villaacudealpadredeungeneralmedio
insubordinado para darle asi indirectamente una orden algo delicada. Se
comentaqueelgeneralse dejaba guiar
en todas sus acciones por su padre. 14
En ambas novelas notamos, frente a
la ya comentada ausencia de respeto
por el gobierno, otra autoridad mucho
más fuerte, la autoridad de alguien que
se convierte en "un segundo padre",
frase que se emplea una y otra vez en
Astucia: Primitivo Cisneros se declara
"el segundo padre" de Lencho,15 el
hacendado establece la misma relación
con Refugio,16 lazos análogos llegan a
existirentreelhacendadodonClemente
y Alejo,17 el padre de Lencho trata a
Clara como si fuera su hija y posteriormente adopta a Enrique, el hijo de
Clara.11 Después de la muerte de todos
sus socios contrabandistas, Lencho se
encarga de las necesidades económicas
de todos los parientes de sus camaradas, el grupo que se nombra "ese
familión".19 "Padre", que representa una
palabra clave en Astucia, en muchos
casos describe a un personaje que en
contexto menos positivo llamaríamos
"caudillo", una figura netamente paternal, un paterfamiliasquesecreedotado
de una autoridad casi ilimitada. En

cierta ocasión, comenta el protagonista:
...aquí soy en mi tanto también el su
perior, y ni de Dios Padre si viene en
figura de autoridad terrestremedejo
atropellar.20

Las memorias de Pancho Villa presenta al lector crítico numerosos ejemplos de esta. misma relación paternal,
vista desde la perspectiva de Villa
mismo. El protagonista usa constantemente el vocativo "muchachito" para
con sus soldados, sus oficiales y sus
ayudantes. Casi desde el primer capítulo
él se siente obligado a socorrer a los
necesitados. En elcapítuloIV dela primera parte se encarga de la familia del
compañero sentenciado a servicio de
armas.21 Como jefe militar sentía la
obligación de atender a las necesidades
de la tropa.22 El empleo de este vocablo,
"muchachito" que una que otra vez se
dirige a los federales o los carrancistas,
está en notable contraposición a los adjetivos utilizados para describir a los
políticos y, muy especialmente, a los
que se encontraban alrededor de Carranza: a ellos se les aplican los calificativos abiertamente peyorativos de "perfumados" o "chocolateros".
En esta autobiografía novelada,
además de los sustantivos y adjetivos comentados anteriormente, encontramos también un verbo que refleja
inherentemente estas actitudes sociopolíticas: "apadrinar". Por ejemplo, en
una ocasión el general Alessio Robles
decide ayudar a un grupo de ricos a
conseguir una audencia con Villa
respecto a unos problemas derivados
del hecho de que habían prestado
ayuda anteriormente a las tropas de

UI

\Q

�EL ARTE DEL MEDIADOR: ALFONSO
REYES Y TRES PINTORES BRASILEÑOS

Fred P. Ellison
Huerta: "...les contestó que sí, que los
apadrinaba en la dicha gestión ..."22

9. /bidem, págs 151-155.
10. lbidem, pág 515.

1
1

Un breve episodio en Las memorias de Pancho Villa ejemplifica perfectamente ambas actitudes socio-políticas que estamos comentando -tantoel
menosprecio hacia las nonnas abstractas de la ley pública como el acatamiento de las responsabilidades personales del patrón, padrino o segundo
padre.23 Al conocer en la calle a un niño
chiquito, Villa le pregunta si asiste a la
escuela. Cuando contesta el niño que
no, que tiene que trabajar para comer, el
caudillo le da un recado para su padre:
o pone a su hijo en la escuela o él, Villa,
lo manda fusilar. 24

11. lbidem, pág 260.
12. lbidem, pág 259.
13. /bidem, págs 498-499.
14. /bidem, pág 562.
15. Astucia, pág 12.
16. /bidem, págs 45-46.
17. lbidem, págs 285-286.
18. Ibidem, pág 333.

Abril de 1990
...

19. /bidem, pág 507 .

1

Una de los constantes en la vida humanística de Alfonso Reyes ha sido su
imión por el arte, sobretodo por la
pintura, inclinación que tenía desde su
época de joven ateneísta en México. Al
imar a París en 1913, convivió con
Diego Rivera y con Pablo Picasso y
otrospintores europeos. Cuando en 1930
llegó a Río deJaneiro como embajador,
después de años de servicio diplomático
en España, Francia y Argentina, mantenía vivo su afán por el arte y los
anistas.En este breve ensayo, mediante
un resumen y breve estudio de la correspondencia entre Reyes1 y tres grandes pintores, Di Cavalcanti, Cícero Dias
y Cándido Portinari, espero arrojar luz
sobre don Alfonso como mediador
cultural en Brasil con algunos detalles
de su interacción con estos amigos
brasileños.

Notas
20. /bidem, pág 503.
l. Juan Rulfo. El llmw en llamas. México:
Fondo de Cultura Económica, 1971.
pág 100.

21. Memorias de Pancho Villa,
pág 36.

2. Luis G. Inclán. Astucia. México:
Porrúa, 1977. pág 437.

22. /bidem. pág 46.

3. lbidem, pág 443.

23. Notemos de paso que "patrón" se deriva de "padrón", el aumentativo de
"padre".

4. lbidem, pág 531.
5. lbidem, pág 143.

6. /bidem, pág 499.
7. Martín Luis Guzmán. Menwriasde
Pancho Villa. México: Compañía General de Ediciones, 1977. pág 36.
8. lbidem, pág 38.

24. Memorias de Pancho Villa, págs 755756.

Aún cuando estaba en París, según
Paulette Patout, Reyes había asistido a
exposiciones de algunos pintores cubistas del Brasil, incluso la de Trasilado
Amaral, de Sao Paulo, que viajaba con
su esposo el escritor vanguardista
Oswald de Andrade. Con él, en 1930,
ibt don Alfonso a reanudar su amistad.
Es muy posible que el mexicano conociera, de paso en París, la obra de
Olrocubista, Emiliano Di Cavalcanti
(1897-1976). Este, que sería considerado. uno de los grandes pintores del
Brasil, era, a juzgar por la corres~~dencia que cambiaron, amigo
llll1Jno de don Alfonso.
A poco de llegar a Río, consta en el
Diariol911-1930(11 de junio de 1930)

que Reyes visitó un teatro recién construido, donde apreció las decoraciones,
Que él llama "diegorriveristas pero más

dulces y color rosa... del buen pintor
brasileño Cavalcanti, cuyo taller veo
después, pasando un buen rato de recuerdo de Montpamasse". El pintor Di
Cavalcanti, o Di, que tenía dotes de
escritor,habíaganadolugarpermanente
en la historia literaria como el que tuvo
la feliz idea de inaugurar en 1922 la
Semana de Arte Moderno (Almeida
70). En un libro de reminiscencias, años
después, Di Cavalcanti recuerda su
vuelta de París a Río de Janeiro, cito en
portugués unos renglones importantes:
Quando voltei de minha primeira
viagem a Europa, senti plenamente a
forfa lirica do Río de Janeiro e verifiquei que desta magia iria viver a
vida inteira. Os mexicanos Diego Rivera, Oroi.co e Siqueiros comefavam
a influenciar na minha pintura, nao
propriamente no lado técnico mas na
substáncia social... Perteneci a um
grupo de intelectuals aqui do Río que
procurava pressuroso na Embaixada
Mexican ensinamentos. La encontravamoso insignee ardoroso LuizQuintanilla e a figura extraordinaria de
humanista de Don Alfonso Reyes.
Essa influencia da pintura mexicana
chegou no momento justo arrancando
-me definitivamente de um estetismo
inócuo que ainda ponderavana minha
personalidade de artista.

NocabeducladequeAlfonsoReyes
tuvo un papel de relieve como media&lt;Jorcultural. De las once cartas deCavalcanti, que vivía entonces en Sao Paulo,
en el periodo de septiembre de 1930 a
noviembre de 1932, el tiempo nos permite examinar aquí sólo fragmentos de
dos o tres, aunque casi todas son inter-

esantes. Por ejemplo, la importancia de
México en el concepto de los artistas se
ve en una nota breve de 5 de febrero de
1931 con el membrete del Club dos
Artistas Modernos de Sao Paulo:
Esta carta mando -lhe aqui do
nosso club e tem por fon pedirlhe contato com o México. Embaixador de fato, da intelectualidade de seu pais, nin guem me!
hor para indicar a nós artistas do
Brasil, o caminho seguro para
penetrar no México que sente e
pensa moderno. Eu, Flavio de
Carvalho, Trasila e 150 outros
socios do Club dos Artistas.
Modernos pedimos tambén ao
nosso amigo que se considere
nosso sócio para todos efeitos.

El archivo de la Capilla guarda tres
cartas de Reyes a Di, de marzo a agosto
de 1931. Una, de 28 de agosto de 1931
contesta otra del mes anterior y como
dice Reyes, no tiene "más motivo que el
deseo de darle la interpretación freudiana de su sueño". Di había escrito que
soñó con don Alfonso, no en la Embajada en Río sino en una casa mexicana, con un patio grande en el
que había estatuas griegas. Llegó
Di y comenzó a pintar el retrato
de una modelo cuyo rostro él no podía
ver -don Alfonso le guió las pinceladas. Hay que prescindir de unos detalles, pero vamos a otros: "Neste instante tres homens, para mim desconhecidos e seus amigos evidentemente,
porque sua amistosiade (sic) para com
eles era evidente, levaram-me para um
calabou~o. onde encontrei já encarcerada. Eugenia Moreyra, toda nua,
porem de cartola (sombrero de copa) e

�fumando wn grande charuto havana".

Cavalcanti dice que en ese momento se despertó. La interpretación
freudiana de Reyes es extensiva -he
aquí un fragmento:

M

se le comenzó a volver algo
obsceno y, por una reacción de
pudor, Ud.despertó.-¿Estábien
analizado su sueño?

En algunos casos los pormenores
referidos en la correspondencia son
bastante delicados-lo que tal vez explique por qué el embajador no guardó
copias de todas sus cartas al amigo pintor. Por ejemplo carecemos de copia de
una respuesta a la carta de Di Cavalcanti con fecha del 14 de octubre de
1931, tratando de sus preocupaciones
vidado apintar en llegando acasa, amorosas con unajoven pianista, Ophees Wta manifestación de mi estu lía do Nascimentol -Di la calificó de
siasmo por la pintura. Yque Ud. "a maior pianista do Brasil." Don Alnovieralamujer que le servía de fonso, a pedido de su amigo, se había
modelo-alacualyo, como crítico ofrecido para ayudarla en su gira de
suprarrealista,dirigía observacio- conciertos.3 Dice el pintor que "minha
nes sobre supose invisible me mulher acha que eu vivo con amantes"
parece un símbolo de nuestra vi- e "nlio tenho amantes para poder fazer
arte". Revela su estado de depresión,
sión no realista del arte.
mental y económica, sus dificultades
tanto con el Partido Comunista de Sao
El análisis continúa:
Paulo, como con la policía, que, según
Me parece muy bien que en el Di, "me considera comunista". Y
calabozo se haya Ud. encontrado continúa: "O senhor podia arranjar um
con Eugenia Moreyra y todavía convite do México para eu ir realizar lá
me parece mejor que estuviera urna exposi9ao e visitar os institutos de
desnuda (porque así la vemos artecusteados pelo seu govemo (?) ... O
siempre, aunque ande vestida), y essencial seria um convite e o mais
tampoco me disgusta que andu- rapido possibel. Apesar de toda minha
viera, aunque desnuda, de "car- saude moral e mental ja ando até pensando, em dar um tiro nos miolos..."
tola", lo cual me parece una alu
sión a las comedias de Alvaro que Reyes le escribió la próxima semana
ellarepresenta, donde se ven seño- que esperara, y, como se sabe, no se
res decartola. a la media noche, realizó nunca el viaje. Creyéndose amejunto a unbancoylDl farol públi- nazado por el gobierno autoritario del
co. El cigarro de Eugenia, todos presidente Vargas, Cavalcanti salió del
se lo hemos visto fumar. Pero, en Brasil para Francia en 1936. No hay
su sueño, este fumar del cigarro más correspondencia entre los dos
tiene un sentido sexualevidente. amigos. Reyes murió en 1959, Cava!Ud. me sitúa en mi tierra. en
México. Ud. me ve mexicano.
Las estatuas griegas tampoco me
sorprenden en relación conmigo.
Sépalo Ud. ono, las lecturas griegas son el suelo literario de mi
alma, mi formación de adolescente... /P/ Que lo hayan con-

\O

La prueba es que aquí el sueño

canti en 1976.
Otro pintor buen amigo de Reyes es
el pernambucano Cícero Dias, quien,
con ochenta y un años, es hoy el decano
de los artistas principales del Brasil.
También él tuvo que huir de la represión política de Vargas para Francia,
donde, desde 1937, vive y trabaja como
artista, antes surrealista y primitivista,
ahora como abstraccionista, de la Escuela de París. Al poco rato, Dias pudo
llamar la atención crítica de Picasso, de
Matisse, del poetaPaul Eluard y muchos
otros. Me escribió recientemente Cícero
que don Alfonso le fue muy útil, en
1938, año de su primera exposición:
"Alfonso Reyes proporcionou-me a
convivéncia com Supervielle".4 Sabemos por el diario inédito de Reyes y pll'
su correspondencia con el famoso sociólogo Gilberto Freyre, que los dos
junto con Cícero buscaban las bellas
playas de Río para banos de mar, tarn·
bién que en septiembre de 1931, Cícero
y otros (Alvaro y Emilia Moreyra, el
gran poeta Manuel Bandeira, la pianista Ofelia do Nascimento) fueron
convidados por Reyes a conocer al
novelista francésPaul Morand. Algunos
días antes, Morand había ido con Reyes,
Cícero, el poeta Murilo Mendes y el
guía negro de éste, a observar una
macumba o templo de culto afrobrasileno al otro lado de la Bahía de
Guanabara. Entre ciertos intelectuales
se provocó una pólemica, que no nos
interesa aquí, sobre la conducta de
Morand en esa salida nocturna En su
carta de 1989,Cícero Dias nada más
dice que Morand había estado en la
macumba y subrayó que tocante a su
amistad con "o nosso grande Alfonso
Reyes, tudo que direi (é) que se tratoU

de um amigo do quotidiano carioca ...
Era un companheiro do quotidiano" -es
decir, sólo contactos personales, no
profesionales ni relacionados con el
arte.

Las memorias de Di Cavalcanti
mencionadas arriba atestiguan la situación dificil de Cícero: "Nessa época
vivíamos também ás voltas com a pintura onírica do surrealismo a Cícero
Dw povoava esta cidade com suas
imagens poeticas ilkl cedo desprezadas.
Yen una carta a Reyes de París de 1Ode
octubre de 1938, recordó Cícero: "Eu
nao pude nem seguer fazer exposi~o
de pintura". Cícero le pregunta a don
Alfonso: "Será que poderla trabalhar
no México?...Viver de minha pintura
ou de autros meios? Pois a nilo ser o
Brasil, o México é o meu país". Reyes
le replicó luego que, estando fuera de
México, no podíaaconsejarle sino hasta
su vuelta. En otra carta de 18 de abril,
1939, don Alfonso le responde: "A sus
órdenes". ¿Quién sabe si la guerra
mundial, su encarcelamiento en Francia por los nazis, su propio éxito como
anista entre los franceses, todo esto no
explica por qué Cícero no quiso mudarsedepaís?Ultimoítemenelarchivo
en México es la copia de una nota de
Alfonso a Cícero, informándole que
había visto un artículo sobre sus cuadros,juntocon un dibujo y fotografías de
~ pintura, los cuales Reyes les trasmilió a Orozco y Siqueiros.

El más famoso de los amigos pintires de don Alfonso fue Cándido Portinari (1903-62). Al volver a Río después
de dos años de estudio en París, en
1931, no tardó en sobresalir tanto con
SUS retratos como con sus cuadros de es-

cenas de su infancia en su nativo
Brodósqui, en el estado de Sao Paulo,
los cuales, según los críticos, reflejaban
un creciente interés en el muralismo de
l'?s mexicanos Rivera, Orozco y
Siqueiros.' No es extrano que, como en
el caso de Cavalcanti, el embajador
conocedor de arte y el pintor Portinarí
se buscaran. Además, éste estaba en la
penuria, viviendo de obras comisionadas. Son de este período, comienzos de
la década de los treinta, un retrato de
María Portinari, esposa del pintor y dos
más de la embajadora, dona Manuela
Mota de Reyes, guardados en la Capilla
Alfonsina.6 No sabemos si éstos junto
con cinco cuadros más, representan
compras o regalos de parte de Cándido
Portinari. Otro cuadro de Portinari, no
perteneciente a Reyes sino a un museo
en Sao Paulo, refleja de cierto modo la
influencia mexicana ya aludida. Es el
famoso lienzo "Café", que ganó una
Mención Honorífica en Nueva York, en
1935, del Instituto Cameige por la
Exposición Internacional de Arte
Moderno. El cuadro premiado, sirvió
para asegurar su carrera de muralista de
alta proyección internacional, garantizándole la fama no sólo en Europa
sino también en el Nuevo Mundo. En
más de una ocasión, en 1935, el embajador Reyes brindó a su notable éxito.
Entre la correspondencia del pintor en
su archivo en Río, incluyendo varias
notas de menor interés,7 hay una carta
de don Alfonso (de 20 de enero de
1942) que merece ser citada - fue dirigida a Portinari, a la Colección Hispánica, de la Biblioteca del Congreso, en
Washington cuando se presentaron los
grandes murales pintados allí por
Cándido. Cito: "Querido amigo
Cándido: Hemos seguido siempre sus

triunfos con el mayor entusiasmo, felicitándonos de haber reconocido un
gran pintor años antes de que el mundo
lo descubriera. /P/ Mucho éxito. El recuerdo cariffoso de los míos para María
y para usted. Siempre cordialmente
suyo /Alfonso Reyes".
EstáclaroquePortinari,CíceroDias
yDi Cavalcanti eran amigos entrañables
de Reyes. Como artistas importantes,
era casi inevitable que Reyes los conociera en Río. Como embajador, le importaba promover a los artistas de su
país, sobre todo en aquel momento de
descubrimiento de los muralistas mexicanos por los artistas del mundo. Reyes,
con su proyecto, como él mismo lo
expresaba, de "ganar amigos", era un
mediador ideal para interpretar este
fenómeno a los artistas brasileños. No
pudiera haber ejemplo más claro de la
influencia de Reyes y ésta no se limitaba a los artistas. Pudiéramos afirmar lo mismo de algunos escritores
brasilenos también amigos de él. Fue
una influencia indirecta, si se quiere,
pero merece ser recordada, sobre todo
en el caso de uno de los próceres de la
civilización latinoamericana, tal vez el
mayor constructor de puentes que ha
habido en Latinoamérica.
Notas
l. Agradezco sinceramente a la profesora

Alicia Reyes, directora de la Capilla
Alfonsina, en México, la constante
ayuda con la obtención de copias de la
correspondencia de su abuelo, y por facilitanne la consuta del diario inédito
suyo en la Capilla.
2. Ophelia (Ofelia) do Nascimento, mujer

~
~

�JOAQUIN BESTARD Y LA OBSESION DE
GERMAN ORTIGA

Lee A. Daniel
del Sr. Hubert de Schryver, murió el 13
de abril de 1961, siendo enterrado en
Río de Janeiro, según comunicación
fúnebre en la Capilla. Con fecha de 19
de noviembre de 1952 Alfonso y Manuela Reyes le habían dirigido a la pianista, en París, carta agradeciéndole la
suya con fecha de 2 de noviembre del
corriente.
3. En el archivo de la Flllldación Getúlio
Vargas, en Río, encontramos carta. con
fecha de 12 de febrero de 1931, de Cavalcanti al poeta Feliped'Oliveira,pidiendo que éste hiciera "todo que for
possivel para éxito artístico de Ophelia,
ali no Río. E o principal é pó- la em
contacto como Presidente Getúlio Vargas e como 'leader' (en inglés) Joao
Neves de Fontoura. Ela precisa ser
auxiliada. E quem nao há de querer a
Ophelia?

.. .,

4. Correspondencia personal de Cícero
Dias con fecha del 19 de noviembre de
1889. Jules Supervielle fue uno de los
poetas más importantes de Francia en
esa época, antes de la Segunda Guerra
Mundial.

5. DiccionariodeArtesP/ásticasnoBrasil,
pág. 432.
6. "Relación de la colección de la Casa
Museo de Alfonso Reyes, de Alicia
Reyes y de Christina de Reyes, en exhibición" (229piezas), págs. 25-26, programa, escrito a máquina, de lllla exhibición en 1987, enla Capilla Alfonsina, México.

""'\C

7. Quisiéramos agradecer a la Sra. Christina G. Penna, del Projeto Portinari, en
Río de Janeiro, el facilitarnos copias de

una foto de Reyes con Portinari y de la
correspondecia entre Reyes y su amigo.

Obras Citadas
Almeida, Renato. Ronald de Carvalho
e oModernismo. Lanlerna Verde, núm.
4 (Noviembre 1936): 68-69.
Di Cavalcant~ F.rniliano. Reminiscéncias de um PerfeiJo Carioca. Rio de Janeiro: Editora Civiliz~íio Brasileira,
1969.
Dias, Cícero. Carta personal a Fred P.
Ellison, 19 November 1989.
Patout, Paulette. Alfonso Reyes et la
France. paris: Klinclcsieck, 1978.
Pontual, Roberto. Dicionário das Artes
Plásticasno Brasil. Rio de Janeiro, 1969
Reyes, Alfonso. Diario 1911-1930.
Guanajuato:Universidad de Guanajuato,
1969.
Reyes, Alicia y Christianne de Reyes.
"Relación de la colección de la Casa
Museo de Alfonso Reyes, en exhibición." México, Capilla Alfonsina,
1987, 30 págs., escritas a máquina.

Joaquín Bestard Vázquez, nacido en
Mérida, Yucatán en 1935, recibió, por
segunda vez, el premio nacional de
novela en noviembre del año pasado
Jl(l'SUObraTrazarunsueñoenel espejo.
El premio nacional "José Rubén Romero" es el más importante que se da en
México al género de novela. Antes, en
1980, le fue conferido a Bestard el
premio nacional por su libro La calle
que todos olvidan. Es notable que
Bestard es el primero en obtener dos
premios nacionales de novela en
México. Sin embargo y a pesar de sus
premios, casi no se conoce a Bestard en
Estados Unidos. En la República Mexicana parece que resulta igual, acaso por
la dificultad de su estilo. Un ejemplo
seria la novela premiada, La calle que
todos olvidan a la que algunos intelectuales mexicanos llaman "La novela
que todos olvidan". Es así denominada
por el lenguaje y el estilo que se habían
convertido en una barrera, con exCCJi&gt;Ción de para unos pocos lingüistas,
qwenes reconocen la importancia de
este documento social. Fuera de este
grupo selecto la novela no se lee. Y, en
segundo lugar, para presentarles a usIC&lt;les su novela próxima aparición, La
obsesión de Germán Ortiga.
Hasta el momento, Bestard es autor
de seis novelas y cuatro colecciones de
cuentos. Porque es premiado tanto en
cuento como en novela, le pregunté en
una entrevista acerca de su preferencia
tocante a los dos géneros literarios. Me
C&lt;lltestó que cuando empezó a escribir
de lo que carecía el país era de novelis~ aún más, las editoriales, junto con
la crítica de México, pedían a los escri!aes mexicanos que abandonaran un
Poco el cuento y el relato nuevo de la

Ciudad de México. Pero, a pesar de que
le otorgaron premios por dos de las tres
primeras novelas que escribió, y uno
fue el premio nacional por La calle que
todos olvidan, él tenía deseos de escribir
cuentos. Según Bestard, la novela y el
cuento son diferentes, son dos técnicas,
estilos, y formas diferentes de creación
literaria. Y también, según me dijo en
nuestra entrevista, tenía mucho miedo
de escribir cuentos, no sólo por las diferencias ya citadas sino por miedo de
no poder salir bien en otro género. Sin
embargo, es notable que con su éxito en
la novela, Bestard fue el ganador
unánime del Primer Concurso Regional
de Cuento de la Frontera Sur de México
en 1985, con la colección de cuentos
llamada Los tiempos dorados de
Tránsito. En esta colección de diez
relatos, el personaje central es Tránsito
Bech, quien representa a la cultura maya
en peligro de extinción frente a los
duros embates de la ciencia y la tecnología actuales.
EsnotablequeBestard,autorqueha
ganado premios de bastante importancia en México, no cree mucho en los
premios. Él se da cuenta de la importancia de ellos en cuanto a que un escritor
que no sea premiado tiene más dificultad para encontrar en las editoriales
oportunidades para publicar su obra,
pero no escribe precisamente para los
premios; de hecho, Bestard no cree en
los premios porque es un innovador. El
afirma que su prosa y estilo son diferenres de la literatura mexicana en general.
Bestard cree que es un transformador
en la literatura mexicana, yeste aspecto
es una de las razones por la cual la
cótica es indecisa con él. Otra razón es
que los críticos no saben si situar su

obra dentro de lo urbano, lo rural campesino o el Yucatán contemporáneo.
Porque La obsesi6n de Germán Ortiga
no es como sus novelas anteriores y
parque tiene lugar en México, Centro
América y Sudamérica y con el lenguaje, costumbrismo, y modernidad de
los tres lugares, Bestard cree que van a
aumentar aún más sus problemas con la
cótica. Según Bestard el cótico, por lo
general, está acostumbrado a ubicar a
un escritor dentro de determinada
temática y estilo aunque Bestard
continúa cambiando su tema y su estilo.
Podemos clasificar la obra de
Bestard en dos categorías: la novela de
la Ciudad de México y de la provincia
Pero, con la aparición dela obsesión de
Germán Ortiga en abril de 1990, y
posiblemente con otras semejantes,
habrá una tercera clasificación más
amplia a nivel hispanoamericano.
Bestard me comentó que La obsesion
de Germán Ortiga es una de las mejores
novelas que ha escrito y que considera
que la temática es muy importante. La
obsesion de Germán Ortiga es una
novela en la que estuvo trabajandodesde
hace 25 años, y ésta se forma de todo lo
que ha visto ysurgido en Latinoamérica.
Existe la posibilidad de que Bestard
continúe elaborando temas más universales en un futuro cercano. Pero hasta el
momento, los temas que el cuentista y
novelista yucateco prefiere son los de la
vida común en la Ciudad de México y
en Yucatán.
Antes de continuar, vale la pena hablarles en términos generales de lo que
es la nueva novela de Bestard. El tema
principal de La obsesión de Germán
Ortiga es muy sencillo. Es una novela

e,..
111

�Bestard se considera a sí mismo como
innovador. Podemos mencionar varios
otros paralelos que existen entre
Faulkner y Bestard. Por ejemplo,
Faulkner escribió acerca del sureste de
los Estados Unidos y Bestard se ocupa
del sureste de México. Se presenta
también una analogía entre la sociedad
surefia de los Estados Unidos y la sociedad yucateca Podemos citar como
ejemplo el problema del negro en el sur
que es semejante al problema del maya.
El yucateco Bestard puede apreciar profundamente las injusticias de la región
del Mississippi en Faulkner porque se
parecen mucho a la intolerancia racial y
a la división de clases que él conoció en
Si bien el argumento de la novela es Yucatán de niño. El esquema Macondosencillo, y también el lenguaje, no es Buendía de García Márquez, obviaposible decir lo mismo de la novela en mente faulkneriano, aparece también
su conjunto. Es decir, es fácil leer las en la obra de Bestard. Beyualé es un
palabras pero es difícil comprender lo lugar no muy diferente de Jefferson y
que pasa después de haber leído varios Macondo. La familia Bech, que vive en
capítulos. Bestard no emplea palabras Beyualé, es según Bestard más un
mayas como lo hace en muchos de sus concepto que un lugar geográfico y su
cuentos, y no usa tampoco el lenguaje idea del pueblo va cambiando en los
popular de la gente humilde de los ba- constantes viajes de Bestard por los
rrios pobres de la Ciudad de México remotos pueblos del interior de Yucatán.
que se encuentra en La calle que todos Otro paralelo notable es el separatismo
olvidan. Hay por lo menos dos explica- del sureste de Estados Unidos y el del
ciones en esta lectura difícil. Una es que sureste de México con respecto de la
Bestard confiesa la influencia de república. Es interesante notar que los
Faulkner en su obra, pero, pensando en sureños de Estados Unidos se separaron
la frase que se aplica a Faulkner (la de de la unión estadounidense una vez,
"Dixie Gongorism" o el gongorismo mientras los yucatecos se separaron de
del surde los Estados Unidos),creoque la República Mexicana cinco veces.
es válido considerar a Bestard como un Otro autor ha escrito que en varias
ejemplo más, entre muchos de los escri- novelas de Bestard es como si él hutores hispanoamericanos, que continúa hiera agarrado un hilo de Faulkner y
la larga tradición del barroquismo en la tejido su propio tapiz -el producto más
novela hispanoamericana. Faulkner, elaborado es la novela titulada La calle
según Oberhelman en The Presence of que todos olvidan. Claro, hay otras
Faulkner in the Writings of García influencias en la obra de Bestard.
Márquez, era "an innovator in style" y Entre muchas podemos mencionar a

antibélica. El planteamiento es, ¿qué
nos espera en Latinoamérica? Según
Bestard, en Latinoamérica ya están
puestas todas las condiciones para que
surja una dictadura de derecha o de
izquierda, que pueda ya emplear las
computadoras y la televisión que es un
poquito (por jugar con la de Orwell en
1984) la del "hermano mayor". Bestard
se pregunta,"¿qué pasaría si cualquiera
de estos países se vuelve una dictadura
con computadoras y el adelanto
tecnológico, electrónico que poseemos
los seres humanos? Si cae esta tecnologia en manos de un dictador o una
Junta militar, ¿a dónde nos va a llevar?

IC
IC

Hemingway. El primer librodeBestard,
Un tigre con ojos de jade, es comparabie a El viejo y el mar de Hemingway. En lugar del viejo es el cazadorque es un viejo, en lugar del pescado es
un venado, en lugar de los tiburones es
el tigre y en lugar del mar es la selva de
Yucatán. Sin embargo,Faulkner,como
lo reconocen todos los escritores latinoamericanos contemporáneos, es el
que más ha influido en escritores como
Juan Carlos Onetti, García Márquez,
Vargas Llosa y Bestard, para nombrar
solamente algunos.
Además de la influenciadeFaulkner
en la obra de Bestard, debemos pensar
también en el barroquismo de la obsesión de Germán Ortiga. Suele hablarse, en tomo a la novela contemporánea hispanoamericana, de un esencial barroco americano. Emilio Carilla
habla del barroco como "una línea o
constante que atraviesa el arte y las
letras hispanoamericanas de todos los
tiempos" y agrega que destaca el barroco "como un signo de nuestro conúnente". Carpentier declara en Tientos y
diferencias que "El legítimo estilo del
novelista latinoamericano actual es el
barroco" y conúnúa con "Nuestro arte
siempre fue barroco: desde la espléndida
escultura precolombina y el de los
códices, hasta la mejor novelística actual, pasándose por las catedrales y
monasterioscolonialesdenuestroconunente". En fin, Carlos Fuentes escribe,
en cuanto al barroco en general, que "El
barroco, lenguaje de la abundancia es
también el lenguaje de la insuficiencia:
sólo lo incluyen todo quienes nada
poseen" y a continuación añade que el
barroco es " ...la desesperada invocación de un lenguaie que llene las ausen-

cias de la razón y la fe". Es notable
recordar que el barroco, como palabra y
teoría, se ha discutido mucho. Su uso y
sentido dependen de la persona que lo
discute o emplea. Con el fin de aclarar
nuestro concepto, vamos a seguir a
WOlfOin en el presente estudio.

Bestard es que, como cualquier obra
barroca, se dirige al intelecto. No es
para la masa sino para el culto. No cabe
duda de que La obsesión de Germán
Ortiga, que exige tanto tiempo y esfuerzo del lector, cabe bien dentro de
las obras barrocas.

Utilizando las cinco parejas de conceptos de WOlfflin, es posible apuntar

En este tipo de libros hay una tendencia hacia lo pintoresco, es decir,
hacia la masa en vez de hacia la línea
recta y sencilla. Es evidente que este
rasgo esta presente en la obsesión de
Germán Ortiga. No hay sólo una historiasinovariassimultáneasquenosiguen
una línea cronológica, ni en cuanto al
espacio ni en cuanto al tiempo. Entre
los muchos y diversos personajes de la
novela figuran hombres militares, un
profesor gringo y piratas ingleses. Estas personas, y otras muchas, viven en
varias épocas tan diversas como el
pasado remoto de las cruzadas hasta el
presente y en lugares diversos como
Londres de la Segunda Guerra Mundial, Brasilia, el Oriente y claro en las
Américas. Hay cartas, artículos perlodísticos y aun cuentos intercalados en la
novela Si hay episodios que tienen
lugar en el pasado, hay también cosas al
día como por ejemplo el recorte de un
artículo periodístico de México, D.F.
con fecha del 26 de diciembre que trata
el problema mundial de la desnutrición
y los estudios que realizan en el lnstituto de Biología de la Universidad
Nacional Autónoma de México sobre
insectosquelagentedealgunasregiones
utiliza como alimento y que puede ser
una solución para el hambre en los
países de Asia y Africa También habla
un personaje de la novela que tiene
pánico al agua desde que leyó la posibilidad increíble de que a los tinacos les

cinco principios generales del barroco:
l. Evolución a lo pintoresco, es decir,
hay una tendencia hacia la masa, la
aparente confusión. Las historias di versas de la novela aparecen distintas al
principio y hay un enérgico movimiento de masas que se entretejen y al terminar la obra son integradas y forman una
obra completa. La obra barroca es
concebida en su totalidad. 2. La evolución de lo superficial a lo profundo. 3.
La evolución hacia la forma abierta
(alectónica) con una proyección a lo
infinito. Se evita el desarrollo lógico
con la introducción de sub-plots y descripciones que no son necesarias. 4. La
evolución a lo unitario, a pesar de las
distracciones, al terminar la obra todas
las historias, más o menos libres antes,
se ordenan de acuerdo con un elemento
preponderante. 5. Hay una claridad
relativa o una oscuridad relativa La
abundancia de personajes, muchos que
son dispensables, estorban el desarrollo
de la obra

De los cinco puntos amplios de arriba es posible deducir diez rasgos más
espe.cíficos del barroquismo. Pero para
el análisis de La obsesión de Germán
Ortiga como obra barroca vamos a utilizar sólo unos cuantos, para mostrar
los toques barrocos de la obra El primer
elemento de esta nueva novela de

echen algunos preparados, suficientes
como "para apaciguar a la gente inconforme."Estemétododemantener"tranquila" a la población de una ciudad
viene de un artículo intercalado de
Francfort con fecha de mayo 23. También habla de una máquina electrónica
que se llama "El Cerebro", que puede
controlar fácilmente a los ciudadanos y
menciona la "tarjeta nacional de identidad" que el gobierno puede usar para
averiguar de cada uno su fotografía,
color de ojos, tipo de sangre, medidas
craneanas, gustos notables y aficiones,
terror en demasía por algo, etc., etc. y
más, que el gobierno puede hacer todo
por medio de un nombre codificado.
Dice también que la computadora hace
el trabajo anual de doscientos técnicos
en apenas media hora, es decir, con una
velocidad prodigiosa y sin equivocaciones y que pronto las computadoras
van a reemplazar al obsoleto juez
humano.
Hay cuentos intercalados como el
del samurai Nigotta de hace siglos que
"decapitó en cuatro movimientos a su
adversario detestable". Otro ejemplo
de un cuento semejante es la historia de
una familia maya que ocurrió hace 300
años.
En la novela hay un poco de todo y
Bestard juega con las ideas y las palabras. Las pocas líneas que siguen sirven
como ejemplo: "Entonces me ponía la
última creación CHRISTIAN DIOR,
me empolvaba con sus BENZAL
DOUCHE, usaba su TASMINET
SPRAY, modelaba su MAIDENFORM
portabustos indeformable, me embarraba las manos de ATRIX y me
limpiaba en sus sábanas MOSLEY

o,..

.....

�decoradas."
Por falta de tiempo no podemos
mencionar otros aspectos barrocos que
se encuentran enla obsesión de Germán
Ortiga. Por ejemplo, se ve la pasión del
barroco por el paisaje fragoso, escenográfico, plástico y ubérrimo; notamos la individualización de lo feo y lo
grotesco; existe la oposición y la
antítesis, es decir, los contrastes vidamuerte o sueño-realidad.
Hay que decir que hay más ejemplos de rasgos barrocos en esta nueva
novela de Bestard pero los ya mencionados sirven para mostrar que la
novela pertenece al grupo de las novelas hispanoamericanas contemporáneas
que son barrocas.

00
\Q

En conclusión, el novelista yucateco Joaquín Bestard, en su séptima
novela que se titula la obsesión de
Germán ortiga, trata las realidades
modernas de la Ciudad de México,
América central y Sudamérica. En esta
novela más reciente de Bestard, él nos
escribe que en varios países latinoamericanos ya están puestas todas las condiciones para que surja una dictadura sea
de derecha o de izquierda que pueda ya
emplear el adelanto tecnológico.El cree
que todo el mundo, hasta cierto punto,
está controlado por el hermano mayor
porque toda la información personal ya
está preparada para tratamiento por
computadora, la cual permite el acceso
fácil y rápido para los que tienen el
control, no importa si es una junta militar o un gobierno demócrata.
Afortunadamente, hasta el momento,
no existe una arnenanza a las libertades
personales porque la mayoría de los

gobiernos son básicamente demócratas. Sin embargo, Bestard en La obsesión de Germán Ortiga, nos hace la
pregunta intrigante, ¿qué pasaría si un
gobierno demócrata del llamado Tercer Mundo se hiciera una dictadura y el
dictador tomara ventaja de la tecnología más ayanzada -satélites, televisión
y computadoras-, para ganar control de
la gente y mantenerlo indefinidamente?
En fin, para los que no conozcan a
Bestard, les recomiendo a este escritor
yucateco y su novela de próxima
aparición, La obsesión de Germán Ortiga, que no sólo muestra la influencia
de Faulkner sino que a la vez es otro
ejemplo más del neobarroquismo. Hay
que notar que vale la pena el esfueno
mental que se exige para vencer un
libro como éste.

SEÑAS/RESEÑAS
,.,
CONTRASENAS

�DE BIENAVENTURADOS Y DE AURORA

Silvia Mijares
Bienaventurada María Zambrano
En Los bienaventurados*, como en
sus otros libros, María Zambrano nos
muestra los absurdos en que puede
devenir el pensamiento cuando se forjan las ideas de la realidad a partir
únicamente de la razón aislada o de la
sensibilidad. Quien pretende conocer
cualquier aspecto de la realidad utiliza
métodos distintos, simples guías para
facilitar la tarea de investigación y obtener ciertos resultados, a sabiendas de
que el método no agota la realidad. El
método analítico separa la realidad para
comprenderla; siendo ésta una y compleja, la separa en partes para posteriormente integrarla y tener una visión
más completa de ella.
Sin embargo, desde los griegos y
concretamente con Parménides.la realidad humana se partió: por un lado un
mundo estrictamente racional, sin contradicciones, por el otro la realidad
misteriosa e irracional.

La filosofía griega, como ya sabemos, se inicia con una célebre pregunta
hecha por Tales de Mileto: ¿cuál es el
origen del mundo? Esta pregunta -dice
María Zambrano- acaba aprisionando
el pensamiento por ejercer una especie
de sujeción o imposición, de donde
resulta lo siguiente: 1) reduce el pensamiento, 2) se ciñe a los hechos, entendiendo por realidad los hechos y las
cosas. Hechos fijos, sucesos que se
repiten sin variar, de tal manera que los
conceptos cosificados y distantes son
la respuesta a las cosas y a los hechos
desbordantes, cambiantes, vivos. Realidades incompatibles y excluyentes
puesto que las ciencias testifican sobre
lo exterior al sujeto, dejando a un lado
su interior. "Proclama la vida -según
Zambrano- su condición de espejo en
alteración constante, ondulado por la
vibración, desigualmente capaz de reflejar, tornasolado en su relucir."

Lo curioso es que hasta nuestros
días esa realidad-que ha sido la preocupación de los hombres de todos los
tiempos- no se ha integrado, pues se
llega a una incompatibilidad tal, que
impide discernir el ser desde la vida, en
la vida entera y compleja. A tal grado
queda el hombre aprisionado en los
ismos que se distancia de la vida, de su
propia esencia, para vivir confundido y
desolado en una estructura teórica y
fría. El hombre, ser de artificios, de
instrumentos, debiera utilizaréstos para
mejorar su vida, porque de otro modo

Contar con todos los medios posibles
para abrazar la realidad sería lo deseable, nada determinado, consabido o
prefigurado debe empañar la aventura
del saber, reduciendo la unidad de
conocimiento. Instintos, sentidos e inteligencia deben participar en la aprehensión de la realidad. El sentir y el entender unidos en una cierta simbiosis
evitarán la escisión del ser humano.
El cuerpo interviene activamente en el
acto de pensar, el ver irrumpe en el
pensar. Hay que dejar que la naturaleza
se manifieste a través del cuerpo sin

;.

...

o

r,...

actuarían como obstáculos, como fetiches.

*Zambrano, María, Los bienavenlurados,
Siruela, Madrid, 1990, 112 pp.

reprimirla, sin membretarla, observándola, respetándola, aprendiendo su diké,
su modo natural de ser, para realizar esa
conjunción maravillosa que nos develaría una realidad no convencional sino
natural. Tal vez esa develación carezca
de rigor y precisión, pero por otro lado
irrumpe en nosotros asombrándonos,
conmoviéndonos, dejando una experiencia que nos hace distintos como
cuando vemos el mar por primera vez,
la selva o el desierto.
El objetivo que se propone la ciencia, en última instancia, es el conocimiento de la naturaleza, este conocimiento debería utilizarse en beneficio
de la humanidad, que es también naturaleza. Si omitimos este "detalle" y le
imponemos grilletes -al conocimientocomo ciertos hábitos mentales, dogmas
religiosos o de otra índole, se evita que
se desarrolle este conocimiento tan deseable, tan anhelado, separando la realidad: en un extremo la subjetividad, el
conocimiento poético, depositario de
la fantasía -rechazada por el rigor racionalista que no le concede crédito
alguno-, por el otro, la filosofía moderna, empeñada en ofrecer una imagen
teórica del cosmos, condena al ser
humano a la soledad más triste, despojándolo del cosmos y de su experiencía vital. Como vemos, el cogito aneestral está conformado por prohibiciones
que reducen al hombre y también lo
extravían.
Así el mundo, sede de la contradic·
ción asentada, consolidada, opera como
enemigo de los seres bienaventurados,

que son lo que son, sin contradicción
alguna personajes que representan la
unidad del ser del hombre, insobornables, seres que han logrado la identidad, salidos de toda antinomia.
María Zambrano también reflexiona sobre los diferentes momentos
del desarrollo de la vida, desde sus inicios como sierpe que se arrastra con
una fuerza vital marcada por un destino,
repitiéndose, metamoforseándose,
revelmidose, adaptándose, etc. "La sierpe de la vida ha salido ala luz como una
firma imborrable, como una inadvertencia de alguien a quien le costará muy
caro, pues que tendrá que dejarla
proseguir e irla dotando incansablemente, pues eso es lo que la sierpe pide:
dote.'' La vida proseguirá la diké de la
vida, es decir, lo que debe esperarse de
ella La vida, sujeta a sus propias leyes,
nose "derrama ciegamente". Como ser
extenso tiene tres dimensiones que nos
permiten observarla, pero también la
vida es sensible al medio, lo capta y da
su respuesta. Para Zambrano el hecho
de ver y ser vista se da cuando hay un
equilibrio entre las dos formas de posesión-activa y pasiva-, cuando el sujeto
lplrece a fuerza de transformarse, es
decir, de perder y perderse. "Lleva la
~erpe, además de la luz reflejada, la luz
unpresa portadora del estigma de la luz
Yde la sombra, luz impresa como mancha, cuerpo que es a la vez su sombra,
su imagen, cargado con lo que menos
debería pesar, el reflejo". Todo lo que
vtve se caracteriza por realizar una
simbiosis. Relaciones, entrecruzamien~ que fraccionan el ser para que surjan
los diversos reinos: vegetal, animal y

mineral.

MaríaZambrano,como los primeros
filósofos, conserva un modo pleno de
ver los problemas, establece su punto
de vista a partir de la relación entre el
gnosticismo, la poesía y la razón occidental, ofreciéndonos un nuevo modo
de "ver", de conocer la realidad. La
escala de la vida en que el ser viviente
muestra su faz depende de su capacidad
de multiplicarse, experimentar relaciones, mutaciones, cambios. El tiempo
sería el centro, el eje que fijará esos
rastros dejados por la vida como una
procesión, como una sucesión de cambios, de fatigas imborrables en la
memoria del tiempo. En un continuo,
eterno desfile, todo lo nacido de la tierra
irá a parar a la tierra, a la madre original.
En las entraflas de la tierra se fija indeleble la luz, fuego que se filtra a
través de las grietas, hendiduras para
que se realice la simbiosis y aparezcan
nuevas vidas, que serán glorificadas
con la corona pues han logrado llegar a
ser, a tener un nombre, a poseer un ser
completo. Zambrano acepta con los
gnósticos que el ser se desarrolla en
espiral, pues "el círculo da la pobreza
del ser", no pudiendo haber lugar para
otros universos, como el de los hienaventurados, "pájaros impensables",
condenados a no descansar, seres dichosos solamente en la profundidad de
la desdicha, donde todo es incierto y
está en crisis, en lo ilimitado, seres
silenciosos," sufrientes todos, pasivos
pero no herméticos". El bienaventurado ser intangible e inaccesible porque
"es". "El bienaventurado carece de virtudes heroicas, y carece de virtudes
como carece de palabras porque ya no
está en el reino de lo discernible", pues
todo lo discernible resultaría impenetrable.Los bienaventurados se sostienen

por sí mismos, están como alojados en
el orden divino, callados, solos en lo
esencial, en su ser impenetrable, realizando movimientos corpóreos como en
una danza armoniosa, "la danza que es
danza para siempre."
Hay por otro lado ciertos conceptos
como el de revelación, que se rechazan
por estar ligados a determinada
filosofía; sin embargo, los conceptos,
dependiendo de sus relaciones,
muestran nuevos sentidos, aplicaciones, es decir, adquieren nueva vida
con un enfoque diferente.
Zambrano explica que la revelación
está ligada a la visión del ser, que no hay
experiencia de la vida sin ser, lo que
vivimos y experimentamos es desde
nuestro ser. "Es la visión la que se da al
ser." Grave es la situación cuando se
renuncia a la visión, a la revelación, no
divina sino vital, porque se pierde el
hombre entre la historia .
El exilio del hombre comienza con
el abandono, con la expulsión. El
exiliado es objeto de curiosidad, atrae
las miradas, es una especie de revelación que él ignora, da a conocer su intimidad. Lo ven porque está fuera de sí,
sin patria ni casa. Quien lo vea acaba
viéndose a sí mismo, es como "un ciego
que se ha quedado sin vista por no tener
adónde ir". Se entrega al vacío, a lo
inasible, a la desesperanza, al desprendimiento, al exilio, girando airededor de estos estadios el exiliado, el
místico, el poeta, el filósofo tratarán de
vislumbrar el misterio y descubrirán la
soledad, el destierro, el desierto en su
búsqueda de la luz.

-.J
....

�De la aurora, la luz y la palabra
Aurora es un ténnino complejo que
tie.ne diversas acepciones. Cada una de
ellas se reduce a expresar un aspecto de
este vasto y luminoso concepto. La
aurora puede ser guía, diseño, luz, atención, despertar, anuncio, señal,
nacimiento, origen, etc. Todas estas
caras de la aurora se nos muestran
cuando se descorre el velo (aletheia) y
la luz nos permite poner atención,
cuando irrumpe la unidad originaria de
todas estas facetas, impresionándonos
y provocando una experiencia que resulta del valor, de la capacidad de asombro, de la voluntad de fijar la mirada y
poner atención, para captar con nuestra
conciencia el sello de la eternidad.*
La palabra, la luz, estigma de lo
humano, llanto estimulado por la razón,
por la escisión del ser, por el dolor de no
ser. Palabras, lágrimas de la razón, de la
aurora, que sólo se admiten como rocío,
como gotas de inteligencia, claridad,
impasibilidad y sutileza.

Palabras, quantos de luz que se abren
paso, desfallecen, se pierden, se aglutinan en orden y a veces pueden ser
jaladas porla inercia de una concepción,
aunque hay también palabras sueltas,
rebeldes, perdidas, que también pueden
seducir a otras que no lo estaban. La
palabra, fugaz luz que aparece cuando
traspasa los elementos de que nos hablaron los primeros filósofos. "Divina
en su principio la palabra cuando va
atravesando los círculos donde la luz se
origina en un cuerpo, en su fuego,
N

r--

*Zambrano, María, De la aJlrora, Turner,
Madrid, 1986, 128 pp.

cuando la luz se fonna en el fuego y
para que no suceda así es luz refleja,
anuncio de la huma reflexión, espejo
que sólo aquí proporciona una materia
que se ha quemado sin consumirse del
todo, dejándose disponible, en la que el
fuego ha hecho su camino inversamente,
cuando el fnego llegado a su máxima
fuerza se des-dice, como animal dichosamente aplacado." El hombre con su
gloriosa y más grande creación, la palabra, intangible, etérea, ligera, crea al
hombre yal universo humano. El primer
hombre fijó la mirada, puso atención y
emulando la palabra de Dios expresó:
¡Hágase la luz! Y el poderoriginariode
sus palabras engendró la civilización.

objeto expresado y que el filósofo,
prolongando el viejo instinto mítico, es
el poeta de lo que sobrepasa los límites
de la experiencia, que no tiene a este
respecto ni ejemplos ni originales y que
es, por consiguiente, responsable de la
existencia que querrá para él y para los
otros. En la inmensa soledad de la vida
y del pensamiento es, pues, del hombre
la idea que subsume al hombre." (Jean
Delhomme, Nietzsche.) Cuando la
mirada se abre al mismo tiempo que lo
visible, nace la aurora, en el momento
que se alcanza, precisamente cuando
algo se va pero permanece, es decir,
inasible pero presente, como foco, como
punto o gennen del horizonte.

Palabras luninosas, sombrías, cada
una de ellas emerge como piel de tigre,
con la luz y la sombra a cuestas, cada
una de ellas con una carga múltiple que
según quien la custodie reduce o
aumenta su sentido. Zambrano perfila
su reflexión sobre la luz, sobre la razón,
sobre el viacrucis de la palabra y por
ende del hombre, viacrucis en donde el
último objetivo no sería la verdad, sino
la serie de experiencias que nos van
transformando, metamorfoseando. Experiencias que nos obligan a renunciar
a nosotros mismos, para que algo exterior y ajeno nos modele. Este fenómeno
provoca la tragedia-nos diceNietzschepues el hombre primitivo se transfonna
y adquiere una máscara monstruosa y
no solamente eso: también la forma de
ver el mundo, nacida de su propio éxtasis."(...) el serno es verdadero ni falso,
sino infinito movimiento expresivo, que
no sostienen ni sujeto expresante ni

Será clara la plabra, sacada de su
germen, liberada de la obscuridad.
Surgida del sacrificio del ser, borra la
huella de la sierpe para elevarse y transformarse en ave, serpiente emplumada
para volar, volar por el pasado, por el
futuro, por el presente. Puede hacerlo,
pues es una hija sin cuerpo, desprovista
de valimiento, propuesta a dominar,
tragedia que provoca llanto, las lágri·
mas de la aurora se toman en rocío, en
resina, que también sirve para arder,
paraelevarse,paracrear,Enesteproceso
de levitación la palabra se desprende,
sacrificando la materia. Así la phisis se
convierte en conocimiento sin contexto
vital alguno, transformándose en dato
frío, ciego y mudo dato.
¡No! La aurora es fuente de fuentes,
el conocimiento de que nos habla María
Zambrano no es el conocimiento riguroso y preciso, estrictamente racional;

postula la razón, que no es sino la razón
que se hace poética sin dejar de ser
razón. Así la aurora no sería ciencia,
sería esbow, diseño, una guía especial,
expresada fragmentariamente tanto en
la poesía como en la ciencia más rigurosa. Recordemos que los callejones
sin salida los provoca la razón institucionalizada más que la vivida. La
verdadera vida, también para Nietzsche
se encuentra en el sitio donde se conjugan el genio dionisíaco de la astucia y el
gusto apolíneo de la gracia. Donde la
realidad está toda entera, donde la
rigidez nada tiene qué hacer. La proposición filosófica de María Zambrano
sigue el mismo camino de Nietzsche:
"La senda que yo he seguido, que no sin
verdad puede ser llamada órifico-pilagórica, no debe ser, en modo alguno,
atribuida a Ortega. Sin embargo, él, con
su concepción del logos (...), me abrió
la posibilidad de aventurarme por una
lal senda en la que me encontré con la
razón poética; razón, quii.á, la única
que pudiera hacer, de nuevo, encontrar
aliento a la filosofía para salvarse -al
modo de una circunstancia- de las tergiversaciones y trampas en que ha sido
apresada."

�A LOS CUARENTA
'

Nora Garro
I

cualquier resolución: sabe que la que se
tome será la correcta.

Han aparecido mis primeras canas: un

ramillete a cada lado de las sienes. Ello
coincide con el trato de "sefiora" que
recibo en los mercados.

IV

III
La vía estrecha
La noche empieza al mediodía.

Chuang-Tzu

Ciertamente, yano me entusiasma brincar en un pie. Sé que nunca más apagaré
un cigarrillo en la mejilla de un amigo
ni le reprocharé a otro: ¡anoche me
hiciste confesar un secreto!
... Me recogeré el pelo como una tía
. elegante, recibiré con algo de indiferencia la mirada de mis interlocutores y
conmientusiasmodesiempre-¿cómo
ha resistido el embate de las incontenibles ansias, el vacío de las decepciones?-emprenderé un viaje hacia el
pasado.
Aunque conozco el rumbo, el paisaje y
sus habitantes, siento haberlo recorrido
con prisa, enceguecida por una luz
remota, embelesada por una música indescifrable.
11

A la manera de Hermann Broch
Ese joven no me es desconocido, ni el
delicado equilibrio entre el hoy y su inmenso mafiana, ni la íntima determinación de su juventud.
(No he jugado nunca el solitario juego
de esta atracción cargada de nostalgia:
siento la adversidad de lo no compartido.)
Recibo la sonrisa plena de lozana disculpa, alegre respuesta que lo releva de

riencia personal e incomunicable.

Ciertos filósofos parecen ser los enemigos naturales de los poetas. Les resulta
insoportable que la poesía -de los poetas- no esté destinada a demostrar la
Verdad. A lo más, un poeta se conformará, dicen, con mostrarla, pero también la negará con el mismo énfasis, ensuefio, desenfado o rigor. La poesía,
insisten, no basta al hombre que se pregunta: ¿cuál es la verdad? Contesta el
soberbio poeta:
Me contradigo, sí.
¿Y qué?
Yo contengo multitudes.
W. Whitman

¿Hay acaso un solo puente entre nosotros y la realidad? DiceLao Tséque tan
importante es la vasija como el espacio
que contiene; las paredes de una casa
como las puertas y las ventanas: esto es
aquello, lo que no es convive con lo que
es. La tan preciada Verdad es, para estos hombres-¿poetas?, ¿filó-sofos?tan sólo y nada menos que una expe-

Entre Dios y yo
no necesito intermediarios.
Victor Hugo

Me inquieta la idea de que las circunstancias me expliquen; o eso indefinido
que es la suerte; pero me resulta aún
más difícil creer que Dios tenga algo
que ver conmigo.
Un alma grande acoge con naturalidad
la idea de Dios; acaso sienta que su vida
está, finalmente, en manos de un ser
superior, silente y desconocido. Creo
en ello, pero no tengo tal alma.
Para mis animales demésticos yo soy
unaespeciedeDios. Conozco a muchas
personas que conceden ese honor auna
autoridad terrena. Aunque me distraen
estos intrascendentes acontecimienlOS
-desdefio mi inmadurez-, no se me
olvida que transito un camino que por
momentos se angosta y me devuelve la
única imagen posible de mí misma; soy
la que elegí ser, aunque esta elección
fue hecha a oscuras.

REGION

�-

NOTAS PARA LA HISTORIA DEL
NORMALISMO RURAL: LA ESCUELA
REGIONAL CAMPESINA DE GALEANA,
N.L. EN LOS ANOS 30

Manola Sepúlveda Garza

,,

....

Si bien existen numerosos trabajos sobre
historia de la educación en México,
hacen falta estudios a profundidad de
las instituciones educativas en diversas
épocas y contextos sociales.

saliente que unificó a las ERC de la
época: el de ser difusoras del proyecto
político del Estado y el de ser punto de
encuentro de ese proyecto con los
movimientos sociales regionales.

Las Escuelas Regionales Campesinas (ERC) fueron las encargadas de la
capacitación de técnicos agrícolas y
maestros rurales, tuvieron una vigencia
( 1933 a 1941) que coincidió con proyectos radicalizados en materia de política
gubernamental. En ténninos de experiencia pedagógica, las ERC actuaron
como centros de desarrollo a partir de
sus ligas con la producción y con las organizaciones sociales, aspectos que se
agregaban al papel de los maestros como
difusores de la cultura.

En este trabajo presentamos un
esbozo de la política educativa de los
ai'ios 30 y algunos lineamientos ideológicos y organizativos en que estaba
inmerso el quehacer del maestro rural.
Expondremos además, materiales del
Archivo General de la SEP sobre la
ERC de Galeana, N.L. en 1936, que
ilustran claramente cómo fue concretada la discutida educación "socialista"
y cuál fue su relación con el contexto
social regional. Para finalizar, haremos
referencia a la "tenninación" de esta
experiencia educativa, en la cual se
reflejó el viraje de la política gubernamental.

Las ERC tuvieron planes y nonnas
bien establecidas por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin
embargo, tomaron características diferentes según el contexto social en que
estuvieron inmersas. En efecto, la realización del programa educativo de la
SEP fue distinto en el centro-oeste del
país por la persistencia del movimiento
Cristero, la mayor densidad de población y la mayor acción del reparto
agrario, que en Tabasco por los movímientos encabezados por Garrido Canabal y el auge de las ideas anarquistas
o que en Nuevo León, con un proceso
importante de industrialización y
movimientos "menos" intensos en relación al reparto agrario. Ahondar en
esta diversidad enriquecería la comprensión de nuestra historia social con-

.......

temporánea.
\C

r--

Al lado de la diversidad regional
habría que sei'ialarel aspecto más sobre-

Este avance documental requiere de
mayor riqueza a partir de ampliar el
análisis del contexto regional en la
época.
Los anos 30 estuvieron marcados
por un radicalismo que imprimió a la
política educativa rasgos específicos.
En efecto, la Declaración de Principios del PNR (1929), en apoyo al
Artículo 3° de la Constitución de 1917,
pugnó por el impulso de la escuela
activa, la desfanatización de las masas
populares, la educación extensiva, la
educación para obreros ycampesinos y,
la unificación del sistema educativo (de
la federación, estados y municipios). 1
Estos principios que encauzaban inquietudes dispersas en relación al fortalecimientodel sistema educativo marcaron también, el inicio de la radicali-

zación de la educación en buena parte
dirigida desde grupos políticos en el
poder.
El período de 1930 a 1934 fue de
crítica y reestructuración tanto en los
lineamientos de la política educativa
como en los sistemas escolares.
En materia política, según el l«PJan
Sexenal del PNR (1933), los cambios
se encaminarían a refonnar el artículo
3° para substituir la educación laica p&lt;r
la socialista, ampliar el control del
Estado en la educación y extender este
servicio a los sectores populares.2
La tendencia socialista en la educación, provocó desacuerdos y contradicciones en el PNR y en la sociedad
mexicana. No obstante, en diciembre
de 1934 fue refonnado el Artículo 3°.
La nueva legislación otorgaba al Estado el derecho exclusivo de impartir
instrucción primaria, secundaria y normal, a las escuelas particulares se les
obligaba a ajustar sus enseffanzas a los
principios socialistas. Se pretendía
además, integrar el sistema educativo
(federación, estados y municipios)
mediante una filosofía unifonne y una
dirección centralizada.3

El carácter socialista de la educación tuvo varios manejos e interpreta·
ciones por la misma élite política:
algunos la entendían ligada estrechamente al anticlericalismo característico de la política callista; otros,
-los más radicales- como una premisa
necesaria que llevaría al socialismo Y
otros más, como parte de las refonnas
sociales que si bien se encaminaban a
impulsar a los sectores populares no

quebrantaban, en lo fundamental, la
vigencia del sistema capitalista.
A fines de 1934 y principios de
1935 las declaraciones oficiales sobre
educación fueron muy radicales. Ignacio García Téllez, Secretario de la
SEP durante el 1cr semestre de 1935,
sei'ialaba: "una de las tareas del Estado
es proponerse el alfabetismo y destruir
los privilegios de la cultura; la educación estará al alcance de las clases
campesinas yobreras; estará relacionada
con los problemas del medio, las necesidades y aspiraciones proletarias,
acorde con los progresos de la técnica
para la socialización de la riqueza a fin
de que la nueva escuela se convierta en
capacitador de trabajadores manuales e
intelectuales que con conciencia de clase
puedan convertirse en eficientes y
honestos directores de sus propios
bienes".4
La Refonna al Art. 32 y los diversos
postulados de la educación "socialista"
provocaron una gran polémica y marcaron una seria división en la sociedad
mexicana. Los ai'ios de 1933 a 1935
están llenos de expresiones en pro y en
contra del carácter "socialista" de la
educación y del proyecto educativo en
su conjunto.

En 1936, con la salida de Calles y de
otros líderes anticlericalistas del país,
con la "reconciliación" de los poderes
Iglesia-Estado (expresado en la reapertura de templos) y con la necesidad de
disminuir las divisiones sociales exislentes e intensificar las refonnas sociales, el proyecto educativo se vio ligado
alos cambios. En el campo, las escuelas
Ylos problemas agrarios y agrícolas se

vieron estrechamente relacionados.
De las características de la política
educativa, esbozadas aquí surgen varias preguntas: ¿Qué tanto se trató de
discursos políticos e ideológicos?;
¿cómo se expresan estos cambios en los
sistemas escolares antes y después de la
Refonna?; ¿cómo se concretó en la
práctica la escuela socialista y cuál fue
su significado real? Hemos escogido el
área de Nonnalismo Rural para ejemplificar y dar respuesta a estas preguntas.

En los principios de la tercera
década, en la SEP y en diversos grupos
magisteriales se presentan movimientos de crítica de la educación nacional
En efecto, Narciso Bassols como
Secretario de la SEP (de octubre 1931 a
marzo/1934) encaminó sus esfuerzos
tanto al cumplimiento del artículo 3°,
en relación a la no intervención del
clero en la educación, como a la renovación de la educación nacional,
asentándola sobre bases más cienuficas, modernizándola en sus métodos y
dándole una proyección social y un
papel concreto en la transformación de
la realidad nacional.
El sistema educativo adolecía de
una serie de deficiencias, ya desde 1930
fueron expresadas por la Asamblea
Nacional de Educación, en la cual se
sei'ialó: la falta de orientación que padecía la escuela, se planteó que la enseñanza debía estar relacionada con las
ciencias sociales yeconómicas, además,
debía de caracterizarse por ser nacionalista, democrática, social y activa. 5

Bassols retomó estas demandas,
además de las ideas de destacados
ideólogos de la educación entre otros:
Moisés Sáenz, Rafael Ramírez y autores sovieticos como Makarenko; escuchó también, las experiencias y proposiciones de los maestros en servicio,
muchos de ellos integrados en la Confederación Mexicana de Maestros. De
esta manera encabezó una labor crítica
del sistema educativo.
En 1931, las instituciones federales
que brindaban servicios educativos en
el medio rural eran: 6380 escuelas primarias (se incluyen escuelas de circuito, de tipo económico, comunales y
rurales); bibliotecas; 4 Centros lndígenas Regionales; 15 Nonnales (ENR) y
13 Misiones Culturales.6
La crítica a estas instituciones era su
distancia hacia los problemas concretos en que vivía la sociedad campesina,
la mala capacitación del magisterio y
los programas de estudio poco elaborados. Se decía insistentemente que la
acción educativa debía satisfacer las
necesidades de los campesinos, se entendía por esto, dar respuesta a los
problemas de tipo económico y a transformar los métodos de producción con
un propósito colectivista.7 En estas
propuestas se recalcó que la escuela no
podía actuar aisladamente, era necesaria una acción coordinada dentro de
la SEP y con otras dependencias del
Estado, gran apoyo político y sobre
todo, la transformación económica y
social del campo.8
En relación al tipo de maestro necesario, se insistía en convertir a cada
maestro en un agrónomo y darle una

.....
.....

�visión de los problemas sociales para
que posteriormente, pudiera dirigir las
actividades de los campesinos, ser el
guía de su comunidad y el agente propulsor del progreso.'
En el marco de estas discusiones se
formó el proyecto de las Escuelas
Regionales Campesinas (ERC - 1932)
como las instituciones especiali:zadas
en la capacitación de técnicos agrícolas
y maestros rurales. Además, centralizarían la acción educativa en una zona
determinada y desarrollarían una intensa acción social.
Las ERC surgieron con la fusión de
las Escuelas Normales Rurales (ENR),
las Escuelas Centrales Agrícolas (ECA)
(fonnadasa partir de 1925 por la Secretaría de Agricultura yFomento,en 1932
pasaron a la SEP) y de las Misiones
Culturales (M.C.). Más tarde, en 1934,
las M.C. volvieron a tener su carácter
móvil dada la necesidad de formación
de mayor número de maestros.

Ji

.....

'

""

Lo apuntado sobre los cambios en la
educación rural fue apoyado por el Plan
Sexenal y por la política del cardenismo. Además de atender la extensión del
sistema escolar y los problemas ligados
a la enseñanza, la SEP y sus escuelas se
vincularían con otras dependencias del
Estado y con las organizaciones populares para actuar conjuntamente en la
transformación de la sociedad mexicana

oc

r--

De talforma,de 1935a 1938, elDepartarnento de Enseñanza Agrícola y
Normal Rural (dela SEP) adquirió como
finalidades inmediatas la formación de
agricultores prácticos, de maestros para

las escuelas rurales y el mejoramiento
de las condiciones materiales y pro-

fesionales de los maestros en servicio.
Ademas, se planteaba "estudiar y transformar las condiciones económicas de
las comunidades rurales, difundir las
ideas socialistas.y fomentar la organización y capacitación del proletariado
campesino para la lucha social a fin de
preparar el terreno para el advenimiento
progresivo de una sociedad más justa e
igualitaria".10 Estos propósitos se
realizarían a través de las ERC y las
Misiones Culturales auxiliadas por dos
Institutos de Investigación y un Cuerpo
de Consejeros Técnicos que actuarían
desde el nivel central. Para el desarrollo
de la acción social se trabajó en estrecha
relación con la Secretaría de Economía
Nacional y la Secretaría de Agricultura
y Fomento.U
Es importante señalar que el control
de la federación en la educación tomó
gran fuerza en esta década y muchas escuelas normales atendidas por los estados pasaron a depender de la SEP y se
transformarmaron en ERC. De 1933 a
fines de 1935 se dan los siguientes
cambios:en 1933seregistraron 15ENR
y 8 ECA mientras que para 1936, éstas
ya se habían transformado en 23 ERC y
se habían formado 10 escuelas más llamadas Tipo Transición ya que impartirían el ler año de estudios (curso complementario a la primaria) y posteriormente, se convertirían en ERC al iniciar
los siguientes cursos que la misma
población escolar demandaría.12
En estos años de transformación de
un tipo de institución escolar a otra, se
afinaron las formas reglamentarias de
trabajo y se realizaron esfuerzos para

mejorar las condiciones materiales de
las escuelas. En 1936, por ejemplo, se
destinó el 39.7% del presupuesto de las
ERCpara la reparación de los edificios,
maquinaria, compra de tierras y ganado.U
En 1936, existían 33 ERC distribuidas en todo el país, 20 de las cuales se
concentraban en la parte central,
Pacífico centro y Pacífico sur, regiones
en donde dio mayor atención la acción
gubernamental. La inscripción regístrada fue de 3825 estudiantes, lo cual
casi duplicó el registro de 1934 (1946
estudiantes).14
Los principales rasgos de la definíción de la educación en la época fueron:
su carácter popular, el tener como ejemplo el trabajo productivo, una orlentación coeducativa, la formación de
hábitos de autogobiemo, la lucha por
destruir fanatismos, impulsar el cooperativismo y, el tener una intensa acción
social encaminada al mejoramiento de
la clase trabajadora15 Ejemplificamos
el funcionamiento y objetivos de los
centros escolares con los materiales de
la ERC de Galeana, N.L.
l. Su carácter regional, popular y
coeducativo. Basándose en el registro
de la inscripción escolar se constata la
composición social de los alumnos.16

La inscripción lograda en 1936 fue
de 162estudiantes: 109hombres(68%)
y 52 mujeres (32%). En su mayoría
(77%) se trató de jóvenes de 15 a 18
años de edad. Esta inscripción fue superior a la registrada en 1934 que fue de
102 alumnos. Este aumento pudo haber
sido efecto de la promoción realizada

por funcionarios de educación estatal y
por los maestros del sistema. Existen
numerosas referencias de campañas de
promoción de la educación.
La escolaridad previa al entrar a la
Regional fue de 4° a 6° año de la primaria(de4° lOOcasos; de5º 10yde6º
51).
La mayoríade los estudiantes provenían de familias de ejidatarios (108
casos), de pequei'los propietarios agrícolas (34 casos) y en pequei'la proporción
(20 casos), de trabajadores rurales
(peones, aparceros, artesanos, etc.).

La información antes expuesta
muestra la creciente cobertura del sistema escolar; la incorporación "conteolada" del sector femenino a las actividades profesionales (según
reglamento no más del 30%); la incorporación de los hijos de ejidatarios,
sector social que se consolidaba en los
años del cardenismo y, el carácter regional de la institución, por lo menos en
el reclutamiento de los estudiantes.
2. Ejes de enseñanza: el trabajo productivo y el impulso al cooperativismo.
Estos aspectos quedarán ilustrados con
el diseño y funcionamiento del plan de
estudios que comprendía: Curso Complementario (1 año)**; cursos dePrácticas en Agricultura e Industrias (PAl) (2
años) y Normal Rural Oaño más).

La escuela absorbió la población
estudiantil de 20 municipios del centro
y sur del estado de Nuevo León y de 8
municipios del oriente de Coahuila. En
total, de (,() localidades de los estados
Lacurricula del curso P.A.I. incluía
mencionados. La mayor parte de los las siguientes áreas y materias. En el l º
estudiantes (72-44.5%) provenían de año: lengua nacional (escritura, leccongregaciones, ranchos, ejidos y tura, expresión oral yescrita); aritmética
pueblos del mismo municipio en donde y geometría; ciencias naturales
se encuentra la escuela. Del sur del (botánica, zoología, física y química);
estado de Nuevo León, de los munici- anatomía, fisiología e higiene y cienpiosde Dr. Arroyo y Montemorelos lle- cías sociales (geografía, historia, civgaron 32 estudiantes; del Oriente, de ismo y economía). En el 2° año, se
los municipios de: Linares (3), General seguían las áreas anteriores. En el área
Terán (9) y, China (1); del noroeste, de de aritmética se agregaba contabilidad
Allende (5) y Rayones (5). Del estado rural yen la de ciencias sociales, econode Coahuila de los siguientes munici- mía y legislación rural.
pios: Ramos Arizpe (4), San Pedro de
las Colonias (2), General Cepeda (3),
Además de estos cursos se realizaCastaños (7), Zaragoza (4) y Arteaga ban prácticas agrícolas e industriales
(3).
durante los dos años. En el ter año, las
La escuela tenía el curso complementarlo, en donde se registraron 31
alumnos y los cursos agrícolas e industriales: en el 1., año se inscribieron 83 y
en el 22, 48 estudiantes.17

•• Ya que muchos estudiantes eran egresados de las escuelas rurales que daban cursos
hasta el42 año de primaria. No conseguimos
el listado de materias correspondientes al
Curso Complementario

prácticas eran de agricultura elemental
(suelos, climas, cultivos) y animales
domésticos; industrias rurales, desecación y conservación de productos
agrícolas y oficios rurales: curtiduría,
talabartería y carpintería. En el 2° año
se ai'ladían: mecánica aplicada,
aprovechamiento y conservación de las
riquezas naturales y construcciones
rurales.
Durante los dos ai'los se llevaban
diversos cursos sobre: dibujo, canto y
música, educación física e higiene y,
para las alumnas, economía doméstica.
El curso Agrícola Industrial tenía
carácter terminal, los egresados podían
ejercer como peritos agrícolas o bien
continuar sus estudios de normalista
rural en la Regional.
En la especialidad de Normalista
Rural secontinuabacon lengua nacional
(con énfasis en literatura) y ciencias
naturales. Se incluían otras materias
como: organización del material
didáctico, psicología educativa, organización escolar y legislación obrera y
campesina. Además, se continuaba con
las prácticas agroindustriales.18
Como puede observarse, el plan de
estudios era bastante intensivo y ambicioso. Para su realización, era necesaria
una planta docente competente y bien
integrada, que en pocos casos se consiguió. En Galeana N.L., encontramos
un equipo estable, sin embargo se presentaron carencias de especialistas. En
los informes de José Terán Tovar, director de la Regional, se hacen solicitudes para integrar la plaza de técnico
agrícola y del médico de la escuela19

::¿

�Las actividades en la Regional eran
intensivas. Según los infonnes de directores e inspectores de zona, el trabajo se iniciaba a las 6:00 hrs., para terminar a las 21:00 hrs., de lunes a viernes, los fines de semana se ocupaban de
las labores de acción social. Las vacaciones anuales eran de dos meses para
los estudiantes y 15 días para los maestros.
Las acciones cooperativistas se
pueden ilustrar por la existencia de
cooperativas de alimentación que se
encargaban de administrar las becas de
los alumnos otorgadas por la federación y las cooperativas de producción
integradas por los propios estudiantes.
Es importante señalar, que las fonnas
reglamentarias de organización eran
enviadas desde el nivel central y que a
su vez, cada escuela enviaba a la SEP
los reportes de operación mensual y semestral.

.;,

.....J

o

QO

La Cooperativa de Alimentación de
la Regional de Galeana para mayo de
1936 reportó: Número total de Socios:
144. Saldo del mes de abril, $788.89;
ingresos totales$ 3,212.00; egresos$
2,438.89;existenciaparajunio$662.79.
Fondo de Reserva$ 223.59 y de acción
social, $ 223.59.20 Esta cooperativa
estaba mínimamente "subsidiada" por
la producción que se realizaba en la
misma escuela (maíz, frijol, verduras) y
que nonnalmente no se contabilizaba.
De todas fonnas, es sorprendente la existencia de excedentes en fonna de
fondos de reserva y de acción social que
aunque en ténninos nonnativos estaban previstos, la generalidad de los
reportes de otras escuelas de este tipo
señalan lo insuficiente de las becas para

cubrir el servicio de alimentación.
En relación a las cooperativas de
producción se registraron dos de tipo
agrícola (2 has. de trigo y 6 has. de
diversos cultivos) y una de tipo industrial.21
Aparte de las cooperativas de producción, los alumnos participaban (sin
tener la carga fundamental) en los trabajos de jardinería y en los campos de
experimentación en donde se estudiaban variedades de especies de plantas y
mejoramiento de semillas convenientes a la región.
Los informes de explotaciones registradas del 1º de enero al 30 de diciembre de 1936 en la Regional de
Galeana, nos muestran:
Exploracioocs Gutoo

ProducciáJ

Saldoo

Saldoo

($) Pcsi1i-($) Ncgáivo, ($)
345.12 355.21 106.88
551.11 199.50
-351.61
25.60
62.80 '31:JJJ
259.54
1.00
-258.54
74.90
-74.90
$1 '256.27 $618.51 $144.08 $685.05:z,
($)

Agrícola
Ganadera
lndiutrial

D. Expl.•
D. Ese.•
Total

En las explotaciones agrícolas se
registraron pequeñas parcelas (de 0.2
has. a 1.3 has.) de los siguientes cultivos: algodón, ajonjolí, calabaza, cebada, chilacayote, chícharo, chile, frijol, higuerillas, hortalizas, lentejas,
maíz, melón, trigo, papa, sandía y tomate. En cuanto a la ganadería, la escuela contaba con aves de corral y su
* En las diversas explotaciones se registra,

los aperos de labranza y la muerte de animales y en diversas escuelas, servicios
generales. En estos dos rubros invariablemente se registraron pérdidas.

número de ganado era: de lanar (19c),
mular (Se) y porcino (25c). En industrias rurales, se explotó la curtiduría, el
agua miel, rastro y telar. A pesar de que
el saldo de las explotaciones agrícolas e
industriales fue positivo, el saldo final
representó pérdidas.
Con la intensificación de la producción en las Regionales los funcionarios
de la SEP intentaban que éstas atendieran sus necesidades y que posteriormente fueran autosuficientes. Sin
embargo, en las ERC con antecedentes
de haber sido Nonnal Rural, como fue
el caso de la escuela de Galeana, los
recursos agropecuarios eran insuficientes, en 1935 sólo se poseían 8 has. para
las prácticas agrícolas, en junio de 1936
se reporta la compra de 10 has. más
junto al plantel23 y en ese mismo año, se
registra la donación de 20 has. realizada
por el propietario de la hacienda San
José para ampliar las explotaciones de
la Regional. 24
Según la infonnación anterior, para
1937 la escuela de Galeana tendría alrededor de 38 has., sin embargo, en
documentos relacionados con presupuestos para las actividades agrícolas, se señala la distribución de una
superficie de 30 has. en los siguientes
campos: cooperativas de alumnos 8 has.;
hortalizas 1 ha.; huerto frutal 1.5 ha.;
cultivos extensivos (trigo, cebada y
maíz) 6 has.; cultivos intensivos 4 has.;
producción de forrajes 4 has.; viveros
de árboles frutales 0.5 has.; ensayos
agrícolas 1ha; viverosdeárbolesdereforestación 0.3 has.; parcela escolar
tipo 3 has.; parcela doméstica tipo 0.5
has.25

La diversidad de campos de trabajo
agrícola muestra la importancia que se
le dio a esta actividad, tanto para la capacitación de estudiantes como para la
difusión entre escuelas y productores
del lugar. Habría que recalcar que las
ligas con la producción realizada en
forma de cooperativas o de otras explotaciones, representaron un cambio
importante en materia de enseñanza
3.- Formación de hábitos de autogobierno. El autogobierno y las formas "democráticas" de organización
de la comunidad escolar estaban basados en nonnas enviadas por la SEP. La
máximaautoridad la constituía la Asamblea General y en ésta se nombraba al
Consejo Técnico Consultivo (CTC) y
las comisiones de trabajo por un perlodode laño.

educativas de la federación (ya apuntados), se acentuaba la solidaridad y el
apoyo al programa de gobierno del
general Cárdenas.27
En cuanto a las peticiones realizadas por el CTC de la ERC de Galeana
a la SEP encontrarnos: a) solicitudes
para el mejoramiento de sus condiciones materiales (planta de luz, molino de nixtamal, reparación de muebles
y edificio); b)aumentodela becadelos
alumnos y c) envío de libros.28
Los representantes de los estudiantes de la Regional de Galeana partid-

paron en diversas reuniones nacionales: en noviembre de 1935 asistieron al
ter Congreso Nacional de Estudiantes
Campesinos Socialistas, celebrado en
la ERC de El Roque, Gto., en donde
asistieron organizaciones homólogas de
El Consejo (CTC) se integraba por 18 estados de la república; 29 y en
el director y representantes de maes- noviembre de 1936, se celebró el 2do
Iros yalumnos; las comisiones se fonna- Congreso de este tipo en la ERC de
ban por un maestro y de cuatro a seis Tenería México, con mayor partidalumnos. En Galeana se registra la pación de estudiantes que la del año ansociedad de alumnos "Emilio Mon- terior. En ambos congresos, las demantaño" que integraba al CTC y a las das que se destacan son: la fonnación
comisiones de armonía y justicia, agri- de un Instituto de Educación Rural
cultura, educación física, salubridad e Superior, como centro de capacitación
higiene y acción cívica y social.
de los maestros para las Regionales y,
estrechar las ligas con el profesorado
Se consideraba que la responsabili- rural y con organizaciones de diversos
dad en los asuntos escolares dependía sectores sociales.30
tanto de los maestros como de los
alumnos y para ésto se les hacía
Uno de los aspectos más interesanParticipar. La SEP insistía en la partici- tes de la organización de la comunidad
pación estudiantil "no para reglamentar escolar estuvo ligado a la acción social
derechos y prerrogativas, sino para que de las escuelas, como veremos en
contribuyeran en realizar los fines so- seguida
ciales de la institución".26 Los principíos que defendería el CTC, eran los
4. La acción social. La acción somismos que los de las instituciones cial constituía una actividad importante

en los quehaceres de la Regional. Las
ERC tenían una zona de influencia que
podía extenderse hasta 200 km. a su
alrededor; dentro de ésta, se fijaba una
zona de experimentación y práctica que
era un área más reducida, en donde se
realizaba una acción intensiva tanto en
las escuelas rurales como en comunidades campesinas.
En relación a las escuelas rurales de
su zona de experimentación y práctica,
lasERCcumplían una función de apoyo
académico y de inspección.
La Regional de Galeana, por ejemplo, atendía a las escuelas rurales de:
Galeana, Santa Rita, La Laguna, El
Divisadero, San Francisco de los Blancos, San Bartolomé, Coyotepec y San
Isidro.31
Según los infonnes, se realizaba un
estudio de las condiciones materiales
de las escuelas, la asistencia de los
alumnos y su aprovechamiento y se levantaba un censo general. Inicialmente,
los resultados eran poco satisfactorios,
ya que había escuelas en abandono (La
Laguna); los maestros estaban fuera del
pueblo durante el tiempo de trabajo
(SantaRita); laasistenciadelosalumnos
era muy irregular (en casi todas las
escuelas) y los edificios estaban en malas
condiciones y/o sin tener anexos para
las actividades productivas (La Laguna,
SanFranciscodelosBlancosyEI Divisadero).32
El personal de la Regional, trataba
de resolver estas irregularidades. Hablaban directamente con los profesores
y campesinos de los pueblos y tramitaban ante las autoridades correspon-

00
1-'

�dientes (SEP) las soluciones a diversos
problemas ya fuera en relación al envío
de materiales de trabajo o al pago del
salario de los profesores.33
El personal de laRegional reafuaba
algunos cursos en las primarias citadas
entre otros de: lengua nacional,
aribnética, ciencias naturales e higiene.
En la escuela de Santa Rita formaron un
museo botánico; en la de Galeana, uno
de mineralogía y estimularon las actividades manuales con mármol y
carpintería En todas las escuelas de su
zona participaron en la aplicación de la
vacuna contra la viruela e insistieron en
la realización de tareas agrícolas.
Además, se estimularon las ceremonias
escolares en los días festivos: 1º de
mayo, 15 de septiembre, 20 de
noviembre, etc. y la ceremonia de jura
de la bandera34
En los informes de 1937 se hacía
constar que las mejores escuelas eran
San Francisco y Santa Rita, la primera
por sus trabajos y la segunda, por su
acción social.35
La relación ERC-escuelas rurales

se extendía a diversos problemas de la
sociedad rural. En el caso de la ERC de
Galeana y sus entornos, los informes
hacen explícita la participación del personal de la escuela en asuntos de tipo
agrario y de organización campesina
Veamos algunos ejemplos correspondientes al l"' semestre de 1936.

N

00

a) 1° de marzo. Participación en
una reunión de agraristas en el pueblo
de Santa Rita. Hay una seria división ya
que un grupo de campesinos había
empezado aformar un "Comité Blanco"

y pensaba comprar tierras. A esta reunión fue el Director de la Regional, el
Presidente Municipal y el Secretario
del Comité Regional de la Liga de
Comunidades Agrarias y entre los tres
se ocuparon de borrar aquella división
aconsejando a los disidentes volver al
grupo y luchar conjuntamente por sus
tierras.
b) 2 de marzo. En el pueblo de La
Laguna Junta de agraristas. Se discurieron problemas de sus ejidos, ya que
pidieron una ampliación. "Todos están
unidos y tienen conciencia de clase, son
gente que ama a su escuela".
c) 27 de abril. El director, los maestros y 25 alumnos del curso de normal
fueron a San Francisco de los Blancos
para tomar participación en la dotación
de ejidos de dicho pueblo....''Todos los
agraristas de la región bajaron al poblado, y se desarrolló un programa: se
dió posesión de la tierra a los compañeros que durante 7 años lucharon
por obtener esa conquista: casi todos
los pueblos hablaron por conducto de
sus representantes y, los alumnos de la
Regional desarrollaron la sección literaria, con himnos revolucionarios, poesías y discursos oficiales por parte del
director".36
El material expuesto nos muestra
cómo las ERC fueron un foco de apoyo
y difusión de acciones agrarias, agrícolas, sociales, cívicas y culturales. Es
importante resaltar que en Galeana se
observa una buena relación escuelacomunidad. Es decir, la participación
de la Regional en asuntos extra-escolares no fue conílictiva; la escuela apoyó
y fue apoyada por organizaciones lo-

cales (comité regional agrario y autoridades municipales) y por miembros del
sector privado de la wna.
Podemos recalcar además, que la
escuela "socialista" tal como fue defmida por los funcionarios de la SEP, sí
tuvo una concreción específica.
Infelizmente, no tenemos información en detalle de la continuación del
programa educativo en la ERC de Galeana durante los años 1937-1940. Sin
embargo, las Memorias de la SEP
señalan que no se presentaron cambios
durante 1937.En 1938,tuvieronmayor
estímulo las actividades agroganaderas
e industriales tanto al interior de las
Regionales como en su labor de acción
social.37 También se registra la producción de 100 has., en el total de las ERC
para contribuir al pago de la deuda
petrolera.38 En 1939, en el plan de estudios se añadió un año más, para el aspirante a maestro rural. Las Misiones
Culturales fueron clausuradas como
programa y su personal pasó a integrarse a las Regionales. 39
Al final del sexenio cardenista, se
registró un total de 33 ERC y 20 Escuelas Elementales Agrícolas que substituían al curso complementario impartido en la Regional y/o a las escuelas
Tipo Transición a las que hemos hecho
referencia anterionnente.40 En términos de lo previsto en el Plan Sexenal
(fórmación de 3 ERC por año, en total
18) los resultados en este renglón, rebasaron lo planeado. En las ERC se legitimizó el papel que informalmente
habíanejercidolasescuelasenelcampo,
su vinculación con la producción y con
las organizaciones populares. Sin em-

bargo, estas instituciones desaparecieron durante 1941-1942, transformándose en centros de enseflanza
normal y técnica con pocas ligas en
común.
Los cambios en las instituciones
escolares volvieron a ser un reflejo de
las modificaciones en los lineamientos
de la política educativa En efecto, a
partir de 1939 con motivo de la Ley
Orgánica de Educación, las declaracionesoficialesenestamateriaacentúan
la unidad nacional y la escuela para
todos. En los años de 1940 a 1943, los
altos funcionarios de la SEP hacían
referencia a la necesidad de una "nueva
escuela del amor" que fomentara la
armonía social. Finalmente, en 1946 se
reformó el artículo 3° con lo cual desapareció el postulado socialista de la
educación.
FUENTES:
-Archivo General de la Secretaáa de
Educación Pública México, D.F. Se
consultó la Relación XLl del Departamento de Enseñanza Agrícola y Normal Rural 1936-1937. En las notas que
me refiero a los expedientes consultados de este Archivo, uso las siglas
AGSEP, seguido las siglas de la relación, DEAYNR, año, nombre del documento y número del expediente.
Bremaunte, Alberto, La educacwn socialista en MeJdco (Antecedentes y
fundamentos de la Refonnade 1934).
México, 1943, (s.c. ).

Agosto de 1932. Mexico, Talleres
Gráficos de la Nación, 1932.

Educativa y las Ese. Rurales en /iJ Década
de los 30' s. TESIS. E.N.A.H., 1976.

SEP. Memoria .... de 1933 -1934.

4. "Tesis de la SEP sobre la enseñanza
socialista" en SEP. Memoria... 1934-1935,
p. 13-14.

SEP. Memoria.... de 1934 -1935.
SEP. Memoria.... de 1935 -1936.

5. Bremauntz, A., La educación socialista
en México, p. 139.

SEP. Memoria .... de 1936 -1937.
6. SEP Memorias... 1931-1932, p. 7 a 16.
SEP. Memoria .... de 1937 -1938.
SEP. Memoria .... de 1939 - 1940.
Sepúlveda Garza, M., La Política Educativa y las escuelas rurales de los años
30, TESIS, ENAH, México, 1976.
S.A. "LaeducaciónenelPlandeGobierno de 6 años" en la Revista El Maestro
Rural; 15/XII/1933, T. III, N° 14, p. 7 a
11. ,

Luis González, "El maestro que necesita la vida rural" en: El Maeslro Rural,
15NIII/32, T J, Nº 12.
Rafael Malina, "Organización técnica
del maestro rural" en: El Maestro Rural, I/Xl/32, Tl, Nv 13.

7. Véase varios artículos de la Revista El
Meslro Rural: Luis González. "El Maestro
que necesita la vida rural", 15/Vlll/32, TJ,
Nv 12, p. 11. Rafael Malina, "Organización
técnica del maestro rural", l/Xl/32, T.L Nv
13, p. 4 Leopoldo González, "La Escuela
del Campesino", llXI/32, T.I, Nv 13, p. 10
8. SEP. Memoria ... 1933-1934, p. 66-67.
9. Artículos de El Maestro Rural, ya citados. (Luis González, Rafael Molina, Leopoldo González).
10. SEP, Memoria... 1936-/937, p. 54 y
SEP Memoria ... 1937-1938, p. 155.
11. ldem.
12. SEP, Memoria ... /936-1937, p. 363.

Leopoldo González, "La escuela del
campesino" en: ElMaeslroRural, 1/XI/
32,T.LNº 13.

Notas
l. Partido Nacional Revolucionario (PNR),
Declaración de Principios, 1929,.p. 2.

PNR. Declaración de Principios, 1929

2. "La educación en el Plan de Gobierno de
6 años" enlaRevistaElMaestroRural, 15/
dic/1933, T. III #14, p.7 a 11.

SEP.Memoria relaliva al estado que
guarda el ramo de Educación Publica
de/lºde septiembre de 1931 al31 de

3. Diario de Debates de la Cámara de Diputados. T.I NV 17, 10/oct/1934, p. 14-15.
Citado por M. SepúlvedaGarza laPolítica

13. Sepúlveda Garza, M., p. 137-138.
14. Según registros de inscripción del total
de las ERC. Documentos del Archivo
General de la SEP. Sintetizados en Sepúlveda Garza, M., op. cit., Anexo 4.
15. Vásquez Vela: "La escuela socialista
responde a las ansias del proletariado" en:
SEP. Memoria ... /934-1935, p, 20-28.
16. Archivo General de la SEP, Departamento de Enseñanza Agrícola y Normal
Rural (DEAYNR). ERC deGaleana,Nuevo
León "ingreso de alumrws", 16-2-4-70.

00
CM

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

17. /dem.

Informes 10-1-10-26.

Informes 10-1-10-62y 16-1-8-256.

18. SEP. Menwria ... 1935-1936, p. 26-28.

33. ldem

37. SEP. Memoria ... 1937-1938, p. 162.

19. AGSEP/DEAYNR/1936. ERC Galeana,NL. Informes 16-1-1-92.

34. ldem.

38. ldem, p. 165.

35. ldem.

39. SEP, Memoria... 1939-1940, p. 175.

36. AGSEP/DEAYNR/ERC.Galeana,N.L.,

40. ldem, p. 177.

20. AGSEP/DEAYNR/1936. CooperaJivas
diversas.documentos globales, 16-1-1-199.

21./dem.
22. AGSEP/DEAYNR/1936. Docs. globales
sobre explotaciones en las ERC. 1936. 161-3-307.
23. AGSEP/DEAYNR/1936. Informe de
labores del DEAYNR del 1" semestre de
1936, 16-1-2-100.
24. AGSEP/DEAYNR/1936. ERC Galeana, N.L. Infonnes. 16-1-1-92.
25. AGSEP/DEAYNR/1936. Persupuestos
aprobados por el Departamento. ERC Galeana, N.L. 16-14-82.
26. AGSEP/DEAYNR/1936. ERC, Galeana NL., Gobierno Escolar, 16-1-2-65.

27./dem.

I

28. AGSEP/DEAYNR/1936. Organización
Escolar ERC, Galeana, N.L., 16-1-8-256.
29. AGSEP/DEAYNR/ Bloque de Estudiantes Campesinos Socialistas, 16-1-8-150.
30. AGSEP/DEAYNR/1936. Federación
de Estudiantes Campesinos Socialistas de
México, 16-1-1-148.
31. AGSEP/DEAYNR/1936. lnfonnes
Mensuales, 16-1-2-100.
32. AGSEP/DEAYNR/ "Ese. Rurales dependientes de la ERC de Galeana, N.L."

\
/,·'
') .

RAINER MARIA RILKE. Poeta austriaco
(1875). Estudióensuciudadnatal, Praga, y
luego en Munich y Berlín. A los 24 y 25
años viajó a Rusia y en 1902 a París, donde
fue secretario del escultor Auguste Rodin.
Se dirigió más tarde a Italia, Egipto, España
y Suiza. Su obra ha ejercido una de las
mayores influencias sobre la lírica contemporánea. Escribió prosa lírica: La
canción de amor y muerte del alférez
ChristophRilu(1899); una novela cercana
a Kierkegaard: Los cuadernos de Malte
Laurids Bridge (1920); poesía: El libro de
horas (1903), Elegías de Duino y Sonetos a
Orfeo (1923). Mantuvo correspondencia
con algunas de las más importantes figuras
del arte, las letras y el pensamiento, entre
ellas Lou Andreas-Salomé y André Gide.
Murió en Valmont, cerca de Montreux,
Suiza, el 29 de diciembre de 1926.
NATHALIESARRAUTE(1900). Escritora
francesa nacida en Rusia, desde los ocho
años radica en París. Representante del
nouveau roman, no cuenta historias ni
describe personajes: emplea la
subconversación y expone una realidad
invisible, entrecortada. Sus ideas sobre la
novela las expone en La era del recelo.
Principales títulos: Tropismos, RetraJo de
un desconocido, El planetario, Los frutos
de oro, Entre la vida y la muerte, Infancia.
Su obra ha sido traducida a diecinueve
idiomas.
SIMONE BENMUSSA. Escritora francesa. Publicó NaJalie Sarraute. Quietesvous? en 1987, libro de conversaciones con
la novelista que incluye fotografías y una
bibliografía detallada.
ALEJANDRA RANGEL. (Monterrey,
N.L., 1946). Licenciada en filosofía, ha
sido maestra de esta materia en la Universi-

dad de Monterrey, el Tecnológico de
Monterrey y el Seminario de esta misma
ciudad. Actualmente es profesora en la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Sus publicaciones incluyen artículos y ensayos diversos en publicaciones locales. En
1989 publicó, junto con otras autoras, De
mujeres y otros cuentos.
ROSARIO SANMIGUEL (Ciudad Juárez,
Chihuahua). Ha pertenecido a varios talleres
literarios en su ciudad natal y colaborado
con cuentos en Sábado, del periódico
unomásuno. Becaria del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes en 1990 (en
novela).
ADOLFO SANCHEZ VAZQUEZ
(Algeciras, España, 1915). Doctor en
filosofía por la UNAM, donde es maestro e
investigador de tiempo completo. Ha sido
varias veces maestro huésped de la División
de Estudios Superiores, en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Es autor,
entre otros, de los libros Las ideas estéticas
de Marx, Filosofía de la praxis, Rousseau
en México, Ciencia y revolución: el marxismo de A/Jhusser.
JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA.
Licenciado en filosofía, egresado del
Instituto Superior Autónomo de Occidente.
Realizó estudios de letras (licenciatura y
maestría) enlaFacultaddeFilosofía y Letras
de la UANL. Combina el ejercicio de las
letras y la docencia universitaria con la
labordecomunicaciónyrelacionespúblicas.
Colaborador del periódico El Porvenir, exdirector de Deslinde, autor de La letra y la
tinta (1981) y La estética de José
Vasconcelos (1986).
GUILLERMO SCHMIDHUBER (México,
D.F., 1943). Autor dramático cuyas obras

han gozado de tres notables beneficios: han
sido puestas en escena, se publican y varias
han obtenido premios nacionales y
continentales. Entre éstas últimas: La
caJedral humana (1978), Los herederos de
Segismundo (1980) y Por las tierras de
Colón (1987). Obtuvo el año pasado el
doctorado en letras por la Universidad de
Cincinnati. Actualmente enseña en la
University ofLuisville (Kentucky, U.S.A.).
La editorial Vuelta acaba de publicar -con
prólogo de Octavio Paz- su edición de La
segunda Celestina de Agustín de Salazar y
Torres y Sor Juana Inés de la Cruz.
ANDRES AMARO (Río Bravo, Tamps.,
1961). Periodista y sociólogo. Es editor de
la revista Bricolage y de Bolet(n, de la
Facultad de Filosofía y Letras en la UANL.
Director de investigación y redacción de la
Agenda Política de México y colaborador
del suplemento cultural Aquí vamos, del
periódico El Porvenir.
NANCYMOREJON. Nació en La Habana,
Cuba, en 1944. Licenciada en Lengua y
Literatura Francesas por la Universidad de
La Habana. Crítica literaria y de teatro,
traductora. Como poeta, es autora de
Mutismos (1962), Anwr, ciudad atribuida
(1964), Richard trajo su flauta (1967),
Parajesdeunaépoca(1979),Poemas(1980,
selección y prólogo de Efraín Huerta),
Cuaderno de Granada (bilingüe, Nueva
York. 1984).
OLGA ARIAS. Nació en Toluca, Estado de
México, en 1923, pero radica en Durango,
Durango desde hace muchos años. Autora
de más de un centenar de títulos de poesía
que se inician con Tres poemas (1952).
Aparece incluida en: Griselda Alvarez: 10
mujeres en la poesía mexicana del siglo XX.

�NORA GARRO. Argentina de origen,
mexicana pornaturalización. Hizo estudios
de economía en Argentina y Chile. El
doctorado lo cursó en la Universidad de
Stanford (California, USA). Profesora de
tiempo completo en la UAM lztapalapa. En
1987 publicó el poemario Canto por ser.
HORACIO SALAZAR ORTIZ. Nació en
Tlalchapa, Guerrero, en 1933, y desde los
veinteañosradicaenNuevoLeón. Abogado
egresado de la UANL, dondehasidoprofesor
los últimos treinta años. Autor de varios
libros de poesía y narrativa, entre los que
destacan Breve canto a la aurora (1962),
Una historia de septiembre (1966), En el
nombre de Eva (1969), El viento que mueve
los olmos (1972), Colección de poemas
(1976) y A vue/Ja de rueda (1980). La
UANL le otorgó el Premio a las Artes
correspondiente a 1990 en el área de letras.
JUAN DE DIOS VILLALON. Poeta
nuevoleonés. Nació en Villa de Santiago,
N.L. (1838) y murió en la capital (1902).
Estudió en el Colegio Civil de Monterrey; la
carrera de leyes la interrumpió al participar
en el movimiento militar y político
encabezado por el general Porfirio Díaz.
Colaboró en publicaciones periodísticas y
literarias nacionales. Su versión al castellano
del poema que Nezahualcóyotl leyó el día
de su boda obtuvo un premio de la Real
Academia Española.

IC

oc

NEZAHUALCOYOTL (Texcoco, 14021472). Hijo de lxtlixóchitl, rey de Texcoco.
Vengó la muerte de éste y recuperó su trono.
Dotó a Chapultepcc de varias especies animales y de un balneario. Llevó el agua.potable a Tenochtitlán, mediante un acueducto
planeado por él mismo. Monarca legendario, pervive su obra lírica como la del -posiblemente- más antiguo poeta mexicano.

FREO P. ELLISON. Catedrático en el
Departamento de Español y Portugués
(1961-199l)de la Universidad de Texas en
Austin, doctorado por la Universidad de
Berkeley en 1952. Sus campos de
investigación y publicación en los últimos
30 años han sido la literatura
hispanoamericana y brasileñay traducciones
del portugués al inglés. Actualmenteprepara
una monografía sobre Alfonso Reyes en su
relación con Brasil.
LEE A. DANIEL. Catedrático de la Texas
Christian University (Forth Worth, Texas),
dicta clases de literatura y cultura hispanas.
Ha publicado un libro y muchos artículos y
estudios sobre literatura mexicana e
hispanoamericana. En este momento realiza
investigaciones sobre el teatro de Sor Juana,
la obra de Joaquín Bestard y la del
dramaturgo chicano Carlos Morton.
HERON PEREZ MARTINEZ. Mexicano.
Lingüista y traductor, graduado en la
Universidad Gregoriana y en el Instituto
Bíblico y de Estudios Orientales de Roma,
Italia Ex secretario general de esta facultad,
actualmente se desempeña como
investigador en El Colegio de Michoacán.
Autor de Por el refranero mexicano, entre
otros títulos. Ex director de Deslinde.
JULIO CESAR MENDEZ. Formó parte
del taller de cuento coordinado por Jesús de
León en la Casa de la Cultura (1987-1988).
Ha publicado narraciones en el suplemento
cultural Aqu( vamos (del periódico El
Porvenir), en la revista Momento y en
Historias de entretén y miento.
MANOLA SEPULVEDA GARZA
(Monterrey,N.L.). En 1976 se graduó como
etnóloga en la E.N.A.H., obtuvo el grado de
maestría por la UNAM y el doctorado en

ciencias sociales por la Ecole des Hautes
Etudes de París, bajo la dirección deMaurice
Godelier. Entre sus publicaciones destacan
Guía de relaciones del Archivo General de
la SEP, Fuentes para la historia de la
educación en México, Política educa-tiva
en México: fase y características en los
años 30 y otros.
SASKIAJUARFZ(Monterrey,N.L., 1943).
Pintora. Hizo estudios en el Taller de Artes
Plásticas de la Universidad de Nuevo León
y en la Escuela Nacional de Artes Plásticas
deSanCarlos. En 1968regresóaMonterrey
y se incorporó como maestra a la Escuela de
Artes Plásticas. Ha presentado exposiciones
individuales en esta ciudad y otras del país,
y endiferentes lugares delos Estados Unidos
y Sudamérica. Es autora del Tríptico de las
montañas que está ubicado en uno de los
muros de la Capilla Alfonsina (UANL).
ANDRES HUERTA (Doctor Arroyo,N.L.).
Poeta que se dio a conocer en las revistas
regiomontanas Apolodionis (1959-1967) y
Salamandra (1969-1972). Autor de Difícil
tránsito, Elegía a la vida de Pedro Garfias
y otros poemas, Colección de Poemas,
Avivando e/fuego, entre otros títulos.
..

.. '

\ •\

\

,~

'

, l

'

\

\ ,·

.

'

\

'

1

'

-· \

�•

En este número
Rainer María Rilke: Ciégame los ojos: puedo verte;/ tápame los oídos: puedo oírte./
Sin pies puedo ir hasta ti/ y sin labios invocarte./ Quiébrame los brazos: mi corazón/
te atrapará como una mano./ Paralízame el corazón: mi cerebro palpitará./ Y en mi
cerebro arroja fuego:/ así te llevaré en mi sangre.
Adolfo Sánchez Vázquez: El poder es una peculiar relación entre los hombres
(individuos, grupos, clases sociales o nacionales) en laque los términos de ella ocupan
una posición desigual o asimétrica: son relaciones en las que unos dominan,
subordinan y otros son dominados, subordinados.
Rosario Sanmiguel: En cuanto pude dejar la cama, busqué la forma de cruzar otra
vez. Junto a la necesidad me llevaba la aventura, la ilusión por los dólares. Alguien
me informó que llegaría una troca a Lajitas a recoger gente para la pizca. Me fui con
otros treinta. Fuimos a dar a un lugar llamado Espadas, en Texas.
Francisco Sánchez: Cornoescritordescripts, siempre he creído que el guión literario
es sólo un borrador, esbozo o esquema de lo que a la postre habrá de ser la obra
definitiva, esto es, la película o filme. El verdadero autor en el cine es el director. El
guionista es sólo un colaborador más en un proyecto colectivo.
Nora Garro: Han aparecido mis primeras canas: un ramillete a cada lado de las
sienes. Ello coincide con el trato de "señora" que recibo en los mercados. Ciertamente,
ya no me entusiasma brincar en un pie. Sé que nunca más apagaré un cigarrillo en la
mejilla de un amigo ni le reprocharé a otro: ¡anoche me hiciste confesar un secreto!
Manola Sepúlveda Garza: El carácter socialista de la educación tuvo varios
manejos e interpretaciones por la misma élite política: algunos la entendían ligada
estrechamente al anticlericalismo característico de la política callista; otros -los más
radicales- como una premisa necesaria que llevaría al socialismo y otros más, como
parte de las reformas sociales que si bien se encaminaban a impulsar a los sectores
populares no quebrantaban, en lo fundamental, la vigencia del sistema capitalista.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376629">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376631">
              <text> 1990-1991</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376632">
              <text> 9-10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376633">
              <text>  30-31</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376634">
              <text> Octubre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376635">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376636">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376656">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376630">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1990-1991, Vol. 9-10, No 30-31, Octubre-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376637">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376638">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376639">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376640">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376641">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376642">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376643">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376644">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376645">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376646">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376647">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376648">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376649">
                <text>Sánchez Borges, Ángel, Corrección</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376650">
                <text>01/10/1990</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376651">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376652">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376653">
                <text>2015567</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376654">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376655">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376657">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376658">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376659">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2287">
        <name>Dolor</name>
      </tag>
      <tag tagId="28425">
        <name>María Zambrano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28439">
        <name>Monedero</name>
      </tag>
      <tag tagId="28438">
        <name>Pantera</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="6333">
        <name>Teatro mexicano</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13637" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11704">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13637/DESLINDE._1990._Vol_9._No._28-29._Abr-Sep._0002015568.ocr.pdf</src>
        <authentication>c89ba4d122e795e522c8f0930cb09c50</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377179">
                    <text>1ssN 01s1-ss22
F,B\11STA DE LA f ACULTAD DE
f!LOSOFIA y LETRAS DB V u.-NL

NtJMERÜ 2,S-'29 voLm&amp;N IX

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregario Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña

. .. .

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

l'ONoo UNIVERslTA~ !r

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO DOBLE 28-29 / VOLUMEN IX/ ABRIL-SEPTIEMBRE DE 1990

CONSEJO EDITORIAL
Benigno Benavides
Nora Berumen de los Santos
Nicolás Duarte Ortega
Ma. del Refugio Garrido
Armando González
Genaro Saúl Reyes Calderón
Vicente Sáenz
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO
Humberto Salazar
CORRECCION
Angel Sánchez Borges
TIPOGRAFIA
Andrea González Corona

Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Gana, Nuevo León. MEXICO

Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

�SUMARIO

45
46

4

5
7

MUCHACHAS
Michel Leiris

50

9

55

1O

11
14

CONVERSACIONES NO REALIZADAS
Günter Eich

LA TRADUCCION DE LOS AUTORES GRECOLATINOS EN MEXICO
Ignacio Osorio Romero

117

122

LA TRADUCCION EN LA OBRA DE ALFONSO REYES
Herón Pérez Martínez
·

GRIEGO CLASICO Y TEORIAS DE LA TRADUCCION
Pedro C. Tapia Zúñiga

LATIN - NEOLATIN; PROBLEMAS DE TRADUCCION
Bulmaro Reyes Coria

127
13O

MARTHA BANDER, IN MEMORIAM
Herón Pérez Martínez

FUNDIDORA: DE LA FUNDACION A LOS TIEMPOS DE LA REVOLUCION
Gilles Fourt

PAJAROROJOYTIBIOCOMOLASANGRE
Jacques Prévert

CANCION DE CUNA
AnneSexton

42
44

HORAS DE VERANO
Albert Samain

DE LA TRADUCCION COMO VIA HACIA LA INVISIBilIDAD
Federico Patán

92
110

EL CEMENTERIO MARINO
Paul Valéry

CATORCEPOEMAS
EzraP01D1d

37

40

EL PAN DEL POETA
VaskoPopa

ODA~ DEL LIBRO SEGUNDO
Horac10

32
33

84

OH, NOSOTROS SOMOS LOS PARIAS
Charles Bukowski

29

30

HERMOSA JUVENTUD
Gottfried Benn

YO, CONSTANZA
Natalie L. M. Petesch

LA IDSTORIA TEMPRANA DE LAS LENGUAS INDOEUROPEAS
T.V. Gamkrelidze-V.V. Ivanov

76

ESTEAMOR
Jacques Prévert

19
20

67

EL DESEO DESAPARECE EN EL MAR
D. H. Lawrence

15
16

TRES VERSIONES PARA SOBREVlVIR
Carl Sandburg - Elinor Wylie - Sara Teasdale

¡VIVA LA FILOSOFIA!
Julien Freund

DOSRELATOS
Ambrose Bierce

62

CONSEJO AL POETA
Philippe Soupault

PARA MI MADRE
Louise Glück

EXPERIENCIAS DE LITERATURA
JeanReveny

53

PASEO
Joan Salvat-Papasseit
LOS HOMBRES
Ugo Betti

DOS POEMAS
Galway Kinnell

48

TRADUCCION Y CONNOfACIONES
Joaquín Mallafre Gavalda

LIBERTAD
FemandoPessoa

POUTTCA LITERARIA
Carlos Drwnmond de Andrade

LACABRA
UmbertoSaba

Ilustran este número fotografias de Erick Estrada

�MUCHACHAS

Michel Leiris
En la traducción de una obra literaria hemos de considerar: 1) la lengua en que está escrita; en su
entorno cultural, aquella lengua a la que podremos acercamos con nuestros conocimientos o con
la ayuda de diccionarios lingüísticos y enciclopédicos; 2) el estilo del autor, la tensión y recreación
que impone a la lengua a parúr de su propia personalidad, que será necesario comparar con otras
obras suyas o ratificar con estudios diversos. Pero hay un tercer aspecto que es la utilización de
los recursos y de las elaboraciones que la lengua común ya tiene y que se nos sugieren conscientemente o no en la obra literaria concreta, otorgándole una mayor amplitud. La creatividad no
consistiría en este caso, tanto en producir frases o versos, juegos de sonidos o de palabras como
en utilizar elementos previamente disponibles, de una determinada manera y con determinada
intención, para reforzar el mensaje o la comunicación elemental de la obra y aludir de paso a otras
conexiones. Esta utilización no se agota en citas explícitas. Las alusiones pueden no ser marcadas
y actuar sobre la recepción y el placer del lector atento. El lector no olvidará lo anterior si no quiere
que se le volatilicen aspectos importantes de la obra.

Una muchacha extiende los brazos paralelamente a las
líneas purísimas de su cuerpo
Y es entonces cuando la piedra se entreabre
Descubriendo su mar interior su oculta espuma
Olas sólidas ruedan en partículas de polvo navíos desarbolados
Ascendente marea cuyo curso acaba de ser suspendido por
la repentina interrupción de una luna de acero que
se balancea entre cuatro muros
Rígidas profundidades inexplotables
La estructura íntima se revela
Para que sus andamios reproduzcan invertida
La gran torre de las sacudidas sísmicas y sus cuarteaduras
de goce

Joaquín Mallafre Gavalda: ''Traducción y connotaciones,. una tarea sin remordimientos" (fragmento)
Publicado en Lletra de canvi. Enero de 1988. No. 3. Traducción al castellano de Alfredo Gracia Vicente.

Si juntaran sus manos
Muchachas de largos collares de oro rosa
Si entrechocaran sus rodillas como plantas desgarradas
El aire se colmaría de una extraña nube de éter
Embriagador como una saliva de astro
Un labio comisuras de miel
Los infinitos recovecos del cuerpo son ríos de orillas
extremadamente suaves
-Nos gustaría encontrar allí bosquecillos y cenadores
llenos de alegres amigos
Regresar en el crepúsculo lejos de malhumoradas perreras
Pero hay muchas piedras en estos caminos a menudo tórridos
A causa de un cielo enfermo que así deja caer como lluvia
sus úlceras
Los barcos sin velas ni remos se escurren en la penumbra
Las canciones se tornan mordiscos
Y al fondo de la palma más desnuda se forma la línea
del amor

�PASEO

Joan Salvat-Papasseit
Extiendan muchachas extiendan la frescura de sus brazos
Su lluvia tan fina que a mi cabeza asombra
Lo que me gustaría siempre es ver dislocarse los muros
Agrietarse los arcos de pies a cabeza
Pudrirse las pilas de madera y deformarse
Pero díganme ¿qué flecha saldrá de afü?

Jeunes filies

10

Une filie étend les bras parallelement aux lignes
tres pures de son corps / Alors voici que le caillou
s'entr'ouvre / Révélant sa mer intérieur son écume
cachée / Vagues solides sur qui roulent en parcelles
de poussrere des vaisseaux dématés / Marée montante dont
le cours vient d'etre suspendo par l'arret subit d'une
lune d'acier se balan~t entre quatre murs / Rigides
profondeurs inexploitables / La structure intime se dévoile
/ Afin que ses échafaudages reproduisent retoumée /
Le grande tour des secousses sismiques et ses léz.ardes
de jouissance // Si vous joigniez les mains / Jeunes
filies aux longs colliers d'or rose/ Si vos genoux
s'entrechoquaient comme des plantes déchirées /L'air
s'emplirait d'un nuage étrange d'éther / Grisant comme
une salive d'astre / Une levre aux commissures de miel
// Les infinis replis du corps sont des fleuves aux rives
extremement douces / 0n aimerait y trouver des bosquets
des tonnelles remplis d 'amis joyeux / En revenir au
crépuscule loin des chenils hargneux / Mais trop de pierres
sont sur ces routes souvent torrides / A cause d'un ciel
malade qui Iaisse amsi tomber en grele ses ulceres /
Les barques sans voiles ni carnes dans la pénombre glissent
/ Les chansons toment en morsures /Etc'est au fond
. de la plus nue des paumes la fol'!!llltion de la ligne d'amour
// Tendez jeunes filies tendez la fraicheur de vos bras
/ Leur pluie si fine dont ma tete s'étonne / Ce que
j'aimerai toujours c'est voir les murs se disloquer /
Les ares se fendre de la tete aux pieds / Les piles de
bois pourrir puis se déformer // Mais dites-moi quelle
fl«he en sortira?

A Joaquim Torres--Garcia

La niebla
fríamente
acaoa de engullir la larga vía
Las luces son centinelas
Al terminar la lluvia
cuando los árboles lloriquean
oh qué dulce escuchar el silencio
El silencio es la niebla
Yo sonrío
Y mil luces me sonríen
Son mil luces
no son hombres
Es cálida la sonrisa de las luces
y las blancas chispas
del trote de los tranvías
danzan como las estrellas
ME ENCONTRE CON UN HOMBRE QUE PASABA

Versión de Miguel Covarrubias

--

�LOS HOMBRES

Ugo Betti
PASSEIG
A Joaquim Torres-Garcia

La boira
fredament
acaba d' engolir la llarga via
Els llums són guaites_
En acabar de ploure
quan els arbres somiquen
o que és dol~ escoltar el silenci
El silenci és la boira
Jo somric
I mil llums em somriuen
Són mil llums
no pas homes
Com és cal lid el somriure deis llums
I les espumes blanques
del trolley deis traros
dansen com les estrelles

Caminaban juntos, con un rumor de río.
Sus casas cubrían las llanuras.
Removían la tierra. Poco a poco
le mudaban su opaco semblante.
Después lo miraban contentos.
Un fresco trueno era su alegría.
Más tarde, cansados, reposaban.
Duros con la mujer y el compañero, pero tiernos
con los pequeños hijos, tímidamente los tocaban
con sus dedos rudos en la cuna. A veces
probaban la dulzura de ser tantos, iguales,
y cantaban a coro, en voz baja.
Luego, por la vejez humildes y encogidos,
morían. Pero igual
se oía aquel rumor de río;
iguales cantos arrullaban iguales cunas;
los mismos dedos rudos removían la tierra, la cambiaban
como el rostro materno que en tanto
se consume, se ilumina.
(de Hombre y mujer)

M'HE TOPAT AMB UN HOME QUE PASSAVA

Joan Salvat-Pappasselt Barcelona, 1894-1912. El más sobresaliente poeta de las primeras vanguardias catalanas del siglo veinte. Su obra
forzosamente breve (solamente vivió treinta años) tiene un sincero acento revolucionario. El poema traducido para Deslinde pertenece a
uno de sus primeros libros Poemes en Ondes Hertzianes, de 1920. En esta temprana etapa de Salvat se advierte la influencia de Apollinaire
(1880-1918) pontífice del vanguardismo eu.ropeo. Aunque con veinte años menos de edad, Salvat fue amigo del famoso pintor, escultor
y critioo de arte Joaquim Tones-Oarcia (1874-1949), uruguayo de nacimiento, formado artísticamente en Barcelona. Ambos, Salvat y
Torres, cada cual en su área de trabajo se adhieren a las comunes ideas del ,wucelllisme (novecentismo) catalán. A.G.V.

Versión de Alfredo Gracia Vicente
00

Versión de Libertad González

�CONSEJO AL POETA

TRES VERSIONES PARA
SOBREVIVIR

Philippe Soupault

Carl Sandburg

Sé como el agua
Del manantial y de las nubes
Puedes ser irisado o también incoloro
Pero que nada te detenga
Incluso el tiempo
No existen caminos demasiado largos
Ni mares demasiado lejanos
No temas al viento
Y menos al calor o al frío
Aprende a cantar
Sin agotarte jamás
Murmura y deslízate
O arranca y trastorna
Arroja o salta
Sé el agua que duerme
Corre y juega
El agua que purifica
El agua dulce y pura
Pues el agua es la purificación
Pues el agua es la vida para los vivientes
Y la muerte para los náufragos.

o
....

Versión de Miguel Covarrubias

Conseil au poete
Sois cornrne l 'eau / Celle de la source et
celle des nuages / Tu peux etre irisé ou
meme incolore / Mais que ríen ne t'arrete /
Pas meme le temps / ll n 'y a pas de
chemins trop_longs / Ni de mers trop
lointaines / Ne crains ni le vent / N1
encore moins le chaud ou le froid /
Apprends achanter / Sans jamais te
lasser / Murmure et glisse-toi / Ou arrache
et bouscule / Bondis ou jaillis / / Sois
l 'eau qui dort / Qui court qui joue /
L'eau 9ui purifie / L'eau douce et pure /
Puisqu elle est la purification / Pmsqu'elle
est la vie pour les vivants / Et la mort
pour les naufragés.

EXPRESO DE CUPO LIMITADO
Voy en un tren expreso, uno de los mejores del país.
Lanzados a través de la pradera entre la bruma azul
y el aire oscuro, van quince vagones de acero
con mil personas a bordo.
(Oxido y ruina serán estos coches
y ceniza todos los hombres
y mujeres que en dormitorios
y comedores ríen.)
A dónde va, le pregunto
en el vagón fumador
a un hombre, y me
contesta: "Omaha".

......

�Elinor Wylie

Sara Teasdale

NO VA CON MI NATURALEZA

ARCTURUS

Que la imagen
del águila y el cervatillo
no vengan a enturbiar mi mente
con alguna brizna de piedad.
No va con mi naturaleza.

Cuando te vi ya casi declinar
en el dorado crepúsculo de octubre,
Arcturus, mensajero de la primavera,
señor de las noches del verano,
que sin piedad nos dejas en el otoño marchitos,

Siendo humana, nací sola;
siendo mujer, soy acosada con dureza.
Vivo exprimiendo de una piedra
la breve sustancia que me nutre.

supe por fin que ya mi propio otoño me habitaba;
lo sentí en mi sangre,
inquieta como menguada corriente
que aún recuerda la música de su caudal.

Con máscaras atroces y severas,
en fila, van pasando los años;
pero ninguno ha merecido mi miedo,
ninguno escapó sin mi sonrisa.

En la sombra densa un árbol,
inclinado sobre mí, en un vuelo
perdió sus hojas últimas;
te vi entonces hundirte, desvanecerte, implacable Arcturus:
No estarás para compartir nuestra noche tan larga.

Versiones de Jorge Cantú de la Garza

�EL DESEO DESAPARECE EN EL MAR

HERMOSA JUVENTUD

D. H. Lawrence

Gottfried Benn

No tengo ningún deseo
hacia mujer u hombre
pájaro, animal o criatura o cosa.
A todo lo largo del día siento el acunamiento del flujo
que no toca ninguna ribera en mí.
Solamente la mar plena.
(Mañanitas mexicanas)

La boca de una muchacha que estuvo largo tiempo en el cañaveral
se veía muy carcomida.
Cuando le abrieron el pecho, el esófago estaba muy perforado.
Al final, en un pabellón bajo el diafragma,
se encontró un nido de jóvenes ratas.·
Una de las hermanitas estaba muerta.
Las otras se alimentaban de hígado y riñón,
bebían la sangre helada y habían
pasado aquí una hermosa juventud.
Y hermosa y rápida vino también su muerte:
las echaron todas al agua.
¡Ah, los pequeños hocicos, cómo chillaban!

Scbone Jugend
Der Mund eines Madchens, das Iange im Schilf
gelegen hatte, / sah so angeknabbert aus. / Als
man die Brust aufbrach, war die Speiserohre so
Iocherig. / Schlie8Iich in einer Laube unter dem
Zwerchfell / fand man ein Nest von jungen Ratten. /
Ein kleines Schwesterchen lag tol / Die andem lebten
von Leber und Niere, / tranken das kalte Blut und
hatten / hier eine schone Jugend verlebt. / Und schon
und schnell kam auch ihr Tod: / Man warf sie
allesamt ins Wasser. / Ach, wie die kleinen
Schnauzen quietschten!

....'&lt;t

Versión de José María Lugo

Versión de Miguel Covarrubias

...

UI

�ESTE AMOR

Jacques Prévert

IO

Este amor
tan violento
tan frágil
tan tierno
tan desesperado
este amor
bueno como el día
y malo como el tiempo
cuando el tiempo es malo
este amor tan verdadero
este amor tan bello
tan feliz
tan gozoso
y tan insignificante
temblando de miedo como un niño en lo oscuro
y tan seguro de sí
como un hombre tranquilo enmedio de la noche
este amor que hacía temer a los otros
que los hacía hablar
que los hacía palidecer
este amor acechado
porque nosotros lo acechábamos
acosado herido pisoteado consumido negado olvidado
porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado
consumido negado olvidado
este amor entero
tan vivo todavía
e iluminado
es el tuyo
es el mío
aquel que fue
algo siempre nuevo
y que no ha cambiado
tan cierto como una planta

tan tembloroso como un pájaro
tan cálido tan vivo como el verano
podemos los dos
iry volver
podemos olvidar
y dormimos luego
despertar sufrir desvelarnos
y dormir otra vez
soñar con la muerte
y al despertar sonreír y reír
y rejuvenecer
nuestro amor permanece ahí
terco como una mula
vivo como el deseo
cruel como la memoria
salvaje como los remordimientos
tierno como el recuerdo
frío como el mármol
bueno como el día
frágil como un niño
él nos mira sonriendo
y nos habla sin decir nada
y yo lo escucho temblando
y grito
grito por ti
grito por mí
te suplico
por ti por mí y por todos los que se aman
y que son amados
sí yo le grito
por ti por mí y por los otros
que no conozco
quédate ahí
ahí donde tú estás
ahí donde tú estabas en otro tiempo
quédate ahí

....:i

�EL PAN DEL POETA

Vasko Popa
no te muevas
no te vayas
nosotros que somos amados
nosotros te hemos olvidado
tú no nos olvides
sólo a ti teníamos sobre la Tierra
no nos dejes hacernos fríos
mucho más lejos siempre
y no importa dónde
danos señal de vida
mucho más tarde en el rincón del bosque
en la espesura de la memoria
sal repentinamente
tiéndenos la mano
y sálvanos.
(de Paroles)

De inmediato cuando nos conocimos
Don Jorge Luis me preguntó
Como se llama el pan en mi idioma
Probablemente estaba buscando alimento
De todos los meridianos
Para un nuevo poema hambriento
O tal vez quería sentir en la boca
el sabor de la crujiente palabra eslava
Cuando muchos años después
Volvimos a vernos en cualquier parte del ancho mundo
Repitió con júbilo la palabra
Tenía la cara feliz de un hombre
Que descubrió la moneda escondida
En medio de un pan espacial
(Buenos Aires, 1987)

Traducido del serbocroata al alemán por Wolfgang Escbker,
del alemán al español por Elisabeth Siefer

-

oc

Versión de Libertad Gonuílez

�OH, NOSOTROS SOMOS LOS PARIAS

Charles Bukowski
ah, Cristo, qué pandilla:
más
poesía, siempre más
POESIA.

cree que es muy especial y
cree que es Rimbaud
y cree que es
Pound.

si no viene sola, hazla venir
con un purgante. pon tu nombre en L U CE S,
atrápalo en el formato
28 x 21.5 cms.

y la muerte! ¿qué con ella? ¿no sabías
que todos tenemos que morir? hasta Keats murió,
incluso Milton!
y D. Thomas -ELLOS LO MATARON, por supuesto.
Thomas no quería todos esos tragos gratis
todos esos traseros gratis
-ellos...LO FORZARON A ELLO
cuando debieron más bien dejarlo solo
para que pudiera
escribir escribir ESCRIBIR!

manténla brotando como un milagro.
ah, Cristo, los escritores

son los más repugnantes de entre todos
los rufianes!
con sus dientes amarillentos, sus hombros caídos,
cobardes, miserables y
obvios... en cuartos de juguete
con sus corazones flácidos
diciéndonos
qué anda mal en el mundo
-como si no supiéramos que una macana de poli
puede quebrarte la cabeza
o que la guerra es un juego más sucio
que el matrimonio...
o arrinconado en algún bar subterráneo
escondiéndose de una mujer que no lo aprecia
y de niños que no quiere
-nos dice que su corazón está anegado en
vómitos. demonios. todos nuestros corazones están
ahogándose en vómitos, en
sales puercas, malos versos,
en amores lacrimosos.
pero él se cree solo y

poetas.
y los hay de otro
tipo. los he conocido en sus casas
de campo (no me pregunten qué demonios
estaba haciendo yo ahí
porque no sé).
nacieron ricos y
no tienen que ensuciarse las manos
en mataderos o lavar
trastes en tugurios grasientos o
conducir taxis o padrotear o vender mota.
esto les da tiempo suficiente para comprender
la Vida.

N

�caminan con sus vasos jaiboleros en la mano
a la altura del corazón
y cuando beben lo hacen
a sorbitos.
tú bebes la cerveza verde que
trajiste contigo
.
porque has aprendido con el tiempo
que los ricos bastardos son unos tacaños
-usan timbres ordinarios en lugar de aéreos
prometen tener toda clase de viandas listas
para cuando llegues
(desde galones de whiskey hasta
puros de 50 centavos) pero nunca
lo hacen.
y ESCONDEN a sus mujeres de ti
-a sus esposas, ex esposas, hijas, criadas y demás,
porque han leído tus poemas y
se imaginan que lo único que quieres es cogerte
a todo el mundo. lo que quizá una vez fue cierto
pero ya no tanto.
y

-él TAMBIEN ESCRIBE.
P O E S I A, por supuesto,
todo el mundo
escribe
poesía.
tiene todo el tiempo libre y un
apartado postal en el centro
a donde va 3 6 4 veces por día
para ver si han aceptado sus poemas.

él piensa que la pobreza es una
debilidad del alma.
piensa que si estás mal de la cabeza es porque
estás borracho todo el tiempo y tienes
que trabajar en una fábrica 10 6 12 horas
por las noches.
trae a su esposa, una lindura, robada
a algún rico
más pobre.
te deja que la mires unos 30 segundos
y luego la despacha. ella ha estado llorando
por algún motivo.
tienes 3 6 4 días para holgazanear en la
casa de huéspedes que te asignó;
"ven a cenar algún día".
pero no te dice cuándo, ni
dónde, y entonces te das cuenta que ni siquiera
estás E N S u C A S A.
estás en
U N A de sus casas. pero
S U casa está en algún
otro sitio -no sabes
dónde.
tiene incluso ex esposas en algunas
de sus casas.
su principal objetivo es mantener a sus ex mujeres
lejos de ti. no está dispuesto a renunciar a ninguna
maldita cosa. y no puedes culparlo:

�todas sus ex esposas son jóvenes, elegantes, mantenidas,
talentosas, de buen ver, educadas, con
variados acentos francoalemanes.

claro, no estuvieron
ahí. "estaremos ahí para conocer al gran
Poeta"!

y!: ellas
TAMBIEN ESCRIBEN POESIA. o
PINTAN.o
cogen.

bueno. eché un vistazo y no vi a ningún
gran poeta. aparte de que eran las 7 a.m. y
estaba como a 5°C. son cosas
que pasan. el problema es que no había
bares abiertos. nada abierto, ni siquiera
una cárcel.

pero su gran preocupación es ir a ese buzón
en el centro y recoger los
poemas rechazados
y mantenerse atento a los demás buzones
en todas sus otras casas.
mientras, los indios famélicos
venden collares y canastas en las calles
del pueblo abandonado.
los indios no están permitidos en sus casas
no tanto porque sean una amenaza cogelona
sino porque son

sucios e
ignorantes. ¿sucios? veo en mi camisa
la mancha de cerveza.
¿ignorantes? enciendo un puro de 6 centavos
y olvido esto.
. él o ellos o alguien se suponía que iban a verme
en la estación
del tren.

él es poeta.
es también un doctor, un loquero.
no hay sangre de por medio en
esto. no me dirá si estoy loco
o no -no tengo el dinero.
se marcha con su vaso jaibolero
desaparece dos, tres horas
y luego, de pronto, regresa
sin anunciarse
con el mismo vaso jaibolero
para cerciorarse de que no me he ocupado
en algo más precioso
que la Vida misma.
mi cerveza barata me está
míltando. él muestra compasión (bravo!) y
me da una píldora para detener
mi parloteo.
pero nada decente de beber.

�había comprado un pequeño six pack
para mi llegada, pero voló en una
hora y cuarto.
"te compraré barriles de cerveza",
dijo.

"un intruso", oí que les decía,
"violando a una de mis indefensas ex esposas".

usé su teléfono (uno de sus teléfonos)
para mandar traer cerveza y
whiskey barato. el pueblo estaba como a diez millas
colina abajo. saqué mis pobres dólares
de mi pobre fajo,
y aparte la propina del muchacho, claro.

también un poema sobre
mí: el Polaco.

a como estaban las cosas me di cuenta de que
estaba lejos todavía de Dylan Thomas, o siquiera
de Robert Creely. de seguro Creely nunca tuvo
la camisa con manchas de cerveza.
como quiera, cuando por fin tuve
oportunidad con una de sus ex
estaba muy borracho
para hacerla.
y asustado también. claro, me lo imaginaba
espiando por la ventana -no estaba
dispuesto a renunciar a ninguna maldita cosay

apuntando con la luger mientras yo
estaba en plena acción
mientras "La marcha al patfbulo" se oía
en el sonido ambiental
y disparándome primero en el trasero y
en mi pobre cabeza después.

lo he visto publicar en algunas revistas
últimamente. cosas no muy buenas.

el Polaco lloriquea mucho, lloriquea sobre su país,
otros países, todos los países, el Polaco
trabaja tiempo extra en una fábrica como tonto, entre
otros tontos con espúitus resecos.
el Polaco bebe mares de cerveza verde
llena de ácido. el Polaco tiene una hemorroide
ulcerosa. el Polaco se mete con maricas,
"delicados maricas". el Polaco odia a su mujer,
odia a su hija. su hija que se ha de volver
alcohólica, prostituta. el Polaco tiene
una "esposa marchita y gordinflona", un
intestino espástico, un
"cerebro rectal".
gracias, Doctor (y poeta). ¿te debo algo
por esto? sé que todavía te debo lo de
la píldora.
tµ poema no es la gran cosa
pero al menos me dejó ver tu acartonamiento.
la mayor parte de tu rollo es tan vital como una
pelota de playa húmeda y
desinflada. pero es tu lucha, has ganado una batalla.
¿vas a invitarme

�HORAS DE VERANO

Albert Samain
para el Verano? podría juntar para el ?oleto
del tren. tengo un amigo indio que quiere conocerte
y a los tuyos. él jura que tiene el sexo
más grande de California.
y adivina qué:
él también
escribe
POES I A!

I
Trae los cristales dorados,
Y los vasos color de sueño;
Y que nuestro amor se prolongue
En los perfumes exasperados.

Y hacia el cielo de turquesa
Sube de las copas del festín,
Suave, un sueño de frambuesa.

¡Rosas! ¡Aún más rosas!
Las adoro hasta el sufrimiento.
Tienen el sombrío atractivo
De las cosas que dan la muerte.

III
Luna de cobre, perfumes pesados...
Como lámparas bajo una bóveda
Los astros arden; la hora embalsama;
Las flores duermen en el terciopelo.

El verano de oro se hunde en las copas;
El jugo de los duraznos que cortas
Salpica tu seno nevado
/

El parque está sombrío como un abismo...
Y hay en mi corazón tormentoso
Como un mal de dulzura que sufre.
11
Frágil como una armónica,
El agua pura de las tazas suspira;
La misma estrella de fuego se mira
En nuestros vasos de viejo moscatel.

El alma en langor de los jardines sordos
Exhala asfixiantes aromas;
El agua de los pórfidos policromos
En las pilas llora, siempre.
Ni sombra de hoja que se mueva...
Sólo, tu labio estalla, rojo,
En la llama de la alta antorcha;
Y tú pareces, en el aire nocturno,
Dura y fatal como la urna
Impenetrable de una tumba.

Tu cuello soberbio y delicado
De Clorinda o de Lindamira
Sale todo entero, para que se le admire
De un brocado de pontificado.
En la tarde de magnificencia,

Las riquezas de tu presencia
Evocan la edad Florentin;
Charles Bukowski. The Roominghouse Madrigals: Early Selected Poems 1946-1966. Black Sparrow Press. Santa Rosa
CA, 1988. Versión de Humberto Salazar.

Versión de Jorge Rangel Guerra

�ODA XX DEL LIBRO SEGUNDO

Horacio
A MECENAS

AD MAECENATEM

Me llevarán por transparente éter
Inusitadas, poderosas alas.
Biforme vate, vencedor de envidias
Dejo la tierra, las ciudades dejo.

Non usitata nec tenmui ferar
Pinna biformis per liquidum aethera
Vates, neque in terris morabor
Longius invidiaque maior

Hijo de un pobre padre, yo, Mecenas,
A tu rica mansión siempre invitado,
No moriré ni en la laguna Estigia
Me oprimirán jamás negros ondajes.
Más ruda piel mis piernas ya recubre.
¡En blanco cisne ya me transfiguro!
Y nacen de mis hombros y mis dedos
Levísimos y cándidos plumajes.
Más célebre que Icaro y que Dédalo,
Ave canora, yo veré del Bósforo
La playa rumorosa y a los Gétulos
Y los helados campos Hiperbóreos.
El Coleo me oirá, oiráme el Dacio
Que el miedo oculta a la cohorte Mársica.
Me oirá el Gelono, el Ibero docto,
El Galo ribereño del río Ródano.

Urbes relinquam. Non ego pauperum
Sanguis parentum, non ego, quem vocas,
Dilecte Maecenas, obibo
Nec Stygia cohibebor unda.
Iam iam residunt cruribus asperae
Pelles et album mutor in alitem
Supeme nascunturque leves
Per dígitos humerosque plumae.
1am Daedaleo notior Icaco
Visam gementis litora Bosphori
Syrtesque Gaetulas, canorus
Ales, Hyperboreosque campos.
Me Colchus et, qui dissimulat metum
Marsae cohortis, Dacus et ultimi
Noscent Geloni; me peritus
Discet Hiber Rhodanique potor.
Absint inani funere neniae
Luctusque turpes et querimoniae;
Compesce clamorem ac sepulcri
Miue supervacuos honores.

No haya en mi cenotafiC\ plañideras
Con gritos y lamentos vergonzosos.
Reprime llantos, de mi tumba aleja
Honores propios del que pasa ignoto.
o
(f")

Traducción de Enrique Puente Sáncbez

�CONVERSACIONES NO REALIZADAS

CATORCEPOEMASDEEZRAPOUND

Günter Eich

Ripostes (1912)

para Peter Huchel

I
UNA MUCHACHA

Nosotros los modestos traductores
de los horarios de trenes, por ejemplo,
color de pelo, formación de nubes
¿qué les vamos a decir a los
que están de acuerdo
y que leen los textos en el original?
(Así alguien leyó
los granos de avena
de los libros del Eulenspiegel.)
Ante tal optimismo
nuestro duelo permanece veleidoso,
con algunas precipitaciones,
descubre los tejados,
cae sobre cualquier sonrisa,
incurable.
(Zu den Akten, 1964)

El árbol ha entrado por mis manos,
La savia ha ascendido por mis brazos,
El árbol ha crecido en mi pechoHacia abajo,
Las ramas brotan de mí, como brazos.
Arbol eres,
Musgo eres,
Violetas con viento sobre ellas, eres.
Una niña -tan alta- eres,
Y todo esto es locura para el mundo.
11
UN OBJETO

Esta cosa, que tiene un código y no un corazón,
Hace conocidos donde podría haber afectos,
Y ahora nada
Perturba sus reflexiones.

m
DE JACOPO DEL SELLAIO
Este hombre conoció las secretas formas del amor,
Nadie sin saberlas podría pintar tales cosas.
Ahora ella se ha ido, ella, quien fue su Cipriana,
Y tú que aquí estás, eres "Las Islas" para mí.

Ñ

('°l

Versión de Elisabeth Sieferpara Atsuko Tanabe

He aquí el objeto, el fin último:
Los ojos de esta muerta dama me hablan.
w
w

�'

Lustra (1916)
IV
ALBATRE
Esta dama en blanca bata de baño, que ella llama peignoir,
Es, por ahora, la amante de mi amigo,
Y las blancas y delicadas patas de su perrito blanco
No son más delicadas de lo que ella es;
Ni el mismo Gautier hubiese despreciado su contrastada blancura
Cuando ella se sienta en la gran silla
Entre dos velas indolentes.
V
CAUSA

Reúno estas palabras para cuatro personas,
Algunos otros pueden alcanzar a oírlas;
Oh mundo, lo siento por ti,
Tú no sabes de estas·cuatro pe;sonas.

VI
UN PACTO
Hago un pacto contigo, Walt WhithmanTe he detestado ya lo suficiente.
Me acerco a ti como un niño crecido
Que ha tenido un testarudo padre;
Ahora soy lo suficientemente viejo para hacer amigos.
Fuiste tú quien quebró la nueva madera,
Ahora es el tiempo de labrar.
Tenemos una misma savia y una misma raízDeja que haya comercio entre nosotros.

VII
ABRIL
Nympharum membra disjecta
Tres espíritus llegaron hasta mí
Y arrastráronme aparte
Hacia donde las ramas del olivo
Yacen desnudas sobre la tierra:
Pálida matanza bajo brillante rocío.

VIII
ID
Id, cantos míos, buscad la alabanza de los jóvenes y los
intolerantes,
Moveos únicamente entre los amantes de lo perfecto.
Procurad manteneos siempre bajo la dura luz de Sófocles
Y recibid con gusto sus heridas.

IX
CODA
¡Oh! Mis cantos,
Por qué miráis con tanto anhelo y con tanta curiosidad en los
rostros de la gente,
¿Encontraréis entre ellos a vuestros perdidos difuntos?
X

EN UNA ESTACION DEL METRO
La aparición de estas caras en la multitud;
Pétalos sobre una mojada, negra rama.

�PAJARO ROJO Y TIBIO
COMO LA SANGRE

Jacques Prévert
AMI PESAR

XI

ALBA
Tan fresca como las pálidas hojas húmedas
del lirio-de-los-valles
Ella se tiende junto a mí en la alborada.

XII

EL ENCUENTRO
Todo el tiempo estuvieron hablando de la nueva moral
Sus ojos me exploraban.
Y cuando me levanté para irme
Sus dedos estaban como el tejido
De una servilleta de papel japonesa.

Enrolado a mi pesar en la fábrica de ideas
Rehusé vigilar
Movilizado de la misma manera en el ejército de las ideas
eserté
Nunca comprendí gran cosa
Nunca hay gran cosa
Ni pequeña cosa
Hay otra cosa
Otra cosa
La que amo que me gusta
Y que yo hago.

º

XIII
EPITAFIOS
Ful
Fu I amaba la alta nube y la colina,
¡Ay!, murió de alcohol.

LiPo
Y Li Po también murió borracho.
Intentó abrazar una luna
En el Río Amarillo.
XIV
PAGANI; NOVIEMBRE 8*

De pronto descubriendo en los ojos de la muy hermosa
Cocotte normande
Los ojos del muy erudito asistente del Museo Británico.
(1915)
*Poema perteneciente a Lustra, pero que al parecer no fue incluído en la edición de 1916. (N. de los T.)
Versiones de José Javier Vlllarreal en colaboración con Minerva Margarita Villarreal y Maria Victoria Alvarez
Tostado

ALICANTE
Una naranja sobre la mesa
Tu vestido sobre la alfombra
Y tú en mi cama
Dulce presente del presente
Frescura de la noche
Calor de mi vida.

�Malgrémoi

CANCION DEL PAJARERO
El pájaro que vuela muy suavemente
El pájaro rojo y tibio como la sangre
El pájaro tan tierno el pájaro bu:lón
El pájaro que de pronto coge II11edo
El pájaro que de pronto se golpea
El pájaro que quisiera escaparse
El pájaro solo y enloquecido
El pájaro que quisiera vivir
El pájaro que quisiera cantar
El pájaro que quisiera gritar
El pájaro rojo y tibio como la sangre
El pájaro que vuela muy suavemente
Es tu corazón gracioso niño
Tu corazón que bate las alas tan tristemente
Contra tu seno tan duro tan blanco.

Embauché malgré moi dans l' usine aidées / J'ai
refusé de pointer / Mobilisé de meme dans l'armée
des idées / J'ai déserté / Je n'aijarnais compris
grand-chose / 11 n' y ajarnais grand-chose/Ni
petite chose / 11 y a autre chose / Autre chose /
C'est ce que j'aime qui me plait/Et que je fais.

Alicante
Une orange sur la table/ Ta robe sur le tapis/
Et toi dans mon lit/ Doux présent du présent /
Fraicheur de la nuit / Chaleur de ma vie.

Chanson de l'oiseleur
L'oiseau qui vole si doucement / L'oiseau rouge
et tiede comme le sang / L'oiseau si tendre
l 'oiseau moqueur / L' oiseau qui soudain prend peur /
L' oiseau qui soudain se cogne / L'oiseau qui
voudrait s'enfuir / L'oiseau seul et affolé /
L'oiseau qui voudrait vivre / L'oiseau qui voudrait
ehanter / L'oiseau qui voudrait crier / L'oiseau
rouge et tiede comme le sang / L'oiseau qui vole
si doucement / C' est ton coeur jolie enfant / Ton
coeur qui bat de l'aile si tristement / Contre
ton sein si dur si blanc.

Versiones de Miguel Covarrubias

~

10

�CANCION.DE CUNA

Anne Sexton
CANCION DE CUNA
Es un anochecer de verano.
1 b
arillentas
contra
la
sellada
tela
de
a
am re
Las palomilias am
se aflojan sin despegarse
y las desteñidas cortinas .
..
encima de las repisas, quieren salir,
desde otro edificio
un cabrito canta en sus sueños.
Este es el cuarto de televisión
en el mejor pabellón de Bedlam.
La enfermera de noche reparte
las píldoras nocturnas.
Ella camina muellemente
sobre dos borradores,
pasando entre nosotros, uno por uno.

Mi pastilla para dormir es blanca.
Es una perla espléndida;
me hace flotar fuera de mí,
mi piel ardida, tan ajena
como un flojo rollo de tela.
Ignoraré la cama.
Soy una sábana sobre. el estante.
.
Deja que los demás giman e~ secreto,
deja que cada mariposa perdida
vuelva a casa. Vieja cabeza de lan~,
tómame como a la palomilla amanllenta
mientras el cabrito canta:
duérmete niña, duérmete ya.. •

AMA DE CASA
Algunas mujeres se desposan con sus casas.
Es otra clase de piel; tiene un corazón,
una boca, un hígado y sus evacuaciones.
Las paredes son rosas y seguras.
Mira cómo ella se sienta en sus rodillas todo el día,
limpiándose debidamente a sí misma.
Los hombres entran a la fuerza, atraídos de nuevo, como Jonás,
hacia dentro de sus carnosas madres.
Una mujer es su propia madre.
Eso es lo esencial.

No se puede hablar de modernidad sin pensaren la inserción de lamujeren el aparato productivo de la esfera social. Quizá Jo postmodemo
se inaugura con la intervención femenina en el arte, en la política, en tomar la calle, en ir más allá de la habitación propia; ya no como
excepción, sino cano constante. La coodici6n es la libertad, pero la libertad es peligrosa por aparente y frágil. El riesgo implica golpes
y caídas. Si no todos los viajes al propio interior llevan al equilibrio, si no hay fónnulas para saber, imposible compaginar un afuera que
coodiciooa y humilla con esa bósqueda de adentro, más cuando la igualdad intenta habitarlo todo.
Anne Sexton abrió todas las puertas de su libertad y algunas eran falsas. Una, la de la poesía, conducía a la raíz. De ahí al paroxismo,
el delirio y el dolor de la herida que no cicatri:za. Lo desesperado y lúcido de su construcci.6n poética, lo directo del lenguaje, la anécdota
que invariablemente nos aproxima al pequeño agujero en el coruón de la infancia, al punto sordo "para poder oírhnás claramente lo
nunca dicho". Las imágenes que narran el encierro y se detienen allí, en los pabellones del hospital psiquiátrico; las reflexiones cargadas
de aguijón que punzan a la maternidad, a la sexualidad, a las relaciooes utilitarias entre un hombre y una mujer; al abandono y al
desencuentro. Esa cruel y desparpajada poética de la intimidad femenina que presenta al desnudo el inhabitable mundo de la urgencia.
Anne Sc,r.ton nació en Newton, Massachusetts, en 1928. La mayor parte de su vida transcurrió en Weston. Su primer libro: To Bedlam
and Part Way Back, fue publicado en 1960; tres años después de habcringresdo a un taller de poesía en Boston. En 1967 obcuvo el premio
Pulitzer. En vida publicó ocho libros, incluyendo The Awfvl Rowillg Toward God, pues aunque éste apareció un año después de su
suicidio, ella fue quien lo envió a la imprenta. Estos, junto a los dos que public6 su hija después de su muerte, y sus últimos poemas,
no recogidos en libro, integran el volumen: The Complete Poems, Houghton Mifflin Company, 1982. MM.V.

Versiones de Robert L. Jones y Minerva Margarita Vlllarreal

�POLITICA LITERARIA

Carlos Drummond de Andrade
POLITICA LITERARIA
A Mamul Bandeira

El poeta municipal
discute con el poeta estatal
quién de ellos es capaz de golpear al poeta federal.
En cuanto a esto el poeta federal
dispara oro por la nariz.

POLITICA

exploradores, guerreros,
seamos todo lo que quieran
sobre todo pornográficos.
La tarde puede ser triste
Ylas mujeres doler
como herida en el ojo
(pomo~áficos, pornográficos).
Tus amigos están riendo
de tu última decisión.
Suponían que el suicidio
era la última resolución.
No comprenden, infelices
que lo mejor es ser pornográficos.

A Mario Casasanla

El vivía jugando en casa.
Los amigos lo abandonaron
cuando rompió con el jefe político.
El periódico gobiernista ridiculizaba sus versos,
los versos que él sabía buenos.
Se senúa reducido en su gloria
en cuanto crecía la de sus rivales
que apoyaban al Ayuntamiento en ejercicio.

Propón esto a tu vecino
al conductor de tu tranvía
a todas las criaturas
'
que son inútiles pero existen
proponlo _al hombre de anteajos
Y~ la muJer del envoltorio de ropa.
Diles a todos: hermanos míos
¿no quieren ser pornográficos?
Oh, seamos maduramente
pornográficos en la vida.
Es posible que este proyecto
vuelva a la vida más perdonable.

EN LA SUPERFICIE DE LOS
ULTIMOSACONTECIMIENTOS
Oh, seamos pornográficos
(dulcemente pornográficos).
¿Por qué seremos más castos
que nuestro abuelo portugués?
Oh, seamos navegantes

Versiones de Margarito Cuéllar

�LA CABRA

Umberto Saba
Le he hablado a una cabra.
Estaba sola en el prado, atada.
Ahíta de hierba, bañada
de lluvia, balaba.
Aquel uniforme balido era hermano
de mi dolor. Yo respondí, primero
por juego, luego porque el dolor es eterno,
tiene una sola voz y no cambia.
Oía gemir esta voz
en una cabra solitaria.
En una cabra de rostro semita
oía rebelarse cualquier otro mal,
cualquier otra vida.
(de// Cancionero )

LIBERTAD

Fernando Pessoa
¡Ay, qué placer
No cumplir un deber
Un libro tener que leer
Y nada hacer!
Leer es un fastidio.
Estudiar es un vacío.
El sol dora
Sin literatura.
El río, fluye, bien o mal,
Sin edición original.
Y a la brisa,
De tan naturalmente matinal ,
Le sobra el tiempo y no corre prisa.
Los libros son papeles pintados de tinta
Estudiar es una cosa en que está indis~ta
La distinción entre nada y cosa alguna.
Cuánto mejor, habiendo bruma
Aguardar por don Sebastián '
Aunque nunca llegue.
Grande es la poesía, la bondad y las danzas
Mas lo mejor del mundo son las crianzas, '
L~s flores, la música, la luna, y el sol, que peca
Solo cuando, en lugar de germinar, seca.
A más de todo esto
Está Jesucristo
Que nada sabía de finanzas
Ni consta que tuviese biblioteca.

Versión de Héctor Alvarado
Versión de Libertad González

�DOS POEMAS

GALWAY KINNELL
ULTIMAS CANCIONES

Para Esthela Brewster y Guillermo de Alba
(Dedicatoria de los traductores)

1
¿Qué es lo que ellos cantan, los últimos pájaros
deslizándose bajo el crepúsculo,
amontonándose
a través de bosques llenos de sombras, sus
fatigadas alas
curvadas sobre el mundo como los brazos de un amante
que forman, noche tras noche, en sueños,
una irremediable ausencia?

2
Silencio. Cenizas
en la hornilla. Qué será lo que nos mantiene
alejados del cielo:
.
pereza, cólera, codicia, miedo; si tan sólo pudiéramos
reinventarlo en la tierra
como canción.

CUANTAS NOCHES

Para Martha Cassarini
(Dedicatoria de los traductores)

Cuántas noches
he yacido en terror,
Oh Espíritu Divino, Hacedor de la noche y el día,
sólo para caminar
a la mañana siguiente sobre el mundo helado
escuchando bajo el crujir de la nieve
débiles, apacibles alientos...
serpiente,
oso, lombriz, hormiga...
y sobre mí
un frenético cuervo graznando "yaw yaw yaw"
desde una rama nada clamó jamás en mi vida.

De Body rags (1968)

Versiones de José Javier Vlllarreal en colaboración con Minerva Margarita Vlllarreal
Maria Victoria Alvarez Tostado y Teresa Rivera
'

�PARA MI MADRE

Louise Glück
Era mejor cuando estábamos
juntas en un cuerpo.
Treinta años. Cribada
a través del vidrio verde
de tus ojos, luz de luna
filtrada dentro de mis huesos
tendidas
en la gran cama, en la oscuridad
esperando por mi padre.
Treinta años. El cerró
tus párpados
con dos besos. Y entonces la primavera
vino y retiró de mí
el absoluto
conocimiento del no nacido,
abandonando el pórtico de ladrillo
donde tú permaneces, sombreando
tus ojos, pero
es la noche, la luna
está estacionada en la haya
redonda y blanca entre
los pequeños marcadores de hojalata de las estrellas:
Treinta años. Un pantano
crece alrededor de la casa.
Multitudes de esporas circulan
detrás de las sombras, se amontonan a la deriva
a través de oscilantes gasas vegetales.

FOR MY MOTHER
lt was better when we were
together in one body
Thirty years. Screened
through the green glass
of your eye, moonlight
filtered into my bones
as welay
in the big bed, in the dark,
waiting for my father.
Thirty years. He closed
your eyelids with
two kisses. And then spring
carne and withdrew from me
the absolute
know ledge of the unbom
leaving the brick stoop '
where you stand, shading
your eyes, but it is
night, the moon
is stationed in the beech tree,
round and white among
the small tin markers of the stars:
Thirty years. A marsh
grows up around the house.
Schools of spores circulate
behind the shades, drift through
gauze flutterings of vegetation.

Versión de Clemente Muñlz Angel

�EXPERIENCIAS DE LITERATURA

Jean Reverzy
Muy tarde en el curso de mi_ ~ida, e~ la
edad del agostamiento, surg10 en mi el
deseo de escribir. No una página sino
varias, un libro, libros. Este emb~azoso
proyecto lo arrastré mucho ttempo,
dudando en librarme de él: bastaba el peso
de la pluma para quebrarme la muñeca. Y
sin embargo, sobreponiéndome al
cansancio, una noche me puse a la tarea
Hasta entonces la escritura había sido
para mí una imposició~: car~ de
felicitación, de condolencias, ceru~cados, notas de trabajo. Mi obra gráfica,
suma de palabras encadenadas unas a
otras, no era literatura: era todo lo
contrario. Pero a partir de ese momento
me impuse la escritura, primero una
página cada día, después más.
Al comenzar este ejercicio que
practicaba libremente, preferí ignorar mis
móviles; sólo comprobé que se trataba de
una acción grave y dolorosa, confirmando
una soledad y una libertad que, antes de
empezar a escribir, había temido perder.
Ante la prueba de la hoja blanca, se
confirmó sin embargo que sólo era capaz
de hacer garabatos. Pero me sostuve,
repitiéndome que "eso vendría". Por otra
parte, juzgué prudente no rel~r lo que
hacía y por una sabia precaución, en el
momen~o de formar una frase la olvidaba.
Pero nadie puede hablar a la na~~: ~ no
osar dedicarme los escritos, los dmgi a un
lector futuro, tan hipotético que nada
podía temer de él.

La prueba continuó durante ~eses,
igualmente dolorosa ~ue la pnmera
noche· temía que no tuviera fin. Algunos
días ;n dos horas escribía tres páginas;
otra~ veces sumaba en el mismo tiempo
una decena de palabras sin continuación.
Una vez cumplida mi tarea, en los dos
casos, me sentía igualmente destrozado.
Pero tuve el valor de releerme y aun de
corregirme: haciendo esto aprendí que la
creación literaria es el arte de transformar
los balbuceos en palabras... y esto
condujo a uh primer libro, a un segundo,
a poemas, a un diario. Victorioso de ~a
prueba, puesto que no la. babia
abandonado, y dispuesto a segmrla, me
surgió la curiosidad de mi obstinación. Y
entonces comencé, pluma en mano, a
mirarme hacer.

Finalmente suspendí mi juicio sin saber
ya cuál era mi verdadera lengua.
A veces, al final de una frase,
experimentaba un sentimiento nuevo:_ la
duda. No del valor literario de la frase ~mo
de su sinceridad, es decir, de su idenudad
con la emoción que quería expresar. Y,
por primera vez, entreví el peligro del
estilo, artificio mediante el cual el
lenguaje interior se proyecta sobre el
papel según ciertas normas Y que, ?ºr su
seducción sobre el autor, converud~ en
lector de sí mismo, puede hacerle olvidar
su objeto: el azar de las palabras, su
conjunción, su resonancia c~~currente
con la expresión de una emoc1on que el
escritor no había experimentado, Yque no
sin sorpresa y alegría, descubre
releyéndose. De la misma manera ~u~ un
pintor, perdiendo el control de su dibujo Y
de sus colores, construye una obra cuyo
esplendor lo exalta, al punto de ha~erle
olvidar que su pintura no tiene semejanza
con la naturaleza que había tomado por
modelo.

Yo había imaginado personajes de los
que quería dar cuenta.. Me era fácil
distinguir su rostro e mterpretar sus
gestos; pero mal podía entender sus
palabras porque ~ll_os actuaba~
demasiado lejos, en un ulumo plano de m1
imaginación, expresándose en vo~ baja. Y
Me percaté también que muc~os
cuando se aproximaban, me volvia sordo.
sentimientos Y emociones no pod1an
De hecho, tenía que traducir en francés
transcribirse sino mediante un disfraz en
correcto mi lenguaje interior, pues son
dos lenguas diferentes. La palabra el que la palabra escrita, parien~ !~jan~ de
la misma palabra del lenguaje m~enor,
murmurada por el espíritu tenía
perdía su propio valor, has~ dejar de
ramificaciones y una vida de la que estaba
existir. y 0 intentaba el s1mbolo, la
desprovista la palabra escri~~- El
alegoría, la anécdota Ymanejándolos con
pen~::.:-,;iwto no conocía la relac1on, la
demasiada facilidad, me juzgaba menos
armonía, el verbo; era una algarabía de
obtuso. La forma simbólica, para el lector
sustantivos. Llegué a la conclusión de que
cada día hacía una versión, pero rectifiqué aún hipotético pero más temible que ~
principio desde que mi obra me parec1a
afirmándome que se trataba de un tema.

legible, sólo revelaría mi pensamiento
falsificado. Pero para mí, poseedor de la
clave del enigma, expresaba sin
ambigüedad lo que había sentido e
intentado decir.

La mentira se complicaba; la planicie
urbana se convertía en agreste colina. Su
población obrera, hacia la que sentía una
ternura familiar, se convirtió en pérfida y
rural:

Así, me puse a la tarea de describir un
paisaje de planicie, una zona perfectamente plana donde las orillas de la
ciudad se confunden con un campo
incoloro, manchado por la vecindad
urbana, que me había seducido desde
hacía tiempo hasta el punto de ir a
contemplarla todas las tardes. Tarea
temible dada la complejidad del paisaje
suburbano, fraccionado por irmumerables
caminos, rodeado de edificios de cemento
armado y pequeñas casas de obreros cuyo
encanto se disipa en la monotonía de una
limadura sin relieve. Para lograr mi
propósito, usé un símbolo y un nuevo
artificio: mi poema pretendía ser el
resultado de una serie de contra-verdades.
Comenzaba así:

Aquí nada tengo que temer de los
hombres, las primeras ocasiones que
estuve en el país maté una decena de ellos
porque apenas me habían rozado. Ahora
no tengo que decirles: ¡Pasad de largo!
En los caminos, cuando ven mi cabeza de
gavilán y mis puños de bruto, vuelan
como bandada de perdices.

No me gusta esta colina
Desde la primera palabra percibí que
había un acuerdo entre la escritura y el
sentimiento interior ligado al secreto de
mi mentira: me gustaba la planicie. Esa
planicie compleja, de dudosos límites, era
tratada con un mismo sentido de
falsificación. Me gustaba simple:

Sobre el cascajo y la maleza como una
imagen de China, lleva el peso ligero de
un torreón hundido y tres agudos pinos
sobre su cima.

Al escribir no sentí ningún dolor. El
lector hipotético y en suma violento,
desapareció sin que nada me empujara a
llamarlo. Desde entonces escribo bajo mi
propia mirada y para mí solo. Mis
verdades entrevistas -lo que ahora yo
también llamo mi visión del mundo- me
conciernen exclusivamente, aunque
puedan parecer destinadas a lectores que
no conoceré y que tampoco me
conocerán. Mis medios de expresión
estaban sometidos a convenciones
establecidas en secreto, conmigo mismo.
Ciertamente otros interpretarán y
juzgarán: ese será su consentimiento, su
gusto. Admirarán o desaprobarán una
imagen falaz, a través de un espesor de
incomprensión que la literatura no puede
atravesar.

La planicie obrera me inspiró cuatro
páginas; una vez escrita la última palabra,
la o!vidé y ya no fue el fin de mis paseos.
Para mí todo estaba dicho de lo que me

atraía de esos vagos terrenos, y si por
necesidad debía pasar de nuevo por ahí,'
pasaría frente a un paisaje liso, del que
ningún detalle atraería mi espíritu. La
llanura, la emoción a la que cada tarde se
suspendía un momento de mi vida, habían
muerto: lo había escrito por otra parte al
final de mi texto, rompiendo con mi
convención de la contra-verdad.
Había usado un procedimiento
disimulado, imaginaba que había otros, y
mejores. Guardaba la esperanza de
descubrirlo. Poco a poco, la literatura se
mostraba bajo una nueva luz: los
escritores eran sólo hombres fatigados en
el tortuoso juego de la escritura que les
permitía traducir una verdad fuertemente
sentida por ellos y, al mismo tiempo, no
sentirla más. Traducción que el lector
traduciría de nuevo como mejor le
pareciera. Se les atribuiría más o menos
talento: esta palabra poco a poco se me
hizo ininteligible y odiosa. Supe que el
talento, falsa moneda de las letras, era
sólo un don del lector al autor, único que
sabía su éxito o su fracaso.
Ya no ignoraba el sentido de mis
esfuerzos: la escritura representaba una
tentativa de aniquilación pura y simple.
Un instinto de destrucción personal me
había impuesto una tarea largo tiempo
dolorosa; había razón para mis
aprehensiones y mi lasitud. Ahora sabía
que el logro de una frase abolía el
pensamiento que la inspira, y que lo
mismo ocurre con la obra entera cuya
última palabra marca el fin de una

...

1.11

o
1/')

�¡VIVA LA FILOSOFIA!

Julien Freund
disolución buscada en el transcurso de un
largo aprendizaje. El punto final, por otra
parte, no era una recompensa; más al~á'. la
vida física continuaría: el ser condicionado, creatura de reflejos, sobreviviría a
la muerte de este otro ser, el verdadero,
aniquilado, estrujado, disperso sobre las
páginas.
A veces pensaba en los libros qu~
había leído; sus personajes vivían como si
yo los hubiera conocido. Pero no ~e
engañaba mi ilusión. Estos personaJes
eran mi obra; yo los había reinventado, ~
mi manera y para mi gusto. Para m1
estaban todavía vivos; para sus inventores
estaban muertos. Como yo había olvidado

a los héroes de mis historias, los escritores
habían olvidado los suyos: se recuerda la
muerte de los demás, no la propia.
También me asombré de esta
ambición de perennidad de tantos auto~es
del pasado. ¿Mediante qué aberración
aquél que se abolía poco a poco soñ~ba
alcanzar algún día estas "memonas
humarias" de un mundo al que ya no
tendría ac~eso? El hombre que escribió el
mensaje, pronto olvidado, el único,que
podía descifrarlo, ya no _estaría a_qui; en
consecuencia, ya no habna mensaJe: Es la
contradicción del escritor que c_onc1be su
sobrevivencia imaginando que su obra, ~u
yo muerto, vaciado de su substancia,

desfigurado, intraducible pueda subsistir
después de él, después de su doble mu~rte
espiritual y material. El hombre vivo
trabajaba para morir, el hombre muerto
aspiraba a sobrevivir.
Por otra parte, ¡qué me importaba la
muerte de los demás! Come~ba a
conocer la mía: estaba al final de m1 larg~
paciencia. y entonces, fortalecido con m1
experiencia, dirigiéndome a un autor
futuro, dudoso frente a su primer~ fr~e'.
fraternalmente le daba mi conseJo: S1
quieres escribir, aprende a morir".
Traducción de Alfonso Rangel Guerra

Caso sin u1ar de escrilor que 10111&amp;
.
radicado en Lyoo, obluvo en 1954 el Premio Renaudot con~ n~ela ú
a sus
la visión cxislenc:ial
Jean Reverzy (1914-1959), médico francésañ d edad al llegar a la certcu de que sólo le restan cinco_o ICIS ~ de vida.mal . _u_ que IOma conciencia de la
la l
rimera vez a los cuarenta os e
•
. . de pcnonl.JC aquejado de un
UICUuu-,,
•
d/1111W:~~psometido a la idea de la muerte. En su prime~ no-¡;ta n ~ ~~:nce: Cambridge y La Vrait vit. E:tp,rit11t:ias de ~r":'urpuba
'd d de morir Es autor también de Place des angoisu,
e~" •_,
-~ tcxlOS de este aiaor en A la r,clttrcltt d'U11 wurov,
rneces1
a
.
•
póstumamente
en Franct-Obsuvauur,
en odllbre de 1955 y se reumó en vo.awnen con.,..Julliard, Les lt/lru novel/es, París, 1961. A.R.G.

!cu.sci~

:broa

~=1:,:

¿Asistimos al crepúsculo de la filosofía
moderna, inaugurada por Hobbes y
Descartes? Los filósofos de hoy pretenden que se trata incluso del fin de toda
filosofía. Parece más bien que los trastornos de los cuales somos testigos dejan
desamparados a la mayor parte de los
filósofos, por haber creído durante mucho tiempo en las utopías. La filosofía
moderna ha dado prioridad al artificio
técnico o convencional. Nutrió la ambición prometéica de reconstruir por contrato o por revolución una nueva sociedad, en la que reinaría la libertad, la
justicia y la paz totales, garantizando
entonces una felicidad individual y colectiva completa.

No deberá tomarnos por sorpresa, entonces, que los filósofos, escasos de ideas,
hayan adoptado la solución de la facilidad: proclamar la muerte de la filosofía.
Este fin de siglo se aburre en medio de
sus locuras, con la complicidad de los
medios televisivos, que alimentan la
pasividad.

Según toda probabilidad, hemos entrado en un período de transición, análogo al que siguió a la caída del Imperio
romano y la aparición del Renacimiento.
Se extenderá sin duda sobre varias generaciones. Podemos pensar en los siguientes esquemas, según pongamos el acento
sobre tal o cual aspecto de la Historia
presente. Vamos, quizá, hacia una nueva
De hecho, las diversas revoluciones anarquía social, o bien hacia un renacihan favorecido la instauración de regí- miento religioso, o aún hacia un enduremenes totalitarios que están derrumbán- cimiento de la vida. Hay allí un extenso
dose. La salvación a través de la econo- material para la reflexión filosófica, al
mía ha senalado más las desigualdades servicio de una revisión de nuestras ideas
sociales; un desarrollo científico y técni- y concepciones. Pienso que é\CCedemos
co incoherente ha arruinado las prome- en este momento a una nueva fase del
sas formuladas por los filósofos de la desarrollo de la filosofía, que podemos
Historia. El derecho y las convenciones caracterizarla como la de la libertad de
se deshacen y, al mismo tiempo que el presupuestos.
hombre penetra siempre más lejos en el
espacio sideral, se convierte en la víctiA diferencia de todas las otras activima, en su mundo cotidiano, cultural y dades humanas, ligadas a la servidumbre
artístico, de un confon hecho de trucos y de sus presupuestos, la filosofía es la
artefactos. Se divierte al desfigurar los única disciplina que posee el privilegio
valores constitutivos de la sorprendente de darse con toda autonomía no importa
civilización que ha creado, mientras que qué punto de partida: la sensación o la
el tiempo libre -frecuentemente impues- permanencia, la libertad o el azar, el
to-gana espacio sobre el trabajo. La clase espíritu o la materia, el bien o el mal, o
política, a izquierda como a derecha, no aún más allá del bien o el mal, sin olvidar
está al servicio de intereses inmediatos. la salud, la enfermedad o la contamina-

ción. Todos estos esquemas pueden
convertirse en el pretexto de la reflexión
filosófica, incluido el de la negación o la
muerte de la filosofía. Así se abrirá, en
todo momento, un debate sobre la infinita diversidad de perspectivas de la existencia.
Mientras tanto, cualquiera que sea la
forma de existencia considerada, pasada,
presente o futura, mundana, intermundana o supramundana, no podemos eliminar la noción de ser. La nada absoluta no
tendría más existencia que la de una
ficción. Por lo tanto, conviene rehabilitar
la metafísica, desacreditada por la
filosofía moderna. Este camino debería
consistir, creo, en repensar juntos la
naturaleza y el artificio, al menos como
principios de un nuevo comienzo para la
filosofía. Toda la experiencia y toda la
historia humanas confirman sin cesar la
intuición de los primeros filósofos: el ser
es un nudo de contradicciones que
debemos intentar comprender bajo la
imagen de una unidad trascendente. El
fracaso de la filosofía moderna tiene su
fuente en la voluntad de excluir la
trascendencia en provecho de lo
fenoménico y de la inmanencia Ahora
bien, para comprender la misma noción
de inmanencia, hay que plantear la
trascendencia. Desde luego, el ser está
dado, pero no se reduce a una suma de

inmanencias. Filosofar significa, por lo
tanto, captar al ser en sus contradicciones
empíricamente dadas,con miras a ayudar
al hombre a comprenderse en un espacio
y un tiempo infinitos, irreductibles a su
VI

t.H

�DOS RELATOS

Ambrose Bierce
sola individualidad. En efecto, el
individuo muere como miembro de una
humanidad que, hasta no probar lo
contrario, se sobrevive indefinidamente
en su materialidad y en su espiritualidad.
La arnplilud y la cadencia de las
mutaciones sociales e intelectuales son
otros tantos llamados a una renovación
profunda de la filosofía como productora
de ideas y concepciones, con el objeto de
interpretar los cambios y las constantes
del ser humano. Conviene mencionar
tres tipos de problemas, porque marcan
al ser en todas las épocas: la razón, la fe
y el humor. La ciencia es el honor de la
razón, pero su desarrollo perturba a esta
razón, debido a la tensión entre lo
cuantitativo y lo cualitativo. Todo
transcurre como si la ciencia aprendiera
la permutabilidad de las generaciones.
La fe parecía condenada por las Luces,
pero persiste, a pesar de todas las críticas,
bajo sus formas más fanáticas, más
misteriosas y más compasivas. La
filosofía moderna, preocupada por la
transparencia, ha hecho todo por ignorar,
en nombre de la intelectualización, la
capa subterránea del ser, constituida por
el humor y el afecto. El choque de las
civilizaciones, que son como los genes
de las mentalidades, manifiesta que el
humor no ha perdido sus ardores.
Un análisis de estas tres constantes
del ser humano, iluminado por la
actualidad eterna de la memoria y de lo
imaginario, aleja a la filosofül de caminos
secundarios en los que se extravió.

Esperamosdeellaquesealoquesiempre
ha sido: la ilustración del mundo y del ser
a través de las ideas.

L' Express, 27 de abril de 1990
Versión de Rubén Hernández León

Mi crimen favorito

este proceso ha sido cerrado. La declaración del reo debió ser ofrecida hace tres
aflos, en la primavera de 1881 ".

Por haber asesinado a mi madre en
circunstancias de singular atrocidad, fui
arrestado y sometido a un juicio que duró
"En un sentido estricto", dijo el juez,
siete aflos. Al dar instrucciones al jurado, "tiene usted razón, y en la Corte de Objeel juez de la Corte de Absoluciones hizo ciones y Tecnicismos obtendría usted
notar que se trataba de uno de los homi- una decisión favorable, pero no en una
cidios más repugnantes que ante su tri- Corte de Absoluciones. Su objeción es
bunal se hubiera presentado jamás.
desechada".
Al oir esto mi defensor se puso de pie
y dijo: "Si me lo permite su Sefloría, los
homicidios son repugnantes o agradables solamente por comparación. Si estuviese usted enterado de los detalles del
anteriorhomicidio cometido por mi cliente contra su tío, apreciaría usted en este
nuevo delito (si se le puede llamar así),
ciertos elementos de clemencia y de
consideración filial hacia los sentimientos de la víctima La extrema ferocidad
del primer asesinato hacía imposible
cualquier otro veredicto que no fuese la
culpabilidad; de no haber sido el honorable juez que presidía el juicio, también
director de la compaflía de seguros que
había expedido a mi cliente una póliza
contra ahorcamiento, hubiera resultado
difícil absolverlo decentemente. Si su
Senoría deseara saber más acerca de esto,
para una mejor guía y formación de su
legal criterio, este infortunado hombre,
mi cliente, accederá al suplicio de relatarlo
bajo juramento".
El fiscal de distrito intervino: "Objeto, su Sefioría. Tal testimonio constituiría una prueba, y el período probatorio en

"Interpongo revisión", exclamó el
fiscal.
"Usted no puede hacer eso", contestó
el juez.

"Nací en el afio de 1856 en Kalarnakee, Michigan, de padres honestos y respetables, a uno de los cuales el Cielo
misericordiosamente sigue dando vida,
para consuelo de mis últimos aflos. En
1867 mi familia vino a California y se
estableció cerca de Nigger Head, donde
mi padre abrió un negocio a orilla de la
carretera y prosperó más allá de cualquier sueno de avaricia. El era entonces
un hombre retraído y taciturno; el correr
de los años, sin embargo, ha atenuado la
austeridad de su carácter y, seguro estoy,
que si no fuera por el recuerdo del triste
evento que me ha traído a juicio, estaría
manifestando una genuina hilaridad.

"Me permito recordarle que para la
procedencia del recurso de revisión, debe
usted primero conseguir que este caso
sea provisionalmente turnado a la corte
de Revisiones, mediante una petición
formal acompañada de las debidas constancias. Una solicitud a tal efecto presentada por el fiscal anterior fue denegada
por mí durante el primer afio de este
juicio. Seflor Secretario, tome el juramento al reo".

"Después de cuatro años de establecido el negocio, un predicador ambulante nos visitó y, no pudiendo pagar de otra
manera el hospedaje de una noche, nos
recompensó con un sermón tan vehemente que, alabado sea el Sefior, todos
fuimos convertidos a la religión. Mi padre
de inmediato envió por su hermano, el
Honorable William Ridley de Stockton,
y a su llegada le cedió su empresa, sin
cobrarle nada por la concesión ni por el
equipo, este último consistente en un
Hecho el juramento de rigor, rendí el rifle Winchester, una escopeta de cafión
testimonio siguiente. El juez recibió tan recortado y diversas máscaras hechas de
fuerte impresión, que la ofensa por la que costales de harina. Mi familia se mudó
fui llevado ajuicio le pareció trivial por entonces a Ghost Rock y abrió un salón
comparación. Sin hacer ningún intento de baile llamado "El Descanso de los
por hallar circunstancias atenuantes, Santos". La función de cada noche se
instruyó simplemente al jurado para que iniciaba con una oración. Fue allí donde
me declarara inocente, y abandoné el mi ahora santa madre adquirió, por su
tribunal sin ninguna mancha en mi repu- gracia al bailar, el sobrenombre de "La
tación:
Morsa Saltarina".
VI
VI

�"En el otoño del '75 tuve la
oportunidad de visitar Coyote, en el
camino a Mahala, y tomé la diligencia en
GhostRock. Había otros cuatro pasajeros.
Cerca de tres millas después de Nigger
Head, unas personas, a quienes
identifiqué como mi tío William Y sus
dos hijos, asaltaron la diligencia. Al no
hallar nada en el compartimiento decarga,
se dirigieron a los pasajeros. Yo actué en
la forma más honorable durante el atraco,
alinéandome con los otros, levantando
las manos y permitiendo que me quitar~
cuarenta dólares y un reloj de oro. Por mi
conducta nadie hubiera podido sospechar
que yo conocía a los caballeros a cargo
del espectáculo. Algunos días d~pués
fui a Nigger Head y pedí la devol uci~n de
mi dinero y de mi reloj. Mi tío Ypnmos
juraron no saber nada acerca de esto, Y
fingieron creer que mi padre_ Y yo
habíamos realizado el trabaJo, en
deshonesta violación de una buena fe
comercial. Mi tío William incluso
amenazó con vengarse abriendo un salón
de baile competidor en Ghost Rock.
Puesto que "El Descanso de los Santos"
se había vuelto bastante impopular, me
di cuenta que seguramente lo arruinaría Y
el suyo se convertiría en una empr~
rentable; le dije a mi tío en consecuencia,
que yo estaba dispuesto a olvidare! pasado
si me admitía en su proyecto Y no
informaba a mi padre de nuestra
asociación. Mi generosa oferta fue
rechazada, por tanto concluí que sería
mejor, ymásgratificante,queél muriera.
"Mis planes al respecto fueron

prontamente elaborados Y, al
comunicárselos a mis queridos padres,
tuve la satisfacción de recibir su
aprobación. Mi padre expresó_sentirse
orgulloso de mí; mi madr~ me hizo ~~r
que, aun cuando su religión le proh1bia
ayudar a privar a un ser humano de su
existencia, contara con el respaldo de sus
oraciones para lograr mi propósito. Como
medida preliminar, buscando protección
en caso de ser descubierto, presenté
solicitud de ingreso a la poderosa orden
de los Caballeros del Crimen donde,
después de los trámites rutinarios, fui
aceptado como miembro del capítulo
Ghost Rock. El último día de mi período
de prueba, se mepermitió por vez primera
inspeccionar los registros de la orden Y
descubrir a sus integrantes -durante los
ritos de iniciación todos habían usado
máscara. No puedo describir el placer
que sentí cuando, al examinar la lista ~e
miembros, encontré en tercer lugar, baJO
el cargo de vicepresidente sustituto de la
orden, el nombre de mi tío. Esta era una
oportunidad que superaba mi~ sueñ~s
más ambiciosos: al crimen podría añadir
deslealtad e insubordinación; era lo que
mi santa madre hubiera llamado "un
regalo de la Providencia".
''Por estas fechas ocurrió un incid ~nte
que provocó en mi fuente de alegría, de
por sí IIP-na, un desbordamiento por todos
sus costados, una cascada circular de
felicidad. Tres forasteros fueron
arrestados por el asalto a la diligencia en
que perdí mi dinero y mi reloj. Fuer~n
sometidos a juicio y, a pesar de mis

esfuerzos para exonerarlos y culpar en su
lugar a tres de los más respetables Y
dignos ciudadanos de Ghost Rock, se les
declaró culpables bajo pruebas
irrefutables. Mejor no lo habría podido
desear, el crimen carecería ahora de
motivo o explicación".
"Una mañana me eché al hombro mi
rifle Winchester y me fui a casa de mi tío,
cerca de Nigger Head; pregunté a mi tía
Mary, su esposa, si estaba en casa,
haciéndole saber que había venido a
matarlo. Mi tía respondió con su usual
sonrisa que eran tantos los caballeros que
los visitaban con tal propósito y que eran
echados Juego sin haberlo realizado, qu:
yo debía disculparla por dudar de mi
buena feen esta cuestión. Me dijo además
que yo no parecía ser capaz d~ matar a
nadie, así que para demostrar mi b_uena fe
apunté con mi rifle y herí a un chmo que
pasaba por la calle. Me dijo conocer
familias enteras capaces de actos
similares, pero que Bill Ridley era animal
de otra especie.
Me indicó, sin embargo, que lo
encontraría al otro lado del arroyo, en el
corral de los borregos, y añadió su deseo
de que ganara el mejor.
"Mi tía Mary fue una de las mujeres
más justas e imp~iales que yo jamás
conociera.
"Hallé a mi tío en cuclillas
trasquilando un borrego. Al ver que no
tenía pistola u otra arma a la mano no

tuve corazón para dispararle, así que me
le acerqué, lo saludé afectuosamente y le
descargué un fuerte culatazo en la cabeza.
Migolpefuemuypotenteyel tío William
quedó tendido de costado, después cayó
de espaldas, estiró sus dedos y se
esiremeció. Antes de que recuperara el
uso de sus extremidades me ápoderé del
cuchillo que él había estado usando y le
corté los tendones de sus piernas. Como
ustedes sin duda saben, cuando se
secciona el tendo Achil/is el paciente
pierde el uso de su pierna; es como si ya
no la tuviera. Bien, yo le partí ambos y
cuando volvió en sí quedó a mi merced.
Tan pronto comprendió su situación me
dijo:

distancia en forma vacilante, llegué a un
columpioquealgunos niños habían fijado
a la rama de un roble. Ahí bajé a mi tío y
me senté a descansar encima de él; la
vista de la soga me provocó una feliz
inspiración. Veinte minutos después mi
tío, todavía en el costal, oscilaba
libremente a capricho del viento.

el aire como los ángeles y demonios,
hendiendo la atmósfera como un ave,
describiendo una parábola y
descendiendo sobre su víctimajustoen el
ángulo adecuado de incidencia, para
aprovechar mejor su velocidad y peso.
Sufue17.a,calculadaenpiesportoneladas,
era algo increíble. Una vez se le vio
destruir un toro de cuatro años de un solo
impacto sobre la nudosa testuz del animal.
Ningún muro de piedra pudo jamás resistir
su ataque en picada; no existían árboles
suficientemente fuertes para resistirlo;
los convertía en astillas y mancillaba en
el polvo sus foliáceos honores. A este
bruto irascible e implacable -a este
relámpago encarnado- a este monstruo
de lugar recóndito había yo visto
reposando a la sombra de un árbol
cercano, soñando sueños de conquista
ygloria Fue con la intención de citarlo al
campo del honor que suspendí a su dueño
de la manera descrita.

"Había yo bajado la soga, amarrado
fuertemente uno de sus extremos cerca
de la abertura del costal, lanzado el.otro
por encima de la rama y levantado a mi
tío como unos cinco pies del suelo.
Habiendo atado también el otro extremo
de la soga cerca de la abertura del costal,
tuve la satisfacción de ver a mi tío
convertido en un largo y fino péndulo.
"Samuel, me tienes sometido, puedes Debo añadir que él no estaba totalmente
por tanto ser generoso conmigo. Sólo consciente de la naturaleza del cambio
quiero pedirte una cosa: que me lleves a que en él se había operado en relación
casa y acabes conmigo en el seno de mi con el mundo exterior, aunque, enjusticia
familia
a la memoria de un buen hombre, debo
decir que no creo que él, bajo ninguna
"Le dije que consideraba muy circunstancia, hubiera desperdiciado
''Terminados mis preparativos le di
razonablesupeticiónyquelocomplacería mucho de mi tiempo en una vana protesta.
una
oscilación suave al péndulo
si se dejaba meter en un costal de trigo; de
avuncular* y me retiré para protegerme
esta fonna sería más fácil de cargar y si
"El tío William tenía un camero tras de una roca contigua, alcé mi voz y
nos vieran los vecinos en route reconocido en toda la región como un
emití un gemido largo y ronco, cuya nota
llamaríamos menos la atención. Estuvo gran peleador. Acusaba un estado de
de acuerdo, por lo cual cogí un costal del indignación constitucional crónica. Por final atenuada se ahogaba en un sonido
establo. Este, sin embargo no le quedó, alguna grave decepción en su temprana como de un gato furioso dentro del costal.
Instantáneamente el formidable animal
era demasiado corto y mucho más ancho vida había amargado su carácter y
se
puso en cuatro patas y de una mirada
que él; así que doble sus piernas, empujé declarado la guerra al mundo entero.
se hizo cargo de la situación militar. En
sus rodillas contra su pecho y de este Decir que embestía cualquier cosa a su
modo lo metí, amarrando el costal arriba alcance no es sino expresar vagamente la un momento se acercó, galopando, a
menosdecincuentayardasdesuoscilante
de su cabeza. Era un hombre pesado e naturaleza y alcance de su actividad
enemigo que, al retroceder primero y
hice lo que pude por echármelo a la militar: el uní verso era su adversario; sus
avanzar después, parecía invitar al
espalda, pero después de recorrer alguna métodos los de un proyectil. Peleaba en
combate Repentinamente vi a la bestia
• Así está en el original; del latín avunculus, tía materno. N. del T.

VI
-.J

�inclinar hasta el suelo su cabeza, como si
cediera al peso de sus enonnes cuernos;
fue entonces que una tenue línea blanca
y ondulada de camero se dibujó desde
ese lugar en una dirección casi horizontal
hasta cerca de cuatro yardas de un punto
justamente debajo de su rival. Allí lo
golpeó sólidamente hacia arriba, y antes
de que la fiera hubiera desaparecido de
mi vista en el lugar adonde se había
marchado, escuché un horrible porrazo y
un grito desgarrador, mientras mi pobre
tío era lanzado hacia arriba juntamente
con la soga ahora laxa por encima de la
rama a la que estaba atada. La soga se
tensó de una sacudida conteniendo su
vuelo, y devolvió a mi tío columpiándolo
en una curva escalofriante al otro extremo
de su arco. El carnero cayó, mezcla
confusa de patas, lana y cuernos, pero
recuperándose y esquivando a su
antagonista en sus descensos se retiró,
sacudiendo sucesivamente la cabeza y
golpeando con sus patas delanteras.
Cuando hubo regresado más o menos la
misma distancia recorrida durante el
asalto se detuvo, bajó su cabeza como si
rezara por la victoria y salió de nuevo
disparado, apenas visible como antes
-una línea blanca creciente con
monstruosas ondulaciones, tenninando
en una súbita ascensión. Esta vez su
cursofueenmejoránguloqueelanterior,
pero su impaciencia tan grandeque golpeó
a su enemigo antes de que llegara éste al
punto más bajo de su arco; en
consecuencia lo puso a dar vueltas en un
círculo horizontal cuyo radio era
aproximadamente igual a la mitad de la

longitud de la cuerda, que olvidé decir
era de casi veinte pies de largo. Sus
chillidos, cresceru:Ú) al aproximarse y
diminuendo al alejarse, hacían que la
rapidez de sus revoluciones fuera más
perceptible al oído que a la vista.
Evidentemente no había sido golpeado
todavía en un punto vital. Su posición en
el costal y la altura a la que colgaba,
obligaron al carnero aconcentrarse en las
extremidades inferiores y la parte baja de
la espalda de mi tío. Como una planta que
penetra con sus raíces un mineral
venenoso, mi pobre tío moría lentamente
mientras subía.
"Después de asestar su segundo golpe
el camero no se retiró. La fiebre del
combate ardía en su corazón; su cerebro
seguía intoxicado por el vino de la lucha.
Comounpugilistaqueensucóleraolvida
su técnica y pelea defectuosamente en
corto, la enfurecida bestia se esforzaba
en alcanzar al huidizo enemigo mediante
torpes saltos verticales cada vez que mi
tíolo sobrevolaba; algunas veces acertaba
desde luego en golpearlo débilmente,
pero con más frecuencia fallaba por su
indisciplinada ansiedad. Conforme su
ímpetu se extinguía y los círculos del
hombre disminuían en alcance y
velocidad acercándolo al suelo, estas
tácticas produjeron mejores resultados,
arrancándole una calidad superior de
gritos, que yo disfrutaba enormemente.
"De improviso, como si las cometas
hubieran tocado retirada, el carnero
suspendió su ataque y se marchó
arrugando y desarrugando pensativa-

mente su enorme nariz aguileña,
arrancando ocasionalmente montones de
hierba y masticándolos con lentitud.
Parecía hallarse fatigado de los
sobresaltos de la guerra y haber decidido
convertirsuespadaenaradoparacultivar
el arte de la paz. Sin variar su rumbo
siguió alejándose del campo del honor
hastaquehuborecorridounadistanciade
casi un cuarto de milla. Allí se detuvo sin
voltear hacia su rival, rumiando su comida
ysequedómediodormido.Pudeobservar,
sin embargo, que ocasionalmente volvía
la cabeza, como si su apatía fuera más
fingida que real.
"Mientras tanto, los chillidos de mi
tío William habían disminuido
juntamente con su movimiento, y ya no
emitíasonidoalguno,salvounosquejidos
largos casi imperceptibles y a grandes
intervalos mi nombre, pronunciado en
un tono de súplica grato en extremo a mis
oídos. Evidentemente el hombre no tenía
ni la más ligera idea de lo que le estaba
haciendo, y se encontraba indescriptiblemente aterrado. Cuando la
muerte viene envuelta en misterio es sin
duda terrible. Poco a poco las oscilaciones
demitíoseredujeronhastaquefinalmente
quedó colgando inmóvil. Me acerqué a él
y estaba a punto de darle el coup de grace
cuando oí y sentí una sucesión de
estampidos que sacudían el suelo como
una serie de terremotos ligeros, y
volteando en dirección al camero vi una
extensa nube de polvo avanzando hacia
mí a velocidad increíble y de aspecto
inquietante. A una distancia aproximada

de treinta yardas se paró en seco, y de su
extremo más próximo surgió al viento lo
que en un principio creí que era una
enonne ave blanca. Su ascenso fue tan
suav~,.tranquilo y unifonne que no pude
~ibrr s~ extraordinaria celeridad y me
deJó extasiado por su gracia. Todavía al
día de hoy tengo la impresión de que fue
un movimiento lento y premeditado, el
camero -porque era este animalimpulsado por una fuerza que no era la
suya, hendió los aires y fue conducido
durante las distintas etapas de su vuelo
con infinita delicadeza y ternura. Mis
ojos observaron su avance por el cielo
con inenarrable placer, acentuado por
comparación con mi terror anterior al
acercárseme por tierra. Por encima de mí
el noble animal pasó flotando, con su
cabeza escondida casi entre sus rodillas
sus patas delanteras echadas hacia atrás;
sus traseras colgando al final como las de
garza en vuelo.
A una altura de cuarenta o cincuenta
pies, confonne al grato recuerdo que del
becho~servo, alcanzó su cenit ypareció
~un instante quedarse suspendido.pero
de improviso, inclinándose hacia adelante
sin modificar casi la posición de sus
extremidades, se disparó hacia abajo en
un descenso cada vez más pronunciado
coo velocidad creciente pasó por encim~
de ~ silbando como bala de cañón y
cayó Justo sobre la cabeza de mi pobre
tío. Fue tan formidable el impacto que no
~ sólo rompió el cuello del hombre,
smo la soga también; el cuerpo del difunto
l)rensado contra la tierra se hizo pulpa

bajo el formidable empuje del meteórico embargo, por algún motivo que desrumiante! La colisión paralizó todos los conozco, habían adoptado esa actitud. El
relojes entre Lone Hand y Dutch Dan's, negociodemanufacturadeaceitedeperro
Y el . Profesor Davidson, distinguida era, obviamente, menos impopular, a
auto?dad en cuestiones sísmicas, que pesar de que los duef'los de canes perdiocas10nalmente se hallaba en los dos ve~an a mi padre con sospecha, que,
~ed~ores, explicó prontamente que las hasta cierto punto, hacían extensiva a mí
VIbraciones ocurrieron de norte a suroeste. Mi padre tenía como discretos socios ~
todos los médicos de la ciudad, quienes
"Considerando las anteriores rara vez prescribían recetas que no concircunstancias, no puedo dejar de pensar tuviesen lo que ellos gustaban en desigque, por lo que concierne a perversidad nar Ace. Canis. En verdad que era éste el
artística, mi asesinato de tío William mejor remedio jamás descubierto pero
difícilmente ha sido superado".
la mayoría de las personas no estk dispuestas a hacer sacrificios por tos que
sufren; pronto me di cuenta que a muchos de los perros más gordos de la
Aceite de perro
ci~dad ~ les había prohibido jugar conmigo, circunstancia que hirió mi infantil
sensibilidad y en una ocasión casi me
Mi nombre es Boffer Bings. Nací de
orilló a convertirme en pirata.
padres honrados en uno de los estratos
sociales más humildes. Mi padre fabricaMirando retrospectivamente esos días
ba aceite de perro y mi madre tenía un
no puedo sino lamentar a veces, quepo;
pequef'lo estudio a la sombra de la iglesia
haber ocasionado indirectamente la
delpueblo,dondeseocupabadeeliminar
muerte de mis amados padres, me provobebés indeseados. Fui educado durante
qué a mí mismo desgracias que modifimi niñez bajo una disciplina de trabajo.
caron sustancialmente mi destino.
Yo auxiliaba tanto a mi padre consiguiéndole canes para sus peroles, como a
Una noche, mientras pasaba frente a
mi madre retirando de su consultorio los
la fábrica de aceite de mi padre cargando
desechos de su trabajo. En el desempeño
el cuerpo de un expósito, sacado del conde esta última tarea frecuentemente tenía
sultorio de mi madre, me di cuenta que un
que emplear toda mi inteligencia natural,
policía vigilaba detenidamente mis
puesto que a los policías de la ciudad no
movimientos. A pesar de mi corta edad
les agradaba el negocio de mi madre.
ya había aprendido yo que los actos de un
Ellos no habían sido electos directamenpolicía, por más inocuos que parezcan
te por los ciudadanos y el asunto nunca
tienen siempre motivos perversos, po;
había sido debatido públicamente, sin
tanto me escabullí penetrando a la fábri-

00
V'l

UI
\0

�ca por una puerta lateral que alguien
había dejado abierta. De inmediato la
cerré, asegurándola con cerrojo y me
quedé a solas con mi muerto. Mi padre se
había ido ya a descansar. La única luz
existente, provelliente del horno, irradiaba un vivo e intenso púrpura bajo uno de
los peroles y proyectaba ígneos reflejos
en las paredes. Dentro del caldero el
aceite se revolvía en lenta ebullición,
empujando ocasionalmente a la superficie un pedazo de perro. Me senté a fin de
hacer tiempo mientras el policía se iba, y
sostuve el desnudo cuerpo del bebé en mi
regazo al tiempo que acariciaba con ternura su fino cabello plateado. ¡En verdad
que era bello! Aún a esa temprana edad
sentía yo gran amor hacia los niños.
Mientras miraba al querubín no 'podía
dejar de anhelar con todo mi corazón que
la pequeña herida roja sobre su pecho
-huella del trabajo de mi madre- no hua
hiera sido mortal.
Había sido mi costumbre hasta
entonces, arrojar los bebés al río que la
naturaleza providencialmente había
puesto a mi disposición, pero esa noche
no me atreví a abandonar la fábrica de
aceite por miedo al policía. "Después de
todo", me dije, "no hará gran diferencia
si lo echo al perol. Mi padre seguramente
confundirá sus huesos con los de un
cachorro, y las pocas muertes que pueda
ocasionar el consumo de un aceite distinto
al incomparable Ace. Canis carecerían
de importancia en una población de tan
rápido crecimiento." De esta manera

inicié mi carrera en el crimen y me
ocasioné indecible sufrimiento al haber
tenido que arrojar mi bebé al perol.
Para mi sorpresa, al día siguiente, mi
padre, frotándose las manos de orgullo,
nos informó a mi madre y a mí que había
logrado producir un aceite de calidad
nunca antes vista, según opinión de los
médicos a quienes había presentado
muestras. Añadió que ignoraba cómo
había obtenido tal resultado: los perros
habían recibido el tratamiento usual y
eran tan corrientes como siempre. Sin
prever las consecuencias, creyéndolo mi
deber, les expliqué, aunque de ello me
arrepentiría posteriormente. Mis padres
de inmediato tomaron medidas para
reparar su error, lamentando su previa
ignorancia de las ventajas de combinar
sus oficios. El consultorio de mi madre
fue cambiado a un ala de la fábrica, y mis
servicios en relación con el negocio
cesaron. Nunca más se me pidió sacar los
pequeños despojos, ni tuve ya necesidad
de atraer perros a su muerte, puesto que
mi padreyanoprecisódeellos,a pesar de
lo cual siguieron conservando su lugar de
honor en el nombre del aceite. Fui
empujado al ocio tan repentinamente que
estuve a punto de caer en el vicio y la
depravación. Los sagrados ejemplos de
mi padre, diácono de la iglesia, y de mi
honesta madre, sin embargo, me
protegieron siempre de las tentaciones
que acechan ala juventud.Es una lástima
que por mi culpa hayan tenido un mal fin
tan estimable personas.

Habiendo descubierto una doble
utilidad en su oficio, mi madre se dedicó
a él con ahínco. Además de continuar
eliminando bebés innecesarios e
indeseados a la orden, se lanzó a las
carreteras y caminos en busca de niños de
mayor edad, y de todos aquellos adultos
susceptibles de ser llevados con engaño a
la fábrica de aceite. También mi padre,
entusiasmado con la excelente calidad
del producto, se aplicó con gran esfuerzo
y fervor a conseguir materia prima. La
transformación de sus vecinos en aceite
de perro se convirtió, en resumen, en la
obsesión de sus vidas; una pasión
absorbente e irresistible se apoderó de
sus almas y vino a ocupar el lugar de una
esperanza en el cielo, por el que también
se sentían inspirados.
Trabajaron tan arduamente que el
pueblo, reunido en asamblea, adoptó
resoluciones censurándolos con rigor. El
alcalde insinuó que cualquier nuevo
ataque a la población sería considerado
como un acto hostil. Mis queridos padres
abandonaron la reunión con el corazón
roto, desesperados y, supongo, ya no
muy en su juicio. Por todo ello estimé
prudente no acompañarlos esa noche a la
fábrica de aceite, y me quedé a dormir
afuera, en un establo.
Cerca de la medianoche un impulso
extraño meobligóalevantarme y a espiar
por una ventana del cuarto de los hornos,
donde sabía yo que mi padre dormía
ahora. Las llamas ardían con un vivo
fulgor, como si se prepararan para una

intensa jornada de trabajo al día siguiente.
Uno de los peroles de mayor tamaño
hervía lentamente, con una apariencia de
ene~gía contenida, como si esperara con
ansiedad el momento de emplear toda su
fuerza. Mi padre no estaba en cama; se
h~ba de pie en su bata de dormir
ffilentras hacía un lazo en una gruesa
soga. Por las miradas que dirigía a la
p~rtadelarecámarademimadreentendí
bien lo que se proponía. Paralizado Y
m~do de terror, no pude hacer nada para
eVJrru: 0 a~v~rtir lo que yo sabía que iba a
ocumr. Sub1tamente,sinruidoalguno, la
puerta del departamento de mi madre se
abrió Yse encontraron uno al otro cara a
cara, con gran sorpresa de ambos. La
dam~ veSlida también en su bata de
~onn1r, SOSlenía en su mano derecha el
mstrumento de su oficio: un filoso bisturí
de hoja delgada.
Ella tampoco había sido capaz de
~eg~se el último beneficio que la
mamis~osa acción de los ciudadanos y mi
~usencia le habían dejado. Durante un
i~tante se miraron mutuamente a los
OJOS en~ndidos de furia y, de improviso,
~ arroJaron uno sobre el otro con
i~descriptible violencia. Moviéndose en
cucul~~ alrededor del cuarto, el hombre
mald1c1endo, la mujer chillando
~ombatieron como demonios. Ell~
intentaba alcanzarlo con su bisturí· él
eStraogularla con sus enormes ~os.
Ignoro cuánto tiempo sufrí observando
tan desagradable episodio de discordia
conyugal, hasta que al fin, después de

una pelea más ardua que de costumbre
repentinamente se separaron lo;
combatientes.
El pecho de mi padre y el arma de mi
madre mostraban evidencias de contacto.
Durante otro instante se vieron los
consortes recíprocamente de una manera
poco_amorosa; fue entonces que mi pobre
Yhendo padre, sintiendo ya el abrazo de
la muerte, se abalanzó hacia mi querida
ma~? y, sin importarle que ésta se
res1St1era, la atrapó entre sus brazos, la
arrastró a un lado del horno, concentró
todas sus fuerzas Y brincó con ella al

perol hirviente. En pocos segundos ambos
desaparecieron, añadiendo su aceite al
d~l_comité de ciudadanos que nos habían
VIS1tado el día anterior para invitamos a
la asamblea.
Convencido que estos infortunados
eventos cerraban todos mis caminos hacia
una carrera honorable en esa ciudad, me
mudé a la famosa ciudad de Otumwee
donde escribo estas memorias con ei
alm~ llena de arrepentimiento, por un
acto imprudentequeocasionó tan terribles
consecuencias comerciales.
Versjón de José de Jesús Salinas

�YO, CONSTANZA

Natalie L. M. Petesch
¿Se puede una enamorar de un muerto?
¿Cómo podría contestar esto? He tenido
amores antes, bien sé lo que pueden ser:
pero qué cosa más triste que escuchar una
voz, darse cuenta que tú la has oído antes,
para que luego te digan que tu amado está
muerto, muerto, muerto. Ni siquiera el
amor adolescente más desesperanzado
me ha llenado de ese sentimiento de
pérdida. Me dije, tonta, solían encerrar a
la gente a la que le pasaba este tipo de
cosas ...
Nunca había oído nada acerca de
Victorio Esteban hasta aquella noche fría
de diciembre cuando fui a ver un nuevo
filme extranjero que iba a ser exhibido por
primera vez por un grupo cinéfilo. Llegué
temprano -el filme estaba programado
para las ocho-pero después de esperar ahí
por más de una hora me di cuenta que el
evento era en especial una oportunidad
para que un grupo local de emigrados se
juntara y conversara. A medida que los
escuchaba deduje que la mayoría
pertenecía a repúblicas gobernadas ahora
por juntas militares: comparaciones entre
los antiguos gobiernos constitucionales y
los nuevos gobiernos militares era el
quemante tema de sus conversacio1i.::S.
Debido a que yo crecí en el centro de los
Estados Unidos no tenía nada que decir
sobre el tema, así que me resigné a lo que
parecía seguro que iba a ser una larga
espera; pronto alguien anunció que el filme se exhibiría a las once (las explicaciones no eran necesarias).
Sintiéndome yo misma un poco exi~ liada (mi matrimonio se había terminado

ese afio y estaba divorciándome), me
senté a rumiar amargamente mi café,
hasta que, inesperadamente, el grupo
comenzó a cantar en coro (hay que decir
que dondequiera que se hable espafiol,
siempre se escuchará una guitarra, y así
fue: un guitarrista se levantó de entre la
audiencia en un pequeño escenario improvisado).
Estar solo es un tipo de sufrimiento,
pero estar solo cuando otros están cantando es completamente otro nivel de miseria: crucé los brazos con un aire de desapego e impaciencia, como si estuviera
tratando de encerrarme en mí misma.
Entonce alguien (por compasión, sin
duda), me pasó un cancionero, y aunque
no tenía ganas de cantar, hice un esfuerzo
de unirme a los otros. Algunas letras de
canciones me resultaban sorpresivamente
conocidas: era como si ellas hubieran
estado a mi alrededor por generaciones y
fueran ahora reconfortantes como una
manta con la que se ha dormido desde que
una era niña, cuando una se despertaba
asustada de noche. Sin embargo esto era
mejor que sentirse excluida del resto del
mundo... Así que canté también, o a veces
tan sólo susurraba. Al mirar hacia los
otros me llamó la atención que, a diferencia demí, ellos había heredado esas tristes
canciones a través de su mutua historia.
Aparel"~::!!'cnte ellos estaban muy enterados de esto, dado que la mayoría cantaba
con emoción, algunos con lágrimas.
Comencé a sentirme más alienada que
nunca cuando, de pronto, a medida que
sus voces crecían en una excitada marcha
de una brigada española, algo tan exrraor-

dinario como espantoso me sucedió: ante
mis ojos los soldados en marcha se
transformaron; sus uniformes parecían
derretirse en su carne mientras se les
conducía a una caldera ardiente desde la
cual ni Shadrach, ni Meshach, ni
Abednego podrían ni milagrosamente
emerger jamás. Todo mi cuerpo se puso
tenso de temor; de repente, hasta parecía
peligroso respirar...
El guitarrista dejó de tocar abruptamente. En el enrarecido silencio, el grupo
se llenó de inquietud. Alguien comenzó a
toser nerviosamente e intermitentes gemidos sacudieron el pesado silencio: todos esperaban, en una especie de queda
angustia, que el canto se reanudara.
entonces milagrosamente el canto
comenzó de nuevo, aunque no como
antes. En el aire se levantó una voz tan rica
y dúctil como un campo de hierba: a las
primeras notas brotó en mi cabeza una
visión -de una oscura cabeza cantando, de
poderosas manos corriendo por una guitarra, de pies descalzos siguiendo un arado ...
Y

Nos quedamos totalmente callados
mientras la grabación llegaba a su fin.
Cuando la canción hubo terminado, una
mujer sentada cerca de mí hizo la señal de
la cruz. Ella había conocido a Victorio
Esteban, murmuró; o mejor dicho, para
decir la verdad, ella lo había visto sólo una
vez, pero era como si lo hubiera conocido.
Según la escuchaba describiendo a
Esteban -cómo él había subido de
campesino empujando el arado hasta un

gran artista, cómo él había sido amado por
su pueblo, el que cantaba sus canciones en
~ partes, a veces en secreto como los
cnsuanos en las catacumbas-, a medida
que esc~chaba a esta mujer, una
desconocida total, llorando por Esteban
sentí un ~uevo tipo de celos. Envidiabas~
~us1ón, la huida de su país, que
tam~1~n había sido el de Esteban. Le
envidiaba su terrible prueba en la Noche
de los Prisioneros cuando ella también
había estado cantando con los otros hasta
que las noticias de su muerte reverberaron
a través del recimo...

detalles de la vida de Esteban.
Pero los cuentos de otras personas no
eran_ suficie~tes para mí: lo que quería era
respirar el aire puro de su lugar natal ver
el, para mí, místico lugar de su entie~o.

:'fortunadamente

era la época de
navidad y no tenía que volver a la sala de
clases hasta enero. Así que una clara
mañana c?mpré un pasaje para las perfectas vacaciones románticas que mis amigos me habían recomendado contra m.
meta_ncolía. Estaba ahora preparada par~
segmr sus sugerencias -sólo que en vez
del equipaje usual llevaba libretas de
apuntes, grabadora y cintas una
fotografía de Esteban Ytodos los álbumes
suyos_ que pude meter en la maleta.
También compré una nueva cámara:
cuando
, se
. va a visitara un muerto , me d"IJe
a m1 misma, tienes que camuílajearte
para así. parecer una t uns~
. .
norteamericana corriente.

Cuando ella hubo terminado, sus com~eros comenzaron a inLercambiar histonas-al ~mienzo cautelosamente y luego,_más abiertamente, urgidos por la necesidad de compartir sus experienciasexperiencias que me aterrorizaban per~
q~e ellos escuchaban con cierto sufrimiento solemne como aquél que se ve
entre los sobrevivientes de un campo de
conc
·
, entración.
Cuando finalmente la
¡hcula hubo terminado, la audiencia se
Pocos días después subía al avión con
evantó y salieron uno por uno hacia la alr~edor de una docena de otros turistas
oscura noche de frío glacial.
que iban asombrosamente rumbo al mismo lugar -un pequeño país que sólo unos
1 Esanochellevéconmigoacasa uno de pocos años atrás había sido baflado en
os álbumes de Esteban, Y aunque era san~e _Y lágrimas Yque ahora se estaba
~ de la una de la mafiana, puse sus conv1~endo en un excelente lugar de
canciones una Yotra vez Y ,
chos d' . .
.
: as1 por mu- vacac1o~es para turistas que buscaran sol
ias. s1 hubiera terudo veinte afios
y tranquilas playas sin fin. Una vez allá
:~tos,. habría parloteado de mi amor a pasé el primer día negligentemente visi~
'd' amigos Yellos me habrían puesto en ~do el gran museo en el centro de la
~ ic~lo.-~ero esta no era una infatuación crndad, no_ lejos de mi hotel, como si
vezch1qu1h~a, era una crisis espiritual: en tratara de disfrazarme a mí misma la vermadde ~nt~e exaltada, me había enfer. dadera razón para visitar este país donde
0 · avilé muchos días acerca de los
todo el mundo hablaba el idioma de Este-

ban, con su_s líricas voces sonando como
~tas canciones conocidas tocadas en un
leJano estéreo ...
Pero en la mañana del segundo día
tomé un bus hacia las afueras de la ciudad
donde, según mi libro turístico el gobierno había erigido en la Plaza d¡ Lloros un
cenotafio a la memoria de Victorío Esteban, ya q~e el cuerpo había desaparecido.
Me parec1a extraño que ellos hicieran lo
~ue fuera necesario para honrar la memon_a de alguien como Esteban; pero estaba
d1spues_ta a aceptar sus inconsistencias
como signo de la locura generalizada de
los g?biemo~. En la Plaza de Lloros descubn que el hbro turístico estaba CQUIVO•
cado; no había cenotafio, sólo una
pequeña placa cuadrada apoyada en el
suelo con algunas flores alrededor de 11
Había ~uchas otras placas además d: ~
suya: evidentemente habría muchos otros
en la Noche los Prisioneros, pero por
alguna razón, egoístamente, no había
pensado en ellos hasta este momento.
La pcquefla placa decía simplemente:

Victorio Esteban (Juan Jesús Ruiz)
1934-1973

Me pareció lógico que su nombre real
fuera _el común Juan Ruiz en vez del más
sofisticado
Victorio Esteban . Esa contra.
neda~ no me sorprendió para nada. Lo
que s1 me sorprendió-aunque por supuesto no debería- fue que no tenía nada qué
hac:r, nada qué decir... Sinembargo,¿qué
hab1a -~perado? Recuerdo que era un día
muy tibio Yque me arrodilJé a acariciar el

e}

�enmarai'iado césped; también lloré un
poco, mientras me sentía avergonzada de
esos llantos: mis lágrimas no me parecían
sino un ritual, una gratificación que no
podría cambiar nada. Saqué una foto de la
placa con mi nueva cámara y dejé la
tumba con un fuerte sentimiento de
desilusión, como si Esteban de alguna
manera, me hubiera rechazado. El resto
del día estuve solitaria y deprimida; hacia
el atardecer rompí en lágrimas y decidí
que era hora de regresar a casa. Me acosté
temprano, con intención de marcharme al
día siguiente.
Pero desperté en la noche con una
dolorosa contracción en la cabeza -no era
realmente dolor de cabeza, cierta clase de
intensa presión que a veces viene con
extrema concentración. Escuché un sonido estrepitoso y al incorporarme descubrí
que se habían caído todas las cosas de mi
mesita de noche -libretas de apuntes,
cintas, discos.
- Constanza, dijo.
Ahora al fin todo se había vuelto perfectamente razonable: ya no estaba ansiosa ni tenía miedo.
- Mi nombre no es Constanza, repuse.
El mío es uno británico común, Emma
Mis padres eran ...

- Exactamente... Emma, dijo en esa
voz que sólo puedo describir diciendo que
me hizo sentir como si en un momento
hubiera estado parada sola, desamparada,
;:g en alguna estepa siberiana con los vientos

árticos congelando los mismos huesos y,
luego, como si hubiera tomado un licor
milagroso que me llenó de calor y me
quitó el temor, para dejarme lista -fueran
cuales fueran las dificultades- para marchar a través de la helada tundra. Ah, no
me extrai'la, Esteban, que ellos tuvieran
que silenciar tu voz.
-Tal vez... Por supuesto, ahora tú eres
Emma. Pero cuando te conocí... tú eras
Constanza. En aquella vida, desde luego.
No sonreí. Eso lo explicaba todo.-¿ Y
tú? ¿Eras tú entonces... Victorio ....
también?
El negó con su cabeza. Por un instante
pareció triste y avergonzado, su voz
resonó apasionada con un quejumbroso
timbre. -Constanza -dijo-.... Emma, debo
decirte: tu dolor no me dejaba... no me
dejaba solo. Por ti no puedo descansar.
Lo que él hablaba, según luego me di
cuenta, era un dialecto de un lugar muy
remoto de su país, donde los campesinos
todavía iban descalzos tras del arado; sin
embargo, yo comprendía todo. Más
todavía, esto no me asombró más de lo
que debería haberme asombrado que
Esteban estuviese hablando, hablándome
a mí, entre todas.
-Sí, ya ves como es, tu amor no me
dejaba descansar...
Estaba avergonzada; no me parecía
justo que él se tomara tal confianza, sin
embargo, era verdad que yo lo amaba, me

pareció inútil negarlo. ¿No había hecho
acaso este largo viaje sólo para ver dónde
descansaba él?
-Debido a esto quiero compartir contigo mi historia. Así sabrás lo que ellas, las
otras, no saben ...
-Ah ... Entonces hubo otras. A pesar de
mi sentimiento hacia él, sentí que era
indigno que él usara esa palabra, que-si la
noción no era demasiado despreciable
para atribuirla a aquella voz- había sido
usada con la intención de herirme en mi
propia estima o para producirme celos,
compclitividad, con .... mis rivales.
-Victorio- -protesté- mi lenguaje por
alguna razón se hizo extrañamente
formal, como si yo estuviera traduciendo.
No es necesario. No te rebajes de este
modo. Haré lo que se te ocurra pedirme.
No es necesariQ que suscites en mí.. .estas
indignas emociones. No dije "celos":
habría sido absurdo. Después de todo,
muchas mujeres lo habían amado. ¿Tenía
yo que comportarme como una enamorada herida por las infidelidades de una
década atrás?
-Oh, no. No hay un intento de mi parte
de hacerte tal cosa. Menos a ti que a nadie.
Sólo quiero darte... -él se detuvo-... pruebas. Aquello que canté para ti antes, una
vez. Aquello que hemos tenido esta vida
anterior. ¿Recuerdas? ... -su voz arrastraba una pegunta.
Un temor me invadió. Me pareció escuchar cascos de caballos, el sonido de

disparos, de gritos de los espectadores la
línea del pelotón de fusilamiento. sus~é
-No, no recuerdo. Por favor, no me fuerces a recordar.
Su suave voz se suavizó aún más.
· Muy bien. No mencionaremos ese tiempo, Constanza. Pero a Eugenia Van der
Kieper tú la recuerdas bien, ¿verdad?
-No, no -negué. No sé nada de ella.
Esteban inclinó su cabeza y me miró
con pena. ¿Por qué lo niegas? Eras tú, no
otra, tú la que se escondió conmigo a
través de todos los años de la guerra: qué
delgada estabas, un atado de huesos. Sin
embargo, cuando te vi...
-Por favor, te lo suplico. No era yo
estás soñando...
'

dos cerca mío, en el mismo lugar donde
h~bían caído, estaban los cuadernos, las
cmtas, los disco-;. La verdad es que ahora
quería que él se fuera, sólo deseaba que
esta_ conv~rsación terminara, para que yo
pudiera reintegrarme a mi vida acostumbrada, a mi soledad completamente trivial.
-¿ Y Dublín? Era Pascua de
~~urrección'. ¿te acuerdas? -él preguntó
raptda, desaf1antemente, incluso brutal.
- 191 6... Y tú, Megan ... , enfatizó suavemente.
Negué con mi cabeza en arisca
protesta. Entonces fui yo la brutal
Giran~o mi ~beza levemente hacia él dij~
con fna funa: ¡Estúpido! Tú insististe en
ir. Estabas loco por ir...
-¿Y el niño?

El murmuró -Los muertos no suei'ian
Constanza. Ellos saben.
'
Lloré. Quise abrazarlo. Aunque rehusaba re::ordar, estaba segura ahora que
nos hab,amos escondido casi hasta el final
de la guerra, en la pequeña salita de coser
af~era del lavadero de Eugenio Van der
Kieper... Pero el resto era demasiado
doloroso. No quería recordarlo. Por el
final, al último, todos habíamos sido
atrapadoS, incluso Eugenia. Sólo unos
J)OCOs meses después los campos de
concentración eran liberados, nuestros
opresores eran enjuiciados y ejecutados.
Me encontré ahora sentada en el piso
las lágnmas
·
. vista.
. Esparcí-'
nublaban mis

-Ah, no lo sabes todo, finalmente. ¿No
eras todo sabiduría, lodo poderoso y todo
bondad? El niño murió... Mi corazón estaba roto, sin embargo, me veía
insultándolo vengalivamente, cuando
había venido tan lejos sólo por verlo.
El rompió en fuertes sollozos, como si
de alguna manera hubiera continuado
creyendo que al menos el niño había
sobrevivido.

- munnuró.
-¡No sigas! -grité. ¡Nunca te perdonaré, nunca! ... Repentinamente, entonces, cambié el tono: No, no recuerdo nada
-dije con rencor. Lo he inventado todo
sólo para herirte. No hubo niño. Ni
rebelión, ni problemas. Nada, nada, nada.
Excepto un grupo irlandés de locos y
poetas.
Aquí, él levantó la cara, repentinamente, de entre las manos y me sonrió.
.... Y poetas. Lo mismo, sin duda.
También sonreí t'islcmente.
Animado quizás por mi cambio de
comportamient0 él ahora prosiguió implacablemente: Pero, ¿y Cataluña? No
negarás cómo canta;::os y :narchamos y
rehusamos morir...
Ahora fui yo quien estaba desconsolada. ¿Rehusar morir? -sollocé. No, tú
nunca rehusaste. Te arrojaste a ello cantando. Nuestra sangre está en tus manos
Victoria. Nos abandonaste, nos abando~
nas te. Tú siempre me abandonas ... Recliné la cabeza hasta el suelo.

Fue entonces cuando se arrodilló Y
sacó de mis brazos sus álbumes de canciones (no me había dado cuenta hasta ese
momento que ~os había estado acunando).
Apesar de mi rencor, sentí pena por él, -Ahora, meJor -dijo suavementeentonces. Ya había soportado esto, pensé, dejémoslos a un lado, y te canto una nueva
yo ya no tenía más lágrimas que derramar. canción.
- Perdóname, Constanza. ... Megan

-¿Una nueva canción, Victorio?

°'
VI

�Euadernos de la revista

LA IDSTORIA TEMPRANA
DELAS LENGUAS INDOEUROPEAS
¿Cómo puede haber una nueva cancíon?
Tú estás muerto. Muerto, muerto, muerto
_10 acusé con malicia, pero sin éxito, pues
yo no estaba tan se&amp;w:a de ~ue yo no
estuviese muerta también (sm saberlo,
quizás) y que lo mío fuese una malicia
pírrica
-Sí, la he escrito después de ... después
de entonces ... después de la última vez. La
he escrito para ti, Constanza.
-Oh, sí. Ahora sí recuerdo -dije amargamente. Haces esto por mí siempre antes
de marcharte nuevamente. (Pero, ¿cómo
sabía yo esto?, me pregunté.)
Inclinó la cabeza con ese modo suyo
sabio y paciente que me era tan f~iliar.
. y eo que estamos de acuerdo ~n casi todo.
Escúchame, ahora, Y también podrás
comprenderlo todo, y no sólo_ aceptarlo
como una mujer amante Ydócil ... Ahora
eres libre para comprender, ¿verdad?

-Lo que no comprendo -repetí con
aturdimiento, debido a que esta parte era
como un sueí'lo, aunque el resto de lo que
él dijo era tan claro como la luz del sol- es
esa pregunta tuya de •ru eres li~re ?ara
comprender, ¿verdad?' ¿Qué sigmfica
eso?
• Escucha, y todo se aclarará.

~

Entonces en sus brazos donde no
había guitarra alguna, con sus amadas
manos, en las cuales el escuadrón de la
muerte había molido cada hueso para que
'nunca más' pudiera tocar su guitarra, él

empezó a tocar, y desde afuera de la
nacarada caverna de su pecho salió esta
nueva canción, la que cantó en espaí'lol Y
que, de alguna manera, comprendí:
Vuela, alma núa, vuela, vuela:
Entra al alma de otro.
Vuela, alma mía, pequeña mariposa:
Sé el capullo para mi hermano,
Sé la flor, sé la crisálida,
Sé la hoja en la que descanse,
Sé la larva, sé la mariposa,
Sé la flor donde yo muera...
Vuela, alma mía, eres más que yo.
Vivirás con mis hermanos,
Cantarís mis canciones,
Morirás con mis hermanos,
y les harás justicia.
Vuela, alma mía,
Vuela, vuela.

Después que hubo cantado ~sta
canción, me besó en la frente. Me empiné,
deseando abrazarlo una vez más, palabr~s
de amor salieron como un torrente de mis
labios. Pero él se había ido. Esperé alguna
serla de su presencia hasta mucho después

que el sol había salido, pero no volvió...
Hace meses que espero, suspirando en la
oscuridad: Regresa, regresa, Esteban,_ Y
cantarás en las minas de cobre de Rodesia,
en las sábanas de Sud-Africa, en las
afiladas hierbas de las Filipinas, en las
rugientes junglas de Uganda, en los
archipiélagos del mundo occidental. Pero
no ha habido respuesta desde la
oscuridad. El sabe, sin duda, que lo
seguiría adonde fuera, pero sabe también
que es demasiado pronto para qu~ yo 1~
haga, que todavía no he cumphdo m1
destino, y mi tarea está aquí, por ahora. y
él debe saber por cierto que sólo puedo
esperar que Constanza, Megan, Emma,
habrán de ser llamadas nuevamente para
ser el amor de Victorio Esteban.
In mLmoriam Víctor Jara, "brutalmente torturado y
asesinado en la prisión por las fuel'7.Bs llr';1~das
chilenas el 15 de septiembre de 1973. Su _úlumo

:ó

ma fue compuesto en aquellos cuatro d1as que
en el Estadio Njcional en Santiago antes de ser
fusilado".

Versión de Ricardo Yamal

La lingüística, el estudio científico del
lenguaje, puede indagar más profundamente en el pasado humano que la
mayoría de los antiguos registros escritos.
Compara las lenguas emparentadas para
reconstruir sus progenitoras inmediatas y
eventualmente su ancestro último, una
protolengua. A su vez, la protolengua
arroja luz sobre las vidas de sus hablantes
y los ubica en el tiempo y el espacio.
La ciencia se desarrolló a partir del
estudio de la superfamilia de lenguas indoeuropeas, con mucho la mayor en cantidad de lenguas y número de hablantes.
Casi la mitad de la población del mundo
habla una lengua indoeuropea como primera lengua; seis de las diez lenguas en
que aparece Scientific American - inglés,
francés, alemán, italiano, ruso y espaí'lolpenenecen a esta superfamilia.
En los últimos 200 arios, los lingüistas
han reconstruído el vocabulario y la sintaxis de la protolengua indoeuropea postulada, con confianza y penetración crecientes. Han intentado desentrañar los
caminos por los que la lengua se disgregó
en lenguas hijas que se extendieron por
Eurasia, buscando en el origen de esas
rutas la patria original de la protolengua
misma. Los primeros investigadores ubicaron esta patria en Europa y postularon
rutas migratorias por las cuales las lenguas hijas evolucionaron para formar
ramas orientales y occidentales claramente definidas. Nuestro trabajo indica que la
protolengua se originó hace más de seis
mil arios en el este de Anatolia1 y que
algunas lenguas hijas deben haberse dife-

DISLINDI/6
Thomas V. Gamkrelidze y V. V. Ivanov

renciado en el curso de migraciones que
primero las llevaron al oriente y después
al poniente.
La reconstrucción de las lenguas arcaicas puede compararse al método usado
por los biólogos molecualres en su afán
por comprender la evolución de la vida. El
bioquímico identifica elementos moleculares que realizan funciones similares en
especies muy distintas para inferir las
características de la célula primordial de
la que se presume descendieron. Así el
lingüista busca correspondencias en
gramática, sintaxis, vocabulario y
vocalización entre lenguas conocidas a
fin de reconstruir sus ancestros
inmediatos y en última instancia la lengua
original. Las lenguas vivas pueden compararse directamente entre sí; las lenguas
muertas que han sobrevivido en forma
escrita pueden usualmente vocalizarse
por inferencia a partir de evidencias
lingüísticas internas. Pero las lenguas
muertas que nunca se escribieron sólo
pueden reconstruirse comparando a sus
descendientes y trabajando hacia atrás de
acuerdo con las leyes que gobiernan el
cambio fonológico. La fonología -el estudio de los sonidos de las palabras- es de
crucial importancia para los lingüistas
historiadores porque al paso de los siglos
los sonidos son más estables que los
significados.

Los primeros estudios de las lenguas
indoeuropeas se enfocaron en las más
familiares a los investigadores europeos
originales: las familias itálica, céltica,
germánica, báltica y eslava2• Las afinida-

des entre estas y las lenguas "arias" habladas en la distante India3 fueron advertidas
por viajeros europeos desde fecha tan
temprana como el siglo XVI. Que pudieran compartir un ancestro común fue
propuesto por primera vez en 1786 por sir
William Jones, un jurista inglés y estudiante de las culturas orientaJet. El lanzó
así lo que llegó a ser conocido como la
hipótesis indoeuropea, que sirvió como el
estímulo principal para los fundadores de
la lingüística histórica en el siglo XIX.
En su reconstrucción de la lengua indoeuropea ancestral, los primeros
lingüistas se basaron considerablemente
en la ley de Grimm sobre la
Lautverschiebung ("mutación fonética"),
que postulaba que los conjuntos de
consonantes se desplazan entre sí con el
tiempo de manera predecible y regular.
Esta ley fue propuesta en 1822 por Jacob
Grimm, más ampliamente conocido por
la antología de cuentos de hadas que
escribió con su hermano, Wilhelm. La ley
de Grim explicaba, entre otras cosas, por
qué en las lenguas germánicas ciertas
consonantes duras habían persistido pese
a su tendencia universal de ceder paso a
consonantes más suaves. El conjunto de
consonantes suaves, "sonoras", "b", "d" y
"g" (seguidas por una vibración
momentánea de las cuerdas vocales),
planteado en la protolengua, al parecer
había cedido paso al conjunto
correspondiente de consonantes duras,
"p", "t", "k". De acuerdo con la ley de
Grimm, esto había ocurrido mediante el
"ensordecimiento" de esas consonantes
("p", por ejemplo, no es acompaí'lada de ~

�más recientemente, reconocida por privibración vocal). Así el sánscrito dhar es
visto como una forma arcaica del inglés
draw, que es en sí más arcaico que el
alemán tragen (todos los cuales significan
"estirar").

~

fundar villas y ciudades-Estado desde
donde, hace unos seis mil ai'los, iniciaron
sus migraciones hacia el continente
eurasiático y hacia la historia.

Algunos de los migrantes invadieron
Estas reglas se usaron para reconstruir Anatolia llegando del este hacia el ai'lo
un vocabulario indoeuropeo que implica 2000 A. de C., y establecieron el reino
cómo vivieron sus hablantes. Las pala- hitita5, que tuvo a toda Anatolia en su
bras describen un paisaje y clima que los poder hacia 1400 A. de C. Su lengua
lingüistas originalmente ubicaron en oficial fue una de las primeras lenguas
Europa, limitando con los Alpes por el sur indoeuropeas que se fijó por escrito. A
y con los mares Báltico y del Norte por el principios de este siglo, Bedrich Hrozny6,
norte (Cfr. "La lengua indoeuropea", por lingüista de la Universidad de Viena y
Paul Thieme, Scientific American, octu- luego de la Universidad Charles en Praga,
descifró las inscripciones hititas (trazadas
bre de 1958).
en cuneiforme, un antiguo sistema de
Evidencias más recientes ubican aho- escritura basado en símbolos en forma de
ra el probable origen de la lengua indoeu- cuña) de tablillas que se habían
ropea en Asia occidental. Tres generacio- encontrado en la biblioteca de la capital en
7
nes de arqueólogos y lingüistas han exhu- Hattusa , 200 kilómetros al este de la
mado y descifrado hasta ahora manuscri- moderna Ankara. La biblioteca contenía
tos en casi una docena de lenguas antiguas también tablillas cuneiformes en dos
de sitios en la moderna Turquía y tan al lenguas emparentadas: luwiano y palaico.
oriente como en Tocarla, en el Turquestán La evolución del luwiano pudo rastrearse
moderno. Sus observaciones, junto con luego en inscripciones jeroglíficas postenuevas ideas de la teoría lingüística pura, riores hechas alrededor del año 1200 A. de
han hecho necesario revisar los cánones C., tras la caída del imperio hitita. A esta
naciente familia de lenguas anatolias los
de la evolución lingüística.
lingüistas añadieron el lidio (más
Se ha resuelto que el paisaje descrito próximo al hitita) y el licio (más próximo
por la protolengua debe encontrarse en al luwiano), conocidos por inscripciones
algún lugar del creciente que bordea las que datan de fines del primer milenio A.
costas del sur del Mar Negro, al sur de la de C.
península de los Balcanes, al este por la
La aparición del hitita y otras lenguas
antigua Anatolia (hoy los territorios no
anatolias
en el paso del tercer al segundo
europeos de Turquía) y al norte hasta los
milenio
A.
de C. establece un límite
Montes del Cáucaso. Ahí la revolución
agrícola creó los excedentes alimenticios cronológico absoluto para la ruptura de la
que empujaron a los indoeuropeos a protolengua indoeuropea. Como la proto-

lengua anatolia ya se había fragmentado
en lenguas hijas para entonces, los investigadores estiman que se se&lt;paró del indoeuropeo en fecha no posterior al cuarto
milenio A. de C. y posiblemente mucho
antes.
Esta inferencia es reforzada por lo que
se conoce sobre la porción de la comunidad indoeuropea que se quedó después de
que la familia anatolia se separó. De esa
comunidad provinieron las lenguas que
pasaron a la historia escrita. La primera en
desligarse fue la comunidad de lenguas
griego-armenia-indo-irania. Debe haber
empezado a hacerlo en el cuarto milenio
A. de C. porqwe para mediados del tercer
milenio A. de C., la comunidad ya estaba
dividiéndose en dos grupos: a saber, el
indoiranio y el griego-armenio. Tablillas
de los archivos de Hattusa demuestran
que para mediados del segundo milenio
A. de C., el grupo indo-iranio ya había
dado lugar a una lengua hablada en el
reino Mittani•, en la frontera sudorienta!
de Anatolia, lengua que ya era distinta del
antiguo indio (comúnmente llamado
sánscrito) y del antiguo iranio. Textos
cretenses-micénicos de la misma época
que los de Mütani, descifrados a principios de los 50 por los eruditos británicos
Michael G. F. Ventris y John Chadwick,
resultaron ser un dialecto griego antes
desconocido. Todas estas lenguas se
habían separado del armenio.
La tocaría fue otra familia lingüística
que se separó de la protolengua indoeuropea bastante pronto. El tocario es una de
las lenguas indoeuropeas descubiertaS

mera vez en las primeras décadas del siglo
XX en textos del Turquestán chino. Los
textos se descifraron con relativa facilidad porque estaban escritos en una variedad de la caligrafía brahmín y eran sobre
todo traducciones de textos budistas 00_
mx:idos.

No hace mucho, el erudito británico
W. N. Henning sugirió que los tocarlos
debe~ ser identificados con los gutianos,
mencionados en inscripciones cuneiformes babilónicas (en acadio, una lengua
semítica) que datan de fines del tercer
milenio A. de C., cuando el rey Sargón
~stab~ construyendo el primer gran
impeno mesopotámico. Si las ideas de
Henning son correctas, los tocarios serían
los primeros indoeuropeos que aparecieron en la historia registrada del Próximo
Oriente. Afinidades léxicas entre el toca~º Yel italo-céltico proporcionan evidencias de que los hablantes de las dos familias lingüísticas se habían asociado en la
patria original del indoeuropeo antes de
que los tocarlos iniciaran su migración
hacia el este.
Las rutas divergentes de
transformación lingüística y migración
humana pueden ahora rastrearse hasta una
convergencia en la protolengua indoeuropea Ysu tierra natal. Esto se ha seguido de
la re~isión de los cánones de fonología
~enci?nados antes. Una peculiaridad no
discutida del sistema sonoro de Ja protolengua, por ejemplo, es la casi ausencia 0
'
..supresiºón, de una de las tres consonantes
P"• "b" 0 " v,,, que son labiales (conso-

nantes formadas con los labios). Tradicionalmente se había pensado que la "b" era
la consonante suprimida. Estudios
subsecuentes en fonología indicaron, sin
embargo, que si en una lengua falta una de
las tres consonantes labiales, es menos
probable quesea la que suena como "b" en
inglés Y otras lenguas europeas vivas.
En base a esto decidimos reexaminar
todo el sistema de consonantes postulado
p~a la protolengua, y desde 1972 propusimos un nuevo sistema de consonantes
para la misma. Nuestra propuesta sigue
estando en el foco del debate del que nace
el consenso en toda ciencia. Hoy día el
debate se enfoca más intensamente en
rasgos que relacionan la protolengua indoeuropea con otras importantes familias
lingüísticas y que al menos han empezado
a poner a la vista su ancestro común.

r~an con una oclusión glotalizada: un
cierre de la garganta en las cuerdas
v~ales que impide la espiración del
ahento. Aquí la oclusión labial sorda
("p"') aparece suprimida, seguida por "t"'
Y"k"'. Así como ("p"') es a ("b"'), sorda
y sonora, respectivamente, así "t"' es a
"d" Y "k"' es a "g". Las oclusiones
~totalizadas ocurren en muchas familias
lingüísticas distintas, particularmente las
que proceden del norte del Cáucaso y del
sur del Cáucaso (kartvelianas). La
oclusión glotalizada -que endurece una
consonante- tiende a debilitarse y a
desaparecer en la mayor parte de las
lenguas del mundo. Así que conjeturamos
que -entre las oclusiones labiales- era más
probable que fuera la "p'" y no la "b" la
~onsonante suprimida de la protolengua
mdoeuropea.

Nuestro sistema, llamado indoeuroDe acuerdo con la teoría clásica, las peo glotálico, que ha sido construído
consonantes "oclusivas" -las que suenan ~omparando la fonología de las lenguas
~r interrupción del flujo espirativo del mdoeuropeas vivientes y la de las
aliento que excita la vibración dela glotis, históricamente probadas, parece más
o las cuerdas vocales- se dividen en tres probable que el clásico. La casi ausencia
categorías. La consonante oclusiva labial del fonema labial ("p"') encuentra una
"b" aparece en la primera columna como explicación fonológica natural con resconsonante sonora; el paréntesis que la ~to a la evolución de las otras dos oclurodea indica su presunta supresión. Está siones glotalizadas y al sistema entero de
asociada con otras dos consonantes oclusiones mostrado en ta tabla.
oclusivas sonoras: "d" (detenida por la
porción anterior de la lengua contra el
Al revisar el sistema consonántico de
paladar) y "g" (detenida por la parte la protolengua indoeuropea, también
posterior de la lengua contra el paladar). hemos cuestionado tas rutas de
transformación a las lenguas indoeuropeEn el esquema que hemos desarrolla- as históricas. Nuestra reconstrucción de
do (parte baja de la figura), las las consonantes de la protolengua muestra
consonantes correspondientes se sono- que se acercan más a las de las lenguas $

�g

hijas gennánica, annenia e hitita que al
sánscrito. Esto invierte limpiamente la
concepción clásica de que las lenguas ~nteriores habían sufrido una mutación
fonética sistemática, mientras que el
sánscrito había conservado fielmente el
sistema sonoro original.

casque el sánscrito y el griego. El sistema
glotálico se ve, correspondientemente,
como más conservador que el sistema
clásico. Ha acercado a la protolengua más
a sus lenguas hijas sin recurrir a transformaciones fonológicas tan difíciles como
la de "g" a "k".

La transfonnación de las consonantes
de lenguas madres a hijas puede ilustrarse
con la palabra "cow" (vaca) en inglés y
Kuh en alemán; en sánscrito la palabra
para "buey" es gáuh, y en griego es bous.
Se ha reconocido hace tiempo que todas
descienden de una palabra indoeuropea
común para "buey" o "vaca". Sin
embargo, la palabra tiene fonnas distintas
en los sistemas glotálico y clásico. En el
glotálico tiene la consonante sorda
*k.wOU- (el asterisco antes de la palabra
la designa como perteneciente a la
protolengua), lo que fonéticamente la
acerca más a las palabras
correspondientes en inglés y alemán que a
las del griego y el sánscrito.

Podemos aprender más sobre los indoeuropeos más tempranos a partir ~e
otros aspectos de su vocabulano
reconstruído. Algunas palabras, por
ejemplo, describen una tecnología
agrícola cuya existencia data del afio 5000
A. de C. Para entonces la revolución
agrícola se había extendido al norte desde
sus orígenes en el Creciente Fértil9, donde
la primera evidencia arqueológica de
cultivos data de por lo menos el año 8000
A. de C. De esta región la agricultura
también se extendió al sur para sostener
las civilizaciones mesopotámicas, y al
oeste, hacia Egipto. Las palabras indoeuropeas para "cebada", "trigo" y "lin?";
para "uvas" y sus vides, y para varios
implementos con qué cultivarlos y cosecharlos describen un modo de vida desconocido en el norte de Europa hasta el
tercero o segundo milenio A. de C., cuando aparece la primera evidencia
arqueológica.

En el sistema clásico la palabra es
*gwou, prácticamente igual que en
sánscrito. De acuerdo con la Ley de
Grimm, la transformación de *gwou al
alemán requeriría ensordecer (hacer sorda) la primera consonante, de "g" a "k". Y
así el sistema glotálico parece tener más
sentido: elimina la necesidad de ensordecer y correlaciona las oclusiones sordas de
las lenguas germánicas (alemán,
holandés, escandinavo e inglés) con oclusiones glotalizadas sordas en la protole~gua indoeuropea ancestral. En este sent'.do las lenguas germánicas son más arcai-

El paisaje descrito por la protolengua
indoeuropea reconstruída es monurnoso
-según lo evidencian las muchas palabras
para montañas, lagos montañosos Y_ ríos
rápidos que fluyen desde veneros alp'.~os.
Semejante imagen no puede reconc1harse con las llanuras de Europa central o las
estepas al norte del Mar Negro, que se han

sugerido como patrias alternas del indoeuropeo. f\io obstante, el vocabulario sí se
ajusta al paisaje de Anatolia del este y de
la Transcaucasia, guarecida por el esplendor de las Montañas del Cáucaso. La
lengua viste a su paisaje en la flora de la
región, con palabras para "roble alpino",
"abedul", "haya", "carpe", "fresno",
"sauce", "sauce blanco", "tejo", "pino" o
"brezo" y "musgo". Todavía más, la lengua tiene palabras para animales que son
ajenos al norte de Europa: "leopardo
nevado.,, "león"• "mono" y "elefante".
Dicho sea de paso, la presencia de una
palabra para "árbol de haya", se ha citado
en favor de las llanuras europeas y contra
el bajo Volga como la patria putativa del
indoeuropeo. Es cierto que las hayas no
crecen al oriente de una línea trazada
desde Gdansk en el Báltico hasta la esquina noroccidental del Mar Negro. Sin
embargo, dos especie de haya (Fagus
orienta/is y F. sylvatica) florecen en la
moderna Turquía. Contra el llamado argumento de la haya está el argum~nto del
roble: la evidencia palcobotámca demuestra que los robles (que aparecen
listados en el léxico reconstruído de la
lengua) no fueron nativos de la Europa
septentrional postglacial, sino que empe·
zaron a extenderse ahí desde el sur tan
tarde como en el paso del cuarto al tercer
milenio A. de C.
Otra pista significativa para la
identificación de la patria original del
indoeuropeo es aportada por la
terminología para el transporte con rue·
das. Hay palabras para "rueda" (*rollo-).

"eje (*hak.s-), "yugo" (*iuk' om) y aparatos asociados. "Caballo" es *ek.os y
"potro" *Plolo. Las partes de bronce de la
carroza y las herramientas de montaña,
suministran palabras que incluyen la
fundición de metales.
Petroglifos, símbolos inscritos en piedra, hallados en la zona del Transcáucaso
hasta el norte de Mesopotamia entre los
lagos Van y Unnia son las más primitivas
imágenes de carrozas tiradas por caballos
(ver ilustración).
La patria postulada de los indoeuropeos es, si no la única región, ciertamente
una de las regiones donde el caballo
completó su domesticación y fue aprovechado como animal de tiro en el cuarto
milenio A. de C. De aquí vehículos con
ruedas se esparcieron con la migración de
los indoeuropeos en el tercer y segundo
milenio A. de C. hacia el oriente hasta
Asia central, al poniente hacia los Balcanes, y en un movimiento circualr alrededor del Mar Negro y por tanto a Europa
central.

rra. En hebreo, adam signifiqua "hombre"
y adamah significa "Tierra"; ambas palabras se derivaron de uan raíz de la protolengua semítica (cfr. Génesis2:7, " ... Dios
formó al hombre del polvo de la tierra").
"Humano" y "humus" llegaron al inglés
por intermedio del latín (horno, humus), a
partir de *d.eg.om-, la palabra para
"tierra" y "hombre" (etimológicamente,
"criatura terrestre") en la protolengua indoeuropea. El surgimiento de las lenguas
indoeuropeas en el este de Anatolia es
también sugerido por la frecuencia de
palabras tomadas en préstamo de varias
lenguas que florec~eron ahí: semítico,
kartveliano, sumerio e incluso egipcio. A
la inversa, el indoeuropeo contribuyó
palabras a cada una de estas lenguas.
Nikolai l. Vavilov, un prominente genetista botánico soviético, encontró un
ejemplo vívido en un intercambio de esta
clase: la palabra rusa winograd ("uva"), la
itálica vino y la germánica Wein ("vino").
Todas ellas retroceden hasta el indoeuropeo *woi-no (o *wei-no), el protosemítico
*wajnu, el egipcio *wns, el kartveliano
*wino y el hitita *wijana.

veces cabezas de camero, que son
símbolos masculinos, e imágenes rituales
de pieles de leopardo- que son
compartidas por la algo más tardía cultura
de~atal Hüyük del séptimo milenio A. de
c. en Anatolia occidental. Ambas culturas
tienen afinidades con la posterior cultura
transcaucásica de la región abarcada por
los ríos Kura y Araks, la cual incluye la
Transcaucasia meridional, el este de
Anatolia y el norte de Irán.
En los dos mil años antes de que los
indoeuropeos que permanecieron en la
patria original empezaran a escribir
historia, el éxito de la revolución agrícola
trajo una explosión demográfica en la
comunidad indoeuropea. La presión de la
población, podemos conjeturar, empujó a
la migración de oleadas sucesivas de indoeuropeos hacia zonas fértiles todavía
no cultivadas.

La reubicación lingüística de la patria
natal indoeuropea desde el norte de Europa hasta Asia Menor requiere revisiones
drásticas en las teorías sobre las rutas
migratorias por las que las lenguas indoLa carroza proporciona evidencia
Aceptamos que en el extenso territo- europeas debieron extenderse por Eurasignificativa de mezcla cultural, porque rio donde hemos ubicado la patria natal de
figuraron carrozas en los ritos funerarios los indoeuropeos no hay evidencia sia. Así, los hipotéticos arios que se dice
Yde otro tipo en los pueblos indoeuropeos arqueológica de una cultura que pueda llevaron la lengua llamada aria, o indoYmesopotámicos. También se evidencia ligarse positivamente a ellos. No obstan- irania, de Europa a la India -y que fueron
contacto con otras culturas de Asia te, los arqueólogos han identificado algu- reclutados como los superhombres
occidental en el compartir de varios temas nos sitios que contienen evidencia de una nórdicos de la mitología nazi- resultan ser
mitológicos -por ejemplo, el robo de las cultura material y espiritual similar a la los verdaderos indo-iranios que hicieron
manzanas de las Hespérides por Hércules implicada por el léxico indoeuropeo. La la más plausible migración desde Asia
Yrelatos similares en nórdico y céltico. cultura halafiana del norte de Mesopota- Menor bordeando las laderas del norte de
Más aún, las lenguas semíticas e indoeu- mia decoraba sus recipientes con los Himalayas y luego hacia el sur por
ropeas identifican al hombre con la Tie- símbolos religiosos -cuernos de toro y a Afganistán para establecerse en la India.
Europa es vista, por tanto, como el desti- ~

�no, y no como la fuente, de la migración
indoeuropea.
Los hablantes de hitita, Iuwiano y
otras lenguas anatolias realizaron migraciones relativamente cortas dentro de su
patria natal, y sus lenguas murieron ahí
con ellos. Las más amplias migraciones
de los hablantes de los dialectos griegoannenio-indo-iranio se iniciaron con la
separación de la principal comunidad de
la lengua indoeuropea en el tercer milenio
A. de C. Dos grupos de hablantes indoiranios se abrieron paso al este durante el
segundo milenio A. de C. Uno de ellos, el
hablante de las lenguas kafiri, sobrevive
hoy día en Nuristán, en las faldas meridionales del Hindu Kush1º en el norte de
Afganistán. En Cinco continentes, un
libro póstumo que relata sus muchas
expediciones botánicas entre 1916 y
1933, Vavilov especuló que los kafirs
podrían perpetuar algunas "reliquias originales" del indo-iranio.

~

El segundo grupo de indo-iranios, que
siguió una ruta más al sur hasta el valle del
Indo, hablaba un dialecto del que descendieron las lenguas históricas de la India.
Su ancestro literario más primitivo está
plasmado en los himnosRig-Veda, escritos en una variante arcaica de sánscrito.
Los moradores indígenas del valle del
Indo, conocidos por descubrimientos
arqueológicos en su capital MohenjoDaro,aparentemente fueron desplazados
porlos indo-iranios. Tras la separación de
los indo-iranios y su partida hacia el este,
la comunidad griego-armenia se quedó un
tiempo en la patria natal. Ahí, ajuzgarpor

el número de palabras prestadas, tuvieron
contacto con hablantes de kartveliano,
tocario y las antiguas lenguas indoeuropeas que luego evolucionaron hasta convertirse en las lenguas europeas históricas.
Un préstamo del kartveliano se convirtió
en el homérico koas, "vellocino".
Una tablilla cuneiforme bilingüe encontrada en los archivos de Hattusa registra el relato mitológico de un cazador en la
ya extinta lengua hurriana con una
traducción al hitita. Este notable descubrimiento nos dio la palabra hurriana ashi,
de la cual aparentemente derivó la palabra
homérica askós, para "pellejo" o "piel".
Antes de su migración al Egeo, los griegos
tomaron prestada la palabra hitita kursa,
que por un desplazamiento fonológico
familiar se convirtió en búrsa, otro
sinónimo de "vellocino". Estas palabras
parecen confirmar la creencia griega de
que sus ancestros provenían de Asia
occidental, según lo relata el mito de
Jasón y los argonautas, quienes buscaron
el Vellocino de Oro en la Cólquide, en la
costa oriental del Mar Negro. La evidencia de que los griegos llegaron desde ahí
hasta su patria histórica arroja nueva luz
sobre las "colonias" griegas en la costa
norte del Mar Negro. Ahora las colonias
pueden ser consideradas poblados muy
primitivos que se establecieron cuando
los griegos empezaron a migrar hacia su
hogar final en el Egeo.
Las lenguas europeas históricas -las
que dejaron registros escritos- aportan
evidencia de que los dialectos de los que
descendieron habían encontrado su cami-

no hasta el Asia central junto con los
tocarios. Estas lenguas tienen muchas
palabras en común. Un ejemplo es la
palabra para "salmón", alguna vez considerada un poderoso argumento en favor
de un origen en el norte de Europa. El
salmón abundaba en los ríos bálticos de
Europa, y la palabra lox (Lachs en
alemán) de las lenguas germánicas quizás
tenga su eco en lak- del hindú, para una
laca de color rosado que recuerda el color
de la carne de salmón. Una especie de
salmón, Salmo trutta, es hallada en los
arroyos del Cáucaso, y la raíz lak-s- denota "pez" en formas primitivas y posteriores del tocario así como de las lenguas
europeas antiguas.
La migración de los hablantes de alguno de los primitivos dialectos indoeuropeos hasta Asia central queda establecida
por palabras prestadas de la familia de
lenguas fino-ugria, que dio origen a los
modernos finlandés y húngaro. Bajo la
influencia del fino-ugrio, el tocario experimentó una transformación completa de
su sistema de consonantes. Palabras de las
antiguas lenguas europeas que son claros
préstamos del altaico y otras lenguas del
Asia central aportan mayores testimonios
de la estancia de sus hablantes ahí.
Girando otra vez hacia el oeste, los
antiguos europeos pararon un tiempo al
norte del Mar Negro en una comunidad
vagamente confederada. Así, no es del
todo erróneo pensar de esta región como
una segunda patria para estos pueblos.
Desde el fin del tercero hasta el primer
milenio A. de C., hablantes de antiguas

lenguas europeas se dispersaron gradualmente por Europa. Su llegada está demostrada arqueológicamente por el arribo de
la cultura seminómada de "campos de
túmulos", que sepultaba a sus muertos en
tiros de pozo o túmulos.
La antropometría, que es la medición
científica del cuerpo humano, ha empezado a cartografiar la imposición de la
fisonomía hitita, tipificada en relieves
hititas, sobre ciertas poblaciones europeas. Los nórdicos de ojos azules y cabello
rubio deben ser considerados todavía
producto del entrecruzamiento de invasores indoeuropeos con sus predecesores en
el poblamiento de Europa. La cultura de
las poblaciones indígenas de Europa está
conmemorada en las estructuras
megalíticas, como Stonehenge, que construyeron cerca de la periferia del continente.

Renfrew; Scientific American, octubre de
1989).
Nuestras deducciones, descansando
de modo tan preponderante sobre evidencias lingüísticas, deben verse confirmadas por investigaciones arqueológicas
todavía por realizar. Sin duda, el conteo
de sustituciones de pares de bases en el
ADN de las células humanas contribuirá
al árbol genealógico de los hablantes de
lenguas indoeuropeas y a graficar sus
migraciones. La antropometría y la
historia también contribuirán a la imagen
final. Todavía pendiente la elaboración y
corrección de nuestro trabajo, podemos
afirmar con alto grado de certeza que la
patria natal de los indoeuropeos, la cuna
de mucha de la civilización del mundo,
estuvo en el Antiguo Próximo Oriente:
"Ex orienJe lux!"
Notas

Las lenguas de los habitantes previos
de Europa, con la excepción del vasco
-una lengua no indoeuropea con posibles
parientes remotos en el Cáucaso-, fueron
desalojadas por los dialectos indoeuropeos. No obstante, estas lenguas hicieron
contribuciones a las familias lingüísticas
europeas que dan cuenta de ciertas diferencias entre ellas. En su estudio de las
culturas megalíticas ysu desaparición, así
como de la dispersión de la agricultura
desde el antiguo Próximo Oriente, el
arqueólogo británico Colín Renfrew ha
llegado a conclusiones sobre la llegada de
los indoeuropeos que coinciden bastante
con las nuestras (Cfr. "Los orígenes de las
lenguas indoeuropeas", por Col in

1. Anatolia Se llama así a la penÚ!sula turca
situada entre los mares Negro, Egeo y
Mediterráneo. El nombre procede del
turco Anadolu y significa "Oriente",
"Levante". Cfr. C. W. Ceram, El misterio
de los hititas, Ediciones Orbis, Barcelona,
1985, p. 19.
2. De acuerdo con la clasificación
convencional, algunas de las familias
lingüísticas indoeuropeas son las siguientes: germánica (alemán, holandés, inglés,
sueco etc.), eslava (ruso, polaco, checo,
etc.), románica o-itálica (francés, italiano,
español, rumano, etc.), céllica (gaélico
-escocés e irlandés-, galés, bretón, etc.),
báltica (lituano, latviano, etc.), griega.

Cfr. John Lyons, ln!roducci6n a la
lingüística te6rica, Teide, Barcelona,
1977, p. 21.
3. Se llamó así a las lenguas de la familia
indo-irania, como el hindi, el bengalés, el
persa, etc.
4. La primera noticia sobre similitudes entre
el sánscrito y una lengua romance (el
italiano) fueron aportadas por el viajero
italiano F. Sasetti en 1588. En 1786
William Janes, a la sazón juez principal de
la Suprema Corte de Justicia en Calcuta
(India), dijo que el sánscrito tenía con el
griego y el latÚ!" una afinidad tanto en las
raíces de los verbos como en las fonnas
gramaticales más fuerte de lo que posiblemente hubiera podido producirsepor accidente: tan fuerte en realidad, que ningún
filólogo podría examinar todas aquellas
lenguas sin llegar a la conclusión de que se
han originado en alguna fuente común,
que quizá ya no exista". Cfr. John Lyons,
Op. cit., p. 25. Véase también C. W.
Ceram, Op. Cit., pp. 80-81.
5. Para todo lo relacionado con los hititas,
incluyendo la cuestión de sus lenguas,
véase la obra citada de C. W. Ceram.
6. Bedrich (o Friedrich) Hrozny, checoslovaco aunque nacido en Polonia. En 1915
publicó su "infonne preliminar" al
problema de los textos hititas cuneiformes. En el mismo, así como en el libro que
publicó en 1917, demostró que la lengua
hitita fonnaba parte de la gran familia
lingüística indoeuropea; halló también el
nombre de la capital hitita, Hattusa.
7. Hattusa, también escrita por otros como
Hattusas, fue descrita en 1907 como la

--.J
~

�capital del imperio hitita por Rugo
Winckler. Hoy tiene el nombre de
Bogazkoy.

8. El reino de el Miuani fue integrado por
núcleos de jinetes que hacia el año 1800 A.
de C. invadieron el Creciente fértil (véase
la nota 10) estableciéndose en las fuentes
de los ríos Tigris y Eufrates. El reino fue
aplastado por los asirios hacia 1270 A. de
C. Véase Isaac Asimov, El Cercano
Oriente, Alianza Editorial, México, 1983,
pp. 68-72.
9. Creciente fértil. Se llama así a la zona
semicircular que partiendo del extremo
noroeste del Golfo Pérsico, sigue el valle
de los ríos Tigris y Eufrates hasta

Carquemish, gira al poniente y sigue la
costa mediterránea casi hasta Egipto. Es
una región cultivable y fue bautizada así
por J. H. Breasted por el claro contraste
respecto a las montañas y desiertos que la
rodean por ambos lados. Cfr. P. E. Cleator,
Los lenguajes perdidos, Ediciones Orbis,
Barcelona, 1986, p. 162.
10. Se denomina Hindu Kush a un sistema
montañoso de Asia central que tiene forma
triangular y cimas de hasta 7750 m.
Ubicado entre el nudo del Pamir (en la
república soviética de Tadyikistán, en la
frontera con Afganistán) y la cadena del
Kuen-Lun (China), contiene las fuentes de
los ríos Indo, Amu-Daria y Hilmand. Ahí
se recogen en invierno las reservas

hidráulicas de todo el Irán oriental. Cfr.
Maurizio Tosi, "El viaje del Lapislázuli",
en Antiguas civilizaciones, Vol. 10, p.
1504. ITTEHA, San Sebastián, 1985.

Versión y notas de Horacio Salazar Herrera
Thomas V. Gamkrelidze y V. V. lvanov son autores
de The fndo-European Language and the lnd·
Europeans, obra en dos volúmenes publicada en
ruso en 1984; una versión en inglés será publicada
este otoño por Mouton de Gruyter. Gamkrelidi.e
dirige el Insútuto Tsereteli de Estudios Orientales,
en Tbilisi, y es profesor de lingülsúca en la
Universidad Estatal de 1bilisi. lvanov es profesor
de lingüisúca y jefe del departamento de lenguas
eslavas en el Insútuto para Estudios Eslavos y
Blacánicos, en Moscú. Este reporte fue publicado
en Scientific American, marzo de 1990.

RESCOLDO
1:

Au~que es indiscutible el poder que tiene el tiem
.
.
págma. es el hombre quien fuera llamado a des
~convertrr en cemi.a cualquier
luminoso que nos dirige nuestro semeJ·ante d cud nrluna Yotra vez el rescoldo: guiño
es ee ayer.

~1w

La versión de "El cementerio marin "
,
poeta Marco Antonio Montes de ~aq~e
reproducimos fue recogida por el
traductores mexicanos editada por 1F ;
surco Y la brasa, compilación de
pp. 187-192.
'
e on ocleCulturaEconómica,México, 1974,

�EL CEMENTERIO MARINO

Paul Valéry
IV
Alma mía, no aspires a la vida inmortal. Ap~
antes bien, el imperio de lo factible.
PINDARO, Píticas, III
I

Este tranquilo techo, que navegan palomas,
palpita entre los pinos y las tumbas,
el justo Mediodía convierte ahí en ascua
el mar, el mar ¡siempre recomenzado!
¡Oh recompensa tras un pensamiento
contemplar largamente esta calma de dioses!
11

·Qué límpido trabajo de finos resplandores
.
.ble espuma.t
desgasta los diamantes de 1mperceptI
¡Y qué paz parece concebirse!
Cuando sobre el abismo un sol reposa,
efectos puros de una eterna causa,
cintila el Tiempo y el Soñar es saber.

Templo del Tiempo, al que un solo suspiro resume,
a este sitio puro asciendo y me acostumbro,
rodeado por entero de mi visión marina;
y tal a los dioses mi ofrenda suprema,
la serena cintilación esparce
un desdén soberano en las alturas.
V

Como la fruta en goce se disuelve,
como su ausencia cambia por delicia
en una boca donde su forma muere,
aspiro aquí mi evanescer futuro
y canta el cielo en el alma consumida
el rumoroso cambio de riberas.

¡

111
Firme tesoro, cándido templo a Minerva,
masa de calma y visible reserva,
agua distante, Ojo que guardas en ti
tanto sueño bajo un velo de flamas,
¡silencio mío!... ¡Edificio en el alma,
recubierto con mil tejas de oro, Techo!

IO

r--

VI
Hermoso cielo, cielo verdadero, ¡contempla cómo cambio!
Después de tanto orgullo, después de tanta extraña
ociosidad, aunque colmada de poder,
yo me abandono a este brillante espacio,
y pasa mi sombra sobre las casas de los muertos
y me unce a su débil pasar.
VII

Expuesta el alma al fuego del solsticio,
yo te sostengo, admirable justicia de la luz,
de armas implacables.
Pura te restituyo a tu lugar primero:
¡Mírate!... Mas restituir la luz
supone una triste mitad de sombra.

..J
..J

�VIII
¡Oh, sólo en mí, para mí solo y en mí mismo,
junto a un corazón, donde brota el poema,
entra el acontecer puro y el vacío,
escucho el eco de mi hondura interior,
sombría, amarga y sonora cisterna
que resuena en el alma una oquedad siempre abierta al futuro!

XII

Llegado aquí, es pereza el futuro.
El insecto nítido escarba en lo reseco.
Todo está ardido, mustio. Acogido en el aire
tiene yo no sé qué de perfume severo...
Ebria de ausencia, la vida se dilata
y es dulce la amargura y el espíritu claro.

IX
XIII
¿Sabes tú, falso cautivo de las frondas,
golfo devorador de estas mezquinas rejas,
sobre mis ojos cerrados, secretos deslumbrantes,
qué cuerpo me arrastra a su fin perezoso,
qué frente lo atrae a esta tierra ósea?
Una chispa de ella evoca a mis ausentes.

Bien están los ya muertos bajo esta tierra
que recalienta y seca su misterio.
En alto Mediodía, el Mediodía inmóvil
a sí mismo se piensa y en sí mismo conviene...
Testa rotunda y diadema perfecta,
prosigo en ti la mutación secreta.

X
XIV

Cerrado, sacro, pleno de un fuego sin materia,
fragmento terrestre ofrecido a la luz,
este lugar me agrada, invadido de antorchas,
hecho de oro, piedra y árboles umbrosos,
donde tanto mármol vibra sobre tantas sombras.
¡El fiel mar duerme aquí sobre mis tumbas!

¡Y nada sino yo reprime tus pavores!

Mis arrepentimientos, mis dudas, mis apremios,
constituyen la falla de tu magno diamante...
Mas en su noche abrumada de mármoles,
un pueblo informe en las raíces de los árboles
tomó ya tu partido lentamente.

XI
XV

00

r---

¡Ahuyenta, oh perro esplendldo, al idólatra!
Cuando solitario, en pastoreo risueño,
misteriosos corderos largamente apaciento,
el blanco rebaño de mis tranquilas tumbas,
alejas de mí las discretas palomas,
los inútiles sueños, los ángeles curiosos.

¡Se han fundido en una espesa ausencia,

la roja arcilla bebió la blanca especie,
el don de la vida ha pasado a las flores!
¿En dónde están las frases familiares de los muertos,

�el personal estilo, las almas singulares?
La larva hila donde nacían lágrimas.

XVI
Los gritos penetrantes de cosquillosas mozas,
sus ojos y sus dientes, sus párpados mojados,
el seno encantador que juega con la llama,
la sangre que se enciende en labios que se entregan
y los últimos dones que los dedos escudan,
¡todo cae bajo tierra y participa en el juego!

XVII
Y tú, gran alma, ¿esperas algún sueño
que no tuviese ya ese color de engaño
que onda y oro ofrecen a ojos corporales?
¿Cantarás todavía cuando te desvanezcas?
¡Toda se va! ¡Apresúrate! ¡Mi presencia es porosa!
¡La santa impaciencia muere también!
XVIII

¡Magra inmortalidad, negra y dorada,
consoladora de lauros horrendos,
que haces de la muerte un seno maternal,
la hermosa mentira y el engaño piadoso!
¡Quién no conoce y quién no los rechaza
ese cráneo vacío y ese reír eterno!
XIX

Padres profundos, testas deshabitadas,
que bajo el peso de tanta paletada

tierra sois y conturbáis nuestros pasos,
el roedor verdadero, el gusano irrecusable
no es para vosotros, que ya reposáis bajo la lápida:
¡él vive de vida y jamás me abandona!
XX

¿Odio, quizás, o amor a mí mismo?
Su diente secreto es tan próximo a mí
que todos los nombres pueden convenirle.
¡Qué importa! ¡El mira, quiere, sueña, toca!
¡Ama mi carne, y hasta en mi lecho
sólo vivo si a este viviente pertenezco!
XXI

¡anón! ¡Cruel l.enón! ¡Zenón de Elea!
¡Me has traspasado con esta alígera flecha
que vibra, vuela, y que no vuela!
¡El sonido me engendra y la flecha me mata!
¡Ah, el sol!... ¡Qué sombra de tortuga
para el alma, Aquiles paralítico a zancadas!
XXII
¡No, no!. .. ¡De pie! ¡En la era sucesiva!
¡Rompe, oh cuerpo, esta forma pensante!
¡Bebe, oh seno, el nacimiento del viento!
Un frescor, exhalado del mar,
me restituye mi alma... ¡Oh potencia salada!
¡Corramos a las ondas en resurgir viviente!

-

00

�xxm

ABANICO

¡Sí! ¡Gran mar de delirios dotado,
piel de pantera y clámide horadada
por mil y mil espejeos del sol,
hidra absoluta, ávida de tu carne azul,
que muerdes tu cola resplandeciente
en un tumulto sólo al silencio parecido!

Nuestra facultad organizó el coloquio Traducción y sociedad. Alfonso Reyes,
dedicado a los siguientes temas: 1) problemas de la traducción, 2) criterios de la
traducción, 3) enseffanz.a de la traducción, 4) campo de trabajo de la traducción. En
su mayorparte los ponentes y comentaristas provinieron de El Colegio de Michoacán,
la UNAM y la UANL.

XXN
•

• • 1

·,El viento se levanta!. .. ¡Hay que intentar v1vrr .
¡El aire inmenso abre y vuelve a cerrar nu. l'b
1 ro.1
¡La ola en polvo osa saltar las rocas!
·Alzad el vuelo, páginas deslumbradas!
:Romped, olas! ¡Romped con aguas jubilosas
este tranquilo techo donde vagaban las velas!

Versión de Alíonso Rublo

Los trabajos que transcribimos a continuación, con excepción del texto de Osorio
Romero, se presentaron en ese coloquio, realizado los días 25, 26 y 27 de octubre de
1989.

�DE LA TRADUCCION COMO VIA
HACIA LA INVISIBILIDAD

Federico Patán
No es difícil imaginar mundos
desagradables. Porejemplo, aquel donde
sólo existiera un idioma. Pensemos en
una serie de países dueños del mismo
sistema lingüístico, con prohibición
expresa de cualquier apartamiento de la
norma establecida El concepto de habla
no sería parte de tal sistema, pues las
singularidades significarían un atentado
contra la estructura social. Una enorme
llanura gris para los estudiosos de la
lengua, ya que la sorpresa de lo inesperado
y el temblor deleitoso de la invención
estarían no sólo en el código penal, como
prevención,sinoausentesdelaconciencia
por· imposibles de comprender. Un
extraterrestre que llegara a este mundo y
se declarara traductor, encontraría
miradas de estupor y hasta alguna boca
abierta en el grado máximo de asombro.
¿Traductor? ¿Qué es eso? Y al
extraterrestre correspondería, con los
escasos medios de la lengua usada en
aquel mundo, hacerse entender. Por
fortuna, aunquenuestra sociedad muestra
poco respeto -en términos generaleshacia el traductor, cree entender lo que el
término propone e, incluso, acepta que
alguna utilidad tiene el oficio. Si esta
aceptación no ocurriera, bastaría con
situar al escéptico ante cualquier estante
de una librería. Lo allí existente le
liquidaría el escepticismo.
Suerte grande es que los traductores
gozamos de un santo patrón, quien vela
por nosotros. Antes de dar su nombre,
recordemos que hacia el año 2,500 A.C.
sólo existía una lengua en el mundo.

Ocurrió esto en tierras de Sennaar, donde
los hijos de Adán levantaban una torre.
Asomóse el Señor a contemplar aquella
tarea y sintióla peligrosa, por lo que -y
cito la traducción a partir "de la Vulgata
latina teniendo a la vista los textos
originales" hecha por José Miguel
Petisco-sedijo"confundamosallímismo
su lengua, de manera que el uno no
entienda el habla del otro". Desde luego
Babel, que significa "confusión". Según
la leyenda, Nimrod reinaba cuando la
construcción de aquella torre; es, ¿por
qué no?, santo patrón de los traductores.
Si nos pareciera demasiado negativo, que
fama tiene de tirano y cruel, bien
pudiéramos cobijamos al amparo de
Pierre Ménard. ¿No consiguió, acaso, la
mejor traducción al español del Quijote?
¿No es su texto el punto máximo de
aspiración para cualquier traductor? Es
decir, ofrecer un conjunto de renglones
indiferenciable del original, excepto que
se lo ha visto con otros ojos y con otra
sensibilidad. La traducción presupone
dos idiomas, lo sabemos, pero aun así
Ménard llega al punto preciso en que su
versión de los hechos y aquella propuesta
por Cervantes coinciden al grado
máximo. Quien lea el texto de Ménard
sin que el nombre de éste aparezca, lo
atribuirá a Cervantes. Y tendrá razón.
Ménard adquiere, en ese momento, la
invisibilidad perfecta, que es el estado
ideal del traductor.
Se nos preguntará ¿por qué? Veamos
deresponderalolargodenuestroensayo.
Utilizaremos como base de sustentación

la traducción literaria, en nuestro
concepto la más ardua que puede darse y,
por tanto, la de mayor reto para el
oficiante. Recordemos a Ezra Pound en
El ABC de la lectura, libro escrito en
1934 y del cual doy los siguientes
renglones, en mi versión de los hechos:
"La literatura es lenguaje cargado de
significado. La gran literatura es,
simplemente, lenguaje cargado de
significado al máximo grado posible."
Allí se encuentra la complejidad
mencionadapoco antes. Si lo quisiéramos
expresado en boca de un traductor, Roger
Roothaer viene al caso cuando afirma:
"lo más común es que la literatura necesite
de un doble enfoque, y a menudo exige
respeto por el patrón de oraciones y otros
elementos lingüísticos, como son las
connotaciones de las palabras o la
eufonía."Unlingüistalohaexpresadode
la siguiente manera: función poética es
"apuntar al mensaje, en tanto mensaje,
poner el énfasis en el mensaje mismo."
Desde luego, Roman Jakobson.
Ya tenemos, pues, un punto de
arranque: la literatura es un uso especial
del lenguaje, que transcurre en los niveles
de mayor exigencia para dicho lenguaje.
Por tanto, transcurre en los niveles de
mayor exigencia para el traductor. Por
tanto, no cualquiera puede alcanzar esos
niveles de exigencia. Sucede, además,
quelosgrandescreadoressonmuysabios
en romper los límites cotidianos de la
escritura; se la pasan inventando modos
de expresión. Cuanto más talentoso el
escritor, más exacto, imaginativo y sutil

su empleo del lenguaje. Toca al traductor buenas cualidades. Si vamos al lugar
penetrar en esos campos inexplorados, común en estos terrenos, lo fundamental intimidadquelaotra.Esunnuevoaspecto
estudiar la flora y la fauna que allí es el bilingüismo. Traducir es poner en de esa desigual carrera mencionada por
encuentre, salir lleno de impresiones y contacto dos lenguas. Para que ese Reyes. Pero los niveles de conocimiento
narramos su versión del viaje. Y aquí contacto alcance Wl mínimo de bondad, en ambos han de ser muy elevados en la
tropei.amos, justamente, con uno de los el conocimiento de esas lenguas debe ser traducción literaria. Y si puede
introducirse en el cuadro el dominio de
problemas centrales de la traducción.
profundo. Esto significa ya algunas lenguas más, incluso mejor,
especializ.ación. Decía AlfonsoReyes que
Para comenzar, aceptemos que la 1a traducción es cabalgar "sobre dos aunque ese dominio sea menor al tenido
traducción es un producto derivado. Es caballos de desigual carrera". de las dos primeras. Las lenguas son
decir, no adquirirá vida mientras no haya Interprelémoslo así: uno de esos caballos vasos comunicantes llenos de ecos
una etapa previa de escritura por parte de debe imitar el tranco del otro; no tiene reverberaciones, reflejos, contagios:
un ser independiente del traductor. O libertad para imponer su propia andadura. robos, contaminaciones. Cuanto más
dicho de otra manera, la traducción estará Una vez más, traducir es ponerse al sepamos de lo ocurrido fuera de nuestro
siempre al servicio de un texto con servicio de alguien. Pero el buen servidor idioma, sabremos más de lo sucedido en
características inamovibles. Francisco lo es porque conoce los hábitos de vida éste, y más sabremos para ir resolviendo
Ayala lo expresa de la siguiente manera: ajenos y puede, con base en tal problemas de traducción. Demos un
traducir"es labor ingrata: exige mucho y conocimiento, adaptar la existencia ejemplo. Comenta Gilbert Highet que el
procura menguados frutos. Por lo tanto, propia a las necesidades del amo. ¿Yqué Troilo y Cresida de Shakespeare es "la
hace necesario un notable espúitu de es esa adaptación sino ocultar de la otra dramatización de parte de una traducción
abnegación: dotes personales nada mirada nuestraesencia íntima? Claro que al inglés de la traducción francesa de una
comunes, que en muchos casos el buen servidor introduce en el mundo imitación latina de una antigua
habilitarían para producir obra original de su patrón una serie de costumbres que ampliación francesa de un epítome latino
de calidad excelente, han de ponerse a le pertenecen a él, el servidor, mediante de un romance griego". Se han
contribución para que la ajena destaque." las cuales consigue desempenar con mencionado aquí cuatro idiomas. Juren
Aquí tenemos la invisibilidad en pleno soltura su labor. Mientras el senor y sus ustedes que de un traslado al otro se
del traductor: cederlo todo a la invitadosnosedencuentadeesosajustes infiltraron maneras de expresión capaces
conveniencia de la obra original, y su menores ocurridos en el vivir cotidiano de sobrevivir ocultamente en el texto de
recompensa mayor vienecuando un lector de aquella casa, ninguna queja habrá. El Shakespeare. No está de más recordar
en español dice "qué bien escribe amo es el autor, la casa el libro por que nuestro insigne dramaturgo era muy
Faulkner" o Shakespeare, o Proust, o traducir y los invitados símbolo de los dado a contaminar su lengua con términos
extranjeros. En parte, allí tenemos su
Mann.
lectores.
contribución al engrandecimiento del
inglés. Quien se aboque a darnos en
Entonces preguntémonos, este ser que
Nadie es parejamente eficaz en dos español la textura de la expresión
subsidia con su propio idioma la idiomas. Siempre habrá entre elJos
existencia de la creación ajena ¿qué diferencias, no importa cuán leves. Por . shakesperiana, debe mostrarse perito en
necesita para llegar a la invisibilidad ello es un axioma de la traducción que se captar las reverberaciones o ecos de que
absoluta, prueba cabal de su perfección vayadelalenguaextranjeraalamatema hemos venido hablando. Es la única
en la tarea? Un número abrumador de Se conoce ésta con mucha mayor manera de encontrarle equivalencias a
Shakespeare. Por otro lado, el ejemplo
00
Vl

�tomado de Highetsefiala quela traducción
de ninguna manera es un problema
exclusivamente lingüístico. A esto
volveremos, tras liquidar nuestro
compromiso con el lenguaje.

opinión, otra manera de indicar que un
escritor modifica la herencia lingüística
recibida. Si,para iraotto lugarcomún,el
estilo es el hombre, toda ttaducción digna
entregará la equivalencia de dicho estilo
onoestaráentregándonosalautor.Ahora
Quedamos, pues, que literatura es - bien, quien traduce vive un idioma propio
cito a Mirta Aguirre- "la lucha por muydefinidoyenmuchoscasosesdueffo
conduciral lenguaje más alláde su escueto ya de un estilo personal de escribir, sobre
carácter utilitario..." El doble foco de todotratándosedecreadoresquettaducen
Roothaer vuelve a surgir. Sabemos, a creadores, situación de ningún modo
además, que el lenguaje es deficitario desusada. Por tanto, pudiera surgir un
respecto a la variedad de aspectos conflicto entre la índole escritura! del
presentados por el mundo. En razón de traductor y la oferta del texto fuente.
esto, siempre fue poético en el sentido de Porque éste, amo en la casa que habita,
crear imágenes compensatorias de tal exigerespetoporsumododehablar.Así,
deficiencia: darle patasauna mesa, cuello el traductor renuncia al modo de hablar
a una botella oembotellamientosal tráfico personal que pueda tener y adopta el
no son sino los lugares comunes de tal ajeno, invisibilidad parcial derivada de
situación. Emerson lo dijo con exactitud: aquella otra total motivodenuestracharla.
los idiomas se hacen de metáforas fósiles.
Sucede que los traductores, en razón
Entonces, brota la paradoja de que el
lenguaje saque de su pobreuilosenormes del arte ejercido, trabajan en una sucesión
tesoros que posee. Un traductor necesita considerable de viviendas, sean
comprender esto. Necesita comprender, departamentos rentados, condominios,
asimismo, que los grandes autores casas o mansiones, dependiendo esto de
encuentran deficiente el lenguaje de su los tesoros que el empleador tenga.
momento, y lo modifican integrándole Vestiría, poc tanto, de distintas maneras,
metáforas nuevas. En parte, de allí surge según tales niveles, desde un traje de
ese ente difuso llamado estilo, una de las faena hasta la hbrea de mayor costo. No
mayores piedras de tropieui en los será él quien lo detmnine, sino las
menesteres de traducir. Estilo. Viene a condiciones del puesto. Es decir, será
ser lo distintivo de un escritor. Aunque pobre con la pobre:za yrico donderique:za
exagerada. la descripción de estilo haya. Esto si lo traducimos en términos
ofrecida por G. W. Turner nos hará ver de traducción, viene a significar algo
cuán difícil es para el traductor este muy sencillo, aunque peligroso.
aspecto. Se pregunta Turner "¿Podrá Escuchémoslo en boca de Samuel
definirse estilo como aquello que la Johnson: "Un ttaductor debe parece,se a
gramática deja fuera?" Es, en nuestra su autor; no es de su incumbencia el

superarlo"; o tal vez prefieren una versión
contemporánea de lo mismo: "Es regla
de una buena ttaducción que una novela
mala sea mala en la segunda lengua",
afinna Margaret Sayers. El peligro, claro
esta,resideenquelaculpadeesaescritura
deficiente suele llevársela el ttaductor.
He aquí, pues, lo paradójico de esta
actividad: el buen traductor deja su
condición de mala a la literatura mala,
parecevolverse visible con ello y lecuesta
cargar conculpas ajenas: el buen traductor
deja en buena la buena literatura, adquiere
entonces invisibilidad total y el lector
medionuncaseacuerdadeagradecerleel
esfueno; el mal ttaductor es visible en
grados lamentables, y merece todo
reclamo que se le haga
Porque, y volvemos con Margaret
Sayers, un índice en la medición de las
traducciones es que "si algo nos ofende
el oído o la razón, es legítima la sospecha
de que se está leyendo una traducción
cuestionable". Implícito va en la
observación que Sayers se dirige a un
lector sin conocimiento de la lengua
fuente o, tal vez, a Wl lectoc sin posibilidad
de acudir al texto original. Pongámonos
en el primercaso,puesto que da existencia
a la ttaducci6n misma Trabajamos para
un lector monolingüe o por lo menos
desconocedor del idioma que estamos
traduciendo. Trabajamos para quien se
encuentrainermeantenosotros.Sumodo
de recibir la obra literaria va
condiciooado, en gran parte, por nuestro
modo derecibir la obra literaria NuestraS
equivocaciones se volverán sus tropiezos;

si acertamos, su ganancia. Quienes
pueden colocar en la balanza el texto que
hayamos traducido, no necesita nuestra
versión de ese texto. Jamás tropeuirán
por~ue hayamos tropeuicto, aunque sí se
ennquecerán como traductores cuando
acertemos. Entonces, la responsabilidad
es clara: si alguna razón de ser tenemos,
es-en presente- hacia el texto en nuestras
manos; a futuro, ese lector inerme. Lo
demás sobra o se da por añadidura.

versiones Y no lo que se busca, una
traducción.

evitar la aparición de dicho elemento·
nadiedebeevitarla,queellanosdanue~
calidad de individuos. La traducción se
crea, pues, al contacto de esas dos
concepciones del mundo; por tanto.jamás
podrán tenerse dos traducciones
exactamente iguales; por tanto, la
trad_uc~i~n significa un grado de
sub3et1v1dad cuyas variaciones
dependerán de la personalidad del
traductor. ~greguemos, como apostilla,
que no ex1Ste una lectura pantológica
ténnino utilísimo que hemos encontra~
en un libro de Lisa Block. Es decir
existen únicamente lecturas parciales'
condicionadaspor la naturale:za del lector'.
Expresado desde otra perspectiva, cuanta
más carga cultural lleve el lector a su
lectura, mayores ganancias obtendrá del
texto. abordado. De aquí la obligación
que bene el traductor de prepararse lo
más posible.

Mencionamos párrafos atrás que el
traductor se enfrenta con un producto
con . características inamovibles.
Exphqui:mos esto. Los textos impresos,
pertenecientes al público, presentan
constantemente una cierta elección de
pal~~ ~ un cierto orden, orden y
eleccion fiJQS para siempre. En tal sentido
~l texto de arranque es un ser pasivo.
~on esa persona inerme, a la espera
Justo la lectura lo que viene a
paciente de lo que traduu:amos, nos une
transformarlo en activo. Es justola lectura
algo mu~ ~ncillo: la lectura No importa 0
que va creando las variadas
cuántos idiomas domine cada uno estos
mterpretaciones de una obra. No está de
participantes, la calidad de lector es el
más recordar aquí una definición de
denomi~ador común. Sin lectura no hay
literaturabastanteacertada: es una manera
traducción. Ahora bien, hay lecturas y
de darle organización a una O varias de
lecturas. El traductor está obligado a ser
las e~periencias tenidaspor el autor, quien
un ~tor minucioso del texto para consigue tal organi:zación mediante una
maneJar. No penetra en él con el propósito utilizació~ personal de la lengua. ¿Qué
de enterarse qué cuenta, sino cómo lo
ha resurgido en tal definición? El estilo,
cuenta. Con su lectura, el traductor inicia desde luego, pero acompañado de eso
Hablando de traducciones decía
un pr~eso de desmontaje, examen y llamado "una visión del mundo"
Francisco Ayala que "la me~ de su
monta3e. Es decir, divide el texto en sus acompañante del todo inseparable.
'
perfección resulta inasequible".
muy diversas partes, analiui cuál es la
Aceptémoslo. Arriba quedan expresadas
funció~de~unadeellaseneloriginal,
Volvamos a la lectura. El traductor
algunas
razones que lo explican. Otra
sele_cciona piezas lo más equivalentes abre el volumen que las condiciones del
posible radica en la naturale:za misma de
posibl~ en el idioma meta y procede al
mercado o el gusto propio lo llevan a
montaJe de la nueva entidad, cuyo deber traducir, y lee. Encontrará, no hay duda esta actividad: la traducción es un
es no diferenciarse de la original. Pero es esa visión del mundo y su herman~ Producto subordinado, siempre sujeto a
Deeesariocalificar un poco tal idea, puesto siamés, el estilo. Desmontará ese delicado la necesidad de acomodarse en moldes
que texto de partida y traducción mecanismo y buscará equivalencias. Pero ~reestablecidos y con ello carente de la
~ecen a dos universos culturales sucede que en el proceso de activar el h ~ que goui la creación primaria.
distintos. La clave del montaje definitivo texto mediante la lectura, surge un Suasp.1raciónmayor~laderecrearloya
c~o'. Ylas copias rara vez consiguen el
está,_ nos dice Valéry, en producir con
elemento cuya presencia es invisible: la
medios diferentes efectos análogos visión del mundo que el traductor se ha Prestigio del original. Llevan en sí la
marca de lo derivado. Antepusimos ese
aunque sin caer en la trampa fácil de l~
formado con sus vivencias. Nadie puede
"rara vez" porque alguien pudiera venir

fu

!

00

..,¡

�con el ejemplo de la Biblia del Rey Jaime,
según la llaman los norteameri~os'. la
Versión Autorizada en denommac1ón
británica, un verdadero mom~nto del
idioma inglés, al grado de que -citemos a
H.G. Herklots, un especialista en estas
cuestiones- "muchas de sus palabras Y
oraciones son tan familiares a quien~~
escuchan,queimaginan~iquelaB,.1bha
fue escrita en ese lenguaJe augusto . _Lo
cual indica que esta versión ha cumplido
una de las aspiraciones supremas de toda
traducción: quedar como original. Y ya
caminantes de estos territorios, vayamos
al ejemplo contrario, apo~donos para
ello en Julio Cortázar, con Justa fama de
buen traductor. Copio: Cortái.ar"atribuye
en parte las dificultades lingüísticas de la
literatura latinoamericana a la m~a
influenciade las traducciones. El lenguaJe
de las traducciones es una abstracción sin
base idiomática, una especie de jerga
muerta que reduce todos los estilos a un
denominador común". Aparte de que
nuestro viejo amigo, el estilo, está
asomando de nuevo las narices, Cortázar
seftala que las traducciones ejercen
grandes influencias; en manos del
traductor está que sean buenas O malas.
Entonces, traducir significa poner en
contacto nuestra sensibilidad con la del
escritor. Ese contacto determina que la
traducción sea un producto temporal, ~es
épocas posteriores encontrarán aJeno
nuestro modo de interpretar el texto,
habiendo dos razones para ello. ~era,
modificaciones en la sensibilidad,
ocasionadas por nuevas maneras de
00
00

abordar el mundo; segunda,
modificacionesenelidioma.Pocoapoco,
una traducción va perdiendo su eficacia
comunicativa Y pasa al ático de la
literatura, donde queda olvidada junto
con otras curiosidades. Quien traduzca
para eterniw su nombre eligió un mal
camino; las oportunidades verdaderas
están en la creación personal. Y no que la
traducción carezca de impulso creador.
"Traducción y creación son operaciones
gemelas" ha dicho Octavi~ Paz. Pero, Y
volveremossiemprealosm1smospuntos,
un gemelo está allí para darle vida al otto
y quedarse a la sombra.
¿Por qué no hay una lectura
pantológica? Dijimos que un texto es
algo más que la mera propuesta
lingüística. Es un produc~ cultural
complejo, en cuya fo~ió~ entran
códigos muy diversos. Es difícil qu_e un
lectordominelatotalidaddeesoscódigos.
Quien dice lector dice, no hay duda de
esto, traductcx'. y aunque el traductor
deba vivir con la obsesión de cap~ el
mayor número posible de códigos
presentados por el texto, pocas veces
entrará en aquellos muy invisib~es que ~l
autor ha introducido, en ocasiones sm
darse cuenta. Es obvio que en literatura
los códigos llegan al lector median!C el
lenguaje, y éste rep~ta _la enbdad
primordial.'Mas obvio también que un
conocimiento idiomático ayuno de
soportes culturales resul~ inú~ ~n la
traducción. Un saber amplio del idioma
propio es indispensable en la toma de
algunas decisiones. Vayamos a Borges

en busa de un ejemplo.' Al hablar de las
traduccionesqueconocedeLasmilyuna
noches, comenta lo siguiente: ''El epíteto
milyunanochtsco (milyunanochero
adolece de criollismo, milyunanoctunw
de divergencia) nada tiene que ver con
las eruditas obscenidades de Burton o_de
Madrus, y todo con las joyas y las magias
de Antoine Galland." Aparte de la
capacidad para matiw signifü:~dos,
Borges incluye en su comentano. la
disparidad que siente entre el ténnmo
milyunanochesco y la visión que B~n
da en su traducción de este clásico
oriental. Hay en esto algo más que
dominio del idioma. Hay una carga
enorme de conocimientos y datos en~
a y sobre el libro comen~o. 1:raducir
bien significa saber histona, sociol~gía,
matemáticas, recetas de cocina,
variedades de mariposas, nombre de
nubes y vayan agregando ustedes lo~~
se les antoje. En algún momento será ubl
este O aquel fragmento estrafalario de
información. Hemos leído, sin duda
deleitados, Las mil Y una nochts. Un~
cualquiera entramos enel mundo poébco
de Geran1o Deniz. Leemos este verso:
"El alifrit está frito, nadie frota." Viene
aquella lectura a salvamos: Deniz se
refiere a la lámpara maravillosa. Hemos
resuelto un problema, aunque no el
mayor: las aliteraciones. Imaginen el
traslado de ese verso al inglés. ~o es
imposible, pero sí dificilísimo. Sm el
traslado de las aliteraciones, el verdadero
Geranio Deniz no existirá en el idioma
extranjero.

Esaduracargadetenerconocimientos
Jl(X'unladoydesaberdóndeconseguirlos
por el otro, desemboca necesariamente
en la especialización. George Steiner, en
su libroDtspués de Babel y hablando de
Shakespeare, opina que "la tarea principal
del 'lector completo' consiste en
establecer, hasta donde le sea posible, la
plena cualidad sugestiva del monólogo
de Póstumo, primero en el drama mismo,
después en lo que se conoce de las
convenciones shakespearianas e
isabelinas y, lo más difícil de todo, en el
amplio contexto de los hábitos de habla
existentes a principios del siglo xvü."
V~quesemencionael lector completo,
que se incluyen las limitaciones propias
de ese lector y se piden conocimientos
generales sobre la época. La
especialización, pues. Insistamos en ello,
el buen traductor se especializa: en un
escritor, en un movimiento, en un siglo y
en un cierto país. Insistamos en ello: aún
es una utopía Sólo algunos traductores
en algunos países han conseguido esto en
el nivel comercial. Pero es indispensable
lochar por obtenerlo.

Especializarse no quiere decir poner
lúnites a la sapiencia. Aunque sólo
lladmcamos en un campo, sigue firme la
necesidad de estar informado, y mucho.
Hemos ofrecido ya varias rawnes que lo
explican. Otra surge de algo muy sencillo,
que expresaremos en palabras de Harry
lavin: 'ioda barrera a la traducción
surgida en el lenguaje, es índice genuino
de disparidades en la cultura." Así de
sencillo. Lavin no es el único en pensarlo.

Y no entraremos a comentar las quedar flotando en la superficie. Ese
variedades de nieve que conoce un volumen secreto son los conocimientos,
esquimal, la gama de colores hípicos a la carga cultural del traductor. Para hacer
disposición de los árabes o los nombres una buena ttaducción le es indispensable
infinitos de la panadería mexicana. Estos sabez que la novela de Hemingway Por
son ejemplos radicados en la supttficie q~n doblan las campanas (1940) se
del problema. Se trata de ese algo interno relaciona con John Done; que el griego
a cada cultura, conformado por un sinfín F.clesiastés traduce el hebreo Qoheleth y
de elementos que hemos llamado "la significa "predicador"; que en un libro de
concepción del mundo". Corno no hay Ann Cornesilen ''Malevento", nombre
texto sobre la ttaducción capaz de de un pueblo italiano, juega con dos
pasársela sin anécdotas, vaya una intenciones: mal viento y mal evento;
sucedida a Borges, que él contaba que en Homero los diversos epítetos
divertido y lleno de malicia. Deciden aplicados a diversos personajes tienen
traducir al inglés su libro El hactdor (de como función completar la medida del
1%0). Entonces se le acerca su traductor verso; que cuando Romeo dice "ni abrir
para informarle que no existe palabra su regazo a un oro seductor de santos", la
inglesa equivalente a "hacedor". referencia es a Dánae y la lluvia de oro. E
Comentario de Borges: ese título "lo insistamos, todo esto lo absabe la
traduje de la palabra inglesa, corriente en traducción sin enseftarlo en la escritura;
el siglo xiv, sobre todo en Escocia: tht es la parte invisible que permite
maker. Que es una traducción de poeta. a¡:roximarse a la exactitud.
Porque poeta quiere decir eso: hacedor."
Final de la anécdota. Borges aconseja al
Si en cada país la cultura fuera la
inglés: "Ponga tht maker." El ejemplo, misma para todos, mucho se le facilitaría
pensamos, resume mucho de lo el quehacer al ttaductor. Pero en cada
comentado en esta presentación: las país la cultura se compone de bloques
reverberaciones entre idiomas, las culturales subordinados, que entre sí
filtraciones culturales, la necesidad de tienen diferencia notables. Estas son
conocimientos variados. Algo tan sencillo producto del tiemp;0; es decir, la cultura
como la palabra "hacedor" ramifica de de cualquier nación va cambiando en su
pronto sus intenciones, y cubre una serie movimiento diacrónico. Son producto
de matices que el traductor debe captar geográfico; es decir, no escribe igual un
para descubrir el mejor equivalente.
nacido en Otihuahua que un nativo de
Chiapas. O son producto social; es decir,
Esto desemboca en otro aspecto de en nuestra literatura Armando Ramfrez
nuestra invisibilidad. La traducción es la maneja un idioma y Jaime del Palacio
punta de un iceberg. Es enonneen tamatlo otro muy distinto. El buen ttaductor lo
la parte oculta que permite a la cima sabe, y procura situarse objetivamente
00
10

�eso suena, desde luego. Pero se trata de
una traducción en broma, mediante la
cual Reyes comenta los problemas de
tono y registro. He aquí otra versión de
las mismas líneas: "¡Oh, Pélida, narra
con aladas palabras tus aventuras con
Briséis!" Homero, claro está. La broma
de Reyes nos enfrenta asimismo al
problema de los clásicos. Oímos la
propuesta inicial deReyes y nos decimos,
sin más, así no hablaban los griegos
homéricos. Y sin duda ninguna idea
tenemos de cómo pueda haber sonado
aquel idioma, o de cual haya sido el trato
de cortesía entre la voz narrativa y el
personaje. Que Peláez y Pélida
signifiquen hijo de Peleo o Pelayo
ninguna motivación resta a nuestro
desasosiego. Una antigua y muy arraigada
habituación cultural nos hace esperar de
los clásicos otro tono al inventado por
Reyes. Compliquemos el panorama
aclarando que, de buscarlo, no
encontrarían ustedes este pasaje en
Homero: es creación de don Alfonso. Y
con este doblejuego de engaí'los pasemos
a un aspecto más de lo mismo, partiendo
para ello de una obviedad: ningún texto
fue clásico en el momento de su
composición. Es la lenta maduración en
el tiempo que lo lleva a tal categoría. Por
tanto, la lectura hecha cuando la infancia
del texto en poco equivale a la nuestra.
Una serie de recepciones ocurrida en el
pasado se interpone entre el producto
Y ahora, Alfonso Reyes. Tomo de él literario y nosotros; llega éste a nuestros
las siguientes líneas: "Anda, Peláez, ve ojos modificado por la tradición. Sucede
diciendo cómo te ha ido con Brígida." entonces, por decir lo menos, que nos
¿Una novela espaflola del siglo xix? A acercamos al libro sabiéndolo un

ante el texto. Tendrá que decidir una
postura respecto al coloquialismo de
cierta literatura negra norteamericana. se
planteará qué hacer con los juegos
lingüísticos deJoyce y meditará la mejor
equivalencia para un texto escrito en
inglés, francés, alemán o italiano del
siglo xvii. Le preocupará respetar la ironía
oculta en esta novela. la disposición
estrófica de aquel poema o la limpieza
estilística de un cierto ensayo. Pesará
tono y registros, connotaciones y
eufonías, imágenes poéticas yestructuras
sintácticas.Jaime García Terrés entiende
que Odiseo Elitis dijo "Después de
mediodía nos sentamos un instante/y nos
miramos a los ojos hondamente"; Carmen
Chuaqui piensa que lo dicho fue "En la
tarde nos sentamos un momento/ y nos
miramos profundamente a los ojos".
¿Quién tiene la razón? Los elementos
son parecidos en las dos versiones, y sin
embargo la impresión recibida es distinta.
"Después de mediodía" nos pone en un
estado de ánimo diferente a "en la tarde";
mirarse hondamente es y no es igual a
mirarse profundamente. Instante y
momento ¿equivalen? Y el ritmo, desde
luego, es muy superior en García Terrés
pero ¿refleja el del original? Como ven,
la traducción viene a consistir en una
serie de opciones que desembocan a su
vez en una serie de elecciones, en opinión
del traductor las mejores posibles.

monumento literario. Y los monumentos
obligan a cierw actitudes. Por ejemplo,
para algunas personas hincadas en el
deber de la lectura esto se traduce en la
anticipación de tres o cuatro horas de
aburrimiento, aunque luego presuman de
esa posible absorción cultural en alguna
reunión sin importancia. En otras
palabras, vamos a esas p'páginas con un
expectativa formada de elementos
periféricos a la obra misma. Pregunta
inmediata: ¿cómo traducir? Porque sin
duda no es lo mismo enfrentarse a un
inédito que abordar un texto filtrado ya
poc traducciones innúmeras, de las cuales
estaremos al tanto. En el primer caso,
nuestras decisiones inaugurarán un modo
de leer el original; en el segundo, nos
apoyaremos en decisiones del pasado
hechas por sensibilidades ajenas a la
nuestra. Sin embargo, la humildad -una
expresión más de lo invisibl~ es fiel
companera del traductor, y éste
aprovechará las enseftanzas de colegas
pret&amp;itos.
Así las cosas, conocemos dos
posiciones en torno a este problema. Una
afirma que la traducción debe respetar
las naturaleza que el producto literario
tuvo para su público inicial, como es la
idea de Peter Arnott Otra, que es
necesario dar la lectura pertinente a
nuestros días. Visto lo comentado en d
párrafo anteri&lt;X", claro estará nuestro
compromiso con la segunda posición.
Aunque el idioma de un texto literario
haya sido coloquial en su momento toquemos tan sólo este problema-, 1M

~ficaciones ejercidas por el paso del
tiempo han metamorfoseado tal
característica. En efecto, ese idioma fue
coloquial, pero lleva un fue muy
acentuado. Hoy lo leemos justamente
así: como un idioma que fue coloquial
l Traduciremos a los artesanos de E/ sue&amp;J
de una noche de verano en el idioma
vemacular de nuestros artesanos? Cuando
ustedes se enteraron de que las líneas de
Reyes disfrazaban
un texto
supuestamente de Homero, se rieron
desechándolas por inaceptables. Nuestras
expectativa cultural es que un clásico
suene ª clásico, Y este elemento forma
parte de las decisiones que el traductor
IOma. Y no caigamos en el escepticismo
de D. S. Came-Ross, para quien uno de

los pro~lernas graves en la traducción de los grandes escritores. Sería sólo oficio
los clásicos es "simplemente el desinterés
rruu_i_uaI,: como el trasiego de vino en
general. A nadie le importa si es mala" vasiJas · Pero recordémoslo: se crea para
Traduzcamos con el pensamiento de q~ la creación aj~ El buen traductor queda
a todos es vital un contacto verdadero a la sombra, sausfecho con la integridad
con los clásicos.
que haya sabido darle a su trabajo. Prestó
su talento a la empresa y si no suprimió al
Con todo lo dicho no habrá duda menos si ocultó sus características
confiamos, respecto al arduo quehac~ perso~esdeescritor. Porque incluso en
de la traducción literaria. Un quehacer cues~ones de ideología surge esta
fue nu~tra intención probar, que no ca~ neceStdad de anonimato. Así, de llegamos
en ~lasificación ninguna como simple a repeler~ libroenexcesoacausa de sus
oficio. AlaspalabrasdePazcitadasantes planteai~uentos éticos o poüticos, la
agreguemos ahora otras venidas de abstenct~ d~ traducirlo es lo indicado, y
Alfonso Reyes: para él la traducción es ~o el ~JerCttamiento de una censura
un modo de crer Y dice que "si este impropia. como ha llegado a ocurrir en el
elemento de creación incomunicab·1
dif'"J
•
ey pasad~. Como traductores, un axioma
ic1 d_e legislar, no entrara en juego, la nos guia: el autor siempre tiene la razón
traducción no hubiera tentado nunca a aunque se equivoque.
'

Octubre de 1989

�LA TRADUCCION EN LA OBRA DE
ALFONSO REYES

Herón Pérez Martínez
Preámbulo

Alfonso Reyes, Traductor

Quiero felicitar y agradecer a las autoridades de la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL por su buen sentido de organizar
un foro de discusión sobre la traducción.
Si es cierto que toda cultura se alimenta y
respira a través de las traducciones,
también lo es que de manera especial el
mestizaje mexicano nacido en la cuna de
la traducción creció a su vera y sigue
desarrollándose a su costa: la universidad
de nuestra cultura, en gran medida, hinca
sus raíces en los viejos y prestigiados
territorios de la traducción. Sobre este tan
grave asunto no pueden ser más certeras
las palabras de Gilbert Highet en La
tradición clásica1:

Adolfo Castai'ión en su Alfonso Reyes,
caballero de la voz errante mientras
llama a Reyes "Erasmo mexicano•&gt;2 le
aplica este epígrafe:

La traducción, ese arte descuidado, es en la
literatura un elemento muchísimo más
importante de lo que la mayoría de nosotros cree. Cierto que no suele producir
grandes obras; pero a menudo contribuye
a la creación de las grandes obras. Particularmente importante fue el Renacimiento,
época de las obras maestras.... La
importancia intelectual de la traducción
salta de tal modo a la vista, que se la suele
pasar por alto. Ninguna lengua, ninguna
cultura es suficiente dentro de sí misma.
Su espíritu necesita ser ensanchado por los
pensamientos de otras naciones, pues de lo
contrario se torcerá y se secará

~

No menor acierto ha sido dedicar este
coloquio sobre Traducción y sociedad a
Alforiso Reyes que fue un gran traductor,
que ensayó una teoría de la traducción y
que fue, cómo no, un excelente crítico de
la traducción.

Yo sólo buscaba un escritor. Varios me
fueron señalados. Entre ellos había contorsionistas y profetas, mayordomos,
militantes y hombres que daban la hora
cuando uno no se las pedía. Todos eran
simpáticos, secretamente serviles, tristes.
Vivían de las palabras pero languidecían
porque tomaban en serio sus ideas. Uno de
aquellos hombres, un alegre mercenario,
me recomendó ir al panteón. Pero busqué
en vano. Fui a desenterrar a un hombre y
encontré un diccionario.

De Alfonso Reyes, en efecto, se ha
dicho mucho y se han quedado muchas
cosas por decir. Se le ha llamado "maestro
clásico"3, "maestro americano", "humanista", "grafómano", "mexicano
universal", "hombre de proa"4; se le ha
llamado "diccionario", "Alfonso el sabio"5, "poeta"6, "genio y figura", "ensayista", "narrador de lo vivido''7, "Erasmo
mexicano", "crítico y artista"ª, etc. Pero a
no ser por el"Alfonso Reyes, traductor de
la 1/íada" de Germán Viveros9, en vano
puede recorrer uno hasta las 3288 fichas
del Repertorio bibliográfico de Alfonso
Reyes1º -de James Willis Rob- buscando
un "Alfonso Reyes, traductor" o al
"Alfonso Reyes, teórico o crítico de la
traducción" 11• Si acaso alguna mención
por aquí, de pasada, al gran traductor que
ciertamente fue y alguna alusión, por allá,
como cuando dice Jaime García Terrés
que Alfonso Reyes

dio nuevo brillo a nuestros clásicos,
legitimó los méritos del juego intelectual,
nos aproximó (antes de Borges) a figuras
como Chesterton y Stevenson, ennoblecm
la historia nacional, nos enseñó a
jerarquizar y a formular categorías,
canceló viejas supersticiones, nosmand6a
viajar por el orbe entero y nos devolvió el
orgullo de nuestra lengua.12

Y sin embargo, Alfonso Reyes tiene
sobrados títulos para todo ello. Como el
tocado por el hada de la literatura que fue,
Alfonso Reyes habla en "El 'Cementem
Marino' en espafiol" (Monterrey,Núm.6:
1) del "singular atractivo que todo probl~
ma de traducción ejerce sobre la menle
literaria". Es cierto: y no es difícil detecw
en su obra el singular atractivo que la
traducción ejerce en una mente literaria
como la suya.
En una página de Tentativas y orientaciones (O.C. XI: 157ss) -"Discurso pcr
Virgilio"- en que lamenta que el munoo
universitario mexicano haya perdido sm
latines el mismo Reyes exclama:
Pero ¿quién ha dicho que el espíritu de la
gran poesía queda limitado a los contomal
de una sola lengua?¿Quién ha dicho, solle
todo, que una gran civilización no puede
volcarse como el agua misma en vasijll
diferentes?

Aunque desconocida, esta es, p«
cierto, una de las más hermosas
descripciones del proceso de traducci~
traducir es volcar la misma agua fl
vasijas diferentcs.

Hay entre la vasta producción de
Alfonso Reyes, traducciones del inglés,
del francés, del italiano, del portugués, del
griego y hasta del latín. Se puede decir que
su afán por la traducción lo acompañó
toda su vida. Ya desde las primeras cartas
que se entrecruzan Alfonso Reyes y
HenríquezUrefiaentre 1907y 191413 hay
varias menciones e insinuaciones de las
traducciones que Reyes realizaba por
aquel entonces o que proyectaba realizar.
Affos más tarde, Reyes recordará sus
juveniles discusiones con el gran maestro
dominicano, su amigo, en tomo a la
traducción cuando Henríquez Ureña "trabajaba en la traducción de los Estudios
griegos de Pater"14• La muerte como se
sabe, sorprende a Alfonso Reyes en su
afán de tenninar su traducción de la
llíada.
Alfonso Reyes, ciertamente, fue todo:
traductor, teórico y-cómo no- crítico de la
traducción, pues para él la crítica es una
manifestación vital del espíritu dado que
"el espíritu -dice- es la crítica misma"15;
~iendo bueno aquello de Borges:
Reyes, la indescifrable providencia
Que administra lo pródigo y lo parco
Nos dio a los unos el sector o el arco,
Pero a ti la total circunferencia. 16

Desde luego está su importante
ensayo sobre la traducción que publica en
La txperiencia literaria en 1942, del que
hablaremos más adelante. Y diseminadas
aquí y allá en su vasta obra deja caer
sentencias, comentarios y críticas a traducciones en las que, sin duda, hay una
teoría de la traducción. Como la hay,

evidentemente, en sus numerosas traducciones. Así, al leer Grata compañía (O.C.
XII: 11-171) tan pronto nos enteramos de
la manera en que Reyes afronta sus traducciones deChesterton y Stevenson, que
nos topamos con alguna traducción
suya17•
En efecto, al lado de las traducciones
publicadas en libros separados, su opera
omnia, como llama Adolfo Castai'ión a las
Obras Completas, están salpicadas de
traducciones poéticas que desliza aquí y
allá unas veces como muestra de una
permanente tentación de traducir, otras
por la necesidad de abrirse espacios hacia
el universo humano, su universo. Por
ejemplo, en A lápiz desliza unas hennosas
traducciones de Coctcau:
Para, lecho de amor. Y, bajo la alta
sombra,
reposemos, charlemos; dejemos nuestros
mansos
pies, como dos caballos que duermen lado
a lado
y que suelen cruzar uno sobre otro el
cuello.

Si fuera preciso poner en etapas la actividad de Reyes como traductor pese a
que, como decía, es una actividad que desarrolla, a veces a ritmo de ratos de ocio y
a veces como ardua tarea, toda su vida. Su
primer contacto serio con la traducción es
producto de la necesidad. Las primeras
traducciones que Alfonso Reyes publica
-que no las primeras traducciones que
hace- son, en efecto y entre otras cosas,
producto de la necesidad: traduce entonces para poder vivir. En "Carta a dos
amigos"18 Reyes se referirá a este período

y a las dificultades afrontadas así: "para
ganar el pan con la pluma hay que escribir
mucho".
Esta fase es la primera de las dos
etapas en que Alicia Reyes divide el
período madrileño de 1914 a 1824. Tras
una primera estancia apenas efímera en
París, cuando aún sopesaba posibilidades
de trabajo y ensayaba -como dice en su
Diario- a "seguir su senda propia", los
bombardeos a París lo convencen de ir a
Espafia. Alicia Reyes cuenta que entre las
posibilidades precarias que se le
presentan, Alfonso Reyes opta por buscar
su propia senda. Y lo presenta en un
período de austeridad, "en pobreza y libertad", buscando el pan con el sudor de
una pluma nunca quieta; el resultado son
tanto las numerosas colaboraciones destinadas a periódicos y revistas -europeos y
americanos- como las traducciones. He
aquí las palabras de Alicia Reyes:
Su larga permanencia en la Villa y Corte
puede dividirse en dos etapas: la primera
defines de 1914 afines de 1919, en que se
sostiene exclusivamente de la pluma, en
pobreza y libertad; la segunda, de 1920 a
1924, en que, tras de haber sido unos
meses secretario de la Comisión Histórica
Paso y Troncoso, bajo la dirección de don
Francisco A. de Icaza y en compañía de
Artemio del Valle Arizpe. se reintegra al
servicio diplomático en la legación de
Madrid (10 de junio de 1920).

Un recuento somero de las
traducciones de esta primera etapa nos
dice, porejemplo,quedesde 1917, en sus
traducciones de Chesterton, echó a rodar
por el mundo hispanohablante al Padre ~

�Brown. Reyes publicó Ortodoxia,
Pequeña historia de Inglaterra, El
candor del Padre Brown y El hombre que
fue Jueves, entre 1917 y 1922. Por las
mismas fechas pone a circular -en 1917su traducción del francés, en colaboración
con Roberto Blanco, de El Derecho
Internacional del porvenir escrita por
Alejandro Alvarez. Jun~o a eslas
traducciones hay que mencionar la que
con N. Tasin hizo dela sala número 6 de
Chejov. En 1919 aparecería su traducción
-hecha del francés- al Viaje sentimental
por Francia e Italia de L. SLeme. Desde
finales de la primera década empezó ª
traducir a Mallarmé: estas traducciones
fueron publicadas en 1938, en Buenos
Aires, bajo el tílulo de Mallarmé ent~e
nosotros. Olalla
de Robcrt Louis
Stevenson -"un autor múltiple (que)
abarca todos los tonos de la escala enLre la
producción del inventor romántico _Y la
del ensayista"- es publicada en Madnd en
1922 por Calpe.

~

Pasan veinte aflos y muchas cosas en
la vida deAlfonsoReyesantesdequereasuma la tarea de traductor de grandes
obras. Repasa, en todo caso París,
Argentina -la primera vez- y Brasil. E_s a
partir de su segunda estancia en Argentina
_1ade julio de 1936-y 1uego en su regreso
definitivo a México -enero de 1939cuando enconLramos en Reyes al
traductor maduro, completo Y aJ teórico
de la traducción perspicaz, subyacente,
sin duda, en el Reyes crítico de ~a
traducción que siempre fue y que hab1a
apurado en Monterrey en _sus días de
Brasil y la primera Argenuna. De este
segundo período son: Doctrina y formas

de la organización política de G. D. H.
Cole, con que, en 1937, Reyes estrena el
Fondo de Cultura Económica;
Nomentano el refugiado de J. RomainS,
publicada también en México.en Cuadernos Americanos, en abril de 1943; tres
ai'los más tarde, en 1946, aparece su
traducción del inglés de la/ntroducción al
estudio de Grecia de A. Pelrie -número
121 de Breviarios del F.C.E.-; la misma
editorial publicará en 1948enel númer_o 1
de Breviarios del Fondo, la traducción
que Alfonso Reyes hace de la Historia de
la literatura griega de C. M. Bowra; al
afio siguiente Reyes rematará esta gran
serie griega de traducciones del inglés con
la publicación en México de Eurípides Y
su época de G. Murray. De enLre las_traducciones de este segundo ciclo
sobresale, sin duda, la Lraducción de La
Ilíada (O. c. XIX:89 y sigs.) de la que
hablaremos más adelante.
Sin embargo, el lapso aproximado de
veinte ai'los que media enLre ambas etapas
Alfonso Reyes no abandona un ápice su
interés por la Lraducción. Por una parte, la
práctica de la traducción poética
acompai'la a Reyes, de hecho, toda su
vida; porotra parte, de este período "intermedio" son los mejores ensayos del Reyes
críLico de la traducción. Además, una
buena parte de la cosecha de sus traduc_ciones poéticas parece concenLrarse aqm.
De este lapso, por ejemplo, es la mayor
parte del ciclo Mallarmé publica~o por
primera vez en 1932 en la Revista de
Occidente con el tíLulo de Mallarmé en
Castellano mereciendo la traducción al
francés -por Mathilde Pomés- aparecida
casi simultáneamente bajo el título de

MallarméenEspagnol.
Sus primeras traducciones sobre Mallarmé, por lo demás, junto con otras de
sus primeras traducciones poéticas fue~
recogidas en Huellas -A. Botas e Hi.JO,
1922-. Allí están: El Castellano de Coucy
-traducido del francés del siglo XII-,
Elegía a la muerte de un perro rabioso
-de la novela de Goldsmith El Vicario de
Hakefield y fechada en 1919-,Los ~eme/os de Browning. Allí aparecieron
también las primeras traducciones sobre
Mallarmé. Norte y Sur es un libro de
Reyes que reúne materiales de 1?25 a
1942 -apareció publicado en México eo
l945-. Pues bien del período "brasilei'lo•
de Reyes, Norte y Sur (O. C. IX:86-88)
conserva las traducciones que don Alfonso hace del portugués de diez poemitas
sacados de la antigua poesía indígena
brasilei'ia.
¿Cómo es el traductor Alfonso Reyes ea

la primera etapa?
Sin la pretensión de realii.ar aquí una
evaluación crítica a las primeras traducciones publicadas por Reyes, n_os
proponemos, sí, asomarnos paradig•
máticamente a ellas. Alfonso Reyes,
como observa José Luis Martínez,
compartió con Henríquez U~ei'la '.'ua
juvenil deslumbramiento por ~l mgeruo Y
el sentido poético de Osear Wilde, Yluego
Reyes se interesará por Stevenson Ypcr
Chesterton" (Correspondencia: 28). F.s
temprano también su interés J&gt;O'
Chesterton. Aparece ya en una carta rochada en París el 28 de julio de 1914 q~
Reyes escribe a Henríquez Urefia: ''UIU-

mamente una nueva tragedia se ha interpueslO. La guerra Austro-Servia. La se-

guiré como la balkánica y produciré otra
uotru crónicas dignas de Chesterton ". Y

el 24 de agosto siguiente pregunta a
Henriquez Urci'ia: "¿Te acuerdas del
efecto de unos lentes negros en El hombre
que fue Jueves?"
Predominan en este primer período,
los intereses y, desde luego, las
traducciones de textos literarios sobre los
de textos expositivos o didácticos. Son
bien conocidas las diferencias léxicas,
estilísticas y, desde luego, sintácticas
entre ambos tipos textuales. Los textos de
Oiestenon, por lo demás, tienen ciertas
peculiaridades que hacen difícil su
traducción: el vocabulario es muy
concreto y descriptivo, la adjetivación es
abundante y matizada, los adverbios
esrán esparcidos con profusión, los
espacios descriptivos dejados enLre un
adjetivo y otro o entre adverbio y
adverbio sirven para matizar con
precisión aspectos del relato que pese a su
apirenle insignificancia dan coherencia
narrativa y sustentan la lógica general de
la llama. Por encima de los significados
lingüísticos, el traductor tiene que dar
cuenra de estas características del texto de
la, que depende en gran medida su scmido.Losrelatos chestertonianos, en efecto,
están fincados en un cierto tipo de lógica
Que supone que la trama es una especie de
rompecabezas verbal en el que deben
encajar con precisión aún las más
pequeftas piezas o los más pequei'ios detaUcs del texto.

El Padre Brown, en efecto, utiliza la

lógica para resolver, mediante eslricta
deducción, los casos en que consisten la
mayor parte de los relatos chestertonianos. La coherencia, por tanto, la
convicción de que hay un lugar y sólo uno
para cada cosa, es el principio estructuran te de la narrati vidad chestertoniana: un
detalle debe concordar con el otro y los
deLallcs forman cuadros de que se constituye la cotidianidad; si uno de ellos desentona entonces funciona como marca de lo
insólito: hay que buscar, pues, la causa del
extraño.
Esta es la principal dificultad en la
traducción de los relatos chestertonianos.
Como ya se sabe, cada vocablo tiene, de
una lengua a otra, una gama de correspondencias léxicas que reproducen los distintos usos, malices y contextos en que funciona dicho vocablo en su lengua de origen. ¿Cuál seleccionar en la traducción?
Depende, desde luego, del sentido del
texto.
Pues bien, Reyes libra con éxito los
obstáculos del estilo chestertoniano y
pone a circular un texto límpido, en una
prosa castellana de primera, donde el
sentido no tiene dificuJLades para mosLrarsc y la forma es fuente de placer estético.
Se puede decir que aun en estos textos en
que Reyes parece haber ten ido las premuras de la necesidad, las traducciones son
excelentes. En ellas resaltan la elegancia,
fluidez y simplicidad dotadas de una viveza a la mexicana y salpicadas aquí y allá,
casi imperceptiblemente, con las marcas
léxicas de un espai'lol peninsular que
conLrastan con un molde de hechura
mexicana.

De la conciencia que tenía sobre las dificultades para traducir un estilo como el
de Chesterton hay una referencia en
Simpatías y diferencias (O.C. IV:295) a
propósito de una conversación con Wells
en Madrid:
Allá, en un rincón, (dice Reyes) hablamos
de mis traducciones deSteme y de Chesterton al español.
-¡Cómo 1- me dijo con asombro-. Yo me
figuraba lo contrario: yo me figuraba que
le había costado a usted más trabajo traducir a Chcsterton que aSteme, por la excesiva vivacidad de las ideas de aquél...
-Es que la lengua de Quevedo y Gracián
-le explicaba- está muy bien preparada
para todo jugueteo de conceptos...

Como veremos adelante, parte de la
hermenéutica practicada por Reyes en sus
traducciones consiste en conocer al escritor que se traduce, conocer su mundo y su
léxico amén de su lengua Pues bien
Reyes conocía bien a Chesterton. La cita
anterior lo denota. También denota la
manera de plantearse la cuestión de su
lengua y de su narrativa y, desde luego, la
idea que en la práctica se hacía del
problema de intraductibilidad. Alfonso
Reyes, en efecto, enfatizará a lo largo de
su teoría de la traducción, que hay una
intraductibilidad lingüística; es decir que,
por una parte, hay lenguas que no están
preparadas para ciertas cosas como los
jugueteos conceptuales de Chesterton en
donde apenas hay espacio para la
maniobra y en donde la distinciones son
muy finas; y, por otra, que de la cercanía
o lejanía de un par de lenguas dependen

\O
U1

�las posibilidades de traducir ciertos tipos
textuales. De hecho el único tipo de intraductibilidad considerado (¿conocido?)
por Reyes es el que proviene de las
lenguas: en este momento, en efecto,
asume una posición contraria al conocido
axioma de Nida/fabcr: "Todo lo que se
dice en una lengua se puede decir en otra,
a menos que la forma sea un elemento
esencial del mensaje"19• Como vamos a
ver, ciertos rincones de la teoría de la
traducción de Alfonso Reyes están
totalmente influenciados del pensamiento de don José Gaos, otro de nuestros
grandes traductores.
Por venir al caso aquí y más adelante,
recuerdo uno de los principales
postulados de Gaos relacionados con la
traducción. El ilustre traductor español
sostiene, en efecto, que las dificultades
inherentes a toda traducción radican
en que la actividad de la traducción en
general presupone que cuanto es expresable en cualquier lengua es expresable en
cualquier otra, si no en forma absolutamente igual, al menos en forma suficientemente equivalente. Ahora bien, la realidad
es que esta presuposición es falsa, aun
tratándose de las lenguas más cercanas
entre sí, en cuanto se necesita una equivalencia de cierto grado y fijeza entre determinadas expresiones para que quepa
encontrarla suficiente. Esto radica, a su
vez, en el hecho bien conocido de que las
expresiones, no sólo de las distintas lenguas, sino ya de una misma, tienen en su
inmensa mayoría, y prescindiendo de
posibles diferencias de "notificación",
sendas constelaciones de "significaciones" por las cuales coinciden parcialmente, hasta el caso límite de la expresión de

una lengua para cuya significación precisa
no hay ninguna expresión en otra lengua
10

Esta es también la teoría de la
traducción profesada por Alfonso Reyes
en su Deslinde. Más adelante
señalaremos las razones de esta
coincidencia21 • En el espléndido prólogo
a su traducción de El hombre que fue
Jueves fechado en 1919 diagnostica con
lucidez el estilo chestertoniano:
En El hombre que fue Jueves,
encontramos como en síntesis, todas las
características de Chesterton: la facilidad
periodística para trasladar a la calle \D'la
discusión filosófica; la preocupación de la
idea católica, simbolizada en una lámpara
eclesiástica que el Dr. Renard descolgará
de su puerta para ofrecerla a los fugitivos;
el procedimiento de sorpresa y contraste
empicado con regularidad y monotonía en
todos los momentos de la novela....
También encontramos al crítico del arte....
El polemista tampoco podía faltar....

A este estilo de Chesterton Reyes
pone un único reparo que de hecho será el
mismo que le pondrá a Homero:
Chesterton -dice- padece de ablll'ldancia
calificativa, se llena de adjetivos y
adverbios. Y como no desiste de convertir
la vida cotidiana en una explosión continua de milagros, todo para él resulta
"imposible, gigantesco, absurdo, salvaje,
extravagante". Pone en aprietos al traductor. Al contrario: capírulos enteros de su
obra son discusiones sobre el verdadero
sentido de tal o cual palabra: por ejemplo,
sobre la diferencia entre "indefinible" y
"vago", entre "místico" y "misterioso". Y
construye toda una historia de las desdí-

chas humanas sobre la ininteligencia de tal
otra palabra, por ejemplo: "contemplación".

¿Cómo traducir a un escritor asi?
Reyes lo hace con soltura. Deja hablar a
Chesterton. Entre la fidelidad al texto de
origen y la fidelidad al genio de la lengua
española, Reyes parece guiarse por la
última sin perder la pista de la primera. El
Chesterton que brota de las traducciones
de Reyes es agradable de leer, dotado de
una sintaxis cuidadosamente cultivada,
conserva la agilidad y la agudeza; el estilo
es terso y sin violencias, tantoqueel leca«
rara vez se percata de que está ante una
traducción. Hasta cierto punto el estilo de
Reyes es contrario al de Chestertoo:
Reyes es hombre de pocos adjetivos,
Chesterton de muchos; los textos de
Reyes son rápidos, en los de Chesterton
predominan los esquemas. De esta manera, la traducción de Reyes, como lo hará
en la /Uada, tiende a rebajar adjetivm
pero nunca a perder el sentido. Como
prueba de lo anterior y ante la
imposibilidad -en una ocasión como esra
y en un texto con las pretensiones de~
un par de ejemplos tomados al azar de El
hombre que fue Jueves 22, aun con un
superficial análisis, nos muestran ya coa
claridad las maneras de Reyes de afronts
la traducción. Hay, en efecto, en las
entranas de estas traducciones tas
características más importantes de su
manera de traducir; años más tarde, COII
una terminología ciceroniana, esboud
así esta teoría tradicional en su "prólogo"

a la/l(ada:
no ofrezco un traslado de palabra a ~
bra, sino de concepto a concepfO,

ajustándome al documento original y
conservando las expresiones literales que
deben conservarse, sea por su valor
histórico, sea por su valor estético. Me
~iento alguna variación en los epítetos,
cierta economía en los adjetivos
superabundantes; castellanizo las locuciones en que es lícito intentarlo.

Es lo que hace con Chesterton. Hay,
desde luego,en las traducciones de Reyes,
com~ en las de cualquiera, soluciones que
podrían ser tachadas de menos fcl ices y de
~ que se podría discrepar. Un par de
e.iemplos basten. En El hombre que¡ue
Jueves, por ejemplo, mientras la
expresión "todo él era de un ladrillo brillante" es una liermosa traducción del
ori_ginal inglés (/t was built of a bright
bnck throughout), la frase siguiente contrasta con ella por su incoherencia "desta~ sobre el cielo fantásticamente" (its
skylu,e wasfantastic). Una simple ojeada
a la coherencia del texto castellano aun
P~indiendo del original inglés.' nos
hana ya percatarnos de que nos
encontramos ante una traducción. Más si
conocemos la cuidada prosa de Reyes.
tCómo puede un parque, o lo que sea,
destacar sobre el cielo"? La traducción
de Reyes hubiera podido decir: "su silueta
destacaba en el horizonte de una manera
fan~tica" o bien "su silueta recortaba el
~ t e como si fuera de fantasía". La
lógica del español sugeriría un texto así:
él era de un ladrillo brillante; su
sdueta recortaba el horizonte como si
fuera de fantasía, y hasta su pavimento
resultaba de lo más caprichoso..."

:odo

El segundo texto también presenta al
lector alguna incomodidad.23

¿Por qué la reminiscencia del primer
se obtiene por un reflejo natural del
día de la creación dice en la traducción de
temper_amentoen el espejo de las palabras.
Reyes que según la Biblia "la luz fue
Mas, digámoslo así, para que la superficie
de l_as palabras brille como espejo y refleje,
extraída de la sombra''? En realidad,
pulida, al ~mbre interior, un lento trabajo
como se puede mostrar facilmente24, el
de depuración se necesita, lD'l estudio largo
c?ntraste bíblico no es entre luz y sombra
Y
amoroso de los giros de los vocablos, un
smo entre luz y tinieblas. El texto de
constante
interrogarse.
Chesterton, como puede verse, habla de la
creation o/light out ofdarkness y toda la
En esta lección de estilística, don
tradición literaria inglesa-como muy bien
25
Al
fon~
plantea de pasada un principio de
lo ha mostrado Frye - ha descansado en
traducción:
hay otra noción de estilo. A
el texto de la Vulgata que dice:
saber: "el estilo como procedimiento para
et ~enebrae eranl super f aciem abyssi, et tratar los asuntos que el autor sepropone".
Sptritus Dei ferebatur super Q//uas. Ahora bien cada "asunto" tiene sus
Dixilque Deus:flat lux etJacta est lux ... El propias exigencias estilísticas: el escritor
divisit lucem a tenebris. Appelavitque debe ser dúctil y humilde para seguirlas; 0
lucem Diem, et tenebras J/octem.
en palabras suyas "para acatar el tono
~is~o de sus asuntos a pesar de la
La traducción de Reyes, pues, debiera 1den1.1dad fundamental e inconsciente, a
haber hecho extraer "la luz de las tinie- pesar de seguir siendo el mismo hombre
blas" en vez de hacerlo "de la sombra". a pesar de ser el mismo estilo." Ese estilo'
Pero ¿nos daremos a la discusión en pues, cambia según sean los asuntos d¡
terrenos resbalosos como el de la ~ue ~ta. Es un estilo versátil. Reyes lo
traducción en donde, como dice el propio imagina como un estilo fundamental
Alfonso Reyes "todo está en el balancín "~onado con sabrosos regionalismos" 0
del gusto"?
bien cargando con los caracteres literarios
Yhumanos que cada asunto tiene y que
De hecho tanto el Chesterton que es hacen "posible provocar una armonía de
puesto a circular en español por Alfonso asoc~aciones".. Stevenson, dice Reyes,
Reyes como lo poco que desgraciadamen- po~1a ese estilo: sencillo y apropiado,
te tradujo de Stevenson hablan un bonito es1.1lo de ecos, estilo que sigue al asunto
español que seguimos disfrutando aún con la fidelidad de una sombra, estilo, por
hoy. En el caso de Stevenson -como en el tanto, que es economía, que consiste en el
de Chcsterton- antes de emprender su gusto Yr~gistro de la experiencia. Reyes
traducción don Alfonso la emprendió con confesana, años más tarde, que su instinto
su estilo como dice él mismo a propósito de traductor iba más adelante que su teoría
de la aparición de Las nuevas noches de la traducción:
árabes (O, C. XII:11ss). Partiendo del
viejo postulado de que el estilo es el
Pero cuando traduje a estos escritores
(Steme y Chesterton), lo mismo que ~
hombre, dice que el estilo

�cuando he traducido a Goldsmith, a
Stevenson, a Browning, a Mallarmé o el
poemita francés del siglo XII sobre el
Castellano de Coucy (traducción muy
poco feliz), tuve que encerrar las reg~as
como Lope. olvidar mis dudas y reílex10• 26.
nes y entregarme un poco al .tnStmto

Allí mismo, Reyes dejaría asentado
que si el escritor debe fidelidad al asunto,
el traductor -que cuando traduce es un
escritor condicionado- también la debe.
De ello se desprende una traductología
diferencial como la defendida por Gaos y
practicada por Reyes aunque fuese
apenas vislumbrada en su teoría de _la
traducción: no hay recetas para traducir,
como no las hay para escribir; según sea el
asunto así será el texto pues cada asunto
tiene sus propias exigencias textuales; el
escritor, como el traductor deben una
primaria fidelidad a esas exigencias;
dicha fidelidad es la base para la fidelidad
que el traductor debe al texto de origen.
En suma, Reyes a fuer de excelente
prosista, practica desde sus inicios un tipo
de traducción cuyos fundamentos
teóricos asumirá más tarde, en su
traducción de la 1/íada.

Elsueñodel traductoroeltraductorde
un sueño: la Ilfada

~

Como dijimos, el segundo período de
traductor es el del desterrado que regresa
a casa. Abundan las traducciones expositivas, magistrales -diría- como magistral
será este período para don Alfonso. Es la
época de ensei1ar. La Introducción al
estudio de Grecia, la/listo ria de la literatura griega, el Eurípides y su tiempo y, en
general, las traducciones didáctico-expo-

si tivas de este período apenas difieren de
las del primer período: están muy cerca de
las traducciones perfectas si es que
hubiera traducciones perfectas. Alfonso
Reyes aparece en todas como un
excelente traductor: sus traducciones en
este segundo período siguen estando en
castellano del mejor. Son textos escritos
en esa prosa de la que Alfonso Reyes fue
renovador como diría Borges:
En los trabajos lo asistió la humana
Esperanza y fue lumbre de su vida
Dar con el verso que ya no se olvida
Y renovar la prosa castellana.

Por lo que hace a la traducción
literaria de este período, su obra cumbre
es desde luego, la Ilíada: su suei1o de
~ductor. Así, en efecto, lo llama Antonio
Alatorre cuando en "Un momento en la
vida de Alfonso Reyes (y una poesía
inédita suya)"27 dice:
No cabe duda de que don Alfonso era. en
1949, un hombre feliz. Gozaba de excelente salud. Todavía no empezaba la alarmante, aunque espaciada serie de infartos.
Era querido de todo el mundo. Las
obligaciones que le imponía su calidad de
miembro del Colegio Nacional eran para
él motivo de gozo, pues lo llevaban a
sumergirse en los estudios helénicos,
conmovedor sueño de su vida (digo
"conmovedor" porque don Alfonso no
sabía griego ni nunca estuvo en Grecia).

El Colegio Nacional, volvió los ojos al
texto directo de Homero. Aunque él se
dejódecir-comoéldecía-,en un exceso de
modestia: "No leo la lengua de Homao: la
descifró apenas", haciéndose eco de aquel
romance de G6ngora. lo cierto es que
sabía griego lo suficiente para hacerse ala
empresa. A los desconfiados hay que
notificar que en la Biblioteca Alfonsina se
conservan en buena parte las libretas de
apuntes y notas de aprendizaje, años de
1907 a 1913. El suscrito, que entiende
menos griego que el Góngora del romance, sin mucho esfuerzo ha podido identificar lo siguiente: 1) copia manuscrita del
texto de Luis Femández Me Gregor (cur•
so del maestro Rivas): 2) un vocabulario
(en hojas sueltas sin numerar); 3) una
libreta de apuntes sobre declinaciones"/
métrica griega. 90 pp. (1909-1912); otra
libreta de "Notas técnicas"; 5) otra de
"Apuntes sobre lecturas", No. 1 de los
Cuadernos de Notas, 119 pp. (19071913). Según el índice de temas que el
mismo Reyes elaboró, el cuarenta por
ciento de este Cuaderno corresponde a
lecturas griegas o a observaciones como
ésta, que le sirvió de norma en toda su oto
de helenista: "cuando se hable de los
dioses griegos, no llamarlos con nombra
latinos, porque éstos -aunque en el c::oocepto vulgar significan lo mismo- no 11
corresponden de un modo absoluto".•
(O.C. XIX: 7-8)

Por lo demás, en el prólogo que Reyes
antepone a su traducción de la //úula.
podríamos decir que da muestras ~e q~
finalmente su teoría de la traducción di6
Ernesto Mejía Sánchez, -editor de la alcance a práctica. No voy a repetir
Jlíada de Reyes y uno de los editores de aquí lo que ya Germán Viveros dijo CCJ1
sus Obras Completas- dice al respecto: . tanto acierto en el trabajo ya citado.
Recojo,sí,paralaocasión, tres de sus biell
A mediados de 1948, con objeto de prepacalibrados juicios:

;u

rar los cursos que anualmente dictaba en

l.-L1calidad literaria de dicho trabajo
(la traducción de la Ilíada hecha por
Reyes) supera con creces a la de los que se
hallan a la disposición del actual lector
his~ohablante (Op. Cit.: 161).
2.- ... Traducir de un concepto a otro y
no de palabra a palabra. En la firmeza y
constante aplicación de tal criterio ha de

buscarse no escasa parte del mérito alcanzado por Reyes como traductor de la
litada (!bid.: 164).

3.- ... El motivo inicial que tuvo Reyes
para traducir la llíada, y que era sólo de
carácter instrumental, pronto se enrique-

ció con su notable elaboración metrificada, de síntesis, de explicación y de
anotación; pero no sólo esto, sino que el
trabajo de penetración de la Ilíada que
hizo Reyes dio a conocer su propio deleite estético a partir de los poemas
homéricos en general, al mismo tiempo
que puso al alcance de todos la "verdad
poética" de Homero valiéndose para ello
de una traducción concienzuda de buena
partedela/líada (!bid.: 166).

La teoría de la traducción en Alfonso
Reyes

Alfonso Reyes fue conjuntando a lo largo
de sus escritos una consistente teoría de la
traducción que amasó y dejó consignada,
principalmente, en su magna obra como
traductor, o dispersa por aquí y por allá: ya
eneJ transcurso de su teoría literaria, ya en
la¡ prólogos de algunas de sus brillantes
traducciones y, desde luego, en su ensayo
titulado "De la traducción". Empero,

cuando intenta abordar teóricamente en
El deslinde el problema de la traducción,
Reyes parece sacar conclusiones contrarias a su práctica de traductor; en el
ensayo "De la traducción", en cambio,
bosqueja una teoría de la traducción
emanada directamente de su quehacer de
traductor; en el prólogo de la Il(ada,
finalmente, Reyes se suma a la tradición
occidental sobre la traducción, vislumbra
teóricamente el fenómeno y une la teoría
a una práctica ya habitual en él. Por lo
demás, de su obra como traductor
ciertamente podemos desprender los
principios de una teoría de la traducción
sólida por tradicional y madura.

1.- El Deslinde
La teoría literaria de Alfonso Reyes, para

bien o para mal, no pierde de vista nunca
al problema de la traducción. En El Deslinde, su obra cumbre de teoría literaria,
en el "deslinde poético", cuando discute
la naturaleza verbal de la literatura, se
plantea, quizás influido por Gaos, el problema de la traducción literaria. El punto
de partida es la convicción que tiene
Reyes de la "vigencia internacional de los
valores literarios" (O.C., XV:269), pues,
dice, "lo literario es anterior a la
literaLura" la cual "sólo empieza con el
lenguaje" (/bid.: 268). Desde esta
perspectiva, Reyes define la traducción
como "el traslado de la misma
arquitectura semántica, de una a otra
poética".
Para entender esto, hay que recurrir a
su teoría literaria y a la terminología que
para ella acuña. Reyes distingue entre

"coloquio" y "para.loquio". El "coloquio"
es, dice, "el jenguaje de nivel más
humilde y práctico" que en las conocidas
palabras de Berceo "en el cual suele el
pueblo fablar a su vecino". Los
"paraloquios", en cambio, son los
lenguajes especiales. Es, dice Reyes, el
"lenguaje sui generis o lenguaje 'al lado',
ya en su fase teórica pura, ya en la fase
mixta o teórico práctica" (/bid.: 234); hay
paraloquios teóricos y paraloquios
teórico-prácticos. Los primeros, a su vez,
pueden ser no literarios-como la filosofía,
la ciencia, la teología- y literarios; los
paralogios teórico-prácticos, en cambio,
son los del lenguaje ritual amén de la
retórica considerada por Reyes como un
paraloquio mixto28• En el lenguaje, Reyes
distingue también "entre lo significado y
su formulación verbal" -relación
semántico-poética-. A las unidades de lo
significado los llama semantemas; a la
formulación verbal de un semantcma, lo
llama Reyes poetema
La influencia de Gaos es evidente. Alfonso Rangel Guerra hace notar que el domingo 23 de junio de 1940-cuando Reyes
estaba enfrascado en la elaboración de su
Deslinde- aparece en el Diario de Reyes
"la primera referencia aJosé Gaos" (Op
Cit.,: 62). Domingo a domingo, don José
llegaba con su esposa de visita a casa de
Reyes, nonnalmente para comer, y se
pasaban la tarde en "charla de ideas",
como la llama Reyes y de los que diría
pocos meses después: "pocas cosas
mejores en este momento de mi vida que
los diálogos con Gaos" (A.R.G. Op. Cit.:
66). Estas visitas irán construyendo una
amistadquedurahastalamuertedeReyes ~

�pensando en el lenguaje filosófico. Los

a fuemi, como dice Gaos, de "pasar con él
durante aflos varias horas de la tarde todos
los fines de semana por la tarde". Pues
bien a resultas de estos diálogos, Reyes
asume la perspectiva fenomenológica que
ciertamente marcará su Deslinde
precisamente en el asunto que nos
interesa: la teoría de la traducción.
Alfonso Rangel Guerra resume muy bien
el trance y la conjetura con estas palabras:
No es difícil ... que los diálogos de Reyes
y Gaos, en los meses finales de 1940 y los
primeros de 1941, desembocaran en el
mes de agosto en problemas de
fenomenología. El método de trabajo que
ofrecía la fenomenología para el nuevo
enfoque de El Deslinde debió interesar
profundamente a Alfonso Reyes, pues
poco después ingresó a la Intemational
Phcnomenological Society... (Op. Cit.:
74).

A resultas de ello, Reyes introduce en
su Deslinde términos como noético,
noemático,poético, semántico, cte. y una
serie de nociones que le servirán luego
para formular, entre otras cosas, su teoría
de la traducción. Por lo demás, que por
esos días -1941- le interesara el problema
de la traducción lo prueba el hecho de
haber rehecho entonces su ensayo "De la
traducción", escrito en 1931.
He aquí, pues, en palabras de Alfonso
Rangel Guerra, la teoría del lenguaje de
Reyes:

8
....

En el lenguaje del coloquio, diferentes
poetemas pueden alcanzar la significación
deseada, lo que quiere decir que para
referirse a un scmantema detenninado

pueden utilizarse indistintamente varios
poctemas, sin que esto signifique que
)legue a modificarse el semantema en
cuestión. En consecuencia, en este caso se
presenta un mínimo de cohesión
semántico-poética o indiferencia. Pero al
pasar a los paraloquios y según el lenguaje
de que se trate, es decir, dependiendo del
lenguaje o disciplina que se trabaje,
encontraremos una mayor cohesión, es
decir, una menor posibilidad de aplicar
diferentes poetemas para significar el
mismo semantema, hasta llegar al extremo
de que a un detenninado semantema
corresponda únicamente un poetcma. El
máximo rigor o mayor cohesión se
presenta en el paraloquio literario y en
otros paraloquios no literarios, como el
paraloquio científico (según el lenguaje de
que se Lrate), asícomo en el ritual; el menor
rigor o mayor despego o indiferencia
semántico-poética se presenta en el coloquio (Op. Cit.: 218-219).

En relación al problema de la
traducción que nos ocupa, como decía,
entiende la traducción como "el traslado
de la misma arquitectura semántica, de
una a otra poética". Por arquitectura
semántica, hay que entender aquí la
estructuración de los contenidos. Por
poética, en cambio, habrá que entender la
manifestación lingüística de los
contenidos estructurados por la
arquitectura semántica. Lo que se traduce,
pues, son los contenidos semánticos: se
los traslada de una "ejecución verbal" a
otra. Es decir, de una poética a otra: en la
traducción, dice Reyes, "la semántica se
conserva, la poética se crea de nuevo". Es,
después de todo, loquedice la tradición de
occidente sobre traducción: lo que se
conserva en la traducción son los conteni-

dos, no las palabras; las estructuras verbales pertenecen a las lenguas y cambian de
una lengua a otra, los conceptos son
translingüísticos29•
Pese a una primera impresión en contrario, la concepción que Reyes tiene del
lenguaje y, por ende, de la traducción,eslá
dentro de la teoría vonhumboldtiana del
lenguaje. Por una parte, rechaza
explícitamente que la traducción sea algo
tan mecánico "como el trasiego del vino
en vasijas" (La experiencia literaria, p.
130); por otra parte, la arriba bosquejada
teoría del texto de la que desprende su
teoría de la traducción pone de manifiesto, precisamente, la estrecha cohesión
entre forma verbal y contenidos,
excepción hecha del lenguaje cotidiano o
habla vulgar. Aun en este caso y "en los
casos donde cabe en principio el may&lt;I'
despego", dice Reyes, la libertad del traductor con respecto a su texto de origen no
es tanta que pueda compararse a la del
estudiante de retórica a quien simplemente se le dan los temas para que los ponga en
su propia fraseología. Aquí la creación no
es absoluta sino a pie forzado. El traduel«
de obra no literaria no sólo tiene que
emprender un trasiego -imagen muy
quezida por Reyes para el proceso de
traducción- semántico, sino procw-ar
también cierta correspondencia de frases Y
palabras. Lo cual comunica al paraloquio
no literario, en el caso singular de la
traducción, un exaltado valor reflejo que
de cierto modo lo acerca al problema
poético de la redacción literariL (El [)alinde, O. C. XV: 269-270).

Es probable que cuando Reyes habla
del "paraloquio no literario" esr6

ductibilidad. Para él la traductibilidad o
intraductibilidad dependen de la cercanía
tienen la cohesión que Reyes les atribuye. del par de lenguas suficientemente empaPese a que los lenguajes científicos rentadas; que según sea mayor el
tienden a la monosemia o, quizás, parentesco, mayores serán estas
precisamente por ello, el hecho de su correspondencias y viceversa. Desde el
acontextualidad y el hecho de usar una punto de vista expresado por Reyes en el
sintaxis cuyas estructuras son Deslinde, en efecto, la traducción de
generalmente estables y de tendencias textos de alta cohesión se va haciendo
paralácticas hacen que el problema de la imposible hasta llegar a la "paráfrasis
traducción de textos científicos sea interpretativa" como llama Reyes a la
fundamentalmente de tipo léxico- transferencia en que por la distancia de las
semánticoy tenga poco que ver con toque lenguas, ya no son posibles las
Reyes llama poéticas. En efecto, como correspondencias formales.
dice Alonso ScMkel "el lenguaje técnico
busca una univocidad que pueda
Las correspondencias formales -dicec~rvarse intacta a través de viajes por
posibles en diversos grados entre las
lenguas emparentadas, se van dificultando
diversas lenguas". En los lenguajes
por puntos a medida que se trata de lenguas
científicos lo importante son los contenimás distantes, donde no sólo son distintas
dos -las estructuras semánticas- que, en
las
estructuras verbales, sino las
general, no dependen de la forma en que
estructuras semánticas implícitas. Y llega
están expresados -poética, en la
un momento en que ya no hay verdadera
~i~ología de Reyes-. En el lenguaje
traducción, sino mera paráfrasis
literario, por el contrario, los contenidos
interpretativa; y aquí -no por libertad, sino
-las semánticas-pasan a segundo término
por imposibilidad, no por Jo que la lengua
-como muy bien lo puso de manifiesto
nos da, sino por aquellos de que nos privaJalcobson y antes de él tanto el formalismo
la traducción sí que se vuelve una recreación poética sobre una pauta
ruso como el Círculo de Praga- mientras
semántica detenninada, donde la fidelidad
que las formas en que están expresados
de orden verbal se reduce al respeto de las
-las poéticas- ocupan el primer plano. Es
series
mentales. Las observaciones
muy probable la influencia de Gaos en
anteriores,
aplicables en general a toda
este problema. Para comprobarlo, basta
traducción, asumen mayor exigencia de
comparar El Deslinde con la teoría de la
fidelidad cuando se trata de la traducción
traducción que don José expone en
literaria, puesto que ésta debe satisfacer la
Introducción a El ser y el tiempo de
valoración de las Lres notas lingilísticas,
Martín Heidegger.
otros paraloquios por él considerados no

Reyes, como Gaos, estudia el
problema desde la perspectiva de las
lenguas, no de los textos. Es así, en efccto,
como se plantea el problema de la intra-

dentro de su propio idioma y en el sumo
grado literario.

Así, pues, según Reyes la paráfrasis
interpretativa es el únicosenderoquepuede ser transitado por el traductor en aque-

llos lenguajes de alta cohesión y en aquellas lenguas cuyo parentesco remoto no
permite las correspondencias formales: la
paráfrasis empiei.a donde la traducción
termina Traducido a palabras de Alfonso
Rangel Guerra:

l:3

literatura, afirma Alfonso Reyes, está
vmculada idiomáticamente, y por Jo
mismo la cohesión semántico-poética se
produce en \Dla lengua determinada. El
traslado de una lengua a otra, la traducción
de uno a otro idioma, se propone llevar los
mismos semantemas a diferentes
poetemas. La dificultad radica
precisamente en la cohesión semánticopoética... La traducción supone la
creación de una nueva poética para un
mismo semantema, problema que se presenta incluso en la traducción de obras noliterarias. Pero en el caso del lenguaje
literario, la dificultad es mayor, porque al
modificarse el orden y conformación
poéticos de una obra, inevitablemente se
modifica el orden y el contenido
semánticos (...) (Op. Cil. pp. 224-225).

Una puerta tan estrecha como la que
Reyes deja en El Deslinde a la traducción
da la impresión de entrar en franca
contradicción con muchas cosas en la
medida en que se pone en contra de la
traducción, a secas; parece estar, desde
luego, contra la teoría que él mismo
profesará de palabra yde obra alo largo de
s~s escritos: su traducción de lallfada, por
e.iemplo, sigue siendo traducción pese a
tratarse, desde luego, de un texto de alta
cohesión, y pese a que, de hecho, Reyes
crea allí con mucho acierto nuevos poetemas castellanos para los viejos semantemas griegos. Significaría, entre otras 0
cosas, que la teoría de la traducción tradi- -

�cional suscribe la paráfrasis como única
vía de traducción y que, por tanto, cuando
Reyes se suscribe a esa teoría y tradición
ciceroniana de la traducción, por ejemplo
en el "prólogo" a la /líada, -"no creí
necesario traducir palabra por palabra,
pero conservé el valor o la fuerza de todas
ellas: no las conté, sino las pesé"- está
automáticamente renunciando a la
traducción y adoptando la vía de la
paráfrasis. Significaría, al menos, que lo
que la tradición ha llamado tradicionalmente traducción debería llamarse sólo
paráfrasis. La posición adoptada aquí por
Reyes respecto a la traducción es, desde
luego, un amplio tema para la
discusión.30
A primera vista parece abusivo llamar
parafrástica a la traducción que por respetar el genio de cada lengua y para conservar íntegros los contenidos del texto de
origen modifican la fonna -la poética,
diría Reyes-. Ello significaría que lo que
Cicerón, Horacio, Jerónimo, Vives, etc. y,
en general, la tradición occidental ha tenido por traducciones sólo merecen ser llamadas paráfrasis. Si el nombre de
traducción sólo debe aplicarse a las traducciones palabra por palabra, ¿no sería
bueno encontrar un nombre para esas
otras versiones en que el traductor, como
Cicerón, "no cree necesario traducir palabra por palabra, pero conserva el valoro la
fuerza de todas ellas: no las cuenta, sino
las pesa"?
La teoría de la traducción echa de
menos una taxonomía de tipos de
~ traducción con su respectivo sistema
... denominacional a fin de poder llevar a

cabo una discusión seria de los principios ....
de la traducción. Las modernas ciencias
del texto, en efecto, han puesto de
manifiesto no sólo la gran diversidad
textual sino la gran diversidad lingüística
que hay entre los diversos tipos textuales:
en cada tipo textual la lengua se realiza de
una manera distinta. La incipiente
diferenciación textual de Alfonso Reyes
en la que propone posibilidades distintas
de traducción para ellos, sugiere lo que
parece ser la orientación actual en la teoría
de la traducción: una teoría diferencial de
la traducción. Después de todo, la historia
de la traducción demuestra que de hecho
ha habido varias maneras de entender la
fidelidad al texto original. Los investigadores de la traducción en México y, desde
luego los traductores, deberían pugnar en
foros como este por crear las condiciones
para una discusión, sin sarcasmos ni vilipendios, que permita avanzar hacia una
teoría de la traducción menos sectaria.
2.- El ensayo "De la traducción"

Para saber lo que Alfonso Reyes pensaba
de la traducción hay, desde luego, otros
textos. Entre ellos sobresale su multimencionado ensayo "De la traducción"31 que,
como se dijo, fue escrito en 1931 y
rcclaborado diez años más tarde. Su
rcclaboración, por tanto, es posterior a las
conferencias de Morelia que dieron
origen a El Deslinde. Como se sabe, estas
conferencias -que fueron impartidas los
días 30 y 31 de mayo, 1 y 3 de junio de
1940- versaban ya sobre los discursos
histórico, científico y poético. El enfoque,
en todo caso, del ensayo "De la
traducción" -se puede conjeturar- es, sin

duda, diferente por nacer de la práctica del
traductor yde la sensibilidad de uno de los
mejores prosistas del espaffol del siglo
XX. Arranca de una cita de las Confesiones de un joven de George Moore cuyo
tetrálogo dice:
1.- Ciertos sustantivos, por difíciles
que sean, deben conservarse exactamente
como en el original. No hay (por tanto)
que transformar las verstas en kilómetros,
ni los rublos en chelines. Yo no sé lo que
es una versta ni lo que es un rublo, pero
cuando leo estas palabras me siento en
Rusia.

2.- Todo proverbio debe dejarse en su
forma literal, aun cuando pierda algo de
su sentido; si lo pierde del todo, entonces
habrá que explicarlo en una nota. Por
ejemplo, en alemán hay un proverbio:
Cuando el caballo está ensillado, hay qut
rrwntarlo. En Francés (hay otro refrán con
el mismo sentido paremiológico que
dice): Cuando se ha servido el vino, hay
que beberlo. Yquien tradujese: Cuando el
caballo por Cuando el vino, sería un asno.
3.- En la traducción debe emplearse
una lengua perfectamente clásica; no hay
que usar palabras de argot, y ni siquiera de
origen muy moderno.
4.- El objeto del traductor debe ser el
no quitar a la obra su sabor extranjero. Si
yo tradujese L' assommoir, me esforzaría
en emplear una lengua fuerte, pero sin
color; la lengua -¿cómo diré?-, de un
Adison moderno.

A este tetrálogo Reyes contrapone su

decálogo: empieza sentando un principio
general importante al que poco caso se le
Si es intolerable "Ernesto Renán" -dice-,
ha hecho: "En punto a traducción es
más lo es "Anatolio France", que, de ser
legítimo, mejor pudo ser "Anatolio
arriesgado hacer afirmaciones generaFrancia". Ya pasaron los tiempos en que la
les". Como decía, es cierto que precisafuerza de la atracción lingüística y hasta la
mente una de las tendencias de la teoría
relativa
incomunicación de las culturas
contemporánea de la traducción propone
consentían a Quevedo hablar de "Miguel
que no todos los textos se deben traducir
de Montaña", a Gracián decirle a John
de la misma manera: ya san Jerónimo
Barclay "el Barclayo" o permitían llamardiferenciaba dos tipos de textos a los
le al Louvre "La Lobera".
cuales correspondían dos maneras de traducir. Vives, más tarde, distinguiría tres
Sienta, por tanto, el primer precepto
mientras fray Luis de León distingue
de su decálogo: Los sustantivos con estas
varios tipos de traducciones según su fi.
características ni se traducen ni se
nalidad.
adaptan: se dejan como están. Ya vimos,
por ejemplo, la actitud adoptada por
A.- En cuanto al primero de los asertos
Reyes en cuanto a latinizar los nombres de
de Moore relativo a cómo deben comporlos dioses griegos (O. C. XVI:342; Notas,
tarse los traductores con "ciertos
No. 1:11). A ello equipara el problema
sustantivos", Reyes acepta estar de acuer.
que para el traductor representa el de que
do a condición de que se especifique eso
de "ciertos sustantivos".
varias prendas de vestir, dice, (carezcan)
Debió haber explicado, dice Reyes, que
los sustantivos en cuestión se refieren a
usos privativos de un pueblo. Pues
transformar los usos no es traducir sino
adaptar; como cuando, por obvias necesidades escénicas, L•orgueil d' Arcachon se
convierte en El orgullo de Albacete.

A Reyes le parece repugnante la
adaptación de nombres propios y más
repugnante la adaptación de seudónimos
aunque acepta que hubo tiempos en que
"la relativa incomunicación de las
culturas" y, desde luego, una especie de
"atracción lingüística" -sobre todo en un
medio en que el latín funcionaba como
"denominador común"- hacían usual esta
práctica.

en nuestra lengua de nombre general y
cómodo. Decimos "sombrero de copa",
abominable perífrasis cuya única ventaja
es ser comprensible en ambos continentes
(...) Es tan enojoso el nombre de objetos
semejantes al cruzar las fronteras, como
cambiar la circulación a la derecha por la
circulación a la izquierda (p. 138-9).

El principio es: "la traducción de una
lengua literaria a un argot del propio país
suele intentarse con un fin humorístico"
ya que "el problema del argot no reside
tanto en cada término aislado, sino en la
atmósfera popular a que corresponde,
intraducible por naturaleza" (p. 141).
B.- Reyes, englobando de pasada la
clase paremiológica bajo el nombre de

"proverbios", equipara, para efectos de
traducción, los refranes con las "frases
coloquiales". Su posición es exactamente
la opuesta a Moore quien establecía:
"todo proverbio debe dejarse en su forma
literal, aun cuando pierda algo de su
sentido". Al contrario, para Reyes, los
refranes como los modismos y frases
coloquiales son "por naturaleza intransferibles". Este es su segundo precepto.
Corremos el riesgo (explica) de aprobar
como bueno el que la Condesa de Pedro
Bazán haya traducido del francés que una
mula "sudaba por la cola", en vez de
"sudar a chorros", como hace la mula
ortodoxa en castellano. A poco apurar,
tendría razón el chusco que tradujo
Rendez-vous chez lesAncienspor Ríndase
usted en casa de los antiguos.

En este renglón, Reyes enfatiza el problema que para el traductor significan "las
cosasquesólosepueden decir en talo cual
lengua" (p. 140) o bien "cuando la frase
original está muy impregnada del humus
del terruño". Los principios de Reyes son:
los modismos no se traducen, se adaptan.
En el caso de las frases impregnadas de
regionalismo es fácil deslizarse hasta la
adaptación.
C.- Su tercer precepto, que coincide
fundamentalmente con el de Moore,
podría sonar así: en las traducciones hay
que utifüar, por lo general, una variedad
estándar de lengua "sin demasiados alardes castizos que adulteren su sabor original". El mismo tiene varios ejemplos de
traducciones que adulteran el sabor original del texto de entrada. En el mismo 0
vJ

�ensayo, páginas adelante, al recordar sus
discusiones con Henrfquez Urefta sobre el
asunto ejemplifica en fonna abundante
los efectos que sobre una traducción tiene
el empleo de lo que él llama "el estilo
familiar y casero" en contraposición ~
"estilo noble". Henríquez Urefta defendia
una especie de purismo, Reyes "ci:a partidario, dice, de una discreta
castellanización... tratábamos del estilo
noble y familiar de la épica griega".
Como ejemplo de ello se pueden mencionar tanto los epigramas alternos de
Marcial y de Mallanné que con el título_ d:
"Transacciones con Tcodoro Manito
publicó en Ancorajes (O.C. XXI:1~7 Y
sigs.) como la traducción que con E~nque
Díez-Canedo hace, imitando a CeJador,
del célebre soneto de la Vita Nuova de
Dente fechada en enero de 191932:
Tanto gentile e tanto oncsta pare
la donna mia quand'ella altrui saluta,
che'ogne lingua deven tremando muta,
e li occhi no l' ardiscon di guardare.
Ella se va, scntendosi laudare,
benignamente d'umiltá vestuta;
e par che sia una cosa venuta
da cielo in tcrra a miracol mostrare.
Mostrasi si piacente a chi la mira,
che dá per Ji occhi una dolcczza al core,
che 'ntender 00 la puó chi no la prova;
e par che dela sua labbia si muova
un spirito soave pien d'amorc,
.
sospu:,3·33
che va dicendo a l •an1Tna:

La traducción castellana de Francisco

Almela y Vives dice así:
Muéstrase tan hermosa y recatada
la dama mía si un saludo ofrece
que toda lengua, trémula, enmudece
y los ojos se guardan la mirada.
Sigue su rumbo, de humildad nimbada,
y al pasar ella su alabanza crece.
Desde los ciclos descender parece
en virtud de un milagro presentada.
Tan amable resulta a quien la mira,
que por los ojos da un dulzor al seno
que no comprenderá quien no lo sienta.

y hasta parece que su boca alienta
un hálito agradable, de amor lleno,
que va diciendo al corazón: ¡Suspira!
La traducción de Reyes es en broma e

imitando el estilo de Julio Cejador Y
Frauca. Fue publicada más tarde en el
número 6 de ta revista italiana La Rassegna de Achille Pellizari, en nota al marge~. ponía la traducción en boca_ "Da ~
arguto spirito iberico, uno di _queg~i

Si hay Dios y hace milagros, éste es uno:
Esto es canela. y lo demás es moza.
Tanto se regodea quien la mira
Que la asadura al fin se le derrite
Y no se para hasta que no la prueba.

Y tanta enjundia en la persona lleva,
Tan socarrona es que, ante llll envite,
Responde: -¡Aprieta!- por decir:
¡Suspira!

En nuestro ensayo ("De la
traducción") Reyes aporta otros
ejemplos. Como traducir el diálogo de
Gorgo y Praxinoa en las Sirac~anas de
Teócrito "verúéndolo de propósito en un
estilo familiar y casero" (Op. Cit.: 132)
así:
GORGO.- ¿Está en casa Praxinoa?
PRAXINOA.- ¡Dichosos los ojos que le v~
querido Gorgol Aquí me tienes. ¡Eun~ biji:
pronto! Acércale una silla Y ponle un cojín.

o bien este otro texto tomado
hipotéticamente de la 1/{ada. Dice Reyes:

ammirevoli studiosi che sono el piu valido propugnacolo e i/ piú splendido segno
della rinascenza odierna della grande
Spagna". El editor dela Rassegna llama
a la traducción de Reyes "versione-parodia". Versión del soneto, dice, parodia
del ,nl)do di intendere e tradurre la
poes[a. Oigamos la traducción de Reyes:

Supongamos que el texto griego dijera:
"·Oh, Pélida! Narra con aladas palabr•
~s aventuras con Brilléis". Pues bien:
Peláez es el apellido castellano de Aquiles.
hijo de Peleo o Pelayo; y Brilléis o Brisei~
suenan a etimología de Brígida. Luego nu
hexámetro bárbaro di.ría así: Anda, P,IMi.
vi dicieNlo c6mo 1, ha ido CM Br(gida. (/bid.:

Tan gallarda y cerrera va mi moza
Cuando topa en la calle con alguno
Que nadie chista, y hasta el más frailuno
De sólo ver sus cachos se alboroza.

Se sustenta, por tanto, lo dicho: en las
traducciones hay que utilizar, por lo general, una variedad estándar de lengua "sin
demasiados alardes castizos que adulteren su sabor original"•

Le zumba, se le corre y le retoza
La risa ante el requiebro inoportuno.

133).

D.- Hay varios tipos de traducciones. "preciosas muestras de la prosa castellaPor un lado, está "la traducción científica, na" que no tuvieron, empero, la fortuna de
que tiende a quedarse más o menos en el ser recogidas por ninguna antología.
tipo interlineal de las ediciones escolares
de Hachette" (p. 132). La traducción
Reyes establece una especie de escala
científica está, según Reyes, en uno de los de cercanías entre estos dos tipos de traextremos de la traducción a secas. "Prefe- ducciones y el texto original. Si se
rida por los eruditos modernos -dice- y quisiera introducir a alguien a un texto
que tiende al tipo interlineal, hay que antiguo, dice, primero habría que ponerlo
confesar que frecuentemente encon- en contacto con las versiones literarias y
tramos monstruosidades técnicas, que no luego con traducciones literales. Cada
logran hacer entrar en la intuición del una de estas maneras de traducir, pues,
lecior de un texto clásico, por miedo a tiene su función: la primera resalta los
adulterarlo entregándose demasiado al valores literarios ypermite al lector captar
genio de la propia lengua" (p. 133). Reyes "el sentido humano de un texto clásico";
lamenta aquí las traducciones serviles la segunda es de tipo técnico y sirve para
con pretensiones científicas; con la estudiar sus peculiaridades lingüísticas y
pretensión, digamos, de pasar por una textuales.
versión científicamente hecha de un texlO. Reyes encuentra en ellas, por un lado
Hay otro texto de Reyes relativo a la
"monstruosidades técnicas" y, por otro, traducción.34 Reyes soflaba, por entonces,
que no logran ni captar ni hacer captar "el en una obra en que contuviera "las
sentido humano de un texto clásico".
confesiones de los traductores".
En relación al texto original, empero,
Reyes las coloca en primer lugar: son,
dice, "traducciones que respetan la
distancia con el texto original, aunque
sean inevitables en ellas los desvíos de la
belleza fonnal y aun cierta dosis de
galimatías". Reyes reconoce un segundo
tipo de traducciones: son traducciones,
dice, "que acercan o acortan la distancia
con el texto original, aunque sean inevitables en ellas los errores de semejante
violencia"; la ocasión de esas traducciones le pennite referirse a "los viejos traductores de griegos y latinos" que sin ser
ellos mismos grandes escritores, escribieron "al caminar sobre la pauta que les da
el modelo original" excelentes páginas,

Yo he confesado también coram popuw
ciertas vicisitudes del traductor propias y
ajcnas. Por desgracia tales documentos no
abundan.

Con ellas pensaba Reyes poder
lcvanLar poco a poco "un inventario de
problemas de grande utilidad para la
estilística". De hecho, la teoría de la
traducción formulada por Reyes asume
dos perspectivas principales: la estilística
y el plano de las lenguas. Esta propuesta
de Reyes aún no ha sido cumplida pese a
tener visos de una propuesta genial. No al
menos en la proporción que él
vislumbraba: un inventario de problemas
de traducción levantado por traductores.

Esta intuición de Reyes es, a mi juicio, el
únicocaminodequeactualmentedispone
la teoría de la traducción para avanzar.
J•• Los prólogos

En los prólogos de algunas de sus traducciones, Reyes formuló importantes
principios de traducción cuya exposición,
desde luego, rebasa las posibilidades y
propósitos de esta ocasión. Así, en "Las
Nuevas noches árabes de Stevenson" (O.
C. XIT: l lss) Reyes expone su idea de
estilo aplicada a Stevenson y a las obligaciones de alü derivadas para el traductor.
Y en "El hombre que fue Jueves de Chesterton" pone en práctica algunos de los
principios más eximios de la
hennenéutica, ciencia emparentada con la
traductología y cuya primera operación
fundamental se refiere a la comprensión
del texto la cual a su vez incluye, entre
otras cosas, comprender el objeto a que se
refiere el texto y comprender al autor que
ha escrito el texto. Pues bien, a ello se
dedica Reyes en su prólogo de modo que
su texto bien hubiera podido titularse: "El
Chesterton de El hombre quefue Jueves".
En otros textos Reyes se adentrará en los
objetos textuales de Chesterton.
En el "prólogo" ala/l[ada,encambio,
como ya se ha dicho, expone una teoría de
la traducción quizás fruto de la madurez,
quizás fruto de las dificultades afrontadas
y resueltas con éxito en su traducción.
Dicha teoría, coincide, como se ha dicho,
con la doctrina tradicional de la
traducción hasta adoptar su misma
terminología. Héla aquí en lo substancial: ~

�No ofrezco un traslado de palabra a palabra, sino de concepto a concepto,
ajustándome al documento original y
conservando las expresiones literales que
deben conservarse, sea por su valor
histórico, sea por su valor estético. Me
consiento alguna variación en los epítetos,
cierta economía en los adjetivos
superablD'ldantes; castellanizo las locuciones en que es lícito -intentarlo. Hasta
conservo algunas reiteraciones de sujeto,
características de Homero, y muy explicablesportratarsede un poema destinado a la
fugaz recitación pública y no a la lectura
solitaria. Pero adelanté con cuidado y
prudencia, sin anacronismos, sin
deslealtades. La fidelidad ha de ser de obra
y no de palabra (O.C., XXI:91).

Las palabras son las de Cicerón o las
de Jerónimo: transmitidas a lomo de traducciones durante siglos llegan hasta la
pluma también traductora de Reyes. ~u
teoría, en efecto, recoge la advertencia
horaciana "no viertas, fiel traductor, palabra por palabra"; advertencia que fue de
Cicerón, que fue de Jerónimo, que fue de
la Escuela de Traductores de Toledo, que
fue de Vives, quefuedeLutcro,quefuede
Dolet,quefuedeFrazcrTytler, que fue de
Goethe, que será suya, de Alfonso Reyes,
quien la remonta hasta Cicerón cuyas
palabras cita enseguida: "No creí necesario traducir palabrapor palabra, pero
conservé el valor y la fuerza de todas el las:
no las conté, sino las pesé".
El crítico de la traducción

Reyes tenía una gran vocación a la crítica.
En AJ yunque publicó su ensayo titulado
~ "Génesis de la crítica" (O.C. XV:288ss)

-

Y luego se dedica a demostrar la tesis.
en el que se refiere, desde luego, a la
crítica literaria. Su tesis es: aunque Reyes despliega luego las premisas que le
creación, la crítica tiene una función servirán para desentrai\ar las cualidades
condicionada por la textualidad a la que se de la traducción de André:
refiere; en el caso de la literatura "puede
La traducción de Marius André es un gran
haber literatura sin crítica, nunca crítica
esfue17.0 de "literalidad", de lealtad al
sin literatura". Como dirá en La crítica en
original(...) Debajo de esta nimia literali/a edad ateniense (O.C. XIII:18): "Esta
dad, que a veces parece un calco mecánico
ciencia -la de la literatura- es resultado,
del texto español, palabra a palabra,
por una parte, de la acumulación de obras
¡Cuánta fatiga se esconde, cuánta duda,
y críticas en el curso del tiempo,
cuánta consulta, cuánta rumia de frases,
acumulación que facilita generalizacuánto revolver de libros y autoridades!
ciones y enseñanzas y, por otra parte, es
(... )
resultado de la inserción del espíritu
Sin embargo, para traducir literalmente no
científico, tan desarrollado en el último
basta irveniendo las palabras de ID'la aotra
par ele siglos, sobre el cuerpo de los
lengua.
Aparte de que cada lengua tiene
estudios literarios." Ya se sabe, por lo
sus expresiones estereotipadas, que son
demás, que, para Reyes, la crítica tiene
por sí mismas inexplicables, la sintaXis no
tres grados: la impresión, la exégesis y el
es producto de la lógica. Y menos aún
juicio. Todo ello es válido, mut~tis
cuando entramos en la intrincada selva del
mutandis, para la crítica de la traducción.
castellano del siglo XVII; y mucho menos
Las circunstancias de este texto me
impiden hacer siquiera un repaso por
esLOs territorios de la prosa de Reyes. Cito
un par de casos a guisa de ejemplos.
En Cuestiones gongorinas (O.C.
VII: 152ss) Reyes pub! ica una crítica suya
a una traducción francesa de Laf ábu/a de
Polifemo y Galatea de Góngora hecha por
un Lal Marius André. En ella luego de
"saludar con gusto" la mencionada
traducción sienta su tesis: esa traducción
está avalada por
los métodos de la razón y el entendimiento: la historia del lenguaje, la
interpretación de los procedimientos
alegóricos del poeta, la crítica de textos.

en la selva oscura -por antonomasia- de la
sintaxis gongorina. Pues, ¿ y la erudición
de Góngora? ¿Y las reconditeces Y
misterios de la alusión histórica o
mitológica, que confundían a sus mú
cercanos comentaristas?(...) Para traducir
literalmente -continúa don Alfonso- hay
que comenzar por entender plenamente d
original más allá de las palabras, si puede
decirse. Desde luego, para traducir del
español, no basta conocer las palabras
españolas: hay, además que "sahl:'
español". Con mayor razón, para tradUClí
a Góngora hay que conocer el léxico
gongorino, pero además hay que "saber
Góngora" (p. 153).

Hecho locual,Reyes enwneralascualidades de la traducción de André la
mayor de las cuales es que "bajo su tetSI
apariencia, oculta una infinidad de

cuestiones seriamente planteadas y
gallardamenteresueltasocombalidas" (p.
154). Y en Monterrey, su correo literario
(Núm. 8, Río de Janeim, marzo de 1932,
p. 2), en "BoleLín Gongorino", Reyes
resei'la una traducción de las Soledades de
Góngora hecha por Edward Merion
Wilson con estas encomiásticas y
ponderadas palabras:

Reyes un maesLro.
Conclusión
Al terminar, no puedo dejar de hacerlo
con las palabras de dos escritores amigos
que fueron de Alfonso Reyes: Jorge Luis
Borges y Etiemble. El argentino escribió:

Pienso en Reyes como en el más fino
Edward Meryon Wilson ofrece una herestilista de la prosa española de nuestro
mosa traducción, en verso y en rima, de las
siglo. En materia de escritura aprendí
Soledades de Góngora, conforme al texto
mucho de él en cuanto a sinceridad y
de Dámaso Alonso, precedida de una
simplicidad. Reyes fue también un exceintroducción precisa, personal y hasta útil,
lente traductor. Chestenon fue ID'lO de los
donde traza brevemente la vida del
favorecidos por las excelentes traducciomaestro cordobés, señala los caracteres de
nesquchizodesu obra. Era un escritor que
su poesía, analiza el poema objeto de su
manejaba el inglés y el francés casi como
traducción, menciona los otros poemas
el castellano; además sabía latín y griego.
principales y, al tratar de la iníluencia de
Su traducción de las Versiones 1/oméricas
Góngora. reseña las traducciones inglesas
es admirable (... )35
que existen de su obra (...) El traductor
tuvo naturalmente que prescindir, por
Yo por mi parte diré con el francés
regla general, de las tonuras sintácticas,
Elicm ble: "Sólo me queda desear que este
absolutamente imposibles de trasladar al
inglés, y sólo conservó alguna excepcional excelente traductor sea por fin traducido
36
acrobacia de hipérbaton(...) El traductor (...) y estudiado, agregaré yo •
tuvo el valor de sujetarse a la consonante,
sin que la distancia de siglos y lenguas Je Notas:
acobardara. Si, a pesar de esta
l. México, Fondo de Cultura Económica,
acumulación de obstáculos -y más
1986, 2 vols. Para este problema véase estratándose de poesía tan difícil-, el Lraducpecialmente Vol. I, págs.169 y sigs.
lor ha salido adelante, y con raro acierto
¿hace falta mayor elogio?
2. Adolfo Castañón, Alfonso Reyes,
caballero de la voz erran/e, México, Joan
Roldó i Climent Editores, 1988, págs. 21 y
La crítica de la traducción, ese raro,
sigs.
subordinado y muchas veces vil ipcndiado
arte tiene, como toda crítica científica, la

imponante función de la autocorrección

que en las comunidades científicas suele
determinar los paradigmas epistemológicos en vigencia: con mucho camino por
recorrer entre nosotros, como las otras
críticas, tiene, sin embargo, en Alfonso

3. Carmen Galindo, "Reyes, maestro
clásico", en Novedades, México, 5 de
junio de 1975.
4. Alceu Amoroso Lima, "Alfonso Reyes,
homem de proa". en Companheiros de
viagen, Río deJaneiro, José Olimpo, 1971,

págs. 145-149.

5. Antonio Magaña Esquive}, "Se dice de
Alfonso el Sabio", Novedadu, México, 4
de diciembre de 1965, p. 4.
6. Paulette Patout, '1'e6filo Gautier y Alfonso Reyes, prosista y poeta", en Actas del

Tercer Congreso Internacional de
Hispanirtas, México, El Colegio de
México, 1970, págs. 679-683.
7. James Willis Robb, "Alfonso Reyes, narrador de lo vivido", La Palabra y el
Hombre, Xalapa, Núm. 42, abril-junio de
1967, págs. 319-337.
8. Sheila Y. Carter, "Alfonso Reyes: critic
and artist", en DissertaJion Abstracts
lrúernational, Ann Arbor, Michigan,
EVA, Núm. 35, A 4505, 1975.

9. En Alfonso Reyes. Homenaje de la
Facuúad de Filosofla y Letras, México,
UNAM, 1981, págs. 161-166.
Willis Rob, Repertorio
bibliográf,co de Alfonso Reyes, México,
UNAM, Instituto de Investigaciones
Bibliográficas, Biblioteca Nacional de
México, 1974, X, 294 páginas. Esta
bibliografía abarca el período de 1910 a
1970. En el Boletín del Instituto de
Investigaciones Bibliográficas de la
UNAM, Núm. 13 -enero-diciembre de
1976, págs. 195-217- y Núms. 14-15 1977-1978, págs. 611-626- aparecieron
sendos suplementos a dicho Repertorio
que hacen llegar la bibliografía sobre
Reyes hasta 1977.

10. James

11. Sin que esto signifique, necesariamente, la
ausencia total de referencias al respecto.
En 1981, por ejemplo, la UNAM publica
un libro de homenaje a Reyes titulado
Alfonso Reyes: Homenaje de la FaculJad
de Filosofla y Letras, en que se tocan
algunos aspectos del Alfonso Reyes ....
traductor.
~

�12. "Un balance de Alfonso Reyes", en La
Gaceta del Fondo de Cu/Jura Económica,
Nueva época, Núm. 216, diciembre de
1988, págs. 17.
13. José Luis Martínez, Alfonso Reyes -Pedro
Henr(quez Ureña. Correspondencia
1907-1914, México, Fondo de Cultura
Económica, 1986.
14. "De la traducción", Op. Cit., p. 130. J.L.
Martínez en la obra citada en la nota
anterior da cuenta de la identidad de Patcr
y de la obra traducida por H. U.
15. El suicida en O. C. Vol. III. p. 236.
16. "In Memoriam A. R.", en Rumbos de
Reyes, la Gaceta del Fondo de Cultura
Económica, nueva época, Núm. 220, abril
de 1989, p. 47.
17. Como aquella de las Xenias Mansas de
Goethe dejada caer en Monlerrey con
ocasión del centenario del poeta alemán:
Tú América, la pasas mejor
que nuestro viejo continente:
ni tienes castillos en ruinas,
ni tienes basaltos,
ni te turban en lo interior,
al tiempo que vives,
las inútiles remembranzas,
las contiendas vanas.
¡Goza tu hora con fortuna!
Y si dan en poetizar tus hijos
líbrelos el hado propicio
de fábulas de hidalgos, bandidos y
fantasmas.
18. Véase Alfonso Rangcl Guerra, Las ideas
literarias de Alfonso Reyes, México, El
Colegio de México, 1989, p. 39.

00

...

o

19. E. A. Nida / Ch. R. Taber, La traducción
teoría y práctica, Madrid, Ediciones
Cristiandad, 1986, p. 19.

20. José Gaos, lnlroducción a El ser y el
Tiempo de Martín 1/eidegger, México,
F.C.E., 1977, p. 7.
21. Véase para ello Alfonso Rangel Guerra,
Las ideas literarias de Alfonso Reyes,
México, El Colegio de México, 1989.
22. 1. El barrio de Saffron Park -Parque de
A1.afrán- se extendía al poniente de
Londres, rojo y desgarrador como una
nube del crepúsculo. Todo él era de un
ladrillo brillante; destacaba sobre el cielo
fantásticamente, y aun su pavimento
resultaba de lo más caprichoso: obra de lDl
cons1ructor especulativo y algo artista, que
daba a aquella arquitectura unas veces el
nombre de "estilo Isabel" y olras el de
"estilo reina Ana", acaso por figurarse que
ambas reinas eran la misma.
El original inglés dice:

The suburb of Saffro11 Park lay on lhe
sunsel side of London, as red and ragged
asa cloud ofsunsel. 11 was built ofa brighl
brickthroughoul; its skylinewasfanlastic,
and even ils ground plan was wild. lt had
bcen 1he oulburst ofa speculalive builder,
fain1ly 1inged wilh arl, who called ils
archteclure somelimes Elizabethan and
sometimes Queen Anne, apparently under
the impression thaI the two sovereigns
wcre idenlical.
2. Al pasar por el corredor, Syme vio al
secretario en lo alto de una gran escalera.
Nunca lo había encontrado tan noble.
Estaba vestido de noche negra y sin
estrellas, y por el ccnlro caía una banda o
ancha zona de un blanco purísimo, como
un solo rayo de luz. El conjunto tenía aire
de traje eclesiástico muy severo. Syme no
tuvo que esforzarse para recordar que en la
Biblia, el primer día de la creación. la luz
fue extraída de la sombra. El 1raje bastaba
para sugerir el símbolo y Syme sintió
también que aquel conlraste de negro y
blanco expresaban el alma pálida y

austera del y..,-rP.tario, llena de cruel
veracidad y extraño frenes~ cosas ambas
que le permitían tan fácilmente combatir
a los anarqu;stas como confundirse con
ellos. No lllUlló la atención a Syme que, en
medio de aquella hospitalidad y conforte,
los ojos del secretario conservaran su
sever:dad. Ni el olor de la cerveza ni el
perfume de los jardines podían impedir
que el secretario propusiera al mundo sus
interrogaciones rawnables.
El original inglés dice:

As Syme strode along the corrido, he saw
the Secretary standing at the top ofa greal
flighl ofstairs. The man had never looktd
so noble. He was draped in a Ion robe o/
starless black, dJJwn 1he centre of whicl&amp;
fe/1 a band or broad stripe ofpure white,
like a single shaft of lighl. The whole
looked like sorne very severe ecclesiastical
vestment. There was no need for Syme to
search his memory or the Bible in order to
remember that the first day of creatioft
marked the mere cr,.ation of lighl o"1 &lt;f
darkness. The vestment itselfwould alont
have suggested the symbol; and Syme fell
also how ¡H!r[ectly this pattern of p11re
while and black expressed the soul oflM
pale and austere Secretary, with hü
inhuman veracily and his cold frenzJ,
which ,nade him so easily make war on tlit
anarchists, and yet soeasilypassforone&lt;f
them. Syme was scarcely surprised to
notice thal, amid ali the ease and
hospilalily oftheir new surroundings, tJiis
man's eyeswere stillstern.NosmeUofall
or orchards could make the SecrelQTJ
cease to ask a reasonable question.
La versión inglesa ha sido tomada de Tbe
Man Who WasThursday,NewYork,Ballantine Books, 1971.

23. Por ejemplo lo referente al traje del seae-

tario: la traducción de Reyes dice que
"estaba vesúdo de noche negra y sil
estrellas" que en él, el "blanco punsuno•,

~o ~ ra~o de luz, contrastaba con el
~vero traJenegro. Reyes convierte, por
e.iempl~, el pleonástico starless black de la
~es16n chestcrtoniana he was drapped
111 ª long robe of starless black en una
~he ne81:a y sin eslrellas" que bien
hubiera pochdo traducirse, simplemente
como ..~ negro_ total" o ''un negr~
~bsoluto o bien, asumiendo la
mtetpretación de Reyes, "estaba vestido
de un ne~.ro como el de una noche negra sin
estrell~ ~:U-ª no usar la ambigua y literal
exP':es16n estaba cubierto por una larga
:esumenta de un negro sin estrellas". La
noche negra Y sin estrellas" de Reyes
aunque producto de una composició~
henn~néutica, no es de hecho una mala
solución: Más aún, es muy superior a la
que h~b1era resultado de una literal y
mecánica transferencia léxica

24. Aunq~e en español según una discutible
acepc16n recogida en el Diccionario de la
R.A.E." "sombra" signifique, precisamente,
d'
. obscuridad, faltadeluz" , laB'bJ'
1 1a
•15.ungue muy bien entre obscuridad 0
bruebla, por una parte, y sombra, por otra.
~ hebr~ ~mo el griego, el alemán y el
mglés- distingue obscuridad de sombra·
usa, en efecto, dos palabras: hosheq, po;
una parte, Y sel, por otra. 1/osheq -en
alemán dunkel y en inglés darkness- es la
~abra que empica la Biblia en el texto
citado
. por Chesterton . s·1gni·r·1ca,
precisamente, la obscuridad nocturna· la
que se produce cuando el sol se m'etc
completamente. Es el símbolo de la noche
~o 'or, la luz, es símbolo de día y
~~ersa: la noche es símbolo de la
bruebla Yel día, símbolo de la luz. La olra
palabra, sel, significa, en cambio, sombra
-en alemán Schatten, en inglés shadecomo la sombra de un árbol o de una nube•
es la figura que al recortar el sol proyect~
1111 6rbol O una nube sobre la tierra.

25· ~~~op Frye, El gran código, Barcelona
~ 1988.

'

26· ,.De la traduCCJ'6 n" en La expenencia
•

literaria, Op. Cit., p. 135.
27. Véase Rumbos de ReyesenLagacetadel
Fondo d~ Cultura Económica, Nueva
Epoca, Num. 220, abril de 1989, p. 8.
28. Véase para todo esto el magnífico texto de
~lfon~o Rangel Guerra, las ideas
~re;ar_lQS de Alfonso Reyes, México, El
o eg1odeMéxico, I989,págs.218ysigs.

insuJao. "Paráfrasis", en efecto es desde el
Westostliche Diwan de
tambim
~ v~blo muy frecuente para designar
cierto ti~ de traducciones; en concreto,
para designr Wla_pretendida traducción en
la que el pretendido traductor lleva a cabo
una recreación personal a partir del tema o
ter_n~ desarrollados por el autor del texto
ongmal del que depende, por tanto 1
paráfr~is. Goethe llama,
razón a
pretend1d? traducción paraphrastisch,
supp~torisch, parodistisch. y tenía como
r,aradigmas ?,e eUa a las obras de algunos
traductores del siglo xvrn, franceses
~bre t?,do, conocidas como '1as bellas
infieles . ~ lado de ellas, Goethe enumera
otros.dos llposdetraducción: aquella.muy
pracue~da por los escolásticos, en que "la
tr~d~cci.?n sólo da el contenido del
ongmal_, sus ideas; el tercer tipo de
traducciones, en la clasificación de
Goethe:
única forma viable de
~aducción • en expresión de don José Alsma, es la~~ traduce no sólo el sentido del
texto . o~1gmal sino también los
proced~1entos estilísticos del original
cualesquiera que ellos sean.

Goethe,

con

•es:

29. En realidad, la teoría de la traducción que
ha llegado hasta nosotros está matizada
por la _vieja teoría del conocimiento
grecolatina que tuvo máximo desarrollo
entre los modistae medievales: las ideas
son las mismas para todos los seres
humano~; pues la realidad extralingüística
es la misma y lo es también la razón
humana. Por consiguiente, los seres
humanos independientemente de su
c~ndición, abstraen de la realidad los
~ismos conceptos universales e independientes de la lengua Lo que difiere es su
manifestación lingüística. La lingüística
conle~poránea con Von Humboldt, en
cambio, ha ~uesto de manifiesto que las
~en~~as matizan el conocimiento que los
md1v1duos tienen de la realidad: las 31. La experiencia literaria, México Fe E
pala~ras, por tanto'. no son sólo el ropaje
págs. 130-144.
' · · ·•
pasaJcro de una ideas preexistentes y
~temas, sino que son la manera como las 32. Puede verse en Burlas LiJerarias (1919ideas existen; la palabra conforma y
1922), México, 1947, pp. 7-15.
moldea de tal manera a la idea que esta
~orma Y este molde vienen a ser parte de la 33 • Dante Al!ghieri, La vila ruwva, traducción
idea.
de Fr~cisco Almela y Vives, prólogo de
Francisco Montes de Oca, Mé .
UNAM
XlCO,
30. La p_aráfrasis, en realidad, es otra cosa. Es
, pp. 152 y sigs.
un ll~ de texto parásito y remite a una
Lext~ahdad derivada; es un texto que 34· Pub)icado por primera vez en 1932 en la
requiere, por ende, de olro texto no sólo
RevlSla de Occidente, fue incorporado a
P:irª nacer sino para sustentarse. Como
Mallarmé entre nosotros Mé .
Tewntle, 1955.
'
xico,
bien se sabe, la historia de la traducción
muestra bien a las claras que muchos
trad_uctores y épocas entendieron por tra- 35. Los rumbos de Reyes en LA gaceta del
d~c1_r el hacer paráfrasis a partir del texto
i~~odeCuúura&amp;onómica,supracil.p.
ongm~, recreándolo. En la actualidad,
dcn?mmar paráfrasis a una traducción
equivale a tacharla de falsa por infiel; es un 36. lbid. p. 52.

•:!ª

�LA TRADUCCION DE LOS AUTORES
GRECOLATINOS EN MEXICO

Ignacio Osorio Romero
Hablar hoy de las traducciones de los
autores grecolatinos semejan al acto de
evocar el bucólico paraíso que perdimos
en el tránsito del siglo XIX al XX; parecería que en México los clásicos y sus
traducciones pertenecieron al universo
literario anterior a la modernidad. Pese,
sin embargo, a este anacronismo aparente, no podemos soslayar el hecho incontrovertible de que grandes parcelas de la
literatura mexicana se han alimentado y
se apoyan en los tópicos y en los contenidos de la tradición clásica y que mucho
de lo que hemos abrevado de ésta ha sido
a través de las traducciones.
México, en efecto, posee una sólida y
brillante tradición de traductores de los
autores grecolatinos; ésta se inicia en el
siglo XVI y se prolonga sin mengua
hasta nuestros días. A través de ella los
autores clásicos han estado siempre presentes en nuestro orbe literario. El impacto de este fenómeno, pese al silencio
actual, reclama reconocimiento y valoración en el marco de la historia literaria.

Oca, para sólo mencionar algunos del
siglo XIX. Todos ellos, verdaderos
fundadores de la cultura de nuestros
pueblos, han hecho posible que América
hiciera suyos a Petrarca, a Byron, a
Lamartine, a Víctor Rugo, a Verlaine y a
1
toda la cultura contemporánea.

mos hacer es que la traducción mexicana
de los clásicos no es un hecho aislado;
forma parte del amplio esfuerzo que los
pueblos de América han hecho por conocer, apropiarse y recrear a los autores y a
las corrientes más importantes de la cultura universal. A esta empresa están
asociados los nombres de intelectuales
como Andrés Bello, José Joaquín de
Olmedo, Miguel Antonio Caro, Joaquín
Arcadio Pagaza e Ignacio Montes de

=

mitió una tradición clásica tamizada o,
en otras palabras, nos trasmitió la imagen
que de los clásicos fabricó la cultura
contrarreformista. A partir de esta visión
se formó el canon de autores privilegiados y de autores marginados; también de
ella nace la preferencia hacia cierto tipo
de autores o de obras para traducirlos.
Posiblemente esta sea la razón profunda
del predominio de la poesía lírica y de la
ausencia, en cambio, de la sátira, de la
comedia latina y de casi la totalidad de la
literatura griega. A ésta sólo nos acercamos durante los siglos coloniales por las
necesidades de la filosofía tomista.

Este es el contexto en el que se inserta
la traducción de los autores grecolatinos.
Pero se inserta, además, manifestándose
como la corriente más importante y caudalosa que alimentó a la cultura iberoamericana. Esta importancia surge del
tipo de cultura que, España implantó en
sus colonias. Muchas veces se ha dicho
que, en el caso concreto de México, los
Pese a esta limitación tan importante,
conquistadores trasplantaron y recrearon
el mérito de Espai'la consiste en que desuna cultura literaria que apoyó sus tópide su breve y débil Renacimiento, supo
cos, su preceptiva y, en general, su unifundamentar los estudios literarios de
verso literario en los grecolatinos. Nuesnuestros antepasados en Horacio, Virgitros escritores tuvieron a los clásicos en
lio, Cicerón, Ovidio, Séneca y Catulo;
los fundamentos de su educación. A traconocimiento como dijimos parcial y
vés de ellos y de su mano se asomaron al
limitado, pero que bastaba para recrear
mundo del texto literario.
los grandes temas de la literatura.

La primera constatación que debe-

0

La razón indica en que España nos tras-

Pero siendo verdad lo dicho, de inmediato debemos matizarlo. Es cierto que
los clásicos estuvieron siempre en las
manos de nuestros escritores; pero muchas veces tuvieron de ellos un conocimiento parcial y limitado. Pedro Henríquez Urei'la, en uno de sus ensayos juveniles.2 escribió que los traductores mexicanos de principios del siglo XIX no
sabían interpretar al mundo antiguo. Me
parece que esta perspicaz observación
puede extenderse a gran parte de lo que
se ha llamado el humanismo mexicano.

En este sustrato se asienta el trabajo
de los traductores mexicanos de los
clásicos; su labor comenzó sistemáticamente cuando el latín dejó de ser
el idioma preponderante en la cultura.
Entonces las traducciones, desde la
perspectiva del humanismo tradicional,
pretendieron oponerse al avance de las
modernas corrientes de la literatura y,
desde una perspectiva más abierta,
mantener vivos los valores estéticos que
cada vez parecían más olvidados. Este

proceso combinado produjo en la
literatura mexicana, además de enconados
debates, traducciones que, por sí mismas
adquirían el rango de excelentes obrai:
literarias. Estas hasta ahora han sido poco
valoradas y, cuando se ha hecho su
estudio, ha sido más con fines
apologéticos que en busca de sus valores
literarios o filológicos. Tal vez el estudio
más representativo de esta actitud sea el
Horacio en México de Gabriel Méndez
Plancarte.3
Cinco son los grandes períodos dentro
de los cuales, tentativamente, podemos
enmarcar la labor de nuestros traductores
de los clásicos. La primera comprende la
~poca colonial; desde los primeros
tiempos en que Bartolomé Melgarejo
tradujo a Persio (1581)4 y Diego Mexía
las Heroidas de Ovidio (1608),5 hasta
final del siglo xvm, cuando José Rafael
Larrañaga nos entregó su valiosa
traducción de toda la obra de Virgilio
{1787-1788).6

m~s importancia, no sólo por ser la
pnmera versión completa de Virgilio en
América, sino también porque los
filólogos rescatan más su valores
literarios.
~ segunda época está presidida pro
el signo de la primera Arcadia Mexicana
Al ideal neoclásico los traductores añade~
el gusto franco por los escritores
franceses, italianos e ingleses; abandonan
también la actitud moralizante yconceden
másespacioalapoesíaamorosaysatírica.
La mayor parte de estas traducciones
fueron publicadas en El Diario de
México,9 La traducción más significativa
de este período, estremecido por la guerra
de independencia, la debemos a Anastasia
de Ochoa quien tradujo las Herodias de
Ovidio (1828); en ella no sólo logra una
apreciable fidelidad al texto latino sino
que ostenta un estilo correcto y elegante.
Pedro Henríquez Ureña no escatima
encomios cuando se refiere ala traducción
deOchoa:

Nadi:• entre los mexicanos de su tiempo,
. Este período está acompañado de un
pose1a
la percepción que él. siquiera
mtenso cultivo de la lengua latina desde
escasa,
de
la belleza antigua, por lo menos
la perspectiva contrarreformista: los
en
la
poesía
latina, única en que se ocupó.
jesuitas pretenden editar un "Marcial
En sus mejores pasajes, logra reproducir
casto" YMelgarejo sei'lalaexpücitamente
el tono de las ideas y de los sentimientos
que trasladó a Persio al castellano "todo
antiguos no menos que la clara y pulcra
10 q~e pude moralizado y a la sagrada
viveza de las imágenes.1º
escntura para nuevo vivir cristiano
aplicado".7 La versión de Larrai'laga,
P~ro las lenguas del nuevo progreso
llamado por Henríquez Ureña "el último ampliaban sus espacios. El positivismo,
latinista del tipo colonial puro",8 al poner el acento en la adquisición de las
controvertida Y menospreciada en su lenguas modernas, planteó el
época, actualmente adquiere cada vez anacronismo del latín como idioma

universal de la cultura; en su lucha por la
modernidad logró desplazarlo del sistema
educativo. Pero, en medio del combate
el positivismo introdujo en México'
paradójicamente, el estudio del mund~
antiguo; no sólo pretendió acercarse alos
clásicos desde la perspectiva literaria sino
que buscó comprenderlos mediante el
esLudio de las civilizaciones que les dieron
origen.
Múltiples factores propiciaron la
aparición, durante la segunda mitad del
siglo XIX, de una generación de brillantes
traductores cuyas obras se encuentran
teñidas de las actitudes combatientes:
muchos volvieron los ojos al mundo
antiguo con el deseo expreso de defender
el avance de las literaturas modernas
especia_l~ente de las inspiradas por ei
romant1c1smo; a él le opusieron valores
literarios cuya pretendida atemporalidad
los volvía caducos. Pero los más buscaron
recrear e incorporar los tópicos, tanto de
contenido como de forma, de los clásicos
a la literatura mexicana, la cual entonces
debatía sobre su originalidad y entraba
en un proceso cada vez más acentuado de
diferenciación de sus orígenes.
El grupo de traductores de esta tercera
etapa, acaso indiferentes al cambio de
sensibilidad artística que en su entorno se
operaba o, acaso precisamente por su
comprensión plena, logró, pese a sus
diferencias políticas e ideológicas,
mantener presente la obra de los clásicos.
Alfonso Reyes expresa magistralmente
esta situación cuando habla de Pagaza:

--

�•

Los versos de Pagaza suenan como una
voz de ayer. Nueva nave literaria ha
sufrido borrasca; ha sobrevenido una
transformación tumultuosa; la literatura
nacional, la americana, ha cambiado de
orientación. La lira de este anciano sigue
resonando, serena, bajo el haya nemorosa
de Virgilio (de cuyos números latinos es
parafraste celebrado), con la admirable
tenacidad de las cigarras, que persisten en
su rumor secular.11

La nómina de estos traductores puede
ser representada por los más destacados
de ellos: José María Vigil, el propio
Joaquín Arcadio Pagaza, Joaquín D.
Casasús, Ambrosio Ramírez e Ignacio
Montes de Oca. Los tres primeros
trasladaron al castellano la obra de
Virgilio de Persio, deHoracio, de Tibulo,
de Catulo y parte de Propercio y de
Marcial. Montes de Oca, por su parte,
tradujo a los bucólicos griegos yaPíndaro.
Entre la labor de estos traductores,
cuya presencia simbólicamente termina
en 1913, cuando las llamas consumieron
el primer tomo de las obras de Virgilio
quePagai.ateníaencursodepublicación;
entre este grupo, digo, y los modernos
traductores de los clásicos media W1 vacío.
Pero se engaña quien crea que el vacío
signifique mecánicamente la ausencia
delmW1doclásicoenlaculturadelMéxico
contemporáneo que en esta época se
creaba. Muy por el contrario; tal vez
nunca como entonces se leyó y
comprendió a los clásicos en México. El
&lt;'I Ateneo de la Juventud dio mayor vida a
::: las tendencia~ que desde Ignacio

Ramírezt1 y Justo Sierra13 habían iniciado
el estudio científico de la Antigüedad.
Por este pasado se explica y en esta
tradición se apoya la difusión masiva de
los clásicos que inició Vasconcelos desde
la prensa de la Universidad Nacional en
el año de 1921. La apertura del canon de
autores hacia todas las direcciones del
pensamiento antiguo, quedó testimoniada
en el magisterio de Pedro Henríquez
Urei'\a y la obra de Alfonso Reyes. Este
vacío tampoco significa que entre la
década de los veinte y la de los cuarenta
careciéramos totalmente de traductores:
Algunos hubo como Francisco de P.
Herrasti yTirso Sáenzquienes tradujeron
las Eglogas de Virgilio; y como Federico
Escobedo, humanista del corte
tradicional, profundo conocedor de la
lengua latina, quien compiló sus
comentarios y traducciones en Flores del
huerto clásico. 14

editorial los afanes por colocar a los
estudios clásicos al nivel de las modernas
corrientes de la filología clásica.
Esta es la diferencia fundamental entre
las modernas traducciones y las que
recibimos del pasado. El juicio de
Henríquez Urei'\a sobre la incapacidad de
los mexicanos para interpretar a los
clásicos ha dejado de ser verdad; cada
vez más el mundo antiguo encuentra en
México traductores profesionales que se
empei'\an por trasmitir el texto en la
versiónmásacordeconelsentidooriginal.
El logro más rotundo, no sólo de México,
sino también del mundo hispánico, es la
Biblioteca Scriptorwn Graecorum et
RomanorumMexicana;fundadaen 1942
por laUniversidadNacional, actualmente
cuenta en su catálogo más de noventa
títulos de obras tanto latinas como griegas.

Maestro de traductores e impulso
El moderno estudio de los clásicos en fundamental de la Biblioteca es Rubén
México sintetiza. por una parte, el Bonifaz Nui'\o; la cultura mexicana le
humanismo tradicional que atraviesa a debe no sólo las más importantes
toda nuestra historia, y, por la otra, el traducciones de los clásicos sino también
estudio científico y filológico del mundo el mayor número de obras clásicas
clásico. Esta última corriente recupera la vertidas al español. Entre sus traducciones
frase famosa "Quiero el latín para las se hallan las obras de Virgilio, Lucrecio,
izquierdas" de Alfonso Reyes,15 como Propercio, Catulo, Ovidio y la Antología
recuperación de las conquistas alcanzadas de la poesía latina que reúne poemas de
y como vínculo entre los clásicos y la casi todos los autores de la lírica latina.
cultura nacional; además recibió el apoyo
La labor de Bonifaz Nuflo puso
de los republicanos espai'\oles que
nuevamente
en discusión el problema de
llegaron a México a partir de 1937. Dos
la
fidelidad
al
texto; si la traducción debe
de ellos, Agustín Millares Carlos y
Wenceslao Roces, impulsaron espe- atender por igual a los conceptos y al
cialmente desde la cátedra y la labor ritmo. Antes de Bonifaz Nui'\o los

:ductor~ emplearon los metros propios
_e la poe~ia castellana para trasladar los
ntrnos launas. Por este camino la poesía
castellana
aJcamó logros unportantes
.
.
especialmente el empleo del endecasíla~
~ .~ladar el hexámetro latino. La
asunilac16n de este metro perrn1·u·ó 1
natural·lUICI·6n de grandes porciones deª
la poesía clásica a nuestro idioma S.
em_bargo, todavía la solución distaba ;
sausfacer a todos.
d~~ México el problema ha venido

El símil, con ser sugerente, deja sin
embargo muchos problemas sin solución
Restaba, porejemplo, definir si los poe~
debían traducirse en prosa o en verso o
sobr~ ~l empleo del verso libre o la rima·
por úlum~, si la fidelidad incluía no sól~
repr~ucc16n del estilo sino también la
del ntrno. Estos problemas condujeron
rr ejemplo, a que Joaquín Arcadi~
agaza, . después de su traducción
parafrásuca de Virgilio, iniciara una
nu~va traducción más ceñida al te to
!auno.
x

. . . Uéndose prácticamente desde el
iruc10, cuando la traducción se volvió
El debate de es~os problemas se dio a
hecho cotidiano. En 1787, cuando Jo: lo largo de todo el siglo XIX. En 1830
Rafael Larrai'iaga publicó la traducción traductor anónimo, cuya única identi~~
~ ~ la obra de Virgilio, se vio en la es
. una enigmática "C", public6 ~a
eces1dad de aludir al tema, especial- mteresante
opinión titulada "Observa•
mente por su polémica con Bartolache.16 c10nes sobre la traducción de los poetas"
En ella el Sei'\or "C" P¡antea que el·
Tres fueron los principios que traductor debe reflejar en todo las virtudes
Larrafiaga consideró que el traductor Y los defectos del original Ypara dar
~~ observar: religión.fe e [ndole. Por e?tender mejor vuelve sobre el símil~e~
rel,gi:5n, entendía no quitar, no mudar ni pmtor Yel traductor:
afladu
man nada
de sin . necesidad·, por fie, la
era traducrrsentenciaasentencia·
Todo_ tr~uctor cuando emprende un
por_ índole, cómo copiar los colores ~
tra~.JO. literario, contrae las mismas
obligaciones que tiene un retratista,
ma.,e~d Yel estilo. Larrañaga concl~ía
en ver
porque
dad, uno y otro se comprometen a
propomendo la semejani.a del traducto
Ydel pintor:
r
presen~ ~ público una copia fiel y cabal
Elsímilmáspro
· dela traducción
. es la
.
pio
pintura por lo que tiene de imitación: de
suerte o la obligación que tiene un pintor
cuando
la . traslada un semblante al lienzo,es
misma que la del traductor; y cuando lo
hayan hecho con la fidelidad deun espe ·0
han cumplido bien.11
~•

del .o~1gmal que en cierto modo
~uluplican.Bajoestasuposiciónquenada
tiene de gratuita, dígase ahora cuál es el
deber del retratista·• desde 1uego se
contestar_á, o fonnan un cuadro en que
esténcopiados todos los rasgosde original
exacta y ajustadamente no sólo en ei
fondo, sino
aun en lo que parece
.
secundano como es el colorido Yaún en

los defectos que tenga su pe"'
. pues
,~OnaJC,
que d~ otra manera nos daría el pintor una
semeJ~en vez de un retrato, y el artista
pasan~ más justamente por un
perfeccionador
que por un copiante
.
.
del.icado.Loqueacabadedecuseesmuy
·
daplicable al
. caso que se halla un traductor
e ~~quiera composición poética: lejos
de limitarse a vestir en otro idiom 1
en
•
a os
P sam1entos del original, debe
exte~derse también a expresar sus
colondos, a cuyo efectoJ'amás debe o ·1·
· - d.
m1 ir
ru ana JI un sólo epíteto, ni aún bajo el
pretexto espacioso de evitar algún det
de que se resienta el poeta, o de pres::;
alguna belleza que se Je venga muy a la
mano porque esto sería adulterar el trab .
· •,
aJO
pnrruuvo y ofrecemos calidades de ue
carece aquel. 11
q

N~turalmente que el símil del retrato
n~ deJa de ser igualmente subjetivo El
mismo Alfonso Méndez Plancarte ..
b óla
.
,qmen
J use
· • creac16ndeunamétricahis'panoaumi.ante Y la aplicó a la traducción lo
más exacta de Horacio aludió
ta
subjetividad:
'
a eS
Raro será el amor -dice Alfonso Ménd
Plancarteez
. • al que 1e baste un sólo retrato.
Más bien los multiplica, y segozahallando
en ca~a uno algún detalle -actitud o
expr~1ón.. perfil o pliegue, mirada o
sonnsa, misterio o claridad- que falta o
que no luce tan logrado y neto en los
otros. 19

. El problema sin embargo, continuó
v1ge~te; pero no teóricamente, sino en la
prácuca. Largos párrafos le dedi
los traductores justificando sus para:n
...
s, e;

�•

alegando los motivos morales q~e los
conducían a suprimir o modificar
determinado texto. Los más, como
Joaquín D. Casasús, informándose
ampliamente para que "no esca~ a su
traducción el espíritu del poeta latmo, y
las palabras castellanas reprod':12~n con
exactitud el pensamiento ?1:g~~,;, la
metáfora, el giro del verso ongmal. · La
ambivalencia de esta proble~áttca. se
encuentra expresada en la justtficac~ón
queJoséMaríaVigil hace de su traducción
de Persio:

camino, los traductores mexicanos se
acercan a lo que podríamos llamar ~
"escuela mexicana de traductores .
Rubén Bonifaz Nul\o, quien retoma los
preceptos de Alfonso Méndez Plancarte,
los representa de manera nítida. Lo que
Bonifaz preconiza, y muchos .de los
traductores de laBibliotheca Scri~torum
han llevado a la práctica, consiste en
lograr que la lengua castellana ~e amolde
cada vez más a los ritmos y ~iros de la
latina y no a la inversa. Borufaz, en,un
ensayo sobre Pagaza, fundamenta as1 su
teoría en cuanto a los conceptos:

Yo he procurado -escribe Vigil-, en lo
posible acercarme al original, expr~ar
con fidelidad el pensamiento de Pers10,
buscar en los pasajes os~uros la
interpretación que ha parecido más
plausible entre los varios comentadores
que he tenido a la mano, buscar la f~rma
de una frase análoga en cuanto lo consiente
la índole de nuestro idioma, emplear las
mismas metáforas y aun usar de palabras
peregrinas al castellano, en vez de apelar
al recurso de la paráfrasis cuando se ~ata
de expresar una idea para la cual no exi_ste
el vocablo respectivo; en suma, he quendo
h acer una olta española, conservándole
1 . 21
la fisonomía y el carácter del poeta anno.

Sin embargo, Vigil no logra cumplir
este magnífico programa; pronto se ve
enfrentado a frases que en latín suenan
bien pero que en castellano quedan
"desapacibles y duras" Y ª otras
"demasiado bajas Ygroseras" Yentonces
decide modificar Y"ampliar la frase"·

......

~

Lentamente, sin embargo, por este

la 1'dea" • Al mismo tiempo busca• la
reproducción más cercana al ritmo latmo;
se empeí\a en imitar el ritmo "buscando
el número de sus sílabas Yla parte donde
admite sus acentos" para crearª través de
este procedimiento, el ritmo castellano
más cercano al latino.

A la luz de lo expuesto ~emos
sacar dos conclusiones; la pnme~:
México posee una brillante Y nea
tradición de traductores de las obras
clásicas. Al inicio se redujeron a obras y
autores más fácilmente asimilados por la
cultura contrarreformista; pero,
lentamente, fue ampliando su canon hasta
A mi modo de ver, el poeta clási~ no
el
punto de contar actualmente con un
adm1·te más interpretación que la• literal;
amplio
número de obras de las .más
lametafóricaoparáfrasisnecesanamente
lo transforman y' por ende, lo anulan. Por diversas tendencias del mundo ant~guo.
Es cierto, como lo apuntó :1ennquez
eso,más que cualquier otro traductor, el
de un poeta clásico ha de proc~ar, con su Urel\a, que nuestro acercamiento ~ los
trabajo, la transmisión precisa de un clásicos, con ser intenso, estuvo mediado
22
por la pretendida búsqueda de los valores
contenido esencial.
"atemporales" que supuestamente ~llos
poco antes había señalado su teoría portan Y' por ende, durante los tres siglos
~bre la traducción del estilo y la forma: novohispanos Y parte de XIX, los
mexicanos fuimos incapaces deentend~
Al querer no ya que lo escrito en la lengua al mundo antiguo; sin embargo, a ~
original se pliegue a los caracte~es precisamente del pos~tivismo, México
naturales de la lengua traductora, sino progresivamente adqmere las modernas
e ésta llegue a ceñirse en las formas de herramientas de la filología clásica.
qu
. ina1
aquella, se alcanzará una obra ong en
la mayor parte de sus significaciones
trasrnisibles, será una traducción leal y

El problema de la fidelidad es un
tema
que
ha
preocupado
legítima.13
permanentemente a los traductores
Consecuentemente con estos prin- mexicanos. Fidelidad tanto al con~pto
como a la forma. Las diversas soluc1ones
cipios, Bonifaz busca la tradu~ión más
literal, en el sentido etimológico_ de la dadas no sólo responden . a
palabra, la "fidelidad en la traslación de consideraciones literarias Y filológicas

sino también a consideraciones morales;
pero, frente a lo que podríamos llamar un
humanismo tradicional, arraigado en las
actitudes contrarreformistas, encontramos otra corriente que cada vez, basada
en un mayor conocimiento filológico del
texto, se plantea una mayor fidelidad
tanto al concepto como al ritmo.
Actualmente ambas tendencias
persisten; ambas han logrado espléndidas
obras literarias que enriquecen a la
literatura mexicana; ambas dentro de un
contexto literario moderno que parece
alejarse del mundo clásico, luchan por
mantener vivos los textos base de nuestra
cultura y cuyos valores ningún pueblo
civilizado puede desconocer a riesgo de
perder parte de su herencia e identidad
cultural.
Notas
1. Eduardo Núñez, "Inventario y examen de
las traducciones literarias en América",
en Revista Iberoamericana, Bol. XXV,
No. 50 (State University oflowa, 1960),
pp. 289-302.

2. Pedro Henríquez Ureña, "Traducciones y
paráfrasis de los autores mexicanos en la
época de la Independencia", en Anales
del Museo Nacional de Arqueología,
Historia y Etnología, T. V.México, 1913,
pp. 51-63 y 379-381. Reproducido en
Revista del Historia de América, No. 72
(México, Juli-Diciembre, 1971), y pp.
496-510.

3. Algunos estudios que abordan el tema de

las traducciones clásicas en México son
las siguientes: Ambrosio Ramírez publicó
durante un largo período, mínimamente
el comprendido entre 1905 y 1907, una
serie de artículos titulados "Horacio en
México, Traductores", en El Estandarte,
periódico de San Luis Potosí dirigido por
Primo Feliciano VelázquezJ/ Gabriela
MéndezPlancartepublic6en 1937,enlos
talleres de la Universidad Nacional, el
estudio amplio y documentado sobre
Horacio en México, en el que aborda las
traducciones e influencias de este autor
en la lírica mexicana// Tarsicio Herrera
Zapién publicó "Horacio y sus mayores
intérpretes en México", en Studia
humanitaJis, Homenaje a Rubén Bonifaz
Nuño, México, UNAM, 1987, pp. 223237// El mismo autor publicó "Manuel
José Othón ante Horacio y Virgilio" en
Nova Tellus, No. 4 (México 1986), pp.
147-179// Sobre Virgilio: puede
consultarse la polémica entre José Antonio
Alzate y José Rafael Larrañaga, en
Roberto Moreno, Dos versiones de la
égloga octava e Virgilio en el México del
siglo XVlll, México, UNAM, 1984//
Manuel Toussaint tuvo el proyecto de
escribir un libro sobre las traducciones de
Virgilio en México; sin embargo tan sólo
logró reunir notas, la mayor parte de ellas
bibliográficas. Empero, publicó dos
artículos que, sin duda, fonnan parte del
futuro libro que no escribió. Estos son:
"Pagaza traductor de Virgilio", editado
por vez primera en Abside, LIII, No. 3
(México, marzo de 1939), pp. 38-50 y
vuelto a editar en Sergio L6pez Mena,
José Arcadio Pagaza ante la crüica,
México, UAM, 1987, pp. 229-242. El
segundo artículo se titula "Las bucólicas
VIII y X de Virgilio", traducidas por el

padre Diego José Abad" en El Colegio
Nacional a Alfonso Reyes, México, El
ColegioNacional, 1956//Joaquín Antonio
Peñalosa publicó "Traductores mexicanos
de Virgilio" en Estilo, No. 3 San Luis
Potosí, 1963// Ignacio Osorio Romero
public6TópicossobreCicerónenMéxico,
editado por la Universidad Nacional el
año de 1976//Gabriel Méndez Plancarte
escribió un breve estudio titulado "Ovidio
en México", publicado en Estilo, No. 37
(San Luis Potosí, enero-junio, 1956), pp.
17-40//En el año de 1940 Gabriel Méndez
Plancarte publicó en la Revista Abside
tres amplios artículos en los que examinó
las traducciones que Ignacio Montes de
Oca hizo de los autores griegos// Germán
Viveros publicó "Alfonso Reyes,
traductor de la 1/fada", en Alfonso Reyes,
Homenaje de la Facuúad de Filosofía y
Letras, México, UNAM 1988, pp. 115150// Ignacio Osorio Romero hace una
revisiónde las traducciones delos clásicos
griegos aparecidas en México antes de
1910 en "El helenismo en México",Nova Tellus, No. 4 (México, 1986), pp. 63117//.
4. Agustín Millares Carlos, "Sobre una
versión española de Persio, del Siglo
XVI", en Filosofía y Letras, No. 2
(México, abril-junio de 1941), pp. 275276.
5. Diego Mexía, Primera Parte del Parnaso
Anlártico, de obras amatorias. Con las 21
Epístolas de Ovidio. Sevilla, Alonso
Rodríguez, 1608.
6. Rafael José Larrañaga, Traducción de las
obras de el Príncipe de los poetas latinos,
Publio VirgilioMarónametrocastellano .

......

\.11

�GRIEGO CLASICO Y TEORIAS DE LA
TRADUCCION

Pedro C. Tapia Zúñiga
México, Oficina de los Herederos del
Lic. D. JosephdeJáuregu~ 1787-1788. 4
vols.
7. Citado en A. Millares Carlos, op. ciJ., P·
276.
8. PHU, op. ciJ. p. 499.
9 _ Véase al respecto a PHU en el artículo

citado.

?·

Joseph de J áuregui, 1787, P·
Reproducido en Roberto Moreno Op. Cit.

18. C. "Observaciones sobre la traducción de
los poetas" en El Observador de la
RepúblicaMexicana.Segunda_época,No.
8 (México,miércoles21 de abril de 1830),
p. 278.
19. Alfonso Méndez Planearle, XL Odas de
Horacio. México, UNAM, 1946, P· XII.

21. José María Vigil, Persio, México, Tip.
de Gonzalo A. Esteva, 1879,pp.XLVIIIXLIX.

22. Rubén Bonifaz Nuño, "Pagaza traductor
de los clásicos" en Sergio López Mena
(Comp.), La obra de Joaquín Arcadio
Pagaza ante la crflica, México, UAM,
1987,p.311.

23. Op. cit., p. 310.
10. PHU, Op. cit. p. 503.

l l. Alfonso Reyes "Joaquín Arcadio Pagaza"
en Obras Completas, México, Fondo de
Cultura Económica, 1955; T. l., p. 266.
12. Ignacio Ramírez"Discurso sobre la ~ía
erótica de los griegos", en Obras, MéXJco,
Editora Nacional, 1960,T l. PP· 245-2?2.
13. Justo Sierra, Compendio de historia de la
antigüedad, México, 1879 y 1880.
14 _Federico Escobe&amp;&gt;, Flores del huerto
clásico, México, Editorial Lwnen, 1932.
15. Alfonso Reyes, "Discurso por Vir~ili~'.'•
enHomenajedeMéxicoalpoeta Vvg1l10
enelsegundor,ulenariodesunacimiento,
México, 1931, p. 391.
16_Véase Roberto Moreno, Dosversiones_de
la égloga octava de Virgilio en el México
del siglo XVIII. México, UNAM, 1984.

-

10

17 José Rafael Larrañaga, Respuesta alpapel
periódico No. JO intitulado
Observaciones sobre lafisica, etc.por D.
Joseph Alzate, México, Imprenta
Madrileña de los Herederos del Lic. D.

20. Graciela Fix Zamudio, Joaquín. D.
Casasús, humanirta mexicano del s1gl.o
XIX México, UNAM, 1963, p. 97.

Según la relatoría• del Primer Encuentro
Gennano-Portugués de Traducción Literaria celebrado en Lisboa del 4 al 7 de
abril del año en curso, en las pláticas que
hubo entre traductores y autores se oyó
una de las canciones de siempre:
traducciones libres, traducciones fieles;
es decir, se habló acerca de la libertad o
de la fidelidad a que pueden o deben
ceñirse las traducciones con respecto a
sus textos originales, y los traductores
con respecto a sus autores. Fue notorio,
por una parte, que a veces el traductor
tiene poco conocimiento acerca de las
lenguas y, sobre todo, acerca de las
culturas en que trabaja, y por la otra, que
hay una discrepancia curiosa ente su
habilidad práctica y su falta de voluntad
para reflexionar sobre eso que se hace
cuando se traduce.
Entre algunos traductores se mostraron posturas totalmente distintas en cuanto a la fidelidad al texto original; unos
juraban por una literalidad tan grande,
que podía llegar a la agramaticalidad;
otros insistían en una mayor libertad.
Unos y otros, por no basarse en alguna
teoría de la traducción que apoyara sus
posiciones, se quedaron en intuiciones,
generalmente de color estético; en la
cuestionable consulta con los autores de
los textos, y en el inevitable empleo del
diccionario: del diccionario bilingüe, para
variar.
Al final, y a pesar de todo, fue claro el
deseo de reflexionar y de intercambiar
ideas acerca de lo que uno hace cuando

traduce. Por lo demás, terminan los relatores, "quizá debíamos reflexionar sobre
la conveniencia de plantear en forma
distinta esas cuestiones, que son las
mismas que se plantean ya desde hace
siglos y hoy no ofrecen ninguna perspectiva".

mente las demandas de sus consumidores, parece convertirse en tierra de nadie,
donde, por un lado, todos acusan vacíos,
y por el otro, cada quien enfoca y concluye sobre la traducción desde el punto de
vista que le acredita su especialidad. En
esta perspectiva, se hace tarde para que
los traductores mismos reflexionen en
serio; es necesario que aprovechen las
experiencias y los conocimientos que,
logrados en investigaciones diversas,
afectan alguno de los campos en que se
mueven: funciones del texto, sus destinatarios, las estructuras del lenguaje y las
implicaciones que todo esto trae en el
proceso de la traducción. Ya no es sano
aferrarse a posturas y prácticas de ayer
que no llevan a nada, o, si se quiere, no es
honesto cerrar los ojos ante tanta protesta
en contra de las traducciones.

Valga esta breve noticia para recordar, en el contexto de otro coloquio, las
cuestiones básicas de las posturas tradicionales en materia de traducción. Sistematizando, puede decirse que hay coincidencia en otorgarle primacía al texto
original. A partir de este primado que
canoniza erróneamente los originales,
unos hablan de traducir fielmente, y otros,
de traducciones libres. Y sin que quede
claro en qué consiste la fidelidad al texto,
ni se sepa en clónde una traducción libre
cae en el ámbito de la paráfrasis, las dos
posturas parecen darse la mano en una
En general, parece que cambiar los
formulación atrayente por sonora, y vacía términos de la cuestión, resulta plausipor inoperante: "tan literal como posible, ble, cuando se está ante un círculo viciotan libre como necesario"1 •
so; este círculo podría describirse así:
una traducción es libre o fiel de acuerdo
Entre los antiguos, que más que en con la gramática; la traducción fiel quieteorías parecen haberse apoyado en in- re favorecer a la gramática del texto de
tuiciones geniales y en celos ingenuos partida; la libre, a la gramática del texto
sobre lo que es fidelidad al texto, ya hay de llegada, y protestan: éstos, porque
representantes de una y otra postura: aquéllos destruyen la gramática de llegaCicerón, Martín Lutero, Bacon, San da, y aquéllos, porque éstos hacen lo
Jerónimo, Garcilaso y Fray Luis de León1 mismo con la gramática del texto de
dan testimonios claros de que el problema partida. Este gramaticocenlrismo, en
no es de ahora. El problema actual eslri ba materia de traducción, podría ceder el
en que los campos del saber se paso a un logocentrismo, si por logos enespecializan, los traductores seguimos tendemos "texto". De esta manera, si en
con las premisas de ayer y la traducción, lugar de ver un texto desde la gramática,
que no acaba de resolver satisfactoriase ve la gramática desde el texto, comen-

....
....

-.J

�zará a comprenderse que, desde el texto,
que no es otra cosa sino la codificación
lingüística de un mensaje, la gramática
sólo es uno de los muchos elementos que
inciden en el proceso de la comunicación: si algo quiere o quiso el escritor, no
era precisamente que lo tradujeran, sino
transmitir un mensaje dentro de marcos
culturales e históricos bien precisos, para
destinatarios bien concretos.

--

00

Probablemente somos los traductores de clásicos quienes, por una u otra
razón, válida o inválida, consciente o
inconsciente, en México o en todo el
mundo, más hemos cooperado a que,
gracias a nuestras traducciones, la literatura clásica, en el mejor de los casos, le
parezca ridícula al lector moderno, y en
el peor, inasequible, obsoleta, poco interesante y ajena a sus preocupaciones.
¿Obedecen a algo estas traducciones literales, más técnicamente, transcodificaciones? ¿Se pueden justificar? ¿Tienen
algún valor? Sí, responderá alguien, y
otros dirán que no. No, porque en esta
práctica se parte de la palabra, es decir,
de un elemento de significación baja, y se
le trata como si fuera la cosa más sagrada; le sigue la oración, y se traduce oración por oración, como si ella fuera para
el traductor la unidad de sentido fundamental. Se olvida que ni siquiera hay
consenso entre los lingüistas sobre los
conceptos de "palabra" y "oración", y
que nunca se explicará convincentemente por qué éstos y no otros elementos
tienen que ser los fundamentales al traducir. En este procedimiento transcodifi-

cante, sólo se continúan las rancias costumbres de una tradición descuidada.•
Y sin embargo, antes de continuar,

debe quedar clara la razón contraria: una
traducción literal podría justificarse, nos
guste o no, desde distintos ángulos: vale
para efectos de análisis, ya que el destinatario desconoce la lengua original;
podría justificarse, porque estas traducciones que llevan al lector hacia el autor,
en sí, son más informativas que las traducciones prospectivas, las que llevan al
autor hacia el lector; se explican ante el
temor clásico que provoca un texto griego cargado y equipado de una tradición
tan grande: nadie censurará impunemente a un filólogo clásico, de que conoce
poco su trabajo: conoce muchos de los
innumerables comentarios críticos e interpretaciones sobre las formas, contenidos y estilos del texto que trabaja, y
porque los conoce, porque teme que se
pierda alguna posibilidad de sentido, o se
entienda en forma distinta/ aún no se
atreve a tomar partido y a buscar en otros
lugares y perspectivas alguna razón que
haga más creativa su tarea. Desatar a los
clásicos de sus escolios, liberarlos de sus
aparatos críticos, e impedir que sigan
hablando para no sé quién un español de
no sé cuándo, sería un buen punto de
partida.
Los traductores del griego clásico, en
general, no necesitamos una teoría translatoria distinta de la del traductor de
lenguas modernas; de obO modo, no
podemos eximirnos de las corrientes

actuales sobre prácticas de traducción.
Tenemos la obligación de reproducir
coherentemente unos textos de ayer para
destinatarios de hoy. No podemos argumentar que el griego sea muy difícil: el
griego es tan difícil como cualquier lengua, y ante la posible objeción de que el
griego clásico ya no se habla, y está
cerrada la posibilidad de recurrir a informantes, o a una consulta con el autor en
persona,hayqueresponder,porunaparte,
que el griego es una de las lenguas más
estudiadas: hay compendios y manuales,
y no faltan gramáticas que se van al
detalle; y por la otra, que los autores,
piénsese en los actuales, no pueden hacer
nada o casi nada en el trabajo de los
traductores: menos ayudarían Homero, o
Demóstenes, o lsócrates que, valga el
anacronismo, ni siquiera sabrían español.
No soy un teórico de la traducción; el
que conozca algo de los autores antiguos
y pueda mencionar trabajos de investigadores modemoS' que se dedican al tema,
sólo me acredita como aficionado o curioso de una inquietud, quizá ciencia, que
cadadíacobramayoresímpetus,"latranslatología", en términos de Hans J.
Vermeer1 quien, junto con Justa HolzManttiiri, puede considerarse como representante de la escuela de Heidelberg,
en materia de traducción. Aquí, diría yo
-y quii.á exagero- el terreno me es más
familiar; en estas últimas líneas intentaré
ceñirme más de cerca a sus postulados,
de los cuales me confieso simpatizante.

E~ un_a translación, entendiendo por
este término tanto el trabajo de los traductores como el de los intérpretes, un
texto -como parte de un continuo de
mundos- desde una lengua "X" debe
trasladarse a una lengua "Y", de manera
que al final surja un texto x•, un texto
nuevo con una cultura Y', distinta de la
original.
En un texto clásico griego, nos separan ha~ta 2800 años de los originales y,
por mas que se hable de "una" cultura
occidental, las culturas y situaciones 0
contextos en que se encaman esos textos
son muy distintas de las nuestras. En la
traducción, debe tratarse no sólo de un
problema gramatical, sino que debe haber
también, Y siempre, una transferencia
cultural.

La situación es importante en cuanto

que ella, al ser percibida por seres humanos, es percibida a la manera de los
humanos; éstos son individuos inmersos
en una cultura; por tanto, las situaciones
se perciben Y se interpretan cultural e
individualmente. Por lo demás, cada
cultura le da un valor específico a cada
u~a de las situaciones, y, en parte, tambien es específico de cada cultura el
!'°rce~taje en que en una situación dada
mterv1enen lo acciona! y lo verbal. Para
la translación esto es importante, porque
e~a no puede considerarse como una
simple transferencia 1: I entre lengua y
lengua; de ahí que el objeto de una translación es, siempre, un texto-en-su-situación.

Los signos lingüísticos simbolizan
objetos del mundo, pero no tal como
éstos son en la realidad, sino en la forma
en que ellos (1) son susceptibles de la
percepción general del ser humano y (2)
de una teoría (opinión) cultural específica, sobre los objetos. Estas opiniones, en
gran parte, se transmiten de generación
e_n generación. Así, los contenidos de los
signo~ lingüísticos son, en gran parte,
específicos en ~da cultura; de aquí que,
para la translación, resulta importante
q~_e la relación que hay entre la percepc_mn real Yla teoría(= opinión) transmillda es distinta en cada cultura y en cada
lengua.

La translación es una especie del
transferir, cuya característica es el empleo del lenguaje humano; así, la translación es una especie del hablar, y el hablar, una especie del actuar. Actuar es
comportarse intencionalmente. Tal como
toda actividad se da dentro de una situación, es Parte de ella y la cambia, así, el
hablar cambia la situación, de la cual es
una verbalización parcial. Ahora bien lo
que se verbaliza de una situación y' el
modo co~o se verbaliza es, en parte,
algo propio de cada cultura, e interculturalmente no hay paridad entre las panes
que se verbalizan en una lengua x y en
una lengua Y a la que se traduce. Por 10
Cualquier emisor, incluso el satúico
cual es imposible que, en una traslación
actúa,
es decir, habla o escribe, de acuer~
sólo se considere la parte verbal.
'
do con las convenciones de su sociedad,

aunque sea para despreciarla. Las culturas Y, por tanto, las lenguas, están ligadas
a los tiempos y a los lugares: no podemos, como las imágenes en una película,
retroceder en las fases evolutivas del
lenguaje. El lenguaje actual debe echar
un puente entre las distancias y vencerlas: debe poner en el presente un mensaje
del pasado.
Como consecuencia de lo dicho, res~lta una tesis fundamental de la translación: la transferencia de las partes verbales sólo es una transferencia parcial, y
toda translación tiene que ver con una
~n_sferencia hacia un complejo cultural
d1stmto.
Una teoría de la translación, por tan-

1?• no puede basarse sólo en una teoría

lingü~stica, por más compleja que ésta
sea; smo que necesita, al lado de ésta una
teoría de la cultura, cuyas manifes~ciones o componentes deben ponerse en
relación unos con otros, así como lo
~acen sintácticamente los signos lingüístJcos, al unirse unos con otros, para formar un texto.
Uno da un mensaje a otro; cada emisor, también el escritor, tiene bien claro
que s_u destinatario o su círculo de destina~os son personas reales, o entidades
ficticias. Habla o escribe al señor zutano
0 ª la sei!ora mengana: personas de cultura muy respetable, 0 especialistas en
al~una materia, o lectores de novelitas al
e~ulo de Corín Tellado O de lágrimas Y
nsas. El mensaje se fonnula de acuerdo

....
....

10

�con el destinatario; de acuerdo con éste,
un texto se hace otro texto. Sólo en casos
muy especiales, el emisor de un texto
piensa en el receptor de la traducción, y
todavía es más raro que realmente sepa
algo de ellos. El traductor debe proponerse una "repolarización"; su trabajo es
creativo y responsable en la medida en
que decida SI, PARA QUE y COMO
debe hacerse una traducción: un simple
intermediario lingüístico seña una bestia
de carga, el traductor es soberano.
La transmisión de un mensaje debe
tener "buen" éxito. Un texto debe redactarse de tal manera que la "información"
llegue al destinatario que uno se ha propuesto, lo más íntegramentequese pueda
dentro de las circunstancias. La inteligibilidad del texto se llama "coherencia
interna", al lado de la cual, la traducción
debe mostrar coherencia con su texto
original, es decir, debe intentar la convencionalmentellamada"imitación" con
los medios de la cultura y de la lengua de
llegada. La estrategia de la imitación
varía según se reproduzca un texto especializado, o formas de lenguaje métrico.

~
....

La función o funciones de un texto
son precisas y el traductor debe ocuparse
de ellas; sin embargo, el objetivo de una
traducción puede ser distinto del texto
original: lallíada y la Odisea han pasado
a ser lecturas juveniles; laBiblia, un libro
edificativo sentimental, y Jenofonte, un
texto escolar.
Hasta aquí, una especie de paráfrasis
a Vermeer,• quien, puntual y técnica-

mente,' enumera y describe las partes de
que debe contar esa teoría de la translación, de la cual se han hilvanado algunas
de sus ideas más relevantes:
1. Definición del término "transla-

quiero lograr con la traducción? A grandes rasgos, éstas son las cuestiones a que
intenta responder la escuela de Heidelberg.
No sé si lo dicho vale para aflojar un
poco las tensiones entre lectores y traductores de obras clásicas, o más bien
para polarizar las posturas; sin embargo,
no dudaría en pedir a unos un poco más
decomprensión para con lo que les hemos
ofrecido hasta ahora, y a los otros, un
mucho más de disposición para reflexionar en eso que hacemos cuando traducimos.

ción".
2. Base de la teoría.
3. Ordenamiento lógico en la disciplina de la lingüística aplicada (pragmática de la lengua).
4. Modelo de translación, que incluya el modelo de recepción; el modelo de
producción, y el modelo de reproducción, sobre la base de un modelo general
Notas
de interacción.
5. Inventario de reglas: regla de inl. Margarel Ammann +Hans J. Vermeer,
tención, regla de la coherencia y regla de
"Bericht: lo Encontro de tradlJ?O literaria
(portugues/alemio)" (crstes deutschponugicsla fidelidad.
isches Treffcn wm literarischen Übcncu:en),
6. Estilística, para el análisis de las
Lissabon, 4. -7. April 1989, en:
estructuras del texto: estilística formal, y
TcxTconTcxT.3 (4/1989), pp. 198-202.
gramática cultural de valor específico.
Al vislumbrar las exigencias de las
nuevas corrientes en materia de traducción, la tarea de traer a un clásico griego
al español del siglo XX resulta casi espeluznante. Sin embargo, no necesita ser
tan gris la perspectiva de una traducción
con base en esta teoría, nos dicen Ammann y Vermeer, 10 sobre la práctica,
bastaríaque,porencirnadepreguntamos
ante un texto, ¿cómo podría yo decirlo
(enespañol)?,nospreguntáramos: ¿cómo
formulo la escena de la situación que está
en el texto? ¿A dónde lleva la escena?
¿Qué tiene que imaginarse el destinatario de mi traducción? ¿En qué contexto
está la escena con relación al todo?¿Qué

2. Hans J. Vcrmeer, "Handlungslhcoric und
Translation", en: TexTconTexl, 2 (3/1989), p.
122.
3. M.T. Cicerón (10643 A.C,), De optimo ge11t•
re oratorwn; Sn. Jerónimo (347?-420), De
optimo ge11tre inlerpretandi (carta 57 a Pamaquio); Garcilaso (1501-1536), "Carta-prólogo", en: Cortigiano, Castigliooi, tr. de Boscán, 1534; fray Luis de León (1527-1591),
Exposición dt1 librodüob; M. Lutero (14831546), Carta tul Traductor; R. Bacón (15611626), opus maj,u Il1
4. Cf. Hans J. Vcrmccr, "Die Siuen des Staatcs,
die zwci Übc1 vcrwüstetcn", en: Hans J.
Vermeer, Awfsálzt zur TranslaliclLf tMorit,
Heidelberg, 1983, p. 147. (cf lingüística
Antverpiensia 14, 1980, pp. 251-276).

5. Cf. id., ib.,p. 150.

6. ~.or
ejemplo:
Wolfram
Wilss
UlnrselzU11gswissen.scliaft. Probleflll wnd
~ethodt11, Sw~an, 19TI. (Hay trad. españodc G. O. K.irchncr y S. Franco Méxi
~~.1988);/d., "Vonlbcrlcg1111g~m~;
didaktm:hcn Grammati.lc des Übcrsetzcn ,,
en LebdcSprachen, 23, 1978, 145-151.
ne House, A model for tra11SlaJion quality
~ess~IIJ, ~bingcn, 1977. Wemcr Koller,
cqwvalcnz m lcootrastivcr Llnguisti.lc und
Übc~gswis11a1schaft", en: Theory and
prac:tJcc of translation, Bcm-Franlcfun a M ~s V_~ga5 , 1978, pp. 69-92. Id., Ein~g i,.
du U~rsetzwigswissen.scliaft, Heidelberg
1979.DicterStein
lin
, . Ü
• "Texuhcon'c-InSuwwOOS
g111Stilc · bcrselZUng", en: Mineilungsblau

1W:.~

·--•~= •

für Dolmetschcr und Übcrscucr, 25.2, 1979
PP· 6-15. Justa Holz-Minlliri, "Tran.slaJori.r~
ches_ il_1JNUl11. TMorit IUld Me11toth•
H~ls~, 1984. (= Annalcs Academia~
Scienbarum Fcnnicac B 226) OiristiancNord
TtxJaMl'}Se 1111d ÜlnmJzt11. Ttltoreti.rc,,;
Gru11dlage11. .Metlwd ~na
,,_., d IQ
' Ir.IISCM
•
An
wwtndU11g ewr iibuselzU11gsreleva111t11
Heidelberg, 1988. K.R. Bausch
La lingüística contrastiva e il lJ'ldu-" :
La·-., .
Sa
~-~ • en.
u-,u7.1a1e, ggicslUdi, Tricsac 1973
141-154· Id·"DieTransposwoo.
· · Vcrsucn
'
,pp.
ciner
ncuen ~•~sifi.kation", en: Linguistica
~lVcrptcns11, 2, 1968, PP. 29-50. Eugenc A
N1da, Toward a scitnce of lr1J11Slatio11. Wilh

!~~!•

~p«ial refert11Ce to principluaNipr~
utllOlwd in Bible tran.slaJing, Leiden, 1964~
7. RHanlis_J. ~crmccr, "Wisscnschaftsthcoric und
Voca lit , en·· Hans 1• Vcnnecr,
~ausst1zwige11fiireiM Tr1J11SlaJio,ut/voru
Heidelberg, 1986, pp. 3-100.
'
8. Cf.
.
Id Hans
. h J. Vcnnccr, "A.ktualis1erung
assuc -antikcr
Litcratur
durch
Übc~gm" + "Ein Rahmm für eme
allgemC10C Translatioosthcoric" en: Hans J
Ve~ccr. A,,,_,.
'
·•
.,..;tu zur Tr1J11Slationstheorie
He1del~, 1983, p. 173 y ss. + 48 y ss '
respccbvamcutc.
·•
9.

C[,supra Hans J. Vermcer, "Ein Rahmen filr
eme allgemeinc Translationstheoric"'p. 48.

10. Cf nota 1, p. 201

�LATIN-NEO-LATIN; PROBLEMAS
DE TRADUCCION

Bulmaro Reyes Coria
Como todos sabemos, era común que los
romanos cultos acudieran a Grecia, o
enviaran allá a sus hijos, a estudiar retórica y filosofía, y de tal forma adquirían
el dominio del griego, que a menudo la
literatura romana hoy deja traslucir no
sólo la cultura griega, sino también la
influencia de su lengua. Por ejemplo, la
obra ciceroniana que se ha considerado
la más completa sobre el arte de hacer
discursos comienza con estas palabras:
Studeo, mi pater, LaJine ex te audire esa
quae mihi... Graece tradidisti ("Padre
mío, quiero que me digas en latín lo que
me has enseñado en griego"),1 y los
Topica, del mismo género, también hacia el inicio dicen: /taque haec, cum
mecum libros non haberem, memoria
repetita in ipsa navigatione conscripsi
("así pues, como no llevaba conmigo los
libros -de retórica de Aristóteles-, escribí
de memoria estas cosas"),1 con lo cual
Cicerón confiesa que esos tratados son
transferencias de otra lengua. Así mismo,
La cabellera de Berenice es traducción
fiel de un poema de Calímaco'.
Esto viene a confirmar lo que dice
Elias L. Rivers: que en Roma, a través de
traducciones, se produce por autores
bilingües una auténtica escritura traductiva, que todos conocemos en Horacio,
Cicerón, Catulo. Después, el latín de
autores como éstos, junto con el de San
Jerónimo, propagado por los padres de la
Iglesia, hará surgir en la Edad Media la
llamada diglosia latina; es decir, se habla
latín al lado de las lenguas vemaculares;
este latín es un latín nuevo, al que luego

llamarán humanístico, científico, moderno, neolatín. Pero desde sus orígenes ese
latín nuevo es escolar, se aprende con la
gramática, y se aprende de aquellos autores bilingües.

Mexicus, GoatHemala, lucatanensis
pulque, cocolatum, de tola, aunque haya
quienes quieran ver en estos préstamos,
efímeros en sí mismos, la continuación
de la vida de esta lengua muerta.

Así tenemos dos latines: uno natural
y otro facticio. Como para nosotros,
ambos son escritos, fácilmente podemos
imaginarquesonproductodelareflexión,
y con la reflexión el escritor casi siempre
busca la máxima corrección e incluso
elegancia (fluida semper dictione et eleganti latinitate, como dijera Juan José de
Eguiara y Eguren, en su Bibliotheca Mexicana).• En este sentido, ambos latines
son gramaticales, y por este aspecto iguales. Sin embargo, tienen profundas diferencias: los autores de la lengua modelo
la dominaban por vía natural, y, aunque
tradujeran de otra, escribían en su propia
lengua, en tanto que los escritores de ese
latín nuevo, si lo dominaban, lo dominaban porvíadeaprendi7a3jeescolar, yesto,
al parecer, no requiere discusión. Por lo
demás, ya otros han hablado' de las
diferencias en los niveles lexicológico y
sintáctico, así como de contaminación,
asunto difícilmente agotable en pocos
futuros años, si consideramos que, hasta
donde sé, no se han hecho estudios de
lingüística neolatina, a no ser por el recientísimo trabajo de mi compañera Paula Cruz López, aún no publicado.

Llamo facticio a ese latín, porque no
nace con el hablante, sino que se hace por
arte; es decir, con base en preceptos y
reglas gramaticales.

A propósito de contaminación, en
cuanto a léxico se refiere, lo que suele
decirse es la verdad de perogrullo. Obviamente, no pertenecen al acervo natural:

Si no, no entiendo cómo Francisco
Núñez de la Vega pudo escribir, por
ejemplo, refiriéndose a Dios, esta oración:
qui docet hominem scientiam ("quien
enseña la ciencia a los hombres"), donde
hay doble acusativo. Creo que de no ser
por el profundo conocimiento de la
gramática latina, el prelado chiapaneco
hubiera escrito: qui docet homini
scientiam, con un acusativo y un dativo
de complemento directo e indirecto,
respectivamente: el objeto y el que lo
recibe. Otro ejemplo: Molano, al explicar
la pintura de san Martín Caballero, citando
de la historia de Severo Sulpicio, dice
que un pobre desnudo pedía limosna a
los transeúntes y que todos lo ignoraban,
pero el caballero Martín, lejos de pensar
mal de ellos, entendió que, como otros no
se compadecían del desgraciado, éste
estaba reservado a él, para que él hiciera
la caridad. Las palabras latinas son:
intellexit vir Deo plenus sibi illum, aliis
misericordiam non praestantibus,
reservari (p. 450), donde puede
observarse, no sólo la completiva de
infinitivo con acusativo, sino también el
ablativo absoluto con matiz de causa,

construcciones propiamente latinas. y
l~go, al hablar de la forma en que debe
pm~ la asunción de la Virgen María,
~~m~moautorusalafraseinterorandum
( m~entras. oraba"), propia del periodo
arcaico e mcluso entonces muy poco
frecuente.'
José Ignacio Femández del Rincón,
tra~do de la magnitud, una de las
~ropiedades de los cuerpos, dice: in illius
i~ne!rabilitate ("en su impenetrab1hda~ '), de genitivo objetivo, en vez del
~ses1_vo sua, que se esperaría de la
smtaxts de su lengua materna.

ejem~lo,_ Octaviano Vald~ tradujo la
Rust1catio
B . , C' Mexicana, de Landívar,.
enJamm remández Valenzuela, entre
otras obras, laBibliotheca Mexicana de
Juan José de Eguiara y Eguren; J~ús
Yhmoff _Cabrera, el latín de Joaquín
Camerano el Viejo De Symmetria
partium humanorum corporum libri
quaJuor, de Alberto Durero; Alberto
Val~nzuela Rodarte, el De vitis aliquot
mex,canorum,. de Juan Luis Manerro,
.
di
con ~tu o mtroductorio por Ignacio
&lt;:&gt;sono Romero, el historiador de la
literatura mexicana latina; etcétera.

. ~s importante seffalar que las
Enconclusión,debohacernotar pues edic10n~ de estos textos, al contrario de
•
'
que ~ali·ca1mente hay una diferencia
los escntos en latín latín, están, al menos
esencial entre esos dos latines: el natural los q~e yo he revisado, sumamente
lláme~ clásico, si se quiere, genera ~ ~escmdadas: contienen errores de
~~~li~a que sistemati7a3 sus usos imprenta Y ortografía, a tal grado que
hngmslicos; en cambio, el neolatín se mue~ v~~ no sólo es imposible juzgar
genera precisamente de esa gramática
el estilo, smo incluso atinar su traducción
~bo advertir, sin embargo, que esto n~
. El estudio de este latín facticio, que se si~mpre ~ imputable a los autores O a sus
~o ~~ llamar neolatín, dice Jozef editores, smoquecon frecuencia es culpa
IJsew1Jn, está en sus etapas iniciales; en del trabajo de paleografia, 0 transcripción.
e~ecto, no hay un diccionario de neolatín, Po~ esta ~ón, y sólo por ~ta. hacen bien
s~ e~cep~os la gran variedad de quienes Junto a la transcripción publican
~cc1?nanos medievales, y el latín el manuscrito.
c1~ntífico moderno es un problema en sí
~•smo, porque se carece de adecuadas
. ~ara los propósitos que aquí persigo,
liSlasdepalabras(exceptoBotanicallaJin div1~0 en dos grandes clases los textos
de Stearn, Londres, 1967).'
~scntos en ese latín nuevo: los que sólo
A pesar de ello, en México hemos
logrado _bastantes Y opimos frutos, con
trad~cc1ones no sólo de autores
mexicanos, sino también europeos. Por

de la gran erudición de sus autores en
~aras ocasiones tienen realm;nte
unpo~ia, pues a grandes rasgos podía
conchnrse que se trata de parciales
c~tones ~con c).Enefecto, las notas casi
SJemp~~&lt;;n: "cfr. Virgilio,cfr. Horacio,
cfr. Ov~dio ; o peor aún, "en latín clásico
se hubiera dicho no así sino asá" Lo
se d
·
. s
gun OS, en cambio, los que tienen
carác~r didáctico, merecen toda nuestra
atención, no só~o por el uso casi siempre
corr~to del sistema lingüístico, sino
también porque contienen ensei'lanzas ya
de m~cina, ya de historia, ya de
educación, que no sólo nos hacen meditar
acerca de nuestro pasado, sino que incluso
pueden influir en nuestro presente Y
futuro. Por ejemplo, sólo por mencionar
un caso, con la traducción Ypublicación
de las Instructiones Jabricae et
suppellectilis ecclesiasticae de
Borr~eo, el Instituto de Investigaciones
Estéticas de la Universidad Nacional
Autónoma de México pretende participar
en, l~ preservación de nuestro acervo
artístico colonial.
. _Afortunadamente para quienes
v1v1mos .de la traducción, hay muchos
lectores mteresados en estos temas
no sabe latín
'que
. n
' Y que, por lo tanto,
nec~1tan la traducción de esos textos. y
prec~ente a propósito de esto, es ya
comun ~sta sentencia: "debemos hacer
traducciones
no sólo correctas , si·no que
.
se entiendan en español".

tienen pretensiones literarias Y los que
son de carácter didáctico. Los primeros
de. acuerdo con las notas a los texto¡
latinos hechas por quienes los han
. ~n t~mo a esta necesidad de
traducido, a no ser por el descubrimiento mtehgenc1a y casticidad traductiva ha

�a) 1nstructiones fabricae et
suppellectilis ecclesiasticae, texto de
1577, de san Carlos Borromeo (México,
UNAM, 1985).

girado una buena cantidad de definitivamente no tiene correspondencia; que el traductor se conforma
reclamaciones. Ante ellas se puede hacer
mutis, pero no cuando son emitidas por con haber comprendido para sí mismo.
autores traductores como Cicerón o fray Pero también hay quienes no están de
Luis de León. El primero dice que no acuerdo, por ejemplo, con Méndez
b) De historia sacrarum imaginum et
tradujo como intérprete, sino como Plancarte, cuando, cantando a los frutos picturarum libri Illl, texto de 1572, de
orador, con palabras propias de su lengua; de la tierra con que se llevaran dones a los Juan Molano.
que no tradujo literalmente, sino dioses Príapo y Silvano, traduce
conservando el sentido; que no creyó libremente el tutorfinium de Horacio por
Ahora bien, en el enfrentamiento con
oportuno contar las palabras, sino, por "protector del ejido"; ni con Femández este latín nuevo, las cosas me parecen
Valenzuela cuando interpreta ardentes
decirlo de alguna manera, las pesó:
cometae como "bailarinesalfareros". Este naturales: siempre tengo que valenne de
diccionario y gramática para traducir a
nec convertí ut interpres, sed ut es el juicio de los jueces. Queda por Borromeo tanto como a Cicerón. Sin
orator, sententiis isdem et earumformis discutirse el de los estudiantes y el de los embargo, a Cicerón me lo explica la
tamquam figuris, verbis ad nostram lectores que nunca reclaman.
gramática, pero esta gramática no explica
consuetudinem aptis. In quibus non
Con esto, sólo quiero decir, como todos los fenómenos de un texto
verbumpro verbo necesse habui reddere,
neolatino; por otro lado, encontré todas
sed genus omne verborum vimque dice Molano que dice Ireneo que solía las palabras del arpinate, pero no las del
servavi. Non enim ea me adnumerare decir el mártir san Policarpo: Deus bone, milanés; no encontré, por ejemplo:
lectori putavi oportere, sed tamquam in quae me tempora reservasti!, ¡Dios bradella, coronix, toba/ea, te/are,
mío, en qué ambiente de traductores me
appendere.•
confessionale, portionarii, buratum,
tocó vivir!
capanili, covriceum.
Fray Luis de León, en quien se ha
Ciertamente hay traducciones no sólo
visto el compendio de "la teoría clásica
A propósito de vocabulario, y para
de la escritura traductiva", nos ensefló oscuras, sino también incorrectas, que tenninar, valga como anécdota la
que "nuestra lengua recibe bien todo lo suelen escudarse en el pretexto de la búsqueda de covriceum: la palabra no
literalidad; empero, vale decir que ese
que se le encomienda".'
problema de oscuridad o incorrección se está registrada en los diccionarios.
Consideré, pues, que debía ser (como si
Unosabogan por la literalidad, y otros, debe a que el traductor atiende más a la las palabras pudieran ser diferentes de sí
por un método que aún no han logrado lingüística de partida que a la de llegada, mismas), debía ser, digo, couriceum,
delimitar.Efectivamente, semeha dicho, oafalta de comprensión cabal del original, posiblemente del griego courei6n,
y ustedes lo están pensando, que quienes no a sistema alguno.
"barbería, peluquería", y, por la mala
traducen palabra por palabra no siempre
Por mi parte, he tenido la oportunidad pauta de gineceo, trasliteré ese ténnino
se acuerdan de que el traductor sólo es un
como curiceo, sin necesidad de averiguar
intennediario entre un autor latino y un de acercarme como traductor de neolatín, el castizo castellano, ya que el contexto
lector español, en nuestro caso; que este entre otros de menor extensión, a estos me daba la razón, y contenía la
olvido se da en especial cuando una frase textos:
explicación: esse convenit covriceum,
cualquiera no encuentra fácil acomodo
nemple tonstrinam ("conviene que haya
gramatical en la lengua de llegada, o

-

~

un curi~eo, es decir, una peluquería").
~o qu!s.~ traducir tonstrinam por
barbei:ia , con Blánquez Fraile, sólo
para evitar más bromas a costa de monjas.

Notas

2 t

M d ·d

IWl,

·,. ~ n , Consejo Superior de
Invesugac1ones Científicas, 1976.

l. Cic., Part. or., I,1.

2. Cic., Top., I,5

Recapitulando: considero haber 3.
~alado algunas peculiaridades del latín
as1 como las principales característi •
del neolatín, que yo llamé facticio:
4.
son I l~nguas reflexionadas, pero el
neo aun ~demás nació gramaticalmente
y contaminado por su respectiva lengua 5.
~e~ac~lar. Me referí a sus alcances y
hm1tac~ones: unos textos sólo tienen
p~eten~10nes literarias, y otros, carácter
d1~~lico; Y hablé de los problemas de su
edición. Todosestoselementos sin duda
complican el problema, ya en 'sí difícil,
d~ la ~ducción. Por ello, quiero hace; ,
hmcap1é en que el primer obstáculo que
debem~s salvar es la urgente necesidad
de un_a lingüística neolatina, que muestre
con sistema las características propias de
esa_ lengua facticia, no sólo a nivel
lex1cológico, sino aun sintáctico e incluso
cultural.
'

am:

6. Manano
· Bassols de Climent,
.
Sinúuis la .

7. Véase la nou 5.

Rubm Bonifaz Nuño "lntrodUCCJ'ón" 1 Ca
Val ·
'
yo
eno Cautlo, Cármenes, Méxi UNAM
1969, p. LVI.
co,
•
México• UNAM• t 986, ANtloqui11111 XVII, f.
28.

Por e~plo, Jol.ef Usewijn, Companion lo
Nto-~111Studits, Amsterdam,NorthHolland
Publishing, 1977, pp. 237-247.

8. Cíe., De opt. gen. orat., V, 14.
9. Elias L Riven, "Escritura traductiva" en
Ac~ ~/ VI Co,_igruo lnttrnacional
la
~~ción ~ Lingüística Y Filología dt la
dt nea laJWl. l'_hoenix,Arizona (stptiembre
A 1981), México, Universidad Nacional
ut6norna de México, 1988, pp. 145-160.

dt

--.....,,, .......
.

. .

-

.

.

..

�MARTHA BANDER (1914-1990), In memoriam

Herón Pérez Martínez
SEÑAS / RESE~AS

CONTRASENAS

Llegó a México a mediados de la década
de los cuarenta con sus escasos treinta
a.nos a cuestas, su hijo y la ilusión de
olvidar los horrores del nazismo, asesino
de toda su familia Nacida en Graz,
Austria, a las riberas del Mura, un 14 de
febrero de 1914, había disfrutado de una
nii'iez y una juventud felices, al abrigo
evocador de la rica tradición cultural
alemana. Si es posible compartir las
vivencias de alguien a fuerza de
conversación, entonces yo viví alguna
vez a las orillas del Mura en una bonita
finca casi campestre, en la floreciente
Graz, bajando apenas los Alpes por los
bajos Tauem hacia la Llanura Húngara.
Quizás por eso, de vez en cuando, como
recuerdos de esa vida, aún me parece ver
una joven entrando a una casa, la
empalizada, el campo -verde en mis
recuerdos-y puedo aún sentir la brisa que
alcanza a llegar de la montana.

Es difícil interpretar una vida hwnana,
intensaymuysensiblecomoladeManha
-así quería que la llamaran sus amigos-,
con apenas retaws de conversaciones
tenidas casi a hurtadillas. Es difícil, sobre
todo, porque el pudor, fantasma salido de
la academia, no deja espacios para los
sentimientos humanos y todo lo traduce
en poses dignas; o porque la civilización
nos obliga a vivir a ritmo de robot

En alguno de los retazos de diálogo,
retazos de la Manha Bander que guarda
mi memoria, pude saber que durante su
primer período de estancia en México, el
trágico recuerdo de su familia victimada

porelnazismolehizoidentificarlalengua
de Goethe con la lengua de Hitler, su
paisano. Se propuso, entonces, no volver
a hablar la misma lengua del genocida.
Empero, quiz.ás la necesidad de trabajar,
o quizás fue el tiempo, ese médico que
cicatriza las heridas, Manha vivió ligada
a la lengua alemana Con ella como
baluarte, desplegó su enoone sensibilidad
para captar y asumir todo lo que fuera
mexicano, su nueva patria desde el 20 de
diciembre de 1951. No estaría bien si ni
siquiera en esta ocasión mencionara lo
ultrajante que fue siempre para la muy
mexicana Manha Bander el que algún
obtuso xenófobo, en el paroxismo de su
impotencia, le echara en cara su
extranjerismo como razón última a la
hora de zanjar alguna discusión.
Entre los Ex-libris Martha Bander,
hoy en mi biblioteca, es por muchos
motivos significativo el de Ernest von
Hasse Wartes, México. Land und Leute
(México. El país y su genJe), publicado
hace exactamente un siglo. El libro tiene
este sugestivo subtítulo. Eso fue lo que
hizo Martha para apoderarse de su nueva
patria. Conocedora de México como
pocos, y mujer culta de amena
conversación, estabadocada de esa calidez
especial que tanto atrae a los amigos. Y
tenía muchos. Diseminados por aquí y
por allá, a lo largo y ancho, fue dejando
amigos a su paso por los nuevos caminos
de México.
Entre los retazos de la Martha que
hoy tratamos de recuperar, hay uno que

la distinguió en su paso por Monterrey:
su pasión por el arte y la cultura. No era
difícil, para quienes gustaban de transitar
por los espacios donde el Monterrey de
los setenta y mediados de los ochenta
organizaba sus instancias culturales,
encontrarse con la sutil figura de Martha
Bander. Como hija de la robusta tradición
cultural germana, amaba, disfrutaba y
conocía la buena música, con la misma
sapiencia con que se embelesaba ante un
cuadro, una escultura o una estructura
arquitectónica. Recuerdo cómo se
solazaba con el August Rodin de Rainer
María Rilke.
Tenía muchos ru'ios de magisterio en
el Centro Cultural Alemán cuando llegó
a la UANL, en aquel 1979, un tanto
hastiada de ensenar lengua alemana. Le
ilusionaba el status de maestra
universitaria que al fin de cuentas nunca
obtuvo formalmente, entre otras cosas,
debido a algún atole con el dedo y, desde
luego, debido a la para ella desventurada
circunstancia de la regularización
documentada del personal académico de
la UANL, por entonces en curso. En esas
circunstancias, en efecto, nada pareció
importarlaamplia cultura ganada a fuena
de estudiar-Martha Bander fue una voraz
lectora-, ni que manejara con suficiencia,
además del alemán, su lengua materna, el
espai'lol, el inglés, el francés, el italiano y
hubiera hecho incursiones por el húngaro
y alguna otra lengua. Le fue muy difícil
digerir su primera lección en una
universidad mexicana: lo importante no
es lo que sabes, sino los papeles que

-

N

-.J

�tienes. ¿Callaré, por razones de
conveniencia, que le fue muy difícil
aceptar que la universidad catalogara su
trabajo de traductora como "técnico"?
Y sin embargo fue ejemplar la

dedicación, devoción y fidelidad de la
maestra Bandera la UANL; como su
honradez a prueba de todo. Por ese
entonces también en el Centro Cultural
Alemán había quien hiciera traducciones
industriales del alemán al espanol. Pues
bien, cuantas veces acudieron a Marlha
Bandee-por algún tiempo todavía con un
pie en el Centro Cultural Alemán- otras
tantas se negó a traducir cosa alguna
fuera del Centro de Traducción. Siempre
la recordaré en alguna aula, querida por
sus alumnos, impartiendo su cátedra de
alemán; o en la oficina de algún
funcionario en vías de desarrollo
luchando a brazo partido por hacerle
entender algo de la lengua de Goethe; o
sentada, en su escritorio, en alguno de los
modestos cubículos que ocupó en las
casas de Matamoros de la División de
Estudios Superiores o en la de Padre
Mieren donde inició la sección de alemán
del entonces incipiente Centro
Deuischland de Traducción.

-

~

A ritmo de honniga, un día sí y otro
también, en invierno como en verano,
sana o enfenna, a Martha Bandee se le
encontraba siempre en su cubículo, con
su pequefto ventiulador en verano, su
calentador en invierno, un montón de
diccionarios sobre su modesto escritorio
y su infaltable cigarrillo. Sufrió como

nadie las condiciones en que, poco a
poco, fue quedando el Centro de
Traducción. Sin embargo, su profunda
honestidad, a prueba de todo, hizo que a
sus setenta anos pasados se pusiera a
repasar su química, su física, o lo que
fuera, para enfrentar con la
responsabilidad de siempre las
traducciones que por entonces se le
encomendaron.
Para la UANL Martha Bandee fue en
efecto, sobre todo una traductora. Además
de las traducciones industriales, llevó a
cabo una serie de traducciones
académicas. Entre ellas cabe destacar,
por la fruición y entusiasmo con que la
afrontó, la traducción del libro de
Wolfram Wilss, Übersetzungswissenschaft. Probleme und Methoden
(Problemas y métodos de la
traductologla): las 522 apretadas
cuartillas de su traducción aún esperan
tanto la mano amiga que las maquille
como al Mecenas dispuesto a publicarlas.
Con esa tranquila sabiduría que da la
edad, fue profundizando en la lengua
alemana. Aún recuerdo las sesiones en
que.con elDeutschlandgestern und heute
en mano, magistralmente disertaba sobre
el sistema de prefijación y sufijación de
la lengua alemana. Y no pasaré por alto el
enorme placer y avidez con que leía cada
artículo &lt;lel Etimoligisches Worterbuch
der deUlschen Sprache de Kluge, orgullo
suyo, que guardaba con un esmero
ejemplar. Aunque sentía una especial
predilección por Goethe-cuya obra, vida

y "milagros" conocía al dedillo- era una
ávida y estudiosa lectora de la literatura
alemana. En realidad, era su avidez
cosmopolita yabarcaba una enorme gama
de intereses: alguna vez admiré, por
ejemplo, la lucidez y apertura. a salvo de
dogmatismos, con que en su soledad
interior, siempre abierta al diálogo,
afrontaba las cuestiones más profundas
que las personas se suelen plantear.
Marlha Bandee fue un hermoso modelo
de ser humano, con una fortaleza moral
que nunca pudieron expugnar las
mezquindades cotidianas de la gente
común y corriente con que tuvo que
convivir.
Tuve la fortuna de convivir con ella
todo el tiempo que estuvo ligada a la
UANL. Mi venida al Colegio de
Michoacán fue un duro golpe a su vida de
anciana solitaria. Resolvió entonces
aceptar una invitación insistente de su
hijo -un competente médico radicado
con su familia en EEUU- aunque sabía
de antemano los problemas que ello le
acarrearía. En cuanto a mí, tuve que
enfrentar pronto mi alergia a escribir
cartas, adquirida a pulso durante mis
anos europeos, con su asombrosa
capacidad para la comunicación epistolar.
El resultado fue un silencio apenas roto
por esta pequena evocación de la amiga
de siempre.

REGION

�FUNDIDORA: DE LA FUNDACION
A LOS TIEMPOS DE LA REVOLUCION*

Gilles Fourt
1.- La adquisición de reservas

LA EPOPEYA DE LA
''MAESTRANZA"

minerales

A. Los primeros pasos (1903-1907)

a. El hierro

A principios de febrero de 1903, la

En lo que se refiere al mineral de fierro,
la Fundidora compró en 1900 la "Cía.
Mexicana deFierro" (cuyo representante.
era Eugenio Kelly). Esta sociedad era
propietaria de varios fundos mineros:
"Cinco de Mayo", "La Piedra Imán", "La
Cueva", situados en la sierra del Carrizal
Gurisdicción de Lampazos.Nuevo León).
Por otra parte obtiene el derecho de
explotar bajo ciertas condiciones algunos
yacimientos pertenecientes a particulares
(familia Armendaiz) en Nuevo León o
cerca de Monclova.1

primera colada de arrabio sale del alto
homodelaComparuaFundidoradeFieno
y Acero de Monterrey llamada
familiarmente en esa época La
Maestranza. Según Carlos Prieto (1961),
"este acontecimiento de la historia
contemporánea de México tuvo una gran
significación para la América espai\ola
ya que se trataba del primer alto horno
que podía producir arrabio (...) que se
establecía al sur del Río Bravo.
El segundo de América Latina fue el
quelapropiaFundidorainauguróen 1943
en Monterrey.' No es seguro que este alto
horno haya sido el primero de América
Latina (otros pudieron ser construidos en
Brasil) ni inclusive el de México (altos .
hornos de Hidalgo). Pero es seguro que
este alto horno, en la época en que
comenzó a producir, fue el más
importante.
Durante sus primeros anos de
existencia, la política de la empresa se
estructuró según tres ejes:
- adquisición de reservas de mineral
de fierro y de carbón;
- puesta en su lugar de la totalidad de
las instalaciones en la fábrica;
-ampliación de la participación de la
empresa en el mercado mexicano del
acero.

*Extractado del capítulo 1 de ML'Espace de la
sideturgie mexicaine. Histoire. geograpbie, polio tique", tesis doctoral_gue el autor presentó en la
t"l
UniversitE de París m-Sorbonne Nouvelle, julio
,... de 1984. Traducción de Estela Ceruui.

Las exploraciones efectuadas en la
sierra del Carrizal revelaron "abundantes
filones de mineral de clase superior'". En
1902 se adjunta el yacimiento ''La
Rabiosa" (distrito de La Ventura,

Coahuila) "del cual se puede difícihnente
esperar mejor calidad"•. Con el correr de
los anos las exploraciones prosiguen y en
1906 se estima que "inmensos depósitos
de fierro cuya calidad no puede ser
sobrepasada han sido descubiertos, lo
que asegura trabajo y el bienestar infinito
para la empresa"'.
Durante los primeros anos de su
existencia, Fundidora busca completar
sus instalaciones tanto en el campo minero
como en la misma planta fabril.
En el campo minero, lo esencial de
los trabajos consiste en mejorar la
evacuación del mineral por vía férrea. En
las minas del Cerro del Carrizal una vía
de tres kilómetros es construída en 1903
para conectar las minas "Piedra Imán" y
"Cinco de Mayo" con el fin de mejorar la
explotación de esta última.

CUADROl
Minas de fierro explotadas directa o indirectamente por la Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey (hacia 1903)
Coahulla, Monclova (l)

Maria No. 1 (1900)
Maria No. 2 (1900)
Maria No. 3
Las Alazanas
El Cambio (1900)
Escobedo

Nuevo León, Golondrinas (2)

La Cueva
(1900)Cisalpinas
(1903)Cinco de Mayo
(1900)Piedra Imán
(1900)Anillo de

HierroDos Hermanas

(1) Cetca de MonclovL
(2) En la sierra del Carrizal (N.L). En Piedra Imú se 1ralllba de fienO maioetilD y bemllita roja
que los e1pertos han clasificado camo buen metal Besscm«-

b. Carb6n

Por otra parte, 1a Fundidora
.
toma
d
es
de
1903
una
·
·
(
paruc1pación del 20%
Por lo que se refiere al carbón Fundid
200'000 pesos) en la Cía. Carbonífe
explotó a partir de 1902 , . . ora de Monterre
ra
situad
.
un yacumento
Y, s· A., encargada de
fé ? en S~ Felipe, unido a la vía explotar el yacimiento El Meoors1tuado
.
rrea mtemac1onal por un ramal especial cerca de Múzquiz (Coabuila) S
• us
de! km. La producción del primer pozo reservas estaban estimadas en 85 mill
:s Juz~a~ suficiente no solamente para de toneladas. También son ~ :
. prov1~10nar el conjunto de las exploraciones en terrenos carbon:&amp;
ueros
instalac1ones dela usinasiderúroica .
de la cuenca del Saltilli
también para
..
e- , smo
to, en la que
penmbr una venta directa Fund"d
t ora tenía derechos sobre el
de carbón en el mercado.
subsuelo. Las reservas acumuladas en

M"
d
Cuadro2
mas e carbón explotadas directa o . d'
de Fierro y Acero de Mo mt irectamente por Fundidora
n errey (hacia 190J)
Coabuila
Muzquiz
Saltillito (1)
• Alamo
• Encinas
• Hidalgo
• San Enrique (3)

Nuevo León
San Felipe
El Menor(2)
Colombia (2)

(1 ) el subsuelo es rentado por la Cía Ca
,
Alamo y Las Encinas.
. rlx&gt;nífcra del Nonc a los propietarios de las haciendas
(2) propiedad de la Cía. Carboníi del
(3) municipio de hidalgo.
era
Norte.

una falla de ~ Km. de largo Y 8 km. de
ancho eran esbmadas en 200 millones de
toneladas decarbón"decalidad supenor".
.

El 6 de julio de 1901 F d"d
despué d
, un I ora
Admin~ e ~ acuerdo del Consejo d;
1Strac16n,comprapor90 000
los derech d l
• pesos
Pan"
o~ e subsuelo del terreno "El
. , que mcluye las haciendas "S
Ennque" (Coabuila) Y "La Merce:.
(Nuevo León). Eran unas 23 700
hectáreas Y representaban alrededo~ del
75%delasuperficiedeambashaciendas.
l~n~omástarde,el 18deoctubrede
d , os demás concesionarios con
er~hos sobre el subsuelo de las
haciendas
-representadas
..
Milm
..
por Patnc10
rerr o e_ Hi.JOS Sucesores- ceden sus
P oga~vas para la explotación y
explotadec16n de esos terrenos situados
Cerca
Barroterán (próxunos
.
té
de la vía
rrea del Internacional) y La
(cercadelavíadelNacional) Las mpazos
son
·
· reservas
esllmadas en 40 .11
toneladas El
m1 ones de
·
contrato estipula q
Fundidora pagará a los propietarios: ue
-0,100 centavos de oro amencano
.
por cada una de las 100 000 .
toneladas extraídas.
•
pnmeras
-0,085 por cada una de las 100 000
toneladas siguientes ( l 01 .000 a 200.000)
de ~0200715000por cada una de las toneladas
·
a la 300.000
d la-03,0605 por cada una de las toneladas
e
o 1.000 a la 500.000
- ,060 por cada una de las toneladas

�a) El alto horno

más allá de la 500.000
En caso que el tonelaje extraído no
fuera suficiente, la Fundidora deberá
pagar:

administración . del Ferrocar~~
Internacional Mexicano para en~ .
inas del yacimiento del Saltillito
~oahuila) con la red distante 7 km.
(estación Barroterán).

La compañía mexicana de carbón de
-20.000dólares/año por los 3o, 4o., Y
piedra
So.años
-30.000 dólares/añO por los 6o, 7o, Y
Esta SOCl'edad es una de las primeras
So.años
Oo creadas para la explotación del subsuelo
-40.000 dólares/año por los 9o. Y1 •
ila Fue fundada el 19 de
en Coahu
'tal de
años
noviembre de 1897 con un cap1
50 000 pesos para explotar las reservas
El 18 de octubre de 1904, Fundidora
.
·
años todos los de. El Menor y Los Múzquiz, e_n el
adquiere
por tremta
. . nto carbonífero de Sabinas,
. nal
derechos de explotación del sub~u~lo de yac1m1e
situadocercadelferrocarril Intemacm_ .
la "Congregación de Colombia . La
Una vez creada, Fundidora adquiere
empresa siderúrgica se compromete a
participación en esta empresa.
Pagar al estado de Nuevo León 12
· al por cada
centavos de oro nacion
La compañía carbonífera de
toneladadecarbón extraído, y24centavos
Monterrey
por tonelada de sal o de petróleo.
.
ft"'En fin,r
el 17 de diciembre del mismo ª"º• po
Esta empresa fue constituida el 10 de
medio de un nuevo contrato c~ el
diciembre de 1902. La mayor parte de las
gobierno de Nuevo León, Fundidora principales industrias de Monterrey
. por 11•000 pesos un terreno
adquiere
, . de suscriben el capital de 1.000.000 de pesos
. 147 hectáreas situado en los límites
casi
bº
(10.000 acciones de 100 pesos).
de la municipalidad de Colom ia.

Para conectar estas propi~des de
Colombia al ferrocarril _Nacional, el
presidentedeFundidora, V1centeFerrara,
firma el 30 de noviembre de 1906 un
o con Ferrocarriles Nacionales de
contrat
.ó d n
México, lo que implica la creac1 n. e u
ramal de 30 km. Por otra parte,Fundidora,
por intermedio de Vicente Ferrara.
emprende los trámites con la

LaCía. Mexicana de Carbón dePi_edra
adquieree125%desucapitalacamb1ode
1a cesión de derechos sobre el.. subsuelo
"Los
de los terrenos "El Menor Y
Múzquiz".

Reyes gobernaba Nuevo León"'.
Entre 1902 Y1907,fechaenlacuales

integrada en la Cía. Carbonífera del Norte,
la Carbonífera de Monterrey sólo
distribuyó un dividendo_ de 5 pesos por
acc1.ón y poset'a un pasivo .de 200.000
Hiº
pesos a favor de "Patricio Milmo e JOS
Sucesores".
Compañía Carbonífera del Norte

Esta sociedad es creada el 4 de diciembre
de 1907, en México, des~és_ que la
Asamblea General de acc1orus~ de
Fundidora decidiera (en junio ~el mismo
añO) separar las actividades hgadas ª la
extracc1'ón de carbón Y aquellas
.
.
adasconlaproduccióndearrab10
relacion
ydeacero.Estabanintegradosenlanue;a
compañía todos los intereses de la Cia.
Carbonífera de Monterrey, S. A. ~ los
diferentesactivosqueFundido~deF1erro
Y Acero poseía como prop1~d. en
"locación" o según otras modalidades
. 'd'cas El capital inicial de la
JUfl l
·
' l)
Carbonífera del Norte fue de 11 m1 ones
de pesos.
2• Los equipamientos

En 1903, lausinaestálistapara funcionar.
Se extiende sobre 120 hectáreas de las
cuales 4,6 están cubiertas. Los
equipamientos están a punto tanto en el
Fundidora toma por su parte 20% del departamento del alto horno como en la
capital de esta empresa, nacida "en la acería O en los laminadores.
época feliz, cuando el general Bernardo

El alto horno es instalado entre 1901 y
1903 por la firma americana Williarn
Todd and Co. Con una capacidad de 350
toneladas de arrabio por día, mide 32
melros de alto y el diáme1ro de su crisol
es de 3,6 metros. Catorce máquinas a
vapor de una potencia total de 4.(i()()
caballos animan los "fuelles" del alto
horno, así como el convertidor de la
acería Puesto en servicio en febrero de
1903,debeserdetenidodesdejunio,luego
de una decisión del Consejo de
Administración para hacer las primeras
reparaciones e instalar los equipamientos
necesarios para la granulación de las
escorias. Estas últimas son puestas
directamente en el mercado o utilizadas
en la fabricación de cemento.
b. La acería
La acería está compuesta en 1903 de tres
hornos de fogones abiertos Siemens
Martin, de 35 toneladas por vaciado cada
uno. Luego vienen a agregarse, desde
1905, un horno suplementario Siemens
Martin y un convertidor Bessemer de 15
toneladas.

c. Laminadores
En 1903 la usina posee dos trenes de
laminación para la fabricación de-viguetas
(acero estructural) y de rieles. En los
anos siguientes se agregan otros tres. La
usina poseía entonces, cinco trenes de
laminación activados por 25 máquinas a

vaporquedesarrolJaban 19.000caballos.
d. Departamento de fabricación
La planta poseía 4 grandes departamentos
que fabricaban piezas para uso interno o

370 toneladas, 9 locomotoras, 3
locomotoras-guías que circulaban en un
circuito de 25km. de vías en el interior de
la usina.
La decisión de construir una fábrica

para clientes. El departamento "fundición" producía piezas para máquinas,
columnas, ruedas de vagones, etc.

decoquecompuestade48 hornos (hornos
de panal) sólo llega en 1904, un año
después del arranque.

El departamento "máquinas"
fabricaba máquinas destinadas a trabajos
nuevos de la empresa ypiezas de recambio
para los equipamientos en la plaza.

3. FJ arranque de la producción

La producción de arrabio y de acero
arranca tímidamente. Dos malos años
(1905-1907) impiden el despegue
El departamento "tornillos y bulones" efectivode la empresa. Fundidora, a pesar
trabajaba para la propia empresa y para de una capacidad de producción que llega
los ferrocarriles.
a 100.000 toneladas de acero bruto por
afio (y 80.000 de productos terminados),
El departamento "estructuras" sobrepasa apenas las 30.000 toneladas
fabricaba piezas para la construcción o de acero cinco años después de la puesta
para ingeniería civil (puentes).
en marcha de la producción.
e. Departamentos auxiliares

El departamento "energía" (fuerza
motriz) estaba compuesto fundamentalmente por cuatro generadores
eléctricos, activando 150 motores que
desarrollaban una potencia de 3.000
caballos.
La usina tenía además, laboratorios
de análisis, un taller de modelos para
piezas de fundición y secciones de pintura,
capintería y albanilería En fin, para el
transporte de los materiales en y entre los
departamentos, estaba equipada con 15
grúas eléctricas con una capacidad de

Desde el comienzo, la producción de
Fundidora tuvo que competir con la de
Estados Unidos y, en menor medida, de
Europa Aunque el gobierno mexicano
promulgó el 4 de febrero de 1903 una ley
que consideraba proteger a los
productores nacionales (lo que muestra
la influencia de los dirigentes de
Monterrey sobre las autoridades). el acero
de Fundidora no estuvo suficientemente
protegido contra la competencia si se
cree a los responsables de la empresa:

....

w
w

�Cuadro3
Consumo de coque, producción de fundición y acero (1903-1907);
en toneladas.

Año
1903
1904
1905
1906
1907

Consumo coque
92.252
36.103
69.007
91.585
20.970

Arrabio

Acero

21.553(a)
35.622 29.552
4.338 (b)
24.319 33.463
16.238 31.806

8.823
21.613

(a) El alto horno estuvo parado de agosto a noviembre de 1903.
(b) El alto horno estuvo parado de junio a septiembre de 1905.

"Esta ley, hizo sentir inmediatamente su
influencia benéfica, pero cuando todos
esperaban un alza de los productos (de
acero) ... se vive lo contrario; el caso
sorprendente que, después de haber
awnentado un poco en los principales
mercados de la República, bajaron por la
competenciademásdeun30%enrelación
a su valor anterior'".

Las barreras aduaneras son juzgadas
insuficientes, por los responsables de
Fundidora, para contrarrestar las
importaciones extranjeras. Así, durante
el pcóodo correspondiente al afio fiscal
1903-1904, 2.322 toneladas de arrabio,
9.8500 toneladas de viguetas y 6.330 de
acero comercial son importadas, mientras
que Fundidora produce respectivamente
35.622 y 8.622 y 8.434 toneladas de esos
materiales. Mucho más tarde Carlos
Prieto escribirá:

"El mercado no respondió a las
esperanzas. El comercio del fierro, en
manos de sociedades extranjeras muy
poderosas, continuaba dando privilegio a
las importaciones de aceros europeos ( ...)
obstaculizaba por todos los medios una
protección aduanera razonable, así como
a la distribución de los productos de

Fundidora'".

Uno de los primeros productos
fabricados por Fundidora fueron los
rieles. El fundador y primer director de la
Maestranza no dudó en señalárselo al
gobernador del Estado, Bernardo Reyes
que, a su tumo lo transmitió al general
Manuel González Cosío, ministro de
Fomento, Colonización e Industria en el
Gobie:-uu de Porfirio Díaz.
"Gobierno del Estado de Nuevo León.
República Mexicana. Número 24776.

En nota fecha 19 del actual, dice a este
gobierno/ el Gerente de la Cía. Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey, S. A. Jo
que sigue: Tenemos la satisfacción de
participar a Ud. que desde el día de ayer
se han comenzado a producir con todo
éxito, en los Talleres de esta Compañía,
rieles de acero que se podrán fabricar con
peso de 12 hasta40 kilos por metro. Este
hecho, que significa un gran paso en la
industria del país, no vacilamos en tener
la honra de ponerlo en el superior
conocimiento de Ud., no dudando que
Ud. también como nosotros, tendrá
satisfacción en saber que ya se producen
estos materiales tan necesarios para el
desarrollo de la República, en los talleres
deestaCompañía, yalaquesiempreseha
servido Ud. impartir su ayuda y
proteceión.
Lo que tengo la honra de transmitir a Ud.
para su conocimiento.

Libertad y Constitución. Monterrey, N.

L., 21 de septumbre de 1903. Firma B.
Reyes.'

En 1903 la empresa produce 1.154
toneladas de rieles y ~riosdestinados
exclusivamente al sector minero (rieles
para tendidos angostos). En 1907. el
departamento de laminación se dota de
cilindros para laminar rieles de 42.16
Kgs. (85 libras/yarda). En 1908,
Fundidora obtiene un contrato de 20.000
toneladas de este tipo de riel, pero en
1900, a raíz de la inundación que ocurre
en Monterrey y que afecta a la usina, la
producción desciendea 12.000 toneladas,
y a 10.000 en 1910. En 1911, Fundidora
produce 37.000 toneladas de rieles. 56

ai'ios más tarde el vicepresidente de la
empresa, Rodolfo Barragán no dejaba d
apuntar:
e
Es i_mportante recordar el papel
considerable
que han teru'do 1os
t
.
errocamles en el desarrollo siderúrgico
deodnuestro
Más del 5091oea
d l
. país.
.
pr ucc16ns1derúrgicaentre 1909y 1912
estaba d~linada a la fabricación de rieles
y acc~sonos, y en 1911, más del 60% lo
q_ue viene a ~rroborar que, de no haber
sido por los neles, las instalaciones de la
~aestranza hubieran estado prácll~ente en total inactividad por falta de
pedidos durante esos difíciles años•º.

°La empresa sufre, por otro lado la
desor~a~ización de los transpo~es
ferrov1ar1os
y sobre todo e1 costo
.b. .
pro hJ it1vo de éstos. Según los
responsables de la empresa, costaba
men_o_s caro traer la mercancía por vía
man_t1ma desde Europa hasta los puertos
mexicanos
. del Atlántico y del Pac ífiICO
qu~ ~nv1ar productos por ferrocarril a
Mex1co.
. Pero
., gracias a las "exce1entes
relaciones
de Vicente Ferrara en 1a
.
ciudad de México, Fundidora obtuvo una
reforma en las tarifas de flete entre
Monterrey Y los puertos de Progreso Y
Guaymas11 •

B. Crisis y primera reestructuración
(1907-1911)
Adolfo Prieto llega en 1907 a la cabeza
de Fundido~ para controlar la utilización
de un créchto atribuido por tres bancos
para que pueda sobrellevar sus

dificultades. Hace un balance de los ocho actividades y debe ser disuelta en 1914
~s que acaban de pasar. Denuncia en Adolfo Prieto que ha adquirido .
tanto
, mientras.
.
.
Jsu mforme al Consejo de Adm.10JStrac1ón
•alrededor del 00% de las acciones
os errores técnicos, así como los de Fundidora Y el 100% de las acciones
probl~mas de gestión, pero no deja de de unaempresa textil ''La Victoria" pued
mencionaren descarga del primereq .
los apremios
· exteriores a la empresa12.
wpo, ~onsagrarse exclusivamente a su ~ :
industrialu .

l. Adolfo Prieto

2. Los errores de gestión

Adolfo ~etoserevelarápidamentecomo Ado~~ Prieto denunció "la falta de
un admm_1strador sin par, y va a jugar un prev1s1ón que se puede constatar en casi
rol esencial en la historia de Fundidora todas. las adquisiciones efectuadas
de Monterrey. Entra a titulo de conseJero.
(antenonnente); durante los ejercicios
delegado ~ 1907 y deviene presidente precede~tes,por vicios de origen difíciles
del ConseJo de Administración en 1920 de explicar en comerciantes se h b'
•
a ia
responsabilidad que guardará hasta s~ 1descut'dado de la manera más lamentable
muerte en enero de 1945.
os derechos Y los intereses de la
empresa"...
Nacido en Asturias, España, en 1867
llegó a México a los 23 afios (1890)
Asípor ejemplo, los pedidos de coq
después de haber estudiado filosofía
hacían por simple acuerdo telegráfic~
letras_ en la Universidad Central d~ sm otra garantia
- que la buena fe de los•
Madrid. Comienza su carrera mexicana vendedores aunque en varias
.
J
• .
ocasiones
enlacasadecomercio"Antoni
B
..
C' ..
o asago1tt e precio mtemacional del coque había
Y t~ ' antes de ser llamado como aume~tado, Ylas compañías carboneras
consejero-delegado de Fundidora luego prefenan vender en el extranjero de' do
deun préstamode800,000pesos (a 7.5% a la Fundidora en la obligación•de
acordad_&lt;&gt; por tres bancos (Banco Nacional su alto horno.
de
.
B Méxtco, Banco de Londres YMéXICO,
anco~~ntralMexicano).ComoAntonio
El ~uevo consejero-delegado citaba
Basago1lJ se había retirado a España
también el caso de un contrato establ 'd
.
ec1 o
por la d'uecc16n
de la Fundidora en 1907
Adolfo Prieto guardó, además de su¡
que obligaba a la compañía s1'd , . •
nuevas funciones, el control sobre la casa
'b'
erurg1ca a
rec1
tr cada mes durante un año, trabajara
decomercio,puestoquetomóladirecc'ó
ono,4,000toneladasdecarbóndestin d
con~oaquín lbáñez. La sociedad "lbá~:
: la producción de gas. El paro del ~;
YPrieto, Sucesores de A. Basagoiti" se
orno produjo tma acumulación de
transforma a continuación en "Ibáñ
r~servas
de ~arbóny losgastos financieros
Pºt"l
ezy
ne O ; a revolución bloquea sus
ligados a la inmovilización del capital se

~

:arar

�elevaron a más de 200,000 pesos.

Finalmente, "la compañía no ~e
preocupó de las condíci~nes del precio
para la adquisición del mineral de fierro
necesario" , prefiriendo explotar s~s
propias minas a comprar e~ ~ineral n:ias
barato en el exterior. Esta uluma opc~ón
es muy criticada por Adolfo Prieto, qwen
denunció inclusive en este caso el error
de estrategia de los gerentes de la
Fundidora. Más que explotar los
yacimientos de fierro propiedad de
Fundidora, alejados geográficam~nte,
habóa sido mejor según Adolfo Príetocomp rar a sociedades privadas que
explotaban minas próximas a Monterrey·
Esto fue por otra parte, la política tomada
desde 1908.

consumo, los rieles; 2) Falta de previsión
en los contratos y de valor de las per~onas
encargadas de ello, que no den~1~on
desde el comienzo la verdadera s1tuac1ón
de la empresa"1~.

de Luz YFuerza Motriz de Mon~rrey.
Por el contrario, los cilindros de laminado
no parecían tener problemas particulares.

Pero el hecho que la producción no
llegase a despegar no se debía solamente
3. Errores técnicos y diíicultades a los errores de gestión y a los problemas
técnicos. Las dificultades para encontrar
externas
personal calificado así como las
Numerosos equipos de la misma irregularidades de los aprovisionamientos
siderúrgica estaban lejos d~ ser por vía férrea entorpecían claram~n~ la
satisfactorios, Prieto denuncia en producción. Adolfo Prieto mdica
particular"el irremediable error de haber claramente que "el principal obstáculo
instalado en la planta los 120 hornos de deriva de la ineficacia absoluta de los
coque" a una distancia demasiad~ ~de ferrocarriles para transportar a tiempo
de las calderas, lo que no penmtia una los materiales necesarios". Dado que la
utilización eficaz de los gastos de Compañía Internacional no ~abía
recuperación. Era por otra parte cumplido su compromiso de ~ ª
técnicamente absurdo haber instalado tiempo la conexión entre las m~as de
dentro mismo de la usina, la unidad de carbón del Saltillito y la estación de
lavado del carbón, fuente productora_ de Barroterán (7 Km), la empresa siderúrgica
Otro error estratégico denunciado por polvo, en lugar de haberla cons~ido debió comprar de urgencia 50,000
el nuevo delegado, que cuestiona dentro del campo minero. Ciertas toneladasdecoqueenlosEstadosUnidos.
directamente la dirección saliente, es el instalaciones, en fm, estaban defectuosas: Pero las compafiías ferroviarias
no haber evaluado correctamente la el alto horno, que consumía una can~dad americanas no aceptaban que sus vagones
especificidad del mercado interno _Y anormalmente elevada de coque a raiz de cargados de coque pasasen la~~, y
sobretodo no haber efectuado un estudio la forma irregular de su lecho interior, las compañías mexicanas no d1~ponian
debió ser detenido en 1905. Los hornos del material rodante necesano para
de mercado:
de la acerería, que presentaban defectos encaminar ese combustible.LaFundidora
"Los fundadores de la empresa \···) importantes que arrastran un alza de los no es aprovisionada, así, de agosto a
esperaban que, una vez que la pr~cc1ón costos de producción, debieron ser noviembre de I905, lo que llevó a una
llegara al mercado, todos los vientos le
revisados por una sociedad alemana baja considerable de la producción de
serían favorables y se lamentarían de no
especializada.
En fin, los generadores arrabio.
poder satisfacer inmediatamente todas las
necesidades del país (...) pero en la eléctricos seleccionados"del peor modelo
práctica. el resultado fu~ muy difere.nte(.. ·) posible y de calidad deficiente" 4. La nueva política
Las decepciones anteriores se debieron a provocaban un costo ex~ivo en la
dos causas externas a la constitución
corriente eléctrica consumida. Desde La nueva política propuesta por Adolfo
usina y quela experienciapuede co~egu: 1908 fue necesario compensar esta Prieto se articuló según dos ejes: un rigor
1) Falta de ventas por no haber dommado
deficiencia comprando corriente a la Cía. acrecentado en la gestión del campo

de:ª

el mercado en su principal campo de

minero y una política de venta más
dinámica.
El nuevo consejero-delegado está
particularmente preocupado por la
competitividad de las minas
pertenecientes a Fundidora. Fonnuló a
este respecto 5 proposiciones, guías de la
nueva dirección.
"l. Economizar el metal en nuestra

controlados por la competencia, aumento
del provecho dentro de la empresa, en
fin, baja de los pecios por el desarrollo
de la competencia: no se podría ser más
voluntarioso y riguroso en la política de
recuperación, puesta en marcha después
del laxismo de los predecesores. La
misma voluntad está en acción cuando se
trata de desarrollar una nueva política de
venw: para Adolfo Prieto, el principal

mercado está representado por las
compaffías de ferrocarriles; el producto
bá&amp;coes,porcieno,elriel.Lainstalación
de nuevos equipos en el departamento de
laminado (costo: 40,000 pesos) debe
permitir aprovisionar ampliamente a las
diferentes comptllías ferroviarias. De
hecho, la nueva política comprometida
conllevó un espectacular resurgimiento
de la empresa:

posesión que, por más que sea abundante,
como todo, no es infinito.
2. Conocer la importancia y la calidad
de las minas en manos de particulares.

3. Conservar nuestras minas en
condiciones de explotación económica y
barata, ya que nuestro preciode extracción
debe constituir el regulador de los precios
ofrecidos por otros.
4. Economizar las inversiones en
trabajos permanentes, los que a menudo
reclaman intensas exploraciones que se
efectúan en las minas del grupo
Monclova.

5. Interesar ala iniciativa privada(...)
en la explotación de las minas de hierro
para que(...) nuestra empresa pueda, en
razón de la competencia que se desarrolle,
obtener sus minerales en condiciones
más favorables aún que las quese obtienen
actualmente"u.
Racionalización de los propios
recursos, conocimiento de los que son

Cuadro4
Producción Yventas de Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
(1903-1911)
Año Arrabio
1903
1904
1905
1906
1907
1908
1900
1910
1911

Acero Laminados Ventas
(anuales)
21,553
8,823
7,007
35,622 29,952
20,620
4,338 21,613
17,684
2,368.0
25,319 33,463
29,062
3,700.7
16,238 31,806 21,082
3,526.4
16,872 28,900 21,555
2,351.1
58,859 59,504
46,656
5,106.4
45,095 67,994
52,698
6,206.7
71,337 85,697
61,965
6,651.2

Ventas(promedios
mensuales)

197,3
308,4
293,8
195,9
425,5
517,2
554,2

Noca: La producciái• de arrabio, acero y laminados CD toneladas·, los UIUIJ
•·-'---'~
m·C1U)'CD
....vo
estructuras, bams, ndcs y palanquilla. Las ventas esún expresadas CD miles de pesos.

-

w

...:a

�Desde 1909, las producciones de
arrabio, de acero y de laminados
aumentan respectivamente cerca del
350%, 206% y 216% en relación a 1908,
yesto,apesardelainundaciónqueafecta
a Monterrey y a la usina aquel afio. En
cuanto a las ventas, se duplican entre
1908 y 1909. Estos aumentos resultan de
los contratos sucesivos que la
administración (aún norteamericana) de
los ferrocarriles atribuye a Fundidora
durante cuatro aflos. En total, más de
100,000 toneladas de rieles son pedidos
para las líneas nacionales. Entre 1910 y
1912, a pesar de los disturbios
revolucionarios, los ferrocarriles
compran a Fundidora 88,000 toneladas
de rieles mientraS que las grandes
constructoras compran 38,000 de vigas.

En vísperas de la revolución el más
importante yacimiento conocido de fierro
es el Cerro del Mercado, en Durango,
controlado por intereses norteamericanos.
Fundidora se aprovisiona allí. Los
yacimientos de fierro de Monclova
(explotados por la Fundidora y una o dos
compatüas mineras) están lejos de ser
satisfactorios. Los de Golondrinas, en el
norte de Nuevo León, son con las del
Cerro Mercado, las únicas que permiten
un abastecimiento seguro. En 1909,
107.400 toneladas de mineral de
Golondrinas son consumidas por
Fundidora.

En 1911, cuando el proceso
revolucionario está ya comprometido,
Fundidora sobrepasa todos sus récords
de venta, como de producción; el récord
de producción de arrabio de 1911 no será
sobrepasado antes de 1936, y el de acero
antes de 1929; en fin es sólo en 1928 que
la Fundidora sobrepasará el tonelaje de
productos laminados realizados en 1911.
Los affos revolucionarios vienen a
arruinarestosesfuerzos,puestoquedesde
1912 la producción baja sensiblemente
para detenerse completamente un poco
más tarde.
C. Fierro e industria en México en

vísperas de la revolución
l. El fierro

...

00

~

2. Carbón
Si se siguen los datos históricos de

NAFINSA, México produjo 1,3 millón
de toneladas de carbón en 191011• Este
dato corresponde relativamente bien a
los indicados por Fundidora. Según los
reportes anuales de la empresa de la
época, el consumo mexicano de carbón
será de 2.0 millones de toneladas en
1910, de las cuales 1,23 producidas en
México y aproximadamente 810,000
toneladas importadas. Lo que significa
que la casi totalidad del carbón producido
en México era consumido en la plaza,
pero que el país poseía un importante
Los yacimientos de fierro de la costa déficit en la materia.
del Pacífico comienUUl a ser conocidos,
Por lo que se refiere al coque, el
pero no son explotados. Los de Pefia
consumo se elevó más o menos a 530,000
Colorada, en Colima, fueron objeto de
toneladas, cubierto en 41 % (220,200
reconocimiento durante el gobierno de
toneladas) por la producción nacional y
Benito Juárez. Los de fierro de Las
59% (310.000 toneladas) por las
Truchas son objeto de una demanda de
importaciones. Si se establece un
concesión en 1903, el mismo afio en que
promedio en el período 1906-1912, se
Fundidora comienza a producir. La
observa que el 45% del coque producido
concesión, que tiene un terreno de 620
en México viene de Agujita, 25% de
hectáreas, es acordada el 5 de octubre de
Esperanzas, 15% del Cloete, 7,6% de
1907. Varios asociados crean "Minas de
Fierro del Pacífico" que hace "estudios Rosita y 7,4 de Lampacitos.
completos sobre el mineral incluyendo
estudios gravimétricos, perforaciones de 3. La industria
diamante y apertura de al menos 53
subterráneos (socavones) para explorar "Habiendo quitado las trabas que
molestaban a los capitales externos en el
los depósitos en profundidad"". La ley
pasado, garantizando facilidad y
minera de 1909 (que sustituye a la de
seguridad a esos capitales, Díaz daba a
1892) indica que las concesiones sólo
los extranjeros un rol dentro de la
pueden ser anuladas si el impuesto que
economía interior de México" recuerda
corresponde no está pagado.
Raymond Vernon", quien estima que en

1911 lainversiónnorteammcanase l 6 1910-1911. Estas emnrPM&lt;'
total
.
r - suman en
allOOmillonesdedólares
.
, labn'táne_ev
1caa
un capital de 1650millones de pesos
300 mtllonesylafrancesaa400
L
.
.
millones. La más importante de ellas FerrocaniI .
as eslUnac,ones disponibles hacen Naci~ales de México po~, ella
a~er que en el total de las inversiones un capital de 460 millones de pesos.
~agncultura Y artesanía excluídas) los
mtereses extranjeros cuentan sob 1
La industria propiamente dicha
do t .
re os
. s_ erc1os, señala este autor. Vemon ~presenta el 7% del capital común la
d1stmgue:
mfra~~tructura (ferrocarriles , Y
:~;c,dad) ab~rben el 46,9%, las
-Las !°~ersiones financiadas por las
idadesextractivas(minasypetróleo)
eternas v,cumas de los bancos den
.
22
9
,
%,
Y los servicios bancari0
de este
,
egoc1os
. penodo, orientados sobre todo comerciales el 18 9ª·
El capital
~ y
•
• 70 •
hac~a ferrocarriles Y actividades del extranJero representa 77,7% del capital
gobierno mexicano.
~e las 1.70 empresas, pero el 84,3% en la
;~us~ Y 98,2% en la minería. En la
- las inversiones para exportación,
ustna, el capital de las empresas (32
mucho más aprovechables.
sobre 170) se repartió de la si .
manera:
gwente
_- las inversiones hechas por los
emigrantes' sobre todo franceses y
es~aff?les, a los cuales se agregan algunos
Número de
bntán1cos,
alemanes
norteam
.
Ell
.
•
encanos.
empresas
os se mtere~ en general por el
Capital francés
desarroll? d~ industrias ligadas al
14
~ercado mtenor. Una parte de sus fondos
Capital americano
3
vmo con ellos de la madre n&lt;&gt;tri ..
ven, de
.,........, otra
su relación con ultramar.
Capital británico
6

so:

'ª

c La inversión. realizada en Fundidora
orrespondeeV1dentementeaesteúltimo.

Capital alemán
.,

-:-:•.·:-.

.

2

. ..

Süt&gt;total 4 .❖,-,.,i,:❖•

¡:f'
_ . ...,.·_·,__·
,.•_:l:&lt;-.

,_·_2
_..
5
.
.

Por_s~ parte, José Luis Ceceña (en su
obraM~~co en la6rbita imperial)efectúa
un anál1s1s de la penetración del
.tal
extra ·
cap,
n.,eroen la economía mexicana sobre
la
base
más' de las 170 sociedades anón'1mas
importantes existentes en México en

Total industrua

32

En 1910,FundidoradeFierroy Acero
de Monterrey, es por su capital la 30a
empresa más importante deMéxi~ pero
es la qwnta
·
en el sector mmero•'
, .
1
me~ urg,co después de ASARCO
~~p1tal 100 millones de pesos), la
. reene Cananea Copper Co." (60
rrullones), la "Santa Gertrudis Co." de
Pach~ (14,6millones) y"ElOro Minio
and Railway Ltd" (11,2 millones).
por J. L• Cecena
cdatos aportados
•
oncerruentes a la repartición del capital
de Fundidora son contradi .
cuadrodelas . .
ctooos. El
.
pnnc1pales empresas da un
capital repartido entre americanos
españoles Y mexicanos (p 87)
,
Cecefia · ·
·
pero
di
_m ca por otra parte que el 33%
del capital de Fundidora estaría en las
manos de los norteamericanos (p. 65),

Lo!

Capital en
miDones de pesos

%

58,0

53,2

16,7

15,3

13,9

12,8

4,0

3,7

109

100,0

..,i f ..,:

�considerable crecimiento económico,
desequilibrado por el hecho de que
0
per
las
se desarro11arán principalmente
.
actividades de exportación.

60% en las de los franceses~- 73) Y10%
en las de inversionistaS mexicanos.

das 120km.deMonterreysobrela
Sltua
a
· · to
ro los acontecumen s
ruta a Laredº· Pe
1
l ·onan·os de 1914 Y 191S en e
.

revo uci
í de
del país bloquean los env os
norte
.
· "Cinco de
mineral, mcluso la rruna .
.
Ma o" en la que estaba previsto ampliar
la y pr~ducción para paliar
insuficiencias del Cerro del Mere o,
debe parar su producción, y 2S hombres
uedan en el lugar para mantener las
se q
tado Las
instalaciones en buen es
·
exploraciones se reanu~ en el o : ~
1916asícomolacontratae1óndepe
,
. tras que el ramal de 8 km. que
mien
·
al ferrocarril
comunica las mmas
Monterrey-Laredo es reparado.

Ahora bien, las infonnaciones de l~
El desarrollo obtenido tuvo un carácter
que disponemos, muestran por de
esencialmente capitalista; per~ fue un
contrario que, desde 190l, las gran s
'talismo subordinado a los intereses
familias (mexicanas) de Mo~terrey
cap1 ás
anzado capitalismo de los
del m av
controlan más del 40% del capital: Es
Estados Unidos y de Europa.
o probable que esta parte haya baJado
poc 1901 y 1910_La parte de los cuatro
El capitalismo que nosotros podemos
entre
di · ido
• ¡·,smo
orlado no
calificar
de capita
ores
en
cambio
ha
smmu
f ndad
U
'
favoreció el surgimiento y la ~nsociertamente.
Parece que León s·ignoret
,
lidaci6n de una burguesía mexicana
se rell·ro desde 1907 · Está pues excluido
.
independiente".
que el 60% del capital de Fundid~ en
191O haya sido francés. Es posible
En realidad, Fundidora no se integra
también que esta parte (a~í como la de
en absoluto en este esquema Y sólo ~a
En 1913 Fundidora adquie~~ _la
Antonio Basagoiti) haya sido com~da
las empresas,
as
parte de
· d totalidad de las acciones de la Cia.
.
amente
por
Adolfo
Prieto,
progres1v
. .
'ón correspondientes al segundo
. bpo Re M .cana Explotadora y Exploradora de
presente en el Consejo deAdmm~trac1
del 30 inversión extranjera defimda, _por d. ~~. s. A.", que controla importantes
desde 1907. En fin, si la presencia
·
en la Vemon, responden a las cnucas e
ó 33% del capital norteamencano eso Ceceña. Fundidora de Monterrey es yacimientos del Cerro del Mercad? en
ero como para Golondrinas,
Fundidora en 1910 es confinn~do,
.da de
fundamentalmente una empresa que Durango. P ,
. .fi ana' sin duda que Eugenio Kelly
la
producción
debe ser inte~mp1
s1gm 1c
. . . 'al
trabaja para el mercado interi~, que no
1914 a 1916 en razón de los nesgos _que
ha mantenido su participación mic1 .
es muy dependiente del ex~.iero_ Yque
. stamente la consolidación
de corren los convoyes de trenes: "las mmas
.
· te
De su estudio sobre la inversión favorece JU
del Cerro de Durang? han estado
una burguesía mexicana mdependien .
.
a
en
México
durante
el
prácticamente incomumcadas duran~
extranJer
un año Y se ha podido prose~
Porfiriato, Ceceña concluye:
LOS AÑOS REVOLUCIONARIOS más de
los trabajos comenzados el año antenor"
Durante el gobierno del General P~rfirio
escriben los responsables de la emp~esa
,
(1876-1911) las inversiones A. La política minera
. . de
,vo Hasta 1917 ,la dlínea
D iaz
en JUOlO 191 •
ad
fundamente
extranjerashanpenetr opro
.
esta prácticamente cerrada a raiz e su
la economía mexicana, consutu- 1. El fierro
"inseguridad absol uta" .
;~dose como factor dominant~ en

:s

un¡,·

!:

. , a petróleo los ferrocarriles,
mmen ,
'
¡
andes
electricidad, los bancos y os gr
comercios.

B . el impacto del capital extranjero,
ªJO
. •
directo
e mduecto,
se produce un

Durante los años 1910-1913 Fundidora
Las minas de Monclova _que
· de busq'ueda
Y
prosigue su políbca
.
constiwyen el tercer conju~~ ferrífero
adquisición minera. Tra~aJOS de
ligado a la Fundidora, se disbnguen en
exploración Y acondicionamiento . son
dos sectores: por una parte, las que son
efectuados en las minas de Golondrinas,

alquiladas por la compañía minera "La
Sultana" son abandonadas durante el
período revolucionario (Fundidora,
habiendorotoelcontrato,secompromete
a pagar impuestos aunque estas minas
fueran improductivas); por otro lado, las
que pertenecen a Fundidora no son
explotadas ni vendidas aunque se ha
demostradoquealgunaserannorentables.
Se puede citar en fin, la opción de
compra que la Fundidora toma en 191 l
sobre la mina "Porta lnfemi", propiedad
de la Cía. Minera Los Angeles, S. A. en
la sierra de Minas Viejas, pero que cancela
en 1916 luego de exploraciones
infructuosas.
En resumen se puede decir que de
1913 a 1916, las minas de fierro de
Fundidora son improductivas en razón
de los disturbios revolucionarios. Las
mismas minas no sufren ningún mal,
aunque algunos puentes que conducen a
los yacimientos de Golondrinas son
quemados.
2. El carbón
En lo que concierne al carbón, la Cía.
Fundidora debe soportar las restricciones
de un acuerdo firmado por la primera
dirección imponiendo el pago de 50,000
dólares por año a los propietarios de las
haciendas "El Alamo" y "Las Encinas",
cuyo subsuelo está constituído por los
yacimientos carboníferos del Saltillito.
La "Cía. Carbonífera del Norte", además
de ser propietaria de los yacimientos de

"El Menor" y "Colombia", era desde créditos suplementarios para volver a
1917 la garante de las obligaciones y poner en marcha algunas de las minas, y
derechos derivados del contrato de salvar el equipamiento de una destrucción
locación de los terrenos "Alamo" y inevitable. Nadie la sigue en esta
"Encinas" en Coahuila.
temeraria aventura, considerando que
Fundidora continuará sacrificando sus
En 1913, las tropas constitucionalistas intereses a terceros. El proceso de
queman las instalaciones de El Menor y liquidación de los bienes sigue pues su
convierten el lugar en campamento curso. La Cía Fundidora pierde en este
militar, como lo habían hecho ya con negocio 1,4 millones de pesos.
Saltillito. La Asamblea General
extraordinariadel3dediciembrede 1913,
Para compensar la desaparición de la
considerando que la "Cía. Carbonífera Cía. Carbonífera del Norte, Fundidora
del Norte" no está más en condiciones de firma desde agosto de 1913 un contrato
pagar sus deudas ni a sus empleados, con la Cía.Carbonífera Agujita y Anexas,
decidió por unanimidad ceder sus bienes S. A.", comprometiéndose esta última a
a sus acreedores.
proveer 20,000 toneladas de coque a la
empresa siderúrgica. Pero la suspensión
de las entregas por ferrocarril conduce a
A pesar de todo, el Consejo de un diferendo entre las dos sociedades
Administración de Fundidora realiza sobre el valor del coque almacenado.
hacia 1917 una serie de trámites con los Este diferendo se arregla en junio de
acreedores y principales accionistas para 1915 pero la "Cía Agujita" es requisada
llegar a un acuerdo que permita obtener poco después y los dirigentes de

Pasivo de la Cía. Carbonífera del Norte. Total: 1.235,475
pesos de los cuales
.

365,475

(29.6%)

Crédito de Fundidora para suministros

420,000

(34.0%)

Crédito de Fundidora para locaciones

250,000

(20.2%):

Crédito de "P. Milmo e hijos sucesores"

200,000

(16.2%)

Crédito para La Comisión Monetaria de México

�Fundidora deben intervenir ante el
ministerio de las Finanzas para recu~
lasreservas que quedaron en losdepósitoS
n&lt;&gt;ilÍ!I carbonífera. En cuanto el
delacomru~
carbón de Nuevo León, detectado ~r los
primeros directivos de Fundidora,
comprueba que definitivamente no es
rentable, conllevando a la rup~ del
contrato con Ferrocarriles Nacionales
para la construeción del ramal entre La
Jarita y Colombia

Los mismos problemas subsiste~ en
1917 puesto que la falta de combustible
obliga al paro del alto horno.

la producción puede retomarse luego
Y
.
días• El informe de 1914-1915
decmco

indica: "Los importantes hechos de ~as
que ocurrieron en Monterrey• en_ ciertos
casos tuvieron lugar en el seno mismo de
Los ferrocarriles nacionales, cuyos
nuestras instalaciones (...) los daños
convoyes eran sin cesar asaltados por
.ales de los que podemos
o)
e las rueruis (federales, maten
una u otra d . .
ueden lamentarnos son (sin embarg
carrancistas, villistas etc.), no P
irlsignificantes''l,•
aprovisionar regularmente a la emp~
rro, carbón O aceite combusttble.
dehie
.das
En fin, en marzo de 1915 Panch~
Es por eso que las empresas. ~nva
Villa en persona pasa revista a sus ~p
reciben la autoriuición de utifuar sus
en los propios terrenos de Fundidora
.
locomotoras • llamadas
propias
.
(entre las instalaciones del alto horno y
B. Los acontecimientos
"locomotoras de camino"•para ir a buscar
las de la fundición), poco ~spués de
revolucionarios
. pn·ma Fundidora cuenta con
sumatena
·
haber ocupado la ciudad. Se~n Manuel
seis (numeradas 2100 a 2105),_ que _antes
l. La interrupción de las conexiones
González Caballero, cronista de la
funcionaban únicamente en el mten~r de
de esta revista de donde
rerroviarias
de.
la empresa. Una vez en la red nacional empresa, es
artiría la orden del general Angeles ir
sólopodían ser conducidas~ empleados
La .10terrupción de las conexiones de los Ferrocarriles Nacionales de ~n persecución de las _f ~erzas
· · al de
. w1•. Una columna vilhsta se
ferroviarias fue la causa pnnc1p
carrancis
dirige hacia Ciudad Victoria el 20 de
desorganiuicióon de las entregas de México.
arzo luego de la derrota del general
materias primas. El reporte an~ de
2. Los disturbios en la planta
...
terrupciones
10
;ablo González en Cadereyta Otra debe
1912 da cuenta de 1as
, co
d..girse en persecución del general
frecuentes y prolongadas del ~
La existencia de la Fundidora estaba
•
·
(arrastrando)
la
irregularidad
..:tonio Villarreal, refugiado con sus
ferroviano
.
trechamente ligada a los aconteen el aprovisionamiento en matenas
tropas en el puerto de Matamoros.
:mientos revolucionarios _que perprimasº21
turbaban la actividad económica en ~o
Villa deja Monterrey a fines d&lt;:_marzo
el norte del país. Desde 1911, el ~on~JO
de 1915. Sale en dirección al BaJio Yen
El del año siguiente indica:
de Administración indica a los acciorustas
aumento de los disturbios
ha 48 horas llega a Irapuato tratando de
..dad
La situación en la región donde se ~allan que e1
bloquear la ruta del general Ob~~ó~
perturbado profundamente la acuvi
. as y nuestras instalaciones
nuestras min
·ón
quien, con sus trenes mili~, se dirigia
de la empresa. Los contac~s entre la
haempeorado enormemente en relaci
. •
.
Y las minas de hierro son de Querétaro haciaGuanaJuato. La batalla
a años anteriores. El tráfico .ferro~iano usma
de Celaya marca el enfrentamiento e~tre
fue interrumpido durante casi un ano,_lo interrumpidos.
Villa YObregón, se extiende unos ~umce
materias
que ha impedido proveemos de
· ., y de
. as necesarias para la fabricac1on
=ar nuestras productos fabricados a
los centras de consumo."

El 23 Y 24 de ocwbre de 1913, el
ataque a Monterrey afecta directamente
.
a la empresa. Pero nohay danos materiales

días, y produce la derrota t~tal del_Jefe de
la División del Norte. Si segu~mos ª
Jesús Silva Herzog "se puede decrr que a

partir del desastre de Aguascalientes la
buena estrella de Villa se eclipsa
definitivamente":u.

Los acontecimientos revolucionarios
arrastran una bajade las ventas: el contrato
concluido en 1911 con la Compallía
Ferrocarriles Nacionales de México para
En el futuro, Fundidora tendrá que el aprovisionamiento de 18.000toneladas
verse de nuevo con Francisco Villa, pero de rieles, que Fundidora esperaba se
en circunstancias muy diferentes. En renovaraenelfuturo,essuspendidodesde
diciembre de 1922, será cliente de la fmes de 1913. 37.414 toneladas habían
empresa: pide algunos cientos de kgs. de sido entregadas en 1911, y 25,730 en
viguetas para la galería de su propiedad 19122'.
de Parral,Chihuahua
3. Caída de la producción y de las
ventas

La revolución paraliui casi totalmente
las actividades de Fundidora. 1914 es sin
duda el año más duro. El conjunto alto
homo-acerería-laminados eslá por
completo detenido debido a la parálisis
total de las vías de comunicación. Unicamente los departamentos de construcción y fundición, que ttabajan mucho
para la empresa, mantienen una actividad reducida. El alto horno eslá parado
hasta 1916, mien~ que la acaería recomienz.a muy modestamente a partir de
1915.Esen 1916cuandotieneluganma
vuelta de la producción, que está lejos de
llegaralaanterioralarevolución{20,000
toneladas de acero son producidas, contra casi 85.000 en 1912).

Durante todo el período, los
responsables se lamentan de la reducción
del mercado interior que, si se da crédito
al informe anual de 1917, se limita al
10% de la capacidad de producción de
Fundidora Esta trata de compensar la
reducción del mercado interior por un
desarrollo de las exportaciones hacia
Estados Unidos, América Latina y ...Asia
Muchos contratos de exportación con
destino a Cuba y otros países de América
Latina no se logran por insuficiencia de
transporte marítimo y dificultades
bancarias.21•

(China, Sumatra y Japón). Las
exportaciones representan durante el
segundo semestre de 1918 más de la
mitad de las ventas de la compañía, y los
principales mercados son Cuba y Japón.
Pero las exportaciones no pueden
compensar la baja del mercado interno.
La recuperación de la producción
siderúrgica destinada a fines no bélicos
en Europa, trae una caída brutal de las
exportaciones de Fundidora, sobre todo
de palanquillas.
Después de 1917, los mismos
problemas de transporte dificultan el
aprovisionamiento de chatarra necesario
para la producción de rieles, mientras
que porparte de Fundidora tiene muchos
problemas para obtener coque y otros
materiales refractarios norteamericanos
a raíz de las prolongadas huelgas en
Alabama, Oklahoma y en las compañías
ferroviarias norteamericanas.

Conclusión

En revancha "la ventajosa situación
geográfica" de Fundidora, cerca de Los años 1910-1917 constituyen, lo
Laredo,lepermite,enrazóndelosnuevos hemos visto, una verdadero epopeya para
precios del acero en el mercado la Fundidora de Fierro y Acero de
internacional, absorber una parte del Monterrey. Lo más importante durante
consumo de Texas2.
este período, nos parece, es el informe de
1907 de Adolfo Prieto. Según él, era
El laminado 32/38 trabaja 39 días en
Estas ventas permiten a Fundidora evidente que la empresa fue constituída
1913, cero días en 1914-1915, 68 en comprar una nueva locomotora y dar un
sobre
muy
malas
bases.
1916, 46 días en 1917 (pero sin laminar anticipo de 25.000 dólares a la Cía.
Fundamentalmente, el primer equipo
rieles), en fin, 81 días en 1918 para una Carbonífera de Sabinas. En fm, logra dirigente había subestimado el mercado
producción de 3,887 toneladas.
exportaren 1917 másde5.000toneladas interno y las dificultades de transporte, y
de productos hacia el Extremo Oriente sobreestimado las reservas de fierro y de

�carbón de que podía disponer laempresa.

de la empresa.

3. OL Fundidora... 2o. Infonne Anual op. cil.

23. Op. cil.

4. Op.cil.

24. Manuel Gonulez Caballero op. cú.
. p. 22.

Raoul Bigot, en su obra de 1918, Le 5. OL Fundidora... Infonne Anual No. 5 ('31
Es probable que Adolfo Prieto haya
Mexique Moderne, calificó la industria
mano 1906).
querido "cargar la barca" para
siderúrgica mexicana de la manera
6. Cía. FundidorL .. 111/onM sobre minas de
impresionar a los accionistas y darse un
carb611 31 de diciem~ 1922, p. IV.
margen más amplio de maniobra. Pero siguiente:
no se puede negar su capacidad de
"La industria siderúrgica, fuera de 7. Cía. Fundidora... 3o. Informe Anual
enderezar la situación de la empresa. algunas fundiciones en Tula en el estado
Sólo la revolución vino a quebrar el de Jalisco, en Durango en el estado del 8. Cía. FundidorL ... Infonne Anual 1949.
resurgimiento comenzado en 1908. Un
mismo nombre y de Apulco en el estado 9. Citado por Manuel Gonúlez. Caballero op.
punto queda obscuro: no hemos podido de Hidalgo, no está representada sino por
cil.p.90
determianr el momento exacto en que
la gran fundición de fierro y acero de 10. Op. cil. p. 90.
Adolfo Prieto toma el control de una
Monterrey... A pesar de contar con
11. Cía. FundidorL ... M3o. Infonne Anual".
parte (sin duda más de 50%) del capital
instalaciones modernas, bien estudiadas,
delaFundidora.Pareceríaquefuedurante los comienzos de esta empresa han sido 12. Cía. Fundidora.... Mlnfonne...Adol.fo Prieto...
los anos 1913-1916.
1908"
difíciles, principalmente a causa de la
De manera general, Fundidora, que

tenía desde el comienzo una ambición
nacional (saúsfacer ella sola el mercado
mexicano del acero), no pudo concretarla
a raíz de los errores de los primeros
gestores.de la revolución de 1910-1917,
pero también y sobretodo por la
deficiencia de su propio mercado. Los
consumidores mexicanos de acero tenían
la costumbre, al parecer muy arraigada,
de aprovisionarse en Europa y disponían
de un ejede abastecimiento relaúvamente
eficaz: la vía México-Veracruz.

obligación de abastecerse de coque fuera
del país; pero, desde que los yacimientos
del estado de Coahuila entrar0n en
explotación regular, Monterrey ve llegar
los días prósperos. El gobierno le ha
ayudado considerablemente aumentando
en varias ocasiones los derechos de
entrada de fierros y aceros y, en el
momento de la consolidación general de
los ferrocarriles, otorgando a esas
fundiciones un pedido importante de
rieles que será seguramente seguido de
otros''l'.

Fundidora de Monterrey estaba en
Notas
cierta medida en situación de enclave,
mal conectada con los yacimientos del 1. Carlos Prieto MLa industria siderúrgica" en
Mi:iico: 50 años de Rtvoluci611#. México,
norte y, sobre todo, mal conectada al
FCE. 1961. p. 215.
mercado de la capital. Es esta situación
de dependencia en relación a la 2. Cía. Fundidora... Acto ConstiluJivo.
infraestructura de transporte la que
fundamentalmente perturbó el comienzo
~

...

13. PosadaNoruegaJuanD011Adol/0Prietol867J945. &amp;ua'JO Biográfico. MWco 1951.
14. Cía. FundidorL Mlnfonne... Adolfo J&gt;rido...

1908".
15. Cía. Fundidora. Minforme ...Adolfo
Prieto...1908"
16. Op.cil.
17. NAFINSA La tconcmfa mexicana en cifras
MWco. 1981 p. 156-157.
18. RAymoodVemonltdilemneduMexiqiu Ed.
Ouvriercs. p. 53-54.
19. José Luis Ceceña MÚÁco en la órbila imperial
p. 99-100

20. Cía. fundidora, .. Informe Anual 1919.
21. C'11. Fundidora... Informe anual No. 12 (24
mayo 1913)
22. Cla. fundidora.... Infoane Anual 1914-1915
17-VI 1916.

25. Jesús S~va He120g Brtvt lustoria de
Rtvoluc1ónMuicono FCE M~-' 1960 /iJ
fran · , · ,:;,uCO
Ed
~se u , revolución maicoint Parí.
s.
Maspéro 1968.
26. f;~-:,undidora ... InfonneAnual 1912 y 191427. Cía. Fwididora... Informe Anual 1917
28. ~ía: Fu9ndidora... Infonne Anual 1916 (13
JUfllO 1 17)
29. R_aoul Bigot Le Mtxiqut modtrnt París Ed
Pierre Roger el Cie. 1918 p. 130
.

•.. '

..
,

.

.

~- -

........

...

-.

.

-

-.

.

~-

..

-

.

.,

.

.,

r.!I• ,...

, ..

~ .,,...,......__....
•·- .

·-· ·.. ,. ,illlli4! es...._
.....

•..~. 'J

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

Los autores .
GOTIFRIED BENN (1886-1956). Médico
militar, escritor y poeta alemán, uno de los
más notables de la primera mitad del siglo
XX. Entre sus libros destacan Gehime
(Cerebros, 1916), Fleisch(Carne, 1911)Statische Gedichte (Poesías estálicas, 1948) y
Probleme der Lyrik (Problemas de la lírica,
1951).

los Estados Unidos se casó con el poeta William Rose Benet.
SARA TEASDALE (St Louis Missouri,
1884-New York. 1933). Viajó por Europa y
el Cercano Oriente. Vivió aislada y enferma
trassudivorcio.Laencontraronahogadaenel
baño.

poems (1982). En prosa es autor de Black
Light (1966), Walking Dawn the Stairs:
Selections From Interviews (1978). Traductor de Rene Hardy, Bonnefoy, Ivan Goll y
Fran~is Villon.
D. H. LAWRENCE. Escritor inglés (18851930). Viajero. Autorde la celebérrimanovela
El amante de Lady Chatterly. Produjo también composiciones líricas y libros de viaje.
Ensayista de temas literarios y filosóficos.

CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE
(Itabira, Brasil, 1902). Poeta de gran significación entre los modernistas brasileños de los FERNANDO PESSOA (1888-1935). El más
treinta. Poeta en el que coexisten la inteligen- grande poeta contemporáneo de lengua porcia y el sentido del hmnor, el intimismo y tuguesa créo -uno de sus logros notables- a
actitudes de ironía hacia lo social (tecnología,
HORACIO. 65-8 a.C. Junto a Virgilio, el gobierno, literatura). Destacan en su vasta sus heterónimos Alberto Caeiro, Ricardo Reís
mayorpoetadelaépocadeAugusto.Escribió obra Claro enigma (1951), Violao de Bolso y Alvaro de Campos. Escribió Mensaje,
odas, epístolas, sátiras. Su ars poética no ha (1952-55), Ciclo (1957), Licao de Coisas Cancionero, Primer Fausto, Libro del
desasosiego y algunos poemas en inglés.
dejado de influir en las teorías literarias y (1962)
cólicas.
ALBERT SAMAIN. Poeta francés, 1858GUNTER EICH. Escritor alemán. 1907-1972.
JACQUES PREVERT. Neuilly-sur-Seine, Escribió poesía lírica, piezas para la radio y 1900. Participó en la fundación del Mercure
Francia, 1900. Poeta de la vida cotidiana. prosa satírica. Obtuvo en 1959 el premio de France (1889). Autor de Au jardin de
l' Infante (En el jardín de la Infanta, 1893) y
incorpora a su obra el hmnor negro y el
BUchner.
dele Chariot d'or (El carro de oro, 1901).
surrealismo; también guionista de cine (Los
visilantes de la noche de Marcel Carné, etc.) VASKO POPA. Poeta yugoslavo (1922) que
y letrista de canciones populares C'Las hojas escribe en serbocroata. Ha publicado, entre UGO BETTI. Dramaturgo y poeta italiano
muertaS", "Bárbara", etc.). Su ballet Le Ren- otras obras, Corteza (1953), Campos sin (Camerino, 1892-Roma, 1953). Se le ha
dez-vous, con música de Kosmay escenogra- sosiego (1963) y La casa en mitad del camino considerado la más destacada figura de la
creación dramática de su país, después de
fía de Picasso, se estrenó en el Teatro Sara
(1975).
Pirandello. Algunas de sus obras escritas para
Bemhardt{Paris, 1945). Algunos de sus libros:
Historias,Palabras,Lall11Viaelsol,Espectá- EZRA POUND (1885-1972). Poeta nortea- la escena: El ama, El diluvio,Lafugiliva, etc.
culo, Fatras.
mericano, uno de los m~ importantes de este UMBERTO SABA. Poeta italiano, 1883siglo, que abre el camino al imaginismo y a
CARL SANDBURG. Poeta norteamericano los vorticistas, movimientos paralelos al 1957. Su formación cultural, centroeuropea,
de ascendencia sueca. Nació en lllinois en modernismo hispanoamericano a principios fue compleja, producto del cruzamiento de
1878.Fuemozodegranja,peluquero,chofer, de siglo. Poeta entusiasta de versos impuros, elementos italianos, judíos, gitanos y servotramoyista, obrero, pinche de cocina, segador escribió The Spirit of Romance, Personae, croatas. Se dedicó a comprar y vender libros
en los campos de Kansas, agente de ventas, ExJúotionsy Ripostes,ademásdesuscélebres y antigüedades. Autor de Cancionero, La
periodista. Participó en la guerra contra &amp;pa- Cantos.
amorosa espina, Autobiografia, etc.
ña (1898). Recopiló canciones populares y
escribió novelas y una biografía de Lincoln, GALWAY KINNELL. Poeta, prosista y traPlill.JPPE SOUPAULT. Escritor francés
Murió en 1967.
ductor norteamericano. Ha viajado y enseña- (1897); dadaísta; funda con Breton y Arag6n
do en países como Francia, Australia e Irán.
ELINOR WYLIE. Escritora norteamericana. Desde 1960 ha ~blicado más de 8 títulos de la revista Liltérature; publica en esta Los
1885-1928. Su primer libro de poemas, Inci- poesía, entreellosBodyRags(l968)y Selected campos magnéticos, en colaboración con
dental Nwmbers (1912), lo ~blic6 en Ingla~ terra, donde vivió algunos años. Al regresar a

...

André Breton.
Rompe con el surreal.lSffiO,
Eser.be
}
· . e ensayo William Blake (1928)
Novelista. Reunió su obra poéll' b . 1·
tí 1 p
ca ªJº e
tu O _oemas Y poesías: 1917-1973. A ab
demonr.
c a
PA_UL ~ALERY. Poeta francés, 1871-1945
BaJo la influencia de Mallarmé Dese
.
Poe, bu có
•
artes y
.
s una precisión matemática d ¡
ideas y una lírica de
f; .
e as
Publicó La .
per ecc16n absoluta.
.
J~en parca y El cementerio
mar1"'!; tarn_b1én Mi Fausto y El señor Teste
TraduJo a Rilke y a Celan.
·
FEDERICO_ PATAN. Escritor mexicano.
~ ensayista, traductor y crítico literario.

s de s1:15 obras más recientes: Poesía
norteamericana del siglo XX (Se!ecc
I
trad) y la novela Puertas antiguas
y
1989).
anza.,

(;J;º .

PEDRO C. TAPIA ZUÑIGA. Traductor de
lengu~s ~lásicas en el Instituto de
lnvest1gac1ones Filológicas de la UNAM.
~~LMARO REYES CORIA. Traductor de
atm . y ~eolatín en el Instituto de
Invest1gac1ones Filológicas de la UNAM.
MICHELLEIRIS
.
61
· Paós• 1901-1990. Escr1tor
y etn ~go francés. Participó en el movimiento
s~ealista y estudió el arte y las sociedades
afr¿c~as. Están consideradas como sus obras
m impo~tantes La edad del hombre y los
cuatro volurnenes de La regla del .
E
19~8. se p~blicó en México
d:
mulllpl~ mtereses intelectuales. En él Leiris
pasa
eide rev1Sta a los sucesos artísticos, hombres
~ as que 1o attajeron a lo largo de cuarenta
anos.

Hueli r~t:.~

HERON
.
L'
· PEREZ MARTINEZ• Mex1cano
~gihs~ Y traductor, graduado en ¡~
Uru~ersidad Gregoriana y en el Instituto
Bib_lico y de Estudios Orientales de Roma,
Italia. Ex secretario general de esta f ul•ft,1
~tualm
~ .......
entesedesempeñacomoinvestigador

en El Colegio de Michoacán. Autor de p I
r°"ranero
•
ore
~1•
mexicano.ExdirectordeDeslinde.
Af.IB~OSEBIERCE(1842-1914). Periodista
y escntor
norteamericano· Desaparec1'6 en
Mé
·
xico durante la revolución. Alguno de
sus títulos·· La danza de la muerte (1877)
s
C~os ~ soldados y paisanos (1891)
d1ec1onarw del diablo (1906).
'

Ei

CHARLES BUKOWSKI N 'd
Andemach, Alemania en 1920 ;1 o en
EE.UU. desde los tres años ';: tuahnca
en los
vive en san Pedrº• Califoin1a.
.
. · Autor
c de ente
más
de ~uarenta libros de poesía y narrativa
recientemente, del guión de la películaBa,fi.'
~1987). Algunos de sus libros:AI/theAsshoils
111 the World and Mine (1966) E
t·
E' ~.
'~,~
,Jac ~,~. Exhibitionist and Genera/Tale;
ofOrdmary Madness (1972) Lo . D
from Hell: Poems 1974-1977 (1;;1is), etc.
a og

GILLES FOURT. Desarrolló su tesis de
docto:ado en~! Instituto de Altos Estudios de
~énca Latma, Universidad de Paós m
b8JO la dirección de Jean Revel Mouroz, y I '
presentó enjulio de 1984.
ª
~LIEN FR_EUND. Sociólogo francés, autor
~ un conOC1do estudio sobre la sociología de

~x Weber. Recientemente publicó
Ph1losophie philosophu¡'ue (La déco
1990).
uverte,

Los traductores
ALFREDO GRACIA VICENTE Esp _
~exicano. Más de la mitad de s~ anhol y
anos l h · ·
oc enta
.
os a V1Vldo en Monterrey d de h
sido m tro , .
, on
a
ae.s y cnllcodearte, promotor cultural
iconf~enciant.e,_libreroycronistadelsuceder
terano de su ciudad adoptiva. En 1985
1986 publicó De arte y de libros (I-m y Tr~
poelas (Reyes, García Lorca y Garfias).

ENR_!QUE PUENTE. Licenciado en letras
espanolas, egresado de la UANL Prot
~! área de lenguas clásicas en la F~cul~:
Filosoffa y Letras de la misma universidad.
MIGUEL COYARRUBIAS (Monterrey, N.
L., 1940).Poeta,ensayista,narrador traducto
~a;~tro d: tiempo completo en l; Facult~
e osofía y Letras de la UANL Desde
1986,
director de Desl1'nde• Aum
.t de
M'
musculario (1966), El poeta (1969) El
segundo poeta (1977), pandora (1987) '
otros títulos.
, entre

A!J

LIBERT GONZALEZ (Monterre N L
1961). Licenciada en letras esiaiíoi .,
egresada de la U~. Pasante de lamaesC::~
en letras en la JTIJsma universidad, reali
actu~ente estudios de posgrado en ~
Co!e~10 de México. Ha colaborado
antenormente en Deslinde.
JORGE CANTU DE LA GARZA
~onterrey, N. L., 1937). En los años
cmcuenta y sesenta coalboró en Kálhai'. .
Apol~dionis y Salamandra. Fundó y di _s~6•
por cmco ,
ng1
anos, e1 suplemento cultural Aq (
vamos
del
'6d'
E
u
ArtesÍ; J&gt;:f1 ico lporvenir.Directorde
N
Jteranas enellnstitutodelaCu!turade
~evo León. Autor de Celebraciones y
epitafios (1984) y De vida irregular (1986).
~ARGARITOCUELLAR (Ciudad del Maíz,
.L.P., 1956). Licenciado en per'10d'!SIDO
d
egresa
Pr · o de .la UANL· En 1985 obtuvo el'
A erruo Nacional de Poesía de Zacatecas
utor de Que el mar abra sus puertas par~
que_~en los pájaros, Hoy no es a er
Notlc!as poéticas, entre otros títulos cim~
compiladorha publicado Veinte aÑJS oesfa
en M_onterrey (1962-1982) y Mo,J
.
alfor1a de poetas.
errey.

de

ELISABETH SIEFER. La Dra. Siefer ejerce
s&lt;_&gt;rprendentemente su oficio de traductora:
Siendo su Ienguamatema el alemán, v1ertede
.

~

�éste al espaool obras sobresalientes de la
poesía contemporánea. Acaba de publicar El

sueño tien,e su pared. Nueva lírica alemana
(El Tucán de Virginia, México, 1990).
JOSEJAVIER VILLARREAL(fecate,Baja
California, 1959). Licenciado en letras
españolas, egresado de la UANL. Profesor de
literatura en la Facultad de Filosofía y Letras,
de la misma universidad. Autor de Estatua
sumergida, Poemas bajacalifornianos, Mar
del norte (Premio Nacional de P.oesía de
Aguascalientes 1987), La procesión (en
prensa), entre otros títulos.
MINERVA MARGARITA VILLARREAL
(Montemorelos, N. L., 1957). Licenciada en
sociología, egresada de la UANL. Profesora
de literatura y sociología, en la Facultad de
Filosofía y Letras (UANL). En 1982 publicó
Hilos de viaje. Premio Plural de Poesía en
1986, Premio Nuevo Reino de León 1987,
Premio Alfonso de Monterrey 1990.
JOSEMARIA LUGO (Managua, Nicaragua,
1936). Poeta, ensayista. Autor de Carne de la

noche,Muchachoconguilarra,Colecciónde
poemas. En 1989 Premiápublicó su poemario
Vericuetos del Grial. Autor de ensayos sobre
Pellicer, Daño, Borges y otros autores
contemporáneos.

Cultura de Nuevo León y de la Escuela
Superior de Música y Danza.
ALFONSO RUBIO Y RUBIO. Abogado,
escritor, traductor y maestro universitario.
NacióenMorelia(1919). Estudió enlacapital
ydesdehacenuevelustrosviveenMonterrey.
Funcionario y catedrático en el Tecnológico
de Monterrey, donde fundó y dirigió Trivium.
Como poeta ha publicado Luna de horas, Voz
del silencio, linea en la llama, Roces de ala.
Su Antología poética incluye trece versiones
de siete poetas de otras lenguas.
HORACIO SALAZAR HERRERA
(Monterrey, N. L., 1957). Periodista. Hiro
estudios de ingeniería en la UANL. Editor de
temas científicos y ecología en el periódico El
Norte. Fue becario del Centro de Escritores
de Nuevo León (1987). Autor de En nombre
de la/e (relato histórico, 1986).
JOSE DE JESUS SALINAS (Monterrey, N.
L.). Licenciado en derecho por la UANL.
Cursó estudios de posgrado en la Universidad
de Nueva York (1970-71). Profesor de la
Escuela Libre de Derecho. Ha publicado
traducciones y \Dl ensayo en el suplemento
cultural Aquí vamos.
ALFONSO RANGELGUERRA (Monterrey,
N.L., 1928).Licenciadoenderecho,egresado

HECTOR ALVARAOO (Monterrey, N. L.,
1957). Licenciado enletras españolas egresado
de la UANL. Como narrador, ha publicado en
varias ocasiones en la revista El cuento. En
1987 obtuvo el Premio Latinoamericano de
Cuento, de Puebla. Coordina el Centro de
Escritores del Instituto de laCulturade Nuevo
León.

00
~

de la Universidad de Nuevo León, donde
fungió como director de la Preparatoria 1,
director de la Facultad de Filosofía y Letras y
rector (1962-1964). Fue secretario General
de la ANUIES, Director de Educación
Superior de la SEP, y Secretario General deEl
Colegio de México. Actualmente, Secretario
de F.ducaci6n y Cultura del Gobierno del
Estado. Ensayista, investigador. Autor de
JORGERANGELGUERRA(Monterrey,N. Imagen de la novela (1964), Agustín Ydñez y
L., 1926). Cirujano dentista, profesor de su obra (1969), La educacwn superior en
idiomas modernos, cantante de óperay lieder, México (1979),Las ideas lilerarias deAlfonso
pintor. Director de la Facultad de Filosofía y Reyes, entre otros títulos.
Letras hace veinte años. Dirige los
departamentos de música del Instituto de la

CLEMENTE MUÑIZ ANGEL (Mazatlán,
Sinaloa, 1952). Cirujano dentista, egresado
de la UANL. Fue integrante del taller literario
Litoral, en el Instituto de Artes (UANL). Ha
traducido poemas de Bukowski y L. Cohen.
HUMBERTOSALAZAR(Monterrey,N.L.,
1959). Sociólogo, egresado de la UANL.
Autor de tres cuadernos de poesía y tres
compilaciones de poetas de Nuevo León.
Redactor de Deslinde.
ROBERT L. JONES. Nació en Fresno,
California (EE.UU.) Poeta y traductor de
poetas y narradores latinoamericanos.
Profesor en San Diego State University y en
la Universidad de California. En 1984 ganó
un premio nacional de poesía con el libro

WildOnion.
MARIA
VICTORIA
ALVAREZ
TOSTADO.NacióenTecate,BajaCalifornia.
Cursó sus estudios en la ciudad de Los
Angeles. Vive en su lugar de origen.
TERESA RNERA. Pasante de la carrera de
letras en la UDEM, actualmente prepara una
tesis sobre Chrétien de Troyes.
ESTELA CERUTTI. (Córdoba, Argentina,
1943).HaobtenidoenlaEscuelalntemacional
de Lengua y Civilización Francesas de París,
desde hace 20 años, varios diplomas; entre los
últirnos, el de lengua y literatura francesas
(1985) y el diploma superior de estudios
franceses modernos (1986). Profesora de la
Alianza Francesa de Monterrey desde 1976.
RUBEN HERNANDEZ LEON (Sofía,
Bulgaria, 1968). Sociólogo, egresado de la
UANL. Profesor de tiempo completo en el
Departamento de Humanidades dela UDEM.
Redactor de Contraesquina: espacio de los

jóvenes.

�En este número
Joaquín Mallafre Gavalda: En la traducción de una obra literaria hemos de
considerar: l. la lengua en que está escrita; en su entorno cultural, aquella lengua a
la que podemos acercarnos con nuestros conocimientos o con la ayuda de diccionarios lingüísticos y enciclopédicos; 2. el estilo del autor, la tensión y recreación que
impone a la lengua a partir de su propia personalidad, que será necesario comparar
con otras obras suyas o ratificar con estudios diversos.
Ambrose Bierce: Mi nombre es Boffer Brings. Nací de padres honrados en uno de
los estratos sociales más humildes. Mi padre fabricaba aceite de perro y mi madre
tenía un pequeño estudio a la sombra de la iglesia del pueblo, donde se ocupaba de
eliminar bebés indeseados.
•
Jean Reverzy: Muy tarde en el curso de mi vida, en la edad del agostamiento, surgió
en mí el deseo de escribir. No una página sino varias, un libro, libros. Este
embarazoso proyecto lo arrastré mucho tiempo, dudando en libranne de él: bastaba
el peso de la pluma para quebranne la muñeca. Y sin embargo, sobreponiéndome al
cansancio, una noche me puse a la tarea.
Michel Leiris: Una muchacha extiende los brazos paralelamente a las líneas
purísimas de su cuerpo I Yes entonces cuando la piedra se entreabre IDescubriendo
su mar interior su oculta espuma...
Federico Patán: Por fortuna, aunque nuestra sociedad muestra poco respeto -en
términos generales- hacia el traductor, cree entender lo que el término propone e,
incluso, acepta que algun·a utilidad tiene el oficio. Si esta aceptación no ocurriera,
bastaría con situar al escéptico ante cualquier estante de una librería. Lo allí existente
le liquidaría el escepticismo.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376598">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376600">
              <text>1990</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376601">
              <text>9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376602">
              <text>  28-29</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376603">
              <text> Abril-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376604">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376605">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376625">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376599">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1990, Vol. 9, No 28-29, Abril-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376606">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376607">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376608">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376609">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376610">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376611">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376612">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376613">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376614">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376615">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376616">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376617">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376618">
                <text>Sánchez Borges, Ángel, Corrección</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376619">
                <text>01/04/1990</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376620">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376621">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376622">
                <text>2015568</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376623">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376624">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376626">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376627">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376628">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28437">
        <name>Cabra</name>
      </tag>
      <tag tagId="5401">
        <name>Canción de cuna</name>
      </tag>
      <tag tagId="28435">
        <name>Hermosa juventud</name>
      </tag>
      <tag tagId="9375">
        <name>Hombres</name>
      </tag>
      <tag tagId="28436">
        <name>Horas de verano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28434">
        <name>Paseo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13639" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11706">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13639/DESLINDE._1991._Vol._10._No._32-33._Abr-Sep._0002015569.ocr.pdf</src>
        <authentication>99612155e8bb24e5cbdab0e005805374</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377181">
                    <text>ISSN 0187-8522
REVISTA DE LA FACULTAD DE
FILOSOFlA Y LETRAS DE LA UANL
NUMERO 32-33 VOL. X

NORA: ARRO
GUle,ERMO scHMIDHUBER
NE ESlO GARCIA NARANJO
VICll'OR FUENTES
JEANPERES
cH\USTIAN a:ARROUX-FOLLIN

KARLK.RAUS
cARMEN ALARDIN
ANDRES HUERTA
LUIS LEAL
ROGELIO REYES REYES
SILV1A M1J'IV'wS
EDMONDVANDERCAMMEN
MIGUEL C0lARRUBIAS
LUZ MARIA SIERRA
HUMBER O MARTINEZ
ENRl UEPUENTESANCHEZ
JULIETA RENEE
JEANNETfE L. cLARIOND
LUCAS DE LA GARZA COLLADO
GABRIEL GONZALEZ MELENDEZ
~ SASKIA JUAREZ
DULCE MARIA GONZALEZ
FEDERICO PATAN
ALEJANDRO MEDINA
MARGARITO CUELLAR
coLUNGA
ELIGIO CORONADO
MANUEL GONZALEZ CABALLERO
REYNOLPEREZVAZQUEZ

AMANºº

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Manuel Silos Martínez
SECRETARIO GENERAL: Reyes S. Tamez Guerra
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Ricardo C. Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Miguel de la Torre Gamboa

B)NDO UNIVER '

RH)

ISSN 0187-8522
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO DOBLE 32-33 / VOL. X/ ABRIL-SEPTIEMBRE DE 1991

CONSEJO EDITORIAL
María del Refugio Garrido
Armando González Salinas
Rodolfo Martínez Cárdenas
Lídice de la Luz Ramos
Genaro Saúl Reyes Calderón
Osear Rodríguez Arredondo
Saúl Souto
María Zebadúa Serra
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Catalina Hernández

Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven originales.
Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. México.
Publicación trimestral

�SUMARIO

4

MUJERES

Karl Kraus
ROSALINDA ALBUERNE, UNA SENSIBILIDAD ENCAUZADA
6 Nora
Garro

EN EL BURDEL
9 ISIS
Carmen Alardín

12 Guillermo Schmidhuber

CRISTOBAL COLON, iA LA ESCENA!

NOTAROJA
17 Andrés
Huerta

22 Nemesio Garcfa Naranjo

ELPOETAMALOGRADO

REYES Y LA NOVELA
27 ALFONSO
Luis Leal
ALFONSO REYES: CLARIVIDENTE PIONERO DE LA
CRITICA DE CINE
35 Víctor
Fuentes

40 Rogelio Reyes Reyes
47 Jean Pér~ / Edmond Vandercammen

EN TORNO AL CUENTO-ENSAYO DE ALFONSO REYES

EL DIABLO JUEGA CONMIGO
97 Julieta
Renée
DIECINUEVE AÑOS, HUARACHES Y PELO LARGO. ENTREVISTA CON
SERNA
99 JAVIER
Dulce María González
LA PUERTA
103 TOCAMOS
Lucas de la Garza Collado
GUILLOTINAS
Alejandro Medina
106 SIN
PINTOR PAISAJISTA, ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCION
109 Saskia
Juárez
PROYECTO Y RESISTENCIA A PROPOSITO DE DOS LIBROS DE
ZEMELMAN
111 HUGO
Amando Colunga
PROCESION
Federico Patán
113 LA
SIDERURGIA, SU ORIGEN Y DEPENDENCIA DEL CARBON
117 LA
Manuel González Caballero

EUROPA 1912, 1935. COMENTARIOS A LA OBRA DE
ALFONSO REYES

ENTRE RUINAS": LA RECONCILIACION CON EL MUNDO
50 "HIMNO
Christiane Tarroux-Follin
EXPERIENCIA POETICA DEARBOLADENTRO
61 LA
Luz María Sierra
CONOCER ES UN SUEÑO
Mijares
66 Silvia
PAZ YLALITERATURAPOLIDCA ACERCA DE EL OGRO
71 Fll.ANTROPICO
Enrique Puente Sánchez
ENCUESTA SOBRE EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA 1990.
82 OCT
AVIO PAZ JUZGADO POR ESCRITORES REGIOMONTANOS

Miguel Covarrubias / Andrés Huerta / Julieta Renée / Margarita Cuéllar /
Reynol Pérez Vázquez / Eligio Coronado
GENESIS
87 Jeannette
L. Clariond
FILOSOFICAS EN TORNO A LA ECOLOGIA
89 REFLEXIONES
Humberto Martínez

·

93 Gabriel González Meléndez
ELLA YESTE

CUADERNO: Octavio Raz, Premio Nobel de Literatura 1990
Ilustran este número viñetas de César Valdez

�MUJERES

Karl Kraus
Una mujer no debiera estar de acuerdo con mi opinión. Y mucho menos
con la suya.
Los ojos de la mujer no deben reflejar sus pensamientos sino los míos.
Las mujeres nunca están consigo mismas. Por eso tampoco quieren que
los hombres estén consigo mismos: los quieren junto a ellas.
Las mujeres con las que hablamos poco son las mejores.
Las mujeres decentes se duelen de nuestro gran atrevimiento: palparlas
bajo la conciencia.
Tenía tanto pudor que se ruborizaba cuando alguien la sorprendía sin
pecados.

Eine Frau soll nicht einmal meiner Meinung sein, geschweige denn ihrer.
Die Augen der Frau sollen nicht ihre, sondern meine Gedanken spiegeln.
Die Weiber sind nie bei sich und wollen darum, dafi auch die Manner nicht bei sich seien,
sondern bei ihnen.
Die Frauen sind die besten, mit denen man am wenigsten spricht.
Die anstandigen Frauen empfinden es als die grofüe Dreistigkeit, wenn man ihnen unter
das Bewufüsein greift.
Sie hatte so viel Schamgefühl, dafi sie errotete, wenn man sie bei keiner Sünde ertappte.
Viele Frauen mochten mit Mannern traumen, ohne mit ihnen zu schlafen. Man mache sie
auf das Unmogliche dieses Vorhabens nachdrücklich aufmerksam.
Sie sagte sich: Mit ihm schlafen, ja - aber nur keine Intimitat!

Muchas mujeres desearían soñar con hombres sin acostarse con ellos.
Enérgicamente les haremos comprender que su propósito es imposible.

Der Spiegel dient blofi der Eitelkeit des Mannes; die Frau braucht ihn, um sich ihrer
Personlichkeit zu versichern.

Ella se decía: dormir con él, sí. iPero sólo sin intimidad!

Die Weiber haben wenigstens Toiletten. Aber womit decken die Manner ihre Leere?

El espejo sirve únicamente a la vanidad del hombre. La mujer lo necesita
para afirmar su personalidad.

Es gibt kein unglücklicheres Wesen unter der Sonne als einen Fetischisten, der sich nach
einem Frauenschuh sehnt und mit einem ganzen Weib vorlieb nehmen n_mfi.

Las mujeres tienen por lo menos sus vestidos. Pero los hombres lcon qué
cubreu su vacío?
No hay ser viviente más infeliz bajo el sol que un fetichista. Anhela un
zapato de mujer y tiene que conformarse con la mujer entera.
Una mujer que no puede ser fea no es hermosa.

Versiones de Miguel Covarrubias

Eine Frau, die nicht hafilich sein kann, ist nicht schon.

�ROSALINDA ALBUERNE, UNA
SENSIBILIDAD ENCAUZADA
La rosa,

no buscaba ni ciencia ni sombra:
confín de carne y sueño
buscaba otra cosa.
F. García Lorca

Nora Garro
(Hacer plástica y poema de algo bello;
crear un registro mental y en el corazón, pintar lo que se dice, decir lo que
se pinta. Viejo anhelo compartido.)
-lTu pintura ha llegado a otros?

- Ha tenido una línea. Creo que
finalmente llega lo que haces por gusto, sea lo que sea. Hay un momento en
la vida en que no se puede vivir enconchado, o peleando con la gente.

hacer lo que tú quieras. Para mí ha
sido un medio de comunicación.
- lCon quién?

-Con el otro yo, que está ahí. El
hecho de hacer algo plásticamente,
crear, es un acto íntimo.
-lPor qué?
- Porque es mío. Ni tuyo, ni de
Javier.

- lQué es para ti pintar?
- lPor qué te gusta?

- Pintar es una comunión conmigomisma.
,

-lNo es algo egoísta?

- No, porque cuando pinto doy lo
mejor de mí, en el sentido expresivo y
comunicativo. Me enfrento con mi expresión. La gente es como un puente.
Yo pinto para la gente - no para gatos ni conejos- . Es un oficio que se
da a través de un trabajo. Es difícil:
lestá bien?, laprendí o no? iTantas
preguntas! Si has tenido un tiempo de
relación con tu oficio no se puede más
que ser honesto. Dices cosas que son
tuyas. Prevalecer a través de mi lenguaje: es mi única verdad. Es el oficio
de toda la vida.
- lQué es el grabado para ti?

\O

- El grabado es una expresión.
Pero esto no dice nada. Es una expresión clásica, plástica, donde tú puedes

- Porque es mi medio de expresión. Si yo hiciera ladrillos, los amaría.
Yo amo el oficio, eso es importante.
-lPor qué?

- Porque el oficio es la vida. El
oficio es lo que tú aprendiste y aplicas
como tu forma de vida, tu trabajo. No
hay más que ver. Diego Rivera no
vivió fnás que para su pintura. Pudo
vender o no vender, ser comunista o
ser corrido del partido.
-Ahora pintas al óleo y has
dejado un poco el grabado.
- El oficio tiene ramas de expresión. Yo me quedé mucho tiempo en
el grabado. La pintura es un reto en
este momento. Como perro estuve
tras ella mucho tiempo. Pero ahora es
como la punta del grabado.

-lCómo es eso?
- Digo tantas cosas y luego digo
también: lcómo es eso? Te lo digo a
ti, que das clases. Tú sabes cómo has
sabido dominar tal punto, que no se
puede ser una improvisada; eres una
profesional. Tu trabajo tiene un "sentido".
- lCrees que todo el mundo puede entender eso?
- l Y quién está preocupado de
que todo el mundo entienda? Plásti•
camente hablando, la punta del grahado es lo mismo que el pincel. Pero
creo que como estoy hablando contigo, me vuelvo poeta.

-Olvídate de mí, eres tú sola.
- Pues entonces, no es lo mismo.
Aunque te duela. Lo mío no son 1~
puntos ni las comas, aunque te dé risa,
aunque te duela.

(Risas.)
(Quisiera transmitir fielmente la
manera única en que Rosalinda dice
lo que dice. Conversar con ella, experiencia preciada en nuestros 20 añ~
de relación, es aventurarse a un mun·
do sorprendente, inesperado y carga·
do de emociones contradictorias.~
palabras que ahora estoy transen·
hiendo son como pájaros capturad~
inmóviles fósiles de una conversación

llena de entusiasmo, plagada de miradas cómplices.)
- l Tu taller?

un muro de malos suenos
(El resto de la velada es inaprehensible. Y, sin embargo, la evocación
me pr?porciona un placer especial,
pues siempre será fértil el filón de
esos momentos junto a Rosalinda recitando sus poemas favoritos.)

- Más de diez años de trabajo
profesional, de mantenerlo. También
soy yo, los helechos, el ambiente. En
donde yo trabajo, desarrollo
cotidianamente mi profesión es mi
Nos volvimos a ver, otro día.
oficina burocrática. (Risas.) 'Podría
agregar: Allí he aprendido a estar
- Esa incursión en el mundo de la
sola. Me voy a morir sola. Tú también.
pintura,
después de tantos años dedi~odos. Es circunstancial la compañía,
siempre. lO no? Nadie se muere cados al grabado, lno te hace sentir
acompañado. lNo te acuerdas de "La que abandonas, que diversificas?
ciudad" de Cavafis o de tu "Vía
Rupta"?
- No, porque te enriquece conocer otros lenguajes plásticos. Es otro
-lEs un refugio?
lenguaje para decir lo que tú quieres.
Eso te enriquece, aunque te guste el
- ~o, para nada. lRefugio de qué, grabado y sea tu mejor medio de exde qwén? Yo no vivo para una ima- presión. En realidad, todos los megen.
dios te pueden dar buenos resultados.
Uno utiliza el medio, no al revés.
Rosalinda trae un libro que ella
llama "El libro negro". Es un libro de
- lEl tema lo eliges tú?
~~as. Se pone los anteojos de medio cuculo, pequeñitos y lee, emocio-Sí, siempre. Yo tengo que dejar
nada:
que surja, es lo más hermoso.
iAmor, enemigo mío,
muerde tu raíz amarga!
Por el puente de Elvira
voy a verte pasar
para mirarme en tus ojos
Yponerme a llorar
Me separa de los muertos

qué hacer con eso. Si tú te quieres y te
aceptas, ya no es tan grave lo que
dices.
- l Tú crees que el artista es un ser
incomprendido?

-Sí Y no. El arte es elitista, tú
sabes que poca gente lo va a entender
El artista sufre y disfruta. El acto crea~
tivo es algo muy personal. Lo importante es el resultado; aunque en esto
me quedan dudas.
. - Me asombra tu capacidad para
eVItar las subjetividades. Durante mucho tiempo, yo creí que escribía poemas para evitar ir al psicoanálisis.
- Bue?º• c!eo que finalmente hay
u_n gran m1steno en todo esto. Adquinr mad~rez dentro de una expresión
es dommar una técnica y usarla con
una carga de creatividad. Se dice fácil.
-Cuando hablas del grabado, parece que te refieres a una persona.

- No. Es parte tuya. En el momento en que tú lo controlaste, lo haces tuyo. Por allí fluye tu expresión.
Eso es único y no lo puedes tener con
- Hubo un tiempo en que mis
otra persona. Separemos. Hay gente
poemas surgían de mis relaciones con que te motiva, te dan ganas de hacer
los demás. Eso me preocupa, parece cosas cuando conversas con ella. Pero
utilitario. Me devoraba a la gente y luego viene la otra parte, el acto crealuego me iba, las abandonaba.
tivo Yése es íntimo. Si usaste al otro
eso. es algo medio "animal", quier~
- No importa cómo te llega la se- dem, de las relaciones humanas. (Riñal de un tema. La labor del artista es sas.) Y o creo que con cualquier cosa
se puede hacer arte.

...a

�ISIS EN EL BURDEL

Carmen Alardín
- ¿Tú qué haces con tu arte?
lSientes que tienes un tema? lTe interesa tenerlo?

- Es una pregunta difícil. Hay algo planteado, obvio: figuras, animales, etc. Pero después del planteo
técnico, me interesa que produzca un
estado emocional, algo más que ya es
parte del espectador, lo que le sugiera
el tema. Yo siento que estoy adentro
de los cuadros. Pero estoy como estaba conmigo misma cuando lo hacía,
expresándome. Al principio, uno no
se puede desprender de sus cuadros.
Cuando aprendes que se van, comprendes que es importante que otra
gente los quiera. Vendido, ya no es
objeto tuyo, aunque se va parte de ti.
A mí aún me pasa que cuando se van
siento un hueco; con unos más que
con otros, pues te enamoras. En realidad, pintar es como aprender a vivir.
- lTienes alumnos?
-Sí. A algunos les interesa la pintura, como a mí, pero el porcentaje es
bajo. No me molesta, pero hubo un
tiempo en que sí me molestó.

Esta
. entrevista debe acabar ahora,
pues siento un imperativo susurro en
el oído, el de Juan Ramón Jiménez,
que me dice:
iNo le toques ya más,
que así es la rosa!

Me fui a contemplar su obra. Sus
hombres y mujeres son bellamente
misteriosos: sin pupilas, tejiendo hilos
invisibles, creando palomas fugaces;
correctos ingleses, magos,
enamorados por siempre, a punto de
ser eternos. Sus casas de óleo son
coros con ojos asombrados y bocas
abiertas al éxtasis, adornadas con
brújulas danzantes, escenografías
mágicas para la vida cotidiana. Y
luego muestra un mar con juguetes de
corales, pececitos diminutos, el mar
de una niña intensa. El gajo de luna,
la manzana aprisionada por la pareja
dramáticamente unida, el sol varonil
como un león universal, es un logrado
mensaje de la mujer. Sus meticulosos
grabados ofrecen mil tonos cafés o el
colorido de las acuarelas, una y otra y
otra manera de usar el medio. Sus
pinceladas de óleo, cada una con una
intención apasionada... Rosalinda Alb u er ne, con pincel o punta de
grabado, es Rosalinda artista: precisa,
exagerada, profunda, inacabable.•

•Como dijo Heinrich BOi!: si usted tiene
oportunidad de ver la obra de Rosalinda
Albuerne y no siente o percibe lo que he
dicho aquí, no me venga a mí con reclama-

ciones.

DILUVIO PRECOZ
No lloraba esa noche.
Se sumergió en la arena.
Su dulce boca se llenó de arena.
Sus brazos no eran brazos,
sino almácigos.
Fue entonces que soñó con esa lluvia
de muy lejanas tierras.
El diluvio que un día llegaría
para ayudarte a reinstalar el mundo,
donde Ella y tú
ya-espejo-de-por-medio
s1
apenas
se
miraran si acaso se
tocaran.

EL OJO VEGETAL
El ojo vegetal te mira
desde su más honda raíz
aletea
te graba
en la memoria
de su cámara oculta.
El ojo vegetal
que al sol se abre,
que contigo se cierra,
para guardar tu aroma,
para beber tu aire,
el ojo que contigo
muere día tras día
y cuando mires

�plena la luz de nuestra muerte
se abrirá con qué fuerza,
con qué sorpresa se abrirá.

ISIS EN EL BURDEL
No quiero ser
tu sombra ni tu ausencia
ni tu anillo de luz
ni tu nostalgia.
Sólo quiero ser tú,
cuando te enredas
como girón de viento entre mis velos.
¡l

EL INTOCABLE
Un niño que es un canto,
se planta enmedio del desierto.
La muerte lo respeta.
Pues teme no saciarse con sus huesos.
Hay niños que en verdad, no tienen huesos.
Todo en él es cartílago de luna
y alguna que otra escama de dorado pez.
Todo en él es incendio,
piel que inflama
los dedos que lo tocan.
Pero la muerte no tiene dedos inflamables.
Está helada.
Y esa llanura en que la muerte habita,
está muy lejos del desierto.

EL ENCUBIERTO
Tanto nombrarte en femenino
y acaso eres varón.
iAcaso no! seguramente.
"Der Tod" como te llaman
Goethe, Rilke y Von der
Vogelweide.
Un hombre impredecible
que se desliza silenciosamente
para tocar los senos
mientras leemos prosa edificante
en el trayecto a la oficina.
Varón en casi todos los idiomas
no ti~nes_que vestirte de mujer
para msp1rar temores.
Yo me abandono a tu invasión macabra
para que tu lascivia me descubra
la margen ignorada.

Del libro La libertad inútily algunas noches; en fecha próxima lo publicará la UNAM.

�CRISTOBAL COLON, iA LA ESCENA!

Guillermo Schmidhuber
Muchas veces he pensado que así como los actores se preparan y se maquillan antes de una representación,
también los personajes cumplen con
su cita y, como espíritus chocarreros,
arriban al teatro aún vacío, y allí esperan pacientes hasta el momento de
convertirse en espíritus poseedores
del cuerpo y del sentir del actor o la
actriz; para después de la función
continuar su gira de espíritus trashumantes de escenario en escenario, con
la esperanza de volver pronto a la vida
escénica. Esta fantasía de la existencia
extrateatral del personaje es muy clarificadora para entender la analogía
que guarda el vivir condicionado del
personaje con la vida humana. lQué
pensaría el Cristóbal Colón personaje
si pudiera contemplar la imposible
representación de todas las obras del
teatro colombino? O en otras palabras, lcuáles serían las diferentes
perspectivas del Descubrimiento de
América, si el Colón personaje reviviera su aventura, con las innumerables obras colombinas que se han
escrito en las cinco centurias que han
pasado desde que el Colón histórico
vivió su única vida humana?
La historia del teatro posee innumerables obras colombinas, a pesar
de las insuperables dificultades que
presenta el personaje de Cristóbal
Colón para ser llevado a ·1a escena
porque su hazaña fue un triunfo de la'
humanidad sobre la geografía, mas no
un conflicto humano teatralizable.

Lope de Vega inauguró el teatro colombino con El.Nuevo Mundo descubierto por Colón, pieza publicada en
1614 en la Parte IV de sus obras, y que
Menéndez y Pelayo sitúa anterior a la
publicación de El.peregrino (1604), 1
en cuyas listas de obras es mencionada. David Castillejo sugiere que fue
escrita después de 1599, cuando a menudo Lope viajaba a Sevilla a visitar a
Micaela Luján, mientras el marido de
ésta, Diego Díez, estaba en América;
las estadías de Lope en Sevilla "le
pusieron en contacto con las civilizaciones de ultramar".2 El Nuevo Mundo de Lope no es una de sus mejores
obras, el ojo crítico neoclásico de Moratín la califica de "comedia de las
más disparatadas de Lope. La escena
es en Lisboa, en Santa Fe, ·en Granada, en Barcelona, en Guanahani, y en
medio del mar y en el aire. Entre los
personajes de ella hablan el Demonio,
la Providencia, la Religión Cristiana,
la Idolatría y la imaginación de Cristóbal Colón. En la tercera jornada hay
una confusa mezcla de fornicación y
doctrina cristiana, teología y lujuria,
que no hay más que pedir".3 Don
Marcelino califica a esta pieza de
"poema épico dialogado" y, adjudica
los defectos a la precipitación de Lope al escribirla:
lCómo explicar este fracaso? Quizá el

argumento entrana algún vicio radical
que no han podido vencer los esfuerzos de todos los poetas, algunos insignes, que han querido llevar al teatro o
a la epopeya el descubrimiento de

América. Es uno de los casos en que la
sublime realidad histórica oprime y
anonada la invención poética... Para
que la historia moderna pueda ser
fuente de poesía, será preciso que el
transcurso de los siglos vaya defor.
mando la noción histórica y engendrando nuevos mitos.4
lCuál es el sueño volitivo del Colón de Lope? Colón es un descubridor
de mundos nuevos, pero no un visionario de la incorporación de esos
mundos a la hispanidad. Su Colón dice en un parlamento con el rey Don
Fernando:
Colón: Senor, pues acabastes la con
[quista
felicfsimamente de Granada,
Ahora es tiempo de ganar un mundo,
Que no penséis que es menos lo que
[ofrezco.
Grande es Espalfa, pero sois tan
[grandes,
Que si no le anadfs un mundo nuevo~
Es imposible que quepáis entramln.
El acto primero termina con la
afirmación de los reyes católicos de
prestar su ayuda en la aventura
colombina, "Porque a la fe se vuelvan
los idólatras; y se ensanche de España
el señorío", concluye el rey don Fer·
nando.5 En el segundo acto, mientras
las carabelas van cruzando el mar
océano, aparece un grupo de
indígenas que están festejando las
bodas del cacique Dulcanquellin con
la raptada Tacuana; hasta ellos llega
la noticia de tres casas en el mar; Colón

y sus acompañantes irrumpen la escena, y Fray Buyl clava en tierra la
primera cruz de América. Huelga
decir que ni el fraile ni Bartolomé
Colón fueron acompañantes en el
primer viaje colombino, pero la
intención de Lope es glorificar al Descubridor y honrar a la Santa Cruz, en
una pieza de género híbrido, que une
la comedia épica con el auto
sacramental. El tercer acto presenta
los preparativos de la celebración de
la primera misa en las nuevas tierras
y, paralelamente, la confabulación de
los indígenas para matar a los invasores y arrancar la cruz; además la
trama está apimentada con los
amoríos de dos de los acompañantes
de Colón con las bellas isleñas. Al
fina~ la confabulación falla al saber
que el madero de la cruz ha echado
raíces, y Colón es premiado
anacrónicamente con el título de
duque de Veragua, ya que este
reconocimiento fue otorgado años
después a su nieto don Luis Colón. La
obra concluye con estas palabras del
rey Fernando:
Rey Fernando:

Hoy queda gloriosa Espana
De aquesta heroica victoria,
Siendo de Cristo la gloria
Y de un genovés la hazana.
Yde otro mundo segundo
Castilla y León se alaba.6
Para Lope, el Nuevo Mundo es un
símbolo de riqueza y una oportunidad

de evangelización, pero nada hay que
nos lleve a pensar en la creación de la
Hispanidad, ya que presenta un nuevo
mundo geográfico pero no un nuevo
sentir.
Pocas piezas logran las excelencias de Christoval Colón de Luciano
Francisco Camella (1790), ahora olvidada como todas las de este autor
injustificadamente proscrito; el juicio
de Moratín en La comedia nueva ha
servido de libelo literario para ridiculizar a Camella, hasta convertirlo en
el prototipo del mal dramaturgo. Su
obra colombina narra el regreso de
Colón cargado de cadenas y su posterior reivindicación por la intervención
de la reina católica. La efectividad
escénica de esta pieza es indiscutible,
pero la crítica la ha olvidado; don
Marcelino llama a esta inocua pieza
"la más perversa entre todas las producciones de este infando autor, clavado por Moratín en la picota de su
sátira inmortal".7 Camella sube a escena a Doña Felipa Moñiz, muge, de
Colon y a su hijo Dieguito, junto a los
personajes que rodearon el pérfido
incidente de Bobadilla; Tecumba y
Zira, una pareja de indígenas, son los
testigos que ayudan a Colón a librarse
de la infamia. A pesar de su trama
sencilla, logra un suspense escénico
que debió gustar mucho al numeroso
público que las crónicas de la época,
hoy poco leídas, siempre adjudicaron
a Comella. En esta obra, el Nuevo
Mundo es una parte más de España,

no hay el menor atisbo en ella de que
en las dos décadas siguientes a su estreno, el imperio español se desmoronaría, ni ninguna imagen que nos
invite a pensar en el destino americano.
En 1792 se estrenó Columbus: a
World Discovered de Thomas Morton
(1764-1838), en el Covent-Garden.
Ese año Moratín visitó Londres, y
asistió a la representación de esta
obra colombina, su apreciación la
dejó escrita en su diario de viaje:
Aparece Cólon en la isla Espanota con
su compañeros y soldados, y entre
ellos un fraile que hace de capellán, y
un aventurero inglés, que, como es
natural, es el más galán, el más valiente
y el más amable del mundo...
Y más adelante agrega:
Cargan de cadenas a Cólon, yel inglés
tiene que escapar en camisa, porque
tratan ya de quemarle con otros cuatro
por hereje, lo cual da motivo a varias
chuscadas contra el fraile y la Inquisición, porque aunque entonces ni los
ingleses eran herejes, ni la Inquisición
se babfa establecido, es menester que
el patio se rfa, y en efecto se ríe.8
Una lectura de esta obra nos hace
imaginar las razones de su éxito, la
forma de narrar las aventuras
colombinas está más cerca del
guionismo cinematográfico de
entretenimiento de hoy que del teatro
histórico. Nuevamente la pieza carece

�de referencias a la formación de un
espíritu hispánico.

..,....

Otros muchos autores han caído
en la tentación de escribir teatro colombino: Jean Jacques Rousseau (La
Découverte du Nouveau Monde,
1740), Louis Nepomucene Lemercier
(Christophe Colomb, 1797), y muchos
más, obras algunas interesantes y
otras despreciables, como la de Francisco Cerlone, en la que Cólon hace la
conquista de México y bautiza al Nuevo Mundo de América. En el siglo XX
se ha escrito el mejor teatro sobre
Colón: Claudel escribió El libro de
Cristobal Colón inspirándose en la
forma de la misa, con un lector y un
coro; en los años treinta fue editada
en varios idiomas con bellísimas ilust_raciones de Jean Charlot, y fue montada por Barrault en 1953. La trama
recoge la narración apócrifa del viejo
marino que antes de morir le confía a
Colón el secreto de las nuevas tierras
anécdota que también había utilizado'
Lope, además se narra el descubrimiento, las desgracias de Colón y la
muerte de la reina. Claudel nos recuerda una y otra vez la etimología de
Cristóbal: el portador de cristo, míentras asistimos a la vida, muerte y transfiguración de Colón, como a una
pasión de Cristo, con un teatro simbolista que propone concordancias entre la Virgen María y la Católica
Isabel, y entre san Cristóbál, santo
Santiago y Cristo con la figura de CoIón. Al final de este drama lírico sólo

permanece un Nuevo Mundo, y las
imágenes de María y de san Cristóbal
llevando al infante Jesús son sumadas
a las constelaciones siderales. Toda la
pieza es un rito de santificación de
Colón como instrumento de la cristianización de las tierras americanas; sin
embargo, desde su apoteosis Colón
sufre por los ini.:-rtunios que, como
visionario, ve en las nuevas tierras: la
escalvitud negra y el dolor humano.
Colón responde a un acusador con
estas palabras: "Yo prometí quitar la
obscuridad del mundo, pero nunca el
sufrimiento". Y ante la visión de la
esclavitud, Colón responde: "De esta
manera, no solamente regresé América a la humanidad, sino también Africa... a través del sufrimiento, si no hay
otra manera".9
Kazantzákis escribió Cristóbal CoIón en 1949, su protagonista es un pecador que asesina a un viejo marino
por el mapa de los secretos del mar, y
a la vez un santo que sigue una vocación divina, y un profeta que posee el
don de describir mundos todavía no
descubiertos. Ya no es el Colón histórico sino un personaje transfigurado
por la ficción teatral que llega a aleanzar existencia por sí mismo; es la personificación esencialmente humana
de la esperanza americana, que en un
diálogo es comparada con la esperanza hebrea: "Yo soy el nuevo Moisés y
el Atlántico es mi desierto". "Kazantzákis nos recuerda que en cada hwnano hay un mundo interno que
descubrir; en otra de sus obra nos

dice: "Un barco es nuestro ser y navega en profundas aguas celestes. lCuál
es nuestro objetivo? iNavegar! Porque el Atlántico es una catarata y la
nueva tierra sólo existe en el corazi&gt;n
del hombre".10 En el momento de
llegar a las nuevas tierras, Colón exclama "Alegría, alegría," y estalla en
sollozos, palabras que recuerdan las
delMemorial de Pascal: "Alegría, alegría, lágrimas de alegría".
Ghelderode conceptualiza a Cristóbal Colón (1927) como un personaje
chaplinesco en un mundo fuera del
tiempo. Ya no es el Colón histórico,
sino la personificación de la percepción de la vida humana desde la visión
pétrea de una estatua. En su último
parlamento nos dice: "Es inútil que
uno vea las cosas desde arriba, le emocionan a uno ... icuando se es sensible
como yo! No se puede evitar ... Hay
que ser estatua para comprender ... "11 La perspectiva de lo absurdo
ilumina el misterio del devenir histórico, y la perspectiva de lo mítico nos
hace percibir la vida humana empe·
queñecida y sin sentido. Al final de la
pieza, Colón está próximo a hacer su
viaje postrero:
Colón: he amaclo clemasiaclo la aven•

tura para que no me guste morir. Yo
te abandono con pies ligeros, oh muodo antiguo, y tu inútil espera clonde
todo es ceniciento, pueril y perverso."
Voy a viajar, sin retorno esta vez, entre
las burbujas luminosas que Dios sopló
un dfa que fue el primero.12

En los últimos años sobresalen dos
obras colombinas de gran interés: CoIón de Antonio Gala, y Acto Cultural
del venezolano José Ignacio Cabrujas.
La primera nos hace recorrer desde la
salida de Palos hasta la llegada a tierras americanas, con la aparición de
varios personajes, como Beatriz Enríquez, la madre del hijo natural de CoIón. Para Gala, la figura de Colón es
un símbolo de la unidad humana aún
por conseguirse; los últimos parlamentos de Isabel y Colón lo confirman:
Isabel: Saldremos hacia lo alto

cuando esté ya la casa sosegada:
la casa ele esta Tierra,
que es una manzana en las manos ele
(Dios.
Pero el hombre, lo mismo que la
(tierra,
habrá de conseguir la paz consigo mis
(mo:
su mitacl de Caín y su mitad de Abel.
Colón: Preparemos el viaje intermina

(ble
poniéndonos de acuerdo unos con
(otros
ydándonos las manos para multiplicar
(nos.
Tan sólo los pacíficos
podrán llamarse hijos de lo Alto. 13
A lo que el coro responde: "Esa es
nuestra esperanza, nuestra única esperanza. La esperanza en el Hombre.
iLa esperanza!" Acto cultural de Cabrujas es una excelente pieza latinoamericana que, con la técnica del
teatro dentro del teatro, relata la

puesta en escena del Descubrimiento
por la Junta Directiva del ejido San
Rafael. 14 Lo épico de la aventura de
Colón contrasta con la vida cotidiana
de los habitantes de un pueblo "sin
presente o futuro, sólo con un pasado
que agobia y frustra". Estamos ante la
realidad hispanoamericana, lejana de
los sueños proféticos colombinos de
una nueva condición humana. Esta
pieza nos recuerda que aún hay mucho por resolver para que Hispanoamérica se convierta en el "continente
de la fantasía".

abrirá una grande tierra, y ~ nuevo
marino descubrirá un nuevo mundo".15 Palabras proféticas de la Medea de Séneca, en traducción de
Cristóbal Colón, que nos o:tJligan a
seguir buscando con una gran esperanza un mundo nuevo en el Nuevo
Mundo.

Si el personaje de Colón pudiera
ver escenificadas todas estas obras,
lqué pensaría? Comprendería que
los siglos lo fueron separando de la
personificación del hombre esforzado
de las piezas de Lope, Comella y Morton, para acercarlo a personificar el
símbolo de una esperanza nunca cumplida, a pesar de su papel de santo, en
las piezas de Claudel y Kazantzákis, y
de mito, en la obra de Ghelderode.
Quizá lloraría lágrimas de alegria al
ser invitado en la obra de Cabrujas a
buscar y seguir buscando el redescubrimiento interior de América; y al
comprender la proposición de Gala
de la 11ovizació11 del mundo actual,
carente de paz y de concordia. Porque
el personaje de Colón está esperando
el cumplimiento de la profecía antigua que la mano del Colón histórico
dejó escrita al reverso de una hoja de
El libro de las profecías: "Vendrán los
tardos años del mundo ciertos tiempos en los cuales el mar océano afiojará los atamientos de las cosas y se

2Castillejo, David. Las cuatrocientas comedias de Lope. Maclricl: Teatro Clásico
Espafiol , 1984, p. 40.

Notas
1

Menénclez y Pelayo, Marcelino. "Observaciones preliminares", en Obras de Lope.
de Vega. Madrid: La Real Academia Espafiola, 1900, tomo xi, p. cii-cxv.

3Fernánclez de Moratfn, Leandro. Obras
póstumas. Madrid: 1867, tomo iü, p. 13334.
4

Menénclezy Pelayo, "Observaciones preliminares", p. cv.
5

Vega, Lope ele. El Nuevo Mundo descubierto por Colón, ver nota 1, p. 343-80.
Lope también lleva a escena a Colón en El
Príncipe perfecto, como personaje secunclario, ver Morfnigo, Marcos. América en
el teatro de LV. Buenos Aires: Instituto ele
Filología, p. 221-30.
6vega, Lope de. El Nuevo Mundo, p. 380.
7

Menénclezy Pelayo. "Observaciones preliminares", p. cxii.

8

Moratfn. Obras póstumas, p. 183-84.

9

Claudel, Paul. The Book of Christoper
Colwnbus. New York: Yale U.P. 1930, p.
42. La traducción es mía.

...
(11

�NOTA ROJA

Andrés Huerta
1

°Kai.antzákis, Niko.Ascética, ver el excelente "Prólogo" de Miguel Castillo Didier,
en Kai.antzákis, Niko. Cristóbal Colón.
Buenos Aires: Ed. Carlos Lohle, 1966, p.
27.

NOTA ROJA

11

Ghelderode, Michel de. "Cristóbal Colón", en Teatro. Buenos Aires: Ed. Losada, 1958, p. 144.
12

Ghelderode, "Cristóbal Colón", p. 143.

13

Gala, Antonio. "Colón", en Gestos 3/16
(nov. 88), p. 177-213.
14

Cabrujas, José Ignacio. Acto cultural.
Caracas: Monte Avila, 1976. Ver estudio
de Kirsten F. Nigro, "History Grand and
History Small", MLA Conference 88.
15

Citado por Madariaga, Salvador de. Vi-

da del muy magnífico señor Cristóbal Co-

lón. 1949, cap. viii.

\
/

/

(

[l

"'11\- .,.,.,),
1
IC

.-4

Más de setenta violaciones
en una semana
resultado de la violencia
de un pueblo
en el que se invierten fuertes
sumas de dinero
en la ética y la moral. ..
luego los incestos
luego los asaltos a mano armada
un hombre pide auxilio a una sexóloga
para saber de qué manera
puede ser feliz con sus instintos
ya que nunca ha tenido erección ...
un hombre asaltó dizque para llevar
de comer a sus hijos en la foto
el sujeto muestra tristeza
y arrepentimiento
religioso a peregrino con engaños
viola en congregación no menciona
iglesia o secta la nota
niña es encontrada con sus compañeritas
drogándose con .hiner en el recreo
la directora da la alerta
no se menciona escuela o rumbo
señor asesina a su mujer porque
se niega a hacer el amor sábado
por la madrugada ....
policías despojan a cuatro jóvenes
de sus pertenencias y vestuario
los policías están prófugos
dos se liaron a golpes por el amor
de una damisela que resultó ser
un "él" y los tres se fueron de rol

�y la vida sigue con su nota
roja muy roja como la sangre
Septiembre 9 de 1990

DEVUELTA

....
Q0

He vuelto a escribir
a pesar de mis ojos ...
quiero escribir algo
sobre el tiempo
dibujado en las paredes
de este pueblo que
se me revierte vivo
donde está la luz
donde está también la tarde
y el encuentro
y el reencuentro
y el saludo de una presencia
viva (enmudecida)
el agua se vierte sobre
los techos
miramos llover y mojarse
las cosas
la ropa mis anteojos
la cámara ...
he vuelto a escribir
a pesar del dolor ...
porque algo de.mí sale
a la libertad ·
a la salud de amarte
a ti tan concretamente
porque de pronto sois
como un dios que me salva
de ese vacío impúdico

he vuelto a escribir
para relatar una tarde
para decirte que los amantes
se anulan en el deseo
o se incendian en. un beso
o se hacen promesas...
que algún día te soñé en esos
amplios valles de trigo
de un verano al norte de mis
ojos o cerca de Mississippi. ..
he vuelto a escribir
para lamentarme un poco
de todo lo que ensombrece
la esperanza del hombre
y no sé de verdad si esto
sea de alguna manera
legítimo ...
he vuelto a escribir
para anunciarte que creo
en la hermosura que la vida
contigo me entraña...
Septiembre 10 de 1990

INVITACION

El blanquísimo muro me invita
a mirarle
como quien se abstrae en un
hondo pensamiento
de mi pequeño mundo
el agua fresca del día me
recorre
el cuerpo
la garganta

....

14:)

�me refresca la memoria
trato de poner mis cosas en orden
algo más allá de mí me impone
actos irrefrenables
como pensar qué eran mis manos
ayer
en dónde mi cabeza
en qué parte mis sentimientos
mejores
ato cabos para no olvidar cosas
espero que venga el sol a mi
terraza
para desnudarme y buscar afanosamente
su secreto
iluminar mi corazón
para olvidar también quemar mi
sacrilegio
los rencores los malos deseos
y algún viejo infortunio
pero también quiero escribir a
España
a Indiana y a Cuba
caminar con Eduardo las calles de
La Habana...
y entre los pendientes jugarle una
carta al destino
con la señal de mis manos ...
Septiembre 13 de 1990

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder
que tiene el tiempo para convertir
en ceniza cualquier página,
es el hombre quien fuera llamado
a descubrir una y otra vez
el rescoldo: guiño luminoso que nos dirige
nuestro semejante desde el ayer.
La remembranza de la figura
de Felipe Guerra Castro
y los juicios sobre su obra poética
que podrán leerse a continuación,
fueron tomados de las Memorias
delescritorlampacense
Nemesio García Naranjo.

�EL POETA MALOGRADO

Nemesio García Naranjo
Todavía cursaba el primer año, cuando uno de tantos días en que los discípulos del doctor Amado Fernández
salían de la cátedra de Química, alquien me señaló a un joven de estatura
regular, color moreno, ojos vivos pero
bondadosos, muy mal peinado y desaliñadísimo en el vestir, y me dijo en
tono que fluctuaba entre la admiración y el misterio: es un literato, se
llama Felipe Guerra Castro y el doctor Garza Cantú dice que le aguarda
un porvenir brillante en las letras. Yo
lo miré con curiosidad; pero como
todavía no cumplía 15 años, y Felipe
debe haber tenido 18, la diferencia de
edades no resultaba propicia para iniciar una camaradería. Por otra parte,
en aquel tiempo, no me interesaba
aún por el Dios Apolo ni por las Musas.

N
N

Tres años después, cuando me aficioné a las humanidades y procuré
cuidar mi léxico y mis construcciones
gramaticales, para expresar mejor mi
pensamiento, solía encontrarme a Felipe en la Biblioteca del Estado. Nos
saludábamos con una inclinación de
cabeza y nada más. El pedía un libro
del cual tomaba notas que apuntaba
en una agenda. Me entró curiosidad
por saber lo que leía, y una tarde en
que abandonó el recinto antes de lo
que acostumbraba, me precipité a pedir el libro que él había devuelto. Era
El criticón de Gracián, un autor que
yo no conocía ni siquiera de nombre.
Me puse a hojearlo y nada encontré

en é~ que me explicara el interés con las notas apuntadas, me fue justificanque Guerra Castro lo consultaba. De- · do su admiración por Gracián. Aquebe considerarse que en 1900, las suti- lla conversación fue una cátedra, pues
lezas del singular jesuita del siglo me di cuenta de que para aprender a
xvm, estaban muy arriba de mi com- escribir, había que aprender antes a
prensión literaria, que apenas comen- leer. Desde aquella tarde, Felipe y yo
zaba a despertar.
salíamos juntos de la Biblioteca y nos
íbamos a sentar en una banca de la
Así pasó algún tiempo sin que yo Plaza de Hidalgo, que quedaba a un
avanzara en el conocimiento de Feli- paso, pues en aquel entonces, no se
pe; pero una tarde en que los dos nos había terminado el Palacio de Goquedamos hasta que se cerró la Bi- bierno actual, y los establecimientos
blioteca, tuvimos que salir juntos. Co- oficiales se eucontraban en la calle de
mo estaba lloviendo y no disponíamos Morelos.
de un paraguas, nos tuvimos que arrimar al edificio para no mojarnos. Era
Guerra Castro, en el siglo XIX,
muy discreto y nunca iniciaba una era un devoto del Siglo de Oro y se
conversación, por lo que me vi obliga- entregaba a la tarea infantil de califi•
do a tomar la iniciativa. - Me quiere car los dechados clásicos. Al pie de los
usted decir, lpor qué lee con tanto versos "A Salinas", de Fray Luis de
interés las obras de Gracián? Y me León, ponía la nota "Tres Perfecta·
contestó con naturalidad encantado- mente Bien"; y le asignaba la misma
ra: - Porque es uno de los grandes calificación a la famosa égloga de
maestros de la prosa española. Cer- Garcilaso que tiene este ritornelo:
vantes y Quevedo son muy superiores "Salid sin duelo lágrimas corriendo".
a él, pero no le ganan en agudeza ni en Convertido en sinodal, repartía pre·
ingenio. Por su perspicacia en el deta- mios entre Lope de Vega, San Juan de
lle, se me antoja un pintor de miniatu- la Cruz, Santa Teresa y algunos otros
ras.
inmortales. Mientras valorizaba las
cumbres máximas, no tuve con él la
Quedé asombrado con aquella menor discrepancia; pero una vez
respuesta, y más asombrado aún quedé escandalizado al enterarme de
cuando Guerra Castro abrió su agen- que le había dado "Tres Perfectamen·
da de notas y me dijo en tono explica- te Bien" a la "Oda a la Agricultura de
tivo: - Oiga usted esta frase y advierta la Zona Tórrida" de Bello, y en cam·
con qué propiedad está colocado el bio no le daba más que "Tres Media·
adjetivo; mire usted la sutileza de esta nos" a "El Vértigo" de Don Gaspar
expresión y la agilidad de este pensa- Núñez de Arce. Protesté indignado,
miento; y así, apoyando sus juicios en pero Felipe no rebatió mis argumen·

tos. Interpreté que desdeñaba mis juicios, pero pronto me convencí de que
su reserva obedecía a modestia y a
timidez. Manifestaba lo que sentía,
pero no se atrevía a defender sus opiniones, ni siquiera en el campo inocente de la crítica literaria. Jamás
hablaba mal de otra persona y cuando
disentía, se limitaba a guardar silencio.
Con esta peculiar idiosincrasia,
había que sacarle sus pareceres y juicios, como un juez saca las declaraciones de los reos: poco a poco y con
grandes reticencias. Un día en que yo
alababa con entusiasmo el célebre
madrigal de Gutierre de Cetina, Felipe me dijo: - No lo encuentro sincero
sino artificioso, porque yo nunca le
pediría a la mujer amada que me mirase con ira. Y a los pocos días me
mostró el soneto "A sus ojos", que era
antitético del madrigal referido, yque
terminaba de esta guisa:
Indulgentes miradme si indulgente,
el corazón de vuestra hermosa dueña
sólo por mí palpita dulcemente;
miradme con desdén si me desdeña,
pero no me véais si nada siente
osi mientras me véis, con otro sueña.
iEres un gran poeta! - le dije al
leer aquella composición-, y él escuchó mi homenaje sin dar la más leve
señal de jactancia ni envanecimiento.
En realidad, no le daba importancia a
nada de este mundo. Carecía de ambiciones, gozaba leyendo obras bue-

nas y sólo escribía cuando se sentía
iluminado por las llamaradas de su
corazón.
Cuando terminé mis estudios preparatorios, dejé de verlo; pero cuando
me detuve en Monterrey, en enero de
1903, para recoger el certificado del
Colegio Civil, alguien me dijo que
Guerra Castro ya no escribía como un
clásico. Fascinado por las formas de
los poetas modernistas, había producido dos poemas. "Delirio" y "La Libélula", que habían provocado el
asombro de la crítica regional. El primero se popularizó con exceso por
recitarse con frecuencia perjudicial
en las veladas literarias de entonces.
Me interesé por la transformación lírica del poeta, pero como yo iba a la
capital, con el alma llena de ilusiones,
no lo busqué para que me hablara de
su metempsicosis espiritual.
A los dos meses, se desató el huracán político en Nuevo León. Benito
González fundó un pequeño periódicopara combatir la reelección del General Reyes y vi con asombro el
nombre de Guerra Castro en la lista
de los colaboradores. lFelipe político? Aquello era absurdo y sólo me lo
explicaba considerando que la corriente estudiantil lo había arrastrado
con su ímpetu avasallador. El poeta,
como siempre, se había dejado llevar.
Fracasó el movimiento antirreyista y
Guerra Castro se hundió en una prudente oscuridad.

Casi coincidiendo con esta crisis
de provincia, el Ministro de Gobernación don Ramón Corral nombró Director General de Beneficencia
Pública, a su viejo amigo, el doctor
Prisciliano Figueroa, quien, a su vez,
designó a Felipe como su secretario
particular. Y así fue como el poeta
vino a México, en donde podía tener
la oportunidad de ser visto por toda la
nación. Nos vimos inmediatamente y
él me expuso un programa de trabajo
que yo aprobé con entusiasmo. "Salvador Díaz Mirón - me dijo- ha dado la nota heroica; Manuel José
Othón, la nota de la Naturaleza; Amado Nervo, la nota mística; Luis G. Urbina, la nota romántica; Enrique
González Martínez, la nota parnasiana (esa era la que daba en 1903)...
lPodré yo dar la nota trágica"? Por
supuesto que la darás como lo prueba
tu "Delirio" - le contesté sin vacilar - . Si consigues cincelar diez poemas de la misma fuerza lírica, te
consagrarás como un inmortal.
Pero... surgió un incidente que
trastornó su vida por completo. El
doctor Figueroa fue trasladado de la
Dirección de Beneficencia a la Administración del Hospital General, y Felipe se fue con él. Allí conoció a una
enfermera de la cual se enamoró perdidamente, y la sacó de la institución
en forma que disgustó a su protector.
Como no tenía la más leve noción de
lo que era luchar por la vida, Guerra
Castro fue cayendo de tumbo en tum-

N
tH

�bo y de desgracia en desgracia hasta
llegar al fondo del abismo, esto es, la
miseria absoluta. La enfermera lo
abandonó, y aunque eso era una liberación y podía ser el principio de una
nueva vida, la soledad en que quedó,
parecía la de un niño huérfano.
lCómo podía, en tan lastimeras
condiciones hacer obra sólida y duradera? Escribió los poemas "lnfanticida", "La Vampiro" y "Ante Luzbel",
y aunque en todos ellos, hay estrofas
rutilantes, no acertó a imprimir en
ellos "esa unidad espléndida y bruñída" que caracteriza a las obras definítivas. Había pues que seguir
trabajando con paciencia para llegar
hasta la cumbre. Sus aleteos revelaban potencia creadora, pero no volaba con la seguridad de las águilas.

""'N

Al triunfo de la Revolución, Fernando Padilla, secretario de don Ernesto Madero, realizó la buena obra
de conseguirle un empleo humilde
que le servía para sostenerse y nada
más. Meses después perdió aquel empleo en el momento en que yo fundaba el diario vespertino La Tribuna, y
lo traje a mi lado como redactor y con
la esperanza de que adquiriera renombre periodístico; pero Felipe era
poeta, única y exclusivamente poeta, y
todo aquello que no fuese darle forma
a su sensibilidad exquisita, estaba fuera de lugar. Escribió dos o tres artículos impecables, pero de escaso
interés. El único responsable de que

fracasara aquel ensayo era yo que insensatamente le pedía alas de albatros
y garras de cóndor, a quien sólo tenía
garganta de ruiseñor.
En 1913, al hacerme cargo del Ministerio de Instrucción Pública, le dije
a mi secretario particular Octavio Barocio: - "Busca a Felipe y colócalo en
un puesto donde no tenga ninguna
obligación, a fin de que se dedique a
escribir bellos versos. Encárgate de él,
como si fuera tu hijo". Y Octavio no
sólo cumplió mi encargo, sino que lo
llevó con un sastre para que lo vistiera
(pues andaba en harapos) y luego lo
instaló en una pensión decente. El día
de su quincena, le descontaba el costo
de su hospedaje y su alimentación y le
entregaba el sobrante de su sueldo,
para que lo gastara en lo que quisiera.
Cuando José Pallares sustituyó a Barocío en mi secretaría particular, se
hizo cargo de los mismos menesteres
con el mayor de los cuidados, pues
llegó a querer a Felipe, como lo queríamos sus ex-compañeros del Colegio Civil. Había que conducirlo de la
mano, como si fuese un niño.
Los años de 1913 y 1914 fueron
tempestuosos y Felipe, tan miope para ver lo que pasaba en su derredor,
miraba como un poeta los panoramas
del porvenir y se acongojaba con mi
destino. Un día le pregunte: lHas
adelantado algo en tu trabajo? Y él
me contestó ingenuamente: lCómo
quieres que urda, tragedias con la ima-

ginación, cuando estoy viendo la tra- ser uno de los valores más altos de las
gedia de verdad que se va a desenca• letras españolas. Por eso lo considero
denar sobre tu frente? Sentí calosfrío, un malogrado. Y no porque muriera
pero aparenté serenidad y le dije que antes de los 40, pues Manuel Gutiéno se preocupara por mí, porque ya rrez Nájera murió a los 35, y no fue un
encontraría la manera de esquivar la malogrado. Tampoco lo fue John
Keats que se fue de este mundo a los
borrasca.
25. Lo esencial es hacer obra compleEl gobierno del General Huertase ta; y cuando no se hace, el trabajo
vino abajo el 15 de julio de 1914, y trunco se parece a un monumento
comencé a preparar mi viaje al destie- mutilado.
rro; pero antes de partir le dije al
El albatros de que habla Baudelaisubsecretario Valenti que no se olvire, es torpe para caminar sobre la tiedara de Guerra Castro; mas iay! Ru- rra, pero en cambio cuando atraviesa
bén era otro niño que necesitaba que con vuelo atrevido las nubes electrizalo cuidasen. Lejos de la patria, no vol- das, supera en arrogancia y majestad
ví a saber nada de Felipe, hasta en la a todas las aves. Felipe no encarnó
primavera de 1920, en que recibí una este símbolo mas que a medias, pues
carta suya, procedente de Chihuahua. no voló con la elegancia ni con ef seen la que, con la mayor serenidad, me ñoría con que pudo haber volado. Yo
anunciaba su próxima partida de este lo recuerdo con cariño fraternal e inmundo. "Estoy - me decía resigna- cluyo esta silueta en mis "Memorias"
do- en el último período de la tuber· porque si en algunos aspectos no salió
culosis, y esperando de un momento a nunca de la infancia, en otros fue un
maestro que le abrió muchos caminos
otro, el corte inevitable de la guadaa mi espíritu. Desde la primera conña." Esa fue probablemente la última
versación en que me dio a conocer la
carta que escribió, pues a los pocal clave de la obra de Gracián, sentí que
días me llegó la noticia de su muerte. se clareaban mis horizontes y se amplificaban mis perspectivas.
Así pasó por el mundo aquel espíritu extraño que "pudo haber sido"
Tal vez presintiendo su destino
como dice Whittier en su dulce pero trunco y su obra incompleta, finalizó
punzante poema. Alguien me puede un soneto dedicado a un caído, con
objetar que no pudo haber sido, sino estos versos que me conmueven proque fue, como lo atestiguan algunas fundamente cada vez que los recuerde sus poesías; pero yo no me confor· do:
mo con la herencia lírica que dejó,
Con más o menos llanto se le llora,
porque lo conocí íntimamente y fi,
con más o menos polvo se le entierra
que con su sensibilidadd exquisita ysu
Ymás o menos pronto se le olvida ...
pensamiento profundo, pudo llegar a

,

\~

,1

I1
l

e

'

.

r¡

=)

N

UI

�ALFONSO REYES Y LA NOVELA

Luis Leal
ABANICO
Alfonso Reyes, que sepamos, no escribió - o cuando menos no publicó- novelas; en cambio, son
numerosos los cuentos que dejó, recogidos en El plano oblicuo (1920), El
testimonio de Juan Peña (1930), La,
casa del grillo (1945), Verdad y mentira
(1950),Arbol de pólvora (1953), Quince presencias (1955), Los tres tesoros
(1955) y Vida y ficción, el último póstumo (1970). Y estamos seguros que
deben de existir otros que no han sido
publicados.1
Hay una gran semejanza entre Reyes y Borges en cuanto a la preferencia que dan a las formas. Tampoco
Borges escribió novelas, pero sí excelentes cuentos.2 A la vez, ambos autores son maestros en el arte del ensayo.
No hay duda que el genio creativo de
Reyes, como el de Borges, se manifiesta mejor en la forma corta, ya sea
en la poesía lírica, el ensayo o el cuento, lo que no indica, por supuesto, que
no se haya interesado en la novela, ya
que ninguna forma literaria le era ajena. Tanto Reyes, como Borges, en
cambio, han hecho traducciones de
novelas del inglés al español. Son de
Reyes las traducciones de Chesterton, Sterne, Stevenson, Romains y
otros novelistas. También dedicó ensayos a sus novelistas favoritos y, lo
más importante, nos dejó una original
teoría sobre la novela.

La lectura más superficial de las
obras de Alfonso Reyes nos indica su
gran interés en la novela. Una de las
constantes en su crítica literaria, y en
sus ensayos, es la insistencia en ilustrar las ideas con ejemplos sacados de
la literatura. Las referencias a las novelas de todos los tiempos son numerosas. Esas citas, que a veces se
repiten, reflejan su interés en la novela y nos indican sus lecturas favoritas.
El gran número de narradores citados
nos maravilla, lo mismo que su memoria, pues según su teoría sobre las citas, éstas deben de hacerse siempre
dememoria.3
En cuanto a la teoría de la novela,
Reyes se adelanta a su tiempo. En la
introducción al ensayo crítico "La
Cárcel de amor de Diego de San Pedro, novela perfecta", que lleva la fecha "abril 1910", ya encontramos los
gérmenes de dicha teoría.4 El deseo
de considerar esa novela española del
siglo quince no sólo como novela perfecta sino también como arquetípica
lleva a Reyes a pensar sobre un punto
de estética fundamental, las relaciones entre el autor y su obra. Para poder juzgar el valor de una obra de arte
es necesario considerar esas relaciones, ya que "las obras más altas de la
humanidad-diceReyes- sonyapara nosotros aquellas en que palpita
todo un ser, con su personalísimo
aliento de su misma vida" (p. 49).
El autor, mientras más trate de
esconder su personalidad, menos

efectivo será; pero, en verdad, ningún
autor es capaz de desprenderse por
completo de su obra. Como ejemplo
cita Reyes a Flaubert, quien quería
que el autor "como un Dios en el mundo, obrase en todas partes mas no se
descubriese precisamente en ninguna
especial" (p. 49). Esa impersonalidad,
según Reyes, es imposible de obtener.
"Mucho he buscado yo -dice- el
impersonalismo, yen ninguna parte lo
he encontrado, y menos en la novela,
y menos en las novelas de Flaubert,
lírico y muy sentimental" (p. 49).
Flaubert, por supuesto, trató de
ser impersonal solamente enMadame
Bovary, ya que en La, educación sentimental, "se revela el retrato espiritual
del autor, definido, maduro, cristalizado" (p. 52), y en Las tentaciones de
San Antonio, predominan el fuego íntimo y personal del autor, mientras
que, según Reyes, Madame Bovary
"acusa impericia novelística o mucha
juventud aún" (p. 52). Fue Madame
Bovary, sin embargo, la novela que
determinó la dirección que la narrativa francesa había de seguir hacia el
realismo inspirando a los Goncourt.
Pero ni el mism'o Flaubert, observa
Reyes, quería que se le considerara
como autor realista. Su deseo de ser
impersonal, o sea su teoría del impersonalismo, lo atribuye Reyes no tanto
a querer escribir una obra objetiva,
sino a una reacción contra "la manía
declamatoria que consiste en disgustarse con los personajes de la novela

�o defenderlos en largos discursos".
Esto, dice Reyes, no es personalismo,
sino mal gusto. Así, vemos que para
don Alfonso la novela debe ser personal, subjetiva y no impersonal, objetiva, realista. "Personalismo - dicees expresar, valientemente, el mundo,
como se le mira, sin preocuparse de
que la obra resulte irreal para los muchos" (p. 51).
Reyes rechaza la novela realista
por dos razones, una filosófica y la
obra estética. Miembro del Ateneo de
la Juventud, había rechazado, como lo
hicieron Antonio Caso, Pedro
Henríquez Ureña, José Vasconcelos
y los otros aleneístas, el positivismo de
Barreda y aceptado el idealismo de
Kant primero y luego el creacionismo
de Bergson. Es por eso que Reyes nos
dice en este ensayo sobre la Cárcel de
amor que la realidad es incognoscible,
"según Kant lo enseñó para siempre y
definitivamente" (p. 52).
Y el realismo y el impersonalismo
se identifican en el suponer una
realidad exterior, abstracta, "in&lt;lepen-diente de las personas y de las
criaturas, independiente, en fin, del
cristal con que se mira (p. 52). Más
tarde, en el ensayo "Apolo o de la
literatura", .con mayor conciencia del
problema, Reyes es mucho más
explícito. Al hablar de la palabra
ficción nos dice:
oc
~

A la ficción llamaron los antiguos imitación de la naturaleza o "mimesis". El
término es equívoco, desde que se
tiende a ver en la naturaleza el conjunto de hechos exteriores a nuestro espfritu, por donde se llega a las
extrecheces del realismo. Claro es que
al inventar imitamos, por cuanto sólo
contamos con los recursos naturales, y
no hacemos más que estructurarlos en
una nueva integración. Pero es preferible el término ficción. Indica, por una
parte, que afiadimos una nueva estructura -probable o improbable- a las
ya existentes. Indica, por otra parte,
que nuestra intención es desentendernos del suceder real. Finalmente, indica que traducimos una realidad
subjetiva.5

minado. El novelista, un molde humano posible o imposible" {p. 83).

La otra razón es estética. El unpersonalismo, según Reyes, es imposible expresarlo en la novela. Esta
idea le sirve para deslindar novela y
teatro. El impersonalismo se podría
expresar en el teatro, pero no en la
novela. Esta distinción se basa en su
definición de la novela como obra escrita para la lectura y de significar
siempre "un único personaje escénico
que habla y relata; de ser una conversación de un solo sujeto, un monólogo,
lo cual supone un conversador, un
Lo anterior se refiere a la literatu- monologuista, exige como cosa inelura en general. En el siguiente párrafo dible, el personalismo" (p. 50). En
la idea la ilustra Reyes refiriéndose a otras palabras, en toda novela sabela novela y la historia. "La experiencia mos que es el autor quien está narranpsicológica vertida en una obra litera- do, aunque pretenda que es otra
ria - dice- puede o no referirse a un persona quien lo hace, ya sea el narrasuceder real. Pero a la literatura tal dor implícito o el narrador dramatiza-6
experiencia no le importa como dato do, según la crítica contemporánea.
de realidad, sino por su valor atracti- Esto lo sabemos porque la realidad
vo, que algunos llaman significado. La que se nos da en la novela es una
intención no ha sido contar algo por- realidad única, vista a través del muy
que verdaderamente aconteciera, si- personal cristal con que la mira el
no porque es interesante en sí mismo, autor. Y hay que subrayar que cuando
haya o no acontecido. El proceso el autor-narrador delega su voz a un
mental del historiador que evoca la personaje, ya sea el protagonista o un
figura de un héroe, el del novelista que personaje secundario o un simple tesconstruye un personaje, pueden llegar tigo de los hechos, o a una voz fuera
a ser idénticos; pero la intención es de la novela, es él quien escribe pero
diferente en uno y en otro caso. El finge que lo hace la voz o el personaje
historiador dice que así fue; el nove- que ha creado.
lista que así se inventó. El historiador
En el teatro, en cambio, según Reintenta captar un individuo real deteryes, las escenas aparecen "como en la

'

vida y a través de los agentes de ésta,
efectivas, materiales, visibles y sensibles" (I, 50). La idea del fracaso de lo
impersonal en el arte la había tomado
Reyes de Nietzsche, para quien lo impersonal no tenía ningún valor, ni en
la moral ni en el arte. "En arte -dice
Reyes- los juicios donde el juzgador
quiere ocultársenos van tomando el
aire de engaños y de innobles escamoteos" (1, 49). En el caso de la novela,
el novelista no puede evadir su presencia, ya que nos da un mundo "por
de dentro y como convertido al revés:
empieza fundando las causas y las siluaciones de causas de donde arrancará la novela" (1, 50). El autor sabe
de antemano lo que va a suceder, "eslá en el secreto del mundo que nos va
a ofrecer, y su afectado impersonalismo contraría al natural proceso psicológico" (1, 50). Años más tarde había
de aparecer la teoría contraria, la teoría del personaje autónomo, que Reyes rechaza.7
Para Reyes entonces, en ese temprano ensayo, la novela es un monólogo. Sus orígenes los encuentra -y
aquí sigue Walter Pater- en los diálogos platónicos, en donde "el coro de
amigos sería como el mundo de lectores, el público que lee o que escucha;
Y aquel de los personajes que interrumpc el diálogo para contar, en largo monólogo, un acontecimiento,
sería como el novelista. En este sentído, los diálogos platónicos suelen ser
novelas" (I, 52).

Refiriéndose en concreto a la Cárce/ de amor, Reyes hace otra observación en cuanto a la novela. Hay que
tener presente que para el Alfonso
Reyes de 1910, la función de la crítica
era valorativa. Por eso nos dice que
cierta técnica narrativa resulta en una
novela bella mientras que con otra
sólo se puede ser eficaz. Cuando el
narrador en la novela es el protagonista, o como dice Reyes, "cuando el
autor miente ser el héroe, es verdad
que se dan elementos para impresionar profundamente y que hace la novela eficaz. Pero cuando da mayor
cuidado a la historia de sus amigos y
aparece, en la obra, al lado de ellos,
uniéndolos, relacionándolos, sufriendo y llorando con ellos y por penas de
ellos... hace la novela bella y noble"
(1, 57). La presencia del autor en su
propia obra, según Reyes, no daña la
verdad estética. Esa teoría la puso en
práctica en toda su obra de ficción.
Además, cuando el autor aparece en
la obra como personaje secundario,
como ocurre en la Cárcel de amor, no
debe intervenir en el destino de sus
personajes sino sólo servir como medianero en sus mutuas relaciones; esta
técnica sirve al novelista para completar la ilusión de la vida. "Es - dice
Reyes- como un dios menor en el
mundo de su novela: no hace destinos,
no hace seres, pero accidentalmente
los conduce. Y la ficción en la que
aparece sumergida la obra constituye
su verdad estética. El autor, efectivamente, si es sabio, ha de permitir que

prosperen, como en libertad, los caracteres de sus criaturas; pero puede,
para la verdad estética, introducirse
en la obra como espectador y agente
de situaciones, que es su verdadero
papel al escribirla. La novela, as~ es
un monólogo no disfrazado" (I, 58).
De esta manera Reyes llega a la
conclusión de que la novela en la que
el narrador no trata de disfrazarse es
la novela arquetípica. "Si la novela es
estéticamente, un monólogo - pregunta- lpor qué no dejarlo ver, como hiw el bachiller Diego de San
Pedro? ... Acaso esta sea la verdadera
novela, y el propio arquetipo del género" (I, 58). La novela en la que el
protagonista cuenta sus hazañas no se
distingue de las memorias, y la novela
impersonal, según Reyes, es irrealizable, "y aquellas en que el autor está
ausente de lo que escribe y aparenta
no influir en los personajes tampoco
van acordes a la verdad psicológica"
(I, 59).
Otra de las condiciones para la
producción de una novela perfecta,
según Reyes, es la simpatía que debe
existir entre el autor y el protagonista.
Esta ley de simpatía la ilustra Reyes
refiriéndose a dos novelas de José
María E~ de Queiroz, La ciudady las
sie"as yLa ilustre casa defl_amírez. En
la primera el autor "usó nada menos
que el procedimiento perfecto, ínterviniendo en la novela bajo la figura
acromática transparente, de José Fer-

N

\O

�nández". En la segunda, en cambio,
no cumplió con la ley de simpatía,
"empequeñeciendo al protagonista al
punto que éste resulta indigno de soportar la representación ideal que se
le atribuye" (I, 59). Su juicio sobre la
obra maestra de E~a de Queiroz no
cambia con el tiempo. En "Un apunte
sobre E~a de Queiroz", ensayo de
1929, aseveró: "Ya desde la cima de
su arte, dejó caer de sus manos la que
considero su obra maestra: La ciudad
y las sie"as (XII, 1960, 136)". Para
entonces, sin embargo, ya Reyes había
observado que la novela estaba en vías
de evolucionar hacia nuevas modalidades. En el ensayo sobre "Los Nuevos cuentos árabes, de Stevenson"
escrito en abril de 1912 y publicado en
marzo de 1913, ya concede que la novela ha cambiado desde el impersonalismo de Flaubert. Así, vemos que las
ideas sobre la novela que presenta
Reyes durante esos tempranos años
no forman una teoría bien redondeada, ya que sólo se concreta a decir que
la novela, obra escrita para la lectura,
es un monólogo no disfrazado. Años
más tarde, había de volver al tema y
redondear la teoría introduciendo el
concepto del tiempo en cuanto a los
hechos narrados.

=
M

En La expresión literaria (1942)
primero yluego en El deslinde (1944)
Reyes usa la palabra novela con un
significado más amplio que el que le
daba en 1910. Novela (que incluye la
épica) es aquí una de las tres funcio-

nes formales de la literatura, al lado
de la poesía y el drama. Por función
Reyes entiende el procedimiento de
ataque de la mente literaria sobre sus
objetos y no los géneros estáticos que
ellos abarcan.8 Según el deslinde que
propone Reyes entre las tres funciones, la novela es "la narración de hechos ausentes y pretéritos en
concepto, aunque los verbos, por sintaxis figurada, se usen en presente"; el
drama, en cambio, es la representación de hechos ofrecidos como
actuales, y la poesía "la expresión de
las puras energías subjetivas" (XV,
115). Los géneros son "meras estratificaciones de la costumbre en cada
época" (XV, 30). Como ejemplos
dentro de la función novela cita la
novela pastoral, la novela picaresca, la
novela bizantina, etc. En otras palabras, lo que la crítica contemporánea
considera como sub-géneros. Hay
que tener presente, sin embargo, que
críticos como Todorov consideran la
literatura fantástica como género.9
En La experiencia literaria yEl deslinde Reyes no va más allá de apuntar
las relaciones entre la novela y otras
disciplinas humanas. Afortunadamente, en los "Apuntes para la teoría
literaria", recogidos en el tomo quince de las Obras completas al lado de
El deslinde, encontramos valiosos datos para reconstruir su teoría de la
novela. Allí introduce una innovación,
ya que la define comparándola al drama. Aunque tanto la novela como el

drama son funciones formales episódicas de la literatura, la novela es "referencia de acción ausente en el
espacio y pretérita en el tiempo" (XV,
472). La diferencia entre novela ydrama se encuentra en que en la novela
desaparece el valor visual, espectacular del drama; también desaparece el
tiempo exterior ysólo queda el tiempo
interior. La novela, nos dice Reyes,
incluye "todos los géneros épicos y
narrativos, de todas las épocas, en verso o en prosa, leyendas, cuentos, fábulas o 'ejemplos' didácticos, novelas
propiamente dichas, antiguas y modernas" (XV, 475). Aquí sigue una
larga lista de ejemplos que se inicia
con el cuento egipcio de los Dos Hermanos y termina con Los de abajo de
Mariano Azuela.
Así, vemos que para Reyes la palabra novela incluye varios géneros,
entre los cuales se encuentra la novela
propiamente tal. A veces, sin embargo, consciente de que la palabra novela tiene un significado bien
establecido, Reyes para incluir todos
esos géneros usa el término novelista
y nos habla de "los géneros novelísticos". La confusión se debe a que Re•
yes usa la palabra novela para
referirse a una función y no a un género específico. Que este es el caso lo
vemos al citar Reyes una definición de
la novela sacada del crítico Ramón
Fernández, cita que nos ayuda tam·
bién a descubrir los orígenes de su
teoría sobre la novela. "La novela -

dice Fernández- representa acontecimientos que tienen lugar en el tiempo, representación sometida a las
condiciones de aparición y desarrollo
de los acontecimientos" y añade: "El
relato es la presentación de acontecímientos que han tenido lugar y cuya
presentación está regulada por el narrador conforme a las leyes de la exposición y de la persuasión" (XV,
474).

Un poco más adelante por fin Reyes se da cuenta de que su uso de la
palabra novela puede prestarse a confusiones y se detiene para hacer una
distinción entre épica y novela. "Pero
debemos tener presente - dice - que
entre la antigua épica y la novela propíamente tal hay diferencias notorias:
no tan sólo la diferencia formal entre
verso y prosa, sino la naturaleza del
asunto: general, popular, y nacional
en la Epica, donde los héroes son los
pueblos; y personal, individual y privado en la novela, hasta cuando los
héroes son figuras históricas, aquí tralados en los rasgos de su intimidad.
Venimos, pues, usando la palabra 'novela' en un sentido más generoso que
el corriente" (XV, 475).
De aquí en adelante Reyes introduce una nueva clasificación, la novela moderna, la cual, nos dice, abarca
espacios tan dilatados como la Epica;
Ylos personajes tienden a convertirse
de nuevo en seres colectivos. Años
antes, esto es, en 1920, había publica-

do una reseña-ensayo, "La novela de
bodegón" en la cual analiza una novela La femmee Asisse, que Apollinaire
había publicado ese año. Allí ya nos
habla de una novela estructurada como los cuadros cubistas, en la cual el
héroe sólo sirve como "punto de resposo para todo un ambiente de colores y líneas" (IV, 1956, 95), y
estructurada en distintos planos espadales y temporales.
11

Las ideas de Alfonso Reyes sobre la
novela no son el resultado de lucubradones teóricas sobre el problema, sino el producto de extensas lecturas, lo
que se ve en la constante cita de ejemplos sacados de la narrativa universal.
La lectura de esas citas es uno de los
placeres estéticos que recibe el lector
de Reyes, aun en sus textos de crítica
o teoría literaria. A veces, para ejemplificar o definir nos da una verdadera
bibliografía de la narrativa desde sus
orígenes hasta el presente, erudición
sólo comparable a la de Menéndez y
Pelayo. Para ilustrar, por ejemplo, cómo la novela abarca espacios tan dilatados como la épica, cita Los novios
de Manzoni, en donde aparece "un
mundo convulsionado por la peste"
(XV, 475). Al pensar en la escena de
la peste, por asociación de ideas basadas en la literatura - la mente de Reyes era una mente esencialmente
literaria- piensa en E/ Deca111eró11 de
Boccaccio; y como allí los personajes

se entretienen contándose historias,
por analogía piensa en los cuentos de
El Heptamerón de la Reina Margarita
de Navarra.
Aquí hacemos un breve paréntesis
para hablar sobre la original teoría de
la cita ideada por don Alfonso, con el
objeto de mejor comprender la función de la cita novelesca en sus obras.
En rigor, nos dice, no debe citarse
sino de memoria, pues sólo debemos
citar lo ya asimilado y no valemos de
notas. De otro modo la sabiduría sólo
pasa por los dedos, de un papel a otro.
"Lo que la memoria rechaza - dicedejarlo que se pierda, que ya fructificará en otra cabeza".
Las citas de Reyes son siempre·
adecuadas a la narración; nunca nos
da la idea de que cita por citar o para
engalanar la obra con los nombres de
autores famosos, o para hacer alarde
de su erudición. Las citas de novelas y
personajes, o escenas novelescas, recordadas para ilustrar las ideas en sus
ensayos y en su crítica son numerosas.
Daremos unos cuantos ejemplos de
citas que le sirven para apoyar los
pensamientos.
En la Historia de un siglo al hablar
sobre el conflicto entre Napoleón e
Inglaterra hacia 1815 nos dice que
"quien lee las novelas de James Austen, fiel y minucioso retrato, difícilmente percibe que en el plano de
fondo se está decidiendo con las ar-

~
~

�mas el destino de Europa" (V, 1957,
32). Al hablar de la intentona de reconquista de México por Isidro Barradas, apunta que en su séquito iba
el famoso Eugenio de Aviraneta, y no
puede dejar de añadir que el personaje histórico "ha pasado a las novelas
de Pérez Galdós y Pío Baroja" (V,
274). Para ilustrar la actitud del español ante la muerte, en el ensayo "La
fiesta nacional" cita a Cervantes y Mateo Alemán, aunque aquí se vale de lo
que le ha dic~o Francisco A. de Icaza,
a quien llama "docto en novelística
española" (II, 1956, 55). Para caracterizar al ama solícita que persigue al
patrón, la compara al gato negro de
Poe (II, 317). Al discutir la normalidad como una abstracción, trae a co!ación los personajes zoomórficos de
Arévalo Martínez, y de paso nos da un
juicio valorativo. "El hombre quepareda un caballo yEl trovador colombino, estas preciosas novelas del
guatemalteco Arévalo Martínez, contienen una observación general. Aretal el caballo y Franco el perro son los
tipos humanos que más abundan"
(III, 1956, 241). Para ilustrar el elemento poético que yace en el fondo de
la leyenda de la Virgen de Guadalupe,
se vale de la obra La arquilla de marfil
de Mariano Silva y Aceves, en donde
"la leyenda de la Guadalupana y Juan
Diego adquiere una inefable sutileza
poética: Juan Diego, en su dulzura
animal, viene a ser el símbolo de una
raza" (III, 436).
N

!"'l

A veces la novela que cita le sirve
para introducir la nota personal. En el
ensayo sobre "El periodista Daniel
Defoe", al hablar de la novela Robinson Crusoe no puede menos que exclamar: "iOh, quién nos devolviera la
hora envidiable en que abrimos, por
primera vez, las hojas del Robinson
Crusoe!" (V, 336). Al citar (lo que
hace varias veces) los Episodios nacionales de Galdós recuerda que de
niño solía leerlos y que hasta se·olvidaba de comer. "Me arrebataban por
fuerza de mi lectura. Al fin descubrí
el mejor lugar donde esconderme con
mi libro. La mesa del comedor era
enorme, como para las numerosas famillas de aquellos tiempos. En cuanto
aprendí a meterme debajo de la mesa,
mientras comían los otros, nadie interrumpió más mis lecturas. Así empecé
mis metempsícosis y transmigraciones, de que todavía no regreso" (V,
337). Años más tarde, en el ensayo
"La crisis de los emigrados" había de
recordar la vida de uno de los personajes de los Episodios nacionales, Salvador Monsalud, a propósito de sus
meditaciones en torno a los afrancesados españoles. "No conozco -dice - examen más profundo, en su
sencillez narrativa, sobre los problemas de un español de hace cien años"
(II, 245).

Cuando yo asistía a las escuelas
del México de mi adolescencia,
aprendíamos a leer en la traducción
del libro de cuentos Cuore de Edmun-

do de Amicis. Cuando descubrí que
era una traducción, no podía comprender porqué tenía que aprender a
leer en un libro que no había sido
escrito originalmente en español. Reyes critica el mismo libro, pero por
otra razón. "¿ Y el pecado - pregunta - de enseñar a leer a los niños en
un libro lacrimoso y doliente? Otra
vez he escrito contra el Corazón de
Amicis, en que las más inocentes travesuras tienen consecuencias de pecado mortal" (II, 337). Aquí Reyes
cita, como era su costumbre, su propia obra y se refiere a lo que había
dicho en Simpatlas y diferencias, de
interés porque compara a los niños de
Amicis con los de Mark Twain: "El
niño travieso, de Mark Twain, entra
en la despensa, en la oscuridad de la
noche y, a tientas, junto al frasco de
veneno encuentra siempre el de mermelada. En Amicis asistimos, invariablemente, al envenenamiento del niño
que quiso probar la mermelada" (O,
337).
La novela también le sirve a Re}U
de metáfora para caracterizar. "El tipo del hombre que se pone a rehacer
el mundo por su cuenta -nos dicees el tipo del héroe mental. Por lo
filosófico, lo trata Tofail en aquella
novela árabe que hemos acabado por
llamar el Robinson metaflsico; y entre
alegórico y novelesco, Baltasar Gra•
cián, en su riquísimo libro del Criti·
eón" (V, 336). Y no es esa novela
árabe de Tofail la única novela rara

que había leído don Alfonso. Con frecuenda le gusta mencionar algunas
obras que nadie ha leído. Entre ellas
se encuentra la novela El doctor Lañuela, de Antonio Ros de Olano,
"amigo de Espronceda", de quien Reyes nos dice que fue "uno de los muchos 'raros' de la literatura española,
que llegó a ser cazador jubilado, porque de viejo lo jubilaron sus piernas"
(II, 82). A veces, al mencionar algunas
de esas novelas, ni digno le parece
mencionar el título. En el ensayo "De
las citas", a propósito de los que citan
a tantos autores que no saben ya lo
que ellos mismos han escrito, Reyes
cita -y nosotros ahora le citamos- a
"un torero de cierta novela que, metido a literato, se hace comprar libros
por metros y, cuando oye hablar de un
autor, aunque él lo ignore, se consuela
diciendo: 'Lo he de haber en mi biblioteca"' (lll, 164). La novela absurda la comenta Reyes en el ensayo
"Una novelista de nueve años", recogido en la primera serie de Simpatlas
Y diferencias. Que la novela hubiera
sido leída por numeroso público le
sirve a Reyes para burlarse de los novelistas que hoy llamamos best sellers.
"La novela - de la niña de nueve
años, dice - ha tenido un éxito franco;
Daisy Ashford (la autora) puede mirar a la cara a Blasco lbáñez" (IV,
19.56, 116).
De la historia de la novela y de las
obras de varios novelistas también se
ocupó don Alfonso. Aunque entre sus

primeros ensayos sobre autores que tira. Si Reyes no escribió novelas, sí
escribieron novelas se encuentran encuentra Concha Meléndez numeaquellos dedicados a Vicente Riva rosos cuentos, alguna que otra novela
Palacio e Ignacio Altamirano (I, corta y también "arranques de nove1955), es curioso observar que no ha- la", subtítulo que el mismo Reyes dio
bla de su obra narrativa. Pero sí lo hizo a su narración Los dos augures (1927),
de la de Fernández de Lizardi, a quien si bien J.M. González de Mendoza la
le dedicó un importante estudio, "El llama "ensayo dialogado".10
Periquillo Samiento y la crítica mexicana", publicado primero en 1916 y
Si Alfonso Reyes no escribió verrecogido en Simpatías y diferencias, &lt;laderas novelas no fue por falta de
en el que refuta la tesis de Carlos pericia, interés, o desconocimiento de
González Peña, quien trató de probar la técnica. Como lector era gran afique la novela de Lizardi no deriva de clonado de la novela, y no sólo de la
la picaresca española. Bien conocidos erudita, sino también de la novela potambién son sus ensayos dedicados a licial, a la cual llama "el género clásico
la narrativa de Valle Inclán, Pío Baro- de nuestro tiempo".11 Y como escrija, Pérez Galdós y otros novelistas eu- tor de narraciones cortas nos dejó exropeos y norteamericanos. Y era, celentes ejemplos.12 Si no escribió
sobre todo, un gran admirador de Ste- novelas largas fue más bien por los
venson, a quien tradujo.
. límites que voluntariamente imponía
a su arte, como lo hace Borges, quien
III
en el Prólogo a su libro de Ficciones
nos dice: "Desvarío laborioso yempoEn el Libro jubilar de Alfonso Reyes brecedor el de componer vastos li(1956) se encuentra un estudio de bros; el de explayar en quinientas
Concha Meléndez sobre las "Ficcio- páginas una idea cuya perfecta explones de Alfonso Reyes" en el cual la ración oral cabe en pocos minutos.
destacada escritora puertorriqueña, Mejor procedimiento es simular que
después de trazar brevemente las esos libros existen y ofrecer un resuideas de Reyes sobre la literatura de men, un comentario".13
ficción, examina los elementos característicos de la narrativa que encuenComo Borges, Reyes también estra en los ensayos de don Alfonso, cribió novelas comprimidas. Una de
como lo son los paisajes, los escena- ellas lleva el título "El suicida". El
ríos y los personajes. Pasa después a héroe de ese ensayo novelado es prehablarnos de los cuentos, novelas cor- cisamente un novelista, especie de Litas y arranques de novela del autor de cenciado Vidriera, "con todas las
las Quince presencias y Verdad y men- quebradizas veleidades del vidrio"

w
w

�ALFONSO REYES: CLARMDENTE
PIONERO DE LA CRITICA DE CINE

Víctor Fuentes
(III, 220). La obra es una sátira de
bien conocido escritor de novelas
pornográficas, escritor que, por no
dominar el lenguaje, era incapaz de
poner dos palabras juntas; al mismo
tiempo, Reyes emplea ciertos recursos técnicos que más tarde Borges
había de perfeccionar. El héroe de
Reyes, aunque inspirado en un personaje real, es un novelista ficticio. Reyes -en su papel de narrador
implícito- ha leído sus novelas.
En nuestro estudio, "Teoría y
práctica del cuento en Alfonso Reyes", expusimos las razones por las
cuales Reyes dio preferencia a las formas cortas. Hay, sin embargo, una excepción, no apuntada en el artículo
mencionado. Trátase de un género
que, aunque él no lo practicó, sí lo leía
con avidez. En el ensayo "Sobre la
novela policial" nos dice que este género sólo se capta bien en la novela y
no en el cuento.

....

""

~

Necesito -dice Reyes- que la obra
tenga cierta extensión para que logre
persuadirme con su engatlo estético.
Los antiguos retóricos se acercaron
muchas veces (y el primero, Aristóteles) a este tema de la relación entre el
lícito engatlo literario y la dimensión
del poema. En sus comentarios sobre
El cuervo dice algo al respecto Edgar
Allan Poe. Quizá no sea posible decir
más,·pues el tema es resbaladizo y escapa a la razón dosimétrica. Pero hay
una cierta relación entre la cantidad y
la calidad poética, que puede ser de
primer grado o de grado recóndito, de
orden directo o de orden indirecto. Y

en el tipo de ficción policial es obvia, es
de primer grado y de razón directa.
Victoria 0campo, también gran lectora de estos libros, me ha declarado que
sólo soporta la novela y no el cuento.
Yo soy un poco ecléctico, pero suscribo, en tesis general, el mismo principio. (IX, 1959, 457-61).

5

Recogido en LA experiencia literaria
(Buenos Aires: Losada, 1942), y en o.e.,
XN (1962). La cita en la p. 82.
Ver Wayne C. Booth, The Rhetoric ~
Fiction (Chicago: Toe UniversityofCbica.
go Press, 1961), p. 151.
6

7

Y lo mismo podemos decir del tema "Reyes y la novela", tema de por
sí resbaladizo y en el cual, para decirlo
con palabras de Berna! Díaz del Castillo, nos hemos atrevido a meter la
mano.

Sobre el personaje autónomo consultar:
Joseph E. Gillet, "The AutonomousCbaracter in Spanish and European Literature", Hispanic Review, 24 (July 1956~
179-90; J. M. Moner Saos, "Unamuno,
Pirandello y el personaje autónomo", La
Torre, 9 (1961), 387-402.
8

Notas
1

Alfonso Reyes, El deslinde (México: E
Colegio de México, 1944). Recogido en
o.e., XV (1963), por la cual ed. citann
Ver p. 115. l..A experiencia literaria (Buenos Aires: Losada, 1942). Recogido en
o.e., XN (1962), por la cual ed. citann

Sobre Alfonso Reyes cuentista ver María
Elvira Bermúdez, "Alfonso Reyes y su
obra de ficción", Cuadernos Americanos,
14, No. 5 (sept.-oct., 1955), pp. 250-63;
Luis Leal, "Teoría y práctica del cuento en
Alfonso Reyes", Revista Iberoamericana,
31, No. 59(ene.-junio, 1965), pp. 101-108.

9

2

11

Ver Luis Leal, "Borges y la novela",
Revista Iberoamericana, 36, No. 70 (ene.marzo, 1970), pp. 11-23.

Tzvetan Todorov, Introducción a la liJl.
ratura fantástica (Buenos Aires: Editorial
Tiempo Contemporáneo, 1972; 2a. ed.,
1974), cap. 1, "Los géneros literarios".
10

En el Prólogo a Verdad y mentira (Madrid: Aguilar, 1950).
"De la novela policial" en o.e., IX
(1959), 457-61.
12

3

Ver Alfonso Reyes/'De las citas", en El
cazador, recogido en Obras completas, 111
(México: Fondo de Cultura Económica,
1956), pp. 163-65. En adelante referencias
a las Obras completas se indicarán con la
sigla o.e. y el afio del volumen.
4

o.e., I (1955), pp. 49-óO.

Véase nuestro estudio "Teoría y práái-

ca del cuento en Alfonso Reyes", Revisla
Iberoamericana, 31, No. 59 (1965), 101·
108.
13

Jorge Luis Borges, Ficciones (Buen&lt;»
Aires: Emecé, 1944); 2a. ed. aum.,(1956}
en Prólogo (suscrito el 10 de enero de
1941).

Durante los veinte o treinta primeros
años de su existencia, el cine fue considerado, con raras excepciones, como una diversión de feria o circo, algo
bastante vulgar, sin porvenir artístico
alguno. "Ningún crítico se interesaba
por él", nos dice Buñuel.1 Sin embargo, en la literatura hispánica, hay que
destacar una de las más tempranas
excepciones a esta visión del cine como arte de barraca, menospreciado
por la crítica. En 1915, desde la prestigiosaEspaiia, tres de los más prometedores jóvenes intelectuales del
momento, los mexicanos Alfonso Reyes yMartín Luis Guzmán yel español
Federico de Onís, apostaban por el
valor artístico del cine.2
Situando esta sorpresiva intervención en su contexto cultural, recordemos que por aquellas fechas, en el
ambiente del naciente vanguardismo,
ya se empezaban a resquebrajar las
fronteras entre el Arte con mayúscula
Y sus expresiones populares. En el
plano histórico, las masas populares
iniciaban su irrupción a un primer
plano de la historia.
De los tres escritores, Alfonso Reyes fue quien llevó a cabo una labor
más sostenida (sus notas críticas se
extienden a lo largo de 1915 y 1916,
llegando hasta 1920), y con plena conciencia de la importancia del papel
dclcrítico cinematográfico. En su primcr artículo (octubre 28, 1915), decla-

ra enfáticamente: "Ensayemos una
Por encima de todas las posibles
nueva interpretación del cine. Algu- limitaciones del cine como nuevo arte
nos pensarán que estamos perdiendo (recordemos que escribe en 1915),
el tiempo en niñerías. Con el 'espíritu una sola de sus posibilidades le basta
de pesadez' no queremos trato. Día a Alfonso Reyes para afirmar el valor
llegará que se aprecie la seriedad de artístico y humano del cinematógrafo:
nuestro empeño". Y destacando su "Vemos en el Cine una nueva posibirol de pionero, nos dice: "Entiendo lidad de emociones, y eso basta".
que, por entonces, sólo 'Fosforo' (su
seudónimo) y cierto periodista de
La temprana apuesta del gran esMinneapolis, cuyo nombre olvida mi critor mexicano por el cine es inequíingratitud, consideraban el cine como voca y su crítica tiene una doble
asunto digno de las Musas", añadiendo vertiente: la ya mencionada de vigilar
que: "Una nueva literatura, una nueva el nuevo arte cinematográfico por
crítica - la del cinematógrafo- son bien de los intereses del público y el ir
ya indispensables... A los intereses desgajando los elementos de la nueva
del público conviene que el nuevo arte estética cinematográfica. A este fin
cinematográfico esté vigilado por la escribe:
crítica".
A reserva de llegar algún día a definir
mediante este registro de la mímica,
Podríamos
decir
que,
una estética de la civilización conteroadelantándose a Walter Benjamin,
poránea, apresurémonos a seguir una
a una, las novedades cinematográficas
Reyes ve en el cine el arte de la era de
del día, formulando de paso tal o cual
la reproducción mecánica, ínterprincipio, cuando creamos haberlo
pretando como positiva la
descubierto.
interrelación entre industria, arte y
público-consumidor; la labor del
Su crítica volandera, reseñando
crítico la considera como mediador las novedades cinematográficas, esen estas instancias. Igualmente, an- conde siempre alguna sucinta, pero
ticipa las teorías de la recepción de decantada, reflexión sobre los princinuestros días, al destacar la función pios del cinematógrafo. Y aun en el
creadora del espectador: "Y piensen comentario de las más banales pelícuque el perfecto espectador del cine las españolas del momento, tales copide silencio, aislamiento yoscuridad: mo La gitanilla, La prueba trágica,
está trabajando, está colaborando en Barcelona y sus misterios y Cristóbal
el acto, como el coro de la tragedia Colón, encierra algún enjundioso juicio al respecto:
griega".
vJ

UI

�La gitanilla le da pie para ilustrar
el fracaso que aguarda a quien pretenda, sin más, trasladar al cine una
obra literaria. A propósito del proyecto -costosísimo- de la película Cristóbal Colón, destaca que para este
tipo de películas de reconstrucción
histórica son indispensables los conocimientos y el estudio de la época. No
vaya a pasar lo que le sucedió a Francis Jammes, quien invirtiendo la información, escribió que los españoles
asombrados de los jinetes indios, los
habían tomado por centauros. La
prueba trágica le sirve de ejemplo para
examinar el "juego" de los actores y
destacar, ya en aquellas tempranas fechas, uno de los primeros atisbos del
cine reflexivo: las acciones de la película que ocurren entre bastidores, en
el cine de la "Emporium". Se vale de
Barcelona y sus misterios para hablarnos, adelantándose a Hitchcock, del
suspense dilatorio como secreto del
cine patético: "En este género, hay
que poner al espectador en estado de
figurarse, siempre, que debajo de cada butaca hay un hombre oculto, y que
una mano puede salir en cualquier
momento detrás de la cortina".

\O

t')

En el artículo, "Madrid y Barcelona", partiendo de la diferencia del
gusto predominante en la industria
cinematográfica madrileña y en la
barcelonesa, Alfonso Reyes hace un
incisivo deslinde entre los valores cinematográficos del cine cómico norteamericano y del género

melodramático italiano. La productora, "Patria Film", de Madrid, se inspira en las cintas yanquis de asunto
cómico (Peladi//a, cochero a punto, de
los hermanos Perojo, hecha en 1915,
sería un ejemplo de estas películas).
Por el contrario, las casas cinematográficas de Barcelona prefieren los
asuntos sentimentales a la manera italiana.
Alfonso Reyes, con más de diez
años de ventaja del Buñuel crítico de
cine, coincide con éste en su predilección del cine cómico norteamericano
sobre el europeo, debido a su carácter
genuinamente cinematográfico, a "su
fuerza técnica". El drama italiano,
más ostentoso en apariencia, se vale
de un material de teatro y unos actores de teatro, nos dice, mientras que
el "sainete" yanqui necesita de "elementos cinematográficos mucho más
.
.
genumos,
mtensos
y costosos,,.3
En la estela del cine de trucajes
técnicos iniciado por Mélies (reivindicado por muchos cineastas en nuestros días, entre ellos el chileno Raúl
Ruiz), Reyes exalta la habilidad y capacidad de imposturas de la fotografía del cine norteamericano para
captar "la piedra que cae o el pájaro
que vuela (mejor aún: la piedra que
vuela y el pájaro que cae)", y retardar
o acelerar el tiempo. También elogia
del cine norteamericano la rica y variada escenografía, y el trabajo de los
actores, "educados en la grotesca no-

vedad de la mueca, en la gimnasia de
los deportes, en todas las aventuras
del cuerpo". Termina diciendo que si
Madrid ha escogido lo más difícil, no
es mucho que se equivoque (lamenta
que se siga tan de cerca a Charlot,
cuando por toda la calle de Toledo se
pueden hallar tipos nacionales tan
aprovechables como aquél) y si Barcelona escoge lo menos, "exijámosle
más".
Continuamente, desde estas pági•
nas volanderas nos asaltan clarividentes reflexiones de crítica estética Y
cinematográfica, tanto más sorprendentes cuando recordamos que en
aquellas fechas el cine estaba todavía
en sus primeros estadios. Trajo Alfon·
so Reyes a su crítica cinematográfica
su bagaje de sabio humanista, su buen
conocimiento de la literatura clásica
- los griegos, el siglo de oro espa·
ñol - y de la moderna, europea y nor·
teamericana. En las alusiones
literarias de sus recesiones hallaDlOI
ya una prefiguración de "la bibliote·
ca" borgiana (con las referencias comunes a Chesterton, Kipling, Poe,
Stevenson, Wells); como posterior·
mente, en la crítica cinematográfica
de Borges encontraremos ecos de la
de Reyes.
Aunque, al igual que De Onís Y
Martín Luis Guzmán, Reyes insiste el
destacar los valores puramente cine·
matográficos del nuevo arte, tambi~
admite, entre éstos, las confluen~
entre cine y literatura, siempre que se

tenga en cuenta la calidad de ésta:
"Porque sin literatura o con muy poca
literatura, puede darse una buena cinta; pero, en cambio, si la literatura es
mala todo se ha perdido".

La "buena literatura" es, para él,
el tercero de los principios necesarios
para producir una buena cinta: los
otros dos, nos dice, son "buen fotógrafo ybuenos actores". Nótese que omite al director, entidad casi anónima en
aquellos primeros tiempos del cine.
En sus críticas, y en consonancia con
estos tres principios, Alfonso Reyes
destaca el valor de la fotografía, o sea
la luz y la imagen,4 la caracterización
yactuación de los actores, y la literatura.

En sus crónicas, continuamente
relaciona aquellas primeras narraciones visuales cinematográficas con sus
antecedentes inmemoriales literarios.
Adelantándose a Bajtín, inscribe el
cinc dentro de ese "gran tiempo", en
que según el crítico ruso vive la obra
artística: "Toda una atmósfera de finas yraras invenciones, toda una atomización de sustancias literarias se ha
tenido que producir para que sea posible esta humilde pantomima de Juces", nos dice.
Poniéndonos sobre aviso -ya en
tan temprana fecha - de un mal tan

generalizado con el cine de Hollywood de nuestros días, el del dcterioro pueril de las narraciones

cinematográficas, en sus escritos suele inscribir la película que comenta en
una falsilla de intertextualidades literarias. Para mejor desentrañar la trama de la película de género
detectivesco, El robo del millón de dólares, nos aconseja que "leamos cuentos de Poe" y cuando por fin concluye
el drama, sentencia: "Ha acabado El
millón. No veremos más Florencia, la
de los cabellos vaporosos ... Señores:
hase muerto Amadís". Y en otra ocasión escribe: "Además de asuntos de
Poe, en El cofre negro creemos descubrir influencias de Wells", o "Si El
cofre procede de Poe y de Wells, El
féretro recuerda a Stevenson. Hay en
él menos 'choques' y más cavilaciones
que en Poe. Los toques trágicos no
son, como en Poe, sonoros: son mudos". Igualmente, para combatir la
monotonía y falta de inventiva del género cinematográfico de aventuras,
aconseja a recurrir a los maestros de
este género en la narrativa: "Sólo la
imaginación de Edgar Allan Poe o de
Robert Louis Stevenson podrían salvar al género de aventuras y episodios". Frase acertadísima, pues la
imaginación -llámese Buñuel, Godardo Ruiz- es lo que salva, no sólo
al género de aventuras, sino a todo el
cine como arte.
Alfonso Reyes resalta, de modo
especial, los valores narrativos del cine. De aquí que abogue por su clisociación del teatro, con el cual mantuvo
una relación ancilar en sus primeros

tiempos: "esperemos el día en que se
disocien definitivamente el cine y el
teatro". Y -algo insólito para la época - en dos de sus artículos ("El cine
y el teatro", "La última evolución del
cine") resalta, con gran penetración
crítica, ventajas estéticas del balbuceante cine sobre el teatro moderno.
La aparente desventaja de carecer
de tercera dimensión, le da al cine una
ventaja estética, un elemento más de
su ironía que, alejándonos del terreno
práctico, nos sitúa en el escenario del
arte. Antes de que se concibieran las
teorías del cine como arte realista
(Bazin, el neorrealismo), el crítico
mexicano potenciaba - adelantándose a Borges- la irrealidad del cine, su
carácter de ilusión visual: "Cine, simbolización luminosa del movimiento",
es su definición del nuevo arte. La
ritualidad que buscaban los griegos
para su arte, mediante el uso del coturno que agiganta y de la máscara
que "deshumaniza", se realiza mejor
en el cine que en el teatro moderno.
El primer plano coadyuva a estos
efectos: "ioh -escribe- aquellas
máscaras que crecen, que crecen hasta desbordar la pantalla y nos hincan
para siempre el recuerdo de un rictus
doloroso o de una risa espasmódica!".
Asimismo, el cine ataca al teatro en su
propio terreno: la creación de caracteres y el análisis psicológico, pues el
acercamiento permite a la cámara
"sacar recursos mímicos inconcebi-

~

-..l

�bles hasta del más leve pestañeo",
añadiendo que la alucinación objetiva
del cine, que no puede igualar el teatro, "logra producir relaciones sutiüsimas de sensibilidad entre una
fisonomía y un carácter".
Señala ya Alfonso Reyes algo que
posteriormente será un lugar común
de la crí~ica: la capacidad del cine
para crear mitos modernos. Destacando como el primero de estos mitos
a Charlot, quien ya en 1915 gozaba de
una gran popularidad en España, la
cual lo lleva del cine a otras formas de
entretenimiento y a la vida:
¿y quién no recuerda al Charlot del

Carnaval? lQuién no ha visto los
Charlots que se vendían en la feria de
San Juan? ¿y en el teatro de variedades del Retiro, el Charlot del restaurante acrobático? ¿Y en el circo de
Atocha, el excelente Cbarlot de los
trapecios? ¿y en los toros, el Charlot
torero?
Como ya he señalado, el cine le da
pie para ocuparse de la cuestión de
realidad e irrealidad de la obra artística, adelantándose aquí también a su
admirador Borges. Su artículo, "La
parábola de la flor", a propósito del
trucaje técnico en el cine, le sirve para
arremeter contra las teorías del arte
como mímesis y afirmar, coincidiendo
con las ideas expresadas por los formalistas rusos por las mismas fechas,
la autonomía de la obra artística, su
carácter de creación.5 Una escena de
truco cinematográfico le sirve para

ilustrar su teoría del arte como una
realidad distinta:
-Eso es inverosímil --Oíamos decir
al espectador impertiente-. Un niño
de cinco años no puede saltar así de
un auto a una locomotora en marcha.
(iY por eso precisamente es mejor,
insigne gaznápido! Porque es una novedad, una ganancia definitiva sobre
los valores acostumbrados de la existencia).
A más de medio siglo de distancia,
potenciados los subterfugios taumatúrgicos del cine, frente a los tópicos
de la mímesis realista-naturalista, las
reflexiones de Alfonso Reyes entroncan con la práctica de los cineastas de
la posmodernidad.

De parecida altura a su "La parábola de la flor" es el artículo con que
se despide de la crítica cinematográfica en 1920, "El cine literario": '"Fosforo', nuestro llorado amigo
'Fosforo', la primera autoridad en estética del cine que ha habido en España ... ", escribe en un homenaje
respectivo a su alter ego, crítico de
cine. Como el título de este último
ensayo cinematográfico indica, dos
obras de escritores franceses, El fin
del mundo de Blaise Cendrars y Donogo-Tonka de Jules Romain, son
punto de partida para tratar de un
nuevo fenómeno literario: el cine en la
literatura o, para usar su propia acepción, el cine literario, que empiezan a
cultivar, por aquellos años, los escritores vanguardistas. Pensemos en Es-

paña en Alberti, Lorca y los narradores -Ayala, Jarnés, A. Espina-,
agrupados en torno a la Revista de
Occidente; en México, todo el grupo
de Los Contemporáneos, Torres Bodet, Salvador Novo, Villaurrutia.

audaz ... Esto en cuanto al tema; y en
cuanto al procedimiento, saturación
de intenciones, preñez de matices.
Lentitud sí; mucha lentitud, como en
el cine italiano; pero mucha
'vitalidad', mucha carga de
emociones, como en el yanqui". Y a
esta síntesis, prevista por Alfonso
Reyes en 1920, es a la que llegarán en
' los años 60 los Godard, Truffaut, el
, brasileño Glauber Rocha y otros
cineastas europeos y americanos.
1

Poco sabía Alfonso Reyes que con
sus páginas, "El cine literario" abría
lo que será en nuestro siglo uno de los
grandes filones cultivados en la literatura, y muy especialmente en la literatura escrita en español: la de llevar a
la literatura los procedimientos y la
visión del cine. A los nombres ya citados, hay que añadir el de otras grandes figuras de nuestras letras que han
hecho en su literatura "cine literario".
Desde Borges y Vallejo, en los años
30, hasta los Carlos Fuentes, García
Márquez, Vargas Llosa y los Puig y
Cabrera Infante, en fechas más recientes.
Asimismo, el "cine literario" tiene
también un camino de vuelta: de la
página a la pantalla. Las agudas observaciones hechas por Reyes, sobre
las posibilidades que el "cine literario" abre al lenguaje cinematográfico
apuntan, con mucha anterioridad, al
cine de autor y al de la "nueva ola" de
los años 60.

1

Notas
1
Mi último suspiro. Barcelona: Plaza &amp; Janés,
1982, p. 38.

1

'

' colaboraciones aparecen recogidas en el
·sus
libro, Frcme a la pamalla. México: UNAM,
1963. Mis citas de Alfonso Reyes son de esta
edición. Este ensayo se limita a las aportaciones de Reyes a la crítica cinematográfica
entre 1915 y 1920. En una forma más global, me
he ocupado de los tres críticos en mi artículo,
'Tres precu rsoresde la crítica cinematográfica:
Federico de Onís. Alfonso Reyes y Martín Luis
Guzmán", l11s11/a 483 (1987): 17-18.
Un estudio muy completo sobre la relación
mamen ida con el cine a través de toda la vida y
obra de Alfonso Reyes. lo encontramos en el
libro de l léctor Perca. La caricia de /asfo1111as.
Alfo11so R,~·cs y d cinc (México: Universidad
Autónoma Metropolitana. 1988).
3

"El cine literario" efectúa una
síntesis del cine norteamericano y del
europeo-italiano: "El gusto por l»
hazañas musculares cede el puesto al
gusto por las hazañas de la mente

1

Sohre estas diferencias se extiende 1léctor
Perca en su libro, pp. 97-101.

4En una ocasión expresa su gran desilusión con
una pelícut.1, Las /11ccs de· Londres, que
prometía tanto por su tÍlulo y s~ queda en una
"vista amarillenta e insulsa".donde sólo el títu-

lose salva: "es mediana la fotografía, son defectuosos los actores y pésima, intolerable la
literatura"(15).

5

En esta línea hay que situar su predilección
por los dibujos animados. Héctor Perca trata
este tema en La caricia de las fonnas (106-110).

�EN TORNO AL CUENTO-ENSAYO DE
ALFONSO REYES

Rogelio Reyes Reyes
El ensayo es la modalidad formal a la
cual siempre dio preferencia Alfonso
Reyes, las narraciones que escribió
- con pocas excepciones- más parecen ensayos que cuentos. No vamos
aquí a juzgar los relatos de Alfonso
Reyes, colocándolos en la balanza del
género para descubrir si les sobra o
les falta peso. Reyes, una y otra vez,
manifestó que la crítica no debe de ser
preceptiva. Uno de los errores del crítico - que con frecuencia lo lleva a
conclusiones y apreciaciones erróneas- consiste en querer juzgar, de
acuerdo con un ideal que se ha formado de antemano, lo que debe de ser
éste o aquel género literario. Se va,
más bien, a tratar de presentar las
características del "cuento-ensayo"
presentes en algunos cuentos de El
plano oblicuo, centrándose en las formas lubridas con las que están elaborados.
Una de las innovaciones narrativas introducidas por los novelistas y
cuentistas del siglo XIX fue el cambio
en el punto de vista del narrador,
quien desaparece por completo de su
obra. Los modernistas - sobre todo
Darío y Nervo- rechazan la objetividad de los realistas y vuelven al punto
de vista de los románticos, en donde
no se trata de encubrir la presencia
del narrador. Lo mismo hace Reyes.

o..,,.

Debido a la influencia de Gustave
Flaubert y Henry James, la tendencia
en el cuento y la novela modernos ha

ido hacia la objetividad. El crítico José Fabbiani Ruiz, ha hecho esta observación:
Hemos creído siempre que los dos géneros narrativos de mayor importancia -la novela, el cuento- deben
conservar siempre una absoluta independencia, no permitir que dentro de
la acción se mezcle quien los crea, ya
que de suceder esto último el cuento y
la novela se convertirían en géneros
híbridos. 1
Ya hemos visto que Reyes rechaza
ambas ideas: el punto de vista objetivo
y la rigidez de los géneros. En el caso
de Reyes, la presencia del autor no
convierte al relato en panfleto político
o en diatriba personal, como teme
Fabbiani Ruiz. Reyes, artista consciente, nunca abandona la posición
puramente estética.
En algunos de los cuentos de El
plano oblicuo, Reyes dejó bien demostrado que tenía talento para componer narraciones cortas que se
ajustan a los cánones del género y que
dejan satisfecho al más exigente de los
críticos. Sin embargo, en los otros
cuentos del Plano oblicuo no refleja
esa tendencia. La razón no se encuentra en la incapacidad del autor para
escribir verdaderos cuentos, sino en
su teoría sobre lo que constituye la
buena literatura. Para Reyes, el género literario no es un molde absoluto.
Es, más bien, simple tipificación en el
tratamiento de los asuntos:

Y aun pudiera ser que el autor para
adoptar tal o cual asunto -nos dice
Reyes- escape a las costumbres genéricas de su época literaria e introd uzca por su cuenta nuevas
modJlidades, si tiene aptitudes para
ello.
Aptitudes para introducir nuevas
modalidades literarias, Reyes sin duda las tenía. Una de esas nuevas formas de que se vale para dar expresión
a los asuntos que lo atraen es lo que
llamaremos el cuento-ensayo, cuyas
características nos proponemos deslindar. Mas, antes de hacerlo es preciso mencionar otra idea de Reyes en
torno a las formas literarias. Para Reyes, la novela es una de las tres funciones formales de la literatura. El
término, sin embargo, incluye otras
formas narrativas, entre ellas el cuento:
Comprendemos en la Novela --dice
Reyes- todos los géneros épicos y
narrativos, de todas las épocas, en verso o en prosa, leyendas, cuentos, fábulas o "ejemplos" didácticos, novelas
propiamente tales, antiguas o modernas... "3
La novela propiamente tal (y por
lo tanto el cuento), según Reyes, no
puede ser objetiva, como querían en
el siglo XIX Flaubert y los realistas, o
como lo proponía Henry James o lo
deseaba Ortega más tarde. Ya en 1910
había Reyes escrito un ensayo: "La
Cárcel de amor de Diego de San Pedro, novela perfecta", publicado en
1911 en su libro Cuestiones estéticas,

en el cual reaccionaba contra el real.ismo objetivo:

Las obras más altas de la humanidad
son ya, para nosotros, aquéllas en que
palpita tdtlo un ser, con su pyrsonalísimo aliento y su misma vida.4
Según Reyes, el novelista no puede, aunque quiera, ser impersonal:
Cierto que la "teoría del impersonalismo" --dice-... puede solamente interpretarse como el contraveneno de
la manía declamatoria que consiste en
disgustarse con los personajes de la
novela o defenderlos en largos discursos; pero esto, al fin, no es "personalismo", sino mal gusto; y personalismo es
expresar, valientemente, el mundo,
como se le mira, sin preocuparse de
que la obra resulte irreal para los muchos, ysin querer que ella responda al
criterio de ese "hombre abstracto que
sería menester concebir".5
Alfonso Reyes, en la práctica, sigue su teoría muy de cerca: sus cuentos no son impersonales; el punto de
vista no es objetivo. Reyes no cree que
el cuentista pueda esconderse tras de
su obra; debe, más bien, expresarse en
ella. Y eso es precisamente lo que nos
ofrece Alfonso Reyes en sus cuentosensayos: expresión personal. El cuento es, por lo tanto, un monólogo no
disfrazado. Si la novela - se pregunta
Reyes- es estéticamente un monólogo:

en cuanto a la novela impersonal, ya
propuse que es irrealizable, y que
aquellas en que el autor está ausente
de lo que se escribe y aparenta no
influir en los personajes tampoco van
acordes con la verdad psicológica.7
El término cuento-ensayo no es
enteramente arbitrario. Al deslindar
el género novela, Reyes afirma:
Hay también géneros mezclados que
desbordan las previsiones, y que en
otro tiempo se llamaron "géneros geniales", como lo es la novela-ensayo,
que hasta puede afrontar disquisiciones filosóficas. 8
Alfonso Reyes no habla del cuento-ensayo, su definición de la novela,
como ya hemos visto, incluye el cuento. Y si hay novela-ensayo, lpor qué
no cuento-ensayo? Sin manifestarlo,
Reyes ha ensayado uno de esos "géneros geniales" creando el cuento-ensayo, que se caracteriza por:
-La introducción, verdadero ensayo en
torno al tema que se va a desarrollar
en la parte narrativa de la obra.
-La presencia del narrador, quien se
dirige al lector.

-La digresión erudita, que encontramos a cada paso.

¿¡xir qué no dejarlo ver, como lo hizo

-El interés en el análisis yla disposición
de los materiales, y no en la intriga, y
por el estilo personalísimo-en el caso
de Reyes-, de imágenes extraídas,
más que de la realidad objetiva, del
mundo de los libros.

Y añade:

-Presencia de los mitos grecorromanos.

el Uachillcr Diego de San Pedro?6

Observemos algunas características del cuento-ensayo, en las siguientes narraciones del Plano oblicuo.
l. "La primera confesión" (1910).
Este cuento está escrito en primera
persona. Fácil, y a veces peligroso, es
identificar al narrador con el autor. El
niño personaje que relata en primera
persona en el cuento, que inicia:

Se abría junto a mi casa la puerta menor de un convento de monjas Reparadoras. Desde mi ventana sorprendía
yo, a veces, las silenciosas parejas que
iban y venían; los lienzos colgados a
secar; el jardincillo cultivado con esa
admirable minuciosidad de la vida devota. El temblor de una campanita me
llegaba de cuando en cuando, o en
mitad del día, o sobresaltando el sueño
de mis noches; y más de una vez suspendía mis juegos para meditar: "Señor, ¿qué sucede en esa casa?" (P.C.,
p. 27).

El personaje no tiene que ser forzosamente Alfonso Reyes. Pero sí es
extraño que un niño, por perspicaz
que sea, se dirija al lector y le diga:
Tú, lector, si llegas a saber -&lt;¡ue sí lo
sabrás, porque eres muy sabio- donde está la tumba de Heinrich Bebel, el
Bebeliusdel renacimiento alemán, grítale esta historia por las hendeduras de
las losas, ipara que la ponga en metros
latinos yla haga correr en los infiernos!
iAsí nos libraremos tú y yo de sus llamas nunca saciadas!" (P.C., p. 29).
El propósito de Reyes al no deslindar al narrador del autor es el de dar
a su narración un aire personal, el de

�evitar el vacío de lo impersonal, que
Reyes aborrece.
Otro medio de que el autor se vale
para hacer constar su presencia es el
uso, dentro del relato, de citas, alusiones, referencias y hasta digresiones
eruditas:
Tú, en fm, todo lo haces a izquierdas y
desatinadamente, como el Félix del
poeta alemán, que bebe siempre en la
botella y nunca en el vaso, y como
aquel muchacho que pone Luis Vives
en sus Diálogos latinos, et cual ni se
levanta con la aurora, ni sabe peinarse
y vestirse por sus propias manos, ni
echar agua en la palangana precisamente por el pico del jarro. (P.C., pp.
29-30).

2. "Diálogo de Aquiles y Elena"
(1913).
Alfonso Reyes se vale de antiguos
mitos helénicos y los presenta sin hermetismos contenidos en sí mismos, lejos de estar remotos, temporal o
espacialmente, se vinculan en su calidad universai no sólo con las gentes
de hoy, sino con los mitos de otros
tiempos y sitios:

N

~

En nuestra época de vasos comunicantes..., ni la extrañeza de la lengua
muerta o de las circunstancias históricas del pasado podrían estorbar este
contacto inmediato entre las almas de
ayer y las de hoy. Y el obstáculo de tos
símbolos mitológicos tampoco es irreductible, pues a poco que nos interroguemos, descubrimos en los fondos de
nuestra conciencia, a manera de peduración o de larva, un hormiguero vaga-

roso de sombras -Aquiles, Don Quijote, Hamlet, Arlequín y hasta el Tío
Sam- que siguen sirviéndonos para
dar asidero a las abstracciones mentales. Este pensar por imágenes es un
modo de economía a que fnduce la
inercia natural del espíritu.
Los mitos de la cultura griega son
un aspecto importante en nuestra cultura porque:
Los símbolos místicos, entonces, son

para Reyes una parte importante de
su "pensar por imágenes", que él declara como necesario modo de pensar,
para abreviar o telescopar nuestro
pensamiento, evitando que se extravíe
en las ambigüedades de la abstracción.
Los mitos griegos conviven ahora en
nuestras mentes junto con los de otros
orf&amp;¡enes, utilizados también por Reyes. 0
A partir de la organización de las
imágenes de Reyes en su obra literaria, que James Willis Robb nos presenta en su libro, 11 consideramos que
están presentes dos modos, con los
que Alfonso Reyes enfoca este cuento:
a. El modo mitológico. Abarca el
uso constante de símbolos legendarío-históricos, como lo demuestra el
uso de la galería de figuras míticas,
proyectadas por el autor para recrear
un mundo mítico de su propia invención:
A lo lejos-clara campiña-se columbran, como liras abiertas, los cuernos
de los toros latinos. Anochece.

Aquiles y Elena, en primer término.
Ella, de pie; él, tendido, reclinado sobre la yerba. Aunque hechos a todas
las cabezas, se encuentran incómod~
hubieran preferido un escenario más
adecuado. lQué han de hacer aqu~
entre los despojos de la gente romana?
iOh, Landor! Muy a tu pesar, los da¡
se acuerdan, en excelente griego arcaico, del Escamandro, de los muros de
llión, de las naves huecas en la playa.
Este diálogo acontece inmediatamente después del que escribió Landor. Es
como charla de bastidores adentro entre gente sutil que se ha violentado
para representar un mal drama: Aquiles, amoscado de haber hecho el necio;
Elena, más que sofocada (inuestras
pobres mujeres!) de haber hecho la
niña boba. (D.AE., p. 31).
b. El modo dramático. Se visualiz.a
especialmente por los movimientos y
acotaciones teatrales, pues aparece a
lo largo de la narración y por el vital
dinamismo del diálogo que mantienen Aquiles y Elena:
Escenario no muy vasto, no tan vasto
como se asegura: la cabeza de Walter
Savage Landor. Ambiente romano
convencional. En el fondo, temptoo en
ruinas, grises, olvidados, duermen con
una solemnidad fotográfica. Abundan
las inscripciones jurídicas, las pied~
históricas. La yerba, descolorida. Las
cigarras han hufdo de todos los árboles
-árboles en forma de parasol. Parece
que nunca hubo cigarras, o se las confunde con unas viejecitas romanas
que hierven su caldo, a mediodía, entre las grietas del Capitolio. (D.AE., p.
3D.

El autor intensifica una movilidad
fluida, a través de imágenes cinemáticas.
3. "En las repúblicas del Soconusco. Memorias de un súbdito alemán"
(1913).
Otro medio de que el autor se vale
para hacer constar su presencia es el

uso, dentro del relato, de citas, alusiones, referencias y hasta digresiones
eruditas:
Como toda la juventud alemana salida
de las aulas antes de 1870, yo era panteísta -&lt;:asi diré republicano- por
más que persistía en creer, con Bismarck, que las asociaciones de jóvenes
demócratas son una confusa mezcla
de utopía y falta de urbanidad, donde
impera el desconocimiento más absoluto de las relaciones consagradas por
las historia. (R.S.,p. 37).
Y si nada había en el cuarto rincón es
porque mi alcoba no lo tenía, que era
triangular como una delta. O como
una cuartilla de queso. O como la cabcza del IIermes en los antiguos broaces. O como una tajada de calabazn en
tacita de esas que se toman con leche
del desayuno. O como un Ojo de la
Providencia en algún antiguo grabado
bfülico. O como una cuchara para servtr pescado (de las que precisamente
son triangulares). O como el símbolo
de Afrodita en ciertos arcaicos xoana·
griegas... Pero basta ya, que la memoria de los viejos flaquea: la de unos, por
olvidarse de todo; la mía, por acordarme de todo fuera de sazón y de tino.
(R.S., p. 40).

Lo interesante en cuanto a la
erudición de Reyes en sus cuentos es
que no importa cuál sea el tema -y
hasta podríamos pensar que el deseo
de dar expresión a su vasta erudición
lo hace imaginar el resto del cuentoeste aspecto del relato siempre es briliante. Aun cuando el tema sea insignificante, como lo es en este cuento,
Reyes encuentra medios para lucir su
vasta erudición. lQuién podría ser
erudito, como lo es este súbdito
alemán que nos cuenta sus aventuras
en Soconusco, sobre el insignificante
tema del palillo de dientes? Pues no le
faltan a Reyes citas en tomo a este
desdeñable objeto, sacadas de La verdad sospechosa de Juan Ruiz de
Alarcón:
...En un hombre de diamantes, delicadas de oro flechas, que mostrasen a mi
dueño su crueldad y mi firmeza, al
sauce, al junco yal mimbre quitaron su
preeminencia: que han de ser oro las
pajas cuando los dientes son perlas...
(R.S.,p. 43).
También del Panchatalltra,12 de
Virgilio, de Platón, señala algunas observaciones acerca del palillo de dientes:
oya aquella loca delPanchatantra que
dice sentenciosamente: "Necesidad
tienen los reyes de un palito de hierba
que les limpie los dientes". (1,75).
Adornaba yo todas estas citas con
abundantes noticias sacadas de Polidoro Virgilio y Diego de Urrea. Otras

veces escribía yo pequeftas disertaciones sobre puntos dudosoo relacionados con la historia de m•estro cereal: si
el Buda renunció al palillo de dientes
cuando renunció a los placeres del estómago; si Ftatateeta, nodriza de
Cleopatra, usaba mondadientes de
uñas de gato sagrado o de pluma de
ibis; si en el Banquete, de Platón, los
comensales usaron del mondadientes,
y si a esto alude Erixímaco al hacer a
Aristófanes ciertas recomendaci0nes
higiénicas sobre el hipo yel estornudo;
finalmente, si puede científicamente
asegurarse qae la falta de mondadientes tuvo alguna influencia sobre la m0ral de Don Felipe II. (R.S., p. 43).
Por supuesto que aquí la intención
de Reyes es burlarse de la erudición
alemana. El protagonista de su cuento
llega hasta:
... a escribir toda una disertación metafísica sobre el limpiadientes: Der
Zahnstocher aJs Wi/Je und Vorste/Jung.
Don Jacintito acabó por creer que mis
indigestiones eruditas eran una forma
del genio mercantil. (R.S., pp. 43-44).

Erudición en tomo a los animales
Es importante señalar que en este
cuento no suele hacer descripciones
de los animales, como en los bestiaríos, sino más bien, de la conducta y
de su relación con el hombre, de sus
modos de comunicarse y de la singularidad de su comportamiento.
Las palomas.
.¡:.
CM

�IV. En el palomar.
A la siesta, la hora del reposo, doña
Beatriz iba a echar migas a sus pichones. Solíamos acompafiarla los dos. De
entonces data mi célebre monografía:
Noticias sobre la vida de las palomas
pardas en Tonalá, de las palomas b/ancas y de las palomas moradas, que tan
bondadosamente fue acogida por las
sociedades científicas de mi patria.
En esta Noticia trataba yo de demostrar que son de todo punto inaceptables las ideas corrientes sobre el amor
y la vida de las palomas; que la paloma
no es un animal esencialmente amoroso, sino un animal esencialmente poseído del concepto de la propiedad
territorial, y colérico por afiadidura.
La defensa del nido y sus cercanías es
el verdadero centro de su existencia.
Pero tampoco se crea que la defensa
del nido significa amor al hogar, a la
familia, no: el macho nunca defiende a
su hembra, ni se le da de ella ni de sus
hijos la menor cosa. Con igual furia de
aletazos y currucutucúes defiende el
nido lleno que el nido vacío, o el perímetro de tierra que lo rodea. Trátase,
para él, de la propiedad, de la propiedad territorial en su concepto más elaborado yjurídico. (R.S., p. 44).

Otro método utilizado por Reyes
para evadir lo impersonal es el que
consiste en hacer uso de personajes
sacados de las lecturas, en torno a los
cuales imagina y prolonga escenas
que reflejan su propia reacción hacia
la obra ajena. Excelente ejemplo de
esta técnica es este cuento, donde Reyes conjetura la suerte de dos personajes de una comedia de
Shakespeare.
Acaba de caer el telón sobre el mundo
maravilloso. El público discute a Shakespeare, a la luz de las unidades dramáticas. Claudio está dispuesto a
reparar el honor de la que había ultrajacto. Mariana se apresta a ser feliz.
Angelo, a amarla, arrepentido. Escalo
espera que el Duque sepa recompensar sus servicios. El preboste confía en
que se le dé un puesto más digno de su
discreción. Isabel y el Duque se enamoran, pasados ya los sobresaltos de
aquélla, y hecha ya por éste la famosa
justicia. Lucio pasa por casarse, a condición de no ser ahorcado. El verdugo,
verdugo queda; el bufón necio; y la
sefiora Overdone, casamentera. Fray
Pedro tira penosamente del borracho
Bernardino, que no se decide a seguirlo...
El duque ha dicho a fray Pedro:

Los gallos.
Y lquién es el borracho de cien generaciones, hijo de mala mujer, que inventó que el gallo sólo canta a la
madrugada? Los gallos cantan día y
noche, incesantemente. (P.S., pp. 4041).

..,..,

4. "El fraile converso" (1913).
(Diálogo mudo).

- Religioso, lo dejo en vuestras manos; aconsejadlo. (F.C., p. 51).
En este cuento, Reyes se adelanta
a la técnica de Pirandello en cuanto al
intercambio entre el personaje y el
autor. Fray Pedro se desespera con
Shakespeare porque éste dejó sin decidir la suerte del borracho. Impa-

cientemente, Fray Pedro termina lo
que Shakespeare dejó incompleto:
mata al borracho:

Eneas, de pie, escucha, apoyado sobre
su pica. Orla yencuadra su rostro bárbaro un fleco rizado y regular; los cabellos, desordenados; los ojos, leales;
su cuerpo leñoso, amarillo, duro ysanto, recuerda el Adán del Tiziano. Hecho como de barro, parece un penate
gigantesco. Tiene aire de sumisión y
dulzura. Está algo encorvado, como
de cargar un gran peso. Hasta cuando
habla parece que escucha.

Yel fraile se sienta en el suelo sin saber
qué hacer de su albedrío, dándose
cuenta de que es el borracho asesino
el que ha hecho de él su catecúmeno y
su converso. (F.C., p. 53).
Pero todavía hay más, Reyes hace
aparecer a Shakespeare:

(Odisco, en cambio, parece que habla
hasta cuando escucha. Es ancho de
espaldas, blanco, impávido; sentado,
resulta más grande que de pie. Persuade con el parpadeo, con el juego de los
labios, con la estrategia de las manos...
(L.P., p. 55).

Caído casi de la luna, Shakespeare, a
gatas, baja, por un tejado en declive;
contempla la escena: saca un compás,
una brújula, una plomada, un astrolabio... Hace cálculos sobre la pizarra del
techo, y concluye que aquélla es la
prolongación única de las líneas que él
dejó trazadas en la última escena de su
comedia. (F.C., p. 53).

Odiseo se burla de Eneas, dudando de la paternidad de Eneas sobre
Roma, y sobre todo por el tono patético con que se defiende.

5. "Lucha de patronos" (1910).
(En los Campos Eliseos). Alfonso Reyes utiliza personajes de la literatura
clásica como una metáfora para la
representación dramática de la sociedad mexicana.
A medio camino entre el diálogo y
los recursos teatrales, se exponen
doctrinas que tienen mucha relación
con situaciones contemporáneas; como lo son los problemas sociales Y
políticos que existían en aquella época (1910).
"Lucha de patronos" es la
escenificación de una disputa
dialogada entre Odisea y Eneas.

"Lucha de patronos" expresa la
crisis ideológica por la que atravesaba
Reyes hacia 1910.

1

Eneas, de algún modo, representa
la tradición; y Odiseo, la modernidad;
a partir de los cambios que ésta trae
consigo, como lo sería, la revolución
mexicana meses más tarde.
Alfonso Reyes, como Eneas, soñó
siempre la culminación de su destino
con la edificación de una nación tranquila, sueño que nunq¡ se realizó;
porque la fatalidad de la revolución
provocó la muerte de su padre y el
largo exilio dd escritor:

El Reyes pacificador es un Reyes escaldado por la guerrilla civil. El, más
que esgrimir, administra su inteligencía. La de su especie, la de su clase, la
desu familia, lera de verdad una causa
perdida? Reyes no sólo se trataba de
salvar a sí mismo. Puede ser Eneas
porque su Odisea es exilio, diáspora,
viaje sin retorno; y, porque su vida es
exilio, sus leyes-motivos más constantes son los del regreso, la vuelta y la
tradición: encarnación de una cultura
y de un proyecto cercenados. Reyes
tradicionaliza del mismo modo que el
huérfano es el más acérrimo defensor
de los valores familiares, pues sólo en
un país donde las tradiciones son tan
turbias y turbulentas, podría haberse
dado un escritor tan ávido de reconocerse13en las fuentes culturales últimas.
6. "Los restos del incendio" (1910).
Fragmentos de un manuscrito salvado
de la catástrofe. En este cuento, la
fantasía de Reyes es universal en tiempo y espacio y se encuentra plagada
de referencia eruditas:
Mi vida parece un engendro de mi
fantasía: es como un acertijo, a veces;
otras, como una pesadilla, y siempre,
como la invención de un mal novelista
que procediera a calambres y a brincos
en el discurso de sus obras. Y, ante
todo,citemos a Anderson: a Anderson
sólo le citan los hombres bien nacídos... (R.l.,p. 65).
Yo no he estudiado, sino practicado,
mis humanidades y mis clásicos. Y he
venido a ser para mis amigos literatos
algo como una peste inevitable y divina. Sin embargo, todos convienen en
que mis comedias podrían ser leídas en
las escuelas... (R.1., p. 66).

Justamente, Mejía Sánchez14 ha
calificado este relato como virtual
continuación del cuento "La lluvia de
fuego" del argentino Leopoldo Lugones, escrito en 1906. En efecto, a esta
vertiente narrativa, Reyes se emparenta con el propio Lugones y con
Borges en su primera época.
En lo que hace a este tipo de narración, Reyes inaugura el género en
México, donde hasta entonces - el
cuento data de 1910- la narrativa
había seguido los caminos del romanticismo, del costumbrismo o del realismo. Este relato, prueba con un
final abierto, de gran concisión, avaro
en las descripciones y detalles que son
laterales a la trama:
Y en tanto que las casas, los palacios y
los graneros se derrumbaban en cenizas y se exhalaban en humo, tan rudo
viento sopló sobre la catástrofe que los
despojos incendiados volaron hasta el
mar. Los mantos de las mujeres se
arrancaban de sobre los hombros, ylos
peinados se deshacían al viento. Los
ancianos dejaban caer, atónitos, el
bastón que los sostenía. Abandonados
de sus guías, vacilaban los ciegos. Todo era confusión por las calles. (R.I.,
p. 63).
Reyes parece más continuador de
la tradición anglosajona del relato
corto, iniciado por Poe, que d~ la
tradición hispanoamericana. En este
relato, Reyes deja al lector la
sensación de una revelación inminente que, a la postre, no se

~

VI

�/ EUROPA 1912, 1935
Comentarios a la obra de Alfonso Reyes

, Jean Péres/Edmond Vandercammen
produce. El presagio se insinúa por
anotaciones aparentemente triviales.
Alfonso Reyes establece complicidad con el lector cuando se limita a
terminar abruptamente la narración
de su personaje:
- ... (Se interrumpe el manuscrito, y es
lástima.) (R.I., p. 68).

2

AJfonso Reyes: "Apuntes para la teoría
literaria", En Obras Completas. Vol. XV.
la. ed., México. Fondo de Cultura Económica, 1%3. p. 467.
3

Ibid., p. 473.

4

AJfonso Reyes: Cuestiones estéticas. En
Obras Completas. Vol. l. la. ed., México.
Fondo de Cultura Económica, 1955. p. 49.
5

Ibid., p. 51.

Alfonso Reyes emplea una buena
porción de elementos ensayísticos en
sus ficciones. Del ensayo al cuento o
del cuento al ensayo, el asunto es el
mismo: Reyes muestra la fácil convertibilidad de estas formas literarias.
Podría hablarse de momentos
ensayísticos en la ficción, en otros
escritores.15

6

Ibid., p. 58.

1

Ibid., p. 59.

8

Alfonso Reyes: "Apuntes para la teoría
literaria". En Obras Completas. Vol. XV.
la. ed., México. Fondo de Cultura Económica, 1%3. p. 477.
9

Reyes se adelanta a su tiempo. Parece que el cuento, en sus últimas manifestaciones, abandona ese interés
en la técnica objetiva para volver a dar
importancia al fondo anímico del autor.
Los cuentos-ensayos de Alfonso
Reyes han marcado una pauta, ya discernible en Jorge Luis Borges y sus
contemporáneos, y manifiesta
también en los jóvenes cuentistas
hispanoamericanos que hoy cultivan
el género.
Notas

Alfonso Reyes: "La estrategia del 'gaucho' Aquiles" En Obras Completas. Vol.
XVII. la. ed., México. Fondo de Cultura
Económica, 1%5. pp. 254-255.
10

James Willis Robb: El esti/.o de Alfonso
Reyes (Imagen y estrnctura). 2a. ed., México. Fondo de Cultura Económica, 1978. p.
143.
11

Ibid., pp. 144-145.

12

Panchatantra: "(en sánscrito, cinco libros): Colección de escritos indios antiguos, distribuidos en cinco libros, que
contienen numerosas fábulas en prosa,
sentencias de sabiduría popular y normas
de gobierno. El original, escrito hacia el
año 300 a.c., no se ha conservado".

1

José Fabbiani Ruiz: Cuentos y cuentistas.
Caracas, Librería Cruz del Sur, 1951. p.
315.

13

Adolfo Castañón:Alfonso Reyes: Caballero de la voz en-ante. la. ed., México.

Joan Baldó i Climent Editores, 1988. pp.
16-17.
14

Ernesto Mejía Sánchez: "Prólogo" a El
ensayo actual latinoamericano (Antolog{a). México. Ediciones de Andrea, 1971.
p. 17.
15

Las digresiones de Fernando del Paso
sobre la historia de México en Noticias del
Imperio, o la filosofía de la historia hispano-mexicana en Ten-a Nostra de Carl~
Fuentes, o pasajes de Los pasos perdidas,
novela de Alejo Carpentier, tomados de
sus viejos ensayos publicados en el periódico El Nacional de Caracas. Del ensayo
al cuento, el más experimental al incorporar trucos narrativos en sus ensayos es
Julio Cortázar, fiel a su vocación de escribir ficción. La idea de Reyes sobre "El
centauro de los géneros" puede muy bien
aplicarse al collage de géneros literarios e
ilustraciones en Ultimo round y La vue/Ja
al día en ochenta mundos.

, Sobre Cuestiones estéticas. Lo antiguo
ylo moderno se mezclan en el libro de
Alfonso Reyes. Así, los títulos de las
dos secciones de la obra, "Opiniones"
, e "Intenciones", expresan a la perfección el movimiento de un discurso que
se presenta primero comprensivo y
sensible para enseguida volverse más
doctrinal. Estamos en presencia de un
, espíritu joven y alerta que a través de
las manifestaciones del arte por él
analizado, y de los maestros que invoca ycita, nos confía los secretos de su
formación intelectual. Pero de la diversidad de esos ensayos que van de
, Esquilo a Góngora y llega hasta los
refranes de la sabiduría popular, de
ese entrechar relaciones entre vida y
arte, se desprende una estética personal. Contra la concepción supertifical
' de un arle que se constriñe a la imitación de lo real como objetivo, Osear
Wilde sostuvo paradójicamente que
, la naturaleza y la vida, por el contra' rio, son una imitación del arte. Más
satisfactoria es la idea, desarrollada
por nuestro autor, de un equilibrio
natural y necesario, de una reciprocidad de acción entre el arte y la vida.
De acuerdo con esta idea, siguiendo a
William James, el placer estético que
nos haya procurado una bella audición deberá descansar en actos benévolos, en procedimientos amables con
respecto a nuestro círculo íntimo. Incluso la pretendida objetividad de
ciertas obras no sería más que un engaño. Según d mismo principio, el
arte romántico logra equilibrar - re!

lativamente - las energías que se
abandonan al peligro. Un arte pseudoparnasiano o decadente reemplaza
la aventura por la búsqueda de la dificultad prosódica o por audacias literarias complicadas. Mejor todavía, las
creaciones de tipo clásico son "obras
de circunstancia": han sabido extraer
"la significación eterna del instante".
De ahí la economía de esfuerzos y
también una manifestación más auténtica de la personalidad del escritor. A diferencia de aquéllos, los
escritos de Mallarmé consiguen dar
una expresión directa pero poco comunicable del fenómeno consciente
en su confusa complejidad inicial; se
alejan de la vida por un intelectualismo un tanto didáctico y por "un delirio de perfección".

también, por lo mismo, las complejas
relaciones de ideas se entrelazan por
numerosos senderos hasta desembocar en Mallarmé. Reyes distingue en
él, como rasgos dominantes, el lirismo
y el color; el movimiento musical del
verso, no obstaculizado aún por una
prosodia petrificada: participa a la
vez de las antiguas danzas españolas y
de la ardiente inspiración árabe. Y no
hay, por otra parte, ley más antigua y
más esencial del género que esta: la
poesía debe poder prestarse a la prueba del canto, pues lno es así como el
ritmo armoniza con la palpitación
misma de la vida? Reyes encuentra
esa relación moral ypsicológica - a la
vez entre la vida y la muerte, y /eit
motiv de su estética - aplicable al
proverbio, esa creación del genio popular tan floreciente en España, verdad era sublimación de las
malignidades de la experiencia, bajo
una forma cadenciosa y de un valor
estético definitivo.

La idea del valor estético del instante vale igualmente por "el momento histórico". Luego, afirmar "los
derechos del presente" conduce naturalmente a tener en cuenta, por encima de todo, el testimonio de los
No sin razón, en el prefacio de esta
contemporáneos. Y en virtud de ese serie de ensayos, un eminente escritor
principio, se estará entonces autoriza- evoca, a propósito del origen de este
do a sostenerle a Góngora las deno- libro, los ocios platónicos de un grupo
minaciones de Homero español y de de jóvenes -apasionados por las
Cisne cordobés que le aplicaron los ideas- que discuten en la antigua
hombres de su siglo. Enaltecido de ciudad del Anáhuac. La explicación
nuevo y muy cercano a los escritores no es otra que: "cualquier ciudad es
de lengua española actuales, Góngora Atenas, si no renegamos de la proposee, sin duda alguna, como los con- pia". Pero el espíritu mismo de la Greceptistas y el culteranismo, el gusto cia artística y filosófica penetra
por la perífrasis, "la intelectualización realmente esas páginas cuyo tono es
de los detalles insignificantes"; mas además el de la conversación. Sin em-

�bargo, los ensayos que adoptan la forma del diálogo directo me satisfacen
menos, el tono no vuelve a ser enteramente natural hasta cuando el personaje principal retorna al monólogo.
Pero sus asuntos también (demonio
familiar del autoanálisis, belleza sugestiva de ciertos títulos de libros),
temas que se vinculan muy especialmente a las ideas en curso de la profesión literaria, loo caen un tanto bajo
el reproche del narcismo estético que
Alfonso Reyes parece dirigir al autor
"de un soneto al soneto"? Y por lo que
hace al diálogo, el maestro de este
arte, Platón, loo estableció que tal
género puede incluir - sin perder naturalidad- lo dramático, al adoptar
· como modo de exposición en aquellas
de sus obras que nos parecen más
perfectas, el relato de la entrevista y
no la entrevista directa? Pero sobre
eso Reyes parece haber tenido la intuición necesaria cuando en su artículo sobre la Cárcel de amor de Diego de
San Pedro combate la teoría del impersonalismo con la idea de que la
novela más objetiva no es sino un monólogo. "De esto - agrega-, algunos
diálogos platónicos nos dan como una
alegoría explicativa". J. P.
Les ldies et les Livres, Bulletin de la
Bibliotheque Américaine (Amérique Latine), Paris, 1912. Reproducido en Páginas
sobre Alfonso Reyes, t. I, Monterrey, 1955.

América Latina. Poco a poco va ocupando en la historia de la nueva poesía
mundial el lugar a que tiene derecho,
gracias a su constante ascenso hacia
las esferas de un lirismo universal que
hace olvidar su voluntad de hiperconciencia frente a los procesos trágicos.
Desembarazado de lo que Eduardo
Barrios llama "los bienamados vicios
de los escritores hispanoamericanos":
la incontinencia verbal, la morosidad,
el romanticismo y el énfasis, Reyes no
se satisface con una mirada espiritual
sobre las cosas; es el hombre que busca a través de su exigencia de amistad.
Significativamente, a ese propósito,
está dedicada su plaquette a la memoria de Ricardo Güiraldes, quien murió muy joven. Cuatro poemas
dedicados a la amistad que el autor
sentía por el novelista e Don Segundo
Sombra. Cuatro cantos como una suprema comunión con lo que la obra de
Güiraldes encerraba de solidaridad
con la tierra y el hombre.
Hay que ser solidario: o perderse
o seguir las huellas bajo la constancia
severa y nocturna de los astros.
De otraplaquette, intitulada Golfo
de México, retenemos penetrantes
evocaciones del mar y de Veracruz.
Inteligencia, corazón y sensualidad
brotan al mismo tiempo.
Miel de sudor, parentesco del asno,

..,

00

Alfonso Reyes. Alfonso Reyes no es
solamente un exquisito poeta de

y hombres color de hombre

conciertan otras leyes,
en medio de las plazas donde vagan

las sombras de los pájaros.

Cuadernos de la revista

En Yerbas del Tarahumara el poeta nos obliga a encontrarnos con los
indios tarahumaras.

DBSLINDB

Han bajado los indios tarahumaras,
que es sellal de mal allo
y de cosecha pobre en la montalla.
Llegan a vender a los blancos sus
hierbas curativas, mientras para Reyes retorna la oportunidad de descu•
brir al hombre y la profundidad de la
vida, esa vida que a Baudelaire se le
revelaba en el suceso más ordinario.
La manera que tiene Alfonso Reyes
de "cultivar su alma" no puede dar
nacimiento sino a grandes y puras ar·
monías. E. V.

8

Le Joumal des Poetes. Bruselas, 25 de
julio de 1935. Reproducido en Páginas
sobre Alfonso Reyes, t. l, Monterrey, 19SS.

\

Traducción de Miguel Covarrubias

/

/

�"HIMNO ENTRE RUINAS": LA
RECONCILIACION CON EL MUNDO
Arrastrados por el rfo de imáge.
nes, rozamos las orillas del puro
existir y adivinamos un estado de
unidad, de final reunión con nuestro ser y con el ser del mundo.

El arco y la üra.

Christiane Tarroux-Follin
"Himno entre ruinas" fue escrito en
Nápoles (1948) y aparece en las dos
ediciones de Libertad bajo palabra
(1960-1968), al inicio del apartado
"La estación violenta", cuyo último
poema es, recordémoslo, "Piedra de
sol".
La primera palabra del título, lzimno, introduce la noción de lo sagrado,
presente a lo largo del texto a través
del conjunto de términos constituido
por: catedral, templos, resuTTección,
sangre, / vino, vino / pan, primer conjunto significante que guiará nuestra
lectura. Convendría interrogarse sobre el valor exacto que habrá de dársele a ese concepto de lo "sagrado".

0

11)

La luz crea templos en el mar (verso
37)

Esta ruptura con la tradición suscita una interrogante sobre la naturaleza de la meditación y sobre su
lección final. 1
Tanto el epígrafe de Góngora como la mención de lugares y fechas de
composición del poema constituyen
puntos de apoyo histórico-cultural, es
decir, un tramado de referencias externas con relación a las cuales se desarrolla el texto y que van luego a
contribuir a organizar nuestra lectura.
Las indicaciones geográficas, mar sicialiano y Nápoles, sitúan el paisaje
que sirve de "motivación" al texto,
mientras que la fecha de 1948 lo integra al periodo de lo que se ha dado en
llamar la experiencia surrealista del
poeta, entre 1946 y 1951, durante su
estancia en París.

El título, por otra parte, le atribuye
al poema una cierta analogía con la
temática tradicional de la meditación
entre ruinas; sin embargo, aunque pudiéramos identificar esas ruinas como
latinas o itálicas (Nápoles, mar siciliaEn el nivel cultural, el texto ofrece
no, presentes en el epígrafe), no en- tres referencias más ricas en resonancontramos la reflexión sobre el cias. Primero, una civilización que
esplendor del pasado y sobre la vani- identificamos como la nuestra, a tradad y el carácter efímero de las cosas
vés de las tres grandes capitales del
que acompañaría de ordinario a la
mundo occidental: N1teva York, Lonevocación de las ruinas antiguas.
dres,
Moscú. Después un contexto meAgreguemos que la atención se fija
aquí más sobre la naturaleza que so- xicano que asocia las ruinas del
bre las huellas de la historia yveremos pasado prehispánico (Teotilzuacá11,
cómo se produce, a través de las imá- pirámide) con un mundo más actual
genes, una fuerte integración entre las (marih1tana, guitan-a, mexicano); contexto a la luz del cual se nos permite
ruinas y el mundo natural:
leer la expresión agua de vida: Chalcolumnas comidas por In luz (verso chilwat/, sangre de jade, agua preciosa
13)
y sangre de sacrificio en los ritos pre-

hispánicos; eso lo asocia estrechamente al movimiento de la divinidad
solar y por consiguiente al registro de
lo sagrado que mencionábamos antes.
Y al fin, el mito de Polifemo, a través
de la recreación de Góngora en su
Fábula de Polifemo y Galatea. La fábula en efecto parece servir de punto
de partida al poema, gracias a la percepción de un paisaje de Italia como
análogo al paisaje animado por la luz
de la Sicilia pintada por Góngora, COll
la misma atmósfera pastoral y una parecida vegetación. Polifemo aparece
directamente en la estrofa 4, donde, al
centro de un cuadro postapocalíptico,
es, no sin parentesco con el monstruo
de la fábula, hoTTor de aquella sierra.
Pero ya veremos cómo permanece a
lo largo del texto, de modo men~
directo, en la construcción de ciertas
metáforas y como elemento que rige
la¡erspectiva descriptiva en la estrofa
4.
La presentación tipográfica orga·
niza al texto en dos espacios de desa·
rrollo que se alternan y se afirman
como diferentes. La comparación de
los primeros versos yde las dos prime·
ras estrofas definen esta diferencia
como una antinomia. Por su oposición
término a término, el día extiende SUS
pl1tmas / Cae la noche sobre, dibujan,
en dos movimientos contrarios, el jue·
go entre el día y la noche, que se proseguirá a través del texto, las estrof~
impares bañándose en una lumin~dad deslumbrante, mientras la oscun-

dad parece dominar las estrofas pares. Ese encadenamiento antitético
parece el desarrollo del contraste vio-

como la formula también el adjetivo
envejecida;

lento entre las estrofas 4 y 5 de la
fábula; ese claroscuro que opone la
luminosidad prodigiosa de Sicilia a las
tinieblas de la caverna del cíclope.

- el iterativo recomienzan, en la
estrofa 6; se nota que el relieve temporal es todavía más claro en la estrofa 4, a través del ayer y el hasta hace
poco.

Más allá de la primera tensión entre luz y oscuridad, esos dos espacios
se organizan de la siguiente manera:
al gozo de la contemplación que caracteriza a la primera serie de estrofas, en la que se advierte la presencia
de frases exclamativas, se le oponen
evocaciones angustiosas, subrayadas
por interrogaciones que le dan ese
tono. Por otra parte, son dos percepclones diferentes del tiempo allí definidas. Las estrofas impares reunen
una serie de términos: momentánea,
instante, mediodía, hora viva, donde
se esboza la imagen de un tiempo puntual del que nosotros precisaremos
más tarde su significación. En las estrofas en itálicas, por el contrario,
existe una cierta profundidad temporal que transcriben:
-infinitivos en forma interrogativa, através de los cuales se adivina una
posible o imposible realización (dónde dese11teTTar, damos, parar);

Esta doble percepción del tiempo
se enriquece con una oposición entre
el punto espacial que representa el
aquí (estrofa 3) y un confuso "en otra
parte" en las estrofas 2 (México) y 4
(Nueva York, Londres, Moscú).
Así, después de esta primera lectura, se adivina una valorización del
instante, reducida a su forma puntual,
gracias a la fuerza de la afirmación
bastan aquí (estrofa 3) que sucede a
las interrogaciones angustiosas de la
estrofa precedente, donde parecía expresarse una frustración.

•
La primera estrofa del poema está
dominada por una metáfora fundamental, la del pájaro:

Coronado de sí el día extiende sus
[plwnas.

- futuros analíticos, ha de damos,
ha de parar, que expresan un tiempo
porvenir;
- el inifitivo desteTTar, cuyo prefijo
CSlablccc una referencia a un pasado,

1"Alto grito amarillo,

........................
el sol pone s11 huevo de oro (... )
Una metáfora que expresa la idea
de una luminosidad y que arrastra la
creación de una serie de imágenes

construidas sobre el mismo serna gráfico: coronado de sí, el día extiende sus
plumas, el mar (...) araña deslumbrante (estrofa 1) y en la segunda estrofa,
estrella de colores, así como en la tercera, planeta coral. El interés de esta
serie reside en el hecho de que los
objetos a los que se aplica ese serna
metafórico son de naturaleza diferente: el sol, el mar, el canto, la luna, el
coral. Esta observación hace aparecer
la existencia de un primer sistema metafórico que parece construir la coherencia interna del poema, y venir a
parar en una reconstrucción poética
del mundo ordenada en función de
una imagen momentáneamente privilegiada.
Al contrario, en los versos 2 y 3:

Alto grito amarillo,
caliente surtidor en el centro de un
cielo,
la luz, presente bajo la forma de un
pájaro que despliega un resplandor
de plumas, es igualmente un grito
amarillo y un chorro de agua caliente,
lo que significa que es, en último caso,
y contrariamente a la enumeración
precedente, un mismo objeto que
sufre metamorfosis sucesivas.
Mientras que el primer tipo de
metáforas transcribe una visión
unitaria del mundo, las segundas, al
contrario, le dan al poema su
pluralidad, lanzándolo por la vía de la
dispersión, de la desconexión.3

V,
~

�Estas dos últimas metáforas transcriben la emergencia brutal de la luz,
del sol (el sol pone su huevo de oro),
como la explosión de un triunfo (día /
grito, día/ surtidor). Estamos frente a
una representación mítica de la luz y
del sol, pájaro coronado; el conocimiento previo de sus connotaciones
culturales nos autoriza a colocarlo
junto al águila de los antiguos mexicanos, encarnación del sol en su forma
divina, tal como aparece en algunos
frescos de Teotihuacán.
Esta representación mítica que
hace del poema -al menos en el instante de esta estrofa - el himno sagrado que anunciaba el título, explica que
Todo es Dios pueda ser comprendido
como todo es luz; de donde la adjetivación imparcial y benéfico corresponde a atributos de la divinidad. Así
como el chorro de agua resplandece
en el centro de un cielo que no es otra
cosa sino luz.
En la metamo,forización del mar
en araña, la imagen del mar viene a
fundirse en una forma deslumbrante
que no es sino el reflejo de la corona
luminosa en el centro del cielo, evocando así un sol sumergido que escala
la costa, reflejo exacto de lo que, tres
versos más adelante, desde el cielo, se
derrama sobre el mar.
Estos últimos puntos hacen surgir
la identificación de la luz y del agua,
así como el elemento estructurador
más importante de la primera estrofa,
hasta conocer la reversibilidad que se

traduce de manera totalmente explícita en versos significativamente ambiguos:
un puñado de cabras en un rebaño de
[piedras4
ruinas vivas en un mundo de muertos
en
[vida

Es así como a la acción corrosiva del
mar, que en un flanco de la montaña
abre una herida de fuego (El mar trepa
la costa / la herida cárdena del monte
resplandece), responde la acción corrosiva de la luz que carcome y fractura las estatuas (Estatua rota, /
columnas comidas por la luz).5

himno), de la danza (baile), de la muchedumbre o del grupo (ciudad, na,.
chachos), y por último de la
comunicación misma (las puertas da
contacto).
El sistema metafórico establece
un movimiento dialéctico: fluidez /
mineralización: agua de vida / piedra
(canto) que expresa una búsqueda de
comunicación:
¿ (...) qué agua de vida ha de damos kJ

[vida,

dónde desenterrar la palabra,
la proporción que rige al himno y al
[discurso,
al baile, a la ciudad y a la balanza?

y la constante del fracaso de esta b6squeda da por resultado:

La tipografía, el último verso de la

primera estrofa, articulado por la pareja vida/ muerte, así como los movimientos opuestos de Coronado de si el
dia extiende sus plumas y Cae la noche
sobre, presentan explícitamente a la
segunda estrofa como la antítesis de
la precedente. Así, a las ruinas vivas
en plena luz las sustituyen las ruinas
de Teotihuacán en la noche, o, antes,
la luz agonizante del crépusculo (Cae
la noche), o aquella, efímera, de la
estrella de colores que se apaga.
En cuanto al léxico, domina esta
estrofa el vocabulario de la comunicación, de la siguiente forma: elementos
del discurso (palabra, himno, discurso, carajo), de la música (suenan guita"as roncas, proporción que rige al

El canto mexi.cano estalla en un
[carajo,
estrella de co/,ores que se apaga,
piedra que nos cierra las puertas del
. [contacto.

Esta última imagen constituye UD
ejemplo de la manera como los elementos constitutivos de la fábula de
Góngora vienen a nutrir la creación
metafórica: aquí la imposibilidad de
comunicarse es expresada por medio
de la imagen de la piedra que cierra
las puertas del contacto, análoga a la
que cierra la caverna del gigante:
Allí una a/Ja roca
mordaz.a es a una gruta de su boca,

La imagen de la boca está induciendo
aquí el tema de la comunicación.

En esta búsqueda nos detenemos
en la expresión desenterrar la palabra,
que nos hace evocar un concepto central en el pensamiento poético de Octavio Paz: la lengua original, no
alienada, libre, ligada a la edad de la
inocencia y la unidad, de la que el
hombre ha sido separado mientras a
la poesía - con el mismo derecho que
el amor y lo sagrado- se le permite
acceder de nuevo.6 Así define Paz la
poesía en Los hijos del limo:
La poesía en el lenguaje original de la
sociedad ... Y por eso mismo es el verdadero lenguaje de todas las revelaciones y revoluciones. Ese principio es
socia¡ revolucionario: regreso al pacto
del comienzo, antes de la desigualdad;
ese principio es individual y atañe a
cada hombre y a cada mujer: reconquista de la inocencia original.7

Ese pacto de los orígenes se funda en
la unicidad de un lenguaje añorado
por el poeta:
Todo era de todos
Todos eran todo
Sólo había una palabra inmensa y sin
[m-és
Palabra como un sol
Un día se rompió en fragmentos
(diminllfos
Son las palabras del lenguaje que
[hablamos
Fragmentos que nunca se unirán
Espejos rotos donde el mundo se mira
[destromdo. 8

*

El poema se desarrolla en función
de ecos internos; es así como Los ojos
ven, las manos tocan responde a Las
apariencias son hermosas, estableciendo una continuidad entre las
estrofas 1 y 3. Sin embargo, en esta
última la percepción se enriquece con
una intervención más prolongada de
los cinco sentidos. Y esto a través de
una serie de imágenes de vida simple,
silvestres y campiranas, pero plenas
de una gran sensualidad, que parecen
describir una felicidad auténtica;
imágenes de satisfacción y de
plenitud:
Bastan aquí unas cuantas cosas:
tuna, espinoso planeta cora~
higos encapuchados,
uvas con gusto de resurrección,
almejas, virgi.nidades ariscas,
s~ queso, vino, pan solar.

que se oponen a la expresión de lo
frustráneo que señalaba la estrofa anterior. En ese paisaje siempre abrasado por la luz, esas imágenes de una
suavidad pulposa que protegen rugosas cortezas, espinoso planeta, almejas, virgi.nidades ariscas, 9 pueden ser
leídas como una transposición de la
ofrenda de Acis a la ninfa Galatea en
el poema de Góngora:
Fnitas en mimbre halló, /.eche
[exprimida
en juncos, miel en corcho (... )

Notaremos la convergencia de la
recreación metafórica: mientras que
la dulzura del fruto y la suavidad del
pan se endurecen en la mineralización, tuna/ planeta, pan / solar es todo
el paisaje reconstruido en términos de
arquitectura religiosa o laica, isleña /
catedra~ velas / to"es. La profundiza.
ción de la visión dialéctica conduce a
que la luz, sinónimo de fluidez, construya un universo de piedra:
La litz. crea templos en el mar.

Las tres primeras estrofas de
"Himno entre ruinas" presentan así
una fuerte coherencia, organizada
esencialmente alrededor de una
dialéctica de la fluidez (del agua, de la
luz) y de la petrificación o
mineralización. Esta dialéctica
traduce las dificultades de una
comunicación que, tan pronto es
atraída, se sustrae: El canto(...) estrella de colores que se apaga, o de una
ausencia de comunicación: una isleña
(... ) esbelta catedral, sin embargo
evocadora de su contrario: vestida de
luz. Aquí encontramos uno de los ejes
principales de la poesía de Octavio
Paz, en esta evocación de la mujer a la
vez extranjera (catedral) y mediadora
del mundo (vestida de luz) y, por excelencia,piedra de sol. Se aproximará
en efecto esta representación de la
mujer a gran número de poemas
donde la inmovilización de su cuerpo
en la luz entrega al poeta las llaves del
misterio del mundo y del tiempo; así

�en el "Soneto 1" de Primer día (Libertad bajo palabra, p. 14).

Inmóvil en la luz, pero danzante,
tu movimiento a la quietud que cría
en la cima del vértigo se alía,
deteniendo, no al melo, sí al instante.
O también en "Mar de día", Primer
dla (Libertad bajo palabra, p. 17).

Por esa ha en vuelo
•••• •••••••••••• •••••••••••••n•••

el universo roto
mostrando sus entrañas,
y, al fin, en "Piedra de sol" (Libertad
bajo palabra, p. 238):
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia.

•

~
11)

parte, de una organi1..ación jerárquica
de la sociedad: clases ricas I vulgo. A
este orden social se opone la confusión de las manadas: tropel de ratas,
rebaño. El paso del orden al desorden
es facilitado por la asimilación del
hombre al anima~ a la bestia de carnicería: rebaño de hombres (... ) su came
(... ) es muygustada porlas clases ricas.
Todo ese pasaje está dominado
por el mito de Polifemo que, visto a
través de la brillante lectura de Góngora, y apenas esbozado en la primera
estrofa (un pu,Iado de cabras), se encuentra prolongado aquí en el nivel
del léxico por la atribución al cíclope
de lo que caracterizaba a su caverna:
Polifemo bosteza / De este, pues, f onnidable de la tie"a bostezo (...) Es el
punto de vista del gigante el que nos
da el alejamiento de la perspectiva
(Nueva York, Londres, Moscú), así como la miniaturización del paisaje:
Acodado en montes (...) Este alejamiento anula las distancias (entre las
tres capitales) y el relieve (la sombra
cubre el llano). El reino de la humanidad ha sido reemplazado por el de los
monstruos pero las dos sociedades, la
antigua y la nueva, están organizadas
de manera rigurosamente idéntica.

La cuarta estrofa acentúa el carácter
negativo del vocabulario característico de las estrofas en itálicas: la oscuridad, el frío, lo lúgubre (fantasma,
escalofrío) o enfermizo (vacilante vegetación, vello ralo, tirita, sol anémico). Se trata de un paisaje desolado,
postapocalíptico, en el que las coleetividades humanas aparecen bajo la
forma, por una parte, de concentraLos versosAcodado en mo11tes que
dones urbanas: Nueva York, Londres, ayerfueron ciudades, Polifemo JbosteMoscú, ciudades correspondientes a za constituyen el eje de la estrofa. Este
un espacio que se despliega del este al eje se organiza alrededor de un ayer
oeste y que forma parte de un univer- fuero11 ciudades que es el único tiemso reconocido como nuestro. Por otra po pasado de esos versos. Ese tiempo

pasado separa dos presentes: el ~
sente de la enunciación, y al misl-,
tiempo nuestro, Nueva York, Lomba,
Moscú, "que hoy son ciudades"; yobo
presente, Polifemo bosteza que, pord
sesgo del pasado ayerfueron ciudado,
se proyecta hacia un porvenir lejano,
como imagen profética de nuestrofv.
turo. Se trata del único tiempo del
poema al que le es atribuido un veniadero relieve, una profundidad, pcr
medio de expresiones que contra
yen a actualizarlo: recientes interrlo,
ciones, hasta hace poco, y que defia
nuestro porvenir como un paisaje ck
ruinas.
La imagen rebaño de hombres, iat
crita en un sistema de connotaciOIICI
que incluyepuñado de cabras yreball
de piedras en la primera estrofa, et
presa la animalización del hombrea&gt;mo una consecuencia de la pérdidack
las estructuras sociales y de la orgaai,
zación racional de la colectividad, poro asocia esta degradación COI
imágenes de "solidificación" (piedr,~
En un sistema tal de connotaciola
internas (cabras, piedras, hombtts~
esta animalización parece referirse•
la pérdida definitiva de los valores de
comunicación previamente definicb
(la palabra, / la proporción que rigei
himno y al discurso ...).

Esta cuarta estrofa tiene ecos de~
segunda al acercar una civil~
desaparecida con una civilizaci11
condenada a desaparecer. Las dos et

troías unen igualmente las visiones de
ruinas con la presencia de la sombra
-siendo la luz lo contrario- en un movimiento dialéctico evidente, sea símbolo de fluidez (estrofa 1), sea
creadora de formas arquitectónicas
(la luz crea templos e11 el mar, catedral,
tones, estrofa 3). De la misma manera
como esta sombra corre sobre la llanura y la cubre de su temblorosa vegclación, veremos un nuevo eco de la
progresiva y luminosa invasión de la
costa por el mar (estrofa 1). El vínculo
entre esas dos imágenes, donde la segunda es la negativa de la primera
(dtslumbra11te Jfantasma), está conslituida por la connotación trepar Jyetlnl. Añadamos luego esta nueva
imagen a la lista de metáforas que,
como lo hemos visto, logran la unidad
del poema, en oposición a la luz que
dibuja formas (Estatua rota, columnas
C()tnidas por la luz) y logra volúmenes
(abe/ta catedral vestida de luz. / To"es
dt sal...), mientras la sombra oculta
todo relieve (La sombra cubre el /laIIO...).

•
El vocabulario de la quinta estrofa
CSlá dominado por manifestaciones

de la fluidez (agua, sangre, vino, mancha, extiendo yluz, si nos apoyamos en
las connotaciones establecidas líneas
~ba), por el dominio de la percepción sensorial (sentidos, ver, tocar,
lrut/e), así como por un elemento nueYO de nivel explícito - si hacemos ex-

cepción del único momentánea de la
primera estrofa- : el tiempo (instante, minutos, horas, diarias, mediodla,
eternidad).

se convierte en eco de el dla extiende
sus plumas, y la comparación que introduce, como el coral sus ramas en el
agua, hace que la imagen de las ramas
del cora~ desplegadas en el agua, se
Notaremos por otra parte que con incluya en la serie de metáforas conla excepción de se cumple, los verbos vergentes que habíamos evocado líde esta estrofa describen ya la emisión neas arriba. Es así como se realiza un
de un ruido (zumba la luz) o de un olor doble reflejo del dla coronado de s~
(huele a sangre), ya, por el contrario, para lograr un resplandor sumergido
la recepción de una excitación senso- en el agua y un yo que se baña en la
rial (ver, tocar, extiendo mis sentidos). luz. Esta reversibilidad de la luz y del
Esta repartición semántica está unida agua está en efecto corroborada por
al juego de los pronombres de prime- las observaciones que habíamos hera y tercera persona. Así es como el cho a propósito de las estrofas preceyo, cuya presencia no era sino margi- dentes, y por la comparación
nal hasta aquí (desde lo alto de su explícita:
moren(a una isleña me mira), es literalmente el eje del paisaje (extiendo
Como el coral sus ramas en el agua
mis sentidos). Estas formas verbales
extiendo mis sentidos en la hora viva:
describen de hecho las relaciones que
se establecen entre el mundo yel poe- agua I hora viva, en la que hora viva
ta que lo aprehende.
adquiere un doble valor, temporal y
de espacio luminoso; comprobada
La representación del momento también por la connotación interna
priviligiado en esta estrofa, el Alto grito amarillo / concordancia
mediodfa, descansa sobre dos amarilla, donde amarillo (retomado
metáforas convergenes, espiga (...) de más tarde por la imagen de la espiga)
minutos y copa de eternidad. Se trata representa la transcripción de la luz.
en los dos casos de expresar una idea Recordamos en efecto que si la imade plenitud, matizada simplemente gen inicial es sucesivamente grito y
por una cierta progresión que va de lo caída de agua, aquí de improviso se
metamorfosea la espiga dorada, benmúltiple (espiga-minutos) hacia lo
chida de materia temporal.
único (copa-eternidad).
El verso

extiendo mis sentidos en la hora viva

Al fmal nos detendremos en el sistema de eco constituido por agua de
vida yhora viva, que completa la connotación de signo negativo con la esUI
UI

�trofa siguiente, aguas muertas. El agua
(ola luz) viva está ligada con la estrofa
2, al discurso y a la comunicación, y a
la estrofa 6, con un pensamiento vivo
que viene a concluir en la imagen de
las aguas muertas:
¿ytodo ha de parar en este chapoteo de

[aguas muertas?

Subrayamos también la ambivalencia de dos conceptos, el
mediodía y la hora viva que designan
al mismo tiempo la luz y el tiempo. En
consecuencia el yo se sitúa no solamente con relación al mundo sino
también con relación al tiempo.
Queda por precisar de qué tiempo se
trata. Se nos advertirá que el instante
está cargado de eternidad:
ioh mediodía, espiga henchida de
(minutos, copa de eternidad!

y pensaremos en aproximar esta imagen a los versos del poema "Delicia":10
tú, delicia, imprevista criatura,

brotas entre los ávidos minutos,
alta quietud erguida, suspensa
[eternidad.

en la que la poesía, cuando surge como una ola congelada en la cresta de
su impulso y como sobreviviéndose a
sí misma y violentando la gravedad,
suspende el transcurso del tiempo.
Por otra parte, en el mismo poema la
victoria de la poesía es una victoria
\0

11)

sobre la vacuidad del mundo, lo que
otorga todo su sentido a las imágenes
de plenitud que se emplearon aquí. A
partir de copa de eternidad una nueva
connotación nos permite aclarar, "a
posteriori", uvas con gusto de resumeción (estrofa 3), en la medida en que
se relaciona de igual modo ese último
verso con ülónde desenterrar la palabra? Así es como surge el disc~rso
(lpoético?), instrumento de la comunicación, desde las profundidades
más ocultas:
de su insomne vacío

surges, perdido paraíso,
sepu/Jado secreto de este mundo.
"Delicia"

Gracias a un simbolismo tradicional
referente a la cena y a la transfiguración del vino y del pan, el acto poético
- aureola de lo sagrado-, deviene el
instrumento de la comunión a través
del discurso. Habiendo accedido a
ese instante privilegiado, el poeta
transfigura el mundo (ver, tocar for- ·
mas hennosas, diarias/.../ Huele a sangre la mancha de vino en el mantel).
Esta concepción de la poesía como
medio de acceso a un sentido de lo
sagrado, de una nueva naturaleza de
lo sagrado, la definió Octavio Paz en
El arco y la lira así:
... por una parte, juzgo que poesía y
religión brotan de la mismafuente y que
no es posible disociar el poema de su
pretensión de cambiar al hombre sin
peligro de convertirlo en una forma
inofensiva de la literatura; por la otra,

creo que la empresa prometeica de 11
poesía moderna consiste en su beliprancia frente a la religión, fuente de•
deliberada vobmtad por crear un nue,
vo "sagrado", frente al que nos ofrtaa
las iglesias actuales. 11
La antítesis que el poeta estable-

ció en la reconstrucción del paisaje,
en las cuatro primeras estrofas, aparece interiorizada como experiencia
personal en las estrofas 5 y6, donde el
yo se impone centralmente. De la mima manera que la estrofa precedente
transcribe la conciencia de la fefici.
dad como algo propio del poeta, la
sexta presenta una interiorización de
la angustia característica de las estr&amp;
fas pares, señalada una vez más por la
presencia de la forma interrogatm.
Notaremos que mis sentidos es susátuido por mis pensamientos en um
oscilación entre dos modos de conocimiento, la percepción del instanteyla
propia del discurso.
En esta estrofa se impone el vocabulario de movimiento alternativamente definido como dispersión, •
bifurcan, vacilación, serpean, coafl.
sión, se enredan, reiteración, rrtJJmienzan, y, en fin, como negación del
movimiento, se inmovilizan, parar t/11,
no desembocan. En cuanto al vocabllario acuático, aparece rlos, que t&lt;Mm
sobretodo la forma de una ausenál,
no desembocar, delta, yde un estaDCI'
miento, aguas muertas, chapoteo.
Observaremos el paralelismo de
las dos expresiones siguientes:

rlos que no desembocan

sol sin crepúsculo

sarse en la impotencia (delta de sangre):12

que describen las amputaciones co¿ytodo ha de parar en este chapoteo de
rrelativas al curso de los ríos y del sol.
[aguas muertas?
Este paralelismo fija los términos de
un paisaje que, en la medida en que Interrogación que nos devuelve por
está formado de aguas yde luz, remite otra parte a la estrofa 2:
a lo evocado en los primeros versos.
Lo que separa esas dos visiones debe
¿Quéyerba, qué agua de vida ha de
ser señalado con precisión: la diferen[darnos la vida,
cia esencial reside en esta privación
dónde desenterrar la palabra,
de movimientos que recuerda - por
la proporción que rige al himno y al
discurso(...)?
oposición - el dinamismo de la luz
señalado por verbos activos (extiende
Veremos luego ubicado en estos
sus plumas, pone se huevo, se derrama) tanto como por el lento ascenso versos el problema de la dificultad
del agua (El mar trepa la costa, / se que conocía el poeta para retransmitir, en términos de pensamiento disafianza entre las pe1ias).
cursivo, las sensaciones impresas en él
Veamos de nuevo la compleja al momento mismo en que tomaba
~otación señalada antes: agua de posesión del mundo.
vida I hora viva / aguas muertas, en
donde el agua viva está asociada al
La última estrofa se inicia con una
~so y a la comunicación (estrofa expresión exdamativa que expresa to2); sm embargo, aquí establece el sitio do el júbilo de la contemplación extádonde viene a morir el pensamiento. tica. Al aproximarnos a esos primeros
Esta connotación negativa, tanto por versos de la iniciación del poema, velo que hemos dicho de las locuciones remos en ellos esa forma del himno
privativas (que no se derrama, sin ere- que es la invocación a la divinidad
/JÚSCulo) hace aparecer la función de revelada, celebración plena de alegría
esta estrofa hacia el interior del poe- opuesta fuertemente a la interrogama como función de antítesis en rela- ción angustiosa que cierra la estrofa
~ con las estrofas 1, 3 y5, en las que precedente.
el dinamismo de la luz y del agua enNotaremos aquí la fuerte presenCUCntra eco en la disponibilidad delyo
que alerta los dos sentidos. A esta cia del vocabulario de la actividad huClpansión de los sentidos responde, mana, bajo la forma de la conciencia
de manera negativa, la confusión del y de la percepción (conciencia-espeJlCDsam.iento que termina por espe- jo), de la vida imaginativa (inteligen-

cia, imágenes), de la comunicación
(fábulas, palabras) y de la acción (actos).

En el sistema metafórico nos acercaremos de nuevo a imágenes de redondez como:
redondo día
luminosa naranja
espiga henchida

del huevo de oro de la primera estrofa.
El punto de convergencia de esas metáforas presenta un doble aspecto:
tres de ellas están construidas alrededor de un mismo serna gráfico (redondo día, naranja, huevo), y pertenecen
por consiguiente al sistema que construye la .unidad del poema, mientras
que, aplicándose al mismo objeto, el
mediodía, las metáforas de la naranja
Yde la espiga lanzan la creación hacia
el camino aparente de la dispersión.
Pero sobretodo notaremos que evo~ todas las formas plenas, un contemdo relativamente denso -que
volveremos a encontrarlo en copa-,
que lleva en sí promesas de fecundidad.
Los versos
lu'!'inosa naranja de veinticuatro
gaJos,
todos atravesados por una misma y
[amarilla dulzura

retoman la misma visión, un sol inmóvil, como la imagen sol sin crepúsculo
de la estrofa 6, en la medida en que
(A

...:a

�todas las horas son bañadas por la
misma luz (negación de la noche), lo
que no obstante no suprime el tiempo
(veinticuatro gajos). Pero a un sol fijo
en un punto preciso de su curso lo
substituye la visión triunfante de la
globalidad, la percepción simultánea
de la totalidad temporal, a través del
instante, que no es un punto sin densidad en el interior del curso del tiempo, sino más bien síntesis, imagen de
todo lo que es la eternidad.
Será por otra parte particularmente sensible a la trascendencia y a
la significación de la última imagen:
Hombre, árbol de imágenes,
palabras que son flores que son frutos
[que son actos.

en correspondencia manifiesta con
los dos versos de la estrofa 5:
Como el coral sus ramas en el agua
extiendo mis sentidos en la hora viva.

00
lll

La receptividad de las excitadones sensoriales del yo eran seguidas,
en la eslrofa 6, por el incesante asedio
de la impotencia en la que se encontraba el poeta para organizar racionalmente sus impresiones. He aquí, al
contrario, lo expansivo, no el orden
discursivo, sino imágenes que ellas
mismas son discursos (imágenes / palabias que son flores que son f nttos... )
Veremos en las metáforas de la fuente
y del árbol la evocación del poder
creador del poeta.

Mientras tanto, el espejo de la
conciencia receptiva que fijaba y congelaba el reflejo del mundo se disolvió
en una fluidez recuperada (se licúa),
fluidez del discurso exhumado (dónde
desente"ar la palabra), instrumento
de la comunicación. La "disolución"
del espejo es una nueva metáfora de
la victoria de la fluidez sobre la petrificación.
Con el espejo se disipó la imperceptible línea de división que separa
el mundo en dos, permitiendo así la
comunicación total del universo y de
los hombres, a través de la meditación
del poeta al cual el delineamiento (lo
la lectura?) de ese mundo le ha sido
posible.
Esta conciencia-espejo, que pierde
su consistencia, es sin duda por aproximaqión una representación metafórica sumamente frecuente en la obra
de Octavio Paz, que hace del espejo el
soporte del cara a cara del poeta con
su propia imagen, cara a cara que le
oculta el mundo y que él ve como una
ruptura de la unidad original que hemos evocado líneas arriba. Y define
así, en El arco y la lira, esta "conciencia de sr' que le cierra las puertas del
mundo:
... apenas el hombre adquirió conciencia de sí, se separó del mundo natural
y se hiw otro en el seno de símismo. La
palabra no es idéntica a la realidad que
nombra porque entte el hombre y las
cosas-y, más hondamente, entre el
hom~re y SIi ser3 - se interpone la
conc1enc1a de sí.

Esta estrofa constituye así pues la
resolución sintética de la tensión que
ha sido sostenida a todo lo largo del
poema por la construcción antitética,
en la que podemos ver la transcripción de dos modos de conocimiento:
la reflexión sobre la historia, el tiempo, el devenir, inspirada por la evocación de la ruinas y la contemplación
maravillada de la belleza de un instante, desprendida del transcurso temporal, inmovilizada y constituida ea
imagen de la eternidad. Esta resolu•
ción se manifiesta como victoria del
momento extático que constituye la
revelación del instante, reconciliación
fugitiva y efímera con la unidad origi,
nal, tal como está expresada en numcrosos pasajes de ensayos de Octavio
Paz. Citemos, de Los hijos del limo:
A la heterogeneidad del tiempo histórico, se opone la unidad del tiempo (Jlll
está después de los tiempos: en la ettr•
nidad cesan las contradicciones, todo
se ha reconciliado consigo mismo y111
esa reconciliación cada cosa alcanZI
su perfección ina/Jerable, su primera y
final unidad. 14

Es sobre esta oposición entre un tiempo histórico y ese tiempo más allá de
los tiempos, que es a la vez una eternidad, regreso al origen y restitucióa
del andrógino primordial, como se cr·
ganiza el maravilloso pasaje de "Piedra de sol":
Madrid, 1937,
en la Plaza del Angel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,

después sonó la alarma y hubo gritos,

nas (para él más bien construcciones), con
esta integración de las ruinas en un mundo
natural, situado fuera del tiempo y de la
historia, integración en el "Gran Todo",
tratamiento que incorpora Octavio Paz a
una filoroffa más bien idealista.

casas arrodilladas en el polvo,

torres hendidas, frente escupidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron

por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobramos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlauuias
sallan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni
[nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total ..

2

Encontramos en la 53ª octava de la fábula el germen lexical del sistema metafórico
de la estrofa 1:

No durar: ser eterno,
labios en unos labios,
ha en la cima de la ola, viva,
soplo que encama al fin
Yes una plenihul que se derrama.
Ser eterno 11n instante (...)
Notas
1

Dentro de esta larga tradición, se podría
comparar con el tratamiento que Pablo
Neruda le da a las ruinas de Macchu Piecbu,es decir, el lugar histórico que él establece entre el pasado y el testimonio
Pl'Csente en que se han convertido las rui-

Qui2'.á deberíamos acercarnoo a estas reflexiones sobre la presencia frecuente
-en la poesía paciana- de "paisajes-reflejos", imagen de la luz, en la cual conviene leer el adjetivo fiel que califica varias
veces al cielo. Ver en "Primer día" el "Soneto IV":
Bajo el cielo fiel Junio coma(...)
6
Amor, poes(a y sagrado: ~estaciones
de algo &lt;[lfe es la rafi misma del mbre. En
las tr~ la~ la nostra1¡/ de un estado
antenor. Y es( estado unidad primordial, del cual
S!fOTados. .. constituye
nuestra con ición origmal.

Góngora:
Alción:
MarftimoA/cMn, roca eminente
sobre sus huevos coronaba, el día
que espejo de zafiro fue luciente
la playa azul de la persona mfa;

.......................................................

Paz:

Jtinnos

Octavio Paz, El arco y la lira, México,
Fondo de Cultura Económica, 1970, p.
136. Los subrayadoo son nuestros.

Coronado de si el día extiende sus

[plumas.

Ese instante, lleno de todos los
instantes, que se inmoviliza, colmado
16
dt s~ lugar de todas las reconciliaclones, convertida en la aspiración
más alta del poeta, no podría ser más
claramente expresada que en el poema "Razones para morir":

concilia las difertneios y las oposiciones.
5

·························································
el sol pone su huevo de oro(...)

así como el esbozo de una estructura de
reversibilidad, sobre la que volveremos.

3F.s este tratamiento, parece, el que preside el desarrollo de los primeros 30 versos
de "Piedra de sol", donde se encadenan
una serie de imágenes, soporte de las sucesivas metamorfosis de un "objeto" poético por otra parte indefinible.
4

Este verso, por su construcción cruzada,
constituye una descomposición luminosa
del funcionamiento analógico que preside
la construcción metafórica y, en cierto sentido, una reflexión incorporada en ciertos
textos teóricos posteriores de Paz. Ver
Los hijos del limo, Barcelona, Sebe Barral,
1974, p. 100:
La analogía es elreino de la palabra como,
ese puente verbal que, sin suprimirlas, re-

1

Los hijos del limo, p. 60. Los subrayados
son nuestroo.
8

"Fábula", en "Semillas para un himno",
Libertad bajo palabra, México, Fondo de
Cultura Económica, 1968, p.122.
9

Esta suavidad de pulpa encerrada en una
corteza rugosa sirve a menudo como serna
metafórico, tanto en la poesía como en los
ensayos de Paz. Ofrecemos como ejemplo
la imagen que le sirve para representar al
mexicano en El laberinJo de la soledad:
... como estas plantas de la meseta que acumulan sus jugos tras una cáscara espinosa.

México, Fondo de Cultura Económica,
1969, p. 27. Esta imagen es para incluirse
en el conjunto de lo que Edmond eros
llama "las realizaciones metafóricas" de
una dialéctica que opone lo abierto a lo
cerrado, y, más frecuentemente, lo continuo a lo discontinuo. Véase Edmond
(A

\C

�LA EXPERIENCIA POETICA EN
ARBOL ADENTRO DE OCTAVIO PAZ

Luz María Sierra Siller
Octavio Paz se ha destacado por una
vasta producción literaria en los géneros de poesía y ensayo. A través de
éstos, estudia y critica aspectos políticos, antropológicos, sociales y artísticos, los cuales además de exponer
ideas, se caracterizan por un profundo manejo estilístico del lenguaje. Paz
en su producción literaria más que
ensayista y crítico es poeta, ya que su
expresión y exposición de ideas tiene
sus bases en el dominio poético del
lenguaje.

Cros, Ihéorie et pratique sociocritique,
Montpellier, Centre d'Etudes et Recherches Sociocritiques, 1983, pp. 251-278.
lO Libertad bajo palabra,
11

p.32.

El arco y la lira, p. 118.

12

Quizá encontraríamos en el origen de la
representación metafórica de esta muerte
del pensamiento, la transposición, marcada con un signo negativo, de la misma
manera como, en la fábula de Góngora,
Acis es salvado por los dioses. Si Acis escapa a la amenaza de Polifemo convirtiéndose en un río que desemboca en el mar, el
pensamiento del poeta, río él mismo, encalla en un delta donde chapotean aguas
muertas.

Su producción poética es amplia,

, ,, , 1
1

13
14

El arco y la lira, p.35.
Los hijos de/limo, p.33.

15 "Piedra de

sol", Libertad bajo palabra,

pp. 245-246.
16
E11 el acto amoroso la conciencia es como
la ola que, vencido el obstáculo, antes de

desplomarse se yergue en una plenitud en
la que todo -forma y movimiento, impulso hacia arriba y fuerza de gravedad- alcanza un eyilibriosi11 apoyo, sustc111ado en
si 111is1110. uietud del mOV1mien10. Y del
n11s1110 mo o q11e a través de un cuerpo
amado entrevemos una vida más plena,
más vida que la vida, a través del ~ma
vislumbramos el rayo fijo de la pocsta. Ese
instante contiene todos los instantes. Sin
dcjard~fluir, el tiempo se detiene, colmado
de sí.

El arco y la lira, p. 25.
17" Razones para morir", Libertad bajopa-

labra, p.70.

Traducción de Miguel Covarrubias

r
1

/1

desde Libertad bajo palabra {1947)
hastaArbol adentro (1987) este escritor demuestra su capacidad poética.
Es precisamente, la poesía realizada
enArbol adentro la que se analizará en
el siguiente trabajo, ya que se busca
relacionar la preceptiva poética de
Paz en este libro. Para su análisis se
parte de la concepción teórica que da
el propio Paz sobre la poesía en El
arco y la lira {1956). En ella, el autor
presenta su poética a través de su
constante cucstionamiento sobre el
quehacer poético.
De esta forma, el análisis girará en
torno al concepto de "la experiencia
~tica". Para definir esta "experiencia Paz parte de una concepción
~tica centrada desde el punto de
VISla del lector:
Cada vez que el lector revive de veras
et poema, accede a un estado que po-

demos llamar poético. La experiencia
puede adoptar esta o aquella forma,
pero es siempre un ir más alla de sí, un
romper los muros temporales, para
ser otro. Como la creación poética, la
experiencia del poema se da en la historia y al mismo tiempo, niega a la
hist~ria ... el poema es mediación: por
gracia suya, el tiempo original, padre
de los tiempos, encarna en un instante.
La sucesión se convierte en presente
puro, manantial que se alimenta a sí
mismo y trasmuta. La lectura del poema ostenta una gran semejanza con la
creación poética. El poeta crea imágenes, poemas y el poema hace al lector
imagen y poesía. (El arco y la lira, p.
25).

Es así como esta experiencia se va
a ver reflejada en la interpretación de
los poemas por parte del lector. "En
general los poemas no requieren de
interpretaciones o, más bien, la interpretación de un poema debe ser hecha no por el poeta sino por el lector"
(Arbol adentro, p. 177). Partiendo de
las citas anteriores, define esa experiencia del lector y su libertad sobre la
obra poética se analizarán las temáticas más significativas que se presentan en Arbol adentro, éstas son: la
concepción del tiempo, la otredad, la
creación poética, la creación de imágenes y el erotismo.
Paz en Arbol adentro (1987) presenta una recopilación de poemas escritos después de 1976, el libro está
compuesto por siete secciones: Proema, Gavilla, Prueba, La mano abierta,
Un sol más vivo, Visto y dicho y Arbol

adentro. El libro comienza con un
Proema (prólogo hecho poema) en

donde hace alusión a la experiencia
poética y los sentimientos que ésta
puede expresar en el lector:
A veces la poesía es el vértigo de los

[cuerpos y el
vértigo de la dicha y el vértigo de la
[muerte;
el paseo con los ojos cerrados al
[borde del despcftadero
y la verbena en los jardines submari
[nos
la risa que incendia los preceptos y
[los santos
mandamientos ...("Proema", p.7).

Por medio de la experiencia poética, el lector presencia el arte de la
creación poética que se da a través de
la significación de las palabras y su
arbitrariedad. Estas a su vez transmiten sentimientos de desesperación y
soledad que desembocan en una
constante búsqueda del ser, del otro,
del yo: "el descenso de las palabras
paracaídas sobre los arenales de la
página;/ la desesperación que se embarca en un barco de papel y atraviesa,/ durante cuarenta noches y
cuarenta días, el mar de la angustia
nocturna y el pedregal de la angustia
diurna;/ la idolatría al yo y la execración al yo y la disipación del yo;/"
{"Proema", p. 7). La idea de insomnio
y angustia que en un principio aparece, se disipa ante el rencuentro del ser
en la luz del "otro".

�Esta luz se proyecta cuando las
palabras definen el lenguaje y sus "ondulaciones" (significaciones) para culminar en el acto poético del amor.
... el solo de flauta en la terraza de
[la memoria y el
baile de llamas en la cueva del pensa[miento;
las migraciones de miríadas de
[verbos, alas
y garras, semillas y manos;
los substantivos óseos y llenos de
[rafees, plantados
en las ondulaciones del lenguaje;
el amor a lo nunca visto
[y el amor a lo nunca oído
y el amor a lo nunca dicho: el amor al
[amor.
Sílabas semillas. ("Proema", p. 8).
Paz en Proema resume y prologa
su quehacer poético, desarrollando
una prosa poética llena de imágenes y
de palabras con significaciones contrarias como "vertigo de la dicha, y el
vértigo de la muerte" ("Proema", p.
7). EnArbol adentro, el autor expone
sus puntos de vista sobre la poesía, así
como las distintas concepciones que
éste ha asimilado de otras culturas, un
ejemplo es el poema llamado: "Basho
An".

N
IC

En Gavilla, Paz desarrolla sus
poemas con base en diferentes temáticas que, de alguna u otra forma se
fusionan para conformarlo. De esta
manera cada poema manejará una
constante como: el tiempo, el lenguaje, su pensamiento oriental, así como

a la naturaleza. El autor parte en el
primer poema por definir la función
poética del lenguaje, en donde lapalabra es el elemento esencial y significador de ideas.
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va yviene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en la página,
siembra palabras en los ojos.
("Decir: hacer", p. 12).
Con este poema ("Decir: hacer")
dedicado a Roman Jakobson, Paz retoma el significado de la palabra para
definir su poesía y su experiencia al
enfrentarse a ella. Los siguientes poemas de esta sección hablan sobre la
contemplación de la naturaleza y sus
elementos: "El agua horada la piedra,/ el viento dispersa el agua,/ la
piedra detiene el viento./ Agua, viento, piedra"("Agua, viento, piedra", p.
32). Esta contemplación está ligada a
una concepción temporal muy especial, en donde a veces el tiempo es
fugitivo y se disipa: "Arquitecturas
instantáneas sobre sus pausas suspendidas,/ apariciones no llamadas/ ni
pensadas, formas de viento,/ insubstanciales como tiempo/ y como tiempo disipadas". ("Intervalo", p. 34) o es
estable en un instante "Hora sin peso.

Yo respiro/ el instante vacío, eterno•,
("Intervalo", p. 35).
En Visto y dicho, así como en Mano abierta, el autor escribe su poesfa
dedicada propiamente a sus amigol,
ciudades y obras de arte. En este ú1timo, aparece un poema que manejad
tema de la mexicanidad ("Vistas F'ajas"), en el que Paz hace una de~
ción de las costumbres mexicanas.
Por otro lado, también se habla sobre
el surrealismo, la construcción de 1IDI
ciudad, sobre filósofos ("Kostas") J
escritores como en el caso de Lezama
Lima:
Ya entraste en el espejo que cami[na hacia nosotro,,
el espejo vacío de la poesía
contradicción de las contradice~
[nes, ya estás en 11
casa de las semejanzas,
ya eres a los pies del Uno, sin cesar
[de ser otro,
idéntico a ti mismo.
("Refutación de los espejos", p.52~
En Visto y dicho, Paz, además de
hablar sobre Joan Miró, Ducbam~ Y
sus distintas expresiones y concepct(&gt;'
nes del arte, vuelve a tratar el tema del
tiempo como una reflexión sobre la
vida. Lo anterior se da a través de la
naturaleza y su contemplación, es
aquí en donde la realidad del hombre
se encuentra y se refleja. Esta realidad
sólo se puede ver por medio de la
captación de un instante en el tiempo:
"El camino / lleva al sol en los h•

brosJ El cielo ha acumulado lejanfas/sobre esta realidad que dura pooo". ("Paraje", p.121).

conceptos que aparecen en la definición de "experiencia poética".
ARBOL ADENTRO

Pero es en Un sol más vivo en
donde el libro se torna más cuestionante con respecto al concepto temporal. Durante los apartados
anteriores, ya se venía reflejando la
necesidad de definir la esencia del
hombre y su ser. El tiempo es destello,
uúgenes que se suceden, no hay un
presente porque ese presente ya es
~do, la rapidez de los acontecímientos no logra que el hombre se
siente a pensar sobre su realidad y su
entorno, sólo por medio de la captación del instante es como el hombre
se encuentra en un tiempo y en un
espacio: "Y fui un instante diáfano,/
viento que se detiene,/ gira sobre sí
mismo y se disipa". ("La cara y el
viento", p.102). Paz plantea en su poesía que el instante sólo se puede caplar a través del insomnio:
La hora se vacía.

Me cansa el libro y lo cierro.
Miro, sin mirar, por la ventana.
Me espían mis pensamientos.

Pienso que no pienso.
("Ejercicio preparatorio", p.90)

Sin embargo es en Arbol adentro,
la última selección de poemas, en
donde se presenta claramente la preceptiva poética de Paz. Con base en
los elementos que el lector va a encontrar en el poema llamado "Arbol
adentro" (p.137) se delimitarán los

Creció en mi frente un árbol.
Creció hacia adentro.
Sus rafees son venas,
nervios sus ramas,
sus confusos follajes pensamientos.
Tus miradas lo encienden
y sus frutos de sombras
son naranjas de sangre,
son granadas de lumbre.
Amanece
en la noche del cuerpo.
Allá adentro, en mi frente,
el árbol habla.
Acércate, llo oyes?
La concepción que da Paz al poema principal "Arbol adentro", muestra el origen de su poesía. Esta se
concibe como un árbol que creció en
su cabeza, en el que las ideas se traducen en pensamientos confusos. Los
pensamientos se expresarán por medio de la creación poética, de esta
forma, el lector hará vivir al poema
mediante su enfrentamiento con la
lectura. El resultado de esta acción
traer~ como consecuencia la experiencia poética en el lector y éste interpretará las ideas que se manejan en
los poemas.
Dentro de este apartado, Paz presenta un conjunto de poemas que van
a exponer el tema de la otredad, la
constante búsqueda del ser a través
del otro. En el poema "Antes del co-

mienzo", se expone esa necesidad del
hombre por definir su existencia de
alguna u otra manera: "En tu respiración escucho / la marea del ser,/la
sílaba olvidada del Comienzo". ("Antes del comienzo", p.142). De esta forma al buscar el comienzo, se analiza
la realidad, se contempla lo que rodea
al ser humano, de aquí parte la concepción de "lo otro".
La experiencia de la otredad causa
en el ser "extrañeza, estupefación, parálisis del ánimo: asombro" (El arco y
la lira, p.129). El asombro ante lo que
rodea sólo se hace presente cuando el
tiempo se detiene y el hombre se contempla en un instante. Paz dice que,
cuando se trata de buscar una explicación ante lo que rodea al hombre, éste
se encuentra rodeado de elementos o
hechos contrarios. "El mundo de aquí
está hecho de contrarios relativos. Es
el reino de las explicaciones, las razones y los motivos. Sopla el gran viento
y se ro111pe la cadena de las causas y
los efectos." (El arco y la lira, p.125).
Ante este mundo contradictorio que
se difumina por la rapidez del tiempo
y la vida, es necesario buscar un camino para encontrarse y llegar a ser.
El poema "Canción desentonada"
induce a1 lector hacia la experiencia
de la búsqueda del comienzo, del
"otro" y su identificación con "otro".
"El día es corto,/larga la hora. /Sin
moverme recorro sus pasillos,/ subo
sus calvarios mínimos,/ desciendo por

0'I
(M

�peldaños hechos de aire,lme pierdo
en galerías transparentes/ - pero no
me encuentro,/ pero no te veo."
("Canción desentonada", p.143).
Paz realiza su producción poética
alrededor de su concepción de la poesía, ésta se da por medio de la reflexión analítica de la realidad que le
circunda. El autor toma conciencia y
hace consciente el concepto del tiempo e identifica su esencia cambiante y
fugaz. Aunado a lo anterior, también
el autor expone el concepto de imagen, en donde la verdad poética se
refleja en la experiencia poética y ésta
a su vez en la imagen. "La imagen no
explica: invita a recrearla y, literalmente, a revivirla. El decir del poeta
encarna en la comunión poética. La
imagen transmuta al hombre y lo convierte a su vez en imagen, esto es, el
espacio en donde los contrarios se
funden." (El arco y la lira, p.113). La
imagen tiene sentido por sí misma ya
que por ésta, el hombre se encuentra
a través de la imagen del otro.
La búsqueda del otro también se

da por la búsqueda del instante y del
reflejo en el otro en "Canción desentonada":
El día es corto,
larga la hora.
· Hay una semilla dormida en el tiempo,
estalla en el aire con ruidos de sílabas,
es una pálabra, dice sin decirlos
los nombres del tiempo, el tuyo y
[el mfo

- pero no me encuentro,
pero no te veo.
Los hombres son frutos, maduran y
[caen;
la hora es inmensa yen sf misma cae.
("Canción desentonada", p.144)
La poesía en Arbo/ adentro no solamente se remite a exponer las temáticas ya analizadas, sino que se
plantea un verdadero encuentro con
la experiencia poética y la plena realización del hombre por medio de expermientar la soledad. Encontrarse
en soledad es para Paz: "Aquel que de
veras está a solas consigo, aunque se
basta en su propia soledad, no está
solo. La verdadera soledad consiste
en estar separado de su ser, en ser dos.
Todos estamos solos, porque todos
somos dos. El extraño, el otro, es
nuestro doble". (El arco y la lira,
p.134). Sin embargo, aunque se esté
solo el otro está ausente. "El hombre
anda desaforado, angustiado buscando a ese otro que es él mismo. Ya nada
puede volverlo en sí excepto el salto
mortal: el amor, la imagen, la Aparición." (El arco y la lira, p.134).

El amor como elemento revelad«
del ser va a a significar el eje central
de la poética en Paz. El constante
reencontrarse en el amor y en el acto
de amar definirá al hombre y lo situará en un contexto temporal e histórico, es decir, en su realidad.
Amar: una variación,
apenas un momento
en la historia de la célula primigenia
y sus divisiones incontables.
("Carta de creencia", p.169)

También en la escritura es como el
amor se expresa y se reencuentra el
hombre con su "otro". Al finaliw,
Paz plantea que hay que aprender a
amar para poder ser. El amor entre
pareja será el hilo conductor para poder ser, en una realidad que camina
en un tiempo fugaz y apresurado. La
reflexión será, en esta caso, la invitación que Paz hace al lector, para que
por medio de la lectura de su poesía
se encuentre y experimente, no sólo el
manejo estilístico del lenguaje, sino su
significación dentro de un contexto
poético que "dice lo indecible" (El
arco y la lira, p.112). La invitación a
experimentar el amor de esta forma
Es en "Carta de creencia", el últi- llevará a conocer otro ser, otro cuer·
mo de los poemas, donde plantea este po, otra imagen, otra historia, atta
encuentro con el otro ser por medio realidad. "Ya no hay otro, hay dos, el
de la relación entre hombre y mujer. · instante de la enajenación más com·
Aquí Paz globaliza toda la temática pleta es el de la plena conquista de
expuesta durante todo el libro; el con- nuestro ser." (El arco y la lira, p.134),
cepto de palabra, imagen, la otredad,
Por eso, Paz cede al lector la inter·
el tiempo y el amor se fusionan y se
pretación
de sus poemas, ya que CI
encuentran en la experiencia poética
estos
experimentará
esa confusióa
de la lectura de este último poema.

temporal que lo llevará a un extrañamiento y cuestionamiento sobre lo
que se expresa a través de su poesía.
El lenguaje y su trascendencia harán
que el lector experimente la concepción poética de Paz, por medio de esa
revelación del ser, en donde el hombre se define y se encuentra.
Coda

Tal vez amar es aprender
a caminar por este mundo.
Aprender a quedarnos quietos
como el tilo y la encina de la fábula.
Aprender a mirar.
Tu mirada es sembradora.
Plantó un árbol.
Yo hablo
porque tú meces los follajes.
("Carta de creencia", p.173).

Bibliografía
Paz, Octavio.Arbol adentro, Ed. Seix Barrat. Barcelona. 1987.

Paz, Octavio. La otra voz, Ed. Seix Barral.
México. 1990.
Paz, Octavio. El arco y la lira, Ed.Fondo
de Cultura Económica. México. 1935.

Aores, Angel. Aproximaciones a Octavio
Paz, Ed. Joaquín Mortiz. México. 1974.
"Octavio Paz. Premio Nobel 1990". La
Gaceta del Fondo de Cultura Económica
Nº 241. México, enero, 1991.
,

�CONOCER ES UN SUEÑO

Silvia Mijares
Realizar un ensayo crítico sobre la
poesía y el pensamiento de Sor Juana
Inés de la Cruz requiere de la lectura
completa de su obra - cuatro tomos
considerables-, además de las fuentes literarias, filosóficas, religiosas,
históricas, etc., que la formaron, así
como estudios de egiptología, patrística y liturgia católica, sin excluir los
testimonios de los estudiosos de su
obra como Amado Nervo, Dorothy
Schons, Ezequiel Chávez, Ermilo
Abreu Gómez, Karl Vosslcr, Ludwig
Pfandl, Alfonso Méndez Planearle,
Antonio Alatorre yOetavio Paz, entre
otros. Por lo tanto, ayunos de tiempo,
trataré únicamente de explicar mi interpretación sobre el silencio de la
Décima Musa.
José Miguel Oviedo opina que hay
ciertos obstáculos que impiden tener
una idea clara de la escritora, pues la
"Santa y la neurótica han sido las imágenes predominantes que han entorpecido la recta comprensión de esta
mujer excepcional". Octavio Paz, interesado en la vida y obra de la monja,
ha escrito un ensayo cronológico que
va de lo más general hasta estudios
minuciosos de lo particular; su título:
Las trampas de la fe. Paz estudia aquí
la cultura y la sociedad de la Nueva
España y desde su centro trata de
comprender la vida de Sor Juana. Y
atendiendo a los antecedentes familiares, su "vocación religiosa", sus inclinaciones
literarias,
su
personalidad. También estudia la

compleja maraña - teológica, política, intelectual- en que se vio involucrada casi al final de su existencia y
que concluyó con su silencio, quizá
más sonoro que el toque de las campanas para llamar a misa el día de la
Virgen de Guadalupe. Porque una
mujer -o un hombre- que posee
don de gentes, sabiduría, que manejaba el idioma a su antojo -incluida su
escritura, desde luego-, por lo menos provoca desconcierto cuando de
súbito calla. Su silencio, en ese momento, dice más que las palabras,
puede ser una forma de protesta, de
disgusto o también puede ser el convencimiento de que ese camino no es
el apropiado para llegar a donde ella
quiere. Lo único cierto es que ella
enmudece.
El ensayo de Paz es el más completo que se haya publicado sobre la jerónima. Escrito con escrupuloso
rigor, con información exhaustiva, recopilada dentro y fuera del país duran te largo tiempo y con la
sensibilidad penetrante del poeta y
crítico que conocernos en trabajos como El laberinto de la soledad, El arco
y la lira, Las peras del olmo. En este
último, publicado en 1957, incluye un
brillante ensayo titulado "Sor Juana
Inés de la Cruz", donde quedan dibujadas todas las ideas y el trabajo de la
poeta, y que después desarrollará
abundantemente, con lujo de erudición y conocimiento en el libro anteriormente mencionado.

Empezaré por apuntar alguno&amp;
datos biográficos de la monja: ca
1651, un 12 de noviembre, en San Miguel de Nepantla vio la primera luz.
En Amecarneca la bautizaron. Su padre, don Pedro Manuel de Asbaje y
Vargas Machuca, nacido en España
- de origen vizcaíno-, al trasladarse
a México se unió a doña Isabel Ram(.
rez de Santillana, de origen criollo,
cuyos padres - abuelos de Juanafueron Pedro Ramírez de Santillanay
Beatriz Rendón. Se dice que la familia
Ramírez era una clásica familia criolla, como todos sus parientes. Sa
abuelo materno contaba con alg111111
libros, que fueron la felicidad de 58
nieta. Desgraciadamente su padre
murió muy joven y su madre se UDi6
luego al capitán don Diego Ruiz Lozano. También tuvo hermanas y ua
hermano, a quienes ocasionalmente
menciona en sus relatos.
En ese tiempo no se veían con CI·
trañeza los hijos naturales. No obstante resulta difícil conciliar el rigor de
los principios religiosos con la existencia encubierta de conductas y C#t'
lumbres sociales relajadas. "La
conducta de las mujeres de la familia
Ramírez - la de los hombres debe
haber sido aún más libre- no parece
que haya afectado gravemente su~
putación".2 Las medias hermanas de
la escritora - hijas de Diego Ruiz L.&amp;
zano- se casaron bien, con gente respeta ble. La exageración y la
oscilación entre los extremos que ca-

racterizan a esta época, se reflejan en
el arte barroco y también en la aparatosa religiosidad y la marcada sensualidad de las costumbres. "En los
poemas de Quevedo dialogan sin cesar el alma y el culo, los huesos y el
excremento."3 En México - Nueva
España - las condiciones favorecían
la convivencia de los contrastes, pues
dos culturas - la española y la indígena- determinaban usos y costumbres. Por otro lado, los paisajes
cióticos, los frutos, las flores, los colores, los nuevos sabores de las comidas, exaltaban la imaginación de los
españoles: todo estalla en contradicciones y así lo aceptan al fin, con naturalidad. Este fue concretamente el
mundo en que nació y vivió la incomparable poeta.
Octavio Paz opina que la crisis de
Sor Juana coincide con los problemas
políticos que cubrieron el final del
siglo XVII. Nos aclara que es un error
considerar estos problemas como la
causa directa de todas las calamidadessocialcs, incluida la crisis personal
de la poeta. La historia de la cultura
colonial sería la clave para hacer comprensibles los trastornos de la sociedad y el conflicto particular que
envolvió a la monja. El estado azteca
frente a la monarquía española guardaba la misma relación que en el terreno religioso, ambos estaban en una
situación de inferioridad. Pues tanto
la monarquía como la nueva religión
conformaban un orden nuevo capaz

de abarcar a todos los hombres del
orbe. Este nuevo orden tenía su fundamento en la razón y en la revelación
cristiana. Pero la Nueva España -según Paz- renuncia a la palabra racional y lo más grave es que no está
interesada en manifestar esta negación. Esta postura coloca a la Nueva
España en un callejón sin salida. El
movimiento de independencia no fue
engendrado por el mundo colonial,
sus principios e instituciones son totalmente distintos a éste. De allí que
en este nuevo orden nadie se reconozca en la tradición colonial. El auge de
la religión católica en el México virreinal corresponde a la decadencia europea. Es decir, lo nuevo en América
era decadente en el viejo mundo. He
allí la raíz de la crisis que se manifiesta
en todas las obras de los hombres. Sor
Juana es el personaje típico de ese
periodo, su obra se convierte en testimonio. La jerónima es parte de la
estructura de la colonia, su obra literaria está trabada de tal manera con
ella que puede considerarse como un
"muestrario de los estilos de los siglos
XVI y XVII". Este periodo es estático, como que no hay nada que agregar, inventar o corregir. Los
principios con que surgió esta época
eran los mismos que ahora la destruían. Sor Juana no los juzga, no los
altera, elige el conocimiento. El universo se le presenta como un problema, su curiosidad se desborda. Está
claro que el conocimiento que busca
no está en los libros sagrados. En ella

surge realmente la pasión por la verdad; renuncia a los placeres mundanos en aras del saber. "Se privaría de
la luz para saber lo que es la luz." Su
curiosidad está proscrita pero para
ella es esencial.
De su niñez no se sabe mucho, sólo
lo que ella misma dice en su respuesta
al obispo de Puebla. No fue una niña
triste, por el contrario fue juguetona,
risueña, vital. Muy pequeña, aprendió
a leer: logró que la maestra de sus
hermanas le enseñara. Desde pequeña pues sintió la curiosidad, el deseo
irresistible de conocer, pronto agotó
la biblioteca de su abuelo. A través de
los escritos del padre Diego Calleja
nos enteramos de que siendo aún niña
la enviaron a la ciudad de México, a
vivir con unos parientes. Después pasa a ser dama de compañía de la marquesa de Mancera a los trece años. En
este ámbito palaciego y cortesano
conquista a todos con su simpatía y su
brillante inteligencia. A la jovencita
no le faltaron pretendientes, sólo que
teniendo conciencia de que era hija
natura~ confesaba que no quería ser
"pared blanca donde todos quisieran
echar borrón". Poco tiempo después,
su vocación irrenunciable encuentra
acomodo entre los muros de un convento. Sitio ideal, pues tiene biblioteca, laboratorio yun ambiente propicio
para saciar su inquietud. En el retiro
de la celda escribe constantemente,
hace versos, comedias, villancicos, escribe tratados sobre música; encuen-

�tra, en fin, un medio sereno que le
permite la reflexión y la creación poética.

00

\0

Sor Juana no es una poeta mística
a la manera de San Juan de la Cruz, su
concepción de Dios es abstracta: "en
su poesía de amor divino hay curiosos
ecos de la concepción aristotélica de
Dios y del misticismo de Plotino, lo
que, sobre todo en una monja, rozaba
la herejía".4 Pero a pesar de que el
Dios de Sor Juana tenía más semejanza con el Dios aristotélico que con el
concebido por la fe cristiana, su palabra equilibrada, justa, tranquila, fundada en la razón y expresada con
belleza, despertaba admiración y simpatía en aquellos eclesiásticos que conocían sus actividades intelectuales:
"nuestra jerónima encontró desde su
tiempo fervientes admiradores si no
es que capaces de comprenderla".5
Quizás también hubo opiniones en
contra, no caigamos en la ingenuidad
de creer que todos los eclesiásticos
aprobaban su trabajo literario; sin
embargo es factible que esas críticas
se hayan expresado sólo de palabra.
Lo interesante es que hay una serie de
documentos escritos por altos dignatarios de la iglesia que no únicamente
la aprueban sino que manifiestan su
asombro, su admiración y reconocimiento. Así, Juan Navarro - de los
clérigos menores- refiriéndose a los
autos de la madre Juana escribe: "son
cabalmente perfectos, y en todo cumple con lo que debe a las leyes del

Tbeatro, ala verdad de la Religión, a
la pureza de la más sana doctrina
(sic), y a la Soberana Majestad del
Mysterio".6 La h12 de Sor Juana es tan
fulgurante que negarla sería un asunto todavía más grave.
Es asombroso que en el año de
1700 al doctor don Jacinto de Muñoz
no le sorprendiera el talento de una
mujer y se expresara así de la poeta:
"Una muger, buelvo a dezir, sin que
para mí sea mucha admiración, porque el Todopoderoso no vinculo los
talentos que puede conceder, adeterminado sexo. Sea calificación desta
verdad la dilatada serie, que hizo la
Poetisa de insignes mugeres, dignas
de eterna fama; y sea calificación de si
misma la universalidad de noticias,
que fecundaron su pluma ... ,,7
La ignorancia y la incomprensión
de alguna gente del círculo novohispano donde se movía la monja le Janzaron críticas y la presionaron. Pero
aun el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz - su editor y
amigo - , con pleno derecho la reconviene alarmado por los juicios que
vierte Juana sobre "las finezas de
Cristo", la sermonea y le recuerda que
siendo monja no debe distraerse en
asuntos terrenos: debe, por el contrario, estudiar devotamente las Santas
escrituras. El obispo reconoce el talento de la jerónima y en el inicio de
su carta dice así: "Yo, alo menos, he
admirado la uiveza de los conceptos,

la discrecion de sus pruebas, y la enágica claridad, con que convence el
assumpto, compañera inseparable de
la sabiduria: que por eso la primen
vez que pronuncio la Divina fue lu,
porque sin claridad, no ay voz de sabiduria. Aun la de Christo, quanhablava altissimos mysterios entre loa
velos de las Parabolas, no se tuvo pcr
admirable en el Mundo; solo quando
hablo claro, merecio la aclamacionde
saberlo todo".8 No podemos espenr
que un alto prelado eclesiástico esllviera de acuerdo con la concepci(a
filosófica de la monja. Recordemosa
Galileo Galilei (1564-1642), quien pcr
ese tiempo (1615) es juzgado en Earopa por sostener que la tierra gira
alrededor del sol. Y aunque el pap
mantenía relaciones amistosas con el
astrónomo, se puso furioso cuando
conoció sus teorías. Galileo tenía eatonces setenta años, estaba viejo, eaformo, a punto de perder la vista quiá
por las observaciones astronómica
que realizaba. Su estado de ningim
manera conmovió a la Santa Inquisición, sabiéndolo enfermo le enviad
un médico y cargado de cadenas ID
trasladaron a Roma. Lo amenazal'Oli
lo presionaron y lo obligaron a hacer
acto de sumisión. "Yo, Galileo Gailei ... juro que siempre he creído y,«ayuda de Dios, creeré en lo futun&gt;,
todos los artículos que la Sagrada
Iglesia Católica yApostólica de Roma
sostiene, enseña y predica. "9 Galileo
en esa circunstancia utilizó la curvaf
no la recta para llevar a cabo su pro-

pósito y lo logró. Convencido de su
sistema busca el camino para llevarlo
abuen fin, y ese camino lo encuentra
en la abjuración, que se convierte en
una tregua para el científico. La cienáa no necesita héroes sino cabezas
inteligentes como fue la de Galileo. Y
felizmente la historia lo ha reconocido
uf.
Sor Juana fue del temple espiritual
de Galileo, compartió como él lapasión por la verdad, esa pasión "es verdaderamente un vicio que lleva a la
desgracta
. "io
. .d ad 1
T1m1ta
. da
. La cunos1
de esta mujer se frenó tan sólo al quedar convencida de que el conocimiento es apenas un sueño.
La respuesta del obispo fue el
móvil que por condiciones especiales
confronta a la poeta consigo misma,
quien ya no es una jovencita sino una
mujer madura que bordea los cuarenta años. Edad clave, propia para el
ajuste de cuentas. Su silencio, su
renuncia a los libros se debe no tanto
alas críticas que ejercieron sobre ella
b obispos y el medio: "Para el alma
no hay encierro / ni prisiones que la
impidan,/ porque sólo la aprisionan /
las que se forma ella misma." 11 O
bien: "que no hay Deidad segura / al
akivo volar del pensamiento (... )" .12
~ Juana realza los privilegios de la
mtcligcncia, del espíritu humano y
manifiesta que no hay prisión que la
PIICda limitar, la única sería la acep-

tada por ella misma. Reconoce las
limitaciones de la condición humana,
sabe cuáles son los obstáculos que le
impone su humanidad. "Ella no se
avergonzó nunca de ser mujer y su
obra es una exaltación del espíritu
femenino. Aguiar y Seijas inspiraba
temor pero ella no se doblegó. Al contrario: escribir una crítica del sermón
de Vieyra, el teólogo venerado por
Aguiar y Seijas, equivalía a darle una
lección al arrogante prelado."13 Una
convicción más profunda la llevó al
silencio, la que se revela en el Primero
s1ie1io y describe muy bien el padre
Calleja: "Siendo de noche, me dormí;
soñé que de una vez quería comprender todas las cosas de que el
universo se compone; no pude, ni aun
dívisas por sus categorías, ni a un sólo
un individuo. Desengañada,
amaneció y desperté."14 Es un sueño
irrealizable llegar a poseer el conocimiento pleno de la realidad, pero
Sor Juana se empeñó y lo alcanzó. A
una mujer de su convicción, sin
dificultades para escribir un poema
como el que le dedicó a la Señora
Virreina Marquesa de la Laguna
("Así, cuando yo mía / te llamo, no
pretendo / que juzguen que eres mía,
/ sino sólo que yo ser tuya quiero.// En
fin, yo de adorarte/ el delito confieso;
/ si quieres castigarme, / este mismo
castigo será premio."), 15 a la que le
importó un pepino el escándalo que
podía provocar, no la iban a detener

las murmuraciones y críticas de la
élite del mundo novohispano. Lo que
pasa es que llegó a esta certeza plena:
el conocimiento es imposible.
Arribar a esa conclusión después
de su acendrado interés por las ciencias de la naturaleza y las humanas es
decepcionante, pero finalmente es
una verdad. Octavio Paz, refiriéndose
al Primero sue1io señala que en el poema Sor Juana se confronta solitaria
ante el universo y llega a sostener lo
siguiente: "El alma se ha quedado sola: se han desvanecido, disueltos por
los poderes analíticos, los intermediarios sobrenaturales y los mensajeros
celestes que nos comunicaban con los
mundos de allá." 16 Difícil situación
quedarse sola con "la visión de la no
visión". La jerónima constató que la
inteligencia humana tiene límites, ni
siquiera puede explicarse la vinculación entre los seres inanimados y animados, ni penetrar en los fenómenos
más simples. Por eso su alma vacila,
itanto esfuerzo para llegar a un resultado tan pobre! No obstante "la meta
no es abrir las puertas de una verdad
infinita, sino im¡,oner un límite a un
error infinito" .1 La Décima Musa, así
lo entendemos ahora, guardó silencio
cuando advirtió que sus límites eran
simplemente humanos.
Notas
1

0viedo, Jooé Miguel, "'Yo, la peor del
mundo': Sor Juana por Paz", en Revista de
0'I
\0

�PAZ Y LA LITERATURA POLITICA
Acerca de El ogro filantrópico

Enrique Puente Sánchez
la Universidad de México, México, núm.

27, julio, 1983, p. 40.
2

Paz, Octavio, Sor Juana Inés de la Cruz o
las trampas de la fe, 1ª reimp., Fondo de
Cultura Económica, México, 1985, p. 105.
3

/bid.,p. 106.

4

0viedo, op. cit. p. 42.

5

Benassy-Berling, Marié-Cécile, Humanismo y religión en Sor Juana Inés de la
Cruz, 1ª ed., Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1983, p. 425.
6

Ibid., p. 436.

1

/bid., p. 440.

8

Ibid., p. 432.

9Russell, Bertrand, La perspectiva científica, trad. de G. Saos Huelin y Manuel Sacristán, Sarpe, Madrid, 1985, p. 39.
10

Weideli, Walter, Bertob Brecht, trad. de
José Fernández Valencia, l8 ed., Fondo de
Cultura Económica, México, 1969, p. 146.
11

Sor Juana Inés de la Cruz, Obras compktas, t. I, ed., pról. y notas de Alfonso
Méndez Planearle, 1ª reimp., Fondo de
Cultura Económica, México, 1976, p. 121.
12

Ibid., p. 211.

1

3Faz, op. cit., p. 532.

14

/bid., p. 471.

15

Sor Juana, ibídem.

o
r--

16paz, op.
17

· p. 482.
cll.,

Weideli, ibidem.

Bibliografía
Benassy-Berling, Marié-Cécile, Humanismo y religión en Sor Juana Inés de la Cruz,
1ª ed., Universidad Nacional Autónoma
de México, México, 1983.
Bravo, Mª Dolores, Síntesis baJToca en el
Primero suefio de Sor Juana. Transcripción, principales tópicos y estructuras, libreto preparado por Miguel Covarrubias,
Facultad de Filosofía y Letras/UANL,
Monterrey, 1986.

Pérez Martfnez, Herón, Estudios sor;.
nianos, Instituto Michoacano de Cultlai
Morelia, 1988.
Russell, Bertrand, La perspectiva citn1J
ca, trad. de G. Saos Huelin y Manuel S.
cristán, Sarpe, Madrid, 1985.
Sor Juana Inés de la Cruz, Obras conpt,
tas, ts. I-IV, ed., pról. y notas de Alfaa
Méndez Planearle, 1ª reimp., Fondo de
Cultura Económica, México, 1976.
Weideli, Walter, "Una moral no heroica',
en Bertoh Brech~ trad. de José Fernándcz
Valencia, 1ª ed., Fondo de Cultura Eaxl6mica, México, 1969, pp. 134-151.

Buxó, José Pascual, Sor Juana Inés de la
Cruz en el conocimiento de su Suefio. Discurso, contestación de José G. Moreno de
Alba, Universidad Nacional Autónoma de
México, México, 1984.
Campoamor, Clara, Sor Juana Inés de la
Cruz, 1ª ed., Júcar, Barcelona, 1984.

Gaos, José, "El suefio de un suefio", en
Historiamexicana, México,núm.37, 1960,
pp. 54-71.

Introducción
El ogro jila11trópico es, por supuesto,
una obra interesantísima de nuestro
laureado poeta nacional, Octavio Paz.
Se inscribe dentro de la literatura que
él llama "literatura política" y puede
considerársele una secuencia de El
/aberi11to de la soledad y de Posdata.
Pero no todo su contenido, ni siquiera
la mayor parte, sigue la línea de esas
dos obras anteriores.

En su lectura y relectura, me percaté de que escribir acerca de todas
las temáticas que en ella maneja, me
resultaría imposible sin un trabajo de
gran extensión. Y por otro lado, comentarlas en un escrito de quince
cuartillas sería decir un poco del todo
sin decir nada de cada una. Así, de las
premisas anteriores obtuve la conclusi6n de que se me imponía la necesidad de elegir temas.
Y más que temas, propiamente he
elegido capítulos; aunque me ha
parecido que, de cualquier manera,
conviene que preceda al comentario o
análisis de tales capítulos, una idea
general acerca de El ogro fila11trópico.
Servirá esta parte como un elemento
de orden según el principio de partir
de lo general a lo particular; servirá
también a quienes no hayan dispuesto
de tiempo para leer la obra; y servirá
finalmente para alguien que en fechas
posteriores se ocupare, para su mala
suene, de leer el presente ensayo.

Maza, Francisco de la, Sor Juana Inés de
la Crnz en su tiempo, Secretaría de Educa-

ción Pública, México, 1967.
Paz, Octavio, "Sor Juana Inés de la Cruz",
en Las peras del obno, 2ª ed., Seix Barral,
Barcelona, 1974, pp. 34-48.
_ _, Sor Juana Inés de la Cruz o las
trampas de la fe, 1ª reimp., Fondo de Cultura Económica, México, 1985.

º""'

En cuanto a los capítulos escogídos para comentarlos, son los siguientes:
A. "Nueva España, orfandad y legiti-

midad".
B. "El espejo indiscreto".
C. "El ogro filantrópico" (ensayo que
da su nombre a la obra).
Además, al final de la idea general
de la obra, comento también el prólogo del autor que él ha titulado "Propósito".
l. Idea general de la obra

El título de la obra es un título muy
sugestivo, en particular para quienes
conocen la trayectoria de Paz a través
de la temática socio-política. Quien
lee el título ya está a la espera de un
estudio exhaustivo acerca del Estado,
con muchas frases reprobatorias y
una que otra laudatoria. Además, espera que la crítica se dirija en forma
especial al Estado mexicano.
Me permito decir que nunca el
título de una de las partes conviene a
toda la obra. Y agrego que en caso de
El ogro fila11trópico, no toda la obra se
dedica al Estado, ni mucho menos al
Estado mexicano. El título es
llamativo, pero engañoso, porque a
través de la lectura encontramos

muchos textos que no esperábamos; y
los que esperábamos, son escasos.
Esto no quiere decir que los textos
de El ogro filantrópico no sean interesantes. Creo que podemos afirmar
que, a estas alturas, cualquier idea
expresada por Paz es importante;
simplemente, la obra no es lo que
nosotros esperábamos porque el
título no es su denominación
adecuada.
Otra situación acerca de El ogro
filantrópico es, como el mismo Paz lo
reconoce, la repetición de asuntos o
de ideas, que cualquier lector avisado
podrá advertir fácilmente. Con buena
voluntad tal circunstancia puede no
tomarse en cuenta. Pero no sólo lo
repetitivo, sino la simple recurrencia
a temas ya manejados puede llevar
inclusive a la contradicción. Esto es
más grave y pone en duda al lector,
quien recapacita y se pregunta: lpor
qué en tal artículo dijo lo contrario?
lCómo debemos entender ambas
aseveraciones en cada una de las dos
obras? El autor se cura en salud cuando en el "Propósito" dice: "Es natural
que algunos de estos textos no coincidan enteramente con mi pensamiento actual, en particular los más
alejados en el tiempo o los comentarios sobre la cambiante actualidad
mexicana recogidos en la segunda
parte. Pero las diferencias no son
esenciales sino de matiz o de
énfasis".1
...;a

"""

�En cuanto al contenido, dice Paz:
"La primera parte de este libro está
compuesta por diversas reflexiones
sobre la historia de México. Estos ensayos son alcances y prolongaciones
de temas que he tocado en E/ laberinto
de la soledad y en Posdata".2 Estamos
de acuerdo con Paz y su larga explicación de página y media acerca de esta
parte; pero no nos dice que a estos
ensayos o artículos antecede una larga
entrevista concedida a Claude Fell y
publicada en Plural en noviembre de
1975. Esta entrevista resulta de importancia eminente porque se refiere
a El laberinto de la soledad y en ella,
el autor da cuenta de su obra.
En la segunda parte del libro destaca el ensayo titulado "A cinco años
de Tlatelolco", que trata del movímiento estudiantil de 1968 y de la solución gubernamental a sus
peticiones. Sobresale en este ensayo
la comparación del movimiento con
los disturbios capitalinos de 1692, en
los que fue masacrada por el gobierno
virreinal una multitud de mestizos, indios y criollos pobres. Estos exigían
maíz, a la sazón escaso por las malas
cosechas, pero también gritaban consignas contra el Virrey y los españoles.
Por este ensayo comprobamos lo que
dice Paz, que esta segunda parte es
una continuación de la primera.

N

r--

En la tercera parte del libro ya el
tema mexicano es escaso; quizá el
mismo título nos avisa que los temas

son otros; el título es "Eros-Job".
Acerca de Eros nos regala Paz el ensayo "La mesa y el lecho" que yo clasifico como humorístico. Trata
principalmente de la vida sexual y el
arte culinario en Estados Unidos. Yo
agradeceré mucho me corrijan acerca
de la clasificación, pero me parece
algo semejante a Pantaleón y las visitadoras en la obra de Vargas Llosa. La
parte correspondiente a Job son los
ensayos "Polvos de aquellos lodos'! y
"Gulag: entre Isaías yJob", que tratan
de Rusia y Solyenitzin.
La cuarta sección de la obra se
titula "La letra y el cetro" y es la más
corta de todas. En ella retorna el tema
de México, por ejemplo, en los artículos "El escritor y el poder" y"La líbertad como ficción". Paz dice que es
"una colección de textos sobre las relaciones entre el escritor y el poder" .3
Me parece que el penúltimo artículo
llamado "Vuelta" (tomado del N11 l de
la revista del mismo nombre) y la entrevista final (ésta de Julio Scherer a
Paz), tienen para nosotros más importancia que el resto del contenido de
esta última parte. El primero, porque
presenta el problema de Excélsior
compartido por Plural, y porque el
autor acepta implícitamente la íntervención del régimen (léase Echeverría) en este problema. La segunda,
porque Paz contesta en ella preguntas
acerca de sus actitudes juveniles ante
el socialismo y acerca de su renuncia
a la Embajada en Nueva Delhi.

Al tender de nuevo la vista panorámicamente a esta extensa obra de
Paz (346 pp. en la edición de Joa&lt;pú
Mortiz), reconocemos en ella vara
elementos importantes. Primero: la
amplísima cultura del autor acerca de
la historia y de la política de México,
de la que hace gala siempre que es
oportuno. Segundo: el valor para bablar de hechos y personajes con uaa
franqueza y seguridad, que muela
otros no utilizarían. Y tercero: su indudable amor a la patria del que defi.
nitivamente sí nos convence, aunque
en ocasiones no nos convenzan sus
tesis.
En suma, aunque él no quien
llamarle a esta literatura suya una
"literatura comprometida" por el seatido peyorativo que estos ténnincl
han asumido, creo un deber afirmar
que sí es literatura comprometida cea
lo más puro y excelso de México: su
espíritu y su raza de bronce.
2. El "Propósito"

La suma de ideas contenidas en esle
prólogo, es suficiente para dar 111
gran valor a esta obra de Paz qi&amp;
analizamos; creo que por su hondura.
rebasa el interés de cualquier otra
parte del texto que nos ocupa; es 111
feliz prolegómeno a todos los ensayos
y artículos contenidos en El ogrofilantrópico y se lee con especial fruto J
fruición.

El autor trata del "arte comprometido" y lo rechaza absolutamente,
porque poner el arte al servicio de una
causa o partido, es exponerse a que
sean sometidos tanto la obra como el
artista. Cuando tal afirma, hace bambolear nuestro juicio acerca de un
Virgilio con su Eneida, de un Horacio
con sus odas y de un Píndaro con sus
0/Jmpicas. lQué diremos, ya en pleno
jaque, de un Dante con su Comedia y,
más modernamente, de un Brecht con
su teatro épico?
lDeberá entonces la literatura
desligarse absolutamente de todo
compromiso con una causa, aun en el
caso de convencerse el escritor de su
bondad? Ya vimos que en opinión de
Paz la respuesta es afirmativa y, si
aceptamos el peligro de ser subyugados, debemos apoyarlo de palabra y
con la acción.

La literatura moderna y contemporánea ha asumido desde sus principios una labor demoledora de crítica;
debemos aceptar que esa es una de
SUS más importantes funciones yacaso
la principal. El escritor es siempre un
intelectual, a él le toca descubrir la
\Udad en la vida social y comunicarla
alos demás. Al ejército le dejamos el
deber de resguardar el honor de la
patria; a las iglesias, la obligación de
enseñar las buenas costumbres. Al intelectuat atañe comunicar a la sociedad, incluido el gobierno, la verdad
que su inteligencia descubre en el

"maremagnum" de todas nuestras actividades y relaciones.
Y como el intelectual maneja en
forma especialísima el lenguaje y la
literatura, he aquí que tanto él como
su arte están comprometidos no con
un partido o con una facción, sino con
toda una ciudad, o con todo un país, o
con todo el mundo. lEs esta actividad
un riesgo, un grave riesgo?
"Hay que decirlo una vez yotra vez
- afirma Paz: el Estado burocrático
totalitario ha perseguido, castigado y
asesinado a los escritores, los poetas y
los artistas con un rigor y una saña que
habría escandalizado a los mismos inquisidores. Entre las víctimas de las
tiranías del siglo XX, a la derecha
como a la izquierda, se encuentran
muchos escritores y artistas pero, salvo conocidas excepciones, la mayoría
no pertenece al campo de los "comprometidos" sino al de los sin partido
y sin ideología.',4
Entre los ejemplos citados por Paz
aparece el de Jonathan Swift, el autor
de los Viajes de Gul/iver, obra cuyo
objetivo fue la crítica a los políticos
ingleses de la época y a los organismos
científicos de la Inglaterra del siglo
XVIII. Los autores ingleses se han
distinguido como agudos críticos e
implacables jueces de su sociedad.
Charles Dickens, Osear Wilde, Aldous Huxley y los modernos autores
de ciencia ficción son buenos ejem-

plos. Entre los españoles Lope de Vega, Cervantes, Fernández de Moratín,
Valle Inclán, siguen también esa línea.
Los alemanes Brecht yThomas Mann
fueron no sólo rebeldes, sino perseguidos por el nacional-socialismo de
Hitler. lQué decir de Dostoyevski,
Solyenitzin, etc. en la Rusia zarista y
socialista? Y más vale que no hablemos de América Latina porque perseguidos, castigados y asesinados en la
vasta geografía de sus veintiún países,
surgen a porfía por todos los rincones.
En la literatura mexicana esta labor de crítica constructiva refulge según Paz " ...desde Fray Servando
Teresa de Mier y Lorenzo de Zavala
hasta Luis Cabrera y Daniel Cosío
Villegas"5; nosotros agregamos "y
hasta Octavio Paz". Pero claro que en
la lista se pueden inscribir muchos
otros nombres del presente y del pasado, como Fuentes y Rulfo, Vasconcelos y José Rubén Romero, etc.
En cuanto a los artículos y ensayos
que tocan la historia de México, sostiene nuestro autor que son estudios
descriptivos e interpretativos del
pasado, pero también una terapéutica
que se aplica mediante un diagnóstico
del mal. Sin embargo, considera que
no es sencillo el diagnóstico, porque
el conocimiento histórico se ve estorbado por fuerzas y grupos que, por
intereses, lo dificultan ocultando
hechos y destruyendo testimonios.
....:a
t.,¡

�iCuánta razón tiene Paz en este
aserto! Es muy raro que la historia la
escriban los vencidos; y los vencedores, por su cuenta, presentándose como buenos, píos y justos nos endilgan
tal cantidad de mentiras, que difícilmente llegamos a conocer la verdad.
El hermoso latín de Julio César (Guecivil y Gue"a de las Galias) es la
alfombra de terciopelo que oculta la
basura de sus mendacidades. Ni Cicerón ni Catilina fueron historiadores,
pero los discursos del gran orador romano son una historia de la conjuración; en ellos él pertenece al
concursus bo11on11n omnium, a los
omnes boni, a los optimates; Catilina y
su gente son sentina urbis,pestis reipublicae.

"ª

¿Quién creerá la historia de la Segunda Guerra Mundial escrita por los
aliados? Y los "antecedentes y hechos" de la Guerra del Golfo Pérsico,
¿quién los digerirá sin que le causen
dolor de estómago? ¿Podemos perdonar a Tarquinio la destrucción de
los libros sibilinos, a la Iglesia cristiana la de los libros paganos de polémica, a los españoles la de los códices de
nuestros indios?

'lt

t--

Es imposible aceptar la historia de
la Revolución rusa escrita en la época
estaliniana, y mucho menos la historia
patria que los mexicanos aprendemos
en la escuela. Paz lo dice: " ...está llena
de blancos y pasajes tachados: el canibalismo de los aztecas; el guadalu-

panismo de Hidalgo, Morelos y Zapata; el proamericanismo de Juárez; el
patriotismo de Miramón; el liberalismo de Maximiliano... Omnis horno
mendax (Sic)". 6 Pues a pesar de todo
eso, el escritor y el historiador tienen
que bregar arduamente por la verdad
histórica y una vez conocida, descubrirla a todos. Octavio Paz es de los
que tienen la audacia de hacerlo.
Otra idea interesante manifestada
por el autor en este magnífico
prólogo, es la que se refiere al
problema palestino-israelí. La
manifiesta a propósito de que en la
tercera parte incluye su discurso en
Jerusalén del 26 de abril de 1977, para
aceptar y recibir el premio que lleva
el nombre de esa ciudad. Aquí de
paso diré que el discurso vale la pena
por muchos motivos. Por su contenido, ya que maneja el tema de la
libertad; por su forma, puesto que es
una magnífica pieza oratoria; por el
excelente manejo que hace del bíblico
Job, quien "vestido de llagas" usa su
libertad y se defiende ante sus tres
amigos y ante Yavé; y vale sobre todo,
por la valentía de Paz, porque ante los
judíos (los amos del mundo, ¿quién se
atreve a negarlo?) afirma las legítimas
aspiraciones de los palestinos.
Y de la idea interesante ya dije la
mitad en este "excursus" sobre la pieza oratoria de Paz. Y es la siguiente:
ambos pueblos, israelíes y palestinos,

tienen derechos prístinos, clarísimo&amp;
e inobjetables, evidentes e incliscl&amp;
bles, a tener su hogar en ese mismo
territorio. iVaya verdad que la vis inte/lectus descubre y que muchos no
alcanzábamos a ver! Oigamos a Paz:
"Mi defensa de Israel no implica insensibilidad ante los sufrimientos de
los palestinos ni ceguera ante sus dorechos. Pienso, como Martin Buber,
que 'si es irrenunciable la reivindicación judía de Palestina... también debe encontrarse un compromiso eDIR
las reivindicaciones isrealíes y las de
los otros'. Soy partidario del derecho
de autodeterminación de los paleslinos, incluida la posibilidad de establecer un hogar nacional".7
Los argumentos legales a favor de
Israel a muchos no nos han convenc:ido, porque son la decisión de 1111
ONU, manejada precisamente por Israel. Pero, ¿cómo rechazar todos los
demás que aplastan como pesada losa
toda lógica y todo razonamiento que
podamos hacer? Hablo de los argamentos históricos, geográfico-atávicos, míticos, bíblicos, genealógi~ J
hasta onomasiológicos que Israel
puede presentar a su favor. Aun eljul
antiquitatis se inclina más a favor del
pueblo judío que del palestino. Y por
el otro lado, el palestino, lquién pucde negar a este pueblo el derecho de
prescripción? iEa! No hay más. TICIIC
razón nuestro poeta, se trata de UD1
conciliación de intereses y hay que
alcanzarla.

Para terminar mi comentario sobre este "Propósito" de Paz, no quiero preterir una frase que a mí me
parece lapidaria y que se refiere al
Estado del siglo XX. Es la siguiente:
"Si un fantasma recorre el mundo, ese
fantasma no es el del comunismo sino
clde la nueva clase universal: la burocracia".8 Yo me pregunto, ¿qué pensará ahora el ciudadano
estadounidense, cuando durante tanlos años le lavaron el cerebro con el
fantasma del comunismo, que ahora
ve no digamos deshacerse, sino aun
evaporarse y desaparecer? Este ciudadano temblaba al oír la palabra "socialismo", lno debería temblar más
ahora ante sus belicosos presidentes
que por política, por orgullo o simplemente por vender armamento, masaeran multitudes y arrasan ciudades
como Bagdad, que todo amante del
arte y de la cultura lleva en su coraron?
El verdadero fantasma es la
burocracia, que es el Estado. Y esta
burocracia le sigue, te persigue y te
acogota; te vigila tu dinero, te lo quita
YSC lo gasta; y te quita tus hijos y los
manda a la guerra para devolvértelos
cadáveres, a escondidas para que no
se sepa. Y si eres escritor, te registra,
le ÍJSCaliza yte lee, no por amor al arte
sino por estar prevenido contra ti. El
Estado moderno es el verdadero fanlasma que monopoliza - en palabras
de Paz- no sólo el saber ad-

ministrativo, sino también el saber
técnico. Y tiene el control de las
armas, de la economía, de los medios
de la comunicación y de la publicidad.
Juzguemos ahora nosotros si Paz no
tiene razón al olvidarse del problema
comunista y montar guardia ante el
"problema Estado".
3. Nueva España: oñandad y legitimidad

Esta parte de la obra es un excelente
ensayo en que Paz comenta el libro de
Jacques Lafaye sobre dos mitos de la
Nueva España: Quetzalcóatl-Santo
Tomás y Tonantzin-Guadalupe. El
ensayo constituye un magnífico prólogo a la obra del autor francés titulada
Quetzalcóatl-Guadalupe y editada en
París en 1974 por Gallimard. Paz se
ocupa de ambos mitos sobre todo al
principio y al final del ensayo, pero en
el cuerpo del escrito desarrolla otras
ideas muy interesantes.
No es mi propósito centrar el comentario en los mitos aludidos, porque es mucho lo que se ha dicho
acerca de ellos, especialmente el de
Tonantzin-Guadalupe; el otro se conoce por las investigaciones de los
jesuitas, de Fray Servando Teresa de
Mier y de Sigüenza y Góngora. Me
han impactado más las ideas acerca
del mundo prehispánico, de la Nueva
España yde México, a las que el autor
concede mucho mayor espacio en su
ensayo.

Comencemos diciendo que los conocimientos históricos del mexicano
común acerca de su patria son siempre más vastos y más seguros cuando
son acerca de nuestro pueblo independiente y si se parte del año 1810.
De éste en adelante nos sentiremos
más o menos seguros si nos hacen
preguntas sobre "Historia Patria";
discutiremos en ocasiones y aun sentaremos tesis; hasta seremos capaces
de competir en algún sencillo certamen sobre el tema. Hidalgo, Morelos,
Allende, La Corregidora de aquellos
tiempos pretéritos pluscuamperfectos; Juárez, Ocampo, Gómez Farías,
Guillermo Prieto del tiempo de la Reforma, época de pretérito simple; o
Zapata, Villa y Carranza del antepresente de la Revolución Mexicana.
Continuemos, afirmando que un
segundo lugar en el interés histórico
del mexicano lo ocupan los conocimientos acerca del mundo prehispánico en nuestro territorio, la vida de
las tribus que vivieron (viven) desde el
Usumacinta hasta el Bravo. Favor de
observar, he dicho hasta el Bravo con
toda intención, porque la historia del
otro territorio "nuestro", el que la rapiña de Austin y etcétera nos quitaron, esa historia ya no le interesa al
mexicano. Pero aún así, recortado
geográficamente el campo del conocimiento, creo que todos y cada uno nos
sentimos en terreno más resbaladizo.
¿se trata de Cuauhtémoc, Cuitláhuac
e Ixtlixóchitl? Está bien, pero no nos

-..l
UI

�pregunten más, porque quizá ni lo sahemos escribir. Tal vez Nezahualcóyotl y el águila y la serpiente, pero que
ya no nos pongan en entredicho; es la
realidad y las excepciones son escasas.
En el tercer y último lugar de estos
conocimientos de la esencia nacional
aparece el interés del mexicano - yo
diría mejor el desinterés- por la historia de la Nueva España. Del conocímiento del mundo prehispánico algo
se nos puede excusar por ser esas épocas nebulosas, antiquísimas; de la vida
independiente podríamos argüir y redargüir que todavía no son ni dos siglos; pero del mundo virreinal
cuentan los años aproximadamente
de 1492 a 1821 y esto suma más de tres
siglos. lCómo es posible que no capte
nuestro interés y que sean, por lo general, los extranjeros quienes vengan
a enseñarnos nuestra historia? Tanto
tiempo necesariamente incide en
nuestra identidad, en nuestra idiosincrasia, en las costumbres, en la política, en la religión, en la cultura y en la
literatura de México. Pero México no
es la Nueva España - comenta el autor - y ni quiere ni puede serlo.

\0

t--

La Nueva España eran los criollos,
los mestizos, los mulatos, los
españóles que venían de la Madre
Patria y los indios que ni se acabaron,
ni se acaban ni queremos que se
acaben. Y de todas estas etnias destacaban los criollos que soñaban en un

imperio, no universal, como dice Paz,
pero sí por lo menos americano.
Nosotros nunca hemos soñado en
semejante fantasía, porque no nos
pasa por la mente el ser conquistadores y subyugadores de pueblos. Y
no porque ahora no podamos, sino
porque antes sí pudimos y no
quisimos.
Y la Nueva España, a querer o no,
era una teocracia y nos heredó ese
sistema. Y cuando nos dimos cuenta
de que el Presidente dependía del
Obispado y que la economía, la educación y el territorio pasaban al poder
del religioso, reaccionamos y cortamos por lo sano con las leyes de Reforma. Hoy la misma Iglesia reconoce
que esto estuvo muy bien hecho y en
su reunión de Medellín, en Colombia
(1968), muchos clérigos dijeron que
ojalá hubiera muchos Juárez, sin olvidar que este mismo fue un seminarista
en la ciudad de Oaxaca.
También heredamos el esclavismo
que eliminaron y desterraron de
nuestro territorio Hidalgo y Morelos.
México, acusado tantas veces de
transgresión a la libertad por organismos estadounidenses, tiene una bistoria libertaria más gloriosa que
Estados Unidos. Allí, en ese país, la
esclavitud perdurará por muchos
años y será necesaria una guerra civil
para acabar legalmente con ella, aunque no en la práctica ni en la realidad.

No, México no es la Nueva España, pero ésta tampoco es España y
también porque no quiso serlo. Prefi.
rió ser "otra España", según palabras
de Paz. Los criollos y los jesuitas se
unieron para, valiéndose de la distancia, crear en lugar de un mundo n&lt;M&gt;hispano, un mundo alterohispano. En
la arquitectura, España se llenó de
catedrales, mezquitas y palacios barrocos; todos los conocemos. Pero d
barroco arquitectónico aquí tenía que
ser "otro", y nació el churrigueresa,
de Santa Prisca de Taxco y de Tepozotlán con elementos muy propios.
Este churrigueresco se extiende principalmente por el centro y sur de la
República y lo encontramos diseminado por catedrales, simples templo&amp;
e infinidad de altares.
Dos aspectos más en que vemos la
"otra España" son la religión y la literatura. El catolicismo vivido fue d
nuevo catolicismo de la Contrarrefor·
ma, la Contrarreforma de Ignacio de
Loyola que rechazó los ataques de
Lutero, Calvino, Zwinglio y otros. Y
además fue el catolicismo que parad
pueblo tuvo como centro el culto de·
dicado a la Virgen de Guadalupe ea
el cerro Tepeyac.
En cuanto a la literatura recor·
demos que el barroco gongorino,
sobre todo en las Soledades, carece
casi de temática, su contenido se disuelve en medio de metáforas,
hipérbaton, mitología y estructur•

griegas y latinas. El barroco de Sor
Juana es doble, maneja el culterano y
el conceptista por separado y en El
sueño los une. Además el contenido
filosófico de El sueiio es riquísimo y,
menejando todos los elementos gongorinos, Sor Juana añade en forma
preclara el conocimiento científico de
su tiempo.
De todo lo dicho anteriormente
podría brotar una conclusión, pero
esta depende de nuestro criterio personal: México existe a partir de la
Guerra de Independencia y no antes;
el año queda también a nuestro criterio histórico: 1810, 1821 ó 1827. Otra
conclusión obvia y lógica sería que
antes de esas fechas no hay mexicanos. Es necesario pensarlo bien, ambasconclusiones son fuertes y, una vez
aceptadas, provocan toda una cadena
de efectos.
Pero la conclusión que no podemos evadir es que se replantea nues-

lro problema de identidad. Al aceptar
que México es el mundo prehispánico
de nuestras tribus y el México independiente a partir de 1810, una será
nuestra identidad. En tal caso ponemos al mundo virreinal como una inYasión, una ocupación. Si aceptamos
que México es el del tiempo de la
Colonia y el independiente, es otra
nuestra identidad. Pero si sólo recoIIOccmos como México al México independiente y moderno, entonces no

sólo vacila nuestra identidad, sino que
las consecuencias son más graves y
más numerosas.
Una cuarta opción es la que generalmente se maneja. Todo es México,
desde los aztecas y chichimecas hasta
el presente. Yo no pugno por ninguna
en particualar, aunque es más de mi
agrado esta última. Cada quien escoja
la que su gusto e inteligencia le dicten.

licón, cuya sombra cubre todo el continente, aunque puede fácilmente
convertirse en cíclope astuto y sanguinario. Pues bien, este cíclope o gigante aparece en nuestra historia, para
bien o para ma~ a partir de nuestra
Independencia. "Aparecen (los Estados Unidos) - dice Paz- no como un
poder extraño que hay que combatir
sino como un modelo que debe imitarse."9

El título "El espejo indiscreto"
quiere significar que Estados Unidos,
por su vecindad con nosotros y por su
importancia, es una nación en la que
siempre los mexicanos nos estaremos
viendo como en un espejo, para evaluar nuestros avances. Lo indiscreto
se refiere a que tal situación siempre
mostrará nuestras deficiencias.

Ya a estas alturas del ensayo, aunque no sabemos si las opiniones son
personales del autor o él las supone
del pueblo mexicano, pues a veces usa
cierto estilo sibilino; a estas alturas,
repito, nos convencemos de un tono
laudatorio o cuasirreverencial al hablar de los Estados Unidos. Confieso
que me ha desagradado y preferido
mil veces el Arie/ de Rodó que este
"...espejo indiscreto" de Octavio Paz.
Pero no es todo, falta todavía, pues
después de la cita anterior afirma que
tal aparición "fue el principio de una
fascinación"; yrepite el término inmediatamente al expresar "La historia
de esa fascinación se confunde con..."
(El ogro filantrópico. Joaquín Mortiz.
5ª reimpresión. México, 1985. Pág. 56,
passim).

Paz habla de la otredad de Estados Unidos respecto a nosotros, porque es otro en la geografía, en la
lengua, en la cultura, en la historia y
demás aspectos. Pero también lo presenta como un gigante bueno y boba-

Los Estados Unidos, ¿una fascinación, y una fascinación para el mexicano culto e inteligente? La mayoría
de nuestros hermanos de raza van allá
por necesidad o mejoría económica, y
esa mayoría va principalmente a terri-

4. El espejo indiscreto
Este es un pequeño ensayo publicado
en Plural en julio de 1976, en el que
Paz trata aspectos comparativos entre
México y Estados Unidos. Son principalmente aspectos históricos en los
que el autor acepta que, por lo general, los norteamericanos siempre nos
aventajan.

....¡
....¡

�torios que son mexicanos culturales,
lingüística e históricamente; los ver&lt;laderos norteamericanos que viven
allí son descendientes de los colones
norteños que México amitió, y cuyo
agradecimiento fue apropiarse de varios estados mexicanos poniéndonos
un cuchillo en la espalda. Y, lcómo
nos va a fascinar el materialismo, el
utilitarismo, el consumismo y la ignorancia de la mayor parte de los estadounidenses, sobre todo de la
juventud? Su ignorancia ya no digo
del lenguaje, la literatura y el arte en
general, sino de las mismas matemáticas, base y esencia de la técnica, es
una ignorancia supina que asusta y
conmociona.
Ante esta situación y otras parecídas, la "inteligencia mexicana" siempre ha oscilado en su juicio y en sus
sentimientos hacia ese país. Y así tenemas que en la última guerra, la de
Irak, los intelectuales mexicanos se
dividieron en su opinión acerca del
gobierno estadounidense. Toco otra
vez aquí al paso, el tremendo bombardeo sobre Bagdad cuya historia en la
cultura nadie puede negar, y la destrucción de tantos lugares y monumentas bíblicos que son o eran
patrimonio de la humanidad.

00

t--

Abundando el tema de la división
de opiniones, Paz recuerda que los
liberales del siglo pasado fueron
amigos y aliados de Estados Unidos,
principalmente Benito Juárez; los

conservadores, al contrario, fueron
sus adversarios, por -ejemplo, el historiador Lucas Alamán.

ticular, pero a través del corpus se
deslizan importantes opiniones acerca de Francia, Rusia, Inglaterra y de
algunos otros países. Según he podido
observar, Paz emite sus más profundas ideas al principio y al final de sus
artículos o ensayos y éste no es la
excepción. Puedo agregar que quizá
por nuestra calidad de mexicanos nos
interese mucho la parte medular del
presente, por ahondar en el origen del
poder del Estado mexicano, y tam•
bién por el análisis que hace de los
partidos políticos nacionales. Me
ocuparé principalmente de sus ideas
iniciales y finales y tocaré sólo con
brevedad, la parte objetiva de la política mexicana.

Hacia el final del ensayo, trata Paz
de "la crisis de la civilización de Occidente" de la que se habla aproximadamente desde hace cincuenta años.
Afirma que tal crisis se ha agudizado
en los Estados Unidos y se ha manifestado especialmente por las rebeli~nes juveniles y por los problemas
raciales. (Ibídem, p.67). Yo agrego
aquí aunque fastidie, el sopor antihumanístico de los ciudadanos estadounidenses que desgraciadamente ya
nos están contagiando. Y por último
anota el autor las dos gravísimas contradicciones de un país, al que se quiere catalogar como el modelo de la
No debemos olvidar que muchas
democracia más pura. Son estas su
de las ideas de Paz expresadas en sus
"democracia plutocrática" ysu "repúescritos de literatura política fueron
blica imperial". Con la primera elimina a los pobres y a la clase media y, escritas antes de 1989. El teatro del
mundo hasta principios de ese año
por consiguiente, elimina las libertapresentaba el drama "Capitalismo vs.
des políticas; con la segunda es demóSocialismo"; había un primer mundo
crata hacia el interior pero se
que, aunque nadie lo decía, era el
convierte en tirano hacia el exterior.
mundo capitalista, por considerar ala
Unión Americana como la primera
5. El ogro filantrópico
potencia mundial. El segundo era el
socialista
encabezado por Rusia, y el
Este ensayo es la parte que da su nombre al libro de "literatura política" de tercero estaba constituido por los paf·
ses subdesarrollados, México entre
Paz que estamos comentando. Se puellos.
blicó en Vuelta en agosto de 1978,
aunque el autor lo escribió en marzo
La debacle del socialismo en 1989
según la fecha que aparece al final del
y 1990 ha cambiado la escena del tea·
escrito. En él, Paz habla del Estado en
tro mundial y, por lo tanto, debe camgeneral y del Estado mexicano en par- biarse también el orden de los

mundos; lqué número le toca ahora al
llamado por mucho tiempo "tercer
mundo"? Sin olvidar que ya se hablaba de un cuarto y de un quinto mundo.
Volviendo a Paz, estos hechos deben tomarse en cuenta para juzgar sus
aseveraciones cuando en ellas involuaaal mundo socialista. Y a propósito,
aeo que en esto debería haber brillado más su inteligencia, pues, aunque
sabemos que no es profeta isrealita ni
vidente griego, parece que su genio
debería haber intuido la gran caída
del comunismo en Europa del Este.
Creo que nosotros podemos equivocarnos al respecto, porque no tenemos la lucidez de Paz, porque somos
seres humanos comunes del congiomerado mundial. A la verdad, por
ejemplo, yo confieso mi equvocación,
pues siempre creí que caería primero
el capitalismo ante el empuje del socialismo; pero no me apena haberme
equivocado, porque no tengo el ingenio de nuestro poeta, ni de algún otro
monstruo de la inteligencia.
Precisamente al principio de este
ensayo Paz hace la observación de
que tanto liberales (de la economía)
como marxistas se equivocaron acerca del futuro del Estado. El capitalismo liberal de fines del siglo pasado,
pensó que la libre empresa disminuiría en gran manera las funciones del
&amp;lado, quien pasaría a ser un mero
supervisor. Se equivocó redondamen-

te, pues el mismo Estado se hizo empresario. "Los marxistas - dice Pazcon mayor optimismo, pensaban que
el siglo de la aparición del socialismo
sería también el de la desaparición del
Estado."1º Equivocación rotunda
también: el Estado llegó a ser un déspota en los países socialistas.
Pero en cuanto a lo que afirma Paz
en la última cita me parece que se
equivoca, porque los marxistas no esperaban que cayera el Estado, así a
secas, sino el Estado capitalista. Al
caer éste, ellos se harían del poder y
constituirían el Estado socialista, dirigido por el proletariado. Efectivamente así sucedió donde ellos
pudieron apropiarse del poder, pero
resultó peor porque su Estado fue un
tirano terrible en manos, por ejemplo,
de un Stalin o de un Ceaucescu. Y
finalmente, la aventura del comunismo ha terminado, sin llegar siquiera a
los doscientos años sobre la Tierra.
iSic transit gloria mundi!
La consecuencia de todo lo anterior brota por sí misma en cualquier
mente con un poco de lógica. El Estado es el amo, es el señor, iqué imperios ni qué dictaduras! Este monstruo
creado por la moderna civilización es
omnímodo, porque usa todos los medios para lograr lo que desea; es omnipresente porque en todos los
lugares lo encontramos; es omnipotente porque con el poder económico
y militar vence a cualquiera; y es om-

nisciente, porque, como dice el verso
popular "al final de la jornada, el que
se salva sabe, y el que no, no sabe
nada", él siempre se salva, aunque nos
hunda a todos.
Ese Estado se manifiesta en una
burocracia inmensa, cuyas manos
cual alargados garfios siempre nos
ganchan y nos obligan a cumplir todos
sus requerimientos, justos o injustos.
Paz comenta que su organización ha
servido de modelo a las empresas
trasnacionales, las que en realidad se
han convertido en otros Estados pero
con asiento en muchos países.
Pasando a México, Paz afirma que
el Estado es fuerte y más fuerte que el
del siglo XIX; según é~ la fuerza y el
poder de este Estado comienza con el
general Porfirio Díaz y todo lo anterior fue debilidad, debido sobre todo
a la falta de dinero que estaba en poder de la Iglesia, de los aristócratas y
de los hacendados. Vino la Revolución para eliminar al dictador y vino
otro presidente fuerte, Plutarco Elías
Calles, quien inició un proceso de
reorganización estimulando al capital, fundando el partido oficial y organizando la tecnocracia y las fuerzas
sindicales. A todo esto, en los años
posteriores, se agrega un conglomerado de amigos, favoritos, familiares,
protegidos, etc. para formar así una
unión que no es ideológica, sino de
relaciones personales y de convivenc1a.

-.l

1,0

�La Reforma Política promovida
por el régimen de José López Portillo,
dio motivo a este ensayo de Paz y él la
presenta como un paso hacia la democracia; paso necesario, porque el Estado mexicano estaba necesitando de
una legitimación ante el pueblo. Hasta 1968 su legitimidad no se ponía en
duda, pues se le consideraba heredero de los revolucionarios de 1910 y se
le reconocía avalado por elecciones
formalmente legales. Pero a partir de
1968 existe duda de su legitimidad,
pues fue manifiesto el rechazo de la
sociedad cuando estudiantes e intelectuales lo cuestionaron y el régimen
contestó con la fuerza, habiendo
muerto cientos de estudiantes.
La Reforma Política en México (la
idea se refiere a la de López Portillo)
se encuentra paradójicamente ante
un muro de vacío que ha funcionado
desde 1857 hasta nuestros días. Eso
opina Paz y da a entender que la música suena bien pero nadie baila esos
ritmos. No la condena pero opina que
para que funcione, hay que descender
del nivel de los partidos al de los sentimientos e intereses del pueblo, a la
democracia espontánea de las pequeñas comunidades.

oQC)

lQuiere México modernizarse?
Es necesario distribuir ese poder centralizado en el presidente y en la capital mexicana; debe terminarse la
situación ambigua de los partidos políticos; y tiene que desaparecer la co-

rrupción. La explicación que da Paz
de este último negativo fenómeno es
curiosa y creo que hubiera sido mejor
no expresarla. Aconsejo leerla, yo sólo transcribo sus últimas palabras que
no son evidentemente, la opinión del
gran ensayista. "Si el Estado es el patrimonio del Rey, lcómo no va a serlo
también de sus parientes, sus amigos,
sus servidores y sus favoritos?" 11
El final del ensayo es en realidad
emotivo y profundo. El tema de la
modernización, tan de moda actualmente, viene a la mente de Paz en
aquel 1978: "sigue siendo - dice- un
proyecto realizado a medias y que
afecta sólo a la superficie de las con.
. ,, 12 . C'
.
c1enc1as
. &lt;., orno mo dermzar
a
México -parece preguntarse- si el
mexicano siempre es el mismo ante el
amor, la vida, la muerte y todo lo
profundo de la existencia? l Y la
familia, y la figura de la madre, y el
machismo, y la imagen del presidente,
y el culto a la Virgen confundida con
Tonantzin?
Nuestros proyectos de modernización en lugar de servirnos, nos han
desfigurado. Si la historia del mundo
ypor lo tanto la de México, es el teatro
de que habla Calderón de la Barca,
valdría la pena saber en qué jornada
nos encontramos. lPara qué? Por lo
menos para saber cuánto falta para
que termine el drama, si no somos
capaces de encontrar nuestra propia
modernidad, porque tampoco fuimos

capaces de encontrar y vivir nuestra
identidad.
Conclusiones
Escribir para formar opinión es una
responsabilidad no medible, mú
cuando el escritor sabe que nacional
y, en el caso de Octavio Paz, hasta
internacionalmente su voz se escucha
como la de un oráculo délfico. Digo
esto para apreciar la valentía de Paz
al utilizar su lucidez, para hablamos
de México y de países importantes ea
el concierto mundial.
Cumple, ha cumplido y sigue cumpliendo con un deber moral que la
vida y su genio le han impuesto. iMal
haría si callara! El ha de argüir y redargüir oportuna e importunamente
- en frase bíblica - con las luces de
la razón de que la naturaleza lo ha
dotado. Y aunque a no todos agrade,
seguirán y seguiremos escuchándolo.
Sus opiniones son importantes y,
estemos de acuerdo con él o disintamos, reforzará lo que creemos o nos
aguijoneará si dudamos o, por lo me·
nos, nos dejará inquietudes fructíferas para nuestra vida ciudadana. Creo
que esto último ya lo han logrado sm
artículos y ensayos de carácter sociopolítico en todos nosotros.

tan a seguir la vía concerniente al

ar-

Bibliografía

tista y al escritor, nos han aclarado
más los conceptos de historias oficiales y de las otras historias, y hemos
comprendido mejor algunos problemas nacionales y mundiales. También
nos han obligado a pensar más en
nuestro interés acerca de la historia
de México, y en las relaciones con el
gigante norteamericano. Y por último, nos ha hecho recordar que la
modernización de nuestro país depende de nosotros y de nuestro grado
de identificación con él.

Paz, Octavio. El laberinto tle la soledad, 3ª
ed., 18ª reimp. Fondo de Cultura Económica. México, 1989.
-. El ogro filantrópico, 1ª ed., 1ª reimp.
Editorial Joaquín Mortiz. México, 1985.
-. Posdata, 8ª ed., Siglo XXI Editores.
México, 1973.

Citas bibliográficas
l. Octavio Paz. El ogro ftlnntrópico, l ª ed.,
1ª rcimp. Editorial Joaquín Mortiz. México, 1985. "Propósito", p.10.

2. Ibídem, p.11.
3. lbidem, p.13.

··.. ·' ;_,';
,,, ., .. , .
•

,- ~ I

Fo

•, •

..,, . i'
;

.....

4.Jbidem, p.8.

/.

f

S.Jbidem, p.9.
6. lbiclem, p.12.
7. Ibídem, p.12.

..,

,·

1 •

8. lbiciem, p.9.

9. Op. Cit. "El espejo indiscreto", p.56.
10. Op. Cit. "El ogro filantr6p1co", p.85.

Estos comentarios y análisis que
hemos realizado acerca de la literatu·
ra comprometida y de la literatura
política, que bien entendidas nos inci·

l l.Ibidem, p.99.

12.Jbiclem.

....

00

�ENCUESTA SOBRE EL PREMIO NOBEL
DE LITERATURA 1990
Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos

Octavio Paz obtiene para sí - y para
México, al fin- el Premio Nobel de
Literatura. Este publicitado acontecimiento, con toda seguridad, le habrá hecho rememorar su primer
encuentro, coincidencias y, quizás,
desavenencias con la m6ltiple obra
del poeta nacido en Mixcoac, ¿Podría
relatárnoslos? Otra cuestión: ¿en
qué medida le parece trascendente
para las letras mexicanas este otorgamiento del Nobel? - Revista Deslinde.
La poesía de Paz es joya del espirítu
mágico y milenario de México

N
00

En mi memoria me aparezco con apenas 15 o 16 años, estoy en mi casa - o
en la casa de mis padres, si así lo
prefieren- y leo una de las muchas
revistas que llegan diariamente hasta
el escritorio paterno. La revista se llama Visión: contiene varias secciones,
todas bajo una óptica ortodoxamente
norteamericana, es decir, llena de los
lugares comunes de la retórica postbélica. Con todo, a pesar de su didactismo ideológico, de algo valioso me
entera: Coro11ado de si el día extie11de
sus plumas. /iA/to grito amarillo, / ca/iente sultidor en el centro de 1111 cielo/
imparcial y benéfico! Una pregunta
del redactor que ahora no recuerdo si
era anónimo antecedía a esta cita de
los primeros versos de "Himno entre
ruinas". Expresaba allí algo parecido
a esto: lpor qué los poetas contemporáneos -Octavio Paz entre ellos-

escriben as~ por qué no llaman a las
cosas por su nombre, por qué no le
dicen al so~ sol? Y así era efectivamente, según pude constatarlo esa vez
luego de leer y releer las cuatro líneas
enigmáticas - según mi magra experiencia poética. En ese momento me
di cuenta: existía alguien que iba más
allá de lo que habían escrito mis poetas mexicanos más frecuentados hasta
entonces: Gutiérrez Nájera, Urbina,
Nervo, Díaz Mirón.
Pasaron algunos años. Por los
pasillos del Colegio Civil nos
comunicábamos unos a otros los deslumbramientos que nos provocaban
las páginas de La región más
tra11spare11te o El llano e11 llamas y
Pedro Páramo. Fue pues, en esa
delicadísima edad nuestra, cuando los
nombres de Carlos Fuentes y Juan
Rulfo se nos adhirieron a la piel
literaria. No habría de pasar mucho
tiempo más (teníamos la necesidad de
saber qué era ese otro género, el ensayo) para que cayera en nuestras
manos Cuadrivio y, con él, el virtuosismo de las palabras y las ideas, su connubio. Octavio Paz nos decía, con un
lujo poético que nos paralizaba de
admiración, quiénes eran Rubén
Darío, Ramón López Velarde, Fernando Pessoa, Luis Cernuda. Y es que
decía lo que tenía qué decir sin rehuir
la información, el documento - sin
caer en arideces académicas. Por otra
parte, la iluminación de los poetas era
precisamente eso: iluminación.
Encontrábamos, en los ensayos

críticos de Paz, intuiciones, hallazgos,
lujosa pedrería verbal, sólido saber.
Qué satisfechos nos sentíamos de albergar en nuestra lengua, en nuestro
país, a aquellos narradores y a este
ensayista de prosa tan brillante. En
apoyo de Cuadrivio vinieron entonc:ea
algunos libros publicados antes: úa
peras del olmo y El arco y la lira. A
continuación conoceríamos Puertasrl
campo y Corriente a/tema. Hasta que
llegó el momento más traumático
para los jóvenes de esa década, la de
los sesenta, con Tlatelolco, la renuncia de Paz al servicio exterior
mexicano, su poema por la matanza y
su interpretación personal, mítica y
fata lista, de todo el dolor y la rabia y
la impotencia de aquel México: Posdata. Vivíamos las glorias del con•
ocimiento científico para acá y del
conocimiento científico para allá. Se
desdeñaban las aproximaciones
poéticas, todo lo que oliera o supiera
a idealismo. La fractura. O, más bien,
la profundización de las trincheras:.EI
ogro filantrópico y la obsesiva e irritante condena del socialismo real, el
narcisismo televisivo, la cercanía al
Prfncipe republicano...
Me parece trascendente este adjudicamiento del Nobel lPor qué? Por·
que la cultura literaria mexicana es
inmensa. Lo digo por sus anteceden•
tes: Nezahualcóyotl ySor Juana; también por sus frutos contemporán~
López Velarde y Pellicer, Alfonso
Reyes y Martín Luis Guzmán, Carlos
Fuentes y José Emilio Pacheco. Y me

parece legítimo, finalmente, a causa (1950), Libertad bajo palabra (1960), Por eso no habré de limitarme: la bedel país actual y del poeta. A México Salamandra (1962), Ladera este lleza está a la orilla del hombre, junto
le hacen falta alientos verdaderos, (1969), Vuelta (1976). En otra obra, al temblor de un árbol y la grandeza
ejemplos verdaderos. La vorágine del Cuadrivio (1965), Paz conjuga a cua- de un ser querido...
cambio no debe arrastrarnos hasta el tro poetas "diferentes" para ofrecerAndrés Huerta
loco círculo del cambio por el cambio nos un panorama de la gran poesía:
o, algo igualmente nocivo, hacia el Rubén Daría, Ramón López Velarde,
cambio que tiene un insidioso marbe- Fernando Pessoa y Luis Cernuda.
Después vendrán muchos otros títute:órbita imperial. En cuanto al poeta,
los, muchas distinciones, sus cátedras Nos ayuda a determinar quiénes sosu obra es, indiscutiblemente, una de
como maestro húesped de universida- mos o podemos llegar a ser
las mayores de todos los tiempos en des norteamericanas y europeas, su
lengua castellana. Su prosa refinada e trabajo editorial al frente de la revista De este escritor mexicano había leído,
inteligente, y su poesía blanca de luz y Vuelta y sus intervenciones en la tele- hace años, El laberinto de la soledad,
sensual al mismo tiempo, se han cons- visión abogando siempre por la demo- como parte de mis estudios de comutituido en joyas del espíritu mágico y cracia.
nicaciones en Historia; me hizo reílemilenario de México.
xionar en nosotros... ya que yo había
Hace tiempo Octavio Paz se vio vivido por fines de los años 60's en
Miguel Covam,bias envuelto en "chismes" por la razón de Michigan y me había enfrentado a la
que él veía venir el cambio en Europa pregunta lquiénes somos nosotros los
ysobre todo en la Unión Soviética con mexicanos?
Octavio Paz era el creador de espe- la Perestroika, o sea el desmoronamiento del socialismo, la caída y ejeAl convivir con gente de muchas
ranzas
cución de los gobernantes de partes del mundo: europeas, orientaOctavio Paz fue premiado en 1990 con Rumanía... Nadie le hiw caso, aunque les, americanas, aparecía ante ellas,
el Nobel de Literatura, y eso para los no cabe duda de que Paz era en esos me diera cuenta o no, como mexicana
mexicanos significó que aquí en Mé- momentos un sabio, un vidente. Ya y como tal, me tocó guiar en un grupo
xico hay quien se merece un lauro de nadie lo puede dudar, Paz tenía toda internacional la discusión sobre Los
esa envergadura. Nosotros, los comu- la razón.
hijos de Sánchez, bailar Las chiapanencs ycorrientes, queríamos de pronto
cas, preparar "menudo", aprender
que ese premio se le atribuyera a CarOctavio Paz fue para mí la imagen como elaborar "ojos de Dios" y enselos Fuentes o a algún otro escritor de de la poesía: era el creador de espe- ñarlo a otras personas, participar acparecida trayectoria. Pero Octavio ranzas. Tengo casi toda su obra, la he tivamente en la organización del "Día
Paz tiene lo que se le puede pedir a un reunido a lo largo de treinta años Latinoamericano" colaborando pergran autor: inteligencia, talento, sen- (perdónenme por presumir). Y la ten- sonalmente con unos dibujos que resibilidad y capacidad para discernir go como cuando se posee algo muy
alicé en color. Todo esto me llevó a
en el campo de las ideas. Desde hace personal; así, la voy leyendo despacio,
darme cuenta más plenamente de que
muchos años venía perfilándose como con cuidado. De él he aprendido unas
además de mexicanos y latinoarneriun poeta y pensador notable: había
cuantas cosas; sobre todo, a decir la canos somos ciudadanos del mundo,
publicado El laberinto de la soledad
verdad que voy mirando y sintiendo.

00
(Ñ

�por lo que nuestra responsabilidad es
el conocer, lo más posible, otras culturas, así como reconocer, regocijarse, aceptar y a veces aun tolerar
diferencias en religiones, costumbres,
formas de vivir...
Y hablando de formas de vivir... la
mía incluye la poesía y si la poesía es
juego, juego realista interpretativo o
surrealista, parte del "Decir hacer" de
Octavio Paz... Entre lo que veo y digo/

entre lo que digo y callo/ entre lo que
callo y sueño/ entre lo que sueiio y
olvido/ la poesía... - tiene relación
con parte de mi... "Vaivén": ...Sueiio/
te descifras/ reflejo/ luz/ energía/ energía. luz/ reflejo/ me descifro/ sue,ias...
Y en lo que toca a las máscaras del
mexicano... yo, cuya identidad está
muy ligada al teatro, he escrito también sobre esto, en algunos de mis
poemas; de unos de ellos estas líneas:

... cae una máscara/ lquié11 soy?/ 110s
preguntamos/ deja ver otra al quitarla/
lqué es el mundo?/ Otra se vie11e abajo/
lPor qué estoy aquf?/ Hay otra e11 lo
profundo que hacemos a w1 lado/ lDe
dónde vengo?/ la dónde voy?

00
"""

Aunque el hecho de vivir en este
país nos hace ser lo que somos, utilizar
máscaras para ocultarnos, ser herméticos, creativos, pensar en la muerte
cotidianamente despojándola de su
gravedad, ser supersticiosos a la vez
que cristianos por cultura, contradictorios y muchas otras características

más, Octavio Paz al hacer públicas sus
ideas sobre los mitos del mexicano
creados en base a nuestros comportamientos, históricamente hablando,
nos permite entablar diálogos sobre
esto, lo cual nos ayuda a determinar
quiénes somos o podemos llegar a ser
en el mundo, a la vez que nos recuerda
que tenemos un origen común, indio
y español, cuando nos vemos separados, por nuestros deseos de ser independientes, de vivir aislados o ·de
rechazar a otras personas, paisanos
nuestros, sólo por considerarlas "distintas".
Asistí a la exposición que se montó
en el Museo de Arte Contemporáneo
en la Ciudad de México, la encontré
fascinante, yo pinto, en ella admiré la
combinación de obras de grandes pintores de nuestro tiempo con la poesía
de este autor y algunas de sus ideas
apreciativas sobre ellas. De admirar
lo pictórico él escribe: Reducida a su

f onna más inmediata, la experiencia
estética es zm placer, un tipo particular
de relació11 con un objeto real o imagi11ario que suspende, así sea momentáneamente, nuesfraJaa,ltad raz:onante.
Del libro que se publicó de este
autor, Los privilegios de la vista, me
llamaron la atención algunas de sus
reflexiones ...

... Es imposible saber si el arte
contemporáneo recobrará su vitalidad

o si se degradará, como en los último,
aiíos, en estériles repeticiones.
De esto último he sido testigo ca
numerosas exposiciones pictóricas.

...Esta visión religiosa y filosójia
reaparece en nuestra concepción dtl
arte. Cuadros y esculturas no son, pa11
nosotros, cosas hemwsas o feas, sino
entes intelectuales y sensibles, reaJidll.
des espirituales, fonnas en que se manifiestan las Ideas.
Esto es algo que vivo y por lo tanto
comprendo.

...l Cuál es la posición del arte lati·
,wamericano dentro de este contexto!
Ante todo es imposible definir el a1'l
lati11oamericano. Como el de los olrOI
conti11entes, el nuestro se despliega en
muchas tendencias y personalidadts
contradictorias.

...Sobre las obras de arte modernas... Al lado de la divi11idad y sus
creyentes, los teólogos: los críticos de
arte. Sus lucubracio11es 110 son menos
abstrusas que las de los escolásticos
medievales y los doctores bizantinos,
aunque son menos rigurosas.
Se parecen en tal caso, a muchas
críticas de teatro actuales.
En fin, la importancia de Octavio
Paz, a mi parecer, es que tiene presencia en el mundo, como escritor
mexicano, latinoamericano y poeta
universal. Su obra, que considera
aspectos históricos, políticos,
ftlosóficos, religiosos, artísticos, etc.,
trata sobre personajes valiosos, entre
ellos, Rivera, Siqueiros, Posada,
Varo, Sor Juana, Pellicer, Gorostiza,
López Velarde, Revueltas, Buñuel,
Brcton, Apollinaire ... ha sido escrita
para ser conocida yampliamente considerada por quienes se interesen por
la literatura.

He visto obras de Botero, Cuevas.
Ceniceros... su arte es posible diferen·
darlo fácilmente.

...Si Ve/asco hubiera sido poeta, su
fonna predilecta habría sido el soneto... El cielo frío y azul inmenso, riml
con el agua parada de los cha,cos, ,,_
ducido infinito...
Me trae a la memoria escelllS
pictóricas citadinas de lluvia, que aUDque presenta reflejos, éstos están ea
movimiento.

Julieta Renée

La poesía de Paz me hace entrar en
comunión con la palabrd

gió intuitivamente en mí un sentimiento de rechazo. El mexicano no podía
ser ese que Paz esquematizaba en su
libro. Me pareció, en primera instancía, un mexicano cuadrado, chato.
Yo, ligado al campo primero y
después a los movimientos populares
urbanos, no capté en esas primeras
lecturas el fondo del laberinto
paciano.
Después vinieron otros encuentros, digamos más fraternales:

Pasado en claro, Libertad bajo
palabra...
La poesía de Paz me reconcilia y
me hace entrar en comunión con la
palabra. Sus ensayos sobre arte son
brillantes. Su discurso poético es contradictorio y discutible.

Dos.
Le da a México un sitio muy alto en la
literatura universal. Lo sitúa a la cabeza de los países de habla hispana. Seguramente esta designación
redundará en ediciones y lectores para la literatura de nuestro país.

Margarito Cué/lar

Uno.
Debe haber sido El laberinto de la
soledad. Una edición pequeña del
Fo~do de Cultura Económica. Algunaltbrcría de viejo. Años setenta. Sur-

¿Qué ego no se trastorna ante las
zalamerías de la fama?
l. Mi primer encuentro con Paz fue en

la lectura de El laberinto de la soledad,

libro que no fue de mi agrado. Me
quedó la impresión de que el mexicano del que Paz hablaba no existía y
que más bien era producto de la personal fauna fantástica del poeta. Es el
análisis muy intelectualizado de un
europeo y que presenta una imagen
del mexicano más libresca que vital.
La obra poética de Paz reunida en

Libertad bajo palabra me parece verdaderamente deslumbrante. Su producción posterior es la repetición de
una fórmula explotada eficazmente,
castillos perfectos de palabras. Creo
que la obra temprana de un poeta es
la más valiosa por su inspiración lírica.
En la madurez éste gana en perfección, pero pierde la espontaneidad; se
vuelve más formal.
2. Hacía ya varios años que la literatura mexicana ameritaba un reconocímiento de esta magnitud y nadie
mejor que Octavio Paz para representarla. El es uno de los cinco poetas
vivos más importantes del mundo y
como tal su obra ha sido más que
reconocida. El Nobel, por lo tanto, no
ha sido una sorpresa.

Desafortunadamente en México
no perdonamos el talento y mucho
menos el éxito: los enemigos de Paz
- enemigos muy gratuitos por cierto- se han levantado en contra suya
y como no pueden atacarlo en su obra,
lo hacen como lo haría cualquier comadre: en su vida personal. Reaccio-

00
U1

�GENESIS

nario, vendido, son algunos de los epítetos. Por otro lado están sus imitadores, una verdadera plaga: en los
últimos años han venido repitiendo la
obra de Paz hasta el hartazgo. Acabarán indigestándonos.
Paz ya no es aquel muchacho
idealista a quien amó Elena Garro ni
aquel apasionado radical que asistiera al Encuentro de Escritores Antifascistas en 1937 en España. Con el
transcurso de los años todos vamos
traicionando nuestros ideales.
Además lqué ego no se trastorna ante
las zalamerías de la fama? lPor qué se
critica entonces a Paz? El es un gran
poeta: más no se le puede pedir... aunque haya permitido que su única hija
hubiera estado a punto de morir de
inanición.

Reynol Pérez Vázquez

2. Pienso que viene a confirmar la
calidad que nuestra literatura ha alcanzado en los últimos cuarenta años,
pues hay que recordar que en 1955
Alfonso Reyes se convierte en el primer candidato mexicano a dicho premio y también en esa década Paz y
Arreola se consolidan. A esto debemos agregar el surgimiento de Rulfo,
Fuentes, Sabines, Carballido y Castellanos.
Ellos y otras figuras posteriores
como Pacheco, Zaid, Leñero, Elizondo, Pito), Del Paso, García Ponce,
Ibargüengoitia, Sáinz y Agustín, entre
otros, son tal vez los principales productores de esta literatura.

'

Jeannette L. Clariond
GENESIS
a Minerva Margarita

l

Pitágoras con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.

I

J. L. Borges

I

Como un espejo que sangra,
un dolor que escurre en el cristal,
resbalo,
desfallezco y resbalo por la boca de un volcán acuoso
resbalo entre tus piernas
'
y tiemblo ante la vacilación,
tiemblo y procuro sostenerme.

Eligio Coronado
Jun io/1991

I \

Paz es la medida de todos los poetas
mexicanos
l. Octavio Paz es la medida de todos
los poetas mexicanos. Cuando empecé a escribir poesía, en 1972, se me
criticaba por no hacerlo con la madurez y el rigor del autor de "El cielo se
desangra en el cobalto..." Ahora, en
1990, cuando ya he logrado cierto rigor y cierta madurez, señalan que pretendo parecerme a... Octavio Paz.
~

010
-..,1

�1

REFLEXIONES FILOSOFICAS EN TORNO
ALAECOLOGIA*

Humberto Martínez
A OSCURAS
Comenzabas tu inicuo prontuario de inclemencias con los brazos caídos
y una mano apoyada levemente en el terciopelo que se va,
en la dulzura que huye.
Oiga Orozco

La niebla,

el tapiz de recuerdos que cubre la cara de la luna:
la niña que no pudo ser.
Cuatro pájaros negros levantan tu cuerpo tendido en una sábana.
Ayer dabas vueltas en el carrusel.
¿Quién vendaba tus ojos cuando ibas al abismo?
¿Quién del almanaque arrancaba las hojas y llevaba la cuenta de tus días?
Túneles de puertas negras, niñas sin rostro,
pedazos de caballos en el jardín.
.
¿Y las pirotecnias, aquéllas que trazaban en vuelos msensatos
las mascaradas como botones de fuego
desprendiéndose del sol?
¿Y las sombras fantasiosas de los alebrijes de anchas alas
proyectando las formas feroces del destino?
Me esperabas en el barranco, te deslizabas entre sus portones:
la niña que no pudo ser, mi otra voz.
Jacintos en tu sexo para que se acerquen los ángeles del Hades.

Todo lo que el hombre pueda hacer,
dentro de la dimensión de horizontaliclad en la que se encuentra, para
rescatar el perdido equilibrio del
hombre con la naturaleza, es bienvenido en esta tierra. Sin embargo,
mientras el hombre no rescate también su verdadera dimensión de verticalidad, de trascendencia, el desierto,
como lo dijo un filósofo alemán del
siglo XIX, Friedrich Nietzsche, seguirá creciendo.
Un saber chino, muy antiguo, nos
dice que mientras el hombre no esté
en paz con el Cielo (entiéndase Dios),
no lo podrá estar con la Tierra (la
naturaleza) ni, por consiguiente, con
los hombres. Desde hace varios siglos,
desde los inicios de la época moderna,
a partir de los siglos XVI y XVII, el
hombre ha venido desarrollándose
con una pérdida cada vez más evidente de un contacto con Valores supremos, con un saber metafísico que
antaño proporcionaba un conocimiento de la jerarquía de los seres en
el cosmos, del puesto del hombre en
el universo. El desarrollo del conocimiento científico, y hoy tecnológico,
se volvieron completamente autónomos y funcionalistas. En su mismo nacimiento, la ciencia moderna de la
naturaleza trajo consigo un sentido de
J&gt;Oder y dominio. No fue un conocí-

Junio/1991

•Ponencia leída en el Palacio de Minería el 25
: ~ de 1990 durante las Jornadas del Día
lllldial del Medio Ambiente.

miento desinteresado, la Creación se
con-virtió en objeto de experimentación y explotación, y el hombre cambió su ubicación y su relación ante
ella. Al recortar un campo de la realidad, e identificar al conocimiento sin
más, desde el punto de vista metodológico, con é~ la ciencia moderna de
la naturaleza se rela-tivizo y sólo buscó avanzar cuantitativamente a costa de todo elemento cualitativo. Una
vez empezado por este camino no
podía detenerse. En el ámbito de las
capacidades del ser humano, Descartes eliminó el elemento del espíritu o Intelecto superior de
conocimiento. Estableció, como
única posible, la disyuntiva, muy
acorde con el conocimiento de la
ciencia moderna, entre mente y
cuerpo, entre razón y materia.
No voy a entrar en las formidables
consecuencias filosóficas, metafísicas, a que este hecho condujo y que
hoy vivimos. Pero señalaré que desde
entonces nuestro crecimiento en lo
material ha venido dominando en detrimento de la comprensión moral y
espiritual de la vida, del sentido y el
papel que al hombre y los demás seres
les corresponde en este mundo. En
esas representaciones cardinales que
se operaron, se produjo una revolución. Al hombre se le trasladó a otra
realidad. Esta revolución radical de
nuestro modo de ver el mundo, se
llevó a cabo, lo repito, con la filosofía
moderna inaugurada con Descartes.

De ahí nació una posición totalmente
nueva del hombre en el mundo y respecto al mundo. Ahora, el mundo
aparece como un objeto al que el pensamiento calculador dirige sus ataques y a los que ya nada debe poder
resistir. La naturaleza se ha convertido, por así decirlo, como en una única
estación gigantesca de gasolina, en
fuente de energía para la técnica y la
industria modernas. Pero sería importante que supiéramos que esta relación fundamentalmente técnica del
hombre para con el mundo como totalidad permaneció durante mucho
tiempo desconocida para las demás
partes de la tierra, y fue del todo extraña a las anteriores épocas y destinos de los pueblos.
Hombre, Tierra y Cielo han quedado desmembrados y se ha perdido
el verdadero espíritu de concordia.
Ahora, un poder oculto en la técnica
moderna determina la relación del
hombre con lo que es. Poder que hoy
domina la tierra entera. El hombre,
según lo señala el Islam, por poner un
ejemplo de una civilización de origen
tradicion~ debiera ser el califa, el
vice-rector (sólo Dios es el rector) en
esta tierra, el responsable ante su medio ambiente, y por lo tanto, ante todas las demás creaturas que fueron
creadas con este mundo. Un guardián. Pero este es el meollo de la cuestión. En Occidente, principalmente,
perdimos el sentido de las cosas dentro de una dimensión de verticalidad.

00
\O

�La misma cruz del cristianismo no hace, tal vez, sino constatamos esas dos
necesarias dimensiones para el también necesario equilibrio. Paradójicamente, para que surgiera la ciencia
moderna hubo que eliminar el sentido
de la trascendencia, para quedarnos
en la inmanencia de este mundo al
que, sin significado ya cósmico, podemos libremente trabajar, en el peor
sentido de la palabra, es decir, dominar. Pero hoy nos enfrentamos con los
efectos de esta mentalidad, ya tan
constituida que no podemos pensar ni
reflexionar sobre lo que nos hace falta
verdaderamente, sobre lo que hemos
perdido. Es tan natural a nosotros. En
ella y con ella somos educados desde
niños. Pero no podemos evitar darnos
cuenta de que algo anda mal, de que
vivimos una época caracterizada por
un nihilismo, por una pérdida de todos los Valores supremos, los que dan
un sentido a la vida; por consecuentes
crisis en todos los ámbitos, por un
vacío existencial, vacío que crece junto con nuestra ansia de conquistar todos los aspectos de la Creación: la
tierra, el Ciclo; los mares, los animales, los otros hombres.

:,
:,,.

Hoy, la mayoría que vive en los
centros urbanizados del mundo occidental, siente intuitivamente una falta
de algo en la vida. Esto se debe direclamente a la creación de un ambiente
artificial del que la naturaleza se ha
excluido. Incluso el hombre religioso,
en tales circunstancias, ha perdido el

sentido del significado espiritual de la
naturaleza.
La raíz del problema, quisiera repetirlo, procede de la nueva mentalidad que surgió con la modernidad,
con ese creciente dominio de la naturaleza, junto con el así llamado progreso que supone sus concomitantes
económicas. El peligro que ha surgido
con ello es tan conocido que no necesita elucidación. La naturaleza, para
el hombre moderno, se ha desacralizado, aunque dicho proceso se ha llevado a sus conclusiones lógicas, a sus
implicaciones, solamente en el caso
de una minoría. No todos se percatan
de este fundamental y terrible cambio. Tal vez algunos que todavía piensan reflexivamente.
Es esta mentalidad de dominación
de la naturaleza la que ha causado el
problema de la sobrepoblación, la falta de espacio respirable, la coagulación y congestión de la vida citadina,
la extenuación de los recursos naturales de toda clase, la destrucción de la
belleza natural, la contaminación del
medio ambiente por la máquina y sus
productos, el surgimiento anormal de
enfermedades mentales y mil y una
más dificultades, algunas de las cuales
. parecen insuperables. Y finalmente,
dando libertad al mismo tiempo a la
naturaleza animal dentro del hombre,
el desarrollo tecnológico nos enfrenta
con desmesura al problema crucial de
una guerra totalmente destructiva.

El sentido de dominación irrespetuosa de la naturaleza está estrechamente vinculado con una concepción
materialista de la vida. Incitados por
el evasivo sueño de progreso económico, considerado como un fin en sf
mismo, se ha desarrollado un sentido
de poder ilimitado del hombre y sus
posibilidades, iunto con la creencia de
posibilidades ilimitadas y sin fronteras de las cosas, como si el mundo de
las formas no fuese finito y determinado por los verdaderos límites de esas
formas.
Más que los hombres decidan sobre el valor de la ciencia y la tecnología, son estas creaciones del hombre
las que han venido a ser el criterio de
lo más valioso y preciado que tiene el
hombre.
Si la ciencia y la tecnología de esta
época son ya indispensables e ineludibles, pues no dejan al mismo tiempo
de ofrecernos su cara positiva, aun•
que a costa de to'.10 lo qt1e hemos
dicho, podemos pTL 611I1tarnos si que•
da tal vez sólo dejar libre curso a las
fuerzas y a los procesos de la época.
l Qué debemos hacer? no es lo mismo
que lqué podemos hacer? Pero todo
lo que podamos hacer debe estar iluminado por un deber consciente yde
reflexión que encuentre la verdadera
raíz de los problemas en los que nos
encontramos. Desde la perspectiva de
mis estudios filosóficos trato de decir
que la solución a los problemas pro-

vocados por el desequilibrio del hom- aquellos que, por decirlo as~ son probre con su medio ambiente, con su fesionales del pensar, todos somos,
casa, su hogar, su suelo natal, su ciu- con mucha frecuencia, pobres de pendad, no podrán resolverse si se los samiento; estamos todos con &lt;lemadesliga de todos los otros problemas siada facilidad faltos de pensamiento.
sociales, políticos, económicos, cultu- La falta de pensamiento es un huésrales, pero, sobre todo, si se les desliga ped inquietante que en el mundo de
de un auténtico cuestionamiento de la hoy entra y sale de todas partes. Pormentalidad moderna, de sus implica- que hoy en día se toma noticia de todo
ciones y de la situación contemporá- por el camino más rápido y económinea de nihilismo que padecemos, coy se olvida en el mismo instante con
intentando rescatar la trascendencia la misma rapidez. Así, un acto público
que nos regresaría a una dimensión de sigue a otro. Las celebraciones son
verticalidad, la única que volverá a cada vez más pobres de pensamiento.
equilibrar nuestra extendida e ilimitable horizontalidad.
Al pensar al que me refiero es a
ese pensar del que ha huido el hombre
Permítaseme ahondar con unas contemporáneo: el pensar reflexivo,
breves reflexiones en torno a esta reu- meditativo. Pero esto no quiere decir
nión que con.memora el Día Mundial que no pensemos. Lo hacemos, pero
del Medio Ambiente. En esta medida, con otra clase de pensar. El hombre
toda celebración, supuestamente, exi- de hoy negará incluso rotundamente
girá que pensemos. Por obra de las esta huida ante el pensar. Afirmará lo
ponencias, de las palabras que escu- contrario. Dirá - y esto con todo dechamos, podemos hacer la experien- recho- que nunca en ningún mocia de muchas cosas, unas felices o mento se han realizado planes tan
tristes, otras instructivas y dignas de vastos, estudios tan variados, investiseguir. Pero en el fondo, con semejan- gaciones tan apasionadas como hoy
tes palabras, tal vez sólo nos dejamos en día. Ciertamente. Este esfuerzo de
entretener. No es en absoluto necesa- sagacidad y deliberación tiene su utirio pensar cuando las escuchamos, lidad, ygrande. Un pensar de este tipo
quiero decir, meditar acerca de algo es imprescindible.
que a cada uno de nosotros nos concierne directamente y en cada moPero la peculiaridad° de este tipo
mento en su esencia.
de pensar consiste en que cuando planificamos, investigamos, organizamos
No nos hagamos ilusiones. Como una empresa, contamos ya siempre
nos lo ha recordado el filósofo Martín con circunstancias dadas. Las tomaHeidegger, todos nosotros, incluso mos en cuenta con la calculada inten-

ción de unas finalidades determinadas.
Contamos de antemano con determinados resultados. Este cálculo caracteriza a todo pensar planificador e
investigador. Semejante pensar sigue
siendo un cálculo aun cuando no opere con números ni ponga en mo-vimiento máquinas de sumar ni
calculadoras electrónicas. Es un pensamiento que cuenta, calcula, calcula
posibilidades continuamente nuevas,
con perspectivas cada vez más ricas y
a la vez más económicas. El pensamiento calculador corre de un proyecto al siguiente, sin detenerse nunca
ni pararse a meditar. El pensar calculador no es un pensar meditativo; no
es un pensar que piense en pos del
sentido que impera en todo cuanto es.
Hay, así, dos tipos de pensar. Y con
respecto a esto: lcuál es la pérdida
más grande que nos acontece hoy día?
La respuesta que se me presenta es:
que el arraigo del hombre (en su suelo
natal, que es decir, consigo mismo)
está amenazado en su ser más íntimo,
porque la esencia del hombre es ser
pensante, meditativo. Cada día, a todas horas, estamos hechizados por la
radio y la televisión. Semana tras semana las películas nos arrebatan a
ámbitos insólitos para el común sentir, pero que con frecuencia son bien
ordinarios ysimulan un mundo que no
es mundo alguno. En todas partes están a mano las revistas ilustradas. Todo esto con que los modernos
instrumentos técnicos de información
estimulan, asaltan y agitan hora tras

...

1.0

�ELLA Y ESTE
Esta tragedia
llave ella?
y
llaves tía?

Gabriel González Meléndez
hora al hombre. Todo esto le resulta
hoy más próximo que el propio campo
en torno al caserío; más próximo que
el cielo sobre la tierra; más próximo
que el paso, hora tras hora, del día a
la noche; más próximo que la usanza
y las costumbres heredadas; más
próximo que la tradición del mundo
- si es que todavía la tiene - en que
ha nacido.
Pensarán que hago tal vez
demasiado hincapié en la negatividad
de la técnica y su unilateral pensamiento calculador, pero no
podemos negar que actualmente estamos más deslumbrados y
hechizados por ellos de lo que
creemos. Una casa o intelectual que
se precie de "decente" (entre comillas), de ser moderno y estar a la altura
de los tiempos, lo que hoy se considera uno de los valores supremos,
no puede dejar de tener su computadora,-por no mencionar que ya en
otras partes están los sirvientes
robots. Lo que hoy conocemos como
técnica cinematográfica y televisiva;
como técnica del tráfico, especialmente la técnica áerea; como técnica
de noticias; como técnica médica;
como técnica de medios de nutrición,
representa, presumiblemente, tan
sólo un tosco estado inicial. Nadie
puede prever las radicales transformaciones que se avecinan. Pero el
desarrollo de la técnica se efectúa
cada vez con mayor velocidad y no
podrá ser detenido en parte alguna.
En todas las regiones de la existencia,

el hombre estará cada vez más
estrechamente cercado por las fuerzas de los aparatos técnicos y de los
autómatas. Los poderes que en todas
partes y a todas horas retan, encadenan, arrastran y acosan al
hombre bajo alguna forma de utillaje
o instalación técnica, estos poderes
hace ya tiempo que han desbordado
la voluntad y capacidad de decisión
humana.
Lo que verdaderamente es
inquietante, con todo, no es que el
mundo se tecnifique enteramente.
Mucho más inquietante es que el ser
humano no esté preparado para esta
transformación universal, que aún no
logremos enfrentar meditativamente
lo que propiamente nos acontece en
esta época.
Creo que ningún individuo,
ningún grupo humano ni comisión,
aunque sea de eminentes hombres de
estado, investigadores y técnicos, ninguna conferencia de directivos de la
economía y la industria, pueden
frenar ni encauzar siquiera el proceso
histórico de la era tecnológica. Ninguna organización exclusivamente
humana es capaz de hacerse con el
dominio sobre la época.
Pero todo lo que podamos hacer
en esta tierra por reencontrar el perdido equilibrio del hombre con la
naturaleza, será bienvenido, y lo será
efectivamente cuando pensemos
también reflexiva y meditativamente,

yno nos dejemos arrastrar por el pensar calculador únicamente. Debemos
aprender a decir al mismo tiempo "sí"
y "no" a la era tecnológica, saber discernir. Las voces de protesta contra
las formas con las que el hombre está
destruyendo nuestro medio ambiente,
deben proveerse de argumentos intelectuales y no, como ocurre con
frecuencia, sentimentales. Debemos
pensar y decidir con las convicciones
que nos deben producir los pensamientos más auténticos. Pero no olvidemos que mientras no nos
pongamos de acuerdo con el Cielo
(con nuestro Corazón, con el alma,
con Dios, con la Metafísica diría yo)
no estaremos en paz con la tierra ni
con los hombres.

-

Para empezar, Juana no está loca. Pero el hecho de que a nadie le importe
hace precisamente de esto el problema. Podría estarlo si quisiera, pero
para qué, si loca no lo estás lo suficiente como para que sea esta la culpa de
tu desvergüenza, y mira que vas de
mal en peor. Pues eso de no querer
vivir, ni morir no es cualquier cosa, y
para mí que tiene razón, se dice ella,
pero como a nadie le importa. A nadie
le importa, Juana.
Buena parte de la culpa la tiene tu
nombre, que aunque no era feo, babosa, le dijo la tía, tú lo echaste a perder.
Yo se lo dije, pues para eso tengo
boca: mira que manchar mi nombre,
cómo pudiste, yo que le hice un favor
a tus padres en su luna de miel y por
lo mismo ahora te chingas, te llamarás
como yo hasta que te mueras, o mientras sigas viviendo, y ay, Juana, esta es
tu única disyuntiva posible: morir o
seguir viviendo. Qué hago.
A Juan no le importa tanto el nom-

que en contra de los deseos de su
madre.
Será que a Juan no le gustan las
mujeres. No es que no le gusten, pendejo, el problema es que qué hace con
ellas cuando se le encueran y le abren
el camino. El no sabe hacer otra cosa
que eso que hay entre sus piernas,
pero y luego, Juan, chingas a tu madre. No es la maldición, sino eso precisamente, tu madre, Juan, tu propia
madre recibiendo la carga que te trajo
al mundo, ahí párale. Pero Juan no se
resigna a ir en contra de su sino, y lo
que luego crea, luego destruye.
Juan sacó el cuchillo de la funda y
se lo insertó bajo el cinto, justo detrás
de la hebilla. El arma colgó con soltura por ahí de entre sus piernas. Contrajo el vientre sin querer y su sexo
retrocedió. Onduló la cadera y el arma penduló amenazadora por delante
de la aterrorizada lombriz, contando
con el bamboleo el tiempo entre él y
su nueva víctima, ahí te voy, ya casi es
de noche.

bre, el suyo, probablemente porque es

h?mbrc y no conoce la otra tragedia,
le interese; puede ser también que
lo que dicen es cierto y a estas alturas
él ya no sepa ni cómo se llama. Pero
Juan no olvida. Sigue andando con el
rumbo fijo y la mirada desierta.
DI

El ciclo ve bien el lugar donde
coloca a sus condenados y ahí va Juan
con su cuchillo esperando la víctima
al final del recorrido, por supuesto

A Juana no le gusta la idea de que
le metan nada. Pero qué puede hacer
cuando alguien se lo murmura primero y luego anda por allí gritándole que
eso que le sale por entre las piernas no
es algo que se pueda tapar con un
dedo, fíjate bien. Aunque te duela,
llevarás algo encerrado ahí por dentro
recordándote a gritos que algo quiere,
y cuando quiera, ya te chingaste, cariñito, no aprendiste de tu tía, de cómo
se le quitó con el tiempo. Y ahí va

Juana con su herida, llorando cada
mes la partida del placer, o lo que es
lo mismo, su desaprovechamiento.
Juana lo ha intentado todo, no sólo
por su tía, sino por ella misma y su
imagen, pero ahora su padre lo sabe y
qué desvergüenza, Juana, dime que
no es verdad; yo lo escucho y le creo,
porque como lo dice él lo dicen los
demás; me arrepiento, por mi bien y
el de los que me quieren; digo no
vuelvo, porque tú puedes, Juanita, todo está en ti; renazco y entonces me
llega el flujo de nuevo diciendo que no
es verdad, que todo es una gran mentira; yo me asusto, es normal, luego me
pongo a llorar, callando de nuevo con
mi mano las insensateces de mi propia
sangre.
Juan dice que no hay peor cosa
que el baboseo hambruno de las feroces fauces femeninas, porque sólo devoran al hombre para regurgitarlo
luego, ~aloliente, como el día en que
me pariste, perra. Porque no hay peor
muJer que la que posee el reflejo de
abrirse al contacto del hombre entre
sus muslos. Su madre lo habría dicho
también, de haberse casado, pero
ahora ya para qué, si ya me parió y
todo el mundo lo sabe, y es precisamente porque todo el mundo lo sabe
que Juan ya nació para decir lo que
nunca dijiste, mamá, chingada madre.
Y ahora lo que Juan hace es buscar
a la suya, la puta que se reía de su hijo
que aún no nacido ya te buscaba para
darte lo tuyo, hija de tu pinche otra.

�Pero es que a quién se le ocurre, a
quién se le ocurre.
Juana está llorando, pero su drama es íntimo, nadie lo sabe. Y no lo
dice, porque entonces ya no sería ningún drama, sino un verdadero descaro que no debe seguir, y no te
preocupes por los gemidos, esos se
ahogan en las paredes y a tus lágrimas
se las llevará como siempre el agua de
la regadera, o entre tanta, da lo mismo.
Juana está más triste que nunca,
por la inmovilidad en que la mantiene
la vida. Esa quietud que se logra a
costa de tanto movimiento por dentro
yviceversa. Viceversa importantísimo
que ella no escucha y como yo sólo lo
cuento, punto y seguido. Las convulsiones son de las pocas muestras de
actividad en su cuerpo, y todo estaría
bien si su languidez no tendiera a la
inmovilidad, o no sangrara, pero
mientras tanto.
Juana se quiere morir. La primera
vez que lo deseó fue antes de saberse
viva, yviva o no, si pude ver a mi madre
haciendo las cosas a su modo, muriéndose con desgano que al cabo allí iba
a estar la tía Juanita y si yo falto, ella
la puede cuidar, se quieren mucho;
me di cuenta aquel día que se abraza- ·
ron tanto que dejaron mi nombre a la
deriva y a expensas de tantos pesares
y tribulaciones que tú tuviste la culpa.
Rodolfo, al no tomarme en cuenta
nunca, siendo que tu madre primero
y tu hermana y tu hija misma (lo que
sucede es que Rodolfo es el papá,

Martha, la mamá que se mató, y la
ristra de Juanas, por supuesto, el motivo del suicidio).

una cabeza que allá aparte tallaba las
paredes internas con una abrasiva
carga de conflictos.

Eso no se le hace a nadie. Yo misma no me lo hubiera hecho, ni aún
siendo mi propia madre. Ese día estuve a punto de morir, como otra de sus
tantas veces: sin lograrlo. Aún no sé
por qué lo hice, o no. Por quién no lo
he hecho, o ya mero. Lo deseo tanto
pero qué hago si deveras no puedo, en
serio, no puedo.

Juan perdió la dirección, pero no
el sentido. Súbitamente dio vuelta detrás de uno de los arbustos. En la calle
nadie notó el excelente movimiento
de estar y no estar más en el sitio. La
casa, discreta, no dio fe de su presencia y la noche le arrojó un trozo de
oscuridad encima cobijándolo durante todo el pasillo. Sólo había una ventana, como de baño, proyectando una
pirámide de luz que amenazaba gritarle al vecindario que hay un hombre
afuera y si no te vas te tumbo de un
soplo el mantón para convertírtelo en
sombra, asesino.

Sí puedes, escuchó Juan muy cerquita de su oído, sigue derecho.
Juan quiere matar. Un acceso de
furia le llenó el pecho y se le fue a los
brazos, tomó el arma y estuvo a punto
de sacarla. La navaja se le movió por
dentro y esta vez el vientre se le contrajo por sí mismo. De un solo movimiento retiró la mano de la
empuñadura y con la palma abierta y
sus dedos en fila lanzó golpes sobre
los matorrales, a manera de machete.
No se detuvo un solo instante. De vez
en cuando sesgaba la mirada al cielo
rumbo a los nombres de las calles,
para no perder la dirección.
Juana levantó el brazo y se lavó
debajo. Talló con tímidos movimientos aquel sitio. El agua lavaba con la
misma insistencia. Llevaba la espuma
sin esperar a que el jabón abandonara
aquel trozo de piel, apenas se iba y ya
estaba de vuelta embistiendo su trazo.
La pastilla cruzó debajo de uno de sus
senos, buscando el cuello largo hacia

Juana envolvía uno de sus pechos
con un movimiento en espiral del jabón. Por allí de la punta lo retiró y un
filamento le creció tembloroso. Juana
no supo por dónde se sintió culpable
pero ya empezaste y ahora terminas.
Llevó el jabón hacia sus partes inferiores, interiores y, tomándolo higiénicamente todavía, se frotó por
delante y hasta atrás. Tomó luego la
barra por su parte más larga - valga
cualquier interpretación - y se abrió
con ella la boca de abajo. Talló entre
sus labios hacia adelante y atrás, al
revés y de nuevo. Observando bien la
operación, veía las huellas blancas del
cauce del jabón, el camino que abría
entre el surco y los vuelos repetidos
hacia el piso, ten cuidado hay alguien
en la ventana. La prensa resbaladiza
de sus dedos sobre la barra y la ins·

aipción plana del suelo en una de sus
esquinas, la ventana, Juana, la ventana. Las manos continuando la limpieza compulsiva que chupaba desde
adentro hacia el agua ardiente donde
no hay salida y te vas a ahogar si quieres, pero mira aunque sea una sola vez
donde te digo. Repitiendo el movimiento que es algo así como el alivio
de una comezón o un tipo raro de
convencimiento que tengo que repetirlo para saber si otra vez qué es esto,
aquí va y será verdad que mientras
tanto dale dale no estoy seguro si es
verdad o para qué sirve.
De pronto, el vientre se le agrietó
desde abajo y por entre la ranura le
corrió una ola, rompiendo la piel a su
paso hasta estrellarse en aquella su
pobre mandíbula viajera hacia el techo sin desprenderse, aunque casi,
pues sus ojos siguieron este supuesto
movimiento por entre el concreto,
hasta el cielo, y tal vez más allá. Por lo
pronto confundió a la bombilla de sesenta con el sol; y ésta, por más que le
gritó, no le pudo hacer saber nunca
que un hombre estuvo todo el tiempo
allá afuera y sólo por si acaso todavía,
voltea para allá, pervertida, por el
amor de Dios.
Juana no lo vio nunca. Quién ve en
estos casos. Ella fue perfecta mientras
el sol le brilló arribita, pero ahora,
iluminada de nuevo por la bombilla
-que ahora parece de quince-, se
Veía pálida y viva sólo para sus culpas
que ahí le van encima y ya todo es
llantos y nolovuelvohaceres, caravanassinquereres yun hombre que entra

y en fin, ya todo es un reverendo caos
y no hay esperanza ni remedio. El
pecado la llevó de nuevo hacia superdición.

haber una diferencia. Allá arriba, el
cielo movió una nube.
Juan finalmente encontró una
puerta que exudaba un vapor luminoso hacia la oscuridad del cuarto. Empujó apenas. Un repiqueteo como de
lluvia hirió también aquel silencio negro. Si la puerta hubiera rechinado
tan sólo un poquito hubiera tomado
más propicio al ambiente, pero por
supuesto que a costa del desenlace
pues Juana lo habría escuchado. Pero
la providencia en tiempo pasado es
historia y como yo sólo la cuento, prosigo. El vapor le cedió espacio y se
retorció a su espalda en forma de barroca nube, hundiéndose en la oscuridad. Había tres pasos de distancia
entre Juan y la transparente cortina
de la regadera, tres pasos que fueron
retrasados por el silencio del sonido
del agua y los gemidos de Juana cayendo en fase.

En cambio allí va Juan, bien erguido, entrando a la casa con el cuchillo
ya en mano. Termina el primer corredor de frente y el siguiente lo empieza
de lado y poco a poco, muchacho, que
nadie te debe oir. Juan cruzó la puerta
que daba a un lugar sombrío, donde
se respiraban los complejos, los remordimientos, miedos y otras humedades. Tomó aire para avivar su
hoguera. Retomó su curso cruzando
otra puerta y era ahora la habitación
oscura donde yo estaba. Lo vi pasar y
era un machete seguido de una gruesa
sombra con forma humana. Toda la
figura iba rodeada de una tenue luminosidad, reflejo de una lámpara en la
esquina con forma de santo. La silueta
se desplazó lentamente a través de la
habitación y por favor no te muevas
tanto, chingada madre, que es para
Juan dio el primer paso, leyendo el
describirte mejor.
transparente grafitti que lograba el
humo muerto sobre las paredes. NO
QUEREMOS
UBERTADES.
Aquellas contracciones que en
algún momento bombearon la euforia
Juana tenía las manos sobre la capor todo el cuerpo de Juana, ahora
ra, con los dedos ligeramente flexiotrabajaban sólo en su abdomen, con- nados jalando sus párpados para abrir
duciendo minúsculas pero bruscas sus ojos al agua. Pensó en reabasteeyecciones del aire recién respirado, cerse la mirada; con lágrimas, por suacompañando el ritmo con chisguetes puesto, porque no vaya a ser, el jabón
de lágrimas. Juana nunca supo se le cayó y ahí va Juana empinadita a
cuándo el éxtasis se le hizo dolor, pues recogerlo -Juan la vio. Iba en el
transcurso del segundo paso, y la imalos encontró idénticos, y ahora que el gen de perdonarle todo por meterle
placer era un verdadero llanto, debía aunque fuera un poquito lo atravesó

IO

V,

�EL DIABLO JUEGA CONMIGO

Julieta Renée
de lado a lado haciéndole casi perder
el equilibrio. Pero se sujetó bien el
cuchillo y siguió avanzando, ahora
con una rabia doble y doble su respiración, pues se dio cuenta de la trampa de esta puta que si no es por mi
voluntad, sucumbo.
El llanto llevó a Juana a buscar el
jabón a ciegas. Lo encontró y se lo
llevó al rostro aprovechando que había lágrimas para hacer espuma. Reslregó ojos y boca, y toda cosa que
pudiera recordarle que estaba viva y
no había nadie para extraerla íntegra
de ella, sin morir. Alguien que la rescalara de ese espacio tan estrecho en
donde nadie vive ni ha muerto, iDios!
iDIOS!
Lléname de vida o muerte, pero no me
dejes aquí entre ambas, donde si no
muero es porque no hay esperanza, y
si no hay esperanza, la qué me quedo? la consolar a mis parientes, con
mi vida, la posibilidad de mi propia
muerte?
Dios es más sabio que nosotros y
nunca manda su respuesta sobre el
lugar esperado, ni en el momento más
lógico. Espera a que Juan oiga el llamado y sigo:

'°
O'\

Juan avanzó el tercero y último
paso, pero antes de terminar de darlo
se sintió descubierto, alguien lo llamaba por su nombre. No, Juan, no eres
tú, pero es ·mejor que te apures, si
quieres hacerlo bien. Dio la vuelta a la

cortina y por fin la tuvo enfrente, con
la cabeza mirando al agua y suplicándole a la regadera. Tenía las manos en
la cara y el jabón que va de nuevo al
suelo casi roza la punta del cuchillo.
Pero todavía no es tiempo, Juan, aunque ya casi, no te desesperes. La vio
desnuda, con su vientre limpio, blanco, excepto en esa parte de abajo donde tenía pelos apuntando el curso del
cuchillo. Juan lo centró y comenzó a
acercarlo.
Juana avanzó hacia el agua para
enjuagarse al fin. Fue allí donde sintió
la entrada.
Abrió los ojos tan grandes que no
sólo vio blanco, como el color de la
espuma, sino un súbito negro ardoroso casi peor que eso que ahora
nacía de la boca del estómago y qué
será, iquién está allí! Y el reflejo de
sus ojos hacia el agua y más adentro
de su abdomen y yo sin aire en mis
pulmones para gritar qué es esto,
iquién eres! Sólo el vientre adentro y
el vómito de aire. La cabeza hacia
adelante, un gemido y el rechinido de
entrada de vuelta y la cabeza nuevamente hacia atrás. iOh Dios!
Ya está adentro y no tarda el grito
de la despedida, aquí estoy, esperándote. El cuchillo que no resiste y aho. ra desciende dejando una huella que
no es de su color, ni roja, sino de un
rosado limpio al mojo del agua corriente que se abre hasta el ombligo y
que si no es por él te rompo hasta la
pucha, desgraciada.

El agua lavó la sangre y la espuma,
y fue en ese momento cuando le comó
el dolor más grande, tan grande como
no lo esperaba. Y entonces todos fueron golpes, como de alguien luchando
por salir, y lloro no por el dolor ni el
adiós, sino por el perdón que no merezco. Gracias, señor.
GRACIAS
Este último estertor apenas fue
murmurado ysonó estentóreo en todo
el cuarto. Más agudo aún que el arma
que lo había empujado. Y es que
emergió hirviendo por entre los ruidos de la sangre en su garganta. Juan
sintió el filo del agradecimiento entre
sus ojos, no agradezcas, puta de la
muerte, igrita!, pero ya a estas alturas
Juana no advertía la diferencia entre
el placer del órgano del hombre y el
dolor del miembro de la muerte. Juan
gritó y ni aun sus propios aullidos fueron suficientes para amortiguar el eco
de la otra exclamación.
Juan huyó del lugar seguido de
una estela de vapor del cuarto, anun·
ciando, como cometa, un nacimiento
menos.
Juana resbaló poco a poco al suelo
hasta quedar de espaldas con la cabe·
za en la pared y las piernas abiertas
menstruando ahora por el estómago.

I
La oscuridad cae

y el deseo de ti
arrastra consigo
el recuerdo
Viernes santo
dulce viento
la oscuridad caía
como ahora
y la clara luna
distendía sus rayos
entre
tus labios
y

mis blancas manos
el asombro
dominaba tus ojos
tus miradas iban y venían
alertas
dulces palabras
tus palabras
suaves caricias
las de tus manos
qué placer el silencio
qué goce tus suspiros
qué día inolvidable
viernes
Viernes santo
iqué deseo!

El chorro lavó la sangre de la he·
rida.
Las lágrimas se encargaron de su
sonrisa.

IC

.......

.l

�DIECINUEVE AÑOS, HUARACHES Y PELO
LARGO
Entrevista con Javier Serna

Dulce María González
11

El diablo juega conmigo
cuando me desnudo
de mi ser
llega hasta
el filo de mi vida
la corrompe
me oprime
Un grito ahogado
transfigura
mi equilibrio
vistiéndome
púdica irremediablemente
de tristeza

00
0\

Yo soy de la "moderna" generación
de los sesenta, una década que se caracteriza por los gritos, por los pelos
largos, los aullidos, las protestas. Un
hermoso tiempo. Ahora nos da mucha
risa, pero haberlo vivido significó algo
muy importante para mí porque se
trataba de un movimiento romántico,
guiado cien por ciento por la pasión.
A mitad de los sesenta yo estaba iniciando la preparatoria, ahí me inicio
en un taller de teatro que dirigía el
maestro Enrique Fernández. Todos
los sábados por la tarde nos veíamos
en el Teatro del Maestro, hacíamos
ejercicios, entrenábamos nuestra voz,
nuestro cuerpo. Por esa misma época,
el Departamento de Extensión Universitaria, que dirigía la doctora Aurora Moreno, trae un curso de verano
con un maestro muy importante en mi
vida, una persona de gran capacidad
para motivar al alumno hacia el arte,
me refiero a nuestro Virgilio Leos. En
este curso de verano, muy afortunado,
nace una generación integrada por
gente como Rosa María Gutiérrez,
Emérico González, Magdalena y Gilbcrto Hidalgo, Pepe Zaragoza, Francisco González, Mario Pérez; en fin,
un grupo de gente que impacta como
generación. Posteriormente muchos
de ellos pasan al Grupo de Teatro
Universitario. En este tiempo conocí
a gente importante como Rubén
Orozco, Maricuchi Treviño, Blanca
Martínez Baca. Alfonso Tamés Jaime, el queridísimo Anselmo González Zambrano; toda esta gente es muy

importante para mí porque aparece
en mi primer atisbo al teatro.
Con el taller de teatro de la preparatoria participé en El juglarón de
León Felipe. Creo que tuve un inicio
muy afortunado: la primera obra en la
que participé es, precisamente, de alguien que está en contra de la dictadura, del régimen militar; a través de
estos textos empecé a adquirir un gusto por analizar los textos; claro que
era un análisis muy rudimentario el
que yo hacía, muy salvaje. Para reforzar lo anterior, hay que tomar en
cuenta que, cuando yo tomé el curso
de verano con Leos estábamos viviendo la problemática del sesenta y ocho,
y teníamos un maestro que de alguna
manera había vivido esta problemática y que nos ponía en contacto con
ciertos aspectos de la realidad que,
aunque aquí se habían vivido muy duramente (era un Monterrey de guerrilla, bombazos, secuestros de aviones),
no se comparaba con lo que sucedía
en México. Entonces yo tenía amigos
en Psicología y en Filosofía y Letras,
al frecuentarlos empecé a darme
cuenta de un mundo que no conocía y
que era fascinante porque era el mundo que me podía permitir captar la
realidad; pero ya no una realidad cotidiana de familia-clase-media en la
cual las problemáticas eran muy domésticas (muy bellas experiencias en
su momento). Me di cuenta de que
existían maestros, amigos, compañeros artistas que me iban a permitir ver

más allá de los objetos; se me hizo
verdaderamente que era el descubrimiento de mi vida. Con esta perspectiva me inicié en el teatro, yo quería
ser como León Felipe, como Tomás
González de Luna, como Ramón Estrada, gente que andaba en el rollo, en
la bronca, Roberto López, Femando
Muñoz. Ellos cambiaron totalmente
mi visión de la realidad. Miguel Covarrubias, Silvia Mijares. Todos ellos.
Entonces, fue el taller de teatro
con Sergio Fernández, el curso con
Virgilio Leos, El juglarón y ahora sí
empecé a integrarme en este mundo.
Hice algunas otras cosas con el grupo
de comedia de Enrique Fernández,
era un grupo muy padre, participé en
obras como Fiebre de primavera yEvasión, ahí estaba Alfonso Cano Jaime,
Anselmo González Zambrano. Después nos empezamos a reunir quienes
habíamos participado en el curso con
Leos.
Pepe Zaragoza (quien escribe algunas obras de teatro) Popo Torres
(que se interesa por la dirección),
María Esther Garza y su esposo (no
recuerdo el nombre) y yo empezamos
a formar un grupito de teatro universitario y estrenamos un espectáculo
que se llamaba Hacia dónde mira el
cancerbero. Después Popo Torres dirigió una obra de Lorca, creo que Doña Rosita la soltera; más adelante
montamos una obra de Pepe Zaragoza: A/ borde de un negro abismo; esta

�última la hicimos en el Teatro del Grillo, una salita que estaba por la calle
Juárez, entre 5 y 15 de mayo.
Por esos tiempos, nuestra amiga
Rosa María Gutiérrez se hizo famosa,
la había invitado a hacer teatro un
maravilloso director que regresaba de
México en medio del triunfo: Sergio
García. García preparaba El pelícano, de Strindberg; una obra muy difícil, con un repartazo; estaba Lourdes
Miranda haciendo a la madre; los hijos eran nuestros dos compañeritos
triunfadores del grupo de Virgilio
Leos: Emérico González (no sé si ya
se ponía "Borbón" en ese tiempo) y
Rosa María Gutiérrez; los veíamos
con una gran envidia. Nos invitaron al
estreno y todo mundo echando porras
porque eran de nuestra raza. La obra
fue un éxito. Estamos hablando de
otras perspectivas de abordaje, de
otro punto de vista con respecto al
teatro y de otro criterio por parte del
público. Había una gran inocencia en
este trabajo, una inocencia muy padre.

o

o
....

A este mismo maravilloso director
de pronto se le ocurre poner una obra
que se llama Antígona, de J ean
Anouilh, e invitó a Rosa María para
hacer al personaje principal. Una noche estábamos por ahí ensayando
nuestras obritas y llegó el tal Popo
Torres a decirme que Sergio García
quería verme; yo tenía como diecinueve o veinte años y que me invade la

emoción. Sergio estaba en el Teatro
de la Azotea (en Washington y Zaragoza), así que me dirigí allá corriendo,
usaba unos huaraches impresionantes, hechos de llanta, de dos centímetros de alto, con correas. Llego al
Teatro de la Azotea, que estaba en un
segundo piso, subo corriendo hasta el
escenario enmedio de un escándalo
(las graderías eran de madera) y llego
hasta donde estaba Sergio García con
cara de rata asustada. Sergio me da un
libreto y me dice: "vamos a leer". Yo
no sabía quién era Antígona ni qué
personaje iba a hacer ni sabía nada de
nada. Lo único que sabía era que Sergio García estaba teniendo éxito en la
ciudad. Y claro que yo tengo una vocezota fuerte y potente y me puse a
gritarle los parlamentos. El tal arquitecto Sergio García, que es un poquito
impresionable, se impresionó en mala
hora conmigo y me invitó a hacer el
papel de Creonte. Aquello era espantoso. Yo estaba haciendo a un hombre
de sesenta años y tenía diecinueve,
huaraches y pelo largo. Fue una experiencia padrísima pero mi trabajo era
desastroso, no sabía nada de nada pero quería hacer teatro.
El Teatro de la Azotea estaba en
el Taller de Artes Plásticas. Un lugar
padrísimo, mágico: era un galerón de
dos pisos con un patio inmenso, a espaldas del Sagrado Corazón. Ahí se
juntaba un grupo de gente para hacer
pintura, escultura, teatro, para escribir poesía. El ambientarrazaso empe-

zaba a las cuatro o cinco de la tarde.
Había ahí una verdadera atmósfera
artística, era algo muy romántico.

do. La Escuela de Teatro abandona el
Taller de Artes Plásticas y se muda a
la casa de 15 de Mayo.

Por esos tiempos invitan a Sergio
García a crear una escuela de teatro
y, a su vez, él me invita a dar clases;
también invita a Toño González, hermano de Gerardo González. Toño daba voz y dicción; Sergio, actuación y
yo, biomecánica. Hicimos un año piloto y aquello empezó a funcionar rápidamente. Llegó Rosa María
Gutiérrez; también andaba por ahí
Magdalena Hidalgo, René Alonso,
Rubén Eugenio Pérez. La escuela había prendido como pólvora.

Fue un tiempo verdaderamente
hermoso. Ahí estuvieron Gerardo
Valdez, Juanny Esquive), y mucha
otra gente que en este momento se me
escapa. En la Escuela de Teatro se
intenta concientizar al alumno de su
entorno social. Pero antes de pasar a
otra cosa, me gustaría mencionar que
en el Taller de Artes Plásticas conocí
a mi esposa, Rosa Magdalena; ella
estaba actuando en Las criadas, de
Jean Genet, bajo la dirección de Pepe
Zaragoza.

Después de ese año se le dio a la
escuela una formalidad, entonces se
invitó a Lola Bravo (quien se vino
nuevamente de la ciudad de México),
también llamaron al Dr. Juan José
García Gómez para que diera todo el
rollo de análisis y al querido Armando
Flores para que impartiera historia
del arte (o alguna de esas cosas que él
sabe hacer). Y se hizo la Escuela de
Teatro de Filosofía. En ese segundo
año se inscribió más gente. Ana Martin, Fernando Leal y muchos otros
que andan por ahí dando lata en el
medio.
Posteriormente se funda el Instituto de Artes bajo la dirección de Miguel Covarrubias y, en esta
institución, nace la Escuela de Arte
Dramático a cargo de Julián Guajar-

portante para mí porque fue mi debut
como director. Boxeo de sombras era
una obra que yo mismo había traducido, y en donde actuaban Javier Sancho, Ignacio Camacho, Esther
Galván, Rosa María Gutiérrez, Cecilia Pérez. Fue un gran éxito esta primera dirección; la gente gritaba
"bravo" y lloraba y subía a felicitarnos. Nos dieron todos los premios de
ese año (claro que alguna gente decía
que estaban vendidos, pero finalmente nos los dieron todos).

esto en técnicas psicoanalíticas. Gracias a este maestro maravilloso pude
asimilar experiencias anteriores en el
teatro universitario y conectar toda la
información en un todo organizado.
Empecé a entender.
Esta obra (Boxeo de sombras) que
había sido un éxito gracias a la intuíción, podía ser abordada ahora a partir de un método de análisis
dramático. En cuanto a la puesta en
escena, tenía la formación necesaria
para armarla en sus diferentes aspeetos.

En fin, todo esto pasó en los setenta. Cuando yo me fui a Inglaterra había problemas, el grupo es estaba
De Doreen Cannon ( alumna de
desintegrando. Allá encontré un ver- Utah Hagen) aprendí un método de
Fue una buena época. Hicimos &lt;ladero maestro, el director del Dra- actuación prodigioso que ofrece muMarat/Sade, Equus, Las bmjas de Sa- ma Center of London. Este señor me chisima herramienta para abordar la
lem, La ópera de tres centavos, Ten-or daba análisis, él y mi maestra de ac- construcción de personajes. Realy miseria... todos estos textos aborda- tuación estuvieron fuertemente liga- mente entendí el concepto del artista
ban de alguna manera una problemá- dos a mi iniciación real en el teatro. total. Pienso que me fue así de bien
tica muy seria acerca de la cuestión Christopher Fettes, el maestro del porque los maestros me adoptaron,
social. Yo seguía dando mis clases en que hablaba antes, sustenta la tesis de quizá porque me veían un poquito
la escuela pero había empezado ya un que para ser artista es necesario recu- salvaje. Se extrañaban hasta de que
cuestionamiento muy fuerte. Sentía perar el sentido del mundo y manejar saludara en las mañanas. Después de
que estaba defraudando a la gente, nuestra profesión con toda una ritua- todo estábamos en Inglaterra. Me han
creo que en verdad lo estaba haden- lidad; este sentido ritual opera en los de haber visto como un indio, un abodo. Me faltaba preparación. Había to- jóvenes en forma de iniciación a la rigen. Pero lo más importante es que
mado algunos cursos en México con vida adulta. Estas enseñanzas abrie- ellos me ilieron su propuesta de vida,
el maestro Héctor Azar, había anda- ron una nueva perspectiva en mi vida, su propuesta del arte hacia la vida.
do por aquí y por allá tomando cursos en mi entendimiento acerca del munde pantomima, biomecánica, pero no do. Con Fettes aprendí que era neceAl regresar a la Escuela de Teatro
tenía una verdadera preparación. De- sario un entrenamiento del ser me dediqué, arrogantemente, a criticidí que o era honesto y dejaba de humano como individuo antes de in- car todo el sistema de trabajo. Esto
enseñar o me iba a estudiar. Me fui a gresar en un grupo. Era recuperar la me trajo grandes broncas con mucha
estudiar, esto fue por allá en el 79. mitología, el sentido de iniciación, el gente. En este momento (1983) se forAntes de irme hice una obra muy im- origen del teatro; era insertar todo maba en la escuela esa generación en

...
...o

�TOCAMOS LA PUERTA

Lucas de la Garza Collado
donde estaba Gerardo Dávila, Rosa
María Rojas, Vicente Galindo, Yesenia López, Migdal López, Lupita Treviño, Claudia Marín, Esther Galván,
Minerva Margarita Villarreal. De esta
generación surge una propuesta escénica de una obra que a mí me gustaba
mucho: Mefisto; una obra que habla
de la problemática en la época de
entreguerra y durante la segunda guerra mundial. Estábamos en el crack
del dólar y, de alguna manera, la obra
nos mostraba la realidad que estábamos viviendo. Con este proyecto me
truena mi primer intento de grupo.
Habíamos invitado a Roberto Roger,
Javier Sancho, Gerardo Valdez, Ernesto Pérez el Gallo, Ornar Pérez,
Luis Mariano. Era una obra muy padre. Lástima que nadamás hicimos
una función. Entendí que no era posible manejar la autorreflexión en mis
actores sin marcar límites y sin una
estructura grupal. Sin lugar a dudas
fracasó el grupo.

~

...
0

Un poco antes de este fracaso me
habían dado la coordinación de la Escuela de teatro; el Lic. Bernardo Flores era el director de Filosofía y
empezó a impulsar muchísimo el área
cultural. Es así como, en 1988, surge
Universiteatro como una posibilidad
de trabajo grupal. Inicio la formación
de esta compañía a partir de una nueva perspectiva, esta vez mucho más
humilde, más comunitaria, más igualitaría. En base a este sistema en donde los derechos y las obligaciones son

iguales para todos, Universiteatro ha
estado trabajando en el transcurso de
tres años y, gracias al esfuerzo de todos, ha desarrollado una capacidad
de trabajo que rompe con cualquier
tipo de récord establecido en la ciudad.
Este texto forma parte de los "Apunt~
sobre teatro regiomontano, 1857-1980''
incluidos en Desde el Cerro de la Silla, artes
y letras de Nuevo León, trabajo colectivo
de investigación que próximamente editará la UANL.

TOCAMOS LA PUERTA
- Por estas calles andaba todo el día
en bicicleta - le digo a Lauren.
Le había prometido llevarla a la
casa de mi infancia. Son tantos los
recuerdos que me asaltan, continuamos caminando, son tan intensos.

- lDe qué te acuerdas? -me
pregunta.

- De todo, de todo - le digo nerVIOSO.

Llegamos al parque. El zacate
perfectamente cortado, el mismo
tono de verde en todas sus esquinas,
los troncos macizos de los árboles y las
bancas aún pintadas de blanco.
Le señalo la casa donde vivía una

\

1

/

/

familia de origen árabe. Su comida
era diferente, aún no se me olvida una
especie de tortilla de trigo gorda y
desabrida, el sabor agrio de jocoque.
Ellos formaban su propio equipo en
los partidos de futbol, los paisanos,
como se decían. Los demás de la
cuadra formábamos otro.
- Allí vivía una familia pueblerina
de Tamaulipas.

(
"'In'

~

- lNo los has vuelto a ver? - me
pregunta.

- No, les perdí la pista, ya se cambiaron.

-l Los cuetes, dónde los tronaban?
- me pregunta.

Tenían gallinas en el jardín y ellos,
que eran mis amigos, silbaban todo el
día canciones que jamás escuchabas
en el radio. Ahora entiendo por qué
eran así.

-Ahí mismo. Allá era donde se
organizaban los partidos de futbol
-le digo señalando el lugar en el parque.

Lauren permanece callada volteando hacia todas partes. Nada le
pasa desapercibido, como si estuviera
de viaje, un viaje en un país lejano.
En la casa de tejado rojo vivía una
familia de gringos. Sus muros eran los
más blancos de todos, daba la impresión de ser el lugar más limpio y ordenado del barrio. Una señora un poco
gorda y con la cara siempre rosada
nos daba chocolates americanos con
la condición que se los pidiéramos en
inglés.
- Mi mejor amigo vivía en la casa
del fondo. Una vez tronamos cuetes a
media noche en el parque y todos los
vecinos salieron en bata muy asustados, creyendo que se trataba de
balazos - le platico.
Su casa tenía el jardín más grande.
Un jardín depende de quien lo cuida
y lo quiere. Su mamá se pasaba el día
regándolo. Escuchabas el viento silbar entre las hojas del gran árbol, en
su sombra nos refugiábamos después
de jugar.

Fijo mi vista en los carros estadonadas, no son los mismos. Había un
Galaxie celeste en aquella casa, un
Mónaco verde en la otra, un Mustang
que hacía un ruido fortísimo. Los carros enormes de hace una década. Ya
no está el famoso Mercedes de la famosa señora que contrató a un chofer
solamente para que lo estacionara en
la cochera. Cómo nos reíamos de ella.
- En aquélla vivía un chavo bien
loco que andaba todo el día en motocicleta. Era mayor que nosotros y
n_unca hablaba con nadie, estaba
siempre solo. Un día se fue de su casa
y nunca volvió, dijeron que ya no quería estudiar más - le digo.
- lQué edad tenía? - me pregunta curiosa.
-Quizás la edad que tengo ahorita. No sabes todo lo que me imaginaba, vivía en otro mundo. Queríamos
ser como él. Era amigo de Daniel, un
chavo que se mató en un accidente de
carretera - le digo.
Un domingo aquí en el parque nos
enteramos de la noticia. La muerte me

...
0

~

�pareció algo tan extraño. Llegó como
el viento más ardiente en aquel verano
caluroso. De pronto se había ido y no
me podía acostumbrar a la idea de no
verlo más.
- Dame tu mano - le digo a Lauren y cruzamos la calle hasta subir en
la banqueta.
Al fin nos encontramos con la casa
que fue mi casa. Hay tantas cosas que
decir sobre ella que permanezco callado, silencioso. Los muros blancos
de cal hablando en un idioma que
solamente yo mismo puedo entender.
Palabras de niño, el fresco idioma de
la infancia. Palabras en forma de globos brillantes. Palabras retumbando
en los muros como el eco de las montañas.
Lauren no le quita la vista. Sus ojos
asombrados, como antes cuando soliamos aventurarnos en el extraño y
desconocido mundo de los adultos,
atraídos por los signos de su distinta
forma de ser. Me susurra al oído tramando otra travesura:
-lTocamos la puerta?

SOLA EN EL JARDIN

~

Q

.-4

Ya en la tarde subo al auto y me dirijo
a casa de Lauren. Prendo un cigarro y
meto un cassette en el estéreo. El se-

máforo cambia tres veces de rojo a
verde antes que logre cruzar. Hay mucho tráfico.
Ayer fui con ella a cenar. Me dice
que está harta de ir a la disco y prefiere encerrarse temprano.
La visito en su casa. Llevo puestos
unos shorts y camiseta, los veranos en
Monterrey son lentos y calurosos.
Abro el portón y veo la manguera conectada a la llave, los tennis y los
Marlboro a un lado. Encuentro a Lauren regando el jardín, cada uno de sus
movimientos demuestran el hábito de
una costumbre. Se acerca hacia mí,
descalza y con el cabello recogido, sus
manos arrastrando la manguera. Nos
saludamos con un beso, reclina ligeramente el cuello al tocar su mejilla con
la mía.
- lCómo estás? - me pregunta.
- Bien, me la he pasado todo el
día en el carro, estoy cansadísimo.
Tengo mucha sed.
Entro a su casa y camino hacia la
cocina buscando algo de tomar. Pongo varios hielos en el vaso y me sirvo
una limonada. Pienso en el ruido de
los carros allá afuera y esta diferencia.
Ella en el jardín. Distraído le doy un
trago a la limonada.
- lSi te dieran a elegir al hombre
más guapo a quien escogerías? -le
pregunto jugando.

- Uy, hay tantos, me encanta
Richard Gere, me encantan sus ojos
-me dice.
- l Y si te dieran a escoger otro
más a quien sería? -le pregunto y
espero que mencione mi nombre.

- Ya lo tengo, el que más me gusta
es James Dean, no sé por qué se me
olvidó. Pero como dicen, si lo olvidas
es por algo, no es importante.
Yo sólo pienso en cómo la quiero.
No de una forma pasional, como los
que juran jamás separarse. Pienso
también en su cara, asoleada, y en esa
mirada que se oculta cuando
bromeamos.
-Sabes, tuve un sueño increíble
esta noche - me dice.
-A mí a veces me lastiman los
sueños, sin ser necesariamente
pesadillas - le digo.

- lCómo te puedes entretene1
tanto en el jardín?
-Si supieras, me la puedo pasar
todo el día haciendo lo mismo.
Me termino la limonada rompiendo los hielos entre mis dientes. Sí, esto
es verdaderamente un triángulo
amoroso. Ella, el jardín y yo. Sonrío
para mis adentros y veo cómo ella se
acerca hacia mí con sus jeans empapados hasta la rodilla. Me da un
beso húmedo.

~ ,

...'.

- Qué tal, soy como una niña
jugando a la casita. lVerdad? -dice
Loló con una leve sonrisa.
Platicamos sobre cualquier cosa.
Hace menos calor, la tarde está
refrescando. Yo tirado en el zacate,
ella desplazándose de un lado a otro
en el jardín. No hay necesidad de
hablar, escucho el sonido del agua
salpicar en las plantas y el canto de los
grillos insistente.

-Qué raros son lverdad?
Quedamos callados, se hace el
silencio. Me levanto del zacate y me
dirijo a la cocina por más limonada.
Lauren camina de un lado a otro del
jardín, corta algunas flores, recoge las
hojas secas, riega las macetas. La miro
hacerlo detrás de la ventana, escondido.

- .....
,
..,,
l
; /'

- Ya me tengo que 1r. Hasta
luego...
La miro a través del retrovisor
parada en medio del jardín diciendo
adiós con la mano. No la veré tan sola
como en esta tarde. Ella y su jardín.
Prendo otro cigarrillo y acelero.

/

✓1

.

1

·, •

\

. .

'

\

I

I
,...,
I •

\

I

�SIN GUILLOTINAS

Alejandro Medina
SIN GUILLOTINAS
Nunca con una daga
me orientes hacia
tu zona oscura.
Despoja de municiones al armamento
que fuerza los candados de la vida.
No necesito la presencia del amo de llaves
que con una palabra derriba las puertas.
Nada me obligará a seguirte
a tu rincón sombreado
ayuno de realidad.
Muéstrame el significado
de tus sueños sin imaginar
una guillotina con la exacta
medida de mi cuello.

AL REVERSO DEL CEREAL
Mi suerte siempre ha dependido
de los dibujos que aparecen
al reverso de la caja del cereal.
Es necesario atraparla
ya que en ella todos descifran
el crucigrama de la noche anterior.
Pero conmigo es distinto
porque según el color
que le perciba al desayunar,
será el matiz de la estatua
que elevo y transformo a diario.

CABELLO CURATIVO
ATANDO ORILLAS
Cuando dirijas tus flechas
de apache a mi tienda
de campaña, ten la precaución
de no despertarme.
No te preocupes si de pronto
entrego a las fuerzas místicas
mis sentidos,
y si intentas revivirme
trátame como a un sonámbulo.
Si me pongo helado y sin pulso
no me alteres con pastillas
y choques eléctricos,
deja que continúe en paz
mi labor vaquera de atar orillas.

Desde que su nave aterrizó
libertaron pumas y tigres
para amordazar al extranjero.
El zoológico abrió sus compuertas,
repartió su fotografía
y prometió gratificación
por sus hallazgos.
Desde que descendió del árbol
de espejos medicinales
se le acusó de brujo,
por sacudir las chispas
curativas de su cabello.
Nadie debe divulgar
sus misterios capilares.

�PINTOR PAISAJISTA, ESPECIE EN
PELIGRO DE EXTINCION

Saskia Juárez

SEÑAS/RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

Cuando ingresé al Taller de Artes
Plásticas de la Universidad de Nuevo
León, los maestros que me iniciaron
en la pintura me hicieron una recomendación que a ellos a su vez les
había hecho una maestra catalana llamada Carmen Cortés: "Vuelvan sus
ojos a su entorno, vean su ciudad, vean
sus montañas, las fábricas, su gente,
descubran su realidad".*
Las sabias palabras de doña Car men llevaron a sus alumnos y a los
alumnos de sus alumnos a pintar el
paisaje de Nuevo León y hasta los de
Coahuila y Tarnaulipas. Fue creciente
el entusiasmo de los jóvenes de la época que abrieron caminos al visitar la
Fundidora y pintar a los obreros y sus
instalaciones, realizaron excursiones
a la Huasteca y pintaron sus formado-

*Los pintores de Nuevo León de principios de siglo no se preocuparon por pintar el
paisaje de la región. Sólo de Carlos Sáenz he
visto algunos cuadros con ese sol intenso de
nuestros veranos.
Fue hasta la fundación del Taller de Artes
Plásticas cuando se da la tendencia de salir en
grupo a pintar el paisaje, según la
recomendación de Carmen Cortés, quien,
como la artista europea que era, divulgaba el
impresionismo. Aparte de éste y también tardíamente, iníluye en nosotros el movimiento
mexicano de pintura y la presencia de Guadalupe Ramírez, quien buscaba teorizar lo que
se pintara a partir del Tratado del paisaje de
André Lothe. Los alumnos de Guadalupe se
dedicaron a pintar el paisaje y éstos a su vez lo
inculcaron más adelante en cuanto se convirtieron en maestros.

nes góticas, pintaron los pueblos cercanos a la ciudad como Santa Rosa,
Huinalá, Agua Fría, Villa de García y
otros. Pintaron las montañas ylos ríos,
formaron bodegones con objetos cotidianos, pintaron las moliendas con
sus calabazas en tacha y así nos fuimos
identificando con nuestra región. Algunos pintaron ese paisaje como parte de su formación, pero otros nos
quedamos con el tema como algo entrañable.

Don Manuel, que pintó básicamente en acuarela, tenía como temas
principales: casas o ruinas, pesadas
chimeneas y pequeñas ventanas de
forma irregular; el resto del paisaje
era complementario, enfatizaba con
líneas negras lo más importante usando tinta china aplicada con una pluma
de carrizo fabricada por él mismo.
Con todo eso lograba un paisaje duro
como el clima, como la tierra, como la
vida.

Esto me lleva con nostalgia a
recordar a don Manuel de la Garza,
personaje de la plástica nuevoleonesa
que fue un gran promotor de la pintura del paisaje; él se reunía con sus
amigos y con quien gustara de seguirlo con dos condiciones: que realmente trabajaran y que llevaran
lonche. (Pienso en todo el ritual que
implica la pintura paisajista: salir al
campo, lidiar con los mosquitos,
aguantar el sol del verano o el frío del
invierno.) Algunos llegaron a acusarlo
de pintor dominguero pero él, hablando con honestidad y haciéndole justicia, fue quien más ha fomentado la
pintura paisajista.

Los acuarelistas, sus amigos, se
concentraron más, casi todos, en
detalles de la arquitectura vernácula:
pintan puertas, ventanas, patios,
norias, y también algunos otros tipos
de paisaje. Entre ellos, Efrén
Nogueira es uno de los más versátiles.

Hablando de los pintores y en especial de la pintura del paisaje, hay
dos corrientes: en una están los que
pintan acuarela, en su mayoría acompañantes de don Manuel, y en otra los
formados en el taller, pintores de paisaje al óleo.

Los pintores del Taller de Artes
Plásticas tienen versiones muy
diferentes del paisaje. Por ejemplo,
Rodolfo Ríos pinta inmensas
montañas desgajadas que ponen al
descubierto rocas o tierra roja contra
el azul de otra, muros de roca que no
dejan espacio al cielo, altas montañas
y pueblos pequeñísimos.
Javier Sánchez gusta del paisaje
anecdótico con elementos de la vida
cotidiana como los pollos en el patio
o la ropa en los tendederos; no cesa
de pintar las montañas con azules muy
intensos, los caseríos y sus arboledas,
detalles bien definidos, con una gran
riqueza de colorido, contrariamente a

�PROYECTO Y RESISTENCIA
A propósito de dos libros de Hugo Zemelman

Amando M. Colunga
otros pintores que pintan el paisaje
nuestro en todo su drama. La pintura
de Javier es alegre.
Armando López gusta de los horizontes recortados: grandes espacios,
sobre todo en los cielos, cerros o montañas finamente dibujados y a veces
planos, con una sensualidad que nos
lleva de pronto a descubrir cuerpos
recostados; pintura a veces sin una luz
definida, sólo color.
Efrén Yáñez: su paisaje es complejo, lleno de desniveles, con masas
o mechones de árboles que oscurecen
partes del cuadro, casas con agudas
chimeneas buscando las alturas, paisajes tortuosos con caminos en zigzag;
no se sabe cuándo termina el suelo
para convertirse en montaña y tampoco cuándo ésta se convierte en cielo.
Un paisaje sin ümites el de Efrén,
quien usa un colorido violento y a veces patético.
Raúl García Gallegos. Sus cuadros son construcciones o elementos
saliendo de la oscuridad, con esa luminosidad que dan las noches de luna
en las casas blancas y la tierra calcinada. Configuración de un paisaje nocturno pero visible.
Guillermo Ceniceros nos presenta
un paisaje en que el colorido de la
tierra y las montañas es tan etéreo
como el cielo, para después dibujar
rocas, cañadas, desfiladeros, con lí-

neas oscuras y duras como mapas naturales; de pronto también podemos
encontrarnos perfiles de seres humanos o cuerpos, un paisaje con parte de
la fantasía del autor.
Aquiles Sepúlveda - pintor de
grandes cielos y poca tierra - me recuerda a Turner, el paisajista inglés
que prefiere pintar, más que el paisaje, el drama de la naturaleza.
Nadie de los pintores paisajistas
dejó de lado, como temática, los
caseríos, las montañas, los pueblos
con sus casas de chimeneas
escultóricas, la flora del desierto, la
tierra calcinada, el sol del verano, el
frío del invierno que deja a los
arbustos sin hojas creando marañas
de colores violetas y grises, montañas
de formaciones rocosas, agudas como
agujas: la Huasteca, el Fraile, el
Potrero Chico de Hidalgo, o mesetas
como la Popa, cerros redondos como
el Topo y el Potosí y otros.

dos y a quién sabe cuántas cosas más
las hemos dejado morir en la realidad
pero no - afortunadamente- en el
lienzo del pintor.
Quisiera hacer un llamado, pedir
como lo hizo doña Carmen Cortés:
veamos nuestro entorno. Tenemos
que unirnos para rescatar lo que nos
es propio, darle un sentido en nuestra
actual realidad, luchar porque no se
destruyan nuestras construcciones
vernáculas, descontaminar los pocos
ríos que nos quedan, hacer que pueblos enteros respeten su fisonomía,
que no pierdan su personalidad y sus
hermosas costumbres.
En lo que respecta a la pintura
paisajista, tenemos que fomentar este
género de pintura, y ayudar a través
de nuestro quehacer a mejorar el
mundo en que vivimos; así, de paso,
evitaremos que el pintor paisajista sea
una especie en ·peligro de extinción.
Monterrey, N.L, a 12 de octubre de 1991.

El pintor paisajista en este momento es en parte historiador, ecologista, antropólogo y algo más.
Haciendo un recuento de obras en
relación con la arquitectura regional,
sólo algunas de las casas más antiguas
de los pueblos han quedado consignadas en pinturas de nuestros artistas;
parajes que fueron bellos ya no existen; pueblos enteros, en nombre de la
modernidad, ya no tienen fisonomía;
los ríos están totalmente contamina-

l . Objeto curioso, excéntrico y folklórico, la utopía florece, provoca rumores, murmullos: el libro de Hugo
Zemelman De la historia a la política
(Siglo XXI, 1989) es uno de ellos, un
murmullo. Pero la utopía también articula deseos, no sólo es un objetivo,
como se ha pretendido. Al definir tonos, al dibujar contornos, define y dibuja algo más: proyectos. La utopía es
un pincel, y su tinta, el dándose, la
potencialidad. Por eso, abrir el libro
de Zemelman es abrir la puerta de un
torbellino, y leerlo, inscribirse en la
múltiple, la inextricable conciencia de
las opciones. Late, palpita, se detecta
en la sintaxis, su deviniendo es vitalidad, opción, potencialidad, y también, ansiedad de futuro, de vida, de
historia. "Nos enfrentamos a una urgencia de futuro", señala, y ello nos
obliga a aprehender el proceso real de
una abigarración de hechos que nos
atropella, nos transmuta en volición y
nos entrega el horizonte de un posible, de un quizás intempestivo. Pero
así es la utopía, una dimensión tan
palpable como el propio devenir; sólo
que para aprehenderla, para desgajar
su vitalidad, necesitamos como el indígena, como el cholo, construir la
historia desde la imaginación.
2. Proyecto y resistencia son
términos que en situación inclusiva
resultan ambiguos; ello porque el
primero denota pragmatismo y el
segundo oposición. Sin embargo,
atendidos desde la historia, pierden

en ambigüedad lo que ganan en sentido. Un proyecto es un horizonte de
posibles, en tanto que la resistencia es
la contención de ellos, una potencialidad en busca de coyunturas. Es
por esto que tanto el proyecto como
la resistencia exigen una lectura marginal, en el aparte del pragmatismo y
la oposición. Hugo Zemelman llama a
esta lectura "procesual" en su texto

Crítica epistemológica de los indicadores (El Colegio de México,
1989) y remite su estrategia a la
deconstrucción de los diagnósticos
normativos; se trata de una estrategia
que atiende a la historia del margen,
de la exclusión. Esto implica considerar la historia como campo de
posibilidades, a pesar de su
heterogeneidad, de la difusión de sus
perfiles, de la dificultad de su
organización en esquemas coherentes. La lectura procesual así, lee lo que
no está considerado a partir de lo que
sí está contemplado. lUna simpleza?
Quizás. El caso es que ni el proyecto
ni la resistencia han sido escritos: porque no han sido leídos.
3. El barrio, la comunidad, la
aldea, tres espacios sin historia,
ausentes de la cuenta nacional, y, sin
embargo, tan activos como los
microbios de Paul de Kruif. lAcaso no
es más real hablar de la propensión de
la población a la morbilidad que hablar
de "número de camas por habitantes"? lDónde comienza y dónde termina la reíerencia del lndíce Nacional de

Precios al Consumidor? "Una
pregunta para cada historia". Hoy,
cuando se ha decretado el "fin de las
ideologías", cuando se anuncia desde
el púlpito académico el fin de la
utopía y el comienzo de una historia
medible, programable, lqué queda de
aquellas "virutas de militancia" de
Lucien Febvre?, lqué queda de
aquellos "combates por la historia" de
Marc Bloch? "Una pregunta para
cada historia". El barrio, la comunidad, "la historia solamente alcanza
su plenitud en el propio proyecto de
construir el futuro buscado como
realidad posible de vivirse como experiencia" (Zemelman). Hay que
abandonar la óptica del EstadoNación como único sujeto activo.
"César venció a los Galos. lNo llevaba
consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II lloró al hundirse su flota.
lNo lloró nadie más? ... Una pregunta
para cada historia" (Brecht).
4. l"Una epistemología de la exclusión? iCarajo!, lo que necesitamos
son proyectos operativos". Bajé la vista, tomé mis mecanografiados y
aguardé, paciente, el final de su pausa.

-Necesito que me entregues un reporte de lo que pasa en "Cerro Blanco
Primera Sección"... A esos cabrones
el DIF ya les tramitó una Unidad de
Servicios Médicos y ahora quieren
agua y electrificación ... iHazme el
chingado favor! ... AJ paso que van, al

�LA PROCESION

•

Federico Patán
rato van a querer drenaje y pavimentación.
Me levanté de la silla y abrí la
puerta para salir.
... Ah, y por favor, quiero que dejes de

leer a ese Foucul o como se llame.
Aquí ya estamos hartos de pendejadas.
Salí de la oficina. Por el pasillo me
despedí rápidamente de mis compañeros y abandoné el edificio. Al llegar
a mi casa me esperaba mi amigo Carlos López Goytortúa.
-Perdone ... lusted estudia otrabaja? -me preguntó.
Sentí entonces cómo mi rostro,
duro y de ceño fruncido, se suavizó y
dibujó una sonrisa.

./

San Cristóbal de las Casas. Chiapas.
Abril de 1991.

........

N

Es con lentitud y paciencia que un
escritor va construyendo su casa. No
una casa cualquiera y sí aquélla intuida primero y entrevista más adelante,
cuando se estableció ya sin titubeos la
decisión de transformar la experiencia en escritura. Ardua labor ésta,
pues no sólo significa saberse habitante de un cierto mundo, sino tener la
capacidad de interpretarlo desde
nuestra vita-lidad y con nuestras herramientas lite-rarias. Vitalidad y herramientas, dicho sea de paso, en
continuo enrique-cimiento, ya que de
otra manera el autor moriría asfixiado
por un exceso de satisfacción con lo
hecho.
Una casa, pues. Y como toda casa,
surgida de integrar habitaciones. Habrá en cada una de éstas un moblaje
acaso distinto en tono y en matices,
pero de dueño único, reconocible
unas veces en la disposición general y
otras en algunos rasgos infaltables.
Eso que en ocasiones llamamos estilo,
cómoda palabra de aceptación unánime. Así con José Javier Villarreal. Joven como es, se ha mostrado buen
arquitecto de su vivienda poética. Si
quisiéramos comprobarlo, bastaría
con examinar las tres estancias que
componen el libro cuya presentación
nos ha reunido hoy aquí.* Pertenece
la más antigua de ellas a 1982, cuatro
•Este trabajo fue leído por su autor el viernes
21 de junio de 1991 en el Centro Cultural
Monterrey.

años más tarde quedaba concluida la
siguiente y en el cercano 1990 se dio
por terminada la tercera que, cabe
agregar, da su nombre al conjunto: La
procesión.
Hablemos de estilo. Porque uno
hay que unifica la apariencia de estos
ámbitos. Tal vez no fuera el inicial de
José Javier, pero sólo el propio autor
sabe de tales ayeres. Lo cierto es que
el escritor ya publicado, y por lo tanto
el perteneciente a los lectores, aparece dueño de un modo de escritura
mantenido a lo largo de los libros publicados. Sin titubeo alguno podemos
llamarlo versicular. Es decir, versos
largos que superan las medidas usuales en los poemas de arte mayor, pues
llegan a tenderse por veinte y más
sílabas, e incluso se desbordan a la
línea siguiente, aunque en ocasiones
limiten su ambición al endecasílabo.
No es forma surgida en su ayer reciente, que ya la Biblia la utilizaba. O
Whitman en la poesía norteamericana
del XIX; o Saint-John Perse en la
francesa de nuestro siglo; o León Felipe en México y en el propio México
José Carlos Becerra. Es un tipo de
verso que da gravedad a los ritmos,
prestancia a las ideas y tonos épicos al
conjunto.
lPor qué decide José Javier colocarse en tal compañía? Pensamos que
en razón de lo ya dicho: busca el poeta
la creación de un mundo con resonancias épicas, en donde los sucesos coti-

dianos aaecienten su estatura con base en las imágenes que los expresan.
Recurre José Javier a un enfoque cuya
intención es mirar tales acontecimientos como si pertenecieran al campo de
la fábula, emparentándolos así con la
crecida perspectiva de lo mítico. Y no
porque un prurito de exageración
guíe la escritura que comentamos. Es
muy otra la intención. José Javier intuye una línea de relación entre el ayer
poderoso y el presente humilde. Considera que en el incidente amoroso de
hoy quedan huellas de las pasiones de
antaño y que las tristezas o melancolías de lo antiguo se continúan en sus
equivalentes de la actualidad. En razón de esto, una considerable procesión de ecos culturales transcurre por
los tres libros de este volumen.
Pero, desde luego, cada uno de
ellos tiene su propia naturaleza y su
propio nivel de desarrollo. Nos referimos a lo siguiente: en Estatua sumergida captamos aún la voz adolescente
o, por qué no, de la primera juventud;
viene luego Mar del Norte y un modo
de expresión más adentrado en la madurez de ideas; La procesión pertenece al universo adulto. De esta manera,
el libro inaugural revela por momentos una vulnerabilidad herida de
asombro; el libro de la etapa última
una vulnerabilidad atenuada por la
sabiduría del vivir. Si al principio el
mundo metafórico permite ver por
instantes su paralelismo con la modernidad, Mar del Norte lo desenmas-

......
~

�•

cara menos y La procesión parece entregada en exclusiva a una recreación
de épicas antiguas.
Desde luego, todo lo anterior para
hacernos el ofrecimiento de una visión del mundo particular, de la cual
es centro la forma comentada, forma
que abriga un buen número de conceptos y de percepciones. Por ejemplo,
en Estatua sumergida
encontramos ya la voz poética dirigiéndose a un "tú" que es ella misma
desdoblada. Le dice: "...eres tú el que
trata de escaparJ el que vaga por los
parques de noche:/ a quien le falta
siempre un poco por llegar". lNos
equivocaremos en tomar esa idea como núcleo de las preocupaciones exploradas por esta poesía? Porque en
el verso último aparece el tema dominante: aquel del exilio. Que significa,
no hay duda, un viajero empeñado en
volver a una casa que parece ya no
csperalo; un viajero cuyo periplo no
habrá de completarse en razón de los
obstáculos con que tropieza. Y el regreso imposible es metáfora, claro está, de la vida y, por ello, del amor.

...,
....
....

Desde el principio mismo, lo cual
significa Estatua sumergida, la figura
de Ulises parece extender su sombra
por la escritura de José Javier. Al
principio és un mero señalamiento de
huellas, crecidas en Mar del Norte y
potente ya en La procesió11. Pero un
Uliscs anónimo y hecho a imagen del

poeta que lo ha revivido. Por tanto, un
Ulises preso de su naturaleza
humana, acosado por debilidades que
le son propias e inmerso en la busca
de atenuantes y, sobre todo, de
respuestas. En la poesía de José Javier
el hombre es una conciencia hurgadora, que va entrando en los
resquicios últimos de la existencia. Se
trata de una exploración dolorosa por
lo que tiene de interna. Sin embargo,
los signos de su presencia aparecen en
el mundo externo. De esta manera, la
lectura del entorno es el camino hacia
la percepción de lo íntimo. O como
dice Mar del Norte, se van abriendo
"las puertas de los jardínes vedados".
En la sintomatología poetizada
por estos libros se percibe un aire de
apocalipsis. La mirada puesta en el
mundo sólo ve colapsos y derrumbamientos, mutilaciones y fracasos. Habrá "hombres y mujeres cercenados
por la muerte", se estará "rodeado de
alacranes de mirada hosca" e, imagen
muy reveladora, "con la llama entre
mis dedos aborto cuidades desmoronadas". Y la hemos llamado reveladora por lo siguiente: el hombre posee la
luz vital, pero en su intento de utilizarla en la creación de bellezas y portentos va cayendo en fracasos sucesivos.
Este aire de insuficiencia ante el hado,
esta confirmación inacabable de acechos por parte del mundo, aparece en
la poesía de José Javier desde el principio mismo.

Sin embargo, no todo es negrura.
El hecho mismo de guerrear cotidianamente por erigir el mundo soñado
es ya un rasgo de optimismo, aunque
la derrota sea el desenlace. Porque en
su lento caminar hacia la esperanza la
voz poética tiene un sostén firme: su
propia existencia. En otras palabras,
el acto creador, al ir estableciendo
verso a verso la descripción de sus
avatares, neutraliza la amargura mediante el proceso mismo de describirla. As~ escribir es vencer los agobios
que el hombre sufre en sus relaciones
con el entorno. El cierre dado a La
procesión es el punto más elevado de
esta victoria. Escuchemos al poeta:
"Entonces/ recorro las calles de mi
cuerpo, de tu cuerpo; entonces te penetro en este alado navegar de horas
nocturnas".
Imagen de fuerte contenido erótico, plantea el encuentro amoroso como señal de plenitud y de llegada. El
cansado viajero toca puerto y su
deambular termina. El generoso abrigo de la mujer cancela los sufrimientos del pasado. Esta mujer es,
intuimos, Penélope oculta por distintos nombres y variadas actitudes. Si
muchacha en los principios, cuando la
hallamos "turbada por el ángel del
deseo", irá creciendo hacia su naturaleza de mujer madura, de imagen todopoderosa cuyos brazos ansía el
navegante, mujer que, y volvemos a
Penélope, "ha bordado en silencio el
lienzo de nuestra muerte". Así, el
mundo poético de José Javier está re-

gido por la presencia de la mujer, que
si amante y esposa en la mayoría de
sus apariciones, no desdeña el papel
ocasional de madre.
A la mujer, cuando muchacha, la
tocó el ángel del deseo. Y con ello
inauguremos otra etapa de nuestro
caminar por esta poesía. La vimos
fundada en la idea propiciatoria de
Ulises, uno de los símbolos para
representar al hombre. Pero con igual
fuerza pertenece a una imaginería
bíblica. Allí están, prueba primera de
lo que afirmamos, esos ángeles
terribles que aparecen en los campos
de batalla, que representan a las
ciudades, que significan el silencio,
que dan la espalda a los muertos.
Suelen pertenecer a lo ominoso,
aunque en ocasiones se carguen con
la implacable ternura de un dios que
exige cuentas al hombre.

como figuras en distintos procesos de
mutilación o a punto de desaparecer.
De esta manera, el agobiante mundo
de la escatología cristiana hace su
aparición en esta poesía de aire
apocalíptico. Otros elementos hay,
desde luego, que redondean tal
sensación de agobio. En rápida
enumeración, tendríamos los espejos,
testigos insobornables de la coRdición
humana, pero también las moscas y la
usura y la niebla.

Y las ciudades. Pertenecen a dos
mundos distintos: el cotidiano cuando
se llaman Brujas o Tijuana, el épico
cuando hay un intento de fundarlas,
para establecer con ello la presencia
absoluta del hombre. lNo es labor de
todo viajero dejar como testimonio de
su paso una semilla de ciudad? Pero
recordemos el final de La procesión:
el cuerpo humano es una calle y, a
mayor abundancia, el viajero pertinaz
Allí están, prueba segunda, los · que transcurre por este libro afirma:
diversos jardines. Son ámbitos de " ... he fincado las murallas de mi pueresguardo, lugares donde la memoria blo, las murallas de mí mismo ... " El
asila su infancia, cercados para que el hombre es su ciudad y, por lo tanto,
hombre busque la tranquilidad. cualquier fundación representa la
Edenes, si queremos resumir. Y como fundación del hombre.
edenes, de pronto quedan en la zona
de lo prohibido y se vuelven motivo de
Y está el mar, desde luego. No hay
nostalgia.
viajero sin mar, que el tránsito
verdadero debe darse por las aguas.
Allí están, prueba tercera, las lNo lo dice el inicio de Estatua
estatuas. Si La procesió11 claramente sumergida: "Desciendo en el océano
especifica que los hombres "son que me permite el camino por tierra"?
estatuas de sal, templos vacíos", no ¿Y no es el mar símbolo por igual de
dudan los otros libros en presentarlas toda vida y de toda traición? lNo es lo

inestable y lo permanente? Sucede
entonces que la poesía de José Javier
habla del hombre simbolizándolo en
elementos externos que son lo
interno. Y es el hombre como ser
agonista, cuya gallardía consiste en
luchar por erigirse en hombre. De
aquí la cita con que cerramos nuestro
texto, que justo es permitirle al poeta
la última palabra: "Sólo el hombre
inventa su vastedad, sólo él aclama la
magnitud de su visión".

José Javier Villarreal, La procesión. Serie El
Volador. Joaquín Mortiz/Ayuntamicnto de
Monterrey. México, 1991. 184 pp.

......

&lt;11

�LA SIDERURGIA, SU ORIGEN Y
DEPENDENCIA DEL CARBON

Manuel González Caballero
La siderurgia

REGION

.

·:@)$'

Si entendemos la siderurgia en la era
moderna como un proceso para la
extracción del hierro del mineral del
mismo nombre y su forma de trabajarlo, tenemos que admitir que se piensa
en la utilización de los equipos de
hornos altos y en las tres materias primas básicas para su elaboración: mineral de hierro, coque y piedra caliza.
(Por razones obvias dejamos de
lado el proceso de reducción directa
para producir acero por no encajar en
el tema central de este capítulo, en su
dependencia del carbón.)
Dicho en pocas palabras, el
término siderurgia es el arte de
extraer el hierro y de trabajarlo.
Y, por supuesto, la forma de trabajarlo en la actualidad es distinta en
ciertos aspectos a la forma usada antiguamente, si bien siempre utilizando
los mismos procedimientos básicos.

1.'

Los métodos más comunes que
utilizaban los antiguos para la fabricación del acero, consistían en obtener
hierro dulce en un horno, con carbón
vegetal y tiro de aire; expulsión de las
escorias por martilleo y carburación
del hierro dulce para cementado.
Esta forma sencilla de expresar
tales métodos, de ninguna manera se
apega al estilo clásico de describirlos,

....
....

\O

' ~

de manera que puedan entenderse
por todos los lectores, incluyendo los
técnicos.
La misma forma sencilla de
escritura la emplearemos en la
descripción del funcionamiento de un
horno alto, a fin de compararlo con la
descripción anterior, con el propósito
de establecer dos épocas en las
operaciones de la siderurgia.
El funcionamiento de un horno alto comienza con la carga en capas
sucesivas de mineral de hierro, piedra
caliza y coque, que se depositan en su
interior por medio de cubos elevadores que suben por un plano inclinado,
operando continuamente, para mantener siempre lleno el horno, cuyo revestimiento interior es de ladrillo
refractario.
La combustión del coque en el interior del horno, con gran desprendimiento de calor, auxiliado por la
inyección de aire pre-calentado, eleva
la temperatura aproximadamente a
los 1500oc, hasta derretir el mineral de
hierro, operación que es activada por
la piedra caliza que obra como fundente.
Siguen otra serie de operaciones
tales como la extracción del hierro del
fondo del horno, comúnmente
llamado "picas", así como dar salida a
la escoria, sub-producto que en la
actualidad sirve para la fabricación

del cemento, yuna serie de reacciones
químico-físicas de las que no nos
ocuparemos en este relato, pues
sencillamente se trata de describir la
operación fundamental de un horno
alto, y contrastarlo con el método
antiguo.
Origen

Por supuesto, los métodos descritos
no constituyen el origen de la siderurgia, pues ésta se remonta a épocas
muy lejanas según historiadores dedicados a estas investigaciones.
Luis Angel Rodríguez, Berzilius y
otros narradores de historia más, han
dicho que la marcha de la civilización
de los pueblos está ligada íntimamente con la explotación del hierro. La
vida moderna no puede prescindir de
este elemento tan necesario en todos
los órdenes de ideas que se pretenda
considerar, ya que en la industria metalúrgica, en la construcción, en la locomoción, en la rama vehicular, en
artículos hogareños, en maquinaria
agrícola, etc., son tantas y tantas sus
aplicaciones, que no bastaría el volumen de este trabajo para relatar siquiera una breve historia de dicho
metal.
Berzilius dijo que el hierro es el
sine qua non de la civilización, ya que
lo ve mantener en todo tiempo una
circulación constante y activa de numerario, ocupar un gran contingente

�de la clase trabajadora, y crear riquezas hasta entonces desconocidas y
ocultas bajo tierra.

Los titanes fueron los primeros
que llevaron a Grecia el arte de trabajar el hierro.

En los primeros siglos de la
historia del hierro, reina una densa
obscuridad, en la cual apenas se
distinguen algunas formas de la
manera de trabajarlo.

Resulta de todas estas tradiciones
históricas que varios pueblos se han
disputado el honor de haber descubierto el hierro, y el arte de sacar
partido de él; unos quisieron deberlo
a un dios, otros a Cibeles, madre de
los metales, hija del cielo y de la tierra,
sin duda por analogía con la extraeción de los minerales de las profundidades del globo terráqueo y el fuego
que los funde.

Sería difícil señalar una fecha precisa del descubrimiento de este metal,
pues se pierde en los tiempos más
remotos.
Los egipcios lo conocieron 2,000
años antes de Jesucristo.
Moisés, que vivió 1,500 años antes.
de Cristo, atribuye el descubrimiento
del hierro a Tubalcain, cuyo padre
nació 3,130 años antes de la era cristina. (Cap. IV. ver. 23. Tuba! en árabe
significa cscoría de hierro, y Caín,
adquisición).
Los dáctilos del monte Ida les
habían enseñado a los hombres el arte
de trabajarlo. Algunos escritores
atribuyen el descubrimiento del hierro al mismo Yulcano, y los egipcios lo
honran con él.

-

00

/ La tradición coloca sus hornos en
la isla de Lcmnos, en donde el obrero
se cubría la cara con una máscara de
cuero para evitar el salto de las
chispas.

Como quiera que ello sea, el uso
del hierro parece haber venido de
oriente puesto que los egipcios
debieron su civilización a una nación
oriental.
Sin embargo en el sitio de Troya,
1,200 años antes de Jesucristo, se sirvieron los griegos de armas de cobre,
según lo refiere Hesíodo. Esta era la
materia de la que se hacían las armas
de los héroes.
En Esparta, 700 años antes de
Jesucristo, cuando Licurgo prescribió
el oro y la plata, se empleó el hierro
para hacer moneda. Pronto se
extendió a toda Grecia el uso de este
metal, los atenienses lo hicieron extraer de la Isla de Eubea; 430 años
antes de nuestra era Glaucos de Chios
aprendió a soldar el hierro.

El temple del acero entre los egipcios data de 2,000 años antes.
No tardó en pasar el arte de trabajar el hierro del Oriente a las regiones
occidentales de Europa. Cuatro o cinco siglos antes de esta era, los griegos
lo habían llevado a España, Italia y
Africa. Pero los romanos comprendieron mejor el arte de trabajar el
hierro; sus operaciones estaban apropiadas a la naturaleza del metal. Al
principio del siglo decimoséptimo ensayó Dudley sacar utilidad de las inmensas cantidades de hulla de
Inglaterra, y estableció en las fábricas
de ferrería de Woncester, las primeras fraguas de carbón de piedra, y fijó
la época de esta revolución notable de
la metalurgia en 1619.
En Francia se le dio un gran impulso industrial a partir del siglo XIX.
Otros historiadores, igualmente
serios y documentados, hablan de que
los más antiguos vestigios inducen a
creer que el hierro fue descubierto
por los egipcios de 2,300 a 2,000 años
A.C. A partir de entonces el hombre
comenzó a buscarle aplicación en la
fabricación de armas y utensilios de
trabajo, mezclando el hierro fundido
a distintos metales para dar mayor
consistencia a lo que en un principio
era hierro no maleable.
De tales ensayos nació el acero,
que es una aleación férrica que con-

tiene, en proporción, pequeñas cantidades de carbono, manganeso, fósforo, azufre y silicio.
De 1,500 a 1,000 años A.C. los
griegos y los chinos perfeccionaron
algunos métodos para producir acero.
A partir de entonces su proceso fue
lento.

comienza la producción de acero por
el sistema Bessemer.
Con todo, no fue sino hasta que
sobrevino la "revolución industrial"
de Inglaterra que esta industria principió su desarrollo fabuloso.
El "maquinismo" trajo aparejado
mayor necesidad de acero y por .lo
mismo mayor cantidad de producción, de tal manera que al parecer con
el inicio de su desarrollo nació también una competencia mecánica, esto
es, la fabricación de máquinas para la
producción de perfiles y productos,
en todos los países.

Sobre este último punto: producción de armamentos tan sofisticados
que han causado destrucción y muerte en dos tremendas guerras mundiales, las de 1914 y 1939.
Claro que la civilización actual no
habría evolucionado tanto si no
hubiera sido por la expansión y
moder-nización de esta industria, que
no obstante de hacer tanto daño con
las armas, ha hecho tanto bien por el
progreso y desarrollo de los pueblos.

Concuerdan estos historiadores
con los anteriores ya mencionados en
que a fines de la Edad Media fue
construido el primer horno alto en
Holanda y más tarde, en 1740, HuntaDesarrollo en la América Latina
man ideó el procedimiento de fundi-.
do por crisol al que siguió, en 1855, el
La producción de fierro en la Améride Henry Bessemer en la ciudad de
ca Latina data de la colonización esLlegó a tal grado el desarrollo de pañola. En la época precortesiana,
Wyandotte, Michigan, que produjo el
esta industria en países como Inglate- contrariamente a lo que sucedía con
primer acero comercial en América.
rra, Francia, Alemania, Italia, Espa- otros metales como el oro, la plata y
Desarrollo
ña, Suecia, Bélgica y otros más que el cobre, que fueron conocidos por los
nació el título que con él la humani- aborígenes mexicanos, el hierro era
Nadie pone en duda que fue en el dad estaba viviendo la edad del acero. desconocido.
viejo mundo donde principió el desarrollo de la industria siderúrgica, por
A este esfuerzo portentoso se
Documentos consultados en el
la misma razón de que fue allá donde sumaron países de otros continentes Instituto Latinoamericano del Fierro
nació el proceso de fundir el hierro como Rusia, Estados Unidos, y el Acero (ILAFA), hablan de que
mediante los equipos de hornos altos. Canadá, Japón, China, etc., que las primeras fundiciones que se conohicieron bueno el título mencionado. cieron se instalaron preferentemente
Siendo esto así tenemos que admien donde se encontraban yacimientos
tir el dato de que a fines de la Edad
Por ende sobrevino un desarrollo de mineral de fierro y donde existían
Media, cuando comienzan las opera- tal que la era del maquinismo se ex- a la vez bosques abundantes para la
ciones de un horno alto, principian tendió a toda Europa, Asia y Africa; elaboración del carbón vegetal necetambién las etapas de la industrializa- lástima, han dicho algunos escritores, sario para la fundición.
ción, pues ya para el siglo XVIII se que ese desarrollo mecánico no sólo
nota el avance de la misma industria haya sido para producir elementos de
ILAFA misma señala que la pricon fundido en hornos por medio de paz, sino también para fabricar ele- mera ferrería de que se tienen noticias
crisol, al tiempo que en el mismo siglo mentas de guerra.
es la de Coalcaman, en Michoacán,

1-'
1-'

IC

�México, que está ligada al ilustre
nombre del español don Andrés del
Río, descubridor del vanadio.
A orillas del río Tunal, en Durango, también de México, hubo una ferrería que contó con un pequeño
horno alto. En Jalisco existió la ferrería de Tula y en el estado de Hidalgo
las ferrerías de la Encarnación y de
Apulco, entre otras. En el estado de
México, en el municipio de Valle de
Bravo, operó hasta los primeros años
de este siglo la Ferrería del Salto, que
produjo fierro fundido en lingotes,
piezas moldeadas y barras de hierro
dúctil.
En algunas de estas ferrerías se
utilizaban, según apunta en un muy
detallado estudio el lng. don Gonzalo
Robles, la forja catalana y el horno
castellano. Su producto se afinaba
posteriormente en hornos de
pudelado para obtener hierro dulce.
La producción era reducida y se destinaba a cubrir las necesidades de las
herrerías, a la manufactura de herrajes artísticos y a la fabricación de
algunas herramientas de mano para
diversos oficios, implementos
agrícolas y útiles para la minería, así
como de algunas piezas fundidas.
Los.datos anteriores consultados
en ILAFA, tienen similitud, en cierto
grado, con lo apuntado por otros institutos e historiadores.

Estos nos hablan, como se ha dicho ya, de que el hierro era desconocido en el Nuevo Mundo antes que lo
t~ajeran a estas tierras los españoles;
sm embargo encontraron éstos, desde
sus primeros viajes expedicionarios,
que los nativos dominaban una fina
técnica para trabajar metales preciosos como el oro, la plata y el cobre, y
que realizaban cuatro aleaciones: cobre duro (bronce), oro y cobre (tumbaga), plata y cobre, cobre y plomo.
Se apunta también en estas investigaciones que las primeras fundiciones de fierro y acero que existieron en
la Nueva España fueron rudimentarias, como es lógico pensarlo ahora,
construidas por los españoles y alimentadas con hierro que fue traído de
España.
Ahora bien, los primeros intentos
de explotar el hierro llamado "nativo"
con técnicas más avanzadas, los llevó
a cabo don Andrés Manuel del Río en
el estado de Michoacán, de 1803 a
1811, por encargo del Tribunal de Minería.
La nueva cita del señor del Río da
pie seguro de que a tal persona le
corresponde el número uno de los
pioneros de la siderurgia en este continente.

Los movimientos armados iniciados en 1810 con motivo de la independencia de México obligaron al
cierre de esta fundición y no se hicieron nuevos intentos de importancia
sino hasta principios del siglo XX.

Desarrollo efectivo
En ~ealidad la industria siderúrgica
meXIcana puede decirse que nació el
7 de febrero de 1903, cuando produjo
su primera colada, en Monterrey,
N.L., el Horno Alto No. 1 de 350 toneladas de capacidad allí mismo construido para producir arrabio con
coque metalúrgico y transformarlo en
acero y sus derivados a escala industrial y con la técnica más avanzada
para la época.
Ese acto, sencillo y trascendental
había sido precedido por tres años d;
febriles trabajos de construcción, no
sólo de ese horno alto, sino de toda
una fábrica integrada capaz de
producir hasta 100 mil toneladas de
acero por año en sus hornos SiemensMartin de hogar abierto, para ser
transformadas en 80 mil toneladas de
productos acabados, consistentes en
rieles, estructurales y perfiles comerciales; metas desgraciadamente no alcanzadas por circunstancias de la
época,
epidemias, cuarentenas, defi.
ciente tracción ferroviaria inundaciones, etc.
'
Con todo, lo que sí cabe decir en
honor a la verdad histórica es que tras
de todo ello estaba el entusiasmo y la
fe de un esforzado grupo de hombres
que en esa ciudad se habían reunido
el 5 de m~yo de 1900 para organizar,
con 10 millones de pesos (equivalentes a 5 millones de dólares), la Compañía Fundidora de Fierro yAcero de

Monterrey, S.A., convencidos de que
estaban sentando la base de la industrialización del país.
Este acontecimiento de la historia
contemporánea de México tenía
también gran significación para la
América Latina, porque se trataba del
primer horno alto para producir arrabio con coque que se establecía al sur
del Río Bravo. El segundo de
hispanoamérica fue el que la propia
Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, S.A., inauguró
en 1943, también en Monterrey; el tercero, el de Altos Hornos de México1
S.A., en Monclova, Coahuila, en 1944,
y, el cuarto, el de Volta Redonda, en
Brasil, en el año de 1945. Chile
inauguró en 1951 su horno alto en
Huachipato, cerca de Concepción,' de
la Compañía de Acero del Pacífico·,
Colombia inicio en 1955 su industria
siderúrgica en Belencito, con la Planta de Paz del Río, a base también de
arrabio de horno alto; el Perú
comenzó a operar su planta de Chimbote en el año de 1957, ésta por medio
de hornos eléctricos y la República
Argentina logró su máxima aspiración
en su proceso de industrialización,
encendiendo, hacia el mes de julio de
1960, su primer horno alto en San
Nicolás, a orillas del Río Paraná
operado por la Sociedad Mixta Side~
rúrgica Argentina.
Por último, Venezuela terminó
importantes instalaciones siderúrgicas en el Río Orinoco a base de hor-

nos eléctricos para la producción de
arrabio.
Después, hacia principios de la
década de los setenta nació la Industria Siderúrgica Lázaro Cárdenas
Las Truchas (SICARTSA), en
México, con sus hornos altos.
Así, pues, México fue el precursor
de la industria del acero en
Latinoamérica, adelantándose en casi
medio siglo a los esfuerzos de los
países hermanos para crear esta
industria básica.
Dependencia del carbón

Cuando comenzó a utilizarse el proceso de horno alto para la producción
de fierro, el carbón era indispensable
para esta elaboración, pues, como se
sabe, tres eran y siguen siendo los elementos indispensables para esta fundición: mineral de hierro, coque y
piedra caliza.
De tal manera que aun ahora la
industria siderúrgica sigue dependiendo de este combustible, aparte de
otros utilizados en la zona de fusión
del horno para extraer el fierro del
mi-neral.
Hablemos primero del cariJón. De

tal combustible se encontraron
yacimientos de gran importancia en el
norte de México, en Colombia, Chile,

�Brasil y varios otros países sudamericanos.

por Chile y Brasil; Argentina trae del
exterior carbón y mineral.

En México, cuyo consumo
aproximado de carbón es de varios
millones de toneladas al año, las
reservas carboníferas de las cuencas
de Coahuila, ascienden a muchos
miles de millones de toneladas.
Existen además yacimientos en los
Estados de Oaxaca y Sonora.

Esto, por los motivos expuestos
anteriormente, no es grave si las plantas están correctamente localizadas,
de preferencia en zonas costeras y de
fácil acceso.

En Colombia, las existencias de
carbón coquizable alcanzan cifras
considerables; habiéndose encontrado carbón a lo largo de las tres sierras
andinas que atraviesan su territorio.
A pesar de lo dicho anteriormente
acerca de nuestra abundancia de
materias primas, con excepción de
Colombia y en menor grado México,
ningún otro país reúne en una misma
zona todas las materias primas
requeridas.
No se da el caso de la Lorena
francesa, del Don Bass ucraniano, del
distrito siderúrgico de Alabama,
EE.UU., etc. en que las fábricas están
situadas entre mantos carboníferos y
minas de fierro.
Varios países iberoamericanos
tienen que importar, pues, total o
parcialn1cnle materias primas.

N
N

....

El carbón es importado en su totalidad por Venezuela, parcialmente

En seguida hablemos del coque.
Tal como se ha dicho ya, la industria
siderúrgica depende, entre otras
materias primas, de la abundancia de
carbón con que cuente; se entiende
que de un carbón tratado y convertido
específicamente en coque
metalurgico.
Y si del carbón "natural" hemos
referido sus localizaciones en varios
países de la América Latina, principalmente en México, que es lo que
nos interesa, de la misma manera
apuntaremos en las líneas que siguen
las plantas de carbón que cuentan con
instalaciones de lavado a efecto de
reducir las impurezas del carbón
necesrio para obtener un coque
metalúrgico de las características
físicas y químicas adecuadas para la
siderurgia.
Con ello se pretende, como podrá
suponerse, transferir un poco del
prestigio de que goza la industria del
acero, como industria de servicio, a la
industria del carbón, que es su fuente
generadora de energía o de calor para
su proceso de fundición.

Ahora bien, la producción de coque en México se hace principalmente en hornos de cámara, con
recuperación de subproductos.
La Cía. Carbonífera de Sabinas,
S.A., tiene tres baterías de hornos de
cámara de 15, 20 y30 hornos cada una,
es decir un total de 65 hornos. La
capacidad de producción es del orden
de 400 a 500 mil toneladas anuales. Se
recuperan como sub-productos sulfato dé amonio, benzol, toluol, ácido
sulfúrico, etc.
La Compañía Minera de Coque y
Derivados, S.A., organizada en Monclova, Coahuila, por promoción de
AHMSA, tiene dos baterías de hornos de cámara de 57 cada una, con
capacidad de producción aproximada
de 600 mil toneladas anuales. También tiene esta Compañía recuperación de subproductos.
Igualmente mencionaremos la
empresa Hullera Mexicana, S.A., cuyo control lo adquirió la Cía. Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
en el año de 1964.
Esta sociedad poseía importantes
derechos carboníferos que subieron
su valor con la formación, desarrollo
y mecanización de otras minas y con
la construcción de una lavadora y una
secadora.
La coquizadora cuenta con una

batería de hornos con una capacidad

de 57 mil toneladas mensuales. La lavadora de carbón tiene una capacidad
para tratar 120 mil toneladas por mes
de carbón todo uno para obtener 84
mil toneladas mensuales de carbón
lavado.
Además, existe en Coahuila un
gran número de hornos de colmena
que no recuperan subproductos pero
son capaces de producir un coque tan
bueno como el de los hornos de cámara.

Contando los hornos de Agujita,
Barroterán, Esperanzas, Múzquiz,
Palaú, Nueva Rosita, La Florida, La
Luz, Sabinas y Cloete, se puede considerar que se llega casi al millar de
hornos, con capacidad anual de algo
así como 300 mil toneladas.
Total, bien puede decirse que la
cuenca carbonífera de Coahuila aporta casi la totalidad del coque metalúrgico que require la siderurgia
nacional, razón por la cual es tiempo
ya si todavía no se ha hecho de derivar
beneficios, prestigio, glorias y triunfo
al área del carbón, mismos que le corresponden por su ligadura íntima
con el trabajo del hierro.
Carbón, historia y factor humano

Nadie debe dudar que el carbón en su
conjunto de requerimientos, trabaja
en la sombra. Pocos se acuerdan de él
y de las funciones tan importantes y

sobresalientes que desempeña en
equipos industriales y en la siderurgia.
Es mal comprendido ymal estimulado. Pocos reparan en que el vapor
de las calderas se produce por el calor
del carbón utilizado. Eso para citar
sólo un ejemplo.
Los "méritos" de la eficiencia de
estos equipos industriales regularmente los absorben el vapor, el fierro
y todos los derivados que requieren
de esta materia prima.
Pocos conocen que las locomotoras de vapor, aquellas locomotoras de
camino tan hermosas y añoradas, utilizaban el carbón para producir el vapor con que se movían.
Nos referimos a esas mismas locomotoras que tanto y tanto coadyuvaron para que la Revolución Mexicana
tuviera éxito, transportando tropas y
efectivos militares de un lugar a otro
de la República así como granos y
vituallas para alimentar a la tropa y al
pueblo.
Los silbatos estridentes industriales movidos también por vapor, regían
el tiempo laborioso del trabajador citadino, llegando a constituirse en símbolos clásicos en cada entidad donde
funcionaban.
Y la gente pensaba en todo menos
en la importancia que el carbón ejercía en cada una de estas operaciones.

Los "méritos" y las "alabanzas" no les
llegaban a las cuencas carboníferas
que producían esta materia prima.
Duro silencio o ignorancia.
No se comprendía que el carbón,
al igual que el hierro, era protagonista
y no sólo espectador de la historia del
México contemporáneo.
Tal es la importancia que tiene el
carbón hoy día, y lo ha tenido desde el
siglo pasado cuando se conoció la era
del maquinismo, que las grandes fábricas de acero, como Fundidora (ya
desaparecida) y Altos Hornos de México, se ubicaron en las cercanías de
los mantos de la región carbonífera de
Coahuila.
Más cerca aún que éstas y a finales
del siglo pasado se estableció y extinguió la Mexican National Stell &amp; Iron
Co., a sólo 11 kilómetros de distancia
de Cerro de Mercado, en Durango, y,
por supuesto, mucho muy cerca de la
fuente productora de carbón.
Igualmente están a las cercanías
de esta región las plantas carboeléctricas, principalmente la "López Portillo", etc.
Eso en lo que concierne a nuestro
país solamente. Pero el ejemplo más
claro sobre la importancia que tiene
el carbón y las necesidades de contar
con él, lo dice la historia sobre dos
países europeos: Francia y Alemania.

�Dos o más guerras han sufrido estos dos países disputándose el carbón
que contiene la Cuenca del Sarre, en
los territorios de Alsacia y Lorena.
Estos territorios fueron cedidos a
Alemania por Francia en 1871, que
comprendía Alsacia y parte de Lorena, Francia los recuperó al término de
la guerra de 1918; derrotada otra vez
en 1940, tuvo que volverlos a ceder, y
al triunfo de la guerra mundial de
1945, volvieron a cobrarlos de nuevo.
Claro, las disputas entre estos dos
países de tal cuenca era y es por su
riqueza carbonífera, base de la industria metalúrgica, que tanto Alemania
como Francia la tienen sumamente
desarrollada.
Pero la disputa "eterna" entre estas dos potencias, motivo de sus guerras tiene su origen en el carbón.
Ya es tiempo de que cuando se
hable elogiosamente de la industria
siderúrgica, como industria de servicio, más que pesada, se deriven parte
de esos "elogios" hacia la industra del
carbón, donde se sustenta en mucho
la primera. Ambas industrias se complementan y no pueden vivir separadas. Se necesitan una a la otra.

..,.
....N

Por olra parle, ya es tiempo también de darle al carbón el lugar primerísimo que le corresponde en el
campo industrial no sólo por su utili-

dad misma, sino también por ser fuente generadora de empleos y de riqueza para el país. Y, por supuesto, con
ello, reconocer los méritos de los mineros, lo mismo los que trabajan a tajo
abierto que los que hurgan en los túneles subterráneos.

Más aún, corresponde a estos
hombres que con su esfuerzo, con su
cariño y su lealtad a la empresa han
hecho de estas operaciones un éxito
real. Mineros anónimos, que no aparecen en publicaciones, pero que son
representativos de la empresa misma.

Ya es tiempo de que se hable algo
más de esta industria en forma positiva, no sólo cuando ocurren derrumbes, desastres y explosiones
sucedidas, por circunstancias adversas y no por falta de seguridad, y que
tanta morbosidad producen a quienes
piensan y sienten ligeramente, sin
acordarse de todo el trabajo fecundo
y creador que genera.

Hombres llenos de generosidad y
devoción por su trabajo lo mismo en
la tierra que bajo su superficie, y que
creen en la labor de conjunto, de equipo, que constituye el mejor camino
también para el futuro de México: la
unión de sus hombres para lograr la
prosperidad y el bienestar de los mexicanos.

Ahora bien, hay otro factor, el factor humano, que debe mencionarse
relevantemente en este capítulo.

La empresa Carbón y Minerales
Coahuila, S.A. División Materias Primas Sidermex comparte con la industria siderúrgica, principalmente con
la pionera de esta industria, la desaparecida Fundidora, su frase de "no
sólo es una fábrica de acero, sino también una forja de hombres".

Las cifras y los balances que presentan los directores de estas empresas mineras, casi siempre no incluyen
un renglón en los registros de sus activos; un renglón intangible, que no
puede valuarse, pero que constituye la
piedra angular de su desarrollo y que
igualmente es una aportación que las
empresas hacen a México.

Para ser precisos, México tiene
una larga y gloriosa tradición minera,
lo mismo en la de metales que en la
del carbón, no tanto en América
cuanto en el mundo.

Este renglón corresponde a los
mineros, casi todos, por no decir que
todos, formados a la orilla de las vetas,
sudando en negro, y que poco a poco
con su esfuerzo individual y colectivo
y más que nada de equipo, han hecho
de esta industria un punto de apoyo
en el desarrollo nacional.

Desde hace cuatro siglos, han sido
las minas, principalmente las de metales, una de sus mejores fuentes de
riqueza, y con sólo estudiar éstas a lo
largo de las técnicas, que han ido
modificando los beneficios del metal,
(lo mismo sucede con la industria del
carbón) se podría hacer un cuadro

histórico de la metalurgia, al tiempo
que de la del carbón.
Los héroes de estas jornadas gloriosas y podría pensarse un tanto
aventurado en que no sólo han transformado la economía del mundo, sino
también su propia fisonomía, son los
mineros.
Ya en algunos cuadros célebres de
pintores mexicanos, el minero ha logrado categoría de personaje importante.
Estos garrudos mineros que lo
mismo reducen a pedruzcos los bloques de mineral de hierro que trituran
los mantos carboníferos, son en sí mismos héroes anónimos, trabajadores
en la sombra pero que generan riqueza y hacen patria.
Trabajo duro en un paisaje gris, en
contraste con lo que se observa en la
lejanía donde permanece intacta la
suavidad de lo verde del valle.
Y en tanto que los mineros arrancan el carbón de las entrañas de la
tierra, otros hombres fabrican el coque, para la industria del hierro.
Desde la región carbonífera de
Coahuila, como un rosario de cuentas
de azabache magnífico, salen las góndolas llenas de carbón para abastecer
fundamentalmente la industria siderúrgica.

Liguemos a la del acero la industria del carbón y digamos juntos: "Con
hierro se forja patria".

Porque también con carbón se forja patria.

...

N
UI

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

KARL KRAUS, escritor austriaco (18741936). Fundó la revista Die Fackel (La
antocha), de la que llegó a ser su único
redactor. Escribió aforismos, sátiras, dramas y poemas. Los últimos días de la humanidad, obra dramática contra la guerra,
está considerada una de sus mejores producciones. Fueron también muy celebradas sus lecturas públicas y conferencias.
En Madrid acaba de aparecer Escritos
(Visor, 1990).
GUILLERMO SCHMIDHUBER (México, D.F., 1943). Autor dramático cuyas
obras han gozado de tres notables beneficios: han sido puestas en escena, se publican y varias han obtenido premios
nacionales y continentales. Entre éstas últimas: La catedral humana (1978), Los
herederos de Segismundo (1980) y Por las
tierras de Colón (1987). Obtuvo el año
pasado el doctorado en letras por ta Universidad de Cincinnati. Actualmente enseña en la University of Louisville
(Kentucky, USA). La Editorial Vuelta publicó -ron prólogo de Octavio Paz- su
edición de La segunda Celestina de Agustín de Satazar y Torres y Sor Juana Inés de
la Cruz.

\O
N

JULIETA RENEE nació en Monterrey,
Nuevo León. Licenciada en ciencias de la
comunicación (Universidad de Alabama,
USA). Directora teatral yconsultora independiente. Ha expuesto en Estados Unidos y en México grabados, pinturas y
dibujos. Tiene inéditos cuentos, obras de
teatro y un estudio sobre el cine contemporáneo._En la década pasada publicó en
El Pon•enir, Tribuna y Diario de Montem !y. El Instituto de Artes de la UANL le
editó Poemas en 1978.

EDMOND VANDERCAMMEN. Poeta
belga de lengua francesa (1901-1980).Autor de Le Sommeil du laboureur (1933) y
de Le sangpartagé (1963).
LUIS LEAL (Linares, Nuevo León,
1907). Desde pequeño vivió y estudió en
los Estados Unidos de Norteamérica, donde obtuvo el doctorado por la Universidad
de Chicago. Como crítico literario ha llegado a ser uno de los más reconocidos
tanto en los medios académicos estadounidenses como mexicanos. Sus especialidades: el cuento mexicano y la literatura
chicana. Su ciudad natal lo nombró "hijo
predilecto" en 1985 y el gobierno de la
República le otorga este afio la medalla
"Aguila Azteca". Autor de Breve historia
del cuento mexicano (1957), Mariano
Azuela (1961),Juan Rulfo (1983) y otros.
ALEJANDRO MEDINA DE LA
CRUZ nació en 1971. Estudia derecho
actualmente en la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Recorrió Los Angeles,
Cambridge y Toronto en fechas recientes.
Le interesa el cine. Vive en Monterrey yen
Saltillo también.
VICTOR FUENTES, catedrático de la
Universidad de California, Santa Bárbara,
es el autor de varios libros de crítica literaria, uno de los cuales,Buñuel: cine y literatura (1989), ganó el premio Letras de Oro
en 1988.
ROGELIO REYES REYES (Zacatecas,
1959). Estudios profesionales de letras españolas en la UANL y maestría en educación media por la Escuela Normal
Superior de Nuevo León. Editor de la
revista e+a de la ENS. Becario del Centro

de Escritores de Nuevo León, concluyó el
año pasado Alrededor del cuento-ensayo
de Alfonso Reyes.

xicana de la Lengua. Destacan, entre sus
muchas obras, las Memorias que abarcan
diez volúmenes.

DULCE MARIA GONZALEZ (Monterrey, 1958). Estudió letras en el Tecnológico de Monterrey y en la UANL.
Participante de varios talleres literarios.
Miembro del consejo editorial del suplemento cultural Aquí vamos del periódico
El Porvenir. Coautora del libro De mujeres
y otros cuentos. Terminó este afio una resefia histórica del teatro regiomontano y
un libro titulado Gestus.

LUZ MARIA SIERRA estudia actualmente la maestría en letras españolas en la
División de Postgrado de nuestra facultad.

SILVIA MIJARES. Profesora de filosofía, cursó la licenciatura y la maestría en la
UANL. Colaboradora de los suplementos
culturales de los periódicos El Porvenir y
El Diario en diferentes épocas. Autora de
ensayos sobre filosofía y escritores como
Vasconcelos, Wittgenstein, María Zambrano, Antonieta Rivas Mercado y Elena
Garro.
CESAR GABRIEL VALDEZ (Juan José Ríos, Sin., 1967). Estudiante de sociología de la UANL. Ha ilustrado diversas
publicaciones estudiantiles y alternativas
(fanzines). Actualmente es coordinador
de la revista Momento.
NEMESIO GARCIA NARANJO (Lampazos, N.L., 1883-México, D.F., 1962).
Estudió la carrera de derecho en la capital.
Formó parte del celebérrimo "Cuadrilátero" integrado por extraordinarios oradores de la era maderista. Salió al destierro
luego de ser secretario de Instrucción Pública designado por Victoriano Huerta.
Inició su carrera de periodista y escritor a
los 17 años. Miembro de la Academía Me-

GABRIEL GONZALEZ MELENDEZ.
Matamoros, 1959. Médico, músico, escritor. Fundador de "Opera de bolsillo" y
autor de la ópera El marciano. Becario del
Centro de Escritores de Nuevo León. Es
el primer novelista de ciencia-ficción en
Monterrey: Los mismos grados más lejos
del centro fue recientemente publicado.
CHRISTIANNE TARROUX-FOLLIN.
Miembro del consejo de redacción de Cotextes, publicación del Centre d'Etudes et
Recherches Sociocritiques (Montpellier
Francia).
'

Auxilió a Juan O'Gorman cuando éste
pmtó un mural en Chile (1965). Desde
1:68 es maestra de la UANL. Además de
~mtora es grabadora, serigrafista, dibuJante, etc. Notable y constante paisajista.
MANUEL GONZALEZ CABALLERO nació en Marín, N.L. en 1907. Comentarista de deportes a través de la radio y la
televisión durante tres décadas. Autor de
La maestranza de ayer. La Fundidora de
hoy.
ENRIQUE PUENTE SANCHEZ. Profesor de lenguas clásicas del Colegio de
Letras de nuestra facultad. Cursa actualmente la maestría en tetras españolas.
JEANNEITE L. CLARIOND hizo su
maestría en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Estudiosa de las antiguas culturas mexicanas. Editorialista del
periódico El Norte.

NO~A GARRO. Argentina de origen y
mexicana por naturalización. Estudió economía en Argentina y Chile. Cursó el doc- HUMBERTO MARTINEZ. Monterrey,
torado en la Universidad de Stanford 1942. Profesor e investigador de la Uni(California, USA). Profesora de tiempo versidad Autónoma Metropolitana (Azcompleto en la Universidad Autónoma capotzalco). Sus títulos más recientes:
Metropolitana (Iztapatapa). Autora de Humanismo y reforma. Ensayos sobre
Canto por ser (poemas, 1987).
Erasmo Y Lutero (1981) y Ensayos en literatura mexicana. Reyes, López Ve/arde,
ANDRES HUERTA (Dr. Arroyo, N.L., Gorostiza (1991 ).
1933) ha publicado siete libros de poemas·
el último,Estoyde paso (1990). Una anto~ MIGUEL COVARRUBIAS. Mexicano.
logía general de su obra, Afuera llueve el Profesor de tiempo completo en la Faculpolvo, la editó Yprologó Minerva Marga- tad de Filosofía y Letras (UANL) desde
rita Villarreal este año.
1970. Poeta yensayista. Autor, entre otros
libros, de O/avide o Sade, El segundo poeta
SASK_IA JUAREZ (Monterrey, 1943). YPandara. Director de Deslinde. Traduce
Estudios profesionales en la Escuela Na- a poetas contemporáneos de tas lenouas
o
cional de Artes Plásticas ("San Carlos"). francesa y alemana.

CARMEN ALARDIN. Nacida en Tampi~ (1933), empezó a publicar poemas en
su cmdad adoptiva, Monterrey, hace cuatro décadas. Licenciada en letras alemanas
Ymaestra en letras por la UNAM. Profesora huésped de la UANL desde 1987.
Autora de diez libros de poesía publicados, la UNAM le editará dentro de la serie
"El ala del tigre" el más reciente de su
producción. Tiene inédito su estudio sobre el teatro de Elena Garro.
ROSALINDA ALBUERNE. Monterrey, 1947. Estudió pintura en el Taller de
Artes Plásticas de ta actual UANLyen La
Esmeratd~ del INBA en México; grabado
e~ et Molmo de Santo Domingo del Distnto ~e_deral. Ha participado en múltiples
expos1c1ones individuales y colectivas en
est~ ciudad, la capital del país, Cuba y la
India. Obtuvo un premio de pintura en
Monterr~y (FIC, 1978) y otro de grabado
en la India (VII Trienal, 1991).
LUCAS DE LA GARZA COLLADO
regiomontano (1966). Ha hecho estudi~
en la UANL, el Colegio de México v la
~niversidad Complutense de Mad,rid.
Tiene inédito un libro de cuentos. Debutó
este año como editor, articulista y fotógrafo de la revista Venus.

�Cuadernos de Historia

LETICIA GAMBOA OJEDA
Mercado de Bolsa de Trabajo e
Industria Textil en el Centro Oriente

JUAN MANUEL ROMERO GIL
Minería y Sociedad en el Noroeste
Año I, número 1
octubre de 1991

Instituto de
Investigaciones
Dr. José María Luis Mora

Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma
de Nuevo León

�En este número
Karl Kraus: El e~pejo sirve únicamente a la van~dad del hombre. La mujer lo

necesita para afirmar su personalidad.// Las mujeres tienen por lo menos sus
vestidos. Pero los hombres ¿con qué cubren su vacío?// No hay ser viviente más
infeliz bajo el sol que un fetichista. Anhela un zapato de mujer y tiene que
conformarse con la mujer entera.
Guillermo Schmidhuber: La historia del teatro posee innumerables obras

colombinas, a pesar de las insuperables dificultades que presenta el personaje
de Cristóbal Colón para ser llevado a la escena, porque su hazaña fue un triunfo
de la humanidad sobre la geografía, mas no un conflicto humano teatralizable.
Luis Leal: No hay duda que el genio creador de Reyes, como el de Borges, se

manifiesta mejor en la forma corta, ya sea en la poesía lírica, el ensayo o el cuento,
lo que no indica, por supuesto, que no se haya interesado en la novela, ya que
ninguna forma literaria le era ajena. Tanto Reyes, como Borges, en cambio, han
hecho traducciones de novelas del inglés al español.
Silvia Mijares: El ensayo de Paz es el más completo que se haya publicado sobre

la jerónima. Escrito con escrupuloso rigor, con información exhaustiva,
recopilada dentro y fuera del país durante largo tiempo y con la sensibilidad
penetrante del poeta y crítico que conocemos en trabajos como El laberinto de
la soledad, El arco y la lira, Las peras del olmo.
Carmen Alardín: Tanto nombrarte en femenino / y acaso eres varón. / iAcaso

no! seguramente. / "Der Tod" como te llaman Goethe, Rilke y Von der Vogel•
weide. / Varón en casi todos los idiomas / no tienes que vestirte de mujer/ para
inspirar temores. / Yo me abandono a tu invasión macabra/ para que tu lascivia
me descubra/ la margen ignorada.
Rosalinda Albuerne: Más de diez años de trabajo profesional, de mantenerlo.
También soy yo, los helechos, el ambiente. En donde yo trabajo, desarrollo
cotidianamente mi profesión, es mi oficin_a burocrática. (Risas). Podría agregar:
allí he aprendido a estar sola. Me voy a morir sola. Tú también. Todos.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376660">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376662">
              <text>1991</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376663">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376664">
              <text>  32-33</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376665">
              <text> Abril-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376666">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376667">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376687">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376661">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1991, Vol. 10, No 32-33, Abril-Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376668">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376669">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376670">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376671">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376672">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376673">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376674">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376675">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376676">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376677">
                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376678">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376679">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376680">
                <text>Hérnández, Catalina, Tipografía y Formación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376681">
                <text>01/04/1991</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376682">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376683">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376684">
                <text>2015569</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376685">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376686">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376688">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376689">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376690">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28441">
        <name>Génesis</name>
      </tag>
      <tag tagId="562">
        <name>Mujeres</name>
      </tag>
      <tag tagId="28440">
        <name>Nota roja</name>
      </tag>
      <tag tagId="16815">
        <name>Procesión</name>
      </tag>
      <tag tagId="28442">
        <name>Tocamos la puerta</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13640" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11707">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13640/DESLINDE._1991._Vol._10._No._34._Oct-Dic._0002015570.ocr.pdf</src>
        <authentication>24d525d46017653afae37c212f2d8542</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377182">
                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Manuel Silos Martínez
SECRETARIO GENERAL: Reyes S. Tamez Guerra
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Ricardo C. Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Miguel de la Torre Gamboa

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 34 / VOL. X / OCTUBRE-DICIE1\1BRE DE 1991

CONSFJO EDITORIAL
María del Refugio Garrido
Armando González Salinas
Rodolfo Martínez Cárdenas
Líclice de la Luz Ramos
Genaro Saúl Reyes Calderón
Osear Rodríguez Arredondo
Saúl Souto
María Zebadúa Serra
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Pablo Alamillo
IMPRESION
Editorial Cargo, S.A.
Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven originales.
Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás ·de los Garza, Nuevo León. México.
Publicación trimestral

....

�SUMARIO

LA HABITACION

LA HA BITACION
3 Atanás
Dálchev
MODERNIDAD DEFECTNA Y EXPRESIONES MODERNAS
4 MEXICO:
Abraham Nuncio

·9 TRES
GOLONDRINAS
Eisa Beatriz Garza
NOTAS SOBRE EL ENSAYO
11 Martha
E. García Sepúlveda
CINCO TEXTOS NESORIENTALES
17 Oded
Svercllik
LA NUEVA CONCEPCION DEL LENGUAJE EN WITTGENSTEIN. LENGUAJE Y REALIDAD
20 Silvia
Mijares
LA CRITICA DE HEGEL AL FORMALISMO DEL IMPERATIVO CATEGORICO DE KANT
23 Heinz
Krumpcl
ENTRE DOMINACION COLONIAL Y NATIVISMO HUMANISTA: FRAY ALONSO DE MOLINA,
29 Christioe
LINGUISTA NAHUATLATO DEL SIGLO XVI
Bierbach / María Robertha Leal Isida
LA TERCERA MUERTE DE MI MADRE
41 Dimitrios
Marousópoulos
MANUEL JOSE OTHON
44 Celedooio
Junco de la Vega
¿PERCIBE USTED EL PASO DEL TIEMPO?
46 Nora
Garro
LO INSIGNIFICANTE
48 Francis
Pooge
PONGE: EL ESCRITOR EN EL TALLER
50 FRANCIS
Aliette Arme!
SARTRE LECTOR DE PONGE
52 Jean-Francois
Louette
CRONOLOGIA DE FRANCIS PONGE
54 Marce!
Spada Christian Jacomino
ENSAYOS DE LITERATURA MEXICANA, DE HUMBERTO MARTINEZ
60 Humberto
Salazar
ARTES PLASTICAS DE NUEVO LEON
62 José
González Quijano
y

Atanás Dálchev
Diríase que en esta habitación
. .
.
hace mucho tiempo no ha v1v1do nadie,
que ha permanecido acerrojada
su puerta por años.
Hay aquí un olor a viejo
y polvo por todas partes,
aquí el tiempo transforma lentamente
en polvo inanimado casi todo.
En las esquinas avanza imperceptible

el nocturno crepúsculo
y languidece el sol de otoño
sobre las alfombras del piso,
y resplandecen invernales membrillos ambarinos
ordenados sobre una cómoda
como un gran rosario
de cuentas amarillas.
¿Qué rostros reflejó
y guarda celoso el espejo?
Parece ser una ventana
abierta en un mundo pretérito.
El reloj ya ha callado
y en su féretro negro
yacen muertas las horas
y duerme inmóvil el péndulo.
Retratos de mujeres que
ya se han ido de este mundo,
penden, amarillos de sol,
colgados sobre la pared;
dormido pesadamente sobre el piso,
el silencio sueña en el crepúsculo
y toda la triste habitación
palidece lentamente con la noche.

En este número, ilustraciones de revistas literarias regiomontanas de principios de siglo.

Versión directa del búlgaro de Reynol Pérez Vázquez

�MEXICO: MODERNIDAD DEFECTIVA
Y EXPRESIONES MODERNAS*

Abraham Nuncio
Después de casi doscientos años de vida
independiente, México no ha podido ser
contemporáneo de la modernidad instalada en otras partes del mundo. A
punto de arribar al siglo XXI, las modernas estructuras que inauguró la Revolución Mexicana han envejecido y en
su horizonte finiscular, aunque
insinuadas, no se vislumbran ni la revolución que requieren ni aquellas que
pudieran ser su alternativa.
La revolución de 1910 acercó al país
a la única modernidad que hasta ahora
conoció el siglo XX, misma que en sus
postrimerías verá sumirse en una crisis
casi catastrófica: el socialismo ruso.
Ambas sociedades, la soviética y la
mexicana, mantuvieron como eje de su
estabilidad y funcionamiento el régimen de partido-gobierno, en indudable
franco desprestigio.
La modernidad negaba, al despuntar
el siglo, lo que la modernización había
prohijado: crecimiento económico y
cambio tecnológico al servicio de unos
pocos y depresión material e injusticia
para las grandes mayorías. Aparentemente compatibles, modernización y
modernidad terminaron por chocar. No
sin dificultades, ésta terminaría por
imponerse.

Empleadas como términos equivalentes, modernidad y modernización
encierran un significado diferente. La
• Ponencia _presentada en el simposio
Mlxico: 1he Challenge of Modemity, La
Jolla, California, octubre de 1991, organi-

zado por el Centro de Estudios Ibéricos y
Latinoamericanos de la Universidad de California en San Diego.

imperio, federación, gobierno central,
dictadura. Tan sólo los regímenes dictatoriales de Antonio López de Santa
Anna y Porfirio Díaz representan,
sumados, casi la mitad del período
En la historia de las modernizacio- postindependiente. Entre 1824 y 1857
nes que han tenido lugar en México es fueron promulgados cuatro textos
importante señalar las reformas borbó- constitucionales. Los pocos gobernannicas dentro del régimen colonial; aun- tes que accedieron al poder y lo ejerque fue un cambio de gobierno, como cieron ciñéndose a la ley tuvieron un
dice Enrique Florescano, sus alcances piso social señaladamente restringido,
para las colonias fueron limitados. Otra según las varias leyes electorales que se
cosa es que hayan sido el caldo de cul- dictaron en ese siglo: ninguna de ellas
tivo de los movimientos independentis- contempló el sufragio universal, secreto y directo. Este fue, de hecho, una
tas que aflorarían en ellas.
conquista de la revolución de 1910, no
La independencia de España le per- sin mantener excluida a la mujer cuya
mitió a México aproximarse a la mo- capacidad electoral apenas le sería redernidad, sin conseguir alcanzarla, y conocida 40 años después.
llevar a cabo dos procesos de moderLa modernidad es impensable sin la
nización en el curso del siglo XIX. A
pesar de las sujeciones eliminadas y de democracia. Y ésta, como la definió
las reformas introducidas, los objetivos Alexis de Tocqueville, es impensable
de los liberales, que es el grupo con- sin la libertad combinada con la
ductor de esas modificaciones, se ven igualdad.
escamoteados, unos más que otros, por
Los documentos insurgentes que eslos gobiernos que ellos mismos presitablecían el nuevo estatuto de los meden.
xicanos respecto a la metrópoli colonial
Cuatro son los objetivos que los li- tienen por pilares esos dos componenberales se propusieron alcanzar si se tes. Pero para los forjadores de la nueacepta la opinión de Charles A. Hale: va nación fue más fácil la conquista de
la secularización, el anticorporativismo, algunas libertades que el establecimienel constitucionalismo y el rechazo al to de una mínima igualdad social como
monopolio. En lo que más logran avan- no fuera aquella que desterraba la
zar es en la secularización y de lo que esclavitud. Proteica, sin embargo, la
se hallan más lejos es del constitucio- esclavitud sobrevivió bajo otros
nalismo. La inestabilidad política en el ropajes. El orden independiente dejó
primer medio siglo de ·vida indepen- viva, cuando no procuró su fortalecidiente no pudo haber sido mayor; más miento, a la matriz donde se incubarían
de 50 diferentes administraciones pú- nuevas desigualdades y morirían no poblicas se sucedieron una tras otra y cas libertades: la gran hacienda. Como
atendiendo a formas de gobierno diver- lo ha visto Enrique Semo, la hacienda,
sas y hasta encontradas; república, que había adquirido sus rasgos definímodernización es un cambio parcial,
mientras que la modernidad, hija de la
ruptura y la totalidad, alumbra un universo nuevo marcado por la autonomía.

torios entre los siglos XVIII y XIX continuó predominando en el confm económico de México hasta el triunfo de la
revolución en el siguiente siglo.
El monopolio de la tierra no fue el
único que desdijo los propósitos y las
normas constitucionales establecidas
por los liberales decimonónicos. Apenas sustraído el latifundio (y de paso tan
ingentes como centenarios bienes comunales) de las llamadas maMs muertas,
las compañías deslindadoras lo recuperaban para ponerlo en otras manos. Y
cuando se trató de la industria, los liberales la concentraron y protegieron de
acuerdo con el esquema de los conservadores y su referencia básica: Lucas
Alamán.
Los fueros de los cuerpos eclesiástico y militar no bien eran podados por
un lado cuando ya se ramificaban por
otro. Apenas en estado de germinación,
el ciudadano era sofocado por la gleba,
el confesionario o los rurales.
La lucha de insurgentes y reformadores contra el monopolio de la riqueza y el poder habría de toparse con la
hacienda y las instituciones corporativas que le servían de soporte. En este
clima se verifica la primera modernización del Estado y del aparato productivo con el conjunto de leyes liberalizadoras cuya máxima expresión es la
Constitución de 1857. La segunda modernización, que tiene por base la implantación de la nueva tecnología, el desarrollo de la industria y la puntual
convocatoria al capital extranjero, se
efectúa bajo un gobierno despótico cuya
norma es la violación sistemática del
orden constitucional.

Del cruzamiento de la democracia de México no vuelve a saber lo que son
Francisco l. Madero y la acción reivin- unas elecciones democráticas en el resdicadora de las masas surge el México to del siglo.
nuevo, moderno, enemigo de la moderCuatro han sido las elecciones en las
nización porfiriana y, no por azar, con
que
lo vasto del fraude dejó la imprela bandera constitucionalista al frente.
sión de que el partido oficial perdió, o
Los actores e instituciones que emer- al menos no ganó con el margen dictagen del movimento revolucionario ur- minado, y se impuso a través de la fuerden un nuevo poder. Pero en esa ur- za del Estado: en 1929, en 1940, en
dimbre, el constitucionalismo pasa a ju- 1952 y en 1988.
gar un papel secundario. Y objetivos
Con mayor objetividad puede afirsemejantes a los de los liberales del siglo anterior, como el anticlericalismo, marse que esa impresión tuvo un correel anticorporativismo y la lucha contra lato real en 1940 y en 1988.
el monopolio pierden fuerza ante los
La coalición de fuerzas aglutinadas en
rostros diferentes que presentan las reala
oposición partió en las cuatro ocasiolidades a combatir.
nes de un desprendimiento del grupo
La disputa por el poder con las ar- gobernante. Pero la coyuntura en que
mas en la mano tuvo una prolongada se- se desplegó y el liderazgo que la concuela que coartó las posibilidades de dujo tuvieron un peso y rasgos difereninstaurar un régimen político moderno. tes en cada una de ellas.
La transmisión y el ejercicio del poder
José Vasconcelos se convirtió de guía
sobre bases institucionales fue sustituida por el caudillismo. Este a su vez fue cultural en político aspirante a la prevertido en los odres de un partido esta- sidencia de la república. Antecedentes
ble. En los sectores de éste y en las cá- políticos los tenía, pues la lucha contra
maras de comerciantes e industriales se la dictadura de Díaz lo decidió a participar activamente en los clubes anticorporativizó el capital y el trabajo.
rreeleccionistas y en los grupos (señaDominada la nueva estructura por el ladamente el Ateneo de _la Juventud)
presidente de la república, el maxima- donde los intelectuales blandían "la pito (rey pone rey) se institucionaliza en queta demoledora del positivismo''.
la práctica sujeto a una sola regla: su Pero después lo fija en la opinión el esrenovación sexenal. En adelante la vida tereotipo de maestro, término que depública de México se congelará en tor- jaba de connotar una profesión para
no a un solo partido -el Revolucionario volverse sinónimo de jerarquía mítica,
Institucional- bajo la jefatura del fun- su función en la rectoría de la Univercionario que hace las veces del titular sidad Nacional y en la Secretaría de
Educación Pública. Su condición perdel Ejecutivo.
sonal no era, empero, la determinante
Después de la elección de Madero, de la inviabilidad del proyecto que con
resultado de la competencia ciudadana, él a la cabeza sostenían los partidarios

�por haber sido colocada en la ilegalidad.

'°

de la alternancia en el poder por la vía
El régimen tuvo que echar mano de
electoral. Lo que impidió este giro al todos sus recursos-ilegales y de fuercaudillismo fue el estado de guerra ci- za en su mayoría- para imponer al ge. vil prevaleciente que hacía de aquél casi neral Manuel Avila Camacho, derrotauna necesidad. El vigor de la revolu- do en las urnas: así por lo menos lo perción y sus irradiaciones jacobinas le cibía la población, ya que los mecanisagregaban desventajas a los adversarios mos y órganos electorales no podían,
del continuismo.
por lo atropellado de las elecciones y
por su absoluta dependencia del Estado,
Momento poco propicio para con- ofrecer ningún resultado confiable.
quistar el poder en condiciones de
civilidad, la candidatura de VasconceLa década que siguió fue suficiente
los fue literalmente aplastada.
para que el Estado y sus "piezas clave'', el presidente de la República y el
La democracia maderista, que quiso Partido Revolucionario Institucional,
ser recuperada por el movimiento de crearan una gruesa malla de poderes y
Vasconcelos, fracasaría así como una una vasta clientela frente a las cuales
década más tarde habría de fracasar la nada podría la oposición.
corriente a la que dio contenido doctrinario el Partido Acción Nacional. Pero
Las condiciones internas para vulneahora con un mayor costo político para rar el orden de las urnas le eran favoel régimen.
rables al partido estatal: la economía del
país crecía fincada en la sustitución de
Lázaro Cárdenas, en medio de pode- importaciones. Una nueva etapa protecrosas presiones internas e internacio- cionista se abría paso mediante el tránales, le había dado estabilidad a las ins- mite fácil del soborno y la asociación
tituciones con la participación de las de intereses entre funcionarios e invermasas dentro de un esquema keynesia- sionistas. En lo externo, la guerra fría
no (Estado asistencial, autonomía li- proporcionaba la coartada de la estabimitada a cuerpos actuantes dentro del lidad al autoritarismo de los regímenes
"cuerpo estatal" y el respeto a la ini- con vocación de statu quo.
ciativa y empresa privadas). Pero las
reivindicaciones que entrañó esa partiEn esas condiciones no era dificil
cipación producirían una respuesta coa- canjear derechos ciudadanos por faciligada de múltiples fuerzas dirigidas por lidades para los empresarios y empleo
sectores de derecha que se habían for- para los productores.
talecido dentro y fuera del grupo
gobernante,. Surge entonces una candiFue precisamente en ·esa época -los
datura fuerte, la del general desafecto años 50-, cuando se·acuñó, como reJuan Andrew Almazán bajo un fugaz cuerda Jürgen Habermas, el término
pero efectivo membrete: el Partido Re- 11Wdemizaci6n. Dice Habermas: "El
volucionario de Unificación Nacional concepto de modernización se refiere a
(PRUN).
un ovillo de procesos que son acumulativos y se refuerzan entre sí: la for-

mación de capital y la movilización de
recursos; el desarrollo de las fuerzas
productivas y el aumento en la productividad laboral; el establecimiento de un
poder político centralizado y la formación de identidades nacionales; la proliferación de derechos sobre la participación política, de formas de vida urbana y de educación formal; la secularización de los valores y normas, etcétera".
En el caso de México habría que dar
un peso específico a cada uno de esos
rasgos; la formación de capital tuvo un
sesgo concentrador; el desarrollo de las
fuerzas productivas se sujetó a una política subordinada, y por tanto limitante,
a la asignación productiva que le marcaban las potencias industriales a los
países de capitalismo tardío; las formas de vida urbana despuntaban con vigor a costa de la cultura rural que se va
empobreciendo conjuntamente con sus
protagonistas; la demanda y los servicios educativos aumentan sensiblemente. Por otra parte, amén del voto reconocido a la mujer, en el plano político
no se advierte mayor avance y sí el robustecimiento de un poder antidemocrático y fuertemente centralizado en tomo
a la figura del presidente.
En ese marco, si no previsible, la derrota de la candidatura del general Miguel Henríquez Guzmán a la presidencia de la república, en las elecciones de
1952, era bastante probable.
Después del experimento henriquista,
la oposición perdió capacidad para disputarle al PRI el poder en el terreno
electoral: bien por carencia de convocatoria o sometimiento voluntario, bien

Debieron pasar más de treinta años
para que una fuerza política, surgida de
los cráteres de una profunda crisis, intentara de nuevo imprimir vigencia al
constitucionalismo que la revolución
mexicana sintetizó en su lema: '' Sufragio efectivo, no reelección".

Las elecciones de 1988 dejarían en
muy amplios sectores sociales la
impresión, de nueva cuenta, de que la
oposición, en este caso el Frente
Democrático, derrotó al partido del poder y que éste se impuso mediante el
peso del aparato burocrático y el apoyo de viejos enemigos de los liberales;
el corporativismo, los sujetos representativos del monopolio y el alto clero
católico.
Si las autoridades electorales, la opinión de un buen número de intelectuales y medios de comunicación, varias
instituciones dedicadas a la estadística
social y el funcionamiento oficial de
cómputo dieron cobertura al triunfo del
PRI en las elecciones presidenciales, no
así pudo darle esta misma cobertura la
lógica.
Ante el fraude perpetrado en Chihuahua dos años atrás, un grupo de intelectuales echó mano de ese instrumento
para expresar su duda razonable sobre
el triunfo declarado del candidato
priísta. Ahora ese grupo no se manifestó como tal. Pero la lógica persistía.
En los últimos quince años cayeron
frente a la oposición -bien por la vía
electoral, bien a través de movimientos
populares-, los partidos que se habían

mantenido más o menos largo tiempo ganos de gobierno reflejaran la pluraen el poder allí donde se registró una lidad política manifestada en las urnas.
aguda crisis económica o política o una Carlos Salinas de Gortari en calidad de
intersección de ambas. Los ejemplos presidente electo, declaró el fin del
sobran: España, Francia, Canadá, uniparpdismo.
Filipinas, Argentina, Chile, Paraguay,
Tal pronunciamiento parecía no sólo
los países del Este europeo. Cayeron sin
distingos de tradición o divisa una consecuencia ·de los resultados
ideológica.
electorales, sino del propio planteamiento que sirvió de base a la campaña
México, que sufrió una crisis en la salinista: la modernización del país.
que el Estado perdió consenso frente a
la élite financiera luego de la estatizaEl reconocimiento de algunos triunción de la banca y también frente a las fos de la oposición (sobre todo el del
masas debido a la brusca copipresión PAN en Baja California) parecía ser una
del ingreso de éstas, fue la excepción. señal del cambio anunciado. Pero el hecho de que ese reconocimiento fuese
Al enfrentamiento del Estado con la negado -o al menos cicateado- al carsociedad civil, subrayado por sismos denismo, el principal oponente del PRI,
-los de septiembre de 1985- y esta- dejó ver una inquietante reticencia de
llidos -los más de veinte que se pro- éste para introducir las modificaciones
dujeron en las instalaciones de Petróleos que el mandato comicial indicaba. La
Mexicanos- se sumó la división polí- reticencia fue mayor al ser aprobado el
tica. La corriente cardenista, identifi- nuevo ordenamiento electoral en el que
cada con los rasgos definitorios de la se mantenía el control priísta sobre todo
revolución mexicana, abandonó al gru- el proceso y se convirtió en una decipo gobernante y se pasó a la oposición. dida vuelta al pasado en las últimas
elecciones de agosto. El poder omníEra ilógico, pues, que el PRI pudie- modo del presidente y el unipartidismo
ra ganar la elección así mantuviera su reaparecieron para trabar el funcionaestructura corporativa en la que, por miento constitucional de la nación.
cierto, se habían producido evidentes
cuarteaduras. El enfrentamiento de los
La modernización borbónica de hace
líderes petroleros con el presidente Mi- dos siglos se produjo en el seno de la
guel de la Madrid significó una ruptu- dominación colonial y la de hace un sira sin precedentes entre un sector del glo en el de la dictadura porfiriana.
corporativismo subalterno y el máxi- Ambas modernizaciones gestaron la
mo representante del Estado.
modernidad posible a que puede acceder un país con las características de
Frente al cúmulo de votos en su con- México en sus dos grandes momentos
tra (en algunos análisis realizados a par- de transformación.
tir de las cifras oficiales su votación
apenas fue mayor al 35 por ciento), el
Fue siempre una modernidad defecPRI aceptó la demanda de que los ór- tiva de la que no desaparecieron, sin

�TRES GOLONDRINAS

'VALE JO cs.

:!{_o. 76.

~PIERROT.~
embargo, expresiones genuinamente
modernas, vale decir democráticas y
por tanto libertarias y con aspiraciones
de igualdad. Estas expresiones se encuentran en los dos movimientos revolucionarios -el de independencia y el
de emancipación de la dictadura- y en
las dos reformas encabezadas por Juárez,
y la otra por Cárdenas. Se encuentran, igualmente, en las luchas más
contemporáneas por la democratización
del país: la de los estudiantes en 1968
y la de la coalición que sostuvo la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas en
1988.

.)~manario llu5trado.

TRES GOLONDRINAS

Tres golondrinas y la lluvia
abajo la ciudad
por sobre la colina
danzando
las palabras
tu cabello
y un recuerdo naciente
húmedo aún

una,

Paja y oro la tarde
nostalgia en cada gota enfebrecida
por el contacto tibio de los cuerpos
que se llaman

Ahora mismo en Guanajuato y en San
Luis Potosí, como poco antes lo fueron
en Michoacán, Guerrero y el Estado de
México, semejantes expresiones han intentado e intentan superar la modernización de hoy, que no deja de recordar
en sus aspectos económicos y en ciertos trazos políticos a la del porfiriato.

Tres golondrinas antes de la lluvia
después la noche
las luces amarillas
y una luna creciente
de pie sobre nosotros.

Las conclusiones de este trabajo pueden revelar esquematismo, pero se fundan en la experiencia histórica. Tanto
la modernización borbónica como la
modernización que tuvo lugar bajo la
dictadura de Porfirio Díaz gestaron las
dos épocas modernas que ha conocido
México. En la modernización de hoy
habrá de gestarse, si no se gesta ya, la
nueva modernidad que viene.

AYER

Monterrey, N.L., septiembre de 1991.

SATURNO, la Maravilla de las Cervezas conocidas.
CERVECERIA CUAUHTEMOC, S. A.
00

Eisa Beatriz Garza

Ayer
uno al lado del otro
sentados
con el viento soplando tus cabellos
y los míos
cada quien con sus ojos
,J
divertidos
caminar por el borde de la fuente
de una plaza

�NOTAS SOBRE EL ENSAYO
••
••

GIL BLAS ••••
SEMANARIO

•

F.str p(:ri6&lt;liro ,e rnnJea con todos los d~
la AmériCIL Latina.
Se puhlicn inrnrinblcmc,ac todos lns clomin¡:os

TOMAS A. DE HOYOS
DIRECTOR

Martha E. García Sepúlveda

EVERARDO M. SOSA
ADMINISTRADOR

JESUS M. RIOS

•

a un cuervo
¿o era urraca?
contemplamos

SUSCRIPCIONES:

pero la cosa aquella
ignoró el comentario
oscura y silenciosa
caminaba y veía
disimuladamente
su imagen reflejada en el agua.

José Ruiz lbáñez
~
Aldo B. Alarct'u,
:-,,, ,, ne\ D. Martínez Rendón
Prof. Mac,,. io f'érez
l rof. A: l'a,lit• Lo~ano
Julio A. Muñíz • México
Prof. Leandro Garza. Leal
Prof. G11adalupe Sauceda
1

II

DIBUJANTES:

¿CUANTO TIEMPO?
¿Cuánto tiempo he dormido la vida?
Hoy mis sueños se toman revancha
y se viven sin tregua
aunque cierre los ojos
y me tienda en lo obscuro
procurando el olvido
no hay descanso a mi mente
tu boca ausente de mis labios
hiere mi soledad
¿quién vive sueños dormidos
con las palmas quietas?

Aunque la historia del ensayo se inicia
en 1580 con la reflexión de Montaigne,
es hasta el siglo XVIII que se oficializa
en Europa. 1 ''La palabra es reciente
pero lo que nombra es antiguo", expresaba Bacon; así se encuentran rasgos en las Epístolas a Lucilo de Séneca,
en las Confesiones de San Agustín, en
las Epístolas familiares de Antonio de
Guevara y en muchos otros textos.

Por un año
$ 5.00
Seis meses
11 2.50
Por un mes
II O 50
Números suelt,oH
,, 0.10
Pagos p::-ecisamentd ade•
lantados.
Para anuncios comerciales y reclamos
diríganse a l:L Administración.
Teléfono lUH
Allende 134
COLABORA:lOHl-:S:
Da dd A. C'o~sío

es cosa de cultura
me dijiste
por no poder de acuerdo designarle

Benjarnín LópPz
1 oniíacio Mic'as
Eloy E. Estrada
Felipe N, .Jimenez
nufut-1 ValcJé¡;

tada en 1971 y reimpresa en 1984) de
José Luis Martínez.

I

EDITOR

1

11

~=========~
¡fe) AJ Tintas y Papel usados

@lb en este semanario, son
vendidos por la

NATIONAL PAPER &amp; TYPE Co.
Hidalgo q - 'fel. 1 153

•••••• ••••••••••

El surgimiento del ensayo literario
podría remontarse al tiempo en que dominó el género epidíctico, avivado en
declamaciones. En todo caso, "ensayo'' connota una naturaleza heterogénea -entre la verdad y la opinión o entre ésta y el error- y proteica.
En Hispanoamérica la importancia
que ha cobrado la producción del ensayo en el siglo XX se refleja en la
crítica.2 En pocos escritos ensayísticos
de Hispanoamérica hay referencias
metatextuales, esto es, que codifiquen
el concepto. Más bien la práctica guarda relación con los marcos tradicionales --&lt;:orno cuando se titula "ensayo... "-, o bien, no se explicita el tipo
de texto; entonces, es el crítico, antologista o lector quien reconoce ciertos
rasgos como propios del ensayo, por la
tradición textual y por el marco discursivo, es decir, el cúmulo de conocimientos asociados al concepto en el
momento de recepción.
En México, la primera antología sobre el ensayo mexicano es El ensayo
mexicano moderno ("Letras mexicanas", números 39 y 40. Fondo de Cultura Económica, México, 1958, aumen-

Esta antología ha contribuido a la divulgación del género ensayo y del concepto de mexicanidad. Justo a partir de
esta obra se quieren poner de manifiesto unos rudimentos sobre ese tipo textual y considerar la problemática del
ensayo académico en el contexto escolar, ya que la información que se da en
algunos textos sobre el ensayo suele ser
normativa y condiciona su producción.
El primer volumen de la antología incluye desde el Modernismo, con Justo
Sierra (1848-1912) y continúa, por orden de nacimiento, con intelectuales que
han destacado en diversas corrientes de
ideas en México, hasta Daniel Cosío
Villegas (1900). El segundo volumen,
más extenso que el anterior, inicia con
Jaime Torres Bodet (1902) y termina
con Carlos Monsiváis (1938). En suma,
59 autores y 111 textos.
Esta selección, de casi un siglo, dibuja una trayectoria del ensayo mexicano divergente y vasta.
Desde un particular punto de vista,
la oficialización del ensayo en México
se encuentra en el Ateneo de la Juventud. Este representa para México lo
que la Generación del 98 fue para
España, en cuanto al valor literario e
ideológico de su producción.

y Julio Torri.
Don Alfonso Reyes, espíritu integrador de la cultura, evidenció la ancilaridad-servicio-- de la literatura hacia
la no literatura ("fertilización" o
"préstamo") y de la no literatura hacia la literatura ("ensanche" o
"empréstito"). Esta perspectiva permite configurar ya las posibilidades de
permeabilidad literaria en el ensayo.
El mismo autor expresa en uno de sus
ensayos la inminente transformación de
las funciones literarias -lírica, épica y
drama- por las nuevas artes, el repliegue de la literatura hacia el sustento
verbal, cada vez menos oral, y justifica la práctica del ensayo:
... este centauro de los géneros, donde hay de todo y cabe de todo, propio hijo caprichoso de una cultura que
no puede ya responder al orbe circular y cerrado de los antiguos, sino a
la curva abierta, al proceso en
marcha, al "Etcétera" cantado ya por
un poeta contemporáneo preocupado de filosofla. 3

Antes de referir a la textura de los ensayos de la antología es necesario exponer el concepto y criterio de selección
del compilador, así como _su propuesta
clasificatoria y las constantes de evolución por él observadas.

José Luis Martínez dice desentenderse de la "improbable pureza del ensaLas figuras del Ateneo que se inclu- yo". Su marco discursivo se capta en
yen en el primer volumen de la anto- este fragmento:
logía son: Rafael López, José VasLa expresión más concisa y exacta
concelos, Jesús T. Acevedo, Antonio
que corre a propósito del ensayo es
Caso, Genaro Fernández Mac Gregor,
'literatura de ideas'. En efecto, el enCarlos González Peña, Alfonso Reyes

........

�sayo es un género híbrido en cuanto participan en él elementos de dos categorías
diferentes. Por una parte, es didáctico y lógico en la exposición de nociones e ideas;
pero, además, por su libertad ideológica y
formal, en suma, por su calidad subjetiva,
suele tener también un relieve literario.4

La antología está elaborada ''en función de un criterio estético y de un criterio intelectual''. 5 El compilador
buscó que se representaran etapas sobresalientes del pensamiento, además
de atender a la cualidad de las personalidades sobresalientes del México
moderno, a la ideología liberal y a la
afinidad personal. Por otro lado, excusa prescindir de temas metafísicos,
morales, religiosos y científicos, y de
importantes figuras cuyas obras no podrían considerarse ensayos, como las de
Angel María Garibay.
José Luis Martínez distingue las
"formas afines" y las "modalidades
del ensayo". 6 En las primeras precisa
las siguientes:
a. Artícuw. "Es por lo común más
breve que el ensayo, su tema más inmediato o 'de actualidad', y su nivel
de estilo ·periodístico'. "
b. Estudio critico. '"Es trabajo de
examen frío, de indispensable erudición y de método severo', aunque
existan también ensayos críticos."
c. Monografia. "La intención es cabalmente didáctica y se aplica sobre
un tema preciso con propósitos
exhaustivos; pero -según observa
Medardo Vitier- 'el propio asunto
da de sí ensayo si la actitud del autor
es contemplativa, sin mengua de los
materiales científicos que le interese
manejar'."
d. Critica. "Literaria, artística,

histórica, filosófica o científica es, en
general, una función del espíritu por
la que éste se enfrenta con diferentes
propósitos, alcance y rigor, a los productos culturales. A su vez puede
elegir entre la amplia gama de formas que van desde la incidental opinión impresionista hasta la monografla, pero la crítica ingresa en el
campo del ensayo cuando, cualquiera que sea su índole, tiene además
esas cualidades de flexibilidad y libertad formal e ideológica, el acento
subjetivo y la naturaleza interpretativa que distinguen al ensayo."
e. Tratado. ''Es el estudio completo,
arquitecturado y riguroso que pretende entregar toda la sabiduría existente sobre un tema: un género que la
especialización de nuestro tiempo ha
hecho desaparecer."

f. Ensayo teórico. "Las proposicio~s (...) discurren por el campo puro
de los conceptos."
g. Ensayo de crítica literaria. V. supra inciso d., en ..formas afines".
h. Ensayo expositivo. "Exposición
de tipo monográfico y de visión sintética que contiene al mismo tiempo
una interpretación original."
i. Ensayo-crónica o memorias.
••Aquí el ensayo se alfa con rememoraciones históricas o autobiográficas.''
j. Ensayo breve, periodístico.
"Registro leve y pasajero de las
incitaciones, temas, opiniones y hechos del momento, consignados al
paso, pero con una agudeza o una
emoción que lo rescaten del simple
periodismo.''

Dos aspectos importantes que se seLas modalidades que, al parecer de ñalan en tomo a la evolución del ensaJosé Luis Martínez, se encuentran con yo en México son la frecuencia del
mayor frecuencia son éstas:
tratamiento de la problemática local
-cualidad también característica en el
a. Ensayo como género de creación ensayo hispanoamericano- y el camliteraria. "Es la forma más noble e bio de perspectiva, de erudita a espeilustre del ensayo, a la vez invención, cializada, como en el Ateneo de la Juteoría y poema."
ventud y los Contemporáneos, respectib. Ensayo breve, poemático. "A la
manera de apuntes líricos, filosóficos vamente.
o de simple observación curiosa. ·'
c. Ensayo de fantasía, ingenio o
divagación. ''Exige frescura graciosa e ingenio."
d. Ensayo-discurso u oración. "Oscila entre la oratoria del discurso y la
disertación académica, pero lo liga al
propiamente llamado ensayo la meditación y la interpretación de las realidades materiales o espirituales."
e. Ensayo interpretativo. "Es la forma que puede cónsiderarse normal y
más común del ensayo: exposición
breve de una materia que contiene
una interpretación original."

José Luis Martínez ve la posibilidad
de cooperación del ensayo mexicano en
la historia de las ideas en México, justamente por la evaluación política y social que suele manifestar el ensayo.

11
La declaración fmal del compilador:
"no puedo afirmar que todos los escritos aquí reunidos sean estrictamente
ensayos'',7 resulta evidenciar la determinación institucional de las formas
discursivas, así como la comunicabili-

dad de procedimientos estructurales y
de funciones que la investigación
lingüístico-textual establece, luego de
una prestigiosa reflexión sobre la especificidad de la literatura.

cía Cantú.

f. Vivencias o evocaciones: "En el
solar" de Ramón López Velarde, "El
sueño de la provincia'' de Carlos González Peña, "El amargado" de José
El ensayo mexicano moderno consta Vasconcelos, "Un paisaje con olor a
de formas específicas, diferentes entre sangre" de Andrés Henestrosa, "Nuessí. Sin pretender una nueva clasifica- tros bisabuelos y sus viajes en diligención que agote el material, pueden ob- cia" de Enrique Femández Ledesma,
"Dilucidaciones" de Genaro Estrada y
servarse las siguientes especies:
"Mi amiga la credulidad" de Martín
a. Semblanzas y apologías: como Luis Guzmán.
"Prólogo a las poesías de Manuel Gutiérrez Nájera" de Justo Sierra, g. Pensamientos o composiciones
"Beethoven: La Sinfonía IX" de An- rapsódicas: "Reflexiones literarias" de
tonio Caso, "Ramón López Velarde" Ermilo Abreu Gómez y '' Dios nunca
de Genaro Femández Mac Gregor, muere" de Carlos Monsiváis.
"Apología del dilettante" de Eduardo
Villaseñor y "Orozco, genio de h. Interpretaciones psicosociales:
"Psicoanálisis del mexicano" de SaAmérica" de Justino Femández.
muel Ramos y "El carácter del
b. Conferencias; por ejemplo "Deber mexicano" de José E. lturriaga.
y honra del escritor" y "El silencio de
Cuauhtémoc resuena aún" de Jaime i. Estudios e investigaciones: "Don
Torres Bodet, "El imperialismo Victoriano Salado Alvarez y la converandaluz'' de Antonio Castro Leal y ''La sación en México" de Artemio de Vapropaganda o la nueva retórica'' de Pa- lle Arizpe y "La 'Utopía' de Tomás
Moro en la Nueva España" de Silvio
blo González Casanova.
Zavala, por ejemplo.
c. Cartas: "Estética de la prosa" de
Manuel Gutiérrez Nájera y "Carta so- j. Crítica literaria: "Juan Ruiz de Alarbre la paz" de Edmundo O' Gorman. eón en el tiempo" de Rodolfo Usigli,
"Facundo en su laberinto" de Héctor
d. Descripciones: "La casa" de Gena- Pérez Martínez, "La carne contigua "de
ro Estrada, "Las escaleras" de José Juan García Ponce y "La poesía de
Alvarado y "La casa del Alfeñique en Ramón López Velarde" de Javier
Villaurmtia.
Puebla" de Manuel Toussaint.
e. Reseñas histórico-interpretativas:
"Meditaciones sobre México" de Jesús Silva Herzog, "Panorama de
México" de Arturo Arnaiz y Freg, y
" Utopías mexicanas" de Gastón Gar-

Esto permite ya dar cuenta de los matices ensayísticos. No podría generalizar variables par.a cada época o
movimiento, a partir de esta antología,
condicionada por los criterios antes

mencionados y por la extensión de los
textos. No obstante, es posible exponer un conocimiento básico lingüístico
textual y discursivo para aclarar aquella evidencia o incertidumbre y comprobar que no hay una definición
canónica del ensayo, aun cuando en los .
trabajos críticos se especule sobre un
conjunto de rasgos y resulte un marco
preceptivo.
El problema de decidir si un texto
pertenece a un determinado género remite al campo de la tipología textual,
del que habría que considerar:
a. La tradición del tipo textual y la relación de los textos del mismo tipo en
una época dada. Es decir, visión diacrónica y sincrónica del texto.
b. La diferenciación empírica de tipos
textuales basada en el análisis de estructuras (macroestructuras, microestructuras, superestructuras, operaciones estilísticas y retóricas); funciones y
contexto. 8
c. Y como corolario, el reconocimiento de que no hay discursos puros, sino
aleación de operaciones, que pueden ser
compartidas por otros tipos. El estudio
tipológico redunda en la comprensión
del funcionamiento de lü's textos.
Respecto al primer inciso, la voluntad de verdad, así como las formaciones sociales e ideológicas de cada época
configuran marcos de conocimiento que
moldean la producción y la recepción.
Por ejemplo, los modernistas son imbuidos por la cultura francesa parnasiana y simbolista; el Ateneo de la Juventud, por la tradición universalista

�grecolatina; el Grupo Hiperión, por la
sociología del saber y el historicismo
alemanes, y la verdad de la vanguardia,
el irracionalismo. Por influjo académico positivista la restricción también es
obvia, se valora lo científico y lo útil.
Nuevas convenciones de la literatura
del momento crean nuevos marcos,
pero lo que pervive y hace concebir un
texto como ensayo es, al parecer, el
punto de vista del sujeto, su opinión e
intención; sistematicidad, relevancia y
eficacia, dependen de la personalidad,
competencia, tema y contexto.
En cuanto al segundo punto, cualquier objeto o asunto actual o del pasado puede ser motivo de opinión. En
los textos de la antología encontramos
motivos casi nimios, como 'lo usado'
en "En defensa de lo usado" de Salvador Novo; 'el quinqué' en "Pausa del
quinqué" de Antonio Acevedo Escobedo y 'las escaleras' en el ensayo del
mismo nombre, de José Alvarado. Pero
también aparecen asuntos de interés
general, como 'México' en "Panorama
de México" de Arturo Arnaiz y Freg;
'el indigenismo' en "Los indios de
México" de Fernando Benítez, en "¿El
indio mexicano es mexicano?" de Alfonso Caso y en "Meditaciones sobre
el alma indígena" de Agustín Yáñez.
O bien, encontramos asuntos más selectos y cuyo lector debe tener un conocimiento más especializado, como en
"Filosofía y lenguaje'• de Antonio Gómez Robledo y "El arte moderno" de
Jorge Cuesta, por ejemplo.
De la estructura textual son quizá las
superestructuras9 las que suscitan mayor interés. En los textos que forman

la antología se aprecian tres operaciones básicas, frecuentemente combinadas: narrativas, descriptivas y argumentativas. 10
Hay textos que se acercan más a los
esquemas de la literatura, así "La
'Séptima sinfonía' de Beethoven" de
José Vasconcelos, por la descripción
subjetiva de la pieza; ''Mi amiga la
credulidad" de Martín Luis Guzmán,
por la descripción anímica de la máquina de escribir: "Fresnos y álamos",
"Obra maestra" y "Meditación en la
alameda" de Ramón López Velarde,
por el tono emotivo, la narración vivencial y la descripción figurativa, y así
otros pocos textos. A la inversa, hay
textos que ofrecen esquemas argumentativos más lógicos que retóricos, como
"El arte moderno" y "El clasicismo
mexicano" de Jorge Cuesta; "Filosofía
y lenguaje" de Antonio Gómez Robledo y "El heroísmo filosófico" de Antonio Caso. Sin embargo, las operaciones dominantes son la descriptiva y
argumentativa, esta última de tipo
"Iogicoide".
Por otro lado, un análisis superficial
de funciones en los textos de esta antología presenta comportamientos que
van de lo emotivo a lo cuasi estético;
de lo informativo a lo didáctico, y de
la persuasión, pasando por la crítica o
interpretación, a la búsqueda de certezas. De manera que las funciones
crítica, interpretativa y didáctica, aunque son las más frecuentes en el ensayo,
no son las únicas.
Estilo, operaciones retóricas, actos de
habla, situación, aparato institucional,
son otros aspectos que contribuyen en

la descripción de los textos.
En conclusión, la variedad de temas,
formas, funciones, roles textuales
-compárese, por ejemplo, el destinatario de las cartas y el de las conferencias- y roles sociales, ponen de relieve que lo ensayístico se manifiesta
como subtipo de cualquier formación
discursiva -disciplina- y que no exige en su producción un rol social especializado ni autorizado: un filósofo
puede opinar sobre la música; un arquitecto, sobre literatura, por ejemplo. El
real juicio y la estrategia retórica y estilística contribuirán en su eficacia y
evaluación positiva o negativa por los
profesionales.
En el contexto académico, o justificado por él, es evidente que no se valore "Epigramas" o "Inmortalidad" de
Carlos Díaz Dufoo, de la misma manera que un discurso de la especialidad
que tenga sustento en la realidad y sea
explicativo más que de comprensión,
pero esto no significa que dejen de pertenecer al mismo grupo textual.
III
El ensayo, como forma de expresión y
de desarrollo de procesos de análisis,
síntesis y comprensión es de particular
interés en el medio académico.
Entiendo por "ensayo académico"
aquél que procede de las convenciones
implícitas de la institución educativa
(filosofia, sociología, historia, etc.) en
la aprehensión de la realidad, dentro o
fuera de la academia o universidad.
Esto conlleva un grado de autoridad o
competencia en el emisor, pero no ne-

posibles de discursos en relación a la
cesariamente de especialización en el Notas
estrategia argumentativa: lógicos, lotema que trata; además implic~ una
gicoides y retóricos. Cfr. su trabajo
1. Es decir, el momento en que se concompetencia lingüística, retónca y
•'Discusión actual sobre la argumentavencionaliza la práctica de un conjunto
ción" en Discurso, No. 10, revista de
poética.
de conocimientos y configura un marco,
la Universidad Nacional Autónoma de
y éste es objeto de un discurso que lo
México, México, sept.-&lt;lic. 1988.
Enrique Anderson Imbert y José
codifica. Cfr. Walter Mignolo, Textos,
Gaos han dado testimonio del demérito
modelos y metáforas, Centro de Investigaciones Lingüístico Literarias de l_a 11. V. Enrique Anderson Imbert, "En dedel ensayo en filosof'ia e historia
fensa del ensayo" en El ensayo hispa11
Universidad Veracruzana, Méxirespectivamente, ya que en la formanoamericano del siglo XX, John
co, 1984, pp. 213 y ss.
ción académica se preconiza la verdad,
Skirius, compilador, Fondo de Cultude la que la ciencia parece ser baluarte.
ra Económica, México, 1981, pp.
2. John Skirius señala una amplia biblio301-304.
Y a José Gaos, En tomo a la
grafla especulativa sobre cl ensayo y W.
Cuál sea el programa idóneo en el defilosofla mexicana, Aliama Editorial
Mignolo refiere al simposio El Ensayo
sarrollo de las facultades cognoscitivas
Mexicana, México, 1980, p. 33.
Hispánico, University of South
y verbales, dependerá del r~onociCarolina, febrero de 1981.
Bibliograffa
miento del status de comprensión o explicación de cada disciplina; así como 3. Alfonso Reyes, "Los trabajos y los
días", Obras completas, T. IX, Fondo A. A. V. V. El ensayo mexicano moderno
de la actualización de la lógica de pro(2 vols.). "Letras mexicanas" 39 y
de Cultura Económica, México, p. 403.
ducción de discursos. La competencia
40, selección, introducción y notas de
lingüística y poética -referida ésta no
José Luis Martlnez, Fondo de Cultusólo a la literatura, también el tratado 4. Introducción a El ensayo mexicano mora Económica, México, 1984.
denw I, Fondo de Cultura Económica,
científico se escribe según cierta poéMéxico, 1984, pp. 9 y 10.
tica o procedimiento de ejecución verA. A. V. V. El ensayo hispanoamericano
bal- se avivará, si además del saber 5. lbid. , p. 25.
del siglo XX, John Skirius,
compilador, Fondo de Cultura
técnico, se tiene la experiencia de la
Económica, México, 1981.
lectura.
6. lbid., pp. 11 a 15.
Los cortos ensayos de El ensayo me- 7. lbid., p. 26.
xicano moderno, como "Meditaciones
sobre el alma indígena" de Agustín 8. Cfr. Teun A. Van Dijk, La ciencia del
texto, Paidós Comunicación,
Yáñez, "Deber y honra del escritor"
Barcelona, 1983, p. 166.
de Jaime Torres Bodet, "El arte moderno" de Jorge Cuesta, "Palabra y 9. Las superestructuras son las "estrucsilencio" de Ramón Xirau y "Aristuras globales que caracterizan el tipo
tarco o anatomía de la crítica"de Alfonde un texto" . Ibid. , p. 142.
so Reyes, son muestra de que el ensayo puede ser forma de expresión y 10. La narraci6n se refiere a las acciones;
la descripci6n, a los hechos, circunstancomprensión serias. Sin embargo, más
cias u objetos; sobre argumentaci6n y
que el amór por las formas: ha~rá ~e
demostraci6n se considera el esquema
cultivar el desarrollo de la mtehgencta
Hipótesis (premisa) '· conclusión y 71
y el juicio crítico: el discurso vendrá
grado de necesidad lógica y de probabiconsecuentemente.
lidad. Cfr. lbid. , pp. 153 a 160..
Gilberto Giménez propone tres tipos

Adorno Theodor W. "El ensayo como
f~rma", Notas de literalura, Ariel,
Barcelona, 1962.
Gaos, José. En torno a la filosofla mexicana,
Alianza Editorial Mexicana, México,
1980.
Giménez, Gilberto. "Discusión actual sobre la argumentación'' en Discurso,
No. 10, revista de la Universidad Nacional Autónoma de México,
México, sept.-dic. 1988, pp. 10 a 39.
Gómez Martínez, José Luis. ''El ensayo
como género literario: estudio de sus
características", en Abside, XL-1,
Ed. Jus, México, en.-marzo, 1976,

�CINCO TEXTOS NESORIENTALES

◊

pp. 3-38.
Mignolo, Walter A. Textos, nwdelos y
metáforas, Centro de Investigaciones
Lingüfstico Literarias de la Universidad Veracruzana, México, 1984.

□

□--=-----===-_,,,.º

◊e::=.:~======~□

CJ,____ _ _---,,,--~◊

íl~w~~w~~~íl
~ij V. 'l(ivero Sucs. ~ij
íl

Casa fundada en 1843.

a

Reyes, Alfonso. Obras completas, T. XV,
Fondo de Cultura Económica,
México, 1980.

íl

ANTI-JOB
Palacio brotado del desierto
la noche sin canción
quedó abandonada
en el umbral

□

F.-\ HRIL'.-\S:

EL PORVENIR

Urrello, Antonio. Verosimilitud y estrate-

Hilados y Tejid"" dt: .-\lg-oclú11.

gia textual en el ensayo hispanoame-

ricano, Premia Editora de libros,
México, 1986.

ESPACIO GEOMETRICO
Detrás tuyo

Van Dijk, Teun A. Estructuras y fimciones
del discurso, Siglo XXI Editores,
México, 1980.

_ _ _. LA ciencia del texto, Paidós
Comunicación, Barcelona, 1983.

Oded Sverdlik

EL HERCULES

A la derecha

.-\h11iclú11 ,le :'llai,

íl

A la izquierda
De frente

LA INDUSTRIAL
:'llo,;aicos Hidráulico,-. Incru.,tnclo,; y Piedra
.-\ rtificial.

: el abanico
de los campos maduros
: la certidumbre
de un desayuno repetido
: el calendario
colgado en el aire
: el sol
acechando sobre los ojos

SENDERO

□íl
a

a

~~

°'

'.'\ue,-.tro, prncl11ct11-. h:n siclo premiado,; lºOII
Diplomas de Honor y :'lledallns de Oro e11
la, grande, E~posicin11es l·nin'.r,-nles ele l 'arí,.
1889: l'hicngn. 189,;: París. 1900: ilulTah.

1901 y St I,ouis. 10,1-1-.

,uc:::=:

□íl
a

a

~~
,□s~;:;;~~;;;:::::=:J·o

íl~~~~íl

oc==========:'.J□c:::=:=:===::5□t:::::=====:::::i·o

Un largo camino que conducea
al horizonte del tiempo
y después de la línea
un largo camino que conduce
Tras esos muros podrá
al horizonte del tiempo

�TU VOZ
DELICADO EQUILIBRIO
a Rafael Oteriño

Descabezar el fetiche
sin matar
el sueño del fetiche

AVISO
Paloma incauta, ten en cuenta
que todo camino es un tropiezo
Iehudá Halevy

Tras esos muros podrá
emboscarnos la noche
para anunciamos
su alegría animal
que caminamos
con los zapatos cansados
hasta la frontera
de sus cavernas
hasta su misma luz

PAGINA

8

■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■

Tu voz de roca afuera arrancada con ritmo de bastón de mando
Tu voz que anteayer prorrumpió en gritería para voltear las murallas
Tu voz reverberancia que enseña sobre el rodamiento de las piedras
Tu voz geografía de la miel bosquejada sobre el cadáver del terror
Tu voz que juega con los dados de la suerte y apuesta al salvador número siete
Tu voz que recogió girones en los campos de las mieses para tejer la tela de nuevo
Tu voz de tierra roja y vidrio de Jericó
fuerza de la azucena debilidad del tigre
Tu voz que reúne el ayer y el devenir bajo un mismo techo
Tu voz perdida en el desierto del que traerá sorprendentes profecías
Tu voz que separa la luz y la sombra precisamente cuando callas
Tu voz ilusión realizada en un anochecer pasajero
tembloroso cristal duras escalinatas
Tu voz que libera palomas entre el mediodía diurno y el mediodía nocturno
Tu voz con aroma de naranja resbalando sobre los plantíos de la sed
Tu voz con el silencio de las algas que los vientos adosaron al filamento de los labios
Tu voz desenfrenada nube Tu voz tórrido afluente
Tu voz de frambuesas y humedad amarga
Tu voz alturas cumbres que aterrizan sobre la matinée del valle
y escarba en las entrañas de las hoyas y rema en los torrentes del río agitado
Tu voz que conoció las borracheras del chacal y ahora festeja el ronquido del tractor
Tu voz de parosh* en su piadosa escala
Tu voz deslumbradora de sentidos unidora de la piña y el iris
Tu voz fundadora de la copa del pino y el vérice del ciprés
Tu voz ocultamiento que se fracciona-se mima-se estremece-que anima lo inanimadoque palpita-se columpia-se encrespa-se esfumaramificándose siempre en los cabellos de tus hijos
tan pálida como la alegría de Pirro
tan fiel como la llave que doblega los portales del bosque
Tu voz que viene a mí con trompetazos y susurros para crearme
único entre todos los únicos
* Pájaro de la tierra de Israel de bello y triste trinar. Aquí hay un juego de sonidos con la palabra porush (fariseo):
Traducciones del hebreo por el autor

�LA NUEVA CONCEPCION DEL
LENGUAJE EN WITTGENSTEIN.
LENGUAJE Y REALIDAD

Silvia Mijares
La relación entre lenguaje y realidad
causa perplejidad. También ha sido uno
de los más importantes problemas y ha
ocupado la mente de muchos pensadores en todas las épocas. Los que lo han
abordado han reconocido en él un legítimo dilema. Algunos filósofos se han
preocupado por encontrar la respuesta
lógica, rigurosa, y acaban preguntándose si será posible descubrir una proposición o un conjunto de proposiciones
tales que nadie pueda dudar de ellas. La
demanda brota por la necesidad teórica de fundamentar el conocimiento. A
partir de esta necesidad han florecido
múltiples explicaciones, aproximadamente desde finales del siglo VII antes
de nuestra era -cuando la filosofía y
la ciencia nacen como disciplinas-,
con el propósito de hallar una salida decorosa a esa encrucijada. Se han creado categorías: a priori, a posteriori,
analítico, sintético, continuo, discontinuo. A pesar de la diversidad y la diferencia de los conceptos, los filósofos
coinciden y reconocen la complejidad
de esta dificil relación. Si por lo menos se pudiera encontrar una proposición a priori -piensan- se desplazaría
el escepticismo, pues este encuentro posibilitaría el conocimiento humano. Una
vez logrado este primer paso, viene enseguida la reconstruccióll del conocimiento. En esta etapa se recurre a otra
de las cualidades de la proposición: la
sintética. Mediante tales proposiciones
se origina una relación que no se podría establecer únicamente apelando a
los significados y definiciones. El juicio analítico es explicativo y tautológico, es decir, el predicado está implícito en el sujeto, mientras en el sintético el sujeto no contiene al predicado
o no lo contiene íntegramente. Para de-

cidir si un juicio es sintético o analítico, minar la clase de proposiciones que
"no basta atenerse a las palabras que cumplieran con la función que Descarexpresan el sujeto y el predicado. Es tes le atribuía al "cogito ergo sum".
necesario saber qué se piensa al pensar Los empiristas lógicos en su investigael sujeto, para decidirlo". 1 Si apren- ción -realizada en el ámbito de las
demos tales proposiciones, sabremos proposiciones- llegaron a las propoque se nos ha trasmitido una informa- siciones atómicas. Estas satisfacían el
ción y que se habrá apresado un autén- criterio de simplicidad lógica y sintetitico conocimiento.
cidad, pero eran proposiciones a
posteriori. Suponían que si el enunciaAcudiré a Wittgestein por ser un fi- do atómico se proponía, conociendo el
lósofo contemporáneo y además por sus significado de los conceptos involucraexperiencias vividas en dos periodos ca- dos, entonces era correcto. Sin embarracterizados por el Tractatus logico- go, el anhelo no se alcanzó, pues no se
philosophiad e Investigaciones filos6- podían convertir las proposiciones a
ficas (Philosophische Untersuchun- posteriori en necesarias, aun cuando la
genJ ,3 respectivamente. En el primer teoría del significado se orientaba superiodo del Tractatus, las ideas de puestamente hacia dicho resultado.
Wittgenstein son parecidas, si no Desde el punto de vista lógico sabecoincidentes, con las de los atomistas mos que la necesidad no es necesarialógicos. En este periodo Wittgenstein mente atribuible a ninguna entidad,
considera que el lenguaje es una espe- acontecimiento o propiedad.
cie de mapa de la realidad. "Las proposiciones atómicas 'representan' heA partir del modo de considerar las
chos atómicos en el sentido de que las propiedades: a priori, a posteriori,
primeras son una representación, 'cua- necesidad, sinteticidad y simplicidad
dro' o 'pintura' de los segundos". 4 lógica, se diferencian diversos prograLos atomistas lógicos pensaban que el mas de fundamentación científica. Por
mundo es la totalidad de los hechos ejemplo, Descartes dirigió su actividad
atómicos y no de los objetos y entes hacia la búsqueda de una proposición
reales. Al hecho atómico -teoriza- que fuera sintética, a priori y necesaria.
ban-, lo conforman los objetos y Sólo su respuesta no era lógicamente
entidades. Estos hechos se designan con simple.
nombres y se establece una relación de
las cosas u objetos con las palabras: una
Las vertientes fundamcntalistas descombinación de cosas es un hecho ató- de Descartes hasta Russell padecen comico: una combinación de palabras es nocidas deficiencias. Pero a pesar de los
una proposición atómica. Por lo tanto, fracasos de las corrientes racionalistas
las proposiciones atómicas que no re- y empiristas, no fueron obstáculo para
presentan hechos atómicos carecen de seguir tratando el tema, antes bien designificación.
sarrollaron trabajos para refutar el
escepticismo. En este tenor, G. E.
Posteriormente sus sucesores, los Moore categóricamente advierte que él
empiristas lógicos, trataron de deter- sabe lo que son los objetos materiales,

sabe que tiene manos, que vive en la que nos proponemos darle. '' El lenguaTierra, que su nombre es G. E. Moore, je es parte de la conducta social de la
etcétera. Según él, está probando de especie, pertenece a nuestra historia
manera estricta y rigurosa la existencia natural tanto como el andar, el comer
de objetos en el mundo y con ello la o el beber. Es creado o se configura
verdad de la proposición. Con esta con- como una institución. " 6 La actividad
cepción Moore refuta -eso cree- a del lenguaje se desarrolla en un ámbito
Kant, quien pensaba que la existencia no lingüístico. Las necesidades humade objetos fuera de nosotros es un acto nas y el ambiente natural determinan su
conducta. Con los usos y con el tiempo
deje.
se complica y es muy difícil tener una
El último Wittgenstein pronto descu- clara idea de su funcionamiento.
brió que el Tractatus era insatisfactorio.
Wittgenstein nos muestra un tipo de
Su crítica no la realizó porque hubiera
un error en el discurso: fue el resulta- acción: la lingüística. La relación con
do de una nueva concepción. Por tal ra- ciertos aspectos, ciertas condiciones dezón el pensamiento anterior aparecía terminadas como las fisicas, culturales,
como una superstición. Era una falsa geográficas, económicas, etc. pues resforma de considerar el lenguaje, crea- ponden a las necesidades humanas. Las
do por el propio lenguaje. El autor de partes del lenguaje se relacionan entre
Investigaciones filos6ficas representa sí pero su funcionamiento es diverso.
dos momentos culminantes de la filo- El pensador austriaco llama '' 'juego
sofía analítica: uno) en la investigación lingüístico' (...) a todo conjunto intedel lenguaje ideal, otro) en la investi- grado de usos que formen un complejo
dentro del cuerpo de un lenguaje natugación de lenguajes corrientes.
ral''. 7 Práctica donde se entreveran diWittgestein fue el primero en llamar versos tipos de actividad.
la atención de los filósofos contempoLa fuerza del lenguaje es tal que nos
ráneos hacia el estudio del lenguaje.
Así, aceptamos el lenguaje como "el arrastra: al pesar de un estrato del peninstrumento de los propósitos y de las samiento a otro se lleva una carga, un
necesidades humanas'' .5 Funciona con juego completo de imágenes. Estas demaneras y fines diferentes, responde a terminan en gran medida nuestra malas necesidades de todos los que usan nera de pensar. Si aplicamos las mismas
el lenguaje. Lo que importa para el es- imágenes en un contexto diferente nos
tudio es el lenguaje como instrumento produce vértigo y nos extraviamos.
en sí. Las contrariedades que los filó- Cuando a San Agustín 1~ preguntaron
sofos afrontan, se deben al lenguaje, ¿qué es el tiempo?, res{)Ondió "cuando
por ser el mismo instrumento de nues- no me lo pregunto, lo sé". Esto sucetro pensar; si el instrumento se mal usa, de porque la referencia no corresponlos resultados son deplorables. Si que- de y en consecuencia hay que reubicarse
remos comprender un poco más el len- para responder. Por un lado, se le pide
guaje tenemos que estudiarlo en su a San Agustín que defina teóricamente
funcionamiento cotidiano y en el uso el tiempo. Por otro, lo ha experimen-

ado, lo ha vivido. Conoce cómo lo afecta mas no lo puede definir. ¿Cómo ubicar el problema? Otra vez el conflicto.
De acuerdo con Wittgenstein, se trata
de dos estratos diferentes: el teórico y
el práctico. El estrato teórico explicaría a través de su instrumento, el
lenguaje, lo que es el tiempo. El estrato práctico se manifestará en las vivencias y experiencias del sujeto, donde las
zonas son poco claras. Entonces la respuesta se da, quizá, tomando en cuenta
variables que pueden no estar en la
mente del que hace la pregunta, pero
que forman parte de la categoría del
tiempo. La respuesta puede ser ética,
estética, etc. Todo puede suceder, pues
la experiencia se percibe bajo distintos
ángulos e intereses; así, se le puede dar
importancia a un aspecto o a otro, y
siempre aparecerá lo complejo de la
realidad.
Conviene adoptar una actitud crítica
ante los conceptos que se presentan
como fetiches, como si fueran los únicos que garantizaran automáticamente
el valor de los resultados. Porque se tiene la idea de que existen conceptos y
teorías inmaculadas y a los científicos
se les califica como intemporales,
autómatas, desprejuiciados y desapasionados. No debemos olvidar que la objetividad es un ideal y que la ciencia es
revolucionaria. La rigidez de algunos
científicos revela tan sólo la estrechez
de sus interpretaciones. No hay un camino único que nos conduzca a la
objetividad. Por lo tanto, la investigación siempre estará en una situación
incierta, incómoda.
El autor del Tractatus ataca aquella
concepción que supone que todo len-

�LA CRITICA DE HEGEL AL FORMALISMO
DEL IMPERATIVO CATEGORICO DE KANT

Heinz Krumpel
guaje significativo debe estar referido genstein es más convincente, como si trad., pref., cronolog. y nota bibliog. de
Ricardo Jordana, 1ª ed., Oikos-Tau,
a un ser u objeto. Esta concepción nos a la complejidad de lo real se le resBarcelona,
1966, p. 101.
lleva a pensar la relación del lenguaje pondiera con la complejidad del lencon la realidad como uniforme, como guaje. Se asemeja al modo en que los 6
/bid., p. 102.
una relación de correspondencia o artistas captan el mundo: ellos hacen las
confrontación. Se entiende el ejercicio cosas a su manera, crean su propio mé- 1 /bid., p. 104.
del lenguaje en términos de la función todo y su conjunto de reglas. Pero el
artista, a diferencia de los cientí- Maestria en.filosofía. Invierno de 1991.
nominativa.
ficos, no acepta que la racionalidad
El lenguaje -para Wittgenstein- científica sea la única vía que conduzcrea una superstición que luego debe- ca a la realidad y a su conocimiento.
mos desechar. La filosofla debe apo- Tampoco que la realidad sea una poryar esa nueva forma de apreciar el que hay tantas realidades como artistas.
lenguaje, para aclarar, tomar fuerza y El artista no solamente trabaja con la
poder resistir la atracción que ejerce el sensibilidad, también acepta la razón y
lenguaje sobre la inteligencia. Nuestro con esos instrumentos alcanza su ver(lalzado y todo lo qu~
pensador explica que es mejor pregun- dad y la expresa en la realización de la
mzccsita un caballuo
tarse por los usos y no por las signifi- obra artística. Desde ese punto de vista,
lo v~ndt
caciones del lenguaje. Se descubre que el arte y la concepción de Wittgenstein
no hay un lenguaje sino lenguajes, for- coinciden.
t:a Bdla ]ardíntra
mas de vida, de ver el mundo o la
Notas
realidad.
El lenguaje sirve para describir y
también se puede utilizar para preguntar, atacar, consolar, indignarse,
etc. No hay una función del lenguaje
sino infinitas formas de usar las
palabras. Lo único de que se dispone, a fin de cuentas, es de
familiaridades,
combinaciones,
comparaciones, intercambios, etc. Pensar en la correspondencia unívoca de la
palabra y el objeto es engendrar
conflictos. El juego del lenguaje
-reiteramos- estriba en el uso que hacemos de él. De esa misma manera, el
mundo o la realidad aparecen distintos
para cada quien. Una cosa es convenir
y otra que 'la realidad responda a esa
convención.
Por otro lado, la nueva concepción
del lenguaje libre propuesta por Witt-

Sot~ro tozano

1

Fatone, Vicente, Lógica e introducción a
la.filosofla, ed. rev. y ampl. por Francisco José Olivieri, 9ª ed., Kapelusz, Buenos Aires, 1969, p. 23.

2

Wittgenstein, Ludwig, Tractatus logicophilosophicus, introd. de Bertrand Russell,
trad. de Enrique Tierno Galván, Alianza,
Madrid, 1973.

3

4

____, Investigaciones fiws6ficas,
trad. de Alfonso García Suárez y Ulises
Moulines, Universidad Nacional Autónoma de México/Crítica, México/Barcelona,
1988.
Ferrater Mora, José, · Diccionario de
fiwsofla, t. IV, Sª . reimp., Alianza
Diccionarios, Madrid, 1986, p. 3496.

5

, G. H. von Wright et al.,
Las filosofias de Ludwig Wittgenstein,

Zaragoza 2S•JI
Ctl. H)ó3

La crítica de Hegel al imperativo de

La posibilidad del imperativo resulta
de la concepción de Kant de que el
hombre, como ser inteligible, o sea
como ser espiritual, dispone de una voluntad libre; mientras que para él como
ser empírico o como ser sensible, por
el contrario, no es posible la libertad,
puesto que el hombre en este caso está
subordinado a la rígida necesidad natural.

Kant posee una importancia singular
dentro de la filosofia hegeliana. En
especial, es de particular interés la parte metodológica de esta crítica. La posición crítica de Hegel debe ser analizada desde dos puntos de vista. Por un
lado Hegel critica directamente la parte formalista de la ley moral kantiana,
mas simultáneamente y unido a ello,
contrapone en una crítica indirecta sus
El imperativo categórico está dado al
concepciones filosófico-morales a las de
hombre como ser espiritual a priori. La
Kant.
concepción de la separación del homPara esclarecer los puntos de partida bre, en un ser espiritual y uno empíriteóricos de la crítica hegeliana a Kant, co en el campo de la filosofia práctica,
es necesario esbozar las concepciones corresponde a la separación que hace
esenciales de Kant sobre el imperativo Kant en el campo de la filosofla teórica
categórico. La ley fundamentai de la ra- entre el fenómeno y la cosa en si.
zón práctica de la ética es, según Kant,
Hegel dirigió su crítica esencialmenla siguiente: "Actúa de tal forma, que
la máxima de tu voluntad pueda valer te a dos aspectos de la concepción
en todo momento como principio de una kantiana. Por un lado, a la separación
kantiana del hombre en un ser intelilegislación general".
gible y un ser empírico. Por el otro al
Esta ley fundamental es para Kant formalismo de la ley moral kantiana,
una norma ética obligatoria, en la que que según Hegel, en el campo del yo
se debe cimentar toda acción del hom- inteligible permanece idéntica sólo conbre en forma absoluta e imperativa. De sigo misma y deja desatendido el conesta manera el hombre está como fin en tenido social de la conciencia moral.
sí mismo, en el centro de la ley moral.
La parte formalista del imperativo ca"El hombre y cada ser racional existe
tegórico
no sólo fue criticada por Hecomo fin de sí mismo, no simplemente
gel
sino
también
por otros pensadores
como medio para el consumo indiscriminado de esta o aquella voluntad. El de aquel tiempo, como Herder, Jacobi
debe ser siempre visto al mismo tiem- y Schiller.
po en todas sus acciones como fin, tanTomando posición frente al formato en las dirigidas hacia sí, como en las
lismo de su imperativo categórico, Kant
dirigidas a otros seres racionales."
manifestó en su prólogo a la Critica de
Según Kant, el imperativo categóri- la raz6n pura, que un crítico de su obra
co, que es deducido de la razón prác- (Fundamentaci6n metafísica de las costica, no tiene un contenido concreto, twnhres) acertó más de lo que él misademás de la exigencia "Tú debes". mo pensaba, al afirmar que en el escri-

to no se elaboraba un nuevo principio
de la moralidad, sino una nueva fórmula. Kant empero se pregunta: "¿Quién
pretende introducir un nuevo fundamento para toda la ética y ser al mismo
tiempo su primer inventor?
El mérito de Kant consiste en haber
orientado el aspecto normativo, valorizador de la moral, en haber resaltado
su tarea organizadora y reguladora, en
haber visto la libertad de la voluntad
como condición inalienable para la exigencia moral. "Tú puedes, luego tú
debes."
La preocupación de Hegel de analizar críticamente el formalismo kantiano se remonta a su permanencia en Berna y se le puede hacer un seguimiento,
hasta la filosofta del derecho. La crítica de Hegel al formalismo kantiano en
el campo de la ética forma parte de su
análisis crítico de la filosofía kantianofichtiana de la reflexión. El interés de
Hegel consiste en refutar el idealismo
subjetivo, no desde afuera sino desarrollando sus contradicciones internas. La
solución de estas contradicciones debe
confirmar la necesidad del idealismo
objetivo. -Hegel veía su sistema como
la culminación de éste. El principal instrumento es su dialéctica ·idealista objetiva y la historicidad contenida en ella.

Desde el punto de vista del desarrollo histórico de las ideas, el pensamiento dialéctico de Hegel se concatena a
Kant y Fichte. Kant, por ejemplo, hizo
alusión en sus obras, entre otras cosas
a la existencia de contrarios y contradicciones reales. En Fichte, la contradicción se convierte en la fuerza motriz
del desarrollo del yo puro. Hegel re-

~

�~

saltó, igualmente, como mérito de la viviente. En su concepción sobre el esobra de Kant, que ésta demostró la ne- píritu del cristianismo Hegel anota concesidad de la contradicción en la razón. tra la ética kantiana, que el hombre de
Hegel realzó en su sistema aquellos esta ética ''siempre es esclavo contra un
elementos racionales del pensamiento tirano y al mismo tiempo tirano contra
dialéctico de Kant a un nivel más alto el esclavo''. Al respecto escribe Hegel:
cualitativamente, el nivel de una dialéc- "Un hombre que tuviese que reelabotica de los conceptos conformada siste- rar al hombre en su totalidad, podría
imposiblemente recorrer un camino tal,
mática y lógicamente.
al que a la desunión del hombre sólo se
A partir de esta posición pudo Hegel antepone una obstinada arrogancia''.
elaborar su crítica al formalismo kanAhora Hegel se ve como aquel homtiano en la ética y superarla, metodolóbre que desde posiciones filosóficas
gicamente.
idealistas objetivas está en su capaciEn su estadía en Berna, Hegel carac- dad de resolver este problema. La funterizó en el marco de su concepción so- &lt;lamentación metodológica para ello la
bre la positividad de la religión católica, encontramos en su concepción de la
las leyes morales que están fuera del su- unidad dialéctica entre pensar y desear.
jeto moral, como leyes extrañas y muerLa crítica de Hegel al formalismo de
tas. Si bien es cierto que aquí su crítica
no se dirige aún en forma directa con- Kant adquiere una agudeza especial en
tra el formalismo de Kant, de todas sus ensayos. En el ensayo sobre los tiformas se manifiesta el objetivo de He- pos de tratamiento científico del deregel (que luego retomará en su crítica a cho natural, Hegel afirma que la ley
la ética kantiana) de demostrar que la moral de Kant, existe en la legalidad
ley moral kantiana como principio mo- formal de la máxima, permanece igual
ral es algo inmóvil y formal frente al a sí misma, como la posición A= A.
Esta identidad formal sería el fundamovimiento real histórico espiritual.
mento para que la autonomía de la leEn su época en Frankfurt la crítica de galización no produjese sino tautoloHegel al formalismo kantiano-fichtiano gías.
es directa. En este tiempo Hegel se opoEn la Fenomenología del espíritu
ne a la opresión de la naturaleza en Kant
(tal y como se puede extractar de los (1807) la críúca de Hegel al imperatiapuntes de Rosenkranz) y a su "despe- vo categórico de Kant adquiere un cadazamiento del hombre". En los escri- rácter sintético y sistemático.
tos del joven Hegel, su crítica a la conEn los capítulos sobre la razón legiscepción nioral de Kant está más orlentada a aspectos metodológicos de prin- !adora y la razón que examina leyes
cipio que a problemas de contenido mo- Hegel se ocupa, en forma profunda, de
ral propiamente. Hegel rechaza la ética la filosofla kanúano-fichtiana. Aquí inkantiana sobre todo porque ésta no tie- tenta mostrar qué consecuencias tiene
ne como contenido al hombre completo, una determinación formalista de la ley

moral. Si hacemos un seguimiento del
planteamiento de Hegel, tenemos lo
siguiente:
Si se parte del imperativo categórico
de Kant y se afirma que ''Todos deben
decir la verdad", esta necesidad general de la ley se demuestra como una casualidad perfecta, pues el decir la
verdad para mí depende de la casualidad de si yo la conozco y de si me he
podido convencer de ella.
El mandamiento '' Ama a tu prójimo
como a ti mismo'' es igualmente presa
de la casualidad y depende de si tengo
la oportunidad de saber en qué consiste el bienestar del otro, etc.
Ambas leyes son una determinación
·directa de la substancia ética y tienen
un contenido particular que aparece
como casualidad del conocimiento de la
realidad y del quehacer y que desaparece convertido en necesidad. Ninguna
expresa algo en sí y para sí de "Lo que
la ley ética absoluta debería", a lamanera de Hegel. El contenido singular
desaparece como casualidad cuando es
declarado_ley y sólo queda la forma vacía de la generalidad o, como señala
Hegel: "Tales leyes se quedan sólo en
el debiera pero no poseen una realidad,
ellas no son sino mandamientos".
Es evidente que Hegel, en la crítica
de la ley moral kantiana, se manifiesta
en contra de una generalización injusta
de la realidad. En su exposición él afirma que lo general no puede ser impuesto a la realidad sino que lo general
siempre está ligado a algo específico o
determinado y sólo existe en esta unidad y contradicción. Además, y según

Hegel,_una generalización dialéctica de determinadas acciones. Ahora, dos
contiene el elemento casual cuya exis- reglas opuestas no pueden ser simultátencia pone en duda el imperativo cate- neamente necesarias. De tal forma, que
górico, pues el imperativo categórico si actuar de acuerdo a una de ellas es
debe ser utilizado en una realidad ínter- un deber, actuar en forma contraria, no
pretada de forma no dialéctica. Por ello solamente no es un deber, sino incluHegel cree que el imperativo como es- sive una violación del deber. Así, es abcala legal-formal -que según Kant po- solutamente inimaginable una colisión
see en sí nuestra razón-, no puede ser entre deberes y obligaciones".
en realidad la escala pues ella sirve para
Goethe y Schiller se adelantaron a
todo.
Hegel (con su creación literaria y
La crítica al formalismo del impera- poética) en hacer la crítica de la contivo categórico es la misma en la filo- cepción kantiana y fichtiana de la negación de conflictos entre deberes.
sofla hegeliana del derecho.
La crítica hegeliana al concepto kantiano de la obligación o del deber, es
de especial importancia metodológica.
Según Kant el hombre puede llegar al
imperativo categórico sólo mediante sus
inclinaciones en la contradicción. Por
esta razón el hombre siempre se encuentra entre el deber y la inclinación
(o afecto). Al cumplir el hombre su deber mediante la libertad de su voluntad,
tendría que actuar de acuerdo con el
imperativo categórico. Sólo así actuaría éticamente y las tendencias o inclinaciones se valorarían como positivas.
En relación con la concepción del deber en Kant, Hegel señaló el gran mérito de este filósofo al haber sustentado
un criterio muy preciso con la tesis del
saber ético, el cual se basa en la razón.
Pero simultáneamente negó la concepción kantiana de que los diferentes deberes no podían entrar en colisión
mutua. Tanto Kant como Fichte negaban la posibilidad de conflictos entre
deberes. Kant señalaba: ''Deber y obligación son, ante todo, conceptos que
expresan la necesidad práctico-objetiva

tuoso quiere escalar entre sus seguidores a los cuales no puede satisfacer en
su totalidad, entonces tendrá que declararse más en contra de aquellos que él
concibe como de menor posición, que
de los otros, a los que él considera de
mayor posición".
"Por eso no se puede afirmar que
para cada virtud existe el mismo y sólo
el mismo fundamento, el cual aparece
bajo condiciones diferentes en una modificación diferente como una virtud
especial; en tal grado absoluto de permanencia las virtudes se destruyen mutuamente. "

Mientras que Goethe y Schiller se deBajo el punto de vista metodológico
dicaron a descubrir colisiones concretas entre obligaciones o deberes, Hegel tenemos aquí dos aspectos interesantes.
se preocupó en primera instancia en Por una parte para Hegel cada deber,
demostrar las contradicciones resultan- al interior del desarrollo históricotes de la negación de conflictos entre dialéctico de la sociedad, es sólo un
deberes al interior del imperativo momento de la concatenación dialéctica de la sociedad, como expresión de
categórico.
la dialéctica entre lo absoluto y lo
Bajo este aspecto Hegel muestra -tal relativo.
como aparece ya en sus escritos de
Por otra parte a Hegel le importa deFrankfurt- cómo un concepto absoluto de deber entra en contradicción con mostrar que lo contradictorio, la diverel contenido mutable de los deberes. gencia al interior del desarrollo históriAquí Hegel intenta abordar el proble- co, lleva a que cada concepción del deroa históricamente. Al ser cada vez más ber que pretenda ser absoluta tiene que
multiforme y llena de conflictos crecen entrar en colisión con aquel otro molas contradicciones de la vida que ne- mento que encame la misina pretensión
cesariamente son la base de las colisio- de lo absoluto.
nes entre deberes.
Este pensamiento dialéctico de HeEn su época de Frankfurt, Hegel gel adquiere su forma más madura en
señalaba: "En la medida en que la di- la Fenomenología del espíritu. Allí Heversidad de las relaciones humanas gel muestra cómo en el desarrollo hisaumenta, en esa medida crece también tórico cada momento es absoluto al
la cantidad de virtudes y con ello de co- conformar un momento necesario del
lisiones necesarias así como la imposi- desarrollo, pero al mismo tiempo e inbilidad de su cumplimiento. Si un vir- disolublemente también es relativo pues

~
(A

�IC
N

tan sólo es un momento del mismo. En cepción y visualización de la naturalerelación con la problemática del deber, za global del individuo y se preocupa
Hegel señala cómo la generalidad sin de ello.
contradicciones, de la conciencia del
deber, encarnada en la ley moral
La realidad de lo particular consiste,
kantiana, entra en contradicción con la según Hegel, en que éste entra en incondicionalidad y determinación del in- .teracciones con otros individuos, en
dividuo actuante (al interior de la idea donde el asegurar el éxito personal en
histórica del desarrollo).
el trabajo contribuye a asegurar el éxito de todos. Estas reflexiones se funAgrega a lo anterior: "Como la ac- damentan en el sistema de relaciones
ción (según la ley ética de Kant) sólo mercantiles de la sociedad burguesa.
es ética cuando se realiza por la pura
voluntad del deber pero la naturaleza
De esta manera ... "Cada uno está
del individuo (así como la entiende unido con otro, porque él pone en el
Hegel) es contraria a ello, Hegel es del mercado mercancías sin valor de uso
criterio, que en Kant existe una dispu- para él y mercancías con valor de uso
ta continua entre moralidad y sensua- para otros y así garantiza la circulación
lidad de la armonía que resulta una mercantil".
labor que lleva al infinito''.
En este contexto hay que entender la
Sobre este aspecto de la crítica he- formulación de Hegel: "En el cumpligeliana a Kant volveremos en desarro- miento del deber frente al particular, es
llos posteriores pues ella está substan- decir frente a sí mismo, también se
cialmente ligada con la concepción he- cumple (el deber) frente a la realidad''.
geliana del ~eber.
Hay que ver lo siguiente, si se tiene
Hegel muestra en la Fenomenología en cuenta la crítica de Hegel al impey también en la Filosofía del Derecho rativo categórico y a la concepción del
cómo a través de su trabajo personal, deber de Kant. Kant desarrolló su foren la búsqueda de ganancias y éxitos, malismo ético, inclusive su concepción
el individuo crea lo general. Pero He- del deber, orientados hacia la sociedad
gel no se atreve a mostrar el carácter capitalista burguesa. Su mecanismo de
social del trabajo individual, aunque se funcionamiento económico es la ley de
muestra interesado en el entendimien- la competencia, que, entre otras cosas,
to de la naturaleza social del individuo. encuentra su expresión moral en el
comportamiento y en los empeños auEl hombre es para él el individuo tosuficientes y egoístas de los
burgués, y de esta posición parten sus individuos. Kant trató de efectuar esto
formalmente a través ·del imperativo
reflexiones 'teóricas sobre lo social.
categórico, el cual en el sentido de su
En última instancia el hombre para él objeto humanista social representa, en
no es una totalidad de las relaciones sentido figurado, la expresión germasociales, aun cuando se acerca a la con- na del "contrato social" rousseauniano,

en concordancia con el ideal humanista de la ilustración de clasificar armónicamente al hombre burgués en la
sociedad.
Si Kant con ello reveló (y también es
válido para Fichte) el contenido social
del comportamiento moral, en la medida en que postuló la idea del deber
como parte integrante de la ley de la
moral, también se encuentra en la filosofía francesa del siglo XVIII, por
ejemplo en Helvetius y Holbach, y en
Alemania en Forster y Einsiedel, la tendencia a resaltar los impulsos e inclinaciones (necesidades) como criterio
del comportamiento moral acorde con
el deber, partiendo del sensualismo de
Locke, mejor dicho, a justificar el individualismo burgués.
Hegel trató de purificar filosóficamente tanto al individualismo burgués
como a la comunalidad del comportamiento, en el marco de su concepción
de la moralidad y del deber, logrando
salvar el individualismo burgués, dándole un contenido social.
En el camino de la moralidad y de su
esfera más alta en el Estado se determina, según Hegel, el contenido concreto del deber moral a través de la voluntad general.
El deber del hombre burgués consiste en conocer la voluntad general, las
leyes e instituciones del Estado y comportarse acorde con ellas. Para expresarlo como Hegel, no sé trata de aquellos deberes contenidos'' ... en el principio vacío de la moral subjetiva... '', o
de una perorata del deber por la disposición del deber (como se refleja según

Hegel concluye mostrando que la realidad social que se desarrolla dialécticamente (es decir la idea objetivo-espiritual moralista) no admite una ley moral formal, como algo extraño, que soPartiendo de lo anotado hasta ahora lamente es idéntica consigo misma, y
precisaremos, resumiendo, la posición que en realidad lo inmediato lleva en sí
de Hegel frente a la ley moral de Kant. el nexo dialéctico, verbigracia, es un
Para Hegel el deber moral, el compor- nexo dialéctico.
tamiento moral es un momento del moAnte todo hay que hacer énfasis en
vimiento social que se encuentra en
interacciones dialécticas. Es un momen- que no es suficiente tomar la posición
de Hegel para juzgar los aspectos rato de esta totalidad.
cionales de la ética kantiana. Esto es váLa colisión de los deberes es para él lido tanto para el carácter normativo,
parte integrante del movimiento social axiológico de la concepción moral
y de la realidad histórica, con la cual kantiana, como también para el contese ha de confrontar el pensamiento nido humanista de toda su ética.
filosófico.
Hay que subrayar lo siguiente para
La conciencia moral, la moral, es esclarecer el contenido racional de la
para Hegel dependiente de un mundo crítica hegeliana al imperativo categóexterior objetivo y razonable y por ello rico de Kant.
no se puede separar de las leyes e insEn la medida en que Hegel toma la
tituciones de ese mundo exterior. Es decir la moral tiene como fundamento la moral como un momento, como una
moralidad y la verdad de la moral es la parte de la idea moralista que se desamoralidad, verbigracia, el comporta- rrolla dialécticamente, acierta en que la
miento moralista. Aquí hay que resal- moral depende de las relaciones sociatar que para Hegel la moral es una parte les que la fundamentan y, como para él
de la actividad individual de los indi- el comportamiento moral también es
viduos. Hegel es de la concepción de comportamiento activo, expresa con
que la ley moral de Kant no toma en ello indirectamente que la moral surte
cuenta el contenido social, es decir la prácticamente efectos cambiantes.
moralidad.
Partiendo de esta posición, Hegel criEn lugar de partir de éste, Kant trató ticó la ley moral de Kant como un prinde deducir el contenido social a partir cipio formal, que no toma en cuenta el
de la formalidad de la ley moral. El im- contenido social moralista y por eso
perativo categórico equivale, según conduce solamente a la moralidad, verHegel, al principio de la no contradic- bigracia a la moralización de las relación, y a partir de este fundamento tra- ciones sociales de la idea moral.
ta Kant (dice Hegel) de captar el conEste proceso de pensamiento de Hetenido social

Hegel en la filosofía kantiana), sino de
deberes que surgen de las relaciones sociales objetivas y necesarias de los
hombres.

gel lleva explícitamente, aun cuando es .
objetivo-idealista, a que las leyes y
normas de la moral son parte fundamental de la vida social de los hombres
y se retroproyectan sobre ella.
Así, se puede afirmar que las leyes
de la moral (leyes morales), es decir
normas y valores morales, radican en
el proceso práctico real de la vida del
hombre... Sobre todo en sus relaciones
sociales, culturales y espirituales, sobre cuyos fundamentos adquieren carácter social: la voluntad, los intereses,
las necesidades y las inclinaciones se
transforman en normas y valores
morales. Ellas coaccionan, a través de
exigencias y de principios ideales, la
necesidad de determinadas actividades,
por medio de las cuales se pueden resolver dichos problemas e intereses.
Si se conciben normas y valores morales como existentes externamente al
proceso de la vida del hombre (como
fenómenos espirituales o postulados
subjetivo-idealistas), entonces no tienen
realidad social y quedan irreales para
el comportamiento moral de los
hombres.
Bajo este punto de vista es que la crítica hegeliana al imperativo categórico
de Kant ofrece un haz valioso de pensamientos metodológicos que pueden
ser convertidos en fructíferos, en una
confrontación con posiciones éticas ajenas a la realidad. Ajenas a la realidad
son aquellas posiciones éticas que no
descansan sobre el proceso histórico
práctico de la vida de los hombres, y
que no pueden encontrar allí su fundamentación.

�Cuadernos de la revista

DESLINDE

9

ENTRE DOMINACION COLONIAL Y NATIVISMO
HUMANISTA: FRAY ALONSO DE MOLINA, LINGUISTA
NAHUATLATO DEL SIGLO XVI
Christine Bierbach / María Robertha Leal Isida

r~

Para finalizar esta exposición qllisiera subrayar lo siguiente: A pesar de la
importancia que tiene para la filosofia
actual la crítica de Hegel al imperativo
categórico de Kant, esto no equivale en
ningún caso al desconocimiento del papel de la filosofta de Kant. Por el
contrario. La importancia de Kant para
la filosofía actual se da especialmente
en el campo de la ética, ya que para el
desarrollo de la ética adquieren importancia clasificadora su teoría sobre la
autonomía de la individualidad en el
proceso histórico, su concepción de la
libre voluntad en la personalidad humana y el papel axiológico-normativo
de la moral, descubierto por este
pensador.

j Torres y

Cia.

l
◄

l

Dr. Mier 100.

Apartado 1286

j

4
4

MONTERREY. N. L.

1
1

l
~

1

ROPA. CALZADO.

VINOS ESPA~OLES.
LOZA Y
CRIST.\LERIA.

-------•••
•·------------------.
15
~~- ~Yº

l os

Colegio "Justo Sierra"
~ IL:\

propietarios c1t' r'-lt Pl,111tel son maestro~ t&gt;xperi1nentados 4ue desean conquiscar
a toda costa la preferencia &lt;lel
público. • :--o han omitido sacrificio al¡wno para ac11mular a:lí
ventajas insuperables.

PASE Ud. A VISITARNOS

-

Tdéfono
IR94

mat~;c11la ( S; . .-,n) q II t' ti a
abierta dt::~d .. ¡,J día t, d:·1
mes de a~osto.
1 ~ y 2° año~ .... . .. . ... ~ ,.ut,
', O y .j.: . .
. .. •. . . . . .... 1,.110
sº-'" ¡;e •. . . . .......... r:.0&lt;•
!nternadn e~meraditmcnte al&lt;·ndido

Director.

Macario Pérez

•
•••
••-------------------·------

¿Córoo se comunicaron los coloniz.adores con los pueblos indígenas que ''descubrieron"? La coloniz.ación -además
de los conocidos hechos crueles y destructivos- ¿fue también -y tan sóloun proceso de "glotofagia", como lo
expresó un lingüista francés? ¿O tuvo
también contradicciones internas, igual
que todo proceso histórico, y especialmente, según el espíritu de la época,
una contradicción entre la visión humanista, el interés en el "otro", y el afán
de apropiación/asimilación, por actitudes etnocentrista y ergocentrista? Intentaremos ilustrar estas cuestiones a través del caso mexicano y, en particular,
el del primer gramático y lexicógrafo
de la "lengua mexicana", el fraile
Alonso de Molina.
Después de la conquista de México
por Hernán Cortés, entre 1524 y 1546
llegaron a Nueva España cerca de cinco mil españoles entre hidalgos, burócratas, frailes, labriegos, pastores y
artesanos, con el fin de hacer de los recién adquiridos territorios una especie
de "Nueva España". De estos nuevos
habitantes, los que tuvieron un papel
preponderante fueron los frailes, dado
que llevaban a cuestas la tarea de convertir a los nativos al cristianismo, realizando así el objetivo que legitimaba la
conquista y la colonización bajo los
auspicios de la Corona y del papado: la
misión de extender la "Santa Fe Católica". Dice un documento dirigido al
primer virrey don Antonio de Mendoz.a:
"Primeramente, teméis muy gran
cuidado de buscar los mejores y más
convenientes medios que pudiéredes
haber, para que los naturales de ~ tierra vengan en conocimiento de Nues-

tra Santa Fe Católica: (...), que es ¿Cómo hablar con 1~ habitantes del
camino más verdadero para qlle ellos Nuevo Mundo? De la disgl~ia connos amen y tengan como a sus natura- qUtitadora al naüvismo misionero
les Reyes y Señores, y vivan en paz, y
en estima y perfecta obediencia.'' El problema de la diferencia lingüística
se soluciona de diferentes formas, como
(González, 1984, p.127).
revelan -por ejemplo- los estudios de
Konetzke.
En este mismo documento se hace
mención de cómo debía ser el comporl. Primer viaje de Colón y la inutitamiento de los españoles, y confería la
responsabilidad de la evangelización a lidad de las lenguas "universales".
los frailes de las órdenes religiosas que Pensando en llegar al reino "civilizaformaban parte de la colonia que Men- do'' y mercantil del Gran Khan, Colón
doz.a iba a gobernar en representación contó con la presencia de mercaderes
judíos y árabes y trajo por ello a un
del rey.
intérprete, judío converso, que hablaba
hebreo, árabe y "caldeo" y podría
En 1524 llega la orden franciscana,
traducir
las cartas de los Reyes, escriy le siguen los dominicos, agustinos y
jesuitas. Junto al problema que repre- tas en latín. para el emperador asiático
sentó para todos ellos el tener qlle adap- (Diario de a bordo, 2 de noviembre de
tarse a un mundo extraño, completa- 1492). De manera análoga actúo Hermente diferente en cuanto al clima, nan Cortés, dando al comandante de
naturaleza, relaciones humanas, etc., una expedición. desde tierras mexicadebían solucionar aquel qlle resultaba nas, unas cartas en latín, con el argubásico para poder llevar a cabo la tarea mento de que siendo ésta "la lengua
encomendada: la cuestión lingüística. más universal, podrá ser, según hay
Las lenguas nativas les eran tan desco- contratación en esas partes de muchas
nocidas a los frailes, como las suyas a y diversas naciones, a causa de espelos indios; además de que no encontra- cierías, que halléis judíos u otras perban ninguna relación de semejanz.a con sonas qlle las sepan leer (Luis Romero
el latín o cualqlliera de las lenguas en- Solano, Expedición cortesiana a las
tonces conocidas. Ya en el primer en- Malucas, 1527. México, 1950, p. 90,
cuentro de Cristóbal Colón con el citado en Konetzke, p. 72).
Nuevo Mundo -qlle él y sus compaNaturalmente estas precauciones fueñeros navegantes percibieron como parte (archipiélagos "anunciadores") del ron inútiles, al igual qlle los conoc~reino asiático del Gran Khan, confor- mientos de lenguas africanas y canarias
me con la visión relatada por Marco en los cuales se confiaron en los viajes
Polo-, desde el primer contacto con el siguientes.
indígena desconocido, e incluso antes,
2. La (in-) comunicación por gesto:
proyectando el viaje y este encuentro,
la cuestión de la lengua constituyó un ''no tienen lengua··. Con el fallo de las
lenguas "universales", y de las exótiproblema clave.
cas disponibles, la única solución in-

�mediata fue la comunicación por gestos,
de la cual hay sendas descripciones a
lo largo del Diario de a lxmlo, algunas
divertidas por su ingenuidad, otras desconcertantes por su "eurocentrismo".
Es notorio cómo el deseo de hallar oro
y las ideas preconcebidas desorientaron
la interpretación de los mensajes nativos y llevaron a una serie de malentendidos y fracasos, y finalmente condujeron a la conclusión de que esta gente
"no tema lengua". La solución práctica fue la de raptar nativos "para que
deprendan fablar" (Diario .•. , 12 de octubre de 1492).
3. Intérpretes: indígenas raptados,

españoles capturados. Son conocidas
las protestas de Banolomé de las Casas
en contra de los raptos de indígenas y
su "exportación" a España con fines de
''demostración etnológica'', conversión
fomda o, también, instrucción lingüística para servirse de ellos de "lenguas"
o intérpretes. Sin embargo, esta práctica continuó durante mucho tiempo en
la época colonial. El caso más notorio
es el de la Malinche (Malintzin), esclava azteca en poder maya y por ende bilingüe nahua-maya. Por cierto, esto no
hubiera sido de mucha utilidad a Hernán Cortés (quien la recibió "en regalo" de sus aliados mayas) sin el intermedio de un español -Juan de Aguilar- que había aprendido la lengua
maya durante su cautiverio en Yucatán
(este era, en efecto, el único motivo por
el cual un conquistador aprendería una
lengua indígena). Se puede imaginar
que el proceso de comunicación trilingüe, con dos intermediarios entre el
emisor y el receptor de la palabra, fue
pesado y no muy eficiente.

4. Esclavitud, mestizaje y bilingüismo
incipiente. El inicio de bilingüismo len-

gua nativa-castellano se desarrolló con
la servidumbre impuesta desde los primeros momentos a los indios, y sobre.
todo con los sirvientes personales y de
casa Qos esclavos en las minas y los
campos no necesitaban conocimientos
lingüísticos), y también con los hijos de
relaciones, muchas veces no menos forz.adas, entre conquistadores-colonos y
mujeres indígenas. ;Este bilingüismo
quedó, por cierto, bastante rudimentario y, sobre todo, unilateral: el nativo
aprendió la lengua del conquistador extranjero (en caso de que tuviera acceso
a ella), y no al revés: la inmensa mayoría de los colonizadores no tuvo el
mínimo interés en la(s) lengua(s) de las
poblaciones nativas, como tampoco les
interesó compartir su lengua con ellos;
la comunicación se concibe de manera
puramente instrumental, comparable al
"uso" instrumental que se hizo de los
hombres nativos. Además, los españoles del siglo XVI se vieron, con esta
actitud, en la "mejor" tradición clásica,
aristotélica, de concebir al "otro",
desconocido, diferente, como "bárba-

ro", y en términos lingüísticos: "el que
no tiene lengua". 1

Sin embargo no hay que subestimar
la otra actitud humanística en la cual
confluyen tanto la curiosidad intelectual
en "las cosas nuevas" (el "Nuevo
Mundo'' en todas sus manifestaciones,
inclusive humanas y lingüísticas) como
un respeto mayor para todo ser humano, más conforme, además, con el objetivo ''oficial'', legitimador, de la empresa americana con la misión cristiana
y el catolicismo en su sentido original
de "comunidad universal". En efecto,
fueron los misioneros de las órdenes ya
mencionadas los primeros en romper
con la actitud colonialista dominante
que forzosamente debió entrar en conflicto con la ideología religiosa.

Es así que la primera labor que llevaron a cabo los religiosos fue aprender la lengua (o lenguas) de los nativos,
en la doble perspectiva de reconocimiento de su interés propio, "etnológico" y humano, y sobre todo, como el
medio más adecuado (y por el momento único practicable) de evangeliz.ar.

Para realizar esta tarea pudieron contar,
de un lado, con la experiencia (reciente)
en la metrópoli de "reduzir en Arte",
es decir, describir y establecer las reglas gramaticales de las lenguas vulgares (románicas) según los criterios de
la tradición gramatical clásica (latina),
y, de otro, con la ayuda práctica dejóvenes nativos, "informantes" e intermediarios lingüísticos, que convivían
con los religiosos en los conventos y
que al tiempo en que aprendían el castellano, enseñaban las lenguas nativas. Al
mismo tiempo, los· monjes se convertían en etnógrafos, al estudiar las costumbres de los nativos y comprender los
posibles significados de las expresiones,
consecuencia inevitable vista la naturalez.a de ''las lenguas amerindias, con un
sistema fonético mucho más variado,
con estructuras radicalmente diferentes,
con mecanismos fundados en la aglutinación y la polisíntesis, con campos
semánticos invadidos por un ritual religioso y omnipresente" (Baudot, 1979,
p. 35). Dentro de esta categoría de
etnógrafos-lingüistas hay que mencionar a fray Bernardino de Sahagún,
quien en su texto, real.iz.ado con la ayuda de los alumnos del Colegio de Santa
Cruz de Tlatelolco (trilingüe: latíncastellano-náhuatl), describía dioses,
fiestas, ritos, mitos, astrología, agüeros
y presagios, filosofía moral, retórica,
el sistema político y social, e incluía un
diccionario, un tratado de botánica,
zootecnia y mineralogía. 2
Conceptos misione~ y lengua
indígena
Con la idea de comunicar y convertir
en la lengua nativa, apoyada por la ex-

periencia práctica, los misioneros del
Nuevo Mundo se situaroo decididamente en una de las dos corrientes opuestas
-vigentes en España- de realiur la
cristianización: adoptaron la tradición
llulliana3 -practicada igualmente por
el obispo Talavera al término de la conquista de Granada- de convertir en la
lengua del "misionado" (creando, si
fuese necesario, la terminología correspondiente en lengua nativa), y no la línea "más moderna", propagada por
Cisneros, que parte del presupuesto de
que la verdad cristiana, la verdadera
doctrina, sólo puede ser trasmitida en
"lengua cristiana", para evitar el ries
go de interpretaciones heterodoxas y

asegurando un control más completo de
las autoridades cristianas (europeas) sobre el mensaje trasmitido.
En América, las dos corrientes, "nativista" contra "hispaniz.ante", existier
ron y rivalizaron a veces, según el momento y los grupos interesados. Tampoco la corona española tuvo una política
lingüística consecuente: así, la ley de
encomienda de 1512 incluye la obligación de alfabetizar y cristianizar a los
encomendados en español -incluso fue
esto una ligitimación del sistema encomendero (cfr. Konetzke 1964, p. 84 y
Colección de documentos 1, p. 42 y
ss.)-; por lo menos, se prevé la ins-

�trucción bilingüe de los caciques y algunos niños aptos, conforme al plan de
Cisneros de 1516 (Konetzke 1964, p.
85).4 Una Real Cédula de 1550 encargó la enseñanza del castellano a las órdenes dominica, francisana y agustina,
bajo la responsabilidad de los virreyes
coloniales, con el argumento de facilitar
la intnxlucci(n del cristianismo junto con
la adaptación a modos de vida europeos
(Colección de documentos 1, p 272).

VOCABVLARIO
y e s
eo

EN L EN G V A M E X I e A NA

(" Se debe enseñar a cada uno de manera que entienda: al español en
español, al indio en lengua india").7

rios, traducciones del Evanelio, etc. que
eran los instrumentos propios del
"trabajo cotidiano" de la misión.

Pero justamente estas órdenes ya tenían la experiencia de que en la práctica las cosas no funcionarían así. El
concepto de la misión en lengua indígena fue confirmado por las autoridades eclesiásticas en varios .concilios
(Lima 1552, México 1555, Lima 1567.
Quito 1570, etc.) y trajo consigo la exigencia de conocimientos lingüísticos
suficientes, por parte de los sacerdotes
implicados en la misión o la de almas
indígenas. La Corona apoyó esta linea
mediante la creación de cátedras de náhuatl y de quechua, en México y Perú,
y con toda una serie de cédulas y ordenani.as obligaooo al personal eclesiástico de los reinos coloniales al estudio
de las lenguas nativas relevantes como
condición preliminar a la ordenación y
de la obtención de parroquia.5

De todos modos esta actitud, tolerante y proteccionista, contribuyó, de manera decisiva, al estudio y a la conservación de las lenguas autóctonas, a su
fijación y estabilización mediante la
escritura, la codificación gramatical y
la inventarización lexicográfica. Así,
tan sólo en la Nueva España, entre 1524
(principio de la población) y 1571
(publicación del Arte y del Vocabulario de Molina -cfr. infra) se imprimieron más de 100 obras en lenguas
indígenas (Ricard, 1947, p. 129 y ss.,
también Anexos 1 y 2); en total, se han
catalogado para el siglo XVI unas 212
obras lingüísticas referentes a lenguas
americanas, unas 250 en el siglo
XVII.8 Los autores de éstas últimas
fueron frailes de las órdenes mencionadas: franciscanos, dominicos y, más
tarde, también jesuitas. Las lenguas más
estudiadas fueron el náhuatl y el quechua (cfr. Anexo 2), que tuvieron en
tiempos de la colonización -a pesar del
genocidio de gran parte de sus habitantes- una fuerte expansión como
lenguas "generales" (lenguas de comunicación supra-regional).

Veamos a continuación, para lo que
se refiere al contexto mexicano, las
obras más destacadas de la lengua
náhuatl; las dos opera magna, apenas
superadas hasta hoy, del franciscano
Alonso de Molina: Arte de la lengua
mexicana y castellana (1571) y Vocabulario en lengua castellana y
mexicana, y mexicana y castellana
(1555/1571).

La otra cara de esta tolerancia
lingüística oficial es la confirmación de
la segregación racial y cultural, y también un paternalismo latente, que niega al "salvaje" la capacidad de
aprender, apropiarse plenamente la lengua "civilizada",6 actitud que se podría leer, entre líneas, en el texto del
Concilio Provincial de Lima (1582-83):
"Quisque instruendus est ut intelligat,
Hispanicus hispanice, lndus indice"

Tras su ordenación, fray Alonso rePara llevar a buen término la misión
sidió en la ciudad de México en el cony para poder comunicarse, surgieron
vento de San Francisco, y tal vez en
entonces dos tipos de obras (básicaTiatelolco;
allí profundizó sus estudios
mente):
no sólo del náhuatl sino probablemente
de los modelos gramaticales y lexic&lt;r
(a) Artes (gramáticas) y vocabularios, gráficos disponibles, es decir, clásicos,
que eran las herramientas de trabajo y españoles y trabajos referentes a la lenestudio.
gua mexicana. Para esta última existían
(b) Manuales, es decir doctrinas elementos de vocabularios y de "ar(catecismos), sermonarios, confesiona- tes•', esboi.ados por otros frailes misi&lt;r

Fray Alonso de Mollna y la "Lengua

mexicana''
Alonso de Molina nació posiblemente
en Extremadura alrededor de 1513, u~
g6 a Nueva España con sus padres hacia 1522 ó 1523, y aprendió el náhuatl
de niño por contacto directo con los naturales del pafs.9 Su madre quedó
viuda, razón por la que cedió ante la petición de los padres franciscanos de que
les entregara a Alonso, quien serviría
de intérprete. F.n 1528 tomó los hábitos:
continuó sus estudios, a la vez que ayudaba a la evangelización traduciendo
textos en castellano a la lengua nativa.
Murió en 1579.

neros (v.gr. Andrés de Olmo y Sahagún). Su primera obra nahua fue un tratado práctico de Ordenanz.as para aprovechar los cofrades que han de servir
en hospitales, 10 que sirvió de reglamento de diversos hospitalesfranciscanos que atendían sobre todo a la población indígena (León Portilla, p.
XXVIII). Su Doctrina Christiana
breve, traduzida en lengua mexicana,
de 1546, fue recomendada como ''la
mejor destas doctrinas, y más acertada
en buena lengua(... ) porque este religioso es la mejor lengua mexicana que
hay en Nueva España entre españoles...
y ha tenido mucho uso de compoo.er tratados y cosas útiles en la dicha lengua"
(León Portilla, p. XXIX y ss.). A pesar de ciertas reservas por parte del Santo Oficio, fue impresa varias veces (en
1570, 1675, 1718, 1732 y 1735 según
León Portilla, ibid.). Sus trabajos
lingüísticos tuvieron su primer fruto con
la publicación del primer Vocabulario... en la lengua mexicana de 1555,
preparado sin duda en colaboración con
su cofrade y experto nahuatlato Sahagún -quien examinó la obra para la
censura- y coo ayuda importante de un
sabio indígena, Hernando de Ribas.
Este Vocabulario... fue "el punto de
partida de la lexicografía náhuatl"
(León Portilla, p. XXX).
El mucho más amplio Vocabulario...
de 1571, primer diccionario recíproco
de esta lengua, también deja sentir la
influencia de Sahagún, siendo los dos
franciscanos, en palabras contemporáneas (1569) "los que perfectamente
pueden volver cualquiera cosa en la
lengua mexicana y escribir en ella,
como lo han hecho de muchos años acá
y lo hacen el día de hoy sin cansarse"

A TE L LA N A •

M-

pucllo por el muy R,urr,ndo P,drc Fray Alonío de Molin1, del,
Orden dtl bicnaucntur ,do nudlro Padr, fanc fr,nciíco.

DIRIGIDO AL M VYEX CELEN TESEN O R
Don Mutin f.nriqu,z, Viíorrey dclh nuru1 Eíp2h.

lf lndorum nimia tt íccit prole puentern.
Q!!i gcnuil n1or,co1,quo• p•tcr ,lmc fours.

Confixu1viuis,lln5uu:cum m&lt;nle rc-u~lui,.
Vuloen,cum fptd.u,llir,m•I• carn&lt; gmt,

BN MEXICO,
Bn Ctfa de Antoaio de Spinoí&amp;.
¡ ; 7 :

�INDICE GENERAL / Volúmenes IX-X Números 28-34

Abril de 1990-diciembre de 1991

ENSAYO
1. literaturallingütstica

(León Portilla, XXXV). Esta obra doble añade una parte mexicana-castellana
con aproximadamente 24 000 entradas
a la castellana-mexicana, de 1555, que
recoge en forma aumentada y revisada,
e incluye además los principales sistemas de cuenta en náhuatl. Sigue siendo
aún la principal obra de referencia para
esta lengua, dando testimonio de su importancia las reediciones modernas, entre otras la de Julio Platzrnann, cledicada
a Catalina la Grande de Rusia (Leipzig
1880), base de la edición mexicana actual (1977). 11 Viene a completar la
obra lingüfstica el Arte de la lengua mexicana y castellana impresa en el mismo año de 1571, que tuvo el éxito de
una segunda impresión en vida del autor en 1576. 12
Cabe decir que, aunque en la Gramática y en el Vocabulario el objetivo
religioso está enunciado explicita y enfáticamente (cfr. infra), esta obra fue
también el medio idóneo para preservar, y dar reconocimiento, al bagaje
cultural precolombino, o mejor dicho,
parte esencial de la cultura mexicana.
Así lo comenta un testimonio indio, del
crooista Chimalpahin Cnandebuanitnn,
en su lengua propia:
Y tambitn en el dicho ado 9-caiia
(1579) murió en México rucstro querido padre fray Alonso de Molina

(...), tea grande, luz que dio apoyo

( ...). De a aprendieron (los sacerdo-

tes) nuestra lengua náhuatl. Y tambit.n a asf ante nosotr~, en lo tocante

a lo nuestro, de los hombres de

aquí, pudo después con verdad, con

rectitud, con orden escribir para nosotros su libro con letras espai1olas
( ...). y todavía escribió otras muchas
cosas (...) y otros discursos en

náhuatl, que nosotros conservamos,
que nosotros leemos, aquí, nosotros
los hombres de la Nueva Espafta.
(León-Portilla, p. XIV)

Objetivos y métodos de un lingüista
~ del siglo XVI
Veamos finalmente cómo el lingüistamisionero De Molina justifica y construye su obra. Los dos trabajos lingüísticos principales, el Vocabulrio y la
Gramática (Arte... ) de 1571 están dedicados al virrey de Nueva España,
Martín Enríquez, y traen carta dedicatoria ("epístola nuncupatoria") y prólogo al lector, textos proemiales
interesantes en cuanto a los argumentos que justifican su iniciativa pionera,
de cara a la máxima autoridad del Estado colonial y a los potenciales usuarios de su obra, como también por lo
que revelan de sus conceptos y métodos lingüísticos. El hecho de dedicar la
obra al personaje coo máximo poder político y mayor prestigio social refleja la
importancia que el autor otorga a su
libro: como primeras codificaciones de
una lengua deberlan ser instrumentos de
uso (y utilidad) púbico y disfrutar por
eso del apoyo de la ''máxima imtancia''
pública; es un procedimiento que se observa igualmente en las prima opera de
este tipo en España (v.gr. la Gramática castellana y las Reglas de 01Wgrafla de Antonio de Nebrija, dedicadas a
la reina y al regente de Castilla
respectivamente). 13
A este intento corresponde, en la dedicatoria del Vocabulario... , la metáfer
ra bíblica de la relación entre la cabeza
(el gobernador) y los miembros; el
lenguaje, a su vez, contnbuirla a la

unión y conformidad de este cuerpo
social. El argumento central -la utilidad de la obra- está igualmente relacionado con la religión:
Y porque el lenguaje y fras:i.s dcstos
naturales (cspcci.almcntc de los nahuas y mexicanos) es muy difc:rmte
del lenguaje y Crasis latino, griego y
castellano, y vuestra Excelencia desee mucho que los ministros desta
yglesia entiendan muy bien la lengua
de dichos naturales, para .oonra y gloria de nuestro ~r, y para provecho spirituaI y salvación dcsta gente:
de manera que sean mejor y más entmmeote instru}Üos y doctrinados en
nuestra sancta Pee catholica: ha sido
esta la causa y razón (cxcelentissimo
Principc) que me ha movido (...) a

Annel, Aliette: Francis Ponge: el escritor en el taller. Tr. de Estela Cerutti (34)
García Sepúlveda, Martha E.: Notas sobre el ensayo (34)
Kraus, Karl: Mujeres. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
Louette, Jean Francois: Sartre lector de Ponge. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Mallafré Gavaldá, Joaquín: Traducción y connotaciones, una tarea sin remordimientos (fragmento). Tr.
de Alfredo Gracia Vicente (28-29)
Mijares, Silvia: Conocer es un sueño (32-33)
Patán, Federico: De la traducción como vía hacia la invisibilidad (28-29)
Reverzy, Jean: Experiencias de literatura. Tr. de Alfonso Rangel Guerra (28-29)
Reyes Coria, Bulmaro: Latín-neo-latín. Problemas de traducción (28-29)
Sánchez, Francisco: Crónica y cine (30-31)
Schmidhuber, Guillermo: Cristóbal Colón, ¡a la escena! (32-33)
Spada, Marce! y Christian Jacomino: Cronología de Francis Ponge. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Tapia Zúñiga, Pedro C.: Griego clásico y teorías de la traducción (28-29)
2. Filosofla / Ciencias Sociales

atreverme y presumir dedicar y ofre-

Amaro, Andrés: El comic mexicano y El libro semanal (30-31)
Freund, Julien: ¡Viva la filosofía! Tr. de Rubén Hernández León (28-29)
Krumpel, Heinz: La crítica de Hegel al formalismo del imperativo categórico de Kant (34)
Martínez, Humberto: Reflexiones filosóficas en tomo a la ecología (32-33)
Mendirichaga, José Roberto: Filosofía y poesía en María Zambrano (30-31)
Mijares, Silvia: La nueva concepción del lenguaje en Wittgenstein (34)
Sánchez Vázquez, Adolfo: Marx y el poder (30-31)

cer a vuestra Excelencia estos dos
Vocabularios. ([bid.). 14

CREACION

Igualmente el "Prólogo al Lector" se
1lltleve en un marco estrictamente bíblico, adaptándolo de manera hábil al contexto mexicano y la finalidad lingü{stica
del hbro; ilustrando con una serie de
ejemplos bíblicos la relación causal entre "soberbia" y "castigo", llega inevitablemente al mito de Babel que
-ejemplo supremo de soberbia humana- causó el castigo de la diversidad
de lenguas, "que los unos no se entendiessen con los otros" (Vocab.,
Prólogo). La experiencia babilónica se
repite en la historia profana, p.ej. al iniciar su reinado en España "el Invictissimo Cesar" (Carlos I de España, V de
Alemania hablando en flamenco) y en
México, donde
la falta de la lengua (de los naturales)
nos estorva. Y no es pcqucfio incoo-

l. Poes(a

Alardín, Carmen: Isis en el burdel (32-33)
Arias, Oiga: Dolor (30-31)
Benn, Gottfried: Hermosa juventud. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Betti, Ugo: Los hombres. Tr. de Libertad González (28-29)
Bukowski, Charles: Oh, nosotros somos los parias. Tr. de Humberto Salazar (28-29)
Clariond, Jeannette L. Génesis (32-33)
Dálchev, Atanás: La habitación. Tr. de Reynol Pérez Vázquez (34)
Drummond de Andrade, Carlos: Política literaria. Tr. de Margarito Cuéllar (28-29)
Eich, Günter: Conversaciones no realizadas. Tr. de Elisabeth Siefer (28-29)
Garza, Eisa Beatriz: Tres golondrinas (34)
Glück, Louise: Para mi madre. Tr. de Clemente Muñiz Angel (28-29)
Horado: A Mecenas. Tr. de Enrique Puente Sánchez (28-29)
Huerta, Andrés: Nota roja (32-33)
Julieta Renée: El diablo juega conmigo (32-33)
Kinnell, Galway: Dos poemas. Tr. de José Javier Yillarreal, Minerva Margarita Villarreal, María Victoria
Alvarez Tostado y Teresa Rivera (28-29)
Lawrence, D. H.: El deseo desaparece en el mar. Tr. de José María Lugo (28-29)
Leiris, Michel: Muchachas. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)

�Medina, Alejandro: Sin guillotinas (32-33)
Morejón, Nancy: Poemas (30-3Í)
Pessoa, Fernando: Libertad. Tr. de Héctor Alvarado (28-29)
Ponge, Francis: Lo insignificante. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Popa, Vasko: El pan del poeta. Tr. de Elisabeth Siefer (28-29)
Pound, Ezra: Catorce poemas. Tr. de José Javier Villarreal, Minerva Margarita Villarreal y María Victoria Alvarez Tostado (28-29)
Prévert, Jacques: Este amor. Tr. de Libertad González (28-29)
Prévert, Jacques: Pájaro rojo y tibio como la sangre. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Rilke, Rainer María: Pantera. Tr. de Miguel Covarrubias (30-31)
Saba, Umberto: La cabra. Tr. de Libertad González (28-29)
Salvat-Papasseit, Joan: Paseo. Tr. de Alfredo Gracia Vicente (28-29)
Samain, Albert: Horas de verano. Tr. de Jorge Rangel Guerra (28-29)
Sandburg, Carl: Expreso de cupo limitado. Tr. de Jorge Cantú de la Garza (28-29)
Sexton, Anne: Canción de cuna. Tr. de Robert L. Jones y Minerva Margarita Villarreal (28-29)
Soupault, Philippe: Consejo al poeta. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Sverdlik, Oded: Cinco textos nesorientales (34)
Teasdale, Sara: Arcturus, Tr. de Jorge Cantú de la Garza (28-29)
Wylie, Elinor: No va con mi naturaleza. Tr. de Jorge Cant_ú de la Garza (28-29)

CRONICA /ENTREVISTA/ REPORTAJE

t

t

Coronado, Eligio: Paz es la medida de todos los poetas mexicanos.Encuesta sobre el Premio Nobel de
Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Covarrubias, Miguel: La poesía de Paz es joya del espíritu mágico y milenario de México. Encuesta sobre
el Premio Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Cuéllar, Margarito: La poesía de Paz me hace entrar en comunión con la palabra. Encuesta sobre el Premio Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Garro, Nora: Rosalinda Albueme, una sensibilidad encauzada (32-33)
González, Dulce María: Diecinueve años, huaraches y pelo largo. Entrevista con Javier Serna (32-33)
Huerta, Andrés: Octavio Paz era el creador de esperanzas. Encuesta sobre el Premio Nobel de Literatura
1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Julieta Renée: Nos ayuda a determinar quiénes somos o podemos llegar a ser. Encuesta sobre el Premio
Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Pérez Vázquez, Reynol: ¿Qué ego no se trastorna ante las zalamerías de la fama? Encuesta sobre el Premio
Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Sarraute, Nathalie y Simone Benmussa: Acerca de Virginia Woolf y otros escritores. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
DIBUJO / FOTOGRAFIA / ILUSTRACION

2. Prosa poética

Estrada, Erick: Fotografías (28-29)
Huerta, Andrés: Viñetas (30-31)
Juárez, Saskia: Viñetas (30-31)
Valdez, César: Viñetas (32-33)
Varios: Ilustraciones tomadas de revistas literarias regiomontanas de principios del siglo XX (34)

Garro, Nora: A los cuarenta (30-31)
Garro, Nora: ¿Percibe Usted el paso del Tiempo? (34)
3. Narración

Bierce, Ambrose: Dos relatos. Tr. de José de Jesús Salinas (28-29)
Garza Collado, Lucas de la: Tocamos la puerta (32-33)
González Meléndez, Gabriel: Ella y este (32-33)
Marousópoulos, Dimitrios: La tercera muerta de mi madre. Tr. de Panos Stathoyannis y Reynol Pérez
Vázquez (34)
Méndez, Julio César: El monedero (30-31)
Petesch, Natalie L. M.: Yo, Constanza. Tr. de Ricardo Yamal (28-29)
Salazar Ortiz, Horacio: Más muerto que vivo (30-31)
Sanmiguel, Rosario: Un día completo caminé en pleno llano (30-31)

ECONOMIA / POLITICA / EDUCACION
Nuncio, Abraham: México: modernidad defectiva y expresiones modernas (34)
Puente Sánchez, Enrique: Paz y la literatura política. Acerca de El ogro filantrópico (32-33)
SECCIONES FUAS*
l. Rescoldo

García Naranjo, Nemesio: El poeta malogrado (32-33)
Junco de la Vega, Celedonio: Manuel José Othón (34)
Valéry, PauJ: El cementerio marino. Tr. de Alfonso Rubio (28-29)
ViIJalón, Juan de Dios: Canto de Nezahualcóyotl. Paráfrasis (30-31)

CRITICA LITERARIA
Ellison, Fred P.: El arte del mediador: Alfonso Reyes y tres pintores brasileños (30-31)
Daniel, Lee A.: Joaquín Bestard y La obsesión de Germán Ortiga (30-31)
Fuentes, Víctor: Alfonso Reyes: clarividente pionero de la crítica de cine (32-33)
Green Huie, Jorge: Inclán y Guzmán: menosprecio del gobierno, alabanza del caudillo (30-31)
Leal, Luis: Alfonso Reyes y la novela (32-33)
Osorio Romero, Ignacio: La traducción de los autores grecolatinos en México (28-29)
Péres, Jean y Edmond Vandercammen: Europa 1912, 1935. Comentarios a la obra de Alfonso Reyes.
Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
Pérez Martínez, Herón: La traducción en la obra de Alfonso Reyes (28-29)
RangeJ, Alejandra: El planetario o la mirada del otro (30-31)
Reyes Reyes, Rogelio: En tomo al cuento-ensayo de Alfonso Reyes (32-33)
Schmidhuber, Guillermo: El teatro mexicano: tres generaciones (30-31)
Sierra Siller, Luz María: La experiencia poética en Arbol adentro de Octavio Paz (32-33)
Tarroux-Follin, Christiane: "Himno entre ruinas": la reconciliación con el mundo. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)

,
1

2. Abanico**

Dedicado al Coloquio "Traducción y sociedad. Alfonso Reyes" (28-29)
Dedidado al XXIII Encuentro del Consejo Sur-Occidental de Estudios Latinoamericanos (SCOLAS) (30-31)
Dedicado a Alfonso Reyes (32-33)
Dedicado a Francis Ponge (34)
3. Señas / Reseñas / Contraseñas

Colunga, Amando M.: Proyecto y resistencia. A propósito de dos libros de Hugo Zemelrnan (32-33)
González Quijano, José: Artes plásticas de Nuevo León (34)
Juárez, Saskia: Pintor paisajista, especie en peligro de extinción (32-33)
Mijares, Silvia: De bienaventurados y de aurora (30-31)
Patán, Federico: La procesión (32-33)

�Pérez Martínez, Berón: Martha Bander (1914-1990). In memoriam (28-29)
Salazar, Bumberto: Ensayos en literatu_ra mexicana de Humberto Martínez (34)
4. Región

Fourt, Gilles: Fundidora: de la fundación a los tiempos de la revolución. Tr. de Estela Cerutti (28-29)
González Caballero, Manuel: La siderurgia, su origen y dependencia del carbón (32-33)
Sepúlveda Gana, Manola: Notas para la historia del normalismo rural: La Escuela Campesina de Galeana,
N.L., en los años 30 (30-31)
CUADERNOS***
Bierbach, Christine y María Roberta Leal Isida: Entre dominación colonial y nativismo humanista: Fray
Alonso de Molina, lingüista nahuatlato del siglo XVI (34)
Gamkrelidze, Thomas V. y V. V. lvanov: La historia temprana de las lenguas indoeuropeas. Tr. de Horacio Sala.zar Herrera (28-29)
Pérez Martínez, Berón: La carta del traductor de Martín Lutero. Tr. de HPM (30-31)
* Estas secciones se mantuvieron en todos los números, incluido el dedicado íntegramente a la traducción
(28-29)
** Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.
*** El Cuaderno 8 del número doble 32-33 se ocupa de la obra de Octavio Paz. Sus cuatro estudios y
la encuesta aplicada a escritores regiomontanos se distribuyeron en los apartados que más les convenía.

Para la época
de lluvias es indispensable

Un lmp~rm~abl~
No olvide Ud. que el mejor
surtido en PALETOS de
casimir y finísima seda

impermeables, solamente lo
tiene la

Sorpr~sa y Primao~ra

vcnientc, que los que los han de goLos primeros interesados en el estuvernar y regir, y poner en toda bue- dio de la lengua nativa son pues los que
na policia, y hal.Crles justicia, reme- se empeñan en la extensión de la fe,
diando y soldando los agravios que "los ministros de la Yglesia", pero
resciben, no se entiendan con ellos, también los médicos, los jueces, los
sino que se libre la razón y justicia administradores, y en fin todos los que
que tienen, en la intención buena o
mala del Nahuatlato o intérprete. conviven con los natuales de este país,
para evitar agravios y malentendidos
(]bid.)
por falta de comunicación.
El remedio está i.ooicado en otro mito
Se puede inferir de estos pasajes que
"lingüfstico", el de Pentecostés:
-al lado de un claro patemalismo en
La fee se alcanca oyendo y lo que se la manera de representar las respo~ha de oyr, ha de ser palabra de Dios, bilidades morales para "los naturales"
y esta se ha de predicar en lengua que del país conquistado- Molina conetbe
los oyentes la entiendan, porque de como ideal la igualdad de las dos lenotra manera (como lo dice el mesmo guas (y poblaciones) y como objetivo
San Pablo) el que sera tenido por bar- un bilingüismo general. Asf, comentanbaro (...) Por esta cansa (...) fue dado do algunas dificultades que encontró en
el S¡iritu sancto a los Apostoles el dfa
su trabajo lexicográfico por no ser hade penthccostes, e diversidad de lenblante
nativo, aprovecha el argumento
guas para que~ de todos entenpara
elogiar
las calidades intrínsecas de
didos. (]bid).
la lengua náhuatl, "la qua1 es tan
copiosa, tan elegante, y de tanto arti-

ficio en sus metaphoras y maneras de
dezir". También en el prólogo a la segunda parte (mexicana-castellana),
señala: ''la mina (manera de dezir) inacavable de vocablos y maneras de hablar que esta copiosissima y artificial
lengua Mexicana tiene"; son estos los
mismos atributos, tópicos de la tradición retórica clásica para expresar la
"calidad" de una lengua, que se encuentran regularmente en el discurso
renacentista acerca de las lenguas vulgares europeas, todavía en pugna por
su dignidad como lengua literaria y.
más aún, como objeto de atención científica (es decir, descripción gramática!
o lexicográfica). Es un paso muy importante otorgar estos mismos atributos
a la lengua de un "pueblo bárbaro". El
prólogo al Vocabulario. .. de Molina,
constituye el punto de partida de transición entre la justificación extralingüística (al servicio de la misión y de la comunicación con los neuvos súbditos) y
unas consideraciones más bien técnicas
acerca de la estructura interna de la lengua mexicana (cfr. infra).

Los textos proemiales del Arte de la
lengua mexicana reproducen básicamente -aunque de manera menos elaborada- las mismas pautas argumentativas. En la epístola dedicatoria, los papeles del destinatario y del autor se
deducen. otra vez, de una parábola bíb~ca: la de los talentos innegables que
distribuye el Seoor para el mejor uso de
cada uno; en el caso del autor, este
"modesto" talento -único- correspende evidentemente a sus conocimientos lingüísticos, y el uso de la presente
obra. Valiéndose así del tópico de la
modestia -idóneo del género- puede
proceder a enumerar las obras ya es-

�critas en servicio de la "nueva yglesia
indiana" (entre ellas los dos vocabularios), a las cuales el Arte... viene a
completar. Se puede observar que esta
obra concreta, en sí (es decir, el hecho
de concebir una gramática en lengua indígena) ya no se justifica explícitamente, pues se sitúa dentro de todo un
"programa" global, legitimado por su
finalidad religiosa; la dedicación al virrey parece pues como un mero acto de
cortesía (asegurando ya su protección
para la obra lexicográfica precedente),
homenaje que corresponde a su papel
público y a los favores ya recibidos.
Así, el Prólogo a la gramática ya introduce aspectos técnicos de la lengua
nábuatl; es, efectivamente, un pequeño tratado de pronunciación y de criterios ortográficos, que será detallado y
ampliado "diffusa y copiosamente al
cabo de la segunda parte deste arte".
En el "Argumento" que sigue, el autor nombra también al modelo de su
método: es el Arte de lat(n de Antonio
de Lebrixa (Nebrija). modelo y base
conceptual para prácticamente todos los
gramáticos misioneros del Nuevo
Mundo. 15 De este modelo (latín) se
deduce la siguiente "División del
libro" según "las ocho partes de la oración que esta lengua tiene. conforme a
la lengua latina y castellana". Puede extrañar esta "conformidad" postulada
para una lengua tipológicamente tan diferente de las indoeuropeas, pero se explica por los conceptos gramaticales
(únicos)'vigentes de la época. tanto que
por su actitud, según la cual la proximidad al latín significa el "título de
noblei.a" para una lengua. entraña pues
una fuerte valoriz.ación del nábuatl. Este
''latinocentrismo'' viene además com-

pensado en la segunda parte del libro,
donde "se trataran y declararan algunas cosas dificultosas y delicadas de la
misma lengua'' y forma parte, entonces, de un principio pedagógico: el de
proceder "de las cosas más fáciles y
claras de entender, a las más dificult~
sas y escuras".
El método de proceder según los paradigmas morfológicos latinos puede
llevar a formas de presentación curi~
sas, como por ejemplo para la declinación del nombre: "Nominativo, teutl,
genitivo, teutl, dativo, teutl, acusativo,
teútl. ablativo, teutl". Y de manera análoga para el plural, antes de decir que
esta lengua no tiene morfología.

neros, y con el espíritu colonial en general. En su estudio introductorio, León
Portilla llama la atención sobre algunos "huecos" significativos en el Vocabulario... : la casi total ausencia de
vocablos referentes a las "creencias y
prácticas religiosas de los antiguos
mexicams'' y también de ''vocablos referentes a otras instituciones culturales
de los tiempos prehispánicos'' (León
Portilla, p. LIV). En cambio, se manifiesta un impresionante trabajo de
creación neológica para expresar los
nuevos conceptos y objetos, cuturales
y materiales, introducidos por los
colonizadores. Las dos cosas entran
perfectamente en la lógica de la
Conquista, de la cual finalmente la misión evangelizadora forma parte. Se
puede ver en esta presentación "selectiva" de la lengua, una actitud paradójica que acepta la lengua como instrumento de comunicación, e incluso le
atribuye grandes méritos intrlosecos,
pero no la acepta como expresión de
una cultura, por lo menos en cuanto ésta
entra en conflicto con los valores
cristianos. Pero aunque el interés~
lógico y humano de algunos frailes
(como en el caso de Bernardino de
Sabagún) desborda los límites estrictos
de la misión cristianiz.adora y aculturadora, sería complicado expresarlo en
una obra impresa, sin provocar serios
conflictos con la Inquisición y su omnipresente censura. 16

El uso de categorías gramaticales latinas que no corresponden a la estructura real de las lenguas americanas, ha
sido muy criticado por la lingüística
moderna. Sin embargo, además, de una
evidente manera "eurocéntrica" de
conceptualizar el mundo, representa el
único método practicable en la época,
dada la finalidad didáctica de estas
obras: una manera de hacer inteligible
lo descooocido por medio de categorías
conocidas. Que un gramático como
Molina tenía un conocimiento profundo y una visión acertada de la lengua
que describía, esto lo confirman no sólo
los testimonios ya citados, sino el estudio de su misma obra; una primera
apreciación se puede dar mediante los
Así. la constante referencia a los obinteresantísimos "A.visos" que preceden las dos partes del Vocabulario (ver jetivos misioneros, el tono "edificante"
de los textos proemiales, la referencia
Anexo 3).
religiosa basta en los ejemplos ilustraMás problemáico nos parece, final- tivos de la gramática (cfr. la introducmente, otro aspecto, relacionado con la ción de las partes de la oración en el
subordinación de la obra a fines misi~ Arte... de Molina) se puede entender

también 001:00 "medida de seguridad",
ca de la lengua náhuatl o mexicomo también el recurso al "protector
cana (Las obras son editadas en
fuerte'' en la dedicatoria. Y se sabe que
México, mientras no se señale lo
~ pesar de todo, este autor, como práccontrario).
ticamente todos los que estaban comprometidos con "cosas indias", entró 1555 fray Alonso de Molina, Vocabualguna vez en conflicto con el Santo
lario de la lengua castellana y
Oficio. Así, toda la -impresionantemexicana.
obra ~güística ~ cultural de la época
colonial, y especialmente de los frailes 1571 fray Alonso de Molina, Arte de
como sus promotores más destacados,
la lengua mexicana y castellana;
padece de este conflicto latente entre
Vocabulario de la lengua castecuriosidad y tolerancia hnmaofstica de
llana y mexicana, y mexicana y
un lado, intolerancia ideológica del
castellana.
otro.

Se acepta la lengua, no se aceptan sus
contenidos: paradójica como toda la
obra misionera en sí: hacerlos diferentes mediante lo más suyo: su propia
lengua.

Anexo l. Gramáticas de lenguas
nativas

1595 P. Antonio del Rincón. Arte
mexicana, reed. 1885, 1888,
1967 (Guadalajara).
1642 fray Diego de Galdo Guzmán
Arte mexicano, reed, 1890. •
1645 P. Horacio Carocbi, Arte de la Total de obras escritas en relación a
lengua mexicana con la dedara- cada orden:
cwn de todos sus vocablos.
franciscanos: 80 obras
dominicanos: 16 obras
1673 fray Agustín de Vetancourt, Arte
agustinos: 8 obras
de la lengua mexicana, reed.
anónimas: 5 obras
1901.

La lista presentada a continuación c~
rresponde, a la que Lope Blanch presenta en el prólogo a la Gramática de
Texeda, publicada por la UNAM en la
colección Biblioteca Clásica. La bibli~
grafía contiene no sólo gramáticas re- 1689 Antonio Vál.quez Gastelu,Artede
ferentes a la lengua mexicana o nábuatl
la lengua mexicana (Puebla),
(que aquí damos a conocer) sino que inreed. 1885.
cluye gramáticas de otras lenguas como
la tarasca, zapoteca, mixteca, otomí, 1692 fray luan Guerra, Arte de la lenwque, maya, quechua, aymara, entre
gua mexicana según acostumbran
otras.
hablar los indios en todo el ObisLENGUA NAHUATL (Hay una bipado de Guadalaxara, parte del
bliografía más amplia sobre obras en
de Guadiana y del de
lenguas mexicanas en el texto de R~
Mechoacán, reed. 1900.
bert Ricard citado en la bibliografia pp.
423-430).
'
Anexo 2. Lenguas estudiadas por los

1547 fray Andrés de Olmos, Gramáti-

Total de obras escritas en relación a las
lenguas nativas:
náhuatl: 66 obras
tarasco: 13 obras
otomí: 6 obras
pirinda: 5 obras
mixteco: 5 obras
zapoteco: 5 obras
huasteco: 4 obras
totonaco: 2 obras
zoque: 1 obra
dialecto de Cbilapa: 1 obra

frailes de diversas órdenes entre 1524 (Tomado del libro de Robert Ricard c1·-

Y 1572 en Nueva Espana

tado en la bibliografía, p. 122).

�A Vl SOS.
fe figuen.

Anexo 3: Algunos avisos del
Vocabulario... de Alonso de Molina

bre todo el análisis de Todorov citado en
la bibliograffa.

1J .A V I S O T E R C E R O.

,J Los verbos a8iuo1 en ella lengua,nunca fe pronuncian ni hall.tn abíolutos como enel romance dai-

Notas
1

2

3

4

Cfr. para este propósito Reinhard 1987:
8-11, y como testimonio contemporáneo
que expresa de manera tajante esta ideología, el humanista Pedro Mártir de Anglcria y sus Décimas sobre el Nuevo Mundo.
La Historia general de las cosas de la
Nueva España, concluida hacia 1S68-9,
sin que haya sido impresa, quedó prohibida por la Corona y más tarde por el
Santo Oficio, ya que implicaba un equiparamiento ideológico con el sistema social de Occidente y quitaba a los nativos
el calificativo de pueblos "bárbaros", y
a los espafloles la legitimidad de su dominio político y cultural.

Ramón Uull, filósofo, poeta y misionero mallorqu{ del siglo XIII que escribió
gran parte de sus textos en su lengua materna (catalana) y fundó para la misión
de Noráfrica, escuelas de instrucción misional en árabe.

7

tnos amu,cnfcñar,oyr.&amp;&lt;. í1110 r.cmpre acompañados con pronombres o particulas q1H: denoten la pcrfona que pad,ce y la que hne,afsi como nim13,otla, nit&lt;machC9, nitlacaqui.&amp;c. y porque ponimdolos
como ellos fe pronuncian y vfan con las tales particulas,fu,ra ympoliblc-lleuar orden de vocabulario:y
tampoco no todos entendieran qual erad cuerpo del verbo y qua les las particulas qu~ fe le alladen, por
tanto licuo'cnlos verbos elle orden, que primero pongo el cuerpo del mifmo verbo, y luego el pronombre olaparticulaque le pcrtenccc,qyitardofcla dedelante yponiendob tras el:ydefpues íurocnance,jütamcnte con fu prctcrito:porque fon bnm y tan diuerfaa fus terminaciones.que ene! arte no fe pudieran
dar reglas íuñcicntcs pan todos los preteritos, Í111 mucho trabajo. Y por la mayor parte fe ponen e_nctte
Vocabulario los verbos y íus ~rricubs,en la primera pcrfona del numero í111gular,yalgunas vc-zcs enla tercera.

ii A V I S O

8

Q_V A R T O.

,irambien es de notar,que los nombres de los miembros def cuerpo humano, quando acaece tratar.o
hablar dellos en lingular y abfolute,íegun nuclho romance,los yndios no los nombran afsi/111oquali fiemprr con el pronumbre pofc:fsitlo Jelante, y c:ncl numero plural. Vcrbi grati•. paradczirm1irl,que qui
ere de1ir mano,diu:n ellos 1om2, 'l"e quiere deiir :1ucllr., mano. Par• dezirt1ontecomarl, que quiere de
1ir cabc,¡a.dizentotzo/lt«on,quc: quiere dczir nucílr2 cabc~a.Et Ítc de 2lijs. Y acll!icaufa.Ce poné deíla
manera en e(l.c vocabulário, por lcguir fufraíu y manera de: h2blar:no obíl2nte que r2mbien fe pongan
abfolutos.

9

11

S E X TO.

,JTambicn fcade aduertir,que loHomanccs delos vocablos dela lcngua(paraquc mejor fe entienda la
Ílgnificacion dellos]fe han de bufcarenellevoc.abulario que comicnfacnla lengua mcx.icana:porquanto
encl cllan mejor declarados ~ end- q conúen,a en romance:yla razon deílo es.porque fe pudo mejor declarar cada vocablo dela lengua en, particular,encl ya dicho vocabulario fcgundo que ene! primero.
12

,rA VISO SEPTIMO.

5

Cfr. la versión legal definitiva en la Recopilaci/.tn de las Leyes de las Indias, Libro 1, titulo 22, ley 46.

~[ Acerca delos verbos frequenutiuos. fe deue adumir que por la mayor p2rte los dichos verbos deíla
lengu• mexicana, fe baten frequencariuos gemin:ido o duplicádo las primms·o fegüdas fyllabas dellos
Exempli gr.11i2. Nicholo,. yo falco o huyo. Nichoeholo2. yo huyo o falto muchas vcus. &amp;c.

6

Cfr. para este propó&amp;to Reinhard; y so-

,, A V IS O O C T A V O.

iJ A V I S O

N O N O.

,iram

13

Existe también una edición facsimilar de
la Princips de 1571 en la Colección de
Incunables Americanos, siglo XVI, volumen IV, Madrid, F.ditorial Cultura
Hispánica, 1944.
Accesible hoy en dfa gracias a la edición
facsimilar de la Colección de Incunables
Americanos, siglo XVI, Volumen VI,
Madrid, F.ditorial Cultura Hispánica,
194S.
A Molina esta dedicatoria le valió la denuncia ante la Inquisición por haber
aumentado, en su discurso, el poder político del virrey por el atributo de
"supremo y cabeza desta yglesia de N~
va Espaila••, evidentemente ilícito, aunque dicho en contexto metafórico. Cfr.
Vocabulario... , Ep~ola Nuncupatoria,
folio 2, donde enfati7.a el papel del go-

bernador en la defensa de la fe.

Obsérvese, además del recurso ideológico y la finalidad religiosa, legitimación
suprema, los fCCIJlSa; retóricos, en su simétrica disposición entre los tópicos de
la modestia (en cuanto al autor) y del
realzamiento (en cuanto al destinatario),
simetría subrayada atín más por la figura esti.11fflca de la doble expresión
(rcxfundante): causa y razón, atrever y
presumir, dedicar y ofrecer... 1

15

Cfr. Miguel León Portilla (citado en
bibliograffa) p. XXI y ss. Atender espc&gt;cialmente la nota 18 en la página XXI de
dicho estudio.

Nueva España, México, 1956-60, 2
voló.menes; León Portilla, Estudio: XXVlll menciona también una edición bilingüe preparada por Martínez Marfn de
la UNAM.

ca exceder los termino, de vocabulario.fe tuuo mas cuéta cóque c:ílas tales mancr:u de hablar fó muy
necdfarias de Caber, y diñcultoías de componer.y por ella mifma mon,fe ponm tambicn algunos verbos rcuctenciales,

,JOtro (i, f~ deue not~r que ay eneíla lengua algunos verbos y nombres equiuocos y de diucríu ligni,caciones,los qualcs íc difércncian enlos diuerfos accentos que tienm,con~ mudan el ligni&amp;c.ado dellos
y otr21 vcw,lin hazer l~s dicb&gt;S diferencias de 2ccentos, mudan la rignificacion delos verbos o nombres: y entonces fe han de conocer y entender fus ligniñcacionespor la materia o negocio deque fe trata
aducrticndo ala manera de como los vfar1 y entienden los natÚrales.&amp;e.

Cfr. Reinhard, 1987, p. 27 seg6n el inventario de Wonderly/Nida, 1963; también los "catálogos de lenguas"
tempranos, como por ejemplo el de Lorenzo de Hervas y Panduro, CaJálcgo de
las Naciones Conocidas, Madrid 1800181S.

°Cfr. Josefina Muriel, Hospitales en la

1O:ro li, fe ponen en cílc: vocabulario algunas notici•s o fcncencias enceras, porqueaunque ello parci

Segán Giménez Femández 19S3:126 y
ss, 190 y ss., Cisneros siguió con estas
propuestas a de las Casas en favor de la
integración étnica y cultural mediante el
contacto estrecho entre colonos espa.ffoles y la población nativa.

Cfr. Konetzke 1964, p. 42; Vargas
Ugarte, Historia de la Iglesia en el Perú,
Burgos, 1959, tomo 1, p.268.

1

ifA VISO Q_VINTO.

'IJ A V 1S O

14

16

Se trata de las lnlroductiones l.Atinae,
sumamente influyentes, del gramático
humanista, y no de su Gramática
Castellana, como se suele asumir, la
cual, a pesar de su valor histórico como
primera codificación gramatical de una
lengua moderna (en 1492) tuvo mucho
menos influencia en su época.
Cfr. los textos de las Licencias, obligatorias para todo libro impreso, y otorgadas por la autoridad eclesiástica a
condición que no contenga nada en contra •·a nuestra sancta fe catholica•·, sino
al contrario, que sea "necesario vtil y
muy prouechoso para los ministros del
sancto Evangelio y aprouechamiento de
los naturales en las cosa de nuetra sancta
Fe catholica", ver en Arte... flio a2.

1984, México: SEP Cultura (col. Cien
de México).
Bibllogrda

Baudot, George; Las letras
precolombinas, tr. Xavier
Massimi, 1979, México: Siglo
XXI (col. América Nuestra no.
24)

Konetzke, R. "Die Bedetung der Sprachenfrage in der Spanisehn Kolonisati.on Amerikas" inluahrbuch
far Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft lateinameriJ:as. l. 1964, 72-116.

Colón, Cristóbal; Diario de a bordo - - - , Colección de docwnentos
(varias ediciones).
para la historia de. la formación
social hispanoamericana 1493González, Luis; El entuerto de la
1810, 3 volúmenes, 1953-1962.
conquista. Sesenta testimonios,
Madrid.

�LA TERCERA MUERTE DE MI MADRE

León Portilla, Miguel. Estudio preliminar al Vocabulario de Molina,
1977, México: Porrúa.

VOCABVLARIO
e ,\ s
y
e
eo

EN LE N e V A

T EL LA N A

M EXJ

ANA '

pucfio por el muy R,u,r,ndo P,drc F"Y A lonfo de M olin,, del,
Orden del bicn&gt;ucr.1urido nuc/lro P,drc Í&gt;Jll Fr1nC1Íc:&gt;.

DIRIGIDOALMVYEXCELENTESENOR
Don Muttn Er.11quct,V1íorrC)' dclhnucu1 Eíp1ñ1.

Molina, Alonso de (fr.). Arte de la lengua mexicana y castellana, 1945,
Madrid: Ediciones Cultura Hispánica (Edición facsimilar de la
ed. de 1571);
_ _ _, Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y
castellana, 1977, México:
Porrúa.

Reinhard, Wolfganag. "Sprachbeherschung und weltherrschaft. Sprache und sprachw~haft in der
europaishen expansion'', in Humanismus und neve welt. Weinheim. 1987 (RFA).
Ricard, Robert; lA conquista espiritual
de México, tr. Angel Ma. Garibay K., 1986, México: Fondo de
Cultura Económica (Sección de
obras de historia).
Todorov, Tzvetan. lA conquista de
América. lA visión del otro.
México: Siglo XXI.

El presento trabajo es la reolaboraci6n do un texto quo Maria Robertha Loal proseit6 on o! curso
Lengua y Lingüística Espaoola en el Siglo do Oro,
impartido por la Dra. Bieri&gt;ach on la Facultad do
Filosofia y Lotras de la UANL (1990).

Dimitrios Marousópoulos
M-

Cuando era pequeño e intentaba dar los
primeros pasos no fueron pocas las veces en que caí raspando mis rodillas.
Entonces, en mi indefensión, mimadre me llevaba de la mano, bondadosa
y protectora; atenta siempre al menor
de mis movimientos. Recuerdo con
cuántos esfuerzos lavaba después sus
manos, empeñada en borrar las manchas del mercurocromo. Yo, por mi
parte, nuevamente me erguía sobre mis
pies y siempre conseguí llegar al punto
deseado sano y salvo (quién podría dirigir su atención hacia una vendita colgante cuando detrás de todo eso estaba
ella: mi madre). Después, crecí. Esto
tampoco resultó sencillo si se toma en
consideración cuánto me atormentaban
mis dientes, empttjados éstos por los
nuevos que tercamente querían tomar
su sitio derrumbando la dentadura de
leche. Los dientes: me dolían y chirraban como las puertas desvencijadas de
una casa abandonada. Incluso varias veces fue necesario atarles un hilito. Y yo
escuchaba aquel chirrido apagado mientras contemplaba el gran reloj de pared
que, mi madre, casi extasiada, me señalaba en el momento preciso. (Ella
diariamente se levantaba muy temprano para preparar el desayuno; a veces
me despertaba el mido de una cucharita escapada de la espuma en un instante de descuido y entonces escuchaba
al cucú del reloj y al gallo del barrio entonar juntos una misma canción.) Así
fue como crecí. Empezaron los juegos
y los primeros amigos. Comencé también a dei;cubrir mis dominios personales, los cuales estaban llenos de castillos y princesas, colmados de silencio
donde sólo se oía el canto de los
pájaros.

Fue así, debo confesarlo, que me sorprendí mucho cuando transcurrido algún tiempo escuché la fatigada voz de
mi madre llamarme. Tan grande fue mi
sorpresa que se asustaron todos mis pájaros (los mirlos, las alondras, la codorniz que se escondía delante de mis
ojos, los gorrioncillos con todos sus
inviernos, el ruiseñor que había escuchado cantar con su cabecita arrimada
al oído de un anciano, el cucú del reloj,
el gallo de mi barrio, todas las orgullosas águilas y las golondrinas que aún no
arribaban. Todos, todos. En mi confusión vi elevarse la bandada entera; luego se dispersó entre las cuatro líneas del
horizonte. Mis amigos, doblemente
sorprendidos, presenciaron mi loca
huída, cómo me retiraba estropeando el
mejor momento del juego). Empezaron
a oirse los gritos de la princesa del
cuento, a quien en mi desenfrenada
carrera, quebré sus zapatillas de cristal.
Corría, corría a lo que mis pies daban
para auxiliar a mi anciana madre. Corría y ya no corría solo.
Al frente iba yo y tras de mí el principito con su sable desenfundado (todo
ha sido tan vertiginoso que no dispongo de tiempo para describiros a ese
príncipe. Además, todos los cuentos de
hadas están atestados de príncipes) y detrás de él mis compañeros preferidos de
juego, los cuales se empeñaban en continuar jugando. Oía sus gritos, sus
bromas, las respiraciones entrecortadas,
también algunas ovac;iones; fueron éstas las que me alentaron a proseguir mi
carrera.
Entré en el comedor y cerré la puerta tras de mí. Me cuidé de aparentar
compostura para disimular a toda cos-

ta mi agitación. "Ven acá, hijito. Ayúdame un poco. Hoy tenemos gran fiesta. Yo ya soy vieja, no puedo hacerlo
todo sola. Anda, coloca estos platos sobre la mesa. No te ocupas ya de mí. Desapareces el día entero." Mi corazón
latía aún enloquecidamente .Y los pulmones me ardían de dolor. Yo nada sabía de aquello: de los grandes preparativos, del cansancio de mi madre, de la
fiesta. (Pero ¿cuál fiesta?)

No terminé de preguntármelo cuando la puerta cayó violentamente. Una
multitud abigarrada entró triunfal en el
comedor. Príncipes y princesas (una de
ellas cojeaba calzada sólo con una
zapatilla), también amigos, mirlos,
alondras, codornices, orgullosas
águilas, m.iseñores y gorrioncillos, y el
gallo y unos patos silvestres (las golondrinas no arribaban aún).
Mi madre, mujer entrada en años,
menos cansada del cuerpo que del
corazón, se asustó. Aquellos colores y
aquellos gritos eran una tupida
granizada; y su cuerpo encorvado por
los años no pudo soportarlo, se quebró
como una espiga de trigo. Una decena
de platos de porcelana cayeron quebrándose en mil pedazos igual que la
zapatilla de la princesa; a pesar de la
gruesa alfombra del comedor. En aquel
pandemónium nadie escuchó el estropicio (ni siquiera yo); era tal el espesor
de la alfombra que un aprendiz de ladrón habría pasado inadvertido.

Con la boca abierta de un palmo contemplé aquella loca multitud que bailaba y gritaba en tomo de la mesa; alguien
mientras tanto me sacudió por los hombros. "Vamos, anfitrión, ¡despierta!

�•·----------.•·
Rt"istas

]lustradas
Espafiolas
Pon algo de música y tráenos el vino
tinto que tu abuelo guarda en la cava.
¿~é fiesta es esta a la que nos has
invitado?" Lo miré perplejo; en su
hombro estaba posado el cucú del gran
reloj que había salido de su morada para
participar también en la fiesta. "Pero
tú eres muy pequeño, principito. ¿Qué
diría tu madre si se enterara de que
bebes?" El estalló en principescas
carcajadas.

RESCOLDO

orgulloso.
Tendida sobre la alfombra del
comedor, mi madre permanecía con los
ojos vidriados, en absoluta independencia, libre y omnipotente, lista ya
para su nuevo papel de esposa, silenciosa y bella, convincente como nunca
hasta ahora; pálida, palidísima, como
aquel ducado que diese la princesita al
hada para devolver a su estado de príncipe al horripilante sapo.*

Aunque es indiscutible el poder que
tiene el tiempo para convertir en
ceniza cualquier página, es el
hombre quien fuera llamado a
descubrir una y otra vez el rescoldo:
guiño luminoso que nos dirige
nuestro semejante desde el ayer.

Obras

Cit~rarias

En este número, un emotivo texto
del poeta regiomontano (por
adopción) Celedonio Junco de la
Vega sobre Othón, a la muerte de
este último. El Espectador, de
Monterrey, recogió estas páginas
dictadas por la amistad en su edición
del 28 de noviembre de 1908.

y fitntíficas

Entonces advertí el viejo cuerpo de
mi madre tendido en la alfombra. Aga- Traducción del griego: Panos
chado sobre ella, un niño trataba de co- Stathoyannis
locar un pajarillo (al parecer un
ruiseñor) en la palma de su mano
exangüe; una chiquilla le hurgaba la ca- Redacción: Reynol Pérez Vázquez
bellera haciéndole y deshaciéndole las
trenzas incansablemente; un niño más
la alimentaba; un chicuelo que continuamente se acomodaba el fleco, le
daba diversos nombres e inventaba historias donde ella era siempre la heroína.
"¡Madre! -le grité-, ¡madrecita
mía!", y la abracé bañado en llanto.

mattrialts
Escolarts

'!!~~~1;i:V&gt;;:ts,,.:~ti,,:,~!l,ó::.,/:.,~

~

i

~ Jorge S. Warden.
1

í

t,

~;

~
~

i)

Alguien me sacudió nuevamente por
los hombros. Me volví con los ojos
inundados de lágrimas y me encontré
con el principito. "Ahora tú tienes que
poner la mesa. Tú serás el novio, nosotros los parientes; y todos festejaremos vuestra boda." Entonces todos nos
precipitamos hacia el dormitorio y una
vez allí abrimos el armario con los vestidos y los adornos. Una chiquilla se
calzó unos zapatos enormes y hacía
equilibrios sobre los altísimos tacones;
otro de los niños se colocó el sombrero
de abigarradas plumas; uno más las pulseras de oro ... A mí me colocaron únicamente la alianza dorada y me alegré
más que todos ellos; me sentía incluso

~ .\L.\\t\CE:S: Y l'\IIRI--::\ l•E Cuc111:,.

¡
·'

~
~

* En el mundo del niño todo puede
acontecer; la tragedia es incluso motivo para
iniciar un juego nuevo. En "La tercera
muerte de mi madre", Dimitrios explora ese
universo donde no existen fronteras entre
realidad y fantasía, territorio donde el tiempo es eternamente trastocado. Sirviéndose
del lenguaje reiterativo y estereotipado de
los cuentos de hadas, el autor recrea una atmósfera donde alternan lo lúdico y lo perverso como ejes de la motivación infantil.
En el caos aparente de este 'cuento de hadas'
también se proyecta la voz de Dimitrios: un
lenguaje poético de melancólica ironía.
R.P.V.

.~

F..\IIRIC \

liE

,.

U:\11:S:ICl&lt;l:-JE,;

l

· rnRETERI..\ Y ,V\ATElll.\l.l'S.

LL \:S: fAS l&gt;r. I IULE.

1
1 ~
jl

«e

~¡·•

td. 7Sct

t!l

c_a lle dtNZ11a21:a
e 1e 1ono

No,~ 1 4

o . Mi

MONTERREY. N l. 'lE\

.Hpartado 256

~

monttrrty
■

OFICINA: Plaza de Zarago,a Ne, .:
A par lado No. 17'1

AI.MACF:NT:

•

f

~

~

t,

~

-t

(OI.L.\IJES.

jl

mordos 105

~
~
~

\;
-~

~
/j

~

!J
lJ'

~:.t
/j'

8

1

;

-~~~~~~~~~~~~

�MANUEL JOSE OTHON

Celedonio Junco de la Vega
Sin callarme breves referencias al cálculo y le sobró largueza. El dinero
poeta, quiero hablar aquí principalmen- fue para él cosa de poca monta; veíalo
te del hombre. Por haberle conocido como cifra de cambio, como factor que
bien, creo no hacer agravio a la verdad le proporcionaba esto o aquello... , y
en cuanto diga. Y será éste, con pena nada más.
mía, el único atractivo que logre dar a
Sincero como pocos, no ocultaba lo
estas líneas.
que sentía, aunque sin confundir la
Aún paréceme verle: más que media- franqueza que encanta con la brusquena la estatura; algo encorvada la recia dad que lastima. La soberbia le inspiró
espalda; manos y pies pequeños; un tan- desdén. No se envaneció nunca de sus
to caída hacia adelante la cabeza; fren- propias obras, ni negó aplausos al que
te ancha; pelo cortado a rape; rubio el los merecía. Era bondadoso e indulgenescaso bigote; algo gmeso el labio te hasta donde puede serlo alma nacida.
inferior; expresivos los claros ojos, y Lo noble y sano de su espíritu rivalipor leve curva perfilada la nariz. De la zaba con la magnificencia de su numen.
coronilla a la frente pasábase de cuan- Si por el cerebro fue un coloso, ¡a qué
do en cuando la diestra como alisándo- inmensa altura llegaba también por el
se el cabello. SlJ andar era de pasos corazón! Pocos habrá que en sencillez
menudos pero rápidos. Su voz era ro- de alma le igualen; ninguno quizá que
busta, y generalmente hablaba alto, cual le supere. Nada sabía de odios, nada de
si tuviera una muchedumbre por audi- rencores. Acaso por eso no tuvo enemitorio. Recitaba los versos pausadamen- gos; o no los vio en torno suyo, y por
te, marcando con gravedad el ritmo, y eso fue bueno y magnánimo, soñándohaciendo en la pronunciación de la ''V" se en un mundo extraño a pasiones eny de la "B" esa precisa diferencia tan conadas y sentimientos mezquinos.
poco usual entre nosotros.
¿Ternezas? Las hubo de sobra en su
Su carácter era apacible, melancóli- corazón: sabía conmoverse y llorar
co a ratos. Solía mostrar un tristón ges- como un niño; que al fin, no fue sino
tecillo como de aburrimiento; pero no un "muchacho grande", como con
era huraño. Nada de eso; no rehusaba acertado trazo lo designara Urbina.
la charla amena entre los íntimos; gusNo puedo olvidar que aquí, bajo mi
taba de la jácara; festejaba las anécdopropio
techo, donde ahora evoco entertas picantes y los chascarrillos zumbones, y los sacaba a cuento en su punto necido su memoria, ~ Juan B.Delgado
y sazón. Y aunque no fue ésta la cuer- y a mí nos leía su ob.ra teatral El último
da especial suya, porque no era ni mor- capítulo. Y con lágrimas en los ojos redaz ni ingenioso -ni la picaba de eso-, corría algunos de los pasajes. E ingeyo le conocí rasgos festivos de rico sa- nuamente, con aquella adorable ingebor ¡Lástima que tan personales sean, nuidad suya que no podía confundirse
que la discreción me vede externarlos! con las exaltaciones del amor propio,
nos confesó que amaba esa obra porNo supo ser rico. Para serlo le faltó que habría de ser su labor definitiva.

¿Era que presentía el desenlace funesto?
¿Era que ahí, el toque vigoroso de su
fantasía hizo surgir a Cervantes, el divino manco, por quien mostró culto infinito y cuya revuelta vida le conmovía
hasta lo más secreto del alma? ...
Parecía un distraído, un indiferente
a tcxlo lo que le rcxleaba; y sin embargo,
¡cuán maravillosa su potencia descriptiva!
Tenía el aspecto de un despreocupado, de un escéptico, y en lo más oculto
del alma atesoraba la fe. Era un creyente; pero ni blasonaba de serlo, nitrataba de disuadir a los que iban por
opuesto camino al suyo.
Para la improvisación era un rebelde.
El arte-así lo declara en sus Poemas
Rústicos- fue visto por él como algo
grave, serio, profundamente religioso.
Buscaba la soledad para meditar y producir; necesitaba abstraerse para sumergirse a su placer en las hondonadas
de su espíritu, y sentir y pensar intensamente. ·
Ni en los momentos de expansión
franca entre camaradas llegó nunca a
profanar su credo artístico. Tenía todas las energías del convencido; y si
bien comentaba benévolamente, con llaneza jovial, este o aquel chispazo del
ingenio travieso, no se lograba contaminarle. Su musa, potente y luminosa,
permanecía inmóvil en la cumbre.

rácter había que quererle con toda el que ninguno de sus contemporáneos
puede envanecerse; jamás fue discutitras de aquel gran espíritu.
da·la alteza de su musa. Ni la envidia
misma, tan rastrera y cruel con los que
Cierta vez, a pertinacia mía, logré su se encumbran, osó encarársele. Miencolaboración en un soneto, porque tuve tras vivió le fue reconocido tcxlo suméempeño en saber cómo elaboraba aquel rito de artista poderoso, lo mismo que,
maestro de la métrica; y díjome al ter- muerto ya, cayeron sobre su tumba
minar la obra: -Me pusiste en tortura; palmas y lauros.
pero vaya a la prensa el soneto, porque
no me digusta' ' ... Y de aquellos catorFue respetuoso con el idioma hasta
ce versos ¡oh noble espíritu el suyo!- rayar en la intolerancia. "Yo no transólo cuatro habían brotado de su pluma; sijo con el desaliño y la falta de prelos cuatro que copio ahora, porque me- cisión en el lenguaje -decíame en una
recían ir engarzados, no en el burdo de sus cartas-: el castellano tiene pametal de mi versificación oscura y labras de riguroso, exacto y preciso
endeble, sino en el oro bruñido y sóli- significado, y no hay razón para aduldo de su verbo prodigioso:
terarlo. Sigo siempre este concepto de
Flaubert: 'En tcxlos los idiomas del
De los vientos la ronca sinfonía;
mundo no hay más que una sola palael bosque atrás y el pew.scal delante; bra y una sola manera para expresar un
luego la catarata resonante
pensamiento o una sensación; el talenloca destorrentándose y bravía.
to y el arte del escritor deben consistir
en hallar precisamente esa palabra y esa
Como poeta alcanzó un privilegio de
alma. Admiración y cariño, todo se iba

••
••

Y de los raros, de los elogiados, de
los buenos, fue aquel mago portentoso
que supo dar voz y vida a todo lo que
en la naturaleza permanece mudo e
inanimado.
Cuanto se refiere al hombre desaparecerá con la generación que conoció en
lo íntimo a Manuel. Pero su gloria de
poeta, perdurará. Para él parecen escritos aquellos versos que Núñcz de
Arce dedicó en Elegía admirable a D.
Alejandro Herculano:
El exaltó la santa poesía
y él impondrá a los siglos su memoria.
En El Espectador, diario de Monterrey, 28
de noviembre de 1908.

GIL BLAS

••
••

SEMANARIO DEDICADO AL PROGRESO DE MEXICO
1·0,/ ,,.-. /o.-. .1 rtfc.:11lo~ y ¡ w c~fl,&lt;
t.¡ Ut

.'-1!

µ11.hlic:n11, " '" 11n ·c.·isu -

mc11tc c'-c.'rtl &lt;,.-. ¡,11 r :, c:-.tc 1,c:rit..

rlh:o :: (;/ / 4 JH ..-t s , e c.ru,jc-:J
( ] 1.·011 t O(IIJS IRs r e , i j ( t1.; y ¡,e"rifltl i kezist,ad(I ci&gt;mo ud lc. ulo de la

c/,uc tn la 0/ü..ina de CerttoJ

Me atrevo a decir que sus amigos, los
que le conocimos a fondo, más le buscábamos por su inmensa bondad que
por su inmenso talento.Por el genio
creador había que admirarle; por el ca-

manera'. Esto es duro en verdad; pero
qué le vamos a hacer; por eso no todos
pueden ser buenos escritores, y por eso
son tan raros y elogiados los buenos".

AÑO 1

eo$ de A.méri&lt;..•,-,

MONTERREY. N L. SEPTIEMBRE 22 DE 1918

No. 30

�¿,PERCIBE USTED EL PASO DEL TIEMPO?
■,-----------■

LA GARDENIA

Ser tiempo es la condena.
Octavio Paz

PANADERIA

Nora Garro
Los antiguos egipcios pensaban que la
inteligencia residía en el corazón. Por
eso, esta víscera era conservada en los
cuerpos embalsamados, en tanto que el
cerebro se desechaba después de ser extraído mediante pinzas a través de los
orificios nasales.
Hoy, si creyésemos en un más allá de
la muerte, tal vez elegiríamos mantener vivo el cerebro junto al frío corazón en su viaje hacia lo desconocido.
II

guna vez admiré. Entonces también un
golpe de Tiempo, o una señal, qué sé
yo, me percató que no podríamos encontrar nunca al egipcio hacedor de esa
copa. De nada me consuelan los huesos,
lo más parecido a nuestra eternidad. La
copa vive como en aquel entonces; ...
el esqueleto, ¿qué cosa guarda de aquel
humano que lo llevaba con prestancia,
o dolor, o qué sé yo? Si uniéramos los
huesos de las manos de una persona de
cada generación desde los antiguos
egipcios hasta ahora, ¿nos moriríamos
menos, resucitarían aquéllos? Si viviéramos en sus palacios en ruina,
¿conviviríamos?

Oh, aborrezco lo desechable. Vasos,
¿Percibe Usted el paso del Tiempo,
mientras su mirada se desliza por esta pañuelos, platos, casas que se derrumoración? Yo Lo noté al escribirla. El ban con un soplo, seres humanos baraIndiferente, el Omnipresente, el tos, disponibles sin condiciones, amanInmanejable, el Gran Desconocido. Re- tes sin rostro: mentiras por las cuales
cuerdo la antigua copa egipcia que al- nos engañamos, creyéndonos eternos.

m

ABANICO

◊

Muchacha con ánfora
(Antes de Cristo)

En esta casa encontrará
usted los panes más ricos y la
repostería más fina.

Como el poderoso prodigio del agua
tú

niña joven madura anciana

dueña del origen
hija
amante cósmica
madre

Especialidad en cakcs
para regalo. debidamente
decorados al gusto.

LAS GALLETAS QUE ELABORA ESTA CASA SON

JJE SUPREMA CALIDAD Y MAGNU'ICO GUSTO

(¿Comprendes lo incomprensible?)
Oh este poema balbuciente
tu presencia eterna sin verbos
mi muda certeza de polvo y ceniza

~++++++++++++++++++~~+~~~~½-~
~

:T

T-

,..
-r
•..
-r

Grandes Almacenes de Ropa

+

SORPRESA Y PRIMAVERA.

LA UAH.l&gt;ENIA tiene &lt;lo,spaclu,s para la venta d..- su~ ¡,roJuctos .,11 la
Calle de Juárez 190)~ y

t:IJ

Calle de Zaragoza, la frente a los Baños.

't',

-r

+
f;

Si.,mpre No•1edJde5 en el ramo.

f;

fflBRICF\ DE MflNT1\S "LI\ LEONI\."

+
t

Manuel Cantú Treviño Hnos. Sucr.

-r

i''
~

,.

MONH:R[Y, ME/&lt;.

Morelo5 91.

"La Gardenia"

POR MIWOR Y MENOR

Teléfono 201 .

F\pjrlJdo 86.

TELEFONO

*-:t
~
❖

~
-=T

~+~++++++++++++++++++~+~+~~

C. Civil Y 15 de Mayo

■

100~
Monterrey, N. L., Mex.

---■

�LO INSIGNIFICANTE

Francis Ponge
NOCTURNO DEL PADRE
Con rumores de una fuente nocturna bajo la campana de hojas de un mismo árbol, junto al tronco
calmo y frío, padre, así un día, en una habitación fresca, tu presencia se nos fue.

LO INSIGNIFICANTE
- '' ¿No es más prometedor que el cielo una nube de dócil claridad?
He aquí por qué me gusta más que el silencio una teoría ual .
blanca, una escrita aunque la consideren insignificante. c quiera, Y más todavía que una página

Estabas frío, bajo una sábana sola, abierta la ventana.
¡Qué equilibrio: nosotros cuatro largamente juntos, sentados; tú mismo te quisiste de nuevo tendido,
reposado, muerto!

Ese es todo mi ejercicio -y mi suspiro higiénico.',
Versiones de Miguel Covarrubias

Sin decirlo, todo lo disfrutabas, padre.
Igual corría por nosotros un agua en silencio, sin cesar, del cuello hasta la espalda, hasta los miembros bajo la hierba. Por la sorda ventana un soplo desprendido del fondo oscuro del cielo secaba
sobre las sienes de las mujeres el sudor de la tarde. ¡Qué pura salud de la verdad frondosa, del
suelo y del líquido! ¡Y que una estrella también, semejante al ojo del hijo, se avive!
Sin decirlo, todo lo disfrutabas, padre.

Noctume du Pere

Au bruit d'une source de nuit sous une cloche des feuill d,
ainsi dans une chambre fraiche un ·our ta rés
es, un méme arbre contre le tronc, calme et froid Pere
ouverte. // Quel équilibre nous quate ense~bl;~~~~~!~~/~ Tu _étais _frot sou_s un seul drap, voila, une fenétr~
// Sans le dire, tu en jouissais, Pere. // Egale en nous coulait un~ ::sis, t~1 m ~e mieux encore reposé, étendu, mort!
membres sous l'herbe. Par la fenétre sourde un souffle versé
u en s1 ence ~ cou sans_cesse dans le dos jusqu'aux
la sueur du soir. Quelle pure santé du vert feuillu
du !ºn~ obscur du c1el essuyait sur le tempes des femmes
s'avivel // Sans le dire, tu enjouissais, Pere. 'du sol et du liqmde! Et qu'une étoile aussi, pareille a l'oeil du fils,

EL CIGARRILLO
Expresemos, en primer lugar, la atmósfera a la vez brumosa y seca, desenfrenada, donde el cigarrillo,
siempre colocado de través, está continuamente creándola.
Después su apariencia: una pequeña antorcha mucho menos luminosa que perfumada, de donde
se desatan y caen, según un ritmo por determinar, un número calculable de pequeñas masas de ceniza.
Al final su pasión: ese botón abrasado, descamándose en películas plateadas, que una envoltura
inmediata, formada con las más recientes, cerca.

La cigarette
Ren~ons d'abord l'atmosphere a la fois brumeuse et seche échev lée ,
.
.
depms que continwnent elle la crée ¡¡ Puis sa
. '
. e ' ou la cigarette est touJours posée de travers
d'ou se détachent et choient selon ~ rythme
une petlt\torche beaucoup moins lumineuse que parfumée
pasion enfin: ce bouton embrasé, desquamant en pellicule:rarun n~m re ~alculable de petit~ masses de cendres. // S~
entoure.
gen es, qu on manchon mmédiat formé des plus récentes

a~:=

L'insigniflant

-"Qu'y a-t-il de plus engageant que l'azur si ce n'est un n
' ¡ 1 é
·
·'
que ?e silence une théorie quelconque, et plus encore qu 'un::~e\1:0c :rt dril~? // Vo~a pourquoi j'~e mieux
11 C est tout mon exercice, et mon soupir hygiénique.,,
e e un cnt quand il passe pour ms1gnifiant.

�FRANCIS PONGE: EL ESCRITOR
EN EL TALLER

Aliette Armel
Picasso, Braque, Fautrier, Dubuffet...
Giacometti, Gemiaine Richier... los
más grandes nombres de la pintura y de
la escultura del siglo XX están asociados a la obra de Francis Ponge: escribió sobre ellos un gran número de
artículos, textos de catálogos reunidos
en 1977 bajo el titulo de L 'atelier contemporain (El taller contemporáneo,
Gallimard). Ellos han realizado, en
conjunto, libros de tiraje limitado, poniendo en correspondencia textos y estampas como la primera Materia y
memoria•o las litograflas en la escuela
con Jean Dubuffet (1949) o los célebres
Cing Sapates con aguafuertes de Braque (1950) o uno de los más bellos logros de las ediciones Kahnweiler (llamadas ediciones Louise Leiris después
de la guerra): el Verre d'eau (E! vaso
de agua) con fotograf'ias de Eugene de
Kermadec (1949). Pero incluso en estas obras realizadas en colaboración,
Ponge reivindica su independencia: en
su introducción al Verre d'eau
(reeditado muy recientemente en Métodos, Gallimard, Folio-Ensayo), explica que él pidió a Kermandec eligiera el tema de su libro común en una lista
de títulos sobre los cuales consideraba
trabajar él mismo: "Pero nosotros habíamos decidido trabajar sin correspondencia: yo no le mostraré el contenido
de la primera nota, las pocas líneas ya
redactadas, ¡evocando el vaso de agua
como 'fuente bebida de memoria!'"
Pero "como esta nota primera era anterior a nuestra amistad, agrega Ponge,
y yo quería partir del mismo punto que
él, no lo tuve en cuenta tampoco". Pintor y escritor, delante del trabajo
común, están ubicados en condicioines
idénticas, pero obran cada uno por su
lado.

bía acompañado a Fautrier a Alemania;
Unganetti y Paulhan lo habían seguido
a Japón). Ponge pronuncia su rechazo
con lucidez y grandeza: "No, yo no
presentaré una demanda. Todos debemos tanto a la injusticia como a la
justicia: ¿por qué querer que nos lo
recuerden?" Desde el primer encuentro con Dubuffet, se percibe la reserva
de Ponge: "Dubuffet me ha gustado
mucho -y Limbour quizá todavía más,
quien tuvo la buena idea de venir"
(carta del 9 de octubre de 1944) y, después de la sorprendente serie de retratos de Ponge pintados por Dubuffet en
46-47, bocetos momentáneos espacían
sus relaciones. Pero ellos se encuentran
alrededor del lecho de muerte de Jean
Paulhan en 1968. Ponge, por el contrario, siempre manifestó sentimientos
casi fraternales respecto a Germaine RiPero este aspecto financiero, sobre el chier y su marido, René de Solier.
cual Ponge vuelve a menudo (en partiSin embargo, para Francis Ponge, el
cular en las Entrevistas con Philippe
pintor
por excelencia, de quien cuya
Sollers), no es, evidentemente, ni sutela,
en
su primera visita a su taller en
ficiente ni esencial. Profundos lazos de
1945,
le
hizo sentir una emoción f'lsica
amistad han unido a Ponge y los escritores que le han inspirado los textos. La -un sollozo estético- demasiado fuercorrespondencia entre Jean Paulhan y te para que pudiera pronunciar una paFrancis Ponge permite construir la his- labra, a quien pidió ser presentado
toria de estas relaciones y sus riesgos (cuando todos los demás venían hacia
cotidianos: Paulban es el efecto el polo él), es Braque. No cesó de escribir sohacia el cual convergen la mayor parte bre Braque bajo títulos particularmende las energías creadoras de la mitad del te significativos: "Braque el reconciliasiglo. Vemos así a Ponge presentado a dor", "Braque o el arte moderno como
Fautrier (1943) y a Dubuffet (1944), hecho y placer" (1947). "Braque, un
punto de partida de amj.stades a veces meditativo en la obra"; después de su
tormentosas: Paulhan por ejemplo quie- muerte él confió en el Feuillet votif (Hore arrastrar a Ponge, en 1960, en una ja votiva): "El encuentro de este maesdemanda por difamación contra los ale- tro ha sido uno de los más importantes
gatos de la prensa italiana que acusaba de mi vida... cada una de sus obras de
a Fautrier de hacerse escoltar por poe- arte, cada uno de sus periodos ha sido
tas (pagados con cuadros y dinero) para como un grado en mi 'ética' ... El fue
servir mejor a su publicidad (Ponge ha- para mi un gran Maestro de vida''.

Cuándo él evoca estas colaboraciones entre pintores y hombres de letras,
nacidos en los años 70 del siglo precedente, gracias a Monet y Mallarmé,
Ponge tiene a menudo una franqueza
casi cínica: en uno de sus primeros
textos, en relación con la pintura, Notes
sur les Otages (Notas sobre los relienes)
de Fautrier (1945), explica cómo los
comerciantes y pintores tienen necesidad de los escritores para atraer al público a las galerías. Los poetas pueden
considerar este trabajo como un
ejercicio, una ascesis, pero también
''estó debe aportamos algún dinero ...y
una o dos pinturas" (en 1955 Ponge no
duda en deshacerse, por 300,000 francos, del Bocal vache (Bocal para
vaca) de Dubuffet para poder dejar París durante el verano).

a

Porque estas amistades artísticas no
son simples movimientos de simpatía.
Ellas reposan sobre correspondencias
profundas a nivel de la creación. Picasso, Braque, Fautrier. Dubuffet advirtieron a Ponge porque habían amado Le Partí pris des choses (El partido
tomado de las cosas, 1942), que Paulhan les había enviado. Ponge por su
lado se interesa en ellos así como en
Giacometti o Germaine Richier porque
reencuentra en los artistas esta Rage de
l' expression (Rabia de la expresi6n,
Gallimard, 1952), para él esencial. Rechaza toda relación simplista establecida entre sus poemas -ligados a la
descripción visual del objeto- y su
pintura: ciertamente, según Etiemble,
no hay nada sorprendente en que el único pintor del pasado al cual él haya consagrado todo un texto sea Chardin,
porque "la naturaleza muerta de
Chardin, caramba, ¡es un Ponge!"

Pintores y escritores se codean en a Denis Roche, es, a pesar de todo, la
casa de Ponge, en un taller común don- literatura".
de el artista ''toma en reparación al
mundo, por fragmentos, como a él le Traducción de &amp;tela Cerutti
llega". Ellos llevan a cabo esta tarea
casi artesanal por el ejercicio de su doble sensibilidad: "El artista tiene la sensibilidad del mundo y tiene la sensibilidad de su medio de expresión". (La
práctica de la literatura en Métodos).
Las palabras del Littré amasadas por
Ponge son como los colores sobre la paleta de Matisse. Su compromiso es
idéntico en un mundo en plena mutación: que pasa de un universo retórico
gobernado por la geometría euclidiana,
a un espacio del cual ni la f'lsica ni la
biología no llegan más a fijar los límites; los sucesores de Manet y de Cézanne, al lado de los herederos de Rimbaud, Lautrémont y Mallarmé, intentan
"sin preocuparse de las formas antiguas
y refundiéndolas en la masa". formar
- propias
"las nuevas figuras que nos permitirán
para
Pero la pintura está integrada mucho confiamos en la palabra para recorrer
más profundamente en la obra de Pon- el espacio curvo, el espacio nodecorar
ge, ella es un elemento indisociable de cotidiano".
su visión del mundo, de su teoría críSalas, Despachos,
tica. El habla de las obras plásticas
Pero Ponge acorrala el sincretismo,
flparadores, &amp; &amp;
como de cualquier otra cosa, siendo la asimilación abusiva: los medios del
muy pragmático, al nivel más directa- escritor (las palabras) son de una utilimente sensible (quién otro podría atre- zación mucho más peligrosa que las líverse a describir una obra cubista de neas y los colores del pintor (ellas
Agust. Martínez.
Braque con estas simples palabras: pueden deslizarse hacia la ideología,
"Era un papel pegado, de 1912 61913, hacia la guerra) pero también mucho
HIDALGO 50.
TEL. 898
representando vagamente -vagamente más universales: las palabras son los
no es la palabra- un violín)•' para lle- signos más corrientemente empleados
var inmediatamente la interrogación al por los hombres entre sí.
nivel de la ética: el poder de transmutación de Otages (Rehenes) de Fautrier,
Es por eso que la poesía es juzgada
por ejemplo, que, sin suavizar nada ni por Ponge, "como ella lo ha sido siemocultar el horror y la tortura, hace es- pre en las épocas inteligentes, la
tas caras sufridas a la vez emotivas y 'ciencia por excelencia"'. "El gran
arte, le confió poco antes de su muerte
bellas.

Artísticas

Taller Industrial.

v.

....

�SARTRE LECTOR DE PONGE

..

Jean-Francois Louette
La relación de Sartre con Ponge no es
algo fácil de precisar. Si nos contentamos con una simple descripción puede
decirse, en primer lugar, que: 1) Sartre escribió sobre Ponge un largo artículo titulado "El hombre y las cosas",
impreso de julio a diciembre de 1944
en Poésie 44, reproducido en Situationes I; 2) el primer texto importante que
Sartre le haya consagrado a la poesía
se refiere así a Ponge (y a La determinaci6n de las cosas); 3) Sartre cae
luego, respecto a Ponge, en una amnesia casi total, aunque escribe con profusión sobre Mallarmé.
Ponge poeta desencadena en Sartre
un deseo crítico tan vivo como limitado:
¿por qué este ardor después estupor? Se
olvidará aquí la desavenencia política
que, en 1944, brevemente los puso frente a frente: un interés semejante, con
sus límites, se esclarece, desde el punto de vista sartreano, histórica, filosófica y estéticamente.

das como artes no- significantes? El
encuentro de las obras surrealistas es
también muy importante: señala, al regreso de La Rochelle, el descubrimiento de la literatura moderna. Inscrito en
la Escuela Normal Superior, Sartre intenta la escritura automática -pero al
encontrar su voz termina por escribir un
Canto de la contingencia cuyas primeras palabras indican claramente el tono
ligero: "Traigo el olvido y traigo el
aburrimiento" (Conversaciones con
Jean-Paul Sartre, enla ceremonia del
adiós de Simone de Beauvoir). En 1930,
durante el servicio militar, gran actividad poética sartreana, que engendra
"El árbol" -un castaño, sin duda(cfr. Simone de Beauvoir, La plenitud
de la vida) pero también algunas reflexiones críticas, las primeras de las que
haya quedado huella (Cartas al Castor):
la creación poética está ligada al deseo
de "hablar de sí mismo" en una "fórmula general, universal" que evitaría
sin embargo caer en "el proverbio".

Comúnmente se le ignora, pero el
Atención fascinada por las cosas (ya
gusto de Sartre por la poesía no es sólo que la contingencia se define como "la
el de un lector de poemas; es antes que libertad de las cosas"), por un objeto
nada el de un hombre que a los trein- singular (el árbol), desconfianza relaticinco años exclama: "Rabio de no ser tiva frente al lirismo (o a su figura narpoeta, de estar tan excesivamente atado cicista aceptada), voluntad de ''bordear
a la prosa" (Cuadernos de guerra). No el proverbio". Quizá se comprende: la
obstante las cosas habían, según Las historia poética de Sartre le disponía a
palabras, comenzado bien para Poulou, conmoverse con un Ponge que toma el
que a los siete años se escribía en ver- partido de las cosas (e igual, forzando
so con su abuelo y reescribía en alejan- las semejanzas, con un joven árbol), se
drinos las poesías de... La Fontaine, quiere resueltamente antilírico, sostiegesto -de antemano y casi medido- ne que "es siempre al proverbio que
eminentemente pongeano. El joven Sar- toda lengua tiende" (Ponge, Métodos).
tre experimenta luego las virtudes seductoras de los madrigales tras los enPonge se inscribe también en una vicantos de la opereta en verso: ¿alianza sión sartreana de la historia literaria que
ya de la poesía y de la música concebí- sólo la lectura de Hegel permitirá for-

mular claramente (en ¿Qué es la
literatura?), pero que en Situations 1
ocupa progresivamente su lugar: está
regida por la idea de una crisis idealista del lenguaje; "de 1860 a 1900 la literatura se declara en huelga de silencio'' (Mallarmé: la lucidez y su rostro
sombrw), "parece que se dará más tarde una 'crisis del lenguaje' entre los
años 18 y 30" (Situations): la poesía de
Mallarmé como la de los surrealistas se
propone "destruir las palabras por las
palabras" (Situations); esta crisis es
idealista en la medida en que revela su
incapacidad para nombrar el objeto en
su plenitud concreta: Mallarmé con palabras -frente al holocausto de las
cosas- suprime muchos bibelots.
Ponge, aunque afectado por la crisis del
lenguaje, encuentra en las cosas un
campo nuevo: su obra se propone algo
así como una ruptura. Al fin reaparece
una poesía que no tiene miedo de lo real.
Ahora bien, lo real es, en un plano
filosófico, la obsesión sartreana por
excelencia: "No tenía sino una idea, la
de que toda teoría que no dijera que la
conciencia ve los objetos exteriores
como son, estaba condenada al fracaso:
esto es lo que me hizo ir a Alemania
cuando me dijeron que Husserl y Heidegger tenían un modo de atrapar lo
real tal como era" (Conversaciones...).
Y lo que me gustó en la novela, agrega,
es que ''los objetos sean nombrados en
sí y muy próximos a su carácter individual''. Las obras sartreana y pongeana
tienen -para Sartre- el mismo tema:
la relación -evidente- del hombre con
las cosas. La náusea es La determinaci6n de las cosas: la misma fascinación
por el guijarro (transmitida por el Eupalinos de Valéry), la misma marcha

fantástica que procede de una vertiginosa proximidad entre lo humano y lo inhumano; La determinaci6n de las cosas, -por más que Ponge hable de su rechazo de las ideas, repetiría el gesto filosófico sartreano: inspirarse en Husserl, pero practicar una epojée de la epojée y creer, contra las Meditaciones cartesianas, que se puede ir "a las cosas
mismas" alejándose de la conciencia.
Pero también sobre ese terreno filosófico los caminos divergen: Ponge no
habría tomado en cuenta la libertad, habría destacado las cosas y su encantamiento determinista en detrimento del
hombre (no olvidemos que en el existencialismo subsiste un humanismo ... ).
La filosofía intenta pensar la articulación del ser y la nada: Ponge al olvidar
la nada (el para-sí, el hombre), permanece atado al ''realismo dogmático''
(Situations 1).
El asunto es tanto más grave en cuanto arrastra consecuencias estéticas. ''El
defecto de la cosa inanimada, material''
en Ponge se presenta como ''un medio
rápido de realizar simbólicamente nuestro deseo común de existir al fin con el
modelo de lo en-sí" (Situations I);
Ponge comete aquí un doble error: cree
en la felicidad, olvidando el necesario
desgarramiento de la conciencia; cree
en la posibilidad de una salvación por
el arte. En resumen, ignora forzosamente El s'ery la nada (el hombre como
"pasión inútil") y resuelve la ambigüedad del desenlace de La náusea:
¿escribir le permite verdaderamente
aceptarse? La condenación sartreana es
tanto más categórica en cuanto tiene valor catártico: Ponge es un Sartre
posible, o un aspecto de Sartre.

Un Sartre también cuya concepción
del lenguaje no habría evolucionado. En
efecto, al gusto por la cosa corresponde la concepción materialista del lenguaje. Y en las primeras líneas del artículo de 1944 aparece una distinción
entre dos lenguajes que será desarrollada en ¿Qué es la literatura? (1947):
lenguaje-instrumento que se borra en
provecho de la cosa y lenguaje-objeto,
donde las palabras se vuelven cosas.
Este asunto del mimetismo es, tanto en
Sartre como en Ponge, extremadamente complejo; recordemos sólo que en
Las palabras se insiste largamente en
esta confusión del lenguaje y del mundo que marca la infancia de Sartre y le
inspira la idea de que "al combinar las
palabras, obtendría cosas reales": en
Ponge Sartre encuentra a un poeta que
trabaja en recrear esta percepción infantil "donde las palabras del relato eran
tomadas por las cosas mismas que nombran" (¿Qué es la literatura?).
Pero esta situación define también, en
su contexto, el "realismo dogmático":
el primer periodo de la historia literaria según ¿Qué es la literatura? El proyecto pongeano responde así doblemente, y a pesar de toda la estima que Sartre le tiene, a la infancia del arte: busca reproducir la visión que un niño tiene
del lenguaje y trabaja en una problemática históricamente muy antigua (si
se quiere fecharla, medieval).

cluso si ha leído a Mallarmé y escrito
sobre Mallarmé). Sartre, que quiere ser
tan resueltamente moderno como realista ha concebido y realizado -con
respecto a él, después de La náuseael proyecto (singular, reconozcámoslo)
de un realismo mallarmeano, síntesis de
los momentos realista e idealista de la
historia literaria: el incendio de las palabras -de eso habla Mallanné- debe
servir para producir una silenciosa
aprehensión de lo real, y no su
negación. La crisis del lenguaje puede
ser remontada en beneficio de una literatura de eso concreto, supremo e indecible que es la existencia.
No es este lugar para analizar esos
" signos remontados" o esa "hermenéutica del silencio'', fónnulas por las
que Sartre define su proyecto literario
(Situations IX y El idiota de la familia);
bastará con subrayar que Ponge propone el tipo de poesía que Sartre habría
querido escribir: leer a Ponge es verse
en un parcial y virtual espejo; mas para
cometer el acto habría sido necesario en
Sartre menos pudor y más gracia: toda
poesía, incluso la menos lírica, le parce tan desnudante como seductora
("obscena", dice exactamente en los
Cuadernos ...). Sobre todo, se necesitaría renunciar a ser un émulo de Mallarmé, cuya importancia decisiva se
explicitará desde 1946. Precisamente,
la ventaja con Mallarmé, para Sartre,
es que por un momento negamos el
mundo: así no hay riesgo, al retocar el
guijarro, de embrollarse. Ya lo decía
muy bien, en 1940, el único poema de
Sartre que puede leerse hoy: "El mundo era de mármol y yo era el viento".

Porque ese punto de partida (' 'la ilusión capital") es para Sartre la de todo
escritor; pero hay que saber también escapar sacando lecciones de la historia
literaria. Introduzcamos una hipótesis:
Ponge no habría podido hacerlo porque
descuidó el momento mallarmeano (in- Traducción de Miguel Covarrubias

�CRONOLOGIA DE FRANCIS PONGE

li,

Marcel Spada y Christian Jacomino
1899

en París (Liceo Condorcet). Presencias
femeninas, apuntes de viajes, interés
por la vida política francesa.

Nacimiento de Francis Ponge en
Montepellier, el 27 de marzo. Su
familia, de honda raíz hugonote, proviene de Nimes. Su padre, Annand 1914
Ponge, hizo su carrera en el Banco Na- La inminente guerra interrumpe las vacional de Crédito. Ese mismo año es caciones de verano -casa de un direcenviado a la dirección de la agencia de tor de escuela- en Turingia. Al regreso, de paso por París, sigue a BaNimes.
rres desde la Concordia hasta la esta"Sin duda soy una hierba o una tua de Estrasburgo. Termina el verano
ramita, una hoja de un árbol de estas trabajando en un hospital militar de
regiones, y eso me ha determinado. He Caén.
tenido también bajo los ojos, al inicio
de mi infancia, paisajes y arquitecturas 1914-1915
e inscripciones sobre las baldosas o las Estudios brillantes de retórica. Lee el
estelas romanas, en Nimes o en otra Littré, los latinos, los simbolistas, esparte, que ciertamente han marcado mi cribe sus primeros poemas.
personalidad, o más bien, confirmado
mi personalidad, tal y como me venía 1915-1916
de herencia.'' (Conversadones con Phi- Mejor nota de la academia del bachillerato de filosofía con una disertación sollipe Sollers).
bre el arte de pensar por sí mismo.
Muerte de un primo hermano en el
1900
Armand Ponge es enviado a Aviñón. frente. Quiere enrolarse. Apuñalado
Aquí permanecerá hasta 1909. Nace su por una apendicitis y operado, no puehija Hélene el 27 de septiembre de de hacerlo.
1901. Infancia privilegiada: espacioso
jardín, automóvil del año, verano en 1916-1917
Boulouris y en la montaña, aya inglesa, En París inicia los estudios de letras en
el Liceo Louis-le-Grand. Vive en casa
preceptores, Liceo Fréderic Mistral.
de su abuelo. Primer soneto en La
Presqu 'ile (octubre, n~. 4), lo firma
1909
Armand Ponge es enviado a Caén. con pseudónimo (Nogere).
Como en Aviñón, la familia se integra
a la buena sociedad protestante de la 1917-1918
ciudad. Escolaridad en el Liceo Primer año de derecho y de licenciatuMalherbe, incluida la clase de filosofta. ra de filosofía. Siempre patriota
barresiano, manifiesta contra el
"derrotista" Caillaux durante el curso
1913
inaugural
de Victor Basch en la
Año de iniciación: vacaciones de verano en Flandes, Holanda, Escocia, País Sorbona, luego es atraído por la revode Gales, Inglaterra, con el hermano lución rusa. A Sollers le confiará: "Ese
mayor de su padre, profesor de inglés suceso de inmediato me pareció más

importante (recuerdo las discusiones
sostenidas en aquellos momentos con
mis camaradas de estudios), más importante que la misma guerra de 1914."

1918
Bachillerato de derecho y admisión en
la licenciatura de filosofta (no abre la
boca en el examen oral, a pesar de la
amistosa insistencia del jurado). Movilizado hasta Falaise con la infantería.
Nueva y muy brutal iniciación (vida de
cuartel, entrenamiento intensivo, gripe española). Lee El origen de la tragedia de Nietzsche. Trasladado por el
ejército francés a Metz durante el invierno de 1918-1919.

1919
Enviado a Chantilly. Difteria. Convalecencia en la villa requisada a Henry
Bataille (La Promenade dans nos
serres). En Estrasburgo (centro para estudiantes movilizados) se prepara para
ingresar a la Escuela Normal Superior.
Es admitido a pesar de una grave
enfermedad. De nuevo enmudece en el
examen oral de filosofía. Entre tanto se
inscribe·en el Partido Socialista. Vuelto a la vida civil, vida de cafés en París.
Se disgusta con su familia.

1921
Esbozo de una parábola, violento apólogo socialista (será publicado en le
Mouton blanc, revista fundada bajo la
égida de Jules Romains por J. Hytier
y G. Audisio, condiscípulos de Estrasburgo).

1922
Estancia en Caén. Intimidad intelectual
con su padre, amenazado de una falla
cardiaca, quien revisa sus manuscritos

y les da su aprobación. Recibido por du-Roi, sobre la costa de Languedoc.
Jacques Riviere y Jean Paulhan Escribe y vive entre pescadores.
(oriundo de Nimes, amigo de su
familia) en las oficinas de la Nouvelle 1928
Revue Francaise. Annand Ponge, ani- Composición de textos importantes:
quilado por la tifoidea, guarda cama y uno de ellos, El guijarro. Se interesa en
de ella no se levantará.
la experiencia surrealista.

1923
Febrero: envío de Tres sátiras a Jean
Paulhan e inicio de la correspondencia
con éste. El 2 de mayo Paulhan le ofrece un empleo de secretario en las ediciones de la N.R.F. Francis Ponge
acepta. Algunos días más tarde las
pruebas de las Sátiras están.listas. El
autor tendrá tiempo de mostrárselas a
su padre antes de que éste muera, el 18
de ese mes. Traumatizado por esta
desaparición, Ponge escribe La familia
del sabio y deja su empleo. Madame Juliette Ponge se establece en París con
sus dos hijos.

1924
Viaje a Italia durante las Pascuas (Pisa,
Florencia). No frecuenta los medios literarios parisinos, sólo a Jean Paulhan
y a Bernard Groethuysen.

1925
Segundo viaje a Italia con su hermana
y una amiga de ella. Hasta 1930, veranos en Chambon-sur-Lignon. Aparición de A la gloria de un amigo, tras
la muerte de Jacques Riviere, a la cabeza del sumario de la N. R. F.

1926
Publicación de Doce pequeños escritos.

1927
Muerte de su abuela de Nimes (la última simplicidad). Invierno en Grau-

"En el departamento donde vivía con
mi madre, yo había arreglado una pequeña pieza que era un antiguo tocador,
y donde no había más que una silla y
una mesa, una pequeña mesa. Esta pieza no tenía ventana, no podía estar allí
mucho tiempo. Permanecía en ese lugar como un anarquista que trabajara en
secreto. ¿Cuáles eran mis armas? Pues
bien, sobre el muro había dibujado un
alfabeto en gruesos caracteres; y, sobre la mesa, mi littré. Trabajaba, pues,
en la preparación de mi bomba hecha
con letras y con palabras. Ahora, ¿qué
introducía yo en mi artefacto? ¿Qué clase de pólvora? Pues bien, eso era, de
alguna manera, lo irracional."
(Conversaciones con Phillipe Sollers).

1929

partes de los Proemas publicados están
concluidos (quedan muchos inéditos).

1931
Para casarse con Odette Chabanel
(' 'porque ciertamente su familia no me
la habría entregado si yo me quedo en
un simple anarquista de gabinete y en
miembro del grupo surrealista") entra
como empleado de las Mensajerías
Hachette, "una especie de cárcel",
donde trabajará hasta 1937 y que describirá en un texto intitulado R. C. Seine No. De ese modo comienza para él
un largo periodo de "proletarización"
y de militancia sindical.

1933
Mala salud. En el Catálogo de la poesía francesa de la N.R.F. le exige a
Paulhan lo incluya en la segunda parte
(poetas naife y poetas "de domingo").

1934
Después de la revuelta de las ligas derechistas (febrero 6), la respuesta de la
izquierda (desfile del día 9, mítines en
Bullier). Escribe Opiniones poUticas de

Lectura de Proust. Encuentro con Odet- Shakespeare y Coriolano o la gran
te Chabanel, de una familia de mosca.
magistrados, en Chambon-sur-Lignon.
La coyuntura política determina una 1935
pérdida progresiva de su confianza en le Cageot en el primer número de
Jean Paulhan y un nuevo acercamiento Mesures. Nacimiento de su hijaAnnanal grupo surrealista.
de (cfr. La joven madre).

1930
Ruptura con Paulhan. Se adhiere al
grupo surrealista y suscribe el manifiesto que anuncia la revista El surrealismo al servicio de la revolud6n, donde
se publica, en el número 1, Plus-queraisons. Su madre compra la propiedad
de Fleurys. En esa fecha tres cuartas

"Lo que escribo ahora quizá tiene un
valor propio, no lo sé. Del hecho de mi
condición social, porque estoy ocupado en ganarme la vida prácticamente
doce horas diarias, no podría escribir
otra cosa: dispongo de aproximadamente veinte minutos, por la noche, antes
de sentirme invadido por el sueño''.

�(Prefacio a Sapates).

1936
Huelga y ocupación de los locales de la
casa Hachette, Francis Ponge es el responsable sindical.

1937
Se inscribe en el Partido Comunista.
Toma la palabra en el Moulin de la
Galette. Lo liquida Hachette. Paro
forzoso.

1938
Gestor de la compañía de seguros
"Soleil-Aigle", luego consejeroasegurador por intermedio de la cartera de P. Wunnser.

Sucede a Dubuffet en el departamento
de la calle Lhomond. El primer número de Temps modernes publica sus Primeras notas sobre el hombre. Muerte
de Bernard Groethuysen. Marxista y
especialista en San Agustín, había entrado a la N.R.F. para ocuparse de culturas extranjeras. En 1972 Malraux dijo
de él: "De todos los hombres que me
he encontrado, él era quien imponía con
mayor certeza la idea del genio intelectual (... ) Un día lo encontré con Heidegger y algunos otros extravagantes:
¡dominaba lo más dificil! Sócrates con
Platón... "

1943

1946

Páginas bis de Proemas: respuesta al
Sísifo de Camus, con quien tiene relaciones frecuentes. Una primera Rabia
de la expresi6n enviada a editores
suizos. La papa, en Confluencias, suscita la indignación de la prensa colaboracionista del sur.

Trabajo intenso sobre El jab6n durante
el verano. Francois Mauriac ironiza sobre El caj6n en Le Fígaro.

1939
La determinación de las cosas está listo.
Movilizado, lo envían a Rouen.

1940
Exodo de Rouen a Blois, Saint-Jeand' Angély, las orillas del Garona, luego a Saint-Etienne donde es
desmovilizado. Se reune con su familia.
Verano en Chambon (Cuaderno del
bosque de pinos). En el invierno, empleado de seguros en Roanne. Escribe
Recuerdos inconclusos.

IC

11)

como pensamientos entorpecidos por
sus propios objetos".

rio en Bourg-en-Bresse. Publica al fin
La determinad6n de las cosas. Después
de la ocupación de la zona lib~ por los
alemanes se cierra La Progres. Ponge
se establece en Coligny. Actúa como
resistente en el sur de Francia bajo la
cobertura de representante de Seghers,
Confluencias, Fuente. Para él se tratará ahora ''de entrar en contacto con los
periodistas y los impresores supuestamente simpatizantes, de hacer circular
la información política, de preparar el
terreno y controlar un arma decisiva,
la prensa, para cuando sea el momento
apropiado. Viaja. Recorre 'la avenida
francesa' (la que está cubierta de
plátanos), todo el sur, de Niza a
Carcasona, pasando por Limoges, Toulouse y Nimes". (J.-M. Gleize).

1945

1947

Triunfo de una antigua inhibición con
su Tentativa oral en París y Bruselas.
('' ... En fm. nada nos obliga a aceptar
que un escritor sea el menos apto del
1944
Retomo al París liberado. Vida difícil. mundo para hablar. No acepta, por
Dirección de las páginas literarias del ejemplo, la idea de proponerle lo mishebdomadario comunista Action. En- mo a un ebanista, a un orfebre o a un
cuentros e inicios de colaboración con químico de laboratorio. Como esos
1941
pintores:
Braque, Picasso, Fautrier, otros artesanos, el escritor elige su ofiContinúa trabajando en los textos de La
Dubuffet,
etc.
Aparición en Poésie 44, cio porque le gusta más bien vivir solo,
rabia de la expresi6n. Hospedaje a los
de
un
importante
estudio de Jean-Paul oculto tras su escritorio.") Escribe El
resistentes del Frente Nacional. Publicación de Las flores de Tarbes de Sartre sobre La detenninad6n de las Sena.
cosas: "No creo que se haya ido jamás
Paulhan. ·
tan lejos en la aprehensión del ser de 1948
las cosas. Aquí, materialismo e idealis- Viaja a Argelia. Escribe Mi método
1942
"Hors Sac" (53 artículos sin finna) mo están fuera de lugar. Estamos muy creativo y Boceto en prosa, prepara El
para Le Progres de Lyon. Deja Roanne lejos de las teorías, en el corazón de las portaplumas de Argel. Publicación de
y ocupa un cargo directivo de ese día- cosas mismas, y de pronto las vemos Legajo, Proemas, El pintor en el

estudio.

1949
Lecturas en Lausana y en Zurich. Publicaciones en ediciones de lujo (El vaso
de agua, por ejemplo) mejoran apenas
las más difíciles condiciones materiales.

1950
Publicación de El Sena, redacción de
Murmullo. Los Cing Sapates aparecen
con dos aguafuertes de Braque (el
"único" libro ilustrado de nuestro
tiempo, según Paulhan).

1951
Estudio sobre Giacometti. Primeros
textos de Para un Malherbe, en el que
trabajará hasta 1957.
"¿Qué acariciar con la poesía o la
elocuencia? ¿De quién obtener el vivir
y la tranquilidad necesarios? Vemos
partidos que primero exigen de nosotros
que no seamos más nosotros mismos.
Que nos exigen nuestra resignación,
que nos demandan morir dentro de nosotros mismos, para satisfacer los bajos instintos del pueblo, ése al que
sirven como criados ... "

para el número de homenaje de la
N.R.F. Conferencia en Gante.

Braque.

1956

Deja la Alianza Francesa. Terminación
de Pré. Muerte de Fautrier. "Estaba
flaco, al fin de esa primavera, como un
lobo de invierno cuando se dirige al
bosque para un gran saqueo en el gallinero de Bellas Artes. Vestido con una
gran hopalanda roja, se diría el papa
Famese de Capodimonte dando consejos de malicia y de asesinato a sus
sobrinos, de pie, junto a su alto sillón.''
(Nueva colecci6n).

Conferencia en Stuttgart sobre La práctica de la literatura. Número de homenaje de la N.R. F. (Les Hirondelles).
Phillipe Sollers y sus amigos lo proponen para las conferencias públicas de la
Alianza Francesa. Muerte de Henri
Calet.

1957
Revisión final de los últimos textos de
Piezas. (Casamiento de Armande
Ponge.

1964

1965

Publicación de Para un Malherbe. Con1958
ferencias en Italia. Invitado a Canadá
Prosa en elogio de Aix, número 1 de y a los Estados Unidos. Congestión
L 'Are. No se une a la oposición inte- pulmonar. Publicación de Tomo
lectual al régimen del general Charles primero.
de Gaulle.

1966
1959

Profesor visitante en Columbia hasta
Viaje a Dusseldorf con Fautrier. A febrero de 1967.
Capri, con Phillipe Jaccottet, para la entrega de un premio de poesía. Legión 1967
de Honor.
Publicación de Jabón. La detenninad6n de las cosas en edición de bolsillo.
1960
Aparición del ensayo de Jean ThibauEl higo en el número 1 de Tel Quel. Ex- deau sobre Ponge.
1952
posición en la biblioteca J. Doucet y
Profesor de la Alianza Francesa de Pa- conferencia de Sollers sobre Ponge en 1968
rís hasta su retiro en 1964. Publicación la Sorbona. Viaje a Suiza.
Muerte de su hermana Hélene y de Jean
de La rabia de la expresi6n.
Paulhan. Pensando en éste último es1961
cribía (1948) en el prefacio a los
1954
La venta de algunos cuadros le permite Proemas: "Todo sucede (al menos lo
Muerte de Madame Juliette Ponge. Re- comprar una finca en Bar-sur-Loup, imagino a menudo) como si después de
conciliación con Paulhan. Edición de cerca de Grasse. Publicación de tres vo- que he comenzado a escribir persiguielujo de Sol junto al abismo. Texto so- lÍlmenes de la Gran· colección.
ra sin el menor éxito el aprecio de cierbre La electricidad.
ta persona."

1963

1955

Aparición del Francis Ponge de PhilliDe profundis a la gloria de Claudel pe Sollers en Seghers. Muerte de

Párrafos sueltos de L 'opinion changée quant aux jleurs en el número 5 de

�L 'Ephimere. Comienzan a multiplicarse en Francia los trabajos sobre su obra.

tos más importantes sobre la pintura.

1978

SENAS
RESENAS
CONTRASEÑAS

Bar-sur-Loup (Alpes Marítimos). Inhumado el día 10 en el cementerio protestante de Nimes.

Publicación en la N.R.F. (número 302)
del
texto Nuestras palabras francesas Traducción de Miguel Covarrubias
Publicación de Para Marcel Spada
como prefacio a la obra de éste último ("Ensayo de prosa cívica") donde declara su apoyo al partido gaullista en
intitulada A la fiesta pelirroja.
ocasión de las próximas elecciones
legislativas.
1970
Conversaciones de Francis Ponge con
Phillippe Sollers. Viaje a los Estados 1979
Recuerdos inconclusos (N.R. F., númeUnidos.
ros 321, 322, 323).

1969

1971
Conferencias en Gran Bretaña. Achaques de salud.

NOSOTROS

1981
Premio nacional de poesía.

1972

1982-1983

Intervención quirúrgica.

Operación de cataratas. Continúa
escribiendo.

LO VESTlnos
POR 005 PESOS
SEMANARIOS

ºs·11~nc10,
. ca ball~r0!!o

1973

Premio internacional 1972 de Toe In- 1984
gram Merrill Foundation. Texto sobre Gran premio de poesía de Academia
Francesa. Comendador de la Legión de
Picasso para Draeger.
Honor.

1974
Ruptura con el grupo Tel Quel. Recibe
en Oklahoma el premio internacional
Books-Abroad-Neustadt.

Lectura de Para un Malherbe en el teatro Récamier.

00
in

llllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllilll
son inmeiorables.

CLUB COf\ERCIAL
ttt: AIITHTI.IIS l'Alt.\

1985

Premio de la Société des Gens de
Lettres. Manifestaciones en la Casa de
la Poesía de París. En el festival de
Aviñón, veladas en el jardín de Urba1975
Diez libros de Cerisy-la-Salle sobre no V. La Comedia Francesa presenta
Eljab6n.
"Ponge inventor y clásico".

1976

matizad~s

TttJlt: l \ 1 IITIO~ llt:I.

l'Allll.U:Uo

THA.JE UE C,\SDIIH

SO)lBIUmO DE FIELTltO
('.-\ l,Z .\ 00 ..\ .\1 EH ICA ~O

1986
Publicación de la Correspondencia Jean
Paulhan-Francis Pong~ (1923-1968).

1977

1988

Exposición y lecturas con varias voces
en el Centro Georges Pompidou. Publicación de El escrito Beaubourg y de
Como un higo de palabras y por qué.
El taller contemporáneo reúne los tex-

Exposición organizada por Pascal Riou
en Chambon-sur-Lignon. Proyección
del film de Sylvain Roumette y Pierre
Samson, El albaricoque bien
temperado. Deceso el 6 de agosto en

◊

++

Tabaco superior,
hoja bien tallada e higiene en
su hechura los han hecho •
les preferiáós del
público.

++
\f.

IKUt:01, 1 l i t \' in:1110

15 de mayo lól.

J. R. Pu~nt~.

t~léfono 3SS

◊-------◊

�ENSAYOS EN LITERATURA MEXICANA,
DE HUMBERTO MARTINEZ

Humberto Salazar
La primera impresión que me causó el
libro de Humberto Martínez, Ensayos
en literatura mexicana, es que su título
era poco preciso, lo que resultaba bastante extraño porque sabía que su autor era un filósofo, un pensador amante
de la precisión intelectual, no reñido
con la elocuencia, dueño de una escritura fraguada en el yunque de múltiples
literaturas, filosofías y tradiciones de
pensamiento. ¿Ensayos en literatura
mexicana? Se me ocurría que más bien
debía ser ensayos de, o acerca de, o en
torno a la... etc. Ahora, después de su
lectura, creo que también podría llamarse Ensayos a partir de literatura
mexicana. Debo explicar por qué.

filosófico.

No quiero decir con esto que el libro
de Humberto Martínez no contenga
consideraciones estilísticas, históricoliterarias o retóricas sobre Reyes, López Velarde y Gorostiza. Sí las hay, y
de buena clase y pertinencia. Lo que
siento es que su preocupación desborda el tereno de lo específicamente
literario, y que no le interesa tanto ponderar a un autor o determinada obra
como preguntarse qué tan cabalmente
cumple con la alta misión, reveladora
y redentora que, según su punto de
vista, está reservada a la literatura. En
esto no hay lugar a equívocos y Martínez tiene boleto comprado en el viaje
Lo primero que quiero decir es que de los hijos de Platón, para quienes la
el libro de Martínez es un libro raro, literatura no se agota en el placer del
poco usual en el contexto de la litera- texto o en el acicalamiento de diversas
tura mexicana reciente. No se parece a galanuras formales o retóricas.
lo que escriben otros críticos. Ni a José
Aunque escrito en diverso momento
Luis Martínez ni a Carballo; ni a Trejo
Fuentes ni a Escalante; ni a Pacheco ni y con diferente objeto, los tres ensayos
a Zaiz; ni a Luis Miguel Aguilar ni a de este libro nos muestran, más que a
Blanco. Está en el polo opuesto de la un crítico literario, a un pensador que
legión de críticos que por simplificación se vale del género ensayístico para rellamaré rrumsivaiescos, más preocupa- frescamos algunas verdades acerca de
dos por la ocurrencia, la perspectiva nuestro tiempo y circunstancia. El ennovedosa o la frase deslumbrante pero sayo sobre Reyes, que es el prólogo soa menudo hueca. Aunque sí hay pare- bre su abecedario antológico de nuestro
cido con algunos. Con Carlos Monte- polígrafo, por ejemplo, reflexiona somayof; con el Adolfo Castañón de a bre lo mucho que ha cambiado en el
veces. Lo que se me hace raro es que mundo de los valores entre la época de
en los textos de Martínez la literatura Reyes y la nuestra. Más que cambio
está en función ancilar, es decir que la pérdida, es decir, lo que hemos perdiescritura literaria no se observa y ana- do en seriedad y respeto a las ideas; lo
liza desde el mirador "contiguo" de la que hemos ganado en escepticismo, en
crítica (que se encuentra, digamos, relativismo ideológico, en zozobrante
igualmente al interior del mundo que nihilismo. Recuerdo la lectura trampollamamos literatura), sino que se la sa que hace Agustín Basave de Alfoninterroga, se la interpela desde un lu- so Reyes en su discurso de ingreso a la
gar externo a ella: el pensamiento Academia de la Lengua, donde lo hace

aparecer como un autor cristiano a pesar de sí mismo. Martínez comprende
que lo más importante no es ser "creyente•• en el Dios de los católicos o en
el de los protestantes, sino la cuestión
de la fe en algo, de decirle sí a determinados valores, como apuntaba Jorge
Portilla. Sobre esto, señala Martínez:
... y hablamos, como en este caso,
de los valores incluso de una sociedad laica, pero en cuya "seriedad",
Reyes, como sus miembros, creían.
Sin fe religiosa, Reyes tuvo muchas
fes; en la acción, en el arte, en la
vida, en el oficio, en el hombre, en
México y América, en el futuro. Reyes se ejercitó, como él mismo nos
dijo, en la inmensa fe de ya no negar
nada. Nos enseñó que todo nos pertenece: ''Admití que todo presta utilidad y todo rinde su adarme de
provecho". (pág. 15).

Esta es la lección de Reyes, para
Martínez. Más que una lección de literatura, o de universalidad, o del estilo
literarió, una lección moral, una lección
de vida, axiológica. Dice de Reyes:
... a través de sus escritos se nos revela un hombre de principios. (...)
Hoy, en cambio, la moda parece consistir en no tener principios y, por
supuesto, manifestarlo o, porque hay
esta misma moda, ocultar los que
tenemos,(... ) Temerosos y cómodos,
somos más amigos de los amigos, las
mafias y chambas que de la verdad
y seriedad de nuestras propias
creencias. (pág. 16).

Por su lectura de estos autores, por
su interpretación de las obras, por su
hermeneusis que nos revela lo que dicen explícita e implícitamente, pode-

mos decir que Martínez es un moralista,
en el buen sentido de la palabra, como
lo es un Elías Canetti o un Bertrand
Rusell, como lo fueron un Erasmo y un
Montaigne. Su intención es política en
el sentido original del término, en el
sentido griego, porque persigue el mejoramiento de la polis a través de la
toma de conciencia sobre nuestra miserable situación moral, sobre el origen de nuestro acendrado nihilismo y
sobre la posible salida del atolladero
que llamamos cultura occidental.
El segundo de los ensayos, sobre López Velarde, es bastante instructivo y
nos pone al corriente del epidérmico
arabismo del poeta como una tematización del conflicto central en su obra
poética (y en el pensamiento de muchos
de nosotros): la desigual batalla entre
deseo y contención, el pesaroso pendular entre las "consabidas náyades
arteras" y la "virginidad perenne y
aromática''. Muy modernistamente,
muy hijo de su tiempo, López Velarde
entrevió esa diferente concepción del
amor sexual en el Islam, o como lo dijo
sabrosamente Rubén Darío (citado por
Martínez en la pág. 27): "Basta con decir que la moral de las señoritas mahometanas es muy otra que la que se
enseña en Sagrados Corazones y demás colegios en que reina la doctrina
de Cristo''.
Por su extensión y profundidad, el
tercero de los .ensayos, que se ocupa de
José Gorostiza y su Muerte sin fin, es
el más acabado, el que lleva más adelante los planteamientos y preocupaciones del autor. Partiendo de la filosofía
de Heidegger. y de la constatación
nietzscheana de la catástrofe moral de

nuestra época, Martínez propone una
lectura del poema de Gorostiza que lo
ubica como el cantor de esa catástrofe.
Y ese papel negativo, de cantor del
nihilismo, es necesario, aclara el autor,
pues
hay que llegar primero al fondo; hay
que registrar el abismo, la noche que
extiende sus tinieblas. El desamparo
y el escepticismo deben tocar fondo
en un mundo que es, ahora, lo sin
fondo, lo desprovisto de fundamento.
Para escapar de él hay que iniciar la
marcha que baja hasta el fondo. El
fondo de la noche del mundo es el
'Wlico lugar en donde se puede preparar la nueva estancia, la morada
para que Dios se dé a la mirada de
los hombres. (págs. 48-49).

aquí, sin duda, compartimos por la
literatura, por la vida, por el hombre y
por lo que Borges atinadamente llamó
"nuestra torpe existencia sucesiva".
Humberto Martínez. Ensayos en literatura
mexicana. Monterrey, Fondo Editorial
Nuevo León, 1991, 69 págs.

ROPA HECHA
BLUSAS PARA SE1':0RA
PERFUMERIA

Creo que algo muy importante, de la
publicación de un libro como éste, de
Humberto Martínez, es que nos pone en
evidencia lo limitado del ejercicio crítico literario cuando éste se reduce al
desmantelamiento estructuralista, o
cuando se refugia en el subjetivismo radical del "buen gusto literario", que a
menudo no es sino el de las obras y autores sancionados por los ungidos, por
los gurús de la época y el medio.
Si la literatura está o debe estar al
servicio de algo más allá de sí misma
es tema que se viene discutiendo desde
la Atenas clásica y no creo que tenga
mucho sentido traer aquí argumentos en
uno u otro sentido. El respeto y el compromiso con las ideas propias que Martínez encuentra en Alfonso Reyes y
escoge para sí, y el respeto que reclama de nosotros sus lectores, no pueden
significar otra cosa que la ratificación
de una apuesta, la apuesta que todos

Simón Picard y Hnos.
Morelos 86
Monterrey, N. L.

�·ARTES PLASTICAS DE NUEVO LEON

José González Quijano
Manuel Felguérez
Hasta hace algunos años (dos o tres lustros quizás), al desa"ollo de la creación y promoci6n de las artes plásticas
en nuestro EstatkJ no lo ac&lt;M1p(lÍÍaba un
selecto grupo de escritores empeñados
en desarrollar la critica de arte entre
nosotros. Afortunadamente ese círculo
negativo fue estrechándose y la prensa
diaria, local y nacional, más algunos
libros y revistas, nos permitieron y nos
permiten constatar este·crecimi.ento cultural vuelto -pensamos, para siempreun suceso cotidiano e indispensable.

En 1979 surge La superficie imaginaria formada con aquellos ideogramas
producto de las investigaciones que
Felguérez llevó a cabo usando la computadora de la Universidad Harvard. ¿Y
de qué Superficie imaginaria podría
tratarse? Porque contemplando estos
cuadros horizontales de grandes dimensiones y perfectamente proporcionados
nos damos cuenta de que esa superficie
no existe, es mera ilusión, adentrándonos en un viaje hacia profundidades
desconocidas e inexplicadas que nos hacen regresar, de una manera casi
A lo antes dicho contribuy6 de mainconsciente, a la bidimensionalidad de
nera franca un joven arquitedo después
la pintura.
de decidirse a hacer estudios especializados en Florencia. Su nombre, José
La superficie imaginaria podría conGonzález Quijano, obtuvo pleno recoceptuarse
como un aparente regreso del
nocimiento entre los artistas plásticos,
artista, pero en realidad no hace sino dicoleccionistas y promotores culturales
simular una más alta forma de fidelidad;
a través de sus escritos publicados en
cambio al fin, pero que se encuentra en
el diario capitalino El Universal. Coperfecta
continuidad con su obra antela'bor6 también con algunas galerías de
rior.
Todas las prodigiosas construcciola dudad preparando ws textos que
nes visuales que Felguérez elabora, meacompañan a los catálogos. Su tesis,
recen su retomo al lenguaje natural de
planeada en Italia, la edit6 él mismo en
la pintura, al empleo de las texturas y
fonna de libro (Manuel Felguérez, obra
en Monterrey). Su último trabajo le fue las superficies encrespadas, al impulso
que crea el gesto siempre contenido en
solicitado por la UANL: "El Taller de
amplias formas geométricas, a las deArtes Plásticas de la Universidad de
gradaciones tonales en ocres y grises y
Nuevo Le6n, 1948-1976", una reseña
las transparencias, que son la prueba
hist6rica de lo que fue ese importantísipalpable
de la diversidad que puede enmo semillero de artistas en nuestro
contrarse dentro de la unidad en la obra
medio.
de un artista completo.
Deslinde ofrece a sus lectores una
breve muestra de la labor critica desarrollada por JGQ durante la última
década, a manera de p6stumo reconocimiento al escritor y al amigo.

Felguérez. Las fotograf'tas que a continuación se muestra, todas ellas de
obras localizadas en nuestra ciudad y
más de la mitad pertenecientes a La superficie imaginaria, confirman la importancia que esta serie ha tenido en la
aproximación y comprensión, dentro de
un contexto regiomontano, hacia la obra
completa de Manuel Felguérez.
De Manuel Felguérez. Obra en Monterrey, Monterrey, 1984.

Rodolfo Ríos: pintura
de las sierras
Hablar del quehacer pictórico de Rodolfo Ríos es reflexionar sobre la hondura de un trabajo persistente, desgranado en años.
A la sazón, podemos identificar a
Ríos como uno de los maestros fundadores de una incipiente escuela pictórica en el noreste mexicano.
Es sabido que la tradición de arte en
nuestra región data de fechas recientes.
Monterrey resulta de importancia cultural ya entrado el siglo, y pareciera que
no tenemos memoria. Mentes creativas
como Alfredo Ramos Martínez o Fidias
Elizondo, aprendieron el oficio y produjeron lo más importante de sus obras
lejos de aquí; basta la fecha no se les
hace justicia ni artística ni histórica.

Por ello identificar cara~terísticas de
Con La superficie imaginaria llega a
su conclusión aquella- parábola que ori- una escuela pictórica en estos parajes
ginalmente delimitamos como alcance adquiere relevancia. Es posible referirde este ensayo, sin que ello quiera sig- nos a algunos rasgos que conducen a los
nificar que se constituya en la última paisajes que realizara Carmen Cortés.
etapa dentro del desarrollo artístico de catalana de origen y ya fallecida,

obras que ahora se localizan en la Pinacoteca de Nuevo León: se trata de
pinturas luminosas donde predominan
generosos emplastes que definen
palmeras, techos de casas, cerros, el
horizonte mismo.
Este uso de colores ocres amarillentos, sienas, azul plúmbago o muy diluido, verdes secos, y el gozo por las
texturas, serán heredados y asimilados
por su alumno Rodolfo Ríos, existiendo ecos en el empleo de los materiales,
que se extienden a la manera de un hilo
conductor, en pintores como Federico
Cantú, Javier Sánchez, Nohemí Osuna
o Manuel de la Garza.
Para Rodolfo Ríos la pintura será la
resultante expresión plástica de fuerzas
distintas, mas no encontradas. De ahí
parte su vigorosa aplicación de la materia pictórica en amplias áreas trabajadas con espátula que delimitan
acantilados y mesetas, picos, fachadas
de casas y arboledas de pueblos inmersos en la dilatada claridad de un cielo
azul que se confunde, las más de las
veces, con el perfil cambiante de las
sierras.
Pintura densa, en espesores, diríase
casi estratigráfica, sin disimulos ni
concesiones. Ríos modela directamente sobre la materia colorística en una
especie de expresionismo acumulado
con amplias franjas a lo largo y ancho
del lienzo, las cuales adquieren ritmos
de intensidad creciente.
La luz en sus cuadros, más como presencia que como nota dominante, asume insospechadas cualidades de movimiento al dejar de ser sólo atmósfera

para convertirse en parte interante,
esencial y dinámica del esquema compositivo de cada pieza.

al ver unas cerámicas de Guadalupe
Guadiana que estaban cuidadosamente
terminadas exclamó: ¡parecen mías!,
reconviniéndole para que se expresara
No pretende Rodolfo Ríos traducir con mayor libertad y soltura, Diego Risus temas en figuras, más bien constru- vera murió poco tiempo después.
ye imágenes a partir de la materialidad
de la pintura. Su expresión plástica no
En 1955 Gerardo Cantú e Ignacio Orbusca reproducir, sino producir sensa- tiz se van a estudiar a México por dos
ciones que se inscriben no sólo en el años. Las clases en el Taller de Artes
universo de lo visual, sino que apelan, Plásticas se desempeñan normalmente.
también, al sentido del tacto.
Están como maestros José Guadalupe
Guadiana en cerámica, Alfonso Nájera
Del catálogo de Ramis F. Barquet Galería, en escultura, Jorge Rangel Guerra, y
Monterrey, 14 de noviembre, 1990.
Francisco Guzmán del Bosque y Mario Fuentes, que se consideran profeEl Taller de Artes
sionales porque obtuvieron título en la
Academia de San Carlos en la ciudad
Plásticas
de México. Como alumnos se integrarán Jorge González, entonces de die1955 será el año de la famosa visita de cisiete años y Guillermo Ceniceros,
Diego Rivera. Precedido por incontes- quien más tarde trabaja con David Altable fama el muralista vino a dar una faro Siqueiros.
serie de conferencias en la Escuela de
Verano en el Colegio Civil, que lucieEn el segundo piso de la Librería
ron atestadas de curiosos y hubo que Cosmos, por Padre Mier, se organizan
ubicarlos en los corredores. Pero Ri- muchas exposiciones en las que partivera vino también al Instituto de Inter- cipan tanto alumnos como maestros del
cambio Cultural México-URSS que es- Taller.
taba por la calle de Escobedo, donde
dictó otras conferencias que estuvieron
Ingresar al Taller de Artes Plásticas
también muy concurridas.
no era muy complicado, aunque sí había un nivel de exigencia ..Armando LóDiego Rivera era toda una figura, y pez relata que comenzó a pintar desde
Armando López lo recuerda como un muy pequeño y enseñó a Gerardo Cangordo muy alto, con voz pilluda y una tú algunos de sus trabajos, pues eran
mirada fija que impresionaba. La co- vecinos. A sugerencia de Cantú va a enmisión para las conferencias en la Es- trevistarse con Guadalupe Ramírez
cuela de Verano estaba presidda por el (1954), quien era muy estricto y a quien
Profr. Francisco M. Zertuche y se le en primera instancia no le agradan los
invitó a que conociera las instalaciones cuadros de Armando López. De hecho
en las clases de dibujo los bacía dibudel Taller de Artes Plásticas.
Diego Rivera convivió con los alum- jar el mismo objeto casi hasta el
nos y como le gustaba mucho bromear, cansancio, con la idea de que adquirie-

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

ran buena técnica y pudieran reproducir la realidad de la manera más cercana posible. De Elena Tolmacz
expresa que era muy disciplinada y
prudente, dejando al alumno expresar
su creatividad y cuidando de no intervenir en la resolución de la obra; sobre
el trabajo terminado expresaba sus
opiniones.
En 1956 comienzan las salidas al
campo de grupos de pintores. Era común hospedarse en la casa que Aquiles
Sepúlveda tenía en San Isidro del
Potrero, en Villaldama, con unos paisajes estupendos. Aquiles no estudió en
el Taller de Artes Plásticas sino que era
alumno de Mingorance; no obstante se
lleva con la palomilla de pintores. Van
-Gerardo Cantú e Ignacio Ortiz, y en
1959 se integrará don Manuel de la
Garza, muy buen acuarelista cuyas
obras dotadas de gran libertad son la
respuesta o el eco, en pintura de agua,
a los acrílicos y óleos de los otros
artistas; don Manuel irá al campo casi
hasta su muerte, en fecha reciente.
En estas excursiones a casa de
Aquiles, aparte de pintar se establecen
sabrosas conversaciones sobre temas de
arte, música y lectura varias, y para
molestar al anfitrión, cuestionan la existencia de Dios y demás. Eran salidas al
campo muy provechosas.
En este mismo año ingresan al Taller
Javier Sáncbez y Alberto Cavazos. Viene de Ca0pdá la maestra Gene Byron,
quien estaba casada con un agente vendedor de medicinas de nombre Virgilio;
Byron era una mujer muy observadora
y buena maestra, aparte de que tenía excelente conversación y un amor por

México y sus tradiciones que se reflejaba en la estela de tequila que dejaba
a su paso. Por desgracia estuvo poco
tiempo en el Taller y se mudó al centro
de la República, pero dejó muchos amigos aquí.
Según una publicación de la Universidad de Nuevo León, la planta de
maestros en el Taller de Artes Plásticas en el periodo 1956-57 estaba integrada por Gene Byron, Gerardo Cantú,
Ignacio Ortiz (ambos recién llegados de
México), Rafael Nájera, Guadalupe
Ramírez y Jorge Rangel Guerra.

En este mismo año viene Pablo
O'Higgins a dar un curso de pintura al
fresco, y aquí conoce a la que habría
de ser su esposa, María-de Jesús de la
Fuente. Las clases en el Taller de Artes Plásticas, que hasta estas fechas eran
nocturnas, se extienden a horario diurno ante la demanda de los interesados.
Obtienen una beca para estudiar en
Checoslovaquia por cinco años: Gerardo Cantú, Marcos Cuéllar e Ignacio
Ortiz. Se les organiza una animada fiesta de despedida.
De "El Taller de Artes Plásticu de la Univer-

de Nuevo León", incluido enDmk ti CAEn 1957 viene Leopoldo Méndez y sidad
rro de la Silla. Artes y Lttra.r de Nuevo Lt6n,
da un curso de grabado en el Taller; los Monterrey, UANL, 1992.
alumnos cuentan que el maestro Méndez los llevaba a dibujar paisaje directo para luego pasarlo a las planchas de
impresión. Esto ayuda a desarrollar un
■ ■ ■ ■ ■ ■ ■
GIL BLAS
sentido de la síntesis, para con pocas líneas expresivas lograr los efectos
deseados. También se aparece por aquí
Santos Balmori a impartir un curso de
composición, y lo acompaña como asistente un artista todavía poco conocido:
Rodolfo Nieto. Este último, oriundo de
Oaxaca, incursionará más tarde en los
colores intensos y saturados y la fauna
geometrizada que le darán importancia
mundial; se suicida después de intensas depresiones.

Todavía en 1958 se encuentra Jorge
Rangel Guerra como coordinador, y los
alumnos no están contentos pues se quejan de ciertas imposidones; se organiza una especie de ·1evantamiento y
Rangel Guerra renuncia dejando su lugar a Pablo Flórez. Será este año cuando ingresen al Taller Manuel Durón,
Saskia Juárez y Efrén Yáü.cz.

CHRISTINE BIERBACH. Es lingüista
en el Departamento de Filología Románica de la Universidad de Gottingen,
donde trabaja primordialmente en Sociolingüística y en Historia de las lenguas ibéricas (español, catalán). Fue
profesora visitante, por medio de
DAAD, en el colegio de letras españolas de la Facultad de Filosofia y Letras
de la UANL, durante el semestre de
otoño de 1990.
ATANAS DALCHEV. Poeta búlgaro
nacido en Tesalónica en 1904 y muerto en Sofía en 1978. En sus primeros
poemas, se advierte la influencia de
Yávorov, precursor del simbolismo en
su país. Después de 1960 su obra poética es revalorada, luego de haber sido
desdeñada como representativa del decadentismo burgués.
MARTHA E. GARCIA SEPULVEDA
(Monterrey, N.L., 1960). Licenciada
en letras por la Universidad de Monterrey (1984); ha realizado estudios de
posgrado en letras en esta misma casa
de estudios y en la UANL. Ha colaborado en Veritas (UR) y Aprender a ser
(UMN). Desde 1984 es maestra de
tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
ELSA BEATRIZ GARZA (Monterrey, N.L., 1952). Estudió arquitectura en la UANL y el ITESM. Es profesora de literatura en la Universidad
Regiomontana. Participó en los talleres
literarios "Pedro Garfias" (coordinado
por David Ojeda) y "Artefacto" (que
coordinó Marco Tulio Aguilera). Ha
colaborado en publicaciones locales y
nacionales. Su obra no ha sido recogida en volumen.

NORA GARRO. Argentina de origen, de varias obras de teatro llevadas a la
mexicana por naturalización. Hizo es- escena.
tudios de economía en Argentina y
Chile. El doctorado lo cursó en la Uni- HEINZ KRUMPEL. Doctor en
versidad de Stanford (EUA). Profeso- filosofía. Catedrático en la Universidad
ra de tiempo completo en la UAM de Paderbom (Alemania), especialista
lztapalapa. En 1987 publicó el poema- en historia de la filosofía, ética y teoría
rio Canto por ser.
del conocimiento. Conferencista huésped en la Facultad de Filosofía y Letras
JOSE GONZALEZ QUUANO. (Mon- de la UANL.
terrey, N.L., 1954-1991). Estudió arquitectura en el Tecnológico de Mon- MARIA ROBERTA LEAL ISIDA.
terrey (1972-77) y crítica de arte en la (Monterrey, 1970). Licenciada en letras
Universidad Internacional de Arte, de españolas por la UANL; hizo estudios
Florencia, Italia (1980-82). Colaboró de música. Profesora de piano y docenen publicaciones locales (Aquí vamos, te en el sistema modular de la UniverEstaciones, Ensayo), y en El Univer- sidad Mexicana del Noreste. Forma
sal de la ciudad de México. En 1984 parte, también, del Programa de Forpublicó Manuel Felguérez, obra en mación y Actualización Docente del
Monterrey. Es coautor del volumen co- Colegio de Letras Españolas de la
lectivo Desde el Cerro de la Silla. Ar- UANL, en la Facultad de Filosofia y
tes y Letras de Nuevo Le6n (UANL, Letras.
1992), en el que escribió el capítulo sobre el Taller de Artes Plásticas de la DIMITRIOS MAROUSOPOULOS.
UNL.
(Atenas, Grecia, 1%3) estudia sociología en la Universidad Kliment Ojridski,
CHRISTIAN JACOMINO publicó de Sofía, Bulgaria. Ha publicado poe"Tiempo y creación (a propósito de mas en diversas publicaciones literarias
Francis Ponge)" en la Nouvelle Revue de Atenas y de Sofía.
Francaise (1986). Es autor de El sobrino de América (1988).
SILVIA MIJARES (Chihuahua, Chih.,
1940). Médico cirujano dentista (1962)
CELEDONIO JUNCO DE LA VEGA y licenciada en filosofia (1974) por la
(Matamoros, 1863-Monterrey, 1948). UANL, donde es profesora desde hace
Poeta, dramaturgo, periodista. Héctor más de 25 años. Ha colaborado en puGonzález lo define como "el último blicaciones locales (Aqu{ vamos, El
neoclásico regiomontano' '. Perteneció volantín, Deslinde). Es autora de la .fia la Academia Mexicana de la Lengua. losofia de Vasconcelos como filosofia
Colaborador de El grarw de arena, latinoamericana (1974), El arte como
Pierrot, El Espectador y la Revista problema (en colab. 1979), Desde el
Contemporánea. Editorialista de El Ce"o de la Silla. Artes y Letras de
Porvenir (1919-1922) y El Sol (1922- Nuevo
Le6n
(en
colab.
1937). Autor de Versos (1895), Sone- 1992).
tos (1900), Musa provincina (1911) y

�Cuadernos de Historia

ABRAHAM NUNCIO (fexcoco, Edo.
de México, 1941). Licenciado en derecho por la UAC (1968), hizo estudios
de literatura en la UNAM y de filosof'ia en la UANL. Director fundador de
Deslinde (agosto de 1982). Fundador de
OIDMO, A.C. y de la editorial Claves
Latinoamericanas. Fue profesor en la
UNAM y la UANL. Colaborador de
publicaciones locales (El Povemir,
Cathedra, Deslinde, Aquí vamos,
Salamandra) y nacionales (Excélsior,
La Cultura en México, El Machete, El
Buscón, etc.). Es autor de una docena
de títulos entre los que destacan El Grupo Monterrey (1982), El PAN (1986),
La sucesión presidencial en 1988
(1987) y Gilberto. La huella del huracán en Nuevo Le6n (coord., 1989).

ODED SVERDLIK. Poeta israelí nacido en Argentina. Participó en el Tercer Festival de Poetas del Mundo
Latino, que se realizó en Zacatecas en
1989. Vive en Israel.Pertenece a la Sociedad de Escritores de ese país.

FRANCIS PONGE (Montpellier,
1899-Alpes, 1988). "Describir para
purificar, tales son los principales empeños del poeta." Autor de La deter- ·~
minaci6n de las cosas (1942), Proemas '
(1950), La gran colecd6n (1961), •
Como un higo de palabras y por qué
(1977) y Prácticas de escritura o lo incompleto continuo (1984).
HUMBERTO SALAZAR (Monterrey, N.L., 1959). Licenciado en sociología por la UANL (1982). Secretario de redacción de Deslinde, desde su
número inicial (1982). Ha obtenido un
par de premios nacionales de poesía; en
1990 fue becario del CONACULTA
(en ensayo). Es autor de 4 poemarios
y 3 antologías de poetas de Nuevo
León. Desde 1991, secretario de redacción de Salamandra.
~

MARCEL SPADA. Escritor francés.
Autor de Francis Ponge (París, 1974).

Para la época
de lluvias es indispensable

LETICIA GAMBOA OJEDA
Mercado de Bolsa de Trabajo e
Industria Textil en el Centro Oriente

JUAN MANUEL ROMERO GIL
Minería y Sociedad en el Noroeste

Un lmp~rm~abl~

Año I, número l
octubre de 1991

No olvide Ud. que el mejor
surtido en PALETOS de
casimir y finisima seda
impermeables, solamente lo
tiene la

S0rpr~sa y Primau~ra

Instituto de
Investigaciones
Dr. José Maria Luis Mora

Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma
de Nuevo León

�I

bibliotecas y archivos, papeles
amarillentos y folios vetustos.
Además de ello requiere una
concepción del mundo y de la
vida, el hombre, su esperanza
y sus caldas; una idea política y
una imagen de la sQciedad.
También aptitud literaria y los
sentidos alertas a todas las
manifestaciones humanas. Asl
son, por fortuna, los nuevos historiadores mexicanos y asl
fueron los autores de las páginas más ilustres relativas a
nuestro pasado. Garcia Cantú
entiende, sobre todo, la universalidad y la belleza de la faena
histórica.

José Alvarado,
noviembre de 1969

',

V
llDEIICNA

/
_,,,- /

IDEA DE MEXICO
EDICIÓN RÚSTICA Y EMPASTADA
1

LOS EnADOS UNIDOS
• LAS INVASIONES
NORTEAMERICANAS
EN MÉXICO
• RECUENTOS
• HISTORIA INMEDIATA
1. México
2. América Latina

11

El SOCIALISMO
• EL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XIX
• DEL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XX
• LA ESCENA POLITICA 1
• LA ESCENA POLÍTICA 11

111
ENSAYOS 1
Historiar el presente ha sido
complemento del investigador
acucioso. Con él ocurrirá algo
semejante a sus antecesores
liberales cuyas tesis se estu-

dian y reúnen en la hemeroteca, aunque una selección
comienza a ser reunida en Idea
de México, en cuyos seis tomos se advierte la unidad de
una obra cuyo título general
coincida con el que es, en este
caso, el mundo del escritor.
Curioso destino el suyo ese de
haber empeñado una vida en
plena madurez intelectual, por
su labor política a través del
periodismo. Es indudable, no
obstante, que los embates del
México actual serán estudiados
en sus páginas y que las siguientes generaciones habrán
de consuftarlas al inquirir los
procesos de cambio de un país
que, en pocas décadas, ha ido
de la revolución a la contrarrevolución y pasado del capitalismo salvaje a las aspiraciones
democráticas sin resolver aún
remanentes coloniales.

Martha Robles, 1990

IY

ENSAYOS 2
No deberla ser preciso decirlo;
pero a veces resulta indispen,,
sable: un histor.ador no es sólo
quien hurga minuciosamente en

•DESFILE DE SOMBRAS
• LAS IDEAS SALVAJES
• AL PIE DEL TRONO
Y DEL ALTAR
• DEL ANTIGUO RÉGIMEN
• LA REACCIÓN
• LA IGLESIA
• TLATELOLCO, 68
• ÚLTIMA RAZÓN
• EL DESAFÍO
• HACIA EL REINO
EMPRESARIAL

VI

ELPODD
Hay. muchos argumentos a
favor de un sistema presidencial, en el cual hay un centro
claramente identificado del que
parten las iniciativas: siempre
que no sólo el mandato esté
defini~o temporalmente, sino
que también haya un control
efectivo y continuo de las actividades de la persona o del grupo que tiene el encargo de
asumir las inicialivas. No creo
qué pueda existir una sociedad
liberal sin esa dialéctica, y por
tal razón estoy convencido de
que las fonnas de gobierno representativo presenlan muchas
ventajas. En cambio la democracia clracta puede ser fácilmente ~vechada con fines
~ S t a s.

Ralf o.tvtnclorf, 1979

�En este número
Abraham Nuncio: Después de casi doscientos años de vida independiente,
México no ha podido ser contemporáneo de la modernidad instalada en
otras partes del mundo. A punto de arribar al siglo XXI, las mode01as
estructuras que inauguró la Revolución Mexicana han envejecido y en
·su horizonte finisecular, aunque insinuadas, no se vislumbran ni la revolución que requieren ni aquéllas que pudieran ser su alternativa.
Martha E. García Sepúlveda: El surgimiento del ensayo literario podría remontarse al tiempo en que dominó el género epidíctico, avivado
en declamaciones. En todo caso, "ensayo" connota una naturaleza heterogénea -entre la verdad y la opinión o entre ésta y el error- y proteica.
En Hispanoamérica la importancia que ha cobrado la producción del ensayo en el siglo XX se refleja en la crítica.
Silvia Mijares: La fuerza del lenguaje es tal que nos arrastra: al pasar
de un estrato del pensamiento a otro se lleva una carga, un juego completo de imágenes. Estas determinan en gran medida nuestra manera de
pensar. Si aplicamos las mismas imágenes en un contexto diferente nos
producen vértigo y nos extraviamos.
Nora Garro: Oh, aborrezco lo desechable. Vasos, pañuelos, platos, casas que se derrumban con un soplo, seres humanos baratos, disponibles
sin condiciones, amantes sin rostro: mentiras por las cuales nos engañamos,
creyéndonos eternos.
Francis P~nge: Expresemos, en primer lugar, la atmósfera a la vez brumosa y seca, desenfrenada, donde el cigarrillo, siempre colocado de través,
está continuamente creándola. / Después su apariencia: una pequeña antorcha mucho menos luminosa que perfumada, de donde se desatan y caen,
según un ritmo por determinar, un número calculable de pequeñas masas
de cenizas ... ("El cigarrillo")

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376691">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376693">
              <text>1991</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376694">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376695">
              <text>34</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376696">
              <text> Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376697">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376698">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376718">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376692">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1991, Vol. 10, No 34, Octubre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376699">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376700">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376701">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376702">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376703">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376704">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376705">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376706">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376707">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376708">
                <text>Editorial Cargo, S.A.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376709">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376710">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376711">
                <text>Alamillo, Pablo, Tipografía y Formación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376712">
                <text>01/10/1991</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376713">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376714">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376715">
                <text>2015570</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376716">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376717">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376719">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376720">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376721">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28447">
        <name>Artes platicas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28446">
        <name>Francis Ponge</name>
      </tag>
      <tag tagId="28445">
        <name>Fray Alonso de Molina</name>
      </tag>
      <tag tagId="28443">
        <name>Habitación</name>
      </tag>
      <tag tagId="5683">
        <name>Manuel José Othón</name>
      </tag>
      <tag tagId="28444">
        <name>Tres golondrinas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13641" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11708">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/272/13641/DESLINDE._1992._Vol._11._No._35-36._Ene-Jun._0002015580.ocr.pdf</src>
        <authentication>104c6397d3287d3522a86ac81ff40865</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377183">
                    <text>~0117-8522
pVISTA DE LA JACIJLTAD DE
~ l ' I A Y iEfRAS DE LA UANL
NtJMDOS 35-36 , voUJMIN XI

JOSEMAIUALUGO

OSAllJSASSI
NELLYSACBS
°ELENAGAJdlO
PATRICIA llOSAS LOPA'ff,GUI
MIGUEL COVAllll1JBJAS
J,IIMEllVA ~ A

VJLLAB1lEAL

GENAJlO SAUL pYIS

suSANAC~
CESA1l llEZA •ODltlGUEZ

JOllGE cA!fflJ DE LA GAllZA
AG1JSTIM GAllCIA GIL
JAIME 1L PALACIOS

~~
SILVIA MUAlllS

M()NICA iANGEL BJNOJOSA

l)ELL\V.GALVAN
IUDMA TOlluf«&gt;-CASTAAEl&gt;A

»AMASO M(JllUA

JOSE EUGENIO~
ísJL\EL CAVA'JDS GAllZA
JOSE llOBEllTO Mf.NDJRICBAGA
LUIS MEDINA GU[IEllllEZ
llAQUEL~
~ MOSCONA
CATALINA llOEL
SEJlGIO ClJEVAS NAJlVAr:L

ElllCK ~ A

CESA1l VAIJ&gt;EZ

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Manuel Silos Martfnez
SECRETARIO GENERAL: Reyes S. Tamez Guerra

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

ft)t,IQO UNJVER;r ,,RIO

DIRECTOR: Ricardo C. Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Miguel de la Torre Gamboa

REVISTA DE LA FACULTAD DE FIWSOFIA Y LETRAS
NUMERO 35-36 / VOLUMEN XI / ENERO-JUNIO DE 1992
CONSFJO EDITORIAL
María del Refugio Garrido
Armando González Salinas
Rodolfo Martínez Cárdenas
Lídice de la Luz Ramos
Genaro Saúl Reyes Calderón
Osear Rodríguez Arredondo
Saúl Souto
María Zebadúa Serra

DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Pablo Alamillo
IMPRESION
Editorial Cargo, S.A.
Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven originales.
Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. México.

Publicación trimestral

...

�SUMARIO

TIERRA, PLANETA ANCIANO
4 Nelly
Sachs
CONCEPTUALIZACION DE LA FILOSOFIA
5 César
A. Reu Rodríguez

7

EL CORAZON ~N OTOÑO
Jorge Cantú de la Garza

9

DIALOGO CON ELENA GARRO EN LA CAPILLA ALFONSINA.
MIGUEL COVARRUBIAS, MINERVA MARGARITA VILLARREAL Y GENARO SAUL REYES
Patricia Rom Lopátegui

UNA NOVELA PARA SER OIDA. LAS HOJAS MUERTAS DE BARBARA JACOBS
18 Susana
Canales
ULTIMA. ESc.AU DEL TRAMP SJEAMER, NOVELA LIRICA
24 UAgustín
García Gil

MITO Y LIRISMO EN EL RELATO UN BEL MORIR DE ALVARO MUTIS
28 Jaime
H. Palacios
PARA DESPEDIRSE, UN BLUES
35 Margarito
Cuéllar
QUE NO SE BIFURCAN
36 SENDEROS
Silvia Mijares

41

46

BORGES NO PERMITE LA OOMINACION DEL LENGUAJE, ESE MONSTRUO
QUE NOS COMPONE. ENTREVISTA CON LUISA VALENZUELA
Miguel Covarrubias

LA TRANSGRESION LITERARIA EN REINALOO ARENAS. A PROPOSITO DE SU NOVELA
ARTURO, LA. ESTRELLA. MAS BRILUNTE
Mónica Rangel Hinojosa
PODRIA TRATARSE DE LA LLUVIA
56 José
Eugenio Sánchez

57

PIEDRA DE ESCANDALO. HOMENAJE A CESAR VALLEJO
José María Lugo
¿POR QUE LA OSCURIDAD?
79 César
Isassi

81

IFIGENIA CRUEL E IFIGEN/A EN TAURIS,
UNA COMPARACION. ANAGNORISIS, TRAMA Y DESENLACE
Enrique Puente Sánchez

DE TESTIGOS EN TESTIMONIOS SOBRE MARIANA DE ELENA GARRO
88 MULTIPLICIDAD
Delia V. Galván .

93

PROTESTA CONTRA LA OPRESION. CATEGORIAS MEDULARES EN LA OBRA
NARRATIVA Y DRAMATICA DE ELENA GARRO
Rhina Toruño-Castañeda
LA CARCEL DEL COLORADO

96 Dámaso Munía

LA FUNDACION DEL COLEGIO CIVIL. ·sus ANTECEDENTES

99 Israel Cavazos Garza
UN LIBRO FUE~ _DE SERIE. DESDE EL CERRO DE LA SILLA
103 José Roberto Mendmchaga
CUATRO NOTAS SOBRE LA OBRA POETI~A DE MIN~~VA MARGARITA VILLARREAL
108 Luis Medina Gutiérrez, Raquel González, Catalina Roel, Mmam Moscona
EL PROBLEMA DEL TRANSPORTE PESADO EN MONTERREY, 1940-1946
113 Sergio A. Cuevas Narváez
CUADERNO: César Vallejo a los cien años de su natalicio
Ilustraciones de Erick Estrada y César Valdez

-.....·.. .
..·.... ·... \.;-·.
-;...\ •;...

·.--:.,.
.

~

..
..·.·.•. ;:-.·.. ~~
.....

.. .

�TIERRA, PLANETA ANCIANO

CONCEPTUALIZACION DE LA FILOSOFIA

Nelly Sachs

César A. Reza Rodríguez

Tierra, planeta anciano, bebes de mi pie
que desea volar,
oh rey Lear, con la soledad en brazos.

El dominio que en el panorama intelectual del mundo contemporáneo ejercen
las ciencias experimentales como modelo privilegiado de racionalidad ha venido induciendo en otros discursos la
necesidad de redefinir su lugar en el panorama del saber, ya sea para ajustarse
al modelo o para vislumbrar alternativas legítimas en las que puedan desplegarse con pleno derecho.

Lloras, con los ojos del mar hacia dentro,
los escombros de la tribulación
en el mundo del alma.
Rizos de plata sobre tus millones de años,
la corona de humo de la tierra, la locura estrellada
en el aroma a incendio.
Y tus hijos
arrojan ya tu sombra de muerte
mientras giras y giras
rumbo a tus estrellas,
mendigo de la Vía Láctea
con el viento como lazarillo.
Versión de Miguel Covarrubias

Erde, Planetengreis
Erde, Planetengreis, du saugst an meinem Fuss, /
der fliegen will, / o Konig Lear mit der Einsamkeit
im Arme. // Nach innen weinst du mit den Meeresaugen
/ die Leidenstrümmer / in die Seelenwelt, //
Auf deiner Silberlocken Jabrmillionen / der
Erdraucbkranz, Wabnsinn gestimt /
im Brandgeruch. / Und deine Kinder, /
die schon deinen Todesschatten werfen, /
da du dich drebst und drehst /
auf deiner Sternenstelle, / Milcbstrassenbettler
/ mit dem Wind als Blindenhund.

.

En la filosofia el desafio de la ciencía representa el rostro moderno en que
se le muestra la crisis de identidad que
la ha asediado prácticamente a lo largo
de su historia. Hoy, como siempre, la
filosofía ha de buscar su rumbo asumiendo problemáticamente la posibilidad misma del filosofar en la circunstancia presente. ¿Qué lugar hay para la
filosofia en una época en que parece
reafirmarse el etl1os baconiano, que
somete al saber a la exigencia de aleanzar niveles de objetividad que propicien
un control efectivo de las cosas a través de la aplicación tecnológica? ¿Qué
queda para la filosofía cuando la combinación ciencia-tecnología, signo de
los tiempos, vuelve de suyo sospechosos a todos aquellos saberes que no
pueden someterse al control de los patrones de verificación propios de la
ciencia y que carecen de orientación
pragmática? En el ánibito de la organización profesional del saber, las preguntas se transforman: ¿cómo ha de
contribuir el filósofo, en tanto profesional, a la solución de las problemáticas
de la actual sociedad? ¿Qué ha de poder hacer el filósofo en cuanto tal?
En otras épocas, la filosofía ha intentado responder a los embates de las
ciencias (o tal vez sería mejor decir: de

las pseudofilosof'ias enmascaradas montadas sobre las ciencias) construyéndose, como corazas, diversos mitos: i) defendiendo como propios aquellos ámbitos privilegiados que no pueden ser
integrados en la perspectiva de un saber especializado como el de las ciencías; ii) presentándose como un saber
más profundo, como el lugar de las supremas fundamentaciones que anteceden y generan al proceder de las ciencías; iii) ofreciéndose como coronación
de las ciencias, encargada de propiciarles un saludable remozamiento humanístico; etc.
Hoy en día no se trata, desde luego,
de competir con las ciencias, pretendiendo erigirse en tribunal al que han
de someterse las diversas perspectivas
de conocimiento. La ciencia experimental es una realidad insoslayable, que se
ha legitimado no sólo en lo que ofrece
como perspectiva de innovación tecnológica, sino tan1bién como disciplina de
pensamiento que es ingrediente indispensable de la base conceptual para la
toma de decisiones. La filosofía no reclama tampoco para sí, a fin de sobrevivir, aquellos campos no absorbidos
aún por el enfoque de las ciencias. Hacerio así sería condenarse a una competencia desventajosa que la reduciría
a la intrascendencia. O, peor aún, podría llevarla a convertirse en defensora
de modernas versiones del oscurantismo.
No es tampoco la filosofía un ámbito
de integración de los saberes dispersos.
En los tiempos presentes, el propio
avance de la especialización pone de relíeve los puntos de contacto por los que
el conjunto del saber científico puede

ahondar en las vinculaciones interdisciplinarias. Frente a esto, la alternativa
de erigirse en cosmovisión tampoco alcanza de lleno a la filosofia.
Finalmente, tampoco es alternativa la
asunción de las diversas servidumbres
a que recurrentemente han pretendido
condenarla las pseudofilosof'ias que se
han originado tanto desde las ciencias
como desde la confrontación política.
Ni le es propio adoquinar el camino de
las ciencias ni es incienso del poder. Si
la filosofia puede ser parte del paisaje,
ha de figurar ahí con la cara que le es
propia. Si ha de ser la filosofía hoy en
día, es para ser lo que en esencia siempre ha sido: crítica.
Hay en la frase un cierto gusto a
paradoja. Pareciera ser que dibujamos
un perfil inalterable de la filosofia. Y
no es la idea. Si algo nos muestra la filosofla en su historia son sus continuas
escisiones, desdoblamientos, recomposiciones. Pero en todo ese proceso, en
sus cambios de objeto, la crítica aparece como nota distintiva del filosofar.
No un objeto, sino un ánibito que
puede ser llenado por objetos diversos,
tanto los que históricamente en él han
entrado como los nuevos que ahí pueden caber. Precisamente por ello, por
caracterizarse por su ámbito más que
por su objeto, es que la filosof'ia ha podido escapar al enclaustramiento de los
sistemas y renovarse sin que ninguno
de ellos la agote. Por ello es también
que la crítica puede depositarse en los
mismos objetos de la ciencia sin compctir con ellas ni prolongarlas.
La filosofía es crítica y, por ello,

VI

�EL CORAZON EN OTOÑO

Jorge Cantú de la Garza
subversión. La razón dogmática puede
transformar sus logros en motivos de
autocomplacencia y autocontemplación.
La crítica elucida, rompe el encierro y
nos lleva al otro lado del espejo, permitiendo la apertura hacia la novedad.

Agazapado tras unos arbustos
el corazón se esconde de los caball~ros
que montan caballos con patas de mebla.
El corazón ve sólo la niebla
y a la niebla la llama ~.iebla.
Oye el diálogo de los Jmetes
.
que hablan de la rosa de la re~urrecc1ón,
del alba apresurada de unos OJOS, .
del Malvado que acecha en la comisura
de una sonrisa transparente,
.
de cómo los pensamientos son piedras oscuras
rebotando en la cárcel del pecado.
Trémulo, el corazón no se atr~v~ .
a hablar, pues sabe que sólo dina simplezas.

Las ciencias, ramas desprendidas en
un tiempo del árbol de la filosof'ta, conservan para con ella un aire de familia.
En tanto el espíritu científico está animado por el afán de búsqueda de la verdad como horizonte de su quehacer, hace manifiesto su talante filosófico. Esta
situación permite a la filosof'ta asumir
su relación con la ciencia como compromiso e integrarse como parte constitutiva de la dinámica de cambio en la
ciencia. Los propios científicos han
dado valiosos ejemplos de la fecundidad de esta inserción de la filosofla en
las ciencias.
La filosofía, en cuanto actividad
crítica, puede contribuir a explicitar las
tendencias abiertas en una situación
dada del saber científico. Pero la apertura implica necesariamente reconocer
que la realidad del objeto no se agota
en la estructuración teórica que del
mismo hacen las ciencias. Esto, así sea
sólo como un acto de fe, contribuye a
abrir la perspectiva al acecho de la
novedad, captarla como tal e integrarla en la reconstrucción del saber.

IO

Desde otro ángulo, la filosofía es
también crítica de los sistemas de ideas
en que se juega la legitimación de la
época, sea cual sea la fuente de la que
dichos sistemas provengan. Si provienen de la configuración ideológica resultado de la relación ciencia-tecnología-aparato productivo: la propuesta de

reducción de la racionalidad humana a
su vertiente instrumental, la filosof'ta
reclama la legitimidad de otras expresiones de la misma, incluida la suya
propia. Asume con ello la función desmitificadora que le ban atribuido las
mejores tradiciones de su historia y que
la vuelven una filosofla de compromiso,
no con un cuerpo doctrinario, sino con
el núcleo mismo de lo humano.

La filosofta es pues, en su esencia,
crítica. Nada, pues, más lejos de ese
pensamiento adocenado, domesticado,
fomia en que toma cuerpo usualmente
la filosofia al traducirse a los planes de
estudio. Una transfomiación de la situación, si se busca la profesionalización
del filósofo, ha de considerar ofrecerle,
como opción, el ejercicio del filosofar.

Saltando llega un sapo que lo besa.
Entonces el corazón se desboca, espanta
a los caballos, hace que los caballeros .
caigan de sus cabalgaduras y que las piedras
los golpeen hasta sangrar.
El corazón, que no sabe de palabras
lindas le dice al sapo:
¿Qué 'es todo ese barul1o, mi. am?r?·
Es ta hojarasca que cae, amor mio,
recuerda que hoy entra el otoño
borrándolo todo.
¿y lo nuestro? -se angustia el corazón.
Lo nuestro es tan poco importante
que las estaciones ni nos miran;
no te preocupes.
Ocultos a la vista de los grandes f&gt;Oetas,
el sapo y el corazón permanecen Juntos,
uno croando y el otro latiendo
sobre el musgo de un bosque
al que llaman bosque.

�DIALOGO CON ELENA GARRO EN LA
CAPILLA ALFONSINA
MIGUEL COVARRUBIAS, MINERVA MARGARITA VILLARREAL Y
GENARO SAUL REYES

Patricia Rosas Lopátegui

ABANICO
Esta amplia sección está dedicada a
la literatura hispanoamericana, vale
decir, al estudio y análisis de
algunas obras de algunos de sus más
importantes autores. Se incluyen dai
conversaciones, tres colaboraciones
independientes y cinco trabajai
realizadai dentro de lai seminarios
que se impanen en la División de
Estudios de Postgrado de nuestra
facultad.

00

Después de casi veinte de años de
autoexilio, la escritora mexicana Elena Garro regresó a su pa(s de origen
en noviembre de 1991 para presenciar
la Xll Muestra Nacional de Teatro en
Aguascalientes dedicada a su obra teatral. Aclamada por intelectuales, profesores, estudiantes, y público en general,
Garro fue objeto de una serie de merecidos y esperados reconocimientos y
homenajes en diferentes ciudades del
país. El 13 de noviembre de 19')1 tuve
la oportunidad de presenciar el diálogo que la autora sostuviera en la Capilla Alfonsina de Monterrey con tres
profesores de la Facultad de Filosofia
y letras de la Universidad Aut6noma
de Nuevo león, y que aqu( recojo lo
más fiel posible, porque considero de
gran importancia consignar los comentarios que la autora hiciera sobre su
obra, as( como los que los profesores
Miguel Covarrubias, Minerva Margarita Villarreal y Genaro Saúl Reyes realizaron acerca de su producción dramática, narrativa y cinematográfica, respectivamente. (Indiana State University.)

MIGUEL COVARRUBIAS: Ustedes
perdonarán, pero primero voy a presentarme con la ilustre huésped de esta
mañana: Miguel Covarrubias, a sus
órdenes. Desde hace muchos años la
conozco, la adnúro por su trabajo
literario, pero no había tenido wia oportunidad que considero es trascendente
para mí,· para todos: poder verla,
escucharla, y aprender más de su
talento. Aparte de lo escrito, creo que
es muy importante que escuchemos su
voz, su expresión oral, no únicamente
la escrita, la literaria.

Como se ha dicho, participaremos
tres profesores de la Facultad de Filosofia y Letras de esta Universidad: Minerva Margarita Villarreal, poeta bien
conocida en nuestro medio, quien centrará su intervención o apoyos en la narrativa de Elena Garro; Genaro Saúl
Reyes, conocido como crítico literario
y de cine, abordará la relación que
guarda la obra de Elena Garro con la
cinematografía; por mi parte, trataré de
comentar el teatro de esta escritora.
He pensado aquí sobre la marcha que
para darle oportunidad a nuestra escritora de que se exprese, podría repetirle
unas palabras, unas palabras que no dice ella sino el general Felipe Angeles,
porque pienso y lo digo en un ensayo, 1
Felipe Angeles es el probable general
que un día quiso ser Elena Garro. Me
remito a esta frase: "Yo quería ser bailarina o general". Eso lo dice Elena Garro en una carta al crítico Emmanuel
Carballo,2 yo creo que no falsea la
frase. Y lo que he dicho en ese pequeño ensayo es que ella logra de alguna
manera ese rango, ese grado militar, es
decir, Felipe Angeles es el general que
Elena Garro quiso ser. Hay una frase
que expresa este general cuando está
siendo procesado en Chihuahua: "La
historia, como las matemáticas, es un
acto de la imaginación. Y la imaginación es el poder del hombre para proyectar la verdad y salir de este mundo
de sombras y de actos incompletos' '. La
primera parte de esta frase, "la imaginación es el poder del hombre para
proyectar la verdad", me parece una
afirmación interesantísima de parte de
Felipe Angeles, y de parte de su creadora literaria. "Para salir de este mundo de sombras y de actos incompletos",

creo que allí hay un punto nodal o centro de la producción literaria de Elena
Garro, y específicamente de su teatro,
y de esta obra. Me gustaría escuchar las
reflexiones al respecto de nuestra escritora.

ELENA GARRO: En general se
dice que lo de la imaginación son
mentiras. Dicen: "Eso se lo imaginó".
Y no, yo creo que la imaginación es un
poder para llegar a la verdad, porque
la mentira es muy aburrida, en cambio
la imaginación es exacta y es lindísima ... por eso él dice eso.
MC: Si la imaginación es el poder del
hombre para proyectar a la verdad, y
esto es incluso llevado a la historia, a
las matemáticas, porque Felipe Angeles también era un gran matemático, entonces ¿qué sucede? ¿Hacia dónde lleva
este poder al hombre? Porque Felipe
Angeles es un hombre victorioso, pero
es también un hombre que finalmente
es derrotado en esa lucha ... ¿Esa imaginación es un poder que puede salvar
a los individuos, pero sólo internamente o subjetivamente? ¿No puede proyectarse, no puede dar resultado en
cuanto se lleva a lo social? Es decir, un
hombre así, ¿no puede vencer? ¿Tiene
que estar del lado de los vencidos?
EG: No, sí puede vencer si los que
lo rodean tienen el valor de dar el salto
a la imaginación y a la libertad. Es decir, los demás se suman a los vencedores, que son los que ganan aparentemente pero a través de la mentira, entonces el hombre verdadero está perdido, que es lo que le pasó a Felipe Angeles. El vino aquí para evitar que los
mexicanos se siguieran matando, y en

�/,

lugar de lograr eso, los mexicanos se
unieron y lo mataron. No todos, un
grupito de majaderos. Sí, porque la mayoría de los mexicanos pedía su vida y
las universidades extranjeras todas pedían su vida, pero tenía un enemigo
tremendo que era Carranza. Carranza
se sabía un impostor, un rencoroso, y
no lo perdonó. Ahí tenemos un ejemplo muy claro de que la verdad casi
siempre es asesinada por la mentira.

je que, como usted dice, quiso reconciliar a los mexicanos y no lo logró. Sin
embargo, usted lo ayuda en la obra para
que se dé esa reconciliación entre los
mexicanos. Debo decirle que con esta
obra me sentí frente al fenómeno de la
revolución mexicana más comprensivo, y creo que eso es un gran logro. La
obra es de gran valor literario, no simplemente una obra de carácter histórico,
meramente documental; una obra que
desafortunadamente no se representa
desde hace muchísimo tiempo...

rro nos dice que las revoluciones terminan devorando a sus hombres.
EG: Todas las revoluciones... la
francesa, la mexicana, la rusa. Las revoluciones son caru'bales, al final se
alimentan de los revolucionarios.
MMV: En ese sentido, yo pienso que
hay un vínculo directo con una frase
suya en donde expresa que lo increíble
es lo verdadero. Leí hace algún tiempo
en un diccionario de escritores mexicanos que había trabajado un tiempo
considerable como periodista, y que vivió durante seis meses en una cárcel.
Creo que esto tiene relación con lo que
se mencionaba aJ inicio de la conversación en el sentido de que es el mundo de la imaginación el que nos da la
verdad. ¿Podría hablamos acerca de
esto? ¿Hacer una especie de asociación?

MC: Yo quiero decirle que a mí me
gustó muchísimo su obra. Quiero expresarle que junto a otras obras de esta
EG: No la querían publicar. Yo la esnaturaleza, del teatro documental -no cribí por ahí creo que el 57 o el 58, y
sé si usted acepte que se le denomine
se la leí a un grupo de escritores y me
así-, me parece que Felipe Angeles es dijeron que era impublicable, e impouna obra cerrada. Yo digo que no le S&lt;r sible de ponerla en escena. Entonces se
bra ni le falta una palabra, una coma. quedó por ahí, y perdí varias hojas.
Porque como se trata de una obra docu- Luego la remendé, la recompuse un pomentada, se corre el peligro de que la co y se la mandé a Ernesto Flores en
pieza sea seca, pesada, átida, y usted Jalisco, y él la publicó3 en una
logra ser fiel a la historia, aJ personaje, revistita; si no, se hubiera perdido,
EG: Había la cárcel de menores para
pero aJ mismo tiempo este Felipe An- como he perdido muchas cosas. Se lo
geles y otros personajes más son Elena debo a Ernesto. Yo quiero mucho a Fe- mujeres, y se decía que se cometían
Garro. Es decir. hablan como habla lipe Angeles, es la obra que más quiero, muchas atrocidades. Entonces el jefe de
Previsión Social y el director de la reElena Garro sin que esto sea un deporque creo que rescaté a un gran memérito. Los personajes de Elena Garro xicano que estaba olvidado, y yo lo ad- vista me dijeron que si quería entrar
unos días a ese lugar, pero como presa,
no son monocordes, no tienen una sola
miro mucho. Creo que él y don Nicolás
voz, sino que hay inflexiones, cada uno Bravo, para mí son los grandes héroes para ver qué sucedía realmente. Y yo
tiene su propia voz, pero la expresan a mexicanos. No quisiera que olvidaran acepté. Y me agarraron los gendarmes
en la calle, y me llevaron al depósito
usted. Usted es el vocero de Felipe An- a Felipe ...
donde recogen a los menores. Al día sigeles, de los héroes y villanos de esta
guiente me pasaron ya a la cárcel de
obra: todos tienen una relación de paMC: Podemos pasar a otro campo, menores. Me querían cortar el pelo
rentesco. A mí eso me parece extraor- el de la novela ... Hay muchísimas otras
dinario porque en la historia de México, cosas más del teatro de Elena Garro. porque lo tenía muy largo. "Si está
la reciente y la de la revolución -si es Esta es una pieza especial, singular den- limpia no se le corta hoy". Y el
médico, yo creo que le di lástima, dijo:
que hubo revolución mexicana-, hay tro de su producción dramática.
"Está muy limpia". "No, si está muy
personajes que nos resultan antipáticos.
limpia, no se le corta hoy el pelo." Y
Usted dijo hace un momento Carranza.
MINERVA MARGARITA VISi decimos Villa, las reacciones son LLARREAL: Para seguir con este me bajaron al dormitorio común, donopuestas. En esta obra, expresa lo que mismo tema, ya no en el teatro, sino en de estaban las enfermas de sífilis y muchas cosas, que no podían hablar porque
es un fenómeno, lo que es un personauna de sus obras narrativas, Elena Ga- les había llegado la sífilis a la garganta.

Me empecé a arrepentir de haber aceptado. Me quedé varios días cosiendo
overoles y haciendo la comida, hasta
que ya no aguanté. Un día fue el fotógrafo de la revista. "Esa güera, venga
acá". "¿Por qué? Yo le dije a Felipe,
el director de la revista, que no sacaran nunca mi foto porque no le pedí
permiso a Octavio' '. Me dijo: "No, no
se preocupe, señora". Y me sacó una
fotografía lavando excusados, y no le
podía decir nada porque era echarme de
cabeza con Isabel Falcón Cano, que era
la directora. Pero sí descubrí que había castigos muy brutales, que dejaban
a las chicas paradas en unos tambores
de excremento con los brazos en cruz
toda la noche, o que las metían en unas
celdas subterráneas. Era muy triste, todas eran menores. Decían: "Oye, güera", hablaban un idioma que yo no
entendía, "¿eres pcndeja o te haces?"
Yo no entendía, y decía: "Pues yo creo
que yo soy pcndeja". Un día que fue
el fotógrafo, le dije así de pasadita: ''Yo
ya no aguanto, ¿ch? Me voy a salir".
Al día siguiente se presentaron el jefe
de Previsión Social y Felipe y me sacaron. La señora Falcón Cano se enojó,
escribí los artículos y tuvieron mucho
éxito. Cesaron a esa señora porque era
muy cruel con las chicas. Y para eso
querían que entrara alguien para que
viera si era verdad o eran mentiras.
Luego Luis Spota, que también trabajaba en la revista, se fue a las Islas
Marías. Dije: "Yo sí me voy a las Islas Marías". Y el de Previsión Social:
"No, no, ahí no la mando porque ahí
sí la matan". Spota se fue e hizo grandes reportajes, luego se volvió loco con
eso y se metió a la Castañeda...

MMV: Hay una frase en Los recuer-

dos del porvenir que me recuerda a
usted, su destierro, su autodestierro:
"La voluntad de separarse de todo es
el infierno". Pienso que Elena Garro
en este tránsito hacia el Viejo Mundo,
el estar allá, el vivir aislada, y sobre
todo por los temas recurrentes en sus
novelas donde el amor sufre una persecución violenta permanentemente,
siento que Elena Garro de alguna manera padece de esto, de esa frase premonitoria de Los recuerdos. No sé si
puede hablar sobre eso...

EG: Sí, creo que separarse de todo
es el infierno, y sí creo que el exilio es
un error porque es estar en el vacío, no
hay eco para nada, es un poco desdichado, el exilio ... Pero ya lo hice...

bién encontrarnos una gran diferencia.
Este mundo o postmundo, es un mundo mexicano, claro, el otro es francés,
un mundo en donde los demás observan, un mundo de desasosiego. Pero
acá no, éste es un mundo relajiento, de
"aquí estamos", de "¿dónde está
fulano?", "¿a qué hora llega?" Los
personajes están, pues, en un plan muy
familiar, muy mexicano, y se siente así
por la manera en que se relacionan los
personajes, y también por el lenguaje.
Un lenguaje mexicano. Usted tiene esa
virtud. Hay una construcción de un lenguaje mexicano, no es la transcripción,
no es la grabadora captando tal y cual
manera de hablar. Bueno, no voy a descubrir el hilo negro, seguramente ya se
ha dicho esto, hay una relación con
Rulfo, en ese sentido. Pero en Rulfo
hay dramatismo, y en lo suyo hay
humor, fantasía, hay una ligerez.a de las
cosas, a pesar de que no nos vaya bien.
A pesar de que, bueno, ya nos despedimos de este mundo, estamos en el
otro, hablo de los personajes, están ahí
y dicen algo así como: "Bueno, pues
qué pasó", "van a pasar revista y yo
no estoy vestida", como si llegara de
pronto alguien a su casa, una visita: ''ah
caray, no me peiné ... " Yo no sé si usted en su momento vio este tipo de cosas. Me gustaría que nos comentara sobre esto de los personajes que ya están
muertos, y sobre el lenguaje, un lenguaje construido y al mismo tiempo natural, que uno lo escucha y dice: "Así
hablan los mexicanos'', pero si uno
quiere comprobar esto en la realidad,
pues nadie habla así, hay una mano
maestra escribiendo, que es la suya...

MC: Quiero aprovechar esa mención
de la palabra infierno porque hoy por
la mañana pensé en Un hogar s6lido
-siguiendo con el teatro-, una de las
piezas que tiene un sitio especial, en
efecto, porque le da título a la cole~ción de sus obras teatrales breves. AIII,
ese hogar sólido es el hogar después de
la vida. Los personajes están muertos, y me recordó una obra que es seguramente anterior, de los cuarenta, de
Sartre, llamada A puerta cerrada. Aquí
también los personajes están muertos,
y es ahí donde aparece aquella famosísima frase: "El infierno son los
otros'', porque estamos acompañados,
no tenemos privacidad, no podemos relacionamos verdadera o íntimamente
con otro porque alguien está observándonos. La compañía es ahí, entonces,
infernal. Efectivamente, el infierno son
los otros. Esto corresponde desde luego a la filosofía sartriana, pero en su
EG: Pues mire, nunca había pensaobra aunque hay esa semejanza, tam- do que Un hogar s6lido tuviera nada

-

�que ver con Sartre, hasta ahorita me lo
hace usted ver. Voy a leer ... porque no
se me había ocurrido. A mí se me ocurrió Un hogar s6lido una tarde en un
bar en el Paseo de la Reforma. Estaba
con mi prima Arnalia Hernández. Ella
estaba hablando de los huapangos, y de
esto y lo otro, y me quedé de pronto
aburrida y le dije: "Ay, caramba",
porque yo llevaba una vida muy frívola,
"yo lo que necesito es un hogar sólido", y me dice: "Pues ¿cuál puede
ser?", y le contesté: "Pues la tumba".
Es el único sólido que hay, ¿verdad?
Entonces llegué a mi casa. Ah, Octavio Paz me había pedido que escribiera
una obra para su teatro de Poesía en
Voz Alta. Y la escribí en media hora,
rápido, porque yo escribo muy rápido,
no reflexiono. Y se la di a Octavio: "Sí,
está magnífica'•, y la pusieron. No pensé en sus consecuencias, ni en el idioma, ni en nada, la hice así, cómo le
diré, a la buena de Dios.

MMV: Creo que cuando te refieres
al lenguaje, y lo relacionas con Rulfo,
es que estamos ante una poeta. Elena
Garro en una entrevista dice que ella
quisiera tener la libertad interior suficiente como para hacer poesía. Yo creo
que no se ha dado cuenta que su obra
es poética, su lenguaje es poético, porque es un mundo en donde las imágenes nos atraviesan, oo se nos atraviesan,
nos atraviesan, y eso sólo se da en la
buena poesía. Pero ya no le quiero quitar foro a Genaro. Genaro, Las señoritas Vivanco, ¿no?

M

GENARO SAULREYES: Precisamente el lenguaje poético de Elena Garro es el punto para ponemos a reflexionar: ¿por qué el cine no ha podido

captar la obra de Elena Garro? Hemos
visto las películas, pienso en Las señoritas Vivanco, que realizó Mauricio de
la Serna, S6lo de noche vienes de Sergio Béjar, Los recuerdos del porvenir
de Arturo Ripstein y Juego de mentiras de Archibaldo Bums. Y encontramos, sobre todo en Los recuerdos del
porvenir, que se perdió totalmente el
mundo de Elena Garro. Y claro, empezamos a culpar al director,
guionistas, actores, y a todo mundo,
pero es que tenemos que pensar realmente que el lenguaje de Los recuerdos del porvenir en la novela es dificil,
por no decir imposible de trasladar a
imagen visual, puesto que está creando
poesía. Me pregunto cómo podríamos
llevar al cine una frase que para mí es
muy importante, yo mismo he dicho en
ocasiones que Elena Garro puede ser
definida con esa frase de Los recuerdos del porvenir: "Yo sólo soy memoria y la memoria que de mí se tenga".
Si en Los recuerdos del porvenir esa es
una frase capital, alrededor de la cual
está girando gran parte de la anécdota,
¿cómo vamos a trasladarla al cine?
Además, si está centrada en un detalle
histórico, que no lo realza, sino que está
latente de tal forma que a final de cuentas es lo que más nos golpea, y nos quitan esa anécdota histórica al llevarla a
la pantalla para transformarla en una
revolución internacionalista y no sé qué
más ... Es decir, si estamos creando una
obra muy mexicana, pero nos la interpreta un italiano, entonces el mundo se
descompone y resulta la imposibilidad
de captar a Elena Garro. ¿Por qué?
Porque se partió en falso. No se tomó
en cuenta que Los recuerdos del
porvenir, y esa es una opinión muy
personal, jamás podrá ser trasladada a

otro lenguaje porque ahí está, es el lenguaje de Elena Garro. Es el lenguaje
poético a partir del cual se está creando una novela. No es una novela que
alguien pueda tomar, destazar y trasladar a otro lenguaje, ya creó su propio
lenguaje visual, su propia coherencia.
Por otro lado, he visto muchas veces
Las señoritas Vivanco tratando de encontrar a Elena Garro. De tanto verla, ya no sé si he forjado mi idea y ya
la encuentro. Es un poco dificil, creo,
distinguir la colaboración de Elena Garro, la colaboración de Juan de la Cabada, pero sentimos al mismo tiempo a
dos personajes como son las señoritas
Vivanco que están más allá del bien y
del mal, y que además están viviendo
y festejando su vida, festejando su
mundo. Yo he relacionado mucho Las
señoritas Vivanco con Un hogar sólido,
porque ellas están viviendo no en la
tumba, los demás son los que están en
la tumba, ellas finalmente van al paraíso, van a una cárcel, pero ¿quién va
a saber qué es una cárcel? Ellas van al
paraíso puesto que tienen más vida que
el resto de la gente. En ese sentido, creo
que Las señoritas Vivanco padeció la situación del cine mexicano de esa época.
No hubo una buena producción, y una
producción pobre pues limitó todas las
posibilidades que tenía, que tiene
todavía, un argumento como el de Las
señoritas Vivanco. No sé realmente por
qué Elena Garro no se dedicó más al
cine, y eso es lo que quisiera preguntarle en esta ocasión. En su otra colaboración como argumentista -dejo
para después hablar de Juego de mentiras-, Sólo de noche vienes de Sergio
Béjar, de repente encontramos chispazos de "La culpa es de los tlaxcaltecas''. aparecen y uno dice: '' ¿Será o le

estaré extendiendo mi idea de Elena Garro para hacerla entrar aquí?'' ¿Por qué
Elena Garro no continuó haciendo cine
y qué opinión tiene de estos productos
que se han hecho de sus obras?

EG: No, yo sí creo que cualquier novela se puede adaptar al cine, siempre
que se adapte la novela, no que se escriba otra novela. Los recuerdos del
porvenir la vi en la televisión y dije:
"Qué será esto, yo no le entiendo nada''. Estaba horrible, horrible. La mujer más bella y sale una flaca, espantosa. ¡Qué barbaridad! Ah, no, una gorda. Isabel, una flaca con una cara de ...
Ay, no, no, no. La volvieron a escribir.
Era el tiempo de los cristeros y era el
pueblo que se rebelaba contra los revolucionarios, y aquí lo ponen al revés.
¿Qué era lo que ponían? Ya ni me
acuerdo, pero lo vuelven todo al revés.
Digo: "Para qué me pagaron tanto dinero -se lo dije a Ripstein-, para hacer esta porquería, hombre, la hubieran
escrito ustedes y les sale gratis". ¡Una
porquería! En can1bio, le aseguro que
yo agarro Los recuerdos del porvenir
y hago un script y sale una película tan
buena como la novela. Por lo menos
que no la traicione así. También el señor Rabasa, que era muy importante,
no me acuerdo qué era entonces, me
llan1ó y me dijo: "Oigame, Elena, ¿por
quién se toma usted para sacamos al10ra el pendón de la Virgen de Guadalupe?" Le dije: "Pues por Emiliano Zapata que peleaba con la Virgen de Guadalupe en el sombrero". Pues es cierto,
la revolución se hizo con la Virgen de
Guadalupe. Y Las señoritas Vivanco ...
¡Dejémoslo! Porque era un script realmente muy gracioso, pero llamaron a
una señora a la que quise mucho, muy

buena, muy decente, muy moderada, crito su cuento ... Pero en todo es igual,
pero que era lo opuesto al sentido del en el teatro, el director de teatro le
humor, y ella le echó unas tijeras de recorta, le mete chorizo, le vuelve a
acero, lo volvió todo circunspecto y recortar, la escena tercera la pone en la
aburrido. Juan de la Cabada decía: primera, la primera en la última, bueno,
"Caray, chihuahua, qué horror, lo que óigame pero qué es eso ... Pues que firhan hecho". "Verlo a ver, verlo a men ellos sus obras ... Y los autores no
ver'', me decía. Cuando vi Las seño- protestan, con tal de que salga su nomritas Vivanco, dije, pues no son las bre, se aguantan todo. Yo no esoy de
Vivanco. Ese script debe estar en cine- acuerdo con eso ... Digo, si yo escribí
matografia. Es completamente distinto. eso, yo soy la responsable, entonces hay
Ella cogió algunos episodios y los vol- que respetar lo que yo escribí, si no les
vió un ladrillazo y... Pero así les gusta gusta que no lo pongan, pero que no lo
a los productores. No sé por qué com- vuelvan a escribir ellos y digan Elena
pran un cuento para volverlo a escribir. Garro, ¿verdad?
Lo núsmo S6lo de noche vienes, Ave
María... Yo no quería que pusieran mi
GSR: ¿Y la versión que hizo de "El
nombre. Hice muchas películas ... "¡Ay! árbol" para Juego de mentiras de ArElenita, ahora su nombre va a estar con chibaldo Burns?
luces", "Ay, no, por favor, no lo ponga", "Ay, ¡pero qué modesta es usEG: Ay, pobre Archi, era horrited!", "Pues sí, soy muy modesta". Lo ble ... Pobre Archi, me llevó a verla:
que pasa es que me daba vergüenza. "Ay, pero Archi, qué tarugadas has
metido aquí. .. '•
GSR: ¿Qué otras películas recuerda?
GSR: Esa la conocí aquí cuando la
EG: Ay, ahorita no me m:uerdo ... estrenaron con el nombre de La venAh, Historia de un gran amor con Ju- ganza de la criada.
lio Bracho, Jorge Negrete y Gloria Marín, ésa fue la primera vez que trabajé
EG: Ave María Purísima, ¿ve? ...
en el cine ... estaba yo muy mocosa. Con gran pompa pusieron en Estados
Pues esa película en su tiempo fue Unidos El mercader de Venecia de
bonita, pero... Ay, ¡qué barbaridad! Shakespeare, y fuimos. Yo creía que
¿Te acuerdas de Las puertas del iba a ver esta obra, pues no... Allí
parall-o? ¡Qué horror! Esa no la vi, tuve Shylock está de rodillas pidiéndole a
la suerte de no verla. Ah sí, la hizo su Antonio: "Un poco de piedad para
mujer, ¿verdad? ... 4 Pero ¡qué nú", "un poco de piedad", "no me
barbaridad! Era un cuento más o me- quites la carne, por favor". Y Antonio:
nos bueno. Yo en ese tiempo ya estaba "Miserable, judío, canalla", todo al
en el ostracismo, no iba al cine, pero revés volteado, ¿ves? ¡Qué barbaridad!
por lo que leí en los periódicos ... dije: No me salí porque había muchos judíos
"A y, ¡qué barbaridad! , ¡qué cosa han y pensé que se iban a ofender ... Pero
hecho con eso!, ¡qué horror! ... '' Da ¡qué barbaridad! ¡Qué cosas hacen! Se
vergüenza, ¿no? Si Chalo5 hubiera es- meten con Shakespeare y luego yo no

w

�me puedo quejar. Pero habría que tener un poquito de respeto por el autor.
Una vez vi en Nueva York una obra de
O'Neill que duraba cuatro horas y era
maravillosa... Luego la vi en la ciudad
de México, en un ring, la Chata Corer
na diciendo tarugada y media, hora y
media duraba... Pues siquiera porque
era O'Neill lo hubieran respetado ...
Pero hacen lo mismo en Londres, y en
París ... Yo ya no voy al teatro en París
tampoco..• Ay, ¡qué teatro! Está mejor
aquí ¿eh?, que en París...

GSR: ¿Volvería a escribir para cine?
EG: Sf, a mf... ay, pero qué cine hacen ahora... pura porno... pomo, porno y pomo, y tiros y tiros y tiros... Yo
veo la tele en París, en la casa ... "Ay,
ya empezó el tiroteo ... " Y empiezan a
caer muertos aquí y muertos allá, borbotones de sangre y otro muerto, y otro
borbotón de sangre, bueno ¡qué es
eso!. .. Yo no puedo escribir una obra
así, no se me ocurre... O de plano,
fusilata: "Sefusilaacien, ¡pum!", "Se
fusila a otros cien, ¡pum!", ¿verdad?
A lo macho y ya.

.....,.

MMV: Después delos recuerdos del
porvenir hay un binomio de personajes.
En La semana de colores son las
hermanas, dos niñas, Eva y Leli; después, en Andamos huyendo Lo/a los
personajes serán la madre y la hija, Lucía y Lelinca; y más tarde en
Testimonios sobre Mariana la presencia de la hija también es importante:
Natalia respecto de Mariana. Este binomio es muy representativo sobre todo
en el fenómeno de la huida. En La semana de colores Eva y Leli son las niñas que permanentemente están

escapando de la realidad real para entrar a la realidad verdadera, que es la
realidad de la fantasía, de la magia. En
este sentido, quisiera que nos hablara
cómo es que en el último libro Y Matarazo no llamó.. . esto ya no se da, es
como si entráramos de lleno a la ficción o más bien a la realidad, dado que
lo verdadero es la fantasía, estamos entrando a la realidad y es una realidad
que nos descubre un México bárbaro,
un México actual bárbaro, en donde el
discurso político es lo más vago y falso
que pueda haber, ¿oo? Quisiera que nos
hablara de esto. Por un lado el biner
mio madre-hija o el binomio hermanas,
con los cuales pienso que la mayoría de
las mujeres nos hemos identificado muchísimo en su obra, y por otro lado, de
este tránsito hacia el relato en el cual
la realidad se nos ofrece entera ...

EG: Pues sf, en La semana de colores interviene mucho mi hermana y
también mucho la infancia porque vivimos en un mundo muy imaginativo,
nos vivíamos en los árboles haciendo
barbaridad y media... Y luego con Mariana pues, Mariana sola no podía existir y entonces
le puse una hija que es
ella...6

MMV: Entonces, ¿es autobiográfica?

MMG: Yo pienso que Testimonios
sobre Mariana, y en esto estoy de
acuerdo con uoo de los narradores más
importantes del norte que es Jesús Gardea, quien la admira muchísimo, cuando dice que es la novela mexicana de
los últimos tiempos más importante ~
bre el amor, es decir, es la novela del
amor. Mariana es como una especie de
personaje-imagen que es hablada, narrada por los tres narradores que integran los bloques, los fragmentos que
son capítulos, y el hecho de que sean
testigos de Mariana y de que hablen por
ella, de alguna manera refleja algo que
me parece maravilloso, una técnica que
es suya, que usted la está creando, que
es revolucionaria, como en La semana
de colores sueede con "La culpa es de
los tlaxcaltecas". En el caso de Testimonios sobre Mariana sería utilizar
elementos de la novela policiaca, como
es el manejo de la intriga y de que los
otros estén hablando sobre algo que no
se sabe qué es y que no se va a saber
qué es. Y lo que usted logra es maravilloso, pues trasciende la novela policiaca, que es justamente el universo mágico. Me gustaría que nos comentara ~
bre "La culpa es de los tlaxcaltecas"
donde pienso que hace otra revolución
en la literatura ... Bueno, primero me
gustaría que nos comentara sobre Testi1nonios...

EG: No, no es exactamente autobier
gráfica, porque ella no es como sale en
EG: Es la novela que menos me
la novela ¿eh? No, pero sí para que hu- gusta...
biera una pareja... Pero allí ya hay poca
magia ¿verdad?
MMV: ¿Por qué?

MMV: No...
EG: No me acuerdo bien ...

EG: No sé, está muy gorda ... Me
gusta la última parte, el último testimer
nio. Además es como muy aburrida,
¿no?

EG: Pues es que atraviesa la cortina
EG: Ni la mitología azteca ... Yo veo
del tiempo, el marido viene Y 1~ en- simplemente a una señora que se perEG: Sí, hay elementos má_gicos cuentra, el primer marido. A nu ese dió ahí en Madrid, que le pasan cosas
. verdad? Pero ya estaba yo abum~a. Y cuento me gusta ... Yo creo que es el y que era muy chiquita... _pero no .. ·
~clena dijo: "Ya no escribas real1~mo único cuento mío que me gusta ... Por- Además, todos los personaJes que samágico", ya estaba ... bue_no, aburr~&lt;la. que el indio es muy guapo ¿verdad? len ahí son verdaderos y los nombres
Todo el mundo con el rcaltsmo mágico,
son muy parecidos ... así es q~e... los
realismo mágico ... es un fastidio. EnMMV: y "La semana de colores" españoles se van a enfadar... s1 alguna
tonces escribí y Matarazo no llamó... es otro cuento bellísimo ... muy simbó- vez lo leen.
Sohre todo en Mataraw evité toda ma- lico, ¿no?
gia y todo realismo ?1ágico, quise haMMV: En Testimonios sobre Mariacerlo todo muy rcaltsta ...
EG: Ah, la del viejo mago ... No ~e na también los nombres son muy paregusta mucho, me da un poco de nue- cidos ¿no?
MMV: Y lo logró...
do...
EG: ¿En Testimonios? No, ahí sólo
EG: Pero a mí me desconcierta esa
MMV: A mí también pero ¿por qué uno es verdadero, André.
novela ...
le da miedo?
MMV: sr. pero por ejemplo
MMV: ¿Por qué?
EG: Pues porque cómo se me pue- Augusto ... César Augusto era Octavio.
den ocurrir semejantes cosas ...
EG: Porque no sé si es buena o si es
EG: Sí, pero no era Octavio...
mala ...
MMV: y más porque la imaginación
es la verdad, ¿verdad?
l\1MV: y O me refiero a que en la hisMMV: Es muy buena ... ¿Por qué
toria de Roma era Octavio, yo no digo
tiene ese dilema?
EG: Ah, sí, pero hay brujos así en que en la realidad lo sea...
todos los pueblos ... así que no es menEG: Porque como es distinta de las tira ¿eh?
EG: sr. lo puse de mala fe ... (Risas.)
otras... Me parece, no sé .. · Y además
porque alguien &lt;lijo que era una _novela
MMV: A propósito de "La dama y
MC: Bueno, ahora si les parece...
contra el gobierno... Pero, ¡Dios me la turquesa", hay una investigadora voy a plantear algo que a lo meJor la
guarde! No tiene nada que ver el go- norteamericana que se llama Joan escritora Elena Garro no ha meditado.
hiemo, ¿verdad? Y &lt;lime tú si a estas Marx; ella publica aquí en Monterrey, Yo quiero decirle esto: piezas breves de
alturas yo me voy a poner contra el en la revista Deslinde. Joan estable~e su teatro como Ventura Allende y El
gobierno ... Pues no ...
una relación directa entre el surrealis- Rey Mago, solamente por men:ionar
mo francés, la mitología azteca y los dos, ¿no le parecen a usted ~bras_ infanMMV: "La culpa es &lt;le los tlaxcal- elementos que usted está utilizll:°do. Yo tiles? Quiero decir esto sm mn8U;Da
tecas" pienso que es un cuento muy pienso que no fueron a propósito ¿ver- disminución, sino todo lo contrano.
revolucionario, porque ¿cómo puede dad?
Voy a poner el caso. Unas semanas
ser que nosotros creamos, y lo creedespués de haber leído por complet_o
mos verdaderamente, que una mujer de
EG: No, yo no veo el surrealismo... este teatro breve, tuvimos la oportumclase media que está aburrida de su ~- ni ¿qué cosa ... ?
dad de salir en un viaje, un viaje que
trimonio típico, se enamore de un mnos llevó hasta las ruinas de Yucatán.
dio que está en la batalla, que está en
l\1MV: La mitología azteca ...
En este trayecto por tierra había que
la lucha, que está en la conquista?
pernoctar. Nos quedamos, pues, a paMMV: No, para nada.

�sar la noche en un hotel, y bueno, había que hacer algo con unos pequeños,
con unos sobrinos nuestros. Entonces
se nos ocurrió leerles El Rey Mago. Y
yo quiero decirle a su autora y a todos
ustedes que los niños estaban absolutamente interesados, intrigados, maravillados, cosa que no me sorprendió por
un lado, pero por otro, pues sí, porque
los niños ya están maleados por la televisión, por la literatura infantil hecha
a chaleco, metida a chaleco como tal,
y esta obra, todas ellas, me parecieron
encantadoras, maravillosas, y por eso
los niños las pueden apreciar. Probablemente algunos adultos no vean lo que
ven los niños y lo que ven esos adultos
que se niegan juiciosamente, valga la
expresión, a dejar de ser niños... Yo
creo que estas obras son obras muy
maduras ... Digamos, Ventura Allende,
pues si queremos ver qué es el mundo
de la política y de lo que es el político...
El personaje es un puerco que llega muy
fino, muy modoso, a embaucar a unos
cristianos por ahí... es el político...

-

MC: El Rey Mago...
EG: Ah, El Rey Mago... El Rey

bía pedido permiso a Octavio...

EG: A Octavio, no.
PI: Entonces ya estaba casada ...

la", y de alú la sacamos...

P2: El candidato al Premio Nobel de
Literatura para la maestra de mi hija,
hace un año, era Carlos Fuentes ...

Pl: ¿En qué año más o menos estuvo en la cárcel? ¿No recuerda?
EG: Ha de haber sido como a finales del 39.

Pl: ¿Y dónde estaba esa cárcel?
EG: Estaba ahí por... ¿cómo sellama ese pueblo por donde vivía Deva?7... Era en Tlalpan, creo ... allí
atrás, en unos llanos muy verdes, muy
bonito... ahí estaba la cárcel de me~
res ...

Pl: ¿Y cuántos días estuvo?

Sociedad General de Escritores Mexicanos, presente en el Diálogo.
5

Juan de ta Cabada.

6

Señala a su hija Helena Paz sentada enfrente de ella.

7

Se refiere a su hermana mayor, quien actualmente radica en Cuernavaca,
Morelos.

EG: Ah ...

EG: Ah, claro ... yo siempre estuve
casada ... Me casé en 1937.

Mago se me ocurrió de repente, sin veEG: Poquito, yo no aguanté mucho...
nir a cuentas... Sí, estoy de acuerdo en estuve como diez días ...
que sea para niños, porque no hay porMC: Creo que la cosa queda mejor no ... ¿verdad? Ni problemones sexuaMC: ¿Alguien más? ¿Hay otra intero queda peor ¿verdad? Dicho de esta les ... ¿verdad? Hay anécdotas más o
vención?
manera ... el puerco es pues un indivi- menos alegres...
duo seductor, un maleado que convierP2: ¿Las señoritas Vivanco, son en
te a otros a su bando: los personajes
MC: Muy amable. Bueno, si algu- realidad las tías de Octavio Paz?
caen hechizados en sus redes ... Tam- nos de ustedes quiere hacer una pregunbién en El Encanto tendajón mixto, El ta...
EG: No, no. La historia de Las seRey Mago... estos personajes mágicos,
ñoritas
Vivanco es verdadera. Yo estafantásticos, creo que atraen mucho a los
Pl: ¿En qué año estuvo en la cárcel ba en París y dos señoritas muy eleganniños. ¿Estaría de acuerdo en que sin para menores?
tes venidas a menos se metieron de
proponérselo, creo yo que es así, sin
criadas
y robaban y las metieron a la
proponérselo, es usted una autora que
EG: ¿De mocosa? Uy, pues quién cárcel. Yo lo leí y dije: "Qué cosa más
pueden leer los niños y realmente nu- sabe ...
triste", y cuando vine a México se lo
trirse de lo que es la buena literatura,
conté
a Juan (de la Cabada). Dijo Juan:
la buena escritura dramática?
Pl: Bueno, usted dice que no le ha- "Ay, pues vamos a hacer una pel(cu-

EG: No, es el intelectual...

..,

EG: Sí, yo creo ... Yo quería hacer
teatro para niños, pero no lo hice.
Cuando se publicó Un hogar s6lido, el
volumen, vinieron unos sacerdotes de
un colegio católico y me dijeron que era
teatro para niños, que si permitía que
lo dieran en el colegio. Ay, yo me puse
muy contenta: "Sí, cómo no". Pero en
Ventura Allende... Yo estaba sentada en
una reunión de intelectuales, muy ilustres, que no voy a nombrar, y estaban
hablando con una pedantería... y pensé:
"Para éstos, el capulín es una miseria,
deben estimar nada más a la cereza",
porque estaban así... muy. .. Entonces
yo me sentía el borrego... porque trataban de convencer a todo el mundo de
su sapiencia, de su poderío... de todo.
Dije: "Caramba, éste es un puerco",
el que estaba hablando ... Y escribí por
eso Ventura Allende. Y luego ... ¿Cuál
otra me dice?

P2: Inclusive se molestó la maestra
y según mi hija les dijo que tal vez sea
el último mexicano que reciba el Premio Nobel de Literatura, y sea la última vez que se escuche el idioma español.

EG: Ay. pues dígale a la maestra que
yo estoy muy contenta de que no se lo
hayan dado a Carlos Fuentes sino a Octavio Paz, porque entre Octavio y Carlos, como escritores, hay mil años luz
de diferencia ... (Aplausos.)
l\tC: Agradecemos muchísimo la
gentileza de la escritora Elena Garro y
la de todos ustedes por haber participado en esta reunión memorable para
la vida cultural e intelectual de nuestro
estado y del país. Muchas gracias.

Not11S
1

2

3
4

.. Ser b:iil:uin:i
o general", Desfi11de.
núm. 18, vol. VI, 1987, 35-37.

En Protago11istas de fa fitt!rat11ra mexicana, México: Lectur:is mexk:in:is/SEP,
1986, 504.
Cóatf, 1967.

Se refiere a Jacqueline Andcre, espos:i
de José Fern1ndez Uns:i!n, director de l:i

-...l

�UNA NOVELA PARA SER OIDA
LAS HOJAS MUERTAS DE BARBARA JACOBS

Susana Canales
Introducción

Otra de las características que justifican esta lectura es sin duda el tema.
La primera característica que justifica Ya hemos señalado en otras ocasiones
la inclusión de Las hojas muertas denlo común del tema entre narradoras: la
tro del presente trabajo, es sin duda el autobiografia. Sin embargo aquí se tramanejo de la voz narrativa. El narrador ta de la biografia del padre. Autobioformado por un plural: "Nosotros" e~ grafia y biografia del padre son temas
decir todos los hijos, cuenta la vida' de encadenados:· el primer hombre en la
su padre. El tono que durante toda la vida de toda mujer: el padre.
obra se mantiene es el de la nostalgia,
el de la melancolía, debido en gran meEl primero de los roles femeninos es
dida a que este narrador es plural e
el
de
hija. Recordemos que el narrador
infantil.
es un plural "nosotros", nunca especific~o. por lo tanto no es la simple reEn este caso el narrador plural es una lac1ón de padre e hija.
convención puesto que el narrador es
uno solo. Hay casos en la narrativa en
Voz narrativa, ritmo y temática seque varios autores se unen y utilizan un
rán los temas que desarrollaré en este
narrador múltiple, pero definitivamen- estudio.
te no es éste el caso. El narrador múltiple es una convención útil para el tono
Bárbara Jacobs recibió el premio Vique la autora quiere transmitir. Hay que
l~aurrutia en 1987 por esta obra, antetener en cuenta que el tono del texto nos
normente había publicado: Doce
info~á de &lt;:°sas diferentes de las que cuentos en contra, en 1982; y una coenuncia por s1 mismo. La forma es la
rrespondencia imaginaria Escrito en el
portadora del tono, de la ideología.
tiempo, en 1985.

..

11

00

Las relaciones que se establecen entre la voz del narrador -de los narradores- y la del personaje son dignos de
estudiarse. Este tono a su vez establece un ritmo de la frase, del párrafo, que
es acorde con los narradores infantiles
Y tiene como efecto un sentido del humor propio del adulto personaje. Bien
podría servir de modelo para la teoría
de la novela como audición. "Quien
sabe escuchar (quien sabe leer) debe
percibir la voz dd autor, la del narrador, la de cada personaje, la del destinatario. Y en algún caso, hasta la del
dedicatario, la del epígrafe". 1 Veamos
si sabemos escuchar esta voz melancólica, plural e infantil.

la novela el resultado es indudablemente insípido".
. Dos opiniones contradictorias que
tienen que ver más con los gustos personales, que con las características intríns~ del texto. No es casualidad que
la ?1t~ca favorable sea de una mujer.
AJUICIO de Domínguez Michael el preIDIO correspondía a algún poeta, entre
los que señala a David Huerta Gerardo Deniz o José Luis Rivas. N~ discuto la calidad de estos poetas, pero es de
~ñalarse que no incluye a ninguna poeusa.

Voz narrativa
La novela más que leída es oída.

La idea de novela como audición se
refuerza por el uso del "nosotros". El
narrador teme que todo un tiempo se
pierda, se olvide y congrega a toda la
famili_a y 1.~s dice, les recuerda, lo que
sucedió a las mujeres de nosotros" y
"a los hombres de nosotros". La infanLa crítica aparecida en Vuelta la con- cia es perdediza: ''para entonces ya tosidera un logro, la emparenta con Eledos nosotros nos habíamos ido de la
na Poniatowska en Flor de Lis (Era,
casa cada quien a un lugar diferente y
1987); y con Carmen Boullosa en Meunos de nosotros incluso fuera del
jor desaparece (Océano, 1987). Los pa1s...
, "(p8
. 5).
tres textos, dice Fabienne Bradu son
novela, se alejan de la tradicional auNo se teme perder la infancia cuantobi~grafia po~.Ia técnica empleada y las do la fan1ilia nace y muere en el mismo
tres mtentan revelar el sentido de la lugar y puede visitar a sus muertos, ha~ancia' '. En desacuerdo con esta opi- blarles en el mismo idioma, aunque de
ruón Christopher Domínguez Michael, todas fornias se pierda, el temor no está
en Proceso, lamenta la decisión del presente.
jurado, ya que, aunque reconoce la capacidad evocadora, el ambiente transAquí el temor es el activador de la
mitido con precisión, las frases escru- escritura. La escritura como manera de
pulosan1ente trabajadas, el ritmo nota- detener el tiempo: "porque el tiempo
ble, el tono elegido, dice: "Al cerrar pasaba y había pasado y no había otra

cosa que hacer. .. '' (p. 85). Jacobs quicLa autora es Bárbara Jacobs, adulto
re recuperar al abuelo que no saben con responsable de la narración, " artíqué nombre lo enterraron en Líbano, y fice material'' del libro que para reaal regazo de la abuela porque "no ha- !izarse se resuelve en un narrador inbía mucho tiempo en las visitas para que fantil. El autor tiene su materia, el caos,
nos cargara y arrullara y si lo hizo nos y lo ordena: una novela corta de tres
quedó la sensación de que no lo hizo su- capítulos. El primero: " Edgar Allan
ficientemente pues pensamos en ella y Poe, el cadillac y la casa". El segundo:
nos hace falta''. La lengua materna de "De un tapete persa al otro lado de la
su padre fue el árabe, les habla en in- frontera sur de los Estados Unidos de
glés a los hijos, cuando se enoja dice Norteamérica''. El tercero: '' La cita y
"Damn". Jacobs recupera todo esto en el puente".
un español infantil, así logra sin timidez expresar el miedo a perder al priEl primer capítulo lo dedica a crear
mer hombre, al primer amor.
el ambiente de melancolía debido a la
felicidad vivida y que, el autor adulto
Jacobs, autora, quiere contar algo, sabe perderá. Predomina el amor, la
debe seleccionar de entre mil posibili- unión familiar, el "éramos felices" del
dadcs, debe adoptar una perspectiva, tiempo pasado, la curiosidad ante lo
darle voz a un narrador, que le dé lu- ignorado, los temores de perder al augar a ella como personaje, para contar tor de estos bienes. Introduce los senla vida del Personaje: el Padre. La in- timientos que serán el leit-motiv de la
tención del tema quedará restringido obra. Un papá que lee y no habla, una
- o ampliado- en la adopción &lt;le la mamá que cocina galletitas de almenforma, pues las relaciones que se esta- dras y que el papá esconde. Además
blezcan entre los personajes y entre el muestra la genealogía en donde el nanarra~or dependerá &lt;le esta decisión. rrador es eficiente pues crea un ambiente de tiempo primitivo, nos remite al illo
La novela se inicia: "Esta es la his- tempore con el ingrediente de "un país
toria &lt;le papá, papá de todos nosotros". lejano", propio de los cuentos. El papá
Tema: historia de papá; voz narrati- héroe que fue a la guerra y que, aunva: nosotros; tono: infantil; queda de- que estuvo del lado de los buenos, perfinido y se mantendrá a todo lo largo &lt;lió. Los objetos son sagrados: la bufan&lt;le la novela.
da que se turnan porque trae buena
suerte. El hotel con nombre de autor
Para comprender las relaciones entre norteamericano, pues el papá es hijo de
el Personaje: papá; el narrador: noso- emigrantes, es un norteamericano que
tros y uno de los personajes: la que su- ahora vive en México. El carro es una
ponemos es hija y que suponemos es la prolongación del hogar ya que en él
autora, es necesario ver la obra como vuelven a la patria de su padre y en sus
''wia recomposición del mundo operada viajes se continúa el ambiente de
por el lector, a partir de una cantidad "éramos felices".
de información hábilmente repartida entre autor, narrador y personajes".2
La presencia de la autora adulta es vi-

sible en el tono humorístico de lo dicho por el narrador niño. Por ejemplo
la tía Sara de rodillas lisitas, que duerme sola porque es divorciada, que traduce novelas de intriga en una máquina
de escribir negra y a cuyo regazo iba
a dar un amigo de papá que echaba roaromas y que de chica había vivido calores insoportables y por lo tanto no
usaba calzones, pero no se le veía nada.
Lo mismo sucede cuando el papá dice
Damn!, al ver que la mamá se pintó el
pelo y al narrador le da miedo que le
pase lo que al perro cuando ellos lo pintaron de blanco y se les murió.
Es el humor adulto de la autora, dirigido al lector adulto, contado por el
narrador niño que ante este detalle no
ríe sino que sufre: '' ... nuestras almas
se fueron separando en dos partes no tan
iguales y esta vez creímos que así se
quedarían, que se crearía un barranco
entre cada parte y que no habría puente posible que lograra juntarlas nunca
más... " (p., 31). El autor interviene en
la materia contada por el narrador para
presentar la vida del personaje (papá)
y los sentimientos provocados en el personaje que suponemos hija y que forma parte del narrador plural.
El capítulo segundo se inicia con la
voz del epígrafe, escrito por el papá
pero que aquí funciona como autor. El
epígrafe explica la urgencia de Jacobs
ya no por recuperar la infancia, sino por
escribir. Por recuperar una escritura.
El epígrafe dice: "I was going to be
the greatest writer! I didn't have a book
published yet, but I was going to be a
great writer. I wrote about theatre. What
did I know about theatre? Nothing! But

....
l,C)

�El papá ya no trabaja, cada vez lee
más, nunca sale, tiene pequeños resurgimientos cuando inicia un nuevo neAprenderemos durante este capitulo gocio que dura poco, y sobre todo que
que su papá escribió artículos para una al narrador-personaje le parece corto
revista americana que nunca se publi- pues teme, teme la muerte. Esta no llecaron y que aunque en Europa sí, él ga y la novela termina, pero la autora
nunca los recuperó. De alguna forma, sabe que una vez llegada no le podrá
la autora quiere realizar lo que el papá decir que lo quiere y por eso le da una
no hizo, o al menos no quedó prueba muerte anticipada, sufre porque sabe
sucederá.
de ello: escribir.

I wrote about everything and anything:
cbess, dancing, music!"

La estructuración de la temática de
este capítulo es muy diferente, ya que
el narrador, a pesar de que mantiene el
tono infantil, se propone un orden
cronológico. Contará la vida de antes
de "casarse con mamá". El ordenanterior era motivo, recuerdos; ahora sigue una cronología. Esta es otra intervención de la autora adulta. Si bien
mantiene la óptica infantil nos informa
con claridad la vida de Nueva York a
principios de siglo, el ambiente de la
Guerra Civil española, la vida de los
emigrantes y sus hijos, el ambiente de
Rusia y la vida de los periodistas. No
es sólo la biografia del padre, ni la autobiografía a través de la vida del otro,
en esta novela corta vemos un ambiente social, político y económico. El arte
es tener todo esto con el mismo narrador.
El capitulo tercero se inicia con otro
epígrafe que funciona como en el segundo. La intervención de la autora estará mucho más relacionada con el personaje-narrador niña. Se percibe madurez por las acciones narradas pero el
tono sigue siendo infantil. Muere la
abuela, y '' .. .lo que hicimos fue esperar a que el tiempo pasara y sí, fue
pasando" (p. 79).

Así las relaciones entre autornarrador-personaje-lector hacen de este
texto un trabajo disciplinado y emotivo.
La elección de la voz narrativa, lejos
de ser producto del inconsciente, o una
decisión arbitraria respecto a la intencionalidad narrativa del autor, es producto de una búsqueda. Es la selección
del "habla" dentro de las posibilidades del sistema narrativo. Pero en toda
babia encontramos elementos inconscientes o bien elementos que la sociedad impone. Lo inconsciente siempre
será la forma que responde a un sistema estructurado en cuanto a su carácter social, parafraseando a Lévi-Strauss
y a Barthes.
Es la elección de un estilo, la selección de una escritura a través de la cual
se actualiza el estilo y la lengua. Es la
moral de la forma, ya que implicó una
selección. Esta moral es producto de la
literatura femenina analizada en clase,
que busca en la recreación de su pasado,
construirse un presente. Esta escritura
es un reflejo en donde el lector busca
las significaciones posibles. Una relación con la narrativa mexicana contemporánea que tiene exigencias: ser
escritora por encima de ser mujer. El

narrador hombre no tiene que plantearse su sexualidad, la narradora sí. Entonces busca en el lenguaje de infinitas
(?) posibilidades, el habla que le dé su
ser, el habla que la muestra como narradora, o el habla que encubra esta debilidad (?) y se muestra o se oculta con
el nosotros.
Por la misma razón se muestra o se
oculta en su pasado. Es la abolición del
yo, la impersonalidad, que determina el
grado de alienación. Los principios estéticos contemporáneos son abiertos,
además no constituyen una ornamentación sino que son su sustancia.
La elección de un estilo busca la significación que le proporcione el ser, el
ser dentro de la literatura alguien, porque ha producido una desviación, y esto
es elegir ser. La voz narrativa es un
elemento funcional, porque es claro que
el lector deduce que son varios los hijos que añoran las bojas muértas, pero
por encima de ese contenido material
de la trama, aparece toda una historia
de literatura mexicana masculina, de
entre la cual debe sobresalir.
Es la voz narrativa, la actitud mental
de Bárbara Jacobs en relación con la
historia literaria masculina.

Ritmo
El ritmo se da por la repetición de elementos narrativos que expresan los sentimientos de melancolia y ternura así
como por la estructuración de la frase.
Veamos los sentimientos a través de
una anécdota que será significativa. Los
hijos van al cine con el papá. A él no

le gusta el cine y se queda afuera leyendo aunque hubiera pagado boleto; es
una película en la que " ... Bette Davis
se bacía la niña y entonces se levantaba la orilla del vestido y con un dedo
casi en la boca se ponia a cantar una
canción que decía Le escribí una carta
a papá allá arriba y le dije Querido papá
te necesito, sólo que cuando nuestras
hemianas se hacían más niñas todavía
y la cantaban le agregaban Querido
papá te quiero y Querido papá te
extraño... " (p. 28).
La postura del narrador es la misma
que la de Bette Davis: se hace niña. Más
adelante al interpretar un sueño de una
de las hem1anas en el que ven un presagio de la muerte del papá dice:
" ... este sueño presagioso y triste porque dejaba ver que algo que uno de nosotros queria y que era lo que todos
nosotros queríamos y queremos no sucedia y era peor porque tenía que ver
con papá, así que como cuando éramos
niños queríamos cantarle Papá te extrañamos, Papá te queremos y Papá te necesitarnos, aunque sonáran1os infantiles, esto lo sabernos todos y lo sabe cada
uno para sus adentros, cuando hablarnos de papá siempre lo somos porque
esto nos acerca a él que es en donde todos querernos estar porque papá tiene
mucho que ver con la época de antes
que es la época de antes que éramos
felices ... " (p.88).

Los elementos que se repiten son los
que dan el tono nostálgico, melancólico,
son las galletas de almendras, el éramos felices, aunque esto sea confinnado después de un coraje del papá, de
decir que no hablaba y que siempre leia.
Los aparentes defectos -poco comuni-

cativo, no le gustaba la música- son
repetidos y transformados en virtudes
por ser conformadores del carácter, y
finalmente la pauta de un estilo que será
lo que más extrañarán.

Tema
El tema es la vida del padre, ya lo dije,
y resumí brevemente el argumento. El
tema de los emigrantes vuelve a reaparecer en la narrativa mexicana. En la
literatura colonial se puede rastrear y
la verdad no recuerdo textos posteriores que lo aborden. Sí escritores emigrantes que hablen de México, pero
como tema es poco frecuente. Poniatowska en Flor de Lis y Carlos Fuentes
en Una familia lejana (también lo encontramos en Elena Garro). Pero, la
verdad no recuerdo muchos otros.

Pero todo esto se nos da en una frase
cotidiana, ágil, con la frescura infantil
del relato. El uso de la puntuación tiene que ver con el ritmo del habla propio de la inocencia. A mediación de la
frase aparece una mayúscula para indicar el diálogo, suprimiendo el uso de
guiones o el: "y entonces uno de nosotros dijo: - " ... ", que llevaria al lector a detenerse y consecuentemente a
romper el ritmo, o a desacelerarlo. ¿No
Sin embargo el tema es el temor de
hablan así los niños cuando tienen pri- la pérdida, "la muerte anticipada". Si
sa o están poseídos de una emoción que recordamos, el padre al final de la nasupera su capacidad reflexiva?
rración no ha muerto, los hijos ya crecieron y el narrador lo reconoce. PerRitmo acorde con el tema y resulta- manece infantil en su tono, pues por esdo de la fidelidad a un na:-rador selec- cuchar tras las puertas el personajecionado cuidadosamente: ' 'Las hojas narrador descubrió a su padre diciendo
muertas me tomó diez años de trabajo. que "cuando los hijos eran niños" haEstaba más o menos segura de qué que- bía sido la época más feliz de su vida.
ría decir pero no sabía cómo. Durante El narrador, no sólo el tema, es un hoaños busqué la voz que pudiera contar menaje al padre. Una escritura desde
mi relato, intenté el narrador omnis- esa época. La escritura, la ficción como
ciente, intenté la primera persona, pero remedio ante lo irrecuperable. La esfueron búsquedas que, si bien me acer- critura es algo, pero sobre todo es suscaban a lo que yo pretendía, no me eran tituto de ese algo, esta situación es lo
satisfactorias. De pronto un día llegué que crea la melancolía.
a una voz múltiple, unas voces infantiles, pero no niños en presente, sino niDifícil delimitar la melancolía. Meños que ahora podrían tener cincuenta las es negro y khole, bilis. Bilis negra.
a.fios" .3
Propensión habitual o circunstancial a
la tristeza. Dice María Moliner: "Se
No es posible separar los temas de traspone el significado a las cosas que
Voz y Ritmo puesto que uno es origi- la causan: la melancolía del atardecer".
nario o consecuencia del otro. Lo mis- El diccionario francés dice: ''Tristesse
mo sucede con el tema.
vague qui n'est pas sans douceur, la
quelle certains esprits et surtout les jeunes gens sont assez sujets". Víctor Hu-

a

N

�go en "Les Travailleurs de la mer"
Aquí se trata de La Bella y La Bestia.
dice: "La melancolía es la dicha de es- Como en toda transmisión oral hay mutar triste", o bien Flaubert en sus chas versiones, he aquí un resumen espensamientos: "La melancolía no es cueto de una de ellas. Por lo general el
otra cosa que un recuerdo inconsciente. objetivo personal al contar cuentos es
Sinónimo de tristeza, de aburrimiento, para que los e:;cuchas se duerman, por
de vacío en el alma, de nostalgia. Pue- lo tanto los cuentos se alargan hasta que
de convertirse en angustia existencial, se cumple el objetivo. Trataré de que
de repente la vida entera aparece insul- no sea así en esta ocasión.
sa, enfatizando el de repente. Es lo
inesperado, un paisaje sublime, una
Va el cuento muy resumido:
tempestad, un abandono que avienta a
la persona a los oscuros fundamentos
Un padre tenía tres hijas, la más
del ser. Un estado momentáneo que al joven, la preferida, por su belleza y gerepetirse y continuarse lleva a la nerosidad sólo pide una rosa blanca
muerte".
cuando éste parte de viaje; a diferencia
de las exigentes hermanas, que piden
Las hojas muertas mueve a la joyas y finas telas.
ternura, no al llanto ni al desconsuelo.
Pero la muerte es algo que ahí está coEl padre, sin saberlo, roba la rosa del
mo las hojas que ya cayeron de los jardín de La Bestia. El costo de la flor
árboles, y vamos caminando sobre ellas fue más alto que la joya más fina. La
sin percibirlas. Pero después de un rato Bella debe abandonar su casa. Vivirá en
podemos verlas y sentir el crujir y ver el castillo donde será tratada como una
el color amarillo y saber que no se pue- reina en soledad, salvo las contadas
de nada, que sólo queda barrerlas o de- ocasiones en que La Bestia la visita. Pajar que se reintegren, porque así es el san los días y por medio de un espejo
tiempo, pasa y las hojas mueren.
mágico, La Bella se entera de que su
padre está a punto de morir. La Bella
Sin embargo está la escritura.
quiere ir a ver a su padre antes de
morir. Quiere ir a ver morir a su padre.
Divagaciones
Promete volver y cumple una vez que
su padre muere.
Si no fue una casualidad el hecho de que
la crítica negativa proviniese de un
A su regreso encuentra a La Bestia
hombre, tampoco será que las siguien- moribunda. La Bella teme por su vida
tes divagaciones provengan de quien se y en su afán por salvarlo promete cadedica desde hace casi 17 años a con- sarse con él si no muere. El castillo se
tar cuentos a niños. Permítanme com- inunda de luz, La Bestia se convierte en
partirlas, es posible que al escribirlas príncipe y viven felices para siempre.
se convierta en exorcismo y pueda vol- Hasta aquí el cuento.
ver a hablar de algo diferente a la Caperucita Roja y a Blanca Nieves.
El primer hombre de toda mujer es
su padre. No es mujer. Aún es niña. La

relación se fundamenta en el deseo y el
temor. El resto de los hombres serán
bestias mientras viva el padre. Ella será
niña mientras viva el padre. El sexo estará prohibido, será repugnante o simplemente no existirá, mientras viva el
padre. Para convertirse en mujer, la
niña generosa debe dejar a su padremodelo, conocer la fealdad del hombre
común, quiere ver morir a su padre,
para que con él muera la niña. Nacerá
la mujer que sabrá ver la luz del sexo,
que hará la escritura, exigiéndole a La
Bestia que viva.
La escritura femenina podrá liberarse de su calificativo femenino y convertirse en escritura a secas cuando
hayamos cumplido la ''purgación de todas las reminiscencias" como dice Julia Kristeva. Y cuál es la primera
reminiscencia femenina sino el padre.
Porque el padre es el otro, el objeto que
puede convertirse en ''materia que
quiere decirse, en relato". La madre
no, somos su prolongación en todo
caso, pero no es lo otro.
La narradora niña plural de Las hojas muertas anticipa la muerte de su
padre, se despide de él en vida (perdón
por la cita tan extensa, pero es indispensable): "La otra cosa por la que optaría papá consiste en que cuando sienta llegado el momento y como peregrino que ha sido extranjero en un mundo
extraño se va a poner el par de pantalones más viejo que tenga y el suéter
más viejo que tenga y descalzo, puesto
que sus dos o tres pares de zapatos todavía pueden servir a los hombres de
nosotros, sin que nadie lo advierte va
a dejar su sillón al lado de la ventana
y el libro que está leyendo con sus an-

teojos encima y va a abandonar el cuarto que ha sido prácticamente toda su
casa y va a bajar las escaleras y caminar por el patio hacia la reja y va a salir a la calle y va a dirigirse al puente
que ha estado viendo desde su ventana
todo este tiempo y va a meterse debajo
por primera vez y va a preguntarse por
última vez si son ricos o pobres los que
duermen bajo los puentes y piden limosna por las calles y sin contestar va
a cubrirse poco a poco de hojas muertas y con tal de no contribuir ni mucho
menos perpetuar el negocio de la muerte y con tal de protestar por todo hasta
el último momento sencillamente va a
dejarse morir y si, él siente que de este
modo sí va a poder morir en paz y dejar de ser de una vez por todas indeseable o peligroso cubierto por las hojas
muertas y aunque entonces sí que no oiría cuando las mujeres de nosotros y los
hombres de nosotros y en una palabra
todos nosotros por más que infantiles
que parezcamos y que sonemos y que
de hecho seamos porque todavía lo busqueD_los y aunque él no sea nada musical le cantemos Papá te necesitamos,
Papá te queremos, Papá te extrañamos
y nos haces falta, aunque esta última
frase no exista en la canción de la película que vimos con Bette Davis años
atrás mientras papá que había pagado
boleto de entrada esperaba en el vestíbulo con un libro abierto en las manos" (p. 103).

vuelve sinónimo de autocrearse y ¿qué
es sino la autobiografía? Un crearse
frente al espejo de la página, de la hoja.

Domínguez, Christopher: ''Bárbara Jacobs y el lienzo de la nostalgia''.
Proceso. México.

Maestría en letras españolas, 1991.

Miguel, Alejandro: "Las hojas
muertas, nueva novelita clásica" en
Punto. México, 27 de junio, 1988.

Notas
1

Tacca, Osear: lAs voces de la novela. Biblioteca Románica Hipánica. Editorial
Gredos. Madrid, 1978, p. 16.

2

lbidem.

3

Ostrosky, Jennie: " Bárbara Jacobs: Miradas en contrapicada que urden el
recuerdo''. (Páginas arrancadas de revista del dentista, sic), p. 31.

Bibliografía
Ciplijauskaite, Biruté: La novela femenina contemporánea. Editorial El
Hombre. Col. Literatura. Barcelona,
1988.
Jacobs, Bárbara: Las hojas muertas.
Editorial Era. México, 1987.
Tacca, Osear: Las voces de la novela.
Biblioteca Románica Hispánica. Editorial Gredos. Madrid, 1978.

Hemerografía
Quizás entonces aparezca una narradora adulta. Por ahora no, no es posi- Boullosa, Carmen: "La sangre fiel a la
ble. Es la literatura femenina niña que imagen" en Sábado, de unomásuno.
dialoga con la literatura masculina adul- México.
ta. ¿Que dialoga? No, que recuerda,
que evoca frente a ella con nostalgia. Bradu, Fabienne: "Crónica de
Es un terreno en el que la escritura se narrativa", en Vuelta, número 140.

Ostrosky, Jennie: "Bárbara Jacobs: miradas en contrapicada que urden el
recuerdo".

�LA ULTIMA ESCALA DEL TRAMP
STEAMER, NOVELA LIRICA

Agustín García Gil
El presente trabajo intenta explicar qué Canadá, etcétera), y a la vez que recoelementos y procedimientos de compo- rren las variadas geografías también
sición hacen de La última escala del trazan un recorrido espiritual. La aventura es interior. Al inicio de la novela,
Tramp Steamer una novela Urica.
el poeta que narra la historia observa
La novela Urica moderna es un gé- a la distancia San Petersburgo, desde
nero h(brido (fusión de géneros y dis- Finlandia. Con el espectáculo vive una
cursos narrativos}, que se desarrolla a emoción y algo imprevisto también, una
partir del Romanticismo. No todas las alianza con el Tramp Steamer. Así, el
novelas líricas de los siglos XIX y XX suceso externo provoca una aventura de
lo son del mismo modo, ni por las mis- la sensibilidad, y pone de manifiesto
mas razones. Se trata de un género en una zona inexplorada de la propia geoproceso de desarrollo, como lo es en grafla interior. ''El Tramp Steamer me
términos generales toda la novela mo- había dejado en una realidad tan ajena
dema. Así, este trabajo no consiste en a este presente escandinavo y báltico,
identificar en la novela de Alvaro Mu- que más valía callar." 1
tis los recursos, métodos y elementos líLa aventura del poeta iniciada ahí,
ricos enlistados previamente en algún
con
el encuentro del Tramp Steamer en
manual, sino en poner de relieve, apoyado en los ensayos y estudies señala- Finlandia, termina con la lectura que
dos en la bibliografía, el lirismo propio nosotros, lectores reales, hacemos de la
novela La última escala del Tramp
de esta novela.
Steamer; ya que el poeta narrador soEl trabajo se divide en cinco partes, brevive a la aventura para contarla. Y
que abordan diferentes aspectos de La aunque está dedicada a su amigo
última escala del Tramp Steamer. La G.G.M., al ser editada, sus destinataprimera y la segunda partes destacan rios también somos nosotros.
la naturaleza de la historia narrada y
La aventura que termina siendo un
su conexión con el acto comunicativo
de La última escala del Tramp Steamer, acto de comunicación literaria (escritoen su funcionamiento social como no- ra-lectura), se compone a partir de envela editada. La tercera, establece los cuentros:
diversos niveles de este acto de comunia) Encuentro del poeta con el mundo.
cación. La cuarta señala algunos elementos del universo representado. La " .. .le conté mis encuentros con el Alquinta y última presenta las conclusio- ción y lo que significaron para mí,
nes del trabajo. Se anexa, además, una como también la solidaridad ferviente
que acabó despertándome" .1
bibliografía.

~

l. La errancia. La última escala del
Tramp Steamer es una novela de la
errancia. Sus personajes van de una parte a otra (Finlandia, Costa Rica, Portugal, Lfüano, Panamá, Jamaica, México,

d) Encuentro de Jon Iturri con Warda.
e) Encuentro del poeta con cada uno
de nosotros (lectores reales).
Al encontrarse el poeta con Jon Iturri,
capitán del Tramp Steamer, éste también ha vivido aventuras interiores. Al
igual que el poeta, Iturri en su errancia
se ha reconocido y encontrado a sí mismo. Hay diferencias entre ambos, sin
embargo. Al encontrarse, Jon Iturri ha
concluido sus aventuras. En su peligroso encuentro con el otro (caracterizado
por una mujer joven, guapa y libre), ha
sucumbido. Para él sólo queda la errancia. El poeta, en cambio, al encontrarse con Iturri enriquece su aventura y va
más lejos. El poeta sobrevivirá a este
encuentro para narrarlo y darle así un
sentido a la errancia.
Se vaga sin meta aparente, pero la
errancia algunas veces, cuando menos
en esta novela, obedece a un diseño
secreto, y cuando este diseño se pone
de manifiesto, su destino último es ser
expuesta en forma de relato.

Il. El orden secreto del mundo. El narrador de La última escala del Tramp
Steamer tiene una vida cotidiana: es
poeta y trabaja en una empresa petrolera. Esta zona de su vida tiene un orden.
En ella, él decide y dispone. Va a Finlandia a una reunión de expertos en
publicaciones internas de las compañías
petroleras, y ahí decide contemplar San
Petersburgo. En esa aventura, emociob) Encuentro del poeta con el Tramp nante sin duda pero prevista, se le aparece el Tramp Steamer, que le libera sus
Steamer.
fantasmas interiores. Este incidente nos
c) Encuentro del poeta con Jon Iturri. descubre otras zonas de su vida, en las
que él no dispone, y a las que asiste

sorprendido.
El mundo es un territorio virgen que
constantemente sorprende al viajero.
Está hecho de mar y aire y selva y ríos
y ciudades transitables. Se puede víajar en avión, barco o automóvil, el resultado es el mismo: siempre se desemboca en el prodigio.

rrar su encuentro con Jon Iturri, reflexiona acerca del orden secreto del
mundo: "Hay coincidencias que, al violar toda previsión posible, pueden llegar a ser intolerables porque proponen
un mundo donde rigen leyes que ni conocemos ni pertenecen a nuestro orden
habitual. " 4 También Jon Iturri tiene
conciencia de este orden, que no es el
habitual: ''Tengo que asimilar un poco
esta obra del azar que nos une de repente por encima del circunstancial encuentro en este remolcador. Venimos
juntos desde mucho tiempo atrás, de
mucho más lejos. " 5

El poeta en su encuentro con el mundo está expuesto a otras aventuras que
él no diseña. El mundo le ofrece misteriosamente un itinerario secreto. El no
fue a Finlandia solamente a una reunión
de empleados de compañías petroleras,
sino a encontrarse con el Tramp Stea- m. Dialogismo. La novela La última
mer y cumplir con su destino.
escala del Tramp Steamer puede ser entendida como una suma de diálogos.
Transitar por el mundo es reconocer
el milagro, dar fe de la maravilla. Tea) Diálogo entre géneros.
ner conciencia del mundo es intuir un
sentido más hondo que el práctico que
Esta novela de Alvaro Mutis está orle da nuestro intelecto. " El azar me de- ganizada a partir de tres géneros novepararía aún dos encuentros con el iti- lísticos. Veamos los elementos que los
nerante carguero hondureño. Pero ya componen y de qué manera están fusiocon los dos primeros, su derrumbada nados en La última escala del Tramp
presencia había entrado a fom1ar parte Steamer.
de esa familia de visitaciones obsesivas,
detrás de las cuales se esconden, pal1) Novelas de aventuras. Las primepitan y fluyen los resortes del impre- ras novelas de aventuras son griegas
ciso juego cuyas reglas cambian a cada (Las etiópicas, de Helícxloro; Dafais y
instante y que hemos dado en llamar Cloe, de Longo, etcétera). En ellas, las
destino. " 3
acciones de la historia se desarrollan en
un espacio geográfico muy amplio y
El encuentro con el mundo produce variado, generalmente en varios países
el encuentro con uno mismo. El poeta, separados por el mar. Y en ellas, lo imal contemplar el mundo, adquiere con- portante es la acción por la acción misciencia del mundo interior, que también ma (búsquedas, raptos, batallas, naufraestá hecho de misterio. El poeta habita gios, cautiverios, ataques de piratas ...).
resignado el misterio. No se angustia, Toda la novela parece responder a la
se sitúa en él como espectador privile- pregunta "¿qué sigue?".
giado, habituado a ser seducido y hechizado por el mundo. El poeta al na2) Novelas de confesión. Estas par-

ten de algo que no es novela: las Confesiones de San Agustín. Es en el siglo
xvm cuando este tipo de novelas alcanza su madurez. El género se justifica en la necesidad que la vida tiene de
expresarse. Su forma es siempre el relato de un sujeto que se revela a sí
mismo.
3) Novelas de la errancia. Estas provienen de la edad clásica latina. Sus
mcxlelos son Satiricón de Petronio y El
asno de oro de Apuleyo. Su elemento
esencial es el camino. Al camino salieron los personajes de estas novelas latinas y también los héroes de las novelas
caballerescas medievales, y el pícaro de
la novela española del siglo XVI.
Es necesario señalar que estos tres
géneros se formaron en parte utilizando y refundiendo en su estructura numerosos géneros narrativos más antiguos. En La última escala del Tramp
Steamer, estos tres géneros señalados
están fusionados de tal manera en
armonía, que uno da pie a los otros y
sólo se explica a partir de ellos.
b) Diálogo de La última escala del
Tramp Steamer con otras obras de Alvaro Mutis.
1) En esta novela también aparecen
el Gaviero y Abdul Bashur.

2) Warda, como figura de una mujer
independiente está próxima a las mujeres de otras novelas de Mutis (Flor
Estévez, Ilona, Amparo María).
3) La desesperanza, notable en toda
la obra de Mutis, aparece en Jon Iturri.
N
VI

�~

~

Según lo expresa el mismo texto de
4) La errancia, que aparece en toda
la producción de Mutis, caracteriza a la novela, ésta fue escrita para G.G.M.
quien resulta el lector ideal de la novela.
los personajes de esta novela.
Pero dado que Alvaro Mutis la entregó
S) El paisaje (el mar, el trópico) pre- para su publicación a Ediciones del
sente en otras novelas del autor, tam- Equilibrista, el poeta-narrador dialoga
bién compone el mundo representado con los diversos lectores reales.
en esta novela.
IV. Imágenes. La última escala del
c) Diálogo del Yo narrador y el mun- Tramp Steamer ofrece un conjunto de
do. Cuando el poeta va a Finlandia para imágenes de objetos con los que el naasistir a la reunión ya citada en este rrador va poblando el mundo representrabajo, no es la reunión lo que narra, tado. No todos los objetos son materiasino su encuentro con el paisaje helado. les y algunos que sí lo son, les corres"Me senté en el borde del parapeto de ponde una imagen espiritual. A contigranito que protegía la cinta asfáltica y, nuación se enlistan algunas de las imácon los pies colgando sobre el espejo genes más notables que presenta la node acero de las aguas, quedé embebido vela.
en la contemplación de un milagro que
a) Imagen del Yo. El poeta habla en
estaba seguro de que nunca más se reprimera persona. De sus rasgos físicos
petiría en mi vida. " 6
nada sabemos. Tampoco nos habla de
d) Diálogo del Yo con el Otro. El poe- su pasado. Nos dice en cambio que víata se reconoce en Jon y gracias a esto su ja gracias a su trabajo en una compañía
aventura con el Tramp Steamer se define petrolera y a que lo invitan a leer su
con claridad. "Hay algo que me pasa a poesía. Sabemos de su afición a la buemí primero y después algo que me narra na cocina y a las bebidas alcohólicas.
y encaja con lo que me sucedió a mí".7 Sabemos que cree en el azar y en el
destino, y que le gusta extasiarse en el
Jon Iturri al encontrarse con Abdul paisaje. Es buen interlocutor y sabe
Bashur y el Gaviero se convierte en ca- contar ordenadamente las aventuras que
pitán del Tramp Steamer, y posterior- vive. Es culto, emotivo y confiable.
mente en amante de Warda. El no sob) Imagen del cuerpo. Los cuerpos
brevive a esa aventura. "Jon lturri en
verdad dejó de existir. A la sombra que descritos con mayor detalle son los
anda por el mundo con su nombre nada cuerpos femeninos. La mujer del yate
en Punta Arenas posee un cuerpo perpuede afectarle ya. " 8
fecto. Warda también posee una bellee) Diálogo entre La última escala del za completa. Ambas son altas, de pierTramp Steamer y el lector. " ... tuve la nas largas. Además de los cuerpos se
resuelta intención de contársela a al- representan la risa y la voz de ambas,
guien que, en esto de narrar las cosas así como el vestuario que las cubre.
que le pasan a la gente, se ha manifesc) Imagen del mundo. Dijimos que el
tado como un maestro. " 9

mundo en La última escala del Tramp
Steamer está formado por agua (puertos, ríos), selvas y ciudades. Del agua
se presenta solamente la superficie. Refiriéndose al delta de Amacuro, el narrador dice: "El familiarizarse con tan
espléndido laberinto puede tomar varios
años. " 1º El mundo ofrece rutas que a
menudo se cierran, o rutas que sólo
pueden transitarse una vez.
d) Imágenes del lenguaje. Están representados varios lenguajes. El lenguaje literario del poeta, narrador de la
historia, y los diversos lenguajes orales (el de la mujer del yate, el de Jon
Iturri).
La prosa del poeta es lírica. Sirvan
de ejemplo las siguientes frases:
"Los pies colgando sobre el espejo
de acero de las aguas". 11
"Recostado en un muelle, como un
perro en el umbral de una puerta tras
una noche de hambre y fatiga." 12
"El pelo negro, azulado, de una densidad de miel." 13
"Helsinki estaba, en efecto, como
paralizada dentro de un translúcido e
inviolable cristal, a cuarenta grados
bajo cero. " 14
"Con lentitud de un saurio malherido" .15
Otro aspecto destacable de este
lenguaje, es su abundantísima adjetivación. Tómese como ejemplo la adjetivación presente en una sola página, la
12: severo juicio, publicaciones ínter-

nas, compañías petroleras, páginas inolvidables, razones suficientes, mirífica
aparición, doradas cúpulas, imponente
maravilla, argumentos suficientes, terrible perspectiva, translúcido e inviolable cristal, parques sepultados, nieve
marmórea, monumentos públicos.
El lenguaje que sirve al narrador para
representar un mundo, es así mismo objeto de representación. Lo mismo que
el oral. Con el lenguaje se crean juegos de imágenes y el lenguaje en sí es
una imagen. Otras imágenes que conviene destacar de la novela son: la imagen del alma, la imagen de la cultura
(ciudades, vehículos, comida, bebida,
costumbres) y la imagen de la errancia.

Si la novela La última escala del 12 /bid., p. 27.
Tramp Steamer es lírica por su lenguaje, también lo es por la aventura inte- 13 /bid., p. 58.
rior de sus personajes; por la correspondencia entre los objetos del mundo 14 /bid.• p. 12.
y el yo más íntimo. "De la ambigua relación entre narración y lirismo pode- IS /bid., p. 15.
mos obtener un significado general para 16
Albéres, R.-M. Historia de la novela
la novela: el desafio de reconciHar lo
moderna, p. 267.
'interior' y lo 'exterior' entre sí y esto
con las exigencias del arte. " 17 Es, dice 17 Freedman, Ralph. UJ novela Urica.
Alvaro Mutis, "de todo lo que yo he
Hermann Hesse, André Gide, Virginia
escrito en prosa, lo que más me satisWoolf, p. 31.
face: Precisamente por esa armonía entre el fondo y la forma. " 18 Dicho en 18 Jaramillo, Ana María. Op. cit., p. 18.
otras palabras, en La última escala del
Tramp Steamer, un tema lírico es co- Bibliografía
municado con un lenguaje lírico.
Albéres, René-Marie. Historia de la
Maestría en letras españolas, 1991.
novela moderna, primera edición,
UTEHA, México, 1966.

V. Conclusiones. Hay lirismo en el
lenguaje utilizado por Alvaro Mutis en
esta novela, como pudo comprobarse en Notas
el apartado Imágenes del lenguaje (IV, 1
. Metamorfosis de la novela,
UJ última escala del Tramp Steamer, p. 17. primera edición, Taurus Ediciones,
d). Sin embargo, este lenguaje poético
es una representación del lenguaje del 2
España, 1971.
/bid., p. 46.
poeta, el narrador de La última escala
del Tramp Steamer. Es la manera en 3 /bid., p. 24.
Cohen, Jean. Estructura del lenguaje
que un personaje de la novela se exprepoético, primera edición, Editorial
4
sa.
Gredos, España, 1966.
/bid., p. 46.
"Más allá de lo real y del culto a lo
real, una fiebre, no obstante, se apodera a veces del relato, lo arranca de
la trivialidad, le da un aliento que ya no
es el de la transcripción hábil y fiel. Se
hablará entonces de 'novela lírica'.'' 16
Este caso expuesto por R.-M. Albéres
es también el de la La última escala del
Tramp Steamer. En efecto, la novela de
Alvaro Mutis no contiene la pintura fiel
y objetiva de un mundo ante el cual
reaccionan los personajes. La novela de
Alvaro Mutis, por el contrario, fusiona hombre y mundo.

5

/bid., p. 47.

6

/bid., pp. 14-15.

7

Freedman, Ralph. La novela lírica.
Hermann Hesse, André Gide, Virginia
Woolf, primera edición, Barral
Editores, España, 1972.

Jaramillo, Ana María. "Entrevista con
Alvaro Mutis. Las mujeres del Gaviero", Jaramillo, Ana María. ''Entrevista con
p. 18.
Alvaro Mutis. Las mujeres del
8
Gaviero",
en La lomada Semanal,
Mutis, Alvaro. Op. cit., p. 51.
México, número 10, nueva época,
9
agosto 20, 1989, pp. 13-19.
/bid., p. 11.
IO

/bid., p. 32.

La última escala del Tramp Steamer,

11

/bid., p. 14.

segunda edición, Ediciones del
Equilibrista, México, 1990.

N

....:,

�MITO Y LIRISMO EN EL RELATO UN BEL
MORIR DE ALVARO MUTIS

•

Jaime H. Palacios
Introducción

~I

(...) Ha sido, justamente, el modelo
evidente de todas las mujeres de mis
libros. " 1 Con sus hijos fue cariñosa,
pero también desapegada. Según nuestro autor, al llegar el momento de que
sus hijos entraran al colegio, ella dijo:
"Yo no sé educar muchachos, ni tengo
ánimo ni humor para hacerlo'',2 por lo
que se informó sobre cuál era la mejor
alternativa, y los internó en un colegio
jesuita de Bruselas. Cuando, años más
tarde, la atacó un cáncer incurable, se
despidió de su familia, y fue a internarse en una clínica para morir sola. Así
los que la conocieron no perderían la
imagen que se habían hecho de ella, bonita y alegre.

Acercarse a la obra narrativa de un
poeta, presenta riesgos y retos interesantes. Riesgos, porque el lector puede acercarse a la obra con preconcepciones que deformen la interpretación
del texto, resultando de ello el descubrimiento de poesía basta en los signos
de puntuación. Retos, porque la hibridación de géneros nos brinda, como
lectores, encuentros oovedosos, y como
estudiantes, situaciones que se abren a
acercamientos también de óptica diferente. En este caso, se aplican conceptos nacidos de la psicocrítica, y más
específicamente, de la psicocrítica aplicada a los mitos, según las aportadones de Carl G. Jung, y según el modelo
Alvaro Mutis ha escrito ensayo, notrazado por Joseph Campbell, de incli- vela ("relato") y poesía, género del
nación junguiana.
cual ha dicho que es su verdadero mundo, y cuya esencia, obviamente, invaSuponiendo salvado el obstáculo de de también a su prosa.
las preconcepciones, podrá verse que
mito y poesía, efectivamente, tienen B. La obra
mucho en común.
La andanzas de un personaje cuya vida
l. Planteamiento
es profesión de fe lírica, Maqroll el
Gaviero, llega a su fin en la narración
A. El autor
Un bel morir, descalificada por su autor como novela ya que ''la estructura
Alvaro Mutis nació en 1923 en Bogotá, de una novela es algo mucho más comColombia. Realizó sus primeros estu- piejo" .3
dios en Bruselas, Bélgica. Siendo un
niño, murió su padre, y su madre se
Con Un bel morir, Alvaro Mutis cieconvirtió en administradora de la finca rra la trilogía del Gaviero, nacida del
de café y caña que poseían. Ella nunca poemario Summa de Maqroll el Gaviese volvió a casar, a pesar de haber en- ro (1973), y constituida por tres relaviudado a los 28 años, y, en palabras tos (según él los clasifica): La nieve del
del propio Mutis, estableció ''un rom- almirante (1986), /lona llega con la llupimiento con los postulados morales, via (1987) y Un bel morir (1989), obra
sociales y basta económicos de su clase; esta última que clausura el ciclo nomvive la vida como quiere. Tiene varios brado Empresas y tribulaciones de
amores, varios amigos, viaja a Europa. Maqroll el Gaviero.

En síntesis, el marinero cosmopolita
queda varado en el puerto de Plata, varado vitalmente porque ha perdido sus
últimos asideros afectivos. Estando ahí,
vive un nuevo amor, y una nueva aventura al involucrarse sin querer con un
grupo subversivo, a raíz de lo cual resulta prisionero de las fuerzas armadas
de la nación escenario. Su sino, más
esas ayudas sobrenaturales que nunca
lo desprotegen (digamos que su buena
estrella), le permiten salir libre, para
abandonar el pueblo, verdadero rincón
de su conciencia, aún habitado por
aquellos personajes arquetipos de mito
o cuento de hadas, que sobrevivieron
a todo lo ocurrido. Maqroll el Gaviero
se ve precisado a huir, y encuentra su
fin, que el autor presenta como posibilidad, a bordo de un lanchón descompuesto. Muere de inanición fisica y
afectiva, flotando en los brazos de su
verdadera madre, el agua.
El relato, de 144 páginas én la edición de Diana, se conforma por un lenguaje sencillo y ampliamente descriptivo que tiene su contrapunto en diálogos.
El narrador maneja el punto de vista del
personaje principal, y el tono transmite la serenidad poética que, a pesar de
las secuencias narrativas de acción y
tensión, domina al personaje ya maduro, quien como buen desesperanzado,
está listo para la muerte.
Un bel morir, finalmente -y para dar
inicio- es un relato escenificado donde lo hacen todos los mitos: en el Inconsciente Colectivo.

11. El mito
A. Marco conceptual

Los estudios de psicoanálisis de la literatura despegan de la premisa de que
todo lo que ocurre en la misma es un
desdoblamiento o proyección de realidades interiores, y se abocan, por ende,
a encontrar las equivalencias entre personajes y sucesos, y estructuras psicológicas. El héroe de una historia, por
ejemplo, es el vehículo para que esa entidad psíquica conocida como el yo, se
proyecte.
Los análisis psicológicos pueden darse a dos niveles. El primero es el freudiano, y se circunscribe a encontrar en
la creación literaria los conflictos que
reflejan la historia personal del autor,
más el compromiso entre una trama y
las pulsiones biológicas primarias de
quien la crea. El otro, alcanza aquellos
niveles en los que, según se sugirió en
el apartado anterior, se escenifican los
mitos, y también las aventuras de Maqroll el Gaviero. Es el análisis del Inconsciente Colectivo, siguiendo las pautas establecidas por los trabajos del Dr.
Carl G. Jung. El Inconsciente Colectivo, nivel mental supuestamente más
profundo que el inconsciente freudiano (depósjto de represiones y deseos
insatisfechos). es una zona de contacto
o dimensión unificadora de todos los individuos del género humano, presentes
Ypasados, el cual se expresa mediante
un código universal de arquetipos, mismos que suelen manifestarse en los actos de creación y en algunos sueños.

Los arquetipos pueden darse en la
poesía como en la prosa, en el mito prehistórico y en la novela (relato) de 1989
D.C. Su aparición, por ende, establece
puntos de contacto entre dichos géneros. Este trabajo realizará, entonces,

dos aproximaciones silvestres (como las
llama Teresa Aveleyra) y someras, al
mito del Gaviero en Un bel morir. La
primera, se abocará a localizar e interpretar arquetipos y marcas discursivas
de tipo junguiano en el relato. La
segunda, es una aplicación del Diagrama de la Aventura de Joseph Campbell.

Joseph Campbell reama un interesante trabajo de hibridación científica, al
combinar la antropología y el análisis
junguiano para estudiar los mitos de
pueblos diversos. De sus investigaciones, él obtiene el siguiente diagrama,
como modelo siempre presente en la estructura de dichas historias.

Diagrama de la aventura
Cruce de umbral
Lucha vs. hermano
Lucha vs. dragón
Desmembramiento
Crucifixión
Jornada de mar y
noche
Jornada de asombro

Llamado a la
aventura
Umbral de la
aventura
Pruebas
auxiliares

7
Elixir:

Huida

1_-r----'
..

1. Matrimonio sagrado
2. Concordia con el padre
3. Apoteosis
4. Robo del elixir4

Regreso
Resurrección
Rescate
Lucha en el
umbral

�que el marinero ciudadano mundial bus- de sus mujeres.
ca en carne y elemento, porque el arMutis dijo que: "La muerte de estas
quetipo materno está tanto detrás de
Amparo María como de doña Empera, mujeres, que se repite en una forma un
pero también detrás del río, el mar y los tanto rutinaria y casi se vuelve una espaisajes: "Rodeado por todas partes de pecie de formalismo, me ha hecho pencafetales dispuestos en un orden casi sar (...)si esta muerte sucesiva de todas
versallesco, Maqroll sintió la invasión ellas no será por el hecho de ser arquede una felicidad sin sombras y sin lími- tipos; significan una conducta y un
tes; la misma que había predominado cuestionamiento de la sociedad, tan
brutal, que la sociedad los rechaza. Son
en su niñez. " 5
arquetipos intolerables, sólo a través de
El arquetipo de la madre es ambiva- su muerte la sociedad puede seguir exislente, y suele tomar la forma de ciuda- tiendo y creando sus odiosos y oprides, bellas damas, ancianas, o brujas mentes modelos. " 6 Aparte de que
terribles, símbolos de los sentimientos podemos realizar, por asociación de
diversos que despierta en el hijo. Am- ideas, una equivalencia entre sociedad
paro María es la "princesa circasiana", y madre, también podemos ver que,
o la madre joven e idealizada, mientras cercana a la muerte de las amantes del
que doña Empera (¿emperatriz?) es el Gaviero, estuvo siempre alguna de las
B. El mito en Un bel morir
hada madrina, la madre anciana, sabia alternativas simbólicas del arquetipo
y protectora. Por otro lado, también materno: el mar, con Dona; la montaña,
l. De acuerdo con Jung
juega un rol otro conflicto clásico del la selva y el río, con Amparo María.
Los mitos que han trascendido son psicoanálisis: el Edipo, y su concomi- (Esta lectura, por supuesto, sólo podrá
aquéllos que presentaron una alternati- tante y también clásico deseo incestuo- validarse siendo comparada con un análisis de la vida del autor.)
va simbólica a un conflicto interior que so.
todo ser humano enfrenta. Por ende,
Otro rasgo mítico es la ausencia de
Jung planteaba que el deseo incestuotambién hay mitos fallidos, que son
aquéllos en los que no se encuentra una so no es tanto sexual, sino de retomo tiempo y espacio. El Gaviero es un hésolución al problema, circunstancia que al interior materno para nacer de nuevo. roe desclasado, cosmopolita, desarraiaparentemente podría atribuirse a la El tabú del incesto provoca que el hé- gado y existencialista que lleva una vida
obra que nos ocupa, aunque la lectura roe mítico busque alternativas fantásti- paralela a la de otros seres, con sus proque aquí realizaremos no la muestra cas para alcanzar su fin. Morir en un pias leyes. No conoce reloj ni edad -si
barco es, en cierta forma, un retomo al acaso se dan alusiones a que está por
como tal.
vientre materno. Pero esa relación edí- ingresar a la vejez-, y para él el
Decía el Dr. Jung que los héroes casi pica temprana también puede ser peli- mundo, como en los sueños, no tiene
siempre son viajeros, porque buscan a grosa. Si la figura de la mamá se inter- límites maternales. En la Plata hay,
la madre perdida. Alvaro Mutis, alter naliza como un ser absorbente y pose- aparte de latinos, un turco, belgas,
ego de Maqroll el Gaviero, confesó en sivo que desea al hijo totalmente para canadienses, y hasta participan libanela entrevista previamente citada que su sí, le impedirá formar pareja (todo esto ses. Maqroll, de origen desconocido
madre es el modelo de las mujeres de ocurre, según la teoría, como una fan- (como tantos héroes míticos), lleva una
sus libros. Esa progenitora a la que sus tasía en el inconsciente). Según esto, vida de multipotencialidades. Puede dehijos sólo veían de vez en cuando por- entonces, esa madre del Gaviero que se sempeñar cualquier oficio, encontrarque estaban en un internado, es destino identifica con la Tierra sería la asesina se en el lugar más insólito con gente

El diagrama resume las líneas temáticas más comunes del mito. El héroe
abandona su lugar de origen; es atraído hacia el umbral de la aventura, donde hay una presencia que cuida el paso;
la derrota o concilia, y entra vivo al reino oscuro, o puede ser muerto y descender a la muerte; avanza en un mundo
de fuerzas poco familiares pero íntimas,
unas que amenazan y otras que ayudan;
llega al nadir, la prueba suprema, y su
recompensa es la unión sexual con la
diosa madre, el reconocimiento del padre creador, su divinización, o el robo
del don que busca, lo que implica una
expansión del ser y la conciencia. El héroe regresa, finalmente a restaurar el
mundo.

o
(f'l _

también inusitada, y todo esto porque
él realmente se mueve en un limbo con
leyes propias. Donde está el héroe, ahí
es el centro del mundo.
Lo maravilloso, obviamente, no puede faltar. Bashur. su amigo libanés, lo
salva aún estando muerto, gracias a disposiciones que dejó antes de fallecer;
Bona, su amiga triestina, muerta en circunstancias de magia y fuerzas sobrenaturales, de alguna manera le advierte en
sueños. Su sino es casi un personaje; lo
involucra en aventuras, lo salva, y lo
va llevando por las etapas de una tramaque él presiente. En el Inconsciente Colectivo, el surrealismo es una
posibilidad más.

2. Según Campbell

Como toda historia mítica, ésta inicia
con un Había una vez: "Todo comenzó cuando Maqroll se fue quedando en
el puerto de la Plata ... '' 7 La teoría psicoanalítica explica que la libido, o fuerza vital, lleva al héroe a separarse de
la madre (origen), pero que también
existe una fuerza contraria, de resistencia a la separación, que se expresa como
angustia. En el caso de nuestro héroe,
su libido va en descenso: '' ... concluyó
que le daba igual quedarse allí, en el
humilde caserío, o seguir remontando
la corriente, ya sin motivo alguno que
lo moviera a hacerlo" .8
La muerte es otra manifestación simbólica de la madre, y cuando las fuerzas se agotan para buscarla activamente
en la vida, el círculo se cierra volviendo a ella con pasividad. Un bel morir
es una muerte anticipada y aceptada.
Las imágenes de los reinos vegetal y

animal son interpretables como símbo- nazan y otras que ayudan. Maqroll, en
los regresivos: que el marinero se en- efecto, realiza las expediciones a la petretenga en escenas como '' el arrullador ligrosa cuchilla, contando con la amisborboteo de las aguas color tabaco, de tad y ayuda de don Aru'bal y su servilas que subía un lenificante aroma a &lt;lumbre. Es característico de las avenlodo fresco y vegetales macerados por turas de este personaje el que encuenla siempre caprichosa e imprevisible co- tre siempre bellas expresiones de valorriente del río••.9 es sintomático de una res humanos, como también puede preenergía que, para regresar, desciende senciar sucesos horribles; la violencia
por la escala evolutiva, del reino ani- que se desarrolla en este relato, por
mal al vegetal. La libido de un mito, por ejemplo.
otro lado, debe de concentrarse en el
Las pruebas van aumentando su grahéroe, en forma de admiración. Así sucede: "Yo a usted lo conozco, Don. Ha do de dificultad. De los riesgos fisiopasado por la Plata varias veces pero lógicos (frío, hambre, cansancio) a los
nunca se ha quedado aquí. He oído ha- flsicos (desbarrancarse), psicológicos
(volverse loco por el mal dormir) y soblar de usted." 10
ciales (ser asesinado). El héroe, enseSegún el diagrama de Campbell, el guida, debe llegar al nadir, para enfrenhéroe primeramente abandona su lugar. tar la prueba suprema. En este caso, el
El Gaviero lo hizo, de origen, varias nadir es la prisión militar, con sus riesnovelas atrás, pero para esta aventura gos de ejecución a manos del servicio
en especial, lo hará en el momento en secreto. Las fuerzas armadas como reque deje la Plata para ascender a la cu- presentantes de la autoridad constituida,
chilla del Tambo. En seguida, el héroe simbolizan, en psicoanálisis, al padre.
mítico es atraído hacia el umbral de la El padre se desempeña en los mitos, seaventura. Varias veces reflexionará gún Jung, como un ser que opone obsMaqroll acerca de "esa ciega inclina- táculos a los instintos. Todos los enemición, tan propia de su carácter, de acep- gos son símbolos del padre, quien es el
tar y embarcarse siempre en empresas intruso original en toda historia persoque descansaban en el aire... '' 11 Cual- nal masculina. Así que de la actitud de
quier cosa, para un lúcido desesperan- Maqroll hacia el ejército podrían deduzado, es mejor que la muerte. En el cirse aspectos interesantes de la relación
umbral de la aventura hay una presen- de Mutis con su antecesor, a ser cotejacia que cuida el paso, y el héroe debe dos, cuando exista, con una biografía.
derrotarla o conciliarla. Dicha presencia es, en Un bel morir, el falso belga
Al superar la prueba suprema, el héVan Branden, quien involucra en la roe obtiene por recompensa la unión seaventura, contra su voluntad pero gra- xual con la diosa madre, el reconocicías a su fatalismo, al marinero.
mento del padre creador, su divinización, o el robo del don que busca; imEl héroe entra vivo al reino oscuro; plica una expansión de la conciencia y
avanza en un mundo de fuerzas poco del ser, para regresar, finalmente, a resfamiliares pero íntimas, unas que ame- taurar el mundo. El héroe Gaviero es

....
~

�uno que busca el descanso; el don que
pretende es, realmente, reunirse con
aquellos que lo amaron y le brindaron
plenitud existencial. Muriendo sobre el
río, se une con la diosa-madre-agua, a
la vez que obtiene ese don buscado.
Restaura su mundo: vuelve al origen.
Desde este punto de vista, es un mito
exitoso, ya que satisface una necesidad.

M

~

Los sucesos fantásticos que rodean a
sus aventuras (que lo salve la embajada del Líbano, por ejemplo, o tener el
amor de una bella muchacha de rasgos
poco usuales) sólo son justificables en
una narración no realista. Son fenómenos que se presentan en el Inconsciente
Colectivo, patria de la poesía. Maqroll
el Gaviero es un personaje de mito, sin
duda. La diferencia estriba en que ya
no es de un mito colectivo, pues no presenta una alternativa de satisfacción
simbólica para un pueblo. Maqroll pertenece al mito de un autor, y responde
a su muy personal configuración de necesidades. Mutis corrobora, así, la
afirmación de Joseph Campbell, en el
sentido de que el héroe moderno ya no
salvará a la sociedad, porque ahora
"cada uno de nosotros comparte la
prueba suprema, lleva la cruz del redentor; no en los brillantes momentos
de las grandes victorias de su tribu, sino
en los silencios de su desesperación
personal". 12 Maqroll el Gaviero dificilmente se convertirá en un héroe que
ancle en la imaginación de nuestros
pueblos, porque sus aventuras no constituyen una alternativa simbólica para
la solución de problemas compartidos
por colectividades. Como mito, trasciende sublimando la búsqueda interior
de Alva:o Mutis. El otro nivel mítico,
el universal, lo busca el propio Gavie-

ro en la lectura de la vida de Francisco debe poseer estas características:
de Asís.
-Lucidez (a mayor lucidez, mayor
m. Lo lírico ymás allá
desesperanza);
-Incomunicabilidad (la desesperanVagabundo, hippie que trabaja y filó- za se vive interiormente);
sofo místico, Maqroll el Gaviero vive
-Soledad (nace de la incomunicala poesía. El es la metáfora.
ción);
-Aceptación de la muerte.
La obra como discurso guarda un
equilibrio entre núcleos textuales HriEl Gaviero no es el héroe conquistacos - " .. .los dos se quedaron largo dor, sino un héroe que sobrevive, que
rato en silencio, contemplando el cielo en su peregrinar va huyendo de un mieestrellado del que bajaba una paz leni- do básico, original como el pecado:
ficante, señal de nuestra bien escasa "Era el miedo, el viejo miedo que salpresencia en los planes del univer- taba con felina regularidad (... ) el de
so"-13 y de narración de acciones, siempre, el de toda su vida, rosario de
pero además, la actitud del protagonis- sórdidos desastres y frágiles, turbios
ta es lírica (se fusionan hombre y momentos de dicha inescrutable". 16
mundo, como apunta Agustín García Ese miedo básico es producto de la luGil en su análisis de La última escala cidez implacable, y su concomitante dedel Tramp Steamer).14
sesperanza; nada tiene sentido si todo
acabará con la muerte, y si nuestra preEl Gaviero no trabaja por necesidad, sencia es bien escasa en los -planes del
sino por vivir; es una forma de entrete- universo. Al vivir según esa manera de
nerse, siguiendo la perspectiva de la pensar, el Gaviero es poesía porque,
desesperanza, mientras llega la muerte. acorde con una definición de Johannes
En su ensayo sobre el tema, Mutis des- Pfeiffer, comparte ''las vibraciones de
cribe así la actitud de un personaje de una disposición interna, de un temple
Joseph Conrad: "Heyst ama, trabaja, de ánimo humano" . 17 Esa disposición
charla interminablemente con sus ami- y ese temnple también se manifiestan en
gos y se presta a todas las emboscadas el paisaje, según Mutis, lo cual es otro
del destino, porque sabe que no es ne- rasgo lírico: "Hay, sin lugar a dudas,
gándose a hacerlo como se evitan los una relación directa entre la desespehechos que darán cuenta de su vida; sa- ranza y ciertos aspectos del mundo trobe que sólo en la participación lúcida de pical (...) Lo primero que sorprende del
los mismos puede derivarse algo muy trópico es precisamente la falta de lo
parecido a un sabor de existencia, a una que comúnmente suele creerse que lo
constancia de ser, que hace posible el caracteriza: riqueza de colorido, ferapaso de las horas y los días sin volarse cidad voraz de la tierra, alegria y enlos sesos concienzudamente''.15
tusiasmo de sus gentes" . 18 Las
Empresas y tribulaciones de Maqroll el
Como desesperanzado, según la de- Gaviero son, en conclusión, la huella
finición del propio Mutis, El Gaviero escrita de la expresión de una dis~si-

su actual desventura y la intimidad de
su ser más intocado y oculto, del que
Finalmente, hay un aspecto del per- manaba siempre un caudal de20confiansonaje de Mutis que, con todo y ser za en su auténtico destino".
propio de la personalidad de muchos
Esa sincronía con la naturaleza, como
poetas, excede las delimitaciones de
afirman
los místicos orientales, lo hace
este arte. Se trata del misticismo. El
Gaviero tiene de hippie no sólo su ac- beneficiario de la protección de las letitud ajena a responsabilidades e iden- yes naturales. Porque es de suponerse
tidades sociales, sino ciertos tintes de que hayan sido ellas quienes produjebudismo zen, o de orientalismo en ge- ron la mágica -milagrosa- liberación
neral, que matizan su visión de los del marino, mediante la intercesión de
mundos que pisa. El marinero, al sen- la embajada libanesa. Finalmente, cabe
sibilizarse hacia el medio que lo rodea recordar que los verdaderos místicos
-agua, viento, clima, flores, cerros; también tienen acceso directo al lnconsetc.- se armoniza con su entorno, en- ciente Colectivo.
contrando en él, intuitivamente, una razón última de ser que refleja una posible Conclusiones
concepción panteísta, la cual, a un personaje menos desesperanzado, lo con- Quizá la aportación más importante al
vertiría en un excelente ecologista: realizar una lectura de Un bel morir
"Lentamente, disfrutando cada árbol, como mito, sea encontrar las leyes que
cada acequia silenciosa viajando con su justifican su trama, o las partes más inuagua transparente por un cauce de limo suales de la misma. Situando la creay helechos temblorosos, cruzó los sem- ción del relato en el Inconsciente Cobradíos de café". 19 Maqroll, sin lectivo, según lo definió Jung, son exaspavientos, alcanza varias veces el plicables la magia, la filosofía, la poesía, el misticismo, la actitud vital, los
nirvana.
sucesos extraños y los personajes que
Esa actitud hacia el misterio, reco- se reúnen, provenientes de los más lenocimiento implícito de la existencia de janos rincones del planeta. Conjuntar
un más allá desconocido pero intuible, todo eso en una historia realista, sólo
apareja, tal como explican algunas sec- es posible cuando lo que mueve a la estas ocultistas, otros fenómenos espiri- critura es la maquinaria generativa de
tuales. Dos destacan en este relato: el los mitos.
determinismo, y la suerte providencial.
Finalmente, podemos concluir que la
Maqroll es fatalista, se deja llevar por
poesía
-esté en verso o en prosa- no
los sucesos (volvieIXlo al hippismo aundebe
de
ser abordada únicamente desque no haya nacido de él, practica el Let
de
una
perspectiva
literaria tradicional,
it be), pero lo es porque conoce que
e
incluso
que
el
hacerlo
así limita los
dentro de él existe una dirección autónoma. Leer la vida de Francisco de Asís alcances de su comprensión, puesto que
le sirve para "recuperar la serenidad y el género se expande hasta alcanzar niestablecer una saludable distancia entre veles del ser que una visión unidimen-

ción interna.

sional no es capaz de leer en su profundidad. Obviamente, el futuro de la
crítica está en lo multidisciplinario.
Maestría en letras españolas, 1991.
Notas
1

Jaramillo, Ana María, lAS mujeres del
Gaviero. Entrevista con Alvaro MuJis, en
lA lomada Semanal, México, No. 10,
agosto 20 de 1989, p. 14.

2

Art. Cit., p. 18.

3

lAc. Cit.

4

Campbell, Joseph, El hlroe de las mil
caras. México, FCE, Apud, en la tesina
de Jaime Palacios Chapa, titulada Psicolog(a profunda y comunicación masiva,
Universidad Regiomontana, 1991, p. 13.

5

Mutis, Alvaro, Un bel morir. México,
Diana, 1989, p. 26.

6

Jaramillo, Ana María, art. cit. pp. 1718.

7

Mutis, Alvaro, ob. cit. p. 9.

8

l.Ac. cit.

9

lbidem, p. 10.

10

l.Ac. cit.

11

lbidem, p. 11.

12

Campbell, Joseph, ob. cit.• p. 34.

13

Mutis, Alvaro, ob. cit., pp. 53-54.

14

Se publica en esta misma edición. N. de
la R.

15

Mutis, Alvaro, La muerte del Estratega,

~
~

�PARA DESPEDIRSE, UN BLUES

Margarito Cuéllar
artículo La desespera~a. México, FCE,
1988, p. 173.
16

Mutis, Alvaro, Un bel morir, p. 70.

17

Pfeiffer, Johannes, La poesía. México,
FCE, 1951, p. 70.

18

Mutis, Alvaro, La muerte del Estratega,

p. 182.
19

Mutis, Alvaro, Un bel morir, p. 34.

20

Ibídem, p. 127.

es hora de irse ya desdibujando
de este mapa de arrugas en que duermes
aunque tiemble al poniente de tus ojos
se rasgue el corazón más viejo que un zapato
y la ciudad evite la entrada a los ladrones
iba a quitar el polvo del vasto cementerio
a cuidar nuestros muertos
a inventar nuevas bancas en la plaza sin lunes
es hora de ser calle rincón oscuro de cantina
grito herido fiebre de oro y madrugada de alto riesgo
iba a lavar mi alma: manantial de petróleo
a repararla de tanto amor perdido

Bibllografia
Mutis Alvaro, Un bel morir. México,
Diana, 1989.
- - - • La muerte del Estratega, artículo La desespernaza. México, FCE,
1988.

es hora de irse como se regresa
el retorno es el vicio en el que se refleja
la sombra del recuerdo en su gastado traje
en vano es despedirse en tiempos de candiles fragmentados

loción de los difuntos

equipaje y aviones

Jung, Carl G., Formaciones de lo
lnconsdente. Buenos Aires, Paidós,
1976.

no salvará el minuto nuestra historia inmediata
se desgasta la dicha en un muro de vidriosos lamentos
no gana el que se va
no gana el que regresa con su ansia de piedra
con su prisa de niño y su legión de amantes olvidadas
el té sobre la mesa los diarios compartidos
no gana el que se queda con la culpa en el hombro como un dios restaurado
no el que vuelve a la historia y ve sólo el camino de la hormiga en sus días felices
jardines en los que siempre es primavera
y la mañana es fugaz y no encendida

_ __ , Símbolos de transformación. Buenos Aires, Paidós, 1979.

amanece en tus ojos sin reproche
el viento te golpea como papel de arroz

Pfeiffer, Johannes, La poesía. México,
FCE, 1951.
Campbell, Joseph, El héroe de las mil
caras. México, FCE.

~

agua de mar

Jaramillo, Ana María, lAs mujeres del
Gaviero. Entrevista con Alvaro Mutis.
En La lomada Semanal, México, No.
10, agosto 20 de 1989, pp. 13-19.

cómo envejece el día de los que siempre se están yendo
noviembre 14 de 1991

IÑ

Uli

�SENDEROS QUE NO SE BIFURCAN

Silvia Mijares
La filosofía y la poesía en la prcxlucción de Borges son dos senderos diferentes que coinciden y florecen en su
obra. Al relacionar estos dos conceptos,
filosofía y poesía, no nos estamos refiriendo únicamente a la poesía en verso, sino a la poesía como creación
(poiesis). Por otro lado, relacionar la
poesía del escritor argentino con la
filosofía, no deja de ser un asunto riesgoso pero necesario. Riesgoso, porque
empeñarse en rastrear las ideas filosóficas en su trabajo, forzaría a una interpretación extraliteraria que conducina al empobrecimiento de la obra poética. Necesaria, porque Borges hace referencia constante a ciertos filósofos.
Sin embargo, confiesa, ''yo soy un lector, simplemente. A mí no se me ha
ocurrido nada. Se me han ocurrido fábulas con temas filosóficos, pero no
ideas filosóficas. Yo soy incapaz de
pensamiento filosófico''. 1 Ciertamente, el razonamiento puro, riguroso,
demostrable, como lo han desarrollado Russell, Hume o Berkeley nunca le
interesó a Borges, más bien se propuso
"estimar las ideas religiosas o filosóficas por su valor estético y aun por lo
que encierran de singular y de maravi!loso" .2

'°M

Borges piensa a través de imágenes.
Poco importa que éstas se hayan producido estimuladas por conceptos abstractos o metafüicos. Lo interesante es
que el talento de Borges transforma en
gracia y belleza los conceptos más duros, solemnes y difíciles. Nuestro escri. tor, vuelvo a repetir, no piensa a través de abstracciones, pero las utiliza.
Tampoco es un artista de estridencias
y de modas, más bien es un creador decantado que al leerlo nos remite a la sa-

biduría eterna, a los libros sagrados que
siempre están vigentes. No se puede negar su inclinación hacia los asuntos
metafísicos, como hacían los sabios de
la antigüedad, al estilo de Homero o
Platón, pensadores que enlazaban la razón intuitiva con el conocimiento riguroso de lo superior, es decir, de las primeras causas y los primeros principios.

dos: el inteligible y el sensible. Borges
y Platón son espíritus similares, su obra
es a la par literaria, filosófica y fragmentaria, su expresión alcanza la cúspide en donde la sensibilidad y la inteligencia se traban indisolublemente, a
tal grado que no se sabe dónde comienza el discurso filosófico y dónde termina la creación literaria. Pero lo que
s{ se sabe, es que en tales escritores la
Relata Borges que desde niño se in- belleza no es un obstáculo para introteresó por la filosofia, pues su padre, ducir conceptos dificiles, sino que la
valiéndose del tablero de ajedrez, le re- forma literaria, las metáforas, el ritmo,
veló la carrera de Aquiles y la tortuga. colaboran para que se reduzca la curioLo condujo a la perplejidad metafisica, sidad, pues bien sabemos que Borges es
que posteriormente le serviría para de- agnóstico.
sarrollar sus ensayos y cuentos fantásticos. "Lo que suele ser un lugar coSi Platón recurre al mito para colar
mún en filosoíta puede ser una nove- un concepto dificil, Borges se vale de
dad en lo narrativo". 3
la ficción en sus creaciones para lograr
lo mismo. También Nietzsche y María
Curado de la vanidad que es propia Zambrano utilizan los recursos totales
de la inmadurez, Borges trabaja con -sensibilidad e inteligencia- para cappersonajes reconocidos en la literatura tar y expresar la realidad. La raigamclásica, con ideas de otros pensadores bre de Borges es idealista, ya se dijo que
y escritores, porque su realidad está en su realidad está en los paradigmas o
la biblioteca y no en los modelos vivos. prototipos, formas o ideas. Lo univer¿Por qué no en los mcxlelos vivos? Es sal está en primer término, en tanto que
bien sabido por tcxlos que Borges se nu- lo particular va en segundo. Las ideas
tre de un cierto platonismo, que las proyectan cierta seguridad en el moideas como formas o mcxlelos represen- mento de enfrentarse con lo mudable,
tan la esencialidad; por lo tanto, los con lo cambiante. Instalarse en la remcxlelos vivos son efimeros y pasaje- gión de las ideas puras, únicas e irreros, no dejan huella. La cultura de Bor- petibles nos coloca en la esencialidad.
ges es libresca y en ella abundan las re- Este enfoque lo lleva a negar la materia,
ferencias a pensadores y a fuentes filo- que aparece como una especie de alusóficas. El mismo declara: "Schopen- cinación imperfecta e incomprensible.
hauer. De Quincey, Stevenson, Mauth- "Los espejos, por repetidores de lo
ner, Shaw. Chesterton, Leon Bloy for- mucho; el tiempo, por repetidor de lo
man el censo heterogéneo de los auto- mismo; la inmortalidad, por indistinres que continuamente releo" .4
guible repetición en el tiempo o, más
bien, al margen del tiempo". 5 Los esComo admirador de cierto platonis- pejos y la realidad material se parecen,
mo, acepta la filosoíta de los dos mun- casi son lo mismo, de allí que el tema

de la identidad del yo -para Borgesse torna en pesadilla: la unidad desdoblada, multiplicada, pone en duda su
propia identidad, su integridad.
La alteración espiritual que prcxluce
la multiplicación irrefrenable, la escisión, los visos infinitos, aparecen causando asombro y desconcierto. "Sé que
en la sombra hay otro, cuya suerte / es
fatigar las largas soledades / que tejen
y destejen este Hades / y ansiar mi sangre y devorar mi muerte". 6
La obsesión del "otro" también la
compartían algunos de los filósofos que
Borges ha admirado, entre ellos, a
Schopenhauer (citado en "Historia de
los ecos de un nombre" de Otras
inquisiciones), quien ya cerca de la
muerte le dice a Eduard Grisebach: '' Si
a veces me he creído desdichado, ello
se debe a una confusión, a un error. Me
he tomado por otro, verbigracia, por un
suplente que no puede llegar a titular,
o por el acusado en un proceso por difamación, o por el enamorado a quien esa
muchacha desdeña, o por el enfermo
que no puede salir de su casa, o por
otras personas que adolecen de análogas miserias. No he sido esas personas;
ello, a lo sumo, ha sido la tela de trajes
que he vestido y que he desechado.
¿Quién soy realmente? Soy el autor de
El mundo como voluntad y como
representaci6n, soy el que ha dado una
respuesta al enigma del Ser, que ocupará a los pensadores de los siglos
futuros''. 7

taba caótico. De allí que los griegos se
preocuparan por buscar un punto de referencia que les permitiera explicar su
mundo. Tales, Pitágoras, Heráclito,
Parménides, Anaxágoras, Platón, entre
muchos otros filósofos griegos analizaron este problema. "El dios a quien un
hombre del estirpe de Atreo / Apresó
en una playa que el bochorno lacera, /
Se convirtió en león, en dragón, en
pantera, / En un árbol y en agua. Porque el agua es Proteo./ (...) / Fue, en
las cosmogonías, el origen secreto / De
la tierra que nutre, del fuego que devora. /Delos dioses que rigen el poniente y la aurora. / (Así lo afirman Séneca
y Tales de Mileto). " 8

En "Tlon, Uqbar, Orbis Tertius", el
tiempo es discontinuo, como resultado
del enfoque idealista del universo, es
decir, presentista, pues sólo existe el
instante. En "La biblioteca de Babel",
el tiempo es inmóvil, está congelado.
En "Pierre Menard, autor del 'Quijote"', el tiempo juega un papel primordial; permite salirse de la tautología
planteada en "La biblioteca de Babel";
se da una mezcla contradictoria de notiempo y tiempo corriente. En "El jardín de senderos que se bifurcan" el
tiempo es el protagonista, "es una imagen incompleta, pero no falsa, del universo tal como lo concebía Ts 'ui Pén.
A diferencia de Newton y de Schopenhauer. su antepasado no creía en el
tiempo uniforme, absoluto, creía en infinitas series de tiempos, en una red
creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos.
La preocupación por el devenir. por Esta trama de tiempos que se aproxiel cambio, ha sido una constante desde man, se bifurcan, se cortan o que selos orígenes de la civilización. Abru- cularmente se ignoran, abarca todas las
maba a los hombres porque se presen- posibilidades''.9

Borges nos habla de muchos tiempos,
desde el que hace posible el presente y
que aparece en cada situación, hasta el
tiempo que como un gran río nos devora. Tiempos repetibles e irrepetibles que
ponen en duda hasta la propia identidad.
Sin embargo, con la humildad que da
la sabiduría del tiempo, Borges al final
de un ensayo expresa: "Negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el
orden astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos.
Nuestro destino( ...) es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoy hecho.
El tiempo es un río que me arrebata,
pero yo soy el río; es un tigre que me
destroza, pero yo soy el tigre; es un
fuego que consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es
real; yo, desgraciadamente, soy Borges" .1º En estas reflexiones hay una
fuerza que le permite aceptar la vida
con sus contradicciones, con resignación. La poesía que se niega a someterse a principios y a métcxlos termina
siendo una luz bella en esta realidad
incomprensible. "Ver en el día o en el
año un símbolo / De los días del hombre y de sus años, / Convertir el ultraje
de los años / En una música, un rumor
y un símbolo. / Ver en la muerte el
sueño, en el ocaso / Un triste oro, tal
es la poesía / Que es inmortal y pobre.
La poesía/ Vuelve como la aurora y el
ocaso. " 11
La realidad se desborda en mil maneras y nuestros medios expresivos son
siempre inadecuados, lo mismo que
nuestros pensamientos. Borges sugiere
lo absurdo de la condición humana,
aceptar lo que no es nebuloso, el lenguaje que es distinto a la realidad, y que

w

~

�además debe utilizarse de acuerdo a su
propia naturaleza. ''Pitágoras con sangre (narra una / Tradición) escribía en
un espejo / Y los hombres leían el reflejo / En aquel otro espejo que es la
luna" .12
Otro tema presente en la obra del escritor argentino es la paradoja, que
como el tiempo, la multiplicidad, la
otredad y la muerte, lo enfrentan a un
enigma sin límite, a una duda sobre la
posibilidad de captar lo real. Borges no
resuelve las dificultades recurriendo a
un Dios, más bien llega a ''la conjetura de que también el Todopoderoso está
en busca de alguien, y este Alguien de
Alguien superior (o simplemente imprescindible e igual) y así hasta el Fin
-o mejor, el Sinf'm- del Tiempo". 13
La tentación mística no existe. La idea
se torna irracional y deviene en humor.
Volvamos a la paradoja. Paradoja es
lo contrario a la opinión recibida y
común, según Ferrater Mora. Para
Cicerón, "las cosas que maravillan".
Para Borges la paradoja lo ha deslumbrado, la llama joya, perplejidad, arcano o misterio. Concretamente se refiere a las aporías de Zenón de Elea,
que desde niño lo asombraron.

00
("\

Zenón, alumno de Parménides, defendió la tesis de su maestro referida a
la negación del movimiento. Asentaba
que el ser era uno, eterno, inmutable y
esférico. Para él, el espacio que sería
la posibilidad del movimiento era la
nada y la nada no existe. Todo está lleno de Ser. "El Ser es." "El no Ser no
es''. Y ni siquiera es susceptible de ser
pensado. De esto resulta que lo único
real es lo racional, y lo único racional

es lo real. Sin embargo, para el sentido entre otros muchos. En su ensayo "Kafcomún que cotidianamente se enfrenta ka y sus precursores'' se refiere a lapaal movimiento, era un verdadero pro- radoja de Zenón de Elea contra el movíblema asimilar la tesis de que la razón miento: Allí expresa: ''la forma de este
no puede explicar el movimiento y que ilustre problema es, exactamente, la de
El castillo, y el móvil y la flecha de
por consecuencia éste no existe.
Aguiles son los primeros personajes
Los argumentos de Zenón se dirigen kaflcianos de la literatura". Sinceraa probar que si se sostiene la disconti- mente, si se enfocan las cosas bajo este
nuidad y la movilidad de la realidad to- punto de vista, se distorsiona al genial
paremos con contradicciones insupera- eleata. El hablaba de dos realidades: la
bles. La verdad es que la contradicción ftsica y la intelectual. En el terreno ines de tipo lógico-lingüístico. Es decir, telectual se burló de los que pretendían
que el lenguaje es incapaz de expresar desarrollar una estructura del universo,
las categorías de continuidad y discon- sin contar con el lenguaje apropiado
tinuidad. Zenón, como hombre astuto para expresarlo. Nunca pretendió nee inteligente que era, no se refería al es- gar el movimiento en la naturaleza.
pacio y al movimiento, sino solamente Mostró admirablemente las grietas que
al lenguaje lógico. El mundo conceptual existen en el ámbito intelectual y que
es perfecto, en él no hay contradiccio- siempre se manifiestan, si reconocenes. Pero sí limitaciones. Zenón utili- mos al universo como algo infmito e
zó el recurso de tercero excluido y de inagotable.
reducción al absurdo, para llevar al
extremo, a la caricatura, los obstáculos
En el ensayo "Nueva refutación del
que presenta el lenguaje al intentar ex- tiempo", Borges manifiesta su intenpresar racionalmente al movimiento ción de negar el tiempo, no sin recocomo una sucesión discreta e ininte- nocer la grave dificultad que esto signirrumpida de puntos en vez de hacerlo fica. "En el decurso de una vida concomo un continuo infranqueable. Ze- sagrada a las letras y (alguna vez) a la
nón tenía razón al reflexionar que el perplejidad metaf'lSica, he divisado o
problema es lingüístico, porque en las presentido una refutación del tiempo, de
expresiones y no en la cuantificación la que yo mismo descreo, pero suele vi-y menos en la realidad material- es sitarme en las noches y en el fatigado
donde radica la confusión. Si se mane- crepúsculo, con ilusoria fuerza de
jan conceptos infmitos no numerables, axioma. ''14 Ya anteriormente Hume
entonces se necesitará otro tipo de había refutado la realidad material, asímismo negaba la existencia de las caulenguaje.
sas, argumentando que aceptarlos es
Muchos pensadores de todos los exactamente igual que creer en la existiempos se han ocupado del problema tencia de la materia y de ciertas sustande las paradojas. Borges menciona, cias espirituales como Dios, el Diablo
además de Zenón, a Aristóteles, Sexto y los querubines. Hume eliminó la cauEmpírico, Bradley, Tomás de Aquino, sa porque no la necesitaba para expliNicolás de Cusa, Kant, Russell, Cantor, car ciertos fenómenos. El los atribuía

a una serie de relaciones, de contigüidad, prioridad y conjunción constante.
Borges hace algo parecido, por ejemplo, un personaje puede soñarse siendo otra cosa, el sueño ya no podría ser
descrito en el tiempo continuo. El escritor nos habla de ténninos rotos, aislados, presentes e instantáneos. Habría
que proponer una nueva forma de expresión, una lectura diferente de un
mismo hecho. Esta solución borgiana es
coincidente con la tesis de Wittgenstein
sobre el lenguaje lógico. En el lenguaje tradicional se habla de un antes y un
después en los sucesos. En la propuesta de Borges sólo existe el presente, el
instante aislado, autónomo, no la continuidad, que sería una manera creada
por el hábito o la costumbre. Cada instante está aislado y no existe el conjunto continuo que ofrece la visión tradicional que es totalmente diferente a la
propuesta por el autor de Ficciones.
Esta original concepción genera otra
dificultad: ¿cómo se relacionan esos
instantes referidos con la conciencia?
Aquí surge una disyuntiva. O se dan registros independientes, desconectados
y se refuta a la memoria, o se declaran
indiscernibles a los instantes de la serie.
De esa manera sólo se mantienen relaciones en la propia conciencia y como
a ésta se le ha ordenado la momentancidad de sus contenidos, cada ténnino vive en el aislamiento como una isla
cerrada. Si se desconectan los sucesos
de la serie, la consideración del tiempo
es inútil, sale de la realidad. La cronología no tendría sentido. Por otro lado,
si sólo existe el instante, entonces el
tiempo tampoco podría existir fuera de
él. Si para Borges existe el instante y
nada más, y no el conjunto imaginario,
en consecuencia, desaparecen las dis-

tinciones entre los individuos porque los
instantes serían idénticos unos a otros,
lo que los haría indiscernibles. Borges,
a fuerza de querer favorecer el presentismo de los instantes, acaba, como ya
se dijo anteriormente, con la distinción
entre los individuos; además, la exaltación del instante se convierte en negación de lo abstracto, lo que daría al
traste con el platonismo y con la coherencia de la razón. ''Fuera de cada perccpción (actual o conjetural) no existe
la materia; fuera de cada estado mental,
no existe el espíritu; tampoco el tiempo existirá fuera de cada instante presente. " 15
Reducir el mundo material y cotidiano a la percepción particular, es sentenciarlo a la caducidad perceptiva, al presentismo subjetivo ya descrito en el ambicnte fantasmagórico de Tlon. En la
visión presentista del instante las individualidades, como ya dijimos, se confunden. Así, no hay en esa concepción
mentalista separación alguna entre alucinación y percepción, entre visión y
sueño. Unicamente los modelos o arquetipos pueden ser el sostén de la percepción y el sueño.
La superficialidad idealista arrastra al
caos porque no se puede determinar
quién emite los sueños y las imágenes.
¿Cuál sería la realidad última en que se
asienta lo sensible? Sin un punto de
apoyo, sin referencia alguna, todo se
vuelve una cadena alucinatoria, no hay
un asidero que garantice la "supuesta
realidad". Si Borges supuso que los
hombres eran sueños, también debió
pensar en la existencia de modelos, de
los cuales parten esas copias soñadas.
En consecuencia, Borges derivó los

sueños de la estructura filosófica
idealista. Detrás de la tesis de Berkeley -que apoya los sueños del creador
de otros sueños- está la filosofía platónica de Plotino, quien explica la gran
cadena de producciones a partir de lo
Uno, para llegar luego a la realidad
individual; con esto el creador de Discusi6n se manifiesta totalmente de
acuerdo.
"Las ruinas circulares" es un cuento en donde las mariposas sueñan con
ser hombres o los hombres sueñan con
ser mariposas. Esta narración podría
enlazar el mundo mentalista de Tlon
con el platonismo paradigmático de
Almotásim. Es decir, sería una íntermediaria entre el mundo alucinatorio de
los sueños y la realidad esencial de las
formas, de lo perfecto que, en última
instancia, es a lo que tienden los sueños.
La multitud de producciones mentales
y conceptuales son malas copias de la
forma arquetípica. Toda la trama de
sueños y ficciones no se podría realizar sin tomar en cuenta la relación entre los dos mundos: el ideal y el material. La salida de la pesadilla metaf'ISica sólo se puede lograr apoyándose en
el platonismo, puesto que la existencia
y la apariencia descansan en los arquetipos esenciales, inmutables y eternos.
La concepción del hombre-sueño es
sustituida por la visión irrealizable del
hombre-modelo, que nunca alcanzaremos. En los dos casos la existencia humana descansa en adjetivos, es endeble.

Juan Nuño dice que no sería nada
exagerado asegurar que el primer borrador de '' Las ruinas circulares'' está
"en República, 514a, principio del Séptimo Libro: 'Represéntate ahora nues-

y)

'D

�BORGES NO PERMITE LA DOMINACION
DEL LENGUAJE, ESE MONSTRUO QUE
NOS COMPONE
ENTREVISTA CON LUISA VALENZUELA

Miguel Covarrubias
tra naturaleza... Imagínate, pues, hombres en una morada subterránea en forma de caverna ... •" 16 Platón recurre al
mito para exponer el conflicto del
conocimiento. Borges lleva más allá su
fantasía, no acepta únicamente como
sombras a las que se proyectan sobre
la pared, sino que los propios hombres
son sombras. Sólo las ideas tienen una
real existencia, todo lo demás son copias imperfectas de estos paradigmas.

12

13

1

Borges el memorioso. Conversaciones de
Jorge Luis Borges con Amonio Ca"iw,

imp., Emecé, Buenos Aires, 1964.

819-820.

Ferrater Mora, José, Diccionario de
filosofia, ts. 1-IV, 5ª ed., Alianza

Bénichou, Paul, "El mundo de Jorge
Luis Borges", trad. de David Huerta, en
La gaceta (del Fondo de Cultura
Económica), México, nwn. 124, abril,
1981, p. 17.

Diccionarios, Madrid, 1984.

14

Borges, O tras 111qu,s1c1ones,
.
'.'
p. 237.

15

Nut'io, op. cit., p. 134.

16

!bid., p. 108.

Maestría en filosofla, 1991.
Notas

Borges, El hacedor, en Obras completas, Emecé, Buenos Aires, 1974, pp.

Bibliografía

Jones, W. T., Las ciencias y las
humanidades.
Conflicto
y
reconci/iaci6n, trad. de Flora Botton
Burlá, 1ª ed., Fondo de Cultura Económica (Breviarios, 266), México,
1976.
Nuño, Juan, El pensamiento de Plat6n,
2ª ed., Fondo de Cultura Económica,
México, 1988.

- - - • La fi/osofla de Borges, 1ª
Bachelard, Gaston, La intuici6n del ed., Fondo de Cultura Económica,
instante, trad. de Jorge Ferreiro, l ª México, 1986.
2
Borges, "Epilogo" de Otras inquisicio- ed., Fondo de Cultura Económica
nes, 2ª imp., Emecé, Buenos Aires, (Breviarios, 435), México, 1987.
- - - • Los mitos filos6ficos, 1ª
1964, p. 259.
ed.. Fondo de Cultura Económica
Bénichou, Paul, "El mundo de Jorge (Cuadernos de La gaceta, 15), México,
3
Nut'io, Juan, La filosofta de Borges, 11 Luis Borges", trad. de David Huerta, 1985.
ed., Fondo de Cultura Económica, en La gaceta (del Fondo de Cultura
México, 1986, p. 11.
Económica), México, núm. 124, abril,
1981.
4
Borges, Posdata del "Prólogo" de Arti1

2 ed., Fondo de Cultura Económica,
México, 1983, p. 143.

ficios, en Ficciones, 31 imp., Emecé,
Buenos Aires, 1961, p. 116.

Borges el memorioso. Conversaciones
de Jorge Luis Borges con Antonio
Carrizo, 2ª ed., Fondo de Cultura

5

Nut'io, Juan, op. cit., p. 87.

6

!bid., p. 88.

7

Borges, Otras inquisiciones, p. 227.

Borges, Jorge Luis, El hacedor, 6ª
imp., Emecé, Buenos Aires, 1969.

8

_ _ _ _ , Obra poética. 1923-1964,
Emecé, Buenos Aires, 1964, p. 150.

_ _ _, Ficcwnes, 3ª imp., Emecé,

Económica, México, 1983.

9 _ _ _ _,

Ficciones, pp. 109-110.

°Citado por Nut'io, op. cit., p. 136.

1

11

Borges, Obra poética, p. 223.

Buenos Aires, 1961.
_ _ _ , Obra poética. 1923-1964,

Emecé, Buenos Aires, 1964.
_ _ _, Otras inquisiciones, 2ª

Esta conversaci6n con la escritora ar- nido de la charla que ya estábamos
gentina Luisa Valenzue/a la he guar- boletinando a todos los peri6dicos redado durante 15 años como se esconde giomontanos versar(a sobre los persouna carta dentro de la manga. No sé najes femeninos en la obra narrativa de
bien con qué intenciones. Apenas re- su compatriota Jorge Luis Borges. A
cuerdo haberla ofrecido alguna vez a pesar de la premura con que tuvimos
una revista o suplemento cultural y no que convocar al público, la conferensé qué únpidi6 su entrega y su consi- cia se llev6 a cabo con una asistencia
guiente aparici6n. Supongo haberla re- nutrida en calidad (recuerdo, entre
leído en tres o cuatro ocasiones y otros, al ya fallecido Pedro Reyes
habenne prometido a mí misnw una en- Velázquez). Luisa Va/enzue/a nos hizo
trada o especie de pr6logo para contar reparar en la escasez de mujeres en los
su génesis. ¿Lleg6 el momento de sa- cuentos borgianos y también en lo sutis/acer esa deuda?
bordinado de sus acciones. Por lo
mismo, Emma Zunz, el personaje del
Pues bien, Luisa Va/enzuela, el nom- cuento que lleva su nombre por título,
bre de una escritora que yo descono- es una protagonista extraordinaria en
cía hasta entonces, ,ne fue anunciado. todos los sentidos posibles del término.
Vendrfa a Monterrey. Se la reco,nenda- Hasta all( todo iba bien. Pero ¿qué haba el embajador Roque Gonzá/ez Sala- cer el sábado y el domingo con Luisa
zar al rector de la Universidad Aut6- Valenzue/a? Su plática la hab(a dado
noma de Nuevo Le6n -Luis E. Todd, un viernes y hasta el lunes siguiente se
verano de 1976- y éste ve(a al Insti- ,narchar(a de la ciudad. ¿Qué hacer?
tuto de Artes -era yo su director- Por lo pronto la llevaría a co,ner a mi
como el sitio apropiado para que una casa y luego por la tarde charlaríamos
escritora tan bien respaldada pudiera frente a una grabadora, a ver qué nos
hacer alguna cosa. ''Una conferencia resultaba. Y al domingo le destinamos
o dos, una reuni6n con gente de letras, una visita a Chipinque, totabnente
a ver qué se te ocurre. Paco, el her- familiar, comida incluida. De la promano de Roque, la pondrá en contacto longada sobre,nesa quedaron en limpio
contigo. Trátala bien". ¡Claro que la algunas cosas únportantes; por ejemtratar(a bien! Una mujer, una mujer plo, vale la pena leer a un poeta menque sabe lat(n, sola, arriesgándose. cionado por Borges con relativa freClaro, claro que s{.
cuencia, Abnafuerte, y vale la pena
preparar el spaghetti con albahaca,
Me encontré con que no era alta de nueces y ajo. Cuando nos despedimos
estatura aunque sí de mirada interesa- ese caluroso domingo por la noche, yo
da e interesante. Ambos pasamos por me quedaba con la sensaci6n de una
alto el ambiente envarado de las pre- amistad que apenas brotaba y ya se iba.
sentaciones oficiales y nos adentramos Y con un ejemplar ,na/tratado de Aquí
en su realidad: estaba en Monterrey, pasan cosas raras, Ediciones de la Flor,
podía leerla -podíamos todos leerla- 1975.
en la editorial mexicana Joaquín Mortiz -El gato eficaz, 1972-y el contePasaron algunos meses y Luisa cwn-

pli6 su promesa. El embajador González Sa/azar, aprovechando que venía a
Monterrey para intervenir en un súnposium, me entreg6 en la Facultad de
Filosofia y Letras un ejemplar empastado de la poesía seleccionada de
Almafuerte. La releo a veces y me
acuerdo de Luisa Valenzue/a. Lo mismo sucede cuando me encuentro con
alguna noticia periodística donde la narradora argentina, por ejemplo, aparece fonnando parte de un jurado internacional de novela. O cuando Silvia
prepara el "spaghetti a la argentina", delicia culinaria en la que se revela un sabor equivalente al valor literario de Luisa Va/enzuela. Digo esto
porque cuando uno prueba ese platillo
o lee ''Aquí pasan cosas raras", el
efecto perdura largamente a pesar de
la intromisi6n de otros sabores y de
otras lecturas. (1992)

�-Un poeta nicaragüense dijo alguna vez que Rubén Darlo era el inevitable paisano. ¿Lo es para ti Jorge Luis
Borges?

mí-, tengo la sensación de que no hubiera habido ni siquiera un García Márquez o un Vargas Llosa sin Borges.

nuevas preguntas, que cree nuevas sospechas de que hay otros mundos, es
revolucionario, es agente del cambio.
Pero Borges eso lo ignora, o si no lo
ignora, no le interesa. Ese Borges escritor está absolutamente supeditado y
entregado a la Literatura con mayúscula y es a él al que yo respeto. El Borges que dice las barbaridades espantosas
que ya sabemos, el Borges que se afilia al partido conservador para poder
permitirse el hacer una broma y después decir que se afilió a ese partido
porque era el único que no admitía
extremismos, ese ser casi no cuenta, y
desgraciadamente para él, no cuenta en
su propia vida. Ese ser es otro, es ese
otro Borges totalmente olvidado.

-Me parece que tú adelantas algo
que yo hubiera querido preguntar relativo a que no existe entonces una diferenciaci6n radical entre lo que es el
trabajo del escritor y lo que serla su
idea, su pensamiento, su visi6n acerca
del mundo. Quiero decirlo más claramente: Borges no es solamente un escritor que deba ser visto desde el punto de vista ideol6gico, porque desde ese
punto de vista, tú lo has diclw, existe
un Garda Márquez; pero tú lo ves -a
GGM- descendiente hasta cierto punto de Borges. ¿En quéfonna crees que
pueda operarse esto?, ¿c6mo Borges
puede ser un escritor que marque rum-¿Encuentras tú alguna semejan:r.a
bos, que marque senderos, si ideol6gi- entre Alfonso Reyes y Jorge Luis Borcamente, entendido esto en el primer ges?
plano, es un escritor, por lo menos,
superado?
-Yo sé que Borges admira mucho a

- Yo creo que Jorge Luis Borges es
un poco el inevitable paisano de todos
los escritores de habla hispánica; no
creo que solamente para mí o para los
argentinos. No sé en qué medida eso sea
una desgracia o una suerte. Pienso que
es una suerte en la medida en que Borges ha cambiado el lenguaje: nos ha
dado una connotación distinta del idioma castellano; ha enriquecido mucho
las perspectivas a la inversa: en lugar
de darle mayor amplitud ha limitado,
ha cerrado las posibilidades, ha puesto
cada cosa en su lugar en cierta forma
y eso mismo hace que nos sintamos más
felices ante su lectura, nos sintamos más
cómodos ante su idioma que ahora nos
parece mucho más preciso, mucho más
conciso de lo que era, de lo que es el
barroquismo de los escritores anteriores a Borges. Por otro lado digo que
-Claro. Pienso que hay que separar
puede ser una desgracia, porque es una mucho en este caso, sobre todo hay que
sombra muy tremenda para tenerla en- separar mucho al hombre del escritor.
cima.
Es un poco lo que estaba diciendo yo
el otro día: si para Borges el hombre
-Bien. ¿ Te parece que Borges es un es un animal literario, a Borges evidensendero transitable todavía para los es- temente hay que juzgarlo y hay que vercritores argentinos o latinoamericanos? lo así. Cuando yo digo Borges pienso
en el escritor, en el hombre que ha es-Me parece que Borges es más to- crito las páginas que conocemos. El
davía que un sendero transitable; pien- hombre que opina libremente por allí
so que es un hito en la literatura. Como carece de todo interés y hasta es absote decía antes, pienso que realmente ha lutamente negativo; pero eso no tiene
hecho tales cambios que, es decir, hay nada que ver. Sus páginas pueden hasuna literatura hispanoamericana, hispa- ta ser en cierta medida consideradas
noparlante antes de Borges y otra des- revolucionarias, porque todo aquello
pués de Borges. El reconocimiento de que haga cambiar la visión a la gente,
Borges nos hace distintos en cierta todo aquello que la haga pensar, que le
medida, y no creo -no lo digo por mueva el piso, que la perturbe, que cree

Reyes. Es decir, realmente siempre habla de Alfonso Reyes. Desgraciadamente ignoro qué papel ha jugado, es decir,
sé que Reyes ha jugado un importante
papel y ha influido en los escritores
mexicanos, pero no te puedo contestar
con demasiada precisión, porque desconozco personalmente la obra de Reyes, aunque sé que es un hombre muy
preclaro y fue embajador en nuestro
país y he oído hablar tanto de él. No te
podría decir ... pienso que Borges tiene
-pero quizá es una idea mía- una dimensión más universal que Reyes, pero
ya te digo, no, no lo sé.
-Sf, desde luego, hay algunas
diferencias. Pero creo que valdría la
pena entonces cambiar de rumbo.

-Valdría la pena tratar de conocer
a Reyes, de que yo conociera a Reyes.
-¿De qué manera crees tú que Julio Cortó.zar pudiera significar alguna
modificaci6n en el rwnbo de la literatura latinoamericana?

-Bueno, eso ya sería pretender de
parte mía que todos los escritores argentinos más o menos destacados cambien el rumbo de la literatura latinoamericana, cosa que no creo en absoluto.
Pienso que Cortázar de todos modos sí
aportó su granito de arena y es un granito de arena interesante, no sólo por
su obra literaria que es importante, sino
también por su actitud humana. La actitud de Cortázar es totalmente la opuesta a Borges. Allí tienes su intento actual
de unir su problemática política, que no
es necesariamente ni demasiado clara ni
demasiado realista, aunque no sé en qué
medida puede haber una actitud política clara y realista si también los políticos se confunden y se vuelven más
dogmáticos: por lo menos Cortázar hace una cosa muy humana y un verdadero intento de conseguir la libertad y
de solidarizarse con sus semejantes, lo
que es absolutamente admirable.
-¿Encuentras tú explicable -y
ejemplar inclusive- la actitud de Cortó.zar frente a la revoluci6n cubana,
cuando muchos escritores que originalmente apoyaron esta revoluci6n, como
Carlos Fuentes o Vargas Llosa, se han
ido alejando paulatinrunente de este
proceso; es decir, han manifestado
serias, tajantes dudas acerca de la viabilidad revolucionaria del proceso
cubano? ¿Qué te parece la actitud de
Cortó.zar en ese sentido?

-En ese sentido creo que me parece
más lúcida la actitud de Cortázar. Fíjate: él tomó partido frente al problema
de Hebcrto Padilla; él tomó partido en
contra de la revolución cubana. Dijo lo
que tenía que decir pero se sigue solidarizando con un movimiento que de
todos modos es clave para América Latina. Porque darle la espalda de golpe
a la revolución cubana, porque no es
todo lo ideal, lo perfecto y lo utópico
que nosotros soñábamos, eso no sé hasta qué punto es una visión realista, una
visión romántica -demasiado romántica- de lo que pueda ser una revolución. Pienso que en esto Cortázar mal
que mal está teniendo una actitud bastante firme y no creo que tenga pelos
en la lengua para decir lo que opina de
la revolución cubana y de las cosas que
le parecen bien y de las cosas que le parecen mal, pues darle la espalda es medio suicida en este momento.
-Cortó.zar ha expresado que la revolución cubana lo devolvi6 a la realidad: le puso frente a los ojos algo que
él no habla contemplado con anterioridad. La polftica para él era algo deleznable. A partir de la revoluci6n cubana él ve las cosas de una manera diferente. ¿Crees tú que la obra literaria
de Cortó.zar se ha menoscabado o se ha
mejorado a partir de esa fecha importante: inicio de 1959 en América Latina?

-Sería muy duro hacer una apreciación así. Creo que la obra de Cortázar
paulatinamente -porque después del 59
publicó Rayuela, publicó 62, publicó
Ultimo round, publicó los libros que
más conocemos, quizás salvo los cuentos ha ido buscando nuevos rumbos.

Pienso que el Libro de Manuel o Fantornas contra los vampiros multinacionales son un intento, son una maravillosa buena intención de decir una sarta de
verdades, disfrazando, dorando la pildora, disfrazándola de otra cosa. Hasta qué punto eso es literariamente válido, no sé. Creo que el Libro de Manuel adolece de una serie de carencias
literarias, aparte de tener momentos
muy importantes y tener páginas magistralmente bien escritas. Pero no
importa, es un camino lo que él está
buscando. Los premios tampoco era una
gran novela. Fue buscando su camino
hasta llegar a los cuentos de Las armas
secretas, hasta llegar a esa joya que es
El perseguidor. Ahora está buscando
otro camino y posiblemente lo encuentre mezclando la política con la literatura, imbricándolas, tratando de hacerlas
coincidir en un espacio, si bien no en
una idea total.
-¿Te parece bien que volvamos al
animal literario por excelencia y te pregunte qué diferencia esencial o definitiva encontrarlas tú entre el primer
Borges, el Borges clásico, el de Ficciones o El Aleph, y el último Borges, el
de El informe de Brodie, El libro de

arena?
-Parece un ser extraño, comparándolo con Cortázar. Es decir, Borges no
busca un camino, Borges ha hallado ya
de entrada, se podría decir, su camino.
Lo que se nota en esto, aparte de una
maduración en ciertos juicios sobre las
personas, es que hay una depuración del
estilo; pero hay una depuración del estilo también debido a su ceguera. Hay
que ver que él no puede releer sus
textos, se los tienen que leer. Borges era

�un hombre terriblemente meticuloso al
corregir. Un hombre que se pasaba un
día entero escribiendo una frase, buscando las palabras exactas, corrigiendo y recorrigiendo cada página. En este
momento no se puede permitir ese lujo;
entonces evidentemente tiene que ser
más depurado. Pero yo pienso que el
nivel de calidad ya estaba en Ficciones
y ya estaba dado en El Aleph. Es extrañísimo ver cómo es una persona que
ha dado en el quid, ha dado en el blanco de entrada y ese blanco se puede ampliar un poco más o diluir en cierta
medida, pero siempre es el mismo.
- ¿ Crees que los extremos se podrían
dar más que entre Ficciones y El libro
de arena, entre aquellos primeros libros
que Borges ha dicho -cierto o noque él los destruy6 por excesivos, por
recargados; o sea, todos esos poemas,
por ejemplo, de Luna de enfrente, que
en su primera versi6n aparedan demasiado barrocos, demasiado rebuscados
y entre lo último: más lineal, más depurado, más limpio (podríamos decir)
de adjetivaciones?

-Eso lo has visto muy bien vos en
tu trabajo sobre Borges y la poesía: ese

~

contacto que tuvo Borges muy de refiIón con el ultraísmo y que después él
niega. Digo que en ese aspecto es más
importante lo que tú opinas; yo conozco menos de la poesía de Borges y entiendo menos de poesía; pero creo que
sí, que es cierto, que tien~ toda la razón del mundo acerca de ese vuelo rasante que Borges hace por ciertas corrientes literarias y que después no le
interesan y que intenta borrarlas de su
vida.

-Y. .. ¿te parece sincera o es también una broma de Borges esa expresi6n lapidaria acerca de la literatura
española en general?

puración, ha sacado la resaca; es decir,
en lugar de agregarle cosas nuevas, posiblemente ha quitado todos los estorbos de enmedio y ha dado la posibilidad, la maravillosa posibilidad de combinar palabras. Borges trabaja ... yo no
tengo ahora ningún ejemplo, pero adjetiva de una manera muy genial y usa
palabras que no tienen nada que ver
unas con las otras y equilibra la balanza de una manera muy precisa. Es decir, nunca permite -no se permite- ni
la excesiva solemnidad ni la excesiva
risa. Siempre está manejando el peñecto equilibrio; por eso es un placer absoluto -para mí por lo menos- releer
y releer y releer a Borges, porque cada
vez se le encuentra más el peso de cada
palabra y la ubicación exacta dentro de
la frase, lo que ha querido decir con tal
o tal giro.

-Hay que pensar que detrás de toda
broma hay una forma de verdad. Me estoy acordando de una respuesta de Borges a Américo Castro. Américo Castro
acusa a los escritores argentinos de escribir con argentinismos; entonces Borges dice: bueno, pero se puede demostrar que hay un montón, una sarta de
barbaridades en lo que dice Américo
Castro en español y, en última instancía, son preferibles los argentinismos a
los idiotismos en cualquier idioma. Así
que pienso que hay una dosis de verdad en eso que dijo Borges sobre la literatura española, porque la encontró
muy estancada, es decir, tomó una
literatura, que había estado evolucionando maravillosamente, en un instan-Creo que hemos hablado sobre
te de franco estancamiento.
todo del Borges narrador. ¿Tienes algún juicio acerca del Borges t!JISayista?
-Por lo que has expresado hasta el
momento en esta charla, ¿consideras
- Yo creo esencialmente que hay un
que Borges de alguna manera es un Ru- Borges narrador. No me metería con el
bén Darlo muy cercano a nosotros?
Borges poeta, evidentamente. Respecto del Borges ensayista pienso que es
-¿Por qué me lo preguntas? ¿Por también un narrador. Es decir, pienso
qué Rubén Darío? No entiendo.
que Borges es capaz de sacrificar no
digo ya sus ideas más profundas, pero
-En este sentido: se dice que Rubén sí una serie de cosas por poder decirlas
Darlo trajo -lo deda Valera- nuevos bien. Entonces no sé, pienso que está
acentos, nuevos tonos, nuevas modula- el literato, está el narrador por encima
dones al idioma español. Por lo que tú de todo. Borges no tiene una necesidad
has dicho, Borges parece que le ha de precisión exacta en el ensayo, almodado una mayor precisi6n al español, nos no tanto como una necesidad de
lo ha "limpiado".
precisión exacta en el lenguaje y en la
realidad de ciertas ideas estéticas -li~
-Claro. En cierta medida es todo lo rariamente hablander, porque Borges
contrario de lo que me estás diciendo. también se permite juegos con una sePorque Borges ha hecho trabajo de de- rie de utopías; inventa y además hace

citas que no siempre son exactas, es
decir, que son inventadas, francamente inventadas; él sabe que no importa
tanto la precisión como (iba a decir ''la
belleza" en vez de ... y me doy cuenta
que no, que no es una palabra que cuadre) esa cosa borgiana. No importa tanto la precisión como el asombro. El profesor Borges, por ejemplo, no exige de
sus alumnos ni bibliografía ni fechas ni
ningún tipo de precisión. El no cree en
eso a pesar de ser un hombre de una
memoria extraordinaria y que puede decir hasta en qué página de qué libro se
encuentra tal frase y de qué versión, de ·
qué edición.
Yo siempre he tomado al Borges prosista como narrador, aunque narrador
viene siendo una persona que está contando cuentos, y hoy los cuentos que
cuenta Borges son cuentos ya muy conocidos. Son historias que ya las hemos escuchado mucho antes, son antiguas historias chinas, cuentos orientales; pero él les agrega esa felicidad total de un lenguaje manejado como el
suyo, el conocimiento absoluto del
lenguaje. Esto me trae a la mente una
frase que no tiene nada que ver con lo
anterior. Pero, mira, hablando de escritores españoles y hablando de Borges y del lenguaje y de todo eso, una
frase de Juan Goytisolo dice: "No pod~mos permitimos nunca fingir inocen~ia frente al lenguaje, porque el lenguaJe nunca es inocente". Y eso es una
cosa que Borges sabe muy bien. El sabe
muy bien cómo no permitir que el lenguaje lo domine a él y cómo dominar
a ese monstruo que nos compone, del
cual estamos hechos. (1976)
~

�LA TRANSGRESION LITERARIA EN
REINALDO ARENAS
A PROPOSITO DE SU NOVELA ARTURO, LA ESTRELIA MAS BRILLANTE

Mónica Rangel Hinojosa
En este contexto Arturo, la estrella
obra El mundo alucinante es designada
por Le Monde como la mejor novela ex- más brillante, es parte integral del proEl presente ensayo tiene por objetivo tranjera publicada en Francia en ese ceso escritura! donde se funde poesía y
analizar la obra Arturo, la estrella más año. Reside en Nueva York hasta su verdad acerca de sí, de la condición
brillante del escritor Reinaldo Arenas. muerte por suicidio en 1991. Su acción alienante del homosexual como sujeto
El análisis de la obra comprende los si- autoinmolatoria pudo ser, o así preten- representativo del hombre perseguido
guientes aspectos: 1) la organización es- dió presentarla como un acto de protes- en una sociedad represiva e indiferente
tructural del discurso narrativo, en don- ta en contra del gobierno de Fidel Cas- cuya única salida para el sujeto es: "el
de se analiza tanto la estructura exter- tro.
delirio de la construcción, el hechizo ...
na de la obra como la estructura interel poder zafarse de pronto de la mezna de la narración, y finalmente, a maReinaldo Arenas pertenece a la nue- quina tradición, de la mezquina maldinera de conclusión se estudian las re- va generación de escritores que se ins- ción, de la miseria de siempre, el romlaciones intertextuales e intratextuales criben dentro de la nueva expresión del pimiento con esa figura tenebrosa, endel discurso narrativo y contextual.
realismo y que forman parte de la lite- corvada, pobre, asustada y esclavizada
ratura del exilio. Su vida y la carga que había sido él (que son ellos, los
Cabe aclarar que este trabajo es con- emotiva de las experiencias de repre- otros, los demás todos) ... " 1
siderado como una propuesta inicial pa- sión y censura marcan significativamenra desarrollar un estudio más acucioso te su proceso de escritor y por lo misArenas cumple cabalmente con este
del tema, sin embargo las ideas expre- mo, su escritura está fuertemente com- delirio y escribe además de las obras ya
sadas sobre cada uno de los aspectos an- prometida en contra del régimen cuba- mencionadas el volumen de cuentos
teriormente mencionados, son las hipó- no y de cualquier sistema que atente Con los ojos cerradtJs y la "nouvelle"
tesis preliminares y la base sobre la cual contra la libertad del hombre.
La vieja Rosa.
se apoyaría la investigación literaria
posterior.
La obra Arturo, la estrella más bri- l. Organización estructural del disllante es una de las últimas obras de curso narrativo
Con respecto al autor de la obra es Arenas, publicada en 1984 y posterior
importante destacar lo siguiente: nace a la pentagonía de obras que abordan J. Estructura externa de la obra opaen Cuba en 1943, en un lugar situado el ciclo desde la infancia del protago- ratexto
entre Holguín y Gibara. Estudia Filo- nista en la obra Cantando en el poio
sofía y Letras. En 1965 con la novela ambientada en un escenario primitivo La obra Arturo, la estrella más brillanCantando en el poio obtiene la prime- y ahistórico, la adolescencia en El pa- te es una novela corta, lo que podríara mención en el concurso nacional de lacio de las blanquísimas mofetas, du- mos llamar una "nouvelle", la cual se
novela ante un jurado encabezado por rante la dictadura batistiana, sigue con publica en Barcelona en 1984. Sin emAlejo Carpentier. La edición cubana se Otra vez el mar que abarca todo el pro- bargo, el relato está fechado en La Haagota en una semana, pero nunca más ceso revolucionario cubano desde 1958 bana en 1971. En la portada del texto
es autorizada la obra. Años más tarde hasta 1970, la estalinización del mis- aparece: el útulo, el nombre del autor,
y ya residiendo en el extranjero se rea- mo y el fin de la esperanza, para, en la editorial, y una reproducción de una
liza una nueva edición corregida y re- El color del verano, culminar con la pintura de un "posible castillo". En las
visada por su autor. Finalmente y t.r;as toma de la juventud cubana de la Em- solapas se incluye información suplediez años de represión y censura aban- bajada del Perú en La Habana. La pen- mentaria para el lector, por ejemplo, en
dona Cuba en 1980, por el puente ma- tagonía se cierra con El asalto que es la izquierda aparece la foto en blanco
rítimo de El Mariel. Durante su exilio más bien una suerte de texto profético y negro del autor y algunos datos soen Estados Unidos obtiene varias becas, acerca de la condición humana.
meros acerca de su vida mientras que
entre ellas la Guggenheim. En 1969 su
en la solapa derecha, al final del texto,

Introducción

propiamente dicha es importante anali- hasta la muerte del protagonista.
zar en primer orden la organización
Para esquematizar lo anterior se pretemporal del relato y de la historia.
senta a continuación la visualización de
El tiempo del relato más o menos las acciones en el orden cronológico,
comprende un lapso de cuatro horas resultado de una recomposición tempo- "habían corrido por más de cuatro ral de las acciones narradas en sucesión
horas"-,2 desde el momento en que alterada en donde T .R. corresponde al
Arturo llega huyendo a su refugio y está tiempo del relato y T.H. al de la hisesperando la llegada del "elegido" has- toria.
ta la llegada de los celadores del camT.R. (poco más de cuatro horas.)
2. Estructura discursiva de la na"aci6n po y su muerte. En contrapartida, la
historia abarca desde un tiempo anteEn cuanto a la estructura discursiva rior a la muerte de la "Vieja Rosa",

se presenta un resumen-comentario de
la obra y en el cual se subrayan, además del nombre del autor y de la obra,
las siguientes palabras: reeducación,
pedagogla social. En cuanto a su contenido; la obra se abre con una dedicatoria a Nelson, a continuación la narración, la cual se desarrolla en un solo
apartado, y se cierra con una "Nota"
añadida al final.

Huida-Refugio-Construcción

Búsqueda y
Encuentro
llegada de
militares
¡..................................... .... .! ..................................... .... .!.......................................... Muerte

1

Transposición
simbólica
1

1 ........... 2 ........... 3 ........... 4 ........... 5 ........... 6 ........... 7 ........... 8 ........... 9 ........... 10 ........... 11
F
D
B
C
E
A
G
H
I
J
K

sido abandonado en medio del monte en un sitio adecuado, de su vida y de
4
su futuro, todo esto sin mirarlo de
señala a la estrella más brillante, al lu- por su amigo aterrorizado... "
frente, con aire de superioridad, de
cero de la tarde, le enfatiza que mire.
indiferencia, de desprecio o de
3.
Muerte
de
la
madre
carbonizada.
" ...de todas la más brillante es aquélla,
6
decía la alta figura ... señalando para el Deja el barrio. El hermano lo abando- asco; ... "
lucero .. .la protectora figura, amada y na en una casa de huéspedes.'' ... y ha4. Encuentro con ellos y consigo misamante figura, ... diciendo mira... " 3 bía regresado a la casa y sólo había
encontrado las cenizas y el cuerpo mo. La Biblioteca. " ... su primer refu5
2. Descubrimiento de la Madre. de la madre carbonizado ... ' ' gio fueron las bibliotecas... su primera
Amenaza. "Arturo había visto a su ma- '' ... abandonaron el barrio, Armaooo (el estratagema fueron las palabras;... allí,
dre apuntarle al pecho, segura de lo que hermano) dispuso de su traslado, el de en el salón de música de la biblioteca
hacía, y no había llorado, antes había Arturo, para el pueblo, de su albergue había un grupo de maricas jóvenes
l. Paseo a caballo con la Madre. Ella

�siempre como en actitud de alerta, que
en cuanto lo vieron quisieron captarlo,
Arturo, al principio se resistió refugiándose en los estantes, o haciéndose el
desconcertado los evadía, pero alguien,
pero algo por encima de sus gestos por
encima de sus defensas y de sus huidas
lo traicionaba o sencillamente se imponía como su verdadera condición: como
ellos, como ellos, como nosotros, le decían también ellos, e, inevitablemente,
fue como ellos: ... " 7 También en este
lugar, descubre la relación de la estrella más brillante que señalaba su madre con su propio nombre. El objeto del
deseo de la madre: la estrella, el lucero de la tarde se llama Arturo. " ... aquella estrella, la que su madre llamaba el lucero de la tarde, o por otro nombre parecido, se llamaba, así lo decía
el libro, Arturo. " 8

S. Toma de conciencia de su condición de alienación y desamparo. La música que vehicula su memoria. La captura.
" ...esa noche, o aquella noche, o una
noche, o la noche, hubo un concierto ...
y todas las maricas desde por la tarde
comenzaron a preparar sus atuendos .. .
la música tomó a Arturo suavemente.. .
había conocido el desprecio (la indiferencia) de sus hermanos, el desprecio
y la iooiferencia ... había conocido también la angustia de las chillonas habitaciones de las casas de huéspedes ... si
el mundo en general era terrible, para
él era una prisión estricta y asfixiante
que se reducía cada día...de súbito, comenzaron a brotarle las lágrimas ... era
ahora cuando palpaba las dimensiones
sin tiempo de una soledad fija ... todo
desgarradoramente irrecuperable, per-

dido ... Arturo y sus amigos compren- ración que desde bacía mucho tiempo
dieron que se trataba de una de las acos- ya no se les trataba como a seres humatumbradas "recogidas" de jóvenes... se nos" . 13 El sentimiento de rebeldía ya
dejó registrar y subió al vehículo presente desde el inicio del cautiverio,
repleto; cuando el motor se puso en y que por razones de sobrevivencia hamarcha, cuando ya dejaban la ciudad bía tenido necesidad de ocultar, aparerumbo a uno de los campos de ce de nuevo buscando la vía para mani.
,,9
trabaJo, ...
festarse. '' ... él se iba a rebelar, dando
testimonios de todo el horror, comuni6. El campo de trabajo. La defensa cándole a alguien, a muchos, al mundo,
inútil. La mimetización como proceso o aunque fuese a una sola persona que
denigrante para lograr sobrevivir.
aún conservara incorruptible su capacidad de pensar, la realidad". 14
" ... al principio trató de no tener relaciones con ellos, de seguir siendo él
Escribir se convierte en la actividad
mismo, de aislarse pero ellos comen- febril que devora las libretas de estuzaron a tomar represalias ... Arturo lo diante, la propaganda, los manuales de
soportó todo en silencio... hasta los marxismo, de economía, los carteles,
superiores, los jefes, los otros... au- las actas de consejo de guerra para ocumentaban su desprecio ante aquel ma- par los espacios con la letra micr~
riconcito que a pesar de su "debilidad" pica, escritura encima de escritura, texquería dárselas de persona decente; 10 to en el texto. A través de su acción es'' ... si quería sobrevivir tenía que adap- tablecer la subversión del orden ideolótarse ... todo esto lo hizo él hasta do- gico, recuperar la palabra confiscada y
minar y adueñarse de todas las jergas sostener la conciencia de hombre. Y eny ademanes típicos del maricón prisio- tonces ya no disimula sino simula su
nero...perdiéndose, dejándose esclavi- condición alienada para sobrevivir, sizar, sin poder protestar, dejándose mula obedecer, en tanto se realiza su lautilizar, corromper, aniquilar". 11
bor subversiva. " ...sin dejar de mover
las nalgas o de acompañar al soldado
7. Visita de la hermana Rosa (nombre al cañaveral... chillar, chillar ... y
también de la madre). Le trae dulces, danzar, sólo así podría pasar inadverlibretas de estudiante y dinero. La vía tida su verdadera labor." 15
de salvación y humanización: la escritura. '' •.. tanteó entre las cosas que Rosa
8. Llegada de Celeste, quien lo releva
le había traído, esa misma noche deci- de su afanosa tarea de complacer. Emdió que para salvarse, tenía que comen- bellecimiento, enamoramiento de su imazar a escribir inmediatamente". 12 El gen, y consecuente temor a la muerte.
proceso escritura! le impide considerar
como única alternativa sobrevivir, para
" ... era hermoso, era hermoso, cada
él empieza a ser importante salvarse, y día se veía más hermoso... por primepara ello es necesario negarse a disimu- ra vez comenzó a temerle a la muerte
lar, "ellos podrían agruparse, chillar, y a dudar de la eficacia de las palaolvidar o no tomar jamás en conside- b ras''. 16

La escritura ya no es la vía para resolver el problema de la muerte. Se requiere crear una realidad aparte, no por
medio de relatos, testimonios, o análisis, ya que con ellos se afianza la ideología predominante. Ante la realidad de
la muerte es necesario constituir lo real
con base en lo deseado.

" ... a la imagen que se padece hay
que anteponerle, real, la imagen que se
desea, no como imagen, sino como algo
verdadero que se pueda disfrutar" .17
El delirio, la alucinación para escapar de la realidad padecida, desafiar la
abyecta estafa que es la vida cotidiana
y así ganarle la partida a la muerte.

Sin embargo, la misma música que
lo ha transportado hacia el recuerdo,
hacia otra realidad, le introduce la figura de un bello adolescente huidizo,
libre, que le pide la construcción de un
lugar ideal, para ser el habitante elegido. A partir de este momento, Arturo
ya pierde contacto con la realidad, y su
intensa necesidad por escapar del cerco denigrante del campo de trabajo, la
acosante realidad le lleva a pedir silencio para poder seguir construyendo el
espacio para vivir él y su amante imaginario. " ...tiempo y silencio, eso era lo
necesario para triunfar. lo imprescindible si quería ganar la batalla, justificar su vida, seguir; tiempo, robarse el
tiempo, hacerse del tiempo... él debía
imponer el refinamiento y la fecundidad del silencio a la estéril estupidez".

vIIDese, lo visitase, se quedase, el
otro... " 20
Al llegar huyendo a la explanada y
"descender las grandes figuras palpables y apacibles, de los elefantes, ... "
se desliza la historia dentro del relato
y le da sustento a la primera frase del
relato: '' 'He visto un lugar remotísimo
habitado por elefantes regios', había
escrito... y depositó sus grandes figuras palpables y apacibles al final de la
extensa llanura... " 21 La repetición de
la imagen y el movimiento de retraso
y de retomar la misma secuencia le da
mayor fuerza al final del relato, refuerza las interpretaciones, y da como resultado que todos los niveles del discurso, las imágenes, los tiempos y las voces escindidas se conjuguen para reforzar la función poética de la muerte del
protagonista.

9. Muerte de Celeste. Confrontación
con la realidad. Enamoramiento alucinado de un "otro". Ya las palabras no
le brindan escapatoria posible pero tamAnte la desesperación de su soledad,
poco las construcciones ideales, ante la de la ausencia de un Otro, Arturo se
11. Enfrentamiento. Arturo funde los
visión de la muerte del compañero, la erige como tal, una vez asumida su to- niveles de la realidad con lo imaginaconfrontación con el rostro sin vida le tal soledad decide huir y darse el tiem- rio, así cuando confrontado por el griimpide la fuga hacia su mundo aparte po que necesita para la construcción fi- to del militar: '' ... maricón, deja que te
incontaminado. La fisura con la reali- nal." ... ahora nadie, sino él, Arturo, era coja que te voy a poner el culo como
dad se ha profundizado cualitativamen- Dios; nadie, sino él, Arturo, podría ha- una pomarosa, aquí te haces hombre o
te y en el vacío que se gesta surge el cer algo por él... " 19
te jodes! " 22 se percata de que su
ansiado "otro".
amante, su dios, no va a llegar, que en
10. En este punto el relato y la his- cambio aparece su madre vestida de mi" ...cada vez que bacía un esfuerzo toria se funden, Arturo decide ''huir de litar y con la misma escopeta que una
para retirarse, para trasladarse a su allí, irse donde nadie lo fastidiase, don- vez lo amenazó. La confusión es total,
realidad, el rostro inflamado de Celes- de nadie ultrajase sus monumentales ha empalmado la imagen del militar con
te le cubría la retirada; ... y luego la construcciones, huir donde no tuviese su madre y al amante esperado con el
madre, alta y fría ... esa mirada -vio- que realizar las esclavizantes mezquin- soldado con quien solía tener relaciolenta y avergonzada- lo reducía, lo de- dades que diariamente padece todo nes en el cañaveral. Al final, como al
jaba impcxente, prisionero, otra vez pri- hombre... si antes se había conforma- principio es sujeto de persecución y de
sionero de la realidad inmediata ... reco- do con cortas escapadas, con esconder- desprecio por todos aquellos que una
noció espantado que no había escapato- se cerca del campo y aparecer rápido ... vez él amó. La muerte es de esta marias, que todos sus esfuerzos habían ahora era su vida, era su tiempo, el que nera la solución a la locura, a la realisido inútiles." 18
importaba ... sin nadie más que él y el dad alucinante, o a la insoportable cotifabuloso proyecto ... para que al fin dianidad de represión y denigración.

�2.1 Orden

~¡

je es la memoria, el dispositivo para no
olvidar quién es y por qué está en ese
En el inicio del relato, en el refugio, se lugar.
amplía la narración para dar comienzo
a la historia, por tal motivo se introOtro recurso para establecer los camduce una gran analepsis que incluye el bios en los niveles temporales es la múrecuerdo de los primeros días en el sica, por ella se despierta el recuerdo
campo, inmediatamente se interrumpe y surgen las imágenes, ''la música tomó
para dar cabida a reflexiones y pregun- a Arturo suavemente, lo sacó de la sitas que se dan en el nivel del relato, pos- lla y ...los depositó junto a una torre...
teriormente regresa a su vivencia en la La música es también la conductora haprisión y en ella y por vía de la expe- cia el presente, el pasaje hacia la
riencia sexual con el soldado, su aman- confrontación, al enfrentamiento dolote, se transporta a la muerte de su ma- roso con la realidad. " ... el canto coral
dre, estos movimientos continuos en la de los ángeles, se apagó y Arturo se vio
acción, de cambios entre el pasado re- corriendo hacia una tropa de soldamoto (infancia), pasado mediato (ado- dos ... "2A, o en otro caso: " .. .la músilescencia), pasado cercano (el campo) ca y las lágrimas fluyendo, era ahora,
y el presente (refugio) se efectúan a lo era ahora también cuando tomaba conlargo de la narración presentando un ciencia de todas sus desgracias... ,.25
tiempo fracturado por la memoria y el
dolor. Cada quiebre en la acción, o sea
A continuación se presentan los mode movimiento hacia algún nivel del vimientos temporales tal y como son
tiempo pasado se da por el deseo de expresados en la narración, con ellos
evadir la realidad, de encontrar un observamos el continuo vaivén del
refugio, y el narrador lleva a cabo esos tiempo con dos soportes centrales, el
movimientos de fragmentación, y obli- presente del relato, en el refugio y el
ga al lector a interiorizarse paulatina- pasado inmediato de la historia, el cammente, así por ejemplo: ''Arturo se de- pamento. De hecho en la gráfica I (ver
dicaba minuciosamente a provocarle el P. ) aparece el orden cronológico meplacer, y sin embargo, aún y cuando diante números, mientras que para el
sentía la violencia y el goce de aquel orden temporal de la narración en sí,
cuerpo desahogándose en su cuerpo, en se emplean letras. Ahora se trata de obsu memoria no alcanzaba a nublarse la servar los movimientos en secuencia
enredadera del corredor ... ahora recor- lineal. Así tenemos que: el relato se inidaba minuciosamente... ' '23 El narrador cia en el presente, (léase refugio-constoma la palabra para indicar la distan- trucción ideal) para inmediatamente
cia con los sucesos y emplea la reac- trasladarse al punto 6A, posteriormención del otro, para delatar a la víctima te al presente de nuevo, luego B3, a A6,
de la violencia, no nos expresa el sen- a Presente, a B3, a Presente, a C4, a
tir del protagonista directamente, sino A6, a C4, a Presente, a D2, a B3, a ES,
apunta los del amante, así la violencia a Presente, a lF, a C4, a ES, a Presenes ejercida sobre él, el goce no le per- te, a 6A, a Presente, a G7, a Presente,
tenece, y el único recurso del persona- a HS, a 19, para conjuntar JlO con la

llegada de los militares y fundir en K11,
historia y relato en la muerte.
2. 2. Frecuencia
En la narración se presentan tanto la ropetición como la silepsis y la singulativa. El evento de la huida, el acomodo
de los elefantes que en realidad sucede
una sola vez se narran varias veces, sirve de entrada al relato y apoya la fusión de historia y relato al final de la
narración. En cambio, la mayoría de los
acontecimientos en tomo al campo, en
especial la vida cotidiana se anotan en
una síntesis, lo que se repite como rutina: ''antes del amanecer era dado el grito de 'de pie' al que generalmente se le
anexaba la palabra 'maricones', todos
en menos de cinco minutos debían
levantarse, vestirse, desayunar y estar
listos para ~artir rumbo al campo de
trabajo, ... " La silepsis es contundente para evitar la desmesura, y lograr la
dramatización sin plieges de melodrama y sí con el tono de furia contenida
del narrador.

2.3 Modo

Bajo este aspecto se analiz.a el mecanismo mediante el cual se crea la ilusión de la realidad en el texto. Y para
lo cual es importante desmontar la producción verbal de la narrativa. En la
obra, Arturo, la estrella más brillante,
la realidad opresiva de los campos de
reeducación se fabrica mediante la intervención de actos de habla, de discur·
sos indirectos, de un diálogo, y de plurilingüismos. Los actos de habla no se
marcan textualmente, aparecen a la mitad del discurso indirecto: " ... él debía
imponer el refinamiento y la fecundi·

ausencia de comunicación, la represión
del habla, la coerción a la expresión
íntima, humana. De hecho '' ... se le vigilaba, se le prohibía tomar agua, se le
prohibía hablar con el compañero de
surco, no podían dirigirse al surrior
sino a través de un delegado... '' Con
el mismo propósito aparecen diálogos
omitidos entre paréntesis, ellos acotan
el discurso, marcan lo no dicho. " ... las
Asimismo se establece un diálogo en- relaciones con aquellos maricones pretre "narrador" y Arturo. Y con ello la sos (maricones como tú, le gritaban
presencia del "tú" resulta una instan- ellos)". 31
cia más para la producción verbal, y
El paréntesis es un indicador del disque sirve como soporte adicional para
engarzar los dos relatos: Arturo y Nel- curso paralelo que uniéndolo da la siguiente secuencia: "[(mundo de ellos,
son.
/antes,/ otra vez, otra vez/ a "ellas",
" ...para que sepas que ellos también / había establecido tres categorías,
ellos, los otros y los demás, todos exesperan su llegada."
tremadamente exhibicionistas, / otra
Sin embargo no aparece en ningún jerga también aborrecible / maricones
momento un diálogo abierto entre nin- como tú, le gritaban ellos / ¿qué es, qué
gún personaje, se reproducen escenas era importante ya? / y luego los pocos
de ruido, gritos, pero no hay conversa- campesinos que se atrevieron a acoroción._ Incluso entre el soldado y él no pañar a la Vieja Rosa en su último víahay más que gestos, y alguna indica- je / así decía el letrero /así lo creía él,
ción posterior donde el otro habla y él / de eso estaba seguro / el pianista era
calla. " ...el soldado, como siempre, soviético / la indiferencia / precoz / si
culminó con un resoplido, y como es que fueron / un ómnibus custodiado
siempre, retirando el cuerpo le dijo / antes y después / antes de haber paespera, no salgas hasta que yo no haya decido el verdadero terror, el desprecio,
entrado en el campamento... ' t28 o, "y la soledad /además los reclutas les abotoda la cola comenzaba a agitarse, a rraban muchas veces la mitad del camiprotestar, a gritar, Unchenla, línchen- no, viniendo al encuentro / la página
escrita, el soldado que inconscientela... .,29
mente le pasa una mano por su cabeza,
Por una parte el discurso indirecto el aguacero a la hora del sueño/ los gricomo hemos señalado anteriormente, tos / una vez por semana le tocaba el
apoya la estrategia de simular, de fregadero / joya, cofre, vaso encantaencubrir, para delatar, para quedar en do / la dicha / quizás como caricia / a
un tono de abierta denuncia sin melo- veces, para su alegría, la fila avanzaba
drama pero terriblemente desoladora. lentamente y podía llegarse hasta allá,
La falta de diálogo directo refuerza la donde estaba levantando la gran obra,

ciad del silencio a la estéril estupidez del
perpetuo estruendo, Dios, Dios dame el
tiempo, concédeme el tiempo, préstame el tiempo... ' '27 y se diluyen dentro
de diferentes pautas verbales, sin cmbargo lo que prevalece en la novela es
el discurso indirecto que simula para
delatar la ideología imperante de represión e infamia.

y modificar la expresión de una estatua,
afinar las resonancias de un reloj renacentista o pulir la autenticidad de un
nido de cencerenicas balanceándose sobre la alta techumbre de un pinar / de
un maricón todo se puede esperar /
igual que los animales / si se le hubiese
ocurrido crear tal insecto / que son
ellos, los otros, los demás, todos/ que
son ellos, los otros, los demás, todos
/ ¡aquellas trompetas, aquellas trompetas! / el último requisito / perdido /)]
A través de ese recurso tipográfico se
introduce un modo de producción verbal subterráneo, correspondiente a la
corriente de conciencia, para otorgar información suplementaria, acerca del
contexto social histórico como sería la
marca semántica "soviético", o "todos'', o para marcar conceptualizaciones acerca del mundo que no afloran en
la lectura lineal, caso de esto es la clara asociación entre insecto-ellos, los
otros, los demás, todos o la jerga aborrecible de los otros a su vez terriblemente exhibicionistas.
Con este recurso se introduce un elemento discordante, por encima del foco
del narrador, quizás un narrador-autor
corrige la visión y determina el sentido
para el lector. Para efectos de este apartado es importante destacar este discurso verbal introducido en el texto por
medio de paréntesis y que de nuevo es
otro de los soportes para la relación entre dos textos, o sea el relato de Arturo
y la nota acerca de la vida de Nelson.
En esta atmósfera, el modo de producción verbal refleja la temática
central: la palabra humana confiscada,
y la condición humana reducida a la esf

UI

�res, o sea se narra después de que suceden los acontecimientos, sólo con la
intervención del narrador homocliegético se narra simultáneamente, en los mo2.4 La voz
nólogos interiores. Los dos momentos a
Se refiere al propio acto de narrar y a los que hacemos referencia son: un prila clase a la que pertenecen el narrador mer momento, en el relato de Arturo, un
y lo narrado.
segundo momento el relato de Nelson.

clavitud y al servicio de la ideología
dominante.

Básicamente, el mismo narrador pre- 2.5 Perspectiva
senta las cinco voces centrales a partir
de las cuales se narra: 1) un... narrador, El punto de vista o focalización del reque se alterna entre protagonista y tes- lato se realiza a través de un narrador
tigo, 2) ellos, ellas, el grupo de homo- que sabe más que el personaje, o lo que
sexuales, 3) los otros, celadores, poli- se ha dado por llamar focalización O,
cías, militares, los demás, el resto de sobre un personaje, Arturo, un relato
los "hombres". Se trata de una plura- típicamente omnisciente, es decir no
lidad de voces que reproducen las acti- focalizado, sin embargo a lo largo del
tudes, gestos y palabras de los grupos relato va cambiando y se desplaza el
involucrados: '' ... cuál fue la maricona foco hacia Arturo, el que narre y por
que se atrevió a hurtarme a mL .",32 tanto narrador y personaje saben lo
"de pie, cojones, que ya es hora de vol- mismo. En otras palabras el narrador
ver al campo". 33
se esconde primeramente tras un "él"
para dar la sensación de objetividad, de
En cuanto a la diégesis se presentan un narrador aparentemente ausente,
poco a poco se introduce hasta invadir
los siguientes casos:
el espacio y aparecer con un tuteo muy
1) Al inicio de la narración, un na- significativo. " ...para que sepas que
rrador heterocliegético: '"He visto un ellos también esperan su llegada ... " 36
lugar remotísimo habitado por elefan- Asimismo, se presenta la situación en
tes regios', había escrito" 34 se encuen- que narra un observador aún mejor sitra fuera del relato. Incluso se mani- tuado y que añade información tangenfiesta como narrador omnisciente, cial y subterránea. Este narrador es el
" ...secretamente sintió que aún en el que aparece entre paréntesis, en las acotaciones al lector y el cual tiene por o~
momento más sublime... " 35
jetivo desfocalizar el relato para tejer
2) Paulatinamente, el narrador hete- el relato de Arturo con la historia de
rocliegético convive con un narrador ho- Nelson que aparece en la "Nota" y
mocliegético, el mismo protagonista, cuyo narrador es el propio autor.
que está dentro del relato.
A final de cuentas, se montan dos disEn cuanto al punto de temporalidad cursos narrativos en uno, se funden los
en el acto de narrar, podemos anotar que niveles de la realidad existencial con la
hay dos momentos y ambos son ulterio- realidad ficcional y los narradores se

entrelazan para conformar un solo relato.

Desde el punto de vista ideológico,
nos enfrentamos con un relato escrito
desde la perspectiva del disidente. El
narrador crea dentro de su narración un
espacio para la palabra de Arturo, del
mismo modo en que Arenas permite un
espacio de enunciación para Nelson,
para su experiencia vital.
El narrador-autor en el relato de Nelson se sitúa en la enunciación contextual real en tanto que el narrador ficticio
lo hace en la enunciación discursiva. De
ahí que R. Arenas abra su campo de
enunciación contextual a la experiencia
de Nelson para deslizar hacia el narrador ficticio la posibilidad de acoger la
palabra de Arturo en contra de un sistema opresor, su condición de hombre
reducida a la de animal, y para quien
ni la escritura logra salvarle. Sólo en la
locura y en la muerte puede encontrar
respuesta a la solución de su atormentada existencia.
Es un relato que presenta el proceso
existencial de un grupo humano, el homosexual como el transgresor de los
moldes ideológicos del sistema, concretamente el cubano, y que como tal debe
sujetarse al cruento pasaje de reeducación. El tipo de relato que se presenta
es el de pasaje moral donde se invierte
la relación entre vida y muerte. De tal
suerte que el descenso moral coincide
con la vida, mientras que la locura y la
muerte marcan el último eslabón en el
ascenso a la condición humana. El rito
de ascenso moral, muestra una estructura invertida entre vida y descenso moral,
entre ascenso y muerte, por ello tenemai
un planteamiento en forma de cruz:

V i d a . ~ ....... ................... ............ ,

Mue~=.. . . . . . . . . . . . . ..~.~. . . .

,.Ascenso moral (aica humana) entrepiernas".
.-:-t.Descenso moral (ttica humana)

Con el objetivo de aclarar un poco
más este rito de ascensión se incluye el
diagrama visual del proceso.
Descenso ................. ....Ascensión~
.................... Realidad transfigurada

+.

Transpos1c1
..6n SIIll
. bó+1·1ca
Al1enac1.6n............ .Construcc1.6nt.d
1 eal .. .. . . .. .=--!

t

Vida ................................

t

--

+

Escritura ......................~ . Muerte

En un primer nivel de interpretación
se encuentra la situación del homosexual, sin embargo es en esencia la misma de cualquier hombre que desee ser
él mismo, y cuyas pautas de ser no son
las mismas que las del grupo dominante. La reeducación consiste precisamente en introyectar de manera denigrante
los estereotipos enajenantes para actuar
de acuerdo a los roles adjudicados social y sexualmente, y con ello perder la
posibilidad de ser, de ser humano. En
términos de Arenas la ética está invertida, de tal modo que para ascender en
la escala humana es necesario subvertir (la escritura encima del texto
ideológico) el orden imperante, y ser finalmente víctima de la locura y de la
muerte.
Las descripciones y voces de los
agentes del relato apoyan la estructura
especial e ideológica, cada uno de ellos
se convienen en marcas semánticas que
transmiten campos de interpretación.
De acuerdo a lo anterior, en el caso de
ellos, la presión externa ha logrado que
el mismo grupo atente contra la individualidad de alguno de sus miembros,

e impide la manifestación de actitudes
de dignidad humana, una vez que se ha
logrado que el grupo mismo autogestione la conducta denigrante y reproduzca los modos de autoconcebirse, la intervención externa se vuelve innecesaria, ellos se convierten en los mejores
agentes de represión.
Con respecto a los demás (el hermano, Armando), o sea aquellos que se
mantienen fuera de este círculo, son
también seriamente cuestionados por su
desprecio, traducido a una indiferencia,
que los convierte también en sujetos no
mirados, en simples objetos de manipulación. Con respecto a la madre, a la
Vieja Rosa, la función de la voz de la
madre es determinante, es ella la que
abre y cierra el capítulo del descubrimiento, de la amenaza, de la persecución, y de la muerte. Y es, sin embargo,
ella la que paradójicamente coloca al
hijo en el lugar de la estrella más
brillante, el nombre oculto es el de él,
él es el objeto del deseo de la madre:

Arriesgando una hipótesis interpretativa podríamos decir que es la madre la
que señala hacia aquello que ella desea,
y que obliga al hijo a mirar: el lucero
es el falo, la estrella más brillante y
cuyo nombre oculto en el libro de Astronomía para damas es Arturo. La
madre lo seduce ''pero la madre, alta,
autoritaria, firme estaba allí, vigilando
en la sombra, en la poca sombra, ordenando, mencionándolo, ayudándole a
desvestirse, la madre tendiéndole la
cama, ¿acunándole?, ¿cantándole?37 El
mecanismo de rechazo a reproducir ese
primer goce arcaico e infantil lo lleva
a buscar el goce en relaciones insatisfactorias, nunca plenas, entre sus iguales, y con ello sortear el peligro de verse sometido al deseo de la madre seductora y ser sujeto de su pasión.
" ... que cuando uno de aquellos ace¡r
tara nada iba a cambiar, nada iba a
resolver". 38
La madre lo amenaza de muerte al
descubrir su identificación homosexual,
pero en lugar de matarlo, por error, es
ella la que muere carbonizada, achicharrada, por las mismas brazas que ella
desató, y que por efecto contrario la
tomaron a ella.

El relato finalmente termina con la
madre al frente del ejército, y en una
transposición simbólica se unen la madre y el militar y cuyo vínculo es el
deseo. La transgresión del orden se realiza con respecto a la madre a través de
relaciones homosexuales y, por la escri" ... hablando con él, con nadie tura, subvierte las condiciones de su...diciendo mira ... atento siempre a las misión al orden social.

�II. Conclusión. Relaciones
transtextuales
l. La intertextualidad. Llamaremos así

a la presencia efectiva de un texto en
otro. En el caso de la obra que nos
ocupa, la coparticipación de las
"Notas", específicamente la explicación de la dedicatoria como texto es
definitiva, en ella se narra la experiencia de Nelson Rodríguez Leyva.
Este anexo al final, es el lugar privilegiado de la semántica del texto para
la comprensión del lector y la posibilidad de construir un puente entre el
discurso narrativo y el contextual. Su
efecto sobre el lector es darle la dimensión de realidad, de apartarlo de la mera
ficción, enraizar el relato en la realidad.
En él se cierra el pacto con el lector,
en cuanto la fusión entre ficción y verdad. Este relato sobre Nelson es un relato dentro de otro relato, así la vida de
Nelson es un motivador del relato de
Arturo, y ambos configuran el texto de
Arturo, la estrella más brillante.

~

El otro texto implícito dentro del relato es la historia de Cuba antes y después de la revolución, y es el eje ideológico central y determinante para organizar el discurso comprometido. Es
así, como recordando su juventud y poco antes de su captura, Arturo alude al
tiempo: "hasta el tiempo se iba deteriorando, cuarteando, rompiendo, erosionando día tras día y cada vez más, una
semana era un cine cerrado, otra, otro
producto racionado, ... ¿no era entonces, antes, las tardes un poco más
lentas, menos sofocantes?... algo se
pudría, algo, indiscutiblemente, se había corrompido y se pudría ... 39

Finalmente, la inserción de todos estos agentes, funciones, textos también
obedecen a un texto concretamente literario que marca la selección y organización de mucho del material narrativo, en el caso de la obra de Arenas, tenemos necesidad de hablar del neorealismo que fija la norma de selección
y sentido en cuanto al apego a la reproducción más cercana con el contexto del
que surge la ficción. Lo que implica la
inclusión de frases y descripciones coherentes con el grupo social de hornosexuales en un espacio, y en un tiempo
determinados. Adicionalmente, a esta
norma literaria se conjuga la norma
ideológica, que en este caso determina
el tipo de literatura comprometida a la
cual Arenas responde como escritor.
El compromiso en el caso de Arenas
es doble: por una parte responde a la
situación política nacional, y por el otro
a su condición de homosexual. En ambos casos su postura no deja de ser la
del disidente, la del outsider, lo que
llama más la atención no es el hecho de
su elección sexual, sino de su propia
condición alineada incluso dentro de su
propio grupo. La crítica virulenta no se
dirige únicamente contra el sistema social opresor, sino arremete contra las
formas discursivas de los homosexuales y sus actitudes particulares, los cuales no necesitan enemigos en contra de
su libertad ya que son ellos mismos los
que se impiden a sí mismos, la libertad
y el respeto.
En la época actual, donde se han desjerarquizado los discursos y se permite
que las voces de las grandes minorías
afloren, la "nouvelle" de Arenas es
plenamente significativa por aportar

nuevas posibilidades al terreno literario,
la problemática existencial e ideológica exige.un tratamiento narrativo con
focalizaciones, voces, modos y tiempo
fundamentado en una escritura de garra, de furia, de dolor íntimo. Arenas
excede su furia, el dolor lo consume y
la literatura hispanoamericana ha perdido a quizás una de las mejores plumas de la época contemporánea.

15

/bid., p. 45.

Bibliografía

16

/bid., p. 49 a 50.

17

/bid., p. 51.

Arenas, Reinaldo. Arturo, la estrella
más brillante. Ed. Montesinos. Barce-

18

/bid., p. 60.

19

!bid., p. 73.

1A)

!bid., p. 15.

21

!bid., p. 9.

22 !bid.,

Notas bibliográficas
1

2
3

Arenas, Reinaldo. Arturo, la estrell4
más brillante. Ed. Montesinos. Barcelo
na, Espw.. 1984. p. 81.
!bid., p. 89.
/bid.• p. 31.

• !bid., p. 28.

23

!bid., p. 20.

2A

!bid., p. 90.

25

!bid., p. 30.

26

/bid., p. 35.

27

!bid., p. 73.

28

!bid., p. 21.

29 /bid.,

5

Ibídem.

6

!bid.• p. 22.

1

/bid.• p. 24.

8

!bid.• p. 32.

9

/bid., p. 26

10

!bid., p. 36.

11

/bid., p. 38

12

/bid., p. 42.

13

lbidem.
/bid., p. 43.

p. 73.

30

/bid., p. 35.

31

!bid., p. 16.

32 /bid.,

1
•

p. 90.

p. 67.

33

/bid., p. 72.

34

/bid., p. 9.

35

/bid., p. 12.

36

!bid., p. 73.

37

/bid., p. 26.

38

Ibídem.

a 34.

a 39.

lona, España. 1984.
Apuntes del curso impartido por el
Mtro. Fidel Chávez, ''Literatura hispanoamericana". Noviembre de 1991.
Bajtín, M.M. Estética de la creadón
verbal. Siglo XXI. México. 1982.
Mignolo, Walter D. Elementos para
una teoría del texto literario. Ed.
Grijalbo. Barcelona. 1978.
Gennette, Gérard. Palimpsestos. La literatura de segundo grado. Ed. Tauros
Alfaguara. Madrid. 1982.
Van Dijk, Teun A. Estructuras y funciones del discurso. Siglo XXI. México. 1989.
Reboul, Oliver. Lenguaje e ideología.
Ed. F.C.E. México. 1986.
Foucault, Michel, et al. Homosexualidad; literatura y política. Comp. George Steiner y Robert Boyers. Ed. Alianza. Colecc. Libro de Bolsillo. Madrid.
1985.

°'°'

�PODRIA TRATARSE DE LA LLUVIA

Cuadernos de la revista

DESLINDE 10

PIBDRA DE ESCANDALO (HOMENAJE A CESAR VALLEJO)

José Eugenio Sánchez
podría tratarse de la lluvia
del perro que ladea su cabeza tras un vidrio
del sonido agujerado de la calle
podría imaginar otro país
otro patio donde las gotas .secan en tendedero
otro cielo reventado de colores
podría ser el árbol meciéndose entre el agua
pero es julio
y llueve en guadalajara
y ya maduraron las guayabas

\0
VI

José María Lugo
Hace m4.r de veinte años ucrib( un mamotreto larguísimo
y complejúimo sobre la poes(a de Vallejo. Hoy me atrevo
a publicar esto advirtiendo y excusándome ante mi lector de

ignorar la critica que sobre el poeta peruano se ha heclw
dude entonces hasta este momento.
~ sorprendente que ningún crítico se haya detenido en la
jerga alquímica de Vallejo, sumamente a la vista para pasar
desapercibida. ¿Sera porque el poeta no menciona la horca
en casa del ahorcado? En su poesía no, pero no más empiu.a uno a hurgar las páginas de sus crónicas y aquello que
esperábamos aparece. En "La Cáustica moderna" a propósito de que el famoso fisiólogo francés Claude Bemard no
pudo crear un huevo en su laboratorio; nuestro poeta escribe: "Ya que el héroe faustiano !SC quemó los dedos en
los altos hornos de la alquimia, sin lograr obtener ni un sulfato de dicha infinita... " lo que nos recuerda iomooiatamente aquel pan ''que en la puerta del horno se nos quema' '
del primer poeta de Los heraldos. Ahora, si queremos una
cita menos tangencial, nada más directo que la que viene en
"La obra de arte y la vida del artista", auténtica confesión
poética del autor: "Para enconttar el sincronismo verdadero y profundamente estético, hay que tener en cuenta que el
fenómeno de la producción artística -como dice Millietes, en el sentido ciendfico de la palabra, una verdadera
operación, de alquimia, una transmutación". Que es lo mismo que decir: si queréis encontrar la clave de mi comttucción poética, debéis saber que hay una ciencia de la creacion
que es la alquimia. Y, entrando en materia, en una de las
cláusulas de su manifiesto poético ''Contra el secreto profesional" leemos: " Nueva máquina para hacer imágenes. Sustitucioo de la alquimia comparativa y estática, que fue el nudo
gordiano de la metáfora anterior, por la fórmula aproximativa y dinámica de lo que se llama 'rapport' en la poesía
d'apres-gue"e (postulado europeo desde Mallarmé, hace
cuarenta años, hasta el surrealismo de 1924)" . 1

En ésta como en las demás Vallejo señala los aportes que
Europa ha hecho a la generación de América de su tiempo,
a la cual acusa de plagiaria. ¿Quiere decir esto que nuestro
poeta utiliza el lenguaje de la alquimia en forma distinta a
como lo hacea Rimbaud o Mallarmé? Una ~ es indiscutible: Vallejo utiliza el lenguaje de la alquimia más bien que
el lenguaje alquímico; el léxico de la alquimia no subsu-

Cuando Ira cuajado en no si quiprobeta sin conunido una in.solente piedra.

mido en el lenguaje figurado de la poesía sino a flote sobre
la substmcia misma de lo poético, redondo como boya, como
señal de un se.odero que es transitado por el silencio y que
nos conduce a la Nada como Realidad fundamental, a esa
misma Nada a que llega Mallarmé desde el sitio del lenguaje y que Rimbaud conquista por la emoción explosiva y la
denuncia de lo parapetado. La poética de Vallejo se diferencia de la de Mallarmé en que su oscuridad se constituye
con un lenguaje claro y directo y no evaporado como el del
abanico de la señora de Mallarmé (Rien qu 'un batement aia
ciera). El lenguaje de Vallejo no desvanece la realidad de
los sentidos en el mismo acto de nombrarla, únicamente la
señala, la atestigua desde el ángulo de su propio derrumbe
psíquico. Mallarmé es un alquimista del lenguaje, opera con
el lenguaje sin involucrarse; en Vallejo, por el contrario, hay
dolor sublimado y heroica resistencia a medida que su yo
ilusorio se adentra en el reino donde la muerte se desnuda,
donde aparece ya como la vida misma. Si en Mallarmé el
Absoluto penetra los objetos desleüos, en Vallejo, a la
inversa, es su identidad subjetiva y sensual la que se disuelve en el sentimiento nirvánico del Uno-Todo o Nada-Todo.
Estos versos podrán servir para ilustrar lo que digo:
Dame aire manco, dame ir
galo.rándomc de ceros a la i7.quierda.
Así pasa la vida, vasta orquesta de esfinges
que arrojan al vacío su marcha funeral.

Amor contra el espacio y contra el tit.mpo.
Sólo al dejar de ser amor es fuerte.
Pmetra en la maría ~ c a .
Oh sangabriel, haz que conciba el alma,
el sin luz amor, el sin cielo,
lo más piedra, lo nw nada,
hasta la ilmión monarca.
Quemaremos todas las naves!
Qucmaranos la filtima esencial

Nos cubriremos con el oro de no tener nada.
mi defunción se va parte mi cuna
y, rodeada de gente, sola suelta,
mi semejam.a humana da.se vuelta

�y despacha sus sombras una a una.
Y me alejo de todo porque todo
se queda para hacer la coartada:
mi upato, su hojal, también su lodo
y hasta el doblez del codo
de mi propia camisa abotonada.

00

VI

El cero a la izquierda, la vida arrojando sus muertes en
el vacío, el amor que lucha por hacer desaparecer el espacio y el tiempo o, inclusive, dejar de ser él mismo ocultarse de la luz del cielo para ser más fuerte son expr;siones
del anhelo de aniquilación del ego personal. Penetrar en la
~ ecum~nica (~a minúscula del nombre propio sugiere
la uruversahdad e unpersonalidad) sería lo mismo que inte~se en el camP? unificado de creación de que habla la
fü1ca de hoy, es decir, en la energía sustancial del universo
principi? o raíz de la que ha emanado como un coágulo. N~
~y meJor oro que el de no tener nada, que el oro de ser
~m lo que existe. La existencia comporta el estar fuera, arroJado al mundo, enajenado. El poder estar solo en medio de
l~ multitudes equivaldría a haber recuperado al hijo pródigo de la conciencia perdida, perdida en la mecanicidad de
la conducta humana que yerra en el olvido de sí misma. Ha~r conseguido este género de soledad implica haberse punficado o haber muerto para la realidad de los sentidos
acondicionados a lo mundano, y esto sería tanto como decir
haber regresado o ingresado de nuevo en esa matriz universal que constituye la energía misma de la creación. En esto
consistiría la transmutación o ese ''sulfato de dicha infinita••
que nos proporcionaría el sincronismo o la visión unitaria
de la realidad, el uní-verso. En la mística de todos los tiempos ha habido dos procedimientos para lograrlo: uno, el del
asceta que se aparta, embebido en su propia contemplación,
más allá de toda concupiscencia, por el sendero de la no
contaminación. Esta se llama la ''vía de la mano derecha••.
Otro sería el fundado en las técnicas tántricas del llamado
amor mágico o de la cópula reservada, "vía de la mano
izquierda", que consistiría en un enfrentamiento con el toro:
poder amar y disfrutar infinitamente la vida sin la sensualidad correspondiente. ¿Cómo? Aprehendiendo a caminar sobre las aguas, adoptando la constitución del aceite. No
mezclándose. Considerando que el amor sexual es lo más
divino de la vida, cómo poder acercarse a esa medusa sin

otras palabras sujeto y objeto de conocimiento se identificarían aunque esto suene tan imposible de aceptarse lógicamente, pues aquí no se trata de la unión al nivel de la reflexión sino en el vacío del pensamiento, lo que comportaría la suspensión del tiempo y el espacio. Al situarse la
Conciencia detrás de sus propios ojos, el en s( de la exterioridad se ve absuelto por ser precisamente englobado por
el trasfondo de la Realidad substancial que es Una en Todo.
Es por esto que un poeta como San Francisco de Asís puede
decirle al sol, entonces, "hermano sol". Esta Conciencia
seria conciencia solamente, el puro foco de la energía de
concebir, la verdadera inmaculada concepción. En alquimia se utiliza la imagen de un espejo en el cual no se reflejara nada, esto es, dicho de otro modo, la pura potencia
ser petrificado por ella. No viéndola directamente sino a trt de reflejar. Tal espejo sería el Espejo de Justicia de las levés de un espejo, dice el mito; no entregando tu co:1 tanías de la Virgen. En un tratado budista, el Libro de la
gran liberaci6n, se dice de las apariencias que "no son otra
no tocando el fruto prohibido aunque, paradójicamente,
cosa que nuestros propios conceptos, concebidos por sí mistoques con la mano. "Cuanto mayor la entrega, mayor
amor. Pero la entrega total entrega también la conciencia di mos en el espíritu, semejantes a los reflejos vistos en un
otro. El amor es, por eso, la muerte, o el olvido o l espejo" .3 Por la vía de la mano derecha, Gabriel Marcel
renl_lll~ia ... '' esc~be Pe~soa _(Libro del desasosiego). Él piq escribe: "como enseña la experiencia, las fuerzas virginales,
c~ento tántnco de izquierda consiste en inhibir la Plt las únicas capaces de llegar al ser, enseguida se contaminan
lu~1ón (obsérvese que esta palabra también significa mancbal y cubren de polvo, y el único modo de restablecer esas fuerevitando así que la energía espiritual se extrovierta en la saí zas en su pureza es un largo y dificil proceso de limpieza
su~dad en lugar de concentrarse o de replegarse sobre i o, mejor dicho, una purificación, un doloroso ascetis~ma. con lo cual su infmito poder haría que el cuerpo mi mo". Estas fuerzas han sido figuradas por los alquimistas
terial entrara en la sensación de lo universal y no perec~ con un seno henchido de plenitud que se deja ver en un esenancado en la voluptuosidad genital.2 Concretamente v, pejo, espejo que seria la fuente de lo que llama Marcel
llejo describe tal procedimiento en el poema XIlI de Triú:4 "inagotable concretez en el centro de la realidad o del destino del hombre'', concretez que ''sólo puede ser penetrada
Oh Conciencia
por cualquiera de nosotros mediante lo más intacto y lo más
pienso, sí, en el bruto libre
original de nuestro ser" .4 Es, precisamente, a este origen
que gou donde quiere, donde puede.
del ser hacia lo que conduce la cúpula reservada, este regreso,
Oh, escándalo de miel de los crepósculos.
este auténtico desnacer, este "volver" que dice Vallejo en
Oh estruendo mudo.
distintas partes de su obra. ("El amor quiere poseer -dice
Pessoa-, quiere hacer suyo lo que tiene que quedarse fuera
¡Odumodneurtse!
para que él sepa que no se vuelve suyo y no es él.") Se me
viene ahorita el poema "Palmas y guitarras", por ejemplo;
Con las palabras "estruendo mudo" puestas al revés y wf palmas porque el vientre materno es símbolo de la ciudad
d_as nos está f resen~do gráficamente la inversión o re~ celeste a la que el nazareno penetró con palmas (la palma
s1ón .del fluJo seminal en busca de la matriz cósmica, es emblema de la fecundidad y de la victoria; C. G. Jung
Mediante esta operación la Conciencia vuelve en sí, • ve en ella el símbolo del ánima también, que para el caso
recupera, uniendo de ese modo el en sí con el para sí, ~ es lo mismo), y guitarras, porque éstas son el emblema del
lo que se resolvería el irremediable dualismo sartriano. Bf vientre femenino, por lo cual los dos símbolos, palmas y

guitarras, se equiparan. Allí escribe nuestro poeta: ''¡hasta
cuando volvamos! ¡hasta entonces!/ ¡hasta cuando partamos,
despidámonos!'' Y, respecto a su camino de la izquierda Vallejo da testimonio directo en Trilce XXXVIII, donde nos
habla de un cristal que representaría la cristalización o
coagulación, que dicho de otro modo es la entrada en el vientre virginal de la trascendencia vacua de la conciencia, esa
conciencia de ser consciente solamente, en que consiste la
piedra (Crestos) o el Cristo, ese sol interior, el "sin luz
amor". Aquí, en este poema escribe:
si él no dase por ninguno de sus costados;
si él espera ser sorbido de golpe
y en cuanto transparencia, por boca
venidera que ya no tendrá dientes.
Este cristal ha pasado de animal,
y márchase ahora a formar las izquierdas,
los nuevos Menos.
Déjenlo solo no más.5

Este "déjenlo solo no más" alude al distanciamiento de
la conciencia, que ya no se involucra en lo conocido, ya no
se pierde, ya no se enajena, se ha apartado "como de los
senos matemos se apartan los niños" que dice Rilke. Esta
es la mayoría de edad a que se refiere Vallejo en algún
poema. En alquimia esto sería "fijar lo volátil" o "fijar el
sol", por decir lo espiritual, lo que no se palpa con la vista
ordinaria porque no está fuera sino dentro. Pero, para esto
ha sido necesario antes disolver la realidad que nos presentaban los sentidos, disolver nuestros propios conceptos. Darse cuenta del panta rei, de que todas las cosas fluyen, de
que todo cambia. Allí, en ese cambio incesante no puede residir la realidad y, no obstante es a ello a que se apega el
hombre desesperadamente. La dificultad consiste en que él
no puede darse cuenta ya que es en el momento mismo que
se disuelve la realidad de los sentidos (solve) que se fija lo
espiritual (coagula). El solve ha permitido liberar la esencia de la conciencia autónoma, la que ha quedado por lo mismo despojada del tiempo y del flujo conceptual, pero el ver
de esta conciencia así transfigurada, transparentada, redime
al mundo, por lo mismo, de la zozobra temporal y, por tanto,
de la angustia, que es el motor propulsor del ego personal,
visto que esta conciencia no tiene pasado ni futuro. Ahora
bien, este mirar incorpora el segundo sentido de la fijación

~

�de lo volátil, es decir, en este caso, lo que se volatiliza en
el tiempo. Entonces sí, esto es la Realidad fundamental: las
cosas cambian, pero el logos, la Luz del mundo, permanece,
sus palabras no pasarán. La conciencia, así recuperada, es
el espejo que sólo refleja las cosas de la exterioridad en el
sentido que las tiene dentro de sí pero sin tocarlas, es decir,
sin apegarse a ellas. El pecado original consistió en haber
querido tocar el fruto prohibido con la mente. La pregunta
de Dios al hombre avergonzado fue: ¿quién te enseñó que
estabas desnudo? A partir de entonces se cubrió la desnudez,
lo volátil se solidificó, la Unidad se plurificó. Entonces Vallejo escribe:
Os

digo, pues,

que la vida está en el espejo, y que vosotros

sois el original, la muerte.
(T. LXXV)

La primera sura revelada del Corán, la 96, que es la más
famosa, se llama del coágulo o del crúor. Fue oída por Mahoma dormido y dice así: "predica que tu Sefior ha creado
al hombre de un coágulo. Tu Señor es el dadivoso que ha
ensefiado a escribir con el cálamo: ha ensefiado al hombre
lo que no sabía. / ¡No! El hombre es rebelde puesto que se
ha considerado suficiente para sí. Hacia tu Señor tendrás la
vuelta". Este Señor, o mejor dicho, este tu Señor, es,
precisamente, la entrada en ese estado de vacío de la conciencia recuperada, que es conciencia de nada (iluminación
o satori, para usar el término del zen), es el fiat lux del
Génesis, momento en que el individuo ha hecho contacto con
la conciencia Cósmica, por lo cual se ha dado la luz en el
mundo que es lo que debe entenderse por la palabra Creación en el mito, como nos lo hace ver Mircea Eliade. La
interpretación, según el espíritu, se encuentra muy alejada
de tomar esta palabra como sacar el mundo material de la
nada. Desde la posición del campo unificado no podemos
hacer distinciones demasiado netas como diría Rilke. Los
ángeles no saben si andan por este mundo o por el otro. Todo
es energía, todo es conciencia. La Creación es la luz que
se hace en las tinieblas. Antes no había habido vida, era
muerte, suefio. Es cierto que ahí estaba el Verbo pero las
tinieblas no lo reconocían. Es con la Luz que el Verbo, la
palabra de Dios, la Creación se hace carne; fin y principio
se juntan Alfa y Omega, ahora, como la Luz se ha hecho

La esperma que cae en la matriz es similar a la síntesis
en y gracias a ese espejo de la conciencia separada del mundo de los sentidos y, por tanto, de esa inmaculada espiritual que se hace en el Tao o matriz o vacío nirvánico
concepción, es que la Virgen es el principio o raíz por la cuando el hombre se ha liberado del deseo, idea que enconcual "la luz ha brillado sobre el mundo", y a su vez de- tramos también en la teología patrística que llama a Cristo
cimos de ella que es sin pecado concebida, puesto que no logoi espermatokoi o coágulo espiritual que representa el
puede ser de otro modo ya que pecado quiere decir igno- Verbo hecho carne. Cuando desaparecen los contornos lo
rancia, no ver, no acertar o no dar en el blanco. Y es, máximo se hace igual a lo mínimo, dice el zen. Acepta tu
precisamente, el color blanco el que simboliza la afloración imperfección y empezarás a ser perfecto. Entre los indios
de la conciencia cósmica en la individual. La Luz es el niño Blackfeet se encuentra un héroe, Kut-o-yis, el "Niño Cóaque flota sobre las aguas, el hombre nuevo, el loto que emer- gulo" el cual, entre otras proezas, liberó del seno de un gran
ge como emergió la nata de la leche, el que ya no se hunde, pez a los muertos y vivos que allí se encontraban, destroel que puede caminar sobre las aguas de sus propias emo- zando con un cuchillo el corazón del animal. Este niño coáciones sensuales. A esto es lo que la alquimia llama coágulo, gulo salió de una vasija. Para comprender lo que es esta
la alquimia que es la ciencia de la ' 'permutación de la forma ballena del intelecto, esto es, de la conciencia individual que
por la luz" tal la define Fulcanelli, el cuajo que Vallejo ha nos devora, porque nos sume en una discusión en la que toencontrado en no sabe qué probeta sin contenido. Esta Luz dos tienen la razón menos el hombre, be aquí unos textos
o Sefior es el Otro que eres pero que no lo sabes. Y esta de Hermann Hesse, sacados de Lecturas para minutos: "El
Luz dirá que es idéntica al Padre cuando se haya finalmente saber no tiene peor enemigo que el querer saber, que el
desenfundado de los hábitos correspondientes a esa muda que aprender." / "El razonable racionaliza el mundo y lo viorepresentó su vivir en la ignorancia de sí mismo, en la lenta. Propende continuamente a una seriedad feroz. Es
muerte. En la puerta del templo de Delfos, por fuera decía: educador." / "No debes afiorar una doctrina perfecta, sino
conócete a ti mismo; y, una vez traspasado el umbral, esta la perfección de ti mismo. La divinidad está en ti, no en conmisma puerta, por dentro, dice: y conocerás a Dios.
ceptos y en libros.'' / "Quien se dice que no a sí mismo
no puede decir sí a Dios." / "Cabría comparar con Jesús
Este Otro que eres Vallejo lo designa con la expresión gui- a cualquier hombre que, rozado por una de las verdades
llermosecundario aludiendo con ello al cuento de Poe. Y mágicas, deja de separar pensamiento y vida, quedando así
huelga decir que este Otro es el Todo en la parte, lo infinito solo en medio de lo que lo rodea y convirtiéndose en eneen lo finito, el centro que estando en todas partes no tiene migo de todos.''
circunferencia en ninguna. A esta realidad es que se refiere
Juan Larrea cuando habla de la individualidad colectiva de
Cuando nos preguntamos por el hombre, usamos esta paVallejo que él cree proviene de Novalis. Esta individuali- labra como si tuviese el mismo significado para todos. Pero
~d que, paradójicamente, le permite a Vallejo desde una quien ha cruzado el umbral como es el caso del Vallejo de
literatura tan cerrada estar abierto en ternura hacia el pue- Los heraldos, ya es consciente de ser un invisible:
blo y no ser elitista sino comunista:
hay un vacío metaftsico
Me viene, hay d!as, una gana ubérrima, política
que nadie ha de palpar:
de querer, de besar al cariño en sus dos rostros
el claustro de un silencio
y me viene de lejos un querer
que habló a flor de fuego.
demostrativo, otro querer amar, de grado o fuerza
al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito.
("Espergesia ")
¡Ah querer, éste, el m!o, éste, el mundial
interhumano y parroquial, provecto!

No corresponde ni a este momento ni a este espacio de
que dispongo el aplicarme a historiar la vivencia del vacío
trascendental en la filosofía y literatura de occidente, desde,

....
°'

�por ejemplo, este fragmento de Heráclito: "pero aun siendo el logos general a todos, los más viven como si tuvieran
una inteligencia propia particular", pasando luego por el Sócrates del "yo sólo sé que no sé nada" y por el Nicolás de
Cusa que concibe a Dios como un círculo y que acabamos
de citar, hasta Mallarmé que define a la poesía, o sea, al
campo de creación, como '' centro vibratorio de suspensión'';
modos todos de hablar de lo mismo o de Aquello. Sería más
pertinente que nos abocáramos a examinar la estrategia
lingüística de Vallejo para expresar lo inexpresable.
Más que a un trastocamiento de la sintaxis -como se ha
creído ver, sobre todo en Trilce- la oscuridad de Vallejo
se debe a que nos habla desde la neutralidad suprapersonal
que implica este claustro de un silencio que habla a flor de
fuego, expresión esta última del afloramiento del Verbo de
las aguas caóticas en que vivía confusamente mezclado. Siendo así, el poeta puede darse el lujo de efectuar mañosos malabarismos con las palabras y arrastrar consigo la sintaxis
si fuese necesario. Larrea cita el caso de petreles, vocablo
que pierde su significado ordinario en el contexto de Trilce,
ya que este título inventado por nuestro poeta es una alusión

-también según Larrea- a la síntesis operada en el am~
o sea, el hijo. Se trata aquí en este caso del hijo alquím.i~
o la Luz del Verbo de que hemos venido hablando. Tri~
vendría de la percepción vallejiana del amor como dula¡
palabra que a su vez está jalonando, en su primera sí!ab,j
hacia el significado de du-alidad que espera ser superada ~
la trinidad como un "instante redondo". No quedaría dest
cartada también, la posibilidad de que Trilce fuese una sÍII!
tesis de tristeza y dulce ya que el Gay saber (nombre 00!
que se designa a la alquimia) es un saber que es al misma
tiempo gozoso y triste, que eso quiere decir la palabra gay¡
López Velarde la define muy bien en estos versos: "Gozo...
Padezco... Y mi balanza / vuela rauda con el beleño / di
las esencias del rosal. '' Desde el nudo de amor de los cueli
pos se eleva esta frase en busca del Uno-Tres donde PadJt
y Madre quedan subsumidos:
grupo dicotiledón. Oberturan
desde él petreles, propensiones de trinidad.
(T.V)

Es obvio que petreles sobrelleva una carga intencional so,
bre la sílaba central tre. El petrel es una especie de gaviolJ

color blanco que vive en los mares fríos y oscuros del sur,
y es el color blanco el que se desprende de la putrefacción
representada por el color negro, es la esencia espiritual que
se libera del caos. Por tal motivo Larrea relaciona a petreles con el Espíritu Santo que aparece en la altura como una
paloma cuando Jesús emerge de las aguas jordánicas, y también con "Espergesia", el poema último de ws heraldos,
donde el poeta nos habla de la síntesis del misterio que se
adentra en el vacío metaflsico (''luz tísica'' en comparación
6
con la "sombra gorda") que debe ser nuestra esperanza.
He escogido el poema XX de Trilce, donde se plantea toda
esta cuestión de la emergencia del espíritu con claridad sintáctica matemática no obstante las maquinaciones lingüísticas
de que se sirve el poeta:
Al ras de batiente nata blindada
Piedra ideal. Pues apenas
acerco el 1 al 1 para no caer.
Ese hombre mostachoso. Sol,
herrada su Wlica rueda, quinta y perfecta,
y desde ella para arriba.
Bulla de botones de bragueta,
libres,
bulla que reprende. A vertical subordinada.
B1 desagüe jurídico. La chirota grata.

Mas sufro. Allende sufro, Aquende sufro.
Y be aquí que se me cae la baba, soy
una bella persona, cuando
el hombre guillermosecundario
puja y suda felicidad
a chorros, al dar lustre al calzado
de ~ pequei'la de tres aflos.

3

t

M \t H

e* b f
l.

,4,

Engállase el barbado y frota un lado.
en tanto póncse el índice
en la lengua que empieza a deletrear
los enredos de enredos de los enredos,
y unta el otro zapato, a escondidas,
con un poquito de saliba y tierra

La nil'la

pero con un poquito
no má

-s

La piedra es, pues, la mantequilla como el producto del
batido de la nata. La segunda encarnación de Visnú (verbo
solar de la trinidad indostánica) llamada encarnación de la
tortuga es provocada por una lucha desatada entre los dier
ses por disputarse la inmortalidad, pleito que había puesto
en peligro la existencia de la tierra. El monte Mero (monte
blanco), eje del mundo, se había hundido en el abismo, en
esas aguas aµiargas de Mara que dicen los hebreos. Sirviéndose de una serpiente enrollada a él, los dioses lo hicieron
girar batiendo las aguas marinas, batido que prodigó maravillas de cosas creadas. En tal apuro la serpiente arroja
de sí un pez terrible que Visnú engulló para poder salvar
al universo, a consecuencias de lo cual quedó coloreado,
Visnú, de azul. Enseguida el verbo emergió como tortuga
portando sobre su concha al universo. El color azul nos está
indicando la purificación. Es el color del manto de María
y el intermediario entre el negro y el blanco. En alquimia
se dice que cuando el negro azulea está pronto a aparecer
el glorioso blanco sobre la superficie. El pez es simbolo de
lo numinoso profundamente oculto en el caos que, como
fuerzas originales del ser, son poderosas y deben ser der
mesticadas por el héroe como es el caso del mito del genio
de la botella. Respecto a la "piedra ideal" diremos que es
ideal porque no existe, en el sentido que Heidegger confiere
a esta palabra, es decir, es interioridad espiritual. Acercar
el 1 al 1 para no caer es la búsqueda del equilibrio de los
sexos, del androginato.

El hombre mostachoso es ya la alusión a la mayoría de
edad. Mostacho es galicismo, nuestra palabra es bigote. Ser
hombre de bigotes quiere decir ser tesonero, constante en
no dejarse dominar. (Se aplicaba a los generales de Hitler.)
No dejarse dominar implica aquí no someterse al yugo del
himen en el himeneo.' Que el deseo no sea tan poderoso
que Pegaso eche a tierra a Belerofonte. La palabra sol queda así sola al final del Verso. "Herrada su única rueda, quinta y perfecta'' alude ala relación que ha existido desde antaño
entre el oficio de herrero y la alquimia. La herrería, cuando
fue descubierta por aquellas sociedades agrícolas de la más
remota antigüedad, era un misterio. Como el alquimista, el
herrero era un hombre apartado, cuyo oficio despertaba sospecha ya que realizaba transformaciones atentando contra lo
sagrado del mundo natural. Así los griegos nos presentan
a un Vulcano cojo, lo mismo que los hebreos a Jacob y los

�~D~I
j~ t_
,

~ji
~

, D'

maniqueos a Manes. La cojera no obstante era símbolo ~
cierta nobleza en el terreno de lo sobreentendido. Jacob satq
cojeando de un anca (el ank es el principio de vida unive~
como veremos adelante), de donde aquel "de qué piernaj
cojeas" como se dice comúnmente, y todo por luchar ~
el ángel que le impide subir la escala hacia el cielo ~
aquel arcángel de la espada revolvedora de fuego (sic) 4111
impide el regreso de Adán y Eva al Paraíso. Vallejo baia!
tanto de su "cojera amarga" como de esta escalera que lii
no una aparece varias veces en su obra. Esta lucha para SU'!
bir la escalera es la lucha por hberarse del limo negro del
caos, del cual, como nos enseña Octavio Paz, los poetas a
hijos. 8 Hemos empezado este párrafo, que dedicamos a 11¡
segunda estrofa del poema que nos ocupa, hablando del bi-:
gote, pues bien, en jerga mineralógica bigote significa la
abertura de los hornos por donde sale la escoria fundida, o
sea, esta "bulla de botones de bragueta, libres" (observem&lt;lj
que la palabra libres ha sido desgajada y puesta sola, ta¡
medio), pero de una libertad que reprende, que censura, coaj
lo que nos situamos en la contención atribuida al coito rc-l
gresivo, que será atestiguada por lo que sigue inmediata-¡
mente: la A vertical subordinada, y el desagüe jurídico, ~
lo que nos ocuparemos enseguida ya que tenemos que volver por nuestro verso: "herrada su única rueda, quinta y
perfecta".

cuerpo, el agua: las emociones, el aire: el intelecto y el
fuego: la voluntad, forma en que se despliega, en lo que llamamos Creación, la única realidad fundamental que sería
la representada por el éter, la Conciencia Cósmica. Si bien
es cierto que la física ha demostrado la inexistencia del éter,
se trata en este caso del éter físico y no de la realidad substancial única que ahora se llama campo unificado. Una vez
entendido lo que es esta "herrada rueda quinta y perfecta"
o sol sellado por el trabajo del hombre, pasemos a examinar lo de la A vertical subordinada.

En el poema de las vocales de Rimbaud la A representa
el color negro, caos o putrefacción que desprenderá de sí
la esencia espiritual que contiene, tal como sucede en la operación del alambique en química, para que esta esencia llueva otra vez sobre la tierra de que se desprendió, purificándola. El caos es, según esto, producto de un no darse cuenta,
de un estado de ignorancia que será redimido por la conciencia una vez separada. En esto consistirá la fusión del cielo con la tierra. Necesita la conciencia separarse del objeto,
verlo a distancia, como se aleja el pintor de su cuadro para
mirarlo así en espíritu, globalmente. En otras palabras, para
desenajenarse. Así, la conciencia contendrá las cosas sin estar unida a ellas o, dicho de otro modo, se quitará el velo
conceptual que las clasifica y las determina: no será propiamente un conocer sino más bien un darse cuenta, un ver
que sería idéntico al ver del espejo, que conteniendo las coHerrar es poner un sello con hierro candente, y esta
da es el sol. (Véase Diccionario de sfmbolos de Juan-F.du.U&lt;IO! sas dentro de sí no se involucra en ellas. Está separado y,
no obstante, tiene las cosas en sí. El para sí, que sería la
Cirlot.) Quinta, porque se trata de la quinta esencia que
autoconciencia, el darse cuenta, y el en sí, que serían las
brenada en las aguas caóticas, el éter o quinto elemento
cosas, se fusionarían de ese modo y, por lo mismo, las apaes el centro de la cruz, cuyas cuatro extremidades están
padas por cada uno de los elementos, como aquí en Mesoa- riencias -aquello que está sujeto al cambio en el tiempo
pasado, presente, futuro, y que también está sujeto al modo
mérica las cuatro regiones del espacio en donde el cen
está simbolizado por el sol en el cenit, cuando en cierta fe. de percibirlo-, no tendrían consistencia por sí mismas como
cha del año su luz cae perpendicular sobre el plano terrestre. realidad independiente. La conciencia que se autoconoce
La alquimia define como piedra filosofal este punto centr
también disolvería el tiempo, que no sería otra cosa que dide la cruz o de la x solsticial ya que simboliza el cruce
solver el concepto de tiempo. Esta conciencia quedaría así
lo vertical masculino con lo horizontal femenino, en donde, totalmente liberada del caos, del supuesto caos que en su essi la fusión es plena, se cohesionan los cuatro elementos
tado de ignorancia o apego veía como tal pues ella estaba
do nacimiento a la conciencia Cósmica o Unidad del espíritu, involucrada en el conflicto de las cosas, conflicto emanado
que arrastraría consigo toda la realidad apariencial disipan- de la dualidad misma que comporta un intelecto que define,
do así totalmente las tinieblas. Que la piedra sea la cohesioo que va tras la identidad de cada cosa. La identidad de Parde los cuatro elementos (Fulcanelli) se explica porque
ménides era el Ser, una vez levantado el velo (aletheia); si
uno de los elementos simbolizaba en el orden: la tie"a: d este Ser era Uno, necesariamente el mundo de las aparien-

cías era su emanación (Plotino) y, como lo dirá más tarde
Spinoza, las apariencias son modalidades y aspectos diferentes de la misma substancia y el más alto modo de conocimiento sería el de intuir a dicha substancia única. Pero
si por el sexo el hombre decayó a la percepción de las cosas
materiales (la Eva sacada del costado de la unidad de Adán
el andrógino), por el coito regresivo, subiendo así la escalera del sueño de Jacob, el hombre volverá a recuperar la
intuición suprema de la Unidad, la Palabra perdida (Verbum
Dimiswn). 9 Esta síntesis es precisamente el Verbo, la Luz
divina que disipa las tinieblas del mundo. De modo, pues,
que la A vertical subordinada implica, esto supuesto, la verticalidad del tiempo o tiempo vivo, tiempo eterno del instante que acabaría coo la angustia extraparadisiaca del tiempo
sucesivo y la pluralidad. Esta sería la respuesta a la pregunta de los primitivos filósofos griegos: qué es aquello que no
cambia y que es uno a pesar del cambio y la pluralidad.
La figura hebrea del aleph simboliza a un hombre que señala con un brazo hacia el cielo y con el otro hacia la tierra,
mudra llamada Ten Chi que realizan los maestros del zen
con su cuerpo para indicar la unión de cielo y tierra. El glifo de la aleph es una S diagonal con una tilde arriba y otra
abajo. En cuanto al glifo de la alfa griega minúscula, semeja una cabeza de toro en posición horizontal. Como se
sabe, el símbolo tradicional de la aleph era el buey, con lo
que se aludía a la sexualidad subordinada al trabajo, a la
Obra. Nuestra A mayúscula, que es la mayúscula griega, es
una cabeza de toro invertida. Mejor no puede expresarse el
arcano de la primera carta del Tarot (o la Rota o rueda) egipcio que corresponde a la letra A y que se llama El Mago
o El Alquimista, representada por un hombre que con su
mano derecha y el dedo índice de esta mano señala a la tierra,
y con su mano izquierda elevada sostiene un báculo coronado por un círculo, ese círculo que menciona T. S. Eliot
en el comienzo de '' East Coker'': '' En mi principio está mi
fin", el consabido Alfa y Omega aplicado al Cristo. Todas
estas ideas expuestas apuntan hacia el androginato, el equilibrio de los sexos que es lo mismo que decir la conjunción
tierra-cielo, espíritu-materia, fuego y agua, es decir la Uniocontrariorwn, para lograr la cual se necesita de un ''desagüe
jurídico", esto es, reglamentado, subordinado. Lo que se
desagua no es el líquido seminal sino la pura energía que
en este caso asciende a la cabeza en lugar de descender a

�la materia para proseguir el curso de la Creación en el tiemPorque Vallejo no terminaba de sacar su femenino entero,
po o la procreación. Sólo así se puede entender un verso de según el LXVII:
Vallejo como éste: "La Muerte de rodillas mana / su sangre
blanca que no es sangre" (T. XLI). Qué cosa más difícil
Cuánta madre quedábase adentrada
que dos elementos como el agua y el fuego -que son los
siempre, en tenaz atavío de carbón, cuando
elementos en pugna que arrastrarán consigo a los otros dos
el cuadro faltaba, y para lo que crecería
pa~~ la cohesión de los cuatro-, tan enemigos, tan irrecoal pie de ardua quebrada de mujer.
nciliables, como son las emociones y la voluntad, puedan
marchar al unísono, que se pueda "pensar con las emocioY en el XXX nos habla de la sangre blanca que no ea
nes y sentir con el pensamiento" y "no desear mucho sino sangre:
con la imaginación", como afirma Pessoa por boca de BerEl sexo sangre de la amada que se queja
nardo Soares. Pues bien, el alquimista nos habla de un agua
dulzorada, de portar tanto
de_fueg? o de un fuego que no quema, un fuego frío. Y los
por tan punto ridículo.
chinos tI~nen ~ famoso proverbio que dice: ''Aprende a no
Y el circuito
querer smo deJar de querer". El androginato sería el logro
entre nuestro pobre día y la noche grande,
de este equilibrio, que sacaría al alma, la parte femenina del
a las dos de la tarde inmoral.
hombre, de la estrechez en que vive confmada cotidianamente. El androginato está expresado en la "chirota grata",
Y, finalmente, citemos el XXXI donde nace la niia
pues chirota quiere decir marimacho; se ha machihembrea- esperanza:
do o sintetizado el 1 con el 1. En el XXXVI de Tri/ce escribe:
"Hem_bra se continúa el macho, a raíz/ de probables senos,
esperanza pla!le entre algodones.
y precisamente / a raíz de cuanto no florece'•. En la medida
que el alma se expande se encoge el deseo y viceversa, como
Y Dios sobresaltado, nos oprime
el pulso, grave, mudo,
Y~ nos lo hizo ver Heráclito cuando decía que las pasiones
y como padre a su peque.iia,
viven a expensas del alma. En el LXXI leemos:
apenas,
pero apenas, entreabre los sangrientos algodones
Serpea el sol en tu mano fresca,
y entre sus dedos toma a la esperanza.
y se derrama cauteloso en tu curiosidad.
Sei'lor, lo quiero yo ...
Y basta!
Cállate. Nadie sabe que estás en m!,
toda entera. Cállate. No respires. Nadie
Pero, nos estamos alejando del poema XX, el cual nos
sabe mi merienda suculenta de unidad:
sirviendo de guía y debemos, por tanto, retomar. Acab
legión de oscuridades, amazonas de lloro.
mos de analizar la segunda estrofa. Pasemos, pues, a
Y en el IX:
tercera.
hembra es el alma de la ausente.
hembra es el alma m!a.

Entre la segunda y la tercera hay un verso solo, que
el del sufrimiento universal. Nacer duele, como atestiguaron los hebreos estampando sus famosas x de sangre sob
Y en el L habla del cuervo mentiroso que le decía a Poe las puertas cuando salieron de Egipto. Pero este dolor de V,:,
"nunca más", el que quiere birlar el tesoro del poeta:
llejo ya es un dolor universal en su propia carne, que va a
aflorar más tarde en ''voy a hablar de la esperanza•'. La c:9Quiere el corvino ya no hayan adentros,
trofa que sigue continúa el motivo del desagüe erótico hasta
y cómo nos duele esto que quiere el cancerbero.
llegar a la síntesis que es esta niña -el alma- de tres ~
a la cual da lustre en su calzado. Es muy importante el s&lt;1J
Y
Y

hebrea, beth, que simboliza la mansión o casa y que se encuentra en relación con la piedra bethel sobre la que apoyaba su cabeza el dormido Jacob.) El poema se cierra con
un juego caligramático que resume todo su contenido. El no
má representa la idea de contención: la negación oponiéndose a la sílaba de madre, materia matriz, a la que quiere
entrar. que de esa manera la virilidad no se pierda ante la
engullidora feminidad y de ese modo se equilibren las fuerzas como bien lo dice López Velarde en "mi balanza vuela
r~uda".

que queda solo al fmal del primer verso, confirmación de
que ha nacido el que habla, de que el poeta es
verdaderamente.
Abordemos la cuarta y última estrofa no sin antes notar,
de paso, que son cuatro estrofas y un verso solo. No hay
que olvidar que Vallejo, en Tri/ce, está imbuido de una honda preocupación por la numerología. Es un auténtico pitagórico y, por lo demás, menciona a Pitágoras. Quizá con
este verso solo entre cuatro estrofas nos esté gráficamente
aludiendo a la quintaesencia. Esta última estrofa presenta
como primera idea el gallo, ave de la resurrección solar. La
barba, por su parte, es símbolo de los fluidos celestes que
emanan del rostro divino sobre la tierra. De aquí que se represente a Dios padre con grandes barbas. Frotar nos obliga a situarnos en el frote de la lámpara de Aladino, la
maravillosa lámpara (objeto que produce luz) de la cual
emerge el genio que se pone a nuestro servicio. De ella no
puedo extralimitarme hablando. El frotar implica calentar,
reavivar, sacar brillo. Luego sigue el índice, dedo de mando,
de poder, que despierta la lengua galimática de la niña (gali,
gallo y gala, leche), ese cálamodequehablala sura 96. Los
galos tienen como su emblema al gallo. He aquí las galimatías de la alquimia. Con respecto a la saliva habremos de
decir que representa un papel de curación mágica. Los sanadores se untan saliva en los dedos para aplicarlos en laparte enferma. La razón es que atrae, vía magnética, la
radiación espiritual gracias al agua que contiene. (Vallejo
ha escrito saliba con b, ignoramos qué habrá querido decirnos con eso si no es una referencia a la segunda letra

Poder pasar por esta vida sin que sus encantos nos
dobleguen, no ser sensual, no ser sentimental, codicioso,
envidioso, en pocas palabras no pertenecer al mundo, a la
mundanalidad y, sobre todo, aceptar la muerte, esta muerte
de todos los días que pasa por nuestras manos como la arena de una clepsidra, esta es la condición para que el sol de
la interioridad pueda aparecer en la superficie. Por tal
motivo, en el tantrismo de izquierda no hay devoramiento
mutuo de la pareja, no hay masoquismo, ni sadismo, no hay
provocación, no hay sensualidad sino amor. Este control,
este separarse de la realidad que se vive, es el que permite
a la conciencia no involucrarse, no perderse y. a consecuencia de esto verse, ser testigo de su propio acto. El placer,
en lugar de ser concentrado, venenoso, se expande y adquiere una contextura delicada que puede hacer que el alma
ascienda al "séptimo cielo" como comúnmente se dice y con
lo cual se alude a despertar la chacra coronaria. 10 Vallejo
nos dice en la segunda estrofa: "y desde ella -la quintapara arriba". porque la quinta chacra o rueda pertenece a
la garganta, el lugar donde se pronuncia la palabra, el Verbo y, por tanto el sol, ya que este centro permite al alma
entrar en contacto con los mensajes invisibles de la materia.
La s de sol aparece en el poema como la s del adverbio más
que se ha desprendido y puesto al fmal metida entre
paréntesis. Pero, en cambio, la palabra Sol aparece notoriamente elevada en el poema. Sólo tiene por encima de ella
las tres (sic) líneas de la primera estrofa. Constatemos en
nuestra nota anterior, en el último párrafo de Jung, la su
bida del contenido numinoso desde el fondo "que en sí sería oscuro de no ser interpretado desde arriba". G.
Bachelard, en La poética del espado, afirma que la imagen
"ha tocado las profundidades antes de conmover las
superficies". Pero en la superficie debe recibir el sello de

O\

....,¡

�00

IO

Dios mismo que le confiere la autoconciencia. Vallejo dice:
"la muerte concibe y pare de Dios mismo" (T. XIII). La
s de sol se encuentra en la hostia cristiana en el rns ya que
Jesús, el Verbo es homo solis que se alza sobre el cáliz de
la pasión. Concluyamos, pues, que todo el poema maneja
una sola idea, la de la resurrección de las tinieblas de la
muerte, esa muerte de rodillas que mana una sangre blanca
que no es sangre. El misterio tratado en este poema es el
relativo al arcano XX del Tarot egipcio, la resurrección a
partir del juicio final. Acabamos de mencionar el poema XIII
donde se habla de la muerte (arcano XIII). En el capítulo
dedicado a Trilce, (en el libro mencionado al inicio de este
ensayo, muestro que cada poema se ajusta a la contemplación de cada una de las cartas egipcias, respectivamente. cubrir un estado de alma, mediante una serie de descifr
También doy la razón de por qué Vallejo no realiz.6 la última, mientos' '. Por otra parte, aun no entendiendo ni comulg
pues los poemas son 77 y las susodichas cartas 78.
do con la postura hermética del poeta, reconoce "sus
titudes literarias, sus dotes poéticas, su vibrante, deli
No interesa aquí establecer una comparación de los pro- emoción" y se lamenta de que un "concepto singular pri
cedimientos utilizados por los poetas franceses (Mallarmé a una cultura general de una obra más sólida, más rotun
Rimbaud) y Vallejo, lo que conduciría a encontrar las leyes más verdadera, como sería la que surgiese, indudableme
de la creación del lenguaje en cada caso, me contento sólo si Vallejo, desdeñando el símbolo, se dedicase a cultivar
con afirmar y dejar sentado que la alquimia fue para nuestro riamente al poeta verdadero que guarda en sí. Y para ter
poeta motivo de honda preocupación aún antes de su viaje minar, recomienda paternalmente al poeta que no se p
a Europa, y que esta ciencia determinó toda la estructura y cipite hastiándose ''con una vida que no ha vivido aún''
el significado de su quehacer poético. La jerga alquímica fue la ''Belleza verdadera no se cubre con velos tenebrosos
utilizada por Vallejo de modo directo para expresar la per- necesita luces misteriosas y extrañas. La belleza es
mutación psicológica que dotó al poeta de los conocimien- divinidad, cuya merced toca a todas las almas. Nadie tie
tos profundos del alma humana.
el monopolio de la virtud, ni de su secreto. Si la Belleza per
manece impenetrable y oscura no es la divinidad ni es
Belleza... " 11
UN COMENTARISTA DE Los heraldos negros, Luis Varela y Orbegoso, la segunda pluma que se ocupó del libro
El objeto de que nos ocupemos de un personaje al
la semana siguiente de su aparición, y que firmó con el seu- la historia ya echó tierra no se sustenta en ánimo de bur
dónimo Clovis, define sinceramente y para siempre el pro- sino en que, como representante del juicio característico
blema que ocasiona una poesía clus como la de Vallejo: bando enemigo de la verdad privilegiada, nos serviría de a
"Ocurre que los poetas de esta escuela logran la virtud de yo a la justificación de la postura del hermetismo, de aq
contemplar las cosas con mirada extrahumana y ver en ellas hermetismo que amaba Heráclito (el oscuro) y que ama
atributos que los demás mortales no alcanzamos a descu- y recomendaba Mallarmé, el poeta que más ha influido
brir". (La gloria de no ser comprendido fue llevada en el la literatura de este siglo, excepción hecha de aquella
caso de Vallejo a su máxima expresión.) El problema no es persigue un fin político. Actualmente Heidegger ha reg
tan sencillo de resolver como aparece en las demás líneas sado a Heráclito para recordamos que la naturaleza ama
de Clovis. En primer lugar acepta que hay "un núcleo re- ocultarse. Qué difícil es darnos cuenta de que si en las co
ducido y selecto para quien el símbolo no tiene misterios; no hay misterio sí lo hay en las mentes.
este núcleo realiza el sueño, que ansiaba Mallarmé, al des

A nadie compete el monopolio de la virtud ni de su secreto,
sólo a Clovis, puesto que sólo él sabe, aun en contra de todo
lo establecido, que la belleza verdadera tiene que ser simple.
Y digo esto, porque todos los libros sagrados de todas partes del mundo, todas las literaturas que hayan tenido algo
importante que decirnos gozan de aquello que hemos dado
en llamar profundidad. La Biblia, por ejemplo, libro poético por excelencia, ha dado lugar a tantas interpretaciones
como mentes se han acercado a ella. No todos los individuos tienen el mismo desarrollo, la misma edad o el mismo
entendimiento espiritual. Hay lenguajes con varios niveles
de comprensión, por lo cual siempre han requerido de exégesis. Es tan difícil saber lo que dicen las palabras a nivel
funcional, cuanto más en el orden poético o figurado. No
todos han sido tocados por esa merced de la diosa Belleza.
Más que ocultada intencionalmente, la verdad se ha ocultado a la mente humana cada vez más distraída, cada vez
más apegada. Ya lo decía Heráclito: "se les escapa cuanto
hacen despiertos, al igual que olvidan cuanto hacen dormidos'', que no es más que el consabido ''tienen ojos y no ven,
tienen oídos y no oyen" del Nuevo Testamento. Puede haber un ocultamiento intencional en alguna obra de arte, tal
el caso, por ejemplo, de la Odisea, según un libro que ha
aparecido en estos tiempos diciéndonos que contiene unas
claves de navegación entre Grecia e Inglaterra, donde existían explotaciones de metales importantes. Pero esto no disminuye para nada la profundidad en cuanto a saber humano
que está involucrada en un lenguaje aparentemente sencillo
como lo es el de esta novela. Algo distinto sucede sí con una
poesía tipo clus o de Gay saber, reservada para los que entienden y fundada en una ciencia como es la alquimia, cuya
herramienta más importante de comunicación es el albur, o
una especie de cábala del lenguaje llamada ''lengua de los
pájaros", entre otros muchos nombres. Uno es también el
de ''lengua diplomática pues con ella se daban a conocer
los que entendían, se medía la capacidad o grado de evolución espiritual en un hombre. En todas las comunidades,
grupos o clubs y a cualquier nivel social existen argots o jergas que sólo manejan los que entienden, los que viven en
circunstancias similares, los que experimentan cosas
parecidas. En la alquimia, el guiño, el cum grano salis obedece más bien a que una verdad espiritual, esto es, nacida
a la luz del espíritu, expresada en términos simples se
desvanece. El retruécano, el albur. la metáfora, la parábola,
11

,

el símbolo son mecanismos lingüísticos que contribuyen a
urdir la verticalidad de la comprensión. Por eso al trobar
clus se le llamaba también trobar ric, es decir, rico, profundo por hermático. Quien piensa como Clovis puede caer
en situaciones candorosas, cual es el caso de una mitóloga
que afuma que Ovidio es superficial, precisamente ante un
contexto opuesto al de Vallejo; uno no pasa por oscuro y
el otro por superficial. (Notemos que estudiar no hace daño
pero a veces no sirve de nada.) Cuando Cristo fue interrogado acerca de por qué hablaba en parábolas que el pueblo
no entendía, dio una respuesta que nos hace suponer la existencia de distintos estados de alma o desarrollo de la conciencia. No creo que sea necesario decir que la verdad
poética, que pretende tocar el alma, tenga que ser presentada en un lenguaje funcional a la altura de todo el mundo.
De forma compleja o simple exige de aquella cualidad que
en los evangelios se designa como pobreza de espíritu (lo
contrario de soberbia) y la cual corresponde al vacío metaf'Isico de que nos habla Vallejo con respecto a la condición
necesaria para crear su libro Trilce. 12
Hacer el vacío es condición indispensable para llenarse de
algo nuevo. Con Trilce Vallejo adquiere esa madurez y ese
teclado con que va a asombrarnos tanto en este libro como
en el siguiente con aquellas resonancias íntimas de su ser
portadoras, al mismo tiempo, de lo universal humano. (De
aquí el título: Poemas hwnanos.) Si es citrto que en Los heraldos negros no había adquirido este ~ocimiento, sí había sufrido ya la herida de lanza, condicién sine qua non del
vaciamiento.
Antes de terminar con este paréntesis contra Clovis hay
que agregar todavía la función del misterio como fuente de
atracción y concentración de la mente. Lo velado, lo
prohibido, desde el Génesis, siempre ha sido la motivación
más efectiva de la curiosidad humana. Todo génesis requiere del descubrimiento de algo desconocido. Toda creación
va precedida de un periodo de caos u ocultamiento (primero
fue la tarde y después la mañana). De modo tal que la alquimia no ha vertido todos sus recursos de enseñanza en forma oscura y hasta muda, como es el caso del liber mutus
y de los códices mesoamericanos, con el único propósito de
prevenirse del peligro de las masas adoctrinadas dogmáticamente, lo que sería por su parte admirable prudencia, sino

�.,~

~ ti ·.,
~

'
también como promotora de la gran verdad espiritual de la
unión de los opuestos espíritu-materia, infinito-finito. Pero,
desde luego, la alquimia enseña al pobre de espíritu, no al
soberbio, es decir, al que en alguna forma ya está en el
camino, al que ya tiene oído para oír y, sobre todo, ojos para
ver, ya que esta ciencia, como cualquier otra, se basa en la
observación de la naturaleza y, dicho sea de paso, es por
esto que la alquimia se constituyó en una precursora de la
química. Esta no hizo más que desentenderse del aspecto espiritual para avocarse solamente a lo material que, desde
luego, no es desdeñable pero sí manco. De las grandes imágenes del proceso psicológico surgieron muchos procedimientos y nomenclaturas de la química. Pero luego se olvidó
que fue el misterio de la psique humana encontrándose en
las cosas naturales, esa identificación de sujeto-objeto en una
unidad trascendental, el que motivó el nacimiento y propulsó el desarrollo de esta ciencia moderna que hoy en día está
realizando verdaderas maravillas, maravillas que ya lindan
con lo extraordinario. No obstante queda algo por resolver.
Vallejo nos dirá que esta existencia ''todaviíza perenne
imperfección". Siempre queda detrás de la gran máscara
Aquello, al cual unos le huyen, le tienen miedo, y otros, en
cambio, acicateados por el misterio, sin rendirse, lo buscan
hasta que Aquello, lo buscado, los encuentra, pero los encuentra en la verdad de un campo santo en donde el silencio
habla. Luego el poeta, con ese sol que serpea en su mano
quiere, como un niño, comunicar su hallazgo, pero, aquellos hombres a los cuales trata de redimir lo crucifican. En
aquella su juventud trastornada por el descubrimiento Vallejo sintió las caras de la reprobación que lo obligaron a
escribir: '' Espanta con un llanto de amor a mis sicarios, cuyos gestos son férreas cegueras de Longinos". En la tradición se dice que a las aves nocturnas les molesta la luz.
¿Cómo hablar de la piedra del Absoluto estando en el tiempo muerto, y cómo hablar a los que no están en el tiempo
vivo?

vier Abril se ha servido de esta anécdota para reforzar su
opinión de que la cita de Samain en Trilce es un subterfugio
utilizado para desviar la atención de la verdadera influencia
estética del libro (Un coup &lt;!e dés). No vemos claro hasta
dónde sea esto definitivo. Aparte de que el misterio del poema de Vallejo es muy similar al de Samain (Otoño), hemos
encontrado, en el mismo libro, otra referencia, si no del
nombre, al menos de otra preocupación de Samain. Además Vallejo nombra a otros autores en sus poemas; ¿son citas caprichosas para desorientar, o falla aquí su regla del
secreto? ¿No estará suministrándonos Orrego -¿sin
saberlo?- la consigna del sigillum sapientum de la alquimia?
¿No sería que Vallejo trata de callar el meollo de su construcción lírica y no una influencia estética que tarde que
temprano, como indica el mismo Abril, tendría que ser
descubierta?
Es indiscutible que antes de Los heraldos el poeta se encontraba magistralmente informado. El poema más antiguo
de este libro, "Aldeana", es de 1915, y ya para esa fecha
se había escrito el poema "Campanas muertas" (que no fue
recogido) en donde se trasluce su conocimiento de que el
campanario es el símil del athanor alquímico:
En los tibios crepúsculos de estío
parece que surgieran suspendidas
del muro en ruinas de mi pecho frfo,
junto a mi corazón que mudo y yerto
sangrando el carmesí de sus heridas,
como esos tristes bronces yace muerto.13

Según esto, a la edad de 23 años14 ya se encontraba el
poeta iniciado en el argot de los emblemas universales de
esa lengua antidiluviana, antibabélica de los "Filósofos";
de ese Grial que, se presume, no puede ser conquistado antes de los 28 años, tiempo en que navegó el sarcófago de
Osiris descuartizado antes de ser encontrado y reintegrado
por la !sis velada. Este caso excepcional no supera, sí, el
record impuesto por Rimbaud. Vallejo es consciente de su
precocidad cuaooo nos dice en Trilce: "Cual mi explicación.
/ Esto me lacera de tempranía.'' (T. XIV)

Acepto como indudable que Vallejo, en su época de
Trujillo, si no antes, leía libros de alquimia, libros
quijotescos. ¿Cuáles? No lo sé. No lo supieron sus mismos
contemporáneos. Antenor Orrego, a quien Vallejo distinguió como maestro, habla del celo del poeta por el secreto
Tenemos pues ya a la chispa divina del poeta caída en la
profesional, manifestando que siempre ocultaba sus lecturas hasta el extremo de conservar sus libros bajo llave. Xa- materia, inmersa en la gran matriz, antes de los 23 años.

~-

~

,.

. f

....

.

Ya en Los heraldos figura el símbolo de la catedral para expresar esta materia, la materia prima de la Obra, la sustancia raíz de todas las cosas, la maría ecuménica, a la que la
alquimia llama Mercurio (el numen de transformación según Jung), el que, ya operada la transformación, será la
piedra, ''almohada bienfaciente al fin'' como dice nuestro
poeta. (T. LXX) Las catedrales metropolitanas llevan a veces el nombre de Notre Dame o Matrices. La Virgen como
Vas espirituale es el contenedor (materia), la madre (mater),
la sustancia. La catedral es la silla o fundamento. En Italia
se dice duomo (casa). Si la matriz cósmica es la casa, ella
es la que nos permite habitar esta tierra como dirá Holderlin:
"pero es poéticamente / como el hombre habita esta tierra",
a lo que Heidegger agrega: ''nosotros entendemos ahora a
la poesía como el nombrar que instaura los dioses y la esencia de las cosas. 'Habitar poéticamente' significa estar en
la presencia de los dioses y ser tocado por la esencia cercana de las cosas•'. 15 La Virgen como vaso espiritual es el
Grial o la sede de la Sabiduría en la novelística de la Mesa
Redonda. En Los heraldos Vallejo nos habla de una
"enlutada catedral", precisamente en un poema intitulado
"Yeso", con lo cual el poeta nos está sugiriendo la séfira
yesod del árbol cabalístico, que representa a la luna, como
la materia pasiva que recibe la luz del sol, y que nos la mantiene viva en la etapa de oscuridad (la pasión ' 'ardiendo como
un mal kerosene"). Silencio y noche abren el poema, ha
muerto el corazón. Pero, no obstante, se anuncia el nacimiento primaveral: desde el tiempo horizontal Eva cantará,
desde un hornillo de nardos eróticos. El poeta ha quedado
definitivamente despositado en el sepulcro como un ' 'croquis

~

'

4&gt;

"'

pagano de Jesús", pero a consecuencia de eso vibrará el femenino en su alma "como en una enlutada catedral".
Sería más comprensivo todavía este hecho final del peregrinaje por la materia, en el tiempo horizontal, si hacemos ver que es el último poema de la parte central del libro,
el grupo "De la tierra". Primero aparece el poema "Los
heraldos negros" (el golpe) haciendo las veces de umbral
del libro; luego siguen los grupos: "Plafones ágiles" (especie
de membrana por la que ha de filtrarse el espíritu) y ''Buzos''
(la inmersión en el mar primordial). Ahora bien, el primer
poema de "Plafones" es "Deshojación sagrada", consagrado a la luna, la diosa Blanca como castigadora del héroe
que se ha atrevido; función redentora del dolor. El espíritu
queda desintegrado: dispersión del color solar en el vino azul.
Todos los útulos restantes de este grupo son alusivos a esta
realidad espantosa de la caída, del enconchamiento en la
melancolía, ese Espíritu Santo como Regina Auster que está
sugerido por el poema ''Avestruz••, gallinazo pesado que
de por sí da la imagen del ángel caído:
Melancolía, saca tu dulce pico ya;
no cebes tus ayunos en mis trigos de luz.

Por su parte, el primer poema de "Buzos" es la "Araña",
símbolo, ya desde Heráclito, del alma humana que teje su
propio cuerpo de luz. Vallejo, en alguna parte, habla de sí
mismo como tejedor, clave ésta también importantísima de
los que siguen el camino de la mano izquierda. La araña se
encuentra varada en un filo de piedra que la divide en dos.

�Y, por tanto, el siguiente poema es "Babel", la torre que
trata infructuosamente de conquistar el cielo ya que es construida con ladrillo de barro cocido y no con piedra (sic) como
dice la sagrada escritura. Torre que se propone restablecer
la Unio contrariorwn perdida entre cielo y tierra. Con la caída de esta torre sobreviene la confusión de lenguas ya que
se pierde la sabiduría integral, esta que nos expone Vallejo
a través de toda su obra. Si la pareja no logra en su unión
fisica la unidad espiritual que los restituiría al orden de esta
lengua primordial el amor sería un "hogar sin estilo" en donde lo femenino ''daña''. Luego sigue ''Romería'' que se refiere al viaje de la luz invicta del amor de los amantes que
como el sol invicto del solsticio de invierno renacerá de la
oscura materia el 25 de diciembre (' 'y no saben / del diciembre de ese enero" nos dice en "Espergesia"; forma velada de decir: y no saben de la eclosión del principio). "El
palco estrecho'', que es el último de esta serie, habla del
velo que todavía no ha sido levantado y del peligro que significa el estar expuesto a perderse definitivamente en el mar
si el poeta no renuncia a su festín de rosas negras. El primer
poema de los "De la tierra" es una interrogación muda. Todos los demás siguen mostrándonos el hilo de Ariadne: El
poeta a su amada (la crucifixión amorosa de los amantes),
"Verano" (la estación que da el fruto de la vida ya no encontrará al poeta, pues han muerto los novios, ha muerto
el amor, mensaje del Cuervo de Ovidio a Apolo, y a Poe
sobre el busto de Palas). Y así continúan los títulos muy
sugestivos: "Septiembre" (mes de la muerte de la naturaleza,
fin del verano; el cuervo ovidiano habla en su mentira precisamente de esta luz que será recuperada nuevamente por
Apolo en primavera una vez realizada su metamorfosis),
"Heces" (las cenizas o el estiércol de la vida del que resurgirá el Fénix), "Impía" (donde el poeta acusa a esta mala
mujer) que es precisamente "La copa negra" o el cáliz de
amargura que da gato por liebre, pues el poeta ha ido en busca de la pureza amada ("Deshora") y, por último, antes de
llegar a "Yeso", la catedral sepulcral (a los hombres ilustres los entierran en la catedral), tenemos un poemita llamado ''Fresco'' en donde el poema memoriza la época dulce
perdida. Desde aquí ya Vallejo identifica el amor con lapalabra dulce, de donde se origina su palabra Trilce como el
"instante redondo de la trinidad", de que ya hemos hablado.
No es el dos sino el tres el que hace la síntesis de luz tísica.
El dos solamente quiebra los "alfeñiques de oro / joyas de

azúcar/ en/ el mortero de losa de este mundo''. Después
del grupo de poemas "De la tierra" continúan todavía tres
más: "Nostalgias imperiales", "Truenos" y "Canciones de
hogar" que constituyen como un desglose de toda esta situación originada por el golpe.
El libro Los heraldos negros es el testimonio del poeta perdido en el laberinto salomónico, que así se llamaban los laberintos situados en el cruce de las dos naves de la catedral.
Antiguamente ahí estaba sembrada una barra de oro, símbolo del Centro apolíneo (de a: sin y polein: girar). Hay una
breve alusión al centro ocupado por el devorador minotauro
en el poema "El palco estrecho":
llueve. Y hoy pasará otra nave
cargada de crespón;
será como un pezón negro y deforme

arrancado a la esffngica ilusión.

Recuérdese lo que dijimos del seno henchido que aparece
en el espejo del Arte como símbolo de la plenitud del hombre restaurado en la conciencia cósmica. También tómese
en cuenta el mito de Teseo en donde se dice que las naves
regresaban a Grecia con velas negras si no hab~ conseguido destruir al monstruo devorador de la juventud. Esta
barra de oro de las catedrales era el símbolo del oro alquímico, es decir, del hombre que, ya en su centro, se gobierna a sí mismo, el hombre ya centrado, el individuo ya en
el Todo que lo engloba y que tiene en él su centro; ese oro
del que los alquimistas dicen que tiene que estar de alguna
manera incluido en el plomo para que pudiese éste transformarse en tal. De aquí las siglas famosas VITRIOL (Visita
lnteriore Terra Rectificando /nvenies Ocultwn lapidum): Visita el interior de la tierra y rectificando encontrarás la piedra oculta. Esta piedra que fue rechazada por los constructores pero que es buena a los ojos de Dios según la expresión veterotestamentaria.
Pasemos a examinar ahora el rol desempeñado por Ariadne, esa tejedora que proporciona el hilo rojo, "que conoce
los hilos positivos de sus venas" según Vallejo. Me veo aquí
tentado a hacer la relación con la diosa maya /x Chebel Yax,
Señora Unica dueña del pincel y Dueña de la Tela, la cual
con un pincel (cheb) pintó de rojo la tierra. "No cabe duda

-dice Thompson-16 de que es la antigua diosa roja de los
códices, en cuyo glifo hay un rollo de algodón o tela y que
a veces lleva el afijo rojo delante. En el códice Madrid está
tejiendo y su glifo suele ser la cabeza de una anciana con
el prefijo zac. Zac es 'blanco', pero aquí debe ser el zac radical de zacal, 'tejer'." Es fama de que la lengua maya es
riquísima en retruécanos.
Nada mejor que seguir con Fulcanelli17 para desentrañar
la mitología de Ariadne a través de su etimología:

En la primera estrofa del poema "Araña" escribe Vallejo:

Es una araña enorme que ya no anda;
una araña incolora, cuyo cuerpo,
una cabeza y un abdomen, sangra.

El adjetivo incolora (usado frecuentemente por nuestro
poeta) nos da la clave, pues es equivalente de invisible. Esta
sería la sangre, el crúor blanco, que no es sangre. En Trilce
leemos: "Allí avanza cóncava mujer /, cantidad incolora".
(T. XVI) La palabra cantidad contribuye mayormente a la
abstracción. Aquí se trata de la mujer, pero tanto mujer como
araña quedan englobadas dentro del concepto de alma: "Y
hembra es el alma mía" (T. IX). "Lloriquea, gusanea la
arácnida acuarela / de la melancolía. // Cuadro enmarcado
de trisado anélido". Este cuadro que menciona aquí ya lo
hemos citado cuando en T. LXVII se refiere a la madre que
queda adentrada en tenaz atavío de carbón por el cuadro que
faltaba, "y para lo que crecería / al pie de ardua quebrada
de mujer". La palabra gusanea nos coloca ya en el terreno
de la psique y del mito en cuestión. Teseo (luz organizada)
abandona a Ariadne (araña). Es muy significativo que Ariadne después de abandonada haya sido desposada con Dioniso.
Ariadne juega aquí el rol de coagular la luz y el color como
es el caso de la crisálida. De ahí se reintegra al mundo primordial de las aguas raíces, de la energía, que es lo que significa su desposorio con Dioniso. El cuarto color y último
de la alquimia, símbolo de la piedra coagulada es el rojo,
ese rojo de la diosa maya que acabamos de mencionar.

''Ariane es una forma de airagne (araña) por metátesis de
la i. En español la ñ equivale a gn; aracne (araña) puede,
pues, leerse arahné, arahni, aragne. ¿Acaso nuestra alma
es la araña que teje nuestro propio cuerpo? Pero esta palabra exige todavía otras transformaciones. El verbo aria significa tomar, asir, arrastrar, atraer, de donde se deriva
arlan, lo que toma, ase, atrae, así pues arlan es el imán,
la virtud encerrada en el cuerpo que los sabios llaman su
magnesia. Prosigamos. En provenzal el hierro se llama aran
e iran, según los diferentes dialectos. El Hiram masónico,
el divino Aries, el Arquitecto del Templo de Salomón. Los
felibres llaman a la araña aragno e iragno, airagno; en picardo se dice aregni. Cotéjese todo esto con el griego sider6s,
hierro e imán. Esta palabra tiene ambos sentidos. Pero aún
hay más. El verbo ario expresa el orto de un astro que sale
del mar, de donde se deriva arlan, el astro que sale del mar,
que se levanta; arian o ariane, es, pues, el Oriente, por permutación de vocales. Además ario, tiene también el sentido
de atraer; luego arlan es también el imán. Si volvemos ahoEn el poema de Tri/ce dedicado a la Venus de Milo (T.
ra a sider6s, origen del latino sidus sideris, estrella,
reconoceremos a nuestro aran, iran, airan, el arian griego, XXXVI) dice el poeta: "cuyo cercenado, increado / brazo
el sol que sale. ' '
revuélvese y trata de encondarse / a través de verdeantes guijarros gajos, / ortivos nautilos, aunes que gatean / recien,
Quede así aclarado el misterio de Ariadne la salvadora del vísperas inmortales". El brazo de la madre del amor puja
laberinto y, de paso, nótese la alusión a Santiago de Com- por ser creado. Se forma mediante piedras verdes tartamudas,
postela, el apóstol de la alquimia, por lo de compuesto de o astros salientes como submarinos que afloran a la eternidad.
la estrella o compostela. También podríamos concluir que Y esto porque "manquea apenas pululando / entrañada en
Orión significa lo mismo, pues se habla de las ataduras de los brazos plenarios / de la existencia, / de esta existencia
Orión así como las de Sansón y las del Mercurio. Ariadne que todaviíza perenne imperfección''. Este proyecto de ser
es, pues, la barra de oro del centro del laberinto, ese sol cen- entrañado en la plenitud de la existencia implica el concepto
tral de la materia, la conciencia que iluminará lo que antes del Dasein en Heidegger. Por supuesto que esto es adelanestaba en oscuridad.
tarse al filósofo alemán, como se le adelantó Antonio Machado también. Trilce aparece en 1922, cinco años antes de

�la primera edición en alemán de El ser y el tiempo.
El alma dividida por el filo de la piedra está como muerta,
no anda. En ''Guitarra'' se encuentra el verso: ''muerta con
una piedra en la cintura''. Por tal motivo el alma no completa el abrazo de Venus, aquella Venus que Hesíodo hace
decir:-"no sólo tendrás un beso sino todo lo demás". La
gran tragedia de Vallejo, el cantor de la orfandad trascendental, como lo ha visto Juan Larrea, es esta alma muerta,
muerta antes de haber nacido. ''Estáis muertos, no habiendo antes vivido jamás." (T. LXXV) También en Poemas
humanos se duele de que sus padres hayan sido "enterrados
con su piedra'', es decir, con ese oro dentro del plomo sin
que haya germinado jamás, es decir, sin su esencia desarrollada, esa semilla del reino de los cielos ("Piensan los viejos asnos"). Traigamos otra vez a cuenta a Fulcanelli para
que nos explique el misterio de la diosa Venus y su metal
correspondiente en alquimia:
"Diremos incluso que el plano de los grandes edificios
religiosos de la Edad Media, con su adición de ábside semicircular o elíptico soldado al coro, adopta la forma del
signo hierático egipcio de la cruz ansada que se llama an/c
y designa la vida universal oculta en las cosas ... Por otra
parte el equivalente hermético del signo an/c es el emblema
de Venus o Ciprina (en griegokipros, o sea, la impura), el
cobre vulgar que algunos, para velar todavía más su sentido,
han traducido por bronce y lat6n. 'Blanquea el latón y quema tus libros' nos repiten todos los buenos autores. Kipros
es la misma palabra que 'Zonfros, es decir, azufre, el cual
en este caso tiene la significación de estiércol, fiemo,
excremento, basura. 'El sabio encontrará nuestra piedra hasta en el estiércol -escribe el Cosmopolita- mientras que
el ignorante no podrá creer que se encuentre en el oro'." 18
Sobre el particular ya hemos señalado el poema "Heces",
pero acerca de lo del latón habría que referirnos al ''blanqueó
nuestra pureza de animales'' (T. LXVIII). El latón, compuesto de cinc, metal blanco azulado y de cobre, metal rojo
dorado, contiene los cuatro colores básicos de la alquimia. 19
Tanto el cobre como el cinc son metales que se oxidan muy
fácilmente. Es decir, necesitan de pulimento. El óxido de
cobre o cardenillo, llamado también "verde París" es venenoso y se encuentra representado por lo que en alquimia

_habiendo sometido antes al espíriru al vacío absoluto de la
muerte. En suma no poseo para expresar mi vida sino mi
muerte. Vallejo no sólo es un poeta lírico, también un filósofo del ser, cuya filosofía es la filosofta del aprehender
para la muerte.

se llama "león verde", el cual tiene que ser permutado por
el "león rojo" o ese su color rojo brillante que el cobre ostenta en estado limpio. El cobre se mezcla en la naturaleza
especialmente con el azufre que es considerado el primer ser
de la piedra. Aludiendo a una nativa del Perú escribe Vallejo en su poema "Mayo": "recoge ¡oh Venus pobre!/ frescos leños fragantes / en sus desnudos brazos arrogantes /
esculpidos en cobre''. La palabra cobre aquí va más allá de
su simple significación funcional. Una vez que hemos revelado en gran medida la urdimbre del trabajo artístico de
Vallejo ya no podemos ser ingenuos al leerlo. Palabras sencillas como ésta, dentro de un contexto poético sencillo como
éste, adquieren significación relevante. Hasta aquí hemos
mostrado suficientemente que nuestro poeta no toca la campana por casualidad. Todo en él es perfectamente estructurado, de modo tal que cuando se ha comprendido la trama
no sólo se hace fácil su lectura sin demeritarse, sino, antes
bien, gozamos mayormente de un panorama de profundidad infinita. Precisamente por su dificultad Vallejo exige más
que nadie el uso del pensamiento colateral, el pensamiento
abierto hacia la posibilidad, el pensamiento activo, alerta.
Mi labor consiste en señalar al lector las semillas de Pulgarcito (cuyo nombre se debe al dedo pulgar o dedo de
Venus), lo demás corre por su cuenta. Si recurriésemos al
criterio de Clovis para preguntar acerca de la necesidad del
descubrimiento de estas semillas, habría que decir que sólo
teniendo en la mano las claves de la significación a n dimensiones es como puede Vallejo ser un poeta originalmente asombroso y único en cuanto al lenguaje se refiere. Pero
decir lenguaje es decir también vida. Y esto sólo es posible

Es evidente que el poeta fue víctima del veneno cúprico,
de ese verde de la bañera de Venus Anadiómena de Rimbaud como un "verde ataúd de vieja hojalata" que nos recuerda esos "verdeantes guijarros" del brazo de la Venus
que no acaba de nacer a su plenitud. Es interesante que en
francés hojalata se escribafer blanc (hierro blanco) por aquello de "blanquea tu latón y quema rus libros". Este género
de muerte debe llevar pues al blanco (dar en el blanco), ese
blanco de Diana Febea, la Diana de cielo o la luna apolínea,
trasunto del espejo del Arte, esculpido en uno de los doce
medallones del estilóbato de Notre Dame de París. Espejo
que, como ya hemos señalado tantas veces es la Virgen o
la sustancia del universo en que se refleja la Creación como
la luz del mundo. 20
Es el Tao esta matriz cósmica, según Lao Tse:
Hay algo informe aunque peñecto,
que existe antes que el cielo y la tierra.
¡Silencioso! ¡Vacío!
Que de nada depende y es sin cambios.
Recorre un círculo sin obstáculos.
Se lo podría llamar la madre del mundo.
Yo no sé su nombre.
Yo lo llamao Tao.
Obligado a darle un nombre le llamo lo Grande.

Esta mujer absoluta, esta madre primordial es la verdadera heroína de los poemas de Vallejo. Hay que distinguirla
perfectamente de la mujer de la tierra, la que también, por
su parte, es ella misma, en su representación füica. La orfandad trascendental de Vallejo se refiere a la mísera vida
que llevamos actualmente, falta de Madre, de Sabiduría, por
el rechazo total de la voz del supraconsciente, que es en nosotros inconsciente porque el hombre moderno ha taponado
sus oídos con cera para no oír su canto.
Abordemos ahora, ya para terminar, una consideración
somera del metal hierro, el más duro de los siete y cuya resis-

tencia para la construcción es demasiado obvia, por lo cual
representa la virilidad de Marte; es así metal de la guerra
de los caballeros, metal del trabajo. Hay un verso de Poemas humanos que dice: "felpa de hierro a sus nupciales
sáb~". Jacques Bergier21 sugiere que el oro no haya sido
la piedra filosofal, sino el hierro. Cita las palabras de un alquimista alemán: "el hierro es el portador del misterio del
~gnetis~o y del misterio de la sangre". La antítesis principal del hi~r~o es el plomo. El hierro es gris como el plomo,
pero este últuno es sombrío, opaco, reservado y torvo. A
él se refiere Vallejo cuando escribe: "Por el Sabara azul de
la Substancia/ camina un verso gris, un dromedario". Este
azul es Rea, Cibeles, Isis o María, y el gris su esposo
Saturno. (Rea, el substrato primordial del inconsciente y,
Saturno, la raíz individual de la consciencia.) El hierro tiene la prerrogativa de convertirse en imán: ''el terroso hierro de tanta mujer'', dice nuestro poeta. El hierro alquímico
es indispensable pero debe ser depurado de su herrumbre.
Las propensiones egoístas o bestiales pueden ser constructoras o destructoras según la pureza del hierro. La acción
se sitúa siempre en la dirección del deseo más vivo. No debemos acabar con el dragón, sino domesticarlo. Todos los
escuderos de los caballeros son emblemas del hierro. De
Iolas, escudero de Hércules, se dice que su carro fue chocado por dos estrellas (ya nos hemos referido al compuesto
de la estrella)_, las cuales le envolvieron en una nube espesa,
de la que saltó transformado en un joven lleno de vigor y
~e fuego. Si bie~ es cierto que las aves vuelan, se posan en
tie~ra cuando qweren. Por esto es que la imaginación de los
chinos ha creado al dragón volador, que sería lo mismo que
decir el deseo volatilizado.
Notas
1

2

3

César Vallejo, Cr6nicas, México, 1984, UNAM.
Serge Hutin, El amor mágico, México, 1974, Roca, p. SS.

Ibídem,. p. 110. En Modos de pensamiento (Bs. As., 1944, p.
26) Whitehead se pregunta: "¿Cómo añadir un contenido a la
noción de actividad vacfa?" Y esto quiere decir para este autor
que la filosoffa nunca ha definido nada que no sean sus propios
presupuestos pues en realidad no existen realidades separadas
o ~tancias. Todo se encuentra unido a todo; la discontinuidad
eXISte sólo en las apariencias. "No existe una clara división en

-..1
VI

�géneros ni en especies. No existe en parte alguna una clara
división... si llevamos nuestras observaciones más allá de las suposiciones en que descansan.''
4

5

6

de la tierra. Es el astro mesiánico anunciador del nacimiento del
Rey de Reyes. (p. 227).
"Debemos ver aquí, pues, la indicación de un agua estrellada
que no es otra cosa que nuestro mercurio preparado, nuestra Virgen madre y su símbolo, Stella maris, mercurio obtenido en forma de agua metálica blanca y brillante, que los filósofos
denominan astro (del griego astre, brillante, reluciente). Así,
el trabajo del arte hace manifiesto y exterior lo que antes se encontraba difuso en la masa tenebrosa, grosera y vil del sujeto
primario." (p. 339).

W. Luypen. Fenomenologfa existencial, Bs.As. 1971, Carlos
Lohé, p. 165. Veamos de qué modo aborda este asunto Merleau
Ponty, cuando se refiere a la "fe perceptiva" (Lo visible y lo
invisible, Barcelona, 1970, p. 197): "Para nosotros la 'fe
perceptiva' engloba cuanto se ofrece directamente al hombre natural en una experiencia fuente con el vigor de lo que es inaugural,
de lo que está presente en persona con arreglo a una visión que
para él es 'filtima y no cabe imaginar más perfecta o más
inmediata, ya se trate de cosas percibidas en el sentido ordinario
de la palabra o de su iniciación al pasado, a lo imaginario, al
lenguaje, a la verdad predicativa de la ciencia, a las obras de
arte, a los demás o a la historia".

renovado, lo que era paz y vivía en la oscuridad rodeado por
los horrores de la muerte se convierte en el luminoso y ardiente
astro del día.·· (p. 213). Y en otra página: '· ... es un hacer subir
desde lo hondo; lo que sube es un contenido numinoso, antes
inconsciente, que en sí sería oscuro de no ser interpretado desde
arriba por una voz en el sentido del nacimiento del dios". (p.
248). Conocida es la relación de Jesús con la palabra griega Ichthus que significa pez. Este fuego renovado que escapa de la tiniebla es mencionado por Heráclito, en relación con eso de la
luz tísica y la sombra gorda, cuando refiriéndose al fuego o Logos dice que tiene indigencia y hartura, indicando con lo primero el ordenamiento del Cosmos y con lo segundo la
conflagración.

A lo que aflora sobre la superficie de las aguas caóticas se le
llama estrella. Esta es la famosa estrella de Salomón (sol o mon;

En la India consideran la mantequilla, esa afloración sobre las
aguas de la leche, un símbolo de la trascendencia espiritual.
Dos textos de Las moradas filosofales de Fulcanelli (Plaza &amp;
Janés, Barcelona, 1969) ayudarán a ampliar la comprensión de
lo que decimos:
Ambos triángulos "superpuestos forman la imagen del astro,
marca segura de unión, de pacificación y de procreación, pues
la estrella (stella) significa fijación del Sol. Y, de hecho, el signo no se muestra sino después del combate, cuando todo se ha
calmado y las primeras efervescencias han cesado. El sello de
Salomón, figura geométrica que resulta de la conjunción de los
triángulos del fuego y del agua, confirma la unión del cielo y

7

Fulcanelli (Op. cit., p. 188) dice que el nombre de Adán viene
del griego adamastos que quiere decir el acero más duro. El nombre latino Adamus significa, por su parte, que está hecho de tieroja. "Es el primer ser de naturaleza, el &lt;mico entre las
criaturas humanas -nos dice- que ha sido dotado con las dos
naturalezas del andrógino.·'

Que sería la cohesión de los cuatro elementos implicada en el
nombre lEVE, compuesto de las cuatro letras hebreas que simbolizan respectivamente a los cuatro elementos (Iod, he, vau,
he). El motivo de que se repita dos veces una letra, es que la
s e ~ he representa la transmutación. Así también la esfinge,
cohesión de las cuatro constelaciones fijas del zodiaco, aparecía
como formada por tres. El más grande axioma hermético de la
alquimia, llamado de "María la profetisa" dice: "del tres se pasa
al uno-cuatro••. El tres simbolizaría este darse cuenta de la conciencia de que lo reflejado en ella es ella misma, entonces se hace
la síntesis entre la imagen que está fuera y la que está dentro
del espejo.

10

11

"ª
8

Hay quienes definen la palabra alquimia como "sal del limo
negro•' haciendo proceder la sfiaba al del griego Als (=sal) y
quimia de Kemi, antiguo nombre de la tierra de Egipto, tierra
negra de la que salieron los hebreos en la Pascua Florida rumbo
a la tierra luminosa de Canaán. Pascua quiere decir paso, el paso
de Yavé de los signos oscuros de invierno a los luminosos de
primavera (o primera verdad). La sal se refería entonces no sólo
al condimento, que Jesós atribuyó a sus apóstoles cuando les dijo
vosotros sois la sal de la tierra, sino al verbo salir. Cum grano
salis significa que hay que poner algo de nuestra parte para
comprender.
Otros piensan que quimia quiere decir fusión. Fulcanelli

espeluznantes me he asomado, colmado de miedo, temeroso de
que todo se vaya a morir a fondo para mi pobre ánima viva!"
13
14

9

C. G. Jung, por su parte, escribe en Sfmholos de transformaci6n (Paidós, Bs. As. 1962): "Gracias a la salida del sol

C. G. Jung (Simbologfa del esp(ritu, México, 1962, F. C. E.,
p. 63) al hablamos del Mercurio vítreo escribe: "También la
piedra de la sabidurfa espiritual (spiritualis) o 'etérea' (aethereus)
es un valioso vitrwn (llamado en ocasiones vitrum malleabile,
vidrio maleable), relacionado con el vidrio áureo (aurwn vitrum)
de la Jerusalem celestial. (Apoc. XXI, 21)".

sol y luna; espíritu y materia, opuestos que en su conjunción producen la unidad de ambos en el hijo alquúnico) formada por los
triángulos entrelazados, uno con el vértice hacia arriba (fuego)
y el otro con el vértice hacia abajo (agua) resultando así una roseta de seis picos (el arcano sexto corresponde al amor). Agua
y fuego, luna y sol son los elementos que deben ser reconciliados por la operación de la Gran Obra.

interviene, a partir de la etimología griega, lengua muy rica en
retruécanos, para conducirnos a una definición en relación con
la metalurgia: "las palabras griegas keimeia, kimeia y Keima"
se emparentan para indicarnos •'lo que fluye, discu"e y mana,
y se refiere de modo particular al metal fundido, a la misma fusión y a toda obra hecha de un metal fundido''. (Ibídem, p. 72).

12

15

16

Aula Vallejo 2, 3, 4, Universidad de Córdoba, Argentina, 1963,
p. 97. "¿E qué cosa es la poesía (que en nuestra vulgar gaya
.sciencia llamamos) sinon un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa cobertura, compuestas, distinguidas o scandidas por cierto cuento, pesso o medida?" Carta
del Marqués de Santillana al condestable de Portugal.
En Aula Vallejo pp. 72-3: "El libro ha nacido en el mayor va-

cío -le dice en una carta a Orrego-, soy responsable de él.
Asumo toda la responsabilidad de su estética. Hoy, y más que
nunca quizá, siento gravitar sobre mí una hasta ahora desconocida obligación sacratísima de hombre y de artista: la de ser libre.
Si no he de ser hoy libre no lo seré jamás. Siento que gana el
arco de mi frente su imperativa fuerza de heroicidad. Me doy
en la forma más libre que puedo, y esta es mi mayor cosecha
artística. ¡Dios sabe hasta dónde es cierta y verdadera mi libertad!
¡Dios sabe cuánto he sufrido para que el ritmo no traspasara esa
libertad y cayera en el libertinaje! ¡Dios sabe hasta qué bordes

Es discutible la fecha del nacimiento del poeta. Me atengo a la
opinión de la mayoría, según Spelucín, Aula Vallejo pp. 31 y ss.
Heidegger, Arte y poesía, México, 1978, F.C.E., Br. No. 229,
p. 45.
1. Eric S. Thompson, Historia y religi6n de los mayas, México,

1975, S. XXI, p. 256.
17

18

19

Serge Hutin, Op. cit., p. 91: "Unidos en cuerpo y alma, superada la 'voluptuosidad' común para alcanzar (a la vez) el despego transpasional y el supremo goce (intenso y sereno), los dos
seres complementarios se reúnen y por este hecho se integran,
se atan a lo Divino. Han conseguido la gran ascensión imaginativa liberadora, a través de los estadios superiores.
(... )Apoyándose en el mismo poder que limita, que encierra a
los seres ordinarios, se servirán de las apariencias como de una
escalera liberadora."

Aula Vallejo, p. 45.

Fulcanelli, El misterio de las catedrales, Barcelona, Plaza &amp;
Janés, 1968, p. 73.
Ibídem, p. 69.
Ibídem, p. 129. Los colores se mencionan en el orden siguiente:
negro, azul, blanco, amarillo y rojo, siendo los subrayados los
básicos.

20

Hablando de esta misma realidad T. S. Eliot en Bumt Nortcn
escribe: La liberación interna del deseo práctico.
El desligamiento de la acción y del sufrimiento, el
desligamiento de la compulsión
Interna y externa, pero rodeado
De una gracia de sentido, una luz blanca
quieta y móvil.
(T. S. Eliot, Tie"a bald(a... etc. México, 1978, Premiá, versión
de Vicente Gaos.
21

Revista Planeta, No. 5.

�I

bibliotecas y archivos, papetes
amarillentos y folios vetustos.
Además de ello requiere una
concepción del mundo y de la
vida, el hombre, su esperanza
y sus caídas; una idea política y
una imagen de la sqciedad.
También aptitud literaria y los
sentidos alertas a todas las
manifestaciones humanas. Asf
son, por fortuna, los nuevos historiadores mexicanos y asf
fueron tos autores de las páginas más ilustres relativas a
nuestro pasado. García Cantú
entiende, sobre todo, la universalidad y la belleza de la faena
histórica.

Joté Alvarado,
noviembre de 1969

', ~
I

V

U DllE(HI

IDEA DE MEXICO
EDICIÓN RÚSTICA Y EMPASTADA
1

LOS ESTADOS UNIDOS
• LAS INVASIONES
NORTEAMERICANAS
EN MÉXICO
• RECUENTOS
• HISTORIA INMEDIATA
1. México
2. América Latina

11

EL SOCIALISMO
• EL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XIX
• DEL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XX
• LA ESCENA POLiTICA 1
• LA ESCENA POLÍTICA 11

111
ENSAYOS 1
Historiar el presente ha sido
complemento del investigador
acucioso. Con él ocurrirá algo
semejante a sus antecesores
liberates cuyas tesis se estu-

dian y reúnen en la hemeroteca, aunque una selección
comienza a ser reunida en Idea
de México, en cuyos seis tomos se advierte la unidad de
una obra cuyo título general
coincida con el que es, en este
caso, el mundo del escritor.
Curioso destino el suyo ese de
haber empeñado una vida en
plena madurez intelectual, por
su labor política a través del
periodismo. Es indudable, no
obstante, que los embates del
México actual serán estudiados
en sus páginas y que las siguientes generaciones habrán
de consultarlas al inquirir los
procesos de cambio de un país
que, en pocas décadas, ha ido
de la revolución a la contrarrevolución y pasado del capitalismo salvaje a las aspiraciones
democráticas sin resolver aún
remanentes coloniales.
Martha Robln, 1990

IV
ENSAYOS 2
No deberla ser preciso decirlo;
pero a veces resulta indispen-,,
sable: un historiador no es sólo
quien hurga minuciosamente en

·DESFILE DE SOMBRAS
• LAS IDEAS SALVAJES
• AL PIE DEL TRONO
Y DEL ALTAR
• DEL ANTIGUO RÉGIMEN
• LA REACCIÓN
• LA IGLESIA
• TLATELOLCO, 68
• ÚLTIMA RAZÓN
• EL DESAFÍO
• HACIA EL REINO
EMPRESARIAL

"

El PODII
Hay muchos argumentos a
favor de un sistema presidencial, en el cual hay un centro
claramente identificado del que
parten las iniciativas: siempre
que no sólo el mandato esté
definido temporalmente, sino
que también haya un control
efectivo y continuo de las actividades de la persona o del grupo que tiene el encargo de
asumir las iniciativas. No creo
qué pueda existir una sociedad
liberal sin esa dialéctica, y por
tal razón estoy convencido de
que las fonnas de gobierno representativo presentan muchas
ventajas. En cambio la democracia clrecta puede ser fácilmente aprovechada con fines
conMfYllduristas.

Relf 0.llrendorf, 1979

¿POR QUE LA OSCURIDAD?

César Isassi
¿Por qué la oscuridad si ya no sabré de luz?
Si fui carne viviré el fin del principio.

A Manuel Durón

Solo
Como quedan los muertos,
Aprisionado por la madera,
Tela gris, clavos, encajes.
Chiquito,
Moreno.
Vestido de traje que le venía de risa,
El, el descamisado.
¿Con corbata? Sí.
Congojas. Desfallecimientos. Augurios funestos.
Crónicas, cartas, películas. Proyecto de un busto.
Monumento.
Los caminos se desdibujan
En la flaca memoria
De los amigos.
Tumba extraviada.
La honra en el olvido.
No recordamos al pintor.
¡Oh!, ay, ¡Ah! ¡Maldición!
Renovamos archivos,
Caminos, veredas, señas.
Nada. ¡Nada!
El cuerpo perdido,
Grano de arena,
Pelos al viento,
Vaga por la Calle Zaragoza;
El Tupinamba,
El Patio, El Rex, solloza.
Grano de arena que
El pasado buscas,
Métete en la película:
El Canalón, El Fornos,
La Pérra Suerte y el Elizondo.

�IFIGENIA CRUEL E IFIGENIA EN TAURIS,
UNA COMPARACION
ANAGNORISIS, TRAMA Y DESENLACE

Enrique Puente Sánchez
Martínez Domínguez te dirá
Que en polvo se convertirán
Los recuerdos.
Grano de arena,
No vengas a incomodar.
Duerme justo tu sueño.
Pinta nubes, cometas.
Tus personajes cuelgan trashumantes,
Guardados los más, robados también.
Durón Manuel:
La gloria alcanza,
Las migajas eflmeras
Que tus dientes huecos
Filosos como tus huesos,
Hirientes como tu pobreza .. .
No lamiste con tus pinceles
Las paredes oficiales.
Entiende, Manuel,
Qué estupendo grupo
Si vivieras.
Qué agasajo en la amistad.
Qué odios tan suculentos.
Pero terminemos, pieza de museo.
Grano de arena.
Polvo de viento.
Estás perdido, lejos,
Aunque vivas en el corazón.

lntroducd6n
El poema dramático lfigenia cruel es la
obra cumbre de Alfonso Reyes dentro
de todos sus escritos con tema helenístico. Porque en él nuestro autor DO se limita a comentar o reseñar capítulos de
la historia o de la literatura griegas, ni
a exaltar Licurgos, Pericles o Solones,
ni a loar Horneros, Pfndaros o Jenofontes. En este inspiradísimo poema, Reyes recrea en forma magnífica, enriqucr
ciéndolo, el mito argivo de Ifigenia; lo
concibe y maneja con tal originalidad
y maestría, que me ha dado pie para
afirmar que, en algunos elementos de
la creación literaria, ha superado con
creces a Eurípides, autor de la tragedia
lfigenia en Tauris.

No creo que me ciegue el hecho de
ser regiomontano para lanz.ar una afirmación que puede parecer audaz. Aquí,
al paso, debo confesar que por mucho
tiempo Reyes me ha sido antipático por
su categoría de gran burgués. Sin
embargo, la lectura de sus obras siempre me ha convencido de que nos encontramos ante un gran escritor y la
lfigenia cruel, gran joya en la corona
de sus obras, basta para persuadir a
cualquiera que conozca un poco de
literatura.

9-V-91 20:30 hs.

Es mi objetivo principal en este corto ensayo, comprobar que la anagnórisis ha sido mejor manejada por Reyes
que por Eurípides. Y como objetivo secundario pretendo también que, en
cuanto a la trama y a la solución, sale
mejor librado el regiomontano que el
trágico griego.

i

1. la anagnórisis

lias, a las que unfan fuertes la1.0s de
amistad; prometm DO enfrentarse en fuEste recurso era un gusto muy especial turas batallas y visitarse mutuamente
de trágicos y comediógrafos griegos, ~és de la guerra.
quienes lo transmitieron a los autores
romanos de obras teattales. Pero la
Entre los autores romanos, Plauto en
anagnórisis no se limitaba solamente a su comedia Los me~, presenta a uno
las obras de la slcené helena; aparece de los gemelos perdido o raptado destambién en la epopeya. Todo lector asi- de pequeño. Llevado a una lejana ciuduo de obras clásicas coooce tales anag- dad (Epidamno), crece, se educa, se
nórisis y las puede narrar de memoria. casa y se conviene en rico heredero. El
que permaneció en casa, ya adulto sale
La rapsodia XIX de la Odisea nos en busca de su hermano por muchas
presenta una de las más sencillas. La ciudades hasta que un día llega a Epinodriza Euriclea tiene que lavar los pies damno. En esta obra, fuente de la Coa Ulises por orden de Penélope; ni la media de las equivocaciones de Sbakesesposa ni la esclava han reconocido al peare, la anagnórisis es sencilla por trarey de Itaca en aquel pordiosero hara- tarse de gemelos; sin embargo, es efecpiento. Cuenta el narrador que cuando tivamente manejada como tal a base de
Euriclea descubre a su amo e hijo de un extenso interrogatorio, hecho por
crianz.a, por la cicatriz que le dejó la otro personaje de la obra a entrambos
mordida de un jabalí en uno de sus pies, mellizos.
ella suelta el pie de Ulises que tenía en
las manos, éste da sobre el caldero y el
Regresando a los autores griegos, el
agua se derrama sobre el piso del pala- mismo Eurípides maneja tal elemento
cio. Y esto da lugar a dos hechos: uno, en otra de sus obras. Me refiero a la
que Ulises le prohíba terminantemente tragedia titulada Ion, donde el protagoque lo descubra ante los demás (cosa Dista del mismo nombre fue abandonadurísima para una mujer), y otro, que do infante por su madre Creusa. Esta,
el narrador nos cuente en un pintores- amada por Apolo, dio a luz a Ion; pero,
co " flashback", la aventura del jabalí. por temor a sus padres lo expuso en una
gruta, de la que fue recogido por el dios
La rapsodia VI de la llfada, por su y llevado a su templo de la ciudad de
parte, se luce con una cuasi anagnóri- Delfos. Creusa contrajo nupcias postesis en una de esas para nosotros extra- riormente y, como había devenido estéñas, pero simpáticas escenas de la epo- ril, va al santuario apolíneo a solicitar
peya. Glauco, caudillo licio, se enfren- fecundidad. Allí se encuentra con su
ta al griego Diomedes. Este, admirado hijo Ion, que es ya todo \Dl joven y, desde la bravura de Glauco y temiendo pués de emotivas peripecias, se recooponerse aun dios como acababa de su- nocen ambos como madre e hijo.
cederle con Apolo, le dirige primero la
palabra preguntándole por su abolengo.
Todas estas anagnórisis, por supuesEn extensos parlamentos ambos se re- to, generan emociones. Podemos recoconocen como hijos de antiguas fami- nocer que en todos los casos están bien

...
00

�manejadas, que unas ti.e.nen menor y
ottas mayor artificio. Pero ninguna de
ellas iguala a la que podemos llamar la
anagnórisis perfecta, única por todos
sus antecedentes, grandiosa por todos
sus efectos y admirable por el sutil manejo de todos los hilos con que fue
tejida.
Me refiero a la anagnórisis que to-

:e., nw. La forma como Reyes la ha
desarrollado le ha permitido presentarnos una trama nw verosfmil que la del
heleno. La de éste se siente forzada, se
advierte que ha tenido que recurrir a situaciones inverosfmiles y esto, adenw,
funciona en demérito de su protagonista. Yno hablemos ahora de la solución,
criticada ya por Aristófanes y por toda
la posteridad, aunque Angel Mª Garibay JnOOianamente la defienda. 1 En
cambio, Reyes es verosúnil y esta verosimilitud y el desenlace de su obra,
exaltan y enaltecen a su personaje.

dos conocemos, la de Sófocles, la de
Edipo Rey, la del hijo y la madre que
llegaron al connubio ignorantes de su
situación de progenitora y engendrado.
Si alguien no ha temblado de horror
Las diferencias entre la obra de Eucuando Yocasta confirma que está casada con su hijo, no sé qué otra des- rlpides y la de Reyes, no son obs~o
gracia pueda conmoverle intensamen.te para las anteriores y las posteriores obel alma y el corazón. ¡Y qué diremos servaciones realizadas en este ensayo,

del hijo!

dedicado a compararlas. No iba Reyes
a escribir una tragedia en pleno siglo
XX. Eso pase para los franceses Racine y Corneille con sus Fedras y sus Cides en plena resurrección clasicista: ya
no es ahora época de tragedias y epopeyas.

E.,to se debe a que no es sólo el reconocimiento mutuo de la madre y el
hijo, sino el reconocimiento de todo lo
que el hecho implica: que la madre expuso al hijo, que el hijo mató al padre,
que madre e hijo en el tálamo han p~
La anagnórisis de Reyes, es decir, el
creado a cuatro nuevos seres, que todos eswi malditos para acabar de una reconocimiento de Ifigenia y Orestes,
vez. ¡El genio de Sófocles brilla en esta no se queda en que ambos hermanos se
reencuentren, se reconozcan y abracen
anagnórisis!
después de aprorimadamente veinte
El recontar y repasar y, en cierto años de no verse. Recordemos que
modo, basta el comparar estos recooo- Orestes era infame de brazos cuando los
cimientos de la epopeya y de la trage- sucesos de Aulis, en la isla de Eubea;
dia griegas, ha sido en alguna forma lfigenia, en cambio, bija mayor de
también para traer agua a mi molino. Agamenón y Clitemnestra, estaba ya en
Porque al recordar y comparar estas edad núbil. Evidentemente, podemos
anagnórisis, podemos darnos cuenta de afirmar que era imposible que Orestes
que Alfonso Reyes ha manejado la suya recordara a Ifigenia; también podemos
en una forma genial; de que la ha ma- decir que, con todos los cambios de la
nejado tan excelentemente, que ha su- edad, no era fácil que lfigenia identiperado al genio griego de Eurfpides. ficara a Orestes.

&amp;!

Hasta aquí la situación es la misma
para ambos escritores. Pero Reyes ha
tenido-el chispa1.0 genial, la idea luminosa que se manifiesta cual centella
repentina que todo lo alumbra. Según
él, Ifigenia perdió la memoria en su
pseudosacrificio, su pasado quedó reducido a tinieblas. La historia familiar,
tremenda, saturada de uxoricidios, matricidios y hasta filicidios horrendos,
yace para ella en la oscuridad nw
&lt;lema. Ni siquiera recuerda lo de Aulis.
El archivo de sus recuerdos da principio ahora, con la escena de ella misma
a los pies de la estatua de Artemisa en
la ciudad de Tauris:
Porque un dfa, al despegar los párpa-

dos,

me ccht a llorar, sintimlo que vivfa;
y COIDCIIZÓ este miedo largo,
este alentar de un animal ajeno
entre un bosque, un templo y el mar.

Yo estaba por los pies de la Diosa
a quien era fuena adorar
con adoración que sube sola
como una respiración.1

ellos en el Ayax de Sófocles, donde el
personaje del mismo nombre enloquece porque las armas de Aquiles no le
fueron adjudicadas. En las Euménides
de Esquilo y en la misma lfigenia en
Tauris, aparece Orestes con accesos de
locura, debido a que por orden de Apolo tuvo que cometer el asesinato de su
madre, asesina a su vez de Agamenón.
Según los Evangelios, Jesús de Nazareth ora en el Monte de los Olivos pidiendo a su Padre que no se consume
el sacrificio de la crucifixión; los intérpretes dicen que por su espíritu pasaron todos los futuros atroces acontecímientos. El texto bíblico afirma que
tuvo un sudor de sangre, fenómeno fisiológico muy explicable ante el intenso sufrimiento anímico.
Edgar Allan Poe en sus Narracwnes
extraordinarias incluye el cuento "Un
descenso al Maelstrom". En éste el
protagonista, un pescador de las islas

¿Es verosímil esta amnesia de Ifigenia? O, ¿ha caído nuestro autor en t~
dos los rejuegos y fingimientos fantásticos de la mitología griega? De ninguna
manera. Mucho nw fantásticos son los
viajes de Ifigenia y Orestes hasta la anti.gua Tracia; Ifigenia llevada por la
diosa, Orestes y POades en frágil barquicbuelo desde el este de Grecia hasta
casi el Ponto Euxino.

Lofoden, es arrastrado y absorbido por
el monstruoso torbellino: muerte segura. Sin embargo, aplicando las leyes ffsicas descubiertas por Arqufmides acerca de los cilindros en estas situaciones,
logra salvar la vida atándose a un barril que llevaba en su frágil barca de
pescador. Mas al ser rescatado por un
grupo de pescadores que son sus compañeros, nadie lo reconoce. ¡Su pelo
negro ha quedado completamente blanco por las seis horas en que ha enfrentado a la muerte!

No sólo la literatura, sino la historia
misma, esto es, la realidad, nos aportan ejemplos fehacientes de sucesos semejantes o idblticos. La misma tragedia
griega nos proporciona varios. Uno de

El trastorno mental de la emperatriz
Carlota a causa del fusilamiento de su
esposo en el Imperio Mexicano, nos
acerca nw a nuestro caso. Ejemplos de
esta naturaleza existen muchos más,

reales y literarios, que sería largo conversación con Orestes provocará el
enumerar: lA novia de Lamemwor, estallido, ahora sí, de su conciencia
Luis Gonzaga en Alfilo del agua, El li- moral.
cenciado Vidriera de Cervantes, etc.
Evidentemente que algo de edípica y
Se concluye, por lo tanto, que la am- sofóclea tiene esta anagnórisis reyense.
nesia imaginada por Reyes es perfecta- La imbricación de la amnesia con el
mente verosímil en el caso de lfigenia. reconocimiento, implica, como en el
Aunque en la lfigenia en Aulis ella ~ caso de Edipo, que al recobrar la
ta finalmente su sacrificio por convic- memoria, Ifigenia sepa perfectamente
ción, gustosa de que con él salvará a quién ha sido y quién es ella. Y tamGrecia del oprobio, sin embargo, es jus- bién qué puede ser de ali{ en adelante.
to hacer resaltar que era una tierna jo- La decisión de la protagonista, una vez
vencita enfrentada a una cruel inmola- que tiene en su espíritu todos los coción. Esto tenía que provocar en su es- nocimientos acerca de sí misma, se
pfritu una emoción indescriptible, la puede calificar de grandiosa, de revocercanía del DlClDento hizo crecer inten- lucionaria. También aquí se queda corsamente su angustia, la presencia del to Eurípides.
sacerdote inmolador con todo su conjunto de instrumentos, sobre todo el
Antes de pasar a comentar las tracuchillo, la hizo sentir un miedo cerval mas y soluciones de ambas obras, la eufinalmente. Todas estas emociones en- ripidiana y la reyense, debo agregar que
contradas subieron de punto cuando el también me agrada y me seduce más el
sacerdote blandió el arma en la diestra, desarrollo de la anagnórisis en la obra
lanzó el golpe mortal e lfigenia fue sus- de Reyes, que en la de Eurípides. La
traída por la diosa. Llevada por ésta a de éste se ve muy elaborada; son mula Tracia, todo el dolor concentrado de chos los pasos que da para llegar a un
esos días y sucesos, la hacen perder la final en que Ifigenia irrumpe en granmemoria, fenómeno perfectamente nor- des exclamaciones, pero después de una
mal en tales circunstancias.
larga cita de objetos conocidos en la
casa paterna. Las exclamaciones de lfiY una vez que tenemos explicada la genia ya no parecen naturales, pues uno
amnesia de Ifigenia, vemos que la piensa que debió hacerlo mucho antes.
anagnórisis que Reyes crea en su poema dramático no es un reconocimiento
El desarrollo de la anagnórisis reyencualquiera, como el de Ulises y Pené- se tiene su punto de partida en dos dislope, para citar uno más de la epopeya. cursos que aparecen en la tercera parte.
~ una anagnórisis "Orestes-Ifigenia" Uno es de Ifigenia y en él acusa a los
en que esta última no sólo reconoce al helenos de ''instrumentos de la cósmihermano, sino que también se recono- ca injuria'', de ''borrach~ de todos los
ce a sí misma, cuando se le hace paten- sentidos", de "falsificadores de lágrite todo su pasado. Si es mejor o peor mas y risas". 3 El otro es de Orestes,
esta "consciencia", de momento no lo que apostrofa a los bárbaros con las sisabe; pero la siguiente y consiguiente guientes palabras:

00
~

�¡Rau vcocida de la tierra:
reconoce a tu domador!
¡Tó que temblabas, gusanera aplastada,
bajo los Siete Días oricntalcs
4
de la Crcaciónl

Es el punto de partida. El verdadero
principio se da cuando, por permiso de
lfiginia, Orestes expone su situación y
principia con estas palabras. En ellas
afirma que algo grave y misterioro está
ya sucediendo:
Detálte, Pfiades, que siento
el indeciso vaho de los dioses;
y, entre los ojos de la carnicera,
m e ~ d halago de una mirada
rubia.'

lfigenia en su respuesta deja sentir lo
mismo, pero su sospecha es más clara
y su excitación es ya profunda:
¿Oh calla, por tus e.nemigos dioses!

..............................................

Tengo miedo, calla, la Diosa nos oye.

··············································

calla, por tus amuletos; calla, por tus

cabellos,
en los que rcclavo con ansia mis dedos;
calla, por tu mano daccba;
calla, por tus cejas azules;
y por ese lunar que hay en tu cuello,

gcmclo-mira-,
gcmdo del lunar ~hay enmi hombro.

cana, porque me aniquila el peso del
nombre que espero;
oh vmccdor cxtrallo, calla, porque,
al fin, 00 quiero
saber -oh cobarde sino- quib1 soy

yo.6

~

Una intervención del rey Toas interrumpe graciosamente el proceso del
reconocimiento, que se reanuda cuan-

do lfigenia comigue de él el permiso
para que Orestes siga hablando. En su
nueva alocución. Orestes presaita una
teogonía que lo lleva hasta los nombres
de Tántalo, Pélope, Nfobe, Tiestes y
Atreo. Finalmente llega a nombrar a
Agamenón y Cliteomestra, a Helena,
Egisto y Electra. Al terminar Orestes
su discurso, ya lfigenia está en posesiro de su ¡wado, su memoria ha abierto los registros que tanto tiempo estuvieron cerrados y afirma:
Los nombres que pronuncias irrumpen
por mi frente
y se abrm puo entre tumultos de

Ifigenia hace de su aventura en Aulis.
Las figuras de sus padres, de Orestes
niño, de Calcas y de Aquiles, de todos
los guerreros, pasan por su ~ en
sucesión agitada. Llega, por úlumo, a
la escena del sacrificio en la que el sacerdote Calcas levanta la mano con el
arma y ella DO supo más. Está hecha la
anagnórisis. Y en la realidad del poema,
ya Ifigenia es lfigenia. Otra vez con
toda la carga: crueles recuerdos y maldición familiar.
2. Trama y desenlace

Los enlaces de causas y efectos en la
obra de Eurfpides se resienten de debilidad y artificiosidad, mientras que los
··············································
me rcconm.co en tu historia de sangre, del poema de Reyes denotan solidez y
y gime, sin que yo lo entitada todavía, naturalidad. Cuando una trama se debiun grito en mis orejas que dice: "¡Aulilita, es dificil aceptar los resultados;
del ¡Aulidcl " 7
mieotras que cuando se fortalece, creeCuando, por último, Orestes cuenta mos que hasta es posible aceptar un detodo lo sucedido en Aulis, lfigenia en- sen1ace más fuerte.
tra en la narración de los hechos de la
Ya los mismos prolegómenos de la
manera más natural; hasta que parece
tragedia
euripidiaoa son gravemente
reaccionar y habla de forma más direcfantásticos.
Cierto que estamos en la
ta con su hermano, con palabras que
mitología,
pero
creo que no serla ne.
provocan fioalmente la efusión de
cesario
fo1'7.U
tanto
la imaginación. Los
ambos:
sucesos de Aulis, con mitología y todo,
son plenamente aceptables para la traOrcstcs, soy tu hermana sin remedio,
gedia Ifigenia en Aulis. Aulis está en la
y en d torrente de la camc siento
antigua Beocia al oriente de Grecia,
latir la maldición de Tántalo.
frente a Calcis, ciudad de la hermosa
··············································
¡Ay hermano de lágrimas, crecido
isla de Eubea. Todos estos lugares son
entre la palidez y el sobresalto!
d camino natural de Argos hacia Troya.
¡Dtjarne, al meoos, que te mire y PfJIC,
oh desvaída sombra de mi padre!
El traslado mitológico de Ifigenia por
Artemisa
basta Tauris en la antigua
Ahora s( la comunicación de los reTracia, se siente fonado. Librarla del
cuerdos fluye como corriente~
sacrificio, cuyo propósito en realidad
sa que baja de los altos montes. Es mmca existió, y deposiwla m algún lufuertemente emotiva la narración que
gar de Eubea o de alguna de las islas
sombra;

Ckladu, lmbiera sido mucho más vero- perar encerrado en el templo. Algo desfmil. Pero llevarla lejísimos a tierra de finitivamente insoportable es que sólo
bárbaros y casi hasta el Pooto Euxino, lfigenia puede transportar la estatua, y
ha resultado exagerado.
el pueblo debe encerrarse en sus casas
para DO sufrir la maculación. Hay que
F.sto provoca que el viaje de Orestes pensar en un rey muy tonto para que
y Pflades tamba se antoje un mero ar- pueda aceptar todo eso.
tificio. A esto hay que agregar una invención más: Orestes tuvo que ir a
En la lfigenia cruel de Reyes, al
Tauris, porque Apolo le pidió algo ex- contrario, causas y efectos se sie.nten
traordinario para liberarlo de las últi- perfectamente enlazados. Me remito al
mas Erinias que aún lo perseguían. Tal resume.n que he hecho de la aoagnóripetición extraordinaria consistía en que sis para comprobar esta afirmación. No
debía Orestes robar la estatua de Arte- es necesario repetirla, pero lo mejor es
misa. que estaba en cl templo de Tauris. leerla completa, para compenetrarse del
Y era en este templo donde Ifigenia arte con que Reyes devuelve sus recuerdos a lfigenia. Pasar de esto al defungía entonces como sacerdotisa.
senlace genial que ideó el mexicano,
Toda esta leyenda son los prolegó- nos llevará a considerar la solución eumenos de la lfigenia en Tauris, algu- ripidiaoa como muy pobre.
nos de la tradición popular, pero otros
inventados por Eurlpides como la neLo repito, es pobre la solución de Eucesidad del rapto de la estatua. No es- rlpides comparada con la de Reyes.
tamos muy cootentos coo tanta fantasía, Pero no es una mala solución. Cualpero la soportamos pensando que era la quiera puede ver como lo más natural
tradicional y además lo acept.ado gene- que Ifigenia, separada de Orestes y de
toda su familia durante largo tiempo y
ralmente.
en un país lejano y bárbaro, desee reSin embargo, ya dentro de la obra, gresar a Micenas a pesar de todos los
~ de la anagnórisis " lfigenia- peligros y del azaroso viaje. Es neceOrestes' •, los sucesos tampoco parecen sario recordar aquí, que no es esta ~
verosúniles. lfigenia acepta regresar a lución lo que Aristófaoes y la posteridad
Grecia con su hermano, pero de nada critica le han echado en cara al draservirá el regreso si Orestes no lleva maturgo griego.
consigo la estatua. Para que Orestes y
Se le critica el colofón de las dificulPfl.ades no sean sacrificados según
mandan las leyes tracias, hay que fin- tades del barco de Orestes con una temgir que son hombres maculados y que pestad marltima, hecho totalmente
habían maculado la estatua. El rey Tras innecesario. Y más se le critica todapide que se realice el sacrificio e Ifi- vía la intervención de Palas Atenea para
genia le informa lo de la maculación; detener al rey Tras, que con sus milibasta lo convence de que hay que rea- tares tracios se lanzaba ya a la perseculizar una ceremonia de purificación en ción. Resolver todas las dificultades en
el mar y de que él, el rey, tiene que es- la tragedia por medio del poder divino,

es un juego que DO va con los espectadores o lectores inteligentes.
Reyes se sublima en el desenlace y
sublima a su personaje. Sucede que, en

cierto momento, lfigenia vuelve en sí
de las emociooes repemna., y tumultuarías que le han provocado los recuerdos. Ahora advierte su nueva situación
y se reconoce heredera de una estirpe
maldita por los dioses, se reconoce eslab6n de una cadena que dla teodrá que
prolongar. ¿Cadena de qué? ¿Sólo de
la estirpe? No, sino también de cnmenes inauditos y de maldiciones sin fin.
Por esto, sospechando lo que pretende
Orestes, comienza con cuatro palabras
la parte final de su función en este
drama:
¿A qut viniste, di?'

Contesta Orestes:
En busca tuya. 10
La respuesta de Ifigenia a Orestes ya
agiganta a la protagonista:

¿Para que siga hirvimlo en mis
entra1!as
la culpa de Micenas, y mi leche
crfc dragones y amamante i.nccstos;
y salgan maldiciones de mi techo
resecando los campos de labranza,
y a mi paso la peste se difunda,
mueran los toros y se esconda la
luna?
¿En busca mía, para que conciba
nuevos horrores mi camc enemiga?
¿Para que aborkn las madres a mi
paso,
y para que, al olor de la nieta de
Tántalo,

00

VI

�los frutos y las aguas huyan de mi esta mujer fuerte no es madre; remmcontagio? 11
cía a ello con tal de no apoyar la interminable serie de crímenes de una estirOrestes redarguye recordándole que pe maldita. Y no lo será, porque al rees hija de Agamenón y que Apolo or- chaz.ar el matrimonio con un prfncipe
dena su retorno a Grecia. Debe volver griego, dificilmente se casarla con un
a la rueca casera, pero sobre todo a dar plebeyo y menos con un bárbaro de la
broces nuevos a la familia, pies para eso Tracia.
nació mujer. Responde lfigenia con un
d&amp;tico que preanuncia ya su resolución:
Reyes la exalta, la engrandece. No le
da decisiones muelles ni debilidades de
H~ de mí propia,
satisfacciones propias. La hace que se
como Y.~ acosada que salta de su som- olvide de sí misma, la priva de su fabra.12
milia y de su patria, de cumplimentar
Y a los nuevos argumentos de Ores- los más personales y más sagrados detes de que no puede romper con el la- seos que puede tener una mujer. lfigetido de vida que lleva en el vientre ni, nía es otra vez la heroína de Aulis. Allá
como "insensata", renegar del nom- salvó al ejército griego de un regreso
bre que le tocó llevar, lfigenia contesta ignominioso y a la Hélade del negro
en unos versos que son un cántico a la oprobio. En Tauris, "sacrificada y
libertad, un himno grandioso a la facul- sacrificadora", como la llama Orestes,
tad de decisión que todos los seres hu- se ha inmolado a sf misma para salvar
a su estirpe de la maldición de los
manos poseemos:
dioses.
¡Virtud escasa, voluntad escasa!
Conclusión
¡Pajarillo cazado entre palabras!

ejemplo, la construcción de hexámetros
para este mismo poema dramático. De
ello habla en la "Breve noticia" que
precede a su obra.
El desenlace del poema, en grave diferendo con el autor griego, provoca
que el poeta "sublimi ferial sidera
vertice", como dijo el lírico latino
Horacio.15 Este aspecto lleva a Reyes
a grandes alturas. Y de esta manera, al
enaltecer a su protagonista, se ha eoaltecido a sí mismo y ha puesto en alto
a México y al Monterrey de sus recuerdos.

ingenio,
estas dos conchas huecas de palabras:
¡No quhro/13

~1

La lfigenia que profiere esta negativa cortante y estridente es una verdadera heroína, es la mujer fuerteP';.,r la
que pregunta el texto bíblico. 1 Pero

Al lograr un mejor manejo de la
anagnórisis, Reyes ha confirmado que
es escritor de pole.ndas tanto con los recursos antiguos como con los moderDOS. Y DO hemos hablado de SUS CODOcimientos vastísimos en el campo del
helenismo, para lo cual puede servir de

lbidem..

11

lbid., pp. 122-123.

12 lbidem., p. 123.
13

lbid. , p. 124.

14

Proverbios 31,10.

15

Quinto Horacio Placeo. Odas, Libro 1,
oda 1, v. 36: " Sublimi fcriam sidera
vcrtice": Tocart con mi frente las

Planto. Comedias. &amp;lit. Porrúa, Col.
"Sepan cuantos ... ", Núm. 258.
México, 1988.
Reyes, Alfonso. A.ntologfa. Fondo de
Cultura Económica. Col. Popular,
Núm. 46. México, 1985.

estrellas.

Maestrla de letras españolas, 1992.

Bibliografía
Notu y c1tu blbllopillcM
1

Si lli imaginación, hm:hida de fantasmas,

no sabrá ya volver del barco en que tt1 Recrear no es fácil y recrear, mejoranpartas,
do y engrandeciendo, es menos fácil
la lealtad del cuerpo me retendrá planta- todavía. A mi entender, Reyes ha loda
grado lo segundo y con creces. Me paa los pies de Artemisa, donde renazco rece que he podido probarlo. No me
esclava.
siento muy seguro de esto último, pero
sf de que el autor mexicano ha vencido
Robarás una voz, rescatarás un eco;
al griego. Opinen los que han leído y
un arrepentimiento, no un deseo.
Utvate entre las manos, cogidas con tu aoafüado ambas obras.

io

Angel Mª Oaribay K. "Ifigcnia en
Tauris", prólogo a la tragedia de Burípides dcl mismo nombre en: Eurfpides.
Las di,cinMev, trag,dia.r. &amp;lit. Porroa,
Col. "Sepan cuantos...", Nwn. 24.
Mtxico, 1989, p. 288.

2 Alfonso Reyes. Ank,log(a, •'Ifigmia
crud' '. Fondo de Cultura Económica,
Col. Popular, Nwn. 46. Mtxico, 1985,
p. 86.
3

/bid., pp. 101-103. Pauim.

4

/bid., p. 103.

5

/bid., p. 104.

6

/bid. , p. 106.

1

/bid. , pp. 113-117

8

/bid., pp. 11~117. Passim.

9

/bid., p. 122.

Aristófanes. las once comedias. Edit.
Porrúa, Col. "Sepan cuantos... ",
Núm. 67. México, 1989.
Eurfpides. las diecinueve tragedias.
&amp;lit. Porrúa, Col. " Sepan cuantos... ",
Núm. 24. México, 1989.
Homero. LA flúida. Edit. Porrúa, Col.
"Sepan cuantos... " , N'um. 2. Mé:nco,
.
1986.
Homero. LA Odisea. &amp;lit. Porrúa, Col.
"Sepan cuantos... " • N'um. 4. MéXlCO,
.
1991.
Lesky, Albín. LA tragedia griega. Edit.
Labor, Nueva Col. Labor, Núm. 17.
Barcelona, 1966.

Murray, Gilbert. Euripides y su tiempo.
Fondo de Cultura Económica, Col.
Breviarios, Núm. 7. México, 1966.

00

....¡

�MULTIPLICIDAD DE TESTIGOS EN
TESTIMONIOS SOBRE MARIANA DE ELENA
GARRO

Delia

00
00

v.

Galván

La mejor novela de la editorial Grijal- !izar la organización de las tres narrabo en 1980 fue Testimonios sobre Ma- tivas de la novela para poder procesarriana de Elena Garro. Destaca en esta las, observar la función de los diferenobra una estructura múltiple y movible tes narradores de los testimonios, la
de testimonios simultáneamente inde- yuxtaposición de los mismos y el efecpendientes y dependientes entre sí, que to que éstos producen. Un resultado de
se refieren a varias etapas de la vida de analizar las técnicas narrativas es lleMariana y que en su conjunto dejan un gar a conocer a Mariana, quien poco
sabor de omnisciencia sin que ésta real- aparece como personaje, de quien mucho se habla y a quien casi nadie entienmente exista.
de por sus singulares circunstancias. En
La opinión que del personaje Maria- este intento se utilizará terminología de
na se forma el lector como juez final de autores como Gerard Gennette, Gerald
la protagonista, depende tanto de la fo- Prince y Mieke Bal.
calización de los testigos, como de otros
Las diferentes versiones focalizadopersonajes y del propio juicio del lector.
La manera en que el narrador de cada ras de la vida de Mariana evocan el tratestimonio percibe a la protagonista, bajo de Akira Kurosawa en la película
dice algo tanto de ella como del testigo Rashomon, que reitera con tres diferenmismo en su relación con ella y con los tes secuencias de analepsis o evocación
de los hechos la subjetividad de los tesdemás personajes.
tigos de un asesinato. En el caso de
La novela narra, por medio de varios Mariana, ella, lejos de cometer crímenhilos conductores, de los cuales tres son es, es la víctima. Como en Rashomon,
los más evidentes, la historia de Maria- el punto de vista de los testigos es
na desde que es una joven esposa ex- limitado, pues sólo conocen pocas facetranjera y no feliz que vive en Francia, tas de la personalidad de la heroína.
hasta que desaparece poco a poco en- Además, no son confiables en sus detre los 35 y 40 años de edad, debido a claraciones, y lejos de ser objetivos,
las presiones de Augusto, su esposo, un constantemente juzgan a Mariana. La
famoso antropólogo. Para Mariana, la relación de proximidad e intimidad que
desdicha tiene origen en la decisión de tienen con ella varía según su distancia
abandonar su carrera como bailarina f!Sica, emocional, intelectual, sicológipara casarse, y su posterior transfor- ca y moral. A las personas que ofrecen
mación en persona dependiente sin po- su testimonio las motiva su interés por
sibilidades de volver a su arte. Según redimir su propio prestigio y por prelos testimonios, Mariana experimenta sentar su mejor cara al referirse a lo
humillación, infidelidad, degradación, atestiguado.
separación, divorcio, cercanía a la
En la secuencia, el primer testimolocura, posibilidades de suicidio y
nio
es el de Vicente, quien fue amante
aborto, aparentemente durante su sometimiento a la influencia de Augusto. de Mariana; el segundo es de Gabrielle,
amiga de ella y secretaria de Augusto,
El propósito de este trabajo es ana- y el tercero de André, el hombre que

siempre estuvo enamorado de ella.
Dentro de estos testimonios hay subtestimonios de otros personajes, generalmente focalizados a través de los tres
testigos principales.
Una presencia poco tangible pero más
arrolladora que la de Mariana es la de
Augusto, su esposo, porque es quien
domina y controla el mundo de la narración. Su función es la de narrador
heterodiegético por estar generalmente
ausente de la trama y porque su presencia se hace sentir por medio de los
demás, quienes opinan a través de la visión manipuladora de él. El efecto de
esta estrategia narrativa es el encubrimiento de la esencia del objeto focalizado, Mariana, para mostrar a cambio los
hechos más visibles, de acuerdo a los
valores de Augusto y de los testigos, no
los de Mariana.
La gran variedad de comentarios
acerca de Mariana por parte de muchos
personajes, da la impresión de fragmentación que coincide con la personalidad
de la protagonista, quien dice de sí
misma: "me han vuelto como a un
rompecabezas, no puedo juntarme, hay
una pieza que me falta." (230) El tema
de la fragmentación se repite por toda
la obra y es parte fundamental de su
estructura; pero ésta, como en Picasso
o en Braque, contribuye a la percepción
de una perspectiva global con la que el
lector queda confrontado para darle
sentido.
Se ha dicho que esta obra tiene elementos autobiográficos. Esto no quiere decir que sea una forma de confesión
o una autobiografia. La de Garro es más
bien una forma estética consciente; pero

si se acepta la idea de autobiografla, el de acción de la primera y es aquí donaspecto de fragmentación adquiere re- de las interferencias suceden. Como una
levancia al relacionarlo con lo que dice sombra, la constante presencia de AuEstelle Jelineck sobre los autorretratos gusto es parte del fenómeno; sus actos,
escritos por mujeres: "La narrativa de según se observan en cada testimonio
sus vidas a menudo no son cronológi- consecutivo son una reiteración que
cas y en secuencia, sino desconectadas, ocurre en una especie de umbral en que
fragmentarias y organizadas en unida- se juntan y afirman los eventos de las
des independientes y no en continuidad tres narrativas.
de capítulos." (17) Es decir, que sus retratos están fragmentados, como sus viEl análisis de Testimonio sobre Madas también lo están.
riana revela la constancia detrás de la
diversidad. Esta noción ya la observa
A pesar del aparente desorden de la Claude Lévi-Strauss en su estudio "La
fragmentación, el mosaico de la narra- estructura y la forma'', fenómeno al
tiva global tiene un resultado aglutina- que Gennette se refiere como el ''excedor precisamente por la agencia de las so de información implícita sobre la
discrepancias de los tres narradores explícita." (198)
principales. La subjetividad de la percepción del lector es lo que le da su caLa parte de la obra en que coinciden
lidad de incoherente. A otro nivel, el los testimonios forma una plataforma de
narrador global mantiene el control de realidad que se verifica en reciprocidad
los múltiples hilos narrativos y de sus con la suma de las perspectivas indivirelaciones entre sí. El poder y el con- duales, esto es algo como lo que Ortetrol que tiene el personaje Augusto so- gay Gassett llama la razón absoluta que
bre los demás personajes lo sugieren a atribuye sólo a Dios, equiparable en ticél como ese narrador total.
ción a la omnisciencia. Augusto como
narrador se acerca a esta ubicación. Por
La fragmentación de este texto plu- ejemplo, los tres testigos coinciden al
ral da como resultado la repetición. La decir lo que declara Gabrielle respecto
calidad reiterativa, las coincidencias, la a Augusto en relación con una decisión
redundancia, las asociaciones y despla- que involucra a Mariana: "La pensión
zamientos de los testin1onios causan la que le paso puedo suspenderla en el
colisión de los movimientos isodiegéti- momento preciso ... " (126) Aunque los
cos de marcha atrás de la narración. tres testigos perciben a Mariana de forHay redundancia tanto en la estructura ma diferente, al fin y al cabo coinciden
como en el contenido y también a nivel en que se trata de un ser extraordinario,
profundo y a nivel superficial. La ana- pero victimizado, y como no la entienlepsis o evocación de los hechos es tan- den, la perciben como poseedora de
to heterodiegética, por haber un conte- rasgos sobrenaturales.
nido diferente al de la prin1era y segunLas coincidencias son los puentes que
da narrativa, como homodiegética interna porque la segunda y tercera narra- comunican las partes de la estructura de
tiva tienen que ver con la misma línea las tres narrativas básicas. Los eslabo-

nes son los que hacen posible, dice
Lévi-Strauss, "reducir los fenómenos
de triplicación a una función única'',
(120) convirtiendo las tres narrativas en
una sola. Hay eslabones que conectan
la narrativa metadiegética de la segunda y tercera narración con la primera
en que han quedado encajonadas. Gennette dice que el fenómeno de eslabonar o conectar no es narrativo sino
directo (233), es decir, que es de asociación estructural.
Simultáneamente a los puentes que
conectan y que dan coherencia a la narrativa global, también se observa lo
opuesto; las contradicciones y diferencias en que incurren testigos y otros
personajes como agentes de separación
y desintegración. A partir de la segunda narración, la de Gabrielle, las divergencias crecen en número y variedad.
Son derivaciones de una primera narración más sencilla que se complica a medida que se trata de llegar a la verdad
sobre Mariana.
El lector cae bajo la esfera de influencía de cada testimonio y temporalmente se ve obligado a creerlo aunque los
otros testimonios no coincidan. Para
Vicente, Mariana a veces es ' 'como una
hermosa bruja", (33) Gabrielle dice
una vez que Mariana "Era muy astuta", (252) en ocasiones André piensa
que Mariana "es una aparición". (294)
No sólo los testigos se contradicen
entre sí, sino que también un mismo testigo cambia su propia opinión respecto
a Mariana. Por ejemplo, Vicente dice:
"Era increíble que la Mariana que caminaba a mi lado fuera la figura radiante de la noche anterior. Mariana volvía

00

10

�a ser una figura terrestre y por aquella
criatura insignificante había jorobado
mi vida.•• (109) Detrás de cada contradicción y diferencia, existe otra historia, la de cada narrador que tiene su
propio sentido de la vida, tan diferente
al de los demás; y aun más, la experiencia de cada lector que también entra en
juego.
Parte de la organización de la narración está en las paralipsis u omisiones
temporales de los testigos focalizadores,
cuya opción es la de ocultar o revelar
contenidos de conciencia. Sus restricciones de campo y su ignorancia son
parte de una técnica narrativa que como
en el género del suspenso, mantiene la
tensión. Al mismo tiempo sirve para retratar las debilidades de los testigos en
cuanto a su memoria, a su conveniencia, a su deseo de manipular la información o de presentar una buena imagen propia. La narración así presentada
es más como la vida, en que las personas observan sólo parcialmente.
Gennette, al referirse al que contempla
dice que "percibe sólo una parte y su
restricción visual o auditiva es respetada escrupulosamente por la narrativa''.
(204) Lo que hacen entre sí las narrativas es llenar los huecos dejados por
las otras.

~

El punto de vista en esta novela es
poderoso porque controla la percepción
del lector. Las tres narrativas están en
primera y tercera personas y se desplazan de acuerdo al punto de vista de
Vicente, Gabrielle y André, los testigos. El yo de cada narrador es evidente,
pero los tres hablan sobre Mariana. Con
el juego estructural se hace necesaria la
observación de las relaciones con la

trama, entre narrador global, narradores-testigos y narradores secundarios
para darse cuenta de cómo están limitados y cómo tienen acceso a la personalidad de los caracteres en lo sensorial
y en lo sicológico.
En cuanto a la noción sobre el punto
de vista, también se puede observar según una clasificación propuesta por Gerald Prince por lo que se refiere a la
percepción. La clasificación, aplicada
a la historia de Mariana presenta un
punto de vista interno, variable y múltiple (Prince 50-53). Es interno en la narración global porque está hecha de
acuerdo al conocimiento, sentimientos
y percepciones de los testigos; es variable en el sentido de que cada narración testimonial proporciona información adicional y es múltiple porque los
tres testimonios al hablar sobre Mariana reiteran algunos aspectos de ella desde diferente perspectiva. La combinación influye en el procesamiento e interpretación por parte del lector. Las taxonomías de Gennette y Prince se completan en esta obra con lo que apunta
Wallace Martin: "El punto de vista crea
el interés, los conflictos, el suspenso y
la trama misma". (131)
Con la interpretación y la perspectiva de los puntos de vista limitados, la
confiabilidad de los testigos y de Augusto queda afectada por la subjetividad de cada uno de ellos, como cuando
Gabrielle juzga a Vicente y a Mariana:
"En ambos, bajo una juventud asoleada se ocultaba un nihilismo peligroso."
(161) La relatividad de sus comentarios
está basada en las convenciones de la
época y de la clase socioeconómica y
cultural de los testigos. Vicente es

joven, rico, guapo, ama a Mariana; Gabrielle es pobre, depende de su trabajo
como secretaria de Augusto, a quien
tiene que serle leal y es ex-comunista;
André es un intelectual, poeta, que se
comunica con Mariana en lo metafisico.
En última instancia no importa que sean
o no confiables ya que su información,
distorsionada como parece, es valiosísima para el efecto de la narración.
Es dificil determinar hasta qué punto
es confiable cada testigo, sólo el conjunto y el conocimiento de cada uno
puede dar una idea de interpretaciones
y malentendidos, y esto el lector lo va
aprendiendo. Según Mieke Bal, este
tipo de situación debe categorizarse.
Dice que "los comentarios ideológicos
y los juicios de valor no se deben censurar y que se deberían clasificar correctamente" (90) para así superar el
nivel emocional.
El lector recibe información sobre
Mariana a través de la visión de los diferentes personajes, pero en realidad no
sabe lo que Mariana piensa. Los focalizadores principales y secundarios producen ese efecto atomizado que cumple
con la misión narrativa de indicar quién
es quien ve y desde qué posición lo hace; por eso en esta obra es fundamental observar en forma especial la focalización. Mieke Bal dice que la "focalización es la relación entre la visión, el
agente que ve y lo que se ve." (110)
En Testimonios sobre Mariana hay focalización interna cuando el filtro es a
través de la conciencia de los personajes; es variable cuando se desplaza de
personaje a personaje y es externa con
la presencia de Augusto como narrador.
de quien se saben los comentarios, mm-

ca se penetra en su conciencia y sí influye de manera definitiva en la opinión
de los testigos. Por ejemplo, en el testimonio de Vicente, éste hace referencia a algo que le dice Augusto sobre
Mariana. " ... no sé nada de ella. Sólo
sé que huyó a la Unión Soviética con
Natalia. Logró lo que deseaba: Destruir
a mi hija, destruirme a mí y destruir a
mis amigos." (120) Aunque esto aparentemente sea una calumnia de Augusto, la información de todas maneras
pasa de Augusto a Vicente y es procesada por el lector que no necesariamente está tan alerta para captar el cambio
de focalización. La información que recibe no es cómo la ve Vicente, el testigo, sino cómo la ve Augusto, capaz
de cruzar los diferentes niveles narrativos para llegar hasta el lector. Como
en la vida real, opera la distinción entre los que ven y los que hablan. Un
efecto de los cambios de focalización es
de acercarse a la omnisciencia sin tener que penetrar en la conciencia de los
personajes.

mejor. En última instancia, no importa
tanto que el objeto exista en la realidad,
ya que Mariana es una ficción para los
testigos, quienes con sus fantasías focalizadoras la convierten en un objeto
mist_erioso que se llega a percibir como
fantasma. Gabrielle dice: "Me incliné
para observarla, pues tuve la impresión
de hallarme frente a alguien que venía
del otro mundo". (155) Mariana como
referente y como objeto presentado son
dos cosas muy diferentes en cada testimonio.

El lector alerta hace la transición entre los testimonios sin confundirlos y al
final de cuentas es quien está más cercano a la omnisciencia. Los testigos
muchas veces no comprenden lo que
ven y lo que atestiguan, por eso lo
distorsionan, pero en cambio el lector
está en mejor posibilidad de descifrar
el enigma porque tiene la información
de los demás. Es decir, es el que mejor
puede adoptar el papel de juez y si lo
hace juzga a Mariana, a los personajes
y a sí mismo, porque lee en sí mismo
Es indispensable determinar la rela- a través de la narración. Wallace Marción entre qué personaje focaliza qué tin dice: "el sentido de algo es lo que
objeto para determinar por qué ¡xisible producimos, no un producto que poderazón dice lo que dice; lo cual, al mis- mos adquirir." (106)
mo tiempo ayuda al lector a conocer a
ese personaje y a ver con qué actitud
La lectura de Testimonios sobre Macontempla lo observado. El focalizador riana no es fácil, principalmente debí"encaja el objeto observado en su pro- do a la diversidad de puntos de vista que
pio campo de experiencias'', dice Bal. en sucesión revelan, ocultan y demo(113) Con estas vivencias, el universo ran la información para entender al perde la narración involucra tanto al obje- sonaje central y su situación. Las inteto Mariana como al sujeto testigo. Lo rrogantes sobre la personalidad de Maque sucede entonces es que aunque los riana siempre están presentes y lo que
testimonios sean sobre Mariana, el lec- es difícil es contestarlas. En una instantor termina por conocer también al tes- cia similar, Gerald Prince dice que
tigo y el ambiente que ha rodeado a cuando ese es el caso, ''el procesamienMariana. Al hacerlo puede entenderla to de los datos textuales se hace más

arduo". (138)
Los puentes o eslabones entre los testimonios parecen ser la parte de la estructura que permite acercarse a una
conclusión, pero en realidad no es así
porque abren más posibilidades y con
ello dejan la angustia de lo abierto, de
lo inconcluso, de no saber qué pasó con
Mariana. Los testimonios, en su uniformidad estructural, a veces son creíbles y a veces no, todo depende de cómo se miren, no hay una visión nítida
por el juego de compatibilidades e
incompatibilidades. Lo que sí podrán
concluir los lectores más sensibles es el
haber estado expuestos a un acto de
injusticia, sufrimiento y frustración
contra una mujer y que los actos de
difamación, pero sobre todo de omisión, cometidos contra ella, quedan impunes sin siquiera haber explorado la
posibilidad de reconocer a un antagonista victimario en la persona del narrador Augusto. El se relaciona con los
otros narradores en lo que Gennette
llama una "relación flotante" (246) que
varía en este caso, según lo que Augusto quiere obtener de los testigos para su
propio provecho.
Con cada testimonio, la figura de Mariana se hace más y más imperceptible,
hasta que no se sabe si es persona o es
fantasma. El cambio de puntos de vista
hace que esto sea posible porque la voz
de ella casi no existe. El resultado es
una personalidad misteriosa y ambigua.
Técnicamente, Testimonios sobre
Mariana tiene una especie de narrador
omnisciente en Augusto, el que es capaz de dominar o de influir hasta en lo
moral a los narradores heterodiegéticos

....

IO

�PROTESTA CONTRA LA OPRESION
CATEGORIAS MEDULARES EN LA OBRA NARRATIVA Y DRAMATICA
DE ELENA GARRO

Rhina Toruño-Castañeda
de cada testimonio. Como la obra no
tiene un narrador autodiegético, porque
Mariana no habla sobre sí misma lo
suficiente, la validez de su experiencia
queda en el aire, con el consecuente
efecto de fin abierto que en forma circular pasa de Augusto a los testigos y
a otros narradores secundarios y al
lector, para volver a multiplicarse el ciclo en gran variedad de deducciones.

Essay in Method. ltbaca: Cornell UP, 1980.

Jelinek, Estelle. "Women's Autobiography
and the Male Tradition." Women 's
Autobiography: Essays in Criticism.
Bloomington: Indiana UP, 1980.
Lévi-Strauss, Claude. Antropología
estructural. México: Siglo Veintiuno, 1986.
Martín, Wallace. Rece11t 1heories of
Narrative. Itbaca: Comell UP, 1986.

A nivel humano, la obra cumple su
función de reportar las consecuencias Prince, Gerald. Narratology: 1he Formand
de tantas debilidades, irresponsabilida- Functioning of Narrative. New York:
des e ignorancia que conducen a una Mouton, 1982.
persona a su desaparición. Es decir. que
el conjunto de testimonios da como resultado un reportaje de la vida de
Mariana. Al respecto, Wallace Martín
dice que la función del reportaje en la
literatura "trae a la conciencia una variedad de la condición humana que la
cultura y la literatura no habían considerado importante." (18) Testimonios
sobre Mariana de Elena Garro, muestra cómo suceden las cosas en la vida
real con la relación entre los motivos
de los testigos y las realidades cotidianas, por medio de los contrastes de las
diferentes versiones de la historia de
Mariana; así lo hacen los antropólogos
al analizar las diferentes versiones de
las historias que les interesan para aproximarse a la verdad.
Obras citadas
Bal, Mieke. Teoría de la narrativa. Madrid:
Cátedra, 1985.
Garro, Elena. Testimonios sobre Mariana.
México: Grijalbo, 1981.
Gennette, Gerard. Na"ative Discourse: An

El objetivo de mi ensayo es mostrar la
xico era de lo más llamativo; me
unidad temática estructural en la obra
acuerdo perfectamente que decía: "El
de Garro, alrededor del binomio:
Procurador de la República desenmaraña los hilos del complot. .. "
opresión/protesta; nadie hasta la fecha
lo ha hecho, que yo esté enterada. Y
Elena Garro: De la conjura
además desvirtuar la crítica literaria que
comunista.
separa la obra de Garro en dos periodos: antes de 1958-1964 y después de
Helena Pa:r.: .....para derrocar al
quince años de silencio: 1979. No exisgobierno". Aún conservo el recorten esos quince años de silencio a nivel
te... (Los narcisos. Ed. Oasis.
de la producción literaria de Garro,
México, 1983. 104-105).
pero sí existen a nivel de la publicación
de sus obras dado que los centros de
Un centro de poder era pues lacenpoder de México no las autorizaban. sura del gobierno. El espacio no me
permite hablar de la participación de
¿Cuáles fueron o son esos centros de Elena Garro en la lucha a favor de los
poder? Para develarlos es necesario re- campesinos. Cuando ella se autoexilió
montarse a un suceso histórico en la con su hija a Estados Unidos. Cuando
ciudad de México: octubre de 1968, la fueron expulsadas y tildadas de comumasacre de Tlatelolco; los estudiantes nistas. Este mismo mote lo recibió Eleuniversitarios acompañados de algunos na Garro cuando entró a la tierra de su
profesores e intelectuales se fueron a las padre: España.
calles a protestar contra el gobierno
federal. El régimen respondió asesinanEl otro centro de censura de la obra
do a cientos de estudiantes. Parece ser de Garro era y continúa siendo: Octaque el gobierno acusó a Elena Garro de vio Paz y su capilla de intelectuales, esser una de las cabecillas de ese complot. pecialmente los de la revista Vuelta.
En una entrevista que Carlos Landeros
le hizo a Garro, en Madrid, se refiere
Para mí el concepto de opresión en
a eso:
la obra de Garro constituye una categoría del género humano, unida a la caA más de doce años de distancia, qui- tegoría de rebeldía o protesta. Cada ser
siera saber tu versión de lo que pasó humano nace en un orden económicoen el 68 y por qué te achacaron ser político-social de una comunidad y su
la jefa del complot para atacar el vida está sujeta a diferentes tipos de
gobierno... [Contesta primero su opresiones insuperables, determinadas
hija].
por las interacciones entre individuos e
instituciones.
Hay sociedades donde los
Hele11a Paz: Primero te acusaron
que
ejercen
el
poder, sea a nivel econóde ser la jefa del complot, ¿no te
acuerdas? Se publicó en El Heraldo mico, político, religioso o familiar, side México. Pero vayamos por partes. guen ciertos patrones de opresión soPrimero nos amenazaron de muerte bre sus subalternos. Por lo tanto la
el 29 de septiembre... El encabeza- opresión es jerárquica, y los mismos
do del periódico El Heraldo de Mé- opresores son a su vez sujetos de opre-

sión. Estas sociedades vienen a ser sistemática y dolorosamente opresoras para los económicamente débiles, sean
hombres, mujeres o niños. Un ejemplo
de esta clase de sociedad es la mexicana en la que a Garro le tocó vivir y desarrollar sus poderes de observación de
la condición humana, develando la diversidad de matices de opresión desde
el punto de vista dél oprimido, sea éste
un campesino analfabeto, un estudiante universitario, un militar caído en
desgracia, una mujer casada obligada a
renunciar a su vocación de bailarina,
etc.
Me propongo en esta investigación
analizar los diferentes patrones de opresión esquematizados en sus personajes.
Como yo interpreto el trabajo de Garro,
los oprimidos en sus novelas, cuentos
y obras dramáticas no son meros personajes pasivos, marionetas de sus destinos; al contrario, ellos son agentes libres que organizan sus vidas y gestan
actos de rebeldía y protesta ante circunstancias opresivas. Encuentro en sus
obras una implícita crítica feminista,
una verdadera labor de denuncia del
status quo, del "desorden establecido",
como decía el filósofo francés Emmanuel Mounier; aun cuando en sus obras,
especialmente en sus finales, hay tragedia, el "sentido trágico de la vida" según el decir de don Miguel de Unamuno. Recuerdo cómo en una entrevista
del pasado 13 de noviembre del 91 que
le hicimos una compañera y yo en la
ciudad de Monterrey, le pregunté por
qué en sus novelas y cuentos hay generalmente un fin trágico y por qué la
liberación de la opresión se da después
de la muerte; por ejemplo en Testimonios sobre Mariana. (1981), Mariana

\O
\Ñ

�~

elige el suicidio. En La casa jwito al 1982). Las primeras líneas dicen:
rio (1982), Consuelo termina siendo
asesinada. En Felipe Angeles (1979),
Las tragedias se gestan muchos ailos
antes de que ocurran. El germen tráobra dramática, concluye con el fusilagico está en el principio de las gemiento del General Felipe Angeles.
neraciones y éstas, como los caba¿Obedece esto a una concepción orlenllitos
de las ferias, hacen la ronda altal budista, a las concepciones religiorededor
del tiempo, pasan y nos sellasas del mundo pre-hispánico o a la
lan. Pasa Caín asesinando a Abel, y
filosoffa cristiana? Me respondió que
la quijada del burro permanece en su
ella había crecido en la religión católilugar inicial (... ) y también pasa
ca y que a eso obedece. Además que a
Cuauhtémoc de pie y prendido en su
ella personalmente no le ha ido bien en
piragua y todos giran en la infinita
la vida. En una carta de Elena Garro
ronda que nos refleja y engendra la
tragedia.
desde Madrid, publicada con más correspondencia de ella por Emmanuel
La estructura de esta novela es
Carballo (Protagonistas de la literatucircular,
haciéndose eco del principio
ra mexicana, Grijalbo, 1985, p. 492),
del
tiempo
de Garro, mencionado andice:
teriormente en la carta a Carballo: el fuMira, Emmanuel, para mí el tiempo turo es la repetición del pasado, he ahí
se detuvo en una fecha lejana, que ex- el título de su primer novela, Los retrailamente es la misma fecha que di cuerdos del porvenir.
en los latosos Recuerdos del porvenir para fastidiar a los Moneada. Lo
Considero que con la anterior cita y
le! hace muy poco y la fecha me dio la carta a Carballo, puedo comenzar a
carne de gallina. No me había fijado mostrar cómo el concepto de opresión
en la espantosa coincidencia, porque constituye una categoría en la obra de
nunca me releo y fue gracias a una
amiga que leyó el libro y me hizo una Garro, categoría aplicada a la vida del
pregunta cuando me di cuenta que yo género humano. Es interesante ver cómisma había escrito mi suerte, lo cual mo, al descubrir el principio generador,
comprueba mi teoría: la memoria del en este caso ciertos conceptos claves,
futuro es válida. Pero me ha fastidia- por ejemplo, los de tiempo, opresión,
do, y estoy cambiando los finales de protesta, persecución, revolución, matodos mis cuentos y novelas inéditos sacre, se ve con mayor claridad la inpara modificar mi porvenir( ... ) ¡No tertextualidad entre la vida del autor y
deseo más tragedias! Y ahora pienso su obra. Conversando con ella sobre su
que los finales deben coincidir con los
principios. Tal vez, si no logro re- penúltima novela, La casa junto al río,
mendar mi futuro, los queme. Ma- me decía que era autobiográfica, que
ella había pasado por eso, no podía
drid, 3 de julio de 1979.
mencionarme los nombres de las personas
que corresponden a los personaGarro sigue escribiendo finales trájes
porque
ellos todavía viven en Méxigicos en sus cuentos y novelas. Tres
co
y
son
muy
influyentes. En general
años después de esa carta aparece su
en
la
obra
de
Garro
hay una relación esnovela La casa junto al rio (Grijalbo,

trecha entre la ficción y su vida personal: sus personajes principales tanto en
sus novelas, cuentos u obras de teatro
son mujeres perseguidas y con una hija,
como en Andamos huyendo Lola, o mujeres encarceladas, con una hija, en destinos rígidos, casadas con hombres
déspotas, por ejemplo en Testimonios
sobre Mariana, Mariana casada con
Augusto. En un "Diálogo" que la Facultad de Filosofla y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León organizó en homenaje a Garro, el pasado
noviembre del 91, alguien le preguntó
si el Augusto de la novela correspondía a Octavio Paz, respondió que sí, que
ella de mala lo había puesto.
En su última novela, Y Mataraz.o no
llamó (1991), también hay elementos
autobiográficos. Se trata de un asesinato político; recuerdo que Elena Garro me dijo que así como le llevan el
moribundo a Eugenio, protagonista de
esta novela, a ella, a raíz de los acontecimientos de la masacre de Tlatelolco,
también le llevaron un moribundo a la
puerta de su casa.
Garro desde su primera novela, Los
recuerdos del porvenir (1960), involuera en su discurso literario el referente
externo de la Revolución Mexicana, i.e.
los militares que triunfan y abusan de
su poder para oprimir al pueblo. Esta
novela es trágica, aun la incipiente protesta queda aniquilada, nadie se salva.
En una entrevista que sobre esta novela le hizo a Garro Joseph Sommers, le
pregunta:
Otra posible disyuntiva que me parece entrever, y no sé si existe, es que
en la novela se entrevé un mundo an-

gustiado, un mundo sin esperanzas,
mientras que tu trabajo con los campesinos implica que tienes esperanzas, que tienes planes, que ves posibilidades.
Garro responde:
Sí, mira, mi parte occidental es
práctica ... Creo que se pueden hacer
las cosas y creo que mientras no se
hagan ciertas cosas, México no tiene
destino. Y los mexicanos no tenemos destino. Y sí es un pueblo angustiado, por eso en la novela una seflora dice: · 'Ojalá y hubiera un temblor de tierra··. Porque el mexicano
tiene una nostalgia de catástrofes ...
No tenemos destino realmente más
que para morirnos de hambre o de
desesperación" (México, 26 de agosto de 1965, en 2 aUloras del México
actual, Beth Miller y Alfonso Gon7.ález (eds.). B. Costa Amic, México,

1978, 210-211).

Anteriormente decía que el concepto
de opresión es una categoría del género humano en la obra de Garro que corresponde a la realidad opresora vivida
por ella en México. A ese concepto ella
opone la antítesis de la protesta, aun
cuando a veces no es muy evidente o
es aniquilada como sucede en la vida
real; un ejemplo fue la masacre de
Tlatelolco, la cual asesinó la protesta estudiantil universitaria de 1968.

\O
VI

�LA CARCEL DEL COLORADO

Dámaso Murúa
El cuadrado de cea tiene menos de seis
metros de superficie, está entejado para
disimular y apareció a la vuelta de la
calle. Con esa rúa hacemos esquina en
el pueblo antes de salimos rumbo al
Rosario. La celda no se supo quiénes
la construyeron. Tampoco se supo guiénes fueron los albañiles; a lo mejor los
improvisaron de la noche a la mañana.
Es un misterio del pueblo de Zumbadores, una historia que caminó por todas
las calles que juegan al gato trampeándose y que hacen rueda en una parte
cercana al Parque Hidalgo. El hombre
iracundo estaba allá, encarcelado, biasfemando y acercándose a la verdad,
queriendo apresar a la verdad: - ... a
ese jijo del presidente, no lo puedo ver.
Le ha de ir peor que con sus siembras
ahora que tiene oportunidad de robarse
lo que le paguemos en el mercado y en
la tesorería que maneja su querida, una
vieja fea, de muy malas carnes que está
fregada de los entresijos. Les digo yo
y les seguiré diciendo todavía que ...

~

Entonces se le hinchaba la yugular.
Su rostro era originalmente sanguíneo
y tuvo quijada cuadrada como las de los
nazis de las películas de guerra. Tenía
la cara roja desde la frente hasta el
mentón. Indignado siempre, nunca se
le acababan los corajes. Por eso le construyeron aquel cuarto parecido a una
cárcel portátil. Era diminuta la construcción, apenas para que se agarrara
a los barrotes con sus poderosas manazas blancas. Tenía largas uñas limpías, muñecas fuertes, dedos que se
blanqueaban por la fuerza de sus palabras y sus arremetidas contra los tabiques dobles que le pusieron para controlarlo. Pero sus palabras seguían siendo igual de sonoras y vigorosas en con-

tra de todos o casi todos los demás
habitantes del lugar. Nadie escapó a su
voz flamígera porque tenía memoria de
elefante. Con tal instrumento, ya mero
se acaba el prestigio del pueblo entero:
- .. .la putona de Matilde seguirá de
eso. No tiene otro oficio, porque si primero se acostó con su padre, luego siguió con su hermano mayor, con su
hermana lesbiana y con el hermanito.
No tiene tibieza en ninguna parte de sus
carnes. Todo el vientre se lo ha gastado porque las fiebres que le combaten
el cura y Dios nuestro señor, no acaban de enfriarla. Tampoco parece que
ella quiera congelar sus ardores. Le
gustan y no le dejarán de gustar nunca.
Trae el diablo y a otros marsupiales en
sus caderas, porque los canguros tienen bolsa con hijitos, pero esta Matilde la trae para guardar sus calenturas
que no se gastan jamás. Pronto acabará con los maridos de todas las mujeres de la calle Juárez. Que se cuiden
porque Matilde las bailará a todas si
también se dejan después de que les quite a sus maridos, quienes presumen de
santurrones, pero bien que les gustan
los muslos de Matilde. Matilde fue mi
novia allá por los años treinta y ocho
de este siglo maldito que no he de dejar de maldecir nunca ...
Muy de cerca, veo que sus ojos azules relampaguean debido a una cólera
inacabable, la ira se recicla en su rostro y vuelve a emerger más violenta
cada vez. Las beatas en la iglesia dicen
que no tiene salvación. Que pronto
arrojará espuma por su boca como los
perros con rabia que aquí son muchísimos. Lizárraga se apellida y se encuentra encarcelado porque habla demasía-

do, mata famas con su lengua y si pudiera matar con sus ojos, ya todos estarían muertos, incluidos los policías y
el presidente municipal y el juez y las
secretarias del juzgado, donde sufrió
caso o fallo en contra y por eso desde
entonces les tiene desconfianza. Su mujer lo engañaba, él no tiene dudas, pero
el juez dijo lo contrario y que nomás
traía cerebro ardiendo con leña, ereyéndose los fuegos fatuos de las
palabras, los chismes y demás yerbas
de las mitoteras de su barrio. Pero
otros, los ofendidos, lo encarcelaron en
esta cárcel especial, diseñada para que
camine poco en el cemento chiquito que
apenas le da espacio para orinarse empinado sobre la ventana que apunta hacia el sur del pueblo.
- ...el señor cura que no se haga
guaje. Todo el pueblo sabe que se
duerme con tres beatas y a cuatro solteronas las tiene abonadas en su horqueta. Pero presume mucho desde
cuando suena la esquila convidándonos
al catecismo o a misas de difunto, ereyendo que no sabemos que tiene el alma .
más estercolada que la del diablo Luzbel, un amigo de su familia. Su parentela viene del diablo, pero por las mañanas nos da ostias blancas creyendo
que se purifica, aunque ya sabe que no
se salvará nunca. En el infierno lo van
a poner a fuego lento aunque alegue que
tiene ganadas varias indulgencias. La
vida no perdona y en este caso del cura
González, tampoco perdonará. Lo van
a recibir en el infierno para hervirlo en
aceite caliente, no se merece otro
purgatorio. Hasta con las que van al tedéum de quince años, finge que no les
está viendo las piernas jóvenes, relamiéndose por dentro. Lo he sorpren-

dido en pecado casi todos los dfas que
fui a echarle incienso mientras el órgano tocaba para momentos desviadores. A mí no me desvía nadie, por eso
estoy aquí, queriendo verle la cara a la
gente que me ha metido a esta cárcel,
porque seis fueron los que me trajeron
amarrado y no me querían soltar adentro porque podría escapármeles. Aquí
estoy, no me rajo de lo que digo, nunca me rajaré. Este pueblo está maldito,
tampoco se salvará porque vive en la
lujuria, en el pecado imperdonable y
porque es muy dado a chupar alcohol.
Todos beben trago, incluida la cerveza
que venden en carros. Son briagos
cobardes, hijos de su madre, así les ha
de ir cuando los metan a una cárcel
grandota donde quepan todos el día del
juicio final ...
Su voz no cesa de agitarle el pecho.
Por más que grite, la magia de los vientos encontrados que causan las esquinas puntiagudas de la calle, atenúan
esos alaridos que no temtinan y que no
tienen asilo moral en nadie. Los habitantes de Zumbadores, al segundo día
que lo oyeron y comentron todo su rollo en la plazuela, pues no lo quieren
creer, no se iniaginaban que la lengua
del Colorado Lizárraga fuera tan grande y viperina, turbulenta y venenosa.
Se han sorprendido en la presidencia
por los insultos que ha proferido contra las autoridades y como que el caso
está cerrado. No le darán expediente al
liablador que no termina de hablar pero
que contamina fecalmente todos los
apellidos que tienen heráldica y hasta
a los que no la tienen. La vida les ha
dado una sorpresa amarga a los babitantes del pueblo, pues no lo creían tan
buscador, insultante y malévolo. El

Colorado ya es su preso de unos días, una persona en su sano juicio hasta que
menos de tres, pero como si fueran tres se le destaparon los caños de la sangre,
siglos. Así los ha insultado.
arrojándola negra y pestilente. La vida
cobró precios antiguos contra todos
- .. .la Juana no ha de ganar mucho porque tal vez un día se tienen que pacon los hombres a pesar de que está garlas malas obras. Soberbia, ira, gula,
muy dotada para ejercer su profesión. pereza y lujuria, como que se salen de
Me refiero a la que tiene ojotes azules una caja que no es la de Pandora, sino
con los que atrapa hombres entre sus una cajita chiquita, muy con plumas de
verijas. Ahora le ayuda la hija de Pe- chuparrosa, ese pajarito que las prosdro Pitayas, una morenota trancuda, pu- titutas de la calle Mina matan, secan y
tísima como su madre y sus hermanas, hacen polvito para lograr sus amores en
pero así es la vida, porque siendo bo- contra de los hombres.
nitas las dos se dedicaron a embarrar
sus cuerpos en cualquier catre o tapaixPero así como apareció aquella cárte de estos lugares. Hasta a la pesque- cel pequeña, barrotera y muy ladrillería de Quitapesares se acercan para ra donde apresaron al Colorado, tres
ofrecerse, pues cuando la lumbre se les días después ese preso desapareció de
mete entre las ingles no saben apagarla Zumbadores o cualquier alrededor.
más que con hombres. Aprendan a la Como por encanto la calle puntiaguda
Matilde que también agarra mujeres, con rumbo al Rosario, volvió a ser
siempre y cuando giman cuando las normal. Estuvo limpia otra vez de
abraza o las monta. De suripantas muy tabiques, de fierros y de las voces trogarras nunca van a pasar la Juana ni la nantes del Colorado Lizárraga, un
morena Pitayas. Se van a quemar con muerto que fue hablador con mucha
cilindros de carne porque los hombres lanza, tenía galillo tumbador de presse vuelven locos con ellas dos. Ade- tigios y era muy gritón contra los pemás sólo cobran dos pesos pues traen cados y pecadores. Desollaba a todo
enfermedades venéreas que ya les des- mundo con gran entusiasmo.
cubrió el doctor Quiroz con un aparatito. La vida no nomás se vive tallando
He oído decir que así, en silencio, se
el catre, niñas. A las dos, tú, Juana, tú vengan en los pueblos serranos cuando
Pitayona hija del Pitayas, en el infier- muchos son ofendidos hasta la médula
no las quemarán cuando se vayan amo- de sus historias. También las autoridarir, que yo ya veo muy cerca la fecha des fingieron que el Colorado nunca
porque tosen cansado y beben mucha existió porque no hubo velorio alguno,
cerveza fría ...
no levantaron acta de muerto ni le fabricaron tumba. Nadie sabe en el pueEl niño encontró al hombre enfure- blo de Zumbadores adónde se fue,
cido a pesar de que desde su ventana se quiénes lo desaparecieron o quiénes le
miraba la estrella Venus muy diamanta- procuraron carraquiada al Colorado
da. No entendía tantas palabras contra Lizárraga. Las venganzas de la gente
todos, contra quien fuera bípedo huma- decente son peores que las degollinas
no, prójimo del Colorado, quien fue de los más crueles verdugos.

~

�LA FUNDACION DEL COLEGIO CIVIL
SUS ANTECEDENTES

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que
tiene el tiempo para convertir en
ceniz.a cualquier página, es el
'hombre quien fuera llamado a
descubrir una y otra vez el rescoldo:
guiño luminoso que n~ dirige
nuestro semejante desde el ayer.
A punto de cumplir el Colegio Civil
cien años de haber sido fundado
(1857-19S7), la Universidad de

Nuevo León convocó a un concurso
histórico con la idea de obtener un
texto actualizado y completo acerca
de una institución preclara en la
enseñanza del Estado y fundamento
de la propia Universidad. El primer
lugar lo obtuvo El Colegio Civil de
Nuevo León. Contribución para sw
historia, obra del investigador
nuevoleonés Israel Cavazos Garza.
De ella reproducimos en esta entrega
el segundo capítulo.

Israel Cavazos Garza
Creado apenas el Estado de Nuevo
León el 7 de mayo de 1824, y sancionada su Constitución Política el 5 de
marzo del año siguiente, empieza su
vida institucional.
El artículo 258, título XVIII de esta
Constitución, previene que se procure
el establecimiento de centros de instrucción, en los cuales se incremente la enseñanza superior. Don José María Parás, primer gobernador constitucional
del estado, hombre prudente y culto,
egresado de las aulas del Seminario,
tiende a dar cumplimiento a este precepto legal.
El Estado se considera económicamente impotente para la fundación de
un instituto de esta naturaleza. De aquí
que, al formular un proyecto de Plan
de Instrucción Pública, que el Congreso decreta con el No. 73 el 27 de febrero de 1826, 1 se limite a ofrecer, en
el artículo 33 de este decreto, que será
declarado benemérito el filántropo o
bienhechor que establezca en Monterrey en cualquiera de los municipios
de Nuevo León, '' ...alguna cátedra de
agricultura, de casa de campo, de química, de botánica, de orictognosia,
anatomía, economía política, economía
doméstica, derecho de gentes u otra
ciencia útil ... "

o

El gobernador Joaquín García, sucesor del señor Parás, le da fuerza de ley
el 7 de abril de 29;2 pero ni el erario
local ni la iniciativa privada realizan la
idea.

00

OI

Se sigue, por lo mismo, incrementando al Seminario en el s~tenimiento de
la cátedra de Jurisprudencia. El decre-

to de 14 de septiembre de 1835, señala
Ya para el año siguiente está creada
a dicha institución religiosa un mil pe- la Dirección de Instrucción Pública. La
sos anuales, que ha de administrar la au- Legislatura local pide entonces a ésta
toridad eclesiástica.
que formule y presente un proyecto para la creación de un colegio civil y el
establecimiento de una biblioteca públiFirmados los tratados de Guadalupe Hi- ca, y que señale los posibles fondos de
dalgo y libre ya el país de la invasión que han de sostenerse. No obstante que
americana, ocupa nuevamente don José al mencionado organismo educativo le
María Parás la primera magistratura del es prorrogado el plazo para este objeto,
Estado. La situación es ahora más di- el proyecto no es recibido en la Cámara.
ficil y no logra realizar su propósito. Un cronista del Colegio lo atribuye "a
la continua agitación política".'
En su informe de gobierno de 1849,
clama por la creación de una Intendencia de Instrucción Pública que se haga Vienen los días de la Revolución de
cargo de este importantísimo ramo ad- Ayutla. Nuevo León tiene participación
ministrativo, integrada por personas to- muy directa en este movimiento naciotalmente consagradas a ello.
nal. La lucha culmina con la promulgación de la Constitución General el 5
"Y no se crea, señores-añade- que de febrero de 1857.
a sólo el ramo de instrucción primaria
se reducen las ideas del Gobierno: quiEl Congreso de Nuevo León, erigisiera también ver fundado en esta Ca- do en constituyente, inicia los trabajos
pital un instituto científico y literario para elaborar la Constitución Polftica
por cuenta del Estado; y ya que no es del Estado Libre y Soberano de Nuevo
posible realizar pronto este propósito, León y Coahuila. Esta es sancionada el
juzga conveniente que se destinen uno 4 de octubre de 1857.
o más ramos para ir formando un fondo que con el tiempo pueda llenar esta
El artículo 66, inciso XIII del nuevo
necesidad y proporcionar los medios de ordenamiento local, incluye también el
establecer un plantel en que se formen precepto de ''promover la educación
sus ciudadanos con el cultivo de las pública".
ciencias y de todos los conocimientos
útiles". 3
Se halla en el poder Santiago Vidaurri, secretario de gobierno durante las
Sustituye en el gobierno al Sr. Parás, administraciones de Parás y Joaquín y
don Pedro José García. En el informe Pedro José García. Está en antecedende éste al Congreso (1851), expresa que tes del problema. Y, exactamente a un
la instrucción secundaria en el estado, mes de sancionada la Constitución lono ha tenido más adelanto que el haber cal de Nuevo León, el 4 de noviembre
expensado la carrera a nueve jóvenes, de 1857, el Congreso expide el Decrey estar pagando el catedrático de juris- to No. 13, que faculta al Ejecutivo para
prudencia.•
que " ...a la mayor brevedad posible

�proceda a establecer un colegio civil de
instrucción pública, en el local que juzgue más conveniente y a propósito para
el efecto". 6
El mismo decreto precisa los recursos a que ha de acudirse; contingente
de un tres por ciento de las rentas de
cada municipio; cuota de los alumnos
internos; 40 pesos que pague cada abogado o escribano, al recibirse; dos terceras partes del valor del registro de
revalidación y concesión de mercedes
de aguas; la mitad de herencias vacantes; la mitad por herencias ex-testomento y ab-intestato, no siendo directas y forzosas; y la misma pensión por
concepto de legados y mandas de cualquiera índole. Asigna asimismo el decreto, por una sola vez, 4,000 pesos del
erario del estado, para que se dé cumplimiento al decreto ''mandando empezar la construcción del edificio".

8
....

cipita una vez más en una cruenta contienda civil. Se inicia la Guerra de Tres
Años.
Una vez más también Nuevo León
ocupa un puesto de combate en primerísima fila. Se trata de acudir en defensa de la Constitución. Vidaurri mismo
acaudilla las fuerzas del Ejército del
Norte, que marchan al interior.

to y nombra en su lugar a José Silvestre
Aramberri. Este, auxiliado por Escobedo y Zaragoza, ocupa Monterrey el
24-25 de septiembre; mientras Vidaurri sale del Estado. Aramberri asume la
primera magistratura, como gobernador interino.
Consagra casi todo su tiempo a la
reorganización del ejército, pero, a la
vez, dicta las disposiciones necesarias
para reorganizar la instrucción, "que se
halla completamente desatendida''.

A la batalla contra Miramón en Puerto de Carretas, se suceden las tomas de
Zacatecas y San Luis Potosí. Viene luego el descalabro de Ahualulco (29 de
La promulgación de la Constitución
septiembre de 1858) y Vidaurri vuelve de 57, crea un ambiente hostil entre la
a Monterrey,· con intento de reorgani- iglesia y el estado. El 8 de septiembre
zarse. 8
de ese año, durante la fiesta de la Natividad de Ntra. Sra. patrona de la ciuLlama la atención el hecho de que, dad, no son recibidas en la catedral las
enmoo.io de esta lucha fratricida, Vidau- autoridades civiles. El Ayuntamiento,
rri se dé punto de reposo para disponer desde la fundación de Monterrey en
la iniciación de las obras del Colegio 1596, había asistido a esta solemnidad
Civil. Este principio de las obras del religiosa, bajo de mazas. El obispo y
Firman el decreto: Ignacio Galindo, oo.ificio, lo consigna el artículo 27 de canónigos son aprehendidos. Al primecomo diputado presidente, y Manuel P. la fundación dispuesta por Aramberri. ro se le exilia del estado; vive en
de Llano y José Ma. Dávila, como di- Si las cátedras no son abiertas por Guadalupe, Zacatecas y luego en la
putados secretarios; el primero de es- Vidaurri, se debe a la situación anor- Profesa, de México. De aquí sale a Eutos dos últimos ex-diputado por Nuevo mal del momento y a que se trabaja pre- ropa con todos los obispos exiliados en
León al Congreso General Constitu- cisamente en la construcción del local 1861.9 Durante su estancia en México,
yente.
necesario.
dispone la clausura de la cátedra de
jurisprudencia. En mayo de 1859, se
El documento· anterior,7 marca el
cambian acres comunicaciones entre el
principio de una institución que, en el La lucha continúa en el interior del país. gobierno y el rector del Seminario, Dr.
decurso de toda una centuria, ha de Zuazua pone sus fuerzas a las órdenes José Ma. Nuín, y el vicario foráneo,
constituírse en el centro cultural por ex- de González Ortega. Su actitud provo- Pbro. Rafael de la Garza y Sepúlveda.
celencia en Nuevo León.
ca el disgusto de Vidaurri, quien dis- La cátedra no vuelve a abrirse ni ante
pone el regreso inmediato del ejército la amenaza de la fuerza. Rector y via Nuevo León (5 de septiembre de cario prefieren obedecer a su prelado.to
Nuevos obstáculos se presentan para 1859).
que se dé inmediato cumplimiento al
decreto número 13. El 17 de diciemLa orden es inoportuna y, por lo
La carencia de aquella cátedra y la
bre tiene lugar el célebre "golpe de mismo, desobedecida. Degollado des- urgencia del establecimiento de otras,
estado'' de Comonfort. México se pre- tituye a Vidaurri del mando del ejérci- hacen que Aramberri se proponga

afrontar el problema. Usando de las facultades que le concede el Decreto 13,
de 4 de noviembre de 57, piensa en la
fundación de un instituto para abrir a
"la juventud diversas carreras" y proporcionarle ''una educación esmerada". Asf conviene "a la dignidad y
buen nombre (del Estado)" y lo verifica ''en la forma que requieren la ilustración y los adelantos del siglo... (y)
de un modo que satisfaga las exigencias sociales''. Basado en estos propósitos y recurriendo a los mismos fondos
aplicados por el Decreto 13, dispone la
fundación del Cole~io Civil, el 30 de
octubre de 1859. 11 2 13

XX-246 pp.
9

10

Archivo General del Estado, 1859, Legajo 20, carpeta 6.

11

Véase el texto en el apéndice de documentos.

12

V'da
.
1 um nace en Lampazos, N.L., el 25
de julio de 1808. Oficial mayor de
gobierno. En 1837 es secretario de

gobierno, hasta 1854. Proclama el plan
Restaurador de la Libertad, secundando
el de Ayutla. Decreta la anexión de Coahuila y Nuevo León. Llega a convertirse
en "árbitro de los destinos del Norte".
Acaudilla fuerzas en la Reforma. Se enemista con Juárez en 64 y se adhiere al
Imperio, del cual es consejero y ministro
de hacienda. Muere fusilado en México
el 8 de julio de 1867.

Notu
1

Colección de Leyes, Decretos y
Circulares... desde el lº de agosto de
1824 hasta el 30 de diciembre de 1830.
Monterrey: Tip. del Gobierno, 1895, p.
143.

1

lbid., Decreto 215, p. 447.

3

Cfr. Parás, Memoria que sobre el estado que guarda en Nuevo León la administración pública... prtsenta al H.
Congreso... en 24 de marxo de 1849.
Monterrey: Imp. del Gobierno, 1949, pp.
13 y 14.

4

P. 10.

s Cellard, l11strucci611... , p. 61.
6

Artículo primero.

7

Véase el texto fntegro en el apéndice de
documentos.

8

Roel, Correspondmcia particular de D.
Samiago Vidaurri. Vidaurri.Juárer..
Monterrey: Impresora Monterrey, 1946;

Valverde Téllez, Bio-bibliografta, T. ll,
p. 387.

13

Aramberri nace en El Canelo, Dr. Arroyo en 1816. Hijo de Cosme Aramberri y
Dolores Lavtn y Arenas. Se afilia a la Revolución de Ayutla, en 185S. Combate en
San Luis Potosi. Diputado suplente al
Congreso Constituyente de 1857. Lucha
contra De la Garza en 1856. En la Ouerra de Reforma asiste a Puerto de
Carretas, San Luis Potosí y Zacatecas.
Gobernador de Nuevo León a la carda de
Vidaurri. Acaudilla el movimiento de los
"Congresistas", en Oaleana (1860) contrario a Vidaurri! Exiliado de Nuevo
León, lucha en Guadalajara y Calpulalpan hasta terminar la Guerra de Tres
Ados. Muere en El Canelo el 27 de enero de 1864. Sepultado en Matehuala. Un
Municipio de Nuevo León lleva su
nombre.

......o

�UN LIBRO FUERA DE SERIE
DESDE EL CERRO DE LA SILLA

SEÑAS
RESEñAS
CONTRASEÑAS

José Roberto Mendirichaga
Con gran emoción Nuevo León esperaba desde hacía tiempo un nuevo libro sobre la cultura local. La expectación estaba fundada. Sin duda, Desde
el Cerro de la Silla se constituye en el
trabajo integral más serio sobre la
materia, que da continuidad a los de Rafael Garza Cantú, Héctor González y
Genaro Salinas Quiroga.

nías y el de la cocina regional). o bien
haberse incluido otros, lo que puede
ciertamente hacerse en una segunda edición o en un segundo tomo, opción que
preferimos desde un punto de vista externo. pero que entraña el mismo problerµa de siempre: el financiamiento
para una investigación y una publicación de esta naturaleza.

El mérito corresponde a Miguel
Covarrubias, editor y coordinador general de la obra, al igual que a Gregorio Farías Longoria, ex rector de la
Universidad Autónoma de Nuevo León,
quien lanzó el proyecto y le dio el apoyo necesario para que apareciera como
libro, ahora bajo el rectorado de Manuel Silos.

Resulta que, si buscamos registrar lo
más destacado de la cultura nuestra,
tendríamos que incluir en este nuevo
tomo o en esta segunda edición, estudios y gráficas correspondientes a la
arquitectura, el cine, la charrería, la
danza, la fotografia, la música, la tauromaquia... (las artes) y los trabajos sobre educación, desarrollo económico,
derecho, deporte y tiempo libre, filosofia, lingüística, medios masivos de
comunicación, teología, salud ... , más
lo que quedó inconcluso o parcialmente cubierto en este volumen, como sería particularmente lo relativo a ensayo
literario, pensamiento científico y periodismo cultural.

Se trata de un volumen de 440 páginas, de nítida impresión, con bellísimas fotograf'ias de Erick Estrada sobre
los paisajes de Nuevo León y su producción cultural en el más amplio sentido. No había semejante antecedente
gráfico en el periodo inmediato, luego
de Los cuatro tiempos de un pueblo, de
Rodrigo Mendirichaga, edición agotaDe todas formas, reiteramos, con
da.
Desde el Cerro de la Silla estamos hablando de una obra clave, que cierra un
Como subtítulo, el libro da el de Ar- largo periodo y lo corrige o completa,
tes y Letras de Nuevo Le6n. En esto hay según se quiera ver.
quizá un enfoque bastante perfectible.
En Desde el Cerro de la Silla se estuVayamos ahora a una panorámica
dian el arte rupestre, las artesanías, la descriptiva y crítica de la obra. Las
cocina regional, las artes plásticas, el ocho páginas de ''Desde el Cerro de la
teatro regiomontano, el pensamiento Silla, encuentros cercanos", introduccientífico. el periodismo cultural, la na- ción de Miguel Covarrubias, es revelarrativa nuevoleonesa, la poesía nuestra dora. Allí se habla del proyecto origiy la más importante producción biblio- nal y de las adecuaciones que hubo de
gráfica. Pero esto nos plantea la duda ir sufriendo en la marcha, hasta llegar
de si no hubieron de dejarse fuera al- a lo que el libro es. Y lo hace Covagunos capítulos (como el de las artesa- rrubias en ese limpio estilo literario,

como casi todo lo que ha escrito en poesía y prosa, si bien ésta debe inscribirse en ese género o subgénero denominado prosa poética.
Del trabajo "El arte rupestre en Nuevo León (Herencia cultural del pasado)", de William Breen Murray, habremos de decir que es muy completo
y documentado. Son muy válidas sus
distinciones sobre el petroglifo y la
pictografla, la figura lineal y la de
relleno, el término de "petrograbado";
enriquecen sus advertencias sobre los
riesgos de interpretación exagerada o
tímida sobre el sentido de los signos
gráficos de los petrograbados; y resultan altamente positivas sus recomendaciones de que el arte rupestre sea contemplado in situ, más que llevarse a algún museo. Sus ejemplos de Cueva
Ahumada, Presa de la Mula y Boca de
Potrerillos, son más que suficientes
para probar que hay una arqueología
que vale la pena en Nuevo León, la que
debe preservarse y continuarse estudiando. Aunque hay carencia de notas,
se advierte lo fundamentado del tema
en referencias dentro del texto mismo
y una amplia bibliografia especializada.
Sin embargo, es injusta la afirmación
(p. 22) de que los relatos de los misioneros y conquistadores son ''unánimes
en su desprecio del enemigo'', o sea los
indios, y "poco interesados en comprender su cultura de manera objetiva
e integral'', así como el calificativo de
'' cazador de esclavos'' que le adjudica
al cronista Alonso de León, a quien
Murray tiene que citar varias veces pues
la Relaci6n de este cronista es una obra
imprescindible para el conocimiento del
pasado nuevoleonés. Por otra parte,

�creemos que es arriesgado decir, tomando como ejemplo los petroglifos de
tres lugares de Nuevo León, que una hilera de puntos señala los ciclos de la
luna y una serie de líneas verticales y
horizontales representa un sistema calendárico, basado en la observación de
las fases lunares (p. 28), para concluir
que la suma de estas rayas constituye
un sistema numérico "complejo, pero
sistemático y consciente" (p. 29).
''Algunos horizontes sobre las artesanías de Nuevo León", es el nombre
del trabajo del experimentado investígador Femando Garza Quirós, quien en
su ensayo abarca la alfarería, la metalistería y el mobiliario. El texto en su
primera parte es bastante conceptual y
filosófico (intenta deslindar arte y
artesanía, y bucea a la búsqueda del
concepto más adecuado a lo bello), concluyendo que "en la obra de arte el
elemento intuitivo tiene un gran valor,
tanto en las artes mayores, 'bellas
artes', como en las artes prácticas, aplicadas e industriales... '' Garza Quirós
nos precave del prejuicio moderno de
no saber asociar belleza y utilidad. El
texto fluye con facilidad y va salpicado
de algunos detalles de fina ironía y
humorismo, como el hecho de que en
una Memoria de 1903 '' ... no se incluyen las mesalinas, aunque es lógico suponer que su número debió haber aumentado proporcionalmente al crecímiento demográfico", lo que sitúa al
escrito en el terreno de la noticia actual,
ahora que ·se discute de zonas de tolerancia y prostitución. La investigación
de FGQ coincide en metodología con
la de los anteriormente citados autores.

!....

De muy original y bello en su con-

fección literaria debe calificarse el trabajo de Silvia Mijares -"Donde empieza la carne asada ... (La cocina tradicional de Nuevo León)'' - . Aquí hay
citas y epígrafes intercalados, en medio de fotografías, versos, recetas, dichos y refranes. Mijares hace, en apretada síntesis, un recorrido histórico por
la cocina mexicana y norestense. Y hay
amor patente por lo nuestro, en sus reservas hacia lafast food y en una frase
que resume todo lo que ella piensa al
respecto: "Sólo anhelamos que nuestro
modo de ver el mundo no se vea reducido por el olvido de nuestro origen y
la imposición de costumbres ajenas a
nuestra cultura. Lo ideal sería que los
cambios y el desarrollo se realizaran integrando sin desplazar todos los antecedentes que nos conforman, y sobre
esta base apropiarnos de las nuevas
ideas para que la transformación engrandezca lo mejor de nuestra raza''.
Por los ojos del lector van pasando los
sugestivos nombres de recetas que
abren el apetito: cuajitos, caldillo de
carne seca, machacado con huevo, cabrito al pastor, flores de palma, cabuches de biznaga, atole de mezquite ...
Hay en el texto buena bibliografra y se
advierte que hubo investigación de campo, recorriendo el estado de punta a
punta.
Otro trabajo donde también se detecta que hubo investigación de campo,
hablando con los sobrevivientes y testigos de esa aventura quijotesca, es el
póstumo del desaparecido José González Quijano. Se intitula "El Taller de
Artes Plásticas de la Universidad de
Nuevo León, 1948-1976" y viene a llenar un vacío que se advertía en el tema,
pese a que ha sido abordado por no po-

cos ensayistas y dilettantes. Se dan los
antecedentes del Taller, la fundación del
mismo a instancias de don Alfonso Reyes Aurrecoechea -incansable artista
y promotor cultural, quien también recientemente nos dejara- por los pintores Carmen Cortés y su esposo Julio
Ríos. Bien detallados están nombres,
circunstancias y anécdotas. El trabajo,
efectivamente, abarca hasta 1976, año
en que se establece la Escuela de Artes
Visuales, luego Facultad. También las
fichas biográficas de los protagonistas
cubren toda esa época. Y hay un Apéndice sobre Federico Cantú, de Eduardo R. Blackaller, que según nuestra
modesta opinión podía haber sido reemplazado por el de alguno de nuestros
críticos o ensayistas locales, como Rangel Frías, Alvarado, Reyes Aurrecoechea, etc. En la investigación de González Quijano aparecen nombres pocas
veces registrados en el pasado inmediato, como los de Gene Byron, Amado
García, Roberto Cordero, maestros o
alumnos del Taller.
Viene luego un trabajo que da mucha luz al respecto. Es de Dulce María
González, quien se ha ocupado del tema
en varios artículos en el suplemento
Aqu( vamos, y se llama: "Apuntes sobre teatro regiomontano, 1857-1980".
Es muy completo; acude a fuentes testimoniales, bibliográficas y hemerográficas; y es una investigación que no tiene precedentes en la época más reciente. Lleva el sello de lo nuestro y, a pesar de esto, no es un trabajo provincianito y estrecho. González habla de los
desaparecidos teatros Juárez, Zaragoza,
nuevo Juárez, Independencia... Y luego del María Teresa Montoya, tristemente convertido en cine, como tantos

otros espacios. En toda la reseña histórica se dan los nombres de las obras,
sus directores y actores, las reacciones
del público, los comentarios de la prensa, etc. Surge después el Núcleo de Arte
Teatral, con Elisamaría Ortiz, discípula de la Montoya; se da cuenta del teatro experimental de mediados de los
cincuentas, el que cuaja tan fuertemente que Monterrey se convierte en la segunda ciudad del país en importancia
teatral, con la participación de grupos,
productores y público. Hay también
unas muy buenas entrevistas a Sergio
García y Javier Serna. Y se da una eronología de espectáculos foráneos, de
1900 a 1940, investigación que valdría
la pena concluir y publicar. Si hubiera
que decir algo sobre lo que faltó investigar, sería que el teatro anexo a las parroquias no está presente, al igual que
el de las asociaciones, clubes, sindicatos, etc., lo que pudiera realizarse en
un trabajo especial.
Algo discutible es el trabajo de Francisco Ruiz Solís, el que se titula
"Apuntes para la historia del pensamiento científico de Nuevo León". ¿La
razón? Que, pese a conservar un tono
erudito y documentado, cae en lugares
comunes que ya se veían superados,
como el de hablar del "oscurantismo
dominante" generado por la educación
clerical, ignorando todo lo relativo al
pensamiento científico de su tiempo
(astronomía, matemáticas, geografía)
en que destacan, entre otros, León y
Gan1a y Velázquez Cárdenas de León,
cuyos trabajos científicos fueron comentados en Europa. Y se escan1otea
al Seminario de Monterrey, fundado en
1792, su papel de promotor del movímiento cultural en el actual estado de

Nuevo León y antecedente del Colegio tor no oculta su predilección por las
Civil y la Universidad. (Bajo el patro- obras de interpretación marxista de la
cinio del Seminario Conciliar se esta- historia, como las de Máximo de León,
blecieron en 1824 y 1828 las futuras Vellinga, Cerutti y Nuncio.)
facultades de Derecho y Medicina.)
Bastante descriptivo encontramos el
No alcanza a entender Ruiz Solís que trabajo de Jorge Cantú de la Garza, pese
la historia del pensamiento científico y al interés del tema muy poco abordado
de la historia de la ciencia es un pro- y un tanto míticamente inflado por caceso constante, acelerado ciertamente rencia de información real. En nuestra
por la ilustración y el positivismo. El opinión, faltó más investigación. En
autor acierta cuando reconoce a Gon- cambio, hay dos extensas entrevistas a
zalitos el mérito de haber sido el pivo- Alfonso Rangel Guerra, sobre la reviste del despegue científico premoderno, ta Annas y Letras, y a Hugo Padilla,
.pero resulta bastante injusto cuando ca- sobre Kátharsis. Igualmente, a Alfonlifica despectivamente de ''historiógra- so Reyes Martínez sobre Salamandra,
fos" a quienes han investigado y publi- y a Samuel Flores Longoria sobre Vida
cado, muchos ciertamente sin el rigor universitaria; a Miguel Covarrubias,
debido puesto que fueron autodidactas Rosaura Barahona, y Eligio Coronado,
en la materia, como Roe!, Pérez- sobre el movimiento literario de esos
Maldonado o Saldaña... Y no estamos años. Y la época más reciente se cierra
de acuerdo en que Ruiz Solís incluya en con las respuestas de Humberto Salaesta categoría al historiador (con zar, donde hay juicios bastante apresumayúsculas) Israel Cavazos, que tiene rados sobre el periodismo cultural. Así,
harta seriedad en el oficio. Y el autor Salazar Herrera sostiene que: "En
acierta al incluir una buena entrevista general, se puede decir que en las seca Isidro Vizcaya Canales.
ciones culturales de nuestros periódicos abundan la improvisación (con su
Por otra parte, no estamos de acuer- obvio acompañante: la ignorancia sodo en que "el umbral de las manifes- bre el asunto tratado), la crítica sin funtaciones intelectuales" en Nuevo León damento y la frivolidad; escasean los
se encuentra en los petroglifos (p. 157) artículos de reflexión y análisis, el
que, según él, "presentan motivos editorial, la crítica de arte seria, la eróreligiosos, cosmogónicos y numéri- nica y el reportaje. Las pocas excepcos", pues hasta ahora no hay nada se- ciones a este cuadro general confirman
guro sobre su simbolismo. Sin embar- la regla". A nosotros nos hubiera gusgo, más adelante (p. 158) reconoce "la tado que se mencionaran estas ''excepausencia de una cultura consistente en- ciones". Por ejemplo, pensamos en los
tre las tribus indígenas". Y refiriéndo- asiduos trabajos de Armando Fuentes
se a Nuevo León en la primera mitad Aguirre (columna "Mirador"), Jorge
del siglo XIX, escribe que "gran parte Villegas ("Cosas nuestras"), Silvino
de sus ingresos provenían del contra- Jaramillo ("Vuelta a la manzana"); si
bando" (p. 166). Es una afirmación bien éstos no se localizan en las págigratuita sin base documental. (Este au- nas culturales; en los ensayos y rese-

~

�ñas de Alba Nora Martínez, Juan García Alejandro, Norma Garza, Fidel
Chávez Pérez ... ; en la crítica artística
de Salvador Aburto, Enrique Ruiz o
Mario Herrera (ya que Xavier Moyssén ha dejado de publicar en los
periódicos, para concentrarse en la cátedra y la investigación). Nos hubiera
gustado, igualmente, que en el trabajo
de Cantú de la Garza se hablara más in
extenso del esfuerzo y la presencia de
los más asiduos colaboradores de las
hojas y suplementos como El volant(n,
Ensayo y Aqut vamos, más el caso de
Deslinde, que se ha convertido en la
principal revista local de cultura, la que
incluye ciertamente creación y crítica
literarias.
Muy en la línea de la investigación
está el trabajo de Alfonso Rangel Guerra, titulado "Novela y narrativa de
Nuevo León (Apuntes para su historia)''. Hay hallazgos importantes y se
dan pistas para la localización de textos clave. Una amplia nota explica la
metodología utilizada y da cuenta de los
escollos surgidos en la investigación.
Para nosotros, resultaron reveladoras
las reseñas a libros de Encarnación
Brondo Whitt, Carlos H. Cantú, David Alberto Cossío, Benito Gámez, Ernesto González Yaldés, María Luisa
Garza "Loreley", Felipe Guerra
Castro, Abelardo A. Leal, George
Londeix (¡un verdadero hallazgo!),
Francisco de P. Morales, José P.
Saldaña, Alfredo Solís Elizondo, Mariano Somonte, S. Surió (otro hallazgo), etc. Quedan por localizarse y
reseñarse, las novelas u obras narrativas de Arturo González (Lucinda)
Adolfo León Osorio (Festín de cuervos), Carlos Medellín (Un drama en la

muy franca al establecer qué autores no
incluyó, en una bibliografia muy completa y variada. Para nuestro gusto -en
el que "se rompen géneros", como dice
el dicho-, debieron haber quedado incluidos en la selección, Esther M.
Allison, José Emilio Amores, Ernesto
Rangel Domene y Alfonso Rubio. Otra
vez será y en otro espacio. Pero lo
De muy cuidado debe calificarse el reiteramos: el trabajo de Minerva Marestudio de José Javier Villarreal titula- garita Villarreal es importante y será de
do "Nuevoleoneses (Panorama del obligada consulta para el crítico y el
cuento en Nuevo León)''. Porque esta- investigador, a la vez que es un acicate
blece claramente los criterios de selec- para los creadores o poetas.
ción e inclusión: que los autores sean
oriundos del estado, que sean trabajaEstamos en el último trabajo formal
dos en forma individual, y que estén de Desde el Ce"o de la Silla. No lo
publicados, todo esto a fin de estable- hemos sentido y estamos ya en la pácer una tradición cuentística. Alfonso gina 353. Humberto Salazar Herrera,
Reyes, José Alvarado, Raúl Rangel talentoso y joven valor de las letras
Frías, Irma Sabina Sepúlveda, Rosau- locales, hace un original trabajo: ''Nu&lt;r
ra Barahona, Cris Villarreal Navarro, vo León en 100 libros". Es importante
Ricardo Elizondo, Mario Anteo, Héc- este capítulo del libro, porque es el que
tor Alvarado Díaz, Gabriel Contreras, permite incluir aspectos que no fueron
Jesús de León, quedan incluidos y contemplados en la investigación genecomentados. En nuestra opinión, Ser- ral, y porque lleva además el sello regio Cordero es autor también de cuen- gional de lo nuestro. Salazar Herrera
tos de magnífica factura, quien quizá agrupa estos libros en Obras Generales
debió ser incluido. Y tal vez revisando (hay ausencia de lo realizado sobre bancuidadosamente los suplementos litera- ca y comercio); Historia (se echa de
rios de la última década y media, nos menos la presencia de autores como
encontremos con sorpresas de autores Agustín Basave padre, Giancarlo von
que también debieran haber aparecido. Nacher, Humberto Buentello Chapa... );
Pero a posse ad asse, non va/et illatio. Estudios Económicos, Políticos y Sociales (se advierte la ausencia de los traY no se queda atrás Minerva Mar- bajos políticos de Mario Cerrillo,
garita Villarreal, con su trabajo Ponciano Murillo, Artemio Benavides,
"Cuestiones poéticas". Hay acade- Gerardo Puertas Gómez, Carlos Salamismo y rigor en la investigación. Ella zar y Fernando González Quintanilla,
va, enjlashbaclc, de Sergio Cordero a por citar algunos); Sociedad NuevoleoFray Servando. Y es igualmente clara nesa; Educación (Pablo Livas, Seraf'm
que su esposo al determinar los pará- Peña, Miguel F. Martínez, Humberto
metros de la investigación y las propias Ramos Lozano...); Cultura y Artes (tal
limitaciones de la misma. Incluso, es vez debieron aparecer Agustín Basave

sierra), Pablo C. Moreno (Un latino
100:xlOO), Josephine Niggli (Mexican
vülage y Step down, elder brother), y
Ricardo R. Vázquez (La monja de la
Revolución). Una relación cronológica
de las principales obras narrativas de
este periodo cierra el trabajo de Rangel Guerra.

Fernández del Valle, Severo Iglesias,
Andrés Estrada y Luis Astey). Y del
mismo autor Humberto Salazar, hay
una buena "Cronología de Nuevo
León, 1890-1990", donde quizá pudieron haberse incluido las sociedades culturales independientes y las que han
realizado su labor aquí gracias a las
embajadas.
Hay unos Indices de Ilustraciones y
Onomástico que cierran la estupenda
obra, que no tiene precedentes inmediatos como trabajo interdisciplinario y
en equipo, y que permite fijar y valorar este pasado clave para la comprensión de lo que se avecina.
Una sincera felicitación para la patrocinadora de esta obra, la Universidad
Autónoma de Nuevo León; para su
coordinador, el escritor y poeta Miguel
Covarrubias; para sus participantes, por
la calidad de sus trabajos; y para sus
editores, por la calidad y cuidado en la
impresión.
El único problema va a ser que mil
quinientos ejemplares se van a agotar
muy pronto, porque el libro está fuera
de serie.

Desde ti Ct"o dt la Silla (Artes y letras de
Nuevo Le6n). Edición de Miguel Covarrubias. Fotogra.tlas de Erick Estrada. Diseilo
de A(da Ocai1as. Primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1992, 440 pp.

...

s

�CUATRO NOTAS SOBRE LA OBRA
POETICA DE MINERVA MARGARITA
VILLARREAL

Fiel a la palabra

....~

de otra alma"; Dama infiel al sueño es
todo un atrevimiento poético, una expedición a esa ave insomne, por esos
cuerpos abiertos, cabalgando en selvática noche, mirando a través de esos
"ojos abiertos, / la llegada del día." El
recorrido por "Playas" de ansiedad,
ver caer exánime el pantalón y congeladas las olas en una mirada. Desde el
poema de lograda extensión como
"Destino amor", consumada epopeya
delirante de los cuerpos héroes: "Tenderme allí / hasta que tus alas con todo
su cielo y su deseo / se posen sobre mi
regazo extasiadas de tanto beso / de tanta ola/ Tenderme allí de frente y de espaldas / abriéndome cerrándome";
hasta el poema breve de imaginativa
respiración y poética pausa de "Instante": "Hoy las olas quisieron venir hacia mí/ pero tus ojos las congelaron".
Libro de tiempo, de espera, de vida entrando a otra vida por medio de las heridas, de lenguaje abordable con desenlace metafórico, de lenguaje sorpresa.
Existe en Minerva Margarita Villarreal
una lucha cemudiana, un tigre, un intruso de realidad en "Salto de tigre":
"Tu desesperación se derrama sobre el
día. / Es la locura: / la realidad que acecha como un tigre." (p. 86) Esa nostalgia marítima, ese salado enlace con
el deseo en "Naufragio": " ... Tú sobre mí, yo sobre ti, jalando, jalando, /
jalando en la noche cerrada, las nubes
como olas. No / esperes más. Sólo escucha el llanto de los niños, el mar / que
se desborda: mi deseo." (p. 97)

El deseo rompe el dique de agua
nocturna, agita las corrientes, las
convulsiona, las enfrenta unas a otras
a la sombra de la noche. Morfeo, dios
del sueño, es burlado en el matadero de
la caricia, la humedad y la herida.
Dama infiel al sueño de Minerva Margarita Villarreal es fragua y misticismo del contacto, elocuencia de la piel;
es el fuego peregrino de la palabra; un
viaje de intensa coloración erótica. Son
poemas vivos que traspasan el umbral
de las horas, del tiempo, de la historia.
Aquí late Penélope y su tibieza desborda la hoja, la espera. El tema clásico
vuelve a revivir, fresco y contundente
en el proceso armónico del lenguaje:
("Clavé la navaja en su cuerpo/ Bebí
su sangre / Padezco insomnio y mi túnica aún está manchada / Con ansia y
miedo busco los hilos del amor todas
las noches / Busco el camino de regreso / Pero he perdido el punto / Y mi
tejido es hoy una labor inexplicable /
Como también lo sería / Mostrarle a
Ulises mi amor por otro"). "La espera de Penélope" al igual que las demás
secciones del poemario, son perpetuación del deseo, el éxtasis y la imaginación. Como "De madrugada", es el
festejo sazonado, la apertura al placer.
El mismo poema que da título a la primera sección, es una excitante trampa
para el lector, preso en el pálido orificio del libro: "Y cuando mi lengua te
recorre, / cuando tu piel es saboreada,
mordida, ensalivada; / cuando me deDama infiel al sueño es un libro fiel
leito en la calidez de tu dureza... /
a
la
palabra, fiel al canto; un poemario
Temblorosa de súbito/ ¡Cómo penetras
de entero/ tú en mí!•• (p. 13) Como di- para no dormir en los ojos de la somría Darlington: "El cuerpo tiene ham- bra. Luis Medina Gutiérrez
bre de otro cuerpo y el alma tiene sed

Un libro con la espada
desenvainada
Minerva Margarita Villarreal (Montemorelos, Nuevo León, 1957) ha publicado entre otros libros de poesía y reseñas bibliográficas, Hilos de viaje
(1982) y Palabras como playas (1990).
Precisamente el año pasado obtuvo el
Premio Nacional de Poesía Alfonso
Reyes.
Con Dama infiel al sueño, Villarreal
nos presenta una renovada tradición de
la poesía femenina mexicana, con un
erotismo muy particular y decantado.
Mensaje o para decirlo a su manera, palabras como playas que se disparan hacia nosotros, hacia nadie, en una suerte
de naufragio donde el amor agonizante,
las frustraciones, engaños y desvelos
llegan a tierra firme. Minerva Margarita busca un método iluminado por la
belleza que hace realzar la insaciable
búsqueda de lo innovador. La incomprensible distancia que se empeña en
surgir en medio de ella, del poeta y su
entorno; personajes que se aparecen
como sombras en su poesía. El amor
flota verazmente dentro de la posición
como si el sufrimiento fuera el artífice
o el hilo conductor que nos lleva al encuentro con la muerte, que se vuelve
omnipresente a lo largo de su discurso,
desatando furia, desencanto y una irremisible obsesión por la muerte breve:
"Para que el deseo muera de verdad,/
tengo que cortarle las alas.!
avergonzarlo,/ hacerlo deambular por
la derrota como ángel caído•'.

La poesía de Minerva Margarita Villarreal tiene termómetro; es caliente su
frescura, es irónico su romanticismo,

romanticismo sin cursilería: "Todos los cuando se está dispuesto a escuchar, las
días cae un ángel a descomponerle el voces interiores emergen.
rostro".
Hoy, en la obra final, en la Pérdida
Dama infiel al sueño es un libro que todos conocemos, esas voces que
pujante, con espada desenvainada y el en un principio Minerva separó ni se
cabello alborotado; no es la poesía de contradicen ni configuran un caos. Miuna mujer que al escribir piensa ''en los nerva las ha orquestado logrando
buenos modales" o que le dan miedo armonizarlas.
las palabras; sabe meterse con ellas so~sando el rigor que le son propios o,
Pérdida es una unidad. Los poemas
aun más, que ella les da: su peso y su se van hilvanando en temática, en el reintensidad, su entonación justa. Y todo petido uso de palabras entre un poema
esto es una frescura aprendida en los y otro, en símbolos que aparecen obstimaestros, reciclada en nuestros clási- nadamente, en imágenes como un reicos modernos. Minerva es una poeta nicio de aliento. Así, encontraremos
que nos hace sentir su voz fuerte y la como temas centrales: el miedo, la
presencia reveladora de su verso.
soledad, el vacío, la muerte y la vida.
Dama infiel al sueño nos invita a la
travesía de llaga y amor para transitar
en el descubrimiento que alcanza la
cima de su emblema: el mar. Descubrimiento leal a su condición y conocimiento del ser creador: esperar, no
sabemos qué cosa "con los ojos abiertos.! la llegada del día." Raquel

tidos emergerán a la fantasía y a la
emoción.
Descalzos sobre la arena
cerrar los ojos y sentir el mar,
dejar que sus ruidos lejanos provoquen
escalofrío.

Los recrea y "todo está allí de nuevo,
todo eso que busca una salida, un instante de eternidad". Al abrirles la
puerta, la autora rompe la soledad, la
soledad de quien crea y la soledad de
quien la escucha. Nos abre la puerta a
nosotros lectores para percibir nuestras
propias voces y miedos.
Crea ambientes y sensaciones tomando elementos del afuera, de la naturaleza, del mundo cotidiano. Busca símbolos que comuniquen, los traduce en acciones que generan sentimientos. Igual
hablará de pomelos, naranjos y mandarinos, como del osito de felpa o la pelota roja. El yo poético recurrirá a las
emociones:

Minerva se atreve a hablar de los
miedos universales, de los miedos primarios del ser humano. Su fuerza y originalidad radican en cómo los comunica. Busca imágenes dinámicas y cargadas de afectos en donde la emoción estará presente siempre. Muestra el miedo
como lo viviría una niña pequeña: enTengo miedo, acércame la vela, ac&amp;catc.
GonIJÍlez
camando en peligrosos animales de características fantásticas o en figuras
Mezclará en un mismo verso dos
amenazadoras capaces de devorar, de mundos: el de lo intangible y el de la
aniquilar.
materia, como si disfrazara lo abstracSueños, deseos, miedos•
to de concreto. En lugar de rechazar
La noche se puebla de alima.ftas,
aquello
que parece surgir del inconsdel cortinero desciende un firme y apolMi primer encuentro con Pérdida fue
ciente
y
presentarse
en forma de sueño,
tronado vientre marino,
hace más de dos años. En esa versión
lo integra con el proceso lógico logranun
devorador
de
carne
humana
que
atracada poema se iniciaba con uno de esdo una síntesis ''mágica••. Es así como
viesa los muros,
tos tres nombres: Claudia, Eva o Franun tiburón con alas y quijadas voraces. encuentra una forma personal y novecisco, como si fueran tres personajes
dosa para expresar el vacío, la esterilicon voces diferentes los que hablaran.
Minerva hurga entre los sentimientos dad, la soledad entendida como abanCuando se busca honestamente y a pro- primarios y universales, los desentierra dono y el miedo a fundirse y simbiotifundidad, como es el caso de Minerva, y les da vida. Hablándonos a los sen- zarse con el otro.
• Texto leído por su autora el miércoles 3 de junio de 1992 en el anexo al Teatro de la Ciudad.

�Al igual que con las voces, Minerva
buscará la armonía entre lo que dice y
cómo lo dice; importará el qué, pero
también el cómo. Con palabras precisas y valiéndose del ritmo para incrementar la tensión llega al desenlace
contundente, violento.
Cuando Minerva me invitó a compartir la lectura de su obra, me hice la siguiente pregunta: ¿cuál fue una de las
cosas que más me impactó? Y me dije:
los dos últimos versos. Al leerlos me
di cuenta de que Pérdida cerraba su ciclo donde había empezado. Yo había
visto huertas de cítricos y paisajes
desérticos, había sentido la arena bajo
mis pies, había imaginado cabezas de
cabellos lacios pendiendo de la noche,
heridas, dagas, manchas de sangre...
Con los dos últimos versos me di cuenta de que me encontraba nuevamente
ante el principio, quizás en el centro del
tiempo, en el "ojo del huracán".

Yes precisamente en ese Gran Tiem- no hacen sino rasgar la bruma, interpo de los sueños, de los deseos y los narse en ella. Dejar las cosas desnudas,
miedos, de los recuerdos recreados mil como el recuerdo las conserva.
veces, de la fantasía y la magia donde
Nada pienso,
está Pérdida. Muchas gracias. CaJallnada.
na Roel

Pérdida que nombra su yo*

Sólo observo el vuelo hacia atrás de los
colibríes
mientras mis blancos zapatos de charol se
hunden en el fango.

¿Quién habla?: Una niña decapitada
Cortes transversales rasgan el cuerpo de blancos genitales. Blancos zapatos,
para dejarlo hablar. Y no toman la pa- blancos genitales ... ambos se han hunlabra los órganos dispersos en la pági- dido y el poema vuelve hacia lo blanco:
na. Habla el pulso que aún los mantiene vivos. Poesía que concentra liquido
No hay pensamiento sólo un espacio en
con el fin de hacerlo desbordar. Pérblanco.
dida que nombra su yo, primera persona que derrama su zona de influencia
Y el epígrafe del libro cobra sentido:
y de veneno.
"Un mundo perdido es un mundo/que
nos llama a lugares inéditos:/ninguna
Tu palabra se aleja y mi anhelo se cansa. blancura (perdida) es tan blanca/como
Clavaré la mirada
la memoria de la blancura''.
hacia adentro, hacia la rasgadura (... )

Pérdida tiene en lo blanco un espaHe aquí el primer intento de abarcarLa leí muchas veces tratando de
cio para la escritura. La memoria esabrirme paso entre sus palabras, entre lo todo. La voz que habla no habla des- cribe en cuanto ella misma es escritura.
mis emociones. Entonces, me acordé de de afuera. Poética de los interiores.
los aborígenes australianos. Ellos no tePero no hay nubes ni tormenta que se
Y yo,
nían relojes que les permitieran crear
avecine,
desde la ventana,
el tiempo lineal. Para ellos existía "el
sólo una larva blanca,
me ofrezco.
un capullo naciendo entre las hojas.
ahora" y "el Gran Tiempo". Cuando
el yo poético de la autora nos habla de
Y sus interiores crecen en la voz meEn el viaje de Pérdida, la poeta llala maternidad y de pronto parece estar tálica que atrae a los objetos como un
hablando de su propio nacimiento, co- imán. Aparecen las cosas de la infan- ma al reposo:
mo si uniera su nacimiento con su dar cia y el libro abre otra promesa. La
que duerma la luz un poco
a luz, nos preguntamos: ¿cuál es la voz memoria toma el lugar de las cosas. La
que descanse la luz en la arboleda.
que nos habla? Porque las dos se ex- poeta nombra, entonces, la bruma del
presan al unísono como en su poema recuerdo.
Pero es ella quien no la deja
"Intimidad".
descansar. Le da un puente para atraSin embargo, los poemas de Pérdida vesar de la vigilia al sueño: "Las griew

-

o

* Texto leído por su autora el miércoles 3 de junio de 1992 en el anexo al Teatro de la Ciudad.

bajaban hacia una herida que rasgaba
La poeta no conoce en Pérdida la
su pecho:/la piel abierta, el agua, los mesura, la contención. Busca el exceso.
peces saltando sobre mis dedos".
Su voluntad es la voluntad del viajero:
la voluntad de travesía, la voluntad de
No hay descanso: "el tiburón nunca hacer y hacer memoria:
duerme". Todo parece suspendido.
Llega la palabra y despierta al cuerpo,
Ese sitio a donde nunca iré,
de donde no he salido.
el cuerpo despierta a la memoria y es
la memoria quien trastoca y escribe los
poemas de Minerva Margarita Villa- Celebro con ella en la poesía y la herrreal. Y a la mitad del libro uno ya se mandad, celebro con ustedes el nacisiente rebasado. La travesía, nos lleva, miento de este libro. Miriam Moscona
sin embargo, a saber que hay otra puerta, "otra cerradura que abrir". Su
apuesta está a la vista y la vemos, como
en el verso de Villaurrutia, desnuda
ante una calle de miradas.
Se vale de la prosa y a través de ella,
del mareo: Todo da vueltas en este
cuarto prestado que es la vida/ y encima de ese cuarto, el vuelo de la mosca. Y la voz -ese yo que se mantiene
en todo el libro- quiere aniquilarla:
Vuela encima de la codicia, los celos,
la envidia y el amor:lvuela cada vez
más alto encima de las pasiones que estudia• el libro que pretendió derribarla.
Vuela la mosca arriba de la cicatriz
abierta de esta Pérdida y la voz apunta:
"ya es tarde para retroceder". Mientras más atrás llega la memoria, más
avanza en el descenso, en el recuerdo
de lo blanco: La penwnhra baja a cubrirte el rostro/ entre la lluvia incesante que vuelve de tu infancia.
¿Quién es ese tú sino un derramamiento de yo, los ríos, la venida de los
ríos, el derrame que deja muertos a los
organismos de los ríos? Y un ave de rapiña baja por su presa.

........
....

�EL PROBLEMA DEL TRANSPORTE
PESADO EN MONTERREY, 1940-1946

Sergio Antonio Cuevas Narváez
REGION

N
.....
.....

Introducción

lo. Tal es el caso de los frecuentes país, el problema se complicaría aún
accidentes sufridos durante los años más, poniendo en peligro el desarrollo
El objetivo que se pretende al estudiar treinta y cuarenta, causando graves da- comercial e industrial de Monterrey en
el problema del transporte ferroviario ños a la mercancía en tránsito y tra- particular, pues de un promedio de 70
durante el periodo 1940-1946 consiste bajadores.
carros diarios que se asignaron a Monen comprender de qué manera influye
terrey durante marzo y abril de 1944,
en la creación de las primeras industrias
2o. En las deficiencias administrati- en su mayoría eran de propiedad excon la finalidad de producir automóvi- vas de los Ferrocarriles Nacionales de tranjera. Además, como en la actualiles y de esta manera contribuir a la so- México. (Véase El Porvenir 10 de sep. dad, Monterrey era el centro de la aclución del problema. Básicamente nos de 1944, p. 19)
tividad industrial del país.
interesa revisar la influencia de esta
problemática en el surgimiento de la
3o. En la escasez tanto de locomotoEn consecuencia, la disponibilidad de
empresa Trailers Monterrey, S.A., fun- ras como de furgones de ferrocarril, la
carros
para la ciudad de Monterrey disdada en 1946.
. cual se aceleró en junio de 1941.
minuyó notablemente durante los meses siguientes: mientras que durante el
La situación crítica que vivió el sis4o. En el desgaste de las vías.
mes de marzo de 1944 se dispuso de
tema de transporte ferrocarrilero del
2,192 carros, en mayo se dispuso sólo
país durante los años cuarenta, tiene reSo. En la aglomeración de carros,
lación directa con dos hechos históri- tanto vacíos como cargados, en los pa- de 758 carros, que representa sólo el
cos importantes de la época: 1) la tios del ferrocarril, a falta de locomo- 30 %, aproximadamente, de una necesidad mensual de 2,500. (Ver desplenacionalización de los Ferrocarriles toras.
gado en El Porvenir, 25 de ago. de
Nacionales de México, y 2) la segunda
1944, p. 6)
guerra mundial. En cuanto a la nacio6o. En la saturación de las bodegas
nalización de los ferrocarriles, éstos pertenecientes a los industriales y cotendieron a deteriorarse, después del merciantes, haciendo dificil el manejo
En el mapa de la página siguiente
decreto, debido a la falta de organiza- de los productos.
puede observarse la posición estratégición, inmadurez, escasez de recursos,
ca de la ciudad de Monterrey en cuanetc. Si a esto le agregamos los efectos
7o. En el lento movimiento de los ca- to al enlace por vía férrea no sólo con
de la Segunda Guerra Mundial, el pro- rros cargados. (Ver desplegados publi- la región noreste de México, sino tamblema se complicó, pues las exporta- cados en El Porvenir, 1 y 29 de oct. de bién con el sureste de Estados Unidos.
ciones mexicanas de alimentos y mate- 1944)
rias primas relacionadas con la guerra
Si se delimita la situación exclusivatendieron a aumentar, además de que
80. En la indisciplina de los traba- mente a nivel estatal, las cosas se commiles de vagones de origen estadouni- jadores.
plican pues, por mencionar sólo algunos
dense se retiraron del servicio, lo cual
ejemplos, la región de Linares requieagravó la situación.
9o. En los bajos salarios de los tra- re de julio a octubre aproximadamente
bajadores, etc.
de 500 carros para el movimiento de cosechas agrícolas; Montemorelos requieEl problema del transporte pesado en
Si a lo anterior agregamos el hecho re de noviembre a mayo de 4,000 carros
Monterrey, 1940-1946
de que la gerencia de los Ferrocarriles para la cosecha de la naranja, es decir
Nacionales ordenó, el 4 de mayo de 570 carros mensuales en promedio. 3
1944, retirar del servicio para el merEl problema ferrocarrilero se refleja de cado interno la totalidad de los furgomúltiples formas 1 en el país:
nes americanos,2 ocho mil en todo el

......
IN

�º·················

MIARIU.0

....
•

..
..
.....
...

•

••
••••

I

~

AA.....

••
,,

,,
,•

.•
•

7iexas

,•

,•

I

,

•

••

...

•••••• 1

•

•

AO.-

·-~•········
•

"••••

:•

HOUST~

I

...,,..
••• •

•
~••••

••

• •
•:•••

•o

AUSTl~O ••••••••••

SANAHTOHto

.....-..~•·······
:

•••••

••

..·.

••

:

.
••

...

••••

:
•

.....

••

:••
•

o~-

la Segunda Guerra Mundial, a través de
la Comisión México-Americana de
Cooperación Económica para el ''máximo de~ollo de ambas naciones". Dicho plan retomaba, entre otras cuestiones, el problema ferrocarrilero y para
solucionarlo se proponía un programa
con proyectos de obras públicas, la extensión de los transportes y vías de
comunicación. 4

••
••
••
••
••

••
•••
•

•
•••

••

I
I
I

I

o

-

ZONA INDUSTRIAL No. 2

. INSTALACIONES DE HYLSA

ZONA INDUSTRIAL No. 3

TRAILERS MONTERREY

Por otro lado, la Confederación de
Cámaras de Comercio solicitaba, en diciembre de 1943, la participación activa del presidente Avila Camacho, con
la intención de reorganizar inmediatamente los Ferrocarriles Nacionales de
México. Es así como se logró comisionar al Lic. Ezequiel Padilla, Secretario
de Relaciones Exteriores, para tratar de
obtener apoyo en los Estados Unidos.
El Lic. Padilla, y en relación con el
plan de cooperación económica México-Americana, al entrevistarse con el
coordinador Rockefeller y con el coronel Johnson, de la Oficina de Transportes de Washington, logró que los Estados Unidos se comprometieran a intensificar la ayuda para la rehabilitación de
los Ferrocarriles Nacionales de México.

Según informe del ex-gerente de los
En el plano de la página siguiente se lo cual, y de acuerdo a nuestro objetivo, Ferrocarriles Nacionales de México,
refleja claramente cómo las vías férreas la intensificación del uso de las carre- Sr. Pablo M. Hemández, las inversiocruzan la ciudad de San Nicolás de los teras podría contribuir a la solución del nes en la rehabilitación de los ferro
Garza en todas direcciones, siendo po- problema. Para ello tendría que fomen- carriles fueron de aproximadamel'\te
$ 374,000,000, de los cuales
sitivo para la creación de industrias. Sin tarse la industria automotriz.
100,000,000 fueron aportación del goembargo, el problema ferrocarrilero del
Así, los gobiernos de México y Es- bierno y 20,000,000 de la misión técmomento impedía tal posibilidad. Cabe
señalar que hacia las principales ciuda- tados Unidos, conscientes de la situa- nica americana. 5
des a donde se dirigían las vías férreas, ción, formularon un plan de cooperaLas inversiones se distribuyeron en
también se dirigían las carreteras, por ción económica, durante y después de

I

I
I

{!i

'I

I

I CJ

I

reconsLrucción de vías, talleres, adquisición de maquinaria, etc.
La solución al problema de los ferrocarriles también se planteaba al interior
del pa[s, y para ello se convocó a una
asamblea nacional el 24 dejulio de 1944
en la ciudad de México, con la participación de la Confederación de Cámaras de Comerciantes e Industriales y
los representantes de los Ferrocarriles
Nacionales de México. De ahí surgieron importantes acuerdos y resoluciones, las cuales no sólo pretenden asegurar un mejor aprovechamiento del
equipo, sino que plantean los pasos a

seguir para la reorganización perma-Ampliar la industrialización del sisnente de los Ferrocarriles. (Yer desple- tema a fin de que éste manufacture en
gado en El Porvenir, 24 de ago. de mayor escala el equipo y refacciones
1944, p. 16)
que requiere para su servicio.
Entre otras medidas, sobresalen las
siguientes :6

-Acelerar la reparación de locomotoras y carros, con la finalidad de aumentar la capacidad del transporte.

-Continuar vigorosamente la implantación de todas las medidas que ac-Establecer una coordinación mayor
tiven al máximo aprovechamiento del con los demás medios de transporte
existentes en el pais, con el objetivo de
equipo.
compartir con ellos el movimiento de
-Intensificar la rehabilitación ftsica pasajeros y carga.
del sistema mediante el mejoramiento
de vías, patios y talleres.
-Fomentar directa o indirectamente

....VI....

�el establecimiento de Uneas suplementarias de autotransportes y de cabotaje.

siete entre muertos y heridos".

Sin embargo, y apesar de los esfuerzos realizados, la situación se
complicaba, repercutiendo ahora en el
cierre total o parcial de industrias y
complicando la existencia de otras,
pues, ante la insuficiencia de furgones
-Establecer un organismo de previ- ferroviarios, se presentaron las siguien8
sión social que promueva el mejora- tes situaciones en distintas industrias:
miento de los trabajadores del sistema,
a) La Compañía Fundidora de Fierro
proporcionándoles: educación práctica,
preparación técnica para sus hijos, fa- y Acero de Monterrey se vio en la necilidades para la construcción de sus cesidad de suspender el movimiento de
uno de sus dos altos hornos.
hogares, etc.
-Fomentar la construcción de plantas refrigeradoras, empacadoras y almacenes que regularicen el movimiento
de las cosechas, etc.

Por otro lado, en asamblea extraordinaria convocada por la Cámara Nacional de Comercio de Monterrey, a
realizarse en agosto de 1944, para analizar el problema ferrocarrilero, se dijo
lo siguiente:7
''En todo el sistema no se cuenta con
un solo ingeniero electricista, no obstante que del Departamento de
Transmisiones dependen más de mil
trabajadores de esa rama". Al respecto menciona, en dicha asamblea,
el Sr. Antonio L. Rodríguez, gerente general de Crédito Industrial de
Monterrey: "El propio Valent!n
Campa, líder ferrocarrilero, dice que
se han dado casos en que se desocupa a un ingeniero para que su puesto
lo ocupe un recomenado político".

......

10

"Mientras que en 1939 los ferrocarriles americanos transportaron cuatrocientos cincuenta y cuatro millones
de pasajeros, con un saldo de mil
seiscientos treinta y seis víctimas entre muertos y heridos, los ferrocarriles mexicanos transportaron diecisiete
millones de pasajeros con un saldo de
cuatro mil novecientos cincuenta y

Combustibles
Refinado de petróleo ............ 15%
Petróleo crudo •. . . .. . . . . . .. .. . . .. . 30%
Carbón de piedra ............... 145%
Coke ............................... 145%

Agricultura
Nitrato de sodio . . .. .. . . . . . . . . .•• 100%
Sulfato de amoniaco .•.......... 120%
Rejas para arado ................. 90%
Materiales de construcción de 20 a SO%
Servicios de arrastre ........... 100%
Tarifas de express ................ 30%

b) Las construcciones de San Luis
Potosf se encuentran, en su gran
Por otro lado, en diciembre de 1945
mayoría, paralizadas debido a que la se creó una disposición por parte de la
Yesera Monterrey no obtiene furgones Superintendencia General de la Divipara mandar su producción.
sión Monterrey, en el sentido de que
"en lo sucesivo sólo se admitiría en la
Si al cierre de industrias por las cau- bodega de los ferrocarriles mercancfa
sas ya mencionadas, agregamos la so- para diez furgones diarios''. 10
licitud de aumento en las tarifas por
parte de los Ferrocarriles Nacionales de
Esta medida complicaba aún más la
México, según hace constar el perió- situación prevaleciente pues reducfa en
dico El Porvenir, el futuro inmediato más de un 50 % la disponibilidad de
del país no era muy halagador. (Ver furgones. Es decir, mientras que en los
comparación entre las tarifas de flete de meses de junio y octubre de 1945 se
E. U. y México en El Porvenir, 15 de dispuso de 622 y 769 fugones, respectioct. de 1944, p. 14)
vamente, ahora, con la nueva disposición, sólo se iba a disponer de aproxiAlgunos de los aumentos solicitados madamente 300 furgones mensuales,
son los siguientes:9
apenas equivalente a 10 diarios. Las
consecuencias no sólo se iban a resenComestibles
tir en el medio comercial e industrial
sino también en el consumidor pues la
Frutas y legumbres frescas ..... 30% escasez de productos de primera neceAvena ............................... 20% sidad iba a estar presente, lo mismo que
Papas ............................... 20% la gasolina:
Aceites y grasas comestibles ... 30%
Mariscos y pescados de lata .. 130%
"Debido a la carencia de combustible para la prosecución de las

labQres, desde el día de ayer paralizaron sus labores en el Departamento de Laminación y uno de los hornos
de la Compadía Fundidora de Fierro
y Acero de Monterrey, dejando en la
calle a más de mil trabajadores''. 11
•'Miles de toneladas de naranja se han
estado echando a perder a consecuencia de que a los numerosos productores de naranja... no se les ha podido
proporcionar el suficiente número de
carros para movilizar su carga'•. 12
La reacción de la sociedad fue inmediata y, creando conciencia del futuro que les esperaba, llegó a la
conclusión de que era necesario usar
más las carreteras para movilizar la
carga sobrealmacenada y asf aliviar un
poco la situación de los ferrocarriles.
Al respecto, de la misma Confederación
Nacional de Cámaras de Comercio surgían ideas en el sentido de que las carreteras federales del país tuvieran un
mayor uso por parte de los propietarios
de camiones de carga.

con la finalidad de contribuir a la solución del problema del transporte ya
estudiado.
Dicha industria se establece en San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, lfmite con la ciudad de Monterrey al
norte, y a un costado de la carretera a
Laredo. Su contribución al desarrollo
industrial y comercial del país hasta la
actualidad sería determinante, pues contribuiría a la formación del Grupo Industrial Ramírez, S.A. y al establecimiento de sucursales en diferentes partes del país.

4.- La mecanización en el sistema de
contabilidad.
S. - La creación de un sistema moderno de tarifas.

6.- Sobre rehabilitación de vías se
pretende seleccionar los tramos cuyo
mejoramiento se hace indispensable durante el año.
7. - Seguir rehabilitando todo el
sistema.

8.- No adquirir más equipo extranjero durante el año para mejorar el
existente.

Así, no sólo las carreteras de México sino también las de norte, centro y
Sudamérica iban a ser recorridas por el
9. - Destituir de su empleo a todo traproducto de esta nueva industria.
bajador que no cumpla con su función.
Por último, en enero de 1947, y con
el apoyo del nuevo presidente de la Notas bibliogrUicas
República, Miguel Alemán (19461
El Porvenir, julio de 1943 a marzo de
1952), la Secretaría de Comunicacio1944.
nes y Transportes dio a conocer un amplio plan de trabajo para el año de 1947, 2
Seguramente las empresas ferroviarias
donde se contempla dar un amplio imnorteamericanas
solicitaban los furgones
pulso a la construcción de carreteras y
de su pertenencia para agilizar el traslaa la rehabilitación de los ferrocarriles,
do de los alimentos y material de guerra,
a través de la cooperación del gobierpues no hay que olvidar que desde el inno federal y de los estados.
vierno de 1941 los Estados Unidos de

Un caso concreto es el de la crítica
situación de la industria mueblera que
tenía problemas para proveerse de
madera, su principal materia prima y
sin la cual paralizaría totalmente su
producción, y que se vio en la necesidad de traerla desde Nueva Orleans vía
Entre otras cosas se pretende: 14
marítima hacia Tampico y de ahí a
Monterrey por carretera, en sustitución
1.- Una innovación importante en el
de la ruta del ferrocarril por Nuevo La- sistema.
redo que es más corta pero resultaba
mucho más tardado el movimiento. 13
2. - Controlar los paros de los trabajadores a través de medios legales y
Es en este contexto general de 1940 administrativos.
a 1946, en el que surge una industria:
Trailers Monterrey, S.A., el 2 de agos3.- La creación de una oficina para
to de 1946, primera del ramo en el país, estudio de costos.

Norteamérica participaron activamente en
la Segunda Guerra Mundial.
3

4
5
6

1

El Porvenir, p. 6. 25 de agosto de 1944.
/bid., p. 1. 18 de julio de 1943.
/bid. p. 14., 14 de diciembre de 1946.
/bid. p. 16., 24 de agosto de 1944.
/bid. p. 1 y 8., 26 de agosto de 1944.

........
--1

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

• /bid. p. 9., 2S de octubre de 1944.
9

NElLY SACHS. &amp;critora a1cmaDa de orinació en Bcrlfn (1891) y murió
en~ocolmo (1970). Bn 1966compartióel
Premio Nobel de Literatura con el polacohebreo Shmuel Joscf Agnon. Autora de In
dm Wolurungm des Todes (En las moradas de la munu, 1947), Fluclú und Yerwandúmg (Huida y metamorfosi.,, 1959),
etc.
gai judío,

/bid. p. 15., 5 de noviembre de 1944.

'º /bid. p. 9., 14 de diciembre de 1945.
11

/bid. p. 7., 15 de diciembre de 1945.

12

/bid. p. 7., 24 de diciembre de 1945.

13

/bid. p. 3., 28 de abril de 1946.

14

/bid. p. l., 17 de enero de 1947.

..~·-·..
........
......,.

.·..-·--..-·..... ...
·-·.-.·.•.
.•...■--~~
. ·.•

~

•

.........

.....
.. ..~,...,.
....

....
...

• •• r....J

....-:,,,.
.M.•
.,,,......._..
.. ........._
....
=-~ .
.
·.
. . .. :;.::-.
. .\,...•,•... Wt'l'II· ~•.\•.•:
••_-,¡;-••••.:.................. ..
..,, .. .. ..:,
..."?·
--- ....... ..•••.
.
... ··-·,····
·•·.-·.•
....
l•

00

,!.ª •

·.•.

• •

Desde el Cffl"O ú la Silla, artes y letras de
Huno L,dn (1992).

esta disciplina en la Facultad de Filosoffa
y letras (UANL). Co&lt;rdinadordd " NOYC-

no CDCUentro sobre la formación del histoRHINA TORUÑO nació enBl saivador, de riadoc" que se cc1cbrart dd 17 al 19 de nonacionalidad norteamericana. Obtuvo un viembre de este affo en nuestra facultad.
master en literatura en La Sorbona de París
y un doctorado en filosoffa (&amp;lgica). F.s- JOSE ROBERTO MBNDIRICHAGA. Llcribe su tesis de doctorado sobre Elena Ga- cm:iado en filosoffa por el Instituto Superro en la Universidad de Indiana, donde rior Autónomo de Occidaitc. Realizó estuademás imparte clases. Ha publicado artí- dios de letras (licaiciatura y maestría) en
culos en Francia, Estados Unidos y El nuestra facultad. Profesor universitario,
saivador.
editorialista, ?Jblicista. Colaborador del diario El Porvenir, BxdircctordeDeslinde. TiCESAR A. REZA RODRIGUBZ es prof~ tular de la Dirección de Cultura de San
sor de la Facultad de Filosoffa y Letras Nicolás de los Garza, N. L. Autor de los
(UANL); cursa estudios de post.grado en la libros La letra y la tinta (1981) y La estlmisma imtitución.
tica de Josl Ya.scmceb (1986).

PATRICIA ROSAS LOPATBGUI, Tuxi-n, Vcracruz. Egresó de Letras Bij)ailolas
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en 1978. Colaboró
en la Dirección de Literatura del In.stituto
Nacional de Bellas Artes, a cargo de Gustavo sainz, en 1980. Hizo sus estudios de
maestría en New Mexico Statc Univcrsity
y de doctorado en Univcrsity of New Mex- JOSB MARIA LUOO. Managua, Nicaraico (1984-1990). Actualmente es profesora gua, 1936. Poeta y tmayista. Cursó la lien san Diego Statc Univcrsity (Caltxico). cm:iatura en filosoffa en Mbico, Montcrrey y Chihuahua, y la macstrla en la
ELENA GARRO. Novelista y CUt.ntista na- UNAM. AutordeMudsadso congllilana,
cida en Puebla (1920). Tambitn autora de Carne de la noche, Colección ú Pomw,
pieus dramáticas. Entre estas tlltimas des- Vericuetos del Grial Autor de msayos sotacan Un hogar sólido (1958) y Felipe An- bre Darfo, Pclliccr, Borgcs y otros autores
g,les (1979). Lo.r recumlos del porvnur cootemporancos.
(1963) y Te.stimonio.r sobr, Mariana (1981)
son dos de sus narraciones más notables. JAIME H. PALACIOS CHAPA (MonteRadica en Par:fs.
rrey, Mtxico, 1962). Bgrcsado de las licenciaturas en cit.ocias de la comunicación
DELIA GALVAN, Nació en la ciudad de (Tecnológico de Monterrey, 1983) y psicoMáico. lnvcstigadcadd Departamento de logia (UniYCl'Sidad Regiomootana, 1988).
l.coguu ROOIBON'S de la Universidad de Pasante de la macstrfa en letras cspa.ftolas
Cincinnati. ~ctnalmcotc es profesora en la de DUCStra Facultad. Editor fundador de la
Univmidad de John Carroll (Clcvcland, revista interunivcrsitaria Nave. Editor tamUSA).
ba de algunas publicaciones iDlernas en
esta ciudad. Realiza trabajos de creatividad
sn.VIA MIJARBS, Chihnabua, Chib. Ci- pua ap:ias de publicidad.
rujano dentista y lictaciada en filosoffa por
la UANL; en esta misma imtitución cursó MONICA RANGBL HINOJOSA. Lice.nlos estudios de maestría en filosoffa. Pro- ciada en letras (ITBSM). Cursó la macstr1a
fesora de~. lógica y fil090ffa desde hace en lnunanidadc:s m la Universidad de Mon27 allos. Ha colaborado en publicaciones terrey; más tarde fue su coordinadora. Prolocalcs: El w,landn, AtJII{ WJn1CAr, Dulwk. fesora de tiempo compldo m la UDBM.
AutoradeLafiwofta de Ya.rconc,b cano
fiJo.wfta latinoamericana (1974) y coauto- SP.RGIO A. CUBVAS NARVABZ es egrera de El arte como problana (1979) y de sado de la carrera de historia y profesor de

MINERVA MARGARITA V1LLARREAL
(Montcmorelos, 1967). Licenciada en sociología (UANL). Profesora de su especialidad y de letras en nuestra facultad. Ha
obCcnido varíe. premie. literarios de relieve estatal y nacional. Colaboradora de los
q¡plemcoto.1 culturales de los periódicos El
Porvenir y El Norte. Autora de los libros
de poesía: Hilos de viaje (1982), Palabras
cano playas (1990), Dama infiel al swño
(1991) y Plrr:lida (1992).

JORGE CANTU DE LA GARZA (Monterrey, 1937). Poeta y publicista. Colaborador de las rev= rcgioo&gt;ootanas r.ádtani.,,
Apolodioni.r y Salamandra. Directorfundador deAqtd MnG\f, ~UpltmCoto cultural de El Porvnur. Director de Artes Literarias del Instituto de la Cultura
(1985-1991). Ach,ahneote es di.rector del
Canal 28 de televisión. Autor de El úurtor (19&lt;,0), CelebracioMsy ,pi1afic.r (1984),
De vida irregular (1986), AjKSte provisional (1991). Coautor de Desde el Cerro de
la Silla, artes y letrm ú Nww, L,tJn (1992).
CP.SAR ISASSI (Rcynosa, 1939). Liccnciado en dezccho (UANL). Notariopdblicoen
su ciudad de origen. Fue el segundo di.rector deApolodionis (1963-1964). Colabora-

�dor de SaJamandm en su segunda ~
.
Publicó R,ynosa, cuna y desliM (1989).
GENARO SAULREYES CAWERON es
actualrnc:olC r-OOJdinador del Colegio de Letras de nuestra facultad. P.scribe para Ju págum culturales de El Noru comentarios
cinematográficos y, este afio, sobre d Quinto Caltemrio del Eocucotro de Dos MWr
dos.
MAROARITO CUELLAR, potosino de
origen, estudió periodismo en la UANL.
Poeta laureado. Autor de Qw el mar abra
.fll.f puma.r para que fflll'ffl los pdjaros, Hoy
no es ayer, Noticias polticas. Como compilador ha publicado Yeinte años de poesía
m Monurrey, 1962-1982 (en colaboración
con Humbcrto salazar) y Monurrey, alforja de poetas, dos tomos (1989 y 1992).

ENRIQUE PUENTE SANCHEZ. Licenciado en letras y actualmente estudiante de
la maestrfa en letras espaftolas (UANL).
Profesor de lenguas clásicas en nuestra
facultad. Ha publicado estudios sobre temas literarios y traduccioocs del latín.
SUSANA CANALES (Monterrey, N.L.,
1950). Licenciada en letras por d Tecnológico de Monterrey, con estudios de maestría en esta misma disciplina en la UANL.
Profesora de literatura en el ITESM; conductora de programas culturales de televisión; colaboradora del. periódico El Noru.

Actualmmte prepara un cuaderno de trabajo sobre El Quijote.

AGUSTIN GARCIA GIL. (Culiacán,
Sinaloa, 1947). Hizo estudios de letras en
el Tecnológico de Monterrey. F.n los affos
sesenta publicó uo par de poemarios en la
colcccióil Poesía en el Mundo, que dirigió
d Arq. Manuel Rodríguez Vi7.carra. Ha C(r
laborado en publicaciones de Monterrey
(Apolodioni.s, Aq,d vamos). Actualmente es
JXOt'c.u en la Facultad de Fiboffa y Letras,
de la UANL y en d Tecnológico de Mon-

tcrrcy.

de Pacritorcs de Nuevo León.

MIOUPL COVARRUBIAS (Montcrrey,
N.L., 1940). Poeta, ensayista, traductor, cuentista, editor. Hizo estudios de derecho y letras en la UNL. Director de varias revistas literarias regiomootaoas y del
Instituto de Artes de la UANL (1976-79).
Actualmerie, din:ctor de Deslinde. Autor de
uoa docala de tflulos ~ iocluycn la poesía,
el ensayo, el cuento y la m:opilación
antológica. Premio a Ju Artes de la UANL
en literatura (1989); editor del estudio Desde el Cerro de la Silla. Arus y Letras de
Nuevo Le6n (UANL, 1992).

ERICK ESTRADA BELLMANN (Monterrey, 1949). Liccociado en derecho
(UANL). Obtuvo sudiplooiaenel lostituto
de Páudios e lnYcstigaciooes Cinematográficas de la Universidad de París m
(Ccosicr). Ha hecho estudios sobre t=ucas antiguas de la fotograffa. Mtlltiplcs exposiciones de su obra se han organi7.ado en
Mwco y en el extranjero. Autor de las fotograffas del libro Dude el Cerro de la Silla,
arus y letra.r de Nuno Leln.

DAMASO MURUA (&amp;cuimpe, Sinaloa, 1933). Contador póblico graduado en
el IPN (1954-57). Admioistrador en diversas depeodeocias póblicas fcdcrales desde
1961. Dirigió la revista El Albatrw, de
Culiacán. Autor de mú de 15 libros de
cuentos, relatos y ensayos publicados mire
1964 y 1968; d márccimcdedlos es &lt;lub
escarlala (1988).
ISRAEL CAVAZOS GARZA (Guadalupe, Nuevo León, 1923). Hizo estudios de
historia, a nivd de posgrado, en el Colegio
de Mtxico. Autor de unos 20 libros, mire
los que se incluyen aJguoos clásicos de la
historiograffa local. Director, por muchos
ados, de la Biblioteca UniYCrSitaria y d Archivo Genaal dd F.stado; actu1lrnc:o1Cr:.s director del Archivo Municipal de Monterrey. Algunos de sus libros son: Mariano
Escobedo; El Colegio Civil de Nuevo León;
Cedulario tllllobiogrdfico de pobladores y
~ s d e Nuevo León; Nuevo León.
Monus jóvenes sobre la anlig1111 llanura y
Diccionario biográfico de Nuno León.

JOSE EUGENIO SANCHEZ GARZA.
Guadalajara, 1~. Iopia-oadroioistnldor
de sistanas (UANL). Pr&lt;motor cultural en
Monterrey (1991) y en Guadalupe (1992).
Primer lugar en el ccrtamm ''Poesía jovt.n
de MoDICrl'Cy, 1992". Becario del Centro

CESAR VALDEZ, sinaloeose (1967). Estullia sociologfa en nuestra facultad. Ha ilustrado varias publicaciones uoiYCrSitarias y
alternativas (Jant)Ms). Coordinador de la
revista Momento.

��En este número
Nelly Sachs: Tierra, planeta anciano, bebes de mi pie/ que desea volar, / oh rey
Lear, con la soledad en brazos. // Rizos de plata sobre tus millones de años, /
la corona de humo de la tierra, la lectura estrellada/ en el aroma a incendio. /
Y tus hijos / arrojan ya tu sombra de muerte / mientras giras y giras / rumbo a
tus estrellas, / mendigo de la Vía Láctea / con el viento como lazarillo.
Elena Garro: Estaba con mi prima Amalia Hernández. Ella estaba hablando de
los huapangos, y de esto y lo otro, y me quedé de pronto aburrida y le dije: "Ay,
caramba", porque yo llevaba una vida muy frívola, "yo lo que necesito es un hogar sólido", y me dice: "Pues ¿cuál puede ser?", y le contesté: "Pues la tumba".
Es el único sólido que hay, ¿verdad?
César Reza Rodríguez: ¿Qué queda para la filosofía cuando la combinación
ciencia-tecnología, signo de los tiempos, vuelve de suyo sospechosos a todos aquellos saberes que no pueden someterse al control de los patrones de verificación
propios de la ciencia y que carecen de orientación pragmática? En el ámbito de
la organización profesional del saber(... ): cómo ha de contribuir el filósofo( ... )
a la solución de las problemáticas de la sociedad?

Silvia Mijares: La filosofía y la poesía en la producción de Borges son dos senderos diferentes que coinciden y florecen en su obra. Al relacionar estos dos
conceptos, filosofía y poesía, no nos estamos refiriendo únicamente a la poesía
en verso, sino a la poesía como creación (poiesis) . // Borges piensa a través de
imágenes. Poco importa que éstas se hayan producido estimuladas por conceptos
abstractos o metafísicos.
Luisa V alenzuela: Yo siempre he tomado al Borges prosista como narrador, aunque narrador viene siendo una persona que está contando cuentos, y hoy los cuentos que cuenta Borges son cuentos ya muy conocidos. Son historias que ya las hemos
escuchado mucho antes, son antiguas historias chinas, cuentos orientales; pero él
les agrega esa felicidad total de un lenguaje manejado como el suyo, el conocimiento absoluto del lenguaje.
Israel Cavazos Garza: Llama la atención el hecho de que.en medio de esta lucha
fratricida, Vidaurri se dé punto de reposo para disponer la iniciación de las obras
del Colegio Civil. Este principio de las obras del edificio, lo consigna el artículo
27 de la fundación dispuesta por Aramberri. Si las cátedras no son abiertas por
Vidaurri, se debe a la situación anormal del momento ...

José Roberto Mendlrlchaga: En Desde el Cerro de la Silla se estudia el arte
rupestre, las artesanías, la cocina regional, las artes plásticas, el teatro regiomontano,
el pensamiento científico, el periodismo cultural, la narrativa nuevoleonesa, la poesía nuestra y la más importante producción bibliográfica. Pero esto nos plantea
la duda de si no hubieron de dejarse fuera algunos capítulos(...), o bien haberse
incluido otros . ..

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="272">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3201">
                  <text>Deslinde</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479129">
                  <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376722">
              <text>Deslinde</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376724">
              <text>1992</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376725">
              <text>11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376726">
              <text>  35-36</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376727">
              <text> Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376728">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376729">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="376749">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376723">
                <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1992, Vol. 11, No 35-36, Enero-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376730">
                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376731">
                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376732">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376733">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376734">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376735">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376736">
                <text>Civilización</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376737">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376738">
                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376739">
                <text>Editorial Cargo, S.A.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376740">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376741">
                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="376742">
                <text>Alamillo, Pablo, Tipografía y Formación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376743">
                <text>01/01/1992</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376744">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376745">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376746">
                <text>2015580</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376747">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376748">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376750">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376751">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376752">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="9342">
        <name>Colegio Civil</name>
      </tag>
      <tag tagId="6628">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="6634">
        <name>Opresión</name>
      </tag>
      <tag tagId="28449">
        <name>Oscuridad</name>
      </tag>
      <tag tagId="10188">
        <name>Protesta</name>
      </tag>
      <tag tagId="28448">
        <name>Transporte pesado</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
